AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 19 Julio 2017

Otra vez la deuda histórica
A los golpistas hay que darles más dinero, y en ello está Pedro Sánchez, aquí un patriota.
Pablo Molina Libertad Digital 19 Julio 2017

Pedro Sánchez quiere recobrar la iniciativa en el llamado problema catalán ofreciendo una quita de la deuda acumulada por la Generalidad de Cataluña desde los tiempos del Tripartito. 75.500 millones de euros deben las criaturas. Más que Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Extremadura, Galicia y Madrid juntas. Se trata de un despilfarro delirante, inaudito, que ha multiplicado por cinco el endeudamiento de Cataluña desde que comenzó la crisis gracias a que el Gobierno de España garantiza los empréstitos que después entrega a la Generalidad, porque nadie se atreve a prestar al Ejecutivo regional catalán.

Pues bien, no es suficiente. Hay que darles más dinero, y en ello está Pedro Sánchez, aquí un patriota. Pero el líder del PSOE tiene que resolver previamente el problema de las comunidades socialistas agraviadas por esta prodigalidad. Y aquí es donde entra la famosa deuda histórica, un argumento recurrente que suele hacer su aparición cuando un partido necesita comprar favores políticos para alcanzar o mantenerse en el poder.

Valencia quiere saldar su deuda histórica al igual que Andalucía, región que ya recibió dos entregas multimillonarias para compensar los agravios sufridos desde el Califato de Córdoba, lo que no va a impedir que su Gobierno exija una parte del pastel que se va a regalar a los separatistas catalanes. Lo mismo harán las comunidades gobernadas por el PP, replicando la famosa Cláusula Camps del estatuto de Valencia (la disposición adicional segunda, por la que el Gobierno valenciano se atribuye automáticamente el mismo nivel de competencias que la comunidad autónoma con mayor cota de autogobierno), para trincar proporcionalmente el mismo dinero que los separatas.

Alguna compensación recibirán, claro, pero es evidente que la mejor parte se la llevarán los nacionalistas catalanes, la clase política más corrupta e ineficaz del Occidente civilizado, no en vano existe un amplio consenso en el espectro político de que es necesario mejorar su financiación. La consecuencia inmediata es que unos y otros nos van a freír a impuestos mientras ríen las gracias a la rufiandad. Y todo para hacerse perdonar por un puñado de mindundis a la altura de su líder, Puigdemont, no sea que se vayan de verdad y el resto de los españoles tengamos suicidarnos en masa.

Contra la autoflagelación, datos
Diez razones para estar orgullosos de España
Rafael Núñez Huesca Gaceta.es 19 Julio 2017

Una historia sin par, un idioma sin fronteras, una cultura, un destino turístico, una potencia sanitaria … España tiene muchas razones para superar la autoflagelación. Aquí seleccionamos diez.

El discípulo de Ortega y Gasset, Julián Marías, autor de la obra de referencia ‘España inteligible’, dejó escrito: “España es un país formidable, con una historia maravillosa de creación, de innovación, de continuidad de proyecto… Es el país más inteligible de Europa, pero lo que pasa es que la gente se empeña en no entenderlo”.

La presenta pieza no aspira a desentrañar las esperas razones por las cuales los españoles no han entendido su propio país, mas sí procura exponer, siquiera someramente, las razones por las que, al decir de Julián Marías, España es “un país formidable”.

Valga el siguiente ejemplo para empezar: Hace pocos días la Deloitte, la firma de auditoría más importante del mundo, y Social Progress Imperative (SPI), designaron a España como “el mejor país del mundo para nacer” por su alto nivel de bienestar y salud. Se examinaron 128 países en base a 50 categorías. España destacó, sobre todo, en tres categorías: salud y bienestar (primer puesto), calidad medioambiental (tercer puesto, solo por detrás de Suiza y Suecia), y el acceso a los conocimientos básicos (cuarto puesto).

1. El idioma español
El español o castellano es la segunda lengua del mundo por número de hablantes nativos, sólo por detrás del chino mandarín. 472 millones de personas tienen hoy el español como lengua materna. Y en total 570 millones de personas en el mundo lo hablan, un 8% de la población del planeta.

2. Potencia turística
2016 ha vuelto a ser un año récord para el turismo español. Nunca habían llegado tantos extranjeros: 75 millones, un 10% más que en 2015. En total gastaron casi 70.000 millones de euros, haciendo del turismo la principal industria nacional (12% al PIB).
España es la tercera potencia turística del mundo y la primera en términos de competitividad según el Foro Económico Mundial, la institución que organiza la reunión de Davos. Superamos a Francia y Alemania, gracias sobre todo a nuestras infraestructuras, la seguridad y el patrimonio cultural.

3. Un país patrimonio de la Humanidad
Precisamente el patrimonio, herencia viva del paso de España por la historia, supone uno de los principales atractivos de nuestro país. De hecho España es, con 45 lugares Patrimonio de la Humanidad, el tercer país del mundo en el ranking de la Unesco sólo por detrás de China e Italia.
El camino de Santiago, La Alhambra de Granada, la Catedral-Mezquita de Córdoba, los museos, El Escorial o las cuevas de Altamira son algunas de las 45 joyas que la Unesco reconoce a nuestro país.
Además, España cuenta con 58 reservas de la biosfera (más que EEUU) y una cuidado del litoral sobresaliente: somos el país con más banderas azules.

4. El deporte, el mejor embajador
España, pese a su tamaño medio, es una potencia de primer orden en los principales deportes y en algunos no tan conocidos. Los éxitos en fútbol, baloncesto, motociclismo, tenis han proyectado una imagen positiva de España por todo el orbe. Hasta el punto de que cuatro de cada diez noticias que se publican en prensa extranjera sobre España son deportivas. Así lo reveló un estudio de GAD3 para el Alto Comisionado para la Marca España que analizaba los principales periódicos del mundo.
Rafa Nadal, Pau Gasol, las selecciones nacionales de fútbol (junto con Brasil, la que más partidos ha jugado seguidos sin perder). o baloncesto, Mireia Belmonte, Carolina Marín o Ruth Beitia se encuentran entre los mejores en su especialidad.

5. Una nación segura
España es una de los naciones más seguras del mundo. Ocupamos exactamente el sexto puesto con 300 homicidios al año. EEUU registra, por ejemplo, 9.000, y Venezuela 30.000. Sólo hay cinco países más seguros en el mundo: Singapur, Japón, Indonesia, Suiza y Suecia.
Contamos con una tasa de criminalidad 17 puntos por debajo de la media europea, en gran medida gracias a una fuerzas de seguridad reconocidas entre las mejores del mundo y con gran experiencia en la lucha contra el terrorismo.

6. ¿El país más saludable del mundo?
El Bloomberg Health Care Efficiency Index mide la eficiencia de los sistemas sanitarios del mundo. Tiene en cuenta la esperanza de vida, el gasto en salud per cápita y el peso relativo del gasto sanitario sobre el PIB. Pues bien, a juicio del índice Bloomberg, España cuenta con el tercer sistema sanitario más eficiente del planeta. ?También el informe de la revista «The Lancet» y la Fundación Bill y Melinda Gates concluía hace pocas fechas que España posee uno de los mejores sistemas de Salud, concretamente el octavo, por encima de Alemania, Francia o Reino Unido.
El sistema de salud pública español es seguramente responsable de que España sea el tercer país del mundo en esperanza de vida al nacer sólo después de Hong Kong y Japón. Las españolas viven 85,5 años y 79,5 años los hombres. La media es, aproximadamente, de 82,8 años.

