AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 9  Mayo 2018

No es criminalización de la escuela catalana
Vicente Torres Periodista Digital  9 Mayo 2018

Los nacionalistas catalanes no son Cataluña, sino parte de Cataluña. No deben imponer su voluntad a los demás, aunque lo intentan por todos los medios a su alcance.

Los nacionalistas son totalitarios. El nacionalismo es incompatible con la democracia. Cuando los nacionalistas hablan de democracia, y no dejan de hacerlo, es para corromperla, vejarla, tergiversarla. Los nacionalistas necesitan tergiversarlo todo, corromperlo todo, mentir en todo.

UGT y CC.OO. convocaron una manifestación, a la que asistieron unas decenas de docentes, para protestar contra ‘la criminalización de la escuela catalana’. Pero los sindicatos son parte del Estado, puesto que se financian con las subvenciones y, por tanto, son desleales cuando se rebelan contra él.

Por otro lado, la Justicia hace su labor. No puede haber democracia en donde no funciona, ni tampoco tendrían en este caso ninguna posibilidad de defenderse los trabajadores.

Las acusaciones que pesan sobre los profesores por los que se manifiestan esos sindicatos son muy graves y los perjudicados por las presuntas actuaciones de esos profesores son unos niños, los seres más indefensos, los que más obligación tenemos de cuidar.

Lo que ocurre es que los niños no se afilian a los sindicatos, por lo cual, quizá, no los consideran dignos de atención. Además, esos niños son hijos de guardias civiles, unos trabajadores que a cambio de unos sueldos ínfimos, -sobre todo si se comparan con los de Rufián o Rahola, que no consta que aporten nada bueno a la sociedad-, y con riesgo de sus vidas muy a menudo nos protegen a todos y gracias a ese esfuerzo tan generoso podemos vivir de forma civilizada. Parece que estos trabajadores tampoco merecen el respeto de los sindicatos citados y es que puede darse el caso, aunque ignoro este extremo, de que no puedan afiliarse a esos sindicatos.

En cualquier caso, y puesto que estamos en época de cambios, habría que considerar la conveniencia de quitarles las subvenciones a los sindicatos y obligarlos a financiarse con las cuotas de sus afiliados. Seguramente esto los impulsaría a ir por la senda del bien.

La banalidad de un mal llamado Zapatero
Carmelo Jordá Libertad Digital  9 Mayo 2018

Algunos personajes dejan a su paso por la historia un saldo de destrucción inmediata y catastrófica que permite que se les asigne de forma automática al infierno de los malvados, que los eleva ipso facto a la categoría de grandes desastres. No les voy a poner ejemplos porque son capaces ustedes de elegirlos por sí mismos.

Otros son más sibilinos y, aunque también dejan sembrada la tragedia, ésta se retrasa en su llegada lo suficiente como para no parecer culpables, para que la condena de la historia pase tan sólo rozándolos.

Zapatero es, sin duda, de este segundo grupo, y no sólo por la crisis económica, que dejó a España al borde de la quiebra, sino por todos los pasos que dio para que la nación –aquel concepto "discutido y discutible"– se haya situado también al borde de la quiebra política. Sí, sé que Rajoy no ha hecho nada en seis años y dos referéndums por evitar que llegásemos a este punto; y también sé que ya Aznar y González dejaron mucho que desear, pero el principal culpable es sin duda el último presidente salido de las filas del PSOE.

No contento con haber pasado por España como un tornado, una vez retirado Zapatero decidió hundir otro país, y para ello se cebó en uno de los más débiles que la escena internacional le prestaba: la Venezuela ya arrasada por el chavismo.

Así que por allí ha campado Zapatero campanudo, siempre a favor de la dictadura, siempre en contra de la oposición y siempre haciendo en la práctica lo contrario de lo que pregonaba, como ha explicado este martes en Es la Mañana de Federico el director ejecutivo del Foro Penal Venezolano, Alfredo Romero.

De nuevo, no podemos culpar a Zapatero de todas las atrocidades del chavismo, ni es tan poderoso o influyente como para que podamos pensar que él sólo ha logrado que la dictadura se mantenga en el poder, pero tampoco podemos despreciar el papel que ha jugado para justificar a Maduro y los suyos en el exterior y para embaucar y dinamitar a la oposición en el interior.

España en general, Cataluña y el País Vasco en particular, Venezuela… como un tenorio de tres al cuarto, por allí por donde pasa Zapatero va dejando memoria amarga de sí. Lo peor es que este personaje fatuo, probablemente el político de la historia con mejor concepto de sí mismo y menos motivos para tenerlo, es carne de halago fácil y en su adanismo se cree capaz de solucionar lo que sea y donde sea, así que lo más probable es que no tarde mucho en elegir un tercer país sobre el que posar su incompetencia, su maldad y, recordando a la mítica Arendt, también la banalidad de un hombre que ha demostrado ya que es incapaz de prever ni la más obvia y dramática consecuencia de sus torpes acciones.


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El traidorzuelo impune
Emilio Campmany Libertad Digital  9 Mayo 2018

Entremetido en el publirreportaje que los medios de comunicación han hecho a la ETA con ocasión de su performance, se ha sabido que Mariano Rajoy estuvo cumplidamente informado de la negociación con ETA que Zapatero protagonizó. No sólo, sino que, aunque respaldó en privado el regateo, advirtió de que no lo apoyaría públicamente por temor a la reacción de su electorado. Además, con desvergonzada desfachatez y para mayor oprobio de su memoria, se opuso públicamente a la negociación. Ahora se nos cuenta la milonga de que Rajoy simplemente se dejó informar. No es cierto. Si de verdad se hubiera opuesto a lo que no fue otra cosa que una bajada de pantalones del Estado ante una banda terrorista, habría denunciado lo que le fuera contando el Gobierno para sabotear la negociación. Al contrario, lo que hizo fue colocarse en una posición de la que pudiera beneficiarse pasara lo que pasara. Si la negociación salía bien, él no sería responsable de las concesiones hechas. Y si fracasaba podría decir que desde el principio se opuso a ella. Lo peor de esa actitud no es lo despreciable que es. Lo peor es que obligó a Zapatero, otro que de principios no anda sobrado, a triunfar, esto es, a conceder tanto cuanto fuera necesario.

