AGLI Recortes de Prensa   Jueves 3  Mayo 2018

Cataluña como preocupación
Amando de Miguel  Libertad Digital 3 Mayo 2018

La expresión, tantas veces usada ahora, de "Cataluña y España" no tiene mucho sentido, pues, si bien se mira, Cataluña viene a ser algo así como España al cuadrado. Quiero decir que Cataluña no es solo una región más de España, sino que amplifica o exagera las características del pueblo español. No deja de ser curioso que el gentilicio español parezca dicho en lengua catalana. En la castellana no hay muchas palabras terminadas en –ol.

Habrá que superar el prejuicio inveterado de que para hablar o escribir sobre los asuntos catalanes hay que ser catalán. Está el hecho de que los catalanes de nación pueden encargarse de dirigir empresas, proyectos, museos, actividades culturales o medios informativos en Madrid o en cualquier otro lugar fuera de Cataluña. En cambio, a la inversa nos parece más raro: no se acepta fácilmente que los castellanos, por ejemplo, tengan la misma facilidad en Barcelona.

Peor es otra maligna costumbre, la de una actitud obsequiosa y aduladora respecto del catalanismo por parte del resto de los hispanos. Menos mal que los jueces no han caído en esa trampa y últimamente han puesto las peras al cuarto a los líderes catalanistas. Que ahora son abiertamente independentistas. Hombre, se agradece la sinceridad. Ya está bien de la vitola de moderados con la que han obtenido tantos favores del Estado. Que conste que el Estado no es lo mismo que España. Esa falsa equivalencia ha sido un éxito del catalanismo. Desgraciadamente se ha impuesto por todas partes, especialmente en el caso de los políticos de la izquierda en toda España.

El catalanismo ha intentado hacer ver que lo suyo es un proceso en el sentido de que no termina nunca. En efecto, así ha sido en el pasado. Desde Cánovas, los catalanistas han venido sonsacando del Estado todo tipo de privilegios, significativamente el arancel favorable a las fábricas de Cataluña. Lo nuevo es que han intentado revertir la imagen de la realidad al tratar de convencer a la población catalana de que "España nos roba". Es un caso extraordinario de retorcimiento de la opinión. Alguna vez se estudiará en los manuales de teoría de la comunicación.

El catalanismo ha gobernado en Cataluña, en solitario o en compañía de los socialistas locales, durante la última generación. Ha logrado imponer el idioma catalán como exclusivo en la enseñanza obligatoria y en la vida pública. Gran error. Los irlandeses no hicieron lo mismo con el gaélico y utilizaron el inglés como una formidable herramienta expansiva. El resultado paradójico es que, a pesar de esa política nacionalista de la lengua, el castellano lo puede hablar hoy la práctica totalidad de los catalanes. Es algo que nunca había ocurrido en la historia. Es un auténtico efecto bumerán.

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Bruselas con España, mitad y mitad
Primo González Republica 3 Mayo 2018

Bruselas ha fruncido el ceño cuando ha echado un vistazo a los últimos movimientos en materia de gasto que ha adoptado el Gobierno español. Ni el plan de rescate de las autopistas ni las subidas salariales de los funcionarios ni la elevación de las pensiones más bajas han resultado plato de buen gusto para los funcionarios de Bruselas que escrutan las cifras del Presupuesto público español.

Y no digamos ya el acuerdo de última hora sellado con los nacionalistas vascos. El Gobierno de Rajoy muestra señales numerosas de debilidad, muchas de ellas destinadas a salvar el trayecto final de la legislatura con el menor daño posible para su posición política. No parece que le vaya a servir de mucho, ya que el reguero de votos que se está dejando el partido gobernante por el camino tiene su principal motivación en cuestiones meramente políticas. Las de índole económica no parece que vayan a permitirle a Rajoy frenar el enorme desgaste de sus expectativas electorales.

Pero la dejación de responsabilidades económicas puede provocar daños de más alcance. Bruselas cree que el manejo de las cuentas públicas durante el año 2018 va a ser bastante menos respetuoso con los objetivos propuestos de lo que inicialmente se esperaba y de lo que se había prometido incluso a la Comisión Europea.

Los responsables de la Comisión no han querido poner el grito en el cielo porque, a la postre, hay algunos asuntos en los que España está evolucionando mejor, e incluso mucho mejor, de lo que se esperaba. El crecimiento del PIB ha sido revisado al alza por Bruselas, que ahora es el más entusiasta en lo que a previsiones económicas se refiere, con un pronóstico del 2,9% para el PIB del año 2018, es decir, más que el que maneja el propio Gobierno de Rajoy. En suma, la economía va bien y ello se dejará notar incluso en la creación de empleo, algo por encima de lo que se esperaba hasta ahora.

Pero nada de esto sirve para mitigar los riesgos que pueden derivarse de la dejación de responsabilidad en el manejo austero y ortodoxo de las cuentas públicas, en un país que es de los más endeudados de Europa y que, encima, no está sacando partido del crecimiento económico para sanear las cuentas públicas y preparar el terreno ante una hipotética crisis económica que pudiera presentarse a la vuelta de dos o tres años, como empiezan a barruntar algunos analistas. El déficit público español no va a cumplir este año 2018 la previsión del 2,2% sobre el PIB establecida sino que se irá por encima, hasta el 2,6% del PIB. Incluso más aún, ya que los cálculos que apuntan hacia ese nivel de déficit están realizados sin haber computado todavía el impacto financiero de los acuerdos sobre las pensiones con el PNV, que incrementarán el déficit en unos 1.500 millones de euros adicionales este año y algo más el año 2019.

¿Dónde está el PP?
Enrique de Santiago okdiario 3 Mayo 2018

Tras los acontecimientos de los últimos tiempos, me quedan dudas serias de que tengamos gobierno y, este, sea de un partido político nacional e incluso de que sepa cuál es su función.

A los independentistas se les podía haber parado mucho antes de lo que hemos vivido, sin costes sociales, sin costes económicos, sin romper ni España ni la sociedad catalana, con inteligencia, aplicando la Ley, sancionando administrativamente, sin empleo y sueldo, a los que pretendían dañar al Estado, buscando alternativas y, sobre todo, explicando los planteamientos, fuera y dentro, y educando en la unidad, pero no se hizo nada y se nos vendió solvencia… ¿dónde está?

Cuando se dio el golpe de Estado, se dejó a nuestros policías al pie de los caballos, se realizó un dispendio económico y permitió la huida de los delincuentes y se nos vendió seriedad… ¿dónde está?

Cuando se le detuvo en Alemania, se afirmó que se cumpliría la legislación europea y se nos entregaría y, no sólo no se entregó, sino que un Tribunal de base se permitió despreciar a nuestro Tribunal Supremo y la Ministra Alemana lo apoyó; pero, nuestro presidente, en lugar de defender al nuestro, se escondió y apoyó a la alemana, por seriedad… ¿dónde está?.

Aparece Montoro y se cisca en el Tribunal Supremo, nos engaña ahora o nos engañó antes, se monta un “sin Dios” que sólo beneficia al delincuente; pero, todo ello es por la astucia de Rajoy… ¿dónde está?

Sale hasta el bedel de Moncloa para decirnos que no se pueden subir las pensiones y que si acepta el incremento nos arruinamos pero, gracias a la capacidad negociadora del Presidente, se consigue la subida sin cataclismo. O nos mentían, o nos mienten. Y ellos con sus suculentas pensiones sin haber dado un palo al agua gracias a la inteligencia de Mariano… ¿dónde está?

Hoy, pillan a Cifuentes falsificando un Master y se rasgan todos las vestiduras, tapando sus vergüenzas; la pillan sisando dos botes de crema y quien la adoraba, como pasó en Castilla y León con Valdeón, la desdeña y la aparta, en un hoy te quiero y mañana te odio encubierto en la estrategia de filtraciones desde dentro, en la que es magistral el entorno de Rajoy… ¿dónde está?

Vivimos una situación de “feminacismo”, escondido en feminismo, absolutamente ineficaz, en el que se criminaliza al varón, se gastan millones de euros en la fractura, se ocultan los más de 100 menores de los que más del 70% son asesinados por mujeres, se ahonda en la diferencia entre sexos pero no dejan de morir mujeres, no se acaba con la lacra y ni siquiera se plantean el error en la estrategia, pues la plantea Rajoy… ¿dónde está?

Se dicta una Sentencia, la de ‘La Manada’, en la que la condena es de 9 años, el tope máximo, y sale corriendo el Ministro de Justicia primero para proponer una reforma del Código Penal en semanas, lo que supone desconocer que el Código Penal es la Ley, tras la Constitución, más política y que requiere un mayor consenso, y finalmente mete la pierna para decir que un Juez tiene un “problema singular”, que si lo sabía antes debió de decirlo y si no es verdad debería de callar. En cualquier caso, demuestra la falta de respeto a la división de poderes y pone de relieve el nivel de solvencia, seriedad, criterio y rigor que tienen en el Partido Popular por los que defienden la Justicia, pero se vende como alta inteligencia de Mariano… ¿dónde está?

El ‘apartheid’ ignorado
Alberto J. Gil Ibáñez. vozpopuli  3 Mayo 2018

Jean-François Revel en su libro El conocimiento inútil recuerda la tradicional indiferencia de la opinión pública internacional ante los crímenes contra la humanidad, cuando estos eran cometidos por africanos contra otros africanos. Narra en concreto la sorprendente consideración que gozó durante mucho tiempo en Europa uno de los más siniestros tiranos del siglo XX, Sekú Turé, dictador de Guinea, país al que redujo al hambre y al terror, desde 1959 hasta su muerte, en 1984. Turé, que pertenecía a la tribu de los malinkés, así como la mayoría de sus gobiernos, sentía una animosidad muy especial contra los peuls, una etnia del desierto a la que perseguía fieramente. A pesar de ello fue recibido en más de una ocasión por François Mitterrand y cortejado por todos los dirigentes comunistas y algunos dirigentes democráticos, pudiendo incluso escuchar elogios del director general de la UNESCO de la época, que era un gran demócrata humanitario y un gran tercermundista progresista.

Un observador avispado de la realidad actual podría percatarse de que algo parecido está ocurriendo ante el mal llamado “conflicto” catalán, presentado de forma simplista como un “problema” entre catalanes y españoles, donde los líderes separatistas serían los prohombres de las virtudes democráticas (“solo quieren los pobres que la gente vote”) y víctimas inocentes de un país “centralista” todavía con alma franquista, a pesar de que España cuente desde hace cuarenta años con una de las constituciones más democráticas y el segundo modelo más descentralizado del mundo.

A determinados políticos europeos, ciertos jueces belgas y alemanes, periodistas de medios de renombre, e incluso sectores de un Comité de las Naciones Unidas, les resulta indiferente el verdadero drama social, humanitario y de derechos civiles que se está viviendo en Cataluña, simplemente porque los crímenes los cometen unos catalanes contra otros, y estos no alzan la voz o cuando lo hacen (casi) nadie les escucha. Esta indiferencia, además de esconder ignorancia y menosprecio, puede venir influida por aquella frase (nada inocente) de Alejandro Dumas de que “África empieza en los Pirineos”.

Porque hay que ser muy ingenuo para creerse que lo que aquí está en cuestión es el derecho a votar de los secesionistas. Lo han hecho en numerosas ocasiones, y en las elecciones autonómicas de 2015, planteadas por ellos mismos como plebiscitarias, perdieron en número de votos, aunque ganaron en escaños por una ley electoral injusta y discriminatoria con el voto constitucionalista. Nunca han creído en el derecho a decidir sino como un mero truco para conseguir la independencia. Cual hábiles trileros, mientras mostraban esa estampita por Europa, ocultaban lo esencial: sus estrategias y acciones para hacer la vida imposible al votante discrepante hasta que éste opte entre irse, convertirse o “aceptar” vivir en silencio. Saben que es una mera cuestión de tiempo reducir día a día a los que todavía se resisten, mientras ellos sigan controlando la educación, los medios de comunicación, la administración autonómica, las subvenciones y la policía regional...

Aquí, lo que de verdad está en juego es la defensa de los derechos, libertades, seguridad y dignidad de aquellos —verdaderos héroes y heroínas— que tras 40 años de xenofobia y persecución social, todavía no se han rendido y sucumbido a las diversas amenazas, coacciones, humillaciones, chantajes, vejaciones, discriminaciones, persecuciones y odio, simplemente por no comulgar con las ruedas de molino independentista o pretender que se garantice el derecho de sus hijos a educarse en la segunda lengua más hablada del mundo, que es al mismo tiempo la oficial del Estado. Nadie ha explicado por qué el sentirse “solo catalán” vale más que el sentirse español (además de catalán). La huida de miles de empresas puede acabar haciendo además que el drama de algunos se convierta en la tragedia social de todos.

Si no estamos ante un caso de limpieza étnica, no es por falta de ganas, sino porque no hay conflicto entre dos razas (los estudios de genética de poblaciones demuestran que todos los españoles comparten una muy similar herencia). De hecho, los separatistas creen “sinceramente” que ellos pertenecen a una raza superior (basta mirar las hemerotecas), considerando al discrepante un ser inferior, un “no-catalán”. Por ello los persiguen, a través de un racismo cultural o ideológico, tratando de eliminarlos (al menos socialmente), convertirlos en esclavos morales o expulsarlos. ¿Por qué a nadie parece preocuparles las miles de personas que desde que gobierna el nacionalismo catalán (de derechas o de izquierdas) se han visto forzados a tener que abandonar Cataluña (su tierra) por el clima irrespirable que se vive allí?

