AGLI Recortes de Prensa   Domingo 4 Febrero 2018

La innecesaria ley de la memoria histórica
Me parece grave que se instauren leyes que amenacen nuestra libertad de opinión
Francisco Rodríguez diariosigloxxi 4 Febrero 2018

La innecesaria ley de la memoria histórica, aprobada en tiempos de Rodríguez Zapatero, parece que están empeñados en empeorarla nuestros actuales diputados, cuando lo procedente sería derogarla de una vez.

La historia es una importante disciplina académica y son los historiadores los que deben ofrecer el resultado de sus investigaciones, que otros podrán contradecir, puntualizar o impugnar, como se ha hecho siempre y arriesgando el propio prestigio en las obras que publiquen. No hay ningún pasado definitivamente cerrado ya sea la invasión árabe, la reconquista, el descubrimiento de América, las conquistas de Alejandro y por supuesto todas las guerras que en el mundo han sido.

Pero una cosa es estudiar historia como constante búsqueda de la verdad y otra utilizar la historia o remover el pasado de forma políticamente agresiva, partidista, rencorosa. Buscar la verdad exige esfuerzo, estudio, reflexión, pero agitar el pasado en busca de réditos políticos me parece despreciable, mera labor de agitación y propaganda que puede alterar la convivencia pacífica de los ciudadanos.

Creo que el callejero de nuestros pueblos y ciudades es quizás el que resulta siempre modificado después de cualquier cambio. Hay calles en mi ciudad que han cambiado de nombre varias veces, aunque la gente, a menudo, ha seguido utilizando el más antiguo y menos problemático.

Estuve en la comisión encargada del cambio del callejero, cuando comenzó la transición y mi postura fue no cambiar un personaje por otro sino recuperar el que tuvo durante más tiempo, especialmente si no era de ningún político. Descubrí entonces que los personajes que daban nombre a muchas calles y plazas eran desconocidos de sus vecinos, quizás por ello un granadino, Don Julio Belza, acometió hizo un concienzudo trabajo y publicó el libro “Las calles de Granada”, un curioso inventario de nombres, sucesos y personajes.

Pero la ley de Memoria Histórica va mucho más allá de un cambio de callejero pues da pie para abrir heridas cerradas y olvidadas de sucesos ocurridos hace más de ochenta años, sin tener en cuenta que en el clima revolucionario que dio lugar a la guerra civil, cualquier familia tiene antepasados de un bando o de otro o de los dos, que fueron víctimas del odio y la violencia.

Además esta ley, si llega a modificarse en el sentido que se anuncia, intentará establecer una verdad inapelable, de la que nadie pueda disentir y el que disienta puede ser acusado y condenado, lo cual es una imposición totalitaria inadmisible en una democracia que dice respetar la libertad de los españoles.

Ya tenemos ejemplos de este tipo de leyes en los casos de violencia e ideología de género, del matrimonio entre personas del mismo sexo, el aborto o la educación para la ciudadanía, cuestiones en las que no se acepta ninguna opinión en contra, ninguna disidencia frente a la imposición de cuestiones más que discutibles ya que atañen a la educación, a la libertad religiosa o al fundamento de la familia.

Luego podrán decir que todo esto está aceptado por la sociedad, una sociedad cada vez más manipulada, incapaz de oponerse a lo que se le presenta como moderno y avanzado, pero en la que tratan de silenciar, por todos los medios, las voces discrepantes.

Marca España asume también la promoción del español
El Alto Comisionado propondrá al Gobierno las medidas para la coordinación de todas las actividades en defensa del idioma
EFE ABC 4 Febrero 2018

El BOE publica este viernes el Real Decreto por el que se modifica el de la creación del Alto Comisionado para la Marca España, que amplia su nombre con el añadido de «y la promoción del español» para ocuparse también de proponer al Gobierno las medidas para la coordinación de todas las actividades en defensa del idioma.

El Real Decreto, que también modifica el que creó el Consejo de Política Exterior, formaliza lo anunciado por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el pasado 24 de enero sobre la aprobación de una estrategia de Estado para la promoción del español como herramienta de oportunidades y lengua del conocimiento de una comunidad de 570 millones de habitantes.

Se constituye un Consejo Asesor, que presidirá el Alto Comisionado para la Marca España y la promoción del español, cuyo cometido será colaborar en el «diseño, ejecución y seguimiento de las medidas que conformen la estrategia de promoción del valor del español como lengua global».

La disposición publicada en el BOE, que entra hoy en vigor, detalla que formarán parte de ese Consejo Asesor «para la promoción del valor de la lengua española» 15 miembros, entre ellos los Secretarios de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica y el Caribe y de Cultura, y los directores del Instituto Cervantes y de la RAE.

Lo compondrán, además, cuatro expertos designados por Cultura «entre personalidades de reconocido prestigio», y representantes del ICEX, del CSIC y de la Asociación de Academias de Lengua Española así como de los ministerios de Presidencia, Educación, Cultura y Deportes, Asuntos Exteriores y Cooperación y Energía, Turismo y Agenda Digital.

Las nuevas competencias que corresponden al Alto Comisionado son, según detalla el Real Decreto, proponer al Gobierno una estrategia para la promoción de la lengua española como lengua global, en coordinación con los departamentos ministeriales y sus organismos públicos con competencias en este ámbito.

Se ocupará también de impulsar y coordinar de un plan anual de acción exterior y de la estrategia para la promoción de la lengua española como lengua global y coordinar a todas las administraciones, órganos, organismos y entidades concernidas.

El Alto Comisionado del Gobierno depende funcionalmente del Presidente del Gobierno, a través del Consejo de Política Exterior, y orgánicamente del Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación.

La promoción del español
Nota del Editor 4 Febrero 2018

Artículo 1. Quedan derogadas todas las leyes, decretos, normas y demás gilipolleces de lenguas regionales.
Artículo 2. El tinglado autonómico será desmontado en un plazo inferior a un año a partir de la publicación de este artículo.
Artículo 3. La profesíón "político profesional" o "profesional de la política" desaparecerá al mismo tiempo que la ejecución del artículo anterior y a cualquier sujeto que pretenda persistir en la misma se le aplicará la ley de vagos y maleantes, especialmente activada para estos casos.
Artículo 4. Todo el tinglado elaborado en lenguas regionales será escrito en español, que además será la exclusiva versión válida y todo el material en lenguas regionales será depositado en una gigantesca olla de volumen equivalente al Mulhacén para eterna vergüenza de quienes lo escribieron, que además, en caso de disponer de recursos, serán estos confiscados como castigo a todas las ignominias cometidas en estos cuarenta años de estulticia.

El incierto futuro de España
“Así se domina el mundo. Desvelando las claves del poder mundial”
Coronel Pedro Baños: “Los movimientos migratorios, en muchos casos musulmanes, están rompiendo Europa”
Nuño Rodríguez  latribunadelpaisvasco.com 4 Febrero 2018

Pedro Baños Bajo, coronel del Ejército de Tierra y Diplomado de Estado Mayor, es uno de los mayores especialistas en Geopolítica, Estrategia, Defensa, Seguridad, Terrorismo, Inteligencia y Relaciones Internacionales a nivel mundial; su situación militar de reserva es uno de esos lujos que España no debería permitirse. Ha sido jefe de Contrainteligencia y Seguridad del Cuerpo de Ejército Europeo, en Estrasburgo y profesor de Estrategia y Relaciones Internacionales en la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas, perteneciente al Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional, en Madrid. Durante la presidencia española de la Unión Europea fue miembro del equipo de la Dirección General de Política de Defensa, del Ministerio de Defensa. Estuvo al frente de la División de Asuntos Estratégicos y Seguridad, de la Secretaría General de Política de Defensa, como Jefe del Área de Análisis Geopolítico. Fue asesor militar en el Parlamento Europeo. Ha cursado estudios en España, Alemania, Francia, Estados Unidos, Bélgica, Turquía, Reino Unido, Israel y China, y en la actualidad colabora con medios de comunicación e imparte conferencias en universidades y fundaciones -tanto en España como en el extranjero- sobre Estrategia, Geopolítica, Inteligencia, Terrorismo, Relaciones Internacionales, Defensa y Seguridad.

Recientemente ha publicado “Así se domina el mundo. Desvelando las claves del poder mundial”, que pronto verá en las librerías su sexta edición.

Ha escrito usted un libro interesantísimo; analiza usted desde los Estados y las organizaciones supranacionales hasta la mente del individuo. Es un mundo complejo. ¿Qué actores son los más importantes dentro de esta complejidad?

Yo sigo pensando que los Estados. Por encima de todo, los Estados. Se habla de los agentes no estatales, el terrorismo no estatal… pero los principales agentes son los Estados. Estamos hablando de que hay estados poderosísimos que, sin lugar a dudas, tienen una capacidad para ejercer su influencia de modo omnímodo, no sólo porque el Estado detente el monopolio de la violencia, sino porque estos Estados tienen una fuerza gigantesca.

Comenta en el libro que el Estado es un ser vivo. Por lo menos algunos de ellos… ¿Qué variables podemos tener para medir la vida real de un Estado?

Hay una serie de parámetros que miden, por ejemplo, el desarrollo social y el desarrollo industrial de un país. Como, por ejemplo, el consumo de ciertas materias primas, de ciertas sustancias, minerales... Por supuesto, hay otros parámetros para medir el desarrollo social, que pueden ser hasta cuantos teléfonos móviles tiene un país. Hay muchos parámetros que lo pueden medir. Y es verdad que son Estados vivos porque necesitan básicamente dos cosas; alimentarse y crecer. Que es, por un lado, mantener a la población, proveer todos los recursos para la supervivencia humana, y por otro lado, seguir manteniendo su desarrollo industrial, por lo tanto necesita consumir permanentemente, necesita alimentar su sangre, su industria, su sabia.

Y eso lo tienen que hacer todos los Estados.

España, se puede entrever dentro de su libro, que es un estado mariachi….
Sí, hay que pensar que aquí hay los típicos matoncillos de patio del colegio. Pero los líderes del patio del colegio son muy pocos, todos los demás hacemos la ola. Somos los seguidores, los adláteres de estos poderosos. Cada uno se ha alineado o se ha afiliado con un poderoso del patio y a nosotros nos ha tocado el bando de EE.UU. Pero también hay algunos países -como pasa con los niños del patio del colegio- que no quieren pertenecer a ningún grupo. Pero es muy peligroso, porque al final suelen ser los perjudicados.

Ciertamente, coronel; estamos hablando que hay estados independientes, pero son muy pocos y siempre están presionados para juntarse con uno u otro bando.
Así es.

¿Si España es un Estado mariachi, un Estado que va en coalición con su banda de malos, al tener la soberanía enajenada en muchos aspectos, ¿podríamos hablar de estados zombis?

Principalmente, son Estados que no pueden sustraerse al influjo de los poderosos. Más que zombis, yo los llamaría títeres. Porque muchas veces no actúan en su propio beneficio sino en beneficio del jefe. Es verdad que podríamos acusar a los gobiernos europeos de seguir, algunas veces en exceso, las directrices de EE.UU. Pero también es muy difícil, como comento, sustraerse al gran poder que tiene EE.UU. en todos los órganos.

También comenta en su último libro una cita de Maquiavelo que decía que “siempre son estos Estados los que suelen hacer el trabajo sucio de los grandes para mejorar su imagen frente a ellos…” Estamos también con otros actores, como son las organizaciones supranacionales, como la UE, o incluso la OTAN se podría contar como tal ¿Están estas organizaciones tomando forma de Estado independiente, o son claras herramientas de los Estados fuertes, de los matones del colegio?

Son herramientas. Primero hay unas organizaciones internacionales donde no se pierde soberanía, otras supranacionales como es la UE donde, teóricamente, se pierde soberanía, pero vemos que hay parte de la soberanía que se retiene a toda costa por parte de los estados, como es el caso de las fuerzas armadas. Se puede decir que la pérdida de soberanía es parcial, incluso dentro de la UE hay países que se niegan a seguir algunas de las directrices marcadas por Bruselas. Pero es verdad que, en el caso de la OTAN, es un instrumento geopolítico en manos de EEUU, que es el que más aporta en todos los órdenes. No sólo en términos económicos sino también de material.

Coronel Baños, estamos viendo como todos los países miembros de la OTAN están apoyando, con dinero o con tropas, en un trabajo que parece diseñado nada más para acorralar Rusia. Tenemos ahora una fuerza en Europa, la PESCO, que también está obligando a poner el 2% del PIB de los países europeos para financiarla ¿Qué razón tendría estar dentro de la OTAN una vez que se haya creado esta fuerza, si llegara a ser operativa?

Como estamos hablando la OTAN es básicamente EE.UU. por su capacidad de aportar medios estratégicos. Europa está empezando a tener aviones de transporte estratégico, pero también hablamos, por ejemplo, de sistemas de comunicaciones. A día de hoy, el sistema Galileo no tiene ni punto de comparación con el sistema de posicionamiento global GPS, el sistema americano. Estamos hablando de una disparidad de medios entre organizaciones, enorme. En armamento nuclear estamos hablando de unas pocas cabezas que tengan Francia o Reino Unido, comparado con las miles de cabezas nucleares que tiene Estados Unidos, estamos hablando de barómetros completamente diferentes. Para hacernos una idea; la armada de EE.UU. es más poderosa que todo el resto de las armadas del mundo juntas, no de las europeas juntas, sino de todas las armadas del mundo juntas. Con lo cual estamos hablando de jugar en ligas completamente diferentes. El presupuesto americano de defensa es casi 100 veces el de España, para calcular la diferencia (risa).

