AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 14 Junio 2017

La culpa de los traidores
Fernando Paz gaceta.es 14 Junio 2017

El establishment ha construido un discurso cuyo objetivo es el disociar el yihadismo del islam, para lo que los voceros de la casta transnacional -o sea, la inmensa mayoría de los medios de información- esgrimen una cierta variedad de argumentos. Uno de ellos, recurrente, es que la mayor parte de las víctimas del yihadismo son musulmanes. O sea que, por la misma regla de tres, Stalin nada tiene que ver con el comunismo, ya que es, con toda seguridad, el hombre que más comunistas ha matado. Impecable razonamiento, pues.

Tal desfachatez desde el punto de vista lógico tiene, sin embargo, su seguimiento. En España lo sabemos bien: durante décadas se ha tratado de desligar a ETA de su matriz ideológica, calificando de "fascista" lo que era una ideología marxista-nacionalista que, por obvias razones, producía un desasosiego cierto en la casta política. O las inevitables concomitancia, el árbol y las nueces, y el "nos equivocamos" de Barrionuevo en las Cortes.

Por supuesto que las causas tienen que ver, y tanto, con las consecuencias. Por supuesto que las ideologías, las religiones y las cosmovisiones de todo tipo, tienen consecuencias. Se nos quiere convencer de que la naturaleza de las causas es intercambiable: no importa de qué acontecimiento se trate, cuando se reúne una gran multitud, y aún más si está compuesta por jóvenes, siempre se producen episodios de violencia. Pues resulta que no, que las causas son muy importantes, y que cuando esa gran multitud se da cita para rodear el Congreso, efectivamente se producen episodios de violencia; o cuando acude a una convocatoria pacifista, donde no suele quedar contenedor sin quemar ni farola sin desmochar; pero grandes multitudes se han dado cita repetidamente en torno al Papa y jamás se ha producido un solo episodio de violencia (al menos que no haya sido protagonizado por algún tolerante activista elegetebé, como sucedió en la JMJ madrileña).

El que haya que argumentar una obviedad como que el yihadismo es un producto del islam debiera ser motivo para la reflexión: para nuestra reflexión. Es una verdad inmediata que el yihadismo no lo ha producido el cristianismo, ni el hinduismo, ni el budismo, ni el confucionismo, ni el judaísmo, ni el sintoísmo. El yihadismo se gesta en el islam, en cuyo nombre asesinan los yihadistas. Evidentemente, no todos los musulmanes son yihadistas; tan evidente como que todos los yihadistas son musulmanes.

Tampoco lo han producido ni la pobreza ni el colonialismo, aunque quienes confunden los condicionantes con las causas así lo pretendan. En realidad, el yihadismo está relacionado con la configuración ideológica y con el mundo mental islámico, con el imaginario colectivo de la umma, la comunidad de creyentes.

Esta produce yihadistas en países pobres de Oriente Medio, en países ricos del Golfo, en regiones desestructuradas y en países con sólidas estructuras estatales, en países del África negra más profunda y en países europeos que poco tienen que ver con los anteriores. Es obvio que el nexo común es el islam, y que todos ellos comparten ese imaginario islámico.

Pero el problema, hoy, no se encuentra ya en desiertos remotos ni en montañas lejanas, sino en nuestras ciudades y barrios, en nuestros pueblos, en el seno de nuestras sociedades. El problema, hoy, son quienes ofician de caballo de Troya; no se puede culpar a los musulmanes por serlo, sino a los traidores, a los imbéciles, a los canallas que venden a los suyos por un cálculo económico, ideológico o por ambas cosas.

Favorecen el islam porque creen que este acabará con todo lo que ellos odian y quieren destruir desde hace mucho tiempo. Y tienen razón: eso será lo que suceda. Y con el cristianismo morirá todo lo que siempre hemos tenido por justo, bello y bueno. Entenebrecidos por el odio, no perciben que acaso la Iglesia, y con ella el cristianismo, pueda sobrevivir en la marginalidad, en pequeñas comunidades, acogida a una versión más espiritualizada de ella misma que quizá pudiera ser reconocida en el seno de una cierta versión del islam.

Pero que todo lo que ellos representan será borrado de la faz de la tierra, hasta la raíz. Que desaparecerá la idea misma de tolerancia, y que de la llamada democracia no quedará ni rastro, al menos tal y como se ha entendido hasta ahora; que la individualidad personal -un producto genuinamente cristiano- será suprimida por una visión del mundo en la que Dios ha predestinado a los seres, anulando su libertad de cuajo; y que la sociedad heteropatriarcal contra la que ahora braman histéricos/as les evocará el recuerdo de una edad dorada en la que se hizo carne el sueño de la liberación; eso, por no hablar de la teocracia que regirá -implacable y sin el atemperamiento de la compasión ni la caridad- con mano de hierro nuestras vidas.

Quizá se engañen creyendo que lo que triunfará será una versión moderada del islam, suficiente como para destruir el cristianismo pero incapaz de articular el futuro. Les aseguro que lo que en muchas partes se considera como islam moderado, sería insoportable para una muy amplia mayoría de europeos. El islam es incompatible con Occidente; una forma de interpretar el mundo que determina hasta cómo beber un vaso de agua.

No sé si es la fascinación que esta sociedad siente ante el fenómeno de una fe que ella misma ha perdido. O quizá el exotismo y la novedad desempeñen un cierto papel, como el hinduismo y el budismo lo jugaron en los sesenta; solo que esto de ahora es algo más peligroso que aquel viejo -y en el fondo, algo inocente- juego de hippies.

La conquista de Europa por el islam -de la que el yihadismo es una parte sustancial, pero solo una parte- se hace posible gracias a nuestra ceguera. Sonrientes, los yihadistas afilan sus gumias en los dogmas progres. Por eso, lo que un día, que no ha de ser lejano, detenga la conquista de Europa por el islam, también habrá de llevarse por delante aquello que ha hecho posible que el islam se encuentre en situación de heredar Europa.

