AGLI Recortes de Prensa   Sábado 21 Abril 2018

La Montorada
Luis Herrero ABC 21 Abril 2018

La evaluación de daños de la última «montorada» da una idea bastante precisa de lo caro que resulta a veces hacer el memo. Si es verdad que no se ha destinado ni un solo euro de dinero público a la organización del 1-O, imputarle a los sediciosos un delito de malversación carece de fundamento. El Tribunal Supremo acusa en falso, la Guardia Civil se inventa las pruebas, los detenidos penan por cosas que no hicieron, los jueces alemanes están obligados a proteger a Puigdemont y el abogado del Estado que ha dado por buenas las actuaciones promovidas hasta ahora en el ámbito judicial es tonto de solemnidad. Fantástico.

Alguien debería decirle a Montoro, por mucho que le duela oírlo, que Dios no le ha llamado por el camino de la política. Es encomiable la asertividad con que trata de emular a Metternich. Pero también es patética. De la autoestima a la fatuidad solo hay un paso. No tiene nada de malo ser un tecnócrata decente. Con Aznar hizo bien su trabajo en la guarida de los números. Con Rajoy, también. Su nombre estará cosido a los dos procesos de recuperación económica más estimables de la historia española reciente. ¿Por qué no se conforma con eso, que no es poco en absoluto, y deja de hacer el canelo en las aguas profundas de la alta política?

Cada vez que se viene arriba y se lanza por la ladera de la improvisación coloquial y la astucia estratégica acaba estableciendo rudos forcejeos con la sintaxis gramatical (a la que suele vapulear con ominosas afrentas en la espesura de huertos dialécticos inextricables) y exhibiendo una manifiesta incompatibilidad con el don de la oportunidad, que es la piedra angular en la que se basa la acción política. En las declaraciones al diario El Mundo, Montoro ha vuelto a dejar patente el extremado dominio de esas dos raras habilidades. Ni supo explicar bien lo que quería decir ni midió las consecuencias de su extemporánea metedura de pata.

Que no supo explicarse bien es algo difícilmente discutible. De hecho, en los últimos días hemos asistido atónitos al pintoresco espectáculo de ver a altos cargos del partido y del Gobierno haciendo exégesis de sus palabras que no solo distintas entre sí, sino abiertamente incompatibles. ¿Burlaron los sediciosos el control de Hacienda mediante la emisión de facturas falsas? ¿Estamos hablando de malversaciones previas a que el Gobierno decretase la intervención de las cuentas catalanas? ¿Se refería Montoro exclusivamente al dinero del FLA? En un solo día, dos secretarios de Estado y una portavoz parlamentaria del PP esgrimieron estas tres explicaciones contradictorias.

Respecto a la torpeza de Montoro para medir las consecuencias de su inoportunidad, a las pruebas me remito. Estas son solo algunas de las más llamativas: a Llarena se lo llevan los demonios, la UCO se mesa los cabellos bajo el tricornio, los independentistas bailan de júbilo, sus abogados añaden nuevas codas a su argumentario, la unidad constitucionalista se cuartea y la justicia alemana se tienta la toga antes de permitir la entrega de Puigdemont a España por la comisión de un delito que el propio Gobierno niega. Chapeau. Pocas veces las palabras de un ministro han provocado un destrozo equivalente. Y todo, me temo, por el prurito del ministro en cuestión de dejar a salvo el celo infranqueable de su labor como interventor accidental de las cuentas catalanas.

Salta a la vista que el Gobierno vuelve a actuar una vez más, en materia anti sediciosa, como lo hacía la célebre Banda del Empastre. Cada instrumento interpreta la partitura de una pieza musical distinta mientras el director de orquesta se fuma un puro en el foso de la orquesta. ¿Y luego se sorprende Rajoy ante el hecho demoscópico de que muchos de sus votantes sigan sin verle como al político capaz de defender eficazmente los intereses nacionales? Lo primero que puede hacer para salir del hoyo es pedirle a Montoro que deje de darle al pico. Pincho de tortilla y caña a que, en caso contrario, su descenso electoral seguirá sin tocar suelo.

De veras
¿Pero qué broma es ésta? ¿Qué basura siniestra? ¿Después de 857 asesinatos piden perdón selectivo por las molestias?
Ignacio Camacho ABC 21 Abril 2018

El lenguaje de ETA se ha vuelto líquido, buenista y relamido para envolver su cinismo en una pátina posmoderna, como si para dar forma a esta claudicación a plazos hubiese fichado a algún escribidorcillo con ínfulas de poeta. Algo hemos avanzado: en vez de asesinar gente y escupir luego sobre sus tumbas agravando los crímenes con ofensas, ahora imposta la banda una contrición mojigata, ondulante, afectada, edulcorada con una prosa de cursilería farisea. El discurso, por llamarlo de alguna manera, es el de los otegis y demás terroristas reconvertidos en santurrones que pretenden despachar el holocausto pidiendo perdón por las molestias. No se trataba de nada personal, «lo sentimos de veras», era cosa de la lucha armada y tal pero ya no tiene arreglo, de modo que vamos a llevarnos bien y a hacer borrón y cuenta nueva. Y una mmm… mierda. Si se quieren rendir que se rindan de una vez, pero sin insultar nuestra inteligencia.

Porque, vamos a ver, qué es eso de la disculpa selectiva «a los ciudadanos y ciudadanas sin responsabilidad alguna», menuda jeta. ¿Es decir, que había víctimas que sí tenían responsabilidad y están por tanto bien muertas ¿Con qué clase de desfachatez pretenden que nos traguemos esa monserga? ¿De qué eran responsables Ernest Lluch, Miguel Ángel Blanco, Fernando Múgica, Tomás y Valiente, López de la Calle o Fernando Buesa? ¿De qué Gregorio Ordóñez, el doctor Cariñanos, el matrimonio Jiménez Becerril o el concejal Carpena? ¿O es que sólo se arrepienten, en el dudoso caso de que realmente se arrepientan, de haber matado a los clientes de Hipercor, a los hijos de los guardias de Zaragoza y Vic, a los daños colaterales (?) de su maldita y unívoca guerra? ¿Y los militares? ¿Y los policías? ¿Y los empresarios? ¿Y los miembros de la judicatura y de la prensa? ¿Ha habido muertos de segunda y de primera? ¿Pero qué broma es ésta? ¿Quién ha redactado esa basura siniestra? ¿En serio creen que alguien en sus cabales puede aceptar unas disculpas tan torticeras?

Pero aún hay más desvergüenza, pasen y vean. Todavía se permiten sentir «lástima» porque la sociedad democrática dé prioridad a la batalla del relato frente a la amnesia. Y presumir de «empatía respecto al sufrimiento causado» por su propia violencia. Qué extraordinaria sensibilidad, qué exquisita delicadeza. Resulta que estábamos ante unos caballeros y no nos habíamos dado cuenta.

Quedan alrededor de 300 atentados -197 mortales- por aclarar, y quedan 857 lápidas, cientos de heridos, miles de familiares con las vidas deshechas. Queda la memoria de un crimen de lesa humanidad, moralmente imprescriptible, un designio totalitario de sangre y fuego que no tiene derecho a la indulgencia. Y después de haber perdido nos hacen el favor de ofrecer, tarde y mal, unas excusas abyectas. Se las podían haber ahorrado porque de todos modos no los vamos a perdonar. De veras.

En pie, famélica Legión…
Gonzalo Duñaiturria okdiario 21 Abril 2018

…famélica en dignidad y buen gobierno. Interesante capacidad tiene el ser humano para no cansarse de la simpleza y la sandez, para no acostumbrarse a la estupidez y al analfabetismo intelectual. Por si fueran pocos los deméritos que Ada Colau hacina, la alcaldesa de Barcelona calificó de “facha” al almirante Cervera tras quitarle su nombre a una plaza para dársela a Pepe Rubianes, aquel pseudoactor, barriobajero y chabacano, “famoso” por su “puta España” en TV3. Desde la excéntrica y chocante llegada al poder de semejantes personajes, subidos a la poltrona con apoyo del PSOE, su mal adquirida fama ha sido fruto de acciones muy alejadas del obligatorio buen propósito del servicio público. Desde su sitial, se hace gala constante de un rancio sectarismo e intolerancia hasta asumir como credo irrefutable la persecución del enemigo desde la mentira, el embuste y la manipulación. Su pretendida superioridad moral e intelectual les impide observar que, mediante el uso de una falsa lucha social esconden las vergüenzas y apariencias de vividores sin esfuerzo alguno, sin más méritos curriculares que haber vivido siempre tras la pancarta y el griterío.

Los “Colau” de turno y desde el reguero de corrupción moral del sistema, que es necesario regenerar, entraron en las parcelas de poder, en las distintas instituciones hasta el punto de degradarlas al máximo, convirtiéndolas en cantina de barrio a modo asambleario donde la norma es el despotismo sin que ninguno de los protagonistas de semejante arrabal pueda presumir de ninguna virtud reseñable. Es el más puro bandolerismo político, el frentismo sublimado. Y como último ejemplo de tamaña desvergüenza, la osadía de llamar “facha” al Almirante Cervera. ¿Quién se arriesgaría en Estados Unidos a mancillar la figura de Washington denominándole “facha”? ¿Quién se atrevería a llamar fascista a Bismark en Alemania? ¿Acaso duraría mucho en su poltrona quien acusara a Cromwell de extremista de derechas en Gran Bretaña?

Esta burguesía progre que ha vivido bajo la nómina de “la subvención” ni siquiera se somete al terrible esfuerzo de abrir un libro y comprobar como uno de sus líderes, el sátrapa Fidel Castro no se atrevió a quitar los dos bustos del almirante Cervera, colocados en el castillo de los Tres Reyes, en Santiago de Cuba, y en el museo de la Real Fuerza de La Habana. “Agrupémonos todos, en la lucha final”, esa lucha que desde su violento himno solo refleja que no se trata de un detalle más que demuestra la ignorancia supina de la regidora barcelonesa, sino que desvela el odio visceral y vomitivo de aquellos “parias de la tierra” hacia todo lo que desde dicha aversión y fobia significan aquellos que no piensan como ellos. Y para la consecución de sus propósitos, que mejor pericia, que mejor estrategia, que más potente arma que la mentira y la difamación. Mantras cuyo más fiel aliado es un sistema educativo volatilizado y dejado al albur de la ideología y del sectarismo.

Que capacidad para poder ubicar. Si apoyar la unidad de España y el respeto tanto a sus símbolos como a sus héroes, si alentar la defensa de la propiedad privada y del meritoriaje, si concebir nuestra historia sobre la base de valores culturales cimentados en raíces cristianas es ser “facha”, uno concibe dicho término como piropo y no como agravio. Ahí mandan estos progres, estos “pijo progres” inesperadamente adinerados, a quienes la ciudadanía a puesto a cuidar nuestro rebaño. ¡Cuánta ignorancia! ¡Cuánto error vernos abducidos por la demagogia, el radicalismo, la constante confrontación y la cólera persistente! Porque como dijo el Barón de Holbach, filósofo francés: “La ignorancia y el error son manantiales de mal humor”.

Carta de Jardiel Poncela a Colau y Carmena sobre la legalidad de la República
Jesús Laínz Libertad Digital 21 Abril 2018

Ilustrísimas alcaldesas:
Disculpad que me entrometa en vuestros asuntos de allí abajo, pero creo que merece la pena que haga una excepción y sustituya el arpa por la tecla durante un rato. Pues vuestras palabras en la exposición sobre el Madrid de 1936 han sido muy comentadas por aquí estos días. Para ser exacto, en la nube de los españoles que se mudaron aquí arriba precisamente durante aquel año.

Presumo que no habréis leído nunca ninguna de mis páginas a causa de haber sido un escritor de ésos que vosotras llamáis fascistas, así que antes de nada os aclararé que jamás fui hombre ni de las derechas ni de las izquierdas, pues siempre me gustaron ideas inherentes a ambos bandos, y con su mezcla estuvo hecha mi ideología ecléctica. Pero sí he de confesar que, con el paso del tiempo y la llegada de la guerra, me alineé con el bando del general Franco por los motivos que a continuación os explicaré.

¡Y eso que el régimen que surgió de su victoria, al cual siempre apoyé con entusiasmo, no me trató nada bien! Algunas de mis obras fueron censuradas por, según se dijo, atentar contra la concepción moral del régimen. En honor a la verdad habría que decir por atentar contra la visión moral de algunos sectores del régimen, los más cercanos al catolicismo integrista. Pues en sus primeros años, cuando los falangistas tuvieron más influencia, mis obras no encontraron obstáculos para editarse y representarse. Pero cuando, a partir de 1941, los falangistas comenzaron a ser apartados y los católicos, bajo el mando de Gabriel Arias-Salgado, se hicieron cargo de los asuntos de prensa y propaganda, comenzaron a llover sobre mis escritos las acusaciones de inmoralidad. Siempre que aparecía algún asunto de matrimonios mal avenidos, de cuernos o, sobre todo, de sexo, llegaban los tachones. Me cambiaban las escenas en las que aparecían camas, y si escribía amante o divorcio me lo sustituían por novio y separación. Así que os podréis imaginar la que se organizó cuando se me ocurrió escribir que cuesta menos vestir a una mujer que desnudarla. ¡Madre! ¡El drama padre! Y cuando me concedieron el Premio Nacional de Teatro de 1946, el jesuitaAntonio Garmendia, autor de un libro muy influyente en aquellos días titulado Lecturas buenas y malas a la luz del dogma y de la moral, no consiguió explicarse que "en la patria de los mártires por Dios y por España se haya podido propinar un bofetón tan claro a la decencia nacional".

Pero, una vez aclarado esto, vayamos con lo que habéis manifestado, eso de que la Guerra Civil fue el enfrentamiento entre un bando, el republicano, que defendía la democracia y la legalidad, y otro, el golpista, que defendía el fascismo. Pero la cosa no es tan sencilla. Antes de nada os aviso de que, como estoy bastante desentrenado en esto de escribir, voy a limitarme a reproducir la carta que escribí en 1947 al periodista mexicano Armando de María para explicarle lo que había sucedido en España durante la República y la Guerra Civil. Lamentablemente, el cáncer, robándome las ganas y el tiempo, me impidió terminarla y me obligó a devolverle a Dios la visita que, de mi mano, hizó Él a Getafe en 1932. Así que nunca la envié y sólo se publicó bastantes años después junto con otros papeles que se quedaron en mi cajón. Acaba de aparecer, por cierto, una nueva edición de mi obra inédita que no incluye esta carta. ¡Qué lastima que la censura siga funcionando, ahora en sentido contrario!

