AGLI Recortes de Prensa   Jueves 15  Febrero 2018

Por qué defienden el arancel lingüístico
Cristina Losada Libertad Digital 15 Febrero 2018

Si te metes con el arancel lingüístico, ya sabes lo que te espera. De aperitivo, titulares en la prensa que pondrán el término "prohibición" junto a "lenguas cooficiales". Así, o en variantes parecidas, anunciaban la herejía en periódicos de distintas tendencias: "Ciudadanos quiere prohibir la lengua cooficial como requisito para ser funcionario". Sólo había que leer la letra pequeña para comprobar que la propuesta retratada como prohibicionista no iba de prohibiciones: iba de levantarlas. Pues el requisito lingüístico para ser empleado público, tal como se establece en leyes y decretos autonómicos y tal como se aplica, prohíbe de facto el acceso a esos empleos de ciudadanos de otras comunidades autónomas. Pone un obstáculo que lo dificulta o lo hace prácticamente imposible.

Por más que lo sugirieran titulares y lo vocearan otros partidos, la propuesta ni prohibía ni menoscababa las lenguas cooficiales. Consistiría en modificar un artículo de la Ley del Estatuto Básico del Empleado Público para agregar algo como esto:

El conocimiento de la lengua cooficial sólo podrá ser considerado como un mérito a valorar en el contexto de la realidad social de su efectivo desempeño, de manera proporcionada a su necesidad y adecuación en atención al tipo y nivel de la función o puesto a desempeñar.

Por tanto: que el conocimiento de la lengua cooficial sea un mérito, no un requisito, no una conditio sine qua non, y que su valoración pueda modularse. ¿Quién podría estar en contra de una fórmula de ese tipo? Todos. Todos aquellos para los que el arancel lingüístico es sagrado.

Es asunto interesante por qué demonios es tan sagrado el requisito lingüístico, que cualquier intento de tocarlo levanta un rugido general. La razón está más allá de las declaraciones de amor a las lenguas injustamente preteridas que hacen ostentosamente nacionalistas oficiales y oficiosos. Está, en realidad, más acá de ese permanente San Valentín lingüístico, porque no se vive sólo de romanticismo. El auténtico motivo de sacralizar el arancel es que cumple exactamente la función que se quiere que cumpla. El objetivo de la propuesta de Ciudadanos, según el propio partido, es que el conocimiento de las lenguas cooficiales no se convierta en una barrera de entrada para acceder al empleo público. El problema es que eso es justo lo que se pretende: que sea una barrera de entrada.

Lo apuntó en su día el lingüista Juan Ramón Lodares al filo de la publicación, tres años antes de su muerte, de Lengua y patria: sobre el nacionalismo lingüístico en España. La recuperación de las lenguas nacionales, decía, no busca tanto una recuperación de un pasado ideal, sino hacer frente a problemas futuros. Se trata, explicaba, de que los naturales de un lugar tengan ventaja frente a los que lleguen de otras comunidades para trabajar. Dicho de otra manera, se trata de proteger a los nativos de la competencia de los forasteros. En nuestro caso, de protegerlos de esa competencia al menos en el empleo público. Es, en fin, una política proteccionista. Y por eso lo llamo arancel.

Este arancel, como suele ocurrir, tiene su envés, su tiro por la culata. Ciertamente obstaculiza que un médico leonés vaya a trabajar a la sanidad pública de Baleares o del País Vasco, pero también obstaculiza que una médica vasca vaya a trabajar a Baleares. Y viceversa. Párense a pensar sus defensores y aquellos que creen que les beneficia porque les quita competidores. Dénle vueltas. El requisito perjudica a todos. A todos les reduce las posibilidades y oportunidades de trabajo.

Ahora me dirán: oiga, que aprendan la lengua cooficial exigida, que tampoco es para tanto. Oiga –esto me lo han dicho muchas veces– si un médico o un enfermero van a trabajar a Londres, tienen que saber inglés, y aquí es lo mismo. Ya, Londres. London. Por ahora, está en otro país. En el nuestro, aunque disguste a algunos, tenemos una lengua común. Disponer de una lengua común es una ventaja. Una muy importante. Pero resulta que hay cerrados intereses para neutralizarla y acabar con ella. Para eso, entre otras cosas, se impone el arancel lingüístico y se declara intocable.

Andanada separatista contra la Defensa nacional
José Javaloyes republica 15 Febrero 2018

No ha tardado en producirse la reacción separatista a la progresiva toma de conciencia, en la mayoría nacional, sobre cuáles fueron los factores determinantes del rebrote separatista en la dinámica de los discursos regionales dentro la política española durante el tiempo de la Transición.

El error que supuso la transferencia a las Autonomías del gobierno de la política educativa generó resultantes que suponen tanto como el principal y casi único pasivo del proceso de restauración de la democracia en la decana de las naciones europeas. De no haber sido por ello, por tan grave error, no encararíamos ahora el desafío del reto rupturista en Cataluña y otros ámbitos regionales de España, de modo principal en el espacio vascongado.

La pérdida de cohesión en el conjunto nacional se ha resuelto en una dinámica de emulaciones centrífugas que hubiera sido impensable sin el conjunto de las activaciones causadas por el referido error de diseño político habido en la Transición. Por fortuna, en el texto de la Carta Magna, se incluyó el Artículo 155, inspirado en la común previsión de otras naciones de la Unión Europea frente a los riesgos de la disociación.

En ello se está y desde ello se actúa, desde cada uno de los Estados, para sí y, al propio tiempo, para la progresiva perfección del conjunto europeo establecido. De ahí que sucesos como la andanada del diputado Rufián contra la pedagógica consideración de la institución militar como referente de la conciencia nacional operativa e integrada, vengan a tener la repulsa de cuantos creemos y queremos una patria unida y solidaria.

Declaración Unilateral de Independencia (DUI) judicial
El autor ofrece una serie de recomendaciones con las que podría ponerse punto final al deterioro de la imagen de independencia judicial en España.
Javier Gómez de Liaño elespanol 15 Febrero 2018

"¡Menuda justicia, limitada por un río! Verdad a este lado de los Pirineos, error al otro lado". (Blaise Pascal. 'De la necesidad de Justicia').

A raíz del informe que el Grupo Greco del Consejo de Europa publicó el pasado 2 de enero y que sitúa a España a la cabeza de los países donde la justicia está más politizada, unos cuantos colegas me han sugerido redactar un documento con el plausible propósito de defender la independencia judicial y de paso, si lo considerase procedente, responder a los ataques que a menudo e injustamente algunos magistrados sufren.

Confieso que hace muchos años me propuse no firmar manifiestos ni proclamas a favor o en contra de nada ni de nadie, pero como el envite tiene cierto tono de emplazamiento, creo que, sin quebrantar la promesa, puedo acceder a la petición y de ahí el siguiente texto que me he permitido elaborar, a sabiendas, claro está, de que redactar un manifiesto es una suerte literaria que requiere precisión y concisión, cualidades ambas que no estoy seguro de poder atender. Veamos.

MANIFIESTO que para su firma se ofrece a magistrados, jueces, fiscales, secretarios judiciales, hoy Letrados de la Administración de Justicia, abogados, notarios, registradores de la propiedad, procuradores, médicos forenses y funcionarios judiciales en general, que claman por un poder judicial independiente.

El Poder Judicial es un poder del Estado, no un poder de los partidos, gobiernen o no gobiernen

Los abajo firmantes, fulanos, menganos, zutanos y perenganos, cuyas circunstancias personales constan en el acta notarial adjunta, ante el delicado momento que atraviesa la independencia judicial en España, formulamos las siguientes declaraciones:

DECLARAMOS que en un Estado constitucional y democrático existen principios indiscutibles. Uno de ellos es la independencia judicial como instrumento esencial para el ejercicio de la función jurisdiccional y la tutela de los derechos y libertades fundamentales. Sin jueces independientes, no hay Estado de Derecho.

DECLARAMOS que el Poder Judicial es un poder del Estado, no un poder de los partidos, gobiernen o no gobiernen. Si lo que se desea es una justicia auténticamente independiente, debería procurarse alejarla de las siglas políticas. Los fines de la justicia y de la política partidista no hermanan bien.

DECLARAMOS la necesidad de que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) sea expresión del Poder Judicial, en lugar de serlo del más puro poder político empeñado en meter la mano en la composición del órgano de gobierno de los jueces, mientras estos viven el desencanto de una judicatura que se siente poco valorada y, lo que es mucho peor, atosigada. Es hora de poner fin a que la carrera profesional de los jueces españoles quede en manos de un órgano confeccionado por la maquinaria de los partidos.

DECLARAMOS la urgencia de contar con un CGPJ cercano a los jueces, que los represente y que defienda la independencia judicial. Hay que poner fin a los cambalaches en el nombramiento de los vocales del CGPJ que colocan a la institución en el estado de sospecha permanente de ser un títere de feria al servicio del poder político.

DECLARAMOS nuestra vergüenza ante un CGPJ en el que las instancias políticas que designan a sus miembros lo manchan de forma irreversible, hasta el extremo de que la independencia de los vocales está en tela de juicio durante el quinquenio que cada mandato dura. El edificio de Marqués de la Ensenada 8, en Madrid, sede del CGPJ, no puede ser sucursal de los partidos políticos.

DECLARAMOS que la sociedad, para ser verdaderamente democrática, necesita de jueces y fiscales independientes. El juez lo es o ha de serlo por encima de cualquier otra consideración y ejercer su oficio emancipado de toda autoridad e influencia exterior.

DECLARAMOS que cualquier profesión de fe de un juez a la causa de una ideología es una confesión de parcialidad. El juez está al servicio de algo, que no de alguien. En el mundo del Derecho se habla de apariencias y el juez ha de evitar las sospechas de fidelidades a las siglas de un partido político.

La misión de la justicia no es apaciguar inquietudes populares provocadas por los juicios de la plebe

DECLARAMOS que hay que desterrar al personaje del "juez político", pues tan absurdo como que los políticos se constituyan en tribunales y se metan a juzgar, es que los jueces se congreguen en hermandades para hacer política. No a los jueces que desvirtúan su misión al invadir lindes ajenas y sí a los jueces emancipados de toda autoridad e influencia exterior y hasta de sus íntimas convicciones. Los jueces no tienen más señor que el Derecho y es cosa bien sabida que en su conciencia y en su toga quien manda no es él, sino la ley.

DECLARAMOS que el juez es un expósito y, por tanto, blanco de veredictos ajenos, lo que no significa que el agravio tenga barra libre. Y así, por ejemplo, que unos políticos sostengan que los jueces y fiscales forman una cuadrilla de conspiradores para impedir el proceso de liberación del pueblo catalán, es mal camino y alarmante señal de injusto exceso.

DECLARAMOS que la independencia judicial no se consigue poniendo a la sociedad en contra de los jueces hasta el extremo de que a menudo el griterío para que un juez decida en el sentido que la masa quiere resulta ensordecedor.

DECLARAMOS que en la Justicia no hay sitio para la venganza y que la "excitación social", que no alarma social, es un cuerpo extraño a la justicia cuya misión no es apaciguar inquietudes populares provocadas por esos juicios de la plebe que tanto suelen proliferar.

Achicharrar a un juez con el uso de adjetivos a contrapelo es subterfugio propio de leguleyos insolentes

DECLARAMOS que toda prudencia es poca a la hora de opinar sobre la tarea judicial, incluido algún que otro parlamentario con afección de verborrea. Achicharrar a un juez con el uso de adjetivos a contrapelo es subterfugio propio de leguleyos insolentes que recuerdan a aquel individuo que en la Revolución francesa se definía como "personaje de lengua fácil y de conciencia aún más fácil".

DECLARAMOS que un juez, como cualquier hijo de vecino, tiene la posibilidad de equivocarse. Errar es de humanos y el juez, como tal, corre el riesgo del desliz. No es el traspié de buena fe sino el error consciente lo que mata la dignidad del oficio de juzgar al prójimo.

