AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 29  Noviembre 2017

Lo que esconde la bandera
Beatriz Talegón okdiario  29 Noviembre 2017

A casi nadie se le escapa que la cuestión catalana es de suma importancia. Pero tampoco puede pasarnos desapercibido que el Gobierno de España está magnificándolo todo, incluso podríamos plantearnos si no está echando más leña al fuego que nos mantenga a todos atentos olvidando así otras cuestiones importantes que también están sucediendo y que, quizás, al Gobierno no le interesaría que tuvieran un foco de atención como merecerían. Por mucha bandera que cuelgue de muchos balcones, ésta no podrá tapar la cantidad de problemas que el Ejecutivo de Rajoy ha generado a la ciudadanía española. Por supuesto, también a la catalana. Porque cualquiera que quiera entender —y no se deje manipular por lo que interesadamente nos cuentan, nos dejan de contar y nos mienten— puede comprender que si estuviéramos gobernados por otra clase de políticos, no tendríamos hoy a nadie en la cárcel por defender pacíficamente sus ideas.

Me pregunto por qué tantos medios de comunicación se empeñan en dar la información de una manera tan sesgada —a veces incluso falsa—, y siempre tendente a que los lectores, telespectadores y radioyentes entiendan algo que dista mucho de lo que, cuando uno lo comprueba, sucede en realidad. Si tan claro tienen los del Gobierno de España y sus voceros que todo lo que tiene que ver con Cataluña es ilegal, atroz, descabellado y absurdo, ¿qué necesidad tienen de tergiversar declaraciones, de difundir datos sesgados, incluso falsos? Quizás esta cuestión debería hacernos pensar que puede que no todo sea como nos están contando, y que las ideas que tenemos, sin haber contrastado nada, sean fruto de una enorme y gigantesca campaña de propaganda y manipulación. Yo simplemente le invito al lector a que procure acceder siempre a las fuentes directas: cuando se haga referencia a eso que tal o cual ha dicho, procuren escuchar entera su intervención. Hagan ese esfuerzo. Procuren buscarla sin cortes, sin traducciones, directamente. Y haga el esfuerzo de hacerlo prácticamente con todo lo que le cuenten. Se va a sorprender. Y mucho.

¿Qué interés tendrá el Gobierno de España en que no consigamos saber realmente lo que sucede? ¿Por qué ese afán por desviar nuestra atención a cuestiones, que en realidad, son más bien secundarias? Quizá sea porque España se encuentra ahora mismo pasando verdaderos apuros. Quizás sea por eso y no se atrevan a explicarlo. España, esa de la recuperación, en realidad está a punto de tener serios problemas. ¿Es culpa de los catalanes que el Gobierno se haya fundido la reserva del Fondo de las Pensiones y haya tenido que recurrir a solicitar préstamos para poder garantizarlas? ¿Es culpa de Cataluña, incluso del País Vasco, o Valencia, que el Banco Central Europeo deje de comprar deuda española en los próximos meses y que tengamos que pedirle a los bancos que nos den liquidez? ¿De quién es la culpa de que cuanto más nos endeudamos más intereses nos quieran cobrar por todas partes, habiendo superado a nuestro propio PIB en su totalidad en cuanto a deuda se refiere y que la banca privada se esté forrando por ello?

De 439.000 millones en 2008 hemos pasado a deber 1.100.000 millones. En intereses España paga unos 70 millones de euros diarios a nuestros acreedores —grandes prestamistas nacionales e internacionales, públicos y privados—. Ya nos sugieren desde el AIREF que podríamos empezar a prescindir de 32.000 millones que destinamos a subvenciones. Tomen nota. Cubrir con banderas el desmantelamiento del Estado de Bienestar y la corrupción es un intento que, a medio plazo, dejará en evidencia a nuestros gobernantes. Tanto al Gobierno de Rajoy como a quienes, con su silencio cómplice, están permitiendo que todo esto suceda mientras culpabilizan a Cataluña de una forma totalmente dantesca.

En defensa del boicot: no me insultarás con mi dinero
Liberal Enfurruñada okdiario  29 Noviembre 2017

Lo reconozco, yo hago boicots. Siempre los había hecho boca a boca. Cuando, por ejemplo, el carnicero de mi barrio me atendió maleducadamente la segunda vez, además de quejarme se lo conté a todas mis amistades, a ver si así aprendía. Pero ahora también los hago cibernéticamente, usando esa maravillosa plataforma en la que los viajeros dejamos nuestras opiniones sobre hoteles y restaurantes, a modo de consejos para nuevos visitantes. Y es que Internet ha mejorado mucho eso de los boicots. Ahora cuando un restaurante ofrece un mal servicio a sus clientes, enseguida se queda vacío, con lo que sale favorecido el restaurante de al lado, que nos trata mejor. Y a él le sirve para mejorar. Esto aumenta la información de la que disponen los nuevos consumidores antes de tomar su decisión de compra, mejorando la que los economistas llamamos “transparencia”, condición indispensable para que exista el “libre mercado”.

Me imagino que la mayoría de vosotros pensáis como yo y también hacéis boicots. En parte por eso unas 3.000 empresas han trasladado ya su sede social de Cataluña a otras regiones de España, para que sigáis comprando sus productos. Aunque la fuga no es sólo por ese motivo. Los bancos, por ejemplo, se marcharon los primeros porque fuisteis a sacar de allí vuestro dinero. Y es que era de locos arriesgaros a quedar vuestro patrimonio en unas entidades no europeas a las que encima la CUP quiere nacionalizar. Pero eso no fue un boicot, porque la hipoteca y el préstamo del coche no os los llevasteis, sólo los ahorros. Otro motivo para la fuga de empresas es la inseguridad jurídica asociada a la inestabilidad política catalana. Aunque os confieso que yo creo que una buena parte de las empresas que se van de Cataluña lo hacen porque han encontrado la excusa perfecta para escapar de una región, antes moderna y europea, a la que entre unos y otros han convertido en un nido de antisistemas y catetos. Un horror del que huir.

El caso es que se ha puesto de moda un discurso que dice que los boicots son un error, un sinsentido que perjudica al conjunto de la economía española. Este discurso, lógicamente, lo iniciaron las asociaciones catalanas de empresarios, pero rápidamente se lo compraron políticos no independentistas de todas las regiones, así como prestigiosos economistas que, casualmente, defienden el derecho a independizarse de los secesionistas. El argumento básico es que en una economía globalizada como la nuestra, las empresas boicoteadas tienen empleados, proveedores y empresas que les prestan servicios que quizá no sean independentistas y que se verán perjudicados injustamente. Así, por ejemplo, dicen que si boicoteamos a una famosísima marca de bisutería cuyas dueñas son ostentosamente independentistas, estaremos perjudicando a sus franquiciados de todas las regiones, a sus proveedores chinos y a la empresa madrileña que hace sus transportes.

Claro, igual que si yo dejo de comprarle al carnicero que me insulta, saldrá perjudicado injustamente su empleado. Pero esa responsabilidad deberá asumirla el carnicero. Por supuesto que las malas decisiones empresariales tienen consecuencias. Lo que no es cierto es que la economía española se vea perjudicada, porque cuando yo dejo de comprarle a mi carnicero no dejo de comer carne, sino que se la compro a otro que me atiende mejor. Cuando tú boicoteas a una empresa independentista no dejas de consumir, sino que sustituyes unos productos por otros que los fabrican empresas que también tienen empleados, proveedores y empresas de transporte, y todos ellos se verán beneficiados. Boicoteando al que te insulta con tu dinero favoreces al que te trata bien y mejoras el mercado.

La reforma constitucional: dos enredos
Roberto L. Blanco Valdés La voz  29 Noviembre 2017

Entre las acepciones que recoge el Diccionario del término enredar hay dos que, hablando de reformar la Constitución, vienen hoy pintiparadas. La primera es la más usada en el lenguaje cotidiano: «Entretener, hacer perder el tiempo». La segunda, menos habitual, resulta aquí, contra lo que pudiera parecer, también muy procedente: «Tender las redes o armarlas para cazar». Veamos.

Modificar la Constitución por el mero prurito de aggiornarla sería una pérdida de tiempo. Como lo sería impulsar el cambio con el objetivo de sumar al texto constitucional a quienes no pudieron votarlo en 1978. Pues, aparte de que cabría que aconteciera lo contrario (que la reforma no aumente, sino que disminuya, el apoyo a la ley fundamental), lo cierto es que relegitimar la Constitución puede ser el efecto de la reforma pero nunca debe ser su causa.

No: las constituciones se cambian para solucionar problemas que de otro modo no es posible resolver o, al menos, mejorar. Y de esos en España solo hay uno -el territorial- que, son dos, por desgracia, en realidad: mejorar el funcionamiento del Estado autonómico; y satisfacer las reivindicaciones de los nacionalistas. Tal duplicidad resultaría irrelevante de no ser porque la eventual solución de uno y de otro exige medidas contradictorias en la mayoría de los casos. Por eso, abrir la reforma podría llevarnos a hacer un pan como unas tortas. Tal es la razón por la que las propuestas de reforma territorial que conocemos se mueven en el terreno de la extrema vaguedad: lo más que se dice en ese documento previo es que hay que federalizar nuestro Estado, lo que no supone un gran avance si se tiene en cuenta que «España es federal en todo, menos en el nombre», según afirmó hace años uno de los mejores federólogos del mundo, Ronald Watts, en su libro Sistemas federales comparados.

