AGLI Recortes de Prensa   Sábado 29 Abril 2017

Los españoles se recuperan… a pesar del Gobierno
EDITORIAL Libertad Digital 29 Abril 2017

España crece y crea empleo desde hace más de tres años, recuperando así buena parte del terreno perdido en materia de riqueza y puestos de trabajo durante la larga y profunda crisis que estalló tras el pinchazo de la burbuja crediticia internacional a mediados de 2007. Sin embargo, esta clara y evidente mejoría económica y social no tiene nada que ver con la actividad de los políticos y sí todo con el denodado esfuerzo y la sobrada capacidad de las familias y empresas españolas para salir adelante por sus propios medios, a pesar de las numerosas y enormes trabas que impone la Administración estatal para poder progresar.

El PIB nacional creció un 3,2% en 2016 y, a la vista de los indicadores disponibles del primer trimestre, bien podría repetir dicho avance en el presente ejercicio. Por el momento, la economía española aumentó un 0,8% entre enero y marzo, a un ritmo del 3% interanual, y el Gobierno prevé ahora un crecimiento del 2,7% en 2017, acompañado de un ritmo de creación de empleo muy similar. El Ejecutivo de Mariano Rajoy lleva tiempo aprovechando esta favorable coyuntura para colgarse la medalla de la recuperación en la solapa, como si este radical cambio de rumbo tuviera que ver única y exclusivamente con sus políticas y no con el sacrificio de todos los españoles.

Pero la realidad no puede ser más diferente, ya que el único mérito real del Gobierno del PP en materia económica ha consistido en liberalizar un poco el mercado de trabajo. Es decir, la labor de los populares se ha limitado a dificultar un poco menos la creación de empleo, que no es lo mismo que facilitarlo. Algunos dirán que también ha reducido el déficit, pero lo cierto es que España cerró el pasado año con el mayor desequilibrio fiscal de la zona euro y si el agujero se ha estrechado del 9,6% en 2011 al 4,5% del PIB en 2016 no ha sido por los recortes aplicados al sector público, sino por la histórica y perjudicial subida de impuestos que el Gobierno ha cargado sobre los hombros del contribuyente, así como por la recaudación procedente de la propia recuperación económica.

Las bases del crecimiento actual, por el contrario, son obra del sector privado. Familias y empresas han reducido en 800.000 millones de euros la abultada deuda que acumularon durante los años del boom inmobiliario, regresando ya a niveles precrisis. Este sustancial desapalancamiento ha sido clave para reforzar la solvencia de la economía nacional y liquidar las malas inversiones acometidas en el pasado. Para austeridad, por tanto, la del sector privado. Además, la estructura productiva está cambiando sin necesidad alguna de dirigismo político. La caída de la construcción está siendo compensada por el auge que experimentan otros sectores, como el energético, cuya inversión ha pasado del 2,3% al 9% del total, o las actividades profesionales, científicas y técnicas,que aumentan del1,7% al 4,5%. Si a todo ello se suma la revolución silenciosa que han protagonizado las empresas españolas por la vía de las exportaciones, cuyo nivel alcanza máximos históricos, el incremento de la productividad o la excelente situación del sector turístico, se observa claramente que estos y otros logros, pilares de la recuperación, son fruto del sector privado, no de los políticos.

España, por tanto, crece y crea empleo, sí, pero a pesar del Gobierno, no gracias a él. Los españoles están saliendo adelante contra viento y marea, a pesar de las enormes rigideces que imponen las Administraciones Públicas, las absurdas limitaciones que marca el poder político y la abusiva voracidad fiscal de Hacienda. Y si todo esto está siendo posible pese a dichas dificultades, qué no harían los españoles si el país contara con una estructura estatal más reducida y eficiente, una menor presión fiscal y una amplia libertad económica… La crisis pasaría al olvido y España, sin duda, pasaría a formar parte del selecto grupo de grandes potencias económicas a nivel mundial.

La economía española: sin balas en el tambor
Manuel Alejandro Hidalgo vozpopuli.es 29 Abril 2017

Muchos lo dicen: España va bien. No, no es un déjà vu. No es necesario que miren la fecha del artículo. Hoy es 28 de abril de 2017. Durante este año nuestra economía crecerá más o menos un tres por ciento. Las décimas son un detalle sin importancia. Será el tercer año consecutivo en el que la economía española consiga tales cifras, algo impensable hace menos de un lustro. Volveremos a liderar a las economías europeas en su crecimiento. Cierto es, como todos sabemos, que no es un crecimiento perfecto y que posee importantes taras. No es todo lo inclusivo que nos gustaría, pero al fin y al cabo se crece, lo que indudablemente es mucho mejor que no hacerlo.

Casi todo rezuma pues optimismo. Sin embargo, algunos puntualizan, no sin razón, que existen enormes riesgos que pueden terminar por asomar a la vuelta de la esquina y que por ello debemos tener precaución. Mi objetivo en el post de hoy es destacar cuáles pueden ser algunos de estos posibles riesgos a los que nuestra economía podría enfrentarse en el hipotético caso de una nueva recesión. Con este objetivo, voy a concentrarme en dos tipos de riesgos, los propios y los ajenos. En el primero hablaré de la falta de reformas y de la deuda pública. En el segundo, de política monetaria y tipos de interés.

Nuestra economía debe crecer, y cuanto más, mejor. Esto nos permitirá estar en mejor posición para cuando suceda la siguiente recesión. Debemos alejarnos lo máximo posible de un precipicio sobre el que aún estamos muy cerca y por lo cual nos encontramos enormemente indefensos. Más tarde o más temprano nos enfrentaremos a un duelo y, de momento, no tenemos balas en el tambor.

En este sentido, uno de los principales riesgos de nuestra economía es la autocomplacencia. Como suele ser habitual, los buenos tiempos reducen las ansias reformadoras. No es sin embargo España un país donde los legisladores enloquezcan en una orgía reformadora cuando nos vienen mal dadas, pero al menos, recibíamos ciertas presiones desde el exterior para hacerlo. Los grandes planes reformadores españoles (1959, 1978, 1994 y 2010-12) son hijos de tiempos oscuros y de señores con maletín negro y trajes del mismo color. Pero en cuanto el PIB crece, estos impulsos reformadores se debilitan. Quien gobierna España no encuentra las razones para asumir riesgos políticos al desaparecer los incentivos para ello. Cuando el bolsillo de los ciudadanos vuelve a llenarse, el voto suele castigar menos. Si las cosas van bien ¿para qué una nueva reforma laboral? ¿Para qué continuar con la transformación de las Administraciones Públicas? ¿Para qué un pacto de estado en educación o para qué asumir los graves problemas presupuestarios que acarrea una población que envejece? No hay incentivos. Total, en cuatro años veremos qué ocurre.

Sin embargo, España hoy tiene grandes debilidades, como en 2008, y en 1993, y en 1978. Sí, mutados y algunos intercambiados por otros. Pero la lista de tareas pendientes sigue siendo inmensa. Y estas tareas, muchas, si se llevaran a cabo, podrían evitar que vuelva a repetirse lo ocurrido entre 2009 y 2013. Así, si en no muchos años experimentáramos una nueva recesión y por causa de ella el desempleo volviera a sus máximos, ya saben a quién deberán reprochárselo.

El segundo riesgo responde a una política fiscal exhausta. La elevada deuda pública resta capacidad de actuación a un gobierno que, llegado el caso, debería aplicar medidas contracíclicas. Una elevada carga como es una deuda pública del 100 % del PIB es un límite evidente para poder contrarrestar una posible caída de la actividad privada. Más si cabe cuando aún tenemos uno de los déficits públicos más elevados de toda Europa.

No menos cierto es que este límite depende de muchas otras variables. Por ejemplo, es primordial conocer qué respuestas daría el Banco Central Europeo una vez llegado el caso. Y es que la capacidad que tiene la política fiscal de contrarrestar una caída de la producción está estrechamente ligada al papel que en ese momento juegue la política monetaria. Así, los límites de la misma y el papel que juegue la elevada deuda dependerá de la respuesta que el BCE ofrezca en su momento. Desde luego es preferible que no repita su mala actuación entre 2009 y 2011 y por la que siempre explicitaremos un profundo rencor.

Es importante además el nivel del déficit estructural llegado el momento. Y para ello son imprescindibles, cuanto antes, reformas en materia fiscal en el sentido descrito numerosas veces en este blog. Por ello es urgente y primordial tratar de reducir el déficit público cuanto antes.

El tercer riesgo, y que podemos considerar ajeno a nosotros, son los bajos tipos de interés. Sin considerar la posibilidad de actuación actual del BCE a través de políticas como el QE, el problema actual que posee la política monetaria de cara a una crisis futura es precisamente la imposibilidad de reducir los tipos una vez sea necesario. Y es que esta situación incomoda en exceso incluso a los propios bancos centrales. Que sean bajos simplemente impide que estos puedan responder adecuadamente a cambios en la demanda que nos lleve a recesiones cada vez más profundas. Así, algunas estimaciones muestran que las recesiones suelen aliviarse en gran parte cuando los tipos pueden reducirse en el entorno de 4-6 puntos porcentuales. Sin embargo, si la próxima recesión nos atropella con tipos de entre el 1 y 2 %, la posibilidad de usar la política monetaria para reducir los efectos perniciosos de la caída de la demanda sería mínima. Estaríamos abocados de nuevo a un ciclo intenso con un daño considerable sobre la actividad económica.

Por lo tanto, la existencia de una gran complacencia en la clase dirigente española, una política fiscal con una restricción presupuestaria considerable y un nuevo entorno de tipos de interés bajos, limita la implementación de las políticas económicas adecuadas para evitar ciclos económicos que en dicho caso serán cada vez más agresivos. Es por ello que una vez más hay que hablar de reformas. Todo lo que hagamos hoy no tendremos que hacerlo mañana.

Presidenciales: Francia, la llave de Europa
Fernando Primo de Rivera García-Lomas elconfidencial 29 Abril 2017

“…la peor de todas las pestes: el nacionalismo, que envenena nuestra cultura europea”. Stefan Zweig

Las elecciones presidenciales francesas del 7 de Mayo representan uno de esos eventos históricos cuya significación y trascendencia definen las épocas. La esperada victoria del centrista liberal Macron sobre su rival Le Pen, populista y nacionalista, tiene todos los visos de constituirse como fenómeno catalizador de tres fenómenos concomitantes: la regeneración interna de Francia, la revitalización del proyecto Europa hacia una mayor integración con su núcleo existencial en la gobernanza del €, y la activación de Europa como potencia política internacional, todavía en su infancia e inmejorablemente equipada para hacer frente a los retos de la globalización. El relevo del frente anglosajón en la vanguardia de la civilización agotado, por necesidad, en las hechuras de la nación soberana (Brexit, Trump), es un perfume suficientemente seductor a la inspiración gala, que hunde sus raíces en aquel siglo ilustrado de las luces. Podrá ser también un bálsamo para que Alemania trascienda su eficiente introspección. Efectivamente, Francia, en estas elecciones, dirime para Europa, y Europa para el mundo, un sistema abierto e inclusivo frente a otro cerrado y exclusivista, cosmopolita frente a nacionalista, liberal frente a proteccionista, lo que nos es y debe ser común. La razón frente al particularismo y la fragmentación.

