AGLI Recortes de Prensa   Lunes 19  Junio 2017

Un Gobierno Frónkonstin
SANTIAGO GONZÁLEZ El Mundo 19 Junio 2017

No tengo para olvidar la actuación de Patxi López en el debate de las primarias: "Pedro, ¿tú sabes lo que es una nación?". Fue evidente que no, y es de aplaudir que ahora haya incorporado a alguien que se lo pueda explicar. A Patxi le bastará cambiar los signos de interrogación por otros de admiración: "Pedro, ¡tú sabes lo que es una nación!"

Sánchez ha hecho una Ejecutiva numerosa como un comité central del PCUS, pero hueca como su discurso de ayer a mediodía, una réplica al de Iglesias en el Congreso. Su discurso era la intervención que no pudo hacer en la moción de censura. Sacó adelante la plurinacionalidad. Si ya se liaba con una nación imaginen el cacao que debe de tener con 17. Si esa extravagancia fuera capaz de calmar los pruritos del secesionismo catalán, será incompatible con la soberanía nacional (art.1.2 de la C.E.), y si defiende el concepto de soberanía no satisfará a los separatistas.

Amontonó citas y referencias: Willy Brandt y Txiki Benegas, Pedro Zerolo, Peces-Barba y Carme Chacón, Bob Dylan y la Revolución francesa en una intervención bastante inane. Felipe había saludado ¡por plasma! desde la lejana Colombia y todos los secretarios generales pasaron del mitin de clausura del 39º Congreso: Felipe, Almunia, Zapatero y Rubalcaba.

Hablaba para un partido a la altura intelectual y política de su líder. Iratxe García, responsable de Política Internacional, había escrito de Helmut Kohl: "Gran socialdemócrata, gran europeísta... una importante pérdida". Error disculpable, si bien se mira. Margaret Thatcher, qué gran líder laborista.

Meritxell Batet explicaba su concepto de nación en gran entrevista de Leyre Iglesias: "Bueno, el mío es dependiendo del contexto en el que hablemos". Todo estaba ya en Zapatero: "La nación es un concepto discutido y discutible". A ver, siempre me ha parecido un buen personaje San Manuel Bueno, mártir. No le afearé yo su agnosticismo, o el relativismo a Zapatero, pero hay dudas que no se pueden sostener en el púlpito si eres el párroco, ni en la política si eres el presidente del Gobierno, ni en el chiste de Eugenio si eres el director del colegio. Meritxell, mi Meritxell, llevó la grosskoalition a su dormitorio: 11 años con un marido del PP. Esto no sé si se puede decir, pero no será tan grave como escribir "la novia de Pablo", que como todo el mundo sabe fue elegida portavoz por los círculos de Podemos. Me acojo en todo caso a la excepción que nuestra pequeña Krupskaia estableció al citar dos veces a López del Hierro como "el marido de la ministra de Defensa".

Adriana Lastra, la número dos, ayuna de estudios y de cotizaciones a la Seguridad Social fuera del partido. Luego está lo del número tres, que el sábado explicaba en estas páginas que "la política consiste en hacer posible lo imposible". La cuadratura del círculo. Y cuando le preguntaba Luis Ángel Sanz por la posibilidad de que el PSOE promueva lo que se temía Cs, un Gobierno Frankenstein, respondió: "Frankenstein está muy asociado al horror. Para horror el que él (Rivera) mantiene con el Gobierno de Rajoy. No estamos por un Gobierno Frankenstein ni por uno de otro tipo, del conde Drácula, vaya". No es por el horror, sino por el patchwork, mi admirado Ábalos, y el invento no es de Rivera, sino de Rubalcaba. Pero a lo que cabe esperar de Pedro y la cuadrilla le vendría mejor el nombre de Un Gobierno Frónkonstin. A la hora de robar el cerebro para ponerle al monstruo, a Aigor se le cayó el del sabio y se apañó con uno etiquetado A Normal. Esa es la cosa.

Recordando tiempos pasados “o haciendo Historia”
Antonio García Fuentes Periodista Digital 19 Junio 2017

Exactamente lo mismo que murió el franquismo, ha muerto la política denominada de “la transición”; pero con una gran o enorme diferencia: “el Franquismo nos dejó ricos y bien pertrechados en lo económico y social”; y la tan pomposa y cacareada “Transición española”, nos deja, pobres, empobrecidos, indigentes en masa, incluso con hambres manifiestas en sectores que ya han de pedir limosna simplemente para comer… delincuencia enorme y de todas las escalas habidas y por haber, donde la corrupción política, incluso la “sindical obrera y la sindical empresarial, destacan con méritos propios”, cosa que o no había, o apenas notábamos en aquel 1975 en que murió “la tan denostada Era anterior; en la que las cárceles que había estaban bastante desocupadas y por el contrario, las que hoy existen y que en cantidad, “centuplican” la capacidad de aquellas, ya que están llenas a rebosar, mientras los juzgados, que igualmente se han “centuplicado”, permanecen “atorados” o llenos a rebosar de infinitos expedientes delictivos, los que de resolverse con la rapidez que debieran, ni imaginamos la enorme cantidad de nuevos presidiarios que arrojarían a unos presidios que no existen ya y por cuanto no habría plazas para tanto “lumpen” o de “guante blanco” como hay a la vista, u oculto en vete a saber que recovecos de todo el sucio entramado que ha proliferado en estos últimos cuarenta años. O sea “todo un éxito de la bien calificada y clasificada casta política que se adueñó de España a la muerte de Franco” y la que hoy se desgañita, gritándonos sus excelencias para que los votemos de nuevo.

No, no me excedo en este concentrado prólogo de hoy; puesto que cuando se escriba la verdadera historia, si los historiadores son honrados, “los libros van a arder con sus brasas interiores”, puesto que como ya escribí hace tiempo, “La época del reinado de Juan Carlos I, sería catalogada en la historia, como la de mayor corrupción en la era contemporánea”. Trabajo tiene su hijo y heredero, para “recomponer el sucio y roto tejido que ha heredado”; esperemos que lo consiga en bien de todos los españoles (que nos da igual monarquía, que república, que “el consejo de ancianos”, siempre que gobiernen bien) y no sólo en el de “las castas privilegiadas” y que como siempre, han surgido en la vieja y arrugada “España de casi todos los tiempos”; culpables únicos de que este país o nación, no ocupe el lugar que le corresponde en el ámbito mundial.