Por su parte, Rajoy lleva en el pecado la penitencia y ahora no tiene otro remedio que hacer patente su traición y cumplir los compromisos de Zapatero por no arrostrar las consecuencias de un retorno de la violencia. Cobardón como es, nunca se arriesgaría a tal cosa, por indigna que fuera la actitud a adoptar.

Es sencillamente inaudito que semejante traición, que incluye no confesar las cesiones hechas a ETA, no sea debidamente recriminada en los medios de comunicación. Al contrario, la mayoría de ellos colaboran con aparentar la imposible ficción de que ETA, tras una negociación, deja de matar y se disuelve sin ninguna contrapartida. Mientras, Josu Ternera, libre como los pájaros, se asoma a nuestras televisiones, los presos de ETA van saliendo de la cárcel según diversos expedientes, los crímenes de la banda no se investigan y apenas hay detenciones, si es que hay alguna. Encima, Navarra se desliza suavemente hacia la euskaldunización a vista, ciencia y paciencia de PP y PSOE y entre la indiferencia del resto de los españoles –incluido Ciudadanos–, poco dispuestos a batirse el cobre por una región que, gracias al convenio económico, disfruta de unos privilegios fiscales que la sitúan a la cabeza de la renta per cápita española.

Nuestro empeño en dar crédito a los medios de comunicación y en no enterarnos de la traición de la que hemos sido víctimas tiene por objeto evitarnos asumir la indignidad que nos han traído Zapatero y Rajoy. No nos damos cuenta de que tal comportamiento nos hace igualmente indignos. Me da vergüenza tener a este presidente. Pero más me la da el que casi nadie lo denuncie y que los españoles no queramos escuchar a los pocos que lo hacen.

El 9-N: un aviso que no se atendió
EDITORIAL El Mundo  9 Mayo 2018

Que el procés requirió un complejo entramado delictivo no lo ponen en duda ni sus propios promotores, cuyos documentos internos ya advertían a las claras del choque con el Estado al que inevitablemente conduciría su proyecto de desconexión. Lo que trata ahora de esclarecer la Justicia es hasta qué punto se violó la legalidad, desde qué momento y a iniciativa de quiénes. El informe final de la Fiscalía del Tribunal de Cuentas al que ha tenido acceso EL MUNDO revela que el referéndum ilegal del 9 de noviembre de 2014 se pagó con dinero público. El fiscal acredita una cantidad de 5,2 millones de euros con intereses en diez pagos irregulares aprobados por el entonces presidente Artur Mas para financiar la organización del 9-N. La Generalitat ya había sido rescatada a través del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), del cual recibió aquel año 10.000 millones. Parece evidente que el dinero salía de las arcas públicas catalanas, que se nutrían a su vez del mismo FLA que, según ha reiterado el ministro de Hacienda, siempre ha funcionado bajo riguroso control finalista, al objeto de que el dinero de todos los españoles no acabara financiando acciones sediciosas expresamente prohibidas.

Resulta incomprensible, a la vista de los acontecimientos y del actual criterio del Tribunal de Cuentas, que la Fiscalía General del Estado no incluyera en su día el cargo de malversación en la acusación que formuló contra los organizadores del 9-N: Mas, Joana Ortega, Irene Rigau y Francesc Homs. El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) rechazó juzgar por ese delito -el único que podría acarrear penas de cárcel- a los procesados, que se sentaron en el banquillo únicamente por desobediencia y prevaricación. Finalmente, la sentencia del TSJC condenó a dos años de inhabilitación a Mas por desobediencia, a 21 meses a Ortega y a 18 a Rigau. El fallo vino precedido y condicionado por la sentencia previa sobre Homs, quien al ser diputado nacional debía ser juzgado por el Tribunal Supremo, que determinó condenarle a un año y un mes de inhabilitación, plazo que acaba de expirar. Que aquellas condenas eran demasiado benévolas, como ya advertimos entonces, queda mucho más claro después de ver el nulo efecto disuasorio que ejercieron sobre el gabinete posterior de Carles Puigdemont, quien no hizo más que profundizar en la deriva emprendida sin excesivos costes penales por su predecesor Mas, verdadero ideólogo del procés.

La ceguera del Estado ante las declaradas intenciones del separatismo se revela hoy en sus consecuencias. Cataluña está instalada en la excepcionalidad, y el vacío de poder alienta brotes violentos preocupantes. Los primeros responsables son los secesionistas; pero el ciudadano espera del Estado una contestación más rotunda ante el mayor desafío que ha padecido en décadas la democracia española. Ojalá no sea demasiado tarde.

Asesinos en TV3
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo  9 Mayo 2018

En lo que parece el modelo de reinserción de etarras de Iñigo Urkullu, que tras la sumisión de Rajoy al PNV actúa como nuevo ministro del Interior, uno de sus socios de Estella, Josean Fernández, ha sido agasajado en TV3 con una de esas entrevistas amicales que la estupenda cadena de televisión pública, pagada -merced a Rajoy- por todos los españoles, reserva a los matarifes más destacados en la tarea de destruir España. Lo único relevante que ha hecho en su vida el invitado de TV3 es matar de nueve balazos a un comerciante, cuya mujer acabó suicidándose y dejando cuatro hijos huérfanos. Con esos antecedentes de indudable interés humano, es lógico el interés de la misma cadena que presentó al decano de los asesinos separatistas catalanes, Carles Sastre, que mató a Bultó y su esposa con una bomba lapa adosada al pecho, como "independentista gran reserva". 40 minutos en el horario de más audiencia dedicó TV3 a este gran reserva criminal, muy aplaudido por el público, ataviado con el ritual lazo amarillo, cuando elogió al Prusés catalán.

