AGLI Recortes de Prensa    Viernes 24  Marzo 2017

Nuestros vecinos del norte
Calle 19 gaceta.es 24 Marzo 2017

Como es lógico Francia y España han tenido y tienen una larga historia conjunta llena de todo tipo de situaciones. Desde la mitad del siglo XX las relaciones han sido no solo pacíficas sino cada vez más intensas y fructíferas. Esta misma semana, ante el anuncio de la entrega de las armas por parte de ETA, el presidente Rajoy hacia una justa mención a Francia en el protagonismo de la victoria contra el terrorismo.

España ha apoyado recientemente a Francia en su despliegue de tropas en el sahel, somos ambos no solo miembros de la UE sino del euro, de la OTAN, tenemos una intensa y equilibrada relación económica, comercial y turística. Francia, en los últimos dos siglos, ha ido por delante en su desarrollo político, económico y social, en la integración europea; es la quinta economía del mundo y nosotros la decimosegunda, a precios de mercado. Pero en 2017 todo el mundo coincide en que Francia puede ser el problema de la UE, que su situación económica es de estancamiento crónico sin prácticamente incrementos de productividad, que su modelo político y económico tiene que cambiar, desde 2010 crece por debajo de Alemania y en 2016 ya menos que la media de la UE. Francia ha ido perdiendo potencial de crecimiento, como todos los países desarrollados, pero en su caso la falta de reformas estructurales es una constante, un conflicto interno desde la primera presidencia de Mitterand en 1980.

Despues de las intensas huelgas de principios de 1995, con Chirac de presidente y Juppe de primer ministro, los gobiernos han sido muy temerosos. La alternancia del poder entre socialistas y gaullistas no ha producido grandes avances, al revés a finales de los 90 y coincidiendo con el lanzamiento del euro, el gobierno socialista de Jospin aprobó el limite de 35 horas a la semana, que ningún gobierno francés ha sido capaz de remover hasta el actual gobierno también socialista, lo que ha supuesto las derrotas internas de Hollande y Vals como candidatos del partido socialista a las presidenciales de 2017. Esta falta de reformas ha venido acompañada, puede que inducida, con la perdida de protagonismo en la UE frente Alemania. El tan cacareado eje franco-alemán, que dominó la construcción europea hasta hace pocos años, es hoy cosa del pasado. No es ya la construcción europea cosa de dos, sino que esta dominada por una nueva política alemana pro europea pero con “Germany first”.

Las relaciones franco-alemanas impregnan la vida europea desde el último tercio del siglo XIX. Todos recordamos las grandes reticencias de Mitterand a la reunificación alemana (“cayo el muro de Berlin, un muerto: Mitterand”, decía un chiste de la época). No es descabellado deducir que una parte del desencanto europeo de la Francia de hoy tiene que ver con esa perdida de protagonismo. La grandeur de De Gaulle es como muchas cosas del general una acertadisima aproximación al ADN del país vecino. El proyecto euro ha dado a Francia, como a los demás, muchas cosas que no era capaz de conseguir por si misma, aunque sean cosas distintas según los países. Francia tiene hoy una moneda y una financiación estable. Además su margen para cambiar es muy amplio, no solo por el mercado laboral. Francia sigue teniendo un sector energético, de telecomunicaciones e industrial en manos del Estado , con un potencial de privatizaciones y desregulación muy considerable .

De Gaulle que conocía tan bien al paisaje y al paisanaje diseño una V República para la estabilidad. Francia ha sido estable desde los años 60. Primero con presidentes monarcas y desde finales de los 80 con cohabitaciones entre presidentes y gobiernos, para haber llegado a mandatos presidenciales de cinco en vez de ocho años a fin de evitar las cohabitaciones, al hacer coincidir prácticamente las elecciones presidenciales y las legislativas 2017 parece que va a traer un nuevo cambio: el primer partido puede ser el Frente Nacional, euroescéptico y anti inmigración, aceptado ya normalmente en los debates televisivos con otros candidatos. Las apuestas son que una vez mas perderá en la segunda vuelta, pero con un 25% de posibilidades de llegar finalmente a la presidencia. Otra gran novedad es que no sera un candidato republicano (gaulista), ni socialista quien compita con Marine Le Penen la segunda vuelta, sino un novel de centro izquierda sin partido. Puede pasar o no esto segundo, pero es casi seguro el paso de Le Pen a la votación definitiva, que podría dejar sin opción a la izquierda al tener que elegir entre Fillon o Marine, si Macron pierde en la primera vuelta.

En el supuesto de que el ganador al final en mayo no pertenezca a los partidos tradicionales la incognita de las elecciones legislativas en junio plantea nuevos escenarios para la V República. No ya una cohabitación izquierda-derecha como ha sucedido varias veces en los últimos años, sino una cohabitación entre antieuropeistas y proeuropeistas, si es Le Pen la presidenta. Los mercados están desde hace semanas inquietos no solo con Francia, pero desde luego con Francia. Una victoria del Frente Nacional introduce tantas incógnitas que la inversión internacional aumentara su actual reticencia con la zona euro salvo Alemania, tanto en renta fija como variable. No será de esperar entoces un apoyo desde un Washington sorprendente y poco pro UE. Ahí estará desde luego el BCE con “what ever it takes” , pero cogiéndole a tras pies en su política de normalización monetaria, anunciada hace tan poco y bien acogida por Alemania.

Para los vecinos del sur, nosotros, las consecuencias no son cómodas. El panorama no garantiza una Francia estable y mucho menos que recupere influencia con el eje franco-alemán, con el que tan bien nos ha ido, que tan bien hemos sabido manejar. Dos grandes países europeos, UK y Francia, están en crisis políticas que afectan a sus modelos económicos. UK ha elegido saltar hacia lo desconocido y a ver que pasa, casi por primera vez en su historia. Francia tiene una posibilidad de cambio y posible éxito: Macron y una cohabitación desde el centro izquierda con el centro derecha con un amplio mandato de reforma. Una sorpresa positiva que influencie a la Alemania de la próxima coalición, grande o pequeña, después de sus elecciones en otoño 2017.

La otra posibilidad Le Pen y una cohabitación con una derecha huérfana abre todas las apuestas probablemente durante meses. También cabe la recuperación de losrepublicanos con Fillon y un gobierno monocolor de derechas, que una elección más promete el cambio económico y social que ni Chirac ni Sarkozy produjeron. Para España, como para otros, está resultando difícil lidiar con la versión exclusivamente alemana de la UE, aunque con el actual panorama francés parece que eso es lo que habrá durante mucho tiempo.

Deuda
El coste del FLA: ha elevado 140.000 millones la deuda del Estado en 5 años
El 40% de la emisión neta que ha hecho el Tesoro Público en este periodo de tiempo ha sido para financiar este fondo de liquidez, cuya supervivencia será sometida a debate en el marco de la reforma de la financiación autonómica.
Teresa Lázaro vozpopuli.es 24 Marzo 2017

La supervivienda del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) será sin duda uno de los grandes temas de la reforma de la financiación autonómica que el Gobierno quiere plantear antes de que acabe el año. ¿Hay que mantener el apoyo a las comunidades a través de los mecanismos estatales o hay que volver al mercado? Es la gran pregunta que toca hacerse en estos momentos.

Según un informe de Analistas Financieros Internacionales (AFI), la situación actual no parece incomodar a ninguna de las partes. Por un lado, permite al Gobierno mantener un sesgo intervencionista a cambio de liquidez. Y por otro, permite a los gobiernos regionales elegir la alternativa que mejor les conviene cada año en una situación de privilegio que no tiene parangón.

Los inversores tampoco salen mal parados: obtienen una garantía estatal implícita ante escenarios adversos compitiendo por formalizar operaciones que ofrecen un diferencial sobre la deuda del Tesoro. Y los proveedores de las comunidades cobran antes las facturas pendientes gracias a las inyecciones de liquidez para minimizar la deuda comercial.

El 40% de las emisiones
Pero no es oro todo lo que reluce. Es cierto que estos mecanismos de financiación han sido muy útiles y evitaron el fantasma de la suspensión de pagos en más de un gobierno regional, pero también tienen un coste: han supuesto un aumento de la deuda del Estado de unos 140.000 millones en cinco años.

Dicho de otra manera, el 40% de la emisión neta que ha hecho el Tesoro en este periodo de tiempo se ha debido a la financiación del FLA y representa ya un 15% de su saldo vivo. Y aunque la responsabilidad de estos compromisos corresponde, en primera instancia, a las comunidades, lo cierto es que es el Tesoro quien responde ante los mercados y los inversores.

Por eso AFI llega a la conclusión de que el coste de esta política no es neutro. Y, lo que es peor, será mucho menos neutro cuando el Banco Central Europeo (BCE) empiece a reducir las compras de deuda pública y a elevar ligeramente los tipos de interés hasta situarlos en un nivel más propio de una fase de crecimiento económico consolidada, como la actual.

Aunque no lo dice claramente, sugiere que el Tesoro no debería seguir soportando esta carga, como ya lo dijo también Funcas hace no mucho. Sobre todo ahora que parece que las comunidades ya pueden financiarse de forma autónoma en el mercado de capitales. Si lo sigue haciendo, se podrá ver limitado su margen de maniobra si surgen nuevos momentos de vulnerabilidad.

Además, recuerda que el desequilibrio estructural más inminente y preocupante en estos momentos es la Seguridad Social. El Fondo de Reserva no va a durar siempre y es posible que haya que tirar de emisión de deuda para pagar las pagas extra de las pensiones. El Gobierno ya ha dicho en varias ocasiones que está preparado para hacerlo si llega el momento.

La reforma del sistema
Si el Estado obvia toda esta situación y sigue asumiendo una responsabilidad que corresponde a las comunidades autónomas, puede generar incentivos perversos que pueden afectar al cumplimiento del déficit. Y debilitar, además, la credibilidad del país en un momento en el que la deuda pública está lejos de controlarse.

En definitiva, AFI cree que las comunidades no deberían requerir una asistencia permanente del Tesoro no debería seguir financiándolas de esa manera. Eso sí, tiene la obligación de garantizar recursos suficientes a las regiones a través de un modelo de financiación que se fundamente en los principios de suficiencia, equidad, transparencia, corresponsabilidad fiscal y garantía de acceso a los ciudadanos a los servicios públicos.

¡Vuelta la burra al trigo!
Vicente A. C. M. Periodista Digital 24 Marzo 2017

Los socialistas, al igual que Mariano Rajoy, están dispuestos a todo con tal de satisfacer las exigencias de los secesionistas catalanes y consolidar la aberrante discriminación entre ciudadanos españoles con la admisión de prebendas forales, conciertos económicos y unos supuestos derechos históricos de comunidades como El País Vasco y Navarra. Su intención es recoger en su ponencia política del próximo Congreso aspectos cuya finalidad es poner las bases para una federalización asimétrica de España. Su objetivo es en cuanto a la organización territorial “el reconocimiento pleno de las singularidades de las distintas nacionalidades y regiones y sus consecuencias” y aquí incluye la lengua propia, cultura, foralidad, derechos históricos, insularidad, ultra perifericidad o peculiaridades históricas de derecho civil.

Es decir, para el PSOE federal, lo más normal es incidir en lo que nos desune y no reconocer que España se constituyó hace ya más de 500 años como nación y que el castellano, conocido mundialmente como español, es la lengua de todo el territorio nacional. Nunca durante este tiempo han existido otras “nacionalidades” diferentes de la española, por mucho que se empeñen en deformar la Historia los partidos nacionalistas. Las regiones son una simple división administrativa que ha ido evolucionando durante estos siglos como forma de descentralización moderna del Estado. Evidentemente han coexistido lenguas minoritarias en diferentes comarcas y pedanías, que sistemáticamente eran despreciadas por las clases altas de esa misma sociedad.

Habla el PSOE de derechos históricos y foralidad. Aquí habría que decir que, de existir por convenios forales como el del Reino de Navarra cuando se integró, hace mucho tiempo que deberían haber caducado. Porque eso es tanto como reconocer la prevalencia de la Monarquía por derechos dinásticos sobre la democracia parlamentaria. EL absolutismo hace siglos que fue desterrado y guillotinado por la revolución de los pueblos en busca de su libertad. Los socialistas son los menos apropiados para defender singularidades y excepciones si no quieren traicionarse a sí mismos y a sus orígenes donde luchaban por la igualdad de derechos, aunque abandonaron no hace mucho tiempo la inspiración comunista del “café para todos” y la lucha de clases.

