AGLI Recortes de Prensa   Martes 5 Junio 2018

¿Golpe del bipartidismo?
Ricardo Chamorro gaceta.es  5 Junio 2018

Lo reconozco, soy un poco conspiranoico, pero no creo en las casualidades, y mucho menos en política.

Tras los lamentos de unos y las alegrías de los otros, después de la moción de censura, me gusta analizar situaciones y llegar a conclusiones.

Relación de hechos
Empecemos por el inicio de esta legislatura, que empezó después de casi un año de gobierno en funciones. Rajoy fue finalmente presidente gracias al voto favorable de Ciudadanos y la abstención del PSOE después de una lucha interna de este partido que casi lo destruye ¿Realmente el PSOE le dio la abstención gratis a Mariano? De esto hace justo 2 años, que casualidad, la mitad de una legislatura.

Elecciones en Cataluña
El golpazo que se llevaron el PSOE y el PP por convocar elecciones en Cataluña fue de aúpa, en beneficio de Ciudadanos. La posibilidad de encauzar el tema catalán por vías de diálogo, como deseaba PP-PSOE, enquistado, la posibilidad de reforma constitucional enquistada, las encuestas muy mal para el PP-PSOE y muy beneficiosas para Ciudadanos.

Los presupuestos y Gürtel
Los presupuestos generales finalmente se aprueban con el voto del PP, del PNV y el incauto de Cs, justo un día antes de la sentencia de Gürtel, otra casualidad, con una instrucción del proceso desde la época del juez Garzón.

Rajoy y el PP muy perjudicados con la sentencia de Gürtel, pero en vez de dimitir y convocar elecciones, permite una moción de censura que sabía que perdería. Si Rajoy pensaba que el secesionista PNV iba a apoyar al PP públicamente en el parlamento es que había perdido la cabeza.

Pedro Sánchez gana la moción, por primera vez en la democracia, Rajoy ni se inmuta. Ese mismo día la fiscalía alemana pide al extradición de Puigdemont por Rebelión y Malversación. El PP confirma ese mismo día que no frenará en el Senado los presupuestos que benefician al PNV que supuestamente le ha traicionado.

Resumen
El PSOE cuenta con dos años para que en este cambio de papeles apacigüe a la izquierda radical y a los secesionistas. El PP controla el Senado por lo que es inviable una reforma Constitucional sin consenso con el PP y también los presupuestos los controlan ellos.

Adiós a elecciones, adiós efecto Cs que quebraría el bipartidismo ¿Adiós Ciudadanos si casualmente en estos dos años empiezan a salir escándalos? El sistema del turnismo engrasado, ahora a encauzar a las elites secesionistas de la mano del PNV para seguir con la mamandurria. Si Cs quita el apoyo a Susana Díaz por los “Ere” mejor para Pedro Sánchez y el PP.

Lo que está claro es que quien ha salido más perjudicado con esta operación es Ciudadanos, a punto de tocar la victoria según las encuestas virtuales. Su mayor error votar unos presupuestos con el PNV, ha sido un pardillo.

El PP gana tiempo, que es lo que le gusta a Rajoy, e intentará regenerarse mientras controla el Senado, y el PSOE gobierna dos años volviendo a obtener un protagonismo que parecía que ya estaba enterrado.

De reforma profunda y nacional de España hacia la unidad y la soberanía e igualdad de los ciudadanos españoles nada de nada.

El regalo envenenado para Sánchez
Vicente Montañez. gaceta.es 5 Junio 2018

Tras la aprobación de los presupuestos generales del estado de 2018, los más tardíos y con más errores de cálculo de toda la historia reciente, pronto se hizo público la condena en sentencia del Partido Popular por financiación con dinero B en su sede central y con ello las peticiones de dimisión y la posterior moción de censura del PSOE.

De tal forma que en una semana, hemos pasado de tener unos presupuestos que garantizaban la gobernabilidad a tener un nuevo presidente, con el apoyo de todas las fuerzas de izquierda y el PNV, y con grandes dudas sobre la gobernabilidad del mismo.

Pero sin entrar en otro tipo de valoraciones políticas, hay algo que formo parte de los compromisos conocidos por el nuevo presidente que fue mantener los presupuestos para este año elaborados por el ejecutivo del ya ex presidente D. Mariano Rajoy.

Así que, aun con un nuevo presidente, la presencia virtual de Rajoy y Montoro en la política económica activa, aunque sea a través de esos presupuestos, se va a
mantener durante este año. Y tome buena nota Señor Sánchez porque en mi opinión, esos presupuestos son el peor regalo que le podían hacer, que junto a las líneas sociales de su política que levemente dejo esbozadas en el debate de investidura, presagian un escenario económico bastante turbio para su recién estrenada jefatura del Gobierno de España.

Porque parte su presidencia con un nivel de deuda record en toda la historia de España, siendo de 1,6 billones de euros, y donde creciendo en 2017 al 3,3%, la deuda no ha dejado de subir mes tras mes. Y si se empeña en llevar adelante esa política social basada en el incremento del gasto público, seguiremos ahondando en unos niveles de deuda, que a fecha de hoy, ya es impagable.

Porque parte su presidencia con un déficit nunca conocido en la Seguridad Social, sin hucha de las pensiones, y con un inaudito esfuerzo fiscal tras las subidas de impuestos del Partido Popular que elevo hasta niveles de países nórdicos, y que confío que no tenga usted la tentación de seguir subiendo. Y por si todo esto fuera poco con un pacto para aprobar los presupuestos que usted va a continuar en donde se nos hipotecó en un sobre coste de 40.000 millones en materia de pensiones para los próximos 10 años con la única finalidad de seguir alargando la necesaria reforma del sistema público de pensiones al menos durante dos años.

Tenga claro que parte su presidencia con unos presupuestos, que según el antiguo ministro de hacienda iba a ser los más sociales de la historia, cantinela que desde la crisis escuchamos todos los años, y que para mí son los más nefastos que jamás tuvo España. Supongo que entre los compromisos asumidos para su apoyo incondicional a la moción de censura de fuerzas políticas tan dispares, habrá algunas contrapartidas aún más sociales que no harán más que hacer aún mucho más nefastos esos presupuestos. Y digo nefastos, porque parten de dos hipótesis presupuestarias totalmente erróneas y que cualquier analista de mercados conocía. Un precio objetivo del petróleo mucho más bajo que el precio objetivo real (una diferencia de más de 20$) y un cambio euro/dólar nada acertando si tenemos en cuenta que todo sabíamos de la fortaleza del dólar.

