AGLI Recortes de Prensa   Domingo 27 Mayo 2018

‘EL FUTURO ES COMPLICADO’
Mayor Oreja: ‘Hay una crisis de nación y un escenario que produce pánico’
La Gaceta  27 Mayo 2018

El exministro de Interior Jaime Mayor Oreja ha asegurado que en España hay una “crisis de nación” que lleva a un escenario que “a algunos nos produce pánico”, y ha advertido de que el “desorden lleva a un mayor desorden”.

“Todo lo que significa más populismo, más extremismo, no nos lleva a buen puerto”, ha asegurado Mayor Oreja a los periodistas antes de presentar en Valencia la plataforma cultural en defensa de la libertad One of Us (Uno de nosotros).

“Caminamos con inquietud a un escenario que, sin duda, a algunos nos produce pánico; más allá de una sigla o de otra vamos a una situación presidida por el desorden, porque se están perdiendo a chorros valores y referencias que deberían ser permanentes”, ha indicado.

El exministro no ha querido pronunciarse sobre la situación que está viviendo su partido tras la sentencia del caso Gürtel y la moción de censura presentada por el PSOE, pero ha indicado que “normalmente el desorden conlleva más desorden, no más orden”, y ha añadido que con “lo que pasó ayer o anteayer todo es más desordenado, nos lleva a mayor desorden”.

“A veces hay algunas enfermedades que hacen bueno eso de que es peor el remedio que la enfermedad”, ha indicado Jaime Mayor Oreja, para agregar que “si esto nos aboca a una especie de asociación de populismos y de posiciones nacionalistas que en el fondo son populistas, es evidente que es un escenario inquietante”.

Ha asegurado que está viendo en Europa que hay “una crisis brutal que afecta a cada uno de los países europeos, de una manera diferente, pero es la misma crisis de valores”.

“En España, sin duda, tenemos una expresión de una crisis de nación como el valor que está mas puesto en crisis, de igual manera que en Italia tienen el valor del desorden asegurado”, ha explicado

Los pronósticos se cumplieron. España sumida en el desconcierto
“Acepta. No es resignación pero nada de hace perder más energía que el resistir y pelear contra una situación que no puedes cambiar” Dalai Lama
Miguel Massanet SX 27 Mayo 2018

Por desgracia, los peores presagios se han cumplido y aquellos negros nubarrones que hace ya muchos meses hemos venido pronosticando, han hecho acto de presencia con una violencia extraordinaria en la política española. Las consecuencias de empeñarse en mantener a un presidente, evidentemente superado por las circunstancias que han venido jalonando los últimos meses de su mandato como presidente del ejecutivo, eran previsibles y se puede decir que la situación del PP empezó a ser insostenible y precaria desde el momento en el que quiso hacerse con el gobierno del país a toda costa, a pesar de haber quedado en una situación inestable, al perder su mayoría en el Parlamento, lo que le obligó al señor Rajoy a intentar mantenerse con un gobierno en minoría, expuesto a los caprichos y vaivenes de una oposición que, a su vez, había quedado lo suficientemente cuarteada como para que, las distintas alianzas para gobernar, estuvieran en todo momento condicionadas por los diversos avatares, no solamente respecto a nuestra situación económica, afortunadamente bastante estabilizada ni de nuestras relaciones con la UE, sin duda harto satisfactorias, sino también, y aquí es donde se ha fracasado, en lo referente a nuestra situación interna condicionada por un Parlamento en el que, los resultados de las últimas elecciones dieron pie a que, los partidos minoritarios tuvieran una influencia que, con el anterior bipartidismo, no se daba y, en segundo lugar, por el desafío catalán, la piedra de toque que debía demostrar la capacidad del gobierno de España para afrontar una situación extremadamente compleja en la que, la demostración de cualquier signo de debilidad, tenía la virtud de ir envalentonando a todos los políticos nacionalistas catalanes, que veían en la inacción, tolerancia, pasividad y aparente pasotismode nuestro ejecutivo, la aceptación tácita que les permitía suponer que podían seguir quemando etapas hacia su objetivo final: la independencia de Cataluña de España; todo ello sin temor a las naturales represalias a cargo de lo que, en cualquier Estado de derecho se hubiera considerado normal, como hubiera sido la aplicación de las leyes penales, la movilización de las fuerzas precisas para regularizar la situación y el restablecimiento inmediato y sin excusas de la normalidad constitucional.

Por desgracia para España y asombro de los millones de personas que votamos al PP, como único partido que representaba los valores del humanismo cristiano, de la defensa de la propiedad privada, de la protección de la vida humana y de la lucha contra aquellos que pretendían imponer una sociedad en la que, los vicios derivados de una sexualidad sin límites, según defendían algunos sectores más progresistas de la sociedad, deberían ser considerados como algo normal y diríamos que, hasta natural, equiparable al concepto moral defendido a través de los siglos por la sociedad tradicional española. Las últimas generaciones de políticos que han ocupado la dirección del PP, bajo el mando de Mariano Rajoy, han decidido prescindir del bagaje ético y moral que caracterizaba al partido del señor Fraga Iribarne, para hacer concesiones a quienes defendían una mayor flexibilidad respecto a las nuevas costumbres, menos rigidez en cuanto a valores que siempre se habían considerado irrenunciables y más tolerancia en temas como el matrimonio, los divorcios, el aborto, la homosexualidad y la moralidad pública que, con el transcurso del tiempo, ha desembocado en un tipo de formación política en la que se puede decir que, del partido de antaño, apenas quedan las siglas y los pocos que pensábamos que llegaría un momento en el que alguien, dentro del partido, sería capaz de hacerle recobrar los principios que inspiraron a su fundador, cuando decidió crear una formación con la que enfrentarse al comunismo, el materialismo y la filosofía relativista que se empezaba a apoderar de la sociedad española.

El lamentarse ya no aporta nada nuevo y, ante una situación como la actual, los votantes de derechas nos vemos abocados a saltar del barco que se está hundiendo irremisiblemente, para apoyarnos en algún otro partido que se asemeje en algo al PP, algo que no existe en la actualidad política de nuestra nación, o bien, si es que hay tiempo para ello, quien debiera iniciar su recuperación y estuviera dispuesto a llevar a cabo la catarsis que se precisa, diera un paso al frente para pedir la dimisión de Rajoy y todo su equipo, a la vez que dispusiera una depuración a fondo de todos aquellos que, directa o indirectamente, hubieran formado parte del actual equipo de dirección. Ignoramos si, en la actualidad existe alguna figura tapada dentro del PP que tuviera las cualidades y la valentía precisas para intentar salvar de su hundimiento definitivo al partido; en todo caso, nadie haría ascos a que una figura como la del señor Núñez Feijoo, el actual presidente de la comunidad gallega, un señor que ha demostrado cintura política, eficacia, ser buen administrador y tener la energía que se precisa para poner orden en una formación lastrada por los innumerables casos de corrupción que ha padecido; por la cantidad de paniaguados que viven a costa del partido y por aquellos otros miembros que siguen ocupando cargos representativos en el Parlamento y el Senado como meros figurones, sin relevancia alguna e incapaces de hacer otra cosa que apretar el botón del voto cuando así se lo indica el encargado de dirigir la votación del partido en las dos cámaras.

Como, en una situación tan complicada como la actual, especialmente para el PP, nunca se sabe hasta dónde llegará la intransigencia de sus directivos, el empecinamiento en mantener sus ideas, pese a quien pese y, permítaseme la expresión, la falta de la necesaria comprensión y generosidad para ceder el mando a otra persona que se muestre dispuesta a la difícil tarea de recomponer un partido con tantas goteras; es muy posible que, si el señor Rajoy sigue en su idea de volverse a presentar en las próximas elecciones, si los ministros que han sido cómplices del fracaso se empeñan en seguir en sus puestos después del fiasco colectivo de su gestión o llegue un momento en el que, por su propia decadencia, este partido llegare a desparecer, los millones de votantes de derechas y centro derecha que han venido votando al PP, se van a ver obligados a escoger a otro partido para otorgarle su voto. En realidad, son muchos millones y es evidente que entre ellos deben existir distintas sensibilidades políticas de modo que es muy posible que, algunos de ellos, vayan a parar a partidos de ideas más progresistas pero, el grueso, los más conservadores y los que no comulgan con todas estas ideas de izquierda o extrema izquierda, hacia donde dirigirán sus ojos, con cierta reticencia, eso sí, va a ser hacia el partido del señor Albert Rivera, si es que es capaz de demostrar que no va a dejarse seducir por el PSOE del señor Pedro Sánchez, que ya ha vuelto a lo de siempre, es decir, a dirigir toda su artillería contra el PP, sin preocuparse por la precaria situación política en la que nos encontramos, en lo que es conveniente para todos los españoles y, en un tema muy importante, en la imagen que vamos a dar ante la CE y el resto de países que ya están con la mosca detrás de la oreja ante la persistencia de la insurrección catalana y que, nada más faltaba la sentencia del caso Gürgle, para que empiecen a pensar que España puede llegar a ser un país como Grecia, que es capaz de poner en serios problemas a toda la comunidad europea.

La primera advertencia seria nos ha llegado desde la Bolsa y el Ibex 35, que han experimentado una bajada importante que pone de relieve la sensibilidad del dinero ante cualquier situación que ponga en cuestión la estabilidad de un país. Otra cuestión importante: si ya nos preocupa la verdadera capacidad del señor Rivera para asumir un cargo de la responsabilidad de la jefatura del gobierno española, ya no hablemos de la posibilidad de que, como consecuencia de la moción de censura que van a presentar en el Parlamento, el señor Pedro Sánchez, líder del PSOE, llegara a ocupar la presidencia del gobierno, cuando su partido adolece de los mismos problemas internos que se le han venido atribuyendo al PP. Nadie puede echar en saco roto el tema del juicio de los ERE, en cuanto a repercusión económica mucho más importante que el Gürtel, en el que están imputados dos de los presidentes socialistas de la comunidad andaluza. No van a tardar en producirse las sentencias correspondientes y, si no estamos muy engañados, es posible que el número de condenados no se quede muy atrás del que el caso que afecta a los populares ha producido.

