AGLI Recortes de Prensa   Jueves 14  Septiembre 2017

La encomiable actuación de la Fiscalía no es suficiente
EDITORIAL Libertad Digital 14 Septiembre 2017

Dada la clamorosa indolencia y pasividad que la Fiscalía General del Estado (FGE) mantuvo hasta días después de que los golpistas consumaran su tan largamente anunciada como ilegal consulta secesionista del 9 de noviembre de 2014, resultan enormemente gratas y esperanzadoras las sensatas y prudentes diligencias que el Ministerio Público está llevando a cabo con el fin de castigar los delitos de desobediencia, prevaricación y malversación de caudales públicos inherentes a la promulgación del decreto de convocatoria de la nueva consulta secesionista, así como de evitar la reincidencia en dichos delitos que conllevaría la celebración de la misma.

En este sentido, actuaciones como la querella de la FGE contra el presidente regional de Cataluña, Carles Puigdemont, y los miembros de su Gobierno por los referidos delitos resultan tan encomiables y ajustadas a Derecho como la orden del propio Ministerio Público de tomar declaración en condición de investigados a todos los alcaldes que se hayan ofrecido a colaborar en la organización de la votación ilegal; diligencia en la que también se les advierte de que si se niegan a comparecer se ordenará su "detención y presentación en Fiscalía" para tomarles declaración.

Con todo, conviene hacer una serie de consideraciones a fin de no lanzar prematuramente las campanas al vuelo. En primer lugar, llama la atención el desigual tratamiento dado a los cabecillas del golpe –Puigdemont y sus consejeros– y a los alcaldes que les han ofrecido colaboración. Si tiene sentido citar a estos últimos para constatar su determinación a vulnerar la legalidad, también lo tendría citar –con igual advertencia de detención– a los igualmente sediciosos mandatarios regionales, máximos responsables del 1-O. Además, y habida cuenta de que existe el delito en grado de tentativa, resultaría esperpéntico que, una vez constatada en sede judicial la determinación de los investigados quebrantar la ley, se les dejara en libertad y al frente de sus instituciones.

Por otra parte, resulta llamativo que estas oportunas actuaciones contra los alcaldes no se extiendan a los máximos responsables de TV3, que desde hace tiempo están brindando respaldo y publicidad al referéndum ilegal, por mucho que ahora hayan "interrumpido" su agitptop. ¿Es ilegal ceder instalaciones municipales para la comisión de un delito pero no brindarle apoyo a través de una televisión pública?

En tercer lugar, aun cuando las actuaciones de la Fiscalía fueran las más completas posibles en defensa de la legalidad, nada garantiza que no se disuelvan como un azucarillo a la hora de castigar los delitos ya perpetrados y los que están anunciados para el 1-O. Para empezar, el TSJC, que ha admitido a trámite una querella contra Puigdemont por los delitos de prevaricación y desobediencia, no se ha atrevido, sin embargo, a pronunciarse respecto del delito de malversación, el único de los tres que conlleva pena de cárcel. A este respecto, conviene no olvidar que fue la propia Fiscalía la que, tras la dimisión del fiscal general Eduardo Torres Dulce, se dedicó a retirar buena parte de las acusaciones que conllevaba inicialmente la tardía pero completa querella presentada por el propio Torres Dulce contra Mas y demás acusados por el 9-N.

Finalmente, cabe advertir que, aunque las encomiables actuaciones de la Fiscalía fueran suficientes para evitar el 1-O (cosa posible, dado que la fortaleza y determinación de los golpistas se alimenta esencialmente de la condescendencia, pasividad, incluso cobardía de los máximos responsables de hacer cumplir la ley), el ilegal proceso secesionista iniciado en 2012 no se reduce a la celebración de esas votaciones.

El restablecimiento del orden constitucional en Cataluña va a mucho más allá de evitar desobediencias imposibles de ocultar a la opinión pública como unos referéndums ilegales: hay que acabar de forma efectiva con aberraciones que desgraciadanmente no se televisan, como el adoctrinamiento en el odio a España, la erección de estructuras de Estado ilegales, las resoluciones que sientan las bases de una pretendida transitoriedad jurídica o una inmersión lingüística que cercena un derecho tan fundamental como poder enseñar y estudiar en español en España.

La Administración regional catalana, en definitiva, no puede seguir en manos de quienes atentan tan gravemente contra los intereses de Cataluña y del resto España.

De la mayoría silente y el Estado ausente
Carlos Perreau de Pinninck okdiario 14 Septiembre 2017

De un lado, el equipo de los “Unionistas” —el calificativo me horripila, pero acepto pulpo como animal de compañía a los efectos de este artículo—. Del otro lado, el de los “Secesionistas” —este calificativo, en cambio, les cuadra como anillo al dedo a los interfectos—. Los primeros, armados del sentido común, la razón, la legalidad y toda la maquinaria del Estado. Los segundos, esgrimiendo algo tan pobre como mentiras, demagogia, desplantes, amenazas e incumplimientos. Detrás del equipo “unionista”, millones y millones de seguidores catalanes y del resto de España. Detrás del equipo “secesionista”, tan sólo una panda —además, cada vez más menguante— de hooligans chillones, lenguaraces, faltones, fanáticos y aprovechados. Eso sí, capaces de engatusar a no pocos cándidos.

Pues bien, a pesar de la desproporción abismal de medios, razones y valores, el partido lo iba ganando el equipo “secesionista”. No porque fueran más ni mejores o desplegaran mejor juego, no. Simplemente iban ganando el partido por incomparecencia del rival; porque la mayoría silente se daba la mano con un Estado ausente. Los unos callados y los otros pasmados. Ambos pensando, todavía cómodamente sentados en los confortables bancos del vestuario, que este partido era nuestro simplemente porque jugábamos mejor, pero olvidando que, aún cuando eso fuera cierto —que lo es—, hay que salir al campo a demostrarlo, estando dispuestos a encajar goles y hasta patadas, pero también comprometidos con la defensa del espíritu y los valores de nuestro club.

El primer tiempo del partido ha durado demasiado: cinco años. Cinco años de mucho silencio y poca actividad, de exceso de prudencia y falta de decisión. Cinco largos años en los que los “secesionistas” crecidos han campado por sus respetos en el terreno de juego, convencidos de que la carencia de réplica equivalía a tener razón, saboreando ya las mieles de un triunfo inmerecido pero que sentían como inmediato, sin darse cuenta de que no habían vencido sino que simplemente iban ganando, provisionalmente, por ausencia del rival. Error de cálculo —inicial— de unos; error de cálculo —final— de los otros. Cuando por fin el Estado se da cuenta de que el exceso de prudencia puede ser sinónimo de irresponsabilidad y la sociedad se percata de que su espeso silencio puede ser interpretado como complicidad, entonces llega la hora de ajustarse las medias y los machos, bailar una haka maorí y salir al campo a jugar el partido. A defender los valores y el bienestar que tanto le ha costado alcanzar a esta sociedad; a atajar las arbitrariedades, desmanes y pasadas de frenada de la tropa secesionista.

En ese momento, los secesionistas comienzan a protestar porque no se les permite seguir jugando el partido en solitario. Y comienzan a quejarse amargamente de que se atajen y persigan sus manifiestas conductas ilegales con el imperio de la ley —¡Menuda osadía aplicarnos el Estado de Derecho. Habrase visto!—. Y comienzan a ponerse nerviosos cuando se demuestre la falacia de sus innumerables mentiras y tergiversaciones. Por ejemplo el celebérrimo “España no roba”. Ni existe el derecho a decidir caído del cielo, ni Cataluña ha existido en la vida ni en la Historia como nación. Y, por debajo de esa apariencia de revolucionarios bondadosos y sonrientes, aparecen sus auténticas personalidades de un fanatismo miope, una intolerancia cerril, un desvergonzado afán hegemónico y un autoritarismo feroz. Por aparecer su verdadera personalidad, hasta llegan a mostrar su lado más cobarde. No lo olvidemos: cuando la mayoría deja de ser silente y el Estado deja de estar ausente, comprendemos que no basta con saberse más y mejores y de verdad salimos todos al terreno de juego —como parece que comienza a ser— dispuestos a recibir, pero también a dar. Es cuando el rival se va empequeñeciendo en su miseria moral y entones sí, podemos empezar a entonar al unísono, bien alto y bien orgullosos que “este partido, lo vamos a ganar”.

 ¡No tengáis miedo!
Óscar Elía Mañú gaceta.es  14 Septiembre 2017

“¡No tengáis miedo!” Como todo el mundo sabe, esta famosa exhortación de Juan Pablo II en su primera homilía en el Vaticano se convirtió en el lema de su pontificado. Los historiadores citan los efectos que este mensaje tuvo en su visita a Polonia en el año 1979, y en general en el desarrollo de la última parte de la Guerra Fría.

El impulso al sindicalismo católico de Solidaridad, la conciencia entre los disidentes del bloque comunista de que no estaban solos, y el compromiso del papa contra la expansión de la ideología materialista por todo el mundo, acabaron por convertirse en elementos fundamentales en la derrota del sovietismo.Pero, con importante, no era esa la cuestión de fondo.

Más allá del régimen comunista está la cuestión de los peligros inherentes a la democracia liberal o parlamentaria: el peor de los cuales es convertirlo en un fin en sí mismo en vez de un medio para lograr una vida plena, humana y feliz. Así se entienden mejor las palabras de Wojtyla: “No tengáis miedo de dar la bienvenida a Cristo y aceptar su poder. Abrid las fronteras de los Estados, los sistemas económicos y políticos a su poder salvador “.

El problema cristiano ha sido tradicionalmente el de encerrarse en sí mismo, huir del poder político y de las pasiones sociales, dos poderosos enemigos. El miedo no tiene por qué ser el miedo físico a ser atacado o a ser asesinado. Miedo implica también no querer evitar las consecuencias inmediatas del compromiso, e incluso aferrarse a las ventajas inmediatas de su ausencia.

Hoy en día vivimos la paradoja de sociedades de tradición cristiana donde las libertades de culto y de expresión se sitúan en el frontispicio democrático: sin embargo, lo que parece aquejar más a los cristianos en Europa es, precisamente, el miedo a mostrar opiniones fuertes y claras en un entorno político, social, cultural y educativo caracterizado por el imperio de lo débil, lo confuso y lo liviano, escondido todo bajo ideas como consenso, tolerancia o respeto.

El lector, a estas alturas, sabe bien que cuando en Europa se habla de consenso, tolerancia o respeto es para, invariablemente, arrinconar al cristianismo.Esta deriva relativista y débil de Europa se entiende por al menos dos factores.

Por un lado, existe una evidente ofensiva contra la fe católica ejecutada desde casi todos los ámbitos: desde los medios de comunicación a la clase política, desde la Unión Europea a las Naciones Unidas, desde el sistema educativo al mundo de la cultura. Desde todos ellos, no se da tregua, en nombre del laicismo y al relativismo. En el fondo del ateísmo más o menos disfrazado o consciente que recorre nuestras calles.

Lo que caracteriza al discurso público en la Europa actual, cada vez más en Estados Unidos, no es la indiferencia al mensaje cristiano, sino la hostilidad en nombre de nuevas ideologías: el feminismo, el multiculturalismo, el ecologismo, el europeísmo.

Ignoro si el problema es la mera decadencia occidental o si existe un proyecto explícito de liquidación de la fe en Europa, pero en todo caso raro es el cristiano que no ve atacada su fe varias veces al día con solo abrir la puerta de casa por la mañana.

Pero el segundo factor, no menos importante, es la retirada de la fe al ámbito de la pura privacidad, retirada protagonizada por los propios católicos occidentales. Ciertamente, la presión laica y atea en la Europa contemporánea es fuerte: como se ha dicho, basta encender la radio o la televisión, leer la prensa o escuchar música para descubrir esa mezcla de deprecio y hostilidad que la fe cristiana despierta en amplios ámbitos de la sociedad.

Pero siendo esto cierto, también lo es que los cristianos de sus épocas superaron con éxito durante siglos las persecuciones más atroces: desde esta perspectiva, poco motivo de queja puede aducir el cristiano de hoy. Hoy los cristianos en occidente no se enfrentan ni de lejos a nada semejante, y quizá por eso la responsabilidad sea mayor: ¿hasta que punto el laicismo radical es posible por la retirada voluntaria del cristianismo de la vida pública?

El gran error del liberalismo, considerar que la religión puede y debe relegarse al ámbito de la privacidad, ha sido aceptado con excesiva facilidad e incluso entusiasmo por parte de muchos cristianos, que quizá se hayan visto liberados de un compromiso que, en todo caso, resulta difícil.

La retirada de los cristianos de la vida pública está acarreando la pérdida de vigencia de los principios y valores de la Europa real, la que ha asombrado al mundo durante doscientos años. El resultado es que la Europa actual se mueve entre la frustración, la desesperación o el cinismo. En general, el hombre europeo actual es una persona frustrada, incómoda con su sociedad y tendente a despreciarla, pese a considerarla la más avanzada del mundo.

El hombre de principios, más o menos creyente, observa la rápida crisis de civilización, se desespera ante la suicida deriva europea. Quedan quienes carecen de fe religiosa o de sólidas convicciones morales, que desembocan en el cinismo: ¿qué es la política contemporánea más que una lucha por la consecución del poder aquí ay ahora? ¿A quién, en la carrera electoral, le importa la herencia recibida de nuestros padres y los padres de nuestros padres?

El rechazo a las raíces implica necesariamente la ausencia de proyectos sólidos: de ahí la sensación de irresponsabilidad que rodea a la política y la sociedad europea: el futuro carece de sentido si uno cae en la frustración, la desesperación y el cinismo.

En su discurso al recibir el Premio Carlomagno en 2004, Juan Pablo II recordaba que “La libertad de religión y las libertades sociales han madurado como frutos valiosos en el humus del cristianismo. Sin libertad no existe responsabilidad: ni ante Dios ni ante los hombres.”

Aún hoy, la pérdida de responsabilidad europea encuentra cierta resistencia en los cristianos europeos, conscientes como pocos de lo valioso de encontrar en la herencia la guía para el futuro. Pero en todo caso, si la fe se pone a prueba en momentos difíciles, no cabe duda: este es el momento.

