AGLI Recortes de Prensa   Jueves 1  Junio 2017

¿Desregulación financiera?
José María Gay de Liébana okdiario 1 Junio 2017

Hemos vivido, y seguimos haciéndolo, tiempos revueltos con constantes cambios regulatorios en los mercados financieros que cabe preguntarse si acaban sirviendo para algo. No obstante, la inquietante realidad económica actual y los peligros que la amenazan se derivan de algunos factores potenciales y uno de ellos sería la posibilidad de encarar una nueva etapa de desregulación financiera que favorecería la asunción de excesivos riesgos con aumento de la probabilidad de crisis financieras, con todos los efectos sistémicos en juego cuando los sacrificios para enderezar el rumbo tras la crisis financiera de 2008 aún están pasando factura. En este punto tiene que aludirse a la vulnerabilidad del sistema financiero chino, que ha vivido una rápida expansión del crédito, y a la debilidad de balances de otras economías emergentes.

A la postre, parece que se esté alimentando un círculo vicioso caracterizado por la debilidad de la demanda. Un bajo nivel de inflación que se intenta contrarrestar con políticas monetarias acomodaticias por parte de los bancos centrales, la fragilidad de los balances y el escaso crecimiento de la productividad en economías avanzadas que operan con elevados niveles de sobrecapacidad que antes o después tendrán que podarse. Agreguemos a esos rasgos las probabilidades de que irrumpan circunstancias no económicas tales como las tensiones geopolíticas, los desacuerdos políticos internos, las secuelas de la mala gobernanza y corrupción, la ola de terrorismo y las alarmas sobre la seguridad. Fenómenos de la naturaleza —sin soslayar nuestras debilidades en esta era de la economía digital— con las nefastas secuelas de los ciberataques que ponen en tela de juicio el progreso y los avances tecnológicos.

Además, los mercados financieros son sensibles a la pregunta de si el crecimiento económico actual es acorde con las expectativas de la gente, máxime cuando la subsiguiente cuestión que se plantea es la de si las vigentes tasas de crecimiento son suficientemente fuertes como para reducir las elevadas cotas de endeudamiento público y privado de las economías mundiales, incluyendo las desarrolladas, avanzadas y emergentes. Sobre los mercados financieros planea una preocupante amenaza. En el transcurso del año 2016, la deuda mundial alcanzó máximos históricos: 208 billones de euros, equivalentes al 325% del producto interior bruto. El endeudamiento global corresponde a la suma de la deuda de los hogares y de las empresas, de los gobiernos, de la deuda financiera y de la deuda no financiera. En el mes de septiembre del pasado año, las economías avanzadas acumulaban una deuda de 158,6 billones de euros. Esto es, el 392% de su producto interior bruto en tanto que las economías emergentes sumaban deuda por 51 billones de euros, representativa del 217% de su producto interior bruto.

Las economías más desarrolladas, también en septiembre de 2016, lucían un endeudamiento público que constituía el 115% de su producto interior bruto, superando la deuda del sector financiero. En los Estados Unidos su deuda total ascendía a 67,3 billones de euros mientras que la deuda pública se elevaba a 18,3 billones de euros, el 102% de su producto interior bruto. La expansión de Estados Unidos se traduce, según el ideario de Donald Trump, en planes millonarios de inversiones públicas, con visos de desregulación financiera y consistentes rebajas de impuestos que llevarían a una enrevesada situación al déficit público estadounidense y a una hinchazón de su voluminosa deuda pública.

De esta guisa, se cuestionan las llamadas políticas monetarias “a la carta” implementadas por determinados bancos centrales y que, en particular, sigue llevando a cabo el Banco Central Europeo con su expansión cuantitativa. Tipos de interés muy bajos, incluso cayendo a zonas negativas, barra libre de dinero para la banca, inyecciones monetarias multimillonarias cada mes que sirven para hinchar el balance del BCE cargándolo de deuda pública de los países miembros de la zona euro. Especial énfasis en las economías periféricas, concediendo crédito y comprando bonos de grandes compañías europeas. Disparando el valor de los activos financieros con las consecuencias que entrañan en forma de pérdida de poder adquisitivo para la propiedad. Entretanto, los Estados que se ven favorecidos por los estímulos monetarios insisten en mantener su disparatado gasto público a costa de mayores endeudamientos públicos, imponiendo austeridades al pueblo y sin poner en marcha reformas estructurales por parte de los gobiernos.

Déficit político
Aleix Vidal-Quadras gaceta.es 1 Junio 2017
Los seres humanos son sorprendentes y en no pocas ocasiones toman decisiones, llevan a cabo acciones o adoptan comportamientos que no admiten explicación racional.

Ya dejaron sentados los escolásticos que ningún ser actúa conscientemente contra su propio bien, pero tan sabia máxima de aparente obviedad es a veces contradicha por personas que, de manera inconcebible, cavan su propia fosa ante la mirada atónita del resto de la sociedad en la que viven, que no puede dar crédito a desatinos de tal envergadura. Aunque este chocante fenómeno se puede dar en gentes muy diferentes en circunstancias varias y en sectores de actividad de lo más diverso, no se puede negar que es en el mundo de la política donde los que allí desarrollan sus trayectorias alcanzan cumbres inauditas de autodestrucción contra toda lógica y sin el menor asomo de prudencia.

Veamos un ejemplo notorio que ha hecho correr mucha tinta: un candidato presidencial en Francia queda apeado de la carrera hacia El Elíseo cuando iba corriendo veloz por la pista a la cabeza del pelotón porque se hace público que en su etapa de Diputado en la Asamblea Nacional contrató a su gentil esposa como asistente parlamentaria -práctica no demasiado elegante pero legal en el Hexágono- y a continuación madame cobró un sustancial sueldo pagado por el contribuyente durante varios años sin dignarse aparecer en su puesto de trabajo. El caballero en cuestión, prócer de largo recorrido, antiguo primer ministro, varias veces ministro, alcalde y equipado con un alto bagaje intelectual, ¿de verdad creyó que un disparate de este calibre nunca le pasaría factura? ¿No se había enterado acaso de que en un ecosistema plagado de feroces depredadores jamás podría aspirar a la jefatura del Estado sin que este episodio lamentable le pasara implacable factura en el momento en que fuera más vulnerable? Misterio incomprensible.

Otro caso llamativo: Un Presidente de Comunidad Autónoma en España exhibe sin recato un nivel de vida completamente incompatible con sus ingresos conocidos, adquiere lujosas viviendas tanto de uso habitual como vacacional y se dedica a hablar por teléfono de forma incontinente revelando una amplia suerte de trapacerías, corruptelas y fechorías. ¿No advirtió ni por un instante que corría hacia el abismo y que tarde o temprano tales provocaciones generarían una respuesta policial y judicial que daría con sus huesos en Soto del Real? ¿Qué extraño mecanismo mental cegó su lucidez hasta el punto de no retorno en el que le subieron al furgón infamante?

Una tercera historia inverosímil: Miembros de un Gobierno Autonómico desvían del presupuesto la friolera de ochocientos millones de euros por procedimientos flagrantemente ilegales a un fondo de reptiles desde el cual reparten a voleo subvenciones a empresas amigas, otorgan pensiones a trabajadores ficticios y permiten que responsables de menor rango se entreguen alegremente al consumo de estupefacientes y al robo descarado pisoteando sin piedad hasta los últimos vestigios del Derecho Administrativo, sin pensar que una barbaridad de este tamaño no pasaría desapercibida y que llegaría el día en que deberían responder por sus abusos. ¿Cómo cayeron en un despropósito tan asombroso sin que se encendiese en sus cerebros -no en sus conciencias porque evidentemente carecían de ellas- ni un segundo una lucecita de advertencia o sonase en sus oídos un zumbido de alarma?

Un Fiscal General del Estado debidamente orientado por la superioridad nombra a un Fiscal Anticorrupción cuyo progenitor tuvo la feliz idea hace veinte años de constituir una sociedad en Panamá para ocultar la propiedad de un chalet valorado hoy en centenares de miles de euros y el nombrado, lejos de poner remedio de inmediato a esta anómala circunstancia después de heredar, la mantiene suponiendo que bastaría con pagar el correspondiente impuesto de sucesiones y declararla en el Modelo 720, porque al fin y al cabo no había nada reprochable en su conducta. ¿De dónde ha caído este probo funcionario que iba al despacho diariamente tan contento con su sociedad centroamericana haciendo tic tac en su bolsillo hasta la explosión que seguramente le forzará a la dimisión? Estos romanos están locos, como descubrió intrigado el célebre personaje de la remota aldea gala.

