AGLI Recortes de Prensa   Martes 25 Julio 2017

Carta al presidente del Gobierno
ALBERT BOADELLA El Mundo 25 Julio 2017

Señor presidente:

Dentro de un breve plazo de tiempo deberá usted tomar una decisión que me afecta como ciudadano español residente en Cataluña. De esta decisión no soy el único afectado sino que las consecuencias de su proceder, por activa o por pasiva, tendrán una repercusión trascendental en el devenir futuro de nuestra nación. A pesar de su tancredismo en situaciones anteriores que requerían una actuación tajante en este tema, sigo confiando en sus innatas habilidades de excelente autista político. Merece usted toda mi confianza porque, además, es hombre de gran suerte y, en este sentido, me permitirá que le aplique con el mayor respeto y cordialidad el dicho popular "ha nacido con la flor en el culo".

Lo descubrí hace ya muchos años en la Iglesia de San Martín Pinario de Santiago durante la entrega de medallas de las Bellas Artes. Sumergidos en la penumbra de aquella joya del barroco, los discursos del alcalde de Santiago, del presidente Fraga y del propio Monarca, no gozaron del rayo solar que, cual efecto divino proyectado desde el cimborio, iluminó exclusivamente a aquel Mariano Rajoy, ministro de Cultura, justo el tiempo exacto de su parlamento. Después volvió la penumbra. Quizá me recuerde usted completamente atónito comentándoselo más tarde en el aperitivo oficial.

Esta primera percepción ha sido plenamente ratificada por los acontecimientos posteriores. Unos años después, y contra todo pronóstico, fue escogido candidato a la Presidencia frente a un Rodrigo Rato en sus horas altas. Aquí la suerte no sólo le acompañó a usted por ser el designado sino que, indirectamente, la irradió sobre el propio Partido Popular, visto lo sucedido después con Rato. También, contra todo pronóstico, tuvo la fortuna de perder las elecciones frente a Rodríguez Zapatero. El asalto de la izquierda al día de reflexión le eximió durante unos años de cualquier responsabilidad posterior en la gestión de la fatídica crisis que asoló nuestro continente. Gracias a la incompetente Administración Zapatero para manejar la crisis y a la destreza que desplegó en crear ocurrencias desatinadas, dispuso usted del camino allanado para su nueva aparición como la sola alternativa sensata ante la ruina inminente. No tuvo que hacer nada. Sólo esperar.

Una vez en la Presidencia, el único brío ineludible era acallar periódicamente a los socialistas recordándoles el estropicio que habían perpetrado. Como por arte de magia, los críticos internos iban desapareciendo de su entorno, mientras que el principal partido de la oposición se hacía el harakiri nombrando candidato a Pedro Sánchez y contribuyendo así de nuevo a su buena estrella.

En todo el recorrido posterior, esta proverbial suerte sigue dejándome atónito. Ha sobrevivido con relativo desgaste a la patología anti PP que afecta una parte sustancial de la ciudadanía española. La oposición le regala además al pupilo Rivera y, para asustar a media España, un viejo Fantomas con coleta junto a un séquito de mocosos trasnochados. Cuando parecía que el PSOE levantaba cabeza con la juiciosa figura de Javier Fernández vuelve el destroyer Sánchez para rematar el partido... y usted viéndolas pasar ejerciendo de preceptor desde su escaño en el parvulario de la Carrera de San Jerónimo. Explayándose con un miserable rufián que parece colocado allí para servir de pasatiempo después de una tediosa sesión.

Comprendo que, en estas circunstancias, no le interese la política y prefiera un buen partido de fútbol. ¿Con tan propicia fortuna, por qué contaminarse en la política? ¿Por qué tomar decisiones de alto riesgo? Le envidio, señor Rajoy, ya que la felicidad consiste precisamente en conformarse con la suerte. Exactamente como usted. Con semejante buena estrella soy incapaz de imaginarme donde hubiéramos llegado en el caso de tomar decisiones osadas. No digo que su inmutable asueto no aporte aspectos positivos a la gobernabilidad de la nación. El estatismo ante Cataluña ha servido indirectamente para que los ciudadanos españoles y muchos extranjeros hayan asistido día a día al patético espectáculo de la degradación de una comunidad que años ha fue ejemplo de sensatez. Una degradación con escasos anticuerpos, y los pocos, repudiados como traidores. Este sosiego tan suyo sin intervenir en el delirio regional nos ha permitido ver episodios jamás imaginados. Episodios de auténtica república bananera con ímpetus totalitarios.

Editoriales conjuntos de todos los medios catalanes en defensa del nacionalismo. Padres de la patria enriqueciendo a sus retoños con el dinero público. Adoctrinamiento desde el jardín de infancia en el odio a lo español. Obispos cómplices y adeptos al mensaje disgregador e insolidario. Una burguesía pusilánime contribuyendo a que sus hijos vayan chuleando en camiseta por el Parlamento. Apología del incumplimiento de la ley en los medios de comunicación autonómicos. Colocación en la cúpula de la policía a quien comparte tales intenciones inconstitucionales y un gobierno lanzado en una demente huida hacia delante bordeando el abismo financiero y social. Eso sí, con un Tapies presidiendo la sala de los disparates para acomplejar al resto de españoles sobre la modernidad de Cataluña. En definitiva, una grotesca y falaz forma de proceder en la que planean destellos evocando la memoria del franquismo.

Todo esto ha sucedido impunemente. En las propias narices del Gobierno y las instituciones de la nación y sin que la dignidad de sus integrantes se haya sentido vulnerada por el escarnio constante a la soberanía nacional y al Estado de Derecho. Obviamente, ha sucedido porque se ha tolerado. Usted también. Unas veces por intereses inconfesables. Otras por la innoble actitud de una izquierda que siempre ha visto en esos intentos desmembradores la oportunidad de alcanzar el poder con demagogias de libertades al por mayor.