La catarsis interna de Francia
Mirándose al espejo Francia no se encuentra. Sobrepasada por esa preeminencia anglosajona de los últimos 200 años parece ir a la zaga de los acontecimientos: desde los enfrentamientos bélicos con los vecinos alemanes, pasando por el vapuleo por su pasado colonial, Argelia y Suez, hasta la inocuidad supina en su papel en la crisis del €, Francia sufre 'la malaise', su particular crisis de identidad, propia de todas las naciones europea, desbordadas por los acontecimientos. A lo cual, a modo de defensa inmunitaria ha venido desarrollando un modelo de simbiosis mercado-Estado, elefantiásico. El peso del Estado sobre la economía –un 60% frente a la media europea del 40%– es omnipresente y comparativamente anacrónico en el siglo de la competencia global .

En ese proceso de regeneración interna, esa Francia, siempre cabreada, sabe que necesita sincronizar con la globalización y asumir las vicisitudes y exigencias de un libre mercado global. El arquetipo alemán de un Estado ligero y funcional pero fuerte, el 'ordoliberalismo', es la referencia en pos de la competitividad. Se busca en el papel del Estado, solo lo justo pero también, nunca menos de lo necesario. Pero si por un lado la liberación de las fuerzas creativas de un libre mercado está en Francia poco explorado, la reserva espiritual de ese fondo de sospecha, de crítica, sobre las deficiencias y excesos del mercado, tiene en Francia su mejor baluarte, y ha quedado vindicada a lo largo de la Gran Crisis financiera global, € incluido.

Mal que pese a muchos 'liberales', la crítica más fundamentada al capitalismo liberal de corte anglosajón de las últimas décadas es la instrumentalización sin miramientos del Estado a las fuerzas de mercado, la subordinación de la Ley al interés particular: desde la orgía desregulatoria en el plano de la "innovación financiera", origen de la Gran Recesión, hasta el aprovechamiento del vacío jurisdiccional internacional para afrontar realidades latentes como el cambio climático, o el rescate con dinero público de sistemas bancarios, o el indiscriminado 'race to the bottom' que tantas víctimas se ha cobrado en el propio Occidente. En todas y cada unas de estas instancias, la realidad del mercado ha corrido por delante de una capacidad jurisdiccional cuya defensa del interés general y protección de bienes públicos se ha abortado. Durante décadas el interés particular ha secuestrado el reconocimiento de que la libertad en sociedad necesita el contrapunto de la Ley y el Estado, sin los cuales aquella no deja de ser un mito. Y es Francia, con su reserva ideológica, la garante última de esa sospecha crítica y racional.

La crisis del euro
En el entuerto de la crisis del €, en la que una unión monetaria no acaba de conseguir la voluntad política para consumar una unión fiscal y política, el consenso institucional, desde la propia Comisión, el ECB, el FMI o la OECDE, es que Alemania debe abandonar posiciones mercantilistas nacionalistas en favor del todo y volcar su superávit estructural por cuenta corriente del 8% hacia el todo, recanalizando excedentes a las zonas más perjudicadas en demanda interna, lo que peyorativamente se ha llamado “unión de transferencias”. Teoría económica de primer grado. El diagnóstico imperfecto de crisis bancarias y desajustes entre niveles de inversión y ahorro como crisis soberanas fiscales, que activó, debido a vacíos legales, tratamientos para la periferia con la contención de deuda y el posicionamiento competitivo muy duros pero efectivos. Un supino ejercicio de reestructuración de oferta ha dejado una sensación de hastío y desconcierto anclada en la psicología de acreedores y deudores.

El juicio sobre el manejo de la crisis depende de la perspectiva que se adopte. Desde un punto de vista exclusivamente nacional y cíclico, el formato de las políticas de “solidaridad por condicionamiento” ni ha sido liberal ni socialmente cohesivo, como lo atestiguan niveles de desempleo en la juventud de la periferia cercanos al 50% o caídas del PIB del 30% en Grecia, más bien sugieren una imposición unilateral por parte del último garante del proyecto, Alemania. Pero desde un punto de vista europeo y estructural a largo plazo, la tríada de objetivos reformas, contención de deuda y competitividad, solo pueden ser una bendición ante la realidad inexorable de un mundo globalizado. La disciplina a favor de un mejor estándar de gobierno económico y política incrustada en la estructura € debe considerarse un proceso y, como tal, sujeto a los límites de lo que es deseable económicamente como posible políticamente. Ante una realidad política en la que los populismos de izquierdas en la periferia tienen posiciones parlamentarias casi de bloqueo, pocos dudan de que la falta de transformación del gobierno € no podría superar ya otra crisis económica, que inevitablemente llegará, con el mismo tratamiento.

Francia encarna por su tamaño, entidad, y legado histórico la única contrapartida política legítima para sentar a Alemania y reconvertir el criterio de gestión de la zona € desde una perspectiva nacional, en el caso alemán derivando en un sangrante mercantilismo, a otro genuinamente europeo, donde la innovación y la competitividad no estén reñidos ni con una política económica óptima para el conjunto de la zona € (en la que políticas fiscales anti-cíclicas a favor de la demanda interna estén regladas y condicionadas) ni con la cohesión social. La inclusión de Macron en su programa de un Tesoro europeo y eurobonos, mucho más explícita y contundente que otras propuestas de partidos del 'establishment', avalan tanto el conocimiento real y profundo de la naturaleza de la crisis, como la voluntad de encontrar soluciones decisivas. Pero Alemania, fiel a sus principios de disciplina, orden y rigor de Ley –un perfil que constituye la envidia del mundo occidental, incluidos anglosajones–, solo dará título de legitimidad a ese debate cuando Francia acometa esta catarsis interna que exorcice sus demonios con el pasado.

El papel de Francia en Europa
En el mundo las excentricidades populistas del Presidente Trump ya han tocado hueso y, como esperábamos, ha acabado subsumido por el 'establishment'. China ya no es manipulador de moneda, la OTAN es una excelente organización, no se retira de NAFTA y todo pasa por Wall Street, confirmando el repliegue en el tránsito de un mundo bipolar donde dominaba unilateralmente a otro multilateral en pre-emiencia. En eso ha quedado el eslogan 'America First'. Como contrapunto, en el momento más histriónico de Trump, América contra todos, el arropo que tuvo Europa en su defensa de la globalización y el orden internacional liberal por parte del resto del mundo parece conjurar el atisbo de una identidad europea.

Y es que el mejor argumento contra los populismos nacionalistas es de naturaleza trasversal, internacional: el enorme incremento de riqueza y calidad de vida conseguido por el mundo en los últimos 70 años con la globalización de la mano del capitalismo. Inicialmente de la mano de la gran multinacional americana han participado todos. A todos han llegado los réditos de la ciencia y el progreso. Todos han mojado el picatoste en la taza y tienen un interés fuerte y recíproco en no desdibujar sustancialmente los perfiles del orden internacional liberal –China, Rusia y la mayor parte de Medio Oriente incluidos–. Si esto no es un logro soñado por los padres de la Ilustración –un fenómeno nuclearmente europeo–, se le parece mucho.

Ante el caldo de cultivo de los populismos en Occidente, el alto desempleo, el estancamiento generacional de los ingresos medios de gran parte de la población, las prerrogativas perennes del 'establishment' bancario y financiero –la asunción sistémica de la socialización de pérdidas ('too big to fail')–, un contubernio real, estos proponen la introspección, el proteccionismo, el tribalismo y la xenofobia, obviando esa realidad intrincada de interés recíproco llamada civilización. Como si todas las soluciones a la problemática moderna pudieran encontrar otro foro de soluciones realistas fuera de la cooperación y la convergencia internacional, algo para lo cual la UE está diseñada en laboratorio.

La naturaleza de una identidad europea es por necesidad histórica y de carácter vehicular. ¿Qué país europeo podría renunciar a la impronta de su historia en el mundo en los últimos 500 años? A pesar de todas las especificidades es imposible obviar la comunidad de destino en los últimos siglos en la eclosión de la modernidad, la ciencia y el progreso hasta una dimensión global. Y Francia, donde se cruzan todas las corrientes europeas, tuvo en ese proceso un papel catalítico y esencial. Mientras el liberalismo inglés medró endogámicamente allende los mares, Francia con su Ilustración y Revolución, codificó literalmente el arquetipo de sociedad abierta más exportable en formato constitucional para el resto de Europa y el mundo.

En el actual estadio de la globalización en el que se han alcanzado los límites físicos al crecimiento –crisis medioambiental y jurisdiccional, con el agotamiento del modelo Estado-nación en competencia, de lo que Trump y el Brexit son simples derivados–, la presión y la responsabilidad vuelven a las riberas europeas y en ningún lado con más clamor que en Francia y Alemania, núcleo cardiovascular del continente. Para ello, la idoneidad del modelo continental frente al anglosajón para abordar con mayor eficiencia toda la problemática global del siglo XXI –integrar, ordenar, rigor de Ley…– es premonitoria: aquel se basa en una tradición filosófica racionalista frente a otra empirista y en una tradición jurídica constitucionalista frente a otra jurisprudencial.

Frente las inclementes consecuencias de un modelo de expansión de capital propio del siglo XX, 'race to the bottom', el requerimiento de estándares laborales, medioambientales y fiscales mínimos en comercio internacional, reequilibrando la ecuación competitiva. Frente a la evasión fiscal del gran capital predicada por el vacío jurisdiccional, la cooperación internacional y el rigor de Ley, a título de ejemplo.

Lo más esperanzador y peligroso en los populismos del siglo XXI es que el debate democrático, polarizándose, también se sustancia y fortalece. Se sacude ya la conciencia liberal de su complacencia y engreimiento de las últimas décadas, en las que la riqueza y el bienestar han sido un analgésico político cuando no un eximente. 'Take it for granted?' En ningún otro foro queda personificada esta tensión como en las presidenciales francesas del 7 de Mayo entre Macron y Le Pen. Ahí se dirime la regeneración de Francia, el reencuentro con su identidad e historia, y en consecuencia el resurgimiento de Europa. Acontecimiento político trascendente donde los haya.

A 9 DÍAS DE LA SEGUNDA VUELTA
Le Pen: 'Es un referéndum a favor o en contra de Francia'
La candidata del Frente Nacional hizo hincapié en que su rival trabajó en la banca de finanzas, "con todas las buenas cualidades" para ese trabajo: "Tiene el carácter, la insensibilidad necesaria, la capacidad de tomar decisiones con el único objetivo de acumular dinero sin preocuparse por las consecuencias humanas".
La Gaceta  29 Abril 2017

La candidata del Frente Nacional a la Presidencia francesa, Marine Le Pen, cargó contra su rival en la segunda vuelta de las elecciones, el centrista Emmanuel Macron, de quien dijo que es "un pirómano que se hace pasar por bombero".

En un mitin en Niza (sur de Francia), el primero entre las dos rondas de estos comicios, que se celebrarán concluirán el próximo 7 de mayo, Le Pen consideró que tiene el deber de "desenmascarar" a Macron, que en todos los sondeos aparece como favorito.

"La victoria final, la que conducirá al pueblo al Elíseo, la vamos a construir demostrando lo destructivo que es" el proyecto de Macron, "contrario a los valores del país", indicó la candidata del Frente Nacional (FN).