En estas iniciativas como la que usted señala, PESCO, llevaron tanto tiempo hablar de ellas, que creo poco. La primera iniciativa para crear una comunidad europea de la defensa es de los años cincuenta, y fracasó también. Aquí surgen muchísimos problemas, acabas que comentar el tema del presupuesto, del aporte con respecto al PIB; hay países que aportan más del 2% -muy pocos- pero hay otros que no llegan al 0,5% del PIB. La media en Europa está ahora en el 1,4% del PIB ¿De verdad hay gente que piensa que países, como España, pueden pasar del 0,9% al 2%, aunque sea en pocos años? Desde luego tendría que evolucionar muchísimo la economía para que la población permitiera (habiendo recortes en educación, en sanidad, o en unas pensiones que prácticamente ya no se pueden sostener) que se duplicase el presupuesto de defensa. Más aun si no explicamos a la población cuáles van a ser los objetivos de esa duplicación del presupuesto. Eso hay que unirlo a varios aspectos más; lo primero es que no solamente el porcentaje frente al PIB son las fuerzas que tú puedas aportar, evidentemente no es lo mismo un país que pueda tener dos mil soldados -pensemos en el caso de Malta o Luxemburgo- que países como Alemania, Francia, Italia o España. El problema que se plantea es ver si pasaría como en la OTAN, que al final las misiones son decididas básicamente por Estados Unidos y, obviamente, no van a ser en su perjuicio sino en su beneficio. Aquí podría pasar exactamente igual. Hay muchas circunstancias que a mí me hacen desconfiar. A lo mejor, una idea podía ser una Europa de defensa de dos velocidades, pero tampoco sería una solución.

Entonces, ¿no ve factible que la UE, con sus organismos, llegue a alcanzar el nivel de desarrollo que tiene ahora mismo EEUU?

No, por supuesto que no; porque si hablamos de la OTAN estamos hablando de un liderazgo fuerte, que es el que dirige la organización. ¿Aquí, quién la dirigiría? ¿Permitiría Francia que fuera Alemania? ¿Alemania dejaría este papel protagonista a Francia? Ya tenemos el problema servido. Después, como comento, aunque nos juntásemos y subiésemos el presupuesto al 4%, no llegaríamos ni de lejos a hacerle sombra a EE.UU. Además, crear la PESCO no es, según nos han trasmitido nuestros políticos, abandonar la OTAN. Simplemente sería reforzar el pilar europeo dentro de la OTAN, que por otro lado ya es algo que reclama EE.UU, que dice que ya está bien de soportar nuestra defensa a costa de su erario público.

Es cierto que hemos enajenado nuestra defensa a los Estados Unidos, después si los EEUU quieren disponer de ella como quieran, ya es cosa suya. ¿Qué trabas podrían llegar a poner los EE.UU. pare frenar estos avances en la autodefensa de Europa, en el Galileo, en las misiones externas exclusivamente europeas?

Hoy por hoy, no le preocupa por lo que estamos hablando; nuestros avances son muy tímidos, no vamos a engañarnos. Hasta que el sistema Galileo pudiera llegar a hacer sombra al GPS, todavía quedaría muchísimo por desarrollar. En todo lo demás, básicamente ocurre lo mismo. Mientras este núcleo fortalecido de la defensa europea siguiera estando dentro de la OTAN, y mientras EE.UU. siguiera manejando este instrumento, tampoco sería algo que perjudicara a los Estados Unidos. Más al contrario; aportaría menos dinero, que igual le serviría para reforzar sus servicios sociales o asuntos internos, y por otro lado seguiría manejando la organización. Otra cosa sería si, hipotéticamente, nos convirtiéramos en un rival geopolítico, esos sería otra cuestión.

La principal preocupación de EE.UU. es evitar la unión de Rusia con la Unión Europea. ¿Se está intentando evitar la unión de Rusia con la UE?
Esa es la principal preocupación de EE.UU. Y esa es la realidad. Para cualquiera que entienda de geopolítica, es algo obvio. Como han intentado a lo largo de la historia todos los países omnímodos o imperialistas; el que surja una unión que les perjudicara a ellos. Es evidente.

Brzezinski también estaba diciendo, en su antiguo libro del tablero mundial, que el campo de juegos iba a ser Eurasia, que intentar balcanizar Eurasia siempre iba a ser un objetivo de los EE.UU.
Por supuesto.

Afirma usted que España es un estado mariachi -incluso dentro de la UE-. Pero España era un país que estaba industrializado, que tenía sus parámetros bien organizados, su empleo, su industria, su PIB… Para entrar en la UE, nos obligaron a desindustrializarnos ¿Se puede decir que nos quitaron una escalera que era nuestra y que ahora no nos dejan subir?

Buena pregunta, porque hoy en día hay una sensación rara. Siendo verdad que hemos ganado muchas cosas -como infraestructuras y demás-, por otro lado la vida se ha encarecido mucho desde la entrada del euro. Porque los sueldos prácticamente no han subido, pero sí ha subido todo lo demás. Solo hay que ver lo que en el año 2000 costaba cualquier cosa, en comparación con los sueldos que había en aquel momento, y lo que cuesta hoy en día. Simplemente, hay que ver los alquileres en Madrid, en comparación con los sueldos. Hay mucha gente que empieza a verlo con mucho recelo. Son esos recelos, esas desilusiones, las que fomentan el auge de extremismos políticos, enmarcando también, dentro de ellos, el nacionalismo.

Vemos, coronel Baños, que hay gente que ha subido con su escalera, que tienen países industrializados y que están abogando claramente por el libre comercio. Nosotros nos hemos quedado como un país de servicios que no tiene nada con lo que es competir dentro de lo que es el libre comercio ¿Tiene futuro esta Europa de las dos velocidades?

El que haya una Europa de dos velocidades va en contra de los principios de la propia UE, como el principio de igualdad soberana. Con todo el esfuerzo que se ha hecho para incorporar países en la UE, las dos velocidades es ir en contra del esfuerzo. Ahora estamos viendo que igual no todos los países podían haber ingresado en la UE. ¿Qué significan las dos velocidades?, ¿dejar una serie de países al margen?, ¿qué países van a quedar al margen? Porque cuando se habló de dejar al margen a Polonia, inmediatamente Polonia alzó la voz “Yo para eso no he ingresado en la UE”, además es un país importante, por población y por territorio, no es un país pequeño. Igual hay que hacerlo para sobrevivir como UE, que por supuesto la UE debe reinventarse a toda costa, pero marginar países miembros no creo que sea la mejor de las soluciones.

El Lawfare, que como explica en su libro es el uso de las leyes contra la soberanía de otros países, ¿qué incidencia está teniendo en España dentro de la UE? Porque ya tenemos muchos aspectos en los que no somos soberanos, ni en la economía, ni en la moneda, ni en la defensa…

No hay un objetivo claro de perjudicar a España, ni mucho menos. Pero es verdad que las leyes internacionales, que el derecho internacional, es una herramienta más en manos de los poderosos, que son los que lo pueden ejercer. En el libro expongo muchos casos de ello, por ejemplo; hay muchos países que están saliendo de la Corte Penal Internacional (CPI) porque consideran que sólo perjudica a los débiles, a los que no tienen esa capacidad de defensa.

¿A África…?
Como África. Es una realidad, lo estamos viendo. ¿Por qué ahora mismo no se está interviniendo en la República Democrática del Congo cuando hay un desastre humanitario gigantesco? O, lo mismo, en Yemen. En Yemen, como quien está atacando es Arabia Saudí y evidentemente es aliado de los poderosos, no hay interés casi ni de que aparezca en las noticias, en los telediarios... En cambio, en otros conflictos en los que hay interés, nos machacan sistemáticamente con ese tipo de noticias.

Ahora que menciona Yemen, comenta usted en su libro que todos los países que están siendo díscolos con el sistema internacional, dentro de Oriente Medio, eran los que tenían una buena relación directa con la URSS y en los que todavía se supone que Rusia tiene una influencia más directa ¿Están los poderosos luchando contra los vestigios de la URSS?

Sí, en cierto modo la guerra fría no ha terminado. Hay escenarios clarísimos donde sigue vigente. Como es el escenario de Corea del Norte; en este país perdura la guerra fría pura y dura. Además de intereses económicos, como reflejo en mi libro, hay intereses ideológicos clarísimos. No cabe duda que la guerra fría sigue en cierto modo vigente. Sobre todo ante una Rusia, que no es que quiera recuperar el esplendor absoluto que tuvo en su momento la URSS, pero sí es cierto que quiere tener parte de la influencia que llegó a tener la URSS; pero como EE.UU., intenta influir en toda América, en Europa o allí donde puede. Cuando nos dicen que parece que Rusia quiere conquistar el mundo, que quiere invadir a toda Europa, hay que ver que EE.UU. tiene cerca de 800 bases repartidas por todo el mundo. Vamos a ver el mapa, vamos a ser honestos y vamos a ver quién rodea a quién.

La influencia se suele ejercer más con el soft power, como comenta usted en el libro, que con el hard power…
Sobre todo ese soft power que era lo que pretendía, y así lo explicaba el presidente Obama en su Estrategia de Seguridad Nacional del 2015. Ahora parece que le quieren dar la vuelta a la tortilla. Pero el objetivo es el mismo; ser el gran dominador del mundo. Dominarlo tanto con las armas como con las mentiras. La falacia es un arma de guerra, es un arma de guerra muy poderosa.

Todos los poderes políticos necesitan de la credibilidad de la población. En un mundo mediatizado, donde la política es una estructura narrativa basada en informaciones bastante inconcretas, ¿tiene esto una solución racional o incluso puede ser mejor que las poblaciones no tengan nada que ver con las decisiones de los gobiernos?

Desde que existe información existe desinformación, manipulación de la información. Desde el origen de los tiempos y a partir de la aparición de la imprenta, de una manera mucho más palpable. Hoy en día, con la tecnología actual, desde los medios de comunicación se permite hacerlo de una manera diferente. Pero el procedimiento, la base, es exactamente la misma. El otro día veía que iba a haber una comisión europea contra las fake news… pero vamos a ver, cualquiera que entienda un poco de qué va este mundo sabe que la primera fake news es la política y, la política institucional. Tanto estatal como comunitaria. Todos los días nos están bombardeando con noticias que no son ciertas. Nos dan una imagen que no corresponde con la realidad de los países. Ni sobre la realidad de Europa; eso son también fake news. Lo que pasa ahora, que parece que todos nuestros males tienen que provenir de Rusia, que parece quiere causarnos el mayor de los perjuicios, pues parece que únicamente Rusia elabora fake news. Y sin embargo, es algo clásico, tradicional.

También el mundo parece estar dividido tanto en Estados poderosos, con sus gigantescas estructuras militares, como en sistemas mediáticos, como es el sistema mediático occidental, que tiene el enemigo creado con la satanización de Rusia ¿Qué otros enemigos creados podemos encontrar por el mundo?

Tenemos, claramente, a Corea del Norte, y tenemos a Irán. Además ese Irán basado en la hipocresía internacional, donde se crean y destruyen países por antojo. Recordemos que desde el año 79 era el gran Satán. Pero cuando llegó Obama y alcanzó un acuerdo nuclear y les dijo que les iba a desbloquear trescientos mil millones de dólares que tenían en cuentas congeladas, de repente nos decían -y podemos ir a la hemeroteca- que Irán iba a ser la solución de Oriente Medio. Irán iba a ser quien iba a solucionar todos los problemas, en parte porque iba a acabar con el Estado Islámico. Y, de repente, llega Trump y dice de nuevo que Irán es el malo malísimo, la peor de las dictaduras, un régimen brutal… ¿A quién creemos? ¿Hace dos años a Obama o ahora a Trump? Para que veas cómo nos manejan, nos condicionan y ¡además nos lo creemos! El problema es que cuando intentas mirarlo de manera objetiva, independiente e imparcial, y tratas de transmitirlo a la población, la gente está ya tan condicionada por lo que le han bombardeado que dicen “no, no, no, este hombre está equivocado, la verdad es lo que nos acaban de decir”.

La información con más carga emocional ¿es al final la que más hondo cala?
Por supuesto, y curiosamente es más fácil jugar con las emociones y los sentimientos de lo que la gente se cree. Pongo ejemplos en el libro de cómo consiguen en 48 horas hacernos cambiar el modo de ver el mundo, es facilísimo.

Si, al final, se basa todo en la comunicación persuasiva y en las narrativas de corte emocional. En un sistema mediático es más barato y efectivo convencer a la gente que imponerle políticas por la fuerza. ¿Va a suponer este hecho un cambio en el campo marcial, lo ha supuesto ya?

Claro, hoy en día se basa sobre todo de hacer la guerra en la mente de las personas. Para que nos hagamos una idea un poco gráfica; la guerra siempre ha sido para doblegar voluntades. Doblegar las voluntades de los líderes, es decir, que el líder al final firmase la rendición. ¿Qué ponían los líderes en medio? A los ejércitos. Hoy en día se trata de sortear al ejército, atacando directamente a las poblaciones y a los líderes, y por supuesto a la mente de las poblaciones y la mente de los líderes. Si tú convences a las poblaciones para que fuercen a sus líderes a tomar decisiones que beneficien al adversario, estás ganando la guerra.

