AGLI Recortes de Prensa   Viernes 27 Abril 2018

Ya nadie está seguro
Emilio Campmany  Libertad Digital 27 Abril 2018

España ya no es lo que era. En este país, otrora solar de las más altas torres y castillos, ya no queda piedra sobre piedra. Antes caían reyes, presidentes de Gobierno o de banco, pero había muros que nadie se atrevía a derribar. Siempre se podía contar con un mínimo de puntales imperecederos que sostenían a la nación, vigías que nunca holgaban, constantemente atentos a nuestro bienestar. Pero hoy, si puede caer Juan Luis Cebrián, el monumento del granito más pétreo, es que puede caer cualquiera. Ya nadie está seguro. Para mayor vergüenza nuestra, ha sido un gabacho el que conducía el caterpillar que ha socavado los cimientos patrios. Y corrobora lo bajo que hemos caído el que ninguno de los dos reyes ni el presidente del Gobierno, convenientemente apelados para que acudieran a impedir el desastre, hayan sido capaces de evitarlo.

No hay color ni fragancia de la España actual que no tenga algo del tinte o de la esencia de Cebrián. Sin él, la ETA no habría durado lo que duró, la fragmentación autonómica no estaría tan atomizada como está, los privilegios catalanes y vascos no habrían llegado hasta donde lo han hecho y la corrupción no sería tan común como es. Sin él, seguiríamos obstinadamente perseverando en el error de creer que la Reconquista fue algo bueno para nuestra nación. Porque es de justicia recordar que fue él y no otro quien, con un solo adjetivo, como sólo los grandes escritores son capaces de hacer, derrumbó el absurdo mito, la burda leyenda de la Reconquista llamándola "insidiosa". Y eso bastó. Ahora todos los españoles y españolas, especialmente las españolas, lamentamos no llevar la chilaba y el velo, no vivir bajo el justo orden de la sharía, dirigidos por sabios imanes que nos harían la caridad de ahorrarnos el funesto trabajo de pensar.

Hoy España debería estar de luto, con sus banderas a media asta, los cines y teatros cerrados y las radios y televisiones emitiendo música fúnebre sin parar. Las manos que moldearon cual arcilla lo que hoy nuestra nación es han sido despojadas del sustento con el que seguir trabajando en pos de nuestra dicha. Una nación ignorante como la nuestra necesita intelectos de altura que la dirijan. Pero, para disfrutar de una tal bendición, sus ciudadanos deberíamos impedir que quienes nos regalan sus prudentes indicaciones sean de forma inclemente expulsados de la atalaya desde la que otean el futuro y señalan el camino por el módico estipendio de unos tristes millones de euros anuales. Y es terrible que un franchute furibundo, de apellido impronunciable, más roñoso que el avaro de Molière, nos deje huérfanos de guía por ahorrarse él unas despreciables monedas.

Menos mal que Dios aprieta pero no ahoga, y así, la desagradecida empresa que nos ha afrentado echando a Cebrián anuncia que el inmortal académico seguirá donándonos su impagable doctrina desde El País. No quiera el Cielo que el comprensible enojo que embargará sin duda al gran preboste haga que, con justo desdén, nos castigue y nos prive para siempre de su labia. Es mucho lo que podemos soportar, pero no creo que aguantáramos un castigo de tan estricta severidad.

Los catalanes a setas y los vascos a Rolex
Alberto Pozas. vozpopuli  27 Abril 2018

Lo de la subida de las pensiones y el diálogo con Cataluña son la letra gorda de las exigencias del PNV. Falta la ‘pequeña’, otro chorro de millones

No ha faltado ningún año a la cita. Desde que tenemos democracia, el debate y aprobación de los Presupuestos sigue siendo un momento cumbre. Y el legislador quiso dotar a las minorías de su día de gloria en el que pasar el platillo. Lo llevaron mal con las mayorías absolutas de Felipe González y de Aznar, y la primera legislatura de Mariano Rajoy les dejó a dos velas. Pero el balance de todos estos años es más que positivo para las minorías nacionalistas. El sistema fue diseñado en un escenario bipartidista, con vocación de alternancia, y para convencer a esos nacionalistas de que era beneficioso venir por Madrid a hacer política. Pero los tiempos adelantan que es una barbaridad, y ahora tenemos a cuatro partidos medio empatados, lo que puede generar el monstruo de que apenas cinco votos valgan un pastizal. Hay que mantener un debate general sobre los Presupuestos, pero las votaciones deberían ser partida a partida.