Desde los primeros signos de este motín, el Estado ha venido haciendo dejación de su responsabilidad en la protección de la igualdad de sus ciudadanos. Ante ello, me dirijo a usted, señor presidente, con inquietud y lo hago porque llegados a lo que considero una emergencia nacional creo intuir sus intenciones al respecto. Basándome en su actitud pretérita, sospecho que seguirá confiando en su buena estrella y en las virtudes del venerado Tancredo que tan buenos resultados le ha producido hasta hoy en otros ámbitos.

Seguirá en esta senda presuponiendo quizá que la creciente degradación política de los protagonistas desembocará en la putrefacción total del invento autodestruyéndose por sí mismo. Sin embargo, los acontecimientos demuestran que esta política ha significado un rotundo fracaso. El desvarío ha seguido aumentando, a pesar de la mensajera de la paz que envió hace escasamente un año y la tomaron por el pito del sereno. A pesar de los dictámenes judiciales.

Ahora el tema adquiere proporciones delirantes en la misma proporción que la debilidad del Estado se ha hecho cada vez más ostensible por no atajar precisamente el desafío a tiempo. Que son desleales, insolidarios y xenófobos, a estas alturas lo saben hoy todos los españoles. Por eso su política ha creado una sensación de impotencia a la ciudadanía ante la constante amenaza de sedición sin respuesta. Espero que su indiscutible sensatez le haga ver en esta ocasión trascendental la necesidad de confiar también en su buena estrella precisamente para tomar una decisión ejemplarizante. De lo contrario, en muy pocos años el secesionismo se convertirá en el auténtico hecho diferencial de los habitantes de esta península y usted, en el Cameron del sur.

Albert Boadella es dramaturgo.

Y chics
ARCADI ESPADA El Mundo 25 Julio 2017

Los intelectuales y artistas catalanes de Juan Cruz se manifestaron ayer en El País sobre el Proceso. Todos ellos han tenido una gran influencia en la literatura, la música o el teatro español de las últimas décadas, y por lo tanto una gran influencia social. Es interesante leer lo que dicen, porque ayuda a comprender las razones de que en España esté a punto de desencadenarse una grave crisis institucional y civil. De las 15 personas entrevistadas, solo la escritora Núria Amat alude correctamente al nacionalismo, a su capacidad de manipulación y a sus mentiras, y a su tóxica responsabilidad. Los demás eluden su señalamiento. Eduardo Mendoza, siempre de broma, ay, dice incluso que el nacionalismo "es de otro tiempo y no es relevante en esta cuestión".

Es casi un lugar común de los constitucionalistas acusar a los dos grandes partidos españoles de no haber afrontado un combate intelectual y político de deslegitimación del nacionalismo. ¡Sin duda! Pero qué decir de la intelligentsia más directamente afectada por él. Lo que hoy manifiestan en el periódico es lo que han hecho siempre: contemporizar con una ideología siniestra que han contribuido a hacer pasable y hasta simpática. Lo que la gran mayoría de ellos no quiere advertir en el Proceso es, justamente, esta elementalidad radical: una parte considerable de los catalanes, liderados por un gobierno moralmente corrompido, han elegido el camino xenófobo y se niegan a convivir con el resto de españoles. Es probable, además, que esta elusión del auténtico problema esté justificada por otro rasgo característico de buena parte de los entrevistados: reconocer la implícita xenofobia nacionalista les obligaría a dejar de ser equidistantes. Porque la verdad es que el Partido Popular, o sea ¡el nacionalismo español!, no ha mostrado hasta ahora el más mínimo interés en romper la veterana convivencia entre catalanes y el resto de españoles.

Hace años, en uno de los picos de su Cordillera de los Pasos Perdidos, Andrés Trapiello explicaba el caso de un traductor de Cavafis que optó por dar en el prólogo del libro información preventiva, detallando que en el momento de escribir esas líneas estaba en una playa al lado de una mujer bellísima con la que acababa de hacer el amor.

Su histérico interés en que no los tomen por cavafis.

Un Bolívar de guiñol
RAÚL DEL POZO El Mundo  25 Julio 2017

Carles Puigdemont, un títere de guante, ha declarado en Le Figaro que si el Tribunal Constitucional lo inhabilita no lo aceptará. Los separatistas, por fin, han descubierto cómo se fraguan las independencias: desobedeciendo las leyes de la metrópoli. Lo que proponen no es un referéndum, sino una insurrección y la quieren organizar desde el propio Estado con el apoyo de la gente en la calle de un septiembre turbulento. Ya en el 1907, hace 110 años, Nicolás Salmerón, proponía, desde Solidaridad, una república catalana. El viejo político reconocía que la insurrección es el último, pero el más sagrado de los derechos. Es que lo más cargante y soporífero del folletín catalán es su repetido tedio, sus gastadas marionetas. Cuentan los cronistas que Maura recordaba a los de Solidaridad que cuatro provincias no podían oponerse a la voluntad de las 45 restantes mientras Salmerón, que no era catalán sino de Alhama Seca (Almería), amenazaba con la insurrección. Este político fue durante mes y medio presidente de la Primera República y acabó intentando proclamar la catalana, que se frustró en muchas ocasiones y en aquella también.

Puigdemont, ese Bolívar de guiñol, con peluca de crines de caballo, ya no es un pelele en manos de Mas y Junqueras; demuestra tener carácter y está siendo tan aborrecido por los españoles, como lo fue El Libertador. Es casi seguro que al final de la sesión en el retablo de los títeres le van a dar el cachupinazo. De momento, es el que más las pía.

