AGLI Recortes de Prensa   Lunes 16  Abril 2018

Alemania, obligada a entregar a Puigdemont por rebelión
ENRIQUE GIMBERNAT El Mundo  16 Abril 2018

La decisión marco del Consejo, de 13 de junio de 2002, relativa a la Orden de Detención Europea y a los Procedimientos de Entrega entre los Estados Miembros (2002/584/JAI) (DM 2002/584/JAI), modificada por la DM 2009/299/JAI, ha sido transpuesta al Derecho español, primero por la Ley 3/2003, de 14 de marzo, y, posteriormente, por la ahora vigente Ley 23/2014, de 20 de noviembre, de Reconocimiento Mutuo de Resoluciones Penales en la Unión Europea, y al Derecho alemán, por la Gesetz über die internationale Rechtshilfe in Strafsachen (Ley sobre la Asistencia Judicial Internacional en Materias Penales). Esa DM 2002/584/JAI simplifica la entrega de un reclamado entre los Estados Miembros y sustituye al Convenio Europeo de Extradición, porque, según se expone en el Preámbulo de la DM 2002/584/JAI, "[e]l mecanismo de la orden de detención europea descansa en el grado de confianza elevado entre Estados Miembros". A diferencia de lo que sucede con las peticiones de extradición, en la ejecución de la Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE), o euroorden, no intervienen para nada los Gobiernos, sino que la comunicación se establece entre las distintas autoridades judiciales del Estado de emisión y del Estado de ejecución.

En el art. 2.1 de la DM 2002/584/JAI se mencionan hasta 32 delitos (terrorismo, corrupción, estafa, entre otros muchos) que (derogándose, con ello el principio de doble incriminación) obligan a entregar al reclamado al Estado de emisión de la OEDE, aunque el hecho por el que se le reclama no esté tipificado como delito en el Estado de ejecución. Si el delito por el que se pide la entrega no figura en ese catálogo de 32 hechos punibles (que es lo que sucede con el delito de rebelión), entonces puede reaparecer el requisito de la doble incriminación; y así, el art. 2.4 DM 2002/584/JAI dispone lo siguiente: "Para los delitos distintos de los mencionados en el apartado 2 [esto es: que no estén comprendidos en el catálogo], la entrega podrá supeditarse al requisito de que los hechos que justifiquen la emisión de la orden de detención europea sean constitutivos de un delito respecto del Derecho del Estado miembro de ejecución, con independencia de los elementos constitutivos o la calificación del mismo".

El auto del Oberlandesgericht del Land Schleswig-Holstein (Tribunal Superior de Justicia, en lo que sigue: OLG SH) declara que no es admisible la entrega de Puigdemont a España por el delito de rebelión. Como la rebelión no pertenece al catálogo de 32 delitos en los que la entrega es preceptiva, independientemente de si el hecho es punible o no en el Estado de ejecución, el OLG SH pasa a examinar si la conducta de Puigdemont sería típica en Alemania en el caso de que el jefe de Gobierno de un Land se hubiera comportado de la misma manera, es decir: pasa a examinar si concurre una "punibilidad por ambas partes, o sea: si el hecho sería también, según el Derecho alemán, un hecho antijurídico, que cumple el tipo de una ley penal (alemana)", llegando el OLG SH a la conclusión de que "el comportamiento que se le imputa al reclamado, según el Derecho vigente en la República Federal de Alemania (RFA), no sería punible" [Fundamento Jurídico (FJ) II 2 a)].

El precepto que en el Código Penal alemán (Strafgesetzbuch, en lo que sigue: CPA) contiene una conducta similar a la de nuestra rebelión es el § 81 ("Alta traición contra el Estado Federal"), de acuerdo con el cual se castiga con una pena de hasta prisión perpetua [revisable a los 15 años], "[a]l que con violencia o amenaza de violencia tratare de menoscabar la integridad de la RFA o de modificar el orden constitucional basado en la Ley Fundamental [de Bonn]".

El OLG SH da por sentado que, tal como figura en la OEDE española, el término de comparación, para comprobar si el comportamiento de Puigdemont constituye delito en Alemania, sería que "el jefe de Gobierno de un Land tuviera el propósito de llevar a su Land a la independencia y hubiera preparado, con otros miembros del Gobierno, un referéndum en el que los ciudadanos del Land votasen sobre la independencia. Además, hay que imaginar el caso de que el jefe de Gobierno conociera, tanto que el Tribunal Constitucional Federal había declarado inconstitucional el referéndum propuesto, como también que, sobre la base de advertencias de la policía, contaba con que el día de los comicios se iban a producir enfrentamientos violentos entre los ciudadanos y funcionarios policiales procedentes de todos los Länder de Alemania". Sin embargo, según el OLG SH, "tal comportamiento no sería punible según el Derecho alemán" [FJ II 2 a)].

Para fundamentar por qué ese comportamiento de Puigdemont no sería punible en Alemania, el OLG SH acude a una sentencia del Bundesgerichtshof (Tribunal Supremo Federal, en lo que sigue: BGH) que se ocupa de un caso que, según el OLG SH, en relación con el caso Puigdemont, "no sólo es comparable, sino en algunos detalles incluso idéntico" [FJ II 2 a)]. Ciertamente que en esa sentencia el BGH no se ocupa del delito de "alta traición contra el Estadio federal", sino del tipificado en el § 105 CPA ("Coacción a los órganos constitucionales"), que tiene el siguiente tenor: "El que, antijurídicamente, con violencia o amenaza de violencia, coaccionara a un órgano legislativo... de un Land... a no ejercer sus competencias o a ejercerlas en un determinado sentido, será castigado con prisión de uno a 10 años".

La pertinencia de acudir a esta sentencia del BGH por parte del OLG SH reside en que aquel tribunal, al interpretar los términos "violencia o amenaza con violencia" dice que dichos términos "tienen el mismo significado que el elemento violencia en el tipo de alta traición" (FJ III 3), es decir: que el BGH, al establecer cómo deben entenderse esos términos en el § 105 CPA, afirma que el mismo sentido debe darse a idénticos términos contenidos en el § 81 ("Alta traición contra el Estado federal").

La sentencia del BGH de 23-11-1983 se ocupa del llamado caso Schubart. El líder ecologista Alexander Schubart había intervenido para que se celebrase una manifestación en el aeropuerto de Frankfurt a. M., a fin de conseguir del Land Hesse que, por razones medioambientales, no se construyese una nueva pista de aterrizaje (la 18 oeste) en el aeropuerto de esa ciudad, tratando de coaccionar al Parlamento de ese Estado federado para que desistiera de esa construcción y aprobara un referéndum a fin de preguntar a los ciudadanos si estaban de acuerdo o no con la ampliación del aeropuerto. La manifestación tuvo lugar el 15 de noviembre de 1981 y se produjeron altercados muy violentos entre las decenas de miles de ecologistas asistentes a las protestas y la policía alemana. Como ya he señalado, el OLG SH estima que la conducta de Schubart es "no sólo comparable, sino en algunos detalles incluso idéntica" a la desarrollada por Puigdemont en su Comunidad Autónoma, en cuanto que éste -aun sin participar en los altercados, como tampoco lo hizo Schubart- había contribuido, como "coautor", al convocar el referéndum ilegal de independencia, a graves enfrentamientos entre los independentistas y la Policía española que tuvieron lugar especialmente -aunque no sólo- el día del referéndum celebrado el 1-O en Cataluña.

En su día, otro Oberlandesgericht (OLG), el de Frankfurt a. M., condenó a Schubart por un delito del § 105 CPA, por entender que aquél había coaccionado "con violencia" al Parlamento de Hesse para conseguir que éste impusiera una moratoria en la construcción de la nueva pista de aterrizaje y convocara el referido referéndum.

La sentencia del BGH de 23-11-1983, a la que se remite el OLG SH, como argumento para rechazar la entrega de Puigdemont a España por un delito de rebelión, revoca la sentencia del OLG de Frankfurt, que había condenado a Schubart por un delito del 105 CPA, por entender que en ese supuesto no concurría el elemento típico de la "violencia". Según el BGH, la "violencia" coactiva, tanto en el § 105 como en la alta traición del CPA, difiere del delito genérico de coacción, ya que de una tal "violencia" conminatoria en el sentido del § 105 sólo se puede hablar "cuando la presión proveniente [de la violencia] ha alcanzado tal grado que un Gobierno responsable se vea obligado a la capitulación ante los autores violentos, a fin de evitar daños de mucho peso para la comunidad o para ciudadanos individuales" [FJ III 1 d) aa) de la sentencia del BGH]. Con otras palabras: el tipo del § 105 CPA sólo se le habría podido imputar a Schubart si éste hubiera alcanzado su propósito de conseguir del Land Hesse la paralización de la nueva autopista de aterrizaje del aeropuerto de la ciudad.

Aplicando esta doctrina del BGH al caso Puigdemont, el OLG SH mantiene que su conducta no podría encuadrarse en el tipo equivalente (en el § 81, alta traición) al de la rebelión española, ya que la violencia desplegada en Cataluña, de la que el BGH SH reconoce que fue "coautor" Puigdemont, no sería típica en Alemania, ya que con esa violencia no se consiguió, "en el caso concreto, eliminar la libre posibilidad de decisión del órgano constitucional [español]", y la mejor prueba de ello es que "los disturbios [desplegados el 1-O], y tal como muestra el ulterior desarrollo de los acontecimientos, no fueron idóneos para someter al Gobierno [español] a una presión tal que le hubiera forzado a una capitulación ante las exigencias de los violentos" [FJ II 2 a) de la sentencia del OLG SH], es decir: que los enfrentamientos violentos provocados por los separatistas no consiguieron alcanzar su propósito de declarar la independencia de Cataluña.

Pero la interpretación restrictiva que hace la jurisprudencia alemana del término "violencia" contenido en el tipo de la alta traición (§ 81) -y también en el del § 105- no puede ser correcta, porque llevaría a la conclusión de que el § 81 no se podría aplicar nunca y, naturalmente, cuando el legislador crea un tipo, es porque tiene que existir la posibilidad de que en algún caso pueda entrar en juego. Y no se podría aplicar nunca, porque cuando la rebelión (alta traición) no triunfa -como en el 1-O- es porque el despliegue de esa violencia no era idóneo para alcanzar sus resultados; y si triunfa (es decir: si Cataluña hubiera alcanzado la independencia), entonces sería soberana y tendría su propio Poder Judicial al que jamás se le ocurriría emitir una OEDE para perseguir a quienes entonces habrían pasado ya a ser sus gobernantes legítimos -entre ellos, Puigdemont-.

No obstante: allá Alemania con su interpretación jurisprudencial de la alta traición que supone un desarme de su Código Penal para hacer frente a los golpistas, ya que esa interpretación no afecta para nada a la obligación de la RFA de entregar a Puigdemont a España para que sea juzgado por un delito de rebelión. Porque lo que el OLG SH oculta de la sentencia del BGH de 23-11-1983 es que en ella lo único que se descartaba era que Schubart fuera responsable de un delito del § 185, pero, al mismo tiempo, declaraba que era punible como autor de un Landfriedensbruch ("ruptura de la paz pública"), castigado con hasta tres años de prisión, del § 125 CPA ("El que, como autor o partícipe, tome parte en acciones violentas contra personas o cosas que se cometan por las fuerzas concertadas de una multitud, poniendo en peligro la paz pública") y de otro del § 240 III CPA ("coacciones genéricas") en relación con las personas que se habían sentido amenazadas en las manifestaciones del aeropuerto de Frankfurt [FJ III 4 b) de la sentencia del BGH de 23-11-1983].