Y no me excedo por cuanto “lo que hoy ya hiede a más que podrido”, se viene denunciando hace muchos años y entre los que tuvieron la valentía de hacerlo, figura uno muy destacado, que ya hace más de tres lustros, incluso escribió un libro que metía no “el dedo en la llaga, sino en los principales huecos del cuerpo ya en pudrición cual era España” (Jesús Cacho y su libro “El negocio de la libertad” del que se hicieron varias ediciones (1999-2000) y que fueron tragadas por las élites dominantes, sin pleitos ni demanda alguna, cosa sorprendente “en el país de los pleitos eternos”); y el que con una larga carrera siguen denunciando casi cada día, lo que en realidad pasó y pasa aquí; escribiendo con claridad como demuestra lo que sigue y que copio, dejándoles la dirección para que puedan leer el resto “que es tremendo”.
http://vozpopuli.com/blogs/5788-jesus-cacho-la-descomposicion-de-un-partido-llamado-a-refundarse-o-desaparecer

“La descomposición de un partido llamado a refundarse o desaparecer: “La mejor historia de España en los últimos años está toda ella teñida, determinada, por una vieja tradición de melancolía que en forma muy visible reaparece en los mayores historiadores del momento. A la contemplación de la historia se le inyecta el deseo de que hubiese sido de modo algo distinto de cómo fue, no por capricho o sentimentalidad de estos sabios, sino porque la historia de España hace siglos que viene consistiendo -entre otras muchas cosas- en un anhelo de desvivirse, de escapar a sí misma. Las ideas de grandeza y de decadencia no sirven aquí para mucho”. El párrafo pertenece a La realidad histórica de España, el célebre ensayo de Américo Castro enmarcado en el debate intelectual acerca de la identidad nacional española, el “Ser de España” o el “Problema de España” que, surgido a finales del XIX, se prolongó durante décadas y de algún modo aún sigue vivo. – La melancolía se ha hecho carne de nuevo entre nosotros al socaire del fracaso aparente de la Transición, ese periodo histórico que se abrió tras la muerte de Franco y que durante años hizo pensar a millones de españoles que sí, que esta vez sí, que a caballo entre el tormentoso siglo XX y el prometedor siglo XXI había llegado el momento de la redención de nuestras miserias y la conversión de la vieja atrabiliaria España en un país definitivamente moderno, incluso ejemplar.

Aquel proyecto por el que valía la pena apostar, se ha visto arrastrado por el fango por culpa de la corrupción, la sed de dinero y la falta de escrúpulos morales y éticos de las elites políticas llamadas a defenderlo y engrandecerlo. Todo está podrido, porque una generación entera de políticos, los beneficiarios de la Transición, se han entregado a la adoración del becerro de oro del dinero sin ningún tipo de escrúpulos. Casi solapado con el escándalo Rato, la última desgracia que nos ha caído encima atiende a los nombres de Federico Trillo y Vicente Martínez-Pujalte. – Las explicaciones que llegan de la ribera popular sólo consiguen aumentar la congoja de quienes no pueden sino sentirse avergonzados ante semejante espectáculo de rapiña. Pujalte ha reconocido que los cobros existieron y que, “aunque no parezcan éticos, son legales”, argumento en el que también ha insistido Trillo. Y el PP ha considerado “suficientes” las disculpas. Más aún, el presidente del Congreso, Jesús Posada, ha venido a justificar la faena asegurando que los sueldos de nuestros parlamentarios “son de los más bajos de la UE”, por lo que no ve mal que sus señorías puedan completar su estipendio haciendo lobby en sus ratos libres”.

Lo que antecede es un “espulgueo” y que afecta a un solo partido, lo que en realidad es poca cosa, para “la costra inmensa de cosas iguales, similares o mucho peores que ahoga a España en la que nadie dimite (o apenas nadie) y todos se quedan en el gobierno al que llegaron, como si aquí no hubiese pasado nada; es más, muchos presumiendo de que lo hicieron bien y queriendo ser reelegidos de por vida, puesto que consideran el cargo transitorio, “como una propiedad registrada en el registro oficial de la propiedad inmobiliaria”.

Y en esta situación angustiosa, nos sitúan empujándonos a votar “más de lo mismo, cómo lo menos malo a elegir”… ¿Qué va a ocurrir en un futuro ya inmediato? No lo sabemos, pero lo triste es que la mayoría no sabemos y no nos fiamos ya de nadie… “puesto que nos han robado hasta la ilusión”, cosa esta gravísima. Dejo como vengo haciendo hace ya tiempo, puntos de reflexión, de pensadores afamados, por si ello nos pudiera ayudar en algo… “en esta nueva galerna, tifón, maremoto, o nueva plaga, que nos amenaza”; puesto que pensar hoy, “en brisas benignas, es de ingenuos; y milagros nunca hubo ni los habrá”.

“El precio de desentenderse de la política es el de ser gobernado por los peores hombres”: Platón

Hobbes dejó escrito, que si una realidad no se encara puede tener perturbadoras consecuencias. “Las obligaciones del súbdito con el Estado duran lo que dura la capacidad de éste para protegerle. Ni un minuto más”, sugería el filósofo inglés.

Casi todos podemos soportar la adversidad, pero si queréis probar el carácter de un hombre, dadle poder. (Abraham Lincoln)

“Está claro que la gente no entiende el sistema monetario y bancario, porque si lo entendiese creo que habría una revolución mañana por la mañana”. (Henry Ford lo dijo en 1922)

POLÍTICA Y JUSTICIA: “La ley es como una red que atrapa las moscas y deja pasar a los pájaros”. La política se creó para “legalizar” la corrupción. (Anacarsis. siglo VII a.C.)

BIPARTIDISMO: «Los dos partidos que se han concordado para turnarse pacíficamente en el poder, son dos manadas de hombres que no aspiran más que a pastar en el presupuesto. Carecen de ideales, ningún fin elevado los mueve.» (Benito Pérez Galdós)

“El individuo es superior a la masa”; lo escribí hace muchos años y lo he reiterado en muchos de mis escritos publicados; a finales de 2014 Manuel Alcántara (Ideal 04-12-2014) escribió, “Decía Einstein, que creía que el valor principal de una sociedad no es el Estado, sino el individuo”; lo que me dejó muy satisfecho de mi propia deducción.

“Los políticos mienten cuando afirman, mienten cuando niegan, y sobre todo mienten cuando callan”. Miguel de Unamuno. (Escrito hace varios años)

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (Aquí más)

La bobada plurinacional
RAÚL DEL POZO El Mundo 19 Junio 2017

¿No es un error de Pedro Sánchez lo de la "nación de naciones" cuando Alfonso Guerra, el viejo sabio de la tribu, pide frenar el secesionismo con el artículo 155? Le hago la pregunta a una de las juristas que ha estado en el Génesis de las tablas del nuevo socialismo. Responde: "Yo no creo que sea un error. Lo importante son la soberanía única y el Estado: éste es único y aquélla reside en España, que es nación desde el punto de vista jurídico constitucional, mientras Cataluña es una nación desde el punto de vista cultural".

Entre rebeldes y felones anda el juego. Quieren reducir la deslealtad a la Constitución a un problema lingüístico o de recaudación, cuando las opciones se reducen: encaje, secesión o 155. Pedro Sánchez vuelve con la España plurinacional, que ni él -ni nadie- sabe qué es porque, o la soberanía reside en el conjunto del pueblo español o en las taifas, los mitómanos, los etnógrafos, los rufianes o los saqueadores.

Un socialdemócrata de toda la vida me resume así la postura del nuevo líder: "Con el nacionalismo, sea quien sea el secretario general, el PSOE siempre se vuelve al lugar del crimen. Al principio de la Transición defendieron el derecho de autodeterminación de los pueblos de España. Luego militaron en la contradicción turnista-republicana, y en este mismo congreso han tapado una propuesta de las Juventudes Socialistas que reivindicaba la república. Pero vuelven siempre al pecado de juventud llamado autodeterminación".

