AGLI Recortes de Prensa   Viernes 20 Abril 2018

El comercio es libertad
EDITORIAL Libertad Digital 20 Abril 2018

España no solo es un país difícil para hacer negocios debido al complejo y muy costoso entramado burocrático y fiscal al que deben hacer frente, día tras día, empresarios y autónomos, sino que también dificulta enormemente la actividad comercial, con todos los inconvenientes que ello supone para el conjunto de los consumidores, así como para la creación de riqueza y empleo en el importante sector de la distribución.

La economía nacional ocupa un puesto bochornoso en esta materia, ya que impone el segundo mayor volumen de restricciones al ejercicio del comercio en la UE, según alerta la Comisión Europea. Las numerosas y estrictas barreras que existen para la apertura de nuevas tiendas, las absurdas rigideces en materia de horarios, la elevada fiscalidad que sufren muchos establecimientos o las arcaicas regulaciones sobre los períodos de rebajas son tan solo algunos de los nefastos ejemplos que destacan las autoridades comunitarias.

El origen de este problema radica, en primer lugar, en la obtusa mentalidad que impera en la clase política, cuyo desconocimiento en materia económica o, directamente, mala fe hace que mantengan en vigor prohibiciones y normativas que afectan negativamente al bienestar de la población y, por tanto, al interés general del país. A ese intervencionismo generalizado se le suma, además, el hecho de que existan 17 normativas diferentes a nivel autonómico, más las correspondientes restricciones a nivel local, generando así una caótica amalgama de regulaciones, a cada cual peor, cuya única finalidad consiste en entorpecer la loable y noble actividad comercial.

El sector de la distribución, al que pertenecen marcas del calibre de El Corte Inglés, Carrefour o Ikea, entre muchas otras, no puede operar libremente en España, puesto que la apertura de nuevas tiendas, los horarios e incluso la política de precios no dependen, en ningún caso, de la voluntad de los consumidores, sino de la siempre arbitraria decisión de los políticos, empeñados en limitar el comercio bajo argumentos de lo más falaces y peregrinos, limitando así la capacidad de elección de la gente.

Por desgracia, este problema no es nuevo, sino que constituye una de las grandes deficiencias estructurales que padece la economía española desde hace décadas. La ley de unidad de mercado o las medidas adoptadas en los últimos años por el Gobierno del PP para tratar de liberalizar el sector no dejan de ser meras declaraciones bienintencionadas, ya que, a la hora de la verdad, este estudio de la Comisión Europea demuestra que la libertad comercial brilla por su ausencia, salvo alguna que otra excepción, como es el caso de la Comunidad de Madrid, donde se han producido ciertos avances.

Que existan este tipo de impedimentos ya es grave de por sí, puesto que perjudica al consumidor y a los miles de potenciales empleos que podría generar una mayor libertad comercial, pero que se mantengan en plena revolución tecnológica, donde el comercio electrónico crece de forma exponencial, supone una losa insostenible para un sector cuyo desarrollo se ve encorsetado por trabas inútiles y toda una amalgama de impuestos abusivos. El comercio, que no es otra cosa que el poder comprar y vender libremente, es un fiel reflejo de la libertad, y el hecho de que España sea el segundo país de la UE con más trabas y barreras a esta actividad evidencia que todavía queda mucho por hacer en materia económica para garantizar un futuro próspero.

Crisis de Estado
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 20 Abril 2018

El verdadero alcance del golpe de Estado en Cataluña -no fue de sino en; contra España y no contra media Cataluña- empieza a percibirse en toda su magnitud. Podría haberse quedado en algarada, en un pronunciamiento al modo del siglo XIX, si el Estado constitucional, a través de sus tres poderes, lo hubiera combatido, arruinado, amordazado, juzgado y destruido. Pero el Legislativo se limitó a dar al Ejecutivo un arma, el 155, a condición de que sólo se usara para convocar elecciones, y el Ejecutivo, o sea, el Gobierno, transfirió la responsabilidad de destruir la estructura golpista, que es la administración del Estado, con la Generalidad al frente, al Poder Judicial.

El resultado de ese empeño del Gobierno -compartido con casi toda la oposición- en no combatir el golpe está a la vista: España es un paria judicial dentro de la UE, despreciado por Bélgica y por una Alemania que se cisca en nuestro Tribunal Supremo y respalda la destrucción del cuarto Estado de la UE amparando a un prófugo golpista. Esa condición de discapacitada legal endosada a España, habría provocado en cualquier otro país y cualquier otro momento de nuestra historia un serio conflicto diplomático, político e institucional con los socios traidores de la UE hasta que entregaran al prófugo y asumieran la Ley común. Lo hubieran hecho raudos, porque tras el Brexit sólo faltaba un Españexit. Sin embargo, Rajoy calló ante Bélgica y respalda a Alemania en su negativa a extraditar a Puigdemont por rebelión y, Montoro mediante, por malversación de fondos. Previamente, el Fiscal General de Rajoy intentó excarcelar a varios golpistas y no lo consiguió porque Llarena, el Supremo y los fiscales se opusieron. Ahí se plantea el conflicto, que estalla con el bofetón de Montoro a Llarena y la respuesta de un juez que tiene en su mano sentar en el banquillo no sólo a Montoro por el delito que se empeña en negar, malversación de fondos, sino por obstrucción a la justicia y prevaricación. Y ojito el resto del Gobierno.

Produce vértigo imaginar las consecuencias lógicas de esta crisis de Estado, peor que el típico conflicto entre Ejecutivo y Judicial provocado en este caso por Rajoy y Montoro. Pero más debería asustarnos lo que hay detrás: un Gobierno que se niega a hacer cumplir la ley frente a unos golpistas que se niegan a cumplirla.

Antes Montoro que España
Emilio Campmany Libertad Digital 20 Abril 2018

¿Por qué dice Montoro que no se gastado un euro público en la celebración del referéndum ilegal, cuando es evidente que así ha sido, dado que los separatistas están dispuestos a todo por la independencia de su región menos a pagarla? La explicación más sencilla es que la malversación empezó mucho antes de que hubiera declaración unilateral de independencia. El Gobierno esperaba que la sangre no llegara al río. Por eso le pareció conveniente no denunciar las malversaciones que para la organización del referéndum se estaban realizando, convencido de que todo quedaría en agua de borrajas. Contaban con el precedente del 9-N. A Artur Mas no quisieron acusarle de malversación, a pesar de que era obvio que la cometió. Al final, miraron al soslayo, fuéronse y no hubo nada. Y Rajoy y Montoro esperaban que con el 1-O pasaría lo mismo. Pero no fue así.

Ahora, los tribunales investigan la malversación y Hacienda no puede reconocer que sabía que se estaba malversando desde hacía varios meses porque no podría explicar por qué no lo denunció. De manera que, para evitar problemas, y aprovechando que la Generalidad ocultó con mayor o menor astucia los gastos indebidos, con o sin la ayuda de la misma Hacienda, hay que decir que no se gastó un euro público porque, de lo contrario, Montoro quedaría en evidencia.

Así pues, para que el chupasangre salve políticamente su antifonario, España y su Tribunal Supremo tienen que hacer el ridículo. Hasta ahora, las dudas de los tribunales extranjeros se centraban en el delito de rebelión y la necesidad de que haya equivalente en el ordenamiento jurídico del tribunal que ha de decidir o en la necesidad de llevarla a cabo con violencia. Pero ahora que el propio ministro de Hacienda de España, que es quien se supone que mejor puede saberlo, asegura que no ha habido malversación, ¿con qué valor vamos a pedir a los jueces europeos que nos entreguen golpistas para poder ser juzgados por un delito que nuestro Gobierno dice que no se ha cometido? ¿Cómo puede el Tribunal Supremo asegurar en estas condiciones que dispone de pruebas concluyentes? ¿Estarán el resto de delitos, como la sedición y la rebelión, sobre los que pesan mayores dudas, tan poco acreditados como el de la propia malversación?

Una vez que el CNI, dependiente de Soraya, y el Ministerio del Interior, en manos de un protegido de Cospedal, dejaron escapar a un buen puñado de golpistas, el conflicto se ha internacionalizado. Y lo que hace el Gobierno, tras meses de instrucción en el Supremo, es decir que el delito menos grave, pero más fácil de probar, no se ha cometido. Y todo para salvar por enésima vez a Montoro, que ya debió haber dimitido cuando pretendió colar como informe objetivo elaborado por su departamento uno realizado por la empresa que recibía las subvenciones que el informe justificaba.

Con estos ministros, ¿quién necesita enemigos fuera de España? Nos sobran hasta los de Schleswig-Holstein.

Montoro se cree por encima de la ley, pero no lo está
OKDIARIO 20 Abril 2018

Pablo Llarena hace bien en pedir explicaciones a Cristóbal Montoro. El ministro de Hacienda le hizo un favor incomprensible el pasado lunes al huido Carles Puigdemont al decir que no sabía “con qué dinero se pagaron esas urnas de los chinos del 1 de octubre, ni la manutención de Puigdemont. Pero sé que no con dinero público”. Esas declaraciones daban munición argumental a los separatistas y reforzaban el laxo criterio de algunos jueces alemanes que se empeñan en no entregar al golpista a la justicia española. Además, desmentía los informes de la Guardia Civil sobre el 1-O y el criterio del propio magistrado del Tribunal Surpremo.

De ahí que resulte lógico que Llarena llame como testigo al ministro de Hacienda si no le convencen las explicaciones y pruebas que le remita por escrito sobre la malversación del referéndum ilegal, que en su momento prohibió el Tribunal Constitucional. Montoro se puede creer por encima de la ley, pero la realidad es que no lo está. De hecho, sus palabras contradicen las pruebas principales que figuran en la instrucción de la causa. El trabajo de Llarena está siendo serio y denodado —arriesgado incluso dado que está amenazado por los independentistas más radicales— como para que se ponga en duda por unas declaraciones que, dada la responsabilidad del político, eran una veleidad más que mera opinión.

Montoro trató de eludir las responsabilidades in vigilando inherentes a su cargo y posición negando la mayor. Más propio de un mal político que de un hombre de su trayectoria. Ya lo hizo en febrero, no obstante, cuando puso en duda que el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) sirviera para financiar aquel acto esperpéntico del 1 de octubre que fue el ataque principal a nuestra Constitución y, por tanto, el cenit del golpe de Estado de los sediciosos. Un acto donde el dinero de todos los españoles fue esencial para su celebración y que, por tanto, convierte en una equivocación las palabras del titular de Hacienda, ya que dañan a nuestro país y a una institución tan respetable como el Tribunal Supremo.