El problema más grave
Luis de Velasco Republica 14 Junio 2017

Hace ya años, en 1980, cuando yo ya estaba “en política”, tuve una conversación con un amigo que no estaba “en política” (y por ello se sobreentiende menos experto que yo en la cosa) sobre los partidos nacionalistas. Mi opinión era que con un sistema autonómico este siempre complejo tema se podía encauzar, incluso solucionar. La respuesta de mi amigo fue “No te engañes Luis. Siempre pedirán más porque su objetivo final es la independencia”. Hoy tengo que darle la razón. Lamentablemente. Hoy son los partidos nacionalistas catalanes. Mañana, no sé cuándo, pero habrá ese mañana, serán los vascos. No quiero pensar en un pasado mañana…

Sin duda, el problema más grave que encaramos todos los españoles, sepámoslo o no, admitámoslo o no, es lo que podemos etiquetar como “problema catalán”. Problema que se inicia a fines del XIX, “acallado” entre comillas por la dictadura franquista con consecuencias que todavía perduran y que resurge con especial fuerza en estos últimos años cuando la profunda crisis económica y social refuerza las contradicciones. Lo de la “conllevanza” predicada por Ortega e intentada en la II República y reavivada y ampliada con el actual Estado de las Autonomías para estar ya abandonada en el basurero de la Historia. O eso es lo que pretenden los independentistas catalanes y sus compañeros de viaje curiosamente de las filas de la izquierda que abandonan con el más burdo oportunismo una de sus señas de identidad buscando beneficios.

Sin duda que los problemas son hoy más agudos y acuciantes pero las causas vienen de atrás. Hoy cristalizan dramáticamente porque a lo largo de los años transcurridos desde la famosa Transición (con mayúscula) la construcción autonómica, idea válida, necesaria y elogiable, en la práctica, en muchos aspectos, se convirtió en su contrario. Por muchos factores, que una vez transcurrida esa etapa hoy son mucho más fáciles de detectar (después de las batallas, todos somos generales). En el caso catalán, el error más clamoroso fue lo relativo a la lengua y su correlato la enseñanza que ha permitido el creciente lavado de cerebro (digamos las cosas como son) de generaciones de escolares durante todos estos años. Los resultados se ven ahora. El odio a España, ese odio “al otro” que alimenta todo nacionalismo. Los nacionalistas, los primeros y los conversos, han jugado en terreno propio y cuesta abajo, ayudados además, al menos hasta fecha muy reciente, por un PSOE que tras purgar a su federación (la de Triginer) en Cataluña, entronizó a los Maragall, Obiols, Reventós y demás “gente bien” de Barcelona, nacionalistas camuflados que al final salieron del armario. Había que hacer méritos para no ser acusados de “centralistas”, léase de “franquistas”. Como también debían hacer méritos nacionalistas los grandes empresarios que por propia conveniencia mantuvieron y mantienen, salvo alguna excepción, una actitud silente. O, como mucho, “equidistante” cuando en este tema, frente a unos termocéfalos que quebrantan crecientemente la legalidad constitucional, no cabe esa equidistancia. ¿Qué quiere decir ese mantra que repiten esos y otros grupos de que “hay que negociar y buscar una solución política” cuando está claro que hay una parte que no quiere negociar sino imponer su voluntad uno, haciendo trampas y mintiendo y dos, discriminando a una enorme cantidad de habitantes en Cataluña, seguramente mayoría, que no están de acuerdo con los “indepes” y sus métodos? ¿Alguien puede pensar seriamente en un referéndum medianamente democrático viendo el dominio abrumador, oligopólico por parte de los medios nacionalistas con TV3 en cabeza emitiendo un sucedáneo de NODO franquista todos los días?

Lo que los nacionalistas persiguen es aumentar la estrategia de la tensión con el objetivo final de llevar el conflicto a las calles buscando un salto cualitativo en ese conflicto. No es fácil, hay que reconocerlo, la estrategia del gobierno. Lo primero es articular un frente sólido con los partidos opuestos a este disparate. Lo segundo, igualmente importante, es aumentar la fuerza de esa oposición con la sociedad civil.

”Para que triunfe el mal, solo es necesario que los buenos no hagan nada” (Edmund Burke). Así ha pasado muchas veces en la historia. Sigue vigente.

La derecha manda, la izquierda influye
Amando de Miguel Libertad Digital 14 Junio 2017

Me refiero a España, el país de mis venturas y desventuras, pero también a muchos otros países de Europa. Puede darse en el nuestro un turno pacífico de Gobiernos de derechas, que suceden a los de izquierdas y al revés. Pero lo definitivo no es ese ritmo de tresbolillo, sino que en todas las ocasiones la izquierda influye sistemáticamente en la cultura, los valores, la mentalidad. Tanto es así que la derecha gobernante se apropia de los objetivos que contienen los programas de la izquierda. Es decir, el PP es un partido conservador porque sabe conservar muy bien las reformas que han llevado a cabo antes los socialistas.

Las ideas que dominan en España se manifiestan en el populismo, el buenismo, el nacionalismo. La reacción de las derechas ante tales influencias es la de entusiasmarse por el llamado Estado de Bienestar. El cual consiste en subvencionar un número creciente de necesidades, para lo cual se impone el alza continua de los impuestos, tasas y precios políticos. La población resiste la tormenta fiscal porque se ha extendido la creencia de que son otros los que pagan los impuestos. Ese es el mayor éxito de la Agencia Tributaria o como se llame, la entidad que mejor funciona en España.

El turno pacífico se quiebra por otra razón más de peso. Simplemente, la izquierda no considera legítimo que mande la derecha. Parece un disparate, pero es así. La razón es que la opinión pública entiende que la derecha (representada solo por un partido, ya es raro) es la heredera de lo peor del franquismo. Resultan vanos los esfuerzos de los dirigentes del PP para demostrar que nada tienen que ver con el franquismo. La verdad es que hace 80 años que Franco tomó el poder, en el que se mantuvo cuatro décadas. Es el mismo lapso que lleva vigente la Transición democrática. Aquí no pasa el tiempo. A lo peor de esa fijación lo llaman "memoria histórica". Por cierto, se trata de una idea disparatada de la izquierda, que la derecha hace también suya.

La clave de todas las aporías señaladas reside en el hecho de que los medios de comunicación, los periodistas, comentaristas y otros escritores se orientan mayormente a babor. No me preguntéis por qué, pues lo ignoro. Pero hago constar un hecho tan determinante. Tomemos el caso singular de RTVE. Se organiza ahora bajo un Gobierno de la derecha, pero sus profesionales son claramente progresistas. El desequilibrio aumentará todavía más cuando gobierne la izquierda. De momento, la ley electoral dificulta esa opción, al encontrarse la izquierda dividida en varios partidos y partidas. Esa es la razón fundamental por la que gobierna el PP.