Y mención aparte precisa nuestro sistema de trasplantes, referencia mundial por el modus operandi y por la gestión quirúrgica. España es líder indiscutible en donación y trasplante de órganos de forma consecutiva desde hace 24 años. Y en 2016 volvimos a batir el récord con casi 43 donaciones por millón de habitantes y cerca de 5.000 trasplantes. La tasa española es de 35,3 trasplantes por cada millón de personas, muy superior a la de la Unión Europea (19,5) y la de Estados Unidos (25,8).

7. Historia
El historiador británico Robert Goodwin, autor de ‘España, centro del mundo, 1519-1682’ (La Esfera de los libros) ha sido uno de los últimos hispanistas en corregir el relato negrolegendario que tanto ha afectado a la auto-percepción histórica de los españoles. Para Goodwin, la de España es una historia “magnífica” y no se explica los complejos que siguen anclados en el imaginario colectivo español: “con una historia así de impresionante hay muchísimos motivos para estar orgulloso de ser español. Vamos, hay muchos más motivos para estar orgulloso de ser español que de ser británico, o incluso francés”

Otro anglosajón, el estadounidense Charles Lummis, describió la Conquista de América como “la más grande, la más larga y la más maravillosa serie de valientes proezas que registra la historia (…) El honor de dar América al mundo pertenece a España”.

Podrían en este apartado destacarse numerosas hazañas como la de la primera vuelta al mundo de Juan Sebastián Elcano, la Reconquista, la primera derrota de Napoleón en nuestra Guerra de la Independencia, Blas de Lezo y Cartagena de Indias, el fabuloso Imperio de Carlos I y Felipe II, Lepanto, los Tercios Viejos de Flandes, los derechos humanos, inventados en Salamanca y plasmamos en las Leyes de Indias; mas todas las gestas palidecen al lado de Descubrimiento y Evangelización de América. La más grande contribución de España al mundo y cuya herencia permanece viva en los usos, las costumbres, los apellidos y el idioma de centenares de millones de americanos.

8. Ciencia e ingeniería
Los ingenieros españoles, civiles y militares, han contado siempre con gran fama en el exterior. Así sigue siendo hoy. En palabras del presidente del Colegio de Ingenieros de Caminos: “Los profesionales españoles están muy bien valorados en el exterior gracias a su formación, que tiene una base científica-técnica, y a la preparación que reciben en las facultades, en las que hay una gran exigencia”.
Cerca de 3.000 ingenieros salidos de nuestras universidades están presentes en las obras más importantes que hay actualmente en el mundo, tales como el Canal de Panamá, el AVE a La Meca o el metro de Riad. Obras, todas realizadas por empresas españolas, las más importantes del mundo en grandes infraestructuras. ACS, Ferrovial, Sacyr o FCC han ganado en los últimos años importantes contratos en el extranjero. La exministra de Fomento, Ana Pastor, resumió el papel de las constructoras de nuestro país en una frase: “De cada 20 infraestructuras en el mundo, 18 están gestionadas por una empresa española”.

En lo relativo a la ciencia, y a pesar de la escasa inversión pública, España cuenta con algunos centros de investigación de renombre internacional. Son los casos del Gran Telescopio de Canarias, el Instituto de Ciencias Matemáticas, el Centro de Regulación Genómica, el experimento NEXT en Canfranc o el CNIO (Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas). Además España es el décimo país del mundo en publicaciones científicas.

En el pasado, Alexander von Humboldt, quiso agradecer a España su compromiso con la ciencia, tantas veces ignorado, con estas palabras: “La Humanidad debe gratitud eterna a la Monarquía española, pues la multitud de expediciones científicas que ha financiado ha hecho posible la extensión de los conocimientos geográficos.”

9. Cultura
Junto con la historia, la dimensión más conocida y reconocida de España.
Según la clasificación de BAV Consulting y la Universidad de Wharton (EEUU) de los países culturalmente más influyentes del mundo, España figura en el cuarto puesto. El ranking tuvo en cuenta siete factores: significancia cultural en términos de entretenimiento, de moda, felicidad, influencia cultural, modernidad, prestigio y en tendencia.

Lo cierto es que España es un país apreciado en el extranjero por sus productos culturales: somos el quinto exportador mundial de productos audiovisuales, sólo por detrás de EEUU, Canadá, Reino Unido y Francia, contamos con una poderosa industria editorial y exportamos series de televisión, videojuegos y algunos autores que como Carlos Ruiz Zafón, Arturo Pérez-Reverte, Javier Sierra, Matilde Asensi o María Dueñas triunfan en medio mundo.

Mas el principal tesoro de la cultura española sigue custodiado en el cofre de nuestro inmortal Siglo de Oro: Lope de Vega, Calderón, Quevedo, Góngora, Garcilaso, Gracián. Y más tarde Cervantes, Federico García Lorca o Antonio Machado. Y siempre olvidaríamos a alguno. Y por supuesto, la obra cumbre de la literatura española y universa: Don Quijote de la Mancha, el libro que, al decir de Dostoyevski “todo hombre portará bajo el brazo en el Juicio Final”.
Y En pintura, por citar sólo a los más destacados, España ha dado genios de la talla de Velázquez, Goya, el Greco, Picasso o Dalí.

10. Incluso Errejón llama a “recuperar la autoestima”
Publicaba el diario El País el pasado fin de semana una entrevista a Íñigo Errejón en la que el exportavoz de Podemos en el Congreso se refería a España como un país del que “debemos sentirnos orgullosos”. Las declaraciones sorprendieron por contrastar con el habitual relato apocalíptico que de España viene haciendo la formación morada.

Podemos dibuja un país arrasado por la corrupción “sistémica”, heredero de “un régimen fascista”, con graves taras democráticas, presa de oscuras y atávicas tradiciones y que condena a sus jóvenes al exilio. Y sin embargo, en la pieza de El País Iñigo Errejón describía una España puntera “en avances sociales y democráticos, como el matrimonio igualitario, que nos ha puesto a la cabeza de Europa”, donde “las capas humildes y trabajadoras han sido ejemplo en la historia de Europa” y donde existe una producción intelectual y cultural “no suficientemente reivindicada como para tener una especie de medio complejo: que lo moderno es mirar hacia fuera y poco a lo de dentro, de lo que debemos sentirnos orgullosos”.

El diputado, para sorpresa de muchos, lamentaba “una escasa autoestima propia, que no está justificada y que hay que revertir; pero hay muchas razones para estar orgullosos de un país que, en dos generaciones, dio un salto que permite que hijos de familias humildes puedan estudiar, que nadie tenga miedo a caer enfermo porque no haya sanidad pública, que aunque viva en un barrio humilde está suficientemente dotado…”.

La asquerosa política culpable de todo
Antonio García Fuentes Periodista Digital 19 Julio 2017

Todo cuanto ocurre y nos ocurre en este desgraciado planeta, procede de lo que quiero sintetizar en mi titular de hoy; trataré de aclararlo o razonarlo, puesto que si buscan en el diccionario de “la academia”, la palabra “asquerosa”, van a entender los sentimientos que me inspiran esa pudrición que es mundial.