Ahora es más fuerte la pulsión cantonalista del PSOE porque sus adversarios en la izquierda defienden un nebuloso proceso de autodeterminación, aunque no se atreven a explicarlo con claridad. Pedro ha dado en la cresta a los barones, propone un giro a la izquierda cuando se desmorona aquella socialdemocracia que utilizó la palabra "consigna" como márketing. No sabemos cuál será su modelo, pero los militantes se encienden con la idea como si no fuera una contradicción socialdemocracia e izquierda en la Europa de hoy.

Hasta ahora, la respuesta al laberinto de identidades y banderas estaba en el PP y en el PSOE, con una idea de España o dos ideas parecidas. Pedro Sánchez puede jugar peligrosamente con el sofisma de la plurinacionalidad para que Podemos no se haga fuerte en las mareas y tormentas. Éstos han adoptado la jerga de los nacionalistas, cuyo adjetivo favorito es "casposo".

Alfonso Guerra les ha contestado: "No se pueden calmar las ansias secesionistas aceptando ese extraño ser artificial de 'España, nación de naciones' (...) Cuando preguntas de cuántas naciones, nadie contesta". Tiene razón: es una solemne bobería, un galimatías pedantesco, un lenguaje artificial, postizo, oscuro. Según Guerra, los nacionalistas enredados en la tela de araña de la corrupción van a librase de la cárcel desconectando Cataluña de España. Les acusa de estar dando un golpe de Estado y de colocar carteles tachando de enemigos de Cataluña a Inés Arrimadas, a Albiol, a Iceta. "Las patrullas nazis hacían lo mismo en los años 30 del siglo pasado".

¿PLURI QUÉ?
Bieito Rubido ABC 19 Junio 2017

Aconsejar a Pedro Sánchez es un error, porque él sabe equivocarse solo. Sería bueno de todos modos, si quiere gobernar España, que haga unas lecturas elementales para entender el país que aspira a dirigir. No estaría de más que leyese a Sánchez Albornoz, a Américo Castro y a Salvador de Madariaga. Aunque quizá lo desconozca, fueron tres grandes intelectuales que tuvieron que exiliarse en la Guerra Civil.

Una vez profundice en sus reflexiones, entenderá que esa España plurinacional que él propone es lo más antagónico a ser de izquierdas. Que lo que consigue al impulsar la plurinacionalidad es apostar por una derecha nacionalista insolidaria, además de cargarse el principio de igualdad inherente a la idea de democracia. Debe aclarar Sánchez si eso de la plurinacionalidad es un atajo para llegar a La Moncloa, a costa de descomponer España en forma de territorios con autonomía en donde cada uno interpreta la Ley a su manera, como hacen ya los sediciosos catalanes. En caso de que Sánchez no pueda acometer las lecturas sugeridas por falta de tiempo, que las estudie Ábalos y se las explique al secretario general, pero no en dos tardes, que luego pasa lo que pasa.

Sin sorpresas: el triunfo del radicalismo.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 19 Junio 2017

No podía esperarse otro resultado de un Congreso Federal donde la disidencia ha sido anulada y la “vieja guardia” apartada definitivamente de la dirección del partido. Pedro Sánchez ha emulado a su socio Pablo Iglesias en su labor de purga de aquellos que le echaron pero que tuvieron el error de dejarle volver. Subestimaron su ambición, su egoísmo y su espíritu vengativo. Una supuesta víctima transformada en verdugo de los que le descubrieron en su traición y le forzaron a dimitir en el anterior Congreso Federal. Pero ya se dice que agua pasada no mueve molino y ya no cabe especular con lo que hubiera sucedido si la Ejecutiva de la Gestora hubiera expulsado a Pedro Sánchez del PSOE por su traición.

Sea como fuere ya tenemos al nuevo PSOE de Pedro Sánchez que vuelve por sus fueros de lo que algunos llaman ya “esquizofrenia”, y otros decimos que es la ideología de la nada. Porque nada es lo que tiene que ofrecer este PSOE que ha terminado por reconocer una “plurinacionalidad” en España confundiéndola con una pluriculturalidad ya reconocida como singularidades en la Constitución de 1978. Para ese viaje no hacían falta alforjas. Y una vez más se ha impuesto la radicalidad en el PSOE, al que habría que quitarle la E de España y cambiarla por una F inicial de Federación de Partidos Socialistas de las Naciones de España. El nuevo FPSNE. Un engendro acorde con el pensamiento de su nuevo líder y de aquellos que han ayudado a encumbrarle.

No quiero comentar nada más porque solo me merece un absoluto desprecio por quienes han preferido abrazarse al extremismo radical y abandonar el interés general de España por la defensa de los intereses de aquellos que solo pretenden destruirla. Solo espero que no consigan sus propósito y este apátrida sin ideología obtenga el tercer y definitivo fracaso electoral en unas elecciones, que ya veo inevitables, antes de que consiga lanzar su moción de censura para usurpar un cargo que no le han dado las urnas.

¡Que pasen un buen día”

Pedro Sánchez no es federalista
José García Domínguez Libertad Digital 19 Junio 2017

El error de la plurinacionalidad, signifique eso lo que signifique, lo cometieron los tan admirados y loados padres de la Constitución de 1978, no el bisoño secretario general del PSOE en el año 2017. Guste o no, es la incómoda verdad. Pues el genuino problema no radica en que ese alegre conductor suicida que responde por Pedro Sánchez carezca de una idea mínimamente precisa de lo que ha de ser España. El problema verdadero es que aquellos presuntos hombres de Estado que alumbraron el artículo segundo de la Carta Magna tampoco disponían de una concepción mucho más sólida y vertebrada que la suya. En el fondo, unos y otro se empecinaron, contra toda evidencia, en dar crédito a una premisa que nunca, ni antes ni ahora, se ha compadecido con la realidad de Cataluña. Una premisa inventada que se llama bálsamo federal. Así, al igual que Sánchez, los constituyentes del 78 andaban convencidos en su fuero interno de que la fórmula federal encerraría la solución definitiva al llamado problema catalán. Un ejercicio de voluntarismo que, de entrada, choca de bruces con la evidencia palmaria de que en Cataluña nunca ha habido federalistas.

Es más, si algo ha repudiado de modo expreso el movimiento catalanista desde el instante mismo de su nacimiento como proyecto político con voluntad hegemónica es la idea federal. Así, los pocos que lo saben en Madrid tienden a obviar que el catalanismo de izquierdas fundado por Valentí Almirall surgió como una disidencia organizada contra el federalismo español de otro catalán, Pi i Margall. Por su parte, el catalanismo de derechas, o sea la Lliga, nunca se cansó de predicar contra la doctrina federalista, para ellos un anatema en la medida en que implicaría un trato igualitario para todos los territorios peninsulares. Eso pensaban todos ellos hace un siglo y eso mismo, sin cambiar ni una coma, continúan pensando todos ellos hoy. Yo no dudo de que a estas horas haya federalistas sinceros en Madrid, en Sevilla, en Cáceres y en Lugo. Pero, desde luego, donde no los hay es en Barcelona. No obstante lo cual, existe un segundo impedimento insoslayable que hace del todo inviable la quimera de Sánchez. Y es que España no se podría convertir nunca en un Estado federal por la muy sencilla razón de que España ya es un Estado federal.