DECLARAMOS que estamos en España y que aquí, pese al prejuicio que comportan los tribunales de plaza pública, no se envía a prisión a nadie por unos hechos que no se han cometido o no son constitutivos de delito, aunque sea indiciariamente.

Y poco más, salvo proclamar que este MANIFIESTO es una súplica por la independencia judicial que suscribimos en nombre propio y en el de tantos y tantos que, como nosotros, declaramos que en España los tribunales son justos y que no obstante sus goteras y fisuras, ello no quita para que la confianza en la justicia española y en sus jueces y magistrados esté justificada. Son muchos los españoles que creen en ellos a pies juntillas.

Por lo expuesto, pedimos la adhesión al presente documento de cuantos piensen que, como el Rey Felipe VI dijo el 18 de julio de 2016 en la entrega de despachos a la 66ª promoción de la Carrera Judicial, "la independencia de la Justicia es esencia del Estado de Derecho y hemos de proclamarla, preservarla y respetarla tanto en su vertiente institucional, como en su vertiente individual".

*** Javier Gómez de Liaño es abogado, juez en excedencia y consejero de EL ESPAÑOL.

Las miserias del PP, al desnudo
EDITORIAL El Mundo 15 Febrero 2018

A medida que avanzan las investigaciones se hace más honda la fosa séptica en la que chapoteó el PP de Madrid a lo largo de su historia reciente. EL MUNDO ha revelado que la trama del Canal espió a Francisco Granados, lo que prueba que durante la época de Esperanza Aguirre e Ignacio González no sólo hubo espionaje en el PP madrileño sino también contraespionaje. Ildefonso de Miguel, hombre de confianza de González, guardaba documentación que relacionaba a Granados con la agencia de detectives Método 3, así como de la adjudicación a Cristina Cifuentes de un piso en el campus de Somosaguas. Una operación legal porque la actual presidenta madrileña era entonces empleada de la Universidad Complutense.

Los seguimientos a Granados y Cifuentes acreditan el grado de putrefacción de los populares en Madrid, lo que precipitó el ocaso del aguirrismo. La lucha de clanes no sólo se desató para satisfacer ambiciones personales, sino que facilitó una estructura que, presuntamente, derivó en financiación irregular. La podredumbre que emana de Gürtel, Púnica y Lezo impide aún al PP asumir su pasado. En Madrid, como en Valencia, las siglas del partido no terminan de afrontar un profundo y necesario proceso de regeneración.

En el PP, mientras se come, no se habla de nada
Eladio Del Prado cronicaglobal 15 Febrero 2018

A comer. Aquí se viene a comer, no a hablar. Es lo que se deduce que Mariano les dijo a sus barones en la comida que tuvieron el pasado lunes. Increíble, es increíble. Por más que Fernando Maíllo, el único fijo que le queda a Mariano y quien tiene que dar siempre la cara por todos, se empeñara en mantener que no se habló de Rivera?, ni de cambiar ministros (esto seguro que no), ni de la parálisis del Gobierno, ni de los tornillos sueltos del partido, ni de Cataluña, ni de la caída al pozo de Albiol, ni de lo que dijo Granados, ni de lo que dijo Costa en Valencia, ni de cómo van a enfrentarse a Ciudadanos en las próximas elecciones. No se habló de nada. “Ni un segundo”. “Nada, de nada, de nada”. Coño, Maíllo, comisteis tú y Mariano aparte y no te enteraste de lo que habló el resto. Puede. No me extraña nada. No se habló de nada. Ni de corrupción. ¿Para qué? Los que allí no estaban, ya no cuentan para nada, nada, nada.

En los años setenta Luigi Comencini, cineasta italiano, hizo una película titulada Buenas noches, señoras y señores, y empezaba con una entrevista en la cual el periodista preguntaba a un político corrupto: "¿Va usted a dimitir?". "De ninguna manera; sin mi cargo no podría comprar a los jueces", respondió el político. "¿Y los votantes?", preguntó el periodista. "Dimitir sería traicionarlos; me han votado para mentir, prevaricar, malversar fondos y no voy a desilusionarlos". No necesita comentarios. Se adelantó Comencini al tiempo. Aquí la realidad supera a la película-ficción. Sin comentarios señor Maíllo, no se precisan y no es necesario que ustedes, mientras comen, hablen de algo. Lo suyo es que no hablen de nada, de nada, de nada. Porque el tema de corrupción no tiene importancia para ustedes. Costa y Granados; los dirigentes del PP en las comunidades de Valencia y Madrid, más los que aparezcan, son personajes ajenos al Partido Popular. Además, cuanto más mentían y malversaban los dirigentes mencionados, más les votaban los ciudadanos. Comencini podía rodar otra película si no hubiese fallecido. Pero aquí, en España.

O sea, que entre las lentejas, el pescado y el solomillo no hubo conversaciones. Sobre nada. ¿No, señor Maíllo? Cualquiera abre la boca. Pierde bocado y se arriesga a ser triturado por la mirada de Mariano. Y por los hechos siguientes. Comamos, bebamos, café y chupito de aguardiente, a ser posible de Zamora, del valle Tera, y no hablemos de problemas, ni de Rivera ni, incluso, de Montoro, presente en la comida. ¿Financiación autonómica? No moleste, juntaletras. Haremos lo de siempre. Lo que necesite Cataluña y el País Vasco. ¿El norte? ¿Y el oeste? No incordie, juntaletras. Eso no existe. Cierto. El norte-oeste de España no existe para este gobierno ni para este partido. Teniendo en el poder a Rajoy y Maíllo, de esa tierra. Ya conocen todos los pueblos. Ya conocen las miserias. Es igual. Ni un euro. Tranquilidad para Montoro. Y no se hable más. De nada, de nada, de nada.

¿Decía algo de Rivera? De ése no se habla. Bastante tiene con figurar en las paredes y estar pintado en todos los cristales de la gafas. Todos las llevan puestas. ¿No hablaron de Rivera? Raro. Pues a Arrimadas? la mencionó usted al minuto de hablar. Que se postule de candidata en Cataluña. Que la trituren, que estorba, pensaban todos en la comida, pero sin hablar. Bueno, dicen que Mañueco, su protegido señor Maíllo, el nuevo presidente del PP en Castilla y León, nombró al innombrable y se hizo el silencio. Silencio. Y fue Rajoy quien rompió el mismo. Cualquiera hablaba. No es buena idea arremeter contra el socio, salvo para defenderse. Él sí puede hablar. Ya lleva varios fines de semana lanzando flechas al escudo naranja. Con poca fuerza. Primero hay que negociar los presupuestos, pero como no haya presupuestos... a la yugular. Cuidado Rivera. Toma nota cómo deja a los suyos. Aunque no hablen de nada, de nada, de nada.

De las encuestas? no hablaron. Que hace seis años tenían el 45% del electorado y ahora están, según el CIS, en el 26%, no parece importarles. No hablaron de ello. Que el país está inmerso en una parálisis política y legislativa no les preocupa. ¿Cuántas leyes se aprobaron en el Congreso el pasado año? Dos. Vergüenza. Que el Gobierno hace agua por muchas averías, tampoco hablaron. Que los allí presentes, bastantes, se van a quedar sin cargo, tampoco hablaron. Cospedal y Cifuentes se pegaron a Mariano para la foto. Pegadas al tronco, por si acaso vienen mal dadas. Y Soraya de Castilla al córner de la foto. Curioso. Menos mal que Herrera mantuvo el tipo y el decoro. Posiblemente el único. Los demás a obedecer, en la foto, a Mariano. Otra cosa es lo que dicen fuera de la foto. Pero en la comida, nada, de nada, de nada.

No pasa nada. Nos quedan el 26% de los votantes, deben pensar. Irán con la nariz tapada a votar al PP. A votar a Cospedal y a Cifuentes y... ¡uf! Con lo que está saliendo y lo que va a salir... nube tóxica. Pero no hablaron de nada, de nada, de nada. Dicen que Mariano y Maíllo comen aparte y no se dicen nada, de nada, de nada. Toca esperar un año.

La cabra y la nación occitana
RAÚL DEL POZO El Mundo 15 Febrero 2018

Arranca lo que los independentistas llaman el segundo asedio judicial o represión del Estado, una causa general contra Cataluña. Así habló Zaratrusta. Los reyes de las argucias comparan a los jueces del Tribunal Supremo con aquellos caníbales con ropones negros que, según Voltaire, quemaron a Calvino. Francisco de Quevedo tenía muy mala opinión de los magistrados y de los catalanes. A los primeros los coloca entre los bufones y juzga la revuelta de Barcelona más como rebelión que como motín, no por el interés ("el güevo"), ni por las instituciones ("el fuero"), sino por el odio a España y al rey.

Es asombroso que casi 300 años después se siga hablando de fueros y de huevos. Ayer mismo, diputados independentistas en las puertas del Tribunal Supremo hacían un llamamiento a los demócratas para protestar por la "represión" que sufre Cataluña. Apoyaban a Mireia Boya, defensora de la nación occitana, ex presidenta del grupo parlamentario de la CUP. Fue concejala de Lez, en el Valle de Arán, y reivindica parte del sur de Francia y algunos valles italianos. Los políticos profesionales analizaron la comparecencia de Mireia como un acto de venganza y humillación a Cataluña. La heroína de la CUP actuó con una gallardía que no se observa en los partidos burgueses. Declaró que si la encerraban saldría cuando se proclamara la república de Cataluña. Pero no la metieron para adentro, a pesar de que la occitana reconoció ante el juez Pablo Llarena que la declaración unilateral de independencia no fue simbólica, sino real.

Los independentistas buscan olas de solidaridad. Necesitan como el pan de cada día mártires para echarlos a las fieras. Los universitarios intentaron sin éxito adelantar su propio mayo gritando que disidencia no es rebelión. Mientras, sus partidos son una quijada de asno y llaman a las masas a romper los barrotes de la cárcel. Es lo que Antoni Puigverd llama socializar la desgracia. "Puigdemont y los suyos han acampado en el irredentismo. Cuando los imputados sean tantos que desborden las rejas, cuando los jueces y fiscales ya no den abasto a hacerse cargo de tantas imputaciones, entonces la causa catalana romperá la pared europea de cristal".

Claro que, luego, hacen énfasis en la venganza de los jueces y políticos del Estado. Ese "resistencialismo sacrificial" necesita de la crueldad de los verdaderos villanos, los que tratan a los independentistas como a asesinos. Aún creen que el futuro está de su parte y necesitan "la Legión y la cabra", como dijo ayer Gabriel Rufián en el Congreso. Precisan, urgentemente, llenar las plazas, aquello que Edmund Burke denominaba "multitud, tiranía multiplicada".

Misión cumplida: seguimos
Jorge Campos Libertad Digital 15 Febrero 2018

El 12 de Octubre de 1999 un grupo de universitarios creamos la Sociedad Cultural Círculo Balear, el origen de la asociación cívico-cultural Círculo Balear, que derivó en el primer movimiento ciudadano en defensa de las libertades, los derechos individuales, la identidad cultural de Baleares y los principios del Estado de Derecho en una España plural y unida. Un proyecto que se consolidó al convertirse en la Fundación Nacional Círculo Balear.

Fuimos los primeros y los únicos durante muchos años. En los primeros años de este milenio no existía debate público sobre la libre elección de lengua, sobre el error de haber transferido la competencia de educación a las comunidades autónomas, sobre el adoctrinamiento en las escuelas, ni sobre el peligro que significaba ceder sistemáticamente ante los nacionalistas, como ya hacían entonces el Partido Popular y el Partido Socialista. Si nos hubieran hecho caso a lo que decíamos hace casi 20 años, no estaríamos sufriendo el actual desafío separatista. Les aseguro que es doloroso acudir a la hemeroteca.

