AGLI Recortes de Prensa   Martes 26 Junio 2018

El golpe secesionista pudo evitarse
Ferran Brunet La Voz 26 Junio 2018

Profesor de Economía Europea de la Universidad Autónoma de Barcelona, cofundador de Sociedad Civil Catalana y secretario de Economía y Empresa y tesorero de su directiva.

Pudo evitarse el golpe de Estado de los separatistas catalanes. Pudo evitarse el desafío separatista catalán al Estado de derecho, a la democracia española y a la integridad de España. Durante décadas, pudo prevenirse; y en septiembre y octubre del 2017, pudo impedirse. Sí, haberse evitado el golpe separatista. Y debió impedirse.

Naturalmente, en esto vale la metáfora de la salud y de la seguridad: es mejor prevenir que curar. O, más concretamente, es preferible evitar un golpe de Estado a tener que abortarlo con medidas extraordinarias y luego deber juzgarlo con la Justicia ordinaria.

El golpe de los separatistas no fue ninguna sorpresa para nadie. Llevaba fraguándose varios quinquenios. Los preparativos fueron públicos y muy notorios. Cada nuevo acto de rebelión se anunció a bombo y platillo, urbi et orbi. Fueron muchísimos y de todo pelaje. Simplemente, la élite española prefirió no ver nada, no oír nada, no decir nada y no hacer nada. No hizo nada concreto para prevenir el golpe de Estado, nada adecuado para evitarlo y nada suficiente para impedirlo. Y la rebelión tuvo lugar, completa, en todos sus aspectos, y con todas sus consecuencias, efectivamente.

No se evitó el golpe de Estado separatista. Se consumó la declaración de la independencia de Cataluña y la proclamación de la república catalana. Habida cuenta de las disposiciones excepcionales aplicadas por el Estado español, los efectos prácticos de este golpe de Estado desarrollado por una Administración pública regional no han sido los declarados (independencia, nuevo Estado), sino la división completa de la sociedad catalana, el caos total de la política catalana y la más honda crisis política de la democracia española.

Se pudo evitar. Prueba de ello es que cuanto aconteció en España no ha acontecido en países dónde había alguna contingencia semejante a la de Cataluña. Algo ni remotamente semejante a lo acontecido en España en este último año (mejor, en la última década) no se ha producido jamás en Alemania, en Italia, en Francia, en el Reino Unido, en Estados Unidos, en Canadá… Hay dos contraejemplos: la desintegración de Yugoslavia y la de la Unión Soviética. Efectivamente, lo peor puede ocurrir y ocurre.

Motivos para la independencia y excusas muchísimo mayores que en España para construir un movimiento separatista los hubo y los hay en Alemania, Italia, Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Canadá… Y, sin embargo, en ninguno de ellos hubo ni por asomo nada semejante a cuánto ha acaecido en España. Y lo sucedido ha sido gravísimo. Es lo más grave que le puede ocurrir a una democracia: el cuestionamiento de la legalidad y de la legitimidad, la impunidad frente a la ley (antigua) y el desarrollo de una legalidad (nueva), todo ello impulsado durante décadas por un gobierno regional, con enorme agitación propagandística y con un amplio apoyo popular.

Ante esto surgen dos interrogantes. Uno es interpretativo: ¿por qué todo esto ha ocurrido en España y no ha ocurrido nada semejante en ningún otro país (democrático)? El otro interrogante es práctico: ¿qué consecuencias tendrá para España el desafío separatista catalán? ¿Será capaz la democracia española de superar este desafío, y cómo deberá hacerlo?

¡Franco, Franco, Franco!
Mateo Requeséns Gaceta.es 26 Junio 2018

Si uno pasea por las ciudades de Estados Unidos podrá encontrar monumentos, memoriales, museos y calles dedicadas a generales y personajes pertenecientes al bando confederado o unionista de la guerra civil de secesión. Las conmemoraciones de batallas o episodios protagonizados por Abraham Lincoln, Jefferson Davis, el general Lee o el general Sherman, por citar algún ejemplo, se vienen realizando con total normalidad y libertad. Y ello pese a que aún hoy, 150 años después, todavía siguen existiendo divisiones raciales, políticas, geográficas y por supuesto de opinión, sobre la guerra. En España es impensable un tratamiento similar de nuestra guerra civil.

El propósito de exhumar los restos de Franco del Valle de los Caídos, podrá pensarse que sólo se trata de un gesto de Pedro Sánchez para contentar a los hooligans de la ultraizquierda que han apoyado su moción de censura. Más gravedad encierran las leyes totalitarias que planea para revisar judicialmente el pasado y perseguir a quien se atreva a opinar a favor del régimen franquista. Todas estas medidas analizadas en su conjunto, especialmente la represión al disidente, lo que descubre es que la izquierda española no aceptó de buen grado la Transición y que aún ansía la ruptura, entendida como una especie de punto focal en el que se anula el pasado, se constituye el presente y se diseña un provenir en el que no cabe la media España con la que se enfrentaron en el 36.

Son muchas las voces que entienden que la guerra civil y el franquismo son acontecimientos del pasado que deben quedar circunscritos al debate historiográfico, pero la realidad es que no existe interpretación histórica inocente, y la guerra civil permanece en el centro de las representaciones políticas de los españoles, actuando como génesis legitimadora o deslegitimadora del discurso ideológico, no sólo de la postguerra, sino de la actualidad.

Por mucho que se porfíe en la intención reconciliadora de la Transición, lo cierto es que la izquierda jamás aceptó partir de cero, reconociendo que en ambos bandos había idealistas y que también en ambos bandos había mucho por lo que pedirse perdón.

Vencidos y vencedores se estrecharon la mano para construir un futuro democrático, nos dijeron, en el que todos cabrían, pero pronto se impuso el falso mito de los luchadores por la libertad que deslegitimaba políticamente los valores que en su día defendieron en el bando nacional. Desde entonces, en el ámbito cultural y político de la izquierda no se acepta reflexionar ni debatir honestamente sobre los hechos. La guerra civil y el franquismo han servido a una calculada estrategia para garantizar una pretendida superioridad moral de la izquierda sobre la derecha. Estrategia, todo hay que decirlo, que la propia derecha se ha tragado sin rechistar.

Con Zapatero se dio una vuelta de tuerca más, y el ánimo revanchista se impuso a las meras razones electoralistas. Con su Ley de memoria histórica, se revalidaba legalmente el rencor de media España contra la otra media. Rajoy no se atrevió a derogar aquel disparate y relanzar la idea de reconciliación. Ahora Pedro Sánchez pretende imponer su interpretación de la guerra civil por la fuerza, persiguiendo a quienes se atrevan a reivindicar la legitimidad del bando nacional o a valorar positivamente la obra del franquismo, en un indiscutible atentado contra la libertad de expresión, el pluralismo y la tolerancia.

La Ley que pretende promulgar el PSOE para castigar con penas de prisión a quienes justifiquen el franquismo no difiere en su espíritu de la Ley de 1 de marzo de 1940 sobre represión de la masonería y del comunismo. Con una notable diferencia, entonces acabamos de salir de una terrible guerra civil y, al fin y a la postre, Franco jamás presumió de demócrata.

Quién nos iba a decir que hablar bien de Franco se iba a convertir en un símbolo de libertad.

COMUNICADO OFICIAL DE LA FUNDACIÓN NACIONAL FRANCISCO FRANCO
Decálogo de razones ante la intención del Gobierno del PSOE de exhumar los restos del Generalísimo Francisco Franco del Valle de los Caídos
www.latribunadelpaisvasco.com 26 Junio 2018

1. El 20 de noviembre de 1975, falleció Francisco Franco Bahamonde en una residencia sanitaria de la Seguridad Social creada por él. Todos los españoles que tienen memoria de ese momento pueden confirmar que la muerte del Generalísimo Franco se produjo en medio del dolor, el reconocimiento y la gratitud de la mayoría de los españoles hacia quien había hecho posible la época de paz y desarrollo más prolongada que había disfrutado nuestra patria a lo largo de los siglos.

Todos los gobiernos de las naciones de nuestro entorno trasladaron al Gobierno español mensajes de condolencia y reconocimiento a quien había regido los destinos de la patria durante cuarenta años. En la Asamblea de la ONU se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento del Jefe del Estado Español y el 22 de Noviembre de 1975, y ante el arca de la sinagoga de Nueva York, el rabino de la misma hizo una rogativa especial por el alma del Caudillo “…por haber tenido piedad de los judíos…”.

Cabe recordar aquí la carta que al finalizar la II GM, el entonces Presidente del Congreso Mundial judío, Maurice L.Perlzweig, dirigió a Franco en la que literalmente le decía que “los judíos son una raza poseedora de gran memoria y no han de olvidar facilmente la oportunidad que se ha brindado a miles de sus hermanos para salvar su existencia”. Así, al fallecimiento del Generalísimo, el Editorial de la revista The American Sephardi, publicada por la Universidad de Yeshiva (EE.UU.), publicó lo siguiente: “ el Generalísimo Franco falleció el 20 de noviembre de 1975. Al margen de cómo le juzgará la historia, lo que sí es seguro que en la historia judía ocupará un puesto especial”.

2. Francisco Franco no dispuso en su testamento nada respecto al lugar de su enterramiento ni dio instrucción alguna a su entorno familiar, consciente de que no le correspondía a él tomar dicha decisión, por la significación de su persona como servidor público y evitando así cualquier clase de hipotecas a su sucesor, el Rey Juan Carlos I.

Francisco Franco fue enterrado en la parte posterior del altar mayor de la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, siguiendo así la tradición secular del derecho de Patronato, privilegio que la Iglesia concedía en el Código Canónico entonces vigente, a los fundadores de un lugar sagrado.

Nadie entonces, ni dentro ni fuera de España, cuestionó que el Jefe del Estado recibiera sepultura en el lugar que había sido erigido como monumento a la reconciliación en su deseo de que reposaran, bajo los brazos de la mayor cruz del mundo, los españoles caídos en la contienda civil, con independencia de su credo o ideología.

3. Pasaron los años, España se acostó aturdida y se levantó socialista y en 1986, el gobierno del PSOE hizo una impecable declaración institucional en el cincuentenario del inicio de la guerra: “un Gobierno ecuánime no puede renunciar a la historia de su pueblo, aunque no le guste, ni mucho menos asumirla de manera mezquina y rencorosa. Este Gobierno, por tanto, recuerda asimismo, con respeto a quienes, desde posiciones distintas a las de la España democrática, lucharon por una sociedad diferente a la que también muchos sacrificaron su propia existencia.” (..) “para que nunca más, por ninguna razón, por ninguna causa vuelva el espectro de la guerra civil y el odio a recorrer nuestro país, a ensombrecer nuestra conciencia y a destruir nuestra libertad.” España se encontraba ya reconciliada, miraba hacia un futuro prometedor y los españoles no estaban dispuestos a resucitar los odios que habían hecho correr ríos de sangre entre hermanos.

4. Tuvieron que pasar más de treinta años para que el espectro del odio volviera de la mano de un PSOE que decidió rescatar el lado más siniestro de su biografía. Rodríguez Zapatero, ante el silencio cómplice y atolondrado de una derecha acomplejada y ayuna de referentes, aprobó una infame ley que pretendía reescribir la historia desde el Boletín Oficial del Estado, dividir de nuevo a los españoles en buenos y malos y borrar cualquier rastro de las realizaciones de cuarenta años de la historia de España, sobre los que para siempre habría de pesar la losa de una estúpida y anacrónica condena, todo ello sobre la base de legitimar como “legalidad republicana constituida” al proceso revolucionario que estuvo a punto de convertir España en el segundo país en el mundo en abrazar el comunismo soviético.

