AGLI Recortes de Prensa   Lunes 29  Enero 2018

Trump ignora a las élites globalistas de Davos
Roberto Centeno www.vozpopuli.com 29 Enero 2018

“No he venido a Davos a hablar con élites ni globalistas. He venido a explicar el éxito económico espectacular de mi política de desregularización y rebajas históricas de impuestos que están favoreciendo a todo el mundo, y no solo a EEUU, y, como consecuencia, decir a los grandes inversores mundiales que su mejor opción es América”. Un éxito tan rotundo que hasta su enemigo mortal Soros ha tenido que cambiar su discurso.

Trump ha mantenido, ¡cómo no!, su 'America first'. Los americanos le han elegido para eso, no para mantener déficits comerciales escandalosos en nombre del globalismo con tratados multilaterales negociados con los pies, donde es imposible defender un comercio justo y equitativo, y donde países como China o Alemania manipulan los tipos de cambio a voluntad —Alemania, gracias a su invento del euro que ha arruinado industrialmente a los países del sur, disfruta un tipo de cambio un 30-35% inferior al que tendría con el marco—. Pero ha aclarado que 'America first' no significa América sola. "Cuando los Estados Unidos crecen, también lo hace el mundo, la prosperidad americana ha creado incontables empleos en todo el globo que ayudan a la gente a vivir mejor". El FMI ha reconocido que la rebaja fiscal de Trump es la principal razón por la que ha elevado las perspectivas de crecimiento mundial.

Trump es el primer presidente norteamericano en 18 años en asistir a este foro mundial, y lo hace con una amplia representación gubernamental y con sus principales asesores. Más de una docena de aviones, entre los dos Air Force One —uno de repuesto—, los gigantescos con helicópteros y coches, y los menores con secretarios de Estado que vinieron antes, aterrizaron estos días en Zurich-Kloten, el mayor aeropuerto internacional de Suiza, a 40 minutos de Davos. Trump explicó a la audiencia mas numerosa que se haya reunido jamás en el salón de plenos que EEUU está a favor del libre comercio siempre que este sea “justo y recíproco”, “los EEUU están dispuestos a negociar acuerdos bilaterales mutuamente beneficiosos con todos los países”, “ hemos cerrado ya acuerdos con 11 países, y estamos dispuestos a negociar con el resto, bien individualmente o tal vez como grupo, siempre que sea del interés de todos”.

Este tema esencial lo desarrolló con mucha más extensión en una entrevista previa con Joe Kernen de la CNBC que fue televisada el viernes en esa cadena y que no tiene desperdicio. Cuando el periodista le pregunta: “Esta Ud. rodeado de elitistas y globalistas, ¿qué les va a decir?”, Trump, que daba la impresión de encontrarse en su salsa como buen negociador y empresario que es, repetiría una y otra vez, pensando en sus electores: “No he venido a Davos a encontrarme con elitistas ni globalistas, he venido a explicar a un montón de personas que tienen montones de dinero que lo inviertan en EEUU, porque es lo mejor para sus negocios”. “Muchas empresas están viniendo ya, por no hablar de otras como Apple, que va a repatriar 350.000 millones de dólares. Me encanta lo global, pero también mi patria, y es mi deber preocuparme por ella”. “Y no hablo de que exclusivamente hemos gastado siete trillones de dólares en Oriente Medio, ¡siete trillones!, y seguimos ahí. Hemos acabado con el ISIS. Hemos hecho un buen trabajo”.

“Nuestras rebajas de impuestos están teniendo consecuencias mucho mejores que las esperadas. Ninguno habíamos pensado en lo que hizo AT&T y que ha sido seguido inmediatamente por muchos otros. Cientos de empresas están dando miles y miles de dólares a sus trabajadores como consecuencia de la rebaja de impuestos y subiendo los salarios. Hay ya casi tres millones de trabajadores que se han beneficiado, las últimas [en hacerlo], Starbucks y Disney. Ya ahora los que no lo han recibido se preguntarán, ¿y qué pasa con nosotros? Al final lo harán todos, y eso es grandioso para la clase trabajadora”. “Me he reunido aquí con grandes empresarios americanos que apoyaron decididamente a mi oponente [Hillary], y se lo he dicho muy claro. La bolsa ha subido un 50% desde que fui elegido y os habéis beneficiado espectacularmente, ¿qué hubiera ocurrido de haber ganado los demócratas? Hubierais perdido un 50%, era hacia donde iban”. Nadie dijo ni pío.

El presidente del foro, Klaus Schwab, le preguntó (obviamente encantado) por la expectación que había despertado, y Trump, riéndose, le respondió: “Parece que por alguna razón siempre atraigo una cantidad desproporcionada de prensa y medios”, “como empresario siempre traté realmente bien a la prensa, ha sido como político cuando me he dado cuenta de lo sucia, mentirosa y manipuladora que puede llegar a ser”. “Después de años de estancamiento, los EEUU están experimentando de nuevo un fuerte crecimiento económico —entre el 3 y el 4%, según los principales banqueros—, la confianza del consumidor, la confianza de las finanzas y de los negocios es hoy mas alta que nunca en varias décadas”. “Como todas las naciones aquí representadas, América desea un futuro en que cada persona pueda prosperar, y cada niño crecer libre de violencia, pobreza y miedo”.

En una cena con grandes empresarios europeos, afirmó: “Nunca ha habido un tiempo mejor para alquilar, construir, invertir y crecer en los Estados Unidos, estamos abiertos a los negocios y recibiremos con los brazos abiertos a todas las empresas que quieran instalarse allí”. James Dimon, CEO de JP Morgan, el mayor banco mundial, y Lloyd Blankfein, de Goldman Sachs, el primer banco de inversión, reconocieron a la CNBC que están encantados con lo que Trump ha hecho por la economía. Trump ha estado en Davos rotundo y convincente, justo lo contrario que Macron o Merkel, defensores a ultranza del multilateralismo sin limitaciones, para quienes lo de las “reglas de comercio justas y recíprocas” es una ordinariez propia de patanes como Trump, que ignora eso de 'laissez faire, laissez passer'.

El tema se entiende perfectamente en el caso de la Sra. Merkel, pero resulta incomprensible en el caso de Macron, dado que Francia es uno de los perjudicados del globalismo. La gran beneficiaria del euro y del globalismo salvaje ha sido la industria alemana, mientras que las de Italia o España se hundían, y para que no lo notemos prestan ríos de dinero a tipos de interés cero a gobernantes incompetentes y corruptos, como es nuestro caso, para devolver hasta el último céntimo a las irresponsables cajas alemanas que financiaron nuestra burbuja, y para sostener un brutal déficit comercial, tres veces mayor en términos de PIB que el de EEUU, que Trump considera intolerable mientras Rajoy ni rechista, generando una burbuja de deuda que arruinará a las futuras generaciones durante no menos de 50 años, porque además se han negado a mutualizar esa deuda. Y lo que es peor, promueven crecimientos como en España basados en deuda, donde cada euro de incremento de PIB necesita varios de deuda, lo que multiplicará el desastre cuando el BCE deje de comprarla y empiece a subir tipos.

Después de su esperada intervención pública y de responder a varias preguntas del presidente del foro, Schwab, Trump abandonó Davos camino a los EEUU, donde se enfrenta a varios problemas domésticos relevantes, el más importante la negociación con los demócratas para desbloquear el Presupuesto, donde estos, cogiendo de rehenes a cientos de miles de funcionarios, dicen que solo lo harán a cambio de la legalización de los 'dreamers'. Trump acepta legalizar a 1,8 millones de inmigrantes (el doble que Obama) que llegaron de pequeños a los EEUU, pero a cambio pide un crédito de 25.000 millones de dólares para completar el muro con México, algo vital, ya que México es un narco Estado —2017 ha sido el año mas violento de su historia, con casi 30.000 asesinatos por los cárteles de la droga—, y de no hacerse en 30 años EEUU se convertiría en otro Estado fallido.

Pero Trump tiene aquí la sartén por el mango, ¿cómo van a explicar los demócratas al pueblo americano que no dudan en dejar sin trabajo a cientos de miles de empleados públicos para defender a los inmigrantes ilegales? Como le decía a mi amigo César Vidal la semana pasada en Miami un senador demócrata de Florida, “si la economía sigue así y además preferimos defender a los inmigrantes ilegales que a nuestra gente, tenemos Trump para los próximos siete años”.

Los venerables funambulistas de la cuerda.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 29 Enero 2018

NI SÍ NI NO, SINO TODO LO CONTRARIO: EL TRIBUNAL CONSITUCIONAL HACE UNA PIRUETA Y TOMA MEDIDAS CAUTELARES SIN ADMITIR EL RECURSO.

Lo que parecía una fractura del consenso que el Tribunal Constitucional ha venido manteniendo frente al desafío secesionista admitiendo a trámite todos los recursos presentados por el Gobierno de España y posteriormente sentenciando contra todas las actuaciones del “proceso separatista”, se transformó ayer en una especie de milagro al adoptar una solución, digamos “creativa”, en la que pospone su decisión sobre la admisión a trámite del recurso y sí se permite entrar en el fondo del asunto, para adoptar medidas cautelares en las que se posiciona sobre la forma, el atrezzo y el procedimiento. Es decir, reconoce de forma implícita los derechos constitucionales del candidato a Presidente de la Generalidad el diputado electo Carles Puigdemont i Casamajó a presentarse y protagonizar el debate de investidura, pero niega que esta comparecencia se haga por vía telemática o por persona interpuesta delegada. Por otra parte, reconoce la situación procesal y la orden de detención y prisión para su puesta a disposición del juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena, y exige que deberá contar con el permiso expreso del juez para asistir a esa investidura.

Literalmente el Auto del TC publicado en el BOE de ayer 27 de enero dice lo siguiente:

“3. A los efectos de resolver sobre la admisión o inadmisión de la presente impugnación, oír al impugnante, Gobierno de la Nación, al Parlamento de Cataluña y a las partes personadas para que, en el plazo común de DIEZ días, aleguen lo que consideren conveniente sobre su admisibilidad.”

“4. Adoptar, mientras se decide sobre la admisibilidad de la impugnación, la medida cautelar consistente en la suspensión de cualquier sesión de investidura que no sea presencial y que no cumpla las siguientes condiciones:
(a) No podrá celebrarse el debate y la votación de investidura del diputado don Carles Puigdemont i Casamajó como candidato a Presidente de la Generalidad a través de medios telemáticos ni por sustitución por otro parlamentario.
(b) No podrá procederse a la investidura del candidato sin la pertinente autorización judicial, aunque comparezca personalmente en la Cámara, si está vigente una orden judicial de busca y captura e ingreso en prisión.
(c) Los miembros de la Cámara sobre los que pese una orden judicial de busca y captura e ingreso en prisión no podrán delegar el voto en otros parlamentarios.”

Este Auto lo único que evita es que el próximo martes 30 de enero no se pueda proceder a la investidura del fugitivo Carles Puigdemont de forma telemática ni por persona interpuesta y le obliga si quiere ser investido a presentarse ante el juez Pablo Llarena y que este le conceda el permiso para asistir al pleno. Algo poco probable si tenemos en cuenta no solo su negativa a presentarse ante la jueza Carmen Lamela, que obligó a emitir una orden de detención en España y una Euroorden que posteriormente fue suspendida por el juez Pablo Llarena cuando asumió la causa, sino también por su actitud de desprecio absoluto por la Justicia de España, sus declaraciones a los medios de comunicación y su persistencia en no abandonar su objetivo secesionista. Si Oriol Junqueras y el resto de los presos encausados no han obtenido ese permiso, no parece probable que Puigdemont tenga un trato diferente y deferente.