Fuimos los primeros en demostrar que no es incompatible la defensa de la identidad cultural balear y la unidad de España, en unos años en los que hablar de sociedad civil independiente provocaba el rechazo de la clase política tan dada a controlarlo todo.

Con todo en contra, hemos conseguido crear un estado de opinión sobre cuestiones que ya habían desaparecido del debate público, y logrado vertebrar y organizar a la sociedad civil de Baleares que compartía nuestros principios. Sin subvenciones públicas, sin apoyo de los grandes partidos, pero con el respaldo mayoritario de una ciudadanía que vivía de espaldas a una clase política vendida al nacionalismo catalanista.

Hemos provocado e impulsado la creación de otras asociaciones culturales en defensa de la lengua y cultura balear, hemos dado a conocer en toda España que la dictadura pancatalanista no es exclusiva de Cataluña, nos hemos coordinado con asociaciones y fundaciones de todo el país demostrando que estamos ante un problema nacional (dan buena cuenta de ello mis amigos de Galicia Bilingüe, Asociación por la Tolerancia, Convivencia Cívica Catalana, Impulso Ciudadano, o la Fundación Denaes, entre otros muchos), hemos presentado miles de quejas y demandas en defensa de los derechos de padres, alumnos y funcionarios, hemos convocado las mayores manifestaciones en defensa de la libre elección de lengua y de la unidad de España, hemos influido en partidos políticos para que incluyeran en sus programas electorales muchos de nuestros postulados, en definitiva, hemos activado y dado voz a la sociedad balear que, siendo mayoritaria en la defensa de la libertad y la tolerancia, se encontraba cohibida y acosada por el nacionalismo excluyente. Hemos despertado conciencias y superado complejos.

Con el Círculo Balear se han alcanzado las mayores cuotas de éxito que se podían imaginar en el ámbito de la sociedad civil en una comunidad como Baleares. Y se ha conseguido con un sacrificado trabajo altruista: jamás he cobrado un euro por estar al frente del Círculo. La mejor recompensa la he recibido en forma de miles de abrazos y agradecimientos de los ciudadanos a los que hemos podido ayudar cuando nadie lo hacía.

No ha sido fácil. Si he seguido adelante frente a las dificultades que me he encontrado, y que han llegado a afectar al ámbito personal y profesional, no ha sido sólo por mis sólidas convicciones, sino también gracias a mis colaboradores más cercanos y compañeros de Directiva durante estos años, y, por supuesto, por el apoyo incondicional de Montse, mi mujer.

Llegados a este punto, en el Círculo Balear hemos cumplido con los objetivos para los que se constituyó la entidad. Como organización de la sociedad civil ya no se puede llegar más lejos, al no existir actualmente un canal político que atienda estas demandas sociales.

Finaliza así mi presidencia de la entidad constitucionalista decana de la sociedad civil independiente, pudiendo decir en nombre de su Patronato: misión cumplida. No sólo por el trabajo realizado, sino también por comprobar que otras asociaciones recogen nuestro testigo entrando por la puerta que abrimos en el muro del pensamiento único.

Compruebo con satisfacción como durante este último año diferentes plataformas, sociedades y asociaciones siguen nuestro ejemplo. Es necesario. Pero quiero lanzar una advertencia dirigida a los nuevos: los partidos políticos con representación parlamentaria intentarán controlaros a través de entidades, con bastante protagonismo mediático, disfrazadas de independientes. Atentos. Algunas no lo son. Y no quiero desmoralizar a los recién llegados, pero tampoco que se creen falsas expectativas: la movilización no es suficiente para cambiar las políticas injustas. Nadie hasta el momento ha movilizado a más gente como el Círculo Balear, por ejemplo, en defensa de la libertad lingüística: en 2009 más de 20.000 personas salimos a las calles de Palma. Junto a mí estaban destacados líderes del PP y Ciudadanos que posteriormente han tenido la oportunidad de acabar con la aberrante y liberticida imposición del catalán, unos en el Gobierno de Baleares y otros, mediante pactos, en el de la nación. No lo han hecho, ni han propuesto soluciones reales. Somos conscientes de que ninguno de los actuales partidos con representación parlamentaria tiene voluntad política para ello. Ya lo han demostrado.

Por ello, tras un largo debate interno y una profunda reflexión personal, vamos a llevar esa voz de la sociedad civil a los órganos y cámaras de representación. Estoy convencido de que lo lograremos porque contamos con un valioso equipo humano y tenemos las herramientas necesarias para emprender una nueva etapa.

Cuando empecé esta lucha por nuestro futuro ni estaba casado ni tenía hijos. Ahora mi motivación se refuerza, porque quiero que cuando mis hijos me pregunten: "¿Tú que hiciste para evitar todo aquello?", pueda responder: "Todo lo que pude". Espero que ustedes quieran responder lo mismo. La causa de España, Baleares y la Libertad merecen actuar.

¿Por qué la izquierda quiera cambiar la realidad a través del lenguaje?
Fran Carrillo okdiario 15 Febrero 2018

Cuando Lakoff insiste en los marcos mentales como instrumento para definir la realidad por la que vemos el mundo, la izquierda sigue pensando en Laclau a la hora de configurar un nuevo lenguaje que adapte esa realidad a sus prejuicios. Busca nuevos estereotipos intelectuales a los que agarrarse, una vez los Adorno, Althusser o Sartre quedaron como antiguallas cerebrales, alejadas del nuevo progresismo millenial que pretende reinventar el mundo a base de neopaternalismo fetén. Naomi Klein, Owen Jones, Varoufakis o el surcoreano Byung-Chul Han son ahora los gurús espirituales de esa izquierda que sigue anclada en debates filosóficos de baja estofa política. Todos ellos, sin embargo, comparten un mismo axioma: para dominar las mentes es necesario influir desde una concepción polarizada de la sociedad, el gran resorte de combate de la siniestra mundial. Una versión postmoderna de malos y buenos rige todo su discurso.

En ‘Pensar rápido, pensar despacio’, Kahneman nos advierte sobre los parámetros de estímulos a partir de los cuales nuestro cerebro actúa. Así, los razonamientos aprehendidos sólo son una vía ulterior a la toma de decisiones, basadas casi siempre en impulsos activos, en corazonadas e intuiciones no calibradas. Sabedora de esta circunstancia, la izquierda política e intelectual trabaja a destajo en la conformación de un nuevo lenguaje que altere la realidad de un mundo que está perdiendo. La comunicación de masas nos ofrece un divertimento adverso al sentimiento utópico y redentor de la propia izquierda, que define su supervivencia en dotar de clichés históricos y culturales a la sociedad del momento. Demostrado el fracaso de la economía planificada y de las políticas socialistas de paternalismo y subvención, la izquierda tiene en el lenguaje a su nuevo juguete de persuasión. Bajo su indisimulable proteccionismo, te dicen qué está bien o está mal en función de su marco coyuntural.

Así nos movemos ahora: la izquierda aconseja y protege, la derecha regaña y castiga. La izquierda quiere el bien del pueblo, la derecha su destrucción por egoísmo. El progresista hace que el mundo avance, el conservador lo dirige hacia el abismo. Olvida el progresista que todo progreso que no mantiene aspectos tradicionales acaba por destruir el propio progreso que crea, pues pervive en una constante reinvención. El conservador, por el contrario, sabe que, sin avances, la humanidad fenece en su propio juego estático. Más allá de convencionalismos (progre-carca), si creemos que la dialéctica sobre la conveniencia de adaptar a nuestro léxico miembras o portavozas rebaja el quid del conflicto, estaremos equivocados. No se trata de crear nuevos significantes vacíos sino de dotar de significados alternativos que definan una forma concreta de ver el mundo. De esta forma lo ha entendido, por ejemplo, el feminismo de cuota, que no de lucha, cuando interpreta que la realidad se altera si creamos nuevos palabros y vocablas. Pero basta que se establezca con perseverancia en el debate público para que, indefectiblemente lo acabemos adoptando. Así, ya no diremos humanidad, sino gentenidad, o mundanidad, como ha hecho recientemente el propio Trudeau, último gobernante en caer en la enfermedad políticamente correcta de agradar a todo quisqui.

Es cierto, muchos quieren definir la realidad. Pero la izquierda de siempre, la de ahora también, quiere sobre todo construirla, sabedora, por los estudios de Berger y Luckmann que, cuando la haces tuya, los demás te siguen en esas definiciones. El lenguaje no es un conducto de comunicación, es la confirmación de un posicionamiento en y ante el mundo y sus habitantes. Así, el ‘mercado’ ya no lo concebimos como un escenario donde la mayoría de las personas que trabajan intentan libremente obtener rendimientos —sí, beneficios—, sino como una reunión de salvajes capitalistas que quieren hundirnos la vida. Ya no se pueden plantear alternativas al Estado del Bienestar porque enseguida obtienes la etiqueta de ‘recortes’ o ‘neoliberal’. Entonces te das cuenta de que han ganado esa batalla semántica de infiltración. Cuando hablamos el lenguaje del otro ya somos, en parte, posesión suya.

Ante un ataque frontal a la democracia y a España
Pío Moa gaceta.es 15 Febrero 2018

Usted ha sido el primero en denunciar públicamente una ley que considera totalitaria, o bolivariana.

–No sé si he sido el primero, pero desde luego uno de los primeros. Y eso me alarma, como me alarma el hecho de que hasta ahora las reacciones hayan sido mínimas. Hay muchos idiotas, sí auténticos idiotas listillos que dicen que no vale la pena hacer nada, porque ese proyecto de ley no se aprobará y no va a ninguna parte, que es solo demagogia para quitar votos a Podemos, y cosas por el estilo. Esos memos son peores que los que defienden todo lo que está contenido en esa ley, porque desarman de antemano cualquier reacción. Es un proyecto de ley contra la libertad de todos y por imponer desde el poder la falsedad histórica institucionalizada.

Pero usted admitirá que, efectivamente, puede haber algo de verdad en lo de que el PSOE está perdiendo votos a favor de Podemos y que esto es una maniobra para recobrarlos.
–No me importa absolutamente nada si es una maniobra o si son cien maniobras. Lo que importa es el contenido de la ley, y eso está clarísimo. Esta ley no es más que la conclusión lógica de la anterior, que ya por sí era totalitaria deslegitima la transición y la monarquía y trataba de imponer desde el poder una versión de la historia y convertir a los asesinos de las chekas en luchadores por la libertad víctimas del franquismo. Pues aquella ley miserable pasó, fue aprobada por un Congreso igual de miserable. Y todo el mundo hace como que no se da cuenta, y el PP la aplica a conciencia con el cuento de que las leyes hay que cumplirlas. Una ley tiránica, despótica y falsaria, que atenta contra la democracia, debe aplicarse, dicen esos tiparracos… Cuando han visto cómo la izquierda se ha opuesto con eficacia a sus leyes como la de enseñanza… Ahora está ese partido metido hasta el cuello en la corrupción, y Granados está destapando parte del chanchullo institucionalizado. ¿Cómo responden los del PP? Acusando a Granados, textualmente: “cínico, mentiroso, presunto corrupto y cobarde como una rata”. He comentado en tuíter: “vaya, parece un retrato robot del político medio del PP”. Habría que añadir, “y frívolo y chulo”.

