AGLI Recortes de Prensa    Domingo 9 Abril 2017

La desfachatez y la política
Rafael Bardají Gaceta.es 9 Abril 2017

Hay muchos que creen que la política es el arte de lo posible pero, en realidad, la política actual se caracteriza más por ser el arte de la desfachatez y de la mentira. Lejos de ser lo que Margaret Thatcher defendía –“el arte de hacer posible lo deseable”-, esto es, un instrumento de cambio a mejor, los políticos de hoy en día no se sienten inspirador a realizar ni gestas ni grandes cambios, sino a utilizar el poder para perpetuarse en él, conservar sus privilegios, manipular y enmascarar la realidad todo cuanto puedan. No es la política convertida en espectáculo, sino en un teatro donde priman el engaño, las medias verdades y la ocultación. Si se tuviera que definir a los políticos actuales se podría decir sin miedo a equivocarse que son personas que nunca dicen lo que piensan y que nunca hacen lo que dicen. Y que, con toda probabilidad, tampoco hacen lo que piensan.

El “contrato social” que ha permitido que unas elites nos gobiernen desde la ficción ha sido posible y aceptable, mientras todos tuviéramos acceso a la tarta, aunque en distintas porciones, y pudiéramos disfrutar de ella en paz y tranquilidad. Dicho de otra forma, mientras la expansión económica incrementara el bienestar de todos y mientras la seguridad de los ciudadanos estuviera garantizada por los ejércitos, frente a amenazas externas, y las fuerzas de seguridad del estado, ante peligros internos. Pues bien, como ahora ya sabemos, ninguna de estas dos condiciones básicas se sigue cumpliendo. La crisis permanente ha agudizado las desigualdades y destruido a buena parte de la clase media, poniendo en peligro la movilidad social y las aspiraciones de una vida mejor; y el terrorismo jihadista ha hecho que todos nos encontremos en una situación de extrema vulnerabilidad mientras hacemos una vida “normal”.

La sociedad europea ha despertado de un bonito sueño, alimentado por la socialdemocracia durante décadas, para encontrarse de lleno en una pesadilla real: no es que haya paro, es que estamos convencidos de que nuestros hijos van a vivir peor que nosotros, es decir, que se ha roto el mito de la progresión social; y todo lo que oímos de nuestros líderes es que no se puede acabar con el terrorismo y que, por lo tanto, estaremos expuestos a que “unos supuestos desequilibrados” arrojen una mochila a un vagón del metro, entre en una iglesia y decapiten al capellán, o disparen sus AK-47 contra quienes se intentan divertir en una discoteca.

Puede que la crisis o el jihadismo se vean como fenómenos naturales equiparables a los terremotos o huracanes. Al menos ese parece deducirse del discurso oficialista, pero no lo son. Son la consecuencia de aplicar determinadas políticas. Políticas equivocadas que sólo buscan gestionar las situaciones y el sufrimiento. Y tal vez mucha gente se hubiera resignado si nuestros dirigentes hubieran sido un poco más listos, honestos y responsables. Pero no, ellos han preferido instalarse en la negación, la mentira y la corrupción: “No hay crisis”; “el Islam es una religión de paz”; “la mayoría estamos para servir al bien común”.

Pero la indignación popular crece. A veces de manera, como se dice ahora, transversal, a veces hacia la izquierda, y a veces hacia la derecha. Sea como fuere,

es un fenómeno de desafección política e institucional que está ahí y al que no se le va a poner fin mientras no se elabore un nuevo contrato social. Geert Wilders no ha sido el ganador de las elecciones en Holanda y posiblemente Marine le Pen tampoco lo sea en las presidenciales francesas. Pero Trump sí fue aupado hasta la Casa Blanca por millones de norteamericanos que lejos de dudar de él, le apoyan con más fuerza que nunca, a tenor de los datos que ofrecen las encuestas. Steve Bannon tienen en su despacho una pizarra con las promesas electorales de Donald Trump y otra enfrente donde apunta el grado de cumplimiento de las mismas. Encima de su escritorio el plan de cómo lograrlo. Si todo sigue su curso, tal y como lo tienen pensado, Trump no sólo será un imparable motor de cambio para América, sino que tendrá un in negable impacto en cuanto pase en Europa. No en balde Donald Tusk, el presidente del Consejo europeo ha dicho que Trump es una amenaza existencial contra Europa. Aun que para ser exacto habría que decir para la Europa que hoy encarna y secuestra la UE.

No hay mejor prueba de falta de sinceridad y de manipulación que la reciente mini-cumbre de Rajoy, Merkel, Hollande y Gentilone, vendida no como el clan de perdedores que es, sino como la savia de una nueva europea, más completa, más integrada y más próspera. O el ridículo del ministerio de defensa de María Dolores de Cospedal, pavoneándose de un aumento del 30% de aumento del presupuesto que, en realidad, no es más que un ajuste contable que debería haberse realizado hace años. Si de verdad la ministra y el gobierno creen que así van a contentar a un exigente Donald Trump, están pero que muy equivocados. A los españoles pueden que nos vean dóciles y atontados, pero Trump no es ni lo uno ni lo otro.

Los dirigentes europeos recuerdan al capitán Edward Smith, quien desde su puente de mando disfrutó de un lugar privilegiado para ver cómo se hundía su barco, el Titanic. Porque la Europa que dirigen se está hundiendo rápidamente porque ha preferido estar ciegos ante los icebergs y paralizados a la hora de taponar las vías de agua. Desgraciadamente esas fuerzas que aparecen bajo el manto de traer frescura a la política, pasan a incorporarse al sistema sin que apenas se den cuenta. Partidos como Ciudadanos en España no hacen más que representar el papel de la banda del Titanic. Que siga la música.

El cambio está en otra parte y se basa en otros principios más ajustados a las necesidades reales de españoles, franceses, italiano, alemanes, húngaros o polacos. Sólo puede venir de aquellas fuerzas que defienden la identidad nacional, que quieren proteger la cristiandad frente a la islamización, y que muestran orgullo por nuestra Historia y valores, no una descarnada ansia de hacerse con las instituciones.

Marine le pen ha dicho que las elecciones francesas son unas “elecciones civilizacionales”. Y tiene toda la razón. No estanos debatiendo si subir o bajar impuestos únicamente, sino de mantenernos como lo que somos o rendirnos a una cultura que no es extraña; de avanzar los intereses de las personas o rendirse bajo el peso de las instituciones multinacionales; de defender a los ciudadanos de cada país o someterlos a unas burocracias tecnócratas y desarraigadas que sólo velan por sus intereses abstractos.

Europa se haya en una encrucijada vital: transformarse o morir. Nuestros insignes dirigentes quieren languidecer plácidamente. Pero para los ciudadanos de a pie esa no es una alternativa. Es la hora de luchar por otra Europa, una Europa donde la política se ajuste a la realidad y no a la ficción y a la desfachatez.

¿Esperaba lealtad, Sr. Rajoy?
Vicente A. C. M. Periodista Digital 9 Abril 2017

No sé si lo de Mariano Rajoy es candidez o lo que es peor, suprema ingenuidad. Porque hay que ser panoli para pedir “ lealtad y responsabilidad” a quien reniega del sistema actual y se dedicó a asesorar al régimen dictatorial de Chávez, ahora de Maduro, en Venezuela, trabajo por el que cobró espléndidamente. Pedir lealtad a Pablo Iglesias en temas de Estado, es igual que pedirle a un escorpión que no clave su aguijón. Que había que informarle como tercera fuerza política del Congreso de los Diputados, es algo obligatorio según protocolo, pero hasta ahí llegaba la responsabilidad del Presidente del Gobierno en un asunto de Estado. Porque ya sabemos de sobra lo que opina Pablo Iglesias y los de su calaña que militan en el partido que fundó. Condenar la violencia siempre que no sea la de los “suyos”, la del régimen bolivariano de Venezuela, la invasión de Rusia en Ucrania, la masacre del pueblo checheno, los bombardeos de Al Asad contra su pueblo con armas químicas, etc. La lealtad de Pablo Iglesias solo es consigo mismo y a veces se traiciona.

Lo que no acaban de entender o no quieren creer es que Pablo Iglesias pretende que España sea la punta de lanza del nuevo comunismo, que no es sino el antiguo sin barba, pero con coleta. Un partido que desprecia no solo a la derecha sino a la social democracia en general y al PSOE en particular, a la que incluye en el actual sistema y a la que considera sumisa y cómplice. Un partido, PODEMOS, que intenta coartar las libertades de todos e imponer su dictadura bolchevique con un brutal culto al líder, Pablo Iglesias, donde no se permite la disidencia ni la crítica. Basta con ver el destino de Errejón y los llamados errejonistas tras el segundo Congreso del partido en Vistalegre. Una purga dura como escarmiento, aviso a navegantes y anulación de cualquier atisbo de movimientos en contra del líder supremo e incuestionable, Pablo Iglesias.

Y a este Pablo Iglesias, Pablo Manuel para los que quieran irritarle, es al que Mariano Rajoy pretende tratar como si fuera un político con sentido de lealtad y de responsabilidad. Alguien que basa su política en sacar a España de la UE, abandonar el Euro, abandonar la OTAN, quitar las bases militares de los USA en España y destruir España permitiendo los referéndums independentistas en aquellas comunidades con partidos de aspiraciones secesionistas. ¿Qué respuesta podría esperar de semejante elemento que no duda en hacer del Congreso de los Diputados su particular circo mediático? No, lo que quieren estos ultra comunistas radicales es alcanzar el poder usando la movilización callejera, los escraches y las bufonadas en el Congreso de los Diputados, para una vez en él, anular a la oposición y mantener su régimen de corte bolivariano usando los mismos métodos que los que aconsejaron a Hugo Chávez y han llevado a Venezuela a la pobreza y al borde de una guerra civil.

Informarle sí, pero a sabiendas de que cualquier información sensible está en riesgo permanente y puede ser usada y manipulada según convenga a sus intereses revolucionarios. De nada sirve recriminar luego lo que ya se sabe con certeza anticipadamente que ocurrirá. Alguien que está contra el sistema nunca puede ser considerado partícipe fiable para cuestiones de Estado. En primer lugar, porque su concepción de Estado es radicalmente diferente a la que tenemos los demócratas. En segundo lugar, porque su objetivo es destruir el sistema actual e imponer el suyo, el del pensamiento único y el del único líder. En tercer lugar, porque han dado sobradas pruebas de su camaleonismo e hipocresía a la hora de ocultar a los ciudadanos sus verdaderas intenciones. Una actitud premeditada de aparentar lo que no se es, aunque a veces, se cumple lo de que no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo. Mariano Rajoy no creo que se haya dejado engañar cuando le requirió a Pablo Iglesias “ lealtad y responsabilidad” en un tema tan delicado.

El Presidente de los Estados Unidos no está obligado a pedir permiso al Congreso de los USA para determinado tipo de acciones militares, y siendo España parte de una alianza militar, la OTAN, con bases en suelo peninsular español, si alguien debe exigir aclaraciones es la propia OTAN a los USA si no ha contado con el visto bueno de todos los integrantes de la alianza militar. Supongo que todos fueron informados en tiempo y se dieron explicaciones,- unos opinarán que discutibles y poco creíbles-, de los motivos para la acción de represalia con el régimen dictatorial de Al Asad. Esa información fue la que Mariano Rajoy transmitió a los líderes de la oposición. Lo de pedir responsabilidad en el tratamiento de la información sobraba, se debe dar por supuesta. Queda en quien la recibe la libertad de opinar. Era evidente que la respuesta de Pablo Iglesias iba a ser coherente con su política anti OTAN, que no anti militarista, ya que sus filias van por otros lares.

Lo que se debe exigir es guardar el debido secreto y discreción sobre temas de Estado confidenciales. Y eso, creo sinceramente que Pablo Iglesias lo ha respetado. Otra cosa es el uso sectario e hipócrita que ha hecho no del bombardeo, sino de que los destructores lanza misiles tengan su base en Rota España como parte del famoso “escudo antimisiles” ante posibles ataques provenientes de una supuesta potencia extranjera sin determinar, que realmente señala a la predominante en Europa a la que Pablo Iglesias no es capaz de criticar como sí lo hace a la OTAN y a los USA. Para nada se refirió al ataque con bombas químicas realizadas por Al Asad sobre su pueblo con las tremendas imágenes de niños muertos y asfixiados por el gas Sarín.

Informar y exigir discreción total en asuntos de Estado. Esa es la única responsabilidad del Presidente del Gobierno. Lo demás solo depende de que el resto de líderes cumpla con su deber.

¡Que pasen un buen día!

Gibraltar o el orgullo de la «piratería» británica
La fuente de conflictos entre España y Gibraltar tiene, como punto principal desde el siglo XIX, el contrabando de tabaco y textiles, dirigido contra la industria y la economía española desde el principio. Un ánimo de dañar que sigue vigente en la actualidad a través de otras prácticas parecidas, pero igual de perjudiciales
David Solar*.  La Razon 9 Abril 2017

Carlos II, último monarca español de la casa de Austria, murió sin descendencia en 1700, dejando como heredero a Felipe de Anjou, nieto de Luis IX de Francia. Fue una herencia disputada: el archiduque Carlos de Habsburgo, hijo del emperador Leopoldo I de Austria, se consideró con derecho al trono español. En apoyo de las aspiraciones del archiduque acudieron Gran Bretaña y las Provincias Unidas, que trataron de impedir la unión franco-española y el inmenso poder que concentraría el Rey Sol. La confrontación condujo a la Guerra de Sucesión, conflicto internacional de amplias repercusiones y, para España, una guerra civil de borbones contra austracistas que dejó profundas heridas, entre ellas, la pérdida de Gibraltar. En mayo de 1704 una escuadra anglo-holandesa, al mando del almirante Rooke, pretendió apoderarse de Barcelona, pero las tropas fueron rechazadas y Rooke puso rumbo al sur presentándose ante Gibraltar a finales de julio de 1704. Allí, bajo la protección de los cañones de la escuadra, desembarcaron tres mil soldados sin que la guarnición (entre militares y voluntarios, apenas 400) pudiera hacer otra cosa que contemplarles.

Al asalto
El jefe del desembarco, príncipe Jorge de Darmstadt, representante del Archiduque, pidió el 1 de agosto a las autoridades gibraltareñas que reconocieran a Carlos como legítimo aspirante al trono y abrieran sus puertas. Rechazada la demanda, envió una segunda exigiendo la entrega de la plaza para evitar su bombardeo y asalto. Se le respondió que eran leales súbditos de Felipe V y que morirían defendiendo Gibraltar. El 2 de agosto, Darmstadt envió una tercera misiva exigiendo la rendición. Como no se produjo, comenzó el ataque. El 4 de agosto, la guarnición se rindió. De los cinco mil habitantes y soldados del Peñón sólo se quedaron 70 civiles, además de algunos sacerdotes.