Pero la verdadera fe no se encierra en las iglesias y los hogares, escondida de los demás y temerosa de los demás. Una fe viva y real incluye, como indicaba Juan Pablo II, abrirse a la sociedad, manifestarse en sociedad, actuar en sociedad: en la política, en la cultura, la economía, la educación, el entretenimiento. Por mucha presión laica, por mucha burocracia tecnocrática, la fe cristiana tiene aún espacio suficiente en el continente europeo. El primer paso es evitar el miedo.

Golpe de Estado y reforma de la Constitución
Agapito Maestre Libertad Digital 14 Septiembre 2017

Todo era previsible. Pero ahora aguantar es todo. La secesión de un territorio de una nación es el crimen más horrendo que puede llevarse a cabo en tiempos de paz. Por eso, quiero creer que el Estado de Derecho será implacable con los criminales. La voladura sin control del Estado de las Autonomías llevada a cabo por los secesionistas catalanes nos sitúa en el precipicio de la desaparición de España. Llegados a este punto, es menester repetir: o apoyamos a Rajoy o hacemos literatura política. Nada tengo en contra de la segunda opción, pero ahora se trata en primer lugar de parar el golpe de Estado y la destrucción del sistema democrático. Apoyemos a Rajoy sin condiciones. Luego, ya hablaremos.

Son muchísimos los mecanismos jurídicos que tiene el Estado para detener el proceso de destrucción de la unidad de España. Es innecesario recordar todas las vías que tiene el Ejecutivo tanto en el ámbito constitucional como en el administrativo y el penal para proteger a los españoles del golpe de Estado de los secesionistas. El Gobierno conoce mejor que cualquier particular todos esos mecanismos y estoy convencido de que los utilizará. Ahora no le queda otra alternativa. Yo pongo toda mi confianza en el Gobierno y, por supuesto, aplaudiré la aplicación de su principal arma: el monopolio legítimo de la fuerza. El Gobierno tiene la posesión de la coacción legítima y de la fuerza para hacer cumplir las leyes y las decisiones de los tribunales.

Mientras se restablece por parte del Gobierno de España el orden legal y democrático en Cataluña, nadie olvide que todas las instituciones democráticas en Cataluña están en vilo, o peor, suspendidas, es obligación ciudadana confiar en su Gobierno y, de paso, pensar por qué hemos llegado hasta aquí. Nadie debería escurrir el bulto. Malos son los políticos, pero quizá sean peor los que culpan de todo a los políticos. Aquí nadie es inocente. Asistimos a un golpe de Estado que nos pone a todos en cuestión y, sobre todo, muestra la debilidad de determinadas instituciones. Me parece que este proceso secesionista la institución democrática más dañada es la Constitución de 1978. Necesita una reforma urgente, pero no para dar más autogobierno a las Autonomías, como diría Sánchez, sino para apuntalar el Estado de Derecho que es fundamento de la democracia. En esta perspectiva es de agradecer el empeño que han puesto la mayoría de los juristas serios de este país por dejar claro que o se reforma la Constitución para que el Estado pueda atajar de modo inmediato el incumplimiento de la ley por parte de cualquier autonomía o la democracia es inviable.

Cuando unos políticos parapetados en un único poder soberano, que llaman Parlamento, saltándose cualquier ley superior o control de sus decisiones, o sea, cuando unos golpistas pueden hacer y deshacer a su antojo hasta el punto de que todo el país está pendiente de ellos, es de agradecer el compromiso de los mejores juristas de España con la democracia. Sí, quienes consideran que el Derecho todavía es una institución civilizadora están dejado claro, durante esta crisis, que debería reformarse ya la Constitución para que el Estado no quede inerme o desprotegido a la hora de hacer cumplir la ley a quien la transgrede constantemente, como ha sido el caso del nacionalismo catalán en los últimos veinte años. Si el juego de los separatistas contra las leyes de la democracia nos ha llevado al borde del abismo, entonces será necesario de modo urgente reformar la Constitución para asegurar no sólo la lealtad de los dirigentes políticos regionales sino la debida atención a los intereses generales de la nación. Hagamos de la necesidad, en fin, virtud y reconozcamos que este golpe de Estado de los secesionistas nos ha enseñado que cualquier otra reforma de la Constitución, que no sea asegurar el poder del Estado sobre los mesogobiernos regionales, es un engaño. La lección de democracia que están dando casi todos los juristas a los españoles es no sólo dignao de encomio, sino también de imitación por parte de todas las élites intelectuales del país. ¿Cuánto tenemos que esperar todavía a que las Academias –las de la Lengua, Historia, Jurisprudencia, Morales, etcétera- de este país hagan una declaración pública contra el golpe de Estado de los secesionistas catalanes?

Engaños constitucionalizados
Nota del Editor 14 Septiembre 2017

Hay tanto humo que no se puede ver lo que tenemos delante de las naricez, y así llevamos más de cuarenta años. En tiempos de Franco, lo único que no se podía hacer, y no era culpa suya, era eso de la unión carnal entre mujer y hombre.

La constitución española es un fraude, su interpretación por parte del tribunal anti-constitucional es un atropello al sentido común, al espíritu y a la letra de la misma.

Conseguir llegar a cualquier acuerdo con un texto que ocupa un montón de páginas es imposible. Yo quiero mi constitución muy sencillita, dos líneas:

España es lo que es
La lengua de España es el español.

Y no olvidemos que la constitución la votaron (yo voté en contra) y los ciudadanos (siguiendo dócilmente la propaganda oficial) y somos sus intérpretes, no unos tipos a las órdenes de los políticos.

Podemos y el espíritu del golpe de Estado
Jorge Vilches vozpopuli.es 14 Septiembre 2017

El apoyo de Podemos al espíritu del golpe de Estado en Cataluña, al “derecho de autodeterminación”, no tiene más objeto que propiciar la destrucción del Estado español, al que consideran capitalista y demoliberal.

Podemos –léase, Pablo Iglesias- ha decidido apoyar el “derecho de autodeterminación”. En Madrid se vive el penúltimo esperpento: el ayuntamiento cede un local para que los independentistas expliquen cómo violar la ley. Atrás quedaron las sorpresas con que una formación de izquierdas apoye el nacionalismo. Eso queda para los manuales que explicaban el socialismo como la unión de los proletarios del mundo, o para cierta gauche divine, añorante, que susurra “No era esto, no era esto”. Porque hoy la izquierda es otra cosa.

Los nuevos izquierdistas han reciclado a Lenin, marchito durante décadas por efecto del derrumbe del comunismo entre 1989 y 1991, al tiempo que han asumido la New Left de los 60 y adaptado el movimiento antiglobalización y a sus filósofos. Va más allá de resucitar el marxismo con un estilo populista. Iglesias tiene un camino trazado, táctico, que le debería inhabilitar a ojos del PSOE para cualquier pacto.

Para empezar, los podemitas, sus confluencias y los “sectores aliados laterales”, que dijo Errejón, no son multiculturalistas. Entienden que el multiculturalismo es la ideología de la globalización capitalista y demoliberal, el mecanismo por el que el establishment internacional mantiene su dominio sobre los pueblos. El multiculturalismo habría eliminado las diferencias entre la izquierda y la derecha, restado la soberanía nacional en favor de instituciones internacionales, derivado el conflicto hacia la integración de “los otros” y la disolución de las tradiciones propias, y despolitizado la economía.

El consenso entre los partidos del establishment, sostienen, habría creado lo que Kant –sí, ya sé que Iglesias no lo ha leído - llamaba “esquematismo trascendental”; es decir, un conjunto de nociones universales con las que el individuo puede explicar los problemas “verdaderos” y cuál debe ser su propósito en la vida. Es la hegemonía cultural o ideológica.

El nuevo izquierdismo está dando la batalla a todo esto, al “régimen”. En lugar del multiculturalismo institucionalizado, capitalista y democrático, defienden el internacionalismo, fundado en el “empoderamiento” de los pueblos, la formación de gobiernos populares y soberanos, y el rechazo a la globalización capitalista. De aquí su desprecio a la Unión Europea y a cualquier otra organización supranacional de la “gobernanza mundial”. Es lógico: recuperada la plena soberanía se abre la posibilidad de construir el Estado y la Sociedad que se quiera. Se trata de eliminar obstáculos internacionales para ejercer otra ingeniería social.

¿Cómo se logra esto? Lenin propuso en su obra “Imperialismo, fase superior del capitalismo” (1916), empujar a los pueblos colonizados a emprender la lucha de clases, el derribo de la burguesía local y foránea, y a la creación de Estados nuevos basados en el “derecho de autodeterminación”. El llamamiento a las nacionalidades y a sus derechos se constituyó en parte esencial del discurso bolchevique hasta que alcanzaron el poder en Rusia . Stalin y sus sucesores, conscientes del éxito de la trampa nacionalista, alimentaron dicho “derecho” en el Tercer Mundo como modo de combatir el capitalismo y la democracia liberal.

La New Left hizo suyo el espíritu. El tercermundismo, la responsabilidad de Occidente, la “maldad” del capitalismo, la justicia de las rebeliones, o el terrorismo como respuesta política, se convirtieron en moneda corriente de esos izquierdistas, y que hoy escuchamos.

Pero la batalla no acaba ahí. Es preciso ganar el lenguaje, que es la base de la hegemonía ideológica. La victoria depende de que un concepto suyo se convierta en universal y sirva a la gente para definir un conflicto o un principio, incluso para crear un relato del pasado y del porvenir. Y lo están consiguiendo en dos casos señalados.

La expresión “derecho a decidir” han logrado incorporarla al lenguaje que se utiliza para explicar el intento de la oligarquía local catalana de dar un golpe de Estado. Es cierto que el término lo creó el PNV en 2001 para separarse de la mala imagen que el “derecho de autodeterminación” tenía entre los que repudiaban a ETA, su vocero. Además, éste principio no sirve porque no está reconocido en el Derecho internacional para comunidades imaginarias de Estados consolidados.

El otro caso es el de democracia. Es lógico que ambos populismos –el nacionalista y el socialista- compartan la idea de que votar, “oír al pueblo”, es la esencia de la democracia. Los dos quieren regímenes autoritarios, plebiscitarios, que construyan desde el Poder el Hombre Nuevo y la Sociedad Nueva, sin obstáculos. Ninguno reclama una separación de poderes o una verdadera representación, o el respeto a las leyes y sentencias, que sí son el pilar de un régimen democrático.

Ni siquiera les gusta el pluralismo. Ya lo dijo Josep Dencàs, uno de los consejeros golpistas de 1934, de los de Companys, cuando aseguró que no habría partidos en su Cataluña independiente , sino un movimiento nacional. Esto es justo lo que defienden también los del populismo socialista: un solo movimiento, con familias, al estilo de FET y de las JONS, y referéndum de vez en cuando.

El apoyo de Podemos al espíritu del golpe de Estado en Cataluña , al “derecho de autodeterminación”, no tiene más objeto, en definitiva, que propiciar la destrucción del Estado español, al que consideran capitalista y demoliberal. Si no lo consiguen, al menos deben generar la sensación de que todo está en una crisis irreversible de la que solo ellos conocen la solución.

El caos es su alimento, y el PSOE está en un momento esquizofrénico muy vulnerable. Es capaz de asegurar en el Senado su lealtad a la Constitución y su rechazo al golpe en Cataluña, y al tiempo “indultar” al golpista Companys, quien se dedicó a certificar asesinatos de socialistas en la Guerra Civil. Del mismo modo, Sánchez puede mezclar en la misma frase la plurinacionalidad de España, el desconocimiento del número de naciones, y dejar sin explicación el mecanismo de la federación.

El discurso de la nueva izquierda es contagioso y desconcierta, como se ha visto en las filas socialistas. Pero el intento de golpe de Estado en Cataluña y el posicionamiento de Podemos a favor de su espíritu deberían espabilar al PSOE.

El ocaso de una civilización
Yolanda Couceiro Morín. lagaceta.eu 14 Septiembre 2017

La manifestación de Barcelona, que de alguna manera marcaba el cierre del "protocolo europeo" para atentados (velitas, "Pray for...", minutos de silencio, lemas contra la islamofobia...), ha sido probablemente uno de los temas más comentados, examinados y criticados de los últimos tiempos. Incluso quizás más que el atentado en sí mismo.

Sin embargo, sí hay una cuestión en la que no se ha incidido lo suficiente. Y es el hecho de que la manifestación en sí no fue una respuesta a un atentado como muchos quieren hacer creer: a los que (supuestamente) va dirigida, no les importa que nos manifestemos. Seguirán matando y seguirán haciéndolo riéndose de nuestra complacencia cobarde en eslóganes tan tontos como carentes de significado: "No tengo miedo", "No nos quitarán la libertad", y por el estilo. No. La manifestación es un síntoma más, o quizás, el síntoma más evidente, de que nuestra civilización ha llegado a su ocaso. Que ya no hay más nada que rascar en este pueblo cobarde e idiotizado, aborregado por lo políticamente correcto, adoctrinado por los cantos de sirena de la multicultura, la ficticia convivencia entre culturas que chocan en su modo de entender y aceptar la vida, la pretendida e imposible tolerancia incluso hacia los intolerantes que desean imponer sus leyes mediante la violencia y el terror.

La manifestación no fue, propiamente hablando, una respuesta a quienes quieren alcanzar el paraíso mediante el asesinato de los infieles. Tampoco fue, desde luego, la expresión de dolor de un pueblo unido y coherente. Ni mucho menos fue una defensa de nuestros cacareados valores de solidaridad, tolerancia y diálogo. Y lo peor de todo: no fue una expresión de apoyo y respaldo a los familiares de las víctimas, ni fue una petición de justicia para los muertos. La manifestación fue, de principio a fin, un conjunto de despropósitos exteriorizados en las sorprendentes pancartas que portaban los asistentes y en los eslóganes que coreaban, una demostración inequívoca de la confusión de un pueblo que carece de horizontes, de ideales, de valor. Nos matan, y cantamos Imagine". Nos matan, y ponemos velas. Nos matan, y llevamos peluches al lugar de los atentados. Nos matan en nombre del islam, y coreamos "No a la islamofobia". Todos estos síntomas, por separado, quizás nos hablarían de un pueblo manipulado, un pueblo engreído y ridículo que presume de ser tolerante con quienes quieren destruirlo, convencidos, tal vez, de que su superioridad moral hará el milagro de convencer a los terroristas de que depongan las armas. Ésta es una sociedad enferma de soberbia y de autocomplacencia. Quizás todos esos síntomas, por separado, nos convenzan de que hay un pueblo dividido entre la razón y la emoción, entre la realidad que vive en su mente y la realidad que hay en las calles. Pero todos en conjunto simplemente nos muestran el fin de una civilización.