¿No está usted exagerando? Se vienen diciendo muchas cosas apocalípticas desde hace años, y el país sigue más o menos igual, y hay libertades, etc.
–Mire, desde el principio de la Transición, desde Suárez, los gobiernos y los partidos vienen infringiendo la Constitución y con la llegada del PSOE llegó la corrupción a lo grande. Esto es muy grave, pues la convivencia pacífica y libre en cualquier sociedad, en la que siempre hay intereses, sentimientos e ideas contrarias, se basa en el cumplimiento de la ley, una ley, claro, que respete los principios de libertad, etc. Y es muy grave vulnerar la ley como se ha hecho sistemáticamente, solo tiene que pensar en Cataluña y Vascongadas, y por tanto en el conjunto de España, porque un gobierno que permite a los separatistas, decenio tras decenio, hacer lo que hacen y encima financiarlo, ese gobierno es cómplice e igual de delincuente. La experiencia histórica demuestra lo peligroso que es eso, porque la guerra civil llegó, en definitiva por la destrucción de la ley republicana por los mismos que con todo descaro y falsedad se presentan como “el bando republicano”. Pero en España la historia no sirve de nada, o es ignorada o es falseada.

Pero, le insisto, aquí estamos muy lejos de una guerra civil, pese a las denuncias que usted hace, y que muchos podrían considerar histéricas,
–Es cierto, estamos aún lejos de ello, y es muy improbable que lleguemos hasta ahí. Pero lo improbable no es imposible y la historia está llena de cosas improbables que sin embargo ocurrieron. No hay que ser frívolos con estas cosas. En cualquier caso debemos preguntarnos por qué, a pesar de la crispación y el odio que separatistas e izquierdas vienen fomentando y convirtiendo en un auténtico negocio, no parece creíble un enfrentamiento violento dentro de la sociedad. Cómo es posible que con unos políticos tan extremadamente ruines como los que tenemos, la sociedad marche medianamente bien. Pues es posible porque el franquismo dejó un país libre de los odios que acabaron con la república. Se habla mucho de la prosperidad legada por el franquismo, pero aún más importante es la reconciliación de la gran mayoría, que por cierto ya se alcanzó en los años 40, gracias a que nadie en sus cabales quería repetir la experiencia del Frente Popular. Gracias a esa herencia es muy difícil hoy llegar a aquella explosión de odios que acabó en guerra civil. Pero las cosas van a peor, y el proyecto de ley de que hablamos es un paso muy fuerte en la misma dirección del Frente Popular, es la liquidación de las más elementales libertades políticas. Y, por cierto, algo así se está aplicando ya en Andalucía, con el silencio cómplice del PP, Ciudadanos, etc. La llaman “memoria democrática”, para más injuria.

Hay gente que dice que nunca firmaría un manifiesto propuesto por usted
–Pues que no lo firmen, otros muchos sí lo harán. Y que hagan otro manifiesto, si quieren, que no tendrá más remedio que decir las mismas cosas que yo. Pero esa excusa es claramente un pretexto para no hacer nada en la mayoría de los casos. Porque lo más grave no es el proyecto de ley, propio de unos gangsters políticos. Lo más grave es que haya sido admitido para discutirse en las Cortes, y que no haya suscitado la menor reacción en mucha gente, políticos, periodistas, historiadores o escritores que crean opinión pública y a los que se supone cierta sensibilidad democrática. Pero el hecho real, y de ahí el peligro, es que la sensibilidad democrática de la gran mayoría de intelectuales, periodistas y políticos es tan inexistente como su respeto por la historia. Y así estamos, dando vueltas a la noria sin que la experiencia del pasado sirva de nada. Y de ahí resulta una democracia fallida, que es preciso reconducir o si lo prefiere, regenerar. Algo que se viene proponiendo desde la derrota de Felipe González, pero que no se hace. Ahora necesitamos reaccionar ante esta ley, y eso puede ser parte de una regeneración.

Úrsula Máscaró planta cara a la imposición del catalán en Baleares
La diseñadora de calzado ha desvelado que ha recibido coacciones: "Me decían cállate que tú eres zapatera y no filóloga".
Paloma Cuevas Libertad Digital 15 Febrero 2018

Úrsula Máscaro ha decidido no tener miedo y dar la cara. La reputada diseñadora de calzado se ha embarcado en la creación de un movimiento cívico en defensa de la libertad lingüística que ha sido bautizado como 'Mos Movent'. En Es la tarde de Dieter, Úrsula Mascaró ha relatado que en las Islas Baleares "el brazo de Cataluña lleva introduciéndose desde hace varios años" pero la crisis catalana ha hecho que en las islas "despierten antes".

"Aquí solo hay un 13% de nacionalistas pero han pactado con el PSOE que ahora gobierna", ha lamentado Mascaró. La diseñadora se ha referido al requisito del catalán en la sanidad pública balear, ha insistido en que es "una traba" y una medida política, no sanitaria. "No necesitamos que nos hablen en Catalán necesitamos que nos curen. Tenemos muchos problemas". La diseñadora ha enumerado algunos de esos problemas, ha puesto como ejemplo las listas de espera, problemas en urgencias o dificultades en el transporte.

En este sentido, ha revelado que de las siete mil quejas recibidas el año anterior en la sanidad balear solo cinco fueron "por no ser atendidos en catalán". Con estos datos sobre la mesa, la diseñadora balear ha afirmado que "nos quieren imponer su lengua y la gente esta en las calles, vamos a luchar lo que haga falta. Somos muchos, tenemos ganas de hablar". Palabras que llegan cuatro días antes de la manifestación del próximo 18 de febrero en protesta por el requisito del catalán en la sanidad balear.

No obstante, en este camino de lucha, Úrsula Mascaró, se ha tropezado con alguna piedra; ha desvelado que al principio "hubo coacciones o amenazas que me decían cállate que tú eres zapatera y no filóloga". Palabras que no han logrado frenar a la diseñadora que ha defendido que hay que ser valientes y ha animado a los empresarios a unirse a su proyecto.

Por último, Máscaro ha lamentado que la clase política no de la batalla en la defensa de la libertad lingüística. De hecho, se ha preguntado: "¿Por qué no consiguen que se respete la constitución?".

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¡Gobierne el Gobierno!
Agapito Maestre Libertad Digital15 Febrero 2018

Repitamos lo obvio: Cataluña está bloqueada, sencillamente, porque el separatismo catalán se ha fragmentado. Roto. Ciudadanos le rompió la columna vertebral el 21-D. Los constitucionalistas, sin embargo, no tienen mayoría para gobernar, ¿entonces qué hacer? Primero, dejar que los independentistas se ahoguen en sus propias contradicciones. Segundo, tomarse a esta gente con mucho cachondeo, o sea, a través del humor pueden decirse las cosas más serias. Y tercero, y fundamental, que el Gobierno de España gracias al 155 de la Constitución gobierne en Cataluña con la colaboración de todos los partidos constitucionalistas. Ciudadanos es, sin duda alguna, el partido de referencia para mostrar las contradicciones, paradojas y ridiculeces del nacionalismo catalán y, de paso, está cuestionando ese anhelo infantil del PP para hallar nacionalistas buenos en Cataluña. Tabarnia es el modelo para reírse de la trágica situación en la que pretende situarnos el independentismo.

Reírse a todas horas de las ocurrencias ridículas del separatismo al modo que nos enseña Tabarnia, o sea, con puro humor, es la mejor actitud que puede adoptar el español de a pie; sí, el artificio Tabarnia, déjenme que me repita, es más que una quimera, genial por otro lado; creo que es una excelsa obra de filosofía del humor: sonrisa y concepto, ironía y sabiduría, en fin, creación y crítica van de la mano. Tabarnia, trasunto literario de España, quiere separarse de la Cataluña nacionalista, que es el lado cuasi criminal de unos partidos políticos que imponen su fanática perversidad a millones de ciudadanos. Tabarnia es toda una obra de arte, que se sitúa por encima de las circunstancias y salta fuera de lo cotidiano y trillado.

Su presidente en el exilio, el grandioso Albert Boadella, representa la quintaesencia de una actitud humorística sin par en el mundo. Es único, es decir, una singularidad española que se hace universal. Filosófica. Tiende a la sabiduría. Boadella es el gran filósofo y político de la España de hoy. La risa que nos provoca Tabarnia es una respuesta a la incongruencia, al fanatismo y a la intolerancia del separatismo catalán. Tabarnia no pretende resolver las contradicciones del nacionalismo identitario sino festejarlo con la risa y el cachondeo. Al fin, vemos la otra cara, la sensata y alegre, de la ridícula y triste Cataluña separatista. Tabarnia es España.

Pero, por encima de la labor de oposición de Ciudadanos y el humor de los españoles, solo hay una solución para desbloquear la parálisis política de Cataluña: trabaje el Gobierno de España con seriedad y eficacia en Cataluña. Hemos de exigir que el Gobierno de Rajoy gobierne de verdad. No hay otra solución mejor en estas circunstancias. Rajoy tiene que aprovechar que los separatistas prefieren prologar el 155 a elegir un presidente de la comunidad autónoma. Sí, son los hechos, o mejor, el miedo de esta gente a perder el sueldo y las prebendas de sus carguitos (diputados regionales, posibles consejerías y direcciones generales, etcétera) les conduce a aceptar que bajo el 155 ellos viven como señores… Es menester que el Gobierno aproveche el cinismo del separatismo, es decir, quejarse del 155 el día del mitin y aceptarlo de facto para seguir cobrando. Los separatistas tienen paralizado el Parlament, pero eso no significa que controlen la entera la política y la toma de decisiones en Cataluña.

Gobierne, pues, el Gobierno de España en Cataluña o, por el contrario, dimita su presidente. Gobiernen de una vez, señores del PP, y no se escondan en las faldas del PNV para aprobar los Presupuestos Generales del Estado. Gobiernen, por favor, y dejen de culpar del bloqueo de Cataluña a la única fuerza política genuinamente dinámica de España entera: Ciudadanos. En fin, si quien llamado por su destino a gobernar no lo hace, es un envilecido, un suicida superviviente, en lenguaje de Ortega y Gasset, que lleva a su nación al precipicio.

Violencia y nacionalismo
EDITORIAL Libertad Digital 15 Febrero 2018

En el separatismo catalán existe una atracción por la violencia que en democracia llegó a su cénit con Terra Lliure y que sigue estando ahí, como una amenaza sorda contra quienes que se atreven a desafiar su infame dictadura.

Este miércoles, ante las puertas del Tribunal Supremo, y mientras era interrogada la cupera Mireia Boya, una yunta de indeseables dio vivas a Terra Lliure. Hay que ser muy descerebrado para tratar de convencer así al juez Llarena de la naturaleza pacífica del golpe de Estado separatista; pero, más allá de las pocas luces de esos filoterroristas, lo más significativo es la facilidad con la que el separatismo invoca la historia de terror y sangre de esa repugnante banda terrorista en casi cualquier circunstancia.

Igual de habitual es la presencia de apologetas del terrorismo y de terroristas en los medios públicos catalanes; incluso de asesinos condenados como Carlos Sastre, con crímenes tan crueles a sus espaldas como el asesinato de José María Bultó, al que colocaron una bomba en el pecho.

En el separatismo catalán existe una atracción por la violencia que en democracia llegó a su cénit con Terra Lliure y que sigue estando ahí, como una amenaza sorda contra quienes que se atreven a desafiar su infame dictadura.

Al mismo tiempo, los nacionalistas tratan de vender su golpe de Estado como un proceso democrático y pacífico, pero la realidad es que solo a través de la violencia o de la amenaza de la violencia podrían llevarlo exitosamente a cabo. Afortunadamente, esto es algo que están entendiendo los jueces, aunque no está de más que los alabarderos de Boya hayan ido a recordárselo al magistrado del Supremo que tiene en sus manos el horizonte penal inmediato de Junqueras y otros golpistas.

Es, por cierto, a la luz de esta realidad como hay que analizar el comportamiento de personajes como Jaume Roures, al que la Guardia Civil señalaba este miércoles como parte del "comité ejecutivo" del golpe. Imagen perfecta del revolucionario multimillonario, Roures se ha hecho muy rico al amparo del Poder, para acabar ahora como tantos otros formando parte del peor ataque a la Nación del último medio siglo.

Esta es la terrible paradoja en la que ha vivido España en los últimos tiempos: ha dejado crecer y enriquecerse a los que están dispuestos a dinamitarla. Muy pocas naciones pueden sobrevivir a eso.