Son muchas las consecuencias de la hegemonía cultural de la izquierda. Por ejemplo, ahí está la causa principal de que se erosione el sentido de responsabilidad individual y en definitiva la ética del esfuerzo. Una ilustración concreta es que en los programas de la enseñanza obligatoria se mantiene el dislate de dos asignaturas: Religión y Valores. Es una forma de decir que la enseñanza de la religión no debe centrarse en los valores o que estos nada tienen que ver con la tradición religiosa. Me imagino el desaguisado mental que debe de caracterizar a los escolares.

La hegemonía cultural de la izquierda obliga a parecer progresistas a los escritores, artistas o profesionales que en su interior no se consideran socialistas, comunistas o nacionalistas. Por cierto, una de las consecuencias de lo que digo es que el nacionalismo, que en su día se situó en la derecha, hoy pase por proclive a la izquierda. Una conversión de ese estilo obliga a falsificarse continuamente.

Se me dirá que la distinción izquierda-derecha se halla hoy superada. No lo creo. Quizá no tenga tanto que ver con la posición social de uno o de su familia, pero el contraste de mentalidad se mantiene. Se acusa incluso en la forma de hablar, de vestir, de relacionarse. Es decir, resulta más auténtica que nunca. La derecha considera esencial la libertad, pero, debido a su complejo de parecer lo que es, se desentiende de ese valor. La izquierda pone por delante la igualdad, lo que le lleva a desatender el hecho de que los españoles son ahora mucho más iguales que sus antepasados.

Al final uno es de derechas o de izquierdas porque así lo son la mayor parte de las personas que aprecia o que admira. Ya sé que parece una relación circular, y por tanto falaz, pero así funciona. Haga la prueba cada uno en su vida de relación.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Francia. Crisis de identidad
José María Marco Libertad Digital 14 Junio 2017

El triunfo de Macron y la facilidad con la que ha instaurado su dominio sobre la vida política francesa parecen corroborar esa convicción, tan propiamente española, según la cual Francia es la nación de verdad, por excelencia. En realidad, entender la victoria de Macron requiere tener en cuenta la profunda crisis de identidad que ha atravesado Francia. No sabemos si el nuevo presidente, con lo que se prevé una muy holgada mayoría parlamentaria, conseguirá ponerle fin.

Hay una palabra que sigue fascinando a muchos españoles, casi sinónima de Francia y de nación francesa. Es República; "la République", habría que decir, porque sólo en francés alcanza el término todo su significado. Uno de los ejes que la definen es la directa relación entre el ciudadano y el Estado. En la République, cualquier otra forma de identidad que no sea la republicana debe quedar anulada. En una república sólo hay ciudadanos, definidos como tales por los derechos, los deberes y las virtudes simbolizados por el ideal republicano. El laicismo se convierte así, mucho más que en una simple abstención del Estado en materia religiosa, en una de las formas de definición del republicanismo. Lo ha puesto en entredicho la presencia en el país de un buen número de musulmanes que, como ha analizado Pierre Manent en Situation de la France, no están dispuestos a dejar de lado la religión, que es la base de su propia identidad, para seguir siendo franceses. Esta nueva situación evidencia la crisis del modelo de integración republicano, que consistía en crear ciudadanos, y se agudiza a causa del terrorismo y los recelos y malentendidos que inevitablemente suscita.

Houellebecq, heredero cínico de la tradición antimoderna francesa, ha sabido recrear en Sumisión este estado de ánimo deprimente que lleva a una sociedad a no saber cómo defender unos principios y unas virtudes por los que siente el apego de lo propio. La República parece así funcionar en el vacío. Ha habido momentos en que ni siquiera se podía enunciar el problema, como cuando se habla de inmigrados, siendo así que hace mucho tiempo que no hay inmigración en Francia (L’immigration en France, de El Mouhoud Mouhoud) y que la raíz del problema se sitúa en los ciudadanos franceses que no lo son al modo en que la República ha definido la ciudadanía. Sobre todo en los últimos cincuenta años, cuando el laicismo se ha empeñado en hacer desaparecer la religión de la vida pública –confundida esta con la vida política–. Es este un motivo central de la crisis de identidad francesa. La crítica al multiculturalismo (por ejemplo, Le multiculturalisme comme religion politique, de Mathieu Bock-Côté) convive con la decadencia del modelo republicano de integración (Décomposition française, de Malika Sorel-Sutter) o directamente con la crítica de la identidad francesa (hecha en primera persona en J’aurais voulu être français, de Guy Sorman).
Entender la victoria de Macron requiere tener en cuenta la profunda crisis de identidad que ha atravesado Francia. No sabemos si el nuevo presidente, con lo que se prevé una muy holgada mayoría parlamentaria, conseguirá ponerle fin.

La crisis también ha afectado al modelo de nación, que es la base de la convivencia –el vivre ensemble o vivir juntos– y de la idea que los franceses se hacen de sí mismos. Aquí se superponen las contradicciones que, de funcionar el conjunto razonablemente, no son problemáticas, pero que se agudizan cuando el modelo se avería. La nación francesa presupone el apego simultáneo a lo propio, aquello que pertenece únicamente a la cultura francesa, y al tiempo su proyección a lo universal. La nación francesa es la nación por excelencia, una realidad atractiva, incluso modélica, más allá de las fronteras del país… hasta que, al dejar de serlo, entra en crisis la idea misma de nación. No es cuestión de orgullo, ni de vanidad, ni de narcisismo. Es que la "excepcionalidad" francesa (somos universales porque franceses, y a la inversa) ha dejado de ser inteligible y la dialéctica entre particularismo y universalidad. La nación fundadora de la futura Unión Europea rechaza la Constitución Europea pero no puede dejar de tener un papel de primera fila en esa misma Unión ni consigue entender que el resto del mundo haya dejado de tenerla como referencia. ¿Cómo nos defendemos, por tanto, de una globalización que sin embargo es en parte la consecuencia de los principios en los que se basa la nación? La inmersión en un debate sobre la identidad que data de la Presidencia de Sarkozy es el signo seguro de que la vivencia de lo francés se ha problematizado. Estamos en lo que Alain Finkielkraut llamó La identidad desdichada, y no es el único libro que habla de la infelicidad francesa. Ahí está el excelente Comprendre le malheur français, conversaciones de Marcel Gauchet. La inesperada coalición de los optimistas que ha respaldado a Macron contrasta con el insondable pesimismo con el que los franceses han venido encarando el presente y el futuro, como si la realidad, dijo el editorialista de Le Monde, hubiera dejado de tener sentido

