AGLI Recortes de Prensa   Martes 20  Febrero 2018

EMPEÑADOS EN RETROCEDER
Bieito Rubido ABC 20 Febrero 2018

Algo falla en España cuando estar formado como nefrólogo en una de las mejores facultades de Medicina del mundo solo se valora con un punto, y por hablar catalán te otorgan seis. El sinsentido no puede alcanzar ningún recorrido. Semejante situación nos lleva al atraso de una sociedad. En Estados Unidos, lo que de verdad importa son los conocimientos, el contenido. Y no es mal ejemplo en muchos órdenes del progreso y el avance científico y médico.

Lo peor es que esto lo lidera una socialista que se autodenomina «progresista». Al progreso le entran ganas de blasfemar. En realidad, lo que menos le importa a Armengol son sus vecinos enfermos. Ella anda en la ingeniería social.

Por eso nunca como ahora se invirtió en Baleares más dinero en promocionar su lengua vernácula, nunca encontró mayor apoyo, nunca se impartieron más horas de clase ni más organismos se dedicaron a su promoción… y nunca la libertad estuvo más amenazada. Les causa pánico dar la palabra al ciudadano. De todos modos, tranquilos: el español ya lo hablan más de 500 millones de personas, aunque le pese a Francina y a una parte del PSOE.

Nueva tontería de Vidal-Folch
Vicente Torres Periodista Digital 20 Febrero 2018

Los nacionalistas son tan eficientes en la mentira, en gran parte debido a su constancia, que casi todos los catalanes, incluidos los no nacionalistas, se han tragado muchas de sus bolas.
Una de las que mejor ruedan por el mundo, y en ella además de la constancia han invertido grandes cantidades de dinero y han falsificado muchos documentos, es la de que Jaime I de Aragón iba por el mundo dando clases de catalán y era tal la gracia que ponía en el empeño que sus alumnos le escuchaban extasiado y lo aprendían rápidamente.

La verdad es otra, claro. Cuando los nacionalistas afirman algo, la verdad está en otra parte. La mentira nos sale muy cara a todos y aunque se puede pensar que no se busca la verdad por pereza, lo cierto es que resulta arriesgado, porque los nacionalistas, que presumen de pacíficos (siempre mienten), son muy agresivos y enseguida salen en tropel a burlarse de quien lo hace, a denigrarlo a desautorizarlo por la brava, sin aportar argumentos, ni motivos. Son muchos los que han aprendido a decirles que sí a todo, para evitarse problemas.
Pues ahí está Xavier, o Javier, Vidal-Folch, defendiendo al dialecto catalán, obra de Pompeyo Fabra, como todo el mundo sabe, al que da categoría casi imperial.

La bobada esta de establecer lenguas oficiales nos está saliendo muy cara a los españoles y lo peor es que la tontería es muy contagiosa. Hay naciones que no tienen ninguna lengua oficial y les va muy bien.

Eso de obligar a la gente a estudiar en una determinada lengua o dialecto, sin que a los afectados en muchos casos no les interese lo más mínimo es una aberración. Hay que dedicar las energías a los recursos a cosas de provecho y no a convertir en tontos a los ciudadanos. Las lenguas han de servir para que las personas se comuniquen unas con otras y no para ser usadas como pretextos por iluminados o despabilados.

Familias marcadas por el catalán
Pablo Planas Libertad Digital 20 Febrero 2018

La más que remota posibilidad de que el Gobierno de Rajoy facilite la opción de que los niños puedan aprender español en las escuelas de Cataluña ha causado honda conmoción en el tejido social catalanista, del separatismo iracundo al socialismo facundo. La inmersión lingüística es sagrada, el fundamento de un sistema escolar que según el PSC facilita que los pobres desgraciados puedan manejarse en el idioma de los señoritos.

No es esa la ventaja evolutiva que subraya el nacionalismo más ortodoxo, cuya versión incide en el carácter propio del acento de la piedra que retumba en el fondo del alma de la patria. O sea que el catalán es cualquier cosa menos un idioma: beatífico ascensor social según el socialismo compasivo o la jerga del pueblo elegido, lengua de los ángeles, puerta de entrada al paraíso según el nacionalismo. A la contra, el castellano es idioma de pobres, la parla para dar instrucciones al servicio, una variante del murciano que los inmigrantes de Sudamérica hablan en español.

El mantra progresista es que en Cataluña no hay ningún problema de lenguas, aunque temas menores como la obligatoriedad de rotular en catalán los establecimientos abiertos al público so pena de multa pudiera indicar lo contrario. La propaganda nacionalista se basa en que en Cataluña no se puede vivir en catalán porque siempre hay algún cretino hispano, chino o paquistaní que no entiende nada, razón para aplicar con más rigor si cabe los criterios de la inmersión educativa y la normalización social del catalán. Seguir el hilo catalanista conduce a la imperativa necesidad de convertir el español en una lengua residual objeto de la misma atención que las señales de humo de los nativos norteamericanos en el sistema escolar de los Estados Unidos. Tremenda paradoja. Sin hablar catalán no se puede ser director de un banco, pero sin el manejo de un rudimentario español no se pueden comprar fideos de arroz.

En ese contexto puede resultar de todo punto improcedente recordar el caso de las últimas familias de Cataluña que fueron acosadas por pedir que sus hijos recibieran el 25% de las clases en español. ¿A quién se le ocurre? Los medios locales señalaron los negocios paternos, mientras la "comunidad educativa" se manifestó a las puertas de los colegios y los niños de los blasfemos fueron cercados en el aula y en el patio por los propios profesores. Queriendo o sin querer, el globo sonda del Gobierno ha dado en el clavo. El mero anuncio de velar por el castellano ha soliviantado a los golpistas hasta el punto de llamar a rebato a los cómplices del PSC, pero no es la lengua lo que está en juego, sino la doctrina aparejada al dialecto supremacista en el que han convertido el catalán después de cuatro décadas de implacable inmersión.

Las patas cortas del PP
Guillermo Dupuy Libertad Digital 20 Febrero 2018

Méndez de Vigo va a hacer lo mismo que han hecho todos los consejeros nacionalistas de Educación: seguir cercenando el derecho a estudiar en español.

Dice el refrán español que la mentira tiene las patas muy cortas, y, ciertamente, poco tiempo ha hecho falta para comprobar las falsas esperanzas que Rajoy dio la semana pasada a los representantes de Sociedad Civil Catalana y, en general, a las víctimas de la ilegal y liberticida inmersión lingüística que se perpetra en esa parte de España: este lunes el vicesecretario de comunicación del PP, Pablo Casado, ha salido a la palestra con la excusa no menos engañosa de que el "artículo 155 no permite legislar" y con la todavía mayor tomadura de pelo que supone anunciar que lo que hará el PP, en realidad, será presentar una iniciativa en el Parlamento autonómico catalán, en manos de los separatistas.

Hay que tener, desde luego, mucha desfachatez para decir lo que ha dicho Pablo Casado este lunes; pero está visto que el otrora prometedor presidente de Nuevas Generaciones de Madrid hace tiempo que es, lamentablemente, digno vicesecretario de comunicación del partido político ideológicamente más corrompido de nuestro país. Y, ciertamente, Casado ha tenido la poca vergüenza de hacernos creer que haría falta aprobar nuevas leyes autonómicas para poner fin a la vulneración de los derechos de los hispanoparlantes en Cataluña, cuando lo único que hace falta, desde hace décadas, es voluntad política por parte del Gobierno español para cumplir y hacer cumplir las leyes y las sentencias que reconocen ese elemental derecho civil a todos los españoles en todo el territorio nacional.

Garantizar el uso del español en las escuelas no requiere más que un ejercicio puramente ejecutivo y administrativo que el Gobierno de España siempre tuvo la obligación constitucional de exigir a la Generalidad. Ahora, sin embargo, es el Gobierno de España el que tiene la obligación de ser el que lo lleve directamente a cabo, mientras la Administración autonómica siga intervenida y Méndez de Vigo haga las funciones de consejero de Educación. El periodo de preinscripción para el curso que viene no espera a que haya nuevo Gobierno en Cataluña, y Méndez de Vigo va a hacer, en el fondo, exactamente lo mismo que han hecho todos los consejeros de Educación nacionalistas: seguir cercenado la libertad lingüística de todos los catalanes, más de la mitad de los cuales tienen el español como lengua materna.

Lo verdaderamente trágico es que padecemos una clase política supuestamente constitucionalista que parece ver –o le resulta más cómodo ver– el orden constitucional restablecido en Cataluña a pesar de la independencia de facto que allí impera y que, entre muchas otras cosas, cercena este derecho a estudiar en español tanto como inocula el desprecio y el odio a España en las escuelas como en los medios de comunicación. En definitiva, una vergüenza que nos debería indignar mucho más por que suceda en España que por que suceda en una futura pero inexistente república catalana independiente.

Lambán o la vuelta al PSOE del 82
OKDIARIO 20 Febrero 2018

El Partido Socialista debe calcar el ADN que hizo del PSOE de Felipe González una máquina de ganar elecciones. En 1982 consiguió el récord absoluto de 202 diputados. Se le podían achacar muchos defectos, pero tenía un proyecto claro que se basaba en la socialdemocracia, en la férrea proyección nacional y en la defensa de la Constitución y de sus ejes fundamentales como condiciones sine qua non. El presidente socialista de Aragón, Javier Lambán, ha hablado con ese espíritu al defender el español en los colegios de Cataluña. Ante el acoso y derribo de los independentistas hacia todo lo que significa España, voces como las de Lambán son imprescindibles para recordar que el constitucionalismo sigue siendo un valor imperecedero en el PSOE. Algo que desde luego está en entredicho en los últimos tiempos.

En primer lugar, debido a la campaña errónea que diseñó el PSC de cara a las elecciones autonómicas de Cataluña. Tanto Miquel Iceta —responsable autonómico— como Pedro Sánchez a nivel nacional se equivocaron al intentar pescar en el caladero independentista. Como se pudo comprobar —obtuvieron el segundo peor resultado de su historia en la región— no les sirvió de nada electoralmente. En segundo lugar, porque la imagen en el resto de España quedó dañada. De ahí que los barones hagan bien en defender la lengua principal del Estado, ya que también es una manera de defender la legalidad vigente. Si por algo se caracterizó aquel gran PSOE de Felipe González fue por su unidad de criterio y proyecto común.

Al menos Pedro Sánchez aprende de los errores del pasado. A pesar de que el Partido Socialista parece una amalgama de reinos de taifas más que una formación sólida, accederá a la casilla del español en la escuela catalana. Algo imprescindible si quiere plantarle cara al Partido Popular en unas elecciones generales o evitar el sorpasso de Ciudadanos debido al aumento que le dan todos los barómetros. Cuando Lambán dice que el español está “maltratado” en Cataluña, también quiere decir que España está maltratada por aquéllos que no respetan la ley. Esas también deberían ser las palabras del secretario general que, sin embargo, apoya a la independentista Francina Armengol mientras califica el discurso de Lambán como “fácil”. Sánchez ha de mantenerse firme, defender el español es defender España. Lo debe hacer desde los principios que hicieron al PSOE una garantía de proyecto, de ideas y, ante todo, de triunfo.

El fraccionamiento del centro-derecha
Ricardo Chamorro gaceta.es  20 Febrero 2018

Algunos me acusarán de repetitivo, e incluso de pelmazo, porque llevo hablando de este asunto desde hace años, pero no se pusieron las medidas para frenar la falta de liderazgo en la unidad del centro derecha y hoy ya es una realidad indudable que este sector está absolutamente fraccionado.

El PP ya no aglutina al centro-derecha
“José María Aznar dio a la derecha política española sus primeras victorias electorales indiscutibles desde la Restauración. Su receta no fue especialmente original ni es ningún secreto: construir un gran Partido Popular en el que cupiesen todas las sensibilidades y todos los votos desde el centroizquierda hasta la derecha nacional democrática. La UCD, pese a su variedad, nunca entendió esto: que dejar un espacio social y político libre a su derecha podía ser cómodo para sus líderes, para ahorrarles acusaciones de derechismo, ultraderechismo, y canibalismo a cargo de la izquierda postestalinista, pero era una renuncia completa a la ´mayoría natural´ (y una sumisión moral al socialismo)”.

Hoy el centro derecha español ya no es monopolio del PP, ese sector socio-político está claramente fraccionado. Cs ha logrado lo que UPyD no consiguió, mostrarse auténticamente transversal y hacer una brecha en el centro derecha y en la izquierda moderada, incluyendo también en este espectro a las sensibilidades socialdemócratas.

No solo esta Cs, tenemos partidos regionalistas conservadores como UPN que ahogan en Navarra cualquier iniciativa popular, VOX, el partido de Ortega Lara y Abascal, que a pesar de no tener representación en el Congreso esgrime una militancia y campañas muy comprometidas que ponen de manifiesto incumplimientos del PP y empiezan a concienciar de manera importante a la derecha, tenemos partidos católicos como AVANZA dirigidos por ex miembros del Partido Popular como Benigno Blanco enfrentados a las políticas del nuevo PP, tenemos al sector liberal de FAES en clara pugna ideológica con muchas medidas del gobierno, incluso partidos de nuevo cuño como el fundado por Jorge Campos en Baleares, asociaciones por la libertad lingüística, asociaciones contra el secesionismo, comentaristas de radio, ex diputados…

Hubo un tiempo que todo el ámbito de centro-derecha gravitaba en torno al Partido Popular, hoy esto no es así.

Todo suma, y los desprecios que el PP ha hecho a todo su sector social y político lo va a pagar finalmente, es evidente que han tratado de congraciarse con los poderes que siempre les despreciaron mientras olvidaron a su gente, olvidaron a los que dieron la cara por unas siglas que antaño significaban algo importante como mito aglutinante de la derecha, hoy ya no significan nada, y lo dicen aquellos militantes y cargos que empeñaron la vida por España y la libertad, sólo hay que escuchar a la mujer de Gregorio Ordoñez, a Mayor Oreja o a María San Gil.

Fraga y los tecnócratas
Manuel Fraga, presidente de Honor del Partido Popular, contaba en 2002 que alguien en Inglaterra dijo que: “… si Reino Unido hubiera estado gobernado por sus funcionarios, su famoso servicio civil, con criterios puramente técnicos, durante algún tiempo sería el país mejor administrado del mundo, pero que después los mismos funcionarios aparecerían colgados de las farolas de la capital”.