Así que este precio del petróleo, acabará haciendo que nuestra economía crezca unos 0,5% menos, que prácticamente se paralice la creación de empleo, que pierda competitividad nuestra economía altamente dependiente de las energías que importamos compradas en dólares, y que baje “en picado” recaudación tributaria. Eso junto al excesivo gasto de la subida de pensiones pactadas con el PNV, subida de los funcionarios, incremento de los tipos de interés o de la prima de riesgo, harán como ya ha advertido Bruselas que incumplamos el objetivo de déficit pactado en la senda de convergencia.

Así que no creo que vengan tiempos de grandes alegrías económicas, más bien llegan tiempos en los que veremos perder crecimiento de nuestro PIB, pero no como consecuencia de la moción de censura, sino como herencia de una política carente de las reformas necesarias y unos presupuestos más pensados en mantener a Rajoy al frente de un gobierno que hace aguas por demasiados frentes, y que usted, Sr. Sánchez, con tal de que progresara la moción de censura, les compro en su totalidad, y que junto a las seguras “ocurrencias sociales” harán que sigamos batiendo records de deuda y alentando el peligroso déficit público.

Y lo peor vendrá cuando se transforme ese regalo envenenado en el principal escollo para poder obtener la necesaria estabilidad económica que nuestro país necesita.

Pagar a traidores
Ana Velasco Vidal-Abarca Libertad Digital 5 Junio 2018

El Gobierno de Rajoy, desalojado fulminantemente del poder, se apoyó, en su debilidad, en el PNV, un partido separatista que le cobró carísimo su respaldo. No solo le sacó cientos de millones, sino que le hizo claudicar de sus supuestos principios morales y aceptar que fuese ese partido el que decidiera de qué manera había que hacer un hueco a ETA en la política vasca.

Como el gobierno defenestrado sabía que eso no gustaba a sus votantes decidió mentir con descaro para ocultar sus cesiones, aunque es muy difícil no ver la dejación y la laxitud con que ha actuado en todo lo que rodea al indigno final del terrorismo que estamos viviendo.

Finalmente, tras cruentas negociaciones en la sombra, los presupuestos fueron aprobados. Para neutralizar cualquier asomo de sospecha acerca de la venta fraudulenta, nos contaron que la máxima exigencia del PNV había sido la subida de las pensiones, algo muy acorde con su trayectoria de partido comprometido socialmente con las necesidades de los españoles. Y nadie cuestionó semejante maniobra de distracción.

Ocurre que, mientras el PNV hablaba con el Gobierno para sacar una enorme tajada de su voto afirmativo a los presupuestos, ya llevaba meses de negociación con el renacido secretario general del PSOE, quien se mostraba dispuesto a reconocer "la identidad nacional vasca" en un nuevo Estatuto de Autonomía -repetición de lo que está ocurriendo en Cataluña- y por supuesto a ceder la competencia de prisiones para sacar de la cárcel a los pocos terroristas que quedan ya cumpliendo condena.

Una vez más, el PNV jugando a dos bandas ha traicionado a todos menos a sí mismo, ha logrado fortalecer su proyecto separatista y nos mira con sorna, consciente de que son nuestros errores los que le permiten avanzar en su objetivo de ruptura de la Nación.

Y es que la contumaz costumbre de apoyarse en los partidos separatistas para retener o alcanzar el poder con la excusa de que contribuyen a la gobernabilidad de España, es la que nos ha traído hasta aquí. El empeño en aceptar los chantajes de los separatistas de todo pelaje, aun sabiendo de su intrínseca deslealtad, es lo que ha hecho posible que España vaya a ser gobernada con el auspicio de los que la quieren destruir y de que estemos poniendo en alto riesgo nuestra propia existencia.

No todo vale para mantenerse en el poder, ni todo vale para echar a un presidente. Los separatistas -todos- son enemigos de España. Lo sabemos bien. Pero mientras quienes gobiernan o quienes quieren gobernar estén dispuestos a cerrar los ojos y a pagar a traidores, seguiremos estando en sus manos. Hasta que consigan que desaparezcamos.

Ana Velasco Vidal-Abarca, es periodista, hija de Jesús Velasco, asesinado por ETA y de Ana María Vidal-Abarca, fundadora de la AVT. Miembro de Covite y del patronato de la Fundación Villacisneros.

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Nos jugamos la nación

RAÚL DEL POZO El Mundo 5 Junio 2018

La derecha se va y vuelve, y se llama de muchas formas. El PSOE se va y vuelve y siempre se llama PSOE, desde hace 139 años cuando nació en Casa Labra, una taberna de Madrid, en la que firmaron el acta de bautismo tipógrafos, médicos, panaderos y zapateros. Sus enemigos airean sus contradicciones: rojo durante las campañas, moderado en los gobiernos, monárquico o republicano, obrero o burgués, federal o rojigualda... todo según de dónde venga el oraje. Tiene muchos enemigos y eso es lo normal, porque como dijo el barroco Baltasar Gracián, "triste cosa es no tener amigos, pero más triste debe ser no tener enemigos".

En la República estuvieron con Azaña y luego en el Frente Popular. El coronal Casado se rindió antes de tiempo; después quedaron mudos hasta que en Suresnes se apareció Felipe González, que ha sido eso que han dado llamar hombre de Estado. Gobernó más que nadie en sintonía con Europa; nunca surgieron tantos millonarios como en su mandato, pero el sevillano montó un Estado del bienestar casi sueco. Llegó Zapatero, la sonrisa de la Tercera Vía, cuando el PSOE era una fuerza declinante. Lo convirtió otra vez en una fuerza emergente. Llevó al partido la consigna de más calle, menos despacho. Impulsó nuevas libertades civiles y quizás se equivocó con el Estatuto de Cataluña.