El verdadero asunto está en el plazo de 10 días dado por el Tribunal Constitucional para que las partes personadas aporten sus alegaciones en uno u otro sentido. No se especifica qué plazo se tomará el Tribunal para adoptar una decisión definitiva sobre el recurso pero entra en una especie de conflicto temporal en el que por un lado no suspende la convocatoria de la Mesa del Parlamento pero limita cómo debe desarrollarse. Si contamos el plazo, desde la sentencia, en días hábiles, esto nos llevaría como mínimo hasta la semana del 12 de febrero para conocer si se admite o no a trámite el recurso del Gobierno de España. Podría darse el caso de que de cumplirse todas las medidas cautelares, finalmente Carles Puigdemont hubiese sido investido, con lo que la admisión del recurso no tendría sentido alguno ya que implicaría la invalidez de la sesión de investidura y un conflicto de legalidades.

Creo que este es un típico caso que puede servir para rellenar horas de debate tanto a nivel jurídico por expertos juristas, como a nivel político. Ha sido un intento de salir del paso, que como dije puede ser calificado como “creativo”, pero que no aborda el principal problema de que unos golpistas mantengan intactos sus derechos constitucionales al sufragio pasivo y estén en condiciones de volver a desempeñar los mismos cargos públicos que los que les propiciaron la comisión de sus delitos. Una situación aberrante que deja maniatado al TC, pero que al parecer no ha sido impedimento par que el juez del Tribunal Supremo, ponga limitaciones al desempeño de esos derechos. Porque no solo se trata de la forma de si se permite o no el uso de medios modernos de personificación que no requiere la presencia corporal ni el “vis-à-vis”, sino del fondo de la cuestión de si unos encausados por delitos contra el Estado de Derecho, pueden aprovecharse de no haber sido sentenciados, para disponer de una oportunidad de volver a reincidir en los mismos delitos y conseguir el éxito en sus objetivos.

No hay nada que obliga a la Mesa del Parlamento a cancelar la convocatoria de la sesión de investidura del día 30 de enero, ni tampoco a anular la candidatura del fugitivo Carles Puigdemont, ya que dispone hasta la hora de comienzo de la sesión para cumplir con las medidas cautelares que el TC ha impuesto al candidato. Tampoco nada impide que la Mesa del Parlamento, con su mayoría independentista (que es lo mismo que decir golpista), decida desobedecer el Auto del TC y permita la comparecencia telemática e incluso la delegación del voto de los fugados, a sabiendas de que esa decisión conllevará sanciones administrativas e incluso penales. Nada impediría el que Carles Puigdemont sea ese mismo día investido y proclamado Presidente de la Generalidad, lo que obligaría al Gobierno de España a recurrir el acto y al Tribunal Constitucional a actuar. Con ello se habría conseguido el objetivo perseguido por el fugitivo y todos sus compinches golpistas, que solo desean contraponer la imagen de un Parlamento falsamente democrático con un Estado represor y anti democrático que ignora la voluntad del pueblo de Cataluña a través de sus representantes del Parlamento.

No sería la primera vez que la Mesa o los partidos golpistas desobedezcan al Tribunal Constitucional, o al Tribunal Supremo y nada hace suponer que esta vez obedecerán y acatarán las medidas cautelares impuestas, sin que la convocatoria de la sesión de investidura haya sido suspendida de forma automática tras el recurso del Gobierno de España. Esta puerta abierta es la que permitirá a los golpistas cumplir con su plan, el de un cada vez más envalentonado Carles Puigdemont que seguirá huido en Bélgica riéndose de todos y disfrutando de su dorado exilio hasta que alguien decida terminar con esto.

Si nuestras propias Instituciones flaquean a la hora de mostrar determinación y unanimidad a la hora de luchar contra aquellos que intentan destruir España, entonces nuestros enemigos habrán ganado.

¡Que pasen un buen día!

¿Recurso sin trámite?
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 29 Enero 2018

Cuando la política se empantana en el delito, por ejemplo en el golpe de Estado de la Generalidad y el Parlamento de Cataluña contra el Estado Español que ambos representan, o cuando los políticos se empantanan en la cobardía y dejan las grandes decisiones políticas en manos de los jueces, que es lo que ha hecho el Gobierno de Rajoy, respaldado por la Oposición, a la hora de reprimir ese golpe de Estado, el resultado sólo puede ser el que vemos: los políticos hacen justicia dejando que los jueces hagan política, y como ni uno ni otros saben de lo que no les compete, todos lo hacen todo mal o, como decían nuestros abuelos, «a la diabla», y así nos luce el pelo.

Según vamos conociendo, a chorritos de filtracioncitas, los términos en que el Tribunal Constitucional ha asumido sin asumir lo que el Gobierno le ha encargado para no encargarse él, que es la investidura de Cocomocho, más espanta el naufragio de las funciones en el charco de las intenciones. Como las funciones no corresponden a su objeto, las intenciones quedan en el peor de los lugares cuando de un Poder se trata: en una posición falsa y, en última instancia, indefendible. Llarena se vio obligado a hacer política con sus resoluciones, porque el Poder Ejecutivo, convertido en Despoder, le otorgó la tarea y la responsabilidad que a él le correspondía. El portavoz del Gobierno fue el que aconsejó a Cocomocho que se presentara a las elecciones. Lo menos que debe hacer Rajoy al impedir el fruto de que le hiciera caso, es echar al aconsejador antes de que inhabiliten al aconsejado.

Pero el afán gremial que mueve a los del TC a hacerlo todo por unanimidad, como delincuentes que acordasen presentar una sola coartada, deja clarísimo que lo realmente unánime es ejercer la arbitrariedad en nombre de la responsabilidad: aceptan el recurso del Gobierno ¡pero se reservan el derecho de no tramitarlo! Me parece una chapuza al nivel de sus tres fazañas más descaradas: habilitar la ley a posteriori del Caso Rumasa, dejar en manos de Pujol la Ley del Catalán y legalizar a la ETA anulando una sentencia firme del Supremo. Desde que Soraya ha asumido todo el Poder, encarcelando a Rajoy por propia voluntad en la prisión de Ayllón, todo está patas arriba. ¡Y lleva sólo una semana! Cocomocho podrá ser archivado este martes. El desastre continuará.

España sí que es una chirigota
Pedro de Tena  Libertad Digital 29 Enero 2018

Otro año más. Ya estamos enfrentados a doña Cuaresma, fija de plantilla en España. En Cádiz se ha podido contemplar ya una chirigota brillante sobre unos cuantos mandatarios del mundo, desde Donald Trump y su Aire Force Juan a su modelo de esposa Melanie, desde Ángela Merkel a Putin, desde Kim Jong-un cocinero de un puchero nuclear aderezado con chorizo, morcilla, chicharrones y dos pelotas de ensaladilla, a un Maduro bravatero. Es la chirigota del Selu, el famoso autor García Cossío, que no ha tenido inconveniente en apoyar la campaña de Ciudadanos en Cataluña a finales de 2017. De política no entiende mucho nadie, mucho menos los políticos, pero cuando a las simpatías de las chirigotas de Cádiz llega un partido, los demás harían bien en mirárselo, porque eso quiere decir que hay quien ha tocado carne de pueblo.

Pero a lo que vamos, no es a las Naciones Hundidas que se parodia este año, sino a la Nación Hundida, España, que no me digan que no tiene parecido con un carnaval de lo más irreverente. El numerito de la vicepresidenta Soraya da por sí solo para toda una letra chirigotera. Desde el año pasado hasta ahora, no iba a haber referéndum, que lo hubo, no iba a haber otro, que lo volvió a haber, y hace unos días el Consejo de Estado, que al parecer no la aconsejó, le da un mandoble, que le duele al Gobierno. A su lado, Rajoy mira para el cielo azul, como González en el 82, mientras los gürtelianos de cañas y barro dan un cante ante los tribunales que ni Bárcenas puede orillar. La economía va mejor, eso sí, pero lo que es el alma, cada vez está más podrida. Chaves y Griñán, sentados en su sillita penal, han dejado de cantar soleares y cantan por alegrías. Los ERE van bien para Sánchez. Susana continúa con el régimen, que está más delgada, ella, que no la Junta, que palmeada por Juan Marín sigue componiendo un despotismo no ilustrado como una Peste de grande. Pero Ciudadanos sólo ve telas de araña y miseria en Cataluña y Madrid. Andalucía is different.

Y luego está lo de los catalanes separatistas y su mequetrefe Puchimont, de payasada en payasada en inglés, francés y catalán hasta el final de la función. ¿Que cuándo? Y el turbio y supremacista Torrent presidiendo la corte del cobardón, buscando sitio en Bélgica que no sea una cafetería. Y lo de Dinamarca y el repaso intelectual y moral. Y el entierro silencioso de Albiol y el Iceta ya no baila con una Inés, Inesita, Inés, ruega por tus andaluces, que, oigan, resulta que no pica en los timos. Y luego lo de Rato y De Guindos, sólo eso hubiera causado una crisis de gobierno en las Naciones Hundidas, lo de Pablo Pablito Pablete, que de estar seguro de todo ha pasado a no tener ni idea de nada ni de su propio y futuro castañazo, y lo de… No voy a abundar, no.

Sinceramente, Selu y cuadrilla, no habéis sido valientes. Material para una chirigota nacional made in España Hundida teníais de sobra. Podría empezar por una Sorayita sobre un tribunal constitucional manejando un mapa de España y luego… La idea es gratuita. Pero, claro, es más cómodo referirse a Trump, al gordito coreano, a la Merkel, al Maduro y demás. Resulta irónico que hagamos un carnaval sobre otros cuando lo de esta España vergonzosa, eso sí que es una chirigota.

¿De verdad vamos ganando?
Mikel Buesa  Libertad Digital 29 Enero 2018

El suspiro de alivio de la vicepresidenta del Gobierno cuando el Tribunal Constitucional, en una insólita resolución, dejó en suspenso la decisión que se le pedía hasta nuevo aviso, a la vez que incluía unas medidas cautelares acerca de la sesión de investidura de Puigdemont, es seguramente lo que más ha resonado este fin de semana en las oficinas monclovitas. Cuando se hace política al rebufo de los acontecimientos es lo que pasa: que en algún momento se mete la pata y alguien tiene que sacártela... hasta que vuelva a ocurrir lo mismo un tiempo más tarde. De meteduras de pata está ya saturada la política catalana del Gobierno de Rajoy, determinada por la convicción de que lo de los nacionalistas lo para el cuerpo de abogados del Estado. No merece la pena hacer una relación detallada, pues nos haría llorar de rabia y de impotencia, aunque sí recordar que primero fue la idea de que lo que no es legal no puede existir —hasta el punto de que, según aquel ilustre gobernante, el referéndum del 1 de octubre no fue tal—, luego vino la negación de la evidencia de la declaración de independencia, para acabar aplicando el artículo 155 con la convicción de que todo se terminaría con unas elecciones. Y ahí está el resultado: según los entusiastas del PP, hemos ganado, aunque todo indica que vamos perdiendo por la sencilla razón de que, de verdad, para nada se ha parado el proceso secesionista, aunque esté en pausa.

Pero no se trata sólo de eso. Además, resulta que, tras los sobresaltos, no se ha aprendido absolutamente nada. No hemos visto a esos genios que nos gobiernan, ni a los que dicen que les hacen una oposición constructiva, presentar en el Congreso una panoplia de medidas legislativas orientadas a reforzar las instituciones del Estado y la unidad de España dentro del marco constitucional. Nuestro sistema político descentralizado se basa en un reparto territorial del poder que presupone la lealtad de los Gobiernos regionales y locales. Éstos pueden al alcanzar unas elevadas cotas de autogobierno, precisamente porque garantizan la unidad del conjunto. Esto es lo que se ha roto en Cataluña y lo que ha puesto en evidencia que los instrumentos jurídicos e institucionales para reparar el daño causado son insuficientes. Insuficiente es una aplicación del artículo 155 de la Constitución que deja incólume la Administración desleal; insuficiente es una ley electoral que permite a los golpistas presentarse a las elecciones para protegerse de la acción penal contra ellos; insuficientes son unos tribunales que actúan con tal parsimonia que, cuando llega su justicia, es siempre demasiado tarde; insuficientes han sido los medios de los que se ha dispuesto para garantizar el orden público.

