AGLI Recortes de Prensa    Martes 21 Marzo 2017

Hacienda se ensaña con quienes crean prosperidad
EDITORIAL Libertad Digital 21 Marzo 2017

El Fisco español es un monstruo que desincentiva el emprendimiento y machaca a los más industriosos.

Un millar de empresarios, directivos y expertos tributarios han analizado el sistema impositivo español a través de una encuesta elaborada por PwC tras la reciente reforma tributaria, que afectó al Impuesto de Sociedades y modificó también los tributos especiales. Los resultados son demoledores para el Fisco, dadas las duras críticas que, de forma mayoritaria, le hacen los principales responsables de la creación de riqueza.

El caos autonómico, con las Administraciones solapándose unas a otras y rompiendo la unidad de mercado, concita el rechazo de casi el 80 por ciento de los encuestados. En concreto, un 79% se queja de la "coexistencia de varios sistemas tributarios", esto es, de las distintas capas de normas fiscales que acarrea la subdivisión administrativa del Estado. Además, un 56% opina que las empresas dedican mucho tiempo a cumplir con las normas fiscales, consecuencia inevitable del aumento de la burocracia.

A esta queja sobre lo farragoso de un sistema tributario compartido por varias Administraciones que, a menudo, compiten entre sí, empresarios y directivos añaden otra crítica contundente que resulta todavía más preocupante: los bajos niveles de seguridad jurídica que se padecen en España.

Sobre este punto concreto, un 64% considera "poco seguro" o "muy poco seguro" el modelo fiscal vigente. Peor aún: sólo un 6% opina que las inspecciones tributarias son "objetivas", mientras que un 82% asegura que son "favorables" o "muy favorables" a la Administración. Algo similar ocurre con la Justicia: sólo un 7% cree que sus fallos son favorables a los contribuyentes, mientras un 41% opina que las sentencias son "favorables" o "muy favorables" a la Administración.

La conclusión del estudio, avalada por la realidad que cualquier contribuyente padece a diario, es que el Fisco español es un monstruo capaz de triturar a los incautos que caigan en sus redes, cada vez más intrincadas a causa de las interminables reformas legislativas y reglamentarias que se elaboran sin cesar. La lentitud de la Justicia y la ausencia de un sistema pericial de garantías que colabore fielmente con jueces y magistrados añade una dosis letal de inseguridad jurídica a un proceso que, con razón, resulta temible para los sujetos tributarios, especialmente para los de menor tamaño empresarial.

La existencia de un sistema fiscal razonable y con normas sencillas es fundamental para que los sujetos económicos actúen eficazmente en un entorno de seguridad. La voracidad estatal, la burocracia abusiva y una Justicia lenta e inoperante son, por el contrario, argumentos de peso para que empresarios e inversores opten por otros países, algo que no parece preocupar ni al Gobierno ni a los partidos moderados –no digamos a los populistas liberticidas–, dedicados como están a sus electoralistas batallitas cotidianas.

ETA: hablar con asesinos es rendirse a los asesinos
Santiago González El Mundo 21 Marzo 2017

Un modelo golpista

El par director de la Generalidad, Puigdemont y Junqueras, ha perpetrado a pachas una tribuna que ayer abría la portada de El País: "Que gane el diálogo, que las urnas decidan" y que mira al referéndum escocés de 2014 como fuente de inspiración. Nuestros nacionalistas escogen sus modelos guiados por un fetichismo incontrolable. Allá donde una voz se levante para reclamar el fin (la independencia) o el instrumento (la autodeterminación) habrá un nacionalista que grite: "¡mía!", mirando con arrobo el modelo, sea Andorra, el Estado Asociado de Puerto Rico, Gibraltar, Irlanda o Kosovo. Y por supuesto, Escocia y Quebec.

Cuando Artur Mas consideraba la independencia concepto anticuado y oxidado, eran los nacionalistas vascos los que adoraban el talismán al enterarse de que los ciudadanos alemanes iban a celebrar un referéndum. No era para escindir Renania del Norte-Westfalia de la RFA, sino para la reunificación de las dos Alemanias.

El diálogo es sin duda deseable y las urnas son un medio aceptable para que los ciudadanos se expresen, pero eso no quiere decir que se pueda hablar de cualquier cosa. Un suponer: realizar un referéndum para implantar en una Autonomía la pena de muerte. No podría ser y no cabría el majadero argumento "que las urnas decidan", ni cabría diálogo sobre el tema. ¿Por qué? Porque la pena de muerte está fuera de nuestra legalidad, según establece la Constitución en su artículo 15: "queda abolida la pena de muerte".

Escribió Montesquieu que "la libertad (o sea, la democracia) consiste en hacer lo que está permitido por las leyes, porque si se pudiera hacer lo contrario todos querrían hacerlo y entonces no habría libertad".

Propone esta pareja de intelectuales alternativos pactar la vía escocesa. Creen los pobres que en Escocia "no se dejó en manos de los tribunales lo que se pudo resolver políticamente". La realidad es muy otra: se pudo dialogar y resolver políticamente, porque no había ningún impedimento legal que lo obstaculizara. Escocia e Inglaterra se unieron a comienzos del siglo XVIII por voluntad de sus parlamentos y no hay una Constitución del Reino Unido que prohíba la separación.

Otro tanto viene a ocurrir con el derecho a decidir que Ibarretxe importó de Quebec y que los secesionistas catalanes han copiado en versión libre. Tengo a este respecto una anécdota personal. El 25 de noviembre de 2003 me cupo el honor de presentar la primera conferencia que el ministro de Relaciones Intergubernamentales de Canadá, Stéphane Dion, impartió en España sobre la Clarity Act. Durante el almuerzo, uno de los comensales le preguntó por qué la Ley de la Claridad y él respondió concisamente: "Porque nosotros no tenemos una Constitución que diga lo que dice la suya en su artículo 2º".

"Es la Ley, estúpidos", les habría dicho James Carville, asesor de Clinton. Pueden cambiar la Constitución, pero no saltársela. Eso es golpismo. Como el que denunciaban el domingo los 15.000 manifestantes de Sociedad Civil Catalana: '¡Paremos el golpe!'. ¿Recuerdan la anterior intentona golpista? Fue un 23-F, hace 36 años y ese mismo diario sacó una edición extra titulando a cinco: 'El País, con la Constitución'. O tempora, o mores.

¡Échanos una mano, Mariano!
Ramón De España  cronicaglobal 21 Marzo 2017

El muy honorable Cocomocho y mosén Junqueras publicaron ayer un artículo en El País haciéndose los demócratas, los tolerantes y los anchos de miras, acusando de paso al Gobierno central de no ser ninguna de esas cosas. ¿Objetivo? Reclamar por enésima vez un referéndum acordado con el Estado que saben imposible, pues para eso habría que cambiar la Constitución entre todos los españoles: de momento, la Constitución española, como la alemana o la italiana no contempla la secesión de ninguno de sus territorios.

Insisten nuestros próceres en comparar Cataluña con Escocia, aunque hasta los separatistas escoceses han dicho que las respectivas propuestas no tienen nada que ver. Y, además, el Reino Unido carece de una constitución escrita a la que nadie pueda agarrarse. Pero el caso es seguir haciéndose la víctima y, sobre todo, hablar en nombre de toda una comunidad, cuando apenas se representa a menos de la mitad de ella. Los cizañeros se presentan como genuinos demócratas y siguen hablando de un mandato popular que no existe, mientras su embajador en Madrid, el ínclito Ferran Mascarell, asegura que España intenta dividir a los catalanes: cree el ladrón que todos son de su condición, ¿verdad, Ferran?, a mí me parece que sois vosotros los que lleváis años dividiendo a nuestra sociedad entre buenos (los independentistas) y malos (los no independentistas).

El artículo de Puigdemont y Junqueras podría considerarse una nueva muestra de cinismo si no incluyera también cierta desesperación. Se acerca el momento de convocar el referéndum y nuestros próceres saben muy bien que no lo podrán hacer o deberán afrontar las consecuencias si lo hacen. Con lo que esa supuesta mano tendida, esa supuesta disposición a hablar de todo lo que haga falta, yo diría que oculta una súplica, una manera de decir: "Mariano, sácanos de este marrón en el que nos hemos metido". ¿A qué viene, si no, esta intempestiva solicitud de negociación cuando tú ya has lanzado tu trágala, tu célebre "referéndum o referéndum"? ¿Para qué apelar al diálogo cuando ya has decidido por tu cuenta --amparándote en un mandato popular falso y un supuesto 80% de ciudadanos con ganas de votar, cifra mágica que se discute menos que el éxito fulgurante de la inmersión lingüística-- que quieres la independencia de tu territorio y que los demás, incluida más de la mitad de tu propia población, ya pueden decir misa.

Suena mejor afirmar que amas a la patria que reconocer que eres víctima de una obsesión autodestructiva, eso sí. De ahí, artículos a medio camino entre el cinismo y la tontería como el de El País de ayer.

ETA: el final ridículo de los asesinos
Gonzalo Bareño La Voz 21 Marzo 2017

Si no fuera por el espantoso reguero de sangre que ha dejado a su paso, por sus crímenes atroces, por el asesinato de inocentes, de niños, de mujeres embarazadas, de ancianos, por el sadismo con el que se ensañó con personas a las que secuestró sin más motivo que el haber defendido la libertad, por su dictadura del tiro en la nuca, por la vileza con la que pervirtió la vida cotidiana en el País Vasco durante generaciones, por la extorsión mafiosa con la que sufragó su régimen de terror, o por el silencio cobarde con el que una gran parte de la sociedad vasca miró hacia otro lado cuando se mataba a sus vecinos, el final de ETA tendría algo de tragicómico.

Para los que hemos vivido nuestra infancia y nuestra juventud en el País Vasco en plenos años del plomo ETA solo representa ya, afortunadamente, un mal sueño. El recuerdo borroso de una pesadilla horrenda y salvaje de la que nos sentimos liberados porque estamos seguros de que ni volverá, ni tiene ya capacidad alguna de hacernos daño. Pero, para una buena parte de los españoles, para los jóvenes y para quienes no vivieron tan de cerca la bestialidad de esa banda de asesinos, ETA no es más que tres párrafos en los libros de texto. Una pieza de museo cuya existencia solo cabe recordar para sentirse orgulloso de que España se librara de ella, como quien se desprende de una excrecencia cuya única ubicación posible es, como explicaba valientemente en estas páginas Roberto L. Blanco Valdés, el estercolero de la historia.

Por eso resultan esperpénticos los últimos esfuerzos de una banda que está ya rendida, derrotada, reducida a la nada y hasta olvidada por la sociedad española, por hacerse visible y exigir prebendas a cambio de abandonar un arsenal cuya entrega ya nadie se molesta siquiera en reclamarle. Los recientes mensajes emitidos por los cuatro sicarios que aún le quedan a ETA recuerdan a esos soldados japoneses que, ocultos en la jungla de Guam, creen que estamos todavía en plena Segunda Guerra Mundial. Esa exigencia de que el Estado de derecho que los ha derrotado les garantice impunidad a cambio de devolver su polvorín de pistolas y balas oxidadas remite más bien al chiste de Gila: «¿Es el enemigo? ¿Ustedes podrían parar la guerra un momento?». En esa astracanada final, ETA cuenta con la colaboración de personajes estrambóticos como ese tal Ram Manikkalingam, capaz de reunirse en su día con un grupo de encapuchados que le mostraron unas armas que no pudo ni tocar, y que se fueron con ellas por el mismo sitio por el que habían venido, y reclamarse luego como «verificador» del desarme.

En la tragicomedia, que es ya cuento largo, lo que permanece inalterable es aquello que nos enseñó en su día Xabier Arzalluz. «Otros mueven el árbol y nosotros cogemos las nueces», dijo el histórico dirigente del PNV. Si el Estado no cedió en nada después de que ETA pusiera ochocientos muertos encima de la mesa, tonto sería si lo hiciera ahora que ha aplastado a los asesinos. Disuélvanse. Paguen por sus crímenes los culpables. Y el resto, circule. Y calle.

ETA y la banda del punzón
Guillermo Dupuy Libertad Digital 21 Marzo 2017

La reacción de nuestra clase política y mediática ante el anuncio de la ETA de que va a hacer "entrega definitiva" de sus armas ha sido vergonzosa.

Imagínense que un grupo de malhechores responsable de casi un millar de violaciones a mujeres a punta de punzón a lo largo de más de 40 años, tras colar a sus representantes en las instituciones y celebrar públicamente haber "ganado la batalla de la ilegalización", hubiera anunciado el "cese definitivo" de su actividad criminal y, pocos años después, la "entrega definitiva" de los punzones con los que cometieron sus crímenes, muchos de los cuales –300 aproximadamente- todavía no habían sido juzgados por no haber sido detenidos sus autores.

