AGLI Recortes de Prensa   Sábado 3  Marzo 2018

Las erráticas finanzas públicas
José María Gay de Liébana okdiario 3 Marzo 2018

Por fuerza hemos de fijar nuestra atención en el sector público, en las cuentas del Estado. Mientras las familias y las empresas hemos sufrido todo tipo de vicisitudes, hemos sangrado pagando impuestos, hemos hecho esfuerzos titánicos por reencauzar la deuda a unos volúmenes más o menos aceptables, controlables, asequibles, ¿qué demonios han hecho nuestros gobernantes?

Gastar más, muchísimo más, de lo que se ha ingresado y la consecuencia de ese descontrol de las cuentas públicas ha llevado a acumular un maldito déficit público que, al paso que vamos, entre 2008 y 2022 sumará prácticamente ¡900.000 millones de euros!

Y esta fiesta u orgía de despilfarro público, de descontrol de nuestras cuentas públicas, ¿cómo se financia? Baste decir que actualmente España es el único país que se halla en situación de control correctivo en el protocolo de déficit excesivo de la Comisión Europea al superar nuestro déficit público el 3% del PIB; único país, repito, porque de esa situación de estricto control salió Portugal, Francia, Grecia…

Este es el párrafo que uno nunca querría escribir, el que rompe los corazones, derrumba pasiones y empuja a las lamentaciones. En 2008 nuestra deuda pública computable a los efectos del protocolo de déficit excesivo se elevaba a 440.621 millones de euros. En noviembre de 2017 —último dato disponible en el momento de escribir estas líneas— ascendía a 1.142.801 millones de euros. Por ende, ¡702.180 millones de euros más de deuda pública!

Es acá donde surge el choque existencial, cuando las emociones son difícilmente controlables: el sector privado o, mejor dicho, familias y empresas, hemos sido capaces de rebajar nuestra deuda a lo largo de esos años en más de 575.000 millones de euros y entretanto el conjunto del Estado español no solo se ha esmerado en no aumentar su deuda sino que ha sido capaz de incrementarla en más de 702.000 millones de euros; bueno, ¿su deuda?, no, ¡nuestra deuda! Porque ese montante tan colosal de deuda pública lo acabaremos pagando todos los españoles. Más impuestos, más recortes, más tributación en forma de tasas, más multas, más sanciones sin ton ni son. ¿España va bien? Si en 2008 la deuda pública suponía el 39,47% de nuestro PIB, hoy ronda el 100%. No obstante, lo peor está por venir…

Porque si computamos la llamada deuda bruta, es decir, los pasivos en circulación de las Administraciones Públicas, nos da el telele… En 2008, esos pasivos sumaban 596.014 millones de euros, el 53,39% de nuestro PIB de entonces. Al concluir el tercer trimestre de 2017, los pasivos en circulación se disparan a 1.574.076 millones de euros, representando el 139,1% del PIB.

Y si lo peor estaba por llegar, rematemos ese volumen de deuda bruta del conjunto del Estado español indicando la deuda de las empresas públicas dependientes tanto de la Administración Central como de las Comunidades Autónomas y de las Corporaciones Locales: 38.441 millones de euros. En conjunto la deuda bruta del conjunto del Estado asciende a 1.612.517 millones de euros.

Limitémonos al saldo total de los pasivos en circulación de las Administraciones Públicas: de 596.014 millones de euros que se debían al bajarse el telón de 2008 pasamos a 1.574.076 millones de euros al concluir el tercer trimestre de 2017. Por consiguiente, el saldo en esos años se ha disparado en 978.062 millones de euros. ¿España va bien?

La honradez intelectual y sus enemigos
Hermann Tertsch ABC 3 Marzo 2018

En menos de dos años se nos han ido las dos cabezas más brillantes y libres de España que eran Gustavo Bueno y Antonio Garcia-Trevijano. Cierto que era esperable –nacidos en 1924 y 1927–, y ya ha sido mucho regalo que llegaran ambos a nonagenarios, dos personajes tan únicos. Pero eso no merma trastorno ni tristeza. Es una pena que España no aprovechara dicho regalo todo lo que pudo o como lo hubiera aprovechado otra sociedad menos traumatizada ante la libertad y menos asustadiza ante el poder. Pero nada de fatalismo. No lo eran estos dos pensadores muertos. Con toda su extraordinaria lucidez. Hay jóvenes del entorno de ambos que animan a creer que España tiene remedio. Que no habrá que emigrar, huir de una marabunta de la vulgaridad amoral que todo lo quiere corroer y nada respeta. Más aún, hay muchos españoles no ya dispuestos, ansiosos de honradez intelectual y por tanto política. Hay más España de la verdad de lo que parece. Ajena a los fatuos santones de la política, la cultura o la economía.

Cierto es que las universidades están ya asfixiadas bajo la mugre de ideologías, corrupción y frivolidad. Que el desprecio por la investigación alcanza cotas sangrantes. Que la indiferencia hacia el conocimiento se fomenta y cimenta en la mediocre educación media. Dice mi caro Gabriel Albiac que cuando llega a la universidad una mayoría ya está echada a perder para el amor al conocimiento. Y para la pulsión trascendente. En las ciencias sociales los sumergen en un adoctrinamiento del que pocos salen con ganas de conocer la verdad de las cosas y la libertad de uno mismo. En los colegios el proceso de infantilización ha sido vertiginoso. Debe ser cierto que la maduración de la persona adulta se ha retrasado una media de diez años.

Con la puerilidad y el sentimentalismo rampante se ha generalizado el reino de la farsa en la política y la cultura o lo que así llaman. Quienes triunfan han de ser campeones en la trampa y falta de escrúpulos. Sin ese doping ni se gana ni se llega. Las televisiones y el entretenimiento han extendido su siniestro espectáculo, su falsedad y matonismo a la vida social, relaciones personales y la política. Y han fagocitado el periodismo. Para hacerlo un instrumento de coacción y agitación de noticias reales y falsas y silencios por conveniencia. Todo sucede en ese mundo de la bondad sentimental y la falsa intimidad, sin una mala palabra ni una buena acción.

Es imposible que gigantes intelectuales como Bueno o García-Trevijano sean promocionados y conocidos en una sociedad cautiva en la que periodistas y políticos, escritores y los llamados creadores bailan al son de un guión mentiroso del que nadie puede salir sin escarmiento. La honradez intelectual es una bomba de probidad, la amenaza letal para este espectáculo. Quienes se nieguen a someterse al unte del pensamiento puré socialdemócrata, no bailan. Pero así se salvan. Porque nadie se recupera de la humillación de entrar en el mundo en el que son estrellas Iglesias y su Irene, Sánchez y las saunas, cientos de elviralindos y muñozmolinas, Rajoy, Soraya y cientos de tertulianos pendientes de sus hipotecas, miserias morales cual Evole o Wyoming, Ciudadanos jugando a Podemos o ese Maroto del PP que si le hablan del terrorismo y sus víctimas responde: "Pelillos a la mar". La baba falsaria produce monstruos. Pero el gran circo no se siente ya seguro. Todos se quieren blindar. En España y toda Europa. Algo se mueve bajo la costra paralizante del consenso socialdemócrata. Hay indicios serios de que son ansias de honradez, sed de verdad.

ENTREVISTA A PEDRO CORRAL
‘Se ha perdido el miedo a decirle a la izquierda sectaria que lo es’
Rosa Cuervas-Mons gaceta.es 3 Marzo 2018

Es el triunfo del centro-derecha lo que activa el discurso guerracivilista de la izquierda // La Guerra Civil fue un tremendo fracaso nacional, sobre todo de los políticos // Las calaveras no tienen ni yugo y flechas, ni hoz y martillo en la frente

Aunque por formalismo periodístico esta entrevista se ofrece al lector con el ‘usted’, lo cierto es que Pedro Corral, concejal del PP en el Ayuntamiento de Madrid, enseguida apea a la periodista del tratamiento. “Háblame de tú, somos colegas”, dice. Y es que todavía tiene muy presentes sus años de periodista cultural en el diario ABC. “Yo soy horrible para las entrevistas, hablo mucho”, dice. Pero esto es periodismo digital… así que comenzamos una charla que puede burlarse de la antigua limitación del papel.

Podemos hablar quince minutos, pero también -y por ahí va la cosa- una hora.
Cuenta Pedro Corral que su profesión frustrada es la de arqueólogo, y quizá por eso ha dedicado no pocas horas a recorrer los escenarios de las batallas de la Guerra Civil e incluso a trabajar a pie de fosa para desenterrar parte del pasado de España. Ha visto, ha acompañado, a jóvenes que recuperaban los restos de sus abuelos – en su caso combatientes republicanos de la Guerra Civil represaliados por sus propios compañeros de filas- y está convencido de que esa labor, la de contribuir a cerrar heridas e historias de muchas familias es una de las tareas pendientes del Partido Popular. Crítico con la aplicación de la Ley de Memoria Histórica pero no con lo que tiene de reparación de agravios e injusticias, no es, en absoluto, un verso suelto dentro del PP, partido al que reivindica.

De eso, de Memoria Histórica, pero también de política municipal e incluso de tiempo libre hablamos con Pedro Corral, asesor en los equipos de José María Aznar y Esperanza Aguirre y, desde 2012, en primera línea de la política como concejal en Madrid, donde ha dado el salto a la fama digital con históricos repasos al bando podemita. Empezamos a grabar:

Cuenta que leyó ‘España en llamas’ (Bernardo Gil Mugarza) con 9 años y, a partir de ahí, se enamoró de la historia. La inicial vena republicana se le curó leyendo, ha dicho también. ¿Cómo definiría lo que está pasando ahora con el pasado de España?
A los que hemos estado siempre interesados por el pasado de España, y en concreto por la Guerra Civil, no deja de sorprendernos e inquietarnos la utilización de lo peor que nos ha sucedido en España como nación contemporánea.

