AGLI Recortes de Prensa   Jueves 27 Abril 2017

La imperdonable voracidad política provoca la pobreza que padecemos
Antonio García Fuentes Periodista Digital 27 Abril 2017

Es para mí la principal causa del empobrecimiento ade territorios y sus habitantes, puesto que al ser insaciables los que dicen administrar, devastan cada vez más las riquezas que mangonean y le pobreza creciente se encarga de lo demás; que es lo que ocurre en España hace ya demasiadas décadas y que la han llevado a la situación de quiebra en que la tienen los inútiles políticos que no han sabido gobernarla y se han limitado a crear unos ya imposibles impuestos que siguen arruinándola. Detallar todo ello, no es posible detallarlo en artículos periodísticos; que cada cual “mire los impuestos que lo arruinan o empobrecen y que enumere por sí mismo”; hay muchos y muy expoliadores, ya incluso confiscatorios.

Se ha dicho hasta la saciedad, que el dinero en manos privadas, se invierte mucho mejor y por tanto crea una riqueza acumulativa, que el político no sabe hacer y se limita a gastar y malgastar, cada vez más; y si no tiene lo que pretende, simplemente se limita a crear nuevos impuestos o aumentar los ya establecidos, sin pararse a considerar que ese no es el camino a seguir.

Observen igualmente que “en los gallineros políticos” que no parlamentos, donde se debiera de deliberar un principio simple y válido por demás; y que yo simplifico así… “con el mínimo obtener el máximo” o sea y más claro aún, con la mínima inversión obtener el máximo rendimiento”; en “esos gallineros”, se discuto de todo y sin resultados prácticos, pero cuando se proponen subida de sueldos y anexos, nadie dice nada y todos aprueban lo que sea, puesto que ello representa más ingresos para los mangoneadores, que les importan dos cojones, los perjuicios que ello cree en la sociedad verdaderamente productora y que es quién los mantiene y además nos tienen totalmente indefensos.

Si bien es en todo occidente donde el empobrecimiento de las masas ha sido notable durante las últimas décadas, en lo relativo a España, ya hasta en “los mangoneadores de Bruselas (U.E.)”, ha surgido el reconocimiento sobre España y sus ingresos, ha sido tan brutal “en la masa”, que consideran que ya es imposible salir de la pobreza si ello se sigue manteniendo tal y como se lleva; que curiosamente ocurre igual en el resto o parecido, ya que “los pobres aumentan cada vez más y los ricos también”, o sea que hay unas legislaciones depredadoras y que pasan recursos excesivos hacia muchos menos bolsillos, lo que de seguir así, terminarán surgiendo los chispazos o enfrentamientos violentos de épocas pasadas y que la historia cuenta sobradamente.

Por todo ello es deleznable lo que una vez más se produce en España, esta vez en Andalucía, que es una de las regiones más empobrecidas de toda Europa, (ABC 10-04-2017) y los hechos publicados y muy resumidos, son estos: “Es llamativo que grupos políticos que son incapaces de ponerse de acuerdo en cualquier asunto alcancen el consenso cuando se trata de subirse las asignaciones. – Sus señorías quieren más. La Autonomía nos sale por una fortuna. El Parlamento nos cuesta un riñón. Pero sus Señorías quieren más. Nunca hay la menor discrepancia a la hora de aumentar la soldada, se aumentan medio millón de euros, sobre los nueve y medio, ya establecidos (más de un cinco por ciento, cuando a los pensionistas por ejemplo les han aumentado la limosna de un 0,25). Recordemos que estos aprovechados cobran aparte: dietas de alojamiento y manutención incluso en los meses inhábiles”, amén de otras sinecuras o prebendas que en realidad son más dinero a embolsarse. Mientras la Junta castiga a las clases medias con los nuevos repartos de ayudas” (Igual periódico)

No olvidemos el clamor ya existente en la región, por el expolio que representan los draconianos impuestos sobre herencias, donaciones, que ya son veladas incautaciones de bienes, que en vez de heredarlos los deudos de los muertos, de una u otra forma pasan a la caja de la Autonomía Andaluza, que como gran parte del presupuesto, lo invierte en auto propaganda y la compra velada de votos y voluntades, con lo que ha logrado, mantenerse en el poder, ya más tiempo que Franco se mantuvo gobernando dictatorialmente a toda España; pero aquel (al menos) en impuestos fue muy modesto y aparte dejaba fuera de la política, numerosos caminos para que el “no adepto al régimen”, prosperara y se enriqueciera y formara, según su inteligencia y ganas de trabajar; hoy ello es imposible, puesto que la masa de dinero la controlan los políticos y estos, hacen con ella todo aquello que les interesa a ellos y nada más; y además como tienen una impunidad inexplicable, el resultado es el que padecemos.

Y terminando con el negro presente y porvenir de los andaluces y resto de españoles; todos estos sistemas de ruina, se han “congelado” y ese “es el progreso que nos espera en los próximos cincuenta o más años, que como mínimo y según afirma el prestigioso economista D. Roberto Centeno, son lo que espera a los que sobrevivan todos estos desastres. Yo espero estar muerto muchísimo antes; afortunadamente, para mí.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y
http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes

¡Sería cojonudo!
Vicente A. C. M. Periodista Digital 27 Abril 2017

No se puede ser más explícito ni resumir mejor la vergonzosa situación de politización de la Justicia en todas las Instituciones del Estado. Un cáncer extendido cuyo foco ha sido la malignidad de una casta política que ha querido blindarse y protegerse de dar cuenta de sus responsabilidades a la hora de ser juzgados por comportamientos no ejemplares. Una situación que todos los partidos, casi sin excepción, dicen que hay que solucionar pero que ninguno toma la iniciativa de forma decidida. Lo cierto es que España es el país de Europa con más aforados y con una Justicia con grave injerencia política sobre todo en los Tribunales Superiores de Justicia, Tribunal Supremo y Tribunal Constitucional y de las más lentas e ineficientes. Desde luego que no llega a la injerencia y desvergüenza de los regímenes totalitarios como el de Maduro en Venezuela.

Lo primero que rechina es la jerarquización de una Institución como la Fiscalía, cuyo máximo responsable es directamente designado por el Gobierno de turno. Se actúa “manu militari” tanto en la designación de subalternos como en su destitución, sin dar explicaciones de las actuaciones. El último caso ha sido la separación de los dos fiscales en Cataluña que estaban investigando los entresijos del llamado impuesto nacionalista del 3% en las adjudicaciones de toda obra pública, al que en su día aludió Pascual Maragall a los de CiU en el Parlamento autonómico. Otro caso muy mediático y a menor escala ha sido el del público enfrentamiento entre el juez instructor del llamado caso Noós, donde estaban implicados Iñaki Urdangarin y su esposa la Infanta Dª Cristina de Borbón, con el fiscal Horrach por su diferencia de criterios a la hora de imputar. O la última relativa al Fiscal anti corrupción Moix, del que uno de los investigados en el caso Lezo, el ex presidente de la Comunidad de Madrid,Ignacio González, dijo lo de “sería cojonudo” refiriéndose a su posible nombramiento y su futura implicación en su caso judicial.

Sería bueno recordar las actuaciones de algunos célebres, por su exposición mediática, fiscales generales que ha llenado páginas de portadas por sus más que discutibles decisiones. Habría que destacar entre ellas las de Conde - Pumpido y su famosa frase de “mancharse la toga con el polvo del camino” en aquél mal llamado “proceso de paz” con la ETA impulsado por Zapatero y Rubalcaba. O Torres - Dulce con sus enfrentamientos con el Gobierno del PP y querer evidenciar su independencia de actuación sin acatar las directrices según su personal criterio. Una Institución, la Fiscalía, que está siendo desprestigiada y minusvalorada por su nula influencia en las instrucciones en las que siempre prevalece la decisión del juez instructor. Y eso sin mencionar el no menos vergonzoso asunto de las acusaciones “populares” o particulares que son aprovechadas por diferentes actores para personarse en las causas abiertas sin razones objetivas para ello.

Una figura que debería ser revisada en profundidad para no caer en el circo actual.
El caso es que entre unos y otros, la Justicia en España está pasando por sus momentos más bajos de popularidad y de confianza de la ciudadanía. Nadie cree en ella como poder independiente y eficaz a la hora de impartirla. Y no solo por la evidente falta de agilidad y de eficacia por la carencia de medios físicos, policiales y humanos en las fases de instrucción y procesal, sino por la descarada politización a todos los niveles en las que se puede augurar el tipo de sentencia en función de quien o quienes formen parte del tribunal o Sala encargado de realizarla. Una Justicia que ni es ecuánime, ni imparcial , ni ciega a la hora de no discriminar por razones de ideología, procedencia (política o social), ni sexo (hacerse “la rubia”).Así que no es de extrañar que algunos al enterarse de quien les toca en suerte en su caso particular no puedan reprimir lo de “es cojonudo”.