"Bolívar no lee más literatura francesa de carácter liviano", escribía Carlos Marx. Retrató a aquel independentista como un canalla, cruel, brutal y miserable. Lo comparó con Soulouque, dictador megalómano y asesino de Haití. Los españoles escupían en sus retratos. "Me acusan -reconocía el criollo- de todos los males y me niegan todas las virtudes. No ahorran en negaciones y bajezas". A aquel al que llamaban negrero, racista, ladrón, sanguinario, se le mitifica hoy como a uno de los americanos más importantes de la historia. Ya sé que también me insultan a mí por decir esto. Cataluña no es una colonia, no le corresponde el derecho de autodeterminación y todo responde a una farsa. Una pandilla de bribones han utilizado otra vez un gonfalón con estrellas como refugio de ladrones. Juan Marsé los ve como una "panda de impresentables llenos de estulticia y roña ideológica". Lo más probable es que hagan el ridículo por quinta vez y tampoco descapullen en esta ocasión porque han organizado un golpe de teatro, sin censo, sin oposición, sin porcentaje mínimo. Pero hay que reconocer que han sido capaces de crear la incertidumbre y de amenazar la frágil estabilidad política. No van a ganar, y si ganaran, el desenlace no sería sangriento como en Yugoslavia. Sería quizás un divorcio de terciopelo, al estilo del modelo checoslovaco.

Si triunfaran, es un decir, los títeres de serrín pasarían a ser estatuas y calles; les llamarían padres de la patria y les harían pomposos sepelios.

La Puerta Persa
La nueva crisis europea de inmigrantes está en marcha
Hermann Tertsch. ABC. Periodista Digital 25 Julio 2017

EN Italia están pasando cosas muy graves. A sus puertos llegan a diario miles de inmigrantes, casi todos sin posibilidad de acceder al estatus de refugiado.

Su masiva presencia supone ya un gravísimo problema para gobierno y población, con unas fuerzas de seguridad y unos servicios desbordados. Con proliferación de conflictos callejeros y fuertes tensiones.

Arriban en barcos europeos que los recogen regularmente en el mediterráneo. Los traficantes apenas gastan gasolina. Aun cerca de la costa libia llaman a salvamento marítimo para dar la situación de la clientela, para que algún barco de ONG, policías o armadas europeas vayan a recogerlos.

Todos para Europa. La cooperación entre traficantes y acción humanitaria es ya perfecta.

Toda sugerencia de que los rescatados deben ser devueltos a la costa de partida, como mecanismo disuasorio, es descalificada como racismo y crueldad. Nula ha sido la eficacia en neutralizar Libia como colosal embarcadero para la juventud africana. Europa invita literalmente a la inmigración ilegal y al negocio traficante con su flota de salvamento y sin repatriación significativa.

Incentiva la descapitalización humana de África y generan aquí una bomba política, social y racial. Italia está ya en situación angustiosa. Que amenaza a otros países. Austria construye una valla y despliega al ejército en esa frontera interna de la UE.

Los alcaldes bávaros piden alarmados a Angela Merkel que pare la avalancha porque quien llega a Italia llega a Alemania.

Los alemanes, dicen, han agotado la disposición de recibir inmigrantes. En otoño podría ponerse en marcha la próxima crisis de refugiados. Ahí hay realismo.

Pero masivas dosis de ideología lo combaten. Las sociedades desarrolladas europeas están compuestas hoy por un público, más que ciudadanía, angustiosamente necesitado de reafirmarse en buenos sentimientos. Se hace gala de profundos sentimientos para grandes causas.

Las pequeñas suelen requerir esfuerzo. Se lo recordaba un anciano a su hijo, que era un batallador en la memoria de su abuelo desaparecido en la guerra. Al muerto ausente le prestaba toda la atención que le escatimaba al padre, aparcado en una residencia. ¡Y cuánta impostura en el periodismo demagogo!

Todavía se recuerda la imagen de una periodista, estrellita de poco fundamento protegida por un influyente marido, que no supo reaccionar ante la tranquila agilidad de la entrevistada, la dirigente derechista Marine Le Pen. Cuando la periodista daba lecciones de solidaridad desde su superioridad moral, Le Pen le preguntó directamente: ¿Usted tiene acogidos inmigrantes en su casa? La periodista respondió con un indeciso «Sí».

Nadie supo de los refugiados en casa del célebre matrimonio. No conozco a nadie que dude de que nunca existieron.

De haberlos habido, los habrían hecho famosos. Es un caso más que expone bien esta grotesca inversión de valores y conceptos. La buena es la mentirosa, la mala es la que osa explicar la cruda realidad.

Es la Europa de la suma hipocresía. Que combate a los gobiernos y ciudadanos que saben que la sociedad multicultural es un fracaso que conlleva un peligro existencial.

Hay una caza de brujas contra quienes señalan las duras verdades en las calles y barrios europeos. Pero crece la resistencia a esa mentira absoluta de que todo habitante del globo tiene derecho a vivir de la seguridad social europea.

Como crece la reacción contra la renuncia a la identidad europea que propugnan quienes pretenden que no tengan hijos los europeos que llegan otros a tenerlos. Hay mucha ideología tras tanta complicidad.

Que busca la destrucción de la identidad que dio pie a la civilización que nos hizo libres. Que abre los portones a los persas por puro odio a Grecia.

La necesaria batalla cultural
Pío Moa Gaceta.es 25 Julio 2017

Hay una frase célebre del director de cine comunista J. A. Bardem: El cine español es políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo e industrialmente raquítico”. La frase está dicha en 1955, y tenía algo de verdad, aunque no mucho, porque había bastante cine aceptable, pero lo que Bardem quería decir es que, como el cine español no servía a sus deseos comunistas, no valía nada.