La historia demuestra que la existencia del paso previo de las enmiendas a la totalidad del proyecto de Presupuestos Generales es el momento feliz para los minoritarios. No recuerdo los tiempos de UCD, pero sí a Jordi Pujol en 1996 dejando caer al PSOE por corrupción después de haber sacado buenas tajadas en los años anteriores de la minoría socialista más endeble. Después ya fue para nota. Los votantes de Aznar gritando en la calle Génova “Pujol, enano, habla castellano” y el que terminó hablando catalán “en la intimidad” fue el propio Aznar, que para que no se le torcieran sus cuentas tuvo que entregar a la muy corrupta CiU, en los dos primeros años de legislatura, el control del Gestor de Infraestructuras Ferroviarias.

Peor fueron los dos siguientes, cuando Pujol se hizo con la secretaría de Estado de Infraestructuras y Transportes. Entre el 3 y el 4 por ciento: hagan ustedes la cuenta de a cuánto nos salió cada diputado convergente. Por cierto, algún día nos contarán qué recibió Arzalluz por prestar los votos del PNV, o si solo se quedó en referirse a ETA como un Movimiento Vasco de Liberación. Pero unos Presupuestos son estabilidad, y por la estabilidad un gobierno hace lo que sea necesario, hasta entregar el rosario de la madre.

Zapatero también pagó su peaje por no ser capaz de conseguir la mayoría absoluta y ahora le toca el turno a Rajoy. La espada de Damocles de las enmiendas a la totalidad pende sobre la cabeza de todo gobierno que no llegue a 176 escaños. El año pasado la cuenta fue abultada. Si dejamos a un lado lo que sacaron los canarios, tanto Coalición Canaria como Nueva Canarias, el PNV se puso las botas: una rebaja de 1.400 millones de euros a descontar del Cupo, que sus empresas paguen menos en el recibo de la luz y una inyección importante para su AVE.

Para este año, los nacionalistas vascos se quieren apuntar la subida de las pensiones (han llegado a decir que representan las demandas de los sindicatos, casi nada) y engrasar el diálogo en Cataluña. Esta es la letra gorda, pero en unos días conoceremos la letra pequeña, la de las enmiendas parciales, las que se traduce en millones de euros. Está claro que mientras las distintas minorías catalanas buscan setas, la minoría vasca está encontrando Rolex.

Una mala shakesperiada
Hermann Tertsch ABC 27 Abril 2018

Nadie habría pensado antes que Cristina Cifuentes daba para una tragedia shakespeariana, pero se le ha acercado peligrosamente a ella al final de estos 34 días desde que se supo, porque se supo, que no había cursado un ridículo máster de una universidad madrileña que pretendía tener. Al final no ha dimitido por aquello. Porque parecía en estos pasados días dispuesta a dejar que la Comunidad de Madrid quedara en manos de la izquierda tras una moción de censura. Con aguante para sostener lo insostenible. Y después presentar su inevitable caída como un juego político común. Un asalto de la izquierda contra una liberal de éxito. No lo habría sido. También en esto habría estado Cifuentes en «conflicto con la verdad», como dice el ahora frustrado candidato socialista de la moción de censura, Ángel Gabilondo.

Cifuentes debió dimitir hace 30 días por aquellas versiones mutantes de la verdad que ofreció sobre su titulación. Al final ha dimitido por una grabación aparecida de un lamentable capítulo personal hace siete años en que intenta llevarse sin pagar unas cremas de un supermercado, es sorprendida por el personal y ha de pasar por un trámite humillante del vaciado del bolso y el pago del pretendido botín. Son ese tipo de imágenes en las que ridículo, humillación, escarnio se unen en una película insufrible y angustiosa de ver imágenes. Imágenes que, como algunas conversaciones íntimas, ninguna persona pública sobrevive. Ha hecho bien en acabar con este calvario inútil que podía haberse ahorrado con un poco más de lucidez y amor a la verdad. Y ni siquiera ha asumido lo evidente y ha negado la evidencia de la terrible situación que pasó en el supermercado.