Es por ello que existe una urgencia real en acabar con este estado de cosas si no se quiere que la Justicia quede definitivamente desprestigiada en el sentir popular. Y la verdad es que lo que queda es el poso de la sospecha de sucios apaños y corruptelas a la hora de impartir justicia, en la que se evidencian diferentes varas de medir y fustas de castigo en función de determinados intereses políticos. Un caso escandaloso como pocos es el trato exquisito que vulnera toda lógica dado por el juez de la Mata al clan de los Pujol, habiendo retrasado la medida de verdaderas medidas cautelares más de cinco años desde el inicio de la eterna instrucción del caso de corrupción, blanqueo y evasión de capitales, delitos contra la Hacienda pública, organización criminal etc., que llevaba la Fiscalía reclamando insistentemente. Al igual que aceptar sin inmutarse la amenaza del jefe del clan en sede parlamentaria de que si se mueven las ramas caerían todos los nidos.

Creo que lo que sería cojonudo es que de una vez los hipócritas partidos políticos quitaran sus sucias manos de la Justicia y se cumpliera lo de la independencia de los poderes del Estado. Sería bueno empezar por la despolitización de las Instituciones judiciales y acabar con todos los aforamientos. Hay que llegar al extremo de que al igual que pasa en los USA, sea de lo más normal ver a un Presidente de la Nación sentado en el banquillo para responder por casos de corrupción como el del Watergate, o aplicar el famoso “impeachement” por actuaciones contrarias a los principios democráticos de la Constitución. Y no como aquí, que se sigue permitiendo el desafío secesionista de todo un Gobierno y Parlamento autonómicos dominados por fuerzas políticas secesionistas en clara desobediencia y rebeldía.

Para que la Justicia sea creíble y confiable se necesitan jueces y fiscales creíbles y confiables y no individuos con ambiciones y aspiraciones de ascenso y reconocimiento dispuestos a contentar a quienes tienen el poder de facilitarlo y no precisamente por la vía de méritos y capacidad.

¡Que pasen un buen día!

Nacionalismo y moral
Aleix Vidal-Quadras gaceta.es 27 Abril 2017

Todo proyecto político, en la medida que propugna formas de organización de la vida colectiva apoyándose en un determinado sistema de valores, es también un proyecto moral. Es precisamente esta dimensión ética, tenazmente ignorada por los populistas, la que presta su mayor atractivo a la empresa de integración europea. La Unión de Estados y de ciudadanos nacida al calor de los desastres humanitarios provocados por la Segunda Guerra Mundial quiso ser desde su mismo inicio una referencia en el plano moral. Al poner la libertad, la paz, la igualdad, el respeto a los derechos humanos, la solidaridad, el imperio de la ley y la dignidad intrínseca de cualquier persona por encima de la identidad étnica, religiosa o cultural, la Unión define un espacio axiológico civilizatorio con una clara jerarquía de los elementos que han de guiar la actuación de los Gobiernos en el plano profundo de la evaluación de lo que está bien y lo que está mal, lo que es correcto o incorrecto, lo que es aceptable o inaceptable a la hora de orientar conductas individuales y de tomar medidas concretas en el campo de la gestión pública. Desde esta perspectiva, ser francés o español o checo pasa por debajo de la panoplia de valores universales que inspiran la acción de las instituciones comunitarias. Lo mismo hace la Constitución española de 1978, en la que no aparece ninguna apelación a componentes lingüísticos, creencias religiosas, colores de piel o construcciones históricas como sustrato conformador de la Nación, sino un conjunto de derechos y libertades esenciales válido con independencia de lugar y tiempo.

Cuando se escucha el discurso habitual de los nacionalistas y su invocación obsesiva a la historia, frecuentemente deformada para ajustarse a sus objetivos ideológicos, o a la lengua, utilizada despiadadamente como horma uniformizadora con desprecio a contextos plurilingües, se percibe claramente un orden de preferencia aberrante en los valores que deben guiar la convivencia, una prelación perversa de lo particular sobre lo universal que conduce sin remedio a la vulneración de derechos básicos y a la opresiva limitación de libertades civiles. Si no bastase este vicio radical de origen, en el terreno de la práctica las trayectorias personales de los grandes líderes separatistas, de los pretendidos conductores de pueblos desde el ahogamiento de su identidad colectiva hasta su plena realización adquiriendo un Estado propio, consisten en la utilización descarada del pretexto patriótico para enriquecerse mediante una amplia variedad de fórmulas delictivas. Mientras escribo estas líneas el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata ha ordenado la prisión sin fianza para el primogénito del clan Pujol, Jordi Pujol Ferrusola, al que acusa con abundancia de indicios de blanqueo de capitales, falsedad documental, organización criminal y defraudación a la Hacienda Pública. También se está produciendo el registro de los dos domicilios del patriarca de la saga, el legendario Molt Honorable, cuyo título protocolario se ha convertido en un sarcasmo porque difícilmente se puede concebir una falta de escrúpulos de nivel superior a la del que fuera galardonado en su día por el ABC verdadero como Español del Año.

En España, los dos grandes partidos se han visto asimismo trufados de casos de corrupción hasta extremos vergonzosos, pero con una diferencia sustancial respecto a la venalidad compulsiva de la banda de los Pujol y su entorno social e institucional. Ni el PP ni el PSOE han pretendido jamás encarnar la voluntad de un hipotético pueblo ni se han envuelto en bandera alguna para ocultar sus fechorías. Han saqueado el erario, han prevaricado, se han entregado al tráfico de influencias y han cobrado mordidas sin cuento simplemente por codicia. En ningún momento se les ha pasado por la cabeza justificar sus latrocinios presentando su persecución por fiscales y magistrados como una conspiración contra España por parte de imaginarios enemigos exteriores ni se han escudado cobardemente tras una opinión pública previamente soliviantada con soflamas patrióticas. Han intentado huir de la justicia con subterfugios y triquiñuelas y cuando al final les han pillado, han bajado la cabeza y se han subido al furgón policial camino de la cárcel. En este aspecto, los numerosos corruptos de las dos principales formaciones políticas han tenido la coherencia de comportarse como lo que son, vulgares mangantes, y han evitado el bochorno de enmascarar sus delitos con la pátina embellecedora de la impostada nación irredenta.

El nacionalismo identitario es, pues, moralmente rechazable a partir de sus supuestos ideológicos básicos, pero lo es doblemente por caer en la desfachatez de recurrir a la defensa de una patria inventada para tapar los atracos de sus insaciables mafias.

Componentes lingüísticos
Nota del Editor 27 Abril 2017

Afirma A. Vidal que en la Constitución española de 1978,  no aparece ninguna apelación a componentes lingüísticos, por lo que parece que el deber de conocer el idioma español que establece en su artículo tercero puede que sea un componente ilusorio.

Después da por supuesto la existencia de contextos plurilingües, como una excepcionalidad, cuando en cualquier parte del mundo, entre ellas España, se utilizan cientos de idiomas, sin problema alguno, salvo en aquellas zonas donde los malvados los utilizan como arma para destrozar el desarrollo personal de los hijos de los demás, así como de cualquier otra persona que tenga la mala suerte de pasar por allí.

La extrema izquierda blanqueadora equipara al PP con ETA
EDITORIAL Libertad Digital 27 Abril 2017

Los abanderados españoles del comunismo, tan corrupto y criminal, no conocen límites a la hora de utilizar los casos de corrupción que están copando las portadas para dar rienda suelta a su demagogia de pésima estofa. Así, si el coordinador federal de IU, Alberto Garzón, presentaba este miércoles una querella contra el PP nada menos que por el "delito de organización criminal", un día antes esa misma formación y sus socios de Podemos incitaban a la comisión de una cacerolada ante la sede del partido en el que han militado tantas víctimas de la también ultraizquierdista organización terrorista ETA con un cartel que literalmente rezaba: "Que se disuelvan y entreguen las armas. El PP no es un partido, es una banda".

Ese cartel repugnante no sólo es verdaderamente infame y una afrenta contra el PP, al que Iglesias, Garzón y el resto de la ultraizquierda alabardera del hipercorrupto y criminal régimen ultraizquierdista que devasta Venezuela trata infinitamente peor que a los asesinos de ETA, sino un execrable insulto a las víctimas de ETA, para las que no tienen las palabras de afecto y solidaridad que les sobran cuando se trata de blanquear al terrorista Arnaldo Otegi, por poner un ominoso ejemplo.

No es la primera vez que esta basurienta izquierda blanqueadora de la izquierda terrorista y ladrona (¡nadie olvide la abominable extorsión orwellianamente denominada "impuesto revolucionario"!)humilla a las víctimas del terrorismo: recuérdese al impresentable concejal madrileño Guillermo Zapata diciendo que Irene Villa, mutilada por la banda de Otegi, podría ir a por repuestos al cementerio de las niñas de Alcácer; o al propio Pablo Iglesias elogiando a ETA por condenar la Transición y negar la consideración de democracia auténtica a la España constitucional y pidiendo incansablemente que los presos de esa organización terrorista, tan de extrema izquierda como él, "vayan saliendo de la cárcel".

Con esta asquerosa equiparación del PP con ETA, equiparación en la que de hecho no creen porque no se cansan ni de demonizar al PP ni de blanquear a los criminales de ETA, Podemos e Izquierda Unida, palanganeros de regímenes estructuralmente criminales y corruptos como los que padecen en Cuba y en Venezuela, han vuelto a demostrar que son una lacra para la democracia y la convivencia, partidos indignos que no merecen más que oprobio y un abierto rechazo de todos los amantes de la libertad.