Los que, aunque hastiados, seguimos los acontecimientos del proceso independentista de Cataluña desde hace años, no podemos creer que estemos ganando. Más bien parece que, de sobresalto en sobresalto, somos incapaces de prever lo que nos depararán, en lo inmediato, las iniciativas nacionalistas. Si el horizonte en este asunto estuviera despejado, seguramente las banderas españolas que todos los días vemos al asomarnos por la ventana habrían desaparecido. Pero no es así. Siguen todas en el mismo sitio en el que fueron colocadas hace ya muchos meses, tal vez porque quienes las colgaron ven en ellas un modo de expresar su protesta contra los errores de quienes se muestran incapaces de encontrarle una solución al problema.

Y luego dicen que por qué fracasa la izquierda
El debate en el lado zurdo del tablero está lanzado. Es la hora de ver qué se ha estropeado y cómo arregarlo. Pero la forma de abordarlo es muy torpe
Esteban Hernández www.vozpopuli.com 29 Enero 2018

Muchos lectores probablemente lo ignoren, pero la izquierda anda metida en un proceso de debate interno desde que comenzó a circular un reciente artículo de Víctor Lenore en el que se hacía eco de varias voces críticas con el entorno neoprogresista. El texto sirvió de espoleta y recibió tantos ataques furibundos como alabanzas.

El artículo llegó en el momento justo, y Lenore es un buen blanco para establecer la discusión a partir de la persona mucho más que de las ideas, por lo que era previsible que generase polémica. Pero el trasfondo es más profundo que la indignación ante un texto en concreto, y tiene bastante que ver con la crisis en que anda inmerso Podemos y con el desánimo que se ha generado en la izquierda española ante la falta de una alternativa política real y concreta en un instante difícil. Pero para entender qué se está moviendo, conviene recapitular.

“Sabemos tener éxito”
Cuando Podemos irrumpió, prometió algo que no tenía que ver con un modelo de España, con una idea clara de la economía o con una visión de futuro; creó notables expectativas por dirigirse a los suyos con unas palabras que llevaban mucho tiempo esperando oír: “Vamos a tener éxito”. Dado que su arranque fue espectacular y lograron pasar de la invisibilidad política a ocupar el centro del debate, se empezó a creer en sus líderes como las figuras que serían capaces, por fin, de ganarse a grandes capas de la población. Ese era el centro real de su discurso, y esa fue la fuerza que cohesionó a grupos políticos de posiciones dispares en torno a nuevos dirigentes.

El problema fue que sus reflexiones se centraron en la estrategia y apenas tocaban problemas reales (materiales o culturales) de la sociedad
La otra pata de su oferta fue una teoría con la que justificaban su posición, pero que en lugar de contener una visión sobre la sociedad y sobre nuestro futuro, desplegaba una serie de argumentos con los que reforzaban la idea de fondo, que ellos sí sabían triunfar. El problema es que todas sus reflexiones teóricas eran sobre estrategia, sobre cómo llegar a lo más alto, pero apenas sobre los problemas concretos de la sociedad. A eso le añadieron un cierto desprecio por sus predecesores, en plan “vosotros sois el pasado, retiraos, no comprendéis lo que está pasando y vais a permanecer siempre en el lado izquierdo y muy minoritario del tablero”. Eran jóvenes, eran listos y tenían la fórmula.

Su oferta principal, aquella que cohesionaba a grupos dispersos, era la promesa de triunfo. Cuando fracasaron, la magia desapareció
Y así fueron las cosas hasta que la promesa se rompió. Ocurrió exactamente la noche de las últimas elecciones generales, las segundas. No había más que echar un vistazo a la foto de familia para entender hasta qué punto la sensación de fracaso era grande, y lo más importante, cómo cada uno de ellos culpaba a los demás. Al día siguiente, publiqué un artículo titulado 'Por qué Podemos está muerto', en el que subrayaba que ya no tenían opciones como partido de mayorías, que fue criticado como propaganda derechista en esos sectores, y en el que hacía una apuesta de futuro que se ha ido cumpliendo. Pero era muy fácil de prever: cuando tu oferta principal, aquello que cohesiona a grupos dispersos, es la promesa de triunfo y fracasas, la magia se rompe. Entonces queda la materialidad del partido: facciones que se llevan entre mal y muy mal, problemas personales entre los líderes, un conjunto compuesto de formaciones que no están integradas en la tuya, como eran las confluencias, y una dinámica interna que no conducía a la reflexión general sino a la culpabilización ajena, cuando no a la purga. El futuro no podía ser bueno.

El futuro ya está aquí
Estamos en ese momento en el que el futuro les ha encontrado. Podemos se ha convertido en una IU fuerte, carece de peso en la política nacional y, peor aún, casi nadie en España confía en que pueda remontar el vuelo. Las elecciones catalanas han supuesto una constatación cruel de cuál es su lugar hoy. Y entonces llega el artículo de Lenore, que mete el dedo en el ojo justo cuando está más sensible.

Que alguien escribiera que habían fracasado sirvió para que lanzasen un debate que estaban deseando tener pero que no se atrevían a poner en marcha
Iglesias está encerrado con sus fieles, Errejón piensa que ha llegado la hora de tomar Madrid (hasta está convencido de que ganará las elecciones) y después el partido, e IU anda pensando si es mejor o peor ir de la mano de los primos a las próximas generales. Todos están reflexionando sobre qué hacer, y entienden urgente tejer nuevas estrategias que les permitan regresar a posiciones mejores. Eso en el lado más o menos amable; en el otro, está la lucha por situarse en las listas de las siguientes elecciones, algo que también condiciona los debates.

¿Y qué han hecho?
En este contexto, que alguien les diga que están fracasando, que hasta la derecha lo ha hecho mejor y que,de seguir así están condenados a permanecer en círculos minoritarios, ha servido para que iniciaran un debate que estaban deseando tener y que nadie se atrevía a proponer en público. No es extraño que la reacción más frecuente a los artículos citados fuera: “No tienen razón, pero...”.

Después de todo lo ocurrido, tienen los mismos debates que hace, dos, tres y cuatro años. Sus discusiones siguen tratando acerca de la estrategia

Pero una vez puestos a ello, han hecho dos cosas. La primera resultaba muy previsible, como era la de atacar a los mensajeros, en algunas ocasiones mediante alusiones gruesas, en otras mediante reprobaciones ideológicas; lo cual no deja de ser sorprendente, ya que la misma gente que contribuyó al fracaso venía a enmendar la plana a los críticos como si nada hubiera pasado.

Obreristas contra culturalistas
La segunda deriva es todavía peor, porque han oído lo que querían oír. Después de todo lo ocurrido, siguen manteniendo los mismos debates que antes (hace, dos, tres, cuatro años). Sus discusiones tratan acerca de la estrategia y no de los problemas comunes de los españoles. Los partidarios de las posturas obreristas se oponen a los culturalistas, otros insisten en que la clave es la estructura interna, que tiene que ser mucho más democrática y participativa para que la gente acuda en masa, y se enredan con discusiones sobre alta y baja cultura, sobre si los votantes de Trump fueron o no los obreros, o sobre si la culpa fue de Vistalegre I.

Cuando la realidad ha desmentido su fórmula, su manera de corregir el rumbo ha sido insistir en sus postulados y hacer más de lo mismo
Dicho de otro modo, cuando los resultados les han señalado que van por mal camino, se han cerrado sobre sí mismos; quien decía que la solución eran Laclau y Gramsci, ahora cree que todo se arregla con más Laclau y Gramsci; quien insistía en la necesidad de llegar a la clase trabajadora, ahora cree que no hay otra que ser mucho más obrerista; quien defendía un partido mucho más horizontal, cree que la única solución es quitar poder a los líderes y dárselo a las bases. Y así sucesivamente. Cuando la realidad les ha desmentido, su apuesta consiste en hacer más de lo mismo.

Otra mirada
Los resultados electorales y su apoyo social les han señalado que hay elementos fuera de su marco de pensamiento que deberían tener en cuenta, que es hora de que amplíen la mirada y de que tomen en consideración otras perspectivas y otras variables, porque las suyas no les han servido para lo que prometieron. Una de ellas sería entender qué revela sobre nuestras sociedades que Cs gane en Cataluña, Trump en EEUU, que Le Pen sea la segunda fuerza en Francia o que la derecha esté triunfando en toda Europa, y en esa dirección también iba el artículo de Lenore.

Algunos de estos debates no son más que ajustes de cuentas que reproducen a otra escala lo que se ha estado haciendo por arriba: culpar a los demás de que las cosas vayan mal
Hay muchos más cambios sobre los que reflexionar, pero no es la dirección que han elegido: prefieren discutir de nuevo entre ellos, aunque en esta ocasión lo hagan a través de personas interpuestas. En realidad, algunos de estos debates lanzados en la izquierda no son más que ajustes de cuentas que reproducen a otra escala lo que se ha estado haciendo por arriba: culpar a los demás de que las cosas vayan mal.

Posibilidades interesantes
Se pueden hacer muchas lecturas sobre por qué la izquierda está fracasando, pero sin duda esta es una de ellas, y no de las menores: esa ruptura de las posiciones comunes en circulitos privados, en pequeñas escuelas, que alejan a quienes no piensan como ellos, es un problema grave. Y con una derivada sustancial: que no les permite salirse del marco teórico en el que habitan. Discuten entre ellos, se entienden porque hablan una lengua común, que a menudo no es comprendida por el resto de la sociedad, se vuelven contra los de fuera, pero no son capaces de añadir nuevas ideas, de tomar en cuenta otras perspectivas o de replantearse sus ideas incluso cuando los hechos ofrecen motivos de duda.

¿Son estos los únicos debates que están produciéndose en la izquierda? Desde luego que no. Hay otros en los que participa gente con talento, que entiende que la situación no es la mejor y que es prioritario comenzar a pensar en el futuro. Que tienen vocación de encontrarse con los demás, de aprender de otros puntos de vista, de pensar fuera de su tradición, que prefieren lo común a las parcelas (las ideológicas y las territoriales). Algunas de estas aportaciones ya se han producido (y, por suerte, desde fuera de Madrid). Si estas voces son mayoritarias en el debate, y no las de las capillitas que creen tener la fórmula para salvar el mundo, se abrirán posibilidades mucho más interesantes para el futuro.

Bable: un disparate político
 El Mundo 29 Enero 2018

La guerra por declarar el bable lengua cooficial en Asturias es buen ejemplo de cómo en ocasiones la política crea problemas donde no los hay. El Principado es una región que ha sufrido los efectos de la deslocalización industrial y el ocaso de la minería. Pero en lugar de afrontar el reto de la competitividad y el empleo, su Parlamento se ha enredado en el debate de si el bable debe estar más presente en la escuela o ser hablado por sus funcionarios. Los autores del dislate -Podemos, IU y Foro- han aprovechado la fractura del PSOE asturiano tras la victoria del sanchista Adrián Barbón como líder del partido y el anuncio del actual presidente, Javier Fernández, de que no optará a su reelección. El bable ya está protegido, ir más allá es un sinsentido.

Financiación autonómica y Constitución
MANUEL LAGARES El Mundo 29 Enero 2018

La financiación autonómica genera problemas que no han encontrado solución definitiva en los largos años de existencia de las comunidades autónomas. Las ideas que aquí se exponen responden a dos convencimientos personales. El primero, que la Constitución no debe ser modificada por este motivo. El segundo, que debe respetarse el principio, consagrado en su art. 139.1, de que todos los ciudadanos deben disfrutar de iguales derechos e iguales obligaciones en cualquier parte del territorio nacional, lo que en el ámbito de la Hacienda pública significa igual volumen global de servicios públicos a su disposición (derechos) e iguales impuestos exigidos conforme a sus capacidades tributarias (obligaciones). La igualdad ante la ley es principio básico en democracia.

