AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 23 Mayo 2018

Elecciones generales, ya
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo 23 Mayo 2018

Aunque la detención de Zaplana tapase por un día el plebiscito de Villa Tinaja y ocultase el verdadero escándalo de ayer, la imputación por cohecho y otros presuntos delitos del secretario de Estado de Hacienda, segundo de Montoro, el mismo día en que empezaba el debate de Presupuestos, la situación del Gobierno y del PP, que puede empeorar hoy con la sentencia de Gürtel y alguna otra sorpresa, incapacitan a Rajoy para la acción de Gobierno. No es que Rajoy no debería sobrevivir a Bárcenas, que no debería, ni Montoro callar por primera vez en su vida parlamentaria en vez de explicar lo de Fernández de Moya, que además de su segundo es jienense como él; es que la debilidad del Gobierno y el partido que lo sustenta es tal que nadie, y mucho menos Rajoy, que ni es un estadista ni lo que se dice hombre de cuajo, puede hacer frente a los problemas de España y de España en Europa con el mínimo margen de maniobra que permita hacer otra cosa que pagar silencios. Por el bien de España y la propia supervivencia del PP, si es que a Rajoy le importa algo, deberían convocarse de inmediato elecciones generales.

Por supuesto, cualquier desahogado dispuesto a pagar su seguridad política y personal con el dinero público de los Presupuestos puede alargar al límite su estadía en la Moncloa. Sin embargo, ni le conviene a la democracia, ni a la Nación, ni al Estado ni al Partido Popular. Hoy vamos a ver si el PNV apoya al presidente más débil de toda la democracia para financiar el plan separatista catalán y vasco, incluida la anexión de Navarra. Pero hemos visto ya a Rajoy investir al nazi Torra para pagar ese apoyo. Vemos a jueces y fiscales en huelga contra Catalá, calumniador de jueces. Alemania sigue humillándonos de forma intolerable, como Bélgica, y además con el aplauso de Catalá y Rajoy. En Cataluña la espiral de violencia crece y crece sin que veamos otra cosa que las ganas de Mariano de salir por pies, abandonando a los españoles de allí bajo la bota del catanazi Torra. En fin, a Rajoy sólo lo mantienen los enemigos de España, y para esquilmarla gracias a su debilidad.

Si Mariano se va ahora, tal vez no acabe conducido por la Guardia Civil. No lo sé. Pero se vaya o se quede, debería dejar que los españoles forjen en las urnas un Gobierno de España digno de ambos nombres. Este no lo es.

El PP y los caballos de Troya
Guillermo Dupuy Libertad Digital 23 Mayo 2018

Está visto que el PP de Rajoy no renuncia a tener como divisa aquel "In fear we trust" que Pedro J. Ramírez, con gran acierto, le endilgó hace unos años parafraseando el nada laicista lema nacional de los Estados Unidos de America. A pesar de sus ya entonces innumerables traiciones al ideario liberal-conservador, el partido de Rajoy logró, tal y como era de temer, que una parte no despreciable de su cabreado electorado tradicional se tapara la nariz y le volviera a votar por miedo a un Frente Popular liderado por el entonces rampante partido de extrema izquierda que lideraba y sigue liderando Pablo Iglesias.

Sucede ahora, sin embargo, que no sería muy realista que los populares apelasen nuevamente al voto del miedo a nuestros comunistas, habida cuenta de las malas perspectivas electorales que a estos les auguran las encuestas: la agravada crisis nacional a la que nos ha conducido la irresponsable y temeraria pusilanimidad de Rajoy ante el nacionalismo va pasar factura no sólo al PP, también y muy especialmente a Podemos, por su suicida apuesta plurinacional –por no hablar de abierta complicidad con todos los nacionalismos–. A ello hay que sumar escándalos no menos lacerantes para los podemitas como el que representa el casoplón de la joven pareja Iglesias-Montero.

Así las cosas, y no pudiendo apelar al voto útil, dado que Ciudadanos ya aparece en primer lugar en todas las encuestas, salvo la del CIS, al PP de Rajoy no se le ocurre otra cosa que desempolvar el voto del miedo, sólo que esta vez el temible coco es la formación que lidera Albert Rivera. Vean, si no, al disciplinado carota de Rafael Hernando calificar a Ciudadanos nada menos que de "Caballo de Troya de la izquierda".

No seré yo quien niegue a estas alturas la orfandad del electorado liberal-conservador de nuestro país. Ahora bien, que Ciudadanos no pase de ser una formación socialdemócrata moderna, equiparable a las que hay en Europa, no significa que el PP de Rajoy esté a su derecha. No lo está. Absolutamente en nada. Y en cuanto a una cuestión políticamente transversal pero esencial como debería ser el combate contra los nacionalismos y la defensa de España como nación y Estado de Derecho, Ciudadanos no ha tenido que hacer apenas nada para lucir mucho mejor que el indeseable espectáculo, rayano en la felonía, que ha representado el partido de Rajoy. De hecho, lo que se puede criticar a Ciudadanos desde un punto de vista liberal-conservador, que no es poco, es lo mucho que se ha parecido y todavía se sigue pareciendo al envilecido PP de Rajoy.

Y es que, para caballos de Troya, ninguno en España –ni en Europa– como el que desde hace tantos años representa el PP de Rajoy, con su histórica e inigualable corrupción ideológica.

Torra y su confeso delito de malversación
EDITORIAL Libertad Digital 23 Mayo 2018

Demencial es que Torra lo anuncie, pero peor aún es que los constitucionalistas lo silencien.

La decisión de la Audiencia Territorial de Schleswig Holstein de persistir en su rechazo a incluir el cargo de rebelión en el proceso de extradición contra el golpista Carles Puigdemont constituye claramente, y sin que sea necesario mayor comentario, una pésima noticia. Con todo, téngase presente que no tiene por qué ser la última palabra de la Justicia germana y que, en cualquier caso, más vale el destierro del indeseable en Alemania que someterlo a un mal juicio en España.

Sea como fuere, esta noticia no debe servir para eclipsar el escandaloso anuncio hecho este martes por el nuevo presidente de la Generalidad, el racista Joaquim Torra, de que recurrirá al dinero del contribuyentepara costear sus viajes a Alemania para ver al golpista prófugo, al que considera "presidente legítimo de Cataluña".

No nos cansaremos de denunciar el temerario e irresponsable disparate que fue la tan tardía intervención de la Administración regional catalana, y únicamente para convocar nuevas elecciones. Con todo, ¿es de recibo que desde el Ministerio Público no se haya advertido al testaferro de Puigdemont de que financiar viajes de esa índole con dinero público es constitutivo de un delito de malversación? ¿Es normal que, ante estas gravísimas declaraciones de Torra, el ministro de Hacienda vuelva a guardar silencio? ¿Es este el control financiero que Cristóbal Montoro iba a ejercer para evitar "gastos indebidos" relacionados con el proceso separatista?

¿Y qué decir de los partidos de la oposición, incluido Ciudadanos? ¿Van a seguir respaldando que el Fondo de Liquidez Autonómica financie de forma extraordinaria a la Administración en rebeldía? ¿No les parece que el racista Torra ha dejado meridianamente claro que dicha Administración va a seguir desafiando al Estado de Derecho? ¿Van a seguir negándose a presentar denuncias en el ámbito penal contra los golpistas?

Tanto para visitar a quien considera "presidente legítimo de la República catalana" como para llevar a cabo su anunciado plan de reabrir embajadas, reponer a los cargos destituidos y llevar a cabo movilizaciones en la calle a favor de los golpistas, Torra necesita y pretende usar el dinero del contribuyente. Demencial es que lo anuncie, pero peor aún es que los constitucionalistas lo silencien.

El mito del Estado de Bienestar
Amando de Miguel Libertad Digital 23 Mayo 2018

La amable locución Estado de Bienestar quiere ser una traducción de Welfare State. Fue una innovación política del Gobierno conservador británico en plena II Guerra Mundial. Contó con algunos precedentes, como el de Bismark en Alemania, también conservador. Más cercano fue el New Deal de F. D. Roosevelt en los EEUU de los años 30, de índole más bien liberal –en el sentido norteamericano del término–. El elemento común de esos experimentos fue que el Gobierno, temeroso de una revolución socialista, se encargó de organizar la asistencia social a las clases desfavorecidas: subsidio de paro, seguro de enfermedad, pensiones, etc. Hasta entonces había sido una función limitada de ciertas organizaciones benéficas, religiosas o civiles.

El Gobierno español de los años 40 (aunque más orientado hacia los fascismos) imitó resueltamente el modelo inglés del Welfare State en una coyuntura de verdadera miseria económica. Se contaba con el precedente del Instituto de Reformas Sociales, de principios del siglo XX, en el que colaboraron los dos grandes partidos de entonces.

En el original inglés, la noción de welfare, con minúscula, se refería más bien a la satisfacción individual de ciertas necesidades básicas. Incluso el state, también con minúscula, quería decir "estado" en el sentido de situación personal. Pero enseguida prendió el Welfare State, con mayúsculas, para indicar la acción del Gobierno para tratar de solucionar los problemas sociales.

Hasta aquí, casi nada hay que objetar al progreso que ha significado el Estado de Bienestar, que hoy caracteriza la política de todos los países europeos. Otra cosa sería calcular el coste creciente que significa esa idea. El mito surge cuando se exageran las propiedades benefactoras de esa política (ahora se dice en plural, "políticas"). Se convierte en una perfecta justificación para algo de más altos vuelos. A saber, la tendencia a que el Estado (ahora, "las Administraciones Públicas") intervenga, dirija y controle las relaciones económicas y sociales de cualquier tipo. Hasta las ondas electromagnéticas son ahora propiedad del Estado. Todo lo cual supone automáticamente un continuo aumento de los impuestos y una expansión desenfrenada del funcionariado. Suenan muy bien las repetidas ofertas de empleo público. Acabamos creyendo que el Estado crea puestos de trabajo. Todos los partidos políticos del abanico parlamentario se muestran a favor del aumento del gasto público. Lo cual supone indefectiblemente la subida de la suma de impuestos, en el sentido más amplio del término. A veces se disfrazan de cotizaciones sociales o de mil formas de tasas y gravámenes de todo tipo.