No incluiré comillas, pues salvo la introducción y la despedida prácticamente todo será textual. Empecemos por lo de la legalidad. Por ejemplo, por las realizaciones de aquel régimen tan legal. Porque, desde el principio, la República echó abajo con saña sectaria cuanto se había hecho o se estaba haciendo antes de llegar ella, desde las estatuas de antiguos reyes que adornaban los paseos hasta los objetivos trascendentales para el país, singularmente obras públicas y agricultura. Paralizó en el acto todas las obras hidráulicas en marcha, que eran muchas y espléndidas, puestas en marcha por la dictadura, y las dejó desmoronarse. E igual procedió con las carreteras y caminos, ferrocarriles y puertos, etc. Y organizó en cambio una reforma agraria de tal modo ruinosa para la economía nacional que uno se preguntaba estupefacto si aquello era la obra de un loco, de un memo, de un agente extranjero o de un criminal. Pero había que atacar a lo anterior, aunque lo anterior fuera inmejorable. Y todo por odio político.

La situación en el campo pronto fue terrible; y en él, a los delitos que ya se cometieron en las ciudades, hubo que sumar el incendio de cosechas y el asesinato de todo aquel que quiso oponerse a tan noble labor. A todo se unió la quema de conventos e iglesias y el asesinato de algún que otro cura, como aperitivo o vermouth de comidas fuertes futuras. Pero, para las personas provistas de sentido moral, había otra cosa peor: la mentira sistemática, el descarado cinismo y la calumnia que la República de 1931 manejó, instituyendo en España esa moda que no hay más remedio que declarar que ha sido y sigue siendo la característica de las izquierdas españolas y de muchas izquierdas extranjeras. Porque sucedía que aún veíamos los espectadores a los incendiarios alejándose, cuando ya se echaba la culpa del incendio a las derechas, y se hacía con ese motivo una redada de derechistas, camino de las cárceles. Y aún se hallaba caliente el cadaver de un asesinado por un individuo del que se podía decir hasta el nombre, y ya se vociferaba y se escribía en los periódicos que aquella muerte era una provocación derechista. Alentadas en sus peores instintos por la impunidad y cada vez más exaltadas por el propio desorden, las masas comenzaron a desmandarse sin freno por todas partes.

En resumen: que aquello que hubo en España no fue una democracia, sino una asesinocracia. Porque la República no fue sino una revolución que duró, con alternativas, cinco años y tres meses, al cabo de los cuales desembocó en la anarquía y trajo la guerra. Porque la guerra no la trajo Franco, sino la anarquía ya insufrible en que había caído el país. Esto también es una verdad exacta, contrariamente a lo que dicen las propagandas. Semejante estado de descomposición, desorden, delincuencia, libertinaje político, odio social y ruina ya en marcha, había sido el resultado de la labor de gobierno de aquellos cinco años de República: y el que no lo reconozca así habiéndolo presenciado miente, miente, miente, miente, miente, miente, miente, miente, miente, miente, miente, miente, miente, miente, miente, miente, miente, miente, miente, miente, miente, miente, miente, miente; y aún no he dicho bastantes veces "miente" para expresar cómo y de qué manera miente.

¡Por no hablar de las escandalosas elecciones de febrero de 1936! Porque las izquierdas unidas en bloque se volcaron en las urnas dispuestas a salir por las buenas o por las malas; legalmente o ilegalmente; con suficiente número de actas o anulando las actas del enemigo; con papeletas de votación o a tiros; de frente o por la coacción; con derecho y justicia, o sin derecho y de un modo injusto… Naturalmente, las izquierdas salieron triunfantes: y aquello fue el principio del fin.

Hablando de fines, aquí termino por hoy, pues cuando me pongo a dar a la tecla me quedo solo. Pero el próximo día continuaremos, que se me han quedado bastantes cosas en el tintero, sobre todo esa bobada sobre demócratas contra fascistas.

Un saludo casi divino de vuestro Enrique.
www.jesuslainz.es

Imbéciles e imbécilas
OKDIARIO 21 Abril 2018

Elevar la anécdota a categoría de acontecimiento es propio de políticos que carecen de programa e ideas que desarrollar en las instituciones así como de iniciativas que ofrecer a los ciudadanos. Representantes públicos que calientan la silla para buscar un golpe de efecto mediático de vez en cuando sobre nimiedades que no cambian ni mejoran en nada la sociedad en la que vivimos. En este retrato robot del antipolítico encajan perfectamente los representantes de Podemos. El partido que dirige Pablo Iglesias sigue empeñado en imponer el término ‘portavoza’. Ahora en el Senado y con la intención de “feminizar” su reglamento. Una medida de imbéciles e imbécilas —para no dejar a nadie atrás—.

Dicha medida llevaría a revisar todos los documentos, escritos y carteles de la Cámara Alta. Una pérdida de tiempo prescindible que lejos de consolidar la incuestionable igualdad intersexual sólo servirá para frivolizar unas reivindicaciones que, por otra parte, no son patrimonio exclusivo de los populistas, sino un deseo generalizado y mayoritario de toda la sociedad española y que no es otro que la igualdad de trato, salarios y oportunidades entre hombres y mujeres. Una igualdad de la que, desde luego, no parece ser paradigma Irene Montero. La portavoz de Podemos en el Congreso fue la primera en utilizar el término “portavoza”. Montero no parece la persona más creíble y apropiada para abanderar esta causa.

Más allá del dislate lingüístico y conceptual —en Podemos, imbuidos por su ADN bolivariano, incluso han atacado a la RAE— alguien que pasa de no tener experiencia laboral a cobrar casi 10.000 euros al mes está muy lejos de la realidad y por tanto carece de legitimidad alguna para dar consejos. Para ganar esa cifra hay que adquirir mucha experiencia y méritos a lo largo de una trayectoria profesional notoria. Sacrificio que, obviamente, no ha hecho Montero. Más vale que tanto ella como su partido, dirigido por Pablo Iglesias, se ocupen de proponer medidas para seguir ahondando en el desarrollo económico y laboral de España, que es la única manera de que la igualdad y el bienestar alcancen a todos por igual. Lejos de eso, atizan las brasas del fuego fatuo que enciende la demagogia y fomentan la parranda política como forma de estar en las instituciones. Suele suceder cuando la prioridad es la propaganda y no el bienestar de los ciudadanos.

El español saca músculo político en Estados Unidos
Podría ser un factor decisivo en las próximas elecciones legislativas
Javier Ansorena ABC 21 Abril 2018

Casi el 18% de la población de EE.UU. es hispanohablante y se calcula que en 2050 será el 26,6%. El número de personas que hablan español en la primera potencia mundial se ha disparado en las últimas décadas –un incremento del 531% desde 1970– y, con ello, su fuerza como arma política. La polarización de las últimas elecciones presidenciales también afectó a la lengua de Cervantes: Hillary Clinton emprendió una campaña casi bilingüe, con muchos mensajes en español –trufados de errores gramaticales–, mientras que Donald Trump arrancó la suya llamando «criminales y violadores» a los mexicanos y defendiendo en las primarias que él no usaba el español en campaña porque el idioma de EE.UU. es el inglés, y quien llega al país debe asimilarse. Los esfuerzos de Clinton no consiguieron los resultados deseados: no movilizó lo suficiente al voto hispano, que, aunque votó de forma mayoritaria a la candidata demócrata, dio un mayor porcentaje a Trump (29%) que al anterior candidato republicano a la Casa Blanca, Mitt Romney.

A pesar de todo, las elecciones mostraron que el español cada vez tiene más presencia en la política estadounidense. Arrancó con los clubes «Viva Kennedy» en las elecciones de 1960 que llevaron a John Fitzgerald Kennedy a la presidencia, ahora aparece como un factor decisivo en cualquier elección y solo ganará poder en el futuro.

La temperatura de esa presencia la ha diseccionado el Hispanic Council en su estudio «El español en la política de EE.UU.», en el que repasa su uso en las principales instituciones legislativas del estado: la Cámara de Representantes y el Senado. De los 441 representantes que forman parte de la primera el 14% ha usado el español en su comunicación política: desde mensajes en redes sociales como Facebook, Twitter o Instagram, a una versión en español de su web o la diseminación de noticias y comunicados en este idioma. El porcentaje es menor que el de la población hispana, pero superior al de votantes, el 12% (la población hispana es la más joven de EE.UU., con una media de 28 años). En el Senado, el porcentaje es similar, con un 13% de los senadores que utilizan el español. En ambas cámaras se constata que las legisladoras mujeres son más proclives a usar el español, que además está mucho más representado en el partido demócrata que en el republicano. El español quizá se oiga más este año, en el que las elecciones legislativas de noviembre renovarán la Cámara de Representantes en su totalidad y parte del Senado. Los hispanos, un electorado bastante abstencionista–votó el 47,6% en las presidenciales de 2016– lo es todavía más en elecciones legislativas. Los candidatos que consigan llevarnos a las urnas tendrán mucho ganado, en unas elecciones que también serán el primer gran examen a la presidencia de Trump. El español será su mejor embajador ante estos votantes remolones.

Sentirlo de veras
Santiago González El Mundo 21 Abril 2018

La organización terrorista hizo público ayer un comunicado, un pucherito, un gesto compungido de aflicción con el que trataban de expresar su pesar, incluso su dolor por tanto malentendido. A lo largo y ancho del comunicado, dos folios escasos, situaban el origen de todo este lío en el bombardeo de Guernica que dejó como herencia a las generaciones posteriores aquella violencia y aquel lamento. Y también aquel conflicto y aquellas llamas que ahora tratan de "apagar definitivamente" en la última frase del textículo. Hombre, hay un problema cuantitativo. El número de víctimas mortales causadas por el raid de la Legión Cóndor el 26 de abril de 1937 apenas superó la cuarta parte de las causadas por ETA a lo largo de su existencia.

¿Y cómo se van a apagar definitivamente esas llamas? se preguntarán ustedes. Muy sencillo; dando una solución democrática al conflicto político para construir la paz y lograr la libertad. "Lo sentimos de veras", concluyen en el segundo párrafo, una expresión tan estupefaciente como todas las que integran esta desdichada declaración. Son conscientes, afirman, de que en este largo periodo de lucha armada, expresión cuya autoría les disputa en Twitter Elisa Beni, han provocado mucho dolor. Bueno, no es que sean conscientes, es que causar ese dolor era la razón fundamental de su actividad terrorista. Actuaban para hacer daño, para provocar dolor y resulta algo extravagante que a estas alturas se descuelguen con este "reconocimiento del daño causado".

Reconocer el daño causado. Lo hacían en cada comunicado a lo largo de los últimos cincuenta años. A cada asesinato le seguía indefectiblemente un comunicado reivindicativo para dar cuenta del daño causado. A veces el daño era impostado. El asesinato de Gregorio Ordóñez en enero de 1995 fue calificado por Mikel Zubimendi, entonces líder de Jarrai, como "el hundimiento del buque insignia del fascismo español". Ellos bien poco podían hacer porque "el sufrimiento imperaba antes de que naciera ETA, y ha continuado después de que ETA haya abandonado la lucha armada". ¿Cómo extrañarse de que obligados por las necesidades de todo tipo de la lucha armada, ETA haya "provocado víctimas que no tenían una participación directa en el conflicto"?

A veces pagan justos por pecadores, ya se sabe. "A estas personas y a sus familiares les pedimos perdón". Coño, como Franco en su testamento: "Pido perdón a todos". Hay en todo esto algo que no funciona. La petición de perdón nunca debe ser un sustitutivo de la pena, una fórmula que lleve aparejada para sus víctimas una cierta obligación de concederlo.

ETA debe disolverse, sus terroristas entregarse a la justicia para resolver los más de 300 asesinatos sin esclarecimiento y cumplir las penas que les impongan los tribunales. Sólo a partir de ese momento estarán en condiciones de pedir perdón a sus víctimas. Y estas, de concedérselo o no hacerlo. Mientras, el balance de la actividad de ETA, incluso después del silencio de las armas y las bombas, se está viendo día a día en el juicio que se sigue en la Audiencia Nacional a la jauría del odio de Alsasua, con sus víctimas exiliadas y declarando tras un biombo.

Corrector de textos
RAFAEL MOYANO El Mundo 21 Abril 2018

Es probable que, con las prisas, el redactor o redactores del comunicado distribuido ayer por ETA no tuvieran tiempo de pasárselo a un corrector de textos. Estos profesionales, que nacieron con la invención de la imprenta, son amantes de las palabras, de la precisión del lenguaje, y el fin de su trabajo es ayudar a un autor a comunicar correctamente lo que le quiere contar a un lector. Su figura, asociada a un boli rojo, tachaduras y anotaciones al margen, también está siendo devorada por la era digital. A la nota de la organización terrorista le hace falta un buen boli rojo. Ya en la introducción, donde afirma que "en estas décadas se ha padecido mucho en nuestro pueblo: muertos, heridos, torturados, secuestrados o personas que se han visto obligadas a huir al extranjero", se leería mejor así: "En estas décadas hemos asesinado, herido, torturado, secuestrado y obligado a huir a cientos de personas de nuestro pueblo y de fuera de él". Más adelante, cuando habla de que "ETA reconoce la responsabilidad directa que ha adquirido en ese dolor", lo correcto es: "ETA es la única responsable de ese dolor".

La frase "el sufrimiento imperaba antes de que naciera ETA y ha continuado después de que ETA haya abandonado la lucha armada" se puede resumir: "ETA ha fracasado, no ha servido para nada". Sobre el reconocimiento del daño provocado, afirma: "Queremos mostrar respeto a las víctimas que han causado las acciones de ETA [...]. Lo sentimos de veras. A las que no tenían una participación directa en el conflicto, les pedimos perdón". La redacción definitiva debe ser: "No hay muertos de primera y de segunda, todos son víctimas de ETA y a todos les pedimos perdón". En esta otra sentencia hay que cambiar el tiempo verbal: "Dando una solución democrática al conflicto se podrá construir la paz". Mejor: "No nos dimos cuenta de que sólo con una solución democrática se podía construir la paz".

Porque, como bien dice el comunicado, "nadie puede cambiar el pasado". Aquí sólo hay que añadir una palabra por delante: "Desgraciadamente". Cuando quiere «mostrar empatía respecto al sufrimiento originado", también fácil, sólo hay que cambiar "arrepentimiento" por "empatía". Y, por fin, hay una frase en el comunicado a la que no hay que tocarle ni la coma que no lleva: "Somos plenamente conscientes de que la sociedad vasca ni necesita ni quiere ejercicios de cinismo o hipocresía". Aplícate el cuento, ETA, quien quiera que seas.

"Los partidos políticos son grandes máquinas burocráticas"
María Jesús Cañizares cronicaglobal 21 Abril 2018

La corrupción política existe en todos los países, pero en España se da una conjunción de factores que pueden alimentarla. Entre ellos el exagerado gasto de los partidos políticos. Inés Olaizola, catedrática de Derecho Penal de la Universidad Pública de Navarra (UPN), analiza esta mala praxis en el libro La financiación ilegal de los partidos políticos: un foco de corrupción.