A fin de cuentas, y más allá de las cuestiones nominales o de los bizantinismo teóricos de las distintas teorías jurídicas, lo que caracteriza en la práctica a todos los Estados federales que existen en el mundo es la existencia de dos niveles de gobierno que no solo resultan ser independientes entre sí, sino que carecen de todo tipo de relación jerárquica en sus relaciones mutuas. Allí donde se observe esa estructura, se llame como se llame, hay una federación. Verbigracia, el Reino de España. Y hay aún un tercer rasgo común que comparten la totalidad de los Estados federales del mundo: el café para todos. Federalismo es igualdad, que no homogeneidad. Porque lo sagrado para un verdadero federalista no es la armonización entre los territorios, sino la igualdad entre las personas. De ahí que el café para todos, esto es, la educación para todos, la sanidad para todos, los servicios sociales para todos, los mismos derechos y obligaciones para todos, constituya la quintaesencia del genuino federalismo. Se puede ser, pues, devoto de eso que llaman plurinacionalidad y se puede ser federalista. Pero ambas cosas a la vez, caro Pedro, es imposible. Simplemente, imposible.

¿PLURI QUÉ?
Bieito Rubido ABC 19 Junio 2017

Aconsejar a Pedro Sánchez es un error, porque él sabe equivocarse solo. Sería bueno de todos modos, si quiere gobernar España, que haga unas lecturas elementales para entender el país que aspira a dirigir. No estaría de más que leyese a Sánchez Albornoz, a Américo Castro y a Salvador de Madariaga. Aunque quizá lo desconozca, fueron tres grandes intelectuales que tuvieron que exiliarse en la Guerra Civil. Una vez profundice en sus reflexiones, entenderá que esa España plurinacional que él propone es lo más antagónico a ser de izquierdas. Que lo que consigue al impulsar la plurinacionalidad es apostar por una derecha nacionalista insolidaria, además de cargarse el principio de igualdad inherente a la idea de democracia. Debe aclarar Sánchez si eso de la plurinacionalidad es un atajo para llegar a La Moncloa, a costa de descomponer España en forma de territorios con autonomía en donde cada uno interpreta la Ley a su manera, como hacen ya los sediciosos catalanes. En caso de que Sánchez no pueda acometer las lecturas sugeridas por falta de tiempo, que las estudie Ábalos y se las explique al secretario general, pero no en dos tardes, que luego pasa lo que pasa.

Los 'payasos' de Oñate
LORENZO SILVA El Mundo 19 Junio 2017

Una payasada es una cosa muy seria. Antes de atreverse a hacerla es necesario haber desarrollado un arte exigente, arduo, inaccesible a la mayoría de nosotros. Un payaso que merezca ese nombre ha averiguado de manera profunda la tragedia de nuestra existencia, y ha encontrado una manera profunda y universal de reírse de ella con toda la sutileza, toda la elegancia y toda la ternura que semejante empresa requiere para no quedar en el aparatoso alarde de un necio destinado a otros necios.

Los 'payasos' que acuden al cuartel de Oñate a escenificar una grotesca entrega de armas disfrazados de guardias civiles, y que pretenden hacer de su esperpento una tradición ante la que, dicho sea de paso, los representantes de la localidad y de las demás administraciones próximas (diputación, gobierno vasco) guardan un prudente y elocuente silencio, no han comprendido absolutamente nada del arte que pretenden practicar. Diríase que no han entendido absolutamente nada, en general.

Para empezar, los destinatarios de la performance, los que pueden apreciar en ella alguna gracia, son única y exclusivamente aquellos que tengan amueblada la azotea con el mismo material de derribo que se cobija bajo el falso tricornio del actuante. Es necesario tener la mente atestada con la suma de rencores, renuncias a la realidad y tragicómicos sentimientos de exclusividad y superioridad que llevan a alguien a considerar que son repudiables las armas que se empuñan con el respaldo de la ley democrática, y de cuyo uso esta misma pide cuentas, despojando del uniforme y del derecho a portarlas a quienes se prueba que no honraron esa responsabilidad, mientras añora en secreto (o en abierto) aquellas que no hace mucho esgrimía una partida de matones de pocos principios y menos escrúpulos.

Para continuar, poco y mal puede reírse de otro quien no ha aprendido a reírse de sí mismo, quien aparece investido de la solemnidad más espesa y rituaria cada vez que se refiere a sí y a los suyos, transido de emoción cuasirreligiosa (o tachemos el 'cuasi'). Pocas lecciones de humor puede dar quien por su propia genealogía ideológica y la (más bien magra) tradición cultural que de ella se deriva (no confundir con la cultura de su tierra o de su lengua) ha acreditado su incompetencia para la verdadera comicidad, quedándose una y otra vez en el nivel subterráneo del tipo chiste de leperos, es decir, la seudogracieta acuñada y despachada a costa de quien no es jamás uno mismo, o en la comicidad involuntaria de presentar como verdades reveladas las regurgitaciones incontenidas de una pesada digestión.

Por otro lado, mal que les pese, aquellos de quienes se mofan, o lo intentan, tienen a su favor el representar a una cultura no sólo mucho más rica y fecunda, sino que tiene una larga tradición de escarnecerse y objetarse, y que, a despecho de las recientes tentativas de algún despistado por restringir esa muy saludable actividad intelectual, ha alcanzado el grado de madurez suficiente como para legalizar la ironía y hasta el sarcasmo sobre sí misma, comportamiento vedado en el entorno enrarecido de los seudopayasos, que es justamente (ese derecho conquistado y reconocido y amparado por los atacados, no por ellos) lo que les permite montar su mascarada sin miedo a represalias.

Lo peor de todo, sin embargo, es el impulso ridículo del que se alimenta la actuación, el más ridículo que puede mover a un ser humano: empeñarse en invertir la realidad de las cosas. Los auspiciadores de la payasada frustrada tratan de presentarse como vencedores de un conflicto en el que aquellos a quienes durante años consintieron en plegarse y someterse y reconocer como paladines han cosechado la más estrepitosa y humillante de las derrotas. Su numerito no puede tapar que esos a los que escrachan son más, fueron mejores, tienen lo que ellos no.

Déjeseles repetir año a año, durante décadas si en ello se empeñan, su afanosa y torpe tradición de nuevo cuño. Con cada nueva edición darán nueva prueba de su siniestro fracaso.

Informe de Europol
Yihadistas, separatistas y extrema izquierda, los terroristas de Europa
Rosa Cuervas-Mons gaceta.es 19 Junio 2017

La policía europea analiza las amenazas a las que hace frente el Viejo Continente. La llamada 'islamofobia', un fenómeno destacado según los medios de comunicación, ocupa en realidad el último lugar en la lista de preocupaciones de las fuerzas del orden. A la cabeza: yihadismo, separatismo y extrema izquierda.