En definitiva, el Estado de Bienestar constituye la razón ideal para legitimar la ampliación del poder de los que mandan. Bien está que se aseguren las pensiones a todos los españoles o a los de cierta edad. Pero parece escandaloso que, con el mismo dinero de los impuestos, los políticos se otorguen pensiones privilegiadas, pingües dietas y otros privilegios. En ese caso todos los partidos se muestran unánimes. Es solo una ilustración.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

El separatismo catalán y el paso del tiempo
Vicente Baquero gaceta.es 23 Mayo 2018

Últimamente intento evitar, en la medida de lo posible, el insoportable y cansino problema del separatismo catalán, pero hay momentos en que este desafío resulta ineludible. Por ello antes de comenzar el presente artículo, volví a leer uno antiguo escrito por mí en 2014, por si se hubieran producido cambios sustanciales en el asunto, que me obligaran a rectificar mis anteriores opiniones. Tras la lectura llegué a un descubrimiento inquietante: en lo que se refiere a la postura del Estado respecto al problema, no cambiaría ni una solo coma de mi opinión de hace cuatro años, sigue siendo igual de insolvente y pasivo, por lo cual reproduzco aquí su mismo contenido, para que el lector de 2018 pueda comprobarlo; pero lo que si he descubierto desgraciadamente es que el movimiento separatista no ha hecho más que avanzar, a pasos agigantados en su proceso de disolución de España….

“CATALUÑA, CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA”
Nadie en su sano juicio, y con la debida honestidad intelectual, puede negar que lo que está ocurriendo ahora, se veía venir desde hace mucho tiempo, concretamente ya despuntó en la redacción de la propia constitución, no ha sido la diligencia y entusiasmo de los separatistas, lo que les está permitiendo cumplir su calendario de secesión, sino la pasividad escandalosa de los gobiernos centrales y la indiferencia del resto del país. Los artífices de la constitución pecaron por ingenuidad o desconocimiento de las bases, sentimientos y objetivos últimos del separatismo decimonónico vasco y catalán, al dejar una puerta abierta a una España de taifas.

Las transferencias de materias troncales de enorme trascendencia social, a la hora de estructurar un país como son la educación, la sanidad, la justicia, o la gobernación, fueron instrumentales en su poder para desbancar un sentimiento y una disciplina unitaria. Es evidente que si alguien es católico, luterano, musulmán o budista es porque así fue educado y moldeado. No se puede pretender que unas generaciones indoctrinadas desde la infancia en la idea separatista, vayan a reaccionar ahora de manera diferente a la que están reaccionando, puede haber excepciones sin duda, la racionalidad debería estar por encima de la indoctrinación, pero esas minorías pensantes, son eso: minorías, y poco peso tienen en un sistema político cuyo eje cardinal y exclusivo es el sufragio universal. Igualmente habría que atribuir una parte importante de culpa al resto de la nación española, que en esa dispersión educativa intencional, cada “autonomía su propia historia”, ha devaluado las ideas esenciales del país y levantó unas barreras culturales entre las mismas, un vicio histórico de la izquierda española es no identificarse con España como unidad nacional, no vale como disculpa que la derecha tradicional haya instrumentado a su vez el tema en sentido contrario. La idea de España estaba al alcance y podría ser esgrimida por ambos bandos, lo que ocurre es que solo un bando la tomo como eje de su campaña. Lo grave, más que la ignorancia del vecino, ha sido la indiferencia hacia lo que al vecino le pase. El que sucesivos gobiernos centrales, con objeto de apoyarse en los votos de los partidos nacionalistas, hayan hipotecado el destino de las poblaciones no nacionalistas, de las regiones en cuestión, es un delito de lesa majestad. Durante más de treinta años, a los vascos que tuvieron que exiliarse, a aquellos que tuvieron que seguir viviendo en su tierra bajo una presión insoportable de los medios nacionalistas, a los catalanes arrumbados que se sentían españoles, y querían seguir siéndolo, se les abandonó a los pies de los caballos, se les obligó a hocicar o exilarse por un afán electoralista. ¡No vengan ahora los dirigentes políticos con discursos patrióticos porque han perdido la autoridad moral para reclamar comprensión!

La batalla comenzó a perderse en el momento que en un noticiero de ámbito nacional, hablado en español, se empezó con esa cursilería de Lleida y Girona…

Es cierto que el actual gobierno tiene una parte de culpa en esta tragedia, por inacción, pero este no deja de ser el último capítulo de una historia envenenada, de la que Rajoy no es ni el único ni mucho menos el más responsable. Lo son los políticos elegidos, pero también el resto del pueblo español. Se ha estado intentando evitar un choque frontal que pueda desembocar en una manifestación de violencia, la intención puede ser loable, pero hay que ver a quien se tiene enfrente y reconocer hasta donde hemos llegado y el programa que pretenden poner en marcha, no nos engañemos, van a tener que utilizarse medios coercitivos, aunque estos produzcan violencia y un nuevo brote de ese sentimiento que algunos denominan “victimismo” para justificar la inacción. No podemos olvidar, y si no que se lo digan a aquellos que han tenido que abandonar su tierra huyendo del totalitarismo separatista ¿Acaso eso no es violencia también?

En un mundo como en el que estamos, bastarían medidas económicas para paralizar el funcionamiento de la maquina separatista, intervención de cuentas y replanteamiento de los medios de información, recordemos cómo no se volvió a oír hablar de manifestaciones en la calle en Grecia después del corralito. Un motor al que no se le pone gasolina se para. Podrán manifestarse, crear desorden, violencia en la calle, protestas airadas. Caos durante unos días pero no más…La ira del catalán acomodado – es un pueblo maduro que vive razonablemente bien – por muy separatista que sea la ira violenta le dura poco, la otra… Veremos lo que se tarda en recomponer emocionalmente el disparate educativo y de indoctrinación sentimental que ha ido construyéndose a lo largo de los últimos treinta y cinco años. ….”

Por no hablar de un pasado más remoto ¿En cuatro años no se ha conseguido poner en marcha un movimiento capaz de frenar una irracional deriva separatista? Todo lo contrario: cada día tienen mayores pretensiones y han conseguido más logros y presencia a nivel nacional e internacional, una respetabilidad que resulta humillante para el resto de la nación. La parálisis del Estado español encarnado en sus dirigentes políticos teóricamente más significativos es manifiesta, ¿Es posible tanta pasividad sin una razón que la justifique?

¿Qué más podemos comentar hoy que no hayamos dicho hace cuatro años?

ETA ha ganado, las víctimas y España han perdido
Javier Igartua Ybarra okdiario 23 Mayo 2018

Han sido y siguen siendo días de mucho dolor. Sensación de que perdimos la juventud luchando contra ETA y que, dado el resultado, la perdimos para nada, que todo esfuerzo ha sido inútil. Me explico: Hace 20 años, los que hacíamos política en el País Vasco teníamos el respaldo y cariño de toda España. Así lo sabíamos porque así los sentíamos. Tuvimos un Gobierno de España valiente que no se doblegó ante la amenaza de ETA y que puso toda la fuerza del Estado de Derecho en conseguir el objetivo de derrotar a ETA.

Podríamos haberlo conseguido. Derrotarlos total y absolutamente. Sólo había que seguir en la misma senda. Cuando las convicciones son firmes, merece la pena. Pero por lo que parece, las convicciones no eran lo suficientemente firmes. La ética se convirtió en estrategia y 20 años después lo que pedíamos las víctimas del terrorismo —que es memoria, verdad, dignidad y justicia— lo han convertido en falsa reconciliación y tabula rasa.

Los españoles hemos tenido que soportar 1.000 asesinatos de la banda terrorista, miles de familias destrozadas, heridos, secuestrados, extorsionados y una sociedad enferma de cobardía, de miedo y de falta de libertad. ¿Para qué? Pues parece que para nada. Hoy el brazo político de ETA está en las instituciones. El proyecto de ETA ha sido legitimado y los asesinos que lo conforman se pasean tranquilamente por las calles de las ciudades.

Las víctimas del terrorismo no tienen una sola placa que los recuerde en la vía pública. El PNV sigue gobernando y su descomunal responsabilidad en la historia ha sido blanqueada gracias, entre otros motivos y por citar sólo el último, a su codiciado voto a los Presupuestos Generales del Estado. ETA ha ganado. Las víctimas y España han perdido. Estamos asistiendo a unos días que no merecíamos y que difícilmente hubiéramos imaginado. Game Over.

Zapatero o el signo del gafe
Ernesto Ladrón de Guevara  latribunadelpaisvasco.com 23 Mayo 2018

No conforme con haber dejado a España al borde del marasmo económico -al pie del rescate-; de haber traído ideologías varias de chicinabo desmantelando el trasunto que caracterizaba a la izquierda, que era principalmente la emancipación de la clase trabajadora, su liberación de la explotación capitalista, y la justicia social; de haber roto la concordia y la reconciliación derivada de la Transición entre las dos Españas, con su memoria sectaria de revancha y venganza; de haber dispendiado el tesoro público en chorradas y menesteres sin importancia y de haber demostrado una simpleza intelectual incalificable. Después de todo esto, el expresidente más nefasto de la historia desde Fernando VII se va a Venezuela a reforzar al régimen tiránico venezolano.

Es así como lo han percibido los ciudadanos no adictos al régimen bolivariano. Es decir, una intromisión imperdonable contra las pulsiones de libertad y democracia vividas por millones de venezolanos que están acosados por el hambre, la falta de medicinas, la carencia de los bienes mínimos esenciales para garantizar su superviviencia, con una inflación monetaria de varios miles por cada ciento, y una diáspora migratoria para lograr unas condiciones básicas de vida, con unos mínimos estándares de dignidad. Eso es el régimen de Maduro al que el del pensamiento de Alicia, como afortunadamente lo calificaba el filósofo Gustavo Bueno, ha ido a reforzar con su presencia, legitimando un plebiscito que perpetuará al impresentable dictador hasta alcanzado el primer cuarto de este siglo.