El plan de Podemos para España: subir impuestos, incumplir el déficit y contratar más funcionarios
Presentación presupuestos alternativos en el Congreso
Lorenzo Ramírez y Raquel Tejero okdiario 27 Abril 2017

El presupuesto alternativo diseñado por el grupo confederal Unidos Podemos para este año contempla una subida masiva de impuestos, enfrentarse a Bruselas incumpliendo el objetivo de déficit público, contratar más empleados públicos y disparar el gasto de las Administraciones, especialmente en el ámbito autonómico.

Pablo Iglesias, Irene Montero, Alberto Garzón, Nacho Álvarez y otros miembros del grupo han presentado el documento en el Congreso en la mañana del miércoles. El documento de 30 páginas es un manual calcado del programa electoral con el que la formación morada se presentó a las dos citas electorales del pasado año y constata la aversión del partido de Iglesias a la iniciativa privada, fiando toda la actividad económica al papel del sector público.

Lo más novedoso es la concreción de la cifra final de déficit público que tendría España si hiciera caso a la receta presentada por Podemos esta miércoles: un agujero presupuestario de más de 6.000 millones de euros respecto al objetivo pactado con la Comisión Europea. Bruselas exige que la brecha fiscal sea del 3,1% del PIB al cierre de 2017 y el plan de Podemos es cerrar el año con una tasa del 3,7%, lo que obligaría a las autoridades comunitarias a sancionar a España con una multa y la congelación (o retirada) de los fondos estructurales.

El presupuesto alternativo del partido político plantea un incremento del gasto público de 19.500 millones de euros respecto a lo establecido en el proyecto de Ley presentado por el Gobierno y que ahora se encuentra en tramitación parlamentaria. El dinero que saldrá del bolsillo de las familias y las empresas, con una reforma fiscal que elevará el IRPF y el Impuesto de Sociedades, penalizará a las rentas del capital (acciones y fondos de inversión) y castigará también a los jubilados que tienen pensiones privadas (ocho millones). Con todo ello Podemos pretende ingresar 7.525 millones de euros, que se sumarán a otros 4.049 millones por el “efecto expansivo” de esta política de gasto neokeynesiana.

El partido, liderado por Iglesias, incluye un impuesto de solidaridad a “las grandes fortunas” que supondría una fuga de capitales provocando una desestabilización de la economía española.

Otro de los puntos importantes es la subida de la tributación de los rendimientos del capital mobiliario lo que se traduce en un aumento de impuestos a todos aquellos que disponen sus propiedades para alquiler.

Podemos resalta en su programa la reducción del gasto social del Partido Popular usando un término inexistente ‘el déficit social’, algo que, además, no ha ocurrido ya que el ministerio de Cristóbal Montoro ha ejercido una subida de casi 60.000 millones de euros al respecto.

Por otro lado, el programa contiene datos que no corresponden a la realidad respecto a los índices de pobreza. El documento asegura que el porcentaje de pobreza se sitúa en el 15%, sin embargo el INE publicó el pasado martes, que dicha cifra ha disminuido por segundo año consecutivo situándose en el 5,8%.

Según la agrupación “la calidad del empleo es muy insatisfactoria”, no obstante, los datos conocidos sobre el empleo fijo en España sitúan en un 75% las contrataciones indefinidas . Además, la subida de este tipo de relación laboral ha incrementado durante 38 meses seguidos.

Podemos pretende incrementar la inversión en 19.500 millones de euros añadidos a los 355.111 del Partido Popular. Además, considera que podría conseguir una inversión extra de 7.000 millones de euros respecto a los presupuestos aún no aprobados.

Irene Montero cree que los presupuestos de Mariano Rajoy son “intolerables porque normalizan los recortes y el ensañamiento con la mayoría social en nuestro país”.

“El modelo anterior ha fallado y por ello hay que cambiarlo”, declaraba Alberto Garzón en la presentación de la alternativa de Unidos Podemos.

Pablo Iglesias ha hablado en tercer lugar diciendo que “el problema de los presupuestos del gobierno es que no tiene nada que decir del país que queremos construir” y que no confía en el cumplimiento de la reducción del déficit y que la reducción tendría un “ritmo innecesariamente alto”.

Otro de los puntos establecidos es la creación de una un plan de ‘renta garantizada’, lo que hasta ahora era nombrado como ‘renta básica’. Estas medidas desmotivan el emprendimiento y desincentivan el empleo.

Por lo tanto, la alternativa de Podemos concluiría con un aumento de los impuestos, problemas con el compromiso de España con Bruselas y un incremento excesivo de la inversión en el empleo público.

Podemos, el sindicato del poder
David R.  latribunadelpaisvasco.com 27 Abril 2017

Podemos no es una fuerza política democrática al uso, por lo menos no lo es desde la perspectiva que en la facultad de Ciencias Políticas se enseña; no desde la concepción de fuerza política democrática que encontramos en todos los manuales; no se qué enseñaría el autorenombrado profesor Pablos Iglesias, (¿saben que el otro día se fue al Registro Civil y se cambio el nombre?), pero escuchándole hablar y observándole actuar no es difícil imaginar cuál es su idea de democracia.

Me refiero a "ellos" como Podemos porque decir Unidos-Podemos es un insulto más a la inteligencia del ciudadano. A estas alturas de la vida política de nuestro país es evidente que Izquierda Unida es un recuerdo del pasado, ha desaparecido del espectro político y así constará en los libros de historia, con fecha de defunción y con nombres y apellidos responsables de la ejecución.

Podemos es un sindicato del poder, porque su único propósito y función es alcanzarlo para cambiar la sociedad según su particular y leninista visión.

Por eso cuando estuvo a punto de tocarlo (el poder), Pablo puso como condición el control del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Buen sabedor de que la información es poder, no pidió un ministerio que gestionase cuestiones relacionadas con asuntos sociales, tan manidos en sus ficticios programas electorales, exigió el control del Servicio de Inteligencia.

Y aunque resulte sorprendente en pleno siglo XXI, su praxis es marxista-leninista porque sus planteamientos no se parecen a lo que conocemos como socialismo científico que debe su denominación al filósofo Karl Heinrich Marx, pero sí al proyecto de Lenin de construir una sociedad más "justa y e igualitaria" que se intentó plasmar a partir de la revolución rusa de 1917: el derecho de autodeterminación de todos los pueblos en contra del imperialismo, la aniquilación del Estado capitalista y sus sustitución por la dictadura del proletariado, y la necesaria existencia de un partido revolucionario capaz de explotar las situaciones de crisis para el triunfo de la revolución. Su modelo de democracia es la democracia centralista, que se caracteriza por no ser democrática, porque es una estructura piramidal en la que solo dirige y manda la cúspide del triangulo ¿Recuerdan que Pablo nos dijo que el cielo se alcanza al asalto? No se refería a la estratosfera, ni tampoco al cielo de los cristianos.

Su falso asamblearismo se visualizó nítidamente en el conclave de Vistalegre II. Conmigo o contra mí, y como "tú" has perdido te vas al "gallinero" del Congreso de los Diputados, pero no te preocupes que vas a seguir cobrando la nómina, aunque no hagas nada, o te dediques a pasear por las calles de Madrid con un infame autobús, este sí, tolerado por su alcaldesa. Cobrar sí, pero trabajar no; no es necesario estar todos los días recordando que sus puestos de trabajo están en unos escaños asignados por los ciudadanos que les pagamos las excelentes nóminas cargadas de complementos; pero su actividad parlamentaria desde que empezó la legislatura, más allá del discurso populista repleto de insultos, brilla por su ausencia. A ellos eso de la democracia parlamentaria no les gusta. Menos mal que no gobiernan y que en nuestro país, que está lejos de Siberia, no existe ningún Glávnoie Upravlenie Lagueréi.

Con la ayuda de las nuevas tecnologías utilizan las formas más modernas de la publicidad y la intoxicación informativa, pero también las más antiguas, recuerdan lo de "una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”, Joseph Paul Goebbles dixit, y jolines que si le funcionó. Sistemático bombardeo en las redes sociales y en los foros de debate, con la ayuda de algunos medios de comunicación y de algunos regímenes dictatoriales, siempre bajo la premisa de que algo quedará, lluvia fina que acaba calando.

Solo les interesa el poder con la intención de utilizarlo para sus particulares y perversas pretensiones transformadoras. Ahora que Venezuela está sumida en el caos de la violencia, el hambre y la vulneración de los derechos fundamentales, seguimos sin saber con detalle cuál fue su nivel de participación como reconocidos asesores del "chavismo", participación que lo fue en la construcción del actual desastre en que el país esta sumido.

El madrileñismo corrupto
Javier Caraballo elconfidencial 27 Abril 2017

Barcelona, Madrid y Sevilla, eje de la corrupción en España. El estruendo de los escándalos de corrupción en estas tres capitales han levantado hasta los adoquines de las aceras y perfilan un eje de podredumbre que, al final, acaban retratando a un país entero. España es una corrupción de corrupciones, podríamos decir ahora para sobreponerlo al clásico de la ‘nación de naciones’. En cada uno de los escándalos de corrupción de esas tres ciudades quedan perfilados los contornos de la sociedad y de la clase política propios de cada ciudad, de cada región. Y al final de todos ellos, aparece el contorno de España entera.