Desde luego que la insularidad y lo que llaman “ultra perifericidad”, supongo que referida a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, las islas Baleares y, sobre todo, a las islas Canarias, son efectivamente una singularidad en sí misma por ser territorios nacionales que no pueden gozar de las ventajas evidentes del resto de españoles residentes en la península. Más que nada por el tema de la distancia, de las comunicaciones y el encarecimiento de servicios e infraestructuras. Se trataría de compensar esos inconvenientes para que no fueran causa de discriminación ni que se cree un sentimiento de desapego y sensación de olvido.

Lo que no termino de entender, quizás solo debido a mi ignorancia, es eso de “las peculiaridades históricas de derecho civil”. Así que no opinaré sobre algo que no se ha explicado aún, no al menos en lo que se ha publicado por los medios de comunicación que han tenido acceso al borrador de la ponencia política coordinada por Eduardo Madina. Yo creí que el derecho civil no discriminaba y lo único que consideraba eran los atenuantes y los agravantes que condicionan la condena en uno u otro sentido para los delitos. Sí que existe en el mundo laboral el concepto de “derechos adquiridos”, como forma de que una negociación de convenio no perjudique pactos alcanzados previamente a determinados colectivos. Nadie en una democracia puede pretender mantener una situación de privilegio sobre el resto aduciendo unas determinadas “peculiaridades de derecho civil”.

Cuando tenga acceso a todo el documento aprobado en el Congreso y no un borrador, será el momento de opinar y criticarlo. Por ahora, se trata solo de una ponencia, que puede que no sea la única a debatir, sobre todo dependiendo de qué candidato o candidata termine por vencer en las primarias y ser elegido Secretario o Secretaria General. No parece lógico que el vencedor acepte proponer una ponencia política que no comparte.

En cualquier caso, aspectos como este de la organización territorial deben de abordarse con exquisito cuidado teniendo en cuenta el proceso secesionista al que nos enfrentamos y no caer en concesiones inasumibles para la mayoría de los españoles, que al fin y al cabo deberemos ser consultados sobre cualquier aspecto que se refiera a derechos esenciales recogidos en la vigente Constitución española.

¡Que tengan un buen día!

¿La nueva destrucción de España?
Antonio García Fuentes Periodista Digital 24 Marzo 2017

Desde la contundente verdad acuñada por el “canciller de hierro”… (“Los españoles llevan siglos tratando de destruir España y no lo consiguen”) y mucho antes, o sea tras desaparecer “los reyes católicos”, artífices de la España más extensa de todos los tiempos; España ha estado dirigida por intereses extranjeros, aparte de saqueada por los muchos bandidos, traidores, renegados y demás chusmas que han saqueado a sus habitantes, con la saña que sólo sabiendo parte de nuestra enorme historia, y teniendo una capacidad intelectual notable, se puede apreciar. Por todo ello España ha llegado a ser “el paria” que ha llegado a protagonizar, en vez de ser el primer país de la civilización occidental, como estuvo llamada a serlo. Y en ello estamos. Es de nuevo, un español notable y afortunadamente vivo el que nos lo recuerda por enésima vez veamos ello e imaginemos la realidad tan miserable en que nos encontramos las víctimas.

“El Estado autonómico: un despilfarro del 10% del PIB: Solo la recentralización de todo lo transferido a las autonomías llevaría a un ahorro anual del orden de los 40.000 millones de euros anuales – 36.000 millones Sanidad y Educación y 4.000 todo lo demás. En contra del disparate histórico que supone afirmar que España es una “nación de naciones”, como hacen los separatistas y la parte más iletrada y sectaria de la izquierda, nuestra nación es la más antigua de Europa y la tercera del mundo después de Japón y China. El consenso de nuestros mejores historiadores y pensadores políticos sitúa el inicio de nuestra unidad nacional en la monarquía visigoda del s. VI, que crea el mayor estado de Occidente sobre las ruinas de Imperio Romano, abarcando España entera y la Galia meridional. La recuperación de la unidad nacional en el s XVI fue solo la reunificación de algo ya existente, reunificación que fue el motor de la Reconquista. Explico esto para que se comprenda la enormidad del desastre que una casta política ávida de riquezas, honores y poder han hecho caer sobre esta gran nación.

El Régimen del 78 perpetró el mayor engaño a un pueblo de la historia de Europa. Se jactó de traer la democracia cuando era la única opción posible, como se vio después en el este de Europa; lo que hicieron fue robarla imponiéndonos una oligarquía de partidos sin separación de poderes ni representación política, y cuya única finalidad fue: ¡todos al reparto del botín! Para ello, dividieron España en 17 trozos contrarios a la realidad histórica y geográfica de nuestra nación, donde el gasto quedó a merced de ignorantes y corruptos, donde la eficacia y la eficiencia se sustituyeron por el clientelismo y la inmoralidad, y donde, en el colmo del dislate, ni responden por el endeudamiento, ni rinden cuentas a nadie aunque la gente no relaciona su experiencia personal con el despilfarro público.

Y, sin embargo, es la causa de que tengamos los mayores niveles de pobreza y exclusión social de Europa, 13,6 millones (790.000 más en 2016); de la mayor pérdida de renta disponible ( -20%) y riqueza ( -40%) de las familias del mundo desarrollado; de la destrucción de la clase media ( 3,5 millones menos); de los mayores impuestos de nuestra historia; de que nos hayamos empobrecido respecto al resto del mundo creciendo muy por debajo de nuestro potencial; de la mayor corrupción jamás conocida; y de la gigantesca burbuja de deuda pública de 1,56 billones de euros y una deuda exterior neta de un billón, que serán la ruina de las generaciones futuras durante los próximos 50 años. Han destruido nuestras expectativas y nuestras esperanzas, por ello o acabamos con el régimen del 78 y las autonomías o ellos acabaran con nosotros.” Pueden leer el resto en la siguiente dirección: http://blogs.elconfidencial.com/economia/el-disparate-economico/2017-03-20/el-estado-autonomico-un-despilfarro-del-10-del-pib_1351235/

Viendo cómo se manifiestan “los nuevos saqueadores” (sálvese el que pueda) y que en realidad lo único que les preocupa es su propio medrar o acumular bienes y poder mientras vivan, nosotros el pueblo, seguiremos totalmente indefensos, puesto que “la enfermedad” ya es prácticamente incurable y salvo milagro, no hay curación que podamos intuir para un larguísimo futuro. Menos mal que España sigue siendo rica y admite el mangoneo por mucho tiempo y ellos lo saben.

Antonio García Fuentes
Escritor y filósofo
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y
http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes

Flema y estulticia
Emilio Campmany Libertad Digital 24 Marzo 2017

Cuando en los setenta las organizaciones terroristas de extrema izquierda mataban a alguien, los izquierdistas lo justificaban de las más variopintas maneras. A veces, si el asesinado era un policía o un militar, alegaban que la posibilidad de morir de un tiro o una bomba iba en el sueldo. En otras apelaban a la opresión que padecían las clases humildes o los católicos irlandeses o los trabajadores vascos. Luego, cuando los palestinos se hicieron terroristas tras perder tres guerras con Israel, la izquierda simpatizó también con ellos, quizá porque recurrir a los mismos medios que la extrema izquierda les hacía parecer de la misma cuerda. Así, pasado el tiempo, han llegado hasta nuestros días justificando, comprendiendo y edulcorando el terrorismo islámico, no obstante alimentarse éste de una ideología reaccionaria que nada tiene que ver con los teóricos ideales de la izquierda.

El mensaje ha sido asumido incluso por los políticos de la derecha meliflua, que insisten, como ha hecho Theresa May hoy e hizo Angela Merkel ayer, en que los terroristas no podrán acabar con nuestro régimen de libertades. En esto no hay ninguna diferencia con lo que transmite John Carlin en El País, que puede valer por todos los comentarios de la izquierda. Todos vienen a decir que lo mejor que se puede hacer contra el terrorismo islámico es nada. Eso, ahora. Luego, cuando pasen unos días, llegará el apaciguamiento, reuniones con representantes de las comunidades musulmanas para ver qué se puede hacer para mejorar sus condiciones de vida, para que practiquen su religión en público más cómodamente, para ver si así, con un poco de suerte, dejan de matarnos. Y mientras tanto los muertos tendrán que conformarse con ser carne de estadística, un caso entre millones que tuvieron la mala suerte de estar en el lugar equivocado en el momento equivocado.

¿Se imaginan que Churchill hubiera hecho el discurso de May tras un bombardeo de Londres por aviones de la Luftwaffe? ¿Qué creen que hubieran hecho en The Guardian con el artículo de Carlin si hubiera pretendido publicarlo el día después del atentado de Hyde Park en 1982?

Tenemos a un enemigo que quiere matarnos. Y es nuestra obligación, pero especialmente la obligación de nuestras autoridades, defendernos de él. Qué medidas haya que tomar es algo discutible. Lo que es inaceptable es que no haya que hacer nada. Los hay que quieren echar a los musulmanes de Europa. No parece indispensable. Si cada vez son más los que defienden tan disparatada medida es precisamente porque no se toma ninguna para combatir a este escurridizo enemigo. No hacemos nada para evitar que el Estado Islámico controle áreas de territorio de las que extrae, exprimiendo a su población, financiación para su actividad terrorista. No hacemos nada para derrocar a los Gobiernos que financian el terrorismo islámico. No hacemos nada para impedir que la propaganda islamista se propague por internet. No hacemos nada para perseguir penalmente la ideología fundamentalista islámica. Y como no hacemos nada de esto, viene un Trump o un Wilders o una Le Pen y sus disparates atraen a según qué personas porque al menos ellos quieren hacer algo para defendernos de estos criminales. Si seguimos considerando a las víctimas del terrorismo islamista algo parecido a los fallecidos por accidente, como ha hecho de alguna manera May y más a las claras Carlin, vendrán quienes solucionen el problema a lo bestia, y a ver dónde acaban esas libertades por cuya defensa preferimos no hacer nada.

Yihadismo: los términos del terror
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 24 Marzo 2017

En lo que tiene de simbólico, el atentado de Londres pone de relieve con una lacerante claridad la dificultad de la guerra a la que nos enfrentamos y la urgencia con que debemos tomar las medidas necesarias para evitar que la lucha contra el yihadismo se convierta para amplias capas de la población en el único gran problema de las sociedades democráticas.

Fuese o no esa la voluntad del terrorista, en Londres se atentó contra el más antiguo parlamento del planeta, el primero en adoptar las decisiones que, imitadas luego por otros Estados a ambos lados del Atlántico, acabarían por conformar lo que hoy se denomina, con mucha razón, el mundo libre. Que quienes defienden la vuelta a la Edad Media hayan convertido el palacio de Westminster en rehén de sus ataques muestra la gravedad de una situación en la que una ínfima minoría de fanáticos puede llegar a poner patas arriba todo el sistema de seguridades sobre el que reposa el ejercicio de nuestras libertades y derechos.

Pero tras el atentado de Londres se esconde otro terrible simbolismo: la extrema dificultad de la lucha contra un enemigo desorganizado e imprevisible, cuya fortaleza procede en gran medida de su debilidad, que ha llevado al terrorismo islamista a utilizar el arma más mortífera que cabe imaginar: la entrega de la propia vida en el acto del terror, lo que convierte a su autores en poco menos que imbatibles. Para culminar un atentado los yihadistas no necesitan ya una gran infraestructura humana y material. Por eso, o tomamos plena conciencia de ello, o, más pronto que tarde, en lugar de un gravísimo problema tendremos dos, cuando, como en Holanda hace unos días, la derrota del populismo xenófobo se produzca en gran medida a costa de que quienes luchan contra él acaben asumiendo gran parte de su discurso y sus reivindicaciones. Y es que ni los Estados pueden seguir pidiendo paciencia eternamente a poblaciones que se sienten indefensas, ni las sociedades refugiándose del fanatismo criminal en el buenismo de las flores y las velas.

Seamos claros: la única manera de evitar la creciente exigencia de soluciones radicales contra el conjunto de la comunidad islámica en Europa («¡echemos a los moros!», «¡clausuremos todas las mezquitas!») es aumentar de forma sustancial la eficacia de la lucha contra los terroristas y quienes los amparan, ayudan y financian por todos los medios legales disponibles. Si no logramos hacerlo y los atentados se convierten en nuestro amargo pan de cada día no habrá forma de parar el antiislamismo que ya recorre muchas sociedades europeas. Junto al terror, ese es el gran riesgo del presente: si quienes creemos en la convivencia con el islam no ganamos esta guerra, antes o después acabarán dirigiéndola desde las instituciones quienes están convencidos que tal convivencia es imposible y de que, por tanto, el islam mismo debe ser extirpado de Europa de raíz.