Este individuo no es ajeno al complot internacional para destruir a la familia como núcleo del funcionamiento de la sociedad, fomentar el individualismo, destruir las bases judeo-cristianas de nuestra civilización y favorecer las estrategias masónicas del nuevo orden mundial del conglomerado formado por Soros, Club Bilderberg y otros potentes factótums multimillonarios que tienen como objetivo destruir el orden internacional tradicional y hacerse ricos a costa de la pobreza de millones de seres humanos en el mundo. Y no están al margen de ello activistas como Willy Toledo que se muestra en desacato a la justicia por haber ofendido gravemente a los católicos de este país con expresiones irreproducibles, afectas del más elemental principio del respeto a los demás, de excrecencias malolientes de tiparraco matacuras y demás rasgos que nos recuerdan demasiado a episodios de nuestra historia que sería menester cerrar para siempre y no repetir jamás.

Estas ingenierías sociales contra el concepto tradicional de familia están llevando a una crisis demográfica de la que la sociedad española no saldrá bien parada, pero que forman parte de un diseño premeditado en el que Zapatero ha estado sumisamente a su servicio.

En 2010, tras un encuentro con los principales actores de las finanzas internacionales de Wall Street, Soros y Laurence Fink (Blackrock) afirmaron que había sido "una buena reunión". Alguien nos tendría que explicar qué quisieron decir con ello y a qué se referían. Yo me temo lo peor. Como también me preocupa que el afianzamiento recibido por Maduro tras el último plebiscito, con la ayuda de Zapatero, pudieran tener justificaciones poco presentables y de trasfondo poco limpio.

Sería bueno hacer luz sobre lo que se cuece con Zapatero y sus andanzas, pues poco limpio puede haber de un personaje tan funesto; y bueno sería también que el expresidente aclarara cuál es su beneficio de tan esperpéntica actuación; que tiene consecuencias fatales para millones de seres humanos en Venezuela.

Si eso es la izquierda, yo estoy en el punto opuesto.

1808 y 2018: de la crisis política a la Nación en peligro
El autor equipara la situación que atraviesa España como consecuencia del golpe separatista con la vivida tras la invasión francesa: en ambos casos ha emergido la conciencia de una crisis nacional.
Guillermo Gortázar elespanol 23 Mayo 2018

Hace apenas tres años, poco antes de las elecciones generales de diciembre de 2015, la percepción entre diversos observadores y politólogos era que España se desenvolvía en una profunda crisis política por la evolución del régimen del 78. La amplia bibliografía y artículos están al alcance de cualquier buscador.

El resultado de las elecciones de 2015 y 2016 confirmaron el agotamiento de los dos partidos hegemónicos: el PP y el PSOE. El primero, el PP, por cesarismo e incapacidad de renovación y el otro, el PSOE, por anquilosamiento, división y ausencia de un proyecto para el siglo XXI. El estado de partidos, devorador de organizaciones políticas, reconoce y se identifica en dos de sus principales protagonistas: el PP y el PSOE. Hasta aquí una crisis política.

En 1808, el final de una época en toda Europa, se manifestaba, por vez primera en España, con un intento de golpe de Estado por parte del Príncipe de Asturias, Fernando, para derrocar a su padre Carlos IV. “Estoy muy arrepentido del gravísimo delito que he cometido contra mis Padres y Reyes”. No debió arrepentirse mucho, pues, seis meses después, Fernando dio otro golpe de Estado (este sí, con éxito) en el Motín de Aranjuez que provocó la abdicación de Carlos IV. El Príncipe de Asturias se convertía en Rey de España con el nombre de Fernando VII. Hasta aquí, una crisis política.

Pero tanto en 1808 como en 2018 la crisis política, larvada mucho antes y manifestada desde 2015, ha parecido a los españoles algo mucho más grave que una crisis de régimen, una inadecuación o disfunción política gubernamental. Lo que ha emergido, al igual que en 1808, es la conciencia de una crisis nacional: la Nación en peligro.

La ocupación militar francesa y el obligado viaje de los Infantes a Francia, en mayo de 1808, provocó el levantamiento popular de Madrid y el inicio de una guerra de seis años hasta la recuperación de la soberanía e independencia. Se extendió una conciencia general de que la Nación (encarnada en el símbolo más representativo, la Corona y los Infantes) estaba en peligro.

La Junta Suprema Central aliada con Inglaterra y Portugal (Wellington y el General Álava), los diputados en Cádiz, las guerrillas en toda España y lo que quedaba del ejército regular español fueron capaces de vencer al ejército más poderoso del mundo con el objetivo de reponer al Rey legítimo, Fernando VII, y la defensa de la religión.

El golpe de Estado de los separatistas catalanes de octubre de 2017, junto con la pasividad del Gobierno, puso en peligro la existencia de España como nación. Siglos de historia se ponían en almoneda y dos millones y medio de españoles en Cataluña parecían condenados a convertirse en extranjeros en su propio país.

El discurso de Felipe VI, el 3 de octubre de 2017, y el despliegue de banderas españolas en toda España anunciaron y advirtieron a la clase política vigente (tan desmovilizada y conspirativa como la española en 1808) que los españoles no estaban dispuestos a consentir proyectos de división y exclusión a manos de racistas y supremacistas. No estaban dispuestos a aceptar lo contrario de lo que significó, en su día, la Transición: un proyecto de concordia e inclusión.

Si hay una percepción y una realidad de peligro nacional, la agenda política se altera por completo. La cuestión ahora no es tanto la reforma del sistema político sino salvar y superar, de modo claro y duradero, la crisis provocada por los golpistas separatistas catalanes. El artículo 155 de la Constitución, hasta el momento, ha sido eficaz para frenar el golpe pero no para eliminarlo.

Una clase política catalana, echada al monte, lleva años acumulando fuerzas, utilizando los recursos de los contribuyentes, en parte para enriquecerse y en parte para inventarse agravios que legitimen antes sus electores toda clase de ilegalidades. Dado que la amenaza separatista no ceja y tampoco el gobierno de la Nación parece muy dispuesto a modificar las políticas que nos han llevado a soportar su desafío, la pregunta es: ¿cómo se neutraliza el principal fallo de nuestra Constitución, que es el Estado de las Autonomías?

La respuesta no puede venir de Rajoy, que depende de los barones territoriales y de cinco votos de diputados nacionalistas vascos para aprobar el Presupuesto y mantenerse en la Moncloa; tampoco de los socialistas, inmersos en un bucle federal que les lleva a ser marginales en Cataluña y, por lo que se ve, en el resto de España. Tampoco parece posible un amplio acuerdo de todas las fuerzas políticas como el que se produjo en 1978.

La recientemente estrenada plataforma “España Ciudadana” pone el acento en el principal problema político español: el separatismo presente y el peligro del separatismo futuro. La acumulación de fuerzas excluyentes y separatistas se produce también en el País Vasco y amenaza Navarra (el mayor objeto de deseo de los supremacistas vascos que de este modo podrían unir su pasado de territorios diferenciados en Provincias y Señorío a un histórico Reino de Navarra al que pretenden someter).

Otro tanto emerge en Valencia y Baleares con los mal llamados Países Catalanes… En todos ellos el camino es el mismo: limpieza étnica, exclusión de población por el idioma regional, invención de agravios y memoria histórica. Como han hecho los golpistas en Cataluña, los partidos políticos regionales invaden, en cuanto pueden, las organizaciones profesionales, corporaciones, la educación, las Universidades y empresas (ayudas, subvenciones, contratos…).

El nudo gordiano que padecemos (España víctima de un Estado de partidos que se alimenta del acuerdo con los nacionalistas y cuyo régimen autonómico no se puede reformar, por falta de acuerdo) precisa cambios profundos en el ejercicio del poder que hasta ahora ha consistido en el desarrollo de una partitocracia en detrimento de la democracia representativa.

Si el franquismo pudo autodisolverse con una ley de reforma política, es seguro que la democracia española puede, con un mejor funcionamiento del Parlamento o incluso por medio de un referéndum, consultar a los ciudadanos si desean continuar con la actual inestabilidad y abusos de los neocaciques provinciales y regionales. La opción del cambio es poner el reloj a cero, considerar la experiencia acumulada y establecer un nuevo tipo de descentralización administrativa, más barata, eficaz y alejada de proyectos políticos que se convierten, primero, en nacionalistas y después en separatistas.

La Nación en peligro fue percibida por los españoles en 1808 y también hace unos meses con ocasión del golpe separatista y populista catalán. Al igual que en 1808, la clase política mira para otro lado y se encuentra paralizada, más preocupada por la competencia de nuevos actores políticos que por resolver problemas de fondo. Una elite política que delega su propia responsabilidad en los jueces y en el apoyo internacional. Por ello surgen nuevos actores políticos y asociaciones cívicas (como Sociedad Civil Catalana, ILP de Libertad de elección lingüística, etc.) alarmados por el avance del separatismo y los abusos de exclusión por el idioma regional.

En 1808 la población española enfrentó el problema y “tomó el destino por el cuello”, como decía Beethoven. En el presente, urge un proyecto dentro de la Constitución que produzca cambios políticos en el ejercicio del poder de los partidos e, incluso, si es preciso, un eventual referéndum sobre el Título VIII de la Constitución que rompa el nudo gordiano separatista. Nudo gordiano que, de continuar, nos conduce irremediablemente a la permanente inestabilidad o, lo que es peor, al enfrentamiento civil entre españoles y a la crisis constitucional definitiva.

*** Guillermo Gortázar es historiador y abogado. Su último libro es 'El salón de los encuentros. Una contribución al debate político del siglo XXI'. (Unión Editorial. Madrid, 2016).

El CGPJ archiva una queja contra una juez mallorquina que había escrito una sentencia en catalán
El abogado que había presentado la protesta criticaba el retraso en la traducción al castellano y además alegaba haber sufrido indefensión
Josep María Aguiló ABC 23 Mayo 2018

Palma de Mallorca

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha archivado las diligencias informativas abiertas a una juez mallorquina a raíz del retraso, ajeno a la magistrada, en la traducción al castellano de una sentencia suya escrita originariamente en catalán. La demora en la traducción fue de más de un año. Las citadas diligencias habían sido abiertas en enero de este año por el CGPJ contra la titular del Juzgado número 24 de Primera Instancia de Palma tras la queja formal presentada por un abogado en ese sentido.