Como recordaba ayer Arcadi Espada, el momento clave, que denota el buen hacer, repito, de esa cadena éticamente pastoreada por el CAC, llegó cuando la entrevistadora le dijo si había matado a un señor llamado Vega -total, nadie- y el asesino, responsable de la muerte del marido, del calvario de la esposa hasta el suicidio y de los cuatro hijos que quedaron huérfanos, dijo, con una media sonrisa, "eso dijo la Policía", y se rio, y la entrevistadora, pensando en las víctimas, sonrió también, y volvieron a reírse juntos de las cosas que tiene la criminal policía española: le pegas nueve tiros a un tío que no paga el impuesto revolucionario y encima lo denuncia, o sea, que es un chivato, y van los txakurras y dicen que lo has matado. ¡Serán fachas!

Aunque sea de mal gusto disentir de Arcadi en medio de la campaña que le han montado los azotadores-hasta-sangrar, amigos de la manada de Alsasua y otros matones de la lucha "antipatriarcal" de la ETA (discúlpese a Ternera, lleva muchos vinos con el maltratador Eguiguren, héroe de La Sexta, y poco tiempo en el #Metoo), me parece inaceptable llamar al Josean "ex asesino". Lo sería incluso si resucitaran sus víctimas, milagro que no ha impetrado del Altísimo el clero satánico vasco y , mucho menos, el catalán.

ETA: la metamorfosis
Mikel Buesa Libertad Digital  9 Mayo 2018

De la misma manera que Gregor Samsa –el memorable personaje de Kafka– "se despertó una mañana después de un sueño intranquilo (y) se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso insecto", ETA , después de haber "desmantelado totalmente el conjunto de sus estructuras", se ha transformado en un remedo de sí misma, integrando a sus militantes en "la lucha por una Euskal Herria reunificada, independiente, socialista, euskaldun y no patriarcal"; o sea, en la izquierda abertzale, esa amalgama de entidades de todo tipo que forman lo que en su momento se designó como Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV), que se delimitan por su adhesión al hecho fundacional –que no es otro que el de la creación de la propia ETA el día de San Ignacio de Loyola de 1959– y que hoy lideran Sortu y la coalición Bildu –ambas, entidades de acción política creadas por la propia ETA y bendecidas, gracias a su pacto con el presidente Rodríguez Zapatero, por el Tribunal Constitucional–. De que la metamorfosis de ETA lo es en sí misma no cabe ninguna duda; y así no puede albergarse la menor sospecha de que, de esa manera, desaparece transformándose, lo mismo que Gregor Samsa, en un siniestro esperpento.

No se trata de un juego de palabras, pues lo relevante, antes y ahora, es la política. ETA la ejerció mediante el terrorismo, la agitación callejera y la acción institucional. Ahora, transformada, se queda preferentemente con esta última para tratar de llegar a lo mismo que antes por la sencilla razón de que no se ha creído nunca políticamente derrotada –y, de hecho, no lo ha sido, por mucho que, desde hace ya ocho años, se haya visto incapacitada para cometer atentados–. La continuidad política de esa ETA ya inexistente es obvia porque así lo proclama ella misma, a través de sus militantes, en su acta final. Por consiguiente, ya no tendremos terrorismo; pero sí tendremos la política del terrorismo, ejercida por los mismos individuos que desarrollaron la campaña violenta desde el 7 de junio de 1968 –el día en que Echebarrieta y Sarasketa mataron al guardia civil José Antonio Pardines Arcay– hasta el 16 de marzo de 2010 –fecha en la que Carrera Sarobe asesinó a Jean-Serge Nérin–.

Tratemos entonces de esos individuos. Hay varios motivos, aunque el más importante es que la mayoría de ellos –de los que siguen en la lucha– se encuentran encarcelados o exiliados. Y también porque, ya en el minuto uno ulterior al último comunicado de ETA su situación salió a relucir como problema político, torpemente enunciado por Patxi López, en nombre de los socialistas y la izquierda, y más inteligentemente planteado por el lehendakari Urkullu y la presidenta Barkos, desde el flanco nacionalista vascongado.

Hablemos de los presos de ETA, no porque haya merecimientos para ello –como recordé en mi anterior artículo en Libertad Digital– ni porque haya llegado el momento de la magnanimidad con el derrotado. No, hablemos simplemente porque se trata de un problema político en el que confluyen muchos intereses: están, así, los socialistas, que se proclaman artífices del final del terrorismo y que, anclados en un Pacto de Ajuria Enea periclitado hace ya dos décadas, pretenden trastocar la idea de paz por presos por la de presos por paz –dando, por cierto, de esta singular manera la razón última a la propia ETA–; está también el nacionalismo vasco moderado, que necesita presentar algún avance en esta materia para constreñir a sus rivales electorales de la izquierda abertzale, coyunturalmente apoyados por Podemos; está asimismo el PP, que en esto exhibe una sequedad de ideas y una cansina repetición de tópicos que le deja a los pies de los caballos cuando ha de enfrentarse a las normales transacciones de la política, pues el poder lo ejerce desde la minoría; está igualmente Ciudadanos, donde esa sequedad se convierte en un erial; están de la misma manera las víctimas de ETA, interesadas en obtener justicia y consecuentemente opuestas a que se repitan una vez más los oscuros trasiegos del pasado –que, por cierto, causaron una buena parte de esos más de 350 casos sin resolver a los que ahora la Audiencia Nacional, no sin impotencia, quiere meter mano–; y está finalmente una mayoría de ciudadanos, los vascos entre ellos, a los que esto de ETA y sus presos no les parece un asunto importante.

Hablemos, pues, de los etarras presos trastocados en izquierdoabertzalistas presos. Y recordemos como principal premisa que su estancia carcelaria se debe a que cometieron delitos –las más de las veces, crímenes horribles– con una finalidad política –lo subrayo porque es precisamente esa finalidad la que confiere a tales delitos una especial gravedad; y no se la resta, como algunos quieren creer para sacar ventaja en la discusión, mientras otros, asustados e ignorantes, les hacen el juego–. Una finalidad política –la "Euskal Herria reunificada, independiente, socialista, euskaldun y no patriarcal" que acaba de enunciar ETA– que no ha experimentado la metamorfosis de la organización a la que sirvieron y que, por consiguiente, debe ser tenida en cuenta a la hora de aplicar, con el necesario rigor, las leyes penales. El repudio de la violencia y el perdón se imponen, así, como un requisito ineludible.