Europa y la existencial amenaza islamista
EDITORIAL Libertad Digital 24 Marzo 2017

Aún antes de conocer la identidad del terrorista que atentó este miércoles en el corazón de Londres y de Gran Bretaña, todo el mundo sospechaba que se trataba de un fanático islamista, a pesar de las tradicionales advertencias en contra de la progresía y la extrema izquierda. Por supuesto, una vez más la realidad ha venido a destrozar el ridículo montaje de los que prefieren hablar de "terrorismo internacional" y de los que corren a alertar sobre la supuesta islamofobia pero pasan por alto el peligro real que representa el islamismo.

Porque lo que dejan en clamorosa evidencia Londres, Berlín, Niza, Bruselas y París es que Europa tiene un tremendo problema con el islamismo, una ideología fanática que no sólo es incompatible con la democracia y el Estado de Derecho, sino que aspira precisamente a acabar con ellos y con las libertades.

Tratar de esconder el problema con eufemismos ridículos no ayuda en nada; tratar de ocultar la realidad de que prácticamente el 100% de los que atentan actualmente en Europa son musulmanes y lo hacen en nombre de Alá no va a evitar los próximos crímenes; tratar de reducir el terrorismo a motivaciones económicas no sólo es abundar en una falsedad, sino que es un insulto a los más humildes.

El islamismo es una amenaza existencial, a la que hay que enfrentarse con decisión. Esto no es islamofobia, sino sentido común. Como lo es advertir de que en estas condiciones admitir una oleada descontrolada de inmigrantes procedentes de países con graves problemas de terrorismo islámico al grito de "¡papeles para todos!" es una insensatez suicida.

Una vez reconocido el problema viene la compleja tarea de abordarlo, y hay que hacerlo siendo plenamente conscientes de que es extremadamente difícil evitar ataques como el de este miércoles, y de que sí hay medidas –empezando por las policiales, aunque algunos apóstoles de la izquierda lo nieguen– que pueden contribuir a limitar su alcance y recurrencia.

Medidas que obviamente tienen que ir más allá, a la raíz del problema, que es esa ideología fanática y cómo se promueve desde determinadas mezquitas, en las que no hay que tener reparo alguno en intervenir: no se ha de consentir que el discurso del odio criminógeno se esparza impunemente. Y medidas de las que tienen que ser partícipes las comunidades musulmanas que no quieran verse identificadas con los fanáticos y los asesinos que atentan en nombre del islam: porque la mejor manera de evitar que crezca la islamofobia es, precisamente, demostrar que la mayoría de los musulmanes no está por el terror, y eso sólo lo pueden hacer ellos.

Europa y todos los europeos que quieren seguir viviendo en paz y con libertad han de asumir que contra esta amenaza –la amenaza del terrorismo islamista, no "internacional"– no ha servido de nada el multiculturalismo, que tantos guetos al margen de la ley ha dejado crecer en capitales como París, Bruselas o la propia Londres. En su lugar, ha de proclamarse la superioridad de los principios y valores que han hecho de Europa un artífice fundamental del mundo civilizado. Toca luchar con firmeza y contundencia por las libertades individuales, el Estado de Derecho y la igualdad de todos ante la ley.

Más unión y determinación para frenar el terror islámico
EDITORIAL El Mundo 24 Marzo 2017

El atentado del miércoles en pleno corazón de Londres ha vuelto a poner de manifiesto que la guerra santa (yihad) decretada por el Estado Islámico (IS) contra Europa es el principal reto de seguridad al que se enfrenta el continente. Es innegable que vivimos en un conflicto latente en el que están en juego no sólo la vida de los ciudadanos europeos, sino los valores democráticos sobre los que se sustentan el modelo de vida y los sistemas políticos occidentales. No es casual que el mismo día en el que Bruselas conmemoraba el primer aniversario de los ataques que acabaron con la vida de 32 personas y dejaron cientos de heridos en el metro de Maelbeek y el aeropuerto de Zaventem, un terrorista del IS decidiera volver a golpear en una capital europea. Y aunque el alcance de la acción ha sido relativamente limitado, tres muertos y 27 heridos, ha logrado el objetivo de volver a generar un estado de pánico en toda Europa.

Porque una vez más, como ya ocurrió en Niza y en Berlín, se ha evidenciado lo fácil que resulta para el IS cometer atentados sangrientos con muy pocos medios económicos, sin coordinación ni planificación. También en este caso ha bastado un vehículo y un cuchillo para causar tantos daños como podría haberlo hecho un explosivo o un ataque armado. De esta forma, cualquier «soldado del califato», como definió el grupo terrorista al autor del atentado, Khalid Masood, podrá seguir las indicaciones del IS de matar «infieles» de cualquier forma, en acciones solitarias y sin la necesidad de una infraestructura orgánica o militar. «Si no podéis hacer explotar una bomba o disparar una bala», instruye la banda en uno de sus comunicados, «haced lo posible para encontraros con un infiel francés o americano y rompedle la cabeza con una piedra, matadlo a cuchilladas o atropelladlo con vuestro coche, tiradlo por un barranco, estranguladlo, envenenadlo».

Esta forma de actuar, por el bajo riesgo que comporta, se está extendiendo como uno de los principales modus operandi del grupo. Ayer mismo, otro activista musulmán fue detenido cuando intentaba atropellar a una multitud en una calle comercial de Amberes. Al igual que Khalid Masood, de nacionalidad británica, este segundo terrorista también era nacido en Europa, en Francia, concretamente, circunstancia que añade una dificultad más para las fuerzas de seguridad en su tarea de evitar los atentados. Si hace años el principal riesgo lo suponían los yihadistas que habían regresado a Europa después de participar en la guerra de Siria, ahora se trata de los llamados «lobos solitarios», personas nacidas aquí y que se han radicalizado a través del adoctrinamiento recibido por internet o en las redes de captación camufladas en algunas mezquitas. Estas personas, que aunque no utilicen identidades falsas y estén fichadas por los servicios de inteligencia, son muy difíciles de controlar, ya que es imposible establecer un servicio de vigilancia a cada una de ellas. Según el Censo Europeo Contra el Terrorismo de la UE, actualmente existen ficheros sobre más de 65.000 personas sospechosas de tener vínculos con el yihadismo, pero dado que la mayoría son ciudadanos europeos y no han cometido ningún delito, no pueden ser detenidos preventivamente.

Por eso es necesario que se mantenga e incremente la colaboración entre los diferentes servicios de inteligencia de los países miembros, incluso con Gran Bretaña, a pesar de que se encuentre en pleno proceso de desconexión con la UE. En cuestiones de seguridad, todos los países europeos, pertenezcan o no al espacio Schengen o a la UE, deben colaborar en el combate de un enemigo para el que todos los ciudadanos merecemos por igual la muerte.

Pero además de la cooperación internacional en cuestiones de seguridad, el bloque de aliados occidental debe tomar conciencia de la importancia de acabar con el autodenominado califato, que ocupa una importante franja del territorio de Siria e Irak. Es cierto que los bombardeos han debilitado bastante a la organización, que ha perdido el 50% del área que controlaban hace dos años, pero se requiere una actitud más enérgica y decidida para eliminarlo por completo. En primer lugar, para evitar que siga imponiendo la sharia en las ciudades que aún están bajo su dominio y continúe asesinando a las minorías étnicas y religiosas. También, para acabar con su capacidad de organizar ataques terroristas más allá de sus fronteras.

Nuestra seguridad y estabilidad se encuentran amenazadas por un enemigo fanatizado que rechaza cualquier forma de diálogo. Es más necesaria que nunca que Europa se mantenga unida.

El velo mediático
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 24 Marzo 2017

EL ATENTADO islamista de anteayer empezó siendo en TVE sólo «un incidente». En La Sexta, la niña del ojo izquierdo de Soraya, era obra de «un coche que presuntamente había atropellado a varias personas», porque hay que respetar la presunción de inocencia de los vehículos que atropellan solos. John Carlin, (el prisaico jefe de Prensa del acuerdo Santochenko-Timochenko que montó la campaña contra el madridista James por no respaldar, como más de media Colombia, la rendición al narcomunismo de las FARC) avisó en El País, la niña del ojo derecho de Soraya, que «las autoridades británicas, e incluso Trump podrían aprovechar los sucesos de Londres para imponer más restricciones migratorias». Qué gentuza, en vez de abrir los brazos a todos los que quieren enriquecer con la religión de la paz y el amor la grisalla de la sociedad occidental, mayormente británica.

Y son incontables los medios que durante más de un día, cuando ya se contaban muertos y heridos, repetían lo del «presunto terrorista con rasgos asiáticos», fórmula que la sharia mediática impuesta en el Reino Unido ha encontrado para no decir «musulmán» junto a «atentado», porque no se puede criminalizar a toda una comunidad, ejemplarmente pacífica. Los hindúes y los sijs están en desacuerdo con eso de los «rasgos asiáticos», porque dicen que ellos son asiáticos y no matan a nadie. Fea manera de señalar a sus íntimos enemigos paquistaníes, que, como en Cataluña, constituyen el núcleo duro del islamismo radical británico.

La sharia de lo políticamente correcto es más severa en los países con más diversidad racial, cultural y religiosa, tan enriquecedora como poco conflictiva. En España, los medios sólo llevan hiyab, pero vamos camino del burka. El diario de Cebrián, anfitrión en la conyugal Fundación Atman de Tarik Ramadán, que algunos países impiden entrar por ideólogo del terrorismo, confesaba: «La prioridad inmediata (del Gobierno May) es descartar que el ataque formara parte de una trama más amplia». En Birmingham, bastión del islamismo radical, o sea, terrorista, han detenido a varios, pero no es, no puede ser esa «trama que es prioritario descartar». Y ojito: si a algún periodista se le ocurre decir la palabra «Islam», será fulminantemente despedido. Forma parte de esa trama más amplia incapaz de comulgar con ruedas de molino.

Nadie ayudó a los muertos
Cristina Losada Libertad Digital 24 Marzo 2017

Hemos visto los instantes que siguieron al atentado yihadista en Londres. Después de los primeros segundos de confusión, los transeúntes acuden a socorrer a los heridos. Un miembro del Parlamento, el conservador Tobias Ellwood, practica los primeros auxilios al policía Keith Palmer, acuchillado por el terrorista que antes atropelló con su coche a unos peatones que iban por el puente de Westminster. El diputado no consiguió salvar al policía, que murió allí, en el suelo, al lado del Parlamento que custodiaba. Al agente se le homenajea como a un héroe, y el diputado se ha convertido en símbolo de valentía y humanidad. Ambos, igual que los viandantes que ayudaron a las víctimas, igual que los ciudadanos que no se dejan amedrentar, son el contrapunto de la barbarie terrorista. El contrapunto necesario. Indispensable.

Las reacciones de la gente que estaba en Londres, donde el ataque, son las normales, las humanas, las que surgen con naturalidad. Como lo fueron también las de aquellos que salieron corriendo al oír disparos y, en su carrera, tiraron al suelo a turistas surcoreanos que resultaron heridos. Digamos que es natural que, en momentos así, unos echen a correr despavoridos y otros echen a correr para auxiliar a las víctimas. Es lo previsible, lo que se puede esperar, lo que haría cualquiera. Por eso, lo sucedido después del atentado en Londres, esas reacciones humanas previsibles, llaman y despiertan el recuerdo de actitudes muy distintas. De reacciones opuestas. Aquí.

Aquí, en el País Vasco. Cuando nadie ayudaba a los heridos, a los asesinados por ETA. Cuando la reacción común y previsible era no auxiliar, no acudir, no correr, no gritar, no hacer nada y seguir como si tal cosa. En su columna en El Mundo, Arcadi Espada acaba de rememorar una foto: la de una mujer que echa un cubo de agua sobre la sangre del capitán de la Policía Nacional Basilio Altuna Fernández de Arroyabe. Fue el 4 de septiembre de 1980, en Erentxun, Álava, donde lo asesinó un miembro de ETA político-militar disparándole en la cabeza.

El cubo de agua que se echa sobre la sangre es la imagen singular de un comportamiento colectivo: lavar la sangre, borrar el crimen, hacer como que no ha pasado nada. Porque no es una foto, es una secuencia. Más de dos décadas después, lejos ya los años de plomo, el plomo seguía intoxicando la sangre cívica. El asesinato del empresario Ignacio Uría Mendizábal en Azpeitia, Guipúzcoa, el 3 de diciembre de 2008, y dos fotos en la portada de El Mundo: en una, el cadáver; en la otra, los compañeros del asesinado jugando en el bar su habitual partida de tute poco después, como si nada.