Le Pen destacó que Macron, con su programa "ultraeuropeísta e individualista", es la antítesis del suyo.

Estas elecciones son "un referéndum a favor o en contra de Francia. Yo insto a elegir Francia", añadió Le Pen, que se ha apartado temporalmente de la presidencia del FN para centrarse en la campaña.

Le Pen hizo hincapié en que su rival trabajó en la banca de finanzas, "con todas las buenas cualidades" para ese trabajo: "Tiene el carácter, la insensibilidad necesaria, la capacidad de tomar decisiones con el único objetivo de acumular dinero sin preocuparse por las consecuencias humanas".

Ella, según dijo, habla a todos los franceses, sin excepciones y sin mirar su origen, religión o color de piel, y pretende "dar oxígeno a las familias que ha sufrido tanto estos últimos años".

La candidata se congratuló de haber conseguido antes de la primera vuelta que los otros diez aspirantes hablaran "de Francia, incluso los más recalcitrantes", y calificó como una victoria los más de 7 millones de votos conseguidos, "un récord absoluto de los patriotas".

"Empieza una nueva campaña, distinta de la primera. No solo podemos ganar, sino que vamos a hacerlo", añadió Le Pen, que animó a los electores a no tener miedo al cambio.

'Hay que cerrar las mezquitas en las que se incita al odio'
Ortega Lara, sobre la islamización de Europa: 'Es una invasión silenciosa'
A. B gaceta.es 29 Abril 2017

El fundador de VOX, José Antonio Ortega Lara, ha alertado este viernes en una conferencia en Madrid con motivo de la iniciativa ‘Cañas por España’ sobre el proceso de islamización que viven actualmente Europa y España.

"El islamismo radical es un problema capital que nos afecta y nos va a afectar más en el futuro", ha asegurado, antes de recordar las palabras del presidente turco Recep Tayyip Erdogan en las que llamó en plena campaña por el referéndum constitucional a los inmigrantes turcos que viven en Europa a "tener cinco hijos" para aumentar su presencia en el continente dado que son el "futuro de Europa" y les pidió que "abran más negocios, inscriban a los hijos en las mejores escuelas y vivan en los mejores barrios porque los países europeos son ya tierra natal". "Esto demuestra que vivimos una invasión silenciosa", ha sentenciado.

Ante esta "barbarie", ha dicho, "hay que cerrar las mezquitas en las que se incita al odio contra los ciudadanos del país que les acoge y expulsar a los imanes que llaman a la guerra santa contra los considerados infieles". En este sentido, Ortega Lara ha censurado la "cristianofobia" que vive el continente. "Hemos caído en la cristianofobia para desviarnos hacia la islamofilia. No hay que olvidar que tenemos una tradición cristiana desde hace dos mil años que ha sobrevivido porque se basa en principios y en valores que no tienen caducidad temporal".

Sobre el desafío a la ley en Cataluña, ha criticado que los distintos gobiernos "hayan financiado" y llevado al secesionismo a una situación de no retorno. "Ahora las soluciones pasan por cortar esas fuentes de financiación, procesar e inhabilitar a todos los responsables políticos por destinar dinero público a ese proceso de ruptura y aplicar el artículo 155. ¿A qué esperamos?".

El exfuncionario de prisiones, que fue secuestrado 532 días por la banda terrorista ETA, se ha referido a la farsa del "desarme" en la ciudad francesa de Bayona. "Sentí dolor, rabia e impotencia, no me esperaba otra cosa".

Asimismo, ha señalado que el Gobierno del PP accederá al acercamiento de presos. "No me queda la menor duda, es parte de la hoja de ruta negociada de Zapatero con ETA, y que Rajoy ha continuado. Ya no espero nada de este PP que ha permitido que la banda esté ahora en las instituciones, con poder e información para seguir con su objetivo de destruir España".

Razones para ser liberal
Manuel Llamas Libertad Digital 29 Abril 2017

Defender la libertad intrínseca con la que nace todo individuo y los derechos fundamentales a ella asociados, como la propiedad privada y la búsqueda de la propia felicidad sin menoscabar la libertad de terceros, debería ser motivo más que sobrado para abrazar el liberalismo, tanto desde el punto de vista político como desde el económico y social. Pero como no siempre las motivaciones morales son suficientes para convencer o convencerse de los numerosos y muy relevantes beneficios que ha supuesto para la Humanidad el desarrollo del liberalismo y su principal fruto, el capitalismo, a lo largo de los dos últimos siglos, siempre es conveniente atender a las evidencias disponibles para que cada cual pueda juzgar la conveniencia o no de dichos postulados por sí mismo, más allá de los ridículos, falsos y simplistas eslóganes que emplea la progresía imperante, en general, y la izquierda política, en particular, para denostar y, en última instancia, eliminar la corriente de pensamiento que ha posibilitado la mayor prosperidad y el mayor nivel de vida que ha conocido la Humanidad.

Éste y no otro es el propósito del nuevo libro de Diego Sánchez de la Cruz, Por qué soy liberal (Deusto), en cuyas páginas el lector descubrirá potentes y sólidos argumentos que demuestran con datos, no con meras opiniones, que el liberalismo es la mejor forma de garantizar el progreso de la sociedad en su conjunto y que, por tanto, es imprescindible reducir el peso del Estado (políticos) y potenciar el mercado (todos nosotros) para poder seguir creciendo y mejorando nuestro nivel de vida a medio y largo plazo. La obra se divide en tres partes claramente diferenciadas, en las que el autor aborda con un lenguaje sencillo y comprensible tres grandes cuestiones de plena actualidad.

El primer bloque, "La revolución del bienestar", expone los grandes avances que han cosechado hasta la fecha la economía mundial y, cómo no, también la española, gracias al surgimiento y desarrollo del capitalismo. Muchos se sorprenderán, puesto que el impacto de la crisis ha generado un ambiente de hondo pesar y frustración en amplias capas sociales, pero lo cierto es que, a pesar de las dificultades padecidas en los últimos años, el mundo nunca ha estado mejor que ahora. Tan sólo hace falta echar la vista atrás para percatarse de que en 1850 más del 80% de la población global sufría una situación de auténtica miseria, mientras que hoy la tasa de pobreza se sitúa por debajo del 10%, y lo mejor de todo es que, de continuar esta tendencia, desaparecerá en tres o cuatro lustros, algo inédito desde que el hombre es hombre.

El crecimiento exponencial de la renta per cápita, la impresionante mejora de las condiciones medias de vida, los avances en materia de salud y educación o el aumento de la esperanza de vida son algunos de los indicadores que Sánchez de la Cruz expone a lo largo de los primeros capítulos para demostrar de forma fehaciente todo lo que se ha logrado, aunque muchos, por desgracia, no sean conscientes de ello. Es evidente que sigue habiendo países ricos y países pobres, pero, una vez más, los datos demuestran que la libertad es el nexo común que explica la prosperidad de ciertas economías frente al resto. Los países más libres son también los más ricos, y viceversa. Y España, por suerte, se encuadra en el primer grupo, gracias, en primer lugar, a la apertura comercial que supuso el Plan Nacional de Estabilización Económica de 1959, la exitosa transición democrática que tuvo lugar en la segunda mitad de los años 70 y, finalmente, la integración en el mercado común europeo.

El mundo nunca ha estado mejor que ahora. Tan sólo hace falta echar la vista atrás para percatarse de que en 1850 más del 80% de la población global sufría una situación de auténtica miseria, mientras que hoy la tasa de pobreza se sitúa por debajo del 10%.

España atraviesa problemas, sin duda, dado que ha sido uno de los países más golpeados por la crisis, padece una elevada tasa de paro, un alto nivel de deuda pública y una más que cuestionable calidad institucional en comparación con otras economías ricas de Europa y del mundo. Pero eso no es excusa para inmolarnos en la pira del derrotismo, puesto que el largo y tortuoso camino recorrido hasta aquí constituye una historia plagada de éxitos y superaciones tanto a nivel individual como colectivo, como bien expone la citada obra. De ahí, precisamente, que haya que extremar la cautela frente a los maniqueos discursos y mágicos recetarios que blanden algunos economistas y partidos políticos para tratar de derribar lo construido con el único fin de reforzar aún más el estatismo igualitarista y represor o, lo que es lo mismo, el poder de los políticos frente a la sociedad. La segunda parte del libro, "La rebelión del malestar", aborda esta preocupante amenaza para la prosperidad y las libertades del individuo, desmontando, punto por punto, los principales ejes discursivos que emplean movimientos y perspectivas tales como el populismo, el declinismo, el igualitarismo, el pobrismo y el anticapitalismo.

Sin embargo, el autor no sólo se limita a tumbar estas nefastas ideas mediante un ágil y brillante uso de argumentos, estudios, gráficas e indicadores de lo más variado, sino que reserva el último bloque del libro, y también el más extenso, a proponer una serie de reformas estructurales, enfocadas especialmente en España, para continuar avanzando en la virtuosa y próspera senda del crecimiento y la acumulación de riqueza a largo plazo. Esta tercera parte, "La respuesta liberal", da cuenta de las materias en las que España puede y debe mejorar para escalar posiciones en el ránking de países desarrollados, a diferencia de los ruinosos cantos de sirena que vende el estatismo, sea cual sea su color político. La reducción de la deuda y del gasto público, los presupuestos base cero, la educación, la sanidad, la burocracia, las pensiones, la excesiva regulación, los impuestos o la corrupción son algunos de los problemas a tratar en la parte destinada al sector público, mientras que la reforma laboral o la liberalización económica son las grandes reformas que propone en el ámbito privado.

Por qué soy liberal constituye, en definitiva, un compendio de sólidas y bien estructuradas razones en defensa del liberalismo, argumentos para desmontar las endebles y perjudiciales recetas que propone la izquierda, así como un listado de reformas factibles para seguir mejorando en el futuro. Y todo ello en un lenguaje accesible, sencillo y claro que, junto a una redacción ágil y el aderezo de gráficos esclarecedores, conforman un libro completo, interesante y de plena actualidad acerca de los problemas y amenazas que enfrentan hoy en día buena parte de la economía mundial y, especialmente, España. Una obra de divulgación cuya presencia se hace imprescindible en la biblioteca de todos aquellos que se acerquen o ya hayan abrazado el liberalismo, pero que todavía es más necesaria para quienes duden o no acaben de tragarse el reguero de falacias y sandeces que escuchan a diario en los medios de comunicación por boca de políticos y tertulianos.

EL REFERÉNDUM 'SERÍA TÓXICO'
SCC advierte que 'el proceso separatista ha radicalizado a la sociedad'
La Gaceta 29 Abril 2017

El vocal de la Junta Directiva de Sociedad Civil Catalana (SCC) Joaquim Coll ha defendido este viernes que el proceso separatista catalán "ha radicalizado" a la sociedad porque se basa sólo en "elementos identitarios", por lo que un referéndum sería "tóxico" y "fracturaría" la cohesión social.

Coll ha presentado junto al coordinador del Observatorio Electoral de Cataluña, Felipe Moreno, y el catedrático de Estadística de la Universidad de Barcelona Josep Maria Oller un informe elaborado por la entidad a partir de datos del Centro de Estudios de Opinión con el título 'La Cataluña inmune al proceso'.

