AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 14  Febrero 2018

La lengua como barrera
EDITORIAL Libertad Digital 14 Febrero 2018

Para los nacionalistas y para la predominante izquierda reaccionaria, la lengua no es tanto una herramienta de comunicación como un excluyente y coactivo elemento de identidad colectiva. De ahí su furibunda reacción a la sensata reforma legislativa con la que Ciudadanos trata de conseguir, aun de forma timorata y poco precisa, que las lenguas cooficiales no sean obstáculo para la movilidad laboral de los españoles en su propio país ni para la promoción de los mejores profesionales en las Administraciones.

La finalidad de esa reforma es tan razonable y tan de sentido común que la histriónica portavoz del PSOE, Margarita Robles, no ha hecho más que acusar a Ciudadanos de querer sacar "rédito electoral". Como si lo malo de la propuesta fuera un amplio respaldo de la ciudadanía. Si el PSOE no quiere que el partido de Albert Rivera saque tajada o hacerse la foto, lo tiene tan fácil como apoyarla o negociar su mejora en aquello que considere oportuno.

Nada sería mas coherente con las siglas que aún ostenta el PSOE y nada le vendría mejor desde un punto de vista electoral que desmarcarse de Podemos en este y otros asuntos de gran importancia, para dejar claro que en España hay una izquierda que, adiferencia de la que lidera Pablo Iglesias, no se somete a los delirios identitarios de los nacionalistas.

España no es un Estado plurinacional ni una yuxtaposición de comunidades lingüísticas distintas. España es una nación con una lengua común en la que todos sus ciudadanos pueden comunicarse entre sí. Que en algunas comunidades existan además lenguas locales es algo que no debe ser utilizado para marginar o imponer barreras empobrecedoras que excluyen tanto como aíslan.

Otro tanto se le podría decir al PP, que aún no sabe si respaldar la propuesta pero luego lloriquea con que Ciudadanos le come el terreno y le deja sin votantes.

Los problemas que están creando las políticas lingüísticas liberticidas en un país que dispone de una lengua común no se acaban en Cataluña o Baleares; son problemas de extrema gravedad y de los que PP y PSOE son tremendamente responsables.

El PP es la imagen de la corrupción en España
Liberal Enfurruñada okdiario 14 Febrero 2018

La ‘máquina del fango’ nunca para. Francisco Granados, ha acusado este lunes a Esperanza Aguirre y a Ignacio González de ser los cabecillas de las irregularidades y la financiación ilegal del PP en Madrid y también ha implicado a Cristina Cifuentes. Granados ha relatado que ellos controlaban los nombramientos en las empresas públicas investigadas en la Púnica, sin aportar ninguna prueba que sustente sus acusaciones. Se complica así el negro calendario penal que tiene por delante el PP. Son tantos los casos en que están envueltos, tan variados y con tantos imputados, que hablar de todos está fuera de las posibilidades de este artículo. Pero voy a dar unas pequeñas pinceladas para hacernos una somera idea de la que se les avecina a los chicos y chicas de Rajoy.

Entre los investigados (imputados) por delitos relacionados con la corrupción se encuentra el propio Partido Popular, así como cuatro exministros, cuatro expresidentes de CCAA, nueve ex diputados o senadores, cinco expresidentes de diputaciones, cuatro tesoreros nacionales, así como decenas de consejeros y diputados autonómicos, alcaldes, concejales, secretarios de estado, directores generales, etc. Entre los casos más señalados destaca la trama Gürtel, que funcionaba principalmente en las comunidades de Madrid y Valencia, encabezada por el empresario Francisco Correa, cuyas empresas organizaban eventos del PP. Según la policía las empresas de Correa financiaban ilegalmente las campañas electorales del PP. El magistrado la ha dividido en seis piezas separadas.

La Púnica, red de corrupción municipal y regional principalmente de Madrid, Murcia, León y Valencia, que adjudicó servicios públicos por valor de 250 millones de euros en dos años a cambio de comisiones ilegales que eran blanqueadas a través de un entramado societario. La investigación se inició tras la advertencia de las autoridades suizas sobre un presunto delito de blanqueo de capitales de Francisco Granados y su amigo el empresario Marjaliza. El caso Bárcenas, que estalló cuando Suiza comunicó a la Audiencia Nacional que el extesorero del PP había llegado a tener 22 millones en cuentas de ese país. Presuntamente Bárcenas ha pagado sobresueldos en sobres con dinero negro a altos cargos del partido. Rajoy ha tenido que explicar los SMS que escribió a Bárcenas después de que se conocieran sus cuentas en Suiza: “Nada es fácil, pero hacemos lo que podemos” y “Sé fuerte. Mañana te llamaré”. La operación Lezo: Supuestamente, siendo Ignacio González Presidente de la Comunidad de Madrid, el Canal de Isabel II compró sociedades en Latinoamérica por un precio muy superior al de mercado. Se incautaron 5,4 millones de dólares que supuestamente González ocultaba en cuentas a nombre de sociedades de testaferros, además de varios inmuebles que tenía en Colombia. Discos duros: según el juzgado hay sólidos indicios de que el PP borró y ralló 35 veces los discos duros de los ordenadores de Bárcenas antes de destruirlos de forma definitiva, con el objetivo de ocultar pruebas en otro caso de corrupción que se investiga en la Audiencia Nacional.

Evidentemente estos casos apuntan a corrupciones del PP de Aznar, pero la forma como Rajoy ha tratado de minimizar los daños le hace también responsable, pese a que ha forzado la dimisión o ha expulsado a todos los implicados y ha tomado medidas de control que impidan que vuelvan a darse casos similares. La “máquina del fango” les ensucia a todos por la sencilla razón de que existe muchísimo fango. Los innegables éxitos de su gestión económica no serán suficientes, Rajoy y todo su equipo deben dar un paso atrás para permitir que surjan nuevos líderes que puedan regenerar desde dentro un partido que ahora es la imagen de la corrupción en España.

Macron en Córcega
Alejo Vidal-Quadras gaceta.es  14 Febrero 2018

La reciente visita de tres días del Presidente Macron a Córcega ha puesto de nuevo sobre el tapete del debate político en Francia la cuestión del estatus de la isla en el seno de la República. En las últimas elecciones regionales los dos partidos que obtuvieron más apoyo fueron el autonomista liderado por el actual presidente del Consejo Ejecutivo, Gilles Simeoni, y el independentista de Jean Guy Talamoni, figura histórica del separatismo que ostenta actualmente la presidencia de la Asamblea insular. La coalición de estas dos fuerzas suma la mayoría absoluta y controla, por tanto, los órganos de poder local, tanto el gobierno como el parlamento. Estimulados por esta victoria en las urnas, los nacionalistas corsos han planteado a París tres exigencias, que si bien no son nuevas en su proyecto, sí han adquirido un marcado impulso en esta etapa de hegemonía política de sus organizaciones. Se trata del llamado estatuto del residente, que otorgaría ciertos derechos concretos a los ciudadanos de la isla relacionados con los contratos de trabajo y con la propiedad inmobiliaria tras un tiempo prefijado de vivir allí, la cooficialidad de la lengua corsa, al estilo de lo que se aplica en España con el catalán, el vasco y el gallego, y la amnistía para los terroristas que cumplen penas de prisión por atentados cometidos en los años en los que el separatismo corso practicó la violencia contra instalaciones y funcionarios de la Administración central o, en su defecto, acercamiento para que sean recluidos en establecimientos penitenciarios en Córcega.

Tras la estancia del primer mandatario francés en su predio los pasados días 6 y 7 de Febrero, cabe señalar que las expectativas de los nacionalistas, fundadas en su éxito electoral, se han visto considerablemente enfriadas. En primer lugar, la escenografía preparada por el Elíseo no ha dejado apenas margen a signos externos de particularismo corso. El Presidente Macron pronunció su discurso central desde un estrado en el que sólo se exhibieron banderas francesas y europeas para que no hubiera equívocos sobre la pertenencia de Córcega a la República. Además, se organizó un acto de homenaje a la memoria del prefecto Claude Érignac, asesinado por el miembro del Frente Nacional de Liberación de Córcega Yvan Colonna en 1998, en el que tomó la palabra su viuda en términos tan emotivos como contundentes. Asimismo, fue invitado a la ceremonia el antiguo ministro del Interior Jean Pierre Chevènement, bestia negra de los nacionalistas por la dureza de la represión sobre el terrorismo corso durante su mandato. Como se ve, ausencia de gestos conciliadores con los anfitriones del encuentro, más bien todo lo contrario. En segundo lugar, la respuesta de Macron a las pretensiones de los dirigentes corsos ha sido secamente negativa. No habrá estatuto del residente ni cooficialidad de la lengua ni amnistía o acercamiento para los terroristas. En todo caso, con motivo de la reforma constitucional que se está estudiando, se podría incluir en el derecho primario francés una mención a la especificidad corsa en la misma línea que se hace con los territorios de ultramar. La unidad e indivisibilidad de la República no se pueden poner en cuestión y en relación a este punto, ni una concesión. Así, la lengua de la enseñanza, la justicia y la administración seguirá siendo la francesa, mientras que la promoción del corso se podrá llevar a cabo en los ámbitos cultural y de la sociedad civil. El espacio educativo e institucional continuará desarrollándose en francés al igual que en cualquier otro punto del Estado.

Esta firmeza de la posición de las instancias centrales francesas frente a la presión centrífuga de los movimientos secesionistas es la mejor receta contra sus efectos tóxicos y contrasta con la debilidad, la cobardía y los complejos que los Gobiernos españoles han demostrado desde la Transición hasta hoy en Cataluña y en el País Vasco y que han provocado el creciente agravamiento del problema. En Francia no abrigan la menor duda a la hora de mantener la presencia, tanto simbólica como efectiva, del Estado hasta en el último rincón de la República y, desde luego, si en un municipio galo se retirase la bandera tricolor del balcón consistorial, al alcalde se le caería el pelo y al minuto la gendarmería por orden judicial repondría la enseña nacional en su lugar de preeminencia.

Ni una broma con la lengua, el cumplimiento estricto de la ley y la nítida delimitación de las competencias estatales y las de las Administraciones de rango inferior. Nada que debilite la capacidad del Estado para garantizar la igualdad en derechos y deberes de todos los franceses en cualquier lugar de Francia es tolerado y el que se atreva a desafiarlo es puesto rápidamente en su lugar sin contemplaciones mediante la aplicación inmediata del ordenamiento vigente.

Los nacionalistas corsos han ganado las elecciones regionales y eso les permite el ejercicio de las facultades que la República asigna a las instituciones de la isla, pero saben que más allá de ese ámbito se han de ajustar a lo que establecen las leyes republicanas o serán llamados al orden sin remisión. Ser español es estupendo, pero hay cosas en las que nos vendría bien mirarnos en el espejo de nuestro vecino septentrional, sobre todo para que fuera de nuestras fronteras no nos pierdan el respeto al comprobar que no nos respetamos a nosotros mismos dentro de ellas.

De la descripción a la acción… recogida de firmas
Rosa Cuervas-Mons gaceta.es 14 Febrero 2018

Ya les hemos hablado en estas cartas matutinas de la nueva ley de Memoria Histórica que quiere aprobar el PSOE. “Una ley que ataca directamente la más elemental libertad de opinión, expresión, investigación y cátedra. Una ley que recuerda dramáticamente al Gran Hermano de Orwell, a ese estado todopoderoso que trata de controlar hasta el pensamiento de sus ciudadanos desde el Ministerio de la Verdad. Ese 1984 en el que el pasado se reconstruye una y otra vez a conveniencia del poder, hasta suprimir todo atisbo de objetividad incluso en lo referente a los recuerdos parece ser la base inspiradora de la nueva ley socialista. ‘Quien controla el presente controla el pasado y quien controla el pasado controla el futuro’”, hemos escrito en La Gaceta a modo de resumen de la amenaza que representa esa ley.

Hoy pasamos de la descripción a la acción. Hoy ponemos en marcha una campaña de recogida de firmas contra esta ley. Una carta dirigida al secretario general de los socialistas, Pedro Sánchez, para que ceje en su empeño de imponer un pensamiento único y totalitario que sólo conseguirá dividir a los españoles. Esta es nuestra petición…

“Señor Sánchez, secretario general del Partido Socialista:
Con este gesto le pido ponga fin a la reforma de la ya totalitaria Ley de Memoria Histórica aprobada por su partido y consolidada por la administración Rajoy.
Si la ley original es, en esencia, una perversa herramienta de división que sólo consigue fomentar la triste idea de las dos españas y lo hace, además, con la mentira por bandera, la nueva ley que su partido prepara es un atentado contra la inteligencia, el rigor histórico y, lo que es peor, la libertad individual. No permitiremos que nos digan qué pensar”.

… ahora necesitamos su firma. https://gaceta.es/memoria/

Derecha
Javier Barraycoa gaceta.es  14 Febrero 2018

Si esto fuera un artículo de antropología, podríamos relatar cosas sorprendentes como que todas las culturas han conferido al término Derecha un valor positivo frente al término Izquierda. Y ello queda reflejado en mil costumbres como interdictos respecto al lado izquierdo del cuerpo; la prohibición en muchas culturas de tocar la comida con la mano izquierda, o simplemente el saludo universal con la mano derecha.