Por último, contra todos los poderes celestiales y terrenales, los militantes de base eligieron a Pedro Sánchez como líder. Y hasta aquí llegó la riada. Con Pedro no sólo se la juega el PSOE, se la juega la nación. Supongo que el actual PSOE es consciente de que si no defiende la Constitución, esto se puede ir a la mierda. Pedro Sánchez debe de gobernar para todos los ciudadanos y no para los grupúsculos que encabezan la eterna pulsión destructiva: la pulsión de las banderías que ha atormentado a los españoles desde los reinos de taifas al procés de Cataluña, pasando por la Primera República, las guerras carlistas y la carnicería de ETA. Taifas, fracciones, familias, tribus, sectas, pequeños reinos que se devoraron entre sí.

En las regiones en donde se han conservado lenguas diferentes al castellano las constituciones se han traicionado. Se han aprovechado de las crisis y de los vacíos políticos. Pedro Sánchez se enfrenta a la eterna España a medio hacer, con regiones soldadas pero no fundidas en los bordes que pueden deshacer la nación más vieja de Europa.

La batalla de la cota 155
Pablo Planas Libertad Digital 5 Junio 2018

El alto cargo que el Gobierno de Rajoy puso al frente de la Consejería de Interior de la Generalidad tras el golpe de Estado salió precipitadamente de Barcelona el lunes 14 de mayo. El president Torra ni siquiera había tomado posesión y el hombre de negro de los Mossos recogía sus carpetillas del despacho en el que nunca estaba, decía "adeu" y tomaba un Ave para Madrid. Faltaban diez días para que la sentencia del caso Gürtel activara la moción de censura.

El conseller de Interior del 155 era el secretario general técnico del Ministerio de Interior de Zoido, Juan Antonio Puigserver, un abogado del Estado mallorquín. De trato correcto, Puigserver se personaba una par de veces o tres a la semana en la consejería, comentaba el tiempo y daba unas cuantas palmadas, según dicen. También dio un par de ruedas de prensa para comentar el operativo electoral del 21 de diciembre y los avances de participación.

Algo le debía de oler a chamusquina a este buen señor para que saliera de naja sin más explicaciones. Lo problemático de su caso es que no se marchaba otra empresa de Cataluña, sino esa parte del Estado responsable del orden público y la seguridad ciudadana. El Gobierno todavía controlaba el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC), pero el jefe de la fuerza armada del 155 tomaba las de Villadiego en plan si te he visto no me acuerdo. La señal pasó un tanto desapercibida. Aquel Gobierno mariano que parecía indestructible y eterno... El PNV, encarnación de las virtudes aprovechateguis del pujolismo, comía de su mano. Presupuestos superados. El frente del noreste estaba controlado.

Decenas de funcionarios decorados de amarillo han recibido a los consejeros republicanos en sus sedes amarillas, llenas de pancartas, lazos y retratos de los Che Guevara del separatismo. ¿Quién os lo iba a decir, amigos Rull y Turull? La república en marcha, seguimos para bingo, zona catastrófica, purga en los Mossos, ajuste de cuentas en Salud, Territorio y Trabajo, venganza en Empresa, Presidencia e Interior y pavor en las dependencias catalanas del Estado. La liberación de los preventivos Jordis, Junqueras y resto de exconsejeros es el próximo capítulo. En una semana ha cambiado el Gobierno. En un par de meses puede cambiar España. Los bancos y las empresas se fugaron de Cataluña en octubre del año pasado. Ahora se retira el Estado. El separatismo ha ganado la batalla de la cota 155.

Y Azaña cierra TV3
CÉSAR ANTONIO MOLINA El Mundo 5 Junio 2018

"Democracia es la suma de procedimientos que acogen cualquier pensamiento, excepto el que propone derrocarla. No creo que siempre sea así...", escribe Roberto Calasso en su ensayo La actualidad innombrable. La democracia, alguna democracia, debido a sus complejos de culpa no curados ¿psicoanalíticamente?, es capaz de dejar circular incluso ideas que pueden llevar, con el tiempo, a su derrocamiento. Esto es lo que ha sucedido en Cataluña con sus planes de estudio nacionalistas, y esto es lo que podría suceder también en otras comunidades autónomas siguiendo las mismas pautas y directrices sin control.

¿Cómo es posible si no que todavía la televisión catalana y toda su red de innumerables radios locales sigan emitiendo estruendosos insultos y amenazas intolerantes contra el resto de España y sus propios conciudadanos también catalanes? ¿Acaso una democracia puede seguir permitiendo esto? ¿Nos imaginamos qué pasaría si RTVE, con toda su red, estuviera transmitiendo 24 horas seguidas consignas, insultos, noticias falsas, publicidad insidiosa y amenazas contra Cataluña? Que yo sepa, solo hay un país en estas mismas condiciones: Corea del Norte contra la del Sur y creo que, ahora, esa voz chillona debe haberse acallado algo después de los gestos pacíficos entre sus presidentes. En Cataluña cualquier día alquilarán esos altavoces que están desmontado en la frontera coreana desde donde también se insultaba a los del sur. Probablemente los resintonizarán en la frontera de Lérida con Aragón.

El teólogo Johannes Baptist Metz, actualizando a Marx, del que se están cumpliendo los doscientos años de su nacimiento, decía que el opio de los pobres hacía bastante rato que ya no era la religión, sino la cultura que estaban y están imponiendo los medios de comunicación. Y en Cataluña, a la educación sectaria, mentirosa, anticientífica y beligerante contra el resto de España (y de Europa), se le añade otro elemento más muy fundamental y destacado: las radios y televisiones indignas, racistas y antidemocráticas, como es la TV3. ¿Por qué no se la ha intervenido (es decir, reconducido, no clausurada) simplemente aplicando la Constitución? ¿Por qué se la ha dejado continuar difundiendo sin control sus mentiras? ¿Acaso podría emitir, por ejemplo, un mismo discurso contra la vecina Francia? Toda esta situación es insólita y hace descreer a muchos catalanes constitucionalistas y democráticos que allí se puedan arreglar las cosas. ¿Es esto libertad de expresión? ¿Es libertad de expresión el permitir que unos ciudadanos ofendan y denosten a otros compatriotas permanentemente sin que nadie haga respetar sus derechos? Estamos ante un nuevo fascismo latente bajo la capa del nacionalismo. Los totalitarismos iniciaron así su andadura. Un fascismo que nace como ideología y actitud anímica de la profunda angustia de un mundo adolescente, de la enemistad con la vida de los otros congéneres que destruye todo respeto y devoción hacia ella. Un nacionalismo inventado, repleto de rencores y resentimientos profusamente enseñados, y ensañados que han acrecentado cada vez más su vieja costra de odio tribal.