Según el estudio, existe una relación entre la lengua materna, los medios de comunicación consumidos y el sentimiento secesionista. La mayoría de los catalanes que tienen el catalán como lengua propia votaría a favor de la ruptura (77,6%) en un eventual referéndum, mientras que la mayoría de los que tienen el castellano como lengua propia votarían en contra (73,1%), relata el estudio.

El informe también destaca que, entre 2006 y 2016, el sentimiento de pertenencia exclusivamente catalán ha aumentado entre las personas cuya lengua materna es el catalán del 29,7% al 47,7%, mientras que el sentimiento de pertenencia de los castellanohablantes se ha mantenido prácticamente inalterado durante el proceso separatista, siendo el sentimiento "tan catalán como español" el mayoritario.

Asimismo, el estudio recalca que las personas que se informan mayoritariamente mediante los medios públicos catalanes votarían a favor de la ruptura en un 60,1%, mientras que aquellos catalanes que se informan mediante otros medios son contrarios a la secesión en un 87,1%.

El manifiesto de los españoles de Harvard: 10 claves para salvar a nuestro país
La asamblea de los españoles en la universidad americana se ha movilizado desde su fundación el pasado otoño. Acaba de publicar un decálogo con la receta para España
Héctor G. Barnés elconfidencial 29 Abril 2017

Este sábado, el Spain Caucus de la Kennedy School de Harvard, la Escuela de Gobierno que imparte programas de posgrado para entrenar líderes públicos y encontrar soluciones a los desafíos de política pública, presentará la así llamada 'declaración de Cambridge por la ciencia'. Se trata de un decálogo que aboga por un cambio de modelo productivo en nuestro país que se base en la ciencia y la investigación y no en el cortoplacismo del sector inmobiliario y el turismo.

El Spain Caucus ha abierto sus puertas este año, y como explica a El Confidencial uno de sus miembros, el economista Gregorio Bustos, está formado por estudiantes que están cursando un máster en Políticas Públicas. El grupo ha sido creado con el objetivo de “que se sepa de España en la Universidad”. En los seis meses que han pasado desde su creación, han organizado 10 conferencias destinadas a los 40 estudiantes españoles (entre 20.000).

“El objetivo del Spain Caucus es crear un foro en el que discutir los problemas culturales económicos y políticos de España”, afirmaron durante su presentación. Entre los temas a tratar se encuentran la inmigración, el futuro de la Eurozona, las perspectivas de futuro de los países del sur de Europa y el auge de movimientos políticos alternativos. Por la Kennedy School han pasado personas como Antonio Núñez Martín, socio de Parangon Partners, autor de 'El líder ante el espejo' y actual director de los antiguos alumnos españoles del centro.

“En las clases casi siempre que se menciona a España es para poner el ejemplo de la crisis, del desempleo, del populismo… bastante deprimente”, explica Bustos. ¿Cuáles son los países de los que se habla ahora en las aulas de la universidad de Cambridge (Massachusetts)? “En Harvard se habla de Israel, de Corea del Sur, de Singapur como modelos de países que tienen un plan para crear talento, invertir en ciencia y generar prosperidad”. A ellos hay que añadir otros como Finlandia y Alemania, que “entienden que para tener una economía competitiva y una sociedad sostenible deben ser los mejores en ciencia y tecnología, convertirse en referencia para crear y atraer talento e inversiones”.

En opinión de los firmantes del manifiesto, “España es un país que está por debajo de sus posibilidades”. Por varias razones: tanto porque “en nuestro país no hay cultura científica” como porque “los centros de investigación públicos son escasos y están limitados al estar bajo parámetros funcionales”. Un último motivo es que los países a los que mejor les va atraen el talento internacional, algo que no ocurre aquí, donde ni siquiera “sabemos aprovechar lo que tenemos en casa”.

Pero ¿cuáles son los 10 puntos que proponen los estudiantes españoles de Harvard para cambiar de arriba abajo nuestro país o, al menos, tener una “visión ilusionante, un proyecto por transformar el país de verdad”?

1. España necesita una apuesta clara y decidida por un cambio de modelo productivo que garantice el crecimiento sostenido y la prosperidad de nuestros ciudadanos.

2. Para lograr ese cambio se necesita apostar decididamente por la investigación y por la ciencia, motores de la sociedad de conocimiento.

3. España necesita un plan estratégico en investigación y desarrollo donde se marquen las líneas de actuación para los próximos 10-15 años, siendo una de las prioridades estratégicas del país.

4. El plan estratégico debe ser integrador aspirando a desarrollar ecosistemas de investigación y emprendimiento geográficamente repartidos por todas las regiones de España.

5. España debe convertirse un país atractivo para investigar y atraer talento internacional, así como interconectar los centros de investigación y a la comunidad científica con las redes de investigación global.

6. Se necesitan agencias de investigación independientes con suficientes recursos que garanticen la implementación del plan estratégico en investigación y desarrollo.

7. Hay que crear una red de centros de investigación independientes y punteros, con recursos suficientes para poder alcanzar el liderazgo en distintas disciplinas en un plazo de 10-15 años.

8. España tiene que llegar a ser líder en porcentaje de dedicación del PIB en actividades de investigación y desarrollo en un plazo de 10-15 años.

9. Los ecosistemas de investigación tienen que promover y fomentar la incorporación de investigación privada, promoviendo la creación y comercialización de ideas y productos y generando empleo y empresas de alto rendimiento.

10. España necesita modernizar su sistema educativo, adaptando y desarrollando el sistema universitario a las necesidades de conocimiento e investigación y emprendimiento.
¿Qué hacemos con la educación?

¿Cuál es la idea que estos estudiantes tienen para nuestro país? En su cabeza, debido a que el nuestro es “un país atractivo para vivir”, Bustos considera que podríamos convertirnos en “una especie de California en Europa”. Una vez más, el fantasma de Silicon Valley se proyecta hacia el otro lado del Atlántico como lugar en el que se conjuga una buena calidad de vida y un clima agradable –que ya lo tenemos– con ser un enclave de la ciencia y la tecnología –lo que nos falta–. “Con sectores competitivos y centros punteros de investigación muchos científicos y empresas de tecnología de todo el mundo vendrían a España”.

Eso pasa, también, por transformar la educación. El manifiesto tiene en mente el modelo finlandés, donde “desde una edad temprana se intenta descubrir los talentos innatos de cada chico para potenciarlos a lo largo del recorrido educativo”. En esta nueva visión educativa, la memorización de conceptos debe dar paso a “la experimentación y formación práctica”. Como proponen cada vez más expertos, la formación ha dejado de ser algo de la infancia, adolescencia y primera madurez para convertirse en algo continuo, hasta el final de los días del trabajador.

“En la universidad no se puede pedir que se sea docente e investigador al mismo tiempo. Luego tenemos que investigar para emprender y crear empresas, trabajos de calidad, y que acaben mejorando la calidad de vida de las personas”, añade el antiguo director de Proyectos Estratégicos de Mercedes-Benz España. No se trata de una revolución a corto plazo, aclaran, sino que las prioridades estratégicas del país tienen que ser a largo. Se necesitan, concluyen, “políticas de país”, que estén por encima del “sistema político y de gobierno”.

Los despistados de Hardvard
Nota del Editor 29 Abril 2017

Yo no soy un español de Harvard, aunque he aprendido algo tanto en en España como fuera, habiendo disfrutado de profesores e instructores excelentes y sufrido otros y está claro que mis puntos son mucho más pertinentes que los suyos (mi punto 7):

1ª la lengua española para unificar mercado, educación, sanidad, justicia, legislación, seguridad, anulando toda la legislación sobre lenguas regionales.
2ª  desmantelar el tinglado autonómico.
3ª deshacerse de la enorme casta de profesionales de la política
4ª simplificar y reducir el enorme aparato burocrático y millones de funcionarios
5ª deshacerse del intervencionismo de un estado ineficiente y depredador de los recursos de la clase media
6ª deshacerse de un estado indoctrinador y comprador de votos de unos con dinero de otros
7ª arreglar un sistema educativo desastroso con menos medios y más responsabilidad
8ª educar en valores humanos a una sociedad indoctrinada y adormecida
9ª liberalizar y optimizar un mercado fragmentado e ineficaz
10ª arreglar una justicia irracional, politizada, lenta, incompetente e irresponsable con menos medios y más responsabilidad

Guardianes de la discriminación
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 29 Abril 2017

El presidente del grupo de concejales del Partido Popular en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández Díaz, pidió que la ciudad priorice la acogida de refugiados cristianos que huyen de sus países por estar perseguidos. Menudo escándalo. Los popes del multiculturalismo salieron en tromba para recriminar al descarriado su sacrilegio. La alcaldesa Ada Colau fue la primera. Intimó al atrevido a "reflexionar" y "rectificar" porque consideraba "muy grave" que alguien propusiera que se diese preferencia a la acogida de personas con fe cristiana ("Cruce de acusaciones entre Colau y Fernández por la religión de los refugiados", LV, 13/4).

La teniente de alcalde de Derechos Sociales, Laia Ortiz, no se mordió la lengua y acusó a Fernández Díaz de "atizar el odio" y "querer volver a la época de las Cruzadas" (El Periódico, 12/4). Dato curioso: esta edil de ICV y Barcelona en Comú emplea el símil con las Cruzadas que aparece en los comunicados de los terroristas islámicos para denigrar a todos los infieles y justificar sus matanzas. Si triunfaran los yihadistas también la incluirían a ella entre los cruzados y la degollarían sin pestañear. Y si se hubiera embarcado en una patera con 15 islamistas podría haberse contado entre los 12 cristianos arrojados al mar (El País, 27/4/2015).

Sectarios recalcitrantes
El réprobo intentó argumentar en defensa de su moción, olvidando que trataba con sectarios recalcitrantes blindados contra la racionalidad. Afirmó, con irrefutable contundencia, que "los países musulmanes no acogen a refugiados cristianos y, de hecho, tampoco a musulmanes, sus propios hermanos de fe, que también deben buscar acogida en Europa". Una verdad insoportable para la izquierda fóbica, que se apresuró a evacuar agravios en las cloacas de las redes sociales contra quien no se solidarizaba con sus odios.

Para colmo, cuando la alcaldesa acusó a Fernández Díaz, vía Twitter, de pedir algo que "es discriminatorio y vulnera los derechos humanos", su contrincante tuvo la osadía de recordarle que el mismo Ayuntamiento que habla de "vulneración de derechos humanos" había aprobado en febrero una propuesta de ERC para priorizar a los homosexuales en las políticas de acogida y "nadie lo interpretó como una discriminación hacia los demás colectivos".

Los auténticos guardianes de la discriminación son, pues, quienes, gobernados por sus prejuicios, se niegan a reconocer que las víctimas predilectas de los asesinos yihadistas son los cristianos que, por esta razón, merecen recibir un trato preferente en la acogida de refugiados. Algo que, contra toda lógica, tampoco practica ese artista del postureo que es el papa Francisco, quien acogió en el Vaticano a los 12 miembros de tres familias musulmanas y ninguna cristiana (ABC, 16/4/2016).