Por consiguiente, la afirmación del OLG SH de que el comportamiento de Puigdemont, "según el Derecho vigente en la RFA no sería punible", es falsa, falsa afirmación que el Tribunal de Schleswig-Holstein sólo puede formular porque oculta el contenido íntegro de la sentencia del BGH en el caso Schubart, sentencia del BGH que, ya que es el único argumento en el que se apoya el OLG SH para denegar la entrega de Puigdemont por rebelión, debería ser traducida al español por los servicios de nuestro Ministerio de Justicia. Y es que, si en el comportamiento de Schubart, "comparable" y "en algunos detalles incluso idéntico" al de Puigdemont el Tribunal Supremo alemán entendió que había cometido dos delitos: de ruptura de la paz pública y de coacciones genéricas, ello quiere decir que el ex president de la Generalidad, y según el Derecho alemán, habría cometido también, al menos, esos dos delitos, con lo que concurriría el requisito de la doble incriminación. Ciertamente que, para Alemania, ese delito no sería ya el de alta traición, pero, en cualquier caso, su conducta habría sido también punible en Alemania, que es lo único que exige el principio de doble incriminación, independientemente de si coincide o no la calificación exacta en los Estados de emisión y de ejecución. Así se deduce, sin más, del art. 2.4 DM 2002/584/JAI: concurre la doble incriminación si los hechos son "constitutivos de delito respecto del Derecho del Estado miembro de ejecución, con independencia de los elementos constitutivos o la calificación del mismo". Y así lo ha entendido también el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), con sede en Luxemburgo, que, en su sentencia de 11 de enero de 2017 (caso Grundza), ha establecido que concurre la doble incriminación cuando "los hechos a los que se refiere la antedicha sentencia también son constitutivos de infracción de acuerdo con el ordenamiento jurídico eslovaco, sean cuales fueran sus elementos constitutivos o su calificación en el Estado de emisión".

A pesar de que la malversación figura, como «corrupción», en el catálogo de los 32 delitos del art. 2.1 DM 2002/584/JAI, y así lo reconoce también el OLG SH, éste, para acabar de arreglarlo, se descuelga ahora con que requiere ulterior información para poder comprobar si Puigdemont ha cometido o no ese delito, del que el ex president tendrá, naturalmente, todas las oportunidades de defenderse en un juicio que se celebre con todas las garantías en el Estado de Derecho que es España. Que existen indicios de criminalidad de la comisión de ese delito está más que motivado en el auto de 69 páginas del juez Llanera. Que tres magistrados regionales alemanes se atrevan a pedir esa información a todo un magistrado de Tribunal Supremo de España, que, con dedicación exclusiva, ha estado instruyendo la causa durante muchos meses, me parece, para decirlo suavemente, una falta de respeto, incompatible con el "grado de confianza elevado entre Estados Miembros" al que se refiere el Preámbulo de la DM 2002/584/JAI, lo que ha provocado la justificada protesta de la Fiscalía de la Audiencia Nacional -el órgano judicial que en España entiende de las euroordenes- que ha manifestado que esa Fiscalía "es respetuosa para con el espíritu que debe presidir las órdenes europeas de detención" y que "en ningún caso ha entrado a valorar la entidad de los elementos de prueba de que disponen las autoridades requirentes".

Resumen: Alemania está obligada a entregar a Puigdemont a España por los delitos de rebelión y de malversación. Y si España tiene sus dudas sobre si Alemania va a cumplir con esa obligación, debería plantear una cuestión prejudicial ante el TJUE, máximo y vinculante intérprete de la legislación de la UE y, consiguientemente, también de las Decisiones Marco, para que este Tribunal resuelva cuál es el alcance de la euroorden.

Enrique Gimbernat, catedrático de Derecho penal de la UCM y miembro del Consejo Editorial de EL MUNDO, es Doctor en Derecho por la Universidad de Hamburgo (1963) y Doctor honoris causa por la Universidad de Múnich (1999). Su último libro es El comportamiento alternativo conforme a Derecho (BdF, 2017), que contiene una Autosemblanza del autor.

TV3, la cadena del odio
EDITORIAL Libertad Digital 16 Abril 2018

Como está quedando ominosamente de manifiesto desde la ilegal y liberticida consulta separatista del 1 de octubre, la televisión autonómica catalana es un ariete fundamental de los golpistas en esta fase del proceso de voladura del Estado de Derecho en Cataluña. El nacionalismo ha convertido un medio público pagado por todos los catalanes (incluida la mayoría que rechaza su infame proyecto) en un vehículo de incitación al odio contra España y contra los catalanes que quieren seguir siendo españoles y europeos.

Que una cadena pública haya degenerado en repugnante maquinaria de agitprop al servicio de un hatajo de golpistas es una aberración que ningún Estado democrático debe consentir. La intervención de la Administración regional catalana tras la aplicación del artículo 155 de la Constitución debería haber servido para poner fin a semejante desafuero, pero tampoco aquí el Gobierno de Mariano Rajoy se atreve a cumplir con su obligación, con lo que el nacionalismo seguirá dañando a Cataluña y sus espléndidamente alimentados perros de presa mediáticos, desinformando a la ciudadanía de una manera que haría vomitar a George Orwell.

Si hace una semana la vicepresidenta del Gobierno sin vergüenza proponía como solución al Problema TV3 un debate en el Parlamento regional de Cataluña, donde son mayoría los que han prostituido ese medio público, el PP catalán ha querido ir más lejos tramitando una propuesta de resolución en el mismo para pedir a la corporación de medios de la Generalidad que deje de hacer "apología de la violencia" a la hora de informar sobre los nauseabundos Comités de Defensa de la República (CDR), que andan sembrando el miedo en las calles del Principado siguiendo el infecto manual de las organizaciones enfeudadas a ETA.

La depuración de una TV3 alineada con los peores enemigos de Cataluña y que parece tener por referentes los medios de desinformación al servicio de tiranos como Nicolás Maduro o Vladímir Putin no es una opción sino una obligación del Gobierno de Rajoy, directo y tremendo responsable de este estado de cosas desde la aplicación del 155, que lejos de ser una solución está resultando un formidable problema por culpa de un Ejecutivo que no ejecuta y que, por eso, está atentando contra el interés de la Nación y convirtiéndose así en cómplice de quienes quieren dinamitarla.

Cataluña: ¿Ni la conllevancia es posible?
Fernando González Urbaneja republica 16 Abril 2018

El notario López Burniol es una de las personas que más ha escrito y razonado por la conciliación, por el acomodo de Cataluña (de no pocos catalanes, sería más preciso) en España. Ha militado en un moderantismo casi siempre minoritario por racional, en una vía media de concordia que no comparten los dirigentes políticos; por un federalismo con más autonomía y reconocimiento de las diferencias;… ha intentado conciliar, arbitrar, imponer sentido común; pero hoy, como otros catalanes, se siente fracasado, insuficientemente escuchado.

Hace años advirtió del riesgo de la desesperanza, de la obstinación de unos y la indiferencia de otros como error garrafal. No consiguió suficiente eco. El sábado escribió en su columna semanal de La Vanguardia unas “notas para españoles” que reflejan la desesperanza pero que en mi opinión contienen algún error de apreciación o de cálculo.

El artículo partía de varias proposiciones quizá excesivas, insuficientemente fundadas y, consecuentemente, que conducen a conclusiones imprecisas. Las enuncio sin carácter exhaustivo: 1.- “Desarbolado tras la decisión del tribunal alemán el proyecto del gobierno (español)… los nacionalistas tienen la sartén por el mango…”. 2.- “…el problema catalán desestabilizará a toda España…”. 3.- “…la debilidad del gobierno se manifiesta estos días en la esfera internacional”. 4.- “La descomposición del partido en el Gobierno a causa de la corrupción puede ser la gota que colme el vaso. 5.- “Fuerte erosión de todas las instituciones, con la consecuente pérdida de autoridad”. Y como conclusión: “La desestabilización de España es, por todo lo dicho, inevitable”.

¿Desarbolado el Gobierno?, pues quizá; ha mostrado asombrosa incompetencia desde hace años; es obvio que el señor Rajoy es un desastre sin paliativos. Pero ¿Cómo de desarbolado está el proyecto indepe?.

¿Desestabilizada España? Pues quizá, pero no se nota tanto, el país crece y su rating mejora. Pero ¿Cómo de desestabilizada está la sociedad catalana?

¿Debilidad española en el mundo? Pues quizá, no solo por el caso catalán sino por la inopia del gobierno Rajoy y la debilidad de unas oposiciones en construcción. Pero no con ese adversario los indepes han conseguido avanzas decisivos. Apostaron a que España les ayudaría a irse, pero no parece que esa sea la tendencia. Y otro tanto respecto a la descomposición del gobierno.

¿Erosión de todas las instituciones? Pues es evidente la debilidad, el déficit de calidad institucional. Pero funcionan, vaya que funcionan, basta ver como unos huyen y otros comparecen con humildad y piernas temblorosas. Incluso el Constitucional, tras el pésimo viaje del recurso contra el estatuto, muestra desde hace unos años carácter y fuste.

Me parece que agobiado por el ambiente (no es para menos) López Burniol no ve salida; nadie la ve en este momento; pero no por ello conviene confundir Rajoy con España, el PP con el Estado. Ni en la peor coyuntura política de la democracia los “indepes” catalanes han logrado avanzar en sus objetivos finales; en la recta final se les aflojaron las piernas y las contradicciones y la división interna les llevó a la confusión con errores tácticos asombrosos.

Hoy no es probable que se pueda negociar, ni siquiera hablar, hay demasiada carga emocional, demasiadas heridas y enredos que habrá que ir diluyendo; demasiada incompetencia. Se requieren nuevos interlocutores, nuevas redes de confianza, tiempo. Y entre tanto la independencia es imposible y la convivencia improbable. Ni siquiera aquella conllevancia a la que aludía Ortega hace 86 años que viene a cuenta recordar:

Pues bien, señores; yo sostengo que el problema catalán, como todos los parejos a él, que han existido y existen en otras naciones, es un problema que no se puede resolver, que sólo se puede conllevar, y al decir esto, conste que significo con ello, no sólo que los demás españoles tenemos que conllevarnos con los catalanes, sino que los catalanes también tienen que conllevarse con los demás españoles.
(Discurso en las Cortes de José Ortega y Gasset, 13 Mayo, 1932)

Los iluminados jueces tudescos
Amando de Miguel Libertad Digital 16 Abril 2018

Los tres jueces provincianos de Schleswig-Holstein se han atrevido a sentar doctrina sobre la intentona de nuestro Puchdemón para alterar por la brava el ordenamiento constitucional español. Por lo visto, si la declaración de independencia de Cataluña no ha tenido éxito y no ha arrojado una gran violencia no constituye delito. Con tal sentencia, los magistrados de Kiel han enmendado la plana a los jurisconsultos del Tribunal Supremo de España. Los cuales no han dicho esta boca es mía.

Somos muchos los españoles que, sin llegar a ser nacionalistas militantes, nos hemos quedado sorprendidos e irritados con el auto de los magistrados alemanes. Si esa va a ser la lógica jurídica de la Unión Europea, por favor, que la paren, que nos bajamos.

Las extravagancias no acaban aquí, pues el jefe del Gobierno español considera "modélica" la declaración de los jueces prusianos. Seguramente ha querido decir el de Pontevedra que, mediante esa maniobra legulesca, queda zanjado el asunto de la problemática extradición del político catalán. Me parece a mí, lego como soy en cuestiones jurídicas, que se trata de una manifestación más del complejo de inferioridad que suelen adoptar los españoles ante la poderosa Alemania. Tras los jueces teutones se hallan algunos influyentes medios y ciertos políticos del gran país germánico. El asunto sería solo una pequeña anécdota si no ocultara una general actitud de desprecio racista por parte de los orgullosos teutones contra los meridionales españoles.

Me imagino la escena. No es inverosímil, dado que la unidad de la nación alemana cuenta con menos de dos siglos y solo ha podido sobrevivir con un sistema federal. En un futuro indeterminado, el Parlamento regional de Baviera declara solemnemente la independencia de ese land. Considerando la jurisprudencia de los jueces prusianos, tal desaguisado no sería delito de alta traición, ni siquiera de la baja. La enseña blanca y azul se añadiría, como una más, a la de los veintitantos Estados europeos. Se le podría superponer una estrellita. Por imaginar que no quede.