La política es mucho más que encuestas, cifras y balances, la política necesita también sentimiento, voluntad, fe en unos valores y cuando olvidas tus fundamentos por mantener el cargo, tapar la corrupción o caer bien a los que siempre te despreciaron, la unidad salta por los aires.

El PP se lía con el castellano en Cataluña
Educación desmiente a la ministra de Sanidad, que dijo que los padres podrán elegir la lengua vehicular en la preinscripción, y Casado dice que llevarán el tema al Parlamento
Fran Balado. Madrid. La Voz  20 Febrero 2018

Lejos de encontrar una salida, cada día que pasa se genera más ruido alrededor del ya de por sí espinoso asunto del papel del castellano en el sistema educativo en Cataluña. Hay tanta confusión al respecto que hasta los propios integrantes del Gobierno cruzan mensajes contradictorios. La ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, sorprendió este lunes al anunciar que se incluiría una casilla en los formularios de preinscripción de los colegios para que los padres puedan escoger la lengua vehicular en la educación de sus hijos. «Va a existir [la casilla]», garantizó a la prensa antes de participar en un acto oficial en Badalona. Esta afirmación causó un gran revuelo, al tratarse de la primera vez que alguien del Ejecutivo confirmaba la inclusión de la dichosa casilla. Aun a pesar de que se trata de la única catalana que forma parte del gabinete y que, por tocarle tan de lleno el tema, siempre ha estado muy bien informada de todo lo que concierne al desafío independentista, la claridad de sus palabras generó gran asombro, especialmente tras los regates dialécticos que tuvo que efectuar el pasado viernes el portavoz del Gobierno y ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, para no confirmarlo ni desmentirlo durante la rueda de prensa celebrada tras el Consejo de Ministros.

Apenas un par de horas después de que Montserrat realizase este anuncio, un portavoz autorizado desde el departamento de Educación desmintió a la titular de Sanidad: «Ha tenido una confusión», dijo, garantizando que aún trabajaban para dar con la fórmula más adecuada que les permita impulsar el castellano.

Hermetismo en Moncloa
Estos mensajes cruzados entre gabinetes no hubiesen tenido mayor importancia si en el Gobierno no existiese tanto secretismo alrededor de esta postura, porque ni en la Moncloa ni en Génova se atreven a avanzar nada más allá de que «garantizan» que durante el próximo curso los padres podrán elegir el castellano dentro del proceso de inscripción en las escuelas públicas, un extremo confirmado este mismo lunes por el propio presidente del Gobierno en el comité de dirección que se celebra todos los lunes. El objetivo es garantizar que se cumpla una resolución del Tribunal Constitucional que determina que al menos una cuarta parte de las materias troncales deben ser impartidas en castellano. Dicen que sí, pero no aclaran el cómo.

Además de esta vía del Ejecutivo, el PP explora otras dos sendas para lograrlo, según avanzó este lunes su vicesecretario de comunicación, Pablo Casado. En primer lugar, instó a la oposición a que deje de paralizar la Lomce, una ley educativa que ofrecería dichas garantías, pero también anunció que presentarán una iniciativa en el Parlamento catalán. Son plenamente conscientes de que los números no acompañan, pero obligarán a otras formaciones a pronunciarse.

La lengua se ha convertido en la última gran polémica que ha salpicado a todos. El asunto entró de lleno el sábado en el comité federal del PSOE, empañando el día grande de Pedro Sánchez. Varios de los barones mostraron una opinión favorable a la intervención del Gobierno, mientras los dirigentes de otros territorios, como el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, exigieron que se respete el modelo educativo al completo.

El Gobierno reconoce que la sentencia del TC puede "condicionar" sus medidas en Cataluña
"Aunque se tarde más, hay que hacer las cosas bien", le dijo este martes Xavier García Albiol al ministro de Educación.
P. Montesinos Libertad Digital 20 Febrero 2018

En pleno debate abierto por el Gobierno de Mariano Rajoy sobre la necesidad de buscar una "fórmula" para que el castellano también pueda ser estudiado en Cataluña llegó la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la Lomce. Lo hizo este martes por la mañana y respondía a un recurso presentado por la Generalidad y admitido a trámite en 2014.

En él se abordan diferentes cuestiones recurridas por el Gobierno catalán y en la mayoría de ellas el Alto Tribunal da la razón al Ejecutivo central. Excepto en uno, el relativo a las lenguas cooficiales y a la solución que quiso dar el entonces ministro José Ignacio Wert al hecho de que en Cataluña no se pueda estudiar en español en los colegios y se incumplan de manera sistemática las sentencias que tanto el Tribunal Supremo como el propio Constitucional han ido dictando al respecto.

Se trata de la famosa disposición 38 de la Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, que se ha revelado absolutamente ineficaz. En ella quedaba regulado el procedimiento por el cual los alumnos catalanes, fundamentalmente, que no tuvieran una oferta de castellano en ningún colegio público o concertado cerca de su casa pudieran ser matriculados en un centro privado, recayendo los costes en la administración: la central, en un primer momento, y la autonómica finalmente, puesto que estos costes se descontarían después a la comunidad autónoma de la financiación educativa.

La sentencia puede "condicionar" al Gobierno
El Ejecutivo reconoció que esta sentencia por la que se declara nulo este sistema puede "condicionar" la toma de decisiones en esta materia en aplicación del artículo 155. Ahora, el departamento que dirige Íñigo Méndez de Vigo "estudiará" las posibles opciones para cumplir con el compromiso de garantizar "la libertad" en las aulas de la comunidad. "Aunque se tarde más, hay que hacer las cosas bien", le transmitió al ministro Xavier García Albiol en un encuentro en el Senado.

En el PP existe el temor de que Mariano Rajoy se quede "a medias", no contente a nadie y Ciudadanos acabe beneficiándose. Y, en ese contexto, el líder de los populares catalanes pidió a Méndez de Vigo que se tomen medidas "posibles de llevar a cabo" y admitió que la sentencia del Alto Tribunal lo trastoca todo. "Si hay que adoptar algún tipo de medida, tiene que ser efectiva y seria", afirmó ante los medios tras verse con el ministro. "Ya está bien de experimentos", dijo. Y aseguró: "No vamos a hacer ocurrencias ni ideas brillantes".

Básicamente, Albiol solicitó a Méndez de Vigo que únicamente se comprometa a aquello que pueda cumplir para, entre otras cosas, no provocar una nueva decepción entre su base electoral, según fuentes conocedoras del despacho.

"El Gobierno, como hace siempre, respeta las decisiones de los tribunales", destacó el ministro de Educación. Los periodistas le preguntaron si sigue vigente su plan de garantizar el derecho de los padres a escoger la lengua vehicular de sus hijos. "Estamos trabajando en ello", contestó, y reiteró que estudiará lo dictado por el TC porque "57 folios dan para mucho". "Seguimos analizando cuál es la mejor fórmula. Hay tiempo", se limitaron a añadir fuentes de su departamento, que al inicio de la jornada marcaron como fecha para dar a conocer la "fórmula" mediante la cual hacer efectivo este derecho finales de marzo o principios de abril. Por la tarde, dieron a entender que los plazos podrían retrasarse.

Ciudadanos, por su parte, no tardó en reiterar su postura: apoyar al Gobierno en la implementación de medidas que sean necesarias para que el castellano sea lengua vehicular en las escuelas de toda España. "Ahora que el Gobierno, aunque no se aclara mucho cómo hacerlo, ha dicho por enésima vez que lo va a hacer, que lo haga", declaró Albert Rivera ante los diputados de su partido, no sin antes afear al PP que no haya hecho "nada" en este sentido en los seis años que lleva en la Moncloa, "a pesar de la oportunidad de la LOMCE con mayoría absoluta".

"En Ciudadanos estamos encantados, llevamos 11 años en Cataluña defendiendo este modelo", dijo Rivera, e insistió en que el Ejecutivo contará con su apoyo si tiene la "valentía y el compromiso" de llevar esta medida a cabo. En concreto, indicó que Ciudadanos pedirá al presidente Rajoy que implemente este modelo educativo para el próximo curso 2017/2018 .

El 'federalista' Sánchez acaba con el federalismo del PSOE para eternizarse
Editorial esdiario 20 Febrero 2018

El secretario general entierra el federalismo en su partido mientras lo defiende para España, con un único objetivo: concentrar poder escudándose en una militancia menguante y sectaria.

El mismo Pedro Sánchez que lleva años clamando por una "España Federal" sin explicar en qué consiste exactamente y cómo serviría para acabar con el conflicto en Cataluña; acaba de enterrar el federalismo del PSOE, una de sus banderas históricas.

Con la excusa de blindar la participación de los -menguantes- militantes socialistas, el secretario general se ha blindado a sí mismo reduciendo a la mínima expresión el papel de las federaciones del PSOE, claves en el asentamiento e influencia del partido en toda España.

Sánchez tiene un PSOE pequeño y sectario, ideal para poder manipularlo a su antojo sin el estorbo de nadie
Los nuevos estatutos, aprobados sin la participación pero también sin la oposición de Andalucía, Aragón, Valencia o Baleares; sustituyen el sistema federal de democracia directa característico de socialdemócratas y liberales por uno de corte asambleario que, con la excusa de entregar el poder a los afiliados, lo concentra en el secretario general.

De derrota en derrota
Lo que Sánchez rechaza para España, en definitiva, lo impone en el PSOE, dando la enésima prueba de que sus principios son oscilantes pero sus intereses fijos: conservar a toda costa el liderazgo de su partido, aunque éste no lo tenga ya en España y le haya conducido, por dos veces, a sus peores resultados históricos.

La militancia de los partidos debe tener sin duda un papel activo, pues es un contrasentido que una de las principales herramientas de la democracia carezca de ella. Pero es de un cinismo formidable que Sánchez la haya recortado en número y calidad como nunca, con una sangría de afiliados que se cuenta por decenas de miles y un cercenamiento casi absoluto del patrimonio socialista simbolizado por sus grandes nombres y que, ahora como en las Primarias, apele a ella de forma tan espuria.

Sánchez trama tener las manos libres para pactos con Podemos y los nacionalistas si llega el caso. Ya sin oposición de barones
Porque Sánchez sabe que una militancia exigua y poco ilustrada, como es desgraciadamente la del PSOE en estos momentos; es más sensible a la manipulación ideológica y emocional. Lo supo ver y estimular en su pulso con Susana Díaz, apelando al famoso 'No es No' a Rajoy -incumplido nada más recuperar la secretaría- general para esconder que sus compañeros, tras su segunda derrota, sólo intentaban evitar que forzara una inaceptable investidura de la mano de Podemos y los independentistas.

Lo que el líder socialista ha hecho, en resumen, es apartar a las federaciones e incluso a los líderes ganadores de ellas, para tener más fácil aún servirse de la militancia como escudo y trampolín para controlar al PSOE a su antojo.

Un partido pequeño y sectario
Un partido grande y sano no mira a los afiliados, sino a los ciudadanos, y las decisiones de Sánchez caminan en el sentido contrario. Tal vez porque, cuando opinan los votantes, el juicio es bastante más severo y señala un camino que un buen demócrata nunca debe desoír: dejar paso a otra persona.

Aferrarse al cargo rodeado de fieles ideologizados y transformar al PSOE en un partido pequeño y asambleario es incompatible, simplemente, con volver a ser decisivo en unas condiciones decentes para España.

Aunque quizá eso tampoco le importe del todo a Sánchez y ya esté pensando en cómo recuperar, sin las molestias de los barones, la hoja de ruta que provocó su dimisión: así el PSOE jamás ganará unas Elecciones Generales de nuevo; pero quizá pueda formar un pacto escandaloso y perjudicial con Podemos y los nacionalistas. Ésa es la única cuenta que, con este panorama, puede salirle al secretario general socialista llegado el caso. Y no parece, precisamente, que esté dispuesto a desecharla.

autor de 'it is not what it is'
El ejecutivo holandés que ha resumido en 383 páginas todos los defectos de España
Lleva 17 años viviendo en España y participó en la manifestación constitucionalista del 8 de octubre con una bandera europea. Cree que la sociedad española puede hundir a la UE
Ángel Villarino elconfidencial 20 Febrero 2018

Al parecer, la mayoría de los españoles tenemos en común siete carencias. Nos falta información sobre lo que ocurre a nuestro alrededor (1), nuestra ética no está a la altura de la “ética occidental” (2), no tenemos cultura financiera (3), nadie asume responsabilidades (4), así como tampoco riesgos a la hora de emprender o adaptarnos a los cambios (5), somos cortoplacistas y decidimos sobre la marcha (6) y los servicios que ofrecen nuestras empresas y administraciones públicas son un auténtico desastre (7).

Vincent R. Werner ha dedicado 383 páginas a explicar todo lo que, a su juicio, funciona mal en España. Que es bastante. La tesis del libro que acaba de lanzar (“It is not what it is. The real (S)pain of Europe”) es que nuestra sociedad es una bomba de relojería que podría acabar dinamitando toda la Unión Europea. El texto es una sucesión de ideas, tópicos, datos y anécdotas personales acumulados durante 17 años: dos en Madrid y 15 en Barcelona.

Vincent llegó con 26 del brazo de una chica catalana, Susana, de la que se había “enamorado perdidamente” en Ámsterdam y con la que se instaló en Olesa de Bonesvalls, un pueblecito que aquel año contó con “900 habitantes, cuatro vacas y un holandés perdido”. Un tiempo después volvía a estar soltero e instalado en Barcelona, donde ha tenido una exitosa carrera en cargos ejecutivos y trabajo de consultoría para multinacionales como Apple o el banco holandés ABN Amro.

PREGUNTA. Tu libro empieza con la premisa de que “el mundo necesita saber lo que realmente está pasando en España”. ¿Qué es lo que está pasando?
RESPUESTA. Hace 17 años que escucho aquí eso de que “hay que cambiar el chip”, pero nadie lo cambia. Solo se quejan echando la culpa al Gobierno. Está esa otra frase, la de “esto es lo que hay” (que da título al libro). España está mucho peor de lo que piensan en el extranjero y nadie intenta cambiarlo. Eso es lo que yo quiero comunicar. No lo digo desde el odio. Al revés, yo amo el país. En Holanda me llaman 'el español' y aquí 'el guiri'.