Felipe V no aceptó la pérdida, pero su interés era ganar la guerra y consolidar el trono, por lo que los intentos por recuperar el Peñón no fueron relevantes. La situación cambiaría en 1711: al fallecer su padre, Leopoldo I, se convirtió en Carlos VI de Austria y abandonó sus pretensiones españolas, pero la guerra civil siguió en la Península y los británicos convirtieron Gibraltar en su base mediterránea. De nada sirvieron las reclamaciones de que la plaza había capitulado ante el archiduque mientras España y el Reino Unido no estaban en guerra. Un atropello respaldado por la fuerza; «un acto de piratería», según el hispanista británico William C. Atkinson. El robo se convirtió en legal cuando, por la paz de Utrecht de 1713, Felipe V cedió a Inglaterra «en plena y entera propiedad la ciudad y castillo de Gibraltar, juntamente con su puerto, defensas y fortalezas»; propiedad que «se cede sin jurisdicción alguna territorial y sin comunicación alguna abierta». El tratado prohibía «la introducción fraudulenta de mercancías» (el contrabando) y la residencia «a moros y judíos».

España tuvo ocasiones para negociar la recuperación , pero primaron otros intereses: en 1718, Jorge I le dijo a Felipe V que detuviera su ofensiva sobre Sicilia y recuperaría el Peñón, pero importó más Sicilia. En 1720, Londres propuso su permuta por la parte española de Santo Domingo, aunque se rechazó. En otros momentos se prefirió el recurso a las armas, cuando Felipe V inició un asedio que duró cinco meses. Al final, ante la imposibilidad de atravesar el istmo, los mandos españoles optaron por cerrarlo con una muralla de 1.300 metros.

En el siglo XVIII hubo entre España y Gran Bretaña otras guerras con sus paces en las que hubiera podido recuperarse el Peñón, pero en 1789 se optó por un asedio en que los cañones españoles arrasaron la ciudad. La lucha costó tanta sangre y dinero que escandalizó a la metrópoli, uno de cuyos pensadores, Adam Smith, estimaba disparatada esa política: «Ninguna de las costosas guarniciones que mantenemos en Gibraltar y Menorca, plazas arrebatadas a la monarquía española, nos son necesarias. Tan sólo sirven para distanciarnos de quien debiera ser nuestro aliado natural, el rey de España, y para unir a las dos ramas de la casa de Borbón en contra de nuestros vitales intereses comerciales».

Después de la ruinosa guerra de la Independencia, España carecería de fuerzas para plantear nuevos desafíos, lo cual produjo una serie de fenómenos que configurarían la actual morfología gibraltareña y sus hábitos mercantiles. La primera fue la destrucción de la muralla del istmo, realizada por los españoles para evitar que los soldados de Napoleón la utilizaran contra los británicos. En las décadas siguientes, durante las epidemias que castigaron la colonia, España instaló servicios hospitalarios en la zona neutralizada... y allí se quedaron; hoy es el campo de aviación. En 1908, Londres erigió la verja 750 metros más al norte de la demarcación inicial. Decenas británicos denunciaron el atropello. El radical John Bright escribía: «Gibraltar fue tomado y retenido por Inglaterra cuando no estábamos en guerra con España y su apropiación fue contraria a todas las leyes de la moral y del honor». ¿Merecía la pena tanta enemistad? Los gestores del imperialismo británico lo consideraban primordial: Gibraltar fue epicentro de su política mediterránea, control entre dos mares con tráfico comercial y puerta de seguridad para el Canal de Suez. Además, la colonia era un emporio de riqueza gracias al contrabando de tabaco y algodón.

Según el profesor Antonio Torremocha, el valor de las exportaciones británicas de algodón a los puertos españoles no alcanzaba 15.000 libras en 1830, mientras que las enviadas a Gibraltar ascendían a medio millón de libras; esos tejidos no vestían a los gibraltareños sino que llegaban a España de contrabando, arruinando su industria textil y su Hacienda. En 1835, 3.000 de los 15.000 gibraltareños se dedicaban a la manufactura de cigarrillos.

En la segunda posguerra mundial, tras siglo y medio de convivencia pacífica y ruinosa para España, la situación se tensó. El Régimen se opuso a que Gibraltar obtuviera el autogobierno y a la visita de Isabel II al Peñón. En 1956 se presentaron a Londres las condiciones para un acuerdo: España cedería la base militar al Reino Unido a cambio de la soberanía española. El fallido intento condujo el asunto Gibraltareño ante el Comité de los 24, que se ocupaba de las descolonizaciones. Lo que pudiera decir el Comité le era indiferente al Reino Unido, miembro del Consejo de Seguridad, que tenía un argumento tan oportunista como poderoso: la autodeterminación, a favor de la cual votaron los llanitos en un referéndum verbenero. Arnold Toynbee, lo veía de otra manera: «¿Le agradaría al pueblo británico ver una fortaleza rusa o china en Land’s End o en las islas del Canal?».

En 1969, el Parlamento británico, ignorando a la ONU, decidió que Gibraltar sería un dominio británico hasta que el Parlamento dijera lo contario. En la consiguiente crisis, Madrid canceló los permisos a los 4.778 españoles que entraban en Gibraltar a trabajar; cerró la verja y el ferry; cortó las líneas telefónicas y telegráficas... El desastre económico y familiar fue tremendo para el Campo de Gibraltar, lo mismo que el éxodo de la población en busca de trabajo, sin que las medidas de activación económica dieran resultado hasta mucho después.

Un Paraíso fiscal sostenido por sociedades fantasmas, bancos y casas de apuestas
Tras muchos contactos diplomáticos y ensayos de acercamiento, la verja volvió a abrirse, pero, aparte del tráfico fluido de personas y mercancías, no hubo nada de nada (en la imagen de la izquierda, portada del diario «The Sun», un ejemplo de cómo están las relaciones entre España y Reino Unido en la actualidad por el peñón). El Gobierno gibraltareño torpedeaba todo acercamiento entre Londres y Madrid, esgrimiendo su derecho de autodeterminación. Y si en política no hubo avances, en lo económico, lo peor. En Gibraltar viven hoy unas 33.000 personas que disfrutan de una renta per cápita superior a 64.000 dólares, una de las mayores del mundo, y su economía crece un 8% anual. ¿De dónde sale tanta prosperidad? De las más de 24.000 sociedades fantasmas allí radicadas, como los bancos británicos, las casas de apuestas, las consultorías internacionales más famosas, y millares de empresas que necesitan poco espacio, un personal mínimo especializado y una baterías de ordenadores. Gibraltar –el debate está abierto– es un paraíso fiscal, con la mitad del IVA, un IRPF que no llega al 50% del español, asombrosos beneficios societarios e impuestos inferiores a un tercio de los de la Unión Europea.

El profesor José Ramón Pin Arboledas, explica que el PIB de Gibraltar es de unos 2.100 millones de euros, pero esa cifra es inferior a la real porque «no está contabilizado el fuerte contrabando de tabaco, que no se encuentra registrado, ni el suministro en el mar de combustible a través de buques tanque, que no tributan, ni operaciones financieras de blanqueo de dinero, que por razones obvias no se contabilizan». Gibraltar es un lugar poco atractivo para vivir, por eso la buena sociedad gibraltareña gana su dinero en el Peñón, tributa allí y vive en las urbanizaciones del sur andaluz, para lo cual tratan de dilatar la actual bicoca.

*Historiador y peridista

La ‘memoria histórica’ reivindica ahora las checas por su ‘lucha contra los sublevados’
Juan E. Pflüger Gaceta.es 9 Abril 2017

Otra de las ocurrencias del Comisionado de la Memoria Histórica del Ayuntamiento de Madrid, que preside la socialista Francisca Sauquillo, es la de colocar placas en los edificios madrileños en los que funcionaron las checas durante la Guerra Civil. Pero no lo hacen como recuerdo de las víctimas y para denunciar a los criminales, sus asesinatos y torturas. Lo hacen para recordar los “centros de detención de personas sospechosas de colaborar con los sublevados contra la República”.

Hace unas semanas sabíamos que el presidente del actual Círculo de Bellas Artes, Juan Miguel Hernández León, conseguía que en la fachada del edificio municipal situado en la calle Alcalá 42, no se ponga la mencionada placa. Su argumento era que el actual edificio solamente fue sede de la checa durante unas semanas y que allí no se torturó ni se asesinó a nadie.

El argumento, históricamente falso a todas luces, ha convencido a los responsables de la memoria histórica en el Ayuntamiento y la placa no será instalada. Todo ello a pesar de que la checa, que funcionó desde agosto de 1936 hasta noviembre del mismo año, cuando fue clausurada al integrarse sus responsables en el organigrama de las sacas y asesinatos de Paracuellos del Jarama, como queda acreditado en la Causa General.

La checa fue constituida en los primeros días de agosto de 1936 en el palacio de Bellas Artes, en la calle Alcalá 42 de Madrid. La reunión en la que quedó configurado el funcionamiento de este centro de torturas y asesinatos estaba presidida por el director general de Seguridad, Manuel Muñoz Martínez, diputado de Izquierda Republicana. En ese acto había representantes de todos los partidos políticos del Frente Popular y de las organizaciones sindicales relacionadas con ellos. Muñoz dejó claro que la misión de ese centro, dependiente de la Dirección General de Seguridad, era el ejercicio de la política represiva, y además tendrían amplias atribuciones que les eran conferidas directamente por el Gobierno. ¿No decía la historiografía marxista que la represión durante los primeros meses de la guerra en el bando republicano era fruto de exaltados e incontrolados y no tenía nada que ver con el Gobierno y las instituciones?

El nombre oficial, aceptado por el Gobierno republicano, de lo que se creó en la checa de Bellas Artes-Fomentos fue el de Comité Provincial de Investigación Pública y, además de los representantes de todos los partidos y organizaciones sindicales frentepopulistas, contó siempre con representantes de organismos oficiales. Entre ellos destacaban el representante del Gobierno del Frente Popular y el de la Dirección General de Seguridad.

La checa de Bellas Artes-Fomento fue una de las últimas en crearse, cuando ya funcionaban cerca de doscientas en Madrid. Cuando se planteó la creación del Comité Provincial de Investigación Pública alguno de los presentes, como es el caso del destacado miembro de Izquierda Republicana, Julio Diamante, se planteó que deberían cerrarse el resto de las checas. Sin embargo la de Bellas Artes-Fomento no quedó en exclusiva, es más, duró mucho menos que el resto de checas de Madrid.

En esta checa se practicaban las mismas torturas que en el resto de las existentes, unas torturas que ya hemos explicado aquí, pero tenía una diferencia con el resto de estos centros. En Bellas Artes-Fomentos todos los presos obtenían la libertad. Se realizaba un juicio ante un tribunal popular en el que ninguno de sus miembros había visto jamás un libro de leyes. Y tras obtener bajo tortura las declaraciones que deseaban, recibían una sentencia en la que se ponía siempre la letra “L”, o la palabra “Libertad”. Cuando la letra o la palabra iban seguidas de un punto, esa misma madrugada se cometía el asesinato de los presos. Si la letra o la palabra iban sin el signo de puntuación, volvían a ser detenidos y a sufrir torturas.

Aunque se desconoce el número total de víctimas que fueron asesinadas en la checa de Bellas Artes-Fomento, los cálculos establecidos por los hsitoriadores que la han investigado coinciden en señalar que superan, con mucho, a los 450 crímenes que cuantifica la Causa General. Los datos más exhaustivos recogidos en los estudios de César Vidal, Javier Cervera o Stanley G. Payne dupican este número.

Puedes comentar el blog con el autor en @Juanerpf o en la página de Facebook Los Crímenes del Comunismo y el twitter del blog: @crimencomunismo

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¿Cuándo la ETA, derrotada policialmente, empezó a ganar políticamente?
Si queremos buscar remedio, hay que reconocer la triste realidad española. Hoy, todo lo que hay es lo que fue. Y de todo lo que fue, apenas queda nada
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 9 Abril 2017

El siniestro espectáculo de los Coros y Danzas de la ETA, que ha humillado a todos los españoles, empezando por sus centenares de víctimas mortales, continuando por las decenas de miles de heridos, amenazados y chantajeados y terminando por los cientos de miles de desterrados del País Vasco, es el fruto de un proceso de dieciséis años, que, si no se frena y, la verdad, no parece que nadie tenga la intención de hacerlo, ni tan siquiera de intentarlo, va a continuar hasta la demolición del Estado nacional español.

La complacencia de la Derecha en el Gobierno y la complicidad de la izquierda en el Poder -gracias al aplastante dominio mediático que le ha entregado el Gobierno del PP- no es de ahora. Pero si los más jóvenes se preguntan cómo hemos caído tan bajo, cómo los medios se vuelcan en la mascarada de los terroristas, cómo el PSOE, el PNV y Podemos aplauden a la ETA por sobrevivir y presumir de no matar, pero sí de seguir humillando a sus víctimas y burlándose de la Policía y la Guardia Civil, que les habían derrotado hace dieciocho años, los que hemos vivido y denunciado en vano todos los pasos que nos han conducido a este precipicio, debemos recordar y recordárselos a los culpables de un delito de lesa patria y de lesa libertad.
Todo empezó con un artículo de Cebrián

En el año 2000, con Aznar instalado en la mayoría absoluta y el PSOE del recién nacido Zapatero en la Oposición, Rubalcaba redactó un Prefacio al "Pacto por las libertades y contra el terrorismo" así de claro:

"El Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español, decididos a reforzar su unidad para hacer plenamente efectivas las libertades y acabar con el terrorismo, entienden que es su responsabilidad ante la sociedad española adoptar el siguiente Acuerdo:

El retorno de ETA a la violencia terrorista, tras el cese temporal anunciado en Septiembre de 1998, ha puesto dramáticamente en evidencia la situación en el País Vasco. Con ello, ha quedado también de manifiesto el fracaso de la estrategia promovida por el PNV y por EA, que abandonaron el Pacto de Ajuria Enea para, de acuerdo con ETA y EH, poner un precio político al abandono de la violencia. Ese precio consistía en la imposición de la autodeterminación para llegar a la independencia del País Vasco.

La estrategia de ETA no puede ser más evidente: tratan de generalizar el miedo para conseguir que los ciudadanos y las instituciones desistan de sus principios, ideas y derechos y así alcanzar sus objetivos que, por minoritarios, excluyentes y xenófobos, no lograrían abrirse camino jamás con las reglas de la democracia.

El abandono definitivo, mediante ruptura formal, del Pacto de Estella y de los organismos creados por éste, por parte de ambos partidos, PNV y EA, constituye una condición evidente y necesaria para la reincorporación de estas fuerzas políticas al marco de unidad de los partidos democráticos para combatir el terrorismo. La recuperación plena de esa unidad para luchar contra el terrorismo debe llevarse a cabo en torno a la Constitución y el Estatuto de Guernica, espacio de encuentro de la gran mayoría de los ciudadanos vascos.

Asimismo, la ruptura del Pacto de Estella y el abandono de sus organismos constituye, para el Partido Popular y el Partido Socialista, un requisito imprescindible para alcanzar cualquier acuerdo político o pacto institucional con el Partido Nacionalista Vasco y Eusko Alkartasuna.