El nacionalismo, como decía María Zambrano del fascismo, no solo comete crímenes sino que él mismo es un crimen: porque obra sin reconocer más realidad que la suya, porque funda la realidad en un acto suyo de violencia destructora. Esa violencia arrasadora es la que se está promoviendo todos los días, desde los medios de comunicación audiovisuales públicos de Cataluña contra el resto de España. Para quienes se rasgan las vestiduras en defensa de la libertad de expresión a ultranza sin conocer la propia historia de su país, creo que valdrá la pena recordarles, aunque muy sucintamente, este episodio que le aconteció a la propia II República Española.

Ante los ataques que, por la derecha y la izquierda, sufría el nuevo régimen recién constituido y sin apenas tiempo para proclamar su nueva constitución, el Gobierno, sin acuerdo dentro de su propio seno y con carácter de urgencia, aprobó la Ley de Defensa de la República. Los ataques furibundos provenían, fundamentalmente, de parte de la prensa escrita que, por aquel entonces, movilizaba la opinión pública. La Ley fue aprobada en la sesión del 20 de octubre de 1931. Manuel Azaña no era partidario de la misma, propuesta por Antonio Maura, porque veía extraño y contradictorio que el nuevo régimen, siempre defensor a ultranza de la libertad de expresión e imprenta, fuera ahora quien la reprimiese. Manuel Azaña era más partidario de suspensiones temporales, pero la rápida y acelerada experiencia de gobierno que tuvo que adquirir a marchas forzadas, le hizo ver la necesidad de dicha Ley a la que Prieto opuso la mayor resistencia (como hoy también el Partido Socialista).

Las relaciones de Manuel Azaña con la prensa, curiosamente él que era un escritor, un intelectual y un periodista, aparte de funcionario, nunca fueron buenas. Lo mismo le pasó a la República zarandeada por extremos de distinto signo. Al aprobarse la Constitución, en diciembre del mismo año de 1931, la Ley se hubiera convertido automáticamente en anticonstitucional, en virtud del artículo treinta y cuatro que garantizaba la libertad de prensa, si no fuera porque se especificó que la anterior Ley conservaría su vigencia, asimismo constitucional, mientras estuvieran en funcionamiento las actuales Cortes Constituyentes, si antes no las derogaba expresamente.

Manuel Azaña en el complicado discurso que tuvo que pronunciar en defensa de la Ley, clasificaba a la prensa en dos categorías: una, verdadera, digna, legal y decente; la otra: malévola e insidiosa, difusora de mentiras. La primera no tenía por qué temer nada, podía seguir haciendo libremente su labor; mientras que la segunda debía andar con cuidado. La prensa que se ocultaba a la luz del día (las hojas facciosas y clandestinas de diversas ideologías revolucionarias) se dedicaba al descrédito de la República. A esa prensa de las tinieblas la calificaba Azaña de "reptil". Por lo tanto, él aceptaba que la libertad de expresión, en determinadas circunstancias de emergencia y ante el acoso permanente y contínuo al Estado de derecho, podía ser protegida y no censurada como otros querían hacer creer. Noticias incitadoras de la violencia social, y noticias desestabilizadoras del orden público, menosprecio de las instituciones u organismos del Estado, apología de otros regímenes despóticos del pasado o si no incipientes, relacionados con los totalitarismos, etcétera. Todo esto conducía a penas carcelarias, multas, suspensiones y ocupaciones de la publicación.

Ante aquellos tumultos provocados por algunas relevantes cabeceras y un sinfín de otras recién nacidas, el Gobierno tomó la decisión de "no dar libertad para los enemigos de la República". Así el propio Azaña se lo manifestó personalmente, y él mismo, además, lo dejó notarialmente escrito, a los directores de El Debate, Heraldo de Madrid y La Época, que asustados lo fueron a ver. La Ley de Defensa de la República duró hasta finales de agosto del año 1933. Fue sustituida por la Ley de Orden Público, promulgada un mes antes que la derogada anteriormente por un gobierno todavía presidido por Manuel Azaña. La utilización de la misma por otros gobiernos de signo conservador ya sería otra historia. Posteriormente, en el año 1935, se redactó un proyecto de Ley de Prensa muy involucionista rechazado incluso por una parte de la propia derecha. La vida de la prensa fue convulsa durante los últimos meses de la II República. Durante el segundo bienio, la libertad de prensa fue más difícil de mantener e incluso se impuso la censura previa ante la declaración del Estado de Alarma de 1934. La Revolución de Octubre lo complicó todavía más. El caso es que la censura previa duró 15 meses hasta enero de 1936 en víspera de los sufragios que ganaría el Frente Popular. Durante la campaña electoral hubo más libertad pero ante el cada día más creciente clima de violencia, el Gobierno recién salido de las urnas impulsó nuevamente la censura previa.

¿Sería hoy permisible una prensa escrita o digital, o unos medios de comunicación audiovisuales, que se manifestaran en contra de nuestra actual democracia y azuzaran a las masas al fascismo, al comunismo o a los populismos que ya conocemos? ¿Sería ir en contra de la libertad de expresión cercenar este camino antidemocrático y anticonstitucional? Eso es lo que desde hace ya muchos años se está produciendo en los medios de comunicación gobernados y firmemente manipulados por la Generalitat, con las consecuencias que sabemos y las que todavía queremos desconocer. El "reptil" de Manuel Azaña aún existe y la libertad de expresión debe servir para defender la Libertad y no para coartarla. «Democracia es la suma de procedimientos que acogen cualquier pensamiento, excepto el que propone derrocarla...», escribe Calasso. ¿Lo estamos permitiendo?

César Antonio Molina es escritor, ex director del Instituto Cervantes y ex ministro de Cultura.

Quim Torra y los nazis
Cristina Losada Libertad Digital 5 Junio 2018

El presidente de la Generalitat se ha querellado contra Alfonso Guerra porque le ha llamado nazi y amenaza con una catarata de querellas por lo mismo. Por lo mismo o algo parecido, porque lo que ha dicho Quim Torra es: "Voy a poner muchas más querellas. Pondré a todos los que me descalifiquen". Así puesto el listón, hasta le puede caer una querella al presidente Pedro Sánchez por decir que Torra no es más que "un racista al frente de la Generalitat" y "el Le Pen de la política española". Esto último lo matizó por su lado Josep Borrell diciendo que no se le pueda comparar con la actual líder del Frente Nacional, que ha expulsado a candidatos por poner "tuits denigratorios". Para el que va a ser ministro de Exteriores del Gobierno de España, alguien como Torra "ni siquiera podría estar en la lista electoral de [Marine] Le Pen en Francia". Todo lo cual, en fin, lo sitúa también como querellable.