La figura cuestionada, sin duda bastante desconocida en los foros europeos, con proyectos sociales que van a requerir fuertes endeudamiento de un país que ya está muy por encima del 97% del PIB en cuanto a su deuda pública; si resulta que Sánchez, con su falta de visión política, intenta gravarla con mayores exigencias ya sea motu proprio o impulsado por el partido de Podemos, cuyas cuentas del Gran Capitán, si se llevaran a cabo, bastarían para llevar a la quiebra en unos pocos meses a la nación española. Puede que, como le suele suceder a este líder del partido socialista, no haya contado hasta cien antes de embarcarse en esta aventura si es que piensa ganar la moción de censura, para lo cual, si Ciudadanos no parece que esté por la labor, precisa de pedirles el voto a los nacionalistas catalanes y a Podemos, para intentar conseguir la mayoría absoluta, que es la que se requiere en estos casos. En realidad a quien le va a tocar, otra vez, el inclinar el fiel de la balanza en esta presunta votación, van a ser los del PNV que ya han anunciado que están dispuesto a discutir la jugada. Conociéndoles y sabiendo de su apetito por el dinero, nadie puede asegurar que, en esta ocasión, no decidan echarle un pellizco más al Tesoro nacional si es que, el señor Sánchez, en su absoluta inconsciencia en busca de obtener el poder, se presta a comprometerse con ellos a mejorarles, más si cabe, sus reducciones del cupo vasco que, si seguimos como hasta ahora, pronto va a resultar que, el Estado español será quien vaya a tener que indemnizar a los vascos, en lugar de recibir dinero de ellos.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, no podemos dejar de manifestar una honda preocupación por lo que nos espera que, si hasta ahora ya se presentaba peliagudo, a partir de la sentencia que hoy se ha conocido y de las que todavía quedan pendientes, que afectan al PP y a su Caja B; es muy posible que la situación política, social ( veremos qué pasa con el desempleo) y económica de España, experimente importantes retrocesos que pudieran acabar por situarnos en una situación similar o peor a la que obligó a Rodríguez Zapatero a tirar la toalla, a finales del 2011, para pedir la celebración de elecciones. Puede que sea preciso volver a empezar a rezar.

Sin duda se puede decir que, desde el advenimiento de la democracia en España, no se había producido una situación semejante y que entrañara tanto peligro, como esta en la que nos encontramos ahora.

De matamala a matapeor: Zapatero, Rajoy, Núñez
Nota del Editor 27 Mayo 2018

Hay que desconocer España y dentro de España, Galicia para defender al tal Núñez. Si hay alguien al que le interese España, debe tener claro que tanto el PP como el PSOE deben desaparecer. Si hay alguien al que le interesa que España (los profesionales de la política) no siga cavando en el fondo de los desastres, que defienda a Vox. Si hay algo que no le gusta de Vox, seguro que hay más que le interesan.

Es probable que el tal Núñez tenga las manos quemadas desde que le regalé (cuando el PP buscaba nuestros votos de ciudadanos defensores de España y de las víctimas del terrorismo) el libro de Manuel Jardón "La normalización Lingüística. Una anormalidad democrática. El caso gallego". Por poco tiempo que lo tuviera en sus manos, el escozor debió ser tremendo, incluso sin llegar a abrirlo.

2 DE JUNIO, MANIFESTACIÓN
Libertad de elección de lengua… no sólo para ricos
Mateo Requeséns gaceta.es 27 Mayo 2018

La plataforma Hablamos Español convoca una manifestación en Valencia, el próximo 2 de junio, a favor de la libertad de elección lingüística.

La educación constituye en las sociedades contemporáneas la principal oportunidad para lograr la movilidad social entre las clases populares. Así lo han comprendido todos los expertos y prácticamente todos los gobiernos, de manera que la educación se ha convertido en un derecho inalienable de los ciudadanos y en un instrumento para conseguir el bienestar económico y social, tanto colectivo como individual.

Un sistema educativo público de calidad se convierte por tanto en esencial para garantizar la igualdad de oportunidades a aquellos que carecen de medios económicos o de un entorno familiar adecuado para acceder al progreso social y económico. Naturalmente, cuando padecemos un mercado laboral deficitario y la nueva condición de los mercados internacionales obliga a pensar en la necesidad de aprender un idioma extranjero, principalmente inglés, para contar con mayores probabilidades de colocación, resulta más que nunca preciso otorgar al alumno de unos instrumentos flexibles que le permitan adquirir las habilidades que el permitan un mejor acceso a la vida laborar. No parece pues que obligarle a la fuerza a gastar su precioso tiempo de formación y esfuerzo en la inmersión lingüística en un idioma regional contribuya en gran medida a tal objetivo.

Pero es que además, la lengua vehicular en la enseñanza constituye un factor negativo especialmente relevante cuando el alumno la desconoce. No en vano el informe de la OCDE-CERI (1995) sobre los alumnos con riesgo de fracaso señala entre los siete factores predictivos del bajo nivel escolar, el desconocimiento del lenguaje mayoritario. El informe de la UNESCO de seguimiento de la educación en el mundo de febrero de 2016, afirmaba que “ser hablante de una lengua que no se habla en el aula es un factor que obstaculiza a menudo el aprendizaje de los niños, sobre todo de aquellos que viven en la pobreza”. Por ello precisamente la UNESCO recomienda que se garantice el aprendizaje en lengua materna al menos durante las primeras etapas de escolarización. Pero además, para garantizar una política inclusiva de las minorías en las naciones con una lengua mayoritaria y otras lenguas minoritarias, la UNESCO también recomienda que esas minorías tengan acceso a la educación en la lengua mayoritaria. Cuanto más, si se trata de los hablantes de la lengua mayoritaria que habitan en el territorio de uso de la lengua minoritaria.

Sin embargo en España se impide en Cataluña, Galicia, Valencia, Baleares y País Vasco que los hablantes de la lengua mayoritaria puedan cursar sus estudios en la lengua común de todos los españoles. Salvo que tengan el bolsillo bien lleno, pues entonces sí podrán elegir el tipo de enseñanza que prefieren. Todos conocemos de sobra como la élite política y económica catalana elige librar a sus hijos de la inmersión lingüística enviándolos a caros colegios privados. Los menos pudientes no tienen libertad de elección, no puedan educar a sus hijos fuera del sistema de enseñanza pública y tienen que soportar la inmersión lingüística y sus efectos sobre la educación de sus hijos. Una grosera discriminación que, para los alumnos hispanohablantes, supone una peor formación, menor dominio del español, menor rendimiento en el aprendizaje del resto de asignaturas y un fracaso escolar, que en Cataluña es doble entre quienes tienen el español por lengua materna que entre los catalanohablantes.

Las consecuencias para los hispanohablantes sin suficientes medios económicos para poder mandar a sus hijos a un colegio privado, son la perdida de oportunidades laborales y por tanto más desigualdad y exclusión social. Pero las consecuencias negativas también afectan a los catalanohablantes, su competencia lingüística en español disminuye, con dificultades en la expresión oral y sobre todo escrita, lo que sin duda obstaculiza su movilidad geográfica. Solo salen beneficiados los hijos de las clases altas de la burguesía catalana y la clase política dirigente, que seguirán detentando el poder económico y político, a la vez que impiden el ascenso en la escala social de aquellos elementos de extracción social más humilde, salvo que comulguen y sirvan plenamente a sus designios nacionalistas, en cuyo caso podrán aspirar a las migajas del pastel.

El documento de la UNESCO, “Lucha contra la exclusión en la educación” (París, junio de 2012), considera una manifestación de la exclusión social el proceso de enseñanza y aprendizaje que “no se corresponde con las necesidades educativas del educando ni con su forma de aprender, porque la lengua de instrucción y los materiales didácticos no son comprensibles, o porque el educando pasa por experiencias incómodas, negativas o desalentadoras en la escuela o el programa, como discriminación, prejuicios, intimidación o violencia”. Tal es lo que sucede con las políticas de inmersión o normalización lingüística, en las que se obliga a escolarizar a los hablantes de español en una lengua ajena y que no es común en la sociedad en que viven, no por motivos pedagógicos, sino por motivos políticos, ya que constituye el eje sobre el que se pretender edificar las aspiraciones nacionalistas, que también el sistema educativo se empeña en inocular a los alumnos.

Siempre que enfoquemos el problema de las lenguas vehicularles en la educación desde el punto de vista del aprendizaje del alumno y de la función de progreso social del sistema educativo llegaremos a la misma conclusión, que no es otra que la libertad de elección lingüística debe estar disponible para todos, con independencia de su poder económico. El problema en España es que ese enfoque no es el que rige en las políticas lingüísticas de las diversas Comunidades Autónomas que cuentan con idiomas minoritarios además del español.

Por ello, respaldar la iniciativa de Hablamos Español, que convoca una manifestación en Valencia el 2 de junio a favor de la libre elección lengua, es apoyar, no sólo la libertad que con las imposiciones lingüísticas se elimina, no sólo la cohesión social de la Nación española, que se pretende romper convirtiendo el español en idioma extraño en las Comunidades con lengua regional, es apoyar la igualdad de oportunidades para todos, es hacer efectivo ese famoso Estado social, democrático y de derecho, que los políticos tanto cacarean, pero que a la hora de la verdad no defienden ni procuran.

