AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 17  Enero 2018

El león dormido
Emilio Campmany Libertad Digital 17 Enero 2018

Publicó Juan Luis Cebrián el lunes pasado un artículo en El País donde trató de encontrar el modo de que vuelva la normalidad a Cataluña. Su aportación carece de originalidad porque no hace más que repetir las propuestas federalistas del PSOE. Pero si el artículo no merece comentario por lo que propone, no puede decirse lo mismo del diagnóstico que describe. Viene a decir que la intentona independentista ha hecho que nuestro sistema de convivencia se vea amenazado por una nueva corriente de centralismo e identifica el Estado de las Autonomías con la democracia misma. Afirmar que un Estado centralista es por naturaleza dictatorial y que otro federalista es necesariamente democrático constituye una solemne tontería. Francia es uno de los Estados más centralistas del mundo y nadie discute que su sistema es democrático. La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas era federal hasta en el nombre y era una de las peores dictaduras que ha conocido la Humanidad.

Ahora, lo que en realidad preocupa a Juan Luis Cebrián es que la impaciencia del separatismo catalán haya despertado al león dormido, que Cebrián identifica con la España profunda y que al parecer posee un sentimiento nacionalista tanto o más exacerbado que el de los separatistas catalanes. O sea, que lo que hoy amenaza nuestro sistema de convivencia es lo que la izquierda y los independentistas llaman "nacionalismo español", que comprende a todos los españoles para quienes la unidad de España es un bien a preservar.

De lo que se queja en realidad Cebrián es de que lo que han hecho los independentistas catalanes al intentar la independencia es romper la alianza entre nacionalistas e izquierdistas que Felipe González y él apadrinaron y que el inefable Zapatero intentó argamasar. Lo que viene a decir es que, si los independentistas catalanes hubieran tenido la suficiente paciencia, la izquierda les habría dado poco a poco todo cuanto hubieran deseado. En cambio, ahora, una vez que han medio despertado al león dormido, va a ser mucho más difícil convencer a los españoles de la conveniencia de dar a Cataluña los privilegios que los nacionalistas exigen. El precio no habría sido más que el de siempre, su respaldo para gobernar el resto de España. Tan sólo tenían que haber esperado, soportado este inevitable interludio de gobierno de la derecha, incapaz por otra parte de deshacer nada de la obra hasta ahora realizada por nacionalistas e izquierdistas, y el sistema habría seguido funcionando como lo ha venido haciendo hasta octubre del año pasado.

La reforma federal que el PSOE y Cebrián tratan de vender, y que el PP está a punto de comprar, no es otra cosa que una forma distinta de cementar la alianza que el referéndum del 1 de octubre rompió entre la izquierda y el nacionalismo. El problema que hay hoy, y que no había antes, estriba en cómo convencer a las bases nacionalistas de que se tendrán que conformar con gestionar los impuestos, tener un poder judicial separado del resto y ser una nación sólo de boquilla. No obstante, eso puede solucionarse. El problema de verdad se les planteará si el león dormido se ha despabilado lo suficiente.

Jueces y partitocracia
Alejo Vidal-Quadras gaceta.es  17 Enero 2018

Los trabajos de la Subcomisión parlamentaria que estudia la reforma de la Justicia han embarrancado en un punto clave: la elección de los vocales del Consejo General del Poder Judicial.

De acuerdo con el principio de separación de poderes propuesto por Montesquieu en El Espíritu de las Leyes, cada poder del Estado controla y es controlado por los demás, de tal forma que el ciudadano queda protegido frente a la arbitrariedad o el abuso de uno de ellos.

A diferencia del concepto totalitario de la democracia sustentado por los nacionalistas identitarios y por la extrema izquierda, que defienden que mediante la mera aplicación de la regla de la mayoría se puede decidir todo y que reniegan del imperio de la ley -la indocumentada alcaldesa de Barcelona llegó a afirmar que ella sólo obedecería las normas que considerase justas-, el principio de legalidad es esencial para el orden democrático. Sin respeto a la ley no hay democracia viable y por eso resulta absolutamente necesario garantizar el máximo de independencia a los que tienen que aplicarla.

Los sistemas de nombramiento de jueces y de gobierno de la carrera judicial son muy distintos según los países y las diferentes tradiciones. El modelo que se utiliza en España de acuerdo con lo previsto en la Constitución de 1978 sigue las pautas establecidas en Francia e Italia en la posguerra, es decir, la existencia de un órgano colegiado al que competen la designación y la promoción de los titulares de las varias jurisdicciones y el correcto funcionamiento de los tribunales. Obviamente, quién y cómo designa a los integrantes del mismo es una cuestión clave a la hora de asegurar la competencia y la objetividad de los togados que interpretarán y aplicarán las leyes. Inicialmente, de sus veinte integrantes, doce eran elegidos por los propios jueces y ocho por el Parlamento.

Sin embargo, en 1985 el Gobierno socialista de Felipe González decidió cambiar este reparto e impulsó una reforma en virtud de la cual la totalidad de los miembros del Consejo General de Poder Judicial fueran designados por el Parlamento.

La perversidad de esta forma de proceder deriva de otros factores concatenados. En España, un sistema electoral proporcional con listas cerradas y bloqueadas que compiten en grandes circunscripciones junto a la falta de democracia interna de los partidos, convierte al Parlamento en una asamblea borreguil de empleados del líder de turno. Por tanto, en la práctica el Consejo General del Poder Judicial queda en manos de los jefes de partido, lo que es muy peligroso, y cuando el Gobierno tiene mayoría absoluta, letal.

En las discusiones sobre las modificaciones a introducir, Ciudadanos ha reclamado con buen sentido que se cumpla de una vez la promesa electoral que hizo el PP en 2011 y que figura en su pacto de investidura con dicha formación en 2015, de volver a la situación anterior a 1985, de tal manera que doce de los miembros del Consejo sean jueces elegidos por sus compañeros sin injerencia alguna del Ejecutivo ni del Legislativo. Por lo que se sabe, el PSOE se ha negado en redondo y el PP se ha refugiado en esta circunstancia para decir que en ausencia de consenso habrá que buscar vías más acomodaticias.

Nuestra arquitectura institucional es un verdadero desastre y hemos tenido que asistir a episodios tan bochornosos como el anuncio por parte de un Presidente de Gobierno del nombre de los Presidentes de ambas Cámaras antes de que éstas procedan a la correspondiente votación o a la comunicación por parte de otro del afortunado que encabezará el Tribunal Supremo con antelación a la reunión del órgano encargado de la correspondiente elección. Y eso por no mencionar el rubor que produce el ver publicada en la prensa la composición del Consejo General de Poder Judicial o del Tribunal Constitucional mediante un gráfico en el que junto a cada magistrado figuran las siglas del partido que le ha colocado en tal posición.

La voluntad de saneamiento de nuestras instituciones y de mejora de la calidad de nuestra democracia sigue siendo escasa por no decir nula en los que han sido hasta hoy los dos grandes partidos nacionales. Y digo “hasta hoy” porque tras el desenlace de las autonómicas catalanas del 21-D y según marchan las encuestas es muy posible que más pronto que tarde dejen de serlo. Si eso sucede, la verdad es que no será fruto de la mala suerte, sino de una suerte plenamente merecida.

Privilegios ocultos
Amando de Miguel Libertad Digital 17 Enero 2018

Un régimen democrático o de libertades como el español no termina sino que empieza con el logro de que los impuestos los paguen todos de forma ecuánime, no sólo los pecheros. En nuestro tiempo convulso ya no hay nobles o hidalgos exentos de contribuir al Fisco. Esa es la democracia. Sin embargo, al frente de los partidos políticos tenemos a unos espabilados servidores públicos que consiguen ingentes cantidades del erario para sostener sus respectivas formaciones. Ese es el primer símbolo de su poder. Podrán pelearse por otras cuestiones, pero en esta de repartirse los dineros públicos en beneficio de los mismos partidos mantienen un acuerdo unánime. ¿Quién se va a oponer a que ese patriótico reparto sea cada vez más generoso? Todos ganan. Nadie está obligado a hacer actos heroicos. Nos encontramos ante una manifiesta violación del principio de igualdad de todos los españoles (ahora dicen "ciudadanos y ciudadanas ") ante la ley (ahora dicen "legalidad").

No es solo que, a través de esa continua y creciente riada de fondos públicos, los partidos políticos necesiten mantener impresionantes sedes en muchos municipios. Añádase la correspondiente flota de coches oficiales que ayudan a que sus ocupantes exhiban la magnificencia del poder.

El privilegio más audaz se mantiene cuidadosamente oculto. Consiste en el hecho inveterado de que muchos políticos que entraron en escena con una mano delante y otra detrás salgan de ella forrados de monises. Todo ello legalmente, al menos en apariencia. No entro, por obvia, en la excrecencia de lo que se llama corrupción. De la cual solo sabemos una pequeña parte, la que entra en los juzgados.

Por si fuera poco, no es menor privilegio el que facilita a la mesnada política su continua presencia en los medios de comunicación. Nótese que cualquier noticia que llena los telediarios o equivalentes (fuera de los llamados "sucesos", los deportes o los desastres) suele llevar consigo el nombre y el busto parlante de algún político. Sus opiniones, por muy vulgares y repetidas que puedan parecer, gozan de la valiosa regalía de convertirse en solemnes "declaraciones". Sus manidas frases pasan inmediatamente a ser "titulares". La vanidad es un supremo apetito. En este mundo lo que nos colma es que nos reconozcan; cuantos más, mejor. Por ese lado, los políticos nos parecen humanísimos.

Se argüirá que los esforzados políticos llevan una vida sacrificada, se obligan a pesadísimas reuniones durante los fines de semana; en consecuencia, apenas gozan de las respectivas familias. Paparruchas. Los valores del recogimiento y el goce de la intimidad no están hechos para los egregios servidores públicos. Lo suyo es dejarse ver continuamente. En la foto solo se sale si uno se mueve mucho.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Los españoles siempre vamos con el paso cambiado
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com 15 Enero 2018

Yo soy de los últimos carcamales que deben quedar sueltos por ahí que creen que la mili tenía sus ventajas para la formación cívica de la gente. Entre otras muchas cosas buenas la de formar el sentido de pertenencia a una patria común hacia la cual todos tenemos obligaciones, no solamente derechos; igual que tenemos deberes para la comunidad de vecinos en la que vivimos. Y que el llamado Estado no ha de cubrir todas nuestras necesidades, pues debemos dar lo mejor de nosotros mismos para que ese lugar en el que vivimos sea mejor. Aquí aplicaríamos la famosa frase de John F. Kennedy. “No te preguntes qué puede hacer tu país por ti, pregúntate que puedes hacer tú por tu país” Esa filosofía rota, como otras muchas que ahormaban nuestra convivencia y vida en común, se ha ido por el desagüe de lo inane, de lo trivial, y de lo superfluo. Y así estamos como estamos.

En la mili aprendíamos a conjuntar nuestros movimientos en un desfile, de tal manera que nuestra individualidad se fundía en el colectivo para lograr un efecto común. Buena metáfora para lo que estoy diciendo. El que perdía el paso daba el cante, y luego el sargento le echaba una bronca, pues si te habías equivocado o ibas a tu bola te convertías en el patito feo del grupo. Yo tenía muchas carencias, por ejemplo, no logré ir a milicias por no ser capaz de saltar el potro. Se me había metido en la cabeza que iba a perder mis partes pudendas en el intento, y le tenía un miedo cerval a ese componente gimnástico. Pero tenía tales dotes para desfilar y una cierta solemnidad en mis movimientos que me eligieron para ser el guión de mi Batería.

Me sirvo de la metáfora para describir este hecho que da reflejo del trastorno colectivo que vivimos:
“Gran Bretaña recomienda estudiar español tras el Brexit”. Éste es el título de una noticia que refleja ABC y que silencia la mayoría de los medios de comunicación, unos por desconocerla (aunque la información viene de la agencia EFE) y otros por el pertinaz empeño de favorecer las tesis segregacionistas. Y es que el enemigo lo tenemos dentro, para qué buscarlo fuera.

Sí. El British Council considera que Gran Bretaña debe ser una potencia con los brazos puestos en el mundo internacional, siguiendo la estela de su historia más reciente. En eso se basa una nación que quiera ser potencia mundial y no aldea local. Y para ello recomienda “salir del mantra de que el inglés es el lenguaje internacional de los negocios para entender la importancia de aprender otros idiomas y las muchas y variadas circunstancias en que se están usando a la vez, o en detrimento, del inglés” Buena visión de la jugada.