Si no defendemos a esta gente entonces tal vez no nos merezcamos seguir siendo españoles ni europeos, porque habremos traicionado los valores e ideales por los que murieron nuestros mayores, abandonando a las víctimas de los verdaderos demagogos, xenófobos y totalitarios.

El pasado y la impostura
Cristina Losada  Libertad Digital 3 Mayo 2018

En memoria de César Alonso de los Ríos

En una de las últimas entrevistas que le hicieron a César Alonso de los Ríos le preguntaron qué pensaba de Podemos. Se publicó en el Diario de Burgos, con motivo de su participación en un ciclo de conferencias, hace poco más de dos años. Entonces, Podemos acababa de entrar en el Congreso después de unas elecciones, las de 2015, en las que había obtenido cinco millones de votos. Alonso de los Ríos respondió que no estaba en absoluto de acuerdo con aquel partido y dijo esto:

Pablo Iglesias parece que se cree el único personaje de izquierdas de este país y otros fuimos a la cárcel: yo, en 1963, nueve meses y pico.

Una de las preocupaciones y uno de los trabajos en los que se distinguió Alonso de los Ríos fue la denuncia de la impostura: la impostura de personajes que se fabricaron un pasado políticamente correcto y la impostura política que se funda en la falsificación del pasado. A esa inquietud responden singularmente su investigación sobre la biografía del mitificado Tierno Galván o su libro Yo tenía un camarada.

El pasado franquista de los maestros de la izquierda.
Para alguien con el pasado de Alonso de los Ríos tenía que resultar especialmente mortificante el fenómeno de falseamiento al por mayor. Un fenómeno que data ya de los años de la Transición con los extendidos y asombrosos cambios de chaqueta, que algunos –él sin duda– observamos en vivo y en directo. Aunque no pudimos imaginar entonces que lo mejor estaba por llegar. Porque la impostura alcanzó cotas insospechadas mucho más tarde, en el ambiente generado por la política de memoria histórica del presidente Zapatero. Nunca hubo tantos oponentes de la dictadura como entonces, décadas después del final del dictador y de su régimen. Y el furor por un pedigrí de haber corrido delante de los grises o alguna otra seña de identidad antifranquista llegó a tal punto que hubo quienes afirmaron haber brindado por la muerte de Franco cuando lo que les tocaba, por mera cuestión de edad, era tomar el biberón.

En esos años apareció el prototipo de antifranquista sobrevenido que todavía anda por ahí, dando lecciones o quitando de las calles placas de almirantes a los que califican de "fachas" con una mezcla, muy suya, de supina ignorancia y extremo sectarismo. Falsean el pasado no sólo porque lo ignoran, sino porque falsearlo es condición para imponerse. Y en esa mixtura, en la que es difícil saber cuál de los ingredientes domina, sobresalen los dirigentes de los nuevos y exitosos partidos de izquierdas que tenemos: gentes como Colau en Barcelona o, a nivel nacional, los fundadores de Podemos. El que más, su líder máximo. Ése en el que César Alonso detectaba una arrogancia fatal al subirse al podio simbólico de único izquierdista de España, como si no hubiera otro ni lo hubiera habido.

Esta impostura nuclear de Iglesias y su grupo ha sido posible –y ha podido tener impacto– gracias al abono que puso el desentierro del odio guerracivilista por parte del PSOE en tiempos de Zapatero. Ciertamente, en el pecado llevan la penitencia. Ahora son los podemitas los que se presentan como verdadera izquierda y, aún con más empeño, como continuadores de la izquierda que fue. La que fue, esto es, siempre según su narración mitológica: una auténtica izquierda que estuvo dispuesta a llegar hasta el final en la lucha contra la dictadura, y que contraponen a otra izquierda acomodaticia, pacata o traidora que se sometió a la derecha franquista aceptando el pacto de la Transición.

Así cuentan la historia, es decir, así la falsifican, y así es como personajes tipo Iglesias logran el aplauso de viejos izquierdistas frustrados, desencantados o, last but not least, oportunistas y de un público que acepta la impostura por credulidad o por lo conveniente que resulta para henchirse de superioridad moral: estar en el bando de los buenos de siempre contra el bando de los malos de toda la vida. Todo esto, a personas como César Alonso de los Ríos sólo puede repugnarles. Alonso no tenía que inventarse ningún pasado antifranquista porque era el suyo. Y no tenía que falsificar un pedigrí porque fue una figura legendaria de aquel periodismo –minoritario– que logró abrir espacios de reflexión política y cultural bajo la dictadura, aunque el precio por hacerlo fuera alto. Como para que te vengan a dar lecciones de antifranquismo, de cómo fue la izquierda y de cómo fue ese pasado, aún bien reciente.

En la misma entrevista, Alonso de los Ríos decía que la razón por la que Iglesias tenía tanto predicamento en nuestro país era "por no haber mantenido la memoria histórica". No la falseada, sino la que se ajusta a los hechos. "Es fundamental recuperar la memoria y hablar del pasado, pero en términos correctos y respetuosos", añadió. Es esta una tarea pendiente, urgente y hercúlea. En el periodismo, para empezar. La honestidad intelectual, siempre en escasez, nunca cómoda, se estrella en el mundo mediático actual, marcado por los platós y las redes, contra un populismo desaforado. La falsedad abunda. La demagogia domina. La impostura gana. Y la mentira sobre el pasado no deja de crecer. El periodista y autor se ha ido cuando queda mucho por hacer. Cada vez más.

Los asesinos anuncian su disolución
Muere la banda terrorista ETA derrotada policialmente
www.latribunadelpaisvasco.com 3 Mayo 2018

En la misiva, enviada por la organización terrorista vasca a varias instituciones y agentes políticos, y a la que ha tenido acceso la Agencia Efe, los responsable de casi un millar de asesinatos anuncian su decisión de "dar por terminados su ciclo histórico y su función, dando fin a su recorrido".

"Por tanto” -continúan los criminales-, "ETA ha disuelto completamente todas sus estructuras y ha dado por terminada su iniciativa política”.

El balance del terror: 853 asesinatos cometidos, casi 2.600 heridos, más de 100.000 exiliados, 10.000 empresarios extorsionados, alrededor de 10.000 millones de euros en daños materiales y 358 asesinatos que están sin esclarecer. "La cruel historia de terror de ETA no puede quedar impune", anuncian las víctimas.

¿Por qué y para qué mataron a tantos inocentes el 11-M?
Gabriel Moris  Libertad Digital 3 Mayo 2018

"Me duele España". Me permito utilizar la conocida frase de Miguel de Unamuno, pues expresa bien lo que siento en estos momentos de nuestra historia. No es una coincidencia de sentimientos entre D. Miguel y yo, creo que se trata, más bien, de una similitud entre la situación por la que atravesaba la España de hace un siglo y la que atraviesa la actual.

Puede que las circunstancias personales y familiares tengan alguna influencia en dicha visión, pero hay comportamientos colectivos y hechos objetivos que permiten a cualquier analista imparcial poder atisbar las razones por las que se puede sentir dolor por la manera en que transcurre la vida en común de los españoles. Claro, si no hay amor, no se puede sentir dolor.

La vida personal y familiar es un continuo devenir de hechos y acontecimientos.

Igual sucede con la vida de los países. En ambos casos se sigue un proyecto o un plan para alcanzar unas metas u objetivos. Cuando esos proyectos no buscan el beneficio del colectivo o de las mayorías y sólo buscan el beneficio personal o el de algunas minorías, los proyectos resultan frustrantes para todos. Creo que España va en esa dirección.

El detonante de nuestra situación actual como nación, creo que cualquier persona lo asocia inmediatamente al hecho más gravede nuestra reciente historia: los atentados de los trenes de Cercanías. Al menos yo lo veo así. Pero puede, insisto, que mi apreciación no coincida con la de los que se beneficiaron de aquella masacre o con los que se benefician del presente estado de cosas.

Las matanzas del 11-M fueron pensadas y decididas por un grupo de personas o por una organización que necesitaban amedrentar al pueblo español o a sus legítimos representantes. La realidad sobre la autoría, pasados catorce años, la desconocemos. Hay informaciones que son claramente falaces y algunas hipótesis con más o menos visos de verosimilitud, pero nada veraz de manera probada e incontrovertible. El silencio y el olvido del Estado, de las víctimas y del pueblo dejan patente en mayor o menor grado la culpabilidad de todos.

Desde este punto de partida, resulta complicado responder a las preguntas de por qué y para qué. Permítanme al menos que lo intente hipotéticamente. La España del comienzo del siglo XXI era un país que, tanto interior como exteriormente, ocupaba un lugar acorde tanto con su historia como con el quehacer y la voluntad de la mayoría de los españoles. A raíz del 11-M comenzó el cambio, no sólo de nuestra vida en común, sino de la vida social e individual de muchos españoles. El declive no tiene visos de cambiar, pese a lo que nos dicen con insistencia. La economía sólo es un aspecto de nuestra vida.

Un atentado, planificado para matar a miles de criaturas inermes e inocentes, no puede ser fruto de la improvisación, no puede ser obra de tres individuos como los encarcelados y sus falsos comparsas de Leganés. Si "España iba bien", ¿por qué esta atrocidad? El odiode los autores a personas desconocidas tampoco puede ser el móvil de los hechos. El odio a España –representada por Madrid– o a los dirigentes del momento parece más probable que un capricho de los criminales. Pero nada ni nadie mueve a nuestros representantes a investigar y sacar a la luz los hechos. Curiosamente, el odio parece instalado en nuestra sociedad a todos los niveles, basta ver los informativos de casi todos los medios de comunicación. Odio entre personas, entre grupos y entre autonomías. Ese odio que nos transmiten en los informativos no se corresponde con lo que vivimos y sentimos la mayoría de los contribuyentes.

Si analizamos lo ocurrido a raíz del 11-M, seguramente podemos encontrar respuesta al para qué. Intentaré esbozar algunos hechos que, en mayor o menor medida, podrían relacionarse con los atentados:

– Un cambio drástico en nuestra política exterior.
– La lucha contra el terrorismo se cambió por conversaciones con los dirigentes de la banda terrorista doméstica. Por supuesto, con permiso del Parlamento.

– Economía nacional al borde del rescate.
– Incremento del paro hasta llegar a ser los subcampeones de la Unión Europea en este rubro.

– El golpe de Estado perpetrado con el apoyo de partidos y autonomías comprometidos con el derribo de la Hispania romana. El 23-F recibió un trato muy diferente al actual.
– Corrupción generalizada y erradicación de todo principio moral y ético.

Parece como si algunos añoraran los reinos de taifas y nos lo venden como algo positivo. Eso sí, lo revisten con el término federalismo.

Éstas y muchas más realidades de la España de 2018 sí pueden justificar el mayor atentado terrorista de nuestra reciente historia. Si seguimos tapando a los autores y sin hacer justicia, nos haremos cómplices de la Leyenda Negra.

Occidente, aliado del integrismo islámico
Yolanda Couceiro Morín latribunadelpaisvasco 3 Mayo 2018

Cada vez está más claro que el mejor aliado del integrismo islámico es Occidente, un Occidente que lo cuida, lo mima, lo alimenta, lo financia, lo protege. Tanto dentro como fuera de sus fronteras.

¿Quién ha financiado las mezquitas integrista que pululan entre nosotros? ¿Quiénes sino los mejores aliados del islamismo, los gobiernos occidentales? Occidente sabe perfectamente lo que hace y por qué lo hace. El negocio es el negocio y hay que "hacer caja".

Occidente ha "hecho la calle", ha hecho de puta, se ha vendido, a trocitos: un club de fútbol por aquí, un puerto por allá, un palacio por aquí, un centro comercial por allá, un periódico por allí, una empresa por allá, edificios, tierras, negocios, instituciones, ... Y también armas, muchas armas, aviones, cañones, misiles, corvetas... Por su cuenta y riesgo también se han vendido políticos, periodistas, "intelectuales", artistas... Es otra cuestión, u otra faceta de la misma cuestión.

Si sólo fuera eso... Pero no. Mientras las mezquitas integristas pululan en su patio, mientras que esos centros de "paz y concordia" radicalizan a sus fieles a marchas forzadas y fabrican pacientemente pequeños soldados de Alá listos para el asesinato y el coche bomba, mientras los imanes importados y pagados por nosotros mismos aleccionaban a esa tropa en el odio a sus huéspedes, Occidente partía a la guerra contra los enemigos de sus aliados, sus extraños aliados, esos aliados que han financiado su "enemigo interior". El caso sirio es el ejemplo más sangriento de esa aberrante elección occidental.

De esas guerras, Occidente no ha sacado nada positivo, ninguna ganancia. Peor aun: lo ha perdido todo. No ha hecho de esos países que ha destruido unos amigos. No ha logrado imponer su sistema de gobierno, ni su democracia tan cacareada, ni los valores sobre los cuales está construida y que pretende imponer al orbe entero. Con los resultados tan catastróficos que vemos tan a menudo.

Y mientras tanto ese mismo Occidente ha dejado crecer en su patio unos islotes, a veces barrios o ciudades enteras, donde la gangrena islamista se expande sin freno, donde los que lo odian han hecho su nido y prosperan como gusanos en un cadáver. Y que están listos para atacarnos desde el interior mismo de nuestra casa. Los gobiernos occidentales han propiciado la unión entre el enemigo exterior y el enemigo interior.

Occidente proclama que está en guerra contra el integrismo islámico, pero se pavonea del brazo de los terroristas que alimenta. El negocio es el negocio y hay que sacar dividendos, obtener beneficios. ¿Pero cómo se puede ganar una guerra si el enemigo declarado es en realidad una creación propia, un juguete rabioso que de tanto en tanto enloquece y muerde la mano que lo acaricia?