Incluso el lenguaje nos advierte de que hay personas diestras y siniestras, en referencia a usar la mano derecha o la izquierda. Pero trasladado a la política nos produce cierto pavor (en italiano a la izquierda se le domina la siniestra). Incluso la palabra Derecho (Right, en inglés), son homónimos de “derecha”. Y por las mañanas si uno no funciona bien decimos que se ha levantado con el pie izquierdo. Para colmo, el día del juicio final, Jesucristo, a los salvados los pondrá a su derecha y los condenados a su izquierda. De ahí viene -dice una tradición, que los jacobinos quisieron sentarse a la izquierda de la presidencia de la Convención para manifestar su rebeldía anticrítica.

Como ya viene siendo costumbre en esta tribuna, no puedo sino empezar con reflexiones aparentemente ajenas al tema a tratar; pero las necesito para no entrar de golpe en temas que escuecen. Hablando de la Francia revolucionaria y su “derecha”, hemos de recordar que ésta, reunida en torno a los girondinos, votó a favor de la ejecución del Rey. Francia se dividió en dos: la Francia católica contrarrevolucionaria y tradicionalista, por un lado; y, por otro, la revolucionaria, con sus dos o tres caras: entre las que se encontraban la derecha, la izquierda jacobina (que para colmo fue la moderada y la más sangrienta) y la ultra izquierda o diputados de la llamada “Montaña” o parte de superior de la Convención. Si uno no tiene claro que la “Derecha” era la versión conservadora y moderada de la Revolución, pero revolucionaria al cabo, nunca entenderá nada de Política (con mayúscula). Los girondinos pensaban que cediendo ante las presiones de los jacobinos y cediendo a sus exigencias, salvarían el cuello. Pero después de la del rey, caerían sus cabezas. Pues ese el destino natural de la derecha: servir a la izquierda hasta que ésta puede prescindir de aquélla.

Lo relatado cae algo lejos en tiempo y espacio, pero es análogo de lo que acontece en la España democrática actual. La llamada Derecha (y no nos referimos a sufridos votantes que ven con el partido por antonomasia les apuñala elección tras elección), no es ni más ni menos que la forma acomodaticia, acomplejada y conservadora, de la izquierda. Desde el nacimiento de la UCD, pasando por AP, y sobre todo en las diferentes etapas de deriva del PP, los programas y praxis de la Derecha política han ido a la saga de la Izquierda. Y ello, no sólo ocurre por acomplejamiento respecto a la hegemonía cultural de la izquierda, sino porque la Derecha no deja de ser una forma digerible para que durante 40 años el votante de “derechas” de siempre, acabe votando programas de izquierdas escondidos tras logos de partidos de derechas. Pero claro, tanto digestivo, al final provoca diarreas. Y en este caso, la derecha española, tras cuarenta años está en plena diarrea mental.

Stanley Payne, afirmaba hace poco que España es el único país de Europa que no tiene una Derecha política de verdad. Yo -con todo cariño- le contestaría que España tiene una Derecha de verdad, de la buena. Porque la finalidad política de la derecha, es vencer las resistencias sociales para que en ella se filtre el pensamiento y la praxis de izquierdas. En España, el partido que ha secuestrado a la derecha sociológica durante décadas, también la ha tornado vacua, reblandecida y desnortada. Durante décadas, el votante de derechas español ha ido penetrándose del programa, lenguaje, ideas y correcciones políticas propias de la izquierda. Con otras palabras. La casta de la política de “Derechas” ha transformado a la mayoría de sus votantes en izquierdistas de facto, aunque no se hayan enterado ni se enterarán jamás. Por eso, los pocos resortes que le quedan a la derecha política para distinguirse de la izquierda es apelar a sentimientos como el patriotismo, el materialismo económico y unos abstractos valores que nadie sabe concretar. Y si atendemos a sus niveles de corrupción, esa casta política de derechas no es que sea precisamente ejemplo de “valores” ni de nada.

Por eso podemos explicar un paradójico fenómeno. Cuando en Europa los partidos de derechas empiezan a flaquear por desgaste del tiempo, surgen por su derecha nuevos movimientos políticos, que a los expertos les gusta denominar populismos pero que al menos ofrecen nuevas categorías de “pensamiento fuerte”. En cambio, en España, cuando el partido por antonomasia de derechas ya da muestras de desgaste y agotamiento final, le surge como competencia un partido programáticamente de izquierdas y votado en buena parte por gentes de derechas. No hace falta decir que ese partido es Ciudadanos.

En cambio, ante el desgaste del PSOE, emerge un partido que le hace la envolvente por la izquierda y no por la derecha. Así, la anorexia política que está sufriendo el PP, está llevando a España a un corrimiento cada vez más acelerado hacia la izquierda. Si alguien piensa que defender la unidad y uniformización del Estado es de derechas (eje principal del discurso de Cs), que estudie la Revolución francesa y verá que ese era precisamente uno de los objetivos de la izquierda una vez hizo rodar la cabeza de Luis XVI: construir el gran estado francés, igualitario por definición y Unificado bajo los criterios educativos y legislativos de un Estado central.

Nunca seremos capaces de entender quién y por qué nos está traicionando…

Por eso tampoco sorprende que la casta derechoide española actual haya sido la aliada más fiel de las directrices mundialistas y a la vez de los partidos nacionalistas disgregadores, con los que no ha cejado de pactar durante años de gobierno. Sí, en España hay más derecha que en Europa, si entendemos ésta como “la derecha de la izquierda”. Su labor ha sido tan eficaz que ha disuelto lo que quedaba de verdadero sentir tradicional, antirrevolucionario, verdaderamente patriótico y espiritual en muchas gentes que se denominaban de derechas, aunque en realidad sin saberlo simplemente eran el resto de lo que siempre había sido España. Pero que ahora les han hecho creer que España es el Estado español y la salvación de España pasa por armar un Estado según el modelo jacobino. Lo dicho, si no entendemos el verdadero y profundo sentido de la casta que ha monopolizado e instrumentalizado el concepto de “Derecha”, no entenderemos porque el programa actual del PP es más radicalmente de izquierdas que el del PSOE de los ochenta del siglo XX. Y de paso, nunca seremos capaces de entender quién y por qué nos está traicionando, acuchillando y desangrando, con una sonrisa y una pegadiza melodía electoral.

Carta abierta a los autores del 11-M
Gabriel Moris Libertad Digital  14 Febrero 2018

Ante todo quiero dejar constancia de que, para mí, los primeros y principales culpables de cualquier ataque terrorista son los autores -por acción, por la no evitación o por complicidad-. Cada actor -real o potencial- puede ubicarse en el rol que haya desempeñado en estos abyectos crímenes.

El número total de víctimas oficiales del 11-M supera las dos mil personas; de ellas, ciento noventa y tres perdieron la vida que gratuitamente habían recibido. Creo que ningún ser humano tiene derecho a disponer de la vida de otro, de ahí la abolición de la pena de muerte. Ninguna otra especie del reino animal mata a sus semejantes.

Yo sólo trato de referirme a mi hijo, cuya vida le fue arrebatada contra su voluntad y, por supuesto, contra la de todos los españoles, con el desgarro vital que ello conlleva para sus allegados. Como muestra de ello diré que un hermano mío murió de forma repentina, tres días después, es decir el día de las elecciones, que debían haberse suspendido. Un pueblo no puede votar con un trauma de esa magnitud. ¿Había alguna razón para no suspenderlas? ¿ Había algún interés en torcer violentamente la voluntad del pueblo objeto del crimen? ¿Fue casual la elección del día once y los tres días anteriores a las elecciones?

Señores asesinos de mi hijo: pasados catorce años de aquel triste día elegido para su asesinato y el de muchas más personas, que viajaban en los trenes de Cercanías, aún seguimos sin haberles puesto caras y sin conocer su identidad ni la de sus cómplices. Caín, aunque quiso escapar a su identificación como el asesino de su hermano Abel, no lo consiguió. No olviden que son interpelados cada día por El Mismo que lo hizo al primer asesino de la humanidad.

Yo les animo a que salgan, por un momento, de su comodidad –mental, intelectual y moral– e imaginen que en aquellos trenes perdieron a un familiar (hijo, padre, hermano, un bebé en gestación, etc.); ¿qué hubieran pensado de los autores?, ¿ qué hubieran exigido a nuestro Estado de Derecho?, ¿seguirían instalados en el silencio y el olvido que mantienen con tanto rigor? ¿Dirían hoy que este es un caso cerrado o resuelto? Con seguridad, no.

Les animo igualmente a que lean los obituarios y vean algunos datos biográficos de sus víctimas. Eso les permitiría imaginar similitudes con algunos de sus seres queridos y evaluar las irreparables pérdidas que produjeron en nosotros. ¿Tienen algún motivo o razón para poder justificar tan horrendo crimen o tan vil colaboración?

En alguna ocasión he tratado de ponerme en su lugar para averiguar la razón o las razones que me pudieran impulsar a cometer un atentado de tales dimensiones: represalias por un ataque previo; mandato de un ser superior; una actuación como sicario; afán desmesurado de poder político, económico o social, etc. Creo que ni éstas ni otras, inimaginables para mí, me hubieran podido conducir a la situación en la que hoy malviven ustedes.

Sean creyentes o no, estoy convencido de que, siendo humanos y conviviendo con los restos que les queden de humanidad, les conmino a que reconozcan que el mal que han hecho, y siguen haciendo, no lo compensan los beneficios recibidos, sean de la índole que puedan ser. Ni el dinero que pudieran recibir, ni sus éxitos políticos, religiosos, sociales etc., podrán acallar la conciencia, que a veces nos incomoda por nuestras malas acciones. ¿Están de acuerdo conmigo? Pues les animo a cambiar su actitud de silencio, ocultación y perseverancia en el mal. Por si les sirve de algo, nosotros pedimos a Dios por ustedes, aun sin conocer su identidad, desde el día de autos.

Por muy severa que sea la justicia humana, con seguridad que la reparación del mal causado y el perdón que puedan recibir de sus víctimas y de la sociedad les reportarán más satisfacciones que su pertinacia en el mal.

La paz que algunos reclamaban antes y después del 11-M, supongo que no es la que una buena parte de la sociedad vive en esta nueva etapa de la historia de España. A no ser que uno de los objetivos de aquella masacre fuera esto que algunos bautizaron como tiempo nuevo. Ni las víctimas ni el pueblo español podremos comprender nunca la sinrazón de esta masacre.

Zapatero y Venezuela
Marcel Gascón Barberá Libertad Digital 14 Febrero 2018

José Luis Rodríguez Zapatero volvió este mes a erigirse en abogado del chavismo al pedir en una carta a la oposición venezolana que negociaba con Maduro que firmara el acuerdo político que había aceptado el régimen. El documento en cuestión preveía que las partes trabajaran para que se levanten las sanciones financieras de Donald Trump contra Caracas, el único instrumento que hasta este momento ha resultado eficaz para combatir a la dictadura bolivariana, y fijaba las elecciones en la fecha marcada por el Parlamento paralelo creado por el chavismo (la Asamblea Nacional Constituyente), sin más garantías que el nombramiento de dos rectores electorales por consenso y un compromiso de favorecer la "equidad" en el reparto del espacio en la televisión pública. Como si barbaridades ya institucionalizadas en Venezuela como el uso partidista de los esquemas de alimentos subsidiados, de los que depende ya la mayoría, o la grotesca politización (y cubanización) de las Fuerzas Armadas fueran nimiedades que ya se resolverán cuando se cambie de Gobierno y cambiar de Gobierno por las urnas fuera posible sin eliminar esos obstáculos.

El acuerdo que (para estupefacción y disgusto de Zapatero, que nunca ha firmado ninguna carta contra las arremetidas chavistas contra la democracia) no firmaron los adversarios de Maduro no contemplaba derogar las medidas que impiden presentarse a las presidenciales a dos de los principales líderes opositores. Henrique Capriles está inhabilitado por una medida administrativa del Tribunal de Cuentas, y Leopoldo López sigue privado de libertad en su casa después de más de tres años preso en la cárcel militar de Ramo Verde. El régimen no solo elige las fechas, escoge también a sus adversarios, y Zapatero –que en los últimos meses y en varias ocasiones ha visitado con desbordante cordialidad a Maduro, cuando este más lo necesitaba– quería que la oposición avalara con su firma la normalidad democrática del proceso.

Es de momento imposible saber por qué un expresidente del Gobierno que no parece estar amenazado por el Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia) ni depende a priori de las bolsas de comida subsidiada que entrega según la fidelidad mostrada la Revolución Bolivariana se presta a presionar aún más a una oposición acosada para que, además de dejarse robar, lo celebre y aplauda a los ladrones. ¿Se sigue embarrando con Maduro y sus amigos, los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez, por dinero, por afinidad ideológica, porque les debe algo? ¿O es que aspira al premio Nobel con un acuerdo "como sea"?

Por otra parte, no es muy razonable, como se ha hecho en algunos artículos, pedir verticalidad a un hombre que ha demostrado una capacidad formidable para odiar (siempre con una sonrisa) y abrazarse sin perder el talante a todos los enemigos de la derecha (bastante más nobles que él, por menos sibilinos). Alguien que además no solo tiene principios de plastilina, sino que presume de ello.

Condenado al fracaso parece también el animar a Rajoy a deslindarse por completo de la labor de cloaca de Zapatero en Venezuela. No hay mejor exponente que el presidente de la querencia española por la placidez de ciertos consensos, y no hay límite de lo aceptable que para evitar el conflicto no pueda seguir estirándose.

