AGLI Recortes de Prensa   Sábado 5  Mayo 2018

Bruselas con España, mitad y mitad
Primo González Republica 3 Mayo 2018

Bruselas ha fruncido el ceño cuando ha echado un vistazo a los últimos movimientos en materia de gasto que ha adoptado el Gobierno español. Ni el plan de rescate de las autopistas ni las subidas salariales de los funcionarios ni la elevación de las pensiones más bajas han resultado plato de buen gusto para los funcionarios de Bruselas que escrutan las cifras del Presupuesto público español.

Y no digamos ya el acuerdo de última hora sellado con los nacionalistas vascos. El Gobierno de Rajoy muestra señales numerosas de debilidad, muchas de ellas destinadas a salvar el trayecto final de la legislatura con el menor daño posible para su posición política. No parece que le vaya a servir de mucho, ya que el reguero de votos que se está dejando el partido gobernante por el camino tiene su principal motivación en cuestiones meramente políticas. Las de índole económica no parece que vayan a permitirle a Rajoy frenar el enorme desgaste de sus expectativas electorales.

Pero la dejación de responsabilidades económicas puede provocar daños de más alcance. Bruselas cree que el manejo de las cuentas públicas durante el año 2018 va a ser bastante menos respetuoso con los objetivos propuestos de lo que inicialmente se esperaba y de lo que se había prometido incluso a la Comisión Europea.

Los responsables de la Comisión no han querido poner el grito en el cielo porque, a la postre, hay algunos asuntos en los que España está evolucionando mejor, e incluso mucho mejor, de lo que se esperaba. El crecimiento del PIB ha sido revisado al alza por Bruselas, que ahora es el más entusiasta en lo que a previsiones económicas se refiere, con un pronóstico del 2,9% para el PIB del año 2018, es decir, más que el que maneja el propio Gobierno de Rajoy. En suma, la economía va bien y ello se dejará notar incluso en la creación de empleo, algo por encima de lo que se esperaba hasta ahora.

Pero nada de esto sirve para mitigar los riesgos que pueden derivarse de la dejación de responsabilidad en el manejo austero y ortodoxo de las cuentas públicas, en un país que es de los más endeudados de Europa y que, encima, no está sacando partido del crecimiento económico para sanear las cuentas públicas y preparar el terreno ante una hipotética crisis económica que pudiera presentarse a la vuelta de dos o tres años, como empiezan a barruntar algunos analistas. El déficit público español no va a cumplir este año 2018 la previsión del 2,2% sobre el PIB establecida sino que se irá por encima, hasta el 2,6% del PIB. Incluso más aún, ya que los cálculos que apuntan hacia ese nivel de déficit están realizados sin haber computado todavía el impacto financiero de los acuerdos sobre las pensiones con el PNV, que incrementarán el déficit en unos 1.500 millones de euros adicionales este año y algo más el año 2019.

Crímenes y dolor
Fermín Bocos diariosigloxxi 5 Mayo 2018

MADRID, 4 (OTR/PRESS) Los términos en los que "Josu Ternera", antiguo jefe de la banda terrorista, anunció la disolución de la ETA dejan en el aire las últimas mentiras procedentes de este mundo de asesinos nacionalistas fanáticos. La ETA nunca defendió ni la libertad ni al pueblo vasco. Fue su principal agresora. Su más sanguinario enemigo. De hecho, al asesinar a decenas de militares, agentes de la Guardia Civil y policías lo que intentaron una y otra vez fue provocar una involución política. Provocaron a las Fuerzas Armadas para que dieran un golpe de Estado. Esa era su estrategia de fondo. Acabar con la incipiente democracia española para presentarse después como salvadores del pueblo. No lo consiguieron. Aunque el 23F de 1981, el golpe, felizmente abortado, a punto estuvo de abrir las puertas al abismo.

856 asesinatos (369 todavía por esclarecer), miles de heridos, secuestros, extorsiones y exilios forzados son el trágico balance de las actuaciones de esta banda criminal que a lo largo de 60 años provocó en España muertes y dolor sin cuento y sin razón. Ante la indiferencia cuando no la complicidad abierta de amplios sectores de la sociedad vasca. Fue el caso señalado de no pocos clérigos y el de más de un purpurado. Pero también el de algunos intelectuales, periodistas y profesores universitarios que por miedo o estulticia actuaron como tontos útiles justificando las acciones de la banda y sus pistoleros en el "contexto del conflicto".

Por no hablar de los líderes políticos del nacionalismo que durante los ochenta y bien entrados los noventa del pasado siglo actuaron descaradamente de abogados políticos de la causa. Ninguno ha pedido perdón. Perdón a las víctimas y a sus familiares directos. Y a tantos y tantos ciudadanos a los que la amenaza de los pistoleros de la banda obligó a cambiar sus rutinas de vida. Unos, alejándose del País Vasco, otros intentando no caer en la paranoia que acecha a los amenazados. Crímenes y dolor. Ése es el trágico legado de la ETA. Una banda criminal creada al servicio de unas organizaciones políticas nacionalistas que por la vía del terror -matar a mil para amedrentar a un millón- intentaron doblar la rodilla a toda una sociedad. No lo consiguieron. Ninguno de los objetivos (1976) de la llamada "alternativa KAS": ni la amnistía, ni la desaparición de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, ni la independencia del País Vasco, ni la fusión con Navarra. Crímenes y dolor, ése es el relato que nadie nos hará borrar de la memoria. Atentos, pues, a los indecentes, que intentarán falsear esta historia.

Rajoy no puede ceder ni por acción ni por omisión
Editorial OKDIARIO 5 Mayo 2018

Mariano Rajoy en particular y el Gobierno del Partido Popular en general hacen bien en mantenerse firmes ante cualquier intento de reagrupación o acercamiento de los 360 presos etarras al País Vasco. En términos prácticos, lo contrario sería darse un tiro en el pie, ya que el electorado de los populares no entendería ni compartiría la concesión de prebenda alguna a los terroristas. Desde el punto de vista moral y ético, el PP no puede traicionar uno de sus principios fundacionales, que no es otro que la lucha denodada contra el terrorismo. Una labor valiente que le ha costado la vida a casi 900 personas. Muchas de ellas, además, políticos, militantes o simpatizantes de la formación que ostenta el poder ejecutivo en España.

Por mucho que el Partido Nacionalista Vasco trate de incluir este asunto de una manera u otra en la negociación de los Presupuestos Generales del Estado, la política penitenciaria no puede estar condicionada en ningún caso por la aprobación de las, por otra parte, imprescindibles Cuentas Públicas. De otro modo, parecería que la estrategia de ETA ha dado sus frutos y tras la aparente disolución sin arrepentimiento habría una clara intención de beneficiar a esos mismos terroristas que mataron, hirieron, mutilaron, acosaron y extorsionaron a miles de personas que tan solo querían vivir en paz y con el máximo respeto a las reglas democráticas. Personas que, sin embargo, se encontraron perseguidas por ETA y, en muchos casos, vieron arruinadas sus vidas o las vidas de las personas que querían.

De ahí que el Gobierno tenga que hacer de la firmeza virtud y no conceder nada a los que trataron de robarnos la libertad a base de violencia y sinsentido. La memoria de las víctimas del terrorismo merece ser respetada hasta el final de los días y la forma más efectiva es no dar ni una sola tregua legal o policial a los que tanto daño hicieron y que, en muchos casos, aún deben pagar por todo aquello sin que unos Presupuestos Generales del Estado o una declaración interesada les sirvan de excusa para librarse de sus responsabilidades con la Justicia. Ya lo ha dicho el propio Mariano Rajoy: “ETA no encontrará resquicio para la impunidad, se aplicará la ley”. Que así sea.

Pedirle peras al olmo
Nota del Editor 5 Mayo 2018

Esperar que Rajoy tenga algún instante de valor y dignidad es lo mismo que esperar peras del olmo.

Los mercenarios Y ASESINOS de ETA
Antonio García Fuentes Periodista Digital 5 Mayo 2018

Para mí sólo han sido una banda de asesinos, cuyo oficio ha sido ese, asesinar para vivir de ese trabajo, por el que han cobrado como profesionales que lo han sido y caiga quien caiga; lo confirmó el indeseable (se puede calificar peor) de Javier Arzallus con aquella terrible declaración de que “unos vareaban los árboles y otros recogían las nueces”; lo que más o menos era anunciarnos, que las arcas del dinero público español les pagarían a los vascos todo cuanto estos les exigieran, y a cambio estos les reembolsarían solo muertos y heridos, puesto que estos mercenarios han pagado con sangre solamente a España; muchas veces “pagos anticipados” ya que cuando han pretendido algunos pagos extras, han provocado los asesinatos indiscriminados y a mansalva que hicieron; o sea lo “normal” en cualquier guerra de expolio, puesto que las guerras (todas) se emprenden por dinero y acabado el negocio se acaba la guerra, que es lo que ahora quieren hacer y además, “limpiándose en los cortinones, riéndose hasta de sus muertos asesinados y despreciándonos a todos, como seres inferiores que solo merecen la risa y el cachondeo”, puesto ¿Qué es lo que en realidad es ese hecho bufo de una presentación de cuentas y a quien o quienes se la presentan? No a España y los españoles, que hemos sido los paganos en muertos y condiciones económicas, ya que los vascos gozan de una situación de privilegios inauditos ante el resto de súbditos españoles, ante un gobierno central, que les ha consentido todo lo que sabemos y todo lo que ignoramos de pactos “bajo cuerda”, que hayan mantenido en realidad cuando fuese conveniente tragar con lo que fuere.

Además “las cuentas” se las presentan “al pueblo vasco” y además lo hacen en Francia, no en España, que es el territorio saqueado y en el que dicen que ya no actuarán, cosa esta que yo no me creo, puesto que una organización militarizada gansterilmente y que tan buenos resultados les ha dado, no creo que la disuelvan y tiren “los papeles para que nunca más se sepa de ellos”; esos archivos seguro que van a quedar en lugares concretos y a disposición, de nuevas situaciones de expolio, que puedan aconsejar el rescatar de nuevo a la tropa y su organización para seguir obrando de forma igual o parecida.

La Iglesia Católica y tras todo lo ocurrido, han sacado “sus hisopos” y rociado “su agua bendita” que a la vista está les cuesta nada, para decirnos que se equivocaron y que aquí no ha pasado nada, que los obispos que han salido a dar cuentas, orarán por unos y por los otros y “pelillos a la mar”; “sabia situación de una organización que siempre sabe nadar y guardar la ropa sin perder nada digno de mención”.

A la vista de todo ello, no me explico el por qué “tanta propaganda a hechos deleznables y que nada benefician al conjunto de España, la que esos vascos, sólo la quieren para ordeñarla cuanto más mejor y sin darle nada a cambio”, o sea lo que han hecho con la ayuda de ese “ejército de mercenarios de la ETA”; los que seguro que seguirán enchufados en los infinitos departamentos que mantiene el dinero público español, para pagar a los privilegiados, mientras las masas cada vez más empobrecidas aún andan clamando por unas pensiones que medio les permitan “comer caliente”.

O sea que la España de siempre lo va a seguir siendo como siempre lo fue, sostenida por unas mayoría de explotados mientras otras minorías, que son capaces de lo que sea por dinero, se dan la vida padre mintiendo siempre con esa mentira tan traída y llevada de que en España todos somos iguales ante leyes justas. Hagamos al menos el muy ridículo “corte de mangas español” y pronunciemos, el otro no menos ridículo… Amén, de “los amenses o cornudos y apaleados siempre, españolitos que venimos a este hipócrita mundo y que ya cantó el poeta andaluz, que luego tuvo que salir huyendo para morir en Francia, como tantos otros desgraciados, poetas o no poetas”.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más)

La insoportable falta de verdad de los asesinatos de ETA sin esclarecer
La cifra oficial habla de 349, pero hay casos que se reabren o se sentencian. La mitad ha prescrito
Laura L. Caro ABC

Para apreciar en toda su dimensión la tragedia de los asesinatos de ETA sin resolver hace falta alejarse de la inercia de los números –si son o no 349, la cifra más oficial– y acercarse lo más posible a los casos concretos. Allí donde la falta de verdad, cuando no de justicia, se hace insoportable.

En 2017, hace demasiado poco tiempo, era localizada la causa judicial del asesinato de un policía nacional provocado por una bomba que la banda hizo explotar a principios de los 80 en San Sebastián, que causó graves lesiones a otro agente. El sumario perdido estaba «lleno de facturas de cristales rotos de los establecimientos dañados por la bomba, sin ofrecimiento de acciones a las víctimas y archivado definitivamente con esta frase: "por no ser los hechos constitutivos de infracción penal"». Y eso a pesar de que la organización reivindicó el atentado y sus víctimas fueron reconocidas como víctimas del terrorismo.

El testimonio forma parte del trabajo de búsqueda casi detestivesco desarrollado por María del Carmen Alba, nombrada coordinadora de la Oficina de Asistencia a las Víctimas del Terrorismo de la Audiencia Nacional cuando a mediados de 2010 esta instancia recibió la petición de ayuda de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, entonces con Maite Pagazaurtundua a la cabeza, y otras asociaciones. Necesitaban conocer qué había sido de las autorías de 349 asesinatos de las que nada se sabía.

Pendientes con sentencia
Cuesta creer que hace solo siete años hubiera 349 ejecutados por ETA cuyas familias no sabían ni siquiera si alguien había pagado por el crimen o no. Si el caso se encontraba bajo investigación o no. O si había sido arhivado sin hacer justicia. Dos largos años y medio después, tras una labor titánica de rastreo, se había identificado que más de un centenar de los procedimientos judiciales relativos a esos crímenes pendientes había terminado con sentencia condenatoria para sus responsables, aunque nunca había sido puesto en conocimiento de sus seres queridos, víctimas también del terrorismo que habían quedado olvidadas.

En la Memoria de la Fiscalía de la AN de 2013 se refleja por encima la envergadura de aquella tarea que consistió en algo muy preciso: vincular cada caso a su número de registro –«un cardinal seguido de una barra y el año de incoación»– sin el que era imposible avanzar.

En el sistema informático de gestión procesal de la Administración de Justicia, activado en el año 2000, cuando la banda llevaba ya casi cuarenta años de terror, se hallaron tan solo 91 causas. Para completar la mayor parte del listado pendiente tocó recurrir a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para que facilitaran cualquier dato relativo a los atentados; también a los registros civiles para ver si en los asientos de defunción figuraban notas con el número del sumario, a las hemerotecas, a las autoridades francesas... Y, como no, a los juzgados de la localidad donde se produjo el asesinato, que incumplieron su obligación de inhibirse en favor de los superiores y llegaron incluso a cerrar las causas, cuando no a destruirlas. Para las causas anteriores a la creación de la Audiencia Nacional en 1977 fue necesario además acudir allí donde habían correspondido hasta entonces los más graves delitos de terrorismo, esto es, los archivos militares de Burgos y El Ferrol.

«Nadie que no lo haya vivido puede llegar a imaginar el nivel de emoción reverencial que se siente cuando se localiza en una caja, acaso arrinconada, acaso con olor a tiempo, a vieja burocracia, a soledad y a encierro, ese tesoro que es el procedimiento con la historia judicial de un sacrificio humano, una vida arrebatada (...). Uno se arrodilla interiormente», escribió María del Carmen Alba en un artículo titulado «La hora de la verdad» que publicó cuando dejó su cargo hace un año, un escrito en el que recordaba que saldar las deudas pendientes con las víctimas es «una obligación urgente e inexcusable».

A partir de ese registro de 348 víctimas mortales –la número 349 era una ciudadana francesa asesinada en Francia, y por tanto competencia de ese país– se haría uno de carácter general, que en mayo de 2017 comprendía los 1.275 muertos provocados por el terrorismo de ETA y otros en España o de españoles fuera de nuestras fronteras desde 1960. Se ha conseguido vincular a sus causas judiciales a más del 97% de ellas, lo que significa que sus allegados tienen a su disposición información sobre el estado procesal del procedimiento correspondiente para poder orientarse en el laberinto jurídico.

Dado el carácter dinámico de los procedimientos judiciales, es muy arriesgado determinar cuántos asesinatos de ETA están aún por esclarecerse. O por esclarecerse del todo. El listado más reciente que se maneja es el de la Fiscalía de la Audiencia Nacional fechado en enero de 2017 que remite a un estudio de 2011 en el que se identificaron 349 víctimas mortales encuadradas en 270 procedimientos y se incorporaban 13 causas reabiertas. Este informe sigue tomándose como referencia, aunque es una fotografía que hoy no sirve del todo, en tanto se hubieran producido otras reaperturas o sentencias. La institución no ha podido proporcionar a este diario una cifra actualizada.