¿Se utiliza?
Como elemento de argumentación, de etiquetado y de clasificación política. Es un experimento bastante inquietante, es sacar lo peor de lo que nos ha sucedido y ponerlo encima de la mesa del debate político para deslegitimar a la derecha como opción democrática y, además, atacarnos unos a otros según las etiquetas de entonces ¿no? Que si rojo, que si fascista, que si tal…. No creo que esa sea la manera de construir un futuro para España.

Esa clasificación, esa división de la que habla, casi siempre viene de la izquierda. ¿Por qué? ¿A qué responde ese empeño?
Yo tengo estudiadas las iniciativas parlamentarias de todo el periodo democrático en el Congreso en torno a la Guerra Civil, al franquismo y a la dictadura, y llama mucho la atención que el aluvión de iniciativas guerracivilistas sobreviene cuando el centro derecha obtiene con Aznar y el PP la mayoría absoluta. Es ese triunfo por mayoría absoluta del centro-derecha lo que activa en la izquierda al recurso de la Guerra Civil, la idealización de la Segunda República… Ya no buscan sus referentes en las socialdemocracias avanzadas que habían inspirado a Felipe González, sino que se remiten a ese pasado de tensión y conflicto. La Segunda República, no hay que olvidar que tuvo cerca de 3.000 muertos por violencia política, que es una cifra nada desdeñable, y bueno… ¿por qué recurre la izquierda a eso? Porque la caída del Muro de Berlín deja bastante depauperada -o muy cuestionada- la oferta política de la izquierda. El descubrimiento de las realidades de los ‘paraísos socialistas’ deja a la izquierda huérfana de argumentación.

Ya estamos hablando de Historia. Y, precisamente, uno de los momentos más compartidos en las redes sociales de su labor como concejal denuncia que la izquierda desconoce esa historia que quiere reivindicar por ley.

¿Cuéntenos cómo vivió aquello? ¿Cómo surgió esa intervención? ¿Qué reacciones hubo después?
Tiene una historia curiosa, la verdad. En diciembre de 2015, el día 14 en concreto, yo sufrí un infarto en la calle. Una semana después se celebró el famoso pleno en el que Celia Mayer desgranó las calles que iba a cambiar de nombre según el listado de la Cátedra de Memoria Histórica de la Complutense. Yo estaba pendiente del pleno, en mi casa, a través del ordenador, y dije ‘me voy a ir al hospital otra vez porque me va a dar otro infarto’. No podía soportar la tremenda manipulación, la tremenda ignorancia que denotaba ese informe de las calles. Confundiendo a Juan Pujol, el agente doble que engañó a Hitler sobre el desembarco de Normandía, con un propagandista de Franco en Burgos. Imágenes de campos de concentración nazis para hablar de los campos de prisioneros en Barcelona después de la guerra; imágenes de la matanza de Katyn para ilustrar el bombardeo de la carretera de Málaga a Almería… Bueno, yo estuve a punto de irme a urgencias porque me decía: ‘a mi da otra vez el jamacuco’.

Y, una vez recuperado….
Con ocasión de una proposición del PSOE, al mes siguiente tuve ocasión de volcar aquello que yo había visto y que era un disparate. Fui sin ninguna intención, porque uno no hace estas cosas pensando ‘esto va a ser viral’. Con toda la humildad del mundo puse sobre la mesa cuestiones en las que habían fallado. A las pocas horas alguien me dijo, ‘oye, ¿sabes que tu vídeo lleva 30.000 reproducciones?’. Fue muy sorprendente.

¿Qué mensajes le hacía llegar la gente? ¿Hubo reacción por parte de Ahora Madrid?
Es verdad que hubo simpatizantes de Podemos y de Ahora Madrid que viendo eso, viendo los errores, exigían en las redes una explicación y una aclaración. ‘¿Es verdad lo que está diciendo este señor? Que alguien lo explique’. Porque ante los errores uno no puede decir nada y ahí no había ni manipulación ni nada. Yo conté las cosas como eran: conté que Zorita, el comandante Zorita, no pudo bombardear Guernica en abril de 1937 porque era un soldado de infantería y no se habilita como piloto hasta octubre de ese año.

Lo que sí fue importante es que se evidenció que esto no se puede abordar con sectarismo. La Guerra Civil fue un tremendo fracaso nacional, una terrible tragedia en la que perdimos todos -unos más que otros, vamos a ser justos, porque los perdedores tuvieron años de castigo y represión- pero una guerra civil es el fracaso de todos, sobre todo el de los políticos.

Por eso me parece aún más espeluznante que sean los políticos los que estén, una vez más, atizando ese fracaso político del que fue responsable la política en muy buena parte para dividirnos y enfrentarnos otra vez.

No se ha aprendido la lección…
No, no hemos aprendido la lección. Los representantes políticos tenemos un mandato que es el de garantizar y fortalecer los principios de nuestra convivencia y con el tema de la Guerra Civil se está minando poco a poco ese espíritu que arrancó con la Transición. Si los protagonistas de la Transición fueron capaces de acordar, concordar y reconciliarse, ¿cómo vamos a ser nosotros los que tiremos ese legado de convivencia al muladar de la historia?.

Me parece absolutamente injusto con la generosidad de quienes vivieron y sufrieron la guerra, con la gente del exilio, la gente que estuvo en la cárcel, y que después fue capaz de llegar a acuerdos para construir esta democracia… Que de todo eso se diga ahora, como se dice, que fue un acuerdo provocado por el miedo… Que cuando Rafael Alberti dijo aquello de ‘me fui con el puño cerrado y vuelvo a España con la mano abierta’ en señal de concordia, se diga ahora que lo dijo por miedo… Es totalmente injusto.

De la Guerra Civil le llama la atención el enorme número de deserciones, y así lo contó en su libro –Desertores. Los españoles que no quisieron la Guerra Civil (Almuzara)-. Nadie quería matar a sus hermanos…
Es que esa frase no es un tópico. Es que hubo hermanos enfrentados en uno y otro bando. Me permitirá el maestro Enrique Aguinaga citar el caso de sus dos hermanos mayores, ya fallecidos. Uno capitán de milicias de la República y el otro alférez provisional de Franco. Eso es una guerra entre hermanos; ahí sí que hubo un Aguinaga en cada bando y, como él dice, la señal de reconciliación es que están enterrados en un nicho, juntos, en un pueblecito de Asturias. Hicieron la reconciliación después de la guerra, como tanta gente. Fíjate, me estoy acordando de un hombre…

Cuente…
Benjamín Sánchez Moreno… Fue un soldado franquista que deserta al bando republicano cuando se entera de que los franquistas han fusilado a su hermano Adrián. Luego se hizo guerrillero y al final de la guerra le cayeron dos condenas a muerte. Yo pasé una tarde deliciosa en su casa de Ateca recogiendo sus recuerdos y sus memorias. Y fue un hombre que, cuando sale de la cárcel, consigue con gran dificultad construir su vida, formar una familia… Se jubila en el 77 y es de estas personas que caen en toda esa condena general a una época histórica que es el franquismo y en la que se estigmatiza a generaciones y generaciones, incluidos a quienes estaban en el bando perdedor y que lo único que hicieron fue intentar rehacer su vida y contribuir a la España que hoy tenemos. Ese es el legado de la Transición. No acepto que se diga que nuestros abuelos y nuestros padres contribuyeron a un régimen genocida, es que me parece absolutamente injusto, teniendo en cuenta, además, que padres y abuelos incluyen también a los que ahora dicen eso.

¿De quién se está acordando?
Ahí está el caso del abuelo de Pablo Iglesias. Salió de la cárcel y comenzó a trabajar en el Ministerio de Trabajo con José Antonio Girón. Tiene una obra recopilatoria de la legislación laboral del franquismo con un prólogo… no voy a decir laudatorio, pero sí en el que reconoce todo lo que se ha hecho en legislación laboral sobre protección de los trabajadores. Unas leyes que tienen mucha raíz joseantoniana (José Antonio Girón era falangista)… Es un hombre [el abuelo de Pablo Iglesias] que rehace su vida después de la guerra y la cárcel… ¿Qué hacemos, lo estigmatizamos como colaborador del franquismo? Es absurdo…

A medida que iba haciendo la investigación del libro Desertores se me fue cayendo a pedazos esa visión monolítica de una guerra épica y, sobre todo, lo del cainismo español. Ese mito se cayó a pedazos. De cinco millones de españoles movilizables por los dos bandos, al final los dos ejércitos no sumaron más de dos millones y medio. Uno de cada dos españoles no empuñó las armas.

De su intervención viral a otra, que no sé si habrá podido ver, esta vez en el Congreso. Un diputado de Ciudadanos sonroja a ERC después de que llamara franquista a la cruz de San Andrés.

Está usted creando escuela… ¿Hay que destapar la ignorancia de la izquierda? Y, sobre todo, ¿es ignorancia o es engaño intencionado?
Es algo torticero. Pasa lo mismo con el águila de San Juan que hay en la embajada de España ante el Vaticano. Bueno, pues es que ese escudo es de los Reyes Católicos… qué quiere que le diga. Las reivindicaciones de la izquierda tienen parte de ignorancia y parte de voluntad torticera.