De hecho, los mayores problemas de la financiación autonómica se derivan de las fuertes diferencias en PIB por habitante entre las distintas comunidades. Así, mientras que en 2016 en Madrid -la Comunidad de mayor PIB de toda España- el valor de esa magnitud era del 142% del PIB español por habitante, el de Extremadura, la comunidad más pobre, eran tan solo del 65% respecto a España y del 46% respecto a Madrid. El problema no es sólo de Extremadura, pues de las 19 comunidades y ciudades autónomas que existen en nuestro país, 12 de ellas no llegan al 66% del PIB por habitante de Madrid. Los resultados serían similares si las comparaciones se efectuasen con el País Vasco, Navarra o Cataluña que, junto con Madrid, son las de mayor nivel económico.

En este contexto de fuerte desigualdad interterritorial, la aplicación efectiva de los preceptos constitucionales que insisten en la igualdad de trato (art. 139-1) y en la solidaridad interterritorial (arts. 2 y 138), resulta difícil pero no imposible. De hecho, el sistema vigente agrava aún más la situación al ceder a cada comunidad un porcentaje de la recaudación en su territorio de los principales impuestos, acentuando la desigualdad entre comunidades.

Además como, según el art. 158.1 de la Constitución, la Administración Central tiene que garantizar en cada comunidad un nivel mínimo e igual por habitante de servicios públicos fundamentales -Educación, Sanidad y protección social- se ve obligada a recuperar un 75% de lo previamente cedido para llevarlo a un Fondo de Garantía de la financiación de tales servicios. Para complicar aún más las cosas, muchos de los tributos se han cedido con facultades normativas por lo que, al alterar cada comunidad sus tarifas y deducciones, se ha aumentado la desigualdad territorial en el trato a los ciudadanos. Como esos tributos cedidos siguen siendo recaudados en su mayor parte por la Administración Central, resulta difícil conocer quién los recibe y además, se hace imprescindible una compleja estructura de entregas a cuenta y liquidaciones provisionales para el adecuado funcionamiento del sistema.

Los problemas generados por las cesiones de tributos son graves. Primeramente porque esas cesiones generan un trato tributario desigual en las distintas CCAA, provocando frecuentemente las iras de sus habitantes. Además, porque tampoco permiten que los contribuyentes aprecien lo que realmente pagan por los servicios que reciben, pues la mayoría de esas recaudaciones se siguen obteniendo directamente por la Administración Central. Pero su defecto fundamental es que generan fuertes tensiones entre las CCAA ya que la cesión total o parcial de los más importantes tributos a un determinado territorio refuerza, en las comunidades que los reciben, la idea de que tales tributos les pertenecen, generándose importantes agravios y tensiones al destinarse una parte sustancial de sus recaudaciones a financiar gastos fundamentales de las CCAA con menores capacidades económicas mediante el Fondo de Garantía ya comentado.

Por lo que se refiere a los gastos, el problema mayor deriva de que las comunidades habitualmente estiman que los servicios que demandan sus ciudadanos son superiores a los que el sistema les permite financiar.

Sin embargo este problema tiene hoy solución concreta. En primer término, porque la nueva redacción del art. 135 de la Constitución impide la existencia de déficits estructurales en las cuentas públicas y, en segundo lugar, porque la Ley Orgánica promulgada para su desarrollo establece que los gastos de todas las Administraciones Públicas en un ejercicio no pueden superar, respecto al anterior, la tasa de crecimiento del PIB a medio plazo, lo que conduce a que los gastos del conjunto de CCAA no puedan sobrepasar ese límite y a que el déficit de la Administración Pública en su conjunto no pueda superar lo autorizado por la Unión Europea. Estos preceptos llevan a una atribución igual por habitante del volumen máximo de gasto público calculado con el límite del crecimiento del PIB. El volumen de servicios públicos autonómicos por habitante será así igual para todos en el territorio nacional. La Constitución además delimita un núcleo importante de esos servicios al garantizar un nivel mínimo de gastos públicos fundamentales.

En cuanto a los impuestos, la solución también debería atender la norma constitucional que consagra el principio de igualdad en cualquier parte del territorio nacional. Esa igualdad significa que todos los habitantes de la nación deberían soportar iguales impuestos en función de su capacidad económica, lo que exigiría de un único sistema tributario una vez efectuada la reforma impositiva pendiente. Esa recentralización tributaria necesitaría de un amplio acuerdo entre las comunidades autónomas y el Estado en el que además se incluyese el compromiso del Estado de asumir la financiación no solo de los niveles mínimos de servicios públicos fundamentales como hasta ahora, sino de todos los servicios de esas comunidades, aunque siempre dentro de los límites máximos ya comentados.

Como acaba de verse, la igualdad de derechos y obligaciones debería conducir a una reversión acordada de las cesiones de impuestos y capacidades normativas para que pudiera aplicarse un único sistema tributario en todo el territorio nacional. Como de forma simultánea, el art. 135 de la Constitución y su ley de desarrollo llevan necesariamente a un nivel máximo de servicios públicos por habitante igual en todo ese territorio, quedarían resueltos muchos de los problemas actuales de la financiación autonómica.

Dentro de los gastos iguales por habitante que se les asignase en la distribución de la cifra global de gasto máximo, a las CCAA les correspondería las decisiones sobre los servicios concretos en que se materializasen esos gastos, una vez garantizados los considerados fundamentales, así como la gestión eficiente de todos sus servicios. Por su parte, los ciudadanos tendrían a su disposición igual volumen de servicios en todo el territorio nacional, soportando iguales cargas tributarias. Igualdad de derechos y obligaciones sin modificar para nada los preceptos de nuestra Constitución.

Manuel Lagares es catedrático de Hacienda Pública y miembro del Consejo Editorial de EL MUNDO.

La conjura de los mediocres
Jordi Garcia-Petit Cronica Global 29 Enero 2018

Ha sido tan basto y tan burdo --a pesar de un cierto refinamiento en las astucias-- el montaje en torno a la independencia de Cataluña, y lo que ésta tapa (la corrupción de unos, las poltronas de todos, la ineficacia gubernamental de la mayoría, el resentimiento inducido de muchos...), que caben variados calificativos a las conductas de los dirigentes del montaje. No es necesario citarlos nominalmente porque sus nombres están todo el santo día jaleados en los medios de comunicación y en la calle, y permanecen clavados como espinas en nuestra mente.

Que son unos irresponsables y unos frívolos es lo más comúnmente alegado en su contra. En efecto, actúan sin sentir responsabilidad alguna por las graves consecuencias sociales y personales de sus actos y lo hacen, además, como si de un simple juego se tratara en un contexto de fiesta callejera continua. Lluís Bassets y Jordi Amat, entre otros, han teorizado sobre esos calificativos; poco más se podría añadir a lo dicho.

Hay un aspecto menos observado y que aporta una explicación más a esas conductas: la mediocridad intelectual de los dirigentes del montaje. Mediocres en el sentido de una limitada comprensión de la realidad y de sólo una mediana inteligencia en su proceder.

No de otra manera se puede calificar a personajes que, convencidos de que podrían salirse con la suya, obraron para desintegrar a un Estado miembro de la UE, pretendiendo, encima, que la desintegración fuera aceptada y reconocida por los socios europeos de España y que el Estado español se aviniera a negociar la secesión; que invocaron hasta la saciedad el derecho a la autodeterminación, como si la Cataluña real fuera una colonia y estuviera oprimida por una dictadura --el fugado a Bruselas, que a la suma de los calificativos señalados cabe agregar el de iluminado, sigue insistiendo en los resabios franquistas del Estado español--; que fueron incapaces de prever las reacciones espantadas de importantes empresas a la alteración de la estabilidad política por su vergonzante "declaración de independencia"... La lista de desatinos puede alargarse hasta englobar la práctica totalidad de sus actuaciones, que no pecaron de ingenuas, sino directamente de poco o nada inteligentes.

El problema que tenemos planteado reside en el enquistamiento de un núcleo duro de personajes mediocres en la política de Cataluña, sostenidos en las urnas y en la calle por militantes masas de crédulos

Si el grupo dirigente del secesionismo, conjurado en su objetivo, hubiera sido intelectualmente brillante, habría fracasado igual por lo absurdo de su proyecto, pero tal vez habría causado menos problemas a la sociedad catalana y al conjunto de España.

El esplendor y la miseria de la democracia representativa consisten precisamente en que, junto a individuos sobresalientes, mediocres conocidos pueden llegar a la cima del poder institucional.

El problema que tenemos planteado reside, pues, en el enquistamiento de un núcleo duro de personajes mediocres en la política de Cataluña, sostenidos en las urnas y en la calle por militantes masas de crédulos. De momento el bloqueo de la situación parece inevitable. El cambio en el seno del grupo político será lento. Pedirles un baño de realismo, de comprensión inteligente (no ideológica) de la realidad, parece un intento vano.

Imposible que voluntariamente quieran tomarse ese baño. El realismo les obligaría a abandonar montajes falaces, a dejar de mentir, con lo que no sobrevivirían políticamente. Todo lo más introducirán algunos ajustes al "realismo mágico" que ya practican a lo Macondo. Véanse si no las andanzas del fugado a Bruselas y de su pequeña corte.

A más leyes, menos libertades
Si nuestra clase política quiere buscar el bien común, empiecen por podar la selva legislativa
Francisco Rodríguez diariosigloxxi 29 Enero 2018

Cada año el Boletín Oficial del Estado publica más de 15.000 disposiciones de carácter general a las que hay que añadir las que aprueban cada una de las comunidades autónomas, las diputaciones provinciales, los ayuntamientos y cualquier ente que esté dotado de facultades para obligar a los españoles a cumplir normas y más normas.

Como normalmente las normas que dan lugar a más normas parten de los que se sientan en el Congreso, gobierno y diputados, habría que pedir que hagan el esfuerzo de no seguir aprobando disposiciones sino que empleen su tiempo en aligerarnos de tantas obligaciones, dejando sin efecto todas las que no sirven o no aportan nada que beneficie al bien común.

Hay quien dice que cuanto más corrupto es el entramado político, más se legisla, más leyes se imponen a los ciudadanos, aunque la cosa viene de lejos pues los romanos dijeron algo parecido sobre la corrupción de la república y la abundancia de leyes.

Aunque cada grupo político que promueve una ley dice que es necesaria, lo cierto es que más que buscar el bien común de lo que se trata es de combatir a los adversarios, imponerles su ideario, a menudo, desde el rencor histórico, por falso que sea, por el morbo revolucionario, por el enfrentamiento de liderazgos o por creerse en posesión de una superioridad moral más que discutible.

Los españoles acudimos a votar pensando, más bien equivocadamente, que vamos a elegir a los nuestros, a los que van a cumplir un programa maravilloso. Luego viene la desilusión: del programa nunca más se supo, ni por parte de los que se sientan en la Moncloa como de los que se sientan en la Carrera de San Jerónimo y una y otra vez seguimos votando a los mismos, a esos que solo están de acuerdo para subirse el sueldo.

Pero lo mismo que pasa a nivel nacional pasa en cada autonomía. En los ayuntamientos todavía se nota más. Rara es la corporación municipal en la que vayan todos a una buscando el beneficio de todos sus paisanos y no de parte de ellos ¿o no?

Ahora se habla mucho de que la soberanía reside en todo el pueblo. Si fuera verdad el pueblo soberano tendría que pedir cuenta de todo lo que se hace mal y tenemos que pagarlo entre todos, de todas las mermas de nuestra libertad, del laberinto legislativo que tiene que sortear cualquiera que quiere crear una empresa, etc. etc. Parece que todas las responsabilidades políticas se dirimen en las siguientes elecciones pero que pierdan o ganen algo, medido en porcentajes o escaños no tiene que significar que la responsabilidad con los españoles ha quedado saldada.

Los malos gestores de la cosa pública, los que tienen por objetivo enfrentarnos con mentiras, los que nunca trabajaron y llevan años y años viviendo del cargo, los que quieren imponernos determinada ideología o determinado tipo de educación, los que nos amenazan con sanciones por pensar de otra manera… tendrían que ser expulsados definitivamente del escenario político.