Nadie acudía a auxiliar, dicen que por miedo. Puede ser. Tampoco importa. El hecho es que no socorrían a las víctimas y borraban a los muertos a los que ya habían matado antes, civilmente. No sé si se daban cuenta de que así se borraban ellos mismos de la lista de los vivos. No sé cómo podían seguir viviendo, cuando estaban civil y moralmente muertos. Lo que sé, o al menos sospecho, es que el interés de tantos en pasar página, en hacer como si ETA no hubiera existido, en celebrar cada vez que la banda les permite apuntalar esa ficción, está íntimamente vinculado a cada página que pasaron ante cada asesinato, a la invariable y despiadada práctica de mirar para otro lado y seguir como si nada hubiera ocurrido. Por eso se prolongó tanto el terrorismo de ETA. Por eso continúa el borrado. Por eso, cuanto más quieren que olvidemos, más recordamos.

El terrorismo islámico, de vuelta al pasado
Juan Pablo Polvorinos Libertad Digital 24 Marzo 2017

El atentado de Londres contiene elementos distintos a los que hemos visto en Europa recientemente. No se han utilizado ni kalashnikovs como en París,ni bombas como en Bruselas, ni siquiera camiones como en Niza o Berlín.

En Jerusalén o Tel Aviv están desgraciadamente familiarizados con lo que es un terrorista salafista que coge un coche y empieza a atropellar peatones. Por allí llevan año y medio conviviendo con laIntifada de los Cuchillos, iniciada en septiembre del 2015 y que ha dejado más de 40 víctimas. Este tipo de atentados (que forman parte de la vida de los israelíes) siempre termina de la misma forma, con el terrorista abatido por la Policía.Ni siquiera un país como Israel, que cuenta con el ejército más preparado del mundo contra el terrorismo, ha sido capaz de contener la embestida de este tipo de amenaza, que asesina con elementos tan accesibles como un coche o un cuchillo.

El terrorismo islámico está cambiando. Quienes lo promueven son conscientes del enorme coste económico y operativo que tiene la organización de un atentado a gran escala, y de que la organización de este tipo de masacres comporta no sólo un gasto económico, sino una inversión logística que deja rastro y facilita la investigación de quienes los persiguen. Uno de los procedimientos habituales de los servicios de inteligencia es intentar hacer una aproximación al dinero que cuesta cometer una masacre. Un informe de laComisión Nacional sobre Ataques Terroristas en EEUU estimó que los atentados del 11-S en Nueva York y Washington, en los que fueron asesinadas más de 3.000 personas, costaron unos 400.000 euros. Una cifra residual si lo comparamos con la inversión estadounidense en lucha antiterrorista.

Los Gobiernos de Francia y Bélgica gastarán más de 1.000 millones de euros en reforzar la seguridad antiterrorista, monto que contrasta con los escasos 7.000 euros que costaron los atentados del pasado 13 de noviembre el París, donde fueron asesinadas 130 personas.

A pesar de que los países de Occidente han aumentado considerablemente su intensidad operativa, el enemigo se ha percatado de que se enfrenta a individuos del futuro. De manera que han llegado a la conclusión de que si uno vive en el pasado y se comporta al margen de las nuevas tecnologías, a la gente del futuro le resulta extremadamente difícil dar con ellos, porque no encuentra rastros o indicios.

El Estado Islámico ha llegado a la conclusión de que, si se vive sin teléfono móvil, sin correos electrónicos, si se dan las instrucciones cara a cara, las directrices se ponen en un papel que pasa de mano en mano y, sobre todo, ya no se compran armas, sino que se utilizan coches o cuchillos, se multiplica el número de terroristas potenciales con capacidad para golpearnos. Lo único que hace falta es el adoctrinamiento de una persona que esté dispuesta a morir matando.

Y lo que Occidente debe comprender es que no se puede bajar ni un solo minuto la guardia, ni en los recursos ni en el discurso. Porque si le quitamos el pie de la garganta a este enemigo un solo minuto, nuestro mundo puede cambiar por completo.

Terrorismo de almas
Antonio Robles Libertad Digital 24 Marzo 2017

Nunca antes el terrorismo había alcanzado tanta eficacia con medios tan rudimentarios. Su objetivo de infundir miedo se ha globalizado hasta lograr que los principales gobiernos occidentales dispongan presupuestos y medios propios de un estado de guerra para neutralizarlo. Ese es el triunfo aterrador del yihadismo islámico. Su eficacia para condicionar la vida diaria de todos los ciudadanos de la tierra (fijémonos en aeropuertos, trenes o concentraciones humanas) no se corresponde con el uso de un sofisticado sistema organizativo, ni de instrumentos o presupuestos a la altura de su éxito. Me refiero a la correlación de sus últimos atentados en Europa entre eficacia y esfuerzo, no a sus acciones, organización y presupuestos en la guerra de Afganistán, Irak y, ahora, Siria. Aquí, los dos grupos más poderosos, Al Qaeda y Daesh, se han comportado más como verdaderos ejércitos que como grupos terroristas clásicos. Y van perdiendo.

Puede parecer paradójico hablar sobre sus éxitos y asegurar que van perdiendo. Pero no insensata. Si reparamos en su modo de operar de los últimos atentados en Europa, sobre todo después del asalto con armas automáticas a la revista Charlie Hebdo, sus instrumentos de matar se han ido reduciendo a individuos aislados y vehículos comunes. Una y otra simplificación son muy fáciles de llevar a cabo sin necesidad de infraestructuras ni presupuesto por su desprecio a la propia vida. El camión del Paseo de los Ingleses en Niza, el del mercadillo navideño en Berlín o el coche de ayer en el puente de Westminster lo atestiguan. ¿Por qué este cambio de camiones bomba y armas automáticas por vehículos y cuchillos?

Seguramente por dos razones: una, el despliegue casi militar en los países de la UE, junto a medidas administrativas restrictivas, como sellar fronteras, rastrear sospechosos, controlar visados y listas de extranjeros en tránsito, etc. La otra, la incapacidad de actuar en Europa con los medios que disponen en países musulmanes africanos y de Oriente Medio. No olvidemos que el 80% de los muertos por atentados terroristas en el mundo pertenecen a esos países musulmanes. Además de ser los más cruentos. Esas evidencias cuestionan el alarmismo excesivo ante su capacidad operativa en nuestras sociedades.

No es descabellado colegir que las derrotas y mermas en los frentes de guerra de los territorios ocupados por el Estado Islámico han laminado seriamente su capacidad operativa en Europa. Lo demuestran estos medios tan rudimentarios de matar. Lo cual cuestiona la crítica fácil a las intervenciones militares occidentales en sus territorios de origen.

Pero lo que pudiera parecer un alivio es a la vez aterrador. Su ánimo lo impulsa el fanatismo más irracional y la arbitrariedad de la muerte. Es un terrorismo de almas envilecidas por el odio y la irracionalidad. Si con medios escasos son capaces de infundir terror, todo hace pensar que, con instrumentos propios de la guerra química, drones sofisticados, armas semipesadas o incluso armamento nuclear no dudarían un instante en convertirlos en los jinetes del apocalipsis. Si no lo hacen es porque no pueden. Y eso es lo aterrador.

Pronto volverán a sus propios países de origen miles de yihadistas del Daesh derrotados en los territorios donde pretendieron crear un Estado islámico. Es preciso derrotar su alma si queremos ganar esta guerra. Y en esa vamos perdiendo.

Frente a la propaganda, una narrativa de la verdad
Editorial. Floridablanca Libertad Digital 21 Marzo 2017

El reciente anuncio de ETA relativo a su desarme “unilateral” es un paso más en la campaña de propaganda iniciada por la banda terrorista. Con este tipo de acciones, ETA persigue estar presente en la agenda política española a la vez que inventarse acciones que le permitan negociar lo que es innegociable: su desaparición y sometimiento a la Ley. Quién sabe si el reciente nombramiento de Cándido Conde-Pumpido como magistrado del Tribunal Constitucional –con los votos del PP- ha creado expectativas en la banda en torno al papel de la Justicia. No en vano el antiguo Fiscal General del Estado (2004-2011) realizó un llamamiento a los fiscales para que tuvieran en cuenta las circunstancias resultantes de la tregua de ETA de 2006 y declaró en la Comisión de Justicia del Senado: “el vuelo de las togas de los fiscales no eludirá el contacto con el polvo del camino”.

Más allá de hipótesis y contradicciones de las que no cabe esperar una explicación racional y sí el silencio, hoy el proyecto político de ETA está tan vigente como antes. La banda está desarticulada, pero su proyecto político está bien articulado en las distintas cámaras representativas (nacional y autonómicas) y Gobiernos regionales. Sus objetivos están ahí y ahí seguirán estando si no hay una respuesta social respaldada por la acción gubernamental.

Aunque hoy ETA no recurra a la violencia, no podemos admitir que su proyecto político se imponga sobre todos los demócratas. Mientras la banda y sus simpatizantes no se pongan a disposición de la justicia y colaboren en la resolución de todos los atentados que quedan por esclarecer, no reconozcan el daño injusto e inútil que han causado, no condenen el terror practicado, no se arrepientan de sus crímenes y pidan perdón a los asesinados, a los heridos y a toda la sociedad a la que ha causado tan gravísimos males, su proyecto seguirá siendo un proyecto antidemocrático.

España tiene una deuda permanente con aquellos que han sufrido por la defensa de los valores democráticos y constitucionales: las víctimas del terrorismo. Por ello, se debe recuperar la iniciativa política contra el terrorismo, se debe trabajar para que la verdad de lo ocurrido nunca se olvide y perdure siempre en el recuerdo de los españoles para así lograr su derrota definitiva en todos los ámbitos.

En Floridablanca creemos que las víctimas del terrorismo no forman parte del pasado de nuestra Historia. No son un peaje que los españoles tuviéramos que pagar para alcanzar la paz. Las víctimas constituyen el presente y el futuro de nuestro país. Su muerte no es el final, sino el pilar democrático de lo que hemos sido, somos y seremos. La libertad y la democracia de la que gozamos los españoles es gracias a su sacrificio impuesto. Es un imperativo moral transmitir a todas las generaciones la historia de las víctimas, así como resolver los asesinatos de ETA que quedan pendientes.

Por este motivo, Floridablanca en colaboración con la Fundación Villacisneros, en el marco del “Proyecto Dignidad”, vamos a realizar el próximo miércoles 29 de marzo un cine fórum con el cineasta Iñaki Arteta. Esta actividad pretende reconocer el esfuerzo y el trabajo de aquellos que luchan por memoria y la dignidad de las víctimas del terrorismo y tiene como objeto contribuir a la narrativa de las víctimas del terrorismo, a la historia verdadera, porque no hay victoria del terrorismo sin una victoria moral. Y la única victoria moral es la que está anclada en el recuerdo y homenaje de las víctimas.

Por qué mienten tanto los políticos
El caso de la estiba, reúne todas las características necesarias para despertar a muchos ciudadanos del sueño en el que están sumidos, de su auténtico desamparo político, pero me temo que, con ser tan espectacular, no será suficiente para que muchos despabilen.
José Luis González Quirós vozpopuli.es 24 Marzo 2017

Es casi infinita la multitud de pensadores que nos ha advertido sobre la estrecha relación de la política con la mentira, y sobre que, por tanto, no hay otro remedio que soportar una determinada dosis de ese veneno. En el pensamiento de Maquiavelo, la mentira aparece como un instrumento del poder y esa sigue siendo una de las fuentes indiscutibles de la enorme abundancia de embustes. Pero Maquiavelo no pensaba en nada parecido a una democracia y, si se desea que cualquier democracia sea algo distinto a una gran mentira, habrá que preguntar si es posible que la democracia sobreviva, una vez que el nivel de mentira soportable parece haberse rebasado de manera sobrada.

El supuesto poder de la verdad
Lo peor de la verdad es que comienza a devaluarse a medida que se extiende. Una verdad muy compartida tiende, en el límite, a ser algo completamente inane. Las grandes energías se reservan para las verdades ocultas, lo que solo unos pocos saben. Es importante caer en este detalle pues tendemos a pensar que una verdad será tanto más valiosa cuanto más reconocida sea, pero la cosa no es tan simple.