Se atribuye a Aristóteles una frase que retrata a la perfección nuestra realidad: "La tolerancia y la apatía son las virtudes de una sociedad que se está muriendo". Y efectivamente, vimos mucho de eso en la manifestación de Barcelona. Tolerancia hacia la ideología religiosa que se atribuye el asesinato. Apatía hacia las víctimas mortales, puesto que los separatistas catalanes convirtieron la manifestación en una declaración de sus paranoias y reivindicaciones ignorando el sentido común y el hecho de que ni era momento ni era lugar. Si hacemos caso a la frase de Aristóteles podríamos concluir que nuestra sociedad se está muriendo. A menos que ya esté muerta.

Por un lado, la tolerancia suicida lleva a un pueblo golpeado por el terrorismo a posicionarse a favor de la ideología religiosa en cuyo nombre se realiza, se reivindica y se produce la matanza. No nos debe valer como excusa que son "buena gente" que "no ha entendido bien el Corán". No es culpa nuestra ni de los muertos, sino en todo caso, de quienes deben transmitir "correctamente" las enseñanzas coránicas y no lo hacen, o de quienes deben corregir a quienes las entienden mal y no lo hacen. Los comunicados de algunas asociaciones musulmanas condenando los hechos y diciendo que "no representan al verdadero islam" vienen a ser el equivalente a los ositos y las velas: quizá buena voluntad, pero a todas luces, algo total, absoluta, y completamente insuficiente. De todas maneras, el hecho de que los terroristas estén equivocados o, por el contrario, sean los que mejor siguen su libro santo, da lo mismo: eso no quita los muertos. Del polo Norte al polo Sur, de Este a Oeste, todos los atentados en nombre de una religión son cometidos en nombre de una única religión: el islam. Y hay algo de incoherente, y a la vez esclarecedor, en el hecho de que nunca, en ninguna manifestación, los que dicen alejarse de la violencia cometida en nombre de su fe jamás griten "No al terrorismo en nombre de Alá", sino "No a la islamofobia".

Por otro, la apatía de un pueblo dividido y manipulado por una casta política que fomenta la fragmentación con la excusa de agravios históricos inexistentes, y que poca o ninguna empatía manifiesta hacia las víctimas y hacia los que sobrevivieron. Ese pueblo, perdido en sus fantasmas y sus fantasías, camina a la deriva. Si la unión hace la fuerza, somos el país más débil del mundo. Si el valor de una nación no es otro que el valor de los individuos que la componen, como decía Montesquieu, pues... la consecuencia está clara: esta nación vale bien poco.

No puede haber esperanza para una sociedad cuando las masas están a favor de políticas suicidas, de preferir a los extraños antes que a los tuyos, de llegar al extremo de repoblar sus pueblos y sus ciudades con extraños en vez de hacer políticas favoreciendo la natalidad propia, de seguir votando una y otra vez a quienes muestran su absoluto desprecio por ellas, de gritar "No a la islamofobia" cuando el islam siembra la calle de muertos, de convertir un duelo en una reivindicación política. No puede haber esperanza para una civilización que ya está en caída libre, y simplemente, durará lo que tarde en llegar al fondo.

Éste es el único análisis que se impone de los hechos recién vividos. Pero me temo que de lo ocurrido no se sacarán las lecciones pertinentes. Estamos condenados a dar vueltas en círculos.

ACTO JUNTO A ORTEGA LARA
Abascal: ‘Hay que aplicar ya el Código Penal contra los golpistas’
La Gaceta  14 Septiembre 2017

Villaviciosa de Odón ha acogido este miércoles la conferencia “El futuro de España”, impartida por el exfuncionario de prisiones, José Antonio Ortega Lara, el presidente de la formación, Santiago Abascal.

En su intervención, Ortega Lara ha asegurado que ahora más que nunca “son necesarias las propuestas de VOX” para “superar la crisis moral y económica de España”. “España necesita a VOX para que salgan adelante propuestas que millones de españoles defienden, como recuperar la libertad para educar a nuestros hijos, la consideración de la vida como principal valor de la persona, promocionar el reconocimiento y la memoria de cuantos dieron su vida por lo demás, inculcar a nuestras generaciones el espíritu de emprendedor, preservar la unidad de la Nación, promulgar una justicia independiente, implantar un nuevo modelo electoral y eliminar los privilegios y subvenciones a partidos, sindicatos y a organizaciones empresariales”, dijo, antes de asegurar que es de VOX “porque lucha por la unidad de España, no es indiferente a la amenaza del islamismo y defiende la vida, la libertad y la propiedad”.

También ha reconocimiento a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad: “Desde aquí, un aplauso y reconocimiento a la labor de la Policía, la Guardia Civil y de nuestros militares”. y ha manifestado que ante la amenaza islamista que sufre Europa es “hora de plantar cara”. “Dejemos bien claro que vamos a luchar por conservar nuestro país y nuestro modelo de civilización”

Por su parte, Abascal ha señalado que “Mariano Rajoy no ofrece ninguna respuesta a los grandes problemas de España, solo pasividad”. “En estos momentos no ofrece una solución a la crisis estructural económica, ni a la crisis institucional, ni a la crisis del separatismo”.

“Rajoy es el principal responsable del órdago de Puigdemont de este 1 de octubre por no hacer nada contra los golpistas durante sus dos legislaturas. El presidente ha perdido toda la legitimidad para resolver el grave problema que se vive en Cataluña. Por su culpa, el Estado ha caído en una absoluta pasividad política y democrática para reaccionar contra el golpe de Estado a plazos que estamos viviendo”.

“No callaremos ante la gravísima responsabilidad de los distintos gobiernos, especialmente el Gobierno de Mariano Rajoy, por dejar llegar a los separatistas hasta donde han llegado. No es suficiente con que se aplique la Ley de Seguridad Nacional, hay que aplicar el Código Penal contra los golpistas, el artículo 155 de la Constitución y transformar el Estado de las autonomías. Urge devolver las competencias de Educación, Sanidad y Justicia al Estado”, ha aseverado el presidente de VOX, quien también ha afirmado que “el Gobierno tendrá el apoyo de VOX si decide actuar aplicando la Ley”. “Contra el separatismo hay dos soluciones: aplicar la Ley y reconstruir un relato de lo qué es España”, ha finalizado.

Esta conferencia se ha enmarcado en un ciclo de actos que están realizando José Antonio Ortega Lara y Santiago Abascal por ciudades de toda España para analizar el futuro del país y explicar el proyecto de VOX.

Investigación del Gatestone Institute
Cómo los yihadistas se aprovechan de las prestaciones sociales europeas
www.latribunadelpaisvasco.com 14 Septiembre 2017

Por su indudable interés, reproducimos los extractos más relevantes de este artículo del analista Soeren Kern publicado recientemente en la web del Gatestone Institute de Estados Unidos.

Un imán libio que pidió a Alá que "destruyera" a todos los no musulmanes recibió más de 600.000 francos suizos (620.000 dólares) en ayudas sociales del Gobierno suizo, según la emisora suiza SRF. Abu Ramadán llegó a Suiza en 1998 y se le concedió el asilo en 2004 tras alegar que el Gobierno libio lo perseguía por su vinculación a los Hermanos Musulmanes. Desde entonces, Ramadán ha reunido 600.000 francos suizos en ayudas sociales, según SRF.

Aunque Ramadán lleva viviendo en Suiza casi veinte años, apenas sabe hablar francés o alemán, y jamás ha tenido un trabajo estable. Ramadán, de 64 años, pronto tendrá derecho a recibir una pensión del Estado suizo.
Mientras se quedaba con el dinero de los contribuyentes suizos, Ramadán, un salafista muy conocido, pidió la introducción de la ley de la sharia en Suiza e instó a los musulmanes a no integrarse en la sociedad suiza. También dijo que los musulmanes que cometen delitos en Suiza no deberían someterse a las leyes suizas. En un sermón que Ramadán dio hace poco en una mezquita cerca de Berna, dijo:

“Oh, Alá, te pido que destruyas a los enemigos de nuestra religión, destruye a los judíos, a los cristianos, a los hindúes, a los rusos y a los chiíes. Dios: te pido que los destruyas y devuelvas al islam su antigua gloria”.
(...)
Adrian Amstutz, diputado federal, culpó de la situación al multiculturalismo suizo:
“Este escándalo es tan enorme que es difícil de creer. A los imanes que predican el odio hacia los cristianos y los judíos, y que critican la depravación de Occidente, se les concede el asilo y viven cómodamente como refugiados de las ayudas sociales. Todo esto con la complicidad de las autoridades cobardes e incompetentes que les dan carta blanca a los complacientes e ingenuos auxiliares del sistema de asilo y prestaciones sociales”.
(...)
El escándalo de Ramadán se está repitiendo en los países de toda Europa, donde miles de posibles yihadistas violentos y no violentos están utilizando las ayudas sociales para financiar sus actividades. Una guía para los yihadistas en Occidente, Cómo sobrevivir en Occidente, publicada por el Estado Islámico en 2015, aconsejaba: "Si puedes pedir prestaciones adicionales del Gobierno, hazlo".

En Austria, más de una decena de yihadistas cobró prestaciones sociales para financiar sus viajes a Siria. Entre los detenidos estaba Mirsad Omerovic, de 32 años y predicador islámico extremista que según la policía recaudó varios cientos de miles de euros para la guerra en Siria. Omerovic, un padre de seis hijos que vive exclusivamente del sistema de ayudas sociales austriaco, se benefició de pagas adicionales por baja paternal.

En Bélgica, varios de los yihadistas que perpetraron los atentados de Bruselas y París donde murieron 162 personas en 2015 y 2016 recibieron más de 50.000 euros en ayudas sociales, que utilizaron para financiar sus planes terroristas. Fred Cauderlier, portavoz del primer ministro belga, defendió los pagos: "Esto es una democracia. No tenemos instrumentos para controlar cómo se gasta la gente las ayudas".

Sólo en el Brabante flamenco y Bruselas, decenas de yihadistas que lucharon en Siria recibieron al menos 123.898 euros en ayudas que no les correspondían, según el Ministerio de Justicia.

Anteriormente, el periódico flamenco De Standaard informó de que 29 yihadistas de Amberes y Vilvoorde siguieron recibiendo 1.000 euros al mes en ayudas sociales incluso después de haber viajado a Siria e Irak para luchar con el Estado Islámico. El alcalde de Amberes, Bart de Wever, dijo: "Sería injusto que estas personas se beneficiaran de las ayudas sociales y, por ejemplo, utilizaran sus prestaciones por desempleo para financiar su lucha en Siria".

En febrero de 2017, la Agencia Nacional de Empleo (RVA) reveló que 16 yihadistas que habían vuelto a Bélgica después de combatir en Siria estaban recibiendo prestaciones por desempleo. Wouter Langeraert, portavoz de la RVA, dijo:

“Vivimos en un Estado constitucional. No todo guerrero sirio que regresa está en la cárcel. Algunos cumplen todos los requisitos legales: no están en la cárcel, se han preinscrito en su ayuntamiento y buscan trabajo, etc”.

En Gran Bretaña, los contribuyentes financiaron a Juram But, el cabecilla de los atentados en el puente de Londres y el mercado de Borough, donde fueron asesinadas 8 personas y otras 48 fueron heridas.

Salman Abedi, el terrorista suicida de Manchester, utilizó una beca de estudios y otras ayudas pagadas con dinero público para financiar su plan terrorista. Abedi recibió al menos 7.000 libras esterlinas (7.000 dólares) de la Student Loans Company, pagada con dinero de los contribuyentes, tras iniciar la carrera de Administración de Empresas en la Universidad de Salford en octubre de 2015. Se calcula que recibió 7.000 libras más durante el año académico de 2016, aunque ya había abandonado el curso. También se cree que Abedi ha recibido ayudas a la vivienda y prestaciones complementarias por valor de hasta 250 libras semanales.

David Videcette, exdetective de la policía municipal que trabajó en la investigación del atentado de Londres del 7-J, dijo del sistema de becas de estudios:
(...)
El profesor Anthony Glees, director del Centro de Estudios de Seguridad e Inteligencia de la Universidad de Buckingham, dijo: "El sistema británico pone fondos al alcance de alumnos yihadistas sin que haya ningún control. Se necesita una investigación al respecto".

Entretanto, un yihadista de 30 años y origen bangladesí que se radicalizó en una cárcel británica, utilizó el dinero de las ayudas del Gobierno para llevarse a toda su familia cercana, incluidos tres niños pequeños, a unirse al Estado Islámico en Siria. La familia desapareció de la noche a la mañana, dejando todas sus pertenencias en su apartamento del este de Londres, según su casera.

En 2015, se supo que tres hermanas de Bradford que habían viajado a Siria aún seguían pidiendo ayudas (...)

Más recientemente, una solicitud amparada por la ley de libertad de información reveló que Anjem Choudary, un islamista que está cumpliendo una sentencia de cinco años y medio por pedir apoyos para el Estado Islámico, recibió más de 140.000 libras esterlinas (180.000 dólares) de los fondos públicos para asesoría legal en su infructuoso intento de evitar la cárcel. Es probable que esta cifra aumente, ya que sus abogados siguen presentando demandas. Este padre de cinco hijos ha reclamado hasta 500.000 libras (640.000 dólares) en ayudas, a las que se ha referido como "subsidio del aspirante a la Yihad".

Chudary cree que los musulmanes tienen derecho a las prestaciones sociales porque son una forma de yizia, una tasa impuesta a los no musulmanes como recordatorio permanente de que son inferiores y están subordinados a los musulmanes.
(...)
Aquí se pueden encontrar más ejemplos de abusos del sistema social en Gran Bretaña por parte de los yihadistas.

En Dinamarca, el Sistema de Seguridad e Inteligencia (PET, por sus siglas en danés), informó de que los yihadistas demasiado enfermos para trabajar, pero suficientemente sanos para combatir para el Estado Islámico, estaban recibiendo ayudas por incapacidad, enfermedad o jubilaciones anticipadas del Estado danés.

Anteriormente, un documento elaborado por el Ministerio de Empleo reveló que más de 30 yihadistas daneses siguieron recibiendo ayudas sociales, hasta un monto de 672.000 coronas danesas (92.000 dólares) incluso después de haberse unido al Estado Islámico en Siria.

