AGLI Recortes de Prensa   Jueves 28 Septiembre 2017

La inevitabilidad del 155
Emilio Campmany Libertad Digital 28 Septiembre 2017

Muchos de los debates jurídicos alrededor del golpe de Estado de Cataluña versan sobre si tal o cual cargo público ha cometido o está a punto de cometer tal o cual delito. Si se piensa detenidamente, el debate es absurdo. La cuestión no es si Trapero, cuando discute la pertinencia de las órdenes que recibe y se reserva el derecho de desobedecerlas; o si la consejera de Educación de la Generalidad, Clara Ponsati, cuando amenaza con inventarse actividades escolares para que los colegios no puedan ser precintados o tengan que serlo con riesgo para la integridad de los niños, cometen o no un delito. La cuestión es que, si las autoridades catalanas no obedecen las órdenes que están obligadas a cumplir, lo procedente es destituirlas y sustituirlas por personas que vayan a ser inequívocamente obedientes. Ya habrá tiempo de discutir si cometieron o no delito. De momento, lo que hay que hacer es destituirlas. Y para hacerlo es indispensable recurrir al artículo 155 de la Constitución. Si el precepto no está para esto, es que no está para nada y habría que considerarlo derogado de facto.

Ahora bien, como el Gobierno tiene el absurdo prurito de desarticular el golpe de Estado sin recurrir al 155, nos vemos en esta situación kafkiana en la que las autoridades dictan unas órdenes y los cargos que tienen que cumplirlas no sólo las desobedecen sino que las desafían, cuando no se ciscan directamente en ellas, y, por el momento, no pasa nada.

Es evidente que recurrir al 155 puede tener el peligro de que, desde el punto de vista del orden público, las cosas empeoren. Pero el caso es que no hay alternativa. ¿O cree el Gobierno que todo consiste en pasar el 1 de octubre sin que haya pantomima de referéndum? Porque después del 1 de octubre, con independencia de cuántas urnas haya habido y de en cuántos colegios se haya podido hacer que se vota, los actuales cargos de Cataluña que incumplieron la ley la seguirán incumpliendo, que es por otra parte lo que llevan haciendo desde hace lustros.

Ha llegado el momento de imponer la Constitución en Cataluña, y para hacerlo no hay más remedio que recurrir al 155 y asumir los riesgos que ello conlleva. Salvo que lo que queramos sea volver a la situación anterior donde los derechos de los españoles que en Cataluña se vulneraban vuelvan a ser lo suficientemente pocos como para poder mirar hacia otro lado. Y éste no debería ser un problema cuantitativo, de cuántos son los españoles privados de cuántos derechos. Debería ser cualitativo, donde lo relevante fuera que algunos españoles, muchos o pocos, ven violados algunos, muchos o pocos, de sus derechos. Y el Gobierno tiene la obligación de devolverles a una situación en que todos sean debidamente amparados. Y si se niegan a hacerlo, en mucho o en poco, las autoridades catalanas deben ser apartadas del poder por la única vía legal que lo permite, esto es, el 155.

El verdadero hecho diferencial de Cataluña
Antonio Robles Libertad Digital 28 Septiembre 2017

Si hay un hecho diferencial en Cataluña es el de que se haya logrado que, mientras todos los proyectos europeos basados en el supremacismo nacionalista son rechazados como ultraderechistas, el supremacismo catalán pase por democrático. Mientras tales proyectos son vistos como xenófobos y enemigos de la democracia, en toda Europa los Gobiernos y los Estados son considerados como la garantía de ella. No ocurre así en España. Buena parte de la opinión publicada dentro de Cataluña y transmitida fuera por los secesionistas considera que España es un Estado opresor. Como cómplices necesarios, Podemos y oportunistas sin escrúpulos como Ada Colau repiten la infamia, mientras no dicen ni palabra de la coz a la separación de poderes, de la falsa doble legalidad, del adoctrinamiento escolar, de la desobediencia a las propias normas de su Parlamento, a su Estatuto y a la Constitución que legitima su existencia.

Si tenemos en cuenta que la guerra que se está librando entre nacionalistas y demócratas se juega en la percepción mediática, de momento, la van ganando los impostores.

Esta anomalía refuerza el hecho diferencial, y también lo explica. Los diferentes Gobiernos españoles nunca han reparado en la fuerza subversiva del relato mediático interesado. Los nacionalistas catalanes son verdaderos maestros de él. Llevan 40 años disimulando, ocultando bajo estética democrática lo que es puro supremacismo.

Desmontar el engaño no es fácil, porque está muy arraigado en las emociones colectivas de varias generaciones y porque las características de peso del supremacismo catalanista respecto al de la ultraderecha europea están camufladas en las formas.

Veamos. Los movimientos xenófobos europeos se caracterizan por su islamofobia, por su euroescepticismo, su nacionalismo y su parafernalia paramilitar. Sin embargo, el nacionalismo catalán no es islamófobo, al contrario, subvenciona las actividades y asociaciones islámicas con el objetivo de atraerlos a su causa. Necesitan demografía electoral para lograr la mayoría sociológica. Por lo mismo, rechazan la inmigración hispanoamericana porque habla español y es difícil de asimilar. Aparentemente, no parecen tan xenófobos como los grupos islamófobos europeos. Falsa apreciación, la islamofobia europea es hispanofobia en Cataluña. Idéntico rechazo, solo que aquí es contra los españoles y su lengua común. Tampoco son euroescépticos, al menos no todos. La CUP está contra la UE y contra el euro. Radicalmente. Mientras que la derecha indepe se considera europea porque sus intereses económicos están ligados al mercado único europeo.

Aunque esto último es circunstancial. Si Europa sigue siendo una frontera infranqueable para sus aspiraciones secesionistas, acabarán rechazándola como rechazan ahora a España. Como nacionalistas, son igual o más supremacistas que los peores movimientos de ultraderecha europeos. Con un radicalismo añadido, quieren su propio Estado y están demostrando que no dudan en pisotear la democracia para conseguirlo. Finalmente, donde aparentemente se diferencian más es en las formas: el nacionalismo catalán huye de la parafernalia paramilitar como alma que lleva el diablo. Han vivido de satanizar al franquismo y de deshacerse de cualquier adversario tachándolo de facha, sea el comunista Anguita, el escritor Antonio Gala, Boadella o Serrat. Pero por debajo de esa instrumentación interesada de la no violencia emerge su totalitarismo con la exclusión lingüística, la identidad étnica, el desprecio a la Constitución española, a las mayorías cualificadas, o la construcción nacional de corte totalitario. Es difícil encontrar una expresión más totalitaria del Estado que la que han dejado por escrito en la Ley de Transitoriedad a la república catalana. "Ninguna de las decisiones de la Asamblea constituyente, en ejercicio del poder constituyente, serán susceptibles de control, suspensión o impugnación por ningún otro poder, juzgado o tribunal" (art. 88.2).

De un plumazo se han cargado la separación de poderes para fundar un Estado totalitario en nombre de la ansiada independencia.

Todo su poder reside en el simulacro. Es esencial que Europa entera repare en la similitud entre la identidad totalitaria del nacionalismo catalán y cualquier movimiento totalitario de la ultraderecha europea. Es la asignatura pendiente para romper la seducción que ejercen sobre lo mejor de nuestra juventud catalana. Y liberarnos del mal.

De Misisipi a Cataluña 55 años después
Juan Gonzalo Ospina okdiario 28 Septiembre 2017

?El 30 de septiembre de 1962, James Meredith, fue el primer estudiante afroamericano en matricularse en la Universidad de Missisipi. La noticia surgía cuando el gobernador del estado, un destacado segregacionista, Ross Barnett, declaraba su oposición a tal incorporación, que por un lado no garantizaba la seguridad del estudiante y por otro lado, agitaba a las masas locales con mensajes en la radio contra el gobierno federal de Kennedy, con frases tan sonadas actualmente como, “no aceptaremos las imposiciones que vengan de Washington”.

El campus de la universidad se convirtió en un improvisado campo de batalla, donde segregacionistas llegados de todo el estado, increpaban al estudiante afroamericano y a sus simpatizantes. La pasividad del gobernador ante la turba contra la que no utilizó la fuerza de la policía local, obligó al fiscal general Robert Kennedy, a acudir a la fuerza federal y el propio presidente a enviar a la zona miembros de la policía militar, guardia nacional y finalmente el ejército.

En el trascurso de los días, el alumno fue a las clases, el gobernador multado y procesado por desacato. Los Estados Unidos ante un gravísimo problema social, como era el segregacionismo, demostró que sus instituciones y la ley permanecerían por encima de las vías de hecho, de la violencia verbal y el autoritarismo del fanatismo racial.

Por ello, y a colación de los sucesos dictados por el parlamento de Cataluña, cabe destacar que una democracia vale, lo que valen sus instituciones. Lo que se discute no es si el 1 de octubre hay democracia o no, sino, si vence la ley frente el chantaje. Porque democracia no es simplemente votar. ¿Acaso era democrático impedir al afroamericano Meredith acudir a la universidad, porque así lo quería la mayoría? Democracia es decidir, conforme el marco previo legal y acorde a la normas constitucionales. El experimento de votar por votar sin respeto a la Constitución, fue el responsable del auge de Hitler que desde el parlamento, legítimamente escogido, fue mermando a la oposición.

?Lo que se discute es, si se permite el autoritarismo de quienes desde el parlamento de Cataluña han violado sus propias leyes, sus mayorías, sus normas, como ha sido a su Estatuto de Autonomía -que para reformarse requiere 90 diputados, pero para aprobar la desconexión con España les basta con 72- , o si prevalece la democracia real de quienes desde el respeto a la ley como símbolo de la soberanía popular de todos y no de unos pocos, se garantiza. El peso del estado español como democracia que garantiza su división de poderes frente a quienes quieren copar todas sus decisiones, se ha desencadenado como el engranaje de un reloj. Un juez instructor, el Tribunal Constitucional y las fuerzas del orden actúan como no podía ser de otra manera, acorde con la ley. Ya que sin la ley, -norma emanada del poder legislativo conforme a su formalismos- que dote de orden no hay derechos, ni libertad. El actual desafío no es menor que el que enfrentó a Kennedy hace 55 años, entre la ley y las masas. Ante el cual solo cabe esperar que las instituciones estén a la altura de las circunstancias y la política recupere su papel principal de respeto al contrario del debate de ideas y en definitiva, de la búsqueda del bien común; ya que ahí es donde reside el fin real del arte de gobernar. En palabras de Adolfo Suárez: “La sustancia de la democracia consiste en discrepar de un adversario al que se comprende”.

El problema son los nacionalistas
Cristina Losada Libertad Digital 28 Septiembre 2017

No creo que la nación sea sagrada. Tampoco tengo por inmutables los contornos de un Estado. Me identifico, por ejemplo, con la estoica aceptación de lo inevitable que manifestaba Vaclav Havel, en sus memorias, respecto de la ruptura de Checoslovaquia. También con su tristeza por ello:

Repito lo que ya he dicho: sin duda fue positivo que tal cosa al final sucediera, porque seguramente debía pasar; sin embargo, la separación tuvo un cariz grotesco. Si hemos sufrido alguna pérdida, sin duda es de tipo cultural: hoy nuestras naciones tienen una posibilidad desproporcionadamente menor de disfrutar de sus expresiones culturales, e incluso han dejado de entenderse en sus respectivas lenguas. Nuestra patria, en un sentido espiritual y cultural, se ha reducido y empobrecido, eso no se puede negar.

Me parece encomiable el impulso político que se plasmó en la Ley de Claridad canadiense, la cual, al contrario de lo que dicen algunos, no reconoce el derecho de autodeterminación de los habitantes de Quebec. El dictamen de la Corte Suprema, que fue el paso previo a aquella Ley, afirma claramente: "El derecho a la autodeterminación no puede ser, en las circunstancias actuales, el fundamento de un derecho a la secesión unilateral". Dion lo explica bien aquí.

En el mismo sentido, vería legítimo –y es por supuesto legal– que se presentara un proyecto de reforma de la Constitución para que el conjunto de los españoles decidiera si hay que dar a los habitantes de Cataluña la capacidad de manifestar, dentro de un procedimiento reglado, si quieren permanecer o no en España. Y hay que recordar, puesto que se olvida con frecuencia, que esa vía legal fue desechada deliberadamente por el nacionalismo catalán desde el mismo inicio de su deriva separatista.

Hasta cierto punto, puedo suscribir esto que decía José María Ruiz Soroa, en un artículo de 2014: "La secesión no es un derecho (no es un simple ‘queremos y punto’) pero sí es una demanda razonable que una parte de los ciudadanos puede plantear a su Estado". Mis problemas, y los problemas, empiezan al pasar de las musas al teatro. Al trasladar las posibles vías y cauces para satisfacer una demanda de secesión, tan razonables sobre el papel, al terreno de la práctica. Al sacarlas del laboratorio para aplicarlas en un escenario real: un escenario que sabemos cómo es y cómo ha sido, y que por eso mismo sabemos cómo es probable que sea. Los problemas, en fin, empiezan cuando aparecen los nacionalistas.

