AGLI Recortes de Prensa    Miércoles 12 Abril 2017

Desmemoriados
El Aguijón Gaceta.es 12 Abril 2017

ETA se desarma y los herederos de la banda asesina celebran en las instituciones públicas, con sueldos remunerados por todos los contribuyentes, el enésimo montaje de los encapuchados vascos delante del objetivo de las cámaras de televisión.

Pronto hemos olvidado los duros años del "algo habrán hecho", el encubrimiento de los cobardes vecinos y el silencio cómplice de nuestros socios europeos en la colaboración internacional para la detención de los terroristas. En el camino ETA deja

2.472 actos terroristas y 829 inocentes asesinados, hombres, mujeres y niños.

Los mediadores internacionales, tipos con sueldos de estibador y jornadas de trabajo de futbolista de élite, dan fe y atestiguan que es cierto, que ETA ha entregado zulos con explosivos caducados y armas de puesto de feria de 1980, pero ¿Qué ha ocurrido con las pistolas de aquellos cobardes que dejan 314 asesinatos sin resolver? ¿Dónde están los misiles de ETA? ¿Quién esconde los detonadores?

Los intermediarios tienen que responder como colaboradores ante la justicia de la farsa organizada en Bayona.

A un lado quedan las víctimas, ninguneadas e insultadas una vez más en su soledad y en su sufrimiento.

Del lado de los jubilosos terroristas están los de siempre, los sumisos de la derecha nacionalista vasca, los rufianes de ERC y la CUP, la extrema izquierda radical que lleva décadas justificando las canalladas de ETA y los bufones de redes sociales que no han vivido el terrorismo en sus carnes.

No, ETA no está derrotada, sigue viva en las nóminas de quienes mantienen candente la lucha independentista y en los miserables corazones de quienes los jalean vilmente.

Si ETA quiere finalizar su actividad lo tiene muy fácil, solo tiene que disolverse, entregar todas las armas, pedir perdón expreso a las víctimas y colaborar activamente en el esclarecimiento de todos los actos terroristas de la banda que aún quedan por resolver.

Mientras tanto, la cadena perpetua es la única interlocutora válida con estos mezquinos. Ni beneficios penitenciarios, ni concesiones administrativas, ni acercamiento de presos al País Vasco.

Ni olvido ni perdón.

Diplomacia a la española
Emilio Campmany Libertad Digital 12 Abril 2017

Tienen gracia los independentistas catalanes: cuanto más independistas se hacen, más españoles son. El "bienvenido, Mr. Marshall" a los congresistas norteamericanos, venidos a respaldar el proceso, responde a un clásico guion de Berlanga. Básicamente han hecho lo que hace todo español que espera recibir un favor de un extranjero, invitarle a una comilona regada generosamente con finos caldos de la tierra. Tal fue el agasajo que muy pronto se hizo evidente la imposibilidad material de estar al día siguiente en Madrid, a las nueve y media de la mañana, para entrevistarse con dos funcionarias que al parecer son las especialistas nombradas por Rajoy para la cuestión catalana, una de ellas, para mayor oprobio, diplomática de carrera. También tenían previsto entrevistarse más tarde con el ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, a quien Dios confunda y que también pertenece, para ulterior sonrojo, a la Carrière.

No sé cómo pueden pretender los independentistas que nadie les tome en serio cuando su cabeza visible se deja fotografiar enmarcado por estos dos tunantes. Sólo Puigdemont sabe lo que nos ha costado a los españoles el capricho. Ha debido de ser un buen pellizco a juzgar por la cara de Pascua que se le puso a Dana Rohrabacher al bajar del avión y que no se le quitó hasta que salió de España.

Pero mucho peor han quedado nuestros gobernantes. ¿Se imaginan las protestas norteamericanas si Rufián viajara a Estados Unidos, se entrevistara con un hipotético gobernador del estado de Texas que fuera separatista y respaldara públicamente su pretensión? Desde Washington nos dirían, con toda la razón, que nos metiéramos en nuestros asuntos y que dejáramos de enredar. Aquí, no. Aquí nos peleamos por ver quién agasaja más a estos perillanes. Si no llega a ser porque a base de productos del Penedés no hubo quien los levantara a las seis de la mañana para traerlos a Madrid, les hubiera recibido el mismísimo ministro de Asuntos Exteriores, que se ve que Margallo ha hecho escuela y el ministerio ya sólo tiene un asunto del que ocuparse, el catalán.

Y qué decir de las dos funcionarias dedicadas específicamente al proceso independentista. ¿Qué iban a explicarle a los congresistas si éstos hubieran cenado con más moderación? ¿Que, considerando el dinero que Montoro le da a Puidgdemont, podían haber sacado mucho más de la visita? ¿Que España es una nación de naciones? ¿Que lo de Cataluña no está tan mal si se tiene en cuenta cómo está lo de los presupuestos, que para aprobarlos hay que contar con la ETA?

Que al final haya sido sólo el director general para América del Norte quien recibió a estos dos salteadores del principio de no injerencia se lo debemos tan sólo al bendito influjo de los espumosos autóctonos y no al sentido de la dignidad de nuestros gobernantes, que sólo lo tienen cuando la casualidad está de nuestra parte. Bendito cava.

¿Cataluña roba a Barcelona?
EDITORIAL Libertad Digital 12 Abril 2017

Dado que son las personas, y no los territorios, los únicos que pagan impuestos, la única "balanza fiscal" con cierto sentido sería aquella destinada a comparar lo que cada ciudadano paga al Estado y lo que recibe de él. Aun así, el cálculo sería complicado habida cuenta de que, si ya es difícil cuantificar, exacta e individualmente, cuanto dinero entrega cada ciudadano a Hacienda, todavía resultaría mucho más difícil cuantificar los beneficios obtenidos por cada ciudadano de todo lo que gasta e invierte el conjunto de las administraciones públicas.

