AGLI Recortes de Prensa  Viernes 15 Junio 2018

La derecha recompuesta y el socialismo
Emilio Campmany Libertad Digital  15 Junio 2018

Sabido es que una cosa es predicar y otra dar trigo. La izquierda europea no tiene ni un grano de éste en su despensa, probablemente por haberlo dado todo durante el medio siglo posterior a la Segunda Guerra Mundial imponiendo sus políticas a aquella parte del continente que no estaba bajo la bota soviética. La socialdemocracia ha levantado Estados elefantiásicos con una fiscalidad confiscatoria, una economía dirigida por medio de las subvenciones y un carísimo Estado del Bienestar. Salvo en Reino Unido, en Europa la derecha se ha conformado con gestionar este magma rojo limando los excesos más groseros del régimen. Thatcher hizo algo más que eso y hoy Gran Bretaña es el país más liberal del continente, lo que no quita para que padezca muchos de los males que nos aquejan a los demás.

¿Qué puede hacer Pedro Sánchez en el Gobierno para demostrar que es socialista? Poca cosa. Evidentemente, puede subir los impuestos, pero no hay excesivo margen para hacerlo sin correr el riesgo de que disminuya la recaudación. Puede extender las coberturas sociales y hacerlas más generosas, pero tampoco hay mucho margen porque las arcas públicas están extenuadas. De forma que lo único que puede hacer es buenismo, o sea, predicar sin dar trigo. Y eso es lo que le aconsejan. Lo primero que ha tocado es lo de la inmigración ilegal. Luego vendrá la educación, con aprobados para todos y una radical disminución de las exigencias para ser profesor. Se subvencionará todo lo que pueda ser presentado como cultura, lo que por supuesto incluirá lo que se les ocurra a los colectivos LGTB. Se promulgará una suerte de historia oficial que no podrá ser puesta en duda bajo pena de lesa majestad. A los nacionalistas se les tolerará mucho. Y más cosas de este estilo.

Todo esto no es realmente nuevo porque Zapatero ya holló esos mismos caminos. La cuestión es qué hará frente a esto la derecha cuando acabe de reconstruirse, si es que alguna vez se recompone. No se trata sólo de que alguien debería defender a la nación de quienes quieran desmembrarla. Se trata de hacer una revisión completa de todo el régimen socialista que padecemos, desde el sistema fiscal hasta el intervencionismo económico pasando por las coberturas sociales en la medida en que desincentiven trabajar. Si la derecha consiguiera de una vez poner en seria tela de juicio todo el régimen socialista, que nos incauta los bienes, nos priva de nuestras libertades y pisotea los intereses nacionales, tendría Pedro Sánchez algo de qué preocuparse en vez de dedicarse a hacer buenismo para poder diferenciarse de la derecha. ¿Tendrá ésta el valor de discutir en el futuro las mentiras del socialismo o se limitará a aceptarlas como verdades sin aspirar a otra cosa que a gestionar de vez en cuando el régimen como si fuera una especie de escisión rosa del PSOE? Me temo que prevalecerá lo segundo.

Rigor constitucional ante el secesionismo
José Javaloyes republica 15 Junio 2018

Ante la marejada secesionista en Cataluña, ostensiblemente relanzada tras de la retirada del artículo 155 de la Constitución, el reverdecimiento de la beligerancia ideológica del nacionalismo vasco en sus diversas magnitudes de presión contra la unidad nacional española, y las reactivaciones de la siembra catalanista en Valencia y el archipiélago balear, la debilidad parlamentaria del Gobierno cursante no es la tesitura de poder más adecuada para disponer nacionalmente, la arquitectura policial más adecuada en el sostenimiento del orden jurídico-político.

Urge un Gobierno de base parlamentaria sólida, numéricamente segura para sostener las pertinentes actuaciones que demanda el subversivo estado de cosas al que ha llegado la situación de revancha contra lo actuado desde la base jurídica aportada por la activación del precepto constitucional referido, que se estableció, precisamente, para responder a situaciones como la que ahora cursa.

En este sentido, parece lo más razonable y proporcionado, de un lado, que el Partido Popular acometa lo más rápidamente posible la tarea de reconstituirse políticamente con la celebración de su congreso, conforme resulta necesario, previamente, a la convocatoria de unas Elecciones Generales, para que de ellas salga la mayoría parlamentaria suficiente y proporcionada al nivel de emergencia nacional por la que atraviesa España.

Los estrategas del secesionismo son plenamente conscientes del rango de debilidad e indefensión por el que cursa ahora la unidad nacional de España. Aunque no falten los que sientan, piensen y procuren lo contrario, el camino del cambio necesario pasa por la inmediata celebración del esperado congreso del Partido popular y la consiguiente articulación parlamentaria de una mayoría nacional efectiva.

Una noticia de última hora, el anuncio de Maragall sobre la reapertura de las “embajadas catalanas” en dos o tres semanas, resume y ratifica lo urgente de una reacción nacional, política y jurídica, contra la expansiva revancha separatista.

‘Quo vadis domine’
Vicente Baquero gaceta.es 15 Junio 2018

Pocos de las actuales generaciones recordarán la película que se hizo a raíz del éxito de la novela del premio nobel polaco Henryk Synkiewicz, todo un clásico del cine de Hollywood y su estereotipada versión histórica de la Roma Imperial en tiempos del emperador Nerón. Al margen de la trama romántica argumental, una de las ideas centrales que se resume en el mismo título, está en esa pregunta ingenua de: ¿A dónde vas Señor…? Y la terrible contestación de Cristo a San Pedro: “Voy a Roma a que me vuelvan a crucificar….” Respuesta en la cual se contiene una censura evidente hacia el que huye de un problema, por cobardía o por oportunismo, de la tragedia que les aguardaba a los cristianos en Roma, lo cual hace necesario para salvar el mensaje que el propio Cristo vuelva a sacrificarse ante la huida de la cabeza de su iglesia. Synkiewicz como era un piadoso obispo, resuelve la interrogante satisfactoriamente, por la decisión de Pedro de volver a Roma y sacrificarse él mismo tras caer en la cuenta de su comportamiento indigno al huir en tiempos de tribulación.