Resulta que son los nacionalistas, y no otros, los que han creado la demanda de secesión en Cataluña. Resulta que son los nacionalistas, no otros, los que han creado la demanda de un referéndum para la separación de Cataluña. Y resulta que son los nacionalistas quienes durante décadas de hegemonía, y de forma desaforada durante los cinco años de proceso separatista, han hecho esto: adoctrinar en las escuelas y a través de los medios; silenciar, marcar e intimidar a los discrepantes; instigar el odio hacia España; excluir de la vida pública la lengua habitual de la mitad de la población catalana; rechazar que una región rica como la catalana contribuya al desarrollo de otras más pobres; alimentar un supremacismo desde el que consideran seres inferiores al resto de los españoles.

No es una lista exhaustiva. Pero me parecen a mí pruebas suficientes y contrastables de que esos nacionalistas son una amenaza para la libertad y los derechos civiles. De que son una amenaza para la democracia. ¿Alguien piensa que se iban a comportar como perfectos demócratas e iban a respetar las reglas y el fair play si se habilitaran cauces para dar salida a su demanda de secesión? ¿Hay alguien que, a la vista del historial de estos nacionalistas, pueda creer tal cosa? Estoy dispuesta a escucharle.

Yo ahí tengo pocas dudas. Si se abriesen vías para encauzar la demanda de la que son creadores y protagonistas, saldrían ganando. Porque harán todo lo que ya han hecho, pero mucho más. Y cuando pienso cómo sería su nación nacionalista, una nación fundada en la identidad, una nación uniforme y no plural, una nación donde libertad y derechos serán palabras huecas, una nación donde la corrupción quedaría aún más impune, entonces me reafirmo.

Me reafirmo en que yo estaría a favor de considerar una demanda de secesión si aquellos que la plantearan no fueran nacionalistas. Pero la maldita realidad es que sólo la plantean los nacionalistas. Y es que el problema no es la demanda de secesión en sí misma. El problema son los nacionalistas. El problema son estos nacionalistas.

España en la calle
Santiago Abascal Libertad Digital 28 Septiembre 2017

El sábado 30 de septiembre, a las 12 horas, miles de españoles nos manifestaremos frente al ayuntamiento de nuestra ciudad o de nuestro pueblo acudiendo al llamamiento de la Fundación Denaes, que ya ha sido respaldado por medio centenar de organizaciones de la sociedad civil.

Iremos a título particular, sin ningún signo ni intención partidista. El único símbolo que portaremos será la bandera rojigualda, la bandera de todos, la que representa a nuestra Patria, nuestra historia, nuestra libertad y nuestra Ley.

Queremos decirles a nuestros representantes y al mundo entero que España no está en venta. Y que Cataluña es una parte entrañable e inseparable del cuerpo de nuestra nación, y que no permitiremos que se abandone a los catalanes, ni siquiera a los envenenados por el odio. Y queremos decirles a los políticos separatistas que millones de españoles no permitiremos jamás que pisoteen nuestra soberanía y nuestras leyes. Que no permitiremos jamás que dividan nuestro país en media docena de ridículas nacioncitas, ni que pongan en peligro nuestros derechos de ciudadanía. Queremos decirles también que sus crímenes no quedarán impunes. Que pagarán por el odio y la división que han generado, que pasarán una buena temporada en la cárcel y devolverán al pueblo español hasta el último euro malgastado en su estúpido delirio.

Pero no sólo tendremos un mensaje para los separatistas. También recordaremos a sus cómplices podemitas que no permitiremos que aprovechen el golpe separatista que alientan para subvertir el orden constitucional e imponernos su totalitarismo, la división nacional y el enfrentamiento civil.

Esta movilización debe servir para que nuestra bandera nacional grite al viento y sacuda también a los que tienen la tentación de traicionarnos premiando a los golpistas, ofreciendo diálogo a delincuentes. Ellos deben saber que la unidad de España no se negocia ni se debate. Se defiende. Que nuestra soberanía no se trocea ni se entrega con disimulo por debajo de la mesa. Porque no es aceptable premiar a los que merecen castigo ni es posible frenar a los separatistas ofreciéndoles un pacto fiscal, ni un absurdo Estado plurinacional.

Somos los orgullosos herederos de una de las naciones más grandes que jamás ha visto la Historia, aunque los españoles de nuestro tiempo no siempre seamos conscientes de ello.

A lo largo de siglos, cientos de miles de españoles han entregado su vida por defender la unidad y la independencia de nuestra Patria. Algunos de ellos, muy recientemente, por defender la libertad y la unidad en mi querida tierra vasca.

Por ello no vamos a permitir que unos corruptos y degenerados políticos destruyan nuestro país. Porque sólo tenemos una Patria, España. Y si dejamos que nos la rompan, no tendremos otra.

No importa que seas hombre o mujer, joven o mayor, de izquierda, centro o derecha, creyente, agnóstico o ateo. Si eres español y amas a tu Patria y tu libertad, acude sin dudarlo a la llamada de ambas.

Juntos defenderemos la unidad inquebrantable de España, con toda prudencia y moderación, pero también con toda la firmeza necesaria.
Viva Cataluña.
Viva España.

Apenas hay esperanza, pero la hay
Pío Moa gaceta.es 28 Septiembre 2017

Dice Rajoy que “nadie podía prever” lo de Cataluña. Evidentemente lo podía prever cualquiera, y de hecho los preveíamos mucha gente. Por mi parte llevo 13 años estudiando, explicando y denunciando tanto la deriva separatista como la complicidad de los sucesivos gobiernos con ella. Y escribí el primer estudio conjunto del ideario e historia de los separatismos vasco y catalán en relación con la evolución de España en el siglo XX. Trabajo inútil ante los rajoyes satisfechos de su ignorancia que predominan en nuestra desdichada política, a derecha e izquierda.

Rajoy está adquiriendo una responsabilidad no ya legal, sino histórica gigantesca, y es tan inconsciente y necio que no parece enterarse siquiera. Después de una declaración semejante, debería dimitir, por confesión abierta de manifiesta ineptitud. No ha dimitido ni, curiosamente, se lo ha exigido nadie. ¿Por qué? Porque Rajoy, como los demás partidos, no se ha limitado a cerrar los ojos ante el proceso separatista, sino que lo ha amparado, lo ha financiado, y ha marginado y desacreditado a cuantos, en la región o en España entera, se oponían a él. En 2004 publiqué un pequeño libro Contra la balcanización de España, exponiendo con detalle como avanzaba el proceso de forma cada vez más amenazadora, y creyendo ingenuamente que el PP lo aprovecharía para frenarla. No ocurrió nada de eso, sino exactamente lo contrario. El PP aumentó incluso su colaboración con los enemigos declarados de España. Y hoy la degradación de ese partido es tal que una dimisión de Rajoy no arreglaría nada, porque simplemente no tiene relevo.

La gente debiera darse cuenta de que Rajoy nunca ha defendido España, nunca ha invocado su unidad, su historia y su cultura. No las conoce ni le interesan. Le interesa simplemente lo que él llama la economía. Tampoco conoce la historia de los separatismos, ni sus ideas ni sus aspiraciones reales, ni le inspiran curiosidad. Dice defender la ley, y tampoco: no ha cesado de infringirla en pandilla con los separatistas. Lo que ha hecho todo el tiempo es puro colaboracionismo que no tiene nada de ciego.

Vamos a suponer que, a pesar de todo, sus acciones estuvieran motivadas por simple ignorancia. En este caso también es evidente, aparte de una incapacidad abrumadora, una ignorancia radical sobre el funcionamiento de la democracia. En democracia, los partidos pugnan por ganarse a la opinión pública y por crearla. Y eso solo se hace oponiendo al discurso de los disgregadores del país el discurso firme de la verdad histórica y cultural, y no solo advertencias irrisorias sobre la economía. Se dijo que la república feneció por falta de republicanos. La democracia nacida del referéndum de diciembre de 1976 ha fenecido ya por falta de demócratas.

Pero por muy necio e ignorante que este individuo sea, ha de darse cuenta de que el referéndum secesionista no solo es ilegal, lo cual, dentro de las ilegalidades permanentes es una más, si acaso algo más grave. Es que abona una marea de actos semejantes que destruirían rápidamente España, con ella la democracia y, lo que es sin duda más grave para este sujeto, al propio PP y su vasta red de intereses y corrupciones. Por eso tiene que hacer algo. Ha intentado desactivar el referéndum confiscando cuentas y papeles aquí y allá, cosa que no solo es absolutamente insuficiente, pues deja el problema igual que antes, sino que demuestra lo que él entiende por política: la maniobra oscura, que aspira a seguir en lo mismo, empeorando: más “economía” para los separatistas y liquidación de la Constitución cambiándola por otra peor.

Lo históricamente nuevo en todo ese maremagnum es que el mismo se desarrolla sin oposición política. En la república, al menos la CEDA ejercía una oposición quizá demasiado formalista, pero real, a los elementos que estaban destruyendo el país. Les oponía claramente un discurso y unas medidas. En la actualidad no ocurre eso. No solo Rajoy es igual, en algunos aspectos peor, que Zapatero, sino que ha ejercido como eficaz barrera frente a cualquier alternativa de oposición real.

Lo único que hoy puede salvar al país es la inercia de siglos de historia, cultura y demografía compartidas, que no serán tan fácilmente liquidadas por unos políticos criminales. Y quizá termine por haber una reacción popular ante tanto desafuero y surgir una alternativa razonable. Otras veces ha ocurrido.

Respeto para la democracia española: las mentiras de Puigdemont
Puigdemont y los suyos no dicen más que mentiras. No son mentiras inocentes: están cargadas de supremacismo y xenofobia contra el resto de españoles
Beatriz Becerra Basterrechea elconfidencial 28 Septiembre 2017

El 'Washington Post' publicó el pasado viernes 22 de septiembre un artículo de Carles Puigdemont muy meritorio: no había nada, absolutamente nada en él, que fuera verdad. Escribí al 'Post' para responder adecuadamente, pero no han mostrado interés en publicar la realidad de los hechos. Esto es lo que pretendía decir:

Puigdemont dice que Cataluña va a ejercer su derecho de autodeterminación el 1 de octubre. Ese derecho se aplica a antiguas colonias o regiones bajo un régimen dictatorial. No es el caso de Cataluña, donde se han celebrado más de 30 elecciones democráticas en 40 años. Puigdemont debería saberlo, ya que su partido ha ganado muchas de ellas. De hecho, es presidente de Cataluña de acuerdo con las normas de la democracia española.

Puigdemont justifica el referéndum porque los partidos independentistas ganaron las últimas elecciones autonómicas. Olvida decir que la Constitución española establece —como las de la inmensa mayoría de las democracias— que la soberanía reside en todos los ciudadanos del país, es decir: en todos los españoles. Dicho de otro modo, cuando habla de derecho a la autodeterminación, está hablando de arrebatar al conjunto de los españoles su derecho a decidir sobre el conjunto de su país. Tampoco menciona que su referéndum fue aprobado contra las reglas de su propio Parlamento autonómico, violando los derechos de la oposición e ignorando las resoluciones del Tribunal Constitucional de España, que lo ha declarado ilegal. Es justo llamarlo, por tanto, golpe de Estado.

No existe la represión autoritaria de la que habla Puigdemont. Jueces y policía están actuando para evitar que se produzca el referéndum ilegal. Él sabe que se está saltando las leyes y todavía se finge escandalizado cuando el Estado actúa. La respuesta está siendo muy adecuada. Si hay incidentes, se deben al acoso de los seguidores de Puigdemont a alcaldes, policías y ciudadanos que rechazan la independencia y el referéndum.

Cuando Puigdemont compara España con la Venezuela de Maduro, es imposible evitar la risa. Es él quien ha acallado a la oposición en el Parlamento autonómico de Cataluña. Es él quien ignora la Constitución y las leyes vigentes. Es él quien cuenta con el apoyo de la izquierda radical de corte chavista: la CUP. La alusión al atentado de Barcelona es especialmente repugnante. Desde el principio, los secesionistas manipularon el atentado a su favor. Convirtieron la manifestación posterior a los ataques en un acto contra el rey de España y contra el Gobierno. Insultaron así a la memoria de las víctimas. Sugerir que la policía española se olvida del yihadismo por actuar contra el golpe de Estado que está perpetrando resulta grotesco.

Los supuestos ataques a la libertad de expresión y a los derechos civiles por parte del Estado español no existen. Dado que el referéndum es ilegal, el Gobierno tiene la obligación de impedir que se lleve a cabo: por eso se han cerrado webs que lo anuncian y se han prohibido los 'spots'. Las recientes detenciones de cargos públicos se debieron al uso ilegal del censo para el referéndum. Si peligran los derechos y libertades de alguien, son los de los alcaldes que han anunciado que cumplirán la ley y no colaborarán en el referéndum ilegal: están sufriendo una campaña de acoso sin que reciban el apoyo ni la ayuda de Puigdemont.

