AGLI Recortes de Prensa   Martes 12 Diciembre 2017

La dictadura de los partidos y el suicidio de los medios
Javier Benegas. vozpopuli  12 Diciembre 2017

Es fácil comprobarlo accediendo a cualquier diario generalista. En su “home” por definición figurarán en lugares destacados noticias relacionadas con los partidos, y en no pocas ocasiones, copando sus portadas. Los nombres propios, es decir, el fulanismo, es como una peste informativa. Toda noticia, rumor o la filtración de turno tienen su origen en los partidos, muy especialmente en sus cúpulas o en sus entornos, donde encontraremos por supuesto a banqueros y grandes empresarios ­­­—¿o debería decir mercantilistas?—.

La peste del fulanismo
Fulano ha dicho esto, mengano propone aquello o zutano denuncia lo otro es el leitmotiv de la información nuestra de cada día. Para los medios no hay debate, polémica o avería que no tenga su origen, desarrollo y conclusión en el corazón de unas organizaciones cerradas, todas sin excepción de corte leninista, que han convertido la política en un asunto menor circunscrito a sus intereses particulares.

La sociedad no existe si no es a través del prisma de los partidos. La agenda es suya, les pertenece, ellos la escriben. Y los medios acatan. Los políticos generan las polémicas o las compran; las propagan, las eternizan o las concluyen, según convenga. Si publicas lo que, según su parecer, no deberías, te enemistarás con ellos. Si no atiendes a sus solicitudes, desprecias su versión de los hechos o prescindes de sus filtraciones, date por muerto: “¿Te has creído que puedes ir por libre, querido?”.

Mantener una buena relación con sus gabinetes de prensa consiste precisamente en eso, en no ir por libre. Las relaciones se invierten. No es el partido quien persigue a los medios para que le den relevancia, adjunten sus opiniones o cedan espacio para que sus representantes firmen análisis vacíos de ideas comprometidas, pero llenos de lugares comunes y corrección política a mansalva. Son los medios los que han de sentirse honrados cuando éste o aquel preboste se digna a proporcionales una pieza escrita de su puño y letra. El prestigio y relevancia de un diario parece ser directamente proporcional a las firmas de ilustres mandarines que lleve regularmente en su portada. Y todo, como digo, para llenar páginas y páginas de obviedades, de un impostado sentido común, de consignas prefabricadas, de fotocopias de falsos programas electorales, contenidos todos donde los hallazgos y el riesgo intelectual, o el más elemental pensamiento, brillan por su ausencia.

La ley de hierro del ecosistema informativo
Noticias y partidos son casi sinónimos. Más allá del suceso terrible, la información sensacionalista, el “clickbait” sectario, la crónica sentimental o el fútbol, el imperio de la información partidista se extiende hasta donde alcanza la mirada. No hay asunto de interés público que escape a su dominio. Incluso los debates que surgen de manera espontánea terminan siendo reescritos al dictado de las consignas partidarias. Esta es la ley de hierro de un ecosistema informativo que no mira al público, sino al Poder, donde hasta las crisis más graves son reducidas a burdos titulares, digeridas por encuestas oportunamente contratadas y, finalmente, encajadas con calzador en pronósticos electorales que no ofrecen ninguna salida. No hay más que mirar lo ocurrido en Cataluña y comprobar como hemos pasado del estado de alarma y la emergencia de la conciencia nacional a un artículo 155 fantasma, y de ahí a unas elecciones tan inoportunas como absurdas, donde los partidos pueden porfiar a sus anchas jaleados por los medios, mientras el común vuelve a un segundo plano o, incluso, a un tercero. Lo anormal convertido en normal en tiempo récord gracias a la cooperación de los diarios.

Para los grandes grupos de información, la concesión administrativa adjudicada a dedo, el acuerdo empresarial urdido entre bambalinas al alimón entre mercantilistas y políticos o la intervención discrecional de los grandes bancos mandan. El resto, además, ha de buscar su pan de cada día alternando el halago con la impostada amenaza; sometiéndose con gusto a esta perversa dinámica y sublevándose ocasionalmente y de manera calculada en busca de alguna canonjía; haciendo elogio del político, aun del más necio, o marcándose un farol para que éste no se olvide de su existencia.

Del viejo periodismo al periodismo viejo
La información libre e independiente es un mito. Vaya obviedad. No vamos a descubrir la pólvora a estas alturas del juego, desde luego. Sin embargo, hasta en el cambalache más obsceno existen límites que no deben ser sobrepasados. Mirar exclusivamente hacia el político, el poderoso, el banquero o los grandes anunciantes que se cuentan con los dedos de una mano, es lo que ha conducido a los diarios a un callejón sin salida. Esta dependencia del Poder es incompatible con cualquier modelo de negocio de largo plazo; mucho menos aún en un entorno cambiante, donde los viejos paradigmas han saltado por los aires, por más que a los mal llamados “periodistas de raza” les moleste escucharlo porque no alcanzan a comprenderlo. Así, cuando un conocido director de diario se pregunta por qué su modelo de suscripciones fracasa estrepitosamente, la respuesta es obvia: deberías dejar de hacer política. No es que el público sea demasiado agarrado, o no tenga costumbre de pagar por un producto, es que la calidad prometida está enterrada bajo toneladas de corrección política, fruslerías partidistas de muy corto recorrido, recados y fulanismo.

Pan para hoy y hambre, mucha hambre para mañana. La tarta se vuelve cada vez más pequeña y, al mismo tiempo, aumenta el número de medios que aspiran a un trozo. ¿Qué creen que pasará si esta disparidad de magnitudes sigue su curso? Ah, sí, por supuesto, todos tienen un plan, en lo fundamental, bastante parecido: ser más confiables, mensajeros más eficaces para asegurarse así los apoyos necesarios que aseguren el negocio. Entretanto, la sociedad sigue muda, atrapada en una gran burbuja, un mundo virtual donde los protagonistas son siempre los mismos.

Mirar al Poder directamente es como mirar un eclipse de sol sin protegerse los ojos: provoca ceguera. El mercado está en otra parte. Pero los diarios están ciegos. El viejo manual de cómo mantener abierto el chiringuito sigue vigente, con todas sus ineficiencias, incluso después de la Gran Recesión y sus durísimas enseñanzas, de la globalización y del crecimiento exponencial de las redes sociales. Un manual que se hereda de padres a hijos, inasequibles todos, jóvenes y viejos, a la transformación de un sector que no es que esté en trance de morir, es que parece empeñado en suicidarse.

La memoria necesaria
Arturo García gaceta.es 12 Diciembre 2017

Quizás los más jóvenes no recuerden lo que ocurrió en Zaragoza hace 30 años. Quizás las imágenes de la Casa Cuartel maña se hayan borrado de la mente de muchos ciudadanos, pero hoy más que nunca se hace necesario un ejercicio de memoria colectiva para entender que, no hace mucho tiempo ni demasiado lejos, hubo una banda terrorista que buscaba derribar los cimientos del Estado atacando a inocentes en cualquier punto de la geografía española. Finalmente vencieron. O tal vez nos rendimos.

Hoy esa doctrina política copa las instituciones vascas y el acercamiento de presos es uno de los puntos candentes en los acuerdos entre Gobierno y PNV. Mariano Rajoy, que llegó a Moncloa prometiendo una línea de actuación diferente a la de su antecesor en el cargo, José Luis Rodríguez Zapatero, ha seguido con entusiasmo cada punto de la denominada hoja de ruta socialista. Arnaldo Otegi pasea rodeado de seguidores por las calles de Barcelona, donde ETA atacó el Hipercor en uno de los atentados más sangrientos de la banda terrorista, y las víctimas son denostadas por las autoridades. Es el caso de Francisco José Alcaraz, presidente de Voces Contra el Terrorismo, que ha sido excluido del homenaje institucional en Zaragoza por criticar al Gobierno de Rajoy.

Debemos recordar. No sólo hoy, sino cada mañana todos los crímenes perpetrados por ETA. Es el único antídoto eficaz para evitar que continúen ganando esta batalla. Se lo debemos a Silvia Pino Fernández, Silvia Ballarín Gay, Rocío Capilla Franco, Esther Barrera Alcaraz, Miriam Barrera Alcaraz, Pedro Ángel Alcaraz Martos, María Dolores Franco Muñoz, María del Carmen Fernández Muñoz, José Ballarín Cazaña, Emilio Capilla Franco, José Julián Pino Arriero y al resto de los casi mil asesinados por la banda terrorista.

Democracia a la venezolana
Hace mucho tiempo que Nicolás Maduro decidió quitarse la careta que durante años utilizaron los líderes chavistas para cubrir con un tamiz democrático la dictadura que es hoy Venezuela. El presidente venezolano está tan harto de la oposición y de su negativa a rendirse a las corruptelas del sistema que ya estudia prohibir su participación en las próximas elecciones presidenciales.

No hay que negarle a Maduro su capacidad como trilero. Es un estafador de manual que ha llevado a su país, uno de los más ricos de todo el continente, al borde del abismo y aún así se presenta cada día en la televisión pública para lanzar toda su verborrea de insultos y amenazas contra, depende de cómo se haya levantado esa mañana, las fuerzas fascistas españolas o las fuerzas fascistas americanas.

Alemania, capital Jerusalén
Gritos antisemitas y quema de la estrella de David en la Puerta de Brandenburgo. No, ni nos hemos equivocado ni estamos comentando una noticia de hace 70 años. Las imágenes del fin de semana en Alemania deberían preocupar en Bruselas. Como antaño, miles de partidarios de Palestina se presentaron en la capital alemana para lanzar sus proclamas contra los israelitas después de que Donald Trump decidiera admitir lo obvio: Jerusalén es la capital de Israel desde que una coalición de países árabes decidió atacar sus fronteras durante la llamada Guerra de los Siete Días.

La violencia contra los judíos ha llegado también a Suecia. Tres personas han sido detenidas por lanzar artefactos incendiarios contra la sinagoga de Gotemburgo mientras 20 personas participaban en su interior en una celebración. Días antes, los manifestantes en Estocolmo quemaron con total impunidad una bandera israelí ante la atenta mirada de la Policía mientras se coreaban consignas antisemitas.

Las víctimas siempre tienen razón
Cayetano González 12 Diciembre 2017

La lectura del artículo de Francisco José Alcaraz "Homenaje a la injusticia", publicado este domingo en LD, me hizo rememorar una afirmación clara y contundente que le he oído muchas veces a quien fuera ministro del Interior de 1996 a 2001, Jaime Mayor Oreja: "Las víctimas del terrorismo siempre tienen razón". Esto, dicho por una persona que tuvo que enterrar, a consecuencia de los atentados de ETA, a amigos personales –Gregorio Ordóñez, Ramón Baglietto, José Txiki Larrañaga, entre otros–, a miembros de UCD, a concejales del PP, a dirigentes de otros partidos con los que tenía una estrecha relación –Fernando Buesa o Enrique Casas, del PSE– y a policías nacionales y guardias civiles que estuvieron bajo su mando, tiene un valor especial.

¿Qué quería expresar Mayor Oreja con esa frase? Evidentemente, quien quisiera interpretarla acogiéndose a la literalidad de la misma se equivocaría. Es obvio que quienes han sido víctimas del terrorismo no siempre tienen razón en todo lo que dicen o hacen, aunque tengan la libertad, como cualquier otro ciudadano, de decir o hacer lo que quieran. No, el sentido de las palabras de Mayor Oreja se sitúan en otro estadio diferente: en el estadio de la dignidad moral, de la enorme deuda que el Estado ha tenido, tiene y tendrá con quienes han sido asesinados por una banda terrorista por el simple hecho de ser españoles, vistieran un uniforme u otro, militaran en UCD, AP, PP, PSOE o UPN, fueran periodistas, jueces, empresarios o ciudadanos anónimos.

