AGLI Recortes de Prensa   Jueves 8  Marzo 2018

La reconquista y los ausentes
Por el derecho de todos los españoles a vivir en español en todos los rincones de España
Hermann Tertsch ABC 8 Marzo 2018

En Alemania hay varias lenguas y muchos dialectos. Los hay en Francia como también en Italia, en Austria y hasta en la homogénea Polonia. En algunos de ellos, las lenguas que no son la oficial de la nación son cooficiales. En otros no. En algunos se aprenden y fomentan. En algunos otros no. Pero no hay ningún país en Europa ni probablemente en el mundo, en el que la lengua nacional común sea reprimida y perseguida en ciertas regiones para imponer allí exclusivamente una lengua coooficial. Salvo España, claro. Salvo el país europeo con la lengua de mayor proyección internacional. Esta aberración nos la han presentado como algo normal y aceptable. En contra del sentido común y de los intereses de los españoles. Desprecio y persecución del español se ejercen de forma implacable en las escuelas, universidades, administración y medios de comunicación. Va contra la ley, los tribunales lo han dicho y nadie hace nada. La discriminación se produce por órdenes de instituciones y autoridades supuestamente defensoras de los derechos de los españoles. Hacen lo contrario. Los gobiernos españoles no hacen nada nunca y prevarican siempre. Eso no parece que vaya a cambiar.

Hay pocos derechos más lógicos que este que debe garantizar la libertad de movimiento por todo el territorio nacional sin otra lengua que la común. Y no para hacer turismo sino para la movilidad profesional y laboral en aras de un mayor bienestar. Todos tienen que poder trabajar en español. Y de estudiar en español. Y del ocio en español. Es el derecho de todos los españoles a hablar, estudiar, trabajar y vivir en español en todos los rincones de España. Como todos los demás europeos hacen en su lengua nacional. Si hay otra lengua en la región, que la hable y use quien guste. Solo hay deber de saber español. No saber otro no puede jamás ir en detrimento de ningún derecho.

Esto no son extravagancias. Es lo normal, lo lógico, lo sano. En España no pasa aun. Es una grave anomalía. Que genera injusticias, agresiones y escaladas políticas criminales. Con la lengua como arma se crearon islas, después territorios sin ley y santuarios de la rebelión. Todos los nacionalismos, abiertamente antiespañoles, quieren imponen un monolingüismo y estrangulan el español con imposiciones, amenazas y coacción. Esto comenzó hace 35 años. La novedad está en que hemos llegado a una situación y consecuencias inasumibles. Urge acabar con ello.

Esta situación insostenible ha de corregirla de forma urgente la nación porque viola derechos de sus gentes y ponen en peligro su propia existencia. En la sociedad civil han surgido iniciativas como la Fundación Villacisneros,Valores y Sociedad o las Sociedades Civiles en varias regiones, que buscan dar cauces a la reacción de la nación española ante la rebelión separatista y la amenaza para la unidad de España. El rumor lentamente va siendo clamor. La lengua es clave. Si cobarde ha sido tantas veces la política, triste es también el papel de otros. Resulta casi imposible convencer a académicos, escritores o funcionarios que viven de la lengua española a que la defiendan en público. Demasiados compromisos con los nacionalistas, demasiados contratos y pesebres dependen de que se porten bien con quienes pisotean y persiguen la lengua que ellos dicen querer y defender. Tantos se ponen de perfil. Fíjense bien si aparecen en actos e iniciativas de defensa de la lengua española quienes Uds esperan, su académico o escritor favorito. Comprobarán que hay terribles ausencias. Lo cierto es que con ellos o sin ellos, la lengua española ha iniciado su reconquista de España.

De la putrefacción del sistema a la alternativa: Más España y más democracia
Pío Moa gaceta.es 8 Marzo 2018

Los robos del PSOE en la guerra civil sobrepasan todo lo imaginable. Comisión de la verdad sobre el PSOE en “Una hora con la Historia”: https://www.youtube.com/watch?v=yewN3B9OjVs&t=1449s

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El golpe separatista catalán ha sido efecto lógico de una larga tradición disgregadora e hispanófoba actuante desde principios del siglo XX. Al llegar la transición, el separatismo apenas existía, pero fue promovido y financiado a conciencia por todos los gobiernos posteriores, de UCD, PSOE y PP, en connivencia con los propios separatistas, vulnerando la Constitución y, sobre todo, la unidad nacional e intereses de España. A tales políticas delictivas las han llamado “diálogo”, prostituyendo un noble concepto. Entre todos ya habían reducido a marginal la presencia del estado en Cataluña y Vascongadas, entre otros desmanes. La complicidad entre gobiernos y separatistas es nueva en la historia y no debe olvidarse al analizar la situación del país, pues permite entender la clase de políticos y partidos que lo desgobiernan.

Esta larga complicidad se formalizó y amplió con Zapatero en tres grandes movimientos: la “Operación rescate” de la ETA para sacarla de la ruina y convertirla en una potencia política a costa del estado de derecho, junto con la imposición de nuevos estatutos disgregadores solo demandados por los políticos; todo ello combinado con la también ilegal entrega sistemática de soberanía a la burocracia de la Unión Europea y de la OTAN, y la desidia, llamémosla así, sobre Gibraltar. La segunda operación zapateril son las leyes LGTBI, que pretenden imponer a la sociedad las ideas e intereses de minorías sexualmente afectadas, con amenazas contra las libertades so pretexto de “odio”, tratando de regular desde el poder hasta los mismos sentimientos de las personas. Y la llamada “ley de memoria histórica”, que falsifica radicalmente la historia, amenaza las libertades políticas más elementales e invierte la decisión popular del referéndum de 1976, de avanzar a la democracia “de la ley a la ley”, es decir desde la herencia del franquismo y no contra ella. Estos movimientos u operaciones, asumidas hoy por todos los partidos, salvo excepciones menores, convierten el sistema salido de la transición en una democracia fallida. Y la raíz de su fracaso se encuentra precisamente en la conculcación del mensaje popular del citado referéndum de 1976.