El fallo que dio origen a la queja formal estaba relacionado con un asunto civil sobre unos honorarios impagados al propio abogado que presentó la protesta ante el CGPJ, quien se representó a sí mismo en aquella causa. El letrado, de origen gallego, pidió que el juicio se celebrase en castellano. La vista oral se celebró efectivamente en dicho idioma, si bien la sentencia fue redactada, como se ha señalado, en catalán, al ser la lengua con la que se expresa normalmente la juez que dictó la resolución.

En su escrito de queja, el citado letrado protestó por la demora en la traducción al castellano del fallo y también alegó que habría sufrido indefensión por el hecho de que la sentencia de la magistrada hubiera sido escrita en lengua catalana. La juez, por su parte, negó ante el CGPJ que hubiera podido producirse algún tipo de indefensión en este caso, ya que la Ley Orgánica del Poder Judicial reconoce el derecho a expresarse en una lengua distinta al castellano en las comunidades en donde hay dos idiomas oficiales. Según ha avanzado este lunes «Diario de Mallorca» y ha podido confirmar ABC, el CGPJ ha decidido finalmente archivar la citada queja formal.

La normativa actual
Cabe recordar que la Ley Orgánica del Poder Judicial señala, en el punto primero del artículo 231, que «en todas las actuaciones judiciales, los jueces, magistrados, fiscales, secretarios y demás funcionarios de Juzgados y Tribunales usarán el castellano, lengua oficial del Estado». Aun así, en el punto segundo se indica que «los jueces, magistrados, fiscales, secretarios y demás funcionarios de Juzgados y Tribunales podrán usar también la lengua oficial propia de la Comunidad Autónoma, si ninguna de las partes se opusiere, alegando desconocimiento de ella que pudiere producir indefensión».

En el mencionado artículo 231 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, en su punto tercero, se especifica que «las partes, sus representantes y quienes les dirijan, así como los testigos y peritos, podrán utilizar la lengua que sea también oficial en la Comunidad Autónoma en cuyo territorio tengan lugar las actuaciones judiciales, tanto en manifestaciones orales como escritas».

A continuación, en el punto cuarto, se añade que «las actuaciones judiciales realizadas y los documentos presentados en el idioma oficial de una Comunidad Autónoma tendrán, sin necesidad de traducción al castellano, plena validez y eficacia. De oficio se procederá a su traducción cuando deban surtir efecto fuera de la jurisdicción de los órganos judiciales sitos en la Comunidad Autónoma, salvo si se trata de Comunidades Autónomas con lengua oficial propia coincidente. También se procederá a su traducción cuando así lo dispongan las leyes o a instancia de parte que alegue indefensión».

Las traducciones de las resoluciones judiciales dependen de la Gerencia del Ministerio de Justicia. La posibilidad de que se puedan producir retrasos no resulta excepcional, debido a la actual falta de traductores y a la posible acumulación puntual de sentencias pendientes de traducción, no escritas únicamente en lengua catalana.

NO OCULTAN SUS INTENCIONES
El partido del ISLAM belga: ‘El plan es sustituir las leyes por la sharia’
Arturo García gaceta.es 23 Mayo 2018

Bélgica camina a la islamización ante la inoperancia de los principales partidos incapaces de tomar medidas reales para frenar la situación.

2030. Esa es la fecha fijada por el Partido ISLAM belga para constituir una suerte de Estado Islámico en el país. Sus líderes no ocultan sus intenciones y el programa pasa por reemplazar todos los códigos penales y penales por la sharia.

Creado en vísperas de las elecciones municipales de 2012, el Partido ISLAM obtuvo unos resultados notables y las últimas encuestas muestran un crecimiento progresivo, especialmente en Bruselas, capital del país y principal centro islámico a nivel europeo.

El experto islámico Michaël Privot ha alertado sobre los peligros de este partido y ha señalado que podría producirse una “implosión social”: “En doce años, Bruselas estará habitada fundamentalmente por musulmanes”.

En los próximos comicios, el partido se dispone a presentar candidatos en 28 municipios. A primera vista, parece una proporción ínfima para los 589 municipios belgas, pero demuestra el progreso y las ambiciones de este nuevo partido.

Segregar a las mujeres
Hace apenas unas semanas, el portavoz del partido, Redouane Ahrouch, defendió segregar por géneros en lugares como los autobuses porque es la mejor forma de “proteger” a la mujer en un contexto de diversidad de culturas y religiones.

“Llevo 25 años conduciendo autobuses en este país y he visto de todo. Las mujeres con minifalda no pueden ir tranquilas. Se trata de que en hora punta las mujeres entren por la puerta delantera y los hombres solamente por la trasera”, sentenció.

Preguntado si no es mejor educar a los hombres en el respeto a las mujeres en vez de segregar a los usuarios del transporte público, respondió que “eso es lo que defendería un partido de siempre, uno que solo tiene palabrería” pero el suyo “quiere hacer cosas, cosas útiles y que den resultados ahora”.

Bélgica y el salafismo
La respuesta a la situación del país, además de las desacertadas políticas comunitarias, hay que buscarla más atrás en el tiempo, concretamente en la década de 1960. En aquellos años, los predicadores salafistas llegaron al país tras unos encuentros diplomáticos. El rey Balduino realizó una oferta a su homólogo saudí Faisal, que estaba de visita en Bruselas, para, a cambio de petróleo, permitir la construcción de una Gran Mezquita en el centro de Bruselas.

El esplendor económico que vivía Bélgica impulsaba entonces a muchos marroquíes y turcos a viajar al país. El acuerdo entre los dos reyes haría que la mezquita fuera el principal lugar de culto. Los saudíes lograron el alquiler del pabellón oriental de Bruselas por 99 años, a coste cero. Tan sólo un año después, el régimen de Riad abría la Gran Mezquita y el Centro Cultural Islámico de Bélgica, uno de sus primeros bastiones en el interior de Europa.

En un principio, la nueva mezquita fue considerada como “la voz oficial” de los musulmanes en Bélgica. Nada más lejos de la realidad. Las enseñanzas salafistas que se ofrecían en su interior estaban muy alejadas de la versión del islam que seguía la mayoría del país. A pesar de la crisis económica que ha obligado que muchas personas hayan abandonado el país, hay alrededor de 600.000 personas de origen turco y marroquí en un estado de apenas 11 millones de habitantes.

“La comunidad marroquí proviene de las regiones montañosas y del valle del Rift, no del desierto. Pertenecen a la escuela Maliki del Islam y son bastante más moderados que los musulmanes de Arabia Saudí”, asegura George Dallemagne, diputado del parlamento belga, que recuerda: “Gracias al acuerdo con Riad, muchos de estos hombres moderados se radicalizaron y algunos llegaron a viajar a Medina para continuar su formación”.

La falta de integración es uno de los argumentos utilizados por las élites europeas para justificar el islamismo radical y los atentados en suelo europeo.

Dallemagne explica cómo, tras la apertura de la Gran Mezquita, los clérigos sauditas incitaban a todos los inmigrantes a “alejarse” de los ciudadanos del país. “Siempre pensamos en Arabia Saudí como un aliado, pero pero los saudíes mantienen un doble discurso: quieren una alianza con Occidente cuando se trata de la lucha contra los chiítas en Irán, pero quieren conquistar el resto del mundo con su religión”, sentencia.

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Pero, ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
Enrique Domínguez Martínez Campos gaceta.es  23 Mayo 2018

Muchos españoles se hacen esta pregunta en relación con la situación en Cataluña. Y casi nadie se acuerda de la contestación evidente a pregunta tan simple. Voy a intentar refrescarles la memoria.

Desde finales del siglo XIX y principios del XX el catalanismo excluyente ya era racista, xenófobo y deseaba hacer de Cataluña un país independiente del resto de una raza inferior: la española.

Un republicano jacobino, Azaña, dio alas al separatismo catalán cuando se empeñó en concederles la autonomía en 1932. Terminó harto de las traiciones y desplantes de los separatistas vascos y catalanes. El Presidente socialista prosoviético, Juan Negrín, líder de la España del Frente Popular en la Guerra Civil, declaró que prefería hablar y negociar con Franco antes que “con esa gente”.

Durante el franquismo no existieron, en la práctica, problemas con ellos. O huyeron como ratas y se exiliaron, o las oligarquías vasca y catalana aplaudían a Franco hasta romperse las manos.

A partir de la llegada de la democracia a España en 1977, las cosas cambiaron radicalmente. Cuando se constituyó la Generalidad antes de aprobarse la Constitución del 78, se hizo cargo de la misma un exradical de la Esquerra llamado José Tarradellas. Durante su exilio en Francia aprendió a ser moderado y sensato. Deseaba mantener todo lo bueno que hubiese hecho Franco.

Pero aquella Constitución, en exceso interpretable y con un Título VIII que fue un inmenso error, condujo a que en 1979 UCD y PSOE aprobaran la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA) para poner orden en el gasto de las mismas. El supuestamente “nacionalista moderado” Jorge Pujol dijo: “Con esa Ley, Cataluña pasaba a ser tratada económicamente como una CCAA más”. Y eso era un sacrilegio inadmisible.

En las elecciones de abril de 1980, Pujol ganó. Es decir, las ganó el nacionalseparatismo y la cleptocracia. Y a partir de aquí comenzó el nuevo desmadre en Cataluña. Y se empeñó en construir un país, una nación, bajo el mito de su nacionalismo “moderado”. Y escribió: “Era preciso construir un país, el nuestro, que es un país agredido en su identidad… Y era consciente de que a pesar del Estatuto de Autonomía que acabábamos de conseguir, el poder político de Cataluña era insuficiente”. Porque deseaba crear un país con su propio Estado.

Tras el fracaso del golpe y contragolpe del 23 F del 81 y dado el descontrol autonómico, el gobierno aprobó la Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico (LOAPA), que fue recurrida inmediatamente por los nacionalseparatistas.

Solo dos días después de ganar en octubre del 82 el PSOE las elecciones, estallaba el escándalo que la Justicia perseguía: el de “Banca Catalana” inventada por Pujol y sus secuaces. Hay que recordar que, entonces, el PSOE/PSC no era muy amigo de Pujol.