Ante esa deuda con las víctimas, el Estado, el Gobierno de turno tiene la obligación moral de escucharlas, de atender sus siempre justas reivindicaciones y de aguantar, si fuera el caso, sus críticas. No todos los Gobiernos de la democracia lo han hecho. El que más las arrinconó e ignoró fue el de Zapatero, porque estaba negociando políticamente con ETA, y en ese contexto las víctimas eran un estorbo, una molestia en el camino. El Gobierno de Rajoy, al llegar al poder en 2011 y heredar de alguna manera lo que había negociado Zapatero con la banda terrorista, incurrió también en una ofensa a las víctimas. Ofensa que fue especialmente repugnante con la puesta en libertad, facilitada por el Gobierno del PP, del secuestrador-torturador de Ortega Lara Josu Uribetxeberria Bolinaga; o con la inacción del Ejecutivo a la hora de evitar la derogación por parte del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de la conocida como Doctrina Parott, que permitió la liberación de un buen número de miembros de ETA, así como de violadores.

Por eso el artículo de Alcaraz –una persona con una dignidad, una fortaleza y un tesón encomiables, demostrado con creces en su etapa al frente de la AVT y posteriormente liderando Voces contra el Terrorismo– es un nuevo aldabonazo para las conciencias de todos, especialmente de los responsables políticos. Porque el hecho de que ETA ya no mate no puede hacer ni olvidar ni mancillar el recuerdo y la memoria de las 857 personas a las que asesinó y de las miles a las que hirió.

Alcaraz –excluido, junto a su familia, del homenaje que este lunes se rindió en Zaragoza a las víctimas del atentado cometido hace treinta años por ETA contra la casa cuartel de la Guardia Civil de la capital aragonesa, en el que perdió a un hermano y a dos sobrinas de 3 años– pedía en su artículo a los políticos:

Dejen a las víctimas que honremos con dignidad a nuestros seres queridos y (...) no utilicen el dolor y la sangre derramada para intentar lavar sus sucias conciencias, si es que las tienen.

Duras palabras, pero que deberían ser escuchadas y, sobre todo, meditadas por los pasados, actuales y futuros responsables políticos. Porque sí, yo también pienso, al igual que Jaime Mayor y una inmensa mayoría de españoles, que las víctimas del terrorismo siempre tienen razón. Y que se merecen toda la Memoria, Dignidad y Justicia del mundo.

ETA: Ni olvido ni perdón
 El Mundo 12 Diciembre 2017

Acababan de comenzar en Argel las negociaciones entre el Gobierno de Felipe González y la banda terrorista ETA, y los asesinos quisieron demostrar de lo que eran capaces. Fue el 11 de diciembre de 1987. Hace 30 años. El comando Argala, liderado por Henri Parot, hizo detonar un coche con 250 kilos de amonal en la casa-cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza. Murieron 11 personas (seis de ellas menores). Cientos quedaron marcadas de por vida. El propio Parot, condenado a 1.802 años por la masacre, reconoció que sabía que podrían morir civiles, y aun así, decidió ejecutar el salvaje atentado. ETA ha sido derrotada, pero no debe olvidarse nunca la memoria de sus víctimas ni la catadura de sus líderes, aunque aparenten ahora ser demócratas.

A LOS PARTIDOS ANTE EL 21-D
Entidades civiles exigen compromiso contra el adoctrinamiento separatista
La Gaceta  12 Diciembre 2017

Piden, entre otras cosas, “permitir la libre elección de lengua de comunicación entre los padres y los centros escolares”.

Ante la convocatoria electoral del próximo 21 de diciembre, un grupo de asociaciones ha enviado a todas las formaciones políticas que concurren a los comicios autonómicos una carta y un manifiesto concretando sus postulados en relación con los derechos lingüísticos tanto en el ámbito de las Administraciones Públicas como en el de las relaciones privadas.

“En aras de la claridad -imprescindible en un proceso electoral-“, afirman, Convivencia Cívica Catalana, España y Catalanes y Abogados Catalanes por la Constitución, entre otros, han solicitado a los principales dirigentes de las candidaturas proclamadas un posicionamiento público y explicito de cara al votante sobre los postulados del manifiesto que se concretan en:

1. Garantizar la libertad lingüística o derecho de opción del ciudadano sin ningún tipo de discriminación o dificultad para el ejercicio de este derecho en el uso y relación con todas las Administraciones Públicas en Cataluña.

2. Garantizar que la Administración Educativa permita la libre elección de los padres del castellano o catalán, o ambas, como lengua vehicular para sus hijos en la educación obligatoria de acuerdo con el modelo de conjunción lingüística o bilingüismo integral escolar.

3. Permitir la libre elección de lengua de comunicación entre los padres y los centros escolares.

4. Asegurar que los alumnos reciban los contenidos de las diferentes etapas de la educación obligatoria sin sufrir ningún tipo de adoctrinamiento político.

5. Suprimir las multas o sanciones por motivos lingüísticos y garantizar el derecho a la libertad de elección de las lenguas oficiales en el ámbito privado.

6. Garantizar el uso de las dos lenguas oficiales en los medios públicos de comunicación y la libertad en los medios privados.

7. Aplicar el mismo régimen de libertad lingüística para el aranés en el Valle de Arán.

Derogación de todas las leyes de lenguas regionales
Nota del Editor 12 Diciembre 2017

Y dale con la libertad lingüística. A ver si de una vez se dejan de marear la perdiz que ya no se aguanta en pié de tantas inconsistencias con eso de la libertad lingüística y defienden la única postura racional: la inmediata derogación de todas las leyes de lenguas regionales y todos a disfrutar de un ahorro enorme al utilizar el español.

La nueva ley: mínimo del 25% de horas en castellano y valenciano
La Administración ya no determina qué asignaturas deben vehicularse en cada lengua, sino que lo hacen los centros
R. B. Crespo. Valencia. ABC 12 Diciembre 2017

PSPV, Compromís y Podemos iniciaron en las Cortes Valencianas el pasado noviembre la tramitación parlamentaria de la nueva ley de plurilingüismo con el voto en contra del PP y Ciudadanos. La norma es el último intento de implantar un modelo lingüísitico que incremente el valenciano en la educación tras el fracaso del decreto aprobado hace casi un año.

Éste acumulaba nueve recursos y fue suspendido por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana antes de que pudiera aplicarse este curso. En él se incluían tres niveles lingüísticos: básico, intermedio y avanzado. El primero tenía el castellano como lengua vehicular y el avanzado, el valenciano. El problema vino a la hora de establecer las horas de docencia en inglés. En el nivel avanzando se impartía mayor cantidad, de modo que los alumnos que escogieran esta opción finalizaban la etapa educativa con una certificación que acreditaba un mayor conocimiento de la lengua extranjera. Es decir, que a quienes optaban por estudiar en castellano se les penalizaba con un nivel menor de inglés, lo que en opinión del TSJCV suponía un claro agravio comparativo.

Tras este varapalo judicial, el Gobierno valenciano dio carpetazo al decreto e impulsó una nueva ley. La Administración ya no determina qué asignaturas deben vehicularse en cada lengua, sino que lo hacen los centros. Los requisitos son cumplir con un mínimo del 25% de horas para castellano y otro 25% para valenciano, y entre un 15% de mínimo y un 25% de máximo para inglés.

A la espera de que se apruebe, se encuentra en vigor el decreto que se aprobó en septiembre para sortear la suspensión judicial del primero. En él se mantenían los programas lingüísticos del anterior para 1º de Infantil y evitar el caos de una nueva matriculación. Este último decreto es susceptible de ser recurrido por el Gobierno central al Tribunal Constitucional porque entienden que no había urgencia en aprobarlo cuando la situación de podría haber subsanado con el de 2012 aprobado por el PP. El Ejecutivo central y el autonómico ya han abierto una comisión bilateral para negociar.

Cayetana Álvarez de Toledo: "El peor boicot a Cataluña ha sido el de la indiferencia española"
La portavoz de Libres e Iguales ha recibido este lunes el Premio Sociedad Civil del think tank Civismo.
J. F. Úbeda Libertad Digital 12 Diciembre 2017

Cayetana Álvarez de Toledo, Julio Pomés, Pedro Schwartz y Albert Boadella | Think Tank Civismo

La portavoz de Libres e Iguales, Cayetana Álvarez de Toledo, ha recibido este lunes, en el Ateneo de Madrid, el Premio Sociedad Civil que, desde hace cinco años, otorga el think tank Civismo, "por su excelente labor en la defensa de la libertad ciudadana". La entrega del galardón y el discurso de presentación corrieron a cargo del dramaturgo Albert Boadella.

Entre otros, al acto acudieron expolíticos como Esperanza Aguirre, María San Gil, Jaime Mayor Oreja, Ángel Acebes, Joaquín Leguina o Ana de Palacio, el Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, el presidente de Unidad Editorial, Antonio Fernández Galiano, o el presidente de Libertad Digital, Federico Jiménez Losantos.

El presidente de Civismo, Julio Pomés, definió a Álvarez de Toledo como "una heroína de la sociedad civil"; el secretario general de la plataforma, Pedro Schwartz, leyendo el acta de concesión, dijo que la exdiputada popular fue galardonada "por su excelente labor en la defensa de la libertad ciudadana".
"Le conmueve la España contemporánea"

Por su parte, Albert Boadella señaló que la portavoz de Libres e Iguales "es una gran amiga, alguien a quien admiro profundamente, alguien con quien comparto muchas esperanzas y convicciones cívicas, políticas o incluso estéticas". "Cayetana no me ha llamado nunca por teléfono cuando estoy en el baño, durmiendo, comiendo o realizando acrobacias amatorias. Lo ha hecho siempre en el momento preciso", añadió con humor.

El dramaturgo subrayó el "currículum singular y espectacular" de Álvarez de Toledo, una "obstrucción decisiva para el acceso a las más altas responsabilidades políticas". Boadella destacó la decisión de la exdiputada –de padre francés y madre argentina– a la hora de hacerse española: "Para una mujer culta, amante de las artes y con un arraigado sentido de la ciudadanía, renunciar a ser exclusivamente francesa, la crème de la crème, para internarse en la parranda del sur de Europa, eso es definitivo".

El autor dijo de Álvarez de Toledo que "piensa que la España moderna y democrática es una nación despreciada": "A Cayetana le conmueve la España contemporánea de la libertad, la España constitucional". Aplaudió su beligerancia contra los nacionalismos y relató cómo, exasperada "con la pasividad de sus colegas de partido, en especial, su presidente del Gobierno" creó Libres e Iguales, y "nos agrupa a todo un conjunto de especímenes para crear un foco de defensa constitucional a lo que viene encima", con "una actuación valiente y premonitoria que sirve para verificar cómo se escaquean los que uno creía en la misma tesitura cívica y moral".

"Acabar con la estafa y el miedo"
Acto seguido, la galardonada arrancó su discurso recordando la sucesión de trabas que algunos teatros barceloneses pusieron a Libres e Iguales para organizar un acto contra el referéndum del 1-O: "Ni siquiera pagando pudimos ejercer nosotros nuestro derecho a discrepar". Álvarez de Toledo dijo que "no puede haber política cuando la verdad, por áspera o cruda que sea, queda proscrita del debate" y señaló que "frente a la corrección política, que es un eufemismo de la mentira, siempre hay un antídoto: la verdad".

La portavoz de Libres e Iguales alabó a su presentador: "Para muchos, Boadella es un mal catalán; yo digo que Albert es un gran español". Incluyó al dramaturgo, junto a Federico Jiménez Losantos o a Arcadi Espada, en ese grupo de gente que vio venir al monstruo: "La xenofobia no es teórica: la pierna de Federico, los cipreses de Albert, y la frase de hoy mismo del delegado de la Generalidad en Lérida".

Álvarez de Toledo dijo que "el nacionalismo ha sido el ídolo de la corrección política española, la figura intocable, el primer tabú" y lamentó que "el peor boicot a Cataluña ha sido el de la indiferencia española": "Fuimos profundamente anticatalanes y traicionamos también el pacto fundacional de España. Aceptamos el nacionalismo como animal de compañía. Le entregamos la educación, la cultura y los medios".