En estos movimientos, que parecían imparables, el golpe separatista ha sacado a la luz varias realidades de calado histórico que permanecían semiocultas. La primera es que la secesión abierta de Cataluña ha resultado prematura, “no había bastante agua en la piscina”, como confiesa algún delincuente golpista. El propio gobierno cómplice ha hecho lo que ha podido por dejarlo impune y seguramente continuará en la misma política de “diálogo”.

La segunda realidad es la ruptura del sistema de dos grandes partidos corruptos e hispanófobos en connivencia con los separatismos, que se había ido imponiendo desde la transición. Tanto el PSOE como, sobre todo, el PP, han recibido un duro castigo en Cataluña, que probablemente se extenderá al resto del país. En cambio ha surgido un tercer partido, Ciudadanos, igualmente zapateril, pero que por haberse opuesto al separatismo, aunque de modo ambiguo y oportunista, crece con rapidez. Mientras que Podemos, inflado artificialmente por el PP para recuperar votos del miedo, ha perdido impulso. Es posible que la simbiosis PP-Podemos se hunda, lo que está dejando ya un amplio espacio que puede ocupar una alternativa real.

La tercera realidad, y más importante, es que se ha despertado una reacción patriótica de amplitud inesperada. Los partidos, políticos y medios de masas corruptos, creían haber dormido o extinguido ese sentimiento, que ahora no saben cómo manejar.

Estas tres realidades certifican el final del sistema creado en la Transición sobre la anulación insidiosa del referéndum del 76. Sistema que llevaba varios años pudriéndose sin encontrar salida. Todo el problema político del momento consiste en encauzar el movimiento popular para que no vuelva a ser inutilizado por unas fuerzas políticas en putrefacción, pero todavía dueñas de amplios recursos y con experiencia de manipulación de la gente. La situación histórica demanda una salida que debe sintetizarse en un lema: MÁS ESPAÑA Y MÁS DEMOCRACIA.

Desde este blog proseguiré examinando la situación y proponiendo medidas prácticas en pro de una alternativa radical y viable.

La Libertad y la Nación, 18 años después
EDITORIAL  Libertad Digital 8 Marzo 2018

No podemos sino trasladarles nuestra más sentida gratitud y prometerles más de lo mismo: una lucha sin descanso por España y por la Libertad y contra sus enemigos. Con y por ustedes, seguimos.

Libertad Digital cumple este jueves 18 años. No hay muchos medios digitales que puedan echar la vista atrás y contemplar una trayectoria de ya casi dos décadas, signadas además por la peor crisis económica desde el final del franquismo y una crisis en el sector de la comunicación aún más duradera y de aun más difícil solución.

No les vamos a ocultar que estamos orgullosos del camino que hemos recorrido y de la solidez que muestra nuestro proyecto periodístico y empresarial. Hemos llegado hasta aquí nadando contracorriente, pagando por nuestra independencia un precio altísimo y sin renunciar a nuestros principios: la defensa de la libertad, de la propiedad, de la libre empresa, de las víctimas del terrorismo y, por supuesto, de la unidad de España en un sociedad de ciudadanos libres e iguales.

Han sido 18 años en los que hemos sido tachados de alarmistas, de fascistas, de enemigos de "la gente", de anticatalanes, de antivascos y en ocasiones incluso de antiespañoles, pero con la perspectiva que da el tiempo podemos decir que el análisis que venimos haciendo de la realidad española desde el año 2000 es uno de los más certeros del panorama mediático. En demasiadas ocasiones nada nos hubiera gustado más que habernos equivocado.

Seguramente ningún periódico ha alertado tan insistentemente sobre la amenaza nacionalista. Ningún medio advirtió tan pronto y con tanto detalle de la llegada de la crisis económica y de la gravedad que iba a tener. Nadie ha analizado tan constante y minuciosamente el 11-M, esa hora negra de nuestra historia sobre la que todo el mundo quiere echar tierra de manera ominosa. Fuimos los primeros en denunciar la deriva de un PP empeñado en traicionar sus más preciadas señas de identidad, y tampoco ha habido un grupo de comunicación que haya hecho frente a la irrupción del populismo de extrema izquierda con tanta contundencia.

Si hemos llegado hasta aquí, mientras otros medios nacían y morían o jamás lograban salir del limbo de la irrelevancia, a pesar de las formidables campañas de acoso y derribo que nos han asestado los enemigos y los falsísimos amigos, ha sido gracias a ustedes: los lectores que nunca nos han abandonado, los anunciantes que han confiado en nosotros, los accionistas y socios que han hecho suya nuestra empresa. No podemos sino trasladarles nuestra más sentida gratitud y prometerles más de lo mismo: una lucha sin descanso por España y por la Libertad y contra sus enemigos. Con y por ustedes, seguimos.