La propia Cifuentes parece asumir que en su propio partido alguien quería acabar con ella. Solo almas cándidas se creen las inocentes explicaciones sobre las fuentes de la primera información sobre la falsificación de los datos sobre el máster. Y muchas sospechas caben sobre el origen de este vídeo que por ley debería haber sido destruido hace más de siete años. La obstinación de Cifuentes con no dimitir por el máster falso le ha granjeado este brutal castigo en imágenes para forzar su salida. Es mejor no imaginar que tipo de vídeo, qué tipo de documento, qué tipo de evidencia podía haber salido a la luz si se empeña en no dimitir. Entonces el fantasma de Shakespeare podría ya haber estado ya directamente encima de la presidenta.

La conclusión, más allá del pesar por el daño personal que Cifuentes sufre por culpa propia y ajena, debe ser de enorme preocupación. Porque en un momento de alarma nacional por un golpe de Estado que se mantiene vivo en Cataluña, el Gobierno y el partido de Mariano Rajoy están muy evidentemente en plena descomposición. No se puede llamar de otra forma a este grotesco y dañino espectáculo en el que los ministros se contradicen en cuestiones de vital importancia para la seguridad nacional y todos ignoran las alarmas de la población para dedicarse a sus propios asuntos de supervivencia y ventaja. Y el presidente juega por conveniencia propia a la colaboración con los golpistas en Cataluña y a las cesiones sin límites a los socios vascos de los golpistas. Y deja así que la escalada en la agresión del separatismo al resto de españoles sea en Cataluña cada vez más brutal. En estas circunstancias todos los partidos nacionales tenían que estar en un frente común por la nación, la unidad y la democracia para derrotar de una vez por todas al separatismo golpista. Pues no, la discordia es general, la procacidad de la agresión separatista con sus colaboradores en la izquierda radical española crece sin cesar. Y ahora además, la sociedad está convencida de que en el partido del gobierno se dirimen las diferencias con métodos mafiosos.

Rajoy capitanea el naufragio del PP
Ignacio Varela El Confidencial 27 Abril 2018

Dentro de un mes ya no se hablará del caso Cifuentes. Pondrán como presidente a algún político anónimo del PP, Cristina se dispondrá a sobrellevar como pueda el resto de su vida y la política madrileña seguirá en la ciénaga en la que permanece desde que, hace 15 años, alguien compró a dos diputados para robar un gobierno y aquello quedó impune.

Lo que seguirá en todo lo alto es el drama de la destrucción, a manos de sus dirigentes, de un partido que llegó a representar sólidamente a casi la mitad de la sociedad española, ocupando en solitario el amplísimo espacio que va de la derecha nostálgica al moderno centro-derecha liberal.

Ya no solo está comprometido el resultado del PP en las próximas elecciones, sino la subsistencia de esa imponente maquinaria política que Manuel Fraga fundó, José María Aznar construyó y Mariano Rajoy está a punto de conducir a un naufragio histórico. Cuando se enfila el camino del infierno, cada destrozo es el penúltimo y cada “nueva etapa” que se proclama resulta peor que la anterior.

Es probable que, tras el fiasco del 1-O catalán, lo sucedido en Madrid haya hecho desbordar el vaso del rechazo en esa parte de la sociedad que durante décadas se ha mantenido rocosamente fiel al Partido Popular, para lo bueno y para lo malo.

Esta es la enésima comprobación del daño terrible que los partidos políticos son capaces de hacerse a sí mismos a sabiendas. La dirección del PP supo desde el primer día que la cornada de Cifuentes era mortal de necesidad y que el foco infeccioso exigía amputación limpia y rápida. Conocían incluso cosas que los demás ignorábamos, como los peligrosos antecedentes personales de la presidenta madrileña y la existencia de pruebas documentales de ellos en manos vengativas. Y sabiéndolo, se embarcaron otra vez (y van…) en esa resistencia cerril que aceleró la septicemia del organismo entero.

¡Qué absurda se ve ahora esa Convención de Sevilla de hace solo dos semanas! Allí estaban, aplaudiendo disciplinadamente, muchos candidatos que pronto se jugarán los cuartos en unas elecciones dificilísimas. Sometieron a todos a la contaminación radiactiva y esa imagen del aplauso a la apestada pesará sobre sus campañas. Ciudadanos, por supuesto, agradece el regalo.

Sin embargo, aún más que el caso Cifuentes y todas sus precuelas desmoraliza la pertinaz parálisis del país en las manos de Rajoy.

Se ve felices a los exégetas del Gobierno tras la superación de la votación presupuestaria. Dicen que así se garantiza que la legislatura seguirá hasta el final. Supongamos que tienen razón: lo que no está claro es que esa sea una buena noticia para España.