La portavoz de Libres e Iguales finalizó su discurso con optimismo, refiriéndose al cambio producido desde las manifestaciones españolistas en Barcelona y animando a que, en las elecciones del 21D, los electores apuesten por una fuerza que propicie "un cambio que se extienda al resto de España, para acabar con la estafa y con el miedo".

EN ZARAGOZA
Apaleado hasta la muerte cerebral por llevar la bandera de España
La Gaceta  12 Diciembre 2017

Dos jóvenes le golpearon una barra de hierro en la cabeza a la salida de un bar. Uno de ellos ya ha sido detenido.

Víctor L. está en muerte cerebral desde el pasado 8 de diciembre a causa de una brutal agresión sufrida por parte de dos supuestos agresores que le atacaron por portar la bandera de España. Su estado es irreversible debido a las graves lesiones y la muerte puede ser inminente.

Según relatan los testigos, los dos jóvenes comenzaron a increpar a la víctima, natural de Tarrasa (Barcelona) pero que vivía desde hace años en Zaragoza, por llevar unos tirantes con la bandera de España. Los tres se habían encontrado en una discoteca de la zona de fiesta y comenzaron a increparle llamándole ‘facha’.

Cuando Víctor abandonó el local, los jóvenes corrieron tras él y uno de llos le golpeó con la barra de hierro. El hombre no tuvo posibilidad de defensa, pues el ataque fue por la espalda y cuando intentó defenderse ya había caído desplomado al suelo. Tendido en el asfalto fue víctima de una despiadada golpiza a merced de sus agresores.

Según El Heraldo, Víctor ingresó en el hospital Miguel Servet con un severo traumatismo craneoencefálico. Un amigo de la víctima ha explicado que “los servicios de emergencia trataron de reanimarlo, pero no pudieron hacer nada por él”.

La Policía ha abierto una investigación, de la que se ha hecho cargo la Brigada de Información de la Jefatura Superior dado que los autores parecen ser radicales de izquierdas. Por el momento hay una persona detenida, pero se desconoce si se trata del autor del golpe con la barra de hierro o del joven que después agredió a Víctor en el suelo.

“Hay que tener mucha maldad y muchos perjuicios ideológicos para matar a alguien por llevar una bandera de España”, aseguraron los amigos al periódico maño.

Las redes sociales han mostrado su repulsa por la inhumana agresión contra Víctor, un exlegionario cuyo único delito era portar la bandera de España en sus tirantes.

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Barreras lingüísticas

Cristina Losada Libertad Digital 12 Diciembre 2017

En Baleares se ha aprobado un decreto que establece el título de catalán como requisito para trabajar en la sanidad. La presión de Més per Mallorca, socio de gobierno del Partido Socialista de la presidenta Armengol, ha traído esta nueva vuelta de tuerca de la imposición lingüística. Aquello que en otras autonomías con dos lenguas cooficiales se mantiene como mérito, aunque un mérito que suele pesar más que la capacitación profesional, en Baleares pasa a ser requisito: si no tienes el título de catalán, no puedes trabajar en la sanidad.

La maldita gracia del decretazo, al que se han opuesto todos los sindicatos del sector menos la UGT, es que en las islas hay una escasez tremenda de personal sanitario. Ya hay factores que disuaden a muchos profesionales de ir a trabajar allí, como el precio de la vivienda. A partir de ahora se suma a los obstáculos este requisito lingüístico que el director del Servicio de Salud celebró con un: "Gana la ciudadanía". Para el director, la ciudadanía gana porque podrá ser atendida en cualquiera de las dos lenguas. La cuestión es si la ciudadanía va a poder ser atendida.

De entrada, el decreto afecta y excluye a 340 médicos interinos, a más de 3.500 profesionales de enfermería y a más de mil auxiliares que no tienen el título de catalán, según los datos que daba Miguel Lázaro, presidente del Sindicato Médico de Baleares, en una entrevista en El Mundo. La entrevista no tiene desperdicio. Ahí está todo lo que hay que saber sobre esta "imprudencia sanitaria", como la califica. Y está también la desesperación que siente un profesional cuando ve las consecuencias desastrosas que tiene una decisión política para un servicio primordial para los ciudadanos.

"Tú puedes ser una eminencia, un médico competente, haber estudiado en las mejores universidades, tener un currículum impresionante y acumular una constante formación, docencia e investigación, pero si no tienes el título de catalán, te quedas fuera. La política ha goleado a la sanidad", dice Lázaro. Y tiene razón. Pero la prioridad de Més y del partido socialista de Armengol no es que vayan a la sanidad balear los mejores profesionales, ni que los servicios sanitarios estén cubiertos. Sus prioridades son otras, como en todas las variantes, duras o laxas, de las políticas de normalización lingüística.

El primer propósito de esas políticas se presenta como protector: hay que proteger la lengua que ha estado y está en inferioridad de condiciones. Todo el mundo asiente a la protección, ¿quién puede oponerse a proteger algo? Los problemas aparecen en la práctica. De la protección se pasa rápido a la preferencia, y con la misma rapidez la lengua que se ha establecido como preferente se convierte en única. En un pispás, nos encontramos con que el idioma cooficial no protegido, el español, ha sido excluido de la esfera política y pública. Quien se oponga a esa exclusión ya sabe lo que le espera: será declarado enemigo de "la lengua propia" y, por tanto, enemigo del pueblo. La exclusión va de la mano con la coacción.

Recapitulemos. El propósito declarado es proteger una de las lenguas. El propósito real es excluir la otra. El objetivo de fondo es desterrarla. La meta de las políticas de normalización es que en comunidades donde se hablan dos lenguas se hable sólo una: la que lleva el marchamo de propia. El español, ¡fuera! Dicen que por ajeno e impuesto, pero en realidad es por peligroso. Porque la lengua común de los españoles entraña un peligro: es común. Es compartida.

Acabar con los elementos comunes y compartidos es un propósito claro de los nacionalistas heavies que quieren levantar fronteras, pero también cooperan todos los que quieren levantar barreras. Pues barreras como las lingüísticas en el ámbito de la Administración llevan una promesa implícita que puede resultar muy atractiva. La promesa de que los empleos públicos serán para los "de aquí", no para los "de fuera": todos para los nativos, ninguno para los forasteros. El encontronazo con la realidad viene cuando los servicios no pueden funcionar sin los "de fuera". Y eso es lo que va a pasar en la sanidad balear.

La purga del profesorado
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com 12 Diciembre 2017

Perdónenme que siga con la matraca de la educación, pero es lo más preocupante a mi entender de lo que sucede en España, por muy grave que sea el problema del paro, la precariedad de vida de la sociedad, el problema de la carestía energética, la crisis institucional y política y otras lacras que nos afectan. Y digo que es lo más grave porque de ahí vienen los principales problemas que hoy nos aquejan.

No tengo datos exactos del número de profesores que hayan sido perseguidos sibilinamente en los sistemas educativos de los regímenes vasco y catalán. Y ahora empieza el navarro a hacer sus atropellos con toda su crudeza. Pero han sido millares.

El método es muy simple: con la excusa del idioma se van introduciendo comisarios políticos que acceden por la puerta falsa, y que en situaciones normales muchos de ellos no hubieran llegado al funcionariado. Esos comisarios van desarrollando una estrategia de presión para hacer la vida imposible a sus compañeros hasta que estos, hartos, deciden trasladarse a mejores lugares donde vivir en paz y desarrollar su profesión. Sin duda esto ha contribuido a mejorar las plantillas de otras comunidades sin problemas de lenguas mal llamadas “propias”, pues se trata de profesorado vocacional, sin sesgo político, que ven su profesión como un servicio a los demás sin connotaciones ideológicas, simplemente vocacionales.

Estos comisarios políticos han empeorado significativamente la enseñanza pública, la han contaminado, haciendo en ocasiones imposible la convivencia en los claustros, y llegando a su control absoluto. Solamente así se entiende que hayan ocurrido situaciones realmente esperpénticas de manipulación e instrumentalización en las jornadas de la secesión catalana. En el País Vasco y Navarra la red privada de enseñanza ha aumentado a cotas nunca habidas, ni en tiempos de Franco, de tal manera que los padres que quieren una educación desligada de los efectos adoctrinadores hacen cola para colocar a sus pupilos en aulas concertadas. No obstante, desde hace diez años al menos, la enseñanza privada del País Vasco también se ha contaminado significativamente de ese virus eusko-abertzale, atraída por la diferencia de subvenciones estimuladora de modelos de inmersión. Y, de paso, se ha cribado a “elementos indeseados”, de los ámbitos socioculturales más desfavorecidos que han sesgado la imagen del modelo A, que respeta la lengua materna de la inmensa mayoría de la población escolar vasca.

En los años ochenta se contrató a personal euskaldún que no disponía de título de magisterio tanto en la red pública como en ikastolas. A ese profesorado se le llamaba “idóneo”, de la misma manera que posteriormente al profesorado no euskaldunizado se le adjudicaba la denominación de “N.A.S”, los no asimilados al sistema. No hay mucho más que explicar. Cualquier entendedor objetivo sabrá deducir consecuencias.

Durante muchos años apenas se han convocado oposiciones, ni en Cataluña ni en el País Vasco, y si se producen se hace con cuentagotas. La interinidad del sistema vasco, por ejemplo, llegaba al 40 % -desconozco la actual porque no dispongo de datos-. Ello ocasionaba efectos perversos para la calidad del sistema público pues había una movilidad altísima en los centros públicos, lo que impedía en la práctica la continuidad de proyectos educativos, perjudicando gravemente a esta red en comparación a la privada que sí ha dispuesto de personal estable.

El motivo de esta interinidad estaba claro: teniendo un personal que dependiera de la discrecionalidad a la hora de la contratación se lograba modificar la componente ideológica de las plantillas, pues entraba un personal adicto al nacionalismo imperante al sistema, o, si no, dócil por razones obvias. Quien niegue esto miente, por mucho que no existan pruebas que sostengan esta afirmación más allá de la realidad imperante más que evidente. No hay más que observar qué sindicatos son los mayoritarios en Cataluña y País Vasco, y por el camino que llevamos en Navarra; sindicatos, por cierto, alérgicos a condenar los atropellos de ETA y sus conmilitones cuando operaba con toda su crueldad.

Habiendo esta componente ideológica en el profesorado, solamente había que esperar a que pasara el tiempo. Y así tenemos una realidad incontestable, por evidente: el profesorado en Cataluña y también en el País Vasco es el sector más ideologizado y activo en los desarrollos del independentismo, hasta evidencias totalmente incontestables.

Una de esas evidencias, a modo de ejemplo, la constatamos en la siguiente información del Diario Independiente (https://www.elindependiente.com/politica/2017/12/02/manipulacion-educativa-cataluna-decreto-plantillas/?utm_source=share_buttons&utm_medium=whatsapp&utm_campaign=social_share) en la que una maestra manifiesta que la educación es una “estructura de Estado organizado”. “Esto no lo han conseguido gracias a ciertas editoriales – que lo que quieren es vender libros-, ni se ha creado de forma espontánea, lo han conseguido gracias a una normativa subsidiaria que es el decreto de plantillas, por el que pueden nombrar profesores a dedo y conformar las plantillas a su antojo”. Y afirma que “En cuanto no he querido seguirles la corriente me han hecho el vacío. Durante muchos años he trabajado con miedo y he tenido que convertirme en doña perfecta para que no me pudieran pillar en un fallo, porque no me pasaban ni una. Yo tengo carácter, pero en mis compañeros veo mucho, mucho miedo. Algunos fingen ser independentistas”. Y denuncia que “A mí casi nunca me han dejado enseñar historia, para esto suelen elegir a quienes quieren…” (fuente de la información “Diario Independiente").

De esta guisa, el mismo Diario recoge una información de una madre que manifiesta que “Los profesores han salido a la calle con los alumnos sin avisarnos a los padres. Los han usado de parapeto”.