En la de 2017 es fácil encontrar casos que han obtenido sentencias condenatorias, pero por «colaboración», «encubrimiento», «robo», «estragos», también por autoría material, aunque se entiende que incompleta porque faltan pistoleros a los que no se juzgó. También aparecen fallos absolutorios, otros en los que se indica que el criminal está «fallecido» o «murió en un enfrentamiento con la policía». Y hay decenas junto a las que se indica la palabra «prescritos». Se cree que la mitad de los crímenes lo han hecho.

EL CRUEL BALANCE FINAL
El terrorismo en España: 57 años de dolor en un cifra demoledora
R.R. / D.R. esdiario 5 Mayo 2018

El dolor tiene cifras: más de 10.000 españoles son victimas del terrorismo. El 70% del horror tiene la firma de ETA, responsable de 853 muertes. Un tercio de ellas sigue sin aclararse.

Una cifra descomunal, que atestigua la magnitud del terrorismo en España desde que, hace ya 57 años, se comenzara el recuento: más de 10.000 ciudadanos son considerados oficialmente víctimas del horror, fundamentalmente de ETA, responsable además de 853 muertes, un tercio de las cuales sigue sin haberse aclarado a estas alturas.

Saber quiénes fueron los asesinos, ahora que la banda se ha disuelto, es fundamental para las asociaciones, tal y como exige COVITE, encabezada por Consuelo Ordóñez, hermana del recordado Gregorio, en una campaña para despedir 2017 y recibir el año nuevo.

El Ministerio del Interior ha puesto recientemente de forma oficial cifras al terror en España, después de revisar cientos de expedientes de las 10.181 personas reconocidas como víctimas del terrorismo en todas sus variantes. La banda terrorista ETA ha asesinado a 853 personas y herido a otras 6.389.

Los datos obran en los ficheros de la Dirección General de Atención a las Víctimas, que comienza a contabilizar desde la muerte el 26 de junio de 1960 de María Begoña Urroz Ibarrola, un bebé que fue en 2012 reconocido oficialmente como la primera víctima mortal de ETA.

Echeverría, el último
María Begoña es también la más antigua de la lista de 977 personas que han sido condecoradas con la Gran Cruz de Reconocimiento Civil. El último es Ignacio Echeverría, el español que falleció en el atentado de Londres del pasado 3 de junio cuando se enfrentó con su monopatín a los terroristas. Un total de 1.421 personas han sido indemnizadas económicamente por el Ministerio del Interior. Después, vinieron Barcelona y Cambrils, golpeadas por el fundamentalismo en agosto.

El Gobierno ha reconocido a 10.181 víctimas, de las que 1.429 son fallecidos y 3.944 secuestrados, amenazados o dañados en atentados. Según ha explicado a EP un portavoz de Interior, se han contabilizado también 4.808 heridos de gran invalidez, parcial o temporal, así como con incapacidad absoluta.

El terrorismo de corte yihadista ha dejado 2.108 víctimas en España, de los que 1.997 se registraron en el atentado del 11 de marzo de 2004 en Madrid, la que sigue siendo la mayor masacre terrorista en Europa. El GRAPO dejó 191 víctimas y otros grupos, 640. La acción criminal de ETA queda reflejada en sus 7.242 víctimas.

Las cifras fueron adelantadas parcialmente el pasado 8 de junio por el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, en un seminario internacional organizado por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT). Entre otros datos, desveló que más de 250 ciudadanos han sufrido atentados terroristas fuera de España.

Es la primera vez que el Gobierno ofrece datos del censo de víctimas del terrorismo, de acuerdo a sus ficheros. Hasta ahora, las cifras eran dispares en lo relativo a ETA. La Oficina de Víctimas de la Audiencia Nacional habla de 864 asesinados, mientras que otros trabajos académicos como el libro 'Vidas rotas' documentaban 858. El Gobierno vasco, por su parte, rebajó la cifra a 849 asesinados.

En el campo judicial tampoco hay cifras oficiales. La Audiencia Nacional ha dictado desde su creación unas 1.500 sentencias sobre ETA, de las que 713 se han referido a atentados mortales, según estimaciones de la AVT, una de las organizaciones que más han reivindicado la importancia de documentar el terror en España.

Justicia y dignidad
En 2011, la Fundación de Víctimas del Terrorismo fijó en 324 el número de víctimas sin autor conocido. A diciembre de 2016, un estudio de la AVT actualizó esta cifra hasta los 312 casos sin resolver, que se corresponden a 245 atentados sin juzgar. En ese periodo de tiempo se han reabierto 20 sumarios y en doce se ha condenado al autor del atentado.

Con esta brutal estadística, la eterna reivindicación de las víctimas -memoria, dignidad y justicia- sigue vigente y, a juicio de al menos tres de los cuatro grandes partidos de España, la necesidad de apoyo y reconocimiento nunca caducará. Otra cosa distinta es que las asociaciones lo perciban así o no. El malestar cíclico suele estar justificado. Y ahora, ya sin ETA en activo, la deuda ha de saldarse.

EN LA SEDE DE MADRID
DENAES y VOX exigen ante el Parlamento Europeo la entrega de Puigdemont
La Gaceta  5 Mayo 2018

El presidente de DENAES, Iván Vélez, denunció que parte del gobierno alemán haya respaldado a Puigdemont “queriendo tutelar” la vida política española.

Sede del Parlamento Europeo en Madrid. Ocho de la tarde. Decenas -más de un centenar- de personas delante del edificio. Banderas de España y carteles: ‘Sin ley no hay democracia’; ‘Puigdemont a prisión’; ‘España soberana, no tutelada’… Es la concentración convocada por la Fundación para la Defensa de la Nación Española (DENAES) para defender la dignidad y la soberanía de España y exigir a Alemania la extradición de Puigdemont.

Entre los asistentes, numerosos miembros de VOX, el partido presidido por Santiago Abascal, y caras conocidas como el periodista Hermann Tertsch, que se han sumado a un acto sencillo, breve, limitado a reclamar la soberanía jurídica de España ante el comportamiento de Alemania, donde el acusado de rebelión Carles Puigdemont pasea a sus anchas.

“Recientemente hemos podido ver cómo las facciones golpistas, acusadas de gravísimos delitos, han podido moverse por algunas áreas de la Unión Europea con completa libertad, encontrando la comprensión, cuando no el apoyo, de algunos de nuestros socios, indiferentes ante la posibilidad de que una nación europea se balcanice. Una comprensión que alcanzó su momento cumbre cuando el tribunal del Estado federado de Schleswig-Holstein, dejó en libertad a Puigdemont, encontrando el respaldo de gran parte del gobierno alemán que parece querer tutelar nuestra vida política”, reza el manifiesto que se leyó durante el acto. El presidente de DENAES, Iván Vélez, recordaba que la fundación continuará ejerciendo su deber de defender la soberanía de España, y añadía: “Llamamos a recuperar el pulso ciudadano y a ejercer el poder ascendente que este tiene, exigiendo a nuestros gobernantes que no cedan ni un milímetro ante el proceso de destrucción al que asistimos y ante el que no permaneceremos impasibles”.

El manifiesto, que se leyó también en alemán, terminó con un sonoro ‘viva España’ y el himno nacional.

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ETA y el 11-M
Javier Somalo  Libertad Digital 5 Mayo 2018

Llegó la hora que tanto se cansó de anunciar Jaime Mayor Oreja. Desde 2004, fecha nefasta, todo lo que va a suceder estaba dicho. No es de extrañar: mucho antes había quedado escrito lo de Cataluña y nos han llevado del ronzal por encima de la Ley y de la vergüenza. De hecho, los caminos de la derrota ante ETA y ante el separatismo catalán nunca han transcurrido separados.

La clave es el 11-M porque ese día llegó la peor pesadilla para España, la brecha por la que entraron los males que siempre merodean a una nación civilizada. Aquellas explosiones rompieron el cerco y lo que vino después es de sobra conocido: con una ceja y una coleta podemos esbozar la más dramática caricatura de España. Añadiendo una inesperada barba quedará casi completa.

Pero además, el 11-M es la trágica clave porque ese día se blanqueó a ETA: no fueron ellos, nunca se atreverían a tanto, los etarras avisan antes, matan pero menos, eligen un poco más a sus víctimas aunque siempre haya que lamentar daños colaterales, ese "sufrimiento" que nadie desea. Lo de Hipercor fue un error de cálculo. Los terroristas vascos matan de forma más civilizada y por una causa digna de análisis, negociación y acuerdo. Da asco, pero así lo asumió la mayoría. "Accidente" llegó a llamar Zapatero al atentado de la T4 de Barajas por exigencias del contrato que nos enseñó después la Guardia Civil y casi nadie quiso creer.

A partir de entonces, de ese aciago 11 de marzo, y sin saber quién asesinó a 193 personas en Madrid, se estableció un criminal criterio: por muchos años de terrorismo que lleváramos a nuestras espaldas "el atentado" por excelencia no había sido obra de ETA.

Además del blanqueo de los asesinos vascos, se presentó la oportunidad de quitarse de en medio a los incómodos de siempre que vieron en el 11-M el inicio de un cambio de régimen pilotado con maestría en tan sólo tres días. Éramos indeseables por criticar la sentencia de Javier Gómez Bermúdez que luego enmendó el Supremo dejando un crimen sin arma homicida y sin autor conocido. Pero si no había sido ETA era culpa de Aznar. Allí estaban gritándolo en las sedes del PP los que hoy ayudan a la banda terrorista a presentarse en sociedad. Allí estaba, ya entonces, Podemos, colándose por la brecha.

ETA derrotó a España el 11 de marzo de 2004 y si no fue apretando el botón sí fue entrando por las ruinas, paisaje bien conocido para ellos: humo, silencio y sangre. En breve tendrían a un presidente con el que ya estaban hablando desde 2000 mientras firmaba el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo. Si no había sido ETA y la culpa era de Aznar, nada de lo que Aznar hizo en la lucha contra ETA quedaría en pie. Quizá por eso el traspaso de carteras en Interior tras la era Zapatero duró más de la cuenta. La banda se encargaría de recordar su presencia en ese mismo 2004 con decenas de bombas sin muertos. Luego llegarían los cadáveres colaterales y los que siempre ponen encima de la mesa para subir una apuesta: los del "accidente" de la T4, Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio; losguardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero en Capbreton; el exconcejal socialista Isaías Carrasco, en vísperas de las elecciones de 2008 que también ganó el PSOE y que vino a recordar que a las urnas no se va sin muertos; los guardias civiles Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salvá en 2009 y, por último, Jean Serge Nerin, un gendarme francés en 2010 cerca de París. El asesino de este último está condenado a cadena perpetua en Francia. ETA ya estaba exculpada del 11-M, casi desagraviada, y con el camino expedito hacia la victoria.

Nunca hemos de cansarnos de recordar que ninguna organización terrorista desconoce posibles planes para perpetrar una matanza como la del 11-M en la que tantos confidentes y tanto comisario versátil aparecieron en escena. Si no fue ETA, desde luego es la que mayor provecho sacó. Tenemos el sapo atragantado, que siempre es mejor que haberlo tragado. Quizá algún día podamos escupirlo ahora que tanto se airean los dosieres sobre hechos inconfesables.

Dice Rubalcaba que recuerda cada atentado y hasta "el olor de las flores en los entierros". Antaño no había apenas funerales porque los curas nacionalistas no abrían la puerta principal de las iglesias. Por cierto, en el cementerio de Zarauz se intentó acabar con la cúpula del PP usando teléfonos móviles como activadores de los detonadores. Fue en 2001. No sería ETA la de 2004 pero creó escuela o algo más. De todas formas, cuando habla Rubalcaba a mí me huele más a faisán podrido que a amargos crisantemos. Prefiero seguir escuchando a Mayor Oreja y releer a José Barrionuevo (2.001 días en Interior. Ediciones B)

Ahora habrá que soportar a todos los ineptos que jamás leyeron una línea del sumario más importante de la historia de España instruido ya no sé si por un muñeco de los servicios de información o por alguien que se vio superado por el volumen del caso, y juzgado por un cobarde que regalaba los oídos a periodistas pero no quería quedarse sin merienda en el recreo de los juzgados. Sentarán cátedra tertuliana los mismos que acosan al juez del voto particular de La Manada sin leerlo. Nunca leen. Son periodistas de meme, de tuit, analfabetos peligrosos y casi siempre cobardes, defensores sólo de las causas mainstream, que no son causa sino propaganda. O esos otros que ahora se ponen a hablar de lo malos que eran esos etarras que habrá que perdonar para que pensemos que "la generosidad no es impunidad" aunque lo sea. Son esos los que están escribiendo una historia en redes sociales que muchos jóvenes –no todos- asumen como cierta. Quieren que veamos a ETA en blanco y negro pero a Franco en color y "presente", como dirían los falangistas, tan próximos a ellos a fin de cuentas. No quieren ir a Ermua, prefieren el Valle.

ETA se disuelve y ya no se podrá decir "ETA". La van a borrar en el Ministerio de 1984. Así que ya no habrá etarras ni siquiera en prisión. En breve serán oficialmente presos políticos y después amnistiados o soltados por motivos humanitarios. "No habrá contrapartidas", "no habrá impunidad", dice Mariano Rajoy. Ya, claro. Y no habrá referéndum…

Zoido, cuéntales la historia completa a los niños en esos libros de texto que hablarán de la ETA pero que dicen que el 11-M fue yihadista. Urge un capítulo titulado "11-M", fecha clave en la Historia de España y Europa. Pero que no oculte la verdad. Al menos, que no mienta.

Chantaje en Navarra
Manuel Marín ABC 5 Mayo 2018

Después de que ETA tildase de «trabajo» su sanguinario historial criminal, los cooperadores necesarios de su coartada, los cómplices de esa mezquina estrategia para que sesenta años de muerte acaben en empate con la democracia, y los alentadores de la inmunidad han movido ficha en Navarra. Disecada la serpiente que voluntariamente dejó de destrozar a la sociedad española, sus herederos «políticos» –maldita perversión del lenguaje– tienen libre la vía de la legitimidad para imponer su soniquete del autogobierno, el derecho a decidir, la autodeterminación y la independencia sin pagar siquiera las costas de este sufrimiento humillante para las víctimas. Sin armas todo es legítimo, parece invocarse con ese eterno tufo anexionista en el que Navarra aparece siempre en el ideario nacionalista como una extensión del País Vasco. De nuevo, el independentismo como reclamo electoral, como negocio y como chantaje porque una democracia debe soportarlo todo. Y Cataluña, como modelo.

Sin embargo, el PNV es infinitamente más pragmático que Bildu, Nafarroa Bai o la marca navarra de Podemos. Siempre se mimetizó a conveniencia para alargar o acortar el paso hacia una autodeterminación imposible. Modula sus mensajes, ofreciendo uno en el Parlamento vasco, otro en el Congreso y otro distinto en los batzokis. Es la marca de la casa Urkullu. Ahora forzará la maquinaria para ocupar ese hueco electoral que la herencia proetarra no ha sabido rentabilizar en los últimos años, en la creencia de que el adiós a las bombas les llenaría de escaños. Pero en el fondo, la amenaza de ese nacionalismo «soft», ese que está socialmente aceptado, no es inofensivo. Su amenaza persistirá. No solo porque forma parte de su ADN político. Y no solo porque genera rédito electoral con el efecto contagio de lo ocurrido en Cataluña. También porque el nacionalismo, como proyecto político, es un negocio en sí mismo que en España sigue garantizando plusvalías a quienes se aferran a él.

Navarra se va a convertir en el escenario de un chantaje al Estado con una falsa apariencia de legitimidad para seguir mordiendo a España y socavando su estructura territorial. Navarra será el emblema de una nueva exposición del independentismo, con una galería de extremistas desafiando a una democracia que percibe a PP y PSOE en estado catatónico. La trampa está tendida bajo el falsario argumento de que, sin pistolas, ni secuestros, ni coches-bomba, todo es «diálogo» y «normalización». Y a base de repetirlo se formalizará otro chantaje al Estado desde las instituciones. Cuestión de tiempo.

Rivera ampara los abusos de Rajoy en País Vasco y Cataluña
Marcello Republica 5 Mayo 2018

De nada sirven las solemnes declaraciones de Mariano Rajoy en La Moncloa a propósito del lamentable espectáculo del final de ETA, organizado por sus fantoches internacionales (con la presencia de PNV, Podemos y UGT), si tras de la fachada monclovita se esconde un pacto secreto del Presidente con el PNV para hacer concesiones prontas a los presos de ETA, como lo insinuó el lehendakari vasco Iñigo Urkullu ante las narices de Albert Rivera.