Pensemos en el valor de una información que es máximo cuando constituye un secreto y que se convierte en un arma poderosa en manos de quien puede retrasar su conocimiento, para quien puede emplearla para sus fines. La trasparencia sería la situación en la que no habría verdades ocultas y en la que el poder perdería cualquier posibilidad de emplear la información en su provecho, y por eso mismo todo poder se afana en ocultarse.

La paradoja de la democracia
Las democracias se definen precisamente por las formas en las que articulan el equilibrio entre lo que todos deberían saber y lo que solo unos pocos saben. Ese juego está bastante bien definido en las democracias consolidadas, en las que la mentira de un político se convierte inmediatamente en su condena, y es enormemente difusa en las formas débiles de democracia, en España, por ejemplo.

De cualquier manera, como lo demuestra el éxito de Trump, el Brexit o la posible victoria de Le Pen, y hablamos de tres casos de democracia con cierta solera y fortaleza, las fronteras entre la mentira tolerable y la manipulación descarada se están haciendo demasiado espesas. Ello sucede porque las democracias se fundan en la creencia de que una verdad en poder de todos sigue conservando energía política, es decir, en la idea de que las mayorías sociales pueden remover a las minorías que gobiernan, pueden destituirlas, y, claro está, las minorías en el poder juegan siempre a tener ese poder a título de propietario, no de manera vicaria, es decir, en contra de lo que establece la teoría. Si para eso hay que mentir de manera desconsiderada no hay problema, siempre que se consiga que las mayorías compren de buen grado esa mercancía como propia, pero, como es notorio, los medios de propaganda a disposición de los poderes, apenas sin excepción, suelen ser suficientemente eficaces como para establecer la verdad de su conveniencia. La paradoja de la democracia consiste, por tanto, en que el fundamento de su legitimidad puede servir para convertirla en un instrumento contrario a su sentido.

El descrédito de la libertad
Esta es una de las razones de fondo del desprestigio del liberalismo y de la vigencia, casi universal, del paradigma socialdemócrata: la mayoría prefiere creer de buen grado que el conjunto de los aparatos políticos trabaja a favor de sus deseos y, mientras goce de un bienestar que estime suficiente, no tiene incentivos de ningún tipo para pararse a comprobarlo. Eso lleva a una identificación sentimentalmente muy fuerte entre las demandas populistas y los políticos que saben aprovecharse de ellas sin demasiados escrúpulos.

La libertad siempre ha sido sospechosa para los biempensantes, que en este momento constituyen auténtica multitud. Nutridos de los dogmas del momento, una amplia mayoría de ciudadanos asiste impertérrita a su desplume, y es incapaz de caer en la cuenta de hasta qué punto el sistema político se ha vuelto disfuncional para sus legítimos intereses. La gran mentira de un gasto público desbocado e insostenible suele servir para tapar oídos y bocas, a la espera de que el tiempo, ese capital que los políticos se empeñan en presentar como inagotable para justificar sus cobardes dilaciones, acabe arreglando lo que no tiene ninguna solución.

Ejercicio de estiba: la mentira es rentable
El caso de la estiba, reúne todas las características necesarias para despertar a muchos ciudadanos del sueño en el que están sumidos, de su auténtico desamparo político, pero me temo que, con ser tan espectacular, no será suficiente para que muchos despabilen. Para empezar, miente el Gobierno que no hizo nada, por ese miedo cobarde que le es tan peculiar, en los numerosos meses en que una gran mayoría política le habría autorizado a poner en su sitio a trabajadores tan peculiares como levantiscos y acaparadores. El manto sindicalista, sirve para cubrir las más impúdicas vergüenzas, es casi como la condición aristocrática en el antiguo régimen, un salvoconducto para el abuso y la excepción, y Rajoy está aquí para continuar mandando, aunque sea poco y mal, no para arreglar nada. Pero es que, cuando se planteó el asunto en el Parlamento, ni uno solo de los grupos actuó como si su obligación fuese defender el interés común, el de todos, no el de esos señorines tan bien pertrechados, y todos aprovecharon la circunstancia para fortalecer su posición de cara a lo que venga: y a los españoles del común que les vayan dando, como diría Iglesias, si se pusiera fino. La mentira es rentable, cuanto más burda, más parece serlo, y por eso Podemos se atreve a presentar a los que dieron una paliza a dos guardias civiles y sus novias como víctimas, o los separatistas catalanes insisten en que los ampara la legitimidad, la democracia, la mayoría popular.

Cuando se miente, y no se sabe que nos mienten, la mentira pasa como verdad, y eso es todo un éxito. Pero cuando se nos miente y se sabe que lo hacen, aparecen, en seguida, dos grupos: el de los que calculan que podrán sacar beneficio de la mentira, y el de quienes temen el poder de quienes les engañan con tanta insolencia. La suma de esos dos grupos tiende a ser muy alta en sociedades en las que pensar por cuenta propia se ha puesto extremadamente caro. La mentira es un arma inagotable y sus efectos son beneficiosos para quienes la sostienen: esta es la otra cara de una verdad incómoda: que vivimos en sociedades escasamente valientes y en las que muy diversas formas de ignorancia constituyen la esencia de lo que a veces se llama cultura popular.

La inevitabilidad del terrorismo
Ignacio del Río Republica 24 Marzo 2017

Escribo este observatorio al mismo tiempo que veo la información y el debate en TVE 24 horas sobre el atentado terrorista de Londres. El Jefe de la Policía de Londres informa en directo que el atentado terrorista es de naturaleza islamista radical. Y añade que el policía asesinado a la puerta del Parlamento estaba desarmado. Especialmente destaca el Jefe de la Policía que los parlamentarios quieren una democracia abierta, pero que hay establecer un equilibrio con la seguridad.

El profesor de la Universidad Rey Juan Carlos, invitado en TVE experto, según dice, en terrorismo, utiliza los términos de “resistencia de los europeos“ y considera que la situación es “tolerable” y “soportable”, adjetivos que entrecomilla y matiza en una segunda intervención señalando que el terrorismo no va a “colapsar“ la democracia.
La última pregunta con la que termina el debate, ¿hay una solución para evitar el terrorismo o tendremos que acostumbrarnos a vivir con atentados?, deja en el aire la sensación de que es “inevitable” e incluso que va a ser “tolerable” y “soportable” y que solo podemos apelar a la “resistencia”.

La cuestión es a quiénes les tocar pagar con su vida esta resistencia. La historia demuestra empíricamente que el terrorismo con proyección ideológica acaba siendo derrotado. Así lo acredita la desaparición de bandas terroristas como fueron el OAS en Francia, el IRA en el Reino Unido, Baader Meinhof en Alemania, las Brigadas Rojas en Italia y ETA en España.

Europa nunca ha perdido la batalla. Pero no cabe duda que hay un coste personal directo en las víctimas y con un efecto multiplicador en la sociedad y en la economía. Habría que estimular a las Universidades y a los Think Tank para que estudiaran y evaluaran los efectos negativos directos e indirectos que causan en Europa los atentados terroristas. La deseconomía de escala del terrorismo.

Hay sin embargo una diferencia fundamental entre las citadas bandas terroristas y el terrorismo islamista. Mientras que el OAS, IRA, ETA, Baader Meinhof y las Brigatte Rosse, eran organizaciones interiores, creadas por ciudadanos de los Estados, la amenaza del terrorismo islamista tiene un origen intelectual y metodológico exterior a Europa.

Es evidente también que los avances tecnológicos en materia de información y el desarrollo de la UE en cooperación hacen que sean mucho más eficaces hoy los medios de la policía y la seguridad preventiva. Sin embargo no hay que olvidar que las bases de reclutamiento y operaciones están fuera de Europa, aunque indudablemente las células han anidado en nuestras ciudades. Aquí se procura un reclutamiento de activistas y colaboradores utilizando las redes sociales y la cooptación por medio de la religión.

La ruptura del canal de comunicación logístico y financiero exterior que utiliza el terrorismo islamista radical en todo caso es fundamental en esta nueva forma de guerra, por mucho que se quieran identificar los atentados con lobos solitarios. Hay una amenaza estructurada como guerra terrorista contra esta Europa que está enredada en sus problemas más domésticos y parece que no percibe el alto riesgo que amenaza su forma de vida.

Madrid, París, Bruselas, Londres, en momentos concretos, se convierten en símbolos europeos, en exponentes del ser europeo que los terroristas golpean con una oportunidad innegable. El terrorismo islamista en las ciudades es una nueva forma de guerra a la que habrá que hacer frente con renuncias y limitaciones concretas y temporales en derechos y libertades que los europeos vamos a tener que soportar. Es el precio a pagar por una sociedad abierta.

Y ser constantes en la política internacional. Será muy difícil derrotar al terrorismo islamista si no hay un conjunto de acciones que procuren la cooperación de los países musulmanes y su camino hacia la democracia. La coordinación con el presidente Donald Trump también es fundamental, como lo fue anteriormente con los Gobiernos de EEUU, si se quiere trasladar a los ciudadanos la percepción de que sus gobernantes tienen un plan para actuar contra el terrorismo islamista.

Por el momento se escuchan lamentaciones y discursos que, por reiterados y obvios, acaban siendo vacíos. Los europeos no debemos permitir que deroguen nuestro modelo de vida por un fanatismo ideológico estimulado por una raíz religiosa.

Claves del ataque en el corazón de la democracia británica
José Oneto Republica 24 Marzo 2017

Un solo “lobo solitario” con un cuchillo, y un Land Rover alquilado en Birmingham (donde la policía y fuerzas especiales del Ejército continuaban este jueves practicando detenciones y registros), ha vuelto a poner a Europa en estado de alerta y alarma ante un nuevo atentado islamista. Un atentado en el corazón político de Londres: el Parlamento de Westminster, en donde la primera ministra británica Teresa May, contestaba en una sesión de control, y se preparaba un nuevo debate sobre la posibilidad de un segundo Referéndum en Escocia, tras la presentación del Brexit británico a finales de este mes de Marzo.

Nada que ver con los últimos atentados de Bruselas de hace un año (32 muertos y más de 300 heridos) o París (130 muertos y 368 heridos), que en Noviembre del 2015, cometieron varios comandos yihadistas, en una operación perfectamente preparada, y mucho que ver con los atentados que empezó a ponerse en práctica contra el Ejército israelí, por parte de los terroristas de Hamás con el empleo de cuchillos y armas blincas, incluso vehículos lanzados contra paradas de autobuses, de forma indiscriminada.

Las últimas instrucciones del Estado Islámico, cercado en Irak y Siria con la ayuda de Rusia y Estados Unidos, se están cumpliendo a rajatabla por individuos aislados, algunos de ellos con serias afecciones mentales, que con cuchillos y camiones o vehículos, robados o alquilados, están dispuestos al suicidio en esta guerra contra Occidente que tiene difícil salida y donde la Información, a veces, tiene poca eficacia en un mundo abierto como el nuestro. Precisamente este miércoles en una cumbre que se celebraba en Washington se hablaba precisamente como mejorar la cooperación internacional para ese asalto final al Estado Islámico en Mosul y Racca.

Es el caso de Londres, donde el autor de los atentados, es un británico, Khalid Masood nacido en Kent, fichado por los servicios secretos (MI 5), que había sido detenido en dos ocasiones por posesión de armas blancas y delitos menores y que, probablemente, los servicios ni siquiera vigilaban, simplemente por su elevada edad, 52 años, por lo que ha podido actuar con total impunidad, a pesar de todas las medidas de seguridad que debía haber en el Parlamento británico, la sede de la democracia británica. El terror llegó con el atentado a la sede del Gobierno, a donde fue trasladada con urgencia la primera ministra británica, y al Parlamento, por primera vez, desde que el IRA atacó Downing Street con morteros en el año 1991. Para ese terror no hubo necesidad de morteros, ni de explosivos, ni siquiera armas de fuego, sino un simple cuchillo, un vehículo alquilado, y la decisión de morir matando.

El del miércoles, mientras en Bruselas se celebraba la ceremonia del recuerdo a la víctimas del atentado de hace un año, se produjo lo que todos se preparaban, esperando que nunca llegase, según Mark Rowley, subcomisario de la policía metropolitana, en su primera rueda de prensa tras el atentado. Además, fue el tipo de atentado más difícil de detener; un terrorista solitario con armas de baja tecnología que buscaba causar el mayor daño posible, casi convencido de su propia muerte.