Este es un dilema permanente en la vida de toda persona que encarna una responsabilidad pública y su obligación moral de mantener una coherencia en función de sus ideas y situación, ante sí mismo y ante la sociedad, y sobrellevar los sacrificios que hubiera que asumir o los daños que pudiera ocasionarle ser fiel a sus principios, es sencillo de enunciar y difícil de resolver: Mantenerse fiel a una postura o por temor, vergüenza, o interés renunciar y dar la vuelta para acomodarse a las nuevas circunstancias y salvar así su posición.

Comprendo que tal consideración ética o moral, por parte de un representante o de un grupo político suena a “músicas celestiales”, y sin duda resulta cuanto menos cándida e infantil desde hace tantos siglos como los que el ser humano ha pisado la tierra, lo cual no excluye el que, al menos como ideal, lo destaquemos como una actitud honrosa (palabra hoy en desuso) y admirable y que en determinadas ocasiones, aun a pesar de su simpleza, resulte imprescindible recordarlo cuando lo que se busca es reformar unas instituciones y volver a inyectar un espíritu renovador en una sociedad si realmente queremos que sobreviva…Aunque sea hipocresía, por lo menos disimulemos ante el público, no hagamos exhibición de nuestra miserias políticas de una manera tan flagrante: ¡por favor cambien el guión que se os ve el pelo de la dehesa!

Los socialistas echados al monte para tocar y repartirse poder: ¿Es que no hay nadie en su seno, que por vergüenza llame la atención sobre lo rastrero y peligroso de su conducta para toda España, no hay nadie que les pregunte sinceramente, a dónde vais señores…? Un PP descoyuntado que ha abandonado muchos de sus principios esenciales, y con ellos una gran parte de su clientela política, convertido en un circo en busca del poder dentro del propio grupo: ¿Es que nadie les puede decir que están sacrificando “cristianos en Roma” y que deben dar ejemplo apartándose, los que directa o indirectamente nos han traído hasta aquí?

No es a los ciudadanos o a una mayoría de la clase política, al pueblo, que por no contar, ni se le pregunta qué clase de gobierno quiere, al que se debe culpar de lo que está pasando, no es más que una lucha por el poder, a escala nacional e internacional, por parte de grupos de intereses: ¡Por favor no se camuflen tras ideales! El propio sistema lo propicia pero son las personas en última instancia las que lo controlan, son las instituciones y sus ocupantes quienes dirigen la nave… Ha llegado el momento de preguntarles: ¿A dónde nos lleváis? Y ¡Por Dios que respondan alto y claro! Para saber de quién como mínimo debemos prescindir.

Tenía razón una prestigiosa historiadora española, quien bien me entiende sabe a quién me refiero, pero cuyo nombre evito para no crearle más problemas de los que seguro la van a ir surgiendo: “El nacionalismo catalán, el vasco o cualquier otro, son unas cortinas de humo para tapar miserias: realmente, si Cataluña no existiera se inventarían cualquier otra región o territorio para encubrir sus ambiciones y psicosis particulares” es tan obvio que los territorios no tienen personalidad que resulta hasta cómico tener que señalarlo. Sin embargo esta colección de enajenados separatistas está llevando al país al desolladero, por debilidad de aquellos cuya obligación es protegernos a todos de estos visionarios.

Tenemos un congreso del PP, lo importante no serán las personas que de ahí salgan, aunque eso sea lo que parezca y atraiga la atención de los medios, y sobre lo que se derramen cubos de tinta y conversaciones eternas en las tertulias, sino las ideas y la línea política que de esa reunión salga. Las ideas importan y mucho, encarnan la trayectoria de nuestro futuro y la confianza en un sistema; no son las personas sino las instituciones y dentro de estas la ideas que las inspiran, la gente a la larga es lo de menos, salvo que aboguemos por una dictadura o un sistema totalitario. Es responsabilidad de los partidos, en un sistema de partidos, agruparse como mejor les parezca conforme a su ideología con sentido de la realidad, pero que le den prioridad a lo que la tiene, no tanto a los líderes y sus adláteres, sino el programa político.

Si en España no tenemos claro nuestra estructura en el contexto europeo mal nos puede ir en una teórica Europa débil. En base a la vieja teoría de montar una UE sobre las regiones en lugar de sobre los estados históricos preexistentes, que es uno de los caballos de batalla de todos los separatismos regionales, poco puede hacer una nación resultante de tanta división, en cuanto a su peso o capacidad de decisión, sabiendo perfectamente que dentro de esa Europa fragmentada y débil subsistirán naciones como Francia o Alemania que conservarán su unidad. Serán una colección de taifas minúsculas a disposición del que controle la estructura central.

En el fondo siempre volvemos a el origen: son las personas las que están detrás de las decisiones, y por eso me pregunto como el nobel Synkiewicz : ¿Están estas dispuestas a sacrificarse por una causa, por unas ideas, por la nación al fin y al cabo, o solo pretenden ir tirando para desvanecerse en el cómodo paisaje del poder mientras dure?

Culminación de un viejo golpe de Estado
Enrique Calvet Chambon ABC 15 Junio 2018

Reza nuestra desvirtuada Carta Magna que «España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la igualdad y el pluralismo político». Recalcamos que dice pluralismo político, NO nacional. Incluso lo hace imposible al priorizar igualdad. Para cualquier observador honesto fuerza es constatar que en los últimos 35 años, al menos, en esta vieja nación se ha producido una perversión radical en las raíces de lo que es nuestra Constitución. Sí, esa misma de la que no hay prueba fehaciente de que el fugado golpista de la región hispano-catalana y sus compañeros mártires y felones trotamundos hayan jurado, como es preceptivo.