Esta persona se queja amargamente de que pese a una carta que dirigió a la directora del colegio de su hijo en la que pedía que a su hijo no se le “expusiera a ninguna manifestación o protesta sin su consentimiento”, la directora le contestaba que “las actividades que se realizan en el colegio no tienen intención política” y que “lamentaba profundamente que se hubiera sentido incómoda”, sin prestar el mínimo caso ni atenerse a la voluntad de la madre. De tal manera que ésta se queja de que “Mi hijo había tomado tanto miedo a la policía que tuve que pedir un día a la Guardia Urbana de Barcelona, que estaba a la entrada del colegio, que le hablaran y le tranquilizaran. Le trataron muy bien y después fueron los que pusieron una denuncia anónima por mí”.

Otra madre cuenta que en el colegio de sus hijas “Un día en el patio un señor cuyo balcón daba al patio del colegio descolgó una estelada gigante. Los niños se pusieron a gritarle que muy bien y como nuestras hijas no gritaban, sus compañeros, de nueve años, empezaron a llamarlas ‘fascistas de mierda’ y ya no les hablan. Los profesores ven todo eso, ven cómo gritan consignas independentistas y no hacen nada, al contrario, les animan a que sigan”. Y así podríamos incluir múltiples testimonios que me han hecho llegar al conocer mi actividad de denunciante público del adoctrinamiento en las aulas. Si es necesario haré un reportaje con todas esas denuncias. (https://www.elindependiente.com/politica/2017/12/03/adoctrinamiento-colegio-cataluna/?utm_source=share_buttons&utm_medium=whatsapp&utm_campaign=social_share)

Lo lamentable y vergonzoso de todo esto es que la Alta Inspección esté bloqueada de forma intencionada por los gobiernos de España, y más aún por el actual, que ni tan siquiera cubre la plantilla orgánica de la Alta Inspección en el País Vasco, quizás para que el PNV se sienta cómodo, al igual que cesó al anterior Delegado del Gobierno por sus presiones.

Es desesperante que ningún gobierno de España se haya tomado esto con seriedad y que sigamos igual con un sistema educativo nefasto, con la impronta socialista, que consiste en la mediocridad, en el desprecio absoluto a criterios de excelencia, y en la cola de los sistemas educativos evaluados por la OCDE, siendo el principal factor de fragmentación de la unidad nacional.

Un Consejero de Educación socialista que ya no está entre nosotros, al que tengo mucho respeto y por eso no cito su nombre, se dedicó en su gestión al logro de un pacto educativo con los nacionalistas, lo cual fue digno de alabanza si no fuera porque, como efecto, se introdujo en el sistema vasco la fuente del mal. Y así estamos… Sin visos de remedio, mientras se niega la realidad del adoctrinamiento, se discrimina a los hispanohablantes y se permite el lavado de cerebro de los escolares, siendo el principal germen del nacionalismo.

Si usted, querido lector o lectora quiere cambiar esta situación, por favor, ayúdenos como fedatario o fedataria para recoger firmas para la Iniciativa Legislativa Popular en favor de los derechos de los que hablamos la lengua común de todos los españoles y así evitar estos desmanes que nos llevan al derrumbe del sistema constitucional y el total destrozo de la comunidad de destino de todos los españoles.

http://www.hispanohablantes.es/como-puedes-ayudar.php

Cuenta atrás para la traición a España (-10)
Vicente A. C. M. Periodista Digital 12 Diciembre 2017

EL LLORÓN JUNQUERAS PIDE SALIR DE PRISIÓN PORQUE PERJUDICA SU CAMPAÑA ELECTORAL. RAJOY AMENAZA CON VOLVER A APLICAR EL ARTÍCULO 155 SI LOS GOLPISTAS GANAN LAS ELECCIONES Y VUELVEN A PLANTEAR LA SECESIÓN.

El plañidero Oriol Junqueras no cesa en su empeño de abandonar la cárcel y usa cualquier excusa para intentar convencer al juez Pablo Llarena de la tremenda injusticia que es mantenerle en prisión siendo el cabeza de cartel de ERC en las elecciones autonómicas. Y la verdad es que su caso es un agravio comparativo con el de Carles Puigdemont que sigue tan ricamente en Bélgica su campaña en plan del “gran ausente” y apareciéndose en plasma a los incondicionales y soltando su bilis contra España y el Gobierno. Una situación que, si el Gobierno de España tuviese un mínimo de decoro, hace tiempo que debería haberse solucionado forzando la extradición de ese fugitivo de la Justicia obligando al Gobierno belga a hacerle la vida incómoda en ese país y limitar sus movimientos. Y sí, se trata de una discriminación que no existiría en el caso de que Carles Puigdemont estuviera en prisión como máximo responsable del golpe de Estado junto a su socio de gobierno Oriol Junqueras y la Presidenta de la Mesa del Parlamento Carme Forcadell, que inexplicablemente sigue en su cargo y en libertad.

El tema es que no es lo mismo que en un mitin, o como fue el caso, en una manifestación independentista multitudinaria en Bruselas, se lea una carta del preso Oriol Junqueras, que estar portando la pancarta en primera fila y con una amplia sonrisa arropado por miles de fanáticos separatistas, subirse al estrado y soltar un discurso incendiario. No hay ni punto de comparación. Pero esa situación se ha producido simplemente por haber sido un pardillo, un panoli, un palomino que fue engañado por un zorro como Puigdemont, o mejor decir por algún zorrillo o zorrilla de sus asesores, que le aconsejaron la rocambolesca fuga a un país refugio y contratar al abogado de los etarras, especialista en enfangar las peticiones de extradición, como ha quedado palpable estos días con la respuesta a la euroorden de la jueza Carmen Lamela por parte de una Justicia belga muy proclive a “dar por saco” a la Justicia de otros países, a los que desprecia y considera refractarios al hipócrita tema de la defensa de los derechos humanos. Algo así como sucede en España en el caso de aquél que da preponderancia a los derechos de los presos etarras y desprecia el derecho de las víctimas. Pura hipocresía y mezquindad de la condición humana.

Y la verdad es que quizás la presencia de Oriol Junqueras hubiera dado un contrapunto a esta campaña donde algunos candidatos deben reprimirse en sus manifestaciones, si no quieren volver a prisión por haber desobedecido los compromisos adquiridos que les permitió obtener la libertad bajo fianza, pero que puede ser anulada por el juez Pablo Llarena si considera que ha habido incumplimientos. Y el caso es que algunos, como Carme Forcadell, ya han traspasado los límites al colaborar en una campaña donde su partido, en este caso ERC, vuelve a abanderar la vía de la unilateralidad como legítima respuesta ante la falta de diálogo con el Estado español. Y como ya he dicho en otras ocasiones, ya sabemos lo que significa “diálogo” para estos secesionistas. Como siempre, lo peor del nacionalismo y del fascismo es la perversión del lenguaje, la manipulación de los conceptos y la estrategia del "agitpro".

Pero es que todo en estas elecciones autonómicas tiene el tufo de la improvisación, comenzando por la apresurada convocatoria, coincidente con la disolución de la Parlamento de Cataluña. Y es querer hacer encajes de bolillos en una intervención que también fue chapuceramente improvisada sin saber muy bien, ni haber sopesado las consecuencias. Fue, como han definido algunos analistas, aquello de “la puntita nada más” (y perdonen mi grosería sexista). Desde el principio hubo resistencia a hacer lo que se debía y finalmente se hizo a regañadientes y sin convicción. Y si uno mismo duda de la legitimidad de lo que hace, ¿qué no opinaran aquellos a los que se les impone y coacciona? Y lo que aún menos se puede hacer es pretender que por haber actuado y tomado supuestamente el control, todo ha vuelto a la normalidad. Eso es absoluta y dramáticamente falso de toda falsedad. Se ha impuesto temporal y forzadamente la legalidad, el imperio de la ley, pero se mantienen focos de resistencia en el territorio, como es el caso de alcaldes separatistas y altos cargos de la estructura de Estado de la Generalidad como el del Delegado de cultura de Lérida y su amenaza inaceptable a españoles de otra comunidad limítrofe por la que debería ser cesado de forma fulminante. Ese individuo miserable no tiene potestad para decidir a quienes se les facilita o no la asistencia sanitaria que es un derecho fundamental de todos los españoles en cualquier parte de España y no una facultad de lo servicios autonómicos de salud.

Nada en la campaña electoral de estas elecciones es normal con candidatos golpistas presos y otros huidos de la Justicia, mientras el resto de partidos y candidatos se dedican inútilmente a defender sus programas electorales en la ilusa pretensión de desviar el foco de la confrontación entre el bloque independentista y el mal llamado e inexistente bloque constitucionalista. Porque la realidad es que sigue intacto el conflicto social y la profunda división de la sociedad en Cataluña tras décadas de adoctrinamiento y de ensalzamiento del nacionalismo exclusivo catalán, con la educación sesgada como la guadaña de los segadores, y la inculcación del sentimiento anti español. Una actitud plenamente fascista de la preponderancia de una “raza” (el inexistente pueblo catalán) y el desprecio absoluto por los intrusos inmigrantes charnegos y sus descendientes, como la señalada Inés Arrimadas a la que invitan a irse de Cataluña y regresar a su tierra o los escraches cobardes a Andrea Levy mientras paseaba por la calle.

Y es que estas elecciones deberían haberse pospuesto un tiempo razonable donde se evidenciara la futilidad de persistir en el desafío. No basta con decir que, si ganan los independentistas y vuelven a las andadas con la rebelión, se aplicará de nuevo el 155 si es necesario. Eso es una solemne majadería y actitud de “matón de barrio”. Sabe perfectamente que, si ganan los independentistas en escaños y terminan por volver a formar Gobierno, el desafío consistirá en proponer como candidato a Presidente a un fugitivo o a un preso, poniendo al Estado de Derecho contra las cuerdas por haber permitido semejante aberración. Porque la política nunca puede imponerse sobre la Justicia. Y en este caso, creo que el juez del tribunal Supremo ha demostrado sobradamente su independencia al mantener en prisión a los principales responsables del golpe de Estado y entorpecer la vuelta de los fugitivos dejando activa la orden de detención y puesta a disposición judicial de los prófugos exiliados en Bélgica. La eficacia de la intervención se basa en que tras su aplicación deben quedar las bases necesarias para hacer innecesario recurrir a aplicarla nuevamente.

Mariano Rajoy con su reticencia a una intervención total y su cesión a las exigencias de sus forzados socios PSOE y CIUDADANOS, ha llevado a la autonomía a un callejón sin salida y a vivir el ya famoso “día de la marmota” de la película de humor del mismo título en el que el protagonista se ve atrapado en un bucle de tiempo donde se repite el mismo día en un ciclo interminable y desesperante. Esto no habría pasado si hubiera hecho lo que debería haber hecho y no hizo. Y ahora la nica salida que encuentra es volver a caer en el mismo error de amenazar con el uso de la fuerza de la intervención. Pero esta vez no va a tener la misma solidaridad y comprensión por parte de una UE que no quiere que se eternice este conflicto y terminará por exigir un diálogo que se base en el pacto de un referéndum que no puede darse sin traicionar la Constitución y a los españoles a los que se les robaría su soberanía. Y es que la solución pasa por forzar a los secesionistas a someterse a las reglas de juego democrático y defender sus ideas respetando esas reglas y no mediante exigencias y peticiones inasumibles, o exponerse a una ilegalización por querer imponer la sedición de un territorio de España.

La incompetencia de Mariano Rajoy nos ha llevado a esta indeseable situación que la Justicia no puede por sí sola resolver por sus evidentes limitaciones y manejo de tiempos.
¡Que pasen un buen día!