El primero en la lista, no obstante, es Guerra, que fue igualmente el primer personaje público que etiquetó al separatismo catalán como movimiento "prefascista". Claro que ahora Guerra ha dicho Torra y ha dicho nazi, algo que cierta prensa atribuye a la edad –esa edad en que uno ya no se corta–, como si el dirigente socialista hubiera tenido alguna vez una edad distinta a esa. Pero es bueno saber lo que dijo Guerra en la radio, que fue esto: "Tenemos a un presidente de la Generalitat que habla exactamente igual que un nazi, pero decimos que es supremacista, no vaya a ser que se enfade". Y se enfadó. "Le pido que retire inmediatamente este insulto intolerable y deleznable y que jamás vuelva a utilizarlo ni contra mí ni contra ningún demócrata", respondió desde Twitter. Luego, al anunciar la querella, se explayó un poco más sobre esa condición de demócrata que por naturaleza, digamos, le corresponde:

Para cualquier catalán demócrata llamarle nazi es el peor insulto que se puede decir.

Es importante lo del catalán demócrata y su sensibilidad. Lo es puesto que sabemos por el mismo Torra, aunque no sólo por él, que Catalunya es demócrata y España, no. Que los catalanes-catalanes (no mezclemos a las bestias) son demócratas, mientras que los españoles nunca han llegado a tanta civilización. A fin de cuentas, España, según ha escrito Torra, "ha sido un país exportador de miseria, material y espiritualmente hablando. Todo lo que ha sido tocado por los españoles ha llegado a ser fuente de discriminaciones raciales, diferencias sociales y subdesarrollo". Lo peor de lo peor, los españoles. Un asco. "Sensación de inmundicia", por decirlo con las palabras de uno de sus tuits borrados. Pero no se pierda de vista la acusación: españoles y discriminación racial van juntos. El que describe a los españoles como lo haría un racista –seres miserables, degradados, groseros, como animales– los llama racistas. La utilidad de hacerlo es evidente: el que acusa de racista a otros no puede ser racista. La mala noticia para Torra es que eso que hace es característico de los actuales proyectos políticos de discriminación, segregación o expulsión de los otros. Han asimilado el lenguaje antirracista. Así se cubren y encubren.

En tiempos, en los años 1930 del siglo pasado para ser exactos, ya trató de cubrirse el nacionalismo catalán de lo mismo que hoy mueve a Torra a querellarse a diestra y siniestra; de momento más a siniestra. Fue cuando se publicó el manifiesto Per la preservació de la Raça catalana, firmado por luminarias como Pompeu Fabra, Batista i Roca, Puig i Sais y Vandellós para no "permanecer desprevenidos ante las posibles consecuencias" de "la mezcla de razas –en el sentido político de la palabra–" que se estaba dando en Cataluña, por su "decadencia demográfica" y "la inmigración forastera" a la que "hemos de acudir forzosamente". La propuesta que hacían era crear con urgencia "una Sociedad Catalana de Eugénica".

Uno de los firmantes, el arqueólogo Josep C. Serra i Ràfols, discípulo de Bosch Gimpera, añadió una nota aclaratoria en la que decía:
(...) resulta absurdo el calificativo de racistas que ha sido aplicado a los firmantes, dando a la palabra racista su sentido político tomado de la actuación de los nazis alemanes. Nosotros, como uno de los firmantes, debemos afirmar que nos sentimos perfectamente racistas en cuanto a nuestro deseo de mantener, conservar y preservar el complejo étnico que constituye la actual población catalana, complejo que tal vez no pueda recibir la denominación de RAZA, en el sentido antropológico, como no pueden recibirla los complejos étnicos que constituyen la población francesa, italiana o alemana, pero que, como éstos, se ajusta perfectamente a las denominaciones de PUEBLO y de NACIÓN.

Un adelantado, Serra i Ràfols. Su explicación de que no son racistas en el sentido en el que lo son los nazis, pero sí en otro sentido, aunque quizá no se pueda hablar de raza, es todo un barullo que tiene el mérito de anticipar el problema y mostrar que carece de solución. Pueden llamarlo raza, complejo étnico o identidad: en la política nacionalista desempeña el mismo papel.

El poder del odio a la derecha
Javier Caraballo elconfidencial 5 Junio 2018

El odio al Partido Popular es el mejor pegamento que existe en España para conformar mayorías. No existe en la política nacional un catalizador como ese, tan potente, capaz de lograr la organización fulminante y arrolladora de una moción de censura como la que ha tumbado a Mariano Rajoy, icono representativo de la derecha en España, como antes lo fue Aznar, y antes Fraga, y en el medio otros más. Acabar con él, “desalojar a la derecha” del poder, era un objetivo en sí mismo, un fin mayor, por eso es tan creíble lo que vienen repitiendo con media lengua los dirigentes socialistas de que el apoyo a la moción de censura se produjo “sin ninguna contraprestación a cambio”.

Es evidente que alguna cosa se habrá acordado en las negociaciones previas a la moción de censura, pero no será nada fundamental, esencial, porque lo prioritario, lo que los ponía a todos en fila, lo que los igualaba por el mismo rasero, era el odio a la derecha. “Mi sí es un no”, dijo Joan Tardà, portavoz de Esquerra Republicana, en la tribuna del Congreso cuando anunciaba su voto favorable a la moción de Pedro Sánchez.

Esa construcción dialéctica contradictoria, oxímoron de trazo grueso como todo el verbo de Tardà, explica bien lo ocurrido: lo que movía a todos los diputados no era la ilusión, ni la confianza en un Gobierno socialista, sino que el motor principal era el rechazo al Gobierno del Partido Popular. Todo eso, la confianza o las reformas, viene después, o no viene, porque existe una urgencia anterior, inaplazable e indiscutible. Y, por supuesto, no sujeta a revisión posterior. Hasta el salto al vacío está justificado si con ello se consigue alejar a la derecha, como si se tratara de integristas religiosos que invocan al diablo.