La loca de la casa me señala otro futurible aún más arriesgado. Bien pudiera ser que en las Islas Baleares se organizara un Partido Alemán para defender los intereses de sus nacionales, que allí son legión. Como esa corriente va a más, en unos pocos lustros podrían hacerse con la mayor parte de la propiedad inmobiliaria de las Islas. Dada la fragmentación política de las Baleares, no sería difícil suponer que el burgomaestre de Palma perteneciera entonces al Partido Alemán. Andando el tiempo, el Partido Alemán llegaría a ser hegemónico y hasta se atrevería a apoyar la independencia balear. Sería una táctica provisional. Cabría entonces que Baleares, dada la pequeñez territorial del archipiélago, pasara a ser una colonia o Estado asociado de Alemania. Nada de todo esto sería delito conforme al espíritu de los jueces tudescos. Se podría revitalizar la doctrina del espacio vital (el famoso y miserable Lebensraum) de Alemania para asomarse de esta forma al soñado Mediterráneo. La lengua propia de Baleares ya no sería el catalán sino el alemán. Permítaseme adjuntar un minúsculo recuerdo personal. Hace unos años en un hotel de Palma las instrucciones que figuraban en el ascensor venían escritas solo en catalán y en alemán. Me asombré entonces; hoy el letrero de marras me parecería verosímil.

Reconozco que mi ensoñación puede pecar de romancesca, pero me han dado pie para ella los togados de Kiel, que Dios confunda. Podrán, incluso, desdecirse, por razones de alta política, pero ya han sentado un precedente. Puede que esperaran las reacciones de los españoles. Ahí va la mía, aunque no sea registrador de la propiedad ni magistrado. Pero siempre podría hacer un máster para acercarme a esas dignísimas categorías, aunque al final no pasara de rábula.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Memoria histórica
Luis del Pino Libertad Digital 16 Abril 2018

Ayer fue 14 de abril, aniversario de la proclamación de la Segunda República Española. Yo me esperaba, como así fue, que los mismos de siempre aprovecharan para ensalzar aquel régimen republicano, como nos tienen acostumbrados. Así que decidí yo resumir en un tuit la historia de mi abuelo: en las elecciones municipales del 12 de abril, que se plantearon como unas auténticas plebiscitarias, mi abuelo votó por una lista republicana. Y lo hizo porque estaba convencido, como muchos otros españoles, de que había que acabar con la monarquía.

Votó por la República con ilusión. Pero cinco años después, serían los propios republicanos los que asesinarían a mi abuelo de un tiro en la nuca, por el solo hecho de tener una tienda y ser católico. Le fueron a buscar a su casa en noviembre de 1936 y le asesinaron días antes de que naciera su hija, mi madre, a la que nunca llegó a conocer.

Para mi sorpresa, el tuit en el que resumía los últimos años de mi abuelo fue retuiteado miles de veces, por personas que aportaban sus propias, y similares, experiencias trágicas: gente de los dos bandos, a veces coincidentes en una misma familia. Historias de personas que fueron asesinadas o represaliadas por ser católicos, o por ser sindicalistas, o por ser de derechas, o por ser de izquierdas...

Así que me decidí a poner un hilo largo de mensajes en Twitter ampliando la información sobre mi familia. Permítanme que se lo transcriba:

A mi abuelo Fermín, republicano y católico, lo asesinaron, como digo, los propios republicanos (luego hablaré más de eso). Mi otro abuelo, Manuel, luchó en el bando nacional, simplemente porque Canarias cayó en el bando nacional.

Al abuelo de mi mujer, Emilio, que fue médico en el bando republicano y que jamás hizo daño a nadie, le depuraron al acabar la guerra y el régimen de Franco le encarceló un corto tiempo, para después prohibirle ejercer la medicina. No tanto por republicano, cuanto por masón.

El otro abuelo de mi mujer, Paco, es el que se lo montó mejor. Cuando las cosas se pusieron feas durante la República, se apuntó a UGT y consiguió sobrevivir a la guerra en Madrid. Y al acabar la guerra se apuntó a la Falange y siguió sobreviviendo.

Por tener, en mi familia tengo hasta uno que estuvo condenado a muerte en los dos bandos. Y sobrevivió. Cuando fueron a darle el paseillo los republicanos en un pueblo de Toledo, uno de los ejecutores, más 'listo' que los otros,dijo: "Es el único que sabe conducir aquí, no le matéis". Le obligaron a llevarles en su coche a dar el paseillo a otros. Entre ellos, a su mejor amigo. Y así estuvo hasta que logró escapar al bando nacional. Pero otra persona que también escapó del pueblo le reconoció tiempo después: "Ese conducía a los que asesinaban". Fue condenado a muerte tras la guerra. Le salvó de ser fusilado mi abuela.

Volviendo a mi abuelo Fermín, se le intentaron llevar una vez para matarle y consiguió zafarse. Pero la segunda, no: se le llevaron delante de mi abuela embarazada de 8 meses. Parece ser que a una checa anarquista. Le metieron un tiro en la nuca.

En la Guerra Civil murió mucha mala gente. De ambos bandos. Y muchísima más buena gente. De ambos bandos también. Y todas las familias españolas están llenas de esas historias: trágicas unas, heroicas otras. Por eso me revienta escuchar a niñatos frivolizar con todo aquello.

Y los dos bandos cometieron atrocidades. Y de igual manera que es inadmisible defender las atrocidades del bando franquista, es inadmisible defender a una Segunda República que fue al menos tan salvaje como el 'otro bando'.

En un único mes (noviembre de 1936) y una única ciudad (Madrid), los republicanos mataron a más gente que la Inquisición en toda su historia. Mataron a miles de civiles desarmados (hombres, mujeres y niños). Entre ellos a mi abuelo…

Y por si alguno de los niñatos que dice chorradas sobre la II República no lo sabe, matar a civiles desarmados es un crimen de guerra. Si hubiera sido anteayer, a los republicanos españoles los habría tenido que juzgar el Tribunal de la Haya (a los del otro bando, también). Así que menos ensalzar a criminales, niñatos. Por cosas como las que hicieron los republicanos españoles, los líderes yugoslavos han tenido que sentarse ante la Corte Penal Internacional.

Dicho lo cual, mi admiración y mi respeto a todos los que lucharon en aquella guerra maldita y supieron no convertirse en meros criminales. Admiración y respeto para todos los que lucharon por sus ideas, fueran republicanos o nacionales.

Y mi dolor por todas las víctimas de aquella guerra, de los dos bandos. Mi dolor por todos los que cayeron luchando y por todos los que fueron asesinados por bestias despreciables. En nombre de una cosa o de la contraria.

Y por último, les invito a Vd. a recordar también a todos aquellos que murieron sin tener un bando, porque aquella lucha ideológica ni les iba ni les venía. Fueron muchos miles los españoles que murieron en el campo de batalla sin tener la más mínima gana de combatir, simplemente porque uno u otro bando les reclutó, según donde hubieran tenido en suerte nacer. A los familiares de esos muertos, ni siquiera les quedó el consuelo de que sus seres queridos murieran defendiendo sus ideales, porque en realidad combatían contra su voluntad. De ellos nunca nadie se acuerda, precisamente por no tener bando. Y son tan víctimas de la guerra, y tan héroes, como los que sí murieron luchando por sus ideas, fueran rojos o azules.

La II República y la Feria de Sevilla
Pedro de Tena Libertad Digital 16 Abril 2018

Cuando era muy joven, y por lo tanto no había vivido ni conocido casi nada, me entregué a la heroica labor de pegar banderitas republicanas por las esquinas de mi Jerez natal. No me pregunten por qué. Seguramente, para quedar bien con un amigo cuyo afecto y admiración necesitaba. Tal vez para afirmar mi presencia adolescente en el mundo. Yo qué sé. El resultado fue inmediato. Una llamada de la Social (policía política) a mis padres y su consiguiente reprimenda lograron lo contrario de lo que deseaban. De hecho, desde entonces me convertí en la oveja roja de una familia donde el azul predominaba por razones históricas. En realidad, como habrán adivinado, yo no sabía nada de Repúblicas, ni de la primera ni de la segunda. Estudiaba Filosofía y quería redimir al mundo.

Con el tiempo, y tras haberme beneficiado de un importante ataque de sensatez, cumplidos los treinta, comencé a informarme en serio de lo que había ocurrido para que una horrible y continuada guerra civil destrozara la vida y el alma españolas durante generaciones. Una de las primeras cosas que me pregunté fue cómo se proclamó la II República tras el reconocido golpe de Estado del general Primo de Rivera. Cuando por fin indagué en los hechos conocidos y demostrados concluí que, de unas elecciones municipales, no generales, que perdieron los republicanos se pasó a la liquidación de la Monarquía y de la Constitución vigente, y a la institución de un régimen republicano. O sea, hablando en plata, que la II República fue la consecuencia de un golpe de Estado perpetrado por una minoría electoral. Lo curioso es que nunca nadie la ha calificado así. Los golpes de Estado son siempre de derechas y de Franco, miren ustedes. El tema de la degeneración sectaria y deformadora del lenguaje se abrió ante mí como la más gigantesca operación de corrupción política y moral de una ciudadanía habitualmente desinformada e indefensa. La verdad y la libertad, ¿para qué?

Ayer, 14 de abril, me di un garbeo por la Feria de Sevilla y asistí como invitado, y por vez primera en mi vida, a la cena del pescaíto, tradición sevillana de tronío. Había decenas de miles de personas y más de mil casetas, además de un frío bético, quizá el peor de España. Tal vez en las casetas políticas, sólo unas cuantas, hubiera alguna referencia al acontecimiento –no lo sé porque no lo vi–, pero ni en el albero del recinto ni en caseta alguna observé ni grande ni pequeña manifestación republicana.

Sin embargo, tras la ceremonia del alumbrado del Real, el fantasma de Juan Belmonte, invocado por Manuel Chaves Nogales, se me apareció bajo las bombillas de la noche y me habló del 14 de abril de 1931. "En los pueblos de Andalucía hubo un levantamiento general de los campesinos que creyeron que había llegado la hora tanto tiempo soñada de la igualdad social y económica". A un grupo de revolucionarios les pareció oportuno y saludable para la República quedarse con los caballos del torero, pero lo impidió un cabecilla porque el capital del Pasmo de Triana había sido bien adquirido, no como otros.

Luego se pasó al robo. "Se iba directamente contra el propietario por el delito de serlo… Las cosas habían cambiado radicalmente. Aquellos mismos que al proclamarse la República no se atrevían a incautarse de mis caballos porque yo había ganado lícitamente mi capital, venían un año después a hurtármelos sin ningún escrúpulo teórico", me dijo al oído.

Finalmente, unos y otros apuntillaron las libertades, ya saben. Pero la amnesia histórica diseñada para liquidar la memoria real sigue dando la vuelta al ruedo ibérico.

Por qué los palestinos necesitan una victoria de Israel
Daniel Pipes Libertad Digital 16 Abril 2018

Sólo así podrán liberarse de aquello que los lastra como pueblo.

Es un buen momento para la adopción de nuevas ideas sobre cómo resolver el antiguo, estancado conflicto israelo-palestino.

Ahora que los árabes están centrados en otros asuntos –el desarrollo iraní de armas nucleares, las guerras civiles libia, yemení y siria, el encanallamiento de Turquía, la marea islamista, la sequía–, los viejos tabúes antisionistas han perdido buena parte de su pugnacidad. Un Israel próspero y fuerte ha perdido la fe en un proceso de paz que dura ya décadas. Al cowboy de la Casa Blanca le gusta romper con los precedentes. Y el viraje global de la izquierda hacia el antisemitismo, ejemplificado por Jeremy Corbyn, del Partido Laborista británico, suma otra razón a la urgencia: cuando aquélla acabe llegando al poder, las consecuencias para Israel serán nefastas.

La creencia popular sostiene que el conflicto árabe-israelí no terminará hasta que las demandas palestinas sean satisfechas hasta el punto de que los palestinos acepten el Estado judío de Israel. Este paradigma ha imperado sin apenas contestación desde los Acuerdos de Oslo de septiembre de 1993; sin embargo, en este periodo de 25 años también se ha evidenciado que una abrumadora cantidad de palestinos (basándome en estudios académicos y encuestas que se remontan a un siglo, calculo que el 80%) no buscan la convivencia pacífica con Israel, sino la brutal eliminación de la "entidad sionista". Con semejante actitud, no sorprende que cada ronda de negociaciones, anunciadas siempre a bombo y platillo, haya terminado en fracaso.