Pero sí cabe apelar a políticos y personalidades menos cansadas, más valientes y con más músculo, que vienen haciendo lo correcto sobre Venezuela y mantienen viva la esperanza de un tejido moral español que haga pagar algún precio por los comportamientos infames. Zapatero es relevante en Venezuela por el prestigio que le da haber sido presidente del Gobierno, aunque lo utilice para torpedear la presión que, con condenas y sanciones, dicen querer ejercer Madrid y Bruselas contra Maduro. Convendría dejar claro que al menos una parte de la institucionalidad española rechaza el uso que el expresidente hace del cargo que un día ocupó para legitimar con diálogos sin perspectivas a una dictadura que debe ser ahogada, mientras regaña a quienes la sufren por negarse a claudicar.

Por ejemplo, con una carta abierta de apoyo inequívoco a los venezolanos que sufren la Revolución Bolivariana. Una carta abierta que puedan firmar todos los españoles que quieran, esté encabezada por los expresidentes Felipe González y José María Aznar y condene los manejos con el régimen chavista que se trae entre manos el tercer expresidente vivo. Una carta abierta que incluya también a Rivera, y a lo mejor así hasta se anima a firmar Rajoy.

Marcel Gascón Barberá, excorresponsal de EFE en Venezuela.

La posverdad del Guernica de Picasso
Faustino Merchán Gabaldón. Ingeniero y escritor TBN 14 Febrero 2018

Una obra de arte debe hacerle al hombre reaccionar, debe convulsionarle y agitarle (Pablo Ruiz Picasso)

El Guernica de Picasso constituye el símbolo e icono, que representa la violencia y la barbarie de la guerra, eso le otorga su condición de imagen universal, "la obra más representativa del siglo XX”, quizá la obra más famosa de la Historia, por los valores que representa, lo cual constituye un mito, es decir, conforma una muestra inequívoca de gran posverdad, dado que el artista, parece ser, no pretendió nunca reflejar ese simbolismo que se le ha pretendido otorgar a su obra.

El Guernica está intacto 80 años después de que el artista la realizara por encargo del Gobierno de la II República, presidido por Juan Negrín, para el pabellón español en la Exposición Internacional de París de 1937. El encargo se realizó por el Director General de Bellas Artes, Josep Renau, con el fin de atraer la atención del público hacia la causa republicana en plena Guerra Civil Española, y representa el sectarismo y la manipulación que la izquierda ha realizado con soberbia maestría, porque el artista no lo había dedicado al bombardeo de Guernica, sino a la muerte del torero Sánchez Mejías, por ello no se conocía ninguna declaración suya referida al famoso bombardeo, y tiene una clara intención de difusión propagandística de la causa republicana en la guerra civil española, la politización del lienzo era todo un símbolo de la república, aunque realmente, según el artista, se lo encargara anteriormente un aristócrata cercano al mundo del toro, un ganadero de reses bravas, remunerándole de forma excelente, y cuyo nombre no considera conveniente desvelar, para homenaje al gran torero Ignacio Sánchez Mejías, fallecido en el ruedo tres años antes; dicho aristócrata había abandonado España, y al parecer, Picasso utiliza este mismo lienzo, adaptándolo al encargo recibido, un cuadro que en origen, iba a llamarse “La muerte de un torero”, cambió su destino para transformase en un cuadro que recuerda la tragedia de la guerra, y, definitivamente, pasó a denominarse” Guernica”. El cuadro debía simbolizar, en todo caso el horror de la guerra, y al presentarse éste, pocas semanas después del bombardeo que sufrió la villa de Guernica, se le dio este mismo nombre. El 26 de abril se produjo el bombardeo de la histórica villa vasca de Guernica por las aviaciones alemana e italiana, aunque probablemente estuvo inspirado en los bombardeos sobre Madrid. La noticia de Guernica apareció el 28 de abril en L'Humanité, el periódico que Picasso solía leer; posiblemente Picasso la conociera incluso con anterioridad, gracias a sus amigos españoles.

Se le encargó en enero de 1937 el mural para la exposición que se iba a celebrar ese año, aunque Picasso no lo pintó hasta meses después, entre el 1 de mayo y el 4 de junio, donde se le había reservado un espacio privilegiado, en la entrada principal; sin embargo, a Picasso, que anímicamente, no se encontraba en su mejor momento, y no era muralista, no le gustaba demasiado la idea y retrasaba el comienzo del trabajo, pese a darse cuenta de la importancia del encargo. Ofreció sustituir el mural por algunas de las esculturas que tenía en su taller; pero esto no fue aceptado por los arquitectos del pabellón. El tiempo transcurría y Picasso no encontraba la inspiración. El cuadro, inicialmente no gustó mucho por su falta de color, y, finalizada la Exposición, el gobierno de España no lo repatrió, dando origen a un largo peregrinar por más de cincuenta países y al nacimiento del mito.

Su interpretación en profundidad es objeto de controversia, ya que varias figuras son simbólicas y suscitan opiniones dispares; pero su valor artístico está fuera de discusión. No solo es considerado una de las obras más importantes del arte del siglo XX, sino que se ha convertido en un auténtico "icono del siglo XX", símbolo de los terribles sufrimientos que la guerra inflige a los seres humanos.

Los beneficios obtenidos se destinarían íntegros a la causa republicana. Se supone que Picasso creó los grabados a iniciativa propia, al margen del encargo del gobierno español. Se ha cuestionado, sin embargo, el carácter simbólico de la suma indicada, que, según De la Puente, asciende a “el 15 por 100 del costo total del pabellón español, unas nueve veces más que el precio máximo que hasta entonces había logrado Picasso por lo mejor pagado de su arte”. En todo caso, sería el recibo de dicho pago el que décadas más tarde permitiría al Gobierno español reclamar la propiedad del cuadro.

El Guernica ha suscitado numerosas y polémicas interpretaciones, al analizar su iconografía, uno de los estudiosos de la obra, Anthony Blunt indica, la estructura del cuadro es semejante a la de un tríptico, cuyo panel central ha suscitado numerosas y polémicas interpretaciones, está ocupado por el caballo agonizante y la mujer portadora de la lámpara. Los laterales serían, a la derecha, la casa en llamas con la mujer gritando, y, a la izquierda, el toro y la mujer con su hijo muerto. El del tríptico no es, sin embargo, el único principio de ordenación espacial presente en el Guernica. Las figuras están organizadas en triángulos, de los cuales el más importante es el central, que tiene como base el cuerpo del guerrero muerto, y como vértice la lámpara.

El artista comenzó a trabajar directamente sobre el lienzo el día 11 de mayo. La tela era tan grande que apenas cabía en el estudio. Por este motivo, y dado que su destino era ir pegada a un muro, Picasso utilizó pintura vinílica Ripolin mate, de uso industrial. A instancias del propio Picasso, Dora Maar realizó un total de siete fotografías, cada una de las cuales muestra el lienzo en un estadio diferente de su ejecución. Gracias a las fotografías, los críticos han considerado que la obra se elaboró en seis fases. El pintor dio por concluido su cuadro el 4 de junio de 1937.

Debido al estallido de la Segunda Guerra Mundial, el artista decidió que la pintura quedara bajo la custodia del Museum of Modern Art de Nueva York, MoMA, hasta que finalizara el conflicto bélico y España tuviese democracia, regresando la obra finalmente a nuestro país en el año 1981, y para ser expuesto en el Museo del Prado de Madrid, pero este museo está dedicado a pintura antigua, por lo que no era posible. Se expuso al público primero en el Casón del Buen Retiro, y luego, desde 1992, en el Museo de Arte Moderno Reina Sofía de Madrid, donde se encuentra en exhibición permanente.

Es una de las obras de pintura más famosas del mundo. La mujer en el universo de Picasso es la gran protagonista de su obra, la mujer con el hijo muerto, la mujer con los brazos en alto, la mujer con el quinqué y la mujer que huye representan la vida, el horror, el drama y el sufrimiento, y a la vez iluminan sobre todo el dolor de la maternidad, pero también el sufrimiento del animal, el toro; una obsesión en Picasso; simboliza la oscuridad y la brutalidad en su embestida, el caballo desbocado Pegaso representa el arte, la bombilla representa el ojo de la Providencia, es decir, el ojo que todo lo ve, o el avance de la técnica, la mujer implora se deponga la violencia y la barbarie. Fue concebido como un gigantesco cartel. El gran lienzo para el Gobierno de la República es el testimonio del horror, el terror, el miedo que provocó en la población civil los desastres de la guerra que supuso la cruenta guerra civil española, así como la premonición de lo que iba a suceder en la segunda guerra mundial. La sobriedad cromática, la intensidad de todos y cada uno de los motivos, y la articulación de esos mismos motivos, determinan el extremado carácter trágico de la escena, que se iba a convertir en el emblema de los desgarradores conflictos de la sociedad de nuestros días. Es un cuadro “sonoro”, los personajes gritan, gesticulan y mueren bajo las bombas ciegas que con todo acaban. La denuncia de la violencia es aquí intemporal y ha sido siempre utilizada como un canto contra la sinrazón de la destrucción y la muerte en cualquier guerra. Picasso pinta a las cuatro mujeres en actitudes desesperadas, son la población civil indefensa, pero también al guerrero caído en la defensa y a los animales, ajenos a la locura humana.

Una característica que el autor utiliza con frecuencia es la representación simultánea de varios planos en los rostros, como si los viésemos a la vez de frente y de perfil, de ahí un ojo diferente del otro, produciendo una visión totalizadora. Técnicamente, el Guernica tiene rasgos cubistas, reduce las formas naturales a formas geométricas, pero también emplea el expresionismo en los gestos extremos de los personajes y una gran pureza y definición de líneas que nos recuerda el neoclasicismo. Según el experto Sánchez de Amoraga,” las cuatro mujeres representan la Esperanza, la Luz, La Paz y La Piedad. La mujer del quinqué, La Luz, es una caracterización de la estatua de la Libertad, ligada a la Ilustración, la Masonería, y al progreso. La flor representa la vida, en relación con la muerte a su alrededor. El mural tiene diversos elementos masónicos en su composición, aunque Picasso no era masón, pero si conocía los simbolismos de esa institución, como la cuadrícula del suelo, el ojo de la Providencia, que todo lo ve, la libertad en el quinqué, la espada, y la composición triangular, la parte izquierda iluminada, y la derecha en sombra”.

Cuando, el 14 de abril de 1931, se proclamó en España la Segunda República, Picasso llevaba ya varios años viviendo en Francia de forma permanente. Inicialmente, la República no mostró demasiado interés por la obra del pintor, quien por su parte, no mostró tampoco ningún signo de acercamiento al nuevo régimen. Años atrás, al ser preguntado por sus ideas políticas, había contestado simplemente: “Soy monárquico porque en España hay un rey”. La república no veía con buenos ojos a Picasso, porque ésta no era partidaria de la fiesta nacional, a la que consideraba decadente, ni él tampoco era cercano a la república, puesto que él era un bon vivant, un excéntrico libertino, y sólo de edad avanzada, con 63 años se afilió al Partido Comunista, como uno más de los viejos comunistas de salón, aburguesados millonarios, como la actual alcaldesa de Madrid, Carmena, o aristócratas, como Nicolás Sartorius. Dalí lo expresa muy bien, al ser preguntado por su parecido con Picasso, como contemporáneo suyo, “él es español, yo también; él es pintor, yo también; y él es comunista, yo tampoco”. El mural en origen titulado “la muerte del torero”, tuvo como fuente de inspiración el cuadro “Los desastres de la guerra” de Rubens, la mujer con el hijo muerto, y el verdadero simbolismo es la muerte del célebre torero Ignacio Sánchez Mejías. En el cuadro hay mucho “repentimento”, es decir, varias capas sobrepuestas de modificaciones del artista, puesto que el artista, con la “magia del arte” funciona por impulsos e intuición, fruto del estado alterado de su emoción puntual, ya que algunos autores citan que el cambio sobre la marcha del motivo simbólico de la muerte del torero al bombardeo de Guernica, tuvo lugar porque era más cercano para los franceses, como país aliado en la 2ª G.M, ya que los atacantes eran la legión Cóndor de los nazis, que más tarde, durante la 2ª G.M., ocuparían Francia; frente al bombardeo de Madrid, que era entre españoles, tanto atacantes como atacados. El Gobierno vasco no tuvo nada que ver con el encargo, ya que el PNV, al que pertenecía el presidente del gobierno vasco, José Antonio Aguirre, y también presidente del PNV, así como la mayor parte de su gobierno, era de tendencia nazi, y estaba en perfecta connivencia con el aparato nazi de Hitler, que le permitiría mantener al Gobierno vasco una legación en la París ocupada. Se ha divulgado una anécdota, seguramente inventada, de Picasso con un general nazi, que le interrogó sobre el cuadro del Guernica. "¿Usted ha hecho eso? Y Picasso respondió: "No, lo han hecho ustedes".