¿De verdad es saludable seguir en este marasmo? Nuestros dirigentes políticos –los del Gobierno y los de la oposición- han demostrado que no saben hacer operativa una situación de fragmentación parlamentaria con un gobierno en minoría. La falta de una mayoría electoral produjo un año sin gobierno; y la falta de una mayoría de gobierno en el Congreso ha producido dos años más de empantanamiento en todos los frentes. Si se consuma el propósito de agotar la legislatura, el período 2015-2020 pasará a la historia de España como el lustro perdido.

Probablemente el interés del PNV permitirá aprobar esta ley de presupuestos. Será la primera y, quizás, la última ley importante de una legislatura baldía. El partido del Gobierno le ha declarado la guerra a su único socio y principal rival electoral; y el primer partido de la oposición, absorto en su ensimismamiento, no está disponible para nada constructivo. Lo que tenemos como resultado es un ejecutivo en funciones con un legislativo inoperante. Dos de los tres poderes del Estado, desconectados.

¿De qué le servirá al país que Mariano Rajoy siga dos años más en La Moncloa? ¿Acaso dispone para la segunda mitad de la legislatura del proyecto que le ha faltado en la primera?

Sacará este presupuesto, y ya anuncia que no habrá ninguno más. Vegetaremos económicamente, rezando para que no se tuerzan las cosas en Europa.

La situación en Cataluña depende de Puigdemont y del Tribunal Supremo. Si allí hay nuevas elecciones, vendrá un nuevo desastre del PP y, me temo, una mayoría independentista reforzada. Si finalmente eligen a un gobierno legal, no se ve el menor síntoma de que Rajoy disponga de un plan para reconducir políticamente el conflicto; porque, además, todo seguirá supeditado a la acción de la justicia.

Las reformas estructurales que requieren acuerdo político están paralizadas 'sine die', y así continuarán. La famosa comisión que abriría la reforma constitucional languidece en el abandono. Las medidas de regeneración política aguardan en el cajón. El acuerdo sobre financiación autonómica se hace más impracticable según se aproximan las elecciones. La política exterior dejó de existir hace tiempo. Y España acaba de arriar en la Unión Europea todas sus banderas reformistas.

Agotar la legislatura solo sirve para que Rajoy siga en el poder dos años más. Está ahí únicamente para que no esté otro. Esa permanencia petrificada no es estabilidad, sino mera obstrucción; y sus efectos nocivos ya alcanzan claramente a su propio partido.

Cuando la sociedad desea compulsivamente castigar al partido del gobierno, aprovecha la primera ocasión que se le presenta para hacerlo sin contemplaciones. Le ocurrió al PSOE en 1995 y en 2011, y al PP en 2015: los alcaldes y los presidentes autonómicos del oficialismo, muchos de ellos con buenas gestiones, recibieron en sus traseros la patada electoral que en realidad iba destinada al inquilino de la Moncloa.

Ocurrirá también en 2019. Algunos ya sospechan que el designio de Rajoy es usar a sus candidatos municipales y autonómicos como carne de cañón que absorba el primer impacto de la indignación social, para después pensarse con calma si a él le conviene o no repetir como candidato en las generales. Si decide que no desea que lo revuelquen, se retirará hablando de “la necesaria renovación” para que otro se lleve la bofetada; y además, pretenderá que se lo agradezcan.

Ya que ha decidido capitanear el naufragio, al menos que sea el último en abandonar el barco y se hunda dignamente junto a su tripulación. Y si no, que abra cuanto antes la puerta del búnker y deje que corra el aire. Pero no hará ni una cosa ni la otra, ya lo verán.

Supremacismo y credulidad
MARÍA ELVIRA ROCA BAREA El Mundo 27 Abril 2018

Últimamente hemos dado en llamar supremacismo a lo que en otro tiempo se llamó racismo por la sencilla razón de que ya nadie o casi nadie se atreve a usar la raza como argumento de superioridad. Pero en realidad la raza es lo de menos en el racismo. Lo esencial es creerse o sentirse superior. Luego viene el encontrar un argumento que justifique la superioridad en la forma de alguna marca o característica que permita distinguir a los superiores, por el muy elemental motivo de que para considerarse superior hay que señalar a aquellos que no lo son con un hecho diferencial. La construcción de la superioridad es por encima de todo una fabricación de la inferioridad. No se puede estar delante si no se pone a alguien detrás. Parecerá una tontería pero no lo es. Para que haya blanco tiene que haber negro. Nuestro cerebro tiene una estructura binaria que la inteligencia artificial no ha hecho más que reproducir.