Asesinado un periodista en Suecia y encarcelado otro en Gran Bretaña
Graves ataques a la libertad de expresión en Europa; la censura impide informar sobre el Islam
www.latribunadelpaisvasco.com 27 Mayo 2018

Bechir Rabani, un joven y conocido periodista sueco que había realizado varios reportajes como informador infiltrado en los movimientos de extrema-izquierda internaciuonales que se presentan como “Antifas”, ha sido hallado muerto en su domicilio, en “circunstancias sospechosas”, según la Policía, apenas unos días después de que hubiera anunciado que estaba en condiciones de revelar las intensas conexiones existentes entre el magnate y especulador George Soros, mecenas de gran parte de las organizaciones de izquierda y extrema izquierda occidentales, y los radicales.

Durante los últimos meses, Rabani había estado investigando sobre las relaciones existentes entre el periodista de extrema izquierda Robert Aschberg y organizaciones extremistas financiadas por George Soros. De hecho, poco antes de ser asesinado, Rabani había revelado que estaba a punto de levantar la tapa sobre la corrupción masiva que unía a Soros y Aschberg.

Robert Aschberg es un periodista que vive en Suecia y que lidera la conocida como Expo Foundation. Se trata de una organización presuntamente “antirracista” que, según había revelado Rabani, tenía como uno de sus principales objetivos realizar un completo listado “de las personas de derechas” que viven en Suecia. Rabani también había acusado a Aschberg de ser amigo de Jacques Wallner, un hombre que en 1982 asesinó a sangre fría a un ciudadano sueco de 21 años, "porque era racista “. Según el periodista asesinado, el abuelo de Aschbergs, conocido como Olof Aschbergs, el “banquero rojo”, habría ayudado a Stalin a lavar el dinero que los bolcheviques le habían robado a Rusia antes de la Revolución. Rabani recordó también que Aschberg es un seguidor de Mao Zedong y de sus métodos de gobierno. “Uno de los principios de Mao Zedong era deshacerse de las personas antes de que pudieran llegar a ser influyentes”.

Hace unos meses, concretamente en agosto de 2017, Rabani publicó el documental "I skammens skugga" / "A la sombra de la vergüenza", que describe con numerosas declaraciones y datos la epidemia de violaciones que sufren las niñas y las jóvenes suecas desde que decenas de miles de inmigrantes musulmanes comenzaron a entrar en el país. De hecho, Suecia se encuentra hoy a la cabeza mundial de los países del mundo donde más violaciones se cometen.

Detención en Londres
Por otro lado, acaba de ser arrestado en Leeds, en el Reino Unido, Tommy Robinson, un periodista ferozmente crítico, mordaz y sagaz a la hora de denunciar cómo la corrección política y el marxismo cultural se han adueñado de las instituciones británicas. Apenas unas horas después de ser trasladado al calabozo, y en un caso judicial inédito, Robinson ha sido condenado a 13 meses de prisión por un tribunal que, además, no ha dudado en aplicar la censura más expeditiva y grosera al prohibir a los medios de comunicación informar sobre el caso. Todo, en menos de un día. (Ver imagen de la orden de censura al final de esta información)

Robinson, que ha sido detenido por "causar disturbios" a las puertas de un juzgado, estaba realizando un reportaje sobre una vista que se estaba llevando a cabo sobre una banda musulmana de presuntos violadores. En el momento de ser esposado por la Policía de Leeds, Tommy se encontraba realizando algunas preguntas comprometidas a dos hombres musulmanes que habían sido enjuiciados por esta cuestión y que se encontraban en la Corte para escuchar el veredicto.

Para agravar más la situación, los abogados de Tommy Robinson no fueron notificados de su arresto, la audiencia judicial se llevó a cabo en cuestión de minutos y su sentencia fue inmediata, aunque no se puede informar sobre la misma en el Reino Unido. Tal y como explica Ezra Levant, editora de The Rebel Media, web en la que colabora habitualmente Robinson, “lo que más asusta de esto es que sentenciar a Tommy a un año de prisión en el Reino Unido es como una sentencia de muerte: la mayoría de las cárceles están dirigidas por bandas musulmanas, cualquiera de las cuales consideraría un deber religioso asesinar a Tommy”.

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La Bolsa frente al riesgo político
Íñigo Caballero  latribunadelpaisvasco.com 27 Mayo 2018

Lo de menos es hablar de riesgo político cuando nos enfrentamos los españoles, o por lo menos los que nos consideramos pertenecer a una patria común, a una situación inédita desde que empezó la democracia.

No solo la corrupción acorrala al Gobierno sino se cuestiona el modelo territorial y los nacionalistas en estos momentos de debilidad pretenden sacar tajada a costa de apoyar la ya famosa moción de censura de Sánchez.

No pretendemos analizar si la moción saldrá o no adelante que, pensamos que lo de menos es que salga. Se trata de estudiar el fondo de la cuestión que es la irresponsabilidad de unos políticos sin formación, sin ninguna idea de prever el largo plazo y cuyo único objetivo es permanecer en el poder o alcanzarlo.

Lo de menos son los intereses de los españoles.

Leemos en los periódicos asalmonados y en alguno atruchado si es o no momento de entrar en bolsa. Desde hace largo tiempo prevalece en este negocio de la inversión bursátil el análisis llamado técnico que consiste en interpretar unos gráficos y a partir de ellos vaticinar qué va a hacer el mercado o uno de sus valores.

Sin denigrar dicho análisis creemos que el técnico es un elemento más o una herramienta interesante para determinar si vamos o no a meternos o salirnos de la bolsa.

Y en artículos anteriores veíamos cómo la "cuestión catalana" era, en su momento, determinante para el devenir del IBEX. Lo cierto es que pasado el momento más peliagudo e implantado ese artículo 155, las aguas bursátiles se alejaron del peligro catalán y al calor de los buenos resultados empresariales cogieron aire y las subidas se implantaron con solidez.

De repente, y aunque era esperable, la sentencia Gurtel aparece y la víspera el caso Zaplana, que vuelven a poner en evidencia la corrupción generalizada que parece a los ojos de los votantes que los políticos españoles viven para y por el enriquecimiento personal más que por un objetivo de bienestar de los españoles.

Y ya no es si la moción de Sánchez o el apoyo de Ciudadanos van a funcionar, sino que el devenir político de España es negro, muy oscuro.

Las políticas equivocadas de liquidez superabundante del BCE han permitido no solo que insuflara y diera aire a banca y empresas, impulsara a las bolsas, sino que ha permitido a los estados continuar con el bochorno del incremento desmesurado y derrochador del gasto público que lleva al aumento sin ningún freno de las deudas públicas, sobre todo de Italia y España poniendo en riesgo a las generaciones futuras. El BCE a través de su particular QE ha adquirido toda la deuda pública que se le echara.

Repetimos hasta la saciedad en estas páginas de La Tribuna las mismas objeciones a la política monetaria errónea del BCE con la salvedad que su presidente, además de regar la zona euro de abundante liquidez, pedía a los Gobiernos reformas estructurales y una moderación en el gasto público.

Lo del gasto público les trae al pairo a nuestros políticos no solo porque no lo pagan ellos sino piensan que no se pagará nunca siguiendo el modelo italiano último de pedir la condonación de la deuda de 250.000 millones de su banca con el BCE. Para los políticos el gasto público se financia con deuda pública y esta, al final de su recorrido no se paga. De manera que en lugar de establecer políticas de contención del gasto e inversiones racionales lo que imponen es más y más gasto y más y más deuda.

Y tampoco se trata de contener el gasto sino de decidir qué gasto es necesario y cuál no lo es. Desde que se inició "la crisis" los presupuestos no han dejado de crecer, el gasto público se ha desbocado con partidas innecesarias e inversiones que nunca funcionarán.

Los criterios de inversión deben ser los empresariales ya que la mayoría se financia con deuda. Y se trata no solo de que la inversión redunde en beneficio público, sino que exista un retorno que pague los intereses y el principal de la deuda contraída.

Y si el objetivo es permanecer en el poder como es el caso de Rajoy entonces el problema se agrava hasta el infinito.

Los presupuestos debatidos y aprobados la semana pasada ponen de manifiesto que la clase política española es ignorante, irresponsable, perniciosa e hipoteca a largo plazo al país en su afán incomprensible de acceder o permanecer en el poder al precio que sea.

El precio de permanecer es dar a los nacionalistas dinero que no tenemos y desde el prisma político ceder en temas fundamentales como la educación y en el caso del PNV la supremacía del euskera frente al español.

Mencionábamos en el último artículo el empleo público que nadie sabe cuantificar y que es otra losa gigantesca para las finanzas españolas.
Si el amigo Rajoy y sus mariachis indocumentados peperos deberían dimitir y convocar elecciones de forma inmediata, el PSOE y Sánchez son los menos indicados para plantear moción de censura alguna con un recorrido de corrupción y de crecimiento mastodóntico del empleo público en Andalucía con el último caso de decenas de funcionarios incorporados en dicha comunidad sin pasar por ningún filtro y sin demostrar titulación ni conocimientos. Es la alternativa al PP, más de lo mismo, pero todavía con más incompetentes.

Lacalle en un artículo publicado en "El Español" del 26 de mayo titulado Vuelve el riesgo político, pone el dedo en la llaga:
"… las compras del Banco Central Europeo suponen más de tres veces las emisiones netas de bonos soberanos… nadie sabe exactamente cuál sería la demanda real y el coste real cuando termine esa manipulación artificial del coste y cantidad de dinero.

Si el bono a 10 años de Estados Unidos ha subido de una rentabilidad del 1,5% al 3% desde el final de los estímulos, podemos hacernos una idea del riesgo en el que una economía tan frágil como la española o la italiana pueden entrar si se dedican a destruir su credibilidad volviendo a los errores de 2007, pero mucho más endeudados".