Top 10
Decálogo (breve) del fracaso absoluto de Podemos

Luis Ventoso ABC 20 Abril 2018

Nuestro marxismo tardo adolescente vuelve a estar alborotado, como siempre, y clavándose facas por la espalda. Carolina, señora bien de Santiago de 47 años que se lo pasa chachi jugando al neocomunismo, se conjura con Errejón, protagonista de una estafa con una beca universitaria que debió haberlo apartado de la política, para echar de la poltrona a Pablo e Irene, futuros padres de mellizos que se han encastillado al frente del partido con un extraño liderazgo familiar. Podemos, voto de rabia que iba a liberarnos de la casta y llevarnos de cabeza al cielo, ha perdido el barniz protector de lo nuevo. Diez razones de su descrédito:

1. –En el momento más agónico para España en años, el golpe de Estado separatista, los líderes de Podemos, empezando por su jefe, que es madrileño, optaron por traicionar a su país y situarse con los sediciosos catalanes.

2. –Tras el fin de los atentados de ETA, los líderes de Podemos eligieron compadrear con los herederos políticos de los pistoleros. Siempre han tenido la conciencia averiada en tan doloroso asunto, como se ha visto de nuevo en Alsasua.

3. –Saben tanto de economía como mi tía Matilde, de 89 años, de posicionamiento SEO en Google.

4. –Podemos no cree en el esfuerzo personal, la legítima aspiración de progresar en la vida y los beneficios de la competencia libre y abierta. Prefieren la igualación a la baja, la envidia, el resentimiento social y la subvención anestésica.

5. –Su gestión en los ayuntamientos ha sido un festival de incompetencia y sectarismo contra quienes piensan distinto, aunque sean mayoría (véase los católicos).

6. –Su líder es un personaje de difícil defensa, que cobra sin escrúpulos de la teocracia iraní, uno de los regímenes más sombríos del mundo, o que proclamó en la televisión bolivariana que los españoles deberíamos envidiar los logros del chavismo, dictadura que ha sumido a Venezuela en la represión y la miseria. Ha traído además a la política un estilo faltón y revanchista. Pero su error más imperdonable ha sido dar gas al separatismo.

7. –Es un partido de mañas adolescentes, al que los problemas reales le resbalan. Por ejemplo: jamás los escucharán hablando de la lucha contra el terrorismo, o condenando con energía un atentado yihadista en Occidente.

8. –Podemos se ha consagrado a un absurdo: reabrir e intentar ganar la guerra que perdió la República hace ochenta años.

9. –Viven para la pose, como ejemplifica su jefe cuando ridículamente acude a las audiencias con el Rey en mangas de camisa pero luego se acicala con pomposo esmoquin en los Goya.

10. –Un Gobierno de Podemos freiría a impuestos a la clase media, ahuyentaría la inversión extranjera, acogotaría a las empresas, dispararía el déficit y encarecería hasta lo insostenible la financiación de la deuda.

En fin, me parece que no me convencen...

La luna prometida
Gabriel Albiac ABC 20 Abril 2018

ERA el verano de 1960. Jean-Paul Sartre ha aceptado la invitación que le hace Fidel Castro para que él y Beauvoir visiten Cuba. En su oscilante relación con los "socialismos reales", el autor de la Crítica de la razón dialéctica sueña haber, al fin, avistado un suelo firme. Se equivocará esta vez, como se había equivocado tantas otras en sus ambiguos años de compañero de viaje del Partido Comunista en Francia. E, igual que entonces, tendrá el coraje –no todos lo tuvieron– de denunciar once años después el fraude al cual él mismo había contribuido y de romper sonoramente con el tirano caribeño, a raíz del "escándalo Padilla". Denunció entonces la feroz represión de los escritores en la isla. Fue una condena frontal, que compartió con lo mejor del mundo intelectual europeo y americano: "Creemos un deber comunicarle nuestra vergüenza y nuestra cólera. El lastimoso texto de confesión que ha firmado Heberto Padilla sólo puede haberse obtenido mediante métodos que son la negación de la legalidad y la justicia revolucionarias. El contenido y la forma de dicha confesión [están hechos de] acusaciones absurdas y afirmaciones delirantes".

Los firmantes fueron arrojados al círculo más sombrío del infierno de los contrarrevolucionarios. El tirano de La Habana perseveró. Hasta que la enfermedad le hizo imposible el mando. Colocó a su hermano como vicario y se extinguió, al fin, más aburrida que épicamente. Me pregunto si, en esos años, a la tediosa espera del ocaso, a Fidel Castro pudo volverle a la cabeza la conversación que deja estupefacto a Sartre en su desnortado viaje de 1960. El filósofo le ha preguntado si todo aquello que un pueblo pide debe serle siempre y necesariamente conseguido por sus dirigentes. Castro, impávido, pasa por encima de la imposible paradoja: "Sí", sentencia. Y Sartre, con ironía que se adivina más que escéptica, vuelve al ataque: "¿Y si le piden la luna?". Tampoco esa nimiedad altera al Comandante: "Aspiró su cigarro, constató que estaba apagado, lo dejó y se volvió hacia mí: "Si me piden la luna, será que la necesitan", me respondió". Sartre era demasiado inteligente como para poder engañarse sobre el delirio que late en aquel que ya se ve a sí mismo como un dios en la tierra.

Un dios mundano –Castro lo fue en la isla– no rinde cuentas a nadie. Él pone lógica, ley y textura a la realidad. Como el Dios bíblico, el Comandante crea el mundo al ir hablando. Si le piden la luna, él dispondrá de ella. Le bastará llamarla por su nombre. Nadie ni nada puede resistirse a esa voz. Nadie ni nada. Y aquellos que a esa palabra opongan reticencia habrán de ser fatalmente aniquilados. Ernesto Guevara formulará lo inexorable de eso, al consagrar la revolución en "odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así; un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal". La luna exige sangre. Los sacrificadores la consagran.

Ya no hay Castros. Fidel se fue pudriendo después de pudrir Cuba. El senil Raúl prolongó la gravedad sacerdotal del apellido. Y el terror que ese apellido arrastra. ¿Qué viene ahora en una Cuba política y moralmente devastada? ¿Qué viene después del cúmulo repetido de las alucinaciones? La ruina. Como siempre, desde hace ahora ya bastante más de medio siglo. ¿Y después? Después, la luna. Prometida. Después siempre.

POR EL ‘FIN’ DE ETA
COVITE pide a Zoido que no ceda competencias penitenciarias
La Gaceta  20 Abril 2018

La presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE), Consuelo Ordóñez, ha pedido al ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, que impida “el teatro” y “la propaganda” en la disolución de la banda terrorista ETA y que no ceda las competencias penitenciarias a cambio.

Ordóñez ha hecho esta reclamación al ministro en la reunión que ambos han mantenido el día después de conocerse que ETA anunciará su disolución definitiva el 5 de mayo y de la que han informado tanto el colectivo de víctimas como el Ministerio del Interior.

Según COVITE, su presidenta ha vuelto a pedir a Zoido que “disuelva a ETA para impedir el teatro de su disolución y para dar a la sociedad la foto de la derrota de la banda”. “El Gobierno tiene en sus manos actuar para que el supuesto final de la banda terrorista no sea un nuevo acto de propaganda”, ha dicho en su comunicado antes de exigir que el Gobierno no permita “un final sin vencedores ni vencidos en el que se blanquee la trayectoria criminal de la peor organización que ha actuado en este país”.

También ha demandado a Zoido que el final de ETA no conlleve el principio de “la cesión al chantaje nacionalista para otorgar las competencias penitenciarias”. Según Ordóñez, Zoido ha evitado comprometerse en ese asunto con el argumento de que se trata de una decisión del Gobierno.

Por último, ha pedido crear un equipo de especialistas y la coordinación entre las administraciones de Justicia, Interior, Defensa, y Exteriores para resolver los “casi 400 asesinatos de ETA sin resolver”.

El Ministerio del Interior, por su parte, ha explicado que el ministro ha reiterado a Ordóñez “el firme apoyo y compromiso del Gobierno para que prevalezca siempre la dignidad, justicia, memoria y la verdad de las personas que sufren la barbarie terrorista”.

Ha indicado que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado siguen trabajando para la detención de los terroristas que aún están huidos y para el esclarecimiento de todos los atentados que permanecen sin resolver. Y ha subrayado que el fin de ETA “será sin contraprestación y que, en ningún caso, disolución significará impunidad”.

Según Interior, Zoido ha asegurado que “no habrá atajos ni trato de favor para aquellos que han cubierto de sangre inocente la historia de nuestra democracia, ya que no se olvidará el inmenso dolor de las víctimas ni, por supuesto, la responsabilidad penal por los asesinatos”.

También ha incidido en la importancia de que el relato del final de ETA sea el del triunfo del Estado de Derecho, acompañado por la visión de las víctimas y de sus familias. “La construcción de ese relato es la garantía de que no exista riesgo de que vuelva a ocurrir y es una exigencia para que prevalezca la memoria de quienes perdieron sus vidas, fueron heridos o han tenido que convivir con la amenaza o la extorsión de ETA y su entorno”, ha dicho Zoido.

Según el comunicado, en el que no se alude a la política penitenciaria, Zoido ha apoyado a los guardias civiles y sus parejas agredidos en Alsasua (Navarra), cuyo juicio se está celebrando estos días en la Audiencia Nacional, y ha elogiado la labor de COVITE, que ejerce la acusación popular.

‘SIGUEN LA HOJA DE RUTA’
Alcaraz: ‘Este comunicado es un fraude y un insulto a las víctimas’
La Gaceta  20 Abril 2018

El presidente de Voces contra el Terrorismo recuerda que el arrepentimiento “sólo sería real si se entregaran ante la Justicia”.

Francisco José Alcaraz ha lanzado un mensaje a los españoles tras el comunicado de ETA. La banda terrorista ha enviado una carta al diario Gara en la que comunica su desaparición y pide perdón sólo a una parte de las víctimas del conflicto.

“Somos conscientes de que en este largo periodo de lucha armada hemos provocado mucho dolor, incluidos muchos daños que no tienen solución. Queremos mostrar respeto a los muertos, los heridos y las víctimas que han causado las acciones de ETA, en la medida que han resultado damnificados por el conflicto. Lo sentimos de veras”, indica el comunicado.

“Esto está acordado en el proceso de negociación 2000-2012”, ha asegurado Alcaraz, que ha recordado que el arrepentimiento “sólo sería real si se entregaran ante la Justicia y desvelarán los asesinos de los 400 crímenes sin resolver”.

“Es un fraude y un insulto”, ha concluido.

INMIGRACIÓN MASIVA
La policía sueca suplica a sus gobernantes: “¡Ayúdennos!”
Carlos Esteban gaceta.es 20 Abril 2018

Es curioso que el presidente de la República Francesa y niño bonito de la causa globalista, Emmanuel Macron, haya alertado de la inminencia de una ‘guerra civil europea’ por culpa del creciente nacionalismo, porque todo apunto a que podría tener razón a medias.

