AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 11 Abril 2018

Un Gobierno que no defiende a España en Europa
EDITORIAL Libertad Digital 11 Abril 2018

Necesitamos un Gobierno que defienda la Nación frente a aquellos que creen que atacarla les puede salir gratis.

Rajoy ha hablado por fin sobre lo ocurrido en Alemania en torno a la decisión de la audiencia de Schleswig-Holstein sobre el futuro judicial de Puigdemont y, sobre todo, tras las impresentables declaraciones de la ministra de Justicia de ese país, que han sido un insulto para España y han puesto en duda buena parte de la arquitectura institucional e intelectual de la Unión Europea.

Porque una cosa es que, en virtud de la separación de poderes, Merkel y sus ministros no puedan ni deban interferir en las decisiones de un tribunal, por disparatadas que sean, y otra que la referida responsable de Justicia apoye políticamente un disparate como ese, dejando más que claro que el tribunal de Schleswig-Holstein ha contado con un respaldo que en ningún caso debería haberse dado.

Y es ahí cuando la cuestión se torna inequívocamente política y, por tanto, requería de una respuesta política que, por supuesto, Rajoy y su Gobierno no han sido capaces de dar en ningún momento. De hecho, es más que probable que esa incapacidad, clamorosa desde el inicio de la crisis desencadenada por los golpistas catalanes, esté también en el fondo de la decisión tomada por los jueces, aunque sólo sea en parte.

Es obvio que la reacción al insulto y la agresión de la ministra alemana –que no ha sido desautorizada por Angela Merkel– sólo podía darse siguiendo los cauces propios de una Unión Europea que España sí respeta. Pero también lo es que, si queremos ser tratados como lo que somos –una de las naciones más importantes de la UE–, necesitamos un Gobierno que defienda la Nación frente a aquellos que creen que atacarla les puede salir gratis.

Rajoy, por el contrario, en lugar de defender a España, ha calificado el ominoso comportamiento alemán de "modélico", "de primera". Con ello no sólo ha hecho dejación de su deber, sino que está contribuyendo a la demolición de la UE, uno de los proyectos políticos más importantes que ha visto el mundo en los últimos 150 años. Porque la UE se basa en el reconocimiento de sus integrantes en calidad de iguales y, sobre todo, porque el nacionalismo es sin ningún género de dudas el principal enemigo de la Europa comunitaria, esa isla de libertades y derechos que ha logrado edificarse en un espacio geográfico y político que tantas veces se ha visto devastado por culpa, precisamente, del nacionalismo.

Una vez más, Rajoy ha decidido no hacer política, en esta ocasión escudándose en la imprescindible separación de poderes; pero lo cierto es que este asunto no sólo requería una acción política antes de la decisión de la audiencia de Schleswig-Holstein, sino también otra a posteriori.

La conclusión es evidente y tremenda: cada día está más claro que la política es algo que le viene grande a los políticos de este Gobierno.

Rajoy, de vergüenza
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS Libertad Digital 11 Abril 2018

El todavía presidente del Gobierno y minucioso enterrador del Partido Popular hizo ayer unas declaraciones en Buenos Aires que confirman el juicio de la mayoría de sus votantes: no votarlo ni en peligro de muerte. Ayer, todos los periódicos españoles, sin excepción y con EL MUNDO a la cabeza, se sumaban a la tesis que cualquiera con un mínimo de decoro puede sostener ante la intolerable agresión a España por parte de la ministra naziprogre de Justicia alemana a cuenta de la desleal, ilegal y repugnantemente ofensiva para el Estado de Derecho español y la supervivencia de la Unión Europea.

Del gobierno Merkel dijo Rajoy: "Su comportamiento fue modélico", y para demostrar hasta qué punto es capaz de arrastrarse este émulo del héroe de La venus de las pieles, de Sacher-Masoch (texto clave en la definición popular del masoquismo como conducta sexual) añadió: de primera". Esos dos términos "modélico" y "de primera" hacen que uno se avergüence de haber votado dos veces -2004 y 2008- a un personaje que es ya la caricatura de sí mismo, y que, evidentemente, desprecia a España y a los españoles. Ni los cipayos más arrastrados del oriente, ni los jenízaros turcos, niños esclavos de origen cristiano convertidos en los más feroces guerreros islamistas, ni Judas Iscariote vendiendo al Hijo de Dios por treinta monedas de plata, ni Pedro negándolo tres veces han llegado tan lejos en la traición. Ya no dan ganas ni de comentar lo que dice y lo que hace, sólo de perderlo de vista.

Ayer publicó Wilhelm Hofmeister, director de la Fundación Konrad Adenauer, un artículo en el Frankfurter Allgemeine Zeitung que decía: "Cuando a principios del próximo siglo los historiadores del futuro describan el declive de la UE y los posteriores conflictos en el continente (...) no es difícil prever que el comportamiento en Alemania frente al separatismo catalán será reconocido como una de las razones". Y a continuación critica no sólo a los jueces de Shcleswig-Holstein sino a los medios y a los políticos. O sea que un experto representante del propio partido de Merkel lamenta en el primer diario alemán lo que han hecho sus jueces y su Gobierno, así como las terribles consecuencias que tendrá para la UE un comportamiento, que, en cambio, el presidente español califica de "óptimo" y "de primera".

Váyase ya, señor Rajoy.

Examen de conciencia
Emilio Campmany Libertad Digital 11 Abril 2018

Buena parte de lo sucedido es responsabilidad de nuestro Gobierno, que ha dejado en manos de los jueces, incluidos los extranjeros, un asunto que debía ser el único relevante de su agenda.

Está plenamente justificada la ola de indignación que recorre España a raíz de la decisión judicial de un tribunal alemán de no extraditar a Puigdemont. Y mucho más lo está la que han provocado las declaraciones de la ministra de Justicia y las de otros dirigentes alemanes menospreciando la calidad de nuestra Justicia. Sin embargo, hay algunas consideraciones que hacer.

Es obvio el desacierto de la decisión de los jueces de Schleswig-Holstein, sin derecho alguno a someter a revisión la calificación jurídica del delito cometido por el expresidente de la Generalidad. En el marco de la euroorden, el citado tribunal debería haberse limitado a comprobar que el Código Penal alemán incluye el delito que el Tribunal Supremo español imputa al prófugo. Pero la culpa de que el tipo penal español incluya la necesidad de que la rebelión se haga con violencia y la sedición de manera tumultuaria la tiene la redacción dada por nuestros legisladores. Esto se hizo con la consciente voluntad de crear un espacio de impunidad a los líderes políticos nacionalistas que desobedecieran las leyes y sentencias españolas sin violencia y ordenadamente. Es notable, por ejemplo, que a Puigdemont no se le acusara de nada hasta después de declarar la independencia, cuando los actos presuntamente constitutivos de delito son muy anteriores y se realizaron a vista, ciencia y paciencia del Gobierno.

Con respecto a la malversación, el delito que el exigente tribunal alemán parece estar dispuesto a reconocer que ha cometido Puigdemont, conviene recordar que Artur Mas es responsable de hechos esencialmente similares con ocasión del referéndum del 9-N y la Fiscalía se negó a acusarle de ella con el fin de que no fuera a la cárcel y evitar el problema político que tal hecho podía acarrear.

Por otra parte, España se reconoce a sí misma jurisdicción universal y aquí se han perseguido a presuntos delincuentes extranjeros por delitos cometidos igualmente en el extranjero y se han dictado órdenes de detención internacionales contra ellos con ostensible menosprecio de los ordenamientos de otras naciones tan respetables como la nuestra.

Luego, aunque Suiza no forme parte de la Unión Europea y respecto de ella no nos obligue la euroorden, nos negamos a entregarle a Falciani con argumentos tan peregrinos como los que los alemanes han empleado contra nosotros.

Por último, buena parte de lo sucedido es responsabilidad de nuestro Gobierno, que ha dejado en manos de los jueces, incluidos los extranjeros, un asunto que debía ser el único relevante de su agenda. Mucho más ahora, cuando los gobernantes alemanes han convertido en conflicto diplomático lo que Rajoy pretende que siga siendo una mera cuestión judicial.

Exigimos justamente que nos tomen en serio. Pero, para merecerlo, lo primero que deberíamos hacer es ser serios nosotros. Y en materia de justicia internacional, hace mucho tiempo que no lo estamos siendo. Por muchas y poderosas que sean las razones que nos amparan, no podemos exigir a los demás lo que no nos exigimos a nosotros mismos.

Olivier Galland: “El islam, y no la pobreza, impulsa el radicalismo de los yihadistas”
www.latribunadelpaisvasco.com 11 Abril 2018

El sociólogo Olivier Galland ha criticado a muchos de sus colegas académicos por tener una visión miope de la radicalización islamista en Francia, afirmando con rotundidad que el efecto del islam es más importante que el de factores sociales como la pobreza.

Hace apenas unos días, miles de ciudadanos franceses, ante el caso omiso de las autoridades, demandaban acciones policiales y jurídicas contra las pandillas de inmigrantes musulmanes que están aterrorizando a los vecinos, y casi paralelamente se hacía pública una nueva encuesta que revelaba que una gran mayoría de los consultados respalda abrumadoramente la deportación inmediata de sospechosos yihadistas, así como exige "la prohibición del Islam radical”.

En este ambiente agobiante en el que el totalitarismo políticamento correcto ha sumido a Francia, tal y como se analiza en profundidad en el primer número de la nueva revista de reflexión y pensamiento Naves en Llamas, un destacado dirigente político galo recibía una multa de 6.150 dólares por afirmar que en su país se está produciendo una "invasión de inmigrantes”. Pero, sin temor a la censura, el sociólogo Olivier Galland, ha explicado con enorme lucidez en qué consiste el problema del yihadismo en su país y en el resto de la unión Europea: “Nuestros estudios ponen de manifiesto que se produce una intensa divergencia y que existe una división cultural profunda entre los jóvenes musulmanes y sus camaradas. Para los primeros, la religión domina el mundo secular: esto es lo que hemos llamado 'absolutismo religioso’. Y el ‘absolutismo religioso’ entre los musulmanes es el paradigma salafista. Los defensores de esta ideología no quieren integrarse, sino que ven a Francia como un campo de batalla en el que el islam debe de vencer”.

Después de los ataques terroristas de Bataclan en 2015, Galland realizó una encuesta entre alumnos de secundaria sobre el tema del radicalismo islamista y descubrió que los estudiantes musulmanes, en particular, eran los más tolerantes con la violencia cometida en nombre de la religión, según ha informado el periódico de extrema izquierda “Liberation”. Los resultados de este estudio, que se publicaron a principios de esta semana, mostraron que los alumnos musulmanes eran a menudo mucho más antiliberales que sus homólogos no musulmanes y Galland ha afirmado que es el efecto de la religión islámica, en lugar de ser simplemente factores sociales que impulsan laradicalización entre ellos. "Esta concepción de la religión está vinculada al antiliberalismo cultural, que medimos con varias preguntas, incluida una sobre la homosexualidad: la creencia de que la homosexualidad ‘no es una forma adecuada de vivir la sexualidad’ es mucho más común entre los jóvenes musulmanes, aunque, por supuesto, esto no significa que todos los jóvenes musulmanes sean radicales o que sean terroristas potenciales".

"En algunas instituciones, la proporción de 'absolutistas' asciende a más del 40 por ciento”, explica Galland, que añade que hay una tasa importante de 'segregación': cuando la tasa de estudiantes musulmanes es muy alta en una escuela secundaria, son más radicales que en otros lugares. Pero en todas partes, los estudiantes musulmanes son más radicalmente religiosos que el resto”.