Vincent salta del español al inglés, idioma en el que tampoco es nativo pero con el que se encuentra más cómodo. Le preocupa mucho que su mensaje se interprete como un ataque. “Planeo seguir viviendo aquí mucho tiempo. Hay cosas que me fascinan de los españoles, como la manera de divertirse, de la cual participo. Lo que me molestan son las injusticias. Las sufrís y ni siquiera lo sabéis porque aquí es lo normal”.

P. Algunas expresiones del libro me recuerdan a los tabloides británicos. Dices que buscamos una “vida confortable de siesta y fiesta” para “no estresarnos trabajando”. ¿De verdad?
R. Es un tema delicado. He dirigido equipos de hasta 50 personas en España. No es que la gente no trabaje, pero como les digo en inglés siempre, “you have to work smart” (tenéis que trabajar de manera inteligente). Mis amigos me dicen que han trabajado mucho y yo les digo que no, que lo que han hecho es pasar mucho rato en la oficina. No se trabaja de una forma eficaz. Hay gente aquí a la que le gusta tomar café, salir a fumar cada 15 minutos... He tenido esta gente en mis equipos y no son muy productivos.

En la web de promoción de su libro se destacan cuatro datos sobre España: solo el 7% de la población habla inglés de manera fluida, a pesar de que el 10% del PIB proviene del turismo; el 50% de los españoles no ha acabado la educación secundaria, el 78% no son felices en sus trabajos y las empresas pierden anualmente 25.500 millones por el absentismo laboral. “Estas cosas no son normales en el resto de Europa. Como lo del 'top manta', como las tarjetas 'black', como los préstamos de bancos arruinados para fichar futbolistas. Sé que es muy difícil para los españoles encajar las críticas de un extranjero, pero yo digo lo que veo y creo que hay lecciones que aprender”.

Vincent empezó a pensar en escribir su alegato al atraversar una frustración profesional, cuando trabajaba de 'business developer manager' para la expansión de ABN Ambro en España. “Yo era el máximo responsable y desde lejos todo pintaba muy bien porque en Holanda leían los informes de Bloomberg y de consultoras conocidas que utilizan indicadores oficiales. Cuando los directivos vinieron a Madrid, hicieron un montón de planes que luego fue una tortura llevar a cabo porque nada era como les habían prometido. Empecé a redactarles un informe describiendo la verdadera España y al final decidí que lo tenía que convertir en un libro. La burocracia, la lentitud de todo, las colas, las esperas… Es todo desesperante”.

P. En el libro dices que España es el país más corrupto de la Unión Europea y su eslabón más débil. ¿Has llegado a esa conclusión leyendo periódicos o por tu propia experiencia?
R. He visto muchas cosas que confirman lo que dice la prensa. La corrupción es consecuencia de dos cosas: nadie asume responsabilidades y hay una enorme falta de ética. La gente cuando piensa en la corrupción piensa en el Gobierno, pero yo creo que está extendido a las empresas, a la economía, en el 20% del PIB que se mueve en negro, en los 'top manta'… Cuando camino por las calles de Barcelona, sé dónde están las plantaciones ilegales de marihuana porque huele. Y siguen ahí porque hay gente que cobra directamente de los dueños de esas plantaciones.

Vincent intruduce la falta de 'ética occidental' de los españoles con una famosa frase de Bárcenas (“No voy a decirle que tenía una cuenta en Suiza cuando no se sabía que tenía una cuenta en Suiza, ¿no? Es de sentido común”). Y lo desarrolla así: “En las empresas españolas yo siempre he visto esa misma actitud: gente buscando vacíos legales, huecos por los que colarse. Hecha la ley, hecha la trampa, que es una frase casi intraducible y típicamente española”.

P. ¿Algún ejemplo más de esta ética no ajustada a Occidente?
R. Conozco gente que trabaja en grandes consultoras y les obligan a trabajar como poco 50 o 60 horas a la semana. Hay multinacionales que no tienen ni idea de que sus filiales en España están haciendo este tipo de cosas. No puedes comparar la productividad con la de EEUU, Canadá, Alemania, porque esos horarios son infernales… Aquí hay gente que no tiene tiempo de ver a sus hijos por la noche. Y al día siguiente es más de lo mismo. Y al siguiente, y al siguiente…

P. Todos los estudios que intentan comparar los niveles de corrupción hacen variaciones de la siguiente pregunta a los encuestados. ¿Ha pagado usted alguna vez un soborno para conseguir algo? ¿Con qué frecuencia? Se lo pregunto a usted.
R. Lo más chocante me lo contó un empresario extranjero instalado aquí en Cataluña. Me dijo que una gran compañía americana tuvo que entregar un sobre con 5.000 euros para participar en una licitación. Y otros 3.000 euros justo después. Son cosas que yo he visto en África y que no pueden aceptarse en la UE de 2018.

Frente al “perfil de riesgo cero” que atribuye al carácter español, Vincent se define como una persona con “un perfil de riesgo elevado”. “Al margen de mis trabajos, he montado un montón de negocios aquí. He trabajado como consultor, he hecho estudios de mercado para multinacionales. Ahora por ejemplo estoy levantando una escuela para enseñar a los turistas extranjeros a hacer paella”, dice.

P. ¿Los expatriados con los que te juntas tienen una visión parecida de España? Cuando os juntáis, ¿habláis de todos estos defectos?
R. He visto cientos de extranjeros yendo y viniendo, de todo el mundo. La gente más feliz es la que trabaja para grandes multinacionales y tiene jefes de perfil internacional, que pueden ser también españoles que hayan viajado o vivido fuera y están acostumbrados a otras dinámicas. Pero del resto, la mayoría esperaba encontrarse con un país diferente y va desarrollando una visión menos positiva con el tiempo. La gente más joven es diferente, porque se divierten mucho, pero todo cambia si quieres crear algo, construir un proyecto de vida, montar un negocio…

El libro está cuajado de afirmaciones complicadas de digerir. Dice, por ejemplo, que el nivel de pobreza actual es el más alto desde la II Guerra Mundial. “Es que es doloroso ver miles de personas sin techo por las calles de Madrid y Barcelona. Hay una enorme diferencia en la manera de tratar a la gente sin techo. Aquí duermen en la calle, en los parques. Pasan frío. En Holanda tenemos centros donde pueden ir a comer, ducharse y dormir. Cuando veo gente rebuscando en la basura me duele. Sobre todo pensando en todo el dinero que se ha enviado a España [desde la UE]".

P. En el libro das a entender que sin la ayuda de la UE prácticamente seguiríamos en el franquismo.
R. El país hubiese ido mejorando porque es un proceso natural. Pero llegó un aluvión de dinero y muchas cosas más. El 40% de las carreteras están pagadas con dinero europeo, por ejemplo.

P. ¿Te preocupa que España hunda la UE? Dices que es el eslabón más débil.
R. Cuando empezó la crisis en Grecia, aquí decían que podría contagiar a España, como si este fuera un país muy limpio. Me hizo gracia eso. Lo de Grecia no es nada porque si España cae, cae la cuarta economía. Tenemos problemas en Francia, tenemos problemas en Alemania, pero yo creo que el mayor riesgo de todos lo tenemos con España.

Vincent ha vivido casi todo el tiempo en Barcelona, pero ha viajado bastante por la Península. “Estuve hasta en Cuenca una semana. Y he trabajado y conducido por muchos sitios con nombres que ya ni recuerdo”, dice. No compra tampoco el discurso del independentismo catalán, hasta el punto de que se manifestó con una bandera europea en la famosa manifestación del 8 de octubre. “Yo lo veo esto desde una postura económica y un punto de vista europeísta. No elijo un bando político porque luego me llaman fascista, pero creo que fraccionarse nos hace más débiles a todos”.

P. En tu blog eres muy crítico también con el nacionalismo catalán.
R. Me molesta que haya gente aquí [en Barcelona] que diga que el Gobierno central es muy corrupto y ellos no lo son. Todos sabemos lo del 3% de CiU y todos sabemos sobre Pujol y sobre Artur Mas… La corrupción en España está en todos lados. Seguro que en Holanda y en Alemania también la hay, pero aquí está totalmente fuera de control y sería ridículo decir que solo está en algunos sitios. Yo la he visto aquí en Barcelona.

En su retrato lacerante de España, Vicent describe como “atroz” la manera de tratar a los inmigrantes. “En Europa central tendemos a preocuparnos más por los derechos humanos de la gente. Creemos que es importante garantizar la vivienda, la comida, la higiene… En España no siempre es así".

P. ¿Pero crees que los españoles somos racistas?
R. Es una pregunta complicada. Digamos que la gente a veces no entiende muy bien de dónde vienen los demás, las otras culturas.

El holandés se queja también de la educación española porque cada vez que va a dar una conferencia la gente se pone a tomar apuntes. “Aquí no hay una interacción real. No se desafía al profesor. En Holanda se fomenta el debate. Aquí se acepta que lo que te dicen “es lo que hay” y no se avanza. Luego ves la tasa de fracaso escolar y no se puede discutir que hay un problema. Es objetivo.

P. Por seguir con los tópicos, ¿te molesta que la gente llegue tarde?
R. [Risas] En eso estoy bastante integrado y llego tarde yo también a las citas. Pero hay una diferencia entre mi vida personal y la laboral. Cuando necesito documentos de instituciones, cuando llamas y no te responden al teléfono, cuando pasas horas en una cola y luego no te resuelven nada o te mandan a una página web. Son cosas que podrían automatizarse, pero que sigue haciendo gente a las que no le gusta su trabajo, desmotivada, haciendo horas y horas. Nadie está contento.

P. Quizá, solo si te apetece, podríamos acabar la entrevista diciendo algo bueno de España que no sea la comida o el paisaje. ¿Te gusta algo de la sociedad española?
R. Me gusta que la gente está muy inclinada a ayudar al prójimo. Cuando alguien se tropieza, ves a tres o cuatro personas que van a ayudar enseguida.

P. Esa tendencia a ayudarse es la otra cara de la moneda que criticas en tu libro. En todos los países mediterráneos, esos lazos sociales tan intensos son los que derivan en amiguismo, enchufismo, los que te hacen ayudar a un familiar cuando puedes… No sé si se pueden disociar.
R. No puedo estar más de acuerdo, pero es muy importante que en España aprendamos a distinguir entre la vida personal y el trabajo. La línea divisoria es demasiado fina. Ese es el problema.

Historiadores de espíritu chekista
Pío Moa gaceta.es 20 Febrero 2018

En Memoria de comunismo, Jiménez Losantos caracteriza “a los Juliá, Preston, Moradiellos, Viñas, Casanova y demás figurones como la Cheka historiográfica” (p. 399). No se me había ocurrido la definición, pero es realmente ajustada. Podrían añadírseles un buen número de “chekistas” más.

¿Por qué es adecuada esta definición? Al menos por tres razones: en primer lugar por su punto de vista sobre la guerra civil, defendiendo como democrático al Frente Popular, un régimen directamente criminal formado por izquierdas y separatistas, salido de unas elecciones violentas y fraudulentas, dinamitador de la legalidad republicana, terrorista, que en solo cinco meses hundió la economía y cuya mayor aportación institucional fueron las chekas, aquellas cárceles de partido, de sindicato y de gobierno en las que fueron torturados, asesinados y robados miles de personas tanto de ideas derechistas como de actos izquierdistas pero rivales. Porque siempre se olvida que aquellas izquierdas y separatistas se asesinaron generosamente entre ellos mismos. Para esos historiadores de trata de peccata minuta ¿Por qué? Porque en lo esencial comparten las mismas ideas corruptas del Frente Popular .

Esta aberración se percibe igualmente en su actitud ante las leyes de memoria histórica a y b, que son, precisamente, leyes chekistas, en las que los asesinos y torturadores son ensalzados como luchadores por la libertad y la democracia, víctimas del franquismo, cuando si de alguien fueron víctimas fue de sus jefes, que huyeron de España llevándose enormes tesoros y abandonando a sus “luchadores”para que se apañasen como pudiesen con los nacionales. Y como la cheka siempre fue asociada al robo, nuevamente estos peculiares historiadores callan ante la infamia de obligarnos a todos a pagar “indemnizaciones” a los familiares de las “víctimas”, que, lógicamente, se muestran muy dispuestos a “recordar” y denunciar los crímenes del franquismo, el mayor de ellos haber hecho pagar los suyos a tales “demócratas”. El silencio es a menudo la forma más vil de la complicidad.

Y en tercer lugar por la actitud de estos individuos ante el actual proyecto de silenciar con amenazas de cárcel y multas a cuantos no tragamos su “Himalaya de falsedades”. Pues no es que ellos discrepen de nuestras investigaciones y estudios: saben perfectamente que son mucho más veraces que los suyos. Y saben perfectamente que sus lamentables libros de “historia” son un compendio de embustes, pero los defienden con uñas y dientes porque viven de ellos, viven no en la mentira, sino DE la mentira. Y en consecuencia no pueden aceptar el debate intelectual honrado y abierto: saben bien que quedarían pronto en evidencia. Por consiguiente adoptan la actitud chekista del ninguneo personal, el silencio y ahora la complicidad de hecho con el proyecto de ley contra la libertad de opinión, de expresión, de investigación y de cátedra. Tan “demócratas” como siempre.

Porque ellos, que tantos años han vivido, subvencionados a menudo por el poder, ansían ahora que el poder despótico, el poder chekista, el poder totalitario, impida cualquier oposición a sus versiones tan cargadas de falsedad como de odio. Y uno tiene que preguntarse cómo es posible que durante décadas hayan monopolizado prácticamente la enseñanza y los medios de masas. Claro que han disfrutado del dinero y el amparo del poder. Pero mucho más importante y grave ha sido que numerosos historiadores e intelectuales que no comulgaban con tales “historias” hayan sido sido totalmente incapaces, por pura cobardía moral, de hacerles frente en el terreno de las ideas. Y no es solo que hayan callado o desviado la atención, o aplicado pellizcos de monja como si fuera un asunto menor. Han hecho más, han sido cómplices, al menos con el eficaz silencio, en la labor chekista de aislar y marginar a cuantos sí hemos afrontado abierta, clara y documentadamente ”esa constante mentira de la izquierda”, como decía Gregorio Marañón. Y ahí está lo peor del mal. Ese mal que envilece a la universidad, la academia y en definitiva la cultura española. Pero ahora, ante la nueva ley totalitaria de memoria histórica, todos van a tener que retratarse.