Cuando surgieron los escándalos de los ERE y de los cursos de formación en la Junta de Andalucía, se le encontró una explicación en la forma de gobernar, la cultura de la subvención que había arraigado en Andalucía y el clientelismo forjado durante la larga hegemonía política del PSOE de Andalucía. Un partido hegemónico en una región en la que la mayoría de la población no consideraba un escándalo esa forma de gobernar, ni la dependencia clientelar, porque, elecciones tras elecciones, volvía a depositar su confianza en el mismo partido. Llegó un momento en que en Andalucía era complicado diferenciar algo distinto al gobierno socialista porque todos parecían alinearse con la hegemonía y su forma de gobernar, sindicatos, patronal, universidades, medios de comunicación, academias, fundaciones… Por eso, cuando llegaron los casos de corrupción, muchos de esos actores acabaron en los juzgados.

Más tarde volvió a suceder lo mismo cuando se destaparon los primeros casos de corrupción en Cataluña; de nuevo, como sucedió en Andalucía, los escándalos del “3%” lo que desenmascararon al conocerse fue la hipocresía de una clase política y de una sociedad que, hasta entonces, se ponía de ejemplo de pulcritud, sentido común y entendimiento para los intereses generales de Cataluña. El famoso oasis catalán, el 'seny' catalán, ofrecido siempre como un concepto, algo más que sentido común; armonía y equilibrio, la justa medida de las cosas en el momento y lugar oportunos”, como se lee en algunas definiciones. Pues bien, al paso de los años los escándalos de corrupción desvelaron que todo aquello no era más que un artificio, casi un silencio compartido, cómplice, que había servido de sustento y colchón de las prácticas corruptas del partido que, como en Andalucía, había gobernado la comunidad durante tres décadas. La entrada en prisión del primogénito de la saga de Pujol es el último símbolo del cieno que, sin verse, alfombraba el oasis.

Lo ocurrido en el Partido Popular de Madrid también tiene que ver con la forma de ser de la clase política madrileña que aparece en los sumarios de las varias operaciones que se siguen en los juzgados por corrupción política. El madrileñismo capitalino, el talante capitalino, soberbio y prepotente, es el que late en el fondo de todos esos escándalos por una forma de ser de y actuar, mirando siempre por encima del hombro, como seres extraordinarios que gobiernan el centro del mundo. Lo describió así, con certeza acidez, el director de El Confidencial, Nacho Cardero, hace unos días: “Empresarios, ejecutivos de banca, presidentes de club de fútbol... Siempre los mismos acompañando a Ignacio González. Se repartían Madrid como los Reyes Católicos se repartieron el Nuevo Mundo”. Ese es el rasgo diferencial del madrileñismo corrupto, gentes que se saben sentadas en el centro del tablero de juego, donde se toman las decisiones, donde se manejan todos los hilos de España.

Lo peor de todo es que, por impactante que sea el momento, lo peor de la corrupción en España es su persistencia histórica. Un ejemplo del propio Madrid. Cuando Carlos Arniches escribió hace un siglo, con sus laísmos y su tono de chupalón madrileño, su obra ‘Los Caciques’, que se estrenó en 1920, dejó escritas algunas frases que ahora podrían interpretarse como premonición de lo que está sucediendo, como profecía de tanta corrupción. Por desgracia no es así; no es profecía sino la constatación de que la corrupción está en los genes de la clase política española y, más allá si quieren, de la propia sociedad española. Por eso, la última frase de la obra es una afirmación que podría repetirse en muchos momentos de la historia de España: “Ah, y que conste que los españoles no podremos gritar con alegría ‘¡Viva España!’ hasta que hayamos matado para siempre a los caciques!”

Hace un par de años, en una de las reposiciones periódicas que se hace de esta obra de teatro, el director Ángel Fernández Montesinos recalcaba la absoluta vigencia del un texto que, frase a frase, va recordando algunos de los episodios que se repiten a menudo en los casos de corrupción. Tan desolador es el paralelismo de la realidad con la farsa cómica de Arniches, que las características principales de la corrupción más reciente pueden encontrarse reflejadas en esa obra. Por ejemplo, el chivatazo a los investigados. Una de las incógnitas más inquietantes del caso Lezo son las advertencias que le hacen a algunos de los imputados sobre las grabaciones y las investigaciones que está llevando a cabo la Policía. ¿Quién es la ‘magistrada amiga’ que desvelaba las instrucciones secretas de sus compañeros? En la obra de Arniches, también existe un chivatazo, y pruebas que se destruyen, que en un tiempo son libros de contabilidad y en otros discos duros de ordenadores. Pasen y lean, la extraordinaria vigencia de ‘Los caciques’ de Madrid, con este breve diálogo de algunas frases de la obra rematado con un despliegue de soberbia castellana que podría suscribirlo más de uno que ahora está en la cárcel.

- ¿Quieren investigarnos?
- Me he enterado de la cosa por una confidencia secreta y me he creído en el deber de avisarte para que os preparéis.

- ¡Ajustarnos las cuentas! ¡Jamás mientras yo viva en este pueblo! Un caballero español y cristiano no tolera semejante bochorno.
- ¡Desconfiar de nosotros!

- No debemos tolerarlo. Somos los nietos de los Comuneros, y el que tiene en su escudo el león rampante de Castilla y seis rodelas en campo de azur, no se deja investigar.
- A un hidalgo español no hay quien le ajuste nada. Al menor recelo, a la más leve sospecha le cruzo la cara.

- Como yo sé que tú llevas los libros de una forma especial, como persona que sabe muy bien lo que se lleva, te aconsejo un procedimiento expeditivo: quema los libros o quema el Ayuntamiento.
- ¿Y si quemáramos las dos cosas?

'Operación Lezo': el final de la escapada
ELISA DE LA NUEZ El Mundo 27 Abril 2017

Suelen decir nuestros expertos que en España no puede hablarse de corrupción sistémica porque, básicamente, los funcionarios y altos cargos no perciben sobornos a cambio de la prestación de servicios públicos, como la educación, la sanidad o la seguridad, a diferencia de lo que ocurre en otros países donde entregar un sobre a un médico o un profesor -y no digamos ya a un policía- facilita bastante las cosas. Pero también admiten que la corrupción política está profundamente enraizada en nuestras Administraciones Públicas e instituciones en sus tres niveles: estatal, autonómico y local.

Es una corrupción conectada con la financiación irregular de los partidos y con el clientelismo que caracteriza nuestra vida política y en gran parte económica, de manera que el reparto caciquil de prebendas en forma de cargos públicos, contratos y subvenciones a favor de los próximos -a veces directamente de los familiares y amigos- se considera una forma aceptable de gobernar. Y lo que es peor, lo sigue siendo pese a todas las declaraciones formales de repulsa, a las modificaciones normativas para combatirla y a la indignación social generada por el descubrimiento de que esta manera de gestionar implica el despilfarrado sistemático del dinero público y favorece el enriquecimiento personal de una serie de políticos y empresarios muy relevantes en España. Personajes que, por lo que vamos viendo, hablan y actúan como una pandilla de gángsters.

La razón es sencilla: es muy difícil que personas que sólo saben gobernar de una manera entiendan que su tiempo político ya se ha acabado, por mucho que todavía consigan ganar elecciones y no se hayan enriquecido directamente con una corrupción que han tolerado o ignorado como un mal menor a cambio de conseguir (o comprar, porque la línea es bastante fina) apoyos, lealtades, votos y lo que hiciera falta para alcanzar y mantenerse en el poder. Esperanza Aguirre ha necesitado tener a su delfín encarcelado sin fianza para captar por fin el mensaje. Y es que, como decía Orwell, ver lo que está delante de nuestros ojos requiere un esfuerzo constante.

Porque seamos claros: las andanzas de Ignacio González, ex presidente de la Comunidad de Madrid por la gracia del dedo de la lideresa, eran perfectamente conocidas por una parte muy importante de la sociedad madrileña. Es más, incluso para los muy crédulos o los muy sectarios -que suelen ser los mismos- los indicios estaban ahí para cualquiera que quisiera verlos. Las sospechas nacían de un tren de vida personal y familiar difícilmente compatible con la percepción durante muchos años de un sueldo público, de la obsesión por la seguridad y el control, del mantenimiento de una corte de fieles incondicionales (colocados siempre estratégicamente en cargos institucionales, empresas públicas y en entidades supuestamente privadas como CEIM, pero capturadas a base de dinero público) de las relaciones con medios de comunicación poco escrupulosos y, por supuesto, de la necesidad de controlar a los jueces y fiscales que podían investigarle y encarcelarle.

En ese sentido, quizá el último favor que Ignacio González ha hecho a la democracia española, si podemos llamarlo así, ha sido poner de relieve la importancia de la independencia y la imparcialidad del fiscal anticorrupción y del fiscal general del Estado -cuya situación, por cierto, sería insostenible en un país serio-, así como la imposibilidad de encomendar en este momento la instrucción de los delitos a los fiscales por muchas razones técnicas que pueden invocarse sin acometer primero una reforma a fondo del Estatuto del Ministerio Fiscal que garantice que se investigan todos los delitos, incluidos los que puedan resultar incómodos para el Gobierno de turno.