CON MÁS DEL 4% DE LOS VOTOS
VOX lograría dos escaños en las Europeas, según una proyección de Moncloa
La Gaceta  11 Abril 2018

“VOX es ya imparable y eso lo saben hasta en el Palacio de La Moncloa”, ha dicho Abascal.

VOX lograría dos escaños y más del 4% de los votos en las elecciones al Parlamento Europeo que tendrán lugar el próximo año 2019, según la proyección de voto que maneja el entorno Mariano Rajoy y que ha sido filtrado por Electomanía.

La formación liderada por Santiago Abascal quedaría quinta por detrás de PP y PSOE, ambos alcanzarían el 22% de los votos y 14 eurodiputados. La extrema izquierda -Unidos Podemos y Equo- se haría con el 20% y 12, y Ciudadanos, por su parte, lograría poco más del 16% y 10 escaños. PACMA, la formación animalista que quiere prohibir la tauromaquia, conseguiría el 2,3% de las papeletas y un eurodiputado.

“VOX es ya imparable y eso lo saben hasta en el Palacio de La Moncloa”, ha dicho Abascal en Twitter. Cabe señalar que la formación se ha convertido en el principal azote del separatismo por su posición “sin titubeos” contra los golpistas al ejercer como acusación popular en el juicio a los exconsejeros en el Tribunal Supremo y ya cuenta con 5.700 afiliados de cuota, 2.400 más que en septiembre de 2017.

PORTAZO A CARMENA
Anulan el cambio de nombre de la calle ‘Caídos de la División Azul’ en Madrid
La Gaceta  11 Abril 2018

El juzgado madrileño da así la razón a José Luis Marín, que interpuso el recurso en representación del Colectivo de Familiares Caídos en Rusia.

El Juzgado Contencioso-administrativo número 8 de Madrid ha anulado el cambio de nombre de la calle “Caídos de la División Azul” al entender que su modificación por parte del Ayuntamiento de Madrid, en cumplimiento de la ley de memoria histórica, no se ajusta a derecho.

La sentencia, fechada el pasado 6 de abril de 2018, argumenta que la División Azul se formó en 1941, dos años después de finalizar la Guerra Civil y que por tanto “no entra” en “el periodo de exaltación de la sublevación militar (1936), ni de la guerra civil”, que es al que se refiere la normativa vigente.

Contra este fallo cabe recurso de apelación en un plazo de quince días a partir de la notificación de la sentencia.

El juzgado madrileño da así la razón a José Luis Marín, que interpuso el recurso en representación del Colectivo de Familiares Caídos en Rusia.

La sentencia rechaza que “Caídos de la División Azul” sea parte de la ley de memoria histórica porque aunque se creó en el periodo de la dictadura “su actuación se desarrolla fuera de nuestras fronteras, y no fueron de exaltación a la dictadura”.

La jueza Ana Monreal niega así que, como argumenta el Ayuntamiento, que dicha calle suponga “una exaltación colectiva que contribuyó manifiestamente al mantenimiento y adhesión de la Dictadura, resultando que los caídos de la División Azul estuvieron singularmente vinculados a régimen franquista de manera activa y significativa”.

Para la magistrada, los caídos de la División Azul “no realizaron acciones o conductas exaltando la rebelión militar, ni la guerra civil, ni participaron en la represión de la guerra civil, ni mucho menos fueron instrumento o soporte de sostenimiento del sistema dictatorial implantado por Franco”.

Así, en caso de querer suprimir esta calle, el Consistorio madrileño debería hacerlo a través de la ordenanza reguladora de la denominación y rotulación de espacios urbanos y no en aplicación de la memoria histórica, indica la sentencia.

El juzgado da así la razón al Colectivo de Familiares de Caídos en Rusia, que argumentaban que la División Azul nació con la “única y exclusiva razón” de “combatir el comunismo”.

En declaraciones a Efe el presidente de este colectivo, José Luis Marín, ha asegurado que la sentencia es “demoledora” y ha pedido la dimisión de Paca Sauquillo, la presidenta del comisionado de memoria histórica que propuso el listado de calles, y de todos los miembros de este órgano por “ignorantes y sectarios”.

El pasado 27 de marzo tres miembros del comisionado, incluida la propia Paca Sauquillo, tuvieron que declarar ante el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 23 de Madrid por la denuncia de la Fundación Francisco Franco contra el cambio de nombre de 52 calles de la capital, cuya aplicación se ha suspendido de forma cautelar.

También han sido recurridas individualmente la retirada de las calles General Millán Astray, paseo de Muñoz de Grandes, Crucero Baleares y General Asensio Cabanillas.

Yolanda Couceiro: "Si algún día cae Israel, Europa irá detrás de forma inmediata"
lagaceta.eu 11 Abril 2018

Polémica periodista, empresaria, liberal y muy activa en redes sociales. Yolanda Couceiro Morín ya destacó durante años en la lucha cívica contra la banda terrorista ETA en el País Vasco. Ahora, con sus artículos, libros e intervenciones, se ha convertido quizás en la voz más crítica en España con lo que se conoce como "proceso de islamización de Europa"

¿Es tan grave ese proceso de islamización que usted denuncia?
Evidentemente. Parece que los medios no quieren hacerse eco de muchas noticias relacionadas con esto, pero ya hay enormes territorios de Europa que no están controlados por las autoridades locales sino por la sharia. Las llamadas No-Go Zones se multiplican por Europa, y la violencia ha tomado un protagonismo innegable

¿A qué violencia se refiere?
No solo a la que padecemos en forma de atentados por parte de islamistas. También a una violencia diaria que sufren multitud de ciudadanos europeos. En concreto, los judíos son un colectivo especialmente perseguido. El último caso ha sido el de Mireille Knoll, de 85 años, a la que encontraron en la cama carbonizada y con 11 heridas de arma blanca. Sobrevivió al Holocausto y ahora ha sido asesinada a manos de un hombre llamado Yacine Mihoub. Su delito: ser judía

¿Por qué dice que los judíos europeos son un colectivo especialmente perseguido?
Bueno, en Europa todos los europeos somos víctimas de estos asesinos, pero es cierto que hay colectivos más sensibles. Los judíos escapan de Europa para no ser víctimas del antisemitismo nazi o islamista, pero a nadie se le escapa que los judíos han sufrido atentados directos por parte de yihadistas como el perpetrado contra una escuela judía en Toulouse (2012) y el Hyper Casher de París (2015)...

Pero no solo eso, hace un mes un niño de 8 años fue golpeado en Francia porque llevaba kipá; unos días antes, una niña de 15 años con una estrella de David alrededor del cuello sufrió numerosos cortes de cuchillo en el rostro, y unos días después, a un niño le cortaron los dedos con una sierra. Los casos son numerosos.

¿Cree entonces que existe una persecución sistématica a los judíos en Europa?
Por parte de los islamistas, desde luego. Por otra parte, existe una corriente perfectamente organizada, que aglutina amplios sectores de la izquierda europea, para atacar a Israel y todo lo que representa. Mientras amplios sectores de ciudadanos vemos a Israel como nación aliada, amiga y la única democracia de la zona, la izquierda se empeña en dibujar al estado de Israel de otra forma distinta, seguramente impulsada por intereses inconfesables.

¿A que se refiere?
No cabe duda de que Israel es la última trinchera de defensa de Occidente. Y todos sabemos que Israel solo podría perder una guerra, que sería la primera y última. Si algún día cae Israel, Europa irá detrás de forma inmediata. Quizás ese sea el quid de la cuestión en esa alianza de sectores amplios de izquierda y organizaciones terroristas como Hamás. Hay una izquierda que desea que Europa desaparezca tal como es hoy, y no saben que esos aliados a los que defienden y utilizan, como Irán o Palestina, serán los mismos que les harán arrodillarse y perder su libertad. En España lo vivimos en la actualidad con el partido PODEMOS, fuertemente vinculado a la tiranía iraní.

Por último ¿Qué opina de la campaña Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel, BDS?
Es más de lo mismo: una operación vinculada a sectores de izquierda y extrema derecha. Es la teoría de la herradura: los extremos se tocan, se acercan. No son muy diferentes. La BDS es una operación dirigida a debilitar la única democracia de Oriente Próximo, un país donde se vive en libertad. Por suerte Israel, que viene sufriendo esas campañas artificiales de desprestigio, soporta perfectamente esos ataques.

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Nueva fase en el procés y no será la última
Luis de Velasco republica 11 Abril 2018

Permítame querido lector una reflexión muy, muy personal y es que ya no me siento tan solo. Estos últimos días he leído, visto y oído a expertos, comentaristas y ciudadanos calificar de golpe de Estado a los actos “indepes” en Cataluña, integrando el dichoso procés. Repasando todo lo que he ido publicando en www.republica.com veo que mi primera mención a golpe de Estado es del 12 de enero de 2016 (y ya ha pasado agua bajo los puentes y ha inundado tantas cosas). Allí puede consultar el lector interesado mi artículo “El procés como intento de golpe” porque eso era ya entonces (para el que quisiera verlo y tampoco era tan difícil). En ese texto afirmé que estábamos “en presencia de un intento de golpe “blando” o “por secretaría” con el mismo objetivo de un golpe clásico solo que esta vez no causado por un levantamiento militar, algo obviamente imposible aquí y ahora. En síntesis mediante una serie de trucos ilegales e ilegítimos se trata de establecer ese “doble poder” estudiado por los clásicos y sustituir una legalidad por otra y cambiar la institucionalidad”. Meses después en mi artículo del 29 de agosto de 2017 decía que “por disparatado que parezca, en este año y medio hemos asistido a un proceso que enfrenta ahora sus momentos decisivos. Todo ello ha causado un notable aumento de las tensiones sociales y políticas sobre todo en Cataluña. Ese es precisamente uno de los objetivos y medios buscados por los independentistas: agudizar las contradicciones, tema también estudiado por los clásicos.

La última provocación ha sido la presentación ante el Parlament de un “Proyecto de ley de transitoriedad jurídica y funcional de la república…El gobierno de Rajoy hará lo mismo que ha hecho hasta ahora o sea ir al Constitucional que hará lo mismo que hasta ahora: invalidar es decisión anticonstitucional. Lo saben los indepes pero seguirán. Saben que no prevalecerán pero tratan de causar el mayor daño posible…. Una reflexión final. En esta apuesta el independentismo fracasará pero el problema, mucho más agudo que hace un par de años, seguirá ahí y no podrá ignorarse”. Fin de la larga cita.

Y en esas estamos. El independentismo ha logrado internacionalizar el conflicto y construir un relato que ha encontrado eco en muchas partes sobre todo en algunos países de la UE. La última muestra, la decisión judicial en Schlewig-Holstein, un sonoro fracaso para las tesis españolas. No critico la llamada judicialización del problema porque cuando, desde el primer momento, los indepes se colocaron a sabiendas en la ilegalidad, el tema iba a ir por ese camino. Pero no necesariamente iba ir solo por ese camino sino que podía y debía ir acompañado por un mayor y mejor esfuerzo por parte del gobierno de Rajoy en un camino paralelo de índole, en sentido amplio, política. No estoy hablando de negociar con quienes no quieren negocia, sino imponer. Para bailar, hacen falta dos. Y en ese camino extrajudicial, está claro que los indepes van ganando. Sin duda es más fácil construir un relato con bravos luchadores por la independencia frente a franquistas reciclados pero opresores. Ese relato “romántico” tiene, en principio, más seguidores que no conocen bien el tema ni interés en cocerlo mejor, que la réplica (y como es réplica, es que va a remolque) de unos señores (y señoras por supuesto) muy serios pero aburridos y reiterativos. En este campo decisivo en el que las percepciones cuentan más que las verdades, los indepes (o sea para muchos “las víctimas” van ganando al menos por hoy. Hoy 10 de abril, El Pais informa que “el Ejecutivo ha decidido lanzar una “ofensiva, silenciosa, sin aspavientos”(sic), en Alemania y en toda Europa, tras la ola favorable hacia el expresidente Puigdemont”, ofensiva a través de la embajadas y eurodiputados españoles. Un poquito tarde ¿no? Los principales responsables del desaguisado catalán son por supuesto los dirigentes indepes y sus conmilitones. Pero la pasividad del gobierno Rajoy también tiene su cuota de responsabilidad y reconocer esa realidad no es equidistancia. A cada cual lo suyo.