La izquierda, bajo la falsa y grosera excusa de dar digna sepultura a aquellos caídos que yacieran en las “cunetas” (noble pretensión que cualquier bien nacido debe compartir, sin olvidar que en ellas hay caídos de los dos bandos, y que por supuesto esta Fundación apoya), se apresuró a tratar de ganar en el parlamento la guerra que había provocado en los años 30 al no conseguir su objetivo revolucionario y que perdió en el campo de batalla, entretanto los descendientes de los vencedores permanecieron impasibles mientras se echaba un manto de estiércol sobre las tumbas de sus padres y abuelos, condenados públicamente como si fueran vulgares criminales.

5. La verdadera “memoria histórica” acabó venciendo a Zapatero, que vio frustrado su enconado intento de cerrar el valle de los Caídos ante la resistencia numantina de miles de fieles con su presencia y oración y, tras dejar España sumida en una crisis que se empeñaba en negar, entregó el poder a una derecha medrosa que dejó las cosas como estaban porque “lo único importante” era la economía. Mariano Rajoy, que con su natural indolencia decidió dejar intacto el proyecto de ingeniería social de Zapatero, dio paso a Pedro Sánchez, un discípulo de Zapatero que ha llegado al poder de forma tan accidentada como su predecesor, y que quiere culminar la obra de su maestro echando más carnaza a la extrema izquierda y los separatistas. Sabedor de la precariedad de sus apoyos parlamentarios, quiere aprovechar las alfombras para pagarse con dinero público una campaña de imagen y de paso, ofrecerles en bandeja a los profesionales del odio su presa más codiciada: el cadáver del Caudillo, con el objetivo de escenificar una postrera humillación, no ya a Francisco Franco, sino también a la a la media España que, en defensa de sus ideales, osó retar y vencer al comunismo. Son muchos los españoles que consideran que la exhumación de Francisco Franco supondría una descalificación de un largo periodo de la historia de España, la modernización de esta, la creación de nuestra extensa clase media y, por supuesto, la restauración de la monarquía.

6. No lo van a tener fácil. Al menos, no con la ley en la mano. En un Estado de derecho el poder está sometido al imperio de la ley y esta es clara al exigir la autorización de la familia para llevar a cabo una exhumación salvo que concurran razones sanitarias excepcionales. Una vez que la familia de Francisco Franco se ha pronunciado de forma unánime, clara y terminante en contra de cualquier exhumación y de la utilización política de los restos mortales del Generalísimo, sólo podría cumplir el gobierno su macabro propósito violentando la ley y la voluntad de sus familiares.

7. La Iglesia también tiene algo que decir en este asunto. No sólo por tratarse Franco de un Caballero de la Suprema Orden de Cristo -condecoración reservada a jefes de estado católicos que se hayan distinguido con méritos especialísimos hacia la Iglesia y la religión católica- sino porque al estar el sepulcro del Caudillo en lugar sagrado y por tanto inviolable, concretamente en el interior de una Basílica Pontificia, la jerarquía eclesiástica ha dejado bien claro, una y otra vez que sólo autorizaría la exhumación si así lo solicita la familia y no se entendería que mantuviese una actitud tibia ante una pretensión cuya finalidad es la de reabrir las heridas que se cerraron hace décadas y que en definitiva es el primer paso para terminar con la Cruz más grande del mundo y con el centro de oración y reconciliación que constituye el Valle de los Caídos. Convertir el conjunto del Valle en una especie de “parque temático” supondría a la postre la desacralización del mismo.

8. Cabe preguntarse, por otro lado, qué imagen queremos dar al mundo de este país cuando una mayoría parlamentaria formada por partidos extremistas de todo tipo tiene como prioridad abrir tumbas, vilipendiar a los muertos y reescribir hechos de hace más de ochenta años. Remover las tumbas de los muertos es una línea roja que ningún gobierno civilizado ha traspasado hasta ahora y que seguramente se volvería como un bumerang contra el gobierno que diese un paso semejante, al más puro estilo de los talibanes afganos.

9. Consecuentemente, la FNFF, desde la admiración por la obra del mejor estadista que ha tenido España se opone de forma rotunda a la exhumación y traslado de los restos mortales de Francisco Franco y considera que deben permanecer en su actual ubicación por respeto a la historia y también al futuro.

Cualquier acción de reconciliación en el Valle de los Caídos debe pasar por sumar y nunca por restar, reforzando así el espíritu de concordia y reconciliación que dio luz al colosal proyecto de su construcción.

Coincidimos con Luis Suarez, de la Real Academia de la historia, cuando afirma que el Valle de los Caídos se construyó para que fuera un mausoleo para las víctimas de ambos bandos al amparo y la sombra de la cruz. Y desde esta convicción anunciamos que cualquier intento de violentar la legalidad será oportunamente denunciada ante los Tribunales de justicia pues nadie puede pisotear el estado de derecho.

No estamos sin embargo ante una mera maniobra política sino ante una coyuntura histórica de enorme responsabilidad moral en la que está en juego nuestra dignidad y nuestro prestigio como nación milenaria que debe asumir su historia, con sus luces y con sus sombras sin tratar de pervertir las mayorías parlamentarias para cambiar o borrar el relato del pasado enfrentando de nuevo a los españoles como hace 80 años.

10. Dejen a los muertos descansar en paz, empezando por Francisco Franco y siguiendo por el resto de los caídos de las dos Españas, respeten la historia, dejen su estudio a los historiadores y miremos de una vez y para siempre al futuro dejando que todos los españoles puedan honrar a sus muertos allá donde quiera que se encuentren.

Después de mí, el diluvio
GABRIEL TORTELLA El Mundo 26 Junio 2018

Esta citadísima frase -"Après moi le déluge"- se atribuye a Luis XV, penúltimo rey francés antes de la Revolución, sobrino por cierto de Felipe V de España. Luis XV, que tuvo un larguísimo reinado, es más conocido por sus numerosas amantes (las más célebres, la marquesa de Pompadour y la condesa Du Barry) que por sus aciertos como gobernante. Su acción política y financiera fue tan contradictoria e incompetente que, al parecer, pronunció la frase, significando, acertadamente, que iba a dejar una herencia imposible a su sucesor.

Uno se pregunta si el actual Gobierno tendrá este dicho como divisa, porque su comportamiento le infunde al observador la sospecha de que Pedro Sánchez y sus ministras esperan provocar un diluvio no de agua, sino de deuda, durante la corta e inestable legislatura que ellas esperan alargar todo lo posible. Y aquí, desde luego, sí que llovería sobre mojado, porque la inundación de deuda pública que hoy nos anega está, como es bien sabido, en torno al 100 % de la renta nacional: tendríamos que ayunar y abstenernos de todo otro consumo durante un año entero si quisiéramos saldar nuestras cuentas en ese periodo de tiempo.

Los pronunciamientos y medias promesas que el Gobierno ha hecho en dos semanas habrán agradado a muchos ignorantes de los principios más elementales de la economía (sospecho que a ellos iban dirigidos, con la esperanza de que sean la mayoría del electorado), pero a los que tenemos algunos rudimentos en los principios de esta ciencia se nos eriza el cabello al considerar las consecuencias de tantas propuestas. No se trata de hacer aquí enumeraciones exhaustivas -se han dicho tantas cosas, algunas contradictorias, otras sujetas luego a ambiguas retractaciones, que sería imposible reducirlas a una lista clara y rigurosa- pero ya un simple inventario de las más llamativas produce sobresalto. Quizá lo más alarmante sea la intención manifestada de derogar la reforma laboral del anterior Gobierno. La historia reciente debiera hacer reflexionar un poco a nuestras ministras: un reciente artículo aquí de Daniel Viaña (10 junio) y otro algo anterior de quien esto escribe (24 agosto 2016) demostraban que el desempleo crece cuando gobiernan los socialistas y decrece cuando lo hacen los populares. Este hecho, cuando menos embarazoso, no parece haber hecho ninguna mella en las huestes de Sánchez (algo tanto más chocante cuanto que el flamante presidente se muestra muy ufano de su doctorado en Economía). Desde 2012, tanto los socialistas como los sindicalistas han repetido machaconamente que la reforma del PP ha sido ineficaz contra el paro: la evidencia en contrario en los años siguientes les ha hecho bajar el tono de sus denuncias, pero su ascenso al poder les ha envalentonado y animado a prometer la derogación, aunque luego, no sé si ante la fuerza de los hechos o tras un somero recuento de votos posibles, la han remitido a un futuro incierto. Con todo, lo más inquietante es la falta de matices, la división tajante en buenos (socialistas) y malos (los demás, en especial el PP). La reforma laboral de este partido es manifiestamente mejorable, sin duda. Pero empeñarse en borrar de un plumazo una legislación que ha tenido resultados tan espectaculares es de un maniqueísmo que asusta, y más siendo el presente un Gobierno tan circunstancial.

Otra promesa descabellada y demagógica es la referida a las pensiones. Volvemos aquí a encontrar contradicciones, fruto de la improvisación y el electoralismo. Hablemos claramente: los jubilados y pensionistas tienen poca razón en sus reclamaciones. Durante los largos años de la crisis, las pensiones se han cobrado puntualmente mientras los trabajadores en activo veían sus sueldos reducidos o perdían su empleo. Es más, las pensiones se revalorizaban mientras los precios caían. Nadie denunció el trato privilegiado que recibíamos los pensionistas (yo soy uno de ellos), que fue posible a costa de esquilmar los fondos de la Seguridad Social. El Gobierno anterior se vio obligado finalmente a poner un límite a las revalorizaciones ante el descenso alarmante de la llamada hucha de la SS. Debió haber hecho otras cosas, como reducir el gasto público, pero por conveniencia política no las hizo. Ahora el Estado se ve obligado a endeudarse más para poder pagar las pensiones. La situación es alarmante, y de ello se quejó el flamante presidente en su primera entrevista en televisión. Por ello es difícil comprender que, a renglón seguido, proponga volver a ligar las pensiones al índice de precios, lo cual sólo puede agravar la situación. La explicación de este aparente dislate revela un cinismo escandaloso, al que me referiré luego.

Este nuevo Gobierno parece dispuesto a encarnar en verano a los Reyes Magos y a Papá Noel, organizando una tómbola para todos: a los inmigrantes ilegales se les va a dar sanidad total y gratuita aunque no sólo hayan infringido la ley, sino que tampoco hayan contribuido ni un euro a la famosa hucha. Además, para facilitarles la transgresión, el ministro de Interior quiere quitar las concertinas de las vallas fronterizas en Ceuta y Melilla. Alega "respeto a la dignidad de las personas", es decir, a la de los que violan la ley. Que esto lo diga un juez realmente es llamativo. En las vallas de La Moncloa también hay concertinas, pero claro, una cosa es el Palacio del presidente y otra la integridad de las fronteras españolas. Y, naturalmente, para sustituir las concertinas fronterizas, como ya han manifestado los sindicatos policiales, se necesitarán más recursos humanos, es decir, más gasto público. "El dinero público no es de nadie", vicepresidenta dixit.