Finalmente, la crisis ha dejado malparado al instrumento político que está en la base de la República y la Nación, que es el Estado. El Estado, sobredimensionado, deja de funcionar ante las peticiones sin límite surgidas de una cierta idea de los derechos humanos, según la cual ese mismo Estado tiene la obligación de responder a cualquier demanda que le haga la ciudadanía, definida por ser titular de estos derechos. Es la base del análisis de Marcel Gauchet en sus estudios sobre la evolución de la democracia, que además realiza una crítica de la actitud que lleva a anteponer los derechos a cualquier otra cuestión, lo que acaba anulando la esfera de lo propiamente político. Los franceses, que consideran los derechos como si fueran algo propio, se cuentan ahora entre los más críticos de esos mismos derechos. También aquí se inscribe la revisión de la herencia del 68, iniciada con André Glucksmann y su Mai 68 expliqué a Nicolas Sarkozy y continuada luego, en tono más polémico y panfletario, por Éric Zemmour y su Suicide français. La preguntas básica es por qué el Estado francés, a diferencia de lo ocurrido en otros muchos países europeos (incluida España), se muestra incapaz de promover las reformas que todo el mundo sabe que son necesarias. En las respuestas, sin embargo, se va mucho más allá de la política.

Falla una sociedad que parece haber olvidado su auténtica naturaleza. Falla el equilibrio entre el pueblo y las elites republicanas, sin capacidad de liderazgo aunque tan elocuentes como siempre. Falla también esa dialéctica tan propiamente francesa que conjugaba el espíritu frondeur –el eterno rezongar y protestar– con el respeto absoluto, de orden casi sagrado, a la autoridad. Así se mantenía la paradoja, también irreductiblemente francesa, según la cual los derechos humanos y los cambios sólo son aplicables desde un Estado omnipotente: el país de la liberté y l’égalité es también de los más amantes de las figuras de índole caudillista. Tampoco se ha conseguido imaginar un modelo que sustituya la perpetua imbricación de lo público con lo privado tan propia de la sociedad y la política francesas y que ahora, muy recientemente, ha empezado a ser vista como corrupción: así hemos llegado al proyecto de moralización de la vida pública (en Francia, la regeneración es palabra tabú desde que la aplicaron los jacobinos durante su dictadura). Y tampoco está clara la organización interna de un Estado en el que tradicionalmente un poder central en apariencia omnipotente negociaba sin parar con las instancias locales, otro equilibrio arruinado en los últimos años. Así es como ha quedado perturbada la representación política y se han creado las condiciones para el cambio de estas últimas semanas.

Ahora queda por ver cómo Emmanuel Macron encauza todo esto. La identidad francesa fue uno de los temas dominantes de la campaña electoral presidencial y la respuesta de los franceses ha sido darle al nuevo presidente un poder extraordinario.

La Arcadia de los niños hacinados
OKDIARIO 14 Junio 2017

Cataluña dista mucho de ser el territorio ideal que Carles Puigdemont trata de vender tanto dentro como fuera de España. Decía Pep Guardiola el pasado fin de semana que la región es víctima de un “Estado opresor”. La única institución opresora que hay en nuestro país se llama Generalitat. Si no fuera suficiente con la crisis galopante que carcome el día a día de la comunidad autónoma, amén de las deudas institucionales y de la propaganda inquisidora —o rotulas en catalán o puedes olvidar tu negocio—, hay un drama que supera a todos los demás, ya que afecta a 2.500 niños. Precisamente, el sector más vulnerable de la sociedad. Quizá Guardiola, sumido en sus fatuidades, ignore que esos niños están hacinados en centros sociales, carentes de los servicios esenciales y víctimas de todo tipo de abusos. Desgraciadamente, la vida de estos menores no tiene nada que ver con esa Arcadia feliz y armónica que describían los artistas del Renacimiento y que ahora tratan de fagocitar los falsos padres de la patria catalana. Más bien, recuerdan las penalidades del ‘Oliver Twist’ de Charles Dickens.

La Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia advierte de que “hay niños de 17 y 18 años con problemas psiquiátricos muy graves que conviven con otros niños de 6 y 7 años”. Personas en situación límite. Muchos de los niños acogidos en condiciones infrahumanas pasan del maltrato familiar que marca sus vidas al maltrato institucional que las termina de destrozar. Todo ello gracias a la irresponsabilidad de unos políticos más preocupados por romper España para sacar su tajada que de mejorar la vida de sus conciudadanos. Un contexto que, además, cuenta con el agravante de estar protagonizado por niños. No obstante, qué se puede esperar cuando el Ejecutivo catalán riega de millones a empresas privadas y descuida o cierra sus propios centros sociales. Edificios carentes de plazas, espacio y las mínimas condiciones de salubridad. Las fotos que les ofrece en exclusiva OKDIARIO son más propias de un país tercermundista que de una sociedad que se considera moderna y de futuro. Ahora, que venga un millonario desde Mánchester a dar lecciones de ética, moral y democracia. ¿Quién soluciona este desastre?

Del Stalingrado de Mancha al de Iglesias pasando por el de Montero
OKDIARIO 14 Junio 2017

Pablo Iglesias ha caído en su propia trampa. La moción de censura ha resultado un harakiri a la escasa credibilidad que le quedaba a Podemos. Utilizar este legítimo mecanismo parlamentario con el objetivo de ponerse en primera fila de la escena institucional cuenta, paradójicamente, con el riesgo de hacerte desaparecer del contexto político. Iglesias estaba avisado pero su ego ha podido más que la realidad. El populista carece de la mayoría parlamentaria suficiente —sólo cuenta con 45 escaños— como para conformar una alternativa que ponga en jaque la solidez gestora —a pesar de los innegables casos de corrupción— del Partido Popular. Hasta sus socios de Compromís le advirtieron del riesgo que conllevaba la jugada. Incluso lo prevenía la propia Historia, con el caso de Antonio Hernández-Mancha como ejemplo.

No obstante, el secretario general de Podemos —que tanto alardea de sus presuntas matrículas de honor en Ciencias Políticas— ha tenido un error de principiante al desempeñarse en el presente sin tener en cuenta los hechos del pasado. Ahí ha caído en su personalísimo Stalingrado. Antecedentes que tienen en el líder de Alianza Popular un referente indispensable. Hernández-Mancha desapareció del panorama político tras su moción contra Felipe González en 1987. A pesar de estar en las antípodas ideológicas, Iglesias y él ya comparten destino: quisieron posicionarse como principal alternativa al Ejecutivo y acabaron engullidos por la incapacidad de su movimiento. El filósofo alemán Josef Pieper establecía en su obra ‘Las virtudes fundamentales’ que la prudencia es una de las características esenciales de un buen gobernante. De haber tenido en cuenta este principio, Iglesias hubiera evitado el fracaso de este martes en el Congreso de los Diputados.