Un freno a la deriva violenta
EDITORIAL El Mundo 11 Abril 2018

La operación de la Guardia Civil y la Audiencia Nacional contra miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR) es una respuesta proporcional al intento de agitar la calle y, en última instancia, subvertir el orden constitucional. Pese a que estos comandos separatistas se presentan como un movimiento político pacífico y democrático, lo cierto es que sus actos han provocado graves desórdenes públicos. Se trata, tal como ha advertido la Fiscalía, de acciones violentas ejecutadas de forma coordinada con el objetivo de "provocar un clima de agitación social". Por tanto, la deriva violenta del proceso soberanista no sólo debe atajarse de raíz, sino que tampoco deben quedar impunes las agresiones cometidas hasta la fecha.

El Estado de derecho tiene la obligación de protegerse de quienes intentan derribarlo. Éste es un principio absolutamente irrenunciable para cualquier demócrata. Los autodenominados Comités de Defensa de la República han cortado carreteras y no han tenido reparos en amenazar a jueces y a sus familias. Y todo ello en medio del clima insurreccional con que el separatismo, crecido a raíz de la puesta en libertad provisional de Puigdemont en Alemania, pretende seguir amedrentando al Estado. De hecho, la persona detenida ayer por la Guardia Civil disponía de documentación del cuartel que este cuerpo policial tiene en Barcelona, además de cartelería, una agenda, teléfonos móviles y un ordenador. La arrestada también ha sido relacionada con un mensaje de audio que se distribuyó entre activistas tras la detención del ex president en el que instaba explícitamente a los CDR a participar en el «bloqueo» de Mercabarna y el puerto de la capital catalana.

Los dos detenidos en la operación de ayer están imputados por presuntos delitos de rebelión y terrorismo por el titular del Juzgado número 6 de la Audiencia Nacional. Las acciones de sabotaje de los CDR no pueden considerarse una analogía estricta de la kale borroka, en la medida en que no ejercen violencia complementaria de una banda terrorista en activo. Sin embargo, se trata de grupúsculos que atentan gravemente contra la paz pública y tratan de inocular la intimidación en la sociedad catalana. El juez estima que la actividad perpetrada por los CDR busca subvertir el orden constitucional. Y aunque la reforma del Código Penal de 2015 agravó el delito de terrorismo, nuestro ordenamiento jurídico contempla un arsenal punitivo suficiente como para tipificar sin excesos los ilícitos penales en que han incurrido los comandos separatistas. La batalla legal para poner coto a la deriva violenta en Cataluña requiere de contundencia, pero también de la máxima precisión garantista. Entre otros motivos, para evitar la explotación propagandística por parte del independentismo de aquellas medidas judiciales ejecutadas al amparo del Estado de derecho.

Terrorismo callejero en Cataluña
 larazon  11 Abril 2018

La detención por orden de la Audiencia Nacional de una dirigente de los llamados «Comités de Defensa de la República» bajo la acusación de un delito de terrorismo, en el conjunto de la defensa de los derechos democráticos en Cataluña, trasciende el ámbito jurídico, por cuanto sitúa las acciones de violencia callejera vividas en el Principado en el contexto del movimiento separatista, que pretende subvertir el orden constitucional.

Como era de esperar, la equiparación con la «Kale Borroka» vasca de los actos de sabotaje y del clima de agitación social llevados a cabo por las organizaciones extremistas catalanas ha provocado una cascada de reacciones de condena entre los partidos políticos nacionalistas y entre las formaciones populistas de izquierda, conscientes de las consecuencias penales de considerar los ataques callejeros dentro del tipo delictivo del terrorismo, en lugar de tratarlos como meros «desórdenes públicos».

Es, sin embargo, una discusión plenamente superada hace dos décadas, al menos, desde que el entonces juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, instara al Tribunal Supremo a una reinterpretación de la legislación penal vigente, luego reflejada en la reforma del artículo 573 del Código Penal, para tipificar la violencia callejera de los grupos juveniles de ETA como terrorismo. El éxito, en términos democráticos, de la medida fue fulminante y hay que considerarlo como uno de los factores que contribuyeron a la derrota de la banda terrorista etarra. El Estado, confrontado a una nueva realidad delincuencial, había puesto en marcha el instrumento adecuado, dentro de los estrictos márgenes de la legalidad, para garantizar los derechos fundamentales de los ciudadanos.

Pues bien, la articulación en Cataluña de unos grupos de acción directa, que actúan como punta de lanza del movimiento secesionista, reúne, tanto en sus fines como en sus medios, todas las características de un brazo terrorista, por cuanto pretenden la subversión del orden constitucional, alteran gravemente la paz pública y atemorizan para sus fines a miembros de colectivos sociales, políticos o profesionales que defienden la legalidad. Todo ello, con independencia de la forma que adopte su organización, que, en este caso, no tiene un líder jerárquico, sino una estructura horizontal para facilitar su penetración entre los jóvenes, según explicó ayer el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido. Aunque somos conscientes de las dudas que, en el campo jurídico, pueden surgir sobre la propiedad del tipo delictivo aplicado por la Fiscalía y aceptado, a efectos, de momento, indiciarios, por el juez instructor de la Audiencia Nacional, la sociedad española acumula la suficiente experiencia en la materia como para no apreciar en su justa medida el alcance político de unos grupos como los CDR, que son la expresión callejera, es decir, la acción explícita contra la convivencia ciudadana, del movimiento separatista catalán.

Violencia, de momento, de baja intensidad, pero que atenta contra los derechos de las personas, que no puede entenderse como una cuestión aislada, sino que está directamente imbricada con el golpe anticonstitucional vivido en Cataluña. Es preciso poner coto a este tipo de grupos radicales y cortar de raíz unas acciones contra la seguridad ciudadana que pueden evolucionar negativamente en su gravedad. Hay, pues, que instar al ministro del Interior y a las Fuerzas de Seguridad del Estado a que mantengan, como hasta ahora, las líneas de investigación que lleven a la desarticulación de los CDR, y de todos los grupos violentos similares que puedan surgir. Porque nos hallamos ante una estrategia conjunta del separatismo catalán, que, no lo olvidemos, pretende la subversión del orden constitucional.

Izquierda y separatismo conchabados para acabar con la derecha
Está visto que las fuerzas del mal han decidido entablar la batalla definitiva para acabar con la España democrática
Miguel Massanet diariosigloxxi 11 Abril 2018

Nadie puede contemplar lo que está sucediendo en España en estos momentos, la decadencia evidente de nuestras instituciones políticas, el desgaste moral y ético de la ciudadanía y los progresos evidentes de las filosofías relativistas, con las que las nuevas generaciones han decidido prescindir de los valores que les trasmitieron sus mayores y de las raíces cristianas que han servido de soporte a nuestras leyes de convivencia y a las sabias costumbres de nuestros mayores que han mantenido nuestras tradiciones intactas durante siglos. España, señores, parece que ha entrado, apenas sin enterarse de ello, en el tortuoso y degradante camino de su propia autodestrucción. La democracia que sucedió a los años de caudillaje del general Franco, no ha sabido mantenerse, gracias a la incompetencia de quienes nos han venido gobernando desde que España tuvo la desgraciada idea de restablecer los partidos políticos y dividirse en autonomías, a las que se les otorgó facultades que, como ha quedado patente a través del transcurso del tiempo, no estaban preparadas para desempeñarlas con sentido común, lealtad, eficacia y solidaridad, que era como, con toda seguridad, los llamados padres de la patria y autores de nuestra Constitución de 1978, pensaron que serían capaces de hacerlo, en beneficio de nuestra nación y de la convivencia de todos los españoles.

La falta de previsión de los sucesivos gobiernos de la democracia española; los intereses particulares de los distintos partidos políticos que, desde el inicio de la transición, han ido formado parte de los distintos parlamentos y senados que se han ido sucediendo, a través de los años de vigencia de la Carta Magna; la poco efectiva vigilancia del Gobierno central de la nación sobre las desviaciones y decisiones de los dirigentes de algunas comunidades autónomas, las impropiamente denominadas como “históricas” y, el mantener, dentro de la propia Constitución, privilegios que nunca se debieran de haber conservado atendiendo a la propia contradicción que suponía, respecto a la definición de que “todos los españoles son iguales ante la Ley”, el distinto peso fiscal soportado por los habitantes de las distintas autonomías, un agravio comparativo que adquiría su máximo exponente ante los privilegios forales del País Vasco y Navarra.

La incuria del gobierno del señor Rajoy, la evidente falta de cuidado del Ejecutivo en las personas elegidas para ocupar cargos públicos y su negligencia “in vigilando” que ha dado lugar a que hayan surgido como hongos casos de enriquecimiento injusto, malversación de caudales o de corrupción capaces de desacreditar gravemente al PP y conseguir que, una gran cantidad de sus simpatizantes, se hayan ido a otros partidos o no hayan acudido a votar cuanto tenían ocasión de hacerlo. Pero no todo se le puede achacar al partido del Gobierno, si tenemos en cuenta el comportamiento del resto de formaciones políticas que no han perdido ocasión, incluso en los momentos menos oportunos, de intentar dañar la credibilidad de los gobernantes con el propósito de alcanzar el poder, aún a sabiendas de que las fórmulas para salir de la crisis no podían cambiarse sin que, el resto de la CE, se nos echase encima; como se ha visto en el caso de Grecia y del comunista Shipras, que intentó forzar un pulso con los poderes fácticos de Europa del que salió trasquilado y precisado a ceder ante la presión de sus acreedores, sin más remedio que aplicar recortes que situaron a los griegos en una situación peor de la que tenían cuando gobernaba el Pasok y su líder Papandreu.

Ahora el gobierno del PP tiene frentes abiertos por todas partes; los socialistas de P.Sánchez mucho tienen con ir solucionando sus desencuentros internos y evitar que la sangría que vienen soportando desde hace años, no se convierta en una hemorragia definitiva que acabe con el partido de Pablo Iglesias. Los de Podemos, los verdaderos instigadores de un renacimiento comunista dirigido por una serie de profesores de universidad y elementos expertos en causar algaradas callejeras y en crear descontento entre las clases menos favorecidas; dedicados a apoyar los brotes de separatismo que se encuentran latentes en Cataluña y a mantener las ascuas encendidas en el País Vasco y en Navarra; aparte de usar como plataformas propagandísticas y medio para desgastar al Gobierno, las Cortes, en las que han implantado un sistema de debatir los temas importantes de la nación española usando el procedimiento de enfrentamientos arrabaleros, donde lo de menos es lo que se discute, sino la forma evidentemente zafia y tensa con la que se desarrollan los debates.