Hablar de estado de sitio en Cataluña, como hace Puigdemont, es insultar a la memoria de Sarajevo y de las verdaderas víctimas de un estado de sitio. El Gobierno ha tomado el control de las finanzas de Cataluña para evitar que se pague con dinero público un golpe de Estado, y cumplirá con todas las obligaciones de pago a los funcionarios y a los servicios públicos. Pretender otra cosa es mentir sobre cuestiones muy sensibles. Lo único que va a ocurrir es que, hasta que Puigdemont detenga su intento de golpe de Estado, ciertos pagos llegarán de una cuenta de la Administración central en lugar de desde la Administración regional. Es absurdo afirmar que esto afectará a la economía.

Puigdemont insiste en vincular la España actual con el dictador Franco. España es una democracia avanzada que ha otorgado a Cataluña uno de los niveles de autogobierno más elevados de todo el mundo. Fue uno de los acuerdos de la Transición, en el año 1978: una gran autonomía a cambio de lealtad constitucional. El Estado español ha cumplido su parte. Los secesionistas son los desleales.

Puigdemont y los suyos no dicen más que mentiras. No son mentiras inocentes: están cargadas de un supremacismo y una xenofobia contra el resto de españoles que, por desgracia, no se conocen bien fuera de nuestro país. Cuando dice que esto es una batalla entre la libertad y el autoritarismo, no puedo estar más de acuerdo. Solo que él representa el autoritarismo que pretende robar a todos los españoles el derecho a decidir sobre su propio país.

*Beatriz Becerra es vicepresidenta de la subcomisión de Derechos Humanos en el Parlamento Europeo y eurodiputada del Grupo de la Alianza de Liberales y Demócratas por Europa (ALDE).

La lista que más temen las empresas catalanas: Publican la lista del boicot a productos catalanes
Redacción lagaceta.eu 28 Septiembre 2017

Ha sido en las redes sociales donde varios internautas se han unido para confeccionar la lista de productos catalanes que consideran no hay que comprar, publicando a la vez su alternativa de productos elaborados fuera de Cataluña.

Esta es:
Listado de productos catalanes y sus alternativas
C- Productos origen o sede en Cataluña.
A-Alternativas.


Bebidas
C-Café Nescafé, Bonka, Marcilla
A-Café Saimaza, La Estrella…

C-Okey
A-Choleck

C-Infusiones Hornimans
A-Pompadour

C-Agua Fontvella, Aquarel, Viladrau, Lanjarón
A-Fuenteliviana, Bezoya, Solán de Cabras…

C-Cava Codorniu, Freixenet, Segura Viudas, Castellblanch, Delapierre, Rondel
A- Torre Oria, Carlota, Suria, Domingo de la Vega, Bonaral, Lar de Plata…

C-Vichy Catalán
A-Marcas blancas

C-Cerveza Damm
A-Túria, Cruzcampo, Alhambra

Dulces/pan/repostería
C-Repostería Martínez
A-Dulces Codan, La Bella Easo, Mildred, Dulcesol…

C-Donuts, Donetes, Bollycao, Phoskitos
A-Dulces Codan, La Bella Easo, Mildred, Dulcesol…

C-Productos Kinder.
A-Dulces Codan, La Bella Easo, Mildred, Dulcesol…

C-Panrico, Brooks American Sandwich.
A-Pan de molde Carolina, Orio, La Bella Easo…

C-Galletas Lu, Príncipe, Fontaneda, Artiach.
A-Guillón, Cuétara.

C-Dietéticos Gerble, Santiveri, Biocentury
A-El Clérigo

C-Chupachups, Caramelos Solano
A-Halls, Trident, Orbit

C-Colacao
A-Marcas blancas

C-Postres Royal
A-Dhul

C-Paladín instantáneo
A-Chocolates Amalia

C-Nocilla, Nutella
A-Marcas blancas

C-Miel de la Granja San Francisco
A-Varias

C-Cereales Nestlé
A-Cereales Pascual, Kellogg’s

Lácteos/Salsas
C-Quesos Hotchland
A-El Caserío, Arla, Arias, Kraft, La vaca que ríe, President…

C-Salsas Calvé, Hellmann’s, Ligeresa
A-Ybarra, Heinz

C-Tomate frito Solis, Apis
A-Orlando

C- Flora, Tulipán, Ligeresa
A- Arias, Artúas

Precocinados
C- Productos Frescavida (Gallina Blanca)
A- Gigante verde, Tortillas campifood

C- Productos Salto (Knorr)
A- La Cocinera, Frudesa, Findus

C- Productos Gallina Blanca
A- Marcas blancas

C- Cremas Knorr
A- Marcas blancas

C- Caldos Aneto
A- Marcas blancas

Carnes y embutidos
C- Embutidos Casa Tarradellas/Casademont/Noel/Argal (embutidos, charcutería y pizzas de Hacendado)
A- Oscar Mayer, EL POZO, Campofrío

C- Patés La Piara, Apis, Casa Tarradellas
A- Sánchez Romero Carvajal, Marcas blancas

C- Fuet Empuña
A- Embutidos Palacios

Envasados y congelados
C- Helados Frigo
A- Helados Royne, Alacant, Menorquina, La Jijonenca

C- Ultracongelados La Sirena, Maheso
A- La Cocinera, Frudesa, Findus

C- Conservas Dani
A- Conservas Albo, Cuca, Calvo, Isabel, Rianxeira

Pasta y pizzas
C- Pastas Gallo, El Pavo, Buitoni, (Pasta Hacendado que son Pastas Gallo)
A- Pastas La Ardilla, Miau, Giovanni, Ranna…

C- Pizzas Casa Tarradellas
A- Pizzas Campofrío, Palacios…

Hogar y droguería
C- Compresas Evax, Ausonia
A- Compresas Carefree, Renova, Tampax

C- Pañales Ausonia, Dodot
A- Pañales Huggies

C- Vileda
A- Ballerina, Sotch Brite, Ajax, Nanax

C- Papel transparente y aluminio Vileda
A- Papel transparente y aluminio Albal

C- Detergentes Colón, Dixán, Wipp Express, Norit, Micolor, Kalia, Vernel
A- Detergentes Ariel, Skip.

C- Suavizante Flor
A- Suavizante Mimosín

C- Sanitarios Harpic
A- Sanitarios WC Net, Pato WC

C- Lavavajillas Mistol
A- Lavavajillas Fairy, Ajax

C- Ambientadores Ambi Pur/Air Wick
A- Ambientadores Brise

C- Insecticida Bloom, Cucal
A- Insecticidas Rais, Baygon

C- Lejías Neutrex, Estrella
A- Marcas blancas

C- Friegasuelos Tenn, Neutrex
A- Friegasuelos Xampa, Ajax, Don Limpio

C- Calgón y Calgonit
A- Marcas blancas

C- Baterías y pilas Cegasa
A- Baterías y pilas Duracell

C- Productos de Zapatos Kiwi, KANFOR
A- Marcas blancas

El rescate de Cataluña cuesta 7.275 millones a los contribuyentes en 2017
El Gobierno asiste a las CCAA con un total de 25.805 millones durante el presente ejercicio. Cataluña concentra el 28,2% de la ayuda estatal.
Libre Mercado Libertad Digital 28 Septiembre 2017

 
El Gobierno, a través de la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos (CDGAE), ha acordado este jueves repartir entre las autonomías 7.870,50 millones de euros durante el cuarto trimestre a cargo del Fondo de Financiación a CCAA, el mecanismo extraordinario de asistencia regional. De ellos, 6.220,55 millones corresponden al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) y 1.649,95 al compartimento Facilidad Financiera (FF).

Tal y como se preveía, Cataluña recibirá 1.971 millones de euros para cubrir el déficit y atender pagos y vencimientos de deuda, cuyo anuncio se produce a escasos días del referéndum ilegal del próximo 1 de octubre. El reparto del dinero es el siguiente, según informa el Ministerio de Hacienda

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La cifra global de asistencia financiera para todo el ejercicio 2017 asciende a 25.805 millones de euros. Cataluña aglutina más del 28% de esos fondos, con 7.275 millones. Desde 2012, momento en el que se aprobaron estos mecanismos extraordinarios de asistencia, el rescate de las cuentas públicas catalanas ronda los 70.000 millones de euros en total, según recordó el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, la semana pasada en el Congreso.

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******************* Sección "bilingüe" ***********************
Y los cabecillas, sin ser detenidos

Guillermo Dupuy Libertad Digital 28 Septiembre 2017

Temeraria al tiempo que esperpéntica. Así podríamos describir la situación a la que nos ha abocado la irresponsable y cobarde renuencia del Gobierno de Rajoy a la hora de suspender la Administración autonómica en rebeldía como forma de poner fin al ilegal proceso secesionista emprendido en 2012. Aun cuando sólo se tratara de impedir la segunda consulta secesionista del 1 de octubre –segundo referéndum ilegal, al que tantos memos recién despertados han reducido el golpe de Estado de los separatistas–, resulta surrealista que los cabecillas de la sedición no hayan sido todavía detenidos y que incluso formen parte decisiva del operativo supuestamente destinado a impedir la consulta ilegal de marras.

El más reciente ejemplo de ello es el esperpéntico encuentro que este mismo jueves ha mantenido el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, con el golpista y consejero de Interior Joaquim Forn, reunión a la que ha acudido en persona el máximo cabecilla del golpe y máximo representante del Estado en Cataluña, el presidente de la Generalidad, Carles Puigdemont, y que sólo ha servido para que el Sr. Nieto constatara algo tan obvio como que la prioridad del Govern es que el domingo "se vote con normalidad", y la de los Mossos, "la seguridad".

El pobre secretario de Estado ha dicho sentirse muy "decepcionado" –ángel mío– al constatar el "poco compromiso" de los cabecillas del golpe con la legalidad vigente y con las órdenes dictadas por la Fiscalía contra la ilegal consulta que insisten en perpetrar. Hombre sensible, también se ha sentido "muy dolido" con un jefe de los Mossos que, bien por complicidad, bien por cobardía, no se ha atrevido a desairar a sus mandos políticos, que no son otros que los propios cabecillas del golpe.

El desenlace de este esperpento no va a ser la celebración de un referéndum ilegal como el del 9-N, sino una jornada no menos delictiva de kale borroka que va a costar una pila de millones de euros combatir por el cobarde caprichito de nuestro Gobierno y de nuestra clase política de mantener en libertad –y en el cargo institucional– a unos delincuentes que de forma tan pública y tan reincidente han demostrado que sólo les interesa atentar gravemente contra los intereses de España.

Permitir una nueva consulta ilegal como la del 9-N sería, ciertamente, una burla a nuestro ordenamiento jurídico, pero mucha mayor burla a nuestro Estado de Derecho se ha consumado ya al consentir la libertad con la que los cabecillas del golpe prosiguen a día de hoy con los preparativos de los nuevos delitos que reclama su persistente proceso secesionista.

Recuerdo el caso de la abuela de Fuerteventura, una pobre señora con cinco familiares a su cargo –un hijo en paro, una hija discapacitada y tres nietos menores de edad– que, a pesar de haber pagado una multa, llegó a ingresar en prisión por no haber obedecido la orden de demolición de una pequeña ampliación de su casa. Puigdemont, sin embargo, como antes Artur Mas, sigue manteniendo y erigiendo ilegales estructuras de Estado a cargo del contribuyente y desobedeciendo todas y cada una de las sentencias contrarias a su ilegal proceso de "construcción nacional" sin pisar la cárcel.

Decididamente, para nuestra estúpida e indolente clase política, como para nuestro muy politizado sistema judicial y buena parte de nuestra clase periodística, los únicos delitos por los que los separatistas deberían ir a prisión son siempre los que siempre están por llegar. Y esa es la mayor quiebra de nuestro Estado de Derecho.

Cataluña: los golpistas abusan de los menores
EDITORIAL Libertad Digital 28 Septiembre 2017

Todas las dictaduras y todos los totalitarismos del siglo XX y lo que llevamos del XXI han tenido en los niños uno de sus objetivos prioritarios, tanto para el adoctrinamiento como para la propaganda. Lo hicieron Hitler y Stalin, lo hace el castrismo tanto en su versión original como en la bolivariana, y también lo hizo el franquismo: aún hay muchos españoles que recuerdan las clases de Formación del Espíritu Nacional, y basta con repasar un par de nodos para encontrarse con imágenes de menores usados como escaparate de las supuestas bondades del régimen.

El nacionalismo catalán lleva al menos tres décadas usando todos los recursos de la enseñanza pública para hacer país, es decir, para crear súbditos de la nación catalana en lugar de ciudadanos capaces de construirse un criterio propio.

La responsabilidad del sistema educativo en la generación de una sociedad dividida y en buena parte enferma de odio y radicalismo es gravísima, y en el futuro quedará como una operación intoxicadora especialmente ominosa. La Historia dictará, sin duda, un juicio severísimo al respecto.

La presencia de niños en actos políticos ha crecido con la locura del procés, y cada vez es más habitual verlos en manifestaciones y demostraciones de todo tipo. Pero en estos días aciagos de golpe de Estado el nacionalismo catalán está batiendo sus propias marcas y alcanzando unos registros al alcance de muy pocos, como, por ejemplo, los terroristas islamistas de Hamás.