Y una última muestra: En un país con un serio problema de nacionalismos secesionistas de un siglo de vigencia se elabora y s se aprueba una arquitectura constitucional que les suministra a los separatistas los instrumentos financieros, culturales, simbólicos, educativos y de creación de opinión que les faciliten la tarea de adoctrinar a sus ciudadanos hasta conseguir una mayoría en favor de la liquidación de la unidad nacional y mientras este largo e indisimulado proceso va avanzando no sólo se asiste pasivamente a su enconamiento progresivo, sino que cada vez se les proporciona más dinero y más competencias para que coronen con éxito su labor de demolición.

La lista podría seguir hasta llenar las páginas de un grueso libro.

Se critica mucho a los políticos por su corrupción, su incompetencia y su mediocridad, pero a lo mejor no es justo cubrirles de reconvenciones y hemos de ser más caritativos. Ahora que nos preocupamos tanto por el déficit presupuestario, habrá que empezar a considerar seriamente la posibilidad de que el verdadero problema de nuestros representantes y gobernantes sea el déficit neuronal.

Merkel y el destino de Europa
Rafael L. Bardají gaceta.es 1 Junio 2017

Puede que no lo veamos, pero el futuro de Europa se está decidiendo ahora. La visita del Presidente Trump a Europa ni ha pasado desapercibida, ni ha sido inconsecuente. Posiblemente se haya aireado en especial el rapapolvo que Donald Trump le echó a los aliados de la OTAN por no gastar lo necesario en su defensa, algo lógico y esperado, habida cuenta de que el 75% de la factura de la OTAN la paga los Estados Unidos. La prensa de izquierdas, además, ha subrayado la negativa de Trump a comprometerse con el acuerdo de París sobre cambio climático. Se ha presentado al inquilino de la Casa Blanca como un ser de otra galaxia.

Hasta cierto punto hay algo de razón en ello. Pero los extraterrestres somos nosotros, los europeos, no los americanos.¿Cómo si no explicar que justo tras un nuevo y terrible ataque islamista, esta vez en Manchester, lo líderes europeos prefirieran hablar del cambio climático y no de medidas antiterroristas? ¿Por qué los aliados europeos se encontraban más a gusto hablando del alza de la temperatura del globo supuestamente por causas humanas y no sobre cómo contribuir a acabar con el Estado Islámico y el terrorismo islamista? Haced unos años, Robert Kagan, dio con una explicación simplista aunque atractiva: los americanos son de Marte, los Europeos de Venus. Esto es, que nosotros vivíamos instalados en la fantasía de que el uso de la fuerza es siempre contraproducente y que con la diplomacia y el diálogo se resuelven todos los problemas. Y aunque ya sabemos que no es así -y ahí está la macabra cadena de atentados jihadistas en nuestro suelo-, sin embargo seguimos eligiendo la complacencia y el apaciguamiento.

Pero esta división entre uno y otro lado del Atlántico no es nueva y mucho menos exclusiva de Trump. En realidad la OTAN, bajo el liderazgo y el sustento norteamericano, sirvió para que los europeos pudiéramos desarrollar la Unión Europea y acrecentar hasta el absurdo el estado del bienestar. Campos de golf antes que carros de combate; lácteos antes que bombarderos.

Que Trump sea crítico con sus aliados no es, pues, de extrañar. Lo que sí es toda una novedad, al mismo tiempo que una irresponsabilidad estratégica, ha sido el comentario de la canciller alemana, Angela Merkel, tras despedir al presidente americano. Aprovechando su paso por una fiesta de la cerveza, ha dicho que Europa ya no puede confiar ni en América ni en el Reino Unido y que debe prepararse para hacer frente a sus problemas por si misma. Que eso es lo que ha visto y entendido tras la visita de Donald Trump. Viniendo del país posiblemente más pro-atlántico de toda Europa -o al menos el que más le debe al vínculo transatlántico- significa un antes y un después en toda regla.

Hace décadas que se viene hablando del Siglo del Pacífico. Lo que resulta ingenuo es que cuando parece que de verdad hemos llegado a ese punto donde América mira para su otra costa -algo que oficializó Obama, no Trump, con su famoso pivot sobre Asia- los europeos nos sintamos abandonados. Obama nos ignoró y ahora creemos que Trump nos desprecia. Pero la verdad es que la situación en la que nos encontramos es producto del propio éxito de Europa. al fin y al cabo, un continente, como se suele vender, que vive en paz y sin amenazas mayores, y que representa el área de prosperidad y bienestar más amplia de todo el planeta.

¿Por qué tendrían los americanos que seguir subvencionándonos? A mi sólo se me ocurre una única razón: porque hemos elegido durante décadas ignorar las amenazas reales que se ciernen sobre nosotros y hemos preferido desarmarnos física y moralmente para poder disfrutar con el aparente placer que da la inconsciencia. Pero viene Donald Trump y nos dice en ese gran patio de colegio que era el otro día el nuevo cuartel general de la Alianza Atlántica, que el chollo se nos ha acabado.

Muchos habrán pensado que Trump estará fuera de la Casa Blanca antes de que tengan que apoquinar para defensa ese famoso 2% que apenas nadie cumple. Estoy seguro que Mariano Rajoy está ya sentado esperando ver pasar el cadáver de su principal aliado. Pero Merkel ha reaccionado de distinta manera. Distinta y bastante más peligrosa.

Ella ha venido a decir que tenemos que hacernos mayores e independizarnos de nuestros socios y aliados anglosajones. Porque -nada más y nada menos- no se fía ya de ellos. Supongo que sus palabras habrán sido aplaudidas por las legiones de europeístas que sólo ven en este mundo un súper estado con capital en Bruselas. Pero las palabras de Merkel tienen que ser contestadas rotundamente.

Primero, porque su propuesta es irrealista. Los aliados se revuelven para aumentar el gasto militar a los niveles que demanda Washington (algunos, como España, debería doblarlo), si de verdad tuvieran que construir una defensa completamente europeizada, ese 2% del PIB resultaría del todo insuficiente. por lo tanto, el resultado sería una Fuerzas Armadas mal dotadas y peor preparadas para enfrentarse a sus enemigos.

Por otra parte, es una propuesta poco atractiva excepto para Alemania. Europa se ha construído sobre la base de un delicado equilibrio de poderes nacionales. Entre Francia y Alemania y el Reino Unido en la distancia. Institucionalmente, ese equilibrio se rompió con Maastricht y la constitución europea y estratégicamente se ha roto con la salida de Londres de la UE tras el referéndum a favor del Brexit. Además, la crisis económica y su gestión, ha colocado a Alemania como la potencia dominante en el seno de la UE. La regionalización y la europeización sólo le otorgaría más poder a Berlín. Dicho de una manera exagerada, acabaríamos viviendo bajo el IV Reich. Seguro que para muchos no sería tan malo siempre y cuando Alemania siguiera firmemente anclada en el campo democrático, pero si el destino que Alemania nos ofrece a España es ser su granero o su área de esparcimiento, una provincia de albañiles, sol y playas, a mi personalmente, no me gusta. No me gusta nada.

La segunda consecuencia negativa de seguir la senda de Merkel, sería la progresiva finlandización de Europa. Dependientes del gas ruso, divididos sobre la naturaleza y las ambiciones de Putin, impotentes para frenarle los pies, y alejados de los Estados Unidos, no nos quedaría más remedio que contemporizar y aceptar los fait acomplis logrados sobre el terreno por un Putin maestro de las ambigüedades y del uso híbrido de la fuerza. Cierto, habrá otros tantos que, fascinados por esa falsa imagen de salvador de la cristiandad y Occidente, no vean en Putin más que la mejor de las opciones. Pero mientras sus políticas no se diferencias de las actuaciones de un mafioso, mientras las instituciones rusas estén bajo su control, mientras la corrupción mueva los hilos del Kremlin, a mi tampoco me entusiasma.

En cualquier caso, ni la opción deseada por Merkel, a saber, hacernos mayores y responsables de la noche a la mañana, ni la más lógica, caer en manos de Putin, serían muy duraderas. Porque salvo que hagamos algo al respecto, la demografía de los europeos apuntan a una inexorable islamización del Viejo Continente. pero quienes piensen que los emigrantes van a salvar de la ruina a nuestro insostenible sistema de pensiones, que se vayan preparando para lo peor. La islamización no viene a sostenernos, sino a dominarnos. Y frau Merkel ha contribuído y mucho a darle alas en estos últimos años.