Es decir, hay países en la UE que, efectivamente, están alcanzando unos grados de conflictividad y violencia nunca vistos. Solo que el responsable no parece ser precisamente el nacionalismo, sino ese otro factor que tanto desean en Bruselas y sobre el que nunca comentan cosas malas: la inmigración masiva procedentes de Oriente Medio y el Norte de África.

Un caso de estudio en este sentido -casi de estudio clínico- es el de Suecia.

Hasta hace no mucho, Suecia era conocida en el resto del mundo por el ‘modelo sueco’ que todavía invocan algunos izquierdistas españoles, un Estado del Bienestar generosísimo y las políticas más progresistas que se pueda imaginar, combinado todo ello -de ahí su atractivo- con una sociedad rica, civilizada y enormemente segura.

Y entonces fue cuando decidieron que ser sueco era anticuado y que mejor ser África. Si les parece una hipérbole de mal gusto, permítanme asegurarles que un ministro sueco reconoció expresamente ante los medios su ferviente deseo de africanizar Suecia. Como lo oyen.

El caso es que abrieron sus fronteras a todos los habitantes del Tercer Mundo que quisieran disfrutar de la bicoca de sus prestaciones sociales a pesar del frío y, como habrán adivinado, muchos se apuntaron.

¿Resultado? Oh, por ejemplo, esta meca del feminismo se ha convertido en el segundo país con mayor número de violaciones por habitante. En solo dos semanas a principios de este año, se registraron cinco explosiones en el país, algo que ya empieza a dejar de ser excepcional. Y en las encuestas sobre qué es lo que más preocupa a los suecos de cara a las elecciones de septiembre, la seguridad y el orden público figuran en primer lugar.

Los asesinatos con arma de fuego por ajustes de cuentas entre bandas -invariablemente formadas por varones de origen no nativo que viven en sus propios territorios al margen del Estado- han pasado de cuatro al año a principios de los noventa a 40 el año pasado. Los disturbios callejeros, a veces verdaderos motines, la quema de coches y los ataques a policías, ambulancias y otros servicios sociales son ya el pan nuestro de cada día.
Los tiroteos ya ni siquiera aparecen en los medios si no hay muertos o son lo bastante masivos e intensos. Lo que ayer era excepcional, ahora es cotidiano.

El pasado jueves, un programa de la BBC describía cómo las granadas de mano se habían convertido en el arma favorita usada por las bandas en las ciudades más densamente pobladas por los inmigrantes de primera o segunda generación.

Hasta cierto punto, es perfectamente posible vivir en Suecia y no notar que nada esencial haya cambiado, porque el crimen está muy localizado en zonas concretas -exactamente donde se concentra la población inmigrante- y la prevalencia de la corrección política en los medios y la clase política impide que se abra un debate serio y libre sobre la cuestión.

Algo, sin embargo, está cambiando. Ya se filtran reconocimientos oficiosos de la existencia de ‘no-go zones’ -que siguen aumentando, dejando en la práctica al margen de la soberanía sueca áreas cada vez más amplias de territorio- y, sobre todo, la policía ha empezado a hablar.

Porque la moral en el cuerpo está por los suelos, sobre todo por la ‘ley del silencio’ impuesta administrativamente sobre la criminalidad entre los recién llegados. Las dimisiones de agentes son continuas. La máxima autoridad policial, el comisario Dan Eliasson, se dirigió recientemente a los políticos en una rueda de prensa para suplicarles ayuda. “¡Ayúdennos, ayúdennos!”, llegó a repetir Eliasson, al tiempo que informaba que las ‘zonas prohibidas’ habían pasado en un solo año de 55 a 61.

Según Eliasson, hay al menos 5.000 pandilleros , delincuentes habituales, divididos en doscientas bandas que operan en las zonas prohibidas. Eliasson advirtió que si esta tendencia se mantiene, el orden social se vendrá abajo en Suecia.

Interior expulsa al presidente de la Unión de Imanes por ser una «amenaza para la seguridad nacional»
Recogía fondos y formaba a otros imanes en el Islam más fundamentalista y en «valores antidemocráticos»
S.E. ABC 20 Abril 2018

La Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior ha dictado la expulsión del presidente de la Unión Islámica de Imanes y Guías de España, el egipcio Alaa Mohamed Said, –hasta hace unos días ejerciente en una mezquita de Logroño–, por considerarle «una amenaza real para la seguridad nacional», «un ferviente defensor de los postulados islamistas que promueven la no integración de los musulmanes» y contrario a los «valores democráticos occidentales». Son las razones que el delegado del Gobierno en La Rioja, Alberto Bretón, ofreció ayer en rueda de prensa urgente después de que un diario local hiciera pública el jueves la orden de expatriación de ese religioso, que permanece ingresado en el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Aluche (Madrid), donde al parecer solicitará el asilo para tratar de impedir ser devuelto a su país.

Said, de 45 años y presunto miembro de los Hermanos Musulmanes, recogía fondos y organizaba cursos de formación para imanes, entre los que difundía una ideología salafista en su versión más rigorista, la wahabí. Llegó a España en 2005 en virtud de un acuerdo entre la Comisión Islámica de España y el gobierno de Egipto alcanzado para dotar de imanes a las mezquitas. Pasó por Alicante, Valencia y Pamplona y terminó en la capital riojana, lugares donde –según el Diario de Logroño– dejó sentir su carácter autoritario y enturbió la convivencia.

El expediente de expulsión de Alaa Mohamed Said se emitió el 7 de marzo y alude a la posible comisión de una infracción muy grave prevista en la Ley de Extranjería, que en su artículo 54 prevé como tal la «participación en actividades contrarias a la seguridad nacional». El imán pidió su suspensión al juez, que trasladó la solicitud a la Audiencia Nacional, tras lo que fue detenido y llevado al CIE.

El pasado septiembre, el Ministerio del Interior apartó al imán de la cárcel de Zuera (Zaragoza) como parte de un programa para prevenir la radicalización de presos

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Grouchomarxistas de derechas
Cristina Losada Libertad Digital 20 Abril 2018

Si el Gobierno no dice apenas nada sobre el separatismo, es quizá porque no tiene nada que decir. No entiende a qué fenómeno político le ha tocado enfrentarse.

Una delegación de Sociedad Civil Catalana ha estado un par de días en Alemania explicando la situación en Cataluña a medios de comunicación e instituciones. Su presidente, José Rosiñol, ha contado que encontraron "una opinión pública confusa", influida por los "ecos del relato independentista". Ha habido, decía, pocas voces dedicadas a despejar "la sombras narrativas del nacionalismo catalán". Mientras tanto, en Madrid, comparecía una de las escasas voces europeas claramente comprometidas con España y su democracia frente a la amenaza separatista. Era Manuel Valls, barcelonés de nacimiento, ciudadano francés, ex primer ministro de Francia, exministro francés del Interior. Insistió en algo que ya había dicho en otras ocasiones: "Si se rompe España, se rompe Europa".

A Valls fue a escucharle la vicepresidenta del Gobierno. De un Gobierno, el de España, que no se ha distinguido en la labor explicativa y expositiva del problema y del golpe. En realidad, no ha hecho prácticamente nada de eso. No lo ha hecho fuera de nuestras fronteras, salvo por esa parte opaca a la que apuntan miembros del Gobierno cuando resaltan que ningún otro Ejecutivo europeo ha prestado apoyo al independentismo catalán. ¡Sólo faltaría! Claro que no hay de qué sorprenderse. No ha hecho fuera lo que no ha hecho dentro.

Todos estos años, a lo largo de este lustro de abierto desafío separatista en Cataluña, el peso del trabajo de desenmascarar las falsedades y falacias de los independentistas, de restablecer la verdad sobre la democracia española frente a sus sistemáticos ataques, ha recaído en la sociedad civil: asociaciones, periódicos, periodistas, intelectuales, escritores, diputados, profesores, ciudadanos. Casi mejor. Cuando algún miembro del Gobierno ha querido meter baza, recuérdese a Margallo –aquel debate con Junqueras, por ejemplo–, no ha hecho más que meter la pata.

La voz del Gobierno no se ha oído más que para la obligada defensa de la ley y del Estado de Derecho. Y los biempensantes dirán que ha hecho bien por aquello de no echar más leña al fuego. La virtud de no provocar. En virtuosa concordancia con unas de las invenciones más exitosas del nacionalismo catalán: la fábrica de independentistas. El cuento de que cada voz contra el nacionalismo o el separatismo que se dé en "Madrid" multiplica el número de sus partidarios. De que no hay que oponerse al nacionalismo porque eso le favorece.

Hay otra interpretación posible del silencio gubernamental. La sugería, involuntariamente, el ministro de Hacienda en esa entrevista en El Mundo que ha saltado a la arena política y judicial por poner en entredicho las pruebas sobre malversación que ha reunido el juez Llarena. Montoro expresaba ahí unas ideas sobre el origen y las causas del procés que hay que suponer que son las que maneja el Gobierno. Todas equivocadas. Desde el principio. Un principio que radica en la creencia de que el móvil del separatismo catalán son los intereses económicos. Que todo este lío, como diría el presidente, es sólo por dinero. El viejo y manido estereotipo de "la pela", en fin. Así, por ejemplo, Montoro se mostraba convencido de que el progreso económico de Cataluña es el antídoto perfecto al separatismo, porque "si los catalanes progresan dentro de España, los independentistas se quedan sin argumento más allá del sentimental".

En el PP, bien mirado, tenemos a los últimos marxistas pedestres de Occidente –con permiso de Podemos–, a los últimos creyentes en el determinismo económico y a uno más de los muchos que desdeñan el poder de las ideologías y, sí, también de los sentimientos. Por seguir con el ejemplo: Cataluña ha progresado en España y el independentismo, sin embargo, ha existido. ¿Cómo lo explican los de "la pela"? No podrán. Tendrían que hacerle un hueco a la idea de que el separatismo catalán ha existido y existe por una ideología nutrida de sentimiento identitario y supremacista. Con el odio correspondiente. No excluye la búsqueda del privilegio económico. Pero lo que más desean los separatistas no es un pacto fiscal ni un cupo a la vasca: es separarse de España.

Si el Gobierno no dice apenas nada sobre el separatismo, es quizá porque no tiene nada que decir. No entiende a qué fenómeno político le ha tocado enfrentarse. Si no entiende de qué va, si cree que todo esto es por "la pela" y punto, si no sabe nada de la ideología que lo sostiene, difícilmente puede afrontarlo como es debido. Ni explicar nada, dentro o fuera.