Hay que tener un grado de fanatismo desmedido para organizar, como se está haciendo en Cataluña, la presencia masiva de menores en lugares en los que es previsible que haya altercados de orden público este domingo, sólo para hacer más difícil la labor de las fuerzas de seguridad y, con suerte, lograr alguna imagen de impacto propagandístico en el mundo entero.

El trato a la infancia es, sin duda, uno de los factores que dan la medida del estado moral de una sociedad. Ese trato debe descansar en la protección de aquellos que son más débiles física y mentalmente, para garantizar su desarrollo pleno. Usar a los niños como escudos y exponerlos a un peligro cierto en aras de un proyecto cainita y liberticida es, sin duda, la más execrable de la ya larga lista de actuaciones aberrantes de los golpistas separatistas, que tienen la desvergüenza de presentarse como adalides de la democracia.

Nacionalismo de guardia(s)

Ignacio Camacho ABC 28 Septiembre 2017

Este feo gatuperio de los Mozos –pronúnciese mussus– de Escuadra, este tira y afloja de recelos, amagos de desacato y quiebras de confianza, no es más que la tardía pero previsible consecuencia de uno de los grandes errores del modelo de descentralización de España. Sólo desde la enorme ingenuidad de la etapa post-constituyente, cuando la política española creía en la lealtad del nacionalismo sin suspicacias, se puede entender la alegre decisión de entregar las competencias de orden público a las autonomías catalana y vasca, ignorando la experiencia histórica de la República con un candor digno de mejor causa. En el optimismo liminar de la refundación democrática nadie quiso contemplar en serio el riesgo de dotar a las llamadas nacionalidades de tres instrumentos básicos para construir estructuras soberanas: la Policía, la escuela y la televisión. Es decir, el control simultáneo de la calle, la educación y la propaganda.

Pujol lo explicaba en los años 90 con gran desparpajo. "Si usted aterriza en Barcelona y ve los letreros en otro idioma y los guardias vestidos con otro uniforme, de inmediato se hace la idea de estar en otro país". No lo podía decir más claro. La fuerza pública era parte cardinal del proyecto de construcción nacional, tanto en el plano simbólico como en el pragmático. En aquel tiempo la secesión apenas constituía en el credo soberanista un referente teórico y lejano, pero el patriarca pensaba con visión estratégica a distinto plazo. Mientras sembraba mitos doctrinales con una pedagogía intensiva, aprovechaba su enorme influencia para acumular recursos de Estado.

Resultaba obvio que, tarde o temprano, los separatistas iban a tratar de convertir a los Mozos en una suerte de policía política al servicio de su designio de independencia. Un cuerpo armado con el que respaldar su legalidad insurgente; el sucedáneo de ejército de una patria nueva. Este verano, tras el atentado de las Ramblas, las autoridades autonómicas exhibieron sin pudor el capital político de una gendarmería subordinada a su estricta obediencia. Y aunque sabían que el Estado y el aparato judicial acabarían asumiendo el mando de la seguridad antes del referéndum mediante un golpe en la mesa, continúan escenificando conatos de insumisión o de falta de celo para publicitarse ante los suyos como víctimas de un abusivo acto de fuerza.

No ha habido en las últimas décadas el más mínimo gesto de nobleza en el nacionalismo, capaz de usar con deslealtad cada competencia de autogobierno que ha recibido. Incluida la promesa de acatamiento de la Constitución de sus líderes, no ha honrado un solo compromiso. Sus antiguas contribuciones a la estabilidad española no fueron más que operaciones de mercado negro en las que Gobiernos socialistas y conservadores picaron el anzuelo del tráfico de favores y del estraperlo político.

Qué ilusos fueron. O fuimos.

Golpe de Estado en marcha (23)
Vicente A. C. M. Periodista Digital 28 Septiembre 2017

EL TSJC TOMA EL CONTROL PARA QUE NO SE VOTE EL 1-O Y ORDENA A LOS MOSSOS IMPEDIR ABRIR COLEGIOS. PUIGDEMONT ANUNCIA UNA APP PARA CONSULTAR LOS COLEGIOS ELECTORALES DEL 1-O.

Dicen de los golpistas que viven en una realidad paralela, que su comportamiento está cegado por su fanatismo. Pero tampoco es que el llamado Estado de Derecho, es decir el frente judicial de la Fiscalía con el apoyo de las Fuerzas de Seguridad del Estado, Policía Nacional y Guardia Civil, y ahora el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), ande muy lejos de ese estado onírico donde la realidad se vive distorsionada. Porque la dolorosa realidad es que los golpistas siguen en sus cargos de responsabilidad, con todo el poder y libertad de movimientos usando todos los medios a su alcance, que son muchos, para mantener intacto su plan de secesión. Sin embargo, el Estado sigue en su plan de creer que, porque está imponiendo la jerarquía de los tribunales, ya tiene garantizado el cumplimiento de las sentencias y el control y que logrará desbaratar la realización del referéndum ordenando el precinto de los colegios y locales públicos previstos por los golpistas. Un control basado en el cumplimiento de las órdenes, cuyos principales actores, los Mossos ya están avisando de que las acatarán, pero actuarán bajo los principios de oportunidad, proporcionalidad y congruencia.

Tres conceptos que requieren un detenido análisis. Lo primero es que una policía autonómica se atreve a cuestionar la orden porque puede acarrear problemas de orden público. Una aseveración de Perogrullo, al conocerse que ya hay un partido político radical y anti sistema que junto a altos representantes de la ANC, llaman a la ocupación de los colegios y locales para impedir que las FFFyCCSE cumplan con su misión. De hecho, la CUP ha creado lo que llaman “Comités de defensa del referéndum”, unos grupos de acción cuyo papel no parece de corte pacifista, sino todo lo contrario. Porque eso es precisamente lo que se busca, el enfrentamiento con aquellos que quieran impedir que los independentistas voten. Lo segundo es que en caso de conflicto, se procederá a su evaluación en el sentido de si es oportuno o no intervenir para no provocar ese problema de orden público. Y aquí me recuerda lo dicho por el Fiscal General sobre lo inoportuno de proceder a la detención de Carles Puigdemont, aunque sea una opción abierta. En este caso, el Mayor Trapero de los Mossos evaluará la oportunidad o no de cumplir con las órdenes del TSJC.

En tercer lugar, se menciona un concepto ambiguo como es el de la proporcionalidad. ¿Qué se puede considerar proporcional cuando una muchedumbre acosa a las FFyCCSE en el cumplimiento de su deber y pone en riesgo su seguridad personal? ¿Cuál es la fuerza proporcional a aplicar y con qué medios de disuasión? ¿seria excesivo y desproporcionado el uso de gases lacrimógenos, pelotas de goma y tanquetas anti disturbios? ¿Cómo desalojar a los ocupantes ilegales, confiscar urnas y ordenadores y disolver las colas de votantes? ¿Es legítimo el uso de la fuerza para impedir la comisión del delito? Creo sinceramente que en este, como en otros tantos casos, hay un mucho de hipocresía y de uso partidista y sectario de conceptos y de manipulación grosera de lo que debe ser mandar a unas FFyCCSE a resolver un problema de orden público. No se puede ir con medias tintas y limitar la respuesta poniendo en riesgo la seguridad de esas fuerzas del orden. Las imágenes de la semana pasada con una muchedumbre destrozando coches, apoderándose de armas de fuego y rodeando a los agentes y funcionarios judiciales, no se debe repetir.

En último término, se menciona un concepto el de “congruencia”. Y aquí la duda que se plantea es que dicho por parte de quien se ha posicionado de forma rotunda como servidor leal del Gobierno de la Generalidad, declarado en rebeldía y en desobediencia, su congruencia se basará en mantener esa lealtad y actuar como ha hecho hasta ahora, mirando para otro lado e inhibiéndose para no impedir las manifestaciones tumultuarias de actos violentos como las ocurridas en la semana pasada. Y en esas incluyo la ocupación ilegal de espacios públicos, cortes de autovías y calles por parte de unos estudiantes independentistas, o la participación de profesores de colegios y alumnos adolescentes menores de edad en manifestaciones y concentraciones callejeras. Una pasividad que refleja claramente una actitud de alineamiento político de los mandos de los Mossos y que pone en seria duda la afirmación del TSJC de tener el control de las FFYCCSE.

El TSJC tiene el mando jerárquico legal, pero está muy lejos de tener controlada la situación para poder cumplir con su mandato en toda la autonomía. Y de eso es muy consciente Carles Puigdemont, el Gobierno de la Generalidad y los dirigentes de ANC y Omnium Cultural. El primero, sigue en su desobediencia continuada, gracias a que permanece oportunamente, por el gracioso oportunismo de la Fiscalía y la inhibición de la Audiencia Nacional, en una total libertad de acción y de movimientos, atreviéndose a difundir ahora un programa para teléfono móvil (app #1oct en Android) que facilita la asignación del colegio o local electoral en función de la dirección postal del usuario. Por otro lado, los de la ANC hacen un llamamiento a los independentistas con frases como “todos a las calles” para impedir la labor policial.

Para que finalmente no tenga lugar esta farsa de referéndum, se necesita actuar de forma más rotunda y no fiarlo todo a la acción de unas FFyCCSE claramente insuficientes y reprimidas en el uso de medidas disuasorias o, como en el caso de los Mossos, con serias dudas sobre su celo a la hora de llevar a cabo su misión. Hay que descabezar la revuelta y eso solo se puede lograr tomando el control real de la Autonomía, suspendiendo a los máximos responsables y dirigentes de sus cargos, forzándoles a ello en caso de que se opongan. Lo demás es llevar a una situación límite a unos policías y poner en riesgo su propia seguridad donde puede darse, con alta probabilidad, tener que decidir sobre el uso de sus armas reglamentarias de fuego en su defensa.

Esa es una decisión exclusiva del Gobierno de España que tiene la ley y la Justicia de su parte, aunque no cuente con el apoyo leal de todas las fuerzas políticas que se declaran defensoras del orden constitucional y del Estado de Derecho, pero que en realidad ponen limitaciones a las medidas a adoptar. No se puede a tres días de la culminación del desafío secesionista creerse que, por haber impuesto una jerarquía policial, eso garantiza el cumplimiento y el éxito de la misión de impedir la votación. Nadie duda ya de que en muchos municipios de Cataluña y algunas de las principales ciudades terminará votándose y se hará un recuento de los votos con un SÍ aplastante (porque no habrá otro tipo de voto), que será usado como aval por el Gobierno de la Generalidad o de este y el Parlamento e Cataluña reunido en sesión extraordinaria urgente, para hacer su famosa declaración unilateral de independencia. Y entonces ¿Qué medidas tomará el Gobierno de España tras la vergüenza de no haber podido impedir el referéndum ilegal ni su manipulación?

Ya no hay tiempo para usar el artículo 155, muy sobrevalorado y denostado por casi todos. Solo queda apelar a la Seguridad Nacional y actuar antes del domingo. Mi gran duda es que este Gobierno de acomplejados se decida de una vez a tomar el control real de la situación.

¡Que pasen un buen día!

Habrá violencia en Cataluña
La movilización de vecinos amañados y estudiantes abducidos permitirá crear una imagen populachera y juvenil, perfecta para el corte televisivo o la portada periodística.
Jorge Vilches vozpopuli.es 28 Septiembre 2017

Sí, habrá violencia porque es inherente a los movimientos políticos y sociales que están incluidos en el golpe de Estado. Sus actuaciones seguirán el manual del activista: presencia de grupos por todo el territorio, localizados en puntos estratégicos, activados de forma escalonada a lo largo de la jornada, con una intensidad de menos a más, contando siempre con presencia policial y medios de comunicación para que se visualice el conflicto. Repasemos ahora el manual.
La masa de atrezo

En todos los golpes de Estado hay una parte populachera; esa en la que el grupo golpista saca a su gente a las calles, ya sea con una manifestación, una huelga o la toma de edificios. Es la masa necesaria, de atrezo, construida con propaganda y recompensas. Es esa tropa que sirve de carne de cañón político, tan necesaria desde un punto de vista práctico, para el desorden, la violencia y la intimidación, como simbólico, en una supuesta representación del “pueblo oprimido”. Así ha ocurrido en la historia del siglo XX cuando una oligarquía ha querido sustituir a otra saltándose la ley, y está ocurriendo en el XXI.

¿A quiénes sacarán? En la teoría de movilización de recursos, los golpistas callejeros sacarán a esos dos sectores que controlan, y cuya capacidad de movilización es mayor. Me refiero, primero, a las supuestas asociaciones de ámbito vecinal o local, bien dominadas por los cargos políticos, sus asesores o sus financiados, y, segundo, a los estudiantes, que están en manos de los independentistas desde los niveles educativos más tiernos.