Y hablemos con las propuestas en la mano. De momento, la que está sobre el tapete es la de Urkullu y Barkos de constituir un "grupo de trabajo" intergubernamental para "desarrollar los consensos parlamentarios que se alcancen en Navarra y Euskadi". ¿Y por qué no un grupo de trabajo más extenso, con los Gobiernos y también con las víctimas, con los políticos y con la sociedad civil? Las víctimas, además de estar presentes, podrían designar expertos –juristas, politólogos, psicólogos– que asesoren, más allá del interés partidario, las acciones a considerar. Porque si de lo que se trata es de definir una nueva política, habrá de hacerse considerando todos los intereses en juego y, por encima de ellos, el de una sociedad democrática "que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político", tal como proclama la Constitución. Y habrá de hacerse con luz y taquígrafos, no en oscuros despachos o en lujosos restaurantes, entre susurros y entendimientos implícitos, con transacciones ajenas al tema principal de por medio o con espurios acuerdos. Pues ya no nos valen los viejos pactos, al estilo de los de Rosón –y luego Barrionuevo– con Bandrés y Onaindia –más tarde con el senador Azkarraga–. Por eso, si hay que cambiar la política penitenciaria con respecto a unos presos que persiguieron y que aún persiguen una finalidad política, es exigible que se haga mediante un proyecto de ley que se discuta y vote en el Congreso de los Diputados. De su contenido y acierto dependerá que este asunto pueda resolverse con inteligencia y con justicia; y que se cierre así la definitiva derrota política de ETA.

ETA y los detergentes
Fran Carrillo okdiario  9 Mayo 2018

Hubo un tiempo en el que toda condena de la violencia era considerada un deber moral por quienes ostentaban el poder público. Entendida y ajustada esta responsabilidad, aplicaban su quehacer en la denuncia de cualquier forma de imposición política, sea por la vía que fuere. Eran aquellos tiempos, inundados de consenso y reforma, cuando nuestros próceres se reunían para hacer constituciones y acordar reglamentos, términos que servían para nutrir de conversaciones a la España de sobremesa política. Con ello hemos vivido durante cuatro décadas. Pero todo muere cuando nada se renueva. La democracia trajo consigo la constatación de que la libertad no es una aspiración, sino más bien una sensación. La tienes o no la tienes. La sientes o no la sientes. Aspirar a ella es como aspirar a descubrir vida inteligente en otros planetas: una ilusión mortal con la que apacentar nuestra curiosidad de homínidos. Eran tiempos en los que había que hacer normal en las leyes lo que era normal en las calles, una sentencia tan de contexto que es peligrosa repetirla por abrasión.

Parte de la nueva política, bajo el paraguas de la cambiante coyuntura social, es responsable del estado de crispación constante en el que vivimos. Hemos confundido empoderar al ciudadano con educar al ciudadano. Le damos resortes de poder que no sabe cómo utilizar ni gestionar. Y cuando no lo obtiene, se revuelve contra el mismo sistema que garantiza su bienestar. La nula política de educación nacional que hay en España permite que la lavadora siga centrifugando bajo un programa de larga duración, donde las conciencias son adormecidas en tertulias nacionalistas y bajo epígrafes equívocos. ETA es el perfecto ejemplo que demuestra esa fragilidad ferviente de nuestra democracia social, confundida entre etiquetas simplonas, zascas rastreros y debates de taberna. El romanticismo de las revoluciones antaño venía acompañado de la consiguiente guillotina, culmen del terror que las define. Coherentes en su acción-reacción, la revolución de los amigos de Eguiguren siempre cupo en una Browning 1935.

En su última fase, todo terrorismo necesita de otras actuaciones aún más abyectas que la propia ejecución sin miramientos: la de blanquear sus asesinatos. ETA sigue viva, en las calles, en las instituciones, en los medios. Se resiste a morir porque ha encontrado la forma de sobrevivir. Necesita detergentes con los que limpiar su pasado y aclarar su futuro, haciendo política en instituciones donde el odio a lo español es el primer punto del día. Busca su Lebensraum y Anschluss particular, dos términos inseparables del sentir totalitario, dos excusas con las que el nacionalsocialismo etarra quiere construir su futuro: presos y Navarra. Dos anhelos que estarán más cerca de asesinos y cómplices si el Gobierno como parte del Estado, y el Estado como tótem de defensa frente al terror, hacen dejación de funciones constitucionales.

ETA quiere ahora huequear (encontrar huecos en) su estrategia con fregadores profesionales de marca. Aquellos para los que el asesinato siempre esconderá una buena intención detrás de cada abyecta ejecución. Aliados útiles en la perversa banalización del mal de la que hablaba Arendt, que hacen de memos equidistantes, y que representan todo aquello que la banda de Ternera anhelaba: la comprensión del enemigo, sumido en un atroz síndrome de Estocolmo a la bilbaína que los lleva a empatizar más con los asesinos que con sus víctimas. Estos aliados, amanuenses de guillotina infecta, culminan su despropósito cerebral jugando a la sutil equidistancia que necesita la cobardía para continuar, desafiando la inteligencia ajena con proclamas sobrevenidas. Revisten ínfulas de sujetos educados en lecturas, que esconden empero una proverbial querencia hacia la intransigencia. Todos sabemos sus nombres, con altavoz y tribuna mediática. reconocida y reconocible. Ganándose la vida humillando en relato único a las víctimas. Siempre habrá algo peor que un ignorante puro. Y es un intelectual de bote.