Si Occidente sigue por ese camino acabará explotando. Y no una vez cada dos o tres meses, sino a diario. Todos esos atentados y ataques de todo tipo que padecen las sociedades occidentales nos acercan cada día un poco más al caos definitivo y al conflicto sangriento. Europa se está convirtiendo en un mosaico de etnias y pueblos, los nativos y los importados, que malviven en medio de la desconfianza mutua y la hostilidad creciente. La Historia y la realidad nos ofrecen muchos ejemplos de sociedades divididas, partidas por líneas de fractura culturales, religiosas, raciales, etc... Los países de Oriente Próximo nos pueden muy bien servir de ejemplo de esas fracturas comunitarias. Nos estamos convirtiendo en un reflejo de esas sociedades en perpetuo conflicto con ellas mismas.

Para evitar eso, Occidente debe volver al principio elemental de una sola y única comunidad, la de sus ciudadanos. Una sola y única comunidad con los mismo derechos, las mismas obligaciones y las mismas oportunidades para todos.

Si Occidente no despierta de una vez, su futuro será como el de Oriente Próximo. Un Oriente Próximo que Occidente ha ayudado a destruir y desde donde hoy nos llegan los malos vientos de su autodestrucción.

Se publica el libro “Hasta su total demolición. ETA y la Memoria Histórica de revancha frente al Monumento a los Caídos de Navarra en Pamplona”
www.latribunadelpaisvasco.com 3 Mayo 2018

El Colectivo “El Colibri” acaba de editar en formato el libro “Hasta su total demolición. ETA y la Memoria Histórica de revancha frente al Monumento a los Caídos de Navarra en Pamplona”, un texto de 140 páginas en el que se realiza un completo estudio de lo que ocurre con el Monumento a los Caídos de Pamplona.

El texto, incluye, entre otros, análisis como los titulados “Para superar cierta Memoria Histórica: paz, piedad, perdón y verdad” o “Por una Memoria Histórica de todos: aleccionadores ejemplos desde Líbano”. También incluye el “Manifiesto por la Historia y la Libertad” y un repaso a “Otros monumentos, esculturas o recuerdos de las asociaciones de la Memoria Histórica en Navarra”.

El libro “Hasta su total demolición. ETA y la Memoria Histórica de revancha frente al Monumento a los Caídos de Navarra en Pamplona”
puede descargarse en el siguiente enlace. https://drive.google.com/file/d/12oTo76LcNlJ-BWAppsQDEZn-UAu9K_8m/view?usp=sharing

EL GOBIERNO, ‘IMPASIBLE’
Consuelo Ordóñez: ‘Las víctimas de ETA no nos merecíamos este final’
La Gaceta  3 Mayo 2018

La presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, ha dicho este miércoles que este “no es el final de ETA” que “merecían” las víctimas del terrorismo, al tiempo que ha acusado al Gobierno de haberles “hurtado la foto” de la “derrota” de la organización terrorista.

Ordóñez ha hecho estas declaraciones en un acto celebrado en San Sebastián en el que los promotores del manifiesto “ETA quiere poner el contador a cero” han presentado ante intelectuales y víctimas del terrorismo el contenido de este documento, suscrito ya por más de 40.000 personas en la plataforma change.org.

Consuelo Ordóñez, una de las promotoras del texto, ha asegurado que “el final de ETA debería haber sido diferente si el Gobierno hubiera puesto algún empeño en ello” ya que, en su opinión, el Ejecutivo ha permanecido “impasible” desde que ETA anunció el cese definitivo de la violencia en octubre de 2011.

Ha acusado al Gobierno del PP de permitir que la banda terrorista marque los tiempos y sea “protagonista” de su final, mientras “presume de que el Estado de Derecho” la ha derrotado. “Una ETA derrotada no tendría avales internacionales, ni a uno de sus terroristas más buscados protagonizando un spot publicitario” en un vídeo “difundido a medios de todo el mundo”.

“Éste no es el final de ETA que queríamos ni la sociedad, ni las víctimas, ni el que nos merecíamos”, ha subrayado Ordóñez, quien ha advertido de que “la desactivación” de las siglas de la organización terrorista “no significa que se desactive el proyecto político que muchos ciudadanos han aireado y asumido como propio”.

Ha opinado que “ETA busca su absolución histórica”, ha recordado el dolor padecido por la sociedad vasca y ha dicho que los ciudadanos deben responder con “altura moral, memoria y desprecio intelectual”. “Basta ya de proclamas justificadoras”, ha concluido.

En el acto, han tomado también la palabra como promotores del comunicado el filósofo Fernando Savater, la europarlamentaria de UPyD Maite Pagazaurtundua y el escritor Martín Alonso, así como Ken Funston, víctima del IRA y portavoz de la South East Fermanagh Foundation (SEFF), entidad que agrupa a víctimas de dicha organización.

El texto, cuyo contenido se dio a conocer el pasado domingo y que ha sido leído hoy por Joaquín Echeverría, padre de Ignacio, el “héroe del monopatín”, asesinado en los atentados yihadistas de Londres de 2017, pide a ETA el esclarecimiento de sus crímenes sin resolver, que ascienden “al menos a 358”, así como su condena de la “historia de terror”.

Fernando Savater ha recalcado que “la primera víctima del terrorismo de ETA fue la democracia” y ha asegurado que “si alguien quiere ser un arrepentido, tiene que ayudar al esclarecimiento de los casos pendientes”.

El filósofo Martín Alonso ha desmenuzado el comunicado de ETA del pasado 20 de abril y ha hecho hincapié en los intentos de la organización terrorista de “manipular la historia”.

Maite Pagazaurtudua ha remarcado la lección histórica de las víctimas de ETA que han marcado una “hoja de ruta que, a diferencia de la de los asesinos y sus herederos políticos, tiene un norte: la dignidad humana, la verdad y la justicia”.

Ken Funston, por su parte, ha advertido de los paralelismos entre el final de ETA y del IRA y ha pedido al Ejecutivo español que no cometa los “mismos errores que cometieron los gobiernos británico e irlandés en Irlanda del Norte”. “Los terroristas no tienen que ser recompensados por haber dejado de matar”, ha enfatizado.

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El fin de ETA no interesa, preocupa más Navarra

Pablo Sebastián Republica 3 Mayo 2018

Los ridículos e indecentes comunicados de ETA con los que la banda de los terroristas pretende camuflar sus crímenes, derrota y estrepitoso fracaso no interesan ni preocupan a nadie. Estamos ante el penúltimo lamento de una banda criminal que deja tras de sí 850 muertos inocentes, muchas decenas de heridos y un inmenso dolor.

Ahora dicen que se disuelven y han cerrado sus estructuras criminales, en línea con su previo anunciado fin de la violencia y entrega de las armas y todavía pretenden montar en Francia, en los próximos días, una macabra fiesta del adiós que esperemos no lo consienta el presidente Macron.

En España no nos interesan las diatribas de ETA, lo que nos preocupa es lo que ha ocurrido en Cataluña y lo que, tras su senda, empieza a pasar en Navarra, Valencia, País Vasco y Baleares.

Y esta deriva soberanista y secesionista, que tiene su palanca de apoyo en las políticas de inmersión lingüística como ocurrió en Cataluña (con todas las bendiciones de Felipe González y de José María Aznar), puede ampliar a otras Comunidades Autónomas la onda expansiva de la crisis catalana que sigue sin resolverse.

Sobre todo porque los gobernantes de España no se han atrevido a coger el toro por los cuernos desde el día mismo del pasado 7 de septiembre cuando el Parlament y el Govern de Cataluña aprobaron las leyes inconstitucionales de referéndum y la desconexión del Estado, mientras el presidente Mariano Rajoy tocaba el violón.

De manera que la fiesta lingüística y secesionista seguirá mientras en esas clases del odio con idioma regional los profesores, siguiendo las prácticas nazis para identificar a los judíos, le decían en clase a niños de diez años: ‘que levanten la mano los que son hijos de Guardias Civiles’.

Ahora el golpe lingüístico soberanista empieza a inundar la Sanidad en las Islas Baleares, en Navarra las empresas y en Valencia las instituciones mientras en Asturias empiezan a jugar con el bable. Y todo ello con el apoyo del PSOE, lo que es muy grave pero no tanto como el silencio del Gobierno de España que preside Rajoy y que es incapaz de hacer cumplir en Cataluña las sentencias de la Justicia sobre la obligada enseñanza del castellano y en castellano.

Incluso la aplicación del 155 en Cataluña ha sido decepcionante porque no ha sido utilizado para favorecer el regreso de la democracia y las libertades a todo el pueblo catalán (ahí está la manipulación diaria de TV3), ni para levantar las alfombras del golpe de Estado catalán o para señalar a los que verdaderamente financiaron el golpe.

Lo que no se hizo a base de colectas populares sino con las donaciones millonarias de instituciones financieras y de grandes empresas catalanas. O con las comisiones de la corrupción de las constructoras (véase el caso del Palau) que contrataban obras públicas en Cataluña y de paso financiaban el golpismo de CiU.

Alguna vez llegará el día en el que el Gobierno de España aplique el 155 con todas sus consecuencias, suspenda una Autonomía y el Estado asuma las competencias durante los años necesarios para garantizar que se cumpla, en plena libertad y democracia la legalidad constitucional.

Y vista la influencia del entorno de ETA en Navarra puede que esta primera Comunidad intervenida sea la foral de Navarra para convertirse en ejemplo y modelo de lo que puede ocurrir en otras Comunidades. Y para que se vea lo que significa aplicar por el Estado de verdad y hasta el final el artículo 155 de nuestra Constitución, la que nadie puede burlar.

“El Estado ha dejado abandonado al constitucionalismo social en Cataluña”

Al menos una docena de entidades culturales catalanas contra el 'procés' están descoordinadas, sin protagonismo mediático y sin la ayuda del Gobierno
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 3 Mayo 2018

Las iniciativas constitucionalistas en Cataluña son abundantes, pero están desconectadas entre sí. En enero del pasado año, la catedrática Teresa Freixes impulsó Concordia Cívica como posible paraguas o plataforma de asociaciones que participan del mismo objetivo: luchar contra el independentismo. Transcurrido casi año y medio, y salvo Sociedad Civil Catalana, que es la más importante de todas ellas, las asociaciones, unas culturales y otras más políticas, funcionan con mayor o menor entusiasmo pero sin cohesión entre ellas y con un gran desconocimiento de su labor en el resto de España, lo que es un motivo de preocupación en algunos de sus promotores, conscientes de que hay “un minifundismo que nos debilita”.

De este criterio participa, al menos en parte, Valentí Puig, escritor y periodista, impulsor del recientemente creado Club Tocqueville, que él define como un 'think tank' que preconiza que “Cataluña es parte sustantiva de España”. Hace apenas unas semanas, el club se estrenó con una multitudinaria conferencia de John Elliott a la que acudieron cientos de personas. Recientemente, la asociación ha presentado el libro del historiador y catedrático —directivo del club— Jordi Canal, un relato sobre el proceso soberanista titulado 'Con permiso de Kafka'. El Club Tocqueville no tiene finalidades políticas sino la de hacer circular un discurso intelectual de integración y síntesis de lo catalán y lo español. Casi simultáneamente a este club, 300 'mossos' han creado una asociación constitucionalista para “normalizar el respeto al Estado de derecho”.

Otra organización de carácter cultural, el Centro Libre de Arte y Cultura (CLAC), pelea por insuflar a la sociedad catalana un aliento intelectual diferente al hegemónico del separatismo. Lo impulsa una treintena de intelectuales y está gestionado con enormes esfuerzos y dificultades. Entre sus promotores están Francesc de Carreras, Félix Ovejero, Ignacio Vidal-Folch, Miriam Tey y Manuel Cruz, además de otros periodistas, escritores y pensadores. El CLAC tiene relación con otras asociaciones con sus mismos fines, pero no ha logrado sinergias.

En el ámbito del periodismo, se significa por su constitucionalismo militante el Grup de Periodistes Pi i Margall, que pretende un ejercicio de la profesión “serio y riguroso” y que “facilite la convivencia entre los catalanes y de estos con el resto de los españoles”. Lo preside Sergio Fidalgo y forman parte de él informadores y analistas como Toni Bolaño, Juan José López Alegre y Nacho Martín Blanco, entre otros varios.

Los gestores de empresas que se oponen al independentismo se agrupan en Empresaris de Catalunya, asociación presidida por Josep Bou. Su objetivo principal es “alertar sobre las consecuencias del proceso soberanista”, lo que viene haciendo desde que se publicó su manifiesto fundacional en noviembre de 2014. Sus advertencias se han confirmado con el cambio de sede y domicilio fiscal de más de 4.500 empresas catalanas, entre ellas, seis de las siete que figuran en el Ibex 35.

Con diferencia, la entidad con mayor envergadura y cobertura social es Sociedad Civil Catalana, muchos de cuyos integrantes a nivel directivo participan en las otras iniciativas, todas ellas de oposición al proceso soberanista. Sin embargo, SCC no las agrupa ni se aviene, de momento, a intentar una plataforma común en la línea de la propuesta de Concordia Cívica de la catedrática Freixes.

En el ámbito más político e ideológico, funcionan en Cataluña grupos activos pero igualmente poco conectados entre sí. Por ejemplo, Federalistes d´Esquerres, organización constituida en septiembre de 2012, inmediatamente después de la gran Diada que impulsó el proceso soberanista. No es casualidad que Manuel Cruz, su primer presidente, firme defensor de una estructura federal para España, sea en la actualidad diputado del PSC en el Congreso por la lista de Barcelona.