Y la lingüista que ha dado forma al informe, la señora Tinsley, ve una gran fortaleza internacional en el español y un factor de desarrollo económico muy potente, por su extensión y su rápida expansión, así como por la cantidad de países que hablan la lengua de Cervantes, “lo cual es una evidente ventaja” de carácter diplomático y comercial. Y, por ello, plantea la necesidad de contratar profesores españoles para difundir esa lengua en Inglaterra, por encima del alemán o el francés, lenguas igualmente de importancia fundamental en Europa.

Pero pone el español por delante por su proyección en América, cada vez más implantada.
Y dice que para que “para que el Brexit sea un éxito necesitamos hablar más lenguas”.

Por ejemplo, refiere la importancia que van a tener los mercados hispanos, como economías emergentes en expansión. Sobre todo, Méjico; y en tal sentido, la importancia que tiene el español como lengua global, con una importancia creciente en el PIB de España. Se estima que el inglés representa un 15 % del PIB británico. Y sin embargo en España damos la espalda a ese factor de crecimiento.

Cierra el informe afirmando que “Mientras millones de personas de todo el mundo aprendían inglés, dándonos una gran ventaja, nos hemos quedado atrás por no dedicar suficiente tiempo, recursos y esfuerzo al aprendizaje de lenguas foráneas” (información recogida del diario ABC)

Mientras tanto, en España, estamos dedicando todas las energías a desarrollar lenguas de aldea con un índice de uso social mínimo y nada representativas desde el plano internacional. Es ir contra corriente, sumirnos en un escenario que va en sentido inverso a ese mundo que cada vez es más global y más internacionalizado. Es una visión pueblerina y paleta de las cosas que nos lleva a retroceder en la historia y en el tiempo. Es una patada al culo del progreso. Algo sencillamente imbécil.

En definitiva, estamos con el paso cambiado, haciendo el pato.

Por ese motivo un grupo de ciudadanos poniendo dinero de nuestro bolsillo y mucho tiempo estamos haciendo campaña por ciudades españolas para lograr 500.000 firmas que posibiliten una ley de lenguas que no de la espalda a la importancia del español en el mundo, y, por tanto, la necesidad de protegerlo en España como lengua común, corrigiendo los abusos de quienes quieren desterrarlo de sus feudos locales. (www.hispanohablantes.es).

El Decálogo Democrático
Republica.com 17 Enero 2018

En los últimos años España se ha visto inmersa en una seria crisis política, económica, moral e institucional (con desafíos secesionistas incluidos) ante la que los españoles no pueden permanecer impasibles a la espera de soluciones mágicas que nunca llegarán si no existe un compromiso ciudadano que obligue a gobernantes y representantes a rectificar y abordar esta situación en el nuevo contexto político español que incluye el fin del bipartidismo, así como en nuestro entorno -europeo afectado por el Brexit– e internacional.

Se trata de pasar de la Transición a la Democracia. Una cuestión fundamental que los primeros partidos nacionales debieron abordar tras el golpe del 23-F, recuperando el ideal de la ‘democracia plena’ que se sacrificó al inicio de la Transición en pos de la reconciliación y de la recuperación de las libertades. Pero en esta ocasión hay que poner el acento en alcanzar lo esencial de toda Democracia como lo que afecta a la necesaria separación de los Poderes del Estado (Ejecutivo, Legislativo y Judicial, a los que hay que en España hay añadir la Prensa y los poderes económicos), la reforma de la Ley Electoral en defensa de una mas justa representatividad, y la actualización del sistema autonómico, pero no para centrifugar el país sino para todo lo contrario.

Y especialmente garantizando la lucha contra el abuso de poder y la corrupción (que ha invadido muchos años de la transición española) con comportamientos inmorales en la vida política y empresarial que solo se acabará cuando la Ley señale como los últimos responsables de la corrupción a los líderes de los Partidos y los miembros de los Consejos de Administración de la empresas implicadas en el cohecho.

Con el deseo de colaborar en el debate abierto de la ‘Reforma Democrática’ desde Republica.com hemos seleccionado un decálogo de propuestas que, en nuestra opinión han de estar, con sus posibles alternativas y variantes, contempladas en el nuevo marco democrático y constitucional del país.

Ley Electoral y pacto económico y social. Urge la reforma de la Ley Electoral en pos de un modelo mas justo que prime la representación directa de los ciudadanos y la elección directa y por su nombre de los principales gobernantes y representantes de la vida pública: Jefe del Ejecutivo, Alcaldes y Presidentes autonómicos, parlamentarios y concejales.

España es el único país de nuestro entorno que no elige directamente a ¡ninguno! de sus gobernantes y representantes dado que todo pasa por las ‘listas cerradas’ bajo el control de los aparatos de los partidos. Son muchas las variantes posibles y entre ellas, como se ha hecho en otros países europeos, se puede incluir normas que faciliten la estabilidad y gobernabilidad del país (elecciones directas y nominales a dos vueltas, o una prima de escaños para el partido ganador, etcétera).

La reforma de la ley electoral ha de ser acompañada de un gran pacto nacional por la recuperación económica y el empleo con el objetivo de garantizar, en un ámbito de estabilidad económica y social que beneficie a los sectores mas afectados por la crisis económica y financiera de 2008, la elección de unas Cortes Constituyentes –que no existieron al inicio de la Transición- representativas del conjunto de la ciudadanía y ajenas a las que se derivan del actual modelo oligárquico y partitocrático español.

Reforma Constituyente. Concluida la reforma electoral y pactado el modelo para la recuperación de la economía y el empleo, el Gobierno disolverá las Cortes y convocará elecciones “constituyentes” para reformar la Constitución de 1978 y su aprobación en Referéndum, en el que, además de la Carta Magna, se deberá de incluir una pregunta expresa sobre la elección de la forma del Estado, entre la Monarquía y la República.

Separación de los Poderes del Estado. El nuevo y futuro texto constitucional debe garantizar la separación efectiva de los tres poderes del Estado, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, que en la actualidad está reducida a la simple ‘separación de sus funciones’, para que de ello resulte el equilibrio y el control democrático de todos los Poderes públicos y ahí incluido el llamado ‘cuarto poder’ relativo a los medios de comunicación públicos y privados y de especial manera el Poder económico y financiero que, hoy en estrecha relación con los medios de comunicación, practica en España una peligrosa ‘promiscuidad’ en la vida democrática.

El Estado, y el Gobierno velarán por la garantía y viabilidad del pluralismo informativo y libertad de expresión en medios públicos y privados, las redes sociales y los sistemas multimedia que se derivan de las nuevas tecnologías. Garantizando reparto equitativo de publicidad institucional con los criterios de difusión, cultura y calidad. Los medios de comunicación del Estado no pueden estar controlados por los gobiernos de turno y sus responsables y directivos han de acreditar su independencia y valía profesional. Los grandes grupos de comunicación que disfrutan de concesiones del Estado no podrán especular con las concesiones públicas que volverán al Estado en el caso de que cese su explotación, por lo que no podrán ser vendidas o alquiladas a terceros.

La Justicia. En la reforma se ha de incluir la garantía e independencia de los órganos rectores del Poder Judicial mediante su elección -con unos exigentes criterios de alta calidad, preparación y experiencia- por el conjunto de los cuerpos jurídicos del Estado. Y sin injerencia en este proceso de los poderes Ejecutivo y Legislativo (que hoy son la misma cosa). Y todo ello poniendo fin a la dualidad y contradicción permanente entre los más altos tribunales del Estado, Constitucional y Supremo, revisando la posición de los Tribunales Superiores autonómicos las competencias de la Audiencia Nacional y a su vez garantizando la autonomía del Ministerio Fiscal y la Abogacía del Estado.

El presidencialismo. La separación de los poderes Ejecutivo y Legislativo (ahora mas factible por el fin del bipartidismo) es la más difícil de garantizar. El ideal para dicha separación es el modelo Presidencialista, para que el Jefe del Ejecutivo –bien con la Monarquía o la República- sea elegido directamente por los ciudadanos de manera ‘mayoritaria’ con el sufragio universal (a dos vueltas si nadie obtiene mayoría absoluta en primera votación).

Lo que implicará la participación de todos los españoles en el nombramiento del Jefe del Ejecutivo. Como consecuencia de ello el Presidente y Jefe del Ejecutivo deberá de constituir un Gobierno –con o sin Primer Ministro- con el apoyo de su partido, o con coaliciones afines, e incluso con partidos de la Oposición siguiendo un modelo que en Francia se definió como ‘cohabitación’.

De esa manera los poderes Ejecutivo y Legislativo tendrían elecciones separadas. Las presidenciales cada cinco años y las legislativas cada cuatro, para el Congreso de los Diputados y el Senado (que podría convertirse en Cámara territorial).

Presidencialismo y La Corona. El modelo presidencial constituye además, en lo que afecta a La Corona- y si así lo determina un referéndum previo-, un modelo de gran estabilidad que permitiría a la Monarquía asumir las funciones de la representatividad de la Jefatura del Estado, uniendo en ella la Tradición y la Historia española.

En este caso el Rey no tendría funciones ejecutivas sino representativas en el Ejército y la Diplomacia, y de manera especial en América. Asimismo, habrá que regular por ley el estatus de la Corona y la Familia Real, así como la igualdad de derechos sucesorios entre el hombre y la mujer y lo relativo a posibles casos de Regencia o Abdicación.

El Parlamento. El Congreso debe garantizar el derecho de palabra y la libertad de voto de los diputados con un nuevo Reglamento que impida -y no como ahora ocurre- ‘el mandato imperativo’ de los jefes de los partidos políticos.

Asimismo el Parlamento tendrá garantías, al margen de la mayoría gobernante, de investigación independiente de cuestiones como la corrupción o presuntos abusos de los gobernantes. Y se exigirá a representantes y gobernantes la asunción y depuración de responsabilidades políticas al margen de las administrativas y judiciales (un código de ética política). Se eliminarán los aforamientos masivos de parlamentarios y altos cargos, con la excepción de los que afectan al Rey (sin inviolabilidad) y Presidente del Gobierno.

Partidos y ‘calidad’ de los gobernantes. Los Partidos deben, mediante la reforma de la Ley de Partidos democratizar su actual sistema de organización interna, dando paso a unos procesos de elección directa por sus bases de dirigentes y los candidatos, para evitar abusos de poder orgánicos y el control de compromisarios o grupos de presión. A la vez se incluirán garantías de transparencia y el control de sus órganos directivos y de sus finanzas.

Por otra parte, los miembros del Gobierno, sus altos cargos y autoridades del Estado (Tribunal de Cuentas, Consejo de Estado, CNMV, Gobernador del Banco de España y embajadores del ‘primer nivel’, etcétera) deberán ser examinados por una Comisión del Parlamento antes de asumir sus funciones para que se que dictamine su idoneidad para el cargo.

Los ex ministros del Gobierno y ex altos cargos podrán trabajar, tras un periodo de incompatibilidad, como directivos o empleados en empresas, pero no ser nombrados ‘Consejeros’ ni empleados ‘fantasmas’ como escandalosamente ocurre en la actualidad con las llamadas ‘puertas giratorias’.

Los partidos políticos, los sindicatos, las organizaciones empresariales, las fundaciones y organizaciones privadas (como la Iglesia Católica y otras religiones) que emanan de la sociedad civil no podrán recibir exenciones fiscales y financiación del Estado salvo en lo relativo a la asistencia social y al patrimonio cultural.

El modelo territorial. Las Cortes Constituyentes reformarán el vigente y deteriorado modelo territorial y autonómico sobre la base de la igualdad y la solidaridad, con el respeto y reconocimiento de las distintas identidades políticas y culturales de cada región. Un debate al día de hoy muy complejo por errores originales del modelo actual que podría incluir la reducción del número de Autonomías. Y que, visto lo ocurrido en Cataluña y otras regiones, debe devolver al Estado las competencias de Educación y Justicia, al tiempo que se deben homologar en toda España los sueldos públicos y los derechos de todos los funcionarios y ciudadanos en pos de la igualdad y solidaridad.

Y por supuesto se debe arbitrar un nuevo sistema de financiación autonómica, sin las excepciones insolidarias del ‘cupo vasco’, y revisar o cancelar las Diputaciones, a la vez que se han de establecer circunscripciones electorales para la elección directa de los representantes del Parlamento.

