AGLI Recortes de Prensa   Domingo 11  Febrero 2018

Ya es hora de enterrar a Franco
 larazon 11 Febrero 2018

Nada en el devenir cotidiano de la vida pública española indica que sea necesario para la defensa del sistema democrático y la convivencia pacífica y en libertad de los ciudadanos medidas de revisionismo histórico como las que ha propuesto el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, a su grupo parlamentario, entre las que se encuentra la exhumación del cadáver de Francisco Franco de su tumba en la basílica del Valle de los Caídos. Se trata, siempre, de actuaciones muy excepcionales como las que llevaron a cabo las autoridades de Alabama o Misisipi, en Estados Unidos, cuando decidieron retirar monumentos y símbolos sudistas como parte de la estrategia para contener el resurgimiento de grupos extremistas de carácter racista, que, a caballo de la victoria de Donald Trump, parecían ganar influencia y visibilidad.

Pero en la España actual, la que encara con cierta brillantez la tercera década del siglo XXI como miembro de una Europa por fin reconciliada con sus viejos fantasmas, el único reflejo que se percibe de lo que significó el franquismo, el sesgo antipolítico y despreciativo de la representación parlamentaria, parece haber anidado más en la extrema izquierda populista que en su opuesto ideológico. De ahí, que haya de concluirse, una vez más, que la pretensión de la nueva dirección socialista, que ha perdido la viejas señas de identidad en las que articulaba su discurso programático, tiene mucho de cosmética partidista, de agitación estéril frente a Podemos, aunque sea a costa de traer al ánimo social el período más cruel de nuestra historia.

Es juego, además, de ventaja, porque nadie pretende hacer bandera del dictador y cualquier llamamiento a la racionalidad y a la inmutabilidad de los hechos pasados se despacha sumaria y aviesamente con una supuesta reivindicación del franquismo. Sin entrar en el problema que supone para el normal desempeño de la política española el que uno de sus dos principales partidos se haya quedado sin proyecto, más allá del adoctrinamiento moral de la sociedad, y deambule por la periferia del oportunismo, la cuestión de la exhumación de Franco plantea obstáculos legales que ya apreció el Tribunal Supremo cuando rechazó la demanda del ex juez Baltasar Garzón y que, asimismo, fueron puestos de relieve en el dictamen de la comisión de expertos que trató el asunto en el año 2011, como parte de la aplicación de la Ley de Memoria Histórica aprobada por el anterior Gobierno socialista. En efecto, tal y como estableció la citada ley, el conjunto monumental del Valle de los Caídos tiene consideración de lugar de culto y cementerio. La gestión es, pues, responsabilidad de la Iglesia, de acuerdo a los tratados firmados entre España y la Santa Sede, que siguen en vigor, y se rige por el Código Canónico que, en cuestión de enterramientos, también da voz y parte a las familias de los fallecidos.

Además, las competencias administrativas sobre los cementerios están transferidas a las comunidades autónomas y, en el caso que nos ocupa, también habría que contar con el Ayuntamiento de San Lorenzo, puesto que el monumento posee la más alta protección cultural y sólo admite obras de rehabilitación y mantenimiento. Ya en su día, tres de los autores del dictamen, Miguel Herrero de Miñón, Feliciano Barrios y Pedro José González-Trevijano, quien copresidió la comisión consultiva con Virgilio Zapatero, adujeron razones de índole social y política para desaconsejar la exhumación del cadáver del dictador, como que podría provocar división, tensión y separación entre los españoles, y que la historia de un país hay que asumirla con sus luces y sus sombras. Pero, por lo que parece, al PSOE no le preocupa tanto el pasado de España, como su precario presente y su incierto futuro.

ENTREVISTA A HERMANN TERTSCH
‘Lamento mi implicación en un proyecto que ha hecho mucho daño a España’
Rosa Cuervas-Mons gaceta.es 11 Febrero 2018

Nacido en Madrid y criado en Bilbao, pasó de ser un joven comunista (“a los 20 ya estaba curado”) a alertar contra una ideología que, afirma, debería perseguirse “tanto como el nazismo”. Periodista de esos que viajaban con full credit y que tenían prohibido alojarse en hoteles “de menos de cinco estrellas”, Hermann Tertsch (9 de abril de 1958) sabe que esa época de un oficio entonces apasionante ya no volverá.

Sus años como corresponsal de Europa Central los guarda en su retina; los de jefe de Opinión y subdirector del diario El País permanecen, en cambio, en su conciencia: “Lamento mi implicación”. Dos de sus últimos libros -Libelo contra la secta (2010) y Días de ira (2015)- le sirvieron de “airado desahogo” contra las circunstancias políticas del momento. Un desahogo que ejerce ahora desde su tribuna en ABC y su célebre -y tan amada como odiada- cuenta de Twitter.

Hermann Tertsch en Twitter: ¿Por qué? ¿Qué piensa este nuevo mundo de la comunicación en el que nos encontramos?
Creo que Twitter es una herramienta muy interesante para recibir información muy buena, rápida y eficaz. Gran parte de la prensa está hoy muy lejos de las informaciones, de las fuentes directas. Y estoy también porque es una forma de expresarse y comunicar para quienes hemos visto como nos han ido cerrando canales por diferentes motivos en diferentes sitios.

¿Cerrando canales?
Yo hace seis, siete años estaba en casi todas las televisiones. Iba a todas a pesar de mi durísimo enfrentamiento con el PSOE y con Pepiño Blanco y Rodríguez Zapatero. Pero con el PP, no sólo prosiguió el veto absoluto de RNE y TVE -de donde nos echaron en 2004 nada más estallar las bombas [atentado del 11 de marzo de 2004 en Madrid]… casi antes de que tomaran posesión [los socialistas], ya estaban limpiando aquello de voces que no les gustaban – sino que se han ido cerrando todas las puertas para cualquier opinión que no de sea extrema izquierda o monclovita. Eso es más o menos lo que ha pasado, la célebre ‘pinza’ de la que habla [Mauricio] Casals…

Habrá quien no se crea esa pinza de la que hablaba el directivo de La Razón y Atresmedia, quien no crea que se censuran determinadas opiniones:
Esa censura existe. Acordémonos de cuántos políticos estuvieron refugiados en Intereconomía. Moragas prácticamente vivía en Intereconomía, la vicepresidenta Sáenz de Santamaría aparecía allí, todos los ministros habidos y por haber iban a Intereconomía y aprovechaban el único medio que acogía al PP con Zapatero. Y luego ha sido tremendo cómo se ha vetado a la gente de allí. Forma parte de lo que ha hecho la derechita, o la derecha sorayista, que es la que maneja la información hoy en día.

¿Cómo es esa derechita?
Sólo quiere extrema izquierda para asustar y, digamos, gente muy cercana a sus posiciones o que sea muy moldeable para sus posiciones.

Qué le sugiere ver lo que es el periodismo hoy a la luz de su pasado en la profesión, cuando era corresponsal para Europa Central…
El periodismo en general ha sufrido una enorme transformación, y veremos lo que sobrevive. La profesión tenía un código que se ha visto atropellado por los elementos, sobre todo por los tecnológicos. Lo que queda es simplemente el compromiso personal y profesional de cada uno. Y el valor añadido. Sólo hay que ver el inmenso rebaño que existe. Un rebaño que sabe que no debe salirse de unos considerandos concretos… Como dicen estos gobiernos, ‘todo el mundo tiene hipoteca así que cuidadito con lo que decís, que lo mismo os veis en un problema’. Y así se ven muchos de los que no le bailan el agua al poder.

Habla de compromiso personal… con coste. ¿Usted lo ha asumido?
Sí. Yo creo que solo se tiene un compromiso personal cuando tiene coste. Si no, hay algo. Las circunstancias actuales de las relaciones entre poder y periodismo realmente hacen muy difícil asumir muchos compromisos. Y se pagan, sobre todo si no tienes bando en el que militar.

Volvamos al periodismo de aquella etapa de corresponsalía…
Tuve la suerte de vivir los mejores años posibles de un periodismo con medios y con inmensas historias que contar. Es una combinación de ensueño que nunca volverá.

¿Qué recuerda?
La forma de poder en que viajábamos los corresponsales o enviados. Poder movernos con las posibilidades que nos movíamos, no las había habido hasta entonces más que para los grandes, para los súper grandes, y yo trabajé en aquellos años en El País, que era una historia del éxito inmensa donde las posibilidades eran ilimitadas. A cualquiera que le cuentes cómo trabajábamos…

Cuente, por favor.
Con full credit, cogiendo aviones, prohibidos hoteles de menos de cinco estrellas … Había tiempo y dinero y con eso se compran posibilidades. El dinero es fundamental para hacer periodismo bueno, con calidad y categoría, para poder contar historias humanas, reportajes que te distingan de los demás… Ahora todo el mundo está con el corta y pega, la mayoría de la gente no sabe nada de lo que escribe y copia agencias o refritos… Y así sale, por ejemplo, la información de Estados Unidos.

¿Cómo es? [Añade aquí la entrevistadora que con la excepción de Laeratrump.com]
Todos hacen la misma basura que publican el New York Times y el Washington Post. Se repite hasta la saciedad en todos los medios, en todo el mundo, sin parar, y es cada vez una información más empobrecida. Después, cuando hay desmentidos -con cierta frecuencia, por cierto- esos desmentidos ya no se dan.

En España, todos los loros formados en esa especie de periodismo-leninismo repiten la misma cantinela, las mismas ridiculeces. Ahora están todos con que no se llevan bien Donald Trump y su mujer. La noticia no es si suben los salarios en Estados Unidos, cómo suben, por qué el paro toca fondo, que compañías de automóviles que se habían ido de Detroit en los 40-50 vuelven ahora mismo desde México por la reforma de Trump… El problema es que se enfada de vez en cuando la parienta con el rubio… Hemos llegado a unos puntos tan grotescos de lo que es la oferta informativa que a veces dan ganas, si no de reír, de llorar.

Hablando de Trump, escribió usted un tuit sobre el célebre libro Fuego y furia muy significativo: “Los mismos que dicen ahora que Trump no quería ser elegido aseguran que para ser elegido Trump compró a medio mundo y se vendió al Kremlin”.
Es que es absurdo… Está todo el mundo hablando del libro y nadie lo ha leído. El libro es un cúmulo de cotilleos. Habla de cuestiones personales, que unas son ciertas y revelan el carácter del propio Trump… Habla de la familia entrando como entra en la Casa Blanca, los oportunistas… Todo este tipo de cuestiones. Ahora, que la prensa seria se haga eco de ese libro cuando ha callado y ocultado todas las tropelías de Obama, los fallos de seguridad terroríficos, los reveses que ha habido para la seguridad occidental durante los ocho años de Obama, el fortalecimiento de Rusia que es culpa de Obama… Es la prostitución completa del periodismo elogiando al que le dieron el premio Nobel nada más llegar. Es todo tan grotesco, un espectáculo que aburre…

Vale. Dejemos el periodismo. De militar en el partido comunista a ser tachado de fascista… Dijo usted que “ser comunista en 1917 podía ser idealismo pero que serlo hoy es cinismo y desprecio a la vida humana”.
A los 20 años siempre puedes ser lo suficientemente idiota -y se te puede perdonar- como para creer que tú sí vas a ser capaz de hacer del comunismo una idea de éxito cuando ha sido un fracaso de sangre y muerte, crimen, miseria y hambre en los últimos cien años. Esa idiotez se puede tolerar a los jovencitos de 17, 18, 19 años -que es cuando yo fui comunista, estando todavía en el colegio en Bilbao-. Pero a los 20 yo estaba curado, no te quiero ni contar cuando empecé a tener contacto con los países comunistas.