Picasso, realmente era un cínico vividor, extravagante y escandaloso, y provocó varios suicidios de mujeres, a las que humillaba y utilizaba; por ello citaba referido a su famosa obra Guernica “Cuanto menos me comprendían, más me divertían, y hoy soy célebre y rico. Sólo he sido sincero y me he aprovechado de la imbecilidad de la vida”. Las palabras más conocidas sobre el mural son las que cita el crítico de arte Calvo Serraller:"Ese toro es un toro, el caballo es un caballo, ¡Es todo! Que el público vea lo que quiera ver". El Guernica rompe con la idea de heroísmo, lo heroico es el sufrimiento y el dolor humano, muestra piedad y respeto hacia el dolor humano. Retrata el horror y el dolor humano hacia la violencia y la barbarie, según la interpretación de Rosario Peiró, jefa de Colecciones del Museo Reina Sofía. Mientras que Paloma Esteban, jefa de conservación de pintura y dibujo del citado Museo, aclara "Tenía una clara intención de difusión y propaganda". Picasso tardó poco más de un mes en plasmar sobre el lienzo las desgarradas figuras en blanco, negro y gris que conmueven, 80 años después, a quien observa una de las pinturas más famosas del mundo. Constituye un alegato contra la guerra, símbolo del horror, del dolor. El Guernica representa todo eso, según la intelectualidad de la izquierda. Pero, si bien el propio Picasso quería dejar abierta la lectura de su obra, y nunca quiso definir el simbolismo de cada una de sus figuras; críticos y expertos han intentado desentrañar su significado a lo largo de los años.

Sin embargo, al artista también le influyeron acontecimientos de su vida privada. "Por aquel entonces tenía relación con las tres mujeres”: recuerda la experta. "Esas relaciones tormentosas que mantuvo a la vez fueron importantes porque le inspiraron motivos. Con estos mimbres, primero piensa que va a hacer una obra con sus vivencias personales. A Picasso no le gustaba hablar de sus cuadros, y no le gustaba dar interpretaciones", puntualiza la experta, antes de detallar la simbología de los elementos plasmados en el mural, cuyo significado sigue despertando interés tras ocho décadas.

En el Guernica, Picasso plasmó dos tipos de motivos: animales, el caballo, el toro y la paloma de la paz, y humanos, el guerrero muerto y cuatro mujeres: una con el niño en brazos, la que entra en escena a la derecha, la que grita despavorida y la de la ventana. "El motivo animalístico es el más comentado. En lo que parece que están de acuerdo los especialistas es en que el toro y el caballo representan el motivo taurino del tercio de varas, el más sangriento al parecer", apunta Paloma Esteban. "El caballo va sin peto para que sea más cruento, aunque en la época sí lo llevaban". Algunos especialistas interpretan que es “un ejemplo de encuentro amoroso", añade Esteban. "El toro sería el hombre y el caballo la mujer, que en aquella época, en cierto modo, estaba considerada sometida al hombre".

Picasso era un gran aficionado a la tauromaquia, la visita de Picasso a España, justo antes de la guerra civil, le supone una gran curiosidad por la fiesta de los toros, era familia del torero Joselito, y amigo de Ignacio Sánchez Mejías, torero e intelectual, escritor y dramaturgo, que forma parte ya de la leyenda, promotor de la Generación del 27, su muerte en la arena dio origen a una de las mejores elegías de la lengua española. Federico García Lorca le inmortalizó en Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, un poema cuya grandeza trasciende al paso del tiempo.

Todos sus elementos están en el cuadro, el toro símbolo de fuerza, brutalidad y oscuridad, el caballo de la inocencia, y la víctima indirecta de todas las tragedias; el espacio acotado y la espada del matador, que yace muerto y desmembrado. Los símbolos taurinos muestran aquí la esencia de España y su sufrimiento. A Picasso le cautivaban las mujeres, por ello en su primera época prevalecían en su obra el toro y el Minotauro, animal ambiguo retomado de los mitos griegos; y las mujeres. En su obra posterior, la mujer, era su exclusivo foco de atención.

El Guernica es un lienzo con unas dimensiones de 3,50 m de alto por 7,80 m de largo. A pesar de su título, y de las circunstancias en que fue realizado, no hay en él ninguna referencia concreta al bombardeo de Guernica, ni a la guerra civil española. No es, por lo tanto, un cuadro narrativo, sino simbólico. El encargo que le hizo a Picasso el Gobierno español fue una pintura mural que cubriera un espacio de 11x4 metros. Por entonces, Picasso tenía una complicada situación personal, dividido entre tres mujeres: su esposa, Olga; bailarina rusa, que le estaba haciendo la vida imposible, su antigua amante, Marie-Thérèse Walter, madre de su hija Maya, y su amante más reciente, la fotógrafa de modas Dora Maar.

En cuanto a las mujeres, es clara la referencia de la situada más a la izquierda, a la Piedad, mientras que la que entra por la ventana "es una portadora de luz", según describe Esteban. "Tiene muchas interpretaciones Esta experta también recalca la relevancia de las caras de las mujeres del Guernica: "Las mujeres llorando reflejan la compleja situación sentimental de Picasso en ese momento, su relación simultánea con las tres mujeres, la fisonomía es la de Dora Maar". La madre del niño muerto y las cabezas de mujer interesan tanto a Picasso que una vez finalizado el Guernica, sigue pintándolas en los llamados postscriptos. "Seguirá representando estos motivos e introducirá tres modificaciones: el color; las lágrimas y el pañuelo con el que se enjugan esas lágrimas".

Se le achacaba en un principio que la obra no tenía color. Esteban también llama la atención sobre otro elemento del cuadro: la grisalla, como se denomina en Arte. Picasso opta por el uso de tonos grises "para acentuar el dramatismo", renunciando al color, y todas las obras con matiz político posteriores al Guernica las hará también en grisalla, circunstancia a la que contribuye indudablemente la voluntaria eliminación del lienzo, de cualquier tonalidad ajena a la grisalla.

Una moderna teoría del cineasta José Luis Alcaine, atribuye a una escena expresionista de la película pacifista de Frank Borzage “Adiós a las armas” (1932), sobre la novela del mismo título de Ernest Hemingway, la inspiración central del cuadro y casi toda su imaginería: En 1937, cuando Picasso pintó el mural, Adiós a las armas aún estaba en cartel. Además, la película fue muy polémica en su día por el final feliz.

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El Tribunal de Derechos de los Terroristas

OKDIARIO 14 Febrero 2018

El Gobierno debe recurrir cuanto antes la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) tanto para salvaguardar la credibilidad de España como para mantener intacta la memoria de todas las víctimas de ETA. Resulta una afrenta que la máxima autoridad jurídica europea obligue al Estado a pagar 30.000 euros al asesino Igor Portu y 20.000 a su sosias Mattin Sarasola, responsables del atentado de la Terminal 4 del Aeropuerto de Barajas el 30 de diciembre de 2006 que causó la muerte de dos personas, hirió a otras 20 y podría haber ocasionado una auténtica masacre dadas las fechas en las que se produjo. España debe aportar los documentos necesarios que desmonten la coartada de dos miserables de este calibre.

Los derechos humanos son sagrados para cualquier persona, aunque esas personas sean terroristas y por mucho trabajo que nos cueste aceptarlo. No obstante, resulta inquietante la facilidad que tiene el Tribunal Europeos de Derechos Humanos para fallar a favor de los enemigos de la democracia. Basta recordar que países tan rigurosos como Reino Unido han pensado en salirse de su jurisdicción por los impedimentos que ponían a la hora de extraditar terroristas confesos. Algo que sucedió con el yihadista radical Abu Qatada. Algunas de sus señorías parecen empeñadas en convertirse en el Tribunal de Derechos de los Terroristas. Muy lego ha de estar el juez que haya dirimido el fallo en la historia reciente de nuestra nación para darle este premio a dos hombres que buscaban provocar una matanza con su acción y que, ya de por sí, se llevaron dos vidas humanas por delante. Dos jefes de una organización terrorista que a lo largo de su medio siglo de existencia asesinó a 900 personas, hirió, quemó y mutiló a otras 16.000 y dejó más de 42.000 víctimas silenciosas. Familiares y amigos de los que perecieron víctimas de la sinrazón terrorista. Eso es lo que han conseguido en Estrasburgo.

Eso y espolear el ánimo de otros terroristas como Arnaldo Otegi, que se ha inventado una historia de torturas para autoproclamarse víctima aprovechando que el dislate ponía sede en la ciudad francesa. “Víctima”, dice, el mismo indigente moral y ético que secuestró al director de Michelin en Vitoria, Luis Abaitua, y a los políticos Gabriel Cisneros y Javier Rupérez —entonces diputados de UCD— cuando pertenecía al aparato político-militar de la banda terrorista. Víctima un hombre que sigue haciendo de la radicalidad su credo político, intentando acercar a los presos al País Vasco a pesar de declaraciones como las de un jefe etarra encarcelado, David Pla, que llegó a asegurar que “no lamentamos lo que hicimos”, para añadir que “no hubo concesiones morales para defender la lucha armada”. Esta es la patulea a la que ha premiado el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. El mismo lugar al que quiere acudir Roger Torrent para pedir la investidura a distancia de Carles Puigdemont. Las instituciones europeas no pueden beneficiar a los antidemocráticos con tan grave asiduidad.

Un Tribunal Europeo que se devalúa
 larazon 14 Febrero 2018

Tanto en los fundamentos de Derecho, como en uno de los votos particulares, los jueces de la tercera Sección del Tribunal de Derechos Humanos, –autores de la sentencia que condena a España a indemnizar a los terroristas de ETA Martín Sarasola e Igor Portu por malos tratos–, se plantean si la Corte de Estrasburgo tiene legitimidad para actuar como una sala de instancia superior, que puede corregir o, incluso, sustituir a los sistemas de Justicia nacionales.

Por supuesto, ni los principios que ampararon la creación del Tribunal ni su reglamento permiten a sus salas ejercer como una especie de áureo tribunal supremo europeo, contra el que no hay posibilidad de apelación, dicho sea de paso, por más que se haya creado una jurisprudencia ad hoc que, como en el caso que nos ocupa, se ampara en la naturaleza del delito y no en la ausencia de la tutela judicial efectiva para enmendar una sentencia legítima y fundada.

Así, los magistrados de la sección actuante, –entre los que se encuentra el conocido juez español Luis López Guerra, designado por el anterior Gobierno socialista e impulsor del dictamen que derogó la llamada «doctrina Parot»– declaran que, al tratarse de una denuncia que afecta a derechos fundamentales de las personas deben «librarse a un examen particularmente atento» de los hechos, como si los respectivos jueces españoles que trataron del asunto lo hubieran despachado sin la suficiente y cuidadosa atención.

En realidad, estamos ante una desahogada toma de postura de unos jueces que consideran que las conclusiones a las que llegó el tribunal sentenciador en primera instancia –la Audiencia Provincial de San Sebastián–, que condenó a graves penas a cuatro guardias civiles, son más ciertas que las conclusiones a las que llegó la sala del Tribunal Supremo que, en apelación, casó la primera sentencia y absolvió a los agentes del orden. Es decir, la Corte europea se arroga ese papel de tribunal superior, que no le corresponde, para enmendar la plana a un tribunal nacional.

Pero, incluso en ese papel espurio, comete la incongruencia de modificar la tipificación delictiva del tribunal donostiarra, sentenciando que no hubo torturas sobre los etarras, sino malos tratos, con lo que cabe preguntarse por qué estos jueces sí pueden «casar», aunque sea parcialmente, la sentencia y nuestro Tribunal Supremo no. En cualquier caso, este tipo de actuaciones de la Corte de Estrasburgo no afecta tanto al buen nombre de la Justicia española, que se encuentra entre las más garantistas de occidente y goza de un merecido prestigio entre los países de nuestro entorno, como devalúa la confianza de los ciudadanos en la neutralidad ideológica y la imparcialidad del tribunal europeo.

Que en el caso de los etarras Martín Sarasola e Igor Portu, los asesinos de la terminal 4 de Barajas, el sistema judicial español funcionó correctamente y de acuerdo a los principios de respeto y protección de los derechos humanos es innegable y el propio resumen de actuaciones de la Corte europea lo certifica. Desde los jueces de Bergara y San Sebastián que entendieron de las detenciones en el primer momento, hasta el Tribunal Supremo, pasando por la Audiencia Provincial donostiarra, siempre estuvo garantizado el derecho a la tutela judicial efectiva de los denunciantes.

Los jueces europeos deberían, quizás, haber sido ilustrados por su colega español, López Guerra, sobre las estrategias procesales de la banda terrorista etarra, que ordena a todos sus detenidos la denuncia sistemática de torturas y malos tratos por parte de las Fuerzas de Seguridad del Estado y de la Ertzaintza y que, como en este caso, busca no tanto eludir la acción penal, como el desprestigio de la democracia española y de su sistema de Justicia ante el mundo.

EDITORIAL EN 'HERRERA EN COPE'
Carlos Herrera estalla con el zapateril López Guerra y le manda al váter por mimar a dos asesinos etarras
Juan Velarde. Periodista Digital 14 Febrero 2018

Carlos Herrera ha estallado este 14 de febrero de 2018 contra la última sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo por alinearse con la petición de dos etarras y sancionar a España con el pago a estos criminales de 50.000 euros por supuestas torturas.

El director de 'Herrera en COPE' ha recordado los hechos que produjeron la detención de los dos terroristas que un 30 de diciembre de 2006 acabaron con la vida de dos ciudadanos ecuatorianos tras poner una bomba en la recién estrenada terminal T-4 del aeropuerto de Barajas.