Por su influencia de masas, el cine es uno de los factores culturales más relevantes del siglo XX y de la actualidad. No vamos a hablar ahora de la cultura en el franquismo, una cultura en conjunto no de gran nivel o influencia exterior, pero sí muy viva y variopinta, y poca de ella identificable políticamente con el régimen, que en materia de cultura era notablemente liberal. Vamos a hablar algo, a hacer una ligera aproximación a la cultura actual. Así, parodiando un poco la frase citada, diremos que la cultura española de hoy es políticamente eficaz e industrialmente muy considerable; en cambio es socialmente falsaria, intelectualmente roma y estéticamente chabacana. Dicho de otro modo: los seguidores de Bardem, es decir, las izquierdas y separatistas en general, han sabido hacer de gran parte del cine, el pensamiento, la novela o la pintura, etc. instrumentos de sus ideologías; y han aplicado a la tarea cuantiosos medios en general subvencionados. Por eso, la apariencia general de la cultura española es de izquierdas, y eso significa manipulación social, desprecio o denigración de España y lo español, antifranquismo visceral, trivialidad, colonización creciente por la lengua inglesa y por la cultura anglosajona “progresista”, manipulación social, etc. Apoyado por un rebajamiento de la enseñanza al mismo nivel. Hay, por supuesto, excepciones, pero hoy por hoy eso, excepciones que confirman la regla.

Este marasmo cultural se corresponde con una serie de políticas que utilizan la falsificación de la historia para amenazar la unidad nacional, destruir su soberanía, atacar a la familia y socavar la democracia con leyes cada vez más totalitarias.

Ya señalamos que estas corrientes tomaron auge con la crisis moral provocada por el Desastre del 98, cuando, como denunciaba Menéndez Pelayo, los “gárrulos sofistas” antiespañoles denigraban la gran cultura hispana, empujando a un pueblo viejo” como el español “a una segunda infancia muy próxima a la imbecilidad senil. El diagnóstico es justo, pero no da una receta para curar el mal.

Algunos han querido ver el remedio en otra frase del pensador: España, evangelizadora de medio orbe; España, martillo de herejes, luz de Trento, Espada de Roma, cuna de San Ignacio… Esa es nuestra grandeza y nuestra unidad; no tenemos otra. El día en que acabe de perderse, España volverá al cantonalismo de los arévacos y los vettones o de los reyes de taifas. Sin embargo, aunque el recuerdo de aquellos hechos, como él mismo dice, “retarda nuestra agonía”, de ahí no ha surgido un impulso cultural muy brillante. Está bien denunciar la actual situación de la cultura española, dominada por lo que se ha dado en llamar progresismo, pero ¿por qué no surgen otras alternativas más vivas e interesantes en literatura, pensamiento, cine, etc.? Algunos dicen que es por falta de medios, y aunque es verdad que las personas política o económicamente poderosas fomentan en realidad la cultura progre, lo que falta ante todo son ideas, y los intentos en contra suelen tener un tinte pesado y poco sugestivo.

Y es que una cosa es rescatar y apreciar debidamente los hechos del pasado, y otra pensar que puedan repetirse hoy. La frase de Menéndez Pelayo sobre “nuestra grandeza y nuestra unidad”, no sirve para el presente. Además es parcial: las viejas glorias, por emplear esa retórica, fueron bastantes más que las que él señala. Y el supuesto de que a falta de tradición católica España se desintegraría, tampoco responde a la realidad. La unidad de España es un hecho político, no directamente religioso, y el cristianismo no es una doctrina ni un proyecto político, aparte de que no está presente solo en España, sino también en otros muchos países, sin que España se disuelva en ellos por eso. Además, en la raíz de los actuales separatismos encontramos siempre a católicos tradicionalistas, clérigos y laicos.

Es sabido que sectores franquistas pretendieron inspirarse en la segunda frase de Menéndez Pelayo, con bastante mala suerte. En primer lugar, solo una parte muy menor de la cultura de aquellos años entra en la línea de Menéndez Pelayo –el cual evolucionó en un sentido bastante liberal, despertando las iras de otros tradicionalistas–; y, en fin, el Concilio Vaticano II acabó de rematar aquel impulso en España, donde nunca produjo grandes obras. No debemos olvidar que el concilio surgió de una sensación de crisis por inadecuación de la Iglesia a los tiempos modernos. Que lograra superar la crisis ya es harina de otro costal, pues posiblemente la profundizó.

En mi libro Europa, una introducción a su historia, he señalado la religión como el núcleo generador de las culturas. Sin embargo su capacidad generadora o inspiradora se ejerce sutilmente y por caminos imprecisos, y debe reconocerse que la decadencia de España tiene mucha relación con un anquilosamiento del catolicismo. No hay ninguna receta para producir genios o grandes talentos. El espíritu sopla donde quiere, y parece llevar bastante tiempo sin soplar mucho en España.

Así, la idea de remediar la miseria cultural de hoy con un catolicismo “martillo de herejes” no tiene futuro. En cambio es acertado el diagnóstico de Menéndez Pelayo sobre los efectos letales de la falsificación del pasado y de una autodenigración arbitraria y necia. Creo que la reivindicación del mejor pasado español puede servir de inspiración para dar una batalla cultural más amplia que desafíe y esperemos supere la lamentable crisis cultural española. Sin habérmelo propuesto deliberadamente, me doy cuenta de que eso es lo que vengo haciendo con mis libros e investigaciones, o lo que venimos haciendo con el programa Una hora con la historia. Es preciso reivindicar el mejor pasado de España y analizarlo para extraer de él lo más adaptable o aprovechable en los tiempos actuales. La batalla cultural, y dentro de ella la recuperación de la historia, están en la base de la batalla política, cosa que muchos no logran entender. Sin esa base, la política se enreda en sí misma.

Para esta batalla, la barrera más difícil no la encontramos en la ausencia de subvenciones o de financiación por algún gran mecenas, sino en la pasividad de tantos miles que dicen estar de acuerdo y detestan los actuales rumbos del país, pero que no mueven un dedo por difundir este programa ni son capaces de apoyarlo con cinco euros al mes. Perdonen que bajemos de pronto a este nivel tan elemental, pero ni contamos con subvenciones ni con grandes mecenas, por lo que todo depende de la conciencia y la combatividad o compromiso de un número creciente de nuestros oyentes y lectores. Y esta es una necesidad urgente, porque siempre estamos al borde de la asfixia económica.