Sin embargo, prudencia y ponderación nunca han sido el punto fuerte del podemita. Ahí está su discurso y el de su compañera en la defensa del “proyecto alternativo”. Irene Montero ha hecho de su comparecencia una perorata impropia del lugar donde una vez intervinieron oradores como Emilio Castelar, Manuel Azaña o Niceto Alcalá-Zamora. Su alocución, repleta de epítetos y desierta de argumentos, no hace sino reforzar el fracaso de Podemos. El nivel de la portavoz morada se resume en los calificativos que han jalonado su intervención: “Delincuentes”, “machistas”, “señoritos de cortijo” y otra serie de simplezas que, si no fuera por el escenario, parecería el ambiente de una taberna. No obstante, desde OKDIARIO agradecemos la impagable campaña de publicidad que nos ha hecho durante cinco minutos… Y es que Podemos es hoy más que nunca el sinónimo de la frustración: estancados en la protesta e incapaces de proyectar una sola actitud de eficiencia gestora.


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Iglesias y Cataluña: punto final
Pablo Planas Libertad Digital 14 Junio 2017

A Pablo le ha hecho la cama Irene y habrá que ver cómo lidia Iglesias el hecho de que Montero ore mejor y más ameno. El macho alfa de Podemos no ha ganado ni uno solo de los asaltos de la moción que se propuso para subir nota, machirulada que podría costarle la carrera. Fracaso sin paliativos con chaqueta y sin corbata; fiasco total con corbata y sin chaqueta. En cambio, las barbaridades de Irene Montero estuvieron muy bien interpretadas, mejor dichas y muy aplaudidas. También influye la novedad. Era la primera vez de ella y el profe de la Complu repite.

Alguien de su cuerda y confianza debiera decirle a Iglesias que no se puede tratar a la gente, sea casta, chusma, pueblo o ciudadano, como a analfabetos funcionales o, condescendiendo, imbéciles integrales. El abuso de las citas es endémico en el parlamentarismo español, un recurso de alivio y adorno. Munición de fogueo debido a un reglamento que fomenta la verborrea en detrimento de la precisión en el lenguaje. Pero Pablo, nen, no puedes salir al estrado en plan "como dijo Quevedo y sostuvo Miñón, Herrero y Rodríguez de, sus señorías me van a comer la p... y hasta aquí podemos leer". No señor, eso no.

De Iglesias se conoce que le encanta la serie Juego de Tronos, no que sea un Francesc de Carreras del Derecho Constitucional o una Teresa Freixes del Derecho Comunitario. Que Pablo haya impartido clases de grado superior significa que en el continuo espacio temporal de la decadencia de Occidente ha habido un frame en el que él estaba muy alto y la Universidad había caído muy bajo, pero sin estrépito, como en las grandes tragedias.

Iglesias no sólo insulta al personal cuando llama "facha" a Rivera por haberse interesado por el PP de Cataluña en 2002 (el PP presumió desde el primer día del roneo en la sede de la calle Urgell de Barcelona de Albert, que aún debe de conservar el carnet de afiliado a la UGT catalana), sino que amenaza con purgar al pepero Hernando en la trena por hurgar en la llaga de que su pareja sentimental y de moción dijo mucho más y mejor en menos tiempo; sin color.

Iglesias, inspira. Le puede pasar a cualquiera y de hecho le ha pasado a todo el mundo. La metiste hasta el corvejón. Tampoco te quejes. Ignoras lo que es vender libros puerta a puerta y ni te suena de nada el Círculo de Lectores, Avon llama a tu puerta. Eso sí que es duro. Menos que un desahucio, pero mucho más el destete de Rita en una misa. Si te crees lo que peroras, ya estás tardando en montar una asamblea para ceder los trastos a Montero, porque ella es más astuta y no va a ir por ahí presumiendo de que leyó a Solé "Turá" y de que la purria no sabe pronunciar Camus.

Cosa muy distinta es que la memez de Iglesias no vaya a tener consecuencias de calado. Su discurso no se aguanta ni con pinzas, pero la "plurinacionalidad" de España es pura magia. Batasuna y Esquerra sustentan el artefacto y a los socialistas les suena la flauta. La combinación es tan supina como explosiva.

Empresarios de Cataluña: “Claro que ocurren cosas como en Decathlon, pero hay miedo a hablar”

Borja Jiménez okdiario 14 Junio 2017

Josep Bou, presidente de Empresarios de Cataluña, ha hablado con OKDIARIO por primera vez desde que Carles Puigdemont anunciara que el próximo 1 de octubre pretende celebrar el referéndum ilegal. Con él, hemos tratado temas tan conflictivos como el posicionamiento político del Fútbol Club Barcelona, el miedo de los empresarios a hablar sobre el movimiento independentista, Decathlon, o el propio referéndum.

Pregunta: Tenemos que preguntarle por el anuncio de la fecha del referéndum. Esto, a nivel empresarial, ¿cómo afecta?
Respuesta: La especie de parodia del otro día yo diría que fue un acto de propaganda, de venta de producto, porque realmente lo que no puede hacer la Generalitat es anunciar que va a hacer un referéndum y poco más. Esto no tiene ni pies ni cabeza. El procedimiento hubiera sido, proponerlo en el Parlamento, someterlo, votarlo y a partir de ahí, si sale positivo, firmar el Decreto y hacer que en el Diario Oficial de la Generalitat salga, y ya está. Pero no lo han hecho porque saben que en el momento en el que firman un decreto ilegal para separar Cataluña de España se estará poniendo fuera de la Ley y, claro, eso trae consecuencias.

Están jugando unas cartas con una estrategia bien marcada; pero el valor legal que tiene esa presentación no tiene ningún valor, pero sí moralmente, claro que sí. Esto hace que nos estemos encaramando hacia un callejón sin salida, que nos llevará a unas situaciones desagradables para todos.

P: Desde que se hizo pública la fecha, usted ha hablado con distintos empresarios catalanes o asentados en Cataluña. ¿Qué sensación le transmiten?
R: Hablo con empresarios todos los días. Ellos ven algo muy simple, ya que su prisma siempre es el prisma económico, y lo que ven es que esto agrava aún más la inseguridad jurídica en la cual se está instalando Cataluña.