Afirma en el libro que todo de lo que estamos hablando, los Estados, los poderes militares, el poder mediático… al final, todo responde nada más que a razones económicas, a razones comerciales.

Todos los conflictos, todas las guerras tienen un componente económico. En algunos casos es el prioritario, en otros casos, no lo es. Pero el económico es un componente que todos los conflictos tienen. Si hablamos ahora mismo del conflicto de Siria, del absoluto drama humanitario que hay allí, hay que ver cuestiones de trazados de gaseoductos y oleoductos. Porque no es lo mismo que haya un gobierno chií y que también lo haya en Irán, por lo tanto el gas y el petróleo provengan de Irán, y salga al Mediterráneo para que venga a Europa para que lo consumamos los europeos, a que allí haya un gobierno favorable al mundo suní, y que ese petróleo venga de los países suníes del Golfo Pérsico. Se ve que siempre detrás de los conflictos hay un componente económico. En el libro lo explico. La guerra, cómo se hace; con dinero, con dinero y con más dinero. Y el dinero que has gastado lo tienes que rentabilizar, y eso lo haces obteniendo beneficios económicos del conflicto en el que has entrado.

Coronel Baños, en su libro habla de beneficios económicos, de comercio, de las grandes masas de dinero, del sistema bancario, de la familia Rothschild -que precisamente se hizo lo grande que es gracias a la falacia que divulgó sobre la batalla de Waterloo- ¿Cómo está configurado a día de hoy el mundo, dentro y sobre los Estados, en familias económicas?

El poder económico es muy importante, condiciona incluso a los propios Estados. Sobre todo porque en algunos ambientes, sabes que nosotros, en el mundo católico, el tener dinero o el ser pudiente, está mal visto; lo que se dice de que es más fácil que entre un camello por el ojo de una aguja que un rico en el reino de los cielos. En cambio, si vas a mundo protestante, en general, está bien visto. El calvinista -como Rockefeller- piensa que cuanto más rico eres más aportas a la sociedad, por lo tanto ser rico es algo socialmente beneficioso. En muchos países, la unión entre la política y la economía es muy íntima. Aquí nos cuesta todavía apoyar como Estado a nuestras industrias, porque pensamos que se van a enriquecer por ello, pero no pensamos que si esa industria se enriquece va, por ejemplo, a pagar impuestos a los funcionarios. En el libro pongo ejemplos de cómo EE.UU. ha llevado a cabo golpes de Estado para favorecer a sus empresas, para favorecer a sus industrias, principalmente las de energía. Evidentemente, existe una fuerte relación entre el poder económico y el poder político. Hoy en día, en EE.UU. las donaciones a los grandes partidos son secretas, y se aportan grandes cantidades, y antes o después los receptores tendrán que devolver el favor. Hay que pensar que el poder, quien lo tiene, no aparece en ningún sitio. La familia Rothschild se supone que se compone de unos doscientos miembros que nadie sabe ni quiénes son, ni dónde están, ni se sabe nada sobre ellos. Se dice que el poder lo tiene el Club Bilderbeg, pero el Club Bilderberg no es nadie, porque hay alguien detrás que lo maneja. Como en la Cumbre de Davos. De lo que podamos ver y nos puedan transmitir no es lo importante, lo importante son las reuniones en paralelo que se realizan. Hay gente que paga fortunas por poder participar en esas reuniones en “petit comité” que es donde realmente se manejan los hilos del mundo.

Cuando hace diez años hablabas del Club Bilderberg te llamaban conspiranoico. A día de hoy salen sus reuniones anunciadas en los noticieros de la televisión y se ve que el poder va cambiando de escenario.

¡Se anuncian las reuniones y las listas de asistentes! Es información totalmente transparente, dónde y quién asiste, como Albert Rivera de Ciudadanos. Se les llama para ver qué opinan, qué piensan… pero hay gente por encima manejando todo eso.

Al final, lo que somos los ciudadanos nos limitamos a producir y a consumir. Somos una especie de hámster dentro de una rueda.

Y muchas veces, lo hacemos felices. Aunque sepamos que somos el hámster dentro de la rueda, estamos encantados de no tener que preocuparnos de buscar la comida fuera. Sabemos lo complejo que es el mundo, sabemos cómo nos manejan, cómo nos manipulan… pero es muy fácil decir que los problemas los solucionen otros. Yo tengo mis problemas personales, mis problemas laborales en mi pequeño mundo, pero lo demás ¿Qué me abusan? Pues que me abusen. Muchas veces es inconcebible cómo soportamos tales abusos, tanto de la política nacional como internacional. Además, lo aceptamos con una pasividad absoluta. La gente dice ¿Cómo se pueden permitir estos casos de corrupción, estos escándalos? ¡Y en todos los niveles! Esto es para que hubiese habido una revolución clarísima. En cambio, nos tienen tan adormecidos, tan anestesiados… Como explico en mi libro, hay muchos Estados corruptos donde los poderes para poder ser muy corruptos tienen que permitir, a los de abajo, participar de pequeñas corruptelas, así parece que están todos en el mismo barco. Y no estamos todos en el mismo barco.

Es una de las formas que expone en el libro de compartir el poder. También habla de que no hemos salido a las calles a protestar, pese a las informaciones que han salido, porque la narrativa en el sistema mediático consigue redirigirse de tal manera, que la atención se centra más en quién ha dicho la información, en desprestigiar a la fuente, que en la información misma.

Es un efecto interesante, porque aquí el asunto de Wikilieaks, por ejemplo, se sabe que la gente no se va a poner a leer miles de cables diplomáticos oficiales ¡Que todo lo que dice Wikileaks son cables diplomáticos oficiales, entre diplomáticos o servicios de inteligencia de un país! Aquí ahora nos preocupamos de que “es que ha sido Rusia quien lo ha desvelado” -que puede ser un problema- pero lo verdaderamente interesante es lo que dicen los cables. Del asunto de Wikileaks es que son cables propios, no son cables que hayan sido copiados o imitados.

Es uno de los problemas de la democracia, y de la división sectorial del trabajo, una persona trabajadora normal, en una democracia, está obligada a una jornada laboral en su puesto de trabajo, pero después se supone que tiene que tener otra jornada para informarse de todas estas cosas.

La gente llega a su casa cansada. Tiene sus problemas y su pequeño mundo. Nos ponemos frente al televisor y nos anestesian, nos bombardean con informaciones sobre lo que está pasando, pero no nos explican el porqué ni el para qué. Y cuando nos explican el porqué y el para qué son razones viciadas completamente. La gente, que no tiene por qué saber de estos temas, como yo no sé de cirugía del cerebro -por ejemplo- (a mí me pueden contar cualquier cosa de neurocirugía y me lo voy a creer), con estos temas que nos afectan a todos por igual, directa y permanentemente, la gente que no tiene por qué saber, y cuando intenta saber esta tan condicionado por la información viciada que tampoco se va a enterar.

Al final es un sistema de valores que hay que creérselo. Tienes que comulgar con ello. Coronel, como apunta en su libro, el ser humano necesita de creencias metafísicas. Hay en el libro una cita de Freud que es determinante; retirar el cristianismo de Europa no se va a poder hacer, a no ser que se sustituya por un sistema de creencias exactamente igual, pero diferente ¿Estamos haciendo un tránsito las sociedades occidentales antes sociedades cristianas, hacia unas sociedades con otras creencias?

Sí, de hecho hay que pensar cómo se ha transformado el mundo en muy poco tiempo. El mundo que yo conocí, hace 40 años, no tiene nada que ver con el actual. El modelo social que había en España es completamente diferente. Que nadie piense que estos cambios surgen por generación espontánea. Hay agentes que lo van condicionando, que lo van transformando. No digo ni para mejor ni para peor, pero es una realidad. Además, como expongo en el libro, hay una pérdida de valores donde todo se cuestiona, todo se banaliza, todo es posible, todo es… y ¿por qué no?, llegará un momento en que habrá una sociedad completamente diferente. No digo ni mejor ni peor, no sé si nos hará más felices o más desgraciados, pero que vamos a ser una sociedad con ese tipo de valores diferentes sin lugar a dudas.

En su libro comenta que las sociedades multiétnicas tienden a conflictos étnicos. Habla también en el libro de George Soros como percusor y mecenas de todas estas políticas de mentes y puertas abiertas ¿Cree que todas estas políticas pueden estar encaminadas a crear esta clase de conflictos étnicos dentro de los estados occidentales para ser más manejables?

Yo no lo descartaría. Lo que sí que es cierto es que la diversidad, que debería enriquecernos, muchas veces es utilizada para dividirnos. No es tampoco una fábula, lo cierto es que ahora mismo estos movimientos migratorios, en muchos casos de musulmanes, están rompiendo Europa. Se muestra con datos objetivos lo que está pasando. En estos países del grupo de Visegrado, principalmente en Polonia y en Hungría, donde las declaraciones de sus líderes políticos principales, como es el caso de Viktor Orban (el primer ministro de Hungría) que ha dicho que no quiere un solo refugiado por el mero hecho de ser musulmanes. Están volviendo a levantar fronteras, están construyéndose muros; ahora mismo, hay doce muros fronterizos construyéndose en Europa. Estamos viendo que se rompe Europa porque ya no se cumplen las directrices de Bruselas. Estamos hablando de que se produce un desorden social una vez que se produce ese multiculturalismo. A lo mejor, nosotros en España lo aceptamos muchos mejor porque nosotros siempre hemos sido un cruce de culturas, de religiones, hasta de razas ¿Qué sucede? Que nosotros lo aceptamos mucho mejor que otros países donde se consideran, o consideraban, más étnicamente puros en todos los conceptos sociales. Nosotros cuando estamos en el extranjero nos relacionamos más, aceptamos cualquier relación. Además caemos bien y se nos quiere por eso precisamente.

Sabemos entonces cómo el sistema nos está manejando. Sabemos cómo están atacando nuestras sociedades desde sitios abstractos, indescriptibles, pero con políticas bastante concretas. La palabra de moda de este año, la más buscada en Google dicen, la más consultada, ha sido Aporafobia. Se supone que significa odio a los pobres. Como con otras fobias surgidas de la nada se empezara a legislar para blindarlas jurídica y socialmente. En su libro, coronel Baños, habla de cómo a los pobres se les puede utilizar, se les puede radicalizar con unos fines concretos. No hay que ser muy listo para saber que si desde el sistema mediático nos han dicho que esa ha sido la palabra de moda es porque el sistema económico-político se prepara para generar millones de pobres ¿Qué religiones o ideologías nos pueden vender para radicalizar a la gente y provocar que se revolucione?

Pues surgirán por todos los lados porque mira; yo cuando hablo de pobre lo enmarco en un concepto mucho más amplio. Amplio desde el concepto de la persona desilusionada, desmotivada, frustrada…

¿Como el vendedor de fruta que se inmoló en Túnez del que habla en su libro?
Claro. Ese vendedor de fruta de Túnez lo tenemos aquí en España, lo tenemos en Europa, y cada vez hay más casos. A me gustaría que nuestros políticos aprendieran la lección de lo que ha pasado no hace mucho en Irán, hace poco en Túnez: las aspiraciones legítimas, sobre todo de los jóvenes, para pedir mejoras socio-económicas. Aquí lo entendemos como movilizaciones en búsqueda de una democracia occidental, y no es eso. Buscan mejoras socio-económicas. Hablamos de una juventud, en el caso de Túnez, que el 60% de los licenciados están en paro. Y sin ninguna perspectiva de trabajar en lo que han estudiado. En España no estamos de una manera muy diferente. Aquí tenemos una juventud que la tenemos adormecida, anestesiada, drogada, con el fin de que no surja esa revolución. Pero hay que ver lo que va a pasar a muy corto plazo. Tenemos una generación que en muchos casos no tiene capacidad para vivir por sí misma. Aunque esté trabajando, requiere de ayuda, o ayuda familiar o ayuda estatal. Eso significa, aunque estén mantenidos artificialmente, muchos no están cotizando a la Seguridad Social ni el sistema de pensiones. Si nosotros los mayores vamos a tener difícil tener una pensión, ellos directamente no lo van a tener. Pensemos el monstruo que estamos creando. Estamos abocados a una revolución, y todavía no estamos aprendiendo la lección de lo que está sucediendo.

Estamos teniendo ya todos los elementos de frustración en la sociedad española como para crear una yihad, acorde a su libro. ¿Nos falta el mecenas y la voluntad de los líderes políticos de arriba?
Claro. Al final alguien utilizara esta situación de modo torticero. Será una ideología política, será una religión, pero alguien lo utilizará, que no quepa ninguna duda. Cuando hay desesperanza la gente intenta agarrarse a algo que le ofrece una esperanza, incluso sabiendo que puede llegar a fracasar, ¡pero cuando la persona está ya fracasada…! Tiene que tener al menos esa ilusión. Porque no hay nada más desesperante en la vida que pensar que no se tiene futuro para uno mismo o para sus hijos. Eso es lo más desesperante del mundo. Y la desesperación genera tensiones y las tensiones revoluciones.