Lo consiguió, pero en Gran Bretaña se han frustrado más de una decena de atentados desde 2013, 10 de ellos en los últimos 10 años. Siempre hay en marcha más de 500 investigaciones en el marco de la lucha antiterrorista, dijo recientemente Rowley. La policía y las fuerzas de seguridad tienen que funcionar siempre bien. “A los terroristas recuerda hoy The Guardian les vale con tener suerte una vez. Es importante aferrarse a esta realidad y recordar que por terribles que hayan sido las muertes y por triste que sea el periodo posterior, nadie querría vivir en un mundo en el que se permite fácilmente un atentado de este tipo”.

“El atentado de Westminster – contextualiza el Daily Telegraph -se ha producido tras el anuncio de nuevas restricciones al transporte de ordenadores portátiles y tabletas en determinadas aerolíneas desde aeropuertos específicos, y mientras los ministros de Asuntos Exteriores de una coalición de 68 países se reúnen en Estados Unidos para intensificar el esfuerzo internacional para destruir al Estado Islámico. La campana está a punto de entrar en una fase crítica. La batalla de Mosul, que lleva librándose durante más de tres duros meses, está progresando lenta pero agresivamente, con los combatientes islámicos haciendo una contra-ofensiva y cientos de miles de civiles atrapados”.

Hoy, el Reino Unido que ha pasado por todo tipo de dificultades a lo largo de su reciente historia, sigue la pauta que ha seguido siempre y que ha insinuado la primera Ministra Theresa May en una de sus comparecencias Keep calm and carry on que es como decir “mantener la calma y seguir adelante”.

ASÍ FUNCIONA EL ISLAM BRITÁNICO
Reino Unido: un semillero del islamismo financiado con dinero público
Arturo García gaceta.es 24 Marzo 2017

Escuelas coránicas con libros contra los homosexuales financiadas por el erario público, barrios donde hablar en inglés es una quimera y abusos masivos a menores en Rotherham. El gobierno británico ha permitido la creación de un islam radical imposible de controlar para el MI5.

Londres se ha convertido en una de las ciudades más multiculturales de Europa y la población musulmana ha creado auténticos guetos en barrios como Newham y Tower Hamlets, donde el verdadero poder está en manos del consejo de la Sharia Islámica de Leyton. El este de la capital británica se ha transformado en una suerte de califato que tiene sus propias leyes, sus propias escuelas, sus propios líderes y sus propios templos. Todos ellos, vinculados o controlados por grupos radicales como el Islamic Forum of Europe (IFE). Creada por Jamaat-e-Islami Chowdhury Mueen-Uddin, condenado a muerte en noviembre de 2013 por el Tribunal de Crímenes de Guerra de Bangladés, la organización extremista tiene un objetivo: imponer un 'califato' en Europa.

Allí los más jóvenes pueden vivir sin hablar inglés y sin relacionarse con personas que no sean musulmanas. Esas calles crean el caldo de cultivo ideal para los radicales, para que los imanes hagan el trabajo sucio a los terroristas en las mezquitas, desde donde se organizan recolectas de dinero para financiar la yihad. Las escuelas coránicas sirven para adoctrinar a los más pequeños, todo ello financiado por el contribuyente británico.

Precisamente estas escuelas son uno de los lugares escogidos por los radicales para adoctrinar a los más pequeños. Un documental ha puesto de manifiesto cómo, gracias a la connivencia del Gobierno británico, los musulmanes enseñan la sharia en sus propios centros, educando a los niños en valores tales como la inferioridad de la mujer o la enfermedad que supone ser homosexual. Los manuales son un auténtico manifiesto islamista que sigue la ideología del Estado Islámico, también de Arabia Saudí, y que distan mucho de la imagen de musulmanes moderados que las élites tratan de hacernos creer.

La televisión francesa entrevistó a Neal Robinson, experto en las enseñanzas del corán, que revisó un libro para chicos de 15 años en el que se les enseña qué partes del cuerpo deben cortar en caso de robo. Los ejemplares incluyen ejemplos gráficos y diferentes sentencias dependiendo del delito cometido. En el caso de los homosexuales, a los lectores de Gaceta.es les sonará de los cientos de ejecuciones realizadas por el Estado Islámico, la pena impuesta es la muerte arrojados desde un edificio o la lapidación pública.

Este manual para adolescentes contiene gran parte de la doctrina ideológica del ISIS. Los yihadistas esgrimen la sharia como argumento para cometer cientos de atrocidades y Europa consiente que estas enseñanzas se realicen también en suelo europeo. No es extraño, por lo tanto, los cientos de casos de jóvenes musulmanes radicalizados que, según Angela Merkel, han sido “apartados de la sociedad y residen en guetos”. Tal vez, y sólo tal vez, la educación radical también tenga algo que ver.

A continuación, Robinson pasó a revisar un libro de ejercicios para niños de 6 años. Los ejercicios del mismo no tienen desperdicio, desde obligar a los pequeños a repetir una y otra vez que los infieles irán al infierno, hasta hacer escribir a las niñas que su destino es ser buenas madres y mujeres leales. Si no, ya saben, su destino es la lapidación.

Este plan de estudios es dirigido por el Servicio de Educación de la embajada saudí en Londres, pero es un esquema que, gracias a diferentes organizaciones, se repite en numerosas ciudades británicas. Las autoridades saudíes, que han dado la espalda a los miles de refugiados que huían de la guerra en Oriente Medio a pesar de tener sobrada capacidad para acogerlos, justifican el adoctrinamiento asegurando que se trata de “actividades extraescolares”. Un vacío legal del que se aprovechan, pues este tipo de educación no está sometida al control gubernamental.

El escándalo de Rotherham
El informe de la profesora Alexis Jay en 2014 destapaba uno de los mayores escándalos sexuales en la historia del Reino Unido. Al menos 1.400 niños fueron víctimas de una explotación sexual "atroz" en Rotherham desde 1997 hasta 2012 con la complicidad de las autoridades, que no tomaron medidas contra los agresores para no herir sensibilidades.

“Es difícil describir la naturaleza atroz de los abusos que sufrieron los niños. Fueron violados en grupo, víctimas de la trata a otros pueblos y ciudades del norte de Inglaterra, secuestrados, golpeados e intimidados”. Así comenzaba el documento de Alexis Jay, que cuenta cómo niñas de apenas 11 años fueron violadas, amenazadas con armas de fuego y obligadas a presenciar brutales y violentas violaciones.

El silencio mediático en torno a los acusados ha sido llamativo. Mientras los medios europeos copan sus portadas con noticias contra Donald Trump, pasan por alto una nueva sentencia a varios acusados por la trama de abusos sexuales sistemáticos. El pasado día 2, otros seis hombres fueron condenados a penas de hasta 20 años de prisión por un tribunal británico después del testimonio de dos niñas que sufrieron los citados abusos entre 1999 y 2001. De hecho, una de las chicas se quedó embarazada con tan sólo 12 años tras una agresión al grito de 'Alá es grande'.

'El desprecio a las víctimas'
Lo que ocurría en Rotherham era un secreto a voces, pero nadie hizo nada para evitarlo. La Policía no dio prioridad al problema y trató con indiferencia a gran parte de las víctimas. Tres informes policiales -de los años 2002, 2003 y 2006- describían con crudeza la situación. Sin embargo, las autoridades desestimaron el primero y rechazaron los otros dos, que podrían haber acabado con los abusos sexuales en la zona.

El fenómeno llegó por primera vez a los tribunales en Birmingham en 1989, pero el acusado no fue un paquistaní, sino un sij que intentó vengar los abusos sufridos por sus hijas. De hecho, en la investigación aparecen varios testimonios de padres que trataron de liberar a sus hijas y fueron amenazados por la Policía con levantar contra ellos cargos de 'racismo'.

Una investigación de la Junta de Protección del menor puso de manifiesto la gravedad de los hechos ocurridos. Malcon Stevens, de Justice Care Solutions, descubrió diversos delitos sexuales cometidos contra niñas por hombres de 20 a 29 años y calificó la situación como "extremadamente grave".

Las evidencias de que las autoridades conocían la situación eran notables. Resulta "difícil de creer", en palabras de Jay, que ningún alto cargo estuviera al tanto de lo que ocurría en la localidad. No obstante, en 2007 pusieron en marcha Risky Businnes para tratar de combatir este tipo de prácticas.

El silencio oficial, sin embargo, era sintomático. Tras la publicación del informe de Jay, todos coincidieron en señalar que el "miedo" a ser considerados racistas influyó en los dirigentes. El hecho de que la mayor parte de los agresores fueran paquistaníes podía "dañar" la convivencia y "estropear" la reputación de la ciudad.

Que los principales medios de comunicación de la zona no alertaran acerca de lo que estaba ocurriendo es difícil de explicar. En la Europa del buenismo ilustrado, señalar a una determinada comunidad por cometer agresiones sexuales sistemáticas e identificar a los agresores como pederastas paquistaníes resulta incómodo.

Preeminencia islamista
Los últimos atentados yihadistas en suelo europeo han evidenciado el cambio de tendencia que durante los últimos 40 años se ha producido en todo el mundo. En Europa, el terrorismo nunca ha dejado de estar presente, pero los islamistas radicales han tomado el lugar que antes ocupaba el IRA en Reino Unido o ETA en España.

Las cifras son, cuanto menos, alarmantes.
Desde 1970, los terroristas islámicos han llevado a cabo 7.860 ataques con un total de 35.152 víctimas mortales y más de 50.000 heridos. El punto cumbre llegó el 11 de septiembre de 2001 cuando Bin Laden atacó Nueva York y Washington asesinando a más de 3.000 personas.

El segundo lugar en la lista es para el comunismo que, antes y después de la caída del Muro de Berlín, ha realizado más de 19.000 ataques que han dejado 39.000 muertos y 23.000 heridos. Los crímenes por independentismo, 4.587 muertos y 13.539 heridos, ocupan el tercer lugar.

Los ataques de fanáticos de otras religiones, sin embargo, se cifran en 236 desde 1970, provocando 2.683 muertos y más de 6.000 heridos.

Las víctimas del terrorismo exigen a la Audiencia Nacional que interrogue a los "mediadores" de ETA
J. de Andrés  latribunadelpaisvasco.com 22 Marzo 2017

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) ha instado de forma oficial a la Audiencia Nacional (AN) a citar como testigos a los autoproclamados mediadores en el desarme de ETA después de que uno de ellos, Jean Noël Etcheverry, anunciase a través de la prensa el pasado domingo lo siguiente: “El armamento ya no está en manos de ETA, ahora lo gestionamos nosotros”.

El Colectivo, que ha realizado esta petición con carácter urgente, ha argumentado que nadie puede gestionar ni mantener ocultas a las Fuerzas de Seguridad del Estado armas pertenecientes a una organización terrorista que han podido utilizarse en la comisión de asesinatos. Por tanto, ha añadido COVITE, se antoja imprescindible que Etcheverry y el resto de implicados sean interpelados de inmediato por el paradero de miembros de ETA y del armamento de la banda.

COVITE argumenta en su petición que los mediadores de ETA, el pasado diciembre en Louhossoa, ya trataron de cortar el cañón de las pistolas de la banda, algo que hubiera impedido realizar los necesarios análisis balísticos para determinar si las armas han sido utilizadas en atentados irresueltos. Si bien en diciembre la Guardia Civil evitó dicha obstrucción a la Justicia, el Colectivo considera peligroso que este grupo de personas pueda estar en posesión de información a espaldas de las Fuerzas de Seguridad.

De otro lado, COVITE ha asegurado que del mismo modo que los miembros de la autodenominada “Comisión Internacional de Verificación” fueron llamados a declarar tras citarse con terroristas en búsqueda y captura a espaldas de las fuerzas policiales, todo aquel que se haya reunido con huidos de ETA debe ser interpelado por dichas reuniones, así como por toda información relativa al paradero de criminales requeridos por la Justicia.

COVITE también ha trasladado su escrito a la Fiscalía de la Audiencia Nacional para que, como ya hizo con los autodenominados verificadores en febrero de 2014, inste a la AN a interrogar a los mediadores de ETA por sus contactos con miembros de la organización terrorista requeridos por la Justicia.

Cómo se gasta el dinero público España

En la cola de la protección social y en la cima de las infraestructuras inútiles
elconfidencial
24 Marzo 2017

Es frecuente escuchar que en España el Estado social es rudimentario, ya que nunca llegó a desarrollarse a los niveles de la Europa rica, ni siquiera en los tiempos de bonanza. Pero ¿qué hay realmente de cierto en ello?