¿Por qué razón, siendo esto así, insiste tanto en la reforma Pedro Sánchez, quien ayer mismo urgió a Rajoy de forma perentoria la reforma de la Constitución? La repuesta es muy sencilla: porque si el sideral desconocimiento de Sánchez sobre la naturaleza de nuestros problemas territoriales lo lleva a enredar («entretener, hacer perder el tiempo») su auténtico objetivo es enredar («tender las redes o armarlas para cazar»).

Sánchez no propone la reforma como una gran operación de Estado para alcanzar un amplio acuerdo, lo que exigiría sacar el tema del cambio constitucional de la gresca constante en que se ha convertido la política española. Sánchez la plantea como una red para tratar de atrapar al adversario con el que vive obsesionado (Mariano Rajoy) del que espera que se niegue a hacer un adefesio de reforma (lo único que podría salir con los mimbres disponibles) para luego acusarlo de inmovilismo, de no querer resolver el problema catalán, de ser el principal creador de nacionalistas y otras lindezas del estilo. Porque a Sánchez -que nadie se equivoque- la reforma constitucional le importa un pito. Él va a lo suyo: por eso se centra en enredar… y en enredar.

las dudas sobre la comisión constitucional
Trampas y ambigüedades del PP con la reforma de la Constitución
Desde 2006, los populares han admitido en varias ocasiones abordar la reforma de la Carta Magna y, finalmente, siempre han frenado todas las propuestas
Fernando Garea elconfidencial  29 Noviembre 2017

“Gobernar es hacer creer”, sostenía Maquiavelo. Mariano Rajoy ha hecho creer en varias ocasiones que estaba dispuesto a abordar la reforma de la Constitución, pero siempre su ambigüedad ha quedado convertida en maniobras para ganar tiempo. En contra de lo que podría parecer, la relación histórica del PP con los cambios constitucionales no es una historia de coherencia o de caminos rectos.

El último episodio es el de Pedro Sánchez, que anunció en octubre su compromiso con Mariano Rajoy para poner en marcha una comisión en el Congreso que terminaría en una reforma constitucional. Pero a la hora de la verdad, el líder socialista se ha quedado colgado porque el presidente del Gobierno y su partido han enfriado esa perspectiva de primer cambio constitucional profundo, 39 años después de la aprobación de la Carta Magna.

No es la primera vez que Rajoy y el PP juegan con la ambigüedad de la reforma constitucional, que dan a entender que apoyan o proponen, aunque, finalmente, siempre acaban rectificando.

Solo culminaron con el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero la reforma limitada y exprés del artículo 135 en agosto de 2011 por exigencia de la Unión Europea y los mercados.

Cronológicamente, esa relación llena de sobresaltos de Rajoy con las reformas constitucionales se inicia en 2006, cuando el PP hacía oposición a Zapatero. En una convención que coordinó Soraya Sáenz de Santamaría, hoy vicepresidenta del Gobierno, los populares llegaron a aprobar un documento en el que se proponían hasta 14 reformas constitucionales muy concretas.

Por ejemplo, el PP de Rajoy proponía elevar a dos tercios la mayoría para modificar los estatutos de Autonomía; incrementar la mayoría para renovar el Tribunal Constitucional y el Consejo General del Poder Judicial; fijar un núcleo de competencias exclusivas e intransferibles; clarificar las competencias del Estado en materias esenciales para garantizar la igualdad de los españoles en el ejercicio de los derechos y en el cumplimiento de los deberes, y modificar el artículo 150.2 para eliminar el supuesto de transferencia de competencias, entre otras reformas.

Luego, el PP olvidó esa propuesta y otras, como una apuntada en junio de 2011 por Sáenz de Santamaría para hacer vitalicio el mandato de los magistrados del Tribunal Constitucional.

Esos cambios de posición los mantuvo el PP también en 2006 cuando Zapatero inició un intento de reforma constitucional muy limitada referida a eliminar la prevalencia machista en la sucesión de la corona, fijar el nombre de las comunidades, incluir menciones a Europa y cambiar el Senado. El Gobierno de Zapatero llegó a solicitar informe al Consejo de Estado y esta institución, presidida entonces por Francisco Rubio Llorente, emitió un documento muy detallado de análisis de las propuestas y sugerencias como el cambio de la regulación de las competencias estatales y autonómicas.

El 27 de enero de 2006, Rajoy dijo en Roma: “El Consejo de Estado acierta y yo le apoyo”. El líder del PP dijo que ese informe le dejaba “muy reconfortado", porque recogía "algunas de las tesis que he defendido a lo largo de los años”. Rajoy resaltaba que "las reformas constituciones y estatuarias deben hacerse de acuerdo entre los grandes partidos nacionales; no se puede reformar la Constitución desde un Estatuto de Autonomía; hay que fijar las competencias del Estado con mayor claridad en la Constitución, y no podemos estar en un proceso de debilitamiento del Estado y quitarle competencias permanentemente”.

Sin embargo, Zapatero metió aquel informe en un cajón porque Rajoy cambió luego de posición y trasladó al presidente del Gobierno y líder del PSOE que no apoyaba seguir con esa reforma.

Desde entonces, cada 6 de diciembre, en cada recepción en el Congreso por el aniversario de la Constitución, como líder de la oposición y luego como presidente del Gobierno, Rajoy ha repetido con ambigüedad que es partidario de reformar la Carta Magna si se tiene claro sobre qué y si hay el consenso de 1978. Es decir, que no quería tal reforma y así ha actuado. En su mandato con mayoría absoluta rechazó abordar el cambio constitucional.

El siguiente hito se produjo en agosto de 2015. El ministro de Justicia, Rafael Catalá, se pronunció en una entrevista a favor de la reforma de la Constitución y días después, el 8 de agosto de 2015, a la salida de su encuentro con el Rey en Palma de Mallorca, Rajoy dijo estar dispuesto a que en la siguiente legislatura se estudiaran esos cambios de la Carta Magna. Expresamente, se refirió al informe del Consejo de Estado como base de esa reforma. Ahora estamos ya en esa legislatura y Rajoy ha vuelto al no. Nunca parece verlo oportuno.

Los primeros meses de 2016, Rajoy mantuvo reuniones con Javier Fernández, entonces presidente de la gestora del PSOE, en las que se abordó la posibilidad de esa reforma constitucional, con la idea de establecer límites previos. Luego desapareció la gestora socialista, ganó las primarias Pedro Sánchez y aquello se olvidó.

Poco después, en agosto de 2016, Rajoy firmó con Albert Rivera un documento con 150 medidas para que Ciudadanos apoyara la investidura del líder del PP. El punto 122 señalaba: “El Partido Popular y Ciudadanos se comprometen a estudiar la actualización del texto constitucional para la mejora de la Norma Fundamental que ha deparado que la sociedad española haya disfrutado del más prolongado periodo de prosperidad de su historia. A tal fin, se utilizará como referencia el informe del Consejo de Estado sobre las modificaciones constitucionales de febrero de 2006”. Es decir, expresamente, se admite abordar la reforma constitucional, con un guion que se parece mucho al objeto de la comisión ahora creada en el Congreso.

En varios puntos de ese acuerdo de investidura está implícito ese compromiso, por ejemplo, para eliminar los aforamientos, modificar el funcionamiento del Senado o limitar los mandatos del presidente del Gobierno. Pero, de nuevo, Rajoy ha frenado luego su compromiso expreso de abordar la reforma constitucional.

Y en octubre lo ha hecho otra vez, al aceptar la comisión de estudio propuesta por Pedro Sánchez, para luego enfriar la expectativa y dejar en el aire otra vez la reforma constitucional.

La frontera entre la libertad y una sociedad secuestrada
El adoctrinamiento como síntoma (IV)

Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com  29 Noviembre 2017
 
Después de lo sucedido en Cataluña, con el golpe de Estado secesionista ya nada puede ser igual, y cualquier intento de normalizar la anormalidad va a ser una farsa que, en su mejor hipótesis, tenga sus días contados.

Para mí, lo más significativo desde el plano simbólico no es el intento de subversión rebelde que urdía un plan perfectamente programado de ruptura del sistema político español, de asalto al Estado constitucional, de fragmentación de nuestra patria común diseñada para desestabilizar Europa rompiendo España; lo más relevante es la aparición en toda su dimensión totalitaria del aparato propagandístico y de adoctrinamiento. Un aparato construido durante décadas de indiferencia de los gobiernos de la Moncloa con el único fin y objeto de conformar la cosmovisión nacionalista de las nuevas generaciones, mediante comisarios políticos que suplantaran a funcionarios al servicio de los ciudadanos, mediante sistemas de propaganda institucional canalizados por medios de comunicación social públicos al exclusivo servicio de la oligocracia secesionista. Un entramado cuyo objetivo ha sido cribar al profesorado en el sistema público, invadiendo en su totalidad el tejido universitario, parasitando la red privada de enseñanza, y hasta las estructuras eclesiales, de tal manera que todos ellos trabajasen sistemáticamente con el fin y el objeto de la secesión catalanista. Este es, para mí, el principal descubrimiento que surgía de estas aguas tenebrosas, como monstruo en el lago Ness.

Quien quiera evaluar la calidad democrática de España como sistema constitucional mejor que no lo haga partiendo del sistema autonómico y menos desde el Golfo de Rosas, porque nos quedaríamos al nivel de los países caribeños. No hay más que recoger el dato de que el colectivo más proindependentista de los sectores profesionales de la sociedad catalana es el de los profesores y maestros. Simplemente este elemento de análisis, en sí mismo, es suficientemente clarificador. Sin entrar en las múltiples referencias de manipulación de niños, de instrumentalización de centros escolares. Es burdo, descarado, el adoctrinamiento unos discentes que están en proceso de desarrollo de su proyecto vital personal y que en cualquier punto del planeta civilizado en nuestra civilización occidental serían objeto de respeto y dedicación para que reciban una formación que les permita ser autónomos, libres, con un sistema de pensamiento construido desde el conocimiento, desde la formación humanística despojada de elementos contaminantes.