“Esto desde luego a los empresarios les parece que es una anarquía”
Los inversores extranjeros no han acabado nunca de creerse la independencia, pero sí que en estos momentos hay una tensión, un malestar, y una incertidumbre sobre qué puede ocurrir. Lo que se ha anunciado es que se va a firmar, y si se va a firmar esto va a ser directamente un asalto a la Ley, la libertad y la democracia de Cataluña y de España.

Esto desde luego a los empresarios les parece que es una anarquía y, por tanto, están totalmente en contra de este procedimiento. Teniendo en cuenta que el referéndum jamás se podrá pactar, porque es imposible hacerlo; la Constitución deja muy claro que nunca jamás una parte puede mandar sobre el todo, ni votar sobre su destino. Por tanto, eso está clarísimo que no va a ocurrir, y lo van a hacer por la vía de la ilegalidad.

P: ¿Teme usted una fuga de empresas de Cataluña?
R: Ante esta incertidumbre las empresas están a la expectativa. El goteo de empresas que se van, que comenzó en 2012, continúa; y esto no se para. Cataluña, año tras año, tiene un saldo negativo de empresas. En el comparativo de 2016 con 2015 Cataluña ha perdido 271 empresas, es decir, se fueron 271 empresas más de las que entraron. En cambio, en Madrid hay un saldo positivo de 576 empresas. Esto es completamente anómalo por el tejido empresarial catalán, nunca antes había ocurrido esto. Y está ocurriendo también con la inversión extranjera.

“El goteo de empresas que se van continúa”
Hablamos de datos 100% fiables. Cataluña sufrió el año pasado una desinversión extranjera del 1,3%; y en cambio en Madrid en Madrid hay un saldo positivo del 6,3%. Pero nada sería comparable a si Puigdemont firma el decreto de convocatoria, eso ya sería un acto muy complejo, y eso a los mercados les inquieta muchísimo.

P: Recientemente, en OKDIARIO hemos ido publicando diversas noticias sobre el independentismo de Decathlon, una empresa francesa. ¿Es algo excepcional o pasa más?
R: Al contrario de lo que dijo el señor Pep Guardiola, que venía a decir que los empresarios catalanes se sentían perseguidos y oprimidos por una cuestión política y policial, yo le diría que el empresariado catalán se muestra en silencio. Las agrupaciones empresariales sólo se pronuncian cuando se agrupan y se sienten fuertes, pero un empresario, sea grande o pequeño, no se atreve a abrir la boca porque sabe perfectamente que el nacionalismo está instalado en las instituciones catalanas, las maneja a su libre albedrío.

“Lo de Decathlon no es excepcional”
Un empresario, recuerden, tiene que pedir a la Generalitat permisos para poder comercializar, industrializar, pedir permisos, licencias, controles, inspecciones… Por tanto, les resulta muy complicado hablar en contra de este poder, porque les perjudica.

Claro que ocurren cosas como en Decathlon, ya se lo garantizo yo. El problema es que no pueden hablar. Este Gobierno ha abandonado los principios de legalidad, y se ha instalado en defensa de una ideología nacionalista, y está empleando las instituciones y los medios de comunicación públicos a su alcance.

P: El F.C. Barcelona no deja de ser una empresa. Su posicionamiento, ¿hace también daño al equipo y a Cataluña?
R: El Barcelona el primer daño que hace es a sí mismo, porque, yo no tengo los datos de las peñas del equipo en Madrid, pero sé que hay cientos. Por Madrid, por España, y por el mundo.

El Barcelona tendría que ser un club deportivo, que diera espectáculo y triunfos. Pero poco más. Pero bueno, fue asaltado en su momento por el nacionalismo y desde que el señor Núñez dejó de ser presidente se ha ido convirtiendo en un club que lo que hace es perjudicarse a sí mismo, porque no tiene que tener ningún color político, entre otras cosas porque es un club deportivo, y después porque el Barcelona debería ser universal, o por lo menos europeo, ya que juega en competiciones europeas como club. Esto nos parece de una miseria muy grande.

“El Barcelona fue asaltado en su momento por el nacionalismo”
La Junta del equipo está bajo el paraguas del poder nacionalista, y eso nos sabe mal. En nuestra asociación la mayoría son del Barcelona, y no entendemos como los socios del equipo no hablan y no piden que hagan el favor de mantenerse en ese lugar transversal en el que quepan todos. Día a día se están equivocando.

P: La última vez que hablé con ustedes llevaban tiempo intentando sentarse con el señor Puigdemont. ¿Ha habido manera?
R: No. Yo supongo que este señor tendrá un sentido práctico del tiempo, y digamos que lo está dedicando a hacer propaganda. Realmente, estamos en las antípodas en el aspecto de la convivencia, y por tanto yo creo que él cree que perdería el tiempo con nosotros y por eso no lo hace. Esto no deja de ser injusto. Él se queja de que no le reciben en determinados sitios, cuando él hace lo mismo en Cataluña.

Conocemos perfectamente el percal. Nosotros estamos dispuestos a TV3 cuando ellos nos llamen, pero para que se hagan una idea, he ido sólo una vez. No me han llamado más desde hace muchísimo tiempo. Nos han silenciado, y las tertulias son monótonas.

TRAS LA SALIDA DE PRISIÓN DE 'LA TIGRESA'
Las víctimas, contra los 'políticos de pacotilla que permiten el blanqueo de ETA'
Sandra Toro gaceta.es 14 Junio 2017

“Que Idoia López Riaño haya cumplido el equivalente a un año de condena por cada asesinato que ha cometido demuestra que la legislación española permite una tarifa plana para matar”. Así de contundente se ha pronunciado en declaraciones a La Gaceta el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), que ha denunciado la puesta en libertad de la etarra ‘La Tigresa’ después de cumplir apenas 23 años de prisión de los más de 2.000 a los que fue condenada por asesinar a 23 españoles.

('La Tigresa' no se ha dejado ver en el momento de abandonar la cárcel, ya que varios vehículos han formado un convoy y han salido todos juntos sin que haya podido determinarse a bordo de cuál de ellos iba la etarra)

“Indignación” es la palabra que ha empleado el presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Alfonso Sánchez, para describir el sentir de las víctimas. Pero no sólo están indignados con la que es una de las criminales más sanguinarias de la banda terrorista de ultraizquierda ETA.

'Manda narices en manos de quién estamos'
“Por supuesto que estamos enfadados con Idoia López Riaño, pero la culpa de que esté en la calle la tienen la Justicia y la connivencia de los diferentes gobiernos”, ha señalado. “Si se le ha condenado a 2.000 años, que los cumpla… y si sólo vive 80, pues lo siento mucho, porque por muchas vidas que tuviera no podría pagar todo el daño que ha hecho”, ha añadido Sánchez, que ha lamentado: “manda narices en manos de quién estamos”.