Y termina Lacalle con "Gobierne quien gobierne, la palabra “acuerdo” no puede ser sinónimo de fomentar la irresponsabilidad".

Visto lo anterior no se puede ser optimista. Los mercados de valores requieren una estabilidad que no tenemos y que dada la composición del parlamento español no tiene ninguna pinta de que se consiga una mayoría de derechas que pueda arreglar las finanzas del estado, estabilidad a largo plazo, asegurar las autonomías y olvidarse de que los problemas se arreglan con la emisión de deuda.

Si eso se consigue la bolsa tirará para arriba, de lo contrario sigan leyendo La Tribuna que les daremos alternativas mejores en otros lares donde el marco político es estable.

Y eso que nos olvidamos de las empresas corruptas y tramposas, esas que van dando lecciones de honestidad y a la vez pagando el 3% para conseguir contratos, trucando balances e invirtiendo en países donde ninguna multinacional sensata invertiría.

Consejos de administración repletos de jubilados políticos sin conocimientos solo para estar cerca del poder y conseguir lo que, supuestamente, no se consigue con el 3%. Consejos de administración donde los directores desconocen de qué va el negocio donde se sientan.

Balances y cuentas de resultados con escasa transparencia que facilitan datos que poco o nada sirven para analizarlos y donde las cuestiones centrales para la inversión permanecen en una total oscuridad.
Visto lo visto, la bolsa española, por desgracia, es algo a evitar hasta que no se arregle la cuestión política. Una pena.

El elevado y gravoso precio de la moción de Sánchez
EDITORIAL El Mundo 27 Mayo 2018

Si quiere sacar adelante la moción de censura que ha registrado contra Mariano Rajoy, Pedro Sánchez tendrá que pagar ante los nacionalistas un precio elevado y oneroso no sólo para el PSOE, sino para la gobernabilidad de España. Los votos de censura son herramientas que las previsiones constitucionales contemplan para hacer frente a situaciones excepcionales. El líder socialista ha aprovechado la convulsión generada a raíz de la sentencia del caso Gürtel para, en un nuevo volantazo, tratar de derribar al Gobierno en aras de alcanzar el poder. Sin embargo, Ferraz continúa siendo calculadamente ambiguo en sus planteamientos. No está claro si aspira a formar un Ejecutivo monocolor para unos meses o está dispuesto a convocar elecciones anticipadas a la mayor brevedad posible.

Esta zozobra posterior a la presentación de la moción, agravada por la incertidumbre económica que genera, espolea al resto de la oposición a poner severas condiciones. Ciudadanos ya ha aclarado que solo está dispuesto a abrirse a una moción instrumental en la que Sánchez no fuera el candidato. Por su parte, las formaciones nacionalistas o separatistas no han disimulado sus exigencias, en consonancia con su insaciable voracidad. El PNV, que esta misma semana respaldó los Presupuestos de Rajoy, ahora condiciona un eventual apoyo a Sánchez a modificar el modelo territorial, lo que genera una inquietud especialmente grave teniendo en cuenta que el PNV abandera junto a Bildu una reforma del Estatuto de Guernica que ampara la articulación de un Estado vasco. Además, desde el PDeCAT ya han advertido de que pondrá "un precio muy alto" tras el apoyo socialista a la aplicación del artículo 155.

Tal retahíla de exigencias revela la irresponsabilidad e imprevisión de Sánchez a la hora de auspiciar la censura a Rajoy, cegado por el afán de alcanzar La Moncloa cuanto antes. Se trata de una grave equivocación en la medida que una moción de este tipo nunca puede obedecer a intereses electoralistas y cortoplacistas. Máxime teniendo en cuenta que el desafío separatista en Cataluña continúa en marcha, lo que supone una línea roja infranqueable.

Sánchez tiene muy complicado tejer las alianzas necesarias que le permitan sacar adelante su iniciativa. Rajoy, por tanto, está en condiciones de resistir y de salvar la moción. En tal caso, el temor al bloqueo se disiparía, pero no garantizaría en modo alguno la viabilidad de una legislatura que ha colapsado en apenas 48 horas, desde la aprobación de los Presupuestos en el Congreso y la condena al PP en el juicio de Gürtel. Con independencia del resultado de la moción, estamos ante un tiempo político definitivamente yerto. Así que la convocatoria de elecciones generales, previo pacto político entre las principales formaciones, constituye la opción más sensata y responsable para devolver la estabilidad al Gobierno e infundir confianza entre nuestros socios europeos.

Saber retirarse a tiempo
FRANCISCO ROSELL El Mundo

En el teatro del mundo, uno se examina todos los días y siempre se le juzga por lo último que hace. Poco cuentan los éxitos cosechados por abundantes y magníficos que hayan resultado. Por eso, como dijo Tony Blair al despedirse del 10 de Downing Street, todo gobernante acaba indefectiblemente mal por muchas victorias electorales que atesore y éxitos de gestión esmalten su lucida biografía. Ello entraña una enorme injusticia. Sin duda. Pero obliga cuando se desempeñan puestos de alta responsabilidad y de obligada ejemplaridad.

A este respecto, pocas cosas tan peliagudas como percatarse de cual es el momento de decir adiós, salvo insinuárselo al que está en la cúspide del poder. En la historia reciente de España, tamaña osadía originó incluso la voladura de un periódico como el rotativo Madrid. Su editor, Rafael Calvo Serer, clarividente miembro del Opus Dei, no tuvo mejor ocurrencia que establecer cierto paralelismo entre la marcha del general De Gaulle, a causa de la crisis política desatada por la revolución de Mayo del 68, y la conveniencia de que Franco hiciera lo propio, tras acumular entonces seis lustros en la Jefatura del Estado.

Saber marcharse a tiempo es ciertamente la operación más difícil que cabe acometer. En el campo de batalla, pero también en el terreno político. No en vano, la política no deja de ser una guerra con otras armas. "En los regímenes democráticos, incluso, grandes personalidades, como Churchill y Adenauer -aludía Calvo Serer, disimulando el destinatario último de su invectiva- fueron objeto de duras críticas y se vieron obligados a abandonar el Poder de los electores que en otros momentos les manifestaron entusiasta adhesión o un simple reconocimiento de sus servicios".

Ésa es, justamente, la circunstancia del presidente Rajoy. Vive las horas más comprometidas de su carrera política, al haberle pedido al tiempo quizá más de lo que éste podía darle. Merced a ello, tiene el honor indubitado de ser el político que más perdura en el poder desde Franco. Bate la marca de Felipe González a base de hacer divisa de lo dicho por Felipe II de sí mismo: "Yo y el tiempo contra todos".

Empero, después de ser un maestro en el manejo del mismo, éste parece haberle abandonado tras la severa sentencia de la Audiencia Nacional sobre la trama Gürtel. Lo ha crucificado sin estar sometido a juicio y sin aguardar a que se enjuicien otras piezas sumariales más comprometedoras por referirse a años en los que tuvo más altas responsabilidades orgánicas.

Ni en la peor de sus pesadillas pudo imaginarse Rajoy un fallo así. Tan demoledor por la enormidad de las penas (más altas que las aplicadas a sanguinarios terroristas). Tan corrosivo por socavar su credibilidad como testigo en aspectos ajenos a esta causa, tan devastador por vincular las actividades del PP a los de una organización delictiva. Y tan catastrófico, en fin, por hacer saltar por lo aires la frágil entente (no ciertamente cordiale, que sí de circunstancias) de los tres partidos constitucionalistas (PP, PSOE y Cs) frente al órdago separatista catalán.

Con su populismo punitivo, afrentoso para un Estado de derecho que se precie de tal, dos jueces (José Ricardo de Prada y Julio de Diego), en línea judicial e ideológica con el instructor inicial del sumario, el ex juez Garzón, pueden haber cambiado la historia reciente de España. Han dispensado una fuerte dosis de demagogia punitiva, valiéndose ciertamente de unos hechos deleznables y merecedores de condena.

Ambos togados ya debieron mover a la sospecha de Rajoy cuando se empeñaron contra el criterio del presidente del tribunal (autor del voto particular de la Justicia), Ángel Hurtado, de convertirle en el primer mandatario español que declaraba como testigo en el ejercicio de su cargo, a diferencia de sus antecesores González (caso GAL, en 1998) y Suárez (caso Banesto, en 1995) que lo hicieron cuando abandonaron La Moncloa.

Desde julio del año pasado, pues, el sino de esta legislatura se ha desarrollado bajo la espada de Damocles de aquella declaración como testigo en sede judicial de Rajoy. Ahora esta sentencia que lo crucifica sin sentarle siquiera en el banquillo de los acusados la finiquita. Así las cosas, cuando parecía que Rajoy cruzaba el Rubicón de su mandato y se aseguraba su permanencia en La Moncloa por dos años más, merced al apoyo presupuestario in extremis del PNV, quien le sacaba las hijuelas al Estado, al tiempo que se ponía en jarras con un plan soberanista con el brazo político de ETA (Bildu), el presidente, en horas siquiera veinticuatro, se hundía en sus procelosas aguas del río de todas las metáforas. Su aparente satisfacción, aunque nadie lo diría por su palidez y su balbuceante verbo de la tarde-noche de su particular miércoles de ceniza, era, en realidad, el canto del cisne.

Después de agavillar el variopinto voto de siete formaciones políticas, cual feliz jugador de las siete y media que ronda la plenitud, una ventolera judicial de imprevisibles consecuencias desarboló la baraja haciendo volar sus desparejados naipes. El vendaval judicial puso en solfa una legislatura cogida con alfileres desde el día en que Rajoy fue investido tras repetirse las elecciones. Shakespeare ya lo advirtió: "El tiempo, en su rapidez, modifica el curso de las cosas".