Los otros
Javier Barraycoa gaceta.es   9 Mayo 2018

Los otros es una infumable película de 2001, dirigida por Alejandro Amenábar que aprovechó el tirón de la actriz Nicole Kidman. Bueno, sobre gustos no hay nada escrito, pero la película era bastante predecible. Si alguien no la ha visto, le fastidio el final. Una familia durante la II Guerra Mundial está recluida en una casa esperando que llegue el padre. Mientras, van asomando fantasmas que parecen acecharles y poner en peligro su existencia. Total, que al final se descubre que los fantasmas son ellos y los que acechan la casa son los seres realmente vivos.

Lo dicho la película no da más de sí, pero nos recuerda terriblemente la situación catalana. Hasta hace poco los fantasmas parecíamos la gente invisible o que nos habían desterrado de la vida pública. El nacionalismo había conseguido que su fantasía (palabra que deriva de phantasma) se impusiera como la única realidad, como el mejor mundo posible tal y como proponía Leibnitz. Era imposible dudar del ensueño creado, constantemente lo decía TV3 y ¿quién podía dudar de ella? Todos aquellos que se atrevían a poner en duda la arcadia virtual eran acusados de fascistas y antidemócratas. La fantasía era tan real que era inimaginable que pudiera desintegrase en un momento dado. Al igual que era inimaginable que uno de los responsables de un golpe de estado constitucional pudiera campar a sus anchas afirmando que seguía siendo el Presidente de Cataluña.

Pero un día todo cambió. Los que coreaban a Puigdemont como una presidente real, con un gobierno real en un exilio real, empezaron a darse cuenta que todo era pura fantasmada. Lo malo es que nadie se había atrevido a decírselo al de Amer. Y eso que era fácil. Bastaba con que alguien cercano le dijera, Carlitos, que ya no eres presidente, que no hay consejeros elegidos por ti, que la autonomía está intervenida. Que hay que formar gobierno regional de una vez. Pero nada, Puigdemont sigue en sus trece. Está convencido de que España es una entelequia incapaz de detener a la República Catalana. Desde Artur Mas, pasando por Junqueras, le piden a gritos que despierte de su espectral sueño, pero Puigdemont está en modo ronquido profundo. Y claro, Cataluña no puede soportar otra sobredosis de fantasías animadas de ayer y hoy. Pero él erre que erre, quiere en la próxima investidura del 14 ser el candidato, y sino otro pelagatos y luego … se acabaron los plazos y volverá a ponerse en marcha el día de la marmota.

Hasta el 30 de septiembre -la manifestación que precedió al referéndum ilegal del 1-O, y que despertó a Cataluña de su marasmo-, los catalanes leales creíamos ser almas en pena. Pero ahora nos sentimos más vivos que nunca. Hemos descubierto que somos normales y que los antaño héroes de la patria nacionalista van dando bandazos como zombies pos-apocalípticos enganchando lazos amarillos por doquier que misteriosamente pronto desaparecen. El surrealismo de la casa de Los otros, metáfora de la Casa Gran del Catalanisme, cada día nos sorprende con episodios dignos de opereta decimonónica. Ahí van unos ejemplos. La Unversidad Ramón Llull (aunque lo disimulen, la de la Iglesia catalana), crea la cátedra o beca Raül Romeva; Jordi Pujol vuelve a salir a la luz pública para recibir un homenaje a su trayectoria política; nos llegan fotos de Bruselas de un melancólico Toni Comín dándole al piano y entonando canciones de Lluís Llach (el cual ya suponemos en su paraíso senegalés); Anna Gabriel no para de pedir pasta a sus paisanos de Sallent, pero éstos ya no van ni a los conciertos solidarios. Eso sí, no enteramos que está en una zona chupi-guay de Ginebra y tiene como vecina a la infanta Cristina. De Marta Rovira dicen que ha encontrado trabajo de doble de Doña Rogelia en un club nocturno suizo.

Tendremos por delante unos días divertidos contemplando tres posibles intentos de investidura en menos de 15 días. Puede pasar de todo, incuso que ERC deje definitivamente tirado a Puigdemont, y que el separatismo acabe en el mayor de los ridículos. O bien puede que consigan un pacto in extremis y consigan president, govern, y que Rajoy suspire levantando el 155 para conseguir los votos de PNV, sus Presupuestos Generales de Estado y su añorada permanencia en el poder. Pero no se preocupen. Todo esto ocurre en el interior de la casa, como en la película, nosotros estamos vivos, exultantes. En cuatro años hemos aprendido a pasar de los fantasmas, estén en Cataluña estén asentados en sus poltronas de Madrid. Las calles son para los vivos y de momento eso es lo que estamos recuperando.

El indigno papel del 'síndic' Ribó
Joaquim Coll cronicaglobal  9 Mayo 2018

La actuación del Síndic de Greuges en el caso del IES Palau de Sant Andreu de la Barca resume perfectamente la actuación de Rafael Ribó al frente de la institución que dirige desde 2004: antepone sus criterios ideológicos nacionalistas, y abiertamente independentistas tras el inicio del procés, a la defensa de los intereses de todos los ciudadanos y, especialmente, de los colectivos que merecen más protección, como es la infancia. El 4 de octubre de 2017, unos 200 alumnos del citado instituto se manifestaron espontáneamente pidiendo respecto para los hijos de los Guardias Civiles que habían sido humillados por un grupo de docentes a propósito de los incidentes ocurridos durante el referéndum ilegal del 1 octubre. Muy cerca del centro hay una importante cuartel de la Benemérita y el instituto fue lugar de votación en el referendo ilegal del 1-O. Al día siguiente, algunos maestros profirieron comentarios gravemente ofensivos contra el trabajo de los padres de esos niños y en un caso se les hizo levantar la mano para señalarlos ante el resto de sus compañeros.