Esta es la verdad
Iñaki Arteta Libertad Digital 15 Febrero 2018

Un estudio financiado por el Gobierno Vasco estima en algo más de 4.000 los ciudadanos vascos que han sido torturados en los últimos 40 años.

Jonan Fernández ha hecho público un estudio financiado por el Gobierno Vasco en el que estima en algo más de 4.000 los ciudadanos vascos que han sido los torturados en los últimos 40 años (entre 1960 y 2014). Solo observando las fechas comprobamos cómo la tortura policial del Estado (español) contra los vascos comienza en la dictadura y continúa hasta el presente.

Y ha tenido que pasar todo este tiempo para que al fin pueda publicarse este informe con LA VERDAD. Ignoro qué es lo que el Gobierno Vasco determina que ha cambiado para que por fin pueda publicarse estudio tan revelador.

Hubo sufrimiento por todos los lados, eso lo tienen dicho, pero la diferencia estriba en que esos miles de torturados eran del pueblo, ciudadanos de indiscutible inocencia, pueblo inocente castigado sin misericordia año tras año por un Estado que aún no se ha apartado de los métodos dictatoriales (ya se viene escuchando en Cataluña). Enfrente, otro grupo sufriente, el de las víctimas del terrorismo cuyos miembros eran en su mayoría pertenecientes a unos grupos represivos del Estado (policías, guardias civiles, militares) que trabajaban día y noche para impedir por la fuerza la expresión libre de todo un pueblo. Así pues, la respuesta del pueblo fue la defensa propia, jóvenes idealistas arriesgaron su vida frente al poderoso Estado opresor no teniendo otro remedio que emplear métodos violentos. Hubo sufrimiento, nadie lo niega, pero la culpabilidad estaba en el sobreprecio que los empleados públicos cobraban al ser enviados a las tierras vascas.

En tiempos de violencia se preguntaba a la víctima (¡el mismo día del asesinato!) a la salida del funeral a ver si perdonaba a los asesinos. Todos los demás deberíamos saber que el asesinado no era trigo limpio y que si había sido eliminado no lo había sido por un ejercicio desbocado de maldad sino por un bien superior. Los culpables podrían merecerse el reconocimiento de sus viudas en clave de perdón cristiano.

Las cifras son lo que quedan y son y serán el argumento que cortará cualquier discusión. ¿Qué son 900 víctimas del terrorismo frente a más de 4.000 torturados? Haciendo una media anual son casi 100 torturados frente a veinte asesinados. ¿Qué debate puede haber después de conocer estas cantidades? Ese es el trabajo de las instituciones vascas en este campo, ir cerrando debates sobre el asunto. No es la verdad lo que interesa sino salvar el pellejo ante la historia. ¿El pellejo de quién? Está claro que el de todos aquellos que no se enfrentaron al terrorismo como debieron, que lo comprendieron o medio comprendieron, esa gran masa de la población vasca (y navarra) de la que decíamos que "no hacían nada" por impedirlo y que no protestaron siquiera una sola vez. Ese público es el nicho receptor de ese tipo de mensajes. La autocomplacencia se sirve en bandeja oficial.

El relato no nos guiará sobre quién tuvo razón, no será una discusión tranquila sobre lo que pasó, ni muchísimo menos tratará de buscar la verdad. No. Este relato no es más que una estrategia al servicio de satisfacer las conciencias de esa gran masa de ciudadanos cuya ambigüedad sostuvo la existencia del terrorismo.

Mientras una parte (antes llamada constitucionalista, ahora no sé cómo llamarla) se empeña en presionar a los asesinos (convictos o exconvictos) o a sus cómplices más directos, es decir, a sus hoy representantes públicos en las instituciones vascas y navarras para exigirles que renieguen del horror cometido en nombre de la patria, ellos, es decir, las instituciones vascas y navarras se dirigen al verdadero público objetivo en esta cuestión, la mayoría votantes suyos, para sembrarles con los mejores argumentos que afiancen lo que siempre intuyeron: su guerra fue justa.

Ellos no quieren cambiarnos a nosotros: quieren que nos callemos. Quieren que con las cifras no tengamos argumentos para discutir. Mientras, lo irán poniendo en negro sobre blanco en los libros de texto, así como también lo llevan haciendo tradicionalmente en la televisión pública vasca.

Después de conseguir instalar este relato ¿quién puede oponerse a que en estos nuevos tiempos de paz se resucite un plan Ibarretxe actualizado por Urkullu? Una nueva expresión de la revolución de las sonrisas, pacífica y popular, sana imitación del entramado mental de los nacionalistas e independentistas catalanes se pone de nuevo en marcha. Esta vez la violencia no será una excusa de los poderes fácticos españoles para impedir una consulta o compartir soberanía (concepto al que ahora llaman de otra manera) pues una vez desterrada la violencia gracias a la contribución decisiva de su agente principal (ETA), condenada su acción por el nacionalismo (de aquella manera) y de prestar atención no solo a las víctimas del terrorismo, sino a todos los sufrimientos ¿qué más se les puede pedir?

Estas son el tipo de cosas que ocurren y dejamos crecer delante de nuestras narices sin darnos mucha cuenta. Hasta que revientan. Mi amiga la periodista Tonia Etxarri que ha veraneado en Estella muchos años, contaba hace tiempo que mientras se discutía sobre la conveniencia de ilegalizar a Batasuna, se maldecía a los asesinos o lo que tocara en su momento, la Ikastola de Estella fue creciendo lentamente hasta tener tres plantas. Entonces gobernaba allí la derecha navarra, hoy el pueblo tiene alcalde de Bildu.

Lo acaba de decir Javier Bardem: "Los jóvenes nos reprocharán no haber hecho lo suficiente". Sobre el cambio climático, claro.

Un futuro para una nación
Francisco Gómez Beltrán gaceta.es 15 Febrero 2018

La mayoría de los ciudadanos de Cataluña no son separatistas y su lengua propia es el español.

Para que un referéndum de autodeterminación sea legal y vinculante antes hay que reformar los artículos 1.2, 2 y 8.1 de la Constitución. Para que un referéndum lingüístico sea legal y vinculante antes hay que reformar el 3.2 de Constitución (un referéndum lingüístico podría devolver el catalán a la época de Franco pero el catalán no se lo merece). Un referéndum consultivo no es vinculante pero es legal y tiene fuerza moral. Una pregunta breve y clara:

¿Aprueba la independencia de Cataluña?
Se puede votar en blanco y debe votar más del 50% del censo electoral. Votan los mayores de 18 años y gana la opción que obtenga más del 50% de los votos válidos.

Los cuatro de la Moncloa y la clase media que habla en catalán nos han llevado a esta situación (el resentimiento, la codicia y el provincianismo de la clase media que habla en catalán).

Ciudadanos (un partido nacido en Cataluña) es un partido liberal avanzado y europeísta, anti nacionalista catalán y antinacionalista vasco, respetuoso con la Monarquía parlamentaria y respetuoso con la Iglesia católica. Ciudadanos considera que el nacionalismo catalán y el nacionalismo vasco son ideologías reaccionarias, insolidarias y racistas (peor el nacionalismo vasco). Ciudadanos considera que los nacionalistas catalanes y los nacionalistas vascos suprimen la realidad que no les gusta y la sustituyen por delirios (peor los nacionalistas vascos). Ciudadanos es el único partido que reclama la abolición de los privilegios económicos vascos y navarros. La abolición de los privilegios económicos vascos y navarros no es una venganza: es la unidad fiscal propia de todo Estado moderno y es el artículo 138.2 de la Constitución. Los partidos socialistas siempre han combatido los privilegios y en consecuencia el PSOE presentará y votará a favor de la ley Meabe y la ley Meabe abolirá los privilegios económicos vascos y navarros (Tomás Meabe fue vasco, socialista y fundó las Juventudes Socialistas). Felipe González y Zapatero apoyarán la ley Meabe. Ciudadanos no acepta monumentos a racistas y el escultor gallego Francisco Leiro transformará la estatua de Sabino Arana que hay en Bilbao en una estatua de Fabio Moreno (que tenía dos años). La abolición de los privilegios económicos vascos y navarros no es más importante que la estatua. Los etarras que no tengan las manos manchadas de sangre se trasladarán a cárceles del País Vasco cuando aparezcan los restos de los tres jóvenes gallegos asesinados por ETA en Francia en 1973.

La única división territorial de las comunidades autónomas será la división municipal y en las elecciones generales y regionales la circunscripción electoral será la región (la ley Rajoy). La ley electoral catalana favorece a los separatistas y los parásitos de los consejos comarcales catalanes deberán buscarse un trabajo auténticamente productivo. El Valle de Aran será consultado. El Irurak Bat será bueno para el País Vasco. Los enclaves serán territorio de la comunidad en la que se hallen (Treviño, Ademuz…). La ley Rajoy, la ley Meabe, la ley Soraya y la ley Ribera serán leyes orgánicas que se aprobarán antes de las próximas elecciones generales. En las próximas elecciones generales se podrá votar por correo electrónico (Indra). En Baleares y Canarias se conservarán los Consejos Insulares y los Cabildos. Puerto del Rosario será la única capital de Canarias.

Dividir Castilla es debilitar España porque Castilla hizo España. Castilla-La Mancha y Castilla-León se reunificarán y la única capital de Castilla será Burgos. Los castellanos no quieren estar separados y separados pierden su fuerza tranquila: 173.689 kilómetros cuadrados. El Día de Castilla será el 30 de Mayo y se celebrará en Toledo.

Los salarios de los funcionarios públicos elegidos con votos populares serán múltiplos del salario mínimo interprofesional (la ley Soraya). La ley Soraya asignará o no asignará residencias oficiales, coches oficiales y pensiones a los funcionarios públicos elegidos con votos populares. La ley Soraya también afectará a los funcionarios públicos que no hayan sido elegidos con votos populares pero hayan sido nombrados por funcionarios públicos elegidos con votos populares. Sólo el Rey y el gobierno español manejarán fondos reservados. Será una tradición que las Cortes aprueben sin discutir el generoso presupuesto de la Casa Real.


La ley Ribera se aplicará en las comunidades donde no sólo se hable español. El idioma débil tiene derecho a protección pero no a costa del otro idioma. Todo lo que sea público y oficial será bilingüe y del mismo tamaño. Los gobiernos regionales y los Ayuntamientos de las comunidades bilingües deberán dirigirse a los ciudadanos en los dos idiomas oficiales. Las empresas privadas elegirán libremente su lengua de trabajo (se devolverán las multas a los comerciantes que no han rotulado en catalán). Los padres elegirán libremente la lengua escolar de sus hijos (así lo establece el Artículo 7 de la Declaración de los Derechos del Niño y España ha firmado la Declaración de los Derechos del Niño). Esther y yo queremos para nuestra hija una educación católica y liberal en lengua española con aprendizaje del catalán y uno de los idiomas oficiales de la ONU en la Universidad (la niña hablará con mi madre en catalán). Girona/Gerona, Ourense/Orense, Vitoria/Gasteiz es respeto mutuo y que Cataluña no llegue al respeto mutuo pasando por la violencia…

El Senado se suprimirá y el Congreso de los Diputados cambiará de nombre: Cortes Españolas (1 diputado por cada 125.0000 habitantes). Los alcaldes y los concejales se elegirán separadamente.