Olaizola, que hizo su tesis doctoral sobre cohecho, ha participado en un desayuno organizado por el observatorio digital Agenda Pública. Le llama la atención que se haya escrito tan poco sobre este tema desde el punto de vista penal a pesar de la infinidad de casos de corrupción (Filesa, 3%, Palau, Pallerols, ERE, Gürtel….).

Este tipo de prácticas afecta a todos los partidos y países, pero en el caso español "el problema que tenemos es un nivel de gasto en los partidos exagerado, funcionan como pequeñas administraciones, tienen coches oficiales, cuentas abultadas…Y eso hay que multiplicarlo por cada municipio". A eso se unen "campañas electorales interminables" a las que hay que añadir las precampañas. "Los mítines se convierten así en un concierto de los Rolling Stones. Se empapelan las calles con caras sonrientes como si el ciudadano fuera tonto y se recurre al buzoneo pese a existir correo electrónico. Todos los partidos deberían reducir sus gastos vía legislación", afirma la experta.

"No les interesan los afiliados"
La afiliación a partidos en España es la más baja de toda Europa, según informa Greco. "A los partidos no les interesan los afiliados, son grandes máquinas burocráticas, cuanto más militantes, más problemas y control. El nivel de impagos de afiliados es muy alto, pero no se reclama. La financiación no se basa en los inscritos, sino en la privada, empresarial o de personas jurídicas".

Olaizola se refiere al crowdfunding como una interesante novedad, “pero con la legislación actual es un problema. Las cuotas son anónimas, pero la legislación prohíbe que las donaciones lo sean”. Además, “las donaciones no pueden ser finalistas y este micromecenazgo lo es”.

La catedrática critica el escaso control de la Administración en cuestiones como “el urbanismo y la contratación, sobre todo, en manos de los ayuntamientos. Tienen una normativa complejísima, que se une a la escasa financiación de los consistorios”.

La nueva ley de contratación
Se muestra cauta respecto a la entrada en vigor de la nueva ley de contratación pública y arremete contra “los contratos menores, el fraccionamiento y los sobrecostes”, que en algunos países europeos no existen. “Se dice que cuando un funcionario cobra dinero y se lo queda, es peor que si se envía el dinero al partido. Yo creo que es al revés. Cuando los partidos políticos juegan sucio nos perjudica a todos”, advierte Olaizola.

¿Más leyes o más recursos? ¿Era necesaria una ley de financiación de los partidos políticos? Confiesa que cuando comenzó su trabajo pensó que la respuesta sería que no, dado que ya hay tipos penales (apropiación, prevaricación, estafa…), pero finalmente cree que era necesaria porque "hay lagunas".

El coladero de las fundaciones
En este sentido, afirma que “se ha mejorado el control, pero las fundaciones son un coladero en el que nadie quiere entrar. Y los informes del Tribunal de Cuentas van con retraso”.

Además, las condonaciones de los bancos es infracción, no es delito. Y el porcentaje de declaraciones de empresas que donan a partidos es mínimo. En Alemania, por cada euro que se consigue con financiación privada, se consigue uno de financiación pública. “Con eso se consigue más transparencia”, explica la docente.

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Montoro aquí están las facturas que prueban el uso de fondos públicos el 1-O

Carlos Cuesta okdiario 21 Abril 2018

Cientos de facturas prueban el uso de fondos públicos en el 1-O. Cientos de facturas que Montoro rechazó de un plumazo al asegurar que no había habido uso de fondos públicos y que la Guardia Civil ha aportado al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena tal y como demuestra el eterno listado de gastos al que ha tenido acceso OKDIARIO.

Facturas sobre viajes de observadores, sobre material de cartelería, sobre comidas en restaurantes de las personas contratadas en los preparativos y control del golpe separatista, sobre papeletas de votación, sobre alquiler de locales de promoción del referéndum ilegal, como el Teatro Nacional de Cataluña para los actos de agitación y propaganda dirigidos al golpe constitucional.

Facturas de viajes que superan los 7.000 euros; o de gastos de manutención de personas pagadas por Diplocat de más de 500 euros por día; o de gastos de campañas de publicidad de más de 200.000 euros.

Todas ellas conforman las pruebas del delito de malversación. Pruebas que este sábado desvela OKDIARIO y que son el sustento del informe judicial encargado por el juez Llarena para acreditar la malversación de fondos públicos con pagos en anuncios, observadores, viajes e informes con destino a la preparación y ejecución del 1-O.

Más de 1,9 millones malversados
En concreto, los investigadores señalan 1.915.067,22 euros que fueron malversados por los responsables del golpe separatista en Cataluña. Un dato que sale de la suma de todas las pruebas analizadas y que deja en evidencia a Montoro, quien en una entrevista en el diario El Mundo aseguró que “yo no sé con qué dinero se pagaron las urnas de los chinos del 1-O, ni la manutención de Puigdemont. Pero sé que no con dinero público”.

El importe total es el resultado de la suma de los informes que ya figuran en los atestados de la causa y se desglosa por departamentos y por acciones. La Guardia Civil ha confirmado sus importes y ha certificado que, efectivamente, corresponden a fondos públicos malversados por el Govern.

El pasado miércoles, de hecho, el juez Pablo Llarena requirió al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, para que le informara a la mayor brevedad posible sobre los datos concretos en los que basó sus palabras afirmando que tenía la certeza de que no había gasto público en la organización de la votación ilegal del 1-O en Cataluña.

Según el magistrado Llarena, la afirmación de Montoro “contradice las fuentes de prueba que figuran en la instrucción de la causa”. Por ello, Llarena decidió requerir al ministro de Hacienda “a fin de que informe a la mayor brevedad posible sobre el concreto soporte objetivo de tales afirmaciones”.

Tal y como ha publicado OKDIARIO, Llarena llamará a declarar a Montoro en condición de testigo en caso de que sus explicaciones no sean contundentes.

Cifuentes revienta el partido y Montoro quiebra el Gobierno

La presidenta de la Comunidad de Madrid amaga con tirar de la manta en el PP y el ministro de Hacienda pone palos en la rueda a la instrucción del juez Pablo Llarena
José Antonio Zarzalejos elconfidencial 21 Abril 2018

El caso Cifuentes se ha gangrenado. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha logrado, por una parte, enfrentar en el Partido Popular a distintas corrientes sobre la salida de la crisis de la que es protagonista, y por otra, se ha perfilado como una amenaza para sus propios compañeros y dirigentes. Hizo mal Mariano Rajoy en dejar que la crisis del llamado 'mastergate' se macerase en el transcurso de los días. Porque al dar tiempo a su desarrollo también lo ha dado a que choquen dos diagnósticos sobre la suerte de la dirigente autonómica.

Uno lo encabeza la secretaria general y ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, partidaria acérrima de resistir y no entregar la cabeza de la presidenta madrileña y de que se la cobre Ciudadanos, con el coste correspondiente de respaldar una moción de censura de la izquierda en la Asamblea Regional. Otro sector propugna dejar caer a Cifuentes, repetir así la operación murciana y retener durante un año más el gobierno de Madrid. Son también los que piensan —seguramente con mejor cálculo que sus contradictores— que a los de Albert Rivera no les pasaría factura alguna el apoyo a la moción de censura aunque conlleve la presidencia del socialista independiente Ángel Gabilondo.

La demora en tomar una decisión en un sentido o en otro, ha fortalecido las ensoñaciones de Cristina Cifuentes que el jueves envió a su partido un recado inequívoco sobre su capacidad perturbadora en caso de que se le deje a los pies de los caballos: remitió a la Fiscalía Anticorrupción toda la documentación que acreditaría que durante el mandato de Esperanza Aguirre se perpetraron graves despilfarros y corruptelas en la construcción inacabada del Campus de la Justicia.

Cifuentes no está aprovechando sus horas postreras para reivindicar su compromiso con la regeneración, sino para hacerse fuerte, para exhibir su poderío informativo sobre las interioridades de su partido y su determinación de, si fuese preciso, tirar de la manta y cantar la gallina como han hecho otros excompañeros abandonados por la organización a su suerte. Ella se ve ahora en la misma tesitura que ellos y no está dispuesta a caer sin una pelea que podría salpicar al presidente del Gobierno sobre el que ha hecho recaer la íntegra responsabilidad de su cese al frente del ejecutivo madrileño.

Este desgarro en el PP —uno más— enlaza con una situación general de depresión interna a la que ha contribuido decisivamente la verborrea mediática del ministro Montoro que se ha convertido en el testigo de descargo del delito de malversación perpetrado, presuntamente, por los dirigentes independentistas según los indicios acumulados por el magistrado Pablo Llanera . El responsable de Hacienda orbita por su cuenta, sin disciplina ni rigor en el Gobierno de un Rajoy que no controla ni las declaraciones de sus ministros.

Su equipo gubernamental está profundamente enfrentado, atónitos los titulares de Interior y Justicia, y se diría que quebrado el Gabinete por el impacto en el proceso penal contra el separatismo de la afirmación reiterada de Montoro de que no se emplearon fondos públicos en los hitos de la desconexión catalana.

La Guardia Civil ha acreditado al instructor de la causa indicios acusatorios suficientes de la malversación por un importe de casi dos millones de euros. No parece misión de un miembro del Gobierno poner palos en la rueda a la instrucción del caso con potenciales negativas repercusiones sobre el trámite de detención y entrega europea contra Carles Puigdemont. La Justicia alemana y los procesados pueden valerse de las afirmaciones de Montoro —un político que ha tenido muchas más oportunidades de callarse que de hablar— para rechazar que el 'expresident' de la Generalitat haya cometido malversación de fondos públicos. La responsabilidad que ha contraído el titular de Hacienda y Función Pública es de una enorme trascendencia.

Suma y sigue hacia una crisis global
Tanto la implosión del PP por el caso Cifuentes como la división interna del Gobierno por las declaraciones imprudentes de Montoro, son una especie de suma y sigue de una crisis global, irreversible y aguda en la derecha que representan las siglas populares. Rajoy no controla la situación ni en la organización ni en su propio Gobierno en donde siguen compitiendo desesperadamente las tesis de Cospedal con las de Sáenz de Santamaría, bajo un poder arbitral menguante del presidente del Gobierno que se quita de en medio tanto cuanto puede.

A Rajoy solo le queda la esperanza de que el calendario vuelva a jugar a su favor y que antes de que se llegue a la votación de los Presupuestos Generales del Estado —a finales de mayo— se haya constituido un gobierno en la Generalitat de Cataluña y levantado las medidas al amparo del 155 y, en consecuencia, el PNV vote las cuentas públicas. Si así fuese, Rajoy —que es a lo único a lo aspira en estos momentos— podría prologar su gestión hasta, prácticamente, terminar la legislatura de 2020.

Ya no se trata de otra cosa que de durar, aunque por el camino el PP vaya a experimentar amarguras electorales que comenzarán, posiblemente, en Andalucía y culminarán con una debacle en las municipales, autonómicas y europeas de mayo de 2019. A esa cita llega el PP reventado y el Gobierno, quebrado.

El veneno del 'procés'

MARÍA VEGA El Mundo 21 Abril 2018

Es sabido que no es la razón, sino el sentimiento el que rige cuando un votante acude a las urnas para apoyar causas como el Brexit o el procés.Sin embargo, las consecuencias nefastas que esas decisiones tienen en las sociedades obligan a plantearse si no habrá algo de ceguera en ese sentimentalismo. Los datos sobre la fuga de empresas de Cataluña publicados esta semana confirman que la situación política sigue pasando factura.Si tras el 1-O,fueron 3.208 las empresas catalanas que trasladaron su sede social, con el Parlament pendiente desde el 21-D del fugado Puigdemont, la salida de empresas ha seguido su curso y han sido 1.350 las que abandonaron la región en el primer trimestre de 2018.

El impacto inicial directo que tiene sobre la economía y el empleo el hecho de que una empresa traslade su sede es limitado. Pero a largo plazo, el daño será importante no sólo por el efecto en la marca Cataluña sino porque las sinergias que genera una sede social acaban afectando al empleo.

En todo caso, la fuga de empresas y la amenaza de que grandes grupos industriales acaben deslocalizando su producción es sólo la guindilla de un pastel envenenado que otras regiones españolas están empezando a probar con la imposición de sus lenguas locales a cambio de un puñado de votos.

Según El valor económico del español -14 tomos promovidos por la Fundación Telefónica-, el castellano genera nada menos que 16% del PIB y 3,5 millones de empleos en España. Que la política renuncie a explotar ese filón sólo puede entenderse desde el anacronismo con el que el nacionalismo radical mueve su bandera.

Desarmar las mentiras
MAITE PAGAZAURTUNDÚA El Mundo 21 Abril 2018

Quienes deseen entender la guerra tienen que dirigir su mirada atenta a los rasgos de la época en que viven, escribió la respetada Carmen Chacón siendo Ministra de Defensa. Es aplicable a la política y a la conjunción de política y terrorismo nacionalista vasco.

Este es un artículo de urgencia y cuando las cosas son urgentes, lo mejor es tomar una cierta distancia en la evaluación previa. Jon Juaristi, que es más pesimista que yo sobre las cuestiones políticas, escribió hace justo un año con la agudeza que le caracteriza que "ETA quedará impune, ya ha quedado impune, porque el pragmatismo del bloque constitucional o de lo que de él sobrevive así lo exige. ETA es y será impune porque -pongo por caso- el partido del Gobierno necesita que el PNV apruebe los Presupuestos Generales del Estado y el PNV necesita la impunidad de ETA para tener la fiesta en paz".

Indicaba esto afirmando asimismo que "ETA no es nada, sólo un dispositivo obsoleto que ya ha cumplido la función para la que se creó".

ETA, como organización terrorista no es nada, en efecto. El partido del Gobierno necesita estos días que el PNV apruebe los Presupuestos Generales del Estado y el PNV necesita la impunidad de ETA para que asomarse al espejo real del pasado vasco se convierta en un gran tabú.

También es cierto que el Gobierno popular puede realizar el peor negocio político de su vida en estos presupuestos, si además de pactar una miríada de pactos económicos privilegiados para el territorio más rico, pacta en diferido una política penitenciaria laxa para los etarras o la cesión a medio plazo de la competencia de prisiones que le reclama con insistencia el Gobierno nacionalista vasco. Desde la burbuja no lo percibirán, pero podría generar la huida de millones de votos hacia Ciudadanos y VOX porque su credibilidad es ya muy frágil.

ETA fue vencida policialmente y es cierto que además se había convertido en un dispositivo obsoleto y con una rentabilidad decreciente del asesinato en la opinión pública. Los etarras decadentes y sus estrategas políticos carecen de escrúpulos pero siguen siendo espabilados en la búsqueda del rendimiento político. Las últimas campañas de asesinatos, cada vez más chapuceras, buscaron la acumulación de fuerzas suficientes para conseguir la legalización de sus siglas a cambio de dejar de matar.

Lo interesante del asunto es que hace largo tiempo que sabían que el gran negocio político en este siglo XXI tiene que ver con el marketing de la paz y con el espectáculo político correspondiente a cada una de las etapas en que puede estirarse.