He visto doctoras en nanotecnología trabajando de dependientas en una tienda…
El otro día me contaban que dos camareros de una cafetería de universidad, eran los dos licenciados, ingenieros. Muchas veces nos hablan de los logros en los últimos cuarenta años. Si lo analizamos con tranquilidad, nos preguntamos ¿Dónde están los logros? En el año 77, los intereses hipotecarios estaban al 22%, hora están negativos. En aquel año, una familia, trabajando un solo miembro de la familia, aportaba entre el 20-30% de su sueldo para pagar esa hipoteca y la pagaba entre cinco y diez años. Hoy en día, trabajando los dos padres, y aportando el 50% de los dos sueldos, esa misma hipoteca la pagan entre 30 y 50 años. Que me explique alguien en que hemos progresado; nos han hecho mucho más esclavos.

Y encima han roto la estructura familiar, nos han hecho más esclavos y más débiles…
Antes había movilidad social, que era uno de los pilares de la democracia. Una persona saliendo de las clases más humildes, trabajando, con honradez, con seriedad, echándole horas, pues esa persona podía pasar a clase media. Hoy en día, es al revés; es la clase media la que está pasando a clase baja, y cada vez más. Hoy en día, un joven, lo más seguro, a pesar de toda la formación que tenga, puede que no salga en toda su vida de clase baja. No va a poder llegar a la clase media en la que vivían sus padres y sus abuelos. En el año 77, una persona que había terminado una carrera, una ingeniería, arquitectura, abogacía, era un señor de por vida, tenía la vida resuelta de por vida; podía tener cuántos hijos quisiera, varias casas, lugares de recreo… hoy en día, muchísimos arquitectos están trabajando de falsos autónomos, encima ganando una miseria. Me contaban un caso de una persona que tenía dos hijos con carreras técnicas que le decían “nos habéis engañado, hemos estudiado y no tenemos ni para vivir” y eran estudiantes de Matrículas de Honor. Ese es el monstruo que estamos creando. Y después salen las fake news diciendo que todo va bien, que todo está mejorando, que todo es maravilloso y fantástico. En el año 77, el 3% de la población era licenciado superior, ahora más del 30% ¿Qué sucede? Que la gente con acceso a buenos puestos de trabajo, bien remunerados, sigue siendo el 3%. Que son los hijos de la gente pudiente, que ha podido estudiar en el extranjero, que hablan varios idiomas, han ido a universidades prestigiosas, esos evidentemente encuentran trabajo… Todos estos monstruos que han creado que son las universidades de pueblo ¿Cuánta gente que estudia en esas universidades va a encontrar trabajo? Además muchas de esas carreras que se sabe desde el origen que no van a tener salidas laborales, que no van a ejercer nunca ¿De qué sirven? Sólo sirven para generar frustraciones. Porque estamos haciendo dos enseñanzas diferentes. Porque no es lo mismo el que está estudiando en un colegio público de un barrio periférico de Madrid que el que está estudiando en un colegio exclusivo que cuesta de 500 a 1500 euros al mes. No es lo mismo ni por el círculo de relaciones, ni por enseñanza, ni por los idiomas que aprenden… estamos marcando una diferencia desde el principio. Eso lo tienes que unir luego con la enseñanza posterior. Podemos mirar los hijos de nuestros políticos y ver cuántos están estudiando en una universidad de una pequeña provincia, o cuantos están estudiando en las mejores universidades en el extranjero.

Volvemos otra vez al tema de la desindustrialización de España. Esto es algo que se tenía que saber ¿Cómo se pueden hacer tantas universidades generando gente preparada académicamente para un sistema laboral que no los va a poder absorber?

Porque aquí no se hacen planteamientos a largo plazo, se hacen planteamientos políticos a corto plazo. Aquí hay intereses políticos, además intereses políticos muy localistas. En toda Europa. Una de las debilidades, también de las ventajas, de la democracia es la alternancia en el poder. Mientras China hace planes estratégicos a 50 años vista, o Rusia, que no tiene que dar cuenta a ningún parlamento ni a ninguna oposición, nuestros políticos aquí están preocupados principalmente de ganar las siguientes elecciones, además de dar el codazo a su compañero de al lado para que no le vaya a quitar el puesto. Muchas veces es más fácil estar haciendo políticas que te garanticen un voto temporal para mantenerte o llegar al poder que estar haciendo políticas de Estado, que igual te perjudican pero benefician al país a largo plazo. Para la ciudadanía, lo más sencillo es “si en mi pueblo que tiene quinientos habitantes, me ponen un hospital y un helicóptero medicalizado, y me ponen cuatro UVIs móvil, pues ¡qué bueno es el alcalde! Pero no piensan que después puede ser un lastre económico. La gente piensa que el dinero crece de los árboles, después no piensan que el alcalde tendrá que poner el suelo para construir cuatro veces más caro porque alguien tendrá que pagar el hospital, el helicóptero y las UVIs móvil, y lo van a pagar los hijos o los nietos de los que lo están disfrutando. Pero el político se ha mantenido en el poder unos cuantos años y ha triunfado personalmente. Pero no ha hecho un beneficio para el pueblo.

Al final son otras potencias vecinas las que se acaban beneficiando de esto. Porque si hay otros países que se dicen amigos y aliados que absorben nuestros médicos generados a mucho más bajo coste que en sus propios países, y se los están llevando allí a pagarles unos sueldos irrisorios en relación a su preparación. Después estamos viendo como desde países pudientes sí que llegan inversores y compran los terrenos del pueblo de ese alcalde porque ellos sí que pueden comprar una casita con esos precios de construcción a primera línea de mar ¿Están empobreciendo España artificialmente?

Sí, porque además nosotros nos estamos quedando principalmente para el sector servicios. Sí que es cierto que tenemos multinacionales fuertes, bancos fuertes. Pero es el sector servicios una parte muy sustancial, muy importante del PIB ¿Pero y si mañana cambia la situación? ¿Y si mañana, Dios no lo quiera, sufrimos varios atentados que hacen huir el turismo? ¿Y si se abren otras zonas de turismo, como los Balcanes, de qué vamos a vivir nosotros? Como bien dices, ¿para qué quieres tres mil ingenieros si no hay fábricas donde trabajar? ¿Para qué miles de arquitectos si no hay edificios que construir? Eso es lo que tenemos que pensar. Además, la alta tecnología que tenemos, que como aquí no sabemos fomentar, potenciar y retener a nuestros mejores científicos, pues las “start u”p españolas las está comprando China a precio de saldo.

Estamos generando capital humano de gran calidad para otros a bajo coste. Para terminar; España, como ente socio político ha tenido que mutar sobre sí misma por lo menos tres veces en la historia para poder sobrevivir ¿Sobrevivirá España a los cambios a los que está expuesta?

Sobrevivirá ¿Sabes por qué? Por el pueblo español. Somos un pueblo, que aparte de ser generoso, tolerante, que aceptamos la diversidad, somos un pueblo muy especial, que tenemos mucha imaginación. Somos un pueblo trabajador, que no nos achantamos por nada. Y lo demostramos cuando salimos a cualquier sitio. Somos un pueblo capaz de con cuatro alambres hacer un coche. Eso somos nosotros, los españoles. Y lo demostramos constantemente, incluso con nuestros jóvenes obligados a salir al extranjero que llaman la atención por su capacidad de hacer las cosas, y sobre todo con esa imaginación, con esa iniciativa. El pueblo español sabrá salir adelante. No con nuestros dirigentes, digo con el pueblo español. Cuando hemos tenido que salir fuera hemos salido, y hemos hecho dinero pero sin hacer enemigos. Somos diferentes, yo he dado muchas vueltas por el mundo, la capacidad creativa, de iniciativa de imaginación que tiene el pueblo español lo tienen muy pocos pueblos en el mundo. Sigo teniendo mucha esperanza y mucha fe en el pueblo español que es el mejor valor que tenemos en España.

Después de todos los bombardeos mediáticos para olvidarnos de nosotros mismos ¿Sigue habiendo una idiosincrasia española dentro del sistema de naciones?
Yo creo que sí, a pesar de estos movimientos centrífugos, sí que creo que tenemos una idiosincrasia especial, y va a ser muy difícil acabar con ella. Eso es lo que nos une en cierto modo a todos. Todos los pueblos que han pasado con esas diversidades nos han formado de una manera muy especial, porque sabemos que esa diversidad nos ha enriquecido, sabemos que cuando una raza se mantiene demasiado pura acaba debilitándose. Esa diversidad, aquí ha sido favorable, porque nos ha fortalecido.

El Islam se apodera de las cárceles en Francia
Yves mamou. IslamWatch.eu  lagaceta.eu 4 Febrero 2018

El personal de seguridad de las cárceles francesas está en huelga. En un lapso de menos de diez días, una serie de guardias en distintas prisiones fueron atacados y heridos, principalmente a manos de islamistas encarcelados por delitos de terrorismo o delincuentes de poca monta que estaban en proceso de convertirse en islamistas radicales. Como respuesta, los guardias han bloqueado el funcionamiento normal de la mayoría de las cárceles.

La ola de ataques comenzó el pasado 11 de enero. Tres guardias de la cárcel de Vendin-le-Vieil, en el norte de Francia, resultaron levemente heridos después de ser atacados con un cuchillo por Christian Gantzarski, un alemán convertido al islam que se unió a Al Qaeda y orquestó el atentado contra una sinagoga en Yerba (Túnez) en 2002.

El 15 de enero, siete guardias fueron atacados y heridos por un recluso "radicalizado" en la prisión de Mont-de-Marsan, al sur de Francia.

Centro penitenciario de Mont de Marsan. (Imagen: Jibi44/Wikimedia Commons)

El 16 de enero, un guardia de la cárcel de Grenoble-Varces estuvo a punto de perder un ojo en un ataque. Antes de entrar a una celda, miró por la mirilla de la puerta, cuando de repente un preso intentó sacarle el ojo clavándole un lápiz a través de la mirilla. Por fortuna, el guardia no fue herido.

El mismo día, un recluso de 28 años de la cárcel de Tarascon le dio un puñetazo en la cara a una supervisora. Se sospechaba que este detenido, encarcelado por robo, estaba en proceso de radicalización islamista.

El 17 de enero, un guardia de la cárcel de Grenoble-Varces fue asaltado por un preso que quería ir a la enfermería de la cárcel sin tener cita con el médico. Las informaciones de prensa no mencionaban si era islamista o no.

El 19 de enero, dos guardias fueron atacados por cuatro presos islamistas en la cárcel de Borgo en Córcega, una isla francesa en el mar Mediterráneo. Los guardias fueron trasladados al hospital en estado grave. Según el fiscal, "no es posible decir si este es un ataque terrorista islamista".

El 21 de enero, dos guardias —un hombre y una mujer— de la penitenciaría de Longuenesse, al norte de Francia, recibieron severos golpes de un preso armado con una barra de hierro. Fueron posteriormente hospitalizados.

El 21 de enero, un total de 123 presos de la cárcel de Fleury-Mérogis, un suburbio de París, se negaron a volver a sus celdas tras la hora de los ejercicios. Se llamó a los equipos de emergencia para impedir un motín.

El 22 de enero, los guardias de la penitenciaría de Craquelin en Chateauroux (en la Francia central), desarmaron a un preso que gritaba "Alá Akbar" (Alá es el más grande) mientras amenazaba a otros con un cuchillo. Antes de que los guardias lograran reducirlo, llegó a lanzar una silla contra los guardias de seguridad, hiriendo levemente a uno de ellos.

El 22 de enero, según el Ministerio de Justicia, 27 presos se quedaron totalmente bloqueados por los guardias que estaban de huelga. Según los sindicatos, entre 120 y 130 cárceles, de un total de 188, quedaron parcial o totalmente paralizadas. También según los sindicatos, una mayoría de 28.000 guardias en huelga dijeron que no pondrán fin al paro hasta que el gobierno proporcione suficientes recursos para garantizar su seguridad.
Como su policía y sus bomberos, los guardias de las cárceles de Francia dicen que viven en un clima permanente de violencia y miedo. Y su exasperación va en aumento. "Bernard", un funcionario de prisiones que pidió conservar el anonimato, dice:

Antes, cada mañana, temía encontrarme a un tipo ahorcado en su celda. ¿Sabes de qué tengo miedo ahora? De ser asesinado, de que me quiten las cosas, de que me apuñalen por la espalda. En nombre del islam y del ISIS. Cada día, de camino al trabajo, este miedo me reconcome el estómago.

"Lo que están transmitiendo los guardias es su temor a que les abandonen", escribe Le Monde.

Puñetazos en la cara, esguinces, dislocaciones. Anthony, supervisor en la cárcel de Baumettes, en Marsella, afirma haber sufrido cuatro agresiones físicas en los últimos tres años. Todas las veces presentó una denuncia, pero el fiscal las archivó. "Estamos pidiendo más trabajadores, es verdad —dijo—, pero también que los jueces hagan su trabajo, porque la violencia física se está convirtiendo en algo cada vez más común.

El terrorismo y el islamismo han cambiado la situación en las cárceles. SegúnJoaquim Pueyo, exdirector de la cárcel de Fleury-Mérogis y hoy diputado, la situación es muy simple:

En los viejos tiempos, la conducta agresiva se vinculaba a las dificultades del día a día. Ahora, el odio y la violencia [de los islamistas] se desatan contra [nuestra] autoridad, nuestra sociedad y sus valores. No [es] extraño que los guardias, que se han enfrentado a la radicalización de los presos, se hayan convertido en objetivo.