En estos días en que escribo, aparecen en la prensa hasta presidentes de gobiernos de grandes países, que en su momento cometieran actos delictivos que incluso los han condenado a bastantes años de cárcel (Brasil); igualmente otros presidentes ya más “bandidos” que otra cosa (Venezuela y Turquía) que más que gobernar, se dedican a “esclavizar a sus siervos” y tienen a estos no solo en rebeldía, sino ya luchando en la calle, sin armas y a los que matan como si tal cosa, mientras el resto de países, “miran para otro lado” y consienten.

Igualmente leo en la revista XLSEMANAL; e igualmente veo las expresivas y lujosísimas estancias donde en Arabia Saudí, se reúnen el tan criticado nuevo presidente norteamericano y casi todos “los poderosos” propietarios de los hidrocarburos de Oriente Medio; allí se habla solo de los intereses petroleros y para mantenerlos “en manos en que hoy están y siempre han estado”, se pacta “a cara de perro”, a quién hay que apoyar y a quién combatir a muerte; y donde queda claro para mí, que el terrorismo que nos asola tiene “padrinos y mantenedores” y no pasa nada, el terrorismo va a seguir por cuanto a los grandes capitalistas del mundo les interesa.

Para mantener las guerras que hay y las que se avecinan, el presidente norteamericano ha vendido a los dueños de Arabia, armamento en cantidades fabulosas puesto que se va a seguir lo de siempre, “la ley de más fuerte que será la única y que como siempre mantendrá la paz a la fuerza y mientras interese esa paz precaria”.

Caso bochornoso es el de “la paz que tratan de imponer en Siria e Irak amén de zonas implicadas o colindantes”; no son los que luchan y mueren allí masacrados sobre esas tierras, sino si quieren ellos, van a ser los presidentes estadounidense y ruso, los que “mano a mano”, se van a reunir en solitario para ver de parar esos asesinatos masivos, donde los que murieron y mueren ya se cuentan por cientos de miles y que indefensos, como siempre estamos “los del pueblo que sea”; y lo que demuestra una vez más, que los conflictos y masacres se preparan lejos del teatro de la tragedia, donde los culpables… “comen y duermen en la más dulces de las paces y las delicias de las impunidades como si los que muriesen fuesen mosquitos de una plaga”.

Si de “estas alturas internacionales”; pasamos al drama que irán envenenando las sociedades que terminarán como ya lo están en Inglaterra, Francia, Alemania e inflándose en Italia, España y otras europeas, todo ello debido a lo que ya hace años, ES UNA INVASIÓN INSOSTENIBLE; de emigrados por la fuerza de las guerras, el hambre y la miseria que los tiranos de cada lugar crean impunemente, mientras el resto de países (la ONU es el gran inútil del mundo, que nos cuesta a todos unos capitales inmensos y nada soluciona, puesto que es UN TÍTERE al servicio de otros intereses que el de los pueblos) miran para otro lado o hipócritamente, “tragan lo que les echen”, sin pensar en que los pueblos no aprueban sus actuaciones hipócritas, puesto que las soluciones, no están en esa inmigración masiva, sino en suprimir a los bandidos que gobiernan en esas zonas y reorganizarlas de forma que la población viva de una forma decente y con arreglo a sus costumbres. Pero no, es mejor que mueran en el viaje o en sus lugares de origen simplemente de hambres y enfermedades.

Y termino en “las áreas” en que vivimos y que como yo, podemos leer en cierta prensa que aún se puede denominar como tal (“VivaJaén días 13 y 14 del actual mes de julio) vaya una muestra de lo que aquí en Andalucía y España ocurre “como lo más normal del mundo”: “Las dietas fantasmas” reparten 32.490 euros a cinco diputados. – Denuncian que cobran desde 2015 por comisiones que no se reúnen. – En uno de los casos el trabajo se limita a una cita de cinco minutos en 25 meses. – El agosto del diputado: dietas sin trabajar y subida de sueldo. – No hay ninguna obligación de justificar en qué se gastan los complementos”.

Y así podríamos seguir y no terminar nunca, en estas denominadas “democracias que más que ello son cleptocracias” y donde todo el que puede, roba dinero público en la cantidad que se presente, puesto que como dijo aquella ministra socialista (Carmen Calvo Poyato) “El dinero público no es de nadie”; por lo que entendido así, el primero que llega (sin escrúpulos) se lo apropia como suyo. Y ASÍ VA EL MUNDO MUNDIAL: PUDRIÉNDOSE EN SUS PROPIAS BASURAS.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y
http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes

Cataluña: la purga nacionalista, a toda marcha
Roberto L. Blanco Valdés La voz 19 Julio 2017

Si hay algo que la historia enseña de forma incontestable es que todos los fanatismos llevan en su código el gen que acabará por destruirlos: el de la purga. El fanático exige a sus parciales una lealtad inquebrantable y tiende por eso, de forma natural, a sospechar de todo el mundo, de modo que cualquier vacilación o leve asomo de discrepancia convierten al crítico en traidor. Los fanatismos se consolidan mediante depuraciones sucesivas y, por tanto, reduciendo la base sobre la que intentan sostenerse. Por eso, antes o después, acaban por caer. Pero, entre tanto, producen daños que destruyen el tejido social y pueden llegar a ser irreversibles. Cataluña ha entrado ya, por desgracia, en esa dinámica diabólica.

A la purga que ha acometido Puigdemont en su consell, del que han sido laminados los nacionalistas que dudaban de la eficacia de una estrategia de confrontación con el Estado que solo puede acabar en un desastre político y social, le ha seguido la del director de los Mossos d’Esquadra (un cese fulminante disfrazado de dimisión), decapitado por defender una obviedad: que la policía autonómica debe cumplir la Constitución, que es la ley de leyes en cualquier Estado de derecho.

Todo esto, claro, no es más que una señal -nadie debería equivocarse- de lo que le sucederá a docenas de miles de catalanes si el secesionismo cumpliese su amenaza sediciosa y coronase, mediante una declaración de independencia, el golpe de Estado que desde hace años viene preparando.

Sería así como esa Cataluña independiente, supuesta arcadia feliz donde los perros se atarían con longanizas y el maná caería del cielo, se convertiría en un cuartel en el que todo el mundo marcharía al toque de la corneta que controlarían, por supuesto, ERC y la CUP, encargados de dirigir el programa de depuración contra los no nacionalistas en que culminaría el proceso de construcción nacional de Cataluña.

Los primeros en caer serían, desde luego, los periodistas desafectos, acallados mediante la mordaza, en los medios de comunicación privados, y el control inquisitorial, ¡aún mayor que el actual, que ya es decir!, en la radio y televisión que dependen del poder. Luego vendrían los profesores, en todos los niveles, y luego, purgados ambos sectores estratégicos, todos los demás, empezando por la burocracia local y autonómica, que sería convenientemente limpiada de no nacionalistas.

Docenas de miles de catalanes serían privados de sus trabajos a través de procedimientos que hoy parecen inimaginables y otros tantos acabarían por rendirse al acoso que muchos sienten ya desde que toda esta locura comenzó. Es tanto lo que nos jugamos en términos de convivencia civil y democrática que dejar hacer a Puigdemont sin pararle los pies de una vez con todos los instrumentos del Estado de derecho resulta difícil de entender. El Gobierno -dice- tiene un plan. Esperemos que sea así.