El ministro de Trabajo, Troels Lund Poulsen, dijo:
Es totalmente inaceptable y una desgracia. Hay que pararlo. Si viajas a Siria para participar en la yihad, para convertirte en guerrero del ISIS, entonces, por supuesto, no tienes ningún derecho a recibir ayudas del Gobierno danés.

En Francia, el Gobierno ha cortado las ayudas a unos 300 individuos identificados como yihadistas. Francia es el mayor exportador de combatientes extranjeros a Irak y Siria, con más de 900 yihadistas que viajan al extranjero.

En Alemania, Anis Amri, el tunecino de 23 años que perpetró el letal atentado contra el mercado navideño de Berlín, utilizó múltiples identidades para recibir fraudulentamente prestaciones sociales. Al parecer, las autoridades alemanas sabían del fraude pero no actuaron.

Mientras, un yihadista que residía en Wolfsburgo y que se llevó a su mujer y sus dos hijos pequeños a Siria siguió recibiendo ayudas sociales alemanas, que ascendieron a decenas de miles de euros, durante un año después de haber abandonado Alemania. Las autoridades locales dijeron que las leyes sobre privacidad alemanas les imposibilitaban saber que la familia había abandonado el país.

En general, se ha descubierto que más del 20% de los yihadistas alemanes que combaten en Siria e Irak estaban recibiendo prestaciones sociales; los yihadistas también pueden volver a recibir ayudas tras regresar a Alemania. El ministro del Interior de Baviera, Joachim Herrmann, dijo:

Nunca debería haber llegado hasta aquí. El dinero de los contribuyentes alemanes jamás debería financiar directa o directamente el terrorismo islamista. Se deberían eliminar inmediatamente las prestaciones a esos parásitos terroristas. No sólo es que propagar el terror a costa del Estado alemán es extremadamente peligroso, sino también la peor provocación y una deshonra.

En los Países Bajos, el Gobierno canceló las ayudas sociales a decenas de yihadistas cuando un combatiente holandés llamado Jalid Abdurahmán apareció en YouTube con cinco cabezas cortadas. Abdurahman, nacido en Irak, llevaba viviendo de las ayudas sociales en los Países Bajos más de una década antes de unirse al Estado Islámico en Siria. Los servicios sociales holandeses lo declararon no apto para el trabajo y los contribuyentes le pagaron la medicación para tratarle su claustrofobia y su esquizofrenia.
(...)
En España, Saib Lachab, un yihadista marroquí de 41 años residente en la ciudad vasca de Vitoria, acumuló 9.000 euros en ayudas sociales para financiar su plan de unirse al Estado Islámico en Siria. Cada mes recibía 625 euros del Gobierno central y 250 del Gobierno vasco. También recibió 900 euros mensuales en prestaciones por desempleo.

Samir Madyub, un yihadista argelino de 44 años residente en la ciudad vasca de Bilbao, recibió 650 euros al mes en prestaciones sociales y 250 euros en ayudas a la vivienda. Reduán Bensbih, yihadista marroquí de 26 años residente en la ciudad vasca de Baracaldo, recibió ayudas sociales de 836 euros al mes incluso después de haber matado en el campo de batalla sirio. La policía arrestó finalmente a cinco musulmanes en el País Vasco que interceptaban los pagos y se los giraban a Marruecos. Las autoridades vascas dijeron que los pagos se mantuvieron porque no se les había notificado su muerte.

Ahmed Burguerba, yihadista argelino de 31 años residente en Bilbao, recibió 625 euros al mes en prestaciones sociales y 250 euros en ayudas a la vivienda hasta que fue encarcelado por delitos de terrorismo. Mehdi Kacem, yihadista marroquí de 26 años residente en la ciudad vasca de San Sebastián, recibió 800 euros al mes en ayudas sociales hasta que fue arrestado por pertenecer al Estado Islámico.

Anteriormente, se acusó a una pareja pakistaní residente en Vitoria de falsificar documentos de identidad para obtener ayudas sociales de forma fraudulenta para diez personas ficticias. La policía dijo que la pareja defraudó al Gobierno vasco más de 395.000 euros durante un periodo de tres años.

En Suecia, un informe elaborado por la Universidad de la Defensa Nacional halló que 300 ciudadanos suecos seguían recibiendo ayudas sociales incluso después de haber salido del país para combatir con el Estado Islámico en Siria e Irak. En la mayoría de los casos, los yihadistas usaban a amigos y familiares para arreglar los papeles y dar la falsa impresión de que seguían en Suecia.

El musulmán converso Michael Skråmo, por ejemplo, recibió más de 50.000 coronas suecas (5.000 dólares) en ayudas sociales después de haberse mudado a Siria con su mujer y sus cuatro hijos. Hasta un año después de que Skråmo se hubiese marchado de Gotemburgo no se terminó su prestación.

Magnus Ranstorp, uno de los autores del informe, dijo que los pagos sacaban a la luz la debilidad de los mecanismos de control suecos:

Michael Skråmo ha sido durante mucho tiempo uno de los simpatizantes del EI más conocidos. La policía debería tener alguna forma de dar la alarma e informar a todas las autoridades cuando alguien se ha ido de viaje por ahí abajo.

Sólo 1 de cada 5 musulmanes afincados en el Reino Unido trabaja
IslamWatch.eu lagaceta.eu 14 Septiembre 2017

Esas son las cifras: solo 1 de cada 5 musulmanes trabaja en el Reino Unido. Los informes afirman que los musulmanes no trabajan porque están "reprimidos por el racismo."

Los datos surgen de un informe de la Comisión de Movilidad Social. El informe apunta a que la islamofobia y el racismo son la razón del fracaso de los musulmanes británicos en el mundo laboral.

El hecho de que vayan vestidos como en el siglo 14, con largas barbas y chilaba, que hablen poco Inglés, que no sepan escribir bien y no tengan una sólida formación en un entorno altamente competitivo, donde el empleo no es abundante, no es tenido en cuenta por los analistas.

Solo el 18,9% de los musulmanes de entre 16 y 74 años tienen empleos a tiempo completo, según el SMC.

Desmontando el victimismo económico nacionalista: de las balanzas fiscales al "España nos roba"
Los argumentos más usados por el independentismo no se sostienen. Y lo nunca explicado. ¿por qué Madrid es cada día más rica

Hace mucho tiempo que la cuestión catalana (signifique esto lo que signifique) ha dejado de ser económica. Puede que en un inicio el nacionalismo utilizara el argumento fiscal para ganar audiencia. Pero ya no. Ahora la clave que predomina es política.

Sin embargo, el tema siempre está ahí. Presente. Sobrevolando. No hay más que ver cómo cada vez que se habla de diálogo, encaje o reformas reaparece la financiación autonómica, lo que ponen unas regiones o reciben otras, la diferencia con los länder alemanes o las provincias canadienses. Nadie lo dice claramente. No, llegados a este punto del conflicto y a dos semanas del referéndum. Pero tras las palabras de los políticos de uno y otro lado (sobre todo de los que hablan desde Madrid) se intuye un pensamiento que podría traducirse en algo así como: "Si arreglamos lo de la financiación, todo lo demás se resolverá solo".

La semana pasada, el Ministerio de Hacienda publicó, un año más, su estudio sobre las balanzas fiscales entre autonomías con los datos del ejercicio 2014. Y durante unos minutos volvió el soniquete: que si Cataluña pone 10.000 millones más de lo que le corresponde, que si cada catalán aporta 1.300 euros al año, que si las regiones pobres se benefician a costa de las ricas… En esta ocasión, los más indignados ni siquiera parecían los nacionalistas catalanes (quizás muy ocupados aprobando las leyes del referéndum y de transitoriedad jurídica) sino los baleares. Así, el coordinador de MÉS per Mallorca, David Abril, aseguraba el lunes que las balanzas fiscales "son la prueba científica del trato profundamente injusto que sufre Baleares por parte del Estado", que trata a su región "como una máquina de hacer dinero"

No es un argumento muy nuevo entre los nacionalistas. Y, al igual que en ocasiones anteriores, presenta los mismos problemas: incompleto, contradictorio y muy sesgado. Como titular para calentar a los seguidores, puede valer; como punto de partida para un debate serio, apenas aporta nada.

Los resultados

De todos los documentos que publica Hacienda (y que son bastante detallados, hay más de 700 páginas de anexos para explicar cada partida y cada cálculo) lo más importante está resumido en el siguiente cuadro que recoge los "saldos fiscales relativos" entre las regiones españolas.

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Min. Hacienda Balanzas Fiscales

Como vemos, Hacienda estima que "los flujos redistributivos entre regiones ascendieron en 2014 a unos 32.300 millones de euros o un 3,12% del PIB español. Desde el punto de vista de las regiones receptoras netas (con saldos fiscales positivos), los flujos de entrada representaron un 6,3% de su PIB, mientras que para las regiones contribuyentes netas, los flujos de salida supusieron un 6,2% del PIB".

Además, los autores dividen las cantidades aportadas por cada región entre ingresos (pagaron más impuestos de los que les corresponderían si todas las regiones sufrieran el mismo "esfuerzo fiscal") y gastos (recibieron más en el gasto "territorializable de lo que les tocaría en un reparto totalmente equitativo).

Los resultados no necesitan demasiada explicación. La tabla es bastante clara. Hay cuatro regiones que presentan un saldo neto negativo:

  • Madrid: 19.205 millones, un 9,82% del PIB regional y 2.979 euros per cápita
  • Cataluña: 9.892 millones, un 5,02% del PIB regional y 1.317 euros per cápita
  • Valencia: 1.735 millones, un 1,78% del PIB regional y 347 euros per cápita
  • Baleares: 1.516 millones, un 5,77% del PIB regional y 1.373 euros per cápita

El resto, sale ganando… si es que se puede hablar en esos términos. Destaca sobre todo el caso del País Vasco, una de las regiones más ricas de España que, sin embargo, tiene un saldo positivo y está entre las que más recibe por habitante. Por aquí sí se puede intuir un elemento de debate legítimo: ¿es compatible el concierto, con el actual sistema de cálculo del cupo, con el sistema de financiación de las comunidades de régimen común? ¿Qué pasaría si el sistema se extendiera a todas las regiones? ¿El problema es el concierto o el cupo? ¿Y si sólo Cataluña se pasa a un régimen foral y el resto sigue en régimen común? ¿Podría Madrid aguantar un diseño como éste?

Transparencia

Otra pregunta sería si las cifras de la tabla son incontrovertibles. Los nacionalistas pidieron durante años que el Gobierno publicase las balanzas fiscales y acusaban al Ejecutivo central de opacidad. No es un tema sencillo de resolver porque, además, hay diversas metodologías y se pueden emplear determinados supuestos. Pero el informe de Hacienda es tan extenso y completo que tampoco hay excesivas discusiones sobre los resultados. Más o menos se ha aceptado esta tabla como punto de partida del debate político.

A partir de ahí, sí hay mucho margen para la discusión. ¿Es mucho o poco ese 3,12% del PIB nacional? ¿Y el 6,2% de media que aportan las regiones que son contribuyentes netas? ¿Y el 5% de Cataluña? Cada uno tendrá su opinión. Los nacionalistas catalanes defendieron durante años que en Alemania existía un límite equivalente al 4% del PIB para medir las transferencias de renta entre los länder. Nadie sabe nunca de dónde salió esa cifra (en el debate entre Josep Borrel y Oriol Junqueras en 8TV el exministro le pidió explicaciones al líder de ERC y aseguró que se la habían inventado, sin encontrar una respuesta). Pero incluso así, incluso dándola por buena, tampoco está tan lejos de los datos reales que se dan en España (por cierto, tampoco se conoce de ningún otro país, ni Alemania ni ningún otro, que publique con este nivel de detalle sus balanzas fiscales intrarregionales).

Pero ya que están publicadas, al menos sí dejan elementos de juicio interesantes. El primero es que se deriva de su propia publicación. Porque los nacionalistas catalanes siempre han podido enfrentar lo que ellos hacen en la administración que gestionan (el Gobierno regional) frente a lo que se hace desde Moncloa. Es decir, los políticos nacionalistas siempre han podido publicar las balanzas fiscales catalanas (entre Barcelona, Tarragona, Lérida y Gerona) para comparar con el "expolio" al que, según ellos, somete Madrid a su región. Nunca lo han hecho. Entre otras cosas porque, según las cifras que maneja Convivencia Cívica Catalana en sus detallados análisis, Barcelona aporta más del 82% de los ingresos de la Generalidad y sólo reciben el 65% de los gastos. Es mucho más, en el juego de sumas y restas, del desequilibrio entre Cataluña y el resto de España. Y tiene menos justificación incluso, porque la renta per cápita entre las cuatro provincias catalanas es bastante similar, algo que no ocurre entre las regiones españolas. Sin embargo, a pesar de esta evidencia, ni se publican de forma oficial estas balanzas ni ningún político nacionalista dice que "Cataluña expolia a Barcelona".

Impuestos y sistemas

Otro aspecto interesante del informe de Hacienda es el que tiene que ver con las fuentes de ese desequilibrio en las balanzas. Es decir, ¿por qué hay regiones que pagan más y reciben menos? ¿Hay alguna conspiración en contra de las autonomías más nacionalistas? ¿Algún pacto secreto?

Pues tampoco lo parece. Como puede verse en el siguiente gráfico, la mayoría de las regiones se sitúan alrededor de la línea descendente que une Extremadura (la más pobre) con Madrid (la más rica). Es decir, las que tienen renta per cápita más baja son receptoras netas del sistema y las que tienen renta más alta son aportadoras netas. Es lo que ocurre en casi todos los países y casi todas las regiones del mundo occidental. Y es la consecuencia directa de los sistemas tributarios progresivos que están vigentes. Si los más ricos pagan más, aquellos territorios con contribuyentes más ricos, más empresas y más actividad económica siempre saldrán en esta foto con una cifra negativa. Lo mismo pasaría en una Cataluña independiente con las comarcas más ricas de Barcelona respecto al resto.

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Min. Hacienda Balanzas Fiscales 2014

Si acaso, en España destacan dos casos: el que ya hemos visto de País Vasco, región con renta per cápita superior a la media pero que es receptora neta, y el de Valencia, que está en el caso contrario.