Sin embargo, el Síndic de Greuges, que tiene entre sus tareas más importantes ser el defensor de la infancia y luchar contra situaciones de discriminación y acoso en la escuela, no ha hecho gran cosa. Es cierto que Ribó abrió una actuación de oficio, pero en el informe oficial de “valoraciones preliminares” de la sindicatura no se concluye nada, más bien se tiende a cuestionar la versión de los niños de los Guardias Civiles en base a otros testimonios. En síntesis, la posición del Síndic viene a ser la misma que tiene ante el alud de críticas que en aquellas mismas fechas salieron a la luz denunciando el adoctrinamiento y la instrumentalización de los centros educativos a favor de la causa independentista. El 2 de octubre, en muchísimas escuelas hubo paradas y actos de protesta de los docentes con los alumnos, a veces en la calle, en forma de manifestación.

Además del activismo que caracterizó la actuación de bastantes profesores, ahora sabemos que desde la Generalitat se les animó a hacerlo, como ha quedado acreditado en el Baix Llobregat donde la dirección territorial de Enseñanza envió una instrucción específica a los centros por correo electrónico. Tras lo sucedido, en lugar de exigir el respeto al principio de neutralidad ideológica de una institución tan sensible como la escuela, la posición del Síndic es avalar todas esas injerencias políticas nacionalistas en base al derecho de participación y a la libertad de expresión con el argumento de que “la escuela no puede aislarse del entorno social”. Imposible que en un entorno así las aulas fueran el lugar para tratar con imparcialidad disyuntivas de tan alto voltaje emocional que se estaban desarrollando en directo.

Trascendiendo el caso concreto del IES Palau o el de otro centro en la Seu d’Urgell, donde también se ha judicializado la cuestión con una querella por delitos de odio contra algunos docentes, el problema que tenemos con la escuela catalana es que el profesorado está extraordinariamente escorado hacia el nacionalismo y su actitud es muy militante. En un informe de Convivencia Cívica Catalana, elaborado a partir de los datos de los barómetros del CIS de los últimos años, se concluye que el maestro es la profesión con más independentistas, concretamente el 61% frente al 38% de la medida de la población. Lo mismo ocurre en cuanto al sentimiento de pertenencia: la suma de únicamente catalán y más catalán que español, se dispara en los profesores de secundaria al 84% frente al 44% de la media. En cuanto a simpatías partidistas, los docentes votan a ERC el doble que el resto de la población. En la provincia de Barcelona, el profesorado independentista se sitúa en el 56%, en Lleida y Tarragona alcanza el 75%, mientras es casi del 90% en Girona. Evidentemente, es un colectivo que no representa a la mayoría de la sociedad catalana. El problema es que en una situación de conflicto político tan intenso como vivimos en septiembre y octubre pasado, muchos de esos docentes actuaron como correa de transmisión del procés. El problema del síndic Ribó es que a él le pasa tres cuartos de lo mismo.

FRANCISCO JOSÉ ALCARAZ
‘No es agradable reunirse con quien ha indultado al asesino de mi familia
La Gaceta   9 Mayo 2018

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha convocado a una reunión el jueves por la tarde en el Palacio de la Moncloa a los representantes de las asociaciones de víctimas de ETA después de que la banda terrorista de ultraizquierda anunciara su disolución.

En el encuentro, Rajoy pretende trasladar en persona a todas las víctimas del terrorismo que no va a haber contrapartida alguna por el hecho de que el grupo haya asumido su desaparición. A todas excepto a Voces Contra el Terrorismo (VCT), la asociación presidida por Francisco José Alcaraz, que el 11 de diciembre de 1987 perdió a su hermano y a sus dos sobrinas de tres años en el atentado contra la Casa Cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza.

“Siempre excluidos por el Gobierno de Rajoy de los actos, reuniones, etc… muy agradecidos de que excluyan a VCT, como han hecho la mayoría de medios de comunicación. Gracias por distinguir entre los que no molestan al Gobierno y los que mantenemos los principios frente a Zapatero y Rajoy”, ha manifestado el colectivo en la red social Twitter.

Pero a Alcaraz no le ha sorprendido la actuación del Ejecutivo. “No nos extraña porque no es nada nuevo”, ha manifestado en declaraciones a La Gaceta, al tiempo que ha relatado que “desde que en el año 2012 hicimos la primera manifestación contra las políticas antiterroristas del PP, Rajoy nos ha excluido de absolutamente todos los actos”.

“Con el tiempo uno va viendo que algo, dentro de nuestras limitadas posibilidades, vamos haciendo, si no, no se molestarían en llevarnos a la muerte civil, la cual asumimos con mucho gusto”, ha afirmado Alcaraz, que admite, no obstante, que “no es agradable reunirse con quien ha indultado al asesino de mi familia”.

Y es que Voces Contra el Terrorismo es -recuerda- “la única asociación desde la que se ha hecho la misma oposición a Rajoy que a Zapatero en el proceso de negociación, la única que ha salido a la calle para denunciar las políticas de Rajoy y la única que ha mantenido la petición de las actas de la negociación con ETA desde el minuto cero”.

Pero el Gobierno fue más allá y, el 11 de diciembre del pasado año, no tuvo reparos en excluir a Alcaraz del homenaje oficial a su familia asesinada por ETA. Ese día se cumplían 30 años del atentado contra la Casa Cuartel de Zaragoza y ni él ni su familia fueron invitados. Ni siquiera los padres de las pequeñas Miriam y Esther -su cuñado Juan y su hermana Rosi-, que milagrosamente fueron rescatados de los escombros que dejó el coche bomba que ordenó poner el que fuera diputado vasco y miembro de la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento vasco ‘Josu Ternera’,

‘Josu Ternera’, que puso voz al infame comunicado de disolución de la banda -sin dar la cara, eso sí-, encabeza la lista de terroristas más buscados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

“Imagínate hasta qué grado de indignidad llega este Gobierno”, lamenta Alcaraz, a la vez que denuncia que “hemos llegado a un punto en el que tiene más credibilidad lo que dicen algunos etarras que lo que dice el propio ministro del Interior”. Se refiere a las palabras de Juan Ignacio Zoido pronunciadas este miércoles en las que ha garantizado que no habrá “ningún tipo de conversaciones, negociaciones ni compensaciones” con ETA, cuya disolución “completa, real y efectiva” verificarán y certificarán las Fuerzas de Seguridad.