Por si faltara poco, las labores de los expertos en crear problemas de los partidos de izquierdas, en lugar de preocuparse por el bien de los españoles, han iniciado su propia cruzada inquisitorial buscando en las alcantarillas y cloacas de la política para servirse de sus contactos, de quienes no dudan en mentir o en hacer afirmaciones falsas encaminadas a tratar de desacreditar a quienes tienen alguna representación pública, como medio para acabar con el partido el que llevan años empeñados en destruir. Saben que mientras exista un partido fuerte de derechas o centro-derecha, no van a conseguir implantar la dictadura del proletariado que llevan años ( desde que Franco falleció de muerte natural) intentando imponer, si no por medio de las urnas que siempre les han sido esquivas, por cualquier sistema que les permita pintar al PP como el causante de todos los males por los que ha pasado España, sin tener en cuenta que, precisamente el PP fue el que sacó al país de la situación de prequiebra en la que, el señor Rodriguez Zapatero, éste que actualmente favorece al señor Maduro (un dictador que está practicando la eliminación de sus adversarios políticos y pone a su pueblo a las puertas de la más completa miseria con sus políticas comunistas) en su destrucción de Venezuela.

La falta de diligencia, el inmovilismo y la equivocada creencia en que si se dejaba pasar el tiempo, si se evitaba actuar con dureza y se les daba cuerda a los separatistas, todo se iría solucionando satisfactoriamente. Grave error señor Rajoy y no es porque desde toda España y especialmente los españoles que vivimos en Cataluña no se lo hayamos intentando advertir en numerosas ocasiones. Es posible que en su gobierno haya tenido a grande eminencias universitarias, que disponga de los medios para tener información fidedigna de lo que se estaba tramando en Cataluña lo que, a nuestro entender, no dice nada en favor de ustedes, los encargados de tomar decisiones si es que resulta, que los simples ciudadanos de a pie, el pueblo llano y los españoles de derechas que tenemos que vivir en una zona de España donde el declararse como español puede resultar un verdadero problema; sin más que observar lo que sucedía a nuestro alrededor ya sabíamos lo que estaba a punto de ocurrir con el nacionalismo de los catalanes; es obvio que el Gobierno de España, sabiendo lo mismo que nosotros ha fracasado rotundamente a la vista de cómo se ha puesto la situación separatista catalana, de la expansión por toda Europa de la propaganda de los catalanes que ha conseguido que en Alemania, un tribunal, haya sido capaz de fallar en favor del separatista delincuente mayor que hoy existe en toda la nación.

Difícil salida para una situación que parece que ha quedado embarrancada en un lodazal del que, los unos, los que son expertos en crear problemas y en pedir lo que no se puede dar, siguen empeñados en conseguir que el Estado se rinda y el Gobierno siga creyendo que domina la situación aunque, evidentemente, no contaban con el elemento externo que los tiene sorprendidos, debido a que sabían que todos los gobiernos de la UE los apoyaban pero no contaban con la Justicia que, al parecer, no piensa lo mismo. Ha ocurrido como sucedió con la Guerra Civil española, que la propaganda soviética y republicana fue capaz de convencer a muchas naciones de nuestro alrededor de que la razón estaba de parte de la II República cuyos gobernantes, con su incapacidad para sujetar a las masas y la racha de crímenes que tuvieron lugar a partir del año 1931 en toda nuestra nación, habían sido los que perdiendo su autoridad, permitiendo el dominio de las calles a los milicianos de las centrales sindicales y a los comunistas de Carrillo causaron el estallido revolucionario. No obstante supieron ocultar su negligencia para que no trascendiera fuera de nuestras fronteras, algo que no les interesaba a los sicarios de Negrin a los que les hacía falta mantener la guerra hasta que la esperada contienda europea, que todos sabían que estaba al caer, llegara a declararse; confiando en que si ello sucedía, las tropas francesas invadirían la península y restablecerían de nuevo la República, suprimida por las tropas nacionales del general Franco.

Y en todo este barrizal un partido que está jugando a que, los errores del resto de los que le hacen la competencia, vayan cometiendo equivocación tras equivocación algo que le ha venido proporcionando buenos réditos, manteniendo su imagen de partido sensato, limpio de corrupción, no extremista y situado en lo que se podría definir como una social-democracia al estilo alemán, capaz de gobernar (si tuviera los apoyos suficientes) el país. Evidentemente, esta es la imagen que pretenden dar pero, una cosa es conseguir dar una sensación de solvencia y otra muy distinta el que, esta formación sin experiencia alguna en el gobierno de un país, ni siquiera de una comunidad ( su victoria en Cataluña no le ha permitido conseguir la Generalitat) disponga, aparte del señor Rivera, de personas preparadas para formar un gobierno y, a la vez, poder cubrir los puestos en las comunidades autónomas, que les garantizasen el control del resto de España y, no sólo de Cataluña que, dicho de paso, tampoco tendrían garantizado como se ha comprobado en las últimas elecciones autonómicas. Lo peor del caso es que, en estos momentos ya no sólo el problema catalán es un problema interno de la nación española, sino que, los nacionalistas catalanes ya han conseguido que haya saltado a los países vecinos y ya tenemos a Bélgica, Suiza y Alemania involucrados, a través de sus tribunales, en el caso del cumplimiento, mejor dicho, incumplimiento de las euro-órdenes que se les enviaron desde el Supremo español. Ya no basta con defender nuestro derecho de mantener la integridad de la nación española, no basta con tomar las medidas que se debieron tomar cuando Mas se enfrentó a España para pedir la independencia de Cataluña; ahora es precisa una intensa labor de nuestro ministro de AA.EE el señor Dastis, que va a verse obligado a dar una versión detallada de lo que ha sucedido en España y, de paso, explicar porque, Rajoy y los suyos, no han decidido tomarse en serio el problema catalán hasta que, como es evidente, el tema los ha sobrepasado.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, sentimos como la nación española se va diluyendo en un farragoso lugar peligroso, donde la política y los políticos van camino de acabar con un sistema en el que los españoles éramos capaces de sentirnos bien y convivir en paz con el resto.

Remitente Torrent
Andrea Mármol. vozpopuli  11 Abril 2018

El presidente del Parlamento catalán ha tenido a bien dirigirse a través de una carta al juez Pablo Llarena. Lo ha hecho después de haber propuesto por cuarta vez a la Presidencia de la Generalitat a un candidato cuya investidura sabe que no será posible. La secuencia cronológica es importante, ya que con toda probabilidad el nacionalismo catalán intentará explicar en pocos días que Jordi Sànchez no podrá ser elegido president por prohibición expresa de magistrado del Supremo. Esa falaz conclusión quizás solo convenza a los seguidores del independentismo, pero provocará seguro que las voces más cómplices salgan de nuevo a escena a afear la judicialización de la política y lo mal que está mezclarlas. ¿Cabe esperar que condenen con igual vehemencia el hecho de que el máximo representante de una cámara legislativa pretenda exigir a un juez que obedezca sus designios?

Ha habido numerosos momentos en los que el llamado ‘procés’ ha puesto en evidencia que, más allá del rechazo a España que es inherente al nacionalismo catalán, ha sido el rechazo a la democracia lo que ha movido muchas de sus acciones. El ejemplo más claro de cómo culminar un objetivo en fondo iliberal e insolidario a través de una forma antidemocrática fueron las sesiones plenarias de los días 6 y 7 de septiembre. Sin embargo, no son menores las continuas afrentas e intentos de desprestigio de los tribunales de Justicia. Recientemente, un grupo de activistas por la independencia señaló la casa del juez Llarena, pero desde 2015 miembros del Gobierno autonómico, entonces con Artur Mas, convocaron manifestaciones mientras acudían en comitiva a declarar ante el TSJC por desobediencia. La carta de Torrent al juez es una muestra más de desprecio a la separación de poderes.

En primer lugar, la maniobra de Torrent, por cortas que tenga las patas, pretende hacer descansar su funesta labor al frente del Parlament sobre terceros. Pero lo que es del todo intolerable es que un representante público de cuya responsabilidad depende que no se produzcan abusos de poder, escriba abiertamente una misiva a un juez y se jacte en público de instarle -ese verbo usó- a dictaminar en un sentido concreto. «Convencido de que adoptará las medidas necesarias […] le envío un cordial saludo», acaba la carta. El formalismo del redactado no debiera confundirnos: si se diera el caso, qué no sería capaz de hacer alguien que no esconde lo que se parece a una coacción al poder judicial si fuera a su persona a quien se le imputan delitos. Qué privilegios no perseguiría y qué mecanismos no se saltaría.

Asunto menor, aunque merece también el pertinente desmentido, es que Torrent se atreva a asegurar, ya no en su nombre sino en el de toda una institución, que la ONU, cuya condición de tribunal no es tal, ha dictado medidas cautelares para que Sànchez pueda ser investido. Confundir una notificación, un mero acuse de recibo del Comité de Derechos Humanos con una decisión reservada a los tribunales puede explicarse bien desde la más absoluta vocación de engaño, bien desde el ridículo. Lo segundo es lo que antes le viene a uno a la cabeza cuando ve a Puigdemont convertido últimamente en devoto de las decisiones judiciales y destacando la "celeridad" de la ONU en decidir sobre Cataluña. Es como si uno recibe la usual respuesta por correo electrónico de alguien cuyo mensaje reza: "Estoy fuera de la oficina. Vuelvo a primeros de mes", y uno se congratula por la inmediatez de la respuesta.

Lo cierto es que a estas alturas tiene poco sentido preguntarse si es el cinismo o la ignorancia lo que motiva esas decisiones: han probado que son ambas compatibles. Lo preocupante, esta semana que hemos vuelto a escuchar intentos de desprestigio de las instituciones democráticas españoles -incluso en boca de una ministra alemana-, es que esta reiterada voluntad de los líderes independentistas de desprecio a los jueces no se haya circulado en los entornos diplomáticos de toda la Unión Europea. Que los poderes públicos se sometan a control judicial no es algo accesorio a un parlamento ni un capricho de selectas sociedades, es un elemento esencial en cualquier democracia.

La única baza que le queda al nacionalismo catalán es intentar desprestigiar al máximo a las autoridades judiciales españolas para conseguir paliar con palabras y propaganda las consecuencias de sus hechos irresponsables. Pretendían dejar sin la nacionalidad española y sin la ciudadanía europea a siete millones y medio de personas: defender la labor de los jueces que intentan delimitar qué responsabilidad penal afrontan es lo mínimo que podemos hacer. ¿Quién lo va a decidir, si no? ¿Les da la carta alguna pista?

Por la ilegalización de los CDR
Miquel Giménez. vozpopuli  11 Abril 2018

El ex presidente de Societat Cívica Catalana Josep Ramón Bosch es amenazado de muerte anónimamente; en Catalunya Ràdio emiten un rap que dice “los Borbones sois unos ladrones y nos gustaría teneros a tiro a todos en fila”; independentistas se lían a golpes con un señor que les increpó por gritar “Puta España” durante un partido del Reus. Pero no hay violencia, todo es un invento de España y las detenciones de miembros del CDR son fascismo puro.
Al hijo del alcalde lo trincan también

Veíamos ayer a efectivos de la Benemérita procediendo a la detención de una mujer en Viladecans. El magistrado de la Audiencia Nacional Diego de Egea la acusa de un delito de rebelión y terrorismo. La imputada se dedicaba a difundir un audio en el que daba instrucciones a los CDR acerca de las acciones que debían emprender esta Semana Santa, especialmente cortes de carreteras y levantamientos de peajes. Entre tales acciones incluía extender el sabotaje a puertos o a Mercabarna.