Esta es la razón de que puedan formar “Comités de Defensa del Referéndum” para fiscalizar a los que no voten o estén contra la consulta ilegal, o que los niños hagan el trabajo sucio de los independentistas colocando banderas o coreando consignas que aprenden en clase.<

La batalla de la imagen
Los nuevos movimientos sociales –ya no tan “nuevos”- se fundan en la idea de que el sujeto del cambio político no es ahora la “clase obrera”, sino “la gente”. No se busca, por tanto, la foto de la bandera roja sostenida por un hombre con mono azul y casco de minero, sino la de una persona corriente, enfurecida por la injusticia, y maltratada por el sistema.

La movilización de vecinos amañados y estudiantes abducidos permitirá crear una imagen populachera y juvenil, perfecta para el corte televisivo o la portada periodística. Esta será la tropa que tome los lugares estratégicos: los “colegios electorales”, edificios emblemáticos y plazas públicas significativas. Las cámaras estarán esperando ahí el momento del conflicto, tan buscado por los activistas, para visualizar el antagonismo, la desobediencia de la gente común contra una ley que tildan de “fascista” porque no la han impuesto ellos.
El activista, ese revolucionario profesional

En los menguados currículums de los izquierdistas y populistas a menudo solo hay una referencia profesional previa: activista. Es más; alguno de ellos pasó del activismo a la asesoría de un cargo público, y de ahí a otro de representación.

Lenin, contradiciendo a Marx, sentó las bases del revolucionario profesional: un burgués con ínfulas intelectuales que dedica su vida a levantar a las masas para alcanzar el poder. El activismo es el nuevo nombre de esta “profesión”, pero el mecanismo es el mismo. Lo cuenta Slavoj Žižek, un filósofo marxista de moda: es la puesta en práctica de un compromiso político y social con la causa de la transformación global.

Para el activista no hay conflicto particular o aislado, sino muestras del conflicto general, el del capitalismo contra el pueblo. Esto explica que los izquierdistas de Podemos, confluencias o la CUP tomen una parte tan activa en una cuestión en apariencia burguesa: la construcción de un Estado nacional y capitalista de manos del PDeCAT y ERC. En su manual está escrito que no pueden quedarse al margen, sino que tienen que tomar partido, visualizar el conflicto y canalizarlo hacia su objetivo final: la destrucción del sistema. Si Lenin levantara la cabeza estaría muy satisfecho.

La violencia del activista
La CUP pertenece a la izquierda nacionalista nutrida de las experiencias de la New Left de los movimientos sociales de las décadas de 1960 y 1970. Su modelo es Herri Batasuna (“Unidad Popular”, nombre que los catalanes han adoptado para sus candidaturas). La presencia de Arnaldo Otegi y de miembros de EH-Bildu en Barcelona, y la marcha de autobuses “batasunos” a Cataluña, se debe a algo más que a mera empatía o coincidencia de objetivos: es la visita del maestro al alumno.

Estos izquierdistas, incluido Podemos y sus confluencias, consideran que hay una violencia constante y estructural contra los de abajo. El acto violento se produce por el funcionamiento de las normas del capitalismo global y de sus Estados. Esa violencia genera una “ justa y legítima reacción ”, ya sea en forma de terrorismo –aquí cabe el yihadista, pero también el etarra-, o de algarada callejera –por ejemplo, rodear el Congreso o el Parlamento de Cataluña-.

Esa “violencia legítima” puede tomar la forma de desobediencia de la “ley capitalista” –el caso de los desahucios, que encumbró a Colau, es un buen ejemplo-, tanto como las performances en lugares públicos, los escraches, o la invasión de las redes sociales. Frente a un sistema violento, dicen, solo cabe la violencia del oprimido. La legitimidad, por tanto, reside en que se trata de una “reacción popular”, pero también en el fin perseguido: la utopía, ya sea nacionalista, socialista, o las dos cosas .
¿Qué hacer, entonces?

Si es seguro que esta violencia, en alguna de sus manifestaciones, va a hacer aparición en torno al día y a la cuestión del referéndum ilegal, ¿qué se puede hacer? Dado que el golpe de Estado tiene dos frentes –el institucional y el callejero-, son dos las tareas: aplicar sobre los políticos golpistas la contundencia de la ley, incluido el artículo 155 de la Constitución para suspender competencias y convocar elecciones, y, por otro lado, coordinar las fuerzas del orden para controlar a los activistas y sus masas de atrezo. Ambas cosas son verdaderamente legales y legítimas.

Ahora bien: tendrá que haber preparado un plan político convincente para el día después, porque si no todo habrá sido en vano.

Equidistancia, sedición y solución política
Juan Francisco Martín Seco republica 28 Septiembre 2017

El Gobierno está dispuesto a conceder mayor financiación y más autogobierno para Cataluña. Eso ha afirmado Luis de Guindos. Parece que se trata de premiar la sedición y el golpe de Estado. Visto así, supongo que no tardarán en dar otro. Es un extraño juego este del nacionalismo. Si ganan, porque ganan, y si pierden, porque también ganan. Ya hubiesen querido Tejero, Milán del Bosch y Armada haber contado con un tratamiento similar. Claro que en España ha habido una larga tradición en que los gobiernos no sepan reaccionar a tiempo en los simulacros de golpismo. Antes del 23 de febrero de 1981 hubo amagos a los que no se dio importancia hasta que estalló la bomba en el Congreso. Y remontándonos más en la Historia, la República tampoco estuvo muy lista a la hora de reprimir las tentativas previas al 18 de julio del 36.

Resulta una buena idea conceder mayores competencias a la Generalitat, así se les dota de más medios para que el próximo asalto contra la Constitución y la proclamación de la independencia tenga éxito. Conviene recordar que en los atentados del pasado 17 de agosto la mayor preocupación de la Generalitat y de los independentistas era mostrar que ellos contaban ya con todos los medios necesarios para ser un Estado. Y en buena medida era verdad, porque la Generalitat tiene ya casi todas las competencias posibles. Si actúan como un Estado, por qué no constituirse ya en un Estado independiente (véase mi artículo del 31 de agosto pasado).

La concesión de mayores cotas de autonomía nunca contenta a los nacionalistas; por el contrario, les anima a nuevas reivindicaciones, al dotarles de mayores medios para presionar. De cesión en cesión hasta la sedición final. Sin duda, uno de los mayores obstáculos que están encontrando tanto el Gobierno como los jueces a la hora de controlar el golpe ha sido el comportamiento pasivo de los mozos de escuadra. Y la mayor dificultad del govern para poder culminar la asonada es no tener transferida la justicia y no contar con una Hacienda pública al estilo del País Vasco. Por cierto, es erróneo pensar que el único gobierno autónomo en Cataluña es el de la Generalitat. Tan autónomo (significado contrapuesto a heterónomo) es el gobierno municipal como el de la Generalitat o el del Estado, siempre que sean democráticos. Democracia es sinónimo de autogobierno.

La dinámica establecida alrededor del procés no deja de ser paradójica, pues se anatematiza al Gobierno central y se califica su actuación de antidemocrática, precisamente por aquellos que pretenden dar un golpe de Estado y romper unilateralmente con la Constitución. Pero no son solo lo golpistas los que tergiversan los términos. Más triste es el papel que está asumiendo determinada izquierda, cuyo desvarío ha traspasado los límites de Cataluña. Hasta ahora era la izquierda de esta Comunidad Autónoma la que, presa del furor nacionalista, se apartaba de la lucha social para encerrarse en el conflicto territorial, defendiendo precisamente los privilegios de una de las regiones más ricas de España. En los momentos actuales, el contagio incomprensiblemente se ha trasladado fuera de Cataluña.

Partidos como Podemos o la IU del “niño Garzón” se han adentrado en una vía demencial que ya no es coqueteo (ver mi artículo del 14 de septiembre), sino que se han enfangado en un abrazo del oso con el nacionalismo. Aquellos que se proclamaron herederos del 15-M hoy se manifiestan no a favor de las pensiones o en contra de la reforma laboral, o en contra el Banco Central Europeo, o contra las políticas mal llamadas de austeridad de Bruselas, sino para defender los privilegios de la burguesía catalana. Únicamente una gran confusión ideológica puede conducir a que desde Marinaleda o en general desde Andalucía -por no decir desde Galicia- se defienda el derecho de autodeterminación de las regiones ricas, detrás del cual, aunque disfrazado, se encuentra fundamentalmente el rechazo a la redistribución de la renta.

Si algo se le puede achacar al actual Gobierno en el tema catalán ha sido el hecho de extremar la prudencia hasta el punto de que en Cataluña se ha terminado generando el caos y la anarquía. Desde el propio Estado se ha atacado al Estado, a la Constitución y a la democracia. Solo un cierto cacao mental, el desconocimiento de la Historia o la mayor de las demagogias pueden estar en el origen de la afirmación de que en Cataluña hay presos políticos. De forma sibilina ya lo insinuaba Enric Juliana (ese periodista de La Vanguardia que siempre de forma torticera y con acento tartufo defiende los intereses de los independentistas). En un artículo escribía: “La Europa actual no tolera presos políticos”, queriendo afirmar con ello que las posibles detenciones o sentencias que se pudieran generar en Cataluña a propósito del procés serían presos políticos.

En Cataluña, al igual que en el resto de España, no existen presos políticos, tan solo políticos presos, y de esos muchos y de todos los partidos, lo que prueba hasta qué punto la judicatura actúa por su cuenta y en ejercicio de sus propias competencias. De producirse detenciones o condenas de prisión a propósito del procés no obedecerían a motivos políticos. Los hechos demuestran que la libertad de expresión y los derechos de los independentistas han estado y están plenamente garantizados; incluso con el argumento de que no conviene tensar la situación se les han consentido continuas violaciones de la legalidad que a ningún otro grupo social o partido se había permitido.

No me parece más grave distraer caudales públicos con la finalidad de financiar a una formación política que hacerlo para romper la Constitución y lograr la independencia de una de las regiones más ricas de España. No creo que exista un solo país que no castigue con penas de prisión la sedición y el golpe de Estado. Nadie se atrevería a decir que el general Armada era un preso político. Los que hoy hablan de fascismo no han conocido de verdad lo que son presos políticos y muchos menos han pasado por esa experiencia, ni siquiera la de tener miedo de llegar a serlo. Lo más parecido hoy al franquismo es el discurso y las actuaciones de los movimientos independentistas. Y son el Gobierno de la Generalitat y sus adláteres los que pueden recibir hoy el calificativo de fascistas.

El PNV, no se sabe si por obligación o por devoción, ha corrido a alinearse con los independentistas del procés. Tal vez con ello intentan disimular que ellos son parte del problema, porque uno de los hechos que más irrita a los catalanes -y en puridad debería soliviantar a todas las otras Autonomías- es la situación de privilegio fiscal con el que la Constitución dotó al País Vasco y a Navarra, y que las permite situarse en renta per cápita a la cabeza de toda España. Estatus que ahora envidian y pretenden conseguir los nacionalistas de Cataluña, y que si se extrapolase a todas las Comunidades incrementaría brutalmente las desigualdades y los desequilibrios territoriales.

Después están los de la equidistancia, los que se sienten en la obligación de acompañar toda condena del golpe con la crítica al Gobierno central reprochándole, parece ser, su falta de diálogo. Diálogo es la palabra mágica que emplean a todas horas, pero que en el fondo está totalmente vacía de contenido. ¿Dialogar con los que solo quieren dialogar sobre la forma de robar la soberanía a la totalidad de los españoles? Habría resultado pintoresco que después del golpe de Estado del 23 de febrero se hubiera reclamado diálogo con los golpistas. Pedro Sánchez, por su parte, está interpretando un triste papel, hasta el extremo de poner en peligro la unidad de su formación política. El otro día en el Congreso impuso, en contra de lo que había aprobado su grupo parlamentario, el voto negativo a la resolución presentada por Ciudadanos en apoyo al Gobierno y a las instituciones democráticas. Al margen de que la iniciativa de Rivera constituyese un error garrafal, ya que había peligro, como así ocurrió, de que apareciesen grietas en el bloque constitucionalista, no deja de ser patético que los socialistas representantes de Andalucía, Extremadura, Galicia, Castilla-La Mancha, etc., se negasen a respaldar al Estado en la represión del golpismo. Como afirmó Rajoy con sentido común, no se trata de defender al Gobierno sino al Estado de derecho.

Las declaraciones espasmódicas de los mandatarios del PSOE y del PSC están resultando penosas. La portavoz del grupo parlamentario, que parece más bien la portavoz del PSC, arremetía contra el Gobierno porque, según ella, se escondía tras los jueces y la oposición, y le exigía que tomase decisiones, pero al mismo tiempo le hurtaba los medios posibles, poniendo vetos a priori a instrumentos perfectamente legales como la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Iceta, a su vez, compra el discurso de los independentistas de la violación de derechos. El señor Montilla reprocha a Rajoy haber estado cinco años de vacaciones en el tema de Cataluña. La verdad es que habría sido mucho mejor que él hubiera estado de vacaciones en toda su etapa de presidente de la Generalitat. Seguramente hoy no habría tantos problemas.