Si solo es posible hacerlo a través de las elecciones tengámoslo en cuenta, por favor, cuando lleguen las próximas.

‘ACTUAMOS BAJO MANDATO JUDICIAL’
Policías, contra el Gobierno por disculparse por la labor policial del 1-O
La Gaceta 29 Enero 2018

“El Gobierno debería haber pedido disculpas a las Fuerzas de Seguridad por haberlas dejado a los pies de los caballos ese día”, han denunciado.

Los cinco sindicatos policiales han reprochado este lunes las declaraciones del portavoz del Gobierno y ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, en las que ha pedido disculpas “a las personas que se sintieron maltratadas” por las cargas policiales que se produjeron en Cataluña durante el 1-O.

Ramón Cossío, portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP), en nombre de las otras cuatro organizaciones (SPP, CEP, UFP y ASP) considera que estas palabras “no son ni oportunas ni adecuadas”.

“El Gobierno debería haber pedido disculpas a las Fuerzas de Seguridad por haberlas dejado a los pies de los caballos ese día y por no tener preparada una estrategia de comunicación para hacer frente a las mentiras que se difundieron sobre la actuación policial”, ha enfatizado.

Cossío ha recordado que los policías nacionales actuaron “bajo mandato judicial” y ha lamentado que -“una vez más”- el trabajo de las Fuerzas se Seguridad se utilice “con fines partidistas”.

Méndez de Vigo no tuvo reparos en asegurar este domingo, en una entrevista en La Sexta, que ese día “vi imágenes que no me han gustado y que a todo el mundo le habría gustado evitar; nadie se encuentra cómodo en esas situaciones”, si bien ha destacado que no hubo que lamentar más heridos que “una persona que perdió un ojo” tras el impacto de una bala de goma.

Raymond Ibrahim: “YouTube sumerge a los ciudadanos occidentales en la ignorancia sobre la amenaza del islam”
Raymond Ibrahim latribunadelpaisvasco 29 Enero 2018

Creador de vídeos para Prager University

En la lucha real que mantiene el islam contra Occidente, en ocasiones no es tan importante la fuerza del islam como los elementos subversivos occidentales que desde dentro de nuestra civilización ocultan y potencian el credo de Mahoma.

La censura total es una de estas tácticas. En un correo electrónico del pasado 10 de enero titulado "Estamos demandando a Google, aquí está el porqué", Prager University, una iniciativa que produce vídeos cortos sobre temas importantes “para explicar y hacer comprender los valores estadounidenses", reveló que "YouTube (propiedad de Google) ha decidido reiteradamente restringir algunos de nuestros vídeos por violar sus ‘Pautas de la comunidad’”. Esas pautas de Youtube están destinadas a proteger a los usuarios contra la visualización de contenido sexual o contenido violento y discursos de odio, “pero nuestros vídeos”, se afirmaba desde Prager University, “no contienen nada ni remotamente cercano a ninguna de estas categorías".

Prager U. había "presentado una queja contra YouTube, con la esperanza de que hubiera algún tipo de error inocente en su decisión”. Fue entonces cuando YouTube “nos dijo que después de revisar nuestros vídeos”, determinaron que, de hecho, "no eran apropiados para la audiencia más joven". Por consiguiente, varios vídeos de Prager U. no aparecen en las cuentas de YouTube que bloquean el “contenido sexual o gráfico”.

Para apreciar hasta qué punto la decisión de YouTube se basa en evitar que los estadounidenses (y especialmente sus jóvenes, su futuro) comprendan las amenazas que plantea el islam y, por lo tanto, empoderar al islam frente a Estados Unidos, repasé los vídeos que yo mismo hice para Prager U., que están entre aquellos actualmente restringidos por YouTube.

El primero se llama "Islam radical: la ideología más peligrosa". Aunque en él distinguí perfectamente entre musulmanes "radicales" y aquellos muchos musulmanes que solamente lo son de nombre; aunque yo (muy conservadoramente) sugerí que tal vez el diez por ciento de los musulmanes del mundo son "islamistas", y de ellos, que solo el dos por ciento está dispuesto a poner en práctica la violencia para imponer su visión del mundo supremacista; y aunque afirmé que "los islamistas mataron a muchos más musulmanes que los miembros de cualquier otro grupo”, YouTube consideró que ese vídeo era "inapropiado" para el público más joven.

Mi otro vídeo para Prager U, titulado"La minoría más perseguida del mundo: los cristianos", estaba dedicado a arrojar luz sobre la difícil situación de los cristianos, específicamente en tierras musulmanas, donde abrumadoramente tiene lugar la mayor parte de su persecución. También está censurado. En otras palabras, arrojar luz sobre lo que muchas autoridades occidentales han denominado como un "genocidio" de los cristianos, es, para YouTube, algo "inapropiado" para los jóvenes, como lo son los vídeos sexuales, de violencia gráfica o llenos de odio. No hace falta decir que no solo no hay imágenes reales explícitas en el vídeo sino que, además, atribuyo la violencia contra los cristianos a "fundamentalistas" e "interpretaciones fundamentalistas" del Corán, lo que significa que tampoco hay "odio".

Mientras tanto, "otros vídeos sobre temas similares, pero desde una perspectiva liberal" -incluidos los que tratan sobre el maltrato presunto o real de musulmanes a manos de no musulmanes (que encaja bien con la narrativa políticamente correcta) - no están restringidos por YouTube.

Cuando aparecieron mis dos vídeos para Prager U, cada uno alcanzó rápidamente más de un millón de visitas. Una vez que YouTube los restringió, sus visionado disminuyó en consecuencia, lo que significa que se logró la misión (mantener a los jóvenes de Estados Unidos en la oscuridad del conocimiento sobre el Islam).

Esto, por supuesto, es uno de los muchos ejemplos personales e impersonales de los esfuerzos de encubrimiento que realiza YouTube.

El 22 de abril de 2015, me encontré con un breve vídeo del autodenominado Estado Islámico (EI) que solo estaba disponible en los sitios web árabes en ese momento. En él, los miembros del EI fueron grabados en vídeo destruyendo cruces dentro y encima de las iglesias, mientras que los versos del Corán contra el "politeísmo" eran recitados como fondo sonoro. Decidí subirlo a YouTube, para mostrar a la gente de Occidente qué era lo que la gente del mundo musulmán conocía. YouTube rápidamente bajó el vídeo y me envió un correo electrónico de “advertencia". Por la lógica perversa de YouTube, no es el Estado Islámico el que está sembrando odio al destruir iglesias y crucifijos, sino más bien yo, simplemente por exponer esta realidad.

Los habitantes de Occidente deben darse cuenta del hecho de que están envueltos en una guerra en dos frentes: uno contra una civilización extraña que desea subyugarlos o masacrarlos, y otro contra elementos internosde caras sonrientes que llegan muy lejos para mantener oculta esta fea verdad.

Artículo publicado inicialmente en Jihad Watch

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Política y magia
Luis Herrero  Libertad Digital 29 Enero 2018

El Gobierno respira hondo tras el largo debate del sábado en el plenario del TC. Victoria pírrica. No a la investidura telemática, pero tampoco -al menos por unanimidad- a la pretensión inicial de cargarse de raíz el debate previsto para el día 30 si Puigdemont sigue siendo el candidato propuesto por Torrent. Ay, Dios. ¿Bastará con eso para que el prófugo más famoso de Europa se quede en Bruselas y deje de tocarnos las narices? A estas horas, un terrible escalofrío recorre la espina dorsal de varios ministros.

Les vendría bien inspirarse en los protocolos de la Administración americana para prevención de crisis de ansiedad. Cuando los mandatarios yanquis se ponen de los nervios y no saben por dónde van a salir los enemigos del Estado, convocan en un lugar apartado a los mejores guionistas de Hollywood y les piden que imaginen las hipótesis más peliculeras para que ningún plan ofensivo, por disparatado que parezca, pueda pillarles por sorpresa. Rajoy debería tomar nota y reunir a los talentos literarios y cinematográficos del país para que le ayuden a imaginar de qué forma podría presentarse Puigdemont en el Parlament de Cataluña el día de la investidura.

Hasta ahora la especulación más estrafalaria es que puede confundirse entre una marea humana de figurantes disfrazados de él mismo y avanzar hacia el salón de plenos sin que la policía pueda hacer otra cosa para evitarlo que detener a la vez a los trescientos clones voluntarios. Pero hay otras alternativas. También puede tirarse en paracaídas sobre la azotea del Parlament, vestirse de Mosso de Escuadra, de ujier, de lagarterana, llegar como hombre bala desde el cañón del circo Raluy, pedir prestada la capa de invisibilidad de Harry Potter, esconderse en la panza del carro de la limpieza o valerse de cualquier otra añagaza que alumbre el magín de su equipo de asesores.

Al ministro Zoido las pesadillas no le dejan dormir. La sola idea de que Puigdemont pueda ser visto en carne mortal el día de autos en el escenario del crimen le provoca espasmos nocturnos. La lista de ridículos previos no soportaría uno más. No iba a haber referéndum y lo hubo. No iba a haber urnas y las hubo. No iba a haber DUI y la hubo. Si ahora hubiera investidura de un prófugo, después de que el Gobierno haya echado la casa por la ventana para evitarlo, a Rajoy no le quedaría más remedio que ordenar un seppuku para que Soraya y Zoido se hincaran un puñal en el abdomen en mitad de la Gran Vía. Lo estrictamente japonés sería que el corte en el vientre se lo infringiera él a sí mismo, pero el bushido de Rajoy incluye la variación pontevedresa -de inspiración saturnina- de devorar a los suyos para contribuir de ese modo a la inmortalidad del propio ego.

En ese ejercicio de tirar la casa por la ventana para evitar la aparición súbita del fantasma de Bruselas, el Gobierno se ha llevado por delante algunos de los bienes más preciados que se había propuesto preservar a toda costa. Por ejemplo, el respeto al criterio de sus propios asesores jurídicos. ¿Cómo le va a pedir ahora a Torrent que respete los dictámenes de los letrados del Parlament si él mismo no ha respetado el informe del Consejo de Estado?

Otro de los bienes que el Gobierno ha tirado por la ventana ha sido el de la unanimidad de las decisiones del Tribunal Constitucional. El sábado no la hubo y para evitar que la discrepancia se hiciera oficial los magistrados tuvieron que hacer un jeribeque de fina ingeniería jurídica. Cuando tenga que pronunciarse sobre el fondo del recurso presentado por el consejo de ministros contra la candidatura de Puigdemont a la investidura, sin embargo, es seguro es que varios magistrados presentarán votos particulares a la decisión mayoritaria, que incluso podría ser contraria a las tesis defendidas en público por los voceros monclovitas.

Habrá quien diga -pelillos a la mar- que más vale pájaro en mano y que lo único importante era conseguir a cualquier precio que el debate de investidura no llegara a celebrarse. Si para lograrlo había que convertir al Consejo de Estado en un foro inútil de leguleyos iletrados y sembrar la discordia en las deliberaciones del TC, qué le vamos a hacer. Mala suerte. En condiciones normales yo habría puesto pies en pared ante semejante planteamiento, pero confieso que dadas las circunstancias no me parece tan disparatado.

Estando las cosas como están no queda otra que abrazarse como a un clavo ardiendo a la tesis del mal menor. Todo, menos que los estrategas del procés vuelvan a salirse con la suya dejándonos como idiotas. Pero dicho esto, Rajoy, ahora dinos una cosa sinceramente: ¿era inevitable llegar hasta aquí? ¿Ni si quiera el daño que vamos a tener que infringirle al Consejo de Estado y al TC -el del Gobierno no lo cuento porque difícilmente se puede dañar lo que ya está hecho polvo- te hace caer en la cuenta de la torpeza que supuso la impresentable utilización del 155 limitando su efecto a la convocatoria inmediata de unas elecciones que han vuelto a ganar los de siempre para seguir haciendo lo de siempre?