Disfrazados de laicistas
Llegados a este punto, es imprescindible trazar una línea divisoria entre quienes se disfrazan de laicistas para justificar la discriminación que practican contra los cristianos perseguidos y quienes, precisamente por sustentar en serio los principios de la sociedad laica y abierta, exigimos que se dé amparo en primer lugar a quienes están amenazados de muerte por sus creencias, sean estas religiosas o políticas, aunque en condiciones normales polemicemos con quienes profesan algunas de estas creencias y les opongamos nuestras razones.

Que no nos confundan. Poco importa que nos definamos como creyentes no dogmáticos, liberales, indiferentes, agnósticos o -en mi caso- ateos: todos compartimos, en mayor o menor grado, consciente o inconscientemente, las ideas de tolerancia que heredamos de la Ilustración y que propagaron pensadores humanistas como John Stuart Mill, Voltaire. Bertrand Russell o Karl Popper. Respetamos las creencias religiosas del prójimo y su derecho a practicarlas con la misma convicción con que exigimos que esas creencias, cualesquiera que sean, no se trasladen a la legislación para regir nuestro comportamiento. Lo cual se traduce en la separación de la Iglesia y el Estado.

Por supuesto, el énfasis en esta separación, que en el caso de algunas leyes, como la de maternidad subrogada o la de eutanasia y suicidio asistido, es todavía incompleta, no está reñido con el rechazo a la discriminación que sufren los cristianos con el visto bueno del Ayuntamiento. El debate en torno de vacíos legislativos sobre los que todavía pesa la influencia confesional tendrá por escenario el espacio público y el Congreso, pero jamás deberá convertirse en coartada para desentendernos del exterminio de aquellos que no piensan como nosotros pero forman parte de nuestra civilización.

Indiferentes al sufrimiento
Esta toma de partido por la sociedad laica y abierta, bastión de los derechos humanos, nos obliga a desenmascarar a quienes, valiéndose de un lenguaje torticero, se convierten en guardianes de la discriminación contra los cristianos martirizados en las tierras del islam. Estos farsantes cargan con reminiscencias de los crímenes atroces del siglo XX y de sus prolongaciones en el XXI, crímenes estos que se perpetraron con pretextos políticos, religiosos, étnicos, económicos o por simple capricho de dictadores desquiciados. No asombra que continúen siendo indiferentes al sufrimiento de quienes ayer ya fueron sus víctimas. Escribe Lluís Foix ("Persecución de cristianos", LV, 12/4):

Afirma [Andrea Riccardi en su libro El siglo de los mártires] que "desde el genocidio de los armenios en 1915 hasta las matanzas en Timor Oriental en 1999, pasando por el comunismo bolchevique, el nazismo, los regímenes dictatoriales de América Latina, las tragedias africanas, la opresión del islam integrista, las víctimas de la mafia (…) se vislumbra un fenómeno de masas difícil de cuantificar: al menos tres millones de cristianos fueron asesinados en el siglo XX".

Aclara Foix que este cómputo es anterior al ataque contra Estados Unidos del 11 de septiembre del 2011 y al nacimiento del Estado Islámico y añade:

La yihad combate con la muerte a Occidente y muy en particular a las minorías cristianas que quedan todavía en Oriente Medio y que se resignan a ser descartadas y perseguidas o bien huyen para salvarse del sectarismo del Califato. (...) Los conversos [al cristianismo] son acusados de apostasía, castigada con la pena de muerte en estados como Irán, Yemen, Afganistán, Somalia, Mauritania, Pakistán y Qatar, el que consta en las camisetas del Barça.

Tomás Alcoverro, veterano corresponsal en Líbano, confirma desde Beirut el panorama aterrador ("La Contra", LV, 19/4):

Mi barrio, Hamra, será el último bastión de la tolerancia cuando todo Oriente Medio sea arrasado por el pensamiento único totalitario de la barbarie wahabí. (…) Los integristas son imparables. Tienen el dinero, la motivación, la organización y la gente. Me temo que va a ser difícil detenerlos.

Plagas buenistas
Pura islamofobia, argüirán nuestros guardianes de la discriminación contra cristianos, cuyo modelo de proliferación multicultural ya está socavando a otros países de Europa. Eduardo Martín de Pozuelo, infatigable fumigador de plagas buenistas, da la voz de alarma ("La invasión silenciosa", LV, 21/4). Escribe que un polémico informe advierte de la irrupción en Suecia de una sociedad paralela que no cree en los valores democráticos del país escandinavo:

Un fenómeno idéntico al que se ha detectado en distintas ciudades europeas como Londres o París, donde hay zonas en que habitantes extremistas proclaman que se rigen por la charia. "Son las no-go zones, espacios urbanos a la deriva, en los que unos carteles advierten que estás entrando en una zona controlada por leyes islámicas obligatorias. (…) El sistema político sueco ha permitido más de 55 áreas no-go en las que colectividades musulmanas impiden al Estado ejercer su soberanía". (…) Este caso sueco ha sido advertido por la Agencia de Contingencias Civiles de Suecia (MSB) perteneciente al Ministerio de Defensa de Suecia y responsable de la protección civil y la seguridad pública, que afirma -en un informe de 35 páginas- que los islamistas están construyendo una "sociedad paralela" en Suecia, además de infiltrar salafistas en organizaciones y partidos políticos ayudados por una "cultura del silencio".

Esta autosegregación es la que explica que fueran los musulmanes turcos residentes en sus guetos de Europa quienes otorgaron a Erdogan, en el cómputo total del referéndum, la mínima diferencia del Sí necesaria para implantar su dictadura islámica. Sin sus votos y los de las regiones más atrasadas de Turquía habría triunfado el No.

En Barcelona todavía no existen barrios no-go donde impera la charia y no pueden entrar los infieles. Sería aberrante que, en el ínterin, los guardianes autóctonos de la discriminación contra los cristianos pongan obstáculos a la entrada de los refugiados que comparten nuestro modelo de civilización y que, escarmentados por su experiencia trágica, nos ayudarán a frenar la expansión anunciada del Califato.

ESTRENO DE 'CONTRA LA IMPUNIDAD'
Iñaki Arteta ofrece dignidad a los muertos de ETA con una película canónica
El Semanal Digital 29 Abril 2017

Iñaki Arteta proyecta en Madrid 'Contra la impunidad', el filme que hace la pregunta oportuna para las víctimas. ¿Por qué están mejor los verdugos? Un título imprescindible.

Si 'Shoah' de Claude Lanzmann es la película canónica del Holocausto, con nueve horas imprescindible para acercarse remotamente al horror nazi; 'Contra la impunidad' y en general toda la obra del cineasta Iñaki Arteta puede serlo del terror de ETA.

Una mirada ética, con arrojo intelectual, presidente el golpe en la conciencia del último metraje del autor, que puede verse este fin de semana en Madrid: conviene hacerlo, sin dilación, antes de que el imperio de las taquillas y la sobredosis de Hollywood se lleven por delante una obra que debiera proyectarse cada día en los institutos. De momento, desde este viernes hasta el próximo jueves, la sala Artistic Metropol (calle Cigarreras 6, Metro Acacias)

Arteta se hace la pregunta oportuna, imprescindible, pero por alguna frustrante razón también la más incómoda para quienes entienden que, en el viaje de la 'paz', no es necesario incluir un relato preciso, humano y a tumba abierta de lo que ocurrió durante 40 años de bombas, sangre, balazos, extorsión, violencia y exilio.

'Contra la impunidad' es un alegato trepidante, pero también un acto de justicia conmovedor por su verdad y desolador por su soledad: casi nadie pregunta, como sí hace Arteta, por qué no se han aclarado 300 de los 858 crímenes de ETA. Ni tampoco, y Arteta vuelve a hacerlo, qué hemos hecho mal para que, cerrado el episodio criminal, a los asesinos les haya ido bastante mejor que a sus víctimas. Si los nietos de los muertos sienten menos calor que vergüenza los de los asesinos, el terrorismo estará más cerca siempre de resucitar.

Para quienes pensamos que el fin del horror no será cierto ni definitivo mientras no se haga un relato correcto de los hechos, único antídoto para cerrar y enterrar de verdad el horror, 'Contra la impunidad' constituye la esperanza de que algo tan elemental como la verdad no termine sepultada por la supuesta conveniencia.

Las seis candidaturas a los Goya de la película presagian un merecido éxito, pero el mayor de todos ellos será llenar las salas de espectadores cívicos, movidos por la misma necesidad de justicia que ha guiado la valiente carrera de Arteta, uno de esos vascos con memoria que ha hecho de su talento un combustible intelectual inagotable. 'Contra la impunidad' es la lucha de unos pocos contra el olvido, a favor del Estado de Derecho y, sobre todo, una épica defensa de las vidas rotas, las que nunca volverán y piden a gritos callados que alguien, como Arteta, recuerde y les ofrezca ese mínimo bálsamo de decencia que es la Justicia.

Acosada por Podemos, con la complicidad del PP
Cesan a Alicia Rubio como jefa de estudios por publicar un libro
La vicesecretaria de Movilización de VOX, Alicia Rubio -víctima del acoso de Podemos- ha sido cesada como jefa de estudios del IES Arquitecto Peridis de Leganés por contradecir la ideología de género.
Rosalina Moreno gaceta.es 29 Abril 2017

La vicesecretaria de Movilización de VOX, Alicia Rubio -víctima del acoso de Podemos- ha sido cesada como jefa de estudios del IES Arquitecto Peridis de Leganés por contradecir la ideología de género.

La profesora, autora del libro Cuando nos prohibieron ser mujeres… y os persiguieron por ser hombres -que desmonta los postulados de la ideología de género-, lleva meses sufriendo una persecución ideológica -propia de una dictadura- por parte de los podemitas, con la complicidad del PP que, según denuncia VOX, "pretende acabar con la libertad de expresión". De hecho, la profesora tiene la intención de poner una denuncia contra Podemos por acoso.

“Cristina Cifuentes quiere que cada vez que hagamos unas declaraciones tengamos miedo y pensemos que va a aparecer su policía política a abrirnos un expediente en la Fiscalía", ha alertado en este diario Rocío Monasterio, responsable de asuntos sociales de VOX, sobre la presidenta de la Comunidad de Madrid. "Cifuentes persigue al que dice que si naces hombre eres hombre y si naces mujer eres mujer, como ha ocurrido a Hazte Oír (HO) por ?#ElBusQueNoMiente, y pretende secuestrar a nuestros pequeños y educarlos en una tribu según su adoctrinamiento", advierte Monasterio.

¿Cuál es el 'delito' de esta profesora?
El 'delito' de Alicia Rubio es alzarse contra el adoctrinamiento impuesto por la ideología de género en los colegios y su intromisión en los distintos ámbitos de la vida pública.

Y por eso, partidos, asociaciones y plataformas feministas le organizan escraches en la presentación de su obra o en conferencias donde aborda este preocupante tema, llegando incluso a obligar la cancelación de los actos.

Así ocurrió, por ejemplo, el pasado febrero en Sevilla. En aquella ocasión, más de un centenar de radicales de izquierda y feministas violentas reventaron su conferencia al grito de "fascitas".

VOX puso el tema en manos de la Justicia. Por su parte, la denuncia de Alicia Rubio fue esta: "Para la izquierda, impedir el debate sobre la ideología de género es libertad".

En Madrid, el 15 de marzo tuvo lugar otro de esos escraches en el instituto donde trabajaba hasta este jueves. Según denunció VOX, el claustro de profesores y el AMPA intentaron hacer dimitir a Alicia por motivos puramente ideológicos. Una dimisión a la que la profesora se negó.