Otras asociaciones mantienen la mortecina llama del catalanismo no independentista. Es el caso de Portas Obertas del Catalanisme. Y también Construim, que es considerada como el “receptáculo de lo que queda de Unió y otras aportaciones democristianas con vigencia y trayectoria en Cataluña”. Construim también se constituyó a finales de 2014 y lanzó su manifiesto en 2015. con distintas características y tras haber suscitado expectativas que no se han cumplido, en febrero del pasado año se constituyó Think Cat, una asociación intelectual impulsada por Josep Piqué, Josep Borrell y Francesc de Carreras.

Además de estas iniciativas, son varias las que se mueven en el ámbito de la educación y la escuela catalanas, otro de los frentes en que constitucionalismo está empeñado y en que, como en los que pelean las asociaciones citadas —y otras más—, sus promotores se duelen de falta de “comprensión, ayuda y apoyo”, no solo de los catalanes “indiferentes pero no independentistas”, sino también del Gobierno y otras instancias nacionales.

Uno de los intelectuales más conocidos del constitucionalismo pronostica que “en el futuro se juzgará muy duramente el abandono por el Gobierno, y en general por el Estado, hacia los ciudadanos y las organizaciones que están haciendo frente muy precariamente al separatismo”. También echan de menos un cierto “protagonismo mediático” para sus actos y denuncian “a los medios catalanes que nos ignoran olímpicamente”. Y rematan: “Además de divididos, estamos abandonados”.

O como dicen los 'mossos' constitucionalistas, “el Estado ha dejado vendido a un sector importante de la sociedad catalana”. Y esta situación de fragmentación y olvido del constitucionalismo social en Cataluña se produce cuando el independentismo se apresta a lanzar su última ofensiva: situar en la Generalitat a un testaferro de Puigdemont o provocar nuevas elecciones. El desafío continúa.

ETA, entre la burla y el delirio

Editorial La Razon 3 Mayo 2018

En estos días en que la banda etarra y sus cómplices pretenden hacer del reconocimiento de su derrota el pivote de un nuevo tiempo político es cuando las gentes de buena voluntad, comprometidas con la libertad y la democracia, deben mantener la cabeza fría y el corazón entregado a las víctimas. Nos aguardan, especialmente a quienes sufrieron directamente el embate del crimen, jornadas de especial ensañamiento intelectual, puesto que el cinismo y la mentira insidiosa son una forma de violencia, al que sólo se puede hacer frente desde la memoria ordenada de los hechos. Cabría esperar, incluso exigir, del nacionalismo vasco, el que representa el PNV, una negativa firme a participar en los actos propagandísticos con los que se pretende encubrir la trayectoria asesina de ETA, aunque sólo fuera por el insulto que para el conjunto del pueblo vasco supone el último texto hecho público por los terroristas, en el que afirman que la banda «se formó del pueblo y al pueblo vuelve».

Sin embargo, el PNV ha decidido enviar una representación oficial al «Encuentro Internacional» del sur de Francia, donde los proetarras pretenden, mediante un ejercicio clásico de propaganda, torcer la historia y reivindicarse como la vanguardia del separatismo vasco. Por supuesto, las autojustificaciones de unos asesinos sin alma caen de lleno en el delirio, sobre todo cuando trasladan a las víctimas la responsabilidad del «conflicto» y se definen como los artífices de la paz, y no merecerían comentario alguno si no fuera porque reclaman al conjunto del nacionalismo vasco que les conceda el protagonismo que merecen sus «años de compromiso» en esta nueva fase política del «proceso de construcción de Euskal Herria». Por supuesto, sólo quienes han compartido los fines de la banda o, por sectarismo ideológico, han justificado crímenes horrendos de quienes se reconocían marxistas, aceptarán el relato que pretenden imponer los etarras, pero lo que está en juego es la percepción que tengan de lo ocurrido las próximas generaciones de españoles que , afortunadamente, podrán crecer sin el terror cotidiano del terrorismo. Hechos como el sucedido en Alsasua, cuyo juicio ha quedado visto para sentencia, deben servirnos de aviso ante la mixtificación del terrorismo que lleva a cabo el mundo de ETA.

Por lo demás, la misiva en la que la banda anuncia su disolución y el «desmantelamiento de todas sus estructuras», lo que, dicho sea de paso, ya había conseguido la acción conjunta de las Fuerzas de Seguridad del Estado y los tribunales de Justicia, no aporta novedad alguna ni cambia las condiciones que deberían cumplir los terroristas para ser acreedores de cualquier modificación de su situación penal. Es más, como ayer recordó el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, los terroristas que permanecen huidos, como es el caso de Josu Ternera, siguen en busca y captura para su puesta a disposición de la autoridad judicial. Como hemos venido señalando desde que se confirmó la derrota de ETA a manos de la democracia española, la renuncia al uso de las armas no puede recibir compensación de tipo alguno. Las vías para la reinserción, las que contempla nuestra legislación para todo tipo de delincuentes, están ahí y son de sobra conocidas: colaboración con la Justicia para el esclarecimiento de los asesinatos que quedan sin resolver y entrega voluntaria de los responsables; arrepentimiento, pero no desde un plano moral, que sólo concierne a la conciencia de quien se arrepiente, si no procurando resarcir a las víctimas en lo posible, y cumplimiento ineludible de las penas impuestas, en las condiciones carcelarias que disponga los reglamentos de Instituciones Penitenciarias. La historia del terrorismo vasco es la que fue y nada conseguirá cambiarla.

El reguero de sangre de ETA
FERNANDO LÁZARO El Mundo 3 Mayo 2018

853 asesinados, más de 2.500 heridos y 10.000 extorsionados

ETA comunica a los mediadores internacionales su disolución sin pedir perdón a todas las víctimas

No deja de tener su punto de sangriento sarcasmo que el último crimen perpetrado por ETA fuera en ese país que durante tantos años -en aquella etapa tan dura del plomo-, era su santuario, su refugio, donde se escondían sus comandos después de perpetrar sus asesinatos. La última víctima mortal de ETA fue un agente de la seguridad francesa, el policía Jean Serge Nérin, un 16 de marzo de 2010. Y no deja de tener también su punto que el comunicado de disolución se produzca cuando están a punto de cumplirse los 50 años de su primer crimen reconocido por ETA, el del guardia civil José Pardines, en junio de 1968. Entre uno y otro, un largo reguero de sangre, con muertos, heridos, extorsionados, secuestrados... Fueron 853 los asesinados. Los heridos se contaban por miles -algunas estimaciones hablan de 2.597-. Empresarios extorsionados, más de 10.000, y más de 100.000 los exiliados, los que tuvieron que abandonar Euskadi y Navarra para no perder la vida.

FUERZAS DE SEGURIDAD DEL ESTADO. ETA fue variando su estrategia, sus objetivos, y adoptándolos para hacer cada vez más daño, buscando un doble objetivo: sembrar el terror y lograr un eco internacional a sus acciones. Por eso, los ojos de los terroristas se dirigieron, primero, a los militares. Amplió su círculo a integrantes de Fuerzas de Seguridad del Estado (486 sólo en democracia). En aquellos años 80 y 90, las «cacerías» de ETA contra militares, policías y, sobre todo, guardias civiles eran continuas. Ampliaron su círculo de objetivos e incluyeron a las familias de los agentes... En su historia, 24 fueron los ataúdes blancos, los niños asesinados, la gran mayoría, hijos e hijas de guardias y policías, que perdieron la vida en las casas cuarteles.

Sus atentados más sangrientos tiñeron de rojo los uniformes. Los tiros en la nuca en el País Vasco y Navarra se mezclaron con los coches bomba repartidos por toda España. Desde Zaragoza, hasta Madrid pasando por Vic (Barcelona). Así, el 14 julio de 1986, doce alumnos de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil fallecieron a consecuencia de la explosión de un coche bomba al paso de una caravana de tres vehículos de este Cuerpo por la plaza de la República Dominicana (Madrid). Unas 50 personas, 11 de ellas civiles, resultaron heridas de diversa consideración.

El 6 febrero de 1992 cinco personas (tres capitanes, el soldado conductor y un funcionario civil) mueren y otras siete resultan heridas a consecuencia de la explosión de un coche bomba, que contenía más de 40 kilos de explosivo y metralla, al paso de una furgoneta de transporte militar en la plaza de la Cruz Verde, en Madrid.

Otra de las matanzas de ETA se produjo el 11 diciembre de 1995. Seis trabajadores civiles de la Armada murieron y 17 personas resultan heridas, en un atentado con coche bomba cometido en el madrileño barrio de Vallecas.

En Zaragoza, el comando Argala colocó un coche bomba en la casa cuartel de la Guardia Civil, el 11 de diciembre de 1987. La explosión provocó 11 muertos (entre ellos cinco niñas) y 88 heridos. Y también pisó Barcelona. En mayo de 1991 colocó otro coche bomba en la casa cuartel del instituto Armado en Vic. Diez muertos, cinco de ellos, de nuevo, niños y 44 heridos.

POLÍTICOS. El primer objetivo de ETA fueron las Fuerzas de Seguridad, pero también puso su punto de mira en los políticos. Los concejales del PP, del PSOE y de UPN se convirtieron en sus prioridades. Entendían que golpeando contra el político, su chantaje podía ser más efectivos. Y la lista de asesinados es muy larga. Sin duda, uno de los crímenes que más impactó y que supuso un salto cualitativo de los terroristas fue el del que fuera teniente de alcalde de San Sebastián, Gregorio Ordóñez (PP), asesinado en el bar La Cepa de un disparo en la cabeza. Tres meses después, el 20 abril, puso un coche bomba al paso del vehículo de José María Aznar, entonces líder de la oposición. Y poco después, el 6 de febrero de 1996, ETA mataba a Fernando Múgica, histórico dirigente del PSOE, de un tiro en la cabeza.

En febrero de 2000, acabó con la vida de Fernando Buesa, secretario general del PSE-EE de Álava con un coche bomba. Ese mismo año, en Barcelona, asesinó a Ernest Lluch, ex ministro socialista de Sanidad. En 2003, Joseba Pagazaurtundua, jefe de la Policía municipal, socialista, afiliado a UGT y miembro de la plataforma ¡Basta Ya! fue asesinado a tiros en un bar de Andoain (Guipúzcoa). ETA asesinó a 38 políticos, de Luis Carrero Blanco (1973), presidente del Gobierno con Franco, a Isaías Carrasco (2008), del PSOE; entre 1995 y 2003, asesinó a 21.

UN SÍMBOLO. 12 de julio de 1997, la fecha del asesinato de Miguel Ángel Blanco, concejal del Partido Popular en Ermua, después de haberle secuestrado dos días antes para exigir al Gobierno que acercara a los presos de ETA al País Vasco. Ese crimen -dos tiros, abandonado en un descampado- fue un punto de inflexión. El espíritu de Ermua: la ciudadanía tomó las calles durante dos días; en el País Vasco, las manifestaciones fueron multitudinarias como nunca y se produjo la ruptura con la izquierda abertzale.

JUECES. Querían presionar a los que tenían la posibilidad de enviarles a la cárcel. Y así, el primer mensaje fue directo a la Audiencia Nacional. La fiscal Carmen Tagle fue asesinada en septiembre de 1989, a los 44 años, cuando se encontraba en la puerta de su domicilio en Madrid. También atentó contra el ex presidente de la Audiencia Nacional Fernando de Mateo Lage y el magistrado de este órgano José Antonio Jiménez Alfaro. Ambos resultaron heridos. En 1990 tres etarras asesinaron al fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Luis Portero, en el portal de su casa de Granada. Francisco Tomás y Valiente, ex presidente del Tribunal Constitucional, fue asesinado el 14 de febrero de 1996 en su despacho de la Universidad Autónoma de Madrid.

PERIODISTAS. Sin duda, el asesinato del columnista de EL MUNDO y miembro del Foro Ermua José Luis López de Lacalle (2000) es el más representativo de la presión de ETA a los profesionales de la información. Las campañas de amenazas a periodistas fueron continuas. En 1978, ETA asesinó al director de Hoja del Lunes de Bilbao y redactor-jefe de La Gaceta del Norte, José María Portell Manos. En 1980, el director del Diario de Navarra, José Javier Uranga Santesteban, resultó gravemente herido en Pamplona al recibir ocho disparos de un comando de ETA. En 1999, ETA amenazó en un comunicado a los periodistas «que ejercen una labor opresora bajo la excusa de la libertad de expresión». «Euskal Herria no olvidará esos nombres», decía la organización, que en 2001 acababa con la vida de Santiago Oleaga, director financiero del Diario Vasco.

CIVILES. A los únicos que ETA ha pedido perdón, a los que pasaban cerca de donde ellos colocaban sus bombas. Y si hay un atentado que represente la actuación contra civiles es el perpetrado en Barcelona, en Hipercor, el 19 de junio de 1987. Una bomba en el centro comercial causó la muerte de 21 personas e hirió a otras 45. De los civiles, una de las víctimas más emblemáticas, sin duda, Irene Villa. Ella y su madre sufrieron graves heridas como consecuencia de la explosión de un coche bomba en Madrid.

EMPRESARIOS. Era esencial para los terroristas que los empresarios sintieran el temor cada vez que iban a extorsionarles. Durante lustros, ETA se financió con el «impuesto revolucionario». Fueron 41 los empresarios asesinados por los etarras. El primero fue el director gerente de Sigma, Ángel Berazadi, que había sido secuestrado el 18 de marzo de 1976 y fue encontrado muerto en la carretera de Elgoibar a Azkoitia (Guipúzcoa) el 7 de abril de 1976. El último fue Ignacio Uría, consejero de la empresa Altuna y Uría, una de las constructoras de la «Y» ferroviaria vasca (tren de alta velocidad), que fue asesinado el 3 de diciembre de 2008 en Azpeitia (Guipúzcoa). En la larga lista de empresarios víctimas de ETA entre estas dos fechas figuran, entre otros, Javier Ibarra y Bergé, consejero del Banco de Vizcaya, asesinado tras su secuestro (1977); José Luis Legasa, quien se negó a pagar el impuesto revolucionario (1978), o José Edmundo Casan Pérez-Serrano, subdelegado de Ferrovial en Valencia (1991).