Ese vídeo de Ciudadanos está muy bien porque evidencia que se ha perdido el miedo y los complejos a decirle a esta izquierda ignorante y sectaria que lo es. Está bien decirlo, como está bien que se diga si la derecha cae en los mismos errores.
Creo que la verdad está ahí, la verdad nos hará libres y yo creo que en España, en contra de lo que pueda parecer, hay mucha madurez para advertir dónde está la trampa y el engaño, y dónde está el rigor y la objetividad.

Criticamos estas locuras de la Ley de Memoria Histórica. ¿No cree que nos habríamos ahorrado muchos disgustos si su partido la hubiera derogado cuando pudo?
No sé lo que pasó por la mente de Mariano Rajoy y sus más estrechos colaboradores cuando llegaron al Gobierno y se encontraron la situación en la que estaba España. Seguramente la Ley de Memoria Histórica les interesó menos que el agujero de 30.000 millones de euros no contabilizados de la herencia Zapatero.
Es verdad que la ley tiene una envolvente -concordia, reconciliación, esa llamada en el preámbulo y artículo 1 de honrar la memoria de todos los españoles que fueran víctimas de violencia o persecución por motivos políticos, ideológicos y de creencias religiosas- que no hace distingos, que dice que no va a diferenciar entre españoles de un bando y otro…

Pero, y perdone que le interrumpa, esa labor de reivindicación solo la hace la izquierda. Si la derecha no reivindica a los sacerdotes asesinados, por ejemplo, la izquierda no lo va a hacer. Si la derecha no reivindica y tampoco deroga, esa ley va a seguir siendo unidireccional…
Sí, quizás deberíamos ser más proactivos y menos pasivos. Pero lo estamos haciendo. En el Ayuntamiento de Madrid defendimos la placa de los ocho Carmelitas fusilados que quitó Carmena y yo creo que se repuso, no sólo por el enfado del Arzobispado, sino porque denunciamos el terrible sectarismo que eso comportaba.

Estamos pidiendo que el memorial del cementerio de la Almudena recuerde a los más de 8.000 madrileños asesinados en el Madrid Republicano -que son casi tres a uno frente a los represaliados fusilados por Franco después de la guerra-. Las víctimas son memoria común, las víctimas no son de un bando o de otro, pertenecen a nuestro patrimonio común, como ha dicho muy bien Hermann Tertsch. También nos hemos opuesto a introducir en ese memorial a quienes habían participado en las más de 300 checas que hubo en la retaguardia de Madrid. No queremos que el memorial de la Almudena tenga los nombres de los chequistas porque es aberrante y denigrante tanto por las víctimas de esa represión republicana frentepopulista como para las personas que fueron fusiladas en la posguerra sólo por haber defendido sus ideas..

Decía antes de que le interrumpiera que Rajoy se encontró con una situación complicada.
Yo lo he dicho siempre… yo no habría derogado la ley. Se podría haber dejado de la ley el contenido de lo que se había hecho siempre desde el comienzo de la democracia: las iniciativas de reparación.

Desde el año 78, los gobiernos de Adolfo Suárez ya establecen medidas de reparación para injusticias o agravios pendientes de la Guerra Civil o la Dictadura: reconocimiento de pensiones de viudedad, pensiones a militares y miembros de las fuerzas de seguridad, indemnizaciones a los que habían estado presos… Con todos los partidos políticos durante la democracia se han hecho estas políticas de reparación.

Llega Zapatero con todo su adanismo -como si él fuera el primero que ha hecho las cosas- y parece que es el primero que se acuerda de las víctimas de la guerra y del franquismo.

También tiene una opinión concreta de lo que tenía que haber hecho el PP respecto a las fosas…
Yo, siendo representante del Partido Popular, pienso que no hemos acertado al no librar ayudas para las exhumaciones. En los años de Zapatero se dieron 25 millones de euros en subvenciones para la memoria histórica. ¿Cuántos fueron para fosas? 8 millones, solo un tercio del total. Pero se abrió un camino que deberíamos retomar para cerrar esto de una vez por todas porque, según algunos expertos la cuestión se podría solucionar en sólo cuatro o cinco años.

Usted ha vivido esa experiencia de las fosas. ¿Conforta a las familias?
Yo he participado en la búsqueda de soldados republicanos fusilados por sus propios mandos (algo incómodos para el relato buenista de la izquierda). Había momentos en los que se ponían ametralladoras en retaguardia para evitar la deserción de los soldados. ¿La experiencia a pie de fosa? He ido con hijos de fusilados, con nietos, y es muy emocionante. Hay un deseo de encuentro, de cerrar el duelo, yo lo veo clarísimo. Cuando lo oigo decir a las asociaciones de memoria histórica comparto con ellos esa visión. Aunque luego disienta del relato que las asociaciones hacen de la Guerra Civil y de la idea de que hay unas víctimas, las del franquismo, que hay que honrar y otras (las producidas por el bando republicano) de las que nos tenemos que olvidar porque ya fueron reconocidas. ¿Por qué va a hacer una democracia la misma distinción que hizo una dictadura? ¿Unas víctimas sí y otras no? ¿No es el momento de que las víctimas sean de todos? Le cuento un caso concreto…

Cuente.
En Abanades, Guadalajara, hubo una ofensiva republicana. Se encontraron hace unos años cadáveres de combatientes enterrados a medio palmo del sueño. Es impresionante. Se rescatan los cuerpos y se descubre que son combatientes de ambos bandos. Pero las calaveras no tienen el yugo y las flechas grabadas en la frente, ni la hoz y el martillo. El debate es ‘qué hacemos con ellos, se entierran juntos o separados’. Había quien decía, ¡cómo van a estar los anarquistas de Cipriano Mera enterrados al lado de los franquistas!

Yo les dije: ‘Más del 95 por ciento de los soldados de la Guerra Civil fueron reclutados a la fuerza. Usted está seguro de que entre los anarquistas no habría un señor de derechas o entre los que llama franquistas no habría un señor de la CNT’. Porque casos de esos he visto yo a porrillo en la documentación de la guerra. Les dije: ‘¿Sabe lo que tienen en común estos huesos? Que son todos españoles. Eso es lo único que les une, el gran denominador’. Si extiendes esto… ¿quién está en las fosas? Españoles, compatriotas que se vieron arrollados, atropellados por una Guerra Civil, por la represión, por la crueldad y el odio. ¿No estaría bien que el Estado, a esos compatriotas al igual que ha hecho con los caídos de la división azul en Rusia y al igual que va a hacer con los restos de más de 100 marinos de la Batalla de Santiago de Cuba de 1898 que están enterrados en una playa por un general norteamericano, se les haga un memorial? Hagamos como hace Gran Bretaña y Estados Unidos que dedica fundaciones a memoriales de los caídos para honrarlos.

Yo he recibido llamadas de familiares de combatientes republicanos por si tengo algún dato que les ayude a buscarlos. Hace unos días, la de la hija de un soldado republicano desaparecido en Teruel. Aquí ya no hay bandos, tenemos que ayudarnos todos. La Junta de Castilla y León, gobernada por el PP, ha empezado a dar ayudas para exhumar fosas… me parece que esta es la asignatura pendiente del PP y a mí me gustaría, y no dejo de decirlo, un cambio de posición..

¿Existe ese canal más allá de decirlo en una entrevista? ¿Es fácil contactar con Rajoy para decir esto?
No puedo contar mis contactos…

Lo que se pueda…
Bueno, yo hablo con representantes de mi partido a todos los niveles. Pero creo que hay que hablar también de la propuesta del PSOE para reformar la Ley de Memoria Histórica, que es tremenda.

Hablemos de ello.
El episodio de ayer [por el miércoles] del PSOE visitando el Valle de los Caídos, haciéndolo ese día porque 48 horas después iba una delegación de Podemos… parece una competición por ver quién está más a la izquierda, a ver quién se carga antes el Valle de los Caídos.
El Valle de los Caídos es adonde ahora van, por lo visto, los que caen en las encuestas porque están faltos de ideas creíbles para el futuro. Estamos perdidos si no hay más propuestas que esta para la España de hoy, para nuestros problemas, para tantos temas que hay que ir luchando cada día por mejorar, de respuestas de la Administración a los ciudadanos… Si la única solución es desenterrar a Franco, vamos verdaderamente mal.

Y ahora proponen una reforma de la ley de Memoria Histórica de lo más abracadabrante que pueda uno imaginarse. No solo en términos de discordia, de enfrentamiento, de imposición de una verdad única de nuestro pasado, sino en términos de atentados a la libertad de expresión y de cátedra, de una forma verdaderamente muy preocupante.

¿Qué le pasa al PSOE?
Interpreto que, tras dos iniciativas de Podemos para la derogación de la ley de Amnistía que no han encontrado -con muy buen criterio- del PSOE, viene este proyecto de reforma de la Ley de Memoria Histórica como diciendo: ‘Bueno, Podemos me ha adelantado a mí por la extrema izquierda, yo no voy a ser menos y voy a intentar adelantarle también por la extrema izquierda con esta reforma de la ley’.

¿Lo más peligroso de esta ley?
Un primer punto inaceptable y que ya hemos visto en la Ley de Memoria Democrática de Andalucía: sólo se considera víctima a aquellos que murieron “defendiendo la libertad y la democracia” en la Guerra Civil. Vamos a ver… ¿y quién define qué era defender la libertad y la democracia? ¿Quién va a ser el que tenga agallas de definir como defensores de la democracia a los anarquistas, los comunistas o los socialistas de Largo Caballero que querían la dictadura del proletariado? ¿Y un conservador de derechas, católico, que fue sacado de su casa y asesinado no luchaba por la libertad, por su propia libertad? ¿Un sacerdote sacado de la iglesia no defendía su libertad de conciencia, que es la más básica y esencial libertad de un ser humano?