Para comprobarlo, tomaremos dos estadísticas de Eurostat como ejemplo y referencia, que vienen representadas en los dos gráficos siguientes. La primera es el gasto social per cápita en vivienda, y la segunda el gasto per cápita en protección a la familia y a la infancia. Como podemos ver, ambas estadísticas respaldan la afirmación sobre la precariedad del Estado social en España. El gasto en vivienda social es, por decirlo suavemente, testimonial, 20 veces menor que en el Reino Unido y entre ocho y 12 veces menor que en Alemania, Suecia o Francia. No consuela mucho el comprobar que Italia, Portugal y Grecia comparten estas inexistentes políticas de vivienda social.

La situación en políticas de protección a la familia y a la infancia es solo ligeramente menos desfavorable, ya que España dedica aproximadamente un tercio del dinero que Alemania, Francia, Suecia o el Reino Unido. Una vez más, comprobamos que estas rácanas políticas son compartidas por Italia, Grecia y Portugal.

No es extraño que seamos de entre estos países el segundo en nivel de pobreza infantil, solo detrás de Grecia, lo que vemos en el siguiente gráfico.

Estas diferencias tan enormes evidentemente no se pueden deber a diferencias de renta per cápita de los países, que obviamente existen, sino a diferentes prioridades a la hora de gastar los recursos públicos. Esta diferencia de prioridades se manifiesta de forma especial en el caso español, algo que podemos ver en los siguientes dos gráficos, que representan las vías de alta capacidad en Europa (autovías y autopistas) y vías de ferrocarril de alta velocidad, ambas infraestructuras muy costosas. De forma sorprendente, España es el país líder de Europa en estos dos parámetros, algo que no debería corresponder por población ni por capacidad económica. Italia también aparece bien situada en ambos casos y Portugal, con su pequeño tamaño y población y sus escasas posibilidades económicas, dispone también de una gran cantidad de vías de alta capacidad.

Es fácil encontrar estudios que avalan esta sospecha de que España dispone de un exceso de infraestructuras, y recientemente hemos visto cómo ha habido que rescatar autopistas deficitarias, algo que ocurre obviamente porque no hay demanda suficiente por parte de la población. Los costes ocultos de las autovías públicas sobredimensionadas y de las vías de ferrocarril de alta velocidad no son conocidos con precisión, pero a todas luces son enormes.

La gran pregunta es por qué se toman estas decisiones de gasto tan absurdas. La respuesta no es sencilla y probablemente confluyan varios factores. El primero que a cualquiera se le puede ocurrir es la corrupción. La confluencia de intereses entre las grandes constructoras y los políticos en perjuicio del bolsillo de los contribuyentes es algo tan frecuente que aparece a primera vista como el motivo estrella.

Sin embargo, cuesta creer que sea suficiente. Si todo este absurdo fuera debido solo a tramas corruptas, ¿por qué no podría haberse creado también una burbuja de vivienda social en que las grandes constructoras se encargaran de las obras? A mi modo de ver, tienen que confluir otros factores importantes. El primero de ellos pienso que es el populismo de los políticos españoles. Una autovía es ampliamente visible, lo mismo que una vía de alta velocidad, una gran rotonda o una remodelación de una vía pública. Pero el gasto en protección a la infancia no se ve, como tampoco el gasto en vivienda social. Solo lo ven los beneficiados por estas políticas, y si son niños, además estos beneficiarios tienen un inconveniente gravísimo en la mentalidad de un político español: no votan.

Pero quedarse en echar la culpa a nuestros políticos es rascar solo la superficie del problema. Al fin y al cabo, vivimos en un sistema político en el que, con todas las deficiencias que queramos, los políticos al final son votados y elegidos. Las manifestaciones reclamando la llegada del AVE en poblaciones en que la pobreza es un problema enorme han sido numerosas, y basta entrar en cualquier foro popular de internet para comprobar que los insultos hacia los desfavorecidos tachándolos de vagos y aprovechados están a la orden del día. Si es cierto que esto es reflejo de una mentalidad muy extendida en la sociedad española, en este caso estaríamos hablando de que los políticos, al fin y al cabo, solo estarían actuando en su mejor interés, dando a la población lo que reclama. Cómo si no explicar que un pequeño, hiperendeudado y arruinado país de un rincón de Europa sea la gran potencia en el deporte de masas más importante del mundo: el fútbol.

El retrato que podemos sacar entonces de la sociedad española es de lo más preocupante, pues es reflejo de lo que los norteamericanos llaman RWA ('right wing authoritarism') y aquí llamamos franquismo sociológico, que estaría, en estas actitudes sociales, tremendamente extendido. Toda esta mentalidad es lo opuesto a los valores democráticos y republicanos de igualdad y fraternidad. No en vano, muchos seguimos calificando la sociedad española de semifeudal, en el sentido de que perviven muchos aspectos de la sociedad estamental que caracterizaba al Antiguo Régimen. Cuánta tarea nos queda por delante.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

ETA y Daesh: terror comparado
JORGE BUSTOS El Mundo 24 Marzo 2017

La casualidad, concepto desprestigiado en la era de la conspiranoia, ha cosido dos terrorismos distintos al boletín informativo: el etarra, que es noticia porque reivindica que se desarma, y el yihadista, que es noticia porque reivindica que le basta armarse con un coche y un cuchillo. Pero las diferencias entre ambas factorías de terror no se limitan a su vigencia -una muere, otra renace- o a su metodología. El asesino de txapela no es menos fanático que el de turbante, y ambos se figuran soldados al servicio de una comunidad imaginaria; pero entre uno y otro se abre una brecha filosófica de siglos que marca el paso civilizatorio de la teocracia a la laicidad, de la tribu a individuo, del más allá al más acá.

Todo fanatismo postula una teoría unívoca de la salvación: una soteriología. Así como el yihadista aspira al califato universal, el etarra mataba para instaurar su propio paraíso: una Euskal Herria étnicamente pura e ideológicamente comunista. Pero el etarra -y en general el terrorista occidental de inspiración nacionalista o anarquista- planeaba sus atentados para salir de ellos con vida, al grito de gudari huido sirve para otra guerra. Sus asesinatos siempre incluían plan de fuga. Y si era detenido, se meaba encima en cuanto notaba la mano de un guardia civil esposándole. Ese pis es el fluido de una desesperación laica, porque el etarra anhela vivir en su edén terrenal de caseríos blancos y verdes colinas, no en un dudoso jardín de huríes abstractas.

El yihadista no se mea encima, ni ruega una vía Nanclares para Guantánamo. El yihadista, además, no se suicida. El suicidio es un privilegio occidental. Cuando vieron amenazada su cultura, Toller o Zweig se quitaron la vida; cuando ve amenazada la suya, el yihadista no hace un mutis melancólico e inocuo sino que muere en combate, matando enemigos, porque le han dicho que lo son el turista que pasea o el cliente de una terraza y se lo ha creído. Da lo mismo que el yihadista haya nacido en suelo europeo: en el momento de culminar la metamorfosis radical, su mente ha remontado todo el curso de la civilización que le cobija hasta instalarse en edades oscuras de sangre, fuego y cólera divina. La izquierda marxista, incapaz de superar la ideología para comprender la religión -lo que hizo Marx precisamente fue anclar la soteriología cristiana en el mundo de la materia: prometer el cielo proletario en esta vida, aunque luego resulta que siempre se retrasa-, busca en Occidente la culpa original que explique la agresividad coránica como una respuesta de clase al neocolonialismo imperialista, del mismo modo que durante mucho tiempo justificó la violencia etarra como reacción romántica a la opresión del Estado. Una incurable histeria penitencial les lleva a creer que el islamismo es como el comunismo: una gran idea que ha tenido aplicaciones malas. Hay que seguir probándola por más cadáveres que se apilen.

La verdad desnuda es que amputar piernas de niñas y balear nucas de concejales está mal. Sin política, por favor. Hoy sabemos que el comunismo es ontológicamente tan abyecto como el salafismo. El islam tiene un futuro esperanzador en eso que llaman musulmanes seculares, contra los que el yihadismo atenta por traidores, pero a menudo la traición es otro de los nombres del progreso.

En el fondo de todo terrorista, Ferlosio solo veía narcisismo, «una sórdida comezón masturbatoria que no se mira en estanques de agua sino en charcos de sangre».

LAS VÍCTIMAS DE ETA NO SE FÍAN DEL EJECUTIVO
'El Gobierno de Rajoy tiene la misma credibilidad -o menos- que ETA'
Martina Megías gaceta.es 22 Marzo 2017

“El anuncio del ‘desarme’ de ETA es una absoluta farsa generada en el contexto de una inminente aprobación de los presupuestos generales, donde el PNV tiene mucho que decir y donde el PNV exige al Gobierno un acercamiento de presos etarras”. Así se ha manifestado el presidente de Dignidad y Justicia, Daniel Portero, al tiempo que ha advertido que “las víctimas nunca consentirán un acercamiento encubierto” de los presos de ETA.

Y es que, tal y como recoge El Español, el acercamiento de terroristas etarras a prisiones próximas al País Vasco podría estar cerca. Según este diario, el PP estaría negociando con el PNV el acercamiento de presos al mismo tiempo que debate sobre los Presupuestos Generales del Estado de 2017. A pesar de que la postura oficial del Ejecutivo rechaza el acuerdo y niega que haya movimientos, en privado el Gobierno sí habría admitido que la dispersión ya no es una línea roja. “Son sólo 200 presos”, habría señalado un alto dirigente popular a El Español.
264 etarras cumplen condena en prisiones españolas

El plan de presos en el que trabaja el Gobierno vasco contempla que el alejamiento máximo de los etarras de sus lugares de origen no supere los 250 kilómetros.

En la actualidad son 264 los etarras que cumplen condena en cárceles españolas, de los que la mayoría se encuentra en Andalucía (96) y la Comunidad Valenciana (48). Otros 75 terroristas se encuentran en centros penitenciarios de Francia y tres en Alemania, Portugal y Reino Unido.

El Gobierno ultima los apoyos para salvar los Presupuestos, que serán aprobados por el Consejo de Ministros el 31 de marzo y podrán ser presentados en el Congreso los primeros días de abril para su tramitación. Las negociaciones con el PNV van por buen camino -así lo aseguran fuentes del PP-, pero su apoyo a las cuentas podría estar vinculado al desarme de la banda terrorista de ultraizquierda.

Mariano Rajoy, por su parte, ha querido dejar claro que el ‘desarme’ de ETA se llevará a cabo “sin ningún tipo de contrapartida”. Sin embargo, las víctimas del grupo terrorista no confían en un presidente del Gobierno que “ha puesto en libertad a decenas de etarras a través de la Vía Nanclares”. Así lo denuncia Francisco José Alcaraz, presidente de la asociación Voces contra el Terrorismo, que le da credibilidad a las noticias que apuntan a que el Ejecutivo ya no considera que la dispersión sea una línea roja. “Rajoy sabe que eso no tendría consecuencias políticas y por lo tanto se puede permitir el lujo de traicionar a las víctimas del terrorismo, a sus votantes y a España”, ha lamentado en declaraciones a La Gaceta.

Alcaraz le recuerda a los dirigentes populares que “hay españoles que han luchado por la libertad en el País Vasco… como Miguel Ángel Blanco, que dio su vida por defender los ideales del partido que ahora lidera Rajoy”. “De producirse finalmente el acercamiento de presos etarras, las víctimas seguiremos más hundidas y más humilladas”, ha relatado.’

Voces contra el Terrorismo no se cree la posición oficial del Gobierno en la que niega la negociación con el PNV sobre el acercamiento de etarras. “Yo del Ejecutivo de Rajoy no me creo absolutamente nada… tiene la misma credibilidad -o menos- que la que puede tener ETA”, ha advertido Alcaraz. También ha señalado que las víctimas confiaron en el Gobierno de Rajoy “por sus promesas”, pero “desde que llegó al poder lo único que ha hecho es mantener el proceso que negoció la banda terrorista con Zapatero”. “Es más, el PP está allanando el camino y ayudando a que ese proceso siga avanzando”, ha añadido.

Alcaraz está “convencido” de que el anuncio del ‘desarme’ está relacionado con la inminente aprobación de los Presupuestos, pero -advierte- “obviamente no lo van a reconocer, como tampoco Zapatero reconocía la negociación con ETA”.

Que la banda terrorista haya anunciado su intención de entregar las armas es, para las víctimas, “una ofensa”. “Las armas por sí solas no se disparan, son los pistoleros a los que queremos… sería una humillación que la sociedad se conforme con esto”.

Desde la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) consideran “inquietante que el PP y el PNV estén pactando un tema político y pongan encima de la mesa a los presos etarras”. Su presidente, Alfonso Sánchez, ha pedido cautela pero ha advertido que “si se confirma, que el Gobierno negocie el acercamiento de terroristas sería algo inmoral y una infamia para todos los españoles”. “Los presos de ETA son asesinos y delincuentes, no presos políticos… Los presos políticos están en Venezuela y Cuba”, ha recordado Sánchez.