Voy a proponer un enfoque completamente diferente para resolver el conflicto, una vuelta a la estrategia de disuasión y victoria asociada al gran estratega del sionismo Vladímir Jabotinsky (1880-1940): el objetivo de Israel no debería ser aplacar a sus enemigos sino derrotarlos. Contra lo que pueda parecer lógico, demostraré por qué los palestinos necesitan precisamente una victoria de Israel para librarse de su propia opresión, su propio extremismo, su propia violencia y prosperar como pueblo.
***
Para entender la situación actual hay que remontarse al periodo posterior a la Primera Guerra Mundial y la emergencia de Haj Amín al Huseini, el primer líder palestino de la era moderna. Huseini adoptó una política de rechazo absoluto, una rotunda negativa a aceptar cualquier atisbo de presencia judía en lo que entonces era el Mandato Británico para Palestina. Un siglo después, esa sigue siendo la corriente dominante en la vida palestina. Las diferencias tienden a ser de tipo táctico: ¿es mejor eliminar a Israel negociando con los israelíes y sacándoles concesiones o manteniéndose en la coherencia del rechazo puro? La Autoridad Palestina (AP) emplea la primera táctica, Hamás la segunda.

Durante un periodo de 75 años (1918-1993), la comunidad judía en lo que ahora es Israel respondió al rechazo con la disuasión. Se trataba de disuadir al enemigo de la agresión amenazándolo con una dolorosa represalia. Pese a los defectos que pudo haber en su aplicación, la disuasión ayudó a Israel a evolucionar, con lo que pasó de ser una potencial presa en 1948 a la potencia militar que ya era en 1993. Sí, Israel se convirtió en un país democrático, innovador, rico y poderoso, pero los elementos básicos se mantuvieron. Las ideologías, las tácticas, las estrategias y las personas cambiaron, las guerras y tratados fueron y vinieron, pero el rechazo palestino fue una anquilosada constante.

En 1993, impacientes y frustrados por la naturaleza pasiva y la lentitud de la disuasión, los ciudadanos de Israel optaron por un acuerdo inmediato con los palestinos. En los Acuerdos de Oslo, cada una de las partes prometió a la otra lo que más quería: reconocimiento y seguridad para los israelíes, dignidad y autonomía para los palestinos.

Sin embargo, con las prisas por poner fin al conflicto, los israelíes cometieron tres graves errores aquella mañana de verano en los jardines de la Casa Blanca:

1) otorgaron a Yaser Arafat, líder de una organización no oficial, dictatorial y criminal, paridad diplomática con Isaac Rabín, primer ministro de un Estado democrático y soberano;

2) creyeron a Arafat cuando dijo que reconocía a Israel, cuando lo cierto es que tanto él como sus sucesores han buscado la eliminación de Israel, ahora con el elemento de refuerzo que les supone controlar dos territorios adyacentes a Israel: la Margen Occidental y Gaza;

3) hicieron concesiones bajo la ilusión de que las guerras terminan si se recurre a la buena voluntad, pero lo cierto es que las concesiones tuvieron el efecto contrario de resaltar una debilidad [israelí], lo que acrecentó la hostilidad palestina.

Trágicamente, esos errores convirtieron un potencial proceso de paz en un contraproducente proceso de guerra.
***
¿Cómo salir de este callejón sin salida de 25 años?

El estudio de la Historia demuestra que, por lo general, las guerras terminan no mediante negociaciones sino cuando una parte gana y la otra pierde. Según el historiador militar Victor Hanson, los conflictos (…) se eternizan cuando un enemigo no es completamente derrotado y obligado a someterse a las condiciones políticas del ganador.

La derrota implica que quien la sufre renuncie a sus ambiciones bélicas. La victoria consiste en imponer tu voluntad al enemigo.

Es una verdad sencilla y universal que los palestinos entienden bien. En julio de 2017, Fatahdeclaró: "La campaña por Jerusalén ha empezado y no acabará hasta que se logre una victoria palestina y los santos lugares sean liberados de la ocupación israelí". No son los únicos: pensadores y guerreros de todas las épocas coinciden en que la victoria es el objetivo de la guerra. Así, el antiguo estratega chino Sun Tzu sentenció: "Que la victoria sea tu gran objetivo". Por su parte, el general estadounidense Douglas MacArthur aseveró: "Es nefasto iniciar una guerra sin la voluntad de ganarla". La victoria es un objetivo humano intuitivo que sólo podrían perder de vista los modernos excesivamente sofisticados.

Por lo tanto, para ganar la aceptación palestina, Israel debe volver a su vieja política de la disuasión, de castigar a los palestinos cuando agredan. Un ejemplo: cuando, en julio de 2017, tres miembros de una misma familia fueron asesinados mientras celebraban la cena de shabat en su vivienda de la localidad israelí de Halamish, en la Margen Occidental, la respuesta israelí debería haber sido construir nuevos edificios en esa comunidad y ampliar sus fronteras.

Eso es la disuasión. No se trata sólo de adoptar tácticas duras, a las que ya recurre el Gobierno israelí; sino de desarrollar políticas constantes para aplastar las ambiciones irredentistas palestinas y poner así fin a la demonización de los judíos y de Israel; para que los palestinos reconozcan los históricos vínculos judíos con Jerusalén, normalicen sus relaciones con los israelíes, cierren las fábricas de suicidas y destruyan su maquinaria bélica. Este proceso no será fácil ni rápido: requiere que los palestinos pasen la amarga prueba de la derrota, con sus carencias derivadas y la devastación y desesperación que conlleva. Por desgracia, no hay atajos.

Un cambio de mentalidad implica no sólo una ausencia permanente de violencia contra los israelíes, sino acabar completamente, en todas partes, desde Naciones Unidas a los campus universitarios, con la campaña para deslegitimar a Israel.

Si la derrota palestina es buena para Israel, es irónicamente aún mejor para los palestinos, que al final se verán liberados de unas terribles ambiciones, de su retórica revolucionaria y sus fantasías genocidas. Un pueblo con formación y talento puede entonces mejorar su vida mejorando su sistema de gobierno, su economía, su sociedad, su cultura. Veámoslo como una versión en miniatura de la Alemania post 1945. Y si la diplomática es ahora una opción prematura, las cuestiones como Jerusalén, las fronteras y los recursos se podrán tratar fructíferamente tras una derrota palestina. La solución de los dos Estados, absurda en este momento (significa pedirle a Israel que refuerce a su enemigo mortal), sí tendrá sentido tras una derrota palestina.

© elmed.io - Daniel Pipes
Daniel Pipes, director del Middle East Forum.

La Universidad de Granada acoge un acto de homenaje al dictador Stalin, el mayor genocida de la Historia
OKDIARIO  16 Abril 2018

La Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad de Granada acogerá el próximo día 27 un acto de homenaje al dictador Josef Stalin, considerado como uno de los grandes genocidas de la historial. Según ha denunciado Vox, el acto se desarrollará en el aula magna de la facultad, conocida como “La Pepa” en recuerdo de la Constitución liberal de 1812.

La conferencia, consentida por las autoridades académicas, ha sido organizada por un colectivo de extrema izquierda denominado Universidad Obrera. Esta misma asociación ya organizó el pasado mes de octubre en Valencia la I Feria del Libro Marxista, cuyo programa incluyó una conferencia impartida por un antiguo militante del grupo terrorista FRAP.

Tal como explicaba el periodista e historiador polaco Ryszard Kapuscinski, Premio Príncipe de Asturias de la Comunicación, Josep Stalin impuso un régimen de terror en la antigua URSS durante tres décadas, durante las cuales se mostró como un genocida aún mayor que Hitler.

10 millones de muertos en Ucrania
“Si podemos establecer la comparación, el poder destructor de Stalin fue mucho mayor”, explicaba Kapuscinski en una entrevista concedida en 1995, “La destrucción realizada por Hitler no duró más de seis años, y Stalin empezó su terror en los años veinte y llegó hasta 1953. Su poder se mantuvo 30 años y la maquinaria de terror se prolongó mucho más. No es que Hitler fuese mejor, pero no tuvo tanto tiempo”.

Además, señaló, “la máquina de terror de Hitler no fue dirigida en primera línea contra su propia nación, sino contra otros pueblos. En cambio, Stalin dirigió una máquina de terror contra su nación. Las víctimas más numerosas del terror de Stalin fueron los rusos. La condena al hambre a Ucrania fue el holocausto más grande, no sólo del siglo XX, sino de toda la historia de la humanidad. Nunca en el pasado se había dado una matanza de 10 o 12 millones de seres humanos”.

Ahora, una universidad pública española, la de Granada, se presta a celebrar un acto de homenaje a uno de los mayores criminales de la historia, organizado por un grupúsculo de extrema izquierda.

Carta de la madre del teniente agredido en Alsasua: «Pido, sin odio, justicia»
Inmaculada Fuentes escribe una carta, sin atisbo de odio a los agresores, en la que pide que se haga justicia.
 larazon 16 Abril 2018

Desde pequeño lo tuvo claro: «Mamá voy a ser guardia civil» y nunca perdió de vista su meta. Terminó Bachiller y con 18 años entró en la Academia General Militar de Zaragoza donde pasaría los dos primeros años de su formación. Después pasó a la Academia de Oficiales de Guardia Civil los restantes tres años. A los 23 había conseguido su propósito, recibía su despacho de teniente de la Guardia Civil además del título de grado de Ingeniero en Seguridad.

No podía sentirme más orgullosa y contenta.

Después de un breve periodo en comisión de servicio, salió su destino. En casa le aconsejamos que solicitara destino pues tenía un buen número, pero su decisión fue no pedir e ir donde le enviasen. Pensaba que cualquier lugar era bueno, pero no, hay sitios donde no nos quieren y se ocupan de dejarlo claro. Así recaló en Alsasua.

Se cumplía un año de su estancia allí cuando se decidió que era bueno celebrar el día de la Patrona como en cualquier otro cuartel del país. Se preparó una misa en honor a la Virgen del Pilar y de los caídos, así como el vino de honor para los que quisiesen asistir. Hubo ciudadanos que quisieron acompañarnos y también otros que quisieron boicotearlo. La situación fue muy tensa. No me gustó , mi preocupación aumentó y cada día que pasaba me esperaba lo peor...

Un día, cuando aún no había amanecido, sonó el teléfono. Mi reacción fue inmediata: «Ya está, ya está». No podía pensar nada más. Me sentí morir, me bloqueé, pero no me lo podía permitir, tenía que reaccionar. Sentí un dolor inmenso, incertidumbre, angustia, enfado, rabia. Pero lo que no sentí fue odio; eso no, eso me convertiría en lo mismo que ellos y nosotros no somos así. Desprecio y lástima, eso era lo único que obtendrían de mí.

Cuando por fin lo pude ver, buscaba sin querer encontrar. ¿Qué le habían hecho? Una brutal e inhumana paliza por ser guardia civil y estar ganándose la confianza de la gente.

Tenía varias lesiones pero la más importante era un tobillo destrozado a patadas. Le tuvieron que intervenir. Le pusieron una placa metálica con seis tornillos para unir el peroné y dos tornillos más, uno por cada maleolo. Sentía unas ganas enormes de llorar, pero tenía que mantener la serenidad. Ya tendría tiempo más tarde, a solas, ahora no era el momento. El sufrimiento era inmenso, las entrañas se me retorcían.

Fue una larga recuperación. Duras sesiones diarias de rehabilitación y continuas visitas al traumatólogo, con la suerte de contar con extraordinarios profesionales que pusieron todo su interés en que todo saliese perfecto. Mucha paciencia. Más de seis meses de baja.

Todo las personas, tanto conocidas y cercanas como desconocidas, que nos hacían llegar su cariño y apoyo. Infinidad de visitas, todas ellas de agradecer.

Nuestras vidas han cambiado. Las secuelas serán para siempre, pero nuestra fortaleza y determinación son ahora mucho más sólidas.

Hace unos meses se reincorporó al servicio en otro destino. Las ganas y la ilusión son enormes y la gente de este lugar lo ha acogido bien y con cariño. Esto me hace sentir tranquila y contenta. Él está feliz y disfrutando de hacer lo que más le gusta; así pues, yo estoy feliz aunque, con esta profesión que ha elegido, tranquila no estaré jamás.