Hablaba antes de lo de desenterrar a Franco… ¿Qué diría el PP?
Vamos a ver… Mi opinión personal es que si la familia se lo quiere llevar, yo contra el deseo de la familia no voy a decir nada. Más allá, aquello forma parte de nuestra historia y pienso que quien tomara la decisión de enterrar a Franco allí -se dice que fue el rey Juan Carlos el que decidió… no lo sé- de alguna manera lo hizo con un propósito: cerrar una etapa de la Historia de España. A mí me parece que se pensó: ‘Vamos a enterrar a Franco con los muertos de la guerra, ahí, en la Basílica, para cerrar definitivamente ese tiempo… y siete llaves al sepulcro, como decía Joaquín Costa, y pasamos a otra cosa, a una España que mire al futuro… y en eso estamos, gracias a Dios. Estamos en un régimen de libertades y de bienestar que siempre es mejorable, pero que además ha costado mucho. Ha costado muchas vidas -ahí tenemos a las víctimas del terrorismo, que son referente-. Eso es lo que pienso que se intentó hacer con Franco y creo que es donde tiene que seguir estando. Enterrado con su tiempo, porque es todo historia. Si la exhumación de Franco solucionara las pensiones todavía, pero ¿están ustedes seguros, PSOE y Podemos, de que soluciona algo?

Pedía antes pasar a otra cosa y pasamos… De la política nacional a la municipal… ¿Son las cuestiones que de verdad interesan a la gente?
La política municipal es apasionante. Es mi primera tarea en primera línea política tras estar en el backstage de la nacional y la autonómica y mi experiencia personal es que es apasionante. Estás a ras de suelo, en la calle, con los problemas de cada manzana.

¿Cuáles son esos problemas?
La limpieza, la iluminación, la circulación, que llegue el autobús a su hora.. todo lo que te hace la vida mejor, más fácil, lo que te da calidad de vida. Los servicios públicos de una ciudad están para que no vayas esquivando basura, que puedas aparcar y no haya un bache en el que te dejes la rueda… Si quieres lo más prosaico, pero también necesario. El Ayuntamiento de Madrid es una gran administración, con unos funcionarios magníficos… Es una gran máquina.

¿Se acabó lo de ‘de Madrid al cielo’ con Manuela Carmena al frente del consistorio?
Nosotros veníamos de una crisis que hizo descender los ingresos del orden de 1.500 millones de euros de ingresos. Los dejamos de percibir, pero mantuvimos los servicios. Nadie puede decir que cerráramos una sola biblioteca, hablo de mi faceta como concejal de Cultura, al contrario abrimos una nueva y ampliamos otras dos, mientras que Carmena no ha empezado siquiera ninguna de las que prometió. Y eso que han llegado con una situación económica más favorable, con un superávit de más de 1.000 millones de euros y nos hemos encontrado con que no saben gestionarlos, no saben qué hacer con ellos más que amortizar deuda de forma anticipada, en eso son unos campeones. Tenemos un porcentaje de ejecución de inversiones del 30%, que es bajísimo, algo insólito,no había sucedido ni en los años de crisis. Están manejando el mismo Ayuntamiento que dejamos nosotros pero, eso sí, planteando una importante batalla de propaganda importante. El gasto en propaganda, de hecho, ha pasado de 3 a 8 millones.

Terminamos pero, antes de despedirnos, díganos cómo pasa un fin de semana cualquiera Pedro Corral…
Tengo una rica vida interior, y eso ayuda mucho (risas)… Cocino, leo lo que puedo, escribo… Tengo algún libro en proyecto y no estoy sacando casi tiempo, pero intento sacarle todo lo que puedo… Me gusta ir al Pardo o a la Casa de Campo con el perro, Pote, que es un gran compañero, aunque me han advertido mis hermanos médicos que no vaya solo por mi corazón, porque los perros no saben hacer la maniobra de recuperación cardiorrespiratoria (risas)… Pero en mi familia nos gusta estar refugiados en casa, a nuestro aire, que es la mejor manera de recuperarse de la semana.

Por último: ¿si pudiera llamarse a usted mismo cuando tenía 18 años, qué se diría?
Qué bueno… El otro día viendo una serie que me gusta mucho, Broadchurch, escuché una frase que no es mal epitafio: ‘Lo hizo lo mejor que pudo’. No sé… si yo llamara al de 18 años le diría eso, ‘Hazlo lo mejor que puedas’. Y en eso estamos, sabiendo que cometemos errores.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

Necrológica
Antonio García-Trevijano, la muerte de un gigante
Roberto Centeno. Economista  latribunadelpaisvasco.com 3 Marzo 2018

Anoche, en el Hospital Clínico de Madrid, donde estaba ingresado por una dolencia banal (una colecistitis), fallecería por un fallo cardiaco, a los 90 años de edad, Antonio García-Trevijano, un luchador incansable por la libertad y el mas grande pensador político en español de todo el siglo XX (1), cuyas obras de teoría política son las únicas europeas modernas que se encuentran en la Biblioteca del Congreso de los EEUU.

En los años 60 y 70 encabezó la única oposición democrática al franquismo (el Partido Comunista de España era una oposición más totalitaria aún que el franquismo, y el PSOE estaba de vacaciones); aunque republicano, amigo personal de don Juan de Borbón, de quien solicitaría su consejo en numerosas ocasiones, y siempre criticaría a su hijo Juan Carlos el haber traicionado a su padre.

A la muerte de Franco quiso promover la ruptura democrática rechazando toda Constitución que no fuera elaborada a través de un proceso de libertad constituyente, donde la opción Monarquía o República debería ser votada por el pueblo y no impuesta como lo fue por el franquismo.

Encarcelado por Fraga, denunció la traición de Suárez (“un falangista ignorante sin el menor sentido del Estado”) y los partidos legalizados, que robaron la democracia a los españoles y la sustituyeron por un régimen oligárquico de partidos sin separación de poderes, cuyo único interés era el poder, la relevancia social y la riqueza, y sin la menor idea ni grande ni pequeña de España.

Impusieron “una Constitución al pueblo y un Estado autonómico que es el mas ineficiente, despilfarrador y corrupto de Occidente y que está llevando a la ruina económica, política y social de la nación”. La doctrina política de Trevijano es la que está inspirando hoy a la oposición radical venezolana, y es la base de varios regímenes democráticos de la región.

Para Trevijano, la cobardía de los presidentes de Gobierno de la Transición ha hecho creer a los gobernados la barbarie de que las leyes sólo se cumplen mediante consenso o acuerdo bilaterales. Esta creencia, fruto del oportunismo y del miedo a ser tachados de franquistas, es algo tan monstruoso que lleva directamente a la destrucción absoluta de cualquier atisbo de un Estado de derecho.

También denuncia que la Corona jamás se ha comprometido, mas allá de declaraciones grandielocuentes y banales, en defensa de la unidad de España, que es su única función constitucional y la única justificación de la monarquía. “Es obligación esencial mediar y solucionar los conflictos entre instituciones, algo en lo que el Monarca no ha movido un solo dedo”.

La muerte le sorprendió mientras preparaba una querella penal contra Mariano Rajoy por ser “impulsor y beneficiario político y personal de la corrupción”, y por “haber hecho dejación absoluta de su obligación de hacer cumplir la Constitución y la Ley y de la defensa de los derechos humanos de los catalanes no nacionalistas”, así como “el haber permitido la utilización de edificios oficiales y financiado con dinero público procedente del FLA a una organización criminal para la ruptura de España, un hecho sin precedentes en la historia política de Europa”.

La desastrosa gestión de la Declaración de Independencia y la aplicación de un 155 irrisorio, dejando todas las estructuras de poder, el control de los medios y la capacidad de coacción, en manos de los golpistas, y que improvisó unas elecciones exprés que nadie pedía, antes de haber restaurado la democracia secuestrada le llevaba también a incluir en la querella a la vicepresidenta Santamaría.

La muerte -decía con anterioridad- le sorprendió mientras preparaba esa querella penal contra Mariano Rajoy por ser “impulsor y beneficiario de la corrupción”: “Nunca en la historia de la naciones europeas ha existido un Presidente de Gobierno tan cobarde y tan felón como Mariano Rajoy, que no solo ha movido un solo dedo ante un golpe de Estado público y abierto, ni ante la persecución, la intimidación y el atentado diario contra los derechos humanos mas elementales de los catalanes no nacionalistas, es que además lo ha financiado y lo continúa haciendo. Rajoy se ha mofado de los millones de españoles que en la calle y en sus balcones le exigieron acabar con los delincuentes de la Generalitat, a los que ha permitido ser reelegidos y seguir desafiando impunemente la Constitución y la Ley, en una gigantesca burla a España y a los españoles que jamás sería tolerada en un Estado de derecho”, escribía hace solo unos pocos días.

1) Antonio García-Trevijano como afirma la prestigiosa University Press of America “is a prominent figure of Spanish politics since de late sixties, one of the most important european intelectual figures of 20th century both in politics and aesthetical Theory” ( es una figura prominente de la política española desde finales de los 60, uno de los mas importantes figuras europeas intelectuales del siglo XX tanto en Teoría Política como Estética).

¿Socialdemócratas o independentistas?
OKDIARIO 3 Marzo 2018

Los reinos de taifas socialistas acabarán con el PSOE. Si Pedro Sánchez no impone un proyecto nacional, socialdemócrata y constitucionalista, el partido no tiene nada que hacer a nivel electoral, menos aún en competencia con una formación como Ciudadanos, que ya los supera en todas las encuestas. Los votantes del puño y la rosa quieren el espíritu ganador y españolista de 1982, el de Felipe González. No el disloque que reina ahora en Ferraz debido a las más que cuestionables actuaciones de algunos de sus responsables regionales. Nombres como Ximo Puig, Francina Armengol o Miquel Iceta parecen rivales más que miembros de su propia formación. El último ejemplo lo encontramos en el Gobierno valenciano de Puig, que ha encuestado a los niños en los colegios para hacer una lista negra de castellanohablantes.