Méndez de Vigo: no basta con no ser Wert
Manuel Cruz elconfidencial 8 Marzo 2018

Circulaba profusamente en algunos medios de comunicación favorables al Gobierno del Partido Popular hasta hace no mucho (de hecho, hasta que los sondeos empezaron a emitir señales perturbadoras) lo que me atrevería a calificar de auténtica leyenda urbana según la cual Mariano Rajoy era un consumado maestro en el manejo de los tiempos. Me temo que en la atribución de esa presunta cualidad se estaban confundiendo varios planos.

En primer lugar, que el actual presidente del Ejecutivo no posea esa cualidad no significa que no posea ninguna. Yo no le discutiría la de moverse con discreción, tejer alianzas y complicidades no siempre presentables (en 2008 salvó la cabeza en el congreso del PP en Valencia gracias a la ayuda del sector más corrupto de su propio partido) y, muy de uvas a peras, desconcertar a sus adversarios de dentro y de fuera con movimientos inesperadamente audaces, como su renuncia a presentarse a la investidura en la efímera legislatura anterior o la aplicación del 155 en Cataluña a los exclusivos efectos de convocar elecciones autonómicas.

Pero es que, en segundo lugar, provocar o precipitar los errores del adversario a base de aburrirlo con la propia inacción en modo alguno implica un control de los tiempos. Se puede hablar de dicho control cuando, a medio o largo plazo, termina ocurriendo lo que uno tenía previsto, pero no cuando simplemente lo que se deja de hacer sirve a los exclusivos efectos de retrasar el desastre. En este último caso lo que hay es un mero —y, por cierto, solo aparente— ganar tiempo que en modo alguno se puede identificar con el control sobre el mismo. Si se prefiere decirlo de otra manera, se trata más bien de una simple 'patada a seguir'.

Pues bien, es de esto último de lo que tanto el propio Mariano Rajoy como, en su estela, algunos de sus ministros han dado múltiples pruebas. Por no hablar todavía de ninguno de estos últimos, pensemos en la estrategia de judicialización de la política tenazmente sostenida por el actual presidente del Ejecutivo para afrontar el problema catalán. Sin duda no faltarán quienes la consideren todo un éxito, a la vista del espectáculo de renuncias, arrepentimientos y desmentidos en sede judicial a que estamos asistiendo por parte del independentismo.

Pero no habría que olvidar que muy probablemente se deba a esa misma intervención judicial, y especialmente a las prisiones preventivas dictadas por el juez Llarena en el ejercicio de su independencia, el hecho de que el bloque independentista consiguiera mantener intacta su base electoral en las pasadas elecciones en Cataluña, dejando desactivados de esta manera los efectos que esperaba obtener Rajoy con su fulminante iniciativa. La munición victimista que proporcionaron dichos encarcelamientos a unos votantes ya de suyo proclives a la complacencia en el agravio (munición a la que habría que añadir el aliño de la desafortunada gestión gubernamental de la jornada del 1 de octubre) fue literalmente impagable, y nada más lógico, por tanto, que los resultados obtenidos por los independentistas.

Como se apuntaba hace un momento, dicho estilo de hacer política ha tenido émulos en el seno del gabinete del Sr. Rajoy. Probablemente uno de los más destacados haya sido el actual ministro de Educación y portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo. No hay que descartar que en un primer momento el hecho de que la diferencia entre este y su predecesor en el cargo, José Ignacio Wert, resultara en lo relativo a talante personal y a actitud política tan llamativa provocara como efecto que la mayor parte de analistas e incluso de diputados de la oposición no repararan en las profundas semejanzas con su jefe. Parecían estar demasiado alborozados todos ellos con la buena noticia que representaba contar con un ministro alejado de la intransigencia del autor de la Lomce y permanentemente dispuesto, al menos en apariencia, al diálogo.

Sin embargo, resulta un hecho fácil de constatar que en una primera etapa de su gestión el actual titular de la cartera de Educación se dedicó sistemáticamente a echar pelotas fuera a base de desviar a otras instancias, administraciones o negociados cuantas reclamaciones se le planteaban, emulando de esta manera al Rajoy más pasivo e inapetente que conseguía llevar a la desesperación (y a los subsiguientes errores) a sus adversarios. Méndez de Vigo se limitaba, por así decirlo, a no ser Wert, como le recordó no recuerdo qué diputado en una sesión parlamentaria. Era una táctica que sin duda le resultaba eficaz, pero que tenía una evidente fecha de caducidad.

Ignoro si ha sido por iniciativa propia o siguiendo instrucciones de la superioridad, pero el caso es que en los últimos tiempos el ministro parece haber decidido seguir emulando a su presidente y ha empezado a probar fortuna con el otro rasgo de la manera que este último tiene de hacer política, a saber, con los golpes de mano presuntamente audaces (para pillar a sus adversarios con el paso cambiado).

En dicho capítulo de acciones se inscribe la irrupción de Méndez de Vigo en el debate sobre las lenguas y la escuela catalana, iniciativa que tiene todos los números para propiciar efectos incontrolables, o su apropiación indebida y desleal de la idea de un MIR para profesores (viejo proyecto de Rubalcaba, a fin de cuentas), presentándola, en pleno debate sobre el Pacto Educativo en la subcomisión creada al efecto, como una iniciativa de su ministerio. En el caso de dar lugar a los efectos señalados —por lo pronto, ya se barrunta el alboroto en el horizonte catalán a cuenta de esto—, le sucedería al ministro lo mismo que comentábamos antes que le ha sucedido a su presidente, esto es, que sus iniciativas terminarían volviéndosele en contra, no sin antes haber dado lugar a abundantes destrozos.