El pasado 15 de junio la Europol publicaba su habitual informe anual sobre terrorismo -situación y evolución- que radiografía el escenario al que se enfrentó el Viejo Continente en materia terrorista en 2016. Un documento detallado que, más allá de cifras, arroja luz sobre alguna de las cuestiones más debatidas en los medios de comunicación. ¿Cuál es el mayor peligro para Europa? ¿Quién y cómo amenaza al continente? ¿Quiénes son sus enemigos? Y la realidad, como en otras tantas ocasiones, no coincide demasiado con el discurso oficial...

Comencemos por algunos números. De los 142 ataques terroristas (sumando los frustrados, los fallidos y los que se llevaron a término) denunciados por las autoridades el pasado año, más de la mitad ocurrieron en Reino Unido (76), 23 en Francia, 17 en Italia y 10 en España.

El saldo de la violencia terrorista es de 142 víctimas mortales y 379 personas heridas, con la mayor parte de las muertes atribuibles al terrorismo yihadista. Pero no es esa la única violencia que amenaza a Europa… De los 142 reportes de atentados, 99 se referían a grupos separatistas y 27 más a grupos terroristas de la extrema izquierda que, junto con el yihadismo, conforman los tres principales peligros para el Viejo Continente, a juicio de Europol.

El terrorismo yihadista
En esta materia, la policía europea analiza dos realidades: la de los yihadistas que están en suelo europeo y la de quienes, desde regiones de Oriente Medio, intentan entrar en Europa a atentar. Vamos con estos últimos:

Dos años después del inicio de la conocida como ‘crisis de refugiados’ la Policía Europea reconoce ya la amenaza que supone. “El flujo de refugiados y migrantes a Europa desde zonas en conflicto continúa y es de esperar que lo haga en el futuro. El Estado Islámico también ha explotado este flujo de migrantes y refugiados para enviar a individuos a Europa a cometer atentados, como quedó evidenciado en los ataques de París de 2015. Tanto el Estado Islámico como otros grupos terroristas yihadistas podrían seguir empleando esta técnica”. La redacción del informe no deja lugar a dudas. La crisis de refugiados, como alertó hace ya dos años La Gaceta, se convirtió en vía de entrada preferente y accesible para numerosos yihadistas llegados a nuestras fronteras con el único propósito de atacar a Occidente.

¿El futuro?
Los grupos yihadistas de Siria e Irak, explica Europol, continúan preparando ataques contra Europa. “Grupos como el Estado Islámico o Al Qaeda cuentan con la capacidad y la intención de llevar a cabo atentados complejos y masivos. El Estado Islámico, de hecho, entrena a sus miembros en Siria e Irak para llevar a cabo atentados en Occidente y no está falto de voluntarios para formar parte de equipos enviados al extranjero con este único propósito”.

A esta amenaza concreta hay que sumar, explica la policía, la que suponen los yihadistas radicalizados en Europa que, en su mayoría, intentan viajar a Oriente Medio para unirse a las filas del Estado Islámico, entrenarse y regresar después a sus países para atentar. ¿Cómo vuelven a casa?

Según el informe de Europol la vía más habitual coincide con la que emplearon para salir de Europa hacia los países de ‘entrenamiento’. Turquía, por ejemplo, pero también Portugal, que con el establecimiento de un vuelo directo Oporto-Estambul, se ha convertido en aeropuerto de referencia, junto con el de Lisboa, para viajes a Oriente Medio.

Y, por supuesto, la vía de los Balcanes, de la que también ha alertado este medio: Hungría y Polonia han advertido en más de una ocasión que sus países están siendo usados como paso para viajar a Siria o Irak.

Pero tras el endurecimiento de la vigilancia, los terroristas se reinventan y piden a sus efectivos ya en suelo europeo que no traten de unirse a ellos, sino atentar desde sus casas. En un discurso del 21 de mayo de 2016, Abu Muhammad al Adnani, portavoz del Estado Islámico -abatido poco después en una ataque en Aleppo- recomendó a los voluntarios que quisieran unirse a sus filas que llevaran a cabo atentados en sus lugares de residencia. “Los seguidores del Estado Islámico, en especial en Estados Unidos y Europa, deben llevar a cabo ataques con cualquier medio del que dispongan durante el mes de Ramadán. Cualquier pequeño ataque -añadía Al Adnani- tendrá un gran impacto, porque servirá para aterrorizar al enemigo”. Un año después la arenga se comenta por sí sola. Niza, Westminster, London Bridge… Misión cumplida.

La izquierda radical
La izquierda radical ha llevado a cabo 27 ataques terroristas durante 2016, ocurridos todos ellos en Italia, Grecia y España (que informó sobre cinco ataques de esta índole). Aunque en España este tipo de terrorismo sigue siendo, según la policía, de baja intensidad, 19 personas fueron arrestadas por relación con actividades violentas, lo que ha mermado la capacidad operativa del terrorismo de izquierda.

Mientras, las actividades más propagandísticas de estos grupos siguen al alza y continúan siendo, explica Europol, “una amenaza para el orden público”. Sus actividades incluyen protestas, manifestaciones violentas, daños materiales y actividades de propraganda. "Los anarquistas y los activistas de izquierda radical siguen aprovechando manifestaciones autorizadas para dañar mobiliario público y atacar a las fuerzas del orden", señala el informe.
La derecha radical

El fenómeno de la migración que afecta a Europa y la amenaza -así percibida- de la islamización siguen siendo los asuntos más utilizados por los círculos de extrema derecha para armar su discurso, según el informe de Europol que explica que los atentados yihadistas de París, Bruselas y Berlín, así como los asaltos sexuales ocurridos en Colonia en el Año Nuevo de 2016 -todos cometidos por musulmanes y refugiados- han servido como "justificación" para ofensas xenófobas. A pesar de este caldo de cultivo, el informe explica que los estados miembro de la UE no tienen constancia de que los grupos denominados de extrema derecha estén adoptando metodologías terroristas y el nivel de amenaza de estos grupos se sitúa en un grado bajo. "Fragmentados, con ausencia de líderes claros y con problemas de división interna", así describen las autoridades a estos grupos violentos que reportaron, en 2016, un aviso por terrorismo. Fue en Holanda, donde seis individuos fueron arrestados por atacar la mezquita de Enschede en el mes de febrero. Aunque no hubo heridos, sí se produjeron daños materiales.

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La plurinecedad
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 19 Junio 2017

Es difícil reunir más vaciedades tronitonantes, naderías enfáticas, contradicciones groseras, atropellos a la razón y burlas a la Nación que las que ayer apelotonó, ajuntó o ayuntó, como bueyes bizcos o ayuntamientos estrábicos (tal que los que, antes de que se abstuviera de hacerlo presidente, regaló a Podemos), el repecandidato a Líder de la Izquierda Pedro Sánchez. Sólo si se acepta que el horizonte del PSOE se reduce a superar a Podemos puede entenderse un discurso como el que ayer propinó, y como propina lo agradecieron, a los cinco mil militantes que exudaban satisfacción en el IFEMA, donde el 11-M se apareció la mochila de Vallecas al PSOE de ZP.