A los automovilistas se les quitarán los peajes de ciertas autopistas. A los pensionistas (estamos de suerte: somos muchos a votar) se nos quita el copago en las medicinas. Así podremos adquirir gratis un tubo de aspirina, tomarnos dos pastillas y tirar el resto. Al fin y al cabo, ¿verdad?, no cuesta nada.

Mayor importancia tiene el aumento sustancial del salario mínimo. Es cierto que los trabajadores poco cualificados han sido víctimas de la crisis; pero hay otros modos de compensarles, no con una medida tan burda como el salario mínimo. Desde luego, es más eficaz estimular el empleo que decretar el salario mínimo que, unido al aumento de los precios de la energía (también se prevén estímulos y subvenciones a las renovables), socavará la competitividad, amenazando el empleo. También se planea aumentar sustancialmente el gasto en vivienda oficial, amén de otros dispendios menores que sería largo enumerar. Pero sí hay que mencionar que ya se habla de condonar la enorme deuda que los gobiernos separatistas de Cataluña han contraído con la opresora España, es decir, con nosotros (incluidos los catalanes, tanto separatistas como unionistas).

"¿Y todo esto quién lo paga?", como preguntaba Josep Pla. Todos, claro. Y también los bancos y las grandes empresas tecnológicas, según la ocurrencia de este Gobierno renovador. No parecen haber parado mientes nuestras ministras en que estas empresas son multinacionales y que, si se les grava mucho aquí (y mucho se necesita para tanto dispendio), se irán a otros países, con detrimento del empleo y la recaudación en España.

No parece el Ejecutivo haber considerado estas cosas seriamente. Y yo diría que porque, como Luis XV, piensan que, después de ellos, el diluvio. Hay que gastar lo que sea para atraer al votante. Como no quedan más de dos años para las elecciones, para cuando se empiecen a notar las consecuencias negativas del desaguisado que están armando quizá les sustituya otro partido tras los comicios y sería a éste a quien le tocaría lidiar con el embrollo que ellas dejen. Y si da resultado el derroche irresponsable y Sánchez gana las elecciones, habrá logrado el objetivo de su vida; ya vería entonces cómo salir del atolladero. Cuatro años más en Moncloa no se los quitaría nadie (a no ser que le hicieran a él lo que él le hizo a Rajoy; pero estos del PP son unos pánfilos), y en ese tiempo se pueden hacer muchas cosas.

Al nieto de Luis XV los desastres de su abuelo le costaron la guillotina. ¿Qué nos costarán a nosotros los desaguisados electoralistas de este Gobierno? Esperemos no acabar descabezados.

Gabriel Tortella es economista e historiador. Sus últimos libros son Capitalismo y Revolución (Gadir, 2017) y Cataluña en España (Gadir, 2017), del que son coautores J. L. García Ruiz, Clara E. Núñez y Gloria Quiroga.

Ortega y la demagogia
Pedro de Tena  Libertad Digital 26 Junio 2018

El fantasma de la demagogia recorre el mundo democrático. En el otro, el totalitario, siempre está instalada en el poder. En buena medida, pues, está asolando a Occidente y a Europa y, especialmente, se está cebando en España, de modo singular desde los acontecimientos que siguieron al atentado del 11-M de 2004 y el gobierno posterior de José Luis Rodríguez Zapatero. Por ello, es menester repasar cómo han valorado la demagogia algunos de nuestros más importantes pensadores.

Sabido es que la demagogia ya fue calificada por Aristóteles como la degeneración de una de las formas de gobierno que consideró. Recuérdese que trató de la monarquía, aristocracia y democracia como tipos básicos de organización política a los que asignó tres correspondientes degeneraciones: tiranía, oligarquía y demagogia. Para el de Estagira, el sentido profundo de la demagogia era la falta de escrúpulos y su preferencia porque se gobernara no con respeto a la ley sino con apelación a una presunta autoridad emanada directamente de un pueblo halagado y jaleado.

Lo dijo con claridad en su Política:
Otra forma de democracia es en lo demás igual a esta, pero es soberano el pueblo y no la ley; esto se da cuando los decretos son soberanos y no la ley. Y esto ocurre por causa de los demagogos. Pues en las ciudades que se gobiernan democráticamente no hay demagogos, sino que los ciudadanos mejores ocupan los puestos de preeminencia; pero donde las leyes no son soberanas, ahí surgen los demagogos.

No se olvide desde el principio que el pensamiento aristotélico fue considerado por Ortega un ejemplo de demagogia filosófica en tanto que aparece como el adalid del sentido común al que los demagogos apelan prefiriendo el simplismo y huyendo de la complejidad y la dificultad que conlleva el reconocimiento y la interpretación de los hechos.

Para nuestro filósofo, Aristóteles hace "demagogia de la fehacencia aneja a los sentidos" y no comprende "cómo no se ha subrayado más este carácter demagógico, popular, del modo de pensar aristotélico-escolástico". Su doctrina parte de la admisión que "sólo es verdad para el vulgo: la 'evidencia' ontológica de los sentidos. Es la criteriología de Sancho Panza. La fe en los sentidos es un dogma tradicional, una institución pública establecida en la opinión irresponsable y anónima de la 'gente', de la colectividad".

Se deduce, pues, que de aquel barro viene el lodo del "lugar común" que, como modo social o colectivo que es, no es consciente; es ciego, es mecánico. En esos lugares comunes beben los demagogos que apelan al supuesto sentido común sin fundamento racional. De hecho, los más destacados errores científicos de Aristóteles fueron originados por su dependencia de la interpretación habitual de las apariencias que proporciona el sentido común. Por ejemplo, su creencia en que el "lugar natural" de las piedras es el suelo porque siempre están sobre él, según el sentido común.

Ortega, cuando hace referencia a las "borracheras demagógicas" tiene a los famosos hermanos Gracos de la historia de Roma en su punto de mira. Para nuestro pensador, los Gracos eran unos demagogos tipo. Tenían cabezas confusas de revolucionarios, que no sabían ni lo que querían ni lo que no querían. Se dedicaban a disparar todos los problemas sin resolver ninguno. "Mentes vagas, almas patéticas, atraídas teatralmente por gesticulaciones heroicas que han visto antes en los libros", que se embriagan hablando, prometiéndolo todo y dividiendo a todos con consecuencias desastrosas.

Que España vive hoy bajo el imperio de la demagogia tras la degeneración de la democracia pretendida por la Constitución de 1978, pocos pueden dudarlo si se atiende a los hechos. La persistente tendencia a la mal llamada democracia directa, de ciudadanos, legales o no, en referendos descontrolados y descensados, la apelación sistemática a afiliados, e incluso a unos simpatizantes sin carné ni derechos o el recurso a las oscuras redes sociales, ponen en entredicho la democracia representativa.

Precisamente, para Ortega, fue la ausencia de la idea de representación política de la democracia la que condujo a Roma al desastre.

La exigencia de que el votante estuviese presente, no representado, produjo en Roma efectos tan decisivos como desastrosos. Sobre todo, el más gravé: la disociación entre la provincia y Roma. Los habitantes de ésta son, a la postre, los únicos votantes efectivos, y, en consecuencia, la única porción políticamente activa de aquel inmenso Imperio. El resto del cuerpo social no cuenta. Esto trae consigo una condensación fabulosa de politicismo en Roma, una hiperactividad francamente neurótica, formalista, sin contenido.

Dicho de otro modo, la demagogia, habitualmente propiciadora de una democracia directa fácilmente manipulable, conduce progresivamente a la disgregación de los conglomerados políticos y su vuelta a sus orígenes tribales.

Para Ortega, la demagogia moderna nace en el prólogo de la Revolución Francesa, hacia 1750. Aunque señala con una anécdota a Víctor Hugo como ejemplo de la infame demagogia que hace hablar a y en nombre de la humanidad, cree que esta costumbre "es la forma más sublime, y, por lo tanto, más despreciable de la demagogia, fue adoptada hacia 1750 por intelectuales descarriados, ignorantes de sus propios límites y que siendo, por su oficio, los hombres del decir, del logos, han usado de él sin respeto ni precauciones, sin darse cuenta de que la palabra es un sacramento de muy delicada administración".

Consecuentemente, para Ortega la demagogia es una degeneración, sobre todo, intelectual pero puede tener como consecuencia la condena de una civilización y su hundimiento. "Es, en efecto, muy difícil salvar una civilización cuando le ha llegado la hora de caer bajo el poder de los demagogos. Los demagogos han sido los grandes estranguladores de civilizaciones. La griega y la romana sucumbieron a manos de esta fauna repugnante" que han producido los ejemplos más viles de la naturaleza humana.

Y añade:
Pero no es un hombre demagogo simplemente porque se ponga a gritar ante la multitud. Esto puede ser en ocasiones una magistratura sacrosanta. La demagogia esencial del demagogo está dentro de su mente y radica en su irresponsabilidad ante las ideas mismas que maneja y que él no ha creado, sino recibido de los verdaderos creadores. La demagogia es una forma de degeneración intelectual…

La demagogia inventa la propaganda sobre las masas. Así retrata a sus primeros prácticos:
Desde las alturas de la sociedad se ve pulular en sus capas profundas una muchedumbre de hombres extraños, vestidos de sayal burdo, con una estaca en la mano y un morral al hombro, que reúnen a la gente popular y gritan delante de ella.

¿Quiénes son estos hombres?, se pregunta. Ortega da un repaso a los demagogos, diferentes en formas pero idénticos en el fondo. En la historia han sido "filósofos cínicos o semiestoicos; son sacerdotes de religiones orientales, y pronto, medio siglo más tarde, se nutrirá tan amplia fauna de los bajos fondos sociales con una casta nueva: los proselistas [I] cristianos. Todos ellos coinciden en el radicalismo de sus discursos: van contra la riqueza de los ricos, el orgullo de los poderosos; van contra los sabios, contra la cultura constituida, contra las complicaciones de todo orden. Según ellos, quien tiene más razón, quien vale más, es precisamente el que no sabe nada, el que no tiene nada, el sencillo, el pobre, el humilde, el profano".

Ortega, pues, cree que los demagogos son los que rebajan el listón de la inteligencia, la cultura, la lógica y la verdad. Por ello, insiste en que la demagogia pretende eliminar el esfuerzo por aprender, por mejorar, por ser, mientras que la democracia exige tal esfuerzo. Puede parecer insólito pero incluso se refiere a la necesidad de los ciudadanos de conocer la ciencia de su tiempo aunque sabe que se enfrenta al hábito demagógico del mínimo esfuerzo.

Claro es que el "lector", acostumbrado como está a que se dirijan a él demagogos —buena porción de los que hoy escriben lo son en una u otra dosis—, cree que sólo tiene derechos, que él no está obligado a nada. Pero conviene que vaya cambiando de opinión, y sobre todo de conducta, so pena de pasarlo muy mal en los años que vienen sobre nuestra especie.

Por ello, recomendaba a todos estar atentos a los cambios de la física que se producían a comienzos del siglo XX.

La demagogia trata de convertir a los ciudadanos en estúpidos cultivando su ignorancia y sus más bajas tendencias, el simplismo, el odio y el sectarismo, entre otros. La ignorancia produce estupor, una especie de agitación inmóvil ante los demagogos que parecen saberlo todo y saber de todo. Cuando el estupor se alarga en el tiempo, se convierte en estupidez que es todo lo contrario de situarse ante las cosas y pensarlas. Los demagogos se presentan como hombres de acción contra quienes recomiendan el análisis profundo de los problemas.