El número de la cuenta para participar económicamente es: BBVA ES09 0182 1364 3302 0154 3346

Santiago Abascal, el País Vasco y España
Cayetano González Libertad Digital 25 Julio 2017

Cuando se escriba la historia verdadera, no la que quieren contar el mundo de ETA y el PNV, de lo que ha pasado en el País Vasco en los últimos cincuenta años, Santiago Abascal Escuza habrá de ocupar un lugar de honor, junto a otros tantos vascos o no que, por defender la libertad, la democracia y la Constitución, fueron asesinados, perseguidos, amenazados o, como en el caso de Santiago, sufrieron atentados, ellos y sus negocios, por parte del conglomerado de la banda terrorista ETA. Personas que, a pesar de todo, permanecieron al pie del cañón, sin rendirse, sin ceder ante el chantaje terrorista ni ante el clima asfixiante creado por el nacionalismo obligatorio del PNV. Personas con ideales, con principios.

Abascal se nos ha ido dejando tras de sí una labor y un trabajo políticos que, quizá por su forma de ser –era una persona sin ningún afán de protagonismo–, no son suficientemente conocidos. En los inicios de la década de los ochenta fue una de las piezas clave, junto a Jaime Mayor Oreja, a la hora de fraguar la unión del centro-derecha en el País Vasco, lo que se llamó la Coalición Popular, en la que estuvieron UCD, AP, el PDP y el Partido Liberal. Una experiencia que fue pionera en el País Vasco y que a escala nacional acabó en la refundación del PP en el Congreso de Sevilla (1990).

Eso lo apoyó e impulsó Abascal porque veía clara la necesidad de articular en la Comunidad Autónoma Vasca un proyecto político que plantara cara al nacionalismo del PNV y por supuesto al terrorismo de ETA, que hay que recordar en aquellos años era especialmente intenso. Abascal siempre tuvo claro que había que sacrificar cualquier interés personal o partidario a un ideal superior: la defensa de España y de la libertad en el País Vasco.

Eso fue lo que también le llevó a celebrar de una manera especial durante mucho tiempo la festividad del 12 de Octubre en su querido Valle de Ayala, una zona especialmente hostil a quienes defienden ideas como las suyas. Durante muchos años, el 12 de Octubre empezaba para Abascal con una visita al cuartel de la Guardia Civil de Amurrio, y posteriormente se juntaba con amigos y simpatizantes del PP de la comarca en una misa y en una comida de hermandad. Era su forma de celebrar el Día de la Hispanidad en un lugar, reitero, no precisamente cómodo. Esa celebración la mantuvo hasta que en el PP del País Vasco las cosas empezaron a cambiar, en 2008, con la dimisión de María San Gil, y el partido empezó a tomar un rumbo con el que no estaba nada de acuerdo.

Pero incluso en esas circunstancias de desencuentro profundo Santiago Abascal se comportó como un auténtico señor. Ni una palabra más alta que otra. Eso sí, manifestaba donde, cuando y ante quien fuera preciso sus opiniones, sus discrepancias. En 2015 anunció a su partido que no quería repetir como candidato por el Valle de Ayala a las Juntas Generales de Álava, y tras un periodo breve de apartamiento –ya habían comenzado sus problemas de salud– se incorporó a Vox, el proyecto político que preside su hijo Santiago; siglas estas con las que fue candidato por Álava en las elecciones generales de junio del pasado año.

Santiago Abascal se ha ido rodeado del cariño y de los cuidados que le han dispensado en los últimos meses su mujer, sus tres hijos, sus nietos, y eso al final es lo más importante en la vida. También sería deseable que su legado humano y político fuera conocido y asumido por mucha gente, sobre todo por los jóvenes y no tan jóvenes del PP, un partido que debe mucho a este buen vasco y mejor español. Descanse en paz.

SEGÚN UN ESTUDIO
El cambio demográfico ‘sin precedentes’ en Italia por la inmigración masiva
La Gaceta  25 Julio 2017

Un estudio alerta de que la población nativa italiana podría representar en un tiempo un porcentaje menor del total de población del país. Los factores determinantes en esta tendencia son la baja tasa de natalidad y la llegada masiva de inmigrantes.

La tasa de fertilidad ya representa menos de la mitad de la que había en 1964, ha explicado el Centro Machiavelli en un estudio titulado ‘’Cómo la inmigración está cambiando la demografía italiana’’. Ha pasado de 2,7 hijos por mujer a 1,5, tal y como recoge Breitbart.

A principios de 2017 Italia tenía más de cinco millones de extranjeros viviendo como residentes, una cifra que supone un incremento del 25% respecto a 2012 y del 270% respecto a 2002. La tasa de inmigrantes en el país ha pasado del 2,38% al 8,33% en apenas quince años.

Por otra parte, los niños hijos de inmigrantes que nacen en Italia están sobrerrepresentados, ya que su tasa de natalidad es considerablemente más alta que la de los nativos italianos, ha revelado el estudio.

No es de sorprender, por lo tanto, que las regiones italianas con las tasas de fecundidad más altas ya no estén en el sur, como siempre, sino en el norte italiano y en la región del Lacio, donde hay una mayor concentración de inmigrantes.

Si las tendencias actuales continúan, indica el informe, para 2065 los inmigrantes de primera y segunda generación superarán los 22 millones de personas, lo que equivaldría a más del 40% de la población total de Italia.

En comparación, en 2001, el porcentaje de extranjeros que vivía en Italia superó el umbral inferior al 1%, lo que revela la velocidad y magnitud del cambio demográfico que se está produciendo en Italia, fenómeno “sin precedentes” en la historia de Italia.

Una preocupación adicional que sugiere el informe es la alta concentración de poblaciones inmigrantes de un pequeño puñado países, lo que a menudo da lugar a la formación de “comunidades cerradas y homogéneas que no se integran en su sociedad de acogida”, o lo que el Papa ha denominado “guetización”.