Este maltrato despiadado a la esencia del texto del 78 es resultado, sin duda, de la agresividad intensa y desleal ejercida por separatistas, racistas, supremacistas y antisistema que han estado siempre en lo suyo pero, no me cansaré de decirlo, eficazmente logrado por la lenidad y complicidad de los sucesivos Gobiernos de España. Porque así es, en España hemos dejado crecer una monstruosidad la total perversión de los principios esenciales de nuestra Constitución, que prefigura, incluso exige, una sociedad de unidos, libres, iguales y solidarios. Y no la hemos sabido (¿querido?) frenar hasta llegar a este absurdo confederal reaccionario, desigualitario y sembrador de odio y divisiones que es, «de facto», la España actual. Es lo que consideramos un largo y silente, mezquino y subrepticio, golpe de Estado que parece estar llegando a su culminación.

Pensemos en la base de la Constitución Española (CE), en su estado (o Estado) más puro, en su concepción: «La soberanía nacional reside en el pueblo español». Esto, un país de ciudadanos unidos, es la esencia misma de lo que es España, entendida como ciudadanos derechohabientes a un DNI. Es el ser o no ser de nuestra democracia, la raíz de los valores republicanos y de la Ilustración: el progreso. Lo que han hecho políticos, jueces, educadores y medios de comunicación mercenarios con esta columna vertebral del país para inocular un concepto de España como conjunto de territorios desiguales con derechos supra-personales, y no como un conjunto de personas, no tiene nombre. Por lo menos si queremos seguir siendo educados. Estamos asistiendo a una desafiante y peligrosa degeneración de la esencia de la CE, y lo que es peor, por imposiciones por la puerta trasera, sin concienciar, ni consultar, a la ciudadanía. Mucho menos informarla honestamente del coste de la no convivencia constitucional.

Este hecho, además, representa una profanación de los valores de la Constitución, especialmente el de igualdad. La realidad actual nos golpea con una disparidad abismal entre los españoles dependiendo de su territorio de origen. Desigualdad entre ciudadanos, desigualdad entre personas en derechos civiles, en obligaciones solidarias, con graves consecuencias desigualitarias en aspectos de calidad de vida y de oportunidades. Si de verdad los españoles, o su gran mayoría, ansían que España sea un conjunto de territorios en disputa y no un conjunto de ciudadanos libres e iguales, es ineludible cambiar nuestra CE. No retoques ni adaptaciones, sino cambiarla radicalmente, en sus principios, valores y esencia. Y votar la España confederal, que como todas las confederaciones conocidas se desintegran al poco tiempo. Salvo la Suiza, que se ha federalizado.

Pero para ello, tengamos antes dos principios muy claros. Primero, mientras se inicia el periodo constituyente, los Gobiernos de España tienen que recobrar el sentido del deber, y ser leales a lo esencial de la Constitución vigente, recordando, para el bien común, su deber de defenderla, ampararla y promocionarla. Justo lo contrario de lo que llevan haciendo desde hace 35 años... Segundo, es indispensable consultar a todos los ciudadanos; se ha de castigar con toda severidad a quien con actitud totalitaria y antidemócrata quiera privar a un grupo de españoles de su derecho a decidir lo común. Esta consulta deberá estar precedida por una campaña de información, pedagógica y honesta, sobre lo que ha supuesto la fragmentación de España y la pérdida de soberanía nacional, y si merece la pena recuperar una España de unidos libres iguales y solidarios.

Debemos frenar la sangría liberticida y engañosa. Dejemos de permitir perversiones y distorsiones esenciales a la espalda de los ciudadanos. El retorcimiento de los derechos individuales fundamentales de nuestra Constitución, por muy mala que esta sea, ha llegado demasiado lejos. Esta perversión es un auténtico golpe anticonstitucional, prolongado lentamente desde hace más de treinta años, pero que está llegando a la sinrazón del establecimiento de facto de valores confederalistas de bases racistas, supremacistas y totalitarios. Es hora de desenmascarar, aplicar la Ley, informar, debatir, combatir mentiras y, entonces, consultar al pueblo soberano. Es hora de recuperar la noción de lo que es el Estado de derecho y una democracia.

Enrique Calvet Chambon es Eurodiputado

El Gobierno Mr Wonderful y las concertinas
Arturo García gaceta.es 15 Junio 2018

La llegada del Aquarius a España ha abierto el debate en torno a las medidas de control fronterizas.

Tratar de eliminar un método de control que se ha demostrado como efectivo sin medidas de sustitución parecería una locura en cualquier parte del mundo. No en España. El nuevo ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha establecido como “prioridad principal” la eliminación de las concertinas en las vallas de Ceuta y Melilla.

Aunque el efecto ‘Mr Wonderful’ del nuevo Gobierno se va difuminando entre casos de corrupción, parece evidente que Pedro Sánchez quiere dar un giro a la política migratoria seguida por España hasta el momento. Mariano Rajoy se limitó a seguir los mandatos de Bruselas -a obediente no le ganaba nadie- y su escaso peso en el tablero político impidió que nuestro país tuviera poder de decisión. El nuevo presidente sí parece sentirse legitimado -con 85 diputados, no olvidemos- para enfrentarse a las instituciones comunitarias.

Uno se imagina a Sánchez desembarcando en Bruselas con su media sonrisa, una libreta con el eslogan “si puedes soñarlo, puedes lograrlo” y el anhelo de derribar los prejuicios migratorios de Emmanuel Macron y Angela Merkel. La imagen resultaría de lo más cómico si no estuviera en juego algo tan importante para nuestro país.