Y todo esto ocurre el mismo día en el que el Parlament de Cataluña aprueba la reforma de su Ley de Presidencia, a sabiendas de la prohibición expresa del TC, para permitir así la investidura telemática del prófugo Puigdemont. Lo que significa, como bien sabrá Inés Arrimadas, el regreso del Parlament al golpe de Estado catalán del 27-O en línea con lo ocurrido los días 6 y 7 de septiembre de 2017.

Motivo más que suficiente, por reiteración del desafío y violación del orden constitucional, como para que el Presidente Rajoy pueda disolver de nuevo el Parlament (está en sus competencias del 155) y anunciar otras elecciones para antes de final de año, si se dan las condiciones de legalidad para ello.

Eso es lo que haría un líder democrático firme y comprometido con el orden constitucional. Pero Rajoy, no está pensando en España cuando actúa o más bien disimula en el País Vasco o Cataluña. Rajoy solo piensa en su solo interés personal para permanecer en el poder dos años más, incluso a costa de hacer concesiones de soberanía nacional.

Por ello Rajoy hace costosos e inconfesables regalos al PNV para que le aprueben los Presupuestos de 2018. Y no disolverá el Parlament para que pronto se pueda investir presidenta de la Generalitat a Elsa Artadi, una vez que la puesta en marcha por el Gobierno de su recurso al TC contra la Ley de Presidencia impida la investidura del prófugo Puigdemont.

Porque el PNV, además de cobrar su impuesto a Rajoy exige el fin del 155 en Cataluña entrometiéndose en la soberanía nacional, ante el silencio de Rivera. Y la retirada del 155 pasa por la investidura de un nuevo presidente de la Generalitat. Por eso Rajoy traga carros y carretas con Urkullu y en vez de llevar a Torrent ante la Fiscalía por desafiar al TC y y en vez de disolver el Parlament como debiera hace la vista gorda en Cataluña.

Y todo esto solo para que Rajoy, con la aprobación de los Presupuestos de 2018, pueda permanecer en La Moncloa hasta mediados de 2020 haciendo alarde de un escandaloso ‘dejar hacer y dejar pasar’ tanto en el País Vasco como en Cataluña y con todas las bendiciones de Ciudadanos.

Con la complicidad directa de Albert Rivera que puede vetar los dichosos Presupuestos de 2018 y de la infamia soberanista, pero Rivera no lo hace porque eso le estropearía su estrategia electoral (¿y España?). Sabiendo Rivera que tiene la llave de está ‘segunda investidura’ presupuestaria de Rajoy de la que pronto se arrepentirá cuando se levante el velo del pacto con el PNV.

Y entonces, como en la primera investidura, este Rivera implacable con Cifuentes y complaciente con el soberanismo vasco y catalán volverá a lamentar los incumplimientos de Rajoy que ahora conoce de antemano.

Y por supuesto todo ello mientras en el PSOE de Pedro Sánchez miran al tendido cuando ‘su’ UGT se hace fotos con ETA en Cambo y mientras el PSC se pasea de la mano con los soberanistas del PDeCAT y ERC por las ramblas de la ciudad condal.

O sea los demócratas españoles permanecen en una sonora y bien penosa orfandad en aras de eso que los políticos, de uno y del otro lado, llaman el ‘conflicto’ de los soberanistas y la respuesta ‘prudente y proporcional’ para no tener que aplicar la Ley en el lado constitucional.

No se cede ante asesinos, ni antes ni después
EDITORIAL El Mundo 5 Mayo 2018

Mientras en la localidad francesa de Cambo-les-Bains la izquierda abertzale, con la complicidad del PNV y unos supuestos mediadores internacionales, realizaba un acto propagandístico para legitimar los objetivos políticos del nacionalismo, Mariano Rajoy se comprometía con todos los españoles a impedir que la disolución de ETA conlleve algún tipo de beneficio para los terroristas. "No hubo ni habrá impunidad. Nada les debemos y nada les tenemos que agradecer", afirmó rotundo el presidente del Gobierno, que sentenció: "Los crímenes seguirán investigándose y juzgándose y las condenas seguirán cumpliéndose".

De esta forma, con un discurso que rendía homenaje y recuerdo a las víctimas, situándolas en el centro de la atención política, cerraba Rajoy cualquier puerta a un posible acercamiento de presos, la más inmediata ofensiva iniciada por el nacionalismo vasco y quienes como Podemos sirven de coartada a sus pretensiones. Es cierto que hay decisiones judiciales que no dependen del Ejecutivo, pero resulta obvio que debe desterrarse por completo el proyecto muñido por Rodríguez Zapatero, con Alfredo Pérez Rubalcaba como ministro del Interior, que contemplaba la posibilidad del acercamiento de terroristas condenados a cárceles del País Vasco y la concesión de privilegios penitenciarios una vez disuelta la banda. ETA fue vencida por el Estado de derecho y por la labor de las fuerzas y cuerpos de seguridad, por lo que no está en disposición de exigir nada ni al Estado ni a los españoles que han sufrido un sangriento chantaje durante su medio siglo de existencia.

No obstante, Mariano Rajoy -de ahí la importancia y la trascendencia de su alocución- no ha de hacer frente solamente a los terroristas y a quienes como Otegi se han travestido de demócratas después haber empuñado las armas y amparado a los que seguían matando. El frente nacionalista es hoy más amplio que nunca, como quedó ayer de manifiesto tras el acuerdo cerrado entre el lehendakariIñigo Urkullu y la presidenta de Navarra, Uxue Barkos. En el comunicado del jueves, el sanguinario Josu Ternera dejó claro que los miembros de ETA están dispuestos a modificar sus métodos pero no sus objetivos, que pasan indefectiblemente por una "Euskal Herria reunificada". Recogiendo ese testigo y convirtiéndose así en cómplices, Urkullu y Barkos anunciaron su intención de «promover un grupo de trabajo sobre políticas penitenciarias», en el que estarían presentes los dos ejecutivos autonómicos y también el central. Ningún ciudadano español, y menos aún las víctimas, entenderían que los terroristas encarcelados por sus crímenes recibieran tratos de favor y se permitiese a los huidos de la Justicia regresar impunemente. Como tampoco se entendería que se legitimase a unos dirigentes etarras cuya intención es continuar de forma oportunista su proyecto totalitario a través de los medios que les ofrece la democracia.

El Gobierno ha de comprender que no se trata solo de poner fin a los procedimientos mafiosos de la izquierda abertzale, sino de combatir y derrotar políticamente las ideas separatistas y leninistas que parecen quedar legitimadas por la desaparición de la banda. El nacionalismo vasco se siente hoy más fuerte que nunca, gracias a los réditos electorales recogidos por el PNV en las últimas elecciones del País Vasco y a la acción de la presidenta navarra, que ha colocado el Gobierno autonómico al servicio de los intereses del independentismo vasco.

La desaparición de la banda terrorista es una buena noticia que no puede dar lugar a una victoria póstuma de sus miembros. El Gobierno debe impedir que los asesinos obtengan privilegios penitenciarios que pasen por el acercamiento o la disminución de las penas. A los etarras hay que exigirles que colaboren en el esclarecimiento de los 358 crímenes que quedan aún por resolver y que entreguen el arsenal que aún conservan. Porque son ellos los que están en deuda con el Estado y con todos los españoles.

Alta traición.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 5 Mayo 2018

PODEMOS YA FORMA PARTE DEL BLOQUE INDEPENDENTISTA EN CATALUÑA. / EL GOBIERNO DE ESPAÑA A REMOLQUE DE LA VOLUNTAD DE UN FUGITIVO AL QUE SE EMPEÑA EN PROTEGER.

No pudo empezar peor la sesión del pleno del Parlamento de Cataluña en el que hoy si la Mesa presidida por Roger Torrent no rectifica, se procederá en el último punto del orden del día a debatir sobre la reforma de la ley de Presidencia de la Generalidad y del Gobierno . Una propuesta que contiene la inclusión de la vía telemática para partes esenciales de la vida parlamentaria y de las Instituciones. La principal es considerar una posible investidura a distancia de cualquier candidato usando medios audiovisuales y eliminando la obligatoriedad de que sea presencial. Por otro lado se contempla la misma vía telemática y medios audiovisuales para todos los órganos colegiados. Una manera de legalizar la posible investidura del fugitivo Carles Puigdemont y la creación de esos órganos de gobierno que se pretende crear en Bélgica como son la Asamblea de electos de la República, el Consejo de la República y la Presidencia de la República con Carles Puigdemont de Presidente legítimo. Unos órganos encargados de dictar las políticas del futuro Gobierno de la Generalidad, si es que este termina por establecerse antes del 22 de mayo, fecha limite para que de no lograrse, se convoquen nuevas elecciones.

Pero ayer lo vergonzoso fue el espectáculo de bronca barriobajera que se montó en el debate de dos de los puntos del orden del día del pleno. El primero fue el de la creación de una comisión de investigación sobre el mezquino asunto del espionaje montado por los Mossos a todos los políticos y personajes no independentistas, basado en los papeles incautados por la Guardia Civil cuando una furgoneta de los Mossos los transportaba a una incineradora para proceder a su destrucción. La propuesta fue rechazada por los votos de la mayoría parlamentaria independentista que, además, ya dispone de la delegación del voto de los fugitivos Carles Puigdemont y de Toni Comín, gracias a la complicidad manifiesta del Gobierno de España que no impugnó ante el Tribunal Constitucional el que se rechazase esta delegación al estar fugados de la Justicia. Una resolución acorde con la hipocresía manifiesta de los golpistas protegiendo a los Mossos como su brazo policial ejecutivo y al servicio del proceso separatista. Otra aberración consentida por el Gobierno de España incapaz de apartar de sus cargos a los responsables.

La segunda actuación que da verdadero asco es la actitud de la franquicia de PODEMOS en Cataluña liderada por Xabier Domenech y en confluencia con los comunes, que no tuvo ningún reparo en dar el apoyo de su grupo CatECP (Cataluña en Común -PODEMOS) y sus 8 votos a la propuesta conjunta sobre la “denuncia de la criminalización de los Comités de Defensa de la República (CDR) por el aparta del Estado español”, presentada por el bloque independentista de JxCAT, ERC y la CUP, en el que ahora deberemos incluir a este grupo de CatECP. En esta propuesta finamente aprobada por estos cuatro grupos se indica lo siguiente:

“Primero. El Parlamento de Cataluña considera una forma de acción política absolutamente legítima, la protesta, las movilizaciones, la desobediencia civil pacífica, resistente y no violenta, propia de una democracia madura.

Segundo. El Parlamento de Cataluña denuncia y se posiciona claramente en contra de las operaciones del Estado que utilicen los diferentes cuerpos policiales e instancias judiciales contra los Comités de Defensa de la República vulnerando una y otra vez todos los derechos civiles y políticos de los ciudadanos.

Tercero. El Parlamento de Cataluña denuncia la criminalización de la protesta social, la represión y la violencia institucional y se posiciona a favor de la libertad de expresión, la libertad ideológica y la libertad de manifestación y la voluntad popular a favor del derecho a la autodeterminación y la construcción de un país mejor, desde abajo y para todos en forma de República.”

La hipocresía es negar la evidencia de que esos CDR se comportan de forma violenta y no pacífica cortando vías esenciales de comunicación, quemando neumáticos y oponiendo una resistencia física a ser desalojados. Los mismos que queman contenedores en la vía pública, rompen cajeros y usan mobiliario urbano para enfrentarse a las fuerzas policiales encargadas de devolver el orden. Una estrategia que desde luego forma parte de la cultura de PODEMOS que ha elegido la calle y no el Parlamento como escenario. Lo de tomar las calles no es algo ajeno a lo que predica el líder podemita Pablo Iglesias. Ni tampoco le es ajeno a una formación como la de los “comunes” de Ada Colau, partidaria del movimiento “okupa”, de dejar la vía pública al comercio ilegal de los “manteros” y de construir ese "país mejor" en forma de República atacando a la inversión privada y a una de las fuentes mayores de ingresos, el turismo.

Una resolución que acusa al Estado, es decir a España, de represión, de violencia institucional y de coartar la libertad de expresión. Tres mentiras que demuestran el cinismo de quienes precisamente son los que practican esa represión en la comunidad autónoma de Cataluña que forma parte del Reino de España y no de ninguna República, porque por ahora es lo que así contempla la Constitución. La represión de los castellanos hablantes y de todos sus derechos constitucionales, la violencia institucional de la Generalidad al no gobernar para todos sino solo para los que están a favor de la independencia y por último, la coacción de la libertad de expresión al reprimir el debate en medios de información totalmente politizados y dominados por los independentistas. Tres mentiras que injurian de forma mezquina a un Estado de Derecho que si se caracteriza por algo es por su excesiva permisividad con movimientos que solo intentan destruirlo.

Y no solo el Gobierno de España se inhibe de su deber de impugnar resoluciones como las tomadas en el Parlamento de Cataluña, sino que además contribuye con declaraciones de Ministros como el de Hacienda, Cristóbal Montoro, a crear un clima de confusión y de duda sobre la labor de la justicia española, en concreto sobre los delitos atribuidos, entre otros, al principal responsable del golpe de Estado, Carles Puigdemont, al exonerarles de haber malversado fondos públicos en el proceso independentista. Una aseveración desafortunada y arriesgada al no poder afirmarlo taxativamente sin ningún género de dudas. Una actitud que se suma a otras que dan la impresión de estar buscando una salida honrosa y sin imputaciones a quien no dudó en desafiar al Estado de Derecho proclamando de forma unilateral la independencia en forma de República de Cataluña y manteniendo en su lugar de fuga una labor de propaganda y desprestigio de España, de su sistema democrático y de su sistema judicial. Un hombre que bien podría ser llamado el “enemigo número uno" de España, como dice alguna prensa extranjera como The Times.

El Gobierno de España sigue haciendo dejación de su deber y se ha mostrado incapaz de dar una respuesta rotunda contra el separatismo catalán. Su inoperancia, falta de previsión y actitud mojigata nos ha llevado a que otra vez los golpistas se sientan impunes y con fuerza para instaurar su República independiente. Hoy se aprobará una reforma de la ley de Presidencia y cabe la duda de que el Gobierno de España pueda responder a tiempo impugnando la resolución y evitando que entre en vigor. Carles Puigdemont no creo que cambie de opinión y ceda ante las presiones de ERC buscando un Gobierno títere de consenso con Elsa Artadi, ante la perspectiva de poder alzarse con una mayoría absoluta con JxCAT con 40 escaños previstos. Su intención es seguir mandando desde su refugio belga, salvo que consiga regresar para enfrentarse a un delito menor de desobediencia y ser investido en una fecha tan emblemática como el de la diada. Y esta vez, proclamando la República a todos los efectos.

Y no se podrá decir que no lo esté avisando. Se equivocan aquellos que crean que va a renunciar a su objetivo de ser el Presidente del Estado libre de la República de Cataluña.

¡Que pasen un buen día!

ETA es lo que era
María Jamardo okdiario 5 Mayo 2018

Francisco Tomás y Valiente fue jurista, historiador, escritor y presidente del Tribunal Constitucional hasta su asesinato en 1996. Luis Portero era fiscal hasta el atentado que acabó con su vida. Joseba Pagazaurtundúa, agente de la Policía Local de Andoain tiroteado a bocajarro en cabeza, hombro y estómago, en 2003. Miguel Ángel Blanco, concejal en Ermua hasta su secuestro en julio de 1997 y ejecución tres días después. José María Ryan Estrada, Melitón Manzanas, María Begoña Urroz Ibarrola, Ernest Lluch, Diego Salvá, Isaías Carrasco, José María Korta, Carlos Sáenz de Tejada, Miriam Barrera Alcaraz, Esther Barrera Alcaraz, Dorotea Fetiz, Paz Armiño, Mercedes Moreno, Silvia Ballarín, Teresa Daza, Consuelo Ortega, Gregorio Ordóñez, Milagros Amez, Bárbara Serrer, Sonia Cabrerizo, Silvia Vicente… y así hasta 829 personas que eran y estaban hasta que ETA los mató en sus 43 años de terrorismo.

ETA es lo que era y lo que es. Una secta que nació para amputar una parte del territorio español y proclamar un Estado vasco fundado sobre la consigna de la pureza racial y los postulados de la extrema izquierda. Saben que el papel lo aguanta todo y que los pactos casi nunca atienden a la prioridad de lo correcto, sino al interés de los que pactan y por eso —lo que ahora llama por carta— la “disolución de todas sus estructuras” significa que la banda anuncia su final, pero mantiene a sus miembros en la lucha por otras vías. Bildu en las instituciones y Otegi de portavoz mediático autorizado.