Desde el acuerdo en el diagnóstico y en las consecuencias políticas que del mismo se derivan, el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español queremos hacer explícita, ante el pueblo español, nuestra firme resolución de derrotar la estrategia terrorista, utilizando para ello todos los medios que el Estado de Derecho pone a nuestra disposición.

Queremos, también, reforzar nuestra unidad para defender el derecho de los vascos, el de todos los españoles, a vivir en paz y en libertad en cualquier lugar de nuestro país."

Este texto marca no sólo el máximo punto de alianza de las entonces grandes fuerzas constitucionales sino el abandono por parte del PSOE de su estrategia de sumisión al PNV (EA era sólo la rama de Garaicoechea) que, tras el asesinato de Miguel Angel Blanco y las gigantescas movilizaciones populares se apresuró a acudir en ayuda de la banda asesina firmando el pacto de Estella, respaldado de inmediato por Pujol –aliado de González- y el resto del corrupto nacionalismo catalán en la Declaración de Barcelona.

Junto a la rebelión de la sociedad civil vasca, el pacto PP-PSOE dio alas a la configuración de una alternativa antiterrorista y antinacionalista que en 2001 estuvo cerca de ganar las elecciones. No lo consiguió porque la ETA apoyó al PNV, su aliado de Estella, en feudos electorales clave y vendió la victoria peneuvista frente al PP y el PSOE, que hubieran ganado de compartir lista, como el triunfo de todo el nacionalismo contra España.

Que lo hiciera la ETA era normal. Que lo disfrutara el PNV, más unido a la ETA que nunca, también. Lo sorprendente fue que el día siguiente a las elecciones, Juan Luis Cebrián (con Polanco y González) escribiera el artículo más infecto y tramposo de su larga carrera, El discurso del método, cuya terrible eficacia explica la mascarada de ayer, siempre respaldada por El País, órgano de Soraya y Rajoy... contra el PP.

En este fétido artículo ataca a Savater sin nombrarlo, oculta que fue el PSOE el que pidió firmar el Pacto Antiterrorista, presenta a Aznar como un monstruo nacionalista español que ha pretendido romper la paz felipista del "ir tirando" con el PNV (y CiU) a la que hay que volver de inmediato. Y para agilizarlo, El País liquidó a Redondo Terreros y unció a Zapatero a una estrategia de asalto a la Moncloa desde la calle, aliándose con todos los extremismos comunistas y nacionalistas. Del "Nunca mais" (dirigido por Manuel Rivas, la típica estrella de Prisa que se apaga a los cinco años) a la Guerra de Irak, pasando por las municipales, se desarrolla la estrategia cada vez más violenta de "cordón sanitario" contra un partido con mayoría absoluta en las Cortes y que culmina en el cerco a las sedes del PP en toda España, coordinado por la SER, durante la Jornada de reflexión del 13M.
Zapatero reabre la guerra civil y pacta con la ETA

La manipulación del 11M desde la misma noche de la masacre por el PSOE, con aplastante cobertura mediática, convenció a la base del PP de que ZP estaba pagando el "llegar a la Moncloa en los trenes de Cercanías". De hecho, los cuatro pasos fundamentales de su Gobierno son:

Romper con los USA y crear con Turquía la Alianza de Civilizaciones, vieja idea iraní. Contando con el respaldo de PRISA.
Ofrecer al separatismo catalán la liquidación del Estado Español y su régimen constitucional mediante un nuevo Estatuto de Autonomía que reconociera la soberanía nacional catalana y liquidara la española. Cuando el Estatuto embarranca, ZP llama a Mas a Moncloa y en una noche de café y nicotina, lo convence para pactar con el PSC que había denunciado el 3%. Tuvo el respaldo de PRISA, cuyos locales les alquilaba un Pujol Ferrusola.

Revivir a la ETA, que estaba policialmente destruida y no había podido matar a nadie durante el último año de Aznar, para ofrecerle, con Eguiguren como interlocutor de Josu Ternera, un pacto que cancelaría la ilegalización por el Supremo de Batasuna y las fachadas electorales de la banda. ZP dijo: "eso lo arregla el Constitucional", y mediante una sentencia escandalosamente ilegal, eso hizo la mayoría izquierdista y nacionalista. Tuvo siempre, en línea con el artículo de Cebrián, respaldado por Felipe González en el libro El futuro no es lo que era, el apoyo de El País, que desde entonces ha encargado la información del llamado "proceso de paz" a un publicista del diario proetarra Egin. (Para el día a día del proceso, ver mis libros España y libertad y Más España y más libertad).

Contra las gigantescas movilizaciones que, con el altavoz de la COPE, El Mundo y Libertad Digital se desarrollaron contra el pacto con la ETA en la primera legislatura de ZP, PRISA, secundada por los medios nacionalistas y el ABC vocentino de Zarzalejos, emprendió una campaña de denigración personal contra los que, con el PP desparecido por el trauma del 11M, las impulsamos. Campaña que culminó en el juicio a lo moscovita de Gallardón, las cloacas del 11M, Cebrián y Zarzalejos contra mí, amén de la creación del CAC, amenazas de bomba, y una campaña abyecta de La Vanguardia que determinaron mi salida de la COPE y la milagrosa fundación de esRadio. (El relato completo, en mi libro El Linchamiento).

Liquidar el Espíritu de la Transición reabriendo la Guerra Civil a través de la llamada Ley de Memoria Histórica, firmada por Campechano pese a deslegitimar el régimen Constitucional del 78, reinventar la Leyenda Rosa de la II República y presentar a la derecha política como heredera genética e ideológica del franquismo.

Hay que volver a citar aquí el libro El futuro no es lo que era (y el pasado, mucho menos). Lo firma con Felipe González, trece años en el Gobierno atribuyéndose el mérito de la Transición y el fin de la guerra civil, un tal Cebrián, jefe de informativos de TVE con Arias Navarro, aún en la dictadura. Y cabe recordar el último discurso de Polanco contra el PP acusándole de franquista y guerracivilista, es decir, de ser lo que había sido y de provocar lo que PRISA estaba provocando. A esa tarea dedican lo mejor de su escaso pero populoso talento los empleados de Cebrián, que marcan la pauta de las televisiones podemitas de Soraya, Montoro y Rajoy.
La ETA cabe en Expaña, el PP y España, sobran

El blanqueo de ETA y la humillación de sus víctimas sólo pueden entenderse dentro de la estrategia alumbrada por Cebrián en 2001 y seguida por Zapatero y Podemos hasta hoy. Luego vino la denuncia en 2007 por parte de Rubalcaba, consejero editorial de PRISA, del Pacto Antiterrorista cuyo prefacio había escrito el propio Rubalcaba. Y la infame sentencia del Tribunal Constitucional, arrogándose la función de Tribunal Supremo del Supremo para legalizar la fachada electoral etarra. Pero todo obedece al diseño de Cebrián y González de destruir la España que, con la mayoría absoluta de Aznar en 2000, parecía prósperamente asentada en el "concierto de las naciones".

Lo están consiguiendo, con la imprescindible ayuda de Rajoy. Para destruir la Transición había que destruir la Nación. Para ello, convenía deshacer el Estado. E imponer por una temporada, el tiempo de un ejercicio de PRISORAYA, esa Expaña en la que cabe la ETA y sobran sus víctimas, para liquidar aquella España que vertebraba el PP, es preciso hacer la Ruptura de la Reforma, de la Democracia pactada por la UCD y el PCE. En ello están los escribas de la secta cebrianita, con la tinta en metálico y el secante televisivo que les facilita el llamado Gobierno de la antiguamente llamada España, presidido por el antaño conocido como Partido Popular. Nunca un personaje tan intelectualmente mediocre como Cebrián logró semejante destrozo.

Pero si queremos buscar remedio, hay que reconocer la triste realidad española. Hoy, todo lo que hay es lo que fue. Y de todo lo que fue, apenas queda nada.

Una farsa para lavar la historia de ETA
EDITORIAL Libertad Digital 9 Abril 2017

Los terroristas han escenificado un simulacro de entrega de armas, con el que pretenden zanjar más de tres décadas de actividad criminal. Como habían anunciado, ayer comunicaron a la policía francesa la localización de varios depósitos de explosivos y armamento, cuyo contenido dista mucho de suponer el desarme total de la organización. La estrategia propagandística de la banda terrorista se completó con la organización de un acto en Bayona, en el que los mediadores de este proceso tramposo y la izquierda proetarra tuvieron el principal protagonismo.

Unos y otros trataron de imponer el mensaje de que se trata de un desarme total, realizado voluntariamente por la organización terrorista, con el que quedarían saldadas todas las responsabilidades de la banda asesina. A partir de ahora solo quedaría por resolver la situación de los presos de ETA y sus familiares, las únicas víctimas reales de todo este proceso, cuya reparación ha de atender ahora el Estado con medidas de gracia como el acercamiento de los presos a las cárceles del País Vasco, paso previo para una amnistía.

Sin embargo, la realidad es muy distinta. ETA no ha entregado, ni de lejos, todo el armamento y el material explosivo de que dispone. Según los cálculos de la Policía, probablemente sea menos de un tercio del total en poder de la banda. Pero es que, aunque se hubiera desprendido de todo su arsenal, quedan más de trescientos asesinatos por resolver y castigar, sin lo cual jamás podrá cerrarse el capitulo del terrorismo en España.

Los etarras no están derrotados. Lo estuvieron en el 2000, cuando se ilegalizó a su brazo político y se aprobó la Ley de Partidos que más tarde los socialistas, con Zapatero a la cabeza, traicionaron con total impunidad. Hoy las cosas han cambiado por completo y la escenificación de la farsa de Bayona es un lavado de imagen forzado por las circunstancias para hacer que los etarras y quienes les apoyan sigan liderando la política vasca, a partir de ahora con un falso plus de legitimidad.

Contra la construcción de un relato imaginario para blanquear a los terroristas hay que oponer siempre la vida truncada de los más de 800 asesinados por esta banda criminal y el dolor, este sí muy real, de sus familiares. Por todo ello habrá que seguir muy de cerca las decisiones del Gobierno en materia penitenciaria y el apoyo político con que cuente en esta nueva etapa, en la que los recogedores de nueces, con la ayuda infame de unos petimetres internacionales, pretenden llevar a cabo la cosecha final.

Aún falta que ETA anuncie su disolución
EDITORIAL El Mundo 9 Abril 2017

Los actos de ayer en la localidad francesa de Bayona, tal como advertimos en los últimos días desde estas páginas, se convirtieron en un ejercicio propagandístico y de blanqueamiento de ETA. Porque de otra forma no se puede calificar la entrega parcial de armamento a las autoridades francesas, así como la manifestación posterior, en la que los asistentes profirieron gritos en favor de la amnistía, el traslado de presos y la independencia del País Vasco. Acorralada por las fuerzas de seguridad y cercada por la acción del Estado de Derecho, ETA buscaba con esta patochada escenificar un supuesto gesto de generosidad en aras de la superación de un conflicto que la banda, en su delirante concepción, presenta "sin vencedores ni vencidos". La realidad es que ETA ha sido derrotada operativa y moralmente. De ahí que en octubre de 2011 anunciara el "cese definitivo de la violencia" y de ahí que ayer en Bayona pretendiera esconder el fracaso de su execrable trayectoria bajo el repugnante subterfugio de quienes se autodenominan "artesanos de la paz".

A través del grupo de verificadores internacionales, cabildeados por EH Bildu y el magma de organizaciones sociales filoetarras, ETA comunicó la localización de 120 armas de fuego, tres toneladas de explosivos y miles de detonadores y munición distribuidos en ocho zulos ubicados en Francia. Se trata de un arsenal pírrico y, en parte, obsoleto. La prueba es que las fuerzas de seguridad incautaron desde 2012 más del doble de las armas entregadas ayer por la banda. Además, la banda ni siquiera ha aportado las pistolas robadas en el arsenal de Vauvert en 2006. Entonces fueron robadas 350 y faltaban 150 por recuperar, lo que certifica que no estamos ante un desarme real sino ante un paripé a mayor gloria de los abertzales y de quienes, como los propios verificadores, se prestan a seguir el juego a aquéllos.

En todo caso, con independencia del montante del arsenal entregado, lo relevante es no caer en la trampa de la estrategia actual de ETA, que pretende enmascarar su derrota con un lavado de cara mediático. Su táctica supone una ofensa intolerable al reguero de víctimas que ha ido dejando a lo largo de su sanguinaria ejecutoria. Pero está insertada en la necesidad que tiene ETA de esconder su fin con la divulgación de un relato que pivota sobre lo que la izquierda abertzale denomina, de manera eufemística e insultante, la "normalización de la convivencia". Y ello sin condenar el daño irreparable infligido en el pasado, ni mostrar una sola muestra de arrepentimiento sobre el terror indiscriminado con el que ha teñido de luto la historia reciente de nuestro país.

ETA es una banda criminal que acumula casi medio siglo de una actividad tan abyecta como inútil. Ni los más de 800 asesinatos que acumula a sus espaldas, ni los secuestros, ni los actos de extorsión, ni el permanente chantaje al que la banda terrorista ha sometido al conjunto de la sociedad española ha servido para alcanzar ninguno de los objetivos políticos que se había fijado. No hubo ninguna contraprestación por el final de la violencia hace cinco años y no debe haberlo ahora, cuando ETA llega a su ocaso y cuando la izquierda abertzale, por boca de Otegi, ya ha puesto encima de la mesa el fin de la dispersión de los presos y la retirada del País Vasco de la Guardia Civil y de la Policía Nacional.

El Gobierno dejó claro ayer que no habrá "trato de favor ni impunidad". Esta posición responde no sólo a la exigencia de las víctimas, sino a un imperativo moral respaldado por la inmensa mayoría de la sociedad. Lo que tiene que hacer ETA es disolverse, pedir perdón y colaborar en el esclarecimiento de los de los más de 300 crímenes que todavía no se han resuelto.

Mientras eso no ocurra, la responsabilidad del Gobierno es la de mantener la firmeza en la lucha antiterrorista, mientras la de los partidos políticos consiste en refutar la batalla del relato que trata de imponer ETA y su entorno político y social. Esto implica no dar cobertura a la farsa de su desarme, tal como han hecho Urkullu y el PSE. Desactivada operativamente, la principal obsesión ahora de la banda es la de retorcer el lenguaje para intentar solapar su miserable pretérito. La memoria del terrorismo y el apoyo perenne que debe prestarse a las víctimas pasa por no embadurnar la rendición de unos pistoleros con la retórica de quienes siguen sin aceptar que ninguna idea política justifica la violencia.

Sin justicia no hay fin
Editorial La Razon 9 Abril 2017

Pocas veces el lenguaje ha sido tan mendaz como en el triste montaje de la entrega de las armas de la banda terrorista ETA. Basta con sustituir la expresión «sociedad civil» por «entorno proetarra» o «artesanos de la paz» por «militantes abertzales» para comprender que estamos ante una acción más de propaganda del independentismo vasco, empeñado en dar carta de naturaleza política a su derrotada tropa de asesinos.

