AGLI Recortes de Prensa   Martes 19  Septiembre 2017

No es legítimo matar España
Fernando Paz gaceta.es 19 Septiembre 2017

Al nacionalismo ha sido Madrid quien lo ha transformado en lo que hoy es por la vía de negociarlo y concederlo todo, absolutamente todo, hasta que la imposibilidad de satisfacer su increíble voracidad lo ha convertido en independentista. Porque es falso que el independentismo nazca de ninguna frustración: nace de la codicia.

Una codicia que se ha nutrido de la debilidad del régimen del 78, culpable de que hoy la mitad de los catalanes amenacen con la liquidación de España. Culpable de articular el temoso discurso de que, en ausencia de violencia, toda idea es legítima, algo que semejaba el pliegue argumental de una firme defensa de la unidad nacional soslayando el debate de fondo. Pero no. Resultó que, de tanto repetirlo, los bobos de todos los partidos, periodistas incluidos -¿había que explicitarlo?- terminaron por deglutirlo y asimilarlo como propio.

Cada gobierno negociaba con él y le concedía más y más; patada a seguir y el que venga detrás, que arree. Lo mismo que propone Rajoy cuando asegura que bajo su gobierno no se romperá España, sugiriendo que otra cosa será lo que suceda después. Implícita queda la cristalina ausencia de todo sentido de Estado en esta triste España de nuestros días.

Incluso ahora, ante la más absoluta desnudez independentista, este régimen agonizante apenas es capaz de oponerle sino unos torpes balbuceos legalistas, entre los que se entrevera la carta de legitimidad al independentismo si se sujeta al procedimiento legal. En una España enseñoreada por el cinismo, apenas nadie se pregunta en voz alta qué clase de locura estamos viviendo, qué es eso de que pueda ser legítima la pretensión de destruir la comunidad política.

Será legítima la discusión acerca de cómo organizar nuestra comunidad política, acerca del mejor modo de hacer que funcione; pero jamás lo será proponer su destrucción. Quien no la sienta como propia está en su derecho de renunciar a vivir en ella, pero deberá resignarse a no llevarse con él lo que es de todos.
No es lícito a quienes circunstancialmente ocupan hoy España determinar la destrucción de una patria heredada del esfuerzo, la sangre y los afanes de tantos siglos; la exigencia moral ha de ser la del mejoramiento de esa patria. No hay, y no puede haber, legitimidad alguna en su destrucción.

Olvidan que, en términos históricos y legales, la Constitución tiene su fundamento –como ella misma proclama- en la indivisibilidad de España. Modificar tal cosa no es que exija una reforma, es que aniquila la Constitución; y si en algún caso hubiese que cambiar la Constitución, habría que hacerlo para su mejor servicio a España, y no para adaptarla a las exigencias de sus enemigos o para facilitarles a estos el trámite. Olvidan que es la Constitución la que debe servir a España, y no España a la Constitución, y que nuestra patria es anterior a ella y razón de ser de su existencia.

Muchas veces, demasiadas, hemos mirado hacia otro lado mientras el país era puesto en almoneda. Los gobiernos comenzaron negociando competencias para mantenerse en el poder y terminaron regalando al nacionalismo la desaparición del Estado en Cataluña. Muy pocos alzaron la voz para defender que hay cosas que no se negocian, y que la dignidad o la libertad no pueden depender de que se den unas condiciones u otras, sino que son valores en sí mismas, como lo es España.

Que sin la patria –y no hay patria sin comunidad, ni comunidad sin unidad-, un pueblo carece de libertad y de dignidad y se convierte en un agregado de individuos que termina por alfombrar las ambiciones de los poderosos, los logreros y los arribistas.

La cosa es, claro, que a lo que hoy queda del régimen del 78 eso de la patria no le da ni frío ni calor, porque estas gentes la conciben, en el mejor de los casos, como un contrato, rescindible a voluntad de las partes; sin entender que España es una unidad con sustantividad propia, algo más que la mera adición de unas partes a otras.

Hoy España no parece importarle en exceso a nadie. Mientras en la esquina izquierda las connivencias con los enemigos de la nación son una evidencia, en el socialismo la búsqueda de un espacio propio está convirtiendo a Sánchez en un adefesio político que se tambalea en el ring nacional como si estuviese sonado.

En cuanto al gobierno del PP, el que Romeva y Puigdemont lleven largos meses trayendo en jaque al Estado no precisa de ulteriores comentarios. Si estos indepes de tercera envenenan nuestros sueños, ¡cómo serán los sorayos que, para nuestro infortunio, rigen el Estado!

Si no le ponemos remedio, con este gobierno y con los que pueden previsiblemente venir, en Cataluña los malos saben que solo es cuestión de tiempo. De no mucho tiempo, además.

Una dictadura sentimental para Cataluña
Javier Benegas vozpopuli.es 19 Septiembre 2017

En un vídeo parodia de Youtube, una señora se mostraba desolada por ser considerada mujer, cuando en realidad no se sentía nada femenina. Su impostada indignación quizá no sorprendiera a muchos. Al fin y al cabo, según los expertos cuya opinión acapara los medios, el sexo es un designio de la naturaleza mientras que el género es un constructo social, es decir, una imposición de las personas.

Sin embargo, el supuesto problema de esta buena señora iba mucho más allá de la disonancia de género. Y es que la mujer afirmaba que su "identidad sexual era la de un helicóptero de combate”.
Evidentemente, era un absurdo. Y a buen seguro un sarcasmo, una estrambótica broma sobre los excesos de la identidad, en este caso sexual. Sea como fuere, anteponer el sentimiento a la realidad, es decir, lo que uno siente, por descabellado que sea, a lo que realmente es ha terminado desbordando el entorno privado para convertirse en un problema institucional en las sociedades desarrolladas. De hecho, el sentimiento personal no es ya una cuestión particular, sino un problema que desborda el ámbito privado del individuo y se traslada a las leyes.

Esta dinámica sentimental, donde la identidad no se ajusta a lo que uno es sino a lo que siente, es precisamente en lo que se sustenta el nebuloso derecho a decidir. Una persona puede ser positivamente española, puesto que las leyes y la jurisdicción territorial así lo certifican, sin embargo, mediante el derecho a decidir, el sentimiento se impone no ya al ordenamiento legal sino, sobre todo, a la realidad. Ya no importa lo que seamos, sino lo que sentimos.

Esta democracia emocional, donde los hechos dejan de existir en favor de los sentimientos, es lo que ha permitido al secesionismo catalán incorporar a la causa no ya a muchos inmigrantes o hijos de inmigrantes procedentes de otras regiones de España, sino también a gran parte de la numerosa comunidad marroquí, hecho que hace tan sólo un par de décadas habría horrorizado a la burguesía catalana. En la actualidad, estos individuos se han convertido en parte de la masa crítica de la secesión. Lo que explica en buena medida por qué la burguesía nacionalista ha terminado por perder el control en beneficio de una izquierda que, ayuna de proletarios, se ha dedicado a pastorear a las minorías y también a crearlas.

En los años 80, el nacionalismo era marginal. Muchos catalanes votaban CiU no para promover la secesión, sino porque creían que estarían mejor representados en Madrid. Cierto es que existía el catalanismo, pero éste era más cultural que político… hasta que fue capturado por los padres de la patria catalana.

El nacionalismo se limitaba a esa burguesía estirada que miraba con desdén al forastero, y que, en el mejor de los casos, lo consideraba mano de obra necesaria, es decir, un mal inevitable. Actitud que era correspondida por los inmigrantes, que, claro está, recelosos no votaban CiU sino a otros partidos.

Pero, mediante la ingeniería social y la compra de voluntades, la situación fue cambiando, hasta que, de pronto, un andaluz empadronado en Granollers podía no sólo ser más nacionalista que Jordi Pujol, sino también más xenófobo, aunque tuviera que revolverse contra sus propios paisanos.

Ya no importaba el origen, la cultura, las costumbres o, incluso, desconocer el idioma catalán. Todo eso podía resolverse, especialmente el problema del idioma mediante la imposición lingüística. Bastaba sólo con el sentimiento para entrar a formar parte del mismo club que antaño te había despreciado. Pero, para certificar esta admisión, el sentimiento del converso tenía que ser también tan excluyente como el del más acérrimo nacionalista; es decir, debía renegar de la identidad española, haciendo mofa de ella. Así, el falso relato nacionalista, donde España era el mundo viejo y la emergente nación catalana un mundo nuevo, se fue propagando.

Sin embargo, como acertadamente explicaba Hannah Arendt, es parte de la propia condición humana que cada generación crezca en un mundo viejo, de modo que prepararla para un nuevo mundo sólo puede significar que se quiere quitar de las manos de los recién llegados su propia oportunidad ante lo nuevo. De hecho, el mundo en el que se introduce a los niños es un mundo viejo, es decir, preexistente, construido por los vivos y por los muertos. Y ante esto, los sentimientos resultan impotentes y la realidad se impone. El sueño se convierte en desencanto.

Por más que a los secesionistas les pese, España es la cruda y dura realidad, si se quiere llena de imperfecciones y carencias, pero realidad, al fin y al cabo, mientras que la Cataluña prometida es un despropósito, cuyo horizonte se sitúa por debajo del bono basura.

Lamentablemente, nada hay más tentador y a la vez peligroso que la promesa de la transformación sin esfuerzo. Creer que se puede triunfar simplemente deseándolo, cambiando a voluntad de identidad, es infantil. Sin embargo, convertir los panes en peces y el agua en vino con sólo desearlo, es parte de la liturgia de ese nacionalismo catalán entregado a la democracia sentimental y que denigra la identidad española.

Nada tiene que ver en todo este embrollo el derecho de autodeterminación, cuya acotación en la Carta de las Naciones Unidas resulta ya de por sí bastante farragosa, y que, al decir de la propia ONU no aplica en el caso de Cataluña. Mucho menos sentido tiene hacer malabarismo dialécticos para extrapolar el derecho de autodeterminación individual, propio del liberalismo, a un proceso que por fuerza es colectivo. Pero, cuidado, tampoco es solución el federalismo. En el caso catalán cohabitan dos impulsos inasequibles a la razón: la voluntad secesionista y el sentimentalismo. Frente a ambos, la fuerza de la ley es la única alternativa. Eso o asumir que tarde o temprano se producirá la secesión y que, después, llegará la ruina y, de propina, el pancatalanismo liderado por una izquierda loca.