El abandono de los asesinatos salió redondo y la escenificación de la legalización de las siglas políticas podría alcanzar millones de euros en términos publicitarios y de valor político. No se vieron obligados a condenar la historia del terror de ETA en la que tenían tanta responsabilidad política, porque sólo fueron obligados a realizar el paripé de condenar el terrorismo «a futuro».

Es cierto que ETA y el partido de Arnaldo Otegi no calcularon que tras el cese definitivo del terrorismo, desaparecido el miedo atroz, lo relacionado con su mundo dejó de interesar tanto. Cuestiones como el desarme o los presos se empezaron a considerar como un problema particular de ETA, salvo donde el nacionalismo tiene una importante representación electoral.

La escenificación del desarme salió peor en la opinión pública española, pero les abrió posibilidades en este mundo de la información globalizada. El desarme -da igual que fuera falso y que las armas que pudieran llevar pistas desaparecieran sin dejar rastro- fue apoyado por el presidente del PNV, Andoni Ortúzar, que señaló una serie de instrucciones el 21 de marzo para los gobiernos español y francés. A saber: que el día 8 de abril "alguien" les diría lo que hay. De hecho el líder nacionalista les indicó que "es fácil lo que tienen que hacer, es no hacer nada", y añadía que debían quedarse quietos y no mandar a "nadie".

La performance de la disolución implica algo especialmente sucio. Utiliza una apariencia de petición de perdón. De hecho sólo pide perdón a una parte de las víctimas, y planta la semilla de futuras campañas de deslegitimación de la democracia española, de su Estado de derecho, del derecho a la justicia de las víctimas del terrorismo. Eso sí, la apariencia de que piden perdón a ojos de personas no muy expertas es un fake que está entrando estupendamente, especialmente en la opinión pública internacional donde el Gobierno español y quienes podrían dar buena información son débiles en la transmisión de datos y de argumentos.

Iniciaba estas líneas indicando que soy menos pesimista que Jon Juaristi. Poco se gana a hilar, pero menos a mirar, decía mi madre. Por eso el año pasado promovimos un Manifiesto para un final de ETA sin impunidad y considero que debemos ejercer incluso nuestra última posibilidad que no es otra que la de negar el consentimiento a la chapuza y a la mentira, porque la exclusión, la persecución, la estigmatización y la muerte que provocó el entorno de ETA llegaron de la mano de la mentira.

Y porque el sentido de los hechos lo da el final. El fin de ETA no es una cuestión menor. Soy consciente de que tenemos que seguir luchando por el sentido y por desmontar las mentiras.

Porque la sociedad española y sus líderes deben ser conscientes de que cualquier relato que reparta las culpas o que difumine las responsabilidades de ETA estará haciendo una falsa contribución a la paz, contribuirá al olvido del responsable principal de los abusos cometidos y será el germen de gravísimos desafíos institucionales que deberemos afrontar sin palabras y sin aliento.

Los líderes están para los momentos difíciles. Y no pueden descuidar que se puede hacer mucho mal con palabras aparentemente cariñosas y bonitas. Ni pueden olvidar que la pereza intelectual con las ideas de los distintos nacionalismos del país nos han llevado a una crisis de pantalón largo.

Yo exijo nuestro derecho a la reparación sin mentira, a la justicia sin apaños y a la condena de la historia del terror sin remilgos.

Yo exijo que no nos causen una victimación secundaria brutal en las performances de los días 4 y 5 de mayo en Bayona. Se lo exijo al Gobierno español.

Quiero subrayar algunas ideas del Manifiesto por un Fin de ETA sin impunidad que se presentó justo hace un año. Quisiera defenderlas en primera persona:

Exijo que el fin de ETA se maneje desde los principios que inspiran el Estado de derecho, sin impunidad, con ley y con justicia.

Exijo que digamos no al proyecto político excluyente y totalitario que amparó y defendió ETA y todos aquellos que trabajaron y trabajan para ETA.

Afirmo que un final de ETA que se sostenga sobre la dignidad de sus víctimas es la deuda contraída por el Estado de derecho y que el Gobierno debe defender.

De no hacerse así, ETA y el partido de Otegi seguirán utilizando su depurada capacidad propagandística para justificar la historia del terror como legítima.

Excuso decir que ETA y sus lobistas no dejarán de exigir la negociación de la memoria y de la aplicación de la justicia. Desmontar las mentiras, resistir a la dominación sicológica es uno de los grandes imperativos políticos de los próximos tiempos.

Maite Pagazaurtundúa es europarlamentaria.

ETA: ni olvido, ni perdón
Arturo García gaceta.es 21 Abril 2018

El comunicado de la banda terrorista es un insulto a las víctimas y a la ciudadanía. Un chantaje que sólo un Gobierno cobarde aceptaría.

Los grandes medios abrirán sus cabeceras con el perdón de ETA en su infame comunicado de disolución. Sin embargo, hablar hoy de las tibias disculpas de la banda sería una ofensa intolerable a las más de 1.000 víctimas inocentes del grupo terrorista. Una afrenta a las familias de los cientos de guardias civiles, policías, políticos y ciudadanos a los que arrebataron la vida. Una humillación para aquellos que todavía hoy sufren la violencia abertzale en el País Vasco.

ETA no se va, nunca se ha ido. La banda terrorista se fue replegando por la acción del Estado hasta lograr que José Luis Rodríguez Zapatero aceptara una hoja de ruta que años después Mariano Rajoy no tuvo reparos en validar. ETA continúa presente en las calles vascas, tal y como hemos visto en Alsasua, y los asesinos que salen de prisión son recibidos en intolerables homenajes que los sucesivos gobiernos permiten bajo el amparo de la libertad de expresión.

ETA no se va, nunca se ha ido. La banda terrorista anuncia que no está dispuesta a colaborar con la Justicia para esclarecer los más de 300 crímenes sin resolver. Los líderes no se entregarán a las autoridades y sólo esperarán el momento oportuno para valerse de los beneficios firmados en la hoja de ruta y vivir en libertad.

Dicen los etarras en su comunicado que sólo lamentan la muerte de “aquellos que no estaba implicados en la lucha”. Una infamia más para ocultar la realidad de lo ocurrido durante los últimos treinta años. En el País Vasco no hubo guerra alguna. Hubo una banda de asesinos dedicada a extorsionar, amenazar y matar a padres, madres, hijos, abuelos y nietos inocentes cuyo único deseo era vivir en paz. Hubo también muchos políticos valientes que pusieron la otra mejilla frente al terror, una valentía de la que nuestra clase política hoy carece y que nos ha llevado a un peligroso precipicio.

No podemos olvidarnos de los más de 300.000 vascos que tuvieron que salir al exilio. Familias completas que, ante el acoso y las amenazas etarras, tuvieron que dejar su tierra por no ser asesinados. Ni de los guardias civiles y policías nacionales, auténticos héroes de estas sangrientas décadas, que sufrieron, y aún sufren, el odio abertzale en sus carnes.

Los terroristas vomitan toda su demagogia en estas líneas: “Ojalá nada de eso hubiese ocurrido, ojalá la libertad y la paz hubiesen echado raíces en Euskal Herria hace mucho tiempo”. Unas afirmaciones intolerables que merecerían una réplica a la altura por parte del Gobierno y del resto de partidos de la oposición.

El perdón implica arrepentimiento, y el arrepentimiento implica colaboración. ¿Colaborará ETA entregando no sólo explosivos caducados y armamento obsoleto, sino también aquellas armas que les impliquen en alguno de esos 330 asesinatos impunes? ¿Colaborará ETA para pagar los 310 millones de euros en concepto de indemnización que debe a sus 5.879 víctimas? ¿Colaborará ETA para esclarecer los 330 asesinatos impunes y encontrar a sus responsables?

No, seguro que no. Ellos han ganado. Las marcas de ETA ya están desde hace tiempo en las instituciones y este comunicado sólo busca trazar el sendero para la candidatura de Arnaldo Otegi en 2021.

Una de las frases más repetidas en la condena ante cualquier atentado es que se trata “de una muerte inútil porque el Estado no cederá ante el chantaje y nunca será derrotado”.

Lamentablemente, hoy duele escribir que los asesinatos de ETA fueron inútiles para la libertad y la defensa de los ciudadanos. Las muertes no empujaron a los dirigentes políticos a un compromiso de mayor persecución y firmeza frente a los terroristas. Fueron inútiles porque no sirvieron para que los políticos sellaran el firme compromiso de la derrota de los terroristas. Y hoy, desgraciadamente, vemos las consecuencias.

Repugnante cinismo etarra
 larazon 21 Abril 2018

El camino del perdón y la reconciliación, a efectos exclusivamente morales, no puede invocarse desde la mentira, que es, en esencia, el rasgo que preside el último comunicado de la banda etarra. No hay en todo el texto un sólo párrafo que pueda considerarse muestra de arrepentimiento. Todo lo contrario, con un cinismo repugnante, los terroristas justifican sus cinco décadas de horror y se permiten el desahogo de marcar diferencias entre las víctimas causadas–unas serían inocentes, otras no–, además de reclamar respeto para los asesinados «en la lucha armada», como si se pudiera admitir la menor paridad o equivalencia entre los cobardes asesinos del tiro en la nuca y la bomba a distancia y quienes defendieron con su vida la democracia española. Una vez más, ETA pretende reescribir la historia y hacer pasar su relato de los hechos como la realidad única. Pero no. En esta misma línea de exigencia de la verdad, ayer, los obispos de las distintas diócesis vascas, navarras y del sur de Francia hicieron público un comunicado de perdón a las víctimas del terrorismo por las «complicidades, ambigüedades y omisiones» que se dieron en el seno de la Iglesia durante el largo período de terror.

En el texto eclesial, que reconoce, por fin, la dolorosa responsabilidad contraída por algunos prelados y sacerdotes, se especifican las condiciones de una verdadera reconciliación que exige la sincera petición de perdón, disposición a reparar el mal causado en la medida de lo posible y, especialmente, la solidaridad con aquellas víctimas cuyos atentados no han podido ser todavía esclarecidos y padecen el sufrimiento añadido de la impunidad. Pues bien, ninguno de estos principios básicos se encuentran en el comunicado etarra, cuya intencionalidad es fácil inferir, aunque sólo sea por la coincidencia de su publicación con la vista oral de los sucesos de Alsasua (Navarra), que está poniendo de manifiesto la persistencia de los métodos de amedrentamiento del terrorismo etarra en amplias zonas del País Vasco y Navarra, donde se impone la coacción contra aquellos que no comulgan con la ideología totalitaria abertzale y se mantiene la política de acoso a los miembros de las Fuerzas de Seguridad. El espectáculo en la sala de audiencias de unos vecinos obligados a testificar por la presión de los proetarras y la descripción sumarial de la brutal paliza sufrida por dos guardias civiles y sus parejas respectivas desvirtúan el discurso de Bildu y de las terminales proetarras, tanto como la sangrante humillación de las víctimas en los homenajes públicos a los terroristas que regresan con la condena de prisión cumplida. No hay, pues, novedad alguna que celebrar en el comunicado etarra o en el anuncio de la próxima disolución de ETA, que no sea la constatación de que la banda, pese a su derrota frente a la democracia española, pretende un lavado de imagen imposible, por mentiroso.

Es más, la sociedad debe mantenerse atenta a una maniobra que sólo busca conseguir el mismo objetivo por otros medios. Nada le debemos a los etarras, que no pueden exigir la menor compensación por dejar de matar. Al contrario, es el conjunto de la ciudadanía española la que puede exigir a la banda el verdadero arrepentimiento, que pasa, como siempre hemos señalado, por reconocer el daño causado y repararlo en lo posible, pedir perdón y, sobre todo, colaborar con la Justicia en el esclarecimiento de los más de 300 atentados que permanecen impunes. Hasta que estas condiciones no se cumplan, cualquier cambio en la política penitenciaria, cualquier concesión del Estado debe ser claramente rechazada. ETA, que quede claro, no sólo no ha pedido perdón, sino que se ha permitido el lujo de volver a atacar a las víctimas.

ETA desaparece, las razones que la impulsaron siguen vivas
ESdiario  21 Abril 2018

La derrota de ETA sólo será completa si incluye la de sus causas y sus herederos políticos. Honrar a las víctimas y avergonzar a los verdugos es un acto de decencia inaplazable y constante.

ETA fue derrotada hace tiempo por sus casi mil víctimas mortales, símbolo heroico de la resistencia del Estado de Derecho a dejarse doblegar por una banda terrorista mafiosa que durante 43 años provocó un inmenso dolor y dejó decenas de miles de de heridos, exiliados y extorsionados en el camino pero no logró su objetivo.

Que ahora anuncie su disolución para el mes de mayo y, antes, emita un comunicado pidiendo perdón -vergonzosamente- a una parte de sus víctimas -ofendiéndolas a todas por ello- es irrelevante: no tenía otra opción y, de tenerla, que renuncie a ella no merece el más mínimo reconocimiento. Obviamente es una buena noticia la desaparición de la mayor máquina de matar y coaccionar que ha conocido la democracia española, pero no puede ser tomada como una concesión a cambio de nada ni, mucho menos, obtener el más mínimo agradecimiento.

ETA ha sido derrotada a efectos de violencia. Pero las causas 'políticas' que la impulsaron siguen vigentes y en las instituciones

Sólo faltaría que, por dejar de matar, hubiese que pagar un precio, humillante para los muertos, indigno de una democracia decente y legitimador de las andanzas y barbaridades de esta inhumana jauría que sólo ha provocado dolor y vertido sangre.

Valorar el fin definitivo del terrorismo no significa que haya que pasar página, ni mucho menos, pues la huella de ETA sigue vigente, de algún modo, de manera muy evidente e incluso al margen ya de la banda: sus amigos están en las instituciones y sus herederos políticos distan mucho de sentir vergüenza por su trayectoria.

Vergüenza y repudio
¿Se imagina alguien a los nietos de los nazis orgullosos de sus abuelos? ¿O gobernando instituciones cruciales de Alemania con el apoyo de cientos de miles de votantes? Si allí es imposible es porque el legado de aquel horror es percibido con bochorno y repudio, algo que dista mucho de ocurrir en una parte de España y refuerza la necesidad de escribir un relato correcto del terrorismo que, a la vez, inocule una vacuna en próximas generaciones.

Si algún país debía estar vacunado contra el separatismo es España por el terror que inspiró. El caso catalán demuestra que no lo está

Todo lo que sea blanquear la historia o tolerar que la herencia política de ETA sobreviva sin oposición equivale a destruir el martirio de sus víctimas y avala la posibilidad, siquiera remota, de que vuelvan a utilizarse las armas como herramienta de consecución de objetivos de toda clase.