Si no fuera por la penosa imagen que daría España ante el mundo, mereceríamos que los coreógrafos de Puigdemont encontraran el modo de dejar boquiabierto, con un truco de ilusionismo presencial, al mismísimo David Copperfield.

‘Game Over’
José García Domínguez  Libertad Digital 29 Enero 2018

Al Payés Errante ya solo le queda subirse a un barril de cerveza e imitar el gruñido del cerdo hasta que se canse. Y nada más. Sus cinco minutos de gloria escénica se han terminado. Lo acaba de proclamar Tardà, un hombre bastante menos primario y elemental de lo que tanto se esfuerza en aparentar a diario: "Si hace falta, tendremos que sacrificar a Puigdemont". Ganas ya se ve que le tienen. Y en cuanto a la eventual necesidad de lanzarlo a la pira de los juguetes rotos, resulta evidente que, desde el sábado por la tarde, eso se ha convertido en un imperativo insoslayable para cualquier separatista con un par de dedos de frente y una clientela a la que tener que mantener con una ristra de talones al portador cada principio de mes. En cuanto al padre de familia Roger Torrent, tampoco da la impresión de que esté pensando en suicidarse a lo bonzo solo por darle gusto al otro durante su último telediario. A estas horas, Puigdemont es historia; todo lo bufa que se quiera, pero historia a fin de cuentas.

Así las cosas, una vez caído el telón tras el último acto de la charlotada bruselense, al bloque sedicioso le esperan dos tareas inaplazables. La primera, recuperar cuanto antes –y al precio que sea, renuncias y corrimientos de listas incluidos– el control directo sobre los treinta y cuatro mil millones de euros anuales que maneja el Gobierno de la Generalitat, un botín sin cuyo manejo discrecional el independentismo catalán en bloque sería lo mismo que la Falange Auténtica o el Partido Proverista: nada con sifón. La segunda labor, y no menos urgente que la previa, requiere que se aborden cuanto antes los trabajos iniciales que lleven al levantamiento oficial del acta de defunción del catalanismo, aquel ambiguo andamiaje ideológico que sirvió durante casi un siglo para mantener oculta ante las miradas del exterior la genuina naturaleza disolvente y antiespañola del particularismo político local. Ahora, terminada también la cansina comedia del "encaje", la dimensión ecuménica del separatismo que comparten todas las corrientes políticas de estricta obediencia autóctona hace innecesario mantener en activo por más tiempo aquel añejo antifaz, el del catalanismo tan útil en su día.

Por lo demás, a estas alturas de la fractura social, las diferencias programáticas y doctrinales entre la Esquerra y esos restos herrumbrosos y dispersos que aún quedan por ahí de la vieja Convergencia, el PDeCAT o como se llamen esta semana, ya apenas resultan prosaico matiz irrelevante. Porque ni la Esquerra representa a estas horas la expresión política de los descamisados de estricta raíz vernácula, ni lo otro, esas rémoras finales del pospulolismo agonizante, encarna en absoluto la representación civil de la mítica burguesía catalana. Bien al contrario, tras la puesta de largo del procés y la asonada final con la proclamación en el Parlament del nasciturus republicano, moral, ideológica y sociológicamente, ERC y el PDeCAT son lo mismo: la forma organizada del indigenismo catalán más cerril y asilvestrado. La unificación bajo unas mismas siglas, pues, está llamada a llegar más pronto que tarde. Por cierto, una labor, la de la voladura controlada del PDeCAT, que puso en marcha Puigdemont desde el primer instante de su presidencia. Se llame como se llame, el muy honorable enterrador del Payés Errante va a tener mucho trabajo.

De Ricardo Costa a Irene Montero, el patriotismo del PP y las filas podemitas
Fernando Paz Gaceta.es 29 Enero 2018

Ya forma parte del paisaje habitual: personajes corruptos, ligados al Partido Popular, que adornan sus muñecas con pulseras rojigualdas compareciendo ante comisiones de investigación, entrando en los juzgados, portada de informativos. Desde instancias interesadas, una y otra vez se subraya la ostentación que estos imputados hacen de los colores nacionales; lo que tampoco parece casualidad es que, de todas las circunstancias concurrentes, la de adornarse con dichos colores sea la enfatizada.

Esta misma semana
Ha sucedido de nuevo con la declaración de Ricardo Costa ante la Audiencia Nacional, a cuenta de la trama Gürtel de financiación ilegal del Partido Popular. Irene Montero, claro, no ha perdido ocasión de señalar la pulsera en la muñeca izquierda de Costa: “a quien roba, aunque se envuelva en la bandera de España, se le llama ladrón”.

Si bien, como se ha dicho, es frecuente que personajes en ocasiones grotescos salten a la luz pública embutidos en la bandera de España, la exhibición de Costa admitiendo sin rebozos esa financiación ilegal del PP ha incorporado un elemento distinto: el reconocimiento de la culpa, lo que puede ser considerado un hecho, hasta cierto punto, positivo.

Incompatibilidad de patriotismo y corrupción
La crítica, sin embargo, no carece de base. En el fondo, quien la ejerce parece asumir que el patriotismo es un sentimiento noble que no debe mancharse con la herrumbre de la corrupción; de otro modo no se entiende su escándalo. O lo que pretenden hacer pasar por tal.

Porque, en el fondo, Podemos no se escandaliza de la prostitución del patriotismo cuando se utiliza para encubrir otros intereses, ya que según su visión del mundo la función del patriotismo es exactamente esa: lo que Podemos hace es utilizar la corrupción para atacar los símbolos nacionales, identificando patriotismo y corrupción.

En la Herriko Taberna
En su momento, Podemos trató de pasar por patriota, aunque nunca se atrevió a ir demasiado lejos en ese camino. Y es que resulta muy difícil jugar a ser patriota (por lo menos de España) desde una Herriko Taberna. En sus fibras más íntimas es algo que les repele.

La evidente reluctancia confesada por el propio Iglesias a la hora incluso de pronunciar el nombre de España, la consideración que le merecen el himno y la bandera….es menos que poco adecuada si se quiere reivindicar el patriotismo desde cualquier perspectiva.

Sabedores de que el patriotismo ha estallado en España, no se les escapa que no es el momento de una enmienda a la totalidad. La exigencia de la hora es la de amoldarse a ese estallido.
Una estrategia de neutralización

El patriotismo, para una organización que parasita el espacio soberanista, debiera ser obligatorio, casi elemental. Pero no es así en Podemos, precisamente porque no se trata de una fuerza soberanista. Sencillamente: quien no defiende el soberanismo no puede ser patriota y, obviamente, Podemos no tiene interés alguno en preservar la identidad nacional.

Llegados a ese punto, lo que Podemos ha intentado, dado que no están dispuestos a oficiar de patriotas, ha sido evitar que los demás lo sean. Tal y como se hizo en la transición, la idea es que nadie ice esa bandera algo que, hace apenas unos meses aún se podía proscribir, pero que hoy es impensable.

En su estrategia de neutralización, Podemos ha intentado dar al patriotismo un nuevo significado, pero sin éxito. De modo que Iglesias ha efectuado todo tipo de quiebros dialécticos para sacar su rédito. Incidiendo en esa línea, asegura que “la patria es lo contrario a un corrupto envuelto en una bandera o a una sede financiada en negro, tapada con una bandera”. En otras oportunidades también ha tratado de definir la patria de forma aún más estrambótica.

Significativamente, el último remache del ataúd de Podemos ha sido el “proceso” en Cataluña, destinado a catapultar a la extrema izquierda al poder, pero que ha supuesto justamente lo contrario. Tiene algo de justicia poética el que haya sido una cuestión relacionada con la unidad de España la que haya precipitado la caída de Podemos y del Partido Popular, su contraparte en el guiñol de la política española.

Sin rédito electoral
El rechazo del patriotismo por parte de Podemos, se asienta en un análisis realista de la formación ultraizquierdista: seguros del antiespañolismo esencial de la izquierda en muchas regiones de España, calcularon con acierto que el escaso patriotismo de la izquierda del resto del país jamás compensaría la pérdida que supondría su ausencia en Cataluña, País Vasco y Galicia.

Quiso arreglarlo: “La izquierda entiende el amor por la diversidad porque España es mucho más que la institucionalidad de Madrid”, pero cosas así no se terminan de traducir en términos electorales. La clientela podemita en las llamadas “autonomías históricas” o es nacionalista – y en ocasiones, muy radical – o ve el nacionalismo con benevolencia, desde una izquierda extrema cuyo nexo entre autonomías no es otro que la hispanofobia.

Pero esta también tiene sus límites, y hoy parece claro que Podemos pierde a buena velocidad apoyos entre un electorado para el que lo esencial son las cuestiones sociales pero que no está dispuesto a renegar de su identidad. Por eso, Podemos pierde cada vez más voto no ideologizado, replegándose hacia las cifras que en España ha tenido siempre la extrema izquierda.

Para ello inventó – no es broma – un “patriotismo republicano plurinacional” que oponer a los que “se envuelven en banderas para tapar los privilegios de la élite”. Insistiendo en esta misma idea, Pablo Iglesias ha declarado recientemente que “soy patriota, y nadie con cuentas en Suiza me da a dar lecciones de lo que es ser español”.

Una deriva desafortunada
Al poco de su primer éxito electoral, el líder radical comenzó a elaborar un discurso prometedor, en el que incluyó algunas reflexiones plausibles: “Claro que me siento español, y entiendo que hay que arrebatar el término a los patriotas de pulserita rojigualda que luego venden la soberanía y cierran escuelas y hospitales”.

Sin entrar en el sentimiento de españolidad que reclama para sí, lo cierto es que, si se ha empleado a fondo contra la pulserita, del soberanismo no hay ni rastro. De hecho, apenas nadie identificaría hoy a Podemos con una fuerza soberanista, lógico corolario de negar la soberanía nacional del pueblo español, como ha mostrado ante el desafío secesionista catalán.

Parece claro que, quien no defiende la soberanía hacia dentro, mal la puede defender hacia fuera. Por otro lado, sus bien conocidas connivencias con algunos de los principales agentes globalizadores impiden considerar con una mínima seriedad la posibilidad de que Podemos sea una fuerza dotada de un mínimo patriotismo.

Algo que, a fuer de ser sinceros, cada vez parece más extensible al conjunto de fuerzas políticas.

Balance del 155
Francesc Moreno Cronica Global 29 Enero 2018

El Gobierno, no sé hasta que punto condicionado por el PSOE en su aplicación tardía y suave del artículo 155 de la Constitución, olvidó cumplir un viejo dicho que afirma que es mejor ponerse una vez colorado que ciento amarillo. A la espera de que se resuelva el culebrón Puigdemont, aunque la resolución del TC le pone las cosas muy difíciles a la Mesa del Parlament para aceptar su candidatura, se puede afirmar que el balance de la aplicación del artículo 155 está lleno de claroscuros.

Sin duda, la aplicación del 155 ha servido para frenar las denominadas estructuras de Estado, por otra parte más verdes de lo que alardeaba el secesionismo, acabar con la acción exterior de la Generalitat, cortar la financiación de determinadas entidades y suministrar pruebas del intento de golpe de Estado a los tribunales. También para mostrar que el Estado no está indefenso, como pretendían hacer creer los independentistas para crear la sensación de que la independencia? era inevitable y convencer así a los tibios de apuntarse a la opción ganadora.

Sin embargo, no ha evitado la mayoría absoluta de los partidos independentistas y ha dejado intactos dos de los tres motores del secesionismo. El primero, la escuela, tanto en el contenido de determinadas materias como en la aplicación de las sentencias del TS respecto a la presencia del castellano. No se ha hecho nada. El segundo, los medios públicos de comunicación, que continúan siendo los principales activistas del procés. Tampoco se ha actuado, como es evidente cada día al sintonizarlos. El tercero --aunque aquí se ha actuado para frenar la financiación de alguna entidad--, el monopolio secesionista en el mundo asociativo, basado en el clientelismo de las subvenciones, y en la penetración de las mismas por militantes secesionistas.