Se habla sólo de acción. Los demagogos, empresarios de la alteración que ya han hecho morir a varias civilizaciones, hostigan a los hombres para que no reflexionen, procuran mantenerlos hacinados en muchedumbres para que no puedan reconstruir su persona donde únicamente se reconstruye, que es en la soledad. Denigran el servicio a la verdad, y nos proponen en su lugar: mitos…Y con todo ello, logran que los hombres se apasionen, y entre fervores y horrores se pongan fuera de sí. Y, claro está, como el hombre es el animal que ha logrado meterse dentro de sí, cuando el hombre se pone fuera de sí es que aspira a descender, y recae en la animalidad.

Cuando se diviniza la pura acción, "el espacio se puebla de crímenes. Pierde valor, pierde precio la vida de los hombres, y se practican todas las formas de la violencia y del despojo. Sobre todo, del despojo". Los demagogos son gente sin exactitud, poco escrupulosa y atropellada, precisa.
Provocación vil de contagios demagógicos

La verdadera democracia no necesita propaganda "que es siempre falsedad, juego sucio y retórica". Y desarrolla su idea contra la demagogia proponiendo que nada de frases, farsas, "provocación vil de contagios demagógicos —nada de intolerancia—, pocas leyes, porque la ley una vez escrita se convierte en el imperio de puras palabras, que como no se pueden literalmente cumplir, obliga a la indecencia gubernamental que falsea su propia ley".

No hay que hacerse ilusiones sobre la democracia sin más porque en su seno mismo cabalga la tiranía, que siempre alientan los demagogos. La democracia necesita de controles y contrapoderes para preservar las libertades. Por ejemplo, el mismo Aristóteles consideraba que la democracia radical era una tiranía y, ya en los tiempos más cercanos, Tocqueville, detectó esta enfermedad de la democracia consistente en conducir al despotismo de las mayorías u absolutismo mayoritario, enemigo de la libertad. Por ello, para Ortega, la idea de democracia no debe dejarse manejar por esos "párvulos del pensamiento" que son los políticos.

Pone como ejemplo lo que aconteció al extenderse la democracia en los comienzos del siglo xix. Con ella, "comenzaron los pueblos de Occidente a caer en el deletéreo poder de los demagogos —sean de izquierda o de derecha—, y como la única táctica de estos irresponsables personajes es extremarlo todo para poder alcoholizar a las masas, la conciencia de Nacionalidad, que llevaba ya dos siglos de tranquila, pacífica vida, se convirtió en programa político". Fue el origen de los nacionalismos que, manejados por hiperdemagogos, condujeron a las guerras en Europa y más recientemente, añadimos nosotros, al terrorismo en España.

La única esperanza que nos proporciona el pensador es considerar que los demagogos tienen un mal final. De hecho, dice en referencia al fraile Savonarola, que comienzan como "santos", devienen en "demagogos" propiamente dichos y terminan siendo "trágicos histriones". No es mucha a tenor del sufrimiento que esta degeneración democrática produce.
Demagogia buena

Finalmente, una perplejidad y un enigma. En el tomo I de sus Obras Completas editadas por Revista de Occidente, sexta edición, Madrid, 1963, en su trabajo sobre Vieja y nueva política, Ortega se refiere a una demagogia buena que sólo han sido capaces de producir los radicales españoles, esto es, los españoles extremadamente liberales.

Dice Ortega:
No creo, es cierto, que todas las labores hechas por los radicales españoles hayan sido inútiles; ha habido algunos —que yo llamaría buenos demagogos—, en cuya vida particular yo no tengo para qué meterme, que han ejercido una función necesaria en la sociedad: han producido como una primera estructura histórica en las masas; y ésos son realmente respetables. Pero esto ocurre a alguno que a otro.

La perplejidad se deriva de la evidencia de que no justifica adecuadamente su afirmación ni indica de dónde extrae tal conclusión. El enigma perdura por cuanto hace referencia a la vida particular de algunos de estos buenos demagogos, señalando a una identidad determinada, que, sin embargo, no desvela. Dejemos su explicación y solución a los especialistas.

[I] Ortega habla de proselistas en el sentido de prosélitos, esto es, los ganados o convencidos por y para la religión cristiana que predicaban contra el orden establecido. Pero no hay que descartar que en tal sentido esté incluida la idea del proselitismo.

Malhechores (IV) El obrero, reacio a dejarse emancipar por el PSOE
Pío Moa Gaceta.es 26 Junio 2018

Así pues, la misión del PSOE como partido marxista consistía en emancipar a la clase obrera, tarea que coincidía con la imposición del poder e ideas del partido. Ello podría lograrse por medios pacíficos (propaganda y agitación) y violentos, fuera combinándolos o pasando una etapa más o menos larga y fundamentalmente pacífica, para atraer a suficiente número de obreros, para pasar luego a la violencia revolucionaria abierta que derrocaría al capitalismo.

Para ello se enfrentaba, como dijimos, con varios problemas: la masa obrera, aunque estaba concentrada en varias ciudades decisivas, no era lo bastante numerosa en un país mayoritariamente rural. Además, pese a la degradación de los barrios y la escasa práctica religiosa, la gran mayoría seguía considerándose católica y, por supuesto, española, con un sentimiento nacional más o menos acentuado, pero muy real, y eso no podía eliminarse de la noche a la mañana. El llamado anticlericalismo, propiamente anticatolicismo, era asunto más bien de republicanos “pequeñoburgueses” liberales radicalizados; y romper esas barreras exigiría mucho tiempo y dedicación. Entre los obreros había muchos analfabetos, lo que no era un problema demasiado grave, pues bastantes de ellos sabían leer y leían, para sí y para sus compañeros, la prensa. Pero incluso los más ilustrados encontraban abstrusas y poco interesantes las tiradas sobre la naturaleza del capitalismo, la plusvalía, la proletarización de las capas medias y la miseria creciente, así como sobre los “intereses históricos” del proletariado. Estaban interesados en mejoras concretas y su actitud teórica hacia los problemas sociales recordaba más bien a un catolicismo sentimental: “los pobres y los ricos” o más propiamente “los injustamente pobres y los injustamente ricos”. “Educar” al proletariado contras semejante mentalidad no sería tarea fácil ni rápida.

Un problema añadido consistía en la disputa con los anarquistas por hacerse con la clientela proletaria. Los anarquistas tenían sus propias teorías sobre cómo emancipar al pueblo aniquilando de golpe toda clase de poder, denunciaban la “dictadura proletaria” como un poder aún más dañino que el burgués, eran aún más radicales que los marxistas en el uso de la provocación, la mentira o el asesinato y, consecuentes con sus premisas, creían eficaz el atentado terrorista mediante sociedades secretas, mientras que los marxistas se pronunciaban por movimientos de masas que, sin descartar el asesinato y en su caso el terror “plebeyo” (en frase de Marx), solo los consideraban como práctica accesoria. Pese a esa diferencia, eran los anarquistas quienes llevaban ventaja sobre el PSOE en cuanto a influencia en medios obreros, aunque esa influencia fuera en los dos casos harto restringida. A lo largo de esta historia hasta finales de los años 30 del siglo XX, la rivalidad entre ambas corrientes motivaría tanto alianzas como persecuciones a tiros, asesinatos y hasta dos guerra civiles dentro de la guerra de 1936.

Estas realidades las exponía a su modo el doctrinario socialista J. J. Morato (fallecería en Moscú en 1938), en El Partido Socialista Obrero (pp. 102 y ss) : “Nace el Partido en un país de formas de producción casi medievales, donde aún no se creó un capitalismo fuerte y emprendedor, donde casi no existe una burguesía, donde esta no es dueña, sino condueña, del Poder político”, por lo cual el PSOE se desarrollable “en un ambiente hostil, tanto que durante muchos años ha de comparársele con una planta de estufa” Según este autor, todo en torno a los primeros socialistas era “ausencia general de costumbres cívicas; menosprecio de los derechos, indiferencia hacia los negocios públicos, incultura, versatilidad, ligereza, barbarie, servilismo”. Como puede verse, los socialistas no aspiraban a solucionar esos problemas y atrasos, sino que dejaban la labor a la llamada burguesía… para después decapitarla.

Por otra parte las impresiones de Morato reflejan muy mal la realidad histórica. Tras la invasión napoleónica había tomado forma en España una triple oposición entre carlistas tradicionalistas y liberales, y dentro de estos, entre moderados y exaltados. Antes, España había sido durante tres siglos quizá el país internamente más estable de Europa, pero el resultado de las divisiones causadas por dicha invasión serían varias guerras civiles, ganadas por los liberales, y una larga serie de pronunciamientos militares de unos liberales contra otros.

Se suele identificar a los liberales con la burguesía, por lo que el XIX habría sido en España un siglo liberal y burgués, con fuerte influencia inglesa y francesa. De hecho, se habían ido desarrollando las instituciones capitalistas como la Bolsa, la banca e industrias no despreciables, aunque muy localizadas. Visto en conjunto, el resultado no había sido tan “medieval” o “bárbaro” como supone Maroto (y con él una muy larga tradición de análisis más o menos marxistas). Según los estudios de Angus Maddison, España había ido superando las devastaciones de la invasión francesa, y en el plano económico estaba en situación mejor que la mayoría de los países europeos, aunque a distancia de las tres o cuatro potencias de cabeza. Claro que políticamente el balance había sido peor: el país había perdido su imperio y bajado de una de las primeras potencias a un puesto de tercera o cuarta fila, mediatizada por los intereses ingleses y franceses y sin verdadera política exterior independiente.

Por otra parte, Maroto encontraba que “los partidos republicanos eran fuertes y pletóricos de hombres verdaderamente ilustres y superiores”. Es difícil creer que Maroto hablara en serio después de la experiencia semidemente de la I República, pero no es incongruente pensar que aquellos meses caóticos fueran valorados en el PSOE como un modelo que podría conducir a la “dictadura del proletariado”, es decir, del propio PSOE.

En su I Congreso, celebrado nueve años después de su fundación en Barcelona, el PSOE proclamó: “La actitud del Partido Socialista Obrero con los partidos burgueses, llámense como se llamen, no puede ni debe ser conciliadora ni benévola, sino de guerra constante y ruda”. Otros analistas han explicado el largo período de inanidad política del partido, hasta 1909, por esa actitud excesivamente sectaria, que no disimulaba sus fines ni le permitía alianzas con partidos que de un modo u otro pudieran ayudarle a avanzar, en especial los republicanos u otros “avanzados”, como recomendaba el Manifiesto Comunista

Durante bastante años el PSOE no pasó de tener un número insignificante de afiliados, entre unas docenas y unos centenares con altibajos, con influencia política casi nula y que en algunos momentos casi podía darse por desaparecido. Sin embargo las cosas iban a mejorar para ese partido, como para los coetáneos separatismo y al anarquismo, a raíz del “Desastre” de 1898.
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Gracias al tremendo esfuerzo de nuestros antepasados en la Reconquista existe España y no un Al Ándalus integrado culturalmente en el Magreb. Sin embargo la mayoría de los españoles sabe muy poco, y a menudo muy equivocado, sobre ella
La Reconquista Y España
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–¿Diría ud que en el franquismo se vivía mejor?
–Hombre, no había ordenadores… Pero se consumía menos droga (casi ninguna) o alcohol… Hoy España va en cabeza de Europa en cocaína, porros ansiolíticos y botellón, creo. El progreso no se detiene https://www.amazon.es/Adi%C3%B3s-tiempo-Recuerdos-sueltos-relatos-ebook/dp/B075L82G5B … …

SANTIAGO ABASCAL
‘Solo VOX plantea la recuperación inmediata de competencias’
La Gaceta  26 Junio 2018

“Los demás, por desgracia, plantearán algún parche como mucho o dirán que el modelo autonómico es perfecto”, asegura Abascal.