Dice usted que ese es el proceso normal…
Sí, sobre todo si estabas viviendo en una época, el tardofranquismo, en la que el Partido Comunista era el único que hacía frente a la dictadura -dictablanda ya por entonces- de Franco. La gente joven que quería cambiar era lo que tenía; los socialistas no existían; aparte solo había cuatro cenáculos elitistas por arriba y a los cuales los jóvenes no tenían acceso. En ese sentido es lógico que se fuera comunista en los años 70 en España. Es comprensible y razonable. Lo que pasa es que después llega la Transición y pasan muchas cosas.

¿Cuáles?
Cosas muy buenas, pero se establecen también las primeras piedras de ese empedrado de buenas intenciones que conduce como bien sabemos al infierno. La mentira antifranquista, las autonomías, la desintegración y la hispanofobia que ha generado y cuyas primeros elementos básicos están en la Transición.

Y en la redacción de la Constitución…
También, también, por supuesto. Y de aquellos polvos vienen estos lodos, ¿no? En general, veo una trayectoria coherente: yo ya era anticomunista a los 25, lo que pasa es que trabajé también en un periódico –El País– en el que en aquella época me sentía muy a gusto pero sí veo ahora el inmenso daño que las posturas del diario y todo ese conglomerado ideológico en torno a la falsa idea liberal de la izquierda liberal, esa profunda mentira que ha marcado lo que es el peso ideológico que ha llevado a la izquierda y a la falsa derecha a esa cobardía del ultracentrismo… ahora veo, digo, que todo está impregnado por el inmenso poder que llegó a tener el diario El País, que llegó a reprimir muchas otras ideas válidas y yo, en ese sentido, sí me siento responsable.

¿Responsable?
No de mi adolescencia comunista, que no tiene mayor importancia, sino de mi implicación en un proyecto ideológico y cultural que ha tenido absoluta supremacía y que ha hecho muchísimo daño a España, que es el proyecto que representa el diario El País.

¿Cómo era ese proyecto?
Una enorme maquinaria de imposición ideológica, de imposición de chatarra ideológica como todo lo que es la subcultura de la izquierda actual en España. Todo hecho con gran calidad del producto. Pero basado en gran parte en mentiras, en la idealización de la República y basado en la falsedad intelectual y mala conciencia de alguien que es una pura estafa cuando pretende defender libertad y debate. Yo debo mucho en mi carrera a Juan Luis Cebrián que, me mandó llamar para entrar en El País, donde durante 22 años tuve un trato magnífico y de donde me obligaron a irme en el mejor momento. Pero creo que la pulsión autoritaria y falsaria de Cebrián y con él del diario El País han tenido un efecto devastador sobre la cultura política española y sobre la cultura en general. Basada como está hoy fundamentalmente en la estafa política, moral y cultural.

Digo Juan Luis Cebrián primero por ser el artífice de ese giro en un proyecto inicial de El País que era muy distinto. Y porque su forma de pensar y tratar al prójimo refleja cómo lo peor del régimen anterior se transformó y trajo toda su profunda hipocresía al sistema del 78… Todo lo noble que existía [durante el régimen de Franco] -que lo había a pesar de que ahora quieran prohibir decirlo-, fenece con el régimen anterior y todo lo peor del régimen anterior subsiste, se transforma y entra como gran mentira en el régimen democrático que hoy por hoy es tan mentiroso como la dictadura, si no más.

Menudo titular acaba de dar. Pero, ¿ese proyecto ideológico de El País era bienintencionado -una mala idea cuyo autor cree que es correcta- o responde a una intención deshonesta?
Muchos creíamos en ese momento en la bondad general del proyecto. Pero lo cierto es que era profundamente deshonesto, políticamente deshonesto, intelectualmente falsario y deshonesto.

Los grandes beneficiarios utilizaban este proyecto, conocían y unos serían más conscientes que otros de la deshonestidad y la inconsecuencia y de la brutalidad con que se imponía las opiniones y criterios que se consideraban convenientes para otros fines políticos o económicos.

Muchísima gente ha sido utilizada, no sólo los lectores, sino mucha gente que ha creído en estos proyectos que siguen teniendo sus efectos, porque han marcado a dos o tres generaciones. Entre la reforma de la ley de Educación y la supremacía mediática de El País y sus aledaños se ha generado una baba de lo que yo llamo la mentira antifranquista, que lo intoxica todo en España, que lleva a la venta permanente de chatarra tanto en el mundo cultural como en el político. Que ha llevado a acallar muy injusta y brutalmente muchas voces honradas y sensatas que querían discrepar de la opinión dominante del grupo Prisa. Y eso nos ha llevado a grandes desatinos a todos los gobiernos y a todos los españoles.

¿Por qué?
Pienso por ejemplo en la gran influencia en su día de Juan Luis Cebrián llevando la campaña en contra del constitucionalismo tras las elecciones del País Vasco allá en 2001. Eso es lo que alimenta ideológicamente a un Zapatero que nos lleva, a su vez, al surgimiento de Podemos. A los pactos de ETA con nacionalistas catalanes y socialistas. Nos lleva al disparate del Estatuto de Cataluña y al esperpento de que el PP ahora mismo reniegue de lo único decente que hizo.

¿Qué fue?
Presentar el recurso contra aquel estatuto por mucho que estuviera votado, porque era inconstitucional y se vio que lo era. Renegar ahora de la única vez que lucharon por la verdad… Las cosas que se han hecho bien se han hecho por la defensa de la verdad: la ilegalización de HB, la ley de partidos, la lucha contra ETA sin cuartel, y realmente la lucha por la constitucionalidad. Cuando se ha dejado eso y se ha empezado con la ideología, el cambalache hemos llegado al derecho a decidir, a la segregación, a los acuerdos de ETA con la Generalidad del tripartito, no nos olvidemos que de allí surge todo esto, del [pacto del] Tinell… se produce toda la descomposición y el cuestionamiento de la unidad nacional y la Constitución.

Seguiría preguntando por este análisis, pero temo que al final no pasemos de la cuarta pregunta. Volvemos al comunismo. Como excomunista, ¿qué mensaje mandaría a Alberto Garzón y Pablo Iglesias, quizá las caras visibles del comunismo en España hoy?
Pablo Iglesias y Alberto Garzón son dos personajes propios de la ideología; viven de eso y asumen el crimen cometido por los comunistas siempre que estuvieron en el poder como parte de la acción política. Mi padre era más joven que ellos cuando reconoció la monstruosidad de su ideología y actuó junto a otros para intentar evitar más males. Ellos siguen obcecados con su ideología. A esa edad… Quiero decir, a los 20 años puedes ser un necio que cree en el comunismo; cuando tienes un proyecto comunista a los 40 o 35, ya o eres muy mala persona o estás muy, muy comprado o eres un fanático que asume un proyecto criminal.

Proyecto criminal, ¿así lo define?
Desde luego. Tenemos la tragedia de que mientras al nazismo se le persigue -correctamente, como hay que perseguirlo-, al comunismo, que es lo mismo, no se le persigue y lo tenemos legalizado y encima dando lecciones morales en España.

Cuando hace veinte años Vaclav Havel, una de las referencias morales europeas, reunió a una serie de grandes personalidades en Praga para hacer un documento, que fue la declaración de Praga, que pedía que se diera el mismo trato al comunismo que al nazismo porque era la otra ideología redentora, criminal, que ha provocado muchos más muertes que el nazismo (cien millones de muertos en 100 años), los países miraron a otro lado. ¿Por qué? Por la presión de la izquierda. Porque la izquierda tiene un fracaso económico de inviabilidad absoluta y sólo tiene ideología. Se miró hacia otro lado y esa declaración está ahí sin que se imponga. Pero es el fundamento de lo que es la verdad del balance del siglo XX europeo y la lección que el siglo XXI europeo debería asumir pero que por cobardía, conveniencia y por demás disparates de esta deriva socialdemócrata, nadie se atreve a asumir.

Hablando de historia, de memoria y de pasado. Su padre, Ekkehard Tertsch, fue militante del partido nazi y estuvo preso en el campo de concentración de Sachsenhausen…¿Qué habló con su padre de la Guerra?
Frente a esa simplificación de quien me echa en cara que mi padre era nazi… Mi padre fue nazi como diez millones de alemanes fueron nazis, del Partido Nazi. Sí, ascendió dentro del régimen porque fue un diplomático al parecer brillante que habría ascendido en otro régimen también. Y cargó toda su vida con la culpa de no haber actuado antes contra lo que pasó y contra su implicación con el régimen criminal. De eso hablamos, del silencio que permitió aquello y del deber de cualquiera que quiera respetarse siempre a no guardar silencio nunca.

Me preguntaba qué contaba… Él siempre se echó en cara que las élites, de las cuales formaba parte, no hicieran frente a aquel régimen criminal antes. Que se debió haber parado ya en 33, como muy tarde en el 34, con las leyes de Nuremberg contra los judíos. Y en el 36 son las olimpiadas y literalmente todo el mundo va a aplaudir a los nazis y a Hitler. El que no se había hecho nazi en el año 36 se hizo nazi entonces al ver que todo el globo -Churchill incluido, por cierto- aplaudía esa gran renacimiento de la Alemania del orden, la limpieza, la prosperidad… La Alemania del trabajo que estaba mostrándose a todos con las olimpiadas de Berlín. En 1945 nadie se acordaba. Pero el entusiasmo por Hitler había sido inenarrable. También en el extranjero y en todas las democracias.

¿Y ahí ya era posible adivinar lo que pasaría luego?
Ahí ya se tenía que saber y es inaudito como gentes tan inteligentes y cultivadas, como aquellas élites se dejaron obnubilar. El crimen ya estaba bien presente. Dachau funcionaba. Las leyes judías ya estaban. Pero las elites fracasaron. Los policías o los trabajadores en la calle no tenían por qué entender el terrible signo de la deriva. El músculo moral falló a quienes tenían que tenerlo. Sobre todo en el año 38 con la Noche de los cristales rotos y en el 39 con la invasión de Polonia. Se tenían que haber cruzado y no lo hicieron porque pensaban que sería inútil, o que serían más útiles desde dentro… Mi padre empieza a tener diferencias y a dudar del régimen mucho antes, como los militares y los círculos católicos del 20 de julio de 1944 pero hasta entonces ahí siguen… ahí sigue, no se baja, por una cosa o por otra.

En el año 40 se invade Francia y todo el mundo está entusiasmado con que se haya tomado Francia sin apenas pegar tiros. El fracaso moral es lo que lleva a mi padre a posiciones que después le hacen detener. En el año 44 es detenido en Berlín, pasa meses en la cárcel de la Gestapo en Moabit, donde matan a mucha gente detenida por aquellos acontecimientos, y después los mandan a él y a una serie de compañeros a Sachsenhausen. Sale de allí cuando los guardias huyen ante el avance de los soviéticos. Se va hacia el oeste y se encuentra con las tropas americanas. Ese año trabaja con los americanos y después se vuelve a España, no huido de Alemania para ser protegido y refugiado por Franco, como dicen tantos odiadores míos por ahí, sino porque aquí está su primera mujer. Mi padre en España no era un nazi refugiado como Skorzeny o Degrelle, sino un firme antinazi por experiencia y escarmiento. Después fue presidente del grupo de periodistas económicos de Europa y ahí tiene una foto con [Konrad] Adenauer. Es decir, que no era precisamente un fugitivo.

Acaba de describir el escenario previo a la IIGM: ‘la Alemania del orden’, ha dicho. ¿Ve posible que ese escenario se repita por el surgimiento de la derecha alternativa europea que la izquierda tilda de extremista y xenófoba?
El riesgo totalitario no viene de Orbán [primer ministro húngaro], viene mucho más de lo que estamos viendo que pasa con la señora Merkel por ejemplo y la voluntad socialdemócrata de marginar a todo discrepante. Veo mucho más miedo a meterse con la unanimidad que hay en torno a Merkel en Alemania que miedo por criticar a Orbán en Hungría. He visto mucho más acallar al disidente en Alemania en estos últimos dos años -a cualquiera que proteste contra la política suicida de Merkel de abrir las fronteras y de haber destruido la vida a muchísimos alemanes con esa decisión- que las discrepancias que hay en Hungría, que existen y se manifiestan y no son aplastadas como son aplastados públicamente los discrepantes en Alemania hoy en día. Estamos asistiendo a un espectáculo realmente grotesco y preocupante en la UE.