SECUESTROS. Fue otra de las herramientas del terror. Algunos tuvieron trágicas consecuencias. ETA ha perpetrado 79 secuestros en su sanguinaria carrera y 12 de estos secuestrados fueron asesinados. Sin duda la imagen de un secuestro y de otra de las grandes derrotas de ETA es la de José Antonio Ortega Lara, retenido durante 523 días y liberado por la Guardia Civil cuando ETA había tirado ya la llave y había decidido dejarle morir en el zulo. Julio Iglesias Puga, Diego Prado y Colón de Carvajal, Javier Rupérez, Emiliano Revilla, Adolfo Villoslada, José María Aldaya... son algunos de los secuestrados, en una lista en la que también figuran el capitán de Farmacia Alberto Martín Barrios (1983) o el ingeniero de la central nuclear de Lemóniz José María Ryan (1981), ambos asesinados.

ETA: Cien casos sin resolver y prescritos
Ricardo Coarasa. La Razon  3 Mayo 2018

El medio siglo de actividad criminal de ETA deja 312 asesinatos sin resolver de los 858 cometidos por la banda terrorista. Pero pese a la reapertura en los últimos años de más de una veintena de causas a instancias de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, en más de un centenar casos (al menos 134 según los últimos datos disponibles), la Justicia ya no puede ir más allá, pues pasados 20 años los hechos han prescrito. No es de extrañar teniendo en cuenta que sólo entre 1978 y 1990 los terroristas cometieron 562 asesinatos. Y la lista de causas prescritas puede aumentar en los próximos años, pues de 1998 a 2001 murieron en atentados a manos de ETA 44 personas.

Para impedir la prescripción de algunas causas, la Fiscalía ha conseguido en los últimos años la reapertura de varios procedimientos ante la existencia de nuevos indicios contra los posibles autores de atentados en los que, o bien no hay nadie condenado por esos hechos o no están condenados todos los autores materiales o los terroristas que dieron las órdenes. Así sucedió, por ejemplo, en el caso del asesinato del concejal del PP en Ermua (Vizcaya) Miguel Ángel Blanco, después de que el juez Eloy Velasco reabriera la causa al señalar la Fiscalía a José Javier Arizcuren, «Kantauri», ex «jefe militar» de ETA, como responsable último del secuestro y asesinato del edil popular en julio de 1997, por ordenar a los «comandos» de la banda que pusiesen «toda la fuerza posible en levantar a un concejal del PP» para forzar al Gobierno a autorizar el traslado de presos etarras a cárceles del País Vasco.

Reaperturas como esta, a apenas unos meses de que los hechos prescribieran, interrumpen el plazo de 20 años transcurrido el cual con la ley en la mano ya no se puede exigir responsabilidades penales por lo sucedido. En ocasiones basta con una petición de extradición (así lo avaló el Tribunal Supremo en 2013) o con declaraciones de etarras ante las Fuerzas de Seguridad en otros procedimientos, equivalentes a una denuncia policial. En ambos casos esas actuaciones son suficientes para interrumpir el plazo de prescripción.

Según un informe remitido por la Fiscalía al Observatorio contra la impunidad, 166 procedimientos fueron sobreseídos al desconocerse los autores de los atentados. En otros 95 casos, no se consiguió una resolución judicial contra los supuestos autores que se identificaron por las Fuerzas de Seguridad. Este documento, elaborado por el anterior fiscal jefe Javier Zaragoza hace un año, cifraba en 28 los atentados mortales sin esclarecer cometidos desde 1992. Entre ellos, el último cometido por ETA en suelo español, el asesinato de los guardias civiles Diego Salvá y Carlos Sáenz de Tejada en Calviá (Mallorca) el 30 de julio de 2009, un atentado por el que nadie ha sido condenado aún.

El final de ETA: ¿Empate o victoria?
Alejo Vidal-Quadras Gaceta.es  3 Mayo 2018

Lo que ETA ha hecho durante más de medio siglo no responde a un conflicto político ni admite justificación alguna dentro del marco de las disputas propias de las sociedades plurales en torno a asuntos de dimensión social o pública.

El recuerdo más terrible de mi etapa como Presidente del Partido Popular de Cataluña es mi asistencia formando parte de la delegación del Parlamento autonómico al funeral por las víctimas del atentado de ETA contra la Casa Cuartel de la Guardia Civil en Vic celebrado en la catedral el 30 de Mayo de 1991, al día siguiente del ataque. Aunque la misma noche de la matanza me había desplazado a la capital de la comarca de Osona para confortar a los mandos de la Benemérita y compartir su sereno dolor, fue en la ceremonia religiosa veinticuatro horas después cuando en el momento del paso de los pequeños ataúdes blancos de los cuatro niños asesinados por la banda -el total de muertos fue de diez, además de cuarenta y cuatro heridos- experimenté un desgarro interior difícilmente soportable, que, más allá de su componente mental, invadió de lleno mi estado físico. Durante un espacio de tiempo que me pareció interminable, pero que en realidad debió durar unos pocos minutos, la mezcla de angustia, tristeza, horror e impotencia que me poseyó fue tan intensa que experimenté la sensación de que me rompía por dentro hasta el punto que temí desmayarme o verme obligado a retirarme antes de perder el conocimiento. Por supuesto, aguanté a pie firme apretando los dientes como el resto de los asistentes y me sostuvo la idea de que si los padres de las infortunadas criaturas estaban siendo capaces de mantener la compostura, lo mismo debíamos hacer los que les acompañábamos en aquel tremendo trance.

Esta estremecedora evocación me ha venido a la memoria leyendo la carta enviada por la organización terrorista a sus mediadores internacionales el pasado 16 de Abril en la que anuncian su pronta disolución. En la misiva se hace referencia a otro documento que los etarras consideran muy significativo, la Declaración de Ayete surgida de la llamada Conferencia de Paz que tuvo lugar en San Sebastián en el palacio de ese nombre el 17 de Octubre de 2011 con participación de partidos políticos nacionalistas, del Partido Socialista, de entidades abertzales y de observadores extranjeros entre los que destacaban figuras del nivel del ex-Secretario General de la ONU Kofi Annan, del ex-primer ministro de Irlanda Bertie Ahern, de la ex-primera ministra de Noruega Bo Harlem Brundtland o del ex-ministro del Interior de Francia Pierre Joxe. Un examen de ambos documentos suscita a la vez interrogantes abismales y una repulsión incontenible.

La ristra de eufemismos repugnantes, circunloquios indignantes, adjetivos vergonzosos e hipocresía intolerable que contienen estos dos textos nos sitúa ante la pregunta de cuáles son los mecanismos infernales por los que seres humanos en plena posesión de sus facultades mentales llegan a endurecer tanto sus conciencias que pueden hablar de crímenes abyectos en un lenguaje que parece extraído de las actas de una reunión rutinaria de una asociación encargada de resolver discrepancias entre partes civiles que discuten sobre lindes territoriales o sobre un reparto de activos. Y lo más extraordinario, que antiguos responsables políticos democráticos de alta categoría se puedan sumar a esta ceremonia viscosa de disimulo.

Lo que ETA ha hecho durante más de medio siglo no responde a un conflicto político ni admite justificación alguna dentro del marco de las disputas propias de las sociedades plurales en torno a asuntos de dimensión social o pública. Expresiones como “iniciativa política”, “ciclo histórico”, “final ordenado, racional y constructivo”, “camino hacia la consecución de la paz y la libertad”, “construir un futuro entre todos”, “responsabilidad y honestidad”, “sufrimiento provocado como consecuencia de su lucha”, “última confrontación armada de Europa”, “compensar y asistir a todas la víctimas” o “diálogo” rechinan al ser utilizadas en un contexto amasado por la violencia vesánica de un grupo de matarifes contra centenares de personas inocentes e indefensas. ETA no puede reclamar para sí la condición de organización política, ha sido y es la encarnación sangrienta del Mal químicamente puro sin atisbo ni asomo de humanidad. Los integrantes de esta jauría de hienas no merecen otra cosa que el rechazo tajante de cualquier ciudadano decente y que se les aplique la ley con implacable rigor. El hecho de que durante décadas hayan recibido homenajes, tenido representación parlamentaria, sido admitidos como interlocutores por Gobiernos legítimos y recibido comprensión incluso de prelados con mitra, arroja un baldón sobre amplios sectores de la sociedad vasca cuyo hedor tardará muchos años en disiparse.

ETA ha llegado a su final y ha aparecido un debate patético sobre quién ha ganado, sobre cuál ha sido el lado vencedor y cuál el vencido. Desde luego, la pretensión interesada de que el Estado de Derecho se ha alzado con la victoria no responde en absoluto a la realidad. Hoy ETA gobierna numerosos ayuntamientos, se sienta en las instituciones del País Vasco y de Navarra y se dispone a continuar trabajando en pos de sus objetivos totalitarios y liberticidas con toda tranquilidad y financiada con dinero público. Sus miembros gozan del apoyo de centenares de miles de sus conciudadanos y sus esbirros excarcelados tras cumplir unos pocos años de reclusión por vida segada se pavonean por calles y plazas de su imaginaria Euskal Herría entre el aplauso y los parabienes de sus seguidores. Incluso calificar el desenlace de este recorrido atroz como empate sería un optimismo ciego y un voluntarismo ridículo. Basta leer atentamente la carta del 16 de Abril para enterarse de lo que de verdad ha pasado y qué equipo ha marcado más tantos. ETA lo sabe y se le nota.

Los ciudadanos vascos redecoran su pasado más reciente para ocultar su cobardía y su indignidad
Editorial latribunadelpaisvasco 3 Mayo 2018

La propia banda terrorista ETA, en sus documentos internos, reconoce que fueron las acciones reiteradas de la Guardia Civil y el trabajo del CNI las que llevaron a la organización criminal a un punto en el que no podía seguir con su actividad asesina, pero los ciudadanos vascos, después de vivir y ser cómplices durante 50 años de una realidad social volteada donde los criminales eran tratados como héroes y las víctimas señaladas y humilladas, se han inventado ahora una historia a la medida de su cobardía e indignidad.

Así, al menos, lo pone de manifiesto un informe del Memorial de Víctimas del Terrorismo que revela que la creencia actualmente existente en el País Vasco es la de que fue “el rechazo social a ETA” la razón principal que empujó a la organización terrorista a poner fin a sus acciones criminales. Tanto es así que “la movilización de la sociedad civil”, con un 6,5 sobre 10, es para los ciudadanos vascos la contribución más importante a la hora de valorar a los diferentes protagonistas del final del terrorismo. Dato absolutamente curioso e increíble, sobre todo si se tiene en cuenta que, en la misma investigación, casi siete de cada 10 vascos reconocen que no participaron nunca en las iniciativas sociales convocadas contra ETA especialmente a partir de la segunda mitad de la década de los noventa del pasado siglo.

Según la investigación en cuestión, la irreal historia que se han inventado los vascos dibuja un escenario abracadabrante en el que la Policía apenas participó en la caída de ETA (¡quinta contribución más importante!), en el que fue la “evolución interna” de la organización criminal y de los proetarras la que llevó al desarme y en el que las acciones políticas (Pacto de Ajuria Enea, Ley de Partidos, etc.) tampoco tuvieron prácticamente ningún valor.

Está claro que los ciudadanos vascos quieren sellar su pasado lleno de cobardías, de complicidades con el horror, de silencios comprensivos, de mirar hacia otro lado, de compadreo con los asesinos y, en algunos, no pocos casos, de complicidad activa con los terroristas, corriendo un tupido velo sobre la infamia independentista y socialista que produjo casi un millar de víctimas, que envió a casi 200.000 personas al exilio y que provocó más de un billón de las antiguas pesetas en daños materiales.

Pero la realidad es tozuda, y algunos recuerdos todavía están muy vivos: apenas fueron un puñado de ciudadanos vascos los que dieron la cara contra el terrorismo y por la libertad; se pueden contar con los dedos de las dos manos los intelectuales y artistas que alzaron su voz contra la infamia; se pueden contar con los dedos de una mano el número de asociaciones, fundaciones y oenegés (¡hoy tan valientes!) que se pusieron de frente al tiro en la nuca; y hay que hacer esfuerzos para encontrar hombres y mujeres de Estado que se comprometieron de verdad con las víctimas, con los humillados, con los defenestrados y con los despreciados por el rodillo del nacionalismo y del terrorismo vascos.

El mantra de la lucha heroíca y mayoritaria de la sociedad vasca contra ETA, jaleado por políticos interesados, por intelectuales que siempre callaron ante el rugir de las armas terroristas, por decenas de periodistas silentes ante los coches bombas y por tantos “expertos” sobre la cuestión vasca como han surgido después de que ETA haya dejado de matar, no es más que un mito, una ensoñación falsaria que los cobardes utilizan para acallar su mala conciencia. Es, en el fondo, el mismo mito que en su momento llevó a miles de ciudadanos a creerse firmemente sus siempre inventadas luchas “antifranquistas”. Una burda y soez mentira. Y es que Franco murió en la cama. Y ETA ha acabado en el cuartel de la Guardia Civil de Inchaurrondo.

Los héroes de la lucha contra ETA
Arturo García. Gaceta.es 3 Mayo 2018

La incansable y persistente lucha de las Fuerzas de Seguridad españolas y francesas contra ETA desde mediados de los años ochenta ha asfixiado golpe a golpe al grupo hasta su final, con la detención de todos sus jefes.