En agosto del 83, el Tribunal Constitucional anuló lo más sustancioso de la LOAPA, porque el Título VIII de la Constitución da pie a cualquier exceso del cantonalismo autonómico. Por ejemplo, la creación entonces de “Cataluña Radio” y en el mes de septiembre de TV 3 sin ninguna autorización administrativa. Pujol desafió al felipismo: “Si quieren cerrar TV3, que manden a la Guardia Civil”. Y el PSOE se tragó TV3. Y transfirió a la Generalidad las Universidades. Pujol ha escrito: “La enseñanza fue un objetivo principalísimo de nuestro gobierno. La enseñanza es la herramienta fundamental para construir un país y, en nuestro caso, para construir Cataluña”. Y de tres Universidades se crearon 14 más. Un método también inexorable para cobrar el 3%.

Así comenzó la inmersión lingüística en este año. Intentaron rebelarse algunos con el “Manifiesto de los 2.300”. El gobierno no les hizo ni caso. Y salieron de Cataluña de 10 a 12.000 profesores.

Aun así, la Fiscalía General del Estado (dependiente del gobierno) presentó querella criminal contra Pujol y 24 directivos más de Banca Catalana en mayo del 84. Pero, a partir del verano de este año, el felipismo modificó su agresividad contra Pujol. ¿Por qué? Por dos motivos:

1)Porque deseaba el apoyo de los de CIU para aprobar la Ley Orgánica del Poder Judicial que modificó lo establecido en la Constitución.

2)Para que CIU apoyara el referéndum previsto para que España permaneciera en la OTAN. Después de aprobado el referéndum, el PSOE transfirió a la Generalidad la Sanidad.

Y en noviembre del 86, la Fiscalía de la Audiencia Territorial de Barcelona lograba que dicho órgano judicial sobreseyera el caso de “Banca Catalana” y la querella criminal contra Pujol. A este respecto escribió el gran hombre: “Lo que no podía aceptar es que me tildaran de ladrón, que quisieran meterme en la cárcel, porque tengo un acusado sentido del honor”. Sin comentarios.

A partir de aquí se concertó un acuerdo tácito entre F. González y Pujol: ambos mantendrían sus propios regímenes, uno en el resto de España y el otro en su cantón o virreinato catalán. A partir de 1993, cuando el PSOE perdió la mayoría absoluta, después de las elecciones Pujol dijo: “Era el momento de poner en práctica el eslogan con el que fuimos a las elecciones, esto es, `ahora decidiremos nosotros´”.

Lo llevaban haciendo años. En el 92, en Mollet del Vallés, se creó la escuela de policía catalana de los Mozos de Escuadra. Para Pujol, “la policía representa para un país una seña de identidad que se manifiesta a través del uniforme, la lengua y la filosofía social propia… La policía es, además, un instrumento de poder”. Eran 700 los agentes que se autorizaron. Desde 1993, con Belloch y Margarita Robles en Interior, se aceptó que salieran 1.000 agentes al año.

Aznar ganó las elecciones en 1996 por sólo 300.000 votos. Se echó en los brazos de Pujol para poder gobernar. Y aceptó las imposiciones del “pacto del Majestic”. Fueron varias: Vidal Cuadras desapareció; la normalización lingüística se acentuó; se acordó la supresión del Servicio Militar Obligatorio… El gobierno español desaparecería en la práctica de Cataluña.

En marzo de 2004, con el socialista Rodríguez Zapatero y su “ingeniería social” y sus leyes infumables, aquella desaparición se acentuó. Recuerden aquello de “Pascual, aprobaremos en Madrid lo que apruebe el Parlamento de Cataluña”; el “cordón sanitario” al PP; el pacto de Carod Rovira con ETA… Aquellas casi dos legislaturas de aquel “bobo solemne” fueron desastrosas para España y muy beneficiosas para los nacionalseparatistas.

Rajoy se benefició del hartazgo de los españoles hacia aquel Presidente socialista. Ganó las europeas, las municipales y autonómicas y nos citó en manifestaciones impresionantes para protestar contra la legislación de Zapatero. En las generales del año 2011 el PP de Rajoy arrasó. Nunca antes un partido político había tenido tanto poder en España como lo tenía aquel esperanzador PP. Pero, ¿qué hizo en Cataluña? Seguir la senda marcada por F. González, Aznar y Zapatero: dejarles hacer a su antojo, no hacer absolutamente nada desde el punto de vista político, mirar para otro lado ante sus desplantes y desafíos.

A pesar de su enorme poder y ante el anuncio de un golpe de Estado separatista promovido por Artur Mas –celebración de un referéndum ilegal para el 9 de noviembre de 2014-, aseguró a los españoles que ese referéndum no se celebraría. Palabra de Mariano Rajoy. Y el referéndum se celebró. El Gobierno quedó en ridículo y el nacionalseparatismo se radicalizó y se envalentonó aún más. Hasta el punto de que los antisistema de la CUP echaron a Mas del poder y se hizo cargo de la Generalidad un paleto separatista llamado Puigdemont.

Tras las generales de 2015, PP y PSOE cayeron en picado. España estuvo casi un año sin gobierno. La debilidad política de nuestro país fomentaba el radicalismo separatista catalán, dentro y fuera de España, sin que nadie frenara la expansión de sus “embajadas”, de sus políticas de aproximación a medios extranjeros, de sus más grotescos desafíos al Estado para crear “su República independiente”, del odio que destilaban Cataluña Radio y TV3 hacia todo lo español, de ignorar las sentencias judiciales del Supremo y el Constitucional, de negarse a aceptar el español para poder ser estudiar en la lengua de todos los españoles en aquel trozo de España por quien le diera la real gana… Dos generaciones y media de españoles en Cataluña estaban intoxicados… desde 1980. 38 años de una inmensa intoxicación y odio desde la infancia a la vejez. De un 20% de separatistas en los años ochenta, se había pasado a casi un 50% en 2.016.

Nuevas elecciones en ese año y nuevo fracaso del PP y PSOE. Por eso, desaparecida CIU debido a sus delitos y cleptocracia, el PDCAT, la Esquerra y la CUP, apoyados por Podemos, anunciaron un nuevo golpe de Estado para el 1 de octubre de 2017. El 16 de agosto de ese año, en el palacio de Pedralbes, se reunía la plana mayor del separatismo para preparar el referéndum del 1 de octubre con todo detalle. ¿Qué hacía el gobierno del PP con 137 escaños? Rajoy aseguraba que no habría referéndum; el PSOE de Sánchez, que había que dialogar sobre una nación de naciones; los de Ciudadanos, erigiéndose en los únicos enemigos de los separatistas y pidiendo elecciones. Y de los comunistas de Podemos no hago propaganda.

De lo narrado hasta ahora, ¿se puede entender por qué hemos llegado hasta aquí? ¿Quiénes han sido los máximos responsables de esta desastrosa situación? No hace falta pensar demasiado.

El 1 de octubre hubo referéndum. El Gobierno quedó noqueado. El día 3 tuvo que ser el Rey quien pusiera los puntos sobre las íes junto con los españoles de bien. ¿Qué hicieron los llamados partidos constitucionalistas? Ponerse a discutir entre sí. PSOE y Ciudadanos se oponían a aplicar la Ley con todas sus consecuencias. El PP de Rajoy prefirió consensuar con ellos antes que aplicar el 155 cuando lo tenía todo a su favor. Y se aplicó a finales de octubre la mitad de cuarto del 155.

Tras las elecciones en Cataluña del 21 de diciembre, ganadas por Ciudadanos pero con el poder en manos de los separatistas/golpistas, tras un circo espantoso que ha durado 112 días, a partir del 12 de abril de 2018 estamos como estábamos el 1 de octubre de 2017. No, peor. Con un fugado en Alemania como “presidente catalán en el exilio” y un nuevo Presidente de la Generalidad (sólo nominal), xenófobo, racista y antiespañol hasta el tuétano.

Díganme, por favor: ¿entienden a los políticos supuestamente constitucionalistas? ¿A qué se han dedicado todos desde 1980? ¿Qué es lo que harán con este nuevo espectáculo que se presenta con un “molt honorable” hispanófobo redomado? ¿Conocen algún otro país en el mundo que soporte semejante barbaridad?

Y lo peor es que otros cantones autonómicos se están contagiando. No, querido amigo. No sólo nos queda –como dijo Vd en su radio- el Rey, la judicatura y los españoles. Existe la Ley que prevé situaciones de alarma, excepción y sitio. Y un Artículo 8 de la Constitución que parece que todos, repito, todos, desean que desaparezca. Sobre todo los políticos pusilánimes, relativistas, cobardes e, incluso, traidores.

¿Se han enterado de por qué hemos llegado hasta aquí y por qué se puede llegar hasta algo mucho peor?

Enrique DOMÍNGUEZ MARTÍNEZ-CAMPOS
Coronel de Infantería DEM (R)

El triste final del aznarismo
Emilio Campmany Libertad Digital 23 Mayo 2018

La detención de Eduardo Zaplana no es un escándalo más de corrupción del PP. Porque Zaplana no sólo fue alcalde, presidente de su comunidad y ministro. Zaplana fue además uno de los dos encargados por Aznar de guardar las esencias del aznarismo durante la etapa de Rajoy. Su puesto en Telefónica desde 2008 es además el típico momio con el que los políticos se premian los servicios prestados, una supuesta garantía de honradez mientras se ejerce el cargo gracias a la promesa de que hay vida después de la política. No, la de Zaplana no es cualquier detención.

La de Aznar fue la mejor época de la reciente España democrática y, sin embargo, con mentiras, medias verdades y verdades enteras, ha terminado siendo vista como una era funesta y nefanda. El Prestige, el "No a la guerra", el 11-M y la corrupción. Lo peor es lo de la corrupción. Porque en 1996 Aznar fue elegido para limpiar las montañas de porquería acumuladas debajo de las alfombras por el PSOE de Felipe González. Creímos que lo de los socialistas fue una excepción y que con Aznar todo volvería a la normalidad. No fue así. El Gonzalato instauró unas mañas que Aznar no quiso o no pudo erradicar. Da la impresión de que todos son corruptos y de que la Policía y Guardia Civil cogen a tantos como pueden, pero sin dar ni mucho menos abasto.