¿Cuál?
Se ha creado una especie de consenso socialdemócrata del que es imposible salir sin que se te castigue. De ahí la rebelión contra ese consenso -la hay en países que han vivido cierto tiempo en dictaduras y la hay en otros países que ven las discrepancias entre la realidad y el discurso político-sociológico de derecha e izquierda, da igual, Merkel y Schulz son absolutamente lo mismo, no hay diferencia entre ellos-.

En este momento están pasando muchas cosas en Europa. Los estados nacionales importan y son la base de esta Europa. Ni federación, ni confederación, ni estados unidos de Europa. Somos un mercado único, somos una comunidad de derecho, pero somos unas democracias que se rigen por sus pueblos, sus naciones y por sus leyes y soberanías. No hay una democracia global porque no existe, sabemos que es mentira. Porque intentarlo como se ha hecho estos años impone a los pueblos lo que no quieren y lo que no han votado. Y eso lleva a los europeos a dar la espalda al proyecto común.

¿Por ejemplo?
Nadie ha votado en Alemania convertirse en un país que no es alemán en el que se imponen masivas presencias de extranjeros que cambian radicalmente la vida de la sociedad, y se está haciendo, ahí y en otros países. Nadie ha decidido allí dejar de ser nación, y se lo están imponiendo a toda costa.

Escribía hace poco sobre “el desprestigio de la fe”. “No quedan diques religiosos, filosóficos ni morales que contengan, encaucen y den forma al pensamiento y la conducta de grupos e individuos”. En qué pensaba cuando escribió esto, un ejemplo de esta ausencia de límites.

Hace cuarenta años, cuando se hablaba de una persona con buena reputación, sólida, ejemplar, se decía que era una persona con fundamentos. Hoy en día a esa persona se le llamaría fundamentalista. Es todo un cambio de visión en el sentido de que, actualmente, frente a las conveniencias inmediatas de la vida cotidiana no hay nada por lo que merezca la pena que se sacrifiquen esas conveniencias.

Esa convicción nos está llevando a una sociedad que es una especia de masa perfectamente moldeable, manipulable, porque nadie está dispuesto a asumir un coste o un sacrificio por unos valores abstractos, por unos fundamentos de vida, por una convicción.

¿Un ejemplo?
Lo ves muchísimo en cómo están girando los separatistas catalanes. Han sido separatistas porque convenía y mientras convenía pero, ¿cuántos separatistas catalanes cuando se ha aplicado el 155 se han quemado a lo bonzo?

Junqueras…
No, ni Junqueras.

Bueno, es el que ha pisado cárcel…
Bueno, hasta ahora nadie se ha quemado a lo bonzo. En el 68 -se cumplen 50 años ahora- Jan Palach se quemó a lo bonzo unos meses después de la entrada de los tanques soviéticos en Checoslovaquia. Por la libertad, como protesta por el aplastamiento de la libertad. No quiero decir que los separatistas se quemen a lo bonzo, que enseguida me lo van a achacar y dirán que pido que ardan los separatistas… no, no se trata de eso. No quiero que arda nadie.

Aclarado queda…
Se trata de que, en general, todas las sociedades europeas, occidentales, están yendo por este camino. Se ha visto en EEUU el relativismo de Obama o la señora Clinton, que es lo que ha llevado a la reacción. Quizá con un casting que no nos divierta o que no nos guste, porque el casting o la elección es Donald Trump, pero la reacción es una reacción genuina por parte de la gente que dice que ya está bien de esa especie de élites a las cuales les da todo igual porque, al fin y al cabo, ellos viven, y de lo que se trata es de vivir que son dos días… Nada vale la pena y no hay ni valores ni certezas en torno a las cuales organizar la vida de los individuos y las sociedades. Por supuesto que es también la tan manida muerte de Dios, si se quiere. Es la falta de fe y sobre todo ese culto a la inmediatez, eso que llamamos el relativismo.

Nada merece que nos sacrifiquemos por ello porque al fin y al cabo el hombre se constituye de unas ideas tan moldeables como el propio continente, el hombre. Nos alejamos de la convicción básica del pensamiento cristiano o de la fe cristiana de que el hombre está hecho a imagen de Dios y que, como tal, tenemos un elemento divino que nos hace eternos, con un destino y una conciencia de trascendencia.

Y al dejar de creer eso…
Si no crees en eso y crees que todos los hombres son unos animales más o menos desarrollados que se pueden educar y domar de una forma u otra y conseguir que hagan una cosa u otra y estén más o menos contentos según lo que hagan… si se castiga a los que no funcionen como tienen que funcionar la sociedad … si se piensa así, que es básicamente la Escuela de Frankfurt… llegamos al sesentayochismo.

Hemos llegado al mayo del 68…
Es el año de recordar qué fue… El 68 ha jugado un papel capital con grandes avances en ciertos campos, si se quiere, pero ha tenido unos enormes costes de dignidad, de moralidad de integridad y de cultura. Y de calidad. La lucha contra cualquier tipo de firmeza en la convicción del hombre como imagen eterna, como reflejo de la eternidad de la idea de Dios lleva a estas plagas de desconcierto y sonambulismo general.

No podemos terminar la entrevista sin hablar de actualidad, así que del 68 al 2018. El último barómetro del CIS, ¿qué le sugiere?
Es anecdótico en este momento, veremos si hay o no elecciones anticipadas. Más allá, creo que estamos en una situación insufrible, creo que Rajoy ha destruido una derecha que tenía la confianza para haber cambiado este país y haber dado un empuje de modernidad tras la pesadilla de Zapatero. Y sin embargo ha sido la continuación de Zapatero profundizando el drama de España de una forma imperdonable en este sentido. Quien tenía todo el poder para haber cambiado la historia de España para bien ha seguido cavando nuestra fosa.

¿Qué va a pasar? No lo sé. Ojalá tuviera más enjundia Albert Rivera para asumir el liderazgo de una mayoría que yo creo que quiere en este momento un fortalecimiento de la nación y una vuelta a códigos muy despreciados estas pasadas décadas. Más verdad, más firmeza, más fortaleza en la justicia social, meter mano en los abusos y la sistemática corrupción que empieza por las autonomías… pero todo eso requeriría líderes que yo no veo.

Mencionaba a Rivera…
Pero le veo demasiado sometido al oportunismo. Muy temeroso y muy entregado a los mismos complejos que el PP. Nadie parece realmente consciente del momento histórico en el que estamos y de la oportunidad que hay porque, ante tanta humillación, la nación se mueve y despereza. Y se puede salir de esta lógica opresiva, regresiva y reduccionista de la izquierda y el separatismo.

Y se ha dejado pasar ese tren…
No, no se ha ido. Está ahí para quien lo coja. La nación ha sido consciente de que está ahí y se podrían hacer grandes cosas. Pero no se hacen grandes cosas buscando conveniencias inmediatas, con el mismo discurso de siempre… . Hace falta un discurso distinto para sacar a la sociedad de esta abulia, del cinismo de la corrupción donde cada uno acepta sus propias corrupciones… Cambiar el ritmo del país y en general de Occidente. En fin, hacen falta nuevas ideas que hagan una política nacional de verdad que ponga elementos de viabilidad a un sistema agotado.

Segunda cuestión de actualidad sobre la que le pregunto. Tabarnia:
[Se ríe]. Estuve ayer [por el martes] con Albert Boadella en la presentación. Es una cosa ingeniosísima; es combatir con humor a quienes no tienen humor; es utilizar su absurdo, sus falacias, en contra de ellos, lo cual siempre es divertido y viendo cómo reaccionan…

Dicho eso, y en el caso de que este país fuera tan débil, tan enfermo y estuviera tan mal llevado como para que hubiera la mínima posibilidad de una Cataluña independiente, es la realidad que se levantaría contra el fraccionamiento de España. Eso lo hemos visto en los balcanes, es lo último deseable, pero yo considero en este momento que hay motivos por primera vez para el optimismo, que no están en estos partidos, pero sí en la sociedad española, en una resistencia al discurso blando y que haya una voluntad que crezca para acabar con los nacionalismos, que no son aceptables.

¡Lo que que acaba de decir!, que los nacionalismos no son aceptables…
Como su fin no es aceptable porque nos lleva a la guerra. No hay alternativa. Una independencia de Cataluña no puede ser pacífica; es la guerra. En eso tienen razón Macron y Valls y todos los franceses que lo dicen, y aquí nadie quiere decirlo. La independencia de Cataluña -y eso se tenía que haber dicho a los separatistas hace muchísimos años- no se puede conseguir pacíficamente. Aunque se entregara la independencia mañana. Al día siguiente estaría exigiendo la anexión de Valencia o Baleares, de Aragón o partes de Francia. Es insaciable, como lo era Milosevic, como una siniestra caricatura de Hitler. La única forma de conseguir esa independencia sería si tuvieran las armas y la voluntad de usarlas para hacer una guerra al resto de España y ganarla dejándonos 300.000 o 500.000 muertos entre todos. Una independencia sobre una montaña de muertos. Y miseria total. Como en el Kosovo del que tanto hablan. Esa brutal realidad debía de haberse explicado muy claramente a todo el mundo, para que se entendiera que romper España no es una alternativa política como cualquier otra. Para no tener ese discurso que se sigue teniendo en las televisiones: “el independentismo, que es tan respetable como cualquier otra idea”. ¡No lo es!

¿Habría que ilegalizarlos?
Los partidos que entre sus objetivos tienen destruir el Estado existente no pueden concurrir a elecciones en ningún país. Eso sólo pasa en España. No hay ningún país que permita partidos que acuden a unas elecciones con el objetivo declarado de destruir el Estado en el cual están siendo elegidos. No tiene ningún sentido.

Que haya un nacionalismo regionalista, como quieran de intenso, da igual, pero el independentismo como tal es una idea que nos lleva al enfrentamiento civil, a la guerra y no debía de estar permitido.

A modo de cuestionario Proust, para terminar…
Estado actual de su alma: Estupefacto, como siempre. Pero más relajado que nunca.
¿Qué se diría si pudiera llamarse a sí mismo con 18 años? Cuidado y atento.
¿Un lugar para retirarse? El campo. Fuera del pueblo. No lejos de la ciudad.
Personaje de ficción que le gustaría que fuera real: Todos los personajes de ficción son reales.
Un mensaje al lector que haya llegado hasta aquí: Atento y cuidado.

Borriquita como tú
FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ El Mundo 11 Febrero 2018

Sí, si, como tú, Irena Montera; y como tú, Margarita Roblesa; y como tú, Adriana Lastra; y como tú, masculinizando el improperio en gracia al lenguaje inclusivo, Pablo Iglesios, alias Coletos. Cuando yo iba al cole aún gravitaba sobre las tiernas cabezas de los niños (y las niñas) la extravagante amenaza, jamás cumplida, de encasquetar dos orejas de burro (o de burra) a quienes por su asnalidad merecieran tan oportuno castigo. Sería cosa de sacarlo ahora del baúl del Florido Pensil, a punto ya de comenzar el Carnaval, para disfrazar con él a los podemitos, podemitas, socialistos, socialistas, peneuvitos, peneuvitas, soberanistas, soberanistos, feministas y feministos, entre otros portavoces y portavozas de la asnalfabetización imperante. No lo digo con ánimo de ofensa, pues, siendo el burro el animal separatista escogido como tótem en detrimento del toro españolista por los destripaterrones de Tractoria y militando la casi totalidad de los miembros y miembras de los grupos citados en la grey del animalismo y del antitaurinismo, mal podría verse insulto donde sólo hay estricta caracterización zoológica.