Se cierra el círculo del «procés»
 larazon 12 Diciembre 2017

Como ayer adelantó LA RAZÓN, el juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, que instruye la causa por el intento de golpe de Estado perpetrado en Cataluña, ha ordenado a la Guardia Civil que lleve a cabo una investigación completa, basada en hechos objetivos y extendida a todos y cada uno de los dirigentes políticos y de las asociaciones civiles que participaron en la preparación del llamado «procés» y en las actividades y acciones destinadas a llevar a cabo la estrategia para la secesión catalana. A nadie se le oculta que el magistrado, lejos de buscar una causa general, trata de identificar uno a uno a los responsables del golpe y personalizar sus conductas, objetivándolas, con el fin de sustanciar, si así se desprende de la instrucción, la existencia del delito de rebelión, para el que se habrían concertado los que resulten acusados, con actuaciones que no descartaban acciones violentas, como las que se produjeron durante la intervención de una comisión judicial en la Consejería de Economía de la Generalitat o los graves actos de resistencia a la Fuerza Pública en la jornada del referéndum ilegal.

La providencia del juez instructor ha coincidido con la revelación de que la Benemérita había hallado, y puesto a disposición del Juzgado número 13 de Barcelona, que investiga una parte de los hechos, una agenda Moleskine, propiedad de Josep María Jové, ex secretario general de Vicepresidencia, Economía y Hacienda del Gobierno autónomo catalán, en la que, de su puño y letra, se recogen no sólo las principales líneas estratégicas del «procés», que pretendían, en cita textual del ex consejero, «llevar al Estado al choque para forzar la intervención internacional en Cataluña, sino lo tratado en las reuniones –y los asistentes a las mismas– del llamado «comité estratégico» para la independencia, que se prolongaron durante más de dos años.

La minuciosidad con la que el exconsejero Jové apunta nombres, fechas, intervenciones y planes de los conjurados supone una prueba de vital importancia para deslindar la responsabilidad de cada cual, pero, además, demuestra a las claras como los entonces miembros de la Generalitat de Cataluña y los responsables de otras organizaciones civiles estaban dispuestos a actuar, y así lo hicieron, por encima de cualquier escrúpulo legal o político. Sin duda, la agenda en cuestión será incorporada a la instrucción del Tribunal Supremo, cuya lógica intención es acumular toda la causa, con la consecuencia que cabe imaginar de nuevas imputaciones, entre las que se encontrarán las de Marta Rovira, actual candidata de ERC a la Generalitat, y la exportavoz parlamentaria de las CUP, Anna Gabriel, de las que ayer dimos cumplida noticia de que el magistrado había ordenado ampliar averiguaciones.

No parecen, sin embargo, ser conscientes muchos de los que protagonizaron esta trama golpista de la gravedad de sus conductas y de los delitos a los que se enfrentan y las consecuencias penales de los delitos a los que se enfrentan. Así, no se entienden comportamientos como los de la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, que reitera públicamente su voluntad de forzar la secesión de Cataluña, o la del encarcelado ex vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, quien se queja de que su situación procesal condiciona sus posibilidades electorales, como si todo lo ocurrido no tuviera la menor importancia y dependiera de la simple voluntad política. Pero, poco a poco, las investigaciones de la Guardia Civil, bajo la dirección de jueces y magistrados, han ido cerrando el círculo de un «procés» que fue, por encima de cualquier consideración, el mayor ataque perpetrado contra la democracia española desde el 23-F.

Otro 155 si no hay remedio
El Semanal Digital 12 Diciembre 2017

El 21D se elige presidente de una Comunidad autónoma: ni es un referéndum bis ni un plebiscito. Y si alguien lo olvida, el Estado de Derecho deberá prolongar y endurecer el artículo 155.

El enésimo exceso de ERC, apostando de nuevo por una declaración de independencia unilateral, tiene probablemente más que ver con las elecciones del 21D que con su intención real de volver a un camino inviable y frenado ya por la Constitución, los Tribunales y el Senado.

Pero puede ser que no y que, efectivamente, el delirio soberanista de Puigdemont y Junqueras se prolongue tras la cita con las urnas si -y sería una pena- logran ganar los comicios y hacerse con la Generalitat, con la ayuda -no hay otra fórmula sencilla- de En Comú Podem, que cavaría así la tumba política de Podemos en toda España a cambio, tal vez, de una renuncia artificial a la unilateralidad que en realidad sería una mera tregua táctica.

Sea pues una pose o un deseo, hace bien el presidente del Gobierno en insistir en público que, si no que más remedio, se volverá a aplicar el artículo 155. Y, aunque no lo diga, en una versión más exigente que incluya el control de los vergonzosos medios de comunicación públicos de Cataluña, meros altavoces del secesionismo. Y a corto plazo sería deseable, de un modo u otro, que de la educación, una herramienta de construcción ideológica y no cívica desde hace lustros.

Son sólo Autonómicas
En todo caso, hay un mensaje en el que haría bien en insistir PP, Ciudadanos y PSOE en lo que queda de campaña: ocurra lo que ocurra el 21D, seguirán siendo unas Elecciones Autonómicas para elegir diputados regionales que a su vez escogen al presidente de una Comunidad.

Si el soberanismo no entiende que el 21D se elige solo presidente de una Comunidad, el 155 tendrá que ser más tajante

Que sea imposible no extraer otras lecturas, especialmente si el secesionismo logra menos votos que el constitucionalismo, no significa que estemos ante una especie de 'referéndum bis' legal ni tampoco ante un plebiscito sobre la independencia. No comprar el lengua del rupturismo es por eso fundamental, y se equivocan los tres partidos leales a la unidad al vincular de algún modo el futuro del procés al resultado en las urnas.

Por la democracia
Aunque el soberanismo lograra más diputados o retuviera la Generalitat gracias a Colau, en otro escenario infernal de pactos entre desiguales desunidos en sus propios senos, la posibilidad de cumplir su hoja de ruta secesionista seguiría siendo nula: es mucho mejor lograr esto a través de los votos directos de los catalanes, necesitados como nunca de un Govern serio que gestione la realidad de Cataluña y no los delirios de sus últimos gobernantes; pero si ello no es posible, siempre quedará el 155. Que es la expresión de la Constitución y, en consecuencia, del Estado de Derecho y de la democracia.

El Govern mintió a los catalanes con el 1-O
EDITORIAL El Mundo 12 Diciembre 2017

El contenido de la agenda manuscrita de Josep Maria Jové -el número dos de Junqueras que está considerado como uno de los arquitectos del 1-O- hallada por la Guardia Civil es la constatación, ya indiscutible, de que el Govern mintió a los catalanes cuando les convocó a votar en la consulta ilegal. Además, confirma lo apuntado por el juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, de que el fracasado procés estuvo impulsado por una trama organizada y coordinada.

El documento que publicamos hoy contiene información clave, como, por ejemplo, el listado más completo de los nombres de quienes elaboraron la estrategia de la consulta ilegal, entre los que figuran Carles Puigdemont, Oriol Junqueras o la candidata de ERC para el 21-D, Marta Rovira. Pero en él también se reconoce que la operativa fue preparada para llevar al Estado español a un choque de trenes, lo que confirma que elGovern trató de manipular a los catalanes con esa consulta ilegal. Esta agenda Moleskine es, sin duda, una pieza muy valiosa para la investigación en curso.Corresponde a la Justicia determinar las responsabilidades de los implicados, pero según se van conociendo más datos, se ennegrece el futuro procesal para los encausados.

¿Rebelión, sedición o ninguna de las dos?
ENRIQUE GIMBERNAT El Mundo 12 Diciembre 2017

Lo más relevante que se deduce de las dos querellas firmadas por el, hasta su fallecimiento, Fiscal General del Estado (FGE) -y extraordinario penalista- José Manuel Maza, presentadas ante el Tribunal Supremo (TS) y ante la Audiencia Nacional (AN), así como de las numerosas resoluciones recaídas hasta ahora en los procedimientos que se siguen contra el ex presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y los ex consejeros del Govern, así como contra la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y algunos miembros de la mesa de esa Cámara -el 24 del pasado noviembre el TS ha asumido la competencia para entender también de las diligencias que se instruían en la AN-, es que, en el proceso independentista de Cataluña, que ha concluido con la Declaración Unilateral de Independencia (DUI), no estamos ante unos hechos inconexos, en los que el Gobierno Catalán, la mesa del Parlament, algunos mandos de los mossos d'Esquadra, Omnium Cultural y Assemblea Nacional Catalana (ANC), así como la Associació de Municipis per la Independència (AMI) actuaban, cada uno, por su cuenta. Acudiendo a un «levantamiento del velo», lo que se sigue indiciariamente de lo actuado hasta ahora es que, a partir, como más tarde, de la Resolución 1/XI, aprobada por el Parlament, el 2 de noviembre de 2015, por la mayoría absoluta que conformaban los diputados de JxSí y de la CUP, con la que se iniciaba «un proceso de creación de un Estado catalán independiente en forma de República», «proceso de desconexión democrática no [supeditado] a las decisiones de las instituciones del Estado español, en particular del Tribunal Constitucional [TC]», se constituyó una trama, dirigida por el Govern y por la mesa del Parlament -donde los independentistas gozaban también de mayoría absoluta-, utilizando, como medios -muchas veces de coacción- para alcanzar tales fines, y como meros instrumentos o tentáculos de esa dirección gubernamental y de la presidenta del Parlamento, Forcadell, a las organizaciones civiles a las que me acabo de referir (Omnium, ANC, AMI), así como también a autoridades de la policía autonómica. Hasta que accedió a la condición de diputada del Parlament, Forcadell había sido la presidenta de la ANC, y, por su parte, los ex consellers, también investigados, Forn, Ponsatí, Romeva, Turull y Bassa son actualmente socios de ANC y/o de Omnium.

Esta trama, cuyas resoluciones, decretos y leyes aprobados desde entonces, por iniciativa del Govern y la colaboración imprescindible de la mesa del Parlament -que permitía la votación cuando era necesaria su aprobación legislativa-, y que fueron declarados todos ellos inconstitucionales por un TC, cuyas resoluciones ya habían sido declaradas no vinculantes para Cataluña por el Decreto 1/XI, contaron desde un principio con el apoyo -a veces violento- de esas mediatizadas organizaciones independentistas y de algunos de los mandos de la policía autonómica, cuya máxima autoridad era el ex conseller de Interior Joaquim Forn. Gracias a ese reparto de papeles se pudo celebrar la parodia del ilegal referéndum independentista del 1-O -en el que se hizo burla de cualquier control imparcial y democrático-, y, como consecuencia de una votación mayoritaria a favor del «sí», y sobre la base del art. 4.2 de la inconstitucional Ley del referéndum (»El Parlament, dentro de los dos días siguientes a la proclamación de los resultados oficiales de la Sindicatura Electoral [fugaz Sindicatura, porque se autodisolvió como consecuencia del auto del TC 126/2017, que imponía multas coercitivas a los miembros de la Sindicatura], procederá a la declaración formal de independencia de Cataluña», el Pleno del Parlament, después de que su mesa, por mayoría, hubiera dado curso, inconstitucionalmente, a las propuestas de resolución, aprobó por mayoría absoluta la DUI el 27 de octubre del presente año.

Con anterioridad a la celebración del referéndum, y para hacer posible éste, entre los episodios de violencia dirigidos por el Govern, y ejecutados por sus «largos brazos» civiles -fundamentalmente, pero no sólo, por ANC y Omnium- hay que hacer referencia, entre otros, a los siguientes:

Los actos de fuerza organizados, los días 20 y 21 de septiembre, por esas asociaciones ante diversas consellerias y locales -como el de Unipost-, cuando las Fuerzas de Seguridad nacionales, siguiendo órdenes judiciales, procedieron a registrarlas a fin de esclarecer la participación del Govern en la organización del referéndum del 1-O, siendo de destacar que, en el efectuado en la conselleria de Economía, una muchedumbre, entre la que se encontraba Oriol Junqueras, secuestró por la fuerza, durante casi 24 horas, a la comisión judicial, movilizaciones antijurídicas, en las que se produjeron atentados a los agentes, y que contaron con la colaboración de los mossos, a las órdenes de Forn, que no hicieron nada para impedirlas.