Sin embargo, más allá de lo evidentemente corrupto que fue, como antes que él el felipismo y tras él el zapaterismo, está la obvia voluntad de Zapatero y Rajoy de ennegrecer el aznarismo. La política exterior de Aznar, lo mejor de su época, ha sido tildada de irresponsable por causar el 11-M. Su política económica ha sido tachada de ultraliberal por introducir unos mínimos de liberalización que trajeron un considerable crecimiento económico. Su política antiterrorista, la verdadera responsable del fin de ETA, ha sido acusada de errática por su primera excesiva disposición a negociar y su posterior inclemencia en la persecución del entorno político etarra.

No se puede negar que hubo corrupción durante el aznarismo, mucha corrupción. Pero tampoco que, en lo que atañe a los demás, hubo tanta o más y no lo parece. Está por ejemplo el caso de Pepiño Blanco, archivado y olvidado. O la tupida manta informativa que trata los brutales escándalos del PSOE en Andalucía como si fueran incómodos fenómenos climatológicos. No hablemos del silencio que protege a los partidos nacionalistas. Están los catalanes, a quienes al parecer todo se les disculpa, no sé si por catalanes o nacionalistas. Y están los vascos, que, como controlan la inspección de Hacienda en su territorio, no hay forma de saber qué trajinan, que algo trajinarán, y sin embargo nunca sale nada de ellos.

Sí, la de Zaplana no es una detención más. Con él se llevan esposado también al aznarismo, culpable de corrupción, tanto como los demás, pero inocente del resto de acusaciones que se le hacen.

Lamentable aroma a 1936
OKDIARIO 23 Mayo 2018

El radicalismo fue el germen de la Guerra Civil y el radicalismo ha instalado en Cataluña un clima social y político irrespirable. La confrontación de un bando radical de izquierda conformado por comunistas, socialistas e independentistas contra los radicales de derecha que bebían de las fuentes del fascismo desembocó en el mayor desastre de nuestra historia reciente. “Una guerra de malos contra malos”, como la ha definido acertadamente el hispanista Stanley G. Payne, que provocó una miseria humana y económica sin parangón. Ahora, en Cataluña, los ultras que la gobiernan tratan de hacer lo mismo. Desgraciadamente, hay elementos tan parecidos que hacen recordar el contexto de entonces. Para empezar, la actitud de los políticos independentistas.

Estos pirómanos de la política, lejos de tranquilizar a los ciudadanos y calibrar sus acciones, se dedican a perseguir su ambición particular al precio que sea. Si nociva fue la gestión de Carles Puigdemont, el títere al que maneja desde Berlín es aún peor. Quim Torra practica un nivel de xenofobia y racismo hacia los españoles que ha provocado el estupor de Europa. El nuevo president alaba la ilegalidad del golpe de Estado separatista y jalea, además, a los Comités de Defensa de la República (CDR). Esa kale borroka de nuevo cuño que trata de erradicar el constitucionalismo a base de violencia. Como si trataran de imitar a la cantera de ETA en los años más duros del País Vasco, pretenden adueñarse de las calles a base de intimidación y coacciones para así imponer el ideario independentista.

Algo que ya han demostrado con la imposición de los lazos amarillos —incluso con multas por quitarlos— así como agresiones como las de Canet de Mar o destrozos en el mobiliario urbano. Ante esta exaltación de la radicalidad extrena, los constitucionalistas han de mantener la cabeza fría y evitar cualquier respuesta por la fuerza que legitime el sempiterno victimismo de los independentistas. Debe ser la ley, a través de un 155 duro y prevalente, la que hable en nombre del Estado de Derecho. Un Estado de Derecho que, por supuesto, no puede consentir que una televisión como TV3 siga haciendo apología del golpismos y estigma de los que creen en la ley. Se trata de evitar que retrocedamos a 1936. Se trata de soslayar otra página negra para nuestra historia.

Alemania, obligada a hacer justicia
 larazon 23 Mayo 2018

La misma perplejidad que embarga al ciudadano común español ante la resolución del tribunal del estado alemán de Schleswig-Holstein, por la que rechaza la imputación del delito de rebelión al ex presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, es la que sienten los fiscales alemanes que, una vez más, van a reiterar la demanda de extradición, asumiendo como propias las tesis de nuestro Tribunal Supremo contenidas en el auto de procesamiento de los implicados en la intentona golpista de octubre. Sostienen los fiscales germanos, y parece una verdad de Perogrullo, que el hecho de que el Estado español no claudicara ante el golpe separatista no significa la ausencia del delito, puesto que, siguiendo el razonamiento, si el designio de los delincuentes se hubiera cumplido, ya nada podrían haber opuesto las instituciones nacionales para reconducir la situación.

Podríamos añadir, incluso, que los delitos cometidos en grado de frustración tienen su correspondiente traducción en los códigos penales de Alemania y España, y que, en el caso que nos ocupa, existe una figura delictiva en el código germano, en su artículo 83, que condena a «quienes preparen una determinada operación de alta traición contra el Estado Federal», como es la secesión de una parte de su territorio, en el que no se contempla para su determinación ni el uso de la violencia ni las amenazas de ejercerla.

Dicho de otra forma, los magistrados del alto tribunal de Schleswig-Holstein deben obrar de acuerdo a unas premisas jurídicas que se nos escapan, puesto que nadie en su sano juicio, alemán o español, puede entender que no tengan reproche penal las acciones positivas, reiteradas, hechas con publicidad y mediante el uso de los instrumentos del Estado encaminadas a romper la unidad territorial de un país con desprecio a su orden constitucional y a la soberanía popular en la que se sustenta.

Es evidente, y tenemos muy cerca el precedente belga, que subsisten en ciertas mentalidades europeas los prejuicios decimonónicos y el imaginario que divide a los países en buenas y malas democracias, aunque entre las presuntamente primeras, caso de Bélgica, sus Fuerzas de Seguridad sigan disparando a ciegas contra furgonetas de inmigrantes ilegales, incluso con resultado de muerte de una niña de cinco años, sin que nadie se eche las manos a la cabeza. Pero extraña aún más que sea, precisamente, en Alemania donde pervivan esos tópicos que acaban por reducir a una foto fija, en el blanco y negro del prejuicio, la realidad de los otros.

Cabría reclamar al Gobierno español una mayor pedagogía en nuestra proyección al exterior o, al menos, un refuerzo de los medios diplomáticos y culturales que contrarresten casi una década de la incansable propaganda emitida por el nacionalismo catalán, pero, a efectos de lo que nos ocupa, lo cierto es que estamos a merced de una decisión de unos jueces alemanes que, como los españoles, son independientes por definición. Habrá, pues, que confiar en que la nueva petición de extradición que prepara la Fiscalía germana tenga éxito y se resuelva la entrega del fugado Carles Puigdemont a la Justicia española.

Pero, en cualquier caso, y visto lo visto, el Gobierno español, cuyo peso en el seno de la Unión Europea nadie debería despreciar, tiene la obligación de plantear en el seno de las instituciones de Bruselas si los presupuestos jurídicos que conformaron las nuevas euroórdenes de detención y entrega, basados en el reconocimiento de la legitimidad y competencia de los sistemas judiciales nacionales, no están siendo vulnerados por algunos jueces que pretenden erigirse en juzgadores de causas ajenas. No se trata de forzar la mano a la Justicia, sino de reclamar el respeto a las actuaciones judiciales de un país, como España, con plenas garantías en el proceso penal.

Xammar
Javier Barraycoa gaceta.es  23 Mayo 2018

Gracias a un alucinado hispanófobo podemos resituar el catalanismo en una de sus etapas menos conocidas, pero indispensable para comprender actitudes actuales.

¡Qué alegría! Desde tiempos de Pujol que no teníamos un presidente que ha leído algo, aunque sólo sea para intoxicar su alma. De Pujol sabemos que se había empapado de Prat de la Riba, algunas cosillas del catalanismo clerical y que había mamado de la ubre omnisciente del montserratismo catalanista. Ello se notaba en muchas conferencias, discursos y reflexiones con las que dictaba su autoridad patriarcal sobre el catalanismo. A parte de tener un ojo puesto en el 3%, era consciente que el otro ojo lo tenía que dirigir a un relato de la historia del catalanismo del que él debía ser protagonistas de los últimos capítulos.

Luego llegó Maragall, que tenía una cierta cultureta propia de un miembro de una familia barcelonesa de apellido ilustre. Su abuelo nunca le hubiera perdonado que en algún discurso institucional no lo hubiera citado. La cultura catalanista de Pascual Maragall era como el valor en la mili: “se le supone”. De Montilla, salvo sus lecturas revolucionarias de joven maoísta, de las cuales no debió entender nada, no creemos que distinga Ventura Gassol de Pau Gassol. Y qué decir de Artur Mas. Empezamos a dudar de que cuando fue a Norteamérica, a curtirse en la cultura económica moderna haciendo un máster, llegara a distinguir en MBA de la NBA. En sus discursos institucionales, cuando se citaban a catalanistas insignes, se notaba de lejos que el discurso estaba escrito por un negro (perdón, por un afrocatalano). Puigdemont lo tenía muy fácil. Le bastaba recordar los discursos patrióticos de sus antepasados de Amer (Gerona), y sólo tenía que sustituir la palabra “España” por “Cataluña” o “República” y le salían unos discursos la mar de entusiastas.

Torra, el enviado
Pero cuando todo parecía perdido, la Providencia nos ha enviado a Quim Torra. Por fin alguien que sabe quién es Eugeni Xammar, uno de los nacionalistas radicales que florecieron durante la dictadura de Primo de Rivera y que aplaudían con las orejas la vía insurreccionista para conseguir la independencia de Cataluña. El cariño por Xammar, posiblemente se debe a que es una proyección de la frustración de Quim Torra, pues después de haber malgastado parte de su vida de vendedor de seguros al servicio del capitalismo multinacional, luego quiso redimirse como publicista, editor y periodista (ven que ir al psicólogo es barato). Por cierto, escribió al ser despedido un alegato contra el capitalismo, a favor del decrecimiento económico y citó alguna obra que reclama la pereza como actitud fundamental para trabajar en la empresa.