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La conducta de Azaña con el Frente Popular ya antes del 18 de julio revela una mezcla de complicidad con los totalitarios y su terrorismo, y de pérdida de sentido de la realidad https://www.youtube.com/watch?v=5KTanH1mvdc
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‘TAPA EL LASTRE DE SU GESTIÓN’
‘Es denigrante y un sinsentido que Carmena homenajee a criminales chequistas’
Agustín Benito gaceta.es 20 Febrero 2018

El edil del PP Pedro Corral censura en declaraciones a La Gaceta la nueva carmenada revanchista y tilda de “liberticida” la ley de Memoria Histórica que prepara el PSOE.

El concejal del PP Pedro Corral ha tildado de “barbaridad” el homenaje que prevé el Ayuntamiento de Madrid a 335 “chequistas” en el memorial en recuerdo de los represaliados del franquismo en el cementerio de La Almudena.

En declaraciones a La Gaceta, ha manifestado que “denigra tanto a los asesinados por el bando del Frente Popular en Aravaca o Paracuellos, y a sus familares, como a los propios republicanos que defendieron honestamente la República y fueron fusilados por sus ideas durante el régimen franquista”. A su juicio, es “un sinsentido igualar al criminal con personas íntegras”.

Asimismo, ha dicho que la nueva carmenada revanchista amplía, según él, las políticas de odio, y sirve para desviar la atención sobre el “lastre de su gestión” al frente del Consistorio. “No es una prioridad para los ciudadanos, más preocupados por tener las calles y los parques limpios”, ha declarado, antes de señalar que estando el PP en la alcaldía -de 2007 a 2015- solo recibieron una petición para el cambio de calles por la Memoria Histórica.

Corral ha relatado que el propio Manuel García Muñoz, historiador contratado por el propio Ayuntamiento para elaborar el informe, reconoce a los 335 criminales como “chequistas” en su riguroso estudio y que “eso no ha gustado a Ahora Madrid”, y ha incidido el¡n que en las “checas” de Madrid fueron asesinadas 2.625 personas en muchos casos por ser simplemente católicas o “de derechas”.

En este sentido, ha salido al paso de las críticas del edil comunista Mauricio Valiente, que le ha acusado de ser “legitimador de un régimen que solo trajo dolor” y de “buscar argucias para perpetuar la falta de reconocimiento oficial a las víctimas del franquismo“, y le ha llamado “sectario” e “insensible”, y ha dicho que a Santiago Aliques, uno de los miembros más activos de la cruel checa anarquista del Cinema Europa, nunca le reconocerían, mientras que al alcalde Redondo Aceña, fusilado también por Franco, le puso el PP una calle en el año 2000. “Decían que iban a poner placas para recordar las checas de Madrid, pero nadie imaginaba que sería para honrarlas por lo bien que asesinaron”, ha continuado.

‘Una ley liberticida’
Por otra parte, ha censurado que la ley de Memoria Histórica, que defiende el derecho a reconocer a todos los asesinados por razones políticas, ideológicas o religiosas. esté sirviendo de coartada a manifestaciones y actuaciones que incitan al enfrentamiento, bajo la excusa del muy bien intencionado y muy necesario reconocimiento a quienes fueron victimas precisamente del odio hace más de 80 años.

Ha tildado de “liberticida” la nueva ley que prepara el PSOE y que prevé el secuestro de libros, la cárcel, la inhabilitación y la prisión para los cargos públicos que obstruyan su aplicación y de “absurda” la batalla en la izquierda por la bandera de la Memoria Histórica. Cree que si se aprueba, él será sancionado por dos libros y “no se podría ni disentir sobre las ‘checas’ u otros temas ni decir que en el bando republicano hubo asesinos”, y considera “orwelliano” que el Estado establezca unilateralmente la “verdad” porque esto “atenta contra la libertad de expresión y de cátedra”.

‘No blanqueamos a criminales’
El PP ha anunciado que exigirá en el próximo pleno del Ayuntamiento de Madrid que se retire el homenaje a los 335 “chequistas” dado que “no procede bajo ningún concepto”.

El portavoz de la formación, José Luis Martínez-Almeida, ha asegurado que es “intolerable” rendir homenaje a quienes tienen “las manos manchadas de sangre” y que pedirán que el memorial sea en honor a “todas las víctimas de Madrid durante la Guerra Civil y durante la represión postfranquista hasta el año 1944”.

“No se puede hacer un blanqueamiento y no se puede seguir en esa dialéctica de que la Guerra Civil fue una guerra de buenos contra malos. Fue una guerra de hermanos contra hermanos que superamos gracias a la reconciliación y al espíritu de la transición”, ha asegurado.

Para los populares el memorial no es memoria histórica sino “desmemoria” y un desprecio “a las miles de personas que desgraciadamente tuvieron que pasar por las checas” y que están en fosas comunes o sufren todavía hoy lesiones. “Uno no es mejor por tener una ideología, un asesino no es mejor por ser de izquierdas o de derechas; es un asesino y el pueblo de Madrid no puede rendir homenaje a todos aquellos que durante la Guerra Civil lo que hicieron fue acabar con la vida de miles de personas o inferirles severas lesiones”, ha subrayado.

EN LA ALMUDENA
Revanchismo histórico: Carmena homenajeará a más de 300 ‘chequistas’
La Gaceta  20 Febrero 2018

Rendirá homenaje a criminales republicanos relacionados con la matanza de 2.625 personas por ser católicas o “de derechas”.

La izquierda sigue con la obsesión de la desmemoria histórica, es decir, con la memoria hemipléjica que divide entre españoles buenos y malos como si en los dos bandos que combatieron en la Guerra Civil no hubiera habido actos heroicos y actos deleznables.

Tras la nueva ley planteada por el PSOE, que dice que el Estado establecerá unilateralmente la “verdad” desde la “Comisión de la Verdad” y que será incluida en los programas educativos de todos los niveles, llega Manuela Carmena, la regidora del callecidio, con un memorial en el cementerio de la Almudena en recuerdo a los republicanos asesinados entre 1939 y 1944, y en el que se rendirá también homenaje a 335 nombres acreditados como miembros de checas de Madrid.

Entre las 2.934 personas que incluirá, según publica ABC, hay 134 que participaron activamente en matanzas de personas católicas o “de derechas”, organizadas desde esos centros de detención y torturas que dejaron más de 2.625 asesinados.

El pasado 13 de febrero, el profesor de la Universidad Complutense de Madrid, Fernando Hernández y el edil Mauricio Valiente presentaron un documento que, a su juicio, “arroja datos seguros y fiables ya que han accedido a documentación inédita”. El informe establece homenajes a Santiago Aliques Bermúdez, uno de los miembros más activos de la cruel checa anarquista del Cinema Europa -en Bravo Murillo-. Formó parte del grupo de defensa al que se atribuyen cientos de asesinatos y participó además en la saca de la cárcel de Ventas, que terminó con los asesinatos del cementerio de Aravaca.

También a los cuatro miembros del grupo conocido como “Los cinco diablos rojos” de Puente de Vallecas, que colaboraron en la matanza del tren de Jaén en la que fue asesinado el obispo de Jaén Manuel Basulto Jiménez y su hermana, o Pedro Luis de Gálvez López, señalado como responsable del fusilamiento del escritor Pedro Muñoz Seca en Paracuellos en noviembre de 1936, entre otros.

Una academia para preservar el judeoespañol
Nunca he estado tan cerca de la creación de esta institución. La Real Academia Española anunciará hoy si definitivamente sale adelante, como todo indica, la iniciativa para proteger y promover esta lengua junto a todo su legado cultural.
J. Ors. larazon 20 Febrero 2018

En su memoria, España aún se llama Sefarad. Cuando los Reyes Católicos los expulsaron en 1492, los judíos se llevaron consigo no solo unas tradiciones, una cultura o el recuerdo de una tierra, también se marcharon con el legado de una lengua. Las generaciones posteriores de sefardíes que se asentaron en otros países conservaron con celo la lengua que hablaban sus antepasados, el castellano puro del siglo XV, que posteriormente pasó a denominarse djudezno, en otras como ladino y, algo más común y frecuente, judeoespañol. Un idioma que a lo largo de las centurias ha soportado los diversos desafíos y reveses de la historia y que ha llegado a nuestros tiempos con los préstamos que ha recibido de otras lenguas. La Real Academia Española reflexiona desde ayer la creación de una Academia de judeoespañol. Un debate que ha contado con estudiosos y especialistas en la materia, algunos de ellos pertenecientes al Instituto Salto para el Estudio del Ladino de la Universidad Bar Ilán de Israel, Autoridad Nacional del Ladino de Israel y la Asociación Presidente Navon de Israel. «Esta iniciativa es fundamental –subraya Darío Villanueva, director de la RAE, a este periódico– por dos motivos: la dignificación del judeoespañol y lo que significa como lengua de recorrido histórico y que ahora está desapareciendo, pero, también, para incrementar su estudio a través de sus tradiciones sapienciales, folclóricas y de la herencia que ha ido dejando a lo largo de estos cinco siglos».

Eliezer Papo, de la Autoridad Nacional del Ladino, quien asiste a esta convención, añade una explicación trascendental. «Cuando los países balcánicos salieron de la dominación otomana y se constituyeron como naciones, muchos aceptaron las lenguas nacionales. Ciertas élites también impulsaron el aprendizaje de idiomas como el hebreo o el francés. Ahora, la mayor parte de los sefardíes que hablan el judeoespañol tienen la idea equivocada de que es casi un argot. La apertura de una academia precisamente demostraría a sus hablantes que no lo es y que los préstamos que tiene, por haber estado en contacto con otras lengua es algo propio de un idioma que está vivo y que está en contacto con otros, porque, al igual que el español tiene arabismos, en el judeoespañol puede encontrarse léxico procedente del turco o el griego». Para Eliezer Papo no existe ningún género de duda: esta academia debe tener su sede «en la capital de Israel, Jerusalén, porque es en este país donde reside el mayor número de sefardíes que viven hoy en día, alrededor de 300.000, el 80 por ciento de los hablantes que tiene en el mundo entero». Algunos de los proyectos que se reforzarían desde ella serían, aparte de fundar comisiones, fomentar actividades culturales o incentivar estudios, plantear el proyecto de un diccionario histórico y etimológico «para dar cuenta de su enorme riqueza léxica y salvaguardar el significado de sus palabras» y, también, proceder a la «digitalización de los documentos y archivos en ladino que han llegado hasta hoy, que es un extraordinario corpus de prosa, poesía, teatro, ciencia, filosofía, literatura rabínica o popular, y poner disponible en la red este abundante caudal cultural para que sea accesible a los investigadores».

En la encrucijada
Moisés Orfali, académico correspondiente de la RAE de Israel desde 2015, comenta a LA RAZÓN que esta academia es de una enorme relevancia, porque «todavía está vivo y aún hay mucha gente que lo entiende, pero al no hablarse oficialmente, sobre todo por la mentalidad de las jóvenes generaciones, que no quieren hablar la lengua de los abuelos, está en una situación delicada a pesar de que existen diarios en judeoespañol en algunos países y en la radio de Israel hay programas científicos y culturales en esta lengua, lo que hace que lo escuchen muchos posibles hablantes que se muestran pasivos en la actualidad».

Darío Villanueva insistió ayer en la importancia del judeoespañol: «Nos ayuda a comprender el castellano del siglo XV, porque es la lengua que está en su base y porque el castellano durante el siglo XVI experimentó un cambio que afectó a la fonología y la pronunciación y a algunos aspectos de estructura gramatical. Es un vestigio vivo de lo que era el castellano antes de esa transformación, que sucedió, precisamente, después de la expulsión de los judíos. En su fundamento fonético y sintáctico, el judeoespañol está más cerca de los grandes clásicos, de los monumentos literarios españoles de esa época. Eso no quiere decir, claro, que los estudios filológicos no nos hayan permitido acceder a los entresijos del castellano de entonces, porque esa clase de incertidumbres y dudas están resueltas. Es cierto –añadre– que ya no mantiene su pureza y que está trufado de palabras de muy diversa procedencia, pero eso lo convierte en un campo excepcional para los lingüistas». El propio Darío Villanueva insiste en el delicado momento que atraviesa el ladino: «Se está perdiendo como lengua de comunicación ordinaria, incluso en el ámbito familiar. El Holocausto se cebó en los judíos sefardíes y con su muerte de-saparecieron muchos hablantes. Luego hay que tener en cuenta que, después de la Segunda Guerra Mundial, se crea el Estado de Israel, que recupera el hebreo y lo convierte en lengua viva y, por eso, las distintas comunidades que se integran en él, primero aprenden el hebreo y abandonan las lenguas que traían con ellos. Mientras, los sefardíes que deciden vivir en hispanoamérica asumen el español de los siglos XIX y XX, en consecuencia abandonan esta otra lengua».

Eliezer Papo tampoco dibuja un horizonte optimista. «Soy realista», argumenta. Pero tampoco quiere caer en el pesimismo. «Como lengua de cada día está decayendo y es cierto que no existe hoy un hablante que utiliza el judeoespañol como única lengua de comunicación. Y hay que comprender que estos judíos se casan con otros que no lo conocen. Dentro de dos o tres generaciones no habrá más que unas cientos de parejas que lo usen. Pero estoy convencido de que se mantendrá como lengua de cultura para siempre en Israel. “El Talmud” está escrito en arameo. Los judíos no hablan arameo, pero es tan importante para ellos que lo estudian para poder leer “El Talmud” en su lengua original. No lo leen –afirma– ni en una traducción al hebreo. Los judíos son muy persistentes cuando tratan de mantener su herencia cultural y creo que por cientos de años, muchos lo hablarán para poder profundizar en esta cultura hablada».

Si hoy saliera de la RAE el anuncio definitivo de esta creación, aún tardaría unos años en tener unos estatutos definitivos y en formar un cuerpo de académicos que permitiera después su correcto funcionamiento. Pero, en cuanto esos puntos acabaran de perfilarse, la academia del judeoespañol, correspondiente de la RAE, pasaría a ser inmeditamente el 24º miembro de la Asociación de Academias de Lengua Española (Asale).