A tortas ante el golpismo
Ya no lamentamos muertos, aunque contemplamos una agresión permanente a la Ley, a la Historia y a la lógica económica
Isabel San Sebastián ABC 19 Julio 2017

Del "todos unidos frente al terrorismo", que se recordaba estos días con ocasión del asesinato de Miguel Ángel Blanco y consiguiente nacimiento del llamado Espíritu de Ermua, hemos pasado en un tiempo récord al "todos a tortas ante el golpismo". No digo que terrorismo y golpismo sean lo mismo. La ausencia de atentados mortales y de violencia, más allá de algún incidente menor aislado, plantea el actual desafío secesionista catalán en términos muy distintos y desde luego preferibles a la brutal ofensiva sanguinaria con la que ETA trató de quebrar la unidad de España. Pero es imprescindible recordar que la banda terrorista nunca mató por el placer de hacerlo sino con el objetivo de doblegar la resistencia de esta nación secular y conseguir la independencia del País Vasco. Exactamente el mismo propósito que persiguen para Cataluña quienes llevan ya varios años utilizando el poder institucional que les brinda la Constitución para convertirla en papel mojado y consumar impunemente su proyecto de ruptura. Estamos pues ante la utilización de medios diferentes, abrumadoramente diferentes desde una dimensión ética, destinados a la consecución de un mismo fin inaceptable para cualquier demócrata que se respete. La reacción de nuestros representantes debería ser, por ello, algo más solidaria de lo que a diario se nos muestra.

En esta ocasión, afortunadamente, no debemos lamentar muertos, secuestrados o amenazados en su integridad física. Contemplamos, no obstante, una agresión permanente a la Ley, a la Historia y hasta a la lógica económica. Asistimos a la marginación implacable de quienes no comulgan con esta rueda de molino y a la utilización del dinero de todos para abonar la factura del proceso sedicioso, además de aguantar insultos por mostrar nuestra lealtad al principio de soberanía recogido en la Carta Magna. ¿Y qué respuesta dan nuestros más altos próceres patrios a ese cúmulo de despropósitos? El desencuentro cuando no el enfrentamiento abierto. Pedro Sánchez, abanderado del socialismo pos-socialista, posobrero y posespañol, prioriza su ambición de poder y su visceralidad anti PP al más elemental sentido de la responsabilidad, de manera que en lugar de hacer frente común en la causa de la España constitucional se inventa una "nación de naciones", tan indefinida como indefinible, que en la práctica solo puede traducirse en nuevos privilegios para Cataluña o directamente carta blanca a la pretensión soberanista de sus actuales dirigentes. Mariano Rajoy rehúye el cuerpo con el golpista Puigdemont, se escuda tras el Tribunal Constitucional, mantiene abierto el grifo de una financiación cada vez más generosa, espera a que las cosas se arreglen por sí solas y, lo más grave, falta a su deber de movilizar a la sociedad española en el combate contra esta amenaza. Ni una llamada a manifestarnos todos en la calle en defensa de nuestra nación, nuestra soberanía y nuestra democracia, ni una declaración efusiva salida del corazón, emotiva, espontánea, más allá de las que lleva escritas en las chuletas que le preparan. Ciudadanos es demasiado joven y demasiado débil para asumir el papel que a escala nacional únicamente el PP podría desempeñar, por más que en Cataluña naciera precisamente como alternativa al golpismo. Y Podemos se ha pasado al enemigo con armas y bagajes, aunque sería más exacto decir que estuvo con él desde el comienzo, más allá de sentimientos nacionales, compartiendo el ardiente deseo de dinamitar la casa.

Conclusión: Cada cual a lo suyo, protegiendo su parcela, su garito y sus votos, mientras los golpistas avanzan a paso firme hacia la consumación de su delirio, pasando sobre los cadáveres, felizmente solo políticos, que deja una determinación tan contumaz como peligrosa.

La democracia en la Cataluña de Junquerasmont
Fran Carrillo okdiario 19 Julio 2017

Daniel Innerarity acaba de publicar un reciente y pertinente libro sobre la democracia en Europa que ahonda en la necesidad de estructurar un relato convincente, dentro de la complejidad democrática, para salvar las instituciones de la Unión de tecnicismos grises y populismos insufribles. La inevitabilidad dicotómica en la que parece haber entrado Europa, recuerda mucho al estado de sitio político, mediático y en parte social que vive hoy Cataluña. Ciertos llamamientos a la calma institucional, al respeto legal y constitucional y al poder coercitivo y coactivo del Estado tienen como respuesta un mayor desafío al orden establecido, una sedición en prime time cubierta de oropeles nostálgicos por la patria sobrevenida que puede ser pero que muchos saben que nunca será. La insuficiencia de un relato integrador convincente sobre Cataluña ha llevado al Gobierno a gestionar una situación límite, estatus al que los secesionistas han querido llevar al país, con la connivencia política de parte y la ausencia de valentía de todos a la hora de aplicar mecanismos constitucionales que en cualquier otra nación serían demandados y no sometidos al complejo permanente del qué dirán.

Una vez eliminada la persuasión como estrategia disuasoria del plebiscito ilegal, y cuando el tacticismo de Moncloa sólo ha llevado a enquistar más la situación, queda esperar a que la amenaza fantasma acabe por consumar el ridículo mundial al que verá sometido su butifarrendum, una herramienta de construccional nacional socialista, como tantas otras a lo largo de la historia. Un Estado totalizador que al día siguiente de conseguir la utopía cuatribarrada manejará los residuos del odio generado con el puño de hierro pertinente, porque no se luchó tanto ni contra tantos para permitir que una democracia como la española arruine la Cataluña una grande y libre de Junquerasmont.

Porque, y no nos cansaremos de subrayarlo, la Cataluña integradora de siempre ha dejado paso a la Cataluña que, desde el poder, suprime las libertades educativas, sociales y de representación, que mantiene con dinero público el mayor canal de propaganda en el mundo libre que jamás ha existido, que amenaza, persigue y castiga a quienes libremente en sus negocios rotulen en castellano, que impide el ejercicio público a quienes se expresen en una de las lenguas oficiales del Estado, que permite aquelarres callejeros con carteles que recuerdan, sí, a la Roma mussoliniana o al Berlín de las SA. Cuanto más fascismo, más victimismo. Así construyen los nacionalistas de toda corte y condición su narrativa emocional, su ropaje ideológico que oscurece cualquier rincón racional, cualquier espacio de discusión libre.

La crisis política del país ha permitido que se consoliden perfiles políticos que en modo alguno destacarían una vez ausentado el desafuero del debate. Cataluña es el mejor ejemplo de ello, donde toda decisión es contra natura y toda secuencia teatral se organiza alrededor de un conjunto de recuerdos de alto valor afectivo, tal y como definieron desde el psicoanálisis Laplanche y Pontalis el concepto complejo, que sirve para dibujar lo que representan unos como miseria moral y define a otros como esperpentos políticos. Esos vínculos emocionales, que abarcan diferentes terrenos de función psicológica como los afectos y las actitudes, acaban por otorgar una servidumbre voluntaria de la que muchos catalanes ya no podrán escapar jamás.

El putsch de Junquerasmont no tiene vuelta atrás. Si aún alguien cree que esto lo arreglará un cero más en transferencias de presupuestos o tres cafés de dialogante cortesía, seguirá ciego ante el nuevo totalitarismo populista. Valga como ejemplo la última decisión del sedicioso girondino: nombrar como nuevo director de los Mossos a un tipo que odia profundamente todo lo que huela a español, una versión del Röhm aldeano que, al servicio de la causa, movilizará a sus tropas en contra del enemigo en cuanto la ocasión tercie. Cataluña, en su complejidad, seguirá polarizada, pero mientras uno de los polos apela a la ley, a la seguridad del discrepante y a la libertad del ciudadano, el otro polo seguirá achuchando mientras la gasolina del odio no apague la solución final que aguarda detrás de todo delirio.