Educación, menores y represión idiomática es una ecuación que siempre da error en España. Propia de dirigentes como Mónica Oltra y partidos como Compromís, que tienen mucho más que ver con el populismo de Podemos y los independentistas catalanes que con lo que debería ser el PSOE primigenio. El Partido Socialista genuino defendería el español como elemento vertebrador de nuestra sociedad y abandonaría una senda que también sigue la propia Armengol. La presidenta de Baleares, aliada con los nacionalistas radicales de Més, incluso ha llegado a penalizar sin promoción ni posibilidad de traslado a los médicos que no consigan sacarse el título que acredite un sólido conocimiento del catalán, por muy buen profesional que sea. Una medida absurda si tenemos en cuenta que sólo cinco de las 7.000 quejas de la sanidad balear fueron por no atender en catalán. Los lugares que tienen la suerte de contar con dos lenguas oficiales han de potenciarlas, ya que son una fuente de riqueza cultural. Nadie pone en duda eso.

No obstante, de ninguna manera se puede consentir una persecución al español, menos aún si esa persecución llega hasta el punto de convertir la lengua en un estigma social y familiar. El español, más si cabe cuando se trata de la educación y de los menores, debe ser un principio inviolable de nuestro país. De lo contrario, el PSOE le bailará el agua a los enemigos de España y, lo que es peor, debilitará la necesaria unión que debe existir entre el bloque constitucionalista. Una estrategia que ya se ha demostrado pésima para sus propios intereses. Las filias de Miquel Iceta con los sediciosos catalanes, lejos de granjearle sus votos, supusieron que el PSC consiguiera los segundos peores resultados de su historia en las últimas elecciones autonómicas. Un aviso muy serio de lo que les puede esperar en el futuro que parecen no entender… o no querer entenderlo. Socialdemócratas o independentistas. Sus líderes han de elegir. El futuro de España y del propio PSOE depende de la decisión que tomen.

Ni un paso atrás con Puigdemont y su venenoso legado

Esdiario 3 Marzo 2018

Puigdemont se ha rendido, pero su legado se mantiene y él tratará de mantener secuestradas las instituciones catalanas. La ley no debe retroceder y España ha de estar allí más presente.

Puigdemont se ha rendido, en términos políticos, al renunciar a algo que simplemente no estaba en su mano: ser investido presidente de la Generalitat mientras permanecía en ese curioso estado de fuga en un lugar que todo el mundo conoce.

Todas las mentiras del secesionismo, incontables y perniciosas, han naufragado siempre frente a la realidad jurídica, política, institucional y ciudadana de un país democrático y de un Estado de Derecho sólido. Nada de ello le ha servido a un peligroso político que, conviene recordar, no ganó siquiera las Elecciones.

Su renuncia a un cargo que ni merecía ni podía ostentar no es más que la enésima campaña de propaganda de un líder derrotado que ha arrastrado a Cataluña y al conjunto de España a la mayor crisis desde el Golpe de Estado de 1981, provocando además una fractura sentimental, económica y política en la sociedad, lo que contraviene de manera vergonzosa la primera obligación de un dirigente político digno de respeto.

Pero si a Puigdemont sólo le queda el 'exilio' o el banquillo, su legado frentista no está ni mucho menos resuelto: el empeño en señalar a su sucesor, en la persona del no menos siniestro Jordi Sánchez, atestigua hasta qué punto intenta tener secuestradas las instituciones catalanas y a sus propios compañeros de viaje, a quienes somete a una presión de la que él, sin embargo, escapa desde su cómodo refugio en Waterloo.

Si Cataluña y España han de librarse del separatismo para ganarse un futuro; dentro del propio independentismo necesitan cortar las amarras con un líder sumido es un desvarío imposible que sólo intenta imponerles a sus aliados una hoja de ruta inviable, bajo la ya inocultable amenaza de tratarles, si no, de traidores.

Soñar e incluso defender la independencia es una cosa; tratar de imponerla por la fuerza y al margen de las leyes y los más elementales fundamentos democráticos, otra bien distinta. El soberanismo ganará algo de respetabilidad y se quitará problemas de toda laya en el momento en que deje de estar más pendiente de parecer igual de montaraz que Puigdemont y comience a hacer algo de pedagogía democrática con su propia hinchada.

No parece que eso le vaya a resultar sencillo ni a ERC ni a la parte menos radical de la antigua Convergencia, pues al talibanismo de Puigdemont se le suma el de la CUP, lo que unido a la cobardía propia para distanciarse de los desvaríos de tales extremistas dificulta la esperanza en un apaciguamiento. De momento, al menos el partido de Junqueras se ha negado a aceptar sin más la candidatura de Sánchez, en prisión, y podría disputar ese puesto: si es para aceptar las normas constitucionales, puede ser un buen paso. Si no, es indiferente la identidad del próximo president.

La ley y algo más
En todo caso, ése es su problema. El de España es mantener la legalidad en todo momento, sin plazos temporales ni límites más allá de los obviamente constitucionales; y atacar sin dilación ni excepciones las causas que han generado este odio indecente que aparece en el fondo del secesionismo.

Cuando se apela a los casi dos millones de independentistas que tal vez existan en Cataluña como argumento para hacer concesiones, en realidad se está señalando la necesidad de aplicar políticas en el sentido contrario: ese veneno no puede ser alimentado, sino curado, desde la habitual defensa y promoción de la riqueza cultural o lingüística catalana -que nadie nunca ha discutido- pero también con la anulación del ingrediente tóxico, supremacista y excluyente que se ha incorporado a ese reconocimiento.

Si alguien daña al sentimiento catalán es quien le dice que jamás estará completo ni será pleno si no va acompañado de una imposible exclusión de todo vestigio de España, un componente esencial de Cataluña que algunos pretenden anular por la fuerza envenenando a quienes dicen defender.

El independentismo nunca va a ganar, pero se trata también de que vuelva a ser residual y no afecte de una manera tan vergonzosa a las expectativas, a la convivencia y a la estabilidad democrática de España. Por eso, amén de mantener e incluso incrementar el 155 si los sucesores de Puigdemont no declinan en su hoja de ruta, conviene implementar medidas terapéuticas contra el virus original de la enfermedad.

Educación y TV3
En España nunca se ha discutido la idisioncrasia catalana; pero el independentismo ha esparcido la peligrosa idea de que ésta nunca será total si no se la amputa su evidente relación con el conjunto del país. Por eso es relevante, amén de imponer el precio de la ley caiga quien caiga, iniciar la reparación inevitable en frentes como la educación o, desde luego, los medios de comunicación públicos de Cataluña.

Los verdaderos catalanófobos
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 3 Marzo 2018

¿Será posible que, después de escuchar esta cínica confesión de que les han tomado el pelo, los dos millones de embaucados sigan votando a los timadores salvapatrias?

Ya he comparado la estafa que urdió la cúpula torticera del movimiento secesionista para aprovecharse de las ilusiones, los esfuerzos físicos y el dinero de dos millones de ciudadanos crédulos con la que tramó el inescrupuloso José María Ruiz Mateos para colocar sus pagarés fraudulentos a una masa de inversores desprevenidos ("El diálogo entre iguales", LD, 24/11/2017). Ahora, el comportamiento megalómano del cabecilla fugitivo de la banda sediciosa, al que definí como un híbrido de Atila, Terminator y Don Corleone, aumenta las semejanzas con la conducta alienada del estrambótico empresario, que se exhibía disfrazado de Superman. Lo humillante, empero, es que, mientras los documentos de la Nueva Rumasa duermen en los juzgados, los traficantes de la cruzada supremacista siguen ofreciendo al público su mercancía tarada, como si trataran con dos millones de paletos predispuestos a dejarse estafar nuevamente.

Parásitos incorregibles
Ahora salpican su discurso con lamentaciones por los conspiradores que purgan su fanatismo o su lentitud de reflejos en la cárcel, y con homenajes cortesanos a los espabilados capitalistas y las espabiladas anticapitalistas que huyeron a tiempo para darse la buena vida en los resorts de la Europa privilegiada. Envueltos y envueltas, eso sí, en la estelada. En el artículo "Cobardes, mentirosos y la disonancia cognitiva del independentismo" (El Confidencial, 24/2), José Antonio Zarzalejos retrata sin pelos en la lengua a estos farsantes.

Mientras la DUI está en hibernación, a la espera de un cambio de clima, los parásitos incorregibles libran una batalla enconada entre ellos, no por el porvenir de la república embrionaria, que les importa un rábano, sino por los puestos que ambicionan ocupar en la mesa si se reanuda el festín (LV, 22/2):

Ambos grupos aspiran a asumirla [la titularidad de la Conselleria de Presidència] pero nadie está dispuesto a ceder. (…) Si el Departament de Presidència es el caramelo, el de Interior es la consellería que ni JxCat ni ERC parece[n] estar dispuesto[s] a dirigir.

Precisamente para no llegar tarde al jolgorio y quedarse sin los codiciados caramelos, ponen mucho cuidado en escaquearse de los puestos de riesgo, como Interior, y juran que todas sus fechorías fueron simbólicas, decorativas, simples travesuras de chavales pícaros. Y alegan que si alguien cometió un exceso fue, por supuesto, el vivales que se puso fuera del alcance de la justicia junto con un puñado de favoritos..