Se equivocan quienes dicen, en román tertulianés en el qual suelen los tertuliasnos fablar con sus vecinos (y vecinas) en las corralas de la radio y de la tele, que en España no cabe un tonto más. Precisemos: lo que no cabe es un burro más, alumnos todos (y todas) de los maestros Ciruela de los planes de educación. Cuentan que el clérigo barcelonés Ramón Dou recibió en 1827 al Rey Felón en la hoy extinta universidad catalana de Cervera y le rindió honores absolutistas con una frase que pasaría a los anales del servilismo: "Lejos de nosotros la funesta manía de pensar". La cita es apócrifa, pues a lo que verdaderamente se refirió aquella luminaria fue a "la peligrosa novedad de discurrir", pero viene a ser lo mismo. En ello andábamos entonces y ahí seguimos tras cuatro décadas de cacocracia, tribucracia, vulvocracia y, sobre todo, oclocracia. Ciento cuarenta y seis años antes de la melonada de Irena el poeta Rimbaud publicó en la revista Lutèce el soneto más célebre y celebrado de la literatura francesa: Voyelles. O sea: Vocales. Lo traduzco para que lo entiendan las borriquitas que quieren cargárselas. «A, golfes d'ombre (...) O, l'Omega, rayon violet de Ses Yeux!». No las toque más, madama Portavoza. Salvemos la belleza. ¡Menos mal que el nombre de la rosa (Rioja, Juan Ramón, Eco) acaba en A!


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La "invisibilidad" de Tania Sánchez y Narcís Serra
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 11 Febrero 2018

Todo empezó cuando Irene Montero, pareja del Gran Macho Alfa de la Izquierda del siglo XXI, Pablo Iglesias, rindió inconsciente homenaje a Carmen Romero, esposa del Gran Macho Alfa de la Izquierda del siglo XX, Felipe González, que fue la primera en arremeter contra la gramática cuando su marido se la quitó de encima poniéndola en las listas al Congreso por Cádiz y ella se dirigió a los "jóvenes y jóvenas", que la oyeron atónitos. Se pensó en una broma cuartelera, oída tal vez al honrado militar franquista que fue su padre, pero no: iba en serio. Se inauguró así la identificación del feminismo de cuota y analfabetismo de género, rematada por Bibiana Aído, típica iletrada de la segunda generación sociata, que dijo que el Gobierno tenía "miembros y miembras". Y Alfonso Guerra advirtió: "a este paso acabaremos diciendo portavoces y portavozas". Y así ha sido: esta semana, con la premeditación de Romero y la enciclopédica ignorancia de Aído, Montero ha desautorizado la página oficial podemita que la titula "portavoz" de su partido en el Congreso y se ha proclamado "portavoza".

En su auxilio acudieron la bachillera -no pasó de ahí- Adriana Lastra y Margarita Robles, que quiere meter en la cárcel a Stanley G. Payne y a cuantos digamos, por ejemplo, que había menos analfabetos al terminar el bachillerato en el franquismo que en la España actual. Lo malo es que es verdad. Y Lastra lo prueba: nadie debería salir de la escuela desconociendo el género neutro. Lo de Robles es peor: ha orbitado del ejemplo de Clara Campoamor al de Margarita Nelken, musa de la masacre de Paracuellos. A este paso, asesorada por su rival en el Ministerio de Belloch Fernández de la Vega, acabará poniéndoles una calle a las Envenenadoras de Valencia.
Iglesias se declara "víctima de la educación"

Pero hace tiempo que en Podemos rige la Ley de Murphy y la tostada cae siempre al suelo del lado de la mantequilla. Estaba el novio, o lo que sea, de la flamante portavoza en TVE y ya se sabe que Pablenin en televisión es incapaz de resistir la tentación de dar clase a todos sobre cualquier cosa. No es que sepa, es tiene que presumir de lo que sabe, por poco que sea. Y dijo que él "no usaba esa palabra" –portavoza- porque "le suena raro". La razón es que el pobrecillo es "una víctima de la educación" y "de lo que nos han enseñado". Claro que si presume de aquello que lamenta y dice que lo que le enseñaron todas esas mujeres de su familia que lo diseñaron es materia desechable, barrunto que tendrá problemas en casa. Sobre todo con mamá, la elegante ("viste muy bien", le explicó a Joana Ortega en La Vanguardia) abogada de Comisiones Obreras. Y añadió una defensa manspreading de su novia. Montero, dijo, es "un ejemplo haciendo Oposición; bienvenidas las mujeres que se empoderan en política, utilicen las palabras que utilicen". Con la típica proyección leninista, acusó a los demás de lo que él piensa : "A algunos señores les ofende mucho ese término porque les molesta que las mujeres hagan política en cargos de máxima responsabilidad, que haya mujeres empresarias, todos esos señores, y también me incluyo, tenemos que empezar a acostumbrarnos a que las mujeres son el futuro de este país".

¿Se refería a las mujeres importantes del PP, ayer Aguirre, Rudi y Loyola; hoy Soraya, Cospedal, Báñez y Tejerina? La Izquierda tiende a colocar mediocridades en el Gobierno, cuando no francas nulidades. Pero por si alguien no advertía el exhibicionismo moral, Iglesias se mostró aún más condescendiente y paternalista y utilizó el verbo "visibilizar", favorito del feminismo de cuota: "es muy positivo que ejemplos como ese sirvan para visibilizar que hay cosas que tienen que cambiar en el lenguaje".

Por ejemplo, podríamos llamarle lenguaja. Y a Pablo, Povla Ijlesios. En cuanto a Irene, la han llamado Irina Montura, alta carga de Podemas y otras cosas que por su resuelta obscenidad evitaremos reproducir. Pero algo debería haber aprendido la infatuada portavoza bolquivoche: si cambias a tu antojo las vocales y revuelves las consonantes, luego no te quejes de que te llaman de todo, por su orden o al revés. Tú empezaste, le dirán.

La columna de la repudiada
Pero lo malo de hozar en el cliché, como hace Gilesias, es que tires piedras contra tu tejado y en vez de retratar una costumbre social repelente, te retratates tú como repelente ejemplo social de lo mismo que denuncias. ¡Mira que hablar de visibilizar cuando Pablo e Irene han invisibilizado a Tania Sánchez, colocándola tras una columna del Congreso para que nadie la vea aplaudiendo o censurando a su sucesora en los favores de Pablenin.

Nadie duda de que la actual portavoz del grupo parlamentario haya alcanzado el mejor puesto por ser la más destacada oradora, la de mejor formación intelectual y la más experimentada en leyes y reglamentos. En realidad, no sabemos por qué Pablo no enmienda la mala educación recibida y entrega el partido a una mujer, porque suyo es el futuro, por qué no la designa Lideresa Máxima, Secretaria Generala y Gran Timonela de la Revoluciona. Pero como la gente es muy mala y no le pasa una al caudillo morado debería evitar las malas interpretaciones y acallar rumores malintencionados. Sería un formidable ejemplo de camaradería comunista ver a Tania aplaudir con fervor a Irene, y, junto al difunto Errejón, hacer signos de asentimiento ante sus brillantísimas actuaciones parlamentarias.

La Reacción dirá que le han puesto un burka de estuco y que Ireno -¿o Pabla?- no acepta que la televisión saque un plano de Tania haciendo gestos de burla o desaprobación a Irene; o peor aún: que el Macho Alfa no tolera que una Hembra Alfa pero Beta humille a la Hembra Beta pero Alfa. Y esa especie no sólo la pondrán en circulación las hordas azules y naranjas sino los socialfascistas del PSOE, que guardan siempre el puñal traicionero. Antes de que surja un movimiento al estilo Tabarnia pidiendo una "prueba de vida" de la diputada Sánchez o se garabatee "Free Tania!" en los retretes del Congreso –temo que eso ya ha empezado- Pablirene debería mostrarse en público con la imputada de Rivas-Vaciamadrid y sacarla del ostracismo visual colocándola al lado mismo de la camarada sucesora. Se ahorrarían dimes y diretes; y no se resucitaría la foto de Ambos mirando con odio a la Ex-Una mientras baja la alfombrada escalera del hemiciclo.

La invisibilidad de Catalunya Caixa
No es el único caso de invisibilidad chocante. Narcís Serra, que fue Vicepresidente del Gobierno con González y era favorito para la sucesión hasta que tuvo que dimitir por el escándalo de las escuchas telefónicas al Rey y otros personajes del Reino, además de usar fondos públicos para espiar a particulares (por ejemplo, Mario Conde y el "Informe Crillon") se atrincheró en la presidencia de Catalunya Caixa, genialmente bautizada por Tomás Cuesta como "La Caixa B", porque no era "La Caixa" y porque proporcionaba el dinero B o negro a todos los partidos políticos catalanes. Pues bien, este jueves se ha sabido que el próximo día 20 de Febrero tendrá que comparecer como imputado por un "agujero" de 720 millones de euros. Y con él, toda la cúpula de la entidad. Y no es Bankia; es muchísimo peor.

Sin embargo, como todos los escándalos en Cataluña, un velo de silencio ha cubierto las fechorías en La Caixa B mientras todos los focos iluminaban hasta los delitos que no lo eran –como las tarjetas black- en el caso de la antigua Cajamadrid, incluida por MAFO en el tinglado Bankia. Esa bula sobre la corrupción nacionalista, esa invisibilidad buscada de los delincuentes catalanes de alto bordo es lo contrario de la de Tania Sánchez, pero nos lleva a lo mismo: ¿Por qué tanta gente es "invisibilizada" sin que a nadie le importe su estado, sea el de repudiada o el de protegido? ¿Y no sería estupendo que, para evitar acusaciones de crueldad sentimental, el propio Pablo Iglesias, el "invisibilizador" de Tania, la sacara de detrás de la columna y le permitiera preguntar por la "invisibilidad" de Narcís Serra?

Otra vez el separatismo vasco
Manuel Molares do Val Periodista Digital 11 Febrero 2018

No bien comienza a apaciguarse el separatismo catalán al saberse impotente para romper el Estado, aunque no para seguir imponiendo sus normas tan nacionalistas como antes, llega ahora el separatismo vasco demandando apartarse disimuladamente de España.

El PNV y el Gobierno de Vitoria reclaman dejar de ser una Comunidad Autónoma para convertirse en un Estado confederado con España, que es ser independiente aunque manteniendo algunos hilos ventajosos para ellos, claro.

La blanda respuesta gubernamental al independentismo catalán con el artículo 155 –le dejó todo sus armamento logístico y propagandístico-- ha envalentonado a los más osados separatistas vascos.

Que aprovechan que Mariano Rajoy parece débil para demandar la ruptura de una unión más antigua que la catalana, pues comienza hace más de mil años al aliarse sus señores locales con los reyes castellanos.

Los nacionalistas vascos y catalanes llevan desde 1978, unos con más ayuda que otros de distintos terrorismos, explotando las debilidades de los gobiernos socialistas y populares que necesitaban sus votos para aprobar los presupuestos anuales.

Que son ahora el problema de Mariano Rajoy: los cinco diputados del PNV pondrían no apoyar los de 2018 si no se cumplen algunas de sus últimas demandas.

Entre las que están atenuar aún más el 155 en Cataluña, controlar las cárceles y los presos terroristas, o la administración de la Seguridad Social, y ello al margen del reciente “cuponazo” concedido por Rajoy para que aprobaran los presupuestos que ahora le regatean.

Llegados aquí exigen la Confederación, un apretón más en ese afán de romper España.

Y mientras el desconcierto temporal del separatismo catalán podría ser provocado levemente por el 155, y gravemente por la aparición de separatismo antiseparatista de Tabarnia, en el País Vasco no parece haber otra Tabarnia como contrapeso.