Liu Xia
Gabriel Albiac ABC 19 Julio 2017

Dice ella: "Para cuando despertéis, habremos desaparecido". Y su minúscula fragilidad engaña. Bastaría un soplo mínimo de brisa, se diría, para aventar el esbelto esqueleto que acabó por suplantar a la mujer que, pese a todo, adivinamos bella. Y que no es mujer ya. Que es máscara ceremonial. Hermética máscara del sufrimiento. En las últimas fotos, junto al hombre hospitalizado al cual ayuda dolorosamente a ingerir su sopa, Liu Xia parece más cercana a la muerte aún que su marido.

Como él, a quien el cáncer está a punto de llevarse, la mujer minúscula ha afeitado sus cabellos. "Volverán a crecer, cuando los artistas chinos sean libres". Es decir, nunca. Su imagen, esparciendo sobre el mar las cenizas de Liu Xiaobo, es una bofetada en el rostro indigno de este fofo occidente nuestro, que ni un dedo ha movido para salvar al último hombre libre de China. Cuando, hace tres semanas, escribí aquí mismo que el último de Tiananmén iba a morir, abandonado miserablemente en el hospital de Shengyang al cual las autoridades chinas sólo le permitieron ser trasladado desde su campo de concentración cuando estuvo claro que su cáncer era ya terminal, no hacía yo ningún ejercicio profético.

De un modo muy preciso, Liu Xiaobo estaba muerto desde el día en que fue condenado a once años de trabajos forzados por el intolerable crimen de redactar un manifiesto democrático extraordinariamente moderado y hacerlo circular en su país como bien pudo. De un modo muy preciso, estaba muerto desde el día, para él infausto y honorable, en el cual apostó por abandonar su confortable exilio universitario en Estados Unidos para compartir los anhelos y las angustias de los estudiantes que habían acampado en la plaza pequinesa de Tiananmén. Nadie podía hacerse ilusiones de cómo iba a acabar aquello. Los tanques aguardaban sólo la orden. Llegaría. Y Liu Xiaobo hizo lo único para lo cual su prestigio le daba fuerza moral: impedir una deriva desesperada que pudiera guiar a los jóvenes estudiantes a buscar el choque y, con él, la matanza más extrema. Logró eso. Y eso no impidió la represión despiadada. Aquella noche, Liu Xiaobo perdió su vida. Permaneció en pie, como un fantasma empeñado en salvar a los pocos que quedaban de los suyos. Y pagó. Hasta la muerte. "La prisión", escribiría ya en presidio, "es un honor necesario para quien vive a merced de un régimen inhumano".

Sobre Liu Xia, esa mujer minúscula que dispersó en el mar anteayer sus cenizas, ni siquiera cayó nunca procedimiento judicial. Bastó una orden de reclusión domiciliaria. Y de allí salió sólo para ver cómo su marido moría. Quebradiza, esquelética, rapada. Y, sin embargo, tan bella. Soportando, sobre su descarnado esqueleto, el honor pesaroso de ser libre. ¿Vamos a abandonarla también, como hicimos con su esposo, a la ineluctable muerte que le ha asignado ya la dictadura? "Nos exterminan ante la indiferencia general de los occidentales. Para cuando despertéis, habremos desaparecido". Dice ella.

CCAA, deudas y quitas: qué implica la última ocurrencia para aplacar a los separatistas
Cada vez que las regiones incumplidoras han necesitado de una ayuda de Hacienda... la han tenido, incluso a costa de las que han hecho los deberes.
Libertad Digital 19 Julio 2017

José Luis Ábalos quizás no se imaginaba la polvareda que iban a levantar sus palabras. Este lunes, el número 2 del PSOE era el encargado de dar la rueda de prensa tras la Ejecutiva de su partido. Y salió el tema catalán. Como siempre. Y Ábalos se metió en un jardín: "Hay una deuda importante que tiene Cataluña y que el Estado debe contribuir a resolver para que no se colapse la institucionalidad en Cataluña y que pueda atender los servicios que presta". ¿Estaba proponiendo el PSOE una quita a la deuda de la Generalidad con el Ministerio de Hacienda? Pues lo vería "razonable", aseguró, y "no sólo en Cataluña".

Luego, tras el ruido generado, echó marcha atrás esa misma noche y afirmó que era sólo una opinión personal. En el partido le ha desautorizado este miércoles Margarita Robles: "Es una opinión a título particular, personal de él. Lo ha aclarado. La posición del PSOE es la que es y está en la Declaración de Barcelona". Entonces, en qué quedamos, ¿habrá quita o no? En cierto sentido, llama la atención todo este revuelo, entre otras cosas porque la posibilidad de una quita está sobre la mesa desde hace meses. Incluso hay una proposición no de ley en el Congreso en este sentido y el propio Cristóbal Montoro ha dejado claro en varias ocasiones que es una posibilidad más de las que se estudian para el nuevo sistema de financiación.

De hecho, viendo cómo han sido las relaciones entre las comunidades y el Gobierno Central en los últimos años, casi podría decirse que sería lo normal. Hasta ahora, ha habido muchas amenazas, leyes de estabilidad presupuestaria, objetivos de déficit y apelaciones a la responsabilidad. Pero cada vez que las regiones incumplidoras han necesitado de una ayuda de Hacienda... la han tenido, incluso a costa de las que sí habían hecho los deberes. ¿Por qué va a cambiar eso ahora con la deuda?

El acreedor

Según la AIReF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, el organismo creado a petición de Bruselas para que velase por la sostenibilidad de las cuentas públicas), el 53,5% de la deuda autonómica está en manos del Estado: teniendo en cuenta que el Banco de España cifra el total de deuda de las regiones en algo más de 279.000 millones, hablamos de unos 150.000 millones de euros que ha asumido Hacienda en nombre de las CCAA (todos los detalles en el siguiente cuadro, con los datos de la deuda de las Administraciones Públicas desde 2007).

Pero no todas las regiones están igual. Para algunas el Gobierno central no es que sea su principal acreedor, que lo es... sino que es el único que está dispuesto a serlo. Por ejemplo, Cataluña, que lleva desde 2012 sin salir a los mercados con normalidad porque el coste de financiarse sin el respaldo de Hacienda sería imposible de asumir. Y ahora el 67,1% de la deuda de la Generalidad se la debe a Montoro y a los contribuyentes españoles.

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Porque por ahí empieza la explicación de cómo hemos llegado hasta aquí. Entre 2010 y 2012 las administraciones públicas españolas sufrieron para financiarse. El país estuvo al borde de la quiebra. Las regiones recurrieron a todo tipo de soluciones para mantener el gasto, esperando que la recuperación trajese consigo un incremento de los ingresos que enjugase el déficit. Como los famosos "bonos patrióticos" que se emitieron en 2010-11, hasta que sus poseedores se dieron cuenta de que era imposible desprenderse de ellos porque nadie más estaba dispuesto a comprárselos.