Efectivamente, mucho me temo que si el buenismo de Merkel -y de tantos otros dirigentes de la UE- no ha hecho sino empeorar la seguridad en el continente (desde ataques jihadistas a asaltos masivos a mujeres por emigrantes/refugiados musulmanes), su europeísmo desatado también nos traerá otros monstruos. Puede que sea más complicado y difícil que nunca intentar mantener el vínculo Atlántico, puede que sea más placentero mandar a freír espárragos al nuevo inquilino de la Casa Blanca, pero ni hoy hay una alternativa, ni las que son viables son deseables.

Fuerza y resistencia.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 1 Junio 2017

Nacionalismo catalán y victimismo son sinónimos. Ayer, Carles Puigdemont incurrió en ese victimismo al preguntar al PP si está dispuesto a utilizar la fuerza para impedir el referéndum ilegal. Esa pregunta es retórica puesto que lleva indirectamente incluida la respuesta. Porque lo normal ante la comisión de un delito, quien está obligado por ley a perseguirlo y evitarlo, hará uso de todos los medios que dispone. ¿Es eso uso de la fuerza?, pues posiblemente sí, si se considera como tal toda acción que sirva para neutralizar al delincuente y le ponga a disposición de la justicia. Porque por mucho que lo repitan, realizar el referéndum en los términos que plantea el Gobierno de la Generalidad y el Parlamento de Cataluña dominado por las fuerzas separatistas, es una ilegalidad y una violación de los derechos de todos los españoles, únicos sujetos de la Soberanía Nacional. Es decir, un delito que como tal debe ser en primer lugar evitado y en segundo lugar, garantizar que no se vuelva a cometer.

Carles Puigdemont y su Gobierno, así como los diputados de los partidos secesionistas coaligados que dominan el Parlamento autonómico de Cataluña, ignoran la legalidad existente y se atribuyen competencias que son exclusivas del Gobierno y del Parlamento de España. Desde hace tiempo han entrado en una espiral de desobediencia y deslealtad institucional con actuaciones legislativas y económicas encaminadas a la declaración de la independencia de un territorio de España. Todo ello sí que puede considerarse un acto de fuerza contra la convivencia y un desafío al resto de España. Una actitud belicista totalmente anti democrática cínicamente envuelta en un diálogo imposible basado en la imposición, en el chantaje y en condiciones previas inaceptables.

Es el Gobierno de la Generalidad y el Parlamento autonómico de Cataluña quienes usan la fuerza de los hechos consumados como la aprobación de leyes de desconexión, fondos de financiación del proceso secesionista, propaganda difamatoria e intento de internacionalización de lo que llaman “conflicto”, y ahora se asombran de que el Gobierno pueda responder con acciones proporcionadas para impedir que esos delitos se consumen. Parce que ese victimismo es su única excusa y que como todo movimiento necesitan mártires o al menos, imágenes impactantes como la presencia de la Brigada Motorizada de Brunete con las que enseñar al mundo la opresión de España sobre la indefensa Cataluña. Simplemente patético y enfermizo.

Pues no, creo que el Gobierno de España no les va a dar esa satisfacción y que va a resolver, al menos eso espero, de forma sensata pero firme, una situación que se ha dejado evolucionar irresponsablemente. Basta con aplicar la ley y devolver la legalidad a un territorio español y a sus ciudadanos, abandonados por la desidia y la indiferencia ante la deriva del nacionalismo catalán, envalentonado por las concesiones de diferentes Gobiernos del PSOE y del PP gravemente debilitados por su cortedad de miras en asuntos de Estado y egoísmo en su lucha por el poder. Hay que retomar el control y tratar de reconstruir décadas de involución en el sentimiento anti español y en la tergiversación de la historia, en una sociedad fragmentada, dividida y confusa por un nacionalismo oportunista, expoliador y delictivo envuelto en la bandera independentista.

La fuerza es solo un medio y es graduable y medible. La fuerza es una de las cinco cualidades físicas básicas y podría definirse como ” la capacidad que nos permite vencer, apartar o mantener una resistencia exterior”. En este caso el Gobierno de la Generalidad y el Parlamento autonómico de Cataluña están aplicando un pulso al Gobierno y al Parlamento de España, esperando vencer y doblegarle para imponer sus exigencias de independencia. Es evidente que ese pulso solo puede contrarrestarse con una fuerza mayor, en este caso la que le permite la ley de leyes, la Constitución de España. A toda acción le corresponde una reacción y no se puede esperar que ese axioma no se cumpla y que no haya consecuencias.

Lo realmente patético es ponerse la tirita antes de que la herida se produzca, demostrando la inseguridad de quien así expresa su temor. Pero antes de desafiar hay que saber muy bien calcular las propias fuerzas, y en el caso de Carles Puigdemont y sus socios de Gobierno, claramente son insuficientes. Este error en la medida de las fuerzas es el que les llevará a la derrota en el pulso separatista.

Solo hace falta que esta vez el Gobierno de España y las fuerzas defensoras de la Constitución, no duden de que además de la razón, disponen de músculo suficiente para vencer al retador.

¡Que pasen un buen día!

Moix dimite, crece el descrédito de las instituciones
Melchor Miralles Republica  1 Junio 2017

No falla. Fue decir Mariano Rajoy el martes que apoyaba al fiscal Anticorrupción. Manuel Moix, y tener claro que Moix estaba acabado. El Presidente tiene muy mala relación con la división de poderes. Y Moix, que jamás debió ser nombrado, no ha dado una en el clavo, por más que no haya incurrido en ninguna ilegalidad.

No está en cuestión el honor de Moix, pero no le quedaba otra que irse. Y si no se hubiera ido le habrían cesado. Trató de entorpecer las investigaciones de la Operación Lezo. Se esforzó en vano por apartar a los fiscales de la merdé del 3% catalán que todos sabemos que era más. Tenía a buena parte de sus subordinados levantados en armas contra él. Había sido reprobado por el Parlamento como sus jefes, el fiscal general y el ministro. Y para guinda, lo de la herencia paterna de una sociedad en Panamá. Y claro, no hay discusión en que para ocupar el puesto para el que fue designado además de ser honrado hay que parecerlo, no hay quizá otro lugar en el que el jefe deba tener una ejemplaridad mayor. Vamos, que no se puede estar al frente de la lucha contra la corrupción y formar parte de una familia que comparte testaferro en Panamá con el gang Pujol.

Moix heredó junto a tres hermanos una sociedad inactiva en Panamá que era propietaria de una vivienda en Madrid. Al fallecer sus progenitores, en el instante en que accedió a la cuarta parte de la titularidad, declaró a la Agencia tributaria la existencia de la sociedad. Los hermanos Moix no la liquidaron porque, según el fiscal, no tenía dinero para pagar los gastos que les suponía hacerlo. Y Moix aseguró al conocerse el asunto que sólo tuvo conocimiento de la existencia de esa sociedad tras el fallecimiento de su madre. Pero hay un testimonio que evidencia que no dijo la verdad: el abogado José Ramón Marín de la Bárcena aseguró ayer que Moix estuvo presente cuando sus padres declararon en 1989 en un Juzgado por un supuesto alzamiento de bienes al haber puesto la vivienda a nombre de una sociedad panameña en pleno pleito con la constructora, a quien defendía este letrado. Y, además, la hermana mayor de Moix aparecía ya como representante de la firma en 1988 cuando sus padres adquirieron la vivienda.

Moix ha estado mal, no ha dicho la verdad y, sobre todo, ocultó este dato a quien le iba a designar fiscal anticorrupción, y eso no tiene un pase. Pero Moix, además de ser víctima de su propia torpeza, ha caído en medio de fuego amigo, que ya se sabe que es el más peligroso. Y todo lo sucedido y lo conocido tras su nombramiento ratifica que este no debió nunca producirse. ¿Cómo se le ocurrió al fiscal general, José Manuel Maza, designarle habiendo sido informado previamente del contenido de las escuchas de la Operación Lezo, en las que González hablaba de él como de un fiscal que les convenía y le adelantaba a Zaplana que iba a ser el elegido?

Este espectáculo, que no es el único ni el último, certifica que crece cada día el descrédito de las instituciones, que la división de poderes no existe en España, que el Ejecutivo sigue copándolo todo, y que el presidente del Gobierno está encantado con la situación, orgulloso de cómo van las cosas. Pues eso.

Karen Armstrong y la corrupción de los premios "Princesa de Asturias”
La Verdad Ofende  latribunadelpaisvasco.com 1 Junio 2017

En lo que se conoce por “ciencias sociales”, los premios "Princesa de Asturias" vienen a galardonar “la investigación en los campos de la antropología, derecho, economía, geografía, histotia, psicología y sociología y demás Ciencias Sociales que representen una contribución relevante al desarrollo de las mismas en beneficio de la Humanidad”. Por eso, no salgo de mi asombro al conocer que este año dicho premio ha sido otorgado a la escritora islamista Karen Armstrong.