La Escuela está para dotar al alumnado de un bagaje de conocimientos objetivos y destrezas que le permita ser autosuficiente en el proceso de aprendizaje y desarrollo personal. La familia tiene como función principal educar a su prole, dándole aquellos ingredientes suficientes y necesarios para que ésta tenga un ajuste a su entorno social y se comporte de forma cívica mediante mecanismos de adaptación, dotándole de aquellos hábitos personales que le permitan vivir en sociedad y cuidar de su propio cuerpo; e influyendo positivamente en la configuración de un sistema de valores que configuren su personalidad e identidad, y cuya fuente tiene sus raíces en el legado colectivo transmitido por nuestros antepasados. Es a la familia, por tanto, a quien corresponde elegir el tipo de educación que quiere para sus hijos, incluyendo en este modelo de educación la lengua de aprendizaje. Reza así la Constitución Española, aunque sea, simplemente, un precepto olvidado e ignorado.

La diferencia entre las sociedades secuestradas por sistemas ideológicos totalitarios con estructuras estatalistas de sesgo autoritario y las sociedades libres es que aquellos sistemas cerrados, endogámicos, son asfixiantes en su intervencionismo sobre la vida privada, usurpan la función educadora de la familia y se constituyen en sistemas de adoctrinamiento sustrayendo a quieres tienen la función primigenia de la educación del ejercicio tutelar de los menores.

Lo que más caricaturiza esta forma de gobernar estatalista tiene su expresión más límite en los regímenes comunistas que, desde el modelo Leninista, han considerado a los niños propiedad del Estado, privando a los padres de su función natural. Y esto era así porque los individuos no tienen más valor en sí mismos que como engranaje de los aparatos de poder; y los derechos individuales, en consecuencia, no tienen el más mínimo valor. En las sociedades liberales, democráticas, son los individuos los que son la clave de bóveda del sistema, y los derechos humanos, que son individuales, son el pivote en torno al cual gira todo el entramado político y los poderes que dimanan de su soberanía. Por eso en las sociedades liberales la escuela tiene un componente fundamentalmente instructivo, no adoctrinador, plural, y se dedican a enseñan, a instruir, no a educar, pues la educación se encomienda a la familia como principal célula social. Como ven este enfoque es el contrapuesto al que hemos visto en Cataluña, más parecido a un régimen soviético que a un sistema liberal.

¿Por qué se adoctrina? Se adoctrina para formar el imaginario colectivo. Esta frase más o menos así escrita se ha encontrado en documentación que ha sido analizada para instruir la causa por secesión y/o rebelión del gobierno cesado en Cataluña. Es decir, el propósito de los secesionistas era cerrar el círculo del adoctrinamiento y de la propaganda para configurar una forma de ver y sentir la “nación” troquelada a machamartillo.

Inculcar ideas de forma que no se deje al sujeto adoctrinado el menor resquicio a la crítica o a la elaboración personal de esas ideas es adoctrinar, dogmatizar, formar creencias incuestionables encaminadas no a informar sino a construir un sistema de pensamiento formado a partir de la desinformación, de la deformación de conceptos; en suma, consiste en adaptar la realidad a ese sistema de creencias imbuido y encajado en la mente de personas inmaduras. Por eso se relegan las materias humanistas, se arrinconan las asignaturas que ayudan a pensar partiendo del sistema cultural heredado, como son la Filosofía, la Historia, el Arte, la Literatura, las lenguas clásicas, la Geografía, y se orientan los contenidos curriculares hacia constructos falsos, manipulados, tergiversados, adaptados al propósito político que justifica ese adoctrinamiento. Es decir, se comete un grave delito que es el de la deformación de las mentes individuales para amoldarlas al fin predeterminado en torno al cual todo gira. Es uno de los mayores atentados que puede haber contra los derechos individuales pues éstos quedan supeditados al propósito y objeto del constructo “educativo”, entendiendo este adjetivo como el producto del cincelado de esa materia prima, que es la piedra para lograr una forma al gusto y manera de quien se autoadjudica el papel de escultor de la cosmovisión social, cultural y política. De ahí que los elementos fundamentales de esa configuración sean la erradicación del español de la escuela, la desinformación instructiva, la deformación de los contenidos curriculares, sobre todo los referidos a la Historia, y el currículo oculto formado por aquellos elementos determinantes para que los escolares canten a coro ese “Cara al sol con la camisa nueva” del independentismo. En el fondo es lo mismo que tanto denostábamos del régimen franquista, aunque con formas aparentemente democráticas. O más bien, demagógicamente democráticas.

Lo peor de todo es que esta forma de ver la educación se extiende por esa espina dorsal en la que España se apoya sobre el Mediterráneo.

La libertad de expresión se juega en Cartagena
Editorial La Tribuna del País Vasco  29 Noviembre 2017

Josele Sánchez, director de La Tribuna de Cartagena
La libertad de expresión está dirimiéndose estos días en Cartagena. En un país donde proliferan cadenas televisivas, tanto públicas como privadas, claramente golpistas que se sustentan con fondos públicos, y donde los periodistas que hacen de ventrílocuos de los políticos más indecentes son regados con millones de euros de las más turbias procedencias, La Tribuna de Cartagena, un pequeño digital con poco más de dos meses de vida, pelea bravamente en la ciudad trilimenaria contra una indecente maquinaria de poder crecida durante décadas que le exige su cierre cautelar y una multa de un millón de euros. El delito de La Tribuna de Cartagena: informar de lo que otros no informan, ofrecer a los lectores opiniones incómodas que otros no ofrecen y, sobre todo, ejercer el periodismo como lo que realmente es: una profesión que trata de contar la verdad, que debe narrar las cosas como son, y no como a los poderosos les gusta presentarlas, y que intenta responder a las necesidades de saber y de transparencia que los ciudadanos exigen en cualquier país demócratico.

En esta tarea, La Tribuna de Cartagena, como cualquier otra empresa o medio de comunicación, puede cometer errores, pero el hecho de que alguien, con un puesto destacado en el Ayuntamiento socialista de la ciudad marítima, exija ante los tribunales un millón de euros de indemnización a un periódico y el ¡cierre del mismo!, como en los peores tiempos del pasado siglo, nos lleva a un escenario liberticida demencial que refleja bien a las claras que, a pesar de las apariencias, la libertad de expresión está hoy más en riesgo que nunca.

La libertad de expresión es un bien exquisito, tan preciado como delicado y siempre necesitado de protección, y hoy, a lo largo y ancho de eso que llamamos Occidente, se ha resguardado en un puñado de medios digitales, ínfimos en sus recursos humanos y económicos, pero muy fuertes en empeño, capacidad profesional y ganas por informar. Estos micromedios heroicos, que están cargando sobre sus espaldas la responsabilidad titánica de informar con firmeza, tarea de la que han dimitido y renegado las grandes cabeceras mediáticas siempre en manos de multimillonarios decadentes, apenas consiguen soportar los numerosos ataques de tantos y tan múltiples liberticidas como pululan, crecen y se reproducen por las instituciones, desde Cartagena a Madrid y desde allí al corazón de la diplomacia europea.

Habitamos una sociedad repleta de miserables con grandes altavoces para exigir la libertad de decenas de políticos golpistas; vivimos en un país rastrero donde atacar públicamente las leyes democráticas, defender a voces a los más viles delincuentes, exigir derechos para los terroristas y reclamar dádivas por amenazar y amedrentar a las personas simplemente decentes, tiene premio. Pero, por el contrario, reclamar el derecho a la denuncia responsable, informar en libertad, opinar sin ataduras, criticar con dureza, fiscalizar la actividad de los poderosos, sean éstos quienes sean, hablar sin ataduras y, sobre todo, no escribir al dictado de nadie, solo tiene como respuesta el silencio, la mirada condescendiente, los ataques barriobajeros y peticiones de multas millonarias y cierres cautelares de los medios.

En la trimilenaria ciudad, los ciudadanos españoles nos estamos jugando la libertad; si un periódico con dos meses de vida puede ser cerrado cautelarmente y mancillado con una sanción de un millón de euros, es que los medios de comunicación como tales han muerto y solamente nos queda… la propaganda. Desde La Tribuna del País Vasco, que ayudamos orgullosos a nuestros hermanos cartageneros a echar a andar, sabemos de verdad lo que decimos porque somos conscientes de que solo la banda terrorista ETA atacó tan visceralmente a la prensa como se está haciendo hoy en Cartagena: y lo hizo asesinando a varios de sus más destacados representantes.

El Banco de España se hunde en el fango de la corrupción política
Nuestro Banco de España, otrora garante de las finanzas españolas, hoy se ahoga en el fango de la corrupción, sirviendo como coartada a los desmanes de la clase política.
Juan Carlos Bermejo vozpopuli.es  29 Noviembre 2017

Los ciudadanos estamos más que hartos de ver como los políticos convierten a diario las instituciones públicas en herramientas para perpetuar la corrupción sistémica que padece nuestro país.

El Banco de España, que en tiempos fue uno de los bancos centrales con mayor reputación por su elevado nivel técnico y supervisor, no ha escapado a los tentáculos de la clase política, y desde hace años, lamentablemente, navega sin rumbo por los lodazales de la corrupción capitaneado por auténticos piratas con patente de corso emitida desde Moncloa.