Entonces, en 2012, llegó el odiado Gobierno del PP y se dispuso a rescatar a las regiones. Se inventó todo tipo de instrumentos para hacerlo. Hay una web del Ministerio de Hacienda sobre los "mecanismos de financiación de las administraciones territoriales" en la que vienen explicados con todo tipo de detalles y cifras: líneas ICO, anticipos con cargo al sistema de financiación, aplazamientos de cuotas de amortización del principal... Y al final, los mecanismos extraordinarios de financiación: el famoso FLA (Fondo de Liquidez Autonómico que estuvo vigente entre 2012 y 2014) y el Fondo de Financiación a CCAA (FFCCAA) que lo sustituyó a partir de 2015 y que está dividido a su vez en otros cuatro fondos en función de los requisitos para los gobiernos autonómicos y las condiciones de acceso. En total, según las cifras del Ministerio de Hacienda, el Gobierno ha aportado hasta 223.000 millones de liquidez a las regiones, de los que 68.000 han ido a parar a Cataluña.

La idea que el Gobierno y Montoro han vendido desde que se comenzaron a poner en marcha estos mecanismos es que las comunidades autónomas también son Estado y que España no se puede permitir la quiebra de ninguna de ellas. De hecho, no es casualidad que estas herramientas de financiación se aprobasen en paralelo a la Ley de Estabilidad Presupuestaria de 2012. La teoría dice que es una relación bilateral, basada en la confianza y la lealtad:

  • el Gobierno central se endeuda en nombre de las regiones que no tienen acceso a los mercados
  • luego, le presta ese dinero que ha captado a los Gobierno autonómicos
  • las CCAA salen ganando por tres vías: pagan menos intereses (de hecho, el Gobierno les ha perdonado en varias ocasiones el coste de la financiación), no tienen el agobio de las emisiones periódicas de deuda y el riesgo de un posible impago lo asume el Estado. Si un Gobierno regional del futuro se vuelve loco en el futuro y se queda sin dinero para pagar su deuda, es el Reino de España el que ha emitido los bonos y el que tiene que honrar sus obligaciones.
  • …eso sí, a cambio de todas estas ventajas, los Ejecutivo regionales se comprometen a cumplir con sus obligaciones en materia de gasto y déficit, a presentar sus Presupuestos a Hacienda y a seguir las recomendaciones que el Ministerio le haga. De hecho, la teoría también dice que las comunidades que acudieron al FLA y al FFCCAA tienen un seguimiento más estrecho por parte del Gobierno y una serie de obligaciones extra. Por eso es por lo que las regiones intentan evitar esta vía y financiarse por sí mismas, si eso es posible.

Hasta aquí la teoría. En la práctica, lo que ha ocurrido es que las regiones, aunque es cierto que han reducido sus números rojos desde 2012, han incumplido de forma reiterada sus objetivos de déficit. Y las disposiciones más duras de la Ley de Estabilidad nunca se han aplicado (en realidad, podría muy bien decirse que no se han aplicado ni las duras ni las blandas, más allá de algún tirón de orejas puntual). No sólo eso, además, las comunidades cumplidoras siempre se han quejado de que el ministro trata mejor a los que peor se portan.

Por eso sorprende todo el lío tras las palabras de Ábalos. Desde que se comenzó a hablar del nuevo sistema de financiación ha estado presente la posibilidad de una quita. De hecho los mecanismos puestos en marcha hasta el momento son en cierto sentido una quita: para que las regiones no tengan que recortar el gasto en lo que deberían si tuvieran que pedir dinero en el mercado, el Gobierno asume el coste y mutualiza el riesgo entre todos los españoles. Que se produzca o no la quita total (Hacienda perdona lo que le deben a las regiones) es más una cuestión de grado que de fondo.

Datos e incentivos

Dicho esto, ni Cataluña es la región que más porcentaje de su deuda debe al Estado (aunque sí en términos absolutos) ni es la que tiene un volumen de deuda más elevado en relación a su PIB. Tampoco está muy lejos, eso sí. En todas las clasificaciones de deuda la Generalidad está en el podio.

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Banco de España. Deuda CCAA % PIB

Según los datos del Banco de España, a finales del primer trimestre de este 2017, las CCAA acumulaban un volumen de deuda total de 279.264 millones, equivalente al 24,8% del PIB español. De ellos, 75.443 millones corresponden a Cataluña, lo que supone el 35,2% del PIB regional y casi 10.500 euros por cabeza para cada catalán (a la derecha, los cuadros del Banco de España, click para ampliar). Desde 2008, cuando comenzó la crisis, la deuda pública catalana ha pasado del 10,0% del PIB al 35,4%. Como explicábamos antes, de esos 75.443 millones, el 67,1% está en manos del Estado: hablamos de unos 50.600 millones que los gobiernos catalanes se han comprometido a pagar al resto de los españoles a cambio de la ayuda que el Estado les prestó cuando todos los demás canales de financiación estaban cerrados.

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Banco de España. Deuda CCAA. Valores absolutos

Aquí es donde entra en juego el tema de los incentivos y de las comparaciones con el resto de las regiones. Porque tiene razón Montoro cuando dice que los gobiernos regionales también son Estado y que la quiebra de uno de ellos arrastraría al resto. Pero lo que casi siempre olvida es la segunda parte, la de las obligaciones de estas administraciones y las disposiciones de la Ley de Estabilidad. ¿Qué mensaje se estaría mandando al resto de Gobiernos regionales si ahora se condonase la deuda con el Estado? Porque además, lógicamente, las CCAA que más deben son las que peores cuentas públicas presentan. Por eso necesitaron la asistencia del primo de Zumosol de Hacienda, porque si no, quebraban sí o sí.

Ahora el mensaje es el del perdón. Pero, ¿quién impide que dentro de 5-7-10 años otra región suba su apuesta, ya sea con amenazas de independencia o cualquier otra para conseguir también ella unas mejores condiciones? A partir del momento de la quita, ningún otro Gobierno regional querrá acudir al mercado: sale más rentable pedirle el dinero a Hacienda, que ésta se endeude en nombre de los españoles y esperar a la próxima condonación. Y se dispara el incentivo para endeudarse todavía más. El argumento de Hacienda es que esta quita será única y no habrá más. Pero eso es también lo que se dijo en 2012, cada vez que ha habido que poner objetivos de déficit, tras cada incumplimiento... No es tan extraño: es una dinámica parecida a la que tiene atrapados en un bucle eterno a la UE y a Grecia.

Éste es el dilema que ni Montoro, ni Ábalos ni ninguno de los políticos que hablan de quitas son capaces de resolver. Y mientras tanto, todo apunta a que el nuevo sistema de financiación comenzará con una puesta a cero del contador. Se aludirá a una necesidad política para una decisión que desde el punto de vista financiero es muy cuestionable: el perdón al deudor sin un compromiso vinculante real que implique un cambio de actitud de este mismo deudor a futuro. No sólo eso, también con posibles deudores extra que piensen que ellos también merecen ese trato. Andalucía, Baleares, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura, Murcia y Valencia se beneficiarán a costa del resto. En resumen, Madrid volverá a pagar. ¿Servirá para apagar las ansias del independentismo? ¿Es un buen punto de partida para ese nuevo sistema de financiación que aseguran que resolverá los conflictos? Para responder a esas preguntas hará falta algo más de tiempo.

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Banco de España


UN MANTRA MÁS
‘Esto en Alemania no pasaba’. Desmontando la memoria histórica
Fernando Paz Gaceta.es 19 Julio 2017

Con frecuencia oímos argumentar desde ciertas posiciones –cuyo objetivo es asfixiar el debate- que tal o cual afirmación en materia histórica (usualmente referida al franquismo, la guerra civil, el Valle de los Caídos o la segunda república) sería imposible en Alemania.