Existe un proverbio ruso que habla de que el pasado es impredecible y ese ayer se le ha presentado a Rajoy en el peor momento. Sin haber querido éste dar los pasos precisos para una eventual sucesión ni haber establecido las bases para que un partido clave en la historia reciente de España subsista a su inevitable marcha, evitando experiencias trágicas como las de la UCD.

Adoptando una resistencia numantina, Rajoy no puede enfrentar una encrucijada histórica para una nación de Estado menguante, por mor de unos gobernantes carentes de la grandeza de miras de los estadistas y que se entregan al exclusivo interés del momento. Es verdad que la política hace extraños compañeros de cama, como decía Churchill, pero carece de sentido, cuando está en danza la existencia misma de la nación, que el PP fíe su suerte a un partido que busca desarbolar España como el PNV, moviendo a la vez la encina del PP y el nogal de ETA.

Para colmo de desgracias, el PSOE defiende, según días y dependiendo de la hora, una cosa y la contraria, sin importarle entregar su alma al diablo. En estas, un volatinero Sánchez plantea una moción de censura que se deslegitima con tan extraños compañeros de viaje y que resultan ser, en parte, aquellos independentistas a los que la víspera combatía con el artículo 155 en ristre.

Vuelve a las andadas -o, probablemente, no sale de ellas-, de igual modo que Zapatero suscribía con una mano el pacto antiterrorista de Aznar y con la otra firmaba compromisos bajo cuerda con ETA. Este maquiavélico PSOE desprecia a esa musa del escarmiento a la que Azaña, en la amargura de su trágico fracaso, aconsejaba encomendarse para no incurrir en los errores del pasado.

Era evidente que Sánchez, huérfano de escaño, por atender en mala hora la recomendación de Patxi López, rondaba el edificio de las Cortes para saltar al hemiciclo al menor pretexto, y en este caso se le ha presentado una oportunidad que legitima una eventual moción de censura.

Empero, no debiera hacerlo a cualquier precio y sin ningún tipo de recato, por más que cavile que, con las expectativas electorales bajo mínimos, no habrá de perjudicarle este salto de la rana. Si sale con barbas, San Antón; si no, la Purísima Concepción. De paso, saca a Albert Rivera de su zona de confort y le fuerza a mojarse, despreciando el hecho de que las mociones de censura son un campo propicio para el suicidio.

Por encima de esa perversión de las mociones de censura, en las que más que buscar soluciones a los problemas de España se persigue poner en evidencia a los contrincantes, el mejor servicio que unos y otros pueden prestar es disolver el Parlamento y convocar elecciones, como antaño le reclamó Rajoy a Zapatero. Los españoles tienen el derecho inalienable de decidir quién debe dirigirle en un momento tan complicado y no asistir al asalto al poder por medio de una moción de censura temeraria en la que el PSOE recurre a aquellos mismos a los que desechó antes del golpe de Estado del 1 de octubre y a los que se reengancha cuando estos separatistas ya han rebasado todos los límites.

Quien lo entienda que lo explique. Fuera máscaras, pues, y que cada cual vaya a cara descubierta, sin subterfugios, a la búsqueda del voto ciudadano. España parece el cántaro del Talmud: "Si la piedra cae sobre el cántaro, desdichado cántaro; si el cántaro cae sobre la piedra, desdichado cántaro; de cualquier manera siempre es el cántaro el que sufre".

En tesitura tan difícil, Rajoy parece el unamuniano "guía que perdió el camino", siendo quizá "un general que comprende que ha perdido la batalla», pero que "no puede declararlo si con esta declaración provoca una desastrosa retirada de sus soldados". Ello le obliga "a fingir una victoria, si con ello consigue una retirada en orden".

Ante ese estado de confusión, quizá Rajoy eche en falta la presencia de alguien cercano que le diga, aunque deba hacerlo con el coche en marcha para luego escapar a todo trapo, que el mejor servicio que puede prestar en estos momentos es propiciar unas elecciones generales. Los españoles tienen la responsabilidad de darse un Gobierno que enfrente con fortaleza y credibilidad los retos de una nación que ve cómo su Estado se deshace por la impericia de aquellos que tienen encomendada su custodia y salvaguarda.

No debiera esperar -ni se lo merece- una cruel reprimenda en los acres términos del bufón del drama shakesperiano. Ante los desvaríos del rey Lear, a merced de la catástrofe que había desencadenado a su alrededor, aquel loco payaso le espeta al atribulado monarca: "No deberías haber envejecido antes de ser sabio".

En definitiva, Rajoy padece el triste sino de los gobernantes que se hacen viejos en el poder. "Son sus mismos éxitos -refería Calvo Serer, en su artículo de época, pero tan actual en su radiografía de los hábitos de poder- los que les traicionan, porque se aferran a los que en otras ocasiones les fue favorable, aun contra la opinión de quienes les rodeaban. Pero al cambiar las circunstancias, ese inmovilismo resulta funesto".

Saber marcharse puede salvar a un partido clave para la estabilidad de España y puede librar a un país del bloqueo en que puede sumirle el numantinismo de uno y la temeridad de otro. No es fácil papeleta situarse ante el espejo y discernir si es la hora en que uno suma o resta. Es el ser o no ser de una existencia política

España y su “vieja tradición de melancolía”

Jesús Cacho. vozpopuli 27 Mayo 2018

Apenas unas horas después de que Mariano Rajoy lograra aprobar en el Parlamento los PGE para 2018, el diario La Razón, esa especie de Mundo Obrero del Gobierno que maneja con destreza Mauricio Casals, abría su edición del jueves con el anuncio de que ahora se va a enterar Ciudadanos (C’s) de lo que vale un peine, porque de eso se venía hablando desde hace semanas, de que en cuanto Mariano tuviera la legislatura en franquía, el PP se iba a dedicar a machacar a quien se ha convertido en el enemigo a batir del marianismo. Apenas unas horas después, sin embargo, Mariano y el PP están más que nunca en manos de C’s. Esta misma semana, Mariano y Pedro Sánchez, PP y PSOE en plena sintonía, se pusieron de acuerdo para repartirse el nombramiento de altos cargos en el Banco de España, dejando fuera de juego a C’s. Unas horas después, Sánchez planteaba a Mariano una moción de censura para echarlo del Gobierno. Esta misma semana, el PNV daba su apoyo a los PGE después de haberse cobrado su peso en oro. Unas horas después, el portavoz vasco Aitor Esteban, el mejor amigo de Mariano, se declaraba dispuesto a escuchar a Sánchez si su moción de censura “va más allá de la foto”. En apenas unas horas, la sentencia de la Audiencia Nacional (AN) sobre el caso Gürtel ha puesto la política española patas arriba.

"La mejor historia de España en los últimos años está toda ella teñida, determinada, por una vieja tradición de melancolía que en forma muy visible reaparece en los mayores historiadores del momento. A la contemplación de la historia se le inyecta el deseo de que hubiese sido de modo algo distinto de como fue, no por capricho o sentimentalidad, sino porque la historia de España hace siglos que viene consistiendo en un anhelo de desvivirse, de escapar a sí misma”. El párrafo está tomado de “La realidad histórica de España”, el célebre ensayo de Américo Castro enmarcado en el debate intelectual acerca del "Ser de España" o el "Problema de España", el tópico más querido por la intelectualidad del momento a caballo entre los siglos XIX y XX. Desvivirse, escaparse a sí misma. Es la sensación que el viernes invadía a millones de españoles viajeros en el tren de la bruja, o más bien en la montaña rusa en que la dichosa sentencia ha instalado al país, el paisaje de tierra quemada en que ha devenido la crisis política española a resultas del napalm de la corrupción.

Ha sido Sánchez quien se ha apresurado, capazo en mano, a recoger las nueces caídas del árbol del PP tras el vendaval causado por los jueces de la AN. Lo ha hecho con la torpeza que le caracteriza y eso que lo tenía fácil para haberse presentado como el líder de un partido de Gobierno preocupado por España y su estabilidad, simplemente proponiendo una moción de censura avalada por un programa tan sencillo como único: la convocatoria inmediata de elecciones generales. En su lugar, el señorito ha enseñado la patita: pretende gobernar un año, dos si pudiera, quiere tocar pelo, volver a aparentar sintonía con el Estado y tomar ventaja antes de acudir al desafío de las urnas. Y para lograrlo está dispuesto a pactar con la patulea separatista, Bildu incluido, grupos cuyo interés en el bienestar de la nación es perfectamente descriptible, lo que viene a confirmar algo que desde hace tiempo sabemos: la irrefrenable ambición del muchacho por convertirse en presidente del Gobierno al precio que sea.

Un precio tan alto para él como para España, un precio que dejaría al PSOE reducido a cenizas tras su paso cual estrella fugaz por Moncloa. Mucho cuidado, con todo, porque el líder del PSOE tiene sus opciones, problemáticas todas, de ganar esa moción de censura. Si hubiera que dar crédito a su promesa de no hacer concesión alguna a los independentistas, entonces no habría caso y estaríamos perdiendo el tiempo en cháchara infame. Sin embargo, y como todo en Sánchez induce a sospecha, habrá que concluir que la suerte de su moción depende en gran medida del PNV, un partido que ha pasado, cual infame Aviraneta, de apoyar a Rajoy a conspirar contra él sin solución de continuidad. Casi de inmediato saltó a la palestra José Manuel Villegas, para, en nombre de C’s, anunciar una línea de conducta muy entrada en razón: la legislatura está liquidada por los casos de corrupción y no cabe otra solución que no pase por “dar la voz a los ciudadanos”, razón por la cual Mariano Rajoy, que es quien tiene la competencia, estaba –está- obligado a convocar elecciones. En caso de que el presidente rechazara la propuesta, la formación naranja estaría dispuesta a “apoyar o impulsar un moción de censura instrumental” con el único objetivo de ir a la celebración de elecciones. Irreprochable.