Aun así, de todos es conocido que los nacionalistas catalanes justifican su victimista cantinela del "Espanya ens roba" en el hecho de que los contribuyentes de aquella región aportan al Estado más de lo que este gasta e invierte en la misma. El argumento, no obstante, continúa siendo falaz, pues, por la misma regla de tres, los nacionalistas deberían admitir que el mayor "expolio fiscal" por parte de España lo sufre la Comunidad de Madrid, que aporta al conjunto casi el doble que Cataluña, por no hablar del "expolio fiscal" que perpetra Cataluña en la provincia de Barcelona.

Efectivamente, según el último estudio de Convivencia Cívica Catalana, dedicado a analizar los saldos fiscales de las cuatro provincias catalanas, Barcelona sufre un notable déficit fiscal en Cataluña, mientras las restantes, Gerona, Lérida y Tarragona, registran superávit fiscal. Concretamente, la administración catalana obtiene de Barcelona el 82,5% de sus ingresos pero destina a esta demarcación sólo el 65,7% de sus gastos e inversiones. Vamos que el cacareado déficit fiscal de Cataluña respecto de España es bastante menor que el que sufre la provincia de Barcelona respecto de Cataluña

A estos pseudo indicadores económicos le ocurre lo mismo que al pseudo derecho de la autodeterminación: Que por ser falaces se contradicen a sí mismos. Así, por las mismas razones que los nacionalistas dicen que "España roba a Cataluña", tendrían que admitir que "Cataluña roba a Barcelona"; y por la misma razón que dicen que debe respetarse que Cataluña pueda separarse de España, tendrían que admitir que Barcelona pudiera separarse de Cataluña. Es más: puestos a que el objeto de estudio de las balanzas fiscales, o que el titular del derecho a decidir, sea el territorio, y no el individuo, también cabría hablar, no menos falazmente, de las balanzas fiscales y del derecho a decidir de los distintos términos municipales que componen cada provincia. Como falso sujeto fiscal y como falso titular de derecho, todo colectivo es siempre reductible y contradictorio entre sí.

Comparar, en definitiva, lo que los ciudadanos entregan al Estado y lo que reciben de él, siempre es un saludable ejercicio democrático, incluso el primer imperativo del que cabe hablar en una democracia. Pero utilizar esa comparación para fortalecer el colectivismo nacionalista y alimentar los delirios identitarios, resulta un completo e injustificable dislate.

Mezquindad nacionalista
TEODORO LEÓN GROSS El Mundo 12 Abril 2017

Tiempo atrás se convocó un certamen para determinar la palabra más triste del idioma. Por más que los idiomas tiendan a ser positivos, según el Principio de Pollyana, y que el español haya sido identificado como la lengua más feliz -aplicando el Big Data a cien mil palabras en una veintena de idiomas, investigadores de Vermont concluyeron que no hay otro tan boyante como el español, por delante del portugués y el inglés, en contraste con la melancolía del ruso o el chino- no faltan palabras tristes donde elegir. En ese mismo campo semántico, vocablos como pena, amargura o desolación, y en la zona de sombra de la realidad otras como avaricia, violencia, metástasis, terrorista o incluso ERE como sugiere Álvaro Pombo. Sin embargo, el concurso se resolvió con la victoria de 'pero'. Nada es tan triste como esa adversativa, la conjunción que sirve para claudicar ("ojalá, pero..."), rebajar los elogios ("es una gran persona pero...") o resistirse a la realidad ("es un atentado salvaje pero..."). Un pero es a menudo la antesala de una mezquindad.

Y ahí está Puigdemont con su pero en las honras fúnebres dedicadas a Carme Chacón: "Obviamente teníamos muchas discrepancias ideológicas pero hizo un trabajo honesto y leal". De repente, en mitad del pésame, la oración principal son las discrepancias ideológicas y se le subordina el elogio. Tampoco cambia nada al voltear la frase, primero el elogio y luego las discrepancias. Parece que Puigdemont sintió la necesidad de hacerse perdonar por los vigilantes de la ortodoxia independentista sus cordiales alabanzas a una catalana no nacionalista; o sencillamente él mismo quiso marcar una línea roja, incluso en el momento de unas condolencias, para establecer que un no nacionalista no puede ser un buen catalán sin más. En ese pero aflora la mezquindad del nacionalismo. Sí, claro que esto de Puigdemont puede parecer algo menor, si se compara con las juventudes de la CUP, que en la cuenta de Manresa escribían de Carme Chacón: "se va otra criminal sin pagar por sus crímenes...". Pero no. Esos chicos del maíz secesionistas, que son los que invadieron una sede del PP días atrás, son una excrecencia de la democracia. En cambio Puigdemont es el presidente de los catalanes, y mostrarse incapaz de elogiar a una buena servidora pública catalana sin mencionar las discrepancias ideológicas, delata la miseria moral del nacionalismo excluyente.

Los misiles de Trump: justos, necesarios, insuficientes
Rafael Bardají y Óscar Elía Libertad Digital 12 Abril 2017

La orden del Presidente Trump de lanzar un ataque de 59 misiles de crucero contra la base área de Shayrat, desde donde se había originado el bombardeo con gas sarín por parte de la aviación de Basher el Assad el pasado jueves, ha sido recibida como una auténtica sorpresa. Por un lado, era conocida la postura de Trump, contraria a una intervención militar en Siria; por otro, sus postulados de "América Primero" y el énfasis en basar sus acciones en la defensa de intereses concretos y no de valores abstractos, mostrarían la idea de una política marcada por el aislacionismo.

Y, sin embargo, aún antes de llegar a los primeros cien días de su mandato, Trump se ha puesto sin titubear el gorro de Comandante en Jefe y no ha vacilado en ordenar su primera acción militar.

Para los pacifistas de toda la vida, su pecado estriba en el carácter unilateral de la acción, adoptada por América sin pasar por ningún organismo multilateral, como la ineficaz ONU, o sin consultar a sus aliados. Para los halcones tradicionales, como el analista del Council of Foreign Relations, Max Boot, la acción no sólo estaría malamente motivada -según él, respondería a la necesidad emocional de hacer algo frente a las imágenes televisivas de la barbarie- sino que también habría resultado ineficaz: la pista de la base aérea ha seguido operativa, y una acción tan limitada no altera el curso del conflicto sirio.