ETA anunció este miércoles su disolución. Una noticia esperada que no cambia nada en el panorama político vasco por mucho que los grandes medios se empeñen en anunciarlo a bombo y platillo. ETA no se va, nunca se ha ido. La banda terrorista se fue replegando por la acción del Estado hasta lograr que José Luis Rodríguez Zapatero aceptara una hoja de ruta que años después Mariano Rajoy no tuvo reparos en validar.

ETA continúa presente en las calles vascas, tal y como hemos visto en Alsasua, y los asesinos que salen de prisión son recibidos con intolerables homenajes que los sucesivos gobiernos permiten bajo el amparo de la libertad de expresión.

Las víctimas han censurado el comentario de ETA y han apuntado a Mariano Rajoy, impasible este miércoles ante las palabras de los terroristas, por permitir que sea la banda de asesinos la que “marque los tiempos y sea protagonista” de su final. La presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, ha denunciado la inacción del Gobierno y los principales partidos de la oposición: “Una ETA derrotada no tendría avales internacionales, ni a uno de sus terroristas más buscados protagonizando un spot publicitario en un vídeo difundido a medios de todo el mundo”.

Rajoy y los grandes líderes políticos españoles demuestran no estar a la altura de los grandes héroes de estas décadas sangrientas: de aquellos políticos que hicieron frente al terror con arrojo y valor, de las víctimas que aún hoy luchan desamparadas por la memoria de aquellos familiares que un día la banda terrorista puso en su lista negra, o de la ciudadanía que un día dijo basta, llenó las calles y puso contra las cuerdas al aparato civil de ETA.

Verso aparte para las Fuerzas de Seguridad que todavía hoy sufren el hostigamiento del entorno abertzale en el País Vasco. Gracias a su encomiable labor, y únicamente a eso, la banda terrorista fue perdiendo fuerza hasta que no le quedó más remedio que anunciar el abandono de las armas. Y digo las armas porque la violencia, física y verbal, contra aquellos que piensan diferente sigue aún presente en muchos pueblos vascos.

ETA no se va y nunca lo hará. Su ficticio adiós es un paso más para reconvertirse en marca política y seguir muy presente en las instituciones del País Vasco. Que nadie olvide que este comunicado sólo supone el punto de partida a la candidatura de Arnaldo Otegi en 2021.

Después vendrán los lamentos y los dirigentes populares saldrán ante las cámaras para denunciar la situación. Será demasiado tarde. Tarde para el País Vasco y tarde para un partido a la deriva que ha abandonado todos aquellos principios con los que venció en las elecciones de 2011.

CONGRESO DE LOS DIPUTADOS
Podemos hace el juego a ETA: enmienda los Presupuestos para ceder las prisiones al País Vasco
Segundo Sanz okdiario 3 Mayo 2018

Podemos ha ido más allá que los nacionalistas del PNV, al menos en la práctica, y ha exigido al Gobierno de Mariano Rajoy que transfiera la competencia de Prisiones al País Vasco antes de que acabe el presente año. El partido de Pablo Iglesias lo ha reclamado a través de una enmienda parcial a los Presupuestos Generales del Estado de 2018, que están ahora mismo en tramitación en el Congreso de los Diputados.

El grupo parlamentario de Unidos Podemos-En Comú-En Marea quiere incluir una disposición adicional en la Ley de Presupuestos donde el Ejecutivo central se comprometa a “realizar las actuaciones necesarias, de acuerdo con el Gobierno vasco, para proceder, antes de finalizar 2018, a la transferencia de las funciones, servicios, instituciones, medios materiales y personales en materia de administracio´n penitenciaria, en cumplimiento del arti´culo 12.1 de la Ley Orga´nica 3/1979, de 18 de diciembre, de Estatuto de Autonomi´a para el Pai´s Vasco que establece que corresponde a la Comunidad Auto´noma del Pai´s Vasco la ejecucio´n de la legislacio´n del Estado en materia de legislacio´n penitenciaria”.

Esta ansiedad de Podemos por soplar a favor del viento proetarra contrasta incluso con la posición oficial mantenida por el PNV, que ostenta el Gobierno en el País Vasco y que niega haber pactado un futuro traspaso de las prisiones en las conversaciones formales mantenidas con el Ejecutivo central para apoyar los PGE de 2018. El propio portavoz de los nacionalistas en el Congreso de los Diputados, Aitor Esteban, ha presumido estos días de haber arañado al Gobierno una reforma de las pensiones sin condicionar la negociación a una cesión de la Seguridad Social o de la competencia de prisiones. Desde el Gobierno central también han confirmado que tales cuestiones no han sido abordadas con los peneuvistas.

Así, Esteban declaró el pasado jueves en un claro ataque a la formación de Albert Rivera: “No es de extrañar que se les pusieran los dientes largos creyendo que el PNV negociaba la competencia de Seguridad Social o de las prisiones […] Pero ¡menudo chasco! Resulta que los vascos han acordado la subida general de las pensiones, algo que Ciudadanos ni planteó. Adiós al embuste de la insolidaridad”, sentenció el dirigente peneuvista. No obstante, tanto la transferencia de Prisiones como el acercamiento de presos etarras a cárceles de País Vasco y Navarra están en la hoja de ruta más inmediata del lehendakari, Íñigo Urkullu.

En la motivación de la citada enmienda, Podemos justifica su presentación en que “el desarrollo del autogobierno exige la culminacio´n de los traspasos de funciones y servicios correspondientes a las competencias del Gobierno vasco, establecidas en el Estatuto de Autonomi´a”. “Se trata de una transferencia largamente reivindicada por las instituciones y la sociedad vasca”, sostiene el partido de Pablo Iglesias.

La formación morada ignora aquí, entre otros, a los votantes de PP y Ciudadanos y a las víctimas del terrorismo, que están en contra de esta concesión en la medida que sería privilegiar a los presos de la ETA y blanquear su historia de terror y sangre.

Así mismo, el grupo parlamentario de Unidos Podemos-En Comú-En Marea dice en la enmienda que “es una cuestio´n de lealtad institucional que el Gobierno proceda, de acuerdo con el Gobierno vasco y en el marco de la Comisio´n Mixta de Transferencias, al traspaso de la gestio´n de los centros penitenciarios”. “Au´n hoy, despue´s de treinta y siete an~os de la aprobacio´n del Estatuto de Autonomi´a, sus disposiciones no han sido plenamente desplegadas”, añade el texto.
“Mejora en la prestación”

Para la formación de Iglesias, concluye la enmienda, “el Gobierno vasco, en desarrollo de las previsiones del Estatuto de Autonomi´a ha de ejercer la totalidad de la gestio´n de la actividad penitenciaria en Euskadi”, ya que, a su juicio, “la gestio´n desde la proximidad supondra´ una mejora en la prestacio´n, es este caso, de los servicios penitenciarios”. El Ejecutivo autonómico de Urkullu ya tiene competencias en materia de sanidad penitenciaria o programas sociales en prisiones.

ETA, un infame legado a combatir
EDITORIAL El Mundo 3 Mayo 2018

La página más terrible de la historia reciente de nuestro país se cierra. En vísperas de la escenificación propagandística que tendrá lugar mañana en Kambo (Francia), ETA da por concluido su "ciclo histórico" y asegura que ha disuelto "completamente sus estructuras" en una carta que destila tanta infamia como todo el historial de la última banda terrorista europea. Hoy es un día en el que la esperanza se entrelaza de inevitable rabia y de mucho dolor. Dolor por los más de 800 asesinados, por los miles de heridos y por los incontables ciudadanos que han tenido que abandonar desde hace medio siglo el País Vasco o que han sufrido el hostigamiento causado por una organización que nunca tuvo razón de ser.

Por desgracia, sabemos bien que ETA ha dejado de matar sólo por imposibilidad operativa y por el rechazo tan mayoritario que provocaba en la misma sociedad vasca. Pero la banda y sus herederos políticos no abjuran ni de sus objetivos totalitarios ni de su historial. Al contrario. Como hoy publicamos, tan es así que, pese a la escenificación de desaparición, los terroristas van a mantener un organismo clandestino formado por 20 personas, encabezado por el último jefe de la banda, hoy en prisión, que se encargará de 'cuidar' del legado etarra. Y es que, ya sin aparato militar o logístico, la banda, apoyada por la izquierda abertzale presente hoy en todas las instituciones, quiere librar y ganar otra batalla importante, la del relato, para justificar un pasado de violencia con fines políticos. Algo que produce escalofríos y que los demócratas no podemos consentir.

La disolución de ETA llega demasiado tarde. Y se produce, no lo olvidemos, única y exclusivamente porque llevaba ya muchos años derrotada por el Estado de derecho. Pero no existe razón alguna para que los poderes públicos varíen un ápice su actuación. Hoy, igual que ayer, hay que confiar en la firmeza de nuestros gobernantes, que han asegurado que la disolución no se traducirá en impunidad. Y hay que redoblar los esfuerzos para esclarecer los más de 300 atentados de la banda de los que se desconoce la autoría. Los etarras deben colaborar con la Justicia si de verdad se creen su propia patraña de que dan por superado su «ciclo histórico».

Aunque la realidad es que ya hay un etarra tratando de organizar lo poco que queda de la organización en la clandestinidad, dedicado, entre otras cosas, a limpiar las armas que ETA no ha entregado para impedir que puedan ser vinculadas a asesinatos aún no resueltos. Si a eso le añadimos que en el País Vasco y Navarra persisten entramados que siguen fomentando el terror y la cultura de la violencia, como tristemente se vio en Alsasua, debemos alertar sobre el cuidado con el que políticos y organizaciones sociales deben gestionar la cacareada y propagandística disolución etarra. Las víctimas necesitan justicia, pero también memoria y verdad.

Etarras: ni se entregan ni se les detiene
EDITORIAL  Libertad Digital 3 Mayo 2018

Ni la total expulsión de los proetarras de las instituciones ni la detención de los etarras prófugos nos permitiría hablar de fin definitivo de la banda terrorista.

Imagínense que los tribunales de Justicia, en aplicación de la vigente pero burlada Ley de Partidos, lograran expulsar de todas las instituciones democráticas (ayuntamientos, parlamentos regionales y el propio Congreso de los Diputados) al brazo político de ETA. Supongan también que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado lograran detener a todos los autores de los más de 350 atentados de la banda que quedan por juzgar. Pues bien, aun así sería temerario hablar del "fin definitivo" de una organización terrorista como ETA, por la sencilla razón de que no hay operación policial y judicial, por contundente y exitosa que sea, que permita dar definitivamente por concluida una actividad terrorista que bien se podría reanudar –tal y como en muchas ocasiones ha ocurrido en el pasado– tan pronto haya quienes la vuelvan a considerar útil para sus propósitos políticos.

Ahora bien, lo que ya resulta no temerario sino estrictamente ridículo es dar por definitivamente acabada a una organización terrorista por lo que hagan o dejen de hacer, digan o dejen de decir los propios terroristas que siguen prófugos en un comunicado en el que afirman haber "disuelto completamente sus estructuras". Se supone que son los tribunales y las fuerzas de seguridad los que tienen que desarticular las "estructuras" de los terroristas, así como requisar su armamento y detener a los criminales; pero desde hace décadas hay quienes encomiendan estos menesteres del Estado de Derecho a los propios terroristas.

El hecho de que ETA no sea culpable de la asombrosa e inagotable insensatez –cuando no complicidad– de una clase política y mediática que reclama que sean los propios terroristas los que se disuelvan o entreguen las armas –o, en el colmo de la estupidez, que se entreguen a la Policía– no significa que la banda y sus representantes en las instituciones no se vayan a aprovechar para sacar el máximo rendimiento propagandístico al cese de su actividad armada, apuesta que los terroristas asumen, como siempre han hecho, por razones estrictamente estratégicas.

Es lógico que una banda terrorista que no renuncia a sus fines secesionistas ni repudia los medios criminales con que los trató de alcanzar trate de sacar el mayor provecho a lo que ahora llama "fin de su recorrido". No otra cosa hicieron con ocasión de la docena de treguas, totales o parciales, que anunciaron previamente, desde 1959.

Aunque los terroristas no vuelvan a matar, lo que no tiene lógica es que haya un Gobierno y una oposición que mantengan en papel mojado la Ley de Partidos y que no se movilicen ni protesten ante la clamorosa falta de detenciones de etarras, empezando por los protagonistas de este nuevo numerito y siguiendo por los autores de los centenares de crímenes que quedan sin resolver. Eso, por no hablar de un invitado especial comoJosu Ternera, que se supone está en busca y captura por la matanza de la casa cuartel de Zaragoza pero que va a participar en el video promocional de la circense disolución de ETA.

Con todo, el más penoso espectáculo –junto con la masiva excarcelación de etarras llevada a cabo con la excusa de la derogación de la Doctrina Parot– es ver a sus voceros políticos campando a sus anchas en las instituciones. Si esto es el final de ETA, sus ninguneadas víctimas, ciertamente, no lo merecían.

Nunca tantos asesinatos sirvieron para menos
Editorial EL RUGIDO DEL LEÓN El Espanol 3 Mayo 2018

La carta que ETA ha remitido a distintas instituciones vascas para dar a conocer su disolución, y que se ha hecho pública este miércoles, supone la admisión pública del fracaso absoluto de su existencia. Párrafo tras párrafo, la banda terrorista reconoce que su actividad asesina no ha servido para lograr los objetivos que se había marcado.