Si el presidente de VCT tuviera la oportunidad de reunirse hoy con Mariano Rajoy, ¿qué le diría? “Es muy difícil preguntarle algo a un presidente del Gobierno cuando sabes que lo que te va a responder es mentira”, ha afirmado Alcaraz.

Desde la asociación se muestran convencidos de que “Rajoy nos ha maltratado más que Zapatero”. “El Ejecutivo de Zapatero nunca nos excluyó, lo hizo mal pero trataba a todas las víctimas por igual y guardaba las formas; Rajoy ni siquiera eso”, ha sentenciado.

Cataluña
El PP eleva hasta 134 los casos de adoctrinamiento desde septiembre
Reclama un buzón para denunciar de forma anónima los incidentes y pide inhabilitar a los profesores.
C. Rubio. Barcelona. larazon  9 Mayo 2018

El PP cifró ayer en 134 los casos de adoctrinamiento en las aulas catalanas desde septiembre, coincidiendo con la escalada de tensión por el proceso independentista. Algunos de ellos han sido denunciados por vía judicial, mientras que otros están en manos de la Alta Inspección de la Delegación del Gobierno en Cataluña.

«Los casos que conocemos cada vez son más porque se rompe la espiral del silencio, sobre los alumnos catalanes se señala al discrepante y se acosa a los que piensan diferente de los nacionalistas», explicó ayer la diputada del PP en el Parlament, Andrea Levy, quien anunció una propuesta de resolución con una batería de medidas para hacer frente a la polémica.

En concreto, los populares quieren habilitar un mecanismo para que cualquier persona pueda denunciar de forma anónima a aquellos centros o profesores que usen las aulas para adoctrinar a los alumnos en el «fundamentalismo nacionalista», así como aquellos casos en que «se señale al discrepante», en palabras de la propia Levy.

Es decir, una especie de buzón anónimo por internet, que se canalizaría a través de la Conselleria de Enseñanza e, incluso, en los departamentos de educación de los diferentes municipios.

Es más, desde el PP incluso plantean la posibilidad de que la Generalitat se «persone» en las casos detectados y «solicite la inhabilitación» de los profesores afectados. «Una cosa es que se explique la actualidad o se hable de política, se debe hablar de lo que sucede en la sociedad. Lo que quiero es que no se haga fundamentalismo político», resumió la diputada del PP en el Parlament.

Por último, la misma propuesta de resolución instará a la cámara catalana a «condenar la instrumentalización política en las escuelas catalanas».

El PP aprovechó ayer esta batería de propuestas contra el adoctrinamiento en las aulas para presionar al resto de fuerzas del bloque constitucionalista y aseguró que «quedarán retratados los que no den apoyo» a sus medidas. En concreto, Levy mencionó explícitamente a «la parte nacionalista del PSC».

En este sentido, la formación popular ha unido fuerzas con Ciudadanos para reclamar la comparecencia del Síndic de Greuges, Rafael Ribó, después de que el lunes tildase de «parcial» la investigación contra los docentes del instituto El Palau de Sant Andreu de la Barca. El «defensor del pueblo» catalán cifró en 87 las incidencias procedentes de 57 escuelas o institutos, y aseguró que muchas de ellas pueden ser «falsas, inconsistentes o extemporáneas». Ribó llegó a hablar incluso de «manipulación» de las pruebas y consideró que son poco «verificables».

El portavoz de Ciudadanos en el Parlament, Carlos Carrizosa, criticó ayer que el Síndic de Greuges «dé la espalda a los alumnos humillados» ya que, a su juicio, «sólo ha dado credibilidad a la versión de los profesores» que presuntamente «han coaccionado» a estos menores por el hecho de ser hijos de guardias civiles tras su actuación el 1-O. En este sentido, y ante «su pasividad» y su falta de «equidistancia», Carrizosa definió a Rafael Ribó como «un engranaje más del procés».

BARCELONA
Ataques sistemáticos a los estudiantes que piensan diferente en la Autónoma
La Gaceta   9 Mayo 2018

La vicecoordinadora ha aprovechado su intervención para agradecer “el apoyo recibido por desconocidos” tras el intento de agresión sufrido este lunes, 7 de mayo, a jóvenes simpatizantes de SCC por parte de de un grupo de encapuchados que portaban porras.

Los Jóvenes de Societat Civil Catalana (SCC) han protestado en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) por los “ataques sistemáticos” que sufren en este entorno universitario y han reclamado una mayor “libertad de expresión” y “convivencia” entre todos los estudiantes.

En declaraciones a los periodistas en la UAB antes del acto “Apostamos por la Convivencia”, el coordinador de los Jóvenes de SCC, Josep Lago, ha reclamado “entornos universitarios donde se pueda convivir y debatir”, tras destacar que “cada vez que SCC instala una carpa en la universidad es atacada sistemáticamente”.

El joven coordinador ha asegurado que “la UAB está atravesando una etapa dura en la que no existe suficiente libertad de expresión” por culpa de “personas y grupos radicales que no permiten que otros estudiantes nos expresemos libremente”.

Con este evento, que busca “llamar a la convivencia”, los organizadores han querido “reivindicar la neutralidad de la administración y la libertad de expresión” en la universidad.

Durante la presentación del acto, la vicecoordinadora primera de los Jóvenes de SCC, María Domingo, ha criticado que “hacer un acto en la UAB es un ejercicio de riesgo”.

Precisamente, y aunque la jornada ha transcurrido sin incidentes, el coordinador ha explicado que el encuentro se ha celebrado con “cuatro furgones de los Mossos en la puerta y veinte personas de seguridad” por lo que esto “no entra en la normalidad”.

La vicecoordinadora ha aprovechado su intervención para agradecer “el apoyo recibido por desconocidos” tras el intento de agresión sufrido este lunes, 7 de mayo, a jóvenes simpatizantes de SCC por parte de de un grupo de encapuchados que portaban porras.