El fin real del terrorismo vendrá cuando, además de acabar con la violencia, se derroten las causas que la impulsaron y nadie, ni en el País Vasco ni en el resto de España, considere legítimo lograr la independencia a cualquier precio. Si algún país debía de estar vacunado contra el separatismo es España, y el caso de Cataluña demuestra hasta qué punto eso no ha ocurrido y evidencia cuán necesario es escribir un final decente a la etapa protagonizada por ETA.

Eso sólo se logrará poniendo en primer lugar a las víctimas, cuyo martirio sólo puede tener una mínima compensación si se convierte en el valeroso testimonio de un Estado de Derecho resistente a los desafíos e infinitamente agradecido con las personas que asumieron la tarea en primera persona. La aclaración de los más de 300 crímenes etarras sin resolver es, en ese sentido, una obligación inaplazable.

Las víctimas, siempre
La otra es no obligar a nadie a aceptar un perdón tardío e incompleto, denigrante incluso cuando se remite a una parte de los muertos y se sigue considerando a otra, básicamente los servidores del Estado en cualquier ámbito, como una desagradable consecuencia de un conflicto legítimo en el que el sufrimiento para algunos era una consecuencia del propio.

Y finalmente, queda una tarea que corresponde a todos, pero especialmente a la sociedad vasca: de haberse interiorizado bien la maldad repugnante de ETA, sus cómplices políticos no hubieran sido nunca más beneficiarios electoralmente que los amigos de las víctimas. Y lo han sido, tanto en el País Vasco como en Navarra. Esa vergüenza dice muy poco de los valores de una parte no menor del pueblo vasco y lanza un mensaje al conjunto de la sociedad española al respecto del relato que, ahora más que nunca, hay que imponer y defender.

Un 'texto trampa' que solo persigue la impunidad
EDITORIAL El Mundo 21 Abril 2018

Pretender reconstruir una sociedad rota por medio siglo de terror aplicando la receta del olvido, además de ser una indignidad propia de quienes carecen de ética cívica y respeto por la vida humana, supone asestar un nuevo golpe a las víctimas. Una humillación que ni la ciudadanía ni el Estado de derecho deben aceptar bajo ningún concepto.

Por eso es inadmisible el comunicado que ETA ha hecho público apenas dos semanas antes de anunciar su supuesta disolución definitiva. Un texto trampa que mediante la cínica fórmula de pedir perdón solo a una parte de las víctimas persigue ganarse a la opinión pública para que partidos como el de Otegi, que defienden el mismo programa secesionista y totalitario que la banda, lo rentabilice electoralmente.

Pero además, y eso es quizá lo más preocupante, ETA aspira a blanquear internacionalmente su sangrienta historia de extorsión, secuestro y muerte, y que de ello se deriven privilegios penales y carcelarios tanto para sus presos como para los fugados. Si el Gobierno, condicionado por la política de acercamientos de presos iniciada por Francia y por la opinión de algunos mediadores internacionales, cediese y aplicase una solución de este tipo, como pretendió hacerlo el Gobierno de Zapatero con Pérez Rubalcaba como ministro del Interior, estaría colaborando con el objetivo de amnesia e impunidad al que aspiran los terroristas. ETA fue derrotada con las únicas armas del Estado de derecho y éste ha de mantenerse firme en la aplicación de la ley. No se debe permitir que ninguna argucia jurídica, como ocurrió con la revocación por Estrasburgo de la doctrina Parot, permita la salida escalonada de los asesinos y sus cómplices. Tampoco es admisible la aplicación de privilegios penitenciarios, como en el pasado gozaron terroristas sanguinarios como Bolinaga, ya que significarían una burla a la justicia y a todos los españoles. El Gobierno, además, debe exigir a la banda que entregue todo su arsenal y que colabore con los tribunales para que los más de 350 asesinatos que quedan aún por resolver puedan ser esclarecidos.

Lo contrario sería asumir el relato que la banda terrorista quiere imponer. Para los etarras, lo ocurrido en estos 50 años es responsabilidad tanto de ETA como del Estado, por eso exige que éste asuma sus hipotéticas culpas y haga cesiones en beneficio del final del conflicto. ETA es la única responsable del terror que tuvo que padecer la sociedad española y es una canallada pretender igualar a los asesinados por la banda con los terroristas que perdieron su vida cuando intentaban atentar o huir de la fuerzas de seguridad. Como tampoco son equiparables los "torturados" y los "obligados a huir al extranjero", como hipócritamente dice el comunicado. Nunca se libró en España una guerra de igual a igual. Se trató de la ofensiva unilateral de una organización mafiosa y asesina que ha mantenido invariables sus métodos y sus objetivos, tanto durante la dictadura como en democracia, al comienzo de la cual se produjo una amnistía de la que se beneficiaron muchos de sus militantes.

Lo ocurrido en Alsasua, donde unos radicales propinaron una cobarde paliza a dos guardias civiles y sus compañeras, demuestra que la del País Vasco es una sociedad rota a causa de la radicalización política de los independentistas vascos a la sombra de ETA. Restañar esas heridas debe ser la principal tarea del Gobierno español, recordando a los violentos que deben asumir que existen vencedores y vencidos, y que éstos últimos no pueden imponer sus condiciones ni humillar a las víctimas. Es de agradecer, en este sentido, el sincero perdón de los obispos de Navarra, País Vasco y Bayona. Aunque llega tarde, el hecho de que la Iglesia admita "complicidades, ambigüedades y omisiones" ante ETA tiene un importante valor simbólico. Pero la Iglesia debe abstenerse de hablar de posibles soluciones penitenciarias y dejar que la política la haga el Gobierno. No puede volver a caer en los errores del pasado.

ETA: el problema era el bombardeo de Gernika
Alberto Pozas. vozpopuli 21 Abril 2018

Los comunicados de ETA siempre han dado para mucho. Recuerdo cuando, por ejemplo, la muerte de cinco niños mientras dormían en sus camas era culpa de sus padres, guardias civiles, que se habían escondido detrás de los hijos, los habían utilizado como escudos humanos. No había víctima que no se lo mereciera, según el cinismo terrorista que tenía su máxima expresión de delirio precisamente en los comunicados.

Ahora tenemos uno nuevo, en el que intentan pedir perdón, pero no les sale. El alacrán siempre acaba picando a la rana porque es su condición, hasta en el lecho de la muerte. El comunicado es un compendio de los problemas mentales de la banda terrorista, que les impide no ya ver el bosque, sino su propio rostro reflejado en un espejo. Al hablar del dolor sufrido por “nuestro pueblo”, el suyo claro, incluye los que se han visto obligados “a huir al extranjero”. En su inmensa miopía los etarras no son capaces de acordarse de la multitud de vascos que tuvieron que irse por su culpa, pero no al extranjero, sino a otras provincias españolas por no poder respirar el mismo aire que ellos.

Otro aspecto delirante del comunicado es cuando piden “perdón” a los familiares de las víctimas que “no tenían una participación directa en el conflicto”, gente a la que mataron “obligados por las necesidades de todo tipo de la lucha armada”. Obligados, cualquier cosa menos declararse culpables de algo. Por el contrario, para los que, según ellos, sí estaban en el conflicto, solo muestran “respeto”. Otra vez ETA y sus puñeteros comunicados vuelven a hacer un ranking de muertos sin explicarnos dónde colocan a cada víctima.

La lista es interminable, pero ¿para esas niñas del cuartel de Zaragoza qué hay, respeto o perdón? ¿Y para el capitán de Farmacia Alberto Martín Barrios? ¿Y para el ingeniero Ryan y su maldito disparo en la nuca? ¿Y Miguel Ángel Blanco? No han cambiado mucho desde su primer comunicado, está claro.

Nada dicen, por supuesto, del odio inoculado en vena a una parte de la sociedad vasca. Ese odio que hoy tiene reflejo en campañas contra la presencia de la Guardia Civil y la Policía en localidades del País Vasco y Navarra y que derivan, al margen de si se puede considerar terrorismo o no, en situaciones como la de Alsasua. No he encontrado referencia en el escrito a qué piensa hacer ETA para terminar con toda esta locura, su locura.

Que tenga, por cierto, cuidado el PNV. Ahora le va a tocar encabezar una serie de demandas confundibles con las etarras de toda la vida. No olviden los de Urkullu que para ETA no son otra cosa que “fuerzas autonomistas”, y así lo dicen en el comunicado.

Salto sobre otros muchos aspectos del texto por falta de espacio. Pero me quedo con uno que puede llevar a cualquiera a alucinar en colores. ETA dice que “las generaciones posteriores al bombardeo de Gernika heredamos aquella violencia y aquel lamento”. Resulta que Franco, con su golpe de Estado, y con la ayuda de la Legión Cóndor alemana y la aviación italiana, puso las bases de una banda criminal que nació veintitantos años después. Incluso reclaman, ya sin ningún pudor, una “solución democrática al conflicto” para, alucinen, “apagar definitivamente las llamas de Gernika”. Alguien no se tomó la pastilla antes de redactar el comunicado.

No hay partido
Un drástico fin a la ofensa como paso del retorno de España a la legalidad
Hermann Tertsch ABC 21 Abril 2018

Dicen que mañana antes de las nueve y media de la noche, cuando empieza el partido de la final de la Copa del Rey entre el Sevilla y el Barcelona, decenas de millones de españoles tendremos que soportar otra vez la retransmisión televisiva de un insulto masivo contra nuestro himno, contra nuestro Rey, contra nuestra patria y contra todos nosotros. Y nos dicen que el Rey y nosotros tendremos que aguantar estoicos los pitidos y abucheos mientras ondean las banderas estrelladas que son ya el símbolo de la voluntad de destruir España y del golpe de estado contra la democracia española que sigue en curso. Dicen que quienes nos insultan y ofenden a nosotros y al Estado en la figura del Monarca están dolidos porque dos millones de separatistas no pueden imponer su voluntad a 45 millones que se niegan a destruir su estado, su nación y su patria. Dicen que la Federación Española de Fútbol permitirá el acceso al campo de la estrellada, el símbolo del golpe de estado y del odio a España porque respeta la libertad de expresión. Nunca le preocupó cuando en el Camp Nou o San Mamés se requisaban banderas nacionales. Dicen que ofender a los españoles molesta menos que evitar la ofensa. Que insultarnos es más aceptable que impedir que se nos insulte.

Presento enmienda a la totalidad. La normalidad no existe cuando una minoría agrede a una mayoría por el mero hecho de sentirse ofendida por una realidad tan firme e inamovible como es la unidad de España. La minoría tiene que aceptar esa realidad para que haya normalidad. Se ha hecho lo contrario durante décadas. Se ha tolerado lo intolerable. Quienes han hecho del odio a España profesión y negocio han gozado, gracias a esa actitud indolente, pusilánime e irresponsable de los gobiernos de la Nación, de todas las ventajas para crear un régimen de chantaje, victimismo e intimidación a un tiempo. Los españoles no podemos vivir indefinidamente en estado de irritación y agitación porque una minoría ha sido envenenada hasta convertir el odio a sus compatriotas en la única obsesión en la vida.

Por eso es necesario que esos famosos dos millones -si acaso llegan- se enfrenten cuanto antes a la necesaria frustración. Que podrá tener después tratamiento político con paliativos diversos, una vez acatada plenamente la legalidad constitucional que implica respeto al Estado y a sus símbolos. En España no hay mejor tratamiento para los desvaríos políticos que la aplicación de la ley. Eso que en otros países se sobreentiende pero en España se discute hasta situaciones grotescas. Como los absurdos debates sobre la conveniencia o no de aplicar las leyes. Se vio con la ilegalización de Batasuna y con la aplicación del artículo 155 en Cataluña aunque después la falta de coraje, firmeza y aptitud del Gobierno en la aplicación diera al traste con los beneficiosos efectos. Tarde o temprano, un gobierno nacional, parece ya claro que no será este, tomará las medidas legales y restablecerá la normalidad constitucional en toda España. De respeto y tolerancia real. No de atropello y matonismo, como han impuesto los separatistas. Y no solo en Cataluña, también en todas las demás regiones en las que se ha tolerado la deriva hacia la creciente tiranía del discurso antiespañol. Mientras tanto, mañana en el Wanda Metropolitano y tras pertinentes advertencias, a los primeros pitidos al himno debería suspenderse el partido. No hay partido. Todos a casa. Dignidad. La inmensa mayoría de los españoles se iría a la cama respetándose un poco más. No se hará este año. Este gobierno no tiene agallas para esto ni para nada. Pero se acabará haciendo. Como lo demás.

MÁS DE 200 AGENTES ASESINADOS
Guardias civiles, tras el comunicado: ‘ETA demuestra su cobardía y cinismo’
La Gaceta  21 Abril 2018

Recuerdan que los terroristas no colaboran para resolver los más de 300 asesinatos que siguen impunes y permiten que sus cachorros les acosen en localidades como en Oñate (Guipúzcoa) o Alsasua (Navarra).

La Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) ha señalado que “la petición de perdón de ETA a las víctimas del terrorismo y sus familia no es sincera desde el momento en el que solicita un respeto mutuo a la sociedad” cuando los etarras “han sido los asesinos”.

En un comunicado en relación al difundido por la banda terrorista, la AEGC añade que “ETA no puede creer que este perdón le va a servir para dejar impunes a los asesinos de una tercera parte de las víctimas mortales que ocasionó”. Recuerda que los terroristas “siguen sin colaborar para resolver 312 asesinatos e innumerables atentados con heridos que siguen impunes ni entregar las armas y permitiendo que sus cachorros acosen en localidades como Alsasua, Oñate o Bera a guardias civiles que tienen que seguir viviendo con sus familias escondidos para no ser agredidos e insultados”.

En la misma línea, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha asegurado que ETA ha vuelto a atentar contra la Guardia Civil, en concreto, contra la memoria de los dos centenares largos de víctimas y sus familiares, entre los que se encuentran niños asesinados.

A ninguno de ellos les piden perdón sus asesinos, critica la AUGC, antes de reprochar que esta petición solo se dirija a las “víctimas que no tenían una participación directa en el conflicto”. Por eso, se pregunta si los niños asesinados en las casas cuartel, como las de Vic o Zaragoza, eran también parte del “conflicto” o si solo lo eran sus padres y madres.

Para la AUGC, el comunicado, en el que se emplea el término de “lucha armada” para eludir llamar al terrorismo por su nombre, es una nueva muestra de “la cobardía y la falsedad” de la banda. La asociación recuerda que durante su “macabra historia”, ETA ha asesinado a 230 guardias civiles, una colectivo que se sitúa como el que en mayor medida ha sufrido la “barbarie criminal” de la banda terrorista.

Pese a este hecho, no pide perdón a las víctimas y familiares de este colectivo, sino que, en su “proverbial cinismo”, la banda terrorista asegura que este perdón “a la carta” se pide “con respeto, sin querer provocar de nuevo aflicción alguna”.

Así, considera que si ETA realmente hubiera querido pedir perdón, lo tenía muy fácil pero, por el contrario, en su escrito ha vuelto a justificar el asesinato de guardias civiles, militares y policías, e incluso a concejales, empresarios o periodistas, porque se desconoce cuál es el ámbito de “participación directa en el conflicto”.