En realidad, el nacionalismo catalán se parece demasiado a la parodia de esa mujer cuya identidad sexual es la de un helicóptero de combate. Pero que resulte absurdo es lo de menos. El peligro está en esa dictadura del sentimiento que trasciende al ámbito individual y se convierte en la pesadilla de todos.

Iglesias y la vía bolivariana
EDITORIAL Libertad Digital 19 Septiembre 2017

El cabecilla del partido comunista Podemos no hace sino seguir una estrategia muy practicada por liberticidas que pretenden instaurar un régimen totalitario.

Pablo Iglesias ha puesto fin este lunes a la estrategia de ambigüedad calculada con que Podemos ha venido contemplando el desafío secesionista. Y lo ha hecho para apoyar a los golpistas y convocando un encuentro de representantes políticos al margen de las instituciones democráticas. El líder ultra pretende instaurar una Asamblea Extraordinaria, de la que estarían excluidos PP y Ciudadanos, a fin respaldar las reivindicaciones de los golpistas y permitirles salir indemnes de la gravísima crisis institucional que han ocasionado.

Se trata de reunir en un encuentro ilegítimo a fuerzas nacionalistas, políticos ultraizquierdistas y algún socialista despistado para ahormar un movimiento liderado por Iglesias y los suyos, que de esta forma tomarían la iniciativa en la ofensiva anticonstitucional en curso.

Iglesias no hace sino seguir una estrategia muy practicada por liberticidas que pretenden instaurar un régimen totalitario. La creación de órganos asamblearios al margen de las instituciones del Estado es una constante en los golpes antidemocráticos. Las continuas apelaciones al "pueblo" y a la "democracia auténtica" son otro tic habitual en los enemigos jurados de los Estados de Derecho. El caso más próximo en el tiempo es el de la sedicente Asamblea Constituyente instaurada en Venezuela por el criminal Nicolás Maduro, no por casualidad uno de los muy escasos apoyos internacionales con que cuentan los golpistas que detentan el poder en Cataluña.

El sectarismo de Iglesias es tan feroz que ha alcanzado incluso a su propio partido en Cataluña, cuyo máximo dirigente no fue invitado a la reunión de la que surgió la execrable iniciativa.

El oportunismo criminoso del esbirro de Teherán y Caracas corre parejo con su infame deslealtad a España y sus instituciones democráticas, como corresponde a un totalitario forjado en las peores zahúrdas del marxismo contemporáneo. Con su Asamblea liberticida, Podemos vuelve a dejar de manifiesto que es uno de los principales problemas de España. El PSOE debe tomar urgente nota y no pactar nada con un grupo ultra que anda ideando la manera de dinamitar las instituciones democráticas.

¡Es la nación, estúpidos!
Santiago Abascal. gaceta.es 19 Septiembre 2017

Desde que el pasado 6 de septiembre los separatistas consumasen el golpe de estado que llevaban meses anunciando, hemos escuchado a los políticos contrarios al golpe decir, una y otra vez, que lo que se está perpetrando es un golpe contra la democracia. Rajoy, Saénz de Santamaría, Rivera… todos, absolutamente todos, han coincidido en sus declaraciones. Según ellos, es la democracia lo que está en juego. Pero esa es solamente una verdad a medias.

Fácil se lo ponen a los traidores, que responden a la acusación diciendo que, precisamente, lo democrático es celebrar un referéndum de autodeterminación. Y que para ellos la Constitución Española no significa nada, porque solo se sienten obligados por la soberanía de su nación, que es la catalana.

Y es que los acomplejados políticos del establishment, incapaces como son de pronunciar el nombre de España, yerran al señalar que lo que se está atacando es solo la Ley y el Estado de Derecho. Porque lo que se está poniendo en juego es algo mucho más grave: es la propia unidad de la Nación Española, en la que se fundamenta nuestro modelo de convivencia, nuestra Constitución y cualquier ley que se derive de la misma.

Durante años los separatistas han estado proclamando que Cataluña es una Nación y no han encontrado a nadie ni en el Gobierno ni en la oposición con el coraje suficiente para contestarles que la Nación es España. Y que Cataluña, por más que sea una comunidad autónoma en la que existe una lengua regional adicional a la española común, no ha sido nunca ni es una Nación, sino algo mucho más importante: una parte entrañable y querida de España.

El argumento de Rajoy de que el referéndum en Cataluña no es posible porque tendríamos que votar todos los españoles, no solo no convence en Cataluña. Es que, además, es una falacia. Por más que quisiéramos, los españoles actuales no podríamos romper la unidad de la Nación española por medio de un referéndum. Ese referéndum también sería inconstitucional. La Nación es anterior y superior a la Constitución.

En vez de dar argumentos de leguleyo, el Gobierno tendría que haber explicado que la unidad de la Nación española es un bien para todos los españoles. Porque el principal problema que tenemos en España es que los españoles no entendemos lo que es ser miembros de nuestra nación, o lo que es lo mismo, ser ciudadanos.

A menudo me encuentro con españoles que me dicen que para ellos ser español no es importante, porque ellos se sienten “ciudadanos del mundo”. O que lo que realmente es importante es ser ciudadanos de la Unión Europea. Pero ni el mundo ni Europa son los que nos otorgan los derechos de ciudadanía. Es la Nación española quién lo hace. No se puede ser ciudadano, si no se pertenece a una comunidad política. Y nuestra comunidad política, nuestra Patria, nuestra Nación indivisible, se llama España. Le pese a quien le pese.

La relación entre el ciudadano y la nación es una relación de doble lealtad. El ciudadano es leal con la Nación, respetando sus leyes y sus símbolos, contribuyendo a sus cargas económicas e incluso, llegado el momento, empuñando las armas para defenderla de sus enemigos. A cambio, el ciudadano tiene derechos de ciudadanía. Puede votar y ser elegido como representante público. Y, cuando se encuentra en dificultades, puede esperar el apoyo de su Nación.

Tenemos una inmensa suerte de ser españoles. Nuestra Patria es una de los mejores del mundo. Tenemos problemas, como todo el mundo. Pero, a pesar de unos degenerados políticos, hemos tenido una inmensa suerte de haber llegado a nacer -o ser- españoles.

Así, cuando un español está de viaje en el extranjero y se ve inmerso en una catástrofe natural, es la Nación española la que acude a su rescate sin reparar en medios. Cuando un pesquero español, sea de la región española que sea, es capturado por unos piratas, son soldados españoles los que se juegan la vida por rescatarlo. Cuando cualquiera de nosotros tiene una enfermedad grave, ahí está la sanidad pública española, una de las mejores del mundo. Y aunque mejorable, tenemos una educación pública universal desde primaria hasta la universidad. Y esto no es así en todos los países de nuestro entorno.

Romper la unidad de nuestra Nación sería una catástrofe para todos. Cataluña sería el comienzo. Después vendrían movimientos separatistas en otras regiones como el País Vasco y Galicia. Pronto llegaría el contagio a regiones limítrofes como Navarra y la Comunidad Valenciana. Para agravar las cosas, cada uno de estos nuevos estaditos no serían homogéneos. En ellos habría importantes bolsas de población leales a España, que mantendrían la nacionalidad española y, seguramente, serían discriminados por los gobiernos nacionalistas de esos oníricos estaditos. Acabaríamos todos siendo más pobres y tendríamos conflictos permanentes en nuestro suelo.

No me estoy inventando nada. Este tipo de situaciones existe en países como Estonia en el que un 30% de la población, a pesar de haber nacido en Estonia, es considerada rusa y no tiene derechos políticos ni puede salir libremente del país. Y quien piense que eso no puede pasar en la Unión Europea, le recuerdo que Estonia es un país de la Unión. Por no hablar de la triste historia de las repúblicas que componían la antigua Yugoslavia. Porque romper un país a las bravas es algo muy serio. Y siempre tiene consecuencias.

El gran error de Rajoy es que, en vez de contestar las mentiras de los separatistas y hacer pedagogía en Cataluña, ha callado. Y el que calla, otorga.

En vez de hacer ver a los catalanes y al resto de los españoles que tenemos que sentirnos afortunados por pertenecer a uno de los mejores países del mundo, ha preferido callar y refugiarse en argumentos puramente legales o económicos y amenazar a los catalanes con salir de la Unión Europea. En vez de convencer a los catalanes independentistas de que estaremos mejor unidos que divididos, ha preferido fumarse un puro a la espera de que la tormenta amainase.

Con el golpe de los traidores no sólo nos estamos jugando perder un trozo de nuestro suelo. Nos estamos jugando quedarnos sin nuestra Patria. Y ni tenemos, ni tendremos otra.

¿HABRÁ MUERTOS?
Antonio García Fuentes Periodista Digital 19 Septiembre 2017

En españa (adrede con minúsculas) abundan “más de la cuenta”, los incendiarios y a la vista están las grandes extensiones devastadas por el fuego, el que oficialmente se reconoce como provocado por quienes sin escrúpulos o miedos, pegan fuego al terreno y si los cogen y juzgan, pocos castigos reciben por lo que en realidad suele ser “un gran crimen contra la nación española”. También es sabido que si un incendio no se apaga en los inicios del mismo, las consecuencias suelen ser incalculables.

De ahí mi titular de hoy, puesto que, “el incendio separatista si se hubiera apagado a tiempo, seguro que las grandes llamas de que hoy presumen los incendiarios separatistas no existirían”.

Hoy ambas partes enfrentadas “tienen miedo y lo demuestran las declaraciones de los fuera de la ley y los de dentro de ella”; por ello mi pregunta que aun siendo indeseada por mí mismo entra dentro de lo posible, si se llega a la situación de empecinamiento, cosa tan normal en España, como las sequías periódicas que aquí padecemos; cosa que se hubiese podido evitar, si “el primer cabecilla que sacó los pies del plato”, lo hubiesen detenido, juzgado, desposeído de cargos políticos a perpetuidad y luego metido en la cárcel por un largo período sin rebajas de ninguna clase. Como no se hizo, pues “se empezó a engordar la serpiente y por ello el enorme serpentario actual donde la cantidad considera ya que la inmunidad la ampara”; puesto que no es lo mismo juzgar a uno o una docena, que a los miles que en abierta rebeldía y fuera de la ley, gritan convencidos de que “la ley son ellos”; y hay que darle todo lo que piden y más.