Nosotros estamos firmemente convencidos de que ambas posturas críticas están muy equivocadas. No sólo porque la historia militar nos enseña que en ocasiones acciones limitadas tienen repercusiones de alcance estratégico (como sucedió con el bombardeo sobre Trípoli ordenado por Ronald Reagan el 14 de abril de 1986, que modificó sustancialmente el comportamiento internacional de Gaddafi); sino porque esta acción contra la fuerza aérea del régimen de Damasco cuenta con derivadas que la trascienden y que deberían tener consecuencias muy positivas en Siria, en la región y en todo el mundo. A pesar de haber sido un ataque muy limitado tanto por los medios empleados como por los objetivos políticos declarados, tiene aspectos positivos.
Un ataque justo, necesario y oportuno

Hay varias cosas que nos parecen dignas de destacar y que nos llevan no sólo a apoyar esta acción militar de Trump, sino a ser optimistas sobre sus consecuencias.

En primer lugar, este ataque entierra la doctrina Obama que tantos males ha generado para Oriente Medio. Obama llegó a La Casa Blanca con dos prejuicios profundamente instalados en su cabeza. A saber, que la presencia americana en el Medio Oriente era perniciosa; y que las acciones militares causaban más problemas de los que resolvían. No es este el momento de recordar lo desgraciadamente coherente y fiel a sí mismo que fue el Presidente Obama en sus ocho años de mandato. Nos basta decir ahora que sus ideas acaban de ser enterradas en la práctica: al presidente Trump ni le parece malo que América sea un actor relevante en la zona, ni le parece equivocado el empleo de la fuerza militar para buscar soluciones a determinados problemas. Puede que sea prematuro decir que América ha vuelto, pero todo movimiento exige un primer paso por pequeño que éste sea. Y el ataque del pasado jueves claramente rompe con la política de los ocho años de parálisis de Obama. Es una buena noticia.

En segundo lugar, aunque un ataque como éste no puede alterar sustancialmente el curso de la guerra en Siria, sí puede frenar y prevenir un nuevo uso de armas químicas en Siria: no sólo en Siria, sino en cualquier otra parte. El uso de armas químicas es un crimen espantoso, y ningún Presidente debe quedarse de brazos cruzados ante su uso. Obama trazó una raya roja sobre el empleo de las mismas que nunca se atrevió a sostener, prefiriendo engañarse con un proceso de desarme que, como hemos sabido poco a poco, nunca se cumplió: a pesar de lo acordado en la resolución 2118 de las Naciones Unidas, Basher el Assad no entregó para su destrucción la totalidad de su arsenal de agentes químicos y, sin embargo no sufrió castigo alguno por su incumplimiento. Pues bien, con el ataque del pasado jueves ha perdido en menos de una hora el 20% de sus aviones en estado operativo. Y no sólo eso: sabe que poco podría hacer frente a otro ataque de este tipo. Dicho de otra manera, la acción de Trump hará que se piense muy mucho volver a recurrir a armas químicas. Es más, cualquier otro que pudiera sentirse tentado por emplearlas en cualquier otra parte del mundo sabe que los Estados Unidos seguramente actuarían con igual contundencia contra ellos. Trump no sólo logra salvar muchas vidas de inocentes que sin su acción hubieran sido con toda seguridad gaseados por el Assad, sino que refuerza globalmente la prohibición internacional de utilizar armamento químico.

En tercer lugar, con su orden el Presidente Trump refuerza la imprevisibilidad estratégica americana. Como ha escrito el editor de The Atlantic, Jeffrey Goldberg, con este ataque Trump se convierte en un "aislacionista intervencionista". En un mundo bipolar, rígido, la previsibilidad es un valor indiscutible, pero en un mundo "apolar", donde cada uno de los principales actores se mueve según sus propias reglas, la capacidad de sorpresa estratégica se convierte en una ventaja neta: cuando se duda de la reacción de un posible adversario capaz de actuar, se tiende a ser más moderado, porque incluso una minucia puede conllevar una reacción devastadora. Desde el final de la Guerra Fría, grupos terroristas y "estados gamberros" han usado la previsibilidad occidental contra Occidente. Ahora sabemos que esto no tiene por qué ser así.

En este caso concreto, la cuestión es bien sencilla: ¿cómo podría ahora estar seguro el dictador norcoreano Kim Jong-Un de que América va a quedarse impasible frente a alguna de sus provocaciones? ¿O qué pensaran los ayatollas iraníes sobre cómo va a reaccionar Donald Trump cuando los botes de su Guardia revolucionaria molesten otra vez a los barcos de la US Navy en aguas del Golfo? Cuando estos países no cumplen las reglas del juego, la incertidumbre ante la reacción se convierte es un as estratégico en manos del nuevo presidente americano: una nueva forma de disuasión.

En cuarto lugar, la acción militar de Trump deja claro que América puede actuar allí donde lo crea necesario a pesar de la presencia rusa en el teatro de operaciones. Moscú no es ya un elemento paralizador para las Fuerzas Armadas norteamericanas como lo era para Obama. Cierto, para evitar una fricción innecesaria, se comunicó a Rusia que se iba a proceder al ataque, ya que en la base de Shayrat se encontraban soldados rusos y nadie en Washington quería provocarles ningún tipo de daño. Ahora bien, hacerles partícipes de la acción con el fin de que evacuaran el aeródromo militar no supuso ninguna negociación ni chalaneo sobre el ataque. Putin poco pudo hacer para paralizarlo, salvo poner a salvo a sus soldados ante la tormenta de fuego que se les venía encima. Y poco ha podido hacer después, más allá de subir el tono de su retórica, para contrarrestar sus implicaciones. El secretario de estado Tillerson visitará Moscú menos de una semana después del bombardeo y lejos de viajar más débil, el uso de la fuerza en Siria le otorga una mayor credibilidad frente a unos líderes en Moscú que entienden bien el lenguaje de la fuerza. Desde septiembre de 2015 la Rusia de Putin había vuelto al Oriente Medio y ya se creía la única superpotencia en la zona. Ha dejado de ser así de la noche a la mañana.