Repliegue táctico
El repliegue es táctico, para recuperar fuerzas antes de volver a las andadas, y solo los propensos a tropezar dos o más veces con la misma piedra le dan crédito. Hubo quienes interpretaron las respuestas de Marta Pascal, coordinadora general del PdeCAT, al ser entrevistada (LV, 15/2), como el primer paso hacia la recuperación de la racionalidad abandonada. Era una novedad que alguien de su corriente política dijera: "Catalunya necesita un Govern estable dentro de la legalidad", cuando la palabra legalidad sonaba a blasfemia en ese entorno. Sin embargo, al lector atento no se le podía escapar el detalle de que a cada afirmación sensata la matizaba un pero. Catorce veces, ni más ni menos, repitió "pero" en la entrevista. La meta final sigue en pie. La CUP vigila.

Artur Mas, el monigote que la cofradía supremacista utiliza como portavoz cuando necesita un caradura capaz de ventilar los trapos sucios de la chirigota sin ruborizarse, volvió a burlarse de los dos millones de estafados refregándoles por las narices que los habían engañado (LV, 23/2):

En el mundo de la política hay un componente simbólico y estético y muchas veces un argumento se hincha o se exagera para quedar lo mejor posible con la opinión pública. ¿Esto es un engaño? Puede llegar a ser un engaño. (…) Todos los actores que fueron al Parlament aquel 27 de octubre y que votaron a favor sabían que aquello no tenía recorrido real.

¿Será posible que, después de escuchar esta cínica confesión de que les han tomado el pelo, los dos millones de embaucados sigan votando a los timadores salvapatrias? La última encuesta del Centre d’Estudis d’Opinió (LV, 24/2) invita a pensar que no: los partidarios de la independencia han bajado en tres meses del 48 al 40%. Pero todavía son demasiados para esta coyuntura.

Enemigos imaginarios
La estafa no cesa. Los tahúres tienen sobre el tapete los naipes marcados y solo les falta decidir, con sus típicos golpes bajos, cuál de los contendientes controlará la banca.

Lo ofensivo para la dignidad de los ciudadanos es que, mientras el tira y afloja entre los buitres sigue su curso, Cataluña continúa embarcada en su proceso de decadencia y empobrecimiento. Con el agravante de que la maquinaria de propaganda de la estafa trabaja a marcha forzada en los medios de comunicación públicos y en las redes sociales regimentadas. El impudor con que algunos formadores de opinión que escriben en la prensa privada (y subvencionada) desvían la atención hacia enemigos imaginarios, sumándose a la campaña de posverdades para ocultar la creciente bancarrota moral, cultural y económica de la sociedad fracturada, sobrepasa todos los límites.

"Catalanofobia" (LV, 22/2), de Borja de Riquer i Permanyer, es una apelación inmisericorde al odio cainita. Empieza con el aserto emponzoñado de que "no extrañará a nadie la afirmación de que nos encontramos ante un estallido de catalanofobia que está arraigando en sectores de la sociedad española y que tiene en algunos políticos y opinadores sus principales promotores". El articulista exhuma como prueba de este fenómeno el grito aislado de "¡A por ellos!" que lanzó una voz solitaria en la despedida de un grupo de policías, grito anónimo que siempre contrasto con el "Damos miedo, y más que daremos" que profirió públicamente el matón ensoberbecido cuando era presidente de la Generalitat. El resto del artículo contiene un torrente de reproches a los españoles –sobre todo si son intelectuales– que se oponen a la amputación de un territorio habitado por sus compatriotas. Contra la voluntad de la mayoría de estos, para más inri.

Barrabasadas de los iluminados
¿Catalanófobos? ¿Acaso lo era el prócer Josep Tarradellas cuando pidió en Morella, el 14 de junio de 1979, un "golpe de timón" para frenar la deriva anárquica del Estado de las Autonomías, y cuando escribió su muy extensa y documentada carta contra las insidias nacionalistas de Jordi Pujol, publicada en La Vanguardia el 16 de abril de 1981? ¿Acaso lo son los 3.500.000 catalanes que nunca votan a favor de esa independencia que moviliza –cada vez menos, como se ve– a los otros dos millones que completan el censo electoral? ¿Lo es el director del diario donde escribe Borja de Riquer, cuando alerta: "O enterramos el procesismo o cavará nuestra tumba" (LV, 14/12/2017)? Nada más atinado que esta admonición, de cumplimiento urgente, si se recuerda que las barrabasadas de los iluminados y los trepadores provocaron el éxodo de dos bancos, 3.250 empresas y tropecientos inversores, comerciantes, compradores y turistas. (Sé que me repito al citar estos datos, pero son los que figurarán en el capítulo que los libros de historia y los tratados de patología psiquiátrica dedicarán a los protagonistas del proceso.) ¿Comparten este balance los aguerridos cazadores de presuntos catalanófobos?

Balance al que debemos agregar a los dos mindundis que sabotearon la permanencia del Mobile World Congress en Barcelona al pensar que, no obstante su despreciable insignificancia, podían desairar al rey de España. Que aprendan a respetar a los Borbones. Felipe VI cumple con su deber cuando defiende la Constitución y la unidad de España, como lo cumplió su padre aquel 23-F, cuando el multimillonario encubierto Jordi Pujol le telefoneó, cagado de miedo, y Juan Carlos I, siempre campechano, le respondió, como consta en las hemerotecas: "Tranquilo, Jordi, tranquilo".

La gran estafa
Los verdaderos catalanófobos, no retóricos sino prácticos, son los cobardes y mentirosos (Zarzalejos dixit) que en el curso de la operación balcanizadora se ensañaron con el tejido social, la infraestructura económica y la imagen internacional de Cataluña. Los que no se fugaron están preventivamente presos, y sueñan con la hora de salir a la calle para continuar la gran estafa.

No son presos políticos. Como no lo fue –aunque así lo consideraban sus seguidores– Pedro Varela, cada vez que lo enviaban a la cárcel y clausuraban su librería Europa por reincidir en la edición y venta de libros de ideología nazi en un local presidido por un busto de Adolf Hitler y decorado con esvásticas. No practicaba personalmente la violencia e incluso era objeto de atentados y escraches, pero lo que sancionaba la Justicia era su participación activa en una campaña de odio. Aquí se trata de lo mismo: frenar la campaña de odio fratricida contra los españoles, incluidos los catalanes que no la secundan. Campaña estilo "La maté porque era mía" cuyos efectos demoledores están a la vista de todos.

Y se trata de evitar, a la vez, que sigan estafando a los seducidos que todavía no se han desengañado.

PS: Más adelante me ocuparé del debate sobre censura y libertad de expresión. Pero quiero dejar sentado desde ya mi repudio a los hipócritas que claman contra episodios como la prisión de un lumpen rapero, o la exclusión de fotos de golpistas transformados en mártires, y al mismo tiempo aplauden, o simplemente miran para otro lado, cuando los inquisidores de la Generalitat desobedecen los fallos judiciales y toman como rehenes a los niños para impedir que cursen un mínimo del 25% de las asignaturas troncales en la lengua oficial del país donde viven, perjudicando así su futuro desarrollo intelectual y laboral. Para premiar a estos guardianes de las esencias tribales se podría crear la Creu de Torquemada. Un buen candidato a recibirla sería el socialista Jaume Collboni, que "llevará a los ayuntamientos la defensa de la escuela catalana" (LV, 27/2). Tal como está, sometida a la censura anticonstitucional de los talibanes monolingüistas, por supuesto. (Ver "Los socialistas y la escuela catalana", de Joaquim Coll, El País, 28/2).

La Cataluña de los cobardes y los engaños
Carles Enric López cronicaglobal 3 Marzo 2018

A veces es complicado explicar la realidad de Cataluña. Estos meses han sido muy difíciles de entender. El daño producido al tejido social y empresarial de Cataluña no tiene parangón ninguno en época de paz en Europa. Barcelona​, además, ha sido la gran perjudicada. Sin lugar a dudas la capital mediterránea ha perdido parte de su encanto.

Pero si todo lo pasado encuentra poca explicación, lo actual, y seguramente lo futuro, será ya directamente inexplicable. La propaganda de los medios, que debían haber sido como mínimo cerrados, se ha adueñado de una parte de la vida catalana. Su carrera por justificar lo injustificable está tiñendo el final del procés de un aura casi mesiánica, de la mano de Puigdemont. Un personaje siempre oscuro con un poder suficiente para que nadie se atreva a decirle las verdades.

Cierto es que Cataluña siempre fue un territorio de cobardes. Que nadie se ofenda. Se ha construido un supuesto país con héroes como el histórico Rafael de Casanova, gran traidor de Barcelona que huyó dejando a sus oficiales en manos del pelotón de fusilamiento, el supuesto ladronzuelo Jordi Pujol, o el moderno Pep Guardiola que luce el lazo amarillo hasta que su club le diga que no. Entre medio, héroes, pocos.

Que Carles Puigdemont pida investir a Jordi Sànchez, que esta en la cárcel, en vez de venir él y acabar en la cárcel y pedir su investidura dice poco de su valentía

Y, claro, en un país de cobardes pasan situaciones absurdas. Por ejemplo, que Carles Puigdemont pida investir a Jordi Sànchez, que esta en la cárcel, en vez de venir él y acabar en la cárcel y pedir su investidura dice poco de su valentía. El expresidente nunca fue un héroe. Ciertamente nunca tuvo grandes virtudes, ni fue capaz de acabar una carrera, ni de terminar una relación de forma decorosa.