Los gobiernos con manifiesta y gran cobardía, han ido “soltando dinero en cantidades bochornosas” y empleando ello como un apagafuegos; y lo que han logrado es que ni agradezcan el dinero recibido de la tesorería del Estado, ni que dejen de exigir (no piden exigen) plena libertad para crear un Estado nuevo, sin consentimiento del Estado Español, legalmente constituido. O sea lo que dice el dicho popular de, “no des un beso a un tonto que te pedirá muchos más”.

Y lo de “los muertos” es posible, puesto que España entera está cubierta de muertos inútiles; inocentes en mayoría y que sin embargo un bando los considera como criminales y el otro como héroes a glorificar y luego dedicarles grandes ceremonias en cualquier momento y por cualquier motivo; recordemos ahora mismo a los asesinos de la ETA y cuyas raíces y organización, seguro que siguen latentes en la sombra, “por si hay que ponerlos en marcha en cualquier momento”; cosa que como en el pasado siempre lo paga “el contribuyente”, puesto que los responsables ni dan la cara nunca, ni ponen un céntimo para los enormes gastos que cuesta el mantenimiento.

¿Qué va a pasar a partir del próximo uno de octubre del que solo faltan dos semanas? Sabemos solo lo que dicen “ambos bandos”, pero no lo que tengan pensado hacer y mucho menos, lo que en secreto se esté larvando o incluso ya preparado; puesto que estas situaciones suelen terminar con “héroes a venerar”; y por descontado que nadie piensa en considerarse culpable, por muchas leyes escritas que existan y que el más tonto sabe interpretar con plena claridad.

Pero reitero, todo ello por la cobardía de no detener a los primeros y que aún estos, estuviesen en la cárcel.
De acuerdo que gobernar es duro, pero el que no quiera responsabilidades de gobierno, que se quede en su casa… “criando caracoles”, por ejemplo.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y
http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes

Cataluña: información contra el agitprop
Manuel Molares do Val Periodista Digital 19 Septiembre 2017

Desde que Jordi Pujol llegó a presidente de la Generalidad catalana el 8 de mayo de 1980 hasta hoy mismo han pasado 37 años y cinco meses, todos bajo dominio nacionalista incluyendo los ocho del socialnacionalismo de Maragall-Montilla.

Nadie lo diría de sopetón: un año más que la dictadura franquista 1939-1975.

Al contrario que el del franquismo, cuyo agitprop comenzó a decaer en los 1960, el de Pujol y sus sucesores ha crecido paulatinamente hasta convertir en separatista a casi la mitad de la población catalana.

Cuatro catalanes notables acaban de publicar un libro imprescindible: “Escucha, Cataluña. Escucha, España” (Atalaya).

Son la mente más brillante del PSOE, Josep Borrell, junto al también brillante exministro del PP, Josep Piqué, el catedrático constitucionalista de Ciudadanos Francesc de Carreras, y el notario catalanista Juan-José López Burniol.

Cuatro visiones diferentes en las que Borrell y Piqué se complementan, mientras se contraponen con diferencias fáciles de resolver el españolista Carreras y el moderado catalanista López-Buriol.

Borrell presenta quizás los elementos que mejor desmontan los mitos independentistas: la explotación de los catalanes por el resto de España, el maltrato en infraestructuras, la persecución cultural y otros mitos creados para alimentar el separatismo y, fracasado el referéndum, la posible violencia de independentistas fanáticos.

(Qué desgracia para el PSOE haberle obligado a dimitir como Secretario General tras ganar las primarias en 1988).

Borrell descubre las mentiras nacionalistas que elevaron el 20% del independentismo histórico al 48%, aunque por fortuna esa elevación del 28% puede revertirse con campañas de información que actúen como contrapropaganda.

Debe decirse de mil maneras y urgentemente la verdad para refutar la falsedad nacionalista que permite fabricar independentistas.

Borrell propone crear un sistema informativo que contrarreste a la propaganda separatista; vergonzosamente no existe con Rajoy y tampoco lo hubo con el socialista Zapatero.

Nacionalismo o derechos individuales
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com 19 Septiembre 2017

María es una madre que tiene dos hijas autistas. El autismo es un síndrome cuya principal manifestación a superar es el aislamiento.
Ya sabemos, aunque sea por puro sentido común, que el factor verbal y su dominio es uno de los elementos sustanciales de la comunicación y, por tanto, de la socialización. Si a un autista se le priva del dominio básico de su lengua materna y, además, se le ponen barreras artificiales a su comunicación natural, su proceso de relación se ve profundamente dificultada, y, por tanto, impedido su desarrollo como persona.

Menciono este hecho porque la psicólogo y logopeda de una de las niñas han prescrito a María que no matricule a su hija de tres años en una línea de inmersión en valenciano. La verdad es que no hace falta ser psicólogo para emitir ese dictamen. Es una cuestión de sentido común. Y hay que ser muy ladino o ceporro, según el caso, para contradecir algo que tiene una fundamentación racional tan lógica.

De este sentido común carecen los seguidores del señor Marzá, flamante consejero valenciano insubordinado a las sentencias judiciales que anulan su Decreto de monolingüismo a la fuerza sin respeto alguno a los derechos de las personas. Puede ser insensatez o algo peor como tener una perversidad de la que han dado indudable muestra los pretendientes a la separación de los supuestos Países catalanes entre los que están la Comunidad de Valencia, la de Baleares y, al parecer Aragón. Bien podría llamarse a eso Reino de Aragón, puesto que Cataluña nunca tuvo un reino pese a la persistencia de su empeño por tergiversar la historia.

El caso es que seguimos peor que nunca en materia de derechos y libertades. La dictadura nacionalista campa por sus fueros, en este caso por un particularismo que trata de configurarse donde había un claro signo de patriotismo español, al igual que en Navarra. Ambos son casos homologables.

Lo patológico desde el plano político y desde una mínima sensibilidad humana es que ni tan siquiera se contemple el derecho a la educación, que está protegido por el artículo 27 de la Constitución Española, y que significa que cada cual reciba lo que requiere según sus capacidades y sus necesidades; y que se adapten los programas y las didácticas a cada situación de necesidad.

Pero ya sabemos que eso no produce ninguna preocupación ni interés a los bárbaros, ya que lo único que persiguen es crear un retroceso hacia el medievo, es decir un feudalismo en el que ellos serán los que tengan derecho de pernada. A los hechos me remito.

Quienes votamos la Constitución Española nunca hubiéramos supuesto que los derechos y libertades a los que de forma anhelante aspirábamos, tras el periplo de la dictadura, iban a ser objeto de tal deterioro, a tal sojuzgamiento. Hasta el punto miserable de negar a una madre la escolarización de sus hijos en una línea en castellano, por el peregrino argumento de que la todo el sistema debe ser en valenciano. Y eso en Alicante, una provincia con un predominio incuestionable uso social del castellano. ¡Hasta qué punto de sinrazón, rozando el esperpento, hemos llegado! ¿Y por qué?

Cuentas públicas
¿Es sostenible el sistema autonómico?
Un informe oficial alerta del alto riesgo financiero del Gobierno aragonés. Y eso que es de las autonomías en menos apuros
El agujero financiero de las autonomías supera los 270.000 millones de euros, y sigue aumentando
Roberto Pérez. Zaragoza ABC. 19 Septiembre 2017

¿Es sostenible el actual sistema autonómico, tal y como está configurado económicamente? Las dudas empiezan a cundir abiertamente en instancias oficiales, y hasta empieza a recogerse en informes institucionales como el que acaba de hacer público la Cámara de Cuentas de Aragón. Apunta abiertamente al alto riesgo que presenta el Gobierno aragonés por sus graves desequlibrios presupuestarios y alerta del incierto futuro al que se enfrenta el sector público de la región. Y eso que Aragón es, oficialmente, una de las autonomías con menos problemas de sus arcas públicas.

En su informe, aunque con sutileza, la Cámara de Cuentas de Aragón rompe con el discurso políticamente correcto y deja claro que, o se corrije el rumbo, o autonomías como la aragonesa pueden verse abocadas al precipicio en sus cuentas públicas. Lisa y llanamente, porque no se puede gastar sistemáticamente por encima de lo que se ingresa; porque no se puede aumentar mes a mes el endeudamiento simplemente para pagar el gasto ordinario, estructural, como ocurre desde hace años.

En el fondo, la advertencia de la Cámara de Cuentas de Aragón supera los límites de lo autonómico y, por extensión, alcanza al Estado en su conjunto. Las autonomías son solo una parte de ese sobreendeudamiento progresivo y permanente en el que está instalado el Estado en su conjunto y del que alerta este órgano de fiscalización.

Los avisos lanzados por la Cámara de Cuentas de Aragón los ha hecho a raíz de revisar la contabilidad del Gobierno regional de 2015. Y su reflexión es contundnete: «presenta graves desequilibrios patrimoniales» y «las perspectivas futuras de la Comunidad autónoma pasan por seguir aumentando sus niveles de endeudamiento y de su capacidad para acceder a este recurso, que será necesario para poder financiar el gasto corriente que genera su actividad».

Con los datos de 2015, la Cámara de Cuentas advierte que el Gobierno aragonés debería reducir sus gastos -o aumentar sus ingresos- en al menos 810 millones de euros para frenar ese peligroso sobreendeudamiento permanente en el que está instalado.

De hecho, en 2015 el descuadre entre ingresos y gastos fue todavía mucho mayor: el Gobierno aragonés dejó un agujero de 1.253 millones de euros. Simplemente por su actividad ordinaria «perdió» 1.029 millones de euros. Pero a eso se le añadieron unos números rojos de 223 millones de euros por operaciones con activos financieros. Al final, un roto de 1.253 millones de euros que se tuvo que enjugar a costa de endeudarse en prácticamente otro tanto.

El problema se agrava día a día. Como informó ABC el pasado julio, los gobiernos autonómicos suman un agujero financiero que supera ya los 270.000 millones de euros. Este indicador es la diferencia entre pasivos y activos financieros. Es lo que se conoce como activo financiero neto: el dinero que se tiene ahorrado, menos el dinero que se debe.

Las autonomías en su conjunto cerraron el año pasado con un agujero financiero de 269.989 millones de euros, y desde entonces ha seguido agrandándose, como lo viene haciendo desde hace años

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El artículo 155 y el prestigio de España
Pablo Sebastián republica 19 Septiembre 2017

Están el Gobierno de Mariano Rajoy y el PSOE de Pedro Sánchez sumidos en un mar de dudas y de temerarios equilibrios, en relación con la respuesta final que el Estado debe dar al golpe catalán.