Pero entre no hacer nada y hacer las cosas mal, hay una tercera opción: hacerlas bien. Dejando claro que hacerlas bien no significa únicamente presentar propuestas aceptables. Se requiere también presentarlas de la manera y en el momento y lugar adecuados (lo que excluye toda variante de oportunismo). Ante lo que nos encontramos, en cambio, por parte de los actuales gobernantes es ante una manera de proceder políticamente que se complace en denominar manejo de los tiempos a lo que en realidad solo es una desafortunada y confusa combinación de abúlica pasividad e improvisación irresponsable.

Las consecuencias que estamos viendo que se siguen de perseverar en semejante estilo permiten, si pensamos en cómo está actuando el ministro Méndez de Vigo, extraer una conclusión tan simple como rotunda: todavía hay algo peor que ser una reedición de Wert, y es ser un Rajoy bis.


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Pujol es más peligroso que Arzallus
Federico Jiménez Losantos  Libertad Digital 8 Marzo 2018

Este 8 de marzo de 2018 Libertad Digital cumple 18 años. Las señas de identidad de nuestro diario son claras: la defensa de la nación española, de la libertad individual y de las víctimas del terrorismo. Desde el primer día hemos señalado y combatido a los enemigos de la Nación y la Libertad, estuviese quien estuviese en el Gobierno y al margen de los intereses partidistas. No hemos cambiado. Por eso hoy recuperamos este artículo de Federico Jiménez Losantos, publicado originalmente el 28 de diciembre del año 2000, como cuarta parte de una serie en la que se analizaba el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo firmado aquel año por el PP y el PSOE y rabiosamente combatido por la izquierda y el separatismo vasco y catalán:

Todos los nacionalistas son iguales, pero Pujol es más peligroso que Arzallus
Además de poner de manifiesto la terrible debilidad interna del PSOE, pidiendo en Barcelona el diálogo, es decir, la sumisión a ETA y el nacionalismo, mientras en el País Vasco se enfrenta heroicamente a ambos, el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo ha servido para revelar de forma diáfana que todos los nacionalistas, llámense moderados o radicales, están unidos contra España y, en ese sentido, respaldan inequívocamente el Pacto de Estella. Ya lo demostraba la Declaración de Barcelona suscrita en su día por CiU, PNV y BNG como respaldo al proceso separatista abierto por Arzallus, Garaicoechea y Madrazo a la sombra de ETA. Pero si eso no resultaba suficientemente claro, ahí está la negativa de Pujol a suscribir el Pacto "siempre que suponga la exclusión del PNV", cuando precisamente es el PNV el que se ha excluido no ya de este pacto sino de cualquier otro aceptable para el PP y el PSOE porque ha renegado de la Constitución, de España y de la libertad.

Pero la doblez de Pujol diciendo que está de acuerdo con los diez puntos del Pacto pero no con el Preámbulo, que es el resumen y quintaesencia del mismo, prueba que no existe ni un nacionalismo realmente democrático ni tampoco "moderado", porque sea cual sea la táctica elegida para prosperar políticamente en su comunidad, al final todos se unen en una misma estrategia, que es la de debilitar a su enemigo común: España, tanto en lo que tiene de nación como de Estado. Y en esa estrategia el terrorismo etarra cumple un papel esencial, el del reto de fondo, el de la enmienda a la totalidad, que es por lo que ni Arzallus abandona a ETA ni Pujol abandona a Arzallus.

La división del nacionalismo entre buenos y malos, según su presunta inocuidad o su virulencia a corto plazo, es una táctica política defendible e incluso inteligente. Lo estúpido es acabar confundiendo la táctica con la estrategia y el problema inmediato con el problema de fondo. El problema inmediato es el terrorismo. El problema de fondo es el nacionalismo, de donde el terrorismo nace y en el que continuamente obtiene apoyo, justificación, renovación y subsistencias.

La peligrosidad de un enemigo declarado, que, como el nacionalismo antiespañol, se considera antagonista y excluyente por definición, es directamente proporcional a su fuerza, aunque la inmediatez en el tiempo pueda alterar la consideración de su entidad espacial. La fuerza de Arzallus está, por propia decisión desde el Pacto de Estella, unida a la de ETA, pero en la medida en que PP y PSOE se consideran democráticamente capaces de desalojar al PNV de sus posiciones en el Gobierno vasco, esa fuerza de Arzallus se convierte en su debilidad, ya que no puede mantener a la vez su alianza estratégica con los terroristas y su anterior estrategia de pacto con las fuerzas políticas españolas, tanto en Madrid como en Vitoria. Arzallus es más débil en cuanto ya no se le considera ni invencible ni imprescindible. En realidad, es esa declaración de caducidad de su Poder lo que le debilita más.

Pero Pujol sigue siendo igualmente fuerte y aún más peligroso en la medida en que no se piensa siquiera en tratar de combatirlo y, de forma implícita o explícita, se admite que es parte de la solución democrática y no del problema nacional español. Naturalmente, Pujol es consciente de que su fuerza es ideológica y nace de la impregnación de nacionalismo del PSC y de la eliminación de Vidal Quadras en beneficio de Piqué dentro del PP de Cataluña. Pero también advierte que no hay ninguna razón de las que se esgrimen desde el PP y el PSOE contra el PNV que no puedan esgrimirse contra él. Si dentro del PSC se produjera un cambio como el del PSOE en el País Vasco, el PP lo apoyaría y eliminaría a Convergencia del Poder, en el que ha creado una red clientelar durante veinte años en la que radica su fuerza pero también su debilidad. Un partido basado en las nóminas no sobrevive a la pérdida del presupuesto.