Digo cinco y no ocho mil, porque un 30% de los delegados se negaron a respaldar a Sánchez, lo cual da la verdadera dimensión de su victoria en las primarias contra Susana Díaz y Patxi López, desde ayer mascota sanchista. Hace tres años Pedro Sánchez, tras derrotar por la mínima a Madina con el apoyo de Susana obtuvo el 86% de apoyos. Hace cinco años, Rubalcaba, el verdadero creador del 15-M desde el Ministerio de las Cloacas, tras derrotar por la minimísima a Carmen Chacón, con el apoyo de Susana, obtuvo el 80% de apoyo entre los delegados. O sea, que su ilusionante victoria ha conseguido desilusionar a un 16% de los delegados socialistas. Qué éxito.

Pero si pensara en todos los votantes, el repe-candidato del PSOE debería observar unas mínimas reglas de pulcritud intelectual. Es ridículo fiar la salida de Rajoy y el futuro de España al apoyo de los separatistas de Bildu, ERC, pujolers y los infinitos comunistas periféricos de todas las confluencias podemizadas, empoderadas a su vez por el separatismo radical. Y por favor, ahórrenos la plurinecedad de la plurinacionalidad uninacional y la soberanía única pero compartimentada en un montón de "naciones culturales", que en realidad son "sentimientos", pero unos sentimientos muy raros, que sólo tienen los separatistas que odian a los españoles. Si manda Sánchez tendrían derecho a cargarse la Constitución, mientras que los que la defienden, PP y Ciudadanos, son los enemigos de España. Tras proclamarse "catalanista", a Sánchez sólo le falta ir al Nou Camp a silbar el Himno nacional. En su mitin sonaron la Internacional y Guns & Roses. Se supone que el PSOE pone las rosas y Podemos las pistolas.

El dinamitero
Borja Gutiérrez gaceta.es 19 Junio 2017

Un 15 de junio de 1977, el camino democrático de la Historia de España iniciaba un viaje sin vuelta atrás. Hace 40 años que los españoles eran llamados a las urnas para configurar unas Cortes constituyentes que llevaran a cabo la reforma democrática con la que se culminaría el proceso de Transición que nos llevaría a tener una Constitución aprobada con masivo respaldo de todos los españoles sólo un año y medio después.

Atrás quedaban unos meses no exentos de tensiones, en los que la reforma democrática sufrió muchos problemas y en los que los españoles decidieron que por encima de intereses partidistas o ideológicos, lo que de verdad importaba era hacer un gesto patriótico a favor de la Democracia basándose en el consenso, el diálogo, la reconciliación y el acuerdo por España.

Muchos de los actuales líderes de la izquierda radical contemporánea estaban jugando en el chiquipark o directamente no habían nacido, cuando los españoles de todas las ideologías culminaban este gran acuerdo de concordia nacional, que nos ha llevado a los 40 años más fructíferos de libertades y derechos civiles de la Historia de España. Por eso sorprende que esos mismos líderes de la izquierda radical, con Iglesias Turrión a la cabeza, se hayan convertido en los mayores dinamiteros de lo que ellos llaman desafortunada y despectivamente “Régimen del 78”. Ese mismo 'régimen' del que ellos ya forman parte, porque ya están dentro de las instituciones, y cuya demolición persiguen apoyados por los independentistas radicales, que quieren romper España y destruir la soberanía nacional; o los filoetarras de Bildu, que aún no han condenado públicamente los asesinatos de ETA.

Conviene recordar esto en una semana en la que Iglesias Turrión y los suyos nos han sometido a la moción pestiño, que nació abocada al fracaso y con un claro fin partidista: rellenar la programación televisiva durante dos días a mayor gloria de la propaganda podemita. Un numerito circense que insistía una vez más en romper el espíritu dialogante de la Transición con el afán de seguir construyendo una postverdad basada en una España negra donde todo es miseria, ruina, hambre y desastre provocado por los herederos de quienes pilotaron aquel proceso de advenimiento de la Democracia. Porque ya sabemos que cuanto peor le va a España, mejor le va a Podemos, porque necesitan de esos brochazos de irrealidad para construir su palabrería propagandística. Aunque para su desgracia, a España cada vez le va mejor.

Decía Harry Callahan, el personaje que interpretaba Clint Eastwood en “Harry el Fuerte”, que “todo hombre debe conocer sus limitaciones”. La enorme vanidad que destila Iglesias le lleva a no percatarse de sus propias limitaciones, y a no darse cuenta de que cuanto más odio y sectarismo inyecta en sus largas peroratas -más de 3 horas en la moción de tortura, al más puro estilo Fidel Castro-, más votos pierde.

Porque mientras nos habla de pobreza, su partido tilda de “limosnas de ricos” el hecho de que la fundación de Amancio Ortega entregue a la sanidad pública maquinaria de última tecnología para el tratamiento del cáncer por valor de 320 millones de euros. Mientras nos habla de pobreza infantil, el Gobierno de Carmena se inventa las cifras de supuestos niños con deficiencias alimenticias, para ver si cuela el discurso. Mientras Iglesias nos habla de la lucha feminista, su programa de televisión ha recibido financiación de un régimen teocrático que lapida mujeres. Y así pasa luego, que cuando la diputada de Coalición Canaria, Ana Oramas, le saca los colores recordando las actitudes machistas de Iglesias con otras mujeres, cientos de trolls de Podemos le acribillan las redes sociales a la diputada canaria. Mientras Iglesias nos habla de que el Estado debe ser el omnímodo velador de todos sus ciudadanos, nos esconden su intención de subir impuestos.

Lo que ha quedado demostrado una vez más esta semana es que de tanto intentar asaltar los cielos, Iglesias y los suyos acabarán donde merecen: en el infierno del olvido. Porque no se puede dividir tanto tiempo a los españoles sin que reaccionen. Su discurso es el de la trinchera entre derecha e izquierda. Y es tan caduco como la ideología comunista que trata de imponer, y que ya sabemos cómo ha funcionado en los países donde se ha implantado. Menos dinamita para los españoles, y más moderación, diálogo y consenso. Palabras que en el caso del señor Iglesias, no figuran en su vocabulario habitual.

Pinches
Jon Juaristi ABC 19 Junio 2017

A este paso, volverán los buenos tiempos de la Restauración

Desde su mismo origen, la obsesión de ETA fue destruir al PNV, quedarse con sus restos y hacerse con el monopolio del nacionalismo vasco. Ha sucedido o está a punto de suceder todo lo contrario. El cambio de los estereotipos prestigiosos en el medio abertzale es sólo un síntoma, pero muy significativo: al Gudari (léase al Terrorista) lo ha desbancado el Chef. O sea, el Txef. Si alguien ha prosperado en el País Vasco durante los años de plomo ha sido el gremio del fogón, el de los artistas de la equidistancia. No es de extrañar que los chavales euscaldunes se pirren por entrar en las escuelas de hostelería.