El presidente de VOX, Santiago Abascal, ha asegurado que abiertamente solo VOX plantea la recuperación inmediata de las competencias de Educación, Sanidad, Justicia e Interior. “Los demás, por desgracia, plantearán algún parche como mucho o dirán que el modelo autonómico es perfecto”, ha dicho en la red social Twitter.

Lo ha hecho en respuesta un tuit del periodista Hermann Tertsch en el que aseguraba que “quien plantee abiertamente la recentralizacion de competencias va a tener el apoyo de muchos españoles ya hartos de esta esclavitud que supone en tantos campos el fraccionamiento autonómico que desafía al sentido común”.

El comentario del columnista ha llegado, a su vez, tras la propuesta del líder de Ciudadanos, Albert Rivera, de impulsar una tarjeta sanitaria única en toda España con expediente clínico único así como la extensión de la receta electrónica y la historia clínica digital “para que cualquier ciudadano pueda ser atendido y reciba sus medicamentos en cualquier punto de España”.

Desde la formación naranja han manifestado, según recoge El Español, que “no puede ser que el Gobierno quiera dar tarjetas sanitarias a turistas o inmigrantes sin permiso de residencia y los nacionales no tengan ese derecho garantizado entre Comunidades Autónomas”. El objetivo, han dicho, es terminar con los “perjuicios” que, a su juicio, ha supuesto la “compartimentalización del Sistema Nacional de Salud (SNS) en 17 sistemas sanitarios diferentes”.

EL TESTIMONIO DE JUAN DE ÁVALOS
La verdad del Valle de los Caídos, según uno de sus escultores
La Gaceta  26 Junio 2018

El republicano Juan de Ávalos reconoció en varias entrevistas que Franco nunca quiso enterrarse en el Valle de los Caídos, un monumento a la reconciliación.

En plena polémica por la exhumación de Francisco Franco que pretende acometer el Gobierno del PSOE, el periodista del Grupo Intereconomía Rafael Núñez Huesca ha rescatado en Twitter dos entrevistas a uno de los escultores del Valle de los Caídos, el republicano Juan de Ávalos, en las incidió en el carácter “reconciliador” del monumento.

En el programa ‘Tal cual’ de La 2, Ávalos recordó que el Valle de los Caídos se creó para “olvidar ese rencor y ese orden existente” y que el general nunca quiso enterrarse allí, y mostró su disgusto por la polémica que en 1992 seguía generando la Guerra Civil -“los que podíamos tener rencor, lo hemos olvidado”, dijo-.

También aseguró que el monumento inaugurado en 1959 no contaba con escenas alusivas al conflicto bélico porque advirtió a Franco que al enterrar juntos a combatientes de los dos bandos “no debía herir a nadie”.

Y lanzó un mensaje a los que entonces -y ahora- llamaban a “desmantelar el Valle de los Caídos”: “me río porque tienen que poner una cantidad de dinamita en la obra que yo he hecho que va a ser terrible”.

En otra entrevista concedida en 2004, dos años antes de su muerte, el escultor -número siete del PSOE en Mérida- afirmó que nunca habló con Franco sobre lo que había que hacer en el Valle de los Caídos y negó que hubiera prisioneros.

Es preciso señalar que el presidente del Gobierno Pedro Sánchez está decidido a exhumar los restos de Franco del Valle de los Caídos para convertir ese lugar en un “centro de homenaje a las víctimas y de reconciliación”, aunque ha dicho que “no es inminente”.

La medida está recogida en la totalitaria propuesta de reforma de la Ley de Memoria Histórica que el PSOE registró en el Congreso el pasado año y que establece expresamente que los restos de Franco se sacarían de allí, mientras que los de José Antonio Primo de Rivera se trasladarían a un lugar no preeminente del recinto o al que designe su familia, y cuenta con la oposición de la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF) y de su familia, que en una carta firmada por su nieto Francis Franco al líder del PSOE le llama a no exhumar a su abuelo.

CON DOS ESCAÑOS
Una nueva encuesta vaticina la irrupción de VOX en el Congreso
La Gaceta  26 Junio 2018

VOX goza de notable popularidad entre esos españoles hastiados de que los partidos parlamentarios no se preocupen sino de sus propios intereses

Cada vez son más numerosas las encuestas que prevén la irrupción de VOX en el Congreso de los Diputados tras los próximos comicios generales. Así,fruto de su valentía y esfuerzo en la lucha contra el separatismo catalán, la formación encabezada por Santiago Abascal goza de notable popularidad entre esos españoles hastiados de que los partidos políticos parlamentarios no se preocupen sino de sus propios intereses (y obvien los de España).

Precisamente en esta línea va el último sondeo elaborado por Sociométrica para El Español, que otorga a VOX un 2,1% en intención de voto y los consiguientes dos escaños. Por su parte, Ciudadanos se impondría en unas hipotéticas elecciones (con un 25,3% de los sufragios) y el PSOE, superarando al PP con holgura, quedaría en segundo lugar (con un 23,9%).

La encuesta no arrojaría unos resultados demasiado halagüeños para el Partido Popular, que se halla inmerso en la búsqueda de un nuevo presidente. De esta manera, ni tan siquiera alcanzaría el 20% de los sufragios, relegándole esto a una tercera posición (74 escaños). Recordemos, en este sentido, que la formación obtuvo en las pasadas elecciones un 33% de los votos.

El otro gran damnificado sería Podemos, que, lastrado por los impulsos opulentos de Pablo Iglesias, quedaría en cuarto lugar con un 16,9% y 57 escaños.

Una buena noticia para VOX
El presidente de VOX, Santiago Abascal, ha valorado, con comedido alborozo, el contenido de la encuesta a través de su cuenta personal de Twitter: ‘El sondeo de junio de @SociometricaEs para el @elespanolcom ,al igual que el de @publico_es, consolida 2 escaños para VOX en el Congreso, y un 2,1% del voto nacional. Muy lejos de nuestro objetivo, pero la tendencia es ya imparable’, ha señalado Abascal, quien prefiere no regodearse en demasía en los resultados arrojados por el sondeo.

Nunca está de más, cuando se publica una encuesta de este tipo, señalar la injusticia de la Ley Electoral española: VOX, con una intención de voto semejante a la de ERC (2,9%), obtendría diez escaños menos. El sentido común nos dice que esto es intolerable.

SALVAJE ARTÍCULO EN 'XL SEMANAL'
Reverte arremete contra los izquierdosos que consideran que escribir bien en español es de fachas
R.M. Periodista Digital 26 Junio 2018

Arturo Pérez-Reverte ha alertado de que en algunos medios y en las redes sociales "empieza a identificarse el correcto uso de la lengua española con un pensamiento reaccionario, con una ideología próxima a lo que aquí llamamos derecha".

En un texto aparecido este domingo 24 de junio de 2018 en XL Semanal, el escritor añade lo siguiente:
A cambio, cada vez más, se alaba la incorrección ortográfica y gramatical como actividad libre, progresista, supuestamente propia de la izquierda. Según esta perversa idea, escribir mal, incluso expresarse mal, ya no es algo de lo que haya que avergonzarse

Y dice que:--Ana Pardo de Vera se suma al 'portavozas' de Montero para insultar cobardamente a Carlos Herrera--

Al contrario: se disfraza de acto insumiso frente a unas reglas ortográficas o gramaticales que, al ser reglas, sólo pueden ser defendidas por el inmovilismo reaccionario para salvaguardar sus privilegios, sean éstos los que sean.

Ello es, figúrense, muy conveniente para determinados sectores; pues cualquier desharrapado de la lengua puede así justificar sus carencias, su desidia, su rechazo a aprender; de forma que no es extraño que tantos -y de forma preocupante, muchos jóvenes- se apunten a esa coartada o pretexto.

No escribo mal porque no sepa, es el argumento. Lo hago porque es más rompedor y práctico. Más moderno.

El académico y creador de la saga de Alatriste, considera que todo lo anterior "se agrava con la utilización interesada que de ello hacen algunos sectores políticos, en esta España tan propensa secularmente a demolerse a sí misma".--La 'Yoko Ono' podemita se convierte en alumna aventajada de Bibiana Aído con una salvaja patada al diccionario--

Jugando con la incultura, la falta de ganas de aprender y la demagogia de fácil calado, no pocos trileros del cuento chino se apuntan a esa moda, denigrando por activa o pasiva cualquier referencia de autoridad lingüistica, a la que, si no se ajusta a sus objetivos políticos inmediatos, no dudan, como digo, en calificar de reaccionaria, derechista e incluso fascista, términos que en España hemos convertido en sinónimos.

Sin citarlo, da la sensación que Reverte se está acordando de los que abusan de términos como "portavoces" y " portavozas" o el ya tan manido "miembros y miembras", aunque no existan.

Con el añadido de que a menudo son esos mismos actores políticos los que también son incultos, y de este modo pretenden enmascarar sus propias deficiencias, mediocridad y falta de conocimientos.

Otras veces, aunque los interesados saben perfectamente cuáles son las reglas, las vulneran con toda deliberación para ajustar el habla a sus intereses específicos, sin importarles el daño causado.

Finaliza el artículo, llamado 'Ahora le toca a la lengua española', de manera incontestable:
[...] Del mismo modo que, según marca esta tendencia, quien no se pliega al chantaje del feminismo folklórico es machista y todo machista es inevitablemente de derechas, quien respeta las reglas del idioma es reaccionario, está contra la libertad del pueblo, y por consecuencia es también de derechas.

Pues, como todo el mundo sabe, no existen machistas de izquierdas, ni maltratadores de izquierdas, ni taurinos de izquierdas, ni acosadores de izquierdas, ni tampoco cumplidores de las reglas del idioma que lo sean. Resumiendo: como toda norma es imposición reaccionaria y todo acto de libertad es propio de la izquierda, quien defiende las normas básicas de la lengua es un fascista.

"En conclusión, todo buen y honrado antifascista debe escribir y hablar como le salga de los cojones. O de los ovarios."

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Negociación con ETA: Sánchez, en la senda de Zapatero y Rajoy
EDITORIAL  Libertad Digital 26 Junio 2018

Lo que pretende el presidente del Gobierno no es otra cosa que culminar el proceso de negociación infame y entreguista ante ETA iniciado por José Luis Rodríguez Zapatero y continuado por Mariano Rajoy.

La llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa contó con el apoyo de casi todos los grupos minoritarios en el Congreso de los Diputados. Sus le resultaban imprescindibles para abordar con éxito el proceso de investidura. Una vez instalado en el poder, y desechada la posibilidad de convocar elecciones anticipadas, Sánchez se dispone a pagar los peajes que asumió en las negociaciones para su elección como presidente del Gobierno. Después de chalanear con el separatismo catalán a cuenta del Estatut y los golpistas presos, ahora es el turno de los nacionalistas vascos.