Pero Pujol, como cabeza visible del nacionalismo catalán, es la retaguardia y el factor clave de cualquier nacionalismo, que naturalmente se define siempre contra España. Y su respaldo indirecto a ETA muestra que no es sólo Arzallus el que recoge las nueces cuando los etarras sacuden el árbol. Pujol tiene su propio nogal, que es la debilidad intrínseca de los partidos españoles en Cataluña, y eso le permite ser a la vez el que sacude y el que recoge. Instalado entre el Noguera Pallaresa y el Noguera Ribagorzana, es el verdadero Cascanueces de esta ópera donde nunca baja el telón y que sólo terminará por la extinción o por la dimisión del público.

Los alemanes y el 'prusés'
Guillermo Dupuy Libertad Digital 8 Marzo 2018

La alemana fue, ciertamente, la primera prensa europea en referirse al 'prusés' como lo que realmente siempre ha sido, un golpe de Estado.

Muchos alemanes –tan prusianos, dirán despectivamente algunos; tan civilizados, diremos admirativamente otros– nunca terminaron de entender cómo era posible que en España no se destituyera a los mandatarios regionales que, abierta y públicamente, anunciaban que su acción de gobierno iba a consistir en violar la ley –y digo violar, no reformar– para desarrollar un proceso de secesión que "no pararán ni tribunales ni Constituciones".

Recuerdo perfectamente cómo se jactaba, en el verano de 2014, un conocido mío alemán del hecho de que la Constitución alemana dispusiese de mecanismos de coerción y de suspensión de la autonomía de cualquier Land que permitirían deponer a cualquier jefe de Gobierno de un estado federado antes de que llegara a perpetrar una consulta tan ilegal y delirante como la que Artur Mas tenía públicamente previsto celebrar el 9 de noviembre de aquel año.

Sin saber todavía por aquel entonces que el artículo 155 de nuestra Carta Magna era de hecho una transcripción prácticamente literal del artículo 37 de la Ley Fundamental de Bonn, sí recuerdo que le dije a este conocido mío que los españoles también disponíamos de ese mecanismo constitucional, pero que nuestra acomplejada e indolente clase política constitucionalista le tenía más miedo que los propios nacionalistas y que, por tanto, no se atrevía a ver el grave y sedicioso envite secesionista más que como una simple y pasajera "algarabía".

Sigo creyendo que la indolencia de nuestra acomplejada clase política ante el abierto proceso de secesión inciado en 2012 no tiene, en realidad, parangón en ningún país civilizado del mundo. Los británicos han suspendido cinco veces la autonomía de Irlanda del Norte, una de las cuales duró más de cinco años. Sin embargo, sí que es verdad que fue la alemana la primera prensa europea en referirse al prusés como lo que realmente siempre ha sido, un golpe de Estado. Concretamente, fue el diario Handelsblatt, el primer y, según dicen, más prestigioso periódico económico de Alemania, el que calificó a Artur Mas, allá por agosto del 2015, de "premier golpista" y declarado "enemigo del Estado". Cuando lo leí en Libertad Digital me acordé inmediatamente de mi amigo alemán.

A comienzos de este año me volvi a acordar de él, cuando este mismo diario económico no se cortaba un pelo a la hora de calificar de "perturbado" al fugado sucesor de Artur Mas al frente del prusés, Carles Puigdemont, y a la hora de denunciar el enorme perjuicio e inseguridad jurídica que el Reino de España ofrece en Cataluña bajo una aplicación del artículo 155 que no se ha orientado a evitar las ya las consumadas consultas secesionistas pero, desengañémonos, tampoco a restablecer el ordenamiento constitucional, que en gran medida sigue burlando a diario la Administración autonómica catalana.

Pero quizá lo que más me ha evocado mi conversación con aquel visitante alemán ha sido la bronca que esta semana los empresarios de aquel país le han dado, en el Círculo Ecuestre de Barcelona, al no menos sedicioso sucesor de Forcadell en la Presidencia del Parlamento regional catalán: si el empresario alemán que hacía de moderador advirtió a Torrent que "si nos tocan las narices violando la Constitución, nos vamos", otro empresario se permitió decirle que desea, simplemente, verlos a todos ellos "en prisión".

Mientras tanto, nuestros representantes políticos se vuelven a dormir en falsos laureles, jactándose de que "ni ahora ni dentro de diez ni de quince años" Cataluña será un Estado independiente en forma de república. Menudo consuelo para quienes, sin ser alemanes, estamos preocupados por que el ordenamiento constitucional siga sin imperar en todo el territorio nacional.

El judío nazi y Roures
Pablo Planas Libertad Digital 8 Marzo 2018

En su colosal estulticia, el separatismo rufianesco ha dado en tachar de nazi a un alemán que se apellida Jacobi. Se trata del empresario que le cantó las cuarenta en bastos al presidente del Parlament, Roger Torrent. Karl Jacobi es la última bestia negra del catalanismo por haber dicho aquello de que los políticos que pisotean las leyes deben ir a la cárcel. Torrent, claro, se quedó de piedra. Sobre todo por la cerrada ovación que suscitaron las palabras de Jacobi entre el público de la velada.