Por supuesto, la misiva también retrata la iniquidad de los etarras, incapaces de mencionar una sola vez la palabra "víctimas" en todo el texto.
El "conflicto" les sobrevive

Tras anunciar que pone "fin a su recorrido" y que disuelve "completamente todas sus estructuras", ETA renuncia también a mantener la "iniciativa política". Admite que la Conferencia de Aiete, de 2011, que dio paso al anuncio del cese definitivo de la violencia armada, "no pudo recorrer su camino" porque España y Francia "lo hicieron imposible".

La banda asume así mismo que sus 60 años de existencia no han servido para "superar el conflicto", y que éste les sobrevive: "no termina con el final del recorrido de ETA". Ni crímenes, ni negociaciones, ni conversaciones secretas les han servido para nada. Este discurso final es lo menos heroico que hubieran esperado jamás sus históricos dirigentes y está muy alejado del de aquella ETA envalentonada que aseguraba que nunca dejaría de golpear hasta lograr sus fines.
Temor a una escisión

Es comprensible que, después de tal descripción de hechos, exista el temor entre los actuales dirigentes de la banda a una escisión de una facción violenta, disconforme con ese relato, tal y como hoy avanzamos en EL ESPAÑOL. Eso le arruinaría a ETA y a la izquierda abertzale su operación de marketing.

ETA ha perdido porque nunca tantos asesinatos sirvieron para menos. La Democracia debe vigilar ahora que las ideas sectarias por las que decían matar corran su misma suerte.

Independentismo Cataluña
Los profesores que acosan a hijos de Guardias Civiles están respaldados por una red proetarra
Carlos Cuesta okdiario 3 Mayo 2018

Los profesores que acosan a hijos de Guardias Civiles están respaldados por una red batasuna. La Fiscalía ha denunciado las acciones de acoso de nueve de estos profesores a los hijos de agentes de la Benemérita en el instituto El Palau, de San Andrés de la Barca, un centro público y responsabilidad directa, por lo tanto, de la Generalitat —hoy bajo el 155—.

Estos grupos de profesores cuentan con un portavoz que, casualmente, es el delegado sindical de la CGT en la escuela, Josep Lluís del Alcázar. Del Alcázar es a su vez parte del grupo radical antisistema Lliuta Internacionalista, afín a la CUP y coordinado habitualmente en sus acciones con los radicales de la fugada Anna Gabriel. Esta formación reconoce en sus propios documentos que cuenta con el respaldo de Bildu y el SAT en su estrategia antisistema.

Tal y como muestran los documentos en poder de OKDIARIO, es la propia formación radical la que reconoce estar en acciones coordinadas con “el SAT y Bildu” para “desplegar una campaña de solidaridad por el derecho de autodeterminación y contra la represión. El SAT o Bildu ya se han mostrado dispuestos”. En esos planes se encuentra el control de las escuelas.

Del Alcázar, líder y portavoz de los nueve profesores que se encuentran en estos momentos bajo supervisión de la Fiscalía, se ha posicionado en sus actos conjuntos con la CUP abiertamente a favor de “la ruptura con este Estado”, de la “huelga general” y “la constitución de la república catalana”. Él ha sido directamente candidato por las listas del grupo ultra Lliuta Internacionalista: fue número 8 por las listas presentadas por Barcelona en 2003 —tal y como se puede ver en el documento al que ha tenido acceso OKDIARIO del 21/10/2003—.

Del Alcázar, igualmente, ha participado en actos de fuerte contenido radical —tal y como prueba el cartel mostrado hoy por este diario—, donde se ha defendido abiertamente la necesidad de “construir una escuela republicana” y donde se ha planteado el modelo educativo de los niños como un mecanismo de lucha contra el 155.

Del Alcázar, además, recauda dinero para una serie de asociaciones que defienden el enquistamiento de los profesores adoctrinadores y su resistencia al cumplimiento de la ley. Asociaciones como Docentes por la República, que están dando soporte en estos momentos a este tipo de profesores.

Uno de los documentos más relevantes de las acciones del colectivo en el que se engloba Del Alcázar fue emitido en junio de 2017. En ese comunicado, Lliuta Internacionalista señalaba abiertamente que “necesitamos responder con la movilización como respuesta a las provocaciones y a la creciente represión del Estado”. Y advertían allí de que “si se llega a detenciones, suspensión de instituciones o la imposición por la fuerza, hay que reclamar la convocatoria de la huelga general”.

Es en ese momento donde la propia formación descubre su relación habitual con algunos partidos, que va más allá de la CUP: Lliuta pide “organizar una Plataforma por el Derecho a Decidir de los pueblos, para desplegar una campaña de solidaridad por el derecho de autodeterminación y contra la represión. El SAT o Bildu ya se han mostrado dispuestos”, añade en su documento.

El objetivo final de este colectivo también queda claro, al igual que su fuerte componente antisistema: “La celebración del referéndum y la república en Cataluña abre el camino para deshacernos de la Monarquía que dejó Franco. Sólo con esta ruptura democrática (que no se dejó hacer en el 78) es posible abrir una nueva vía de relación entre los pueblos y de garantizar los derechos de la población trabajadora”. Porque “hay que articular desde ahora iniciativas a nivel internacional desde la izquierda europea y mundial en defensa de los derechos democráticos que niegan el Estado Español y la Unión Europea”, añaden.

Lliuta internacionalista ha estado igualmente en algunos de los encuentros clave de todos los radicales nacionales e internacionales —incluido todo el entorno batasuno— a lo largo de 2017 para coordinar la respuesta antisistema al poder del Estado y a la Constitución. Así lo refleja, de hecho, uno de los sistema de coordinación que mantienen estos colectivos y que está ya bajo investigación de la Guardia Civil: withcatalonia.org.

La Benemérita ha puesto la lupa sobre los vínculos que unen a estos colectivos y que habitualmente usan como mecanismo de conexión la web “withcatalonia.org”. Los contactos son habituales y muchos de ellos tendentes al apoyo al golpe del 1-O. Contactos que han hecho que la Guardia Civil investigue si, además de compartir objetivos y contactos, también comparten estructura financiera.

Grupos radicales convocados por el independentismo catalán y vasco los 16 y 17 de diciembre en Barcelona bajo el lema ‘Construyamos república. Encuentro popular de solidaridad con Catalunya’.

Entre esas relaciones, destaca una especialmente, la que desembocó en el encuentro del pasado 16 y 17 de diciembre en Barcelona bajo el lema ‘Construyamos república. Encuentro popular de solidaridad con Catalunya’. Para esa cita se coordinaron 122 grupos nacionales e internacionales y otros 14 dieron apoyo. Entre ellos, figuraba toda una larga lista de grupos de extrema izquierda y grupos radicales vascos. Así, entre los asistentes se encontraron miembros de Sortu, Askapena, Alternatiba (Euskal Herria), Altsasu Gurasoak o EH Bildu, procedentes del País Vasco. Y, por supuesto, Lliuta Internacionalista.

Ése es el grupo que da apoyo a los profesores que acosan a los hijos de la Guardia Civil. Ése es el grupo que asegura que ellos no adoctrinan.

En el instituto de San Andrés de la Barca
El líder de los profesores que señalaron a hijos de guardias civiles está ligado a la CUP y los CDR
Agustín de Grado okdiario 3 Mayo 2018

Josep Lluís del Alcázar, profesor erigido en portavoz del instituto de San Andrés de la Barca (Barcelona), en el que los hijos de los guardias civiles fueron señalados y humillados por varios profesores tras el 1-O, es dirigente del sindicato anarquista CGT y del partido Liga Internacionalista, una organización troskista que ha concurrido electoralmente bajo el paraguas de la formación antisistema de la CUP. También colabora con los autoproclamados CDR para defender la ‘escuela republicana’ del 155.

Alcázar, que lleva 20 años como profesor en el instituto, ha asumido el papel de poner voz a la operación de blanqueo que el independentismo ha puesto en marcha para proteger a los nueve profesores denunciados por la Fiscalía por los comentarios que hicieron en clase el 2 de octubre, tildando a los guardias civiles de “animales”, “bestias que solo saben dar palos”, “perros rabiosos” o “salvajes” en presencia de hijos de agentes de la Benemérita.

Militante troskista, sindicalista y candidato por la CUP, Alcázar participó hace unos días en un acto organizado por el CDR de Cornellá del Llobregat bajo el lema “Construimos la escuela republicana.

Alcázar defiende que “la limitación actual de los sindicatos para defender la república catalana, también como herramienta para construir una educación pública con más recursos y más democrática, hace esencial la articulación de un espacio asambleario de los y las trabajadoras de la educación que responda a estas reivindicaciones ahora que es tiempo que lucha para detener la represión del Estado. Es importante tratar de unificar las diversas iniciativas que están surgiendo y poder coordinarnos con el movimiento estudiantil, los CDRs y la Plataforma de sindicatos”.

El whatsapp no miente
El portavoz del instituto que defiende a los profesores denunciados niega los hechos descritos por la Fiscalía. “Lo que es habitual es que los chavales hablen de los temas que les preocupen. Es una característica de la escuela pública. Puede ser que cuando se comentara el tema hubiera alguna intervención de algún alumno. Pero no pasó de ahí”, señaló en una entrevista en RAC1.

Lo cierto es que no fue un debate, como esgrime este profesor y militante troskista implicado en la causa separatista. Y la mejor prueba de ello es que los propios alumnos se organizaron mediante whatsapp para manifestarse tres días después, sin padres, ante las puertas del instituto para reclamar a los profesores respeto para sus compañeros hijos de guardias civiles.

Los alumnos se organizaron por whatsapp para denunciar la discriminación de los hijos de los guardias civiles
Éste fue el mensaje íntegro que se pasaron por whatsapp: “Mañana, 5 de octubre del 2017, a las 8 de la mañana no entréis al instituto, quedaros delante de la puerta principal en señal contra la actitud el centre IES El Palau discriminado a algunos hijos de guardias civiles, eso es una actitud irresponsable, inmadura y está fuera de lugar en un centro educativo de secundaria. Nos quedaremos fuera, delante de la puerta, y nos sentaremos pacíficamente. Que corra, porque ante todo RESPETO”.

“Que levanten la mano”
Precisamente, un juez de Martorell (Barcelona) ha imputado este miércoles por los delitos de discriminación y contra la integridad moral a uno de los nueve profesores denunciados por la Fiscalía por emplazar a alumnos hijos de guardias civiles a identificarse en clase.

El pasado 2 de octubre, el David T., profesor de una asignatura optativa de 3º de ESO, pidió en clase que levantaran la mano “los hijos de los guardias civiles” y, a los que así lo hicieron, les dijo que entendía que no se sumaran a la huelga “por la condición” de sus padres y porque éstos no eran independentistas.

El profesor les emplazó entonces a acudir al instituto en las jornadas de huelga y a asistir a clase con normalidad, de forma que, sostiene la Fiscalía, puso en “evidencia” ante todos los alumnos a los hijos de los guardias civiles, “señalándolos de esa forma para ser blanco del rechazo y la hostilidad de sus compañeros de aula”.

Interior tiene vacantes en Cataluña casi 2.000 plazas de Policía Nacional y Guardia Civil
Suponen la cuarta parte de la plantilla oficial de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en esa región
Roberto Pérez ABC 3 Mayo 2018

Una cuarta parte de las plazas de Policía Nacional y Guardia Civil adscritas a Cataluña están vacantes. Son casi 2.000 puestos que no están cubiertos y que acentúan la menguada plantilla estructural de los cuerpos del Estado en esta región, en la que el nacionalismo se ha atrincherado en su particular órdago secesionista.

La creación de la policía autonómica catalana, los Mossos d'Esquadra, supuso el inicio de un progresivo repliegue de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en ese territorio. Hoy por hoy, en efectivos por habitantes, Cataluña tiene cuatro veces menos guardias civiles que la media nacional, y tres veces menos policías nacionales.

La causa de esto es doble: por una parte, las adelgazadas plantillas orgánicas de guardias civiles y policías nacionales que están asignadas a Cataluña desde hace años. Y, por otra, la cantidad de plazas de esas plantillas orgánicas que están sin cubrir.

Según ha indicado el Gobierno en una respuesta parlamentaria por escrito, en Cataluña están vacantes el 28% de las plazas de la Policía Nacional que establece, sobre el papel, la plantilla orgánica asignada a esa región. En el caso de la Guardia Civil la tasa de vacantes de la plantilla es del 18%.

En concreto, tiene sin cubrir en Cataluña unas 1.100 plazas de policías nacionales, y alrededor de 700 de guardias civiles. En su conjunto, la plantilla oficial establece que en Cataluña deberían estar destinados de forma permanente 7.969 miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado; sin embargo, en realidad, la suma de policías nacionales y guardias civiles no llega a 6.200, según los datos facilitados por el Gobierno en esta respuesta parlamentaria con la que ha contestado a una pregunta del PSOE.

En esa cifra de apenas 6.200 agentes, el Ministerio del Interior computa a los policías y guardias civiles en prácticas -alumnos que están completando su formación sobre el terreno- y a aquellos que, en el tránsito hacia la jubilación plena, se encuentran en la condición de «segunda actividad» y no desempeñan funciones operativas al cien por cien.

El golpe independentista del pasado otoño llevó al Ejecutivo central a desplegar temporalmente unos 6.000 agentes adicionales en Cataluña, para garantizar la seguridad y el orden constitucional ante la rebelión secesionista. Fue la denominada Operación Copérnico, el envío extraordinario de policías nacionales y guardias civiles con los que, por un tiempo, casi se dobló la dotación real de agentes de la seguridad del Estado que hay destinados realmente en Cataluña.