Imagínense que ante semejante numerito circense, la clase política y mediática de nuestro país se dividiera entre los que consideraran el anuncio "una buena noticia" y los que, menos cómplices pero más idiotas, recelaran del mismo con esperpénticos argumentos tales como que "la banda todavía conserva punzones en su poder", o que los punzones entregados están "desgastados, son viejos o están oxidados". Imagínense también que entre este último grupo de estúpidos hubiera quienes, con no menos infundadas pretensiones de perspicacia, reclamaran a los criminales prófugos de la Justicia un nuevo numerito, no menos circense, como sería el anuncio de su propia "disolución".

Pues bien, esta ha sido exactamente la vergonzosa reacción de la práctica totalidad de nuestra clase política y mediática ante el anuncio de la ETA de que va a hacer "entrega definitiva" de sus armas. La reacción menos indecorosa ha sido la de un presidente del Gobierno que, tras haber protagonizado la mayor excarcelación de violadores del punzón de nuestra historia, tras avenirse a la vulneración de la Ley de Partidos que supuestamente proscribe la representación parlamentaria a quienes jamás han condenado dichas violaciones, o tras no haber podido o querido detener a violadores del punzón en paradero bien conocido, como Iñaki de Juana Chaos o Josu Ternera, ha prometido pomposamente que "no habrá nada a cambio de nada" y se ha limitado a apelar a "la aplicación de la ley".

No sabemos si Rajoy con lo de la aplicación de la ley se referirá a la inobservada ley que considera delito la omisión del deber de detener delincuentes, o a la ley, no menos ignorada, que proscribe tener representación parlamentaria y subvención de dinero público a quienes jamás han condenado las violaciones por considerarlas consecuencias de un "conflicto político" no resuelto.

Lo que está claro es que a los que no queremos que el fin de la ETA pase por la entrega del punzón ni tampoco por la autodisolución de la banda, sino por la detención y condena de todos sus miembros, así como por la exclusión de sus voceros de las instituciones, se nos descalifica poco menos que como unos "enemigos de la paz" que se resisten a "pasar página" y que "no quieren justicia sino venganza". Pero, claro, ¿qué se puede esperar de una envilecida clase política y mediática que, tanto en el Pacto de Ajuria Enea como en clandestinas reuniones con los cabecillas de la banda, reclamaron siempre la desaparición de los violadores del punzón mediante "el fin dialogado de la violencia"?

En vez de promover el aprendizaje del sueco
Suecia impulsa la utilización del árabe para hallar un lenguaje común con los “nuevos suecos”

www.latribunadelpaisvasco.com 21 Marzo 2017

Las decenas de miles de inmigrantes que han llegado a Suecia durante los últimos años están obligando a un número creciente de empresas de este país a recurrir a diccionarios y guías árabes para facilitar la carrera profesional de los recién llegados.

La constructora Skanska, por ejemplo, una de las principales de Europa, ha desarrollado un glosario de palabras habitualmente utilizadas en el ámbito de la construcción. Junto con el diccionario urgente, la compañía ha lanzado un programa internacional de liderazgo con el objetivo de reclutar ingenieros entre los “nuevos suecos”. El programa de liderazgo dura seis meses e incluye 10 semanas de formación teórica, siendo el resto práctica. Hasta el momento, 30 personas han completado el programa, de los cuales 22 recibieron empleo permanente en la empresa. Skanska ha destacado la importancia de la “diversidad” para el futuro desarrollo de la compañía. Anna Wenner, directora de Recursos Humanos de la constructora, ha explicado a la radio pública sueca que, con estas medidas, la compañía trata de conseguir, fundamentalmente, tres objetivos: “Ampliar nuestra base de recursos humanos; reclutar personas que tengan un enfoque diferente, diferentes experiencias y formas de pensar distinto, porque creemos que esto enriquece nuestra firma; y, finalmente, deseamos reflejar la nueva sociedad sueca de una manera más adecuada”.

Actualmente, en Suecia existen glosarios en árabe que reúnen términos profesionales relacionados con el mundo de la medicina, los mercados de trabajo y la defensa civil. "Es una buena forma de aumentar el conocimiento, de mejorar la comunicación y de permitir que la gente se sienta incluida en el lugar de trabajo. Muchos de los términos que utilizamos son muy específicos, por lo que es importante entender correctamente de lo que estamos hablando”, explica Anna Wenner, que no fue preguntada en la entrevista sobre las razones que llevan a su empresa a no enseñar el sueco a los recién llegados al país.

Recientemente, Suecia ha lanzado también su primer “entrenamiento teológico” para hablantes árabes, que es proporcionado por la Iglesia del Centro de Sundbyberg. Según los informes, los estudiantes vienen de Suecia, pero también de países como Marruecos, Egipto, Siria e Irak. "Es la educación académica que conduce a un grado de ‘pastor’ que se reconoce en los Estados Unidos y en todo el mundo árabe. Estamos trabajando ahora mismo para que también se apruebe en Alemania, lo que que abriría las puertas para trabajar como ‘pastor’ en toda Europa", ha explicado el ‘pastor’ Merzek Botros al periódico sueco ‘Dagen’.

Hace unos meses, la canciller sueca Margot Wallström levantó un fuerte escándalo en su país tras felicitar a través de Twitter a los musulmanes suecos por el Ramadán en árabe. Algunas personas se preguntaban si realmente se trataba de la cuenta real de Wallström o si ésta se había convertido al islam. Otros aventuraron que era extraño que el Ministro de Relaciones Exteriores llamara la atención sobre la fiesta musulmana, sin dar ni un breve saludo a los noruegos en su día nacional, ni siquiera deseando una “feliz Pascua” a los cristianos de Suecia, que siguen siendo la mayoría en el país nórdico.

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Urge acotar y racionalizar el Estado de las autonomías
EDITORIAL El Mundo 21 Marzo 2017

El hartazgo ciudadano ante el despilfarro del sector público no ha sido suficiente para que el Estado de las autonomías racionalice el colosal gasto y tamaño que ha adquirido en los últimos casi 40 años. España se ha convertido en un país que soporta una pesada estructura compuesta por 17 mini Estados, que se suman al Gobierno central y los más de 8.000 Ayuntamientos que financian los contribuyentes. El coste del funcionamiento de esta maquinaria no sólo es desmesurado sino que, además, no está fiscalizado al detalle en todos sus apartados.Esto ha permitido a muchos gobernantes convertirse en regentes de reinos de taifas con un complejo entramado de empresas públicas, parlamentos y órganos administrativos al servicio de sus intereses y de los de sus afines. Una situación insostenible por más que los políticos traten de aparcar el debate.

No es la primera vez que pedimos una racionalización del gasto de las Administraciones Públicas. Pero las conclusiones del informe de Convivencia Cívica Catalana bajo el título ¿Cuánto nos cuestan los parlamentos autonómicos? merecen retomar la reflexión sobre a dónde nos ha llevado la descentralización alocada del Estado español.

Más allá de los 336 millones de euros que los parlamentos autonómicos costaron a los contribuyentes en 2016, lo que llama la atención de este estudio es cómo refleja la arbitrariedad con la que se elaboran los presupuestos de las Cámaras regionales en algunos puntos y el descontrol que hay sobre las subvenciones a partidos políticos a nivel autonómico.

Un ejemplo. El coste de la Asamblea de Extremadura, un territorio con 1,1 millones de habitantes, es próximo a 13,6 millones de euros.Es llamativo que esta cifra sea un tercio superior a la que manejan las Cortes de Castilla-La Mancha con 9,7 millones de euros para atender a una población próxima a los 2,1 millones de ciudadanos.

Pero el caso más escabroso es el de Cataluña, donde el Parlament tuvo un coste en 2016 superior a los 51,9 millones. Se trata de una cuantía que casi dobla a la que manejó en ese periodo la Asamblea de Madrid. Aún hay más. El informe pone de relieve que un parlamentario de la cámara catalana tiene un coste medio casi similar a la suma de uno del Congreso más otro del Senado.

Sin embargo, lo más sorprendente de las cuentas del Parlament es el apartado que atañe al reparto de subvenciones entre sus grupos políticos. El pasado año, la cámara catalana concedió a los partidos 15,8 millones de euros en subvenciones para actividades parlamentarias. Esta cifra equivale a lo que repartieron a nivel nacional Congreso (9,3 millones) y Senado (6,8 millones)juntos, según el citado documento. De esa cantidad, Junts Pel Sí recibió más de siete millones, cifra que supera lo que ingresaron en conjunto PP, PSOEy Podemos en el Congreso de los Diputados.

La discrecionalidad con la que se manejan estos presupuestos confirma, una vez más, lo que tantas veces hemos denunciado. El gasto de la mastodóntica Administración española no responde a racionalidad alguna y debe ser ajustado. Máxime cuando España cuenta ya con una deuda pública que prácticamente equivale a su PIB y sigue sin cumplir con el déficit. De hecho, este año tendrá que reducir el déficit del 4,6%al 3,1% si el Gobierno cumple con sus objetivos. Esto equivale a un ajuste próximo a 15.000 millones de euros, lo que exigirá un mayor esfuerzo fiscal y más recorte de gasto. Antes de subir impuestos o continuar con la austeridad en la inversión pública -que tiene un impacto directo en el empleo-, lo lógico sería acabar con el despilfarro de los mini Estados autonómicos.

El Estado de las autonomías se concibió para reconocer la pluralidad de España y dotar a los ciudadanos de una Administración más eficaz y cercana. Pero el derroche y ambición de algunos gobernantes ha derivado en un complejo entramado de pequeños Estados repletos de duplicidades y alejados por completo del sentir de una ciudadanía que en los últimos años ha tenido que ajustar su gasto, entre otros motivos, para mantener un Estado desorbitado.

Los españoles
ARCADI ESPADA El Mundo 21 Marzo 2017

El separatismo catalán pone mucho interés en hacer creer que tiene un grave problema con el gobierno español, al que acusa de negarse al diálogo. En el mismo interés abundan los esporádicos aliados que va recogiendo en la política, la judicatura, la economía o la cultura. El interés separatista se veía bien en una frase del artículo que el presidente Puigdemont y su vicepresidente Junqueras publicaron ayer en la prensa socialdemócrata: "No se nos ocurre pensar que el futuro de Catalunya [sic] no lo van a decidir sus ciudadanos y sí el gobierno español". En la frase hay una simetría fallida. La frase pertinente, y sobre todo impertinente, debe ser: "No se nos ocurre pensar que el futuro de Cataluña no lo van a decidir sus ciudadanos y sí los ciudadanos españoles".

Los problemas que el separatismo tiene con el gobierno del presidente Rajoy solo son una extensión lógica e instrumental del problema por antonomasia, que es el que tiene el gobierno desleal de Cataluña, y la minoría de españoles que lo apoyan, con la gran mayoría de ciudadanos españoles. Los articulistas lo dan a entender en otro párrafo: "Tal vez sea injusto atribuir al presidente Rajoy, a su Gobierno y a su partido esa actitud en exclusiva. Observamos con pena y tristeza que esa misma posición, sin ningún tipo de matiz, la comparten PP, PSOE y Ciudadanos". No es difícil entender el porqué, por más que el separatismo eluda mentar su auténtica bicha, que es el pueblo español. Es decir, la comunidad de ciudadanos firmantes en 1978 de un contrato entre sí mismos que para cualquier revisión necesita el concurso de sí mismos. El grave problema del gobierno de la Generalidad no es Rajoy ni esos partidos sin matices. Su problema son las más de tres cuartas partes de ciudadanos españoles (según las estadísticas disponibles) que consideran de lógica, de ley y de justicia que el poder político les consulte sobre cualquier cambio que afecte a sus derechos fundamentales.

Ni el separatismo ni el mórbido tercerismo aluden nunca a este asunto central. Los primeros porque impugna de raíz su palabrería sobre la democracia; los segundos porque sufren una mutación según San Juan y la verdad los hace ciegos. Pero no son los únicos. Aún está a la espera el día iniciático en que, para rechazar el plan separatista, Rajoy, Rivera o algún socialista primario dejen de invocar la ley en abstracto y exhiban la voluntad concreta y actualizada de la inmensa mayoría de españoles.

Puigdemont y Junqueras: de la democracia a la nada
Carlos Jiménez Villarejocronicaglobal 21 Marzo 2017

Los señores Puigdemont y Junqueras, altos cargos del Gobierno de Cataluña, son expertos en el arte de confundir y, si es preciso, mentir en el ejercicio de su responsabilidad política.