Por su parte, los Mossos detenían a seis personas acusadas de atentado a la autoridad y desórdenes públicos por los hechos acaecidos el pasado treinta de enero en el Parque de la Ciudadela de Barcelona. Uno de ellos es hijo del ex alcalde de Arenys de Munt, Carles Mora, el que impulsó las primeras consultas acerca de la independencia en numerosos municipios catalanes. Fue el embrión de lo que después han sido los dos pseudo referéndums organizados por Artur Mas y Carles Puigdemont. Ni que decir tiene que los detenidos son integrantes de los Comités de Defensa de la República.

Que la mujer de Viladecans sea considerada una ideóloga de estos grupúsculos no es un tema menor. Que se haya creído con la impunidad de poder colgar sus consignas en las redes sociales con el mayor descaro, tampoco. Los CDR son una adaptación a la catalana de Herri Batasuna y sus métodos de intimidación, contando con el apoyo pleno por parte de ex convergentes, Esquerra, las CUP y los podemitas catalanes. Si me apuran, incluso del cobarde PSC, que dice estar en contra, pero luego afirma que cortar carreteras no es terrorismo. Ya, pero ¿y el resto?

A los CDR se los defiende cada día en todos los programas de TV3, de Catalunya Ràdio, se los presenta como un movimiento pacífico en La Vanguardia, en las emisoras del Grupo Godó, en El Punt-Avui, en digitales como El Nacional o Vilaweb. Los opinadores del proceso, desde Pilar Rahola a Francesc Marc Alvaro los consideran buena gente, idealista, necesaria para el momento que se vive en Cataluña. Tienen, pues, a la opinión pública separatista de su lado, gozando de su total y absoluta complicidad. En el barcelonés barrio de Gràcia, independentista hasta la médula hoy de la misma manera que antes lo era convergente, actúan entre los aplausos de la gente con absoluta libertad de movimientos. A eso se le llama impunidad, de ahí que a la señora de Viladecans le pareciese que no le iba a pasar nada por colgar audios en los que se daban instrucciones de sabotaje. ¡Si toda Cataluña está con nosotros!, debió decirse.

Lo mismo pensó el hijo del alcalde. Si a mi padre no le ha pasado nada, después de orquestar consultas ilegales en más de medio millar de municipios catalanes, ¿a mi que me van a decir? Ha tenido que llegar el 155, la Audiencia Nacional y la Guardia Civil para que estas gentes se den cuenta de que existe algo superior a sus ombligos que se denomina estado de derecho. Por eso se muestran indignados ante la aplicación de una ley de la que se creían excluidos por su condición de privilegiados. Ya se sabe, el que no está acostumbrado a llevar bragas, hasta las puntillas le hacen llagas.

De donde vienen y a donde pretenden llegar los CDR
No es casual que naciesen en el barrio de Gracia al que hacía mención antes. Inicialmente, eran grupos en defensa del referéndum para luego reconvertirse en lo que son en la actualidad, grupos de agitación, sabotaje, intimidación y acciones en la calle. Kale Borroka, vamos. Cuentan con una estructura de células horizontal, gozando cada una de ellas de completa autonomía para decidir dónde y cómo han de actuar, pero todas tienen un nexo coordinador que puede marcarles estrategias comunes.

Un sistema así es complejo, pero muy eficaz.
Íntimamente ligadas a las CUP, en especial a su colectivo de jóvenes Arran, los más radicales dentro de la organización abertzale, integran a personas de todas las edades y sexos y reciben periódicamente instrucciones acerca de como comportarse en manifestaciones, como han de provocar, como “arrancar cebes”, arrancar cebollas, que no es otra cosa que ofrecer resistencia pasiva a la autoridad, en fin, un perfecto compendio de tácticas de insurrección urbana. Su última consigna: captar a gente que, sin ser independentista, esté en contra de Rajoy y el PP, vendiéndoles la idea de que son un movimiento antifascista de amplio espectro. Los antisistema.

El truco de confundir a España con el PP es viejo pero muy eficaz. Además, y esto lo repiten a diario Rahola and company, PP, Ciudadanos y PSOE son fascismo, toda televisión que no sea TV3 es fascismo, los jueces son fascismo, el IBEX es fascismo, la policía – incluso los Mossos – es fascismo. Pensamiento totalitario que defiende a capa y espada que todo lo que no sea su pensamiento único es anatema y debe combatirse como sea.

La pregunta es ¿qué espera el gobierno para ilegalizar a los CDR? ¿Qué espera para ilegalizar a Arran? ¿Espera quizás a que haya un muerto físico? Porque da la impresión de que, tanto en lado de los separatistas más violentos como en el otro, se busca ese muerto, ese teniente Castillo, ese Calvo Sotelo, para poder decir “Ya lo veis, son ellos los que tienen la culpa”.

El lunes por la noche en el debate del canal de noticias autonómico 324 se llegaba a la conclusión de que, aunque el papelito de marras de la ONU que exhiben los separatistas para justificar la candidatura de Jordi Sánchez sea un brindis al sol, o que la ONU no le haya mandado nada al gobierno español, o que el Comité de Derechos Humanos tenga potestad sancionadora ni admonitoria, daba igual. “De lo que se trata es aprovechar lo que sea para conseguir nuestros propósitos” declaraba el ex presidente del parlamento catalán Ernest Benach, de Esquerra. Ahora nos vamos entendiendo. Dentro de ese sentimiento de impunidad, ya ni siquiera se recatan en disimular. Hay que llegar a la república catalana como sea, por los medios que sean, justos o no, falsos o veraces, pacíficos o violentos. La cuestión es llegar. Ya pueden decir que quieren diálogo y pactos, que su esencia es el autoritarismo y forzar lo que constituye el marco de garantías para el conjunto de ciudadanos.

Ese y no otro es el objetivo prioritario para el movimiento separatista y, especialmente, para los CDR. No repararán ni en medios ni en gastos. Gastos que, por otra parte, alguien debería investigar, porque tantas fianzas, tantos viajes, tantas mantenencias, tantos liberados, han de salir de algún sitio ¿o no?

Uno se pregunta la razón por la que el estado no se defiende. Me temo que no sabe ni quiere, porque los encargados de llevar a cabo esa defensa están dándole vueltas al master de Cifuentes o quién sucederá a Rajoy. Como en el congreso de Bizancio, empeñado en discutir acerca de sexo de los ángeles hasta que los turcos que asediaban la ciudad entraron en ella, pasándolos a todos a cuchillo.

El bucle nacionalista
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com 11 Abril 2018

El PNV se ha sumado al golpe y a la insurgencia del separatismo catalán. Es una cuestión recurrente que, de forma cíclica, los nacionalistas vascos saquen a relucir sus tendencias separatistas y su ambición de destrucción de nuestro espacio común de convivencia. Se ha visto en la posición del PNV ante la aprobación de los presupuestos generales del Estado, en cuya relación con el gobierno ha obtenido una buena rentabilidad en términos de financiación autonómica, vía Cupo, sin nada a cambio. A la primera oportunidad le ha dado la espalda a la otra parte, haciendo honor al característico comportamiento desleal que es propio de quienes aspiran a seguir la máxima de Sabino Arana que dijo lo siguiente, entre otras barbaridades: «Si a esa nación latina la viésemos despedazada por una conflagración intestina o una guerra internacional, nosotros lo celebraríamos con fruición y verdadero júbilo, así como pesaría sobre nosotros como la mayor de las desdichas, como agobia y aflige al ánimo del náufrago el no divisar en el horizonte ni costa ni embarcación, el que España prosperara y se engrandeciera».

En este último Aberri Eguna, o día de la patria vasca, que se celebra el día de la Resurrección, con el ya sabido sincretismo entre catolicismo y exaltación de la boina, el portavoz del Partido ha manifestado su rechazo al nuevo “nacionalismo español”. Se ve que está muy preocupado por el crecimiento de la identidad colectiva aunque sea a modo defensivo ante los ataques que estamos sufriendo por quienes quieren hundirnos en la miseria y destruir a la nación más antigua del occidente europeo. Dice Ortuzar que le «repele» el «nacionalismo español rancio que ha revivido en los últimos meses», y que no contribuirán a la estabilidad en España mientras siga en vigor la intervención de la autonomía en Cataluña, cosa que ya sabemos porque siempre lo han hecho así, tanto en su connivencia pasada con ETA como en la mínima ocasión que han tenido, siempre que España se ha visto aquejada por una crisis política o un proceso de rebelión interna. Culminando su cadena de despropósitos con esta barbaridad pronunciada: «Hay que asumir que Euskadi y Cataluña son realidades nacionales que merecen respeto a su autogobierno» Y a los demás que les den....

No en vano, el PNV, en 1906, dictaba un manifiesto en los siguientes términos: «[...] Euskadi, la nación vasca consciente misma, por derecho histórico, por derecho de conveniencia suprema y por derecho de propia voluntad, debe ser dueña absoluta de sus propios destinos para regirse a sí misma en la forma que estime conveniente» Como ven, una declaración repleta de inexactitudes y falsedades. Ni el nacionalismo tiene derechos históricos pues nació a finales del siglo XIX, ni Euskadi existía antes de Sabino Arana pues fue un neologismo sin raíces históricas; ni sus “estados” componentes tuvieron existencia previa como ente nacional, sino que las provincias o territorios siguieron sus propios devenires y fueron entidades con singularidad propia, tanto cultural como histórica o político-institucional. Por otra parte es patética la afirmación de que tenga voluntad propia, pues la voluntad colectiva es un sumatorio de las voluntades de los ciudadanos, y los entes no tienen voluntad.

Y para ello, establecía que «[...]el partido nacionalista vasco atenderá a la necesidad primordial de conservar y robustecer la raza vasca, base esencial de nuestra nacionalidad» y «a la conservación, difusión y depuración del idioma vasco -Euskera- signo preeminente de nuestra nacionalidad” (sin comentarios) y «Asimismo el Partido Nacionalista Vasco atenderá cuidadosamente a la educación íntegramente nacionalista del pueblo vasco, necesaria para que en el día del reconocimiento de su libertad pueda asentarla firmísimamente sobre los principios sabinianos siguientes […] Euzkadi se constituirá políticamente por la Confederación de todos los Estados históricos vascos, reconstituidos, los que entrarán el la Confederación libremente, sin mengua de la particular autonomía de cada uno de ellos.» Lo de entrar libremente es obvio que lo decían de forma retórica, a la luz de los hechos. Y como se puede comprobar se repite siempre el elemento instrumental por antonomasia: la escuela.

Don Gregorio Balparda, jurista, historiador, que fue alcalde de Bilbao y asesinado durante la Guerra Civil en la zona republicana, hombre pensador y de inspiración unamuniana, decía: «[...] En toda lucha la victoria no depende sólo de la fortaleza del que ataca, sino a veces también de la flaqueza del que defiende, que en este caso es el constitucionalismo entero, de la izquierda y de la derecha, pero más en especial el partido liberal, a quien, antes que al conservador, corresponde batirse en las avanzadas de toda lucha de ideas y promover con ideales nuevos el progreso nacional. Si a las colectividades humanas, en efecto, que sólo se crean y se mantienen para una obra común, para realizar un fin, se las deja estancarse sin alzar una bandera digna de ser seguida, ¿cómo no han de hacer en ellas gérmenes de disgregación? Terminada la obra pacificadora de la Restauración, hay que reconocer que, salvo el conato del ilustre Canalejas, cercenado en flor con su muerte, la democracia liberal española ha carecido y sigue careciendo de calor ideal, de pasión, de empuje, y que, en vez de imprimir una dirección salvadora a las energías nacionales, está amagada de ser desnacionalizada ella misma por obra de agentes interiores y exteriores» ¡Qué magnífico texto! Esto lo escribió en un importante libro, en 1918. ¿No les parece a ustedes de rabiosa actualidad? Muy aplicable al partido de Rajoy. Porque la izquierda no ha cambiado de ideología, no nos engañemos. Por eso le asesinaron.