Y visto lo ocurrido en Cataluña, será necesario desarrollar con detalles el artículo 155 de la Constitución, así como los artículos del Código Penal relativos a la Sedición y a la Rebelión, y los que afectan al respeto a las personas y símbolos de la nación.

Universidad y la Alta Escuela. El acceso a la enseñanza y la Universidad deberá garantizarse por el Estado de manera gratuita y sin ventaja alguna para los colectivos sociales económicamente más fuertes. Se debe recuperar cotas de máxima calidad para las Universidades españolas de profesores y catedráticos, con unas oposiciones justas. La investigación científica y tecnológica deben figurar como prioridades de la acción docente y la asignatura de Historia del país debe ser única e inequívoca en el conjunto del Estado. El uso, público y privado y el aprendizaje del idioma español, o castellano, debe ser obligatorio en la enseñanza y en las administraciones, y ninguna otra lengua cooficial puede imponerse como por encima de la lengua oficial del Estado.

El Estado en colaboración estrecha con Universidades públicas y privadas españolas y americanas promocionará una gran Universidad Hispana con proyección especial en la América de habla hispana (Latinoamérica y EE.UU.) y con la máxima calidad.

Asimismo se creará una Alta Escuela de Funcionarios del Estado para la formación de los altos Cuerpos y de los funcionarios del Estado, como diplomáticos, registradores, notarios, técnicos comerciales, de turismo, interventores, etcétera. Una Alta Escuela abierta también a ciudadanos de las naciones latinoamericanas.

Epílogo: Hasta aquí un resumen de propuestas para la reforma democrática de España, que ofrecemos desde Republica.com para su debate y mejora en la compañía de otras propuestas como las que ya circulan en distintos foros y medios de comunicación.

UNA NUEVA LENGUA COOFICIAL
El sanchismo apuesta por reconocer la oficialidad del bable en Asturias
Pepe Gª Saavedra gaceta.es 17 Enero 2018

Donde surge un nuevo movimiento nacionalista, ahí está el PSOE para darle oxígeno. Asturias debate la cooficialidad del ‘bable’ con la mayoría de fuerzas parlamentarias en la región a su favor.

La Constitución Española establece en su artículo 3 que la lengua oficial del Estado es el castellano, ofreciendo la posibilidad de reconocer la cooficialidad de alguna otra lengua en los respectivos Estatutos de Autonomía. Es en este último donde la izquierda quiere meter mano para dar condición de lengua al dialecto asturiano.

Ya no les basta que la norma fundamental de la región establezca la protección del bable, que se promocione desde diferentes asociaciones regadas con dinero público y que se fomente, por ejemplo, con el cambio del callejero y de los carteles de las diferentes localidades. También quieren su cooficialidad y su introducción paulatina en el seno de las instituciones asturianas.

El reconocimiento podría salir adelante
La reforma del Estatuto requiere el visto bueno de al menos tres quintas partes de la Junta General. En números, al menos 27 de los 45 diputados con los que cuenta la cámara deberían apoyarla.

En el tablero parlamentario hay dos bloques. A favor están Podemos (9 escaños), Izquierda Unida (5) y Foro Asturias (3). En contra se han manifestado el PP (11) y Ciudadanos (3). En medio -aunque escorados hacia el sector del ‘sí’- se encuentran los socialistas, divididos a su vez internamente.

Si bien Javier Fernańdez -actual presidente de la región y que no optará a la reelección- no está dispuesto a reconocer la oficialidad del bable, la llegada a la secretaria general del sanchista Adrián Barbón ha desbaratado sus planes. Aunque en la filial socialista no hay unanimidad en torno a esta cuestión, la victoria de Sánchez y su proyecto plurinacional podría decantar la balanza a favor del ‘sí’ a la oficialidad.

Barbón, próximo a las tesis podemitas, cuenta con el apoyo de Ferraz en su objetivo de reformar el Estatuto. La asturiana Adriana Lastra -mano izquierda de Pedro Sánchez- fue la encargada de aupar a Barbón al poder en la región.

Tal y como publica ABC, desde Ferraz se apuesta por lograr en las autonómicas de 2019 una suma de izquierdas junto a Podemos e IU que permita la oficializar del bable. Se trataría de una ‘’cooficialidad amable’’ para ‘’reforzar la voluntariedad del uso del asturiano’’.

Podemos ha acogido el cambio de criterio en las filas socialistas con entusiasmo y tanto PP como Ciudadanos se han negado a apoyar una futura reforma estatutaria.

‘’La federación socialista asturiana compra argumentos identitarios y nacionalistas en su acercamiento a Podemos’’, ha destacado el líder de la formación naranja en la región y vicepresidente primero del Congreso de los Diputados, Ignacio Prendes. El parlamentario entiende que la izquierda busca generar confrontación y que no existe una demanda social sustantiva que reivindique la cooficialidad del bable.

Lambán se desmarca de Ferraz en el enredo del bable y reniega de la cooficialidad
El presidente de Aragón descarta «de forma absoluta» aceptar como oficial la fabla o el catalán en Aragón
Roberto Pérez ABC 17 Enero 2018

La pretendida cooficialidad del bable en Asturias ha abierto una división en el seno del PSOE que supera los límites del Principado. El presidente aragonés y líder socialista en esta Comunidad, Javier Lambán, no ha dudado en pronunciarse, ya que la realidad lingüística y política de Asturias guarda no pocas similitudes con Aragón.

Antes de que alguien pueda estar tentado en aprovechar la circunstancia para «exportar» el debate de la cooficialidad al caso aragonés, Lambán prefiere zanjar el asunto: «Descarto de plano, total y absolutamente, promover ningún tipo de cooficialidad lingüística en Aragón», ha declarado a preguntas de ABC. Ni para la fabla -modalidades originarias de los valles del Pirineo- ni para el catalán de Aragón, el popularmente llamado «chapurreau», que se habla en las comarcas orientales.

Lambán ha evitado ahondar en la polémica, pero ha dejado implícitamente claro que en la cuestión lingüística está con el presidente asturiano, Javier Fernández. Durante sus 17 años al frente del PSOE asturiano, nunca planteó la cooficialidad del bable -que en realidad no es una lengua unitaria, sino una serie de modalidades lingüísticas según las distintas zonas del Principado-. El PSOE que lideró Javier Fernández y el PP coincidieron siempre en este punto: promover el asturiano y apoyar su conservación como parte del patrimonio del Principado, pero con medidas presupuestarias y la aplicación de la ley de uso del bable que está en vigor desde finales de los años 90, no con ningún tipo de cooficialidad que, además de costosa, podría derivar en controversias sociopolíticas.

La pretendida cooficialidad del bable que abandera la dirección del PSOE asturiano ha dejado de ser una cuestión doméstica tras la posición adoptada al respecto por la dirección nacional. Desde la sede central del PSOE, la cúpula del partido ha avalado a la dirección sanchista que se hizo con el timón del PSOE asturiano en otoño. En contra del criterio de Javier Fernández, su sucesor al frente del partido en Asturias, Adrián Barbón, defiende la cooficialidad lingüística. La quiere implantar de la mano de Podemos y de IU, a través de una reforma del Estatuto de Autonomía. Pretende activar la fórmula tras las elecciones autonómicas de 2019, pero dependerá del reparto de escaños: para reformar el Estatuto hacen falta los votos de al menos las tres quintas partes del Parlamento asturiano.

Más allá de Asturias, algunos dirigentes territoriales consideran que el partido vuelve a enredarse en cuestiones que le comprometen de forma innecesaria. Lambán ha evitado criticar abiertamente ni a Ferraz ni a la dirección del PSOE asturiano, pero, al renegar frontalmente de la cooficialidad lingüística en Aragón, ha dejado claro que no comparte la tesis del sanchismo.

En Aragón, igual que en Asturias, las lenguas propias cuentan con una ley de protección y promoción que no estuvo exenta de polémica. La primera la aprobó el Gobierno del socialista Marcelino Iglesias, y cuando llegó la popular Luisa Fernanda Rudi la sustituyó. Borró cualquier referencia al catalán de Aragón, algo que generó nueva polémica. Aunque algunos grupos de izquierdas están programáticamente a favor de la cooficialidad de la fabla y del catalán de Aragón, y aspiraban a derogar la vigente Ley de Lenguas, Lambán -que gobierna en coalición con la Chunta y que fue investido con los votos de Podemos- ha optado por dejar enfriar la cuestión en estos casi tres años de legislatura. Tras llegar al poder, en julio de 2015, Lambán recuperó la denominación de «catalán de Aragón» para identificar las modalidades lingüísticas de la zona oriental, pero no ha promovido una nueva Ley de Lenguas para la que resulta muy difícil articular acuerdos políticos de consenso. Este asunto nunca había generado controversias a pie de calle, hasta que los partidos se embarcaron en la tarea de legislar sobre las lenguas propias.

LO QUE APRENDEN LOS ALUMNOS
Un alumno destapa la manipulación catalanista en libros escolares de Aragón
La Gaceta  17 Enero 2018

El radio de actuación del separatismo ya no solo afecta a Cataluña y a los anhelados ‘países catalanes’. Ahora, algunos niños de Aragón también están siendo víctimas de la patraña histórica catalanista.

Las autoridades aragonesas han detectado que a sus alumnos se les está enseñando que “el sur de Italia y las islas de Cerdeña y Sicilia formaron parte durante varios siglos de la Corona Catalano-aragonesa”. Dicha institución jamás existió, siendo simplemente la Corona de Aragón.

Y no ha sido el gobierno de la región quien detectó dicha falsedad histórica. Fue un alumno de Huesca, del Instituto Ramón y Cajal, quien alertó de la presencia de dicho gazapo (¿intencionado?) en el libro de Literatura Universal de bachillerato que edita la catalana Casals.

Poco después y tras revisar algunos otros manuales escolares, el Gobierno de Aragón detectó la misma mentira en otra edición de Historia de España de la editorial Santillana. La Consejería de Educación dirigida por la socialista Mayte Pérez ha decidido retirar ambos libros de las aulas aragonesas.

El pasado mes de diciembre, la Consejería de Educación de Aragón creó una entidad “para velar por el rigor histórico de los contenidos educativos” y evitar este tipo de manipulaciones que, a la luz de los resultados, no está cumpliendo con su objetivo.

Quejas de los grupos políticos
El departamento de Educación se reunirá en los próximos días con la asociación de editoriales de libros de texto, la asociación de directores y Fapar para que la comunidad educativa y la industria editorial se sientan involucrados y denuncien cualquier falsificación histórica incluida en los libros de texto.

El presidente aragonés, Javier Lambán, ha reiterado en declaraciones a los medios en Zaragoza recogidas por Efe, su intención de constituir el consejo asesor de la enseñanza de la historia.

Es, ha dicho, una medida “importante, novedosa y que se pone a funcionar por primera vez en España” para que la enseñanza de la historia sea respetuosa con la historia de Aragón y que su falseamiento “no pueda dar lugar a proyectos secesionistas como los que ahora tienen lugar en Cataluña”.

Sobre las críticas lanzadas por la portavoz de Ciudadanos en las Cortes de Aragón, Susana Gaspar, sobre que tendrá dificultades para extender sus competencias a otras comunidades, Lambán ha defendido que “no tendría dificultad para denunciar públicamente las tergiversaciones históricas” que se pudieran producir en libros de texto.

Y ha añadido que le gustaría que desde los grupos de la oposición alguna vez ante las iniciativas del gobierno “hubiera algún tipo de aquiescencia”.

“Creo que en este caso estamos dando en el clavo y no deberían ponerse trabas ni problemas por parte de ningún grupo parlamentario”, ha insistido Lambán, quien ha indicado que esta iniciativa “pionera” trasciende el propósito inicial de defender la historia de Aragón como comunidad histórica.

Una propuesta que denunciará “por tierra, mar y aire que se hagan falsificaciones en los libros de texto de las enseñanzas que se impartan en Cataluña”, ha concluido.

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Un país de disparates
Ramón Pérez-Maura ABC 17 Enero 2018

Decíamos el mes pasado en estas páginas («El cáncer del nacionalismo en el PP», ABC 26-12-2017) que buena parte de los problemas del Partido Popular se originan en su doblez y debilidad ante la voluntad de romper España que ha contado con muchos seguidores en sus filas. En estos días vemos otra consecuencia de ello.