Los expertos lo tienen claro: “Si se retiran estas medidas pasivas se va a producir un efecto llamada y los guardias civiles nos vamos a ver desbordados”. Haría bien Grande-Marlaska en escuchar a los agentes que cada día se enfrentan a la realidad de las ciudades autónomas. Además conviene recordar que fue un Gobierno del PSOE el que instaló las concertinas en la valla fronteriza entre España y Marruecos en Melilla y el que “inventó” las devoluciones en caliente de inmigrantes.

“Si con las concertinas hay avalanchas y agresiones a los guardias civiles, sin ellas vendrán miles de inmigrantes a intentar el asalto de la valla y, si no hay otras medidas pasivas ni refuerzo de personal, habrá más agentes heridos”, sentencian desde la Asociación Española de Guardias Civiles.

Hace tiempo que las potencias europeas dieron la espalda a los países del sur. Las Primaveras Árabes, financiadas y alentadas desde Occidente, modificaron el tablero político en Oriente y convirtieron a Libia en un estado fallido. Los bombardeos del Ejército francés acabaron con la dictadura de Muamar Gadafi y el futuro de las próximas generaciones. Nicolas Sarkozy y Barack Obama, responsables últimos de la situación actual en el Mediterráneo, dieron la espalda a los ciudadanos a los que habían convencido con airadas consignas en favor de la libertad.

Emmanuel Macron ha heredado la vieja costumbre francesa de dar la espalda a los problemas del Mediterráneo. Uno escucha hablar al globalista y llega a creer que Francia acaba en París. Por eso sorprende aún más esta impaciencia socialista para retirar medidas de control sin alternativa alguna.

En realidad al presidente todo esto le importa más bien poco. El socialista configuró un Gobierno plagado de rostros conocidos con el único objetivo de ganar las próximas elecciones y derribar a Podemos y Ciudadanos. Retirar las concertinas sólo será un gesto más, un peligroso adorno mediático, una muesca que añadir a su garrote de mando de la que podrá presumir en sus tardes de baloncesto.

Ortega Lara sobre el independentismo: “Toda España se encuentra en una encrucijada muy peligrosa”
OKDIARIO 15 Junio 2018

Este jueves Actúa Baleares y VOX han celebrado un acto conjunto en Palma de Mallorca para escenificar una alianza para compartir “sinergias” en Baleares de cara a las próximas elecciones autonómicas y municipales. José Antonio Ortega Lara ha participado en el evento bajo el lema “unidos por España” y ha asegura, en exclusiva a OKDIARIO, que en estos momentos “España se encuentra en una encrucijada peligrosa” por culpa del independentismo.

Más de 700 personas han acudido en la tarde noche de este jueves al Auditorium de Palma de Mallorca, que se ha quedado pequeño para acoger a todas las personas que se han acercado para la presentación de este proyecto conjunto entre Vox y Actúa Baleares. Santi Abascal y José Antonio Ortega Lara han intervenido por parte de VOX, mientras que Jorge Campos y Malena Contestí lo han hecho por parte de Actúa Baleares.

El fundador de VOX, José Antonio Ortega Lara –ex funcionario de prisiones secuestrado por ETA durante 532 días– ha respondido a las preguntas de OKDIARIO. “Queda mucho camino por andar, lo de hoy es sólo un acuerdo, una colaboración para aunar sinergias que necesitamos para ser relevantes en la política española, no por nosotros sino por España”, comenta Ortega Lara. Y añade sobre el independentismo que “es una encrucijada muy peligrosa en la que se encuentra, no sólo Baleares, sino toda España”.

Jorge Campos resume la nueva coalición entre Actúa Baleares y VOX como un proyecto que “va a traer beneficios para Baleares y para España. Vamos a dar respuesta a los graves problemas que tenemos en Baleares y en España, sobre todo, en un sitio como este donde el acoso nacionalista nos come en el día a día. Y dar soluciones, que las hay”.

El presidente de VOX, Santiago Abascal, ha resaltado que en su partido “estamos haciendo las cosas bien, porque estamos teniendo respaldo, pero queda mucho camino por recorrer. Nuestras aspiraciones son mucho más ambiciosas, aspiramos a representar a un gran número de españoles”.

‘NO DAMOS ABASTO’
Guardias civiles alertan ante la llegada del Aquarius: ‘España no puede más’
La Gaceta  15 Junio 2018

“Resulta absolutamente necesario que la Guardia Civil sepa organizar un operativo que esté a la altura ante esta emergencia humanitaria”. Es la reclamación que los agentes hacen para que se adopten las medidas de refuerzo oportunas para atender debidamente a los inmigrantes recogidos en el buque Aquarius que desembarcarán en Valencia.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha remitido un escrito al coronel jefe de la Comandancia de Valencia para solicitar información acerca de las medidas previstas ante la llegada al Puerto de Valencia de los 629 migrantes procedentes de las costas de Libia.

Los guardias civiles creen necesario reforzar el servicio “ante esta emergencia humanitaria, siendo para ello imprescindible que se comuniquen con la debida antelación los cometidos y funciones a desarrollar por los agentes de dicha Comandancia y en especial a aquellos de Resguardo Fiscal, Unidad de Seguridad Ciudadana y Servicio Marítimo”.

En el escrito enviado al coronel, la AUGC también traslada la necesidad de que se garanticen las medidas higiénico sanitarias preventivas tanto para los inmigrantes como para los guardias civiles.

En la misma línea se ha manifestado Independientes de la Guardia Civil (IGC) en declaraciones a La Gaceta. Piden dar a conocer la falta de medios que sufren en la costa de Cádiz, así como “falta de personal y condiciones infrahumanas”. No obstante, desde esta asociación advierten de que “la realidad no es la que se muestra en televisión”.