Cuando se hizo difícil llamar a alguien racista porque no acudía a la raza como causa de su superioridad, pero era evidente que ese alguien manifestaba síntomas de creerse superior a otros humanos, se comenzó a utilizar la palabra supremacismo. Todos sabemos que la raza adquirió una mala fama tremenda desde que los nazis la convirtieron en motivo central de su supremacismo, pero este era previo a la raza y a Hitler. Venía de antes, de mucho antes, y sólo en un momento determinado decidió apoyarse en la raza, porque parecía que era como más científico en aquel momento.

La historia del supremacismo germánico comienza hace siglos. Se rastrea sin dificultad hasta el humanismo alemán del siglo XV y posterior. En los textos de Ulrich von Hutten, de Lutero, de Sebastián Münster y otros muchos se manifiesta ya de una manera insultante y agresiva hacia el mundo románico, hacia el Sur: "Se publicó... una amplia selección de las conversaciones de sobremesa de Lutero, editadas por Johannes Aurifaber. Allí se hacía una serie de rencorosas declaraciones contra los españoles: se hablaba de su ladronería, falsedad, orgullo y lujuria, de su semejanza con los odiados italianos y con los turcos, de sus malas intenciones con los alemanes y su descendencia de marranos. La autoridad del Reformador se puso con esto también después de su muerte, al servicio directo de la propaganda enemiga de España".

Evidentemente, este desprecio hacia los pueblos románicos no es un invento luterano. Lutero participa de ello, pero no crea nada. Se apoya en lo ya existente. Sin embargo, su supremacismo incorpora una marca esencial: da sanción teológica a la superioridad moral y esto se hace extensivo a todo el mundo protestante. La inferioridad de los Otros no es racial en este tiempo: es ética y moral, de tal manera que todo lo que no sea protestante, especialmente si es románico, latino o católico es moralmente inferior. Siempre me he preguntado qué siente un protestante cuando se entera de que los musulmanes les llaman también rûm, de romano, exactamente igual que a los católicos. Qué susto. Tanto padecer para que no se note la diferencia. Esto no debe alegrarnos, porque los pueblos del Sur de Europa deberían preocuparse y mucho, de que esta diferencia se notara. Quizá así este continente no iría perpetuamente a la deriva.

Pero concentrémonos en lo esencial porque tenemos que llegar hasta el auto de los tres jueces (qué bíblico) del muy protestante land de Schleswig-Holstein. Es para nota el disparate jurídico cometido por estos magistrados que demuestran con su texto que pura y simplemente no saben lo que es una euroorden y que no se han tomado la molestia de estudiarse lo básico. Es una chapuza en toda regla. Sin duda, el caso no debe parecerles demasiado importante. La acción combinada de los jueces, de la ministra de Justicia y de la Fiscalía alemana, que ya debería haber pedido explicaciones si se tomara en serio el ordenamiento jurídico europeo, escaso y balbuciente, pero ordenamiento al fin, demuestra dos cosas.

La primera, una colosal falta de respeto a un país aliado. Con estos amigos, ¿quién necesita enemigos? De solidaridad entre Estados que pertenecen a la Unión Europea en un asunto tan importante como es la integridad territorial, mejor no hablamos. Y la segunda, que, como antes, como ahora, como siempre, Alemania es incapaz de gestionar la hegemonía. Esta es una tragedia que se repite una y otra vez en el corazón del Viejo Continente.

Decía De Gaulle que Alemania le gustaba tanto que prefería que hubiera dos. Ahí le dolía, y bastante. Desde la unificación de Bismarck se hizo ya casi una costumbre para los soldados alemanes ir a desfilar a París. Por si alguien ha tenido la tentación de olvidarlo, conviene recordar que Alemania se reunificó en 1989 de nuevo y que desde entonces ha estado detrás de dos conflictos de frontera que han provocado dos guerras crudelísimas en las que Alemania no ha combatido pero ha conseguido que otros se maten entre sí.