Una batalla política que España ya no puede perder, empatar y ni siquiera ganar por la mínima. Porque además de la violación flagrante e intencionada de la legalidad, la Constitución y el Estatut, lo que merecen los golpistas es la implacable respuesta de la Justicia y del Gobierno porque está de por medio el prestigio (dentro y fuera de nuestro país) de España así como la dignidad nacional y el amparo de quienes en Cataluña son víctimas directas de golpe y viven excluidos y bajo amenaza de represalias por parte de los delincuentes que pretenden declarar la independencia de Cataluña.

Los que continúan alardeando impunemente de sus hazañas sin que hasta el momento nadie en el Tribunal Constitucional o en el Gobierno se atreva a colocarlos en su sitio, que no es otro que fuera de las instituciones catalanas y sometidos sin complejos ni miramientos a la Justicia para que paguen tal y como deben por los delitos de desobediencia, prevaricación, malversación y sedición.

Por todo ello nos resulta asombroso que a tan solo pocos días del desafío del referéndum del 1-O, el Gobierno y el PSOE mantengan dudas sobre lo que hay que hacer y el nivel de la respuesta que merecen los golpistas. Si el cáncer golpista no se extirpa como se debe, la enfermedad permanecerá y se reproducirá con una fuerza inusitada en Cataluña y otros territorios como el País Vasco donde se está siguiendo con mucho interés el ensayo catalán.

¿A qué esperan Rajoy, Sánchez y el TC para actuar? Entendemos que no es fácil pero esa es su obligación -sobre todo del Gobierno- constitucional. De ahí que las especulaciones sobre la oportunidad de aplicar el artículo 155 de la Constitución nos parecen innecesarias porque los golpistas -los actuales y los que les puedan suceder en el caso de suspensión de sus cargos- no pueden permanecer al frente de las instituciones catalanas cuya legitimidad emana de la Constitución Española.

De manera que al Gobierno, al PSOE y a C’s les toca reaccionar de una vez por todas, y de manera contundente y definitiva, por más que exista el riesgo de desorden público y violencia por parte de los golpistas lo que los llevaría del delito de ‘sedición’ al de ‘rebelión’. Urge la actuación firme y decidida del Gobierno y los partidos democráticos y constitucionales lo que permitirá levantar en Cataluña el velo de la ‘alta trama’ de conspiradores que financia y está detrás de este proceso demencial en Cataluña y cuyos nombres y sus instituciones y empresas) se deben conocer para que también respondan ante la Justicia como los demás encartados en el golpe de Estado catalán.

Sin la previa recuperación de la legalidad y normalidad democrática carece de sentido hablar reformas territoriales y constitucionales bajo la amenaza y el chantaje al Estado, la soberanía nacional y al conjunto de la sociedad.

Que la política catalana se 'batasunice' tiene culpables
EDITORIAL El Mundo 19 Septiembre 2017

La política catalana ha entrado en fase de batasunización. Los carteles de acoso a los alcaldes leales a la ley, confeccionados y distribuidos por los radicales de Arran -la organización juvenil de la CUP-, evocan los métodos siniestros de los años de plomo en Euskadi, cuando el señalamiento de los delatores era el relámpago que precedía a la detonación de los pistoleros. Afortunadamente Terra Lliure ya fue desarticulada, pero que nadie se engañe: los alcaldes señalados en dichos carteles padecerán las consecuencias de tan vil propaganda en forma de escraches, cercos y cotidianas increpaciones. Y no cabe imputar tan repugnante maniobra al radicalismo de unos cachorros descontrolados; fue el propio Carles Puigdemont quien realizó un llamamiento expreso a los catalanes independentistas para que ejercieran presión sobre aquellos alcaldes que se negaran a participar en el referéndum ilegal.

Cuando desde la cima del poder alguien llama a la coacción contra el supuesto enemigo del pueblo, no puede escandalizarse luego ni de los efectos que su acción pueda desatar ni de ajustados parangones con el fascismo, cuyos principios activos no fueron otros que el nacionalismo y el populismo. Asistimos a una peligrosa unanimidad entre el oficialismo y la calle, entre una Generalitat autoexcluida de la ley y sus agitadores callejeros. La estrategia es compartida: intensificar la coacción sobre los resistentes de aquí al 1 de octubre para reducir al máximo la disidencia en el momento culminante del órdago al Estado. Por eso en Cataluña empieza a ser más apropiado hablar de resistencia que de oposición.

En semejante tesitura, la imposible equidistancia que la alcaldesa de Barcelona se empeña en mantener hasta el final es algo peor que un ejercicio de funambulismo electoral: constituye una irresponsabilidad y un fraude. Por un lado se fotografía con los regidores que irán desfilando ante el fiscal por desobedencia, como si ella misma fuera a compartir ese sacrificio. Pero por otro lado más opaco pacta con Puigdemont el medido alcance de su cooperación a la ilegalidad -que le permitiría no tener que ceder locales de titularidad municipal para el 1-O-, de modo que no pueda ser inhabilitada. Pretende que su participación se limite a una difusa complicidad política, una cobertura doctrinal que no se materialice en nada punible ni le granjee la ruptura del pacto de gobierno con Collboni. La cuquería de Colau es una estafa para las dos almas irreconciliables de su electorado: la que no desea separarse de España pero vota a Colau por su discurso social y la que espera que se comporte como una independentista más.

El constitucionalismo, que no es otra cosa que la representación legítima y legal de la voluntad política de la mayoría de los españoles, aguanta unido frente a la gravedad del desafío separatista. Pero eso no significa que no se presenten a diario tentaciones preparadas por los contrarios al sistema del 78 para agrietar sus filas. En este sentido, se nos antoja evidente el carácter táctico de la mesa de negociación propuesta por Pablo Iglesias. Se trata de la enésima añagaza mediática de Podemos para atraerse al PSOE y quebrar su apoyo hasta ahora leal al Gobierno, al mismo tiempo que Iglesias trata de marcar desesperadamente perfil propio en una crisis que parte su discurso por el eje que menos le conviene y que está desgastando su marca. Los socialistas aciertan al ignorar los cantos de sirena populistas, porque la prioridad ahora no puede ser echar a Rajoy sino parar el golpe a la democracia y a la unidad de España. La intervención del portavoz Óscar Puente dio pie a inferir que el PSOE levantaba su oposición a la aplicación del 155, pero la postura oficial del partido sigue siendo de apoyo a una respuesta proporcionada, sin entrar a valorar hipótesis ni expresar vetos. Tampoco al 155.

Faltaría más que la Ley de Leyes pudiera ser objeto de vetos políticos por cálculo partidista.

No es la unidad, es la convicción
Isabel San Sebastián ABC 19 Septiembre 2017

Parece aceptarse como dogma de fe que para derrotar el intento de golpe sedicioso alentado desde la Generalitat de Cataluña el único requisito indispensable es mantener la unidad de los demócratas. A título probatorio de esta afirmación se cita el caso del terrorismo etarra, presuntamente vencido mediante esa estrategia. Y en aras de conseguir ese bálsamo de fierabrás, se sacrifican los principios y se diluyen las respuestas. Pues bien, ni es cierta la premisa ni tampoco la conclusión. Lo único que ha logrado esa falsa unión de partidos rivales, mucho más preocupados de conservar o incrementar sus votos que de preservar la integridad de España, ha sido descafeinar la política que habría debido hacer el Gobierno y dar alas a los golpistas. Parafraseando a Churchill, queríais unidad a cambio de firmeza y ahora tenéis división e imagen de debilidad. Un terreno de juego perfecto para los separatistas, que ni dudan de la legitimidad de su causa, ni vacilan en romper en dos la sociedad catalana, ni tampoco temen represalia alguna.

Lo que colocó a la banda terrorista contra las cuerdas y habría acabado con su derrota incondicional, de no haberse sentado Zapatero a negociar con ella ignominiosas concesiones, no fue la unidad sino la determinación del Ejecutivo de Aznar. ETA fue infiltrada hasta introducir a un “topo” como conductor del cabecilla Kantauri, perseguida por la Guardia Civil a ambos lados de los Pirineos, privada de oxígeno político y financiero al ser ilegalizada Batasuna junto a los demás tentáculos de la bestia, y desacreditada ante la opinión pública mediante campañas de movilización ciudadana protagonizadas por asociaciones cívicas, como la AVT, fuertemente respaldadas desde los poderes públicos, que llegaron a cambiar radicalmente la percepción de la ciudadanía. La unidad vino después, cuando el PSOE se dio cuenta de que o se unía a ese carro victorioso o se quedaba atrás. Además, aquello nunca pasó de ser un espejismo, toda vez que mientras firmaba el Pacto Por las Libertades y Contra el Terrorismo el partido el puño y la rosa ya lo estaba traicionando en conversaciones secretas destinadas a fraguar el acuerdo que dio en llamarse “de paz”, tramado a espaldas del PP. Hoy sucede lo mismo.

Con el fin de proteger esa sacrosanta unidad de acción, que no deja de ser ficticia, el Gobierno ha renunciado a aplicar en Cataluña el artículo 155 de la Constitución, previsto en nuestro ordenamiento jurídico precisamente para hacer frente a situaciones como la actual. Ha renunciado a hacer valer la Ley de Seguridad Nacional e incluso la de Estabilidad Presupuestaria, pese a la abrumadora acumulación de razones que la gestión de Puigdemont le brindaba. Ha maniatado al Tribunal Constitucional, obligado a dictar sentencias unánimes y por consiguiente aguadas por la necesidad de consenso. ¿Y todo eso para qué? Para ver cómo los secesionistas se ríen de todos nosotros, jaleados por las huestes podemitas, bajo la mirada condescendiente de un Pedro Sánchez equidistante entre defensores de la democracia y golpistas, aferrado a la demagogia hueca del “diálogo” y la “reforma”. O sea, para nada.

Mariano Rajoy está solo, como siempre ha estado. Solo con sus convicciones. Suya es la responsabilidad de actuar, pues suyo es el poder de actuación que le han dado los electores. De su lado están la Ley, la comunidad internacional, los intereses generales, la historia, el sentido común y hasta las encuestas, pese a lo cual dice no querer hacer aquello a lo que está obligado: Honrar el juramento que formuló al aceptar el cargo de presidente. Después, que cada palo aguante su vela.