Estar prevenidos ante nuevos actos desleales de los Mossos
EDITORIAL El Mundo 11 Febrero 2018

El Estado no puede permitir que se repitan los errores de información y seguridad que hicieron posible la celebración del referéndum independentista el 1-O y propiciaron un deterioro de la imagen de los efectivos de la Policía y la Guardia Civil desplazados a Cataluña. Ahora ya existen certezas, policiales y judiciales, de la deslealtad de los Mossos d'Esquadra y de la utilización política del cuerpo autonómico. Tal y como declaró Diego Pérez de los Cobos, el coronel de la Guardia Civil encargado de coordinar a Mossos, Policía Nacional y Guardia Civil en el 1-O, la actuación del entonces conseller de Interior, Joaquim Forn, "estuvo siempre orientada a aparentar una voluntad de cumplimiento de las decisiones judiciales, pero poniendo en marcha un plan que impedía su observancia".

De hecho, esa es la razón fundamental por la que Forn permanece en prisión. Según el auto por el que el juez Llarena rechazó la petición de libertad del ex conseller de Interior, Forn accedió al cargo tras la crisis que derivó en un Govern diseñado por Puigdemont y Junqueras para provocar el choque definitivo con el Gobierno. Ahora podría ocurrir lo mismo. Es cierto que las instituciones catalanas permanecen paralizadas por la división interna en el bloque independentista, pero es fácil prever la formación a corto plazo de un gobierno cuyo objetivo primordial sea la secesión. De hecho, PdeCAT, ERC y la CUP no ocultan sus aspiraciones soberanistas y sólo difieren en el líder que habrá de encabezar esa nueva intentona. Con toda seguridad, ese nuevo Govern, una vez que se suspenda la aplicación del 155, volverá a utilizar a los casi 17.000 mossos como un cuerpo policial al servicio de sus objetivos.

Es necesario, por tanto, que el Ministerio del Interior atienda las peticiones de mandos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional para hacer frente a la nueva situación. Tal y como publicamos hoy, esos mandos recomiendan una mayor presencia de agentes uniformados de ambos cuerpos en Cataluña para poder controlar la más que probable radicalización en las calles del independentismo, así como para reforzar la lucha contra la delincuencia y la prevención del terrorismo. Además, consideran fundamental el incremento de efectivos para labores de información e Inteligencia, dos de los principales puntos débiles de la actuación del Estado en la comunidad, que propició irregularidades tan alarmantes como el espionaje al que fueron sometidos los agentes de la Guardia Civil y la Policía por parte de los Mossos.

Desde el momento en el que tome posesión un nuevo Govern, el Ministerio del Interior perderá el control que ahora ejerce sobre la Policía autonómica. No es probable que sus nuevos responsables rectifiquen y sí que se mantengan en la misma posición de hostilidad y deslealtad. El Estado debe estar prevenido y no volver a cometer los mismos errores.

...Y el PNV se cuelga el lazo amarillo
FRANCISCO ROSELL El Mundo 11 Febrero 2018

Juan José Linz, sin duda el sociólogo español más universal, definía como "problema insoluble" aquel que agota a los interlocutores, pero no la cuestión. Dábale la vuelta a lo dicho por Churchill de que una buena conversación debe hacerlo con el tema, no con los escuchas. Entre esas cuestiones irresolubles, por el gran componente sentimental e irracional que encierran, figura por derecho propio el nacionalismo al cansar al más pintado. Esa hartura llevó al escritor James Joyce a implorarles a sus compatriotas irlandeses que, ya que no podía cambiarse de país, que cambiaran, por los clavos de Cristo, de conversación.

Lejos de ser un mal de época, el nacionalismo sobrevive. Todo ello pese a la falsa creencia que hizo pensar que fenecería con la Primera Guerra Mundial y que actuaría de antídoto. El presidente norteamericano Woodrow Wilson, en su optimismo ciego, pronosticaría que sería la última conflagración mundial. No en vano, como explicó Linz, la fuente básica de esos problemas insolubles radica en que los líderes políticos fijan objetivos para los cuales no pueden procurar los medios necesarios y, no obstante lo cual, se niegan a renunciar a ellos.

Lo cierto es que España, en la hora presente, por medio de la confluencia de los nacionalismos catalán y vasco, asiste al resurgir del neocarlismo, como si quisieran emprender la cuarta guerra carlista. Esta vez, afortunadamente, por medio de la política, poniendo del revés el viejo adagio de Von Clausewitz de que "la guerra es la continuación de la política por otros medios". Todos los tiempos parecen uno, aunque al pretérito legitimismo dinástico reemplace hoy el legitimismo neoforal.

En medio de la liza catalana, a nadie debiera sorprender que los herederos directos de aquellos que, según Indalecio Prieto, querían convertir el País Vasco en "un Gibraltar reaccionario y un reducto clerical", se hayan sumado esta semana a la procesión independentista. Contrariamente a lo que decía Prieto, que se las tuvo igualmente tiesas con ERC por su deslealtad, de que el separatismo supone el suicidio por asfixia "y los pueblos no se suicidan", éstos suelen sentir una irrefrenable atracción fatal por el abismo, arrastrando a los que acompañan a estos flautistas de Hamelín.

Visto lo visto, el presidente Rajoy debió pensar el miércoles que «éramos pocos y parió la abuela» cuando apareció en escena el portavoz del PNV, Joseba Egibar, con un lazo amarillo en la solapa y una carpeta con 17 folios que artillaban una propuesta de reforma del Estatuto del País Vasco que entrañaría, de facto, su independencia cuando lo disponga. Con la estética del independentismo catalán -sólo le faltó vestir camisa negra, junto al lazo- e iguales propósitos, el PNV se echaba de nuevo al monte. Como tres lustros atrás (octubre de 2003) por medio del denominado plan Ibarretxe, cuyo fiasco se saldó con el cadáver político de su promotor y la pérdida del Gobierno vasco por primera vez desde la restauración de la democracia. Si el lehendakariIbarretxe formulaba una especie de Estado libre asociado, al modo del establecido en Puerto Rico en 1952, el nuevo artefacto nacionalista proclama que el País Vasco goza de un derecho a la autodeterminación prevalente sobre la Constitución.

Paradójicamente, el pendulazo del PNV se registra cuando atesora las mayores cotas de poder de toda su historia, pues manda en el Gobierno, las diputaciones, las grandes alcaldías, al tiempo que es cortejado hasta el arrobo por La Moncloa, lo que hace aparentemente inexplicable que trate de ajustar su hora al reloj averiado al secesionismo catalán. Este concierto político se promueve, además, cuando el Gobierno acaba de dispensarle un fructífero cuponazo.

En Grandeza y decadencia de los romanos, Montesquieu ya refiere que la paz no se puede comprar porque quien te la ha vendido se encuentra después en mejores condiciones para hacerlo las veces que estime oportuno. Sentada esta premisa, resulta absurdo reprochar a los nacionalistas una conducta oportunista y desleal (por definición, lo son), cuando se limitan a aprovecharse de lo que otros le sirven en bandeja.

Lo cierto es que Rajoy tiene la legislatura en el aire cuando ya parecía tener los Presupuestos rumbo al BOE con el apoyo de PNV y Ciudadanos. Pero ambos avales se han devaluado por mor de la crisis catalana: los primeros se reservan su voto -eso arguyen- hasta que se levante el artículo 155, y los segundos, impulsados por su éxito en los comicios catalanes, afrontan una guerra sin cuartel con el PP que puede que no ceje hasta la múltiple cita del 2019.

En esas vicisitudes, un presidente que vive al día, lo que le ha hecho el gobernante más perdurable desde el restablecimiento de la democracia, siente el desasosiego del ganado atosigado por los tábanos. Diríase que Rajoy ve cómo sus adversarios le achican los espacios y reducen su maniobrabilidad, atendiendo al sistema que popularizó Menotti cuando llegó a entrenar al Barcelona de Maradona y Schuster, a base de presionar al rival adelantando la defensa. Ante ello, Rajoy busca no achicarse con la ofensiva lanzada hace semanas con una batería de leyes para cuya aprobación no cuenta con los votos imprescindibles.

Junto a ello, busca consuelo cavilando -de ahí que no diga esta boca mía cuando se le inquiere sobre el destape peneuvista- que, en el conflicto entre las dos almas del PNV, se impondrá el pragmatismo para no correr la suerte de la extinta Convergencia, si bien entiende que haga alardes para no dejarse desbordar por el separatismo abertzale. Pero la contienda catalana lo que columbra es que, cuando se pone en marcha un proceso de esa guisa, su control escapa a sus promotores y termina arrollándolos. Incluso, aunque parezca una piedra cuadrada, termina rodando.

Al maldito damero catalán y esta complicación añadida en el País Vasco, se suman las divergencias, camino de lo irreconciliable, con Cs. Aun sabiendo lo volubles y tornadizas que son las relaciones entre políticos, donde lo que hoy es no, mañana es sí, y viceversa. No parecen, desde luego, de cura pronta sus encontronazos con Cs. Más que marcar diferencias por adueñarse de un espacio electoral común, cavan trincheras entre sí.

Esto hace imposible que PP y Cs se pongan de acuerdo ni en la hora. En el PP, dicen estar hartos de poner la mejilla, y se han embarcado en una guerra de mandobles en constante escalada. No entienden cómo a Cs, para aprobar los Presupuestos en Andalucía, no le supone inconveniente que esté imputado un diputado socialista en Cortes, el sevillano Antonio Gutiérrez Limones, mientras hace casus belli con la senadora del PP, Pilar Barreiro, diez años alcaldesa de Cartagena.

Pero, como bien sabe el PP, pero también Pedro Sánchez, la relación de Susana Díaz con Cs va más allá de la lógica partidista y lleva al punto estrambótico de que su opinión valga más para decidir quién será el candidato de Cs a las próximas elecciones autonómicas que la de conspicuos dirigentes de esta agrupación. A ello contribuye que Díaz amigue más con Albert Rivera que con su secretario general, al reinar entre ellos una frialdad rayana a de la época de la Guerra Fría.

En el PP confían en que los raptos de ansiedad que suelen jugarle malas pasadas a Rivera, junto a los fracasos que acumula en el terreno de los padrinazgos algún facedor de entuertos que presume de ser su Pigmalión, devolverán a Cs a la casilla que ocupaba en el parchís antes de que, en el tablero catalán, Inés Arrimadas saltara de oca en oca y tiro porque me toca.

De momento, Rivera contiene el aliento y la euforia etílica de las encuestas en alza mayúscula, al tiempo que evita ser recogedor de cargos del PP que llaman a su puerta para acceder por la entrada vip. Éstos chocan, por lo demás, con los derechos de primogenitura que esgrimen sus militantes de primera hora. Súmese a ello los recelos lógicos derivados de no aparecer como un grupo de mercenarios. Ello envejecería prematuramente a una formación que pretende preservar su virginidad y arribar inmaculada a las elecciones del año venidero.

En esas circunstancias tan adversas, Rajoy puede caer en esa honda enfermedad que nuestros mayores llamaban pasión de ánimo. Acaecerá si no reacciona y no conduce a su Gobierno y a su partido por derroteros más ciertos de los que los hunden en los sondeos. Por eso, en vez de cruzarse de brazos, consumiéndose en la impotencia, debe tomar la iniciativa y dotarse de un plan que le permita cambiar las tornas, si no quiere quedar encajonado en el callejón sin salida donde ahora se encuentra.

Le urge despabilar cavando con pico y pala en la dirección adecuada, en vez de hundirse retirando tierra bajo sus pies. Además de responder a los principios a los que un partido se debe, el PP tiene que desgastar suela del zapato y sacudir moqueta, en lugar de deslizarse por ella para bailar valses a deshora, si es que los problemas del PP no se han hecho insolubles, en la línea de lo conceptuado por el maestro Linz.