Horas después, la jauría de Twitter se lanzaba a la cacería del disidente y el personal de los Comités de Defensa de la República (CDR) difundía los datos personales de Jacobi y los de su empresa para llevar a cabo las cívicas actividades de señalamiento, boicot y hostigamiento a fin de que Jacobi, que lleva desde mediados de los ochenta en Alella, Barcelona, España, agarre sus bártulos y se vuelva para Alemania porque en la república catalana de esta gentuza no hay sitio para un extranjero discrepante como él.

Las amenazas en las redes sépticas, las pintadas en las casas de jueces, de dirigentes de Sociedad Civil Catalana y de concejales de Ciudadanos, PP y PSC, los carteles de Arran con las caras de Arrimadas y Alberto Fernández sobre la leyenda "Enemigos del pueblo", los insultos a familiares de políticos no nacionalistas no han propiciado jamás la más leve condena por parte de los partidos nacionalistas o de los podemitas de Colau. Ni siquiera cuando una panda de energúmenos pegó una paliza a dos mujeres a plena luz del día y en plena calle por llevar camisetas de la selección española de fútbol y recoger firmas para que el equipo vuelva a jugar en Cataluña. Tampoco dijeron nada las organizaciones feministas. Aquellas dos mujeres fueron agarradas del pelo, tiradas al suelo y pateadas un sábado por la tarde en la Meridiana de Barcelona. Por llevar camisetas de España.

Tampoco ha condenado nunca el nacionalismo las represalias sufridas por las familias que han osado pedir clases de español para sus hijos, padres avalados por sentencias judiciales con las que políticos, funcionarios y profesores talibanes se han limpiado el trasero ante la pavorosa complicidad del PSC, que sigue en esa charca. Es cierto que habría resultado extraño que los catalanistas se condenaran a sí mismos.

Y qué decir de aquellos alcaldes que no querían participar en el 1-O, acosados por las brigadas cívicas del pueblo en seguimiento de las instrucciones de Puigdemont de que a esos tíos había que mirarles a los ojos, o de la matraca nocturna de los payasos por la república ante las pensiones en los que se alojaban los policías y guardias civiles, de los chantajes a los hosteleros para que los echaran, del odio puro que fue primero que el "A por ellos" a las puertas de las comisarías de las que partían los refuerzos. Germà Bel, exdiputado de Junts pel Sí, exsocialista y reputado profesor de Economía, tuiteaba por entonces que los hoteles no suelen aceptar animales.

En estas que va Jaume Roures y dice que hay una caza de brujas porque Montoro se ha interesado por lo que la Generalidad le ha pagado a él y a otros gurús del proceso. Y dice más: que a este paso lo que votaron en el 1-O serán segregados en los transportes públicos, que ahora van a por él, pero que luego irán a por más y tal. Ya se imagina entre Bertolt Brecht y Rosa Parks. Qué tragedia y qué pena. Los investigados por los espías de la Stasi d'Esquadra, los niños marginados en las escuelas por ser hijos de guardias civiles, los críos señalados por hablar español en el patio, los familiares de los políticos "unionistas", los sospechosos habituales del Consejo Audiovisual de Cataluña, los vecinos de Vila-roja, el barrio marginal de los españoles en Gerona, y herr Jacobi, el nazi judío, seguro que se solidarizan con él. Todos somos Roures.

Por no cumplir la orden de suspensión
Varapalo judicial al ‘decretazo’ lingüístico de Puig y Oltra: el TSJ lo denuncia al Constitucional
Agustín de Grado okdiario 8 Marzo 2018

Varapalo judicial a la dictadura lingüística que Ximo Puig (PSOE) y Mónica Oltra (Compromís) pretenden implantar en la Comunidad Valenciana. El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) ha acordado plantear una cuestión de inconstitucionalidad ante el ‘decretazo’ mediante el cual el gobierno valenciano adoptó medidas urgentes para la aplicación, durante el curso desde 2017 hasta 2018, de los proyectos lingüísticos catalanizadores a los centros educativos.

La sección cuarta del contencioso administrativo considera que la norma, aprobada por el gobierno valenciano el pasado mes de septiembre para garantizar la aplicación del ‘decretazo’, “no hace sino mantener el modelo lingüístico sobre el uso del valenciano en las enseñanzas no universitaria recogido en el decreto 9/2017 que había sido suspendido por el Alto Tribunal meses antes “.

Los magistrados aseguran que la Consejería de Educación, en manos del nacionalista Vicente Marzà, “no cumplió la orden de suspensión” y en su lugar, el gobierno valenciano aprueba el ‘decretazo’ para imponer los proyectos lingüísticos por las bravas. El TSJ entiende que este procedimiento vulnera la Constitución por su arbitrariedad, ya que no existían razones de extraordinaria y urgente necesidad para el dictado de tal norma.

Desobedecieron la suspensión judicial
El TSJ pide al Tribunal Constitucional que declare la inconstitucionalidad del ‘decretazo’ por vulneración del artículo 24.1 de la Constitución en relación con el artículo. 117.3 ya que se aprobó con el fin de impedir la ejecución de las resoluciones judiciales dictadas por la sección cuarta de la sala de lo contencioso administrativo que acordaba la suspensión del decreto de plurilingüismo y establecían, además, la forma en que la suspensión debía ejecutarse.

La Sala explica que el propio decreto ley cuya constitucionalidad se cuestiona, en su exposición de motivos, “pone de relieve que pretende poner en marcha el sistema establecido en el Decreto del Consell 9/2017 que estaba suspendido por el Tribunal y evitar la aplicación de la disposición transitoria primera punto 4 del propio decreto que mantenía el sistema anterior en tanto se implantaba el nuevo sistema”.