ETA claudica porque quiere legitimar sus asesinatos. No deja de matar gratis. No renuncia generosamente al acercamiento ni a la libertad de los presos. No se resigna a gozar de impunidad judicial para sus crímenes no resueltos. No plantea por casualidad el blanqueamiento de los dirigentes de su núcleo duro. Ni muchísimo menos anhela la “paz social” de un pueblo que nunca estuvo en guerra sino masacrado. ETA busca algo todavía más perverso y oscuro, pero muy concreto, dar sentido al asesinato de inocentes, justificar que sus muertes tenían una razón de ser política. Por eso, en su comunicado de disolución pide perdón sin demostrar arrepentimiento, sigue hablando de “conflicto” y significa la superación del mismo sin “vencedores ni vencidos”. Y, además, lo hace esputando su relato como propaganda macabra en el teatrillo donde lleva años alargando la escena de su disolución. La enésima pantomima publicitaria para alimentar su ego y las ansias de protagonismo frente a su irrelevancia.

Que haga lo que quiera, pero que no nos lo venda como un favor ni como un cutre gesto de buena voluntad. Llegados a este punto la obligación del Estado español —humana y moralmente exigible— es perpetuar que ETA fue (y es) una organización terrorista sin paliativos. Una estructura armada preparada para matar, una máquina de triturar carne de inocentes, un proyecto diseñado para la asfixia de las libertades democráticas al sueldo del nacionalismo independentista radical. Y eso no puede olvidarse, ni maquillarse, ni edulcorarse, ni reescribirse. Tiene que permanecer tatuado para siempre en la conciencia individual y colectiva de los ciudadanos. Mayores, jóvenes, presentes, futuros, propios y extraños. No por venganza sino por responsabilidad, honor y respeto. Primero, y por encima de cualquier otro, a los muertos, lisiados, amenazados, secuestrados, extorsionados, acosados, perseguidos, insultados, desterrados y sus familias. Pero también por dignidad a nosotros mismos, a todos los españoles, sin excepción, que de uno u otro modo los hemos padecido. A los que perdimos el miedo y lo gritamos hasta quedarnos afónicos. ¡Basta ya!

ETA: una derrota a medias
Gonzalo Duñaiturria okdiario 5 Mayo 2018

Celebro que la organización terrorista ETA ya no mate. Me siento orgulloso de la victoria de los dos pilares de un Estado de Derecho —Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y la Justicia— sobre una banda de asesinos. Admiro hasta el extremo el papel que han jugado las víctimas todo este tiempo y que supone para toda la sociedad un ejemplo de entereza y gallardía. Me siento aliviado al no volver a escuchar como un telediario se interrumpe abruptamente anunciando un atentado terrorista. Pero no seré yo quien me ponga una venda en los ojos y con júbilo y albricias pregone a los cuatro vientos que ha sido una derrota total, porque con ETA el Estado solo ha tenido una victoria a medias y porque, desde la verdad, la dignidad y la justicia, también desde la verdadera política, queda mucho por hacer. Con sus hediondos comunicados, mediadores de tres al cuarto, su insultante escenificación de bochornosa comedia bufa y con la rastrera risa de Otegui a modo de dolorosa daga inserta en lo más profundo, estamos solo ante una derrota a medias.

El mal llamado “relato”, a nivel social, sigue vivo en muchas capas de la sociedad vasca y navarra. Los hechos cobardes y fratricidas de Alsasua y la paliza a los guardias civiles y a sus parejas —sí, feministas, también a sus parejas— son producto de una absoluta falta de colaboración ciudadana, de una amnesia colectiva, de la complicidad y hasta de la comprensión. La suma de lo injusto e inmoral que pretende “pasar página” del crimen, de la felonía y de la persecución implacable. Es una derrota a medias porque hoy los “amigos” de ETA están en las instituciones. Bildu incumple de forma sistemática la ley de partidos. Nunca ha condenado la violencia de los criminales y con total descaro y burla hacia las víctimas, las instituciones y hacia toda la sociedad se encuentran insertos en puestos de poder político y económico. Un alto precio que pagamos los españoles por la disolución de la mafia. Y desde dichas instituciones pretenden ejecutar su proyecto soberanista. Y con el séquito del fariseo “nacionalismo moderado”.

No es una derrota total porque el mundo etarra proyecta sus ansias antiespañolas a través de una progresiva euskaldunización de la comunidad foral Navarra. Es la suma del odio a lo español y la imposición del euskera como lengua de enseñanza. Sin intervención del Estado, con la mirada perdida o hacia otro lado. Como ocurrió con Cataluña hace 40 años y hoy vemos sus consecuencias. Complejo de culpa irracional enquistado en nuestra clase política, el miedo a enfrentarse al nacionalismo secesionista y ser tachado de intolerante, fascista o antivasco.

No podemos permitir que se blanquee y manipule la verdadera historia. Que venda falsas consignas de paz, de reconciliación, de derechos de los presos, de existencia de bandos en esa “lucha”. Frente a ello, se hace necesario dejar claro cuál es el umbral de lo ético. España ha derrotado a los asesinos, pero quedan aquellos que “recogen las nueces”. Es necesaria la paz, pero cimentada en justicia, no en perversas “dádivas”. Y una sociedad libre capaz de soltar el lastre de los perjuicios y de los miedos, enfrentándose de forma honesta y valiente a la mentira y a la perversión del lenguaje y los eufemismos. Lucha contra los criminales y contra los que son sus cómplices por activa o por pasiva. Y contra los cobardes. Porque como dijo Vincenzo Gioberti, filósofo y estadista italiano: “Los mayores enemigos de la libertad no son aquellos que la oprimen, sino los que la ensucian”.

Los 'yonquis del odio'... y su huella de dolor entre las víctimas de ETA

DAVID GISTAU El Mundo 5 Mayo 2018

El pasado miércoles después del almuerzo, mientras ETA comenzaba con una carta su liturgia de la disolución, en la Herriko Taberna de Hernani, situada en la calle Nafar y decorada con un friso de los presos nacidos en el pueblo, había poco ambiente. Nadie en el futbolín donde aparecían trinchados muñecos del Athletic y la Real. Nadie en los bancos de las largas mesas de madera. Nadie para escuchar la música de resonancias ska. Apenas había, fuera, junto a los barriles y los taburetes, un grupo de tres o cuatro muchachos que respondían al cliché montaraz de la indumentaria militante. Se habría dicho que la desaparición de ETA debía constituir una noticia formidable en su pequeña endogamia del odio pues, hace años, en ellos habría supuesto casi una cuestión de destino aspirar a alcanzar el mural de los gudaris mediante un proceso de captación -de abducción- que bien podría haber comenzado junto al futbolín. Sin embargo, su conversación denotaba una indiferencia absoluta. Hablaban de porros y de chicas, de sábados noche en otros garitos de la calle Nagusia o en esa misma taberna en la que destacaba un cartel significativo de cierta mutación de las consignas en las guaridas de la radicalidad: «No se tolerarán comportamientos sexistas».

Aunque en el libro apenas existan algunas pistas concretas, como la mención a los tilos de la plaza o a la carretera de Goizueta, Hernani es el pueblo en el que Fernando Aramburu se inspiró para la construcción, en Patria, de ese mundo cerrado y opresivo, saturado de odio, de espías y delatores, de códigos semejantes al de la omertà en esa adaptación vasca de una hegemonía mafiosa, de una mafia bien incrustada en la epidermis social, que también fue ETA a poco que se le retiren las quebradizas coartadas políticas. En el libro de Aramburu que tanto está agitando los recuerdos de quienes vivieron aquellos espantosos años guipuzcoanos, la atmósfera está tan envenenada de maldad que se vuelve posible que un hombre que se resiste a pagar el impuesto revolucionario -el pizzo, lo llaman en Sicilia con menos pomposidad- sea asesinado por el hijo de su amigo íntimo, con el que salía a pedalear los domingos por formar parte ambos del mismo club ciclista, con el que forjó desde los tiempos de los noviazgos una profunda relación de afecto entre las familias.

La Hernani real ofrece en su memoria colectiva, tan parcheada por los ejercicios de amnesia terapéutica, historias de maldad y muerte entre vecinos igualmente acongojantes: «En esos pueblos encerrados», dice Fernando Savater, «donde no conocen otra cosa, todos son nacionalistas, muerdan o no muerdan». Y los pocos que no lo son lo padecen. Como Iñaki Totorika, ertzaina y natural de Hernani asesinado en 2001, a los 25 años, mediante la colocación de un coche bomba operado por otro vecino del pueblo, Imanol Miner. Se da la circunstancia, aún más alevosa, de que a Imanol Miner, cuando era niño y se quedó atrapado en medio de un tiroteo en el piso de Hernani donde sus padres habían ofrecido refugio a un comando etarra, le salvaron la vida efectivos del GAR de la Guardia Civil que, mientras un compañero herido salía como podía por una ventana después de arrastrarse por el pasillo, se expusieron a los disparos para sacarlo de la línea de fuego, a él y a su hermana.

En Hernani vivieron también Maite Pagaza y su hermano Joseba. Una infancia en la que de pronto, de un día para otro, amigas habituales de la plaza desaparecían porque el padre había recibido una amenaza o había sido objeto de una pintada admonitoria y debía empacarlo todo con premura para volver a empezar otra vida en lugares como Valladolid o Madrid. De cuán asfixiante y purulenta era la red de espías vocacionales de Hernani da fe Maite Pagaza cuando cuenta que la familia tuvo que interrumpir los almuerzos dominicales en casa de la madre porque la seguridad de Joseba Pagaza era imposible de garantizar mientras repitiera semejante costumbre y en cada llegada al pueblo se cruzara con varios chivatos dispuestos a avisar. Los Pagaza también vivieron en carne propia una verdadera hazaña del odio patológico descrita en Patria: la que persigue a la familia del asesinado, la que la acosa socialmente y la obliga a desplazarse y marcharse a vivir a otro lugar, a menudo con la complicidad del clero parroquial tan imbuido de las simpatías por las que ha tenido que pedir perdón la iglesia vasca. Después del asesinato de Joseba en el bar Daytona de Andoáin, sus hijos tuvieron que ser escolarizados en San Sebastián debido al acoso que sufrían en el instituto de su pueblo: culpables de descender de un hombre declarado enemigo de la patria vasca y purgado por ETA.
Una de las viviendas de Hernani con la fachada cubierta con los rostros serigrafiados de miembros de ETA presos vecinos de la villa.

En estos días en que ETA anuncia su disolución ante una indiferencia relativa que señala su pérdida de peso como protagonista dramático de nuestra vida pública, a Maite Pagaza, como a Consuelo Ordóñez, como a Fernando Savater -reunidos los tres, entre otros, el pasado miércoles en el hotel Londres-, les preocupan cuestiones como la engañifa del falso perdón solicitado, los crímenes sin resolver, y el manejo del «relato» y de la posteridad, del que depende en gran parte que las futuras generaciones tengan una idea de lo que sucedió lo bastante clara como para quedar vacunadas de tentaciones homicidas.

El autoblanqueamiento etarra, así como su cínica socialización de la responsabilidad y el sufrimiento, está incluyendo intentos de legitimización ante el porvenir con la apropiación hasta del bombardeo de Guernica como en una lógica de la continuidad anti fascista. Esta es la pelea que ha de ser librada ahora por quienes siempre estuvieron allí, dando la cara ante ETA. Ésta y la evitación de la impunidad. Pero, mientras ello ocurre, Maite Pagaza se refiere a una evidente descompresión del ambiente en la calle por comparación a Patria.

Ella conserva automatismos de otros tiempos, tales como sentarse en los bares sin perder de vista la puerta. Pero incluso en Hernani, un pueblo donde aún ocurren cosas como que un instituto como el Agustín Iturriaga organice un homenaje a 22 etarras con aurreskus y lo que haga falta, se observa una cierta liberación ambiental que en parte es espontánea y en parte estratégica, puesto que concuerda con la táctica etarra de rebajar el peso de su propia culpa y de su enorme capacidad de propagar odio a través de innumerables terminales. No ha habido recapacitación, obviamente. No ha habido una epifanía moral.

El pus permanece latente, así como el salvaje orgullo del culto al gudari y el sentido de propiedad de los espacios en un ámbito que se vuelve torvo para el forastero. Pero hay un repliegue que se revela explícito en la dosificación de los carteles y las pintadas. En el frontón de los tilos siempre hubo pintadas, y hasta algún gigantesco «Gora ETA». Lo único que hoy mancha la pared es una portería de tiza que se han pintado los chavales para jugar al fútbol. En pueblos como Arrasate, el espacio para las pintadas ultras está acotado por el propio Ayuntamiento, como si hasta los regüeldos del odio fueran objeto de ordenanza.

Si para la militancia el odio era una adicción, una droga, ahora tratan de quitarse con una metadona mental que forma parte de los ejercicios de memoria selectiva y de olvidos adrede con los que una buena parte de la sociedad vasca está dispuesta a cerrar en falso el sangriento capítulo etarra con tal de dejarlo atrás cuanto antes. Hay una alegoría perfecta para esto: en Mondragón, el Ayuntamiento ordenó sepultar con hormigón el zulo de Ortega Lara para evitar que se convirtiera en una pieza museística, en un recordatorio. Hormigón sobre la memoria, recuerdos sepultados, introspección evitada: las calles de Hernani, las gentes y las claustrofobias podridas de las que por siempre hablará Patria.

El polígono y la iglesia cómplice
Hernani tiene un polígono industrial que también recuerda al que aparece en Patria: vestigios de antiguos vigores económicos que en los años 60 atrajeron a una ola inmigrante bautizada por los supremacistas del nacionalismo como los churrianos. Hernani tiene también algunas hermosas fachadas blasonadas, cerca del Ayuntamiento y de la parroquia de San Juan Bautista. El pasado miércoles, mientras ETA precipitaba la narración de su final, en el interior de la iglesia, delante del inmenso retablo dorado, había un ensayo de comuniones. Se hacía inevitable recordar el personaje del sacerdote en Patria, cómplice de todas las insanias morales -«Dios y leyes viejas»- relacionadas con el nacionalismo vasco y que antaño se hicieron verbo en la parla atroz de monseñor Setién. Una iglesia que negó auxilio y acompañamiento a sus feligreses sufrientes, que prestó comprensión al criminal en la amplia red de simpatías y oportunismos. El párroco de hoy tiene menos ganas de hablar de eso, de esa vergüenza, que de contar la peripecia de un ilustre vecino de Hernani: Juan de Urbieta, el soldado que apresó al rey francés Francisco I en Pavía, y cuyos restos, enterrados en San Juan Bautista, fueron dispersados por unos soldados napoleónicos «llenos de rencor».

Desde San Juan Bautista al frontón se accede por un callejón que fue siempre el principal escaparate de las pintadas. Por todo el pueblo se aprecian banderas esteladas y expresiones de hermanamiento -Katalunia Aurrera- que revelan que el independentismo catalán tiene ahora más tirón y vigencia. Vascones primigenios son retratados junto a buenos salvajes con barretina, representativos ambos de supuestas purezas tribales contaminadas por la radiación española. Abundan estos argumentos en lugares como el parque Karobieta, un cochambroso espacio escalonado lleno de maleza donde los grafitis parecen, aún más, los de pandillas urbanas en barrios marginales.

En el callejón del frontón, sin embargo, se da un hecho significativo que podría valer como advertencia de una reorientación ideológica de las militancias ya estructuradas como tales a las que el final de ETA podría abocar a un vacío argumental. Mientras las pintadas etarras están medio descoloridas, surge, flamante, avasalladora, una nueva, escrita sobre fondo morado: «¡Borroka feminista!». Para quienes no conocen el euskera, la palabra borroka, acompañada de kale -lucha urbana-está indisociablemente ligada a ETA. He aquí, sin embargo, un desplazamiento de su significado hacia una bandera nueva, plena de vigor, que está dotando de contenido y cohesión a todas las militancias de extrema izquierda: la supuesta revolución feminista. Hasta el mundo filoetarra trata ahora de apropiarse de esa causa para actualizarse al siglo XXI, para arrogarse la defensa de una inquietud muy integrada en la sociedad, para darse el gusto, esta vez, de estar junto a la víctima y no en contra. La homologación filoetarra con la izquierda, a través del feminismo, forma parte de la modernización de su discurso y del asalto de las coartadas democráticas que luego permiten a personajes nefastos como Otegui darse ínfulas de protectores de la democracia. Cuando no de mandelas.

Al pasear por Hernani, se hace inevitable imaginar dónde estaría la casa. Aquella a la que regresaba un día una viuda expulsada por el odio, aquella que, sólo por prenderse una luz, ponía a circular por todo el pueblo la noticia de que habían regresado unos malditos que habían sido objeto de pintadas, unos enemigos del pueblo vasco a los que ETA había tenido que purgar.