Un año sin cobrar un caso porque no le traducen una sentencia en catalán
Un abogado gallego presenta una queja ante el Poder Judicial
Xurxo Melchor. santiago / la voz  20 Febrero 2018

El decreto de nueva planta terminó en 1718 con el uso del catalán en los tribunales de Baleares. La lengua autóctona de las islas no retornó a la oficialidad de una sentencia hasta 271 años después. Fue en diciembre de 1989, cuando la sección tercera de la Audiencia Provincial de Palma de Mallorca emitió un fallo que simultaneaba catalán y castellano. Casi tres décadas después, la convivencia de ambos idiomas en la Justicia está lejos de normalizarse y se producen situaciones tan llamativas como la que sufre el abogado gallego Ubaldo Rivas, que ha tenido que presentar una queja ante el Consejo General del Poder Judicial porque lleva año y dos meses sin cobrar un dinero ni recurrir una sentencia porque está redactada en catalán y nadie la traduce.

El letrado, con bufete en Santiago, está muy vinculado a Palma por trabajo. En este caso, el pleito se originó por unos honorarios que no le había pagado un cliente y, a petición suya, se celebró íntegramente en castellano. Su sorpresa fue máxima cuando, el 14 de diciembre del 2016, le llegó la sentencia y la jueza, Margalida Victória Crespi Serra, la había redactado íntegramente en lengua catalana.

Ante este inesperado contratiempo, Rivas Romero solicitó la traducción al castellano de la sentencia, lo que implica la inmediata suspensión de la ejecución del fallo, que le daba la razón, aunque solo parcialmente, por lo que el letrado necesitaba valorar si presentaba recurso o se resignaba a cobrar una cantidad más baja que la que reclamaba al demandante.

Un plazo de año y medio
Han pasado los meses y todo lo que le han explicado en el servicio de traducción es que el plazo aproximado para enviarle el fallo en castellano es de año y medio. Al margen del perjuicio que ya le ha originado la larga espera, se cierne sobre él uno peor, ya que el cliente al que demandó es israelí y está en trámites para marcharse a su país, «lo que conllevaría consigo la imposibilidad de ejecución de la sentencia, todavía más cuando ya ha procedido a vender algunos de los bienes de su propiedad», explica el letrado compostelano en la reclamación que ha presentado ante el CGPJ.

Entiende Ubaldo Rivas que la jueza ha vulnerado sus derechos constitucionales «a sabiendas de que el letrado y el cliente no eran de la comunidad autónoma y desconocían el idioma y procedió al cambio del mismo después de haberse utilizado el castellano en todo el procedimiento», añade. Considera que la magistrada ha creado un conflicto «que era innecesario», por lo que le ha solicitado al Consejo General del Poder Judicial que tome cartas en el asunto para que se pueda ejecutar la sentencia.

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Lenguas y bandos
Cristina Losada Libertad Digital 20 Febrero 2018

Es un debate que no quieren abrir, pero se abre, porque, en contra de lo que desean, no está cerrado.

No sabe Carmen Calvo cuánto estoy de acuerdo con ella en que "abrir brechas y bandos con las lenguas es un mal camino", como acaba de decir. La diferencia es que yo pienso que los que abren esas brechas y esos bandos son, ante todo, los nacionalistas. En cambio, Calvo y la Ejecutiva del PSOE creen que los abren quienes desean que la lengua española tenga más presencia en las aulas catalanas o quienes quieren que para trabajar en la sanidad balear sea más importante la capacitación profesional que el conocimiento de la lengua catalana, convertido en condición sine qua non por el Gobierno autonómico.

Por si no lo recuerdan Calvo y la actual dirección del Partido Socialista, hubo una época en que su partido no estaba tan dispuesto a tolerar la intransigencia nacionalista en materia lingüística. Así, el Gobierno de Felipe González recurrió en 1983 ante el Tribunal Constitucional varios preceptos de la Ley de Normalización aprobada por el Parlamento vasco. El recurso fue parcialmente estimado. Aquel mismo año, también recurrió al TC la Ley de Normalización aprobada en Galicia, que establecía el deber, o sea, la obligatoriedad del conocimiento del gallego. Esto no vino de los nacionalistas, todo sea dicho, sino de un Gobierno presidido por Fernández Albor, de Alianza Popular. Al tener noticia del recurso del Gobierno central, Albor dijo que el precepto no suponía imponer la lengua a nadie, sino "reconocer legalmente algo que es normal en Galicia". El TC lo declaró inconstitucional.

En 1985, la Abogacía del Estado, en representación del Gobierno, que seguía siendo el de González, recurrió al Constitucional la Ley de la Función Pública de la Generalitat del mismo año. Recurrió, en concreto, un inciso de un artículo de la ley, que decía: "En el proceso de selección deberá acreditarse el conocimiento de la lengua catalana en su expresión oral y escrita". Se trataba, en fin, de ese requisito lingüístico que ha vuelto a la actualidad y a la polémica por el decreto de Baleares. El Gobierno socialista de 1985 consideró que el requisito vulneraba el derecho a acceder a la función pública en condiciones de igualdad, consagrado en la Constitución. El Tribunal no le dio la razón.

La sentencia 46/1991, que es de cuando era presidente del TC Francisco Tomás y Valiente, declaró constitucional el inciso recurrido, pero añadió unas consideraciones que resultan ahora muy oportunas sobre "la proporcionalidad de la exigencia". Decía esto: "(...) sería contrario al derecho a la igualdad en el acceso a la función pública exigir un nivel de conocimiento del catalán sin relación alguna con la capacidad requerida para desempeñar la función de que se trate. Ciertamente, una aplicación desproporcionada del precepto legal podría llevar a resultados discriminatorios (...)". Al TC no le valía como argumento de inconstitucionalidad de una norma el que en su aplicación pudieran producirse extralimitaciones. Pero reconocía que el uso de la exigencia de manera irrazonable y desproporcionada podía vulnerar la igualdad. Había que examinar las convocatorias de concursos y oposiciones y, en su caso, impugnarlas ante la jurisdicción ordinaria.

La Ejecutiva socialista no va a hacer ningún examen de la proporcionalidad y la razonabilidad del decreto balear, puesto que ha decidido respaldarlo de forma incondicional. Tal vez por la única razón de que es obra de un Gobierno que preside el PSIB-PSOE. Tal vez porque sus posiciones en materia lingüística se han ido identificando con las nacionalistas en el curso del tiempo. Por ambas cosas. Tampoco está la dirección del PSOE por hacer cumplir la sentencia del Supremo sobre el uso del español en la escuela catalana, que no va más allá de establecer un mínimo de un 25 por ciento de clases en la lengua común, y eso cuando lo pida un alumno. Bueno, dice que está a favor de que se cumpla, pero no ahora, lo cual es una extraña manera de estar por cumplirla. Y ya ha salido, por boca del PSC, la vieja falacia de la "segregación". Junto a la otra, la de la "cohesión".

Es un debate que no quieren abrir, pero se abre, porque, en contra de lo que desean, no está cerrado. No lo está debido a que hay, desde hace mucho tiempo, un proceso de expulsión de la lengua común. Este proceso se legitima en la necesidad de "corregir positivamente una situación histórica de desigualdad [de las otras lenguas] respecto al castellano", por citar otra sentencia del TC, de 1994. La justificación suscita muchas preguntas, pero hoy sólo hago una: ¿cuándo se considerará corregida esa situación histórica de desigualdad? Sospecho que la respuesta de los normalizadores es esta: cuando los territorios bilingües dejen de serlo, cuando se deje de hablar allí español, en definitiva, cuando el español deje de ser la lengua común de los españoles. Lo consigan o no, hacia ahí es hacia donde van. Así no hay manera, señora Calvo, de que no haya brechas y bandos.

2018: el español, lengua perseguida
Alfonso Merlos okdiario 20 Febrero 2018

¡Qué rara es nuestra vecina Francia! Cualquier persona puede desplazarse y trabajar por todo el territorio nacional hablando solamente… ¡francés! La polémica producida de forma artificial, tendenciosa y torticera a colación de la inmersón lingüística, los límites de la aplicación del artículo 155 y la educación en castellano hacen absolutamente necesaria la clarificación de un puñado de conceptos de parvulario, desde luego de nivel amateur de Derecho constitucional. Primero. Nuestra ley de leyes establece la obligación de cada ciudadano de conocer el español y el derecho a usarlo. En otras palabras, del primero al último de los catalanes tiene la obligación de domimar el español, pero no así el catalán. Segundo. Aquellos que entienden que en Cataluña no hay problema alguno con la lengua, ¿pueden explicárselo a los empresarios —pequeños en su inmensa mayoría— que han sido perseguidos y multados por rotular sus comercios en español y no en cambio en catalán? Aún más, ¿podrían asumir y sufragar solidariamente sus sanciones?

Tercero. Quienes entienden que si hay cien o doscientas familias que desean para sus hijos la educación vehicular en español bien pueden llevar a sus hijos a un centro concertado y pedirle a Rajoy que les abone la factura, ¿creen que ante esta vital cuestión está en juego esencialmente el dinero y no las libertades públicas y primarias de cada uno de nosotros? Cuarto. Los que aseguran campanudamente que la inmersión ha sido el modelo perfecto para “favorecer la cohesión social”, ¿de verdad se han enterado de lo que ha ocurrido en términos de convivencia y civismo en la Cataluña de Artur Mas y Puigdemont, de Esquerra y de las CUP?

¿Ha formado la crispación y el enfrentamiento de una especie de realidad Mátrix? Quinto. El planteamiento de Mariano Rajoy sobre lo que debería ser en adelante la escuela catalana significa un gran acierto y un gran error. Lo primero, porque el hecho de que un gobernante garantice que va a regir la ley —¡más de veinte años después!– es algo extremadamente positivo. ¡Ya era hora! Lo segundo, porque la propuesta/amenaza se ha practicado a la contra, a la defensiva, reactivamente, en una óptica netamente partidista, oportunista, electoralista… al calor del ‘hurto’ de votos que enarbolando el discurso de la unidad nacional está llevando a cabo con notable éxito y fuertes avances Ciudadanos.

Sexto. En medio de una repentina ola de protestas en Baleares debido a que aquellos magníficos profesionales de la Sanidad que no dominan el catalán son discriminados laboralmente, ¿no resulta curioso y triste que el presidente que con mayor coraje y mejores principios defendió el valor del español —José Ramón Bauzá— fuese desalojado del poder y su opción, dentro del PP, fuese relegada en beneficio de otras que apostaron por un regionalismo ayuno de ambición y alicorto en sus propuestas para la sociedad y la política? Como certeramente ha recordado una persona que se ha pasado la vida perseguida por los nacionalistas excluyentes por causa de ser española, Rosa Díez, el español no es una lengua más, es la lengua del Estado; es la que permite a todos participar en todos los asuntos que a todos nos afectan; y es la que, cuando se añade a nuestro hermoso himno —incluso en la versión incomprendida de una artista aún chispeante como Marta Sánchez— causa tanto escozor y tanta rabieta.

El derecho a usar nuestra lengua común

Antonio Pérez Henares Periodista Digital 20 Febrero 2018

¡Que atrocidad, que fascistas, pretender recibir educación en cualquier lugar de España en la lengua común de todos!. ¡Que desatino, pretender operar de apendicitis en baleares sin saber catalán!. ¿ Pero como es posible que alguien pretenda a estas altura que se aplique el Artículo 3 de la Constitución?. Sí, no hace falta ir más allá, el 3 que dice: “El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el DEBER de conocerla y el DERECHO de usarla. Las demás lenguas españolas serán TAMBIEN oficiales EN LAS RESPECTIVAS comunidades Autónomas” .

Esa es la exacta cuestión y lo demás es querer poner el carro delante de los bueyes, el derecho ciudadano, democrático, constitucional de los ciudadanos españoles en su conjunto y total de utilizar la lengua común para estudiar, para acceder a un trabajo, para rellenar un impreso o para recurrir una multa. Para todo aquello que deseen y en cualquier parte del territorio nacional. Y por supuesto donde “también” y ojo al matiz hay otras lenguas oficiales, pero también no en régimen excluyente y extirpador de ese derecho general. Que es la trampa separatista continua, exigir el punto nº 2 del articulo, que está muy bien, pero sin respetar y, al contrario violar y conculcar sistemáticamente el punto nº 1. una vez más la falsa verdad, o sea la mentira nacionalista y su propaganda principal.

Al ahogamiento de una lengua se le llama inmersión en la otra. Y a la reclamación de un derecho esencial y a la legítima y obligada defensa ante el acoso de lo que es una gran riqueza mundial de España con más de 500 millones utilizándola, se le llama ataque a la otra, en este caso al catalán, que nunca como ahora ha tenido el apoyo, la difusión y la protección de que goza actualmente y que debe siempre de gozar. Pero que no puede significar el pendulazo a la imposición brutal. La misma con la que un día la dictadura pretendió la erradicación o como poco el arrinconamiento como residuo del catalán.

Y eso es lo que lleva sucediendo muchos años sin replica, sin que desde el Estado ni desde los respectivos gobiernos se haya hecho nada por impedir la verdadera atrocidad, la barbaridad total de llegar a prohibir la lengua común, de convertirla en apestada en determinados territorios. Un ataque donde al nacionalismo se ha unido la izquierda, presa desde hace décadas de una pertinaz diarrea mental que la lleva a la sumisión a los postulados xenófobos, antidemocráticos, antiigualitarios y anticonstitucionales del nacionalismo más reaccionario. La prueba última la presidenta balear Armengol cuyo presunto socialismo choca con esta realidad retrograda que pretende imponer.