Así definía Herrera lo que es el Tribunal Europeo de Derechos Humanos:
Suele ser un grupo de señores y señoras acariciándose las gónadas, cobrando un pastizal y emitiendo algunas extravagancias jurídico-políticas que no sólo afectan a España, sino también a otros muchos países.

Detalla cómo se produjo la decisión de ese órgano:
Han condenado a España a pagar 50.000 euros a los asesinos que pusieron la bomba en Barajas el 30 de diciembre de 2006, Igor Portu y Martín Sarasola. Dice el Tribunal Europeo de Derechos Humanos que sufrieron un trato inhumano y degradante cuando fueron detenidos por la Guardia Civil. Claro, es que esta gente tiene un carácter..., los vas a detener y los tíos se resisten. Entonces hay veces en que la Guardia Civil trata de detener de usted, con métodos versallescos. Pero también es verdad que determinados individuos insisten siempre en lo mismo.

Explica que:
Miren, una cosa es la aplicación legítima de la violencia para la detención de delincuentes y criminales y otra es utilizar la violencia en la custodia de los detenidos. Lo primero es comprensible, lo segundo, intolerable. Si en la custodia de un detenido alguien ha sobrepasado las elementales reglas que se deben observar, esa persona debe ser condenada, llamada la atención, lo que tenga previsto la penalidad correspondiente.

Y contrapone:
Pero como bien dictaminó el Tribunal Supremo, que se produzca una detención violenta y que las lesiones sean compatibles con esa detención violenta exime de toda responsabilidad, en este caso, a esos guardias civiles. Claro, esto desde Estrasburgo, tocados por la gracia áurea de López Guerra y algún que otro regalito que hay colocado en ese lugar, digamos que se ve de forma mucho más confusa.

Destaca dos cuestiones esenciales a tener en consideración:
Primera providencia, es evidente que el Estado no va a dar 50.000 euros a estos dos asesinos, en todo caso se lo descontará de la indemnización que estos tíos tienen que pagar a las víctimas, cosa que no ha hecho ninguno de esa banda de criminales. Segundo, es particularmente llamativo y aberrante que el Tribunal traslade a los acusados la carga de la prueba. '¡Oiga, demuestre usted que no torturó'! Bueno, '¿y por qué no demuestra usted que no es un imbécil?'. '¿Y cómo demuestro yo que no soy un imbécil?' 'Pues de la misma manera en la que pruebo yo que no torturé'.

Y remata al amigo magistrado de Zapatero:
Tiene un insólito historial este Alto Tribunal, que ha mostrado una exquisita sensibilidad con las peores causas y ahí siguen. Por cierto, a López Guerra, el regalito que dejó Rodríguez Zapatero en ese Tribunal y a quien Dios tenga en su inodoro, no le queda demasiado tiempo en ese Tribunal de Estrasburgo.

El magistrado López: Guerra hasta el final
A López Guerra le precede una reputación sulfurosa de parcialidad que viene de su militancia y ejercicio de cargos en gobiernos socialistas
Enrique Serbeto. Bruselas ABC 14 Febrero 2018

Esta es probablemente la última sentencia que firma en Estrasburgo el juez español Luis López Guerra, que ha dejado tras de sí un catálogo de sentencias más que polémicas en un asunto tan sensible como el terrorismo. Los que lo conocen de su época en el Ministerio de Justicia y que aún lo tratan cuentan que en estos momentos «ya tiene las maletas hechas» y que solamente está «esperando el relevo».

Es difícil adivinar cuál ha sido su papel exacto en estas sentencias -la de ayer o la de la llamada «doctrina Parot» serán las más graves que quedan en su expediente-, teniendo en cuenta que el reglamento del Tribunal de Derechos Humanos establece que el juez nacional debe participar en las deliberaciones de los casos que afectan a su país. Y también resulta bastante difícil de imaginar que ha sido la opinión de un solo juez la que ha decantado la sentencia en la que han participado siete magistrados.

Pero a López Guerra le precede una reputación sulfurosa de parcialidad que viene de su militancia y ejercicio de cargos en gobiernos socialistas. Durante los tres años que fue el «número dos» del Ministerio de Justicia se produjeron las desafortunadas negociaciones con la banda terrorista que acabaron precisamente con el atentado perpetrado por los dos terroristas a los que acaba de conceder una indemnización. Sea ahora, sea cuando contribuyó a dar la razón al etarra Arnaldo Otegui, da la impresión de que se ha sentido cómodo firmando y contribuyendo a aprobar sentencias que ratificasen sus puntos de vista en el campo de la gestión del terrorismo.

Es cierto que este tipo de sentencias por malos tratos son relativamente infrecuentes en el caso de España, frente a las numerosas que se adjudican a otros países de la UE, como Bélgica o Francia, por no hablar de otros que están también bajo la jurisdicción del Tribunal Europeo, como Turquía, Rusia o Ucrania, donde la situación es verdaderamente preocupante. En todo caso, en este último asunto, López Guerra no ha querido aprovechar para matizar su reputación y ha mantenido sus tesis.

Al menos, López Guerra no ha firmado el voto particular que se pronunciaba a favor de considerar que no solo hubo malos tratos por parte de la Guardia Civil, sino que hubo torturas. Por esta tesis se han inclinado tres magistrados, encabezados por el andorrano Pere Pastor Vilanova. Este juez nacido en el principado pirenaico y formado en universidades francesas -al contrario de la tradición en ese minúsculo país- quería que la condena a España fuera no por malos tratos, sino por tortura, lo que eleva un escalón más la gravedad del asunto. Pastor Vilanova tampoco es un desconocido en el campo de los contenciosos sensibles en España. El año pasado fue recusado por los abogados de policías, guardias civiles y militares que reclamaban que se igualasen sus derechos a los de las víctimas civiles del terrorismo. Los otros dos jueces que han firmado el voto particular diciendo que están convencidos de que hubo torturas son la suiza Hellen Keller, en el puesto desde 2011, y el chipriota Georgios Serghides, nombrado en 2016.

ETA reconoció como falsas las torturas que avala Estrasburgo
El TEDH condena a España a pagar 50.000 euros a los terroristas de la T-4 por «daños morales».
J. M. Zuloaga / M. Arroqui . Madrid/Bruselas. larazon 14 Febrero 2018

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo condenó ayer a España a indemnizar con 50.000 euros a dos etarras, Igor Portu y Mattin Sarasola, por, según la sentencia, haber recibido «trato inhumano y degradante» tras su detención.

En medios antiterroristas ha llamado la atención esta sentencia, cuando es conocido, porque están judicializados, que el que entonces era jefe de los citados etarras y de los «comandos», Garikoitz Azpiazu, «Txeroki», reconocía, en unos documentos que se le incautaron en el momento de la detención que los pistoleros, autores del atentado contra la T-4 del aeropuerto de Barajas, habían mentido en sus denuncias contra la Guardia Civil. Todo ello, siguiendo un guión marcado por la propia ETA. En concreto, decía «Txeroki» que «lo relacionado con las torturas falsas sufridas por Igor en manos del enemigo está en buen camino». «Visto el resultado que estamos obteniendo y el daño que le causamos al enemigo, es muy importante que los militantes interioricen bien en la eskola (los cursillos de formación y adiestramiento que reciben los etarras) la importancia que tiene el tener preparada la cantada, igual que hace el talde de Igor». «Prepararla juntos y repetirla», anima a sus interlocutores, a quienes saluda con un «¡Aúpa tú!» antes de enviarles un «abrazo revolucionario».

La sentencia no tiene ningún efecto, ni sobre los guardias que participaron en la detención ni contra el Estado, ya que el dinero deberá descontarse de las cantidades millonarias que ambos deben en concepto de responsabilidad civil. Portu y Sarasola fueron condenados a 1040 años.
ETA reconoció como falsas las torturas que avala Estrasburgo

El testimonio de los detenidos, que es falso según «Txeroki», señala que durante el viaje que les llevó al cuartel de Intxaurrondo fueron golpeados por miembros de la guardia civil . El juzgado número 1 de San Sebastián investigó estos hechos y condenó a cuatro agentes de la Guardia civil por «delitos de torturas graves». El Tribunal Supremo anuló esta sentencia un año después al alegar, entre otros factores, que las heridas se habían producido debido a la resistencia mostrada durante los arrestos, por parte de los terroristas que intentaron huir, y a que las acusaciones por tortura habían sido dictadas por la banda terrorista ETA, dentro de su modus operandi habitual de denuncias falsas.

LA TRIBUNA DEL COLUMNISTA
La reveladora carta que el amigo magistrado de Zapatero 'ocultó' para indemnizar a los etarras de la T-4
Juan Velarde. Periodista Digital 14 Febrero 2018

Es el tema del día, aunque a muchos columnistas, cuando saltó la noticia, ya les había pillado con la columna más que cerrada y colocada en su hueco correspondiente. Aún así, este 14 de febrero de 2018 a varios editoriales y algún columnista-director les ha dado tiempo a hacer su reflexión sobre la decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de obligar a España a indemnizar con 50.000 euros a los dos etarras que asesinaron a dos personas en la T-4 de Barajas el 30 de diciembre de 2006.

El editorial de El Mundo se muestra muy tibio con la sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo que obliga a indemnizar con 50.000 euros a los dos etarras que perpetraron el bombazo de la T-4 en Barajas y que se llevaron por delante la vida de dos personas:
La grandeza de la democracia reside en que afirmaciones como la de que la Justicia es igual para todos no son meras frases hechas. De ahí que, por doloroso que resulte, se deba acatar la indemnización de 50.000 euros que España ha de pagar a los dos etarras que perpetraron el atentado en la T4 de Barajas durante las Navidades de 2006. Aquel día dos personas fueron asesinadas. El Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo condenó ayer a nuestro país por considerar probado que los dos miembros de ETA recibieron malos tratos de los guardias civiles durante su traslado a la cárcel.

El director de ABC, Bieito Rubido, no pone paños calientes sobre la sentencia del TDH de Estrasburgo:
Si la Justicia consiste en dar a cada uno lo suyo, el par de etarras que segaron las vidas de dos inocentes anónimos que aquel día pasaban por la T4 de Barajas no merecen la compasión de unos jueces de extracción muy diversa, cuya trayectoria está sembrada de dudas. En particular el español López Guerra, a quien su adormecida conciencia ya le ha permitido perpetrar otras colaboraciones inquietantes. La sociedad española acatará la decisión del tribunal europeo, pero resonará implacable en nuestros oídos aquella frase de Quevedo: "Menos mal hacen los delincuentes que un mal juez".

El editorial de ABC estalla contra la sentencia y contra el acrisolado jurista socialista Luis López Guerra por ponerse del lado de dos terroristas:
Resulta igualmente escandaloso que el acrisolado jurista del PSOE Luis López Guerra, magistrado del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, siempre esté presente en las últimas sentencias que dan cobertura a los intereses de ETA contra el Estado español. Amparó a Arnaldo Otegui cuando fue condenado por injuriar al Rey Juan Carlos. Fue activo protagonista de la derogación de la «doctrina Parot», precio que el Gobierno de Rodríguez Zapatero se comprometió a pagar a ETA. Y ha firmado la sentencia que condena a España por malos tratos a Portu y Sarasola, justo cuando la sociedad española y las víctima del terrorismo quieren evitar que ETA blanquee su historia de terror como un conflicto entre iguales. Digan lo que digan los jueces europeos, entre la versión de dos asesinos, por un lado, y dos sentencias del Supremo y la palabra de la Guardia Civil, no hay duda.

La Razón pone el foco sobre López Guerra y cómo éste podía haber olvidado su sectarismo y haber ilustrado a sus colegas juristas en Estrasburgo cuál era la estrategia de los etarras:
Los jueces europeos deberían, quizás, haber sido ilustrados por su colega español, López Guerra, sobre las estrategias procesales de la banda terrorista etarra, que ordena a todos sus detenidos la denuncia sistemática de torturas y malos tratos por parte de las Fuerzas de Seguridad del Estado y de la Ertzaintza y que, como en este caso, busca no tanto eludir la acción penal, como el desprestigio de la democracia española y de su sistema de Justicia ante el mundo.

El propio diario se hace eco de un documento demoledor sobre la estrategia a seguir por los etarras en el caso de ser detenidos por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado:
Lo relacionado con las torturas falsas sufridas por Igor (Sortu) en manos del enemigo está en buen camino... Esta es la estrategia que hay que seguir ante las caídas (detenciones) siempre. Visto el buen resultado que estamos obteniendo y el daño que le causamos al enemigo,(...) denunciar torturas y nunca ratificarse ante el juez. ¡La lucha es la única vía! ¡(...) y VIVA ETA siempre!

Abogada de AVT rebate a Estrasburgo: hubo detención violenta por la resistencia e intento de fuga de Portu y Sarasola
Agencias. DiarioSigloXXI 14 Febrero 2018

MADRID, 14 (EUROPA PRESS)
La abogada de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) Carmen Ladrón de Guevara ha cuestionado este martes la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), con sede en Estrasburgo, que condena a España a indemnizar por malos tratos a los etarras condenados por el atentado de la T4 en el aeropuerto de Madrid-Barajas ya que, según la letrada, hubo detención violenta por la resistencia e intento de fuga.