Al pasear por Hernani, se hace inevitable imaginar a la viuda a la que hacen vacío los vecinos mientras camina por ciertas calles empinadas hacia el mercado de la Casa Consistorial, hacia las lindes del río Urumea, hacia las carnicerías en las que hay banderines de la Real, hacia las sociedades deportivas como aquellas en las que desayunaban huevos y vino los personajes de Patria antes de salir a pedalear. Qué espacio tan comprimido para semejante carga de odio, de miedo, de desconfianza. Qué espanto la mirada glorificada de los gudaris en los murales que aún quedan en las calles para el familiar de alguien que haya sido abatido allí. Al lado del frontón hay un bar llamado José Mari. Arturo Quintanilla, 44 años, era el propietario de un bar llamado José Mari cuando fue asesinado por un pistolero de ETA, en septiembre de 1983, delante de su mujer y de su hija. En la Herriko Taberna, esa noche, igual hasta se habló de porros y de chicas, de sábados por la noche, mientras al lado del futbolín unos muchachos montaraces atendían los susurros de un reclutador como el que aparece en Patria.

ETA no ha sido derrotada políticamente
Este final teatral se halla en las antípodas de posibilitar a los miles de ex etarras su rehabilitación como seres humanos. El futuro de la izquierda abertzale no se presenta como una regeneración que reconsidere su apoyo a la banda
Mikel Azurmendi. La Razon 5 Mayo 2018

El inmenso éxito de ETA cuando nos dice adiós ante una comparsa de guiñol nacional-populista, es que sigue manteniendo el mismo cuerpo ideológico que cuando asesinaba. Y que sigue legitimando lo que hizo pese al «sufrimiento causado». Eso le prestigia hoy entre casi un 25% de vascos y controla corpore presente la radio y televisión vascas, se halla en las instituciones, y de manera rutilante en la gerencia de los municipios. Las causas del «sufrimiento causado» las mantiene ETA en pie. No ha necesitado desarmar su ideología, nadie se lo ha exigido porque, en lo esencial, es la del PNV y éste les es muy necesario al PP y al PSOE.

Lo esencial del nacionalismo no es matar o no matar, sino falsear la historia para establecer una diferencia inexistente entre la ciudadanía, identificar al diferente como enemigo, odiarlo por ser diferente e intentar escindir la sociedad en dos. ETA comenzó a hacerlo en tiempos de la lucha anticolonial en el mundo y no modificó su estrategia durante la democracia, cosa que sí hizo el nacionalismo catalán. A diferencia de CIU en Cataluña, aquí el PNV hizo posible que los etarras y sus colaboradores se sintieran legitimados: antes, cuando mataban y, ahora que lo han dejado. El PNV siempre sostuvo que había razones políticas tras los asesinatos terroristas (aunque mostrase remilgos ante el asesinato). El PNV no dejó jamás de hacer política mientras era aniquilada la política constitucionalista en tierra vasca. Jamás se rebeló contra ETA ni siquiera arropando a los políticos de los partidos perseguidos. El PNV sabe muy bien que su éxito como partido vencedor se lo facilitó ETA.

La ETA desarmada tiene más Euskadi ahora que cuando comenzó la transición democrática. Hasta ha llevado el pabellón Euskadi a la misma Navarra. ¿Qué quedó de los nazis tras su derrota en 1945? Nada, ni rastro, y sin posibilidad de que tuviesen rastro. ¿Qué queda de ETA ahora que nos dice adiós? Basta abrir los ojos para contemplar su gran éxito social y político tras haber aniquilado aquí a UCD, perseguido a muerte a los políticos PSOE-PP y aniquilado de raíz en Euskadi el constitucionalismo.

ETA ha logrado que su terror sea tratado como un asunto privado entre víctimas y asesinos cuando su terror, todo él, estuvo dirigido a separar en dos la ciudadanía a fin de hacerse con el poder en un Estado soberano vasco. La esencia de su violencia era política pues perseguía solamente eso, al igual que los nacionalistas catalanes mediante otro tipo de violencia jurídico-legal y cultural. Por eso ETA no ha sido derrotada políticamente, no ha sido juzgada por rebelión y sedición, ni por estragos sociales y culturales tan o más nefandos que sus asesinatos.

La democracia ha legalizado a ETA vestida de paisano pero con el mismo proyecto político con el que antes ejercía el terrorismo. No ha exigido una condena explícita de cuanto hicieron contra la democracia y la ciudadanía ni tampoco que, de nacer de nuevo, los etarras no volverían a hacer lo que hicieron. Lo contrario más bien pues pese al «sufrimiento causado» lo dan por bien hecho. La democracia ha errado mucho.

El futuro del País vasco no es nada halagüeño. El futuro de la izquierda abertzale no se presenta como una regeneración susceptible de reconsiderar las razones por las que apoyó activamente el terrorismo. Hoy mantiene las mismas que le condujeron a apoyar el asesinato y activarse en la delación y la kale-borroka. La izquierda abertzale sigue siendo una organización de escisión de la sociedad vasca por medios institucionales a base de sembrar el odio, la discriminación y la mentira; y es partidaria de tan radical imposición lingüística como la que aquí se dio en los tiempos de la Dictadura franquista. El nacionalismo en su conjunto no ha visto todavía que eso es una violación de la libertad y de los derechos de la persona. El PNV apuesta fuerte por olvidarlo todo mediante la falaz evocación de equiparar este destrozo social con un supuesto sacrificio originario de los vascos en Gernika a manos de España... y un suave tirón de orejas a la izquierda abertzale. En cualquier caso este final teatral de ETA se halla en las antípodas de posibilitar a los miles y miles de ex etarras su rehabilitación como seres humanos, como seres compungidos por lo que hicieron.

La cuestión sobre ETA queda planteada en saber si proseguirá nuestra permisividad con las ideologías del quebrantamiento de las instituciones de la convivencia. Si seguiremos aceptando como legítima la política nacional-populista de romper el Estado de derecho. La ciudadanía no ha tomado conciencia de que las instituciones son el bien común casi único del que hoy disponemos para anclar nuestras existencias personales y repartir el bien social de educación, sanidad, justicia e igualdad de oportunidades.

No puede haber concesiones a ETA
Editorial La Razon 5 Mayo 2018

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a través de una solemne declaración institucional, escrupulosa en la exposición de los hechos históricos y centrada en el reconocimiento de las víctimas, ha comprometido su palabra ante la sociedad española de que no habrá, al menos mientras siga al frente del Ejecutivo, compensación alguna a la banda terrorista etarra por su autodisolución ni se renunciará a la acción de la Justicia para presentar ante los tribunales a los terroristas que aún permanecen huidos. Los crímenes de ETA, aseguró el presidente, se seguirán investigando y las condenas se cumplirán.

No hubo ni habrá, pues, impunidad. Era especialmente oportuno, a nuestro juicio, que Rajoy expusiera una línea de acción política clara, sin abrigar concesiones, en un momento en el que el aparato de propaganda etarra trata de extender el mensaje del «empate tácito» entre la organización terrorista y las instituciones del Estado, así como un final del proceso de «lucha armada», en el que no habría vencedores ni vencidos. Aunque se trata sólo de una de las líneas propagandísticas de ETA, destinada principalmente al consumo interno, es importante combatir ideológica y políticamente un relato que sitúa en el mismo plano a las víctimas y a sus verdugos y que, por ende, justifica la existencia de un «conflicto político» irresuelto.

Es, además, esencial marcar las líneas rojas del estado de Derecho porque, detrás de la vergonzosa ceremonia celebrada en el sur de Francia, se apunta el primer paso de la nueva estrategia separatista abertzale. En realidad, ni la presencia de los mediadores profesionales ni el respaldo de «personalidades» que hace mucho tiempo dejaron de contar en la escena internacional tenía la menor importancia.
Durante los últimos siete años, esos mismos personajes se han esforzado, cobrando, claro, por vender una labor inane, que ni siquiera ha tenido eco en la mayoría de la sociedad vasca, salvo en ese mundo endogámico del entorno del terror, y que ha sido recibida con el mayor de los desprecios, la indiferencia, por el conjunto de la ciudadanía española. No. Lo que contaba para ETA en el acto de ayer era la asistencia de los representantes del PNV, de Podemos, de UGT y, aunque a título particular, de algunos socialistas vascos como primera condición para abrir el «proceso» diseñado por Arnaldo Otegi –la llamada «vía Kosovo»– que ha sido ensayado en Cataluña.

En efecto, para el mundo abertzale es imprescindible fagocitar a la izquierda radical podemita, para ampliar «la base popular», pero también le vale cualquier interlocución, por equívoca que sea, con un partido de implantación nacional, dispuesto a obviar lo que ha sido ETA y lo que significa. De ahí que hayamos considerado especialmente oportuna la declaración institucional del Presidente del Gobierno que reivindica la victoria de la democracia española frente a un proyecto político, el de la secesión del País Vasco y Navarra, que se trató de imponer mediante la violencia. Victoria que será rotunda cuando asesinos como «Josu Ternera», protegido por una organización que se dice humanitaria, como hoy publica LA RAZÓN, sean traducidos a la Justicia. Porque, como nos dijo Rajoy, la historia de ETA no es más que el relato de quienes pretendieron instaurar un régimen de terror, que era la única forma de conseguir unos objetivos políticos que no podían alcanzar democráticamente. Y fue el testimonio de las víctimas el que desnudó la auténtica naturaleza criminal del proyecto etarra. Ayer, en el sur de Francia, con el ceremonial vacuo de quienes pretendían una jornada memorable, sólo se certificó, anodinamente, la derrota del terrorismo. No había más que celebrar, salvo el recuerdo y homenaje a las víctimas. Y el orgullo de un país que se impuso sobre el terror.

Que se vayan al infierno
Ernesto Ladrón de Guevara latribunadelpaisvasco 5 Mayo 2018

He estado dudando de si escribir o no algo sobre ETA y la escenificación de una disolución obligada por una situación de agonía; no por la voluntad de hacerlo. Por mucho que ETA y su caldo sociológico pretendan vender el producto de que lo hacen por haber recibido no sé qué inspiración beatífica y que pasan página para dedicarse a la eusko-falacia de forma pacífica, no cuela la mentira. Lo hacen porque ya no son nada y han sido derrotados. Lo saben, pero construirán su relato, con la ayuda siempre inestimable de los recogedores de nueces, que todos sabemos quiénes son; es decir, los amigos del chuletón y la buena vida a cuenta de recortar las libertades a sus congéneres y ponerse en una prevalencia inmerecida.

En esto van a sucederse tres relatos:

Uno, el de que Euskadi ha logrado la vía de la liberación y de la independencia, con una reunificación con Navarra en vías de logro, gracias a la lucha nacionalista. Dirán que "Euskalherria" es un proceso del cual forma parte el “conflicto” y que ya no es necesaria ETA; pero que un día hubo una presión que abrió las puertas a la independencia. Aquí sitúo a los nacionalistas de uno u otro pelaje que estuvieron de una u otra forma al lado del brazo político de ETA, e incluso más allá.

Otro, el de quienes afirmarán sin recato ni pudor que ETA fue una necesidad para combatir al Estado opresor y colonizador que coartaba las “libertades vascas”, en un lenguaje críptico e incomprensible para una mente racional, pero que, como todo lenguaje simple repetido hasta la saciedad, cala como lluvia fina y penetra en mentalidades planas, incapaces de brillar en pensamientos mínimamente complejos. Aquí, como pueden ustedes suponer, ubico al abertzalismo más doctrinario, al que la boina ha impedido el desarrollo de las circunvoluciones cerebrales por estar encajada hasta las cejas.

Y el tercero puede ser el relato que define a ETA como una banda de criminales cuyo único objeto era atenazar las libertades de los ciudadanos para que no pudieran ejercer sus derechos como personas y así guiar al llamado pueblo vasco como si fuera un rebaño hacia un modelo totalitario de sociedad. Eso sí, sin descartar que, como toda revolución de carácter leninista, el terror era un chantaje para impedir que España fuera una democracia cuyo principio esencial se orientara hacia la igualdad de todos los españoles en derechos y obligaciones; y así, ir configurando un régimen comunista que empezara por las regiones más industrializadas como el País Vasco y Cataluña. En definitiva, un relato que definiera a ETA como lo que era en realidad, un grupo terrorista de carácter totalitario, mafioso, y revolucionario, homologable a otros como los Jemenes Rojos camboyanos, los Tupamaros o las FARC colombianas, con la diferencia de que mientras aquellos combatían en campo abierto estos cobardes etarras asesinaban a sangre fría por la espalda y siempre a traición.

Es una buena noticia que ETA desaparezca de nuestras vidas y forme parte de las tinieblas de nuestra historia. Yo me siento contento. Cada uno contará la historia que más le convenga al respecto, pero las personas de bien construirán la verdadera historia de esta banda criminal en base a sus experiencias y conocimiento; y la transmitirán a sus hijos y nietos. No me preocupa la adulteración o la tergiversación que tratarán de hacer de esta realidad, pues eso siempre ha ocurrido y seguirá sucediendo. La verdad de la crueldad innecesaria de ETA quedará para siempre en los capítulos más negros de la humanidad por mucho que traten de construir un relato falso.

Yo me alegro de que ETA no nos pida perdón. Sería un insulto a nuestras inteligencias que lo hiciera, una burla, después de tanto daño causado. Ni espero su arrepentimiento ni ellos deben esperar mi indulgencia ni mi compasión. Sí mi desprecio absoluto y la exigencia de que cumplan sus penas y contribuyan a esclarecer los crímenes que aún están por dilucidar.

Que se vayan al infierno

La libertad, la victoria pendiente
La autora asegura que el fin de ETA no llega con su disolución formal, y que no podrá cantarse victoria hasta que no quede deslegitimado su proyecto totalitario.
Consuelo Ordóñez ESP

Horas después de que la voz en busca y captura de Josu Ternera nos leyera el último comunicado de ETA, aparecieron pintadas a favor de la organización terrorista en el barrio de Egia, en San Sebastián. "ETA muchas gracias" y "ETA el pueblo está contigo". Aquellos garabatos solo significaban que el comunicado final había cumplido su efecto entre los devotos del hacha y la serpiente: había justificado la irremediable existencia de la banda terrorista, había iniciado el camino hacia los altares de sus sacrificados militantes y había arengado a los suyos recordándoles que siguen necesitándolos porque lo que antes hacían con las armas, ahora lo harán desde las instituciones.

Casi al mismo tiempo que descubríamos las pintadas, se celebraba en Cambo la traca final de los interminables actos del cierre de ETA. Decía Fernando Savater esta semana, en la presentación del manifiesto ETA quiere poner el contador a cero -que ya supera las 70.000 firmas-, que alrededor de los terroristas siempre ha funcionado a la perfección una suerte de compañía de coros y danzas experta en adornar cada acto, cada comunicado y cada anuncio público. Estos días no han sido una excepción: la maquinaria, bien engrasada, ha trabajado a pleno rendimiento para sacar el máximo partido de la maniobra blanqueante en la que ETA ha convertido su desaparición.

Aun así, hay quien se sorprende de que estas últimas semanas hayan sido tristes para las víctimas. En este “tiempo nuevo” en el que tanto se habla de paz, en el que tanto se nos pregunta por qué no damos saltos de alegría ante semejante “momento histórico”, permítanme que les responda citando a Joseba Arregi, uno de los intelectuales vascos que más ha analizado el terrorismo nacionalista de ETA: “Cuando ellos, ETA y su entorno, hablaban de libertad, nosotros hablábamos de paz. Ahora que ellos hablan de paz, nosotros tenemos que hablar de libertad. Porque nunca su libertad fue la nuestra, ni su paz será la nuestra”.

Una vez asimilado el alivio por el cese de las bombas, los disparos en la nuca, los cócteles molotov, los carteles con nombres y apellidos dentro de una diana y una frase de “ETA mátalos” desperdigados por localidades vascas y navarras, pájaros muertos o balas con nombres dentro de los buzones, impuestos revolucionarios y un largo etcétera de métodos de imposición del terror de forma explícita, toca mirar más allá.

No espero nada de quienes mataron, secuestraron, extorsionaron y forzaron al exilio a miles de personas

ETA era una pieza fundamental de un movimiento que pretendía poner un proyecto político, pero no era la única pieza. Además de sus comandos y sus estructuras de banda criminal perfectamente organizada, el terrorismo etarra ha contado con otros “aparatos”, el ideológico y el político, que han sido clave en su trayectoria. Es desmantelamiento policial de ETA nos permite dejar de mirar a los encapuchados, pero no podemos perder el foco que apunta a las instituciones, donde los fieles a la doctrina etarra se han sentado con la intención de lograr desde allí lo que no han conseguido echándose al monte.

Mientras una parte de los ciudadanos continúe legitimando el terrorismo etarra, y tanto los herederos políticos de los pistoleros como sus ideólogos estén haciendo política, ETA seguirá de alguna manera viva y será necesario deslegitimarla. Mientras la izquierda abertzale continúe asumiendo el proyecto político de ETA, así como evitando condenar el terrorismo y admitir su parte de responsabilidad en la historia criminal de la banda terrorista, habremos alcanzado la paz, pero no la libertad.