En quinto lugar, Trump acaba con otro de los mitos de Obama y los líderes post-modernos: el de que nada se consigue con el uso de las armas. Los misiles Tomahawks no sólo han resultado exitosos alcanzando sus objetivos (James Mattis, el secretario de defensa, ha dicho que han acabado con la quinta parte de los aviones operativos de Assad, que han destrozado los depósitos y los sistemas de repostaje, y que han pulverizado los sistemas de defensa aérea de la base. Es decir, que aunque la pista no fuese destruida, la base carece ya del valor militar previo). La acción militar ha dejado clara la superioridad tecnológica del arsenal de la democracia americana. Es más, esta acción aparentemente puntual, puede cambiar la situación política tanto en Siria como en la región si consigue introducir una cuña entre el régimen de Damasco y Moscú y entre Moscú y Teherán, el eje más peligroso desde el final de la guerra fría. Que Putin se avenga a ello es hoy más probable gracias al ataque ordenado por Trump. Y es que las armas sí pueden forzar a la diplomacia y transformar la política.
Un ataque insuficiente: lo necesario ahora

Como muchos apuntan, esta acción puntual no sirve para definir todavía una Doctrina Trump con mayúsculas. Es más, si a pesar de sus muchas y buenas implicaciones de las que sólo hemos dado cuenta de una pocas, este ataque pasa a ser un hecho aislado, la ventaja adquirida en estos pocos días acabará por esfumarse. Un ataque cambia las cosas, pero para que el cambio sea permanente, necesita una estrategia. Creemos que vamos en esa dirección. Para sorpresa de muchos, la atención que el presidente americano da a la región es innegable. También tiene clara su visión de quienes son sus verdaderos aliados y los enemigos en la zona. La cuestión ahora es implementar las medidas de manera prudente para mantener lo ganado y obtener más beneficios: saber actuar militarmente de manera mesurada y tener resultados estratégicos decisivos. Ese es el planteamiento sobre el que sabemos se esfuerza su equipo de seguridad nacional, y que puede marcar un antes y un después en la forma de entender la acción exterior de los Estados Unidos.

Pero como suele decirse, ganar la guerra es una cosa, asegurar la paz otra bien distinta. Hasta ahora, el planteamiento de La Casa Blanca era dar con un plan para eliminar de una vez por todas al Estado Islámico. Y es necesario: siempre y cuando se tenga en cuenta que el vacío que deje el EI no lo deberían cubrir los enemigos de América y Occidente, esto es, ni Basher el Assad, ni Irán, ni el criminal de guerra ni el estado patrocinador del terrorismo. Cómo forzar a Moscú para que colabore con este fin exigirá una diplomacia muy fina por parte de Washington: nuevas acciones militares podrían ser de ayuda.

La segunda gran cuestión pendiente es Irán. Porque realmente Irán está embarcada en una operación de largo alcance para establecer un creciente chií que abarque desde el Golfo al Levante y cuyos actores respondan a los intereses y el mandato iraní. De hecho, no hay problema en la región donde no aparezca su mano negra. Impedir que se aproveche del caos y que, bajo el paraguas del acuerdo sobre su programa atómico, avance hacia un arsenal nuclear en pocos años es un asunto que cuanto antes aborde la administración de América, más sencillo le resultará resolverlo. Las pretensiones iraníes deben ser frenadas cuanto antes, y la forma de hacerlo es con una presencia creíble de Estados Unidos en la región.

Por último, Trump tiene que liderar con su visión de que el terrorismo yihadista es un grave problema. Obama creía que la raíz del mismo se encontraba en la pobreza y en nuestra Historia. El resultado está a la vista: avance yihadista, terror en Europa, división y desconcierto en todo Oriente Medio. Trump por el contrario ha sido claro al recordar que el problema es el islamismo. Ahora está en una situación ideal para aglutinar a los líderes pragmáticos del mundo árabe para empezar a cambiar la narrativa imperante del odio, la radicalización y el fundamentalismo.

Nada de esto está directamente relacionado con el ataque de misiles de la semana pasada, pero si lo está indirectamente. Una golondrina no hace primavera, pero anuncia el buen tiempo. Está en manos de Trump dar continuidad al éxito del ataque sobre Shayrat, y usar el poderío demostrado como palanca en la región, con una estrategia amplia y coherente. Estamos convencidos de que es cuestión de tiempo.

Europa en 2030. El problema de la islamización. De nombre, Mohamed
Fernando Paz Gaceta.es 12 Abril 2017

Resulta muy significativo que en Bruselas, la capital de Europa, el nombre más utilizado para los recién nacidos sea Mohamed. Y que de sus 1.2 millones de habitantes, apenas el 25% sea belga de origen. Más del 50% son extracomunitarios, en buena medida, musulmanes.

En el Reino Unido hace ya tiempo que Mohamed encabeza los antropónimos en los paritorios, y que la religión más practicada es el islam. Pero eso es poca cosa para lo que nos aguarda. Si no revertimos la situación, en unos pocos años, Europa se habrá convertido en un continente musulmán.

La cuestión migratoria
Una parte de la población musulmana lleva instalada en Europa desde hace décadas. Está compuesta por aquellos que marcharon a la metrópoli tras la descolonización de los años cincuenta y sesenta del pasado siglo. En general, se integraron sin plantear graves problemas de identidad ni de orden en las sociedades de acogida. La mayoría de ellos provenían del norte de África, Marruecos, Túnez y Argelia; muchos incluso abandonaron su religión y hasta sus costumbres, adoptando los usos secularizadores propios de las sociedades europeas de la época.

Cosa distinta ha sido lo que ha venido más tarde. La afluencia de emigrantes con carácter masivo ha propiciado que quienes alcanzan Europa, reproduzcan en el nuevo territorio - al amparo de los dogmas multiculturales -las sociedades de origen, al margen de las normas que rigen en él.

La última oleada, impuesta sobre una población europea que veía su llegada con no poco recelo, ha sido filtrada como si de refugiados se tratase, cuando en realidad estos constituyen apenas una pequeña parte del total de desplazados, en torno al 10%: procedentes de diversas partes de Oriente Próximo y del norte de África, la mayoría son emigrantes de carácter económico. El relato humanitario ha sido elaborado para que la población occidental acepte su llegada masiva, pero parece estar perdiendo consistencia ante la evidencia de su falsedad.