¿Quién paga este mes el 'procés'?
Guillermo Dupuy Libertad Digital 19 Septiembre 2017

Tras cinco años de hacer la vista gorda ante un delito continuado de malversación de fondos públicos como el perpetrado desde 2012 por la golpista Administración autonómica catalana en aras de su tan ilegal como carísimo proceso secesionista, el Gobierno de Rajoy nos quiere hacer creer –con el cómplice o meramente estúpido concurso de la prensa madrileña– que la Administración central del Estado a partir de ahora no sólo va a pasar a atender directamente el pago de las facturas que debía afrontar la Generalidad con sus cuantiosos recursos propios –tales como el pago a farmacias y proveedores–, sino todo el gasto de la Administración catalana en aplicación de la Ley de Estabilidad Presupuestaria o, lo que resulta aun más irrisorio, como forma de impedir el delito de malversación de fondos públicos que acarrea la ilegal consulta del 1 de octubre.

Es cierto que la Ley de Estabilidad Presupuestaria contempla desde su promulgación "mecanismos de control, sanción e intervención", tal y como advirtió en abril de 2012 un aguerrido Cristóbal Montoro al que el propio Rajoy se tomó a risa. No es menos cierto, sin embargo, que esa ley ha sido desde entonces burlada todos los años –y no sólo por la secesionista Administración catalana–, y que la única sanción o intervención del Ejecutivo de Rajoy ha sido la de elevar al alza los nada exigentes topes de déficit para las comunidades incumplidoras y, aun así, seguir haciendo una vista gorda que nos ha conducido al mayor incremento del endeudamiento del conjunto de las Administraciones públicas de los últimos cien años.

Lo peor de esta esperpéntica España oficial, renuente a la suspensión de la Administración autonómica aun cuando su despilfarro va a destinado a sufragar un carísimo proceso de ruptura constitucional, es que quiere creerse y que nos creamos que el Gobierno de Rajoy el pasado viernes pasó por fin a tomar el control directo de todos los gastos de la Administración regional, cuando en realidad lo que va a hacer es asumir directamente el pago de unas facturas que la Administración autonómica pagaba a través del FLA, tal y como reflejaban los justificantes de pago que la Generalidad venía entregando. Un pago directo que va a seguir llevando a cabo, no obstante, a cargo de un Fondo de Liquidez Autonómica que sigue destinando a la Administración en rebeldía la mayor parte de sus recursos.

Y es que si tuviéramos que creernos la formidable, persistente y espero que involuntaria manipulación de la prensa madrileña en torno al supuesto control directo del gasto de la Generalidad por parte de la Administración central del Estado (manipulación sólo comparable al engañoso triunfalismo que esa misma prensa protagonizó a escasas dos semanas de que los golpistas perpetraran su primera consulta secesionista del 9-N), el Gobierno de Rajoy esta vez evitaría el delito de malversación de fondos públicos que no se atrevió a impedir –y, lo que es más grave, ni siquiera a denunciar– con la no menos ilegal consulta cesionista de hace tres años.

Habida cuenta de que la Generalidad de Cataluña ya consignó en sus presupuestos de 2017 casi 5,8 millones de euros para "procesos electorales y participativos", y habida cuenta también de que los golpistas catalanes advirtieron desde el primer día que harían caso omiso a la sentencia del Tribunal Constitucional que en julio de este año estérilmente anuló la disposición adicional 40 de dicha ley autonómica, en la que se incluía esa partida, lo más probable es que el coste de los 1,3 millones de carteles y folletos de la ilegal consulta secesionista interceptados por la Guardia Civil, así como el del silenciado franqueo de las 55.000 cartas que los golpistas ya han enviado a los ciudadanos que les ha tocado formar parte de las mesas electorales, o las urnas y papeletas que los golpistas consigan colocar o no en esas mesas, o la publicidad de la ilegal consulta ya llevada a cabo por algunos medios de comunicación, como TV3, ya deben haber sido totalmente sufragados.

Podemos quejarnos de que la Fiscalía General del Estado no se haya atrevido ya a acusar a los golpistas de un delito de sedición, pero ¿cómo va a sostener siquiera su encomiable acusación de malversación de fondos públicos, que esta vez, y a diferencia de la convocatoria del 9-N, sí se ha atrevido a cursar con la convocatoria del 1-O, si el Gobierno de la nación ha pasado, en cuestión de días, de asegurar que la Generalidad "no ha destinado un solo euro a la consulta ilegal" a hacernos creer otra monumental mentira como la de que el Ejecutivo de Rajoy ha asumido el control de todos los desembolsos de la Generalidad?

Por otra parte, ¿nos quiere hacer creer Montoro que a partir del pasado viernes va a dejar de pagar –o ser él quien directamente pague– las nominas y el sostenimiento de la ilegal red de embajadas catalanas que la Consejería de Asuntos Exteriores ha acrecentado en los últimos tiempos como prueba de su anunciada y pública desobediencia a la sentencia del Constitucional que también vanamente trató de suspender dicha Conserjería? ¿Y qué decir de los costes que genera la Agencia Tributaria de Cataluña que los golpistas han adulterado hasta el extremo de querer convertirla en una Hacienda propia a pesar de una no menos desobedecida sentencia del Constitucional? ¿Va Montoro a pagar –o dejar de pagar– las nóminas de esta institución adulterada a pesar de que ha amenazado a los contribuyentes catalanes con multas si hacen en ella sus declaraciones de impuestos? ¿Y va a cortar también el grifo a una institución que no oculta ni en su denominación sus pretensiones delictivas como el Consejo Asesor para la Transición Nacional de Cataluña?

Eso, en cuanto a algunas de las ilegales estructuras de Estado que los golpistas han venido erigiendo desde 2012; pero ¿qué decir también de la todavía más grave adulteración que, desde mucho antes, los nacionalistas vienen perpetrando de las competencias que la Administración regional sí tiene legal y absurdamente encomendadas, como la educación o la radiotelevisión? ¿Nos quieren hacer cree que va a ser Montoro el que pase ahora a pagar directamente –o dejar de pagar– el elevado coste de la educación pública que proscribe en Cataluña el español y que educa en el desprecio –cuando no en el odio– a España? ¿Y qué decir del coste de la TV3, cuyos presupuestos fueron incrementados por los golpistas catalanes en plena crisis económica con la confesa y pública justificación de que tenían que servir de "apoyo al proceso de transición nacional"?

En conclusión ¿nos quiere hacer creer el Gobierno de Rajoy que las facturas que genere a partir de ahora el proceso secesionista iniciado en Cataluña en 2012 no se van a pagar o las va a pagar Montoro? O lo que es peor, ¿nos quiere hacer creer que el proceso secesionista catalán se reduce a esta consulta ilegal que empieza y termina el 1 de octubre?

1-O: ¿dónde están los Mozos?
Pablo Planas Libertad Digital 19 Septiembre 2017

¿No han fardado de ser la "policía integral" de Cataluña? Pues que se vuelquen en la persecución del golpismo separatista.

Parece que no hay gran entusiasmo en las policías locales de Cataluña por el cumplimiento de las instrucciones fiscales y órdenes judiciales para impedir la organización y celebración del referéndum del 1 de octubre. De ahí que cobre un excepcional relieve que los agentes de la Guardia Urbana de Vich hayan requisado la propaganda que la CUP exhibía este fin de semana en varias mesas instaladas en las calles de la citada la localidad. La alcaldesa convergente, Anna Erra, que gobierna con el apoyo del PSC, está que se sube por las paredes del Twitter y promete que intentará eximir a los policías del cumplimiento de la orden para que se dediquen a poner multas y ver pasar a los ciclistas por las aceras en vez de a velar por la ley en general.

Los agentes que se encargaron de cumplir las diligencias ampliadas del fiscal Maza fueron abucheados e insultados por la alegre muchachada de la CUP, que no pudo impedir, empero, la incautación de los panfletos. No actuaban los guardias de oficio sino por la denuncia de un ciudadano y procedieron con absoluta profesionalidad a requisar el material impreso e ignorar prudentemente el supuesto penal implícito en llamar "fill de puta" a un agente de la autoridad. Habrá que ver, Dios mediante, si a esos policías les dejan en paz y en su sitio o son sancionados y degradados. En una situación normal, deberían contar con el respaldo de la alcaldesa, que no es el caso, y con la absoluta seguridad de que el Estado acudirá a su rescate en caso necesario, que tampoco está claro.

En Barcelona pasó algo parecido este domingo. Una patrulla de la Guardia Urbana tomó los datos del secretario de Inmigración de la Generalidad, el republicano Oriol Amorós, en un mitin callejero con treinta personas. Según el gallardo antecitado, aquello no era un acto de campaña del referéndum sino un encuentro casual para hablar del futuro del país. A diferencia de la alcaldesa Erra, la alcaldesa Colau no ha tuiteado al respecto, si bien ya ha quedado claro que la excelentísima de la capital catalana también está por el referéndum y el derecho a decidir. Con lo de que Colau no apoyaría el referéndum ha pasado lo mismo que con lo del suflé que ya bajaría. No se tienen noticias, de momento, de intervenciones semejantes en Berga, Sabadell, Badalona, Gerona, Santa Coloma, Hospitalet o Sardañola, por citar ciudades cuyos alcaldes y alcaldesas presentan opiniones encontradas sobre el referéndum.

Tampoco hay muchas noticias sobre los Mossos. Sólo una. En un registro de la Guardia Civil en una imprenta fueron requeridos para separar a los manifestantes de la CUP de los agentes del Instituto Armado que practicaban la encomienda por mandato judicial. Sin embargo, no han tenido nada que ver en la entrega de una requisitoria del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) a los medios de comunicación que habían insertado propaganda de la Generalidad sobre el 1-O y en la que se les informaba de las disposiciones cautelares del Constitucional sobre la consulta. La juez Mercedes Armas, de refuerzo en el TSJC ante la avalancha de trabajo para unos magistrados que en muchos casos no son jueces por aquello de la designación parlamentaria, decidió encargar las tareas de mensajería a la Guardia Civil en lugar de requerir a los Mozos del major Trapero.

Armas, que es más que Maza, tiene la última palabra en todo lo relativo a las denuncias contra el presidente de la Generalidad, los consejeros autonómicos y los miembros separatistas de la Mesa del Parlament, y es en el grueso de ese expediente que se produjo el aviso a los medios de comunicación de la república catalana para que se abstuvieran de difundir más anuncios referendarios.

La Policía Nacional también ha sido requerida en la materia separatista. Sucedió en Tarragona. Un destacamento entero presenció cómo un grupo de activistas de la Asamblea Nacional Catalana pegaba carteles separatistas. Tenían órdenes de estar pero no actuar, de modo que se tuvieron que comer las burletas de los pensionistas por la independencia con el apresto de los guardias reales británicos de las postales de Londres.