Como en otras ocasiones vergonzosas de la historia, siempre se encuentran algunos incautos de buena voluntad para dar la apariencia de armisticio a este tipo de enjuagues, pero, en lo ocurrido ayer en localidad francesa de Bayona, la inmensa mayoría de los protagonistas no pueden excusar ignorancia porque pertenecen o han pertenecido a organizaciones como «Abertzalean Batasuna», que durante décadas han proporcionado apoyo, respaldo ideológico y refugio a los pistoleros de la banda. Argüir que se trata de una labor de trabajo por la paz, como ha hecho el veterano activista Txetx Etechverry, personaje ligado al irredentismo marxista vascofrancés, es, simplemente, una mentira.

Con todo, lo peor es la actitud componedora de algunos partidos políticos españoles, como el PSE y el PNV, que conocen perfectamente la estrategia y los métodos de la banda etarra, y a los que se les supone que guardan memoria viva del sufrimiento causado por el terrorismo. Debería bastarles que el inefable Arnaldo Otegi haya vuelto a poner sobre la mesa viejas consignas de la llamada «alternativa KAS», como la retirada de las Fuerzas de Seguridad del Estado del País Vasco y el fin de la dispersión de los presos, para comprender que el mundo abertzale no ha renunciado a sus objetivos últimos y que si ETA ya no mata es, exclusivamente, porque ha sido derrotada por la democracia española y, sobre todo, por esas Fuerzas de Seguridad del Estado a las que se pretende expulsar de una parte de su propia nación.

En realidad, nada fundamental ha cambiado en relación con ETA tras el espectáculo de Bayona y sus alrededores, por más que los proetarras hablen de «momento histórico» y traten de comparase con otros procesos de desarme que están a años luz de la realidad española. Ciertamente, la banda ha dado a conocer una serie de escondrijos de armas –ocho «zulos» excavados en los mismos pueblos del sur de Francia que tradicionalmente servían de refugio a sus pistoleros– en los que, según los colaboradores en esta operación de propaganda, estaban escondidas 120 armas de fuego, alrededor de 3.000 kilos de material explosivo, y varios centenares de dispositivos pirotécnicos y multiplicadores para hacerlos estallar, pero parece evidente que ni es todo el arsenal de ETA ni son todos los escondites de que disponía la banda.

Por lo pronto, faltan por entregar 160 pistolas automáticas modernas de las 350 que robaron en Vauvert y que todavía no han sido recuperadas. También se sabe que los terroristas utilizaban domicilios particulares, garajes y talleres para ocultarse y ocultar sus armas. Es decir, que una vez más, la alegación de ETA de que son una banda «desarmada» no resiste el menor contraste con la verdad. Incluso sus propios compañeros de viaje, los llamados «verificadores» del proceso de desarme, han reconocido que no saben si ETA tiene más armas, al tiempo que se han negado a facilitar cualquier información que pueda servir para, textualmente, «alimentar las investigaciones policiales».

Y, sin embargo, sólo una actuación que permitiera aclarar los casi trescientos crímenes cometidos por la banda etarra que aún están sin resolver podría justificar el concurso de un demócrata amante de la Justicia en tan ignominiosa farsa. No es el caso: a los «verificadores» no les mueve el interés por la paz, ni que las víctimas del terrorismo reciban la debida reparación. La intención primordial es blanquear la naturaleza criminal de ETA, reescribiendo la historia de su derrota a manos de la sociedad española para hacerla pasar por un conflicto entre actores políticos iguales.

Pero de la misma manera que la democracia española consiguió al fin desenmascarar el discurso falsario de los terroristas y se comenzó a llamar a las cosas por su nombre, de la misma manera que las organizaciones que parasitaban el sistema de libertades y justificaban crímenes atroces fueron puestas fuera de la ley, el pueblo español conseguirá mantener viva la memoria de lo ocurrido y la comunión con el sufrimiento de las víctimas. Para ello, sólo hay que mantenerse firmes en la aplicación de la Justicia y en la defensa de las leyes que rigen nuestra convivencia.

De ETA, propagandas a parte, sólo esperamos su disolución incondicional, la reparación del daño causado en lo posible y la colaboración con las autoridades judiciales para esclarecer los crímenes pendientes. Nada, pues, ha cambiado. Si de las armas entregadas se obtienen pistas para detener a los asesinos que faltan habrá que felicitarse por ello. Cualquier otra cuestión que no sea aplicar la ley ni siquiera merece la pena plantearla.

Nada le debemos, es ETA la que sigue en deuda
El rugido del león ESP 9 Abril 2017

Si una imagen vale más que mil palabras, la de El Carnicero de Mondragón, Josu Zabarte, en el mismo escenario en el que los mediadores festejaban la entrega de armas de ETA como si de un acto benéfico se tratara, lo dice todo. Zabarte, que nunca ha mostrado arrepentimiento, es autor de 17 asesinatos, entre ellos el de un niño de 13 años. Ese es el listón moral de muchos de quienes este sábado trataban de presentarse ante la opinión pública como adalides de la paz.

Pero esa teatralización ha sido posible por la pasividad de los gobiernos francés y, sobre todo, español, que han dejado hacer a los organizadores, convencidos de que convenía ser pragmáticos y facilitar el último paso antes de la disolución oficial de la banda. Los mediadores han contado además con la complicidad de los gobiernos vasco y navarro, cuyos presidentes se prestaron a reunirse con ellos, alentando así las expectativas.

Puro teatro
La realidad, para vergüenza de las víctimas e indignación de las Fuerzas de Seguridad, es que a ETA, ya derrotada, se le ha permitido escenificar un espectáculo con todos los ingredientes del teatro: la intriga, el despliegue policial, la incertidumbre sobre la localización de los zulos y la importancia de las armas, la fiesta final... Eso ha proporcionado a la banda, tan acabada que ha sido incapaz de identificar la totalidad de su propio arsenal, la posibilidad de volver a ocupar el centro de la vida española.

Hay quien da por bien empleado que se conceda a los etarras escribir su epílogo con el argumento de que este desarme se produce a cambio de nada. Pero es falso que no se esté pagando un precio. De entrada, se deja a los terroristas poner una baldosa más en el itinerario de su relato. Y queda por ver qué pasa con los presos, cuyo acercamiento -un clamor en el entorno de ETA y partidos como Podemos- estará sobre la mesa en la negociación de los Presupuestos con el PNV.

De Zapatero a Rajoy
El esperpéntico episodio vivido este sábado es el colofón a un itinerario que comenzó con unas negociaciones con la banda del Gobierno de Zapatero, a las que se sumó Rajoy. A ellas siguieron la legalización de Bildu, la excarcelación de Bolinaga, la aplicación de la doctrina Parot....

Nadie hubiera podido imaginar que una banda criminal tuviera la oportunidad de escenificar su final para intentar blanquearse y utilizar su esquela como trampolín para hacerse fuerte en la vida política, ya sin pistolas pero con los mismos objetivos y sectarismo. No le debemos nada y, por tanto, nada hay que pagar. La entrega de armas sólo sería válida si sirviera para esclarecer los más de 300 asesinatos que aún no han sido resueltos. Es ETA, por tanto, la que sigue en deuda.

La serpiente no pide perdón
ARCADI ESPADA El Mundo 9 Abril 2017

Mi liberada:

A lo largo de toda la sanguinaria historia de ETA, los demócratas trataron de no contaminarse con la lengua del terrorismo. Así se resistieron a llamar violencia al terrorismo, conflicto a la agresión, ejecución al asesinato, impuesto al chantaje, o comandos operativos a bandas. La resistencia fue difícil y no siempre exitosa. Demasiadas veces el terrorismo, que ya le disputaba al Estado el monopolio de la violencia, se apoderaba también de su prosa. Baste ver la escritura ministerial con la que el diario El País dio cuenta de la decisión de ETA de reanudar sus crímenes en la primavera de 2007: "La medida entrará en vigor a partir de las 00.00 horas de mañana 6 de junio". Y cómo no hablar de la Bbc, abecé. Siempre ha preferido que los terroristas le dicten la manera en que deben escribirse sus noticias. Hasta el punto de que evita llamar a los terroristas por su propio nombre, tan técnico y desprovisto de sesgos. La calamidad de la televisión británica llega hasta hoy mismo, en que al informar de su penúltima operación de propaganda proclama que los terroristas son "la última insurgencia de Europa", ooh, la, la, la.

La entrega de las armas ha supuesto un fracaso democrático. Tras décadas de luchar contra los intentos de que una banda de asesinos pasara por ser un ejército, de pronto una parte de los demócratas, repartida entre políticos y periodistas, accede a dar ese trato a la banda en su hora terminal. Creyendo que estaban narrando la derrota militar de ETA han narrado la derrota de la paz demócrata. La claudicación tiene sólidos antecedentes lejanos. La misma palabra rendición que siguen utilizando los demócratas, exigiéndosela a ETA. No deja de ser la palabra que un ejército exige, ¡y concede!, a otro. También la palabra derrota, que es el título que ponen los demócratas al relato del final de ETA, participa de esa equiparación entre ejércitos. ¿Acaso se derrota al asesino en serie? ¿Cómo derrotar a algo como el terrorismo, que no ha ganado nunca, en ninguna parte, porque en realidad no lucha? ¿Lucha el psicópata? No, solo mata. Por mucho que el psicópata político, a diferencia del psicópata común, exija algo a cambio de su no crimen -que el pueblo vasco sea libre, por ejemplo-, la imposibilidad de cumplir su exigencia agota el crimen en sí mismo. Pero eso no quiere decir que ya no quede en el País Vasco algo o alguien contra lo que un demócrata deba luchar. Quedan los 300 mil vascos que creen que ETA fue un ejército, cuya lucha tuvo causas, que es la manera sombría y eufemísticamente delincuente con que se dice causas justas, y que consideran que sus gudaris (uf: qué haría la escritura sin la cursiva profiláctica) se sacrificaron y que no fue en vano. No sólo el sacrificio de los suyos: su corazón de doble fondo considera que las víctimas, los muertos, los heridos, los desterrados, también son parte de los inevitables sacrificios para que este País Vasco nuestro haya puesto un pie firme en la historia. Son esos 300 mil que vivieron sin sacrificio, sin responsabilidad y sin cuidado a la sombra caldeada del crimen y que hoy ocupan buena parte del poder político y social, contra los que hay que luchar. Contra ellos y la xenofobia victoriosa que los impregna.

Las palabras no construyen nada. Ni ejército organiza un ejército ni rendición la ordena ni derrota la endosa. Las palabras hacen algo mucho más interesante, que es reflejar lo que somos, aun contra nuestra voluntad. Muchos demócratas, incluso demócratas heroicos que lucharon contra ETA, que se hubieran resistido como jabatos a admitir que ETA era un ejército, acto seguido exigían su rendición y su derrota porque, en realidad, habían interiorizado que ETA era un ejército. Un ejército, además, con su prosa: sus comunicados, su detalle de las operaciones, su justificación. El error más profundo de la cobertura periodística y política de ETA ha sido la reproducción de su discurso. Y ha llegado hasta este mismo fin de semana, cuando el comunicado del desarme se ha tratado con la unción que merece un incunable. Dar la palabra al terrorismo no habrá tenido mayor consecuencia respecto a la difusión de sus ideas. Eso no es lo importante. Pero ha servido para asignar entidad, cuerpo, al grupo de criminales; para insistir en que había algo más que un grupo de psicópatas que habían adoptado la política al modo en que otros adoptan el sexo. Las palabras son prestigiosas por sí mismas, con independencia de la experiencia que traduzcan. Los asesinos comunes se distinguen de los políticos en que no hablan en los periódicos. Como en el caso de la rendición y el ejército, políticos y periodistas subrayaban justo esto: que ETA era una banda de criminales, sin más. Y luego de subrayarlo se entregaban a la difusión y análisis de sus comunicados, legalizando lo clandestino. Una práctica extravagante: como si en el Londres bombardeado los periódicos hubiesen difundido las razones y consignas nazis. Cuando alguien recurre a la violencia para difundir sus ideas la democracia debe retirarle su derecho a la palabra; y la democracia española nunca cumplió con esa obligación. Nuestra pusilanimidad democrática debatió mucho sobre la conveniencia de mostrar cadáveres en las portadas y mucho menos sobre la difusión gratuita de las palabras con que los terroristas ponían en contexto esos cadáveres de visión tan desagradable. Extraño respeto a las víctimas el que las ocultaba mientras especulaba con las razones por las que debieron [de] morir: desde aquel remoto frecuentaba círculos ultraderechistas hasta el sabían lo que hacían cuando mataron a Ernest Lluch.

Todo esto tiene implicaciones para las víctimas. Nunca he comprendido su relación con el perdón. Hace años escribí que los que exigen a ETA que pida perdón parecen ignorar que tendrán que dárselo. La exigencia es otra tortuosa forma de dar coherencia y prestigio a los asesinos. Es ontológicamente imposible que ETA pida perdón. La serpiente no pide perdón. ETA solo fue un dedo en el gatillo. El perdón, como cualquier actividad elaborada de la conciencia, no está a su alcance. Como máximo un hombre, o lo que quede de él, podría pedir perdón a su víctima. A lo que quede de su víctima. Y ésta sabrá si aceptarlo. El único perdón colectivo deberían pedirlo los 300 mil vascos. Pero eso supondría reconocer algo terrible: que ellos, pueblo vasco al que con toda justicia se le han devuelto las armas, fueron ayer los autores intelectuales del crimen tanto como son hoy sus miserables encubridores.

Y tú, sigue ciega tu camino
A.

ETA contra «los enemigos de la paz»
Roberto L. Blanco Valdés La Voz 9 Abril 2017

Leer en la última homilía de ETA que quienes no apoyan lo que los pistoleros llaman «proceso de desarme» son los «enemigos de la paz» es nauseabundo, vomitivo. Mucho más de lo que cualquier persona de bien debería tener que soportar a los cuatro pelagatos que le quedan a una banda de asesinos cuya aportación a nuestra historia es sobrecogedora: sesenta años de terror.

Pero sea: fiel al delirio político con el que ETA justificó la comisión de miles de crímenes, nadie podía esperar que los malhechores fueran a aceptar que han sido vencidos por el Estado de derecho y la sociedad española, que, dando al mundo un admirable ejemplo de coraje, fue capaz de resistir durante más de medio siglo la cobarde acometida de los encapuchados sin ceder a su chantaje. ETA, claro está, vive una alucinación: vender su derrota como un armisticio entre dos ejércitos que finalmente se avienen a pactar una paz digna para ambos combatientes.

Tal ha sido el objetivo de esa mascarada -la «entrega de las armas»- que ayer tuvo lugar: echar tierra sobre la carnicería etarra mediante una especie de nuevo abrazo de Vergara, como el que puso fin a la Primera Guerra Carlista en 1839. Ello permitiría a ETA, reducida por el Estado de derecho a un mero fantasma que pasea sus cadenas, no solo tratar de conseguir ventajas para sus presos y fugados, sino de reconstruir la historia de la banda, presentando su desvarío -el de un atajo de fascistas- como la hazaña patriótica de los mejores hijos de un pueblo en lucha por su libertad.