Dicen que ahora va a hacer algo el Gobierno. Cuando lo vea lo creeré. Pero ya y preventivamente se ha levantado la gran ola conjunta de nacionalismo desaforado junto a esa izquierda avergonzada de los símbolos comunes (la que le ha caído desde ese costado a la ingenua Marta Sánchez por expresar un sentimiento de pertenencia a su Nación) que tiene un problema con la historia, con la bandera, con la lengua y hasta con la propia palabra España. Eso por un lado, que por el otro, el del PP, tampoco es que permitan certezas ni fiabilidad en su acción, si es que siquiera les permiten intentarla por parte de quienes les acusan de parálisis tras aplicarles de continuo el paralizante más total. Que no deja de ser una cruel paradoja, que magistralmente retrató Nieto en ABC en cuatro viñetas, de Felipe, Aznar y ZP, cebando y recebando al dragoncillo hasta convertirlo en el más poderoso dragón y luego todos tras gritándole a Rajoy, armado con una lanza y minúsculo ante el bicharraco, ¡Anda con el!. Porque fue Aznar entregó el control total de la educación a los nacionalistas, ZP que les dio hasta la hijuela y el PSC, con su conseller Ernet Maragall, destapado ahora como el más furioso separatista, quien emprendió la definitiva erradicación del castellano.¿Y resulta que es Rajoy el malo y el cobarde?.

Habrán de ser los ciudadanos, como fueron los de la Sociedad Civil Catalana, en un caso, y estas dos mujeres de Mallorca y Menorca, Manuela Cañadas y Ursula Mascaró, convocantes de las cada vez más multitudinarias movilizaciones, quienes deban actuar. Por ejemplo, acudiendo, junto con esas miles de personas que acudieron a la manifestación, en amparo de sus derechos violados al Tribunal Constitucional y que este sin ambages ni paños calientes los haga respetar y los restablezca allá donde han sido y son pisoteados.

La Ley del catalán y la Constitución

JORGE DE ESTEBAN El Mundo 20 Febrero 2018

Goethe decía que "un hombre vale por tantos hombres cuantos idiomas posea" y, desde luego, no seré yo quien le contradiga. De ahí que los ciudadanos españoles residentes en comunidades autónomas con lengua propia puedan ser unos seres privilegiados si llegan a ser bilingües. Por consiguiente, todo lo que se haga en este sentido deber ser alabado y alentado, siempre que una política lingüística determinada no signifique a la larga la sumisión de una lengua a la otra, desvirtuándose así el objetivo del bilingüismo. Precisamente fue esta condenable orientación la que prevaleció durante el régimen anterior, en dónde estuvo vigente aquel estúpido eslogan de «habla la lengua del Imperio».

Acabar con semejante estulticia fue uno de los objetivos que se trazaron los redactores de nuestra Constitución, cuyo Preámbulo señala ya que "la Nación española proclama su voluntad de proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones". Razonamiento que viene perfilado ya más concretamente en el artículo 3º. Y otros artículos se refieren también, directa o indirectamente, al uso de las diferentes lenguas españolas (Arts. 2, 14, 20.3, 27.8, 148.1.17, 149.1.1 y Disposición Final).

Pues bien, en este contexto es en el que hay que plantear la solución al conflicto entre el castellano y el catalán que, como continuación a una serie de protestas, acaba de plantear el Tribunal Supremo. En efecto, ante la duda de la constitucionalidad de la Llei 7/83 de normalizació lingüística a Catalunya, aquel ha elevado ante el TC la correspondiente cuestión de inconstitucionalidad. Así, un conflicto pleno de connotaciones políticas y emocionales se trata de resolver en términos estrictamente jurídicos y, por tanto, sin perjuicio de lo que acabe resolviendo el Tribunal, la argumentación que sigue se limita a un razonamiento exclusivamente conforme a Derecho. Para ello, conviene delimitar el problema: saber si, desde el punto de vista constitucional, es posible que la enseñanza, en sus diversos grados, se imparta exclusiva o fundamentalmente en catalán, lesionándose los derechos de los castellanoparlantes.

La política de inmersión lingüística que lleva a cabo actualmente la Generalitat se basa sobre todo en el artículo 14, apartados 1,2 y 5 de la citada Llei y, en consecuencia, es el precepto que debe centrar nuestra atención, cuyos contenidos los podemos exponer así: "El catalán es la lengua propia de la enseñanza en todos los niveles educativos", "los niños tienen el derecho a recibir la enseñanza primaria en su lengua habitual, ya sea ésta el catalán o el castellano", y "la Administración deber tomar las medidas para que la lengua catalana se use progresivamente a medida que todos los alumnos la vayan dominando". Es decir, la finalidad de esta política es llevar a cabo un bilingüismo desequilibrado en favor de la preponderancia del catalán, basándose sobre todo en la enseñanza en esta lengua de todas las materias. ¿Es constitucionalmente posible?

Sinceramente, tengo mis dudas, basándome tanto en lo que dice la Constitución como en lo que señala el propio TC interpretando la misma. En primer lugar, la Constitución establece sin ambages que todos los españoles tienen el deber de conocer el castellano, mientras que es únicamente un derecho usar las otras lenguas españolas en el ámbito de la comunidad autónoma propia. La concreción constitucional de este deber se deriva no sólo de que el castellano es la lengua oficial del Estado, sino sobre todo de que, según el artículo 27.8 CE, "los poderes públicos inspeccionarán y homologaran el sistema educativo para garantizar el cumplimiento de las leyes". Y precisamente la homologación básica en la enseñanza consiste en que se haga en el idioma oficial del Estado, lo que no implica, ni mucho menos, que no se enseñe también la lengua propia de las diferentes comunidades. Ciertamente, es un derecho constitucional la enseñanza del catalán, pero no la enseñanza en catalán. Y, por si hubiese dudas, el artículo 148.1.17 CE lo aclara definitivamente, al establecer que las Comunidades Autónomas podrán asumir competencias en las siguientes materias... "el fomento de la cultura, de la investigación y, en su caso, de la enseñanza de la lengua de la Comunidad Autónoma".

Se dice, pues, enseñanza de la lengua y no enseñanza en la lengua, porque se trata así de una competencia exclusiva del Estado, según el artículo 149.1.1º, por lo que entonces éste deberá "regular las condiciones básicas que garanticen la igualdad de todos los españoles en el ejercicio de los derechos y en el cumplimiento de los deberes constitucionales". La conclusión, con la Norma Fundamental en la mano, estriba en que, reconociendo al catalán como lengua propia de Cataluña, la enseñanza debe ser impartida en castellano, sin perjuicio de las horas que se decida consagrar al aprendizaje del catalán. Semejante razonamiento es el que ha venido sosteniendo hasta ahora el Constitucional, con alguna evidente equivocación, según vamos a ver.

En efecto, en una primera sentencia (STC 6/82) establece que es competencia del Estado "garantizar la igualdad de todos los españoles en el ejercicio de sus derechos y en el cumplimiento de los deberes constitucionales", por lo que la "Alta Inspección puede ejercitarse legítimamente para velar por el respeto a los derechos lingüísticos (entre los cuales está eventualmente, el derecho a conocer la lengua peculiar de la comunidad autónoma) y, en particular, el de recibir enseñanza en la lengua del Estado".

Posteriormente, el TC en otras sentencias (SSTC 87/83 Y 88/87) indica que "de acuerdo con los arts. 27 y 149.1.30 de la Constitución la competencia para establecer las enseñanzas mínimas del ciclo medio de EGB corresponde al Estado, y la finalidad de tal competencia es, con toda evidencia, conseguir una formación común en un determinado nivel de todos los escolares de EGB, sea cual sea la comunidad autónoma a que pertenezcan". Y acaban señalando que "el Gobierno ha fijado unos horarios mínimos para todo el territorio nacional, y en materia lingüística los ha fijado sólo en relación con el castellano, ya que al referirse a enseñanzas mínimas en todo el Estado se ha limitado correctamente a regular la enseñanza de la única lengua que es oficial en todo su territorio y que, por tanto, debe enseñarse en todo él con arreglo de unos mismos criterios concernientes tanto al contenido como a los horarios mínimos...". Igualmente, otra sentencia (STC 82/86) vuelve a reiterar esta cuestión: «En virtud de las competencias asignadas por el artículo 149.1.1ª, el Estado puede regular las garantías básicas de la igualdad en el uso del castellano como lengua oficial ante todos los poderes públicos, así como las garantías del cumplimiento del deber de conocimiento del castellano, entre las que se halla la obligatoriedad de enseñanza en este idioma...».

Por último, dos sentencias más (SSTC 195/89 y 19/90) no reconocen sendos recursos de amparo en los que se reivindicaba el derecho de los padres a que sus hijos reciban la educación en la lengua de su preferencia, en este caso, el valenciano. Sentencias que resultan incongruentes con la doctrina anterior, porque dan por hecho la legalidad de que en la Comunidad de Valencia coexistan centros públicos de enseñanza en castellano y en valenciano cuando el Tribunal Constitucional ha venido manteniendo, como he demostrado, que la enseñanza debe realizarse siempre en castellano, sin perjuicio de que se enseñen también las otras lenguas españolas en el ámbito de la Comunidad Autónoma propia. En definitiva, si nos atenemos exclusivamente al criterio de la Constitución, de los Estatutos y de la jurisprudencia constitucional, la enseñanza no puede sino impartirse en la lengua oficial del Estado, lo que no impide que se enseñen también las otras lenguas españolas. Por supuesto, se pueden alegar criterios respetabilísimos para adoptar otro sistema diferente, tanto por razones políticas como emocionales, pero desde el punto de vista constitucional, a mi juicio, no hay más interpretación que la que se ha expuesto aquí.
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El texto anterior es literalmente el mismo de un artículo que publiqué aquí el 28 de febrero de 1994, es decir, hace 24 años. Si me he decidido a republicarlo en estas horas cruciales para Cataluña y, en definitiva, para España, ha sido para demostrar que la crisis actual no es sólo la consecuencia del interés descerebrado de los separatistas catalanes, sino sobre todo de la pasividad de los distintos Gobiernos españoles, que han dejado que el golpe de Estado avanzase irremediablemente a causa de su dejadez y miopía política o, lo que es peor, en razón de que todos los Gobiernos desde 1983 hasta la fecha han puesto sus intereses particulares por encima de los nacionales. En este tiempo, los diversos Ejecutivos no se han preocupado de hacer cumplir la Constitución, las leyes y las sentencias del TC, pero, en cambio, se han doblegado a las exigencias de los nacionalistas vascos y catalanes cuando han necesitado sus votos. Lo que nos lleva a la raíz de este problema que no es otra que la anormalidad de que en el Congreso de Diputados haya en la actualidad solo tres partidos nacionales, incompletos en toda España, mientras que hay más de media docena de partidos nacionalistas que solo representan a unas fracciones regionalistas o separatistas de ciudadanos. En consecuencia, salir de la actual crisis solo será posible mediante un gran revulsivo político. Pero eso es harina de otro costal.

Jorge de Esteban es catedrático de Derecho Constitucional y presidente del Consejo Editorial de EL MUNDO.

Julia Otero y Elisa Beni, totalitarias del catalán
Daniel Rodríguez Herrera Libertad Digital 20 Febrero 2018

Como todos los profesionales de la equidistancia, Otero y Beni dicen defender la cohesión y el aprendizaje para someter a los mismos de siempre.

Elisa Beni ha descubierto de repente que las lenguas las emplean los políticos como espadas. Nunca lo había hecho durante las décadas de inmersión lingüística con que los separatistas catalanes someten a los niños catalanes. Jamás había levantado la voz contra las multas que la Generalidad impone a los comerciantes que llaman a su negocio Fincas y no Finques. Para ella, estas medidas inusuales y extraordinarias que no se aplican en casi ningún país o región bilingüe del mundo deben ser motivo de alabanza, no de crítica. Pero ha bastado una tímida iniciativa de Ciudadanos para intentar garantizar el derecho de todos los españoles a que sus hijos se puedan educar usando el castellano como lengua vehicular para despertar las iras de los profesionales de la equidistancia.

Ni Ciudadanos ni Rajoy –¡Dios lo libre de hacer política!– promueven nada ni remotamente similar a prohibir el catalán o el gallego en las escuelas; al contrario, su enseñanza como primera o segunda lengua estaría garantizada. Tan sólo pretenderían garantizar la libertad de elegir de los padres, esa que a Beni le parece tan secundaria y poco importante que ni la menciona. Para los castellanohablantes en territorio comanche no hay palabras de amor, quizá porque Beni parece confesar en su pieza que necesita ligar con alguien para sentir algún tipo de empatía por su lengua, y se ve que nunca ha incluido en su chorboagenda a nadie cuyo hijo suspenda porque se empeñan en imponerle una lengua que no es la suya.

¿Los argumentos para defender la imposición? Son tan repetidos como ridículos. Como para Beni esto va de lenguas, y no de personas, le parece un motivo importante para prohibir que se enseñe en español en escuelas españolas que también se hable en Acapulco o Lima. No, claro que el español no se muere por que unos fanáticos totalitarios lo erradiquen de las aulas sobre las que tienen control. Pero es que el problema no es ni ha sido nunca la salud del castellano, sino los derechos de los padres a poder elegir la lengua en que se enseña a sus hijos. Algo que jamás ha importado nunca a ningún nacionalista, como tampoco le ha preocupado nunca lo mucho que afecta a los resultados académicos de esos niños el proceso de inmersión, porque lo importante es emplear la lengua para separar y construir país. Las personas y sus problemas son prescindibles: lo que cuenta es la nació. ¿El otro argumento de Beni? Que imponer la lengua de la mitad a los hijos de todos fomenta la cohesión. Sí, en serio, la cohesión. Porque todos estamos pudiendo contemplar estos últimos meses lo magníficamente cohesionada que está Cataluña gracias a su adorado fascio redentor catalanista.

Otra equidistante, Julia Otero, ha alabado la excrecencia de Beni lamentándose de que "algunos defiendan el derecho a no saber", como si la propuesta prohibiera la enseñanza del catalán, el gallego o el vasco, que seguirían siendo obligatorias como asignatura. Porque parece que si no es lengua vehicular el catalán es un idioma imposible de aprender, pero en cambio el castellano sí se aprende perfectamente relegado a dos horas a la semana porque lo hablan en los recreos. Como todos los profesionales de la equidistancia, como los que no están ni con la declaración de independencia ni con la aplicación del 155 pero sólo critican a los del 155, Otero y Beni dicen defender la cohesión y el aprendizaje para someter a los mismos de siempre, a los que el nacionalismo de aldea y tractor señala como el enemigo a destruir. En este país del que usted me habla se ha impuesto la idea de que lo más paleto y menos cosmopolita es siempre moralmente superior si conspira en contra de lo que nos une. Quienes viven en la teórica equidistancia en los detalles siempre están en contra de España y de los españoles. Ya es casualidad.