Responsabilidad que la ejercen en el marco del Estado democrático de derecho de España, regido por una Constitución, el Estatuto de Autonomía de Cataluña, el conjunto de la legalidad democrática y bajo el control de los derechos fundamentales. Esta realidad incontestable, en el artículo publicado este lunes en El País, es ocultada maliciosamente porque es la única fuente de su legitimidad. Legitimidad muy limitada, pues accedieron al poder gracias a la ley electoral española y pese al voto ciudadano minoritario.

Su escrito versa sobre un supuesto "referéndum de autodeterminación". Es una gran manipulación histórica. Tal derecho solo fue reconocido una vez por la comunidad internacional. En la resolución de la ONU de 1960 para los pueblos explotados colonialmente. Nunca, en ningún tratado internacional, ese derecho ha sido mencionado. Por tanto, basta ya de mendacidad.

¿Qué atención y respeto les merecen los ciudadanos catalanes, mientras nos ocultan los planes clandestinos para la llamada "desconexión" del Estado?

Luego afirman que "es la hora de la política", "en Cataluña la hacemos". Habría que ver qué modo de hacer política es la reciente reforma antidemocrática del Reglamento de la Cámara catalana. Y añaden, "otros [evidentemente, se refieren al Gobierno de España] han decidido delegar en los tribunales su responsabilidad política". Lo que se traduce para ellos en "querellas, judicialización de la política, guerra sucia, amenazas de uso de medidas excepcionales, etcétera". Esto es rotundamente falso, en particular respecto a los jueces y fiscales. Salvo que pretendan, como una verdadera casta, quebrantar, con la garantía de una plena impunidad, las leyes democráticas y someter a sus particulares y partidistas criterios las instituciones legítimas. La acusación del fiscal y la sentencia condenatoria de Mas y sus cooperadoras son un ejemplo paradigmático de objetividad e independencia. Y, por cierto, abandonen ya esa palmaria falsedad de que fueron condenados por "el delito de dar voz a los ciudadanos". Ni ustedes se lo creen.

Otra gran mentira: "El Estado ha abandonado a todos los catalanes". Más adelante, hablan de la "desatención" de Cataluña. Pueden abrirse muchos interrogantes. ¿Qué atención y respeto les merecen los ciudadanos catalanes, mientras nos ocultan los planes clandestinos para la llamada "desconexión" del Estado? Menospreciando su derecho, ya fundamental, a la transparencia de su actuación gubernamental. Y, añaden, "también [ha abandonado] a los que no quieren la independencia" porque, según ellos, también "sufren [...] cuando su país sufre". Quien escribe estas líneas se encuentra entre estos catalanes. ¡Basta ya de manipulación y ofensa a los sentimientos y la inteligencia de los ciudadanos catalanes! ¡Y basta ya de discriminaciones objetivas por razón de las opciones políticas!

Por un principio básico de cualquier consulta ciudadana, ustedes carecen de la mínima objetividad e imparcialidad exigible a quien convoca una consulta de esas características

Una pregunta, señores gobernantes: ¿Qué ley de referéndum pretenden aplicar para el hipotético e indeseable caso de que llegase a celebrarse el que ustedes pretenden? Porque, por un principio básico de cualquier consulta ciudadana, ustedes carecen de la mínima objetividad e imparcialidad exigible a quien convoca una consulta de esas características.

Y, en fin, si ustedes entienden que el Gobierno de España "ha logrado un hartazgo muy mayoritario en la sociedad catalana", ustedes no le van a la zaga. Somos millones de catalanes los que consideramos que el llamado procés solo conduce, si es que conduce a alguna parte, a la insolidaridad con los pueblos y trabajadores de las Españas, a formas cada vez más acentuadas de exclusión social y a una creciente fractura del tejido social. Es la consecuencia natural del nacionalismo que quieren imponer. No lo conseguirán.

PP de cataluña
Las ponencias del PP catalán dedican cinco líneas al problema de la lengua
Apenas cinco líneas mencionan el problema de la lengua en las ponencias presentadas por la dirección del PP catalán de cara a su congreso regional que clasurará Mariano Rajoy este fin de semana.
Jose Alejandro Vara vozpopuli.es 21 Marzo 2017

El debate sobre la presencia del castellano en la educación, la cultura o la realidad social catalana apenas ocupa unas cuantas líneas en las ponencias sobre Educación o Acción Política que la dirección del partido ha elaborado de cara a su próximo congreso regional, que se celebrará este fin de semana en Barcelona.

La defensa de la enseñanza en castellano, uno de los asuntos que fueron eje de la batalla ideológica del PP durante años, prácticamente desaparece del mapa, a tenor de las ponencias presentadas estos últimos días por parte de la dirección regional.

En el documento sobre la Acción Política, coordinado por José Luís Ayllón, secretario de Estado de Relaciones con las Cortes y uno de los colaboradores más estrechos de Soraya Sáenz de Santamaría, impulsora de la 'operación diálogo', apenas hay rastro sobre este asunto. En el punto 4 de la Introducción, se menciona que Cataluña "es el conjunto de las personas que la integran", ya sea que "se expresen en catalán o en castellano". Ninguna referencia más en este texto de casi 45 folios, centrado fundamentalmente en describir cómo ha de ser la Cataluña del "post-procés", con críticas constantes al independentismo que "conduce a enfrentamientos estériles” o a los populismos" que impulsa "ideas caducas" a base de postulados que "apela a las emociones y anula las conciencias".

Ignorancia de los Tribunales
La ponencia sobre Educación incide tangencialmente en el problema lingüístico, en forma muy somera ya que dentro de su punto número 25, y con relación a la necesidad imprescindible de 'la enseñanza de una tercera lengua', el documento defiende "un sistema plurilingüe que incorpore lenguas extranjeras sin excluir a las lenguas oficiales, que deben, ambas, ser utilizadas como lenguas de enseñanza en materias troncales de acuerdo con la legalidad vigente y en proporciones diferentes en función del entorno sociolingüístico del centro".

Distintas instancias judiciales como el Constitucional o el Supremo han sentenciado con insistencia la condición de las dos lenguas oficiales como 'lengua vehicular' en los centros de enseñanza de Cataluña. La Lomce, impulsada por el exministro José Ignacio Wert, intenta defender este propósito, aunque deja demasiados huecos a las excepciones y carga toda la responsabilidad sobre los padres que pretenden una enseñanza bilingüe para sus hijos. La Generalitat incumple reiteradamente los dictados de los tribunales, se ha manifestado insumisa hacia la Ley de Educación y mantiene relegado al castellano como una presencia meramente testimonial en los centros educativos de Cataluña.

Las ponencias del PP, redactadas íntegramente en catalán, evitan cualquier tipo de polémica o confrontación en torno a este asunto que fue caballo de batalla en tiempos pretéritos y que parece ya han dado por perdida. La ponencia política apuesta por la moderación, el diálogo, da por terminado el proceso o lo describe como en la fase final de su recorrido. Defiende la unidad de España, la igualdad entre todos los españoles, la regeneración y la necesidad de esgrimir el diálogo como fórmula para acabar con la división y el enfrentamiento.

Ayllón, en sintonía con la 'operación' que desarrolla la vicepresidenta, recurre como referente incluso a la figura de Josep Tarradellas, el primer presidente de la Generalitat restaurada, y reivindica el importante papel que ha de tener Cataluña en una España "democrática, descentralizada, moderna, europea y desarrollada". También se menciona a Gaziel, figura del periodismo en Cataluña, de quien se recoge la siguiente frase: "Los problemas de Cataluña, donde se ha de procurar resolverlos es dentro de España, porque es en ella, al fil y a la postre, donde pueden encontrar más rápida, fácil y natural solución".

Las bases del PP elegirán a Xavier García Albiol nuevo presidente regional, en relevo de Alicia Sánchez Camacho, ahora en labores en la Mesa del Parlamento. El objetivo del nuevo equipo será prepararse para la posible convocatoria de unas elecciones anticipadas en Cataluña, que muchos observadores fijan ya para después del verano, una vez despejada la duda sobre el referéndum inviable. Ayllón ha elaborado un documento de perfil moderado e integrador, con la mirada puesta en el voto del PP que en su momento se refugió en Ciudadanos, y le convirtió en la primera fuerza política de la oposición en esa comunidad. Quince mil personas se manifestaron este fin de semana en la Plaza de San Jaime para denunciar el 'golpe separatista' que propugnan las actuales fuerzas que dirigente la Generalitat. Ese es un segmento electoral que podría sentirse defraudado por la aséptica actitud de los 'populares' frente al arrinconamiento de que es objeto el castellano en la enseñanza.

El último «show» de ETA
Isabel San Sebastián ABC 21 Marzo 2017

Esta vez el mensajero de la serpiente no llevaba boina, capucha ni pistola. Formaba parte de esa fanfarria parásita del terrorismo denominada «mediadores»: correveidiles que cobran por llevar recados de asesinos consumados a dirigentes dispuestos a negociar algo con ellos.

Esta vez lo que se anunciaba era un «desarme completo», cuando en realidad lo que la banda está dispuesta a entregar no son armas, sino chatarra inservible, y tampoco es todo su arsenal, ya que los fusiles y revólveres empleados en cometer los más de trescientos atentados aún pendientes de resolución no forman parte del lote. No existe por parte de los pistoleros voluntad alguna de colaborar para facilitar la acción de la justicia; es decir, arrepentimiento. Ellos van a lo suyo, con la ayuda inestimable de cuantos medios de comunicación compran su mercancía averiada brindándoles publicidad gratuita. Casi todos, con excepciones honrosas como este ABC centenario cuya portada del sábado rescataba del ruido imperante la verdad escarnecida: «Aquí (en España) fueron asesinadas por la banda terrorista ETA 829 personas desde el 28 de junio de 1960 hasta el 16 de marzo de 2010. Verdad, memoria, dignidad y justicia. El arsenal de vidas que ETA no devolverá».

Esta vez, como todas las anteriores, bastó que los terroristas manifestaran su deseo de mover ficha para que el lendakari Urkullu otorgara total credibilidad al anuncio e instara a los gobiernos francés y español a darles facilidades sin exigir nada a cambio. ¡Faltaría más! El PNV, ese PNV paradigma de lealtad, según la visión imperante en las filas de este PP, siempre ha puesto una vela al dios institucional y otra al diablo etarra en su afán de perpetuar su abundante cosecha de nueces.

Esta vez había un actor nuevo en el escenario, impaciente por adelantarse a las demandas de Bildu. Si «Gordo», alias de Arnaldo Otegui en sus años de ETA, pedía que «tras el desarme se empiece a hablar de otras cosas», Pablo Iglesias iba directo al grano exigiendo el acercamiento de los asesinos presos a cárceles vascas. Por si alguien albergaba dudas respecto de hacia quiénes y qué se inclina la solidaridad de Podemos.

Esta vez el candidato Pedro Sánchez no perdió la oportunidad de mostrar su miseria moral. «Celebramos el desarme completo de ETA -escribió en su cuenta de Twitter- hecho posible por la unidad de todos los demócratas y gracias a gobiernos y presidentes socialistas». Ni una mención a las víctimas. Ni una palabra de la Guardia Civil, la Policía, la Justicia, los valientes de cualquier color que dieron la cara ante el terror mientras él trepaba en la política. De haberles dejado actuar a ellos, a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad curtidos en una larga lucha, hoy ETA estaría completa e incondicionalmente derrotada, como auguraba si situación terminal en marzo de 2004. Pero tuvo que llegar Zapatero, ansioso por colgarse una medalla, y entablar ese malhadado «proceso de paz» negociado a nuestras espaldas al precio de la dignidad colectiva. Fue un presidente socialista, sí, quien envió un emisario a pedir en Estrasburgo la derogación de la doctrina Parot para poder sacar de prisión a las bestias sanguinarias más emblemáticas de la banda. También fue él quien permitió el regreso de ETA a las instituciones. ¿Su derrota? ETA no está derrotada; gobierna en muchos lugares. Y si ha dejado de matar es por llegar a la conclusión de que matar ya no es rentable. ¿Para qué, con tanto amigo y tonto útil dispuesto a secundar sus planes?