En una entrevista en la Cadena Cope, recogida por Europa Press, Ladrón de Guevara se ha remitido al juicio en la Audiencia Nacional en el que se condenó a los etarras Igor Portu y Mattin Sarasola, donde en su estrategia de defensa "no dijeron nada de que hubiesen sido torturados", algo que refrendó posteriormente el Tribunal Supremo.

Ese relato de hechos probados, según ha rememorado Ladrón de Guevara, acreditó que los guardias civiles redujeron a Igor Portu y Mattin Sarasola ante la resistencia de los miembros de ETA. "Se habían resistido fuertemente y se había producido la detención en carrera, cuesta abajo, con la necesidad de que se tuvieron que abalanzar sobre ellos para interceptarles", ha señalado la abogada.

"Nos explicaron", ha continuado en referencia a los agentes, "que llevaban los chalecos tácticos que llevan los GAR (unidad de elite de la Guardia Civil) con el subfusil, los cargadores... Con el peso del cuerpo de cada uno de los agentes, las lesiones producidas eran consecuencia de esa detención violenta. Por lo tanto, desde luego yo me creí mucho más la versión de los agentes que, además, queda plasmada en la sentencia del Tribunal Supremo".

Ladrón de Guevara ha valorado que Estrasburgo no hable de torturas en el caso de esta detención, subrayando que las heridas no fueron "en ningún caso durante la custodia policial", pero critica el fallo del tribunal. "Ya no me sorprenden los pronunciamientos del TEDH en materia de personas relacionadas con el terrorismo de ETA, tengo que decir que esta sentencia es más que discutible tanto en la forma como en el fondo", ha sostenido.

"El Tribunal Supremo lo dijo bien claro en la sentencia por la que se absuelve a los agentes, dijo que en ningún caso ha quedado demostrado que hubiese habido ningún exceso en el uso de la violencia que tuvieron que emplear los agentes para la detención y a lo que se limitaron es a cumplir con su obligación de evitar que se fugaran", ha señalado la abogada, subrayando que en este caso "ni siquiera hubo trato inhumano y degradante".

INDEMNIZACIÓN BLOQUEADA
El Ministerio de Justicia confirmó ayer tras conocer la sentencia de Estrasburgo que se detraerá la indemnización de 30.000 euros a Portu y 20.000 a Sarasola por el trato "inhumano y degradante" que sufrieron cuando fueron detenidos en enero de 2008 de la deuda contraída con las dos víctimas mortales del atentado de la T4 y de las responsabilidades civiles derivadas de la acción criminal.

Los etarras fueron condenados a 1.040 años por el atentado de la T4 y a indemnizar a las familias de los dos ecuatorianos fallecidos, Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, con 500.000 y 700.000 euros, respectivamente. También se fijaban indemnizaciones que superan los 2,5 millones de euros para los numerosos afectados, entre ellos un herido que sufrió una discapacidad del 67% como consecuencia del atentado.

La Audiencia Nacional condenó a los etarras a pagar 1,16 millones de euros al Estado, en relación con la cuantía de las indemnizaciones que adelantó la Subdirección General de Ayuda a las Víctimas del Terrorismo, y 41,6 millones al Consorcio de Compensación de Seguros. El atentado produjo, además, daños en 863 vehículos que estaban aparcados en la T4.

Corrupción de sigla y corrupción de régimen
EDITORIAL El Mundo 14 Febrero 2018

Nadie duda ya que la corrupción, junto a factores económicos y generacionales, explica la quiebra del bipartidismo en España. Sucesivos escándalos por malversación, enriquecimiento ilícito o financiación irregular han ensuciado por igual la imagen de los dos grandes partidos que se han alternado en el poder desde 1982. Ahora bien, los casos Gürtel y ERE que vuelven a copar la actualidad judicial sólo se parecen en el perjuicio electoral causado a sus respectivas formaciones, pero ni la tipología delictiva ni la gestión del control de daños políticos ni el rasero mediático que da cuenta de uno y otro escándalo resultan asimilables.

El juicio que dirime la financiación ilegal del PP valenciano ha experimentado un giro que oscurece el horizonte penal de Francisco Camps. Ayer, Luis Bárcenas confirmó al juez los detalles sobre el funcionamiento de la caja B ya avanzados por EL MUNDO: que tanto él como Álvaro Lapuerta articularon una fórmula fraudulenta de auxilio financiero para sufragar los actos de campaña de Camps. Dicha fórmula consistía en recabar donaciones -"extracontables", diría Bárcenas- de grandes empresarios con quienes los propios tesoreros, Bárcenas y Lapuerta, viajaban en avión portando el dinero en efectivo que era entregado directamente en la Generalitat valenciana al entonces vicepresidente primero, Víctor Campos. La declaración viene a avalar el testimonio de Ricardo Costa, que marcó el cambio drástico en el plan de defensa, pasando al ataque. La deriva procesal de Gürtel escapa así al control del PP pese a las iniciales sospechas en torno a un pacto de no agresión, hoy desbordado por los intereses personales de los acusados.

A este comportamiento -replicado en los casos Lezo y Púnica en Madrid- se le opone el modelo andaluz, que supera la corrupción de partido para cuajar una verdadera corrupción de régimen. En este segundo caso la lacra es sistémica, pero sus peores efectos quedan controlados en virtud de un clientelismo profundo, una omertá correosa y una alternativa política improbable. Ello explica una retractación tan inverosímil como la que ha formulado el ex director general de Trabajo, Francisco Javier Guerrero, pieza clave del juicio contra 22 ex altos cargos de la Junta de Andalucía. Guerrero exculpa ahora a Manuel Chaves y al ex consejero José Antonio Viera, para alivio de no pocos jerarcas del régimen socialista, que además ejerce una estrecha tutela sobre numerosos medios locales, empezando por la cadena autonómica de televisión.

Toda corrupción socava la democracia, aunque cada una lo hace a su manera. Donde no caben distingos es en la exigencia de regeneración que, superada la crisis económica, se perfila como condición innegociable de los ciudadanos para el próximo ciclo electoral

Metástasis etarra del separatismo catalán
José Javaloyes republica  14 Febrero 2018

Parece como si el episodio de Otegui quejándose de que “en Madrid se le insulta”, -contrariamente a como, en Barcelona, los independentistas se le acercan y le piden un selfie– es decir, que se fotografíe con ellos – los conspicuos del nacionalismo vasco, vista la insistencia pertinaz de ir contra la unidad nacional española en Cataluña, insisten en regresar hacia lo mismo. En un arranque de cursilería semántica, los “jelkides” se suman a la ola separatista en Cataluña. De una parte, planteando la independencia “de facto”, mediante manifiesto contra cada uno de los preceptos de la Carta Magna en defensa de nuestra unidad nacional. De otra, con la iniciativa de adoptar, entre conspicuos y adheridos, para las solapas de todos, el lazo amarillo, con el que desde el catalanismo separatista de fractura se demanda la libertad de los supuestos “presos políticos” enchiquerados por los sucesos ligados a la subversión del 1 de Octubre.

Conviene, antes de seguir adelante por entre las trochas abiertas desde la aberración histórica de los separatismos, insistir en el distingo entre lo que son políticos presos por las causas que sean, y los presos propiamente políticos, por actos y conductas, de política naturaleza, penados por la ley.

El llamado “problema catalán” se desvela -una vez más- como parte de un mismo desistimiento de la Historia colectiva, en el sentido de que el separatismo, problema de gestación paralela contra la verdad de nuestra historia nacional. Está claro que los herederos de Sabino Arana han visto abrirse de rebote, con la crónica actual del secesionismo catalán, un turno de oportunidad para su propia ambición. Ahora, el lacito amarillo en la solapa, como grito de solidaridad para conmilitones, encarcelados por delinquir contra los límites constitucionales de la democracia española, puede servir también para el separatismo vascongado, en la medida que se aplicaría a los reclusos del terrorismo etarra, que en su hermenéutica de imagen falsa pasan también por “presos políticos”.

Desde este ciclo de reacción vascongada en el actual partido dominante más allá del Puerto de Orduña, parece establecerse la necesidad de revisar la óptica de complacencia con que al sur de ese mismo puerto, desde el actual Gobierno, pareció entender que el tiempo de Urkullu, en el PNV, era cosa distinta de lo que había sido anteriormente a la hora de considerar el problema.

La cosa es más grave de lo que en principio pudiera parecer. Más grave y más compleja. Afecta a la propia base de la sostenibilidad parlamentaria del actual Gobierno.

La derecha miope y Cataluña
José García Domínguez Libertad Digital 14 Febrero 2018

Uno de los exponentes más paradigmáticos de la mentalidad de derecha política española contemporánea, el presidente gallego Feijóo, acaba de asomarse a las páginas del diario de cabecera del establishment catalanista, La Vanguardia, para complacer a sus lectores con el siguiente titular: "El PP tiene que ocupar el espacio que ha dejado vacante CDC en Cataluña". Un prejuicio apenas sustentado en el puro y duro desconocimiento, ese consistente en creer que la vieja CDC habría representado la antítesis razonable, posibilista, sensata y moderada de los extravíos irredentos y asilvestrados de los actuales dirigentes del movimiento catalanista, del que no solo participa Feijóo, sino que, bien al contrario, resulta ser dominante entre amplísimos estratos de las capas rectoras del Partido Popular. Feijóo, como tantos de sus iguales dentro del PP, por lo general altos cargos institucionales cooptados en su día desde el escalafón funcionarial y que conciben la política como muy poco más que una extensión de ese mundo administrativo del que proceden, lee la realidad catalana, tan distinta y tan distante, a través del prisma sesgado de ese origen.

Igual en el fondo que Rajoy, Feijóo cree que Cataluña es como su Galicia natal, un territorio peculiar adornado por ciertos rasgos singulares de contenido más o menos folclórico y controlado por unas élites que alimentan una suerte de populismo antropológico en beneficio propio. Un modelo grosso modo equiparable al suyo y que únicamente habría descarrilado por la inesperada irrupción en escena de un par de locos incontrolados, Puigdemont y Junqueras. Huelga decir que nada que ver con el avatar catalán. Y es que en la praxis extremista e intransigente del último Gobierno de la Generalitat no hubo ruptura alguna, sino todo lo contrario, con el programa de acción establecido por CiU al inicio mismo de la Transición, cuando se restableció la autonomía. Ninguna. A fin de cuentas, el procés no ha sido otra cosa más que el desenlace natural y lógico del largo intervalo de reconstrucción nacional que asumió CiU como su primera y principal señale identidad política.

Y eso es lo que la derecha española de hoy, tan pegada siempre a la pantalla del televisor pero tan huérfana de lecturas profundas y de genuino conocimiento histórico, no ha conseguido aún comprender. Aquella difunta CiU que tanto añoran fue la incubadora política, intelectual, sentimental y moral del 1 de Octubre. Todo lo que viene sucediendo de un tiempo esta parte aquí, en Cataluña, no ocurre a pesar de lo que fue CiU, sino gracias a lo que fue CiU. Todo, absolutamente todo. Porque fue CiU, su amada CiU, su añorada CiU, quien sacó de las cloacas de la marginalidad a la doctrina indigenista que predica la existencia conflictiva dentro del territorio catalán de dos etnias enfrentadas e incompatibles, la escoria intelectual que constituye el sustrato último del fundamentalismo separatista. Y Feijóo viene a decirnos que aquel espacio político, el de la hipocresía desleal y falsaria volcada en la cotidiana labor de termita para demoler el consenso social en torno a la idea de la nación española, es el que debe aprestarse a ocupar ahora el PP. Ni conocen Cataluña. Ni saben lo que dicen. Peste de tecnócratas.

El oasis desnudo
Javier Orrico Periodista Digital 14 Febrero 2018

Catedrático de instituto de Lengua y Literatura y periodista. Autor de 'La tarima vacía'

El oasis desnudo (los medios al servicio del separatismo catalán)

Hace unos días me publicaron el siguiente texto en The Economy Journal, una publicación digital en español, catalán e inglés editada por Catalunyapress. Se trataba de un artículo para un especial titulado "Medios públicos independientes", y que comienza así:

"¿Podría decirse que el régimen erigido por Jordi Pujol en Cataluña, y aún intocado, es un régimen neofascista, totalitario, autoritario o xenófobo? (...)".

La continuación, en el enlace de abajo.
http://www.theeconomyjournal.com/texto-diario/mostrar/996439/oasis-desnudo

¿Podría decirse que el régimen erigido por Jordi Pujol en Cataluña, y aún intocado, es un régimen neofascista, totalitario, autoritario o xenófobo? Sin duda, frente a los regímenes plenamente totalitarios, el sometimiento a los resultados electorales y al juego democrático, aunque sólo hasta septiembre de 2017, desmentiría tal afirmación. Hay, sin embargo, algunos rasgos en los que conviene detenerse para verificar si estamos ante un régimen neo-totalitario, al menos en sus efectos más notorios: unanimidad impuesta, falta real de libertad de expresión y de separación de poderes, control de todos los resortes del Estado (Generalitat) y de la sociedad por un grupo ideológicamente legitimado sobre el resto de la población, dividida por una frontera xenófoba entre buenos ciudadanos afectos al régimen y la nación -usuarios convencidos de la “lengua nacional” y étnicamente puros-, y desafectos o indiferentes, de origen y lengua materna ajenos al cuerpo originario y primogénito. Y, en lo que aquí abordamos, la existencia de una prensa “nacional” cuya finalidad no es informar a una sociedad libre, sino crear el imaginario de legitimación del grupo dominante.