Miren lo que decía el PSOE en 1947 desde Toulouse: «Nuestro Partido Socialista fue comprensivo y previsor al reconocer en el solar hispano la existencia de varios grupos étnicos, con personalidad suficientemente caracterizada y nutrida de sustancia histórica que trasciende hasta nuestra Era, y adopta cono una de sus aspiraciones, (incluido en su programa político) el punto concerniente a la Confederación de Nacionalidades Ibéricas como estructura deseable para el Estado español, y en un plan más vasto para la península entera»

En definitiva, que Sánchez no se equivoca, recoge el guante de aquellos que buscaban la confederación, la destrucción de la unidad española, de su diversidad con un destino común. Siendo así coherente con los requerimientos del Komitern comunista, que siguiendo la línea doctrinal de Stalin abogaba por la Europa de los pueblos y la autodeterminación de los mismos, Más o menos igual que Hitler. Atomiza el territorio, funda tribus y controlarás a las masas.

El envidiable éxito del PNV
Amando de Miguel Libertad Digital 11 Abril 2018

Ya podrían aprender la lección los nacionalistas de otras regiones, especialmente los catalanes, tan poco prácticos.

Se equivocan los partidos políticos cuando concentran todos sus esfuerzos en llegar al poder, incluso aunque sea formando coaliciones. El empeño es tan arduo que realmente no existe ningún partido con las mismas siglas en todas las regiones. El éxito verdadero lo tiene la fórmula del PNV. Basta con obtener una mínima representación en el Congreso de los Diputados, aunque en ningún momento se propongan defender a todos los españoles. Ya se ha visto que con ello basta y sobra para condicionar la política del Gobierno, sea cual sea. Al final, quien se impone verdaderamente es el PNV. Su misión es clara: asegurar que los residentes en Euskadi paguen menos impuestos que el resto de los españoles. "Libertad, igualdad y fraternidad", sí, pero para el txoko. Solo así se consigue, por ejemplo, que se aprueben los llamados Presupuestos Generales del Estado. Así, un año tras otro. Es un caso admirable de constancia política.

El éxito del PNV se debe formalmente a la ley electoral, que produce una extrema fragmentación política en las Cortes. Se ha hecho imposible que haya un partido con mayoría absoluta. Incluso aunque se diera el caso, el Gobierno resultante se cuidaría mucho de mermar los privilegios de los vascos. Se podrá decir que son historia, pero se trata de una historia relativamente reciente y con un efecto constante. Se diseñó hace más de un siglo para terminar la última guerra carlista. El acuerdo de la Restauración lo suscribieron todos los Gobiernos y regímenes que hemos tenido en España hasta la fecha: monarquía, república, franquismo y democracia. Esa ha sido nuestra verdadera Constitución histórica. De ahí que los nacionalistas vascos no pretendan realmente la independencia de su país; viven mucho mejor con el estatuto vigente, aunque sea una norma no escrita. Una sola ilustración: el territorio de las tres provincias vascas juntas cabe en el mapa de Madrid. Pues bien, en el País Vasco hay tres aeropuertos.

Se dirá que el PNV es un factor de disolución de la democracia española. Nada de eso. Lo que de verdad han ambicionado los "jelkides" (los fundadores del PNV y luego sus herederos) es lo que ahora tienen. Ya podrían aprender la lección los nacionalistas de otras regiones, especialmente los catalanes, tan poco prácticos. (Un paréntesis erudito. La jota de jelkides es nada menos que la inicial de Dios en vascuence: Jaungoikoa o "Señor de lo alto". La bandera del partido se diseñó para que se superpusieran dos cruces. Ahora es la enseña del País Vasco. Es muy raro en Occidente que un partido político se encomiende a Dios de esa forma).

Tan resultona parece la fórmula del PNV que se podría aventurar su exportación a otras regiones, sobre todo las que cuentan con dos lenguas. Entre las cuales se pueden incluir ya el bable y el guanche. Dado que la raza vasca se halla extendida venturosamente por toda España, bien podría constituirse una franquicia del PNV en los demás Parlamentos regionales. A cambio del voto decisivo de ese minúsculo partido, se obtendrían muchos privilegios, por ejemplo, para los vascos residentes en otras regiones, que son legión. Bastaría con tener un apellido de raigambre eusquérica entre los cuatro primeros para que se pudieran acoger al derecho a pagar menos impuestos y obtener más subvenciones públicas.

Es tal el éxito del PNV que es el único partido en el poder que no presenta casos de corrupción apreciables. Por algo es el "Partido del Señor de lo Alto", que es lo que significan sus siglas. Bien podrían aprender las demás formaciones políticas de la España visigótica, tan mundanas y pegadas al terreno.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Los cachorros del independentismo
J.M.Zuloaga. larazon  11 Abril 2018

La operación de la Guardia Civil contra los Comités de Defensa de la República (CDR) tiene como finalidad, además de la detención de una serie de individuos y la incautación de material, tratar de cortar de raíz este movimiento subversivo, que conforma la punta de lanza violenta del separatismo catalán.

La experiencia sufrida en el País Vasco cuando, en la década de los ochenta, los grupos de Jarrai campaban a sus anchas; cometían atentados de «bajo nivel», que pudieron convertirse en auténticos desastres al extenderse el fuego a las casas donde estaban los cajeros atacados; amedrentaban a los que consideraban españolistas, etcétera, llevaba camino de repetirse ahora en Cataluña. Este movimiento que surgió en los 70, pero que tomó la categoría de «kale borroka» en los 90 y tuvo una fuerte vinculación con la banda armada ETA se redujo hasta prácticamente desaparecer en el verano de 2011 cuando apenas se produjeron cinco actos de violencia callejera entre julio y agosto.

Por ello, las Fuerzas de Seguridad, y en concreto la Guardia Civil, había iniciado una investigación para determinar el alcance y los planes de lo que, en un principio, fueron Comités de Defensa del Referéndum; pasaron a serlo de la República; y el objetivo final es que lo fueran de la revolución, al estilo cubano.

El plan, con gran similitud al que se siguió en el País Vasco por parte de ETA como gran directora de la estrategia, pretendía, fundamentalmente, el control y amedrentamiento de la población. No tenía importancia su cifra si abarcaba todo el territorio nacional.

Hasta los cortes de carreteras de días pasados, en los que con un aire de chulería que recordaba a los de sus homónimos vascos, les increpaban primero y les suplicaban después que les dejaran pasar porque iban a trabajar. En un vídeo que ha sido difundido por las redes, se veía a una señora que en catalán les preguntaba qué harían si se presentaba una urgencia: o no le contestaban o se burlaban de ella. Después, vivieron los levantamientos de las barreras de peaje, para granjearse la simpatía de la población por aquello de viajar gratis por autopista.

La situación, si no se actuaba sobre el núcleo de los CDR, podía irse de las manos y se ha decidido hacerlo contra lo que se considera uno de los grupos directivos de esta organización, al que se acusa, entre otros delitos, de terrorismo.

La experiencia habida con Jarrai, y los nombres que adoptó con el tiempo, terminó con la imputación por terrorismo de este tipo de delitos, con la consiguiente agravación de penas, lo que contribuyó a que aquel semillero de violencia terminara por desaparecer.

Alemania empieza a reconocer que la sentencia Puigdemont es devastadora
José Oneto republica 11 Abril 2018

Cuatro días después de la polémica sentencia del Tribunal Schleswig-Holstein sobre la extradición del expresidente de la Generalitat Puigdemont, aplaudida por la propia ministra de Justicia alemana y por el vice portavoz parlamentario del grupo socialdemócrata, el contencioso catalán, la polémica en torno a los “presos políticos” y, sobre todo, Carles Puigdemont, siguen ocupando la actualidad informativa del país, que ha tardado más de setenta y dos horas en valorar las graves repercusiones que la decisión del Tribunal regional alemán puede tener para el futuro de la euroorden en la Unión Europea.

Dentro de una verdadera inflación informativa sobre España, Cataluña y el posible deterioro que se puede producir en las relaciones entre Madrid y Berlín por una sentencia discutible desde el punto de vista jurídico, destaca el titular del portal digital de la televisión pública alemana Deutsche Welle, que asegura que la decisión de la Corte Regional de Schleswig-Holstein sobre Carles Puigdemont “es un precedente devastador para Europa”, especialmente por la interpretación que se hace de la violencia y el delito de alta traición en Alemania, comparado con el de rebelión en España por el que se pide la extradición del expresidente de la Generalitat. El texto del portal, parece querer compensar al Gobierno y a los jueces españoles, de los comentarios por los que ha tenido que disculparse la Ministra de Justicia en llamada telefónica a su colega español Rafael Catalá.

“Queridos separatistas en todas partes de Alemania que, hasta ahora, habían estado escondidos: ¡atrévanse! ¡Tomen a Puigdemont como ejemplo!”, dice el comentario. “Una Baviera independiente, Hamburgo o algún otro estado siempre valdrá la pena. En cualquier caso, tienen poco que temer del poder judicial alemán. Y ustedes, los separatistas de otros países europeos, del Tirol del Sur, de Córcega o de cualquier otro lugar, ¡inténtenlo! Si las cosas van mal, solo tienes que llegar a Alemania. ¡Alemania es tu refugio seguro!”

La conclusión es que la consecuencia más devastadora de la sentencia es que destruye la confianza en la cooperación transfronteriza en Europa. España había solicitado la extradición de Puigdemont sobre la base de la orden de detención europea. Este instrumento es el resultado de años de negociaciones. En la orden de detención europea, el Estado requerido se tiene que investigar la legalidad de la solicitud. Sin embargo, esta cooperación solo puede funcionar mientras ”todos los Estados de la Unión Europea se reconozcan entre sí como Estados constitucionales. Los jueces alemanes han hecho tambalear esta confianza con su veredicto”.

La Unión Europea se basa, entre otras cosas, en la idea de que es una comunidad de democracias liberales con arreglo al Estado de derecho. En estos momentos, esta idea – dice el Frankfurter Allgemaine Zeitung – está siendo cuestionada seriamente en Alemania, a juzgar no solo por el veredicto del Tribunal Regional Superior de Schleswig-Holstein, sino también por la reacción de los políticos y los medios de comunicación, que niegan al Gobierno y al poder judicial español.

Competencia necesaria para formarse un juicio constitucionalmente apropiado sobre los separatistas. En lugar de centrarse en las reglas básicas de la orden de detención europea y en entregar a Puigdemont a España, el Tribunal Regional Superior ha llevado a cabo en un cortísimo plazo una valoración cualificada de los acontecimientos en torno al referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 en Cataluña, algo que no se le había exigido y que excede de manera significativa sus competencias.

Según el periódico, la valoración de las violaciones de la Constitución y las leyes por parte de Puigdemont y su Gobierno debería dejarse en manos de los tribunales aspañoles. “La democracia liberal española permite no sólo que las personas (Puigdemont y otros) se presenten como candidatos a las elecciones, a pesar de que evaden la justicia huyendo al extranjero, sino que también les autoriza a aceptar sus mandatos desde la distancia e incluso a delegar sus votos en el Parlamento (¡cobrando encima sus dietas!). En Alemania, eso sería impensable. Por lo tanto, no hay duda de que los separatistas acusados están recibiendo en España el debido proceso judicial, acorde a los principios del Estado de derecho.