BILL GATES DA LA VOZ DE ALARMA
La ONU previó en 2000 la actual ‘migración de sustitución demográfica’
Carlos Esteban Gaceta.es 25 Julio 2017

Cuando un multimillonario globalista de la talla de Bill Gates, para quien no hay causa progresista que no financie, da la voz de alarma ante la invasión que está sufriendo Europa, quizá ha llegado el momento de dejar de llamar paranoicos a quienes hablan de sustitución demográfica de nuestras sociedades.

El hombre más rico del mundo ha declarado que Europa quedará devastada por el influjo masivo de africanos sino “les pone más difícil llegar al continente”, y propone que nuestros países destinen miles de millones en (más) ayudas para detener la hemorragia.

La explosión demográfica en África, el continente cuya población crece más deprisa, sumada al generoso Estado del Bienestar de los países europeos, crea las condiciones que hacen inevitable esta invasión.

Es el ‘efecto llamada’, una cuestión de incentivos que, asombrosamente, se trata de negar en el discurso público. “Por un lado quienes mostrarte generoso y aceptar refugiados, pero cuanto más generoso eres, más se corre la voz y más gente quiere abandonar África”.

Pero no hace falta recurrir a Gates para comprobar que la situación es realmente alarmante. Mientras los medios siguen jaleando el mito de los ‘refugiados’ y apelando a la compasión para que los países europeos abran de par en par las puertas a la avalancha, la ONU ya planteaba en el año 2000 la ‘sustitución migratoria’, no como un problema, sino como la solución.

Quienes aconsejan desde todo tipo de publicaciones a los occidentales que no tengan hijos -con las excusas más variadas, desde las personales a las ecológicas- parecen no perder el sueño por la espantosa crisis demográfica de Occidente, que lleva décadas con una tasa de fertilidad muy inferior a la que garantiza el remplazo. La Organización de las Naciones Unidas, siempre atenta, observó la gravedad del fenómeno en el año 2000, reflejándolo en un informe de su división de población reveladoramente titulado ‘Nuevo Informe sobre Inmigración de Sustitución’.

Fuera de África, el mundo se despuebla. Son datos contrastables. El envejecimiento de la población es fatal para el crecimiento económico, muy especialmente en los países con servicios sociales significativos y costosos, pero la situación se hace particularmente grave cuando los países que ven reducirse su población son, precisamente, los más desarrollados, mientras que crece en aquellas zonas donde las economías nacionales no pueden hacer frente a las necesidades de sus habitantes.

Y aquí es donde entra el informe de la División de Población del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (DAES), que se pregunta: “¿Es la migración de sustitución una solución a las poblaciones envejecidas y en declive?

Las proyecciones de Naciones Unidas indican que entre 1995 y 2050, la población de Japón y de prácticamente todos los países europeos entrará en declive.. En algunos casos, como Estonia, Bulgaria e Italia, perderán entre una cuarta parte y un tercio de su población, proporción similar a la que se perdió durante la Peste Negra a finales de la Edad Media.

La mediana de edad subirá a niveles nunca vistos en la historia; por ejemplo, en Italia, podría pasar de los 41 años de 2000 a los 53 previstos para 2050. En muchos casos, el número de personas en edad laboral con respecto a los jubilados se reducirá a la mitad.

De ahí el astuto plan de la ONU que cuenta, sin embargo, con enormes inconvenientes. Uno obvio es que el nivel cultural y de formación laboral de los recién llegados es muy inferior al de las sociedades que los acogen; otro, que los indicios que nos proporcionan los casos alemán, sueco o italiano no son precisamente animantes, con una tasa de paro entre los recién llegados absolutamente desproporcionada que convierte en un insoportable coste neto a quienes se supone que vienen a dinamizar la economía.

Pero el mayor inconveniente es más difícil de reducir a datos numéricos, y es este: las sociedades, los países, son su gente, no sus montañas y sus ríos; ni siquiera sus instituciones, que no dejan de ser reflejo de los valores de un pueblo, no de cualquier pueblo. Suponer que los europeos pueden ser sustituidos sustancialmente por un pueblo distinto y distante y que todo lo demás permanezca más o menos estable es peor que un mero pensamiento desiderativo: es suicida.

Y ALABAR A GRUPOS YIHADISTAS
Condenado a un año de prisión por humillar a Miguel Ángel Blanco en Twitter
La Gaceta  25 Julio 2017

La Audiencia Nacional ha condenado a un año de prisión por un delito de enaltecimiento del terrorismo a un joven de 26 años que publicó en Twitter comentarios de alabanza a ETA, los GRAPO y grupos yihadistas, y de humillación hacia Miguel Ángel Blanco, la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre y el PP.

“No sois nadie para juzgarme vosotros”, manifestó Darío P.G. la semana pasada en el juicio durante su turno de última palabra ante el tribunal que ahora le ha condenado a un año de cárcel y 7 de inhabilitación absoluta.

En la sentencia, los jueces sostienen que algunos tuits publicados entre 2013 y 2015 constituyen una “reiterada alabanza y justificación de actos terroristas de ETA, de la propia organización GRAPO y, en enero de 2015, de los crímenes ocurridos en la sede de una publicación satírica francesa (Charlie Hebdo), representando claramente un supuesto del discurso del odio”.

Dicho discurso del odio, según los magistrados, “propicia o alimenta, aunque sea de manera indirecta, una situación de riesgo para las personas o derechos de terceros o para el propio sistema de libertades”.

A juicio del tribunal de la sección tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, presidido por Félix Alfonso Guevara, sus tuits no constituyen -como alegó la defensa en el juicio- “amenazas contra determinadas personas ni frases o mensajes sacados de contexto” sino “expresiones justificativas y de alabanza de la actividad terrorista que socava las bases de la convivencia”.

Y que contienen además “un auténtico discurso de odio que evoca, justificando y generando un riesgo por incitación a la violencia del terrorismo, los actos que de esta repudiable naturaleza han realizado organizaciones como ETA y GRAPO y realizan grupos que preconizan la yihad”.