Mariano no se da por enterado
Pronto, sin embargo, llegó el tío Paco con la rebaja. Apareció Mariano en su salsa, la del aquí no ha pasado nada y todo es culpa del loco de Sánchez y de su iniciativa de presentar una moción de censura que “debilita a España y perjudica gravemente los intereses de los españoles”, añadiendo que “lo que es bueno para España es que la legislatura perdure”. No es momento de desplegar calificativos para definir la conducta de un político que está muerto aunque él pretenda ignorarlo, un líder quemado y dispuesto a poner sus miedos e intereses personales por encima de los de la nación. Tratar de componer la figura del que no se da por aludido parece empeño imposible a estas alturas. No es que los medios de comunicación hayan sobreactuado tras la sentencia de marras, es que la sentencia ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de los españoles. La gota que ha logrado verter el contenido de ese vaso de ignominia sobre el paisaje mancillado de un país muy castigado por la corrupción.

Todo ha entrado en una aceleración desconocida. Pretender que las cosas sigan igual, como intenta Mariano, es sencillamente habitar en otro planeta, del mismo modo que tratar de llevar la legislatura a término como si nada hubiera pasado se antoja misión imposible sin apoyos en el Congreso y en contra de la opinión mayoritaria de los españoles. Una locura que solo podría acarrear graves consecuencias en términos de futuro para el país. En estos momentos de aceleración histórica, la estabilidad empieza a ser un bien preciado a cuidar con mimo, razón por la cual la responsabilidad de lo que ocurra no dependerá o no será ya solo de Mariano, sino de la cúpula del PP que consiente y calla ante el desafuero. ¿Qué piensa, por ejemplo, el mundo de la economía y la gran empresa de la intención del gallego de enrocarse en Moncloa y dejar pudrir la situación? ¿Ponderan esos poderes la importancia de la paz social como elemento imprescindible para poder continuar por la senda del crecimiento?

La posición de C’s de retirarle su apoyo y exigir elecciones se antoja, con todo, determinante, en tanto en cuanto obligará al PP, más pronto que tarde, a aceptar la realidad. Todo sería más fácil si, en un acto de realismo, la cúpula “popular” –reducida a cenizas la idea de aprovechar los dos años que restan de legislatura para intentar “la remontada”, expresión convertida en mito en la calle Génova- asumiera que esto se ha acabado y forzara la dimisión de Mariano para dar paso a un candidato/a encargado/a de disolver las Cámaras y llamar a las urnas. Uno de los rumores que ayer sábado corrían por Madrid apuntaba a una solución en tal sentido, un acto reflejo consistente en sacrificar a Mariano y nominar a Sáenz de Santamaría como presidenta de un Gobierno encargado de llevar la Legislatura a término. Solución del agrado de no pocos grupos empresariales y mediáticos, empezando por Prisa y Atresmedia, “pero pretensión loca a la postre”, aseguran en C’s, “porque esa es mercancía que en estos momentos ya no compra nadie. La necesidad de ir a elecciones es ineludible, y solo un idiota o un zumbado puede pretender seguir como si no hubiera pasado nada”.

La mala suerte de España con sus elites
La ex ministra de ZP y actual secretaria de Igualdad del PSOE, Carmen Calvo, uno de los “cerebros” de Sánchez, volvió ayer a insistir en la necesidad de “un plazo de tiempo razonable en términos de meses” para “estabilizar al país en sus muchas crisis y restañar desigualdades” (sic). Intentar gobernar con 84 de los 350 escaños del Congreso y el apoyo de independentistas y podemitas, es idea que solo puede salir del magín de alguien que ha pasado una mala noche o no termina de superar los efectos de una grave intoxicación etílica. La mala suerte histórica de España con sus elites o, en palabras de Ortega en su “España invertebrada”, “la escasez de hombres dotados con talento sinóptico suficiente para formarse una visión íntegra de la situación nacional”. Al enfatizar la idea de ir a elecciones “en unos meses”, la Calvo pareció, no obstante, querer insinuar un cierto acercamiento del PSOE hacia las posiciones de C’s, que también ayer volvió a reiterar a los socialistas su oferta de moción “con un candidato instrumental”, que no sería ni Rivera ni Sánchez, y el objetivo único de dar la voz a los españoles. “La solución a Rajoy no puede ser un Gobierno Frankenstein en manos de quienes quieren romper España”.

Puede ser que la disolución de las Cámaras se demore hasta que se constate el fracaso de la intentona de Sánchez, momento en el cual sería el propio Gobierno Rajoy el encargado de convocar elecciones. Sería un tiempo para la reflexión serena, que las prisas nunca han sido buenas y menos cuando lo que está en juego es el futuro de España. Más que una crisis de Gobierno o de partido, que también, estamos ante una crisis de régimen, que reclama un Gobierno sólido con un mandato cerrado destinado a acometer la profunda reforma institucional y política que España viene reclamando desde hace por lo menos diez años. “No estamos condenados por implacables leyes de herencia a seguir la misma senda que hemos seguido hasta hoy. Todos los pueblos han cambiado en el curso de su historia y seguirán cambiando en el mañana. Las inclinaciones temperamentales de una comunidad histórica no son eternas. Pueden ser superadas por la inteligente acción de los hombres. Siempre que la conciencia histórica de la colectividad ponga tensos los resortes de la voluntad nacional”. Es el hilo de esperanza que Sánchez Albornoz nos envía desde su “España, un enigma histórico”.

Cuando los votantes no son más que devotos
Natalia Bravo. vozpopuli 27 Mayo 2018

Vivimos al trote de la polémica de la semana, incluso del día, en las redes sociales, como si estas dirigieran la actualidad. Ya no importa tanto lo que cuenten los diarios y los telenoticias como lo que indigne en los debates producidos por personas desconocidas en Twitter. Pues bien, ni siquiera ese escenario (algo que puede trastocar nuestra construcción de la realidad) zarandea el inmovilismo de Mariano Rajoy. El actual presidente del país sigue sin asumir algún error en su partido (“el Gobierno nada tiene que ver con esos ayuntamientos”, refiriéndose a Pozuelo de Alarcón y Majadahonda en su comparecencia respecto a la sentencia del ‘caso Gürtel’). Las polémicas que envuelven a su formación política parecen ser un asunto ajeno a él. Nada le afecta, nada le derrumba.

En este caso, sin embargo, se trata de una sentencia judicial la que condena al Partido Popular y no la opinión pública. Si bien es cierto que Rajoy (ni ningún otro político en primera línea) no acostumbra a reconocer sus errores públicamente, que se equivocó o que cometió un delito por el que al menos disculparse, es porque tiene la tranquilidad de que un grueso de la población (en las últimas elecciones fueron 7.906.185 españoles) confía en él para dirigir el país y eso le hace aflojar el cinturón aunque una sentencia les condene. No sé si esa actitud solo se debe a puro cinismo o a una desconexión absoluta de la realidad que le rodea y le aborda, por mucho apoyo electoral que le respalde.

Un ejemplo de la ‘ceguera’ política de muchos electores es el caso catalán, con un partido, la antigua Convergència, implicado en todas las corrupciones pero que mantiene un alto respaldo ciudadano"
En los años dorados del bipartidismo resultaba más fácil identificarse con un partido. No tanto por creer a ciegas en uno de los dos, sino por simple descarte. Si A es mi antítesis, tendré que votar a B. Ahora que las opciones políticas han aumentado, con cuatro grandes partidos, no parece que se escoja por descarte sino con cierto grado de convicción. Y los partidos han tomado a sus votantes más por devotos que no por personas con criterio que puedan someterles a escrutinio diario. Si ellos me resguardan, si su apoyo me blinda, no hay peligro.

No obstante, quede dicho, no es un problema solo del PP. Es un actitud adoptada por todos, y no solo a nivel estatal. Véase cuando la honorabilidad de CiU quedó manchada el día que Pasqual Maragall (PSC) dejó caer en el Parlament de Cataluña aquello de que “ustedes tienen un problema y se llama 3%”. De esa acusación han pasado más de 13 años. En ese momento, cómo no, apuntaron que Maragall tenía un interés por destruir a los nacionalistas, de debilitar a un Artur Mas que había estrenado relevo de Jordi Pujol. Desde entonces, el partido más sólido de Cataluña desde la Transición se ha venido desmoronando al compás de la infinidad de irregularidades cometidas por miembros del partido.

Su Alfa y Omega, Jordi Pujol, confesó haber ocultado a Hacienda dinero; el que fuera tesorero de los ‘convergents’, Daniel Osacar, acabó cubierto hasta las cejas con el ‘caso Palau’, por el que fue condenado a cuatro años de cárcel; la condena por el caso Pallerols, el caso Ferrocarrils, Adigsa… En fin, una innumerable lista de casos que dañaron profundamente a CiU hasta el punto de primero dividir la coalición en 2015 y segundo obligarle a reinventarse en un nuevo partido en 2016, PdeCat, para lavar su imagen.

Con todo, el partido ha seguido contando con un sólido apoyo de la ciudadanía catalana y ha sabido capear lo que consideraron agravios, manteniéndose inalterables en el poder. Para mayor despropósito, no solo ha sido apoyado por sus votantes, sino que ha estado al abrigo de casi todas las fuerzas políticas, del PP en la legislatura de 2010-2012, y de aquellas históricamente antagónicas, como ERC o CUP, a razón de la “lucha” para alcanzar la independencia de Cataluña. Se ha llegado a escuchar al anticapitalista Quim Arrufat, en las antípodas de Quim Torra, defender al nuevo president ante las críticas que lo tildan de xenófobo o machista.