Cataluña: a la búsqueda del Gatopardo perdido
Teresa Freixes okdiario 20 Abril 2018

Abordar lo que está aconteciendo con lo que podríamos considerar, todavía, el desafío secesionista, nos sitúa tanto ante un enésimo Día de la marmota como en un escenario que va mostrando una cada vez mayor disintonía entre los distintos actores de los diversos acontecimientos. Como si en Donna fugata estuviéramos, parece que se busque un Gatopardo que haga ver que todo cambia para que todo siga igual. Por una parte, continuamos estando sin gobierno en Cataluña lo cual, aparentemente, no parece tan malo como objetivamente debería ser, puesto que, huida continuada de empresas y profesionales al margen, la economía va funcionando, la administración autonómica visualiza continuamente su hostilidad a todo lo que huela a constitucionalismo, los partidos políticos realizan sus representaciones con sus líderes al frente en diversos lugares de la geografía europea y la ciudadanía, enfrascada en sus problemas del día a día, no parece en general muy dada a tomar posiciones, salvo cuando es llamada a rebato para las performances o para el entrenamiento “revolucionario” de los CDR.

Vuelve a estar sobre la mesa, tras varias investiduras frustradas, la opción secesionista de un Gobierno de Puigdemont. Pretenden modificar la Ley del Gobierno para ello, para permitir lo que el Tribunal Constitucional ya advirtió que no era posible. Es decir, una investidura a distancia por plasma o por delegación vulnerando con ello la naturaleza institucional de la investidura. Para hacerlo, además de incorporar también esta posibilidad procedimental al Reglamento del Parlament, antes de que termine el plazo de dos meses desde la primera votación de investidura frustrada —fue en la persona de Turull— y evitar la disolución automática del Parlament, deberían aplicar la reforma del Reglamento del Parlamento de Cataluña sobre la que el Tribunal Constitucional también advirtió que, para que pudiera ser considerada constitucional, era necesario que los partidos de la oposición pudieran presentar enmiendas a discusión y votación, como en todos los sistemas democráticos. Pero el Reglamento del Parlament no ha sido reformado al respecto ya que tanto su presidente como la Mesa están mucho más entretenidos en sus confabulaciones de siempre que en el trabajo parlamentario real.

Legitimidad internacional
Precisamente en los momentos en que estoy escribiendo estas líneas, el president Torrent se encuentra en Ginebra, explicando a algunos periodistas catalanes desplazados allí —perdón, también estaba la Agencia Reuters— que va a Naciones Unidas a protestar por la vulneración de derechos humanos que sufre Cataluña. Nada más y nada menos. Se va cerrando, por otra parte, la instrucción de los procesos penales realizada por el magistrado Llarena, con el procesamiento por rebelión —además de por otros delitos según los casos— de los principales protagonistas del procés. Un cierre con cambio de estrategia. Los procesados ya no se presentan ante el instructor como mansos corderitos que han abandonado la unilateralidad, que prometen que no van a repetir los hechos… Ahora sacan pecho, acusan a Llarena de falta de independencia, de convertirlos en presos políticos. Es un cambio de estrategia medido, dirigido sobre todo a dejar constancia de indicadores que les permitan impugnar la instrucción ante el tribunal sentenciador y, previsiblemente, ante al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, jurisdicción subsidiaria ante la que tienen que alegar lo que hayan constatado previamente en los juicios internos. Tengámoslo en cuenta. No dan puntada sin hilo.

También sigue su curso la controversia sobre la orden de detención y entrega solicitada a Alemania sobre Puigdemont, a la espera de que la Fiscalía alemana decida si presenta una solicitud de reconsideración al Tribunal del land de Schelswig-Holstein para que finalmente el prófugo expresidente pueda ser entregado para ser juzgado también por rebelión en España, lugar de la comisión de los hechos. Aunque falta todavía la decisión de si se le entrega para ser juzgado por malversación, ya que está pendiente, este asunto, del envío de mayores informaciones por parte de España. Eso si no interfiere la desafortunada e inquietante afirmación del ministro de Hacienda español, señor Montoro, cuando ha manifestado que ni un solo euro ha sido dedicado a financiar el referéndum ilegal del 1 de octubre.

Llarena manda
De hecho, ha tenido que matizarla, a requerimiento formal del propio magistrado Llarena, señalando que se refería al FLA, puesto que con su aseveración el ministro Montoro ha estado a punto de dar al traste con todo lo expuesto en la solicitud de euroorden. ¿Ha sido de verdad un “despiste” o hay algo más detrás del “lapsus”? Porque acabamos de conocer también que han sido nombrados —interinamente afirman— dos personas manifiestamente secesionistas para suplir las tareas de la Dirección del Instituto de Seguridad Pública de Cataluña, cuya directora fue cesada por su colaboración activa en ese mismo referéndum del pasado 1 de octubre. Demasiadas coincidencias, quizás.

Los guiños del Gobierno al secesionismo están siendo tan frecuentes en estos días como escasa la empatía mostrada por aquél con la sociedad catalana no nacionalista. Como si lo más importante, en todo este asunto, fuera el ir apaciguando los distintos fuegos que el secesionismo alumbró. Como si fuera prioritario que el secesionismo formara Gobierno —está en su derecho, por la mayoría parlamentaria, aunque no social, que ostenta— a cualquier precio, mientras no sea mediante la anticonstitucional investidura a distancia. Como si incluso ese tibio 155 que suavemente nos acompaña constituyera un estorbo por exceso, cuando lo está constituyendo por defecto.

Como si nadie de ese Gobierno que es quien tiene a su cargo la dirección política de la administración catalana percibiera la compulsiva invasión, física y verbal, del espacio público por parte de toda la simbología secesionista/populista acerca de los presos políticos, incluyendo la falta, dicen, de libertades en lo que denominan la democracia española de baja calidad mientras depuran a profesores que defienden una enseñanza sin adoctrinamiento y conforme al orden constitucional. Es posible que no lo perciban, pues no es frecuente su presencia en la Cataluña real, la que está asfixiada, cuando se ponen a ello, por los Comités de Defensa de la República, la que tiene que aguantar día a día, rotonda a rotonda, balcón municipal tras balcón municipal, tertulia a tertulia, escuela tras escuela, entrevista sobre entrevista, todo lo que, para el secesionismo, constituye una muestra palmaria de la progresiva conquista de su república. ¿Encontrarán finalmente a ese Gatopardo que permita que todo cambie para que todo siga igual? ¿O lo enviarán a bailar a los salones de Lampedusa? Mientras tanto, se sortean carnets de baile…

Causa contra el 'procés' en el Tribunal Supremo
La Guardia Civil prueba que el Govern pagó el 1-O en negro, sin IVA y con pitufeo
Carlos Cuesta okdiario 20 Abril 2018

El Govern pagó el 1-O en negro, sin IVA, con pitufeo y con contabilidad B. Así lo prueban los informes de la Guardia Civil que obran en poder del juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, que investiga la causa contra el ‘procés’.

Todas las prácticas perseguidas al resto de formaciones, empresas, particulares o asociaciones juntas aparecen en los preparativos del golpe separatista. Todas las prácticas que la ley combate en el resto de supuestos y que aquí se juntaban bajo la autoría del Govern para financiar el 1-O.

Hacienda admite ya la posibilidad de que hayan ocultado el destino de parte de los fondos públicos. Y así lo describe tal cual el informe solicitado por el juez Llarena a la policía judicial. Uno de los ejemplos que destaca en esta línea la Guardia Civil son dos pagos. Uno abonado a Unipost y, otro, a medios de comunicación para gestionar las exigencias publicidad del golpe en su tramo final. En concreto en el mes de agosto.

Los pagos a Unipost llevaron incorporado el mítico fraccionamiento, una especia de pitufeo pero, en vez de en la captación de fondos, en el pago. Así se dividieron entre el Departamento de Cultura, Vicepresidencia, el Departamento de Salud, Trabajo y Presidencia. Todos los pagos asignados quedaron por debajo de 200.000 euros, pese a que el importe global ascendía a 979.661,96 euros.

De este modo, los pagos se dividían y se minoraban, llamando menos la atención de los controles de Hacienda o de la Intervención.

Publicidad en TV3
La campaña final de publicidad para el referéndum ilegal también se dividió en dos pagos: el primero para TV3 “y otros”, por 277.804,36 euros. Y para la “Campaña sí o no”, por 224.835,25 euros.

En el caso de Unipost para desarrollar el material de papelería y demás surge otra señal del procedimiento utilizado: se hicieron los pagos en negro y, por lo tanto, sin IVA. De hecho, la Guardia Civil acredita que los importes aparecen registrados en las “notas de entrega intervenidas en Unipost, que fueron emitidas y registradas con el sello de salida en cada uno de los cinco departamentos de la Generalitat que se identifican”. Pero los importes de esa nota incluyen el IVA y los abonos reales, obviamente, no.

Para ello, además, emplearon una doble contabilidad. Una contabilidad B: se emitían notas de pedido y notas de entrega o realización. Pero nada de esa documentación quedaba “registrado en el Registro Contable de Facturas de la Generalitat. De ese modo, nunca contaban “como abonados los importes de las mismas”.

Un mecanismo perfectamente estudiado y que sorteó los controles de Hacienda mientras destinaba dinero al golpe separatista del 1-O.

Y un mecanismo que no se aplicó sólo desde los gastos oficiales de la Generalitat. También se empleó para derivar gastos desde las cuentas de los partidos separatistas ERC y PDeCAT, según las investigaciones de la Guardia Civil.

De hecho, los propios investigadores advierten ya en el informe que los 1,9 millones avalados ya como malversación son el principio: que la puerta abierta a la investigación de las formaciones políticas y asociaciones puede incrementar notablemente esa cifra.

Montoro y Alsasua, la negación de la evidencia
Antonio Robles Libertad Digital 20 Abril 2018

¿Cree el Sr. Montoro que iban a dejar un rastro de gasto real para financiar un acto ilegal como el 1 de Octubre?

Nada es lo que parece cuando alguien arriesga una opinión sobre el nacionalismo sin conocer a fondo sus motivaciones y meandros. Pues una cosa es la fachada y otra muy distinta las vísceras. Dos ejemplos bastan: el juicio por el linchamiento de dos guardias civiles y sus compañeras en Alsasua y las declaraciones de Montoro sobre la financiación del 1 de Octubre.

Una cosa es que Montoro no tenga constancia, factura en mano, y otra muy distinta que el dinero que financió el 1 de Octubre no provenga de los presupuestos del Gobierno de la Generalidad. Una cosa es que haya interés en convertir el linchamiento de Alsasua en una bronca de bar y otra muy distinta que ese aquelarre de odio abertzale se pueda evaporar de la noche a la mañana.