Me gustaría que nadie tuviese que pasar nunca más por una situación así.

Me da mucha pena esa gente que vive llena de odio y frustración. Debe ser muy triste no poder disfrutar de la vida.

Me siento muy agradecida, aunque la experiencia ha sido muy dura. Hemos tenido la oportunidad de conocer a muchas buenas personas y sentirnos arropados y rodeados de cariño.

Ahora empieza el juicio y todo se remueve otra vez.

Vuelve la tensión, la angustia, la tristeza, pero sé que sólo será cuestión de unos días.

Confío en la Justicia. Pido a Dios que quienes tienen que dictar sentencia gocen de paz, serenidad y puedan tener la mente clara para así poder tomar las decisiones que sean más justas.

Espero y deseo que jamás nadie tenga que pasar por algo similar. Que no se nos olvide ser humanos. En ocasiones, da la sensación de que estamos perdiendo esa condición.

MARTES A LAS 19:30 EN PAMPLONA
Víctimas de ETA salen a la calle en apoyo a los agentes agredidos en Alsasua
La Gaceta  16 Abril 2018

El colectivo considera que es un acto de desagravio dado el apoyo explícito de las instituciones navarras a los agresores.

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha anunciado su adhesión a la concentración de apoyo y solidaridad con los dos guardias civiles y sus parejas que fueron víctimas de una brutal agresión en la localidad navarra de Alsasua.

La presidenta de la organización, Consuelo Ordóñez, asistirá al acto convocado por la Asociación Cultural Doble 12 que se celebrará este martes a las 19:30 horas en la plaza de Merindades de Pamplona. La fecha escogida para la concentración coincide con el segundo día del juicio por la agresión, una sesión en la que las víctimas prestarán declaración. Covite, que denunció los hechos ante la Audiencia Nacional por considerarlos constitutivos de delitos de terrorismo, está personado en la causa.

La concentración de Pamplona constituirá “un acto de desagravio” ya que, desde que se produjo la agresión, “las instituciones públicas navarras, empezando por el alcalde de Alsasua y terminando por la presidenta del Gobierno foral, Uxue Barkos, han cerrado filas con los agresores y han mostrado nulo interés por las víctimas”.

Para el colectivo, este “claro abandono a los agredidos” resulta “especialmente sangrante en el caso de las dos mujeres agredidas”. “El Gobierno de Navarra ha enarbolado la bandera del feminismo y, sin embargo, ha dejado desamparadas a dos mujeres apaleadas en público por su condición de parejas de dos guardias civiles”, sentencian.

El acto cuenta con la adhesión de otras cuatro asociaciones cívicas: Vecinos de Paz, Asociación Navarra de Víctimas del Terrorismo (ANVITE), Asociación por la Tolerancia y Recuperar Navarra. El lema elegido es “Estamos con vosotros. María José, Pilar, Óscar y Álvaro”, en referencia directa a las cuatro víctimas.

PIDE ‘RESPONSABILIDAD’
Experto palestino en yihad: ‘Europa está importando una guerra civil’
Arturo García GCT 14 Abril 2018

El experto belga Montasser AlDe’emeh ha lanzado una advertencia a los políticos europeos y reclama que retiren sus políticas actuales.

Montasser AlDe’emeh ha decidido romper con los cánones de lo políticamente correcto y ha asegurado que los políticos europeos son “ingenuos” cuando legislan leyes en torno a la inmigración, el islam o los sistemas de integración. Este experto palestino en la yihad ha aconsejado a los dirigentes de Bruselas detener la afluencia de los mal llamado refugiados de guerra -esta condición sólo se cumple en algún caso- porque “primero debemos abordar los problemas de las personas que están aquí”.

AlDe’emeh, que ha trabajado con varios grupos yihadistas belgas y ha viajado en diversas ocasiones a Siria junto a los terroristas burlando los controles comunitarios, ha alertado sobre los problemas “crecientes” de las sociedades europeas y la ausencia de “medidas reales” desde Bruselas. “Están completamente bloqueados desde 2015”, ha aseverado.

“Nuestras sociedades occidentales están en peligro debido al número creciente de personas alineadas. Estos niños viven aquí físicamente, pero mayoritariamente piensan y actúan como en la Edad Media”, ha aseverado.

Las declaraciones de AlDe’emeh se entienden mejor en el contexto que actualmente viven Bélgica y Bruselas, antier capital comunitaria y hoy con muchos barrios convertidos en una suerte de pequeños califatos islámicos. En este escenario, la aparición de un partido islámico era cuestión de tiempo.

El partido Islam belga, nacido en 2012, que espera aumentar su presencia en las próximas elecciones municipales y conseguir representación en el Parlamento federal, defiende la segregación por sexos en los autobuses para “proteger” a la mujer.

“Llevo 25 años conduciendo autobuses en este país y he visto de todo. Las mujeres con minifalda no pueden ir tranquilas. Se trata de que en hora punta las mujeres entren por la puerta delantera y los hombres solamente por la trasera”, ha afirmado su portavoz, Redouane Ahrouch.

Preguntado si no es mejor educar a los hombres en el respeto a las mujeres en vez de segregar a los usuarios del transporte público, responde que “eso es lo que defendería un partido de siempre, uno que solo tiene palabrería” pero el suyo “quiere hacer cosas, cosas útiles y que den resultados ahora”.

La realidad belga
Hace unos meses, los profesores de una escuela de preescolar de la localidad belga de Ronse expresaron su preocupación después de observar en algunos niños señales de que pueden estar expuestos a influencias islamistas radicales.

En el informe interno de la escuela de Ronse se describe de manera detallada el comportamiento de estos niños, que recitan versos del Corán en árabe en el patio, no van a escuela los viernes (día sagrado para los musulmanes) y rechazan dar la mano a alguien del sexo opuesto por razones religiosas.

El documento incluye además, el caso de un niño que amenazó con matar “infieles”, llamó a otros niños “cerdos” y se pasó el dedo por la garganta mientras simulaba el movimiento de “degollar”.

Bélgica y el salafismo
La respuesta a la situación del país, además de las desacertadas políticas comunitarias, hay que buscarla más atrás en el tiempo, concretamente en la década de 1960. En aquellos años, los predicadores salafistas llegaron al país tras unos encuentros diplomáticos. El rey Balduino realizó una oferta a su homólogo saudí Faisal, que estaba de visita en Bruselas, para, a cambio de petróleo, permitir la construcción de una Gran Mezquita en el centro de Bruselas.

El esplendor económico que vivía Bélgica impulsaba entonces a muchos marroquíes y turcos a viajar al país. El acuerdo entre los dos reyes haría que la mezquita fuera el principal lugar de culto. Los saudíes lograron el alquiler del pabellón oriental de Bruselas por 99 años, a coste cero. Tan sólo un año después, el régimen de Riad abría la Gran Mezquita y el Centro Cultural Islámico de Bélgica, uno de sus primeros bastiones en el interior de Europa.

En un principio, la nueva mezquita fue considerada como “la voz oficial” de los musulmanes en Bélgica. Nada más lejos de la realidad. Las enseñanzas salafistas que se ofrecían en su interior estaban muy alejadas de la versión del islam que seguía la mayoría del país. A pesar de la crisis económica que ha obligado que muchas personas hayan abandonado el país, hay alrededor de 600.000 personas de origen turco y marroquí en un estado de apenas 11 millones de habitantes.

“La comunidad marroquí proviene de las regiones montañosas y del valle del Rift, no del desierto. Pertenecen a la escuela Maliki del Islam y son bastante más moderados que los musulmanes de Arabia Saudí”, asegura George Dallemagne, diputado del parlamento belga, que recuerda: “Gracias al acuerdo con Riad, muchos de estos hombres moderados se radicalizaron y algunos llegaron a viajar a Medina para continuar su formación”.

La falta de integración es uno de los argumentos utilizados por las élites europeas para justificar el islamismo radical y los atentados en suelo europeo. Dallemagne explica cómo, tras la apertura de la Gran Mezquita, los clérigos sauditas incitaban a todos los inmigrantes a “alejarse” de los ciudadanos del país. “Siempre pensamos en Arabia Saudí como un aliado, pero pero los saudíes mantienen un doble discurso: quieren una alianza con Occidente cuando se trata de la lucha contra los chiítas en Irán, pero quieren conquistar el resto del mundo con su religión”, sentencia.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

PICALAGARTOS
Los puentes tendidos de CCOOUGT.cat
Jesús Nieto Jurado elespanol 16 Abril 2018

Ahora los fines de semana salen templados y caldeados después de un invierno en Stalingrado. Sale buen sol para que los liberados sindicales, y los cachorros abertzales del terror en los tiempos del guasap, y los viejos republicanos irredentos y hasta un señor de Palafrugell salgan a las avenidas a portar la pancartita. Se trata de pasar el domingo socializando y sin dejarse un duro, con Terra Lliure pastoreando la cosa y prostituyendo la palabra LIBERTAD.

Hay un turnismo de manifas los fines de semana; que si ayer fue el pensionista el que pegó cuatro voces, hoy es el abertzale catalán o la cupera de la Navarra vascófona. Se sale a la calle, se arrima la cebolleta, y entre la Plaza del Castillo y el Paralelo de Barcelona, uno ve los pañuelicos de las gestoras pro y ese cartel pop de los Jordis que parece, efectivamente, un cartel que anunciase que el circo llega y que sale a pista el rat pack de los lacitos amarillos. Se ve que en esto del odio a la Constitución toma las calle/carrer/kalea una disparidad ideológica unida por las escasas lecturas, por el diente afilado, dos consignas cabezonas y por los tuits y los retuits a Otegi (el 14 de abril nos habló de la tricolor y la democracia, con dos narices).

Pamplona se llenó de individuos de todas las edades y de ocupaciones dudosas en defensa de los camorristas de Alsasua (orgullo del pueblo y espejo de gudaris). Los gamberros libertadores ya tienen la aureola de mártir en las esquinas y las cadenas del viejo Reyno, a Barkos gracias.

En Barcelona, el domingo se gritó lo de lacitos a casa con el beneplácito de los sindicatos mayoritarios: sindicatos en su enésimo error histórico. Sucede que luego querrán que los llamemos interlocutores por primero y por mayo, cuando sacan músculos y megáfonos y dejan Madrid más sucio de lo habitual. Una vez perdida la batalla social, los sindicatos andan en eso: en ser el tonto útil o el asa de un cubo que uno suelta y otro coge.

Da vergüenza esta España en la que los asesinos y los mangantes han hecho la calle suya. Mala gente que camina. En Moncloa hay trote cochinero, implosión académica y vacío. En Sevilla la parte sensata del sindicalismo mamonea con el selfie y el señorito. Un país de sonrisas cabreadas. Un orfeón de botarates con megáfono que se ve que van a coser heridas -por el forro- en un nuevo amanecer. Los puentes tendidos de CCOOUGT.cat.

Elecciones sin plan D.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 16 Abril 2018

LA MESA DEL PARLAMENTO DE CATALUÑA APRUEBA PRESENTAR QUERELLA COCNTRA EL JUEZ PABLO LLARENA. / CARLES PUIGDEMONT PIENSA IR A ELECCIONES.

Roger Torrent convocó una reunión extraordinaria de la Mesa del Parlamento de Cataluña para responder a la vulneración de derechos por parte del Tribunal Supremo. Es curioso que esa sesión aparezca en la página web del Parlamento como “ordinaria” y con un escueto “no ha habido acuerdos”. Sin embargo, lo que trascendió a todos los medios es que en esa sesión se impuso, como otras tantas veces, la mayoría independentista, a la que yo prefiero llamar por su nombre: “golpistas” , acordándose con la opinión reticente y contraria de los servicios jurídicos del Parlamento, presentar una querella contra el juez Pablo Llarena, extensible al resto de la Sala penal del Tribunal Supremo. La página web contempla los siguiente:
“Sessió núm. 20, ordinària /13/04/2018 / 10:30h / Acords [0]”

Mesa del Parlament - XII Legislatura
Dia: Divendres, 13 d'abril de 2018
Hora:10:30h
Lloc:Sala de mesa
Caràcter de la sessió: Sessió ordinària
Número d'acords: 0
No hi ha acords”

¿En qué quedamos? ¿Hubo o no acuerdos? Y si los hubo ¿por qué no se refleja así? Desde luego no me extraña que todo esto no sea más que otro paripé, otro intento de aparentar que se hace algo, cuando la realidad es que la cobardía les hace recular y no querer asumir el riesgo de ser denunciados por la comisión de lo que es a todas luces un delito. Una prevención que hasta ahora han sabido mantener sin traspasar la raya de lo que sería penalmente perseguible. Como sí que hizo la anterior Mesa presidida por la golpista Carme Forcadell, esa “inconsolable abuela” que cuando delinquió no pensó ni en su familia ni en las consecuencias de sus actos de sedición.