Lo diga Agamenón o su porquero, lo diga Rajoy o su portavoz Méndez de Vigo, la situación es vergonzosa.
Pascual Tamburri gaceta.es 21 Marzo 2017

Francisco José Alcaraz no ha tenido pelos en la lengua: ETA va ganando, en tanto en cuanto se le deja ganar. “Si un grupo de delincuentes asesinaran a sus hijos a navajazos al volver a casa ¿Se conformaría con que el Gobierno pidiera a los delincuentes que entreguen la navaja y se disuelvan? ¿Celebraría que 30 años después los asesinos le entregaran la navaja y siguieran en libertad? No, no lo aceptaría y lo consideraría una burla, una ofensa al sentido común pero especialmente al sentido de la justicia”. No hay mucho más que decir. Aunque parece que en la España de hoy hay que explicarlo a muchos.

¿Qué importancia tiene que los asesinos etarras entreguen unas cuantas pistolas oxidadas y unos explosivos caducados? Ninguna. Sencillamente, ninguna. ETA estaba en vías de ser policialmente derrotada en 2004 y la definición legal de qué era ETA -es decir, la condena como terroristas de los miembros de sus brazos político, juvenil, sindical o cultural significaba su fin real. En parte rehecha después en lo terrorista y mucho más en lo político y social, no por habilidad de ellos sino por debilidad de los llamados a destruirla por completo, tomar en serio su “desarme unilateral” es un insulto a las víctimas del crimen y a la nación española entera.

Lo que está sucediendo ni es culpa de las Fuerzas de Seguridad, sino de los políticos. Un ejemplar como Jean-Noël Etcheverry (a) Txetx, con su Bake Bidea, debería ser considerado a la par de Batasuna, Herri Batasuna y demás, es decir un activista político de los terroristas. No hay verificadores civiles posibles entre una banda de delincuentes y la Justicia; quien se coloque en esa posición es un enemigo del Estado y como tal debe ser tratado.

No hay pacto posible entre un Estado soberano y los que rompen la convivencia en su seno. La cuestión terrorista no se cierra con una “entrega de las armas” y una disolución. No hay disolución posible, porque no hay ETA legal posible. Todo este montaje es sólo propaganda de ETA. Una ETA que sabe aprovechar perfectamente la cobardía y debilidad de los partidos (y ahí no hay ni izquierdas ni derechitas) y el interés de los españoles por otras cosas, gracias a la crisis y a la propaganda de los grandes grupos de comunicación y de los mismos políticos.

¿Debe acabar ETA? Por supuesto, pero no con sus condiciones ni a su ritmo. ETA es una organización criminal, terrorista en su acción (no sólo con bombas, también con palabras y con otras acciones) y marxista y abertzale en sus ideas y programa. Está fuera de la ley. El hecho de pertenecer a ella, y el de defenderla, es en sí mismo delito. Debe seguir siéndolo, sin excusa ni pretexto. Si uno es ETA, o es Herri Batasuna, o es Jarrai, es un enemigo de la convivencia nacional y un terrorista y como tal ha de seguir siendo tratado.

¿Queremos que entregue sus armas? Sí, pero no es un regalo que nos hace sino su obligación. Todas sus armas, todos sus archivos, todos sus medios materiales y económicos. Y sin nada a cambio: es su deber. Desarme total.

¿Queremos que se entreguen los etarras? Sí, pero sin ninguna benevolencia. Los terroristas han de entregarse a las autoridades del Estado, y ante ellas confesar sus violaciones de la Ley y sus cómplices en ellas. Después de eso, ha de aplicárseles la misma Ley, sin excusa ni pretexto. Para eso están las penas: para que al cumplirlas se reintegren en la comunidad nacional que quisieron romper. No a cambio de nada.

¿Ha de tratarse de otro modo a los etarras presos? En ellos deben cumplirse las normas. Han de cumplir íntegras sus penas. En cárceles comunes. Y para evitar que se interrumpa su rehabilitación, han de estar lejos del medio criminal, sea de masas de presos como ellos sea de un ambiente favorable al delito. Por tanto, repartidos por las cárceles más convenientes de toda España. Cuando cumplan y paguen, recuperarán los derechos que ellos negaron a todos. Cumplimiento íntegro de las penas e indemnización a las víctimas materiales y morales.

¿Basta que se entreguen las armas y se entreguen ellos? No, porque hay 300 muertes impunes y muchos otros delitos sin aclarar. Los etarras, si quieren volver a la convivencia pacífica, han de facilitar toda la información necesaria, y así permitir que los criminales aún no juzgados reciban las penas pertinentes. Denuncia de todos los crímenes impunes.

¿Han de pedir perdón a sus víctimas? Sí, pero no al precio de poner a los criminales al nivel de los que los sufrieron. Aquí no hay dos fuerzas iguales que se enfrentan, sino un Estado, con sus servidores y su Ley, frente a unos asesinos que han de arrepentirse y cumplir sus penas, y luego demostrar su integración combatiendo contra una nueva entrega del mismo mal. No es lo mismo un policía que un terrorista, no es lo mismo el que mata para construir una utopía nacionalista y comunista que el que sirve a España y a los españoles.

¿Han de tener una recompensa política? Ciertamente no. No deberían tener presencia política, social, cultural, juvenil ni educativa. Además, el fin de ETA no deberá significar ni más medios o más competencias a la región autónoma vasca, ni la ampliación de ésta a costa de Navarra, ni la vasquización de Navarra, ni la presencia internacional del regionalismo vasco. Es más, en nombre del principio de igualdad entre todos los españoles muchas cosas podrían ser revisadas en justicia; y no digamos si tomásemos como modelo la gestión francesa de las identidades regionales, por ejemplo.Unidad nacional sin excepciones..

La justicia exige a Josu Ternera y a todos los etarras en la cárcel por los años que en justicia correspondan. Sólo el Estado ha de tener medios de guerra. No caben independentismo ni construcción nacional alguna en el Estado nacional español. Que cumplan sus condenas. Que supriman o en su caso combatan la violencia física o moral en las calles del País Vasco y de Navarra.No hay nada que hablar ni que negociar con ellos, será vergonzoso hacerlo o tener con ellos cualquier benevolencia o acercamiento político.Y, pasado todo eso, que vuelvan a ser aquella región tan admirada y querida que fue antes de que llegase el nacionalismo vasco, con o sin esta sangrienta versión comunista.

Blanquear a ETA
Cayetano González Libertad Digital 21 Marzo 2017

¿Tan difícil de entender es que ETA es algo más que un conjunto de comandos terroristas?

Una de las cosas más irritantes del anuncio hecho por ETA, a través de uno de sus titiriteros, de que el próximo 8 de abril entregará un mapa con la localización de sus zulos –como si la Guardia Civil no supiera dónde están– es el entusiasmo no contenido con que la izquierda política, mediática y muchos tertulianos ignorantes de estas cuestiones incrustados en las infinitas tertulias televisivas o radiofónicas reciben este tipo de anuncios de una banda terrorista que ha causado 858 víctimas mortales, herido a miles de personas e infligido un sufrimiento enorme a muchas familias que no han sido capaces de reponerse del daño psíquico y psicológico derivado de la pérdida en un atentado de un ser querido. El último caso conocido de este drama es el de Fernando Altuna Urcelay, miembro de Covite, que falleció la pasada semana con sólo 47 años de edad, a cuyo padre, capitán de la Policía Nacional, ETA asesinó en 1980 cuando él tenía diez años. Fernando no pudo superar el daño que dicha muerte le produjo.

Con su actitud, esa izquierda política y mediática lo que consigue en la práctica es blanquear a ETA, interpretando siempre sus gestos o movimientos en clave de generosidad, que, por supuesto, argumentan, exige una respuesta en la misma onda por parte del Estado o del Gobierno de turno. Ni por asomo reconocen que el anuncio de la banda terrorista de que entregará las coordenadas de sus zulos es un puro ejercicio de propaganda, en un intento de aparecer ante la opinión pública internacional como una organización respetable, que después de asesinar a 858 personas ha entrado por la senda de la razón; y para que se vea lo buenos que son ahora están dispuestos a entregar sus armas.

Toda esa pléyade político-mediática seguirá repitiendo como un papagayo que ETA ha sido derrotada por el Estado de Derecho y por la democracia. Y uno se pregunta: ¿tan difícil de entender es que ETA es algo más que un conjunto de comandos terroristas? ¿Tan difícil de comprender es que ETA representa desde su nacimiento en 1959 un proyecto político totalitario que lo que persigue es la ruptura de España, y que ese proyecto político sigue en la actualidad más vivo que nunca en las instituciones, gracias a Zapatero, al Tribunal Constitucional presidido por Pascual Sala, que legalizó las marcas de ETA, y a la inacción de Rajoy en este campo?

Y si a esa izquierda política y mediática se une la actitud de un partido como el PNV, que desde la transición política no ha hecho más que poner palos en las ruedas en la lucha contra ETA, y que ahora, en el final operativo y logístico de la banda, quiere subirse al carro y colgarse algunas medallas, entonces la irritación a la que me refería antes aumenta considerablemente. La visita secreta de Urkullu a la Moncloa la pasada semana lo único que provoca es una gran intranquilidad. Con un Gobierno necesitado del apoyo del PNV para sacar adelante los Presupuestos, el planteamiento de acércame los presos de ETA al País Vasco, transfiéreme la competencia de Instituciones Penitenciarias y yo me planteo darte mis votos para sacar adelante las cuentas del Estado resulta bastante verosímil. Y lo malo es que contemplar la otra parte de la ecuación no añade un gramo de tranquilidad.

Por mucho que Rajoy haya dicho este fin de semana que no habrá ninguna concesión a cambio del desarme de ETA, su credibilidad en esta cuestión quedó muy tocada desde el verano de 2012, en que dio el visto bueno para poner en libertad al etarra secuestrador de Ortega Lara Josu Bolinaga. Pero si por si acaso le quedara algo de esa credibilidad perdida y, sobre todo, pensara de verdad en la memoria y en la dignidad de las víctimas del terrorismo, el presidente del Gobierno debería impedir por todos los medios a su alcance, que son muchos, que el próximo 8 de abril ETA pueda llevar a cabo su particular aquelarre y presentarse ante la opinión pública internacional como una especie de ONG.

La sombra de ETA
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com 21 Marzo 2017

ETA ha comparecido desde sus rescoldos fétidos con el anuncio de la entrega de armas. Pura escenificación esperpéntica y sin valor alguno, ya que, como informa La Tribuna del País Vasco, ni ella conoce dónde tiene guardado su arsenal. ETA, simplemente, es un espectro; y han sido detenidos sus principales artífices, y condenados a prisión, como corresponde hacer con los terroristas.

Como se ha repetido por diferentes representantes políticos, ETA debe disolverse y no hacer la pamema de un abandono de armas imposible de verificar, pues ni saben dónde las tienen ni, en su caso, es posible conocer qué armas entregan y cuáles o cuántas conservan. Y, en todo caso, podrían comprar otras en 24 horas. Lo que tienen que hacer es anunciar el final definitivo de su negra y sangrienta existencia, la renuncia a sus objetivos por estar manchados de sangre y ser ilegítimos, y la colaboración con la justicia para aclarar la autoría de los más de trescientos crímenes sin resolver. Mientras no se arrepientan públicamente del daño causado y resarzan a sus víctimas, pidan perdón y colaboren activamente con la justicia, no se puede, moralmente, darles ni crédito ni consideración alguna. Los encausados y condenados que cumplen prisión por esta causa deben estar dispersos para evitar su agrupamiento y no facilitarles beneficio alguno, porque, simplemente, no muestran contrición por el daño causado ni propósito de la enmienda. Es vomitivo oír al líder de Podemos sus llamamientos para conceder beneficios penitenciarios a terroristas convictos. Podemos no se diferencia en nada de los nacionalistas en su estrategia perversa.

He estado en el funeral de Fernando Altuna, hijo de Basilio Altuna, capitán de la Policía Nacional asesinado por ETA pm en 1980, cuyo crimen ni ha sido investigado, ni se conoce a los autores materiales. Esta víctima ha sido ninguneada por una clase política hipócrita e inmoral.

Reproduzco unas palabras de Fernando Altuna en la carta a su padre que Francisco López referencia en su sección “Tiempo de recordar” en este mismo medio:
“Los sucesores o herederos de KAS ostentan/detentan 1.195 concejales, 117 alcaldías y el ayuntamiento de Pamplona. El asesinato de mi padre, como el de más de otros 300 ciudadanos, no se ha esclarecido al no haber realizado el estado de derecho su función de “hacer justicia”. Buena parte de la sociedad vasca y española sigue legitimando, hoy, este pasado, tanto los medios empleados por los que te mataron como los fines por los que te asesinaron. No se ha deslegitimado el discurso de los terroristas.”