En ese acto de acoso a Alicia Rubio participaron dos concejales de la formación morada. Se trata de los concejales de Leganemos -vinculado a Podemos- Francisco José Muñoz Murillo y Eva Martínez Borrega. Pese a haberse desvinculado del escrache, las cámaras de Intereconomía los 'cazaron'.

Participaron en el escrache y contribuyeron de forma activa a su organización. El PP de Leganés ha pedido la reprobación de ambos.

Además, la dirección de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense suspendió el 9 de marzo el debate sobre libertad de expresión en el que iba a participar Alicia Rubio como presidenta de Femidiscencia. Fue impedido por radicales de izquierda, que bloquearon el acceso a la Facultad. La UCM cedió ante la izquierda y censuró la charla.

La vicesecretaria de Movilización de VOX tampoco ha podido presentar su obra este pasado 4 de abril en la Biblioteca Pública de Guadalajara, donde estaba previsto un evento en el que también participaba Rocío Monasterio. Un día antes de su celebración, el director de la Biblioteca comunicó a la organización la cancelación. Según el vicesecretario de Formación de VOX, Antonio de Miguel Antón, se realizó "siguiendo órdenes de Consejería de Educación, Cultura y Deportes".

Estos son sólo algunos de los casos. Hay más ataques. El pasado enero sufrió otro en el Colegio de Farmacéuticos de Badajoz, a manos de feministas. Se da la circunstancia de que el PSOE de Badajoz censuró su libro por machista, pero preside premios 'con burka'.

¿Qué opinan las redes de este cese?
Las redes muestran su apoyo a Alicia Rubio, como en otras tantas ocasiones. Así han reaccionado:

Entre los que han denunciado el cese de Alicia Rubio está también José Javier Esparza, presentador de esta Casa, que pasado viernes entrevistó a la profesora en La Redacción Abierta.

Alicia denunció en este programa de Interecononía que la ''libertad de expresión ha muerto en España''.

Asesinatos en el Bilbao de 1936: Altuna-Mendi, Cabo Quilares y cárceles de la ciudad. La otra Memoria Histórica de la que no se habla
Yolanda Couceiro Morín lagaceta.eu

El 25 de septiembre de 1936, desde que las sirenas de la ciudad de Bilbao anunciaron la presencia de la aviación nacional, las turbas, entre las que figuraban gran número de mujeres, se dispusieron, de acuerdo con los guardianes de los presos, al asesinato en masa de estos últimos.

Y así, una vez terminado el bombardeo, se dirigieron hacia los muelles de la ría próximos a la factoría de Altos Hornos, en que se hallaban fondeados los barcos Altuna-Mendi y Cabo Quilates, convertidos en prisión; algunos grupos se trasladaron en gabarras a bordo de los buques, y en el Cabo Quilates comenzó la matanza en las primeras horas de la noche, siendo asesinados sobre cubierta la mayoría de los presos, y otros en la misma bodega, sobre la que se hizo fuego desde fuera, pereciendo de este modo 41 detenidos. En el Altuna-Mendi, después de obligar a los presos, bajo la amenaza de una ametralladora, a permanecer varias horas con los brazos en alto, se asesinó a tiro de fusil, pistola y pistola ametralladora a 29 detenidos.

También en Bilbao, en la noche del 2 de octubre de 1936, un grupo de marineros, e individuos que se titulaban oficiales de Marina de la dotación del acorazado rojo Jaime I, subieron a bordo del barco-prisión Cabo Quilates, y, con la aquiescencia de los guardianes, asesinaron a 38 presos, a los que previamente despojaron de sus alhajas y objetos personales de algún valor.

En la misma capital bilbaína fueron asesinados el 4 de enero de 1937, en las distintas cárceles, un total de 209 presos, realizando los asesinatos fuerzas del Ejército rojo, constando la participación activa de varias compañías de los batallones Asturias (7º de la UGT), Fulgencio Mateos y Malatesta, perfectamente uniformadas, con armamento completo, y a las órdenes de sus jefes, respondiendo desde una de las cárceles el comandante del batallón Malatesta al presidente del Gobierno vasco, que le pedía una explicación acerca de los sucesos que estaban ocurriendo, que "cuando el pueblo se convenciese de que no quedaba un fascista en la cárcel cesarían las matanzas".

(...) Finalmente, el presidente del Gobierno vasco, José Antonio Aguirre, que no había tomado ninguna medida para evitar estos crímenes, ni desplegado ninguna energía para cortarlos una vez iniciados, encargó al Secretario de Guerra que cesara la matanza, concluyendo ésta a los pocos minutos; debiendo tenerse en cuenta que esta orden sólo se dio a las cuatro horas de comenzados los crímenes y ante las apremiantes instancias de los funcionarios de Prisiones, que suplicaban la intervención de la Autoridad.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El francotirador.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 29 Abril 2017

Que Pedro Sánchez se ha convertido en el candidato de PODEMOS, en su caballo de Troya para destruir al PSOE, creo que ya nadie lo puede negar. Solo la extrema ambición de un "pasado de vueltas" egocéntrico Pablo Iglesias, impidió en la anterior legislatura fracasada que Pedro Sánchez y el PSOE formasen Gobierno con el apoyo de CIUDADANOS. Su esperpéntica postulación como Vicepresidente del gobierno de coalición y la exigencia de los ministerios más influyentes, dio al traste con cualquier tipo de acuerdo al que se hubieran sumado nacionalistas. Esta payasada provocó el que la legislatura fracasara y fuese la más corta de la etapa democrática y hubiera que acudir a unas nuevas elecciones generales con la subida del PP, el fracaso histórico del PSOE y el estancamiento de CIUDADANOS y de la coalición de UNIDOS PODEMOS y sus marcas blancas. Una situación que provocó un verdadero tsunami en el PSOE con un Pedro Sánchez dispuesto a traicionar, como finalmente hizo, a la Ejecutiva Federal y sus mandatos pactando con UNIDOS PODEMOS formar un Frente Popular que desbancase al PP.

Condenado a ser una oposición irrelevante, Pablo Iglesias no ha cesado en radicalizar su postura en una campaña que busca el desprestigio de todas las Instituciones del Estado, comenzando por el Parlamento (Congreso y Senado) donde se dedica a torpedear las sesiones con payasadas y algaradas que recuerdan mucho a las que realizaba el grupo fascista del NSDAP (partido “nazi”) en el Bundestag en Berlín antes del definitivo ascenso al poder de Adolf Hitler. Un comportamiento que hace tiempo que debería haber sido reprimido por parte de la Mesa del Congreso para evitar que se convierta en el circo de estos payasos. En paralelo, y de nuevo copiando los modos y estrategias de los nazis, alienta y promueve las manifestaciones, concentraciones y escraches a todos aquellos que pone en su particular diana como piezas a batir. El tramabus es solo un esperpento más del desprecio de estos sujetos por la Ley y el derecho a la propia imagen.

Su propósito no ha cambiado y sigue siendo monopolizar ahora el papel de la oposición al Gobierno y al PP, para lo cual no duda en alinearse con las posturas secesionistas de los partidos independentistas en Cataluña, o también defender las posturas de los partidos proetarras en la construcción de su Euskal Herría. Para ese propósito y una vez aglutinada y desactivada IU, su obsesión sigue siendo reducir al PSOE a la mínima expresión ofreciendo a su sector más radical, en el que Pedro Sánchez vuelve a ser su abanderado, a dialogar y formar una coalición sin las exigencias de la primera vez. Para ello no ha dudado en apoyar de forma pública y explícita la candidatura de Pedro Sánchez en las elecciones primarias del próximo 21 de mayo, en una inaceptable injerencia en los asuntos internos de otro partido político. Una clara maniobra de desestabilización y de filibusterismo político, que Pablo Iglesias y los suyos ejercen de modo habitual. Pablo Iglesias actúa como un frío francotirador que elige cuidadosamente a sus víctimas desde su posición segura y camuflada.

La moción de censura anunciada es un brindis al sol del que son perfectamente conscientes. Sin embargo, sirve muy bien a sus planes contra su objetivo primario, el PSOE. Crear división entre la militancia y una parte de los dirigentes, sobre todo en aquellos que sintieron muy de cerca el poder en manos de Pedro Sánchez y que vieron sus ambiciones frustradas tras su cese dimisión y la posterior humillación en la purga encubierta por su desobediencia a las consignas de la nueva Gestora del PSOE presidida por Javier Fernández. Una actitud revanchista y vengativa de índole personal que está siendo alentada y apoyada por Pablo Iglesias y PODEMOS. Estos desestabilizadores llevan tiempo actuando con total impunidad a todos los niveles allí donde gobiernan, principalmente con el apoyo del PSOE, con una política de crispación, de enfrentamiento y radicalización en lo social y de desobediencia y rebeldía en lo económico. Ejemplos de ello son las gestiones desastrosas, sectarias y ruinosas en las dos principales capitales más emblemáticas de España, Barcelona y Madrid. Unos consistorios donde el apoyo del PSOE es fundamental para el desarrollo de esas políticas involucionistas guerracivilistas y pretendidamente sociales que ataca directamente la iniciativa privada y sectores esenciales como el turismo y los servicios, mientras favorece la comisión de delitos como la ocupación ilegal de viviendas y de locales públicos a grupos anti sistema y la recuperación de la mal llamada Ley de la memoria Histórica.

Creo que el resto de partidos, al menos aquellos que dicen querer lo mejor para España, deberían formar un frente común contra estos bolcheviques bananeros amigos de Chávez y de Maduro, enemigos de España, de la cual reniegan de sus símbolos como el himno al que Pablo Iglesias no dudó en llamarle “cutre pachanga fachosa”. No sé si opinará lo mismo o le hará mucha gracia la jota cantada por su camarada Pablo Echenique, esa que tiene una letra tan soez que dice “chúpame la minga, dominga,…” .

En poco más de tres semanas los militantes del PSOE van a tener en sus manos no solo la elección de su Secretario o Secretaria General, sino el futuro de su partido y el de la democracia y por tanto, de España. Una responsabilidad enorme para una militancia, que no llega a los 200.000 electores, que puede decidir sobre el futuro de 45 millones de españoles. Una tentación irresistible para Pablo Iglesias que ve su oportunidad para su ascenso definitivo al poder y anular a quien le disputa su territorio político y su hegemonía como alternativa a lo que llama derecha que engloba a PP y CIUDADANOS.

¡Que pasen un buen día!

El ‘molt honorable’ pijama de rayas
Jimmy Giménez-Arnau okdiario 29 Abril 2017

Desde que empezó a trincar el molt honorable clan de los masones catalanes, nuestra ágil Justicia sólo ha tardado tres décadas y pico en encasquetarle el pijama de rayas al hereu de la banda criminal. Esos mismos treinta largos años costó meter entre rejas al capomafia de Chicago, Al Capone, por evasión de impuestos, asunto del que sabe un huevo la egregia y muy provinciana saga de los Pujol Ferrusola. El juez De la Mata, que viene de echarle los cerrojos a Jordi II, aunque sólo fuese por paralelismo, debería ser comparado con Eliot Ness, mereciendo tal metamorfosis mil felicitaciones. Esta tesis les parecerá barroca, pero lo barroco de verdad es no parar de robar de manera tan ostentosa durante tanto tiempo.