El escudo de las urnas tras el que se pertrechan los líderes de la vieja política también se aprecia en las ‘nuevas’ formaciones, como Podemos o Ciudadanos
No solo partidos de centro derecha reciben esa protección unánime de sus votantes (y de sus díscolos, como Santi Vila). Este escudo que los líderes políticos tienen en sus filas también se aprecia en las ‘nuevas’ formaciones como Podemos o Ciudadanos, aunque sus victorias de momento se cuenten a nivel autonómico o municipal. La cuestionable pureza de la que presumía Pablo Iglesias y que pone en duda todo su discurso político aún está por desvelar si recibirá el visto bueno de las bases. Aunque no se trate de un caso de corrupción, no sé cuánto hay de legítimo en descargar su conciencia en sus bases. Otro que se suma al juego de tratar a los suyos de devotos.

Ciudadanos, que venía a salvarnos de las garras de los corruptos y la deshonra de tantos políticos, ha regateado en los casos de Cifuentes o del PP y solo ha aprovechado para reivindicar esas ansiadas elecciones que cree que ganará. Y sus votantes, obedientes a sus decisiones. El PSOE, que parece sigiloso en todo este terreno pantanoso de la corrupción y la falta de credibilidad, sigue gobernando en Andalucía pese al caso de los ERE.

Este panorama tan “esperanzador” es el que hay. Añadido a eso, lamento decir que erradicar la corrupción es como creer que se puede aniquilar la prostitución, las mentiras u otras miserias que comete el ser humano. Igualmente, nuestra responsabilidad es exigir ese mínimo a los ciudadanos que saltan a la vida política y que aconseja hacer un buen uso de las instituciones, pero parece que eso solo se le reclama a los otros y nunca a aquellos en los que uno ha confiado. Resultará que esa responsabilidad es un mito, porque la confianza en “los nuestros”, como la fe en un Dios, es incuestionable. A pesar de la supuesta indignación que se palpa, nos acomodamos con el menos malo en vez de exigir lo mejor. Y qué bien les va eso a nuestros líderes.

AUTONÓMICAS Y MUNICIPALES
La convulsión se adueña de la política española a un año de las elecciones
La Gaceta  27 Mayo 2018

A un año de las elecciones autonómicas, locales y europeas de mayo de 2019, los partidos se recolocan sobre un tablero político convulso, después de que el PSOE haya presentado una moción de censura contra el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y en plena crisis catalana, con el 155 aún vigente.

Tan incierto panorama deja muy pocas certezas y muchas incógnitas en el horizonte, incluida la posibilidad de que en esa fecha -el domingo 26 de mayo de 2019- no se celebren sólo los tres comicios programados, sino alguno más.

Y es que, a la espera de saber si prospera o no la iniciativa del PSOE contra Rajoy, lo cierto es que su principal apoyo parlamentario, Ciudadanos, le ha exigido que convoque elecciones y ha amenazado con romper el pacto de gobernabilidad y con impulsar otra moción de censura instrumental para desalojarle de Moncloa.

Así las cosas, y si Rajoy supera con éxito la censura del socialista Pedro Sánchez, algunos actores políticos no descartan la opción de que el año que viene haya también elecciones generales, ya que este año el Ejecutivo tendría garantizados los presupuestos generales del Estado y podría aguantar la presión de Cs.

Rajoy, sin embargo, ha insistido en que, si depende de él, agotará la legislatura completa, hasta 2020.

Otro imprevisto que se baraja es que se convoquen comicios autonómicos en Cataluña coincidiendo con las municipales, habida cuenta de que Quim Torra ha asegurado que su paso por la Presidencia de la Generalitat es temporal.

Torra podría convocar elecciones en cualquier momento a partir de octubre, y también podría adelantar al próximo otoño los comicios previstos para marzo de 2019 la presidenta de Andalucía, Susana Díaz.

En cuanto a las certezas para mayo del año que viene, la más llamativa de ellas es que no repetirán la mayor parte de los candidatos de las últimas elecciones europeas, celebradas en 2014 y que supusieron la primera sacudida al bipartidismo, que acabó hecho añicos en las posteriores generales, en 2015 y 2016.

Miguel Arias Cañete (PP), Elena Valenciano (PSOE), Pablo Iglesias (Podemos), Francisco Sosa Wagner (UPyD) y Willy Meyer (IU) fueron los cabezas de lista de los principales partidos, junto a Javier Nart (Ciudadanos), y sólo este último tiene probabilidades de volver a repetir.

Dentro de un año se celebrarán también elecciones autonómicas en trece autonomías, todas salvo Andalucía, Galicia, País Vasco y Cataluña.

Mientras casi todos los presidentes autonómicos socialistas tienen la voluntad de optar a la reelección -sólo el asturiano Javier Fernández ha anunciado que no volverá a presentarse-, en el caso de las comunidades gobernadas por el PP no está tan claro el cabeza de lista.

Se da la circunstancia de que no repetirá, de hecho, ninguno de los cuatro candidatos que ganaron las elecciones en 2015 en las autonomías presididas por el PP; el único que queda de aquellos comicios es Juan Vicente Herrera, en Castilla y León, que ha anunciado que no se presentará.

En La Rioja, Pedro Sanz decidió apartarse poco después de aquellas elecciones para facilitar la investidura de su compañero de partido José Ignacio Ceniceros, que necesitaba el apoyo de Ciudadanos.

Cristina Cifuentes (Madrid) y Pedro Antonio Sánchez (Murcia) dimitieron en mitad de la legislatura y fueron sustituidos por Ángel Garrido y Fernando López Miras.

No se ve con malos ojos en el PP que este último se presente en 2019, pero no está tan claro el caso de Madrid, donde el partido de Mariano Rajoy estaría pensando en un candidato muy potente. En las últimas semanas han salido a la palestra nombres como el de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, o el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado.

Uxue Barkos (Geroa Bai) no ha desvelado si piensa repetir candidatura en Navarra y tampoco lo deja claro Miguel Ángel Revilla (Partido Regionalista) en Cantabria. Sí se espera que concurra de nuevo Fernando Clavijo (CC) en Canarias.

Se da por hecho que aspirarán a la reelección los socialistas Guillermo Fernández Vara (Extremadura), Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha), Ximo Puig (Comunidad Valenciana), Francina Armengol (Baleares) y Javier Lambán (Aragón).

En el resto de partidos, son muy pocos los que tienen ya candidatos a la espera de celebrar primarias o designarlos en los órganos correspondientes.

Uno de los más madrugadores ha sido Podemos a la hora de proclamar a su candidato para la Comunidad de Madrid, Íñigo Errejón. Es previsible que el PSOE le dé la réplica en las próximas semanas revalidando a Ángel Gabilondo.

Los socialistas abren este mes sus primarias en los distintos territorios, que culminarán antes de que acabe el verano, en tanto que Ciudadanos aplaza hasta comienzos de 2019 la decisión para nombrar a sus cabezas de lista.

IU tiene la intención de empezar a planificar ya las candidaturas y programas mientras espera a ver si cuaja la confluencia con Podemos.

Confluencia como la que hay en el ámbito municipal en numerosas ciudades y que en los comicios de 2015 les permitió hacerse con importantes alcaldías, como las de Madrid, Barcelona, Zaragoza o Cádiz.

Unas plazas muy golosas para el resto de partidos, que confían en presentar candidatos que seduzcan a los votantes. Ya ha empezado la cuenta atrás.

INFORME DEL GOBIERNO VASCO
VCT responde a quienes llaman ‘víctimas colaterales’ a asesinados por ETA
Sandra Toro gaceta.es 27 Mayo 2018

“Esta definición forma parte del relato justificativo de ETA para asesinar a los familiares de policías y guardias civiles”, afirma el presidente de Voces Contra el Terrorismo.

“Es insostenible afirmar que ETA no tenía intención de asesinar a los moradores de las viviendas cuando volaba sus edificios con potentes explosivos; mantener esa mentira es un claro menosprecio que nos degrada y afecta a nuestro honor y dignidad y únicamente beneficia a las tesis terroristas”.

Estas contundentes palabras han sido pronunciadas por Francisco José Alcaraz, una víctima del terrorismo que hace cuatro años tuvo que leer un estudio encargado por la Dirección de Promoción de la Cultura del Gobierno Vasco al Instituto de Historia Social Valentín de Foronda (IHSVF) de la Universidad del País Vasco sobre los contextos históricos del terrorismo en el que se adjudica, sin ningún tipo de tapujos, el estatus de “víctima colateral” a personas inocentes asesinadas por la banda terrorista de ultraizquierda ETA en explosiones dirigidas contra policías o militares.

El texto se publicó en diciembre de 2014 bajo el título ‘Informe Foronda, abordando la significación social y el estatus de las víctimas desde un enfoque historiográfico’, y en él se puede leer: “Nuestra herramienta proporciona la fecha y el lugar del atentado mortal (localidad y provincia). También señalamos la organización responsable del crimen y el estatus de la víctima. Esta última información, en la mayoría de los casos, se corresponde con la etiqueta que los victimarios utilizaron para justificar públicamente su asesinato (policías, militares, personas acusadas de traficar con drogas, empresarios que se negaron a pagar la extorsión, militantes o exmilitantes de las organizaciones terroristas, etc.). En otras ocasiones la información del estatus se corresponde con las circunstancias en las que se arrebató la vida a dichas personas. Es el caso de las víctimas “colaterales” de explosiones que buscaban asesinar a policías o militares”.