Ya se sabe que en este país de disparates, cuando no se tiene un problema siempre llegan voluntarios a crearlo. El PP no ha gobernado el Principado de Asturias más que una vez, entre 1995 y 1998 con Sergio Marqués como presidente. Fue su Gobierno y no otro el que en 1998 estableció la Ley de Uso y Promoción del Asturiano. De aquellos polvos, estos lodos. Del bable, que ninguna persona con las neuronas imprescindibles se atrevería a definir como una lengua, se ha hecho una seña identitaria. Como si para la segunda mitad de la década de 1990 no tuviéramos ya demostraciones sobradas de las consecuencias que esas pruebas identitarias estaban teniendo sobre la unidad de España. Habrá quien venga a recordarnos que Marqués rompió con el PP en diciembre de 1998 por su afán identitario (siguió como presidente autonómico hasta julio de 1999). Él decía que Francisco Álvarez Cascos, a la sazón secretario general del PP, pretendía gobernar Asturias desde Madrid. Yo no estoy seguro de cuánto eran el afán o la aversión identitarios de Cascos. Lo que sí sé es que el entonces general secretario del PP es hoy uno más entre los que defienden la oficialidad del bable en Asturias.

La mentira identitaria es sobre todo una fuente de ingresos para los que no saben cómo ganarse la vida legítimamente. Los propios dirigentes socialistas que promueven la declaración del bable como lengua cooficial no saben el coste que representará para las arcas de todos los españoles. Pero no está la cosa como para perder el tiempo en technicalities. En este tipo de barbaridad hay mucho dinero que ganar legalmente. Desde luego no legítimamente, pero eso da igual. A nadie le meterán en la cárcel por intoxicar a niños con una llingua que no sirve más que para comunicarte con quien ya tienes un idioma universal en el que hablar sin peligro de perder algún matiz de la conversación que, desde luego, no encontrarás hablando el bable.

Y todos sabemos que el peligro identitario que acompaña a esa lengua puede ser dinamita pura. Porque si en comunidades inventadas en los albores del siglo XX, como el País Vasco y Cataluña se ha hecho el daño que todos conocemos, ¿qué no podrá ocurrir en la milenaria Asturias?

Otrosí: Las comunidades con lengua propia lindan unas con otras desde Galicia hasta la Comunidad Valenciana pasando por Asturias, País Vasco, Navarra, Aragón y Cataluña. Solo falta una que interrumpe la línea: Cantabria. ¡Cuerpo a tierra! Veo a Revilla promoviendo el pasiego...

El eterno problema catalán es la lengua
Cristian Campos elespanol 17 Enero 2018

Dice Miquel Ensenyat, presidente del Consell Insular de Mallorca, que el catalán es "nuestra máxima aportación colectiva a la humanidad". Es decir que frente a la domesticación del fuego, la invención de la rueda, la agricultura, la música, la democracia, el derecho, el arte, las obras completas de Shakespeare, los derechos humanos, Goya, las ciudades, las vacunas, la ciencia, el cine o la exploración espacial, los catalanes hemos aportado a la humanidad, tras un extenuante esfuerzo colectivo, una simple herramienta de comunicación verbal sin ninguna particularidad que la eleve por encima de las restantes 7.000 herramientas de comunicación verbal existentes en el planeta. ¡Y luego nos llaman tacaños!

Ensenyat se ha puesto el listón bajo. Según sus parámetros, los catalanes también habríamos aportado a la humanidad la reproducción sexual, el bipedismo y el omnivorismo. El hecho de que los tres sean rasgos humanos universales y presentes en todas las culturas del planeta no va a impedir que los consideremos, con proverbial generosidad, como un regalo catalán a la humanidad en pleno.

Pero hablemos en serio. A la insignificancia de la máxima aportación catalana a la humanidad se suma el dato de que el catalán ni siquiera es la lengua más hablada en Cataluña. Frente a esas fake news (mentiras en español) que hablan de doce millones de catalanohablantes en todo el mundo se eleva, indiferente a las fantasías adolescentes de los independentistas, la evidencia de que apenas el 30% de los catalanes, es decir poco más de dos millones, dicen tener el catalán como primera lengua en su propia familia, por el 55% que dicen tener el castellano. Son datos oficiales del Instituto de Estadística de la Generalitat de Cataluña.

A la irrelevancia del catalán, que por no poder ni siquiera puede esgrimir el argumento de la fuerza, de la utilidad o del prestigio cultural de los que sí pueden presumir el inglés, el español, el mandarín o el hindi, se suma su utilización como herramienta de venganza de los catalanes nacionalistas sobre los catalanes constitucionalistas, considerados como ciudadanos de segunda en la región y a los que se les exige algo que ningún ciudadano de ninguna otra comunidad española le ha reclamado jamás a ningún compatriota: que den las gracias a diario por haber sido acogidos ¡en su propio país!

Huelga decir que ningún español ha acogido jamás a ningún otro español en territorio español porque España, incluida por supuesto Cataluña, nos pertenece a todos los españoles. Dicho de otra manera: los catalanes no han acogido a los castellanos o a los andaluces en Cataluña más de lo que los castellanos o los andaluces han acogido a los catalanes en Cataluña.

A la vista, en definitiva, están los dos principales efectos de la represión nacionalista del español en la esfera pública y muy especialmente en el sistema educativo catalán.

1) La división de los ciudadanos catalanes en dos comunidades perfectamente simétricas con sus partidos, sus televisiones y sus instituciones espejadas (PP-JuntsxCAT, PSOE-ERC, Podemos-CUP, TV1-TV3, Policía Nacional-Mossos d'Esquadra, Ministerio de Asuntos Exteriores-Diplocat).

2) La discriminación de los estudiantes hispanohablantes, cuyos resultados académicos, una vez descartada la influencia de parámetros sociales, económicos y culturales, es de forma sistemática muy inferior a la de los estudiantes catalanohablantes.

El catalán ha sido la maldición histórica de Cataluña. Lejos de convertirse, como pretenden sus defensores, en una herramienta de integración, ha sido empleado desde 1978 como arma de segregación de más de la mitad de los catalanes. Infectada de nacionalismo, convertida en símbolo xenófobo y desahuciada como lengua de concordia, el catalán es ya poco más que una herramienta de odio en manos de aquellos que la han utilizado para proyectar con ella su racismo.

Sin el catalán, la fantasía de la particularidad catalana se derrumbaría como el castillo de naipes que es, dejando al desnudo la realidad de una comunidad española sin mayor (ni menor) historia, mérito ni merecimiento que las dieciséis restantes. Una comunidad de iguales en un país de iguales.

Es decir una democracia.

¡Ni un paso ni un payaso más!
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 17 Enero 2018

Dijo ayer Felipe González, refiriéndose al fantasmón belga, que "también podríamos votar un elefante como presidente de Cataluña". Y eso harán hoy: votar a Dumbomocho. Pero es lo que han hecho el PSOE y el PP durante 40 años: meter a un elefantito golpista en la cacharrería del régimen constitucional, como si nunca fuera a crecer y a cargarse el habitáculo. Nadie lo ha cebado como él -y su cómplice Cebrián- cuando defendieron la política de inmersión lingüística de Pujol, zafiamente ilegal, haciendo que el Tribunal Constitucional avalara la Ley del Catalán y dejara al arbitrio del elefante pisar o no los piececitos de los niños y pisotear el derecho de sus padres a elegir la lengua vehicular de enseñanza. En la antigua Cataluña, hoy partida entre la liberal Tabarnia de Boadella y la despótica Tractoria de Cocomocho, empezó, con el apoyo de la izquierda y el imperio prisaico y el silencio del PP, la prohibición del uso escolar de la lengua común y la multa de su uso comercial. Hoy, todas las regiones bilingües -con el bable y cualquier fabla al nivel académico del español- siguen la misma política de exclusión lingüística. PSOE y PP compiten en vulnerar lo que dice la Constitución: todos los españoles tenemos "el deber de conocer y el derecho a usar" el español. Ni derecho ni deber.

Lo que hoy se verá en el Teatre de Titelles Nacionalista Catalá, antes Parlamento de Cataluña, es un acto más de la política de discriminación de España y lo español. El Molt Hologramable Cocoboig tendrá como titell o marioneta parlamentosa a Roger Torrent, de ERC, que ha dicho que "volverán a poner la institución al servicio de la ciudadanía y no de las fuerzas del 155". Ya lo hizo Rajoy, con el respaldo de PSOE y Cs, al convocar elecciones sin juzgar a los golpistas ni desarticular toda la trama: política, policial, económica y, sobre todo, mediática. Ahí está el elefantito.

Como los racistas de Tractoria viven cantando, como Salomé, en vez del criminoso "Bon colp de falç!" hoy, pagados por Montoro, aullarán "Bon colp d'Estat!". Pues bien, ante los capullos que van de segadors, los españoles decimos: ¡Ni un paso ni un payaso más! Frente al Hologramable, sólo reconocemos al Honorable Boadella. ¡Viva Tabarnia!, que, como dijo ayer El Nostre President, es igual que ¡Viva España!

Tabarnia y la miseria moral e intelectual del separatismo
EDITORIAL Libertad Digital 17 Enero 2018

Ni la inteligencia, ni la razón ni la seriedad política están reñidas con el ingenio y el buen humor, tal y como nuevamente han demostrado los impulsores de Tabarnia al presentar este martes en sociedad su plataforma. Lo que en su día apareció como un movimiento social y mediático no pretende ahora convertirse en un nuevo partido, pero sí influir en la vida política impulsando la posibilidad de que buena parte de las zonas costeras de Barcelona y Tarragona puedan, llegado el momento, escindirse de Cataluña y constituir una nueva comunidad autónoma española en el caso de que los nacionalistas prosigan su delirante, liberticida y empobrecedor proceso secesionista.

Gran ejemplo de rigor intelectual y buen humor ha dado el "presidente de Tabarnia en el exilio", el genial actor y dramaturgo Albert Boadella, que ha hecho reír a sus oyentes a la hora de recordarles y denunciar algo tan dramático como la empobrecedora opresión que impone la Cataluña oficial y nacionalista a todos los catalanes que no se someten a sus delirios identitarios y sus pretensiones independentistas. Por su parte, el portavoz de la plataforma tabarnesa, Jaume Vives, ha dicho que el objetivo de la misma es "crear el espejo en el que el independentismo vea reflejado el absurdo de sus argumentos"; que, a diferencia de los tabarneses, ha añadido, "se fundamentan en mentiras". Y, ciertamente, los portavoces de Tabarnia han demostrado con datos en la mano cómo los habitantes de esa parte de Cataluña sufren mayores perjuicios electorales y fiscales por parte del resto del Principado que los que los nacionalistas se inventan respecto a los que los catalanes sufrirían a manos del resto de España.

Así las cosas, Vives se ha comprometido a "llegar tan lejos como quieran llegar los independentistas" y ha advertido: "Si hay otra Declaración Unilateral de Independencia, actuaremos para que Tabarnia sea una realidad".Y, ciertamente, si los habitantes de una parte de España pudiesen decidir su constitución como nuevo Estado soberano e independiente, ¿por qué no iba a poder una parte de Cataluña ejercitar su propio derecho a decidir para mantener su pertenencia a España?

Aunque el derecho de secesión, como falso derecho democrático que es, se contradice e imposibilita a sí mismo, lo cierto es que la posibilidad de crear una nueva comunidad autónoma a partir de una ya preexistente tendría mucha más cabida en nuestro ordenamiento jurídico –v. artículos 143 y 144 de nuestra Constitución– que la pretensión de crear un nuevo Estado soberano e independiente en base a lo que decida, en un determinado momento, la población de una determinada región.

Algunos, con todo, seguirán tachando de absurda astracanada las pretensiones de Tabarnia, cuando lo cierto es que el método de la reducción al absurdo es un vía muy válida y rigurosa para mostrar la miseria moral e intelectual de las proposiciones separatistas. Y, desde luego, frente al buen humor que despliegan los impulsores de Tabarnia, maldita la gracia que tienen los empobrecedores y liberticidas delirios de los promotores de la República catalana.

Comienzo de las hostitlidades
Vicente A. C. M. Periodista Digital 17 Enero 2018

VOLVEMOS A DONDE ESTÁBAMOS Y CON LA MISMA GENTE. ¿Y AHORA QUÉ MARIANO?