No espero nada de quienes mataron, secuestraron, amenazaron, extorsionaron, intimidaron y forzaron al exilio a miles de personas. Tampoco su perdón porque para mí, quien tiene que perdonar está muerto. Nada tengo que decir a quienes mataron a mi hermano y no tengo nada más que preguntarles porque, cuando me senté cara a cara con Valentín Lasarte, había perdido la memoria. Al menos sé por qué lo mataron: porque defendía la libertad y porque estaba a punto de seguir haciéndolo desde la alcaldía de San Sebastián.

La conquista de la libertad, la batalla que mi hermano no pudo librar, es la que nos queda por ganarle a ETA. El día que no haya manipulaciones del pasado, mentiras, justificaciones de crímenes injustificables, homenajes a terroristas en plena calle, pintadas dando las gracias a ETA por lo que ha contribuido “al pueblo”, estrategias políticas para que terroristas cosechen beneficios de su trayectoria criminal, miedo a decir abiertamente que se es guardia civil, linchamientos a guardias civiles por el solo hecho de serlo y a sus novias por el solo hecho de ser sus novias, ese día habremos ganado la más difícil de las batallas. Y ese día sí estaré contenta y sí podré afirmar, alto y claro, que el Estado de Derecho y los ciudadanos defensores de la democracia hemos derrotado a ETA y hemos deslegitimado su proyecto político totalitario y excluyente.

*** Consuelo Ordóñez es presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite).

Terror
Pablo Mosquera latribunadelpaisvasco 5 Mayo 2018

Seguro que estuvo en la mente de Maquiavelo. Y es que desde antiguo la violencia ha sido una fórmula perversa pero eficaz para someter. El sometimiento era directamente proporcional al miedo. Pero han pasado los siglos y sigue al uso.

La vulneración de los derechos del ser humano, le coloca a la intemperie del miedo. A partir de ahí se establecen tres tipos de conductas: los que viven de ese miedo, los que se adaptan al estado del miedo, los que se sublevan contra las causas del miedo.

De todo lo que antecede sabemos mucho en Euskadi. La violencia con fines políticos se basó en dar miedo. Era el miedo a ser una víctima más lo que daba beneficios. La gestión del miedo, en la que cada cual tenía su papel, permitió avanzar hacia privilegios de toda índole. Al mismo tiempo que se cercenaban las libertades reales de los españoles habitantes de la comunidad.

Para promover el miedo llegaron hasta el máximo. Cualquier ser humano del país podía ser víctima, individual o colectiva, del terrorismo como instrumento para controlar el miedo a favor de la causa paranoide en defensa de unos supuestos derechos históricos de ser para decidir. El ambiente preñado de miedo estaba conseguido, sólo faltaba hacer uso de tal para lograr fines políticos en un contencioso con el Estado español. Y así se negociaron competencias estatutarias. Se mantuvieron privilegios fiscales. Se volcó el Estado para dar alternativas a la crisis del acero. Se mantuvo al PNV de Arzalluz -hasta que llegó Imaz- como interlocutor válido para buscar una salida del conflicto. Se repartieron toda suerte de prebendas entre organizaciones culturales, informativas y educativas que practicaban adoctrinamiento. Se cambió la historia por el mito. Se hizo desigual el derecho real a ser candidato a las instituciones vascas. Se llegó a estigmatizar la condición de español.

Pero el miedo se exportó fuera de las fronteras vascas. Cualquier ciudadano podía ser "daño colateral" de un atentado, desde el momento en que ETA podía hacerse presente desde su cruel metodología. Y es que, cuando llegan las imágenes del terrorismo yihadista, en ciudades del mundo, de inmediato me vienen a la memoria sucesos en suelo de España. Y lo que no sabemos... que pudo acontecer.

Para que el miedo sea eficaz es preciso administrarlo. Unos matan, otros señalan, algunos lo justifican, muchos están dispuestos a negociar lo que sea para que finalice la espiral. La capacidad para dar miedo convierte a los verdugos en señores de la guerra, empoderados, aclamados por aquellos a los que se adoctrinó en la necesidad patriótica para hacer uso de la violencia. Todo lo dicho y mucho más forma parte de una subcultura que se fue extendiendo eficazmente. De los más entusiastas, un porcentaje decidió incorporarse a las mesnadas asesinas. En sus pueblos, fueron y siguen siendo, patriotas, soldados y héroes.

ETA se ha disuelto. ETA ha fenecido gracias a la presión. ETA ha sido derrotada. ¿Del todo?. Va a depender de cómo se cuente la historia. Y mientras no se entierre el odio que la generó y mantuvo, siempre habrá alguien dispuesto a proclamar que fue otra "Carlistada". Incluso tendremos que soportar incidentes como el de Alsasua, y el tratamiento que le han dado algunos personajes con mando y responsabilidad pública.

Me ha sorprendido el comunicado de la Iglesia. Tanto por el momento en que se produce, como por el contenido. Seguro que Monseñor Blázquez ha tenido mucho que ver en su aparición. El ex obispo de Bilbao supuso un antes y un después con el papel de la Iglesia vasca. Aun recuerdo la conducta y mensajes de un tal Setién...

Pero la Iglesia ha reconocido culpas, por activa y por pasiva. Alguna vez sabremos qué hechos tuvieron lugar en el Santuario de Loyola. Alguna vez sabremos cómo actuaron los miembros de la Iglesia vasca, en que funciones, colaboraciones, negociaciones...Por lo de pronto, en el mejor de los casos, pecaron de equidistancia. En el peor, algunos fueron semilla ideológica para la Construcción Nacional del Estado Vasco.

La peor es la falta de crédito que merecen las diferentes facciones del MLNV. Como siempre, el fin confirma los medios. Y ahora toca pedir árnica. Pero por necesidades del guión y ante la soledad internacional del proyecto. No logro creerme que asesinos por convicciones casi religiosas, hayan reparado en su conducta criminal. Creo que salvo honrosas excepciones que confirman la regla, todo lo que figura en la declaración de ETA es mera retórica al servicio del momento. De lo contrario no volverían a danzarle un "aurresku" a un gudari que regresa a su pueblo tras pasar una temporada en prisión por formar parte de un talde asesino.

Las víctimas quieren saber quiénes fueron los asesinos. Entre otras razones para no cruzarse con ellos, para no compartir los mismos espacios. Y en la instituciones públicas vascas, nadie puede valerse del miedo para imponer sus criterios. Ahí sí que se necesita poner el contador a cero. Hubo mucho tiempo en que algunos llevaban al Parlamento, ayuntamientos y diputaciones, sus propuestas con dos tipos de apoyos. Los visibles que se podían contar. Los invisibles que se podían sentir en la nuca.

Una última cuestión. Siempre supe que el último general del MLNV sería Josu Ternera. ¿Se imaginan las razones?. Las mismas por las que a pesar de tanto tiempo, y tantas detenciones, la del ex parlamentario nunca se produjo...¿A quién servía?.

Ha estallado la paz
Santiago González El Mundo 5 Mayo 2018

El gran día de la paz estuvo a la altura de las expectativas que había generado y del comunicado que habían leído en trilingüe la víspera los dos terroristas en jefe, Ternera y Anboto. Hubo dos escenarios para el ridículo teatrillo que escenificaron los batasunos y sus comisionistas junto a algunos convidados, como el presidente del PNV e invitados de Podemos y de UGT. Todos ellos habían sido citados en Villa Arnaga, un palacete de Cambo-les-Bains, mientras la parte institucional de Euskal Herria representada por el lehendakari Urkullu y la presidenta Barkos se daban cita en el Palacio del Señorío de Bértiz, 49 kms. al norte de Pamplona.

Los dos actos quedaron notablemente fallidos. El de Cambo solo contó con dos voces disonantes, la del representante de UGT, crítica y criticada, y la del presidente del PNV, Andoni Ortuzar, que repitió una expresión que debe de satisfacerle mucho: "Sin ETA, la sociedad vasca se ha sacudido el plomo de las alas y puede ser lo que quiera ser". La sociedad a la que se cita Ortuzar no ha tenido que sacudirse plomo alguno, porque en los 50 años que han pasado desde el asesinato del guardia civil Pardines no ha sentido el impacto del plomo, ni en las alas ni en ninguna otra parte. Las 853 víctimas de ETA se han quedado con el plomo para siempre.

Fue muy notable la intervención del irlandés Bertie Ahern, que mostró estar en la higuera al mostrar su satisfacción por el reconocimiento de las víctimas que había hecho ETA en su mensaje del adiós. Ni siquiera se las mencionaba. El acto fue una representación en la que los organizadores reivindicaron la paz, la disolución de la banda para los mediadores internacionales, cuya cabeza más visible, Brian Currin, abogó porque la fecha del evento, el 4 de mayo, sea proclamado día del pueblo vasco y se mostró dispuesto a seguir colaborando, es de suponer que aplicando las tarifas anteriores.

Después de Ayete I tenía que llegar Ayete II, o sea, Cambo-les-Bains. Mientras, en el Señorío de Bértiz, Urkullu y Barkos se citaron aunque no sepamos del todo para qué. Ambos leyeron sendos comunicados sin relación entre sí, sin dar opción a que los periodistas preguntasen y en esto puede que haya un homenaje oculto a la organización autodisolverte y a sus extensiones. Después de todo, las comparecencias sin preguntas fueron un invento de Herri Batasuna. La doctrina les fue entregada a los asistentes en cuatro folios sin una palabra explicativa, en los que se colaban de matute propuestas y compromisos tras el anuncio de la definitiva desaparición de ETA.

Llama la atención la propuesta de crear un grupo de trabajo sobre política penitenciaria entre los gobiernos que ambos encabezan y el Gobierno español que desarrolle los acuerdos que alcancen en Navarra y en Euskadi, a ver si en esto también va a tener algo que decir el Congreso de los Diputados. Y al Gobierno de España, ¿le toca algún papel? Naturalmente: cumplir lo que acuerden los parlamentos vasco y navarro. Tanta ridiculez no la superan ni contratando a Puigdemont y Torrent como asesores externos.

Podemos, Bildu y los CDR son lo mismo
Editorial OKDIARIO 5 Mayo 2018

Podemos, Bildu y los CDR están unidos por el ponzoñoso nexo de la radicalidad. Josep Lluís del Alcázar personaliza a la perfección el parentesco entre estas tres formaciones que son paradigma de la antipolítica por sus veleidades teóricas y prácticas. El líder de los profesores que acosaron a los hijos de los guardias civiles tras el referéndum ilegal del pasado 1 de octubre fue candidato de Batasuna en 2009 —Bildu hoy en día—, está ligado a los violentos Comités de Defensa de la República —defendió con ellos la educación separatista ante la aplicación del 155— y, además, pidió el voto para Pablo Iglesias en las elecciones generales del 26 de junio de 2016. Una petición a favor del secretario general de los morados que fue extensible para los proetarras de Bildu en el caso del País Vasco.

Estas filias dejan bien clara la catadura de un hombre que defiende a los que participaban en el hostigamiento a los menores de edad en el instituto de San Andrés de la Barca (Barcelona) por el mero hecho de que sus padres formaban parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Agentes que, por otra parte, se jugaron su integridad física ante la activa inacción de la mayor parte de los Mossos por defender la legalidad vigente y la unidad de España. Algo que, para colmo, provocó que desaprensivos como Josep Lluís del Alcázar y otros docentes de dicho centro escolar emprendieran una vergonzosa campaña de acoso contra sus hijos. Algunos de ellos, incluso, llegaron a tildar a los guardias civiles de “animales”, “bestias que sólo saben dar palos”, “perros rabiosos” o “salvajes” en presencia de los hijos de éstos.

Individuos que practican su profesión con esta abyecta tendencia al sectarismo, la intimidación y el adoctrinamiento no pueden seguir ejerciendo como si tal cosa. La Fiscalía hace bien en investigar el caso y depurar responsabilidades. Por mucho que Josep Lluís del Alcázar se afane en defenderlos, su propio currículo lo desacredita como voz autorizada. Al final, se vuelve a demostrar que entre el radicalismo de Podemos —desde donde incluso han lanzado loas al siniestro etarra Arnaldo Otegi—, el ruin pasado de los dirigentes de Bildu y la kale borroka de nuevo cuño desarrollada por los CDR en Cataluña hay una unión tan sólida como para dar con personas que son partidarios de todos ellos: Josep Lluís del Alcázar.

El sindicato CGT lidera el control a los profesores que desafían al independentismo
Carlos Cuesta okdiario 5 Mayo 2018

CGT y, en primera persona, su secretario general Ermengol Gassiot, comandan el control a los profesores que desafían al nacionalismo catalán. CGT se ha convertido en uno de los sindicatos más activos en el control de los disidentes frente al separatismo imperante. Su militancia en favor del golpe de estado y su capacidad de control de los profesores a pie de tarima se ha convertido en clave para mantener una estructura en la que no sólo se adoctrina a los niños. También los profesores viven bajo la atenta mirada de unos supuestos compañeros que garantiza que los profesores no separatistas prefieran adoptar las consignas impuestas en el control educativo por la Generalitat.

Ermengol Gassiot es delegado sindical y secretario general de la CGT. Y está acusado por la Fiscalía por algunos de los actos realizados entre mayo de 2012 y mayo de 2013 como la ocupación del rectorado de la Universidad Autónoma de Barcelona.

En las movilizaciones en defensa de Gassiot frente a estas acusaciones -que llevaron a dictar una orden de busca y captura contra Gassiot- se han destacado otros miembros de CGT. Entre ellos Sonia Sánchez, profesora de psicología y delegada de la CGT-UAB, Mireia Bazaga, abogada y secretaria jurídica de la CGT, y Tomás Ibáñez, ex-vicerrector de la UAB, catedrático de universidad jubilado y también miembro de CGT. Todo un alarde de protagonismo de CGT que responde a la labor que desarrolla, sobre todo en el entorno universitario, la CGT.

CGT ha dejado clara su vocación a lo largo del golpe de Estado. Y se ha puesto en primera línea de defensa del Govern separatista, tal y como hizo en la huelga de estudiantes y movilizaciones de los días 25, 26 y 27 de octubre. Con motivo de esas movilizaciones, el sindicato de Gassiot emitió un comunicado en el que afirmaba que debían actuar “contra la represión política ejercida por el Gobierno español y la amenaza de aplicar el artículo 155 que supone la intervención de las instituciones catalanas”.

En ese comunicado, la propia CGT remarcaba su defensa del “anarcosindicalismo” y subrayaba “nuestra preocupación por la represión creciente del Estado español y que una intervención completamente abusiva y desproporcionada de los servicios públicos por parte del Gobierno central puede laminar aún más la escasa autonomía existente en ellos”.

Hay que recordar que la labor por la que se subvenciona a cualquier sindicato se circunscribe a la estrictamente social y laboral. Es decir, que el resto de actividad salta al campo de los partidos políticos y, por lo tanto, carece de justificación la utilización de fondos públicos con esos objetivos.

En esos comunicados, CGT no ocultaba su atención “especialmente a la educación”, un área donde han expandido su control de forma evidente.Miembros de las asociaciones civiles constitucionalistas, como Socied ad Civil, no ocultan “la existencia de una red de control con delaciones de los profesores que no mantienen el adoctrinamiento separatista. Evidentemente no lo hacen en nombre de CGT, pero la abundancia de miembros de este sindicato es llamativa”.

Además de CGT, la red sindical de acoso a los constitucionalistas se extiende al Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans (SEPC). Se trata de otra de las organizaciones que ejerce este control y que ha protagonizado ocupaciones de universidades con este fin. La rama estudiantil de Sociedad Civil Catalana ha denunciado ya esta presión y ha acusado al SEPC de protagonizar “una actuación violenta y coaccionadora” en el campus. Una acción que “atenta contra los derechos de terceros y que busca provocar graves desórdenes, intimidar y coaccionar a los trabajadores y los estudiantes”. Sociedad Civil ha reclamado en varias ocasiones “la expulsión de los grupos antidemocráticos que no cumplen con las normativas”.

Todo este entramado conecta, además, con otro miembro de CGT: el portavoz de los profesores que acosan a hijos de guardias civiles: Del Alcázar.

Los nueve profesores denunciados ya por la Fiscalía por su acoso a niños cuentan con un portavoz que, casualmente, es el delegado sindical de la CGT en la escuela, Josep Lluís del Alcázar. Del Alcázar es a su vez parte del grupo radical antisistema Lliuta Internacionalista, afín a la CUP y coordinado habitualmente en sus acciones con los radicales de la fugada Anna Gabriel. Esta formación reconoce en sus propios documentos que cuenta con el respaldo de Bildu y el SAT en su estrategia antisistema.