Efectivamente, lo que nos demuestra insistentemente la realidad es que, en una democracia de baja calidad, los jueces (sobre todo los jueces de base) son los únicos que pueden acabar con una organización de tintes mafiosos tejida durante años y años al amparo del poder, en este caso el del PP de las mayorías absolutas en la Comunidad de Madrid. Algo similar ha sucedido con la antigua CDC en Cataluña y su famoso 3% o con el PSOE de los ERE en Andalucía. Afortunadamente los jueces han respondido a la necesidad de actuar como lo que son: la última trinchera del Estado de Derecho. Una trinchera en la que por fin se ha estrellado la impunidad de la que parecía disfrutar el ex presidente González, y de la que dan testimonio no sólo sus conversaciones privadas sino también lo burdo de algunas de las operaciones de saqueo que van siendo conocidas, al menos desde un punto de vista jurídico y económico. Porque, por lo que se sabe, podemos decir que no estamos ante métodos particularmente sofisticados para inflar contratos y cobrar comisiones.

Porque lo preocupante es que hablamos de empresas públicas con muchos empleados y que cuentan, al menos sobre el papel, con profesionales y asesores internos y externos para detectar operaciones internacionales rocambolescas y ruinosas como la compra en 2013 por parte del Canal de Isabel II (una empresa pública que se dedica, según su propia web, "a gestionar el ciclo del agua en la Comunidad de Madrid") del 75% de una sociedad brasileña, Emissao Engenharia e Construcoes SA Ltda, pagando una cantidad desmesurada a través de una firma instrumental y depositando parte del dinero en una cuenta en la sucursal suiza del Royal Bank of Canada. ¿Cómo es posible que se puedan realizar este tipo de operaciones tan alejadas, por lo demás, del objeto social de una empresa pública sin que salten todas las alarmas?

Pues, sencillamente, porque en la cúpula directiva de estas empresas falta capacidad profesional y criterio, y sobra politización y enchufismo. Pero también porque falla algo más importante dentro de estas entidades: la ética y la responsabilidad de quienes sí tienen esa capacidad profesional y ese criterio. Es relativamente fácil convencer a alguien sin experiencia previa, sin formación adecuada y sin criterio profesional alguno, de la bondad de prácticamente cualquier proyecto que tenga las bendiciones de los que mandan pero hace falta también -y esto es muy importante- que el proyecto, por absurdo que sea, aparezca adecuadamente presentado y que cuente con los debidos avales técnicos y jurídicos. Por eso todos los altos cargos investigados o acusados lo primero que alegan es que las operaciones sospechosas habían pasado todos los controles, lo que en muchos casos hasta puede ser cierto. Pero eso sólo quiere decir que los controles no eran los adecuados, no que las operaciones no sean disparatadas en el mejor de los casos y fraudulentas, en el peor. Y, sobre todo, el que finalmente se pueda eludir la responsabilidad penal no quiere decir que no haya que asumir ninguna responsabilidad por los daños ocasionados al erario público por una gestión negligente o incompetente. Hay que insistir en esta idea: necesitamos gestores responsables y para eso nada mejor que exigirles efectivamente la responsabilidad política, administrativa o patrimonial que corresponda. Oportunidades no nos van a faltar.

También conviene recordar el destacado papel que en algunas de las operaciones dudosas que van saliendo a la luz han desempeñado abogados, asesores, consultores y auditores internos y externos, algunos de firmas muy relevantes y prestigiosas, pero que querían tratar bien a sus clientes. Lamentablemente, los clientes no eran los madrileños que acabamos pagando sus honorarios, sino los directivos que decidían contratarles. Convendría empezar a reflexionar sobre el conflicto de intereses que surge cuando quien nombra o contrata los servicios de asesores especializados busca un beneficio particular en detrimento de los intereses de la entidad o institución pública que gestiona. Un problema clásico de gobierno corporativo bien conocido en el ámbito privado, pero que conviene plantearse urgentemente en relación con las empresas públicas.

Quizá la mayor lección a extraer de esta historia es la del desprecio por nuestras instituciones que ha demostrado hasta su entrada en prisión quien tantos cargos institucionales ha ostentado. Efectivamente, Ignacio González quiso seguir controlando el Canal de Isabel II cuando ya era presidente de la Comunidad de Madrid, quiso presentarse como candidato autonómico a las últimas elecciones autonómicas, quiso presidir Caja Madrid, quiso elegir al fiscal anticorrupción. Todo eso sabiendo lo que podía suceder, y que, finalmente, ha sucedido gracias al esfuerzo de unos cuantos profesionales: jueces, fiscales, miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y otros muchos funcionarios que han conservado la suficiente dignidad y decencia para hacer bien su trabajo pese a todas las presiones. Lo que demuestra que el desprecio de González no estaba justificado y que tenemos servidores públicos decididos a evitar el hundimiento institucional y moral de nuestra democracia.

Elisa de la Nuez es abogada del Estado y miembro del Consejo Editorial de EL MUNDO.

El Parlamento se subleva contra la corrupción
Pablo Sebastián Republica 27 Abril 2017

Ya está bien y ya era hora de que el Parlamento se ponga en pie contra la corrupción del Partido Popular que mana a borbotones en Madrid -como antes en Baleares, Valencia y Murcia- y contra la descarada manipulación de los ministros de Interior y Justicia, Zoido y Catalá, y de los fiscales general y anti corrupción, Maza y Moix, que habrían estado maniobrando a las órdenes de Rajoy para bloquear y obstaculizar la investigación de la ‘Operación Lezo’.

Y que se cuiden el presidente de Ciudadanos Albert Rivera y los dirigentes del PSOE que ahora pugnan en primarias por la secretaría generar de andar con paños calientes porque la ciudadanía nos les perdonará un solo paso atrás. Y vamos a ver si Podemos y las otras minorías del Congreso de los Diputados están también a la altura de la situación y no se rompe, en aras de luchas de protagonismo, la unidad de la Oposición contra la corrupción.

Y es por ello que, de momento, PSOE y Ciudadanos han presentado en el Congreso de los Diputados una ‘proposición no de ley’ para reprobar al Fiscal General del Estado José Manuel Maza y al fiscal anti corrupción Manel Moix por obstaculizar la investigación de la trama criminal del caso Lezo que llevó la cárcel al ex presidente de de la Comunidad de Madrid Ignacio González y a varios de sus colaboradores y familiares.

Por otra parte, los portavoces de Podemos y Compromis han propuesto la celebración de un pleno urgente del Congreso sobre la corrupción lo que solo sería posible si Rajoy, que se ha organizado una apretada agenda de viajes en mayo, está en Madrid.

En todo caso el comportamiento de los fiscales General y anti corrupción, Maza y Moix (como en su día los del caso Noos) es más que sospechoso porque intentaron prohibir los registros de los implicados en la trama de Lezo, evitar que se le imputara a González por el delito de Organización Criminal, e incluso Moix pretendió apartar al fiscal Yáñez del caso. Ceses y traslados como los que se han hecho recientemente contra los fiscales que investigan la corrupción del 3% en Cataluña porque al parecer se estaban acercando a la responsabilidad de Artur Mas.

Al comportamiento de ambos fiscales se le añade también el de los ministros de Justicia e Interior, Catalá y Zoido, ambos dos en contacto con González y del secretario de Estado de Seguridad José Antonio Nieto que se entrevistó con el hermano de González, Pablo Gonzalez, también detenido en el caso. Llamadas y conversaciones de González con Zoido y Catalán que ambos ministros dicen de cortesía y la entrevista del secretario de Estado con el hermano de González, y todos ellos en los días previos al estallido del caso, lo que constituyen indicios y sospechas razonables de manipulación a igual que ocurre con los fiscales. De hecho en la grabación a Gonzalez y Zaplana se les escucha felicitarse por la llegada de Moix a Anticorrupción.

Sobre la corrupción Rajoy ha dicho desde Uruguay que ‘quien la hace la paga’ y sobre las manipulaciones políticas el presidente afirmó que no piensa cesar a los ministros de Justicia e Interior. Asimismo se ha confirmado que en el PP nacional como Esperanza Aguirre se conocía desde hace tiempo la corrupción y la cuenta de González en Suiza para el cobro de la comisión de OHL, como lo ha reconocido Carlos Floriano.

Todo esto confirma la difícil situación de Mariano Rajoy y pone el foco sobre Albert Rivera como paladín de la lucha contra la corrupción por sus pactos políticos con el PP de Rajoy. Una situación que, por otra parte, favorece a Pedro Sánchez en las primarias para la elección del secretario general del PSOE. Estamos pues bajo el volcán de la corrupción cuyo estallido llega al Parlamento donde se está fraguando una dura contestación.

El Gobierno y la corrupción
Melchor Miralles Republica 27 Abril 2017

Rajoy se nos ha ido de viaje, y aquí seguimos rebozados en la porquería, con la corrupción que no cesa de salir, Aznar callado, algunos en la cárcel, el juez del pueblo preparando la siguiente antes de que le asciendan para quitárselo de en medio, la Fiscalía a saco y a leches, y el fiscal jefe Anticorrupción, Manuel Moix, que aparta a uno de sus subordinados, Carlos Yáñez, que lleva 18 meses investigando la corrupción del PP madrileño. O sea, que sigo teniendo bien presente el interrogatorio al mafioso Frank Coppola que rememoraba el domingo en este andén.