Como era de esperar, el pacto entre los golpistas estaba cantado y ya estamos acostumbrados a esta burda escenificación de hacerlo en el último minuto. De hecho, Marta Rovira ya se desplazó sumisamente hasta Bruselas para entrevistarse con el fugitivo Carles Puigdemont y cerrar el acuerdo, en un reconocimiento del liderazgo de este sujeto sobre el que llaman “rehén” del Estado español, el resignado Oriol Junqueras convertido en predicador epistolar desde su celda en la cárcel de Estremera. El pacto consta de dos puntos iniciales, el primero reconocer como candidato único e indiscutible del independentismo al fugitivo Carles Puigdemont y forzar su investidura vía telemática desoyendo el informe no vinculante de los Servicios Jurídicos del Parlamento. El segundo, proponer como candidato a la Presidencia del Parlamento de Cataluña al radical de ERC Roger Torrent, alguien cuyos antecedentes igualan o superan a su antecesora en el cargo Carme Forcadell y que está dispuesto, como ella, a protagonizar otro lamentable espectáculo con las mismas consecuencias ya anunciadas.

El caso es que para que ese pacto sea posible y se consume este nuevo asalto al poder de los golpistas, era imprescindible la colaboración de la coalición En Comú – Podem liderada por Xavier Domenech con sus decisivos 8 diputados. Y eso es así ante la duda de si la Mesa de Edad del Parlamento que presidirá la sesión inicialmente y se compone de tres diputados de ERC, permitirá la delegación de voto ignorando el informe de los Servicios Jurídicos del Parlamento, como el juez Pablo Llarena ha negado para los fugados y permitido para los de los presos, aunque ello no sería posible sin reformar el Reglamento. De permitir esa delegación de voto, estaríamos ante la primera desobediencia que debería ser impugnada. Y es que esa delegación de voto haría innecesaria la anunciada abstención de los Comunes al conseguir el bloque independentista la mayoría absoluta con 70 votos. Sin embargo, de no decidir aceptar esa delegación, entonces sí que la abstención de los Comunes resulta crucial para que prosperen las propuestas al producirse 62 votos a favor, 57 en contra y 8 abstenciones, contando con las 8 ausencias de los encausados presos o fugados.

Es así que lo que se va a producir en la jornada de hoy es el final trágico de un drama que comenzó cuando Mariano Rajoy decidió, de modo personal o con su equipo, convocar sorpresivamente las elecciones autonómicas como primera medida de Gobierno en funciones de la Generalidad. Una decisión que algunos equiparamos con participar en el macabro juego de la ruleta rusa y que hoy termina con el suicidio voluntario del Estado de Derecho en Cataluña al haber permitido que los golpistas retomen el poder de forma legal y sin haber pagado por el golpe de Estado que ocasionó su encausamiento por rebelión y sedición, incluso algunos como el futuro candidato a Presiente de la Generalidad, fugado de la Justicia y burlándose del Gobierno de España desde su seguro refugio en un país socio de una UE incapaz de dar una respuesta homogénea y común a temas jurídicos.

Porque esta sesión de constitución del Parlamento de esta atípica nueva legislatura en Cataluña carece de elementos que puedan sorprender en algo que ya está pactado de antemano. Quizás la única incógnita sea esa decisión de la Mesa de edad respecto al espinoso asunto de la delegación del voto, que ya saben que el actual Reglamento solo contempla en tres excepciones que no incluyen la de la ausencia voluntaria por muy exilio que le llamen, o involuntaria por estar preso y no permitírselo el juez. Pero puede que esa Mesa, por muy radicales independentistas que sean sus tres componentes, vaya a querer tener ese minuto de gloria televisada y arriesgarse a ser encausados y metidos en le saco de los golpistas. Pero es que esa acción es innecesaria por la posición colaboracionista de los Comunes dispuestos a ser los cómplices útiles para lanzar este nuevo órdago al Estado de Derecho.

Lo verdaderamente dramático de todo esto es el vergonzoso espectáculo que España está dando al mundo, sobre todo a nuestros socios de la UE que, sorprendentemente, siguen apoyando a este Gobierno y renegando del movimiento independentista, al menos de forma oficial. Sin embargo, todo tiene un límite y es seguro que se van a exigir medidas mucho más contundentes para controlar esta situación. Carles Puigedmont es el símbolo de un fracaso del Estado de Derecho que se ve desprestigiado en cada comparecencia, en cada declaración a los medios de este sujeto que hace tiempo que debería haber estado frente al juez y llevado a prisión para ser juzgado y condenado por sus delitos de rebelión y sedición. Y es verdad que no solo ha sido culpa del Gobierno de España haber permitido esa fuga, sino la complicidad de una Justicia de un país socio de la UE que se excede en su sobre proteccionismo de los terroristas y delincuentes, creando en su país un refugio seguro y una amenaza para el resto de países.

Dice Mariano Rajoy que las medidas de intervención bajo el amparo del artículo 155 de la Constitución seguirán en vigor si se pretende investir por vía telemática y no presencial al fugitivo Carles Puigdemont. Eso de hecho forzaría a presentar otro candidato antes de agotar al plazo de dos meses antes de disolver el Parlamento y convocar nuevas elecciones autonómicas. Es decir, estaríamos de nuevo girando el tambor de esa pistola cargada y tentar la suerte de provocar otro suicidio. Una situación kafkiana en bucle interminable e indeseable para todos. Y es que la alternativa es mantener la intervención durante el tiempo necesario para abrir mesas de diálogo político donde los partidos independentistas deban decidir entre situarse fuera de la ley, como hasta ahora y ser ilegalizados por atentar contra la democracia, o que renieguen del camino unilateral y se sometan al juego democrático que ampara la Constitución de España. Lo que no parece lógico es entrar en este interminable despropósito de elecciones encadenadas.

Tampoco parece muy sensato el que los que busquen la solución a este conflicto sean los mismos que siguen empecinados en sus posturas radicales de imponer sus pretensiones golpistas. Esos actores deben ser juzgados y condenados en su caso y apartados de la vida política española y del debate democrático al que han demostrado despreciar. Y algo anda mal en la ley cuando se ha permitido que semejantes elementos puedan seguir impunemente ejerciendo por simples deficiencias procedimentales que enlentecen la labor de la Justicia y la convierten en ineficaz. Es como si un pederasta pudiera presentarse a docente y reclamase el ejercicio de su puesto de trabajo mientras espera a ser juzgado y condenado por las denuncias de abusos que le llevaron a prisión preventiva. Los golpistas son violadores de la Constitución y de los derechos de los españoles y han podido presentarse y ser elegidos y ahora reclaman ejercer para seguir violando. ¿Cabe mayor despropósito?

Hoy comienza el nuevo desafío secesionista encabezado por los mismos golpistas que vuelven a contar con la mayoría de escaños en un Parlamento que ya se declaró en rebeldía y en desobediencia a las sentencias de los Tribunales de España. Un Candidato que ha jurado o prometido su cargo de Diputado con la apostilla batasuna de “por imperativo legal” y que declara su lealtad solo al pueblo de Cataluña. Y algo está mal en los procedimientos cuando se admite como válida esta fórmula para acceder al Acta. Eso no es democracia, es estupidez.

¡Que pasen un buen día!

Urkullu versus Mas: el fin del pretexto vasco
Josep Maria Cortés cronicaglobal 17 Enero 2018

A la hora de gobernar y bajarse de la parra, Artur Mas dice adiós perseguido por el fallo del caso Palau y por el frente procesal que se cierne sobre su patrimonio. El fin de su errática deriva coincide con las críticas al procés vertidas hace pocos días por el lehendakari Iñigo Urkullu ante un grupo de diplomáticos italianos: "Cataluña saldrá perdiendo y perderemos todos". Los tiempos de colaboración sin palabras, que unían telúricamente a Jordi Pujol con Arzalluz, son el pasado idílico. En los años del hierro, bajo un paraguas implícito, el líder jesuítico vasco protegió el reformismo de su partido y, al mismo tiempo, justificó la indolencia moral de sus bases y del entorno batasuno ante el terrorismo de ETA. Y observando esa intersección, a la que Jon Juaristi bautizó como el "bucle melancólico", levantó Pujol su altar alternativo: aquí no matamos, solo socavamos.

El nacionalismo vasco era entonces el malo de la película y actuaba de gran pretexto para Convergència ("si ellos aspiran a un Estado propio, nosotros algún día también"). Y el día llegó para desplegarse en el procés, a lo largo de cinco años, desde 2012 hasta 2017. Pero su canto de cisne también nos alcanzó, con el 155 y la intervención de las cuentas de la Generalitat. España ha decantado las cosas otra vez, como lo hizo entonces frente al nacionalismo vasco con el "váyase señor Ibarretxe", cantado a coro en 2001 por Nicolás Redondo y Mayor Oreja. En aquellos momentos, la concomitancia PNV-ETA, alimentada por Aznar y Cascos, desmontó el pacto de Lizarra y obligó a Ibarretxe a ponerse conspicuo y convocar elecciones en el Kursaal Donostia de Rafael Moneo, donde solía hacerlo. Fue el fin del Estado libre asociado vasco y el preludio de la laminación del pacto del Majestic en Cataluña.

Aznar puso de moda aquel "el que la hace la paga" (colofón a las Parabellum teroristas que resonaron con el asesinato del ertzaina Totorika en Hernani, al mosso d'esquadra Santos Santamaría en Girona, al socialista aragonés Froilán Elespe o del popular Giménez Abad). Sobre aquella macabra maquinaria de matar se habían perpetrado los mayores acuerdos entre el nacionalismo y el Gobierno de España; y sobre la misma maquinaria se cambiaban los roles y llegaba la recentralización. El PP no fue capaz de hacerse una cabal idea del país metaforizado por el escritor Fernando Aramburu en Patria. Se perdió en la búsqueda de supervivientes españoles, entre frontones, pelotaris, ahumados, troncos y comedores rancios donde el odio y la culpa se repiten cíclicamente en tumultos familiares autóctonos, como el que relata Borja Ortiz de Gondra en Los Gondra, una historia vasca.

Urkullu tiene un especial interés en desmarcarse de los desmanes de Esquerra y el PDeCAT. No podemos pasar de puntillas sobre el paisaje desolado que dejan tras de sí los que levantan todavía el estandarte de la República catalana

En Cataluña, el reflujo del procés ha cambiado las tornas, pero no el espíritu. La resaca catalana huele a recentralización, que es lo que vino a decir Urkullu ante los diplomáticos italianos. Muerto el pretexto vasco, con un PNV en modo negociador, los actores del cuadro de las lanzas catalanas ya hincan la rodilla. Y a modo de analogía, me ha parecido un buen momento para sacar de la estantería el libro de Gaziel ¿Seré yo español?, publicado por Narcís Garolera en Península con los fragmentos del genial periodista publicados en El Sol, entre 1925 y 1930, bajo la España de Primo de Rivera. Gaziel no se haría hoy las preguntas que se hizo entonces, cuando dudó de si estaba dentro o fuera, si era admitido o no por aquella España sobre la que compartió las dudas de Madariaga, Unamuno, Araquistáin o Corpus Barga, también a lomos de El Sol. Hoy, Gaziel se preguntaría tal vez: ¿seré yo catalán? Sobre todo tras escuchar con vergüenza ajena la despedida farisea de Artur Mas, "el hombre que trituró un partido histórico y condujo a la sociedad a la que decía servir al empobrecimiento y la radicalidad", en palabras de Xavier Salvador​ en estas mismas páginas.

Está claro que Gaziel sintió de forma trágica la anormalidad europea de los españoles de su tiempo. Pues imaginemos qué pensaría ahora de la anormalidad catalana, cuando toda Europa nos ha cerrado la puerta (salvo los xenófobos fascistones amigos del procés, como el UKIP inglés o la Liga Norte de Padania), y nos hemos convertido en un país antipático, al decir de los franceses. Hay mucha leña que cortar para detener por convicción la "conjura de los irresponsables", tal como lo concibe y lo titula Jordi Amat en su última entrega. El daño del desgobierno independentista es mucho mayor de lo que podíamos imaginar y tardaremos muchos años en sacarnos de encima el estigma bobalicón y empobrecedor que nos han legado los Puigdemont, Junqueras, Rull, Comín y unos cuantos más. No quiero pasar por agorero de nadie, pero a casi todos, hasta alcanzar una lista de medio centenar, les espera el juzgado número 13 de Barcelona en una causa general que gravitará durante mucho tiempo sobre todos nosotros. A los países los levanta el sudor de su gente, pero los ensombrecen sus malos gobernantes. Sí, en política es así de injusto: el mal fario de unos pocos se cierne sobre todos.