Tal y como muestran los documentos en poder de OKDIARIO, es la propia formación radical la que reconoce estar en acciones coordinadas con “el SAT y Bildu” para “desplegar una campaña de solidaridad por el derecho de autodeterminación y contra la represión. El SAT o Bildu ya se han mostrado dispuestos”. En esos planes se encuentra el control de las escuelas.
Del Alcázar, igualmente, ha participado en multitud de actos de fuerte contenido radical -como ha adelantado ya OKDIARIO- donde se ha defendido abiertamente la necesidad de “construir una escuela republicana” y donde se ha planteado el modelo educativo de los niños como un mecanismo de lucha contra el 155.

Uno de los documentos más relevantes de las acciones del colectivo en el que se engloba Del Alcázar fue emitido en junio de 2017. En ese comunicado, Lliuta Internacionalista señalaba abiertamente que “necesitamos responder con la movilización como respuesta a las provocaciones y a la creciente represión del Estado”. Y advertían allí de que “si se llega a detenciones, suspensión de instituciones o la imposición por la fuerza, hay que reclamar la convocatoria de la huelga general”.

Lliuta Internacionalista ha estado igualmente en algunos de los encuentros clave de todos los radicales nacionales e internacionales —incluido todo el entorno batasuno— a lo largo de 2017 para coordinar la respuesta antisistema al poder del Estado y a la Constitución. Así lo refleja, de hecho, uno de los sistemas de coordinación que mantienen estos colectivos y que está ya bajo investigación de la Guardia Civil: withcatalonia.org.

Entre esas relaciones, destaca una especialmente, la que desembocó en el encuentro del pasado 16 y 17 de diciembre en Barcelona bajo el lema ‘Construyamos república. Encuentro popular de solidaridad con Catalunya’. Para esa cita se coordinaron 122 grupos nacionales e internacionales y otros 14 dieron apoyo. Entre ellos, figuraba toda una larga lista de grupos de extrema izquierda y grupos radicales vascos. Así, entre los asistentes se encontraron miembros de Sortu, Askapena, Alternatiba (Euskal Herria), Altsasu Gurasoak o EH Bildu, procedentes del País Vasco. Y, por supuesto, Lliuta Internacionalista.

La república de los funcionarios
Gregorio Morán Cronica Global 5 Mayo 2018

Era de las pocas cosas que quedaban de la ilusión de un pueblo, el español, que había pasado por todo. La República, la futura III en número, representaba algo más que un sueño de madurez y civilización después de décadas de oprobio y servidumbre. Y ocurrió lo inimaginable: que un puñado de gañanes corruptos asumieran que ellos eran la sal de la tierra y que los demás estaban para servirles. Así nació la nueva idea de una república xenófoba sin otra aspiración que servirles de tapadera para conservar lo que la Generalitat les había regalado a costa de su silencio. Aspiraban a ser primera república mafiosa del occidente europeo.

Hay que verlo para creerlo. Los hijos de los corruptos, cuando no ellos mismos, ordenando las filas de sus empleados que gritan las consignas de sus dueños. Es demasiado para el cuerpo, porque cuando descubran las mentiras no sólo será tarde sino que entonarán la misma fanfarria de sus mayores achacando a los eternos enemigos de la patria casolana el que no pudieran alcanzan la Ítaca soñada que les habían garantizado sus dirigentes.

Estamos viviendo el golpe de los mediocres, largo y dilatado en el tiempo, jaleado por los cuidadores del fantasma reaccionario. Tal parece que necesitaran a Mariano Rajoy o que se lo hubieran inventado ellos como garantía entre trileros. Podrían seguir así media vida siempre que tuvieran garantizados sus beneficios que en verdad son y han sido suculentos.

Hay que verlo para creerlo. Los hijos de los corruptos, cuando no ellos mismos, ordenando las filas de sus empleados que gritan las consignas de sus dueños

Han logrado darle aliento a un sistema corrupto del que fueron, si no los más beneficiados, sí los que han sabido sacarle mayor partido. Dentro de las mercaderías que se expusieron en la transición fue de las más guardadas, como si se concediera un territorio a un grupo de mafiosos, encabezado por una familia dada al rezo y la impostura, siempre y cuando garantizara tranquilidad para los negocios de los vecinos. La polémica más estéril: saber qué partido era más corrupto, si la Convergència de Cataluña o sus colegas conservadores del resto de España.

Lo cubrieron todo de un manto de impunidad avalado por las corruptelas y quedaron los restos diseminados aquí y allá para que cada cual tuviera la metralla necesaria y el descaro imprescindible para decir “tú más”. La ciudadanía, atenta a su papel de hooligans; porque nosotros y los nuestros siempre tienen razón, como en el fútbol.

Y ahora la república de las butifarras. Como la antigua guerra de los botones a la que jugaban de niños pero con dinero de verdad y a repartir entre los participantes de la butifarrada. Primero compraron a los periodistas, luego a los periódicos. No fue necesario tocar al empresariado que vivía de ello, porque participaron desde el primer día en el negocio suculento. ¿Acaso no se acuerdan de los editoriales colectivos pidiendo más impunidad para la estafa que se estaba gestando? Como ocurre siempre, no les tocaron un pelo, incluso presionaron a jueces y fiscales acojonados ante aquella marea de descerebrados que les insultaban y amenazaban con echarles de la tierra prometida. Y hasta lo consiguieron. ¿Sería necesario contar los pelos y las señales de aquella estafa de clase en la que participaron tantos, empezando por la clase política, con la colaboración no exenta de beneficios de policías y ladrones, y el acojone explícito de jueces y fiscales intimidados?

Los sicarios de la pluma olvidan que la primera intención de la mafia siciliana, una vez retirados los invasores nazis, fue la independencia

Compraron a la izquierda con una jubilación anticipada y sin que se resintieran ante la mala conciencia de su papel de sicarios. Ellos fueron los primeros abducidos en su papel de diferentes, no como otros pueblos que siguiendo la jugosa letanía de Jordi Pujol, el capo, aún carecían de una conciencia madura. Y es verdad, porque de haberla tenido hubieran padecido la tentación de rebelarse.

El racismo de las sonrisas es el mayor sarcasmo ante la fragilidad de unos adversarios que debieron afrontar la dureza de los ajustes con unos jefes comprados, cobardes hasta justificar la explotación como algo ajeno a los que les pagaban. No será fácil, pues, que la idea de una República de ciudadanos pueda prosperar de nuevo, cuando los corruptos se han apoderado de ella. Los sicarios de la pluma olvidan que la primera intención de la mafia siciliana, una vez retirados los invasores nazis, fue la independencia. La República Independiente de Sicilia, otro señuelo lleno de promesas que aspiraba a convertirse en algo parecido a un equipo de fútbol. Cuando ganan ellos parece como si se aliviaran tus frustraciones y cambiaran tus condiciones de vida, cuando en realidad no son más que un oasis para patanes que se felicitan al dar de comer a los camellos de sus dueños. La ambición de República ha sufrido un golpe tan duro como el franquismo, porque esta vez mató la esperanza.

Los 'comisarios políticos' en las escuelas catalanas
Carles Enric López Cronica Global 5 Mayo 2018

Estos días se ha hablado mucho del instituto de Sant Andreu de la Barca. Hemos visto cómo cierta opinión pública, la independentista, se ha posicionado a favor del acoso de los profesores de una forma cuanto menos organizada. Por otro lado, aquellos que aún nos podemos llamar demócratas o librepensadores, hemos creído la versión de los alumnos, por cierto, menores de edad. Ciertamente, no es tanto creer como ver claro, muy claro, que si unos adolescentes se organizan en apenas 24 ó 48 horas por whatsapp, sin sus padres, a la puerta de una escuela para defender a sus compañeros, es que algo ha sucedido.

Pero unos y otros hemos olvidado una cosa. La escuela, el instituto, igual que la sociedad catalana está profundamente dividida. No todos los profesores son acosadores y no todos los profesores son independentistas. Y eso que parece algo obvio se está olvidando. La radicalización con la apuesta como portavoz por un revolucionario de salón, antiguo candidato de la CUP entre otros partidos extremos, del instituto de Sant Andreu de la Barca ha querido poner en la diana no sólo a los alumnos sino al resto de profesores.

No son pocos los profesores que van con el lazo amarillo a clase sino que además se ha vuelto ya habitual la ocupación de los espacios comunes de los docentes para la colocación de pósters y pancartas independentistas

Es una realidad que en el propio instituto las voces discordantes con el portavoz son grandes, pero también temerosas. No es para menos. En otros colegios e institutos la maquinaria independentista se ha vuelto a poner a todo ritmo. Ahora, estos días, no sólo se esta trabajando para obligar a firmar un manifiesto a favor de los profesores acosadores, sino que se sigue usando el recinto público escolar como espacio de propaganda. No son pocos los profesores que van con el lazo amarillo a clase sino que además se ha vuelto ya habitual la ocupación de los espacios comunes de los docentes, como la sala de profesores o departamentos --normalmente excluidos a los alumnos--, para la colocación de pósters y pancartas independentistas.

Según diversos profesores, no se trata de actos individuales sino de acciones organizadas con un patrón similar. Siempre bajo la coordinación de una persona a modo de comisario político. Alguien a quien la mayoría de profesores teme por sus contactos y que es el encargado de organizar todas las denominadas movidas espontáneas. En Sant Andreu de la Barca ha quedado claro quién es, pero quizás sería bueno que desde cada instituto aquellos profesores decentes que no acosan a menores comenzaran a publicar los nombres de estos comisarios políticos. Creo que no se sorprenderán si vemos que su perfil tiene una trayectoria muy similar. Y que nadie dude que ellos. Los comisarios sí hacen listas y sí preparan purgas desde el sistema con la complicidad del 155.

‘EMPEZÓ EN UNA HERRIKO TABERNA’
Abascal responde al respaldo de Podemos e Iglesias a la farsa etarra
La Gaceta  5 Mayo 2018

“Más de media España ya sabe que eres el enemigo. Nunca podrás”, ha dicho el líder de VOX a Pablo Iglesias.

El líder de VOX, Santiago Abascal, ha salido al paso del apoyo de Podemos al farsante acto de “disolución” de la banda terrorista de ultraizquierda ETA en Francia.

Abascal ha lanzado un mensaje a Pablo Iglesias, que ha alabado la disolución de ETA y ha pedido que “la política y la normalidad sustituyan a la violencia”, recordando que empezó su periplo “en una herriko taberna alabando la perspicacia de la banda terrorista ETA” y lo termina “en un acto de propaganda para mayor gloria de los asesinos”. “Te lo agradezco. Más de media España ya sabe que eres el enemigo. Nunca podrás”, ha añadido en un mensaje en la red social Twitter.

Por su parte, Podemos en el País Vasco se ha manifestado a favor del acercamiento de presos asegurando que hay que “apostar” por mirar al futuro “desde una lectura crítica del pasado que deslegitime la violencia, y desde esa generosidad es necesario abordar la situación de las personas presas, para quienes pedimos el mismo enfoque de derechos humanos que debe aplicarse a cualquier política penitenciaria, con los fines de la reinserción, sin que ello signifique la impunidad”.

El proyecto de ETA sigue: el separatismo vasco llama a “sincronizarse” con el golpe catalán
Agustín de Grado okdiario 5 Mayo 2018

ETA ha escenificado este viernes su adiós a 60 años de terrorismo, muerte y destrucción. Abandona las armas y desaparece como organización no porque se arrepienta del daño provocado. La banda terrorista ha llegado a la conclusión de que sus objetivos políticos (la ruptura de España y la independencia del País Vasco) puede alcanzarlos ahora sin necesidad de violencia. De ahí que sus herederos políticos hayan apelado hoy mismo a la necesidad de “sincronizar” el desafío independentista vasco con el ‘procés’ catalán.

Lo explicaba la banda terrorista en su comunicado de disolución con un lenguaje renovado. Se dan en estos momentos condiciones mejores para “materializar el derecho a decidir” (expresión popularizada por el separatismo catalán para ‘democratizar’ su ruptura unilateral) que posibilite “el reconocimiento nacional”. Y Cataluña es el ejemplo.

Lo advirtió Arnaldo Otegi hace unas semanas: “Si la izquierda en España y el pueblo vasco en Euskal Herria, hubiésemos lanzado una ofensiva en términos de recuperación de soberanía nacional a la vez que Cataluña, probablemente el Estado no habría tenido las posibilidades que ha tenido para poder hacer frente a este proceso”.

Esta es la oportunidad que los proetarras no quieren perder. De ahí su llamamiento a “sincronizar” los procesos independentistas en el País Vasco y Cataluña. Llamamiento coordinado que dos históricos líderes del mundo proetarra han protagonizado este viernes en sendos medios independentistas catalanes.

“El proceso catalán es para nosotros una lección por la enorme simbiosis de las instituciones y la dinámica social”, dice Díaz Usabiaga

En RAC1, la radio independentista catalana, Otegi ha insistido en una tesis que viene defendiendo desde que comenzó el golpe en Cataluña: “Es hora de que los vascos soberanistas sincronicemos nuestros relojes políticos con los catalanes, también con la izquierda en el Estado que quiera cambiar las cosas de raíz, para que la contraofensiva del Estado no alcance sus objetivos”. Y en la misma línea se ha manifestado Rafael Díaz Usabiaga en una entrevista en vilaweb.cat, diario independentista catalán: “El proceso catalán es para nosotros una lección por la enorme simbiosis de las instituciones y la dinámica social”.

Referéndums separatistas
En este sentido, este domingo se celebran 23 referéndums de independencia en otros tantos municipios del País Vasco. Están organizados por Gure Esku Dago, una asociación supuestamente apartidista constituida a imagen y semejanza de la ANC. Son el aperitivo de una fecha marcada en el horizonte: el próximo 18 de noviembre. Ese día el referéndum separatista se celebrará por primera vez en una capital vasca: San Sebastián.

Otegi destaca la importancia de estos referéndums locales: “Para nosotros es importante, sobre todo porque permite que gente plural, gente que es del ámbito de la izquierda soberanista, pero también del PNV, de sindicatos como Comisiones y la mayoría sindical vasca, gente de la izquierda como Podemos, trabajen juntos en los pueblos, lo cual nos parece importante porque genera complicidades que de ninguna otra manera pueden ser posibles”.

Javier, escolta en el País Vasco desde 1997: “Yo no he visto todavía el fin de ETA”
Borja Jiménez okdiario 5 Mayo 2018

Javier fue escolta en el País Vasco y en Navarra entre 1997 y 2015. Años duros, que le han causado problemas psicológicos y que le han dejado “marcado de por vida”. Igual que las víctimas del terrorismo, no se cree el fin de ETA, y recuerda en una entrevista para OKDIARIO que en el País Vasco no se puede salir a la calle con la camiseta de la Selección, ni pensar distinto sin ser “señalado”.

Javier comenzó su carrera como escolta en 1997, apenas una semana después del asesinato de Miguel Ángel Blanco. Su primer trabajo fue de escolta para el Partido Popular, aunque después estuvo con otros partidos como el PSOE o UPN o incluso protegiendo a jueces.

Según el ex escolta, la situación no ha mejorado mucho desde 1997: “Dependiendo de a quién le preguntes ha mejorado o no”. “Evidentemente, en el País Vasco y en Navarra sigue habiendo gente señalada, sigue habiendo gente amenazada y, a día de hoy, la normalidad no sé para quién será, porque para la gente democrática, para la gente normal, la gente civilizada, que no usamos las armas para matar ni para imponer nuestras ideas, no está normalizada la situación“, opina.

“En el País Vasco y en Navarra sigue habiendo gente señalada, sigue habiendo gente amenazada”

“Yo no he visto todavía el fin de ETA. ¿Que han dejado de matar? No es nada nuevo. Llevan ya unos años sin matar gracias a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, no nos engañemos”, continúa Javier, que se pregunta “¿Qué es terrorismo? ¿El que mata, el que señala o el que dispara?”. “Habría que empezar a definir qué es terrorismo y a quién denominamos terrorista. Los que señalan o los que dan datos, los que se ‘chivan’ de otras personas que piensan diferente, ¿no es terrorismo? Yo tengo muchas dudas al respecto”, expone.

“Hace no muchas semanas, en la localidad de Orcoyen, en un pueblo de Navarra cercano a Pamplona, se realizaron una serie de pintadas contra el grupo municipal de Unión del Pueblo Navarro, con unas dianas. En otras localidades también han aparecido pintadas”, recuerda Javier, que cree que “puede ser que, a lo mejor, los partidos estén diciendo a su gente que lo suavicen y no lo denuncien, o quizás alguien lo está paralizando desde una institución más alta. No sabría decir…”.