Uno de los hechos más graves que han quedado en evidencia tras poner en marcha el juez del pueblo la “Operación Lezo” es el papel del Gobierno y la Fiscalía General del Estado en el asunto. José Manuel Maza, fiscal general del Estado, y Manuel Moix, fiscal Anticorrupción, han quedado en evidencia. Tanto como Rajoy, su ministro de Justicia, Rafael Catalá, y el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, que acudirá al Congreso a explicar lo inexplicable. Una vez más, desde el poder, especialmente el Ejecutivo, se protege a implicados en investigaciones por corrupción. El límite se sobrepasó hace tiempo, pero no se cortan un pelo.

Moix trató de frenar las investigaciones y evitar los registros y detenciones hasta que los fiscales del caso, Carlos Yáñez y Carmen García, retiraran a Ignacio González la acusación por delito de organización criminal que solicitaba el juez. Los demás lo admitía, pero eso no. Se sabe que Moix actuó por sugerencia de su jefe, Maza, y se intuye que éste, a su vez, obedeció instrucciones del ministro de Justicia, que se supone que despachó el asunto con el presidente. Y ahora se carga a Yáñez.

Los acusados, el menos Ignacio González, fueron advertidos por una jueza de que estaban siendo investigados, lo cual les posibilitó extremar cautelas en sus conversaciones y probablemente destruir documentación que podría haber aportado luz a la causa. El secretario de Estado de Seguridad se reunió un mes antes con el hermano y socio de González, a quien acompaña ya en prisión, y nos quieren vender que no hablaron del asunto, pese a que ya habían sido advertidos por la jueza amiga, que escribe en la Razón el diario de la casa. Y ya les contaré de algunos partidos de pádel que han jugado Catalá y el hermano del ex presidente madrileño, y otros jugadores de nivel. Desde Aznar, el pádel da para mucho.

Si a ello unimos el intento de la Fiscalía por parar la investigación que afecta al PP en Murcia, los nombramientos polémicos y el dislate de apartar a los fiscales que llevaban desde 2005 la investigación del caso del 3%, o sea, la corrupción de CiU, argumentando que es para ahorrar, y vemos que los Pujol reciben un trato preferente, aunque ahora a Jordi hijo le hayan encarcelado, o recordamos el papel de los fiscales en el Caso Nóos, hemos de concluir que esto, como decía Coppola, es bastante parecido a la mafia.

La actuación del Gobierno contra la corrupción está más que en entredicho. Por más leyes que se hayan aprobado, por más declaraciones rimbombantes del presidente y sus ministros, la protección que desde la Fiscalía se ha otorgado a personajes tan poderosos como turbios permiten concluir que existen intereses coincidentes que llevan al Ejecutivo a tratar de minimizar las consecuencias de hechos gravísimos, proteger a acusados, perturbar las investigaciones judiciales y propiciar la impunidad de algunos corruptos. La experiencia nos dice, en el caso de los Pujol y tantos otros, que quizá lo que haya en el Gobierno es acojono por lo que algunos puedan contar. Porque hay para todos. Aunque para unos más que para otros.

PS: Y mañana hablaremos de Montoro, y el despacho. Más madera.

Macron: todo sigue igual, nada cambia
El problema de Francia no es su sector público, sino su sistema bancario, quebrado de facto. Necesitan políticos sumisos, de manera que cuando vengan mal dadas “sepan lo que tienen que hacer”, rescatar el sistema bancario francés a costa de intentar reducir el sector público.
Juan Laborda vozpopuli.es 27 Abril 2017

Las economías occidentales cerraron en falso La Gran Recesión. En vez de haber reestructurado el sector bancario a un tamaño más acorde con la economía real prefirieron mirar para otro lado. Utilizaron a los contribuyentes para sufragar las pérdidas derivadas de esa juerga loca en la que se embaucaron los banqueros de medio mundo. Como consecuencia, han alimentado aún más los bancos sistémicos, aquellos excesivamente grandes para quebrar. En este contexto, obviamente, eso de implementar quitas de deuda para empresas y familias, “rien de rien”. Como resultado, la economía experimentó la mayor crisis desde la Gran Depresión, repartiendo su factura de manera desigual. Recayó en las espaldas de la ciudadanía, sobretodo de los más débiles. Y el sistema bancario occidental, frágil e inestable

Pero las élites continúan en sus trece, siguen invirtiendo en política. Les aterra que llegue al poder un nuevo Frank Delano Roosvelt. Y todo aquel que no siga sus directrices, ya saben, populistas de tomo y lomo. Lo último, el intento de encumbrar a la presidencia francesa a Enmanuel Macron. Puro marketing. Objetivo, proteger un sistema bancario, el francés, extremadamente frágil; y sostener la Unión Europea tal como está, sin cambios. Porque el problema de Francia no es su sector público, sino su sistema bancario, quebrado de facto. Y para ello necesitan políticos sumisos, de manera que cuando vengan mal dadas “sepan lo que tienen que hacer”, rescatar el sistema bancario francés a costa de intentar reducir el sector público. Luego lo envuelven en ese papel de celofán llamado modernización, y aquí paz y después gloria. Son lobos vestidos de corderos.

Emmanuel Macron y Jacques Attali
Pero además Macron, si finalmente acaba siendo el presidente de la República de Francia, no va a cambiar nada en la Unión Europea, lo cual es terrible para el sur de Europa. Circula una foto estos días donde se le ve conversando animadamente con uno de sus mentores, el economista Jacques Attali. Este individuo, en su época de asesor de Francois Miterrand, fue el responsable “académico” de imponer objetivos de déficit público y deuda pública ad-hoc en la Unión Europea. Pero es además el autor de una frase terrible, “¿Qué se cree la “plebaglia” europea, qué el euro ha sido creado para su felicidad?”, tal como nos recuerda otro asesor de Mitterand, Alain Parguez.

Y esta es la alternativa que nos ofrecen hoy las élites -Fillon iba demasiado por libre- para frenar a la neofascista Marine Le Pen. Ah, por cierto, que bien les salió la manipulación de las encuestas situando en un principio al mismo nivel a Benoit Hammon y a Jean Luc Melenchon para que no hubiera una candidatura conjunta de izquierdas. De nuevo lo han vuelto a hacer, porque para la superclase el problema es Bernie Sanders, Jean Luc Melenchon, Jeremy Corbin, Podemos…

La foto de la deuda de España: un ejemplo para Macron
Frente a la verborrea de Rajoy, cuyo partido está embarrado en el lodazal de la corrupción, un día sí y otro también, la realidad de nuestro país. Todas las fotos instantáneas que se “revelan” sobre la realidad social y económica española, muestran lo mismo. Pobreza, desigualdad, ausencia de futuro, aderezado con unas gotas de crueldad: España no es país para jóvenes. Y el último condimento, un volumen de deuda impagable que no se reduce: sin soberanía monetaria somos rehenes de la misma. La deuda total (4,1 billones de euros) y externa (1,15 billones de euros) a cierre de 2016 está por encima de 2008. Estamos en una situación parecida a 2007 y, al igual que entonces, somos vulnerables a un aumento de la aversión al riesgo en los mercados financieros y/o a un cierre del grifo del BCE.

En los cuadros 1-3 presentamos los datos actualizados según los datos publicados por Banco de España y recogidos, dentro del apartado de estadísticas, en el epígrafe cuentas financieras de la economía española, concretamente en el capítulo 2. Corresponden al cierre de 2016

Cuadro 1

Evolución Deuda de España por sectores, 2008-actualidad (millones de euros)

Evolución Deuda de España por sectores, 2008-actualidad (millones de euros)

En el cuadro 1 se recoge la evolución de la deuda de España por sectores en millones de euros. Se observa como desde 2008 la deuda privada se ha reducido en casi 764.212 millones de euros, en pleno proceso de desapalancamiento de familias, empresas y entidades financieras. Por el contrario, se ha producido un fuerte incremento de la deuda pública, en casi 1 billón de euros. Ya saben, recesión de balances, estabilizadores automáticos, más rescate bancario.

En los cuadros 2 y 3 se estudian dos fotos fijas, cierre de 2008 y de 2016, para ver cómo ha evolucionado lo que debemos al resto del mundo, nuestra deuda externa, su cuantía y qué sectores patrios son quienes tienen esas deudas con el exterior.

Cuadro 2

Deuda Externa España a cierre de 2008

Deuda Externa España a cierre de 2008 J.L.

Cuadro 3

Deuda Externa España a cierre de 2016

Deuda Externa España a cierre de 2016 J.L.

La deuda externa se sitúa alrededor de los 1,15 billones de euros, cifra que representa el 103% del PIB español. Esta cantidad significa el 28% de la deuda en su conjunto de la economía española. El resto es deuda entre sectores residentes. La cifra es muy parecida a 2008, un poco más alta, pero la composición ha variado drásticamente. El 48% de la deuda externa corresponde ahora al sector público, frente al 20% de 2008. Por el contrario, las deudas que nuestras entidades financieras deben al exterior representan “solamente” el 26% del total de nuestra deuda externa, frente al 54% en 2008. Se trataba de disponer recursos públicos para destinarlos a financiar a terceros, a ellos. Eso es lo que pretenden hacer ahora en Francia, con Emmanuel Macron.