Fake
A ello hay que sumar que desde 1980, con la excepción del periodo de Vidal-Quadras al frente del PP y del periodo posterior a la irrupción de Ciudadanos, en ninguno de los procesos electorales celebrados hubo verdadera oposición, nunca se discutió sobre la naturaleza del régimen, sino sólo sobre quiénes habrían de encargarse de dirigirlo, dado que la oposición socialista (y luego de la Esquerra) era solo supuesta, consecuencia de una cooptación que se repartía los ámbitos de control institucional y económico (municipios y diputaciones para el PSC, gobierno autonómico para CiU) y que en nada cuestionaba el fundamento del pujolismo: la nación ante todo. Nadie podía impugnar, so riesgo de marginación completa, cuando no de acoso, el dogma constituyente: Cataluña era una nación milenaria y, por tanto, destinada a contar con un Estado propio, como todas las naciones “normalizadas”. Y así, desde ese impulso rector, la construcción nacional, fundamentada en una lengua propia (y, por tanto, otra impropia e ilegítima), se justificaba la sumisión de toda acción política, cultural, social o educativa y, sobre todo, de subvenciones, a la satisfacción de ese objetivo. Y, de paso, la identificación entre la riqueza de la nueva nación-Estado y la de su hacedor, su Rey Sol, Jordi Pujol, y sus partidos, casi todos.

ESTE PAÍS SIEMPRE SERÁ NUESTRO
Pero si treinta y cinco años de gobierno nacionalista no nos habían enseñado lo suficiente, el discurso de Ernest Maragall (miembro de una destacada familia de la gauche divine la burguesía ilustrada de la pérgola y el tenis que puso el voto de la clase obrera al servicio del nacionalismo) en la apertura del nuevo Parlamento autonómico el pasado día 17 de enero, acababa así: “Este país será siempre nuestro”. De los nacionalistas, claro, y de sus asimilados; del grupo étnico-lingüístico propietario legítimo de Cataluña, frente a los “nou vinguts” (aunque lleven cien años allí, aunque hayan travestido sus nombre, sus apellidos los delatan: comprueben los apellidos separatistas hoy); de aquellos que no discuten la supremacía de una Cataluña sobre la otra, que defienden y defenderán con uñas y dientes su control de los mecanismos de poder de una sociedad que les pertenece por derecho de herencia; de aquellos, los nacional-catalanistas, que no aceptarán nunca la democracia de los derechos individuales, de la ciudadanía, de la superación de las adscripciones tribales, lingüísticas o de cuna. En fin, de quienes nunca han ocultado su defensa del Ancien Regime, de los derechos estamentales y la clasificación social por la sangre, vigentes aún en esa utopía reaccionaria que es el regreso a antes de 1714, al paraíso étnicamente puro y perdido, con sus almogávares y su imperio ensoñado, que garantizaba un orden inalterable. Otro rasgo también típicamente fascista: la idealización del pasado y su nostalgia.

Para ello, era imprescindible, además de usar la educación como arma de futuro, poner los medios de comunicación al servicio de dos fines complementarios: ocultar todas las ‘necesarias’ actuaciones (ilícitas o no) que el pujolismo se viera obligado a llevar a cabo para el fin superior de la dominación nacionalista; y convencer a los reticentes para sumarse al proyecto, aunque fuera en papeles secundarios o de bufones bien pagados.

Eso es lo que se llamó el oasis, una prensa sumisa y comprada, con instituciones oficiales de filtro y censura (el CAC, por ejemplo), que creaba la ficción de una sociedad plácida y armoniosa, sin disidencia (una sola alma, un solo pueblo, un solo líder), dispuesta incluso a acatar un suceso como el “apagón informativo” del hundimiento del barrio del Carmelo.

Una prensa, convergente o socialista, daba igual, que respondía a los intereses estrictos de los dos partidos que se repartían Cataluña, y fingían oponerse en los ámbitos de dominio respectivo, pero siempre sin hacerse daño.

Y así, tras el hundimiento de uno de los barrios más característicos de la inmigración (de donde bajaba el Pijoaparte, en su motocicleta de “mursianu”, a encontrarse con el oasis al que nunca podría pertenecer, en las “Últimas tardes con Teresa” de Marsé), se produjo un acontecimiento plenamente revelador de la verdad última de los medios catalanes, con honrosas excepciones (como la del prematuramente fallecido José Clemente, que lo cuenta en su libro “El oasis catalán”, de 2005). Nada menos que la prohibición de acceso de los periodistas al escenario de los hechos, y hasta a los hoteles donde se alojaban los afectados. La actuación del Colegio de Periodistas de Cataluña, entonces en manos socialistas, aceptando el veto informativo y casi justificándolo, constituye un ejemplo palmario del servicio de los medios al poder político, y una prueba de la inexistencia de oposición y de la culpable participación de la izquierda en las mismas prácticas del régimen.

LA UNANIMIDAD MEDIÁTICA Y SOCIAL
Y, siempre, la lengua como excusa. Las políticas lingüísticas (¿Debe haber política lingüística?), en una sociedad crecientemente sofocada en sus libertades, resultaban el parapeto perfecto para que la nueva nación (y sus administradores) ocupara todo el quehacer mediático: habría de ser la “promoción” del catalán la vía a través de la cual llegaría una generosísima financiación (calculada, en 2017, entre unas cosas y otras, en 91 millones de euros, sin contar con el gasto en TV3) para unos medios cuyas crisis, recurrentes, se hacían cada vez más graves al hilo de la presencia de la red en el acceso a la información. Y, además, mientras se mantenía con respiración asistida a la prensa de papel (uno de la derecha nacionalista, otro del socialismo nacionalista), hasta incluir la insólita compra de acciones del también convergente Avui, la red permitía crear un conjunto de prensa digital nacionalista directamente ingeniada o pagada por el poder político, mucho más descarado en su intervención, si cabe, durante el tripartito nacionalista de izquierdas que bajo el mismísimo Pujol.

Este devenir hacia la unanimidad mediática y social, un triunfo indiscutible de la maquinaria nacionalista, se forjó sobre dos hitos sin parangón en cualquier otra democracia: el caso Banca Catalana, en el que Pujol se convenció de haber domado al Gobierno central y a la sociedad catalana, y haberlos convertido en escenario de su impunidad; y el incomparable, espectacular acontecimiento periodístico que constituyó el editorial conjunto firmado por toda la prensa regional en 2009. Es decir, por todos los medios, salvo los de implantación nacional.

Redactado, según se dice, por el periodista de la Vanguardia Enric Juliana, destacado nacionalista del sector “maldades a media voz”, constituyó el argumentarlo fundamental que desembocó en el “Procés” y en la declaración de independencia de octubre de 2017: el agravio a Cataluña que suponía cualquier alteración del nuevo “Estatut” por parte del Tribunal Constitucional.

No importaba que el estatuto fuera o no constitucional, ni que diseñara una situación de soberanía quebrada, de Estado dentro del Estado, por la que los demás españoles quedarían en una condición casi de colonia del poder catalán, el cual gozaría de la facultad de intervenir en los asuntos del Estado, pero sin que el Estado pudiese hacer lo propio en los asuntos de Cataluña.

Lo que no en vano era el resultado de un pacto entre Zapatero y Maragall (no con Mas, no se engañen), la misma situación, por cierto, de que goza el PSC con respecto al PSOE, pero peor, pues la Generalitat pasaba a tener incluso derecho de veto sobre todo lo que considerase que le afectaba. En fin, un poema más del zapaterismo, fenómeno cuya memoria sólo produce melancolía inversa.

LA “FAKE POLÍTICA” PARA CONSTRUIR HEGEMONÍA ELECTORAL
Por último, si este era el panorama de una prensa supuestamente privada y libre, capaz de elaborar y firmar ese manifiesto nacionalista, qué podríamos decir de los medios de la Generalitat, TV3 y sus radios, etc., sino que han sido y son (porque el pacto PP-PSOE-C’s para la aplicación del 155 les ha permitido seguir en completa impunidad, empujando al golpe y legitimando a los golpistas) instrumentos fundamentales para el sostenimiento de la “fake-política” sobre la cual se ha construido la hegemonía electoral recién renovada.

Y, sobre todo, para la expansión del victimismo (esas imágenes de las cargas policiales del 1-O, esos heridos de pega) que todo lo justifica: la mayor mentira, de todas cuantas han coadyuvado a esta situación absurda, en la que los privilegiados, los “propietarios del país”, se presentan como pobres perseguidos por sus empleados, los trabajadores de la banlieu. Es ahí donde se produce la apoteosis del papel de los medios en la creación del monstruo separatista: la difusión asfixiante del “Espanya ens roba”, el lema que supo aglutinar todo el egoísmo fascistoide de quienes encontraron en él la razón para acudir a la llamada de una independencia que iba a lograr, al fin, la Cataluña (más) rica y plena de la utopía segadora.

Seguramente por eso, porque se trata de una revolución al revés, pero revolución al fin, es por lo que uno de sus máximos conseguidores ha sido Jaume Roures, el millonario que se dice troskista mientras sus medios alimentan de fútbol y falsedades (como el documental sobre la “represión" en Cataluña que ha mostrado por medio mundo) a las masas opresoras: esos millones de españoles que ven los partidos que a él lo bañan en oro ¡Qué tiranía tan extraña, la metáfora de esa España que los ha hecho ricos, a él y a los suyos, mientras la desprecian!

Manejaron 6 millones antes del 1-O
El 155 deja a la ANC con sólo dos millones en caja tras cortarle los ingresos ilegales
Carlos Cuesta okdiario 14 Febrero 2018

La Asamblea Nacional Catalana (ANC) se está quedando sin dinero. Su saldo contable real en estos momentos refleja poco más de dos millones en caja, según las informaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado pese a que, según sus organizadores, siguen recaudando fondos a través de donaciones, la venta de camisetas y otros souvenirs del golpe separatista.

Supuestamente antes del 1-O no contaban con esas vías de ingreso adicionales provocadas por la movilización de los separatistas y, sin embargo, la Guardia Civil calcula que llegó a manejar entre cinco y seis millones de euros en ingresos anuales. Y ahora –que tiene, según ellos, un motivo de recaudación extra– lo cierto es que es cuando pasa apuros económicos. La ecuación imposible llega al summum porque, de nuevo según los responsables de la Asamblea Nacional Catalana, nunca han recibido subvenciones de la Generalitat. Por lo tanto: ¿de dónde sacaban antes el dinero para tener más fondos con menos vías de entrada y por qué tienen ahora menos recursos con, teóricamente, más partidas de ingreso?

La respuesta de la Guardia Civil es obvia: porque su dinero no venía de los ingresos legales, sino de partidas ocultas y, por lo tanto, ilegales. Y eso es exactamente lo que investiga en estos momentos la Benemérita: las vías ilegales de entrada ante la evidencia de que, si no, es imposible explicar la capacidad operativa que ha llegado a tener una organización que ha hecho frente al desembolso de gastos de los fugados en Bélgica, al pago de fianzas para que los golpistas abandonen la prisión, al desembolso de las partidas necesarias para sufragar los desplazamientos de los familiares de los presos preventivos, al abono de sus defensas jurídicas, a la organización de actos en defensa de los acusados de rebelión por el 1-O, etc.

Las fuerzas policiales han constatado que la ANC ha dado orden a sus integrantes de impulsar como sea la recaudación en las calles y entre los simpatizantes a causa de las comparecencias que tendrán lugar en el Tribunal Supremo a lo largo del mes de febrero dentro del proceso judicial al golpe del 1-O. Y lo han tenido que hacer porque la realidad es que se están quedando sin fondos.

La ANC sabe que puede necesitar más dinero para pagar las fianzas que puedan imponerse a los representantes golpistas que están siendo juzgados en estos momentos y empieza a tener la sensación de que el vaciado efectivo de sus partidas de ingreso puede dejarles sin capacidad operativa para afrontar esos desembolsos.

La Guardia Civil, de hecho, investiga con la tesis de que parte de sus vías de entrada de fondos ni tan siquiera se encontraban ya dentro de España, sino que procedían de países en el extranjero y, en concreto, de paraísos fiscales, a donde se habría trasladado el dinero a los largo de los últimos años en previsión de lo que los denominaban en su documentación interna “la asfixia judicial” provocada por “la respuesta del Estado”.

Cerraron el 2015 con números rojos
No se trata de la primera ocasión en la que las cuentas de la Asamblea Nacional Catalana llaman la atención por su incongruencia. La ANC, por ejemplo, cerró 2015 con números rojos, algo que no cuadraba en absoluto a la vista de su capacidad de movilización. La entidad impulsora de las grandes manifestaciones independentistas en Cataluña acabó ese ejercicio con un agujero de 132.000 euros que achacó a “actuaciones del Estado”.

Según la memoria económica remitida a sus socios en aquel año, ANC tuvo que hacer frente al pago de 176.000 euros a Hacienda, tras sufrir una inspección fiscal, y al abono de otros 83.000 euros para cumplir con una sanción que le impuso la Agencia de Protección de Datos. Pero ¿era eso suficiente para meter en pérdidas a una entidad como ANC?