Ambas guerras, la yugoeslava y la ucraniana, han sucedido en territorio de ese espacio vital alemán que tantos conflictos y fronteras ha movido. Primeramente, contraviniendo el principio básico que sostiene la OTAN bajo la égida estadounidense, a saber, que las fronteras de Europa no se tocan: Alemania se apresuró a reconocer la independencia de Croacia y con ello provocó que se desencadenara en los Balcanes lo que todos sabemos y costará olvidar. Y Croacia ha vuelto a ser el patio trasero de Alemania sin que un solo alemán haya tenido que morir. Han muerto otros. Cualquiera sin necesidad de mucho investigar puede averiguar qué papel jugó Alemania en el reciente conflicto de Crimea y en la guerra civil que ahora mismo asola Ucrania. Un trozo de Ucrania es también espacio vital alemán. Azuzar el conflicto interno en Ucrania es la mejor manera de dividir este país que los rusos tardaron décadas en reunificar a comienzos del siglo XX. Todo esto ha sucedido con el paraguas de la Unión Europea y el regalo providencial de una moneda única que le da a Alemania más beneficios que toda su industria.

Algunos alemanes ven claramente la gravedad de los peligros que acechan a Europa (y a Alemania, no se olvide) agazapados en el complejo de superioridad que late en la decisión de los jueces alemanes. Con buen humor, que siempre es de agradecer, algunos periodistas llaman a Puigdemont PutschDemente (golpista demente). Señala el ensayista y profesor de Planificación Urbana de la Universidad Técnica de Berlín Gerd Held que, formalmente, la negativa a entregar al líder separatista Puigdemont a la justicia española es una decisión de un tribunal de Schleswig-Holstein, pero que lo digno de destacarse es que "las reacciones político-mediáticas en Alemania han mostrado un voto de desconfianza asombrosamente amplio en contra de la legalidad del Estado de derecho en España".

Y que lo más grave es que "de repente, en Alemania hay conocedores de España por todas partes que están seguros de que en España se oprime a Cataluña, que la Justicia española se instrumentaliza políticamente y que España, de todos modos, no ha superado verdaderamente (richtig) la dictadura de Franco". La conclusión del profesor alemán no invita al optimismo: "Entristece y enfurece ver todo lo que se ha destrozado en estos días" (achgut.com, 12-abril-2018, trad. Nicole Holzenthal). Pero las gentes sensatas como el profesor Held, que ven con preocupación lo que ocurre en Alemania, son minoría.

El misterioso caso alemán no es, tal y como se lo plantea George Steiner una y otra vez, cómo en la culta Alemania, en la civilizada Alemania, etcétera, pudo ocurrir lo que ocurrió antes y durante la II Guerra Mundial. El misterioso caso en verdad es el de la credulidad de los Otros y que hombres de la inteligencia preclara de Steiner sigan creyendo que hay o hubo una Alemania culta y civilizada por encima de otras naciones. Es asombrosa la fe en Europa encarnada en el triángulo del balance of power (Inglaterra, Francia y Alemania) que los españoles han tenido a lo largo de la historia. Ningún desmentido de la realidad ha podido acabar con ella desde los tiempos en que Carlos V pisó España con su proyecto europeo debajo del brazo. Pero lo cierto es que Europa es un continente peligroso atravesado de parte a parte por rencores históricos sin resolver, frustraciones más o menos disimuladas y supremacismos de unos pueblos con respecto a otros que afloran en cuanto la ocasión se presenta.

María Elvira Roca Barea es autora de Imperiofobia y leyenda negra: Roma, Rusia, Estados Unidos y el Imperio español (Siruela, 2016).

EL 3 DE MAYO EN MADRID
DENAES convoca a los españoles por la ‘defensa de la dignidad frente a la UE’
La Gaceta  27 Abril 2018

“Europa ha demostrado ser un club en el que operan intereses contrapuestos… un club en el cual parece existir socios de primera y de segunda”, denuncia la Fundación para la Defensa de la Nación Española.

La Fundación DENAES, para la Defensa de la Nación Española, ha convocado una concentración para el próximo jueves 3 de mayo, a partir de las 20:00 horas, frente a la sede de la Unión Europea en Madrid (Paseo de la Castellana, 86).

“Dada la actitud de nuestros socios con los golpistas”, afirman desde la entidad convocante -entre otros actos- de la multitudinaria manifestación a favor de la unidad de España del pasado mes de septiembre en Madrid, se han visto obligados a llamar a los españoles a participar en la movilización para defender la dignidad de España frente a sus socios europeos.