La Real Policía Española será la fusión de la Guardia Civil y la Policía Nacional (logotipo de Alberto Corazón y uniformes de Agatha Ruiz de la Prada). El lema de la Real Policía Española será: “No hay paz para los malvados”. La Real Policía Española será un cuerpo civil en tiempo de paz y las Casas-Cuartel desaparecerán. Los policías de la Real Policía Española no ganarán menos que los policías autonómicos y los policías autonómicos podrán ingresar automáticamente en la Real Policía Española. Ford–Almusafes fabricará el coche de la Real Policía Española (el Interceptor). El 17-A se hubiera evitado con un solo cuerpo de policía para toda España. El policía Trapero será juzgado por sedición, homicidio y negligencia: ordenar disparar a matar a menores desarmados en Cambrils, no haber vallado las Ramblas después del atentado de Niza, no haber hecho caso de las advertencias de la CIA y no haber detectado una casa con 100 bombonas de butano… El guardia civil Fernando Trapero…

Un solo Ministerio dedicado a la Economía que incluirá el comercio (el ministro Josep Piqué). En tiempo de paz la Constitución prohibirá un déficit público superior al 3% del PIB (el límite máximo permitido por la Unión Europea). ¿Cómo pagará la sociedad catalana los 80.000 millones de euros que debe la Generalitat y quién ha permitido que un gobierno regional se permita una deuda astronómica que los ciudadanos de Cataluña deberán pagar con intereses?.

La Constitución debió limitar el endeudamiento de los gobiernos regionales. Puigdemont es un delincuente y el 8º presidente de la Generalitat (no hay más).

El Ministerio de Ciencia y Tecnología absorberá al CSIC (el ministro Vidal-Quadras). La I+D pública más la I+D privada no será inferior al 3% del PIB. España no necesitará la fusión nuclear porque tiene el sol de Andalucía pero España no será ajena a ninguna tecnología y España estará presente en todos los proyectos científicos internacionales (las centrales de gradiente salino, el ITER…). La Ciencia ha sido la princesa de Asturias del siglo XX y será la Reina del siglo XXI.

El Ministerio de Cultura se ocupará exclusivamente de las Artes y los Deportes (los departamentos López de Segura y Manoletina del Ministerio de Cultura español).
Un Ministerio dedicado exclusivamente al Turismo (la ministra Edurne Uriarte). C/España será superior a C/USA y a C/Francia siendo A-B=C y siendo A el dinero que se gastan en España los turistas nacionales y extranjeros y siendo B el dinero que se gastan los españoles cuando hacen turismo en el extranjero… El departamento del Ministerio de Turismo dedicado a la promoción del turismo cultural. Es un honor para España que la capital de España sea la sede de la Organización Mundial del Turismo (la Torre Sáenz de Oiza).

A corto plazo el presupuesto militar español en tiempo de paz llegará al 2% del PIB (tal y como recomienda la OTAN). El 75% del presupuesto militar español se repartirá entre la Armada y el Ejército del Aire. La Legión se integrará en el Ejército de Tierra. El Rey es el jefe natural de nuestras estimadas Fuerzas Armadas.

Se aplicará el mismo código civil en toda España.

Cataluña necesita cuanto antes un Govern… ¿o no?
Jesús Cacho vozpopuli.es 15 Febrero 2018

Aquí y ahora están pasando algunas cosas curiosas cuyo examen minucioso podría llegar a significar un vuelco en la forma que tenemos de aproximarnos a asuntos tan importantes como la rebelión del nacionalismo catalán. Transcurridos ya 55 días desde las elecciones autonómicas del 21 de diciembre, Cataluña sigue sin Govern al frente de una Generalidad que continúa intervenida por el Estado. Y parece que las cosas transcurren con cierta normalidad. El transporte público funciona, la gente va al trabajo, los niños a la escuela, los hospitales atienden a los enfermos y en las calles de Barcelona no se respira ninguna especial ansiedad capaz de sugerir siquiera las convulsiones políticas que atenazan a una minoría de individuos, los diputados independentistas, que viven en un sin vivir con el corazón puesto en la cartera y la vista en los destellos del faro que desde Waterloo guía, o tal pretende, sus pasos hacia la tierra prometida.

Mariano Rajoy aplicó el artículo 155 cuando no tuvo más remedio, a la fuerza ahorcan, con la presión de la calle reclamando alguna iniciativa capaz de parar los pies a los sediciosos, y solo después de que, en el último minuto, el valiente Puigdemont abdicara de su intención de disolver el Parlament para convocar él mismo elecciones, acojonado por el hecho de que unos cuantos mangutas le hubieran llamado traidor en las redes sociales. Esas eran las irrefrenables ganas que nuestro Mariano tenía de meter en cintura a los rebeldes. La mañana después de tamaño trago, el gallego impasible nos sorprendió con el anuncio de elecciones catalanas a la vuelta de la esquina, en un movimiento que logró no pocos comentarios elogiosos (por primera vez speedy Rajoy tomaba la iniciativa, cogiendo al enemigo con las calzas en los zancajos), pero que en realidad revelaba su miedo a meterse en el laberinto catalán con una medida de fuerza hasta entonces inexplorada, y sobre todo evidenciaba su voluntad de salir de allí cuanto antes. Un 155 ma non troppo.

Las autonómicas, como es sabido, arrojaron un Parlament con mayoría independentista. Derrota en votos pero victoria en escaños. Cosas de Tractoria. Y desde entonces, la nave permanece encallada en la apoteosis del absurdo de un señor, napoleoncito de terciopelo, que pasea por Bruselas convencido de su condición de hombre providencial llamado, él solito, a hacer realidad el sueño de la independencia, un empeño que a Artur Mas le produce rubor y que Jordi Pujol, padre putativo del estropicio, sabe irrealizable. Desde entonces, los diputados indepes procesionan a Bruselas lunes sí y lunes también con la regularidad del beato que todas las semanas se apalanca ante el confesionario dispuesto a oír la verdad revelada que llega tras la rejilla del más allá. Nadie sabe quién paga esas rondas, pero lo imaginamos. A Flandes peregrina JxCat, pero también una ERC en dos sillas y mal sentada que, con su líder en la cárcel, no sabe qué hacer para dar la puntilla a un impostor que quiere muerto y bien muerto sin que la sangre le salpique. Tu quoque Oriol, fili mi!

Los indepes podrían formar gobierno, pero no quieren

Y mientras tanto, Cataluña continúa parada, sin Gobierno y sin rastro de tenerlo en el corto plazo. Porque los secesionistas siguen erre que erre pretendiendo reelegir como president a un prófugo de la justicia, en grosera muestra de su intención de seguir gobernando para los 2.079.340 catalanes que les votaron, con desprecio para los 2.228.421 que no lo hicieron, y desde luego para los 1.161.564 que pasaron del trance de las urnas, y los 35.523 votos nulos o en blanco. A eso lo llaman democracia los émulos del Joseph Goebbels. Ellos podrían formar Gobierno, pero no quieren. No se ponen de acuerdo. El señor Rajoy, en otra demostración de ese valor legionario que le distingue, sigue empeñado en tender una trampa a Ciudadanos para que Inés Arrimadas se someta a la corrida en pelo que supondría presentar una candidatura imposible, cuando lo cierto y verdad es que aquí los únicos que pueden sacar a Cataluña del impasse son los indepes, una gente que ahora no sabe si matar de una vez por todas la gallina de Puigdemont o comerse el huevo de una independencia imaginaria.

Pero en Cataluña la vida sigue y parece que las cosas funcionan, que las columnas del templo no se han roto, que la gente hace su vida, el pueblo llano ríe, llora, sufre y sueña al margen de la tediosa matraca que nos siguen propinando, qué hemos hecho para merecer esto, los apóstoles del supremacismo. Cataluña continúa funcionando gracias a ese 155 aplicado con sordina y que Mariano quiere retirar a toda prisa. Con tanta sordina, en realidad, que TV3 sigue funcionando como lo que es: la televisión de un régimen de partido único dispuesto a laminar al adversario. Cosas de la tolerancia de Mariano. La propia Marta Rovira, ese dechado de sabiduría que Junqueras (“En dos partes dividida/ tengo el alma en confusión:/ una, esclava a la pasión,/ y otra, a la razón medida”) quiere proponer como candidata a presidir la Generalidad, ha admitido que el Gobierno central está aplicando el 155 “con inteligencia y silencio”. La vida sigue en Tabarnia, incluso en Tractoria, mientras el esperpento indepe empieza a aburrir al más pintado: tanto aburre que el asunto se ha convertido ya en la cuarta preocupación de los españoles, como acaba de revelar el CIS.

El daño que esta parálisis está causando al autogobierno de Cataluña parece evidente. Aunque también podría ocurrir que abriera los ojos a más de uno. Porque podría ocurrir que una mayoría de catalanes se diera cuenta de que no necesita a unos sectarios situados al frente de las instituciones autonómicas dispuestos a gobernar para unos pocos; podría ocurrir que esa mayoría reparara en la cantidad de cosas que se podrían hacer con los millones de euros que estos falsarios dilapidan para mantener contenta a una parroquia de 200.000 funcionarios convertidos en columna vertebral del prusés; podría ocurrir, digo, en fin, que la gente se acostumbrara en Cataluña a funcionar sin Govern, a no tener que soportar un Govern nacionalista, y que a coro llegara a preguntarse ¿para qué necesitamos semejante autogobierno? Y podría ocurrir que el ejemplo cundiera y la misma pregunta se la hicieran muchos otros españoles por los cuatro puntos cardinales de este cansado país. “¿Por qué, si te despiertan bruscamente,/ sientes que te han robado una fortuna?”, escribió el gran Borges. Podría ocurrir…

Nunca nos hemos ido
La Gaceta  15 Febrero 2018

El nacionalismo en el País Vasco vive un proceso de crecimiento y las fuerzas abertzales se ven en condiciones de exigir a Mariano Rajoy uno de sus grandes anhelos: expulsar a las Fuerzas de Seguridad del Estado de la región. Tras décadas de violencia de ETA, el PNV se apunta a las tesis de Bildu y presiona al PP bajo el argumento de que vivimos una próspera época de paz.

Los agentes no han tardado en dar su respuesta: “Seguiremos en el País Vasco”. Una réplica contundente de aquellos que pusieron su pecho y su nuca para defender los intereses de la ciudadanía por encima de la violencia inhumana de un grupo terrorista y la connivencia de muchos que, durante los años más duros, guardaron un conveniente silencio cuando eran otros los que sufrían el acoso y la persecución de ETA.

En realidad, el mensaje de los agentes debería ser que “nunca nos hemos ido”. Incluso en los días más oscuros, la Guardia Civil y la Policía Nacional resistieron como los soldados españoles en el sitio de Baler. En 1899, cuando el Imperio vivía sus últimos días y parecía que no quedaba nada por lo que luchar, el teniente Saturnino Martín Cerezo y sus compañeros marcharon de la iglesia que habían guardado de las fuerzas filipinas después de 337 días de heroica resistencia. Salieron con honor del templo, desfilando con marcialidad de cuatro en fondo, orgullosos y recibiendo los honores de las tropas zagalas.

El honor en la España del siglo XXI es cosa de pocos, pero las Fuerzas de Seguridad del Estado se han convertido en guardianes del principio que forjó el comienzo del Imperio en cuyos dominios el sol no se ponía jamás hace algo más de 500 años. La sociedad española nunca olvidará el sacrificio de aquellos que dieron su vida en España por defender un concepto tan desgastado en estos días como la libertad.

506 agentes murieron para que generaciones completas de vascos (y españoles) no tuvieran que mirar debajo de su coche cada mañana buscando un artefacto explosivo antes de llevar a sus hijos al colegio. En el País Vasco no existió ninguna guerra: sólo una banda de cobardes asesinos que nunca tuvieron el valor de hacer frente a sus enemigos y que hicieron del tiro en la nuca su seña de identidad.

“Deberíamos defender nuestra isla, sea cual sea el coste, debemos luchar en las playas, debemos luchar en los campos de aterrizaje, debemos luchar en las colinas, nunca nos debemos rendir”, afirmó Winston Churchill en una de sus intervenciones radiofónicas durante los bombardeos nazis a las islas británicas. Precisamente fue lo que hicieron las Fuerzas de Seguridad en el País Vasco. Defender nuestra identidad histórica y acabar con aquellos que querían liquidarla.