Las cuentas de ANC mostraban ese año unos ingresos totales declarados de 5,2 millones de euros y un gasto de otros 5,09 millones. Unas cuentas coherentes que se desequilibraron, según ellos, tras llegar las inspecciones del Estado. Pero la Guardia Civil sospecha que parte de esos gastos pudieron estar inflados para camuflar ya parte de los desvíos de dinero hacia destino opacos de forma, precisamente, que pudiesen utilizar en el momento preciso y sin control alguno.

Las empresarias que han puesto Baleares en pie de guerra contra los 'països catalans'
Úrsula Mascaró y Manuela Cañadas lideran un movimiento que ha conseguido frenar el intento de convertir el catalán en requisito para opositar a la Sanidad balear
Ángel Villarino elconfidencial 14 Febrero 2018
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Úrsula Mascaró estaba una noche cenando con un amigo traumatólogo, gallego, instalado en Menorca desde hace muchos años. La conversación derivó hacia un tema que cada vez ocupa más espacio en las sobremesas baleares. “Él estaba indignado por el desastre que va a ser la imposición del catalán como requisito para todo el personal sanitario. Yo le insistí en que tenían que movilizarse para frenarlo. Y como vi que no tenía claro cómo hacerlo, decidí ponerme yo”.

Esa misma semana idearon un eslogan en tres idiomas ('Mos Movem! En Marcha! Let´s go!') y prepararon las primeras reuniones, donde decidieron entre otras muchas cosas no identificarse con ninguna bandera. Acabaron convocando una manifestación en contra de lo que se bautizó como el 'requisitazo': la obligación de sacar un examen de catalán para poder opositar a un puesto sanitario en Baleares. “Lo hicimos pensando que no iría mucha gente porque en Menorca es muy difícil que haya movilizaciones. Pero al final juntamos a casi 4.000 personas en Mahón. Lo nunca visto. La gente alucinaba. No se lo podían creer”.

Mascaró es una de las caras más conocidas de Menorca: natural de Ferreries, diseñadora y propietaria de una marca de zapatos que en los últimos años ha calzado a Angelina Jolie, Penélope Cruz, Paris Hilton o la reina Letizia. No oculta que la movilización ha estallado con tanta intensidad porque trae mar de fondo. "Lo de la sanidad es una gota más. Hace ya mucho tiempo que aquí estamos viviendo una invasión del 'procés', como si llegase un brazo de lo que pasa allí. Después de ver lo que ha pasado en Cataluña estos meses, da pánico".

Mascaró tiene cerca de 100 tiendas propias en todo el mundo, de las cuales siete están en Barcelona. "Allí ya le he visto las orejas al lobo, la ruina que supone aquello. Besamos el barro en otoño: un 60% menos de venta y 21 empleadas con los brazos cruzados. Vemos cada día cómo el pancatalanismo quiere apropiarse también de Baleares y la mayoría de nosotros no queremos pasar por lo que han pasado allí. Queremos que nos dejen en paz. Aquí somos gente muy tranquila y tienen que tocarnos mucho las narices para que salgamos a manifestarnos. Pero lo han conseguido”.

Varios partidos políticos, dice Mascaró, empezaron a acercarse al movimiento, pero ellos optaron por mantenerlo como una iniciativa civil. “La verdad es que no quiero saber nada de ellos. Si hiciesen bien su trabajo, yo me podría dedicar a hacer mis zapatitos”. Al ver la respuesta de los menorquines, Mascaró viajó a Mallorca para extender el movimiento por el resto de las islas. Allí conoció en persona a Manuela Cañadas, catalana de nacimiento, viuda de un militar fallecido en Afganistán y empresaria del sector inmobiliario. “Enseguida empecé a seguir el movimiento en redes y le mandé un mensaje a Úrsula, que montó una reunión a la que acudimos 25 personas. Me eligieron como portavoz, pero soy una más. Lo que empezó como una ola en Menorca se ha convertido en un tsunami ya”, explica Cañadas por teléfono.
'Requisitazo' pasado por agua

La movilización ciudadana, sumada al plantón de varios sindicatos, ha acabado obligando al Govern balear a rectificar. Su plan inicial, el citado 'requisitazo', era exigir a todos los nuevos opositores del sector un nivel de catalán (examen B2 para médicos y enfermeras y B1 para auxiliares). Esto, en la práctica, hubiera dejado fuera de juego a todos los candidatos que no pudiesen acreditar sus conocimientos lingüísticos con un título oficial, algo que no ocurre ni siquiera en Cataluña. Detrás de la propuesta está la mano de Més, partido minoritario, pancatalanista, que consiguió 59.069 votos en las autonómicas (el 13,8% del total) pero que gobierna en coalición con el PSIB-PSOE de la presidenta Francina Armengol y marca buena parte de su agenda.

Según explican a El Confidencial fuentes del Servicio de Salud balear, el nuevo borrador del decreto, ya modificado, contempla que el catalán siga siendo mérito en lugar de requisito. Pero solo de entrada, ya que quienes consigan plaza dispondrán después de dos años para acreditar el nivel B2 exigido. Si no lo hacen, tampoco perderán su trabajo, pero quedarán fuera de juego para promociones y traslados dentro de Baleares. “En realidad se les está pidiendo un nivel básico que solo acredita la comprensión de la lengua. Se trata de garantizar el derecho de los baleares a ser atendidos en una de sus dos lenguas oficiales. Es lógico que quien venga a trabajar aquí se interese por el idioma local”, insiste el director de Recursos Humanos, Gabriel Lladó. “Un 60% de la mesa sectorial”, subraya, “ha votado a favor del decreto” tras su modificación.

La plataforma ciudadana que encabezan Mascaró y Cañadas sigue oponiéndose al 'requisitazo' a pesar de las modificaciones, una postura que también comparten dos de los seis sindicatos de la mesa sectorial. “Es que no es una rectificación, como intentan hacernos creer. Solo lo están maquillando”, se queja Miguel Lázaro, turolense, presidente del Sindicato Médico de Baleares (Simebal), el mayoritario entre los médicos.

De las 7.000 quejas que hubo en 2017, insiste, solo cinco hicieron referencia al uso del catalán y dos al del castellano. “Es un problema inventado, creado por los políticos y que no tiene nada que ver con las reclamaciones de los usuarios", comenta Lázaro. "Se llegaron a oponer hasta ocho gerentes de hospitales por carta, porque es una locura. No nos oponemos al catalán, sería absurdo oponerse a un idioma, que es algo que suma. Y nos parece bien que sea un mérito, para fomentarlo. Pero nos interesa más el servicio sanitario que la agenda nacionalista. Tenemos un problema enorme para atraer y consolidar personal médico y el 'requisitazo' lo haría todavía más difícil porque la mayoría del personal sanitario de Baleares llega de otras comunidades autónomas”.

A la hora de sacar plaza, ahora mismo da más puntos tener un buen nivel de catalán que hacer una tesis

Uno de los principales problemas del sistema sanitario balear es que durante los meses de verano se multiplica la población de las islas y hacen falta más enfermeras, más médicos... “Hace falta más de todo y es difícil traer gente de fuera porque además el alquiler es carísimo. En sitios como Ibiza ya hay problemas gigantescos por este tema y, la verdad, hace más falta personal cualificado en inglés que en catalán. En lugar de resolver esos problemas, estas políticas los agravan exigiendo unos requisitos que van a ahuyentar y dejar fuera de juego a muchos profesionales".

En Ibiza, asegura Lázaro, el personal sanitario que dispone de la acreditación lingüística no pasa del 25%. "Y en Mallorca son el 35%, pero a pesar de eso no hay ningún problema. Todo el personal lo acaba entendiendo sin problemas enseguida”. Desde el Servicio de Salud balear responden que la “normalización” lingüística es necesaria y que, de hecho, está funcionando. “Hace 25 años ningún médico atendía en catalán porque venían de fuera. Esos mismos doctores ahora lo entienden perfectamente y muchos lo hablan. Son necesarias políticas para fomentar la lengua”, comentan.

Incluso médicos nacidos y formados en Baleares que utilizan el catalán como lengua vehicular (tanto en el trabajo como en casa) se manifiestan en contra del decreto. "A mí no me afecta directamente, pero es que me parece una chorrada. Incluso sin ser un requisito, que tenga tanto peso como mérito en la oposición me parece mal. Ahora mismo da más puntos el catalán que hacer una tesis. A los estudiantes yo les recomiendo estudiar catalán antes que un máster si quieren plaza aquí. Eso no puede ser. Tengo compañeros, gente muy válida y con un carrerón, que pueden elegir dónde trabajar. ¿Van a venir aquí si les ponemos trabas? Es un escollo más en un territorio que tiene un déficit importante por su insularidad, por los precios del alquiler y por muchas cosas", se queja una doctora nacida en la isla que además ejerció varios años en Barcelona.

MÁS VIOLENCIA EN CATALUÑA
Atacan a un vecino del pueblo de Junqueras: ‘Está preso por tu culpa’
La Gaceta  14 Febrero 2018

Aunque el Gobierno asegura que “no pasa nada” en Cataluña, los defensores de la unidad de España no lo tienen nada fácil.

OKDIARIO ha desvelado la situación que vive un vecino de la localidad catalana de Sant Vicenç dels Horts, el pueblo de Oriol Junqueras, que sufre las iras de los independentistas por defender la unidad de España. La pasada madrugada, su coche apareció con las cuatro ruedas pinchadas y una nota amenazante.

“Esto te pasa por estar en contra de la independencia. Oriol Junqueras está en prisión por tu culpa”, reza el papel que los atacantes dejaron junto al vehículo del hombre que estaba guardado en su garaje particular.

En declaraciones al citado medio, el hombre se pregunta: “¿Quién va a entrar a un garaje sólo para eso?”. El afectado asegura que los mossos no le han hecho “mucho caso” y ni siquiera han acudido al garaje para comprobar el estado del coche.

El ayuntamiento de Sant Vicente del Horts siempre ha mostrado su afinidad con la causa independentista. De hecho, el consistorio colgó un cartel en favor de los presos que se vieron obligados a retirar. No obstante, días después dejaron allí mismo un mensaje a los vecinos: “Por orden de la Junta Electoral se ha retirado la pancarta de ‘Libertad presos políticos’ y la de ‘Democracia’ del balcón. También el contador de los días que los ‘Jordis’ llevan en prisión preventiva”.

EN FRANCIA
Las víctimas denuncian la ‘pasividad’ de Interior ante los movimientos de ETA
La Gaceta  14 Febrero 2018

Las víctimas instan a Interior a que “ejerza una labor diplomática contundente con Francia y exija a los representantes públicos que estén colaborando con ETA que empiecen a colaborar con la Justicia contando lo que saben sobre los terroristas”.

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha pedido este martes explicaciones al ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, a raíz de la publicación de varias informaciones sobre los movimientos de ETA en Francia que apuntan a que disidentes encuadrados en el grupo Ibil se han hecho con el control de armas y a que el etarra David Urdín Pérez es el cabecilla del grupo que se está dedicando a limpiar las huellas del arsenal en poder de ETA, tal y como ha revelado La Razón.

La presidenta de la asociación, Consuelo Ordóñez, ha calificado estas informaciones como “muy graves”, ha hecho hincapié en “la pasividad y el silencio” de Interior y ha exigido que “las Fuerzas de Seguridad disuelvan de una vez a ETA”.

Las víctimas han denunciado que las noticias confirman una vez más que el desarme escenificado por ETA en Bayona el pasado mes de abril fue “una pantomima que no tuvo respuesta por parte del Gobierno español”. Al contrario, según afirma Ordóñez, el Ejecutivo “observa desde una tribuna cómo ETA vende un desarme que no es, cómo los disidentes se hacen con armas, cómo un grupo de etarras está limpiando las pistolas con las que mataron a nuestros familiares y, mientras, se limita a suplicarles que se disuelvan”.

El colectivo se muestra “estupefacto” ante el hecho de que España no esté personado en la investigación abierta en Francia por la destrucción de armas en Luhuso en diciembre de 2016: “Las pistolas que los autodenominados artesanos de la paz han reconocido que destruyeron son las que se utilizaron para asesinar a ciudadanos españoles y, sin embargo, el Gobierno no ha mostrado el más mínimo interés en personarse en la causa”.

Sobre este asunto, Covite ha recordado que cuando el año pasado solicitó que la Audiencia nacional cursara una comisión rogatoria a Francia para que la informara sobre las armas y el material incautados en Luhuso, así como aquellas que estaban destruyendo troqueladora en mano, “denegó la petición inmediatamente”.

Por otra parte, y ante las informaciones que indican que los artesanos de la paz -entre los que se encuentran cargos electos franceses- están colaborando en “entregas parciales de armas”, las víctimas instan a Interior a que “ejerza una labor diplomática contundente con Francia y exija a los representantes públicos que estén colaborando con ETA que empiecen a colaborar con la Justicia contando lo que saben sobre los terroristas”.

La organización se ha referido también a la posible escenificación de una nueva entrega de armas el próximo mes de abril. “Este Gobierno no puede permitir más teatros protagonizados por terroristas sabiendo que su único objetivo es propagandístico. Basta ya de pedir a ETA que se disuelva. A los terroristas yihadistas no se les pide que se disuelvan, sino que se les detiene. ¿Por qué a los etarras no? Es el Gobierno quien tiene que disolver a ETA y cada día que pasa sin hacerlo es un día más de dejación del Estado de Derecho y de humillación a los ciudadanos de este país”, ha sentenciado.

 


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