No hay más que ver el siguiente gráfico, en el que se recoge el peso de los diferentes conceptos que dan lugar a esos saldos fiscales relativos entre las regiones. Como vemos, más del 70% de las diferencias llegan del lado de los ingresos. Frente al victimismo habitual del nacionalismo, que acusa a Madrid de olvidar a Cataluña (o Baleares) en todo lo que tiene que ver con el gasto, parece claro que no es ésta la razón fundamental de los diferentes resultados de las balanzas. Las infraestructuras o las ayudas regionales, tradicionales cabezas de turco cuando se saca este tema, apenas explican el 7,4% de las cifras. De nuevo, la clave está en el sistema fiscal y su progresividad, algo que ningún partido nacionalista discute. Quizás por eso siempre hablan del mucho menos relevante gasto, porque es políticamente menos peligroso y no se corre el riesgo de que le afeen a uno que defiende una cosa y la contraria a la vez.

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Min. Hacienda Balanzas Fiscales 2014

Por último, dos cuestiones relevantes que también quedan sin respuesta a menudo. La primera es esa queja genérica sobre las regiones pobres que se aprovechan de las ricas y que tuvo su reflejo más chusco en aquel edil catalán que pedía "apadrinar un niño extremeño por 1.000 euros al mes" o en las declaraciones de Jordi Pujol o Josep Antoni Duran i Lleida sobre los andaluces que se pasan el día en el bar esperando cobrar el PER. Porque esto implica que el que lo dice en cierto sentido piensa que sus impuestos se malgastan. Y aquí quizás podría hacerse una cierta demografía electoral. Porque no está nada claro que las comarcas y localidades más ricas de Cataluña sean las más independentistas. Más bien al contrario. De hecho, Barcelona, la provincia que concentra la actividad económica catalana es también la menos proclive a la secesión. Y lo mismo pasa en muchos de sus barrios y localidades más ricas. Es decir, podría interpretarse que los que de verdad pagan impuestos en Cataluña no son los más quejosos por la solidaridad regional. Tampoco se sabe, pero es curioso que, por ejemplo, el apoyo al PP crezca en casi todos las comarcas y barrios con rentas más altas de la región. Aquí podríamos tener un fenómeno relativamente habitual en otras democracias: la queja del que se siente agraviado sin serlo. Habría que ver cuántos de esos independentistas que protestan por el destino de sus tributos, en realidad son ellos mismos receptores netos de ayudas del Estado. Sería otra balanza curiosa.

Y una última pregunta, la que tiene que ver con su odiado Madrid. Porque hay una evidencia: la economía catalana ha perdido peso, en términos relativos, respecto a la media nacional de forma constante desde que el nacionalismo dirige la región. La explicación habitual a este y otros problemas conexos (como el de la deuda regional, que ha llevado al Ejecutivo autónomo a una situación de quiebra técnica que le ha obligado a recurrir a Hacienda para seguir cumpliendo con sus pagos)… la explicación, como decimos, es que el sistema de financiación es injusto o les deja sin armas con las que combatir. Pero claro, entonces por qué Madrid, que aporta más a la caja neta que Cataluña sea cual sea la métrica utilizada y que era más pobre en 1980, cuando se inició el proceso de descentralización autonómica, hace mucho que dejó atrás a Cataluña en todas las ratios de riqueza, crecimiento y prosperidad. Esto sí que podría preocupar a los políticos nacionalistas: lo grave no es que Madrid aporte más a la solidaridad interregional; lo grave para ellos es que lo hace porque es mucho más rica, algo que no siempre fue así, que Cataluña.

 


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España, o la necesidad de una refundación del Estado
Juan Laborda vozpopuli.es 14 Septiembre 2017


En nuestro país nada cambia, sigue la inercia de la dinámica que se inició con la excusa de la Gran Recesión. Todo a peor. Nos metieron la mano en el bolsillo y algunos no se dieron ni cuenta. Pero es que esa mano aún sigue hurgando en nuestros bolsillos. El Régimen del 78, en plena faena, no se inmuta, sigue a lo suyo. De vez en cuando notas de teatro Barroco, hay que aparentar que se hace algo a favor de una ciudadanía desnortada. Pero de fondo, nada destacado. Se mantienen e incluso se mejoran los privilegios de los de siempre, base de una desigualdad creciente. Lo último, el coste del rescate bancario y la genuflexión ante un sector cuya concentración promete darnos tardes épicas y trágicas; lo penúltimo, el rescate a otros sectores privados; lo antepenúltimo, el recibo de la luz o como los grandes rentistas de nuestro país, monopolios y oligopolios varios, nos sorben la renta. Y detrás, el apoyo inquebrantable del brazo político del régimen. Pero no se engañen, tiene pies de barro, y caerá.

Sin embargo, de repente, boom, las notas de distracción del Barroco se transforman en nubarrones oscuros, capaces de activar un proceso de autodestrucción patrio. Y surgen así rasgos característicos de un realismo sombrío, trágico, negro. Nos referimos al “procés” o como las élites de Cataluña, a partir de unos agravios económicos inventados (de ello ya hablaremos en otro blog), con la inestimable colaboración del actual partido en el gobierno de España, que nunca ha dudado en usar de manera irresponsable el tema catalán para sacar votos en el resto de nuestro país, inicia una huida hacia adelante en toda regla. Y para ello no duda en activar los sentimientos identitarios presentes en una parte de la población catalana. Sin embargo, no se engañen, el olor a nauseabundo entre estas élites catalanas es exactamente de la misma intensidad del que emana de las alcantarillas del poder en el resto de España. El ADN es el mismo.

Un proceso constituyente
Pero en su huida hacia adelante no dudan en arrastrar, ya no solo a sus conciudadanos catalanes sino también al resto de la ciudadanía patria. Trágico. Si quieren un referéndum, deberá ser pactado, dentro de la ley, para lo cual es necesario un cambio constitucional que deberán avalar todos los españoles. Si hubiera mujeres y hombres justos y valientes en los respectivos ejecutivos y legislativos lo que tocaría es un proceso constituyente que cambiaran todos los vicios engendrados en las últimas décadas por un Totalitarismo Invertido patrio asfixiante. Sin duda esa refundación del Estado debe modificar las manipulaciones y engaños presentes en ciertos relatos, desde la historia de aquí y allá, hasta los cálculos de las balanzas fiscales por parte de los independentistas catalanes, o del PIB español o de lo que nos costará definitivamente el rescate bancario.

En el trasfondo de todo, el problema de Cataluña y del resto de España es el de una desigualdad profundamente desestabilizadora, autodestructiva, que no deja de aumentar aquí y allá. Las desigualdades son fruto de ciertos privilegios que aportan beneficios, riqueza y poder. Esos privilegios se han ganado en base a favores, a la actuación de lobbies, de rentistas, con la connivencia del entramado institucional. Al distorsionar la asignación de recursos para el beneficio de algunos, la búsqueda de rentas no sólo fomenta la desigualdad, sino que también ahoga el crecimiento. La búsqueda de rentas que ahogan el crecimiento toma muchas formas, desde transferencias ocultas, pasando por subsidios del gobierno a grupos de presión, leyes que favorecen los oligopolios y una aplicación laxa de leyes de competencia.

Como me comenta un buen amigo, lector de este blog “Los problemas que afectan a la clase trabajadora tanto en Cataluña como en el resto de España, derivan de un injusto sistema económico basado en la especulación y el control de vastos sectores de la economía por oligopolios, como los bancos, y monopolios como las eléctricas y otros, así como por un sistema fiscal que castiga a los productores de riqueza y premia a los que viven del trabajo ajeno y se apropian de la plusvalía del suelo creada por el progreso social, violando la letra y el espíritu de nuestra Constitución. La única forma de mejorar la situación de los que viven de su trabajo, tanto en Cataluña como en el resto de España, es modificando este sistema. No se logrará con la independencia de Cataluña ni con la retórica de quienes la promueven distrayendo al pueblo de las verdaderas soluciones que pueden conducir a su liberación y malgastando tiempo y energías sin atacar la verdadera raíz de los problemas”.

La dinámica de los próximos días nos dirá si al final todo acaba como un relato de novela negra, o, por contra, es el guion de una novela de nuestro realismo social. Recordemos que dicho movimiento literario español de mediados del siglo XX denunciaba la realidad socioeconómica y política del país, y trataba de actuar como revulsivo frente al orden establecido. Y ello pasa por una refundación del Estado. Una vez terminada la resolución del “procés”, esperemos que sin grandes sobresaltos, aquellos que aspiren a dirigir la España democrática, incluida Cataluña, tienen la obligación de someter a la consideración del pueblo español sus proyectos para refundar el Estado. No queda otra.

Mientras tanto todo sigue igual. Hemos conocido la enésima broma de quienes nos desgobiernan. EL rescate bancario que no nos iba a costar nada, para empezar abrir la boca, al menos 100.000 millones de euros a costa de los contribuyente (acabarán siendo muchos más).

El separatismo ya contempla un horizonte de detenciones
EDITORIAL El Mundo 14 Septiembre 2017

El Ministerio Público está asumiendo el peso de la respuesta del Estado a la flagrante desobediencia de los separatistas. No podrán alegar luego, como hizo Artur Mas ante el tribunal que lo juzgaba, que desconocían el precio de su contumacia por la ambigüedad o imprecisión de la advertencia. Lo conocen, han sido apercibidos con lujo de detalles políticos, penales y económicos, y aun así han decidido seguir adelante. Deberán por tanto afrontar las consecuencias de sus actos.

Una de ellas incluye ya la posibilidad de ser detenido por los Mossos d'Esquadra, a los que el escrito de la Fiscalía General del Estado -firmado por el propio José Manuel Maza- ordena "incoar diligencias de investigación en relación con cada uno de los Ayuntamientos" cuyos alcaldes han manifestado su disposición a colaborar con el referéndum ilegal del 1 de octubre. Todos ellos han sido imputados y a todos ellos se les tomará declaración. Y si alguno de los regidores se niega a comparecer, el documento prevé que sea detenido "en el plazo más breve posible". Hay 712 localidades adheridas al 1-O, según el listado de la Asociación de Municipios por la Independencia. Maza dispone que sea en las sedes de las cuatro fiscalías provinciales (Barcelona, Tarragona, Lérida y Gerona) donde se cite a declarar a los alcaldes díscolos por orden demográfico: los municipios más poblados tendrán "preferencia". A juzgar por la insumisión anunciada por Anna Gabriel, los 16 alcaldes de la CUP deberían contarse entre los primeros en ser detenidos. Si la ley es implacable con los que se equivocan dentro del sistema, con más razón ha de serlo con quienes se sitúan fuera de él. O abiertamente en contra.

Los agentes de la policía judicial, que en Cataluña son los Mossos, han de cumplir con su deber, si es preciso haciendo uso del legítimo monopolio de la fuerza. Y las instrucciones para impedir cualquier maniobra orientada a la celebración del 1-O no solo conciernen a los Mossos, a la Guardia Civil y a la Policía Nacional, sino que se han extendido a los policías municipales de cada pueblo de Cataluña, que encuentran así el amparo expreso de la Justicia a sus hipotéticas -y quizá difíciles- actuaciones.

Es lamentable que en la defensa de la legalidad democrática no acompañen a la Fiscalía seis partidos (Unidos Podemos, ERC, PDeCAT, PNV, Compromís, Bildu) que ayer exigieron la comparecencia de Maza... por hacer su trabajo.

En el otro extremo figura el Jefe del Estado. Así como su padre debió hacer frente al 23-F para asegurar el futuro de la monarquía constitucional, Felipe VI es bien consciente de que el desafío separatista marcará su reinado. El Rey comparecía para entregar los Premios Nacionales de Cultura, pero no solo no esquivó el asunto que más le preocupa -se advirtió ayer en la seriedad de su gesto-, sino que lo colocó al principio mismo de su discurso. "Ante quienes se sitúan fuera de la legalidad constitucional y estatutaria y fracturan la sociedad, estoy seguro de que los derechos que pertenecen a todos los españoles serán preservados; de que las libertades de todos los ciudadanos serán garantizadas y protegidas". La excepcionalidad de la crisis catalana obliga a Felipe VI a manifestarse con mayor contundencia. Él mismo experimentó en persona la fractura social que el separatismo ha causado en Cataluña cuando acudió a la manifestación en repulsa de los atentados yihadistas de agosto. En aquella ominosa ocasión, los independentistas secuestraron el espacio público y adulteraron una muestra de duelo con su obsesión banderiza. El Rey mantuvo la dignidad entonces con su actitud como la mantiene ahora con sus palabras, que reivindican la Constitución de 1978 como base de la convivencia y garantía de nuestra pertenencia a Europa.

Por último, también los empresarios representados por la patronal se han sumado al respaldo de "todas las acciones que se consideren necesarias" para asegurar el orden legal en Cataluña. La CEOE conoce el coste concreto en términos de prosperidad que tiene el aventurerismo político, y aunque en ocasiones se le ha reprochado la tardanza en alzar la voz, la posición adoptada en este momento crucial por Juan Rosell -catalán, por más señas- no deja lugar al cálculo. El impacto empresarial de la inseguridad jurídica propagada por el separatismo solo es otra de las razones para oponerse con firmeza a él. La principal sigue siendo la salvaguarda de la libertad e igualdad de los españoles en todo el territorio nacional.

Tontos 1 punto 0
Antonio Burgos ABC 14 Septiembre 2017

No sé si usted lo ha hallado, pero tras hartarme de mirar las fotos de los periódicos y las imágenes de los telediarios, he echado en falta en la manifestación de la Diada Independentista de Cataluña a un personaje importantísimo, que ha hecho rabona: al Tonto de la Bandera Republicana. Y me lo explico. Consideran española a la bandera de la II República y no olvidan que su Gobierno fue el que cuando proclamaron el «Estat Catalá» sin tembrarle el pulso aplicó la ley, el general Batet echó a las tropas a la calle y encarcelaron a Companys y compañía. ¡Como para sacar ahora la bandera que tan malos recuerdos puede traer al que conozca la historia de esa parte irrenunciable de España que es y debe seguir siendo Cataluña!

Aunque zahorí en el afloramiento de Tontos de la Bandera Republicana, esta ausencia septembrina se ha visto compensada por el hallazgo de muchos otros nuevos tipos de tontos. Por usar el lenguaje de la informática, serían Tontos 1 punto O, con balcones a la calle del pretendido referéndum ilegal de la fecha de ese número y esa letra. Por no entrar en los listos 1 punto 0, que también los hay a manojitos, como el jefe de los Mozos de Escuadra, a los que por cierto no sé por qué en español hemos de escribir como «mossos» a estos mocitos pintureros del tópico catalán de la independencia. Al jefe de los Mozos de Escuadra lo nombran por su cargo y apellido y parece que lo están insultando: «El Mayor Trapero». A mí me dice alguien que soy el mayor trapero y de momento le parto la cara y después ya veremos... Pero vamos con los tontos que la liada en la Diada e islas adyacentes me ha permitido hallar.