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El separatismo catalán sube su nivel de desafío
EDITORIAL El Mundo 27 Abril 2017

La mayoría independentista del Parlament dio ayer luz verde al andamiaje jurídico con el que Junts pel Sí y la CUP quieren impulsar la separación "exprés" de Cataluña. Los votos de ambos grupos permitieron aprobar la tramitación de la reforma del reglamento del Parlament que busca agilizar la ley de transitoriedad jurídica, una de las tres leyes de desconexión. La piedra angular de esta modificación consiste en aprobar estas normas -pese a su gravedad y relevancia- por la vía de lectura única, el procedimiento de máxima urgencia con el que los independentistas quieren saltarse el control de la oposición.

Esta decisión consuma el golpe al Estatut y socava el marco autonómico. La votación de ayer en la Cámara catalana, sumado a las amenazas a los funcionarios que se salten las leyes de desconexión, certifican la escalada de provocación de los soberanistas. Se trata de una hoja de ruta que, además de rebasar por completo la legalidad vigente, no hará más que aumentar la frustración de la sociedad catalana. Los nacionalistas, asaeteados por la pésima gestión pública y los casos de corrupción en el seno de la extinta Convergència, continúan empeñados en prometer una Cataluña independiente que no sólo choca con los más elementales principios de la racionalidad política de un mundo globalizado, sino que también lo hace con el ordenamiento jurídico. La Constitución recoge que la soberanía nacional reside en el conjunto de los españoles. Por tanto, y pese a las demagógicas soflamas sobre el falso derecho a decidir, lo cierto es que la democracia no cabe al margen del Estado de Derecho y del imperio de la ley.

Causa bochorno que el mismo Gobierno que lleva cuatro años instalado en la desobediencia, advierta ahora que castigará a los funcionarios que incumplan las normas encaminadas a la secesión. Además de una exigencia moralmente rechazable, se trata de una aberración jurídica en la medida que el Govern pretende exigir a sus empleados que acaten normas que quebrantan la legislación por la que se rige el autogobierno catalán. Resulta completamente inaceptable y surrealista que un representante de la soberanía popular -en este caso, Lluís Llach, diputado de Junts pel Sí-, amenace a los servidores públicos instándoles a incumplir la ley. Pero aún es más grave que tal coacción cuente con el respaldo expreso de Carles Puigdemont, quien ayer no dudó en arropar a Llach mientras arrojaba el pasado de lucha por las libertades de éste frente a las raíces franquistas de antiguos dirigentes del PP. Hasta este punto de miseria intelectual y de enfrentamiento verbal ha llegado la política catalana de la mano de Puigdemont y sus socios.

En todo caso, la Generalitat no está dispuesta a dar marcha atrás en su estrategia de insumisión acelerada, lo que exige una respuesta contundente por parte del Estado ante los escasos frutos de la Operación Diálogo impulsada por el Gobierno. El president confirmó ayer que fijará la fecha del referéndum antes del verano. Sus planes pasan por avanzar en los pasos legales hacia la secesión -el llamado Consejo Nacional para la Transición sigue redactando en secreto una eventual Constitución catalana- y en continuar abonando un falso choque de legitimidades entre las normas del Estado y las que emanan del Parlament. De ahí la relevancia de los funcionarios de la Administración catalana, cuyo papel es clave para que los independentistas puedan convertir sus bravatas en hechos consumados. Tanto en la organización y ejecución de una consulta ilegal separatista como en la materialización de la ruptura con el Estado.

Cabe subrayar que esta huida hacia adelante del independentismo catalán coincide con la entrada en la cárcel del primer miembro de los Pujol. Jordi Pujol Ferrusola, primogénito del ex presidente catalán, ingresó el martes en prisión sin fianza por evadir hasta 30 millones de euros en plena investigación judicial sobre la fortuna de su familia. Y la Policía Nacional registró ayer su casa y su despacho, así como los de su padre en Barcelona. Tal como hemos defendido reiteradamente, era incomprensible que no se hubieran tomado medidas preventivas contra el clan de los Pujol teniendo en cuenta la gravedad de las acusaciones formuladas por la Fiscalía.

Ahora sólo queda esperar que, aunque llega tarde, la Justicia depure las responsabilidades en todos los procesos que afectan a los Pujol, así como a todos en los que se ve salpicada Convergència. Pero, a estas alturas, es evidente que el proceso soberanista no es más que una coartada para tapar los recortes por la crisis, la ruina financiera del Govern y el lodazal de corrupción del partido que fundó Pujol, y que Mas y Puigdemont se están encargando de dilapidar.

País Vasco, adiós
Amando de Miguel Libertad Digital 27 Abril 2017

Se ha dicho que uno es de donde estudia el Bachillerato o equivalente. Yo lo hice en San Sebastián, por lo que me ha llenado el alma de emoción y nostalgia la lectura de la novela de Fernando Aramburu Patria. A pesar de un título tan sinsorgo, el texto está lleno de fundamento, chispa y sustancia. Vamos, que hace pensar.

Aparentemente, el autor se centra en la crónica de un asesinato perpetrado por la ETA en un pueblo guipuzcoano, que podría ser Usúrbil. Pero se trata de algo mucho más enjundioso. Las acciones de la ETA han sumido a los vascos en un atroz clima de desconfianza, que ha precipitado el descoyuntamiento de las redes familiares y amicales. A la larga, la mayor tragedia no han sido los asesinatos ni los presos, sino la desmoralización de los valores sociales, antaño tan integradores y que explican el formidable auge económico del País Vasco. Ese es el verdadero conflicto que está por resolver, y no los restos del terrorismo.

Aporto un dato sociológico complementario para entender mejor la saga familiar que cuenta Aramburu. Hasta hace un par de generaciones, los indicadores de religiosidad apuntaban sistemáticamente que el País Vasco era la región más católica de España. Pero las estimaciones recientes nos dicen que ha pasado a ser la menos católica de todas. Un movimiento tan brusco no puede realizarse sin consecuencias destructivas.

El autor se refiere al "país de los callados" para aludir a la reacción de silencio ante las atrocidades de la ETA. Ese clima social ha sido el mayor triunfo de la banda terrorista. Lo asombroso es que esa misma calificación de "país de los callados" se podría aplicar a la sociedad española en su conjunto. Visto por este lado, el País Vasco resulta ser una especie de España al cuadrado.

Después de embaularme de un tirón las seiscientas páginas de Patria, se me ocurre una predicción: el País Vasco conseguirá la independencia mucho más fácilmente que Cataluña, por ejemplo. Es evidente que no se puede hacer sentir no queriendo sentir. Peroese momento de la ansiada independencia (por los que mandan en todos los órdenes) significaría el declive definitivo de la preeminencia económica del País Vasco.De facto, ya es independiente. Solo le falta el portaaviones. La mejor prueba es que la ETA ya no tiene razón de existir; ya ha cumplido sus objetivos. Aunque pueda parecer contradictorio, un País Vasco independiente será mucho más conflictivo y desintegrado que el que hemos conocido. Otra anticipación secundaria. El vascuence será el idioma oficial del nuevo Estado, pero no alcanzará plena vigencia mientras sigamos diciendo "euskera" al hablar en castellano.

Esto no es una crítica de libros, pero algo tendría que decir sobre lo específico de la obra comentada. En ella siempre está lloviendo, lo contrario de lo que sucede en el Quijote, donde solo llueve una vez. Casi se podría aplicar esa frase ramplona de los partes meteorológicos: "La lluvia es la protagonista". Es un acierto de estilo. Hay otros recursos más discutibles, como la repugnancia que le provocan al autor los puntos suspensivos o su insistencia en alternar la primera persona con la tercera persona en el mismo párrafo. Lo hace con singular maestría. Se le podría criticar alguna otra manía de estilo, como el abuso de la barrita disyuntiva (/) o ciertos loísmos. Esto último es típico de algunos escritores vascos, así como los leísmos son característicos de ciertos escritores castellanos. No son defectos; tienen su gracia.

El atractivo mayor del relato de Aramburu es el de haberlo construido como una gran sinfonía en la que se reitera insistentemente un tema con distintas tonalidades. Es un efecto que atrapa al lector. Por eso el libro se debe leer de un tirón.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Hímnicas
Antonio Burgos ABC 27 Abril 2017

He titulado "Hímnicas" este artículo porque, aparte de sonar a grecolatino, me evita tener que ponerle "Cara al sol", como debería. Pero menuda me iban a armar los podemitas y los antisistemas que viven estabulados en el sistema y con sueldos a cargo de sus presupuestos si titulo un artículo con esa parte de la hímnica española ahora absolutamente fuera de los cánones que imponen dictatorialmente los inquisidores de lo políticamente correcto, tras el desoterramiento del odio realizado inconscientemente por el malvado Zapatero. Hasta tal punto vivimos en la dictadura de lo políticamente correcto, aunque gocemos de las formalidades de una democracia, que hasta existe lo recomendado y lo prohibido en materias tan poco relacionadas con los problemas reales de la gente (con el paro y esas cosas) cual la vexilología y la hímnica. La vexilología, ya saben, es la "disciplina que estudia las banderas, pendones y estandartes".