El cúmulo de despropósitos que vienen protagonizando los dirigentes del Banco de España en los últimos doce años es de dimensiones siderales, provocando un daño generalizado en la nación que difícilmente podrá ser revertido mientras los gobernadores sigan siendo nombrados por el presidente del gobierno de turno.

En mayo de 2006, la Asociación de Inspectores del Banco de España envió a Pedro Solbes una carta denunciando el desmesurado optimismo mostrado por el gobernador Jaime Caruana ante la presencia de graves desequilibrios en los bancos y cajas de ahorro, alertando de la inminencia de una crisis sistémica de deuda, técnicamente denominada recesión de balances, provocada por la complaciente actitud de las autoridades económicas y monetarias ante el desmedido crecimiento del crédito.

¿Cómo respondió el Gobierno y el Gobernador títere? Haciendo caso omiso a las advertencias y relegando laboralmente a los ejemplares funcionarios que estaban cumpliendo con su obligación. Las consecuencias ya las sabemos todos. Depresión, millones de empleos destruidos y centenares de miles de empresas quebradas. Una crisis de la que aún no hemos salido con una deuda inmensa imposible de pagar.

Años después, en 2011, los inspectores reclamaron que se garantizara por ley su independencia profesional frente a los órganos rectores del banco central para garantizar el bienestar de las familias y empresas españolas.

Sin embargo, los desastres pasados no parecieron ser suficientes para estos políticos nefastos y depredadores. Nuevamente hicieron caso omiso y utilizaron al Banco de España como “coartada muda” ocultando que los bancos y las cajas de ahorro estaban quebradas y para de ese modo permitir estafas a los ciudadanos con el objeto de recapitalizar las entidades mediante productos como las preferentes, las obligaciones subordinadas o la “exitosa salida a bolsa” de Bankia, provocando la ruina a centenares de miles de personas y la puntilla definitiva a la función de supervisión del Banco de España que sería asumida por el Banco Central Europeo en la práctica totalidad tras el inevitable rescate solicitado por Rajoy a la Unión Europea en 2012.

Más tarde, en 2016, los inspectores del Banco de España publicaron una dura carta criticando a la entidad por pasividad, autocomplacencia y, en definitiva, falta de control sobre las entidades financieras.

De nuevo, la clase política desoyó las advertencias y un nuevo terremoto sacudió el sector financiero. El Banco Popular, en tiempos el banco más rentable y solvente de España, es liquidado y vendido en veinticuatro horas al Santander, dejando a miles de accionistas en la ruina y unas enormes dudas en una decisión a todas luces arbitraria. ¿Será el último? Naturalmente que no.

Recientemente, la Inspección del Banco de España alertó en el Congreso de los Diputados de que el nuevo sistema de supervisión "puede conducir a un desastre mayor que el sufrido, ya que no se está llevando a cabo una auténtica supervisión in situ de las entidades de crédito europeas, no se está comprobando con todo rigor el cuadro contable, la conciliación contable, los datos de origen, los datos de balance, etc., desde hace ya casi tres años. Esa es la realidad en la que vivimos y es nuestra obligación desde la prudencia, pero también desde la honestidad para con el Banco de España y para con ustedes transmitírsela.

¿Cómo reacciona el Gobierno y el Gobernador títere? Nuevamente desoyendo las advertencias de los profesionales y represaliando a los funcionarios críticos que detectan debilidades en las entidades financieras supervisadas, apartándolos de sus funciones o penalizándolos en beneficio de los oligarcas bancarios que financian las inmensas deudas de los partidos políticos que en muchos casos acaban siendo condonadas.

Nuestro Banco de España, otrora garante de las finanzas españolas, hoy se ahoga en el fango de la corrupción, sirviendo como coartada a los desmanes de la clase política y como elemento encubierto para la emisión indiscriminada de Deuda Pública sin control práctico alguno mediante la Circular 4/2011, que permitie al Ministro de Hacienda autorizar las emisiones de Deuda Pública, cuyos excesos entierran en deuda a varias generaciones de españoles, sin el control del Congreso de los Diputados, tal como manda la Constitución.

Es prioritario que Ciudadanos vele por el correcto funcionamiento del Banco de España, exigiendo a Rajoy que cesen estas actuaciones desafortunadas y desarrollando un proyecto para que, cuando dirijamos el gobierno de la nación, se pongan en marcha las medidas necesarias que otorguen al supervisor plenas garantías e independencia para desempeñar su labor.

Como homenaje a la gran poeta española Gloria Fuertes, en el centenario de su nacimiento, les recito una parodia dedicada al Banco de España de su famosa obra “El Camello Cojito”.

El Banco se pinchó
con un cardo en el camino
y el mecánico Mafo le dio vino.

Caruana fue a repostar
más allá del quinto pino....
el intranquilo Mafo
consultaba su "Longinos".
—¡No llegamos, no llegamos
y el Santo Burbujón ha venido!

Son las doce y tres minutos
y tres gobernadores se han perdido-.

El Banco cojeando
más medio muerto que vivo
va despeluchando su felpa
entre los troncos de olivos.

Acercándose a Linde,
Mafo le dijo al oído:
—Vaya birria de Banco
que en Moncloa te han vendido.

A la entrada de la Crisis
al Banco le dio hipo.
—¡Ay, qué tristeza tan grande
con su belfo y en su hipo!

Se iba cayendo la mirra
a lo largo del camino,

Caruana lleva los cofres,
Mafo empujaba al bicho.

Y a las tantas ya del alba
(ya cantaban pajarillos)
los tres gobernadores se quedaron
boquiabiertos e indecisos,
oyendo hablar como a un Hombre
a un Niño español recién nacido.

—No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al Banco, le quiero.
le quiero, repitió el Niño.

A pie vuelven los tres gobernadores
cabizbajos y afligidos.
mientras el Banco, ya aseado,
le hace cosquillas al Niño.

PD: Hoy les dedico el tema “Kiss From A Rose” de Seal https://youtu.be/AMD2TwRvuoU

Crisis catalana: los golpes económicos, suma y sigue
Los expertos advierten de que el deterioro se acelerará en función del resultado del 21-D
ÀLEX GUBERN. Barcelona. ABC  29 Noviembre 2017

Cuando el Gobierno alertó de las consecuencias que podía tener el proceso soberanista sobre la economía catalana, el secesionismo respondió acusando al Estado de utiliza el «discurso del miedo» para disuadir a la sociedad de seguir adelante. Cuando algunos empresarios advirtieron de la posibilidad de trasladar sus empresas si no se frenaba la inestabilidad, los líderes soberanistas replicaron asegurando que no marcharía ni una sola compañía.

Uno tras otro, y a la misma velocidad con la que los argumentos del independentismo se han ido desmoronando, la acumulación de datos que demuestran que el impacto es real no se detiene. No hay un solo sector o indicador que no se haya visto afectado: caída en el número de turistas (4,4% de retroceso y reducción de la facturación hotelera del 13%), matriculación de vehículos (4,3% de caída en los primeros días de noviembre frente al aumento del 4% en el conjunto de España), fuga de compañías (2.798 desde el 1 de octubre), frenazo en el consumo, descenso de todos los índices de confianza empresarial... El ministro de Economía, Luis de Guindos, que en los meses previos a la fallida proclamación de la república catalana (27 de octubre) trataba de transmitir confianza asegurando que nadie en el mundo empresarial daba credibilidad a la hipótesis de la secesión, ya hablaba hace pocos días de una «desaceleración profunda» de la economía catalana en el cuarto trimestre del año.

Aunque localizada en Cataluña, el impacto se traslada al conjunto de la economía española, y el Gobierno, en línea con lo que apuntan los servicios de estudios de los principales organismos internacionales, se ha visto obligado a rebajar en tres décimas (del 2,6% al 2,3%) la estimación de crecimiento del PIB para 2018, mientras que ha elevado en una décima, del 2,2% al 2,3%, su estimación de déficit público para el próximo año.

Del liderazgo a la cola
Cataluña, que hasta hace pocos meses lideraba con fuerza la recuperación de la economía española, ve amenazado su crecimiento. Lo problemático de la situación es que el deterioro puede ir a más, advierten todos los expertos. La relativa calma que se respira en Cataluña en las últimas semanas, que se ha traducido por ejemplo en una desaceleración del ritmo de salida de empresas (la pasada semana registró su punto más bajo), puede ser solo un espejismo.

Las elecciones del día 21, y el escenario político que surja de las mismas, definirán lo que está por venir. La pérdida de la Agencia Europea del Medicamento, y el impacto económico que la misma iba a generar, en una decisión que se atribuye en buena forma al panorama de inestabilidad, simboliza de manera dramática el estado de la cuestión en Cataluña.

En su informe publicado el pasado día 2, el Banco de España dibuja dos escenarios. El primero se daría si la crisis política se resuelve rápidamente, de manera que la incertidumbre se incrementaría en el cuarto trimestre de 2017 para disiparse en el arranque de 2018. En este escenario, se deduce que el efecto negativo sobre el PIB sería de tres décimas entre finales de este año y 2019. En la segunda hipótesis, el riesgo es más severo y la tensión se enquista y escala cotas de incertidumbre que no se veían desde que España pidió el rescate bancario a la UE en el segundo trimestre de 2012. En este escenario, el PIB dejaría de crecer más de 2,5 puntos entre finales de 2017 y 2019. Entre este año y el próximo se perdería un crecimiento de un 1% -unos 11.600 millones menos-, mientras que el más de punto y medio restante se extraviaría en 2019. El Banco de España auguró en septiembre, antes de que se convocara el referéndum ilegal, que la economía crecería un 3,1%, un 2,5% y un 2,2% en 2017, 2018 y 2019 respectivamente. Previsiones que ahora quedan obsoletas, informa Javier Tahiri.