Esta misma semana se conocía que la Fiscalía alemana estudia “en toda su profundidad” y con un “criterio de revisión” más detallado si la extradición de Carles Puigdemont es admisible, ante la posible presentación de un nuevo escrito a la Audiencia Territorial de Schleswig-Holstein. La portavoz de la Fiscalía General de Schleswig-Holstein, Wiebke Hoffelner, subrayó que la presentación del escrito “requiere todavía de unos cuantos días” y que por eso se están “revisando en profundidad” todos los detalles.

Santiago Abascal, presidente de VOX, ya ha anunciado que acudirá a la convocatoria de DENAES para “exigir a Alemania la inmediata extradición” del expresidente catalán. También ha mostrado su apoyo a la marcha organizada bajo el lema “España soberana, no tutelada” el periodista Hermann Tertsch, que a través de su cuenta de Twitter ha defendido que “nuestra Justicia es nuestra y soberana”.

Cabe recordar que VOX es el único partido que defiende sin complejos la unidad de España frente a los separatistas y que reivindica la soberanía del pueblo español en Europa.

La Fundación dirigida por Iván Vélez recuerda que “desde hace más de seis meses, tras los actos golpistas perpetrados por los políticos secesionistas catalanes y las organizaciones parapolíticas y mediáticas subvencionadas por la administración autonómica de Cataluña, España vive momentos de enorme inestabilidad, que se han visto agravados por la huida de diferentes representantes públicos -Puigdemont, Rivera, Gabriel…- a diversos enclaves europeos, en los cuales actúan como propagandistas de una imagen muy negativa de nuestra nación, que entienden operativa para su objetivo de destrucción nacional”.

La huida de estos políticos españoles -”e hispanófobos”, remarca DENAES- se ha realizado “sobre el trasfondo de una intensa y prolongada acción exterior orquestada por las terminales paradiplomáticas catalanistas, que llevan lustros socavando el prestigio de una nación que es presentada en Europa como antidemócrata y autoritaria”.

“Hasta tal punto estas facciones han alcanzado sus objetivos, que Puigdemont ha podido moverse libremente por varios países europeos, permaneciendo en la actualidad en esa Alemania que era presentada como la garante -por motivos de todo tipo, entre ellos los comerciales- de la estabilidad nacional española”, denuncia la Fundación.

Con algunas vías judiciales todavía abiertas, es “evidente” -afirma DENAES- que España no ha realizado, en el ámbito europeo, todo el trabajo que requería la estrategia catalanista, tan continuada como publicitada bajo el lema “internacionalizar el conflicto”. “En este plano, en el diplomático, España llega tarde, demostrando hasta qué punto ha calado en nuestra clase política, pero también en la opinión pública, aquella máxima unamuniana, la del papanatismo europeísta”, lamentan.

La entidad considera que “la creencia en una Europa ya realizada que no permitiría tensiones internas en aras de una unidad en igualdad de condiciones entre las naciones que la componen ha quedado seriamente desmentida tras ver cómo en muchos de sus principales enclaves se prestan oídos a las falacias catalanistas”.

Para DENAES, “Europa, en efecto, ha demostrado, lejos de ese proyecto político al que habría que entregar ‘toneladas de soberanía’, ser un club en el que operan intereses contrapuestos. Un club en el cual parece existir socios de primera y de segunda, circunstancia que debe mover a reflexión”.

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Los Rajoypuestos

FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 27 Abril 2018

Por favor, que no los llamen Presupuestos Generales del Estado. Lo que vamos a pagar con nuestros impuestos, con el déficit que viene y la deuda pública implacable, es un año más en la Moncloa para Mariano Rajoy Brey, a costa de todo y de todos, mientras se hunde en el descrédito y la ruina electoral el Partido que Aznar fundó y él está enterrando con la lenta, abúlica precisión del sepulturero profesional. Y nada más coherente con el desprecio que Rajoy siente por los votantes del PP y los españoles en general que sea el partido o partida que fundó aquel psicópata racista llamado Sabino Arana el encargado de liquidar la Soberanía Nacional y el sistema de pensiones, sacrificados en aras de la continuidad de un presidente sin más horizonte que ir tirando otro año y prorrogar los Presupuestos lo que quede del siguiente.