Que los etarras estén en esa estrategia de manipulación obscena del pasado para asegurarse algún futuro solo extrañará a quienes desconozcan la naturaleza esencialmente totalitaria de su acción: imponer a tiro limpio sus ideas. Que hayan encontrado para ello los etarras el apoyo de Bildu, los sindicatos nacionalistas y el PNV no puede tampoco escandalizarnos, pues, pese a sus diferencias, mientras unos ayudaban a ETA a agitar el árbol otros se dedicaban a recoger sus nueces. Pero que a ese juego, indecente para las víctimas y la sociedad que resistió la intimidación de la goma 2 y las pistolas, se haya unido el PSE, perseguido por ETA con verdadera saña y dejado a su suerte por los cómplices y amigos de los criminales, es algo que a quienes hemos admirado y aplaudido el coraje durante tantos años de los socialistas vascos nos llena de tristeza, de indignación y de dolor.

La imagen de Otegi (¡Otegi!) sentado tras una militante socialista en el acto de presentación de un documento sobre el desarme de ETA constituye sin duda una gran victoria de la banda: los victimarios y sus víctimas, codo con codo, en la defensa de una supuesta paz, tras la que los terroristas tratan de esconder el inmenso mal que han hecho, la ignominia de su historia y la radical inutilidad de los crímenes de unos canallas que jugaron a la guerra con armas de verdad.

Mirar lejos, pensar en grande
MAITE PAGAZAURTUNDÚA El Mundo 9 Abril 2017

Ser decentes. En la fiesta del desarme de ETA lo de menos es y será la entrega de armas. Es la propaganda y la impunidad futura lo que se busca.

Un estudio que acaba de publicar el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo prueba los efectos de la estrategia del miedo de ETA sobre la sociedad vasca y, específicamente, sobre la política vasca. Lo confirmo con claridad como testigo directo: los no nacionalistas vascos fuimos presionados moralmente, silenciados socialmente, perseguidos y algunos de nosotros fueron abatidos por serlo y decirlo. Los nacionalistas que no mataban sacaron provecho indirecto de todo ello, compartieron prejuicios sobre nosotros y, por eso, entre otras cosas, sostienen el interés de establecer una mirada suave sobre la responsabilidad en tantas décadas de persecución y miedo.

El efecto del miedo. Sí. Tapar que sigue perjudicando las opciones políticas no nacionalistas y la legitimidad constitucional. Ese tabú. Esos efectos deberían ser claves para la evaluación estratégica del Gobierno, pero no lo son. "El miedo -así escriben los autores en la introducción del informe- es un arma estratégica letal (...) que suelen plantear los grupos terroristas (...) y condiciona opiniones, actitudes y comportamientos sociales". Y el voto. El estudio demuestra algo que ya sabíamos.

Otra característica de ETA y su entorno, como de todo terrorista, es la aspiración al protagonismo en los medios de comunicación.

Para el nacionalismo vasco, violento o no, fue y es característico que sus derechos y opciones deban ser prioritarias, por las malas, o negociando presupuestos. Y esto no es inocuo. Debilita a todo el país en el largo plazo. Este tipo de debilidad afecta nuestras posibilidades personales, las de nuestros hijos, porque degenera la gobernanza, normaliza el consentimiento de malos hábitos, la cobardía, el clientelismo, la chapuza, el premio al caradura. Los nacionalistas vascos que mataban consideraron sus creencias como una obligación para todos los demás, pero cuando el entorno de los etarras -ilegalizado en parte y derrotado policialmente- jugó a la negociación con el Gobierno, exigió ocupar el centro de las miradas de la opinión pública. Exigió su supervivencia política sin condena del pasado y la tolerancia hacia una operación de maquillaje de largo alcance y, si la opinión pública termina tragando, también cierta impunidad. Esto que los poderosos consideran asumible, no lo es tanto para el futuro político de nuestro país si abrimos el angular. No sólo por decencia.

El nivel de impunidad que ya acumulan los asesinatos de ETA se eleva a más del cuarenta por ciento, pero en delitos relacionados con la actividad de la persecución de los vecinos va mucho más allá, decenas de miles de personas huyeron para siempre. Un desarme propagandístico tiene un valor de millones de euros en publicidad y en influencia porque condiciona las percepciones sociales en toda España y a nivel internacional. No es decente porque si hubiera mediado algún tipo de vergüenza moral sobre el daño causado y que causan estos días, habrían entregado la geolocalización al Gobierno francés y punto. Se podría haber encontrado como por casualidad.

No es decente tolerarlo, pero tampoco es inocuo políticamente lo que está pasando, aunque ciertos medios de comunicación mostrarán fotos de gente estupenda diciendo que ETA ha sido derrotada. No es así del todo. Pernando Barrena, que sigue siendo jefe en las nuevas siglas, señaló en 2007 que "los que hoy son terroristas, puede que mañana no lo sean, depende de quien gane la batalla política".

En eso están. Son lobistas de los etarras presos y tienen un punto de intersección con el PNV en la escritura de la historia y en la percepción internacional. El objetivo es que para el futuro nos veamos obligados a doblegarnos, a asumir sus palabras, su punto de vista, para no ser tachados de enemigos de la paz.

Hay cuestiones sobre las que no renta la resignación o la debilidad del Gobierno consintiendo al PNV y a los herederos de ETA el gran espectáculo. Ha preparado pellizcos de monja, con discursos extraordinarios sobre la derrota de ETA para aparentar lo que no hay y apaciguar el descontento de millones de españoles de buena fe, pero en el fondo cimenta una nueva debilidad. Porque lo que está en juego nunca fue sólo matar, sino doblegar y debilitar a los no nacionalistas y doblegar lo que todo un país, España -otro tabú- es.

Llueve sobre mojado. Como en Cataluña, el mensaje que se manda estos días a los vascos y navarros que resistieron y a las víctimas resulta desmoralizador, porque no discute que el poder de los nacionalistas sea cada vez más hegemónico en los símbolos, en las palabras. En realidad, se va ahondando un régimen fáctico de supeditación de las políticas. Augura una debilidad del Estado que un día puede estallar.

Muchas familias sufren estos días, sal se les vuelven las heridas, como habría podido escribir Blas de Otero. El día ocho de abril, el nueve, el diez, tendrán que evitar encender la radio o la televisión para no sentir el aguijón del dolor ante las portadas y titulares de los actos publicitarios que van limpiando la imagen de los que devastaron sus vidas. Y es el preámbulo de que los presos de ETA ganen protagonismo en la agenda política.

Los países suelen necesitar valientes de cuando en cuando. El mensaje de lo ya tolerado y de lo que apunta en el futuro, no sólo debilita los intereses del Estado en el País Vasco y Navarra. Debilita el coraje de personas reales en el servicio público. Apunta a que, en breve, se estigmatizará a las víctimas por molestar.

Este consentimiento que parece menor -y se disimula- debilita, en suma, la defensa de la Constitución y de la calidad del liderazgo porque desmoraliza. Porque regala el poder futuro en un país donde a los nacionalpopulistas no se les llama por su nombre, no se les ponen fronteras y se les contenta con millones de euros y sonrisas.

Los del desarme lo quieren casi todo: la propaganda y el poder sobre las palabras. Pero no se conforman con menos que ir limando cada exigencia de las leyes penitenciarias para una impunidad que en un futuro próximo no lo parezca. Cuando los presos de ETA se agrupen en pocas cárceles, la opinión estará madura para pasar a la siguiente fase.

Sobre eso caminamos, me temo. No es decente, pero si no me equivoco, este consentimiento de la propaganda del desarme inicia un grave error histórico y político.

Pensar en grande, mirar lejos, tener decencia es lo que clamaba Fernando Altuna, y por eso hoy lo escribo.

Maite Pagazaurtundúa es europarlamentaria.

ETA coagulada
JULIO REY El Mundo 9 Abril 2017

829 vidas segadas por la afilada iniquidad de la guadaña encapuchada de ETA. 43 años de despertares estremecidos. Sangre inocente desbordada por ojales de nueve milímetros. Heridas abiertas. Escépticas. 326 casos de asesinato y 18 casos de secuestro que todavía siguen sin ser esclarecidos, perpetrados con un arsenal clandestino que, si se encontrara, descalabraría la impunidad de sus autores y facilitaría que el dedo de la Justicia los señalara, como el rayo etéreo de un láser óptico, punteándolos entre las dos rendijas para los ojos de sus cobardes caperuzas. En los bidones entregados ayer, sospecha el CNI, no están todas las armas que son. Pero sí son todas las que están: armas cortas, algunas largas y kilos de diferente material explosivo, temporizadores y material electrónico para elaborar mandos a distancia. Armería impoluta, sin rastros de huellas asesinas delatoras. "Voluntad generosa de ETA", según EH Bildu, "como consecuencia de la superación de un conflicto sin vencedores ni vencidos". Atrezo de peripatética tramoya.

"ETA está en la cárcel, nominalmente existe, pero ya no como organización", convienen miembros destacados de la izquierda abertzale, reconociéndola "una gestora desastrosa que ha llevado a los suyos a la peor de las situaciones imaginables". La excarcelación para los etarras que aún purgan condena, el carpetazo a las investigaciones sobre los delitos no juzgados y un lavado de cara para la banda, tuneándola de mafiosa criminal en ONG socialmente respetable, es la hoja de ruta perfilada por ETA; a cambio, una disolución paulatina y no «humillantemente» reconocida por ellos: de balde total impúdico.

ETA, la mortífera serpiente de colmillos Parabellum, de la que sólo queda ya el puro chasis; pretérito esqueleto, blanqueado por el tenaz cerco policial y la inapelable evolución social, marcada por el implacable paso del tiempo. Sus mensajes de patriótico alfabeto sangriento ya no consiguen predicar en sus antiguos caladeros, mudados, hoy en día, en cotos revolucionarios 3.0, activistas de nueva generación, nada predispuestos a pudrir los huesos de su devocionario 30 años en la cárcel.

"Pusieron luego sus armas en pabellones, se mezclaron libre y alegremente las tropas, y quedó sellada la paz con el mayor contento y armonía... Soldados nunca humillados ni vencidos depusieron sus temibles armas ante las aras de la patria; cual tributo de paz olvidaron sus rencores y el abrazo de fraternidad sublimó tan heroica acción". Es como detalla el general carlista Rafael Maroto la escena, en las campas de Vergara, de su célebre abrazo con el general isabelino Baldomero Espartero, con el que sellaba el convenio que ponía fin, en 1840, a la Primera Guerra Carlista. Más tarde habría más guerras. Y más muertos.

Que ya sea historia.

España / Desarme de ETA
ETA facilita la ubicación de ocho zulos en lugar de los 12 anunciados
El Comité Internacional de Verificación ha confirmado la entrega por parte de ETA a las autoridades francesas de la localización de 8 zulos con armas y explosivos en distintos lugares de Francia.
Andrés Rojo. Bayona. La Razon 9 Abril 2017

ETA ha madrugado hoy en Bayona: la operación de propaganda politica con la que quiere quiere escenificar su “desarme” ha dado comienzo a las 8:00 con la entrega de los datos de geolocalización de los zulos que la banda terrorista ha decidido dar a conocer a la Justicia francesa para hacer avanzar sus intereses políticos.

Los grupos próximos a ETA que han colaborado con la banda en su desarme finalmente han comunicado a las autoridades francesas la localización de 8 zulos con armas y explosivos en distintos lugares de Francia, informaron a Ep en fuentes de la lucha antiterrorista.

Esta cifra es inferior a la que a primera hora de la mañana habían comunicado distintos medios franceses, que apuntaban que eran 12 los zulos entregados por la banda asesina.

Los ocho zulos con armamento de ETA y que se ubican en los Pirineos Atlánticos, frontera directa con el País Vasco, se encuentran en las localidades de Etcharry, Audaux-Castetbon, Viellenave de Navarrenx, Maslacq, Lahontan, Barcus, Araujuzon y Saint-Pee-Sur-Nivelle.

Según las mismas fuentes, las autoridades francesas y españolas de la lucha antiterrorista están en contacto permanente intercambiandose información sobre los datos ofrecidos por la banda terrorista a través del grupo del desarme y el Comité de Verificación Internacional.

Al filo de las nueve de la mañana, el presidente de la Comisión Internacional de Verificación, Ram Mannikaligam compareció ante los medios para asegurar que la localización de las armas fue entregada a la CIV por Jean Nol Etxeverry, descrito como un “representande de la sociedad civil vasca”.

Esta información relativa a «armas, municiones y explosivos» fue comunicada a las autoridades francesas «inmediatamente». Ellos van a asegurar y recibir el arsenal de ETA. “La Comisión no estará involucrada en esta fase pero cree que este paso constituye el desarme de ETA”, certificó Mannikaligan, la persona elegida por los terroristas para dar correa de distribución a sus movimientos estratégicos desde hace años.

La entrega de la información se realizó esta mañana en el ayuntamiento de Bayona «bajo la invitación y la presencia» del alcalde de la capital lobortana. Jean-René Echegaray. Contribuyeron también a la escenificación etarra el arzobispo católico de Bolonia, Matteo María Zuppi y el reverendo Harold Good, ex presidente de la iglesia metodista de Irlanda.

La CIV agradeció también la colaboración prestada por “actores sociales y políticos vascos” señaladamente el presidente del Gobierno vasco, Íñigo Urkullu, “por su apoyo durante estos años”. La nota tristemente cómica de la breve rueda de prensa en la que no se permitió a los periodistas tuvo lugar en el momento en el que Mannikaligan cedió la palabra a "su excelencia" el arzobispo de Bolonia y este, educadamente, declinó acercarse al micrófono.

La entrega de la lista tiene lugar después de que la banda terrorista comunicara su desarme esta medianoche a través de la cadena pública británica BBC con elogios a los colectivos que han mediado en su apoyo y a las instituciones vasca.

Aún no ha trascendido el contenido de los zulos, pero, según apuntó ayer el diario Le Monde, contendrían "cientos de ametralladoras, fusiles de asalto, armas cortas, cientos de kilos de explosivos y de detonadores".

Las fuentes de la lucha antiterrorista calculan que ETA tiene al menos 200 armas de fuego y entre 4 y 5 toneladas de explosivos, además de una importante cantidad de detonadores y efectos para confeccionar artefactos.

El departamento en el que están localizados los zulos, el de los Pirineos Atlánticos, frontera directa con el País Vasco, ha sido el más utilizado en la historia por la banda terrorista para esconder sus armas.

De hecho, de los al menos 120 almacenes encontrados por las fuerzas antiterroristas en la historia de ETA, 67 fueron localizados en Francia y 30 de ellos en los Pirineos Atlánticos.

A partir de ahora, se inicia el proceso por el cual la fiscalía francesa ordenará a sus fuerzas de seguridad que procedan a localizar sobre el terreno e incautar las armas de la organización terrorista ETA . Ahora el punto que queda por esclarecer, y que irá conociendose probablemente en las próximas horas es si se trata de una cantidad significativa de armamento o simplemente de una operación de maquillaje en la que ETA no entregue todo su arsenal sino que se limite a montar alrededor un “circo mediático” que le permita volver a ocupar el centro de atención para que avancen sus peticiones sobre la vuelta a cárceles vascas de los terroristas que cumplen condena en la actualidad.