De cómo hay problemas en España que pueden acabar con ella
La postura equívoca que siempre ha venido manteniendo el PSC del señor Iceta
Miguel Massanet diariosigloxxi 11 Febrero 2018

En la disputa que se está librando respecto a la enmienda del PP, registrada in extremis el martes pasado en el Congreso, para prohibir la posibilidad de que se puedan beneficiar del indulto los que fueran condenados por delitos de rebelión o sedición, algo que cogió con el pie cambiado al PSOE; amenaza con que, dentro del partido dirigido por el señor P. Sánchez, se produzca un debate entre aquellos que pudieran compartir las postura de los populares y otros sectores que, como el PSC, parece que pretenderían dejar abierta la posibilidad de que el indulto se les pudiera también aplicar a los reos de los citados delitos.

Sin duda, se trata de una postura hipócrita que encierra el dejar abierta la puerta para que, en un futuro, posibles repeticiones de los nacionalistas de intenten de nuevo enfrentarse al Estado español en reclamación de la independencia que, en esta ocasión, parecen que no han conseguido, de modo que tuvieran la oportunidad de negociar sus condenas recibiendo el indulto, aquellos delincuentes que incurrieran en delitos de sedición y rebelión; una vez agotadas todas las instancias ante los tribunales de Justicia. Una manera de dar una salida política a unas condenas penales, mediante la apelación a la generosidad del correspondiente gobierno que tendría en su mano el comodín de solucionar situaciones incómodas mediante la concesión de dichos indultos.

No sabemos si, en esta ocasión, como en tantas otras en las que los socialistas catalanes han conseguido forzar la decisión de su partido estatal, van a lograr imponer su criterio en contra de él del resto o de una gran mayoría de afiliados al partido que, a diferencia del partido catalán, siguen pensando que con los separatistas catalanes no hay que tener contemplaciones. En todo caso, los del PSOE deberán tomar en cuenta el coste electoral que pudiera reportarles el adoptar una postura de apoyo a favorecer a unos separatistas condenados por tan graves delitos en los votantes del resto de las comunidades españolas, nada conformes con la actitud desafiante de los catalanes, que pretenden la independencia alegando que el resto de España les roba y argumentando que las aportaciones de Cataluña al resto de España son excesivas y debieran de quedarse para los propios ciudadanos de Cataluña. Resulta curioso como el PSC viene a coincidir en el tema al que nos referimos con las posturas airadas mantenidas por los representantes del PDECat y de ERC, señores Carles Campuzano y Tarda, expresada por el primero con las siguientes palabras: “Puro franquismo” recurriendo al tópico de siempre de la izquierda, que intenta identificar cualquier acto que la derecha española o sus simpatizantes, como la consecuencia de su relación ((imaginaria) con el pasado régimen del general Franco, que ya lleva enterrado en el Valle de los Caídos desde el 20 de noviembre de 1975.

Sospechamos, por los movimientos de algunos de los partidos a los que, últimamente, hemos calificado de constitucionalistas, para diferenciarlos de aquellos que se han pronunciado abiertamente por el separatismo de la comunidad catalana o bien vienen coqueteando con ellos, en un delicado juego de billar a tres bandas, como sería el caso de Podemos, que ha intentado vender los del referendo como un derecho a decidir de los catalanes con el sutil argumento de que, si votaran, seguramente no ganarían la votación; una opinión que podríamos poner en duda y que no sirve como argumento para evitar la posibilidad de caer en la tentación de actuar en contra de la unidad de España y en favor de aquellos traidores que siguen trabajando para conseguir su objetivo, a pesar de que sigue aplicándose el artº 155 y no disponen de un gobierno elegido legalmente. En todo caso, como decíamos, el hecho de que Ciudadanos haya iniciado contactos con Podemos y que la señora “portavoza” del partido, señora Montero, se vaya reuniendo con el señor J.C. Girauta para ponerse de acuerdo respecto a la posible modificación de la Ley Electoral ya, de por sí, pone en cuestión la lealtad del partido de Rivera con el PP y anuncia que la tregua que se ha mantenido, con motivo de la rebelión catalana, no significa que no se estén pergeñando alianzas que pudieran situar al gobierno, en minoría, en situaciones desairadas en los meses venideros.

Por otra parte, la cuestión catalana parece que ha entrado en una fase en la que los tribunales son los únicos que siguen manteniendo su actividad y donde van corriendo los plazos en contra de los intereses de todos aquellos que están imputados ( algunos de ellos en prisión) por su participación en el referéndum ilegal del 9N. La postura de Puigdemont, que sigue sin apearse del burro y manteniendo su pretensión de ser nombrado, a distancia, como presidente de la comunidad catalana y, a la vez, que se cree un gobierno subordinado que sea quien, en Cataluña, asuma las funciones propias del gobierno de la Generalitat, pero siempre subordinadas a las órdenes y decisiones que, desde Bélgica o cualquiera que fuese el país en que acabe refugiándose el gran vudú de los catalanes, les fuera impartiendo. Por si hubiera poca confusión al respecto, la plana mayor de los juristas catalanes que aconsejan a los parlamentarios, después de retrasar sus resoluciones durante más tiempo del que fuere necesario, dada la complejidad del tema a debatir, ha salido por peteneras, diciendo que la suspensión dictada por el señor Torrent, presidente del Parlamento, de la reunión en la que debería tratarse de la investidura del señor Puigdemont, al criterio de los expertos no inicia la cuenta del plazo de dos meses, que es el fijado para que se pudiera nombrar un presidente o bien, concluido el mismo, convocar unas nuevas elecciones.

Mientras, con la aplicación del 155, que seguirá vigente hasta que se constituya un nuevo gobierno para Cataluña, los catalanes siguen en la cuerda floja, sin que tengan un gobierno que se ocupe de los problemas que verdaderamente les afectan y que tienen mucho que ver con el deterioro de su economía, la paralización de las inversiones pendientes de que se aclare cuál va a ser el destino final de esta comunidad y los problemas que han venido afectando a los hoteles y restaurantes a causa de las cancelaciones que se han ido produciendo en función de la situación de inestabilidad y falta de seguridad jurídica por la que está pasando esta comunidad desde que, el 1.O, se produjeron las elecciones autonómicas que siguen siendo las que vienen provocando la falta generalizada de confianza en todos aquellos, inversores incluidos, que de alguna forma están relacionados con dicha comunidad española.

No perdamos de vista a los vascos. A la chita callando, sin hacer mucho ruido pero atentos a todo lo que tiene lugar en la comunidad catalana; ya supieron sacar una buena tajada cuando apoyaron los presupuestos del 2017 y ahora, otra vez en una posición favorable, están pasando la minuta al Gobierno para cobrar el peaje de apoyar de nuevo al gobierno de Rajoy, en los del 2018. A diferencia de los catalanes, los del PNV se mueven dentro de la legalidad y, en esta disposición de ánimo, piden una relación de Euskadi con España de corte confederal. Para ellos se trata de encontrar el medio de encajar constitucionalmente y pactar con el Estado un “derecho a decidir”. Han aprendido de los errores de los separatistas catalanes y han comprobado los resultados, especialmente en el campo de la economía, de adoptar una postura de enfrentamiento. No olvidemos que, desde que el tema de ETA dejó de preocupar a los vascos, también es cierto que se ha ido apagando, en parte, aquel ardor separatista que convirtió a Euskadi en un lugar inhabitable para los españoles y los propios vascos que no comulgaban con aquel separatismo, de corte comunistoide, que estuvo vigente durante muchos años, en la “nación vasca.”

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, seguimos pensando en que es muy probable que, la situación en Cataluña, la liquidación de la resistencia separatista que, en cierta manera, se propuso el Estado cuando aplicó el 155 y, la neutralización del peligro de que la situación que nos ha tenido en vilo durante los pasados meses vuelva a repetirse dentro de unos meses, un año o dos; no van a resultar tan fáciles como se nos vendía desde la Moncloa y es muy probable que acabemos cerrando, este contencioso, en falso; algo que sería lo peor que le podría pasar a España que, sigue en peligro de que la debilidad del gobierno del PP acabe con su caída; lo que podría favorecer que ascendiera al poder algún partido que no sienta la misma devoción por la actual Constitución y se avenga a caer en la tentación de ceder ante las presiones de quienes tienen la intención de acabar con España, algo mucho más fácil de lo que algunos pudieran imaginar.

Maite Pagazaurtundúa: "Ya no se puede decir terrorismo nacionalista vasco, aunque sea verdad"
Maite Pagazaurtundúa hace balance de los 15 años transcurridos desde el asesinato de su hermano
Alejandro Requeijo vozpopuli.es 11 Febrero 2018

Maite Pagazaurtundúa (Hernani Guipúzcoa, 1965) ha hecho esta semana balance a 15 años de lucha. Es el tiempo que separa la mañana del 8 de febrero de en el bar Daytona donde ETA mató a su hermano Joxeba y el momento actual, con la banda derrotada. Tres lustros en los que ha pasado de hermana a referente moral de la lucha contra el terrorismo. "Hemos sido fieles al espíritu de Joxeba y tantos otros". Advierte que a pesar de la "bajamar" del terrorismo aún quedan asignaturas pendientes. Pasa lista y exige a los herederos de la banda que condenen su historia de terror y al PNV una revisión crítica del pasado: "tienen el corazón de hielo". Con motivo del aniversario del asesinato de su hermano la familia ha sacado a la luz una serie de cartas inéditas en la que el exjefe de Policía de Andoáin advertía su trágico final. "Parecen escritas hoy".

¿Por qué ahora su familia ha decidido difundir las cartas inéditas de Joxeba en las que veía próxima su muerte?
Son 15 años, estamos en la bajamar del terrorismo de ETA, pero también en el intento de borrar la exigencia de una condena clara sobre toda la historia del terror y la persecución. Los asesinatos son la punta del iceberg de la estrategia sistemática y bien coordinada entre políticos, la gente de la violencia callejera, la del control social y la de los asesinos. Todo ese contexto hay que contarlo porque se está intentando aplicar una política memorial que viene a decir que todos hemos sufrido mucho. Todos hemos sufrido mucho, pero cada uno debe asumir sus responsabilidades y a ETA no hay que quitarle ni el mundo de Batasuna y sus siglas herederas, no se puede escaquear de esto.

Lo que hemos hecho al poner en conocimiento estos documento es poner de relieve la parte humana, pero también demostrar que hay una serie de cartas inéditas que parecen escritas hoy porque están escritas con lucidez, con integridad y con gran conocimiento político. Animo a leerlas frente a tanta palabra cariñosa que busca que seamos dóciles. Lo que Joxeba indica es la necesidad de la condena sin paliativos de ETA (porque ha matado mucho menos de lo que ha amedrentado) y la mirada crítica del nacionalismo gobernante, cosa que para nada quiere hacer porque quieren esconder toda la crueldad y la dureza y la frialdad que tuvieron con los perseguidos por no ser nacionalistas vascos.

¿Joxeba les transmitía esa angustia a la familia o la conocisteis después al leer sus cartas?
Era una cosa muy íntima, como ser humano que tenía instinto, yo estoy segura de que había cruzado la mirada con los asesinos sin saberlo, notaba eso. Ese instinto lo tenía pero era capaz de sobreponerse. A nosotros no nos lo decía, era una persona entregada a los demás, eso estaba en su soledad. Él, como ser humano, intuía el final, el asesinato, sentía el miedo, pero se sobreponía a él y eso es lo que le hace tan singular.

Nosotros también temíamos que le asesinarían y le dijimos: ‘¿te vas de aquí y nos vamos contigo?’. Y dijo: ‘Ya no. Ahora hay que poner pie en pared. Tenemos que ganarles’. Y es por eso que mi familia sintió tanta indignación cuando comenzaron esos diálogos, esas conversaciones (la negociación del 2006 con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero), esas cosas que no eran necesarias porque ETA estaba derrotada ya operativamente a principios del siglo XXI. Mi hermano se había jugado la vida para otra cosa.