“Completamente nefasta – termina diciendo el FAZ -es la propuesta de un rol de mediación de la UE, o incluso de Alemania, en el conflicto entre el Gobierno español y los nacionalistas catalanes. A los nacionalistas catalanes no les interesa una mayor autonomía, sino la soberanía; es decir, la secesión de España y la formación de un Estado separado. En esto no puede ni debe mediar la Unión Europea, si lo que quiere es evitar una de las razones de su futuro declive”.

La odiosa Katerina y el trío de las togas
Jose Alejandro Vara. vozpopuli 11 Abril 2018
 
Se llama Katerina, tiene nombre de huracán caribeño pero nació en Colonia. De padre escocés, periodista, y madre alemana. Es la ministra de Justicia de Merkel. Intentó la cartera de Exteriores pero no pudo ser. Una lástima. Lo suyo es la diplomacia. Por aquí ha armado un gran revuelo al declarar que será difícil que España logre la extradición del fugitivo Puigdemont. “Así será libre en un país libre”.

Katerina Barlay, 49 años, es de la facción socialdemócrata del nuevo gobierno alemán. Fue secretaria general del SPD, ese partido en decadencia, ocupó la cartera de Familia y finalmente llegó de rebote a la de Justicia. Katerina estudió en París, donde conoció a Antonio, hijo de español y alemana, con quien tuvo dos hijos. Aquello no fue bien y se separaron. Quizás de ahí le viene el desprecio. Pensará, con Chateaubriand que los españoles no son más que “árabes cristianos”.

¿España es Turquía?
Alfonso Dastis, titular de Exteriores, consideró “desafortunadas” las despreciativas palabras de Katerina en un asunto estrictamente jurídico. Merkel hizo salir a su portavoz a pedir disculpas por tanta desconsideración. Katerina aún no lo ha hecho. Ni lo hará. Remitió a un propio para anunciar que había conversado con su homólogo Rafael Catalá. Un vicepresidente de su grupo parlamentario comparó a España con Turquía, como aquí hace Podemos, y se ofreció de mediador entre Madrid y Cataluña.

Con ser chusca, la despreciativa impertinencia de Katerina no deja de ser un asunto menor. Los socialistas alemanes, como los de la entera Europa, odian a Rajoy. Poca novedad. Más grave, quizás hasta rozar la frontera de lo estrepitoso, es lo acordado por los tres jueces de Holstein. Su auto no sólo deja en libertad a Puigdemont, le quita treinta años de encima y amaga con eximirle asimismo del delito de malversación. Ese tribunal de tercera regional, llega a identificar el golpe de Estado en Cataluña con una manifestación en el aeropuerto de Frankfort y así lo proclama: “No sólo son hechos comparables sino, en muchos aspectos, idénticos”.

Doblegar al Gobierno
Violar el texto constitucional, dinamitar el Estatut, amordazar a la oposición y pretender alterar las fronteras de un país europeo es, para estos togados, lo mismo que organizar un revuelo ciudadano en un aeroparque. ¿Cuántas cervezas se habían tomado antes de proclamar que no hay delito de rebelión porque la violencia no fue suficiente para “doblegar al Gobierno” y hacerle “capitular”. Resulta imposible imaginar mayor disparate judicial. Un golpe sólo es lo suficientemente violento, y por ende, punible, si consigue triunfar.

En tres días despacharon estos caballeros un caso que al juez Llarena le ha llevado, hasta el momento, más de seis meses. Tres días hubieran bastado de ceñirse al espíritu de una euroorden. No fue así. El tribunal se puso estupendo, entró en análisis y valoraciones innecesarias, se excedió en sus atribuciones, en su responsabilidad y en su cometido. Su auto, amén de prepotente, es inaudito. Su mera obligación era garantizar que dos países socios de la UE colaboren en la persecución de delitos en el marco comunitario.

De un plumazo, estos jueces han machacado no sólo el espíritu de la euroorden, sino que, arrebatados por una supina frivolidad, han demolido el concepto de confianza mutua en el que se basa la propia idea de la UE. Un club que se rige por unos principios muy básicos. La seguridad compartida es uno de ellos. Si falla, esa comunidad de vecinos se convierte en una corrala bullanguera y de aluvión. En un maldito patio gesticulante y gritón.

La pregunta es: ¿Esa ministra y esos jueces han actuado así porque se trata de España? ¿Acaso no somos la cuarta economía de la UE? Por esta línea, embarrancamos en la zona más pantanosa. El crédito de nuestra diplomacia continental es raquítico. Hasta Puigdemont se ha convertido, a ojos de la opinión pública alemana, en una especie de héroe prometeico al que un gobierno de tintes autoritarios pretende rebanarle el flequillo y enviarle a prisión.

La propaganda secesionista en Europa está resultando activa y eficaz. Cierto que a Rajoy le respaldan Merkel, y los presidentes de la Eurocámara y de la Comisión. Y que ningún gobierno europeo ha apoyado a la ‘república’ catalana. Pero la mancha secesionista sigue viva. Y se expande.

Hasta la infausta Katerina ha asumido a pies juntillas el verso del pueblo oprimido con su lacito amarillo y su canesú con kartofen. La ministra de Justicia es de las que cree firmemente en aquello de lo que menos sabe. Por no mencionar al trío de las togas, que han pulverizado nuestra fe en Europa. Ganas dan de decir aquello de Mauriac: “Me gusta tanto Alemania, que prefiero tener dos”. Ya sabemos en cuál de ellas se instalaría nuestra Katerina.

La ministra de Justicia alemana tardó 24 horas en ponerse al teléfono con España
Carlos Dávila esdiario 11 Abril 2018

España no quiere ni puede permitirse otro varapalo como el del tribunal de Schleswig-Holstein sobre el delito de rebelión del que el Supremo acusa a Puigdemont. Hay demasiado en juego.

El pasado sábado el ministro español de Justicia, Rafael Catalá, llamó a su colega alemana, Katalina Barley. No se le puso al teléfono. El domingo cuando, según se supone, Catalá había perdido toda esperanza de hablar con ella, le contestó. Fue una conversación distante en la que el español no le pidió nada, se limitó a enseñarle las generales de la ley: España es un país democrático intachable, aquí se respetan escrupulosamente, la separación de poderes está garantizada… Nada más.

La colega se disculpó como pudo y volcó naturalmente la culpa sobre el mensajero periodista. Nada fuera de lo habitual como no fuera que esta conversación debió celebrarse mucho antes de que el Tribunal de Schleswig-Holstein resolviera tan negativamente para nuestro país la extradición del rebelde sedicioso Puigdemont.

Según informan los entendidos del Gobierno de Rajoy nunca nos iban a poner los cuernos, dicho muy gráficamente. Y sea por eso o porque no existió ningún acercamiento previo ni a los jueves, ni al propio Gobierno de coalición de Merkel, el resultado pesará muchos meses sobre las espaldas de nuestro Estado.

¿Cómo explicar que no se conociera la filiación exacta, radicalmente izquierdista, de la citada ministra? ¿Cómo no saber las peculiaridades de un estado como Schleswig-Holstein que históricamente ha tenido muchas tentaciones de anexión a Dinamarca? Algunos alemanes que viven en España recuerdan que ya en 1920 se celebró en ese estado norteño alemán una consulta para dirimir la configuración política de aquel estado.

Pues bien: el 80 por ciento del Norte se pronunció inequívocamente a favor de su incorporación a Dinamarca. Desde entonces han existido refriegas sobre el particular más o menos duras, pero es lo cierto que no se ha vuelto a proponer una medida como ésta, pero, dicen estos alemanes residente en nuestro país, que la tentación sigue viviendo arriba, o sea, en el Norte del Estado.

Quizá estos datos que afectan a la ideología de Frau Barley y a la singularidad de uno de los 16 estados federados en Alemania, no hayan influido demasiado en la estrafalaria resolución de los jueces germanos, pero habría que haberlos tenido en cuenta. Ahora mismo en el Tribunal Supremo se preguntan si el Gobierno español está haciendo “algo” en Alemania.

Pues bien, parece que sí. En Berlín reside como embajadora Victoria Morera, la diplomática que ha tenido que salir al paso de las reiteradas informaciones, torticeras, falsas, bastante canallas, de un periódico rabiosamente socialista, volcado muy a la izquierda como la propia ministra supercitada. Es el Süddeutsche Zeitung, el diario que publicó las intromisiones de Barley en el indecoroso tribunal de Scheswig-Holstein.
Esta increíble carta de la embajadora en Alemania remata el bochorno de España

Este periódico de Munich lleva meses, muchos meses, siendo especialmente sensible a la inmensa propaganda que el Diplocat de Puigdemont y compañía ha venido sufragando con fondos públicos para vender su independentismo en toda Europa.

Morera conoce muy bien esta estrategia porque antes de ser nombrada embajadora de Berlín, componía con otros expertos diplomáticos, el grupo llamado Montserrat, un equipo que se reunía las mañanas de todos los viernes para analizar el transcurso del procés catalán y aconsejar medidas para intentar frenar su abusiva publicidad en toda la Unión Europea.

Al parecer, ese grupo al frente del cual estaba el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Manuel García Margallo, se disolvió apenas llegado su sucesor al Palacio de Viana. La idea fue residenciar en la Vicepresidencia del Gobierno cualquier iniciativa exterior contra los sediciosos.

Ese “algo” que referimos líneas arriba parece que se está centrando en asegurar que no habrá otro nuevo varapalo para España. El Supremo y el juez Llarena dudan muy seriamente sobre si plantear una “cuestión prejudicial” ante el Tribunal de Justicia Europeo, una cuestión que básicamente consiste en dirimir si la decisión de los jueces alemanes ha sido concorde con el Derecho Comunitario.

Dudan porque la iniciativa tiene varios riesgos, uno de ellos el más importante es que, al final, el mencionado Tribunal de la Unión quite la razón al Reino de España con lo que se produciría una auténtico marasmo de nuestro Estado y una posibilidad muy cierta para la separación de Cataluña del resto de España.

Es de suponer que a este respecto, el Gobierno de Mariano Rajoy se esté empleando a fondo no solo en articular respuestas jurídicas adecuadas, sino en averiguar cuál es la auténtica disposición de los jueces alemanes sobre el delito de malversación, que sería el único que permitiera la extradición de Puigdemont a España.

No se trata de violentar de ningún modo la separación de poderes, sino de evitar, como dice un experto español, la “incomunicación de poderes”. Así las cosas no se espera por lo demás que Llarena tarde demasiado tiempo más en tomar una decisión sobre Puigdemont y su futuro judicial. En palabras de un exministro de Rajoy: “Este pitorreo no puede durar mucho más”.

España
Méndez de Vigo llama "demagogo" a Girauta por pedir que "se estudie en español en España"
El portavoz del Gobierno y el diputado de Ciudadanos han mantenido un rifirrafe durante la sesión de control en el Congreso de los Diputados.
E. E. Agencias elespanol 11 Abril 2018

"Llámeme excéntrico, pero ¿sería mucho pedir que se pudiera estudiar en español en España?". De esta forma se ha dirigido el diputado de Ciudadanos Juan Carlos Girauta al ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, en la sesión de control al Gobierno en el Pleno del Congreso.

"No le llamo excéntrico, le llamo demagogo porque en España se estudia en español", le ha respondido Méndez de Vigo al diputado, quien había interpelado al ministro, al que en varias ocasiones se ha referido como "conseller de Educación", sobre cómo piensa el Gobierno garantizar la educación trilingüe en el curso 2018-2019.

La pregunta de Ciudadanos se produce después de que el pasado 4 de abril el Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña (DOGC) hiciera pública la hoja de inscripción para acceder a la educación obligatoria en Cataluña para el próximo curso, que no incluía ninguna casilla para que las familias puedan decidir si quieren la escolarización de sus hijos en catalán o en castellano.