A Fernando Altuna también le han asesinado. Ha muerto como consecuencia de la desesperanza, del hastío y del profundo sufrimiento producido tanto por la pérdida de su padre como por la nula reparación que se ha hecho a la familia. Es vergonzoso que las instituciones vascas hayan dado la espalda a estas víctimas causando un daño añadido a una familia a la que se arrebató su ser querido; un alavés que servía a sus conciudadanos siguiendo y cumpliendo las normas y órdenes de la autoridad competente en cada momento. No solamente quitaron la vida a su padre sino que los conniventes con aquel crimen le difamaron y desacreditaron. La insidia y la bajeza moral han sido la cicuta que ha ido minando la salud y deteriorando físicamente a Fernando Altuna hasta su fallecimiento.

Esta semana se ha publicado un estudio presentado por el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo realizado por los profesores Francisco J. Llera y Rafael Leonisio (UPV/EHU), acerca de “La estrategia del miedo. ETA y la espiral de silencio en el País Vasco”.

Realmente, el informe no descubre nada que no supusiéramos, pero tiene la virtualidad de poner unas conclusiones que están soportadas en elementos objetivos y comprobables, en datos estadísticos que le aportan un valor científico. Lo que viene a decir en pocas palabras es que el terrorismo de ETA secuestró las libertades, indujo el miedo en la población, e impidió la democracia, puesto que los propios partidos políticos no nacionalistas no podían presentar planchas electorales ya que nadie quería figurar en ellas, sobre todo en aquellas localidades controladas socialmente por los acólitos del terror. Nada que no sepamos, pero viene bien que se recuerde y se subrayen las evidencias contrastadas y comprobables en las que se apoyan tales asertos.

Por ello hay que trabajar en una doble dirección: por una parte deslegitimar moralmente a aquellos que se han beneficiado del terror, es decir al mundo nacionalista. Sobre todo a aquellos que están siguiendo la estela de imposición de políticas al conjunto de la población, sin que tengan el soporte jurídico que proporcione fuero legal a esas prácticas antidemocráticas, como es una política lingüística y un nepotismo que produce fuertes desigualdades en las oportunidades de acceso a los bienes culturales, de empleo laboral y del ejercicio de los derechos civiles. Es el caso de Navarra, donde se gobierna para el secesionismo, a espaldas de la mayoría de la población que no es nacionalista ni separatista.

Y por otra parte trabajar en la dirección de la memoria y el recuerdo de lo sucedido en los años de plomo y fuego, de las múltiples víctimas del terrorismo, de la dignidad y la justicia, y del esclarecimiento de todos los crímenes aún sin aclarar. Hay que frenar los intentos de lavar la basura de los años de terror, de disolver en el olvido las complicidades o pasividades ante las actitudes mafiosas, de confundir a la población con cortinas de humo, de impedir que las nuevas generaciones conozcan lo que ha ocurrido y la cara genocida del mundo etarra.

Hay que llevar a sus autores ante la justicia para que paguen sus penas. Mientras eso no ocurra no podemos hablar de la superación de la etapa del terror. Se ha de obligar a resarcir a las víctimas y reconocer institucionalmente la fuerza moral y la dignidad de las mismas. Solamente así evitaremos que otros como Fernando Altuna mueran hundidos en la desesperación por la injusticia de un Estado que les ha abandonado.

Societat Civil alerta de un intento de cambio de régimen
DANIEL TERCERO ABC 21 Marzo 2017

La manifestación convocada por Societat Civil Catalana (SCC) contra el «golpe separatista» y en favor de la democracia y la convivencia no ha gustado a la Generalitat y a los partidos secesionistas.

Visto el éxito de la marcha –15.000 personas, según SCC; 6.500 para la Guardia Urbana–, desde la asociación aseguran que mantendrán «la actividad de las carpas informativas» en distintos puntos de Cataluña. José Domingo, vicepresidente de SCC, señaló ayer a ABC que hay que seguir «alerta» pues, en su opinión, lo que defiende la Generalitat «es un golpe institucional» ya que se pretende aprobar una norma –la ley de Transitoriedad Jurídica– de «forma secreta» que abolirá «el régimen constitucional y estatutario en Cataluña».

En este sentido, se entiende el malestar que ha causado en las filas de los partidos independentistas el lema con el que SCC salió a manifestarse por las calles de Barcelona: «Paremos el golpe».

Neus Munté, portavoz de la Generalitat y número dos del PDECat, mostró su indignación al señalar, en una entrevista para TV3, que «no estamos dispuestos a que se nos tilde de golpistas». Por su parte, Joan Tardà, diputado de ERC en el Congreso, consideró que «es preocupante» que se defendiera en la manifestación que se está intentando dar un «golpe» desde el separatismo.

Para Domingo, no hay duda, «se está preparando un golpe institucional» pues la norma que se pretende aprobar en el Parlamento de Cataluña crearía «un sujeto politico diferente» y ya han advertido desde las filas de los partidos secesionistas que esta ley será «inatacable ante el Tribunal Constitucional».

Poble Lliure
Por otra parte, en un intento de aclarar posiciones, Poble Lliure, una de las facciones de la CUP, pidió ayer que no haya fisuras ni «traiciones» en el discurso independentista y propuso la creación de Grupos de Defensa Territorial para garantizar la movilización.

En un libreto de 16 páginas, titulado: «2017. Referéndum y República», y del que se han impreso 5.000 ejemplares, Poble Lliure señala que estos grupos deberán servir para luchar contra la «represión» del Estado ante la «dualidad de poderes».

Rufián y la extrema derecha
Antonio Robles lavozlibre.com 21 Marzo 2017

Periodista, profesor y político

Entre todos vamos a convertir las intervenciones de parvulario de Gabriel Rufián en un seguro de vida para él. A este paso, este indocumentado sin oficio ni beneficio va a vivir de la política mejor que la inmensa mayoría de los españoles de su trabajo.

Me confieso culpable, ya he colaborado con ello en varias ocasiones a pesar de la evidencia. Pero es que Gabriel Rufián es un tesoro, una prueba sociológica perfecta para formular con exactitud la naturaleza venenosa y camuflada, inoculada por el catalanismo político en el corazón y la mente de la sociedad catalana. Rufián puede representar, para explicar el auge del independentismo, lo mismo que representan los fósiles para la paleontología, o la historia de Anna o para el psicoanálisis de Freud. Sus huellas encriptadas se manifiestas diáfanas cuando las maneras de interpretar y ver cuentan con sus vestigios impresas en la materia u ocultas en el inconsciente. Rufián nos remite a la trastienda de la propaganda nacionalista por acoger sus mantras en estado puro, sin pulir, como hacen los niños con las mentiras de los padres. Se oye el teléfono, lo coge el niño, la llamada es para el padre, pero le advierte al niño que no está, y el niño lo suelta tal cual: “dice mi papá que no está”.

"La extrema derecha reaccionaria de Societat Civil Catalana también tiene derecho a manifestarse". El mantra de la extrema derecha, el estigma preferido por el catalanismo para neutralizar de entrada toda disidencia a su obsesión por convertir la diversidad cultural y lingüística, a su identidad nacionalista. Está tan manida, sobada, es tan sebosa y burda que hasta los mismos catalanistas que la han diseñado ya no la utilizan sin enmascararlas en sofismas idénticos, pero más aseados.

En el mundo de Rufián sólo hay fachas y demócratas, españoles de ultraderecha y el pueblo oprimido de Cataluña. Es tan patético comprobar cómo su mente ha sido colonizada por aliens que, a la vez, provoca náuseas e inspira ternura, y siempre tristeza. En el fondo, es una víctima, esta vez de verdad, del nacionalismo. Verlo recitar como un papagayo esas frasecitas de pega revolucionaria de tres al cuarto diseñadas durante horas para Twitter demuestra, una vez más, que a veces la pedagogía del odio destruye más neuronas que el paso del tiempo.

Si fuera dibujante de viñetas de humor, en lugar de estas líneas previas hubiera dibujado a un joven con el cerebro agujereado por más túneles que un queso de Gruyère meando en la tumba de sus abuelos allá en Andalucía.

Por lo demás, nada nuevo bajo el sol, el día en que los ciudadanos de a pie daban la cara en las calles de Barcelona contra el golpe, Albert Rivera e Inés Arrimadas tomaban finos y pescaíto frito en Cádiz a costa de la Pepa, Xavier G. Albiol, C. Puigdemont y Pablo Iglesias la obviaban gozosos en un partido de baloncesto en Badalona; sin rastro de Miquel Iceta; y su partido PSC y el nuevo C´s que sigue sus pasos, resistiéndose hasta el final a mandar a algún representante oficial de segunda fila a la cabecera de la manifestación para no comprometerse demasiado. Mientras, CINC, que sí se había comprometido con el lema: “Aturem el cop independista”, y sí estuvo representado por dos de sus fundadores, Marita Rodríguez, y yo mismo como representante oficial, con problemas hasta el último minuto para tener un hueco en la cabecera y ninguno en la prensa. Así son las cosas en Cataluña, quienes se comprometen sin ambigüedad con la defensa de España y el bien común de sus ciudadanos no existimos ni en la nota de prensa de participantes dadas por la organización. Como otras muchas asociaciones que se rompen la cara todo el año. Pero tenemos claro quiénes somos, dónde estamos, y qué queremos. Nada se logra en esta vida sin esfuerzo. Y más en tiempos turbulentos.

Arrimadas y Albiol, desaparecidos
Pablo Planas Libertad Digital 21 Marzo 2017

Mucho facha suelto, parece: eso es lo que debieron de pensar la jefa de la oposición en Cataluña y el cabecilla del PPC.

Sociedad Civil Catalana (SCC) es a la Assemblea Nacional Catalana (ANC) lo que el Mirandés al Barça. Está SCC a años luz en presupuestos, medios y sustentos de la ANC, cuyo único parangón en términos volumétricos y de guarismos sería la FET y de las JONS en la posguerra. Son tantísimos los socios que dicen que tiene la entidad, que el Barça será más un club, pero no deja de ser una cosa despreciable al lado de la imponente ANC, cuya tradicional quedada del Onze de Setembre amenaza cada año con desviar el eje del planeta, de tantos millones de cívicos, pacíficos y festivos ciudadanos que congrega. Una cosa de no creer, como la Feria de Abril de Barcelona o las carreras de autos en Montmeló.

Frente a semejante mastodonte, cuya presencia mediática es abrumadora, SCC viene a ser un pequeño y clandestino hatajo de hormigas disidentes y disolventes, desertoras de la marabunta, que es la ANC, y en trance de ser aplastadas por la suela del zapato de Junqueras. Las diferencias entre SCC y la ANC son abismales, pero a veces ocurre que a Goliat se le va la pinza y se come una pedrada en toda la closca.

Este pasado domingo, sin ir más lejos, los formícidos contrarios a la república catalana salieron del hormiguero a pasear la oriflama roja y gualda. Por primera vez en la historia, la Guardia Urbana de Barcelona tachó cientos para poner miles de manifestantes en número de seis y mil quinientos.

Ese es el dato oficial, la cifra más alta de raros refractarios al proceso concentrados en una misma rave matinal por el centro de Barcelona, que no es territorio comanche sino de los siguientes, los apaches chiricahuas. Poca broma. Si la Guardia Urbana (los "pitufos" en la jerga de Colau y colegas) dice que seis mil quinientos, por lo menos había diez mil "fascistas", según la definición del portavoz adjunto de ERC en el Congreso y páginas centrales de Vanity Fair Gabriel Rufián.

Mucho facha suelto parece, y eso es lo que debieron de pensar la jefa de la oposición en Cataluña, Inés Arrimadas, presidenta del grupo parlamentario autonómico de Ciudadanos, y el coordinador general del PP catalán, jefe de la bancada regional y presidente territorial in pectore del partido, Xavier García Albiol. Mientras miles de personas enarbolaban banderas de España en la plaza de Sant Jaume, que es como soltarse el pelo en la Plaza Jomeini de Teherán, ambos dos estaban en ineludibles compromisos a fin y efecto de demostrar que no tienen nada que ver con SCC, qué ordinariez; a diferencia de Cocomocho, Cocoliso, Junqueras, el Astuto, Garganté y TV3 respecto a la ANC.

Arrimadas estuvo por la mañana en Cádiz, de portavoz naranja, y por la tarde en Barna, nada menos que en el Gran Teatro del Liceo, donde se representaba una escogida selección de canciones de carnaval de las chirigotas de la misma Cádiz, que hay que ver lo pequeño que es el mundo y hasta dónde han llegado los cuchufleteros y el templo de la ópera. Albiol, por su parte, en el apasionante derbi de la canasta entre el Joventut de Badalona y el Barcelona de la Ciudad Condal. En el pabellón coincidió con Pablo Iglesias y Artur Mas, que dan su apoyo al equipo verdinegro en trance de desaparecer. Igual que España en Cataluña. Albiol se disculpó y dijo que cualquier forofo sabe de qué estamos hablando. Arrimadas no dijo nada.