Según las estadísticas oficiales del Ministerio de Justicia, el 1 de diciembre de 2017 había apenas 80.000 personas en las cárceles y prisiones de Francia. ¿Cuántos presos musulmanes hay en Francia? Es difícil saberlo, porque la ley prohíbe cualquier dato basado en la raza, la religión o el lugar de origen. En 2015, un informe oficial elaborado por un senador, Jean-René Lecerf, citaba un estudio que decía que en cuatro de las mayores cárceles francesas más del 50% de los reos son musulmanes. Según el Ministerio de Justicia, actualmente hay 500 musulmanes en prisión por delitos de terrorismo, y otros 1.200 son delincuentes comunes que están siendo vigilados como presuntos islamistas radicales.

La huelga del personal de seguridad de las cárceles revela mucho sobre las consecuencias de las inadecuadas políticas que se han seguido hasta ahora en los asuntos penales y penitenciarios. Los guardias ya no están dispuestos a tolerar la violencia y el peligro de muerte a manos de los islamistas y otros radicales que amenazan contra su vida en la cárcel.

En lugar de considerar que el islamismo ha cambiado de manera fundamental la cuestión de la política penal, el Ministerio de Justicia parece seguir pensando que los grandes problemas son la aglomeración de los presos y las deficientes condiciones en las cárceles.
Por supuesto, los problemas de la aglomeración y las deficientes condiciones son importantes. Pero la inercia administrativa, junto con la constante negación política de que los islamistas están en guerra contra Francia, impide ver a los políticos y los funcionarios el carácter trastornador del islamismo en las cárceles.

En lugar de reconsiderar todas las políticas carcelarias desde la perspectiva del riesgo islamista —el riesgo de que los guardias sean asesinados y el riesgo de que los presos musulmanes, que son una mayoría de los 70.000 presos, se transformen en auténticos yihadistas—, el gobierno intenta comprar la paz a los guardias con aumentos salariales y "experimentos" para hacer que los islamistas se "reintegren" en una "vida normal" en la "sociedad normal".

En lugar de entender que los famosos centros de desrradicalización —a menudo convertidos en castillos medievales— no han sido útiles porque no ha habido desrradicalización, los que crean las políticas en Francia se empeñan en pensar que la solución a la guerra islamista es el apaciguamiento. Sus nuevos experimentos van todos en la misma dirección: atenerse a la fantasía de que "si somos amables con los yihadistas, ellos serán amables con nosotros".

La situación está en un punto muerto por una negativa a reformular el problema sobre una base fáctica. Mientras los responsables de las políticas no consideren el islamismo como el problema número uno —el problema por el que hay que replantearse la política penitenciaria general—, los guardias de las cárceles de Francia seguirán pagándolo con su sufrimiento, y algún día con sus vidas.

Después de los funcionarios de prisiones, iremos nosotros. A finales de 2020, el 60% de los yihadistas convictos serán puestos en libertad, o sea, en menos de tres años.

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Un orate muy espabilado.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 4 Febrero 2018

PUIGDEMONT QUIERE CONVERTIR WATERLOO EN SU AUSTERLITZ. MARIANO RAJOY IMPASIBLE EL ADEMÁN HACE EL DON TANCREDO.

No hay nada que más irrite a un político que el ser pillado “in fraganti” en sus imposturas y demagogia populista. Y este ha sido el caso de Carles Puigdemont en su intento de hacer de una mansión de lujo en la zona exclusiva del pueblo de Waterloo su lugar de residencia en el exilio y quizás su personal Palau del Gobierno de la Generalidad en el exilio, caso de lograr ser investido. El caso es que, gracias a la indiscreción de la agencia inmobiliaria, quizás para aprovechar la publicidad y el tirón mediático de tener a tan “ilustre” cliente, la operación ha quedado al descubierto. Y claro, esta indiscreción se suma a la otra de su compañero de Gobierno y de fuga el exconsejero de Sanidad Toni Comín con la exposición distraída de los mensajes por sms que le iba mandando Carles Puigdemont en sus horas bajas anímicas al ver fracasada y aplazada su investidura. Y no deja de tener su gracia el que haya elegido precisamente ese lugar cuyo nombre recuerda el final de las guerras napoleónicas con la derrota de Napoleón Bonaparte y su exilio definitivo en la isla de Santa Elena.

Una comparación que el periodista Ignacio Camacho no ha querido desaprovechar en un satírico artículo donde ve una similitud entre ese personaje histórico, icono típico y tópico de orates con delirios de grandeza, y el fugitivo Carles Puigdemont diciendo “Está a cinco minutos de pasearse con un gorrito de piantao, como dicen los porteños, dando trancos con una mano a la espalda y otra en el pecho. La ocurrencia de alquilar una casa en Waterloo, probablemente destinada a sede de una fantasmal república en el destierro, revela hasta qué punto el prófugo ha extraviado la conciencia de la situación para enredarse en el laberinto de un pensamiento ilusorio, de un trastornado devaneo”. Creo sinceramente que es muy prematuro dar por amortizado a Carles Puigdemont. Dudo que viva en una realidad paralela y creo que todo sigue un plan perfectamente estructurado en el que intenta mantener el pulso, no ya a la Justicia y al Gobierno de España, sino también a sus antiguos socios de ERC que le quieren liquidar y a los de su propio partido que le exigen que se eche a un lado. Y para ello cuenta con importantes apoyos y sobre todo, con una fuerte financiación.

Y su principal motivación viene de algo bastante atávico y primario, el instinto de supervivencia. No solo en lo personal, por el terror que le produce la visión de un futuro carcelario prolongado, sino además en lo político, aferrándose a la utopía de seguir reivindicándose como el legítimo Presidente del Generalidad revalidado en las urnas en estas forzadas elecciones a las que no dudó en presentarse como candidato y crear una nueva formación política, Junts per Catalunya, incluyendo a destacados representantes de los movimientos sociales independentistas más radicales como Jordi Sánchez de la ANC. Su estrategia básica fue consolidar esa imagen de represión del Estado español con su cese y el de todo el Gobierno de la Generalidad, la intervención de las Instituciones de Cataluña y la encarcelación de exconsejeros, la persecución política con la Euroorden de detención y su victoria al ser la fuerza independentista más votada. Todo ello como aval para reclamar su supremacía y legitimidad para ser investido de nuevo como Presidente de la Generalidad. Eso sí, obligado a mantener el exilio por esa persecución.

No creo que ese sea el comportamiento de un orate, sino el de alguien que sabe muy bien lo que quiere y aprovecha todos los medios a su alcance para conseguir sus objetivos. Y en esa estrategia por supuesto que entra la de “vestir la mona” y dar empaque a una falacia, la de hacer creer que Cataluña es un Estado, una República con un Gobierno en el exilio y no una Autonomía más de España con un prófugo que pretende ser investido como Presidente de forma telemática y gobernar sin pisar el Palacio de la Generalidad desde su lujosa mansión. Por cosas del azar, quiere convertir su residencia en Waterloo en su propio Austerlitz de victoria sobre la gran coalición que pretende desterrarlo. Lo que no sé es si en esa comparación con quien dominó Europa y fue el responsable de millones de muertes, al final será detenido y cumplirá su reclusión en su Santa Elena particular.

Lo que ya empieza a ser insoportable es la actitud flemática e impasible de Mariano Rajoy Brey. Su exasperante “control de los tiempos”, que no es más que hacer el “Don Tancredo” de forma permanente, va a terminar con la paciencia de todos los españoles, y lo que es peor, con la España que conocemos por su desastrosa estrategia y falta de firmeza ante el desafío secesionista en Cataluña. Han sido una serie de errores concatenados desde que Carles Puigdemont asumió el mando como Presidente del Gobierno de la Generalidad designado por la CUP. Un hombre que desde el primer momento se alineó con el radicalismo dando un impulso y acelerando el proceso de independencia con constantes actuaciones de violación de derechos constitucionales de los ciudadanos no independentistas de esa comunidad, creación de estructuras de Estado, dotación presupuestaria de las mismas con cargo a los fondos públicos con reclamaciones al FLA de compensaciones por infra financiación, creación de una propia Constitución y planes de secesión, fidelización de las fuerzas de Seguridad Pública, purga ideológica en las Administraciones con trabas discriminatorias, etc.

Una concatenación de errores que ya he relatado de forma reiterada e insistente en anteriores escritos y que no quiero volver a enumerar por ser de sobra conocidos por todos y por otros muchos, ignorados de forma vergonzosa. Una estrategia basada en el apaciguamiento a base de concesiones económicas, de políticas de no injerencia y de abandono real del Estado de Derecho al permitir de forma sistemática la violación de derechos fundamentales de los ciudadanos y la política de coacción y represión del independentismo sobre el resto de la población. Una impunidad que tuvo su expresión más vergonzante con la pitada del himno nacional de España en el Camp Nou con la presencia del Jefe del Estado, el Rey D. Felipe VI. Algo ya convertido en normal, como es la constante actitud de difamación, injurias y apología del independentismo que llevan a cabo los medios públicos financiados con dinero de todos los españoles de la RAC 1 y TV3. Una actitud que solo demuestra la absoluta incapacidad de este Gobierno para cumplir con su deber de garantizar el cumplimento de la ley (véase la Constitución de España).

Pero esta vez de nada le va a valer a Mariano Rajoy seguir haciendo el Don Tancredo y esperar a que el tiempo resuelva los problemas. Este de la secesión de Cataluña lejos de pudrirse parece haber sido embalsamado y permanece incorrupto (es un decir metafórico ya que internamente la corrupción afecta a todo el organismo) mostrando la misma cara y todos sus rasgos. Carles Puigdemont sigue siendo no una china en el zapato, sino como ese muro del norte de la serie Juego de Tronos que nadie se atreve a traspasar y enfrentarse con las hordas salvajes del otro lado. Y es que el miedo es libre, confundiéndose a veces la paciencia, la prudencia y la templanza con lo que no es sino simple cobardía.

¡Que pasen un buen día!

La gestión del miedo

Pablo Mosquera  latribunadelpaisvasco.com 4 Febrero 2018

Desde tiempos inmemorables, algunos se han empeñado en darnos miedo. Lo hizo la Iglesia durante siglos. Lo hizo el poder político. Lo hizo la Monarquía. Lo hicieron aquellos que pretendían defendernos. Lo hizo la propia manipulación de la verdad...

Hoy, el PP tiene miedo a perder su espacio. Nada mejor, como primera táctica, para su propia subsistencia que darnos miedo por una sociedad en manos de sus adversarios. Y en el colmo de la gandulería, en vez de mostrarse capaces de regenerarse, tratan de señalarnos la hecatombe de una administración pública en manos de C's. Como no pueden repetir lo que hizo aquella UCD que gestionó el miedo con la llegada de los socialistas al poder -1982-, esta derecha gestiona una publicidad donde sin ellos en el machito, como sucedía con el Rey Sol, nos alcanzará el diluvio.

Es alarmante que un partido como el PP no sea capaz de ofrecer alguna autocrítica. Los resultados en Euskadi y Cataluña han sido un desastre en toda regla. Las imágenes de los telediarios con la justicia señalando a los corruptos, algo patético. La falta de iniciativa para generar esperanza, una auténtica zozobra. Pero eso sí, la derecha siempre señala al miedo que deben tener los más débiles de la sociedad al cambio, cuando precisamente la alternancia debe ser el mecanismo natural para alcanzar una situación mejor, capaz de resolver los problemas, e higiene para limpiar la corrupción.

Miedo deberían darnos las consecuencias de un sistema mal administrado. Que ha generado una deuda brutal. Donde los ingresos de las cuentas públicas sólo se obtienen con una política fiscal confiscatoria para las clases medias. Donde los gastos son irrefrenables, en la medida que nadie parece dispuesto a poner coto a las plantillas de ineptos, vividores, clientes, que son nómina de la partitocracia. Donde nadie se atreve a reformar el propio Estado, con unas autonomías que lastran hacia el lado de la ineficiencia, mientras el gasto productivo se sustituye por el clientelar, a costa de un peor servicio para los derechos sociales en materia de salud, enseñanza y pensiones.

Han perdido la capacidad de ponerse encarnados. La gestión de los recursos públicos se hace en función del favoritismo. La gestión del endeudamiento se hace en función a las necesidades de las grandes compañías. La gestión del miedo, es la contrapartida para que los más desfavorecidos lleguen a creerse las milongas de que más allá de su mundo podrido, sólo hay un abismo, al más viejo estilo del Santo Oficio que amenazó a Galileo, cuando al sabio se le ocurrió decir que la tierra era redonda.

Una sociedad amedrentada no puede ejercer la ciudadanía real. Una sociedad dónde el entorno está constituido por el miedo, es una comunidad menor de edad para el gobierno. Es como ese niño pequeño que por las noches se refugia dónde puede o le dejan, para zafarse del miedo. Mientras no logre superarlo, será un niño acongojado.

Miedo produce la falta de iniciativa de un Gobierno. Incapaz de promover medidas económicas, sociales, laborales, para enfrentar el fenómeno demográfico que nos coloca a la cabeza de los países más envejecidos. Sorteando con mentiras el agujero en la caja solidaria intergeneracional para las pensiones.