“Desde Madrid lo ven todo muy bonito, pero a pie de terreno la cosa no es tan fácil”.

El fin de los escoltas
A día de hoy los escoltas se encuentran prácticamente todos en el paro. Ni siquiera hay escolta por violencia de género. En Navarra directamente no hay y, de los 3.000 escoltas que estaban trabajando en el País Vasco, hay unos 30 ahora, según Javier, que incide en que “El Ministerio del Interior nos engañó, nos marcó un gol por la escuadra. Decían que se nos iban a recolocar y no ha sido así. Es mentira. A día de hoy, en todas las prisiones que hay por España te puedo decir que no hay más de 20 escoltas. Hay vigilantes de seguridad, que no se complican la vida“.

“Te aseguro y garantizo que la totalidad de los escoltas estamos felices y contentos de que a día de hoy ETA haya dejado las armas, obligados, claro, por las Fuerzas de Seguridad del Estado. Yo me alegro a nivel personal. Nadie quiere eso. Habría que preguntarle a las instituciones más altas si les interesa o no que haya terrorismo, porque el terrorismo ha sido un negocio para muchos, no sólo para los escoltas. Porque los escoltas nos hemos jugado la vida, y las empresas de seguridad que no se jugaban la vida han ganado también mucho. Porque, si un escolta ganaba 3.000 euros, ¿cuánto ganaría la empresa?”, se pregunta

“Yo tengo la conciencia tranquila de que mis protegidos están a salvo y haciendo su vida normal, entre comillas”.

“Tengo varios recuerdos muy duros. Entre otras cosas las tensiones vividas en el Ayuntamiento de Hernani, donde éramos personas non-gratas, donde no éramos bien recibidos y donde la tensión era palpable. Tensiones en Ayuntamientos donde teníamos que atravesar grupos de mucha gente insultándonos y escupiéndonos mientras protegíamos a la persona para que no saltara alguna mano entre la muchedumbre”, recuerda Javier.

“Quizás mis recuerdos más desagradables son los funerales a los que he tenido que acudir de concejales del PSOE o del PP que fueron asesinados porque no tenían escolta, y en concreto tengo uno, Froilán Elespe Inciarte, concejal del PSE/EE y teniente de alcalde de Lasarte (Guipúzcoa), en el que nosotros estábamos comiendo con nuestro protegido, que era otra persona, y nos avisaron de urgencia de que se había producido un atentado. En escasos minutos llegamos desde San Sebastián a Lasarte, y cuando llegamos no había más que una patrulla de la Ertzaintza, el cadaver estaba tirado en el suelo dentro del bar, le acababan de pegar varios tiros, y tuvimos que ayudar a la Ertzaintza a colocar incluso el cordón policial para que la gente no accediese”, rememora el ex escolta.

“Psicológicamente he quedado marcado para el resto de mi vida”

“Para mí el final del terrorismo de ETA habrá llegado cuando se esclarezcan los más de 300 asesinatos que faltan por resolverse, cuando cumplan íntegramente sus condenas, cuando en las calles del País Vasco y de Navarra se deje de señalar, de amenazar y de pegar a la gente, cuando en las calles del País Vasco y Navarra uno pueda circular con la camiseta de la Selección española tranquilamente sin miedo a que te apuñalen. No hemos superado la Guerra Civil, como para superar el terrorismo… Tendrán que pasar muchos años para el fin de ETA. Bastantes”, concluye.

Antonio Salvá, padre de una víctima de ETA: “El odio a España está instaurado en el País Vasco”
Borja Jiménez okdiario 5 Mayo 2018

Antonio Salvá, padre de Diego Salvá, guardia civil asesinado en Palmanova en 2009 en un atentado en que también falleció el también guardia civil Carlos Saenz de Tejada, ha expresado su profundo malestar ante el acto celebrado en la localidad francesa de Cambo-les-Bains para escenificar la disolución definitiva de ETA. “Es una humillación”, ha señalado a OKDIARIO, además de recordar que “el odio a España está instaurado en el País Vasco”

Al acto, que ha obviado los más de 300 crímenes sin resolver, han acudido representantes de PNV, EH Bildu, Podemos y UGT. Otro hecho que ha sentado muy mal a las víctimas de la banda terrorista de la que muy pocos se creen su final. Según Salvá, ETA no sólo son los pistoleros que asesinan, sino una parte de la sociedad vasca. “Es un tema social, ese grupo se nutre del odio contra España. Contra Francia no se atreven, pero contra España sí. La estructura del odio la tienen exactamente igual, no ha cambiado nada de nada”, explica Antonio Salvá.

“No tendríamos que haber permitido que se hubiera hecho ese acto”, subraya Salvá, que lo considera “una humillación para las víctimas enorme”. “Los criminales están casi todos en la calle. Estos lo que pretenden es que estén todos en la calle. ¿Cómo lo van a conseguir? Está tirado. Si los presos se acercan a las cárceles del País Vasco, si tenemos a gente como Patxi López, que dice que si los vamos acercando de forma discreta pues no pasa nada, o como la etarra que está en Zurich (Miren Nekane Txapartegi Nieve) que tenía una pena de hasta 11 años de cárcel y no la han extraditado“, apunta la víctima de ETA.

“Yo no he visto con este ‘paripé’ que el Ministro de Asuntos Exteriores haya llamado a su homólogo francés para que prohibiera ese acto. Yo no lo he visto por ningún lado. Pero estoy acostumbrado”, se lamenta.

Salvá cree que ETA no ha muerto
“Yo no lo puedo demostrar, pero claramente es una rendición del Estado frente a ETA. Ahora, lo que pedirán ellos, siempre acompañados por el PNV, o si no al tanto, es que los presos vayan poco a poco hacia el País Vasco, que se les transfiera al Gobierno vasco el control de las cárceles, que es lo único que les falta, y entonces, en vez de un Bolinaga, tendremos más de 300. Es lo que yo me huelo, no lo puedo demostrar, pero todo huele que apesta”, expone Salvá, que recuerda que “si quieren que esto se acabe definitivamente tiene que salir todo el pus de la herida”.

“Y ese pus no ha salido, ¡qué va! Lo que pasa es que a los pistoleros la Guardia Civil y la Policía Nacional les han ganado la partida. Pero el sustrato social, la cultura del odio, la tienen exactamente igual“, continúa el padre del guardia civil asesinado hace casi una década y cuyo asesino ya está en la calle.

“Tienes que acostumbrarte como víctima a que te escupan en la cara”

Además, Salvá se lamente de que “cuando eres víctima tienes que acostumbrarte a lo que te viene encima”. “Al principio todo el mundo te da palmaditas. Pero primero eres víctima de ETA, luego del Ministerio del Interior, y víctima de la Audiencia Nacional. Tienes que acostumbrarte a que tú serás siempre víctima y a que te van a escupir a la cara”.

“Las víctimas somos una piedra en el zapato de los políticos, no saben qué hacer con nosotros. El etarra que asesinó a mi hijo y a Carlos está en la calle tranquilamente, lo extraditaron de Francia aquí, le quitaron las esposas y desde entonces está en su casa. Estamos acostumbrados a esto”, continúa el padre del malogrado guardia civil.

Humillaciones constantes
“Tenemos que acostumbrarnos a entrar en el País Vasco y ver caras de etarras, a las bienvenidas que les dan a los presos… Es decir, te escupen a la cara constantemente. Es como si a mi hijo le acuchillaran cada vez, o que le pusieran una bomba. Una bala de ETA te asesina tres veces. Primero cuando asesinan a tu hijo, luego cuando vez que nadie te hace caso y después, lo peor, que es el olvido. Nos tenemos que acostumbrar, tenemos el derecho al pataleo, pero nada más”, afirma Salvá.

Salvá dice estar “humilladísimo” tras el acto en Francia: “Como si me hubieran pegado dos tortas”. “Mi hijo, por cometer el pecado mortal de ser Guardia Civil, está bien asesinado para ETA; por él no piden perdón. Un cinismo llevado al extremo. Ellos manejan muy bien el lenguaje, yo les admiro, son filólogos. Seguro que eso no lo escriben ellos, tienen un filólogo dentro”, concluye.

Humillaron a los hijos de guardias civiles
El ‘Defensor del Pueblo’ catalán pide “protección” para los profesores denunciados
Gonzaga Durán okdiario 5 Mayo 2018

Rafael Ribó, Síndic de Greuges (el Defensor del Pueblo catalán), ha salido en defensa de los nueve profesores denunciados por la Fiscalía del instituto El Palau de San Andrés de la Barca (Barcelona). Estos magistrado están denunciados por un presunto delito de odio por humillar a los hijos de los guardias civiles tras el 1-O. Ribó ha pedido al Departamento de Enseñanza de la Generalitat que les “proteja”.

“El Departamento de Enseñanza debería adoptar medidas inmediatas para proteger a estos docentes, y garantizar y evitar vulneraciones de su derecho a la intimidad y la propia imagen. A estas alturas no se tiene constancia de que la Administración educativa haya llevado a cabo ninguna actuación con este objetivo”, asegura el defensor del pueblo en Cataluña en un comunicado.

A su juicio, Ribó manifiesta que la “judicialización” del caso “puede afectar a la garantía del derecho a la educación de los niños”. “El clima que se genera redunda en el malestar de algunos docentes, que se sienten coartados en su libertad de expresarse libremente a la aula y ejercer la libertad de cátedra“, añade la misma nota, que defiende la presunción de inocencia de los magistrados.

En este sentido, arremete contra el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, por haber difundido los datos personales de los profesores a través de las redes sociales añadiendo “mensajes partidistas”.

Arran, la asociación juvenil vinculada a la CUP, también señaló a Rivera en Twitter al difundir carteles de ‘Se busca’, como si se tratase del Salvaje Oeste, con la cara del líder de la formación naranja.

Por último, Ribó destaca que los miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado no pueden ser considerados “susceptibles de ser objeto de delitos de odio”, debido a que esta tipificación penal está “pensada para proteger a colectivos vulnerables”. “La tramitación por la vía penal del caso resulta desorbitante e inadecuada”, subraya el Síndic de Greuges, al tiempo que agrega que las acusaciones se deben a una posible “finalidad intimidatoria y disuasiva del ejercicio de la libertad de expresión y cátedra”.

Con los CDR y la CUP
OKDIARIO informó hace unos días que el profesor erigido en portavoz del instituto, Josep Lluís Alcázar, colabora con los autoproclamados CDR y está ligado a la formación antisistema de la CUP. Alcázar también fue candidato a las elecciones europesas de 2009 por Iniciativa Internacionalista-La Solidaridad entre los Pueblos (II-SP), que el Tribunal Supremo llegó a anular por considerarla sucesora del entramado ETA-Batasuna.

Uno de los nueve magistrados está siendo investigado por un juez de Martorell (Barcelona). A este profesor se le imputan los presuntos delitos de discriminación y contra la integridad moral.

Así normaliza TV3 el terrorismo nacionalista
La televisión autonómica de Cataluña mantiene una actitud empática o equidistante ante las bandas terroristas ETA y Terra Lliure y sus militantes
Alejandro TerceroCronica Global 5 Mayo 2018

El enfoque que ha mantenido TV3 ante el terrorismo de ETA y el de Terra Lliure ha generado no pocas polémicas a lo largo de la historia de la televisión autonómica. En diversas ocasiones, TV3 ha recibido duras críticas por tratar el terrorismo nacionalista con una empatía impropia de una cadena pública. Y por mantener una injusta equidistancia entre víctimas y asesinos o cómplices.

Esta posición es considerada por un buen número de analistas como una forma de normalización o de blanqueo de las acciones violentas por parte de la televisión de la Generalitat. Una suerte de dulcificación del terrorismo nacionalista que algunos explican porque la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) comparte sus fines --la secesión de Cataluña y del País Vasco--, aunque evidentemente no sus medios.

El ‘sufrimiento’ de los familiares de los presos de ETA
Un ejemplo de ello es el tratamiento que los informativos de TV3 han dado al comunicado de este jueves de ETA en el que anunciaba su disolución. El Telenotícies Vespre de ese día dedicó casi la mitad del tiempo destinado a esa información (dos minutos y medio de los algo más de seis) a un minirreportaje sobre el sufrimiento de los familiares de los presos etarras.

“Los familiares [de los presos etarras] hablan de sentimientos, de emociones, pero también de cifras. Y es que los números son demoledores: en 29 años de dispersión de presos ha habido más de 400 accidentes de tráfico y 16 víctimas mortales en las carreteras entre familiares y amigos. Ellos afirman que también son víctimas del conflicto vasco y los familiares creen que están doblemente condenados”, señaló el periodista de TV3 Jordi Eroles en su crónica desde Hernani (Guipúzcoa).

El GAL, “uno de los grandes retos pendientes”
En todo el especial sobre el fin de ETA, el presentador del informativo, Toni Cruanyes, solo se refirió a la banda como “terrorista” en una ocasión. Y en ningún momento hicieron referencia a que el comunicado de ETA se olvida de sus víctimas.

Previamente, en el Telenotícies Migdia, ocurrió algo parecido. En los casi nueve minutos dedicados a la noticia del día, solo hay dos referencias al “terrorismo” por parte de TV3: una al hablar de ETA y otra al hablar de los GAL. De hecho, según TV3, el GAL es “uno de los grandes retos pendientes”. “No hemos de olvidar tampoco a las víctimas del terrorismo de Estado, los GAL, por ejemplo, es uno de los grandes retos pendientes tras la disolución”, señaló Eroles en su crónica.

“Pasándolo bien” con Otegi
Otro ejemplo se pudo ver en el primer programa de Preguntes Freqüents (FAQS), que contó con Arnaldo Otegi como invitado estrella. Aquella semana se había aprobado en el Parlament las leyes de desconexión y se consideró que Otegi, coordinador general de EH Bildu y exmiembro de ETA --pasó seis años y medio en prisión por tratar de reconstruir la banda terrorista--, era una voz relevante para hablar del procés.

Durante la entrevista, la complicidad entre el presentador, Ricard Ustrell, y Otegi fue total. Y el exterrorista --que nunca fue tratado como tal-- fue convenientemente conducido para que la conversación derivara en una chanza contra el líder de Ciudadanos, Albert Rivera. Posteriormente, desde la cuenta oficial del programa en Twitter se comentó: “¿Os lo habéis pasado tan bien como Arnaldo Otegi? Nosotros sí. Gracias a todos. Hasta el sábado que viene”.

Terroristas presentados como “presos políticos”
También es paradigmático de la actitud de TV3 respecto al terrorismo el trato que se otorgó al exmilitante de Terra Lliure y del Exèrcit Popular Català (ÈPOCA) Carles Sastre durante una entrevista realizada por Xavier Graset en diciembre de 2015. Sastre fue condenado a 48 años de cárcel por asesinato, pertenencia a banda armada y tenencia de armas --en 1977, adosó una bomba al pecho del industrial José María Bultó y le hizo volar por los aires--, lo que no supuso ningún impedimento para que el presentador y director del programa de la televisión autonómica le calificara de “preso político”.

“Carles Sastre ha sido el preso político de Terra Lliure que más años ha pasado en la prisión”, señaló Graset, quien en ningún momento se refirió a Terra Lliure ni a ÈPOCA como organizaciones terroristas. De hecho, el presentador de TV3 se refirió a Sastre como “un gran reserva del independentismo”.

La “lucha armada” de Terra Lliure
En abril de 2007, TV3 emitió el documental Terra Lliure, punt final. Se trataba de un reportaje de poco más de una hora en el que se repasaba la trayectoria de la banda terrorista cuyo objetivo era la independencia de Cataluña. El problema era que la crónica trataba de endulzar toda la historia y evitaba calificar a la banda y a sus miembros como “terroristas”. De hecho, se hablaba de “lucha armada” y no de atentados, de “activistas” y no de terroristas, y de “independentismo armado” en vez de terrorismo”. Incluso el Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC) --controlado por el nacionalismo catalán-- alertó de que el contenido estaba sesgado.

El documental estaba coproducido por TV3 y dirigido y guionizado por David Bassa. Bassa fue presidente del Grup de Periodistes Ramon Barnils y actualmente ejerce de jefe de informativos de TV3.

‘Olvidos’ significativos
También son significativos algunos olvidos de la televisión autonómica. Destaca la ausencia de informaciones (al menos desde 2009) relacionadas con el homenaje que cada mes de enero las juventudes de ERC (JERC) realizan al exterrorista de Terra Lliure Martí Marcó en Barcelona con motivo del aniversario de su muerte.

De igual forma, TV3 evita destacar la presencia de uno de los cofundadores de la banda terrorista Terra Lliure, como es Frederic Bentanachs, en las manifestaciones independentistas, a pesar de que sea uno de los organizadores.
 


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