¿Para cuándo la revolución catalana?
¿Cuántos años llevamos hablando ya "en serio" de la independencia de Cataluña? ¿Casi siete, después de la decisión del Tribunal Constitucional sobre el estatuto catalán de 2006? ¿Casi cinco, después de la reunión entre Artur Mas y Mariano Rajoy en Moncloa en 2012, en la que el Presidente le dijo al President que "no"?
Matthew Bennett vozpopuli.es 21 Marzo 2017

Cataluña y España no son Escocia y el Reino Unido, por mucho que se hayan emocionado en Barcelona la semana pasada al anunciar Nicola Sturgeon que su gobierno regional va a pedir otro referéndum sobre la secesión de Escocia a raíz de lo del Brexit. Nótese el verbo «pedir», que significa, igual que la otra vez en 2014, que ella sola, por su cuenta, no puede montar ninguna consulta de nada, y aquí hallamos el punto central que a los forofos se les olvida cuando comparan los procesos independentistas en Escocia y en Cataluña. Allí, dicen los independentistas catalanes, hay democracia y bondad, y aquí represión y maldad. No. Allí hay unas formas constitucionales, unas leyes y normas, y aquí hay otras. En cada país, existe un poder real y las constituciones describen cómo se puede emplear, y por quién.


Corresponde en ambos sistemas al presidente o primer ministro de la nación decidir, en última instancia, qué hacer. Aquí Rajoy decidió, como todos sabemos, que la respuesta fue, es y será que «no», que de ninguna manera. Eso a uno le puede gustar más o menos, puede apoyarlo más o menos, o creerlo más o menos sensato desde las múltiples perspectivas que hay sobre algo tan complejo, pero Rajoy ha defendido su «no» y lo ha hecho desde el principio con argumentos constitucionales, eso de «la indisoluble unidad de la Nación española». Allí David Cameron decidió que «sí», que venga, que por qué no, sólo es una votación, porque también le correspondía esa decisión dentro del sistema constitucional británico. Ya verán como esta vez Theresa May decide que no es una propuesta tan interesante. El jueves, May ya dijo que «ahora no es el momento» para otra consulta. ¿La respuesta de Sturgeon? Que esa actitud es «¡un disparate democrático!». ¿Les suena de algo?

¿Cuántos años llevamos hablando ya "en serio" de la independencia de Cataluña? ¿Casi siete, después de la decisión del Tribunal Constitucional sobre el estatuto catalán de 2006? ¿Casi cinco, después de la reunión entre Artur Mas y Mariano Rajoy en Moncloa en 2012, en la que el Presidente le dijo al President que "no"? Muchos, en todo caso. Si contamos desde la sentencia del TC en junio de 2010, llevamos hablando de la posible secesión de Cataluña más tiempo que lo que duró la Segunda Guerra Mundial, desde la invasión de Polonia en septiembre de 1939 hasta que los japoneses firmaron la rendición en septiembre de 1945.

¿Y dónde estamos tantos años después, tras varias romerías separatistas organizadas cada 11 de septiembre, que si una gran "V" urbana (de "vía", que no "victoria"), una cadena humana por toda "la nación" (la "Vía Catalana hacia la Independencia"), o una "Vía Libre a la República Catalana", segmentada por tramos temáticos tipo democracia, justicia, diversidad e igualdad (nótese la ausencia de los tramos de "corrupción", "Espanya ens roba" o "el 3%")? Hablando estamos, no obstante alguna sentencia nueva del Tribunal Constitucional o alguna declaración separatista del Parlament (no son más que maneras de conversación—o de bronca—institucionales). Instalados en la retórica y el insulto, ni los independentistas avanzan más allá de las banderas, las camisetas o algún informe o documento medio secreto, ni los unionistas consiguen desactivar la trama o convencer a sus conciudadanos con ninguna propuesta política brillante nueva.

Yo no digo nada sobre la legitimidad política—que no constitucional—de la visión compartida del país de las maravillas con la que sueñan los independentistas catalanes. Que cada uno fantasee con lo que quiera. Está claro, sin embargo, que así no lo van a conseguir. El Estado español es algo muy real, aunque no solemos darnos cuenta más allá de los aspectos que nos tocan en el día a día (la sanidad, los colegios, el paro, los impuestos, etc.). Al Estado le corresponde casi todo el poder "duro": Defensa, Justicia, Interior, economía, la moneda, Asuntos Exteriores, infraestructuras del Estado, etc. A las comunidades autónomas, Cataluña incluida, les tocan los aspectos "blandos": urbanismo, montes, agricultura, pesca, ferias, cultura, artesanía, etc. En los artículos 148 y 149 de la Constitución tienen las listas completas, que son ilustrativas desde esa perspectiva. Por mucho que los independentistas quieran sentarse a hablar de la Cuenca del Ebro, de la red eléctrica o de las bases militares, si el Estado no envía a nadie a las «negociaciones», Puigdemont y Junqueras estarán hablando con las paredes.

No es que no hayamos visto en esos mismo años a pueblos capaces de lograr grandes, y antes impensables, cambios históricos. Los dos ejemplos que se me ocurren son Egipto y Ucrania. La Plaza Tahrir y la Plaza Maidán. En tres semanas en 2011, los egipcios lograron quitar a Mubarak, quien llevaba 30 años instalado en el poder. En tres meses en el invierno de 2014, los ucranianos lograron quitar a Yanukovych. En Egipto se habló de varios centenares de muertos y hasta 3.000 heridos. En Ucrania, decenas de muertos y centenares de heridos. En ambos casos, duros enfrentamientos con la policía. En Kiev, los manifestantes se plantaron y aguantaron todo un invierno de frío y nieve. No por nada se habla de la revolución egipcia de 2011 o la revolución ucraniana de 2014.

A finales de septiembre de 2014, antes del 9-N, el Tribunal Constitucional anunció que la gran consulta no se podía celebrar y se convocaron manifestaciones independentistas para las siete de la tarde. Fue en teoría un momento digno de novela: el malvado tribunal español ha dicho que no podemos votar, habrá que plantarse, llenamos las calles, protestamos, etc. En la Plaça de Sant Jaume, se congregaron varios centenares de personas. Llovía, pero cantaron Els Segadors unas cuantas veces bajo los paraguas. Si la memoria no me falla, había fútbol ese día. Para las ocho, como muy tarde, la plaza estaba vacía. Dibujar de nuevo el mapa de la Península Ibérica después de 300 años y llevarse la quinta parte del PIB o la cuarta parte de turismo del reino sería, efectivamente, una revolución. Posible –son posibles– pero la historia nos dice que no salen gratis.

El perpetuo atentado contra Federico Jiménez Losantos
Juan Carlos Girauta elespanol 21 Marzo 2017

Imaginen que una asociación de criminalistas y detectives creara un observatorio de la trata de blancas y anunciara que su análisis se centrará en ocho personas, dando por hecho que la practican y publicando sus nombres. En la lista hay un vecino suyo. Nunca volverá a mirarle con los mismos ojos. Su vecino queda ligado para siempre (y esto es crucial) a un delito atroz aunque no pese ninguna condena sobre él ni esté sujeto a procedimiento penal alguno. Simplemente, ciertos especialistas lo han considerado merecedor de observación. En realidad, la asociación habría perpetrado el asesinato civil de los miembros de la lista publicada, so capa de prestar un servicio especializado y altruista de interés general.

En algo similar anda el Grup Barnils, unión de periodistas que defiende "el rigor periodístico en el marco de los Países Catalanes", que es como postular la no ficción en Liliput. A través de su Observatorio del discurso del odio en los medios, el Grup Barnils se dedica al análisis de "las estrategias que usan (¡condenados!) ocho medios digitales del espectro ideológico de derechas para fomentar el discurso del odio". Toma ya. El Observatorio del Grup Barnils cuenta con el respaldo del Ayuntamiento de Barcelona, y ayer se presentó en público.

En resumen, unos pancatalanistas que trabajan en el periodismo han decidido exterminar civilmente a Libertad Digital -el medio de Federico Jiménez Losantos- y al modesto e influyente blog Dolça Catalunya. Entre otros. Todo ello en plena deriva de deslegitimación de las instituciones, leyes y sentencias, con una ley secreta en marcha para la proclamación de la República Catalana, y bajo amenaza de sanciones a los grupos parlamentarios que no secunden el golpe institucional.

En 2007, TV3 emitió el documental Terra Lliure, punt final, sobre la extinta organización terrorista. En él se justificaba el atentado cometido en 1981 contra Federico Jiménez Losantos, que desencadenó el silencioso exilio de dieciséis mil docentes decentes. La palabra "terroristas" se sustituyó por "patriotas catalanes" y la voz "atentados" por "acciones". Hasta el CAC, infame órgano censor del régimen nacionalista, tuvo que condenarlo. ¡Cómo sería la pieza! El director de aquella bomba fétida audiovisual, David Bassa, sería premiado, corriendo el tiempo, con la dirección de informativos de TV3. También ha presidido durante los últimos cinco años el Grup Barnils. Ese que ahora se dispone a observar -¡Ay Federico Jiménez, llama a la Guardia Civil!- a una víctima del terrorismo. Por segunda vez. O por tercera.

La izquierda nunca fue catalanista
Jesús Royo Arpón lavozlibre.com 21 Marzo 2017

Lingüista

Hay que aclarar: antes del franquismo. El anarquismo y el socialismo siempre consideraron al catalanismo como cosa de las derechas, la burguesía, el carlismo y la Iglesia. Primero fue regionalismo (la Lliga regionalista), que, formando la coalición Solidaritat Catalana, dio la campanada en las elecciones del 1907: ganó 41 de los 44 escaños catalanes. Pero la izquierda no picaba: ni la CNT, ni la UGT-PSOE, ni el populista Partido Republicano Radical de Alejandro Lerroux, todos eran reacios al catalanismo. Tras la guerra del 14 –y el triunfo de la revolución soviética- el catalanismo corrió a revalidarse por la izquierda. El siglo XX iba a cambiarlo todo y debía superar al caótico siglo XIX: la ideología del Noucentisme, urbano y futurista, vino a suplantar al caduco Modernismo conservador y rústico. D’Ors, el futuro ideólogo del franquismo, lo fue primero del catalanismo noucentista: había que abandonar la Región y propugnar el Estado, que encarnaría las virtudes de la Raza. El Orden y la Norma sería la característica de la vida de los ciudadanos, dedicados con pasión al trabajo, al deporte y a forjar un futuro nacional alegre y limpio. Puro fascismo, precedente de buena parte del léxico de la Falange.

Fruto de ese salto –y de la torpe represión del catalanismo por el dictador Primo de Rivera- fue el nuevo partido ERC, Esquerra Republicana. Siempre he sostenido que en el título del partido se declara su intención de ocupar el espacio de la izquierda obrerista (esquerra), y el del republicanismo de Lerroux (republicana). Con la llegada de la 2ª República, ERC se hizo hegemónica, y desbancó a la Lliga: “Visca Macià, mori Cambó”, cantaba la gente. Y cuando ganaron las derechas, el nuevo catalanismo creyó llegado el momento de dar el golpe: las sedes de ERC en todos los pueblos estaban listas y armadas para imponer el nuevo orden el 6 de octubre de 1934. Todo acabó rápido, la Generalitat en la cárcel y los cabecillas huyendo vergonzosamente por las cloacas. Pero de nuevo, con el golpe fascista del 36, los obreros anarcos y socialistas desbordaron al poder establecido. Companys dijo que el poder real estaba en la calle. El catalanismo fue una pequeña parte de la revolución y de la guerra, y no la más lucida.

La dura y larga posguerra trazó una espesa raya, un punto y aparte: ya nada sería como había sido. La derrota del Eje acabó de sepultar el paradigma del pasado. Todo se reformuló: el catalanismo, al formar parte de los vencidos del 39, pudo engancharse a los ideales de libertad, europeísmo, democracia. El franquismo era una antigualla impresentable, con toda la fuerza pero sin pizca de futuro. La iglesia se fue distanciando del régimen, y amparó el nuevo catalanismo de Pujol y los grupos obreros. El catalanismo fue infiltrándose más y más en los espacios ciudadanos: el escultismo, las escuelas activas, el movimiento vecinal. De ahí viene la identificación del catalanismo con lo progresista, con las izquierdas. Y de ahí viene la confusión actual de los Podemos y los Comunes, que se llenan la boca con “los derechos de los pueblos”. Nada más aberrante. Créanme: el catalanismo es lo de siempre, pura reacción, es la Gironda, es el retorno a la sociedad estamental. Como dijo Racionero (candidato de ERC el año 1982): “aquí no hay un partido lepenista, porque su espacio ya está ocupado por Esquerra Republicana”.