Recuerda además la sentencia que desde su perfil público interactuó con otras cuentas que contaban con gran cantidad de seguidores, entre ellas la de la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre, “lo que colma el elemento de publicidad dado que la extensión actual de las nuevas tecnologías al servicio de la comunicación intensifica de forma exponencial el daño”.

Sin embargo, de entre los tuits objeto de acusación, el tribunal excluye uno en el que Darío P.G. opinaba que los presos de los GRAPO habían luchado en la cárcel “para alcanzar cambios que procuraran una repercusión beneficiosa en el sentido más amplio”.

Los jueces señalan que este tuit hace referencia a un “grupo que dentro de los centros penitenciarios busca la mejora de las condiciones de los reclusos” y que no constituye una infracción penal “sino un legítimo uso de la libertad de expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones”.

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Puigdemont a lo Lola Flores

Alfonso Merlos okdiario 25 Julio 2017

“Si una peseta diera cada español, pero no a mí, adonde tienen que darla, quizá saldría de la deuda y después, no sé, me iría al estadio con todos los que han dado esa peseta o esas cien pesetas para tomar una copa con ellos y llorar de alegría…”. ¡Grande Lola de España! Hasta en el momento en el que se convirtió en Lola de Hacienda. Pero, cuando se pasa por encima de la ley, ironías y bromas las justas, tirando para ninguna. Porque los atropellos, por acción u omisión se pagan. Con el bolsillo y hasta con la cárcel.

Da igual la demagogia, el populismo, apelar a las mayorías o a naciones imaginadas, o intentar hacerlas cómplices de las fechorías propias esquivando la responsabilidad individual e intransferible. Pasa en la economía y en la política. Y en esas se halla el amigo Puigdemont. Con visos de concluir en aquella tragicómica actuación protagonizada por la artista y sus cuentas mal llevadas con ‘El Pescaílla’. El puro folclore de barretina y estelada con aires andorranos, de prevaricación dilatada y de malversación frenada en seco a última hora para susto y disgusto de las ya atolondradas y groguis hordas soberanistas. ¡Patético!

Se le nota en la mirada, en los gestos, en los tuits. Está en el aroma. El presidente de todos los catalanes —aunque ejerza apenas para gloria o ruina de los independentistas— ha pasado del desmelene al acojone. ¡Y a más de dos meses de la meta! Es lo que tiene no el hecho de ir por libre sino contracorriente, contra el mundo entero y contra el tenido por impasible Rajoy. Pero el gallego es el auténtico experto en guerras de desgaste. Desde hace treinta años. Es verdad. Mariano no es de liarse a martillazos o sartenazos contra el adversario. Ha tardado en ponerse las pilas, sí. Pero ahora les está aplicando a los rebeldes separatistas la técnica de la rana echada en agua hirviendo. En lugar de aplicar la máxima temperatura inicial provocando el salto del animal y su puesta a salvo, está subiendo grado a grado, sin prisa pero sin pausa. Y la rana va a terminar cocida. Es pura química. No le quedará fuerza cuando intente saltar del cazo. Al tiempo.

Porque si algo está acreditando el sucesor de Artur Mas no es sólo su falta de pericia táctica, su enanismo como estratega, su incapacidad para escuchar, su estrechez de miras… es que el cargo le queda grande, muy grande. Ciertamente aquellos nacionalistas que hicieron de liebres hace un par de años en este loco proceso lo echaron a los leones sin miramientos y desde entonces se han reservado asiento en la grada para disfrutar del espectáculo. Pero hemos de reconocer que, ni en el más extravagante o irrisorio o absurdo de los guiones imaginábamos que una región tan hermosa de España fuese pastoreada por personajes tan menores y romos, tan pazguatos y alicortos. Con tan poca rapidez mental y tan poco fuste intelectual. Así van a terminar.

EL ‘EMBAJADOR’ SE EMBOLSA 114.361 EUROS
La Generalitat despilfarra casi 2 millones de euros en su ‘embajada’ en EE UU
Rosalina Moreno Gaceta.es 25 Julio 2017

La Gaceta repasa el dineral gastado por el Govern para internacionalizar el ‘procés’ en el extranjero, mientras no tiene dinero para pagar a las farmacias catalanas, ni para mantener abiertos hospitales, ni asilos…

La Generalitat ha despilfarrado nada menos que 1,8 millones de euros en su embajada en EE UU, que abrió en su intento de internacionalizar el procés, pese a los portazos que ha recibido hasta la fecha de diferentes líderes mundiales.

Estos datos se desprenden de la memoria de la Delegation of Catalonia to the United States of America. El sueldo del ‘embajador’, Andrew Davis, es de 114.361 euros y el de su número dos, Xavier Vila, de 61.000, según recogía el informe de 2014. El argumento oficial para mantener la delegación es la de “facilitar las relaciones, dentro del ámbito y los poderes del Gobierno de Cataluña, con Estados Unidos, Canadá y México”. En un primer momento se abrió en Nueva York, pero en la actualidad tiene su sede principal en Washington, y mantiene la de la Gran Manzana.

Según recoge esta memoria, en este tiempo los representantes de la Generalitat han mantenido un total de 167 reuniones con funcionarios y representantes políticos estadounidenses. En su mayoría se trata de encuentros del personal de la oficina con alcaldes, congresistas o asistentes de éstos. Y es que Artur Mas o Carles Puigdemont apenas han sido recibidos por dirigentes políticos del país.

Más de 8.200 costó el último viaje de Puigdemont
Ningún político norteamericano recibió al president y al ‘ministro’ del Exterior, Raül Romeva, en su última gira a tierras americanas, que tuvo lugar el pasado marzo. En el periplo el president pronunció una conferencia en Harvard y trató del futuro político de Cataluña con miembros de think tanks. El viaje duró cinco días, fue realizado por diez miembros del Gabinete de Puigdemont y costó 8.215 euros a las arcas públicas, según ha reconocido recientemente el propio Govern en una respuesta parlamentaria al PP. Pinchando aquí puede conocer algunas de las mentiras que allí soltó.