Sánchez ha acordado con Íñigo Urkullu la creación de una comisión "bilateral y permanente" para el traspaso de competencias al Gobierno regional vasco y un grupo de trabajo sobre la normalización de la política penitenciaria y el acercamiento de los presos etarras a las cárceles vascas, vieja aspiración de los terroristas y sus grupos afines, que verían así alcanzado uno de sus objetivos más importantes.

Sánchez se dispone a desmantelar definitivamente una de las herramientas más efectivas de la lucha antiterrorista, que, para mayor escarnio, fue implantada por su partido en los tiempos de Felipe González, con Enrique Múgica y José Luis Corcuera, dos socialistas vascos, en los ministerios de Justicia e Interior. El propio Múgica reveló a Libertad Digital que el PNV fue partícipe de esta estrategia de dispersión, que posibilitó un mayor control de los etarras encarcelados y generó importantes tensiones en la banda y en su entorno.

Lo que pretende el presidente del Gobierno no es otra cosa que culminar el proceso de negociación infame y entreguista ante ETA iniciado por José Luis Rodríguez Zapatero y continuado por Mariano Rajoy. Para ello contará con la colaboración entregada de los peneuvistas, que han visto en Sánchez una inmejorable ventana de oportunidad para hacer avanzar su agenda antiespañola.

Sánchez paga al nacionalismo

EDITORIAL El Mundo 26 Junio 2018

Suele recordar Fernando Aramburu que «la condición de víctima es para siempre». Y lamenta el autor de Patria que la sociedad muchas veces no esté a la altura de quienes han sufrido el zarpazo del terror, prefiriendo pasar página rápidamente. Esa indolencia resulta si cabe más dolorosa cuando infecta a los mismos responsables públicos a los que compete garantizar que memoria, dignidad y justicia no sean un mero eslogan. Y de ahí que resulte hiriente la prisa del nuevo Gobierno por satisfacer las viejas reivindicaciones del nacionalismo vasco respecto a los presos de ETA. De la primera entrevista entre Sánchez y un presidente autonómico, el lehendakari Urkullu salió muy satisfecho por la disposición del presidente a acercar a los etarras a cárceles vascas y a traspasar la gestión de las prisiones al País Vasco. Aunque más alarmante aún resulta que se haya abierto a cederle la administración de la Seguridad Social, algo que hasta ahora nadie se había atrevido a barajar por las indeseables consecuencias que la ruptura de la caja única tendría para el conjunto de los españoles.

Va quedando cada vez más claro que el apoyo que los partidos nacionalistas y separatistas dieron a la moción de censura que entronizó a Pedro Sánchez no fue en absoluto un cheque en blanco. Al contrario. Sánchez carga en su mochila hipotecas que amenazan con dinamitar principios de Estado tan sólidos como la solidaridad vinculada a la irrenunciable unidad de la Seguridad Social. Por ese camino el nuevo Gobierno se encontrará presumiblemente con el rechazo de una mayoría ciudadana, representada por aquellas fuerzas que defiendan el interés general frente a la insaciable voracidad de partidos secesionistas dispuestos a dinamitar España. Lamentablemente, los socialistas parecen decididos a que algunas líneas rojas dejen de serlo. Que su permanencia en el poder dependa de la voluntad de partidos tan abiertamente desleales como los nacionalistas catalanes o incluso de Bildu es una bomba de relojería. Amén, claro, de Podemos, cuyo líder se encargó ayer de alfombrar la próxima entrevista entre Sánchez y el president Torra, a quien Pablo Iglesias garantizó ayer que Moncloa quiere acercar a Cataluña a los políticos encausados por la intentona golpista.

No puede pretender este débil Gobierno mantenerse vivo al precio de indigestas cesiones al nacionalismo. Y menos aún no extraer ninguna lección de la errónea política de apaciguamiento practicada por PP y PSOE. Urkullu exhibió ayer su característico tono moderado mientras en el País Vasco el PNV negocia con los herederos de Batasuna un nuevo Estatuto en el que se reconocen el derecho a decidir o la nacionalidad vasca; lo mismo que vivimos en Cataluña con la reforma del Estatut. Sánchez debe comprender que la responsabilidad de su cargo está por encima de su supervivencia política. Está en juego España.

Sánchez asume la agenda nacionalista
Editorial ABC 26 Junio 2018

No hacía falta que el PSOE suscribiera un pacto escrito, firmado y rubricado, para recabar los votos de los nacionalistas vascos y catalanes que han hecho presidente a Pedro Sánchez. Los socialistas siempre han sido conscientes de que tendrían que pagar un peaje a los nacionalismos para mantener su apoyo el mayor tiempo posible, incluso hasta el final de la legislatura. Con el nacionalismo catalán están claras las concesiones: retirada de recursos ante el Tribunal Constitucional, acercamiento de los cabecillas del golpe separatista en prisión provisional, cuestionamiento progresivo de la Constitución de 1978, en paralelo a una apología de los contenidos inconstitucionales del Estatuto de 2006.

El nacionalismo vasco demostró ayer también su capacidad para obtener dividendos de unos y otros, con la reunión en La Moncloa entre el lendakari, Iñigo Urkullu, y el presidente Sánchez. Urkullu es un ejecutor obediente de la política de presión ordenada por la dirección del PNV, y su ventaja es que Pedro Sánchez, con 84 diputados en el Congreso, está dispuesto a aceptar lo que sea para retener el apoyo de los nacionalistas vascos. Por lo pronto, el Gobierno de Sánchez ha aceptado negociar la agenda de prioridades del PNV sobre la transferencia de más competencias, entre las que se encuentran la Seguridad Social y las prisiones; el acercamiento de presos etarras y la revisión del modelo territorial, que es el eufemismo del derecho a la autodeterminación. El marco formal de esta relación con los nacionalismos vuelve a ser, como en los tiempos de José Luis Rodríguez Zapatero, la «normalización», envuelto en un discurso cuya conclusión es que la recuperación de esa «normalidad» siempre depende de que los nacionalistas se refuercen y el Estado se debilite.

La clave política del Gobierno de Sánchez será el precio que esté dispuesto a pagar a los nacionalistas por mantenerse en el poder. La memoria histórica, la eutanasia o la inmigración ilegal son capítulos de la política de agitación ideológica con los que el Partido Socialista quiere tener alimentado el revanchismo y el intervencionismo social de la izquierda y mantener desconcertada a una derecha en busca de liderazgo. Las decisiones que premian a los nacionalistas atacan la raíz del pacto constitucional de 1978, y la experiencia demuestra que son y serán irreversibles, salvo que el Estado aplique medidas extraordinarias como las del artículo 155 de la Constitución o se forme una mayoría social y política en España que se sume a la reforma constitucional, pero para frenar y revertir el proceso de fragmentación política que sufre el Estado español.

La Justicia no se vende, Pedro
OKDIARIO 26 Junio 2018

Pedro Sánchez sigue pagando los apoyos radicales a su moción de censura contra Mariano Rajoy. El problema es que la factura pendiente parece infinita y dentro de esa disyuntiva plagada de concesiones, lo más grave es que los pagos más suculentos está siendo para los independentistas vascos y catalanes y en cuestiones tan claves como el acercamiento de los presos etarras para los primeros y la financiación autonómica y la justicia para los segundos. El presidente del Gobierno debe saber que la Justicia no se vende ni se utiliza para pagar favores políticos. Conceder prebendas en este ámbito a los que han tratado de subvertir el orden constitucional no sólo resulta kafkiano, sino que además es profundamente irresponsable.

La ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, ya mostró la semana pasada la disponibilidad gubernamental a recuperar ciertos artículos del Estatut. Una manera de echar gasolina sobre el fuego separatista que siguen atizando los sucesores del huido Carles Puigdemont: Quim Torra y sus acólitos. Dichos artículos fueron tumbados en su día por el Tribunal Constitucional. Sus magistrados fueron los mismos que prohibieron el referéndum ilegal del 1-O que supuso el cenit del intento de golpe de Estado que perpetraron desde el otro lado del Ebro. Desgraciadamente, con políticas como Batet no es de extrañar. Los antecedentes no engañan: en 2013 apoyó hasta en tres ocasiones en el Congreso un referéndum independentista pactado.

Cabe esperar que en todo lo referente a Cataluña, se imponga la parte congruente del Ejecutivo. Una corriente capitaneada por el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, que cuando tomó posesión de su cargo dijo: “Vamos a trabajar por lo que la Constitución nos exige”. Una Constitución que, a tenor de sus principios, no toleraría de ningún modo que el polémico Consejo de Justicia de Cataluña —órgano que en su día fue suprimido por los jueces— permitiera una actividad judicial independiente y blindada con respecto al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Si Pedro Sánchez sigue por esta senda de cesiones y favores a los que quieren romper España, su Gobierno durará tan poco como la viabilidad del país.

Los socios de Sánchez son una piña
Álvaro Martínez ABC 26 Junio 2018

Como por ahora Sánchez sigue centrado en lo del mimo, gestos sin voz, y prefiere las fotos en el Mystére (aeronave donde la luz debe ser cegadora), le surgen al jefe del «Ejecutivo bonito» portavoces más allá de Isabel Celaá, cuyo papel en las ruedas de prensa tras el Consejo de Ministros parece limitado a decir que «el Gobierno hace cosas». Fenomenal… El grupo de la moción de censura, llamado los «antimarianos», funciona como una piña y ayer fue Pablo Iglesias el que puso voz a Sánchez al anunciar el próximo acercamiento a cárceles de Cataluña de los presos de la banda del golpe. «Me lo dijo Sánchez» [en aquella reunión secreta en La Moncloa, suponemos], afirmó ayer el líder populista tras visitar a Quim Torra en el Palau de la Generalitat. De allí salió el vecino de Galapagar lanzando jubilosos aleluyas al «derecho a decidir» y encantado de su entrevista con el supremacista del lazo amarillo, para el que no tuvo el mínimo reproche. Todo lo contrario que el Rey, contra el que trató de embestir Iglesias con un discurso [por llamar a aquello de alguna manera] tan despeluchado de argumentos y sentido común que solo sirvió para confirmar la entrega sin condiciones de la izquierda española al nacionalismo.

Se ha rendido, la izquierda se ha rendido en la defensa de España, incapaz de superar su tradicional complejo de inferioridad ante el nacionalismo y esa antigualla de la progresía ibérica de considerar España una cosa que solo atañe a «fachas» o, al menos, a «gente muy de derechas». Según ese prisma, España no puede ser una nación (no así Cataluña o el País Vasco), sino que ha de conformarse con ser un batiburrillo, una «nación de naciones», ese neologismo territorial al que el socialismo lleva un tiempo dando vueltas, igual que un desdentado intenta, impotente, mondar en la boca una aceituna. Además, ha de ser España -o lo que quede de ella- una república, lo que en sus más de cinco siglos de existencia apenas ha sido nueve años. En esa gota de agua en la historia de España lleva chapoteando la izquierda, incluso ahora cuando llevamos más tiempo de democracia que de franquismo.

Suprema vanidad y soberbia.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 26 Junio 2018

PEDRO SÁNCHEZ MANIFIESTA TICS DE NUEVO RICO CON FOTOS EN EL “FALCON” OFICIAL.