Al convocarse el referéndum ilegal del 1-O se sabía que necesariamente se tenían que producir incidentes, incidentes que fueron alentados y promovidos por el propio Govern. Y así, Puigdemont, en un acto público celebrado el 8 de septiembre, acompañado del presidente de ANC, Jordi Sánchez, haciendo referencia a los alcaldes que se habían negado a facilitar locales municipales para la celebración de la consulta, dirigiéndose a los asistentes, les dijo: «Miradles a los ojos y que os digan si os dejarán votar o no. Vosotros les pagáis y ellos os tienen que rendir cuentas». Por su parte, Forn manifestó el 11 de octubre: «Si hay buena voluntad y se acepta la realidad política no habrá colisión entre policías [mossos, por un lado, Policía Nacional y Guardia Civil, por otro]», después de haber declarado, el 9 de septiembre: «Los mossos cumplirán la ley y permitirán votar el 1-O».

Prescindiendo de si el 1-O hubo o no excesos por parte de la Policía Nacional y de la Guardia Civil -lo que está siendo investigado por diversos Juzgados de Cataluña-, lo que aquí hay que destacar es que, a pesar de que estaban cumpliendo órdenes judiciales, los miembros de esas Fuerzas de Seguridad nacionales fueron repelidos violentamente, mediante murallas humanas, que se habían formado siguiendo los llamamientos de ANC y de Omnium, las cuales, primero, intentaron impedirles -a veces con éxito- incautarse de las urnas que se encontraban en los locales de votación, teniendo que enfrentarse, después, a otras murallas humanas que trataron de evitar que dichas urnas fueran sacadas de los colegios electorales. Y todo ello, ante la pasividad de los mossos que «evit[aron] intervenir incluso en los casos en los que los miembros de la Guardia Civil eran agredidos, llegando incluso en algunos casos a increpar e incluso enfrentarse a algunos de los agentes» (auto del Juzgado Central de Instrucción [JCI] núm. 3, de 2-11-2017). Junto a estas acciones violentas, los «brazos civiles» del Govern fueron también los responsables de que se cortaran carreteras y vías de comunicación ferroviarias, de que se asediaran hoteles que alojaban a las Fuerzas de Seguridad nacionales o de que se amenazara a los empresarios que prestaban soporte a los servicios del Estado.

El art. 472.5º del Código Penal (CP) dice lo siguiente: «Son reos del delito de rebelión los que se alzaren violenta y públicamente para cualquiera de los fines siguientes: ... 5º. Declarar la independencia de una parte del territorio nacional».

En una primera aproximación al texto legal del art. 472.5º parece, en efecto, que los hechos anterior y resumidamente descritos integran un delito de rebelión, en cuanto que ha habido un alzamiento público y violento y en cuanto que se ha declarado la independencia de Cataluña. Pero esta primera interpretación no puede prevalecer, porque dichos actos violentos y multitudinarios solo estaban dirigidos a hacer posible el ilegal referéndum del 1-O en el que lo que se les preguntaba a los votantes era: «¿Quiere que Cataluña sea un Estado independiente en forma de república?». Pero ese referéndum no supuso todavía una declaración de independencia, por lo que no es posible poner ésta en conexión con los actos previos violentos y públicos ejecutados con anterioridad al y durante el 1-O. Cierto que también se ha producido una declaración de independencia, pero ésta se proclamó en una inconstitucional votación, celebrada en el Parlament el 27 de octubre, para la cual no fue necesaria -ni se produjo- manifestación alguna violenta, ya que, para aprobarla, bastaba con la simple y en sí pacífica acción de depositar un voto en una urna dispuesta al efecto.

Resumiendo: En la conducta de los investigados no concurre una rebelión en el sentido del art. 472.5º CP, porque, cuando hay alzamiento público y violento, éste se produce, no para declarar la independencia, sino para que se celebre un referéndum ilegal, y porque, cuando esa declaración de independencia efectivamente se proclama, no era necesario -ni tuvo lugar- alzamiento de clase alguna, como el que habría acontecido si, por ejemplo, los mossos hubieran procedido a intentar ocupar por la fuerza la delegación del Gobierno en Cataluña. Es más: Una vez decretada por el Gobierno de la nación, previa aprobación por el Senado, con la aplicación del art. 155 de la Constitución, el cese del Govern, la disolución del Parlament y la convocatoria de nuevas elecciones autonómicas para el 21 de diciembre, los investigados se aquietaron y no opusieron resistencia alguna a la aplicación de tales medidas.

Ni el FGE en sus querellas, ni el TS ni el JCI, en sus autos de admisión a trámite de las mismas, se han decantado definitivamente por la concurrencia en los investigados de un delito de rebelión. Y así, puede leerse en las querellas del FGE: «En todo caso, de entenderse que algún elemento del delito de rebelión no concurre en los hechos objeto de esta querella, éstos serían constitutivos de un delito de sedición». Y es este delito de sedición el que, tal como subsidiariamente se señalaba en las querellas del FGE y en los referidos autos del TS y del JCI, el que, efectivamente, se ha cometido en el presente caso por los investigados, tal como se deduce, sin esfuerzo alguno, de los hechos que, resumidamente, he expuesto al comienzo de esta tribuna. Porque tanto los investigados, como sus «largos brazos» civiles, al acudir a la fuerza para conseguir la celebración de un referéndum prohibido por el TC, han cumplido con todos los elementos del tipo del art. 544 CP, que tiene el siguiente tenor: «Son reos del delito de sedición los que, sin estar comprendidos en el delito de rebelión, se alcen pública y tumultuariamente para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las Leyes o a cualquier autoridad, corporación oficial o funcionario público, el legítimo ejercicio de sus funciones o el cumplimiento de sus acuerdos, o de las resoluciones administrativas o judiciales».

Que los querellados han cometido también un delito de malversación, por el que están siendo asimismo investigados, es algo que no puede ponerse en cuestión, porque, que destinaron una ingente cantidad de fondos públicos para la financiación del referéndum ilegal, ha dejado un rastro incontrovertible en forma de Ley. En efecto: la disposición adicional 40ª de la Ley 4/2017 de Presupuestos de la Generalitat -declarada nula e inconstitucional por el TC-, como «medidas en materia de organización y gestión del proceso referendario», tenía el descaro de autorizar al Govern para habilitar partidas con las que, posteriormente, se malversaron fondos públicos para pagar los cuantiosos gastos que fueron necesarios para que el referéndum ilegal pudiera llevarse a cabo.

En su libro Anotaciones sobre Hitler, el genial historiador y periodista alemán Sebastian Haffner pone de manifiesto que, teniendo en cuenta cuáles eran sus objetivos, a Hitler todo le salió al revés: quería exterminar a los judíos y éstos, por primera vez después de casi 20 siglos, fundaron un Estado donde, por fin, pudieron asentarse; quería acabar con el comunismo y éste, después de la II Guerra Mundial, no sólo se mantuvo en la Unión Soviética, sino que se extendió por Europa, como una mancha de aceite, por todos los llamados países socialistas; finalmente, quería ampliar ilimitadamente las fronteras de Alemania y, en lugar de ello, se perdió definitivamente una cuarta parte de su territorio (frontera Oder-Neisse) que hoy está bajo la soberanía de Rusia o de Polonia (la antigua ciudad prusiana de Königsberg, en cuya Universidad enseñó Kant, es hoy la ciudad rusa de Kaliningrado).

Algo parecido les ha sucedido a los independentistas catalanes: todo les ha salido al revés. Iban a convertir a Cataluña en la próspera «Dinamarca del Mediterráneo» y hoy, con la salida de casi 3.000 empresas y el espectacular descenso de su actividad económica, están a punto de arruinarla; prometieron que Europa acogería a una Cataluña separatista con los brazos abiertos y lo que realmente ha sucedido es que nadie en el Universo, tampoco la Unión Europea, está dispuesta a reconocer su independencia; finalmente, iban a gobernar en la nueva República catalana y quien lo está haciendo, en su lugar, en esa comunidad autónoma, en virtud del art. 155, ¡es el PP!, todavía no se sabe hasta cuándo, ya que el 155 estará en vigor mientras no se forme un nuevo Govern, que, debido a la fragmentación de los partidos en Cataluña, no se sabe si se podrá formar después de las elecciones del 21-D, por lo que, en ese caso, habría que repetirlas, extendiéndose, así, en el tiempo, el mandato de su archienemigo el PP. No obstante, los votantes separatistas no parecen querer pasar factura a unos partidos independentistas que les han engañado de una manera tan manifiesta. Y es que, para esos votantes, el principio del placer (la independencia) se resiste a ceder ante el principio de realidad (la imposibilidad de conseguirla).

Enrique Gimbernat es catedrático de Derecho penal de la UCM y miembro del Consejo Editorial de EL MUNDO. Su último libro, El comportamiento alternativo conforme a Derecho (BdeF, 2017), contiene también una Autosemblanza del autor.

Revolucionarios independentistas a cincuenta mil euros anuales
Miquel Giménez. vozpopuli 12 Diciembre 2017

Son los más puros, los más radicales, los coherentes, los que vienen a limpiar los establos de Augias de la política catalana, en fin, son las CUP, adalides de las copas menstruales, defensores a muerte de los hijos de la comuna y los okupas. Eso sí, llevándose al bolsillo sueldos que ningún trabajador cobra. Así cualquiera.

Pecunia non olet
Mucho criticar al sistema, mucho ir de alternativos por la vida y mucho poner cara de gánster delante de banqueros tirando de chancleta, pero, al final, todo se reduce a lo mismo que tanto critican: el dinero. Las CUP descubrieron la moqueta oficial y que, sin hacer nada, podían mandar mucho y cobrar más. Artur Mas se apoyó en la formación radical catalana para que su partido siguiera en el machito, pero los niños le salieron respondones. Lo enviaron, según ellos, a la papelera de la historia. Los admiradores de Batasuna y de Arnaldo Otegui vivieron momentos de gloria. Aún están en ello, porque Marta Rovira, la de los muertos, recuerden, se ha apresurado a decirles que, si gana Esquerra, pero el estado no quiere pactar un referéndum, tirarán de nuevo por la vía unilateral. Y dale molino.

Están todos acostumbrados a vivir como marajás, no pegar sello y, encima, liarla parda. Son unas perfectas nulidades en sus vidas laborales y, claro, si les quitas cargo, poltrona y sueldo oficial, se quedan en la más pura y total de las nadas. De ahí que las personas mínimamente informadas se partan la caja cuando escuchan a estos gachupines hablar pestes del gran capital, la oligarquía, la banda del IBEX y demás tópicos que esgrimen como si de un detente bala se tratase. El que no tiene una casa rural es hijo de alto cargo convergente, y así todos. Se han calafateado en el supremacismo pujolista, viviendo a cuerpo de rey gracias a los emolumentos de papá y mamá, y ahora quieren ser ellos el relevo de la nomenklatura convergente. Son sus hijos, y en muchos casos esto no es una figura retórica. Tienen aptitudes para serlo, porque en medio de las mentiras del proceso se encuentran como peces en el agua; saben, parafraseando a Juvenal, que en la Cataluña secesionista no se puede hacer gran cosa si no se sabe mentir.

Ahí tienen ustedes a Anna Gabriel, la hasta ahora diputada y portavoz de las CUP, que, al ver que los estatutos de su formación, tan austeros, impedían que repitiese en las listas, se ha buscado la vida en forma de cargo como super asesora del candidato cupaireCarles Riera. Eso la pone en unos cincuenta mil euros anuales, más extras, y sin tener que cotizar el llamado “impuesto revolucionario”, a saber, tener la obligación de dar una parte de tu remuneración al partido. Estos eran los que decían que iban a cobrar solo el salario mínimo. Si se descuidan…

Señalemos que el Parlament de Cataluña es la cámara legislativa que más y mejor paga a sus políticos y cargos de confianza, mucho más incluso que el Congreso de los Diputados.