El Tonto de la Urna.- No sé por qué tanto misterio del Tonto de la Urna defendiéndola y ocultándola, si luego se verá que, como en el 9-N, ni son urnas ni son nada. Son como microondas de cartón y creo que de los chinos de los veinte duros. Y como mandan los tribunales, a la hora de recogerlas donde osen ponerlas el 1-O, lo más adecuado es que, como se trata de cartón, y el cartón lo pagan muy bien los chamarileros, las requise el mayor Trapero y los otros traperos menores y traperillos a sus órdenes; de ahí que ayer lo llamara el Fiscal Superior de Cataluña para encomendarle el trabajito. El Tonto de la Urna, además, sabe que lo suyo es el secreto mejor guardado. Quizá para que nadie le copie una chorrada tan grande como liar la que están liando por un referéndum sin fundamento legal, sin censo, sin colegios electorales y sin vergüenza. Ah, claro, la moda «sin».

El Tonto de la Papeleta.- Es la principal competencia del Tonto de la Urna. Son en cierto modo complementarios: no hay Tonto de la Urna sin Tonto de la Papeleta y viceversa. El Tonto de la Papeleta es verdaderamente 2.0 o 3.0, pues es informático total. Ha descubierto que usted mismo se puede hacer su papeleta en su casa, con la impresora del ordenador. ¿Y el que no tenga impresora? Pues que se joda, seguro que es un facha españolista. Ahora, que papeleta, papeleta, papeleta, lo que se dice papeleta, la que tiene el Gobierno del Reino de España con la que están liando entre el Tonto de la Urna, el Tonto de la Papeleta, el mayor Trapero y el del mocho de fregona en la cabeza.

Ikea es culpable.- Este no es tonto, sino más listo que el hambre que se quitaban los emigrantes andaluces que hicieron grande a Cataluña con su trabajo lejos de su tierra. Hablo de Albert Rivera. Que igual que Serrano Suñer dijo que «Rusia es culpable», ha venido a proclamar, viendo a tanto tonto de urna y papeleta: «Ikea es culpable». Dice Rivera que es el Referéndum Ikea, para montarlo uno mismo. ¡La que han montado! Todo por culpa de Ikea, con tanto anunciar el felpudo con lo de «Bienvenido a la República Independiente de mi Casa». (Cuando aquí no hay más casa que la Unidad de España, la Constitución y la Monarquía Parlamentaria).

Golpe de Estado en marcha (9)
Vicente A. C. M. Periodista Digital 14 Septiembre 2017

LA SACROSANTA LIBERTAD DE EXPRESIÓN PARA JUSTIFICAR EL DESACATO A LA LEY.

Estamos asistiendo en varios frentes a la apelación a la sacrosanta libertad de expresión para justificar la desobediencia a las sentencias judiciales. En el caso de Madrid y el acto de propaganda a favor de referéndum ilegal del 1 de octubre en Cataluña, los convocantes, ligados a Ahora Madrid, marca blanca de PODEMOS, ha sido la propia alcaldesa Manuela Carmena la que hasta ayer defendió a ultranza ese derecho y el apoyo de su alcaldía a la libertad de que cada uno exprese sus ideas, incluso como en este caso en un acto considerado de apología de un delito, el de celebración de un referéndum inconstitucional. La portavoz del consistorio, la protegida y pupila de Manuela Carmena, la despelotada asalta capillas católicas, Rita Maestre, aludió a ese acto como una forma pacífica de ejercer la libertad de expresión. Finalmente, tras la sentencia del juez del caso, Manuela Carmena se ha visto, por la cuenta que le trae, obligada a suspender el acto y recular en lo que era otro más de los usos sectarios y partidistas del Consistorio de todos los madrileños.

En cuanto a Carles Puigdemont, esta vez se ha pasado de listo y su prepotencia le ha llevado a cometer el error de dar difusión vía tweet a la nueva dirección de la página web que sustituye a la que la Generalidad había editado como banderín de enganche de los “voluntarios” para la organización del referéndum y que fue cerrada por orden judicial. Este nuevo desacato no puede pasarse por alto y la Fiscalía debe actuar para proceder a cerrar la nueva página web abierta y garantizar que se cumpla la ley. Y es que deben de estar muy desesperados para que tenga que ser el propio Presidente del Gobierno de la Generalidad el que “se moje” en las redes sociales para dar la sensación de que siguen controlando el proceso, cuando la única razón es que por ahora no se están tomando medidas cautelares contra los secesionistas responsables. Pero eso deberá acabarse en algún momento antes de que consumen su delito.

Por lo pronto, la Fiscalía ha comenzado por citar a declarar a todos los alcaldes de municipios que públicamente han manifestado su posición a facilitar el referéndum ilegal. Son más de 700 ediles independentistas, aquellos que conforman la copia de la célebre Udalbiltza de El País Vasco y Navarra, (Agrupación de municipios y electos municipales de Euskal Herría) pero a la catalana, como la crema. El desfile judicial se ha iniciado en orden decreciente de ciudadanos de los municipios. Una acción se supone que encaminada a verificar si los susodichos alcaldes se ratifican en sus intenciones de desobedecer y prevaricar o, como será lo normal, se retractarán de sus declaraciones para eludir la acción de la Justicia, hasta que el día 1 realmente opten por delinquir y fiarlo a los acontecimientos posteriores a la celebración del referéndum.

Y es que existe una tendencia a confundir libertad de expresión con libertad de acción. Algo que la Justicia debe aclarar de una vez por todas. Ni todo lo que se dice automáticamente queda amparado por la libertad de expresión, existiendo límites claros en cuanto a lo que se considera delito de injuria, difamación, intrusión al Honor, etc., ni todo lo que se actúa queda amparado por esa libertad de expresión ni de acción. Asaltar una capilla de rito religioso, con independencia de la religión, es atentar contra la libertad de los presentes en ese recinto a la práctica de su credo. Lanzar soflamas injuriosas e insultantes, como hizo la irrespetuosa activista Rita Maestre, fue sancionado como delito negando la defensa de la libertad de expresión. En el caso del acto promovido por Ahora Madrid y apoyado por la alcaldesa Manuela Carmena y sus ediles podemitas, es un claro desacato a una sentencia judicial. Y es que los únicos intérpretes legitimados de las leyes son los jueces, en este caso el tribunal Constitucional, cuya sentencia de suspensión de cualquier acto favorable a la realización del referéndum del 1 de octubre en Cataluña, no puede ser obviado ni estar sujeto a la interpretación discrecional de terceros. Las sentencias judiciales se acatan en primer término, y si es el caso, se recurren en aquellos aspectos en los que se está en desacuerdo.

Estamos en una fase de aceleración de los movimientos judiciales como respuesta a la continuada desobediencia de aquellos que deberían ser los primeros obligados a respetar y cumplir las sentencias judiciales. Pero la realidad es que, como ya estamos viendo en el caso del Gobierno de la Generalidad y del Parlamento de Cataluña, y ahora en los alcaldes independentistas de los municipios de Cataluña, se mantiene y se persevera en la desobediencia y en el desacato, no quedando otra opción que la judicial para neutralizar que se siga delinquiendo impunemente.

Es verdad que estas medidas debieron ser las tomadas desde el primer día en que algún alcalde o consistorio pro independentista desobedeció con actuaciones como quitar de sus mástiles de honor a la bandera de España e incluso la oficial de la autonomía, la senyera, para sustituirlas por la ilegítima “estelada”. O cuando se permitió que se injuriase repetidamente mediante pitadas estruendosas y en presencia del Jefe del Estado, al himno de España. O cuando se permitió que se celebrase la farsa de consulta ilegal del 9 de noviembre del 2014 sin tomar las medidas cautelares que ahora sí se quieren adoptar, ni enjuiciar a los responsables. Un error que no puede volver a repetirse.

¡Que pasen un buen día!

Un selfie con la ETA
Cristina Losada Libertad Digital  14 Septiembre 2017

¿Qué les gusta de Otegi? Se lo pregunto a las personas que, en la manifestación separatista de la Diada, se acercaron sonrientes a hacerse selfies con el que fue dirigente de la ETA y no ha condenado los crímenes de la organización terrorista. Es más, está ahí, como secretario general de Sortu, y por tanto estaba allí, en la manifa separatista, precisamente por eso: por no ser un terrorista arrepentido. No sería el jefe de los herederos de ETA si hubiera rechazado o declarado repulsivo ese legado criminal. De ahí que pregunte a los encandilados con ese invitado de honor de la performance separatista qué encuentran de admirable en él. ¿Que fuera de ETA durante los años en que asesinó a mansalva? ¿Que no haya formulado condena ni declarado arrepentimiento ni ayudado a esclarecer los más de 300 asesinatos que siguen pendientes de justicia?

No se puede circunscribir la admiración que allí se vio por Otegi sólo a los que, por su edad, tendrían la excusa de la ignorancia. Los había que peinaban canas entre los que fueron a darle la mano y a pedirle selfies. Es posible, sí, que haya gente encantada de retratarse con cualquiera que tenga notoriedad, sin importar cuál sea la causa de la fama, y que esa fascinación con el famoso les lleve a perder el culo por fotografiarse hasta con un asesino en serie que haya salido en la tele. No descarto un papanatismo así en este caso. La duda que tengo es si el embeleso con Otegi es por su historial entre los pistoleros de ETA o por el blanqueo de ese historial que vienen haciendo él mismo, los suyos y sus auxiliares. Un blanqueo que llega al punto de presentar a Otegi como el hombre providencial que detuvo la máquina de matar. Ya puestos, no es que lo blanqueen, es que lo santifican.

Lo de los selfies es para un estudio psicológico, pero la invitación, por parte de los organizadores, ha de entenderse como un acto político. Fue un signo de amistad y complicidad políticas con los herederos de la organización terrorista. No sé si lo hicieron aposta, pero lo parece: ha coincidido con el 30 aniversario del atentado de Hipercor, la mayor masacre de la historia de ETA. Veintiséis muertos y cuarenta y seis heridos. Fue el 19 de junio de 1987, en Barcelona. Metieron en el aparcamiento un coche con 27 kilos de amonal y 200 litros de líquidos incendiarios. La sentencia de la Audiencia Nacional expone así lo sucedido:

Una bola de fuego abrasó a las personas que encontró a su paso, a la vez que produjo una ingente cantidad de gases tóxicos que ocasionó la asfixia de las personas que se encontraban en su radio de acción. Varias personas resultaron atrozmente quemadas y mutiladas, sin posibilidad alguna de escapar ante la oscuridad producida por el humo negro y los materiales incendiarios adheridos a su cuerpo, puesto que la composición del explosivo hizo que los productos incendiarios se adhirieran a los cuerpos sin posibilidad alguna de desprenderse de ellos ni apagarlos, ya que su autocombustión se ocasionó sin necesidad de utilizar el oxígeno ambiente.

Por entonces, Otegi llevaba unos diez años en la organización terrorista. Porque Otegi es de los que entraron en ETA cuando prácticamente había acabado la dictadura franquista. Es de los que desarrollaron su carrera criminal en contra de la democracia. Y la gran mayoría de los atentados y asesinatos de ETA fueron durante la democracia.

Este año, en el aniversario de la masacre de Hipercor, Otegi puso un tuit diciendo que compartía "el dolor de las víctimas" y que "nunca debió ocurrir". Tal vez preparaba de esa manera su desembarco en la manifestación de la Diada. Nótese que puso: "Nunca debió ocurrir". No puso, por ejemplo: "Nunca teníamos que haber puesto aquel coche-bomba ni ningún otro".

Nunca debió ocurrir. No hay sujeto. No hay responsable. Tampoco hay nada nuevo en las aparentes condolencias de Otegi. Después del atentado de Hipercor, la ETA difundió un comunicado diciendo que había cometido "un grave error" y Herri Batasuna lo secundó con otro en el que lamentaba "el costo en vidas humanas y heridos que ha supuesto este trágico accidente". Accidente. Hablaban de accidente porque la llamada de aviso, que dio una hora equivocada para la explosión, no condujo al desalojo del supermercado, por lo que responsabilizaban a la dirección del establecimiento y a la Policía.

La conmoción por la masacre obligó a ETA, y a su brazo político, a aquella inédita y leve autocrítica. Tan leve, que seis meses después perpetró otra matanza. Puso un coche bomba que mató a once personas, seis de ellas menores, en el acuartelamiento de la Guardia Civil en Zaragoza. Huelga decir que ni la banda ni su brazo lamentaron el coste en vidas humanas de aquel atentado, como tampoco de los que acabaron con la vida de muchos militares, policías y guardias civiles, incluidos familiares, de los que tuvieron la mala suerte de pasar por allí, y de tantos otros.

Con ese tino que algunos tienen para seleccionar invitados, TV3 aprovechó la presencia en Barcelona de un representante significado de esa historia de terror para entrevistarlo. Los del programa dijeron en las redes sociales que se lo habían pasado muy bien con Otegi. Un tipo simpático, con el que echarse unas risas y hacerse selfies. Al retratarse tan risueños con él, los separatistas catalanes han quedado retratados. El retrato no es favorecedor.

Cuando aquel comunicado de Batasuna sobre el "accidente" de Hipercor, La Vanguardia puso en un editorial: "El comunicado que todos hemos tenido que leer desborda la indignación para causar aún algo más profundo: asco". Agua pasada. Hoy, Otegi puede pasearse como una estrella del rock por Barcelona, el lugar de aquella matanza y de otras. Ni siquiera el hecho de que el terrorismo, en su forma yihadista, acabara de pasar su guadaña por la ciudad llevó a sus anfitriones y admiradores a preguntarle por su pasado. Un pasado, esa es la cuestión, que sigue formando parte de su presente.