El problema demográfico europeo
Los musulmanes que llegan a Europa suelen ser jóvenes, en edad de producir y reproducirse; la media de edad en el conjunto de Europa está en torno a los 32 años, frente a los 40 de la Unión Europea.

Italia, Grecia, España y Francia son los países con más de un 5.5% de población mayor de 80 años; en parte debido al aumento de la esperanza de vida -España está en el pelotón de cabeza de los países del mundo, y Madrid es la región europea con mayor esperanza de vida-; y en parte debido a la bajísima natalidad: la consecuencia es que nuestra población resulta ser, junto con Japón y Eslovenia, la más vieja del mundo.

Las tasas de natalidad europeas son completamente insuficientes para asegurar la reposición de la población. La caída en picado de las últimas décadas constituye un problema en sí mismo. En España, la situación es tal, que las pensiones –un tema particularmente sensible por cuanto cada vez afecta a mayor cantidad de habitantes- se están recalculando sobre una base más amplia de la vida laboral a fin de evitar la confesión de que, en realidad, se están reduciendo.

Resulta evidente que dicho problema demográfico es un problema, sencillamente, de supervivencia. Que no tiene relación alguna con la pobreza; al contrario, los países más pobres tiene tasas superiores de crecimiento poblacional. Y tampoco las clases más favorecidas presentan en Europa tasas de crecimiento mayores que las más deprimidas económicamente. La baja natalidad se ha convertido en la costumbre de una sociedad hedonista.

Una población joven y fértil
El estado de la demografía europea no invita precisamente al optimismo, pero la emigración islámica hace el panorama mucho más sombrío.

En Francia, por ejemplo, la tasa de fertilidad es de 1.8 hijos por familia, lejos de los 2.1 necesarios para asegurar la supervivencia, lo que ha dado por resultado que el 30% de la población menor de 20 años sea musulmana. Lo que no parece extraño: en el país vecino, la tasa de las familias musulmanas es de 8.1, multiplicando por cuatro la de la población nativa.

Pero la fertilidad francesa no es, ni mucho menos, la más baja de la UE; el Reino Unido está en 1.6; y Grecia e Italia, en 1.3, la misma de una Alemania en la que, dentro de diez años, la mitad de los nacimientos se producirán en familias musulmanas. Algo que parecía increíble no hace muchos años, pero que ya tiene lugar en algunos países europeos, como en Holanda y Bélgica, donde la mitad de los nacimientos sucede en el seno de la comunidad islámica. En menos de dos décadas su población estará divida al 50% entre los holandeses de origen europeo y los de origen musulmán.

No es extraño si tenemos en cuenta que la media de la UE es de 1.38 (la española es la más baja de todas, con un 1.1). En diez años, incluso en un país fuera de la UE como Rusia, vivirán 23 millones de musulmanes.

Un futuro en nuestra manos
En esa fecha, la religión practicada por una mayoría de europeos será el islam. No es ninguna exageración.

En el año 2030, y de acuerdo al ritmo de crecimiento de la población, en el conjunto de Europa residirán unos 100 millones de musulmanes (los musulmanes representarán en esa fecha el 26,5 por ciento de la población mundial). Para entonces, se prevé que Turquía tenga 90 millones de habitantes; si el país hubiera entrado en la UE en esa fecha, la suma de musulmanes en la Europa comunitaria rondaría los 200 millones (recordemos que el presidente libio Gadafi predijo que sería la entrada de Turquía el momento clave del triunfo islamista en Europa).

No cabe, pues, negar lo complicado de la situación que, en algunos casos, es extrema.

Motivos para la esperanza
Pero existen algunos motivos para la esperanza.

Por un lado, parece que se atisba entre los europeos un despertar de la conciencia de que es necesaria una revitalización con urgencia, y que las fuerzas políticas y sociales que defienden el mantenimiento de la identidad europea se están organizando con eficacia e incluso obligando, en algunos países, a que los gobiernos adopten algunas de las medidas que proponen.

Además, parece haberse detenido la deriva de Ankara hacia la Unión Europea, alejándose la posibilidad de que su gobierno sea aceptado en el seno de la UE. Por otro lado, en el interior de Europa, los musulmanes distan de conformar una frente sólido; y la evolución de Libia pudiera favorecer que se impusiera un hombre fuerte en el país, que bien pudiera ser el general Khalifa Haftar, decidido a guardar la frontera sur.

Esos datos serían más favorables si se vieran complementados por políticas europeas que restringieran la influencia de la ideología de género, del feminismo y del aborto y, en general, de las políticas neomalthusianas; y promovieran políticas natalistas y favorables a la familia y a su solidez y estabilidad.

Así, por ejemplo, en España se está a tiempo de revertir esta situación. Aunque existen problemas gravísimos, como nuestra baja tasa de natalidad, sin embargo la emigración islámica es relativamente escasa: dos millones de personas en todo el país (la mitad se hallan en Cataluña), de las que unas 800.000 tienen pasaporte español.

Si bien no puede negarse que existen algunos condicionantes adversos (los marroquíes que nacen en nuestro suelo poseen nacionalidad española ya que Marruecos no les reconoce la nacionalidad de ese país), la emigración musulmana en España es aún relativamente manejable, mientras en Europa está desbordándose ya hace tiempo.

En España bastaría la voluntad política de recobrar una tasa de natalidad que asegurase el reemplazo, para detener el proceso. El problema más difícil sería, entonces, la situación en los países de nuestro entorno, que podrían servir de puerta de entrada a una emigración musulmana masiva que se dirigiese a nuestro territorio.

Una razón más para recuperar la plena soberanía sobre nuestros destinos.