Alcaraz, presidente de Voces Contra el Terrorismo (VCT), ha sido el encargado de desmontar esta “burda mentira” que no hace sino “ahondar en una herida que nos humilla y hiere profundamente”. Perdió a sus dos sobrinas gemelas, de seis años, y a su hermano, de 17, en el ataque terrorista contra la Casa Cuartel de Zaragoza perpetrado por los pistoleros de ETA el 11 de diciembre de 1987.

Con la ayuda de Pilar Osorio Téllez, exmilitar profesional y licenciada en Derecho, la asociación decidió elaborar un informe pericial sobre el señalamiento como “víctimas colaterales”. El documento, al que ha tenido acceso La Gaceta, concluye que esta definición “forma parte del relato justificativo de ETA para asesinar a los familiares de policías y guardias civiles”.

Por ello desde VCT han solicitado al Consejo de Dirección del IHSVF una “urgente rectificación en el plazo máximo de 10 días, eliminando del informe y de cualquier otro soporte documental el citado estatus de ‘víctima colateral’”. De no ser así, Alcaraz anuncia que se verán obligados a emprender acciones legales.

Y es que, recuerda, existió por parte de los asesinos etarrildas “una manifiesta, deliberada y acreditada intención de arrebatar la vida” a inocentes. Tanto es así que son múltiples las sentencias y documentos que recogen esta intencionalidad y dictaminan que se atentó contra familias indefensas mediante potentes explosivos colocados sin previo aviso en domicilios o vehículos familiares. Un ejemplo es la sentencia de la Audiencia Nacional 22/2012 de 17 de mayo, en la que se puede leer textuales como los siguientes: “elegimos la hora punta para hacer la acción (20:30), queríamos atraparles cenando”, “la ubicación del coche es elegida para poder afectar directamente a las viviendas”.

No existe asimismo, añade VCT, “documento alguno que rebata esa intencionalidad directa y homicida dirigida contra determinadas familias”. “Como víctima del terrorismo y representante de víctimas del terrorismo, me resulta profundamente hiriente y doloroso que se califique como ‘víctimas colaterales’” -reitera Alcaraz- a personas que han sido asesinadas.

Las siguientes personas perdieron la vida a manos de ETA. A ellas se refiere -“faltando a la verdad”- el informe encargado por el Gobierno vasco como “víctimas colaterales”:

– Mujeres y niños asesinados en el atentado de la casa cuartel de Zaragoza (11/12/1987): María Carmen Fernández Muñoz y su hija Silvia Pino Fernández, Silvia Ballarín Gay, Mª Dolores Franco Muñoz y su hija Rocío Capilla Franco, las sobrinas de Alcaraz Miriam Barrera Alcaraz y Esther Barrera Alcaraz y su hermano Ángel Alcaraz Martos.

– Mujeres y niños asesinados en el atentado de la casa cuartel de Vic (29/05/1991): Maudilia Duque Durán, Nuria Ribó Parera, Rosa María Rosas Muñoz, Francisco Cipriano Díaz Sánchez, Vanesa Ruiz Lara, Ana Cristina Porras López, María Pilar Quesada Araque.

– Niña asesinada en el atentado de la casa cuartel de Santa Pola (04/08/2002): Silvia Martínez Santiago.

– Asesinados en atentados con artefacto explosivo en el vehículo familiar: Daniel Garrido Velasco y su madre Daniela Velasco Martínez de Vidaurreta (25/10/1986), Mª del Coro Villamudria Sánchez (15/04/7991), Fabio Moreno Asla (07/11/1991).

CRITICAN SU ACTITUD EN CANET
‘Els Segadors del Maresme’, contra el PP: ‘Nos han dejado vendidos’
La Gaceta  27 Mayo 2018

“Se ponen del lado de los separatistas, no sé qué piensan, han dejado vendidos a un grupo pacífico que solo reivindica la unidad de España”, asevera el grupo que retira cruces amarillas a La Gaceta.

“Els Segadors del Maresme”, el grupo conocido por su batalla contra las cruces y los lazos amarillos colocados en solidaridad con los golpistas presos y que trata de hacer cumplir la ley ante la desidia del Estado, ha tildado de “aberrante” la actitud del PP de Canet de Mar (Barcelona) tras apoyar una moción conjunta en la que se les llama “radicales” y se asegura que durante años “el pueblo ha mostrado al mundo su voluntad de cambiar las cosas con manifestaciones masivas, festivas y, sobre todo, pacíficas con el único objetivo de reivindicar la libertad tanto individual como colectiva de una idea compartida por una gran mayoría del pueblo catalán”.

En el texto se apela al civismo, el diálogo y la tolerancia, que son “las únicas herramientas que hacen posible el debate y la confrontación de ideas desde el respeto a todas las opiniones”. “Sólo en un ambiente de paz podremos dialogar para encontrar una solución”, añade.

Asimismo, solicita a los servicios jurídicos municipales que estudien la posibilidad de denunciar las “agresiones” sufridas supuestamente por los separatistas -Els Segadors del Maresme dice que los vídeos dados a conocer en las redes sociales desmienten estos ataques- y se insta al Gobierno de España a “parar esta ola de violencia contra un movimiento esencialmente pacífico” y “acabar con la impunidad de que gozan para cometer estos actos”.

En una delirante nota, el PP ha manifestado que la moción fue “consensuada” y “genérica”, que “todos los grupos municipales deben ceder parte de sus pretensiones para llegar al consenso”, y que la negociación ejercida por su portavoz consiguió que los partidos separatistas pasasen de un texto contra las actitudes “fascistas” a uno a favor de la convivencia y en repulsa de “todas las violencias”.

“Es importante remarcar que con nuestro pequeño grano de arena queremos rebajar la tensión y nuestros cargos públicos siempre a favor de la paz y de la convivencia entre los ciudadanos piensen lo que piensen”, ha añadido, antes de manifestar que su apoyo es “para desterrar los actos violentos vengan de donde vengan y la “ocupación del espacio común”.

Asimismo, ha señalado que se oponen “totalmente” al uso partidista que los Consistorios gobernados por el secesionismo toleran, mientras “no dan permiso para acciones constitucionalistas” y que “siempre estarán vigilantes para que la calle sea de todos. En este sentido, ha reclamado a la regidora, la republicana Blanca Arbell, toda la información sobre la autorización o no de la colocación de cruces amarillas, un hecho que dio lugar al “enfrentamiento en las playas”.

Los “brigadistas” han dicho que la nota es una “excusa” y una justificación “intolerable”. “Se ponen del lado de los separatistas, no sé qué piensan, han dejado vendidos a un grupo pacífico que solo reivindica la unidad de España”, ha aseverado José Casado, uno de los portavoces de ‘Els Segadors’.

Cree Casado que solo les habría valido un comunicado en el que se desdigan o la salida de un dirigente el PP de Cataluña “desautorizando” a estos dos concejales. Sobre las acciones penales que el Pleno quiere llevar a cabo contra ellos, ha considerado que “pueden llevar a cabo lo que quieran”, pero que ellos también estudiarán querellarse contra los ediles por “prevaricación” tras firmar una resolución “injusta”.

Por otra parte, la alcaldesa ha destacado el esfuerzo “titánico” de todos los partidos para firmar “una moción contra la violencia”. “Solo hablando se puede entender la gente, sin conflictos e independientemente de la opción política”, ha dicho.

Ha llamado a los vecinos a “relajarse” para no caer “en provocaciones” y ha añadido que “será necesario aguantar estoicamente para no caer en provocaciones y así evitar la violencia de un grupo de individuos -“Els Segadors”- que no son de Canet, y solo buscan crear inestabilidad”.

La estoica batalla contra los lazos y la Cataluña ‘única’
La Gaceta  27 Mayo 2018

Muchos catalanes han perdido el miedo, se juegan el pellejo y dan la cara con el riesgo de que se la partan -muchas veces es literalmente-.

La ovación de La Gaceta de la semana es para los valientes que retiran los lazos amarillos colocados en solidaridad con los golpistas presos, para los que demuestran que no hay una única Cataluña, “un sol poble”, como repiten constantemente los partidarios del delirio secesionista.

Han perdido el miedo, se juegan el pellejo y dan la cara con el riesgo de que se la partan -muchas veces literalmente-. Uno de estos grupos se hace llamar ‘Els Segadors del Maresme’ y esta semana “limpió” las playas de cruces y hasta retiró un plástico amarillo del Sagrado Corazón de Jesús de Teià, una localidad de la provincia de Barcelona. Los “brigadistas” sufrieron golpes y patadas, unos ataques que les llevaron a interponer cuatro denuncias, pero reiteran que “nunca decaerán”.

Los cínicos que aplaudieron que el pasado mes de septiembre Àngels Martínez, entonces diputada podemita en el Parlament, decidiera hacer desaparecer las banderas de España que los diputados del PP habían dejado en sus escaños tras negarse a participar en la votación de la ley del referéndum, mientras este viernes censuraron y descalificaron a Carlos Carrizosa, portavoz de Ciudadanos, por retirar un lazo amarillo de la bancada del hemiciclo reservada a los consejeros que se encuentran en prisión preventiva por un delito de malversación y rebelión, se hacen merecedores de la bronca.

Puigdemont señala y las hordas atacan
El prófugo Carles Puigdemont ha tildado la retirada del símbolo, que ha motivado la suspensión del Pleno por parte del presidente de la Cámara, Roger Torrent, de “deriva nacionalfalangista” y el portavoz adjunto de JxCat, Eduard Pujol, ha acusado a Carrizosa de tener “actitudes fascistas”.

Mientras, las hordas anónimas han pasado de los insultos a las amenazas. “Acabas de sentenciar tu vida, valiente hijo de p***”, ha dicho un internauta. Otros, caracterizados virtualmente con el lazo, le han llamado “putero” o “colono”


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