Ello a pesar de que el Gobierno había anunciado que estaba estudiando la posibilidad de incluir esa casilla, razón por la cual Girauta le ha pedido al ministro "responsabilidades".

Méndez de Vigo pide no arrojar "sombras de dudas" sobre las universidades

"Los que tenemos responsabilidades de gobierno nos responsabilizamos, los que no tienen ninguna responsabilidad de gobierno en ningún lado mandan tuits y hacen discursos demagógicos", le ha respondido Méndez de Vigo, quien ha afeado a C's que tenga 36 diputados en el Parlamento de Cataluña y "no hayan hecho nada" al respecto.

El ministro ha recordado al diputado que en España no hay un modelo educativo trilingüe, sino de cooficialidad, con la posibilidad de una tercera lengua, y le ha recalcado que "con el artículo 155 no se puede modificar una ley del Parlamento catalán".

"Entérese de una santa vez, esa es la realidad", le ha espetado al diputado Méndez de Vigo, quien ha reiterado que es un tema que se debe llevar al Pacto educativo y ha vuelto a pedir al PSOE que se sume de nuevo a éste.

Boadella: "Los que nos enfrentamos al nacionalismo nos hemos sentido desamparados por todos los gobiernos"
Albert Boadella reflexiona en ¡Viva Tabarnia!, prologado por Vargas Llosa, "sobre la situación en Cataluña y las causas que han conducido a ella".
Luis H. Goldáraz Libertad Digital 11 Abril 2018

El "presidente de Tabarnia en el exilio", como le gusta presentarse a Albert Boadella, es el rostro visible de esa Cataluña que no se siente representada por los separatistas que abarrotan los medios de comunicación. Y no está solo, como demuestra el hecho de que su movimiento particular haya crecido tanto como para que haya sido necesaria la publicación de un libro explicativo, ¡Viva Tabarnia! que, en clave de humor, pretende mucho más: "Reflexionar sobre la situación actual en Cataluña y las causas políticas, sociales y culturales que han conducido a ella".

Tabarnia es una catarsis por la tangente
La idea de escribir el libro vino en un momento concreto, aquel en el que el portavoz de Tabarnia, Jaume Vives, le preguntó por qué había sucedido todo lo que ha sucedido en Cataluña: "Él es un chico muy joven, tiene 25 años, y me contó la manera como se dio cuenta de que, inconscientemente y de forma muy desagradable para él, tendía a sentir una cierta superioridad sobre el resto de españoles. Yo le conté que eso tiene que ver con la esencia del catalanismo. El catalanismo, esencialmente, es xenofobia". Se le ocurrió entonces relatar la historia de Tabarnia, y aprovechar para analizar la difícil situación.

Tabarnia surgió, como él mismo ha explicado en la presentación, a partir del 21 de diciembre. "Después de esas nuevas elecciones, una buena parte de catalanes nos sentimos desolados, necesitados de una vía de escape. Tabarnia es una catarsis por la tangente; una salida de emergencia en la que el humor y la sátira constante del comportamiento separatista sirve como asidero para todos aquellos que no nos identificamos con el independentismo".

Las causas
En su opinión, el catalán es el "problema más grave al que se ha enfrentado España desde la Transición", que muchos españoles "no conocían bien hasta que pasó lo del 1 de octubre. Tal vez un poco antes". "Tabarnia es una respuesta. Si vamos a pelear por el derecho a decidir, pues decidamos todos, incluso los barrios, ya, si nos ponemos", ha dicho. Se trata de la voz de "los cientos de miles de catalanes que no quieren lo que está pasando". En ese sentido, ha aprovechado para lanzar un dardo y ha mencionado que "los que nos enfrentamos al nacionalismo nos hemos sentido desamparados por todos los gobiernos que ha habido. Incluyendo también al actual, que lo ha hecho muy mal".

El catalanismo, esencialmente, es xenofobia
Para él, las causas que han posibilitado que se llegue a la situación actual son "muchas". "Sobre todo la educación. ¿Cómo se ha permitido que se impriman durante tantos años esos libros de texto? En los noventa recuerdo que tuve que ir a hablar con el director del colegio de mi hija, porque la estaban adoctrinando". "Creo que todos los gobiernos han mirado a otra parte a lo largo de los años", ha añadido.

Siguiendo con el tema del adoctrinamiento, ha incidido en la importancia de los medios. "El odio une mucho", ha comentado, "y en Cataluña existe mucho odio hacia todo lo español. Por las mentiras muy bien redactadas por TV3, que es una cadena golpista, que lo que hace es promover sentimientos golpistas en la población". "Entre una cosas y otras lo que hoy existe en Cataluña no es adoctrinamiento, sino más bien doma. Son una inmensa secta domada, que votará lo que haga falta para cumplir los objetivos del nacionalismo".

En la misma línea, ha analizado "otro fenómeno absurdo", el del "complejo de Cataluña como víctima. ¿Víctima de qué? Se nos presenta ahora como víctimas del franquismo; como si hubiéramos sido los únicos… Eso los nacionalistas lo han sabido vender bien", ha proseguido diciendo. "En Cataluña no se ha hecho una historia muy objetiva de lo que pasó en la Guerra Civil. Se piensan que fuimos invadidos; que éramos una unidad republicana que fue invadida por Franco. Y eso es una falsedad".

Todos los gobiernos han mirado hacia otra parte con el problema catalán
Ha conectado ese fenómeno con otro, que ha explicado diciendo: "Ahora está cuajando bien fuera de España la Leyenda Negra. Está siendo azuzada por los nacionalistas, que venden eso de la España intolerante y franquista. Y eso parece gustarles a ciertos medios extranjeros. Fuera queda tan bien eso de España: tierra de sol, playa y Franco, que debe costarles mucho desmontarlo".

De la misma forma, ha explicado la razón por la que el independentismo es defendido por gente de todos los oficios, y por gente muy bien formada, también. "Se trata de una locura colectiva. Salvando las distancias y sin que se coja este ejemplo al pie de la letra, es lo mismo que pasó en Alemania en los años treinta, cuando mucha gente formadísima cayó en aquella cloaca".

Para finalizar, preguntado sobre el posible riesgo de futuros altercados violentos en Cataluña, ha respondido: "Igual en algún momento alguno quemará más neumáticos en la carretera, pero no pasará nada más grave. Porque no estamos en los años treinta. Ahora la gente tiene mucho más que perder que antes. Lo único que puede forzar la situación es que a una potencia, extranjera o partidista interior, le interese en algún momento echar más leña al fuego", ha concluido.

Entrevista con Irene Mayorga, otorrinolaringóloga
La doctora que se va de Baleares por la dictadura lingüística: “Nos sentimos ciudadanos de segunda”
Entrevista con Irene Mayorga, médico que se va de Baleares por la dictadura lingüística
Nacho Doral okdiario 11 Abril 2018

Es otra médico que abandona las Islas Baleares por las medidas para imponer el catalán y relegar el español de la vida pública y profesional, en ese imparable proceso de dictadura lingüística que se está produciendo en varias comunidades. Irene Mayorga, otorrinolaringóloga, abandona Mallorca con su marido (también médico) y denuncia la discriminación que el ‘govern’ de socialistas y nacionalistas han introducido con el denominado ‘decretazo’ que impone el catalán en la Sanidad pública. Esta doctora se marcha después de 3 años en las islas reclamando igualdad de oportunidades, la que no tendría su hijo en camino si quiere recibir Educación en el idioma de todo el país y uno de los más hablados del mundo.

P.- ¿Por qué decides abandonar?
R.- Porque nos sentimos ciudadanos de segunda por usar el castellano como lengua vehicular. Siempre hemos mantenido nuestro respeto hacia el que quiera expresarse en catalán y por eso nos hemos esforzado por entenderlo, pero quiero que se respete al que quiera seguir expresándose en castellano. Un hecho determinante ha sido de que nos hemos dado cuenta de la imposición que supone la educación sólo en catalán.

P.- ¿Os vais por vuestros hijos?
R.- Sí, ahora estoy embarazada y cuando nos hemos informado de las posibilidades de educación para él, pues nos hemos llevado esa sorpresa.

P.- Eres ‘otorrino’, llevas 3 años en la isla.¿ Te has encontrado algún problema por atender a la gente en una lengua o en otra?
R.- Nunca hemos tenido ningún problema. Los pacientes que quieren me preguntan si pueden hablar en mallorquín, yo siempre les digo que sí y ellos se dirigen a mí en mallorquín si así lo desean. Yo les contesto en castellano y nunca ha habido ningún problema.

P.- Tu marido también es médico, y queréis que vuestro hijo pueda aprender un idioma que no sólo es el de toda España, sino que además es uno de los más hablados del mundo, ¿no?
R.- Es que eso es lo que pasa. Queremos que nuestro hijo pueda aprender español en la escuela, no solamente lo que oiga de nosotros.

“Queremos que nuestro hijo pueda aprender español en en la escuela y no solamente lo que oiga de nosotros en casa”
P. – En tu nota cuentas que al llegar te apuntaste a cursos y que has hecho por integrar y aprender la lengua…
R.- Sí, nos apuntamos pero fue difícil de compaginar con nuestra actividad laboral.

P. -¿De dónde surge el problema?
R. – Nos damos cuenta que es a raíz de la política del gobierno balear, y de la política que está haciendo para priorizar el catalán. En todas las instituciones públicas se está instaurando casi como lengua exclusiva. Todos los certificados que he necesitado pedir últimamente me los han dado en catalán. Cuando los tenga que presentar en la provincia donde voy, no sé si me pondrán algún problema.

P.- Cuentas que a a pesar de tener una tesis doctoral, varios masters y cursos en medicina, al final lo que cuenta es el catalán…
R.- Es que consideramos es discriminatorio. Mi marido tiene una tesis doctoral con nota de ‘cum laude’, yo tengo cursos de expertos, tenemos publicaciones, masters, y eso no sirve para nada para acceder a la carrera profesional sólo porque no tenemos el título de catalán. Me parece absurdo, cuando lo que debe de importar en un médico es toda su formación sanitaria.

“Es un trato discriminatorio y lo que pido es igualdad de oportunidades, porque pago mis impuestos como todo el mundo”
R.- Tu marido es médico de familia ¿También se ha encontrado el mismo problema?
R.- Lo mismo, es algo que está pasando y cada vez más.

P.- ¿Da pena marcharse de Baleares?
R.- Por un lado nos da mucha pena, nos hemos sentido muy a gusto, y es que no tenemos nada en contra de la gente de Mallorca. Hemos conocido gente maravillosa y una relación excelente incluso con gente que tiene otras ideas diferentes en cuanto a la lengua y a la política.

P.- ¿Qué se puede hacer de cara al futuro mientras aumenta la persecución al idioma de todos?
R.- Más que que se persiga es que te dejan relegado. Es mi sensación. Pago los impuestos igual que cualquier ciudadano de Baleares y, sin embargo, mis hijos no tienen la oportunidad de estudiar en español ¿Por qué se me impide si pago como todo el mundo? Nos consta que desde el gobierno se están tomando todas las medidas para favorecer el uso del catalán frente al castellano. Hablo del ‘govern’ de Baleares, pero puedo imaginar que en otras regiones estará pasando igual.

P.- ¿Os habéis sentido ciudadanos de segunda por hablar en español?
R.- Claro, yo lo que reclamo es la igualdad de oportunidades: respeto totalmente al que quiera expresarse en mallorquín, pero respeto también para el que lo quiera hacer en castellano. ¡Que podamos estar en igualdad de condiciones!


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