La encarcelación del pepero Ignacio González ha abierto la veda. Ya es factible atrapar corruptos a mansalva. Los alaridos falangistas que creíamos soterrados renacen en su tumba, recordándonos la arcaica muletilla: “¡Pujol, ladrón, masón, patriarca de la sedición, amo de la corrupción, púdrete en prisión!”. Ningún rap mejoraría la cantinela, ni adivinador alguno se atrevería a poner en duda que la cuadrilla en bloque de los Pujol Ferrusola acabará vistiendo, de no torcerse la tendencia, el molt honorable pijama de rayas. ¡Dios lo vea! Que el orbe civilizado no ha visto mayor tribu de mangantes, pues el fruto de sus rapiñas repartidas en exóticos paraísos fiscales, supera los 3.000 millones de €, sustraídos a sus propios coterráneos a través del 3%, millones todos aportados por el Estado español para que Cataluña tuviera, a pesar de sus traiciones, bienestar.

Confebask y el sufrimiento de la clase empresarial vasca
Mikel Buesa Libertad Digital 29 Abril 2017

A Ricardo Benedí, empresario ejemplar y miembro del Foro Ermua que no pagó y lo dijo.

En este país, el que no corre, vuela. Ahora que se atisba el cierre por derribo de ETA, al presidente de la patronal vasca Confebask no se le ha ocurrido otra cosa que sugerir, en una entrevista a Europa Press, la organización de un "acto de memoria" con el fin de que la sociedad reconozca el sufrimiento de la clase empresarial como consecuencia del terrorismo. Roberto Larrañaga –que, según parece, no conoce muy bien el asunto, pues señala que "llevamos cinco años de paz", cuando han pasado siete desde que ETA dejó de atentar– afirma que "somos un colectivo que ha sufrido mucho", que en la clase empresarial hay personas que han sido "asesinadas, secuestradas y muchísimas han sufrido extorsión" y que "ha habido gente que se ha ido [del País Vasco] porque la presión era insoportable". Todo ello es cierto y, al parecer, justifica un sarao político de reconocimiento oficial que, a la vez, constituya el "cierre", el "fin de los fines de ETA", según los deseos de este dirigente empresarial.

Vayamos por partes. Que entre las víctimas de ETA hubo numerosos empresarios es un hecho indudable. No sólo porque algunos fueron asesinados o heridos, sino porque muchos fueron amenazados. No sabemos cuántos estuvieron en esta última circunstancia, aunque, como expongo en mi libro ETA, S. A., una estimación razonable elevaría la cifra correspondiente a alrededor de 11.000. Si tenemos en cuenta que durante las tres décadas en las que se desarrolló la extorsión terrorista estuvieron en activo, en el País Vasco, como promedio, unas 50.000 empresas con asalariados, podemos pensar que, en uno u otro momento, a una quinta parte de los empresarios ETA les requirió el pago bajo amenaza de una u otra cantidad. Los datos disponibles señalan que la organización terrorista obtuvo por este procedimiento 53 millones de euros (valorados a precios de 2010) entre 1978 y 2010; o sea, una media anual de 1,66 millones. No obstante, hay que indicar que hubo una gran variabilidad en las cantidades recaudadas por ETA en esos más de treinta años. Digamos adicionalmente que la cifra indicada sólo supuso el 31,9 por ciento de los ingresos de ETA –no tengo en cuenta aquí los contabilizados por sus organizaciones aledañas dentro del MLNV– y que hubo otra fuente de recursos mucho más importante, como fueron los secuestros, también de empresarios. Con éstos, ETA logró sacar a 44 industriales 98,5 millones de euros, el 59,3 por ciento de sus ingresos. Los secuestros, sin embargo, decayeron en el curso de la década de 1990 debido a la fuerte oposición popular que suscitaron, sobre todo después de la campaña del lazo azul que emprendieron varias organizaciones pacifistas con ocasión del apresamiento del ingeniero Julio Iglesias Zamora.

Los empresarios amenazados no fueron todos iguales en cuanto a su comportamiento y no constituyeron, por ello, un "colectivo", como los denomina el presidente de Confebask. Quiero decir que ese no fue un "conjunto de personas con intereses comunes", según el significado que el diccionario da a esa palabra. Y no tuvieron los mismos intereses, sencillamente, porque mientras unos cedieron a la extorsión y pagaron a los terroristas, otros se resistieron a hacerlo aun a riesgo de sus propias vidas. Esta es una diferencia fundamental que el dirigente patronal no quiere reconocer y que, seguramente, desearía olvidar.

Sigamos con los que pagaron a ETA. Sólo de unos pocos conocemos su nombre porque fueron muy escasos los datos que sobre este asunto trascendieron –el lector los puede consultar en ETA, S. A.–. Y desde luego no fueron héroes. Más bien todo lo contrario, pues, aunque en algunos hubo miedo, en otros –seguramente, los más– lo que hubo fue cálculo mercantil. Con ETA se negociaba lo que eufemísticamente podríamos denominar coste de seguridad: se fijaban cantidades, muchas veces con la contabilidad en la mano; se establecían plazos como si fuera una transacción comercial más; incluso sabemos que, en 118 casos, se negociaron rebajas en el impuesto sobre sociedades con la Hacienda Foral de Vizcaya para que la cobardía recibiera el premio de la opacidad fiscal. ¿Cuántos pagaron a ETA? Pues tampoco lo sabemos con precisión, aunque a partir de las informaciones policiales se puede estimar una cifra que no irá mucho más allá de los mil individuos.

¿Y qué hicieron las patronales mientras algunos de sus representados –los más– resistían con dolor las amenazas y otros –los menos– acababan pagando los dineros con los que ETA mataba? Pues poco, muy poco. Izaskun Sáez de la Fuente, en su libro recién publicado Misivas del terror, concluye sobre este punto:

El empresariado vasco con sus organizaciones al frente (…) ha tratado de situarse al margen de las polémicas políticas, producto de una compleja mezcla de cálculo, miedo y cobardía. (…) No aprovecharon su potencial corporativo para aportar (…) estudios, informes, testimonios, manifiestos o criterios para comprender y atajar el fenómeno de la red criminal.

Sólo algunos, ya en la década de 2000, escapan a tan contundente diagnóstico, según señala la profesora de Deusto, quien anota las excepciones de la Confederación de Empresarios de Navarra y la Goierriko Herriaren Ekintza Fundazioa, también en esta comunidad autónoma, así como la Sociedad de Empresarios Vascos, en Vizcaya.

O sea que hay decirle al señor Larrañaga que menos lobos, que están los que sufrieron el terrorismo como otros perseguidos, pero también los que carecen de cualquier título para considerarse víctimas y los que, como no les tocó la china, vieron los toros desde la barrera. Y está también la organización que él preside, Confebask, que nunca compareció, ni se le esperó, en la lucha de la sociedad civil contra ETA. Así que, señor Larrañaga, no trate usted de lavar la ignominiosa actuación de su entidad patronal en materia de terrorismo porque los que conocemos esa historia aún sostenemos el dedo en el gatillo de la memoria.

"Sin la extorsión, ETA nunca habría tenido capacidad operativa"
Más de 10.000 personas, muchas de ellas procedentes del mundo empresarial, fueron objeto de la extorsión de la banda terrorista durante sus últimos 18 años de actividad. Un estudio coordinado por Izaskun Sáez de la Fuente, socióloga de la Universidad de Deusto, ahonda por primera vez en los mecanismos de esta estrategia violenta de la que ETA se sirvió para financiarse.
Marta G. Coloma vozpopuli.es 29 Abril 2017

"Euskadi ta Askatasuna se dirige a Ud. para reclamarle una ayuda económica de diez millones de pesetas. Para abonar dicha cantidad debe dirigirse a los círculos abertzales habituales manteniendo una discreción extrema y absteniéndose de poner en conocimiento de cualquier cuerpo policial la existencia de la relación entre ETA y Ud. El no responder positivamente a esta petición le haría acreedor de las medidas que ETA decida aplicar contra Ud. y sus bienes".

La temida carta llegó un día de 1980 a manos de Juan Alcorta, empresario guipuzcoano propietario de la aceitera Koipe. ETA le exigía el pago del 'impuesto revolucionario' para poder continuar financiándose. Si se negaba a hacerlo o ignoraba la petición, podría verse apartado o coaccionado en su propia tierra; o peor: asesinado. Alcorta tomó papel y lápiz y realizó un acto revolucionario: enviar una carta abierta a la banda terrorista en la que se negaba a pagar lo reclamado. Avisaba a los terroristas, además, de que podrían encontrarle en los lugares que habitualmente frecuentaba, como el estadio de fútbol, donde acudía a ver a su equipo favorito, la Real Sociedad.

Alcorta falleció de alzheimer en su tierra natal y nunca abonó ni una peseta de las que ETA le exigía. Pero hubo otros muchos -más de 10.000 desde 1993 hasta 2011- que sufrieron las mismas amenazas. Para algunos, recibir la temida misiva era como que el médico les comunicase que padecían un cáncer; para otros, se trataba de un fantasma que acosaba a sus seres queridos. Algunos no pagaron. Otros acabaron convirtiéndose en copartícipes de la actividad criminal de la banda terrorista. Pero todos fueron víctimas.

Esa es la premisa de 'Misivas del terror'(Marcial Pons), la primera investigación metódica que se ha llevado a cabo sobre las víctimas de la extorsión de ETA en País Vasco y Navarra. El estudio, obra de investigadores de la Deusto Business School y del Centro de Ética Aplicada de la universidad vasca, se adentra en los entresijos de esta estrategia criminal ayudándose de los testimonios de 66 víctimas. Unas víctimas que, durante años, han estado especialmente invisibilizadas porque vivían bajo el yugo del chantaje, y de las que poco sabemos incluso a día de hoy -la investigación no se remonta a los 'años de plomo' de la banda, cuando esta práctica también existía-.

La coordinadora de la obra, la socióloga y politóloga de la Universidad de Deusto Izaskun Sáez de la Fuente, ha trabajado durante cuatro años en este proyecto con el horizonte puesto en "desbaratar las justificaciones de los victimarios" y concienciar a los más jóvenes sobre las capas de terror que alberga la historia de ETA. Y según relata, fue un "trabajo difícil", porque se inició dos años después del alto al fuego definitivo de la banda terrorista, "cuando todavía había mucho miedo".

Durante años, ETA consiguió financiarse gracias al llamado 'impuesto revolucionario' que cobraba a empresarios vascos y navarros. ¿Fue fundamental esta acción para su supervivencia?
Hay que destacar que la mayor parte de empresarios, directivos y profesionales no pagaron. Pero también habría que subrayar que quienes pagaron fueron suficientes para mantener la actividad terrorista durante más de 40 años. Sería imposible que ETA hubiese podido tener capacidad operativa sin esa fuente de financiación. De hecho, en los últimos años de actividad, en los que ETA estaba siendo perseguida por las fuerzas de seguridad, se ve esa relación directa entre la capacidad operativa y la disponibilidad de recursos. En las últimas décadas, la extorsión no afectó tanto a la gran empresa, que disponía de su propia seguridad, sino a la pequeña empresa. Algunos se preguntaban cómo iban a entregar el sobre o la hucha vacía en sus pueblos. Y esos tentáculos del terror han estado presentes de forma asfixiante por el dominio político de la izquierda abertzale en esos entornos.