Armstrong es el perfecto ejemplo del rendicionismo cultural de Occidente frente a culturas externas a las que se espera demos trato de igualdad, ese prostituido término que retuerce el maniqueo marxismo cultural en busca de destruir la excelencia occidental.

En esencia, se nos exige que en condiciones de igualdad las permitamos entrar en nuestras vidas, barrios y ciudades para integrarse. El precio a tan avanzado y necesario adelanto cultural está siendo el saqueo de nuestra paz social, el agotamiento de nuestros ya exhaustos recursos sociales, económicos, civiles y morales, mientras sufrimos la ingrata actitud de estos inesperados huéspedes frente a un enorme ejércicio de solidaridad que nos imponen nuestros irresponsables y manirrotos políticos, quienes jamás la practican en sus casas.

Ideológicamente, la trampa es perfecta. Con escalas éticas y morales del siglo XXI se juzga un imperfecto pasado como civilizadores, magnificando nuestros errores para demoler nuestro orgullo como prósperas y avanzadas sociedades, que han de ser reeducadas por heteropatriarcales, imperialistas y supremacistas ante un islam humano, científico, justo y democrático, jamás invasor.

Es el desarme moral hacia el asalto de la aún prospera y avanzada Europa, envidia de las naciones, en cuyo continente se dan las mayores tasas de derechos y desarrollo, libertad y mezcla de culturas, pueblos y razas bien integradas, mientras nos niegan, juzgan, critican y denigran todos los logros que dimos al mundo en progreso, desarrollo, derechos y también solidaridad, un campo donde, frente a las riquísimas naciones árabes, también somos líderes.

Karen sostiene esto en sus libros y artículos, ademas de tesis tan peregrinas como las que les relato:
- El islam ha sido la única religión tolerante en la historia y la invasión y presencia en España fue su mejor ejemplo.
- Las cruzadas obedecen a los maliciosos complejos de un Occidente medieval, racista y antisemita.
- España conquistó América buscando ir a una nueva cruzada contra el islam desde las indias.

- El islam es la religión de la paz, el dialogo y convivencia (jamás invadió nada, las mujeres son felices)
- España expulsó al moro por prejuicios raciales y religiosos (el turco nunca pensó invadir España)
- El derecho islámico es humanitario y permite por ello la convivencia entre distintos credos y sexos.

Si es bien cierto que nada hubo más pernicioso en la humanidad que el igualitarismo socialista que destruye la iniciativa privada y nos hace drogo-dependientes de papá Estado, el islam lo supera de lejos, más aún hoy. El mal intrínseco que esta ideología representa, ejecuta y difunde esta sobradamente ejemplificado en su consentido papel ante la organización de las Naciones Unidas.

Los estados árabes se negaron en bloque a suscribir la Carta de Derechos Humanos de la ONU por ser contraria a las leyes islámicas (sharia), su esencia jurídica. Mientras, estas mismas tiránicas naciones y sus cómplices del marxismo cultural no paran de exigir a las democracias de Occidente e Israel su estricto cumplimiento, “mientras mantienen un perfil egipcio ante la horca para los gays en Irán, país que pide la destrucción y el asesinato de los judíos iniciado en los años veinte del pasado sigllo, o los crímenes del socialismo en Cuba, Corea y Venezuela, todas tiranías próximas ideológicamente.

Frente al progreso manifiesto e indiscutible de nuestra civilización judeocristiana, guardiana y heredera del saber greco-romano, que supo derogar prejuicios y dogmas, adaptarse y evolucionar, el islam (“sumisión”, es su traducción) se ha mantenido durante siglos en su tribal y tiránico medievo social, político y cultural, sin visos de una pronta evolución ni aparente solución. ¿Que coño hemos de aprender, respetar y asimilar?

El colofón lo pone la tercera generación de musulmanes que crecieron bajo la hospitalidad occidental, quienes no muestran aceptación ni apego al orden de libertades que cobijó su crecimiento y de las que gozan. Muy al contrario, reivindican el islam como fuente de cultura y también de derecho para nuestras sociedades. Les dejo un dato: el 80% de los turco-europeos con voto en las elecciones turcas eligieron el recrudecimiento del islam, léase, votaron por Erdogan.

Por eso, mi asombro se torna en desconcierto. Las más altas instituciones de España se suman al descrédito de Occidente, otorgando nuestro más prestigioso galardón que entrega una mujer, muestra futura reina, a otra mujer, una que proclama que Europa practica la islamofobia (salvando a diario a decenas de balseros), y que el islam es superior, el velo es civilizador y ellos son mejores que nosotros, mientras esperamos ver a una mujer como jefe de algún Estado de tan avanzada civilización.

Ya no habrá tiempo para el arrepentimiento cuando, instalados tras unas elecciones en nuestras sagradas instituciones y parlamentos democráticos, el alfanje de la sharia sesgue nuestros estilizados cuellos occidentales, para vergüenza de nuestros ancestros. No es ningún chiste, nos vamos al guano…

“Cuando la media luna se convierte en alfanje, la cruz debe hacerlo en espada”

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El plasma y eso que llaman Poder Judicial

Jorge Vilches vozpopuli.es 1 Junio 2017

Es curioso observar cómo la atención de los medios se centra en si Mariano Rajoy debería declarar en persona en el caso Gürtel, o a través de una televisión, como hicieron Carolina Bescansa e Iñigo Errejón por un asunto de Podemos. Esto se debe a que nos espera un buen espectáculo. ¿Estará ya preparado el especial de TV con la entrada de Rajoy en el juzgado y el bien adiestrado coro de escracheadores podemitas, entre cortes para anuncios de perfumes y coches? ¿Recibirá un huevazo a lo Pablo Iglesias, o un puñetazo, como en Pontevedra, que pasarán a cámara lenta mil veces y luego será objeto de innumerables memes en Twitter? ¿Tendrá Rajoy que desembarcar en helicóptero, retransmitido en directo, cual si fuera zona de guerra, como hicieron Artur Mas y otros diputados cuando el Parlament fue cercado por los mismos cuperos que hoy tienen coche oficial? Nadie debe perderse el espectáculo, porque nuestra democracia se ha convertido en un episodio de Black Mirror.

El éxito de esta serie británica consiste en mostrar los cambios que la tecnología y el “Si se puede hacer, que se haga” pueden provocar en todos los ámbitos de la vida humana, desde la política hasta las emociones. En cierto modo, quizá vago, evoca la idea de quiebra del tiempo-eje de Karl Jaspers, basada en que el desarrollo científico ha ido rompiendo el paradigma clásico en lo referido a la concepción del hombre, de la política y de lo político. Era aquello que señalaba Daniel Bell como la contradicción del capitalismo: el espectáculo y el ocio como los motores de la economía, pero también de la política.

El poder judicial ha sucumbido a esta sociedad tecnológica, pero ya lo hizo antes a la ambición de formar parte del establishment. Pero esto no ha pasado solo aquí. El caso de James Comey, hombre de la judicatura y luego director del FBI, podría haber ocurrido en España: un fiscal que persigue a los Clinton desde que Bill fue gobernador de Arkansas, que abrió casos por corrupción que aireó en la prensa y que luego fueron archivados. Que volvió contra Hillary acusándola de recibir financiación ilegal cuando se presentó a senadora por New York, lo filtró a la prensa, y luego se archivó. Su habilidad mediática hizo que Obama lo fichara en 2013 para desarmar toda la trama internacional que los Clinton, sus enemigos internos, habían montado durante los dos años de Hillary como Secretaria de Estado. Y Comey volvió a usar a la prensa: anuncios de investigación y posterior sobreseimiento hasta en dos ocasiones en 2016.

La clave es que lo que llamamos división de poderes no es más que la atribución de tareas dentro de un emporio político donde hay confluencia de intereses, venganzas, componendas y arribismos. La ley y su interpretación son la coartada, y el Derecho, fundamento de la convivencia, su víctima. Qué lejos queda y qué ingenuo resulta Montesquieu hablando de la ley como efecto del espíritu de la civilización que se desea; o quizá no.

Hoy, el poder político tiene a concentrarse cada vez más. Durante la etapa del bipartidismo imperfecto quedó disimulada la nefasta reforma del poder judicial de 1985. Aquello se sostenía porque la unión del ejecutivo y el legislativo gracias a las mayorías absolutas controlaba la judicialización de la vida política y la ambición de los jueces de hacer carrera política.