España
El PP anuncia ahora una iniciativa en el Parlament por el castellano
C. M. larazon 20 Febrero 2018

El Gobierno tira el balón hacia adelante en el debate sobre las lenguas e insiste, sin aclarar todavía cómo, que cumplirá su compromiso de que el castellano también sea lengua vehicular en Cataluña, y no sólo el catalán.

Ahora bien, la dirección popular advierte de antemano de las «dificultades» de esta iniciativa, que lo que implica es hacer que se cumplan las sentencias judiciales y la ley, porque no depende sólo de ellos.

Para hacer que el foco se mueva el PP anunció ayer que pondrá en marcha una iniciativa en el Parlament catalán para garantizar que los padres puedan elegir la educación de sus hijos en castellano. La Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) estableció un porcentaje mínimo del 25 por ciento de las asignaturas en castellano en todo el territorio nacional, y el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo también se han pronunciado a favor de que se respete el derecho de los padres a que puedan elegir el castellano, y no sólo el catalán, como lengua vehicular.

La iniciativa parlamentaria del PP es un movimiento político, casi testimonial, dado que no tienen ni siquiera grupo propio en el Parlamento catalán, salvo que se sumaran Ciudadanos (Cs) y el PSC. Además, no podrá debatirse hasta que no se constituya un nuevo Gobierno de la Generalitat y dé comienzo la actividad parlamentaria ordinaria.

El vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, aclaró ayer que Mariano Rajoy había ratificado en la reunión del Comité de Dirección del partido su voluntad de garantizar que los padres puedan elegir la educación en castellano en Cataluña. De la acción del Gobierno para conseguirlo no dio más detalles, pero sí detalló que en este debate el partido impulsará la citada iniciativa en el Parlamento catalán, a la que espera de que se sumen otros partidos. Ahí entra en juego el pulso político que el PP mantiene con la formación de Albert Rivera, y que se ha agudizado después de las elecciones autonómicas catalanas.

El PP también denunció ayer que la oposición mantenga bloqueada la ley educativa que aprobó el Gobierno de Rajoy en su etapa de mayoría absoluta, «ya que garantiza estudiar al menos una parte en castellano en todas las comunidades autónomas, incluida la catalana».

El portavoz del PP instó al PSOE y a Cs a que expliquen por qué prefieren tener «paralizada» la aplicación de una parte de la Lomce si esta ley tiene instrumentos que pueden ser útiles en esta cuestión. «En un país normal lo normal es que en una comunidad se pueda enseñar un 25 por ciento de las troncales en el idioma común de todo los españoles. Produce sonrojo que sea noticia, o que se vea como una agresión, que no podamos hablar del tema», insistió. En ese sentido, Casado advirtió de que nadie está yendo contra el catalán ni contra la libertad de los padres, y que sólo quieren garantizar dicha libertad para los que quieren que sus hijos aprendan en castellano. «Lo que defiende el PP es muy sensato y lo avalan los tribunales. Si hay sentencias son para cumplirlas», comentó, antes de desmarcarse de la intención del Gobierno de Baleares de exigir el conocimiento del catalán en la sanidad pública.

Más vale tarde que nunca
OKDIARIO 20 Febrero 2018

A la tercera puede ser la vencida. El mayor Josep Lluís Trapero ha de pagar por las consecuencias de sus actos. La activa inacción de los Mossos fue clave para provocar el momento más delicado de la historia reciente de España tras el golpe de Estado del 23-F. Hasta el momento, tanto el trabajo de la Fiscalía como el de Carmen Lamela ha sido impecable. El Ministerio Público mantendrá por segunda vez su solicitud de prisión. Por parte de la jueza, su esmerado desempeño ha estado siempre orientado a no dar un solo argumento al sempiterno victimismo independentista. El procedimiento, a pesar de dilatarse en el tiempo, ha sido impecable. No obstante, y con la nueva petición de prisión sin fianza, el destino de Trapero no puede ser otro que el presidio. No sólo por lo ocurrido durante el 1-O, también por el espionaje de los Mossos y por la destrucción de documento. Lamela tiene ahora muchos más indicios delictivos del agente en cuestión que la última vez que lo llamó a declarar.

La inacción deliberada de los Mossos fue tan alarmante que puede acarrearle dos delitos de sedición a Trapero. El primero, por el asedio a la sede de la Consejería de Economía durante la noche del 20 de septiembre. El segundo —el que más puede pesar y por el que declarará otra vez en la Audiencia Nacional— por el comportamiento vergonzoso que tuvieron los agentes durante el referéndum ilegal del 1 de octubre. Fechas, todas ellas, que sitúan a Trapero en el centro de la escena como una de las manos que movieron la cuna del independentismo. La propia juez Lamela sostiene que la actividad del mayor estaba orientada a “facilitar la celebración del referéndum y con ello la proclamación de una república catalana”. Y no sólo eso, además está el espionaje al sector constitucionalista, información que OKDIARIO ha dado puntualmente.

Un actividad que choca frontalmente contra el Código Penal y que supuso una ayuda fundamental para que los golpistas consumaran su ataque contra España. Trapero, por tanto, tiene pocos destinos posibles más allá de prisión. Si la última vez le impusieron medidas cautelares con la retirada del pasaporte así como su comparecencia quincenal en el Juzgado —y había muchos menos indicios que ahora— lo lógico es que la petición de prisión sin fianza que hace de nuevo la Fiscalía sea respaldada esta vez por la juez. Los Mossos se comportaron como un cuerpo policial bananero con la inacción programada e intencionada de 4.000 de sus hombres. Se saltaron por completo sus obligaciones y dejaron a policías y guardias civiles en negligente minoría y, lo que es peor, pusieron en riesgo la seguridad ciudadana. Trapero estaba al mando… blanco y en botella.

Génova asume que el margen del Gobierno para asegurar el castellano es limitado
El Ejecutivo no aclara cómo garantizará que se pueda estudiar en español en Cataluña
Itziar Reyero. Àlex Gubern. Madrid/ Barcelona ABC 20 Febrero 2018

La conclusión tras la rueda de prensa del Consejo de Ministros del viernes es que el Gobierno quiere garantizar la presencia del castellano en las escuelas catalanas pero no tiene claro cómo. Cinco días después de aquel anuncio, sigue sin saber qué hacer. En un primer momento, el secretario de Estado de Educación planteó que podía recuperarse la casilla para elegir el idioma en las hojas de preinscripción, algo que al día siguiente, el ministro de Educación y portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, matizó afirmando que la forma todavía no está definida y que no se trata de cambiar un modelo donde el catalán seguirá siendo prevalente en primaria y secundaria.

En medio del desconcierto de las asociaciones que siempre han defendido el bilingüismo, la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, insistía ayer en la fórmula de la casilla, lo que obligó de nuevo al Ministerio de Educación a salir al paso para repetir en que la fórmula no está definida. En las asociaciones se tiene la sensación de que el Gobierno está improvisando y que en realidad se asiste al último episodio del combate entre el PP y Ciudadanos.

Una vieja frustración
La batalla lingüística en regiones como Cataluña o el País Vasco es la crónica de una vieja frustración para el PP, que ayer anunció que volverá a presentar la enésima iniciativa en el Parlament para promover la libertad de elección de los padres. La propuesta será en balde porque los populares solo cuentan con cuatro escaños y el independentismo, soliviantado ante la posibilidad de que se toque su modelo educativo, goza de mayoría absoluta y lo tumbará. Pero los populares no abandonarán esa lucha, y menos ahora que Ciudadanos le disputa esa bandera política en todas las comunidades bilingües.

Los de Albert Rivera utilizarán este asunto como munición contra el Gobierno y este mismo miércoles cuestionarán al ministro Méndez de Vigo sobre «cómo piensa garantizar que el castellano sea lengua vehicular, junto al catalán a partir del próximo curso en las escuelas públicas y concertadas de Cataluña». También Podemos inquirirá al Ejecutivo sobre este asunto, que los nacionalistas interpretan como un ataque a su modelo educativo.

Recuperar la Inspección
En Génova reconocieron ayer que el margen de maniobra del Ejecutivo en Cataluña es limitado. El portavoz nacional, Pablo Casado, no pudo aclarar la estrategia que seguirá La Moncloa para garantizar ese derecho a escoger lengua en la educación. «El Gobierno con el 155 no puede legislar», señaló Casado, asumiendo la dificultad para hacer cumplir la ley en Cataluña, algo por contra que Ciudadanos cuestiona, al entender que se podría hacer mucho más si, por ejemplo, se recuperasen para el Estado las funciones de inspección ahora en manos autonómicas.

Los tribunales, recuerda el PP, han fijado que como mínimo el 25 por ciento de las clases deben darse en castellano, y que esas sentencias del Constitucional y del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña «no se están cumpliendo». En todo caso, el portavoz del PP insistió en que el Gobierno asegurará «las cuestiones administrativas» para permitir elegir el español como lengua vehicular en Cataluña: «No sé si será con casilla, pero el Consejo de Ministros se ha comprometido a que los padres puedan pedir que sus hijos estudien en castellano».

El PP recriminó a la oposición, incluido Ciudadanos, que ataquen la vigente ley educativa (LOMCE) porque ésta garantiza que el castellano sea vehicular, aunque no se refleje en la práctica. «Sencillamente, queremos que una cuarta parte de las asignaturas troncales se puedan enseñar en castellano», insistió Casado tras el comité de dirección del partido.

«El decreto del catalán en la sanidad es sólo la punta del iceberg del problema nacionalista»
La empresaria menorquina Úrsula Mascaró rechaza el decreto que exige el conocimiento del catalán en la sanidad pública del Archipiélago
Josep María Aguiló ABC 20 Febrero 2018

En las próximas semanas verá la luz oficialmente la asociación Sociedad Civil Balear, que luchará contra las «imposiciones de los nacionalistas» y que nacerá «para quedarse». Una de las principales impulsoras de dicha asociación es la reconocida empresaria Úrsula Mascaró (Menorca, 1969). «Sociedad Civil Balear nace para frenar el nacionalismo en las Islas y para unir a Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera ante las injusticias que estamos sufriendo», explica Mascaró en una entrevista concedida a ABC. El proyecto de Sociedad Civil Balear será «una labor que no podremos dejar ya nunca». Esta nueva entidad será «hermana» de Sociedad Civil Catalana.

El germen de Sociedad Civil Balear cabe situarlo en la plataforma cívica Mos Movem (En Marcha), también promovida por Mascaró. «Mos Movem nació en octubre del pasado año», recuerda la empresaria menorquina. «El referéndum ilegal del 1 de octubre en Cataluña y el decreto del Gobierno balear que impone el conocimiento del catalán en la sanidad fueron el detonante para que una serie de personas decidiéramos crear Mos Movem», recalca.

Dicha plataforma cívica ha sido la cara más visible del rechazo al futuro decreto que regulará el conocimiento de catalán que deberán tener los médicos y enfermeros que deseen trabajar en Baleares. «Somos la única autonomía de España en la que se exigirá conocer la lengua cooficial para poder presentarse a unas oposiciones en la sanidad», lamenta Mascaró, al mismo tiempo que recuerda que «hasta ahora el catalán era un mérito en Baleares y no un requisito excluyente».

El pasado domingo miles de personas se manifestaron en Palma contra dicho decreto, en una protesta que había sido convocada precisamente por Mos Movem, bajo el lema «Los idiomas no salvan vidas». La marcha concluyó en el Consulado del Mar, sede del Ejecutivo autonómico. Frente a ese enclave, las portavoces de dicha plataforma, tanto Mascaró como Manuela Cañadas, expusieron sus propósitos y objetivos.

«A nosotros no nos pueden comprar ni vender, porque no somos ni un sindicato ni un partido político, somos una plataforma civil ciudadana», explicó Mascaró el domingo, entre grandes aplausos. Igual ocurrió cuando dijo: «Estas islas no son parte de los imaginarios Países Catalanes».

Las movilizaciones puestas en marcha por Mos Movem y las quejas expuestas de manera reiterada por los profesionales del sector sanitario han contribuido de manera decisiva a que el Ejecutivo que preside la socialista Francina Armengolvaya a aprobar finalmente un decreto algo «descafeinado». Cabe recordar que Armengol gobierna en la Comunidad con el apoyo de la formación ecosoberanista MÉS y de Podemos.

Una vez que el Govern apruebe el nuevo decreto dentro de unas semanas, se podrá presentar a oposiciones cualquier profesional sanitario, aunque no tenga ahora la titulación de catalán, que deberá conseguir en un plazo máximo de dos años una vez conseguida la plaza. «A pesar de esa rebaja en las exigencias iniciales, la imposición del catalán seguirá, por tanto lo que queremos es que el decreto sea retirado por completo», subraya Mascaró a ABC.

Imposiciones nacionalistas
Tanto para Mos Movem como para Sociedad Civil Balear, el mencionado decreto es «sólo la punta del iceberg» de unas políticas hechas por partidos que defienden la «ilusoria idea de unos supuestos Países Catalanes». En ese contexto, Mascaró destaca que el 1 de octubre del pasado año supuso «el punto culminante del independentismo catalán» y añade que «la deriva independentista de Cataluña ha hecho que despertemos en las comunidades en las que hay nacionalistas».

Mascaró también critica a los partidos constitucionalistas que en estos últimos años «no han hecho nada para parar el nacionalismo». Sus críticas se centran en los sucesivos Ejecutivos que han gobernado en Baleares pero también en el Gobierno central. «Ya no podemos seguir poniéndonos de perfil, como se había hecho hasta ahora», denuncia.

En el Archipiélago, tanto con Ejecutivos presididos por el PP como por el PSOE, desde los años ochenta se han promovido normas y se han aprobado leyes en favor del catalán y en detrimento del castellano. La única excepción en ese sentido, hasta ahora, se produjo en la pasada legislatura, con el popular José Ramón Bauzá como presidente autonómico. Sin embargo, su modelo de implantación progresiva del trilingüismo en las escuelas provocó un amplio rechazo social, en especial entre los docentes y entre las formaciones nacionalistas.