El martes abandonó la cárcel de Nanclares Idoia López Riaño, hija de inmigrantes salmantinos. Lo terrible de esta mujer, que ingresó en ETA a comienzos de los años ochenta, cuando andaba por los veinte, es que entonces el terrorismo nacionalista significaba a la vez una salida profesional para lo más bruto de cada casa y una vía rápida de integración de los maquetos en el "pueblo vasco", o sea, en la entelequia racista diseñada por Sabino Arana. Idoia se dejó atrapar en el delirio, con espantosas consecuencias para sus víctimas y los familiares de estas. Si hubiera nacido treinta años después, no habría matado a nadie. O sí, pero con la sola ayuda del colesterol.

El estereotipo representado por López Riaño se ha desacreditado por completo. Ahora, las chicas vascas quieren ser como Edurne, la donostiarra de Master Chef, pero más temprano y sacando el título. Y esto al PNV le viene de miedo. Dentro de poco se le ocurrirá al lendakari o a cualquiera de sus consejeros alguna fórmula para la reinserción social de los etarras como pinches de cocina, que en los pesqueros de Bermeo se llamaban chos, aquellos cocinillas como el que retrató el pintor bilbaíno Adolfo Guiard limpiando una merluza (el cho, no Guiard).

La metáfora gastronómica sirve también para lo que ya está haciendo el PNV con los restos de la izquierda abertzale: merendárselos como pintxos. Da pena ver cómo la comparsa de Otegui sigue impostando un lenguaje de resistencia heroica frente al pasteleo del partido de Urkullu con el de Rajoy. Esta misma semana, Anasagasti pedía a unos tipos de Bildu que fueran coherentes. Si los de Bildu exigen al PNV que negocie con el Gobierno central asuntos como el acercamiento o la excarcelación de los presos de ETA, venía a decir Anasagasti, que le dejen negociar en paz el concierto económico, los presupuestos y lo que le dé la gana. No le faltaba razón.

Que el PNV se haya alzado con el santo y la limosna en el caso de ETA, no quiere decir, sin embargo, que al PSOE le vaya igual de bien ante el desafío de Podemos, que pretende hacer con el partido de Pablo Iglesias Posse lo que ETA quería hacer con el de Sabino Arana Goiri. Todo apunta a que Pablo Iglesias Turrión se saldrá con la suya, gracias a la radicalización suicida de la militancia socialista. A lo mejor vuelven los buenos tiempos de la Restauración alfonsina, los de Cánovas y Sagasta, con una izquierda extraparlamentaria, republicana y federal, y cantonalistas como los de Alcoy o Cartagena campando en la orla de un sistema de alternancias pactadas entre Rajoy y Rivera, mientras los pinches preparan pinchos en Sukalderría, o sea, Basqueland, que volvería en breve a ser la Corte del verano, como en tiempos de María Cristina, con gran alegría por parte de los donostiarras: "Regatas en San Sebastián/ hoy tengo alegre el corazón/para apostarme, cincuenta a diez/ que gana Aita Manuel:/El traje nuevo me pondré/ y después de misa mayor/ iré a contemplar/ cómo va a ganar/ San Pedro contra San Pablo". Huy, qué lapsus. Contra San Juan, quería decir.

¡Ave, César!
No sé si este PSOE de Sánchez es nuevo o viejo, lo seguro es que es un producto distinto con la misma marca. No digo que no pueda triunfar; hoy, esas cosas pasan
Ignacio Varela elconfidencial 19 Junio 2017

Podrían haberse ahorrado tranquilamente los tres días de congreso. La vieja definición estatutaria del congreso federal del PSOE como “el órgano soberano del partido” ha pasado a la historia, igual que la del comité federal como el órgano máximo de decisión entre congresos; en realidad, como todas la instancias del modelo de institucionalidad orgánica que los socialistas han decidido arrumbar.

Pedro Sánchez podría haber colgado en cualquier red social la lista de la ejecutiva y del comité federal, junto con el texto de su resolución política, y pasar directamente al mitin. Habría servido igual.

En el autodenominado 'nuevo PSOE', la soberanía la ejercen las bases de forma directa y exclusiva. Y entre uno y otro pronunciamiento de las bases, el único órgano de dirección y decisión es el secretario general, depositario en primera persona de la legitimidad y, en consecuencia, detentador del poder absoluto. Como dicen los peronistas, virtuosos del modelo, uno conduce y los demás acompañan.

Cuando una organización decide de forma libre y consciente adoptar para sí el modelo del cesarismo populista, no hay nada que objetar (o la objeción es tan dirimente que solo queda largarse). Pero ya puestos, cabe esperar que paulatinamente vaya deshaciéndose de los residuos de organicidad que en el viejo orden cumplieron una función esencial pero en el nuevo solo son ornamentales.

En estos tres días, se ha repetido hasta la náusea la obsesiva afirmación autorreferencial de proclamarse la izquierda. Siempre me ha sorprendido ese afán por mostrar la etiqueta por encima del producto y afirmarse en lo posicional y no en lo fundamental.

Desde que nació el término, bajo el paraguas de 'la izquierda' ha cabido de todo. De Bakunin a Luther King, de Stalin a Obama, de Herri Batasuna a los Kirtchner. Cuando uno afirma enfáticamente “yo soy la izquierda” (ni siquiera “soy de izquierdas”, lo que al menos connotaría la aceptación de una cierta complejidad), quiere decir una de estas dos cosas: o que ocupo todo el espacio de la izquierda, o que mi izquierda es la única verdadera y todas las demás son falsas. Como a la etiqueta no se le añade el contenido, no hay forma de establecer el debate.

Escuchando a Sánchez y a los suyos, uno llega a la conclusión de que pertenecen a la escuela de quienes piensan que ser de izquierdas consiste, esencialmente, en no ser de derechas. No crean, hay quien ha sostenido y desarrollado esa idea con argumentos de peso: puesto que la misión histórica de la izquierda sería combatir las injusticias sociales creadas por el poder de la derecha, bastaría con contraponerse a ella para adquirir la condición de izquierda, siendo todo lo demás meros matices locales o de coyuntura.

En efecto, ese es el ejercicio discursivo de Sánchez: en el centro de su discurso está el PP, todo se explica por él y desde él. Se pinta al enemigo a conveniencia y lo demás viene solo. Es lo que se llama vestir al maniqueo. Yo solo compito con el PP, aplausos de la grada ultrasur. Pues vaya con cuidado, porque por el camino hay otros dos partidos que le están comiendo el terreno a bocados…

Por otra parte, el mismo hecho de sentirte obligado a proclamar tu condición de izquierdas muestra que tienes un problema por ese lado. Es como el obeso que se dice ligero, el antiguo que quiere parecer moderno o el corrupto que repite a todas horas “soy honesto”. La izquierda no se anuncia, se practica y después se explica, si se puede.

En la estrategia anunciada por Sánchez para los próximos meses, el objetivo es construir una mayoría parlamentaria capaz de superar a la del PP en esta misma legislatura. En la práctica, se trataría de provocar un cambio de Gobierno con este Parlamento, sin esperar a las próximas elecciones.

Los integrantes de esa mayoría serían el PSOE, Podemos y Ciudadanos. Ante la terca resistencia de estos, Sánchez les advierte: si persisten en su actitud de vetarse, me chivaré a los votantes para que los castiguen en las urnas. ¿Tiemblan Iglesias y Rivera ante la brutal presión? Quizá son más conscientes que Sánchez de que sus respectivos electorados están encantados de vetarse cuantas veces haga falta.