“Nosotros, que estamos todos los días recibiendo pateras, podemos decir que los magrebíes si te pueden atacar, te van a atacar, de hecho ya ha pasado… y te hacen gestos de: te voy a cortar el cuello. Es imposible tratar con ellos, porque además saben que se van a quedar”, denuncian.

Agentes destinados en Cádiz aseguran que “España no puede hacer frente a todo esto”. “Es que no se puede”, reiteran. Recuerdan a Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, que “lo que hay que hacer es ayudarlos en sus países de origen para que puedan continuar viviendo allí”, porque -añaden- “aquí no hay para pagar las pensiones a jubilados que llevan toda la vida trabajando, ni para Sanidad ni Educación”.

Además, la seguridad de los guardias civiles está en peligro. “No tenemos absolutamente nada: guantes -si hay-, mascarillas prácticamente no hay… no tenemos protección”, relatan.

Los agentes se preguntan si el PSOE es consciente de “todo lo que conlleva acoger al Aquarius”. “A nosotros también nos mina esto, estamos hasta arriba, no damos abasto”, afirman.

Finalmente critican la hipocresía de PSOE y Podemos, que “son los más humanitarios del mundo -ironizan-, sin embargo, a los miles de españoles necesitados que hay en Valencia no les dan nada”.

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El fracaso final de la mentira
La falsedad no puede eternizarse, ni entonces ni ahora
Hermann Tertsch ABC 15 Junio 2018

«La República del Estat Catalá significaba desde el primer momento la desmembración de España, su desaparición como nación integral. La debilidad de aquel Gobierno (de la República) pactando con el viejo separatista, concediéndole honores y poder, en vez de castigarle justamente como enemigo de la unidad de la patria, ha traído como fruto ese Estatuto que ahora se presenta a las Cortes, y que es, pese a todas las apariencias de falsa cordialidad, un arma que en manos de los separatistas se volverá terriblemente peligrosa para el resto de los españoles».

«La intransigencia catalana, partidaria del “tot o res”, (…) que afirma que si las Cortes no aprueban íntegro el Estatuto los catalanes no aceptarán la resolución de las Cortes. (…) Hay que decirlo claramente: Es mentira que el Estatuto responda a la aspiración unánime del pueblo catalán. El Estatuto es obra de Maciá y su pandilla, enemigos de España, que ven en él un arma política bastante fuerte para sostener su caciquismo abusivo, para satisfacer sus tristes ambiciones de poder y medro».

«El Estatuto no representa la voluntad de Cataluña, porque el plebiscito que aparentemente lo refrendó fue una farsa grotesca y espectacular, amañada con el dinero que el señor Maciá arrebató a las necesidades de los Municipios y Diputaciones… El referéndum fue una mentira que solo pudo lograrse porque el Gobierno toleró, sin contrarrestarlas, aquellas mascaradas separatistas, de propaganda a lo yanqui, y a la que la prensa de Madrid colaboró con informaciones falsas y aduladoras… En aquellos momentos todos los elementos españolistas de Cataluña se sintieron coaccionados por el frenesí catalanista, desamparados ante la burda maniobra con la que se pretendía hacer creer que todo el pueblo catalán estaba sumido a las exigencias de la partida triunfadora acaudillada por el viejo separatista Maciá…»

«A pesar de todo esto, llega a las Cortes el Estatuto, que moralmente es un atentado sacrílego contra la unidad sagrada de España y materialmente un inicuo intento de despojo de la mayoría de los españoles en beneficio de los habitantes de una sola región… (…) Pero por encima de todo perjuicio material y total quebranto económico está la indignante situación de inferioridad en que el Estatuto coloca a todos los españoles en relación a los habitantes de Cataluña. (…) A pesar de todas las hipócritas protestas de cordialidad, la aprobación del Estatuto significa la desmembración, no solo espiritual, sino material de España».

«El Estatuto (…) será el arma con que se aseste un golpe alevoso al corazón de la Patria. Después de ese código injusto que hace de los catalanes una casta privilegiada, que de momento los convierte en algo así como españoles de cuota, vendrá la escisión rencorosa… El separatismo, dueño del Poder en Cataluña, no tardará en arrojar su torpe máscara de cordialidad y dará suelta al odio secular, al veneno de la envidia y el despecho que han ido acumulando esas gentes, que con el vesánico de Maciá al frente desprecian estúpidamente al resto de los españoles».

«Pese a todo, yo soy optimista. Por sentimiento y reflexión. (…) Por eso, porque tengo fe en la justicia inmanente de la vida y en los destinos de España, yo confío en que este movimiento odioso y abusivo del separatismo fracasará en un futuro próximo. Porque yo no creo que esa farsa del Estatuto representa los verdaderos intereses de Cataluña, sino que es la plataforma de una minoría de caciques sin freno, yo estoy seguro de que todo ese tinglado entre grotesco y trágico de la Generalidad se derrumbará pronto y con estrépito».

Y para que conste, queda firmado por El Caballero Audaz en mayo de 1932 y por mí, hoy mismo.

BCE: el euro baja fuerte
Íñigo Caballero  latribunadelpaisvasco.com 15 Junio 2018

Los analistas se empiezan a preocupar sobre qué pasará este jueves en la reunión mensual del BCE. Lo que pase no tiene tanta trascendencia como lo que se avecina que es peor que el infierno.

Los países del sur de Europa y, alguno de los del norte han vivido de esa liquidez generosa y abundante del BCE en forma de compras de obligaciones – casi siempre públicas – de 30.000 millones cada mes.

Los gobiernos simpáticos del Estado del Bienestar han vivido, viven y no creemos sobrevivirán al final del QE del BCE.

La fiesta de gasto público sin límites y pídeme que te lo doy con tal de que me votes, terminará en breves fechas.