Y es esa actitud de constante desafío al Estado de Derecho la que justifica precisamente el que la respuesta sea acorde con este. Porque lo que se percibe es la persistencia en la voluntad de reiteración en el delito. Y una muestra ha sido la admisión a trámite de la propuesta de reforma de la ley de la Presidencia para permitir la investidura de un candidato de forma telemática y no presencial, así como el que se puedan crear organismos externos al Parlamento autonómico, incluso fuera del territorio nacional y con capacidad de decisión ejecutiva. Un intento descarado de eludir el control parlamentario a la oposición y los debates. Una especie de Parlamento paralelo como el que pretende constituir el fugitivo Carles Puigdemont en Bélgica con su Asamblea de la República, Consejo de la República y Presidencia en el exilio con él como Presidente “in pectore” dirigiendo al Gobierno títere formal y legítimo que se constituya.

Hoy van a mantener otro aquelarre en Berlín Carles Puigdemont y sus mariachis diputados de JXCAT, que una vez más se desplazan con cargo al presupuesto de esa formación. El motivo no es otro que acordar los siguientes pasos a seguir tras el nuevo intento fallido de investidura del que Puigdemont designó como plan B, el segundo de su lista, Jordi Sánchez, saltándose la alternancia con ERC que le correspondía a Oriol Junqueras y que se encontraba en la misma tesitura de prisión provisional que el susodicho. Una estrategia que siguió con la imposición del tercer candidato y cuarto en la lista, Jordi Turull, - tras saltarse igualmente a la exconsejera Clara Ponsatí, fugada con él a Bruselas y residente ahora en Escocia-, cuya investidura sufrió una especie de “coitus interruptus” por su entrada en prisión tras la comparecencia ante el juez Pablo Llarena.

Lo que se rumorea es que Carles Puigdemont no va a proponer un candidato “viable”, el plan D, con lo que la opción de Elsa Artadi, parece decaer. Y aquí podemos especular lo que se quiera, incluso las posibles motivaciones personales que pueden influir en esa decisión. Aunque no puede sorprender desde le momento en que Puigdemont ha manifestado que “repetir elecciones no sería ninguna tragedia”. Total, él volvería a ser el cabeza de lista y saldría elegido de nuevo con la esperanza de seguir libre y con sus derechos aún sin limitarse, salvo que el juez Pablo Llarena proceda a su inhabilitación tras haber sido declarado firme su Auto de procesamiento.

Estamos pues en un impase institucional donde un partido como ERC va a rebufo de lo que va imponiendo JXCAT y Carles Puigdemont, habiéndose dejado avasallar y dirigir por quien solo le supera en dos escaños en el Parlamento actual. Una actitud que puede ser perjudicial en el caso de que efectivamente se llegue a unas nuevas elecciones. Una alternativa posible es esa especie de tripartito donde se optase por una vía menos agresiva y radical que la que propone la CUP y un nada confiable JXCAT, cuyas consecuencias siguen aún en forma de intervención y de procesamiento penal de los responsables, algunos en prisión y otros pontificando desde su seguro refugio y lujosas mansiones. Se hacen las víctimas cuando son hipócritas que cobardemente se esconden y eluden a la Justicia. Se dicen mártires, cuando disponen de los mejores bufetes de abogados pagados con los fondos de los panolis que siguen llenando las cajas de resistencia para pagar residencia y mariscadas.

Pero allá cada quien con su dinero y con dejarse engañar por una quimera imposible mientras su dirigentes se han enriquecido y mantienen sus fortunas a buen recaudo lejos de los “paÏsos” en cercanos y lejanos “paraísos”.

¡Que pasen un buen día!

Los sindicatos contra la libertad
 larazon 16 Abril 2018
 
La manifestación convocada por la plataforma «Espai Democràcia i Convivència» discurrió ayer en Barcelona conforme a los planes secesionistas. Nunca fue una marcha por la concordia o la necesidad de tender puentes, sino una movilización en defensa de los golpistas y, sobre todo, contra la democracia española presentándola como un Estado opresor.

El del entendimiento fue el mensaje de las direcciones de UGT y CCOO para justificar su presencia en una iniciativa al servicio de un proyecto de ruptura del orden constitucional. Y, sin duda, las escenas barcelonesas confirmaron de punta a cabo que los allí reunidos no pretendían otra cosa que continuar la estrategia de desestabilización sin respeto alguno a la Ley.

Nada podíamos esperar de quienes se han significado en organizaciones como Junts per Catalunya, PDeCAT, ERC, CUP, Òmnium y ANC por ser los promotores de un atentado contra la libertad como no ha habido en la reciente historia de Europa; tampoco de los Podemos catalanes de Colau y Domènech, que han hecho de su verbo antisistema una forma de activismo contra España, pero sí de siglas como UGT y Comisiones Obreras, a los que entendíamos como actores comprometidos y protagonistas –en decadencia, eso sí– de la vida nacional. La de ayer fue una presencia vergonzante y vergonzosa –escondieron sus banderas y pancartas–, tanto como el respaldo que los líderes nacionales, Unai Sordo y Josep Lluís Álvarez a prestar siglas plurales al servicio de una causa que no lo es; en definitiva, una toma de partido a favor del independentismo.

Peor todavía fue escuchar a los cabecillas catalanes de las organizaciones sindicales, que asumieron como propia toda la corrosiva chatarra propagandística del separatismo. Que Camil Ros, de UGT, y Javier Pacheco, de Comisiones Obreras, aseguraran que «no es el momento» de juicios y detenciones, y sí de rechazar «elementos de represión e involución democrática», debería ser más que suficiente para que cogieran la puerta de salida de sus respectivas organizaciones, pues nadie que no comparta principios tan básicos como el del imperio de la Ley y el respeto a la independencia judicial puede estar en puestos de ese rango. Que además aseguraran que urge formar un Govern que haga frente a la agenda política y social fue una provocación al tiempo que una desfachatez.

El silencio de estas centrales en los últimos años de desgobierno separatista, de recesión y de recortes resultó escandaloso. Los separatistas aprovecharon bien la presencia sindical en la manifestación para explotar el concepto de transversalidad y difuminar su naturaleza supremacista y sectaria. Todos los portavoces insistieron en ese mensaje que resumieron en que los «problemas políticos deben tener una respuesta política». Quedó claro ayer que las cúpulas de UGT y Comisiones Obreras en Cataluña no representan hoy el constitucionalismo, sino el colaboracionismo bien regado por el favor separatista.

La responsabilidad contraída por Ros, Pacheco, Sordo, Álvarez y todos los cuadros sindicales que no alzaron la voz fue imperdonable por su deslealtad con los trabajadores al formar piña con los dirigentes de un régimen que contribuyó como pocos al empobrecimiento de una sociedad, al deterioro de las condiciones de vida y al envilecimiento de las relaciones personales. Por lo demás, la marcha barcelonesa fue otro capítulo de la monumental farsa independentista contra la democracia española. Hablaron de opresión y represión en uno de los 19 estados considerados democracias plenas en el mundo. Y si faltaba alguna prueba, ahí quedan las imágenes de los manifestantes festivos y sonrientes. Afortunadamente, también para ellos, España es un país libre y garantista y su tribunales independientes.

La cacería
Fernando Lázaro El Mundo 16 Abril 2018

Esto va de que un sábado por la noche, dos guardias civiles, acompañados de sus mujeres, salen a tomar una copa por Alsasua (Navarra) . Esto va de que entran a un bar y allí reconocen al teniente. Esto va de que a partir de ese momento el acoso a los cuatro va creciendo. Esto va de que los insultos y amenazas de muerte crecen y la situación se pone muy complicada. Eso va de que los guardias y sus mujeres tratan de abandonar ese bar y son brutalmente golpeados. Esto va de que ya en la calle, casi medio centenar de ¿personas? sigue insultando, acosando, golpeando, amenazando.. Era una cacería. Que si, a esos dos guardias civiles y a sus mujeres. Esto va de que si no logran pedir auxilio y acude la Policía Foral y la propia Guarida Civil igual hoy hablamos de otra cosa. Esto va lisa y llanamente de que los radicales no quieren a los guardias civiles. Esto va de que siguen las consignas que en su día dejó fijada tanto la izquierda abertzale, como sus máximos responsables: ETA. Porque la orden fue clara: a por los guardias, a por esos 'hijos de puta, txakurras', con gritos de 'muerte'.

Estos son los hechos. Ahora, otros tratan de que eso vaya de otra manera. De que esto era una riña de bar, de que los guardias civiles no hubieran podido pasar una prueba de alcohol. que es solo una bronca más de los fines de semana. Y los que así hablan defienden que no había ningún componente político en la agresión, que no era por ser guardias civiles; que no, que eso es una manipulación política, policial y judicial.

Y claro, salen a la calle. Y protestan (están en su derecho), pero también mienten y presionan. Pero ya no a los guardias agredidos y sus mujeres (¿o si?). Se trata de presionar a los jueces que a partir de mañana tienen que juzgar a los que lideraron esa jauría que pretendía acabar con los guardia, por ser guardias. Querían echarlos a patadas.

Por cierto, donde están esas que tanto defienden (y lo comparto) a las mujeres que son agredidas? Acaso estas mujeres no fueron acosadas, golepadas insultadas y amenazadas por ser mujeres? Bueno, igual es que al ser mujer de guardia civil todo cambia (modo ironía, se me entienda).

Solo digo que la manifestación de sábado la puedo interpretar -y así lo hago- como un intento más de presión sobre los tribunales. Pero los hechos son tozudos. Si esos jóvenes agredidos no hubieran sido guardias y si ETA no hubiera ordenado echar del País Vasco y de Navarra a este cuerpo policial, no estaría yo aquí escribiendo estas letras.

Pero hay un dato más. Es que una de las mujeres agredidas es de allí, de Alsasua, es su vecina... Pero claro, una vecina que tuvo la osadía de nadar contra la corriente abertzale y tener una relación sentimental con un guardia civil. El acoso hacia ella y hacia su familia no acabó aquella noche. Aquella noche comenzó. Desde entonces, unos por odio y otros por miedo al que dirán (eso que tan bien dibujó Aramburu en sus paginas de 'Patria') son muchos los que han dejado de acudir al comercio de los padres de esta mujer. Como en aquellos años del plomo... Cuanto camino por recorrer.

Claridad y Justicia. Y defensa de los que nos defienden, de los garantes de que podamos seguir ejerciendo nuestros derechos constitucionales. Mañana, en la Audiencia Nacional, está bien que arrope a los agredidos la directora de atención a víctimas del terrorismo del Ministerio del Interior. Está bien que colectivos de víctimas como Covite se partan la cara en la puerta exigiendo justicia...