Son muchos años, incluso después de la disolución de ETA –lo recuerda Maite Pagazartúa–, de pedagogía del odio por otros medios para lograr la descalificación moral de cuantos son considerados despreciables por su condición de servidores del Estado, así como de sus familiares. "La estigmatización insana y tóxica no paró en Alsasua [después de la disolución de ETA] y, por tanto, se siguió involucrando a todos los niños del pueblo y a los jóvenes, en aquelarres de odio, cada año, disfrazados de fiestas populares en las que también bailaban y realizaban pasacalles antes o después de representar pastorales de odio contra los guardias [y todo lo español]".

Detrás de esta calma chicha tras la suspensión del terror asesino de ETA hay odio, resentimiento y violencia moral contra España y todo lo que la represente. Los mismos que aterrorizaron antes, como los que recogían las nueces, siguen ahora mandando, amedrentando y excluyendo por otros medios. Más sutiles, igualmente criminales: la estigmatización, la descalificación moral, el desprecio. Han dejado de matar, pero se han quedado con la hegemonía moral. Y con el poder. Un asco.

¿Eso pasa desapercibido para el ministro Cristóbal Montoro? ¿Qué pretende con enmendarle la plana al juez del Supremo Pablo Llarena? ¿Acaso no sabe que es dar oxígeno a los mismos que en Alsasua hablan de "bronca de bar" y en Cataluña de "presos políticos"? ¿Desconoce que durante años los Gobiernos de la Generalidad han camuflado partidas presupuestarias en departamentos distintos para fines destinados a su competencia con la intención de impedir ser detectadas?

Les contaré algo personal. En la primera legislatura de Cs, detectamos en las partidas de la Consejería de Agricultura peticiones de informes externos por valor de 11.999,99 €. Me llamó la atención que faltara un céntimo para llegar a 12.000 €, cifra a partir de la cual no se podían asignar informes a dedo, sino por concurso público. Lo investigué, y no era el único caso, había cientos de ellos que se acercaban mucho a los 12.000 € sin sobrepasarlos para evitar sacarlos a concurso público. Lo denunciamos. Pero hubo una partida especialmente sospechosa, la destinada a la política lingüística. Por entonces pertenecía a Vicepresidencia. Como en esa primera legislatura de Cs éramos muy beligerantes con la inmersión y todo lo que rodeara a la política lingüística y el adoctrinamiento escolar, los presupuestos de los años siguientes empezaron a enmascarar las partidas millonarias dedicadas a política lingüística en diferentes departamentos diferentes a tal denominación. De tal manera que otras consejerías y departamentos gastaban en política lingüística millones que no constaban como gasto en política lingüística. El truco era enmascararlas.

¿Cree el Sr. Montoro que iban a dejar un rastro de gasto real para financiar un acto ilegal como el 1 de Octubre? ¿Cree que iban a dejar así como así las huellas presupuestarias para financiar el golpe institucional contra la democracia?

Por favor, Sr. Montoro, está bien que cualquier autoridad del Estado colabore con la justicia y con la verdad. Están obligadas a hacerlo. ¿Pero colabora más con la verdad negando categóricamente que no hubo financiación o, por el contrario, aclarando que no tiene constancia de ello?

Años de subvenciones a docenas de organizaciones como Òmnium Cultural y la ANC, acumulando bienes para tiempos de trincheras. Demasiados favores. Subvenciones diseminadas por los meandros del procés. Lo raro sería que hubieran dilapidado ya todo.

Montoro y la evidente decadencia del PP de Rajoy
“La mentira y el engaño tienen fecha de vencimiento, y al final todo se descubre. Al mismo tiempo, la confianza se muere… para siempre” anónimo
Miguel Massanet diariosigloxxi 20 Abril 2018

Durante mucho tiempo hemos estado pensando que, en el PP del señor Rajoy, se estaba actuando con indolencia en un asunto tan grave como es el del separatismo de la comunidad catalana. Durante los últimos años hemos tenido la inquietante sensación de que algo funcionaba defectuosamente en el Gobierno de España y que se han tomado decisiones evidentemente contradictorias en muchos asuntos fundamentales con las que, los votantes del partido que han esperado de un partido de derechas un comportamiento propio de un partido de derechas aunque, por conveniencias electorales se había mostrado como de centro derecha, no han estado en absoluto de acuerdo. Hemos criticado las excesivas concesiones que se les han ido haciendo a las oposiciones de izquierdas y las derivas hacia posiciones que parecían más de izquierdas que de una formación heredera de los valores y los principios de aquel partido, que fundó don Manuel Fraga Iribarne, para hacer frente a la avalancha de formaciones de izquierdas que, poco a poco, se han ido apoderando del panorama político español, a medida que han ido pasando los años y después de que el señor Aznar le imprimiese a España una época de esplendor y desarrollo económico que hacía muchos años que no se conocía.

Hemos visto, en el actual Gobierno de España, el reflejo de lo que, en otros tiempos y durante la II República fueron los sucesivos ejecutivos republicanos, que culminaron con el desastre de la Guerra Civil debido a los enfrentamientos entre sus miembros y las influencias de los distintos partidos a los que pertenecían. La existencia de distintas camarillas más o menos activas en el PP que, a medida que la situación de España se ha ido complicando, han ido produciendo roces y discrepancias según las distintas tendencias, más o menos liberales de los distintos ministros, que han cristalizado en evidentes rivalidades, como las existentes entre la señora Cospedal y la vicepresidenta Sáez de Santamaría; la poca sintonía entre el señor Montoro,, ministro de Hacienda, y el señor De Guindos, exministro de Economía e Industria; lo que, a su vez, parece que ha motivado que se hayan formado grupos partidarios de cada una de ellas, pese a que el señor Rajoy, en su cúpula de cristal, sigue mandando.

Sin que haya conseguido, como ocurrió con el señor Aznar, establecer una disciplina férrea en su ejecutivo, el señor Rajoy, evidentemente convencido de que su liderazgo no se discutía y que su política no admitía consejos ni correcciones; ha impuesto un tono a su ejecutoria como gobernante, basado en un principio muy gallego pero que, a la vista de los resultados cosechados hace ya tiempo se debería de haber dado cuenta de que iba abocado a un fracaso tal que le conduciría a una situación más grave que aquella que pretendió evitar aplicando su política tolerante, contemplativa, concesiva y permisiva con los separatistas y nacionalistas catalanes que, como era de prever, ellos la interpretaron como una patente de corso que les ha permitido ir avanzando, sin apenas oposición, en cuanto a tomarse las libertades de saltarse las leyes y las sentencias de los tribunales sin que, ni por parte de unos ni de los otros, se adoptasen medidas que les hiciesen entender que se habían topado con las líneas rojas de la inconstitucionalidad y la ilegalidad.

En todo caso, creemos que los últimos acontecimientos, que tuvieron sus primeras consecuencias con la declaración fallida de la declaración de la República Independiente Catalana, la fuga de Puigdemont y sus principales compinches, la sublevación del Parlamento catalán y de sus componentes independentistas y los hechos que, posteriormente, obligaron a la aplicación del Artº 155 de la Constitución, una decisión que hizo concebir esperanzas de que se impondría la legalidad en la comunidad catalana, acabando con todos los conatos de destruir la unidad de España y que permitiría restaurar la plena normalidad, política, institucional, social y económica en todo el territorio de la autonomía catalana. Desgraciadamente, hemos comprobado que no entraba en los planes gubernamentales el adoptar una actitud firme y decisiva, sino que se ha limitado a poner parches, permitiendo que, después de unas elecciones fallidas para los intereses gubernamentales, continuaran los mismos que fueron los causantes del desaguisado nacionalista que siguen siendo los que optan, en medio de un verdadero maremagnum de disputas, descalificaciones, diatribas contra el Estado español y descalificaciones a la Administración de Justicia, los que optan a ocupar las instituciones catalanas. Para colmo el Estado sigue con su falta de información, cediendo la iniciativa a aquellos que se aprovechan de sus carencias para realizar una bien orquestada campaña en el extranjero en apoyo de sus conveniencias; campaña que va teniendo sus consecuencias positivas para ellos en la forma en la que, algunos estados extranjeros, empiezan a valorar el problema catalán, algo que queda reflejado en la actitud negativa a conceder las extradiciones que, a través de la oportunas órdenes europeas de detención, se les han requerido.

Y, finalmente llegamos a lo más inesperado y letal que se pudiera haber producido para acabar de crear un ambiente de confusión mayor, darles un espaldarazo a los independentistas y sirva, por si fuera poco, para poner en cuestión una tema que, en cualquier otro país europeo en el que se hubiera producido semejante disparate, su gobierno no hubiera dudado un instante para aplicarle un remedio radical, sin andarse con tantas zarandajas, poniendo en funcionamiento la Ley Penal encarcelando, sin más miramientos, a todos los que hubieran participado en el conato de secesión, para que se les aplicara, sin tardanza y sin posibilidades de darse a la fuga, la ley en sus propios términos. Nadie puede pensar, a pesar de que un tribunal alemán haya pensado que no existían suficientes motivos para entregarnos a Puigdemont por sublevación, que no han existido motivos más que suficientes para que se les aplicara el CP a todos estos que, sin escrúpulos, se han estado burlando del resto de españoles a la vez que han incumplido, no sólo a las sentencias de los tribunales, sino los requerimientos del propio TC.

El no permitir la enseñanza en castellano, el exhibir sin recato banderas separatistas, el incumplir las órdenes de los tribunales de justicia, el insultar a España y el desobedecer las órdenes del TC, no debieran haber tenido otra contestación que una reacción inmediata y contundente. El silbar al Rey en un estadio de fútbol, lo mismo que el exhibir símbolos y eslóganes insultantes a España y a sus autoridades, debieran de haber sido causas suficientes para cerrar el estadio del CFB por tres o cuatro partidos lo que, con toda seguridad, hubiera calmado el furor patriótico de aquellos que se quedaran sin poder ver jugar a su club. El manifestarse mayoritariamente en las calles para pedir la independencia debiera de haber sido causa de que se investigara y pusiera a disposición de la justicia a los responsables de tales desórdenes. Nada de todo ello se ha producido y el Gobierno ha permanecido impasible con la peregrina idea de que si se les dejaba actuar libremente llegaría un momento en el que se cansarían.