Miedo produce la enquistada situación del contencioso entre Cataluña y España. Del que tienen mucha culpa los que se limitaron a contemplar la "hoja de ruta" del nacionalismo, mientras se adivinaba el salto independentista basado en el odio a España.

Miedo genera saber cómo obedecían a la República Catalana los diecisiete mil agentes de los Mozos de Escuadra, ciscándose en los jueces y colocando en el filo de la navaja a cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.

Miedo seguido de indignación provocó un señorito andaluz. Ese que se permitió acusar a los conductores atrapados en la AP-6 el día de la Epifanía. Con mandarines de tal calado, pronto volveremos al Santo Oficio de la Inquisición.

Miedo debería darle a la clase política su evidente desconexión con el país de los paisanos. Con tal hastío en el pueblo, el sistema sufre y carece de autoridad moral para emprender etapas ilusionantes, razones que esgrimen los que vuelven a elegir la emigración como alternativa a la cutrez y al desamparo. Claro que así, las cifras de población activa con derecho al empleo, se ajustan para que la Ministro de Trabajo y paro, saque conclusiones a inventario de éxito.

Miedo me da comprobar que la nueva generación de políticos tenga como ejemplos a los chicos peras vicesecretarios del PP, con Maroto a la cabeza, con la sonrisa casi cínica de Casado, con el olor a naftalina de Andrea Levy, o con esa cara de estreñimiento con hemorroides que se le pone al portavoz Hernando cada vez que exige a Inés Arrimadas que tome el mando en Cataluña. Y es que hasta la fecha, constituye la única respuesta al batacazo que ha convertido a la formación del "gran Albiol" en algo testimonial.

Miedo me da que aprobar los presupuestos generales del Estado para 2018, suponga otra vuelta de privilegios "histéricos" para que el PNV vuelva a votar las cuentas del ínclito Montoro. Y es que lo que a unos se les da, a otros se les quita...

Santa Rita, lo que se da no se quita
Roberto L. Blanco Valdés La Voz  4 Febrero 2018

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que tiene una rara habilidad para meterse en todos los jardines, ha abierto la caja de los truenos al plantear una quita a favor de las comunidades que se han endeudado más con el Estado.

Las reacciones a la idea no se han hecho esperar, destacando por su clara rotundidad la del presidente de la Xunta. Alberto Núñez Feijoo se ha negado en redondo, con toda la razón, a aceptar una medida que perjudicaría injustamente a las comunidades que, como Galicia, han cumplido sus deberes, disminuyendo el gasto y pidiendo esfuerzos a la población. Comunidades cuyos gobiernos han debido, encima, soportar que critiquen los recortes quienes gastan a lo loco y deben solicitar para ello la ayuda del Estado, pues su brutal endeudamiento les impide acudir a los mercados. El caso de Cataluña, donde parte del dinero recibido del Fondo de Liquidez Autonómica ha ido a organizar la secesión, es especialmente sangrante, pero no el único de insensato despilfarro.

Algunos de los mejores especialistas en financiación autonómica señalan que hay territorios infrafinanciados y que, por tanto, en el nuevo sistema que se negocie, si alguna vez el secesionismo permite que empecemos a hablar de algo diferente a sus delirios, debe hacerse frente a esa realidad. Pero una cosa es que en el futuro se corrijan, tras un gran acuerdo nacional, las actuales deficiencias y otra muy distinta premiar a quienes, conociendo sus límites de gasto, se los han saltado a la torera, en perjuicio de los que han gobernando con la seriedad y el rigor que exigía una devastadora crisis económica. Sería intolerable que la demagogia de la chequera de los más cantamañanas acabásemos pagándola los que hemos estado gobernados por quienes se niegan a hacer populismo con pólvora del rey.

La quita de la formidable deuda contraída por los gobiernos de algunas comunidades constituiría, por tanto, una injusticia manifiesta y un modo de tratar como pánfilos a los ciudadanos más sacrificados y a políticos más serios, dándole la razón a los que se han comportado como esos listillos que actúan convencidos de que acabarán por salirse con la suya. ¿O es que resulta aceptable la quita en el caso de Cataluña, cuya deuda con el Estado -la mayor de España- multiplica por once a la gallega, cuando su población es solo 2,8 veces más grande que la nuestra? ¿O en el caso de la Comunidad Valenciana, cuya deuda, la segunda mayor, multiplica la de Galicia por 7,6, mientras su población no es ni el doble de la gallega?

Pero la quita de la deuda, además de injusta, sería nefasta, una auténtica carga de profundidad contra cualquier sistema de financiación que pudiera pactarse en el futuro, al enviar tres mensajes destructivos: que cualquier sistema establecido es papel mojado; que cada uno puede hacer lo que pete, pues al final las deudas se convierten en agua de borrajas; y que quien se comporta con rigor presupuestario es un merluzo en medio de tiburones.


El Waterloo de Puigdemont
José Antonio Sorolla cronicaglobal 4 Febrero 2018

Al día siguiente de que Carles Puigdemont aceptara su derrota, se hizo público que había alquilado una vivienda unifamiliar en la localidad belga de Waterloo, el lugar donde Napoleón Bonaparte perdió su última batalla. La comparación es tan irresistible que quizá por esa razón --o por la filtración a la prensa-- es posible que el expresident renuncie al final a instalarse en un sitio tan evocador. Pero el paralelismo será ya inevitable.

A diferencia, sin embargo, de Fabrizio del Dongo, el protagonista de La cartuja de Parma, de Stendhal, que perdió la batalla de Waterloo sin saberlo, Puigdemont era consciente de que su estrategia suicida podía llevar a algunos sitios, pero no a la presidencia de la Generalitat. Solo le faltaba reconocerlo, y eso lo hizo en los ya famosos mensajes que envió al móvil de su exconseller Toni Comín​ justamente en el mismo momento en que difundía por las redes un discurso grabado en el que instaba a las bases independentistas a la unidad y a la resistencia. Una cosa en privado y la contraria en público, como es costumbre en la casa independentista.

La revelación de los mensajes de móvil hizo que cundiera la sensación de derrota entre las filas secesionistas, pero ahí estaba Gabriel Rufián para levantar la moral e ironizar en una carta dirigida a Oriol Junqueras​ en la que, aparte de los tópicos habituales alineados en formato tuit para destacar la fuerza de la idea de la independencia, la única noticia que daba es que cree en la existencia del cielo, como su jefe.

La confesión de Puigdemont, de todas formas, no significa que vaya a rendirse tan fácilmente, aunque sepa que su investidura es imposible, ni siquiera en el modo simbólico que propone ahora Junqueras, quien ha sugerido en una entrevista que podría elegirse a Puigdemont como un presidente icónico que compartiría el cargo con un president efectivo. La efectividad es el nuevo hallazgo de ERC, que repiten desde el presidente del Parlament, Roger Torrent, hasta Marta Rovira, la hasta hace nada compañera en radicalismo del exiliado de Bruselas.

La confesión de Puigdemont no significa que vaya a rendirse tan fácilmente, aunque sepa que su investidura es imposible

Para Puigdemont, todo empezó a torcerse cuando Torrent aplazó el pleno de investidura. Pero el presidente del Parlament tenía poderosas razones para hacerlo, y no es la menor la de que Puigdemont exigía a Torrent un acto de desobediencia al Tribunal Constitucional (TC) que podía llevarle a la cárcel mientras él permanecía a salvo en Bruselas. El principio de reciprocidad quedaba así por los suelos.

Puigdemont sabe que no será president porque las medidas cautelares del TC --veto a la investidura a distancia, telemática o por delegación, aunque sea simbólica-- seguirán vigentes al menos hasta marzo y porque, si el juez Pablo Llarena decide los autos de procesamiento por esas mismas fechas, será inhabilitado al dictar para los prófugos una orden de detención internacional y de ingreso inmediato en prisión, equivalente al requisito de estar encarcelado para que se pueda aplicar el artículo 384 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal sobre los delitos de terrorismo, banda criminal y rebelión. Y en el caso extremo de que el expresident fuera investido de forma ilegal, el TC anularía inmediatamente la votación.

Esta imposibilidad práctica de que Puigdemont cumpla la aspiración legitimista de volver a ser president para anular de esta forma lo que el artículo 155 cercenó, como dice su argumentario, convierte la opción de nuevas elecciones en la única salida para él y para el núcleo de irreductibles que le arropan desde Junts per Catalunya confiando en que para la repetición electoral aún no esté inhabilitado. Nadie, salvo este grupo, quiere ir de nuevo a las urnas, pero esta alternativa no puede ser descartada.

La otra opción que queda es la de postular a otro candidato, y a ser posible sin causas judiciales pendientes para no ser inhabilitado en los próximos meses, pero, por el momento, no parece que el grupo de diputados --entre 15 y 20-- que deben su elección a Puigdemont y que son decisivos para la investidura estén dispuestos a una salida semejante.

Cataluña: la commedia (non) è finita
FRANCISCO ROSELL El Mundo  4 Febrero 2018

En el último acto de la ópera Pagliacci (Payasos), el libreto del compositor Ruggero Leoncavallo que narra un trágico lance de celos en el seno de una compañía teatral, la fecunda lengua italiana aporta una sentencia que ha hecho fortuna -«la commedia è finita»- y que se oye en el momento justo que baja el telón. Esa percepción de que «la comedia ha terminado» resonó esta semana en el curso de la última entrega (por ahora) de esa otra comedia bufa del independentismo catalán. En ella, como en Payasos, también recelan entre sí sus dos principales protagonistas: Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, un dúo a la greña en pos de una misma ambición.

No obstante, por ser precisos, lo que cayó esta vez no fue tanto el cortinón del escenario, sino la máscara del actor principal, el prófugo Puigdemont, dejando al aire su verdadera faz. Pero el espectáculo secesionista, con esos u otros protagonistas, seguirá a poco que puedan. Creer lo contrario supondría ignorar la naturaleza misma del nacionalismo, así como su carácter tan incorregible como el que Borges achacaba al peronismo. La historia es recurrente, aunque se presente con el embozo de la novedad.

Fue el colofón de 72 horas trepidantes que siguieron al auto exprés del Tribunal Constitucional del último sábado de enero. Su batería de medidas cautelares hizo saltar por los aires la investidura-trampa del fugitivo de Bruselas, lo que hubiera ridiculizado el Estado de derecho a niveles difícilmente admisibles. Puigdemont quedó aún más desenmascarado si cabe. Con la excepción, claro, de los irreductibles que rodearon el martes la Cámara autonómica cubiertos con un antifaz con la efigie del catalán errante. Todo se debió a un percance, en apariencia fortuito, debido al indiscreto ojo electrónico de una cámara.

Puigdemont quedó en evidencia a las pocas horas de que hubiera procurado mantener el tipo en un vídeo que distribuyó por las redes sociales tras su fallido intento de ser investido telemáticamente o por diputado interpuesto. Hubo de impedírselo el presidente del Parlamento, Roger Torrent. Dando pares y nones, no quiso correr la suerte penitenciaria de su antecesora Forcadell y de su jefe de filas Junqueras.

Telecinco captó los mensajes que el fugitivo ex presidente, vía mensajería telefónica, había enviado a su compañero de escapada y ex consejero Toni Comín, un tránsfuga que ha recalado por ahora en las filas de ERC. En ellos, patentizaba la atribulación de un hombre derrotado por el Estado y traicionado por los suyos, según confesión propia. «Esto se acabó», anotó en lo que tenía visos de borrador de testamento.

En coyuntura tan adversa, Puigdemont daba por finiquitada la fuga sin retorno que emprendió como presidente de carambola, tras la decapitación de su predecesor, Artur Mas, por las huestes bárbaras de la CUP. Desde entonces, los más irreductibles fieles de un mutante político: militando en lo que antes fue la extinta Convergència, piensa como ERC y actúa como los antisistema de la CUP.

Esta particularidad lo hace un político imprevisible y dispuesto a revolverse en cualquier dirección. Su empecinamiento por ser presidente a toda costa, sin permitir ninguna alternativa -«o él o el caos», ¡como si no fueran la misma cosa!-, puede forzar unas nuevas elecciones. Todo ello en contra de lo que le piden tanto ERC como sus correligionarios del PDeCAT. Para evitar el bloqueo, Junqueras llegó al punto de ofrecerle una estrambótica Presidencia bicéfala con un presidente emérito en el exilio y otro ejecutivo al frente de una Cataluña que se devora así misma.

Aun así, no será fácil articular un mecano de esas características. Todo ello después de que los independentistas, intentando romper España, han logrado primero fracturar Cataluña hasta hacer irrespirable la convivencia y ahora se fracturan a garrotazos entre ellos. Versión catalana de la célebre pintura negra en la que Goya, reflejando su propia angustia, retrata a dos compatriotas que, enterrados hasta las corvas, dirimen sus diferencias a garrotazo limpio. Es difícil no ponerles la cara de Puigdemont y Junqueras a aquella estampa.

Ambos han llevado sus diferencias hasta el más acerbo enfrentamiento. Entretanto, Cataluña se precipita en su declive, de la misma manera que Quebec en su momento. Como en la ópera Pagliacci, habrá quienes piensen que todo es puro teatro, sin reparar en que se acaba de producir un asesinato a la vista de unos espectadores que aplauden entusiasmados el realismo de un crimen que aparentemente forma parte de la representación.