En ese trifulca absurda de los cobardes, alguien de ERC ha osado a decir la suya. Puestos a investir a un preso pues que sea Oriol Junqueras. Claro, en ese retroceso en búsqueda del mayor presunto del reino quizás sería bueno recurrieran a Jordi Pujol. Total, él no esta en la cárcel, está imputado por casi nada en comparación con el resto, y al menos tiene experiencia en algo. Porque lo que está al alza en Cataluña es saber engañar, y en eso creo que nadie tiene la menor duda de que Pujol, al lado de Puigdemont, es un gran maestro. Los demás son unos imberbes que en su vida deberían haber cobrado un euro publico.

Otro anuncio irresponsable.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 3 Marzo 2018

PUIGDEMONT JUSTIFICA SUS INGRESO Y NIVEL DE VIDA COMO FUGADO DE LA JUSTICIA. LOS GOLPISTAS ALARGAN EL BLOQUEO INSTITUCIONAL TRAS SU SOLEMNE DECLARACIÓN DE MANTENER EL PROCESO INDEPENDENTISTA.

Ha bastado solo el anuncio por el Gobierno de Mariano Rajoy de comenzar una investigación sobre la financiación del fugitivo y residente en la ciudad de Waterloo en Bélgica, Carles Puigdemont para que se produzca una respuesta de él y su entorno, justificando de modo genérico esos ingresos. Por otra parte, ya justificó ante las autoridades belgas disponer del salario de diputado (2.800 euros brutos y es dinero público por un trabajo del que está ausente sin justificación) para solicitar la residencia en Bélgica cuando cumplió los 90 días como tiempo máximo concedido como turista. Y no solo eso, además ha declarado que “su estancia no se financia con dinero público”. Lo que sí que parece es que su estancia puede estar financiándose de diversas fuentes: donaciones de amistades, las famosas e inagotables “cajas de resistencia” de asociaciones civiles subvencionadas por la Generalidad como ANC y OMNIUM, el propio partido político (PDeCAT) y algunos también señalan a altos cargos de la Generalidad que aportarían parte de su sueldo. Y ya saben aquello de "excusatio non petita, accusatio manifesta".

Y lo que no se explica y además es imposible es que con un salario conocido (2.800 euros brutos) pueda hacer frente a gastos como el alquiler de su lujosa mansión en Waterloo, que se lleva nada menos que 4.000 euros al mes, manutención, servicio doméstico, y demás gastos normales. Y eso sin contar con la que parece una ilegal y generosa ayuda de seguridad privada realizada por agentes de los Mossos, que,al parecer, se van turnando bajo supuestas licencias vacacionales pagadas por el cuerpo policial autonómico. Así que no es de extrañar que el Gobierno de España haya decidido desenmascarar a este fugitivo ante la pasividad y desinterés de las propias autoridades belgas en averiguar la veracidad de las declaraciones de Puigdemont, siendo público y notorio el lujo de la vida que lleva que en absoluto se corresponde con sus ingresos declarados. Porque como todos saben las donaciones están sujetas a impuestos, que no son nada bajos, aunque estemos en Los países bajos.

La primera acción sería cortar de raíz lo de la seguridad privada investigando si realmente se trata de agentes que voluntariamente y a su costa personal se desplazan a Bélgica en su periodo vacacional para desempeñar, se supone que bajo un contrato privado, el trabajo de seguridad física del fugitivo Carles Puigdemont. Eso creo que sería bastante fácil de averiguar para tomar las medidas que impidan esta farsa y falta de disciplina en un cuerpo policial en el que este tipo de actividades deberían estar absolutamente prohibidas y contempladas como incompatibilidades. Además de las irregularidades administrativas de realizar un trabajo que requiere licencia y permisos especiales y no actuar de simples matones mamporreros acompañantes del ciudadano y Diputado autonómico por Cataluña, Carles Puigdemont, fugitivo de la Justicia de España.

Lo siguiente sería investigar esos fondos adicionales necesarios para esa lujosa vida que exhibe públicamente: de dónde proceden los ingresos, si se declaran como tales, quienes son los pagadores y en qué concepto se han realizado. En fin, todo lo normal que se exige a cualquier ciudadano español. ¡Ah claro, es que Puigdemont no se considera como tal! Ironías aparte, es un deber del Estado controlar no solo los movimientos de este sujeto a fin de buscar el momento propicio para pillarle en un descuido y que se pueda realizar la extradición y entrega a la justicia, sino también un seguimiento de sus medios de financiación y asfixiarlos de modo que no pueda seguir llevando ese nivel de vida y actuando como un estadista en el exilio desprestigiando España y burlándose de los españoles. Hay que presionar a las autoridades belgas para que no le hagan la vida tan fácil y que sienta, al menos, el miedo a perder su cómoda residencia y obligarle a abandonar el país por falsear los datos que le permiten residir en Bélgica. Igual hasta decide acompañar a Anna Gabriel en Suiza.

Lo único que pienso que ha sido otro error haber anunciado de forma pública el inicio de esa investigación. Una forma a mi parecer irresponsable de poner sobre aviso a los investigados y que puedan tomar acciones para ocultar pruebas o eliminarlas y dificultar el seguimiento del trasiego de los fondos y su destino final, o, como ya se rumorea, hacer legales esas donaciones creando una Fundación privada. Un error de bulto comparable al cometido por la Fiscalía al anunciar el viernes tras el Consejo de Ministros posterior a la aprobación de las medidas de intervención en el Senado, la presentación en la siguiente semana de las denuncias sobre los miembros del cesado Gobierno de la Generalidad. Un aviso que provocó la coordinación de los implicados en una reunión el sábado reconocida por el mismo Carles Puigdemont, en la que al parecer decidieron y organizaron la fuga a Bélgica, mientras otros eligieron presentarse a declarar ante la jueza Carmen Lamela, con el resultado final de ingresar en prisión. Un anuncio que bien podría tomarse como un “aviso a navegantes”, en este caso delincuentes, para que huyan. Algo también comparable a los chivatazos del Bar Faisán al entramado de la ETA. Solo puede ser calificado como una solemne torpeza o una perversa y mezquina premeditación.

Creo que basta ya de anuncios de medidas y más trabajar de forma callada en esas medidas para que sean efectivas. Pero lo que parece es que solo se buscan titulares o lanzar globos sonda y dar palos de ciego a la piñata a ver si cae. Carles Puigdemont y el bloqueo institucional en Cataluña es el mayor problema que mantiene a España paralizada. Un problema que parece irresoluble por la idiosincrasia de una UE incapaz de mantener una política común y mucho menos una legislación común y coherente donde cada país hace de su capa un sayo. Como en el caso de Bélgica y su particular amparo legal de prófugos y terroristas cobijados como refugiados políticos o víctimas de conflictos. Un Gobierno paralizado y aislado en el Congreso de los Diputados sin Presupuestos aprobados y con nulos apoyos o si los hay condicionados a exigencias inasumibles como las requeridas por el PNV o CIUDADANOS. Y es que ha legado el momento en que hay que afrontar el problema y si no se llega a un acuerdo, poner en mano de los ciudadanos que se definan en unas elecciones generales.

El desafío de los golpistas y sobre todo el del fugitivo Carles Puigdemont debe solucionarse poniendo todos los medios necesarios y exigiendo la colaboración de todos los partidos políticos no alineados con los independentistas. Hay que dejar de una vez claro que no se va a consentir la disgregación de España mientras exista una mayoría parlamentaria para impedirlo y aún así, deba ser el pueblo español el que se pronuncie en referéndum como único depositario de la soberanía nacional. Nunca se permitirá un fraude de ley al consentir referéndums locales donde se usurpe esa soberanía nacional, porque no se reconoce a esos pueblos como diferenciados ni ningún derecho a decidir sobre el futuro de todos los españoles y de España. Y si el prófugo Carles Puigdemont, sus acompañantes en el exilio y el nuevo Gobierno de la Generalidad siguen en su línea de desafío independentista, habrá que garantizar la legalidad con la intervención e incluso la suspensión de la autonomía.

También hay que acabar con el bloqueo institucional de una vez forzando nuevas elecciones si los golpistas siguen empeñados en dilatar la investidura en sus supuestas disputas por ver quien es el candidato a Presidente de la Generalidad. El vació legal o reglamentario no puede ser excusa para paralizar la gobernabilidad de una autonomía de la importancia de Cataluña, y por tanto de España.

¡Que pasen un buen día!

Sobre el poder mortal de las palabras

El autor, hijo de un vigilante jurado asesinado en un atentado contra las oficinas de General Motors en Zaragoza, denuncia el uso de lenguajes que acaban creando el caldo de cultivo para que surja la violencia.
Jesús Argudo Periz elespanol 3 Marzo 2018

Según Eliseo Verón, "la ideología es un nivel de significación que puede estar presente en cualquier tipo de mensaje".

El día 2 de mayo de 1980 se produjo en las oficinas de la General Motors, sitas en la calle Capitán Portolés de Zaragoza, un atentado terrorista en el que un trabajador, Jesús Argudo Cano, fue asesinado. El FRAVA, Frente Revolucionario Antifascista Vasco-Aragonés, lo asumió en un comunicado enviado a la agencia Efe. Según mis datos, se trató del quinto atentado de este grupo, que posiblemente perpetró alguno más.

Dicho atentado fue reivindicado por la voz de una persona joven desde una cabina telefónica, probablemente cerca de un parque, a tenor del ruido que se oye de fondo. En dicho comunicado destacaban dos frases que son las que dan pie a esta reflexión. En primer lugar, se trataba de un atentado de aviso "a todas las personas relacionadas con los americanos y la invasión que están llevando a cabo en Aragón". Segundo, "haremos una campana que se oiga en todo Aragón, como dijo Ramiro II". Ambas nos sitúan dentro de un contexto social e ideológico que, a continuación, trataré de explicar.