Urkullu tiene un especial interés en desmarcarse de los desmanes de Esquerra y el PDeCAT. No podemos pasar de puntillas sobre el paisaje desolado que dejan tras de sí los que levantan todavía el estandarte de la República catalana, hecha de ataques al Estado de derecho​ (por imperfecto que éste sea). No podemos perdonarles que nos llamen unionistas, como si fuéramos los turiferarios seguidores de la orden de Orange, en Irlanda del Norte. No podemos tolerar su ignorante ignominia dispuesta a cavar raíces en el localismo de los gentilicios. No pasaremos por las arcas de la acomplejada nueva burguesía del procés, diseñada desde el resentimiento y el rencor de los hijos y nietos de una Cataluña endins a la que Josep Pla estigmatizó como la "gangrena interior". Y tampoco por el interclasismo endomingado y restricto de los hijos de la patria en simbiosis con la nueva Cataluña del cinturón rojo, donde reside el amago matón de tantos conversos.

Urkullu hace un planteamiento simple: entre reforma y revolución, y elige lo primero poniendo fin al pretexto y ofreciendo a todos las dudosas bondades del Cupo. Por su parte, Mas, en su sprint final, se muestra alambicado y oscuro; habita en la superstición de Ockam.

Cobardes por imperativo legal
Pablo Molina Libertad Digital 17 Enero 2018

Los diputados que pretenden destruir el orden constitucional y el estatuto de Cataluña han jurado respeto a las dos normas fundamentales aclarando, eso sí, que lo hacen "por imperativo legal". La rebeldía de los que afirman estar perseguidos por un Estado fascista a causa de sus ideas se ha quedado en esa chorrada, más propia de niños malcriados que de señores talluditos dispuestos a dar un golpe de Estado como Dios manda.

En realidad, no todos los diputados levemente sediciosos han utilizado esa fórmula, que pretende ser un descargo de responsabilidad frente a sus votantes y una añagaza jurídica para sortear el trámite de la jura del cargo y comenzar a trincar el sueldo oficial. Los que han pasado por la trena o siguen en ella a la espera de juicio han jurado la Constitución a pelo, y si no han gritado un "¡Viva España!" habrá sido porque sus abogados les habrán recomendado discreción.

¿Qué quieren decir con que juran "por imperativo legal"? En realidad, nada, porque, en efecto, para adquirir la condición de representante público la ley exige que se preste juramento a la Carta Magna. Es un mandato que llega hasta a los funcionarios de puesto base cuando adquieren tal condición, no una salvaguarda impuesta por Rajoy para ver cuántos diputados separatistas se rajan en el momento de llegar al cargo.

Ahora bien, el sentido que los separatistas catalanes (como en su día los proetarras vascos) otorgan a ese gesto simbólico es el de aceptar la legalidad vigente sólo en el terreno táctico, hasta que llegue el momento de romper con ella y otorgar carta de naturaleza a la república prometida a sus fieles más desnortados. Es la cobardía del separatismo en todo su esplendor, que renuncia a las leyes aprobadas en su día por ese mismo parlamento regional, según las cuales ya tendrían que vivir en una república independiente y no seguir a estas alturas escudándose en fórmulas ridículas para que su traición no les haga perder el sueldo público.

Pero ese doble juego de los separatistas siempre les sale bien. Para su fortuna, viven en una democracia tan absurda que permite a sus enemigos declarados tener presencia en las instituciones y vivir de los recursos de la nación que quieren destruir. Y encima, por imperativo legal. Qué astutos son.

Circo sin payaso
Javier Barraycoa gaceta.es  17 Enero 2018

En mi niñez, los pocos payasos que veíamos en la tele triunfaban. Charlie Rivel, Gaby, Fofo, Fofito y el resto de la familia Aragón. Era un misterio que fueran capaces de hacerte reír. Igual porque uno era niño y la tele era en blanco y negro -y la fantasía añadía lo que le faltaba a la realidad-, pero era apoteósico ver a los payasos de la tele. Con el tiempo, reconozco sufrir de coulrofobia o miedo irracional a los payasos. Sí, aunque parezca mentira, este trastorno está tipificado en los manuales de psicología y yo lo sufro. Posiblemente ello se debe a que ya no soy un niño, que la realidad ya no deja espacio para muchas fantasías y que los payasos han abandonado su lugar natural: el circo, para invadir territorios que no les compete.

De hecho, con toda propiedad, podemos decir que el “Ágora” se ha convertido en un “circus”. O con palabras menos cursis, la política es un circo. Cuando eso le ocurrió a la civilización greco-romana ya era demasiado tarde para recular y acabó como acabó. Hoy en día los que nos apasionamos por la política, sufrimos con esta invasión cirquense del “Ágora”. Entre saltimbanquis, magos y payasos, añoramos a los animales políticos que han quedado eliminados de la palestra. Fue asentarse la democracia y retiraron a los animales del circo y a los políticos de raza de los parlamentos.

Toda esta introducción es para lamentarse que en Cataluña vuelve el circo. Hoy se inaugura la sesión de constitución de la Mesa del Parlamento regional. Y luego, en teoría, vendrían días de divertimento garantizado para las mentes infantiles y sufrimientos para los que la inteligencia se nos ha hecho adulta incluso vetusta. El circo catalán prometía un payaso de la tele –o telemático- que haría las delicias de todos desde Bruselas. El espectáculo estaba garantizado. Ya nos hacíamos a la idea de estar contemplando en nuestra pantalla desde casa al Parlament catalán con otra pantalla instalada. Y dentro de ella a Puigdemont saludando “¿Cómo están ustedes?”. Terrorífico y risible a la vez. ¿Me entienden con lo de mi padecimiento por coulrofobia?

Por suerte parece que los letrados del parlamento se han conjurado contra el payaso de la tele y quieren que la sesión de investidura sea seria y presencial, esto es, real. Uno de los personajes que puede agitar más o menos las aguas autonómicas, será el nuevo presidente del Parlamento y sus ganas de liarla o no como ya hiciera la Forcadell. Sin embargo, tras la experiencia del choque del tren (en singular, pues sólo uno se presentó a la lid), ya son pocos los que quieren arriesgarse a tener por compañeros de celda a gitanos plastas que no paran de darle al “¡Que viva España!” de Manolo Escobar. Amnistía internacional debería decir algo al respecto. Por tanto, la tan proclamada democracia con lacitos amarillos, empieza a aprender que las leyes y reglamentos existen, son reales, y que el voluntarismo (eufemismo de voluntad popular) no puede discurrir por los cauces que se le antoje.

Pero no todo es tan idílico. Cuando en nuestra época infantil se permitían los animales en el circo, todos esperábamos (seguramente en el plano inconsciente) que el león se comiera al domador. Siguiendo el paralelismo, ERC que hasta ahora ha sufrido las humillaciones de Puigdemont desde Bruselas, espera su momento para devorar al payaso del independentismo. Hemos de pensar que hasta ahora Puigdemont se ha pavoneado de ser el ganador de las elecciones (como si C´s no existiera) y del deber de ERC de someterse a su voluntad. Ante el mundo independentista nadie podría entender que ERC no apoyara la investidura del fugado de Gerona. Pero los informes de los letrados se lo han puesto a huevo. Ahora los seguidores del piadoso Junqueras y la monjil Rovira pueden excusarse en la ley –sobre la que antes se habían miccionado- para devolvérsela a Puigdemont.

La ventaja de los republicanos es que encontrar otro payaso a la altura del de Bruselas, es muy difícil. Hasta Artur Mas ha querido participar en el circo y como un diestro mago ha conseguido hacerse autodesaparecer. Aplausos. La magia del circo en estado puro. Incluso ha afirmado que el PDeCAT no tiene nada que ver con la Convergencia que lideró tantos años. Funambulismo salvaje. Llegará un día que nos dirán que nunca existió CiU ni Pujol, ni Millet. Pero hasta que llegue ese día tienen que pasar muchas cosas aún por nuestras retinas.

Como decíamos, ERC parecía noqueada, pero guarda un as en la manga. Les será fácil, si quieren, bloquear un tripartito independentista, para el que necesitan por cierto de los cuatro enanitos maximalistas de la CUP (antes no había circo sin enanos, pero con esto de la corrección política seguro que también están prohibidos). Y si no es posible un pacto entre las tres formaciones independentistas, ERC siempre le quedará presentar un tripartito de izquierdas con el PSC y Podemos; y sino a elecciones, cosa que nadie quiere excepto Puigdemont.

Los escenarios, como las pistas de los circos, son varios. Pero la atracción principal, la batuta, la llevará aquél que sea investido de “Honorable”. Si Puigdemont no lo consigue, y lo tiene muy crudo, se diluirá como azucarillo en agua como le ha sucedido a Artur Mas. Y pasará a ser otro de los aprendices de domador devorados por el león de la política. Sea lo que sea, pase lo que pase, nos quedan semanas, meses y ¿años? Para reír y llorar al mismo tiempo dependiendo del grado de coulrofobia que uno sufra.

Eternos cómplices del independentismo
Andrea Mármol vozpopuli.es 17 Enero 2018

Con toda probabilidad hoy quedará constituido un nuevo parlamento catalán cuya presidencia ocupará un representante independentista libre de causas judiciales a sus espaldas, al menos en el momento de tomar posesión. Y es que, a pesar de lo que puedan tener de entretenidas las disputas internas del separatismo, cabe descreer de ellas como posible torpedo en sus planes: habrá final feliz y pactado para que puedan seguir manteniendo su pulso al Estado desde las instituciones. En esa labor, además, los partidos independentistas no están en soledad.

Las notables ausencias en la sesión de constitución han concedido a ‘los comunes’ la oportunidad de arrebatar al independentismo el control de la cámara para que una fuerza constitucionalista tome el relevo de Carme Forcadell. Los de Colau, por supuesto, se han apresurado a zanjar esa posibilidad, actuando de nuevo como el cómplice perfecto del independentismo, no tanto para la consecución del objetivo de la secesión, sino para convertirse en el garante de que nada cambie en la política catalana.

Lo que puede parecer un juicio aventurado no es sino una mera constatación de los hechos. El golpe parlamentario que perpetraron los partidos separatistas la pasada legislatura provocó que los derechos de toda la oposición, incluidos los de los comunes, fueran vulnerados. Aunque se empeñen en ignorarlo, aquella diputada de Podemos célebre por retirar banderas constitucionales de la cámara catalana fue tan injusta y antidemocráticamente silenciada por la mayoría separatista como lo fueron los representantes de Cs, PP o PSC. Si la actitud de Forcadell provocó entonces un memorable discurso de reproche de Joan Coscubiela, la nueva Mesa, bajo ordeno y mando del separatismo, parece ser ahora merecedora de un premio.

Ni la conveniente reprimenda a los separatistas por degradar las instituciones, ni la elección de una presidencia ajena al ejecutivo son motivos suficientes para que los comunes pierdan la fobia a aparecer en la misma foto que el constitucionalismo. El problema de Podemos es que, como los independentistas, creen que Cataluña sólo puede ser dirigida por los nacionalistas. Prueba de ello es el discurso con el que Pablo Iglesias se desperezó de la pesadilla electoral catalana después de semanas sin soltar prenda tras sus malos resultados en la comunidad.

Lejos de hacer autocrítica sobre las complicidades con el nacionalismo, algunas de las palabras del discurso de Iglesias son bastante reveladoras. “Ha aparecido la nación española en Cataluña”, aseveró el líder morado, no sin la dosis justa de pesadumbre que le debió suponer comprobar cómo la consigna nacionalista del ‘un sol poble’, que Podemos ha hecho suya, se hizo añicos en las urnas. La afirmación de Iglesias, pues, “ha aparecido” yerra por partida doble: lo que siempre ha habido en Cataluña son ciudadanos libres e iguales que a diferencia de Podemos no ven nada de progresista en la fragmentación de la soberanía nacional, ni se sienten representados por un proyecto que replica todas las consignas nacionalistas.

Iglesias y los suyos han cantado las bondades de la España plurinacional mientras presuponían la uniformidad de la Cataluñamonolítica que pintan los nacionalistas. Eso les puede valer para ganarse la sonrisa cómplice de los dirigentes nacionalistas en Barcelona y en Madrid, pero es lógico, como han demostrado las urnas, que los catalanes no nacionalistas prefieran confiar en partidos que no hablan sólo para los nacionalistas. Lo dijo Iglesias también: “Hemos hablado demasiado para otras fuerzas políticas”. Se refiere, claro, a las fuerzas independentistas, a las que han intentado contentar votando en contra de defender la Constitución española en el Senado, o compartiendo con Puigdemont y Junqueras las críticas infundadas al “Estado represor” que aspiran a gobernar.