Rajoy, puestos a entregar lo que sea para aplazar el trance de dejar el Poder, se ha puesto en manos del peor de los verdugos, pero también el que más conviene a sus propósitos, que no tiene prisa en echarlo porque tampoco piensa heredarlo, sino arruinar la herencia. Al separatismo -no sólo al vasco, también al catalán- le conviene que Rajoy siga en el Poder todavía más que a Ciudadanos. Rivera aprovechará la ruina del PP (Partido que Paqué), pero los enemigos de España se beneficiarán de una almoneda que dan por irreversible. Sólo por esta razón, Rivera nunca debería aprobarlos.

Concretemos: el partido de Rajoy entrega a la partida de Urkullu el 155, arma legal contra el golpismo catalán que caducará si los forajidos eligen un Gobierno tan golpista como el del 1-O, pero sin que estorbe Llarena. El Gobierno no recurrirá el voto delegado ante el Constitucional, porque paralizaría el proceso y abocaría a otras elecciones que, con TV3 intacta, podría ganar Puigdemont y convertir al PP en extraparlamentario. Sin duda, Rajoy ha pactado con el PNV la suelta de etarras y Navarra, los dos objetivos del terrorismo vasco durante cincuenta años y novecientos muertos. Y de remate se carga la reforma del sistema de pensiones, uno de sus pocos logros indiscutibles. El plan para ajustar sus fondos a la realidad de las cuentas del Estado y frenar la quiebra por la falta de natalidad se difiere a 2023, cuando cree Rajoy que no le apetecerá la Moncloa. Los rajoypuestos son carísimos.

El Gobierno interviene en la humillación a hijos de guardias civiles en Cataluña
Pide información a la Generalitat y convocará una reunión en Barcelona con los padres y miembros del Ejecutivo
Paloma Cervilla ABC 27 Abril 2018

El Gobierno ha decidido actuar en el caso de las humillaciones a hijos de guardias civiles en las clases del IES El Palau de Sant Andreu de la Barca, un día después de las cargas policiales del 1 de octubre. El detonante de la reacción del Ministerio de Educación ha sido la denuncia presentada por la Fiscalía especial de delitos de odio y discriminación de Barcelona contra nueve docentes de este centro escolar por «humillar» a los niños.

Esta grave situación ha llevado al departamento que dirige el ministro Íñigo Méndez de Vigo a enviar una carta a la Generalitat de Cataluña, a cuyo contenido ha tenido acceso ABC. En esta misiva reclama una amplia documentación sobre el caso. El Ministerio quiere «la documentación sobre el protocolo de quejas del profesorado efectuado en el centro –quejas de los padres, traslado al profesorado en cuestión y resolución del director a los padres–».

Igualmente, reclaman el informe de la dirección del colegio, «en el supuesto de que haya actuado en el procedimiento de quejas». Otra de las cuestiones sobre las que el Ejecutivo tiene interés es en el informe de la dirección, en el supuesto de que haya una solicitud judicial; así como en el de la inspección, tanto si han sido requeridos por vía administrativa como judicial.

Educación quiere acceder a las resoluciones de la Dirección de Servicios Territoriales y a «cualquier otro documento administrativo, incluido si se hubiese producido un informe sobre la intervención de los equipos de asesoramiento y orientación psicopedagógica».

Finalmente, piden cualquier otra información que «obre en el expediente citado». Cuando el Ministerio de Educación reciba la información solicitada analizará el contenido de la misma y, según ha podido saber ABC, tiene previsto convocar «de inmediato» una reunión de «alto nivel» en Barcelona para buscar soluciones a esta situación, siempre respetando la vía judicial.

En este encuentro participarán representantes del Ministerio de Educación, altos mandos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Delegación del Gobierno en Cataluña y los padres de los niños afectados.

«Profunda hostilidad»
La Fiscalía denunció a nueve docentes del centro por presuntamente «humillar» a los hijos de los guardias civiles, atribuyéndoles a los profesores un presunto delito contra los derechos fundamentales de los menores.

Además, a cuatro de estos maestros les acusó de otro delito de injurias graves contra los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. Estos menores fueron supuestamente humillados con frases como: «Estarás contento con lo que hizo tu padre ayer», provocando el llanto de los hijos de guardias civiles; o «la Policía y la Guardia Civil son unos animales y unos bestias que solo saben dar palos».

En su denuncia, la Fiscalía pone de manifiesto que había un clima de «profunda hostilidad» hacia la Guardia Civil, protagonizada por «una parte de la sociedad catalana que defiende postulados independentistas».

El objetivo era descargar la ira contra «todo aquello que represente España o defienda la unidad de Cataluña con España», según la Fiscalía.


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