¿Hablaron alguna vez con el consejero de Interior del Gobierno Vasco Javier Balza, el destinatario de alguna de esas misivas?
No. No sabemos si se enviaron o no. Pero todo lo que ahí cuenta son verdades como puños. Cuando fue asesinado, su memoria fue muy maltratada por parte del PNV. Equipararon a Basta Ya con los Gal y con la kale borroka, cosas de una crueldad extrema. Había una visión paranoica en el nacionalismo que mataba, pero no era para nada justa la visión del nacionalismo que gobernaba.

El PNV ha pedido la reprobación el coronel de la Guardia Civil Manuel Sánchez Corbí. Con una dilatada experiencia en la lucha contra ETA, durante un acto promocional del libro ‘Sangre, Sudor y Paz’ (Península), situó en el bando de “los malos” al PNV junto a ETA, Batasuna o la iglesia vasca. ¿Está de acuerdo con esa descripción?

Yo he leído el libro y sólo tiene documentos objetivos, no hay ninguna interpretación. Lo que se deriva del libro es que el PNV tiene que revisar críticamente algunas cosas de su pasado y, por supuesto, usan su influencia y su victimismo para estar siempre exigiendo y eludir esa crítica del pasado. Son corazones de hielo para lo que no son sus intereses. Han ido evolucionando y permitiendo algo más de pluralidad en la vida personal, pero el pensamiento hegemónico en el País Vasco es el del nacionalismo y es casi un tabú.

Ya no se puede decir terrorismo nacionalista vasco, aunque sea verdad, es como obsceno decirlo y es cierto. ¿Y por qué es esto?, pues porque algunos pretenden vaciar de contenido la realidad, la persecución. Todo lo que sale en ese libro está perfectamente documentado.

¿Su familia se tuvo que marchar de su pueblo tras el asesinato?
Nosotros hemos sido expulsados de todos estos espacios. Mis padres tuvieron que irse de Hernani porque incluso a mi madre la insultaban. Yo me tuve que ir de Hernani porque corría peligro. Mi cuñada, después del asesinato, terminó abandonando Andoáin. Y de San Sebastián terminamos yéndonos, yo antes, que lo veía venir, y el resto de la familia cuando las siglas de ETA llegaron a la Diputación de Guipúzcoa y al Ayuntamiento. No lo pudieron soportar porque llegaron sin haber condenado antes la historia de terror, esa es la gran asignatura pendiente: que condenen su historia de terror y que el mundo del nacionalismo que gobernó se mire al espejo porque la imagen no es tan bonita como la quieren pintar. Eso es necesario para que los muertos queden bien enterrados.

Gurutz Aguirresarobe, vecino de su familia en Hernani, fue condenado más de 30 años por el asesinato de su hermano. ¿Saben algo de su evolución en prisión?
No porque la Justicia es algo que hace el Estado. Él tuvo un juicio justo y tiene que hacer la condena que le toque.

¿Teme que la prisión permanente revisable adelante la salida de la cárcel que aquellos etarras que fueron condenados a más de los 25 años, plazo que marca la ley para una primera revisión?
Te voy a ser sincera. La reforma del Código Penal yo creo que fue una cosa muy importante porque la tarifa plana que había antes para los asesinos múltiples era un escarnio, me parece que está muy bien ese tipo de aplicación penal. En el caso de Aguirresarobe, con este Código Penal nuevo, lo que le toque de condena pues ya está. Con el Código Penal que se le aplicó yo creo que no va a mal, si no hay impunidad, claro.

¿La lucha antiterrorista perdió a Joxeba, pero ganó a Maite Pagazaurtundúa?
No (silencio). No. Perdimos a Joxeba. Yo peleaba con Joxeba. Nunca le llegaré ni a la suela del zapato a Joxeba, ni a Fernando Buesa, ni a tantos.

Después de estos 15 años, ¿puede decir que ha merecido la pena su lucha?
La parte que no puedes evitar, como los asesinatos, hay que ausmirla. La pelea yo creo que hemos sido fieles al espíritu de Joxeba y tantos otros. Lo hemos hecho lo mejor que hemos podido. No hemos hecho más porque no hemos podido o no hemos sabido o porque no somos tan lúcidos como él (Joxeba), pero nos hemos esforzado.

España. Terrorismo
La factura del terror de ETA: “Si no pagaban, amenazados de muerte; si pagaban, muertos en vida”
Cerca de 15.000 empresarios extorsionados por la banda sufrieron el dilema moral de salvar sus vidas a costa de cargar para siempre con su contribución al terrorismo, según revela un nuevo estudio.
Montse Ramírez elespanol 11 Febrero 2018

La organización terrorista ETA atracó, amenazó, extorsionó, secuestró y asesinó durante décadas. El empresariado vasco constituyó una de sus miras y se convirtió en la víctima más silenciada, la que asumió generalmente en soledad el terror impuesto por la banda y la que contribuyó también a financiarla y a que siguiera su cruel camino. Muchos empresarios se resistieron, otros se doblegaron y cargaron con el peso de haber cedido ante la falta de protección de un Estado incapaz de garantizar su seguridad y la complicidad y omisión de gran parte de la sociedad.

El intenso dilema moral al que fueron sometidos lo resume en una frase el coordinador del último libro que se acerca al tema, Josu Ugarte, fundador y director de Bakeaz, extinto centro de investigación asociado a la paz y los derechos humanos: “Si no pagaban estaban amenazados de muerte; si pagaban, muertos en vida”, al tener que soportar su forzada aportación a nuevos atentados y la continuidad de la banda.

Ugarte ha coordinado una obra de autoría coral, La bolsa y la vida. La extorsión y la violencia de ETA contra el mundo empresarial (La Esfera de los Libros) en la que siete expertos en distintas disciplinas ofrecen el resultado de sus investigaciones y reflexionan sobre los actos de extorsión de la organización vasca. Entre ellos figuran como coautores el periodista Florencio Domínguez, actual director del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, conocido por sus investigaciones sobre la banda, y el profesor de Historia Económica de la Universidad de Alicante, Pablo Díaz Morlán, sobrino del jefe de la Ertzaintza Carlos Díaz Arcocha, asesinado por ETA en 1985.

El libro documenta en más de 25.000 millones de euros el impacto económico directo ocasionado por el terrorismo en las arcas del Estado desde 1970 hasta 2013. Una cuantía, en la que destaca el coste de 5.342 por el cierre de la central nuclear de Lemóniz. El 90% del total lo pagó el conjunto de los españoles, según queda reflejado en la obra donde se expone la imposibilidad de precisar la repercusión negativa de ETA en el PIB del País Vasco a través del cálculo del impacto indirecto –inversiones, seguridad, fuga de capital y de cerebros…- acarreado por la violencia.

Hay cifras harto elocuentes mucho más fáciles de contabilizar en esta factura del “terror” girada al sector empresarial. ETA aterrorizó a este sector con 49 secuestros y 52 asesinatos. También extorsionó a entre 10.000 y 15.000 personas; un número impreciso de datar, asentado en la documentación incautada a la banda, aún insuficiente, y con las lagunas inherentes a la complejidad de acercase a un tema tabú hasta hace muy poco tiempo y del que no existe ningún censo.

El cálculo constatado eleva a entre 103 y 106 millones de euros el “rescate” obtenido de los secuestrados y a otros 21,5 lo recaudado sólo hasta 1986 por el fruto de la extorsión o el pago del mal llamado impuesto revolucionario, que se extendía a altos directivos y profesionales liberales. Los atracos, por los que obtuvo 19,4 millones fueron su tercer método de financiación, concentrado en sus primeras épocas.

CLAMOROSA SOLEDAD Y SILENCIO
Ni las policías españolas tenían capacidad operativa suficiente para proteger al amenazado, ni los jueces persiguieron el delito que suponía el pago del chantaje ante la evidente eximente del “miedo insuperable” de quien cedía cuando el Estado se veía incapaz de garantizar su vida. “Faltan por estudiar los aspectos éticos derivados de la extorsión. ETA ponía a los extorsionados ante un dilema moral perverso; si no pagan están amenazados de muerte; si pagan se encuentran en una situación de muerte en vida, porque no hay persona sensible capaz de soportar el peso de haber ayudado a matar a otras personas”, expone Ugarte.

La banda terrorista ETA extorsionó a empresarios durante décadas para financiarse.

El coordinador de libro destaca la “soledad” en la que vivieron los extorsionados y en este apartado reparte culpas entre partidos políticos, Iglesia, organizaciones sociales y las propias asociaciones empresariales, entre las que únicamente excluye a la Confederación de Empresarios de Navarra, dirigida en su día por José Manuel Ayensa, “la única patronal que ha estado a la altura de la responsabilidad que tenía que asumir”.

“La clamorosa ausencia del más mínimo debate público o institucional” sobre los criterios a seguir en el caso de la extorsión terrorista, “las normas éticas a aplicar”, “los “valores en juego” y el “disvalor de sostener el terror” es puesta asimismo en evidencia en el capítulo firmado por el doctor en Derecho José María Ruiz Soroa.

Una falta de debate que redundó en el aislamiento del extorsionado y que Ugarte atribuye a las urgencias del momento de derrotar policialmente a ETA y a la división política que impidió que los “poderes públicos supieran o pudieran afrontar un fenómeno tan grave”.

En su análisis sobre el contexto político-social vivido se muestra crítico no sólo con la izquierda abertzale que prestó cobertura a ETA, con la “ambigüedad interesada” del PNV y las posturas de otros partidos, que llegaron tarde a los pactos antiterroristas, sino también incluso con las organizaciones de “pacifismo desnaturalizado que interiorizaban la idea del conflicto, avalaban la negociación con ETA y rechazaban calificarla de terrorista”.

En su denuncia comparte la reflexión realizada por el escritor Aurelio Arteta en 2012 sobre el “silencio cómplice del espectador indiferente” que por miedo o comodidad miró para otro lado. “ETA no habría sobrevivido sin la complicidad de una parte no desdeñable de la sociedad vasca, que con su silencio, su indiferencia y su inacción en realidad actuó “a favor” de ETA y contra los que padecían la violencia terrorista”, deja escrito en la introducción de La bolsa y la vida.

EL EJEMPLO QUE NO SE ACABA EN CINCO “HÉROES”
En el libro se evita juzgar a quienes cedieron al chantaje por las “circunstancias tan extremas” que tuvieron que padecer, pero sí se identifica a algunas de las “personas excepcionales” que resistieron “con una actitud heroica”. Algunas lo pagaron con su vida, otras se significaron públicamente y se arriesgaron en mayor grado y muchas, la mayoría, callaron pero no se doblegaron a la extorsión.

Al caso más conocido del presidente de Koipe, el guipuzcoano Juan Alcorta, que mostró su rechazo a pagar en una carta abierta a ETA en 1980, otro de las autores del libro, el historiador Gaikza Soldevilla, ha rescatado del olvido el precedente del alavés Félix Alfaro Fournier, que plantó cara a la banda armada cuatro años antes. El director de la conocida fábrica de naipes Heraclio Fournier dejó escrito en la prensa vasca su negativa a sustentar el terrorismo.

La lista de las víctimas mortales del impuesto revolucionario es larga. Los últimos asesinados fueron José María Korta (2000) e Inaxio Uria (2008), pero se inauguró en 1978 con el constructor José Legasa de Irún, según recuerda Soldevilla.

A Legasa ETA le había exigido diez millones de pesetas y la banda le citó para su entrega en un bar de la localidad francesa de Bayona. El empresario guipuzcoano acudió a la Policía y su extorsionador, Francisco Javier Aya Zulaica, fue detenido y condenado a tres años de prisión en Francia. La banda armada se vengó y al cabo de un tiempo segó su vida con varios disparos en un atentado en el que resultó herido su hermano.

DE CINCO A DOS MILLONES ANUALES
Hay constancia de que ETA presupuestaba de cinco a seis millones de euros anuales para sufragar su actividad criminal, pero en la década de los años 2000 su financiación se redujo drásticamente a cerca de dos millones, que en ocasiones ni siquiera lograron cubrir.