Los viajes de Gulliver
HENRY KAMEN El Mundo 3 Mayo 2018

Los viajes europeos del ex presidente de la Generalitat de Cataluña, como otro Gulliver, han servido para atraer a su causa a varios sectores de la opinión mundial. El aspecto más maravilloso de las causas perdidas es que siempre hay personas bienintencionadas que no saben nada de los hechos pero que no dudan en dar su apoyo. Agreguen a esto las asombrosas capacidades de internet, que ayuda a difundir noticias verdaderas o falsas en cuestión de segundos a lo largo del universo digital, y ya tienen la formula para una exitosa iniciativa de propaganda.

En estas últimas semanas, el circo publicitario organizado por Carles Puigdemont ha logrado llegar hasta China. El ex president y el artista disidente chino Ai Weiwei se vieron el pasado mes en Berlín, en un encuentro que ambos compartieron en las redes sociales. "He conocido al valiente líder catalán Carlos Puigdemont, un caso de prueba sobre los derechos humanos y la democracia en Europa", escribió el artista chino, cuyo conocimiento de los asuntos españoles puede que no sea muy fiable. Esa palabra "valiente" es en todo caso un eufemismo, tal vez la palabra "heroico" hubiera sido más adecuada. El heroísmo del ex presidente catalán es tal que, se dice, a los niños pequeños en Alemania se les arrulla al son de su nombre para que se duerman.

Y, así, la fama del ex president pasa de boca en boca, y de Twitter en Twitter. En Londres, el fundador de WikiLeaks ha dedicado varios mensajes a la heroica lucha por la libertad del líder exiliado de Cataluña. "El abuso de España de los poderes judiciales con fines políticos", escribió Assange en un tuit, "va a quedar desmontado en Alemania". La campaña activa librada contra el Madrid franquista por parte del entrenador de fútbol Pep Guardiola se financia con dinero inglés y emana de Londres. España está en la lista de estados que derivan hacia el autoritarismo, según Gideon Rachman, un periodista del Financial Times, el influyente diario de negocios de Londres. Para Rachman, España está más cerca de países como Hungría, Polonia, Eslovaquia y otros, donde la autocracia y la corrupción ("putrefacción antidemocrática", como él dice) están aplastando la democracia.

Londres se ha convertido en la fuente de gran parte de la opinión experta sobre la presunta represión en Cataluña. Un periodista británico, que solía escribir para un periódico de Madrid pero ahora escribe para otro de Barcelona, ha informado cómo en una reciente cena de élite a la que asistió en Londres, un miembro de la Cámara de los Lores tachó a los miembros del Gobierno español de "tontos»" por sus políticas represivas. En un artículo del mismo periodista en The Times, siguió la misma línea: "La intransigencia del Gobierno español es, en última instancia, la culpable de la crisis real". Los líderes separatistas catalanes, según él, difícilmente podrían ser declarados culpables. El artículo en el periódico inglés es típico de la cuantía de opinión pro-separatista con que los liberales amantes de la libertad en Inglaterra están alimentando al público. Varios artículos sobre el tema en The Guardian adoptan la misma actitud al presentar a Madrid como el opresor histórico del pueblo catalán.

En otro artículo para el periódico de Barcelona, donde sus opiniones parecen haber sido acogidas mejor que en Madrid, el mencionado periodista utilizó el maravilloso título "Desde Londres, con amor" (1 de noviembre de 2017). El título es un eco deliberado de una novela de James Bond, y de hecho el artículo evoca la típica superioridad británica que conocemos tan bien y que refleja el superagente. Después de varios comentarios ambiguos sobre España, el escritor va directamente a su objetivo. Elogia a Cataluña ("en cuyo suelo, por cierto, tengo todos mis ahorros") y denuncia los males del Gobierno de España ("la mezcla de ira, odio, revanchismo o quién sabe qué complejos que motivan las acciones políticas del establishment político español»). Luego concluye: "En una democracia, la política consiste en persuadir, en ganar corazones y mentes a través de los argumentos, las palabras y los gestos. En un sistema autoritario, la política consiste en imponer la ley. ¿A cuál de los dos se parece más el Estado español hoy? Sabemos la respuesta".

Bueno, detrás de ese "sabemos" es fácil identificar la sonrisa de superioridad de James Bond. Para la mayoría de nosotros, "imponer la ley" generalmente significa observar las normas en la vida privada y pública, no recurrir a la violencia, no infringir los derechos, no insultar ni amenazar, es decir, no llevar a cabo las acciones que algunos así llamados pacifistas han practicado sistemáticamente contra quienes no están de acuerdo con ellos en Cataluña. "Imponer la ley" debería implicar la protección de la vida normal, "no imponer" significa abrir la puerta a la anarquía y al caos. Para este periodista, sin embargo, "imponer la ley" constituye una dictadura, porque (sus palabras exactas) "España no es una verdadera democracia moderna".

¿Eso significa que el Gobierno británico nunca "impone la ley"? ¿Cuando hay problemas en Irlanda del Norte, los británicos se niegan a imponer la ley, y prefieren adoptar la política de ganar corazones? Cuando hay violencia en las calles de Londres, ¿se niegan a imponer la ley? ¿Es eso lo que ha hecho que el Reino Unido sea democrático y su política muy diferente a la del Gobierno autoritario de España? En un programa de la BBC de finales de 2017, a un panel de opinadores se le hizo la siguiente pregunta: "Ocho dirigentes políticos catalanes han sido encarcelados. ¿Se está comportando España como un Estado fascista?".

Por supuesto, no todas las voces que surgen en Londres son iguales. Y hay muchos periodistas independientes. Cabe destacar a Peter Preston, de The Guardian, brillante y muy lamentado, que falleció a principios de este año, que siempre se esforzó por examinar con rigor los hechos en Cataluña y mantener la imparcialidad. Sin embargo, los presuntos expertos continúan con sus discursos sobre "los catalanes" (como si todos ellos estuvieran privados de libertad), la "violencia policial" (900 pacifistas heridos) y la "opresión antidemocrática" (supresión del derecho al voto).

Mientras tanto, Gulliver ha proseguido con sus viajes por toda Europa, ganando en cada paso el apoyo de los expertos, muchos de los cuales nunca han estado en Cataluña. No es de extrañar que muchos españoles sientan que han tenido suficiente con la actitud condescendiente de la prensa británica. Ignacio Torreblanca llegó a publicar el pasado noviembre un artículo combatiendo lo que él llamaba "anglocondescensión". Y no está solo. Otros comentaristas recientemente también han expresado su insatisfacción con la visión británica común de los acontecimientos en Cataluña, una visión alimentada por una combinación de ignorancia y arrogancia.

No es accidental que mi artículo se refiera a Gulliver's Travels, un famoso libro publicado en 1726. Su autor, Jonathan Swift, fue autor también de un tratado muy famoso, La Conducta de los Aliados (1711), en el que denunciaba las políticas del Gobierno británico con respecto a Cataluña. Sin duda, hoy Swift realizaría algunas observaciones muy interesantes si pudiera leer los comentarios de los periódicos británicos sobre la situación en Cataluña.

Henry Kamen es historiador británico. Uno de sus libros publicados es España y Cataluña. Historia de una pasión (Esfera de Libros, 2014).

TRAS UNA DENUNCIA DE VOX
Hacienda embarga a Òmnium 110.000 euros por vulnerar la ley de Datos
La Gaceta  3 Mayo 2018

Hacienda ha embargado a Òmnium Cultural 110.000 euros por una multa que la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) impuso a la entidad cultural en 2017 por vulnerar la ley de protección de datos. Así lo ha comunicado la entidad a través de las redes sociales, que se ha quejado, como en el momento en que le impusieron la sanción, de que se trata de “un ejemplo más de la persecución política y la represión que estamos viviendo”.

A través de un comunicado, desde Òmnium Cultural insisten en que “nunca se han puesto en riesgo datos personales de nadie” y en que la posible ilegalidad “no existe” ya que, en todo caso, en el periodo en el que se sitúa la presunta infracción, había un vacío legal.

Cataluña, un solo pueblo independentista
María Jesús CañizaresCronica Global 3 Mayo 2018

Entre los engaños más perversos del nacionalismo catalán destaca ese Catalunya, un sol poble que acuñó Josep Benet y abrazó Paco Candel. Si un intelectual y un barraquista defendían ese concepto, ¿qué podía fallar? Todo, como se ha demostrado medio siglo después, a pesar de las bondades de sus autores.

Si esa expresión hizo fortuna fue por el deseo/necesidad oficial de integrar a la inmigración procedente del resto de España que llegó a Cataluña. ¡Alto! ¿Integrar? ¿Inmigración? Sin duda, todos hemos caído en la trampa del lenguaje nacionalista.

Repetir hasta la saciedad que Cataluña siempre ha sido un pueblo de acogida esconde la odiosa presunción de que nuestros padres y abuelos llegados del resto de España eran un potencial foco de conflicto. Que no era posible una relación de igual a igual, pero que el carácter pacífico de los catalanes propició la convivencia. “Querían sus manos, pero no su cerebro”, leí hace poco respecto a aquellos nouvinguts que ayudaron a construir Cataluña y que hoy son tildados de “colonos” por el separatismo ultra.

Era cuestión de tiempo que “un solo pueblo” se transformara en “una sola lengua”. Proteger el catalán, un idioma proscrito por el franquismo, era tan justo como necesario. Solo un debate pedagógico, sin apriorismos políticos, puede determinar si la inmersión lingüística se hizo bien. El procés ha dado alas a un supremacismo latente según el cual la cultura española es bárbara y violenta.

Que el mismísimo Carles Puigdemont difunda en las redes sociales una reflexión en ese sentido tras la sentencia de La Manada dice mucho de lo que él entiende por “un solo pueblo”. También es censurable que un líder político como Albert Rivera contribuya a señalar a nueve profesores investigados por humillar supuestamente a los hijos de guardias civiles en Sant Andreu de la Barca (Barcelona). Nadie parece recordar en este asunto que hay menores afectados. ¿Un solo pueblo? No he leído ni una frase de apoyo hacia esos niños por parte de ese independentismo indignado que proclama “un solo pueblo”.

La Cataluña que promueve el secesionismo actual no es plural, ni mestiza, ni tolerante. Hoy se señala a quien es diferente con pintadas, insultos y amenazas y se da carta blanca a los CDR para colgar la letra escarlata a los herejes del independentismo

La Cataluña que promueve el secesionismo no es plural, ni mestiza, ni tolerante. Se señala a quien es diferente con pintadas, insultos y amenazas. Hasta hace poco, se podía distinguir entre los radicales que practicaban ese tipo de ataques y los independentistas que defendían pacíficamente su ideología. Pero Junts per Catalunya, ERC y la CUP han decidido dar carta blanca a los Comités de Defensa de la República (CDR) para practicar su “pacifismo activo”. Hoy votarán en el pleno del Parlament una propuesta de resolución en contra de la criminalización de estos grupos, lo que equivale a bendecir el reparto de la letra escarlata entre los herejes del secesionismo.

Se le acumula el trabajo a los CDR, pues resulta que la mitad de los catalanes, según los resultados electorales, no son independentistas. Por tanto, son muchos los domicilios, sedes de partidos políticos y coches particulares susceptibles de ser vandalizados. La diferencia, y al mismo tiempo la esperanza, es que las víctimas de esos ataques ya no se callan. Lo cual no significa que las heridas sociales del procés se vayan a curar pronto. Cuarenta años de lluvia fina nacionalista calan muy hondo.

La bondad del asesino y la bondad de la inmersión
Nota del Editor 3 Mayo 2018

No hace falta tener mucho sentido común para demostrar que la bondad de la inmersión lingüística es de la misma clase que la bondad del asesino.

Afirmar que solo un debate pedagógico puede determinar si la inmersión lingüística se hizo bien es un disparate del calibre de la bondad del asesino.

ENCARGA INFORMES
Educación investiga a otros centros por si humillaron a los hijos de agentes
La Gaceta  3 Mayo 2018

Los secretarios de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, y de Educación, Marcial Marín, se reunirán el próximo martes con los padres de los alumnos del IES El Palau de Sant Andreu de la Barca.

El delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, ha informado este miércoles de que el Ministerio de Educación ha encargado a la Consejería informes por si se han producido situaciones “similares” de supuestas humillaciones a alumnos, hijos de guardias civiles, como en el caso de El Palau, en Sant Andreu de la Barca (Barcelona).

Millo, que ha visitado la Subdelegación del Gobierno en Gerona, ha puntualizado de todos modos que trabajan para recopilar todos los datos posibles, pero que tienen que estar “contrastados” antes de avanzar más en este asunto.

El delegado del Gobierno en Cataluña ha confirmado asimismo la reunión que mantendrán el próximo martes, 8 de mayo, los secretarios de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, y de Educación, Marcial Marín, con los padres de los alumnos del IES El Palau de Sant Andreu de la Barca, hijos de guardias civiles, que fueron presuntamente víctimas de “un delito de odio y humillación”.

Según Millo, a los familiares se les informará de las actuaciones que se han llevado a cabo desde estos dos Ministerios y ha recordado que, paralelamente, la Fiscalía ha presentado una denuncia por estos hechos “que seguirá la vía judicial”.

Millo ha detallado que el Gobierno les trasmitirá a los padres su apoyo y se pondrá a su disposición en el marco de ese encuentro de la próxima semana.

El delegado ha señalado que las informaciones de los ministerios incluyen un informe reclamado al departamento de Enseñanza de la Generalitat que recoge la versión de la dirección del IES El Palau.

En cuanto al eco de un artículo con los nombres y fotografías de los docentes de este centro educativo del que se hizo eco el líder de Cs, Albert Rivera, Millo ha puntualizado que “el Gobierno respeta el principio constitucional de inocencia, como no puede ser de otra manera”.
 


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