En cierta manera, Junqueras paga sus yerros. Dando por anticipada su victoria, torpedeó el intento de última hora de Puigdemont de convocar comicios para que Rajoy no aplicara el artículo 155 y el Estado no interviniera la autonomía. A este fin, activó una campaña de amedrentamiento. Incluido aquel sonoro tuit de Rufián acusándole de ser un Judas que se había dejado comprar por 155 monedas de plata. A la postre, el traspié de Junqueras le depositaría en la cárcel de Estremera y a su rival en Bruselas. Como asevera el personaje de Mefistófeles en el Fausto de Goethe: «Al final, acabamos dependiendo de aquellas criaturas que hemos creado». Así ha sido en su caso.

De esta guisa, un presidente en almoneda se agigantó y le birló el triunfo a un Junqueras al que le acaeció lo que al can de la fábula de Esopo. Perdió la carne que llevaba en la boca al intentar atrapar su reflejo en el río. Se entenderá su rabia y frustración si a esto se le suma sus muchos días entre los muros de la prisión y los muchos que aún le aguardan atendiendo a los autos del juez Llanera. Mientras, Puigdemont vuela libre como un gorrión por los andurriales de Bruselas y se dispone un palacete de president en el exilio.

Ambos creyeron enfrentarse a un Gobierno debilitado al que sacarle las hijuelas y en la confianza de que, en último extremo, podrían pactar una salida digna si su tentativa no llegaba a buen puerto de Ítaca, y a fe que así parecía ser. No repararon, empero, en aquello que, en otra encrucijada crítica, sor María Jesús de Agreda aventuró a Felipe IV: «Esa navecilla de España no ha de naufragar jamás, por más que llegue el agua al cuello».

En este sentido, ha sido proverbial el papel del Rey, sabedor de que se jugaba la Corona y la Nación, y su ya histórico discurso del 3 de octubre, instando a todos los órganos constitucionales a hacer frente a la deslealtad clamorosa (y consuetudinaria) del independentismo.

A Felipe VI no le vino mal aquel empeño de su padre de que le acompañara en la tarde-noche del 23-F de 1981, durante el asalto armado al Congreso del teniente coronel Tejero. Ya se lo advierte, en el Cantar del Mío Cid, el caballero burgalés a Alfonso VI: «Muchos males han venido / por los reyes que se ausentan». A este respecto, don Felipe ha sabido jugar el papel moderador que le reserva la Carta Magna y que asegura la buena relación entre el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y el Poder Judicial, basado obviamente en un mero poder moral (auctoritas), incompatible con cualquier potestad o función ejecutiva (imperium o potestas).

En este sentido, y por encima de las estrategias a corto plazo de Gobierno y partidos, la Justicia se puso en marcha sin atender a esas conveniencias, sino al estricto cumplimiento de la ley. El menosprecio y desdoro de la misma sólo franquean la puerta a la arbitrariedad y a la imposición, como bien enseña la historia. A partir de la entrada en acción de los togados, desde los jueces de primera instancia a los del Tribunal Supremo, pasando obviamente por el Tribunal Constitucional, el independentismo ha pasado de enseñorearse de la situación, con su vivir rollizo y contento, a enflaquecer.

Una Justicia puesta a prueba ha respondido con la inteligencia de aquel privado del rey moro de Granada al que el monarca le ordenó, para conocer de veras su condición, una empresa aparentemente irresoluble, so pena de caer en desgracia. Le entregó un carnero al que debía darle de comer todo lo que quisiera y devolvérselo flaco al mes.

Aquel fiel servidor nunca creyó salir bien librado del envite. Pero tanto caviló que halló la luz. Hizo construir dos jaulas una al lado de la otra: en la primera, introdujo el carnero; en la otra, un lobo. Al carnero le suministraba su ración cumplidamente y al lobo tan mínima que siempre tenía hambre, de modo que procuraba echar la garra, sacando su zarpa entre las rejas, a la comanda del privilegiado. Temeroso de la cercanía de su enemigo, la comida le hacía tan mal provecho que el carnero se quedó en los huesos. Resuelto el dilema, el favorito conservó la gracia real.

Algo parecido ha acaecido con el independentismo: ha bastado la presencia de la Justicia para que lo que parecía imposible se hiciera realidad por temor de los golpistas a las consecuencias penales derivadas de contravenir las normas que garantizan el Estado de derecho. No cabe duda de que el mejor camino para conservar las instituciones es prestigiarlas con su actuación frente a aquellos que se valen de los derechos y libertades constitucionales con el propósito declarado de socavarlas y destruirlas.

Por eso, no caben concesiones con quienes, a poco que puedan, iniciarán un nuevo acto de esta comedia que no dan por acabada y a los que jamás se oyó de su boca verdad que no saliese adulterada, aunque haya oídos solícitos a escuchar sus cantos de sirena, aun cuando «la commedia non è finita». De este modo, huyendo de un peligro, se darán en otro.

 

La intimidad
ARCADI ESPADA El Mundo 4 Febrero 2018

Mi liberada:

Estaba donde Ana Rosa el miércoles, cuando se dio a conocer la correspondencia íntima de Carles Puigdemont. Había un gran ambiente. Aquel suele ser un lugar de opiniones y no hay alcohol como el de los hechos. La tarde anterior el reportero Luis Navarro, centinela habitual de tantas guardias periodísticas anodinas y frías, y el cámara Fernando Hernández obtuvieron unas imágenes del teléfono móvil del prófugo Antoni Comín. Los reporteros estaban en Lovaina, porque Puigdemont tenía previsto asistir allí a un acto al que finalmente no acudió. Comín iba a sustituirle. Mientras esperaba el turno de su intervención trasteaba con el teléfono. Detrás los reporteros hacían lo que podían con su aburrimiento. Hasta que de pronto Navarro se fijó en la pantalla del móvil del prófugo y leyó el nombre del corresponsal con el que estaba en línea. Carles. De inmediato le pidió al cámara que tomara discretamente algunos planos del teléfono.

El gesto del reportero. Dice Egon Erwin Kisch en Nada es más asombroso que la verdad: «La labor del reportero es, en esencia, la más honesta, la más objetiva y la más importante. (...) Podrá exagerar, divulgar noticias de dudosa credibilidad, pero siempre depende del hecho en sí, de la objetividad. La base de toda noticia, incluso de la más insignificante, es siempre una patrulla militar, un sendero, una conversación o una llamada telefónica». En efecto: una patrulla, un sendero, una conversación. Cuando regresaron al hotel y ampliaron el plano del teléfono Navarro y Hernández constataron que tenían en sus manos una conversación. Una importante conversación privada sobre la vida pública.

Entre las nueve y la diez de la mañana, cada cinco minutos, Ana Rosa prometía a los espectadores que pronto iban a conocer la gran noticia sobre el proceso. Incluso la noticia que iba a acabar con el Proceso. Yo estaba incómodo. Temía la hinchazón. No tenía una idea precisa de lo que iban a contar y para colmo a cada momento alguien preguntaba en mi teléfono qué era lo que íbamos a contar. Paolo Vasile había bajado al plató, lo que no era en absoluto habitual. La orgía opinativa no suele requerir su presencia, pero el hecho que se avecinaba exigía todas las garantías. Fui sabiendo que entre sus exigencias estaba la de que se comprobara si el teléfono de Carles era, realmente, el de Puigdemont. Me pareció una irrupción esperanzadora, porque es obligación del ojo del amo engordar el negocio y porque su personado interés indicaba que se trataba de una gran noticia. Poco después de la diez de la mañana Vasile levantó el pulgar y la joven Ana Rosa -las noticias verdaderas rejuvenecen- hacía público que Puigdemont se daba por vencido en su conversación con Comín. Más o menos a la misma hora, en una grabación de vídeo que distribuyó por las redes, decía lo contrario: que el Proceso seguía vivo y que la gente debía resistir. O sea que los dos reporteros habían conseguido una gran noticia.

Pasadas unas horas Puigdemont reconoció la veracidad de sus mensajes atribuyéndolos a un momento de debilidad. Y criticó su grabación y difusión, porque recordando que era periodista dijo que siempre había tenido claro que la intimidad era un límite ético de su trabajo. Me pareció humorístico que el improbable periodista Puigdemont, o cualquiera de los improbables periodistas que siguen su estelada en Cataluña, asegurara que habría renunciado a la publicación de unas conversaciones privadas donde, pongamos, la vicepresidenta Sáenz de Santamaría dijera, pongamos, que el Estado iba perdiendo en su lucha contra los independentistas. Era un hecho que Puigdemont había escrito sobre su derrota y dos reporteros habían tenido la fortuna de descubrirlo. Un periódico de ayer podría haberse limitado a escribir a cuatro columnas: Puigdemont confiesa a sus íntimos que está acabado y guardaría para sí las pruebas del titular. Pero el periodismo espectáculo se ve obligado a la exhibición de los higadillos. Y a petardear siempre: «¡Tenemos las pruebas!»

La discusión profesional acaba aquí. Ni siquiera es preciso invocar con la pomposidad de costumbre el interés público en defensa de la difusión de las noticias. El interés público no existe. El Tribunal Constitucional ha desarrollado cierta jurisprudencia a partir del artículo 20 de la Constitución, que enfrenta el derecho al honor, a la intimidad y asimilados con el derecho a la libertad de expresión. Pero esa jurisprudencia no impide que los jueces tomen decisiones contradictorias respecto a hechos similares. Existe el interés, y la moral, de unos periodistas concretos y de unas empresas concretas. Pero el interés público no está descrito en parte alguna. Y, en consecuencia, es difícil llegar a un consenso, más allá del maleable sentido común, sobre lo que su invocación protege. Yo creo que los mensajes de Puigdemont tienen interés -no jugaba al Candy Crush-, e hicieron bien nuestros reporteros en violar la intimidad de Comín.

Por el contrario no habría publicado que Carmen Forcadell abrazó a una funcionaria e invocó gimoteante su condición de abuela para no ir a la cárcel. Primero, porque no es cierto. Cuando la señora Forcadell expuso ante el juez Llarena su situación personal, obligada como cualquier imputado en el trámite cautelar a demostrar su arraigo y la improbabilidad de su fuga, aludió a su condición de abuela. Horas después, y cuando ya sabía que iba a quedar en libertad aunque tendría que pasar una noche en la cárcel por los trámites de la fianza, un amable y compasivo policía trataba de consolarla diciéndole que solo era una noche. Fue en ese momento de despedidas, de vacío emocional tras unas horas muy tensas, cuando la señora Forcadell agradeció su delicadeza al policía, abrazándole. Así que hubo abuela, hubo cárcel y hubo abrazo. Pero la mentira es, frecuentemente, la suma falsa de sumandos verdaderos. Imaginemos, sin embargo, que el relato de la gimoteante dignidad perdida fuera cierto. Tampoco lo publicaría. Para un mal tío como yo sería excitante vestir de lacrimosa cobardica a una ínclita nacionalista. Y ya no digamos contribuir a la leyenda de pesebre que hace de los catalanes una banda de cagones, argentinismo. ¿Pero cuál sería el sentido de meterse ahí, en la turbia intimidad de un imputado y su juez, el sentido de decir: «Se meó»? ¿No convendría, para que esa intimidad reclamara mi interés, que Forcadell hubiera proclamado tras salir de la cárcel, pasionaria, que jamás desfalleció y que su ánimo aguantó intacto a los carceleros? ¿No sería imprescindible un resquicio, al menos, de doble moral y que su exhibición procurara higiénicas consecuencias públicas? Por que si no, ¿qué noticia es que una abuela se acuerde y hasta llore por su nieto, o que trate incluso de conmover al juez con una sobreactuada exhibición de dolor? Qué noticia, qué sentido, míralo ahora desde el otro lado, ¡si puedes!, aconsejan exhibir las cartas añorantes que el preso Oriol Junqueras escribe a su esposa y a sus hijos? Sentimentalizar la política, por el derecho o por el revés, es siempre una putrefacción.

Y hasta es probable, aunque no estoy seguro, que la denuncia de la doble moral no legitime siempre la exhibición de la intimidad de un político. Es probable que, a pesar de la urgencia y la legitimidad de destruirle, haya un reducto mínimo donde ni siquiera esa denuncia deba penetrar. Es probable que ese núcleo blindado sea lo que llamamos libertad y su invasión lo que llamamos tiranía. O para decírtelo con la imagen básica y perentoria: es probable que puedas colgar a Mussolini, pero no deberías escupir sobre su cadáver.

Y sigue ciega tu camino
A.

Los españoles cómplices con el independentismo
Intelectuales, profesores y periodistas que rechazan al Gobierno del PP son buscados por los medios catalanes para apuntalar el secesionismo
Manel Manchón cronicaglobal 4 Febrero 2018

A la búsqueda de altavoces. Si en Madrid y en el conjunto de España se alcanza un cierto consenso sobre la situación en Cataluña --es el gobierno catalán el que se saltó las leyes y obligó al Ejecutivo de Mariano Rajoy a tomar medidas-- es necesario actuar directamente en Cataluña. Y es lo que hacen. Se trata de intelectuales, profesores y periodistas españoles que, conscientes o de forma tangencial, han acabado apuntalando las tesis del independentismo.