Y como pasa siempre en estos partidos tan de izquierdas y tan al servicio de la clase obrera, las discusiones son puramente ideológicas. No, no se confundan, no es que Gabriel esté por la defensa del empirocriticismo leninista frente a las tesis de Rosa Luxemburgo, qué va, o que sus rivales defiendan la tesis de que el partido es motor del proletariado en contra de los que afirman que es garante y defensa del mismo. En las CUP, sépanlo los cándidos que aun se fían de esta gente, se discute por dinero e influencia. Como en todos los sitios, vamos.

Tiene la señora Gabriel un grupillo que se denomina Endavant,Adelante en español, y andan a navajazos con sus adversarios dentro de la formación abertzale. Las broncas que se suceden día sí, día también en la sede de la CUP empiezan a ser de aúpa. Claro, están nerviosos. Saben que los comicios del 21-D, que consideran ilegales, impuestos por el fascismo español, fruto del malhadado 155 en contra del mandato popular, en fin, todas las esquizoides paranoias que quieran, los dejará en la papelera de la historia, como a Mas. Se calcula, según los sondeos que coinciden casi todos en esto, que podrían perder hasta la mitad de votos. Es decir, pasarían de los nueve diputados que tienen ahora a cinco. Cinco pelao, como en los exámenes. Como que donde no hay harina, todo es mohína, en lugar de esforzarse en organizar comedores sociales o planificar el asalto al Palacio de Invierno, este baluarte de la revolución se dedica a ver quien consigue quedarse con un sueldo arregladito. Ya les digo, muy revolucionario.

“No son puertas giratorias, es estrategia política”
Eso mismo me contestó con más orgullo que Don Rodrigo en la horca una diputada de las CUP cuando le pregunté si lo de Anna Gabriel no podría interpretarse como puerta giratoria. Sin mover ni un músculo de la cara, que tiene su mérito. Estas gentes que han hecho del sistema que pretenden combatir un medio de vida son absolutamente execrables. Creen que los grandes revolucionarios cobraban un sueldo importante del Estado. Claro. El caso de Durruti, que suelo citarles, les enfada mucho. “Eran otros tiempos”, me dicen con cara de perdonavidas. Contraatacan con Lenin, que es cuando servidor les dice que fueron los servicios secretos Imperiales del Káiser los que sufragaron el viaje del bolchevique desde su exilio en Suiza hasta Rusia. Ahí ya me escupen directamente.

¿Qué tipo de revolucionarios son estos que, como los Comuns de Ada Colau, se llevan miles y miles de euros al año por tocarse las narices y soltar discursos demagógicos en un país en el que todavía estamos lamiéndonos las heridas de la tremenda crisis económica que hemos sufrido? ¿Con que autoridad moral pueden venir a dar lecciones quienes, como Carme Forcadell, presidenta del Parlament puesta en libertad tras el pago de una onerosa fianza, se llevan más de cien mil euros anuales, más extras, algunos exentos de tributación como los 26.000 que se le destina para gastos? ¿Cómo se atreven a hablar en nombre de un pueblo que está formado por autónomos, trabajadores, profesionales, funcionarios que ven como su nivel de vida se ha visto drásticamente recortado por los sucesivos gobiernos convergentes que ellos han apoyado, parados de larga duración o jóvenes que tienen que marcharse fura para poder tener un puesto de trabajo?

Hay que estar ciego para votar a este personal. Tienen un doble rasero que en modo alguno se acomoda con el espíritu de un auténtico revolucionario. Lo más radical hoy en día en Cataluña es levantarse cada mañana y salir a ganarse el pan honradamente, sin subvenciones ni prebendas, con tu propio esfuerzo y sin perjudicar a nadie. Nuestros revolucionarios son los que dependen solo de una nómina para hacer equilibrios y pagar las facturas o los que han de batirse el cobre con sus clientes intentando lograr un mínimo de facturación que no les obligue a cerrar su pequeña empresa.

Los nacionalistas de toda la vida, los que eran pujolistas y votaban a Herri Batasuna para fastidiar a España, le rieron las gracias a los de las CUP. Eran una izquierda simpática, catalana, de aquí. ¿Acaso David Fernández, uno de los líderes cupaires, no se había abrazado con Artur Mas? ¿Es que no eran de los suyos, hijos de las familias de toda la vida? Aquellas asambleas de las CUP en las que se decidía si apoyaban o no al gobierno de Mas, y que acababan con un número exacto de votos mitad y mitad, ¿no era buena muestra del sentido de país de esos chicos?

Ahora están todos disimulando, pero ese monstruo lo han creado los mismos conservadores catalanes, los de la ceba, los que jamás incluyen en los puestos prominentes de sus listas a nadie con apellidos castellanos o que no se exprese en otra cosa que no sea catalán. Son su creación, una especie de Frankenstein político que pretende hacerse pasar por humano y revolucionario, sin ser ninguna de las dos cosas.

Recuerden: cincuenta mil al año. Ese es el precio al que se cotiza la revolución en Cataluña. Y conste que es de los más baratos.

Sijena: Soraya debe pedir y dar explicaciones... y destituir a un indeseable
EDITORIAL Libertad Digital 12 Diciembre 2017

Los separatistas catalanes no están acostumbrados ni dispuestos a obedecer las leyes y las sentencias judiciales que no les interesan. La más reciente prueba de ello es la violenta protesta que han montado para tratar de impedir que, en cumplimiento de una sentencia de la Audiencia Provincial de Huesca, se llevara a cabo el traslado al monasterio de Sijena de las 44 obras de arte sacro que venía reteniendo el Museo de Lérida.

A pesar de que dicha sentencia no viene sino a ratificar la que ya emitió en 2015 el Juzgado de Primera Instancia nº 1 de Huesca, en la que se declararon nulos de pleno derecho los contratos de compraventa de dichos bienes artísticos efectuados en 1983, 1992 y 1994 por la Orden Sanjuanista del Real Monasterio de Sijena y la Generalidad y el Museo Nacional de Cataluña, grupos de separatistas catalanes han permanecido ocho horas a las puertas del Museo de Lérida para, sin vergüenza, denunciar el "expolio" y el "robo" de las piezas y apedrear los camiones que han llevado el traslado.

Aprovechando la campaña electoral, miembros de ERC, Junts per Catalunya y CUP no han dudado en recurrir al victimismo e incluido la entrega de las obras en su ominosa lista de pretendidos agravios de España a Cataluña. Así, el descalificable Joan Tardà ha afirmado que lo sucedido es "un ejemplo de lo que le puede ocurrir en Cataluña en el caso de que los partidos políticos que han legitimado y avalado el artículo 155 ganen las elecciones".

Si no fuera, ciertamente, por la intervención de la Administración regional catalana en aplicación del artículo 155 de la Constitución, los golpistas jamás habrían cumplido con la referida resolución judicial y le habrían hecho el mismo caso que han hecho a todas las que les han contrariado desde que iniciaran su ilegal proceso secesionista, en 2012. Esta vez, el comportamiento de los Mossos d'Esquadra –al igual que, como siempre, el de la Guardia Civil– ha sido impecable.

Por otro lado, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, debe explicar –y pedir explicaciones–del mal estado de conservación de algunas de las obras de arte recuperadas, y la razón del supuesto extravío de una de ellas, habida cuenta de que el Museo de Lerida sólo ha entregado 43 de las 44 obras judicialmente requeridas. Pero, sobre todo, lo que debe hacer Sáenz de Santamaría, en el ejercicio de sus funciones al amparo del artículo 155, es destituir sin más dilación al impresentable delegado de Cultura de la Generalidad en Lérida, Josep Borrell i Figuera, que ha tenido la desvergüenza de amenazar a los ciudadanos de Aragón con negarles asistencia sanitaria por haber tenido la osadía de exigir que se cumpliera una decisión judicial.

La actitud del tal Borrell i Figuera es una muestra más de hasta qué punto estaba legitimada la intervención de la Administración regional catalana, así como de lo superficial que está siendo. En cualquier caso, mientras dure dicha intervención, ese tipejo es un subordinado directo de la vicepresidenta y no debe durar un segundo más en el cargo.

Sijena: afilando las hoces
Pablo Planas Libertad Digital 12 Diciembre 2017

En el robo de Sijena se ha hecho justicia a medias. Se retornan 43 obras, algunas muy deterioradas, y falta una de las que retenía el Museo Diocesano de Lérida, un lienzo del siglo XVIII de la Inmaculada del que los responsables del antedicho museo no han sabido dar razón. También faltan decenas piezas expuestas en el Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) y que la Administración autonómica se niega todavía a día de hoy a devolver porque no le da la gana, tal como se jacta el MNAC en su página web. Es decir, que la Guardia Civil ha trasladado una parte, que no toda, de los bienes de Sijena a Sijena. En Cataluña permanecen muchos y muy valiosos, a pesar de que la sentencia data de mediados de 2015.

Alega la Generalidad que los bienes son suyos porque se los compró a las monjitas sanjuanistas de la Orden de Malta en 1983. Lo que no cuenta es que el precio pactado fue de diez millones de pesetas que ni se llegaron a abonar en su totalidad, una auténtica estafa a tenor del valor de tan sólo los tres sepulcros del siglo XV recuperados este lunes por Aragón. Eso sí, no consta que la Generalidad fuera asesorada por Erik el Belga en la adquisición del tesoro. Por aquel entonces el afamado ladrón de catedrales, monasterios, ermitas y conventos estaba en la trena.

También aducen los altos funcionarios de la Administración autonómica que las obras corren un grave peligro porque en Aragón no se dan las condiciones de excelencia, sensibilidad, gusto y buen sentido propias del clima catalán. Dudan incluso de que más allá del Ebro se tenga conocimiento de la existencia del aire acondicionado. De preservación en atmósfera protegida ya ni hablamos. A pesar de que han entregado lo que han entregado en un estado que dista mucho de sus ínfulas, los expertos de la Generalidad no tienen reparo alguno en equiparar las garantías museísticas aragonesas con las de Somalilandia. Ni siquiera disimulan el aire supremacista de sus excusas, el desprecio a los pobrecitos maños, unos ignorantes en cuyas sucias manos corren inevitable riesgo de desaparición tales tesoros del arte sacro, patrimonio de la Humanidad rescatado por la gran Cataluña a precio de saldo. Si es que se pasean por Aragón como los ingleses por Alejandría, entre indígenas

Quinientos representantes de ese supremacismo catalán han intentado impedir en última instancia la acción de la Justicia y esta vez han sido los Mossos d'Esquadra quienes se han comido el marrón de hacer frente a los pacifistas con el resultado de unos cuantos contusionados y un sujeto atendido in situ por una taquicardia. Los agentes han hecho lo que han podido para no sacar la porra, pero en momentos puntuales no han tenido más remedio. Y ha habido heridos. En concreto, los tímpanos de un separatista al que un mosso le ha dicho que se levantara del suelo, pero en español. Las desgarradoras imágenes del momento están recogidas en un vídeo de La Vanguardia. "¿Levántese? Parleu en català!", clama desesperada la víctima de la tortura auditiva.

Para los candidatos nacionalistas, el retorno de las obras de Sijena a Sijena es un expolio amparado por la aplicación del artículo 155. Reaparecen los Comités de Defensa de la República. Vuelven a enseñar los colmillos espoleados por los líderes separatistas, crecidos por los números inflados de Bruselas, envalentonados por las encuestas que vaticinan su victoria. Sijena ha sido una escaramuza para ir afilando las hoces.

Fascistas, franquistas y seres repugnantes en Cataluña
A los líderes separatistas no se les caen de la boca los epítetos de “fascista” y “franquista”. Ahora sólo falta que se generalice el de “maricón”
José Antonio Zarzalejos elconfidencial 12 Diciembre 2017

La sociedad catalana lleva muy mal la autopercepción de que se ha convertido en abrupta, fracturada y bronca. Y, sin embargo, el proceso secesionista la ha transformado en la más tensionada de España. Que todo un profesor de uiniversidad se permita insultar a Miquel Iceta en una red social –“ser repugnante”- con metáforas que aluden a su libérrima opción sexual, recuerda a las imprecaciones que en el mismo sentido sufrió el exconsejero Santi Vila, el “traidor” oficial del proceso soberanista. No se trata sólo del insulto o la descalificación, sino de la energía hostil que estos tuits, antes con Vila y ahora con Iceta, hacen fluir sobre la gente que los consume. Denominar a un político –sea Iceta o cualquier otro- como “ser repugnante” aludiendo a su privacidad resulta especialmente alarmante en un contexto en el que desde los líderes independentistas vuelan las descalificaciones de distinto orden pero con igual intención políticamente aniquiladora.