Hay sagradas banderas y banderas que se pueden quemar sin que ocurra nada, impunemente, en el españolísimo No Passsa Nada. Al contrario de lo que usted pueda pensar, "la sagrada bandera" no es la constitucional roja y gualda; esa entra paradójicamente en el otro apartado, las que se pueden quemar. Si lo haces, te llaman "defensor de los derechos del proceso catalán", o "gudari de la soberanía de las Vascongadas" y cosas por el estilo, que por lo visto agradan mucho a quienes se lo dicen. A mí me dicen algo de eso y de momento les miento sus castas todas y después, ya veremos... Las sagradas banderas, para muchos, para la cobardía de todos, empezando por la proverbial del Gobierno, son precisamente aquellas que están fuera de la ley. Tú puedes quemar una bandera roja y gualda, que si es en las Vascongadas o en Cataluña, te aplauden más que a Juan José Padilla en el Campo Pequeño de Lisboa. Pero atrévete a escupirle a la tricolor que lleva en toda manifestación que se precie el Tonto de la Bandera Republicana. O di que la roja con la hoz y el martillo estaba izada cuando los genocidios de Stalin, verás la que te cae encima.

Eso por lo que respecta a la curiosa y rara vexilología española, la única nación donde puedes ultrajar un símbolo patrio sin que te pase nada. Al revés, eres lo más progre que se despacha, como Kichi, si en el mejor cahíz de tu Tacita izas (rabizas y colipoterras, que decía Cela) la bandera de la II República. Y por lo que respecta a la hímnica, pues tres cuartos de lo propio. Los que no tenemos noticia de que hayan creado hasta ahora un solo puesto de trabajo ni entregado una vivienda social a quien lo necesita se han apresurado a denunciar a quienes cantaron el "Cara al sol" en el entierro de un patriota que se hartó de dar empleos y pisos sindicales: don José Utrera Molina. Pues claro que le han cantado sus camaradas falangistas el "Cara al sol" al dignísimo Utrera Molina en el entierro. ¿Qué queríais que le cantaran, carnes mías, "Paquito el Chocolatero"?

Es que hay camaradas y camaradas, himnos e himnos. Si el camarada fallecido lo es del PCE, cuando un ataúd dé en tierra un machadiano golpe completamente serio puedes cantarle "La Internacional", que no pasa nada ni nadie te denunciará. O si es más bien anarquistón o berrendo en antisistema, puedes despedirlo "donde quiera que esté" (como suelen decir los que no creen en la vida eterna) cantándole "La Varsoviana". Pero con su letra original, "¡A las barricadas!", que no pasará nada; como no ocurre nada a los que han cambiado esa letra con sus mangoletas y canturrean desde sus cargos públicos: "¡A las mariscadas!". Así que ya lo saben, para que se eviten denuncias. Hay banderas y banderas. Hay himnos e himnos. Aplíquese la habitual doble vara de medir que impuso ZP desde el odio, rompiendo la concordia nacional, y podrá usted identificarlos perfectamente para atenerse a las consecuencias.

Directores de centros denuncian que la Consellería ignoró su petición de impartir las clases en castellano
Luz Sela okdiario 27 Abril 2017

Directores de centros de la Comunidad Valenciana han denunciado que la Consellería de Educación ha ignorado sus peticiones para impartir la docencia en castellano.

Así lo recoge la Plataforma ‘Idiomas y Educación’, creada contra el Decreto del Plurilingüismo aprobado por el Gobierno valenciano y que obliga a los centros a escoger la enseñanza en valenciano para que los alumnos reciban un mayor nivel de inglés.

Según este decreto, son los centros, mediante decisión del Consejo escolar, los que deben decidir el nivel en el que impartirán la enseñanza, a partir del próximo curso, y que se divide en Básico (con más horas en castellano), Intermedio y Avanzado (más nivel de valenciano).

Sin embargo, según denuncia esta plataforma, “la Consellería ha interpuesto un filtro en el sistema informático para que no se puedan solicitar los niveles básicos”.

“Los directores de centros, ante tal despropósito y también ante la negativa de poder elegir un nivel que se ajuste a la comunidad educativa de cada centro, han realizado solicitudes escritas a la Consellería a través de una funcionalidad de esa misma plataforma que permitía comentarios. Es decir, en lugar de realizar un escrito oficial, o un correo electrónico, los directores entendieron que debían comunicarlo a través de la plataforma de plurilingüismo, pero esos mensajes han sido borrados por el sistema informático, por lo que ahora impide a los directores demostrar cómo se realizaron esos escritos. Toda esta situación se ha agravado ante la negativa masiva en los votos del consejo escolar de muchos centros, que rechazaban aplicar niveles superiores a los básicos“.

“La Consellería y todos los miembros del Consell, sin embargo, no paran de escribir teletipos o de acudir a ruedas de prensa para exponer que los centros eligen, optan, deciden, apuestan o se decantan, por ciertos niveles de valenciano, cuando la realidad es que los centros sucumben, ante tanta manipulación e incluso chantaje”, sostienen.

Como ya informó OKDIARIO, la Consellería ya impidió mediante un filtro informático la posibilidad de que los centros eligiesen el itinerario con más horas en castellano.

Es el caso del CEIP La Almadraba, en Alicante, donde, tras una encuesta realizada entre los padres, se decidió aplicar el nivel Básico 2, el mínimo que en su caso permitiría el decreto. Sin embargo, denunciaron desde la asociación de madres y padres (AMPA), la dirección del centro les ha comunicado que el sistema informático no permitía seleccionar un nivel inferior del Intermedio 1, que incluye por tanto más horas de valenciano.

“Dicho de otra forma, que no es el decreto lo que prevalece para definir los niveles mínimos de restricción, sino un filtro de un sistema informático que no se ajusta al propio decreto”, se quejaron desde el centro.

Una encuesta realizada por este centro reveló que “los padres sólo quieren un 12 % de valenciano, lengua que sólo tiene vigencia como lengua materna en un 3,7 % de las familias en la ciudad de Alicante”.

El Corte Inglés saca la senyera en Cataluña por St. Jordi pero no la bandera de España el 12 de octubre
Borja Jiménez okdiario 27 Abril 2017

Malestar en Cataluña por el guiño de El Corte Inglés al movimiento catalán al colgar la senyera tanto en el aquelarre independentista de la Diada como en el día de Sant Jordi, mientras que no hace lo mismo en otras Comunidades cuando tienen su festividad, ni tampoco cuelga la bandera de España el 12 de octubre de cada año, por ser el día de la Hispanidad.

Páginas Web y usuarios de Twitter que luchan por la defensa del castellano y que luchan contra el independentismo se han levantado en contra de El Corte Inglés por este tipo de actos. De hecho, según ha podido saber OKDIARIO, Convivencia Cívica Catalana, entre otras asociaciones, ha intentado preguntar a Dimas Gimeno por qué hace gala de su ‘catalanismo’ y no cuelga también la bandera española o la de otras Comunidades cuando son sus festividades.

“Quizás su Departamento de Atención al Cliente no consideró oportuno hacerle llegar nuestras líneas, quizás le llegaron y no supo qué decirnos o quizás pensó que su organización sigue en el siglo XX y que ignorar la reclamación de un consumidor sale gratis y no tiene consecuencias. Usted sabrá”, explican desde Dolça Catalunya.

“¿Qué raro, no, señor Gimeno? ¿Es usted nacionalista? ¿Lo es su empresa? ¿Por qué el 11 de septiembre sí y el 12 de octubre no? Y esta discriminación de sus clientes según la identidad que a usted le guste, ¿la lleva a cabo sólo en Cataluña o también en otras regiones de España?”, se preguntan.

Los mismos que se quejan, a través de redes sociales y blogs, hablan incluso de intentar boicotear a El Corte Inglés. “Compremos en Carrefour la alimentación, en Decathlon el material deportivo y en Zara la ropa. O, ¿por qué no? nos pasemos a Amazon estas Navidades, que dicen que es muy cómodo, tiene de todo y si no queda satisfecho le devuelven el dinero”.

Quizás en El Corte Inglés no sean conscientes de que existe un gran número de ciudadanos catalanes no independentistas que se preguntan por qué El Corte Inglés celebra con la senyera las festividades catalanas y no hace lo mismo con la Fiesta Nacional española. Llama especialmente la atención que una empresa como El Corte Inglés, que tanto ha defendido todo lo español, ya sea en Madrid, en Sevilla, Bilbao o en Barcelona, cometa ahora este tipo de ‘errores’ que tan mal están sentando en gran parte de la ciudadanía catalana.

Segunda polémica en dos meses
Además de todos los movimientos corporativos que se vienen produciendo en el seno de El Corte Inglés, y que les hemos ido contando desde OKDIARIO, cabe recordar que hace apenas dos meses este periódico publicó en exclusiva que el Juzgado de lo Social Número Tres de La Coruña condenaba a la compañía por no hacer nada ante una situación de acoso sexual que sufrió durante más de un año una trabajadora de la empresa en Galicia.

La sentencia, a la que tuvo acceso OKDIARIO, condena a la compañía a pagar más de 30.000 euros a la acosada. Este periódico se intentó poner en contacto con la compañía por aquel entonces, sin éxito.
 


 


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