El gasto en dietas y manutención de aquel viaje ascendió a 1.868 euros, el destinado a alojamientos a 30.999 y el dedicado a transporte a 55.101. La factura se suma a los 8.055 euros que supuso el viaje de Artur Mas a principios de marzo a la misma universidad americana y a Oxford.

Del 29 de abril al 6 de mayo también estuvo en Estados Unidos el vicepresidente del Govern y consejero de Economía, Oriol Junqueras, con el objetivo de “dar a conocer la situación financiera de Cataluña”. El coste de este viaje a Florida, Washington y Nueva York no ha trascendido.

39.000 euros en viajes al extranjero
Los viajes oficiales al extranjero de Puigdemont en 2016 supusieron 39.000 euros, y los del conseller de Asuntos Exteriores, Raül Romeva, como mínimo a 14.000 euros, según ha asegurado el Govern en respuesta a varias preguntas parlamentarias formuladas por Ciutadans.

Por su parte, la Generalitat gastó más de 650.000 euros en los viajes oficiales al extranjero del expresidente de la Generalitat Artur Mas entre enero de 2012 y diciembre de 2015, incluyendo desplazamientos, alojamientos, dietas y comitiva.

El periplo más caro del expresident fue uno realizado a Nueva York en abril de 2015, que duró seis días, con un coste de 107.891 euros. De ellos, 10.578,73 correspondieron a dietas, 44.540 a alojamientos, 51.414 a transportes y 1.357 a “otros gastos”. En él, Mas dejó perlas ridículas y sin fundamento, como equiparar el 11-S con la Guerra de Sucesión de 1974.

¿Y qué imagen dan los separatistas en el exterior?
El analista de política internacional y doctor en Historia Contemporánea, Florentino Portero, afirma que Artur Mas da la imagen de “un loquito fanatizado”. A Puigdemont lo ve “un monigote colocado por el anterior presidente, que sencillamente sigue un guion que otros han establecido”.

Sobre si España es un socio fiable en el exterior, que para el eurodiputado Enrique Calvet no lo es, Portero responde si hablamos sobre el separatismo “desde fuera se ve con preocupación la evolución de España, como se ve con preocupación la de Bélgica o de Italia”. “El proceso de desintegración de algunos estados europeos es un tema que se ve con mucha preocupación en general en el mundo, y en particular desde Bruselas”, expresa.

Recuerda a Puigdemont que ni Naciones Unidas ni la Unión Europea van a dar alas a este tipo de movimientos, sean italianos, españoles, o belgas, porque lo que se quiere es contener el proceso, no animarlo.

Al igual que el popular catalán Juan Milián, advierte también al president de que lo único que ha internacionalizado es su ridículo. Celebra que los separatistas “no estén ganando imagen” en el exterior, pese a sus esfuerzos y el dineral que se están gastando en intentar internacionalizar el procés.

Además, destaca que Puigdemont está “dañando mucho la imagen de España en el mundo” y que, desde luego, este tipo de cosas “no atrae la inversión internacional, que Cataluña tanto necesita”.

Cabe recordar que la Generalitat hace estos gastos mientras no reduce la deuda que asfixia a los catalanes, que han visto duros recortes en Sanidad o Educación. No hay dinero para pagar a las farmacias catalanas, ni para mantener abiertos hospitales, ni asilos…

Los "catalibanes" de Interior suprimen el español de la web de los Mossos
El nuevo conseller y el director general imprimen su sesgo "informático" tras declarar que los agentes autonómicos facilitarán el referéndum.
Pablo Planas (Barcelona) Libertad Digital 25 Julio 2017

Que Joaquim Forn es el nuevo consejero de Interior y Pere Soler el director de los Mossos ya se nota hasta en la web del cuerpo policial, que ha dejado de prestar información en español, a diferencia de la mayoría de las páginas dependientes de la Generalidad, que además de en catalán e inglés, también incluyen traducciones parciales o íntegras al español de sus contenidos y servicios.

Ya no es el caso de la web de los Mossos, una plataforma que ofrece información sobre las oposiciones al cuerpo, la localización de las comisarías, recomendaciones sobre violencia machista. Además, también se facilita la realización de trámites administrativos de toda índole, desde la autorización de manifestaciones a la recuperación de objetos robados, pero ya sólo en inglés y catalán.

Leve rastro
Hay que bucear en la página hasta encontrar un leve rastro de idioma español. Primero se tiene que localizar el apartado de los "consell de seguretat", en un recuadro de color azul claro en la parte inferior de la página. Una vez dentro, pulsar el menú de la parte superior izquierda y descender hasta el renglón titulado "Per a unes vacances segures", donde junto al alemán y el francés aparece la versión en "castellano". Destaca el siguiente aviso a los turistas: "En Catalunya puede encontrar diferentes cuerpos policiales. En materia de seguridad ciudadana se puede dirigir a la Policia de la Generalitat-Mossos d’Esquadra o a la Guàrdia Urbana/Policia Local. Cuando los agentes trabajan de paisano, su identificación es la credencial y la tarjeta de identificación personal". Ni palabra de la Guardia Civil, con competencias, entre otras, en salvamento marítimo, ni a la Policía Nacional, responsable de aeropuertos y fronteras.

Los Mossos no se olvidan de los visitantes de congresos, para quienes también hay un pequeño rincón sólo en español en la pestaña titulada "Per als assistens a congressos" en el que se recomienda prescindir de la acreditación fuera del recinto. Y esa es toda la información en uno de los dos idiomas oficiales en Cataluña que ofrece la consejería de Interior, que se justifica con la excusa de que no hay personal disponible para confeccionar la versión en español. Algo que no pasa con ninguna otra web de la Generalidad, todas diseñadas y gestionadas por el mismo patrón.

 


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