El sainete del desarme etarra
Asesinos desesperados
David R.  latribunadelpaisvasco.com 21 Marzo 2017

Estos terroristas de ETA, después de estar medio siglo asesinando, nos cuentan que van a entregar unos zulos-basura, pero, desde luego, no todos porque desconocen la ubicación de muchos de los que fabricaron.

Yo no quiero que la escoria que queda de lo que fue la banda terrorista, criminal y mafiosa ETA, entregue, a no se sabe muy bien quién ni el porqué, zulos conteniendo armamento oxidado y explosivos de base nítrica caducados, porque lo único que les puede quedar en buen estado es alguna pistola, algún revolver, algún fusil, alguna granada y los detonadores eléctricos y los cordones detonantes que tienen almas de pentrita.

Yo quiero que ellos se entreguen a la justicia española y que sean juzgados y condenados por los crímenes cometidos, que considero de lesa humanidad. Y quiero que se entreguen en España ante la Guardia Civil, que junto con la Policía Nacional y el CNI son los que han acabado con ellos (en los últimos años con la colaboración francesa).

¿Por qué muchos políticos han entrado en su juego? ¿Rentabilidad política, falta de respeto a las víctimas, interés espurios y secretos, o una combinación de factores? El lehendakari Urkullu pide a los gobiernos de España y Francia que se impliquen para que el desarme sea "legal" ¿A qué legalidad se refiere?. Pablo Manuel Iglesias celebra el desarme porque "avanza en la consolidación de la paz en Euskadi” ¿De qué guerra habla?, y el terrorista Arnaldo Otegi exige que no haya bloqueos, peros a sus asesinos compañeros de ETA no les exige nada.

¿Quién está financiando a esos verificadores internacionales que viven supuestamente del aire a todo tren? CIV (Comisión Internacional de Verificación). ¿Acaso ocurre que nuestro país no es una democracia homologada y requiere de supervisión por parte de otros países o de mercenarios privados, como Ram Manikkalingam, al que ETA ya engañó y dejó en ridículo en el pasado? Parece que algunos pretenden que "se vayan de rositas" muchos terroristas. No se debe pasar página con tanta ligereza; dicen que van a entregar chatarra y basura y ocupan muchas páginas en los medios de comunicación, pero disolverse, pedir perdón, explicar los atentados sin resolver y entregarse para pagar por sus crímenes, nada. Unos 300 asesinatos sin resolver necesariamente implica mucho asesino suelto.

Corremos un elevado riesgo de entrar en la dinámica del nacionalismo vasco, del PNV, con el "moderado" Urkullu a la cabeza, que pide "altura de miras" y que pretende pasar página para borrar sus vergüenzas de los libros de historia, porque no son capaces de reconocer su verdadera postura ante ETA, ni siquiera ante sus propios militantes y simpatizantes que se veían ante la tesitura de pagar el impuesto revolucionario bajo amenaza de secuestro o asesinato, amenaza que con frecuencia y para mostrar efectividad, se cumplía. Ellos lo llamaban “impuesto sobre la plusvalía del capital”, arrestos y ejecuciones ¿Recuerdan?. El árbol y las nueces.

Esta vez no hay comunicado, porque ya no pueden hacer ni eso, le encargan a Jean Noël Etcheverry, alias "Txetx", un sindicalista-ecologista, que nos transmita la buena nueva, y este va y todo chulo nos espeta que "el armamento ya no está en manos de ETA, ahora lo gestionamos nosotros", absolutamente sorprendente y delictivo; y se les llena la boca intentando explicarnos la importancia de la actuación de la sociedad civil. Podrían molestarse en explicarnos qué entienden por sociedad civil, y colaborar con la justicia francesa y española, pero en vez de eso colaboran con ETA. Todos delinquiendo.

Creo que es importante recordar que el final de ETA es la consecuencia directa de la actuación de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, del servicio de inteligencia, de la colaboración francesa y de la acción de la justicia, y no especialmente de una colaboración ciudadana que ha brillado por su ausencia salvo contados casos, porque aquí había miedo incluso a reconocer que se tenía miedo; ni tampoco consecuencia de un debate interno en ETA que les llevase a reflexionar acerca de lo absurdo, anacrónico y maligno de su existencia. No ha habido ninguna asamblea y en el último “Zutabe” no se expresaba intención alguna de realizar esa reflexión y la correspondiente autocrítica. Siguen sin hacerlo y mostrando otras intenciones que si no fuese por la perversión contenida en ellas serían ridículas.

Desarme inevitable y desarmes peligrosos
JOSEBA ARREGI El Mundo 21 Marzo 2017

El anuncio de ETA diciendo que va a proceder a un desarme unilateral y definitivo consigue lo único que pretende, cierta atención mediática y dar a entender que aún está viva y que pinta algo. Vuelve a repetir el término "unilateral", término que utilizó cuando anunció el cese de su actividad terrorista, término que sirvió sólo para ocultar la derrota, aunque hubo quienes elevaron ese término a categoría suprema. Ahora ni eso: después de haber traicionado a sus presos cesando en la actividad terrorista y dejándolos pudrirse en la cárcel, ETA ha tenido que constatar que no está en condiciones de conseguir absolutamente nada para los suyos.

Trata de montar un espectáculo con sus comparsas de siempre para que el desarme no sea interpretado como ratificación de la derrota. Por eso no se disuelve. La indiferencia social de la que ha hablado Kepa Aulestia añade escarnio a la derrota de ETA, aunque esa misma indiferencia sea la que afecta a la memoria de las víctimas pese a las muchas iniciativas institucionales que no la contrarrestan sino que la propician si cabe con sus equidistancias y multiplicaciones injustificadas de víctimas y de terrorismos.

ETA trata de ponerse en escena de nuevo negando su evidente derrota. Ha pretendido tratos con los Gobiernos galo y español, que se niegan al juego. Convoca a personas -las llaman sociedad civil-, en cuyas manos deposita la información de sus armas porque no se atreve a hacerlo directamente con las policías francesa y española, pues evidenciaría la realidad de su derrota. Y terminará traicionando a quienes se prestan a taparle las vergüenzas como antes traicionó a sus presos. Y nadie sabe si realmente dará toda la información sobre todas las armas, pues nadie lo podría verificar mejor que las Fuerzas de Seguridad, y no los mediadores que lo único que median es a ETA con sus propios fantasmas.

Por todo esto es por lo que es preciso hablar de los otros desarmes, de los peligrosos. Para empezar: el anuncio del cese definitivo de la banda en su actividad terrorista obligado por la fortaleza del Estado de Derecho fue el momento en el que la mayoría de la sociedad vasca cerró el libro de la historia de ETA. Se acabó ETA, aunque no se haya disuelto, y se acabaron las víctimas y su memoria. Si la sociedad vasca estuvo durante demasiado tiempo desarmada ante ETA activa, eso significa no haber percibido la existencia de sus víctimas, ahora está desarmada ante la historia de terror de la banda gracias a la bondad del olvido y la ignorancia.

Junto a este desarme de la mano del olvido se encuentra el desarme que se produce en el mundo de las palabras. No hemos sido capaces de establecer con claridad los elementos que deben articular el relato histórico que haga justicia a la demanda de memoria, dignidad y justicia de las víctimas del terrorismo de ETA. No supimos mantener clara la idea de que el terrorismo siempre tiene una dimensión pública, que el terrorismo es político porque pretende materializar un proyecto político que exige el uso de la violencia ilegítima. No supimos mantener la idea de que el rechazo de la historia de la banda se debe mantener en esa dimensión pública y política que exige el carácter mismo del terrorismo.

Si el uso de la violencia se debe a los celos, a la avaricia, al deseo de riqueza, al mismo placer en aplicar violencia a otros o al odio, entonces puede haber lugar al tratamiento personal y privado de los efectos de dicha violencia y para la exigencia de perdón. Pero el perdón no es una categoría política, no posee una dimensión pública. No se produce en el espacio público, es sobre todo algo muy personal y privado de lo individuos que han sufrido violencia. Lo mismo sucede con la reconciliación: se reconcilian dos personas que han estado enfrentadas, o dos grupos que han estado enfrentados. Pero la reconciliación real se da entre las personas que se han enfrentado por la razón que sea.

Pero en el caso de ETA no ha habido enfrentamiento entre dos partes. Significaría aceptar el discurso del conflicto. Es ETA la que ha estado enfrentada al Estado, a España y a todo lo que significa España y lo español en Euskadi. Es ETA la que ha estado enfrentada con todo el que en Euskadi no compartía ni su diagnóstico ni su proyecto para la sociedad vasca, la nación vasca como decían. Es decir: con parte de la sociedad vasca e incluso con la parte de la sociedad vasca que vivía pasivamente la actividad terrorista de ETA.

En esta situación el término reconciliación es equívoco y engañoso. Se ve con claridad si se analiza otra de las exigencias que se le han planteado a ETA y que debe ser matizada para tener sentido: reconocer el daño causado. ¿Qué significa exigir a ETA que reconozca el daño causado en el sentido de reconocer que ha matado a cientos de personas? Sería una mera constatación de hechos. Exigencia sería que confesaran que ese uso de la violencia era terrorismo y que era políticamente inaceptable. Reconocer el daño causado como reconocimiento de haber causado dolor y sufrimiento: de nuevo nos vemos ante una privatización peligrosa del terrorismo.

El verdadero daño causado por ETA, además de asesinar a cientos y hacer sufrir a los familiares y amigos -y los asesinó después de haberlos convertido en cosas de usar y tirar, después de haberles negado su derecho a la libertad de conciencia, a pensar, sentir y vivir incluso el ser vasco de forma distinta a la de ETA, de haberlas definido como instrumentos para alcanzar su proyecto político- es el daño producido al Estado de Derecho y lo que significa, el ser garantía de la libertad de conciencia y los derechos derivados sin los cuales es imposible la convivencia entre diferentes. ETA pretendía suplantar al Estado de Derecho que reconoce a ciudadanos en sus libertades y derechos para sustituirlo por una comunidad de creyentes en una nación homogénea, por una comunidad de adherentes a un sentimiento homogéneo y dictado por ellos, en una sociedad absorbida y subsumida por y en el poder de un grupo que se arroga una violencia ilegítima que anula toda diferencia. El Estado de Derecho, por el contrario, garantiza por la sumisión de la violencia al derecho, convirtiéndola así en legítima, precisamente el derecho a la diferencia en la conciencia, en la identidad, en el sentimiento de pertenencia. Ése es el bien público, el bien político que ha pretendido anular en su significado de libertad.

Causando daño al Estado de Derecho ha causado daño a los ciudadanos concretos, a la ciudadanía vasca y española en su conjunto, negándoles la libertad de conciencia, la libertad de identidad, la libertad de lengua, la libertad de sentimiento de pertenencia, y convirtiéndoles así en carne de cañón literalmente. Arrebatarles la vida es la consecuencia de la dignidad que se les ha negado previamente. Por esta razón significa también un desarme constituir el derecho a la vida y su negación como el paraguas que sirve para meter bajo él a todas las víctimas de alguna violencia ilegítima. El terrorismo que ha caracterizado la historia vasca es el terrorismo de ETA. Esto no significa negar que hayan existido el Batallón Vasco-Español, los GAL o los abusos policiales y las torturas. Pero sólo ETA ha pretendido en la teoría y en la práctica, en su planteamiento y en su proyecto político eliminar el Estado de Derecho, negar el monopolio legítimo de la violencia. Los otros han negado en la práctica la vigencia del Estado de Derecho sin que hayan tenido ni la capacidad ni la voluntad de formular un proyecto político alternativo.

Es cierto que todas las víctimas son iguales en el sufrimiento. Pero, parafraseando al historiador Tony Judt, cuando el victimismo se generaliza llega la hora de traer a la memoria a los verdugos, pues es su intención la que dota de significado específico a las víctimas. Todas las víctimas son iguales en el sufrimiento y en la injusticia, todas las víctimas son diferentes en razón de la intención de quien las instituyó como víctimas. La memoria de sufrimiento de las víctimas, de todas ellas, es necesario para generalizar el rechazo al uso indebido de la violencia. El recuerdo de la intención de los terroristas y de la razón por la que asesinaron e instauraron víctimas es necesario para saber cuáles son las ideas, las tendencias, los proyectos políticos que deben ser combatidos políticamente para que el terror no pueda recurrir a ellos.