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Los podemitas son hijos de Zapatero

Liberal Enfurruñada okdiario 12 Abril 2017

La semana pasada Podemos rechazó la declaración sobre Venezuela que el Congreso pretendía aprobar al considerar que era una “irresponsabilidad” que sólo buscaba “utilizar” los asuntos de un país hermano para hacer política en España. Pablo Iglesias aseguró que ellos hicieron “una propuesta mucho más sensata” y defendió que su postura se alinea con la posición manifestada por el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Y es que los podemitas son hijos de Zapatero. Por eso, cuando el jueves 11 de marzo de 2004, entre las 07.36 y las 07.40 de la mañana, los españoles sufrimos el mayor atentado terrorista de nuestra historia en varios trenes de cercanías en Madrid, con casi 200 víctimas mortales y miles de heridos, desde su guarida en la Facultad de Políticas de la Complutense, los compinches de Pablo Iglesias redactaron un SMS para convocar una concentración de protesta frente a la sede del PP en plena jornada de reflexión, que decía: “¿Aznar de rositas? ¿Lo llaman jornada de reflexión y Urdaci trabajando? Hoy 13M, a las 18h. Sede PP, Génova 13. Sin partidos. Silencio por la verdad. ¡Pásalo!” Y allí se presentaron Iglesias, Monedero y los suyos, para hacer creer a los españoles que la culpa de los atentados terroristas era del PP y así dar la vuelta a las encuestas y hacer presidente a Zapatero, con los votos a favor del PSOE, IU, ERC, Coalición Canaria, BNG y Chunta Aragonesista; y las abstenciones de CiU, PNV, Eusko Alkartasuna y Nafarroa Bai.

Ya en el poder, Zapatero aprobó en diciembre de 2006 una reforma educativa que incluía la Educación para la Ciudadanía a niños de entre 10 y 17 años, que hoy son los votantes menores de 27 años de edad. Los manuales de dicha asignatura, obligatoria y evaluable, incluyeron conceptos como estos: “El socialismo es la única esperanza que le queda a la humanidad para pararle los pies al capitalismo.” (Akal, p. 116). “El neoliberalismo económico, en principio, perjudica a todos los trabajadores, pero sobre todo a las mujeres trabajadoras.” (McGraw-Hill, p. 209). “Los países desarrollados, en buena medida, lo son porque históricamente colocaron a los países pobres a su servicio y los han mantenido así.” (El Serbal, p. 72).

Ese mismo año 2006, Zapatero inició el proyecto de ley que desembocaría al año siguiente en la conocida como Ley de Memoria Histórica. Se instauró como doctrina oficial del Estado que en la Guerra Civil española hubo un bando de héroes y mártires, el del Frente Popular, y otro de malvados asesinos; que la reconciliación de la Transición había sido una farsa propiciada por el fascismo; y que las izquierdas debían vengarse y ganar aquella guerra acabada hacía ya casi 70 años. Se dotaron millones de euros para instaurar esta “verdad oficial” basada en el revanchismo y el odio entre españoles. Desde el Pacto del Tinell de unos meses antes, el frentismo había quedado aclarado, todos contra el PP equivalía a Frente Popular frente al fascismo.

Hace unos meses, Pablo Iglesias declaraba: “Tengo mucha admiración por Zapatero, creo que es el mejor presidente de la democracia”. Y aseguró que consultaba con él sus dudas. Los podemitas son hijos de Zapatero y continúan con su idea de que todos los que no sean de izquierdas son herederos de los fascistas asesinos del 36 y por eso hay que rechazar cualquier pacto con ellos. La nefasta gestión de la crisis económica se llevó por delante al zapaterismo, pero sus hijos siguen aquí pretendiendo ganar la Guerra Civil.

¿Quo vadis Cataluña?
Xavier Salvador Cronica Global 12 Abril 2017

Una de las grandes mentiras del independentismo que auspicia el Govern de la Generalitat y los partidos que lo apoyan radica en el relato idílico que se ha construido alrededor de las ventajas de la secesión. En una parte, por la inconsistencia y absoluto alejamiento de la realidad que contiene. Cuando se habla de mejorar el territorio en términos de mejor administración de los recursos, de mayor libertad o transparencia se obvia que esas cuestiones son nominales, que afectan y cuelgan de quienes las desempeñan, y que ninguno de quienes las proponen han sido capaces de hacer lo que prometen para el futuro en los momentos en los que han ejercido cualquier responsabilidad pública.

La falsedad del relato coincide con la inexistencia de una visión --de unas ideas propias, en definitiva-- sobre cómo mejorar el estado de cosas. Me explican que algunos de los ejemplos con los que se quiere aleccionar a los partidarios del soberanismo son ya un mero corta-pega de blogs de todo tipo desperdigados por el mundo, algunos de ellos de corte radical, sin más sustancia y fundamento que la conveniencia ecléctica de sumar argumentos con los que disputar un partido que saben perdido antes de iniciarse.

Los historiadores, los economistas, los ingenieros, el periodismo y, en general, la producción intelectual del procés siguen sin saber pronunciarse más que por oposición al actual statu quo. Jamás son capaces de dar un paso al frente y realizar una propuesta en el terreno de las ideas que no sea una mera respuesta a la España postcrisis en la que nos ha caído en suerte (o desgracia) habitar.

Cierto es que definirse por composición resulta mucho más laborioso e impide, en el terreno conceptual, determinados fuegos fatuos utilizados hasta la saciedad en los últimos años. Explicar un sistema fiscal de nueva planta, poner sobre la mesa ideas de cambio y evolución social para una hipotética Cataluña independiente o dibujar un mapa económico diferente es mucho más difícil que limitarse a sostener que el existente en España es una mierda. Entre otras razones, porque en algunas referencias la situación española no es para tirar cohetes y es merecedora de bastantes reconsideraciones. No es la única, no obstante; hacerlo bien e ilusionar a los ciudadanos de un territorio requiere de un discurso y de unas ideas que obligarían a pensar en exceso a quienes están más ocupados de auscultarse los sentimientos que de permitir el tránsito de la razón.

No sé hacia dónde camina España. Tampoco tengo una idea clara de qué será de nadie más allá de hoy. Pero que el independentismo se arrogue la capacidad de construir un relato de país sin explicar que está hueco, que es un auténtico buñuelo de viento político, resulta lamentable. Claro, a la vista de todo el inconsistente imaginario que planea sobre el horizonte político catalán es mucho más fácil hacerse la pregunta: ¿Quo vadis Cataluña? A día de hoy a un referéndum de independencia que no se celebrará y a unas elecciones autonómicas que no tardarán y que constituyen la única salida posible que se vislumbra. Todo en muy poco tiempo por más que unos y otros hablen del sexo de los ángeles. Lo veremos.