Este balance ambivalente ha conducido a Cataluña a una situación muy peligrosa. Nadie parece tener fuerza para imponerse a corto plazo. El resultado de las elecciones no refuerza al independentismo en sus pretensiones de secesión unilateral. Pero sí le otorga legitimidad para gobernar Cataluña con el riesgo evidente de que de facto continúe con su labor de zapa a la espera de tiempos mejores.

El artículo 155 ha dejado intactos y en manos del independentismo la escuela, los medios públicos de comunicación y el mundo asociativo

El mundo independentista está dividido. Para Puigdemont y sus partidarios, además de la CUP, debe continuar la confrontación total con el Estado y, al menos formalmente, actuar como si aquí no hubiera pasado nada.

Otras voces, de ERC pero también del PDeCAT, son partidarias de bajar la tensión, evitar el riesgo de continuidad del 155, y aparcar las actuaciones más evidentemente secesionistas, por ejemplo la internacionalización del conflicto, para salvar la permanencia en el poder que garantiza decenas de miles de puestos de trabajo a sus militantes, poder e influencia en el mundo económico y, sobre todo, mantener intocable su control de la escuela, los medios de comunicación públicos y el mundo asociativo.

Si se da el primer escenario, cada vez menos probable, la actuación del Estado debe ser, esta vez sí, firme y sin concesiones. Tocaría ponerse colorado. Si se da el segundo, entraremos en una fase de relativa normalización de la vida política catalana. En este caso, habrá que pedir al Govern que cumpla con las leyes y las sentencias de los tribunales y, si no lo hace, exigir al Gobierno que las haga cumplir. En cualquier caso, habrá que hacer política y no de regate corto. Los partidos y, en general, todos los catalanes no independentistas, han de mantener una estrategia a largo plazo para conseguir romper el control secesionista de la escuela, estar presentes en el tejido asociativo --desde ampas a colegios profesionales, pasando por todo tipo de asociaciones y clubes-- y penetrar en el universo de la información en catalán para contrarrestar el monopolio del mensaje secesionista entre quienes sólo se informan en esa lengua.

Y, por último, pero no menos importante, habrá que pedir que se actúe con diligencia y determinación para detener los actos de incipiente kale borroka como el sufrido por Crónica Global.

La muchachada fascista
Carlos Mármol Cronica Global 29 Enero 2018

"Las acciones más puras del espíritu nunca proceden del fanatismo, sino que son el resultado del autodominio y la moderación". La cita es de Stefan Zweig. Fue escrita en 1936. En julio de ese año tuvo lugar el alzamiento militar que dio origen a la Guerra Civil, una contienda demencial donde los dos totalitarismos del siglo XX --el fascismo y el comunismo-- se enfrentaron con las vidas de los españoles de entonces (de uno y otro bando) como munición principal. Los déspotas africanistas que organizaron el infame golpe de Estado presentaron su rebelión ante el mundo como una gran cruzada en favor de Dios y la civilización. La reacción comunista, que se apropió del nombre de una República que hasta entonces había sido compartido entre aquellos que amaban el progreso, empezó a justificar sus excesos en nombre del pueblo y los pobres de la tierra. Las peores causas, que son las que promueven y ejercen la violencia, siempre se adjudican a sí mismas una bondad que a la hora de la verdad no se ve por ningún lado. Es fácil averiguar los motivos: porque nunca existe.

Pensaba en estos antecedentes el jueves cuando Xavier Salvador?, director de Crónica Global, me enseñó los quince agujeros que, con la misma saña de los fanáticos que necesitan hacer méritos, habían dejado en el cristal que protege la redacción de este periódico dos adolescentes encapuchados de Arran, las juventudes hitlerianas de la CUP. Il·luminem la foscor, ofeguem el feixisme! Un lema castrense escrito con spray. A su lado, los huecos del cristal estallado, quebrado con martillos que perfectamente podrían haber sido hechos con balas. La escena resume la tragedia moral que está ocurriendo en Cataluña desde hace cinco años con el silencio cómplice de los integrados: ataques contra la libertad de expresión, la segregación social de quien elige pensar por sí mismo y amenazas físicas para amedrentar a quienes, como Isabel Coixet, representan --por ser catalanes al mismo tiempo que españoles-- una realidad diversa y abierta que estropea el supremacismo cerril de los independentistas.

Se trata del cuarto ataque en sólo unos meses contra este medio que habla de esta Cataluña real, distinta al paisito uniforme que algunos desean imponernos a los demás. Sin embargo, entre los compañeros de Crónica Global, a los que considero como hermanos de sangre --los periodistas de verdad pertenecemos a un club donde no se usa corbata ni estamos dispuestos a callarnos--, no hubo ira ni decepción, sino una tranquilidad pasmosa y una sangre fría admirable. Lo que decía Zweig: moderación y autodominio. Hicieron lo que tenían que hacer: denunciar la agresión, atender a los medios que se solidarizaban con ellos, confirmar los silencios de los de siempre y hacer el periódico del día siguiente sin una mala palabra.

Habrá quien piense que esta tranquilidad denota cierta resignación. Convivir con el terror puede convertirse en una rutina si tienes a apenas unos pasos la sede de tus agresores, esa muchachada alegre de Arran, que sólo unas horas después reivindicaban su gesta con un comunicado infame donde demostraban ser justo lo que dicen combatir: niños fascistas, unos perfectos hijos de papá; independentistas de ocasión en una revolución de pacotilla. Estos guerreritos de la CUP, más que radicales, son una réplica pequeño burguesa de los batasunos con ínfulas, esa estirpe de bobos solemnes que actúan encapuchados, insultan por la espalda y denigran a cualquiera que no comulgue con sus dogmas.

Su ataque no pretendía únicamente romper cristales. Atenta contra la libertad de prensa y el espíritu de la Ilustración. Detrás del escaparate de Crónica Global, el único medio de Barcelona que vive sin publicidad oficial y que no está preso del obsceno uso partidario de las instituciones que ejercen los nacionalistas, lo que se proyectaban eran las crónicas que elabora su redacción y los artículos de sus columnistas, a cuya nómina me honra pertenecer desde hace algo más de un año, cuando Xavier Salvador me invitó a ser libre junto a su gente. En sus páginas (electrónicas) sólo he encontrado el ingrediente del mejor periodismo: libertad para pensar y ser uno mismo. Los muchachitos de Arran son incapaces de imaginar el inmenso regalo que es escribir en un periódico honesto. Esa noche martilleaban contra la verdad, la vida, el pensamiento, la creación, el comercio y las letras (globales) que representan el cosmopolitismo de la cultura. Son los nombres de todas sus secciones.

Dicen que lo hicieron para "iluminar la larga noche del fascismo", pero son ellos quienes actuaban a oscuras. Los pistoleros de Hitler también encendían antorchas cuando patrullaban por las calles de Berlín. Su acción sigue fielmente las tres recomendaciones que Mussolini gritaba ante sus tropas: "¡Creed! ¡Obedeced! ¡Luchad!". Ser un integrista es fácil: sólo es necesario dejar de pensar. ¡Libro e moschetto, Fascista Perfetto! decía Il Duce. Arran es aún peor: se han convertido en unos reaccionarios de libro sin tener que leer ninguno. Si fueran coherentes consigo mismos deberían darse un martillazo en el rostro. Atentar contra un periódico es un acto despreciable. No por los periodistas, que somos como cualquier otro ciudadano. Sencillamente porque un diario es un espejo social: su función es devolverle a la tribu la verdadera imagen de sí misma. Lo que les aterra no es sólo el periodismo. Es su propia identidad. Los cachorros independentistas no son los desinteresados idealistas que creen sus papás. No. Son vulgares matones de colegio bien. Si estos gudaris en prácticas creen que van a silenciar a la gente de Crónica Global, andan listos. No hay nada más guerrillero que un periodista que ha respirado, aunque sólo sea una vez, el aire de la libertad.

Demagogia sindicalista abertzale
Ernesto Ladrón de Guevara latribunadelpaisvasco 29 Enero 2018

Como escribo para mis lectores de toda España debo aclarar el significado del término euskérico “abertzale”. Su traducción al español, es decir en erderaz o lengua no vascuence, es “el que ama a la patria vasca”. Yo amo a mi lugar de nacimiento que si no lo han sacado del mapa es Vascongadas. Por tanto, debo ser abertzale, al parecer. Pero al no ser nacionalista, me privan de esa categoría que es, según ellos, imprescindible para ser buen vasco. Recuerdo una campaña en la que inventaron la figura del virus Ukan, propagador del amor al euskera. En esa campaña se decía que para ser buena persona había que saber euskera. No es una broma. Es literal. Conservo el recorte de prensa que lo prueba y la fotografía del folleto.

La verdad es que, en román paladino, “me la sopla”. Me conformo con ser buena persona, aunque por reacción a la imposición me negara a aprender euskera, simplemente porque soy alérgico a las dictaduras.

Aunque los abertzales de hoy no lo crean, yo fui uno de los que estuvo en el germen de lo que es STEE-EILAS, un sindicato que surgió de un movimiento de maestros que en los años previos al proceso constitucional, en lo que se llama la “Transición”, se denominaba MODUM (Movimiento Democrático y Unitario de Maestros).

Pronto aquel movimiento que logró importantes éxitos para el profesorado tras algunas huelgas muy nutridas, fue parasitado por partidos troskistas, maoístas, y marxistas de todo pelo, como EMK, MCI, LKI, ORT y demás ensalada de letras, con personajes “progres” del mundo educativo que no habían leído ni una sola línea de Engels, Hegel, Marx, Mao y compañía, pero que tenían en su bagaje intelectual el luchar por la sovietización de la sociedad vasca.

Los que estábamos ahí, antes de que llegaran con su estrategia “entrista”, que consistía en parasitar organizaciones de masas, rápidamente nos desvinculamos, y unos nos fuimos a UGT, otros a CCOO, ANPE, etc, porque nos negábamos a ser manipulados por oportunistas que intentaban barrer para fines ajenos al mundo de la enseñanza. Este tipo de organizaciones, entre la que se destacó LAB de enseñanza, enseguida se alineó con la Alternativa KAS, que como todo aquel que peina canas sabe era un conglomerado al servicio de los fines de ETA, es decir lo que llamaban Movimiento para Liberación Nacional Vasca.

Menciono todo esto para que se conozca a los ínclitos herederos de aquello; que han pronunciado estas palabras en una reciente rueda de prensa: “Tanto la evaluación de la LOMCE, en la que se proponían revalidas al final de cada etapa y rankings de centros, como PISA van encaminadas a uniformizar los sistemas educativos para ponerlas al servicio del mercado y de las políticas neoliberales. Gracias a las críticas y a la presión ejercida por los diferentes agentes educativos (sindicatos, alumnado, familias…) las pruebas de la LOMCE han perdido en gran parte su valor segregador. No obstante, aunque algunos agentes las hemos cuestionado, no ha habido la misma unanimidad crítica respecto a las pruebas PISA que persigue los mismos fines y que han adquirido una relevancia inusitada. Estas pruebas, diseñadas por la OCDE, miden exclusivamente las competencias en matemáticas, lectura y ciencia del alumnado de 15 años con el fin de comparar y hacer un ranking de países. Cuestionamos tanto su validez, compara realidades y sistemas educativos muy diferentes, como su objetivo. Es una evaluación totalmente descontextualizada, sin conocer las características de la comunidad evaluada y sin que haya sido consensuada con las familias, el alumnado y las direcciones de los centros […]” Sin comentarios.

“Este año, en 2018, habrá evaluación PISA. Queremos hacer un llamamiento a reflexionar sobre los fines de esta evaluación y a oponerse a la misma si no se comparten. Para ello, STEILAS organizará una campaña informativa con el alumnado, familias y el profesorado.”