Lo que necesite la nación
MIGUEL ÁNGEL QUINTANILLA Libertad Digital 14 Septiembre 2017

La secesión es un acto de poder que quiebra un ordenamiento jurídico e inaugura uno nuevo. No existe un protocolo legal para eso, y por tanto ningún señalamiento de "ilegalidad" produce efecto disuasorio alguno sobre sus promotores. El fuego quema porque es fuego y el secesionismo destruye el ordenamiento jurídico porque es secesionismo. Y no destruye sólo "esta Constitución de 1978", sino la nación. Y por tanto destruye cualquier posibilidad de cualquier Constitución española, actual o futura, porque destruye la soberanía misma, que puede ensancharse (europeísmo) pero no restringirse. Por eso, limitar la respuesta ante la secesión a aquella que está posibilitada por esta expresión concreta de constitucionalismo que es la Constitución de 1978 en su actual versión de 2017, sería no situarse a la altura de la amenaza.

Por el contrario, puesto que por amenazar a la nación se amenaza el constitucionalismo mismo, que se basa en la nación y en su soberanía modulada por el europeísmo, se ha de actuar con los instrumentos de todo el constitucionalismo como principio de civilización, que es lo que el secesionismo está destruyendo en España y en la Unión Europea. La secesión no puede enfrentarse como si estuviéramos ante un conflicto de constitucionalidad ordinario. La insistencia en hallar vías para establecer la "superioridad" en la jerarquía normativa e institucional del Gobierno o del TC sobre la Generalitat es comprensible, pero comete el error de pensar que estamos aún moviéndonos dentro de una misma "cadena de mando", de un mismo orden jerárquico. No es así de hecho, y la política es una cuestión de hecho. Los secesionistas ya saben que el Gobierno y el TC valen más que ellos dentro del sistema, precisamente por eso son secesionistas. Pero el poder lo tiene el que puede; es decir, el poder está allí donde se ejerce, sea ese el sitio donde debiera estar o no.

El constitucionalismo fija como criterio de civilización decantado durante siglos que el poder se debe obtener y se debe ejercer atendiendo a sus principios, y el europeísmo añade además algunas cautelas aprendidas por la amarga experiencia de la guerra. El secesionismo desafía esos principios para sustituirlos por otros que carecen de justificación moral alguna. Por eso, la defensa de la integridad territorial de España es también la defensa de su integridad moral.

Esta es una situación extraordinaria en la que la obligación de "guardar y hacer guardar la Constitución" no tiene por qué asentarse sólo en la propia Constitución, en los procedimientos y acuerdos de 1978 si estos se mostraran insuficientes, sino que debe apoyarse en el mismo acto de voluntad del pueblo español que hizo su Constitución: adscribirse y proteger un orden moral cívico y político llamado constitucionalismo europeísta. Aunque dentro de la Constitución sigan existiendo instrumentos útiles y procedimientos indispensables, se habrá de recurrir además al constitucionalismo al que la nación española se adscribe para llenar con él tantas lagunas o vacíos como sea necesario.

La Constitución no funda la nación, es al revés. "La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española". Por tanto, esa indisoluble unidad de la nación española emerge de manera natural en el caso de que aquello que nace de ella, la Constitución, se debilite o se inaplique. Parte de nuestra angustia como españoles se debe al hecho de pensar que la Constitución y no el constitucionalismo es nuestro límite frente al secesionismo.

Aceptar que para hacer frente al secesionismo es indispensable atender a un protocolo jurídico recogido explícitamente en la propia Constitución y nada más que a él, es situarse en una posición débil, porque ya se encarga el secesionismo de hacerlo impracticable. La secesión es rechazable porque vulnera los principios del constitucionalismo, que no son negociables, según ha dicho la nación española y dicen todas las europeas.

Aunque no llegáramos a tiempo de enfrentar el secesionismo con la letra de la Constitución, sí que llegaríamos con lo que está inmediatamente antes de ella, que es lo que la legitima y donde descansa: la voluntad nacional debidamente europeizada. Guardar y hacer guardar la Constitución implica ontológicamente la capacidad y la obligación del Gobierno -pero no sólo de él- para actuar incluso apelando a los principios generales del constitucionalismo europeo para restaurar la plena vigencia de aquélla en toda su extensión, igual que guardar un tesoro implica algo más que el tesoro, algo que lo guarda. Es, una vez más, "una necesidad social imperiosa", y se debe producir un resultado político inequívoco.

Todo esto se resume en el hecho de que ésta no es una disputa sobre lo que la Constitución "ofrece o no al Gobierno", sino sobre lo que la Constitución "necesita ahora del Gobierno" y no sólo de él: que la guarde y que la haga guardar. Por voluntad de la nación española ya manifestada, el Gobierno puede y debe hacer cualquier cosa que se atenga a los principios del constitucionalismo europeo para restaurar la plena vigencia de la Constitución. El Gobierno no tiene poder constituyente, pero tiene una facultad reconstituyente para hacer guardar la Constitución.

Precisamente por este carácter reconstituyente de la disputa en la que estamos, debemos mirar en primer lugar hacia el Preámbulo de la Constitución y extraer sus consecuencias. Una de ellas fue la Constitución ("En consecuencia, las Cortes aprueban..."), pero no tiene por qué ser la única consecuencia de la voluntad de la nación española de garantizar la convivencia democrática, el imperio de la ley y la protección a todos los españoles.

Debemos apelar también, si es necesario, a los principios que permiten al TC interpretar la Constitución, a los que permitieron al poder constituyente hacerla, y que necesariamente no forman parte de ella sino que la inspiran, la enmarcan, la preceden y la tutelan. En la medida en que la Constitución sea sobrepasada por los hechos, se ha de acudir a todo eso que es más que ella y que está antes que ella para cumplir con el propósito que ella misma declara: "Es doctrina reiterada de este Tribunal que los tratados y acuerdos internacionales a los que se remite el art. 10.2 de la Constitución 'constituyen valiosos criterios hermenéuticos del sentido y alcance de los derechos y libertades que la Constitución reconoce', de suerte que habrán de tomarse en consideración 'para corroborar el sentido y alcance del específico derecho fundamental que... ha reconocido nuestra Constitución'..." (DTC 1/2004, de 13 de diciembre de 2004). El Derecho de la Unión, el Derecho internacional y los convenios internacionales de los que son parte la Unión o todos los Estados miembros, y en particular el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales, las Constituciones de los Estados miembros y la Carta de derechos fundamentales forman "una comunidad de valores" a la luz de la cual se ha de interpretar la Constitución, según el Tribunal.

En todo caso, creo que de momento no es necesario ir tan lejos ni situarse "antes" (nunca "fuera") de la Constitución para defender el constitucionalismo español. Disponemos en el artículo 93 de una cláusula de apertura al ordenamiento jurídico europeo positivo, ordenamiento que ha avanzado precisamente mediante una interpretación teleológica (es decir, intencional) del derecho, que lleva muchos años proyectándose sobre la Constitución de 1978 en muchas materias, y que ahora debe hacerlo de nuevo en esta.

Por ejemplo, decimos siempre que la secesión implicaría la salida de Cataluña de la UE, y es muy cierto. Pero probablemente lo que haya que decir es que la UE obliga y habilita a España a impedir la secesión, de igual manera que ha obligado y habilitado a España y a todos los Estados tantas veces para acomodar su marco jurídico constitucional y ordinario, y ajustarlo al deseo de seguir formando parte del proyecto europeo. "Whitin our mandate, whatever it takes", dijo Draghi sobre el euro. El mandato ahora es guardar y hacer guardar no sólo la Constitución sino el constitucionalismo europeo. Por principio, no cabe una secesión como ésta, ni siquiera por descuido, torpeza o insuficiencia constituyente. Por tanto, para eso -y solo para eso-, lo que sea necesario.

Miguel Ángel Quintanilla es politólogo y director académico del Instituto Atlántico de Gobierno.

Independentismo catalán
La Generalitat se gasta en pleno proceso soberanista 311 millones de euros de dinero público en TV3
Reconoce en sus cuentas de 2016 que espera hacer frente a sus compromisos financieros gracias a las aportaciones del Govern
Redacción Periodista Digital 14 Septiembre 2017

TV3 se encuentra en esta semana en el punto de mira por la emisión de los spots de la campaña publicitaria que ha puesto en marcha la Generalitat a favor del referéndum (Surrealismo en TV3: inventa el idioma ‘mexicano’ para no decir español).

El Tribunal Constitucional (TC) advirtió el martes al director de TV3, Vicent Sanchis, y al de Catalunya Ràdio, Saül Gordillo, la resolución en la que les indica que no deben dar difusión a la consulta de independencia declarada ilegal (Los fanáticos de la pureza racial catalana cargan contra Nuria Roca tras su estreno en TV3).

Esta situación ha vuelto a disparar las críticas contra la televisión pública catalana y su excesiva sintonía ideológica con el Govern (Más bajo que TV3 ya no se puede caer: invitan al batasuno Otegi para que se ría de Albert Rivera).

Sin entrar en este debate, es innegable la dependencia económica que tiene TV3 de la Generalitat, según se refleja en las cuentas presentadas por la cadena al Registro Mercantil y a las que ha tenido acceso y recoge Fernando Cano en El Español.

Aval de la Generalitat por 75 millones de euros
De hecho, en estas cuentas Corporació Catalana de Mitjans Audiovis SA (CCMA), sociedad que agrupa a TV3 y a Catalunya Ràdio, la empresa reconoce que al cierre de 2016 podrá salvar su situación de fondo de maniobra negativo y de déficit presupuestario, solo gracias a las aportaciones del Govern.

Según estas mismas cuentas, la fotografía financiera de la televisión pública catalana no llama al optimismo. Al fondo de maniobra negativo y al déficit se suman unos elevados costes de personal, ingresos propios menguantes y una serie de compromisos con acreedores y con la administración que solo podrá sacar adelante gracias a la ayuda financiera pública.

La ruptura financiera del Estado
Primo González republica 14 Septiembre 2017

La decisión de la Generalitat catalana de cortar el flujo de información al Ministerio de Hacienda sobre los gastos de la Administración catalana parece a primera vista un importante golpe de mano. Son palabras mayores. Los gestos y aún los hechos de carácter rupturista se multiplican y estamos entrando en una situación en la que, de hecho, la Administración catalana trata de hacer su propio camino al margen del Estado con plena efectividad, como si la independencia fuera ya un hecho consumado, antes por lo tanto de que un eventual resultado del referéndum de octubre se haya traducido en la declaración unilateral de independencia.

Cataluña no tiene, tal y como sus dirigentes han diseñado el funcionamiento de la entidad, capacidad financiera propia y por lo tanto no puede funcionar sin el auxilio financiero del Estado, que en los últimos años se ha instrumentado a través del denominado Fondo de Liquidez Autonómico (el FLA), una especie de remedo de plan de financiación autonómica provisional mientras se concreta el largamente esperado y escasamente negociado nuevo plan de financiación autonómica.

Las insuficiencias financieras de las Autonomías se han puesto de relieve de forma muy aguda durante la reciente crisis económica, durante la cual los impuestos inicialmente cedidos para asegurar el funcionamiento de las competencias traspasadas en su día han caído muy por debajo de los umbrales previstos. La culpa de este desajuste es doble: la crisis mermó los ingresos y las políticas de gasto, lejos de ajustarse a la baja y a las nuevas realidades, se mantuvieron en alza. El resultado ha sido un creciente déficit autonómico que el FLA ha tratado de paliar pero sin conseguirlo de forma satisfactoria. En el caso de Cataluña, este desajuste ha alcanzado niveles fuera de control debido a la deriva independentista que la Generalitat ha ido desarrollando en los últimos años y más todavía en los últimos meses, hasta llegar a una confrontación abierta y de difícil vuelta atrás. Los gastos pertenecen ya a una órbita alejada de lo que es el normal funcionamiento de una Autonomía.

La decisión anunciada ahora por la Generalitat, de interrumpir el flujo de información con el Gobierno abre una seria crisis ya que esta exigencia por parte del Ministerio de Hacienda de recibir cuenta detallada de los gastos de la Generalitat estaba estrechamente vinculada a la continuidad del Fondo de Liquidez Autonómico. Sin los recursos de este fondo, Cataluña tendrá serios problemas para seguir su trayecto, lo que significa que antes o después, la Generalitat echará mano de sus aspiraciones de autonomía fiscal, llevando a toda su plena operatividad la Agencia Tributaria catalana al margen del Estado.Es decir, la independencia de facto.

La Generalitat parece tener preparado desde hace tiempo todo el engranaje necesario para hacer realidad esta Agencia. Solo falta que los impuestos del Estado (básicamente IVA, IRPF y Sociedades) sean exigibles por las autoridades fiscales catalanas, lo que previsiblemente será el siguiente paso y posiblemente no muy lejano en el tiempo. ¿Cómo reaccionará el Gobierno si este escenario se desarrolla en estos términos? Pronto saldremos de dudas.

Niños independentistas
Manuel Molares do Val  latribunadelpaisvasco.com 14 Septiembre 2017

Los editores de los libros de texto para los niños españoles afirman que tienen que publicar entre 25 y 17 versiones diferentes de muchas asignaturas porque las Comunidades Autónomas les exigen versiones patrióticas de sus territorios y personalidades.

Así se explica que gran número de catalanes sean hoy separatistas tras aprender que España arrasó su tierra, le declaró la guerra civil y asesinó a sus próceres, aunque alguno fue tan villano como los franquistas que lo mataron.

Como Lluis Companys, que azuzó y ayudó a los asesinos de numerosos catalanes, y en un caso ordenó matar por celos a otro amante de la mujer que era su amante.

Eso se oculta, se recuerda sólo al fusilado y se acusa a todos los españoles de franquistas, cuando Franco era recibido como un dios en Barcelona mientras que Madrid se le resistía.

En el País Vasco se oculta que sus heroicos gudaris se rindieron vergonzosamente y en Galicia el nacionalismo ha llegado a enseñar que “el ser humano más trascendente de la historia de la humanidad” era Alfonso R. Castelao, médico, dibujante, ideólogo nacionalista, algo racista y nada marxista, muerto en el exilio.

El exministro de Educación José Ignacio Wert dijo un día en el Parlamento que “había que españolizar a los niños catalanes”, y añadió que también “catalanizar a los niños españoles”.

Un timorato Mariano Rajoy lo destituyó sobre todo por el escándalo que le montaron los nacionalistas catalanes aliados con la izquierda, que manipularon esas palabras al ocultar deliberadamente lo de “catalanizar” a los otros niños españoles.

Aprovechando el inusual golpe de autoridad de Rajoy enfrentándose ahora a esos independentistas, resultado de la hostilidad hacia España, que retome ya el control de la educación pública para comenzar a conocer honrada y verdaderamente nuestro país.