Esa información previsiblemente se remitirá a la Fiscalía de París, por ser la que se ocupa de los temas de terrorismo. En cuanto la reciba, ordenará poner en marcha una operación policial para incautar las armas de ETA. Se evitará así que la banda terrorista o su entorno tengan la oportunidad de hacerse la foto entregando su arsenal a las autoridades, como hubieran preferido, informa Ep.El arsenal de la banda que pueda ser incautado por la Policía francesa en caso de que le comuniquen la ubicación de los escondites será supervisado por el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional a petición de la Fiscalía.

El Ministerio Público quiere que se analice si el arsenal de ETA contiene pruebas o evidencias que puedan llevar a determinar el autor de alguno de los 245 atentados sin esclarecer. Según los datos de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) consultados por Europa Press, los familiares de 312 víctimas esperan aún que se aplique justicia. ETA asesinó a más de 800 personas en su medio siglo de actividad criminal.

ETA no entrega su arsenal oculto: 160 pistolas, 5 toneladas de explosivos y 3 misiles
La banda escenifica su derrota con un acto de propaganda y sólo desvela ocho zulos en los que habría 120 armas y tres toneladas de explosivos, además de munición.
Andrés Rojo, J.M.Zuloaga, Bayona/Madrid. La Razon

La banda terrorista ETA culminó ayer su rendición incondicional con la entrega a las autoridades francesas, a través de los llamados «artesanos de la paz», de ocho zulos en los que se ocultaban 25.700 elementos de detonación y munición, casi tres toneladas de explosivos y 120 pistolas, rifles y armas semiautomáticas. La derrota etarra fue maquillada ayer con diversos actos públicos organizados en la ciudad francesa de Bayona, eventos orquestados para copar la atención mediática desde primera hora de la mañana y movilizar al mayor número de personas durante esta jornada que ETA pretendió convertir en «histórica».

La escenificación propagandística comenzó a las 8:30 en el interior del Ayuntamiento de Bayona con la entrega de los datos de geolocalización de los zulos de la banda terrorista que ha decidido dar a conocer a la Justicia francesa para hacer avanzar sus intereses políticos. Poco después, al filo de las nueve de la mañana, el presidente de la Comisión Internacional de Verificación, Ram Mannikaligam compareció ante los medios para asegurar que la localización de las armas había sido entregada a la CIV por Jean Nol Etxeverry, descrito como un «representande de la sociedad civil vasca» para evitarle una posible investigación policial por su relación con los terroristas. Esta información relativa a «armas, municiones y explosivos» fue comunicada a las autoridades francesas «inmediatamente». Fue en ese instante, mientras Mannikaligan aún hablaba en el ayuntamiento, cuando las fuerzas de seguridad francesas empezaron a desplazarse a los zulos, situados en Viellenave de Navarrenx, Maslacq, Saint Pée Sur Nivelle, Lahonton, Carrese-Cassaber, Etxharry y Espiute. El octavo se localizó entre Adaux y Castetbon, en Occitania.

«La Comisión no estará involucrada en esta fase, pero cree que este paso constituye el desarme de ETA», certificó Mannikaligan, la persona elegida por los terroristas para dar correa de distribución a sus movimientos estratégicos desde hace años. El experto confirmó que la entrega de información se realizó «bajo la invitación y la presencia» del alcalde de la capital lobortana, Jean-René Echegaray. Contribuyeron también a la escenificación etarra el arzobispo católico de Bolonia, Matteo María Zuppi, y el reverendo Harold Good, ex presidente de la iglesia metodista de 8Irlanda. La CIV agradeció también la colaboración prestada por «actores sociales y políticos vascos», señaladamente el presidente del Gobierno vasco, Íñigo Urkullu, «por su apoyo durante estos años».

El «desarme» de la banda terrorista, según Mannikaligam, «demuestra la fuerza y la resistencia de la democracia contra la violencia». El autodenominado «experto en resolución de conflictos» sacó pecho del trabajo realizado durante los últimos años y afirmó que se trata de un «nuevo modelo de desarme y verificación», ya que ninguno de los dos estados afectados (el francés y el español) han querido involucrarse en el proceso llevado a cabo por ETA por considerarlo una campaña de propaganda política. Una hora después era Michelle Tubiana, portavoz de los «artesanos de la paz» quien desvelaba más detalles sobre la entrega de armas. 172 observadores acreditados por los mediadores de ETA se habían dividido en grupos de unos 20 miembros para «custodiar» los zulos etarras hasta que se personaran las fuerzas de seguridad francesa. En aquel momento de la mañana aún no se conocía cuánto tardarían los gendarmes franceses en personarse para incautar el armamento y, durante su rueda de prensa, Tubiana dejó entrever nerviosismo por que la «transferencia» se realizara sin «impedimentos». Los «artesanos» no daban detalles sobre la naturaleza de las armas, ni sobre si habían sido utilizadas en atentados sin resolver. Todos esos pormenores eran «irrelevantes» porque no se pretendía «alimentar investigaciones policiales». En aquellos mismos instantes, a pocos kilómetros de distancia y bajo los idílicos prados de la bellísima región de Lapurdi, comenzaban a ser exhumadas las herramientas del terror de ETA.

No salen las cuentas. 120 armas y tres toneladas de explosivo, según el recuento de la propia ETA, pero habrá que esperar al que realice la Policía Judicial francesa. Sólo del robo cometido en Vauvert, en plena tregua, faltan por aparecer 160 pistolas y revólveres completamente nuevos; y otras cinco toneladas de precursores para fabricar explosivos (durante 2006 la banda robó ocho toneladas, cinco de polvo de aluminio y tres de nitrato). Los expertos que ha consultado este periódico subrayan que el problema lo tiene ahora ETA y no es pequeño. Dentro de su conocida estrategia de transferencia de responsabilidades, la banda pretendía poner la pelota en el tejado del Gobierno español pero le ha salido el tipo por la culata. Alguien tendrá que preguntar, además de dónde están las otras armas y para qué las quiere, con qué fin se ha quedado ETA con todo el «aparato de falsificación». Descartado que quieran hacer la competencia a las entidades oficiales españolas y galas encargadas de emitir documentaciones, lo que parece claro es que lo necesitan para mantener en la clandestinidad a una serie de individuos, tanto en Europa como en América, lo que no se corresponde con que vaya a disolverse a corto plazo, como han publicado algunos medios. Y hay otro dato: pocos meses antes de que la banda anunciara el fin de sus actividades, que no del conflicto, compró tres misiles (se supone que del tipo tierra-aire, para derribar aviones o helicópteros en vuelo). con un gasto de 100.000 euros. ¿Dónde están?

entrevista al exembajador ante el Vaticano
Francisco Vázquez: 'La Educación autonómica ha excluido la idea de España'
Rafael Núñez Huesca Gaceta.es 9 Abril 2017

Fue durante años uno de los versos sueltos del partido socialista. Uno de aquellos líderes del primer PSOE que siempre mostró pública preocupación por la idea de España. Exembajador ante la Santa Sede, fue uno de los alcaldes más queridos de todo el país. Es Francisco Vázquez.

Francisco Vázquez, que hoy cumple 71 años, es un hombre jubilado pero inquieto y activo. No en vano en breve se presentará ante un tribunal universitario para defender su doctorado. Lo mismo lee cómics de El Príncipe Valiente que libros de Historia de la Ilustración francesa, época de la que tiene una gran biblioteca.

Habla despacio y con un acusado acento gallego. Amable al trato, agradece lo pausado de la entrevista y la posibilidad de poder explayarse en asuntos que le gustan tanto como le preocupan. Le inquieta la mordaza que empieza a ponerse a los españoles que discrepan del discurso oficial, sobre todo en materia de valores familiares, igualdad de género o diversidad sexual. “La diferencia en estos asuntos está empezando a considerarse una incitación al odio que puede ser castigada”, lamenta.

Y España. Siempre España. España como desvelo. La debilidad de su relato nacional. Algo que, dice, se localizó en un principio en Cataluña y el País Vasco “y hoy ya afecta a comunidades como Navarra, Valencia, Baleares e incluso Canarias”. Colige, por tanto, que el nacionalismo ya no lo es sólo por raíces culturales o económicas, sino consecuencia de un determinado “escenario político”. Pone el ejemplo de Andalucía, donde “se enaltece la etapa islámica y se sitúa la Reconquista casi como un fenómeno de invasión”. E invita a los lectores de La Gaceta a comprobarlo viajando al memorial de las Navas de Tolosa, “dependiente Junta de Andalucía”, para que lean los preocupantes textos que allí hay expuestos.

Le preocupan los nacionalismos fragmentadores. Tanto que la primera conferencia que dio, allá en el lejano 1986, en el Club Siglo XXI, ya denunciaba el adoctrinamiento político que empezaba a incubarse en las escuelas. El “error” de la transferencia en materia educativa. Y fue profético, a tenor de la situación que hoy se vive Cataluña y en otras muchas regiones. La denuncia de lo que llama “desvertebración de España”, en alusión al concepto orteguiano, siempre fue una constante en su carrera política. Y siempre con tino particular, pues aún con ETA asesinando de manera casi industrial, él ya ponía el foco en Cataluña: “Siempre más fue peligroso el nacionalismo catalán que el vasco, que es mucho más reciente. Los vascos, en el fondo, conservan, aunque sea intuitivamente, su vinculación histórica con la Corona. La cuna de España es el País Vasco. Mientras que el tema catalán es, en gran medida, de tipo económico. Además de que siempre han operado aprovechando los momentos de debilidad del propio Estado”.

-El desastre del 98, el final de la II República, la crisis político-económica actual…
Siempre, siempre. El nacionalismo que ellos llaman moderado surge a raíz de la Revolución del 17. Cambó ya consigue ahí sus aranceles. Pero insisto en que el origen de todo está en la Educación. En su transferencia a las CCAA. Y hablo como gallego, que a pesar de estar el PP en mi tierra, esto se ha producido igual. La transferencia en Educación lo que ha hecho ha sido inyectar en los jóvenes un enfoque histórico muy sesgado y muy tergiversado, que excluye la idea de España. Una educación que hace de España algo ajeno, incluso hostil. ?¿Y la gente no dice nada?, se preguntas muchos. Pues mire, sólo un 15% o un 20% de población tiene conciencia política, no más. La mayoría se dedican a sus trabajos y a sus vidas. Y ese es el drama. Porque esa gente, esos catalanes que ahora tienen 35 o 40 años, lo que han aprendido en la escuela es que España es una realidad hostil, extraña, ajena. Ven con normalidad que ellos son una nación. Y lo dicen, muchos de ellos, sin estar concienciados políticamente. Han interioridad el mensaje completamente. Con normalidad. Hemos hecho de Cataluña un Quebec.

-La Educación como “estructura de Estado”, que dicen ahora.
Exacto. Hoy un chiquillo gallego ha sido educado en los colegios en que Valle Inclán no es gallego realmente, porque no ha escrito en gallego; ni la condesa de Pardo Bazán, ni Madariaga es un político gallego, ni Casares Quiroga, ni Calvo Sotelo. Sólo citan los nacionalistas.

Yo recuerdo hace muchos años, cuando mi hijo tenía trece o catorce años, un día llegó a casa y me dijo que estaba estudiando al poeta Leiras Pulpeiro. Y le dije, “¿¡Pero qué poeta Leiras Pulpeiro?!, ¿a ti no te han enseñado quién es la condesa de Pardo Bazán?”. Al día siguiente estaba yo protestando en el colegio.

-¿Ya era usted alcalde?
Sí.

-Pues se llevarían un susto en el colegio.
(Ríe).

-Don Francisco, ¿considera que este proceso es reversible? Porque España se va desnacionalizando.
Completamente. España se va desvertebrando porque la Educación está desvertebrada.

-¿Y cómo revertimos el proceso?
Pues habrá que hacerlo obligando a cumplir la Ley, y en segundo lugar habrá que recuperar competencias o ejercer las competencias que tiene el Estado. Porque el Estado tiene el 55% de las competencias en materia educativa y tiene las competencias en materia de inspección educativa, y está avalado, además por todas las sentencias del Supremo y del Constitucional que siempre han fallado en contra de las leyes lingüísticas de la Generalitat de Cataluña. Y sin embargo se ha producido siempre un desacato absoluto, en ningún caso se han cumplido estas sentencias.

GALICIA Y EL ERROR FRAGA
-Hace cinco años era el nacionalismo vasco, vía terrorismo, el que más preocupación despertaba; hoy es el catalán, enloquecido, el que se ha echado al monte… ¿pero qué hay del nacionalismo gallego? Parece que, a la chita callando, está ganando la batalla de la cultura y la educación.
En el caso concreto de Galicia, se produce un error grave de partida por parte de Manuel Fraga, al que por otro lado siempre tuve un gran respeto, pero que cometió un craso error: quiso de alguna manera lavar su imagen y se propuso llegar a un pacto con el galleguismo moderado, y por lo tanto declinó muchas de las competencias que tenía en materia educativa o lingüística en favor de las tesis nacionalistas. Estas leyes que impulsa Fraga, después se ven reforzadas por el desgraciado periodo del bipartidismo PSG-PSOE y BNG. Y así, hoy nos encontramos con una Galicia en la que hay una sensación, originada sobre todo a través de la educación y del victimismo, de que somos una región lastimada por el Estado y marginada. ?Y después hay una exclusión de toda la realidad no nacionalista vía idioma. En la Xunta de Galicia, que gobierna el PP, toda la documentación oficial está en gallego. Y es así que se genera un sentimiento de que todo lo relativo a la lengua española es algo ajeno, algo extraño… todavía no hostil, como en Cataluña y el País Vasco, pero es que estamos aún en la primera fase. Usted matricula a su hijo en el colegio y toda la documentación está en gallego, usted se pone enfermo y va a cualquier hospital o centro de salud y toda la documentación está en gallego. Los políticos, cuya lengua materna es en la inmensa mayoría de los casos el español, cuando intervienen en un acto público lo hacen sólo en gallego.

-Hay un relato según el cual el PP gallego, asumiendo el discurso gallegista, ha desactivado el separatismo gallego. Y desde el partido están convencidos de que funciona, pues siguen ganando elecciones.
Esa tesis desmonta con los últimos resultados municipales. Los radicales de extrema izquierda y los nacionalistas ya copan los ayuntamientos de las principales ciudades, es verdad que con la colaboración del partido socialista, que vota alcaldes en La Coruña, en Ferrol, en Santiago, en las grandes ciudades. Yo discrepo de esa tesis. El voto del PP viene de las raíces conservadoras que todavía quedan en Galicia pero que están cada vez más circunscritas a la Galicia rural, y cada vez es más débil en la Galicia urbana. Y en segundo lugar porque ha alimentado el argumentario de los nacionalistas. Les da la razón y los legitima en sus planteamientos.