La primera hace referencia a los intereses de EE.UU. en Aragón, que no son pocos: la Base Americana, Base de Maniobras de San Gregorio, Polígono de Tiro de Bardenas y General Motors, la mayor empresa americana y del mundo, que en aquellos momentos se estaba instalando en Zaragoza.

La segunda hace referencia a un episodio de la historia del Reino de Aragón, con relación a la famosa campana de Huesca: la decapitación de doce nobles por orden del rey Ramiro II, que consideraba que se oponían a su voluntad.

Ya de entrada y con estos dos elementos, se hace evidente que estamos hablando del terrorismo llamado de "liberación nacional" en la misma línea en la que, en ese mismo momento, operaba el terrorismo de ETA, lo cual no quiere decir que fueran idénticos en su estructura y organización, aunque sí en su finalidad y objetivos. Ambos recurrían a la violencia premeditada, aunque no se buscaba siempre provocar muertes.

El porqué de esta afirmación se debe a dos razones. La primera frase hacía referencia a la descolonización. Aragón, país oprimido y colonia de España, era a su vez ofrecida por ésta, como tal, a los Estados Unidos. Baste recordar los tratados de amistad EE.UU.-España. La segunda formaba parte del discurso de autodeterminación del nacionalismo aragonés, basado en las raíces históricas del Reino de Aragón.

Como sostiene Fernando Savater, el terrorista trata de justificarse con un discurso del tipo "soy violento con el absolutamente otro, porque no tenemos nada en común, porque no puedo hacer nada con él". Y, después, las acciones hay que darlas a conocer a través de los medios de comunicación, legitimando el discurso violento, entre otros recursos, mediante la utilización de un vocabulario valorativo que otorgue justificación (invasión americana) y cierto halo de heroísmo y leyenda y, por ende, de simpatía (la campana de Huesca) al hecho terrorista. Se trata, pues, de un uso emotivo de las palabras que han de despertar pasiones a favor o en contra y, de esa manera, fundamentar, si no fomentar, el odio y el enfrentamiento contra el enemigo.

Lo terrible es que, a veces, los enemigos son víctimas anónimas, sin voz, que no se van a escuchar en absoluto. Y, entonces, la estrategia fracasa. Así ocurrió en el caso que tratamos, ya que, por las repercusiones económicas que el atentado podía tener (no es necesario abundar en lo que significaría un Aragón sin la General Motors), el hecho se hizo invisible, se ocultó, se calló o, sencillamente, fue tergiversado por los medios de comunicación.

El contexto era propicio para que esto pudiera ocurrir como ocurrió.

El 23 de abril de 1980, unas 25.000 personas salieron a la calle a reivindicar la autonomía por la vía del 151, tal y como se había hecho con Euskadi o Cataluña, las consideradas comunidades históricas. Había convocado la manifestación la Asamblea Autonomista de Aragón (AAA) que, a su vez, constaba de dos frentes: uno de ellos nacionalista y, por tanto, a favor de la independencia de Aragón, y el otro, independentista, pero a favor de una nación socialista y autogestionaria, que veía con buenos ojos el modelo abertzale vasco y defendía un Aragón independiente ("Aragón ye nación") federado con otras naciones, tal y como se imaginaban a la Corona de Aragón.

Aquí se encuadrarían el Movimiento Nacionalista Aragonés (MNA), una escisión del PTA (Partido de los Trabajadores de Aragón) y sus juventudes de JGRA (Joven Guardia Roja de Aragón) y otros, algunos de los cuales reivindicaban la "lucha armada". Incluso algún grupo, como el MNA, había llegado a proponer adherirse a la carta de Brest, donde ya lo habían hecho ETA, el IRA o las Brigadas Rojas entre otros movimientos independentistas, y a la carta de Argel sobre el derecho a la autodeterminación de los pueblos.

Por otro lado, se nos vendía una visión de Aragón como colonia explotada por el Estado español: embalses, trasvases, intención de instalar centrales nucleares, cierre de la vía férrea de Canfranc... En cuatro palabras, España nos sometía y esquilmaba nuestros recursos naturales.

En esta tesitura, el anuncio de la instalación de la General Motors en Figueruelas impulsó la aparición de movimientos radicales en contra, defendiendo otras alternativas para la creación de riqueza: el ARRE (Alternativas Revolucionarias para la Ribera del Ebro) o la constitución de la Asamblea contra la General Motors. Se pretendía que Aragón no se convirtiese en otra "colonia" controlada por EE.UU., tanto militar (base americana) como económicamente (GM).

El discurso fue más lejos y llegó a situar a Aragón como centro de la Guerra Fría, afirmando que, en caso de una nueva guerra mundial, no solo la base americana, sino también la GM serían objetivos prioritarios, ya que esta segunda podría reconvertirse fácilmente en una fábrica de vehículos militares.

Todo ello sin duda contribuyó eficazmente a crear el caldo de cultivo donde nació el FRAVA y, debido al cual, murió mi padre, Jesús Argudo Cano, vigilante jurado en las oficinas de la GM el 2 de mayo de 1980.

Con mucha más frecuencia de lo que creemos, las palabras tienen un poder mortal. Es necesario tener mucho cuidado con su uso, sobre todo en algún tipo de discurso nacionalista.

*** Jesús Argudo Periz es víctima del terrorismo.

Dictadura lingüística de Puig
Ximo Puig encuesta a los niños en los colegios para hacer una lista negra de castellanohablantes

El presidente socialista de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, envía encuestas a los niños para marcar a los castellanohablantes
Carlos Cuesta okdiario 3 Marzo 2018

El Gobierno de Ximo Puig y Mónica Oltra acaba de lanzar una encuesta a los niños para hacer una lista negra de castellanohablantes. El impreso a rellenar —al que ha tenido acceso OKDIARIO— se ha distribuido en los colegios, exige que se refleje el nombre del menor, y realiza preguntas sobre el uso del valenciano y el castellano con respecto al escolar, los padres y el ámbito doméstico.

Se denomina ‘Encuesta lingüística del uso de las lenguas’. Llega a los niños fechada en marzo de 2018 y se refiere al curso 2017-2018. Y, con el membrete oficial de la Generalitat Valenciana, afirma que queda dentro del desarrollo de “la Ley 4/2018de 21 de febrero por la cual se promueve y regula el plurilingüismo en el sistema de educación“.

Tras esa breve explicación, comienzan las preguntas a los niños. Eso sí, por supuesto, tras exigir que se ponga el nombre del encuestado. Todo ello porque, según informa el texto que viene firmado por “La Dirección” del colegio, se pretende “recabar datos sobre el uso vehicular de las lenguas en el ámbito familiar”.

Se pregunta por cuál es el “entorno más próximo del alumno”, por “el lugar de procedencia de la madre y el padre”, por su “lugar de residencia actual”, por los “años que hace que se reside en ese lugar”, por el “conocimiento del valenciano, del castellano y del inglés”. Y, a partir de ahí, se pide que se identifique a las “personas con las que el alumno se relaciona habitualmente en valenciano“.

La encuesta entra en una fase absolutamente exhaustiva a partir de ese momento. Preguntando por “las personas con las que se relaciona en valenciano de forma frecuente y con las que lo hace de forma esporádica”, por la “lengua de relación familiar en casa” y “en otra familia”, “las películas y programas que se ven en valenciano”, por “la música escuchada en valenciano”, e incluso por “las lenguas que se utilizan en las actividades fuera del centro escolar”.

En resumen, todo un tercer grado con el que conocer con detalle si esa familia, cada uno de sus integrantes e, incluso, miembros de otras familias con los que se tenga relación son favorables al uso principal del valenciano o utilizan el castellano, incluso, en su intimidad.

OKDIARIO se ha puesto en contacto con algunas de las familias que han empezado a recibir, a través de sus hijos, la encuesta, y no han tardado en calificar el acto de “lista negra”, porque “a partir de ese momento estamos todos retratados, no sólo en cuanto a la lengua, sino en cuanto a nuestro parecer con respecto al ataque que se está realizando al español en la Comunidad Valenciana”, aclara un padre afectado.
Imposición de Puig del catalán

No se trata ni mucho menos del primer ejemplo evidente de adoctrinamiento nacionalista por parte del Gobierno del socialista Ximo Puig y de la líder de Compromís, Mónica Oltra.

La imposición del catalán en la enseñanza de la Comunidad valenciana se ha vuelto cada vez más obvia. Una de las últimas muestras fue descubierta en el propio material escolar que se distribuye a los alumnos de algunas comarcas, como la de Medio Vinalopó o el Bajo Segura (Alicante), donde se dan indicaciones a los menores para que hablen catalán. Como que lo practiquen en el patio de recreo para que otros amigos “que no lo hablan, puedan aprender”.

El decálogo distribuido, de nuevo entre niños, recoge recomendaciones como: “En la escuela, estudia catalán y en catalán. Es fundamental para que seas competente lingüísticamente”. “Respeta la lengua y exprésate correctamente. No uses castellanismos… con nuestra lengua tienes suficientes recursos”. “Aprecia y valora todas las variantes geográficas del catalán. La nuestra es una variante que hay que preservar”. “En el patio, si hablas catalán, tus amigos que no lo hablan lo podrán aprender”. “Utiliza el catalán en tus redes sociales, tu lengua es una parte importante de ti”.

“Libros, cine, teatro… tienes muchos productos en catalán”. “Habla catalán siempre que puedas. Es nuestra riqueza y la puedes compartir con las personas recién llegadas“. Frases todas ellas donde, directamente, ni siquiera se habla del valenciano. Se habla del catalán.


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