Pedro Sánchez es el que parece estar ausente de cara al referéndum del 1 de octubre. Se esconde con la finalidad de comprometerse lo menos posible. Aunque en realidad es preferible que no comparezca ante los medios, porque cada vez que lo hace es para meter la pata. Todo se le vuelve en criticar al Gobierno y propugnar diálogo. Ha llegado a proclamar que él obligará a Rajoy a buscar una solución pactada. Y es que con anterioridad ha manifestado que él ya posee tal solución. Para echarse a temblar, si el remedio tiene que venir de la mano de Pedro Sánchez. Lo cierto es que todo queda en crear una comisión en el Congreso, la defensa de un impreciso federalismo y una pretendida modificación constitucional que nadie sabe en qué consiste. Nada concreto. Absolutamente etéreo. Una solución imaginativa a la que irónicamente se refería el otro día Savater en un artículo en El País.

Los que sí han explicitado una solución política concreta han sido los empresarios catalanes. Saben perfectamente lo que quieren. Joaquim Gay de Montellá, presidente de Fomento del Trabajo -la principal patronal empresarial de Cataluña-, ha abogado por celebrar en 2019 un referéndum legal para aprobar un nuevo estatuto que debería recoger nada más ni nada menos que el reconocimiento de la identidad nacional, más inversiones del Estado, el pacto fiscal y la representación de Cataluña en organismos internacionales y competiciones deportivas.

A su vez, el presidente del Círculo de Empresarios, Javier Vega de Seoane, ha requerido una reforma de la financiación autonómica que acabe con las “transferencias indefinidas y sin condiciones” de las Comunidades Autónomas con mayor renta per cápita a las más pobres. “Llevamos 40 años de transferencias y la brecha sigue siendo igual”, afirmó. Lo cual no es cierto. No hay transferencias entre Comunidades, sino una política fiscal del Estado que redistribuye la renta tanto en el plano personal como en el territorial. Lo que sí es verdad es que esta redistribución no ha tenido la suficiente fuerza como para reducir la brecha; por el contrario, la desigualdad se ha incrementado. ¿Pero alguien puede imaginar cómo habría evolucionado el reparto de la renta y hasta dónde habrían llegado las diferencias interterritoriales sin esta política redistributiva del Estado?, ¿y qué nivel alcanzaría la divergencia entre regiones si se aplicase a Cataluña y a Madrid, tal como reclama Vega de Seoane, un régimen similar al del País Vasco? Es un error mantener, tal como ha afirmado Guindos, que se pueda dotar de mayores recursos a unas Comunidades sin detrimento de las otras. Se quiera o no, en esta materia nos movemos en un juego de suma cero.

Lo más sorprendente es que el presidente del Círculo de Empresarios pone como ejemplo a Europa y sus políticas de solidaridad entre los Estados (más bien sus “no políticas”) y sostiene, negando los hechos, que esas políticas han reducido las diferencias entre los Países. La realidad es la contraria: en la Eurozona se ha incrementado fuertemente la divergencia entre los miembros y la causa se encuentra precisamente en que se ha construido una Unión Monetaria sin crear al mismo tiempo una Hacienda Pública común suficientemente potente y progresiva que corrija los desequilibrios que aquella genera. Querer importar este modelo a nivel regional es introducir en España los mismos o mayores problemas que está sufriendo Europa.

Hay que reconocer que los empresarios son los únicos que hablan claro. Retoman el chantaje que Mas lanzó al Gobierno central y que dio lugar al inició del procés, con la exigencia de que se dotase a la Generalitat de la misma situación fiscal que disfruta el País Vasco. Son los únicos que presentan una solución política concreta, congruente por otra parte con su ideología, la ruptura de la política redistributiva del Estado. Pero lo que es lógico y coherente en las organizaciones empresariales resulta totalmente descabellado para ser defendido por un partido socialista y no digamos por formaciones políticas como Podemos e IU. Entonces ¿Dónde se encuentra la solución política imaginativa?

www.martinseco.es

De cómo se malversan cantidades enormes de dinero público
Antonio García Fuentes Periodista Digital 28 Septiembre 2017

Por muy legal que sea, yo lo entiendo como un inmenso robo de dinero público y que debiendo ser empleado en infinitos cometidos en favor de quien lo paga (el pueblo) o rebajado en grado enorme de los impuestos que nos obligan a pagar a un Estado corrompido, que emplea nuestro dinero solo en sostenerse o sostener intereses de parte y que se demuestra sólo con el contenido, de lo que en parte copio a continuación y que el inteligente puede trasladar hasta los infinitos “chanchullos” que practican los municipios más insignificantes de España. Nadamos o mejor dicho “nos obligan a nadar” en unos “caldos corrompidos y hediondos que no se atreven a sanear por cuanto ya digo, son posibles por cuanto se mantienen por intereses de parte” . Los políticos (todos) son o culpables o cómplices puesto que ninguno denuncia cosas como estas, que de puramente claras, terminan por hacer vomitar a quienes piensan y deducen por sí mismos; lean, mediten y deduzcan por ustedes mismos sobre cuanto sigue.

“Parece también una evidencia que mientras la dureza de la crisis económica ha causado estragos en los medios de comunicación españoles, traducidos en dramáticos recortes de plantilla, la situación ha sido muy distinta en el estanque dorado catalán, patria putativa de los editoriales únicos, ello debido en gran medida a las subvenciones con las que la Generalidad ha regado generosamente a los medios en sus distintas vertientes, desde papel a internet, desde radio a televisión, a condición, claro está, de defender la patriótica causa del independentismo. El Grupo Godó, portaestandarte de los intereses del prusés, viene registrando unos beneficios anuales que casi milimétricamente se corresponden con las subvenciones que llegan del palau de la Generalitat, de modo que sin ese dinero los medios que preside el conde de Godó, ese grande de España que tiene a gala no votar al PP, entraría en pérdidas.

Casi 56 millones detrajo la Generalitatde su presupuesto en 2016 para mantener contento, prietas las filas, al periodismo catalán en torno al prusés. El asunto, con ser escandaloso, podría, sin embargo, no ser humillante para el contribuyente español si no fuera por el pequeño detalle de que el dinero con el que la Generalidad pastorea a sus medios afines –desde luego que no a los dos o tres que en internet y en Cataluña se parten la cara en defensa de la unidad de España– procede en última instancia de los Presupuestos Generales del Estado, es decir, al final es dinero de todos los españoles. Y bien, señor Rajoy, señora Sáenz de Santamaría, ¿alguna vez se les ha ocurrido pensar que podían haber sido ustedes quienes, con ese mismo dinero de todos, le arreglaran la cuenta de resultados al señor conde, abortando así el giro proindependentista de su grupo (RAC 1 y La Vanguardia) y manteniéndolo por tanto en las filas de la prensa constitucionalista?”. Aquí el resto que es mucho más completo http://www.vozpopuli.com/opinion/Gobierno-perdido-batalla-comunicacion_0_1065794158.html

No hay que ser “muy listo” para deducir las inmensas cantidades que los que dicen gobernar “gastan en pitos y flautas”, en vez de como debiera ser, bajarnos los impuestos, subirnos las pensiones “de limosna” que la mayoría recibimos; y muchas otras actividades en favor de un mundo ya de viejos e inválidos, que no pueden pagarse servicios que ya les son imprescindibles; etc. etc. etc.

Todo ello demuestra aparte de que esto no es una democracia, sino un tipo de dictadura, que como tal, “sólo beneficia a los que están dentro de la misma”. La Constitución y una vez más se demuestra que es… “papel mojado”.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y http://blogs.periodistadigital.com/nomentiras.php

Las urnas están en las sacristías
Pablo Planas Libertad Digital 28 Septiembre 2017

La única oposición tolerada en Cataluña es la de quienes son partidarios de un referéndum pactado. Toda otra disidencia ha sido aniquilada. Los que están en contra de la convocatoria de la Generalidad deben añadir inmediatamente que son partidarios de una consulta acordada con el Estado, abominable maquinaria represiva dirigida por el partido de la corrupción. Y a pesar de tales aclaraciones preventivas les está cayendo la del pulpo por traidores fascistas. La defensa de un país unido es una pura excentricidad que sólo se menciona en círculos de mucha confianza. La tesis jacobina no tiene espacio en los medios catalanes ni siquiera como coartada para identificar al enemigo con mayor precisión. Se tolera la tercera vía, la nación de naciones, el federalismo asimétrico. Todo lo demás es franquismo, el mismo franquismo que se practica en Francia.

Hay un amplio sector de la sociedad tan movilizado como fanatizado. No aceptan argumentos ni razones. Existe una cosa llamada derecho a decidir y lo van a ejercer el próximo domingo contra viento y marea mientras menudean los llamados a la resistencia y a montar colas en los centros para impedir, de producirse, una intervención policial. Se suceden las apelaciones a la intifada en los claustros académicos y religiosos. El último rumor sitúa las urnas en las sacristías, con los mosenes prestos a repartirlas el domingo en otra catalanada de libro Guinness.

Están en juego la democracia y los derechos civiles, braman los maestros de la escola, los monjes benedictinos y las asociaciones de boy scouts. Parecen zombies, redactan fetuas y se sienten héroes llamados a hacer historia arrastrados por unos políticos nacionalistas parapetados tras "la gente" como el Gobierno se escuda en el fiscal superior de Cataluña y en un coronel de la Guardia Civil para no asumir su responsabilidad. Pase lo que pase el domingo, la fractura ya se ha consumado. La soberanía nacional es historia. Hay más posibilidades de que prospere una moción de censura contra Rajoy que de que se aplique el artículo 155 de la Constitución. Además, ya es tarde para todo en Cataluña. A medio plazo se llevará a cabo un referéndum con todas sus consecuencias.

El triste y demencial episodio del barco decorado con dibujos de la Warner para hacinar policías en el puerto de Barcelona es el reflejo de la impotencia de un Gobierno desprovisto del cuajo y el coraje necesarios para hacer frente a un golpe de Estado. La última hora en torno a esa vergüenza flotante es que fue la compañía de entretenimiento estadounidense quien pidió que se ocultaran las imágenes de Piolín, Silvestre y compañía para evitar el riesgo de que la marca se asociara a la Policía Nacional y el problema catalán.

Como en los más desgraciados episodios de la historia de España, un hatajo de políticos incompetentes rodeado de pelotas pisotea la Nación y a sus servidores peor pagados y más leales. ¿No había hoteles para la Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en Cataluña? Sí, pero las quejas de los empresarios ante las caceroladas que se montaban a las puertas de sus establecimientos llevaron al Ministerio de Interior a idear la solución de los cruceros. Aún no ha dimitido nadie.

Ese mismo hatajo de lechuguinos consiente la insubordinación del jefe policial de los Mossos y va a comparecer este jueves en la Junta de Seguridad convocada por el líder de los golpistas, Carles Puigdemont. El Gobierno ha perdido la batalla del relato (con perdón de la expresión) y los mossos no van a requisar urnas ni a impedir nada. Sólo esperan a que pase el domingo como los policías y guardias civiles esperan la orden de retirada para volver a su casas.

El golpe nacionalista ha triunfado. Controlan medios, escuelas, universidades, sindicatos, a la policía autonómica, 17.000 uniformados, a la mayoría de las policías locales, y están acostumbrados a incumplir sentencias judiciales (derechos lingüísticos, por ejemplo) sin que los Gobiernos de España hayan hecho nada durante décadas. ¿Por qué debería ser distinto esta vez?

Los separatistas empiezan el ‘marcado’ de los profesores: les fuerzan a confesar si colaborarán o no el 1-O

Carlos Cuesta okdiario 28 Septiembre 2017

No hay medias tintas. La coacción se ha convertido en la medida estrella de los separatistas. Y ahora les ha tocado a los profesores y directores de los colegios catalanes.

Los cuerpos docentes catalanes están recibiendo desde ayer correos en los que, bajo nombre de la Función Directiva de Centros Docentes de la Generalitat, se les pide que incorporen su nombre, DNI y demás datos identificativos para dejar constancia de todos los que están por la labor de romper los precintos judiciales y abrir los colegios para votar el 1-O y de los que no.

El resultado: un completo listado de favorables al régimen y la ilegalidad y los que no lo son. Un sistema de coacción sobre funcionarios públicos que favorecerá un determinado trato futuro o el contrario.

El texto del mail que está llegando a los directores de colegios e institutos apunta una “Invitación Presidente de la Generalitat” y ofrece una recepción por parte del president Puigdemont, “a la comunidad educativa que se ha adherido al manifiesto “Abrimos las escuelas”, que os adjuntamos, mañana jueves a las 17.00 horas, en el Palau de la Generalitat”.

Acto seguido pasa a explicar que ese mensaje va destinado a “toda la comunidad educativa”, “especialmente las direcciones de los centros”, a los que “animamos a difundir esta invitación a las personas de su comunidad educativa que puedan estar interesadas en participar”. Porque “para acceder a Palau es necesario que nos haga saber sus datos personales (nombre, DNI y cargo)” que debe remitirse al correo funciodirectivacentres.ensenyament@gencat.cat antes de las 12.00 de mañana.