Pedro Sánchez además de mostrar una suprema ambición y soberbia está actuando con la vanidad propia de los nuevos ricos. En este caso se trata de su primera salida oficial a lo que él pomposamente llamó “mini cumbre” donde Jean Claude Junker reunió a diecisiete Presidentes de países miembros de la UE, aquellos más afectados por la inmigración ilegal. La vanidad estuvo en la publicación de una foto donde se le ve a Pedro Sánchez en plan “ejecutivo de éxito”, como el típico bróker de la Bolsa de New York, despachando en camisa y corbata, portando unas gafas de sol. Una foto que pronto fue objeto del sarcasmo y la ironía de las redes sociales en forma de “memes”, criticando la actitud chulesca y paleta de este Presidente por accidente que muestra los tics de un nuevo rico en su Jet privado. Pero no, se trata simplemente de un viaje en el avión oficial Falcon de las FFAA de España usado normalmente por el Presidente del Gobierno de España en desplazamientos de medio alcance, como este hasta Bruselas.

Y es que vale más una imagen que mil palabras, y en este caso la imagen es el fiel reflejo de la personalidad de este sujeto que ha terminado por imponerse en el PSOE y usarlo como trampolín para sus ambiciones personales. Un partido que inexplicablemente le permitió no solo seguir como afiliado y militante base tras el suceso de traición que protagonizó siendo Secretario General por el que fue vergonzosamente cesado, sino que le consintió usar a las bases del partido para hacer campaña en contra de aquellos que le habían cesado y forzar unas primarias donde venció y recuperó su cargo de Secretario General. Un éxito del que el PSOE debería haber hecho una autocrítica, pero que pronto se vio silenciado y controlado desde la sede de Ferraz por el grupo de radicales de los que se supo rodear para iniciar su habitual purga de opositores y colocar a los suyos en puestos clave.

No es de extrañar que este impresentable elemento esté plenamente orgulloso de sí mismo y de su indudable éxito al verse vencedor en una moción de censura en la que no dudó en pactar con los enemigos de España para asegurarse la victoria y echar a Mariano Rajoy y al PP del Gobierno de España, mintiendo al decir que solo pretendía ser investido para convocar elecciones en la fecha en que lo consensuara con el resto de los partidos. Sin embargo, decidió no desaprovechar la oportunidad única y alegando el paso previo por una etapa de “normalización política”, agotar la legislatura y estirarla hasta julio o agosto del 2020. Y esa normalización se ha destapado como una verdadera revancha política sectaria limitada exclusivamente por el ridículo y raquítico apoyo de 84 escaños del PSOE en el Congreso y con mayoría absoluta del PP en el Senado, lo cual no impide el que puedan prosperar por otros medios, como el uso indiscriminado de la vía del Decreto Ley, la derogación de leyes como la de la mal llamada “ley mordaza”, o temas tan conflictivos como el de la asistencia a la eutanasia.

Y entre esos temas se incluyen aquellos pactos alcanzados con los enemigos de España a cambio de su apoyo al éxito de la moción de censura. Uno de ellos es el relativo al pago efectuado al grupo independentista vasco del PNV y EH BILDU y la aceptación de los presupuestos Generales del Estado presentados por el PP y aprobados en el Congreso de los Diputados y al que Pedro Sánchez y su grupo del PSOE se habían opuesto radicalmente. O el de la revisión del acercamiento de los presos de la ETA a cárceles de El País Vasco y Navarra. O el estudio de la transferencia de competencias en Instituciones Penitenciarias. Y respecto al apoyo de los golpistas catalanes de ERC y PDeCAT, la apertura de negociaciones recuperando foros de encuentro bilaterales y prometiendo recuperar partes esenciales del Estatuto autonómico de Cataluña, -se supone que excluyendo aquellos aspectos y artículos anulados por el Tribunal Constitucional-, así como las leyes aprobadas por el Parlamento de Cataluña llamadas de “desconexión” que ese Parlamento y el Gobierno golpista de la Generalidad usaron para celebrar un referéndum ilegal y sin garantías democráticas para a continuación, apoyados en esa ilegalidad, declarar de forma unilateral la independencia de la República de Cataluña.

La reunión prevista el próximo 9 de julio con el Presidente del Gobierno de la Generalidad, Joaquim Torra, se enmarca precisamente en reforzar ese aspecto de bilateralidad en la que insiste el golpismo de Cataluña en abrir escenarios de diálogo sin apriorismos donde se hable de todo, pero sobre todo bajo la premisa de respetar la voluntad del pueblo de Cataluña, al que ese golpismo no representa en más de la mitad. Pero lo que está por ver es si Pedro Sánchez y su equipo de sectarios radicales, están dispuestos a respetar la Constitución y la voluntad de los españoles. Algo que ya han demostrado no hacer al no convocar elecciones generales y usurpar el poder alargando una legislatura sin tener la mínima legitimidad ni aval de las urnas para cometer esas reformas que han anunciado emprender en estos dos próximos años. No solo okupan descaradamente la sede del poder, sino que además acometen reformas sin tener plena legitimidad.

Sí, este sujeto que se comporta como un nuevo rico, tiene la vanidad y ambición suficientes como para presentarse de esa guisa y publicar esa imagen pavoneándose sin ningún pudor. De hecho, en solo tres semanas en el cargo ya lleva dos entrevistas publicitadas, la primera en su nueva residencia de la Moncloa, en plan presidencial con tono displicente y sosegado, tras haber obligado a todo su equipo de Gobierno a renunciar al escaño de Diputado y así estar todos en igualdad de condiciones con él, que no disponía de ese Acta de Diputado por renuncia expresa. Y la segunda ha sido hace un par de días en una entrevista corta, casi informal, que concedía al periódico que vuelve a ser referencia del PSOE, El País, para adelantar cuales iban a ser los pasos a dar por su Gobierno en ese plan de normalización política, que no es otra cosa que el de revanchismo oportunista aprovechándose de su movimiento “okupa” de algo para lo que no ha sido avalado por las urnas en unas elecciones generales.

Una obsesión que llega a perseguir con ahínco, en su particular Memoria Histérica, a un enemigo fantasma responsable de la derrota militar del Gobierno del PSOE de la II República tras haberse aliado con los enemigos de España e intentar borrar cualquier vestigio de esta etapa y del paso victorioso de su vencedor durante cuatro décadas en una dictadura que solo acabó cuando murió de forma natural y fue enterrado en esa faraónica basílica excavada en el granito. Una revancha propia de la impotencia, que no de la justicia reparadora de años de represión del pueblo español. Un borrado que nada tiene que envidiar al realizado de forma tan minuciosa y radical con el ordenador que el extesorero del PP, Luís Bárcenas tenia asignado de forma personal en la sede del PP en Génova 13. Desmontar la Historia piedra a piedra o, como dicen algunos, dinamitarla para que nada de aquello perviva. Como si la Historia no se escribiera también en la Memoria colectiva y no solo en papel, placas de calles y monumentos como esas Cruces de los Caídos o figuras ecuestres.

Tenemos a un Presidente por Accidente que está encantado de haberse conocido y que aún sigue ensimismado de haber conseguido lo que tanto ambicionaba, ser Presidente del Gobierno de España y sin pasar por las urnas. No es de extrañar el que muestre ese aspecto de “bróker” de éxito en su avión privado en quien lo ha conseguido todo de forma tan atípica,sorpresiva y rápida a la edad de 46 años. Eso sí, no supera a Felipe González, que lo consiguió a los 40 años, ni a José Luís Rodríguez Zapatero que lo logró a los 43 años. Un duro golpe para esa vanidad tan desmedida pero que queda relativizada ya que puede superar a ambos en cuanto a sectarismo y revanchismo. Y eso no tenemos por qué soportarlo los españoles.

¡¡¡ELECCIONES GENERALES YA!!!
¡Que pasen si pueden un buen día!

Jesús Loza, Pedro Sánchez y los asesinos de ETA
Editorial La Tribuna del País Vasco 26 Junio 2018

Jesús Loza, nuevo delegado del Gobierno central en el País Vasco, ha desbrozado un poco más el camino hacia los cambios importantes en la política penitenciaria que el presidente Pedro Sánchez anunció desde que llegó al Gobierno auspiciado por la extrema izquierda y los independentistas vascos y catalanes.

Loza ha defendido sin paliativos ante los máximos representantes de las Fuerzas de Seguridad del Estado y del Ejército la voluntad del Ejecutivo central de facilitar el acercamiento de presos de ETA y lo ha vinculado con las "políticas de convivencia”. De hecho, en opinión de Loza, la conocida como “Vía Nanclares” es el modelo sobre el que debe basarse lo que él define como una "reformulación de la política penitenciaria”.

Hay que recordar que Loza fue en su momento uno de los principales gestores de la conocida como “vía Nanclares” para la reinserción de los presos de ETA, un diseño normativo para el que tomó como modelo la vía político-jurídica que, a finales del pasado siglo, se aplicó en Italia para la recuperación de algunos condenados por crímenes terroristas y por delitos relacionados con la Mafia.

Aunque, curiosamente, Loza siempre ha olvidado que en las excarcelaciones de presos etarras derivadas de la “vía Nanclares” falta el elemento clave que es la esencia del modelo reinsertivo italiano: la exigencia de que los terroristas a quienes se va a beneficiar colaboren con la Justicia y las Fuerzas de Seguridad en la resolución de los crímenes pendientes.

De hecho, el proceso de recuperación social de varias decenas de miembros de las Brigadas Rojas que se llevó a cabo en Italia, conocido como “pentismo”, se construyó, tal y como explica Enzo Musco, catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Roma, en la necesidad de que los presos asumieran “la propia responsabilidad por uno o más delitos, acompañado de la ayuda proporcionada a los investigadores para el conocimiento del mundo criminal al que pertenece.”

Esta es la clave de los procesos de reinserción de presos en Italia y, de hecho, las prácticas “pentistas” fueron avaladas por el Consejo de Europa el 20 de diciembre de 1996. Esta institución, en una recomendación centrada en la lucha contra la criminalidad organizada, invitaba a los Estados miembros “a solicitar las colaboraciones procesales en consideración a la particular eficacia poseída por las informaciones proporcionadas por los miembros de las organizaciones criminales, valorando la posibilidad de concederles beneficios y medidas de protección.”

La recomendación del Consejo de Europa explicaba, además, que deben considerarse colaboradores con la justicia quienes “proporcionan informaciones útiles a las autoridades competentes con fines investigadores y con finalidad de adquirir pruebas pertinentes relativas a la composición o a la estructura o a las actividades de las organizaciones criminales, a las relaciones incluso internacionales con otros grupos criminales y a los delitos que estas organizaciones o grupos han cometido o podrían cometer como quienes proporcionan una efectiva y concreta ayuda a las autoridades competentes para contribuir a recuperar de las organizaciones criminales recursos ilícitos o provenientes de los delitos”.

Los defensores de la reinserción de etarras inspirándose en la denominada “vía Nanclares”, como Jesús Loza, callan en todo momento sobre la “delación” como pieza angular del modelo italiano que dicen imitar. Los escasos etarras acogidos a la “vía Nanclares” solamente han tenido que mostrar un indefinido, y generalmente vacuo, arrepentimiento, para alcanzar los beneficios asociados a la misma. Idéntica y nula colaboración se exigirá a los asesinos etarras que progresivamente serán acercados a cárceles próximas al País Vasco de la mano del Gobierno de Pedro Sánchez.

“No se puede obligar a los etarras a ser unos chivatos” ha explicado en numerosas ocasiones el hoy delegado del Gobierno en el País Vasco, Jesús Loza. Pero colaborar con la justicia no tiene nada que ver con el mentecato concepto de “soplón” al que hace referencia el delegado y, además, Jesús Loza miente cuando reiteradamente ha insistido en que no existe la figura de la “delación” en el ordenamiento jurídico español.