Y los medios catalanes, principalmente de la Generalitat --o sea, públicos y subvencionados--, les ofrecen esos altavoces un día y otro también: se trata de nombres como Ramón Cotarelo, Suso de Toro, Ernesto Ekaizer, Antón Losada, Elpidio Silva, Jorge Vestrynge o Beatriz Talegón. No tienen ‘censuras’, y pueden tachar al Estado español de “franquista” sin ninguna cortapisa, asegurando en paralelo que no existe una democracia en España y que la libertad de expresión está cercenada.

Eco en los medios nacionalistas
Son activos en las redes sociales y reproducen los mensajes nacionalistas. El soberanismo les aplaude, sin matizar esas críticas tan severas a España. En programas de TV3, en Catalunya Ràdio, en RAC1, del Grupo Godó, pero también en las páginas del diario Ara, o de diarios digitales independentistas, tienen el campo libre.

Uno de los más contundentes es Ramón Cotarelo García, catedrático emérito de Ciencia Política y de la Administración de la UNED, con una extensa obra publicada, con manuales que han estudiado cientos de estudiantes en las últimas décadas --por cierto firmadas por Ramón García Cotarelo-- y que, desde la izquierda republicana, asegura que España “no es una democracia”, y que se mantienen las características “franquistas” del Estado.

España, sin remedio
Cotarelo es invitado en programas de TV3, como Preguntes Freqüents, y en Tarda Oberta, y en Catalunya Ràdio. Sus reflexiones se reclaman de forma periódica para reforzar –lo pretenda él o no-- el ideario independentista según el cual España no tiene remedio y es mejor constituir un país nuevo.

También ha criticado, de hecho, al resto de intelectuales españoles por no situarse al lado de la causa soberanista, al entender que se debe decidir entre ponerse “al lado de los que mandan, o al lado de los que padecen”, situándose él en ese segundo lado. Favorable a un referéndum de autodeterminación, apoyó el del 1-O y consideró que si ganaba por un voto el sí se debía declarar la república, y que sería “la tercera vez que se hubiera declarado en Cataluña”.

Los catalanes, mejores
En esa misma línea se pronuncia el escritor gallego Suso de Toro, con una larga publicación de títulos de narrativa en gallego, y autor de la biografía de Rodríguez Zapatero, Madera de Zapatero, retrato de un presidente. Suso de Toro es agresivo en las redes sociales, siempre contra el PP, por su actuación en la cuestión catalana. El escritor gallego es mimado también en los medios de la Generalitat, y en el diario Ara, donde aseguró que Cataluña es un “país culto” que siempre “se ha contenido”.

La sociedad catalana, a su juicio, “se sabe más culta, más cívica, más capaz que la media española”. Esas aseveraciones, claro, gustan en Cataluña, que se contrastan con la idea de que España “no es una nación”, y que Madrid “no es una ciudad, es una Corte, donde no se está acostumbrado a crear sus propias empresas, como sí ocurre en Cataluña”.

Todo eso suena a música celestial para el soberanismo, que ha sido acusado de difundir un “supremacismo” para justificar la ruptura con España. Sus intervenciones son periódicas. Tanto en el caso de Cotarelo, como de Suso de Turo, los dos fueron entrevistados en el programa El diván, de Sílvia Cóppulo, para los medios públicos de la Generalitat.

Contra la justicia española
Con más matices, con más sutileza, se maneja Antón Losada, profesor de Ciencia Política de la Universidad de Santiago de Compostela. Sus críticas al PP son diáfanas, acompañadas de retratos siempre afilados --desde el conocimiento exhaustivo-- de Mariano Rajoy. Losada interviene en la emisora RAC1, pero también es demandado por los medios de la Generalitat y los diarios digitales independentistas, como El Nacional.

Losada, que formó parte del gobierno de la Xunta como colaborador estrecho del líder del BNG Anxo Quintana, es favorable a un referéndum consultivo, y asegura que ese es el deseo de la mayoría de la sociedad catalana. Insiste en que en Cataluña se vive “un problema político que se debe resolver políticamente”, y rechaza una y otra vez todas las operaciones judiciales en contra del proceso soberanista.

Ekaizer y Silva
En el ámbito judicial, que se aborda con todo lujo de detalle en los medios públicos y en los digitales soberanistas, destacan dos voces a las que se acude con frecuencia: el periodista de larga trayectoria, Ernesto Ekaizer, y el exjuez --condenado por prevaricación-- Elpidio Silva.

En el caso de Ekaizer, que publica en el diario Ara sus informaciones sobre el juez Pablo Llarena, en las que ha ido anticipándose a sus movimientos, y en las que constata que se intensificará la operación judicial contra los responsables del movimiento independentista, ponen de manifiesto --a juicio del soberanismo-- que existe una gran operación jurídico-política en contra de la idea de la independencia, lo que supone un ataque a la democracia. Sus apariciones en los medios son constantes, y refuerzan --sea o no su propósito-- la causa independentista, al criticar de forma constante a la administración de justicia española.

Emocionados con ERC
El caso de Elpidio Silva es similar, aunque el exjuez es más contundente y opina abiertamente sobre la justicia española, reclamando que desaparezca la Audiencia Nacional, y aseverando que se vive en el “postfranquismo”, denunciando la llamada “operación Catalunya”, que, supuestamente organizó el Ministerio del Interior contra los responsables del Gobierno de la Generalitat para minar el campo soberanista.

Otras voces que se oyen con frecuencia, que son reclamadas para que ofrezcan una visión desde España, --sabiendo que es muy parecida a la del soberanismo catalán-- pero con la pretensión de que se ofrece pluralidad, son las de Beatriz Talegón, exsecretaria general de la Unión Internacional de Jóvenes Socialistas --que se ha movido en todas direcciones dentro de la izquierda española, pasando por el PSOE, sin consolidar ningún proyecto-- y las de Jorge Vestrynge, que, desde sus primeros años en la política en Alianza Popular hasta ahora, como izquierdista internacionalista, simpatiza con el soberanismo.

Los "burros" en Madrid
Talegón se prodiga en las tertulias, se muestra admiradora de Cotarelo y asegura que se emociona con los actos de ERC. Con una gran actividad en las redes sociales, las opiniones de la exsocialista son como agua de mayo para los medios soberanistas al reforzar la idea de que lo que se defiende es perfectamente defendible, y es el PP y el aparato judicial los que no desean entender que se está frente a un “problema político”, y no judicial, en un momento en el que se debe decidir la investidura de Carles Puigdemont, con divisiones en el propio campo independentista.

Las reflexiones de Vestrynge también se aplauden con profusión cuando señala que se colabore conjuntamente para derrotar al PP. “No nos dejéis solos con los burros que hay en Madrid, por favor”.

Son los españoles que, directamente o seducidos por la presencia en los medios, se prestan al independentismo.

Un 6 de febrero imperdonable
Nicolás de Miguel. Portavoz de Ciudadanos Euskadi  latribunadelpaisvasco.com 4 Febrero 2018

Este domingo gélido acudimos a la ofrenda floral en memoria del dirigente socialista, Fernando Múgica Herzog, asesinado un 6 de febrero de hace 22 años en San Sebastián, por dos criminales de la banda de forajidos de ETA.

Un homenaje a un demócrata ejemplar, un defensor de las libertades, que como tantos otros, fueron masacrados por el terrorísmo que hasta ayer sembraba nuestras calles de sangre y horror totalitario.

Un acto sobrio, con una gran carga emocional, acompañando a la familia Múgica Heras, a sus amigos, ciudadanos comprometidos con la memoria, la justicia y la dignidad. Unos ciudadanos que no nos resignamos a que de una u otra forma se intente distorsionar, tornar brumoso el relato, lo que todos vivímos. Nuestro compromiso permanece incólume para con las víctimas de la barbarie etarra. Como es firme nuestro propósito de impedir que se manipule el verdadero relato.

El crímen en la céntrica calle de San Martín, un desapacible día de invierno que no olvidaremos. Aquel 6 de febrero en San Sebastián fue y es imperdonable. La plaza del Buen Pastor, las calles adyacentes, la ciudada entera como testigos mudos de los donostiarras conmocinados por lo sucedido, todas las muestras de dolor, rabia e impotencia en un día inclemente. El 6 de febrero de 1996, año electoral, como lo había sido el año anterior, cuando los asesinos etarras segaron la vida del popular Gregorio Ordóñez, también en nuestra castigada ciudad seguirá siendo un hito, uno de esos días imborrables para los demócratas.

Y es nuestro deber no solo no olvidar, es nuestra obligación seguir recordando y seguir clamando justicia por tantos crímenes aún sin resolver. A las palabras pronunciadas por la familia, se sumaron las del ex primer ministro francés Manuel Valls. Una palabras hondas, sentidas, que resonaban bajo un cielo plomizo en Polloe y en las que la libertad, la igualdad, la solidaridad, la unión, se alzaban bajo el denominador común de la defensa de unos valores. Unos valores que hunden sus raíces en la Ilustración, en la idea de Europa, de España como sinónimos de espacios de civismo y unidad frente al totalitarismo, al terrorismo, a los enemigos de la democracia.

Como corolario de este sencillo pero sentido recordatorio quiero reproducir íntegramente unas líneas de Valls, respecto a un verano imperdonable, extraídas de un libro del mismo título y al que Valls dedicó el prefacio: ..."este mensaje se dirige a todos: a todos los demócratas, a las mujeres y hombres de convicciones, a todas aquellos y aquellas que están dispuestos a luchar por nuestros principios. Es a ellos a quien la historia les habla y les transmite la orden de no retroceder jamás, de no abandonar nunca...".

Obligan a un niño de 8 años a leer un discurso contra los jueces y contra la enseñanza en castellano

OKDIARIO 4 Febrero 2018

La instrumentalización y el lavado de cerebro que los independentistas practican con los niños alcanza ya niveles nauseabundos. Sociedad Civil Catalana (SCC) ha difundido este sábado el vídeo de un acto celebrado por Som Escola (una asociación vinculada a la ANC y Òmnium) en el que hicieron leer a un niño, que no aparenta más de ocho años, un discurso contra los jueces del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

Se trataba de la protesta de los independentistas contra la sentencia que establecía la obligación de los colegios catalanes de impartir al menos el 25% de sus horas lectivas en castellano, si así lo solicitan expresamente los padres de algún alumno. Como tantas otras, esta sentencia nunca se ha llegado a cumplir, a pesar de que ha sido ratificada por el Tribunal Supremo.

Como muestra el vídeo, el niño lee el siguiente discurso: “Las entidades que formamos SomEscola.cat estamos aquí para defender el modelo de escuela catalana, ante un ataque que supone un paso más en la escalada judicial contra la inmersión lingüística. Declaramos nuestro rechazo frontal al dictamen emitido por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que declara que un 25% de las clases en un aula se deben impartir en castellano, por el mero hecho de que un alumno lo pida”.

Y concluye así: “Denunciamos que esta sentencia se dirige directamente a los directores y directoras de las escuelas afectadas, atentando contra la legitimidad y el mandato democrático del Parlamento catalán. La intención de este tribunal es clara: politizar el sistema educativo para conseguir por la vía judicial los objetivos centralizadores que persiguen”.

Los organizadores del acto utilizan así a un niño (que desconoce el significado de la mayoría de las palabras que ponen en sus labios) para atacar a los jueces y negar a otros alumnos el derecho a escolarizarse en su lengua materna.

El discurso lanza además el peligroso mensaje de que “la legitimidad y el mandato democrático del Parlament” está por encima de los tribunales y de cualquier Ley. Un mensaje, repetido hasta la saciedad por los independentistas, que nos ha conducido a donde estamos: con un ex presidente de la Generalitat huido de la Justicia y su ex vicepresidente encarcelado, tras dar un golpe de Estado con el que pretendieron saltarse la Constitución, las sentencias de los tribunales y el propio Estatut de Autonomía de Cataluña.

Colau excluye el castellano, según el PP
Fernández denuncia que los carteles del Servicio de Acogida de la Infancia dirigidos a familias del Raval sí incluyen el árabe, el tagalo, y el urdu
María Jesús Cañizares cronicaglobal

El presidente del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández, ha denunciado que la alcaldesa Ada Colau "sigue excluyendo el castellano" de sus comunicaciones oficiales, mientras "incluye el árabe, el tagalo, y el urdu” esta vez en unos carteles del Servicio de Acogida de la Infancia dirigidos a familias del barrio del Raval, en el distrito de Ciutat Vella.

Fernández ha lamentado que “pese a que hace un año, tras las denuncias del PP, Colau se comprometió a incluir el castellano en sus comunicaciones, la alcaldesa persiste en excluir esta lengua, lo que califica de "escarnio que no se puede consentir y que el Grupo Popular va a denunciar”.

Fernández nuevamente ha criticado que “una vez más en Ciutat Vella, el castellano cuando no es relegado es excluido, mientras se utiliza el árabe, el urdu o el tagalo, en carteles informativos sobre audiencias públicas, Consejos de barrio y ahora en información sobre un tema tan sensible como la escolarización de niños”.

El dirigente popular recuerda a Colau y a la concejal de distrito, Gala Pin, que “el castellano es tan oficial como el catalán, y por tanto deben utilizarse siempre ambas lenguas”

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