Como mantra irreflexivo e ideologizado para consumidores sin excesivas exigencias intelectuales, hace las veces de expresión tabú, como, en otros contextos, se utilizan los términos “fascista”, “machista”, “homófobo”, “racista” o similares, que buscan la descalificación “ad hominem”.

La apelación alemana se ha hecho muy popular, hasta el punto de que uno jamás sospechó tan extendida germanofilia entre las huestes progres…

Pero ¿es esto verdaderamente esto así?

Empezando por el principio
Es obvio que la comparación entre el régimen de Franco y el nacional-socialista está fuera de lugar por todos los conceptos. Es obvio que no tiene sentido alguno asimilar el régimen racista alemán que desafió al mundo entero a una conflagración de seis años, con el sistema instituido en España a resultas de la guerra civil que tuvo lugar en 1936 por la rebelión de medio país contra un régimen ilegítimo (como ya nadie puede dudar que era la república desde febrero de 1936).

Los radicales que esgrimen este tipo de argumentación, con todo, lo que pretenden señalar es la singularidad de España donde, al contrario de lo que sucedería en Europa, se mantendría la memoria de un dictador sanguinario amigo de las potencias fascistas -y fascista él mismo-, a través de monumentos, placas, conmemoraciones y recordatorios de todo tipo. No se trata de una argumentación muy sofisticada pero, en la era de twitter, tiene su efecto.

Dejando de lado la ridícula pretensión de que Franco fuera fascista, podemos dar por bueno que el régimen de Franco sea asimilable a cualquier otro régimen autoritario de su época. Que es mucho dar por bueno.

De acuerdo a esto, supuestamente, en ningún lugar de Europa habría lugar en el espacio público para el recuerdo de quienes dirigieron los países europeos durante los años treinta y cuarenta bajo un régimen de este tipo.

En Hungría
Por descontado, esto dista mucho de ser cierto.

En Hungría, el regente Miklós Horthy gobernó casi un cuarto de siglo, entre 1920 y 1944, y durante esos años promulgó duras medidas antisemitas y llevó a su país a la Segunda Guerra Mundial.

Nada de eso hizo Franco que, por el contrario, mantuvo la neutralidad de España durante la guerra y acogió a numerosos judíos que huían de la Europa ocupada por los alemanes.

Sin embargo, en Kereki se ha erigido una estatua a Horthy en una plaza central de la localidad, plaza a la que se ha dado también el nombre del regente. En la Universidad de Debrecen, se ha descubierto una placa conmemorativa, y en Gyömrö, a las puertas de Budapest, la plaza central también ha recibido su nombre.

Estas medidas han sido tomadas con el acuerdo de Fidesz, el partido del primer ministro Víktor Orban, y el de Jobbik, una formación nacionalista húngara. Fidesz, incluso, ha enviado a una diputada de su partido a la inauguración de una estatua dedicada a Horthy.

Finlandia y Eslovaquia
En el país escandinavo, que estuvo en guerra con la URSS entre noviembre de 1939 y marzo de 1940, y luego entre 1941 y 1944, no esconden la memoria del mariscal que los dirigió durante la Segunda Guerra Mundial contra los soviéticos, Carl Gustaf Mannerheim, aliado de Hitler en esa segunda contienda, conocida como Guerra de Continuación.

En Helsinki hay una estatua y un museo dedicados al jefe del ejército finlandés, que fue presidente del país tras la guerra. En toda Finlandia tampoco faltan centros públicos y parques con su nombre.

Incluso Jozef Tiso, el último aliado de Hitler en Europa y un notable antisemita, tiene en su pueblo natal eslovaco su casa convertida en museo.
…y, desde luego, Italia.

En Italia, la figura de Mussolini está presente un poco por todas partes. Es, junto al padre Pío, la mayor industria de recuerdos personales del país.

El barrio de Eur, a las afueras de Roma –hoy convertido en un centro de negocios- se erigió en los años treinta, con vistas a la Exposición Internacional de 1942, que jamás se celebró. Sobre muchos de sus monumentales edificios de mármol blanco, lleno de motivos fascistas, ocasionalmente pueden leerse frases del Duce. Así, sobre el frontón principal del Palacio de los Oficios -el primer edificio construido en el barrio e inaugurado en 1939-, reza una sentencia mussoliniana: “La Tercera Roma se extenderá desde las altas colinas a lo largo de las orillas del río sagrado hasta las playas del Tirreno”.

Sobre las paredes, las referencias al Imperio que Italia estaba empezando a construir desde que el Duce fuera nombrado primer ministro por Víctor Manuel III, son continuas. En un bajo relieve se representa a Mussolini cabalgando, brazo en alto, sobre las tierras de la Italia fascista imperial.

Y, por supuesto siempre pude admirarse en Roma el Foro Itálico –originariamente Foro Mussolini-, un complejo deportivo terminado en 1938, tras diez años de aceleradas obras, que acoge al visitante bajo la inscripción “Mussolini Dux”, y en el que puede leerse, en un mosaico, la consigna fascista: “Duce, os dedicamos nuestra juventud”.

Por toda Roma hay restos de la época fascista, como los espectaculares bajorrelieves del puente Duca D’Aosta, en donde se representa una escena en la que el ejército está en actitud de ataque. Y, fuera de la capital, son igualmente abundantes, desde Predappio hasta Génova.

Aunque en los últimos tiempos ha surgido una corriente que recuerda a la Memoria Histórica por nosotros conocida, aún se encuentra lejos de las pulsiones talibanescas españolas. Incluso una parte de la izquierda la rechaza y, en cualquier caso, nadie ha propuesto el derribo de monumentos.

Alemania tras la guerra
¿Qué pasa en Alemania, apelación recurrente de los demolicionistas?

Tras la IIGM, en una Alemania devastada por la contienda –a veces hasta un 90% de las ciudades habían sido derruido- fue eliminado todo vestigio del nazismo. La derrota del régimen hitleriano había sido completa y absoluta, tras haber desafiado al mundo. La destrucción que los alemanes habían llevado a algunas regiones de Europa (sobre todo en el Este) era comparable a lo que ahora padecía el territorio del antiguo Reich.

El régimen responsable de aquello fue cargado en exclusiva con la culpa; había que salvar a Alemania como nación y como sociedad y, en consecuencia, se aceptó sin muchas preguntas la idea de que había sido el nacional-socialismo el causante único de la catástrofe y, sobre todo, Hitler.

De modo que lo que vino después de 1945 supuso una completa ruptura con la Alemania anterior, una negación de todo lo que había representado la historia alemana.

Nada de eso tiene que ver con lo sucedido en España tras el franquismo, que es origen del actual régimen y que, mediante un proceso reformista, transitó hacia la democracia liberal y constitucional de partidos que hoy rige el país, incluyendo su forma de Estado monárquica. Cualquier parecido entre ambas situaciones es pura coincidencia.

Alemania hoy
Bien, pero ¿qué pasa hoy en Alemania? ¿Puede o no puede hablarse con libertad de cuestiones históricas?

Pese a todos los pesares, si comparamos la libertad intelectual y académica existente en Alemania con la que padecemos en España, el resultado es sonrojante. Una buena muestra la constituye la famosa “Polémica de los Historiadores” (Historikerstreit) que, hace ahora treinta años –mediados los ochenta-, permitió que se expusiesen con claridad algunas posiciones heterodoxas que terminaron creando escuela.