Los que especulan en el cómo, el cuándo y el cuánto, dibujan una serie de escenarios agradables, el mejor de los supuestos es que el jolgorio durará hasta final de este año. Pensamos que será así y que no acabará en septiembre como estaba previsto.

¿Qué consecuencias traerá al Gobierno 'Sántxez'?
La primera será la incapacidad de cumplir con los Presupuestos aprobados hace cuatro días porque se financian – en parte - con emisiones de deuda que, hasta ahora se han emitido a tipos próximos al cero. A partir de ahora, las emisiones llevarán una mayor carga y las que se vayan renovando, ídem de lo mismo.

La segunda consecuencia será una elevación no oficial de los intereses que pagarán empresas y particulares. No nos referimos a las tasas del BCE que seguirán en valores próximos a cero. Hablamos de las reales que vienen dadas por la dificultad de conseguir financiación. Al suprimir el BCE esos 30.000 millones al mes, la liquidez se irá estrechando poco a poco.

La tercera consecuencia es la falta de experiencia de un Gobierno de funcionarios, poco o muy brillantes – importa poco – que nunca en su vida se han enfrentado a situaciones empresariales. La dirección de una empresa supone una habilidad para prever lo que va a pasar, resolver el día a día que es harto complicado, buscar financiación para exportar, pagar nóminas, etc.

Los ministros de Sántxez son funcionarios acostumbrados a que les paguen su nómina a fin de mes y cuando no la cobran a montar un pollo.

Y el anterior experimento de un brillante catedrático de Estructura Económica – las cátedras en España se regalan – llamado Solbes que en conjunción con el sonrisas, dio el peor resultado económico financiero de la historia de España.

Los ministros-funcionarios de Sántxez – el incluido – sin ninguna experiencia en la empresa es una operación de alto riesgo para este país.

El otro problema que se avecina viene del otro lado del Atlántico con nuestro compadre Trump al que se le tacha de extremista, fascista o populista, pero, pero, que tiene las ideas muy claras. De entrada, el asunto de los aranceles le está saliendo muy bien. Y como chulea, es el más fuerte y lo sabe. Y abusa de su posición.

El crecimiento económico hoy, repito, hoy, viene dado por el aumento de las exportaciones que como todo incremento de la producción representa un empujón en igual medida del PIB. Ya la UE desde hace unos cuantos años – diez o doce – viene insistiendo en la necesidad de empujar las exportaciones de los integrantes de la Unión.

A nosotros, a los españoles y a los vascos, el asunto nos trae al pairo.

La educación es un componente esencial del PIB, del crecimiento económico, derivado de la exportación. Que para ello se precisa conocer lenguas más allá del euskera o el catalán que, por desgracia ni son lenguas globales ni las habla nadie en esos mundos de Dios.

El programa último ERASMUS PLUS de 2015 escribe negro sobre blanco la necesidad del conocimiento de lenguas globales para aumentar las exportaciones necesarias para el crecimiento del empleo y del aumento del PIB.

Una verdadera pena que tanto el Gobierno vasco como el catalán insistan en acorralar el español – no el castellano – como vía inútil para alcanzar la independencia.

Flaco favor se hace a la juventud necesitada de empleo y a la ciudadanía vasca con esa determinación impresentable de llevar el euskera a un camino sin salida.

Sántxes y Urkullu dos genios del noble arte de gobernar a los pueblos, ahora que son compintxes y socios, deberían reflexionar sobre el GASTO PÚBLICO, que lo ponemos con mayúsculas. No se deben fiar a ese esperado aumento del PIB que puede que se funda – creemos que se va a evanescer – como un azucarillo en el agua.

Se fían a los impuestos que, por razones de incremento del PIB, subirán también… es una ingenuidad como la sonrisita ignorante de Zapatero.
La recaudación de impuestos en el próximo año 2019 se estancará por las mayores dificultades empresariales a financiar su actividad, al mayor precio del dinero y muchas empresas no podrán pagar sus impuestos y puede que ni la Seguridad Social de sus empleados.

No se trata de exponer una visión pesimista sino una real que tiene un 90% de probabilidades de que ocurra.

El 2019 nos espera con el Brexit con una incógnita de cómo se comportará el turismo al que nos fiamos que seguirá siendo el maná y la fuente de empleo de los españoles.

Se objetará que la educación desde que se empieza a plantear una reforma hasta que salen egresados los titulados pasan muchos años.
Por esa razón la Unión Europea – en concreto la Comisión y el Consejo de Europa – incide en la necesidad de promover el conocimiento de lenguas.

Una reforma educativa y su aplicación llevan muchos años en producir fruto, en cambio, la enseñanza y el aprendizaje de lenguas es mucho más rápido y se rentabiliza pronto.

Qué habría pasado en el País Vasco si en lugar de dedicar varias decenas de miles de millones de euros en el euskera y su parafernalia se hubiera concedido ese dinero a aprender lenguas como el francés – el primer cliente del País Vasco es Francia -, el alemán o el portugués.

En ese programa ERASMUS antes mencionado se establece la necesidad de que los centros de enseñanza se dediquen a enseñar las lenguas que necesitan las empresas de su entorno comarcal.

Las lenguas latinas como el francés y el portugués – pensando en Brasil – se aprenden rápido.

El resultado es también bastante inmediato y, además, se crean empleos. Posiblemente se creen los mismos empleos que se destruyen de los centros de euskera.

El cambio es notable ya que se sustituye una lengua sin hablantes y que no sirve a la exportación por lenguas globales que aumentarían el PIB vasco.

Si volvemos al futuro económico tanto del País Vasco como España si no se ejecutan cambios de rumbo trascendentes, el crecimiento dependerá de factores externos que no podemos controlar como la situación económica-financiera de otros países cercanos o lejanos que nos ayuden – o no – a resolver nuestros problemas.