Las calles, el cáncer de la democracia
“La sociedad simplemente se ha convertido en la nueva divinidad ante la cual se protesta y se pide reparación si no satisface las expectativas que ha creado” Friedrich Hayek
Miguel Massanet diariosigloxxi 16 Abril 2018

Nuestros dirigentes no se dieron cuenta de que no era suficiente con crear una Constitución para los españoles, sino que, además, era preciso que algunos aspectos esbozados en la misma tuvieran un posterior desarrollo, para evitar que lecturas equivocadas, falta de claridad o torticeras interpretaciones pudieran desvirtuar su correcta aplicación, tergiversar la idea que indujo al legislador a crear aquel precepto o a engendrar la suficiente confusión para que, en lugar de ser una referencia a la que acudir en caso de duda, pudiera convertirse en motivo de discusiones, pleitos o enfrentamientos peligrosos. Juntamente con el tema de las autonomías, hoy tan en boga y motivo de situaciones que están poniendo en duda la misma unidad de la nación española; la cuestión de la obligatoria aplicación y conocimiento del idioma español en todas las tierras de nuestro país ( algo que, por desgracia, se ha convertido en una mera utopía); del desarrollo del llamado derecho de huelga por medio de una ley orgánica que fijara sus condiciones, sus límites y los casos en los que pudiera celebrarse, existe un punto en nuestra Constitución de 1978, que ha adquirido tal importancia, ha causado tantos problemas y que, sin duda, se presta a poner en duda la propia democracia si no se establecen, por medio de una nueva Ley, los topes, los contenidos amén de reglamentarse las sanciones a las que pueden dar lugar las extralimitaciones que afecten al orden público, a la salvaguardia de la honra de las personas y los casos en los que, una forma maniquea del derecho a utilizar el derecho constitucional que lo ampara, pueda llegar a colisionar con el Código Penal, al entrar en el campo del delito.

Nos referimos, naturalmente, al caso del tan discutido derecho de libre expresión y manifestación. El Artº 21 de nuestra Constitución reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas, cuyo ejercicio no necesita autorización previa de la autoridad, que “sólo podrá prohibirlas cuando existan razones fundadas de alteración del orden público, con peligro para personas o bienes”. Por su parte, la Ley Orgánica 9/1983, que regula el derecho de reunión, encomienda a la autoridad gubernativa «proteger» las reuniones y manifestaciones, frente a quienes trataran de impedir, perturbar o menoscabar el lícito ejercicio del derecho. Por su parte, el artículo 20 de la CE, prevé la suspensión del derecho a expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones, solamente, en el caso de que se hubiera declarado el «estado de excepción o de sitio». A la vista de lo legislado, que deja al arbitrio de la Autoridad gubernativa el determinar si una manifestación o reunión públicas supone alteración del orden público que, a su vez, suponga peligro para personas y bienes. ¿Cuándo se da este caso? Generalmente, muy pocas veces antes de que se hayan empezado a desarrollarse, algo que supone que cuando ya se han empezado a destruir los bienes o a poner en peligro a las personas es precisamente en el momento en que las salvajadas ya han empezado a producirse. Es decir, cuando ya es muy difícil evitar el daño que se pretende evitar y tarde para intervenir con eficacia.

¿Se debe entender que hay alguna autoridad que se atreva, así como hoy se entiende el omnímodo derecho a salir a las calles a protestar, a prohibir una manifestación de grupos políticos de ideas avanzadas o contrarias al sistema de gobierno vigente en el país, por el mero hecho de que se tenga “la previsión” de que se van a producir alteraciones callejeras y que éstas impliquen peligro de destrucción de bienes o males a personas? ¡Qué va! Los responsables de orden en cualquier ciudad, especialmente en las grandes capitales, saben que si lo prohíben va a tener que enfrentarse a los partidos políticos que se sientan perjudicados o incluso a aquellos que apoyen a los manifestantes. Lo que sucede es que, aún en el caso de que la Autoridad decida intervenir cuando las calles están en manos de vándalos que intentan convertirlas en lugares de enfrentamiento y destrucción, y deciden enviar a la fuerza pública encargada de repeler a los que alteran el orden, lo hacen previa advertencia a los mandos de los comandos operativos que se abstengan de cargar contra los manifestantes, disparar bolas de goma o utilizar medidas contundentes contra los amotinados; sabedores de que, al primer herido que se produzca, van a ser objeto de las iras de los organizadores de la trifulca, de la colaboración de la prensa adicta y sensacionalista y, en muchos casos, expuestos a que se presenten denuncias ante los tribunales por supuestos excesos de los policías cuando, en realidad, apenas se han atrevido a repeler a quienes los agreden, los insultan, los empujan o se les orinan en los pantalones.

Y si nos hemos referido a este tema es, simplemente, por el hecho cierto de que no hay día en el que la tranquilidad de las ciudades españolas no se vea alterada por alguna de estas expresiones de “libertad de manifestación” que se han convertido en el arma de sindicatos y partidos de las izquierdas, de estos que lo que no logran en el Parlamento por no tener los votos suficientes, intentan conseguirlo a través de crear la inseguridad en las calles de las grandes ciudades, donde saben que si consiguen crear dificultades a los ciudadanos, tendrán la propaganda que andan buscando para sacar a la luz el tema que intentan promocionar. Manifestaciones en el País Vasco en apoyo de unos delincuentes cobardes que agredieron a unos guardias civiles de paisano que estaban tomando unas copas, con sus parejas, en un bar. Para estos manifestantes ciudadanos, la ley no existe, el fanatismo guía sus pasos y el delito cometido por los bárbaros que van a ser enjuiciados, es un acto que debe ser aplaudido porque, en Euskadi, no quieren que haya policía española. ¿Y esto no supone un acto que debiera de estar prohibido por defender a unos sinvergüenzas que machacaron a dos pobres personas? Sí, pero ¿quién es el que le pone el cascabel al gato?

En Barcelona, Colau, Mas y los sindicatos, de la mano, en otra manifestación separatista con todo lujo de banderas, eslóganes y carteles de apoyo al soberanismo y a la “república catalana”; son los primeros que, siendo autoridades, presuntamente, las que debieran prohibir este género de manifestaciones, son los primeros que no dudan en enfrentarse al TC y al Estado, reivindicando que unos señores acusados por delitos contemplados en el CP, sean liberados por el sólo hecho de que sean independentistas. Por otra parte, ante el hecho de que los CDR siguen en activo, el PP catalán ha registrado una propuesta de resolución en el Parlament para instar a TV3 y al resto de medios públicos catalanes de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) a dejar de hacer "apología de la violencia" de los Comités de Defensa de la República (CDR), ¿alguien piensa que va a tener el más mínimo efecto?, por supuesto que no. Es evidente que el Gobierno quiere evitar cualquier acto que contribuya a crear nuevos problemas que luego no merezcan el respaldo de la oposición.

Miles de personas en las calles, que se supone que tendrían otros quehaceres más importantes que estar protestando sobre temas de los que, la mayoría de los asistentes no tienen la más mínima idea. Es cierto que, estas reiteradas manifestaciones de pensionistas reclamando contra la precariedad de las pensiones y quejándose de que se diga que aumentan cuando sólo se incrementan en un mísero 0´25%; están más que justificadas. Lo malo es que, asuntos que serían perfectamente defendibles si se presentaran debidamente razonados y, teniendo en cuenta que el tema de las pensiones es de suma gravedad mientras no se tomen medidas para cambiar del sistema de reparto a otro en el que la financiación se reparta entre las cotizaciones y los PGE y se conciencie, a las jóvenes generaciones, que hay que empezar a crear inversiones en pensiones privadas que puedan complementar a las públicas; expuestos de forma airada y violenta no pueden ser atendidos. Es obvio que, con sueldos bajos como los actuales, parece una boutade pretender que se detraigan de ellos cantidades cuando apenas sirven para sobrevivir; pero se podrían arbitrar que, una parte de las actuales retenciones hechas por las empresas para la cotización a la Seguridad Social, se invirtieran en crear un seguro para el personal de la empresa de modo que, los sueldos bajos no tuvieran que contribuir a él hasta que alcanzar una determinada cifra que lo permitiera.

No serán los promotores, los agitadores, los instigadores revolucionarios, los incitadores a la huelga los que, sacando a las calles a los ancianos, consigan que el erario público pueda asumir un gasto que no está en sus posibilidades ni que se solucione por el mero hecho de salir a protestar el espinoso, complicado y costoso problema de cómo se pueden subvencionar, en un futuro cercano, las cantidades, cada vez más elevadas, que son precisas a causa del envejecimiento de la población, la falta de nacimientos que proporcionen nuevos trabajadores que, con su actividad, contribuyan a pagar las pensiones de los mayores. Lo que no se comprende es que todavía no se haya reunido de nuevo el Pacto de Toledo para que, entre todos y sin hacer política de un tema tan importante, se pongan los cimientos para un sistema de pensiones que sea sostenible aunque, para ello, sea preciso que se arbitren, en los PGE, las dotaciones precisas para evitar que las recaudaciones no sean suficientes para sostener el actual sistema de pensiones.

Lo que no puede ocurrir es que las calles y los que pretendan convertirlas en medio de chantaje para presionar al Gobierno, sean los que sustituyan la labor de las Cortes de la nación y, mucho menos, que aquellos partidos políticos que están representados en ellas sean los mismos que, en un doble juego inaceptable, recurran a la violencia en las calles para luego protestar contra la labor del ejecutivo en el Parlamento. O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, creemos que los partidos políticos, más atentos a sus perspectiva electorales que al bien de los ciudadanos, no se han atrevido desde que tenemos implantada la democracia, a asumir tereas que les pudieran resultar molestas, como ha sido el no legislar en los temas que, al principio de este comentario, hemos enunciado y que han sido y siguen siendo causa de muchos de las dificultades que, actualmente, están afectando a nuestra nación.

El catalán que puso la bandera española ha pasado 6 meses en prisión por una denuncia falsa de los Mossos
M.A. Ruiz Coll okdiario 16 Abril 2018

El Juzgado de Instrucción número 8 de Manresa ha archivado la causa abierta contra Raúl Macià, el catalán al que los Mossos d’Esquadra enviaron a prisión después de que colocara la bandera española en el balcón del Ayuntamiento de Balsareny (Barcelona).

Raúl Macià lleva ya seis meses ingresado en el centro penitenciario de Lledoners (Manresa) y, tras esta resolución, ahora está a la espera de que la Junta de Tratamiento dé el visto bueno a su puesta en libertad.

En su declaración ante la juez, dos agentes de los Mossos reconocieron que, cuando pusieron en marcha el dispositivo policial contra Raúl Macià, cumplían instrucciones de los independentistas de la ANC y de tres concejales de ERC, entre los que se encontraba el actual alcalde de Balsareny, Isidre Viu.

En la operación participó también un mosso independentista que es cuñado del alcalde de ERC y que, vestido de paisano, daba instrucciones a sus compañeros. La juez imputó a estos tres agentes por los presuntos delitos de amenazas, coacciones y contra la integridad moral de Raúl Macià. Sin embargo, atendiendo al recurso presentado por la abogada de la Generalitat, la magistrada ha sobreseido provisionalmente la causa, tanto en lo que se refiere a Macià como a los tres agentes.

En su auto dictado el pasado día 5, la juez constata que “en la localidad de Balsareny existe un problema de convivencia entre algunos de sus ciudadanos por el conflicto político que existe actualmente en Cataluña“. Y sitúa en este contexto la “situación desagradable y de tensión”en la que se produjo el enfrentamiento entre Raúl Macià y los Mossos d’Esquadra.

Los hechos ocurrieron en la noche del 10 de septiembre, cuando Raúl Macià salió a dar un paseo por Balsareny con un grupo de amigos, acompañados por sus hijos (entre los que se encontraba un pequeño de 18 meses), como ha informado OKDIARIO.

Pronto, el grupo se vio rodeado por cuatro coches patrulla de los Mossos d’Esquadra. Los agentes identificaron a Raúl y sus amigos, les retuvieron durante 20 minutos y les advirtieron que no podían acercarse a las dos plazas del pueblo en las que la ANC estaba celebrando un acto independentista: una procesión de antorchas que reunió a 700 personas en la víspera de la Diada del 11-S.

Los nueve amigos pudieron seguir luego su camino, seguidos en todo momento por un coche patrulla. Cuando se encontraban a dos calles de la plaza en la que se habían congregado los separatistas, apareció un furgón de antidisturbios de los Mossos. Se bajaron nueve agentes uniformados y se dirigieron en formación a Raúl y sus amigos, ordenándoles que se dispersaran.

Al día siguiente, los Mossos telefonearon a Raúl para informarle de que le habían denunciado y debía acudir a declarar en Comisaría. Le acusaban de boicotear el acto de los independentistas, al que ni siquiera se había podido acercar.