Quim Torra se ha mostrado conocedor –incluso a homenajeado- de personajes como Daniel Cardona, que estuvo en todos los grupúsculos insurreccionistas –por no decir terroristas- del catalanismo radical: el Estat Català, Banderan Negra, Nosaltres Sols!, y un largo etcétera de proyectos minoritarios que acabaron en nada, pero le dieron caché al independentismo, y tonos fascistoides y racialistas. ¡Ah! Y como no olvidar la devoción de Quim Torra hacia los hermanos Badía, líderes naturales de ERC, asesinados por los anarquistas con la connivencia de Companys. Todo ello nos produce –insistimos- una inmensa alegría. Creíamos que esos personajes, fundamentales para entender el embrión del separatismo radical del nacionalismo catalán, sólo nos interesaban a cuatro. Cuatro que para colmo tres no somos separatistas. Por fin, gracias a un alucinado hispanófobo, podemos resituar el catalanismo en una de sus etapas menos conocidas, pero indispensable para comprender actitudes actuales.

Quim Torra puede ser toda una sorpresa. Hemos visto a mediocres llegar muy alto

Pero no todo pueden ser laudatios al nuevo presidente de coloretes en plan Heidi y aspecto de haber sido maltratado en su infancia, durante la hora del patio del colegio, para robarle su bocadillo. Pues tiene la pinta de haber sido el típico torpe y tímido que no paraba de recibir collejas en el patio. Quizá estos traumas infantiles expliquen, también, por qué nuestro xeno-president le tenga miedo a las mujeres y haya designado –para gran escándalo de la CUP y ERC- un govern sin la sacrosanta paridad. Pero decíamos que no todo pueden ser laudatios. Quim Torra puede ser toda una sorpresa. Hemos visto a mediocres llegar muy alto. Y –hemos repetido hasta la saciedad- que en la política interna catalana, los más locos, atolondrados y con discursos incendiarios, son los que se llevan el entusiasmo de las abuelas-amarillas. El tiempo nos dirá. Pero, si bien Tarradellas tenía claro que el catalanismo no podía volver a recorrer el camino de la radicalidad (un camino que por cierto el recorrió en su juventud), Torra nos ha devuelto a la casilla de partida. Empieza nuevamente la diversión.

El BNG, con apoyo de En Marea y PSOE pide que las plataformas como Netflix subtitulen en gallego
OKDIARIO 23 Mayo 2018

El BNG ha reclamado este martes en el pleno del Parlamento gallego que la Xunta se dirija a plataformas de contenidos audiovisuales como Netflix o Movistar+ para que haya subtítulos en gallego en las películas y series que ofrecen como ya sucede con el catalán y el vasco.

A pesar de contar con el apoyo del resto de la oposición -En Marea y PSdeG-, el PP ya ha adelantado su rechazo a esta propuesta, que se votará el miércoles, porque se muestra en contra de “llenar las arcas de multinacionales americanas”.

Durante el debate, la diputada Olalla Rodil (BNG) ha denunciado que el gallego es el único idioma del Estado que no cuenta con subtítulos en este tipo de plataformas, mientras el “Gobierno vasco y catalán llevan años desarrollando” políticas de apoyo en este campo.

Así, lamenta que el PPdeG, en vez de apostar por políticas para “ganar espacios de uso” del gallego y “promover el ejercicio de derechos lingüísticos”, “hace exactamente lo contrario”, como es “recortar hasta la saciedad los presupuestos” para normalizar el uso del idioma propio de Galicia. En contraposición, la diputada del PP Raquel Arias ha cuestionado a los nacionalistas si prefieren un “apoyo económico a las multinacionales” o un “apoyo al audiovisual gallego y a poder ser en gallego”.

Además, la popular ha recriminado el “negativismo absoluto” de la oposición hacia la situación del gallego, a la vez que pone en valor que la TVG gasta “siete veces más” en producciones gallegas que en la compra de productos extranjeros.

“Es imposible hacer nada”
En su turno de réplica, Rodil ha lamentado la “cutre” respuesta de Raquel Arias, que “se saca de la manga” que exista una petición para que “se hinchen a empresas privadas de dinero público”, cuando lo que demanda es que la Xunta inste a estas compañías a tener subtítulos en gallego. “Es imposible hacer nada con ustedes”, se ha quejado.

También ha espetado la diputada del Bloque a la del PPdeG que “ni siquiera se pone roja” al hablar de apoyo al audiovisual gallego, ya que para este año la Xunta aporta 148.000 euros a estas producciones, frente a los “tres millones de euros a dedo” para hacer un festival en el Monte do Gozo con grupos extranjeros.

Reproches de En Marea y PSOE
Asimismo, Concepción Burgo (PSdeG) ha reprochado que los populares ya rechazaron una iniciativa similar en una comisión a finales de 2017, al tiempo que ha censurado que el PP use el argumento de que no se puede dar dinero público a empresas privadas cuando destina “importantes cantidades” a fomentar el uso del gallego en medios tradicionales.

Además, la socialista sostiene que “es casi un problema de orgullo”, que “da vergüenza”, que en estas plataformas pueda haber una película novedosa en catalán y euskera, pero “no se puede ver” en gallego, “simplemente porque el Gobierno de Galicia no está por la labor de medidas que puedan beneficiar al idioma”.

Luca Chao (En Marea) ha echado en cara al PP que “pretenda sacar la bandera de defensa del idioma” en el Día das Letras Galegas, cuando son “culpables de sacar adelante medidas como el decretazo” del plurilingüismo, con el que los derechos lingüísticos del gallego están “maltratados”.

Todo ello, mientras el idioma gallego “pierde hablantes” y la transmisión intergeneracional “peligra”, con una programación televisiva infantil en gallego “testimonial” y un doblaje que “no hace más que desvanecerse”.

COVITE recuerda a Txema Matanzas que la izquierda abertzale es la u´nica que condiciona la 'resocializacio´n' de los presos de ETA
Las víctimas denuncian que los partidos asistentes a la Ponencia de Memoria ceden las instituciones a un condenado por terrorismo
www.latribunadelpaisvasco.com 23 Mayo 2018

El Colectivo de Vi´ctimas del Terrorismo (COVITE) ha recordado al histo´rico abogado de ETA y condenado por integracio´n en organizacio´n terrorista Txema Matanzas que "la izquierda abertzale es la u´nica que condiciona la 'resocializacio´n' de los presos etarras".

El Colectivo se ha manifestado en estos te´rminos tras la comparecencia de Matanzas en la Ponencia de Memoria del Parlamento vasco, donde el expreso de ETA ha reprochado al Estado que concede a las vi´ctimas "demasiada capacidad de decisio´n" sobre los reclusos de la banda. Desde COVITE han asegurado que "las vi´ctimas no piden nada a los terroristas presos, sino que piden a los gobernantes y jueces que apliquen la ley".

COVITE ha hecho hincapie´ en que la izquierda abertzale es la responsable de marcar las li´neas de actuacio´n del colectivo de presos de ETA, como quedo´ demostrado en el documento Abia´n, en el que establecieron para los reclusos las li´neas rojas del "arrepentimiento y la delacio´n". "Quienes condenan a los presos a no acogerse a progresiones de grado y, en consecuencia, pasar ma´s tiempo en prisio´n son sus portavoces poli´ticos, con Arnaldo Otegi en cabeza, ya que no les permiten cumplir con los requisitos de desmarcarse de la violencia y colaborar con la justicia marcados por la ley para conseguir progresiones de grado", han asegurado.

Por otro lado, COVITE ha reprochado a los partidos poli´ticos participantes en la Ponencia que "cedan una institucio´n democra´tica como el Parlamento vasco a un condenado por terrorismo que pretende corromper la democracia a base de un ideario radical y excluyente". El Colectivo ha advertido que estara´ "vigilante con las conclusiones de la Ponencia" y con la postura de partidos "que se llaman democra´ticos y que, sin embargo, se prestan a dar pa´bulo a personas que siguen justificando el asesinato de ma´s de 800 personas".

EN EL PRÓXIMO CURSO
Cero horas de castellano es escuelas infantiles públicas de Valencia
La Gaceta  23 Mayo 2018

La izquierda valenciana está imponiendo un modelo lingüístico para la escuela infantil que reduce a cero las horas lectivas en castellano.

El problema de la inmersión lingüística de Cataluña está a punto de estallar en su vecina Comunidad Valenciana, donde el gobierno de PSOE y Compromís están dispuestos a enterrar el castellano en las escuelas infantiles.

Varios centros públicos de educación infantil están recibiendo notificaciones de la Consejería en los que se les comunica que para el curso 2018-2019 el 90% de las horas serán en valenciano, y el 10% restante en inglés. Ni una sola hora dedicada al castellano. Por el momento, los Colegios de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Ausias March de Paiporta y el Mare Nostrum de Valencia han recibido las notificaciones, tal y como avanza El Confidencial Autonómico.

Se trata de un incumplimiento de la Ley 4/18 de Plurilingüísmo, que establece un mínimo del 25% de horas en valenciano, otro 25% en castellano y un entre el 15% y el 25% en inglés. El tiempo restante será repartido como los colegios decidan. Sin consultar a los padres, han sido los ‘’directivos de los centros’’ quienes han diseñado el horario, según el citado diario.

Aquellos que ofrezcan más horas en valenciano tendrán prioridad en el acceso a los recursos públicos adicionales.
La catalanización de Valencia

No sólo están imitando el modelo lingüístico catalán, el nuevo Govern está forjando estrechos lazos con sus vecinos de arriba. En este sentido, la vuelta a la Comunidad Valenciana de la principal arma propagandística de los independentistas se producirá, previsiblemente, antes de que finalice este 2018.

El expresidente fugado Carles Puigdemont y el jefe del ejecutivo valenciano, Ximo Puig, acordaron en 2016 la reciprocidad de emisiones de las dos cadenas regionales en ambas comunidades autónomas. La región levantina verá la vuelta de su televisión pública antes de verano después del cierre decretado hace cuatro años por Alberto Fabra. La nueva cadena À Punt sustituirá al extinto Canal 9.