Tras su quiebra, ese control no existe. La política está judicializada, la justicia politizada, y las ambiciones y los ajustes de cuentas totalmente desbocados. A esto es preciso añadir la aparición de los nuevos políticos a lomos de los medios de comunicación, que ha llevado la política –si es que todavía existe en la acepción de Carl Schmitt- a un grado obsceno de teatralización.

Este panorama describe la situación política, social y cultural, propia de Black Mirror, en la que nos hemos instalado. El señalado como víctima propiciatoria, “el corrupto”, el expulsado del emporio, es condenado por los medios, aunque no haya sentencia. Su persona llena los programas, cruza los periódicos, y los periodistas juegan a hacer política con su nombre para señalar al enemigo, para montar un Comité de Salud Pública moralizante y aleccionador.

El vulgo, atento a su pantalla, como en la serie británica, pide condenas que pueda ver, de esas que se pueden disfrutar en prime time con imágenes que humillen al “condenado”, con el análisis de sus tuits y whatsapps, con sus llamadas recreadas por actores, o la insinuación de presuntos asuntos “turbios” de sus ancestros y familiares. Luego el vulgo se deleita escuchando o leyendo a su periodista o columnista favorito insultando al político que odia, diciendo eso que le gustaría gritarle en su cara. El vulgo siente así que se hace justicia. Da igual que sea corrupto o no lo sea, porque lo importante es que parezca honrado; sí, honrado para ciertos medios.

Luego, si el caso es archivado, como le ha pasado a Rodrigo Rato, nadie saca un titular, ni hay un especial en la noche de ningún canal, ni hashtag en Twitter, ni el coro de escracheadores profesionales persigue a quien lo condenó falsamente. Simplemente se espera la próxima víctima, en su canal favorito, a la hora acostumbrada. Y recuerde que ahora puede grabar las detenciones y juicios televisivos de forma simultánea, y verlos a cualquier hora. Es muy democrático.

Franquistas de Cataluña
Pablo Planas Libertad Digital 1 Junio 2017

El nacionalismo está obsesionado con la narrativa, empecinado en el relato, en el matiz, el tono y el trazo de la fábula. Los abogados del Estado no tienen nada que hacer frente a la historiografía catalanista. Es una batalla perdida. La potencia mediática del separatismo no sólo es una cuestión de volumen sino de sumisa aceptación de que el concepto España es el enemigo del concreto Cataluña en las guerras de Els Segadors (1640), Sucesión (1714) y Civil (1939). Ha calado la manipulación de presentar esos conflictos como la evidencia de una tensión nacional no resuelta. Se prescinde del detalle de que ninguna de esas guerras era de España contra Cataluña o al revés, y de que en todas aquellas batallas hubo catalanes en los dos bandos, porque ser catalán no era la encarnación étnica y lingüística de un destino en lo universal, sino un accidente geográfico en un territorio que jamás fue un ente soberano.

Con un fondo muy endeble, el catalanismo ha elaborado un guión que tiene un predicamento absoluto en Cataluña, cierta implantación en el resto de España y una credibilidad ínfima en el extranjero. De ahí que el gran contratiempo del procés haya sido que sólo la Liga Norte o los Verdaderos Finlandeses hayan aceptado retratarse con el minister catalán de Exteriores, el consejero regional Raül Romeva. Nadie con dos dedos de frente y una mínima agenda internacional se ha dignado a recibir a la delegación separata, ya fuera encabezada por Artur Mas o por el tridente Puigdemont-Junqueras-Romeva. Y eso a pesar de los denodados esfuerzos de Margallo por convertir el principado en Gibraltar.

El presidente de la Generalidad acaba de enviar una carta a la Comisión de Venecia para solicitar su mediación. Se queja de que el Estado no se rinde y reporta que ha ofrecido a Rajoy negociar la pregunta y fecha del referéndum sin éxito, que el presidente español es un marmolillo y el Reino de España, una dictadura otomana. No es previsible que prospere el intento porque no consta que tal comisión se creara para avalar los golpes de Estado, sino todo lo contrario.

Una hipotética negativa a reconocer la querella nacionalista no será óbice para que el separatismo persista en su empeño. La razón penúltima de los impulsores del proceso es la cantinela de que todo esto es fruto del "mandato democrático de las urnas en las elecciones del 27 de septiembre de 2015 y de las resoluciones parlamentarias", que suena ya a lo de Caudillo de España por la gracia de Dios y la gloria del Movimiento. Como parece que hay que recordar cada vez que se escribe del proceso, los partidos separatistas obtuvieron menos votos que los no separatistas, pero más escaños gracias a una ley electoral que otorga más valor a un voto de Vallfogona del Ripollés que a otro de Badalona u Hospitalet.

Los nacionalistas no son mayoría, no obedecen a órdenes populares ni mucho menos democráticas. Quienes con más denuedo promueven la independencia son los mismos que se lo llevaban crudo del Palau de la Música, los del tres por ciento para el partido y el diezmo de los Pujol, los del desprecio al charnego, los de la inmersión lingüística. Los mismos que han mandado en las últimas décadas, en la mayoría de los casos hijos y nietos de los jerarcas del franquismo en la región y a quienes no se les cae de la boca el insulto de "franquistas" para los demás. Quieren matar al padre asesinando a la madre. Y echarle la culpa al servicio. Purria, chusma.

Portugal funciona: Antonio Costa (PS) no es ningún cretino
Jesús Cacho vozpopuli.es 1 Junio 2017

Luis Pereira, el chef de la Tasca Do Ze Tuga, un coqueto restaurante adosado a la muralla de la ciudadela de Braganza, frente a la hermosa torre del homenaje de su castillo, se mostraba exultante y resacoso la mañana del domingo 14 de mayo mientras atendía a su clientela. La noche anterior, Portugal había ganado por primera vez el concurso de Eurovisión, y la fiesta se había prolongado hasta bien entrada la madrugada por las calles de la capital de Trás-os-Montes, sin olvidar que a mediodía de ese mismo sábado el papa Francisco había abandonado el país tras una visita de dos días para canonizar a los pastorcillos de Fátima. Unos meses antes, 12 de diciembre, la ONU había elegido a un portugués, António Guterres, como nuevo secretario general, ello cuando aún no se habían apagado los ecos del triunfo de su selección de fútbol en la Eurocopa de Francia. El Portugal del fado y la saudade está de moda. Portugal crece. Portugal sonríe. Portugal ha salido de la depresión. Económica y sentimental.

Hace unos días, lunes 22 de mayo, la Comisión Europea decidió excluir a Lisboa del Procedimiento de Déficit Excesivo, después de que el Gobierno presidido por el socialista Antonio Costa lograra cerrar el ejercicio 2016 con un déficit en las cuentas públicas del 2% del PIB, un esfuerzo descomunal si se compara con el 4,4% registrado a finales de 2015, guarismo que llevó a la CE hace justamente un año a amenazar a Portugal con fuertes sanciones, ante la perspectiva de la llegada al poder de un tripartito de izquierdas que no hizo sino disparar la preocupación de los mercados. Pero el milagro se ha producido. Según las previsiones comunitarias, Portugal logrará situar su déficit público este año en el 1,8% y en el 1,9% en 2018. Ni qué decir tiene que nuestros vecinos se han ganado a pulso la admiración de todos los organismos europeos. Para el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, se trata de “una muy buena noticia para Portugal”.

Tras ser golpeado con dureza por la crisis de la deuda, un Portugal al borde de la quiebra se vio obligado en 2011 a aplicar duras medidas de ajuste a cambio de un préstamo de 78.000 millones acordado con la UE y el FMI. El viento de cola de la recuperación económica global ha ayudado lo suyo. Portugal ha comenzado a exportar y a recibir turistas a raudales, en proceso muy parecido al español. La alianza de izquierdas que preside Costa ha aliviado algunas de las penurias de los más desfavorecidos con la subida del salario mínimo (557 euros), la recuperación de los recortes aplicados a los funcionarios y el aumento de algunos subsidios. El consumo se ha animado. El resultado es que en el primer trimestre de este año la economía registró un crecimiento muy notable, lo que hace prever que el PIB podría cerrar el año por encima del 2% (1,8% de previsión oficial). Con una tasa de paro por debajo de 10%, Portugal ha cumplido con creces, y a partir de ahora puede presumir de figurar en el pelotón de los países virtuosos de la zona euro en materia fiscal.