TACTICAS PARA DESESTABILIZAR
Violencia y separatismo, las dos herramientas de Podemos contra el sistema
Juan E. Pflüger gaceta.es 14 Septiembre 2017

La estrategia de Podemos es clara: atacar al sistema, mientras se sirve de su generosidad, para imponerse políticamente

Las últimas declaraciones de Pablo Iglesias en las que señala que considera “gravísimo y terrible” que se haya prohibido la cesión de un local del Ayuntamiento de Madrid para la celebración de un acto a favor del separatismo catalán son la última muestra de que para Podemos todo vale para desestabilizar social y políticamente España.

Es un nuevo cambio de opinión en su ya esquizofrénica postura sobre la consulta ilegal y el independentismo de una parta de los políticos catalanes.

Recordemos algunos de estos cambios de opinión. En sus declaraciones en las que tilda de grave y terrible la prohibición por parte de un juzgado del acto convocado en Madrid, también ha explicado que: “Los problemas políticos no los resuelven ni la policía ni los jueces”. Sin embargo, en 2015, su opinión era muy diferente al señalar que si el Ejecutivo catalán declaraba unilateralmente la independencia, la solución “no dependería del Gobierno, sino de la aplicación de la justicia y eso lo hacen los tribunales”.

No son los únicos cambios de opinión a este respecto. En el año 2012, en pleno radicalismo de sus primeros momentos públicos mientras preparaba el salto a la política y organizaba lo que después sería Podemos, Iglesias no dudó en asegurar: “Si yo fuera catalán querría ser independiente”. Dos años después, había cambiado radicalmente: “¿Quiero que Cataluña se vaya? No quiero”, afirmaba tajantemente.

Pero el colmo de la falta de criterio político de Pablo Iglesias lo encontramos en los tres últimos meses. El pasado mes de julio, aseguraba en Cádiz que si fuera catalán no participaría en la consulta del próximo 1 de octubre. Sin embargo, el pasado 11 de septiembre, en Santa Coloma de Gramenet, en plena Diada, acaba su discurso, puño en alto, con un “viva Cataluña libre y soberana”. Pero no acaba aquí la cosa, solamente un día después, ya en Madrid, aseguraba que él no era catalán: “soy español, de Madrid. Tango que respetar a los ciudadanos de Cataluña”.

Estos cambios en sus opiniones no son sino parte de una estrategia clara de la formación que lidera. Su objetivo es atacar al sistema y generar una crisis en la que su partido aparezca como la nueva fuerza mayoritaria. Lo que él y sus secuaces denominan “crear nuevas mayorías”. Por eso necesita crispación. Esto le lleva a autodefinirse como español en Madrid y Cádiz, mientras que cada vez que viaja a Cataluña, alenta el separatismo. ¿O no recordamos que hacía lo mismo en la comunidad autónoma vasca?

Hace años frecuentaba las herriko tabernas, los centros de reunión del separatismo terrorismo vasco que durante muchos años, como recogen las sentencias judiciales, fueron una de las principales fuentes de ingresos de ETA. Entonces, y en aquel ambiente, aseguraba que entendía que los vascos quisieran abandonar España, pero les pedía que no “les dejaran solos ante los españoles”.

Por si todo esto fuera poco, este pasado miércoles, Pablo Iglesias sumaba su formación, Unidos Podemos, a una iniciativa tomada por los separatistas PdCat y ERC, y a los proetarras de Bildu que pretenden pedir explicaciones al Fiscal General del Estado, José Manuel Maza, por su decisión de tomar declaración como imputados a todos aquellos alcaldes que colaboren con la consulta ilegal del próximo primero de octubre.

Con los violentos
Pero los ataques de Podemos contra el sistema político no solamente se viven en su relación con el conflicto catalán. Siempre se han sumado a los comportamientos violentos que hayan sido protagonizados por la izquierda y se han permitido el lujo, incluso, de justificar los atentados terroristas de ETA y de los yihadistas, señalando que “tienen una causa política”, como dijo Pablo Iglesias o que “se ha fallado a mucha gente que no ve otra salida que inmolarse”, como afirmó uno de los líderes de Podemos, Miguel Urbán, tras los atentados de 2015.

Tampoco han escatimado su generoso apoyo a personas que no han dudado en emplear la violencia contra las instituciones, las Fuerzas y Curpos de Seguridad del Estado o contra personas anónimas. Así, en plena campaña de rodea el Congreso -recordemos que las primeras convocatorias se hicieron bajo el lema de asalta el Congreso- los líderes de Unidos Podemos mostraron su apoyo a este desafío a las instituciones. El propio Alberto Garzón, entonces diputado de IU, hoy de Unidos Podemos, salió del hemiciclo cuando este estaba siendo rodeado, para mostrar su solidaridad con quienes gritaban “no nos representan”. Lo más irónico es que uno de quienes no les representaba entonces era el propio Garzón.

Iglesias aseguraba “sentir emoción” cuando un policía nacional de la Unidad de Intervención Policial era golpeado ante las cámaras durante esas mismas protestas. Y también presumía de haberse peleado una sola vez en la que entre varios golpearon a un individuo entre tres “políticos universitarios” porque “un grupo de lumpenes de clase social mucho más baja que la nuestra, pues eso: gentuza, intentó robar una mesa de mezclas”.

También desde Podemos se ha defendido a violentos como Alfon, el radical ligado a Bukaneros, grupo ultra del Rayo Vallecano, tras haber sido detenido con material explosivo durante la última huelga general, o a los movimientos violentos que se vivieron en el barrio burgalés de Gamonal. También han terminado en Podemos los antiguos miembros del SAT, que acumulan condenas por actos violentos, como Andrés Bódalo.

La estrategia de Podemos es clara, cuanto más ataques al sistema, mejor para ellos. Aunque esto signifique la ruptura de España, un país al que dicen querer gobernar. Aunque esto signifique una oleada de violencia contra las instituciones, en las que ellos se han acomodado rápidamente. Y aunque esto signifique el ataque alas Fuerzas de Seguridad, a las que ellos no dudan en defender en países como Venezuela, donde se dedican a asesinar a estudiantes y opositores en la calle. Y es que, como aseguró Pablo Iglesias: “el cielo no se toma por consenso, se toma por asalto”.

Entrevista con Francesc de Carreras, catedrático de Derecho Constitucional
Francesc Carreras: “Sánchez y el PSOE sólo han añadido barullo al 1-O con su ‘nación de naciones'”
Nacho Doral okdiario 14 Septiembre 2017

Francesc de Carreras (Barcelona, 1943) es Catedrático de Derecho Constitucional, abogado, escritor y articulista. Veterano de la izquierda catalana durante la dictadura, donde militó en el PSUC, pasó después a Iniciativa por Cataluña, que abandonó a finales de los años 80. Muy crítico con la deriva nacionalista de los partidos de izquierda, y decepcionado ante el avance imparable del pujolismo, centró su carrera en la universidad y el periodismo, hasta participar en el proceso de fundación de Ciudadanos.

De Carreras ha expuesto recientemente su pensamiento político en un libro escrito junto a José Borrell, Josep Piqué y Juan José López Burniol, bajo el título de “Escucha Cataluña, escucha España”. Partidario de aplicar el Código Penal y el Tribunal Constitucional antes que el artículo 155 de la Constitución, recomienda desdramatizarlo por si finalmente el Estado ha de recurrir a esta alternativa.

Pregunta.- ¿Habrá urnas el 1-O?
Respuesta.- “No habrá referéndum ni legal, ni ilegal. El primero, porque no se ha planteado. Y el segundo, es imposible. Otra cosa es que en algún punto de la geografía catalana aparezca alguna mesa con unas urnas. Pero un referéndum requiere una ley vigente que lo ampare (y esta no la tiene porque está suspendida y es manifiestamente inconstitucional), una organización de mesas, presidentes, vocales, una administración electoral, un censo, y unas garantías jurisdiccionales. Y todo esto no existe y si se improvisan en el último momento, no tiene ningún tipo de credibilidad”.

P.- ¿Estamos ante un 23-F sin pistolas?
R.- “Es un golpe de Estado en el sentido de que un parlamento autonómico ha querido deliberadamente y, a sabiendas, aprobar leyes manifiestamente inconstitucionales como son las aprobadas. Y por un procedimiento ilegal. Por tanto, de una forma digamos ‘posmoderna’, es un golpe. Además, anunciado con antelación porque lo avisaron hace años”.

P.- ¿Cómo se llega a este punto?
R- “Es el resultado de una historia larga que viene como mínimo del año 1980, en el que con Pujol es elegido presidente de la Generalitat y se van poniendo año tras año las piedras de la llamada ‘construcción nacional’, que es coger un territorio y una población y convertirla a una ideología única: el nacionalismo. Y que una vez considerado fuerte, dar el paso para la creación de un estado independiente y separarse de España”.

P.- ¿Qué ha faltado?
R.- “Ha faltado pedagogía y ha sobrado ingenuidad. En cuanto a lo primero, ha faltado una explicación por parte de los gobiernos de la época democrática, y al igual que de los partidos, de que a finales del siglo XX y ahora en el XXI no tiene sentido hablar de naciones en un mundo globalizado. Y de que Cataluña forma parte de España, y a través de España, de Europa. Y de que esto es lo mejor para ambas. Ha faltado explicar los perjuicios que supone que Cataluña quede al margen de España, y lo que sucedería si fuese independiente. Y luego, han sobrado las ingenuidades por parte de los partidos nacionales, sobre todo PP y PSOE, al aliarse con los nacionalistas catalanes de CIU y ERC por su necesidad de formar mayorías parlamentarias”.

“En Cataluña, a los gobiernos centrales les ha faltado pedagogía y les ha sobrado ingenuidad frente a los nacionalistas”
P.- ¿Sería una posible solución la ‘nación de naciones’ que propone ahora el PSOE?
R.- “Pedro Sánchez sólo ha añadido barullo con esa propuesta, primero con la propuesta en sí. Después, asegurando que tiene un ‘concepto no nacionalista’ del término nación. Pero la pedagogía sobre qué es una nación en sentido jurídico, y qué en sentido cultural, se tenía que haber hecho antes. Nunca es tarde, pero sus posiciones son un error. Aunque suponen una anécdota frente a un plan perfectamente trazado, y documentado en casi una veintena de informes oficiales de la Generalitat desde las elecciones de 2012. En cambio, por el otro lado, desde el Gobierno de España, no se ha hecho ni se ha explicado nada a los ciudadanos catalanes”.

P.- ¿Es necesaria una reforma de la Constitución?
R.- “Soy partidario de introducir de una reforma puntual, de algunos cambios en algunos artículos de la Carta Magna. En este sentido, considero que la reforma del modelo territorial que ha lanzado el PSOE y que parece el PP está en condiciones de aceptar es un paso positivo. Así que bienvenida sea esa reforma, si es para racionalizar y mejorar el funcionamiento del Estado de las Autonomías”.

“Soy partidario de una reforma de la Constitución, pero no para complacer con nuevas cesiones a los independentistas”
P.- ¿Y esa reforma debería conllevar nuevas cesiones a Cataluña?
R.- “De ningún modo, porque sería abdicar de la autoridad del Estado. Los ciudadanos catalanes merecen atención como cualquier otros ciudadanos de España. Y el Gobierno lo ha hecho, por ejemplo, otorgando créditos a muy bajo interés dada la situación económica con la Generalitat como organismo quebrado en el mundo y al que nadie quiere prestar dinero. Cualquier reforma ha de hacerse para todos y atendiendo a los intereses de todas las comunidades autónomas, de todo el Estado en su conjunto, y no para complacer a los independentistas por el llamado problema catalán”.

P- ¿Los daños del proceso separatista son ya irreparables?
R.- “No hay ningún daño irreparable. En la Historia siempre se puede rectificar, aunque no se debía haber llegado a esta situación. Y ha sido así por las políticas extremadamente ingenuas de los gobiernos centrales sucesivos de España respecto a las intenciones de los nacionalistas catalanes, que estaban ya diseñadas en 1980. A partir de entonces, se impuso el sometimiento al nacionalismo y para ser políticamente correcto había que ser nacionalista”.

P.- ¿Se puede detener este desafío de los separatistas si no no desisten de su actitud?
R.- “El Estado tiene suficientes recursos legales para parar este golpe, y naturalmente que se puede. Tiene el Tribunal Constitucional, para que se cumplan las sentencias, y, en paralelo, ha de aplicarse el Código Penal. Y cómo no, el artículo 155 de la Constitución que está previsto para casos de un flagrante incumplimiento de una comunidad autónoma que afecte a los intereses generales. Se ha hablado de la Ley de Seguridad Nacional, pero creo que está pensada para otro tipo de situaciones”.

P.- ¿En qué orden deberían implementarse esas medidas legales?
R.- “Primero, el Código Penal y la ejecución de sentencias del TC que deben ir en paralelo, como se está haciendo en este momento. Y si esto no fuera necesario, si el Estado de Derecho no se cumpliera en Cataluña y afectara, por tanto ,a los derechos y libertades de los catalanes, después recurrir al 155. Que está en la Constitución, y que no es ninguna situación excepcional como la Ley de Excepción y Sitio, que también está en la misma norma. Pero hay que desdramatizar el 155, y acercarlo a la opinión pública, porque medios y políticos han contribuido a que parezca un golpe de Estado encubierto interno cuando es todo lo contrario: es para evitarlos”.

P.- ¿El Gobierno está a tiempo de poder aplicar aún el artículo 155 o ya no hay plazo, como mantienen algunos juristas?
R.- “Hay procedimientos para acelerar los trámites y que permitirían su puesta en marcha en un plazo de siete u ocho días, por lo que es falso que el Ejecutivo de Mariano Rajoy llegue tarde, y no disponga ya de tiempo”.

P.- ¿Qué situación prevé hasta el 1-O y después de esa fecha?
R.- “Hasta el día del referéndum, nos espera una situación tensa, porque puede haber intentos de ocupar edificios oficiales, o que los radicales intenten permanecer durante tiempo en la calle con violencia, haciendo escraches… Desde la propia Generalitat se está coaccionando a los alcaldes, como ha hecho incluso el presidente Puigdemont. Y a partir del 1 de octubre, pues como ese referéndum no se llevará a cabo, habrá protestas y quizá algunos actos violentos. Pero el Estado tiene instrumentos para salvaguardar las libertades y los derechos de todos los ciudadanos”.

 


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