En los 40 años de democracia que llevamos en España, el único aspecto común identificable del panorama político es este odio a la derecha, que difícilmente se puede reproducir en cualquier otro país de nuestro entorno. Existe una aversión ambiental y política que se reproduce en el tiempo, con distintas caras y distintas siglas. Por esa razón, en el Partido Popular vienen hablando desde hace tiempo de refundación. No son pocos en ese partido los que tienen la sensación de que, para remontar el vuelo de nuevo, tendrían que cambiar las caras y las siglas; hay incluso quien apunta que no estaría de más cerrar la sede de la calle Génova y prenderle fuego con todos los enseres dentro que los han identificado en estos años. Una enorme hoguera de gaviotas de porexpan y banderolas celestes con las siglas del Partido Popular. Y sobre esas cenizas, volver a fundar un partido de derecha moderado.

En esa exageración, que es un sentimiento real en muchos de los dirigentes y militantes del Partido Popular, se puede apreciar bien la diferencia de la derecha española con las demás opciones políticas. Los partidos políticos cambian de liderazgos, pero mantienen los símbolos y las raíces, como el Partido Comunista, que se ha ido envolviendo en distintas fórmulas políticas, Izquierda Unida o Podemos, pero siempre ha conservado su imagen, sus fiestas y sus rancios comités centrales. Cuando alguien habla de refundación en el Partido Popular —y la propuesta viene dando tumbos desde hace meses—, a lo que se refiere es a cambiar de liderazgo, de nombre, de logotipo y de sede.

Todo aquello que sea simbólico debe desaparecer; lo contrario que en el resto de partidos. Con el añadido de que toda refundación de la derecha siempre será eventual, jamás definitiva. Si existen las siglas del Partido Popular es porque antes la derecha española tuvo que quemar y olvidar sus siglas, Alianza Popular, que a su vez también se intentaron camuflar con una coalición de derecha, Coalición Popular. Ahora, las siglas del PP, así como sus liderazgos, están tan quemados como lo estuvo Alianza Popular hace 28 años.

Otra cosa será pensar si el poder del odio a la derecha que se percibe nítidamente en la clase política existe también, o en la misma proporción, entre la sociedad española. Con ciertas dosis de humor, el siempre recordado Manuel Vázquez Montalbán escribía en un interesante ensayo de José Antonio Gómez Marín (‘Antología de frases de la derecha’) que “los españoles estamos especialmente dotados para saber lo que es de derechas, habida cuenta de que en el territorio español, antes incluso de que se llamara España, gobernaron las derechas desde que los primeros renacuajos de derechas iniciaron la evolución”.

Lo que se refleja en los distintos sondeos del Centro de Investigaciones Sociológicas es que, cuando se le pide a la gente que se sitúe ideológicamente, en una escala que va desde el 1, “muy de izquierdas”, al 10, “muy de derechas”, la mayoría elige la izquierda para definirse. En el sondeo del CIS de enero pasado, casi el 37% se colocaba en la izquierda, mientras que en el centro se situaba un 20% y en la derecha, un 25%. Eso, en encuestas en las que, luego, cuando se pedían opciones de voto, salía ganando el Partido Popular, lo cual no deja de ser significativo, aunque como vienen advirtiendo algunos politólogos que “una cosa es la ideología de los españoles y otra es el comportamiento electoral”.

El peso de la ideología en España es tan importante que merecería la pena estudiar en profundidad si el menor peso aquí de los populismos —que puede ser, perfectamente, un fenómeno típico de la crisis de las ideologías— se debe precisamente a ese factor. La cuestión, por el momento, es que podemos aventurar que la percepción en la sociedad española de una convulsión política como la que se ha producido tiene una valoración radicalmente distinta si le afecta a la derecha o a la izquierda. Dicho de otra forma: no sería imaginable un Gobierno del PP en España que llega al poder después de una moción de censura como la protagonizada por el PSOE.

¿Se imaginan la escandalera en la que andaría envuelto el país, medios de comunicación, artistas, intelectuales y colectivos sociales de toda índole? Jamás hubiera sido igual, jamás, y en la diferencia también debe incluirse la percepción que se tiene en la sociedad. Es decir, que si el odio a la derecha es el mejor pegamento que existe en la política española, es porque ese fenómeno también se da en la sociedad.

SIN INCLUIR AYUNTAMIENTOS
80.000 millones de euros de despilfarro autonómico y estatal desde 1995
La Gaceta  5 Junio 2018

La Administración General del Estado y las comunidades autónomas españolas han despilfarrado 80.000 millones de euros de dinero público entre 1995 y 2016 en infraestructuras, equipamientos y obras que han resultado “innecesarias”.

Así se pone de manifiesto en un estudio que publicará el próximo día 15 en su página web la Asociación de Geógrafos de España (AGE) y que ha sido realizado por las universidades de Barcelona, Girona, Valencia, Cantabria, Complutense de Madrid, Tenerife, Sevilla, Málaga y Alicante, según ha adelantado hoy el presidente nacional de este colectivo, el catedrático de la institución docente alicantina Jorge Olcina.

El presidente de AGE ha señalado que se trata de actuaciones “que no se debieron haber hecho” porque han carecido de uso, como carreteras de titularidad estatal o autonómica (entre ellas algunas radiales), aeropuertos, estaciones de tren, desalinizadoras o centros culturales, y que, además, han sufrido cuantiosos sobrecostes.

Esto sin incluir a los ayuntamientos
El estudio, que no ha incluido las dotaciones financiadas por los ayuntamientos por la complejidad para recabar estas cifras, refleja la multitud de “megaproyectos” que no han servido para objeto que se pretendía, y Olcina ha citado, en el caso de la Comunitat Valenciana, el trazado inicial del trasvase Júcar-Vinalopó, que posteriormente se varió pese a la inversión hecha, y alguna planta desalinizadora que no ha llegado a usarse.

Olcina ha explicado que este estudio ha sido “muy voluntarista” por parte de equipos de geógrafos de las universidades citadas ya que ha carecido de ayuda económica del Estado y se ha elaborado porque los profesionales vieron “la necesidad de hacerlo, aunque fuera por amor al arte”.

De esta forma, han buscado ofrecer a la sociedad los datos desde el punto de vista académico de la gestión de las administraciones públicas con el fin de que, posteriormente, los ciudadanos puedan tomar “decisiones a la hora de ir a votar”.