Del mismo modo, y en concreto con respecto a Cataluña, el observatorio regional del BBVA, estima que en el escenario más probable la comunidad podría perder 0,8 puntos porcentuales de crecimiento (sin bien dos décimas se atribuyen a la desaceleración ya observada, no imputables a la política). Además, se apuntan correcciones a la baja en regiones con mayor exposición a la economía catalana, como la Comunidad Valenciana, Aragón o La Rioja. El BBVA apunta que Cataluña será la comunidad que menos crecerá en 2018 (2,4%).

El «discurso del miedo» se ha transformado en el de la realidad de las cifras. Los expertos temen que se tarde años en revertir la situación.

Temor a una fuga productiva
El pasado miércoles el presidente de Fomento del Trabajo le pedía al presidente Mariano Rajoy un plan para revertir en Cataluña la fuga de empresas. Lo que la histórica patronal reclama son, en definitiva, ayudas para paliar lo que definen como una «estampida», una huida a otras partes del territorio español -principalmente Madrid- que, al menos por ahora, no está teniendo un impacto directo sobre la economía productiva. Así lo explicó ayer el director del departamento de Economía de la patrona, Salvador Guillermo, que apuntó que si la situación política se estabiliza «aún podremos salvar los muebles».

Aunque la marcha de empresas se ha atenuado, desde la patronal se reclama no «menospreciar» ni el número (2.724) ni la importancia de los cambios de domicilios social y fiscal (en este último alrededor del mil), del mismo modo que el secesionismo en su momento restó importancia a las advertencias que desde todos los niveles llegaban sobre el impacto del proceso en la economía.

Al respecto, y en alusión a los acontecimientos futuros, Fomento advierte de que si la inestabilidad no cesa, hay un riesgo cierto de que las empresas comiencen a tomar decisiones con respecto a sus centros directivos y unidades productivas que permanecen en Cataluña, bien en forma de traslados, bien en una paulatina reducción de la inversión en dichos centros en favor de otras plantas en otros territorios en caso de que dispongan de ellos: «En los casos en los que el coste de la movilidad es menor puede producirse un traslado gradual». Si el divorcio entre la patronal y el PDECat (antes CDC, el partido de la empresa) es radical, las declaraciones últimas de Carles Puigdemont sugiriendo un referéndum de salida de la UE ha disparado todas las alarmas. La patronal, por otra parte, y en un impacto más difícil de cuantificar, alude a lo que considera un «daño reputacional» para Cataluña.

El pico más importante en el traslado de corporaciones se produjo el 19 de octubre (268 salidas en un solo día), en un éxodo que desde el primero de ese mes (coincidiendo con el referéndum) ha implicado 2.798 traslados. En sentido inverso, los traslados de otras regiones a Cataluña se limitaron a 103. El proceso de estos dos últimos meses es continuidad, aunque con mucha más intensidad, del proceso de movilidad que, por ejemplo, se produjo entre 2013 y 2015: 2.019 salidas y 1.226 entradas en Cataluña.

En concreto, Fomento ha hecho un análisis del perfil de las firmas que se han marchado en los dos últimos meses, apuntando que sobre el 50% de las mismas son grandes y medianas empresas, es decir, las más productivas, las más exportadoras y las que generan más empleo. «Las que se marchan son las más dinámicas», lamentó Guillermo Salvador. El impacto se ha producido en mayor medida en los sectores más sensibles como el financiero y asegurados, así como entre las empresas cotizadas.

Desde Fomento se reclama «sentido común» a los políticos y garantizar la estabilidad y la seguridad jurídica.

Alerta de la OCDE
Pese a que la economía avanza a velocidad de crucero, el pulso independentista se vislumbra en el horizonte como la principal amenaza para la actividad. Los organismos internacionales así lo constatan y ayer fue la OCDE la que sumó su análisis al del FMI o la Comisión Europea. El organismo mejoró en tres décimas su previsión de crecimiento para España en 2017 al 3,1% y la empeoró en una décima para 2018 al 2,3%. La institución coincide así con las estimaciones oficiales del Gobierno.

"La persistencia de tensiones en Cataluña podría reducir notablemente el consumo y la confianza empresarial, lastrando la demanda interna más de lo proyectado", sentencia el organismo, quien reseña que la demanda interna "se ralentizará al perder fuerza el impulso aportado por los bajos precios del petróleo y el descenso de los impuestos y aumentar la incertidumbre ligada a las tensiones en Cataluña".

La OCDE advierte de que la tasa de paro sigue siendo demasiado alta "especialmente la relativa al desempleo juvenil y el de larga duración". Y alerta de la dualidad laboral, para lo que pide una "reducción de la brecha en el coste del despido de los contratos fijos y temporales". Pese a que no cree que España baje su déficit público del 3,1% que marca Bruselas, y lo sitúa en el 3,2% para 2017 y en el 2,4% en 2018 –superior al 2,2% de meta–, respalda la rebaja de IRPF que planea el Gobierno para el año que viene al resaltar que "la posición fiscal prácticamente neutral prevista para 2018 y 2019 es oportuna".

Cae el comercio minorista
Las ventas del comercio minorista cayeron en octubre en España una media del 1,2% en tasa mensual, según el índice publicado por el INE. Sin embargo, el mayor descenso fue del 3,9% en Cataluña, sin duda influenciado por las tensiones políticas. También han sido determinanantes, a nivel nacional, las altas temperaturas que desincentivaron la compra de prendas de abrigo.

Eliminados los efectos del calendario (diferencia de días hábiles), la caída de las ventas en toda España sería del 0,1%, con lo que se anotaría su primer descenso tras 38 meses consecutivos al alza.

Por comunidades, las ventas minoristas aumentaron respecto a octubre de 2016 en Canarias (1,7%), Navarra (1,4%) y Baleares (1%). En la Comunidad de Madrid no variaron y en el resto de regiones bajaron, con Cataluña a la cabeza (3,9%), seguida de Extremadura (2,7%), Aragón y País Vasco (ambas con 2,4%).

En cuanto al empleo, en España creció en octubre una media del 1,5% frente a octubre de 2016, encadenando 41 meses de subidas, y en Cataluña el 0,4%.

Por otra parte, las familias y particulares redujeron en 4.800 millones de euros el dinero consignado en depósitos bancarios en octubre respecto al mes anterior, cantidad que representa un descenso del 0,62%, según datos provisionales del Banco de España.

Así, el saldo que las entidades financieras españolas disponían en depósitos propiedad de los hogares e instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares (asociaciones profesionales o de otro tipo) pasó de 769.800 millones en septiembre a 765.000 millones en octubre.

En septiembre, los bancos invirtieron la tendencia de dos meses de descenso del saldo de los depósitos de los clientes y recuperaron unos 300 millones de euros. Respecto a octubre de 2016, los depósitos de los hogares y asociaciones aumentaron en 7.000 millones de euros.

Nace el PPNV
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo  29 Noviembre 2017

Yo no recuerdo un caso de suicidio ideológico tan innecesario y tan obsceno como el que anteayer protagonizaron Rajoy y Alfonso Alonso, el sorayo primigenio -que así se definió él, sorayo- defendiendo el concierto y el Cupo, es decir, la ley y el reglamento del privilegio fiscal vasco.

Como quedaron fatal la semana anterior ante Rivera en las Cortes y ambos son del género rencoroso, quisieron vengarse defendiendo al separatismo vasco -hidra de dos cabezas, el PNV y la ETA- de lo que llamó el nebrija vitoriano "nacionalismo inverso" de Ciudadanos, que ni siquiera pidió la anulación del concierto, sino debatir el criterio para establecer el Cupo. Así ha nacido el PPNV, criatura política que en brazos de su papá, el ex ministro de Sanidad con su gorrito verde, llega llorando y berreando, exigiendo el golosísimo calostro fiscal del "nacionalismo directo", privilegio del separatismo vasco, xenófobo, racista y antiespañol, que defiende el enterrador del PP vasco.

Como criticar el "nacionalismo inverso" y defender el separatismo directo no le bastó, ayer el PPNV añadió este argumento, un clavo más para el ataúd de su credibilidad: "el Cupo no es mejor, sólo diferente". Claro, por eso lo defiende el PNV: porque no le importa perder dinero del Estado para crear esa red clientelar llamada a repetir el desafío separatista catalán. De hecho, el PNV y CiU, ese pujolismo que añora el PPNV y el PPxSí de Millo de Santamaría, se han caracterizado en estas últimas décadas por rechazar cualquier privilegio económico, legal o político. Las partidas que pudieran discriminar a riojanos, castellanos, aragoneses y madrileños eran siempre rechazadas con un mohín de ético disgusto: "no vamos los ricos a aprovecharnos de los pobres", parecían decir Arzallus, Ardanza, Egibar, Ibarreche y demás hijos políticos de Sabino Arana, apartando la gollería tributaria que, por hacerles pecar, ofrecía el Gobierno del PPOE.

Así hemos llegado al privilegio fiscal abusivo que disfruta Madrid: por la ingenua generosidad del nacionalismo directo del PNV. Y eso quiere remediar el PPNV: tantísimo sacrificio para captar la simpatía que siempre ha merecido la civilización del RH, cuya filantropía natural no ha sido bien comprendida ni apreciada. Lo que Alonso quiere negociar es la transferencia definitiva del PP al PNV. Ambos lo merecen.

Los independentistas tienen razón
Pablo Molina LD  29 Noviembre 2017

O se ilegaliza a las fuerzas políticas que quieren destruir el orden constitucional o se les permite que lleven a cabo sus planes (si es que pueden).