Añade que las disposiciones específicas puestas en cuestión “ponen en funcionamiento el sistema durante el curso 2017-2018 en el primer curso del segundo ciclo de educación Infantil y los centros sostenidos con fondos públicos para Infantil de 2 años del primer ciclo de Educación Infantil”.

El TSJ estima la petición de la Diputación de Alicante y de la Asociación para la defensa del Castellano en la Comunidad Valenciana, pero aclara que “no se cuestiona la constitucionalidad intrínseca ni del Decreto 9/2017 ni el Decreto Ley 3/2017”.

Según la Sala, se trata de determinar si el decreto ley “impide o limita la ejecución de la suspensión del Decreto 9/2017” acordada en varias resoluciones.

Queda en suspenso
La Sala cita el auto de la Sección Cuarta de 23 de mayo de 2017 confirmado por otro de 20 de junio de 2017, el auto de 27 de julio de 2017 que resuelve incidente para la ejecución de la suspensión y el auto de 22 de septiembre de 2017 desestimando recurso frente al anterior.

Estas resoluciones confirman que el sistema lingüístico establecido en el decreto queda en suspenso y que, de conformidad con la disposición transitoria primera punto cuarto de dicha norma, “se mantiene el sistema anterior establecido en el Decreto 127/2012”.

La decisión del TSJ de plantear cuestión de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional frente al decreto ley no puede ser recurrida.


CÁMARA DE COMERCIO DE EEUU
‘3.200 empresas se han ido, el ridículo internacional catalán es espantoso’
La Gaceta  8 Marzo 2018

El presidente de la Cámara de Comercio de EEUU en España, Jaime Malet, cree que Cataluña tiene “muchas cosas fantásticas” por hacer, si deja atrás las mentiras del ‘procés’.

“Vamos a tardar un tiempo, pero al final la realidad se va a tener que imponer, y Cataluña tiene muchas cosas que puede hacer, fantásticas, más allá de los políticos, para renacer, rehacerse, y tener un papel muy importante en España“, ha afirmado Malet en una entrevista con Efe.

En opinión de este empresario y abogado catalán, que preside desde hace tres lustros la principal asociación de empresas estadounidenses en España (AmCham Spain), Cataluña puede y debe ejercer el liderazgo en temas económicos.

Especialmente, ha explicado, debe liderar en la adaptación a la cuarta revolución industrial, donde España muestra signos “preocupantes” de “atraso”, en la captación de talento y capital, y convirtiéndose en el “abanderado del progreso en España y en el sur de Europa”.

Malet ha reprochado a los dirigentes secesionistas el haber mentido a los catalanes.
“Puedo entender que haya gente que tenga unos pensamientos que no sean pro España o que sea pro independencia, pero lo que no puedo entender es por qué los políticos catalanes no han explicado a la gente la verdad, y por qué la gente, después de ver que la verdad (de los independentistas) no llegaba, y no va a llegar, siguen apoyando a políticos que no dicen la verdad”.

Las mentiras del ‘procés’
Según Malet, “hay mucha gente que está muy enfadada porque se le han dicho cosas que no han pasado. Se ha dedicado toda la energía y todos los impuestos de los ciudadanos para un fin casi único, ese fin no ha llegado, y la gente ya no puede más”.

Ha recordado que “3.200 compañías se han ido” de Cataluña, y ha asegurado que “el ridículo desde el punto de vista internacional es espantoso”.
Esto “hay que decirlo claro”, porque “si no se dice claro, si se pone con ambages, la gente se piensa que no es así”.

“No sé lo que se quiere conseguir en Cataluña, pero eso de que ‘cuanto peor mejor’ es un riesgo enorme para la convivencia de la población y el bienestar de las familias”, advierte el presidente de AmCham Spain.

Su consejo es “bajar a la realidad y decirle la realidad a la población: la independencia es imposible”.
“No sería democrático -argumenta Malet- que el 7% de un país impusiera su voluntad al resto, no hay mimbres en la comunidad internacional para apoyar un proceso como ese” y, además, “es malísimo para la convivencia y malísimo para la prosperidad”.

Lo lleva advirtiendo cuatro años
Desde hace cuatro años, recuerda Malet, AmCham Spain ha estado defendiendo que las posibilidades de la independencia eran nulas, que la comunidad internacional “no iba a cambiar los principios (de integridad territorial) de la Paz de Westphalia porque lo quisiera una parte tan rica y próspera como es Cataluña”, y que el proceso secesionista era “muy negativo para la confianza y para los negocios”.

Malet, que participó a finales de enero en el Foro Económico Mundial de Davos, ha asegurado que “en el extranjero ya se empieza a ver esto como algo muy extraño y muy estrafalario”.

Se define como “catalán de pura cepa” y denuncia que en las escuelas, de 25 horas lectivas, sólo 3 se dedican al castellano, pero “siempre hay una pelea como si fuera al revés”.

“Todo está contaminado por el catalanismo, cuando al final el primer apellido catalán entre los más comunes es el número 26, y antes vienen López, García, … 25 apellidos no catalanes”.

“Todo esto ha generado un nihilismo de llevar las cosas hasta un punto de no retorno y luego, por otro lado, a no decir la verdad”.

Malet aboga por que la verdad vuelva a la política catalana, porque solo a partir de ese momento “las cosas se podrán estructurar de una manera diferente”.

Armengol destina más de 3 millones de euros a “normalizar” el catalán en Baleares
Luz Sela okdiario 8 Marzo 2018

El Gobierno balear destinará 3.369.578 euros este año a “normalizar” el catalán en las islas. La partida, reservada en los Presupuestos regionales para 2018, corresponde exclusivamente al programa para la “planificación y normalización de la lengua catalana”.