La consigna nacionalista es no responder a las provocaciones del Estado policial, de modo que las actividades de los agentes bajo mandato judicial sólo topan con grupos de ciudadanos que sólo increpan e insultan a los agentes, agitan claveles y les enseñan la hucha. Esto es que intentan provocar una reacción desafortunada que encienda la mecha. Contra cierta opinión, el separatismo todavía no busca un muerto, aunque no rechazaría un finado. Por ahora les vale con un hospitalizado, aunque sea por ciberataque de ansiedad.

La Guardia Civil, la Policía Nacional y la dirección de las guardias urbanas de Vich y Barcelona son, de momento, la expresión directa del sistema constitucional en Cataluña. Sobre ellos recae todo el peso del cumplimiento de la ley. Nada que objetar sino todo lo contrario a su profesionalidad y temple. Sin embargo, no estaría de más que se requiriese una mayor implicación de los Mozos de Escuadra, toda vez que son la "policía integral" de Cataluña, competente en la totalidad de los aspectos de la seguridad ciudadana en el territori, como ha quedado palmario en la retórica nacionalista sobre los atentados de Barcelona y Cambrils.

Los guardias civiles que tuvieron que entregar en los medios del separatismo la nota de la juez Armas no llevaban el tricornio en ristre. Esa clase de recados judiciales se hacen de paisano, ya sean mozos, picoletos o maderos los encomendados. Es tendencia considerar que la actuación del Estado está siendo un punto desproporcionada, inepta y poco hábil en términos de imagen. Es cierto. Para llamar al timbre en horario de oficina y entregar una papela no se necesita un cuerpo de élite como la Benemérita. Bastaba con los mismos funcionarios del TSJC que se personan en el Parlament o en la Generalitat, tapándose por si acaso la cara con carpetas ante los medios, para entregar las notificaciones judiciales. También se podría haber recurrido a los Mozos, pero es obvio que en ese caso los medios afectados no podrían haber fardado de una visita de la Guardia Civil. Lo mismo es que están reservando a los hombres de Trapero para el 1-O porque de lo contrario cabrían inferencias muy perjudiciales para los guardias de Vich y Barcelona que osaron no omitir la persecución de un delito.

A efectos prácticos no acaba de cuadrar que decenas de picoletos y unos cuantos pitufos sean los encargados de parar el referéndum cuando la policía autonómica dispone de 17.000 efectivos distribuidos por toda Cataluña.

Golpe de Estado en marcha (14)
Vicente A. C. M. Periodista Digital 19 Septiembre 2017

LA ESTRAFALARIA PROPUESTA DE PODEMOS EN SU PAPEL DE EXTRA ANÓNIMO EN EL PROCESO SECESIONISTA.

Sin luz ni taquígrafos, y lo que es peor, sin la asistencia de su representante en Cataluña, el rebelde independentista Albano Dante Fachin (otro argentino emigrado), la dirección de PODEMOS que compone su Gobierno virtual en el grupo “Equipo Rumbo 2020”, se reunió de forma urgente ayer por la mañana para debatir una propuesta para solucionar lo que consideran una situación de “excepcionalidad” provocada por el desafío secesionista en Cataluña. A esa reunión acudieron como invitados Xabier Domenech de Podem en Comú, Ernest Urtasun de ICV y Gerardo Pisarello (otro argentino emigrado, a este paso formamos una selección argentina con los de PODEMOS) de Barcelona en común y Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Barcelona. Esas alusiones a la excepcionalidad van en la línea de las últimas manifestaciones de estos días de Pablo Iglesias, que acusa al Gobierno del PP de haber establecido en España una situación de excepción que amenaza a las libertades y a los derechos de los ciudadanos. Un análisis totalmente falaz que no se corresponde con la realidad de una situación que nos recuerda otros tiempos cuando la ETA mataba a diario y se declaraba el Estado de excepción en El País Vasco y Navarra. Eso, que se sepa, no es lo que sucede en Cataluña, ni en ningún otro lugar de España. Claro que Pablo Iglesias miente siempre, incluso a los suyos.

El caso es que en esa reunión improvisada de la que no se había informado a los medios, finalmente se acordó una propuesta que fue transmitida en una rueda de prensa. Según Pablo Iglesias “Proponemos al conjunto de fuerzas políticas comprometidas con la democracia y con la defensa de los derechos civiles, que cuenten con representación en el Congreso, en el Senado, en las diferentes cámaras territoriales, así como a los alcaldes de poblaciones de más de cincuenta mil habitantes, una Asamblea Extraordinaria para reivindicar el diálogo, la convivencia y la libertad de expresión frente a una situación política que consideramos alarmante”. Su intención es que esta asamblea se celebre antes del 1 de octubre A ella han invitado a los partidos que PODEMOS, convertido en certificador de valores democráticos, considera que defienden la democracia y los derechos civiles. Aquí incluye a PSOE, PDeCAT, PNV, ERC, las CUP o EH BILDU entre otros. Sin embargo, excluye a PP y CIUDADANOS.

El objetivo es que tras la asamblea se dirija un manifiesto al Gobierno para forzarle a mantener un diálogo con la Generalidad “para buscar soluciones políticas al conflicto de Cataluña que permitan que todos los catalanes puedan convocar un referéndum pactado y acordado con el Estado”. Y es que es este aspecto de que el referéndum actual no haya sido pactado lo que impide que PODEMOS se posicione claramente dando su apoyo sin matices. Por eso se ha inventado lo de la famosa “movilización democrática” y se aferra al derecho a decidir de los pueblos. La gente se moviliza, se informa en unas páginas web piratas dispuestas por el Gobierno de la Generalidad y acude con una papeleta impresa en casa en la cutre impresora de Gabriel Rufían a unas dependencias no habituales usadas como colegios electorales, donde algunos voluntarios han dispuesto unas mesas de votación y unas urnas, y deposita su voto presentando su DNI catalán y regresa a casa tan contento de haberse movilizado por el procès de independencia y poner su granito de arena en el recuento del Sí.

Hay un refrán que dice que cuando el diablo se aburre, mata moscas con el rabo. Se ve claramente que a Pablo Iglesias y sus cuates no les sienta nada bien el aislamiento y el ninguneo del que están siendo objeto por parte de las fuerzas políticas llamadas “constitucionalistas”, PP, PSOE y CIUDADANOS en el plan de acción que lidera el Gobierno de España de Mariano Rajoy (eterno enemigo del corrupto PP según PODEMOS). Intenta desesperadamente tener su cuota de protagonismo y aparentar que tiene poder de liderazgo y convocatoria con esta propuesta Asamblearia, fiel a su estilo de debate fuera de los cauces democráticos establecidos, en un ensayo de lo que pretende realizar junto al PSOE convenciéndole de presentar una moción de censura tras el 1 de octubre. Se trata simplemente de demostrar que ya existe una mayoría alternativa sumando los votos de esas formaciones invitadas a la asamblea.

Y es que a Pablo Iglesias y a PODEMOS realmente les importa un bledo la independencia de Cataluña o de El País Vasco con una anexionada Navarra. Lo que les importa es llegar al poder y establecer su república bolivariana bananera y su régimen totalitario represor de libertades y derechos civiles, esos que dicen defender, siguiendo la estela de su éxito de asesoramiento político más rotundo con el régimen de Hugo Chávez y de su sucesor el sátrapa Nicolás Maduro, que con el apoyo de unas Fuerzas Armadas y paramilitares reprime criminalmente al pueblo venezolano. Lo malo de todo esto es que al PSOE de Pedro Sánchez no le termina de desagradar este pacto frente populista con PODEMOS, aunque solo le reprime la profunda división interna y el rechazo de la mitad de los militantes a la radicalización y escora hacia la extrema izquierda que preconiza Pablo Iglesias y PODEMOS.

Al parecer, el PSOE quizás por pura pose y estrategia, no va a secundar esta estrafalaria propuesta y esperará a ver cómo se desarrollan los acontecimientos el día 1 de octubre y siguientes antes de quitar su apoyo institucional al Gobierno del PP. Hacerlo antes tendría consecuencias nefastas ante su electorado y en determinadas “baronías” como la de Andalucía.

¡Que pasen un buen día!

El papel del PNV en la ruptura
Ricardo Chamorro gaceta.es 19 Septiembre 2017

Es muy famosa la frase de Javier Arzallus, dirigente del PNV, donde afirmaba «Otros mueven el árbol y nosotros cogemos las nueces».

¿Quién mueve en la actualidad el árbol? Evidentemente los secesionistas catalanes mueven actualmente el árbol, apoyados por el nacionalismo vasco como hemos visto con la visita de Otegi, o la manifestación multitudinaria en Bilbao de este fin de semana encabezada por dirigentes del PNV-Bildu.

Recuerdo aquella reunión en Perpiñán entre Rovira y la ETA, en tiempos del tripartito en Cataluña, considero que aquellos actos fueron definitivos como bases del proyecto de ruptura que hoy vivimos.

¿El PNV es un aliado de fiar?
Solo incautos o tontos de baba, pueden considerar al nacionalismo vasco un aliado del que poder fiarse. Es asombroso como desde Madrid llevan siendo manejados por el nacionalismo catalán y vasco desde hace décadas.

La influencia de unos nacionalistas separatistas en la oligarquía política y económica del Estado es algo inusual en cualquier país occidental, siendo aun más asombroso el seguidismo y defensa de estas tendencias políticas secesionistas por parte de la izquierda.

Tanto el PP posterior a Maria San Gil, como el PSOE posterior a Redondo Terreros, han servido de alfombra para un nacionalismo vasco hegemónico y sin resistencias políticos, el nacionalismo ha ganado aparentemente la partida y los políticos de Madrid se muestran encantados con el PNV.

El proyecto nacionalista
El proyecto sibilino y constante de ruptura de España no es algo espontaneo, para demostrarlo tenemos como ejemplo una carta de principios del siglo XX (1903) de Joala, dirigente y militante de primera hora del PNV y amigo personal de Sabino Arana, que envía a Engracio de Aranzadi, donde podemos ver la realidad de un pensamiento que hoy ya es realidad.

En la carta se explicaba cual era el verdadero interés ideológico de Sabino Arana en su nueva estrategia, diseñada en la cárcel, donde hablaba de volver al regionalismo moderado. Algunos historiadores y políticos conservadores, quisieron interpretar el cambio táctico de Sabino como un arrepentimiento por su ideología alucinada, pero sus compañeros de partido descifran en esta carta los intereses del cambio a la perfección.