-Dígame, ¿qué problema tiene nuestra izquierda con la idea de Nación española?
Pues es incomprensible, ¿verdad? Porque yo siempre entendí, como viejo socialista, que el concepto de patria no es exclusivo de nadie, pero es un concepto muy firme. En la izquierda y en los liberales españoles. El sentido de España, en el caso del PSOE viene determinado por razones fuertemente ideológicas. Porque la razón de ser del socialismo es el principio de igualdad y solidaridad. Y es el ámbito nacional español el que permite políticas de igualdad y de solidaridad, y no con diferenciaciones entre territorios por razones históricas o culturales.

"EL GRAN OBJETIVO ES ACABAR CON LA TRANSICIÓN"
-Pues están en la atomización territorial más que en la solidaridad y la igualdad.
En la izquierda existe un complejo que es la causa que toda una serie de conceptos se entreguen gratuitamente, no ya a la derecha, sino a los valores del régimen anterior. Lo cual es inconcebible. Y ese complejo determina unos cambios radicales en los posicionamientos históricos que siempre mantuvo la izquierda. Lo más llamativo de todo es que el PSOE está poniendo en revisión sus propias políticas, las que se llevaron a cabo en la Transición. Porque no nos engañemos, el objetivo del actual escenario, conflictivo y radicalizado, es acabar con la Transición.

-¿Cómo se acaba con el relato de la Transición?
Poniendo en entredicho el principio de reconciliación a través de la Ley de Memoria Histórica, rompiendo la paz religiosa con los ataques a la Iglesia Católica y este anticlericalismo de nuevo cuño que pide derogar concordatos o implantar una nueva ley de libertad religiosa, promoviendo una España federal para la que hay que reformar la Constitución… cuando esto se hace desde el PSOE, lo primero que se está poniendo en tela de juicio son las políticas socialistas de los gobiernos de Felipe González. No hace falta remontarse a Indalecio Prieto o Largo Caballero. Lo que se está poniendo en entredicho y contra lo que se está legislando, son las decisiones del propio PSOE y de la Transición.
Lo que buscan los antisistema es generar una radicalización en el país, dividirlo nuevamente, enfrentarlo. Y en segundo lugar, atacar la propia Constitución. Porque saben que una vez se abra el melón de la reforma constitucional, el debate estará abierto ad infinitum.

-¿Cuándo se pone en tela de juicio la Transición? Porque mucha gente sitúa el momento en la aparición de Podemos.
Antes.

-Me lo temía. Con la Memoria Histórica.
Con la Memoria Histórica. Mire, el principal valor de la Transición fue la reconciliación nacional…

-Reconciliación entre las élites políticas, porque el pueblo estaba reconciliado.
Efectivamente, el pueblo estaba reconciliado. Pero es en la Transición cuando se busca, de una vez por todas, una solución que permita una Constitución aceptada por todos. Lo cual implica renuncias y generosidad, dos virtudes que no se han prodigado mucho en nuestra historia política. Porque no nos engañemos, (en 1975) hay un sector que tiene el poder y renuncia a ejercerlo, (repite, con énfasis) y renuncia a ejercerlo. Y hay otro sector que viene de cárceles, de exilios y de clandestinidades, que renuncia al más mínimo atisbo de revanchismo. Yo ya militaba en el socialismo de aquella época. ¿Y cuántos éramos?, ¿dos mil?, ¿tres mil? Más no éramos. Éramos muy pocos. Y el que gobernaba tenía la fuerza de la legislación vigente en aquél momento, pero sobre todo tenía las Fuerzas de Seguridad del Estado, el Ejército; y a eso se renuncia porque se busca el punto de encuentro. Se aísla por un lado a los rupturistas, porque además una ruptura hubiera sido utópica e inviable salvo por la vía del terrorismo y del sufrimiento. Y se aísla a los inmovilistas, los que se niegan a aceptar los cambios. Y es cuando se produce un proceso ejemplar, la Transición española, que así ha sido evaluado mundialmente.

-Y la Memoria Histórica acaba con ese espíritu.
La Memoria Histórica no es tal, es la ley del revanchismo histórico. E incluso ha evolucionado de tal forma que los planteamientos que se están aplicando hoy en este absurdo cambio de callejeros parece que vayan orientados a ganar una guerra que se perdió hace ochenta años. Es una cosa demencial.

-También habla usted de una quiebra en lo que llama la paz religiosa.
Sí. Todos sabemos que el Ejército y la Iglesia han determinado, para bien y para mal, nuestra historia reciente. La Iglesia renunció a muchas situaciones de privilegio a cambio de un reconocimiento de su papel fundamental dentro de nuestra sociedad. Es lo que se llama paz religiosa, que se quebró desde el punto y hora en el que desde la izquierda se denuncia, falsamente, que la Iglesia goza de situaciones de excepcionalidad y de privilegio. Entonces se intenta limitar el principio de libertad religiosa, sacarlo de lo público y reducirlo al ámbito individual, como si fuera un derecho individual, cuando es un ejercicio de un derecho colectivo y público, como muchos otros. Y esto no se ha llevado a cabo desde a acción del Gobierno, porque no ha habido lugar a ello, pero sí desde los ayuntamientos y las autonomías.

-Y la tercera pata de la quiebra del relato constitucional del 78, el federalismo.
Es el tercer punto, una reforma constitucional para dar satisfacción a parte de las aspiraciones de los nacionalistas con la introducción del concepto de federalismo. Lo cual es un inmenso error porque la experiencia de estos casi cuarenta años de democracia nos demuestra que nunca los nacionalistas se muestran satisfechos. Cualquier avance que tienen lo amortizan inmediatamente y plantean la siguiente meta. Y todos sabemos que su meta última es la ruptura de la unidad de España.

EL VATICANO COMO COMO EPICENTRO DEL CATOLICISMO... Y DE LA GEOPOLÍTICA
“Muchas veces reducimos la Santa Sede al centro religioso del Catolicismo. Y lo es, pero no sólo. Olvidamos que es un Estado soberano con una gran importancia en la política internacional más allá de su tamaño minúsculo”. Vázquez explica en su entrevista con La Gaceta que el nivel de información, el nivel de conocimiento de la realidad mundial que tiene el Vaticano lo tienen muy pocos países, “por no decir que ninguno. Quizá los EEUU”. Y explica el por qué del prestigio del servicio de información vaticano: “Dese cuenta usted de que en el lugar más apartado del mundo posiblemente encuentre usted un misionero que está obligado, anualmente, a emitirle un informe a su obispo. Un informe en el que trata no sólo si la iglesia está o no en pie, también le informa de la realidad social de, por ejemplo, la selva profunda del Amazonas. Informe que el Obispo remite a su vez al Nuncio, e informe que el Nuncio remite a la Secretaría de Estado. Sume usted todos los informes del mundo, comprenderá usted por qué la red de informadores del Vaticano es única. Y eso lo saben otros países”.

El gigantesco caudal de información que maneja el Vaticano provee al pequeño Estado de una extraordinaria capacidad negociadora, y sobre todo mediadora, en las relaciones internacionales. Y Vázquez, sin aludir directamente a su propia experiencia -“aún estoy sujeto a la ley de secretos oficiales”- reconoce que “a lo mejor el Embajador de España en la Santa Sede habla más del problema de Cuba, del problema de la guerrilla colombiana, de los españoles secuestrados en el Chad, de las tensiones de Oriente Medio o de las posibles amenazas de los fundamentalistas islámicos en España que de cuestiones relacionadas con la Diócesis de Madrid o los problemas fiscales de la Diócesis de Aragón”.

La Embajada de España ante la Santa Sede es una de las joyas del Patrimonio Histórico Español. Un hermoso palacio renacentista que encierra magníficas obras de arte. Es, en palabras del exembajador, “una auténtica maravilla que además goza del privilegio de ser la embajada más antigua del mundo entre todas las naciones”. Una circunstancia llamativa para ser España “un invento”, desliza irónico Francisco Vázquez, que además revela que en el romano templete del Bramante, edificado por Fernando e Isabel, existe un sello en piedra donde pone Isabela Fedinandus Rex Hispanorum. “No reyes de Castilla y Aragón, sino reyes de España”.

-Leí hace años una anécdota de cuando usted comenzaba su etapa de embajador ante a Santa Sede. Sobre un mosaico que había en el suelo de la Embajada…
(Sonríe) Yo cuando llego a la Embajada, el hall, que era inmenso, tenía una magnífica alfombra que cubría el suelo de mármol. Y un día tropecé con la alfombra y observé que había un mosaico debajo. Mandé levantarla y me encontré con la sorpresa de que había un escudo inmenso de los Reyes Católicos, que son los que fundaron la Embajada. Además, un escudo muy claro y elemental. Figuraban todas las posesiones de Aragón, como eran Nápoles y las dos Sicilias. Entonces pregunté por qué estaba tapado. Y claro, resulta que tenía el águila de San Juan, que es el símbolo de la monarquía castellana. Y según me dijeron, un anterior embajador, ya en democracia, al verlo dijo: “¡El aguilucho franquista!”. Y mandó taparlo. Y así tapada siguió, hasta que yo, como usted comprenderá, la destapé.

-Muy revelador de la mentalidad política española.
Este es un ejemplo de algo que usted viaja por el mundo y no encuentra nada parecido. Allí mismo en Roma, por ejemplo, puede usted encontrar vestigios de la etapa mussoliniana, sin ir más lejos en el gran obelisco que preside el Estadio Olímpico. A la entrada del estadio pone “Mussolini Dux”. Y no pasa nada. Otro ejemplo: el Congreso de los diputados de la República italiana está presidido por una inmensa placa detrás de la presidencia donde dice que “el Rey Vittorio Emanuele, padre de la unidad de Italia…”. Y nadie quitó la placa. Hoy una simple pintura en el parlamento autonómico de Canarias que parece que afecta a la población guanche… pues parece que se plantean retirarla. La ignorancia histórica que tenemos en este país es tremenda.

-Usted ha sido embajador de España, ¿qué imagen tienen, en Italia y en el mundo, de los españoles?
España es un país respetado por su historia, y en Italia mucho más porque no hay que olvidar que todo el sur de Italia fue, durante más de cuatrocientos años, parte de España, y lo tienen a gala. (Repite) Lo tienen a gala. Y en general en toda Italia, porque en Milán también hay una presencia importante de lo que fue España. Del tiempo en el que fuimos la primera potencia del mundo. Quizá el reflejo de todo ello sea el palacio de la Embajada. La corte Papal era en aquellos momentos la más importante del mundo en la medida que el Papa era un elemento mediador y tenía una gran importancia en las relaciones entre las naciones. Y España, a su vez, era el primer imperio del mundo. Por lo tanto nuestro Reyes quisieron reflejar su poderío ante la primera corte europea.

Yo le diría a usted que ese respeto y ese reconocimiento que hay hacia España en Italia es precisamente el que nosotros no tenemos hacia nuestra propia historia. Le voy a contar una anécdota, de la cual es fiel testigo el que luego iba a ser ministro de Cultura César Antonio Molina, en aquél momento presidente del Instituto Cervantes. El Instituto inauguró la sede de Nápoles y allí fuimos los dos embajadores, ante Italia y ante el Vaticano. Y el discurso inaugural lo pronunció el alcalde de Nápoles. Estaba sentado a mi lado el almirante de la Armada española que en su momento dirigía el comando español del cuartel del sur de la OTAN, que está en Nápoles. Bueno, pues el discurso del alcalde de Nápoles hizo que se nos saltaran las lágrimas a todos los españoles que allí estábamos. Fue un canto tal a su ciudad, engrandecida por la presencia de Cervantes, engrandecida por la presencia de Quevedo, con un conocimiento extraordinario de nuestro Siglo de Oro, de los poetas, de los artistas… una cosa extraordinaria. Entonces yo les dije al almirante y a mi amigo César Antonio Molina: “Si ese discurso lo pronuncio yo en España me llaman fascista, franquista y de todo”. Y esto es un fiel reflejo de lo que hay.

-¿Preocupa en el Vaticano la desvertebración de España?
Sí, sí, sin duda alguna. España es uno de los países que el Vaticano sigue con más atención y mayor preocupación. Por una razón: la influencia que nosotros tenemos sobre Latinoamérica. Es decir, un problema que pueda surgir en Noruega o Suecia tiene la importancia que tiene. Un problema en España, tarde o temprano, termina repercutiendo en América. Somos un referente cultural y social para esos países, y mucho más desde que aquí hay una gran emigración procedente de esos países. ¿Preocupa, pues, la desvertebración? Evidentemente. Fíjese que teniendo los partidos nacionalistas, en sus orígenes, una condición cristiana, el Vaticano jamás les ha dado la más mínima cobertura. Y la renovación que se hizo en la Iglesia vasca, o los últimos nombramientos en la Iglesia catalana, son un reflejo de ello.

"CON LA LEY DEL ABORTO FUI ENGAÑADO"
-Usted fue embajador ante el Vaticano durante el periodo de Rodríguez Zapatero. Un periodo durante el cual, usted mismo lo reconoce, se incubaron muchas de las convulsiones que hoy tenemos en el país. Me refiero a la quiebra del relato constitucional, al Estatuto de Cataluña, a la ley del aborto de Bibiana Aído, a la Memoria Histórica… Me interesa saber cómo concilió sus valores con la pertenencia a ese gobierno.

Con el Estatuto de Cataluña yo soy muy crítico. Yo era presidente de la Federación de Municipios y Provincias, aparte de alcalde, y recuerdo que, tras una reunión con José Bono, a la sazón ministro de Defensa, sus compañeros (periodistas) me preguntaron por el Estatuto, y les dije: “He leído el prólogo y me ha dado un ataque de urticaria, no he podido seguir”. ?Antes de ser yo Embajador están en marcha el Estatuto, la ley de Memoria Histórica, la ley de Igualdad de Género y la ley del matrimonio homosexual. Y estando yo ya en la Embajada sale la ley del aborto, una ley con la que soy engañado. Porque se me dice que a través de unas enmiendas en el Senado se va a modificar parcialmente, y eso no fue así. También es cierto que en esa misma etapa se da el paso más importante, el único que se ha dado, para garantizar la financiación de la Iglesia. Se cambia el sistema de financiación. Y a su vez se adapta el tratamiento fiscal de la Iglesia Católica, que era un problema grave, a las normas europeas. Y en tercer lugar se zanja el asunto de los profesores de religión. Es decir, que también se produjeron avances. Sobre todo el relativo a la financiación, en el cual tuvimos protagonismo Maria Teresa Fernández de la Vega, el Cardenal Cañizares y el Embajador en el Vaticano. De esa parte sí me siento orgulloso.

-Después de su labor en Roma suena su nombre para Defensor del Pueblo.
Al final de mi etapa como embajador, es cierto, se abre la posibilidad de nombrarme Defensor del Pueblo, con la aceptación del Partido Popular. Y soy vetado por mi propio partido, una cosa muy curiosa. Mi partido me veta por mi postura sobre el aborto y por mi postura sobre Cataluña. Entonces me reincorporé a mi trabajo como inspector de trabajo; ahí terminé mi carrera profesional y me jubilé.