También recuerda que la vida de los guardias civiles todavía está muy lejos de la normalidad en Navarra y el País Vasco, con situaciones de acoso diarias que provoca que los agentes y sus familias sufran “aislamiento” y “miedo” a moverse con normalidad por pueblos y ciudades de estas comunidades autónomas. En este sentido, cita como la muestra “más palmaria” el ataque sufrido en octubre de 2016 en Alsasua por dos agentes y sus parejas, cuyos autores han sido juzgados por terrorismo esta semana en la Audiencia Nacional.

La Policía exige a los etarras colaborar con la Justicia
Tras el anuncio de disolución esta semana, el portavoz del Sindicato Unificado de Policía (SUP), Ramón Cosío, ya manifestó este jueves que la banda solo trata de “acaparar la atención de los medios, una vez más” mediante “anuncios o comunicados vacíos”. Para la policía, ha dicho, ETA es “una organización criminal que durante décadas trató de someter al Estado español y al pueblo vasco”, por lo que su único “interés y obligación” sigue siendo “perseguir a sus miembros con causas pendientes y ponerlos a disposición de la Justicia”.

En este sentido, el portavoz de la Unión Federal de Policía (UFP), José María Benito, declaró que “la disolución de ETA es necesaria, pero no suficiente”. A su juicio, los terroristas deberían colaborar en la resolución de los más de 300 crímenes no esclarecidos. Para este sindicato, no hay que “caer en la trampa” y tratarlos “con generosidad” ni beneficios extras, sino que han de cumplir con la Justicia.

La víctimas tachan el perdón selectivo de ETA de «falacia inaceptable»
Recuerdan a la banda que no habrá perdón creíble sin reparación: el esclarecimiento de los más de 300 asesinatos pendientes
ADRIÁN MATEOS / L. L. CARO. Bilbao/Madrid ABC 21 Abril 2018

ETA ya no mata, pero tampoco deja vivir en paz, particularmente en muchos lugares del País Vasco y Navarra. La prueba son agresiones como la de dos guardias civiles en Alsasua que se juzga estos días o las bienvenidas a etarras, tan humillantes para una parte de las víctimas. Como el comunicado que la banda publicó ayer, en el que se pide perdón por unos asesinatos -los de quienes «no tenían una participación directa en el conflicto»- y por otros no, se falsea lo ocurrido como si hubiera habido una guerra y se trata de equiparar el sufrimiento de los verdugos al de los muertos y sus familias.

Ante ello, veintiuna asociaciones y fundaciones de víctimas suscribieron ayer un escrito conjunto tachando de «falacia inaceptable» la intentona de los pistoleros de blanquearse pidiendo excusas a medias, un escrito que -en previsión del anuncio de disolución de la organización terrorista que se anuncia para el 5 de mayo- recuerda a ETA que tiene pendiente la reparación. Esto es, que ni su extinción como organización ni el perdón bastarán hasta que se esclarezcan los más de 300 crímenes pendientes de resolver y «todos y cada uno de sus responsables haya cumplido su condena».

Recibimientos a presos
Más allá, exigen también que se den otros «pasos que demuestren fehacientemente que ese perdón no es papel mojado», entre los que se cita la «eliminación de los actos de homenaje a terroristas cuando salen de prisión» o su necesaria contribución «verdadera» a la convivencia con el fin de sucesos como los de Alsasua. «No admitiremos -se dice- que quienes causaron tanto sufrimiento, pretendan encontrar atajos para eludir todas las consecuencias que la ley prevé como respuesta a sus actos».

«Nada en ese comunicado corresponde a la realidad de lo que hemos padecido», se lamentaba ayer en Madrid la presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo (FVT), María del Mar Blanco, a la vista de la octavilla de los etarras fechada el día 8 de abril, pero difundido ayer por el diario Gara, en la que los asesinos dicen «reconocer» «el daño que han causado», aunque justificándolo en el marco falsario de un «conflicto político e histórico» -concepto que se repite cinco veces- y cuyo origen atribuyen a la «violencia» del «bombardeo de Gernika» (1937, Guerra Civil).

«Las generaciones posteriores al bombardeo de Gernika heredamos aquella violencia y aquel lamento y nos corresponde que las generaciones venideras recojan otro futuro», proclaman.

Producto de ese pretendido «conflicto», la banda distingue en su último comunicado que hubo «damnificados» como consecuencia de sus «acciones» -«muertos», «heridos» y «víctimas» a los que ETA expresa su «respeto»- y otros «ciudadanos sin responsabilidad alguna» que se vieron «perjudicados» por «las necesidades de todo tipo de la lucha armada». A ellos, los terroristas sí les piden «perdón», palabra que solo aparece una vez en el texto, como se ocupó de resaltar la hermana del concejal del PP asesinado en 1997 tras dos disparos en la cabeza.

Pero frente a ese dibujo de una batalla entre dos bandos que no ha existido, la respuesta de las asociaciones de víctimas fue ayer poner de relieve que «todas ellas fueron inocentes» y que «los únicos que, de modo unilateral decidieron asesinar, fueron ellos».

Las asociaciones de víctimas también manifestaron su «eterna gratitud» a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, a los que ETA atribuyó ayer haber llevado a cabo «acciones totalmente injustas, pese a utilizar el disfraz de la ley», todo ello como parte del intento habitual y fallido de los terroristas por igualar su conducta asesina con la de quienes les frenaron. Y a los que instan a practicar la contricción.

«Nadie -explican en su proclama- puede cambiar el pasado, pero una de las cosas más perjudiciales que se podría hacer ahora sería intentar desfigurarlo u ocultar determinados episodios. Reconozcamos todos la responsabilidad contraída y el daño causado (...) todos deberíamos reconocer, con respeto, el sufrimiento padecido por los demás».

Este retorcimiento de lo que se ha dado en llamar «el relato», el «conocimiento de la verdad», preocupa a las asociaciones que representan a las víctimas, en tanto pudiera atentar contra su memoria y «falsear la historia». Pero un «anexo explicativo» al comunicado de ETA demuestra que también a los terroristas les inquieta que su propia versión de los hechos pueda caer en el olvido, entre otros -dicen-«debido a que en Euskal Herria no se ha podido desarrollar un recorrido acordado similar a los procesos de resolución de otros conflictos».

«apagar Gernkia»
Aluden los pistoleros a la falta de una «solución democrática justa», que ya refieren en las primeras líneas de su comunicado, y a la que responsabilizan de que el «conflicto» haya existido y se haya prolongado. En exigencia de esa negociación, su escrito de ayer concluye con un mensaje de resonancias casi poéticas, distinto a lo habitual, que advierte: «Dando una solución democrática al conflicto político se podrá construir la paz y lograr la libertad en Euskal Herria. Para apagar definitivamente las llamas de Gernika».

El texto «tardío», «incompleto» y «vacío» del arrepentimiento y petición de perdón que se lleva esperando décadas ha hecho que las asociaciones de víctimas alberguen nulas expectativas sobre la presunta disolución de la banda dentro de dos semanas, acto que creen que consistirá en un «teatro» dirigido de forma principal a convencer a la comunidad internacional.

La ETA que ni desaparece ni pide perdón
José Mari Alonso. San Sebastián elconfidencial 21 Abril 2018

"El PSOE está matando a Iñaki de Juana”. El cartel con la imagen del sanguinario etarra sobrevive como puede al paso del tiempo en una calle de Lezo (Guipúzcoa). Hay partes arrancadas pero aún es visible la descolorida imagen del antiguo miembro del 'comando Madrid' y el mensaje de denuncia. Será de los pocos que todavía perdura de aquella remesa de carteles que llevó el mundo 'abertzale' a la calle hace más de una década con motivo de una de las huelgas de hambre protagonizadas por este etarra para presionar al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de cara a lograr una flexibilización la política penitenciaria.

A su lado, una rudimentaria pintada alaba a la banda terrorista. "ETA", grita una pared sin ningún tipo de adornos. Con las tres letras basta. El mensaje es el que es y no hace falta ornamentación. La de Lezo es una de las muchas pintadas en el País Vasco que van a perpetuar a la banda terrorista en las calles durante largos años. Silenciadas las armas hace siete años y a punto de callar en sus (infames) palabras —de confirmarse su anunciada disolución para el primer fin de semana de mayo—, la banda terrorista va a seguir presente en los rincones del País Vasco y Navarra a través de la amplia iconografía plástica que honra a los etarras y a su pasado criminal en muchos municipios vascos y navarros. Aquí no hay ni disolución ni perdón.

Ahora que está en juego el relato de la verdad, la huella de ETA va a estar ahí hablando para dejar su testimonio, para que las próximas generaciones conozcan que su 'lucha y sacrificio' no fue en vano dentro de un supuesto "conflicto" que no duda en remontar al bombardeo de Gernika de 1937, tal y como deja constancia la banda terrorista en su comunicado de este viernes, en el que realiza un perdón selectivo que categoriza a las víctimas al dirigir sus disculpas únicamente a aquellas que "no tenían participación directa en el conflicto".

ETA no ha certificado su defunción definitiva y en la calle ya se exige resolver la situación de sus presos. No había ninguna prisa a la hora de reclamar la desaparición de la banda terrorista, pero sí para exigir otra política penitenciaria al Gobierno más acorde a "los nuevos tiempos". Banderas a favor de los presos conforman la fotografía actual de bastiones 'abertzales' como Lezo, Oyarzun o Hernani. En esta primera localidad una gran pancarta que reclama el regreso a "casa" de los "presos y huidos" da la bienvenida. Los mensajes de recibimiento de este municipio de cerca de 6.000 habitantes también llegan en forma de pintadas en contra de las torturas, a favor de los jóvenes de Alsasua que agredieron a dos guardias civiles y sus parejas y para reclamar la marcha de este cuerpo del País Vasco. No falta tampoco la tradicional proclama de "independencia y socialismo" del mundo 'abertzale'.

A menos de 10 kilómetros, en Oiartzun, apenas hay paredes que no estén decoradas con los mensajes a favor de los presos de ETA y con proclamas 'abertzales'. "La represión no es el camino", reivindica una pintada en un muro de piedra. Los vecinos se han habituado a que esta estampa forme parte de la esencia de un municipio de 10.000 habitantes en el que dos de cada tres votos van a parar al zurrón de EH Bildu. Rostros de etarras, carteles a favor de la amnistía, pintadas contra la tortura y hasta una cometa gigante por los presos pueblan las calles. Son vestigios que perduran desde hace mucho tiempo. Como el cartel electoral de Arnaldo Otegi de cara a las elecciones vascas de hace más de un año y medio, que aún sigue en pie en el centro del municipio.

Pero no todo son mensajes que corresponden al pasado (en cuanto a su colocación). Una gran pancarta junto al Ayuntamiento llama a la ciudadanía a participar en la manifestación a favor de "los derechos de los presos" que ha organizado para la tarde de este mismo sábado en Bilbao otro de los movimientos vinculados a la izquierda 'abertzale', la dinámica Kalera Kalera, responsable de muchos de los polémicos 'ongi etorris' que tienen lugar a la salida de prisión de los etarras. La marcha por los presos ha venido precedida por la filtración del miércoles del inminente adiós de ETA y el comunicado del viernes con el perdón parcial de la banda terrorista y su justificación del pasado. Pocos (o nadie) creen en las casualidades.

Cuatro jóvenes juegan a pala en el frontón de Hernani. De la pared ya ha desaparecido la pintada que hace un año rendía honores a la banda terrorista: "Siempre con el pueblo. Muchas gracias. Gora ETA", proclamaba. Es una excepción. A escasos metros sí sigue visible el gran mural con rostros de presos etarras que desde hace muchos años es un vecino ilustre del municipio. Los reclusos de la banda terrorista conviven en las calles, si bien estos días hay un preso estrella, Ugaitz Errazkin, cuyo rostro protagoniza muchas pancartas para exigir a Francia que no extradite a quien tiene varias causas pendientes en España, entre ellas su procesamiento por participar en el asesinato del empresario Inaxio Uria en Azpeitia en 2008. Pero las autoridades galas acaban de entregar a España a este etarra, a quien el Ministerio del Interior le otorga un papel en el asesinato del exconcejal socialista Isaías Carrasco en este mismo año 2008 a pesar de que no está encausado en la Audiencia Nacional por este crimen.

Las calles de Hernani, municipio en el que se inspira la premiada novela 'Patria' de Fernando Aramburu, son un mosaico de carteles 'abertzales'. Se llama a la manifestación de este sábado en Bilbao por los presos, a la cadena humana del 10 de junio que unirá las tres capitales vascas a impulso de la plataforma soberanista Gure Esku Dago, la considerada Asamblea Nacional Catalana (ANC) vasca, o a la marcha que tuvo lugar el pasado sábado en Pamplona en apoyo a los jóvenes de Alsasua con motivo del inicio del juicio en la Audiencia Nacional.

Las calles de este municipio de unos 20.000 habitantes siguen siendo un terreno abonado a las proclamas a favor de ETA y su actividad terrorista. La lucha desde la palabra sigue vigente en un municipio en el que recientemente se ha impuesto la palabra de la Justicia, que ha condenado a cinco menores que en septiembre de 2016 participaron en el patio del instituto Agustín Iturriaga en un homenaje a etarras portando fotografías de miembros de ETA fallecidos. La Audiencia Nacional les ha impuesto una condena de seis meses de formación en actitudes y valores sociales que "favorezcan una reflexión real de las consecuencias de sus actos" por "enaltecer" a ETA y "menospreciar a las víctimas".

El mensaje 'agur eta ohore (adiós y honor)' que se podía leer en la pancarta ante la que posaron los menores en este acto de exaltación etarra ya no está en el instituto pero sí en las calles de Hernani. Porque Hernani sigue siendo la 'Patria' de los 'amigos terroristas'. Al igual que también es la 'Patria' de los 'amigos catalanes'. Una gran pancarta con una estelada que reclama "libertad para los Jordis [los líderes de ANV y Ómnium Cultural que fueron encarcelados acusados de un delito de sedición]" sigue dando la bienvenida al casco antiguo de este municipio, donde todavía perduran algunos banderines y banderas colocadas el pasado año en apoyo al pueblo catalán en pleno desafío soberanista del Govern.

Otro recuerdo, al del jefe de la Policía Local de Andoain asesinado por ETA, Joseba Pagazaurtundua, perdura ante la escultura levantada en su honor por Agustín Ibarrola en este municipio guipuzcoano. Los ramos de flores que ensalzaron su figura con motivo del 15 aniversario de su asesinato siguen denunciando el silencio cómplice que ha imperado en este municipio conocido como 'el triángulo de las Bermudas' porque los etarras 'desaparecían' en esta localidad cuando eran perseguidos por los cuerpos policiales. Aquí, el buzón instalado en su memoria para que los vecinos puedan mirarse en el espejo de la conciencia por su actitud pasada denuncia la falta de palabras del pueblo para apoyar a las víctimas y rebelarse ante los asesinatos. En las calles de esta localidad de 15.000 habitantes no hay ninguna foto de Pagaza. Tampoco hay pancartas que recuerden a quien ya había vaticinado su final. "Pronto estaré muerto", llegó a escribir en una estremecedora carta que tenía como destinatario al entonces consejero de Interior del Gobierno Vasco, Javier Balza.