“Hay una correlación directa entre la capacidad de actuación de ETA y la obtención de fondos. Cuanto menos dinero consiguen menos pueden amenazar y extorsionar, y cuanto menos actúan menos dinero logran”, señala Josu Ugarte

La relación es perversa, de tal forma que cuando a mitad los 80 Francia compromete su colaboración en la lucha antiterrorista y empieza a desmantelar el refugio que la organización terrorista mantenía al otro lado de la muga vasca, los ingresos de ETA descienden y la banda intensifica los secuestros por razones económicas, consciente de que ante una amenaza mortal tan tangible pocos se resistían a pagar. “En general, los que no lo hicieron fue porque no pudieron reunir el dinero”, apunta el fundador de Bakeaz.

Desde 2000 la banda terrorista empezó a verse más acorralada. La respuesta del Estado se intensificó a todos los niveles, se firmaron pactos políticos contra el terrorismo y se promovió la ilegalización de Batasuna, la formación abertzale radical que lideraba la adhesión social al terrorismo. La persecución policial resultó más eficaz, con una mayor desarticulación de comandos, y gracias también a que la colaboración francesa no dejó de acrecentarse.

A esta presión y el consenso político se añadió la “tímida reacción social” propulsada por asociaciones como Gesto por la Paz, el Foro Ermua o Basta Ya! que empezaron a disputarle la calle a las organizaciones del entorno de ETA.

A partir de 2002 y 2003, momentos de gran debilidad operativa para ETA, es cuando los autores del libro constatan el declive económico de la banda, que resulta mucho más acusado en 2005, 2006 y los años siguientes. “Su debilidad se traslada a sus finanzas, que se ven reducidas a un tercio, no porque sus comandos se hagan más austeros sino porque el cerco político, policial y judicial se estrecha, caen comandos, cada vez hay más presos, tienen más dificultades de captación, la inexperiencia de sus dirigentes es enorme…”.

NEGOCIOS FRACASADOS
Otras vías de financiación ensayadas por ETA constituyeron auténticos fracasos para la organización. Florencio Domínguez se explaya en la obra en este apartado y cita desde su participación en operaciones de falsificación de billetes hasta su adquisición de productos financieros de un banco español en una oficina francesa.

Destacan también los infructuosos intentos de la banda por estimular la contribución popular mediante bonos distribuidos entre sus simpatizantes -con los que en 1997 pensaba recaudar 105 millones de pesetas, pero con los que tres años después apenas obtuvo 1,4 millones y 2.000 francos franceses- y el identificado como “el efecto euro”. La banda decidió comprar 160.000 dólares a principios de 2002 para rentabilizar la entrada en circulación de la moneda europea en España pero calculó mal y en la especulación monetaria que pretendía acometer perdió el 27% de la inversión realizada.

UNA MICROEXTORSIÓN AL MÁS PURO ESTILO MAFIOSO
El libro no incide en otra extorsión mucho más sutil y no aplicada directamente por ETA sino por su entorno, de la mano de Gestoras Pro Amnistía y otros colectivos, a la hora de recaudar fondos para sus actividades, la promoción del euskera o el apoyo a los presos de la banda.

A las huchas colocadas en bares de las localidades vascas para aportaciones voluntarias se sumaba la “amenaza difusa” del sobre recaudatorio dejado en comercios y pequeñas industrias, cuyos dueños se exponían a ver los locales señalados o con destrozos si no contribuían a lo demandado.

“Queda pendiente un estudio específico sobre esta cuestión y sus similitudes con la actuación de la mafia siciliana que no hemos podido abordar todavía por las dificultades que presenta, pero contamos ya con el testimonio de dos personas sobre la red tejida en determinadas comarcas como la de Gernika”, explica Ugarte.

No tienen recogidos datos suficientes y el fundador de Bakeaz no se atreve a arriesgar una conclusión sobre hasta qué punto este tipo de comportamientos continúan, aunque de forma residual, produciéndose aún en la actualidad.

“Lo que sí afirmamos es que la extorsión practicada por ETA contra el empresariado vasco ha finalizado, no hay pruebas de que siga existiendo”, resume. Lo que no significa que después de más de seis años del cese de la violencia de la banda armada el País Vasco haya recobrado la normalidad.

“La contaminación de la vida política y las relaciones sociales todavía existe, no ha acabado”, afirma apoyándose en un ejemplo reciente; la reunión celebrada el pasado 29 de enero entre el coordinador general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, y la cúpula de la patronal vasca Confesbask. El líder de la izquierda abertzale, que fue condenado por su participación en el secuestro de Luis Abaitua, director de Michelin en Vitoria, fue recibido en la sede empresarial por su presidente. Hablaron de economía y de fiscalidad; Ugarte subraya cómo se obvió el pasado. Ninguna mención a ETA, ni a Abaitua, ni a cómo sus secuestradores le hacían jugar en el zulo a la ruleta rusa con una pistola.

Cinco meses de cerco contra la Policía Nacional en Cataluña
Las dependencias de la Policía y sus agentes han sufrido 34 actos vandálicos relacionados con el proceso separatista desde el pasado septiembre.
Libertad Digital 11 Febrero 2018

Las dependencias de la Policía y sus agentes han sufrido un total de 34 actos vandálicos relacionados con el proceso independentista desde el pasado septiembre, según ha informado la Jefatura Superior de la Policía en Cataluña, y recoge e-noticies. Fachadas empapeladas, lanzamiento de huevos contra las oficinas de la Unidad de Documentación de españoles y extranjeros o concentraciones en su contra son algunos de los ataques que ha registrado el Cuerpo Nacional de Policía.

A finales de septiembre, los actos vandálicos contra la oficina de renovación del DNI de Sant Feliu de Llobregat consistieron en el lanzamiento de huevos contra la fachada posterior del inmueble, mientras que en San Andreu de la Barca la Unidad de Documentación de españoles y extranjeros apareció empapelada con propaganda referida al referéndum del 1 de octubre. La misma actuación se reprodujo en las oficinas de Viladecans.

La Jefatura de la Policía Nacional en Cataluña también ha contabilizado varios actos de acoso, como la concentración que el 19 de septiembre convocó la CUP en las puertas del Hotel Gaudí de Reus -donde se alojaba una parte de los agentes desplazados en Catalunya- para llamar a la desobediencia civil y pronunciar proclamas a favor de la independencia. Además, aparecieron pintadas en la fachada del establecimiento que decían "fuera Policía".

También a finales de septiembre se organizó una concentración ante la comisaría de Manresa protagonizada por un centenar de alumnos del instituto de educación secundaria Lluís de Peguera. La manifestación consistió en pegar carteles a favor del referéndum y llamarlos "fascistas" y "fuera las fuerzas de ocupación".

Mientras tanto, la comisaría de Vic fue objeto de pintadas en la fachada. Se dibujó una "hoz", se empapeló la pared con publicidad del 1-O y se colgó una estelada. También dos individuos tiraron botellas de vidrio y pintura, junto con artefactos pirotécnicos, contra las dependencias de la Policía en Gerona. En esta movilización participaron unas 30 personas, entre las que se encontraban Lucas Salellas (CUP) y la consejera de Trabajo, Dolors Bassa.

Los hoteles de Calella
La Prefectura también recuerda que a principios de octubre varios hoteles de Calella obligaron a más de 500 agentes de la Policía y de la Guardia Civil a abandonar sus instalaciones, debido "a la presión y acoso de los vecinos, con las autoridades locales en primera linea". En la misma localidad, añade el cuerpo policial, varios establecimientos se negaron a atender a los agentes. "A partir de hoy, a favor de un derecho fundamental como la democracia, usted no es bienvenido", esparcieron por las redes sociales.

En la localidad de Pineda de Mar y Figueras se vivió una situación similar. Los agentes tuvieron que abandonar sus respectivos hoteles como consecuencia de los insultos propiciados por un centenar de vecinos. "Los propios funcionarios tuvieron que hacer un cordón de seguridad para poder salir, sin que hubiera presencia de los Mossos", afirma la Jefatura. Por otra parte, en el lugar fronterizo de la Farga de Moles, en La Seu d'Urgell, un grupo de 200 personas cortaron la carretera e impidieron el relevo de los Policías.

A mediados de octubre, se produce el lanzamiento de dos bengalas pirotécnicas que no llegaron a activarse contra la comisaría Provincial de Gerona. El 14 de diciembre, en las dependencias de Terrassa, un grupo de independentistas proyectaron sobre la fachada del edificio vídeos de escenas del 1-O y del cerco al Departamento de Economía.

El día 13 de enero de 2018 se produce el lanzamiento de botes de pintura contra la fachada de la Comisaría Provincial de Gerona y el lanzamiento de una bengala encendida en el parking del mismo edificio. El 3 de febrero, en Santa Coloma de Gramenet, se pintaron varios lazos de color amarillo en la fachada. Y a principios de febrero, la comisaría de Terrassa fue objeto de un ataque vandálico por parte de Arran, las juventudes de la CUP.

Lengua
Consum deja de etiquetar en valenciano y el nacionalismo llama al boicot

Cargos de Compromís ponen el disparadero a la cadena de supermercados
Redacción lavozlibre  11 Febrero 2018

Cargos de Compromís han iniciado una campaña contra Consum por su decisión de etiquetar sus productos de marca blanca únicamente en español. Estas críticas han llevado a algunos clientes a hacer boicot a la cadena de supermercados valenciana.

El nacionalismo valenciano ha iniciado una campaña en las redes sociales contra Consum. La razón es que la cadena de supermercados ha decidido etiquetar sus productos de marca blanca únicamente en español. Tras esta decisión, cargos públicos y asesores del Consell y las Cortes Valencianas vinculados a Compromís han puesto en el disparadero a la cooperativa, segunda empresa en facturación de la Comunidad Valenciana.

Las críticas vertidas por cargos públicos han propiciado una campaña de boicot contra la cadena de supermercados, que emplea a más de 15.000 personas distribuidas en cinco autonomías españolas.

Joan Sanchis, asesor del secretario autonómico de Empleo, Enric Nomdedeu, encendió la mecha en las redes sociales el pasado jueves. Para Sanchis, el uso exclusivo del castellano en las referencias propias es una “mala noticia”. Y, de hecho, propuso iniciar una campaña para instar a la cooperativa a recuperar el doble etiquetado.

El asesor del portavoz parlamentario de Compromís Fran Ferri en las Cortes, Carlos Villodres, tomó el testigo después. Manifestó estar “decepcionado” con la decisión empresarial e instó a Consum a rectificar.

Otros cargos públicos como Amadeu Mezquida, secretario del grupo Compromís en el Ayuntamiento de Valencia, se sumaron a las críticas. “Es un paso atrás”, lamentó en Twitter no sin cuestionar las explicaciones ofrecidas por la cadena de supermercados.

Incluso Enric Nomdedéu se pronució en las redes, vinculando la decisión a la catalanofobia derivada del proceso independentista en Cataluña, un extremo que niega la cooperativa. “Esto subraya el miedo a las represalias en otros lugares por etiquetar también en valenciano”, señaló.

LAS EXPLICACIONES DE CONSUM
Según aclara Consum, “la apuesta histórica por el valenciano se mantiene tanto en la atención personalizada como en el resto de soportes de comunicación”. Y añade que los cambios se limitan exclusivamente al etiquetado de los productos de marca blanca “con el fin de mejorar la legibilidad”.

Estas explicaciones no han dejado nada satisfechos a los nacionalistas. Así, Mezquida fue aún más lejos en una respuesta directa a la firma valenciana: “¿Queréis decir que en otras comunidades son tan racistas que dejarán de comprar si ven etiquetas en valenciano? ¿Si está en inglés o en portugués pasa lo mismo? ¿O el racismo es solo hacia el valenciano?”, preguntó.
 


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