El precio a pagar fue muy elevado y no podemos tolerar que la cobardía de los políticos propicie la construcción de un relato alternativo. El ejemplo de Colombia y el llamado ‘proceso de paz’ con los narcoterroristas de las FARC debería servirnos de lección. De no ser así, siempre estaremos aquí para recordarle al político de turno lo que durante más de 30 años ocurrió en una región al norte de España.

Terra Lliure en el Supremo
Pablo Planas Libertad Digital 15 Febrero 2018

Que estén a punto de destrozarse entre ellos no significa que no sean tan peligrosos como lo fueron en aquellos días octubre.

Los separatistas se odian casi tanto como odian a los demás y cada vez disimulan menos. Puigdemont no se habla con Junqueras y le repugna Torrent, el presidente del Parlament, al que no perdona que se haya inmiscuido en su defensa con la ridícula iniciativa abocada al fracaso de llevar el caso de su investidura al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Marta Rovira y Marta Pascal no se aguantan, pero aún soportan menos a Elsa Artadi. En el catalanismo, todo el mundo odia a todo el mundo y al huido le llaman "el pastelero loco", según ha desvelado el exdiputado comunista Joan Coscubiela.

Es tal la aversión que sienten unos por otros que la cupera Mireia Boya le ha dicho al juez Llarena que la proclamación de la república no era "cosmética", que el plan consistía en su aplicación por las bravas, "efectividad real", ha detallado la joven anticapitalista, que se olvidó de anotar en su declaración de bienes en el Parlament que era la flamante copropietaria de un hotel rural en el Valle de Arán.

Así es que Junqueras alega en un recurso ante el Tribunal Constitucional que la independencia de Cataluña fue la expresión floral y retórica de una "voluntad política", mera "libertad de expresión" sin consecuencias jurídicas, mientras que Boya, en pleno ejercicio de sus libertades deambulatorias, sostiene que una leche, que aquello fue real, concreto y no había letra pequeña. Era república o república y ese sigue siendo el juego. Todo el mundo disimula, pero nadie le lleva la contraria. Ejemplo de "serena firmeza", ha tuiteado Lluís Llach, tal vez sin reparar en que la firmeza de salón son más barrotes para Junqueras.

Los chicos y chicas de la CUP ya se cargaron a Mas y no parece que les impresione el líder de ERC o que sus palabras en sede judicial revienten la defensa de los golpistas presos y de los que están en libertad bajo fianza. Eso sí, la garrida cupera se ha escudado en la naturaleza asamblearia de su partido para quitarse de en medio en lo del directorio separatista, aquel comité estratégico de Puigdemont, Homs, Mas, Madí, Oriol Soler, el exterrorista Francesc Vendrell, Junqueras, los Jordis y Rovira, entre otros, que dictaba los pasos a seguir mientras en las calles se cocía una insurrección abortada por las dos grandes manifestaciones a favor de la unidad de España que se produjeron en Barcelona el 8 y el 29 de octubre.

En una cosa coinciden los nacionalistas que pasan por el Supremo. Todos dicen que no hubo violencia, pero la hubo y la hay porque persisten los señalamientos, los ataques a periodistas y políticos no nacionalistas, el hostigamiento y la muerte civil de los disidentes, el acoso a los padres que denuncian la inmersión lingüística, la difusión masiva del puro odio a los españoles en el sistema escolar y en TV3 y el propósito nada disimulado de ahondar en la balcanización de Cataluña. ¿Cómo pueden decir que son pacíficos cuando se ponen a pegar vivas a la banda Terra Lliure delante del mismo Supremo?

Que sean patéticos y ridículos, que envíen mensajes de vergüenza ajena como los de Puigdemont a Comín, que estén a punto de destrozarse entre ellos no significa que no sean tan peligrosos como lo fueron en aquellos días octubre.

Nuevo informe de la Guardia Civil
Los líderes del 'procés' actuaban como un grupo "de delincuencia organizada"
La Policía Judicial informa de que los cabecillas mantenían "diálogos surrealistas" y utilizaban también sistemas de comunicación que no se podían intervenir: "Mensajes con autodestrucción en segundos" y "correos electrónicos con borrado casi inmediato"
Tono Calleja vozpopuli.es 15 Febrero 2018

El último informe de la Guardia Civil que analiza el grado de cumplimiento de la 'hoja de ruta' soberanista hacia la independencia de Cataluña concluye que los cabecillas del 'procés', cuyas llamadas de teléfono y mensajes fueron interceptados por orden judicial, se comunicaban entre ellos "con un lenguaje propio de la delincuencia organizada", según especifica el documento, al que ha tenido acceso Vozpópuli.

En concreto, al analizar el contenido de las grabaciones los guardias han detectado que los líderes soberanistas utilizaban sistemas de comunicación que no se podían intervenir: "Mensajes de Telegram con autodestrucción en segundos", "correos electrónicos con borrado casi inmediato" y mensajes de "Whatsapp".

Los agentes que realizan el informe resaltan, en este sentido, que los cabecillas mantenían "diálogos surrealistas", pues evitaban dar nombres, aludiendo a sus actividades con las palabras "esto", "eso" o "aquel", y "sin concretar en ningún momento el objeto, el asunto o la persona" a la que se referían.

Esta forma de comunicarse pone de manifiesto, según la Guardia Civil, que los implicados en el desafío soberanista utilizaron un "lenguaje convenido propio de la delincuencia organizada".

"Técnicas policiales"
Además, el 'modus operandi' de los imputados demostraría, siempre según las conclusiones de la Policía Judicial, "un cierto grado de conocimiento de las técnicas policiales de investigación, por lo que no es descartable que dispusiesen de asesoramiento en esa materia", destaca el documento.

En este sentido, la Guardia Civil recuerda que en los documentos interceptados a Josep Maria Jové Lladó, el número dos de Oriol Junqueras en la Conselleria de Economía, en concreto en la 'hoja de ruta' o 'Enfocats' y en la agenda 'Moleskine', se otorga gran importancia a los Mossos d'Esquadra, un colectivo que los independentistas querían controlar como una de las estructuras clave para formar un nuevo Estado.

Trapero "proporciona apoyos a individuos imputados en unas diligencias judiciales, y no con intención de apoyar la investigación judicial, sino más bien para dar apoyo a los investigados"

La Policía Judicial destaca también en su atestado que la actitud de los Mossos fue "sorprendente", porque sus actuaciones "denotan una clara orientación hacia los fines que persigue el proceso ilegal secesionista".

Asimismo, el contenido de una conversación entre Josep Maria Jové Lladó y su mujer, convence a la Guardia Civil que en el informe destaca que el entonces 'major' de los Mossos, Josep Lluis Trapero, "proporciona apoyos a individuos imputados en unas diligencias judiciales, y no con intención de apoyar la investigación judicial, sino más bien para dar apoyo a los investigados".

Dislocaciones del sentido común
“No es la privación de conocimientos lo que hay que temer, sino el error y los juicios falsos” Mme. De Lambert
Miguel Massanet diariosigloxxi 15 Febrero 2018

Cualquiera en su sano juicio pensaría que, en Cataluña, la función de los Mossos d´Escuadra, como la de cualquier cuerpo de policía nacional o Guardia Civil de cualquier parte de España; entre otras funciones comprendería la de intervenir para evitar alborotos, desmanes callejeros, desórdenes o cualquier otra clase de actos delictivos. No obstante, en las investigaciones que se están realizando respecto a los expedientes abiertos por la actuación de dicho cuerpo de policía autonómica el día del referéndum ilegal del 1.O, van saliendo a la luz determinadas informaciones que chocan frontalmente con la supuesta “colaboración” con el resto de fuerzas policiales del Estado, que dicen poco a favor del comportamiento de dicha policía autonómica y de sus jefes, durante aquella complicada jornada.

Al parecer, las órdenes que recibieron, precisas por otra parte, fueron las de “auxiliar a los heridos y dar consejos a las personas que se encontraban en las inmediaciones de los centros de votación (en realidad separatistas reunidos en torno al centro de votación para tratar de impedir que los mossos pudieran entrar en el recito de la votación para hacerse cargo de las urnas e impedir que se abrieran para celebrar la votación)” Unas órdenes cuanto menos extrañas y ajenas por completo a lo que la Audiencia de Cataluña les había ordenado hacer, algo que consistía en que impidiesen que se utilizaran los locales ocupados para celebrar aquella consulta ilegal. Suena a perogrullada lo de que a los mossos se les encargara “dar consejos” y no órdenes a los que cercaban los centros de votación, entre otras razones porque no corresponde a la policía dar consejos, algo que acaso sería atribuible a pacificadores, políticos, negociadores o cualesquiera otros a los que correspondiera. La policía está para actuar y en aquella ocasión no lo hicieron para colaborar con la Policía estatal y la Guardia Civil, cuando fue necesario que lo hicieran; lo que seguramente hubiera contribuido a evitar que se tuviera que emplear con contundencia la fuerza para hacer cumplir la ley, como fue el caso.

Curiosamente, las órdenes que recibieron cuando dieron cuenta a sus superiores de las cargas policiales que se estaban produciendo, fueron sorprendentemente claras: “no intervenir”, limitándose a permanecer inactivos como meros espectadores. Ello motivó las quejas que formularon policías y guardias civiles respecto a la abulia de la policía autonómica en aquellas ocasiones en las que se esperaba que intervinieran. Otra evidencia, que pudiera parecer de poca importancia y, no obstante, tiene más de la que aparentemente podría pensarse: recibieron orden de no ponerse los cascos, una forma para distinguirse del resto de fuerzas de orden público que se partían el pecho repeliendo a aquellos que los acosaban, con la evidente intención de que las masas que se congregaban estratégicamente para proteger los lugares donde se intentaba votar, pudieran distinguir claramente a la policía que los dispersaba de aquella otra que permanecía sin intervenir. Si, señores, evidencia tras evidencia, que demuestran con nitidez el comportamiento manifiestamente desleal de los mossos y de sus jefes; una actitud que, evidentemente, permitió que aquella votación pudiera celebrarse aunque fuera parcialmente. Veremos si la Justicia es capaz de castigar aquella conducta punible, que tan malos resultados le ha reportado al pueblo catalán que no comulga con la independencia de Cataluña que, por desgracia, sigue padeciendo las consecuencias de aquella jornada.

Y si el caso de los Mossos d´Escuadra ha sido capaz de causar nuestra repulsa, mucho nos tememos que los señores de este extraño Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo, puede que nos haga dudar a los españoles de la conveniencia de que, unos señores que viven alejados de los problemas internos de una nación, que reciben informaciones variadas y en ocasiones poco acertadas, de los problemas que la afectan y que, con toda seguridad, están condicionados personalmente por determinadas reservas, reticencias o cautelas derivadas de la época de la dictadura, que aún, después de tantos años, parece que sigue vigente fuera de España, formando parte de esta leyenda negra, que nos considera una nación díscola y antidemocrática, que se nos ha ido atribuyendo durante años. Es obvio que, desde Estrasburgo y después de unos años en los que ETA ha dejado de matar, la información de lo que supuso para España, con más de 800 víctimas, la actuación de la banda criminal ETA no sea la que disponen estos “sabios” del TDH y también puede ser que ignoren el peligro, la dificultad, las circunstancias y la verdadera catadura de los criminales etarras con los que tuvo que bregar la policía española; de modo que es posible que, aquellos magistrados, tengan un concepto romántico, a lo Dick Turpín o Robin Hood, bandidos generosos que robaban a los ricos y ayudaban a los pobres y no la evidencia de lo que verdaderamente eran: tipos fanáticos, sin sentimientos, dispuestos a matar a traición y utilizando todos los medios para conseguir crear el terror, sin respetar a mujeres y niños en sus actuaciones vandálicas. Si Europa pretende que un tribunal que puede tener todas las buenas intenciones que se quiera, pueda enmendar la plana al Tribunal Supremo de un país de la UE, constituyéndose en una instancia superior y actuando con un evidente desconocimiento de lo que significa detener a dos etarras, dispuestos a matar a la menor ocasión que se les presente, y, por si fuera poco, pretender cogerlos con vida, cuando lo más practico hubiera sido descerrajarles dos tiros y dejarlos abandonados o recoger sus cuerpos y alegar defensa propia, lo cual, conociendo la clase de individuos que integraban la banda ETA a nadie hubiera extrañado. Por el contrario, los dos guardias civiles que apresaron a los dos etarras se tuvieron que abalanzar sobre los dos criminales para conseguir reducirlos. Acaso, ¿pensarán los cultos magistrados del alto tribunal de Estrasburgo, que los dos “angelitos” se dejarían reducir sin prestar resistencia, que habrían ofrecido sus muñecas para que los guardias los esposaran o, por el contrario, se podrían imaginar que habrían forcejeado, resistido y puesto todos los medios para intentar huir, obligando a sus captores a utilizar la fuerza en la medida precisa para conseguir neutralizarlos? Es fácil entender lo que ocurrió, salvo que existan prejuicios en contra.