Pero si seguimos diciendo que todas las ideas son legítimas sin violencia, que la democracia no puede ser militante, que "poco importa el origen, la intención precisa o el objetivo final de los terroristas para que sus víctimas se encuentren en el reconocimiento final...", si seguimos diciendo que es posible ser independentista sin preguntar cómo se compatibiliza ser independentista con el Estado de Derecho, seguiremos desarmándonos ante ETA y su historia de terror.

Joseba Arregi, ex consejero del Gobierno vasco, es ensayista.

EL GRUPO QUE AGREDIÓ A LAS CHICAS DE LA ROJA
Así se divirtieron durante una década los matones independentistas de Barcelona
La larga lista de matonismo de este grupo radical comenzó en el año 2007 y su politización se evidenció desde su fundación
A. Fernández. Barcelona elconfidencial 21 Marzo 2017

Matones y de la vieja escuela. Así se comportaba el grupo de fanáticos independentistas que durante más de una década apaleó, boicoteó, saboteó y agredió a rivales ideológicos y deportivos y a símbolos que tuviesen que ver con España. Ahora, se sentarán en el banquillo cinco de ellos, Oriol, Bernat, Xavier, Roger y Daniel, que durante más de una década han ido apaleando a adversarios y algunos de los cuales ya acumulan sobre sus espaldas condenas en firme por violencia y graves delitos. Su líder, Oriol FCB acaba de ser condenado por dejar en coma a un ucraniano en una de sus ‘cacerías’ y ahora es acusado de amenazar a seguidores de la selección española.

De hecho, en junio de 2016, el grupo saltó a la fama tras la brutal agresión a los jóvenes María Rosa, Encarni y Julián, de la plataforma Barcelona con la Selección, que fueron pateados y robados cuando atendían una carpa informativa sobre la Roja. Según el relato de los hechos, los cinco ultras citados eran del grupo Desperdicis (Desperdicios), del club de fútbol Sant Andreu, y se encontraban en la fiesta de inauguración del piso de un amigo cuando fueron informados de que había una carpa a favor de la selección española en una calle cercana. Como en ocasiones similares, salieron en tromba a ejecutar otra de sus ‘cacerías’.

A media tarde, los acusados llegaron a la carpa y comenzaron a insultar a las dos chicas y al chico, con frases como “putas españolas, fuera de aquí, os vamos a matar, putos españoles de mierda. Perras españolas, iros a vuestro país, hijos de puta”. Fue el inicio de un festival de golpes y violencia. Destrozaron la carpa, agredieron con patadas y puñetazos a los jóvenes que la atendían y se llevaron el material de propaganda y el bolso de una de las chicas. Horas después, cuando estaban recogiendo aún sus pertenencias y lo que había quedado de la carpa, apareció Oriol, uno de los ‘red skins’ de Desperdicis. “¿Qué es esto? Esto no debería estar aquí. Fuera la bandera española, ¡Puta España! ¡Puta de mierda! –exclamó dirigiéndose a María Rosa O., una de las jóvenes agredidas-. Sois unos hijos de puta. Aquí no tenéis que estar, putos españoles. Tú eres una cerda española, hija de puta. Iremos a por vosotras. ¡Os mataremos!”.

Y ello, dice el fiscal, mientras hacía el gesto de cortarle el cuello, “procediendo acto seguido con ánimo de vejarla y humillarla a escupirle y tirarle la cerveza que contenía un vaso que llevaba, abandonando el lugar no sin antes dar un fuerte volantazo con el coche para incrementar el miedo de su víctima”. Los miembros de Desperdicios se fueron luego a celebrar el cumpleaños de Oriol. Éste fue identificado posteriormente como el ultra Oriol FCB, un activo y violento 'hooligan' muy conocido en los ambientes futbolísticos de la ciudad que ya acumulaba varias detenciones por hechos violentos y que en las redes sociales atizaba el odio a todo lo español.

Los miembros de Desperdicios son acusados de tres delitos contra la integridad moral, tres delitos leves de lesiones, un delito leve de daños, un delito leve de hurto, un delito de amenazas graves y un delito de pertenencia a grupo criminal.

Un largo historial delictivo
Pero el incidente es solo uno más en una larga lista de matonismo que este grupo radical comenzó en el año 2007. En esa época, se fundó el grupo Desperdicis “por personas relacionadas con el movimiento ‘red skin’, caracterizado por sus ideas de independentismo revolucionario y anarquismo violento del barrio de Sant Andreu de Barcelona y que se integran como colectivo ultra en la grada de animación del club de fútbol Unión Deportiva Sant Andreu, teniendo como objetivos políticos la lucha, en ocasiones mediante el uso de la violencia, contra todo aquello que ellos identifican como fascismo y contra el capitalismo que, según su ideología, lo engendra”, explica el fiscal.

El nombre de Desperdicis nació después de que en un partido con el Badalona, el reducido núcleo del grupo inicial fue acordonado en una zona rodeada de policías. “Así salió el nombre. Nos trataron como basura, como a unos desperdicios”, recordaba más tarde uno de los fundadores.

Desde el primer día, el colectivo emprendió acciones contra todo grupo defensor de la unidad de España y el 12 de octubre solía ir a concentraciones unionistas, donde aprovechaban “para la realización de actos de violencia contra sus adversarios políticos”. Así lo recuerda el fiscal en un aterrador escrito de acusación donde enumera todas las barbaridades que el grupo cometió. Pero para entonces, Oriol FCB ya tenía antecedentes: en 2006, fue condenado por daños materiales en la estación de metro de Barceloneta. Fue el prolegómeno a una larga carrera de matón de medio pelo en la ciudad de Barcelona.

En el 2007, nada más nacer, Desperdicis se integra en el Movimiento Antifascista Combativo (MAC), una plataforma nacida como respuesta al asesinato de Carlos Palomino en el metro de Madrid por parte de un miembro de Democracia Nacional. Palomino mantenía excelentes relaciones con Desperdicis y de ahí que su asesinato provocase un gran impacto en algunos círculos de ‘red skins’ de Barcelona. Tras su muerte, una manifestación en la capital catalana a la que asistieron 1.000 personas, acabó con graves incidentes donde se quemaron contenedores y se agredió a la Policía.

El 9 de noviembre de 2008, con motivo del primer aniversario de la muerte de Palomino, Desperdicis ejecutó su primera acción de crudo matonismo independentista: acuchilló a dos jóvenes a la salida de un concierto que se celebraba en La Farinera del Clot. Por ello, fueron detenidos tres miembros de Desperdicis y al final fue condenado uno de ellos, de nombre Daniel, como autor de los acuchillamientos.

El 31 de enero de 2009, a la salida del metro de Marina, otro joven fue agredido por miembros de Desperdicis, que lo dejaron inconsciente en el suelo. Cuatro militantes del grupo ‘red skin’ fueron condenados por esa agresión. En el año 2010, con motivo del encuentro del FC Barcelona B con el Sant Andreu en el mes de junio, protagonizaron un conflicto en el propio terreno de juego, cuando quisieron agredir a los jugadores rivales. La tangana continuó luego en las calles adyacentes, donde atacaron también a un policía. Fueron detenidos tres miembros de Desperdicis, entre ellos el propio Oriol FCB.

De ‘caza’ por Barcelona
El Día de la Hispanidad de 2010, el grupo organizó una ‘operación’ contra la concentración de ultraderecha en Rambla Catalunya. Uno de sus miembros fue detenido con una mochila cargada de piedras con las que pensaban boicotear el acto de la formación MSR. Un año más tarde, tras una manifestación antifascista para protestar contra la Hispanidad, se corrió la voz de que había un concierto en el local The Other Place, en el barrio de Poble Nou. Para allá fueron decenas de jóvenes violentos que se iban aprovisionando de botellas y piedras. Tras varias escaramuzas con la Policía, hubo dos detenidos, uno de ellos de Desperdicis. Fueron condenados por lesiones con el agravante de discriminación por motivos ideológicos.

El 5 de mayo de 2013, la Plataforma Antifascista de Barcelona convocó una manifestación contra el Casal Tramuntana, centro inaugurado aquel año y donde iban personas vinculadas a la extrema derecha. El día de los altercados, el casal había organizado una conferencia sobre los movimientos de disidentes italianos a la que asistieron unas 80 personas. La manifestación acabó con un intento de asalto al local y la participación activa de Desperdicis en los hechos.

El 20 de julio del 2013, la misma plataforma organizó una manifestación contra la librería Europa, propiedad del conocido nazi Pedro Varela, en el barrio de Gràcia. Unas 300 personas acudieron al llamamiento y un grupo de seis matones (entre ellos, Oriol FCB) intentaron agredir a agentes de paisano que se encontraban vigilando la acción. Ese mismo año, pero el 12 de octubre, planearon agredir a los participantes de la concentración de ultraderecha del Día de la Hispanidad, para entonces confinada en la falda de la montaña de Montjuïc. Tras la concentración, varios ultraderechistas fueron agredidos en un bar del cercano barrio de Sants. Posteriormente, dos ‘red skins’ amigos de Oriol FCB fueron condenados por esos hechos.

El 9 de octubre de 2014, con motivo del juicio en la Audiencia contra los dos detenidos por la agresión en The Other Place, el Movimiento Antifascista Combativo realizó una concentración ante los tribunales, esperó a que llegasen la víctima y sus amigos y se involucraron en una pelea multitudinaria con palos y cascos de moto hasta que intervino la Policía.'

El 11 de octubre, tan sólo dos días después, varios miembros de Desperdicis protagonizaron la agresión a un ciudadano ucraniano frente al Ateneo Independentista y Popular La Torna. En ese local, se estaba realizando una asamblea abierta sobre la situación en Ucrania. Al acto asistió un grupo de ucranianos con banderas de su país para dar su opinión, lo que provocó que fuesen abucheados por una parte del público. Los miembros de Desperdicis, que estaban en el barrio del Clot, fueron avisados de lo que ocurría y se desplazaron hasta Gràcia para dar su merecido a los ucranianos. Para algo están los matones de barrio. Tras varias escaramuzas, la víctima recibió un fuerte golpe en la cabeza con un casco de moto y quedó en coma. Fueron detenidos seis ‘red skins’, cinco de ellos militantes de Desperdicis. Tres han sido condenados por homicidio en grado de tentativa, con los agravantes de discriminación por motivos ideológicos y abuso de superioridad. Otros tres, por amenazas graves y encubrimiento, entre ellos Oriol FCB.

Contra la directiva
En el 2015, con motivo del partido de liga entre el Figueres y el Sant Andreu, armaron una verdadera batalla campal en el campo visitante (eso sí, con apoyo del Frente Unión del Figueres, con quien se llevan bien los Desperdicis), con el lanzamiento de bengalas al terreno de juego, el vaciado de dos extintores de la grada y la realización de pintadas. El motivo era apoyar al candidato de Avenç Andreuencs, una plataforma creada por varios exdirectivos del Sant Andreu –liderados por el exjugador culé Ramon Maria Calderé- que planteaba una opción de compra de las acciones al presidente de la entidad. Esta coyuntura provocó toda una campaña de Desperdicis contra el presidente de su club. Entre sus acciones figuran la realización de pintadas y de amenazas contra el máximo mandatario y su junta directiva. En el último partido de la temporada, los miembros de Desperdicis saltaron al césped con las caras tapadas y se enfrentaron desde allí al palco, aunque la intervención de los Mossos d’Esquadra evitó males mayores.

Para el fiscal, lo que hace el grupo de matones cuatribarrados (en su grada utilizan profusamente la ‘senyera’ catalana, aunque también dejan ver ‘esteladas’, es decir, banderas independentistas) es la “expresión violenta de la animadversión y rechazo que profesan hacia personas que no comparten su ideología y particularmente todo aquello que pueda simbolizar o representar lo español o la unidad de España y en especial la selección española de fútbol, coloquialmente conocida como La Roja”. Pero ello no quita para que hayan establecido lazos intensos con grupos similares, tanto de Cataluña como de fuera. Su politización se evidenció desde su fundación y ahora aplica la política a todos sus actos: de ahí que el pasado 13 de marzo convocase a una concentración en la plaza Orfila (barrio de Sant Andreu) para protestar por la detención de cuatro violentos tras los incidentes de la semana pasada en Pamplona.

Su lema es “honor, humildad, sacrificio y pasión, las cuatro barras que defendemos cada día de nuestras vidas”. Les faltan, al menos, la de la violencia y la del discurso del ocio, por las que su núcleo se va a sentar en el banquillo de los acusados. Son las más visibles hasta ahora.
 


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