¿Es puramente voluntarista la estrategia de Sánchez? Es falaz, pero tiene un punto de sentido táctico: se trata de cubrirse de quienes recelan que podría estar buscando una fórmula Frankenstein con Iglesias y los independentistas y a la vez situarse en el punto central de una imaginaria “mayoría de cambio”, entendiendo por tal cualquier cosa en la que no esté el PP. Él, como Iglesias, va creando desde ahora el marco discursivo que le permitirá en la futura campaña culpar a otros de que no haya sido posible desalojar a Rajoy.

Se ha hecho mucho ruido con la declaración congresual sobre la plurinacionalidad de España. La redacción es astuta: por un lado, la palabra 'plurinacionalidad' (guardando en el cajón lo de 'nación de naciones') es perfectamente compatible con la expresión 'nacionalidades' del artículo 2 de la Constitución. Por otro, se desvincula por completo la plurinacionalidad, que quedaría como un hecho puramente cultural, del hecho político de la soberanía, que es justamente de lo que se discute en Cataluña.

Pero si la plurinacionalidad es solo un hecho cultural sin repercusiones jurídicas ni políticas de ninguna clase, no veo a qué viene tanto lío. Según parece, hablamos de naciones (o nacionalidades, puesto que se descarta tocar el artículo 2) carentes de soberanía. Una escultura de humo, vaya.

Sánchez se esfuerza por mostrarse en una impostada equidistancia entre el independentismo y el inmovilismo del PP. Una posición cómoda para el inicio del conflicto, pero ya desfasada. Porque lo que se va a presentar en unas pocas semanas no es una opción entre independentismo o inmovilismo, sino algo mucho más duro: entre la Constitución y la insurrección. Y como en ese choque Sánchez va a tener que ir montado en el tren constitucional con Rajoy de maquinista, más le valdría ir preparando el cuerpo a sus huestes para no tener que hacer después escorzos retóricos imposibles.

En todo caso, el momento culminante del discurso de Sánchez fue cuando anunció campanudamente que iba a desvelar los tres sectores sociales que serían prioritarios para la acción política del nuevo PSOE. Tras una pausa, los enumeró: los jóvenes, los de media edad y los mayores. Menos mal que no se le olvidó nadie importante… Pues así es todo.

En fin, no sé si este PSOE de Sánchez es nuevo o viejo, lo seguro es que es un producto distinto con la misma marca. Exactamente lo que han querido. Y no digo que no pueda triunfar; en los tiempos que vivimos, esas cosas pasan.

Cataluña ya debe al Estado 51.000 millones, tras cinco años de rescates continuos
La Moncloa tiene en su mano las finanzas de ocho autonomías de las que ya es su principal acreedor
Roberto Pérez Madrid ABC 19 Junio 2017

Los gobiernos autonómicos -con el catalán al frente- ya le deben al Estado 150.000 millones de euros, fruto de los continuos y privilegiados créditos que les viene concediendo el Gobierno central desde hace años por la vía del Fondo de Financiación a Comunidades Autónomas, que se distribuye por dos vías: por un lado -y sobre todo- el Fondo de Liquidez Autonómica; por otro, los fondos de Facilidad Financiera.

La marea de préstamos desplegados por el Estado para mantener a flote a las autonomías ha sido aprovechada por todas, excepto por el País Vasco y Navarra. De los otros 15 gobiernos autonómicos, el Estado ya es el principal acreedor de ocho de ellos. Es decir, el Gobierno central es el gran «banco» de esos ejecutivos regionales. Si les cerrara el grifo crediticio, esas administraciones territoriales se verían asfixiadas.

Según los últimos datos certificados por el Banco de España, a 31 de marzo pasado la deuda viva de las autonomías con el Estado ya ascendía a 149.282 millones. Y el montante suma y sigue trimestre a trimestre. Por ejemplo, del 1 de enero al 31 de marzo, el volumen de deuda autonómica en poder del Estado aumentó en casi 700 millones de euros.

El Gobierno central se ha convertido en el principal acreedor de Andalucía, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña, Murcia y la Comunidad Valenciana. La Administración del Estado tiene en su mano las finanzas de estas ocho autonomías porque es la propietaria de más del 60% de la deuda de sus respectivos gobiernos regionales.
Cataluña, la más auxiliada

En cifras absolutas, el caso más notorio es Cataluña. Mientras la Generalitat sigue adelante con su órdago independentista, no para de poner la mano para pedir dinero prestado al Estado. Con su credibilidad financiera por los suelos desde hace años, la Generalitat es incapaz de financiarse por sí sola en los mercados de deuda, así que se ha echado en brazos del Gobierno central. En estos momentos, el Estado es el titular del 67,1% de la deuda del Gobierno catalán: casi 51.000 de los más de 75.000 millones de euros de deuda financiera que acumula la Generalitat se los debe al Estado.

El Gobierno catalán es, con diferencia, el Ejecutivo autonómico que más tiene que agradecer a este mecanismo de auxilio financiero: de los 150.000 millones de euros que las autonomías le deben al Estado, la tercera parte los adeuda Cataluña.

Comunidad Valenciana y Murcia
En cifras netas, a Cataluña le sigue la Comunidad Valenciana, cuya deuda viva con el Estado roza ya los 35.000 millones. El Ejecutivo central es el titular del 77,2% del endeudamiento de esta comunidad autónoma. Hoy por hoy, sin ese soporte crediticio del Estado, las finanzas del Gobierno valenciano se desmoronarían, al igual que le ocurriría al Ejecutivo catalán.

La dependencia del Gobierno de Murcia también es muy elevada. El 76% de su deuda financiera está en manos del Estado: 6.300 de los 8.300 millones de euros a que asciende en total el endeudamiento público murciano.

Andalucía, Baleares, Canarias...
En el caso deAndalucía el porcentaje de deuda autonómica en manos del Estado roza el 68% (22.000 millones). Al 66,4% asciende en el caso del Gobierno balear; al 66,7% en el Ejecutivo canario; 64,6% en el caso de Cantabria, y 68,5% en el Gobierno de Castilla-La Mancha.

En el lado contrario se encuentran el País Vascoy Navarra. La holgura financiera que les otorgan sus ventajosos regímenes forales les hace tener una baja tasa de endeudamiento y les permite prescindir de los mecanismos crediticios a los que -con más o menos vigor- se han tenido que agarrar el resto de autonomías.

La delicada situación que arrastran la mayor parte de arcas autonómicas, y la necesidad de aliviar sus costes con préstamos «políticos» -mucho más ventajosos que los del mercado-, ha llevado a los gobiernos regionales a echarse en brazos del Estado cada vez más. Lo hacen desde que, hace cinco años, el Gobierno central abriera el grifo y se convirtiera en el prestamista de referencia de la mayor parte de administraciones autonómicas.

De cuatro años a esta parte, el Gobierno central ha disparado el volumen de dinero prestado a los ejecutivos regionales. A finales de 2012 tenía menos del 20% de la deuda autonómica; en estos momentos ostenta más del 53%. Y ese porcentaje sigue aumentando.


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