El dogma de nuestro tiempo, en el orden político, es que en democracia se pueden defender todas las ideas, siempre que sea de forma pacífica y a través de los cauces establecidos. Naturalmente, este salvaconducto solo opera en el caso de las ideas políticas, porque cualquier asociación, corporación o grupo organizado que quisiera promocionar el asesinato, la trata de blancas o cualquier otro delito y convertirlo en un derecho básico quedaría inmediatamente fuera de la legalidad y, por tanto, incapacitado para operar en la vida pública. De hecho, no hace falta promover el delito como tal, sino simplemente poner en duda alguno de los constructos sociológicos consagrados por la izquierda, para negar a una organización la inscripción en el registro oportuno y dejarla fuera de la ley antes de que empiece siquiera a actuar.

La secesión de un territorio goza, en cambio, de ese privilegio, que ya no es que permita sino que invita a todos los que quieran destruir el orden político a participar en la vida democrática como cualquier otra fuerza política, en régimen de igualdad. Las razones de que esto ocurra de manera muy significativa en España (en otros países de nuestro entorno están prohibidos los partidos contrarios a sus respectivas constituciones) son muy variadas, entre las que destacan quizás el complejo de nuestra clase política hacia los nacionalismos periféricos y también la estrecha relación de la izquierda con esas fuerzas centrífugas, forjada en los últimos años de la dictadura de Franco.

Sea como fuere, el hecho es que en Cataluña (como en el País Vasco, Navarra, Galicia y, en menor medida, en otras regiones con formaciones nacionalistas) hay partidos con gran representación parlamentaria y en el ejercicio del poder a los que se respeta en su funcionamiento siempre y cuando no lleven a cabo de forma efectiva aquellos objetivos que figuran en su programa fundacional. El PNV, ERC o Convergencia (y sus sucesivas secuelas) usan el poder y los fondos públicos para avanzar en su agenda independentista con total libertad, y tan solo cuando dan el paso en firme de declarar la secesión anunciada en sus estatutos los poderes del Estado se ponen en marcha para impedirlo.

La frustración de sus millones de votantes está por tanto plenamente justificada, dado que el planteamiento desafía a toda lógica: "Si mi partido es legal e incluso ejerce una importante cuota de poder político, ¿por qué se actúa contra nosotros cuando llevamos a cabo aquello por lo que venimos trabajando sin descanso durante décadas con todas las bendiciones democráticas?".

Así pues, una de dos: o se ilegaliza a las fuerzas políticas que quieren destruir el orden constitucional o se les permite que lleven acabo sus planes (si es que pueden). Prolongar la situación actual solo aumentará la frustración de los partidarios de la destrucción de España y la desesperación de los que quieren una nación unida, próspera y en paz.

NO SE DEBATIRÁ
El adoctrinamiento en las aulas se queda fuera del pacto por la Educación
La Gaceta   29 Noviembre 2017

El adoctrinamiento en las aulas, después de la denuncia de varios casos con motivo de la crisis catalana, no va a entrar en las reuniones que la Subcomisión para el Pacto por la Educación celebra en el Congreso para consensuar un texto que sirva de base para una nueva ley educativa.

Lo han asegurado algunos portavoces de Educación en la Cámara Baja antes de una nueva reunión para tratar el guión de 14 puntos que debe dar lugar, antes de abril, a un documento de consenso.

La portavoz educativa de Ciudadanos, Marta Martín, ha comentado que el tema de la Alta Inspección y su papel sobre el adoctrinamiento es “previo al pacto”.

“La Alta Inspección es el marco general que hay que tener para garantizar el derecho a la educación de todos los niños y más allá del contenido que debatamos en el Pacto permanece intacto”, ha argumentado.

Martín ha señalado que su grupo no considera que la Alta Inspección forme parte del pacto, pues “ya está en la Constitución”.

Preguntada sobre si pudieran influir en las reuniones del pacto el duro debate de la semana pasada, en el Pleno del Congreso, cuando se debatieron unas iniciativas sobre adoctrinamiento y Alta Inspección -no salieron adelante ni una del PP ni otra de Ciudadanos-, Martín ha dicho que no, que “forma parte de la vida política”.

Al adoctrinamiento se ha referido también el portavoz parlamentario de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, antes de la Junta de Portavoces en el Congreso.

Ha abogado por que en la escuela “no se intoxique con una ideología especifica” y “no se tergiverse la historia con fines políticos para que los colegios sean los templos civiles que tienen que ser, lugares sagrados donde se educa a los niños y no se les sectariza”.

“En la Subcomisión donde se pretende hacer un pacto por la educación vamos a defender también eso”, ha indicado Girauta.

Por su parte, el portavoz de Unidos Podemos Joan Mena ha destacado que el citado debate de la semana pasada “deja claro que la voluntad del PP y Ciudadanos de llegar a un pacto es puro escaparate“.

“Si temas más sensibles como el adoctrinamiento lo llevan al escenario del Pleno, cuando aquí estamos trabajando en la Subcomisión, me parece que es una irresponsabilidad que puede poner en duda la voluntad verdadera de llegar a un pacto por parte del PP y Ciudadanos”, ha recalcado.

Los grupos parlamentarios, que se reúnen cada semana a puerta cerrada desde el pasado día 13 para intentar lograr el consenso para el Pacto Educativo, van por el punto ocho de un guión de catorce puntos establecidos previamente.

En el citado guión aparecen, además del tema de las redes, la financiación del sistema educativo, las evaluaciones y la enseñanza de Religión.

Antes de esta fase de búsqueda del Pacto, desde el pasado febrero hasta octubre, los grupos siguieron las comparecencias de más de 80 expertos educativos, una ronda que cerró el propio ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo.

28 DE NOVIEMBRE
Alfonso Ussía: "A los 81 años del asesinato en Paracuellos de mi abuelo Pedro Muñoz-Seca"
HOY ME PERMITO RECORDARLO DESDE EL PROFUNDO CARIÑO DE UN NIETO QUE NO TUVO LA SUERTE DE CONOCERLO
ALFONSO USSÍA / La Razón  29 Noviembre 2017

Me podéis quitar todo. A mi familia, lo que he ganado durante toda mi vida a fuerza de trabajo y esfuerzo. Me podéis quitar todo, menos una cosa. El miedo que tengo
Los nombres se sucedían y se llenaban los camiones de la muerte. A las 7,15 de la mañana se oyó la voz del miliciano: «¡Pedro Muñoz-Seca, al Rastrillo para marchar!».
Se adelantó serio y emocionado.
Abrazó a Cayetano Luca de Tena y le encomendó que entregara su última carta, escrita en la madrugada a su mujer e hijos, a un diplomático mejicano que visitaba la checa de cuando en cuando.

Llevaba dos abrigos. El miliciano «Dinamita» le arrebató uno de ellos y le quitó el reloj. Le cortaron sus famosos bigotes.

Carrillo y García Atadell dispusieron el día de su asesinato. Su hermano menor, el doctor José Muñoz-Seca, había rogado a su íntimo amigo y paisano, Vicente Alberti, que impidiera su asesinato.

Vicente intentó ponerse en contacto con su hermano, el poeta Rafael Alberti. La respuesta de Rafael no dejó lugar a la duda.
«No puedo ni quiero hacer nada en su favor. Además, a estas horas ya estará muerto».

Todavía no lo estaba. Le ataron las muñecas con un alambre, y con tanta fuerza, que su primera sangre brotó en el patio de salida de San Antón.
«Voy resignado y contento. Dios sobre todo».
También le habían arrebatado la Cruz de madera que llevaba siempre consigo. Un miliciano caritativo la rescató, y con disimulo la depositó en un bolsillo de su pantalón.

«No te olvides de mi madre. Procura que Pepe mi hermano me sustituya en los deberes para con ella, y tú dile cuando la veas que su recuerdo ha estado siempre conmigo».
Cuarenta minutos más tarde llegaron los camiones de la muerte a Paracuellos del Jarama.

«Nada tengo que encargarte para los niños. Sé que todos ellos, imitándome, cumplirán siempre con su deber, y serán para ti, como yo he sido con mis padres, un modelo. De eso es de lo único que puedo vanagloriarme».

El miliciano caritativo le ofreció un cigarrillo a don Pedro, que fue un gran fumador hasta que su médico le prohibió terminantemente el tabaco. Se lo puso encendido en la boca, porque no había sido desatado.

«Siento proporcionarte el disgusto de esta separación, pero si todos debemos sufrir por la salvación de España, y ésta es la parte que me ha correspondido, benditos sean estos sufrimientos».

Don Pedro dio dos grandes y hondas caladas al cigarrillo.
«Bueno, ya está. Cuando queráis».
Fue guiado hasta un grupo de cincuenta compañeros de martirio.
«Ánimo, que pronto estaremos mucho mejor».
El pelotón puso en orden sus fusiles y dos ametralladoras.

«Adiós, vida mía. Muchos besos a los niños, cariños para todos, y para ti, que siempre fuiste mi felicidad, todo el cariño de tu... Pedro. 28 de noviembre. Postdata: Como comprenderás, voy muy bien preparado y limpio de culpas».

Faltaban pocos minutos para las 9 de la mañana cuando el oficial republicano ordenó abrir fuego.
Cincuenta cuerpos, entre ellos los de un niño, un hijo de militar que no había cumplido los 14 años, cayeron sobre la tierra de Paracuellos hermanando los ríos de sus sangres.
Los enterraron juntos en una fosa común, alineada con un olivo, hoy desaparecido. Se ha divulgado su anécdota del miedo.