La puesta en libertad de ‘La Tigresa’ “no es cuestionable” para Covite. Lo que sí es cuestionable, añade, “es que las autoridades judiciales no le hayan exigido cumplir con el requisito de colaboración con la Justicia, que es lo único que beneficia a las víctimas”.

En la misma línea se ha manifestado Sánchez. Ha relatado que las víctimas del terrorismo se sienten “cansadas y hartas de pedir y de pelear para nada” y ha señalado a la Justicia: “Los culpables son los jueces, que no han sabido aplicar las leyes de forma contundente contra estos criminales”.

'Nos quieren vender que 'La Tigresa' está arrepentida'
La organización presidida por Consuelo Ordóñez, por su parte, ha denunciado que “nos venden que ‘La Tigresa está arrepentida y, sin embargo, no ha dicho quiénes eran sus compañeros cuando salía a matar o qué dirigentes de ETA le daban la orden de asesinar”. “No es sólo su responsabilidad, sino también de nuestras autoridades, porque ninguna de ellas la ha instado a contestar a estas preguntas”, han añadido desde Covite.

La AVT ha lanzado un mensaje al Gobierno de Mariano Rajoy después de que el portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, haya asegurado este martes que el Ejecutivo de Vitoria está trabajando “de manera real y efectiva con el Gobierno central” para que pueda haber un cambio en la política de dispersión de los presos etarras. “Las víctimas clamamos contra los políticos de pacotilla que están permitiendo el blanqueo de ETA”, ha advertido el presidente de la asociación, a la vez que ha lamentado que “en España tenemos muy mala memoria”.

'Es muy descorazonador que matar salga tan barato'
El Sindicato Unificado de Policía (SUP) y la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) también se han manifestado contra la puesta en libertad de Idoia López Riaño y han criticado que matar "salga tan barato".

Ambas organizaciones han mostrado su apoyo a los familiares de los 23 asesinados por la etarra y han recordado que fue una de las terroristas que participó en el atentado que se cobró la vida de 12 guardias civiles en la madrileña plaza de la República Dominicana de Madrid en 1986, al hacer explotar un coche bomba.

Tanto para el SUP como para la AUGC resulta "muy descorazonador" que acabar con la vida de 23 inocentes "salga tan barato" y por ello han asegurado que comprenden y comparten "el sufrimiento de familiares y amigos de todas las víctimas".

'Aún esperamos la total rendición y desaparición de estos asesinos'
Han aprovechado también la oportunidad para recordar que, a pesar del ‘desarme’ de ETA, no están de "celebración completa", puesto que aún esperan el anuncio de la "total rendición y desaparición de estos asesinos que durante tantos años han propagado el terror".

"La única e innegociable aspiración es la entrega definitiva y total de armas y la disolución final de la banda terrorista ETA, así como el cumplimiento íntegro de las condenas y el esclarecimiento y castigo de todos los crímenes pendientes de resolver”, han sentenciado.

TROITIÑO, EL CUARTO INTEGRANTE, FUE LIBERADO PERO VOLVIÓ A LA CÁRCEL TRAS REINGRESAR EN ETA
‘La Tigresa’, De Juana Chaos y Soares Gamboa, los etarras del Comando Madrid que se pasean libremente
Tras haber recibido condenas de miles de años, han saldado su deuda con la sociedad y sus víctimas pasando un puñado de años en la cárcel. Menos años que el número de vícitimas que pesa sobre el historial criminal de cada uno de ellos.
Juan E. Pflüger gaceta.es  14 Junio 2017

Son los cuatro nombres del terror con el que ETA sembró España en los años ochenta y noventa. Idoia López Riaño, alias “la tigresa”; José Ignacio de Juana Chaos, conocido como Iñaki de Juana; Juan Manuel Soares Gamboa, apodado “Daniel”; y Antonio Troitiño fueron beneficiados por la laxitud en la aplicación de las condenas con la que el ordenamiento jurídico español sigue castigando a las víctimas del terrorismo.

Fueron los principales integrantes del Comando Madrid, el más sanguinario de cuantos han existido en la historia criminal de la banda terrorista de ultraizquierda ETA. A ellos se deben atentados como el cometido en la plaza de la República Dominicana -12 víctimas mortales-, el de la calle Juan Bravo -cinco víctimas más- o la plaza de la Cruz Verde -cinco víctimas-. También asesinaron al vicelmirante Cristóbal Colón de Carvajal y a su conductor, al teniente coronel Carlos Vesteiro, al comandante Ricardo Sáenz de Ynestrillas, a la fiscal Carmen Tagle, al teniente Enrique Aguilar y al general Dionisio Herrero. Además, cinco miembros de los Tedax murieron mientras desactivaban bombas puestas por este comando.

Las penas de estos terroristas oscilaban entre los 1.500 años impuestos a Soares Gamboa y los 3.000 de De Juana Chaos, pasando por los 2.700 de Troitiño y los 2.000 de López Riaño. Todos ellos han salido de la cárcel, si bien Troitiño volvió a ser detenido tras su excarcelación por haberse vuelto a integrar en la estructura de la banda terrorista ETA en 2014.

Pese a estas condenas tan abultadas, ninguno de ellos ha cumplido sus condenas íntegras. “La Tigresa” acaba de salir de la cárcel tras cumplir 23 años de su condena, uno por cada una de las víctimas mortales que causó. De Juana Chaos cumplió 18 años, y se encuentra fugado desde 2008. Aunque está localizado en Chichiriviche (Venezuela), donde regenta una licorería, no se ha conseguido su estradición para enfrentarse al juicio que tiene pendiente.

Soares Gamboa fue detenido en Francia en 1988, de allí acudió a las negociaciones de Argel con el Gobierno socialista de Felipe González. Tras el fracaso de esas negociaciones, el etarra fue deportado a la República Dominicana, de dónde volvió a España en 1995. Permaneció en prisión hasta el año 2003, en el que obtuvo el tercer grado después de haberse arrepentido y haber colaborado con la justicia en algunos juicios contra sus antiguos compañeros de armas.

Antonio Troitiño salió de la cárcel en 2011, tras haber cumplido 24 años de condena. Esta generosa interpretación de las leyes sirvió para que el etarra, que jamás se arrepintió, volviera a la banda integrándose en IHESKO-Colectivo de Refugiados.