La citada querella intelectual giró en torno a la interpretación del nacional-socialismo en el conjunto de la historia alemana, que en origen protagonizaron Ernst Nolte y Jürgen Habermas, y que acabó implicando a los principales historiadores e intelectuales germanos.

Aunque dicha disputa resultó no pocas veces enconada, a nadie se le ocurrió pedir que se privara de la palabra al adversario; un inimaginable, por estos lares, respeto intelectual presidió todo el proceso. Y es que el mundo académico alemán ha sido notablemente plural, algo que contrasta con la España actual.

Eso permitió que Andreas Hillgruber hablase de “comprensión crítica” al respecto de la Wehrmacht que defendió las fronteras de Europa en 1944-45 frente al ejército soviético, lo que incluía a las unidades de las Waffen SS que participaron en dicha resistencia. Al calor del debate, Karl Dietrich Erdmann llegó a hablar de la grandeza histórica de Hitler, aunque matizase que se trataba de “una grandeza diabólica”, siguiendo a Burckhardt y, en cierto modo, a Hegel.

Desde luego que todo esto no solo generó polémica, sino que fue el centro de encendidos debates, siempre presididos por el respeto a a la inteligencia.

Una disputa central la constituyó la explicación del nacional-socialismo como un reactivo del estalinismo, del mismo modo que el fascismo lo fue del leninismo, según estableció Ernst Nolte, idea que hoy pervive, y que fue duramente contestada.

Como lo fuese también, y aún más, el juicio del papel que Hitler jugó en el Holocausto, defendida por Uwe Dietrich Adam, quien relativizó abiertamente el papel de Hitler en la toma de decisiones al respecto, lo que fue respaldado nada menos que por Hans Mommsen. Incluso, ante la ausencia de pruebas documentales acerca de que Hitler ordenase el exterminio judío, Martin Broszat sostuvo que es posible que el Führer nazi no diese nunca esa orden de modo expreso; la forma en que este se llevó a cabo sugiere una serie de acciones poco coordinadas y escasamente planificadas.

Difícilmente este debate –o su equivalente- podría tener lugar en España, donde hace tiempo que la historia oficia como una de las más eficaces palancas de la hegemonía ideológica progresista.

Los últimos vestigios…y algo más
Algunas edificaciones específicamente nazis siguen existiendo en Alemania, y no deja de ser llamativo que, todavía hoy, en la Casa del Arte de Munich, se conserve un entrelazado de esvásticas en el techo de la parte exterior que a nadie se le ha ocurrido borrar, al apreciar un cierto valor artístico.

En esa misma ciudad sigue existiendo el Feldherrnhalle que, si bien no fue edificado por los nazis, sí fue utilizado por estos con profusión para conmemorar el golpe de Estado de 1923 y las dieciséis víctimas mortales nacional-socialistas que allí cayeron.

Por supuesto, el Estadio Olímpico de Berlín, sede los Juegos que se celebraron en 1936 en la capital alemana, no ha sido derribado, y en la misma capital del antiguo Reich se conserva una gran cantidad de edificios que evocan poderosamente a la Alemania nazi.

Y sigue existiendo la Führerbau en Munich y, frente a ella, la Casa Parda, sede nacional del NSDAP, sita en la capital bávara.

¿Entonces?
Aparte de la exaltación del nazismo en sí, lo que en Alemania está castigado por la ley es la apología del genocidio, o su negación –aspecto este muy discutible-. Lo más curioso del asunto es que, precisamente quienes insisten en la proscripción de los disidentes y apelan para ello una y otra vez a la legislación alemana, son quienes se encuentran en situación de ser más duramente acusados según estos criterios.

Pues no están lejos de la apología del genocidio cuando defienden a la segunda república durante la guerra civil, dado que el único genocidio que se cometió en España en ese tiempo –de acuerdo al derecho internacional-, lo llevó a cabo el Frente Popular contra los católicos, algo que podrían comprobar simplemente con consultar la definición de genocidio. Recordemos que existe un delito de justificación del genocidio (en el artículo 510 del Código Penal), punitivo con la difusión de ideas o doctrinas que justifiquen los delitos de genocidio o rehabiliten regímenes que hayan llevado a cabo estas prácticas.

La aniquilación de los católicos sucedida en España durante la guerra civil entra de lleno en la definición, dado que su aniquilación fue sistemática, y efectuada en función de su condición religiosa. Ningún otro grupo social sufrió una persecución semejante, hasta la muerte, por razones de tipo político o racial en España, en ninguno de los dos bandos. Cierto que en ambas zonas se persiguió a los adversarios, pero en ningún caso hasta la liquidación física total.

Sólo los católicos, en la zona del Frente Popular, sufrieron lo que constituye legalmente un genocidio.

¿Y qué hay de Rusia?
No pocos de entre quienes piden –y de entre quienes ejecutan- la supresión de los símbolos franquistas, alaban abiertamente la revolución bolchevique, como sucede con algunos responsables municipales madrileños.

Pareciera, por esto, que habría de mostrase algo más comprensivos con estatuas y placas recordatorias del franquismo, cuando existen varios miles de estatuas de Lenin y unas 7.500 calles, avenidas y plazas, en todo el antiguo territorio de la URSS. Por no hablar del Mausoleo de Lenin, en la Plaza Roja moscovita.

Hay, incluso, estatuas de Stalin, que en los últimos años se están inaugurando en los espacios públicos.

Uno estaría tentado de pensar que quienes impugnan los recuerdos de Franco y su régimen por toda la geografía nacional, inspirarían su discurso más en Rusia que en Alemania, pero parece que no es así.

¿Sorpresas? te da la vida.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El expresidente de la Generalitat de Cataluña se 'comerá el marrón'
El Tribunal de Cuentas endiña a Artur Mas el pago de los 5 millones malversados en la patochada del 9-N
El político, al que se responsabiliza d ela ilegalidad, no tiene otra: fianza o embargo
Periodista Digital 19 Julio 2017

El Tribunal de Cuentas ha emitido sendos autos que abren el procedimiento que conduce a exigir a Artur Mas y a sus colaboradores en la Generalitat el pago de los más de 5 millones que costó al erario la consulta ilegal del 9 de noviembre de 2014 para la secesión (Cataluña: La primera en la frente).

El Tribunal de Cuentas ya ha notificado a las partes un auto en el que desestima un recurso de la Generalitat de Cataluña para frenar el proceso y otro en el que se activa el nombramiento de un delegado instructor para que abra el expediente por responsabilidad contable de los organizadores del 9N que usaron dinero público sin justificación legal (Cinco mentiras sobre el referéndum independentista en Cataluña).

Esta vía conllevará exigir una fianza o el embargo preventivo de bienes a los responsables.

El Departamento de Enjuiciamiento II del Tribunal de Cuentas, que preside la ex ministra de Justicia, Margarita Mariscal de Gante, ha lanzado de este modo el procedimiento que obligará a la vuelta del verano a Mas y los consellers en la época de los hechos Francesc Homs, Irene Rigau y Joana Ortega a responder con su patrimonio.

El delegado instructor tiene poderes legales para exigirles que depositen una fianza o el embargo preventivo para asegurarse de que tienen dinero para responder.

Si se dividen entre los cuatro considerados responsables los 5,12 millones que, según la Sociedad Cívica Catalana denunciante y el fiscal del Tribunal de Cuentas costó el 9-N, deberán garantizar 1,28 millones cada uno de ellos.
 


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