El experto ha adelantado la cifra del despilfarro de dinero público en esas dos décadas en España durante la presentación pública del manifiesto “En defensa del territorio. Ante los nuevos retos del cambio global”, que es una addenda al “Manifiesto por una nueva cultura del territorio”, documento que data de 2006 y que debe de servir de guía para el desarrollo urbano en España.

AGE pide más prudencia a las administraciones
En esta actualización sobre el citado documento estratégico sobre los procesos que atañen al territorio, la AGE y el Colegio de Geógrafos piden más “prudencia” a las administraciones públicas competentes a la hora del crecimiento urbano para, entre otros aspectos, preservar la conectividad ecológica y funcional, y adaptar el espacio geográfico a los efectos del proceso del cambio climático.

“Nuestro país no puede quedar al margen de estos nuevos procesos de adaptación de los territorios al calentamiento global”, según Olcina, quien ha advertido de que existe en las administraciones una cierta “relajación” en el cumplimiento de algunas de sus obligaciones, por ejemplo, la de incorporar estudios y cartografías en los procesos de evaluación de la sostenibilidad ambiental y territorial.

La Guardia Civil certifica en plena salida de Montoro que la Generalitat malversó otros 3,2 millones el 1-O
Carlos Cuesta okdiario 5 Junio 2018

La Guardia Civil certifica otros 3,2 millones malversados en el 1-O en plena salida del Gobierno. Se trata del más reciente informe entregado a la Justicia por la Benemérita. Un informe que acredita nuevos gastos oficiales procedentes de fondos públicos y destinados por la Generalitat con destino a los preparativos y celebración del referéndum ilegal del 1 de octubre.

La Guardia Civil afirma en este nuevo informe que “a lo largo de la presente investigación se ha acreditado el concierto de todos y cada uno de los actores independentistas para alcanzar el fin último que se habían planteado decididamente tras las elecciones del 27 de septiembre de 2015, septiembre, que no fue otro que declarar la Independencia de Cataluña”.

Tras esa afirmación, la Guardia Civil destaca que “en el presente atestado se han cuantificado las cantidades que la Generalitat ha destinado a la celebración del referéndum del 1 de octubre, individualizando los importes en los departamentos concretos que han comprometido gasto, reconocido deuda o incluso, sufragado pagos, pero sin olvidar que el plan no es individual sino que ha respondido a una estrategia conjunta perfectamente diseñada y consensuada por los entonces presidente y sus consejeros y que acabó por definirse tras el acuerdo del 6 de septiembre de 2017 por el Govern que garantizó el referéndum”.

Las cuantías son claras y contundentes como demuestran los documentos a los que ha tenido acceso OKDIARIO y que responden a las solicitudes de diligencias realizadas por VOX:
“Se han contabilizado los servicios que han sido solicitados por la Generalitat y realizados por las distintas sociedades reincidentes, por lo que se puede determinar que la Generalitat abonó la cantidad de 1,588 millones de euros y tiene pendiente de abono otros 1,664 millones de euros ascendiendo la suma total destinada al referéndum del 1 de octubre de octubre a 3,269 millones de euros”.

Se trata del enésimo mazazo de la Guardia Civil a las afirmaciones del ya ex ministro Montoro, que aseguraba que no se había destinado dinero público al 1-O. Lo cierto es que este documento es ya el segundo informe que tumba esas palabras y que demuestra que la Generalitat sí usó fondos públicos con destino al golpe separatista.

POR ENALTECIMIENTO
Covite denuncia el homenaje al asesino etarra Txabi Etxebarrieta en Tolosa
La Gaceta  5 Junio 2018

Covite ha considerado en un comunicado que el homenaje “podría ser constitutivo de delitos de enaltecimiento del terrorismo y de humillación a las víctimas”, por lo que va a solicitar a la Audiencia Nacional que investigue “quiénes fueron los organizadores”.

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) pedirá a la Audiencia Nacional que investigue el homenaje celebrado el sábado en Tolosa (Gipuzkoa) a Txabi Etxebarrieta, autor del primer asesinato de ETA, así como sobre el papel del Ayuntamiento de esa localidad en la cesión de una plaza para llevar a cabo el acto.

Txabi Etxebarrieta fue homenajeado en Tolosa (Gipuzkoa), en el mismo lugar donde murió por disparos de la Guardia Civil hace 50 años, horas después de haber acabado con la vida del agente de este cuerpo José Antonio Pardines.

En ese lugar se colocó una placa y poco después unas 300 personas se desplazaron a una céntrica plaza de Tolosa, en la que se celebró el acto y donde estaban en un extremo cuatro miembros de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, con una pancarta en la que se leía el lema “Verdad, memoria, dignidad y justicia”.

Covite ha considerado en un comunicado que el homenaje “podría ser constitutivo de delitos de enaltecimiento del terrorismo y de humillación a las víctimas”, por lo que va a solicitar a la Audiencia Nacional que investigue “quiénes fueron los organizadores”.

Asimismo pedirá “que llame a declarar a los participantes”, indague “acerca del papel” del Consistorio, gobernado por el PNV, en la cesión de una plaza así como en la colocación de una placa para recordar al etarra en el barrio de Benta Haundi.

El colectivo de víctimas señala que el homenaje contó con la presencia de miembros de la izquierda abertzale como Itziar Aizpurua, Juan Mari Olano, Ibol Arbulu, Xabier Alegria y Karmele Aierbe, así como del expreso de ETA José Antonio López Ruiz, Kubati.

“En ningún momento del acto se mencionó a José Antonio Pardines” y, sin embargo, “se denunció la muerte del Etxebarrieta”, al que se refirieron como “una persona maravillosa, con compromiso y lucha como todos los militantes de ETA”, señala Covite en el comunicado.

Recuerda que “los disparos de Etxebarrieta abrieron la veda de los crímenes de ETA” por lo que su “responsabilidad histórica en la trayectoria de la banda terrorista es decisiva”.

Por ello la asociación de víctimas considera “especialmente grave que se le encumbre como héroe ante la pasividad de las instituciones”.

“Qué tipo de sociedad” se quiere construir cuando se permite que “cientos de personas se concentren en un lugar público para honrar a un asesino”, concluye Covite.