No, no entraba en los cálculos de los magistrados del TDH el que el Tribunal Supremo español, cuando dictó sentencia sabía perfectamente quienes eran los culpables, los dos asesinos que habían atentado contra un aeropuerto poniendo un bomba, sin importarles las personas inocentes que pudieran ser masacradas en aquella abominable operación. ¡Bravo por la Justicia europea, se lució en el caso de la aplicación a los terroristas de la doctrina Parot, lo que permitió que se tuviera que poner en libertad a una serie de criminales que apenas cumplieron una pequeña parte del castigo que se hubieran merecido y han vuelto a meter la pata decretando que, el Gobierno español, debe indemnizar con 50.000 euros a dos canallas criminales que lo que se merecían era que continuaran en prisión durante toda su vida!

No queremos acabar este comentario sin denunciar algo que no nos hubiéramos creído que pudiera ocurrir, aún que ya ha quedado claro que, Ciudadanos, desde que ganó las elecciones en Cataluña ( lo hizo porque muchos del PP le cedieron los votos ante la evidencia de que en Cataluña el PP no tenía la más mínima posibilidad de sacar un resultado decente y era necesario que, al menos un partido constitucionalista, como en realidad sucedió, consiguiera salir vencedor aunque no pudiera gobernar) ha tomado una deriva absurda, seguramente con la intención de forzar, como sea, que lo que avisan que puede ocurrir las encuestas de estos días, anunciando un sorpaso de Ciudadanos, por delante del PP, en intención de voto, se convierta en un hecho consumado. No nos gusta y creemos que tampoco a los propios votantes de Ciudadanos, su cohabitación, un tanto incomprensible, con los señores de Podemos, en un intento de forzar en el Parlamento el cambio de la actual ley Electoral. Puede que les asista la razón en cuanto a las imperfecciones de la Ley D´Hont y el hecho extraño de que, en localidades de pocos habitantes, el voto tenga más valor para la elecciones de representantes que en las grandes urbes; no obstante, resulta poco menos que incomprensible que un partido de centro izquierda, como se proclama Ciudadanos tenga la tentación de juntarse con los comunistas bolivarianos de Podemos y con IU, para pactar ir en contra del Gobierno; algo que, al parecer, se ha convertido en una práctica habitual, aunque hay que reconocer que el PP, que ha entrado en fase de autodestrucción, hace todo lo posible para que sus actuales aliados, merced a los cuales puede seguir gobernando, carguen en su contra, dadas las andanadas que desde el PP les vienen dedicando a los seguidores del señor Rivera.

No vemos la manera de que pueda formarse un bloque capaz de enfrentarse a la izquierda española, en la que incluimos al PSOE del señor Sánchez, aunque ahora permanezca comedido, si el PP y Ciudadanos (este último ha subido como la espuma en las últimas encuestas) no son capaces de entenderse en un futuro, de modo que tengan la sensatez de formar un bloque que contrarreste a comunistas y separatistas que, llegado el momento, no van a tener ningún inconveniente en ponerse de acuerdo, si tienen la posibilidad de hacerlo, para desbancar al bloque de los conservadores. Claro que el afán de poder, tanto en el PP como en Ciudadanos, es tal y las respectivas direcciones están tan obsesionadas en conseguirlo, que lo probable es que sean incapaces de remar juntos para conseguir que España supere esta etapa de incertidumbres, luchas y enfrentamientos a los que pueden conducirnos, sin duda alguna, incluso logrando que seamos expulsados de la UE.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, tenemos el convencimiento de que, si en el PP no se produce una rápida catarsis, que sea capaz de provocar una renovación total de sus actuales directivos, poco podemos esperar de los actuales si se les sigue votando para que sigan en el poder. No es algo que se pueda dejar para de aquí a unos meses o para las próximas elecciones, precisamente porque ya nos encontramos a pocos meses de las autonómicas, en las que una nueva dirección del PP, formada por personas de valía, ajenas por completo a la bazofia de la corrupción que afecta a una cantidad demasiado numerosa de miembros de la dirección del partido de Rajoy, podría volver a ilusionar a todos aquellos decepcionados por las actuaciones de algunos de los actuales miembros del partido, incluidos el presidente y la vicepresidenta, si hubiera caras nuevas de personas capaces y, lo más importante, libres de las manchas que han venido afectando a los actuales inculpados por corrupción. En caso contrario, señores, es muy posible que dejemos de tener partido de derechas durante muchos años.

El secesionismo mira a Estrasburgo, ese Tribunal europeo experto en apoyar a ETA
Editorial esdiaio 15 Febrero 2018

Ni Derechos Humanos ni leyes: el Tribunal de Estrasburgo es un órgano sectario e ideológico que ha ayudado más a ETA que a España y al que ahora mira el independentismo para colar otro gol.

El mismo día en que, de manera folclórica, el presidente del Parlamento de Cataluña, Roger Torrent, anunciaba que iba a recurrir al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo para buscar su amparo y poder investir a Puigdemont; se conocía la condena a España desde esa misma instancia europea por la supuesta brutalidad empleada por los Cuerpos de Seguridad contras dos etarras responsables del atentado de la T4.

Son dos escenas que parecen no guardar relación pero, en realidad, la tienen por la trayectoria del Alto Tribunal de insólito amparo a los peores y, en consecuencia, su previsible utilización desde el secesionismo en su melodramática carrera hacia la nada.

ERC disimula para que no parezca que ya ignora a Puigdemont; pero lo hace mirando a Estrasburgo

Que Torrent esté intentando simular que toda ERC está volcada en una designación que en realidad no quiere, apurando los plazos y apelando a las más altas instituciones para justificar luego su negativa a seguir al alocado Puigdemont es una cosa.

Pero que elija por si acaso a ese Tribunal, precisamente, no es casual: ha demostrado sobradamente una sensibilidad extrema hacia las peores causas políticas. Y ha adoptado, en el pasado y en el presente, resoluciones que tienen más de ideológico y sectario que de institucional y jurídico.

¿Pagar a terroristas?
Obligar a España a indemnizar a terroristas, con mil muertos de ETA sobre la mesa y 300 crímenes sin aclarar, es una ignominia intolerable y humillante que legitima, de un plumazo, la vergonzosa propaganda etarra sobre las inexistentes torturas de los Cuerpos de Seguridad y sobre la impunidad del Estado.

Estrasburgo siempre sale en defensa de las peores causas contra España: ETA lo fue; el soberanismo lo intenta ahora

Basta con recordar que, precisamente por saltarse las líneas rojas de la lucha antiterrorista, el Estado de Derecho envió a prisión a nombre clave de aquella época como el ministro Barrionuevo, el general de la Guardia Civil Galindo o los altos cargos Vera, Damborenea y Sancristóbal: la guerra sucia se persiguió y la democracia española respondió a los excesos propios con la misma contundencia y apego a la ley.

Imponer ahora una multa económica que acabará en los bolsillos de dos desalmados, tras enmendar un fallo del Tribunal Supremo que desvelaba el enésimo montaje de una denuncia falsa, es indecente y, en la medida de lo posible, debe ignorarse desde el Gobierno. Por respeto y por dignidad de las víctimas y a la Guardia Civil, que tantos asesinados dejó en aquel triste camino.

Contra la justicia española
Especialmente cuando, en este mismo epígrafe, Estrasburgo ya tumbó en 2013 la llamada 'Doctrina Parot', una fórmula legal avalada por las más altas instancias jurídicas españolas que pretendía algo tan de sentido común como que los terroristas cumplieran sus condenas de manera íntegra. Otro fallo político acabó con ese recurso y, al igual que ahora, avaló de forma bochornosa el discurso abertzale.

Por eso no es de extrañar que el independentismo mire a este Tribunal plagado de políticos que dice tutelar los Derechos Humanos pero, en realidad, actúa casi siempre al calor de los prejuicios ideológicos de sus componentes: si alguien puede avalar el desvarío secesionista y las ínfulas del prófugo Puigdemont, es Estrasburgo. Tiene un amplio y lamentable historia al respecto.

TRAS INDEMNIZAR A ETARRAS
El Tribunal de Estrasburgo condena a los judíos por contaminar
EPC esdiario 15 Febrero 2018

"Echaron mucho humo a la atmósfera", asegura el Tribunal europeo horas después de condenar a España por detener a etarras sin invitarles primero a un café y cruasanes.

Tras condenar a España a indemnizar a dos terroristas por su brusca detención tras un atentado, el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo ha vuelto a sorprender con otro fallo llamativo. Y es que, según ha sabido El Pato Cojo, Israel deberá pagar al menos 666 euros de multa por haber contaminado la atmósfera entre los años 1939 y 1945.

El fallo, redactado por unos jueces llamados Adolf, Hermann y Heinrich, considera que los judíos pusieron fatal el ecosistema con las emisiones de humo procedentes de las cámaras de gas de Auschwitz, Treblinka y Sobibor, al no hacer nada para paliar la liberación de humo procedente de sus propios cuerpos al incinerarse tras ser gaseados en masa. "Hay formas y formas de arder", afirma el ponente, "y ésta no fue muy cuidadosa".

"Igual que le pedimos a la Guardia Civil que se dirija a los terroristas de usted e invitándoles a una detención pacífica, tenemos que recordarle a generaciones futuras que no hay justificación para poner en peligro la capa de ozono, por desagradables que sean las circunstancias", se lee en el fallo.

Sin excusas
"No busquemos excusas, por buenas que parezcan, porque todos podemos hacer un esfuerzo en cualquier entorno", concluye el texto, no sin reconocer que allí se hicieron cosas mal y que, aunque el sufrimiento fue elevado, "no se debe bajar la guardia en la defensa de los derechos medioambientales".

Los negros por arrasar campos de algodón y los gais en Irán por hacer ruido con las grúas, objetos de nuevos fallos

Fuentes próximas a Estrasburgo aseguran a este medio que no serán las únicas sentencias pintorescas que emita el Tribunal en fechas venideras. Así, se espera un pronunciamiento contra los negros por esquilmar superficies enteras dedicadas al algodón y otro, al menos, sobre la homosexualidad en Irán y el ruido que acaban generando con las grúas desde las que son ahorcados, al parecer superiores a los decibelios permitidos por la Organización Mundial de la Salud.

Imagine
Por último, los etarras indemnizados han mostrado su respecto al falla judicial "como siempre", no sin descojonarse y anunciar que donarán un 10% de la cantidad recibida a cenar con Arnaldo Otegi en un asador, que firmará a los asistentes su último tuit conmemorativo en una ceremonia donde sonará 'Imagine' de John Lennon y Sarri de Kortatu.
 


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