Quizá hubiera sido así si se les hubiera cortado toda la inyección económica que han ido recibiendo, por encima de la financiación que legalmente le correspondía a la comunidad catalana; aquellos préstamos que se les han ido transfiriendo a través del FLA para que pudieran atender a aquellos pagos que, debido a haber distraído fondos, para sus necesidades secesionistas, de las partidas de financiación que legalmente le correspondían a Cataluña. Más de 30.000 millones de euros de deuda contraída con el Estado avalan el que el TS pudiera recibir la información de la policía y guardia civil, respecto a que casi dos millones de euros fueron invertidos por el gobierno de la Generalitat en financiar el llamado “proces catalán”. Gracias a que, por fin, el señor Montoro ha mostrado su verdadero rostro, seguramente para sacarse de encima responde por su fracaso y el de su ministerio en cuanto a vigilar el destino de los fondos que se les ha ido entregando al gobierno catalán, nuestro ministro de economía, ha tenido la debilidad de afirmar con toda rotundidad que: “ni un solo euro del dinero recibido por los catalanes se ha invertido en el proceso de independencia”. Craso error y una evidente imprudencia que, por sí misma, debiera motivar la dimisión inmediata del señor ministro a causa de su evidente incapacidad para estar al frente de un ministerio de la importancia como es el de Hacienda.

Y es que ya son muchas las meteduras de pata, la forma evidentemente chulesca y autoritaria de dirigirse a los españoles, algo que contrasta con la docilidad que muestra en favorecer las finanzas catalanas. Este señor no sólo ha cometido una estupidez supina y en un momento crucial en que sus efectos pueden perjudicar nuestros esfuerzos para conseguir que, las extradiciones pendientes, pudieran llegar a buen término; sino que ponen en duda la credibilidad de todo el gobierno del señor Rajoy puesto que nadie en su sano juicio puede pensar que, esta metida de pata, no haya tenido el apoyo del resto del ejecutivo. Aún en el caso de que el señor Montoro hubiera actuado por su cuenta, sin pedir consejo al resto del ejecutivo; tampoco se podría entender que, en un gobierno como el español, no se sometiera a una revisión previa cualquier declaración que se hiciera ante la opinión pública. En fin, lo más terrible de todo este cúmulo de incongruencias es que, a la vista de los votantes del PP, les queda la duda sobre si todo lo que hemos estado presenciando durante los últimos años no ha sido más que una representación teatral, donde se nos ha vendido como un enfrentamiento algo que quizá ya estaba convenido de antemano a través de las cloacas del Estado.

¿Qué es lo que, en realidad estuvo haciendo en Barcelona la vicepresidenta Soraya Sáez de Santamaría en sus conversaciones con los personajes más importantes de la burguesía catalana?, ¿cuáles fueron los resultados de su estancia en Barcelona, si es que los hubo y cuáles se nos ocultaron a los españoles porque, si los supiéramos, elevaríamos el grito a los cielos?

No queremos ni pensar que se nos hubiese ocultado a los españoles, a los que somos de derechas y no lo ocultamos, a los que queremos una España unida y estamos alucinados cuando vemos lo que se ha permitido a los separatistas y a los que todavía no son capaces de entender la grave equivocación que cometió el señor Rajoy al no celebrar elecciones, en un momento en el que tenía todas las posibilidades de salir reforzado, metiéndose en la trampa, aceptando presidir un gobierno en minoría, entregado a las imposiciones de los partidos que lo apoyasen y a un Parlamento al que ha intentado frenar con vetos, hasta ahora que parece que el Supremo ha dictado una resolución en contra de semejante práctica.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, sentimos vergüenza ajena por un gobierno que nos ha mentido en sus promesas electorales y que puede que lo haya vuelto a hacer al permitir que, su dejadez y su preocupación por mantenerse en las encuestas, le haya llevado a dejarnos ante las fauces de la bestia negra de un futuro de izquierdas y con el peligro de que suframos el mayor descalabro internacional jamás previsto.

Víctimas del terrorismo: "ETA pide un perdón cínico y tramposo"
www.latribunadelpaisvasco.com 20 Abril 2018

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) considera inaceptable que ETA divida a las víctimas entre culpables e inocentes y "pida perdón" solo a aquellas que "no tenían una participación directa en el conflicto". Para el Colectivo, esta postura implica la justificación del asesinato de centenares de personas en el contexto de un "conflicto inexistente que ETA se empeña en mantener para fundamentar su historia y difuminar su responsabilidad sobre los crímenes cometidos". "ETA trata a las víctimas como daños colaterales en la imposición de un proyecto totalitario al que ni los terroristas ni su brazo político han renunciado".

"Enunciar una petición de perdón selectiva significa insultar a las víctimas del terrorismo y a toda la sociedad", afirman desde el Colectivo. "La única aportación que ETA puede hacer a la sociedad a la que lleva golpeando medio siglo es esclarecer los más de 400 asesinatos que quedan sin resolver y dar la ubicación de los cadáveres de las víctimas desaparecidas", han asegurado desde el Colectivo.

COVITE considera que el hecho de que ETA quiera "representar un final a cámara lenta" que se prolongue con comunicados y actos públicos con supuestos avales internacionales "demuestra que la banda terrorista quiere sacar rédito de su final". "El final de una organización terrorista verdaderamente arrepentida tendría que ser discreto y sin afán de protagonismo", ha señalado.

Desde COVITE aseguran que "habrían preferido que el final de ETA lo escribieran las Fuerzas de Seguridad deteniendo a lo que queda de la organización terrorista y frenando cualquier intento de blanquear su pasado". "El Estado tiene la obligación de darle a la sociedad la foto de la derrota de los terroristas y aún no lo ha cumplido", han afirmado. Advierte de que "el Estado debe asegurar que el final de ETA no tenga contrapartidas ni para los terroristas ni para el nacionalismo”.

Por su parte, la Fundación Miguel Ángel Blanco reafirma los principios de Verdad, Memoria, Justicia y Dignidad que representan las víctimas del terrorismo ante el último comunicado difundido por la banda terrorista ETA. "Estos principios fueron defendidos durante el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco por millones de ciudadanos españoles, manifestándose en las calles y exigiendo su liberación. ETA asesinó a Miguel Ángel Blanco vilmente, como a tantos otros cientos de ciudadanos, desoyendo el clamor social y generando terror, intimidación, exclusión y odio. ¿Considera ETA que el asesinato de Miguel Ángel Blanco fue un error, pero no así el de los cientos de miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado? ¿Un daño colateral?”. “ETA ha pasado casi 50 años justificando y legitimando cada uno de sus crímenes y sus acciones; su postura es cínica y tramposa, su perdón, estratégico y falsario” añade.

Con su comunicado, ETA justifica su ideología totalitaria e intenta blanquear su pasado y legitimar sus acciones criminales por un supuesto “conflicto” inexistente. La Fundación Miguel Ángel Blanco alerta de que este comunicado de la banda terrorista obedece a una estrategia por medio de la cual busca obtener beneficios para su final. Un final que debería ser protagonizado por el Estado de derecho, por las CFSE, por la Justicia y por las víctimas, y no por la banda terrorista. “ETA dibuja un trampantojo en el intento de debilitar conciencias, comportamientos y estrategias”, aseguran desde la FMAB. “Todos los poderes del Estado deben mantenerse firmes y exigentes para que ETA no protagonice el final ni escriba una historia edulcorada de su carrera criminal”.

Lo único que se debe esperar de ETA, por un mínimo de calidad democrática, es que asuma su derrota y salde sus deudas pendientes con la justicia: que esclarezca los casi 400 asesinatos sin resolver. Es necesario que se desactive el entorno político y social que todavía exalta el terrorismo, justifica su historia y recibe a los presos de ETA con honores, lo cual se puede lograr mediante la educación y la concienciación social hacia las víctimas del terrorismo. “Es necesario que se repudien todas las vulneraciones de los derechos humanos que fueron cercenados y deslegitimar el proyecto político por el que fueron asesinados, heridos, perseguidos, secuestrados y humillados miles de ciudadanos de este país”, declaran desde la Fundación Miguel Ángel Blanco.

LOS OBISPOS PIDEN PERDÓN, MIENTRAS PROTEGEN A LOS PRESOS DE ETA
En otro orden de cosas, los obispos del País Vasco, Navarra y Bayona han pedido "sinceramente perdón" por las "complicidades, ambigüedades y omisiones" que se han dado en el seno de la Iglesia durante los años de terrorismo de ETA, en los que también muchos de los que conforman esta institución "han dado lo mejor de sí mismos".

En el texto, los obispos consideran que la "deseada" disolución de ETA "ofrece nuevas posibilidades para la normalización", que deben ser "aprovechadas por todos", y defienden que es el momento para "atender las peticiones de los familiares de los presos inmersos en diversas necesidades humanitarias".

Al tiempo que recalcan la importancia de que el "retorno de los excarcelados a sus lugares de origen se realice de forma que las víctimas del terrorismo no se sientan humilladas".

El comunicado está firmado por el arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Francisco Pérez; y los obispos de Bilbao, Mario Iceta; San Sebastián, José Ignacio Munilla; Vitoria, Juan Carlos Elizalde; el de Bayona, Marc Aillet; y el obispo auxiliar de Pamplona, Juan Antonio Aznárez.

Consideran que además del "inmenso y prolongado" sufrimiento infligido por la violencia, "nuestro pueblo ha padecido un daño espiritual y social incalculable" provocado, añaden en el texto, "por las ideologías totalitarias e idolátricas que alimentaron el fenómeno terrorista".

Los años de la heroína y el porro / ¿Tenía razón Sabino Arana?
Pío Moa gaceta.es 20 Abril 2018

Si nos creemos la retórica de los actuales partidos (todos democráticos), la transición (1974-1985) fue una maravilla: los españoles se reconciliaron, alcanzaron la libertad, se hicieron demócratas, entraron en Europa, se dotaron de una Constitución ejemplar, se ganaron el respeto universal…

La verdad dista de aquello. Recuerdo aún bastante bien aquellos años, y algo de ellos he expuesto en La Transición de cristal. Recuerdo las constantes sirenas de la policía, de día y a menudo de noche, que hacían ruido no para detener a los delincuentes sino para facilitarles la huida, ya que estos”entraban por una puerta de la comisaría y salían por otra”, gracias a los comprensivo jueces “demócratas”. Recuerdo las jeringuillas tiradas por todas partes, en los parques, en las cercanías de los colegios o de los cuarteles, en las escaleras del metro, en fuentes públicas. No se ha hecho una estadística de los jóvenes muertos o inutilizados mentalmente por la heroína, pero fueron desde luego bastantes miles, muchos más que las víctimas de la ETA. Recuerdo los constantes atentados de la ETA y otros grupos terroristas y las salvas de condenas mientras en Vascongadas las víctimas eran enterradas clandestinamente, los curas (¡tantos de ellos!) cooperando con los asesinos. Recuerdo a los “curas obreros” con sus payasadas marxistoides, o a aquellos clérigos golfos o necios al extremo, pidiendo perdón a los verdugos de la Iglesia en la república y la guerra civil y condenando a quienes les habían salvado del exterminio. Recuerdo el fenómeno del “desencanto”, que decían los socialistas, los de los “cien años de honradez”, porque no conseguían gobernar. Recuerdo el repentino aumento de la mendicidad y del desempleo, también prácticamente inexistentes pocos años antes. Recuerdo el auge repentino de la pornografía, de la prostitución, del travestismo (también político). Recuerdo el auge del emporrado “pasotismo” juvenil, del ruido demencial de las músicas convulsivas en los bares, que impedía cualquier conversación algo razonable (muchos padecerían sordera, a causa de él). Recuerdo las “movidas” a partir de la madrileña, tan cutres y chabacanas, tan ligadas a la droga y al alcoholismo juvenil. Recuerdo la apertura de la verja de Gibraltar por el partido de “los cien años de honradez”. Recuerdo la osadía con que los separatistas, por toda la geografía, fuera en Vascongadas, Galicia, Castilla, Canarias, Andalucía o Cataluña, ocupaban chillando el espacio público y lo llenaban de algarabía denigratoria de España, a pesar de ser todavía pocos y poco influyentes. Recuerdo las resistencias patéticas e intelectualmente romas de quienes creían posible mantener el régimen anterior tal cual, tan fructífero pero ya vaciado ideológicamente. Y así tantas otras cosas que da cierta grima recordar y que están en la raíz de tantas miserias actuales. Así, la heroína ya no es la plaga que fue, pero España, según algunas estadísticas, es el país europeo de mayor consumo de cocaína, porros y ansiolíticos en la cultura del jijí-jojó. Quizá también el de mayor alcoholismo juvenil, en la sociedad del botellón. Y los separatismos han pasado de minorías chillonas a fuertes grupos de presión que están llevando al país a la crisis. Entre tantos otros fenómenos felices.