La pregunta es: ¿Hasta cuándo insistirán en el error de primar la complacencia nacionalista en lugar de las preferencias de sus votantes? Hoy será una mesa independentista, mañana una declaración solemnísima contra el 155 y así hasta un sinfín de iniciativas que sólo pueden firmar quienes descreen de la democracia española. Ese rechazo, que les condena a ser eternos compañeros de viaje, se traduce en gestos de los que sacan mucha tajada de ‘transversalidad’ los nacionalistas, pero que a Podemos no terminan de funcionarle. Y sin embargo, así seguirán, hasta que ya no les quede nadie a quien hablar.

¿Quién dijo que ETA había desaparecido?
OKDIARIO 17 Enero 2018

El adoctrinamiento a menores de edad se extiende como una pandemia. Si ayer denunciábamos los innumerables casos que se dan en Cataluña y pedíamos la inmediata actuación de la Fiscalía de Menores, este miércoles ponemos de relieve una realidad igual de grave. Incluso, más. Navarra vuelve a ser el escenario del adoctrinamiento etarra. La presidenta autonómica, Uxue Barcos, ha extendido un cheque en blanco para que Bildu intente batasunizar la realidad social y educativa de la Comunidad Foral. Resulta incomprensible que en el instituto Lecaroz Elizondo obliguen a sus alumnos a leer un libro de propaganda radical escrito por Ernesto Urzainki.

Más si cabe porque este miembro del ilegalizado partido Acción Nacionalista Vasca (ANV) fue detenido por la Guardia Civil en 2012 tras más de cuatro años huido en el sur de Francia. La novela no es más que un libelo a mayor gloria propagandística de una plataforma proetarra que opera en la localidad de Baztán. Los ciudadanos no deben olvidar estos hechos de cara a las próximas elecciones, donde la independentista Uxue Barcos debería pagar en las urnas su connivencia con el partido del criminal Arnaldo Otegi. Por desgracia para los navarros, este tipo de actos son una constante desde que Barcos llegara al poder aupada por podemitas y abertzales.

El español es una lengua cada día más perseguida en la región mientras el euskera se impone en los carteles de ciudades y pueblos. No sólo eso, ya que hace casi un año Geroa Bai cumplió los designios de Bildu y permitió que la ikurriña ondeara en los edificios públicos en detrimento de la bandera de Navarra. La enseña vasca es absolutamente legal y respetable, pero dentro de País Vasco y no secuestrada por los herederos de ETA para despreciar la españolidad de los navarros al tiempo que tratan de imponer una suerte de colonialismo institucional. Adoctrinar a los escolares en el odio a España o ir en contra de los símbolos nacionales es igual que ir en contra de la Constitución y, por lo tanto, atacar la legalidad vigente. Tendencias que hay que perseguir para garantizar la salud plena de nuestro Estado de Derecho.

¡Qué vergüenza dan los defensores de etarras!
Liberal Enfurruñada okdiario 17 Enero 2018

¡Qué vergüenza! España es un país extraordinario, con una historia, una cultura y sobre todo, unas gentes de las que todos debemos sentirnos muy orgullosos. Pero en todas las casas cuecen habas y, como dice Sancho Panza: “En la mía, calderadas”. Los españoles de bien sentimos de nuevo vergüenza cuando vimos el sábado la manifestación que cada año reclama el fin de la dispersión de los presos de ETA. Esa marcha de la ignominia va siempre encabezada por lo peor de cada casa, personajes deleznables a los que en cualquier país civilizado se les cerrarían todas las puertas a partir del momento en que dan la cara a favor de unos asesinos sanguinarios. Pero también en esto Spain is different y aquí un acto tan repulsivo como éste no sólo no se traduce en la muerte civil de quien lo perpetra, sino que son capaces de rentabilizarlo y hacer del deshonor una lucrativa forma de vida.

A esos etarras que exigen acercar al País Vasco les llamaron “presos políticos”, cuando entre ellos se encuentra Santiago Arróspide Sarasola (Santi Potros), condenado por ordenar el atentado de Hipercor, que se saldó con 21 muertos y 45 heridos, por el atentado de la plaza de la República Dominicana de Madrid, en el que murieron 12 guardias civiles y por varios asesinatos más. También están en la lista Francisco Mujika Garmendia (Pakito) y Joseba Arregi Erostarbe (Fitipaldi), condenados por el atentado contra la casa cuartel de Zaragoza, donde asesinaron a 11 personas, entre ellas 5 niñas, e hirieron a 88, la mayoría civiles. Y Henri Parot, a quien se le han acreditado 82 asesinatos por los que ha recibido 26 condenas. Y así hasta completar una lista de 234 nombres a cual más hijo de Satanás a los que hay que ser muy malnacido para llamar “presos políticos”.

Antes de que en 1989 los políticos socialistas Enrique Múgica —entonces ministro de Justicia— y Antoni Asunción —director general de Instituciones Penitenciarias en aquella fecha—, comenzaran a aplicar la política penitenciaria de dispersión de presos de ETA, estos se agrupaban sobre todo en las cárceles de Herrera de la Mancha (Ciudad Real) y Alcalá-Meco (Madrid), donde la banda dictaba sus normas. ETA gobernaba esas cárceles sometiendo a todo el colectivo de presos e impidiendo que ninguno se acogiera a beneficios penitenciarios. Desde fuera el ‘frente de makos’ —abogados y mediadores— mantenían el control de ETA sobre sus presos. Lo que pudo hacerse gracias a la dispersión fue aplicarles el régimen general: se eliminaron privilegios y se les mezcló con el resto de reclusos haciendo más difícil su control por parte de ETA. Tanto nuestro Tribunal Constitucional como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo han avalado esta dispersión, rechazando las demandas y recursos presentados por etarras.

Mientras ETA siga existiendo es impensable el reagrupamiento en cárceles del País Vasco y Navarra porque la prioridad de nuestra política penitenciaria es la reinserción de los presos, ya que así lo recoge nuestra Constitución. El reagrupamiento ha sido utilizado por ETA para controlar a sus presos luchando así contra dicha reinserción. Una vez que ETA se haya disuelto, los etarras que quieran acogerse al beneficio penitenciario de acercarse al País Vasco deberán, uno a uno, demostrar su arrepentimiento, colaborar con la justicia en el esclarecimiento de los crímenes que aún quedan por resolver y pedir perdón a sus víctimas. Hasta que eso ocurra, los españoles decentes deberíamos hacer que se le cayera la cara de vergüenza a quienes se manifiestan en favor de estos inhumanos asesinos y les llaman “presos políticos”. ¡Qué vergüenza!

PRESIDENTE DE TABARNIA
El impagable corte de mangas de Boadella al separatismo
Rosalina Moreno gaceta.es 17 Enero 2018

Los promotores de Tabarnia explican que este movimiento no es ‘una ocurrencia ni una broma’, sino la ‘respuesta natural de un pueblo’ que representa a la ‘disidencia silenciada’ y que dice basta.

Catalanes hartos de vivir en un lugar donde los gobernantes vulneran las leyes y fomenten la confrontación han gestado el movimiento Tabarnia con el que plantarán cara al separatismo. La puesta de largo de esta iniciativa ha tenido lugar este martes, en el Colegio de Periodistas de Barcelona, a las 11 de la mañana.

Su nombre resulta de la suma de Tarragona y Barcelona, y quiere ser la voz de la zona de Cataluña en la que no ha ganado el secesionismo en las últimas elecciones.

Tiene como objetivo funcionar como un gran espejo del separatismo, explicar la verdadera historia de Cataluña, que ha sido “falseada por los separatistas”, y ejercer como ‘agentes de presión’ para que se modifique la ley electoral catalana. Así lo ha explicado el periodista Jaume Vives, portavoz oficial de esta iniciativa.

“Tabarnia no es una ocurrencia ni una broma, sino la respuesta natural de un pueblo que representa a la disidencia silenciada y que quiere hacer frente al ‘apartheid’ ideológico impulsado por el separatismo, un movimiento que ya tiene un presidente en el exilio, el dramaturgo Albert Boadella”, han expuesto Vives, el exdiputado del PPC Joan López Alegre, y Miguel Martínez, miembro de la entidad Barcelona is not Catalonia.

En el acto se ha realizado una conexión con Albert Boadella, presidente en el exilio del gobierno de Tabarnia, un imaginario territorio de Barcelona y parte de Tarragona separado del resto de Cataluña. Vía Skype y con las banderas de la Unión Europea, España y Tabarnia a la espalda, este ha sido el discurso de Boadella:

“Soy un payaso, pero a su lado soy un modesto aprendiz”, ha lanzado el director teatral a los independentistas, a quienes ha acusado de dividir Cataluña, y de pretender dividir toda España y toda Europa. “Los rufianes han destrozado Cataluña, pretenden destrozar España y Europa si pueden”, han sido sus palabras.

Boadella ha denunciado que los secesionistas han hecho del Parlament el auténtico Teatre Nacional de Cataluña, y que “los usurpadores de sentimientos, dinero, instituciones, clubs y banderas han hecho este territorio irrespirable”.

No obstante, Boadella ha anunciado irónicamente que para frenar esta situación hay “unos anticuerpos capaces de reaccionar ante la epidemia: los ciudadanos de Tabarnia”.

Ha denunciado que “a los separatistas no les importa llevarnos a la ruina absoluta”, pero que afortunadamente la Moreneta ha iluminado a los ciudadanos de Tabarnia, que han iniciado el renacimiento del sentido común.

El presidente exiliado, que no prófugo, ha destacado también que los tabarneses quieren “seguir siendo copropietarios del Museo del Prado y de la Alhambra”.

En el ámbito económico, ha prometido “hacer buenos negocios sin mordidas institucionales” y ha tendido la mano a todos aquellos que quieran formar parte de este pueblo. “En Tabarnia cabemos todos” y “se puede ser libre sin ser perseguido como traidor”, ha afirmado solemnemente.

El broche final de su discurso ha sido un corte de mangas dedicado a los separatistas y a “la Cataluña que nos quieren imponer”, y que ya ha sido convertido en gif.

“Ya basta de tantos capullos disfrazados de segadors, de envenenar la cabeza de los niños y de incitar el odio hacia el vecino del rellano”, “sus bufonadas en nuestras calles se han acabado”, “viva Tabarnia, que es lo mismo que decir viva España”, ha exclamado para finalizar.

Jaume Vives ha explicado que “Tabarnia es un concepto geográfico que coincide con aquellas zonas donde no ha ganado el separatismo y que desde hace ya años ha desconectado mentalmente de la Cataluña institucional. La constatación de que cuando hablan del pueblo de Cataluña hablan solo de una parte”. “Es también un concepto abstracto que trasciende a la geografía y que aglutina a todos aquellos catalanes dispuestos a frenar la amenaza del separatismo”, ha añadido.

El portavoz de Tabarnia, Jaume Vives, es uno de los abanderados de la lucha contra el independentismo. Promotor de la web Resitència Catalana, saltó a la fama como fundador del ‘Balcón de la Resistencia’ de Barcelona. Para contrarrestar las caceroladas de los independentistas ponía a todo volumen el himno de la Guardia Civil, a Manolo Escobar, sardanas…

Vives ha denunciado que los independentistas “han intentado democratizar la dictadura” y que con los impuestos de los catalanes han financiado organizaciones que promueven el odio”, en referencia a las plataformas Asamblea Nacional de Cataluña y a Òmnium Cultural, cuyos líderes están ahora entre rejas.

“Nunca dejaremos que nos obliguen a marchar de España, que es nuestra casa”, ha advertido.

El popular López Alegre ha criticado que “las políticas separatistas han maltratado a Cataluña, ha recordado que, debido a la ley electoral catalana, “un tabarnés vale la mitad que un leridano”, y ha alertado a los separatistas de que “Tabarnia puede acabar siendo su pesadilla, como ellos han sido la nuestra”.

Por su parte, Miguel Martínez, miembro de Barcelona is not Catalonia, ha señalado que “el pueblo de Tabarnia ha desconectado de la Generalitat de Cataluña”. “Tabarnia ha pasado de ser una utopía a ser una de las grandes amenazas para el independentismo. Y si siguen por este camino lo convertirán en lo que ya es, una realidad”, ha sentenciado.