«Me podéis quitar todo. A mi familia, lo que he ganado durante toda mi vida a fuerza de trabajo y esfuerzo. Me podéis quitar todo, menos una cosa. El miedo que tengo».
Eso no lo dijo en los momentos previos a su fusilamiento. Lo pronunció en San Antón, ante los milicianos que formaban el llamado Tribunal Popular. En Paracuellos, se dirigió a sus verdugos con otras palabras.

«Sóis tan hábiles, que me habéis quitado hasta el miedo».
No es cierto que abriera los brazos un segundo antes de morir. Lo asesinaron maniatado. Pero todos los testigos confirman sus últimas palabras. «¡Viva Cristo Rey!».

Como su aniversario pasará de la mano del silencio, del olvido del ministerio de Cultura y del desprecio de los descendientes de los asesinos, hoy me permito recordarlo desde el profundo cariño y admiración de un nieto que no tuvo la suerte de conocerlo.

Feliz aniversario en tu mundo mejor, don Pedro, abuelo.

Alfonso Ussía: "Si mi abuelo Pedro Muñoz Seca, asesinado en Paracuellos, hubiera sido de izquierdas el PP lo recordaría"

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Este golpe de Estado también lo ha pagado usted
OKDIARIO  29 Noviembre 2017

La trama golpista suma y sigue. El Tribunal Supremo no debe perder ripio para ampliar la causa política contra todos los que han tratado de poner en jaque el Estado español. El pasado martes les contábamos cómo la número dos de ERC, Marta Rovira, había sido la principal cabecilla en los planes de los sediciosos para preparar material electoral y ocultar las urnas hasta la celebración del referéndum ilegal del 1 de octubre. Hoy, la exclusiva de OKDIARIO demuestra que la propaganda del golpe de Estado fue pagada por todos los españoles. La Generalitat se encargó de que las páginas webs subvencionadas con dinero público fueran las encargadas de difundir las consignas golpistas. La mayor parte de esos mensajes estaban basados en informaciones falsas.

Una demostración más de que la propaganda de los independentistas catalanes difiere muy poco de aquella máxima goebbeliana que decía que “una mentira repetida mil veces se convierte en verdad”. Así han tratado de hacerlo a través de periódicos digitales como Vilaweb, Ara o Naciódigital. Entre los tres medios privados recibieron más de 550.000 euros de dinero público. Un auténtico disparate si tenemos en cuenta el propósito real de dicha cantidad y que, además, se da en una de las regiones más endeudadas de España. Algo que ratifica el propio Josep Lluis Salvado Tenesa, uno de los pesos pesados dentro de esa hacienda propia que querían crear los falsos padres de la república ilegal con la vida más corta de la historia.

Los independentistas catalanes no han escatimado a la hora de mentir a sus conciudadanos. Al modo de las filtraciones que hacen los países del Este para tratar de desestabilizar la Unión Europea, la Generalitat pagó con el dinero de todos los contribuyentes la filtración controlada e interesada de auténticas falacias como ésta: “La Hacienda catalana gestionará el pago de impuestos al Estado a partir de octubre”. Algo que, como se ha demostrado después, era una burda manipulación y que debe ser investigada a fondo por la justicia. En primer lugar, porque contribuyó a las acciones sediciosas; en segundo lugar, porque era dinero que salía del bolsillo de todos los ciudadanos y, por lo tanto, podría haber un delito de malversación.

Fraude de ley
OKDIARIO  29 Noviembre 2017

Oriol Junqueras y el resto de exconsejeros han visto una autopista hacia su liberación en la ya célebre ‘vía Forcadell’. Consiste en que digan que acatan el artículo 155 de la Constitución y en asegurar “vías para el diálogo y la negociación” para lograr la libertad. Una trampa que, por falaz y pretenciosa, no debería cambiar el paso del Tribunal Supremo. De lo contrario, entre la sociedad española se extendería la sensación de que ser un golpista, desafiar al Estado y despreciar la Constitución son osadías que salen muy baratas. Carme Forcadell utilizó este ardid el pasado 10 de noviembre para así eludir la cárcel a cambio de 150.000 euros de fianza.

La misma mujer que había dicho en el Parlament que los independentistas no darían “ni un paso atrás” cuando el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunció que iba a aplicar el 155, se desdijo menos de un mes después para asegurar que acataba la Carta Magna. Pura falacia. La misma sobre la que Junqueras y sus acólitos tratan de fundamentar ahora su estrategia para salir de la cárcel. Un auténtico fraude de ley, ya que mienten —sólo hay que repasar las declaraciones de sus compañeros de ERC en el Congreso— a sabiendas de que el antecedente de Forcadell los puede llevar fuera de prisión y, por lo tanto, a proseguir con sus actividades sediciosas.

El juez Pablo Llarena debe sopesar mucho su decisión ante el escrito que han presentando los antiguos miembros del Govern depuesto. Entre otras cosas, resulta casi imposible de creer que no volverán a las andadas a menos de un mes para las elecciones autonómicas del próximo 21 de diciembre. Unos comicios que los independentistas han planteado como una suerte de plebiscito. Además, desde las facciones más radicales de los golpistas incluso han asegurado que están dispuestos a usar la violencia para lograr sus propósitos. Sólo hay que recordar las declaraciones de la secretaria general de ERC, Marta Rovira. Para alentar los instintos más primarios de sus votantes, incluso llegó a inventarse que el Gobierno de Rajoy había amenazado con “muertos en la calle” tras el referéndum ilegal. Con semejante tono desde el partido de Junqueras, no es creíble que él u otros exconsejeros acaten nada que no sea la sedición y la rebeldía.

El acatamiento del 155 no puede ser retórico
EDITORIAL El Mundo  29 Noviembre 2017

Oriol Junqueras y el resto de consellers encarcelados preventivamente pidieron ayer al juez Llarena que les deje en libertad. El escrito remitido al Tribunal Supremo no difiere de los dos anteriores que enviaron a la Audiencia Nacional, aunque ahora hacen hincapié en el acatamiento del artículo 155. Su estrategia de defensa estriba en asumir la intervención estatal del Govern para fundamentar que no existe el riesgo de reiteración delictiva que motivó su encarcelamiento cautelar.

Más allá del marco jurídico, este movimiento del líder de ERC responde a la necesidad de salir de prisión para hacer campaña. Máxime teniendo en cuenta que, pese a eludir de forma vergonzosa a la Justicia, Puigdemont parece ganar terreno tras ser santificado como mártir mayor de la causa independentista. Que Junqueras abrace la doctrina Forcadell es incompatible con perseverar en la vía unilateral, la misma que ahora Marta Rovira reivindica cuando asegura que ERC "no pedirá permiso para implementar la república". En caso de acceder a la petición de Junqueras, el juez Llarena tendrá que extremar al máximo la vigilancia durante la campaña. Sería inaceptable acatar el 155 de forma retórica para luego volver a alentar la secesión por cauces que violan la legalidad.

Post-Ítaca
Javier Barraycoa gaceta.es  29 Noviembre 2017

Cuando Lluís Llach era joven, tenía pelo y estaba menos arrugado, nos emocionó con su versión musicada de la poesía Ítaca de Constantino Cavafis. Nosotros, pobres adolescentes, todavía no distinguíamos mucho la compleja realidad. Inocentemente pensábamos que una cosa era la poesía o la música, y otra la política. Aún no habíamos leído a Althusser o Gramsci, entre otros autores que nos ilustrarían sobre lo ilusos que éramos. Era bonito por aquel entonces escuchar las empalagosas canciones de Lluís Llach mientras empezábamos a fumar nuestros primeros “Ducados”, creyendo que tanto esa música como el tabaco no eran insalubres.

Era también una época donde aún creíamos que la realidad era tan evidente que no podía ser negada. Y una canción que habla de un viaje a una lejana isla, simplemente era una canción. No habíamos descubierto los símbolos y significaciones que la progresía quería inculcarnos a través de la estética. Muchos de mi generación creían que Ítaca era el destino de un viaje que fácilmente arribaría. Era la utopía que se hacía realidad, a veces bajo forma de un paraíso comunista, a veces como una Cataluña independiente. Daba igual si fuera una Cataluña proisraelí o propalestina, soviética, liberal o democristiana. Lo importante no era el contenido de Ítaca sino salir de donde uno estaba: la realidad; porque ésta es dura y debemos afrontarla tal y como nos viene y zarandea y en medio de las tormentas de la vida no tenemos derecho a viajes imaginarios.

Mientras que Lluís Llach pensaba que nunca perdería su esplendorosa melena, y otros soñaban que la democracia les traería “libertad, autonomía” (“y una tía cada día”, añadían los más cachondos); otros pensábamos cómo encontrar un trabajillo para seguir pagándonos los “Ducados” y combinarlo con los estudios. La realidad era así de cruda y cuanto más nos adentrábamos en ella más áspero se hacía mantener unos ideales ante tanto desengaño con la dichosa realidad, empeñada en no dejarte ser inocente. Por eso, no estábamos para entretenernos buscando analogías políticas en las canciones de Lluís Llach. “L´estaca” (esta analogía sí que era evidente) dejó de parecernos una genialidad revolucionaria cuando tocó ponerse a trabajar a jornada completa. Y eso que aún faltarían años para descubrir que el abuelo de Lluís Llach había sido uno de esos antidisturbios que le gustaba dar estacazos, o que su tía, la de Tarragona, había sido la fundadora de Falange en la Provincia, o su larguísimo linaje carlista gerundense por parte paterna.