Para conseguir la verdadera independencia económica – no política – es preciso mejorar la educación. Hay que ser conscientes de que nuestra Secundaria es lamentable y las Universidades no pueden ser peores. Poco sirve que saquemos unos rankings extraños de Qatar en el que la Universidad del País Vasco está por delante de no sabemos qué universidad de la Conchinchina …

Vivimos los vascos en un ambiente y entorno de autocomplacencia nefasto. Hay que reconocer con humildad que somos los más torpes del mundo, los que menos sabemos y que nuestras instituciones son tercermundistas.

De nada sirve que digamos que somos los mejores si somos los peores.
Y con estos mimbres ni Sántxez, ni Urcullu ni Rajoy son capaces de mejorar nada. Solo pueden empeorarlo.

Finalizado el escrito conocíamos el resultado de la reunión del BCE en la que se han definido las pautas del QE que se reducirán a 15.000 millones de euros a partir de octubre y hasta finales de año.

Ese es el plazo que tienen los sociatas para emitir deuda a tope.

A partir de enero el BCE les hará un fantástico corte de mangas y que se las arreglen solitos.

Los tipos de interés se mantendrán en el cero hasta principios del segundo semestre de 2019.

El crecimiento económico se reduce y la inflación aparece contenida.
Vamos, la jeta de estos señores es tremenda. Llamar <inflación subyacente> al índice sin productos derivados del petróleo y alimentos es como decir que la inflación siempre será cero.

Lo que cuesta de verdad la vida es harina de otro costal y pesa más que lo que indica el BCE y esos Gobiernos ineptos de Europa.

Al filo de las 17.00 horas, el euro que ayer aguantó bien la subida de tipos en USA – incluso subió algo – esta tarde después de la reunión del BCE se daba un batacazo desde 1,1824 $ a las 13H30 hasta los 1,1640 a las 17H00, más del 1,5% que es mucho, mucho para una sola sesión.

Un momento crucial para la Fiscalía
 larazon 15 Junio 2018

Nuevo relevo en la Fiscalía General del Estado. Hoy se anunciará oficialmente el nombre de María José Segarra como cabeza del Ministerio Público, a cuyas órdenes deben asegurarse la defensa de la legalidad y el cumplimiento de los derechos ciudadanos, como así ordena la Constitución. Es una pieza clave en el sistema judicial porque preserva su autonomía frente a otros órganos del poder judicial y, pese a ser nombrado por el Gobierno, debe actuar con independencia. Su papel es especialmente sensible, como recientemente se demostró con un comunicado unánime del Consejo Fiscal en el que criticaba a la juez Alaya por poner en duda la autonomía de los fiscales.

Segarra llega al cargo en el momento en el que está abierto uno de los mayores retos judiciales que afronta nuestro país: la causa por la celebración del referéndum ilegal del 1-O. En octubre de 2017, el entonces fiscal general del Estado, el ya desaparecido José Manuel Maza, presentó en la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo sendas querellas por rebelión, sedición y malversación de fondos contra el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, trece ex consejeros, además de la ex presidenta del Parlament, Carme Forcadell, y otros miembros de la Mesa.

Maza fue entonces muy preciso en su escrito de denuncia al sostener que hubo episodios de levantamiento «intimidatorio y violento» y que estos dirigentes independentistas, al desobedecer sistemáticamente las resoluciones del Constitucional, fomentaron «un movimiento de insurrección activa entre la población frente a la autoridad legítima». Las querellas fueron aceptadas y se mantuvo la unidad de criterio entre el fiscal y la magistratura para concluir en el procesamiento por rebelión. De hecho, Llarena tiene decidido finalizar la instrucción del sumario de la causa del 1-O cuanto antes, al inicio del verano.

El objetivo es, una vez resueltos los recursos de las defensas, dictar seguidamente el auto de apertura de juicio oral y que éste comience en otoño. Sólo hubo un momento en el que el cambio de criterio de la Fiscalía General, estando al frente Julián Sánchez Melgar, cuando pidió la puesta en libertad del ex consejero Forn –supuestamente por motivos de salud– y la Fiscalía del Supremo se opuso a ello, aunque se sometió al criterio de la instancia superior por «imperativo legal» a través, además, de «instrucciones directas», según están especificadas en el artículo 25 del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal.

Se abre la posibilidad de que María José Segarra decida cambiar de criterio sobre las acusaciones, lo que sin duda abriría una crisis, pese a predominar el principio jerárquico, como así se especifica en el mismo Estatuto: «El Fiscal que reciba una orden o instrucción concerniente al servicio y al ejercicio de sus funciones, referida a asuntos específicos, deberá atenerse a las mismas en sus dictámenes, pero podrá desenvolver libremente sus intervenciones orales en lo que crea conveniente al bien de la justicia». Sin embargo, de abrirse esta posibilidad, se plantearía una situación que no sería conveniente en un momento en el que la causa contra los que instigaron el 1-O está tan avanzada.

El magistrado Llarena está decidido a continuar con el proceso aunque el tribunal de Schleswig-Holstein resuelva una vez más no entregar a Puigdemont. Rebajar en estos momentos la acusación supondría un serio contratiempo, porque cambiar el criterio sería confuso, aunque quedaría en manos de los magistrados de Sala que deban juzgar, si bien incluso el juez Llarena ya contempla que los inductores del 1-O pueden ser acusados por rebelión o conspiración para la rebelión. Sin duda, la llegada a la Fiscalía General de María José Segarra llega en un momento crucial.

La Fiscalía recurre la condena de Alsasua al ver terrorismo en la paliza a los guardias civiles
OKDIARIO 15 Junio 2018

La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha recurrido ante la Sala de Apelaciones la sentencia que condena a ocho proetarras de Alsasua (Navarra) por la agresión a dos guardias civiles y sus parejas el 15 de octubre de 2016, al entender que los hechos deben ser calificados como terrorismo.