El pasado jueves, el delegado del Gobierno en Euskadi, Javier de Andrés, informó a la Fiscalía de la Audiencia Nacional de los actos de Tolosa y de los programados para el próximo jueves en el cementerio de Derio (Bizkaia), donde está enterrado Etxebarrieta, al entender que “pueden constituir un flagrante atentado contra la dignidad de las víctimas del terrorismo”, así como “un delito de enaltecimiento del terrorismo y humillación de las víctimas”.

2018: San Fermín borroko
Los proetarras boicotearán la fiesta para buscar la tensión con las Fuerzas de Seguridad
J.M.Zuloaga. larazon 5 Junio 2018

Los grupos proetarras y proanexión al País Vasco preparan unos Sanfermines al «rojo vivo», en los que expertos en la lucha antiterrorista no descartan incidentes de gravedad. Las tres ideas sobre las que se van a mover son: la sentencia de «La Manada»; la condena a los que atacaron a dos guardias civiles y sus parejas en Alsasua y el 40 aniversario de la muerte de Germán Rodríguez en los incidentes que siguieron a la utilización de la fiesta para reclamar la amnistía de los presos etarras. Y, al hilo de todo esto, reclamar medidas a favor de los reclusos de la banda criminal.

«Muchos ingredientes para que no salga un cóctel muy cargado», comenta a LA RAZÓN un experto antiterrorista con amplia experiencia en lo que sucede en Navarra. Los servicios de información ya han detectado preparativos para convertir los Sanfermines en una plataforma publicitaria cuyo trasfondo es la anexión de Navarra al País Vasco, pero que se quiere presentar con actos («controlados») de violencia y presión sobre las Fuerzas de Seguridad para que quede claro «cuál es el futuro de Navarra» y quiénes son los «represores» que lo impiden.

La mezcla es realmente explosiva. Numerosas personas, entre ellos extranjeros, acuden a las fiestas de Pamplona sin otro ánimo que divertirse. Los proetarras y afines aprovecharán para utilizarlos, voluntaria o involuntariamente, como elementos publicitarios en sus países de origen. Una persona con unas elevadas dosis de alcohol en el cuerpo sirve para una cosa y para la otra, y puede ser manejado como «ariete» en un enfrentamiento con las Fuerzas de Seguridad. En un «paisaje» de alcohol, en el que no faltan las drogas, crear un ambiente contra los cuerpos policiales es sencillo en cuanto se les representa como represores de quienes tienen derecho a disfrutar de su libertad sin límites.

Es fácil imaginar lo que puede pensar un americano, un canadiense o un francés cuando se le explique que se conmemora el 40 aniversario de la muerte de una persona en unos incidentes con las Fuerzas de Seguridad. Afortunadamente, la imagen de España que se tiene, al menos hasta ahora, en el extranjero es diferente a la de un país represor, cuya principal «culpa» es hacer cumplir las sentencias a los delincuentes, como precisamente ocurre en esas naciones.

Todo esto va a ocurrir en Navarra, cuyos dirigentes promueven una ley de «abusos policiales», las partidas liberadas para trabajos de investigación sobre supuestas torturas policiales desde el final de la Guerra Civil hasta nuestros días y la asistencia y posteriores manifestaciones de representantes de las Instituciones Forales y/o municipales a homenajes a etarras o personajes del entorno de la banda.

Para colmo (recuérdese la fotografía de Uxue Barcos e Íñigo Urkullu el pasado 4 de abril) el acercamiento del Gobierno de Navarra al Gobierno vasco en términos no sólo económicos, sino especialmente políticos va más allá de la colaboración entre comunidades limítrofes.

Las declaraciones de la consejera de Infraestructuras, Arancha Tapia, con ocasión de la firma de acuerdo sobre el Tren de Alta Velocidad, son un ejemplo. Manifestaba que «el TAV como elemento de construcción nacional conectaba las capitales vascas, incluyendo a Navarra».

En Navarra actúan cuatro cuerpos de policía: las diversas policías locales en los municipios respectivos, la Policía Nacional en las principales ciudades, la Policía Foral de Navarra y la Guardia Civil. Navarra dispone de uno de los índices de criminalidad (número de delitos por cada mil habitantes) más bajos de España. Se sitúa muy por debajo de la media estatal. El planteamiento del actual Gobierno autónomo de una Policía exclusiva en la comunidad ha fracasado, de momento. Ello no significa que se renuncie a la exigencia soberanista de repliegue de Policía Nacional y de Guardia Civil.

El departamento de Interior, gestionado directamente por EH Bildu, pretende centralizar todas las llamadas e información facilitada por los ciudadanos a través del Servicio de Emergencias 112, gestionado en su totalidad por el Cuerpo de Policía Foral. Esto supondría en la práctica anular, con el tiempo, la asistencia a los ciudadanos por Policía Nacional y Guardia Civil. El Gobierno de Uxue Barkos quiere que la Policía Foral asuma las competencias que en la actualidad ostentan en Navarra la Guardia Civil y la Policía Nacional, de tal forma que para 2021 ejerza todas en materia de Tráfico y Seguridad Vial, Seguridad Ciudadana y Medio Ambiente. La apuesta la materializó la consejera de Interior, María José Beaumont, quien anunció que el Ejecutivo va a remitir al Parlamento el Plan Director de la Policía Foral 2017-2021, para su tramitación.

El documento contempla tres posibles modelos para el Cuerpo autonómico: el de coexistencia actual con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; uno de complementariedad, con el que además de los objetivos del anterior escenario asuma progresivamente las competencias en Tráfico y Seguridad Vial, y Medio Ambiente para 2018, y Seguridad Ciudadana (Orden Público) «con horizonte 2021», y el de exclusividad, que es por el que dice apostar el Gobierno de Navarra.

Todo esto, en opinión de los citados expertos, puede determinar que los Sanfermines de este año se celebren en un ambiente de gran crispación y conflictividad.

Otegi pide una cadena humana por la anexión
El coordinador general de Bildu Arnaldo Otegi realizó ayer un llamamiento a participar el próximo domingo en la cadena humana de «Gure Esku Dago» a favor del derecho de decidir para «defender la soberanía» vasca. La plataforma promueve consultas ciudadanas en los pueblos del País Vasco y Navarra. A través de Twitter, Otegi apuntó: «¡Que el mundo vea lo que somos capaces de hacer!»
 


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