A los dirigentes separatistas no se les caen de la boca dos palabras: “fascista” y “franquista”. Ya sólo falta que se generalice la de “maricón”. En palabras de Eduardo Mendoza, en Cataluña “hay una industria del franquismo y del victimismo poco ética” y reiterando lo que ya constataba Antonio Muñoz Molina en su artículo titulado 'En Francoland' ('EPS' del pasado 14 de octubre), el escritor barcelonés, premio Cervantes, escribe (“¿Qué está pasando en Cataluña?”) que “en el extranjero muchos consideran que todo cuanto ocurre tiene sus orígenes en la Guerra Civil y los largos años de dictadura que le siguieron”. Una semejanza –entre lo que ocurrió y lo que ocurre- que a Mendoza le parece una “aberración”. No obstante, determinada prensa anglosajona, compra a los independentistas este retrato tenebrista de una España “fascista” y resabiada de franquismos políticos.

El afamado Simon Kuper, columnista de 'The Financial Times', preguntado en la revista 'Letras Libres' (diciembre 2017) sobre cómo es vista la democracia española “joven y débil, incapaz de desprenderse del franquismo”, contesta: “Ha habido siempre una condescendencia muy fuerte. Estaba la idea de que algún día serían (los españoles) como nosotros (…) y yo también siento vergüenza. Cuando alguien como Jon Lee Anderson critica la democracia española, se le puede preguntar ¿y, qué hay de Estados Unidos? Es una democracia mucho más antigua que la española, pero ahora quizás me fío más de la española”.

El supuesto fascismo y el franquismo residual de nuestro Estado forman parte del relato separatista que ha sido bien comercializado por el independentismo que se adorna con su carácter “amable”, “democrático”, “pacífico” y “festivo” y reduce a anécdotas episodios como el que ha sufrido Iceta o Vila y encaja a los corresponsales extranjeros tópicos de fácil digestión a los que ha contestado con contundencia no sólo Muñoz Molina y Eduardo Mendoza, sino también Javier Marías que lo ha hecho en unos términos rotundos.

Escribe el autor de 'Berta Isla': “La obtusa interpretación del conflicto catalán hecha por editoriales del 'New York Times' y el 'Washington Post', el 'Guardian' y el 'Times', carece de la importancia que habría tenido hace sólo dos años y no debería llevarnos a la compunción ni al sonrojo”. Y añade: “Que estos diarios (…) no sepan detectar que el Govern de Puigdemont y Junqueras ha encabezado un golpe retrógrado y decimonónico, antidemocrático, insolidario, totalitario, a la vez elitista y aldeano, y tan denodadamente embustero como el de los 'brexiteros' y los 'trumpistas', no hace sino confirmar que los países a los que pertenecen están embotados y han dejado de contar intelectualmente, ojala que por poco tiempo”.

Para Marías, las voces inteligentes anglosajonas están, dice, “en retirada, avasalladas y desconcertadas por la rebelión de los tontos y su toma del poder”, con lo cual, poco habría que añadir tratándose nuestro autor de un escritor de amplios conocimientos internacionales y no menor sentido crítico contra estos y aquellos. Y resulta cierto ese “avasallamiento” de las voces inteligentes de la prensa internacional que, por un lado, adquiere la mercancía averiada de los secesionistas y hace oídos sordos a episodios como el de Iceta, la xenofobia de Núria de Gispert que invita a Inés Arrimadas a irse de Cataluña y volver a Cádiz, o calla las pésimas compañías –esas si, fascistas y neonazis- de los independentistas en Flandes en donde se acoge a Puigdemont con calidez y amistad.

En definitiva, que muchas variables de la dinámica política y social en Cataluña determinan un deterioro acelerado de su convivencia, una enorme fractura y la pérdida de los intangibles en una sociedad que siempre fue vanguardista, que hace de las formas un auténtico culto y de la educación un rito. Y, sobre todo, que encarnó la tolerancia que tanto españoles como millones de catalanes echamos ahora de menos en aquellas tierras.

los mensajes electorales del 21-D
Expolios, exiliados, refugiados, perseguidos y franquistas
El victimismo independentista apela al sentimiento de los votantes y logra sostener la lista de Puigdemont para sorpresa de los dirigentes del PDeCAT
Fernando Garea elconfidencial 12 Diciembre 2017

La base de un conflicto o de un contencioso es precisamente la diferente perspectiva desde cada una de las partes en litigio y no hay solución sin diagnóstico y relato común. En este caso, es obvio que hace tiempo que desde Cataluña es visto como negro lo que en el resto de España es blanco y viceversa. El contraste se alimenta intencionadamente con la hipérbole y tiene la consecuencia lógica del uso del victimismo y el sentimiento como argumentos electorales rentables e imprevisibles.

Sólo de esa forma puede entenderse parte de lo que ocurre en Cataluña, puede comprenderse que la lista de Carles Puigdemont esté en condiciones de ganar las elecciones (no de gobernar) y puede hacerse un pronóstico y un análisis sobre el incierto resultado del 21-D.

Hasta en el PDeCAT causa sorpresa la expectativa de que la lista de Puigdemont tenga la posibilidad de ser la más votada y, al menos, liderar el bloque independentista por encima de ERC, que partía con ventaja. Fuentes de este partido aseguran que cuando se convocaron las elecciones daban por hecho una debacle electoral y la cesión a ERC de la hegemonía independentista tras el fracaso del 'procés'. Ahora explican que sus sondeos y análisis les sitúan en el mismo resultado de 2015 y que, curiosamente, es la CUP la que puede pagar el fracaso.

El relato de Puigdemont fuera de Cataluña es el del líder y la cara de un proceso que ha fracasado, que no vale ni para mártir porque no ha asumido la responsabilidad de sus actos ante la Justicia y ha preferido huir a Bélgica y, además, deja en evidencia a otros que como Oriol Junqueras permanecen en prisión.

Fracasó en el proceso independentista y ni siquiera logró arriar la bandera española del Palau de la Generalitat, como símbolo de una república que quedó en la chapuza del reino fantasma y efímero de Narnia.

Lo que se va conociendo de la investigación judicial sobre los planes independentistas puede alimentar el rechazo fuera de Cataluña, da alas a opciones constitucionalistas, del 155 o unionistas, pero no hace mella en ese victimismo.

El Gobierno no ha tenido problemas para encontrar respaldo a este relato en prácticamente toda España. El problema es que sólo ha asumido ese relato una parte de Cataluña, precisamente donde se vota la próxima semana. El resto de catalanes, está por ver si la mayoría, ha asumido el contrario: Puigdemont es un exiliado, casi un refugiado y, en todo caso, un mártir de un Estado español franquista que se ha impuesto por la fuerza. Esta idea del resistente ha hecho que el 'expresident' pueda revivir electoralmente, sin que se le haga responsable en el independentismo de fracaso alguno y el PP puede quedar reducido a escombros en el Parlament y hasta sin grupo parlamentario.

El Gobierno no ha logrado, aparentemente, seducir, atraer o convencer a esa parte de la sociedad, y dirigentes del PDeCAT explican que el 21-D funcionará el relato emocional de las “víctimas del Estado”, es decir, que sólo la CUP, que no tiene ni presos, ni imputados, ni fugados puede bajar en el bloque independentista. En esa idea, difícil de entender fuera de Cataluña, se fundamenta su estrategia de campaña, poniendo al candidato por encima de la marca y aprovechando con eficacia las emociones y sentimientos.

La diferencia de relatos y la hipérbole ya se apreció el 1 de octubre con el intento de referéndum ilegal y la actuación policial y vuelve estos días con motivo del traslado de obras de arte medieval desde Lleida a la localidad aragonesa de Villanueva de Sijena. En Cataluña se han despedido las piezas con protestas y acusaciones de robo y expolio y en Aragón se han recibido con alborozo y sentimiento de Justicia tardía.

Los bienes de Sijena entran de lleno en la campaña electoral
Los primeros votan el día 21 y ya tienen un argumento más para engordar su sentimiento de persecución y casi invasión por parte de España a lomos del 155. Por eso, alguien debería preguntarse qué necesidad había ahora de ejecutar una orden judicial que aún no era firme, tras 20 años de conflicto legal. Sobre todo porque hace apenas un año el Ejecutivo de Mariano Rajoy dejó de hacer muchas cosas urgentes con el argumento de que estaba en funciones, es decir, en una situación similar a la de la gestión de asuntos imprescindibles con el 155 en Cataluña.

De nuevo, el victimismo, rentable electoralmente, se aprovecha de un pequeño suceso para convertirlo en trascendente. Y alguien se lo proporciona como munición electoral con evidente torpeza y dando muestras de no haber entendido nada de lo que ha pasado en Cataluña.

Los independentistas catalanes, como buenos fanáticos, son inasequibles al razonamiento
Alfonso Rojo: "Líbranos de la tentación de aflojar en Cataluña"

Ni la claudicación de los políticos ni el garrafal error de transferir Educación a la autonomías, justifican la locura independentista
ALFONSO ROJO. Periodista Digital 12 Diciembre 2017

Lo único convincente que se puede oponer es la certeza de que quien infringe la Ley, la paga y la idea ilusionante de que España es algo grande, de todos, que merece la pena defender

Estamos tan acostumbrados a ver a sus profetas en el televisor, a escuchar sus soflamas y aguantar sus trapacerías, que el independentismo nos parece algo normal, lógico e incluso respetable. Y no lo es.

Claro que ha habido durante cuatro décadas una actitud claudicante frente a los separatistas catalanes. Cierto que la nuestra ha sido una España débil, acomplejada e ignorante de su propia historia, como subraya Arturo Pérez-Reverte cada vez que abre la boca.

Que por miedo a que les quitarán puntos del carnet de progre, periodistas y políticos que nunca dirían London o New York porque parecerían gilipollas, empezaron a decir Lleida y Girona con la bendición de la RAE.

Pero todo eso, unido al rosario de dirigentes mezquinos, que han optado siempre por el apaciguamiento en lugar de plantar cara a los abusos del nacionalismo, sólo ayuda a entender como pudimos llegar a ese 1-O en que el conjunto de la sociedad española llegó a temer que perdíamos Cataluña y empezó a colgar banderas rojigualdas.

En cualquier caso, ni la claudicación de los políticos ni el garrafal error de transferir Educación a la autonomías, justifican la locura independentista.

En lugar de ponernos comprensivos, tenemos que preguntarnos cómo es posible que un sector de la población, culto, con alto nivel de vida y notables cualidades comerciales, se haya puesto en manos de chapuceros y caraduras, como Puigdemont y compañía.

No se engañen. Si los catalanes que se sienten españoles acuden en masa a las urnas, ganará Inés Arrimadas el 21-D y la suma de Cs, PSC y PP sacará más votos que los que oficialmente promueven la ruptura de España, pero serán legión los que apoyen al prófugo y a sus colegas.

Después habrá un cambalache y los epígonos de Pablo Iglesias y ‘Nada' Colau se conchabarán con los de la estelada, pero será irrelevante si el conjunto de España demuestra que ha aprendido la lección.

Los independentistas catalanes, como buenos fanáticos, son inasequibles al razonamiento. Lo suyo, como pasó en Alemania hace 80 años y en Yugoslavia hace 30, es una especie de enajenación mental transitoria, que afecta por igual a los listos y ahí están los ejemplos de Rahola, Guardiola, Grifols o Carulla, que a los zoquetes.

Frente a eso, lo único convincente que se puede oponer es la certeza de que quien infringe la Ley, la paga y la idea ilusionante de que España es algo grande, de todos, que merece la pena defender.


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