-¿Y cómo ve ahora a su antiguo partido (Francisco Vázquez abandonó el PSOE en 2014)?
El problema no es quién va a ser el Secretario General o la Secretaria General. El problema del PSOE es de fondo, es ideológico. Uno puede discrepar en relación a las políticas económicas, fiscales, etc, pero uno no puede discrepar en posturas de fondo: unidad de España, Memoria Histórica y la ruptura de la paz religiosa con un posicionamiento, teórico al menos, hostil a la Iglesia Católica. Y el problema de fondo se agrava mucho más, que es cuando se produce mi ruptura, con las políticas de alianzas. Cuando el PSOE abre las puertas de las instituciones a partidos antisistema y a grupos independentistas. Algo que ya se hubo de tolerar con el gobierno de Maragall con ERC, o el gobierno de Touriño con el BNG, pero que ahora se ha generalizado abriendo centenares de instituciones a todos estos grupos.

El cartel del ayuntamiento de la Coruña del Papa borracho, por ejemplo, no es de una peña carnavalesca, lo hace el propio Ayuntamiento de La Coruña (en manos de las Mareas). Y el festival de las Drag Queen lo hacen también autoridades canarias.

-Y eso es lo que le lleva a usted a abandonar el PSOE.
A abandonar la militancia en el partido, porque sigo siendo socialdemócrata y sigo viviendo como propias las ideas del socialismo. Yo a lo que sigo aspirando es a que el PSOE recupere el espacio que le corresponde. Mire, se lo explico con un ejemplo muy claro: yo entré en el PSOE en el año 74 definiéndome como socialdemócrata, definiéndome como católico y definiéndome como español, y nunca había tenido problemas con ello. Lo que no puede ser es que hayamos sido ocupados, con “k”, por ideas ajenas a la socialdemocracia y más propias del mundo antisistema y el totalitarismo. Y es una pena, porque mucha gente estamos en una situación de orfandad. Aunque le advierto de que esa orfandad no se limita a la izquierda, ¿eh? Ese es el gran problema. Hay una importante número de personas de la derecha que se sienten también huérfanas. Yo a mi partido le reprocho muchas cosas, sobre todo en los últimos años… pero a la derecha también. Porque el PP ha tenido unos años en los que ha tenido una gran mayoría absoluta en los que podría haber enderezado el país y no lo ha hecho. Y ahora cada vez es más difícil.

-Este perfil suyo, que describe como socialdemócrata, católico y español, ¿a qué partido puede acudir entre la oferta política española?
A ninguno. Yo me he llevado una gran decepción con Ciudadanos, sobre todo en lo relativo a la cuestión territorial, dado que en sus orígenes fue un partido muy valiente en ese aspecto. Ahora se ha olvidado de eso.

“LE PEN ES PATRIOTISMO, NO EXTREMA DERECHA”
La crisis de representación política española, Francisco Vázquez la enmarca en una crisis mayor de carácter continental. Algo que, a su juicio, se va a ver en las elecciones que se van a producir dentro de unos días en Francia. El exalcalde de La Coruña vivió durante un tiempo el país vecino, se declara admirador del general De Gaulle, y no sólo: “soy un francófilo hasta la muerte”. Y lo es por ser un amante de la Ilustración, de la Revolución y de todo aquél periodo que supuso el inicio de la modernidad. De modo que cuando habla de Francia no lo hace a humo de pajas. Describe a la candidata del Frente Nacional como “patriota” y niega que se trate de una política de extrema derecha.? Explica que la inmigración indiscriminada que ha recibido Francia “ha hecho que determinados valores de la cultura republicana estén en entredicho”, y esa es una de las causas del éxito de Marine Le Pen, que se habría alejado de las ideas “filonazis” de su padre para asumir un paquete ideológico heredero de Charles Maurras.

“Marine Le Pen representa un cierto hartazgo de la sociedad europea frente al control de Bruselas, frente a unas políticas burocráticas muy lejanas de las preocupaciones de las gentes y frente a las renuncias a las propias identidades nacionales. Porque Europa ha de construirse desde las identidades nacionales, guste o no guste. Y no pasa nada. ¿No estamos defendiendo en España el respeto a las identidades regionales? ¡Pues lo normal es que se respeten las distintas identidades y sensibilidades nacionales! Porque si lo que se intenta es crear un escenario de identidad único, lo que surge es la ruptura”.

CABALLERO DE LA ORDEN DEL IMPERIO BRITÁNICO Y AMANTE DE LOS CÓMICS
-A usted se la ha condecorado con Caballero de la Orden del imperio británico “por el impulso y la difusión de los valores británicos”. Cuénteme.
La Coruña tuvo mucha relación con las islas británicas por una razón geográfica. Fue el puerto desde el que salió Felipe II para casarse con María Tudor y la línea Coruña-Plymouth ya era el principal correo en el siglo XVI. Los coruñeses hemos tenido una gran vinculación histórica, económica y comercial con las Islas. Desde Coruña salió, por ejemplo, la Escuadra Invencible. Y ya en el siglo XIX, una de las grandes batallas de la Guerra de la Independencia se produjo en La Coruña entre el ejército inglés, que llevó a cabo el primer Dunquerque de la Historia, y las tropas napoleónicas. Además fue una batalla muy interesante y muy gallega porque todos ganaron. El general británico, que fue el predecesor de Welington, murió y, siguiendo la costumbre británica, fue enterrado donde encontró la muerte, que es La Coruña. Y yo todo esto, como amante de la Historia, lo moví mucho. Impulsé mucho toda esa relación. Y los británicos me lo reconocieron.

-¿Entonces si le pregunto por Gibraltar le meto a usted en un lío?
En absoluto. Yo siempre fui partidario de la línea dura con Gibraltar. De estrangularlos. Pero no cerrando la verja, sino estrangularlos financieramente en todas sus inversiones en España.

-Don Francisco, le van a quitar la Orden de Caballero.
(Ríe) No, no se preocupe. Hay que estrangular a toda esta red de bufetes gibraltareños que operan en la frontera de la legalidad.

-Supongo que habrá estado al tanto de lo que han dicho en las Islas de nosotros estos últimos días.
Sí, una desmesura verbal propia de ellos.

(Edición original en inglés del cómic El Príncipe Valiente)

-Según he podido saber es usted un fanático de los cómics. Dígame, para terminar, cuál es su favorito.

El Príncipe Valiente, siempre lo he dicho, de Harold Foster. Tengo muchas colecciones completas. Cuando era niño me gustaban mucho Las aventuras del FBI y El Cachorro, que era de un joven grumete español en la época de los piratas del Caribe. Y todo lo de Walt Disney siempre me encantó. Soy un enamorado de el Pato Donald, los sobrinos, etc.

-¿Y El Jabato, El Capitán Trueno, Hazañas Bélicas…?, ¿nuestros cómics no le gustaban?

¡Por supuesto! Y El Guerrero del Antifaz. Y Hazañas Bélicas me ha gustado mucho. Y Pulgarcito. Yo cogí ya el final de Chicos y de Flechas y Pelayos, que eran unos muy buenos tebeos.

-Decir que a usted le gustaba Flechas y Pelayos es una incorrección política, don Francisco.

No creo. Dibujaba Blasco, que es uno de los mejores dibujantes. Otra cosas es la ideología que pudieran encerrar, que no tiene nada que ver.

-¿Y de los cómics yankis qué me dice?

Bueno, cuando llegan los grandes héroes americanos hay dos que me gustan mucho: El Hombre Enmascarado y, sobre todo, El Príncipe Valiente, que cada viñeta era una obra de arte. Además, históricamente recoge todas las leyendas artúricas que son preciosas, y para los gallegos de una manera especial, pues somos un pueblo muy de mitos y de magias. Hoy ya no compro cómics. No me gusta el Manga. Ni tampoco me gusta la evolución que han tenido los grandes héroes de la Marvel o DC Cómics.

Impensable: Oltra espiará a los valencianos para saber quién no habla catalán
ESdiario 9 Abril 2017

El conseller catalanista del tripartito valenciano, de Compromís, impulsa una medida que ha escandalizado en la Comunidad Valenciana: crea una oficina para denuncias en defensa del catalán.

Atónitos están los valencianos ante la nueva ocurrencia del tripartito que Gobierna la Generalitat, con la presidencia del socialista Ximo Puig y la vicepresidenta, Mónica Oltra, líder de Compromís. El catalanista conseller de Educación, Vicent Marzà, ha hecho honor a su fama al poner en marcha una polémica iniciativa. Así, tal y como recoge Las Provincias, Marzà, no tiene intención de extender y controlar el uso del valenciano simplemente al ámbito de la Generalitat. También quiere vigilar que se hable la lengua autóctona en la Administración local (ayuntamientos) y sus entes dependientes, así como en la Administración del Estado y organismos vinculados a ella en la Comunitat, tal es el caso de la Seguridad Social o los cuerpos policiales.

Y más allá, porque el proyecto de decreto que ha elaborado para crear la Oficina de Derechos Lingüísticos (ODL) establece que su ámbito de actuación llega también a aquellos sujetos "de carácter privado, que siendo personas jurídicas o físicas, hayan perjudicado con su actuación los derechos de la ciudadanía", supuestamente la que habla en valenciano, pues el decreto para la creación del organismo no hace mención alguna a otra lengua que no sea la autóctona. En el caso de Compromís y Marzà, el catalán, ya que defienden la unidad de la lengua en detrimento de la denominación de valenciano.

De esta manera, Marzà pretende velar por los derechos de los valencianoparlantes, tanto en su relación con entes públicos como con personas o empresas. "En una segunda fase, la ODL ofrecerá a la parte infractora el apoyo y los recursos adecuados para evitar que estos tipos de comportamientos se reproduzcan en el futuro", señala el proyecto de la Dirección General de Política Lingüística en el preámbulo de un articulado donde se determina que el futuro organismo se dirigirá a cualquier ciudadano o propietario de comercio para que enmienden los hechos que se denuncien, de tal manera que las personas físicas o jurídicas privadas denunciadas "han de dar cuenta de todas las actuaciones correctivas que emprendan en la respuesta que remitan a la ODL".

Policía lingüística
Por su parte, la portavoz de justicia del grupo popular en Les Corts, María José Ferrer San-Segundo, calificó el borrador normativo de Marzà como un intento de "crear comisarios lingüísticos que van a poder, tanto en el ámbito público como en el privado, decidir en qué idioma hablamos y cómo hablamos» con el fin de instaurar «un estado de inmersión lingüística vigilada".

La diputada del PP anunció ayer que su partido presenta alegaciones ante el Consell contra el proyecto, que rechazó considerando que el Ejecutivo liderado por PSPV y Compromís "quiere controlar hasta qué idioma hablamos en la intimidad y no sólo cuál, sino cómo lo hablamos, y nos castigará si no es botánicamente correcto. Es un estado de inmersión vigilada".

Ferrer San-Segundo auguró que "a este paso lo siguiente será instaurar la policía del pensamiento, donde el Gran Hermano Marzà con la claudicación de la consellera Gabriela Bravo en el ámbito de la función pública, nos corregirá en qué idioma debemos pensar o soñar".

'Los etarras han conseguido su propósito'
Abascal: 'ETA ha sido y seguirá siendo una banda terrorista'
La Gaceta 9 Abril 2017

VOX ha comunicado su total rechazo a la operación propagandística realizada este sábado por ETA y a "la manipulación de determinados medios de comunicación que identifican los pasos estratégicos de la banda terrorista con el fin de su extorsión en la Comunidad Autónoma Vasca".

La formación liderada por Santiago Abascal ha manifestado que "ETA ha sido y seguirá siendo terrorista, causante de centenares de asesinatos -más de 300 aún sin juzgar- y del sometimiento de los vascos a su discurso totalitario bajo todo tipo de intimidaciones y amenazas".

"La supuesta entrega de armas no es más que la ratificación de que los terroristas han conseguido su propósito, marcar la agenda política desde las instituciones con la complicidad del Gobierno de España", ha dicho.

Además, ha recordado que "el PSOE con el presidente José Luis Rodríguez Zapatero legalizó las marcas políticas de ETA y el PP con Mariano Rajoy incumplió su promesa de ilegalizarlas, no derogó la disposición transitoria cuarta de la Constitución sobre la anexión de Navarra al País Vasco y tampoco garantizó el derecho de los exiliados vascos a poder votar en la región", ha asegurado en un comunicado.

Ha felicitado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado por "su labor antiterrorista y por la protección que han proporcionado a miles de españoles perseguidos por defender la libertad y la unidad de España, tarea que en cientos de ocasiones les ha costado la vida". "Desde aquí, nuestro respeto también a todos los escoltas injustamente olvidados y abandonados por el Estado".

Al mismo tiempo, ha asegurado que estaán siempre "al lado de todas las víctimas de ETA" y ha tildado de "lamentable" la actuación política de los últimos gobiernos, en especial las dos últimas legislaturas del PP, partido que "no ha hecho más que traicionar a las víctimas con sus promesas incumplidas y por no oponerse con firmeza a algunas reivindicaciones de la banda terrorista ETA como el acercamiento de sus presos al País Vasco, con tal de conseguir los apoyos del PNV para aprobar los Presupuestos Generales del Estado".

'VULNERA LA CONSTITUCIÓN Y EL ESTATUTO'
VOX recurre ante los tribunales la imposición lingüística en Valencia
La Gaceta 9 Abril 2017

VOX ha interpuesto Recurso Contencioso-Administrativo frente al Decreto 9/2017 del Consell, conocido como “Decreto de Plurilingüismo”. Denuncian que vulnera la Constitució y la libertad de elección de los padres y esperan que pronto sea sólo "un recuerdo del pasado".

Ana Mª Cerdán, José María Llanos y Llanos Massó, Presidentes provinciales de VOX en Alicante, Valencia y Castellón respectivamente, han declarado: “Este Decreto vulnera la Constitución, el Estatuto de Autonomía y la Ley de Uso y Enseñanza del Valenciano, porque atenta al principio de igualdad y no discriminación, de seguridad jurídica, de legalidad y jerarquía normativa, de libertad de enseñanza y derecho a la educación, y de prohibición de la arbitrariedad de los poderes públicos”.

Para Ana Mª Cerdán, de VOX Alicante, es claro que existe una discriminación de los alumnos castellano-parlantes en este decreto. José María Llanos, de VOX Valencia, añade que además este decreto atenta contra el derecho de los padres a elegir el tipo de educación que desean para sus hijos, entre el que se encuentra la lengua, y además es, cuanto menos, curioso que se califique de nivel “básico” a los que optan por una educación mayoritariamente en castellano, y “avanzado” a los que lo hacen en valenciano.

Por último Llanos Massó, de VOX Castellón, recuerda que ya la Conselleria eliminó el distrito único para la elección de centro escolar, con lo que considera un engaño afirmar que los padres pueden optar por uno de los seis modelos lingüísticos que establece este decreto, ya que los niños deben acudir al centro que por zona le asigne la Conselleria, sea cual sea el modelo que se imparta en ese centro, es decir, de ninguna manera existe libertad de elección por parte de los padres.

Para terminar, Vox espera, según dice su nota de prensa, que "por el bien de la libertad y la igualdad de los alumnos, este decreto pronto sea simplemente un recuerdo del pasado".


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