Más allá de las actuaciones de los diversos partidos políticos en estos últimos años, Mascaró centra ahora su mirada en el futuro. En ese sentido, señala que tan necesarias son las grandes movilizaciones, por ejemplo la del pasado domingo, como las acciones del día a día. Precisamente, «este martes una representación de Mos Movem acudirá al pleno ordinario del Parlamento balear», en donde está previsto que se formulen preguntas sobre el controvertido decreto lingüístico en la sanidad.

A lo largo de esta semana están también previstas otras iniciativas con presencia de Mos Movem tanto en Menorca como en Ibiza. Mascaró reitera que quiere que a partir de ahora haya un verdadero «sentimiento balear», con un objetivo común, el de luchar contra el catalanismo. Por lo que respecta a los integrantes de Sociedad Civil Balear, Mascaró destaca que son simpatizantes de diferentes formaciones constitucionalistas.

Dos efemérides
La empresaria menorquina celebrará en este 2018 dos efemérides. Por un lado, la ya citada constitución de Sociedad Civil Balear. Por otro, el centenario de la creación de la empresa de calzado puesta en marcha por su abuelo, Pedro Mascaró, y continuada por su padre, Jaume Mascaró. Desde hace tres décadas, Úrsula y su hermana Lina se incorporaron a este reconocido proyecto empresarial nacido en Menorca. «Cuando mi hermana y yo empezamos a trabajar en la empresa familiar, el 100 por cien de los zapatos que fabricábamos se vendían en España, pero ahora se venden fuera de nuestro país en torno al 70 por cien», explica.

Un hecho a destacar en estos tiempos de deslocalizaciones es que la fabricación de los zapatos de Mascaró se lleva a cabo totalmente en España, en concreto, «en cuatro fábricas en Menorca y en una en Alicante». Así es como se siente Mascaró, como empresaria, como ciudadana y como persona, española y balear.

Un proyecto sin colores políticos
Úrsula Mascaró afirmó el domingo, y recalca de nuevo en entrevista a ABC, que Sociedad Civil Balear es un proyecto que nace al margen de los partidos políticos. Aun así, desde determinadas entidades soberanistas de Baleares se ha intentado descalificar dicho proyecto, ubicándolo en un espacio ideológico muy concreto. «Si a partir del próximo año hubiera un cambio de Gobierno en la Comunidad y ese nuevo Ejecutivo no derogase el decreto del catalán, nos tendrá enfrente, sea cual sea su color político», enfatiza Mascaró.

Asimismo, explica que las críticas de Mos Movem no sólo se dirigen ahora al Ejecutivo que preside la socialista Francina Armengol. En ese sentido, Mascaró critica que «el castellano haya prácticamente desaparecido» en el Ayuntamiento de Palma, que preside el ecosoberanista de MÉS Antoni Noguera. En ese contexto, Mascaró lamenta también las subvenciones que en estos últimos años han recibido las principales entidades independentistas de Baleares.

"Es legal y constitucional"
El debate del idioma rompe al PSOE: Sánchez respalda la dictadura lingüística de Armengol
Nacho Doral okdiario 20 Febrero 2018

La Ejecutiva Federal del PSOE avala la imposición del catalán como requisito para trabajar en la Sanidad de las Islas Baleares porque es “legal y constitucional”. Así ha explicado la secretaria de Igualdad de los socialistas este lunes en Ferraz el apoyo de Pedro Sánchez y su Ejecutiva al decreto de Francina Armengol, la pantacalanista presidenta del PSIB-PSOE. Armengol gobierna gracias al apoyo de los nacionalistas Més Per Mallorca y Podem Baleares y sigue dando pasos en pos de imponer la dictadura lingüística.

En rueda de prensa tras la reunión de la Ejecutiva permanente, Calvo ha abogado por la política lingüística de Armengol, que obligará a médicos, enfermeros y otros trabajadores de la Sanidad Pública a hablar catalán y a acreditar su dominio. Ello aun a pesar de las manifestaciones del pasado fin de semana en contra de la dictadura lingüística y de la protesta de gran parte de la sociedad balear, que ha dado lugar a la constitución de un nuevo partido: Actúa Baleares.

El “toque” a Page, Lambán o Vara
Para la dirigente del PSOE, “las decisiones que se adoptan en cualquiera de nuestros gobiernos autonómicos, incluido el de Baleares, son legales y constitucionales, y si no lo fueran así no estarían en vigor”. Y “abrir brechas o bandos con las lenguas es un mal camino“, ha advertido.

Carmen Calvo ha respondido así ante la pregunta de las evidentes discrepancias sobre la cuestión de la lenguas. Barones del PSOE como el manchego, Emiliano García-Page, el extremeño Fernández Vara o el aragonés Javier Lambán han denunciado este fin semana pasado la “inaceptable exclusión del castellano que en las escuelas catalanas”.

Para Calvo, el de los presidentes socialistas en estas comunidades es “un discurso fácil”. Y, ha asegurado, no hay tales discrepancias: “Yo a Page no le he oído eso esta mañana y sí que su posición es la del partido”. También ha salido en defensa del PSC pese a que su líder, Miquel Iceta, insista en defender un modelo que margina cada vez más el castellano de las aulas.

Costes electorales
Sobre que el PSOE pueda apoyar cambios legislativos con otros partidos para garantizar un derecho constitucional como es el que recoge el artículo 3 con respecto al español, idioma oficial en todo el Estado, Calvo ha dicho que “lo primero es que Cataluña tenga un gobierno, y cuando toque, si se abre este debate, van a estar a favor de que se respeten los derechos del catalán y del castellano”.

La dirigente del PSOE, que ha hecho un llamamiento para que España viva “con normalidad y respeto el uso de sus cuatro lenguas y fundamentalmente el uso común del castellano“, no teme que esta cuestión cueste votos a su partido: “Yo sé que a otros les conviene este debate. Pero no tenemos ningún miedo”.

En este sentido, ha añadido: “Vamos a seguir trabajando y lo que el CIS dice es que estamos creciendo desde hace tiempo. Nosotros no vamos a ir a una gimkana de quién pone el listón más loco y más alto. Algunos estarán calculando votos con esto y nosotros no lo vamos a hacer” concluía Carmen Calvo, en referencia a la posición del PP o de Ciudadanos.

LA HEMEROTECA NO MIENTE
Cinco horas de catalán en los colegios con Franco y solo dos de español con la Generalitat
OKDIARIO 20 Febrero 2018

Ha vuelto el debate sobre la dictadura lingüística en Cataluña y el independentismo ha sacado al dictador Franco de nuevo a pasear. Sin embargo, la historia es la que es y no admite tergiversaciones. El portal Dolça Catalunya ha tirado de hemeroteca para demostrar que el catalán no estuvo perseguido durante la Dictadura. Al menos a partir del curso 1967-68 al menos.

El 12 de septiembre de 1967, el periódico catalán por excelencia, La Vanguardia, publicaba una información con este titular: “En octubre, enseñanza en catalán en la escuelas municipales”. El diario de la familia Godó informa de que el Institut d’Estudis Catalans (así, escrito en catalán) ha solicitado que se autorice la enseñanza del catalán “en los centros de Educación del Estado radicados en Cataluña”.

La Vanguardia narra cómo el proyecto, gratuito, comenzará por las aulas municipales y no duda de que “sin duda tendrá en el futuro mayores áreas de penetración en los demás grados de la enseñanza”.

El conocimiento del catalán no quedará reducido al del lenguaje. Comprenderá “aspectos diversos del arte, la literatura y el resto de los conocimientos de la vida y la historia catalanas”, todo dentro de un proyecto que ha sido liderado por Antonio Comas, catedrático de Lengua Catalana de la Universidad de Barcelona.

La información asegura que el Ministerio de Educación del gobierno franquista “contempla esta iniciativa con la mejor disposición y no ha puesto una sola objeción a los trámite iniciales”.

La gran noticia que, vista con la perspectiva de hoy, ofrece la información de La Vanguardia son las horas de catalán: una al día, cinco a la semana. “Un tiempo superior -recuerda el periódico- al que se dedica, siguiendo las normas pedagógicas actuales, para cada una de las asignaturas”. Es decir, que aquellos alumnos tuvieron la oportunidad de estudiar más horas de catalán que de otras asignaturas.

El horario dedicado al catalán en aquél proyecto (cinco horas semanales) contrasta con las horas de enseñanza en español que se imparten en los colegios catalanes: apenas dos a la semana. El Govern rechazó una tercera hora bajo el argumento de que adulteraba el modelo de convivencia y era difícil de implantar.

En Cataluña se aprende en catalán como lengua vehicular y se reservan dos horas semanales para Lengua Castellana en primaria, tres en secundaria y dos en bachillerato

No se puede exaltar a ETA con impunidad
EDITORIAL El Mundo 20 Febrero 2018

ETA es hoy un espectro felizmente derrotado por el Estado de derecho. Pero la ponzoña moral sembrada por los asesinos va a costar mucho desterrarla de tantos lugares donde la izquierda abertzale aún se siente fuerte. Su objetivo es imponer su abyecto y falaz relato de gudaris y represores. De ahí que siga siendo tan necesaria la unidad de los demócratas y la acción decidida de la Justicia y de todos los resortes del Estado para ganar el combate que hoy siguen librando los herederos directos de la banda terrorista.

Y algo ha fallado estrepitosamente, por desgracia, para que el domingo se celebrara en Andoain un repugnante homenaje a los dos miembros de ETA que en su día facilitaron el asesinato del policía local de la localidad guipuzcoana, Joseba Pagazaurtundua. La calaña de los miembros de Bildu que dirigen el Consistorio y de cuantos secundaron el acto no sorprende, por más que estremezca tanta vileza. Pero no se comprende que no se tomaran medidas cautelares para impedir semejante exaltación del terrorismo, como reclamó sin éxito Maite Pagazaurtundua. Habrá que depurar responsabilidades, del mismo modo que la Audiencia Nacional debe actuar con celeridad para poner a los promotores del homenaje ante la Justicia.

ESTUDIAN EN CENTROS PRIVADOS
Los dirigentes catalanes que defienden la inmersión (menos para sus hijos)
La Gaceta  20 Febrero 2018

Imponen el modelo de ‘inmersión lingüística’, defienden su necesidad para preservar el catalán, pero sus hijos estudian en colegios privados.

Estos días se debate la incorporación de una casilla en las matriculaciones para el próximo curso que dará opción a los padres a elegir que sus hijos estudien en castellano. Hasta el momento el catalán había sido impuesto como lengua vehicular, relegando el castellano a una materia residual.

A pesar de la ley y de las sentencias judiciales que fijan la obligatoriedad de cursar un 25% de materias en castellano, sólo hay 12 escuelas en toda la región que cumplen. Para acabar con esta situación –y como medida electoralista ahora que Ciudadanos sube en las encuestas- el Gobierno del PP ha puesto sobre la mesa la libertad de elección de los padres, un derecho constitucional que se ha obviado en Cataluña.

Los partidos separatistas y los socialistas -impulsores de este modelo lingüístico- han salido a criticar la iniciativa del PP. Todos coinciden en que enseñar en castellano dividirá a los niños y que el partido del Gobierno -residual hoy en el Parlament- no tiene potestad para modificar el sistema educativo.

Así educan los nacionalistas a sus hijos
Pero, quienes defienden el modelo de inmersión lingüística, ¿lo aplican en su casa? El conocido blog Dolça Catalunya ha hecho un repaso de algunos primeros espadas del mundo ‘indepe’ y la educación que ofrecen a sus hijos.

El expresidente catalán Artur Mas tiene la suerte de dominar otros dos idiomas además del castellano y el catalán. Habla con fluidez inglés y francés gracias a su educación en el elitista Liceo Francés. Para sus hijos eligió la escuela Aula, cuyo precio es de alrededor de mil euros mensuales por alumno. Lo curioso del centro elegido por el expresidente regional para sus vástagos es que no emplea el catalán como lengua vehicular.

El propio centro explica en su web que ‘’el proyecto incluye el uso de las cuatro lenguas (castellano, catalán, inglés y francés) como vehiculares para cursar diferentes materias’’.

Oriol Junqueras publicaba un mensaje hace unos días en su cuenta de Twitter en el que decía lo siguiente: ‘’La escuela catalana es un patrimonio que hemos de construir entre todos. Y entre todos hemos de preservarla. Ayudemos a los docentes en su misión de educar a las futuras generaciones’’.

El exvicepresidente, en prisión desde hace unos meses acusado de rebelión, defiende con empeño el modelo educativo catalán pero, como Artur Mas, también ha elegido educar a sus hijos en la privada. Junqueras cursó sus estudios en el Liceo Italiano, donde, recuerdan desde Dolça Catalunya, no hay inmersión lingüística.

Para justificar que sus hijos acudan al mismo centro que él, en una entrevista en La Vanguardia en 2012 Junqueras afirmó que se trata de una cuestión de ‘’tradición familiar’’.

Y los impulsores del modelo de inmersión lingüística
Montilla es el padre del modelo educativo catalán, impulsado durante su etapa al frente del tripartito. Pero sus hijos estudiaron en el Colegio Alemán de Barcelona Santo Alberto Magno donde, sorpresa, solo se imparte una hora de catalán a la semana. Así lo confesó la esposa del expresidente, Anna Hernández, en unas memorias: ‘’Dan poco catalán, ésta es la verdad, una hora a la semana es poquísimo. Pero bueno, ya lo supliré yo más adelante. Prefiero que sepan alemán’’.

‘’Sólo por saber alemán ya encontrarán trabajo. Es como tener una carrera’’, confesaba también la esposa de José Montilla. Hace unos años La Gaceta publicó también que muchos de los consejeros del tripartito que impuso la inmersión lingüística optaron por educar a sus hijos alejados de este modelo. Son los caso de la entonces vicepresidenta del PSC, Manuela de Madre; el exsecretario de organización del PSC, José Zaragoza; el exconsejero de Política Territorial, Joaquim Nadal; o la exconsejera de Trabajo, Mar Serna.

Y ya por último está Pilar Rahola, una de las separatistas más activas en Twitter. En los últimos días ha defendido con uñas y dientes la Educación catalana y ha cargado contra quienes pretenden que sus hijos estudien es castellano. Hace unos años llamó ‘’cerda y ruin’’ a Celia Villalobos en un tertulia televisiva por desvelar que la periodista llevaba a su hija a un internado privado en Suiza.


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