El milagro tiene nombre propio y se llama Antonio Costa, un socialista moderado alejado de todo sectarismo, además de un tipo optimista -como ha podido comprobar estos días nuestro triste Mariano navegando con él por aguas del Duero-, cuya capacidad de gestión quedó probada durante sus años como alcalde de Lisboa y cuya estrella polar en este año largo de Gobierno ha girado en torno a esa política de consolidación fiscal destinada a rescatar a Portugal de las garras de Bruselas. Lo ha conseguido y antes de tiempo. Tras las elecciones de noviembre de 2015, Costa preside un Ejecutivo monocolor que se apoya parlamentariamente en los 86 diputados del PS, los 19 del Bloco de Esquerda (BE) –nuestro Podemos- y los 17 del Partido Comunista (PCP), suma que arroja un total de 123 diputados, mayoría absoluta en una Asamblea de la República formada por un total de 230.

Antonio Costa y las manos libres para gobernar
El acierto de Costa consistió en uncir al PCP y al BE a una serie de acuerdos bilaterales firmados por cada uno de ellos con el PS y entre ellos mismos, en torno a un programa de mínimos con capacidad de durar toda la legislatura. Costa tiene así las manos libres para operar a su gusto desde un Ejecutivo del que no forman parte ni populistas ni comunistas, gente que en esta fiesta pinta más bien poco pero que parece disfrutar cómodamente de las sinecuras que, aquí y allá, proporciona la cercanía al poder. El componedor del milagro se llama Pedro Nuno Santos, secretario de Estado de Asuntos Parlamentarios, acostumbrado a tener diariamente con sus socios las reuniones que sean precisas, siempre uno contra uno, nunca dos contra uno. Hoy Costa y el PS –recuperado del desastre que significó el sinvergüenza de José Sócrates, secretario general del PS y primer ministro entre 2005 y 2011- ganaría con comodidad unas elecciones portuguesas. Sus socios parlamentarios también parecen convencidos de poder mejorar sus resultados. Todos contentos.

El hombre de confianza de Costa se llama Mário Centeno, un gran ministro de Finanzas situado bastante a la derecha de Cristóbal Montoro. Por encima de todos ellos, un presidente de la República (desde marzo de 2016) que ha resultado una bendición para Portugal: Marcelo Rebelo de Sousa, exmiembro del PSD y muy amigo de Pinto Balsemão, durante años director de Expresso, es un tipo serio, inteligente y optimista, que ha sabido llegar al corazón de la gente hasta el punto de que durante la campaña a las presidenciales, que se pagó de su bolsillo, renunció a hacer mítines: prefirió salir a la calle para hablar con los ciudadanos y reconfortarlos. “El pueblo es más sabio de lo que creen los políticos; sabe que la vida es dura y que los políticos tampoco podemos hacer gran cosa para mejorar la situación, pero por lo menos podemos consolar y eso lo agradecen”. La “política de afectos” de Rebelo de Sousa barrió en las elecciones. La cohabitación con Costa está funcionando casi a la perfección.

En el paisaje color de rosa que hoy algunos pintan sobre un Portugal que ha recuperado su autoestima tras años de sufrimiento se yerguen, sin embargo, enormes nubarrones. Hablamos de un país con una deuda pública que el año pasado alcanzó los 241.000 millones, un 130,4% del PIB, la tercera en importancia de la zona euro. Un país cuyo sistema financiero (la mitad en manos españolas) sigue registrando una debilidad crónica, ello después de que, tras rescates varios, el Estado se haya visto obligado a inyectar 3.900 millones este mismo año en el banco público Caixa Geral de Depositos. Un país donde casi el 40% de los nuevos contratos laborales cobran el salario mínimo, y en el que, en palabras del ministro Centeno, “quien gana más de 2.000 euros brutos es un privilegiado”. Un país con una tasa de ahorro de apenas el 5% y con una parte importante de su gente, la más joven, la mejor preparada, trabajando en el extranjero, amenazado, además, por una pérdida constante de población.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, dice haberse fijado en la solución portuguesa para España. Las diferencias entre ambos países son tan grandes que resulta difícil para cualquier político juicioso español mirarse en ese espejo. Costa sacó a sus socios de extrema izquierda más de 12 puntos en las elecciones de 2015; en las últimas generales españolas del 26 de junio de 2016, la ventaja de Sánchez sobre Podemos fue de menos de dos puntos. El primer ministro portugués ha logrado una cómoda mayoría parlamentaria apoyándose exclusivamente en el Bloco y en el PC; la suma de PSOE y Podemos nunca le permitiría gobernar en España, necesitado como estaría del apoyo de otros partidos. De modo que Sánchez ha viajado a Portugal para estudiar el caso portugués, pero no parece haber aprendido nada. Las diferencias son muchas. La primera y principal es que Costa no es ningún cretino, ningún botarate, ningún veleta dispuesto a cambiar de opinión a tenor de lo que opine el último que pase por su despacho. Sánchez necesita volver a Portugal y estudiarse en serio la lección.

Podemos y el modelo portugués
José García Domínguez Libertad Digital 1 Junio 2017

La Península Ibérica está de moda en la Comisión Europea. En los pasillos de Bruselas no se cansan de comentar con admiración los resultados extraordinarios de un Gobierno que, ante el escepticismo general, ha sido capaz de reducir el déficit público por debajo del mítico 3% del PIB, y del que se espera que concluya 2017 habiéndolo aminorado hasta el 1,5%. Hazaña, la suya, aún mucho más meritoria cuando se toma en consideración que ese embridar las cuentas estatales se ha consumado en un contexto en el que la creación de empleo crece a un ritmo que dobla al de la Zona Euro. A estas alturas, el lector ya habrá adivinado que me estoy refiriendo a Portugal, naturalmente. Un país, el vecino, al que los españoles, siempre boquiabiertos y embobados ante todo lo anglosajón, aún seguimos mirando por encima del hombro. Y del que, sin embargo, tenemos muchas lecciones que aprender. Así, visto desde España, algo que sorprende de Portugal –o que por lo menos me sorprende a mí– es que, tratándose de un país tan similar en todo al nuestro, no exista algo remotamente similar a Podemos.

Porque el Bloco de Esquerda, la marca de nuevo cuño que junto a los comunistas provee de soporte parlamentario al Ejecutivo de Costa, está a años luz de poder plantearse siquiera la hipótesis de disputar la hegemonía a los socialistas. Al contrario que aquí, la izquierda convencional portuguesa, la socialdemócrata de siempre, ha logrado resistir el envite brutal de una crisis económica mucho más dura que la que hemos padecido los españoles. Muchísimo más dura. Al punto de que Portugal ha tenido que pasar por la humillación nacional de ver suspendida de facto su soberanía tras ser sometido el país a una intervención formal por parte de la Troika, algo que no ha ocurrido en España. Resulta pertinente, en consecuencia, preguntarse por las razones de esa disparidad tan extrema entre las trayectorias de sus respectivos partidos socialistas. ¿Por qué se ha desmoronado el PSOE y no el PSP? ¿Por qué Pedro Sánchez siente todas las mañanas el aliento de Podemos en la nuca mientras Costa trata a sus socios con la displicente distancia del que se sabe inalcanzable? La razón última de esa asimetría tan estridente acaso resida en el hecho de que Portugal no vive inmerso en un conflicto generacional, y España sí.

Aquí, el establishment político, esto es PP y PSOE, decidió que si alguien tenía que pagar la crisis, ese alguien iban a ser los jóvenes. En Portugal, en cambio, sus elites obraron de un modo mucho más ecuánime que ha repartido las cargas y los sufrimientos, inevitables por lo demás, entre las distintas cohortes generacionales. Por eso nuestros jóvenes votan en masa a Podemos al tiempo que en Portugal no ocurre nada parejo. No por casualidad Portugal presenta ahora mismo una tasa de paro que es justo la mitad que la española, el 9,8% frente a un 18,2%. Y es que había dos maneras de afrontar el ajuste de la economía tras recibir el impacto de la Gran Recesión. Una era bajar los sueldos a todo el mundo, la elegida por Portugal. La otra consistía en enviar a los jóvenes al paro, manteniendo los salarios de los empleados con contratos indefinidos que permanecerían en las empresas. Fue, es sabido, la vía hispana. Y de ahí la aparente paradoja de que los salarios medios españoles hayan estado subiendo durante todo estos años de crisis. Espejismo estadístico cuya explicación es simple: como habíamos despedido a los jóvenes de las plantillas, los contratados temporales que eran los que cobraban menos, la media subió al dejar de verse afectada por esos valores más bajos. En Portugal, en cambio, ocurrió justo al revés: los salarios medios de todos los grupos de edad cayeron con fuerza durante un quinquenio seguido. Ellos socializaron el dolor. Nosotros se lo endosamos a los jóvenes. Ahora, nosotros tenemos a Podemos, y ellos no. Hay tanto que aprender de Portugal.