Lo cierto es que lo descrito por Joala es hoy una realidad, parece que ya describe como anhelo, en el año 1903, el descontrol del Estado Autonómico. La carta nos ha de servir para reflexionar el por qué España está hoy como esta.

Carta de Joala (PNV) a Engracio de Aranzadi (1903):
“… No es, pues, el camino actual el que nos ha de conducir al triunfo. Nuestra pequeñez seria siempre ante el grandor de nuestro enemigo, si las cosas siguen como hasta ahora. Y ahí está el quid de la cuestión; en esa desproporción entre ellos y nosotros. Y la solución solo está en que desaparezca esa desproporción. ¿Cómo? Dándole un plan político a España que lo divida en trozos mil haciéndole perder la cohesión que entre sus regiones existe. Y para ello se vale D. Sabino de un Programa titulado, al menos por ahora, vasco-españolista. Ese programa tendrá la virtud de disminuir las fuerzas del enemigo y de aumentar las nacionalistas (…)

 ¿Qué cómo? Pues deseando que el regionalismo prospere en nuestro País y cunda por España, estableciéndose pleitos y contiendas entre las diversas regiones o aislándose unas de otras de modo tal que no les importe la totalidad de España. ¿Y quiénes son los más interesados en que así suceda sino nosotros mismos? Por consiguiente, a la manera que hasta aquí hemos propagado el Nacionalismo vasco sin conseguir la suficiente unión, propaguemos ahora el regionalismo vasco-españolista para que sea engendrador de diez, veinte o mas regionalismos españoles y para que forme entre nosotros la deseada unión vasca que, fácilmente, por miras egoístas, habría de ser convertida en separatismo vasco (…)

Empecemos nosotros a ser regionalistas, y al ver nuestro hermoso Programa (…) ha de cundir, también entre ellos, el mismo espíritu, y se nos ofrecerán coyunturas para ir intensificando mas y mas nuestro regionalismo hasta llegar a renegar de toda unión con las demás regiones españolas: y el poder que hoy nos opone y que hace imposible nuestra independencia, se vendría por los suelos (…)

No son los españoles capaces de concebir un plan como lo será el vasco-españolista; demostrémosles, pues , y, además, incitémosles a que lo pongan en práctica: es decir; hagámonos españolistas para poder dejar de serlo algún día (…) Si conseguimos ese regionalismo español, no será menester que inculquemos doctrinas nacionalistas a los vascos; ellos de por si, por egoísmo y no por razones de raza y de historia, habrían de pretender el separatismo: ¿y que es, al fin, el Separatismo, en su último término, más que la independencia justa y lógica de este País, o sea el Nacionalismo? En sus fundamentos son diametralmente opuestos, pero en su finalidad (independencia) la misma cosa. ¡Muera, pues, el Nacionalismo, porque de su muerte surgirá el Separatismo y, por consiguiente, el Nacionalismo!

Junqueras, guionista de TV3
Cristina Losada Libertad Digital 19 Septiembre 2017

El 'conseller' de Economía de la Generalitat fue incapaz de acabar Económicas. Y de su 'histórica' tesis doctoral habría tanto de que hablar...

El otro día puse un tuit sobre Oriol Junqueras. Dije que la principal experiencia de trabajo con la que contaba el conseller de Economía y vicepresidente de la Generalitat era la que había desarrollado como guionista de programas de entretenimiento en TV3. El tuit se relacionaba con un artículo de José García Domínguez en El Mundo. En la pieza, "ERC: el ave fénix del procés", describía de este modo el desempeño laboral de Junqueras:

Persona más bien inclinada al mundo de las letras, el actual consejero de Economía de la Generalitat no pudo después con la licenciatura en Económicas, estudios que tuvo que abandonar tras cuatro años chocando con el muro de las matemáticas, tan ubicuas en esa disciplina. Los más accesibles contenidos de la de Historia le servirían para reorientar su futura carrera laboral como guionista de espacios de entretenimiento en TV3, su principal fuente de rentas antes de dedicarse de modo profesional a la política. También ocasional colaborador externo en nómina de Mediapro, la productora audiovisual de Jaume Roures, incluso llegó a prestar sus servicios profesionales en algún programa de fútbol de la radio pública catalana.

Al cabo de veinticuatro horas, aquel tuit mío recibió la visita de gran número de militantes de las causas de Junts pel Sí, 1-O y similares. Estaban indignados. Rabiosos. No ahorraron los insultos, como es habitual en las mesnadas de la "revolución de las sonrisas". Es verdad que se crispan con cualquier brizna de información que contradiga alguna creencia o dogma suyos. Pero ¿qué les molestaba tanto de aquella información sobre la vida laboral de Oriol Junqueras?

En el artículo se decía que no había acabado Económicas. Bien, no es la mejor carta de presentación de un consejero de Economía de un Gobierno, pero tampoco es un desdoro. Le ha pasado a mucha gente lo de topar con la barrera de las matemáticas y no poder franquearla. Cosa distinta es que un cargo público que no ha terminado una carrera ponga en su currículo oficial que tiene "estudios de", tal y como figura en el de Junqueras. Es un tuneado típico, pero igualmente inapropiado. En Alemania sería incluso inadmisible.

Si aquello que les enfureció era la alusión al trabajo de Junqueras como guionista de la tele autonómica, que dijera que esa fue su experiencia laboral más notable y mejor remunerada, entonces me sorprenden. Mucho. No imaginaba que entre la militancia de Junts pel Sí hubiera tantos que consideraran poco digno escribir guiones y participar en programas y concursos de TV3. No sospechaba que vieran menos honroso trabajar en esa televisión que dar clases. Ni que fuera a parecerles que estar vinculado a espacios como el que describe aquí José María Albert de Paco es algo cutre y bajo, siempre inferior a una vinculación con la Universidad.

Cierto. Llevar la cartera de Economía y Hacienda de un Gobierno suele requerir un perfil distinto al del licenciado en Historia, por más que disponga de un doctorado en Historia del Pensamiento Económico. Y no sale muy favorecido Junqueras en la comparación con su predecesor en el cargo, Andreu Mas-Colell. Pero resulta que al líder de Esquerra se le trata desde hace tiempo como a una eminencia y no se le nombra sin poner por delante "profesor" y "doctor". De ahí, posiblemente, la reacción airada de los suyos ante la noticia de que su principal experiencia de trabajo fue como guionista de TV3. Por lo que aprovecho para darles otra que tampoco les gustará: la tesis doctoral del eminente historiador incluye un número excesivo de páginas "clavaditas a otras que se encuentran en el libro Historia Política y Económica de Cataluña. Siglos XVI al XVIII, de Jaime Carrera Pujal." Así lo contaba Arcadi Espada en su blog en El Mundo hace unos años. Allí encontrarán más sobre aquella tesis y su metodología. Menos mal, menos mal, que no estamos en Alemania.

LA CARA OSCURA DEL SOBERANISMO
El tinte mafioso del soberanismo
Antonio Martín Beaumont.El Semanal Digital 19 Septiembre 2017

A estas alturas de la película de enredo catalana, quedan pocas dudas al respecto del vínculo que políticos como Joan Tardá intentan tapar tirando de "omertá". Esta es la cruda realidad.

Aunque los conductores del independentismo se envuelvan en esteladas y vendan una suerte de Arcadia feliz, la realidad es que existe un claro intento de borrar un régimen corrupto larvado durante 30 años de hegemonía de la antigua CiU.

La refundación en las siglas PdeCAT no entierra las mordidas del 3%, las sedes embargadas, los casos como Pretoria o Palau entre otros de una larga lista de financiación ilegal o la condición de imputados de todos los miembros de la familia Pujol.

Robo institucionalizado
Al contrario. Más bien evidencian que tuvieron la urgencia de ir al “choque de trenes” para tapar décadas de robo institucionalizado. A estas alturas de la película de enredo catalana, quedan pocas dudas al respecto de tal vínculo.

No ha sido España quien ha robado a los catalanes, sino el nacionalismo que busca la 'República'

En esa línea, son sólo una muestra más de cinismo los alegatos de Joan Tardá, portavoz de ERC en el Congreso de los Diputados. Su "Adiós corrupción, bienvenida República", lanzado semanas atrás al presidente, Mariano Rajoy, resultó un intento de tirar de omertá, pero también motivo de vergüenza ajena.

¿La Mafia?
En la actual deriva, en todo Madrid, se suceden las cenas en las que nuevos dossiers sobre el tinte mafioso del soberanismo catalán centran las conversaciones.

Frutas podridas que abochornan. No ha sido España quien ha robado a los catalanes, sino el nacionalismo que hoy busca desesperadamente guarecerse en la República de Cataluña.

La no ambigüedad del PNV
Cayetano González Libertad Digital 19 Septiembre 2017

El partido fundado por Sabino Arana sigue siendo lo que siempre ha sido: un partido independentista.

A los tontos útiles que anidan en los círculos políticos y mediáticos madrileños, y que ven en el actual PNV un partido nacionalista, sí, pero moderado, muy distinto a los alocados dirigentes nacionalistas catalanes impulsores del proceso secesionista, no sé si les hará cambiar de opinión el medido apoyo del partido fundado por Sabino Arana al referéndum ilegal convocado por la Generalitat para el próximo uno de octubre, que le ha llevado a salir a la calle en Bilbao este fin de semana.

En el más propio estilo peneuvítico, dio lo mismo que el lehendakari Urkullu hubiera declarado veinticuatro horas antes que el citado referéndum no tenía "las garantías debidas". En una estrategia muy calculada, que es todo menos ambigua, a la manifestación de Bilbao asistieron los presidentes del PNV de Vizcaya, Guipúzcoa y Álava, los diputados generales de estos territorios, pertenecientes los tres a ese partido, y otros cargos públicos de dicha formación, como el alcalde de Bilbao. No lo hicieron ni el lehendakari Urkullu ni el presidente del partido, Andoni Ortuzar, que optó por mantener ese día una entrevista en Girona con Puigdemont.

La presidenta del PNV de Vizcaya, Itxaso Atutxa (ningún parentesco con el que fuera consejero de Interior del Gobierno vasco, Juan María Atutxa), no se cortó un pelo y declaró: "Las instituciones catalanas están absolutamente legitimadas para llamar a su pueblo a un referéndum". Que esta declaración entrara en flagrante contradicción con la realizada por Urkullu no supone ningún motivo de preocupación para la señora Atutxa, porque ella sabe, al igual que el lehendakari, que lo que gusta a las bases de su partido es oír eso y no su contrario.