Adoctrinamiento nacionalista en la Educación
Un instituto de Navarra obliga a leer la novela en euskera de un terrorista de ETA
Nacho Doral okdiario 17 Enero 2018

La dirección y el profesorado del instituto Lecaroz Elizondo, en Navarra, imponen a sus alumnos de 4º de la ESO como lectura obligatoria un libro en euskera cuyo autor es un terrorista de ETA y en el que, con nombres ficticios, se describe la campaña de Bildu contra el proyecto turístico ‘Aroztegia’ en el valle de Baztán.

El libro, incluido en el currículo de este instituto público, es una novela negra con el título Telleria eta gero, zer?, y que casi reproduce literalmente el nombre de la plataforma proetarra ‘Aroztegia eta gero, zer?’ “contra la construcción de un complejo residencial que incluye una urbanización de 226 viviendas, un hotel de lujo, un centro termal y un campo de golf, entre otras dotaciones previstas en sus 45 hectáreas.

El autor, un terrorista de ETA
La novela ha sido escrita por el exmiembro de ETA Ernesto Urzainki. Fue número 3 del ilegalizado partido Acción Nacionalista Vasca (ANV) en la localidad de Baztán, y detenido por la Guardia Civil en 2012, tras más de cuatro años huido en el sur de Francia. Prat pertenece a la plataforma Aroztegia cuya “lucha popular” describe en la novela.

Prat, de 40 años, formó parte de la lista de etarras más buscados en 2008. Hasta su captura (gracias a una euroorden de detención y entrega emitida por el juez de la Audiencia Nacional, Fernando Grande-Marlaska), logró escapar de las operaciones policiales contra el aparato político de ETA en Navarra, denominado ‘Ekin’.

El libro que deben leer los alumnos narra en euskera la oposición y “lucha popular” contra un proyecto análogo al de Aroztegia en un palacio de Baztán, “promovido por una secta ultracatólica” según su sinopsis. Pero, en realidad ofrece una serie de burlas y descalificaciones a los promotores y cargos políticos que en ella aparecen, en muchos casos con su nombre real, y en otros ficticios, aunque con tal aportación de detalles que permite saber a quiénes se refiere el autor y ex miembro de ETA.

Profesores ‘abertzales’ en el instituto
El escritor carece de méritos literarios, y la obligatoriedad de leer su obra habría sido impuesta por el Departamento de Euskera del centro, en el que varios de sus profesores, declarados abertzales, colaboran con la plataforma proetarra y del que forma parte una exconcejal de Bildu en el municipio de Baztán. La editorial y redes afines a la banda terrorista promocionan en las redes el libro con una foto de la portada.

Un ejemplo de adoctrinamiento por parte de la izquierda proetarra-podemita que ha provocado la indignación de padres y madres de alumnos, y que ha llevado a que Unión del Pueblo Navarro (UPN) haya pedido la inmediata comparecencia del consejero de Educación del gobierno de Navarra.

UPN denuncia que el libro obligatorio para esos estudiantes de 4º de la ESO “ofrece una visión maniquea del proyecto, enfrentando a los baztandarras y demonizando como fanáticos, corruptos y delincuentes a quienes no comparten los puntos de vista de la plataforma afín a Bildu”.

Recordemos que la comunidad foral que preside la independentista Uxúe Barcos (Geroa Bai-PNV) está gobernada actualmente por un cuatripartito de nacionalistas vascos, proetarras y podemitas: Geroa Bai-PNV, EH Bildu, Izquierda-Ezquerra y Podemos.

¿Por qué no está Trapero en la cárcel?
OKDIARIO 17 Enero 2018

Josep Lluís Trapero debería estar en la cárcel. El que fuera mayor de los Mossos engañó al Gobierno durante el golpe de Estado independentista. Tanto él como Joaquim Forn impulsaron una estrategia basada en el cinismo y la mentira. Por un lado, parecían contribuir a la calma social tras las manifestaciones del 20 de septiembre; por el otro, colaboraban de facto con la estrategia golpista. Una postura hipócrita y de connivencia real que fue clave para que se celebrara el referéndum del 1 de octubre, prohibido por el Tribunal Constitucional. La exclusiva que les ofrece OKDIARIO supone la evidencia definitiva que debe llevar otra vez a Trapero hasta la magistrada Carmen Lamela y después a prisión.

Su actitud fue sospechosa desde los días previos al 1-O. Al tiempo que ordenaba requisar las urnas y cerrar los colegios decía que no había que hacerlo mediante el uso de la fuerza. Una laxitud que no sólo posibilitó aquella consulta a modo de esperpento, sino que también incidió en la demonización del impecable trabajo realizado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Tal fue el desinterés real de Trapero por remediar el referéndum ilegal que ni siquiera acudió a la reunión con el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos. En su lugar, mandó a su número 2. A tenor de los antecedentes que ponemos negro sobre blanco este miércoles, y de todo lo acaecido con posterioridad, el antiguo jefe de los Mossos debería de comparecer de nuevo en la Audiencia Nacional.

Si los Jordis están en la cárcel, él debería seguir el mismo camino por su colaboración, en forma de inacción, con los golpistas. Recordemos que el Código Penal castiga con hasta 15 años de prisión a las personas que impiden por la fuerza, o fuera de las vías legales, el cumplimiento de la ley. Este último sería el caso de Trapero, máximo responsable de los Mossos. Los efectivos de la policía autonómica no actuaron durante el asedio de los independentistas a la Consejería de Economía el 20 de septiembre, tampoco durante el ya célebre 1 de octubre de 2017. En las últimas semanas, además, han sabido a través de este periódico que los Mossos actuaron como una mafia cuando Trapero estaba a los mandos. Se dedicaron a espiar a políticos, jueces y activistas por el constitucionalismo. Ante toda esta catarata de realidad, sólo cabe hacerse una pregunta: ¿Por qué no está Trapero en la cárcel?

DENUNCIA DE COVITE
Las víctimas advierten a Zoido: ‘Cualquier cesión ante ETA sería inadmisible’
Sandra Toro gaceta.es 17 Enero 2018

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo recuerda al Ministerio del Interior que “la legalidad no es negociable”.

“Cualquier reforma de las leyes penitenciarias tiene que estar condicionada a la disolución de ETA”. Así se ha manifestado el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) tras la entrevista del ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, en El Correo, en la que no descarta que se pueda llevar a cabo una reforma de la Ley General Penitenciaria pero con “consenso y discreción”.

Las víctimas advierten a Zoido de que “cualquier cesión sería inadmisible” y denuncian que el portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, no haya tenido reparos en afirmar que ve un “cierto punto de esperanza” en las declaraciones del ministro, ya que “abre la puerta a una posibilidad de acercamiento” de los presos de la banda terrorista de ultraizquierda. “La legalidad no es negociable”, le recuerdan al Ejecutivo regional.

Desde la asociación liderada por Consuelo Ordóñez han informado en declaraciones a La Gaceta que están a la espera de fijar una reunión con el Ministerio de Justicia para confirmar las informaciones que apuntan a que el Gobierno francés ha decidido acercar a cárceles próximas al País Vasco a presos de ETA que están cerca de acabar sus condenas.

“Hasta donde nosotros sabemos, no hay ningún cambio en política penitenciaria y sólo se están analizando casos individuales de presos con condenas menores”, señala Covite.

“La estrategia del Gobierno vasco es blanquear el pasado de ETA para diluir no sólo las responsabilidades de la banda terrorista, sino la suya propia”, han denunciado las víctimas.

Responden así al secretario general de Derechos Humanos y Convivencia del Ejecutivo vasco, Jonan Fernández, que no ha tenido reparos en aplaudir y calificar como “paso positivo” la decisión del Ejecutivo de Emmanuel Macron de premiar a presos etarras con el acercamiento.

Por su parte, la red de apoyo a los presos de ETA, Sare, ha anunciado que prepara una manifestación para el próximo mes de octubre en Madrid en respaldo a estos reclusos. “¿Sería viable que en un país como Francia, por ejemplo, hubiera una manifestación a favor de los terroristas yihadistas, pidiendo su impunidad y con más de un centenar de bares de París haciendo aportaciones económicas para apoyar la marcha?”, pregunta Covite.

“Sería impensable”, afirma, al tiempo que denuncia que “eso ha ocurrido hace unos días en Bilbao y sólo es la muestra de una sociedad moralmente enferma incapaz de reconocerse ante el espejo de su pasado”.

LA REALIDAD DEL TERRORISMO
El etarra que asesinó a Jesús Ulayar: ‘¿Arrepentirme? Pierdes el tiempo’
La Gaceta  17 Enero 2018

Vicente Nazabal fue señalado como víctima en el ‘mapa del sufrimiento’ realizado por el gobierno de Uxue Barkos.

La impunidad de los terroristas en Navarra es total. OKDIARIO ha publicado un reportaje que muestra el rastro de los crímenes del terrorismo en la región y habla con el asesino del alcalde Jesús Ulayar, que fue asesinado en enero de 1979 a las puertas de su domicilio.

En Echarri-Aranaz no hay espacio para el recuerdo y el homenaje. En el punto exacto donde Ulayar cayó tras ser tiroteado, no se observa ninguna placa o monolito sino contenedores de basura.

Vicente Nazabal, el etarra que asesinó a Ulayar, nunca se ha arrepentido de sus crímenes pero consta como víctima en el ‘mapa del sufrimiento’ elaborado por el gobierno de Uxue Barkos. Cuando se ponen en contacto con él, el delincuente advierte que “pierden el tiempo” y se niega a pedir disculpas.

‘No estamos a salvo’
La presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite), Consuelo Ordóñez, ha advertido hoy contra el empeño de determinadas fuerzas políticas, como EH Bildu, por “hacer desaparecer el significado político de las víctimas del terrorismo”.

“Este relato sobre el fin de ETA es una perversión; nos quieren iguales a las víctimas del franquismo o a las de los abusos policiales”, ha afirmado Ordóñez, quien cree también alarmante que actualmente no se recuerde el nombre de las víctimas de ETA o que los medios de comunicación obvien las iniciativas para su memoria.

La presidenta de Covite ha hecho estas declaraciones en el acto en memoria del profesor Manuel Broseta, que se ha celebrado en la avenida Blasco Ibáñez de Valencia, en el mismo lugar en el que hace veintiséis años fue asesinado por ETA.

“En estos momentos se están fabricando mentes terroristas, no estamos a salvo. ¿Vamos a esperar a sufrir un atentados para poner todos los medios?”, se ha preguntado Ordóñez.

España
La creadora de las «Pretty Ballerinas» se rebela contra exigir el catalán para trabajar en la sanidad pública de Baleares
La empresaria menorquina Úrsula Máscaró asegura que "cada pequeño gesto nos anima a luchar contra la dictadura lingüística"
Ep. Madrid larazon 17 Enero 2018

Úrsula Mascaró, la empresaria menorquina creadora de las Pretty Ballerinas e impulsora de la plataforma 'Mos movem' contra el decreto del Govern que exige el catalán para trabajar en la sanidad pública en Baleares, ha asegurado este martes que "cada pequeño gran gesto nos ayuda a seguir luchando contra la dictadura lingüística".

La directora creativa del Grupo Mascaró ha detallado las muestras de afecto que recibe por parte de algunos ciudadanos que, según ha dicho, "hasta ahora no tenía la posibilidad de expresar su disconformidad con la catalanización que están sufriendo las Islas".

"Nosotros no somos catalanes, no porque no queramos, simplemente porque nacimos Menorca y, por lo tanto, somos de la comunidad autónoma de Baleares", ha manifestado.

"Somos una sociedad acogedora, consideramos menorquines como iguales a todos los que viven aquí pero nacieron en Asturias, Cataluña, Tabarnia, Perú, Venezuela, Sevilla, Marruecos, Italia, Inglaterra o Francia, a todos los que cuidan y quieren esta preciosa tierra, nuestra cultura, nuestra lengua, nuestra gastronomía, nuestras costumbres", ha añadido.

Mascaró ha indicado que "los pequeños grandes gestos de gente normal que se siente identificada con la plataforma son el oxígeno que necesitamos para seguir adelante".

En esta línea, ha confiado que la manifestación bajo el lema 'La lengua no cura, por una sanidad sin fronteras lingüísticas' que tendrá lugar el próximo mes de febrero en Palma "tenga una buena repercusión social".

Ursula Mascaró fabrica su calzado en el mismo pueblo donde su abuelo empezó fabricando zapatillas de ballet en 1918.


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