Ahora, a estas personas que asesinaron a docenas de españoles se les concede una segunda oportunidad. La que ellos no dieron a sus víctimas que murieron desmembradas, quemadas o tiroteadas y a los familiares de sus asesinados les vuelve a hervir la sangre cuando ven que la Justicia no aparta a los mayores asesinos etarras de las calles.

¿Odio a España VS defensa de España?
La condena por odio a los separatistas, ridícula al lado de la de Blanquerna
La Gaceta 14 Junio 2017

El Juzgado de Lérida condena a dos integrantes de un grupo ultra por atacar un autocar de Societat Civil Catalana. Les hacían el gesto amenazante de cortarles el cuello mientras les gritaban “fascistas, hijos de puta, os vamos a matar”. SCC confía en que esta decisión sirva para acabar con los episodios de hispanofobía que sufren sus integrantes en Cataluña.

Dos integrantes del grupo ultra “Rudes Lleida”, Xavier Valiente López y Joaquim Aleix Dones Menal, han sido condenados por el Juzgado de lo Penal de Lérida por un delito de coacciones, por una falta de daños y por una falta de amenazas con la agravante de actuar por motivos de discriminación ideológica, por lo que deberán pagar más de 5.000 euros cada uno.

La condena tiene su origen en la denuncia que presentó Societat Civil Catalana (SCC) ante los Mossos d'Esquadra por las agresiones sufridas en Lérida el domingo, 12 de octubre de 2014, cuando un autocar de la entidad se disponía a desplazarse hasta Barcelona para celebrar la Fiesta Nacional de España.
Así ocurrió la agresión: “fascistas, hijos de puta y os vamos a matar”

Los dos condenados que han asumido los hechos y han pactado la sentencia con la Fiscalía y la acusación particular ejercida por SCC, han reconocido que sobre las 9h del 12 de octubre de 2014 -junto con otras personas que no han podido ser identificadas- de común y mutuo acuerdo y en acción conjunta, se dirigieron al Camp d’Esports de Lleida, en donde se encontraba un autocar con simpatizantes de SCC que tenían la intención de dirigirse a Barcelona para participar en la concentración convocada en la Plaza de Cataluña de Barcelona.

Cuando el autocar estaba a punto de partir y se encontraban sus pasajeros en el interior, el hoy condenado, Xavier Valiente López, subió a cara descubierta al mismo y con ánimo de intimidar a los ocupantes y con actitud desafiante les ordenó que se bajaran del autocar, llamando a los viajeros “fascistas, hijos de puta, os vamos a matar”.

Al no conseguir su objetivo, el condenado Xavier Valiente López junto a Joaquim Aleix Dones Menal y otras personas encapuchadas y con las caras tapadas con pañuelo –que no han podido ser identificadas-, mientras realizaban el gesto amenazante de cortarle el cuello a los viajeros, procedieron a lanzar piedras y vallas contra el vehículo, resultando dañada la luna delantera que tuvo que ser reparada. Los hechos cesaron cuando se presentó una dotación de los Mossos d'Esquadra y los encapuchados huyeron.

Los condenados pertenecían al grupo radical "Rudes Lleida", integrado por seguidores del club de fútbol de la ciudad. Este grupo, según la policía, tiene numerosos antecedentes por diversas agresiones y comportamiento violento.

SCC espera que la condena disuada a "los intolerantes"
El coordinador de la Agrupación de Juristas y vicepresidente de Societat Civil Catalana, José Domingo, lamenta que los ciudadanos contrarios al proceso separatista vengan sufriendo ataques violentos motivados por la ideología sectaria e hispanofóbica de los autores. Confía en que esta condena sirva para disuadir a los intolerantes. En este sentido, recuerda que SCC tiene también presentadas diversas denuncias por las agresiones y coacciones que han sufrido el grupo de Jóvenes estudiantes de SCC de la UAB de manos de colectivos independentistas y otros que se autodenominan “antifascistas”.

Mientras, los condenados por el asalto a la librería Blanquerna cuando representantes del separatismo catalán celebraban la diada, fueron sentenciados por el Tribunal Supremo -también con el agravante de odio ideológico- a una pena de cuatro años de prisión por desórdenes públicos, impedimento del derecho de reunión y daños en bienes de propiedad pública.

un dialecto que ya no se habla
Una eurodiputada de Podemos denuncia no poder expresarse en 'pixueto'
La Gaceta 14 Junio 2017

El Parlamento Europeo acogió este lunes la celebración del 25º aniversario de la Carta Europea de las Lenguas Minoritarias. Durante esa jornada la Eurocámara permitió a algunos de sus parlamentarios expresarse -de manera simbólica- en alguna de las lenguas minoritarias de los Estados miembro.

Las aportaciones de los europarlamentarios españoles llegaron en catalán, euskera y gallego. Sin embargo, el ‘pixueto’ fue vetado, o eso denuncia una de las representantes de Podemos.

Y qué es el ‘pixueto’ se preguntarán muchos. Se trata de una variante del ‘bable’ -dialecto que se habla en Asturias- utilizado en el pasado en la zona oriental del Principado, concretamente en el municipio de Cudillero. Este dialecto semimuerto ya prácticamente no se emplea por los naturales de la marítima villa asturiana.

Estefanía Torres estaba decidida a expresarse en ‘pixueto’. Su intención, según sus propias palabras, era dignificarlo. Pero Bruselas se lo impidió.

La eurodiputada podemita ha estallado ante tal afrenta. No puede entender que el Parlamento Europeo silencie un dialecto semimuerto. Torres ha calificado la decisión de la institución presidida por Antonio Tajani como un ‘’ataque frontal al patrimonio cultural del pueblo asturiano’’.

Ha acusado al propio Tajani de impedirle utilizar su tiempo "para reivindicar el derecho de los pueblos al uso de sus lenguas maternas". La representante morada ha afirmado que la negativa "denota una falta absoluta de voluntad política por cuidar y preservar nuestra lengua materna". Sí, han leído bien, Torres ha calificado el ‘pixueto’ de lengua materna.

La europarlamentaria ha justificado su intención de deleitar a los presentes con una intervención en ‘pixueto’ al entender que "la lengua asturiana, con sus variantes, necesita políticas lingüísticas encaminadas a dignificar y proteger su existencia". "Es la expresión única y valiosa de nuestra idiosincrasia y nuestra cultura", ha esgrimido.

Torres ha finalizado su queja, recogida por el diario La Nueva España, alegando que su única intención era dignificar el ‘pixueto’.
 


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