El Ministerio Público pedía para los ocho acusados penas de entre 12 años y medio y 62 años y medio de cárcel por delitos de lesiones y amenazas terroristas, pero finalmente la Sección Primera de la Sala de lo Penal les condenó a entre 2 y 13 años por atentado a agentes de la autoridad, lesiones, desórdenes públicos y amenazas.

Aunque los magistrados impusieron las penas más altas contempladas para los citados delitos, no creen que deban ser penados por los delitos terroristas porque que “no ha quedado plenamente acreditado la finalidad terrorista de su acción y tampoco su vinculación o pertenencia a ETA”.

El tribunal está de acuerdo con la Fiscalía y las acusaciones particulares y populares con que la agresión de Alsasua no fue una mera pelea de bar, pero no estima que los condenados “tuvieran la clara intención y finalidad de llevar a cabo alguno de los postulados de la banda terrorista ETA ni que hubieran asumido en aquella época tales postulados”.

“Por lo tanto, no resulta probado que tuvieran intención subvertir el orden constitucional o alterar gravemente la paz pública o provocar el terror en la gente en la localidad de Alsasua”, explica la Sala en su sentencia.

“Pensamiento único”
Sin embargo, la opinión del fiscal José Perals es bien distinta. A su juicio, “se trató de un ataque premeditado y con una finalidad clara, demostrar que quien manda en Alsasua es el ‘pensamiento único’ y excluyente de determinadas personas que tienen secuestrada y atemorizada a parte de una población que no piensa como ellos”. Además, la agresión “sirve de aviso al resto de la población de que esas personas deben ser excluidas”.

El fiscal recuerda en su escrito que la propia sentencia en la que no se estima terrorismo sí aprecia en los ocho condenados una actuación “impregnada por una motivación ideológica derivada de la dinámica de la izquierda abertzale impulsada por el movimiento Ospa, que era uno de los movimientos a su vez impulsados por el frente de masas de ETA” que defiende la expulsión de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado del País Vasco y Navarra.

“Todo ello lleva a la conclusión de que lo que ocurrió en Alsasua la noche del 15 de octubre de 2016 no fue una pelea de bar ni una trifulca. Fue una agresión planificada y organizada contra dos miembros de la Guardia Civil y sus parejas con una finalidad terrorista. Con la finalidad de expulsar a los miembros de la Guardia Civil de un territorio que los acusados consideran suyo de una manera excluyente, atemorizando además a una parte de la población que no piensa como ellos”, explica Perals.

Terrorismo de baja intensidad
Aunque la sentencia de la Sala de lo Penal remarca que en el año en que ocurrieron los hechos ETA ya había anunciado el cese de su actividad terrorista, la Fiscalía remarca que aún “persiste una herencia de décadas de terror” que se puede calificar de “terrorismo de baja intensidad” que no es “sino una prolongación del que durante décadas ha imperado en el País Vasco y Navarra y que también se trasladó al resto de España e incluso a Francia”. “ETA no es una simple organización de pistoleros. Es un entramado mucho más complejo que conformaba tres frentes principales: el de masas, el institucional y el armado”, explica.

El fiscal reprocha que la sentencia “dice que todo lo anterior es pasado y que los acusados ni siquiera eran mayores de edad cuando en el 2011 la banda terrorista manifestó que abandonaba la lucha armada”. En su opinión, esto “es cierto”, pero “no impide que todo este ideario que se ha ido consolidando haya finalmente calado en la mentalidad de estos jóvenes, herederos de que las ideas políticas pueden defenderse mediante la violencia y que los hayan llevado a la práctica con la finalidad ideológica de la organización terrorista”.

Además, subraya que en el año 2016 ETA había declarado el cese de su actividad armada, pero todavía “existía y, con independencia de que posteriormente haya o no declarado su disolución, imponía su ideología”. De hecho, recuerda Perals en varias ocasiones en su escrito que dos de los condenados, Jokin Unamuno y Adur Ramírez, se habían mostrado “especialmente activos” en el movimiento Ospa, tal y como también destaca la sentencia de la Sala de lo Penal.

Y así, añade el fiscal, el “ideario o finalidad del movimiento ha sido impulsado mediante la creación de un clima de terror y coacción que desembocó finalmente en el acto de violencia” que fue la agresión del 15 de octubre en Alsasua, que califica de “salvaje y bárbaro”.

“Esa violencia directa y física lo que pretende es implantar el miedo, generando una sociedad atemorizada en la que los violentos y los radicales, los que prefieren la fuerza física a la palabra, la coacción al diálogo, vencen gracias al clima de terror que previamente han generado. Y sólo en momentos muy concretos y gracias a la valentía de determinadas personas se puede vencer ese terror de la población”, apunta el recurso.

Cree que ETA se disolvió por la presión
ETA anunció su disolución a principios del pasado mayo, cuando se estaba celebrando el juicio de la agresión de Alsasua, y el Ministerio Público opina que lo hizo entonces, entre otros factores, “por la presión” de este procedimiento, pero destaca que esto no quiere decir que los actos ocurridos en la localidad navarra “dejen de ser terroristas”.

“Si una acción violenta se comete con una motivación ideológica impulsada por una organización terrorista, dicha acción constituye terrorismo aunque el sujeto no esté integrado en una organización terrorista”, remarca.

Para el fiscal, los condenados “atacaron el bien jurídico protegido de autoridad, pero hubo algo más, una finalidad de asegurar una política de coacción e intimidación contra los guardias civiles y sus familias para que no puedan relacionarse ni vivir en aquellos territorios que consideran suyos”. “Y esta es la finalidad terrorista, conseguir mediante la violencia el éxito de unas ideas políticas”, concluye.


 


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