¿Qué significa, esto? Pues ni más ni menos que se le ha visto la patita al sistema de euskaldunización -adoctrinamiento- del sistema educativo vasco, cuyo fin, objeto y pretensión última es la nacionalización de las masas, siguiendo la denominación del excelente libro de George L. Mosse “La nacionalización de las masas”. Que nos retrotrae al periodo del nazismo en Alemania. “A lo largo del siglo XIX el nacionalismo alemán se transformó en una religión secular, una nueva forma de política que se manifestó en un mundo de mitos, símbolos, fiestas y ritos. Recorriendo la filosofía y las artes, la política y la estética, George L. Mosse traza el desarrollo histórico de dicha religión secular, así como de las cambiantes formas de la política de masas en Alemania que finalmente se precipitaron en la esencia del Nacional Socialismo”.

Y la patita que se le ha visto a estos 30 años de formación del espíritu nacionalista consiste en un aplastante fracaso, pese a los monumentales presupuestos educativos vascos, generosos por disponer de unos conciertos económicos que hacen de la comunidad vasca una región privilegiada, pero como se ve muy mal administrada. Los informes PISA desvelan el desfase en los egresos educativos en las principales áreas de aprendizaje y desarrollo de las aptitudes primarias con respecto a comunidades autónomas con un presupuesto y recursos materiales y humanos bastante raquíticos, pero con mejores resultados.

A STEE-EILAS le parece que lo mejor es matar al mensajero, y si PISA desvela el destrozo educativo por una inmersión forzosa en euskera lo mejor es impedir que en el futuro pueda hacer evaluaciones PISA; lo mismo que se ha hecho boicoteando los exámenes derivados de la LOMCE con la complicidad del actual ministro de Educación que ha contribuido activamente a desactivarlos.

De tal manera que así no habrá evaluaciones comparadas y seguirán haciendo de su capa un sayo, maquillando el monumental fracaso que supone que los escolares vascos tengan una compresión verbal y lectora al nivel de países subsaharianos y unas capacidades (ahora lo llaman competencias) en materia matemática que da verdadera pena. Incluidos los profesores, que en las oposiciones dan un nivel que obliga a dejar desiertas plazas convocadas para su dotación con personal teóricamente formado.

Por fin empieza a mover ficha el PP ante su pérdida de credibilidad y la ausencia de cualquier motivación, hasta ahora, para afrontar el problema lingüístico en las comunidades en proceso de construcción nacionalista.

Según informa "El Confidencial", el Partido Popular ha realizado un informe sobre el sistema educativo vasco según el cual el País Vasco está a la cola. “Las políticas educativas nacionalistas han puesto todo nuestro sistema educativo al servicio del aprendizaje de un idioma, el euskera, por encima de cualquier otra cosa”, sostiene el documento. Han tardado en admitirlo, pero nunca es tarde si la dicha es buena.

Según El Confidencial “El diagnóstico del PP sobre la enseñanza vasca refleja que el País Vasco invierte el mayor gasto público por alumno de España, más de 9.000 euros, cifra que duplica lo destinado en comunidades como Madrid o Andalucía. "Con lo que gastamos en educación, deberíamos estar liderando el 'ranking' educativo de países de la OCDE, pero cada vez estamos peor. Cada vez más regiones de España, que estaban muy por debajo de Euskadi hace años, ahora nos superan” Cierto. Lo lamentable es que esto se descubra tan tarde. Algunos ya veníamos avisando de esto décadas antes, clamando en el desierto, incluso escribiendo libros. Pero los partidos están a otras cosas. Demasiadas veces con la atención puesta en intereses ajenos al bien común.

El informe del PP no tiene desperdicio, y ahonda en el principio de que cuando se utiliza el sistema educativo para otros fines, ajenos al sentido y al objeto de lo que es la educación, pasan estas cosas. Por ejemplo, que la comprensión verbal de los alumnos de 4º de Primaria esté 14 puntos por debajo de la evaluación PISA del año 2013.

En fin… Llevo ya muchos artículos escritos sobre esto; no sé si aburriendo a mis lectores. Les aseguro que yo estoy muy harto y cansado con esta tararira que no acaba nunca; con el resultado y efecto de que seguimos igual, como si no pasara nada.

Es posible que la solución sea la que preconiza STEE-EILAS. Es como el que tiene una dolencia muy grave en una pierna y para que no le duela más decide amputársela. Pues esa es la salida de STEE-EILAS. Sin más comentarios. Se comenta por sí mismo. Penoso y asquerosamente apestoso.

Ussía desmonta las mentiras de Iglesias con la ayuda de Tania e Irene Montero
ESdiario 29 Enero 2018

El tremendo batacazo que se ha llevado el líder de Podemos y su desaparición en combate no han pasado desapercibidos y el periodista y escritor le ha dedicado un artículo nada convencional.

Mucho hacía que Alfonso Ussía no dedicaba su columna de La Razón al líder de Podemos, Pablo Iglesias, pero ahora que anda desaparecido en combate, el escritor ha vuelto a la carga y este lunes le publica un particular poema que no dejará a nadie indiferente.

Sin nombrarle en ningún momento, sin embargo, Ussía deja claro que el protagonista de su poesía es Iglesias: "Macho Alfa está triste, ¿qué tendrá Macho Alfa? Que ya nadie lo dora, que ya nadie lo escalfa, Que su yema amarilla de soberbia estalló. Que sus viejos amores le han cerrado el sendero, Que ni Tania le añora ni le llama Montero, Y la espalda con sangre ya no está en Mariló".

No faltan Venezuela ni Irán en las rimas del periodista: "Macho Alfa está triste como enagua de abuela, Ya no piensa en comprarse su chalé en Venezuela Porque le han advertido que no es buena inversión. Que Maduro y Cecilia, piensan ya en el exilio, Que Cabello en La Habana tiene ya el domicilio Y ha menguado el importe mensual del talón. Macho Alfa está triste porque nadie lo entiende, Porque nadie concibe, porque nadie comprende Que el dinero le llueva con aroma de Irán. Y que se haya callado mientras pone la mano Cada vez que es ahorcado con terror inhumano Cualquier gay de una grúa en su amada Teherán".

Y es que las encuestas en intención de voto no están precisamente del lado de Podemos últimamente: "Macho Alfa ha perdido dos millones de votos, Y de fieles absurdos y de huecos devotos Que en Podemos fijaron su infantil interés. Dos millones de votos, huídos ya sin remedio, Que en tres meses y pico serán ya dos y medio, Y llegado el otoño, sumarán más de tres. Macho Alfa ha jugado con la triste patraña De una izquierda española que abomina de España, De una izquierda proetarra, rencorosa y pueril. Una izquierda estancada en la falsa memoria Y que cree que España es nación sin Historia Inventada por Franco tras la Guerra Civil".

El proyecto de izquierda de Podemos se desactiva y Ussía hace leña de ello: "En España aún existe una izquierda patriota, Socialista y obrera, que medita y que vota Sin pensar en Stalin, ni en Carrillo ni en él. Una izquierda europea de horizonte a la vista Que también ha sufrido el horror terrorista Y defiende su mapa sin romper el papel".

Y acusa a Iglesias de mentir: "Macho Alfa ha mentido a quien fácil se engaña Apropiando la idea y el concepto de España A un fascismo ya muerto que no va a resurgir. Todo aquel que no admita el hedor comunista, Es caverna mediática, es caverna fascista, Y por facha no tiene ni derecho a vivir".

A su juicio, el líder de Podemos "se ha hundido por pedante y por memo. Y ha metido la pata, la cucaña y el remo Abrazando al racista y traidor catalán. Macho Alfa está triste, su poder ya no cuela Y el dinero lejano ha menguado, y no vuela De Caracas a España, y hacia España de Irán".

Y "para colmo, Podemos, hoy es un gallinero Echenique, Maestre, la Colau, Monedero, La Montero de un lado y del otro Errejón. Macho Alfa está triste, ya ni Otegui le abraza, Y tan sólo defiende su poder y su plaza El que un día vistiera el azul de Aviación".

20 años del asesinato del matrimonio Jiménez-Becerril
«Quisieron poner de rodillas a dos inocentes y solo consiguieron levantarnos a todos»
El 30 de enero de 1998 ETA mató al concejal del PP y a su mujer en el centro de Sevilla
ALEXIS ROMERO ABC 29 Enero 2018

«Han matado a Alberto y a Ascen». Luis Miguel Martín Rubio, concejal de Seguridad de Sevilla, fue el único miembro de la corporación municipal de la capital hispalense que vio los cadáveres de su compañero, Alberto Jiménez-Becerril, primer teniente de alcalde, y de su esposa, Ascensión García Ortiz, el 30 de enero de 1998. Dos pistoleros de ETA, José Luis Barrios y Mikel Azurmendi, les habían disparado en la cabeza en la Calle Don Remondo, en pleno centro de Sevilla.

El joven matrimonio -ambos tenían 37 años- había salido, como cada jueves, a pasar una noche festiva cuando, a su vuelta, fueron tiroteados por la espalda por los dos asesinos. Sus tres hijos, de nueve, seis y tres años, se habían quedado en casa a cargo de una cuidadora. Martín Rubio fue alertado del trágico suceso antes de las dos de la madrugada, una hora después de que hubiera tenido lugar. Él fue el encargado de avisar a la entonces alcaldesa de la ciudad, Soledad Becerril, que se echó a llorar tras oír la noticia.

Un «plan B»
Veinte años después de uno de los asesinatos de ETA que tuvo más impacto social -mañana será el aniversario-, el Ministerio del Interior difundió ayer un vídeo para recordar tanto al matrimonio sevillano asesinado como a todas las víctimas del terrorismo. Bajo el título «Memoria, dignidad, justicia y verdad», se muestra la calle donde Jiménez-Becerril y García Ortiz fueron asesinados. Teresa Jiménez-Becerril, hermana del concejal sevillano, se encarga de la locución del mismo. Su voz recuerda que los etarras «quisieron matar sus ideas y resucitaron nuestros valores; quisieron poner de rodillas a dos inocentes y solo consiguieron levantarnos a todos», mientras se muestran imágenes de la masiva respuesta ciudadana ante este crimen y contra la banda terrorista.

El asesinato del matrimonio había sido una especie de «plan B» de Barrios y Azurmendi. Su objetivo principal era Soledad Becerril, pero debido a las fuertes medidas de seguridad que rodeaban a la alcaldesa, los pistoleros desistieron de su objetivo inicial y acabaron por centrarse en el primer teniente de alcalde y su esposa. Tras una breve vigilancia en la zona -de donde la alcaldesa también era vecina- los etarras se dieron cuenta de que sus víctimas paseaban sin escolta, momento en el que decidieron cometer el crimen.

Azurmendi disparó contra el edil, mientras que Barrios hizo lo propio con su mujer, de forma coordinada, para que ninguno de los dos pudiera gritar, evitándose de esta manera que se diera la alerta en el barrio. Tras los disparos, corrieron a refugiarse a su piso franco, en la calle José Languillo, donde aguardaba una tercera persona, Maite Pedrosa, pareja de Azurmendi.

Coche bomba
El objetivo del comando en Sevilla no era solo el de acabar con la vida de Becerril, sino que habían sido enviados a la capital hispalense para perpetrar un atentado con coche bomba, para lo que ya disponían de un automóvil robado en Málaga y cargado con cincuenta kilos de explosivos listos para ser activados, y al que solo le faltaba incorporar un cebador. La rápida intervención de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que capturaron al comando unas semanas después del asesinato del matrimonio sevillano, impidió que cumplieran su objetivo. Barrios y Azurmendi fueron condenados en junio de 1999 a 60 años de cárcel como los autores materiales del asesinato, mientras que Pedrosa fue sentenciada a 12 años por encubrimiento. En noviembre de 2013 la Audiencia Nacional condenó a 56 años de prisión al cabecilla de ETA José Javier Arizcuren Ruiz, «Kantauri», por ordenar el doble crimen.
 


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