Temen una situación como la que se da en Cataluña
Padres de la Comunidad Valenciana se organizan contra la imposición lingüística
Rafael Núñez Huesca gaceta.es 1 Junio 2017

Sigue creciendo la resistencia al monolingüismo de facto que la consellería d'Educación valenciana, en manos del nacionalista Marzà, quiere imponer a los niños valencianos. Son ya varias las asociaciones de padres las que alzan la voz contra un decreto que, lamentan, "puede hacer un daño irreparable" a sus hijos.

Las diferentes asociaciones y plataformas de la Comunidad Valenciana que luchan contra el decreto lingüístico que pretende imponer la Generalitat celebran la decisión del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana de suspender cautelarmente "el mal llamado decreto de plurilingüismo". Los padres denuncian que el decreto "puede hacer un daño irreparable en la educación y futuro de nuestros hijos".

Se trata de asociaciones y plataformas que ya han promovido diversas manifestaciones contra el decreto y la política educativa de la Generalitat Valenciana y que han reunido a más de 20.000 personas en Alicante y 40.000 en Valencia.
Siguen surgiendo grupos de padres por todo el territorio valenciano. A día de hoy el bloque está compuestos por Ampas de Torrevieja, Ampas Vega Baja, Asociación por la Defensa del Castellano C.V., Calpe por la Igualdad lingüística, Círculo de Castellanohablantes C.V., Crevillent por la Libertad Lingüística, Me quieren adoctrinar y la Plataforma No al Decretazo Sí a la Elección.

Las asociaciones de padres consideran las declaraciones de la Vicepresidenta de la Generalitat Valenciana, Mónica Oltra, "lo suficientemente graves como para pedir que, ya sea a través del Poder Judicial o del Gobierno Central, se tomen las medidas necesarias para hacer cumplir las medidas cautelares dictaminadas por el TSJCV por las cuales el decreto queda en suspensión hasta que haya sentencia en firme, según el auto de la sección 4ª de lo Contencioso-administrativo".

Además, tras el respaldo que los directores y profesores de algunos centros escolares a la postura del gobierno autonómico, recuerdan que el decreto ofrece incentivos a los centros y al profesorado que apliquen los niveles en los que la presencia del valenciano es mayor (Capítulo III Artículo 15), así como que 3 de los 9 recursos que se han interpuesto contra dicho decreto pertenecen a los sindicatos USO, CSIF y ANPE, "a los que pertenecen muchos docentes y directores de centros escolares".

Denuncian también lo que consideran una verdad maniquea de la Generalitat, pues frente a la pretendida "ampliación del personal" que promete el gobierno autonómico, muchos docentes que están actualmente en plantilla "irán al paro por no tener la acreditación lingüística que la actual Conselleria d’ Educació les exige para poder llevar a cabo el mencionado decreto".
Las reclamaciones de los padres valencianos

Por último califican el viaje del Presidente de la Generalitat, Ximo Puig y el conseller d’educació, Vicent Marzà, a Finlandia, "como una operación de lavado de imagen dado el prestigio de este país por sus resultados obtenidos en el informe PISA". Sin embargo, denuncian los padres valencianos, "han omitido el mismo informe PISA elaborado en Cataluña y del que se desprende datos tan demoledores como que los niños castellanohablantes que son sometidos a la inmersión lingüística tienen el doble de fracaso escolar que los niños catalanohablantes".

Con todo, las asociaciones de padres reclaman "el cumplimiento de la Constitución, el Estatuto de Autonomía y la Ley de Uso y Enseñanza del Valenciano", que no se haga un uso despótico y partidista de las Leyes, que no se usen las aulas para el adoctrinamiento de los niños y jóvenes, "tal y como estamos viendo que está ocurriendo en Cataluña", que la Generalitat se atenga al diálogo "frente a la imposición" para ofrecer a los niños una educación "basada en el respeto y la pluralidad", y sobre todo, que se haga valer "el derecho a elegir la lengua vehicular en la educación de nuestros hijos y que se escuche y respete la opinión de las familias".

Pesadillas o realidad
Nota del Editor 1 Junio 2017

Llevamos treinta años sufriendo las lenguas regionales y algunos se desayunan ahora. En el libro de Fadice, que pueden descargar gratuitamente en esta dirección, impreso en 1997, ya hay un informe sobre la imposición lingüística en Valencia escrito por la Asociación Valenciana de Castellano-hablantes denunciando el atropello de la tropa pederastio lingüística.

Así pues, no es un sueño ni una pesadilla, es una terrible, interminable y atroz tortura mientras el gobierno, el defensor del pueblo, los tribunales de justicia, el tribunal constitucional y el tribunal de derechos humanos de Strasbourg se dedican a sus inmundicias habituales, y la mayoría de los propietarios de voto en España se dedican a ver los alienantes programas deportivos y porno culturales de los medios de comunicación en manos enemigas de España.

Ofensiva de la Generalitat para que Aragón dé al catalán rango de lengua cooficial
El Ejecutivo de Puigdemont pretende "arraigar" en los "países catalanes" la lengua catalana y emplaza a Lambán a que se enseñe en los colegios.
Álvaro Sierra elespanol 1 Junio 2017

La presentación en la Universidad de Zaragoza de un estudio financiado por la Generalitat sobre la situación del catalán en tierras aragonesas se ha convertido en una ofensiva de las autoridades catalanas para que adquiera rango de lengua cooficial en esta comunidad.

La directora de Política Lingüística de la Generalitat, Esther Franquesa, ha pedido que el catalán se incentive y proteja de manera jurídica en Aragón y ha emplazado al Ejecutivo de Javier Lambán (PSOE-Chunta Aragonesista) a que lo regule como lengua cooficial.

Franquesa ha reclamado al Gobierno de Aragón que encuentre la manera de otorgar al catalán "el estatus jurídico que le corresponde como lengua propia" con el argumento de que sería "bueno para el conjunto del dominio lingüístico".

El "caballo de troya" lingüístico
Sobre la denuncia de algunos colectivos, como la plataforma No Hablamos Catalán, en el sentido de la imposición de esta lengua en Aragón es "un caballo de Troya", Franquesa ha negado que exista un trasfondo político y ha enmarcado el asunto el ámbito lingüístico: "El catalán la lengua que se usa en el territorio, y coincide con la lengua del vecino".

El director general de Política Lingüística de Aragón, Ignacio López, echó balones fuera a la petición de su colega catalana para reconocer el catalán como lengua cooficial. López ha subrayado que Aragón tiene su propio gobierno que es el que marca la política lingüística.

El estudio Los usos lingüísticos del catalán en la Franja plantea la realidad lingüística de las comarcas orientales de Aragón que comparten frontera con Cataluña. Es el área que el independentismo catalán denomina Franja de Ponent que Esquerra Republicana dibuja en su idea de "países catalanes".

"Arraigar el catalán"
El informe, a modo de encuesta, analiza las debilidades del catalán en Aragón con el objetivo de poder fortalecer su implantación. En él se detalla que casi el 50% de los encuestados reconoce que lo que se habla en la Franja es catalán.

El investigador Javier Giralt explicó que el estado de salud del catalán en Aragón "viene a ser el mismo" que en Cataluña o Baleares "en cuanto al uso real de la lengua", pero ha insistido igualmente en que el problema es que en Aragón "no es cooficial", ni es lengua de enseñanza obligada en las escuelas. Según Giralt esa situación debería cambiarse.

Según explicó Esther Franquesa, “desde 2013 se está planteando arraigar el catalán en los territorios que se habla, entre ellos Aragón”. Y considera que “el entorno familiar y escolar es el punto clave para consolidar una lengua”.

El estudio presentado explica el método para fortalecer las debilidades que presenta el catalán en las comarcas aragonesas y que permitirán, según Franquesa, “que el catalán se arraigue e implante profundamente en Aragón”.

A un paso de Academia de la Lengua de Aragón
Pese a que López no quiso ser más claro respecto a los planes de la Generalitat, el Gobierno de Aragón lleva meses implantando medidas para incentivar el catalán en la comunidad. Eso sí, sin reconocerlo como tal; dándole un término distinto: el "catalán de Aragón".

Además, el Gobierno de Javier Lambán creará en pocas semanas la Academia de la Lengua. Un organismo dotado con instrumentos políticos para preservar las lenguas minoritarias de Aragón: el aragonés y el “catalán de Aragón”. La academia será financiada con cerca de 15.000 euros del erario público y ejercerá como la entidad lingüística oficial.

También, dentro de esta academia, se impulsará el Institut del català para dar cobertura político a la implantación de la lengua catalana. Según el Gobierno de Aragón será una “institución científica oficial y pública en el ámbito de la lengua y modalidades lingüísticas propias de Aragón”.