Todos estos conocimientos nos llegaron demasiado tarde y con demasiadas canas, pues ya no sirven para convencer a nadie de que Lluís Llach no tienen ningún derecho a dárselas de independentista. Simplemente es un desarraigado de su sangre y tradición familiar. Lo que él denomina independencia de Cataluña, simplemente es la proyección del deseo de independizarse de su propia historia familiar. Y por eso no es de extrañar que le guste más África que Cataluña. Pero tampoco nos sorprende. Dicen que estamos en la época de la “posverdad” (no hemos conseguido descifrar qué significa, pero debe ser importante). Algunos dicen que la posverdad es la consagración de las emociones sobre la verdad objetiva a la hora de configurar creencias populares u opinión pública. Por lógica, en la era de la posverdad, Ítaca debe morir para dejar paso a la Post-Ítaca.

De ahí la tentación de releer la poesía de Cavafis, para intentar redescubrir analogías de este molesto e interminable viaje a una isla, que para más inri tiene titularidad griega. Ello –no sabemos si Romeva lo tenía calculado- podría provocar el primer incidente catalano-griego desde la época de los almogávares. Como decíamos, en este mundo de la posverdad hay que rememorar ciertos significados no sea que estemos embarcados en un avión de Ryanair, pilotado por Puigdemont, camino de Bélgica y no en un romántico trirreme camino del mar jónico.

La relectura de la poesía no deja de ser reveladora y se descubre un nuevo contenido perfectamente asimilable a lo que ha estado haciendo el independentismo con la mayoría de catalanes. Rezan unos versos: “Ten siempre en tu mente a Ítaca / La llegada allí es tu destino / Pero no apresures tu viaje en absoluto / Mejor que dure muchos años”. Ahora se entiende todo. La tomadura de pelo ha sido tan brutal que ha alcanzado hasta a la azotea de Lluís Llach. Ítaca –se desprende de todo el poema de Cavafis- no es verdaderamente el objetivo del viaje. La finalidad es el viaje mismo, pues cuando lleguemos a Ítaca podemos encontrarla pobre (Como la hipotética Cataluña independiente), apunta el poeta, pero nos habremos enriquecido con las experiencias del camino (menudo consuelo). Para esto no hacía falta Cavafis, estas reflexiones también podrían firmarlas los de la CUP y plasmarla en su programa electoral.

Nadie podría hacer descrito mejor el “procés”, el proceso interminable, como nuestro poeta griego. Como versionaba nuestro bardo independentista de tía falangista, mejor que el viaje dure muchos años. Traducimos: mejor que la independencia no llegue nunca. Llegar a puerto implicaría descubrir la triste verdad del engaño. El independentismo es el proceso y el proceso es el independentismo, un viaje eterno lleno de sentimientos y experiencias que dan sentido a vidas sin sentido, evacuadas por el nihilismo posmoderno y necesitadas de posverdades que oculten la Verdad. Así se resume la política catalana. Nos han tomado el pelo y Lluís Llach es la demostración empírica.

"No queremos que ETA sea derrotada"

Fernando Lázaro El Mundo  29 Noviembre 2017

Manuel, Gonzalo y Lorenzo. Gracias. Siento tardar. Os lo debía. Gracias porque, de nuevo, ponéis otra piedra más en este difícil muro del recuerdo, de la memoria. Gracias porque, con dureza pero con claridad, volvéis a dibujar lo que ha sido la etapa más dura de nuestra joven democracia. Gracias porque no hay que olvidar que ETA ha existido/existe. Nos describís con precisión cómo la batalla se está ganando claramente. Gracias porque habéis logrado condensar en estas 515 páginas lo que no debemos olvidar. Insisto, habéis contribuido desde vuestro "Sangre, sudor y paz" a describir cómo se apuntalaron los pilares del Estado de Derecho.

Casa cuartel de la Guardia Civil en Durango tras sufrir un atentado de ETA. Mitxi

Y, me van a perdonar Lorenzo y Gonzalo, pero Manuel, si Sánchez, coronel de la Guardia Civil, ahora al frente de la famosa UCO(Unidad Central Operativa) ha sido (y sigue siendo, seguro) uno de los martillos pilones del Instituto Armado contra el terror. Y por eso quería destacar su trayectoria y con ella la de toda la Guardia Civil en su lucha contra ETA. Sin duda, el Cuerpo que más ha sufrido el terror.

Pero realmente lo importante es la obra que nos dejan. Más que un libro, una referencia. Con un ritmo ágil. Sin amarillismo, sin exageraciones. Un texto rápido y fácil de leer. Realmente apasionante, duro, real... imprescindible.

No hay página en la que no haya doblado su esquina o no haya subrayado algún nombre o algún párrafo entero... siempre a lapicero.

"Mientras se enterraba a los últimos guardias civiles asesinados se producían los preparativos de las luego llamadas conversaciones de Argel" (si, en las que el Gobierno se sentó a hablar con ETA)... no se puede decir más con menos. Y con un relato sereno... un relato en la que la voz es la de los guardias, la descripción de sus atestados, el sentir de los testigos, el perfil de las víctimas... completan la paleta de los colores ocres que se instauraron en los primeros años de nuestra democracia.

Esa página 145 en la que se describe la compleja operación, en la que colaboraron los servicios secretos norteamericanos en la que se puso en el mercado negro un misil del modelo SAM-7 al que se le instaló un radiotransmisor que acabó en manos de ETA y que llevó a la actuación histórica contra la cooperativa Sokoa, una de las operaciones clave en la lucha contra ETA.

Como escarpias se me pusieron los pelos cuando llegué a esa página 218 y los autores recogían un informe de HB a ETA -interceptado al ex líder de LAB Rafa Díez Usabiaga- en el que narraban las conclusiones tras un encuentro con dirigentes del PNV (Xavier Arzalluz y Gorka Aguirre): "Es falso que estemos impulsando a la Ertzaintza contra ETA. De hecho, es más bien lo contrario, que la estamos frenando. Posiblemente la Ertzaintza tenga datos sobre más de un comando y no ha procedido. Lo que ocurre es que a veces no les queda más remedio. No creemos que sea bueno que ETA sea derrotada, no lo queremos y no sería bueno para Euskal Herria". Sencillamente escalofriantes.

No hay que olvidar el papel clave que durante tantos lustros tuvieron en el final de ETA infiltrados en la trama etarra. En leves trazos, el coronel, el escritor y el periodista logran resumir los grandes logros de la Guardia Civil en la lucha contra ETA. "Sangre, sudor y paz", es de imprescindible lectura. Junto al retrato sociológico que Fernando Aramburu pintó en "Patria", puede ser la obra que permita a jóvenes generaciones conocer lo que paso y, sobre todo, que no se nos olvide.

DENUNCIA DE PP Y CS
Baleares antepone el conocimiento del catalán a la atención sanitaria
La Gaceta   29 Noviembre 2017

El PP y Ciudadanos han advertido al Govern balear de que exigir el conocimiento del catalán para trabajar en la sanidad pública de las islas “pone en riesgo” la atención sanitaria a los ciudadanos.

Con ocasión del pleno del Parlament, los diputados del PP y Cs Antonio Gómez y Olga Ballester, respectivamente, han echado en cara al Ejecutivo que ningún sindicato sanitario apoya este decreto que exige el conocimiento de la lengua catalana para trabajar en el Servicio de Salud de las Islas Baleares (Ib-Salut).

Hace unos días salía a la luz el testimonio de la única neuropediatra de Ibiza que podría perder su puesto de trabajo por no saber catalán.

La consejera de Salud, la socialista Patricia Gómez, ha afirmado que el decreto garantiza la atención sanitaria, recoge “excepciones” y salvaguarda el derecho de los ciudadanos a ser atendidos en catalán, la lengua propia de las Islas Baleares.

Por parte de Cs, la diputada Ballester ha recordado que el “cien por cien” de los sindicatos no apoya este decreto, tal y como se confirmó en la reunión de hace unos días de la Mesa Sectorial de Sanidad, en la que el Sindicato Médico (Simebal), Satse, CCOO y CSIF votaron en contra del mismo y UGT y USAE se abstuvieron.

Ballester ha calificado de “aberración” que para tener en propiedad una plaza de especialista médico o de enfermera la formación, la experiencia o la investigación sea “irrelevante para ustedes frente a la acreditación del catalán”.

Para la diputada del partido naranja, este decreto es una “patada de despido” a miles de profesiones que llevan años trabajando en Baleares.

“Es un decreto político que nada tiene que ver con necesidades sanitarias; es un decreto redactado en un despacho por mentes cerradas que no saben más allá de su proyecto nacionalista”, ha denunciado Ballester, que ha añadido que su partido presentará un decreto “sensato” alternativo.

Miles de profesionales no podrán opositar
Desde el PP, el diputado Antonio Gómez ha mantenido que “absolutamente nadie” -tampoco los gerentes de los hospitales- apoya este decreto “impuesto por los radicales de MÉS”, que forman parte del Ejecutivo balear junto al PSIB-PSOE y que cuentan con el apoyo externo de Podemos.

Según el diputado, su aplicación supondrá que 3.000 enfermeras, 1.000 auxiliares y más de 300 médicos de Atención Primaria de Baleares, todos ellos “excelentes profesionales”, no podrán presentarse a las próximas oposiciones.

La consejera ha respondido que sí podrán presentarse, ha recordado que la propia Constitución española reconoce y protege las diferentes lenguas oficiales del Estado y ha mantenido que los pacientes “tienen derecho” a ser atendidos en catalán.

También ha comentado que el referido borrador tiene en cuenta el déficit de profesionales sanitarios que existe en el archipiélago y la “gran cantidad” que vienen de la Península, por lo que se recogen excepciones a la exigencia del conocimiento del catalán.

Gómez ha subrayado que este decreto “garantiza” la asistencia sanitaria y ha echado en cara al PP que “no le interesa la cultura”.

 


 


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