El manifiesto al que alude el correo electrónico y sobre el que pregunta el correo es el emitido por el portavoz de la plataforma SomEscola.cat, Josep Maria Cervelló, que ha llamado este miércoles a toda la comunidad educativa a abrir las escuelas el día de la celebración del referéndum del 1 de octubre ante la voluntad del Estado de “precintar todos los recintos escolares“. “Nos comprometemos a hacer posible que el próximo domingo la jornada se desarrolle con toda normalidad y todos los catalanes puedan ir a su colegio electoral a expresar libremente su opinión, sea cual sea, en una urna”.

El correo en cuestión viene firmado por el Subdirector general de la Función Directiva de los Centros Docentes, Departamento de Enseñanza. Y supone un acto de confesión directa del deseo de los profesores de mantener las escuelas abiertas el día del referéndum ilegal o no. Los datos implican, por lo tanto, un posicionamiento político directo. Un acto de delación que puede tener consecuencias laborales evidentes dependiendo del futuro del 1-O, de todo el proceso separatista, de la Generalitat y del mismo día a día que esos profesores tendrán que soportar a partir de ahora en caso de que decidan no secundar la ilegalidad. Un acto, por lo tanto, bajo coacción.

Desconectados de España
Arturo García gaceta.es 28 Septiembre 2017

El general MacArthur partió de Filipinas prometiendo que iba a volver. Cumplió su palabra y regresó victorioso apenas dos años después para dirigir desde su cuartel de Manila la invasión de Japón. En Cataluña, Mariano Rajoy debió pensar lo mismo. El presidente del Gobierno creyó que años de inacción ante el adoctrinamiento nacionalista no iban a pasar factura y que las nuevas generaciones mantendrían un sentimiento de afecto hacia España, pero evidentemente se equivocaba y las consecuencias son más que evidentes en un simple paseo por la región: la Cataluña interior ya ha desconectado del país sin necesidad de referéndum e incluso representantes del PSC -antier representante del constitucionalismo- abogan por la convocatoria de una votación.

La Gaceta entrevista al alcalde de Arenys de Munt, el primer municipio en celebrar una consulta popular convertido hoy en símbolo del nacionalismo, que asegura que la relación con los “vecinos españoles será muy buena”. El PSC, con un concejal en la localidad, sostiene a Joan Rabasseda en el poder en un ejemplo más de la deriva que han tomado los socialistas catalanes. Lo que más llama la atención de este edil de ERC es su sensación de no estar violentando ninguna ley, casi al contrario. Por lo demás, su discurso se limita a la verborrea habitual emitida por las fuerzas nacionalistas bajo el argumento histórico de que el Estado oprime la zona.

“El referéndum del 1-0 no es legítimo, aunque ceder espacios no debe suponer un gran problema”, asegura la edil del PSC en Arenys de Munt a La Gaceta. Àngels Castillo refuerza el discurso ambiguo del PSC desde el comienzo de la deriva separatista y apunta: “En el fondo todos pensamos lo mismo que pienso yo, lo que pasa es que existen posicionamientos que hay que aceptar”. ¿Algo que decir, señor Sánchez?

A Carles Puigdemont se le acumulan los problemas. El presidente de la Generalitat ha recibido el portazo de Bruselas a sus delirios secesionistas y el Consejo de Europa ha sentenciado que el referéndum no cumple con la legalidad. La Comisión de Venecia, que ya avisó a la Generalitat en el mes de junio de su postura, sentencia que la consulta no se aviene con el Código de Buenas Conductas para Referendos de ese organismo, ya que no respeta la Constitución española.

Las reformas saudíes
Algo está cambiando en Arabia Saudí. El monarca, Salman bin Abdelaziz, anunció este miércoles que las mujeres iban a poder sacarse el permiso de conducir. Un paso adelante en el régimen wahabista que no responde, tal y como ciertos medios internacionales se han apresurado a apuntar, a un cambio político y religioso, sino a la creciente oposición interna en un país donde parte de la población pasa verdaderas penurias.

Es entendible que las principales organizaciones mundiales celebren la decisión del rey saudí -conviene recordar que la ONU mantiene a la dictadura islámica en un lugar preeminente en la Comisión de Derechos Humanos, pues los intereses económicos priman por encima de todo-, pero la realidad es bien diferente: Salman bin Abdelaziz busca calmar a la oposición aun poniendo en riesgo el apoyo de los musulmanes más conservadores, pues sus últimas decisiones en materia militar no han caído nada bien en el país y los bajos niveles del precio del crudo hacen que la economía de Riad no sea todo lo poderosa que parece.

El temor a la rebelión interna hace que las autoridades reclamen a los residentes que denuncien “a cualquiera” que pueda atentar contra los intereses de la oligarquía wahabista. La controversia de este mensaje está en el significado que los saudíes conceden al término ‘terrorismo’. La ley antiterrorista que entró en vigor a principios de 2014 en el Estado wahabí no sólo considera terroristas a quienes se sirven de la violencia para alcanzar fines políticos, sino también a grupos islamistas críticos con el poder establecido, tales como los Hermanos Musulmanes.

No estáis solos porque sois nosotros

Cristina Seguí okdiario 28 Septiembre 2017

Es una tradición insana la de hablar mucho más de los miserables que de los héroes. Nos chifla cascar a España como si esta fuera la chati masoca que, por la suerte de tenernos, tuviera la obligación de aguantar a etarras pastoreando demócratas, a la saliva batasuna y a la yesca contra la bandera. Ese “ultra” dedicado desde Antena 3 o TVE 1 a la misma gente de bien que ha pasado décadas reparando los agravios y destrozos de nacionalistas levantándose puntuales a su hora para currar para tapar lo robado desde Cataluña.

Incólume reducto de orgullo y dignidad patria es nuestra Policía Nacional y nuestra Guardia Civil. Nuestros militares calentando en el banquillo con las botas puestas para entrar en la cancha del Golpe de Estado. Son la oportunidad de resarcimiento a millones de españoles que, a través de ellos, por fin sienten de forma abierta ese orgullo impartido durante largo tiempo como patología fascista desde plenos, aulas universitarias y platós de propagandistas de cuarta que insultan a la gente normal de una forma tan barata.

No es fascismo. Fascismo es bastardear los derechos civiles desde el poder y con total impunidad. A agitar la bandera y gritar “no estáis solos” para despedir a los que van a aguantar frente a batasunos y hueste separatista se le llama agradecimiento y orgullo nacional. Por eso, una vez más: Gracias a la UIP de Valencia, a la de Madrid, a la de Granada, Barcelona, Sevilla, Málaga, Bilbao… A cada Orca, Puma, Jaguar, Lobo, León, Reno, Raya, Cobra, Dragón, Águila de cada puñetero convoy del CNP que parte a Cataluña y que, a pesar de ir a jugársela con total inseguridad jurídica, envían mensajes de aliento a los compañeros que se quedan. A la UPR de Córdoba. A todas las de España. A todo el GRS y, en definitiva, a toda la Guardia Civil. A los que duermen en el Piolín amarrado mientras una gobernanta con cargo al Parlamento catalán y al Congreso almidona la almohada a los golpistas. Sois nuestro mejor y más hondo reducto de dignidad frente a los que han hecho del miedo, el acoso, el adoctrinamiento y el racismo un ejercicio profesional que ha logrado extorsionar a un país entero y que, sin embargo, jamás han conseguido ni un segundo de atención o respeto de un solo botones de la Comunidad Internacional.

No olvidaré a esos que marchan a Cataluña aguantando en un chaflán los golpes de botellas y adoquines arrancados del pavimento de la Castellana. A seis orcas frente a miles de violentos y obedientes, a los partisanos aburguesados que les arengaban desde La Tuerka en las gravísimas revueltas de septiembre de 2012. Cuando Rufianes y Espinares aún no soñaban con enfundarse más de 90.000 al año. Ninguno de aquellos policías sitiados corrió en dirección contraria. De repente uno salió de la nada corriendo y gritando “¡vamos!, y a pesar de que cualquier cálculo los situaba rodeados en menos de 200 metros, los otros seis le siguieron con tal determinación que la turba chequista se abrió con el espanto de un desertor bisoño.

Ni olvidaré las líneas de un veterano del GAR que detuvo al Carnicero de Mondragón en el 84: “Lo voy a contar, coño: no es un Gudari. ¡Es un Cagari! A este hijo de la gran puta lo detuvimos en Hernani. El súper macho llamado Joseba Zabarte lo observaba todo desde un zulo que había tras un espejo chino cagado físicamente”. Esos son los que van para Cataluña. No estáis solos porque sois nosotros.

Serrat y dos margaritas
Antonio Burgos ABC 28 Septiembre 2017

Malos tiempos corren para España cada vez que Serrat se convierte en símbolo de libertades. Ocurre cuando Serrat se atreve a decir lo que muchos piensan y muchos más callan. Desgraciadamente, en España suele ocurrir lo que le ha pasado a Serrat con sus paisanos los golpistas separatistas que defienden la ilegalidad y a quienes les parece lo más normal del mundo pisar no «la delgada línea roja», sino la segunda raya de picadores que debe ser para todos la Constitución. Lo afirmo no con un verso mediterráneo suyo, sino con el remate de un fandango: «Lo digo por experiencia/porque a mí me ha sucedío». Sin moverse de donde estaba, a los ojos de los golpistas puigdemoníacos, Serrat ha pasado de ser un progre, un símbolo de libertades, a un facha de mucho cuidado y, encima, españolista. Aquí cada vez se te brindan más oportunidades para que te llamen facha, y todas ellas están en la Constitución. En Francia o en EE.UU., citas la Constitución o sacas la bandera y eres un patriota; aquí sacas la enseña nacional, y nada te digo si la cuelgas en tu balcón, y eres un facha. Como Serrat o peor, que dice que Cataluña es parte de España y viceversa, y que considera golpistas contra la Constitución a los que convocan referendos ilegales y largan contra la posibilidad de que se aplique su artículo 155, cuando son ellos los que de verdad han anulado la autonomía, porque ya no les sirve, y la han arrojado a la papelera.

Malos tiempos corren para España, como en aquellos últimos años 60, si Serrat se convierte en un símbolo. Para nosotros entonces, símbolo de las libertades que pedíamos frente a la dictadura. Fuimos a escucharlo al hoy derribado Teatro San Fernando de Sevilla, donde estrenó muchas de sus canciones con letras de Machado, como quien acude a afirmarse en su fe en la democracia. Que es lo que ha hecho ahora El Nano: decir unas palabras que nos confortan en nuestras esperanzas y sentimientos. Declaraciones con las que ha emberrechinado a los que no saben ni papa de lo que El Noi del Poble-Sec hizo de artillería de acompañamiento en aquellos años ya olvidados, cuando en España entera se veía con máxima simpatía y comunión de sentimientos el grito catalán: «Llibertat, Amnistia, Estatut d’Autonomia». Ahora, ya saben: hablar de Estatuto de Autonomía a estas alturas de locura colectiva es completamente facha.

A mí me preocupa que Serrat, sin moverse de su sitio, haya ido directamente de progre a facha. Como me preocupa el fervor patriótico de quienes han despedido con banderas rojigualdas, aplausos y el grito futbolístico de «A por ellos» a los abnegados policías nacionales y guardias civiles que marchaban a Cataluña para reforzar los efectivos de Seguridad del Estado ante la charlotada con urnas ilegales del domingo. Me han preocupado esos loables gestos de apoyo y ánimo a la Policía Nacional y a la Guardia Civil porque me han recordado la letra de «La Bejarana» del maestro Alonso: «Bejarana no me llores/porque me voy a la guerra,/ya vendrán tiempos mejores». Claro que se trata de lo que canta el coro de esa misma marcha: «Al soldado de Castilla/la fortuna le acompaña,/que el sol de sus mieses brilla/ sobre la franja amarilla/ de la bandera de España». O sobre las franjas amarillas de la bandera autonómica cuatribarrada que han retirado de la circulación, porque la han estrellado contra la locura colectiva de la independencia.

Y al final, pero no lo último, me preocupan las margaritas de las dos Españas. Que haya dos margaritas para el domingo. A Rajoy su margarita le dice que no, que no habrá referéndum ilegal. Pero a Puigdelosdemonios su margarita le dice que sí, que habrá referéndum y que a Serrat podrán llamarlo facha españolista y lo que les dé la gana.

Los niños, en campaña
El resultado de 30 años de adoctrinamiento en el odio a España
Rosalina Moreno gaceta.es 28 Septiembre 2017

Desde colegios y universidades se ha llamado a los alumnos a apoyar a los golpistas y estos pegan carteles del 1-0, se manifiestan por la independencia y en contra de las detenciones. ‘Los guardias civiles impiden la democracia’, ha sido la consigna.

El separatismo lleva décadas utilizando las aulas para adoctrinar en el odio a España, y su resultado lo estamos viendo una vez más en las calles de Cataluña en las últimas semanas con motivo del referéndum ilegal del 1-0.

El último episodio ha tenido lugar este miércoles. Unos 150 alumnos de Secundaria se han manifestado en defensa de la consulta. Unos 70 estudiantes se han movilizado en la avenida Diagonal de Barcelona y otros tantos en el barrio de Sant Andreu de la ciudad.