'CONSEJOS PRÁCTICOS PARA TODA PERSONA DETENIDA'
El manual con tintes etarras incautado a okupas gallegos
Desde no declarar nunca en comisaría o negarse a proporcionar muestras de ADN a los agentes hasta no firmar ningún escrito o tener contacto previo con algún abogado conocido, son algunos de los siete consejos que ofrece este manual que deja claro que "las horas de la detención son las más críticas y que lo que ocurra en ellas puede afectar al resto del proceso".
La Gaceta 1 Junio 2017

La Policía Nacional ha incautado un manual a los okupas desalojados este martes del Centro Social Ocupado Autoxestionado Escarnio e Maldizer, en el centro histórico de Santiago de Compostela, con consejos "prácticos" en caso de ser detenido y muy similar a los que distribuía el entorno etarra.

"Consejos prácticos para toda persona detenida" es el título de este documento, escrito en gallego y que fue intervenido tras los tensos momentos que se vivieron en Santiago a raíz del desalojo. Algunos de los manifestantes atacaron con botellas de cristal a los agentes, que se vieron obligados a disparar pelotas de goma. Finalmente se produjo una detención.

'Regla de oro para evitar meter la pata'
Desde no declarar nunca en comisaría o negarse a proporcionar muestras de ADN a los agentes hasta no firmar ningún escrito o tener contacto previo con algún abogado conocido, son algunos de los siete consejos que ofrece este manual que deja claro que "las horas de la detención son las más críticas y que lo que ocurra en ellas puede afectar al resto del proceso".

"Para evitar meter la pata es mejor no declarar nada hasta llegar a los juzgados donde podrás ver toda la documentación relativa a la detención, incluido el atestado". Esta es la primera "regla de oro" de este manual, que aconseja también a los detenidos "no tocar" ningún objeto de los que los agentes atribuyan como supuestas pertenencias del arrestado.

'Preparados para afrontar cualquier golpe represivo'
Y si el detenido se encuentra "mal" o ha sufrido una agresión, el escrito aconseja solicitar un reconocimiento médico. "Si no has sufrido ninguna agresión también puedes pedirlo para que conste que no tienes lesiones al comienzo del proceso (por si posteriormente recibe un golpe)", es la última de las siete recomendaciones que insta a los arrestados a "mantener la calma".

Porque la "rabia", las ganas de "salir", la "frustración" o la "indignación" no pueden jugar "una mala pasada", añade el texto en un último párrafo en el que pide tener estas ideas "claras" para "construir una cultura de la seguridad que nos permita estar preparados para afrontar cualquier golpe represivo".

Regla de ETA: denunciar malos tratos y torturas
Fuentes policiales han señalado que el manual es similar a los que distribuía el entorno de ETA entre sus militantes de organizaciones como Segi, Jarrai o Haika, aunque estos últimos eran aún más concretos en sus planteamientos. Por ejemplo, añaden las fuentes, ante cualquier detención una de las reglas era siempre denunciar malos tratos y torturas por parte de los agentes que practicaban la detención.
Okupas de Barcelona también tienen un manual para atacar a la Policía

Hace ahora un año, en el barrio barcelonés de Gracia se produjeron graves enfrentamientos entre los antisistema y los agentes a cuenta del 'banco expropiado'. Los antidisturbios fueron agredidos violentamente con objetos contundentes, patadas y golpes, además de sufrir lanzamientos de agua, harina y latas.

El portavoz del Sindicato de Policías de Cataluña, David Miquel, relataba en La Gaceta que los radicales "están perfectamente coordinados y emplean tácticas de guerrilla urbana" y así quedó demostrado en el 'manual' interceptado a los grupos de separatistas, anarquistas y comunistas que se daban cita en las protestas de Gracia.

Se trataba de una comunicación que en este caso difundían vía WhatsApp bajo el título "¡Cuidémonos!" y en la que explicaban que "cuando las cargas empiezan y se desata la represión es importante saber qué debemos hacer, cómo debemos protegernos a nosotros y a los nuestros". La violencia de los okupas quedó reflejada a lo largo de todo el escrito, en el que alentaban a los manifestantes a "hostigar constantemente a los antidisturbios y mantenerlos a raya para evitar que te muelan a palos".

Barajaban también la posibilidad de emplear cócteles molotov y para evitar accidentes en su uso consideraban "importante saber hacerlos y manejarlos". Acto seguido explicaban, punto por punto y sin reparos, cuál es "la forma más segura de hacerlos".

César Velasco, gracias otra vez
Javier Somalo Libertad Digital 1 Junio 2017

Conocí a César Velasco Arsuaga gracias a Santiago Abascal Conde. Velasco y los Abascal son un buen ejemplo del coraje infinito que tuvo un puñado de españoles en los años de plomo de ETA, más aún si era en el heroico PP de Álava de entonces.

Se me quedó grabado el relato –contado sin darle importancia– de uno de sus habituales paseos a caballo por el monte en los que o Santiago Abascal Escuza o César Velasco se ponían en cabeza de la expedición al llegar a zonas angostas o boscosas por si había cables cruzados en el camino conectados a alguna bomba. No eran bravuconadas, ya les había sucedido. La amenaza etarra no sólo consistía en recibir cartas, también en pensar que detrás de cada esquina, al arrancar el coche o entre dos árboles uno podía encontrar la muerte.

César sabía como nadie que el nacionalismo siempre ha concedido una extraordinaria importancia a los símbolos y a la Educación, pues desde ellos, además de con la perversión del lenguaje, se conquista a los jóvenes para la causa. Por eso dio la batalla esgrimiendo concienzudamente la Ley para impedir sus éxitos y nuestras derrotas. Su incansable trabajo para que se acatara la Ley de Símbolos consiguió que el Tribunal Supremo obligara a instituciones vascas a instalar la bandera de España en muchas fachadas. En Libertad Digital se quejó de que no había sido precisamente Bildu quien incumplió la ley sino el PSE de Patxi López… tampoco el PP de entonces, ya contagiado de complejos, hizo causa de aquella vergüenza.

Yo quise que contara su labor hace ya unos años en Debates en Libertad pero a él no le gustaban los focos ni el protagonismo. Todo lo que hacía lo consideraba una obligación ineludible sin mérito alguno pese a que, como los Abascal, ponía su vida en serio peligro muchas más veces de las que trascendían. Conseguí engañarlo pero él hubiera preferido hacer las cosas sin publicidad.

César puso también en marcha junto a DENAES la campaña Un exiliado, un voto para que se demostrara que si de verdad los vascos pudieran votar en el País Vasco y los navarros en Navarra, el nacionalismo quedaría arrinconado. Las balas y las bombas mataron a muchos; las amenazas y el miedo echaron de su tierra a cientos de miles. En esta casa dimos impulso a aquella iniciativa pero nos topamos con muchos de los llamados "constitucionalistas" que elogiaban el esfuerzo pero ponían en duda el término exiliado, demasiado crudo, demasiado sincero, demasiados complejos quizá. El PP vasco, dirigido entonces por Antonio Basagoiti, respondió positivamente a la campaña en uno de sus últimos reflejos de aquellos principios sólidos que se llevaron a tantos a la tumba. Los medios de comunicación silenciaron por completo la iniciativa.

César Velasco fue procurador en las Juntas Generales de Álava y subdelegado del Gobierno en Álava con el gobierno de José María Aznar. Fue también jefe de la Policía Local de Logroño, amén de dirigente local del PP alavés. Los cargos siempre le sirvieron para hacer cosas por los demás y nada para sí mismo, algo tan poco común. Quizá por eso no era una persona muy conocida.

Últimamente César me enviaba mensajes de whatsapp con reflexiones, noticias, vídeos. Unas veces como mero desahogo y otras con el afán, siempre anónimo y desinteresado, de aportar datos para una posible noticia. El último que conservo y que hoy he vuelto a consultar –veo que acababa de cambiar su foto de perfil por una con los brazos abiertos en medio del monte, cerca ya del Teide– trataba de una posible noticia que ahora no viene al caso y terminaba diciendo:

Procuro no molestarte porque sé lo ocupado que estás pero yo me he jubilado y sigo con la misma mentalidad de defender los intereses de los españoles, aunque sea un incomprendido.

Le contesté: Bendita sea tu mentalidad. Ya podría ser contagiosa…

Gracias, fue la última palabra escrita que yo obtuve de él y que conservaré en ese whatsapp. Siempre daba las gracias por mucho que yo le dijera que era él quien las merecía. Pues de nuevo gracias, César, por tantas hazañas conseguidas en silencio y con una sonrisa. Descanse en Paz.


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