Después del carnaval de Bayona… la lucha continúa
Sila Félix www.navarraresiste.com 12 Abril 2017

Los actos conmemorativos celebrados en Bayona el pasado 8 de abril, con motivo del desarme (¿?) de la banda terrorista ETA, evidenciaron varias cuestiones.

1. ETA no ha desaparecido. No se trata únicamente de que, acaso, conserve una parte de su arsenal, por ejemplo cierto número de las pistolas robadas en su día en Francia, sino que ETA, como organización “desarmada”, seguirá jugando un papel en permanente ajuste con el resto del autodenominado MLNV; incluso más allá de su absoluta disolución. De ser “impulsor” y “vanguardia” iniciales, pasó décadas después a “garante”. Ahora se reducirá progresivamente a “guardián de las esencias” y “mito movilizador”, lo que no implica que su liderazgo desaparezca, pues persistirá al menos en la continuidad personales de líderes muy concretos de Sortu. Además, ¿dónde termina ETA y empieza Sortu?

2. El proceso anterior está siendo muy controlado por sus protagonistas. Ha sido largo, tampoco ha resultado sencillo, ni han podido evitar algunas disidencias (Ibil, ATA) debidamente aisladas y contenidas de manera oportunista. Pero, con todo, el control de ETA del conjunto de sus arsenales indica que el retorno al terrorismo –por parte de algún grupo disidente al modo del IRA Auténtico o IRA Continuidad- encontraría dificultades de todo tipo; especialmente el rechazo de la masa social “abertzale” que ha demostrado gran cohesión interna y una incuestionable fidelidad a su liderazgo.

3. Aunque la banda se encuentra “licuada”, el terror de ETA continuará desplegando sus perversos efectos: cientos de crímenes sin esclarecer ni castigar (de lo que casi 400 de ellos, asesinatos), persistencia del miedo y prácticas mafiosas unilaterales, perversión del lenguaje, intento de apropiación del denominado “relato” del terrorismo, imposición de escenarios ficticios de convivencia presuntamente plural, etc.

4. El teatro desplegado en Bayona fue, ante todo, un acto propagandístico dirigido a la masa social explícita y fielmente “abertzale” -además de escaparate para los medios de comunicación internacionales-, que deberá emprender un nuevo proyecto sin el aval del terror de las armas y con la persistencia de un duro enjuiciamiento ético desde amplios, aunque escasamente dinámicos, sectores sociales.

5. La presencia coreográfica de los autodenominados “artesanos de la paz” –a quiénes nunca se vio con las víctimas de ETA y que, por el contrario, alguno de ellos fue tristemente conocido por verdugo (el “carnicero de Mondragón”)- no ha logrado engañar a la mayoría de analistas españoles, salvo que ya estuvieran predispuestos al adormecimiento autocomplaciente de un giro dialéctico más.

6. Pese al radical anticristianismo de las masas “abertzales”, han figurado entre los “artesanos” dos clérigos. La del obispo metodista irlandés es anecdótica, pues apenas hay vascos o navarros adeptos a esta confesión en vías de desaparición. La presencia de uno de los dirigentes de la católica Comunidad de San Egidio (sin arraigo significativo en estas tierras; entidad en ocasiones agente vaticano para situaciones delicadas y de emergencia), indica que los obispos católicos de ambos lados de la muga se encuentran más que “quemados” tras décadas de servilismo acrítico y de prácticas equidistantes de buena parte de sus antecesores frente al terrorismo. En este difícil contexto, para sus fines pastorales, persiguen el reagrupamiento de la base residual de creyentes vascos y navarros todavía practicantes, en general muy alejados del totalitarismo separatista, quienes conviven en unos territorios que se sitúan entre los que cuentan con mayor porcentaje de anticatólicos militantes de todo el mundo.

7. Los “agentes sociales” implicados al servicio de ETA, así como su característica dinámica interior y exterior -antes y durante el teatro de Bayona- confirman que la concepción ideológica de la autodenominada “izquierda abertzale” sigue siendo la de siempre: nacionalista panvasquista, marxista-leninista y gramsciana. Su “sociedad civil” es la de los “agentes populares” al servicio de los mismos fines que el de sus correlativos “agentes políticos” y hasta ayer mismo, “armados”, es decir, terroristas. La admisión y práctica, aunque fuere parcial y mínima, de su lenguaje y tácticas, implica un plus de aparente legitimidad y una ventaja de juego para los amigos de los terroristas.

8. Las declaraciones allí pronunciadas, y el editorial de Gara del día siguiente (http://www.naiz.eus/eu/iritzia/editorial/un-acto-potente-para-cambiar-los-esquemas-del-conflicto), marcan las líneas de trabajo del trabajo emprendido por ETA/Sortu y demás “brazos”: acumulación de fuerzas rupturistas; relanzamiento del proceso “soberanista”; cohesión de la masa social afín; acercamiento oportunista a Podemos al objeto de cercenarle progresivamente su base electoral; disputa del liderazgo del bloque burgués del PNV; apoyo a las “salidas individuales” de los 300 terroristas encarcelados (entre España y Francia) y exigencia simultánea del “acercamiento” de los “enfermos”, primero, y de los demás después; control y deslegitimación de los radicales de ATA; presión creciente a sus socios de gobierno navarros.

9. Por lo que respecta a Navarra, ETA/Sortu, una vez superado el “periodo de debate interno” con el que se ha desactivado ETA en su modalidad histórica y se viene redefiniendo Sortu por enésima vez, tendrá más espacio y capacidad de maniobra en su política de presión sobre el resto de socios de gobierno. Todo ello se orienta hacia una radicalización en sus línea políticas y propagandísticas: petición de acercamiento de los “presos navarros” a Pamplona-1, profundización de la “agenda” de la construcción nacional vasca en Navarra, mantenimiento de la presión callejera, nuevos “avances” en la educación, marginación y ostracismo de las voces navarristas disidentes, control formal e informal del espacio público, imposición del imaginario panvasquista en todos los órdenes de la vida pública, impulso de toda medida que quiebre las figuras de autoridad ajenas a su cosmovisión totalitaria, etc.