Decía antes que, en el PNV, de ambigüedad, nada. Es un partido independentista, así figura en sus estatutos, que en pro de ese objetivo, y de estar en el poder, juega todas las bazas que haga falta. No tiene ningún empacho en gobernar en Ajuria-Enea con el apoyo del PSE y en Navarra gracias a Bildu y a Podemos, mientras en Madrid le saca las castañas del fuego a Rajoy votando a favor de sus Presupuestos, eso sí, a cambio de 4.200 millones de euros. ¿Quién da más? Pero ese aparente pragmatismo del PNV tiene siempre una válvula de escape que no es otra que su tendencia natural al independentismo. Son las famosas dos almas del partido de Arana.

Otra cosa es que, tras la amarga experiencia que supuso para el PNV el descabellado Plan Ibarretxe, sus dirigentes tomaran buena nota y ahora hayan querido mantener una cierta distancia, al menos en las formas, y esperar a ver en qué acaba el pulso independentista lanzado al Estado desde Cataluña.

Pero Bildu, la marca actual de ETA, y los sindicatos ELA y LAB se han subido al carro de la estrategia catalana y llevan ya meses apretando al PNV. Y a medida que se acerquen las elecciones autonómicas de 2019 someterán a este partido a un pressing cuya intensidad dependerá también, en buena parte, de cómo acabe políticamente el golpe a la democracia de Mas, Puigdemont y Junqueras.

El presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, ha hecho este fin de semana un llamamiento al lehendakari Urkullu para que ponga orden en su partido y no se den situaciones como las vividas estos días en relación con el proceso secesionista en Cataluña. Está bien lo dicho por Alonso, pero quizás le ha faltado añadir que también hablará con los suyos en Madrid para que dejen de alabar en público y en privado el sentido de Estado del PNV por el hecho de haber apoyado a Rajoy en los Presupuestos de este año. Y para alertarles de que, cuando les convenga, los nacionalistas dejarán tirado a Rajoy, por ejemplo, apoyando una moción de censura del tándem Sánchez-Iglesias.

Compromís carga contra los padres de los niños autistas a los que se les niegan clases en castellano
Luz Sela okdiario 19 Septiembre 2017

Compromís– partido que forma parte del ‘tripartito’ del Gobierno valenciano-ha arremetido contra los padres de los niños con autismo a los que se les niega la enseñanza en castellano, pese a que así se lo recomiendan los psicólogos y pedagogos que les tratan, como reveló OKDIARIO.

En un escrito, el partido en la localidad de Crevillente (Alicante), en la que reside la familia y en la que los pequeños acuden al centro escolar, se remiten a “a la reflexión de una experta en casos de niños con autismo”-sin identificar- para desmontar el argumento de los progenitores, y en consecuencia, defender el ‘decretazo’ del Gobierno de Ximo Puig y Mónica Oltra para imponer la educación en valenciano en el nivel de tres años.

“La primera que está incapacitando a los niños a aprender eres tú-la madre de los niños- cuando dices ‘su condición’ (de niños autistas). Si te piden que solo les hables en castellano es porque los educadores que les atienden no están capacitados para hablar en otra lengua, pero eso no significa que los niños no puedan aprender. Conozco a niños de 13 años con autismo desde el nacimiento que saben castellano, valenciano e inglés (…) Los primeros que les imponen las limitaciones somos nosotros con el pensamiento protector, pero esa protección se convierte en un “lastre” para el resto de su vida”, considera esa “experta”.

Y añade: “Creo que en lugar de quejarnos de lo que no tenemos deberíamos aprovechar lo que sí tenemos y potenciarlo. No sabes cómo les agradezco a mis padres la línea valenciana. Al fin y al cabo, el castellano lo tenemos alrededor cada día (tele, periódicos, libros de lectura, música…)”.

El texto, difundido en las redes sociales, ha sido contestado por el padre de los menores, que aclara que ni a él ni a su mujer les “mueve ningún partido político”.

“Las psicólogas y logopedas que atienden a mi hijo saben también hablar valenciano, pero tras valorar a los niños nos decidimos por la lengua castellana. Como dice usted conoce niños de 12 años con autismo, entonces debo de entender que sabe lo que dicen los psicólogos que tratan a muchos niños, no hay dos niños autistas iguales, todos tienen distintas capacidades. Usted no conoce a mis hijos y no sabe qué capacidades tienen, le invito a conocerlos si quiere”, sigue en la carta, en la que denuncia la “imposición” que representa la política lingüística valenciana.

“Y para terminar, no sabe como me alegro que sus padres pudieran elegir en que línea estudiara su hijo, hoy por hoy los padres de los niños de 3 años en la Comunidad Valenciana NO pueden hacerlo“, concluye.

“Una dictadura”
María-la madre de los niños, de 7 y 3 años-denunció en una carta a la que tuvo acceso OKDIARIO la negativa del colegio Nuestra Señora de la Esperanza de Crevillente a impartir en castellano la enseñanza de su hijo menor, que este año inicia las clases, pese a la recomendación de todos los expertos que le tratan. “Desde el primer día de terapia todos sus terapeutas nos han recomendado que hablemos a los niños en castellano ya que debido a su condición tienen dificultades en el desarrollo y comprensión del lenguaje (…) Mi hijo lleva en terapia desde los once meses. Sus terapeutas me lo han dejado claro. Que ahora el niño tenga que estudiar en valenciano es contraproducente”, explica en la misiva.

En su día, María y su marido escolarizaron al mayor de los hermanos-también con autismo- en el colegio, un centro que dispone de los apoyos pedagógicos necesarios para su trastorno “y el único cole que tenía educador”, aclara ella. El problema llegó este curso cuando el centro “sin contar con los padres y excusándose en que no tienen otra opción” ha implantado el nivel de valenciano avanzado, el itinerario en el que la mayoría de las materias son impartidas en la lengua autonómica.

En mayo, el polémico decreto del plurilingüismo valenciano-que vincula la enseñanza en esta lengua al inglés, de forma que solo los alumnos que elijan el nivel con más horas recibirán al final de sus estudios un certificado en idioma extranjero-fue suspendido de forma cautelar por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV).

Pese a ello, el Gobierno regional siguió adelante con sus planes, y, apenas diez días antes del inicio del curso escolar, aprobó in extremis un decreto que permitirá su aplicación en Infantil (tres años). El procedimiento, ideado con opacidad según los padres valencianos, solo podría ser recurrido por el Gobierno o por 50 diputados o senadores.

Los padres consideran que “tarde o temprano, y de una manera u otra (el Gobierno de la Comunidad Valenciana) impondrá el valenciano en todos los cursos”.

“Señor Marzá no se escude en que es el PP el que quiere frenar sus planes, no es el PP, somos los padres. Con el anterior modelo podíamos elegir, es lo único que pedimos libre elección de la lengua vehicular en la que estudian nuestros hijos. No nos gusta la imposición. Me parece increíble su forma de actuar después de como critican la dictadura. Ustedes hacen lo mismo”, concluye.

El PSOE de Asturias pide que el bable sea lengua oficial en la España de Sánchez
Esdiario 19 Septiembre 2017

El líder de los socialistas ha sembrado vientos con su concepto de España como nación de naciones y ahora empieza a recoger las tempestades. Faltaba el Principado por subirse al carro.

El PSOE asturiano encara su plan renove en un septiembre decisivo. Si este fin de semana las bases eligieron al pedrista Adrián Barbón como su nuevo secretario general -tras derrotar al oficialista José María Pérez-, los próximos días 29 y 3o los socialistas celebrarán su XXII Congreso regional, uno de los pocos que quedan tras el tsunami del 39 Congreso Federal que devolvió la Secretaría General a Pedro Sánchez.

Pero en una comunidad donde la crisis económica se ha cebado con especial dureza, a un sector del partido que hasta ahora ha liderado Javier Fernández parecen surgirle nuevas inquietudes políticas. Objetivos distintos a la bicefalia que el partido deberá asumir a partir de ahora -con el susanista Fernández al frente del Principado y el pedrista Barbón como líder del partido-; o del agotado modelo económico de la región sustentado en dos sectores, la siderurgia y la minería, que agonizan desde hace décadas.

Y es que un grupo de militantes, agrupados bajo el nombre de Socialistes pola Oficialá, ha presentado una enmienda para que la Federación Socialista Asturiana (FSA-PSOE) asuma la oficialidad del asturiano, del dialecto conocido como bable, y se sume así a las otras tres lenguas cooficiales del Estado: el euskera, el catalán y el gallego.

Cabe recordar, que el artículo 4 del Estatuto de Autonomía de Asturias, establece la "protección" de esta lengua, pero no su cooficialidad. De hecho, históricamente, y más recientemente en la etapa revisionista de José Luis Rodríguez Zapatero, Ferraz rechazó defender esa oficialidad de la lengua asturiana.

Pero ahora, a rebufo del carácter "plurinacional" de España alumbrado por el 39 Congreso Federal por impulso del propio Sánchez, Mari Luz Pontón, militante de la agrupación socialista de Oviedo y afín a Barbón, y Xuan García Vijande han impulsado este grupo de Socialistes pola Oficialidá, que busca que "de manera transversal y independiente" al proceso de primarias, la FSA apoye la oficialidad de la lengua asturiana.

Pedro Sánchez entierra la historia del PSOE y propone una España plurinacional
Así, este grupo de militantes va a presentar una enmienda de sustitución al artículo 367 de la Ponencia Marco del cónclave socialista. La enmienda, que van a presentar a todas las agrupaciones locales para que llegue al Congreso con el máximo apoyo posible, quiere que el PSOE asturiano defienda la oficialidad de la lengua en el momento en el que se produzca una reforma del Estatuto de Autonomía.

Según sus promotores, la defensa de los derechos lingüísticos tiene que ser una seña de identidad de los socialistas, "como lo fue el matrimonio igualitario o la ley de dependencia". García Vijande considera que el PSOE asturiano tiene que seguir el camino del partido en otros territorios bilingües, "donde los socialistas son ejemplo en la defensa y promoción de las lenguas diferentes al castellano".

También subrayó durante la presentación de la polémica enmienda que sin oficialidad "no hay normalización" porque "sin ella no hay reconocimiento por el Estado de los derechos lingüísticos de los asturianos". Vijande recordó que Socialistes pola Oficialidá es un movimiento que sale de las mismas bases del partido "pero hay gente importante que se esta sumando".


 


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