Se suma a la manifestación contra las detenciones que secundaron medio millar de universitarios y estudiantes de secundarios de Lleida el pasado 21 de septiembre, que culminó con el empapelado de la ciudad con carteles a favor del 1-O. Que ‘los guardias civiles impiden la democracia’, ha sido la consigna separatista dada en los colegios.

Más aún, niños de Olot (Gerona) han sido llevados por sus profesores a una marcha a favor de la consulta y del ‘procés’, en Manresa han llevado a niños del colegio Lluis Peguera de “excursión” a gritar a una comisaría.

Un grupo de pequeñas pegando carteles llamando al voto por una Cataluña libre es otra de las escalofriante imágenes que está dejando el 1-0, que fue recogida en vídeo, y corre como la pólvora por WhatsApp.

Otra de las estampas de estos días son los actos vandálicos perpetrados por jóvenes radicalizados, como el destroce de vehículos policiales. Además, han proferido insultos a los agentes y han asediado una casa cuartel.

Desgraciadamente, hay un goteo constante de estos casos, ya que desde colegios y universidades se ha llamado a los alumnos a apoyar a los golpistas.

Y esto ocurre porque la manipulación de los libros de texto denunciada por editores y sindicatos de profesores, o la exclusión del castellano en las aulas han sido posibles debido a que los sucesivos gobiernos de la Nación “han mirado hacia otro lado”. Así lo considera, por ejemplo, el eurodiputado Enrique Calvet, quien hace hincapié en que la culpa de todo esto no es de la “oligarquía separatista que ha logrado lavarle el cerebro, e intoxicar y/o amedrentar a una parte de la sociedad”, sino de los “gobiernos de los últimos lustros, afanados en banalizar esta realidad”.

Calvet también apunta a ciertos medios de comunicación, “por su complicidad”. “Es una vergüenza que se haya invertido dinero y tiempo por parte de los políticos nacionales en disimular esto, en vez de impedirlo”, sentencia.

El europarlamentario subraya que no conoce ninguna democracia asentada en Europa en la que después de la IIGM haya habido “escraches, presión por parte de las autoridades o se haya protegido por las autoridades, que es lo grave”. “Se ha organizado por las autoridades, protegido y financiado por las autoridades. Escraches, presiones, intimidaciones, amenazas por motivos neoracistas”, recalca nuevamente Calvet, que advierte también una vez más de la gravedad de la situación: “Es la puerta abierta a muy malos periodos”.

Cabe recordar que en su cruzada contra el separatismo llevó al Parlamento Europeo los espeluznantes testimonios de tres familias, de Mataró, Balaguer y Hospitalet, víctimas del adoctrinamiento y la persecución al disidente por reivindicar la educación en castellano. Fue en marzo de 2006.

Su objetivo era que Europa conociera que “en Cataluña se pisotean los derechos civiles básicos con las peores prácticas intimidatorias, y se destroza la niñez y el futuro incumpliendo la ley”.

Enrique Calvet recuerda en La Gaceta que allí se relataron cosas que recordaban las épocas siniestras de la historia de Europa: Acoso y persecución a padres a través de redes y manifestaciones organizadas por las autoridades, encierro individual con el progenitor por parte de la autoridad para presionarle, campañas de medios locales, escraches a las puertas de los padres liderados por representantes de las autoridades, con las fuerzas del orden levemente distraídas… Aquí puede escuchar el escalofriante testimonio de una de las madres, Ana Moreno:

Lo que llevó a la“total indignación” a los congregados fue cuando “quedó patente la utilización de los propios niños para acosar y atacar a sus propios compañeros”. Calvet denuncia en este diario que esto ocurre porque los pequeños son “orientados y organizados” por padres adictos a la causa y “por enseñantes y autoridades”.

En dicha conferencia se conoció también que los hijos de los ponentes llegaron a perder amigos “por orden de otros padres”, “por padecer un aislamiento racista teledirigido por parte de compañeros de apenas 10 años”, y que fue “esta monstruosidad” lo que más conmocionó. Considera que esos padres que aleccionan a sus niños para separarlos de sus amigos “son víctimas de su fanatismo”. “La gran mayoría es víctima de su propio lavado de cerebro”, apostilla.

El Gobierno no descarta multas a los colegios que ‘utilizan a los niños’
Por su parte, el Gobierno ha salido este miércoles al paso diciendo que no descarta multas a los colegios que ‘utilizan a los niños’.El ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, ha informado de que la Alta Inspección educativa ha enviado a la Conselleria de Educación de Cataluña un requerimiento por la supuesta “utilización de niños” por varios colegios en actos de apoyo al referéndum, una circunstancia que podría conllevar una “sanción, apercibimiento o multa”.

Pese a que ahora amenace con sanciones no hizo nada frente a la representación teatral que se hizo en siete colegios de Cambrils -gobernado por ERC, CiU y PSC- en torno al asedio del municipio en 1640 en la que se insultaba al “traidor español” y se pedía “destrozar al enemigo castellano”. Tampoco cuando en el colegio Guillem Fortuny de esta ciudad se recreó un pasaje de la Guerra de los Segadores y un profesor obligó al niño que interpretaba a Felipe IV a decir proclamas como “Matar a todos” o “Destruir al ejército español”. Se amontonan los casos en los que ha mirado para otro lado.

Insultos, patadas y escupitajos al que defiende a España
¿Y qué les ocurre a los jóvenes que defienden a España? Les “insultan, escupen y dan codazos”. Así lo ha denunciado Josep Lago, coordinador de Jóvenes de Societat Civil Catalana, que, además, es estudiante de la Universitat Autònoma de Barcelona.

Lamenta que la rectoría de la UAB no haya condenado todos estos hechos y grita que se sienten “desamparados”, incluso por parte de los Mossos, que en alguna ocasión “no han querido entrar al campus para protegerles”.

Los jóvenes separatistas les han atacado también carpas informativas que montan en la Universidad y les han quemado la bandera de España que portaban, como sucedió el pasado marzo. El grito de ataque fue “nazis no”, “fuera fascistas de la universidad”.

ASUMIRÍA COMPETENCIAS PLENAS
Navarra aprueba la ‘exclusividad’ de la Policía Foral para anular a Policía y Guardia Civil
La Gaceta  28 Septiembre 2017

Con este modelo de “exclusividad”, que requerirá del soporte de una ley, la plantilla de la Policía Foral pasaría a tener unos 2.000 efectivos, casi el doble que la actual.

El Gobierno de Navarra ha tomado en consideración en su sesión de este miércoles el Plan Director de la Policía Foral 2017-2021, en el que apoya la “exclusividad” de este cuerpo en la Comunidad Foral, con lo que asumiría de forma progresiva competencias plenas y casi doblaría su plantilla actual. Es decir, lo que pretende el Ejecutivo regional es que el Cuerpo autonómico adquiera todas las competencias posibles para así anular a la Policía Nacional y la Guardia Civil en Navarra.

Una vez aprobado, el Gobierno remitirá dicho documento al Parlamento de Navarra, donde el cuatripartito que sustenta al Ejecutivo, Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda Unida, tiene mayoría y dará el visto bueno al plan.

Esto supondrá, ha dicho en rueda de prensa la consejera de Interior, María José Beaumont, que se deberá desarrollar al máximo el traspaso de competencias al Cuerpo autonómico, con las de tráfico y medio ambiente en primer lugar, para 2018, y las de orden público al final del proceso, en 2021.

La consejera ha recordado que el acuerdo firmado en 2015 por Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda Unida para el Gobierno foral ya recogió la necesidad de negociar con el Estado el desarrollo escalonado de la Policía Foral, de forma que asuma competencias plenas en tráfico y transportes, seguridad ciudadana, medio ambiente, espectáculos públicos, actividades clasificadas y orden público.

Con este modelo de “exclusividad”, que requerirá del soporte de una ley, la plantilla de la Policía Foral pasaría a tener unos 2.000 efectivos, casi el doble que la actual.

Los otros escenarios posibles eran, ha precisado Beaumont, el de “coexistencia actual”, para garantizar la supervivencia de la Policía Foral con ofertas de empleo limitadas al relevo generacional cubriendo el déficit estructural; y el de “complementariedad o suplementariedad”, con ofertas para cubrir ese déficit, permitir el relevo generacional y asumir competencias de las áreas de Tráfico y Seguridad Vial, y Medio Ambiente.

LA RUPTURA SOCIAL, UNA REALIDAD
‘No veo a mis nietos desde hace dos años por culpa del separatismo’
Rafael Núñez Huesca gaceta.es 28 Septiembre 2017

En su ambición por separar a Cataluña de España el separatismo está rompiendo familias enteras. Daños colaterales de un procés cuyos dirigentes presentan como aséptico e indoloro. Esta es la historia de Manuel y Carmen, dos jubilados de Anglès (Gerona) ‘abandonados por el Estado’

Anglés, un pueblo de apenas cinco mil habitantes, está situado en un hermoso valle a cien kilómetros al norte de Barcelona y a diecisiete de Gerona. Es la Cataluña interior, donde el suelo es fértil y muy apto para la agricultura. No en vano, es una de las actividades principales de la localidad junto con la industria textil. Diez minutos de carretera comarcal llevan hasta Amer, el pueblo natal del actual presidente de la Generalitat.

Manuel y Carmen llegaron a Anglés con veintitrés y veintiún años respectivamente. Como tantos otros andaluces, vinieron buscando la prosperidad que su tierra no les daba. Trabajaron -él de carpintero, ella en una fábrica-, vivieron y tuvieron hijos y ahora nietos. Mas de un tiempo a esta parte las cosas han cambiado. La política lo ha envenenado todo. “Están pasando cosas que yo nunca había visto aquí en cincuenta años”, lamenta Manuel. Se han roto muchas familias, entre ellas la suya. El separatismo ha arrasado amistades y familias. Una de sus hijas, convertida a la nueva fe nacional, sencillamente dejó de hablarles. Va para dos años que no ven a sus nietos, confiesan entre lágrimas. “Todo por la política, para que luego digan que no hay fractura social”.
La bandera de España junto a una bandera estelada y carteles de ‘Sí’ a la independencia de los vecinos.
La bandera de España como símbolo de libertad

Entre las centenares de esteladas que cuelgan del pueblo destaca la bandera de España de balcón de Manuel y Carmen. La única en toda la comarca. “Estoy muy orgulloso de mi bandera”, dice él. Un símbolo de resistencia en una provincia donde el separatismo es por completo hegemónico. Un exotismo que les ha valido insultos y desprecios pero que permanecerá anclada al balcón mientras vivan. Porque no se irán: “Somos españoles, ¿por qué íbamos a irnos?”. Ver ondear la enseña nacional les libera de un entorno cada vez más hostil. Su casa es casi un consulado doméstico. Es España. También lo era Anglès cuando llegaron pero el adoctrinamiento que durante cuarenta años se ha trabajado en las escuelas les ha convertido en extranjeros en su propio país.

Ella cree que ganarán, él aún alberga esperanzas. Quiere creer que el Estado actuará en algún momento. Y traslada a este periodista una petición, casi una súplica: “por favor, cuenta en Madrid que estamos abandonaos”.

ASÍ ES EL MENSAJE INTERNO
‘Mucho cuidado con esto, es de VOX’. El PP boicotea la manifestación por la unidad de España
La Gaceta  28 Septiembre 2017

“Mucho cuidado con esta convocatoria. La fundación que la convoca es de VOX y Santi Abascal”.

Es el mensaje de alerta que hace circular el entorno popular para evitar que dirigentes o simpatizantes del PP participen en la manifestación por la unidad de España convocada este sábado, víspera del referéndum, en los ayuntamientos de las distintas ciudades españolas. ¿El motivo del boicot? Que quien organiza la concentración, prevista para las 12.00, no es otra que la Fundación para la Defensa de la Nación Española, DENAES, vinculada a Santiago Abascal y al partido VOX.

Un partido, el de Abascal, que ha defendido la unidad de España con una contundencia que contrasta con el perfil bajo del PP y que ha propiciado, con su denuncia, la detención de la cúpula separatista.

Ya entonces el PP se encargó de dejar claro que las detenciones de varios miembros de la Generalitat implicados en la organización del 1-O no tenían nada que ver con el Gobierno.

Ahora, en la misma línea, se esfuerza en distanciarse de una manifestación que no tiene otro lema que el de hacer oír a la ‘España silenciosa’ ante el desafío ilegal de los separatistas. “Mucho cuidado con esta convocatoria. La Fundación que la convoca es de VOX y Santi Abascal. El PP como tal no participa en este tipo de cosas. Por favor, pasadlo a los presidentes locales porque hay muchos que están preguntando al respecto”, es el mensaje completo que circula entre los teléfonos móviles de los miembros del PP.
La respuesta de VOX

Tras conocer el boicot del PP a la concentración, el presidente de VOX ha expresado su tristeza: “¡Qué pena!Yo estaré como español y solo como español. Y también estarán muchos votantes del PP, PSOE, Cs y Podemos a pesar de sus dirigentes”, ha dicho tras hacerse eco en su cuenta de Twitter del mensaje que circula en los mentideros de Génova, 13.


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