Al acto de Bellaterra han asistido diversos políticos, entre ellos la líder de Ciutadans en el Ayuntamiento de Barcelona, Carina Mejías, y otras personalidades como el cofundador de SCC José Domingo.

POLLENÇA
Demandado un municipio balear por subvencionar a quien sólo rotula en catalán
La Gaceta   9 Mayo 2018

La normativa municipal establece que el consistorio dará subvenciones “para la elaboración de impresos, rótulos, etiquetas, bolsas, papel de envolver… que estén solo en lengua catalana”.

La Abogacía del Estado ha recurrido un acuerdo del pleno del Ayuntamiento de Pollença (Baleares) del pasado 22 de febrero con el que la institución aprobó subvenciones a las empresas que utilicen solo el catalán para elaborar rotulación comercial, cartas y publicidad, por considerar que vulnera la Constitución.

La Delegación del Gobierno en Baleares ha explicado en un comunicado que planteó el recurso contencioso-administrativo por medio de la Abogacía del Estado contra dicho acuerdo el pasado 16 de abril al considerar que vulnera la doctrina del Tribunal Constitucional al regular que tendrán acceso a las ayudas aquellas empresas que utilicen “únicamente el catalán” en impresos, carteles, actividades publicitarias o documentos administrativos.

La normativa municipal establece que el consistorio dará subvenciones “para la elaboración de impresos, rótulos, etiquetas, bolsas, papel de envolver, cartas de restaurante, etc., que sean de uso habitual y que estén solo en lengua catalana”.

“En el caso de la edición de impresos dirigidos a un público muy heterogéneo se podrá utilizar la versión catalana acompañada de otras lenguas, con la condición de que el texto en catalán esté en primer lugar”, según recogen las bases reguladoras “para conceder subvenciones a las empresa que utilicen el catalán como lengua habitual”.

5.000 euros en ayudas
El consistorio ha destinado un presupuesto de 5.000 euros a estas ayudas, y lo que se subvenciona es el 50 % del coste en el caso de la rotulación comercial y los documentos administrativos, y del total del coste para las cartas de bar y restaurante que se hagan “únicamente en catalán” (hasta un tope de 350 euros) y de las actividades publicitarias (con el mismo máximo).

La doctrina constitucional señala que “la regulación de la cooficialidad lingüística no puede imponer la primacía de una de las lenguas oficiales en relación con otra, ni suponer una postergación o menoscabo de alguna de ellas”, precisa la Delegación del Gobierno en su nota.

El Constitucional establece en varias sentencias en los últimos años que la cooficialidad -como la vigente en Baleares- ha de sujetarse a un “patrón de equilibrio o igualdad entre lenguas cooficiales, que impide atribuir carácter preferente a ninguna de ellas”, indica la nota.

Baleares se queja
La consejera de Cultura del Govern balear, Fanny Tur, ha considerado que el recurso es “un ataque” contra la independencia municipal y la lengua cooficial.

“Lamentamos la intromisión”, ha afirmado Tur en una declaración ante los medios de comunicación en los pasillos del Parlament, donde ha resaltado que las subvenciones por rotulación en catalán del consistorio mallorquín están en consonancia con la Ley de Normalización Lingüística, el Estatuto de Autonomía y la propia Constitución, que reconoce la cooficialidad de las lenguas propias.

Así, la consejera ha incidido en que la línea de ayudas recurrida se viene aprobando “desde hace 20 años” y que el PP también le ha dado su respaldo. No obstante, según ella, el Gobierno central impulsa “un conflicto artificial” para aprovechar políticamente la polémica generada por la “situación de Cataluña”.

La portavoz parlamentaria del PP, Marga Prohens, ha afirmado sobre la actuación de la Abogacía del Estado que su partido está “a favor del fomento de la lengua propia”, y por eso su grupo municipal apoyó la línea de subvenciones impugnada.

¿A qué espera el CGPJ para echarla?
OKDIARIO  9 Mayo 2018

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) no puede dejar pasar el caso de la magistrada María Antonia Coscollola. En la forma, acusa al Estado de practicar “la violencia punitiva” es apropiarse de lo más ponzoñoso del lenguaje propagandístico del movimiento independentista. En el fondo, deja sin investigar algo tan grave como el espionaje sin causa ni orden judicial de los Mossos, que actuaban como la Stasi de la RDA o como el KGB en la URSS. En definitiva, como la policía política de regímenes autoritarios. Prácticas de seguimiento que como hemos contado en OKDIARIO se repitieron con inaceptable asiduidad contra los políticos de los partidos constitucionalistas por el mero hecho de defender el Estado de Derecho y la legalidad vigente en la comunidad autónoma catalana.

Una de esas víctimas fue el entonces diputado regional del Partido Popular Sergio Santamaría, al que Coscollola ha dejado sin posibilidad de defensa a través de una argumentación que vuelve a incidir en la criminalización falaz, sesgada e interesada de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado —que simplemente fueron a Cataluña a garantizar la ley— como excusa para no investigar a fondo las irregularidades más que demostradas y demostrables de los Mossos dirigidos por Josep Lluís Trapero. Ahora cabe esperar que el Consejo General del Poder Judicial tome medidas y actúe contra esta juez dado su modo de proceder.

Una profesional así no puede seguir en la magistratura, ya que es una rémora para la independencia que se le presupone a la justicia en cualquier democracia que se precie de serlo. Mañana es tarde para que el CGPJ actúe. Deben ser diligentes y tomar medidas cuanto antes para que no les pase como en el caso del magistrado Ricardo González, que a pesar de ser expedientado siete veces y sancionado seis sigue aún en activo. Tanto permitió el CGPJ sus faltas de profesionalidad que al final ha acabado en escándalo al intentar absolver a los cinco miembros de ese grupo abyecto llamado La Manada con el agravante, además, de utilizar un lenguaje tan imparcial como el de la propia juez catalana. De ahí que la actuación institucional deba ser inminente y fulminante.
 


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