Ante la juez, los mossos explicaron que habían puesto en marcha este dispositivo policial porque la ANC y tres concejales de ERC habían hecho llegar a la Comisaría de Manresa un aviso según el cual un grupo de peligrosos “españolistas” (entre los que mencionaron expresamente a Macià) tenían previsto boicotear el desfile de antorchas que los independentistas habían convocado en Balsareny.

En su auto dictado el pasado día 5, la juez de Manresa considera absolutamente inverosímil que Raúl Macià tuviera tal intención, ya que recorría el pueblo con su novia y con otras parejas, todos ellos acompañados por sus hijos menores de edad.

En aquel momento, Macià ya había cobrado una gran notoriedad: en las redes sociales se había hecho viral el vídeo en el que se encaramaba a un coche para colgar la bandera española en la fachada del Ayuntamiento de Balsareny, porque el alcalde se negaba a colocarla.

Le vincularon con “explosivos”
Los Mossos conocían que Raúl Macià se encontraba en libertad condicional por unos hechos ocurridos hace casi 10 años (participó en el robo a unos narcotraficantes en 2009, cuando trabajaba como portero de una discoteca, como él mismo ha relatado en una entrevista a OKDIARIO).

En el mismo atestado dirigido a la juez, los Mossos incluyeron otro incidente del que Macià era completamente ajeno: en un control realizado aquella noche en el otro extremo del pueblo, los agentes habían identificado a otro vecino de Balsareny que portaba unos nunchacos en el maletero del coche.

El hecho de que los Mossos incluyeran en su atestado contra Macià una referencia a este incidente, como un presunto delito de “tenencia ilícita de armas y explosivos“, bastó para que a la Junta de Tratamiento enviara de nuevo a Raúl Macià a prisión. Ahora se encuentra a la espera de que se decrete su libertad provisional, tras el archivo de la causa dictado por la juez de Manresa.

La Generalitat acosa a un profesor de Historia por dar clase en castellano y criticar el separatismo
M.A. Ruiz Coll okdiaio 16 Abril 2018

Algunas de las grandes familias catalanas hicieron su fortuna con el tráfico ilegal de esclavos durante el siglo XIX. La burguesía catalana se opuso a conceder autonomía a Cuba, y éste fue uno de los motivos que desencadenaron la guerra en la que España perdió su colonia. Destacados políticos catalanes apoyaron la Dictadura de Primo de Rivera, y luego el golpe de Estado de Franco, que fue recibido con alivio por la Iglesia catalana.

ERC tuvo su propia milicia paramilitar fascista durante los años 30, los Escamots que ahora regresan. Cataluña nunca ha estado “oprimida” económicamente por el resto de España, sino que se ha beneficiado de políticas proteccionistas y de un trato privilegiado. También durante el régimen de Franco, que situó en Cataluña grandes empresas públicas como Seat o el complejo petroquímico de Tarragona.

Explicar en sus clases de Historia estas verdades, que desmontan los grandes mitos del independentismo, le ha costado muy caro al profesor Francisco Oya. El artículo 155 de la Constitución ha pasado de puntillas por la Generalitat. La Administración autonómica sigue controlada por los independentistas que, ahora, persiguen al profesor Oya por dar clases en castellano y criticar el “supremacismo” nacionalista.

Francisco Oya preside la asociación Profesores por el Bilingüismo y es miembro del colectivo Historiadors per Catalunya, que combate el adoctrinamiento en las aulas. Después de 33 años de trayectoria como docente, en 2017 solicitó un traslado y comenzó a dar clases en el IES Joan Boscà de Barcelona, situado en el barrio de Sant Gervasi, próximo a Pedralbes. Es decir, en una de las zonas más acomodadas de la Ciudad Condal.

La recepción por parte del director del centro, Ignacio García de Barrera, fue más bien fría: le advirtió que no le gustaban las opiniones que vertía en su cuenta de Facebook y en artículos publicados en varios medios. La dirección del centro había elegido como libro de texto de Bachillerato un manual de la Editorial Teide firmado por el vicepresidente y actual portavoz de la ANC Agustí Alcoberro, que repite todos los tópicos del secesionismo catalán.

El profesor Francisco Oya decidió enriquecer sus clases con materiales complementarios para analizarlos con los alumnos. Entre ellos, una recopilación de textos de varias figuras históricas del nacionalismo catalán (entre ellas, Enric Prat de la Riba y Francesc Macià), que destilan un profundo “supremacismo” racista.

El problema surgió en uno de los grupos de Bachillerato, en el que hay varios alumnos próximos a la CUP y ERC. Dos de estos jóvenes se quejaron ante el director del centro, que llamó a su despacho al profesor Francisco Oya. Allí le esperaba también la jefa del departamento de Ciencias Sociales, Montse Pantaleón, que es coatora del manual de Historia firmado junto al vicepresidente de la ANC, Agustí Alcoberro.

El director advirtió al profesor Francisco Oya que no le gustaba la recopilación de textos “supremacistas” que había facilitado a los alumnos y le prohibió expresamente utilizar en las clases cualquier material ajeno al libo de texto redactado por autores independentistas. Cuando el profesor de Historia le recordó que le ampara la libertad de cátedra, el director anunció que llamaría a una inspectora de la Generalitat.

Le han enviado tres inspectores
Pocos días después, el 13 de febrero, acudió al centro la inspectora Nieves Lorenzo-Galés para estar presente en el aula mientras el profesor Oya impartía su clase a los alumnos de Bachillerato. Su primer comentario fue para mostrar su sorpresa porque Francisco Oya imparte las clases en castellano, algo que “puede resultar punible”, según hizo constar en su informe.

Lorenzo-Galés
A través de las redes sociales, la inspectora de la Generalitat Nieves Lorenzo-Galés difunde mensajes como este en “defensa del proceso soberanista, desde el marxismo ilustrado”.

El director del centro comunicó luego al profesor de Historia que la inspectora se había llevado una impresión muy desfavorable y tenía previsto regresar para completar su trabajo. El profesor Oya solicitó que esta vez estuviera presente el jefe provincial del sindicato de funcionarios CSIF (del que es delegado no liberado) durante la visita de la inspectora.

Para evitarlo, el Departamento de Educación de la Generalitat (intervenida por el artículo 155) decidió adelantarse. Antes de la fecha prevista, el profesor Oya fue convocado de nuevo al despacho del director. Esta vez no le esperaba uno, sino dos inspectores de la Generalitat.

Cuando el profesor Francisco Oya se negó a responder a cualquier pregunta sin la presencia del representante sindical como testigo, los inspectores le anunciaron que le van a abrir un expediente. El pasado 4 de abril, un tercer inspector, Antoni Domènech Bonet (quien fue colocado por el PSOE en la alta inspección de Educación) acudió sin aviso previo al centro para amonestar al profesor Oya.

Mientras tanto, un reducido grupo de alumnos, hijos de familias acomodadas de Sant Gervasi que simpatizan con la CUP, han puesto en marcha una campaña contra el profesor Oya con pintadas, pancartas en el centro, recogida de firmas y mensajes en las redes sociales. Porque como dice el director de TV3 Vicent Sanchis “a la CUP le votan los ricos de Sant Gervasi, que son idiotas porque si un día gobierna la CUP lo perderán todo”.

El propio director, Ignacio García de la Barrera –que en la jornada del 1-O cedió las llaves del instituto para celebrar la votación del referéndum ilegal de independencia–, ha dirigido una carta a los padres de los alumnos para pedir que le apoyen frente al profesor que no comulga con el nacionalismo.

El diario independentista El Món se ha sumado a la campaña de acoso con un artículo en el que tacha a Francisco Oya de “ultraderechista, homófobo, machista y españolista“. Algunos lectores han respondido difundiendo en el mismo medio fotos y datos personales de la mujer del profesor Oya. Al igual que hicieron los independentistas en su campaña de acoso contra la mujer del juez Pablo Llarena, que se ha visto obligada a abandonar Cataluña.

Pese a lo que sostiene el artículo difamatorio del diario El Món, el profesor Francisco Oya no es precisamente “ultraderechista”: de joven militó en el Partido de los Trabajadores de España (de obediencia marxista-leninista) y en las últimas elecciones catalanas del 21-D formó parte de la candidatura Unidos y Socialistas+ por la Democracia, nacida a partir de una escisión de Podemos. Pero la persecución y el acoso contra el disidente se ha convertido en una práctica habitual, dirigida desde la propia Generalitat del 155, en la república imaginaria de Puigdemont.

Con críticas a Interior
La socialista Armengol se alía con podemitas e independentistas para diseñar los Mossos de Baleares
Nacho Doral okdiario 16 Abril 2018

El PSOE balear rechaza con Més y Podemos una iniciativa en favor de la Policía y Guardia Civil

El Consell de Mallorca, en el que tienen mayoría el PSIB-PSOE, Podem Mallorca y los independentistas de Mès ha aprobado instar al Gobierno a la creación y organización de un cuerpo de policía propio al estilo de los Mossos d´Esquadra de Cataluña. Se denominaría ‘Cos de Guaita’(‘Cuerpo de Guardia’) una denominación ya surgida en 2010 cuando la conselleria de Interior del anterior tripartito puso en marcha los primeros estudios sobre la posibilidad de crear una policía propia inspirada en la catalana.

Los consejeros del partido que dirige Francina Armengol, junto a los independentistas y podemitas del ‘Consell’ (una suerte de parlamento de la isla) votaban a favor de la iniciativa del nacionalista PI-Proposta per les Illes​. PP y Ciudadanos votaban en contra. El PI planteaba “un avance hacia un modelo policial propio con actuaciones conjuntas y dirección compartida y coordinada”.

La creación de unos ‘mossos baleares’ ha sido auspiciada por el partido que perimite gobernar a la socialista Armengol en las Islas Baleares. La formación pancatalanista de Més, que ha apoyado desde el referéndum ilegal del 1-O a la excarcelación de los presos golpistas, lanza así un proyecto que no figura en su pacto de legislatura con el PSIB y Podemos. Los nacionalistas baleares lo argumentan en relación con la situación que está viviendo en España en los últimos meses: “la realidad obliga a ir más allá de los marcos políticos”, aseguran.

La policía autonómica balear recibe el nombre del ‘Cos de Guaita’ , un cuerpo de vigilancia del que se tiene la primera noticia en el siglo XIII, y que se encargaba de de la vigilancia de la isla contra los ataques exteriores desde las emblemáticas torres de defensa que rodean el litoral mallorquín.

El ‘Cos de Guaita’ sería una policía bajo control del ‘Govern’, en un esquema similar al de los Mossos en Cataluña’ (aunque ahora el artículo 155 haya permitido que Interior asuma el mando). En este sentido, nacionalistas y socialistas apelan al Estatuto de las Islas Baleares, que en su artículo 33 establece que “corresponde a la Comunidad el mando de la policía de Baleares que llevará a cabo sus funciones bajo la directa dependencia de las instituciones de Baleares”.

Para apoyar su iniciativa, el líder y conseller del PI, Antoni Armengol, no ha ahorrado críticas al ministerio que dirige Juan Ignacio Zoido: “Interior sólo refuerza la seguridad en Mallorca cuando viene la Familia Real o en verano y el resto de meses sufrimos una deficiencia de seguridad”.
Cara, innecesaria y peligrosa

El partido de nueva creación y que lucha contra la deriva nacionalista del tripartito en las islas, Actúa Baleares ha mostrado su oposición a la creación de cuerpo de policía autonómico por “caro, innecesario y peligroso”, al tiempo que ha expresado su respaldo y confianza en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, “lejos de influencias partidistas”, afirman.

La moción nacionalista aprobada gracias al voto transaccional del PSIB también insta al Gobierno español a modificar la Ley de sostenibilidad de la administración local, que está haciendo imposible a los municipios dotar adecuadamente las plantillas de policías locales.

El proceso que pretende impulsar el ‘govern’ pasaría por la realización de un proyecto que recoja la estructura y coste de esa futura policía balear, y que elaboraría el Instituto de Seguridad Pública de Baleares antes de un año. Un proyecto que, demandan los nacionalistas, se basaría en los principios de la especial idiosincrasia e identidad de Baleares, con atención a la pluriinsularidad y de respeto a la diversidad en una sociedad abierta y plural.
 


Recortes de Prensa   Página Inicial