Derrotados por España, su pueblo e instituciones
Luis Ventoso ABC 21 Abril 2018

ETA emite un comunicado en el que con un tono repulsivo, pues continúa interpretando su ola de cuarenta años de asesinatos como de una guerra entre dos partes, viene a reconocer lo que ya se sabe: que hace tiempo que fue derrotada por España, su pueblo y sus instituciones.

ETA se acabó en el cambio de siglo, por cinco motivos:

1.- El inimaginable atentado del 11-S, que puso fin a ciertas visiones inmorales arraigadas en Occidente, que contemplaban a algunas bandas terroristas (ETA e IRA sobre todo) como guerrilleros románticos movidos por un ideal respetable, un cliché nefasto y mendaz, que permitió que llegasen a existir aberraciones como el santuario francés. Tras el 11-S el terrorismo perdió toda coartada. Estados Unidos extremó su cooperación contra él y la UE se vio forzada a alinearse en serio con España frente a ETA, que se vio por fin acorralada, fuera de la historia.

2.- El Gobierno de Aznar y el juez Garzón diseñaron una estrategia que resultó decisiva para acabar con la banda: cortar su red mafiosa de financiación, amputar su trama civil. Provoca una sonrisa amarga recordar hoy que cuando se ilegalizó a la ETA civil el progresismo buenista clamó que ardería el País Vasco. Por supuesto no pasó nada, salvo que ETA se quedó sin dinero para sus crímenes.

3.- La labor de las policías españolas, en especial la Guardia Civil, fue extraordinaria, con agentes con una especialización asombrosa en su conocimiento detallado de las entrañas de la banda. En su etapa final, ETA estaba infiltrada hasta las cejas y sus pistoleros, borrokillas que en cualquier otro lugar habrían acabado en la delincuencia juvenil, carecían de la capacidad criminal de sus mayores.

4.- PP y PSOE estuvieron unidos frente al terror y hasta sacrificaron la vida de sus simpatizantes, mártires de las libertades, para defender los derechos de todos nosotros y la unidad de España. Fue una lección de la que hoy se deberían extraer consecuencias cuando se observa cómo el Partido Socialista pierde a veces el Norte y se presta a hacer el caldo gordo al separatismo catalán y vasco.

5.- La resistencia de la sociedad civil. Personas anónimas que decidieron resistir contra todo y contra todos, exponiendo su vida en condiciones de acoso vecinal inenarrables y claustrofóbicas. ¿Por qué lo hicieron? Nunca se dice a las claras: simplemente porque de manera natural se sentían españoles y estaban dispuestos a dejarse su vida por enfrentarse a ETA, cuyo objetivo no era más que lograr la independencia a través de una ola de violencia prácticamente indiscriminada (no se olvide: mataron a niños, mujeres, policías municipales de ciudades lejanas del Mediterráneo, funcionarios, periodistas, policías nacionales y guardias civiles, militares y un sinfín de políticos de partidos españolistas; por el contrario, ETA, y siempre hay que recordarlo, no asesinaba a los políticos del PNV). Esas personas de la sociedad civil fueron héroes y contrastan poderosamente con quienes guardaron un silencio ominoso (y cuesta no acordarse de cocineros multimedia que opinaban de todo pero que jamás tuvieron una opinión pública sobre el terror que asolaba a su tierra).

La estrategia ahora de ETA, que ya gobierna desde hace tiempo en muchos ayuntamientos con su marca civil, es simplota: pedir perdón, fomentar la amnesia en el País Vasco y esperar que llegue un Gobierno débil y buenista a La Moncloa para presionar por la gran amnistía, que saque a la calle a todos los asesinos (en realidad muchos de los más crueles ya están en su casa y hasta reciben homenajes populares cuando salen). Lograda la libertad de los terroristas, tocaría lanzar una gran campaña a la catalana para buscar la independencia. El papel del PNV será decisivo en cómo se escriba esa historia. Pero poco cabe esperar de un partido que en los momentos más crueles de ETA llegó a soltar aquella boutade del árbol y las nueces, ETA mata y otros recogeremos su frutos, una de las frases más repulsivas de la historia reciente de España.

ETA ya no interesa a la sociedad española. Es un error. Esta gran victoria de la democracia española contra quien fue su más encarnizado enemigo debería enseñarse en todas las escuelas del país, recordando siempre que hubo un tiempo en que por pensar diferente había una legión de bárbaros que te condenaba a un tiro en la nuca, a meses de secuestro en un zulo tamaño tumba, a una bomba en los bajos del coche que te despanzurraba, a un disparo a bocajarro mientras tus hijos te veían desde la ventana saliendo como cada mañana al trabajo. Los crímenes de ETA deberían estudiarse en España del mismo modo que Alemania recuerda y condena cada día la violencia nazi. No lo veremos. En España nos gustan más las cañitas, el fútbol, la frivolidad y el olvido que recordar a los mejores. Todos esos muertos fueron nuestros héroes, que murieron ensangrentados y a los que hoy amenaza una mancha casi peor: la ingratitud y la desmemoria. ETA ha sido derrotada, pero queda decidir quién va contar para siempre la verdad de esta historia. Y ahí…

NO COLABORARÁN CON LA JUSTICIA
ETA se burla del Estado y rechaza colaborar en los crímenes sin resolver
La Gaceta  21 Abril 2018

La banda terrorista pide perdón “a una parte de las víctimas” y justifica su actividad violenta en el clima violento del País Vasco.

ETA ha lanzado este viernes un comunicado en el que anuncian que no están dispuestos a colaborar con la Justicia para colaborar en la resolución de los casi 400 crímenes pendientes.

La organización terrorista ha reconocido el daño causado y el sufrimiento desmedido causado a la sociedad pero con matices. ETA diferencia entre víctimas, pide perdón sólo a una parte y justifica su actividad violenta en el clima violento del País Vasco.

A continuación, la banda terrorista ha manifestado que “a consecuencia de errores o decisiones erróneas”, ha provocado “también” víctimas “que no tenían una participación directa en el conflicto, tanto en Euskal Herria como fuera de ella”.

“Sabemos que, obligados por las necesidades de todo tipo de la lucha armada, nuestra actuación ha perjudicado a ciudadanos y ciudadanas sin responsabilidad alguna. También hemos provocado graves daños que no tienen vuelta atrás. A estas personas y a sus familiares les pedimos perdón. Estas palabras no solucionarán lo sucedido, ni mitigarán tanto dolor. Lo decimos con respeto, sin querer provocar de nuevo aflicción alguna”, ha añadido el comunicado.

ETA ha señalado que en estas décadas la sociedad vasca ha padecido un “sufrimiento desmedido”, con “muertos, heridos, torturados, secuestrados o personas obligadas a huir al extranjero”, y reconoce que ha tenido una “responsabilidad directa” y que “nada de todo ello debió producirse jamás o no debió prolongarse tanto en el tiempo, pues hace ya mucho que este conflicto político e histórico debía contar con una solución democrática justa”.

La organización terrorista ha matizado que el “sufrimiento imperaba antes de que naciera ETA y continúa después de que ETA haya abandonado la lucha armada”.

“Las generaciones posteriores al bombardeo de Gernika heredamos aquella violencia y aquel lamento, y nos corresponde a nosotros que las generaciones venideras recojan otro futuro”, han explicado.

El ejercicio de demagogia sin precedentes de ETA ha continuado con una lamentable afirmación: “Ojalá nada de eso hubiese ocurrido, ojalá la libertad y la paz hubiesen echado raíces en Euskal Herria hace mucho tiempo”,

El peor autoengaño
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 21 Abril 2018

La realidad contundente no deja margen para el autoengaño a la clase media estafada por sus guías inescrupulosos.

Es difícil determinar, en el discurso del secesionista, cuánto hay de engaño urdido para atrapar incautos y cuánto de autoengaño internalizado para reforzar las propias convicciones. A medida que se asciende en la escala de la jerarquía embaucadora, es más fácil encontrar profesionales de la mentira. Sienten tanto desprecio por sus adictos que incluso se complacen en refregarles por las narices que los están timando. El último ejemplo de este desdén impune lo encontramos en la confesión del desahuciado pero ubicuo Artur Mas (LV, 23/2):

En el mundo de la política hay un componente simbólico y estético y muchas veces un argumento se hincha o se exagera para quedar lo mejor posible con la opinión pública. ¿Esto es un engaño? Puede llegar a ser un engaño. (…) Todos los actores que fueron al Parlament aquel 27 de octubre y que votaron a favor sabían que aquello no tenía recorrido real.

Lo lógico habría sido que después de enterarse de que les habían tomado el pelo con tanta desvergüenza para sacarlos a la calle y hurtarles el voto, los dos millones de humillados se despidieran de los abusadores con un corte de mangas masivo. Pero no fue así, porque entonces siguió operando el autoengaño.

Vulgar superstición
El autoengaño hace cerrar los ojos a la realidad y obedecer sentimientos torticeramente inculcados desde la escuela, primero, y desde un aparato monolítico de propaganda, después, y finalmente remachados mediante el estímulo de los más bajos instintos gregarios. Tiene más puntos en común con la fe religiosa, o con la vulgar superstición, que con las ideas políticas.

Ahora estamos presenciando el peor autoengaño cuando un sector minoritario, pero influyente, de la sociedad catalana acepta sin chistar que los sediciosos den carta blanca a una fuerza de choque intimidatoria programada para convertirse en el brazo represivo de un régimen dictatorial. Las primeras víctimas de los Comités de Defensa de la República, que el contubernio secesionista pone en marcha con la colaboración de sus parlamentarios y de sus lenguaraces habituales, serán los burgueses acomodaticios que se resisten a tomar en consideración la genealogía totalitaria de este engendro.

La pobre Pilar Rahola no sabe dónde encasillar a estos energúmenos. Un día los sermonea ("Capuchas", LV, 3/4):
No creo que ir encapuchados a levantar barricadas, o cortar indiscriminadamente (sic) autopistas, sea la mejor manera de demostrar el civismo de los CDR. Sino al contrario, abona el imaginario violento. No lo olvidemos, la causa catalana es cívica y es pacífica, o no es.

Y otro día los sobreprotege maternalmente ("Todo es ETA", LV, 11/4):
Como iban anunciando los serviles y bien informados periodistas del 155, se ha iniciado el acoso y derribo a los CDR con una campaña previa de criminalización que busca desesperadamente convertirlos en arietes violentos.

Afinidad entre bárbaros
El que recurre al arsenal de posverdades, como siempre, es el predicador Francesc-Marc Álvaro ("Una ausencia intolerable", LV, 12/4):

De los creadores de "El golpe separatista" llega ahora "El terrorismo independentista". La ausencia de violencia independentista en Catalunya se ha convertido en un factor al parecer intolerable para algunos, porque limita el uso de la fuerza represora del Estado. (…) El proceso soberanista catalán ha sido y es un fenómeno inequívocamente pacífico, alérgico a cualquier tentación violenta y sabedor de que cualquier error en ese sentido rompería la credibilidad de su discurso.

Si bien, como confiesan Rahola y Álvaro, la táctica aconseja aparentar pacifismo para salvar "la credibilidad del discurso", los mil años de historia sobre los que descansan las reivindicaciones de supremacía confirman que el talante étnico supuestamente pacífico que idealizan los exegetas para justificar la excepcionalidad del poble no existe, y que los catalanes están tan predispuestos como todos los otros seres humanos a obedecer el llamado primitivo de la selva cuando se presenta la oportunidad. Este es el punto débil de todos los mitos de supremacía.

Para demostrarlo no hace falta remontarse a los pogromos y golpes de hoz (hoy muy coreados) de tiempos lejanos. Omito también la Guerra de Sucesión, tan manoseada como tergiversada. Tenemos, casi a la vuelta de la esquina, las guerras carlistas, la Semana Trágica, los pistoleros patronales, los tirabombas anarquistas, los escamots fascistas y el Tercio de Montserrat franquista.

Durante la guerra incivil, las enseñanzas de Prat de la Riba y de Pi y Margall fueron sustituidas por las de Bakunin, Trotski y Stalin, con las consiguientes matanzas fratricidas dentro del bando republicano catalán. Bando este cuyos milicianos se ponían de acuerdo, eso sí, para perseguir a los cristianos con la misma saña con que, tal como denuncia el último libro de Pilar Rahola, hoy lo hacen los yihadistas. Una sintomática afinidad entre bárbaros a lo largo del tiempo que ella evita señalar, como si hubiera víctimas de primera y víctimas de segunda, dependiendo de la ideología y creencias de los victimarios.

Metástasis del terrorismo
Es imposible amputar una sociedad o un órgano del entorno natural que le da vida sin que la operación sea un acto de violenciay esté acompañada por el dolor, el debilitamiento y, en casos extremos, la muerte. Pero quienes amputan sociedades no son cirujanos que actúan guiados por la ciencia, como quienes amputan órganos. Son fanáticos movidos por odios ancestrales reñidos con la racionalidad. O, lo que no es menos abominable, impulsados por ambiciones desorbitadas ocultas bajo una máscara de patriotismo.

No habrá trampantojos suficientes, en la retórica del secesionismo, para esconder los vasos comunicantes que existen entre sus ramificaciones más radicales y las metástasis del terrorismo. Amanecía la Transición, en 1977, cuando Carles Sastre, sicario del Exèrcit Popular Català (Epoca), que más tarde se transformaría en Terra Lliure, asesinó al empresario José María Bultó adosándole una bomba al pecho. No se pudo probar que fue también él quien empleó el mismo método un año más tarde para matar al exalcalde Joaquín Viola y a su esposa, pero pasó una larga temporada en la cárcel por el primer homicidio. Y hoy es un astro brillante en el firmamento tribal de la CUP, encabeza la fantasmagórica Intersindical (CSC), promotora de huelgas subversivas, y Xavier Grasset, presentador de la beligerante TV3, lo define como "gran reserva del independentismo"

Incubando verdugos
Una fecha clave para medir la metástasis del terrorismo en Cataluña es el 19 de junio de 1987, cuando ETA atentó contra Hipercor con un saldo de 21 muertos. Pocas semanas antes, la candidatura al Parlamento europeo de Euskal Herritarrok (brazo legal de ETA y de Herri Batasuna) había cosechado 39.693 votos en el Principado. Después de esa masacre, y de la que asoló la casa cuartel de la Guardia Civil de Vic, con 9 víctimas mortales (1991), esa misma lista bajó en 1994 a 4.481 votos. Pero en las europeas de 1999 volvió a subir a 17.790 votos. Las células malignas seguían reproduciéndose.