10. En este “nuevo” escenario”, en el que se seguirán sucediendo nuevas iniciativas cuyo objetivo es anular la voluntad de resistencia del españolismo navarrista, social y político, la sociedad civil navarra deberá transitar un camino jalonado de trampas, chantajes, manipulaciones y presiones en el que no habrá atajos ni para el que existen soluciones mágicas. La renuncia de cualquiera de sus signos de identidad implica el fortalecimiento del separatismo panvasquista -en esta fase que concibe como decisiva- así como la pérdida de espacios físicos o morales devenidos en irrecuperables; dinámicas a la que únicamente podrá responderse desde la diversificación, la especialización y la incorporación de nuevos agentes sociales con voluntad de lucha en el ámbito público y metapolítico.

La última multa es de 90.000 euros
La ANC y Òmnium Cultural, embargadas con 330.000 euros
Rosalina Moreno Gaceta.es 12 Abril 2017

La Asamblea Nacional Catalana propone la proclamación unilateral de la ruptura si el Estado impide la celebración del referéndum. VOX quiere a los de la ANC y Òmnium "encerrados por golpistas".

La Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, organizadoras del aquelarre separatista del 11-S y de la protesta por el juicio a Mas por el 9N, denuncian haber recibido la notificación de otra sanción económica, en este caso de 90.000 euros de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), por tener una base de datos "inoperativa" en Estados Unidos.

Este martes, han lanzado un comunicado conjunto en el que han atribuido las sanciones a "una estrategia del Estado de intentar ahogar económicamente a las entidades para frenar el referéndum" separatista, y han advertido de que "se trata nuevamente de una multa política aplicada con criterios ideológicos", y que, por tanto, recurrirán la nueva sanción.

Se suman a las que ya les fueron impuestas por la Agencia de Protección de Datos por abuso de datos ideológicos, que comportaron un embargo por valor de 246.500 a cada una euros, y que hace que vivan sus peores días. Con este jaque mate de VOX quedaron tocadas.

Estos hechos se remontan a la víspera de la consulta ilegal separatista del 9N de 2014, cuando estas plataformas separatistas impulsaron una macroencuesta en la que voluntarios de estas entidades visitaron domicilios particulares en Cataluña para recabar datos sobre el apoyo ciudadano a la secesión de Cataluña.

La ANC proclamó entonces que “la mejor manera de ayudar para minimizar el embargo y reforzar la ANC" es darse de alta como socio o hacer una aportación a su cuenta bancaria, con el compromiso de que "todos los recursos recaudados irán directamente a hacer más grande la campaña para ganar el 'sí'" a la secesión.

Desde Òmnium dijeron que no pensaban pagar la sanción. La consideran "un ataque político desproporcionado" a las organizaciones que "están al frente del procés” separatista "con el único objetivo de frenarlo".

Por su parte, VOX saborea "haber hundido" a Òmnium y a la ANC con estas sanciones. Manifiesta que el hecho de que una formación, con tan pocos medios, haya logrado “dinamitarlas” "demuestra lo que lograría el Estado si de verdad empleara todos sus medios legítimos". VOX los quiere a los de la ANC y Òmnium "encerrados por golpistas".

El líder de VOX junto al líder del partido en Barcelona, Carlos Garcés, que advierte de que "Rajoy tiene la culpa de lo que pasa en Cataluña, por no aplicar el 155".

Santiago Abascal, presidente de esta formación, critica que "el separatismo sería una broma en un santiamén, si se detuviese, procesase e inhabilitase a todos los sediciosos", como lleva tiempo reclamando al Gobierno, que "sólo sabe ampararse tras el Tribunal Constitucional y tender la mano al separatismo". Y la reacción del secesionismo ante esto viene siendo desafiar aún más. Por eso, exige la inmediata intervención y el 155.

Así ha pasado, una vez más, con el quinto aviso del Constitucional a Puigdemont para que frene el referéndum. El Govern ha replicado que tal decisión “no altera en nada la voluntad inequívoca del Govern de convocarlo”. "No dejaremos de ir hacia adelante", ha escrito Puigdemont en Twitter, en un mensaje que ha acompañado de una fotografía de él con las cinco notificaciones y un cuadro con el lema Catalunya endavant (Cataluña adelante).

La Asamblea Nacional Catalana propone la proclamación unilateral de la ruptura de Cataluña si el Estado impide la celebración de esta consulta ilegal. Esta posibilidad figura en la ponencia para adaptar la hoja de ruta secesionista, que será votada por la ANC en su asamblea general del próximo 29 de abril que se celebrará en Sabadell (Barcelona).

En la ponencia también se contempla como primera opción que el referéndum se pueda celebrar después de haberse aprobado por parte del Parlamento catalán la ley de transitoriedad jurídica, la única de las tres leyes de desconexión que les queda por aprobar.

En la reunión de este martes del Ejecutivo catalán, la Mesa del Parlament ha fijado para el próximo pleno el debate sobre la tramitación de la reforma del reglamento de la Cámara que proponen JxSí y la CUP para agilizar la aprobación de esa ley de transitoriedad jurídica. Se celebrará el miércoles 26 y el jueves 27 de abril.

"En menos de un mes cada entidad ha sido sancionada por un importe total de 330.000 euros", han lamentado estas plataformas separatistas, antes de precisar que la última de 90.000 "se trata de un claro ejemplo de la persecución que ya hace meses que el Estado practica hacia las entidades soberanistas aplicando medidas sancionadoras de excepción".
El 27 de abril, 'Cañas por España' en Barcelona

Para el próximo 27 de abril, VOX ha convocado su primer encuentro de jóvenes en Barcelona. En el acto, el presidente de la formación desmontará una vez más al separatismo. La cita tendrá lugar en Barcelona Tapería Dune, a las siete y media de la tarde.

Vox también ha emprendido una campaña en defensa de la bandera de España. En Cataluña hay una guerra de banderas entre separatistas y catalanes leales a España. Para conocer todos los detalles de esta iniciativa pinche aquí.


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