Desde que Francina Armengol (PSOE) llegó al poder-2015-esta cifra no ha dejado de crecer. En 2016, la asignación para el programa era de 2.828.715 euros. Al año siguiente, ya subió a los 2.934.471. En las cuentas de este año se incrementa en medio millón de euros.

El programa, que se inscribe en la Dirección General de Política Lingüística, destina un millón y medio de euros de ayudas a “familias e instituciones sin ánimo de lucro” para la promoción del catalán. Asimismo, destacan otros 900.000 euros para empresas privadas que colaboren con la imposición de la lengua, 850.000 para las empresas públicas, y 2.101.000 euros para “transferencias corrientes”.

La Dirección General de Política Lingüística fue creada tras la llegada de Armengol al gobierno autonómico. Según se explica en la misma memoria de los Presupuestos, “los objetivos principales de esta dirección son velar por la normalización y dignificación de la lengua catalana, que en la anterior legislatura fue menospreciada hasta el límite de eliminar esta dirección general”. “Esto significa que en algunos casos se ha de hacer frente, y destinar recursos, a un fuerte retroceso en la implantación de la lengua en la vida cotidiana y por tanto son necesarias campañas y programas para conseguir lo que los ciudadanos nos han encomendado en las urnas”. Desde el departamento se prioriza, señalan, “la promoción de la enseñanza de la lengua catalana a la población adulta, y el fomento de los usos del catalán en todos los ámbitos de la sociedad”.

Subvenciones al independentismo
La consellería otorga anualmente subvenciones específicamente destinadas a esta promoción del catalán, distribuidas en distintas convocatorias, y, en ocasiones, con destinatarios abiertamente partidarios de las tesis independentistas.

Es el caso de los 140.907 euros concedidos a la edición balear del diario Ara, en la convocatoria destinada a “consolidar el espacio de comunicación” en catalán.

Asimismo, la asociación Obra Cultural Balear se benefició el pasado año de 20.000 euros del gobierno balear para la promoción del catalán. En diciembre, esta entidad provocó la polémica al otorgar un premio al presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, y al de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sánchez, ambos en prisión acusados, entre otros, de rebelión. Al acto, que se celebró en el Teatro Principal de Palma, asistió la entonces todavía presidenta del Parlament, Carme Forcadell.

HOMENAJES A ETARRAS
Covite acusa a Cs de ‘poner precio’ a la humillación a las víctimas de ETA
La Gaceta  8 Marzo 2018

Asegura que no es necesaria una modificación legal para perseguirlos, sino que la Audiencia Nacional aplique la ley.

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha alertado de que la propuesta presentada por Ciudadanos en el Congreso para reformar la Ley 29/2011 de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo e incluir en su articulado que los homenajes a etarras sean perseguidos por la vía administrativa y, por tanto, se pueda multar a los organizadores es “descabellada y contraproducente”.

Covite, que ha abanderado la denuncia de este tipo de actos de enaltecimiento del terrorismo, ha asegurado que, de salir adelante la iniciativa del partido de Albert Rivera, “se despenalizarían los homenajes, que hoy están incluidos en el artículo 578 del Código Penal como un delito de terrorismo”, un hecho que “iría directamente en contra del trabajo que llevamos años realizando para acabar con este tipo de actos de enaltecimiento y de humillación a las víctimas”.

Las víctimas han recalcado que la propuesta “adolece de empaque jurídico, ya que una infracción penal no puede ser al mismo tiempo una infracción administrativa”. La asociación presidida por Consuelo Ordóñez asegura que no duda de la “buena intención” de Ciudadanos al plantear esta propuesta, pero advierte que “no es el camino para acabar con los homenajes públicos a etarras orgullosos de su pasado”.

“No existe un vacío legal en este terreno -han afirmado desde el colectivo-. La clave está en lograr que la Audiencia Nacional reconozca la realidad de los graves hechos que denunciamos y aplique el actual Código Penal, en lugar de negarse a investigarlos y dar carpetazo a las denuncias dictando dictar resoluciones infundadas”.

Entre ellas, como recuerdan las víctimas, se encuentra el recibimiento brindado al etarra Andoni Gabiola en Lekeitio (Vizcaya), donde fue recibido con honores en el Salón de Plenos del Ayuntamiento y donde pronunció un discurso desde el sillón del alcalde. Para ello, EH Bildu había solicitado formalmente utilizar el Salón para hacer “un recibimiento institucional”. En este caso, un juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Bilbao declaró la cesión del espacio municipal para la realización del homenaje a un terrorista era “contrario a derecho”. Pese a ello, la Audiencia Nacional lo consideró “una manifestación de alegría” e incluso dio por buena la justificación del alcalde, que declaró que se quería mostrar “apoyo” a la familia del etarra. Covite, que denunció estos hechos, ha recurrido en amparo al Tribunal Constitucional.

Ha señalado asimismo que establecer multas por celebrar homenajes implica “transmitir a los organizadores que enaltecer el terrorismo y humillar a las víctimas es un acto que puede realizarse a cambio de un puñado de euros”.

Covite también ha denunciado la cesión de las instalaciones de la Universidad Pública del País Vasco para celebrar un homenaje al etarra Xabier Rey, que fue hallado muerto este martes en el centro penitenciario Puerto III, en Cádiz, con cortes en los antebrazos.

 


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