Tiene mucha gracia que grupos como Podemos y otros vengan diciendo que la Transición continuó el franquismo.

Se dirá que todo ello son costes inevitables y necesarios de bienes superiores, como la libertad y la democracia, la europeización y la modernidad. Sin embargo nada de ello es cierto. Resulta que España no ha “entrado en Europa”, siempre ha sido europea. Ha entrado en el Mercado Común, después Unión Europea, en posición de estado lacayo que admite y fomenta la invasión de su territorio por una potencia “amiga y aliada”. Amiga y aliada, en todo caso, de los mismos políticos de la transición, pero no de España, del pueblo español. Resulta que quienes se reconciliaron entonces no fueron los españoles, bien reconciliados desde los años 40, sino los políticos, muchos de los cuales venían con intención de reproducir la caótica II República, provisionalmente coronada, y el criminal Frente Popular. Resulta que aquí todos son demócratas, en especial los separatistas y sus favorecedores. Es demócrata Podemos, son demócrata la ETA y sus terminales políticas; son demócratas los corruptos PSOE y PP; son demócratas lo que han creado un ejército lacayo al servicio de intereses ajenos, bajo mando ajeno y en idioma ajeno; son demócratas los que han “derrotado” a la ETA sacándola de la ruina y premiando sus asesinatos con legalidad, dinero público y presencia institucional. Son demócratas los que han institucionalizado por ley la falsificación sistemática de la historia de España; son demócratas los que imponen el despotismo LGTBI atacando las libertades de conciencia, expresión, investigación, opinión y cátedra. O los que tratan de excluir el español común, el español de todos, de regiones enteras. O los que fomentan la colonización cultural por el inglés tratando de hacer de España un país bilingüe español-inglés con predominio del segundo. Son demócratas los que fomentan y financian los separatismos, presionan a los jueces, se corrompen en gran escala, falsifican títulos académicos. . . Nada puede destruir más a fondo cualquier ideal de democracia que semejantes demócratas.

Hoy, afortunadamente, está en crisis todo el podrido sistema que ha montado esa gente. Porque seguramente los errores de principio eran difíciles de evitar, dada la novedad del experimento político, pero hoy, cuando los errores se han agravado en vez de corregirse, ya no hay excusa: o el sistema cambia de forma profunda, o la democracia y la propia España podrían venirse abajo. Y esta es la situación. Y de ella debe partir cualquier movimiento regenerador (que no regeneracionista)

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*¿Cuándo dará Podemos las gracias al PP por el apoyo mediático recibido de este? ¿Cuándo dará el PP las gracias a Podemos por los muchos votos del miedo que Podemos le ha permitido recuperar?
*No consigo entender cómo una política tan desvergonzadamente antiespañola como la del PP ha podido engañar a tantos. Solo se explica porque hay millones de españoles ansiosos de ser engañados.
*Este viernes, en el seminario sobre Gibraltar, el general e historiador Salvador Fontenla ofrecerá una visión general histórica del problema. Centro Riojano de Madrid, Serrano 25, a las 19,30
*Lo peor de la universidad no es su mísera picaresca política, sino su bajeza intelectual: la “memoria histórica” del miserable ZP sigue siendo allí de rigor.
*El PP jamás hizo nada por desmontar el discurso separatista vasco o catalán. Al revés, lo ha alimentado, lo ha financiado y ha marginado cualquier resistencia al mismo. Y una enorme cantidad de bobos lo considera el partido “útil”.
*Es tremendo que tanto españolete cosmopaleto odie a Putin, que no nos amenaza ni invade nuestro territorio como Inglaterra; y se trague la propaganda de los que inventaron lo del Maine para despojar a España, como ahora lo de las armas de destrucción masiva o lo de los gases.
*Creo que hace muy mal VOX en copiar el lema de Trump “Hagamos a España grande de nuevo”. Revela cierto servilismo y deficiencia creativa, y la batalla cultural es muy importante.
*Si ud cree que Asad emplea gases porque lo dice la propaganda Usa- OTAN, tendrá que creer también que el acorazado Maine fue volado por los españoles, porque lo decían los useños. Con ese pretexto Usa se adueñó de Cuba, Filipinas, Puerto Rico y Guam.

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Polémica interseparatista (V) ¿Tenía razón Sabino Arana?
La nota de don Francesc Bofarull y Bofarull, de la Universidad Pompeu Fabra, está levantando tempestades. No quisiera estar en su pellejo. Vean:

«Carta abierta a un catalán equivocado y pretencioso
Vaya por delante que aspiro a un trato afable y cortés con todos los pueblos que gimen bajo la opresión intolerable del Estado español y sostienen una heroica lucha por la libertad. Pero usted empieza, hipócritamente, por afirmar no querer inmiscuirse en los asuntos internos de los demás pueblos, y luego va y se inmiscuye a lo bestia, y, si me permite señalarlo, de modo ofensivo. Por ello me veo obligado a responderle con franqueza y sin remilgos, al estilo directo típico de los baskos, tan alejado de esa falsía que, por desgracia, afecta a tantos de ustedes, los catalanes. Así de claro.

Usted insulta cobardemente a Sabino Arana llamándole orate, injuriando a todos los baskos, y sólo porque Arana sostuvo que los catalanes eran españoles o maketos. Sepa usted, señor Bofarull y Bofarull, que Sabino Arana es el Maestro y fundador del nacionalismo basko, el que nos despertó a los baskos de nuestro sueño ancestral, cuando los vascos se sentían… ¡figúrese usted! ¡Se sentían españoles, a pesar de todas las pruebas y evidencias en contra! Pues bien, si un Maestro, un genio como Arana, calificó a los catalanes de maketos, lo primero que tendría que pensar usted es que por algo lo diría. Esto es lo primero que a una persona con dos dedos de frente se le ocurre ante las palabras de Sabino.

Porque nuestro Maestro, señor Bofarull y Bofarull, vio lo irrazonable de la pretensión de los nacionalistas catalanes al proponernos una alianza sin principios ni distingos. Usted, cucamente, evita citar las otras palabras del Maestro: “No es razonable la alianza de los catalanes y los bizkaínos; pues no son semejantes los sujetos Bizkaya y Cataluña. Equiparar nuestro derecho a constituir nación aparte, con el derecho que le sirviera de base al nacionalismo catalán, sería rebajar el nuestro. Nunca discutiremos si las regiones españolas como Cataluña tienen o no derecho al regionalismo que defienden; porque nos preocupan muy poco, nada por mejor decir, los asuntos internos de España”. ¡He ahí la madre del cordero, señor mío! Frente al confusionismo de ustedes procedía aclarar las cosas, para eliminar peligrosos equívocos.

¿Qué le enseñan, o qué enseña usted en su universidad, señor Bofarull y Bofarull? Sepa que, como aclaró de una vez por todas nuestro Maestro, “la raza baska es tan distinta de la española como lo es de la china o la zulú”, y por eso formamos “la nación más noble y más libre del mundo entero, raza singular por sus bellas cualidades, pero más singular aún por no tener ningún punto de contacto o fraternidad ni con la raza española ni con la francesa, que son sus vecinas, ni con raza alguna del mundo”. Y ahora, ¿podría usted decir, con el corazón en la mano, otro tanto de los catalanes? ¿Podría decirlo alguien con un mínimo de decoro y respeto por los hechos? No, ¿verdad? Pues saque usted la consecuencia: no hay equiparación posible entre los derechos de los catalanes y los vbaskos. No le dé más vueltas.

Sabino acierta, y usted yerra lastimosamente, y se lo aclararé aún más, siguiendo en esto a Xan o Brétemas, que ahí da en el clavo: ¿Quién es el héroe nacional de ustedes? Rafael Casanova. A su estatua le rinden ustedes homenaje cada año como símbolo de la nación catalana. ¿Y quién era ese Casanova? ¡Un españolazo de pies a cabeza! No luchaba por ningunas libertades catalanas, sino por un aspirante a la corona de… ¡de España, señor mío, a la corona de España, no a la de Cataluña! Y ni siquiera eso lo hizo bien, pues, lo dice Brétemas y yo le creo, fue un gallego el héroe real. Casanova huyó vergonzosamente, y cuando pasó la tormenta, volvió a Cataluña, prosperó como abogado y funcionario de Felipe V, y colorín colorado. Este es su héroe nacional, y con eso queda dicho todo, señor Bofarull y Bofarull. Venga ahora dándonos lecciones de ciencia y no sé cuántas cosas más.

Y paso a otro disparate suyo sobre la batalla de Padura, de la que usted no tiene puta idea… ¿Así enseñan en sus universidades? Da pánico pensarlo. Pero ahí tiene usted otra diferencia clave, señor Bofarull y Bofarull: nosotros conmemoramos una victoria en la lucha por la libertad, ustedes una derrota. Hay que ser algo… gilipollas, y perdone la expresión, pero no se me ocurre otra, para conmemorar una derrota, que, además, ni libertades ni hostias, era por un pretendiente al trono de Maketania. Hay que joderse, los tíos, y encima vienen dando lecciones.