En este proceso, ¿qué importancia tuvo la desvalorización social del empresario?
Muchísima: fue un mecanismo privilegiado para determinar socialmente la extorsión, cuyo grado de penetración no se podría entender si no fuera por esa tendencia a la deshumanización y a la cosificación del empresariado. En la época de la Transición, esta figura estaba ligada a la del explotador. Después también ha ido acompañada de la consideración de que los empresarios eran cooperadores necesarios para mantener lo que se denominaba el conflicto político vasco. Se alegaba que el mundo empresarial no estaba haciendo lo suficiente para solucionar este "problema".

La penetración de la extorsión no se podría entender si no fuera por esa tendencia a la deshumanización y a la cosificación del empresariado"
Esto también ha ido alimentado de la perversión del lenguaje, del que hacían uso no sólo la propia organización terrorista, sino también incluso los medios de comunicación, casi sin darse cuenta: se hablaba de 'impuesto revolucionario' en lugar de extorsión o chantaje, de 'ejecución' en lugar de asesinato...

Del papel del lenguaje a la hora de señalar al empresario apenas se ha hablado...
Es algo que se ha analizado poco desde la perspectiva antropológica y sociológica, pero es fundamental. El lenguaje, además de alimentar la realidad, la crea. Ha sido un engranaje fundamental para legitimar prácticas violentas del que la sociedad también ha quedado presa. Nos ha paralizado a la hora de crear conciencia sobre el desastre moral que estábamos presenciando.

Llama la atención que muchos de estos empresarios extorsionados fuesen en realidad pequeños comerciantes conocidos dentro de sus localidades; gente 'de toda la vida'. ¿Cómo se conseguía volver a su entorno en su contra?
En ciertos pueblos de Euskadi controlados por el entorno radical se ha alimentado el miedo a pronunciarse en contra del lenguaje dominante. La población adoptaba una actitud de indiferencia, ese clásico 'que no me pase a mí'. Más que ponerse en su contra, la gente temía que el estigma se contagiase.

Durante años se ha hablado de la persecución de los políticos amenazados por ETA, mientras que la extorsión empresarial no era un mecanismo tan conocido. ¿Cómo funcionaba?
A través de la historia, hemos descubierto una especie de "curva de la intimidación". Cuando llega la primera misiva del terror, la persona que la recibe se hace al menos dos preguntas. La primera era: "¿Por qué me han extorsionado a mí?". Muchos tenían la conciencia de que les podía "tocar" porque, si tenías un cierto poder adquisitivo, la extorsión era como el juego de la ruleta rusa. La siguiente pregunta era: "¿Quién se ha 'chivado'?", ya que la persona que recibía la carta empezaba a tener la sensación de que los "chivatos" estaban muy cerca y se preguntaban quién había comunicado a la organización terrorista que el amenazado tenía posibles. Algunos pensaban que era gente de su propia empresa, alguien que trabajaba en la caja de ahorros, personas de su sociedad gastronómica o incluso alguien de su propia 'cuadrilla'.

Cuando llega la primera carta, la persona que la recibe se hace al menos dos preguntas: "¿Por qué me han extorsionado a mí?" y "¿Quién se ha 'chivado'?"
Si frente a esa primera carta decidías no pagar, la estrategia de "privatización del chantaje" empezaba a quebrarse: la banda se daba cuenta de que no había un sometimiento pleno y empezaban a enviar más cartas. Hay gente que recibió hasta 7 u 8. Estas misivas comenzaban a llegar con el remite del cónyuge o el de la hermana; en las últimas décadas se veían incluso membretes de hijos menores de edad, para dar la sensación al extorsionado de que los terroristas estaban muy cerca, de que controlaban tu entorno y podían actuar contra él. También se modificaba el grado de amenaza: primero era más suave, pero luego las siguientes te señalaban a ti, a tu familia y a tus bienes como objetivo militar, e iban acompañadas por concentraciones enfrente de tu casa, en tu empresa, de pintadas en las que se señalaba tu cara en una diana o por apariciones de animales muertos delante de tu vivienda.

¿Cuál era el límite en el que la banda podía decidir asesinar al extorsionado?
Determinar esto es mucho más complicado: con este estudio hemos llegado a la punta del iceberg. A veces, cuando te secuestraban no habías recibido más que la primera, no siete. Y cuando se asesinaba era, en muchas ocasiones, por otros motivos: no sólo por no pagar, sino por ser representante, por ejemplo, de una organización empresarial y haberte pronunciado públicamente contra la extorsión, como Joxe Mari Korta.

El deseo de pasar página
¿Cree que, a día de hoy, se ha llegado a hacer una reflexión social sobre lo que supuso el silencio del entorno de los extorsionados?
Yo creo que no. Hay una tentación muy fuerte por parte del conjunto de la sociedad de pasar página. Es algo bastante humano, que ha sucedido en otros conflictos violentos que se han dado en todo el mundo. Pero es necesario hacer memoria crítica de la violencia para regenerar la convivencia. Aún queda mucho camino por recorrer: ahora se están moviendo las cosas en el mundo empresarial, que quiere celebrar actos de reconocimiento a las víctimas de la extorsión.

Se habla mucho del relato del "conflicto" que está intentando construir la izquierda abertzale. ¿Cómo encaja la extorsión dentro de esta narrativa?
Ellos mantienen su discurso a pesar y en contra de los hechos. En la época más dura de la 'socialización del sufrimiento', su combate se trasladó a las calles y estaban preocupados por recuperar ese espacio. En este momento, lo que les interesa es blanquear la historia. Quieren evitar esa mal llamada lógica de "vencedores" y "vencidos". Pero aquí tiene que quedar claro que no ha habido un conflicto bélico entre Euskadi y España, sino una minoría que se ha arrogado de la mayoría para coger las armas; y que cuando se ha visto acosada por las fuerzas de seguridad, las ha dejado. Hay una tendencia a buscar un relato que diluya responsabilidades.

¿Se ha hecho justicia con las víctimas de la extorsión?
No, pero también es muy difícil. En el libro nos preguntamos cómo hacerlo, y llegamos a la conclusión de que se debe realizar a través del derecho a la justicia y a la reparación. Para poder rehabilitar a las víctimas hay que contar con ellas. No se tienen que tomar decisiones sobre lo que se quiere hacer (actos de reconocimiento, acceso a la verdad judicial...) sin tenerlas en cuenta. La extorsión es uno de los delitos que más se ha cometido y que menos se ha encausado. Tenemos que reconocer a esos héroes morales que decidieron no pagar, pero también a aquellos que no pagaron y se mantuvieron en silencio y a los que pagaron, porque todos son víctimas.

España como dictadura eterna
Franco, argumento perpetuo del separatismo
Rafael Núñez Huesca gaceta.es 29 Abril 2017

El separatismo precisa de una imagen oscura y terrible de España para alcanzar la secesión. Es por eso que las comparaciones con la dictadura son constantes en su discurso. Un nación, España, responsable de miles de muertes de catalanes por las que "aún no ha pedido perdón".

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, comparaba el PP con el franquismo durante su discurso institucional el 23 de abril al asegurar que "si Sant Jordi es declarado patrimonio de la humanidad no será gracias los herederos de quienes persiguieron la cultura catalana durante décadas". Se daba la circunstancia de que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, había acudido a Barcelona a apoyar la candidatura catalana. Y si finalmente se logra, lo será, decía Puigdemont, "gracias a aquellos que mantuvieron la fiesta durante tiempos difíciles, cuando editar un libro en catalán era un riesgo económico y personal, cuando se tenía que imprimir clandestinamente".

Al día siguiente, durante una tertulia en la televisión pública catalana, volvía a aparecer la polémica comparación. La periodista Marta Lasalas criticó la presencia de la vicepresidenta del Gobierno con el mismo argumento que Puigdemont: Soraya Sáenz de Santamaría pertenece a un partido de raíz franquista y por lo tanto está deslegitimada de origen para la acción política en democracia. Para reforzar su tesis se sirvió de las imágenes del funeral del exministro del régimen José Utrera Molina, al que acudió Alberto Ruiz Gallardón y durante el que se cantó el Cara al Sol. "¿No es un heredero del franquismo el exministro del PP que acabamos de ver aquí?"

También se hacía eco del funeral del suegro del exalcalde de Madrid la diputada autonómica de las CUP Anna Gabriel, que interpelaba al grupo parlamentario de Catalunya Sí Que es Pot (CSQP), cuyo portavoz, Luís Rabell, pidió consenso para llevar adelante el referéndum. Gabriel, desde el atril, le dijo que no era posible de alcanzar acuerdos con PSC, Ciutadans y PP. “Es imposible de conseguir acuerdos con esta gente. (…) ¿Consenso con quién?, ¿con la gente que canta el Cara el sol cuando entierran ministros franquistas?”.

Varios días después, el periódico independentista El Món publicaba un extenso reportaje, de título “La impunidad franquista aleja España de la democracia europea”, en el que se abordaba el pretendido alejamiento de España respecto de “los estándares internacionales”.

"El Estado aún no ha pedido perdón"
Para el diario existen numerosos argumentos para la alarma: los citados cánticos en el entierro de Utrera Molina, “las misas en honor de la División Azul, la simbología en la calle, el empeño en mantener vigentes los consejos de guerra o la pasividad ante el derecho de las víctimas a la verdad, la justicia y la reparación”. Razones que habrían llevado a varios eurodiputados “del Estado” a denunciar en Bruselas “la impunidad y la banalización de la dictadura” y a pedir amparo a las instituciones europeas para que “ajuste sus políticas de memoria a las exigencias de verdad, justicia y reparación a que obligan a los estándares europeos". Así lo pedía un manifiesto presentado con motivo del 80 aniversario del bombardeo de Gernica y que esutvo firmado por nueve diputados de Bildu, Esquerra Unida del País Valencià, PNV, ERC, PdeCAT, Podemos e ICV.

El eurodiputado de ERC Jordi Solé ha llegado incluso a advertir que la actitud de España respecto del franquismo “está haciendo un flaco favor a la consolidación de su democracia, mirando hacia otro lado e incluso permitiendo que todavía hoy haya actos de enaltecimiento de la dictadura franquista que se ríen en la cara de las víctimas“. Y en términos similares se expresaba el eurodiputado del PDeCAT Ramon Tremosa, recordando que hace ochenta años “en Barcelona hubo 5.500 víctimas por los bombardeos, muchas de ellas niños”. Unas muertes, añade, por los que "el Estado aún no ha pedido perdón".

Artur Mas tacha a España de "poco democrática"
El mismo día (26 de abril) el ex president Artur Mas divulgaba un discurso muy similar en una entrevista con “La Tribune” en París. En esta ocasión no hizo la equivalencia España-Franco (lo ha hecho en otras ocasiones, por ejemplo aquí o aquí) pero sí tachó a España de Estado “con poca cultura democrática” por no acceder al referéndum de secesión.

Mas consideró que el Gobierno de España no está acostumbrado a "resolver problemas políticos con la política" y explicó al periodista galo que con la sentencia del 9N, “es la primera vez que se condena por la vía penal poner urnas”.

 


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