Respecto al ‘desarme’, la AVT denuncia que se trata de “una pantomima y un tema propagandístico”. “Del único desarme que me fío es del que hagan la Guardia Civil y la Policía, así que que se dejen de farsas y colaboren con la Justicia, se disuelvan y pidan perdón a las víctimas y a toda la sociedad española”, ha sentenciado.

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) ha asegurado en declaraciones a La Gaceta que “el ministro del Interior nos dio su palabra de que no se iba a negociar la política penitenciaria”. Consuelo Ordóñez, presidenta de la asociación, ha advertido que “si esa promesa no se cumple, el Gobierno nos tendrá enfrente”. “Desde COVITE hemos repetido por activa y por pasiva que son los propios presos los que tienen en sus manos la distancia que los separa de sus domicilios: sólo tienen que desvincularse de ETA y rechazar la violencia”, ha añadido, para después recordar que “si no lo hacen es porque están orgullosos de su trayectoria criminal y prefieren seguir siendo miembros de una organización terrorista”.

COVITE ha presentado este miércoles en la Audiencia Nacional una denuncia para que se interrogue a los autoproclamados mediadores de ETA después de afirmar que las armas están en su poder, no en manos de la banda. “Nadie que no sean agentes de las Fuerzas de Seguridad puede custodiar y mantener ocultas unas armas que son en realidad pruebas que podrían esclarecer los más de 300 asesinatos que están sin resolver”, ha advertido Ordóñez, que finalmente ha exigido que “el desarme, si finalmente se lleva a cabo, no puede ser un circo”.

‘Caso Pretoria’: El exalto cargo de la Generalitat obtuvo comisiones de 3,24 millones de euros
Independentismo catalán al desnudo: la corrupción sistémica de CiU
Maciá Alavedra reconoce las comisiones del Pretoria a cambio de un pacto para eludir la prisión
Periodista Digital 24 Marzo 2017

Caídas las máscaras, el independentismo queda desnudo, y los argumentos con los que manipulan a la sociedad catalana caen por su propio peso

CON la declaración prestada este 23 de marzo de 20167 ante los jueces por Maciá Alavedra, mano derecha de Jordi Pujol y consejero de Economía catalán entre 1990 y 1997, ya son cuatro los antiguos cargos de CiU que pactan una sensible reducción de pena con el fiscal para evitar la cárcel en el juicio de la trama Pretoria.

Las revelaciones constatan la existencia de un nacionalismo catalán milimétricamente organizado durante décadas para esquilmar dinero público y chantajear a empresarios cómplices de la trama, con el único ánimo de un enriquecimiento ilícito y la financiación ilegal del partido.

Ahora no solo se hace evidente la patraña de aquel «España nos roba» que el independentismo usó como lema para justificar su desafío al Estado, sino la realidad de que quienes robaban a todos los catalanes no eran otros que sus propios dirigentes. Pujol y toda su familia, sin excepción, están aún pendientes de saldar sus millonarias cuentas con la Justicia.

Pero las verdades admitidas este jueves por Alavedra demuestran que el andamiaje de tantas mentiras del nacionalismo se ha derrumbado. Alavedra reconoció que cobraba el 4% de comisión por sus labores de intermediación entre empresarios y la Generalitat para otorgarles contratos públicos.

A cambio, la Fiscalía no pedirá penas que conlleven el efectivo ingreso de prisión para él, tiene 82 años, aunque inicialmente solicitaba seis años y 10 millones de euros por tráfico de influencias y blanqueo de capitales.

Retirada la máscara, el independentismo queda desnudo, y los argumentos con los que manipulan a la sociedad catalana con la repetición de mensajes emocionales basados en falsas realidades caen por su propio peso.

Durante años, Pujol y CiU sometieron a Cataluña a una corrupción sistémica. Es cierto que la Justicia llega tarde y que al final del camino permite la opción de pactar penas. Probablemente sea una justicia incompleta a los ojos de una sociedad hastiada. Pero al menos queda el consuelo de saber que nadie les acusaba falsamente, que el nacionalismo no es víctima de un «Estado represor que le persigue».

Los abusos de Millet y Montull, la inhabilitación de Mas y de Homs, o el camino hacia el banquillo del clan Pujol demuestran que toda la ensoñación separatista tenía una cara oculta basada en meter la mano en el bolsillo de los catalanes haciéndoles creer que los «intereses de nación» lo merecían todo.

Todo era una mentira obsesiva, como quizá lo es también el arrepentimiento que dicen sentir ahora, cuando el banquillo se convierte en la antesala de una merecida reclusión. Una Justicia que tarda no es de todo justicia, y conviene revisar toda su estructura para evitar juicios con tantos años de retraso. Pero al menos, conocemos la verdad.

'QUEREMOS A LOS PISTOLEROS, NO LAS ARMAS'
Las víctimas, a los 'mediadores': 'ETA quiere hacer del desarme un espectáculo'
S.T. gaceta.es 24 Marzo 2017

"En ningún Estado serio se permitiría que el arsenal de una organización terrorista estuviera en unas manos diferentes a las de las Fuerzas de Seguridad". Así se ha manifestado el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) después de que los autoproclamados 'mediadores' en la entrega de armas de ETA hayan afirmado que están "en contacto con todas las partes implicadas" y no hayan tenido reparos en exigir que los gobiernos español y francés "no pongan obstáculos al proceso de desarme" de la banda terrorista de ultraizquierda.

La asociación presidida por Consuelo Ordóñez niega cualquier tipo de legitimidad a los 'mediadores'. Así, este miércoles interponía una denuncia en la Fiscalía de la Audiencia Nacional para que se les interrogue a raíz de que uno de ellos, Jean Noël Etcheverry, anunciara a través de la prensa que "el armamento ya no está en manos de ETA" y asegurara, sin tapujos, que ahora son ellos los encargados de "gestionarlo".

"Además, no podemos olvidar que las armas son pruebas, por lo tanto, no pueden dejar de custodiarse como tales porque pueden aclarar más de 300 asesinatos sin resolver", han recordado desde COVITE en declaraciones a La Gaceta.

Autoconsiderados "representantes de la sociedad civil", los 'mediadores' han instado a los ciudadanos vascos a acudir el próximo ocho de abril al que han calificado como "día del desarme" -del que únicamente han revelado que tendrá lugar en Bayona (Francia)-.
'ETA quiere hacer del supuesto desarme un espectáculo'

De la mano de la organización Bake Bidea, quienes no tienen reparos en llamarse a sí mismos "artesanos de la paz" han comparecido este jueves ante los medios de comunicación para finalmente negarse a dar explicaciones sobre cómo se llevará a cabo la entrega de armas de ETA. Respecto al acto del día ocho, han dicho, será "transparente y público".

COVITE ha denunciado que "la rueda de prensa de los 'mediadores' es una prueba más de que ETA quiere hacer del supuesto desarme un espectáculo". Y es que estos han insistido en que la "mejor opción" es que el Ejecutivo de París se implique en el proceso de "desarme". Michel Berhocohirigoin -uno de los autoproclamados 'mediadores'- ha querido presentar los "principios" del proceso de entrega de armas: que sea "total, seguro, verificado, sin condiciones políticas, pero respetando algunas condiciones técnicas".

Unas condiciones técnicas que pretenden discutir con el Gobierno francés, del que no han recibido respuesta y cuyo primer ministro, Bernard Cazeneuve, ha advertido que "la entrega de armas de ETA debe respetar las reglas judiciales". "Siempre hemos dicho que si ETA se armó sola, ahora no necesita ayuda para decir dónde están sus armas", ha denunciado COVITE.

El expresidente de la Cámara Agraria del País Vasco francés ha señalado que la entrega de armas no llevará consigo ninguna "contrapartida política", lo que no significa -ha agregado- que en el futuro no se deban tratar "problemas pendientes relacionados con las víctimas o los presos de la organización terrorista". Enfrente tendrán a las víctimas del terrorismo, que rechazan este "acto multitudinario que quieren vender como un canto a la paz cuando, en realidad, una paz verdadera implicaría que los terroristas que aún están en libertad se sentaran en los tribunales para pagar por sus crímenes".
Representantes políticos se apuntan al 'espectáculo'

El grupo de llamados mediadores se ha ampliado a medio centenar de personas, entre ellas representantes políticos como el alcalde de Hendaya, Kotte Ezenarro, la diputada socialista Sylviane Alaux, la senadora socialista Fréderique Espagnac, el presidente del PNV de Iparralde, Paco Arizmendi, y el expresidente de Emmaus Francia, Franz Valli, entre otros. "El ocho de abril, sábado, seremos miles los artesanos en favor de la paz, para construir un futuro democrático sin violencia en Euskal Herria", han proclamado.

'Queremos a los pistoleros, no las armas'
Se han mostrado convencidos de que el desarme es una condición imprescindible para "solucionar definitivamente el conflicto vasco y hacer irreversible el abandono de la violencia en la región". Pero para las víctimas, que la banda terrorista haya anunciado su intención de entregar las armas es "una ofensa". "Las armas por sí solas no se disparan, son los pistoleros a los que queremos… sería una humillación que la sociedad se conforme con esto”, ha advertido Voces contra el Terrorismo en declaraciones a La Gaceta.

Para la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), el desarme no es más que "una pantomima y un tema propagandístico". "Del único desarme que me fío es del que hagan la Guardia Civil y la Policía, así que que se dejen de farsas y colaboren con la Justicia, se disuelvan y pidan perdón a las víctimas y a toda la sociedad española”, ha sentenciado.

Etcheverry y Berhocohirigoin fueron arrestados
El pasado otoño, el expresidente de la Liga de Derechos Humanos de Francia, Michel Tubiana, el sindicalista y ecologista Jean-Nöel Etcheverry y el propio Berhocohirigoin hicieron llegar una carta a ETA en la que se ofrecieron como "representantes de la sociedad civil para ayudar en la entrega de las armas de la banda terrorista".

Etcheverry y Berhocohirigoin fueron arrestados el 16 de diciembre en la localidad vascofrancesa de Louhossoa, junto con otras tres personas, cuando se disponían a "neutralizar" armas entregadas por ETA.

El 20 de octubre de 2011 ETA difundió un comunicado en el que anunció que terminaba la lucha armada, después de varias décadas de violencia, secuestros y extorsión en los que mató a al menos 858 personas.

Una mentira repetida mil veces para que parezca una verdad
OKDIARIO 24 Marzo 2017

Los golpistas catalanes tratan de seguir la máxima de los regímenes totalitarios del siglo XX: una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Para ello utilizan a sus voceros de la televisión y la radio pública catalana para que denigren, insulten y menosprecien tanto a España como a los españoles. Resulta intolerable que en medios de comunicación financiados con los impuestos de todos los ciudadanos se califique a los partidos nacionales como “falangistas”. Todo porque rechazan el proceso secesionista que trata de partir la nación en dos. Un movimiento del todo ilegal según las leyes que nos amparan. Ante este panorama de constante adoctrinamiento y violencia verbal, resulta primordial el papel de formaciones constitucionalistas como Ciudadanos y PP. Ante un clima tan hostil, denuncias como las de la popular Andrea Levy en el Parlamento de Cataluña resultan imprescindibles. Una manera de evitar que la falacia cale en la sociedad catalana es denunciar una y mil veces el manoseo que desde la Generalitat hacen de Cataluña Ràdio y TV3.

Sobre todo cuando las campañas mediáticas se hacen bajo el apoyo de políticos como Raúl Romeva. El hombre que en un pasado no muy lejano se definía como “hombre y español” ahora también se agarra al término “falangista” para definir a todos aquéllos que velan por la unidad de España. La Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA) rara vez se detiene en la corrupción de la antigua Convergencia ni en los trapicheos al por mayor del clan Pujol. Sin embargo, revisan la historia hasta el punto de inventarla e interpretan el presente de manera interesada para así tratar de construir un perfil de nuestro país que poco o nada tiene que ver con la realidad. Un comportamiento que, desgraciadamente, sufren en Cataluña desde hace años. Tanto la televisión como la radio pública han sido testigos de todos los ataques imaginables contra los principales símbolos nacionales. De hecho, la periodista Empar Moliner incluso se atrevió a quemar en directo un ejemplar de la Constitución sin ninguna consecuencia. Así se las gastan los golpistas en sus escaparates públicos.
 


Recortes de Prensa   Página Inicial