Sin embargo, que TV3 vuelva a emitirse en la Comunidad Valenciana corresponde en última instancia al Ministerio de Industria, encargado de conceder el múltiplex de la TDT, tal y como recoge ABC. La previsión -recoge el diario- es que la televisión catalana comparta múltiplex en la TDT con À Punt. Si el Ministerio niega la concesión, la señal podría habilitarse a través del espacio radioléctrico valenciano.

Los dos partidos que sustentan el Ejecutivo valenciano, PSOE y Compromís, apuestan por el regreso de TV3 a la región y extienden sus intenciones a la cadena pública balear, IB3. También lo reclama la directora general de Á Punt, Empar Marco, quien fue corresponsal de TV3 en la Comunidad Valenciana: ‘’sería ridículo no defender que colaboremos con comunidades autónomas que tienen medios públicos que emplean nuestra misma lengua’’.

Cataluña. Tensión, peleas y hasta heridos en playas catalanas por cruces amarillas
Independentistas y constitucionalistas se enfrentan al colocar los primeros cruces en apoyo a los presos
Redacción lavozlibre 23 Mayo 2018

El amarillo está tiñendo el debate político en Cataluña. No solo en el Parlament, sino también en ayuntamientos, calles, bares, grupos de WhatsApp y ahora también en las playas.

Un grupo de personas ha arrancado decenas de cruces amarillas que estaban clavadas en la playa de Canet de Mar (Barcelona), lo que ha provocado un enfrentamiento que ha acabado con cinco heridos leves.

Fuentes policiales han explicado que el incidente se ha producido sobre las 16:00 horas de la tarde de este lunes, cuando varias personas, algunas de ellas con la cara tapada, han comenzado a arrancar cruces amarillas que habían situado grupos independentistas en la arena de la playa.

Las cruces tenían inscritas palabras como ‘Democracia‘ y ‘Libertad‘ para simbolizar la muerte de estos conceptos en el Estado. Al sacar las cruces, un grupo de personas favorable a la presencia de este símbolo en la playa ha recriminado la acción, lo que ha provocado algún rifirrafe.

El Comité de Defensa de la República (CDR) de Canet de Mar ha calificado la acción como una agresión fascista y ha asegurado que había 30 encapuchados y ha provocado tres heridos: “Esta es su democracia, violentos e intolerantes”, ha expresado en una publicación en Twitter.

CONDENA DE PUIGDEMONT
El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont también ha condenado el incidente en un tuit: “Mi total condena a estas agresiones del fascismo unionista, que continúan impunes. No hagamos ninguna concesión a sus provocaciones. Si nuestra actitud cívica y no violenta los exaspera, señal que vamos bien. No caigamos en ninguna provocación”.

ENFRENTAMIENTOS EN OTRAS PLAYAS
El domingo ya se habían producido enfrentamientos verbales en las playas de Llafranc y Calella de Palafrugell. Los que intentaron quitar las cruces y las banderas se encontraron con los aplausos de una parte de los bañistas y vecinos, pero también con la oposición frontal de otras personas, a favor de la acción de los CDR. En los momentos de máxima tensión se produjeron gritos e incluso empujones.

Desde el pasado mes de marzo también han aparecido repletas de cruces amarillas otras playas de la Costa Brava, como las de Port de la Selva o Cadaqués.

Entrevista con Maribel
La heroína de la “playa separatista” a OKDIARIO: “Si yo coloco una bandera de España me comen viva”
María Jamardo okdiario 23 Mayo 2018

Maribel bajó a la playa de Llafranc el pasado domingo 20 de mayo para buscar a unos amigos y se encontró un panorama desolador. Un arenal inundado de cruces amarillas. Como ella misma lo define “un cementerio”. Un niño pequeño le preguntó por qué había tantas tumbas y quién se había muerto. La pregunta la entristeció y la irritó a partes iguales. “No se ha muerto nadie” contestó “es un juego de mal gusto”.

Hablo con ella en una larga conversación y descubro lo que ya habíamos visto en un vídeo que se ha hecho viral en las últimas horas, una mujer normal y corriente que con gran coraje se dirige a quienes están incomodando a toda una playa en una tranquila jornada festiva. “Una cosa es la política y otra muy diferente son las faltas de respeto y de educación hacia las personas. Para mí las cruces simbolizan a los muertos, la pérdida de nuestros seres queridos, nuestros padres, nuestras madres, a los que echamos de menos y a quienes lloramos. Estaban haciendo burla de algo tremendo. Resultaba ofensivo”, recuerda.

“Las cruces empezaron a colocarse coordinadamente desde primera hora y a mediodía, seguían”, me cuenta. Fue entonces cuando se acercó a uno de los 4 individuos que continuaban clavando maderos en la arena y le preguntó educadamente en catalán: “La playa es un sitio público de todos y para todos ¿qué estáis haciendo? ¿qué significa todo esto?”. Recibió una contestación brusca: “Nada. Déjame”.

Su sorpresa aumentó al descubrir que tenían permiso del Ayuntamiento para hacerlo, como ellos mismos le confirmaron. “No daba crédito”. Llamó a la policía, impotente ante aquella escena dantesca y la actitud de sus promotores, ellos mismos la animaron a hacerlo entre risas desafiantes. “La policía local recibió decenas de llamadas ese día, también los mossos, mías y de todos los demás bañistas. Pero absolutamente nadie apareció en ningún momento, alegando que todo estaba autorizado por el Ayuntamiento de Palafrugell al que pertenece la playa. Nos lo dijeron abiertamente”.

Aparte de las cruces había plantadas banderas independentistas. “Si nosotros colocamos una bandera española en la playa se nos comen vivos. Nosotros la bandera española no la podemos llevar ni en un polo para hacer deporte. Me da mucha vergüenza tener que decirlo pero es así. Aunque resulte incomprensible para muchos”. Reflexiona con rabia y tristeza.

“Esto se nos ha ido de las manos. Dicen que no son violentos pero provocan y ponen el dedo en la llaga para hacer daño”. Maribel no encuentra justificación ni explicación sensata para la situación que se está viviendo en Cataluña. “Es tristísimo que siendo Cataluña un sitio tan bonito tengamos que estar tantos enfrentados por la tontería de unos cuantos”.

Sin duda esto parece haber sentado un precedente. A raíz del vídeo y de su alcance viral, el Ayuntamiento de Palafrugell gestionado por ERC, ha adquirido una dimensión inesperada. Una pequeña playa de una pequeña localidad de escasos 350 habitantes, familias que se conocen entre ellas y que siempre han convivido y disfrutado de un entorno privilegiado, convertida en la cuna de la españolidad espontáneamente reivindicada por una mujer sensata y valiente.

Totalitarismo de extrema izquierda
www.latribunadelpaisvasco.com 23 Mayo 2018

El Ayuntamiento de Valencia deniega a Hablamos Español los permisos para recoger firmas a favor de la Libertad de Elección Lingüística

La Asociación Hablamos Español informó el 8 de mayo a la Mesa del Congreso sobre las trabas e impedimentos de diversos ayuntamientos de comunidades autónomas bilingües a la hora de conceder los permisos para instalar mesas petitorias. Ahora ha sido enviado un escrito complementario informando de una queja ante el Ayuntamiento de Valencia, en manos de la extrema izquierda de Compromís, por la actitud de esta corporación.

No solo se le exigen a Hablamos Español cosas absurdas, como medir las aceras y el mobiliario urbano de la zona, sino que se comportan con la asociación de forma desconsiderada y discriminatoria. A pesar de haber solicitado con el mes de antelación preceptivo el permiso para recoger firmas ayer domingo 20 de mayo en la Plaza de la Virgen, y también en las proximidades del campo de Mestalla, el pasado martes se les informó por teléfono que los permisos no se concederían, y que no iban a dar a esta asociación la más mínima explicación al respecto.

La presidente de Hablamos Español, Gloria Lago, comunicó a la secretaria del Concejal de Comercio, responsable último de los permisos, que no solo no se les permitía recoger firmas en la calle a favor de su ILP de libertad de Elección de lengua, sino que ni siquiera querían explicar por qué. Asimismo, comunicó que se presentaría queja y traslado al Congreso de los Diputados, ya que el ejercicio de la Iniciativa Legislativa Popular es un derecho constitucional, por lo que se supone que las administraciones públicas han de facilitar al máximo su ejercicio a los promotores de la misma.

Dos horas después, a las 15.40 horas del miércoles, se recibió la denegación por escrito a través de la sede electrónica. En la Plaza de la Virgen no se concedía el permiso para el domingo 20 ni para ningún día de mayo, bajo el pretexto de que la plaza se encontraba ocupada por otras entidades. También se denegaba la autorización para poner una mesa en Mestalla, esta vez aludiendo a que desde al menos 3 horas antes del evento, no existan autorizaciones a terceros de ocupaciones con instalaciones en las proximidades del recinto deportivo, a fin de no afectar a los recorridos de evacuación, ni interferir con las medidas y protocolos de seguridad previstos.

Pues bien, como se puede apreciar en las fotografías, el espacio en la Plaza de la Virgen estaba libre al 90%. Tan sólo había una bicicleta con propaganda, un vendedor de horchata, y una carpa con objetos religiosos. En cuanto al Mestalla, a la misma hora que había solicitado Hablamos Español instalar una mesa petitoria, en el entorno del estadio había multitud de puestos ambulantes, que ocupaban más espacio, cada uno de ellos, que la mesa petitoria.

Hablamos Español quiere señalar que este tipo de actitudes son impropias en un país realmente democrático, en el que los poderes públicos han de facilitar que los ciudadanos puedan ejercer sus derechos, actuando de buena fe y absteniéndose de exigir requisitos arbitrarios e injustificados, y menos por motivos políticos o ideológicos, ya que han de observar exquisita neutralidad en tales ámbitos. Esta actitud hostil del ayuntamiento hacia la Asociación pro libertad de elección de lengua se recrudeció a partir del momento en que convocó la manifestación a favor de esa libertad para el próximo 2 de junio en Valencia.
 


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