¿Significa todo esto que ustedes y nosotros no podamos pactar? Ni mucho menos, si ustedes saben aceptar la realidad, esto es, el pluralismo o diferencia entre baskos y catalanes. Porque Sabino Arana sentó, con magistral perspicacia, estos principios estratégicos: “tanto nosotros podemos esperar más de cerca nuestro triunfo, cuanto España se encuentre más postrada y arruinada”, y “si a esta nación latina la viésemos despedazada por una conflagración intestina o una guerra internacional, nosotros lo celebraríamos con fruición y verdadero júbilo”. En otras palabras, ¿que ustedes no quieren ser españoles? ¿Que ustedes quieren contribuir a despedazar el Estado español? ¡Pues cojonudo! Ahí sí que vamos a entendernos. Pero repito lo que usted mismo indicaba: juntos pero no revueltos.

Y acabo: usted se presenta pomposamente como “de la Universidad Pompeu Fabra”. No le imitaré, sino que firmaré con la sencilla honradez que nos caracteriza:

Queda suyo afectísimo
Iñaki Eguaraz Hernandorena, sin otro título que el de Buen Basko.»

LA GENERALITAT DEL 155
Cesan al profesor de Barcelona acosado por dar clases en castellano
La Gaceta  20 Abril 2018

La presión ha podido y el IES Joan Boscà de Barcelona -en elitista barrio de Sarrià- ha cesado de sus funciones al profesor de Historia Francisco Oya.

El docente, perteneciente a la asociación de Profesores por el Bilingüismo, estaba siendo acosado por la Generalitat -recordemos, en manos del Gobierno central en virtud de la aplicación del artículo 155- por impartir sus clases en castellano y desmentir el relato falaz del independentismo.

Oya se había quejado en varias ocasiones del material que le impuso el centro para impartir su asignatura. El libro de texto, de uso obligatorio, fue escrito por Agustí Acoberro, vicepresidente de la Asamblea Nacional Catalana. Dado el claro componente adoctrinador del manual, Oya decidió complementar sus clases con material adicional de cara a los exámenes de Selectividad. Su objetivo, según publica El Confidencial, era el de ayudar a sus alumnos a “que tuvieran una visión más general y menos sesgada de la Historia de España”.

Tras varias inspecciones de la Consejería de Educación de la Generalitat del 155 se le amonestó, entre otras cosas, por impartir las clases en castellano. Según informa el citado diario, la situación se ha agravado después de que el director del centro decidiera hace dos días cesarlo de todas sus funciones y relevarlo por otro profesor. Ese mismo director permite a los alumnos y grupos separatistas forrar las dependencias del instituto con material y consignas a favor de los golpistas.

Su nueva tarea será “preparar materiales complementarios” para la asignatura de Ciencias Sociales de 4º de la ESO. La decisión del director del centro es ‘’provisional’’ mientras se dirime el expediente disciplinario abierto el 12 de abril.

Acosado por la Generalitat
Oya, que también forma parte de Historiadores de Cataluña, recaló en el IES Boscá de Barcelona en 2017 tras 33 años de trayectoria profesional. El docente nunca ha escondido sus opiniones y las ha compartido en redes sociales, lo que provocó las primeras desavenencias con el director del centro, Ignacio García de Barrera.

Algunos estudiantes de Bachillerato, próximos a la CUP y ERC, se quejaron a la dirección, que decidió poner la situación en conocimiento de la Consejería de Educación. El 13 de febrero -con la Generalitat intervenida por el 155- llegó la primera inspectora, que se quejó al escuchar a Oya dar las clases en castellano: ‘’eso puede resultar punible’’, escribió en su informe. Tiempo después, tras las quejas interpuestas por la inspectora, llegaron dos nuevos enviados de la Generalitat. El docente se negó a responder a las preguntas porque había exigido la presencia del jefe provincial del sindicato CSIF en sus próximas entrevistas con los inspectores , algo que no se respetó.

Ante su negativa, los inspectores el trasladaron que se le iba a abrir un expediente informativo, algo que se produjo el pasado 4 de abril, cuando otro enviado de Educación le puso una amonestación.

El calvario de dar Historia de España a los 'cachorros' de la CUP
El profesor Francisco Oya, defensor del bilingüismo en la escuela catalana, hace balance de su último año en el IES Joan Boscà, donde le acaban de abrir un expediente
Marina Alías vozpopuli.es 20 Abril 2018

Francisco Oya lleva más de tres décadas siendo profesor de Historia de España en Cataluña, pero el clima de incertidumbre política y de tensión que atraviesa la comunidad autónoma desde el auge del independentismo ha provocado que su relación con el equipo directivo del centro escolar en el que "trata" de dar clase se deteriore tanto o más que la que mantiene con un grupo de alumnos afines a Arran, la organización juvenil vinculada a la CUP.

Llegó al IES Joan Boscà, situado en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi, junto al barrio barcelonés de Pedralbes, hace un año y ya desde entonces fue tratado con cierta "frialdad", según cuenta a este diario. Su lucha contra la imposición del catalán en las aulas le había llevado a presidir la Asociación de Profesores por el Bilingüismo, una entidad cívica formada por docentes de diversos niveles educativos que no encaja bien con el discurso nacionalista.

El manual de Alcoberro
"Solo llevaba poco más de una semana dando clase cuando me citó el director. Me comentó que había visto algunos artículos que yo escribía y también algunos comentarios que pongo en mis redes sociales, no le hacían gracia y me pidió prudencia", recuerda Oya. Sin embargo, este último defiende que en el instituto se limita a dar clase y que no habla sobre sus opiniones políticas. Eso sí, añade: "Evidentemente, fuera del centro participo en los actos que quiero".

Pero el rechazo del director no era la única dificultad que encontraría en el centro. La piedra más difícil de sortear son los manuales de Historia fijados para los estudios desde 1º de ESO hasta 2º de Bachillerato, del historiador y portavoz de la Asamblea Nacional Catalana, Agustí Alcoberro. Unos libros que algunos estudiantes parecen abrazar.

"Quise que mis alumnos tuvieran una visión más amplia de la Historia, así que decidí repartir un dossier con textos supremacistas del catalanismo político. Era una forma de que vieran otra cara del catalanismo", pero un grupo de ellos, afines a Arran, se quejaron al director y el resultado fue, según Oya, una suerte de "tribunal de la Inquisición".

El director me prohibió dar otro tipo de material didáctico distinto al contenido que aparecía en el libro"

"El director me prohibió dar otro tipo de material didáctico distinto al contenido que aparecía en el libro y terminamos discutiendo", dice. De acuerdo al testimonio del docente, nunca le había pasado "nada parecido" con otros directores y tuvo que recordar a su superior que existía "la libertad de cátedra". Fue entonces cuando empezó el desfile de inspectores en las clases del profesor Oya.

"En dos meses vinieron hasta tres inspectores, así que a partir de la visita de la primera, que hizo un informe que no se ajustaba a la realidad según mi opinión, pedí que hubiera testigos, en concreto el jefe provincial del sindicato Csif", cuenta. Sin embargo, las visitas continuaron "por sorpresa", así que Oya se habría negado a hacer manifestaciones.

Cruce de protestas
En este contexto, la Asociación de Profesores por el Bilingüismo decidió organizar un acto de protesta este lunes enfrente del centro en contra del adoctrinamiento en la escuela pública catalana y en defensa de "los profesores que están siendo represaliados por no participar en el juego". Pero otra manifestación trató de reventar el acto.

El Front de Defensa del instituto, junto con el CDR de Les Corts, convocaron una protesta en repulsa al discurso de la organización de Oya y a favor del director del instituto, señalado por adoctrinamiento independentista tras el 1-O por asociación. Y los mismos gritos de "Fuera el fascismo de nuestras aulas" que protagonizaron el acto se plasmaron en forma de cartel al día siguiente en clase.

Me recibieron con pancartas amenazantes en las que se me llama fascista, tanto en las verjas de fuera como en el interior del aula"

"Me recibieron con pancartas amenazantes en las que se me llama fascista, tanto en las verjas de fuera como en el interior del aula", cuenta Oya. Antes de comenzar a dar clase, continúa, un grupo de alumnos me llamó fascista y salió del aula. "El director me abrió un expediente y me han retirado de impartir clase de Historia de España en 2º de Bachillerato, que son los alumnos que dentro de poco tienen Selectividad", explica.

"No he venido a buscar problemas pero siempre defenderé la plena libertad en los centros a nivel de lengua y de libertad de cátedra. Quiero dar Historia científica, no una propaganda, pero actualmente parece imposible en la escuela pública catalana", denuncia. Fuentes de la comunidad docente catalana aseguran a este diario que el caso de Oya no es el único. "Hay varios profesores que son señalados en los centros por cuestiones políticas, pero no lo denuncian públicamente por miedo a represalias", comentan.

«Conmigo ha empezado la caza»
El profesor crítico con el adoctrinamiento de los jóvenes catalanes que ha sido expedientado atiende a ABC
Esther Armora ABC 20 Abril 2018

El profesor crítico con el adoctrinamiento de los jóvenes catalanes que ha sido expedientado, Francisco Oya, concede una entrevista a ABC. Desde la asociación que preside, Profesores por el Biligüismo (APB), Oya llevaba meses denunciando la campaña de «acoso y derribo» de la Generalitat contra los docentes «contrarios a la inmersión lingüística y al adoctrinamiento ideológico en las aulas». «Mi expediente es solo el primero de otros que llegarán. Conmigo ha empezado la caza».

¿Por qué le han sancionado?
Me han castigado por varias cosas. Por impartir las clases en castellano, por matizar los contenidos tergiversados que ofrece el actual manual de Historia de España y por manifestarme en contra del «procés».

¿Qué hizo para «corregir» el contenido del manual de Historia?
Ofrecí a los alumnos materiales complementarios. Entre ellos, una recopilación de textos de varias figuras históricas del nacionalismo catalán (entre ellas, Enric Prat de la Riba, Heribert Barrera, Jordi Pujol,...). Mi responsabilidad docente me impedía mantener esa versión.

¿Qué hizo el director cuando se enteró de sus matices?
Me prohibió expresamente utilizar en las clases cualquier material ajeno al libro de texto. Yo le respondí que seguiría haciéndolo porque me ampara la libertad de cátedra. Entonces me amenazó con que vendría una inspectora.

Y vino...
Efectivamente. Estuvo presente en una de mis clases, sin guardar ningún respeto, corrigiéndome ante mis alumnos. Días después, me llamó el director para citarme para una segunda inspección. En ésta exigí tener un testigo, aunque la realizaron, por sorpresa, un día antes del acordado y me negué a declarar.

Después vino el expediente ¿no?
Sí. En él me acusan de haber hecho sufrir a los alumnos, ser un homófobo, un machista...

¿Le ha sorprendido?
Lo que me sorprende es que esa caza de brujas se produzca con el 155 vigente.
 


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