La crónica de El País (15/6/1999) aporta otros datos reveladores sobre la corriente de simpatía que conectaba a la banda terrorista con los brotes precoces del secesionismo. En febrero de 1999, el patibulario Arnaldo Otegi fue agasajado por dos consejeros de la Generalitat y –añade el diario– "ERC y PI se disputaban su compañía" en conferencias y actos públicos. Recordemos que el PI era el minúsculo Partit per la Independència que lideraban Pilar Rahola y Àngel Colom y que afrontó su bancarrota implicándose en la corruptela del caso Palau.

Los días 3 y 4 de enero del 2004, Josep Lluís Carod-Rovira, consejero jefe de la Generalitat y líder de ERC, se entrevistó en Perpiñán con el matarife etarra Josu Ternera para hacer valer la metástasis y conseguir una tregua para Cataluña. Y ya en el apogeo del proceso, Arnaldo Otegi vuelve convertido en huésped privilegiado de los capitostes secesionistas que le tributan homenaje en el Parlament. Carme Forcadell, la primera.

La realidad contundente no deja margen para el autoengaño a la clase media estafada por sus guías inescrupulosos, sobre todo ahora que en el huevo de los CDR de cepa castro-chavista se están incubando sus futuros verdugos. Ignorar esta evidencia sería el peor autoengaño.

PS: los tres jueces alemanes que han denegado la extradición del prófugo Carles Puigdemont dudan de que lo que España castiga como delito de rebelión equivalga a lo que en Alemania es un delito de traición a la patria. ¿Cómo calificarían esos jueces los actos de un ciudadano nacido en España, cuya única documentación válida para saltar de una madriguera europea de lujo a otra es, le guste o no, la española, y que encabeza, dentro de las fronteras, un alzamiento contra la unidad de su odiada patria natal y, fuera de ellas, desarrolla una campaña de difamación e insidias contra dicha odiada patria? Y, de paso, urge identificar de qué fondo de reptiles, local o extranjero, salen los millones de euros que financian la ostentosa maquinaria de esta traición.

Los amenazados del ‘procés’
Tres concejales de PSC (Tortosa), Cs (Girona) y PP (Arenys de Munt) explican a ‘Crónica Global’ los insultos que reciben en la calle, los ataques personales sufridos en sus municipios
María Jesús Cañizares cronicaglobal 21 Abril 2018

Señalados por rechazar el independentismo. Tres concejales explican a Crónica Global los ataques sufridos en sus respectivos municipios por parte de radicales secesionistas. El despacho profesional de Enric Roig (PSC) en Tortosa (Tarragona) amaneció con pintadas tras la detención de Carles Puigdemont. En Girona, a la hija de Manuel Vázquez (Ciudadanos) le rajaron las ruedas del coche, mientras que en Torroella de Montgrí (Girona) la casa de un militante de la formación naranja apareció una mañana con pintadas de lazos amarillos y las palabras “pim, pam, pum”. En Arenys de Munt (Barcelona), el concejal del PP Ramon Planas, y su mujer, Vanesa Muñoz, cargo local del PSC, han sufrido insultos y amenazas.

Enric Roig es portavoz del PSC en el Ayuntamiento de Tortosa y expresidente del Consejo Comarcal del Baix Ebre. Recientemente sufrió pintadas en su despacho profesional, Taller de Arquitectura. “Fue el domingo de Ramos por la noche, la tarde de los disturbios de Barcelona por la detención de Carles Puigdemont, aparecieron las pintadas”, explica a este medio de comunicación.

“Me he sentido señalado por mi posición política claramente no independentista, y en mi ámbito privado y profesional. Es como una advertencia de ‘sabemos quién eres y dónde trabajas y te identificamos para que todos lo sepan’. El independentismo dice ‘estás conmigo o estás contra mí”.

Asegura que, pese a esos ataques, su "postura siempre ha sido de diálogo y encontrar puntos de encuentro y huir de la confrontación que hoy en Cataluña encarnan Ciudadanos y PP contra el bloque independentista": "De sobras se me conoce en Tortosa y en las Terres de l’Ebre por mi talante, dialogante y conciliador".

El pasado 27 de diciembre, Roig fue objeto de una moción de censura como presidente del Consell Comarcal del Baix Ebre, después de un pacto de dos años y medio con ERC “en el que se había pactado que los temas soberanistas no serían motivo de ruptura del acuerdo y más después de haber mantenido el compromiso de apoyar los dos primeros años al presidente republicano”. “Se nos ha querido excluir y apartar del ámbito público y ahora se nos quiere también señalar y apartar de nuestro ámbito privado”, denuncia.

El socialista afirma que le han insultado por la calle, así como "en medios de comunicación locales, públicos y privados, en tertulias y debates": "Nos hemos tenido que ir de plenos municipales ante los insultos de algún partido independentista y ante la permisividad del alcalde".

Enric Roig presentó denuncia tras las pintadas porque "se trata de una amenaza" contra su "vida personal y profesional" y entiende que son "temas que se deben denunciar ya que, a diferencia de lo que algunos piensan, estos hechos no van implícitos con tener un cargo electo, ni se trata de una simple gamberrada". "Creo que van más allá", apostilla. El cargo socialista cree que, en los últimos meses, se han intensificado ese tipo de ataques. “Lo creo y lo sé por otros compañeros de partido de toda Cataluña que en sus negocios, este verano, ya habían sufrido ataques, y de locales del PSC que han sufrido pintadas u otro tipo de acciones”.

Asegura que “en Tortosa también se han dado estas acciones a personas que no son cargos electos ni tienen relación directa con la política, pero se han mostrado ‘en su vida privada’ manifiestamente no independentistas”. Roig afirma: “Nuestras vidas siguen siendo las mismas de siempre, sin ningún tipo de temor a nada; yo en Tortosa desarrollo mi vida pública y privada con absoluta normalidad, como siempre”. No obstante, reconoce que “la preocupación familiar es evidente, y más cuando los ataques se efectúan sobre tu vida profesional que es tu fuente principal de ingresos. Pero lejos de arrojar la toalla estos actos dan fortaleza para seguir trabajando el día a día e intentar hacer entender que esta no es la solución, que hay que apelar al diálogo y al consenso, nunca a la confrontación”.

El concejal socialista agradece "las muestras de apoyo --hoy mismo de un vecino— y de rechazo a este tipo de actitudes independentistas". "Yo siempre digo que si esta pintada ha servido para que algunos se den cuenta de que éste no es el camino y que hay que buscar el acercamiento, bienvenidas sean, dentro de la gravedad que supone esta acción", añade.

Ramon Planas es concejal del PP en el Ayuntamiento de Arenys de Munt (Barcelona) desde 2015. Este municipio se convirtió en una especie de santuario independentista en 2009, cuando se erigió en la primera ciudad en celebrar una consulta sobre la ruptura con España. “A mí me han llamado ‘facha de mierda’ o ‘hijo de la gran puta’ por la calle. Pero si denuncias es peor porque Arenys es un pueblo y cada día te cruzas con los agresores. Una vez me quejé, invocaron su derecho a la libertad de expresión y negaron que fuera delito porque no faltaban a la verdad al llamarme ‘facha”.

Planas explica que "toda" su familia es catalana: "Incluso yo pienso y hablo en catalán. Todo es incoherente. Hay gente que se autodenomina catalanista que me dice que me vaya de Cataluña. ¡Pues de mi tierra no me echa ni Dios! Ellos buscan la destrucción del bien común. Practican el ‘divide y vencerás".

No obstante, el popular detecta una calma tensa en su municipio. “Parte de los independentistas están tan cansados de todo esto como quienes no lo somos. También quieren una solución. Son los extremistas los que insultan a tu familia en las redes sociales o en la calle”, precisa.

Planas, secretario de Relaciones Institucionales del PP del Maresme y presidente de la Junta Local del PP de Arenys, está casado con Vanesa Muñoz, vicesecretaria primera del PSC en el Maresme y secretaria socialista de Igualdad. “En casa tocamos poco el tema político. Ella es abogada y muy purista en lo que respecta a la aplicación de la ley. Pero discrepamos respecto a la aplicación del 155. Ella es más moderada en eso”, desvela el concejal popular, muy crítico con el líder del PP catalán, Xavier García Albiol, tal como publicó Crónica Global.

"Convivencia"
El objetivo de Ramon y Vanesa “es la convivencia” y ambos tienen muy claro que la política no es una profesión. “Ella tiene su despacho, es autónoma y paga sus facturas. Y yo trabajo en una empresa vinícola”.

Afirma que, mientras los independentistas se permiten "decir barbaridades, colgar fotos e insultar sin que pase nada, al revés no ocurre lo mismo". "Una vez colgué una foto en las redes con una botella de cava 1551 a la que tapé el último 1. Se lió una tángana impresionante", explica.

De la dureza de militar en el PP y vivir en un municipio pequeño independentista da fe el hecho de que varios miembros de la Junta Local de los populares en Arenys “no quieren repetir o no quieren hacerse visibles. Se trata en algunos casos de personas mayores a las que insultan e increpan por la calle y piden un tiempo de desconexión”. No obstante, asegura que hay gente joven que quiere recoger el testigo en esta población, gobernada por ERC.
Vázquez (Cs): "Más fuerza para seguir luchando"

En el caso de Manuel Vázquez, concejal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Girona, las amenazas se hicieron extensivas a su propia familia. Su hija, también militante de la formación naranja, ha sufrido destrozos en su coche en tres ocasiones. “Primero le rayaron el vehículo con un destornillador, después le pintaron lazos amarillos y, finalmente, le rajaron las ruedas cuando iba a llevar a su hija al colegio. El coche es de mi esposa, pero en esos momentos estábamos en Sevilla”.

Vázquez confiesa que este tipo de ataques “te duelen e infunden miedo, pero mientras se quede en eso…”. No son casos aislados, dice. El pasado 13 de marzo, los radicales pintaron lazos amarillos y la expresión “pim, pam, pum” en la casa de un afiliado de Cs de Torroella de Montgrí (Girona). Era el segundo ataque de estas características que recibía este afiliado después que el 22 de febrero le pintaran lazos amarillos en la fachada, el portalón del garaje y la puerta de entrada de su domicilio.

Lejos de tirar la toalla, el concejal de Cs en Girona afirma que estas intimidaciones “te dan más fuerza para seguir luchando contra la injusticia que supone la fractura social provocada por el procés”. Confiesa que los políticos que no quieren la ruptura con España no pueden "hacer una vida normal como los independentistas": "Ellos pueden exhibir sus símbolos, organizar actos públicos. Nosotros, no".

Vázquez se muestra muy crítico con la alcaldesa de Girona, Marta Madrenas (PDeCAT), quien el pasado 25 de marzo lideró una concentración ante la sede de la subdelegación provincial del Gobierno. “La gente que salía a la calle estaba encendida, y encima la alcaldesa llama a la movilización con el megáfono en mano”, denuncia.

Cree que la situación de crispación “se está agudizando cada vez más. Cada vez hay más crispación, más odio”. Por eso, afirma que su partido trabaja “para gobernar Cataluña y arreglar las cosas. Los independentistas solo gobiernan para ellos”.

SEGUIRÁN RECLAMANDO JUSTICIA
Indignación entre las víctimas por el comunicado de los terroristas
La Gaceta  21 Abril 2018

Las asociaciones y colectivos de víctimas del terrorismo han recibido el comunicado de ETA con incredulidad e indignación por la distinción que la banda hace al pedir únicamente “perdón” de forma expresa a aquellas “que no tenían una participación directa en el conflicto”.

El comunicado ha generado múltiples reacciones entre las víctimas e incluso 21 organizaciones han firmado un comunicado en el que anuncian que seguirán reclamando justicia y no admitirán que “quienes causaron tanto sufrimiento y dolor pretendan encontrar atajos”.

Estas asociaciones han considerado que las disculpas a las víctimas eran “imprescindibles pero hace muchos años que debían haberse producido y han asegurado que resulta inadmisible que pretenda diferenciarse entre dos tipos de víctimas, las ‘ajenas al conflicto’ y las que en opinión de los terroristas no lo eran”.

La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo (FVT), Mari Mar Blanco, ha dicho que la palabra perdón queda muy bien en un comunicado pero está vacía de contenido porque a día de hoy ni reconocen de manera unilateral el daño cometido y siguen hablando de conflicto y de víctimas de dos bandos.

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo de Euskadi (Covite) ha considerado inaceptable que ETA las diferencie entre culpables e inocentes y pida perdón solo a una parte de ellas.

Por su parte, el presidente de Dignidad y Justicia, Daniel Portero, ha opinado que con el comunicado ETA solo busca el acercamiento de los presos etarras al País Vasco y es un gesto para que el PNV se lo exija al Gobierno a cambio de aprobar los presupuestos generales del Estado.

Asociaciones de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, uno de los colectivos más atacados por ETA, también han querido dejar constancia de su malestar por el comunicado.

La Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC) ha señalado que la petición de perdón de ETA a las víctimas y sus familias “no es sincera”, mientras que la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha denunciado que la banda ha vuelto a atentar contra la memoria de este Cuerpo, entre ellos los dos centenares largos de víctimas y sus familiares, entre los que se encuentran niños asesinados.

La Asociación Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado Víctimas del Terrorismo ha criticado que ETA haga distinción entre las víctimas y ha precisado que, aunque “parece pedir perdón”, realmente “solo lo hace al pueblo vasco”.

También han reaccionado distintas asociaciones de víctimas autonómicas. La andaluza ha exigido a ETA su perdón “sin mentiras ni justificaciones”; la extremeña ha considerado que el reconocimiento del “daño causado” llega “muy tarde”; la catalana ha afirmado que no se “cree” el perdón; la navarra ha señalado que la organización terrorista pretende “lavar su historia, reescribir el relato” y la castellanoleonesa espera que el Gobierno y los jueces “no caigan en la trampa” de ETA.

Más positivo ha sido el periodista Gorka Landaburu, víctima de un atentado de ETA en 2001, que ha tachado el comunicado de “importante” porque hace cierta “autocrítica”.

También Rosa Rodero, viuda del sargento de la Ertzaintza Joseba Goikoetxea, asesinado por ETA en 1993, ha considerado que el comunicado de ETA es “positivo” porque es “un paso más” hacia su desaparición y la paz.

No ha sido de la misma opinión la eurodiputada del PP Teresa Jiménez Becerril, hermana del concejal sevillano Alberto Jiménez Becerril, asesinado junto a su esposa por ETA, que ha dicho no creerse el “perdón cínico y selectivo” de la banda.

La eurodiputada de UPyD Maite Pagazaurtundua, hermana de Joseba Pagazaurtundua, asesinado en 2003, ha dicho que creerá en la asunción del daño causado por ETA si en los próximos días “no montan un circo” para “intentar repartir responsabilidades”


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