De hecho, fue el Gobierno de Felipe González quien, en mayo de 1988, impulsó la modificación del Código Penal acentuando “el premio a la delación” a los efectos de “la extinción de la pena y la obtención de la libertad condicional”. Y el Código Penal español, actualizado en 2009, es taxativo en esta cuestión en su artículo 90.1.c: “Asimismo, en el caso de personas condenadas por delitos de terrorismo de la sección segunda del capítulo V del título XXII del libro II de este Código, o por delitos cometidos en el seno de organizaciones criminales, se entenderá que hay pronóstico de reinserción social cuando el penado muestre signos inequívocos de haber abandonado los fines y los medios de la actividad terrorista y además haya colaborado activamente con las autoridades, bien para impedir la producción de otros delitos por parte de la banda armada, organización o grupo terrorista, bien para atenuar los efectos de su delito, bien para la identificación, captura y procesamiento de responsables de delitos terroristas, para obtener pruebas o para impedir la actuación o el desarrollo de las organizaciones o asociaciones a las que haya pertenecido o con las que haya colaborado, lo que podrá acreditarse mediante una declaración expresa de repudio de sus actividades delictivas y de abandono de la violencia y una petición expresa de perdón a las víctimas de su delito, así como por los informes técnicos que acrediten que el preso está realmente desvinculado de la organización terrorista y del entorno y actividades de asociaciones y colectivos ilegales que la rodean y su colaboración con las autoridades.”

¿Cuántos etarras sujetos a la denominada “vía Nanclares” y cuántos etarras de los que próximamente serán “aproximados” al País Vasco han cumplido con esta exigencia?

Borrell y Forrest Torra
Pablo Planas  Libertad Digital 26 Junio 2018

Los españoles del 8 de octubre del 17 en Barcelona están tan solos como Felipe VI.

Ni Meritxell Batet ni Josep Borrell. El encargado de Pedro Sánchez para los asuntos catalanes ha resultado ser Pablo Iglesias, que se ha presentado este lunes en la Generalidad como embajador plenipotenciario del presidente monclovita para explorar con el president Chistorra posibles "soluciones" a la crisis catalana. ¿Qué puede salir mal?

El hacendado de Galapagar y Herr Torra se han entendido a la perfección. Están de acuerdo en que hay que cargarse el Estado de Derecho y la monarquía parlamentaria, para lo que se requiere un "diálogo sin condiciones" al que según Iglesias está dispuesto Torra. Así se lo va a trasladar al presidente Sánchez, ha dicho el líder morado en el curso de una breve alocución al término del bilateral encuentro. También se ha mostrado optimista sobre el futuro republicano en común de las dos naciones hermanas, Cataluña y España.

Iglesias lo tiene meridiano. Cataluña es una nación y España no. España, según él, es una cosa "plurinacional", un variopinto conjunto de pueblos hermanos en el que hay hermanos y hermanos. El País Vasco y Cataluña son hermanos de primera, los hermanos nación. Luego están los hermanos navarros y los baleares y valencianos de los países catalanes. Después vienen los hermanos tontos y los hermanos pobres. Más los tontos y pobres. Cierran la clasificación los hermanos más desgraciados, que son los españoles que residen donde los primeros y segundos hermanos, a los que se considera "migrantes" aunque no hayan llegado en el Aquarius.

En medios nacionalistas catalanes se aprecia como un gesto muy oportuno que Sánchez haya enviado a Barcelona a Iglesias el mismo día que recibía en Moncloa a Urkullu para abordar los flecos de la factura de la moción. Ya se vio en la inauguración de los juegos de Tarragona. El presidente estuvo afable y encantador con el president, que recién venía de romper relaciones con el jefe del Estado y darse un baño no precisamente de masas con los camisas amarillas del partido lazi que querían reventar la estancia del monarca. Y Sánchez, en vez de advertir al gestor de Puigdemont de que los primeros que tendrían que pedir perdón son los que dieron el golpe de Estado, se dedicó a darle conversación al Forrest Gump catalán.

Los españoles del 8 de octubre del 17 en Barcelona están tan solos como Felipe VI. ¿Borrell? Si estás ahí, manifiéstate.

Torra no nos fallará
Alejandro Tercero Cronica Global 26 Junio 2018

Por más que los partidarios de la tercera vía insistan en abrir una negociación; por mucho que el presidente Sánchez esté decidido a recuperar la estrategia del contentamiento; por más que el Gobierno prometa conceder más autogobierno a la Generalitat, lo cierto es que el nacionalismo no tiene solución.

De nada servirá tratar de “encajar” a los secesionistas en un proyecto nacional español, por muy amable que este se plantee. La bestia --utilizando el lenguaje del presidente autonómico-- no se conformará con más competencias. Los radicales no darán un paso atrás en sus pretensiones de avanzar hacia la ruptura unilateral del país. Y las nuevas cesiones solo serán recibidas como migajas que se aceptarán a beneficio de inventario.

Sería conveniente que los que tienen responsabilidades en el Gobierno de la nación asuman la realidad cuanto antes. Que no escuchen los cantos de sirena de los autodenominados federalistas (que, por cierto, proponen todo lo contrario de lo que por definición conlleva el federalismo: igualdad, simetría y cesión de competencias a la federación --en nuestro caso, a la Administración General del Estado--). Que no se traguen los cuentos de los últimos náufragos del catalanismo (una ideología decimonónica, trasnochada, caduca y obsoleta que en muy poco se diferencia del nacionalismo supremacista que nos ha llevado al borde de la ruptura, y que más valdría enterrar cuanto antes y para siempre).

De todas formas, viendo las decisiones que ha adoptado Torra en sus primeras semanas al frente del Govern, creo que no hará falta esperar demasiado tiempo para que el Gobierno se dé cuenta de lo equivocado que está en su estrategia, y de que al nacionalismo no se le puede convencer, sino que se le ha de combatir con todas las herramientas que ofrece el Estado de derecho.
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En este tiempo, el president xenófobo ha roto unilateralmente toda relación institucional con el jefe del Estado; ha recuperado cargos de la Generalitat que fueron cesados con el 155 por su implicación en el procés --algunos de ellos con procesos abiertos con la justicia--; ha reactivado el Diplocat para retomar la propaganda internacional a favor de la secesión; ha inyectado varias decenas de millones de euros en TV3, principal altavoz interno del proyecto rupturista; ha prometido que continuará con el “proceso constituyente” a la espera de que llegue una nueva oportunidad para volver a intentar la independencia unilateral, y ha apostado por “crear otro 1 de octubre” para “hacer efectiva la república”.

Si, después de todo esto, Sánchez sigue sin convencerse, tranquilos. La perseverancia, aliñada con altas dosis de frikismo y de creatividad cómica, es una de las características del president y no cejará en su empeño hasta agotar la paciencia de Sánchez y aniquilar su talante zapateril. No se preocupen, Torra no nos fallará.

‘¿Recuerdas lo que le pasó a Jiménez Losantos? A ti un tiro en cada pierna’
Juan José Aizcorbe Gaceta.es 26 Junio 2018

Sucedió el 28 de junio de 1985. Esta amenaza epistolar, floreada con más intimidaciones, se recibió en un despacho y vivienda familiar sita en la calle Rocafort de Barcelona. allí moraba un letrado con su esposa y cinco hijos, Esteban Gómez Rovira, que se empeñaba desde hacía un tiempo, blandiendo por los tribunales el texto de la Constitución Española, en reivindicar el derecho a que sus hijos tuviesen la opción de estudiar en castellano, ejerciendo a su vez la defensa de numerosos profesores discriminados en Cataluña por la protección de la enseñanza en la lengua común de los españoles, en definitiva en defensa de la Libertad, que de eso se trata.

Y efectivamente el referido escrito, hacía referencia al atentado terrorista perpetrado por Terra LLiure al entonces profesor Jiménez Losantos, el 21 de mayo de 1981, cuatro años atrás. En aquellas fechas el ahora empresario, escritor y periodista, venido de la radicalidad izquierdista, fue uno de los promotores del conocido Manifiesto de los dos mil trescientos que reivindicaba la igualdad de derechos lingüísticos en Cataluña, suscrito en su mayor parte por profesores que con los años, cual éxodo silencioso, fueron marchando de Cataluña. Recuerdo aquel día perfectamente, al enterarme de la noticia en la facultad de derecho de Barcelona donde cursaba, pues los hechos sucedieron relativamente cerca, en un descampado junto a Ciudad Diagonal, ahora parterres ajardinados, ataron a la víctima en un árbol y los pacíficos nacionalistas le dispararon en la pierna, mientras una compañera también amordazada por esos valientes yacía en el suelo. Antes de disparar le afearon su lucha por la libertad. Y huyeron dejando desangrarse al profesor, que afortunadamente con la ayuda de su compañera pudo zafarse de las ataduras y pedir auxilio.

Es curioso cómo se trató la noticia en la prensa catalana. El País hablaba de “agresión” realizada por “grupo ecologista” y La Vanguardia, hacía una llamada en su página tercera que remitía a la 27, con el siguiente titular en un pequeño y esquinado recuadro “Jiménez Losantos, herido por agresión”. Hago estas solo dos referencias, generalizadas en todos los medios, para que se pueda calibrar la manipulación mediática en el vergel catalán. Para información de algunos dialogantes del buenismo moderado, eso sigue igual, no, peor, a TV3, Catalunya Radio y sus múltiples emisoras me remito.

Y efectivamente el letrado amenazado tuvo cuatro atentados, uno de ellos el 17 de septiembre de 1985. Tal como describen las víctimas, eran las 9,30 de la mañana. Dos terroristas de la organización Terra LLiure, Quim Sánchez y Jordi Cort, entran pistola en mano en la vivienda del jurista, que momentos antes había salido con la escolta que el Gobernador Civil le había asignado por las reiteradas y públicas amenazas. Abre la puerta su adolescente hijo Javier, que es inmediatamente encañonado por Jordi Cort, mientras Quim Sánchez con un machete corta los cables del teléfono, se instala en el centro del amplio despacho principal, colocando un artefacto consistente en una bombona de camping gas con explosivo y mecha, tras encenderla grita que en breves momentos va a estallar, aconseja a Javier que avise si hay alguien más y se escondan al final de la casa, mientras ellos huyen con precipitación.

Javier, inconsciente y temerariamente, no duda un instante y cogiendo con sus manos el artefacto, abre el mirador y viendo que no pasa nadie por la calle lo arroja al exterior, sin que afortunadamente estalle. Al día siguiente en la vivienda se recibe el siguiente mensaje: “Hemos errado el tiro. No volverá a pasar. No te has ido de esta tierra, ya no te irás”. Así se puso en marcha una ciudadana y simpática campaña en el barrio con carteles y pintadas que rezaban Visca la vídua d’en Gómez Rovira. Uno de los asaltantes Quim Sánchez, murió en la madrugada del 16 de diciembre de 1985 en la calle Aldana, a pocos metros de la vivienda del letrado, cuando le explotó en una cabina telefónica un artefacto que transportaba. Era hijo de padres extremeños que emigraron a Cataluña.

Estos dos sucesos que dan para mucho más y son una pequeña muestra de lo que ha sucedido y está ocurriendo en Cataluña desde hace unas décadas son botón de muestra de una realidad silenciada. Es curioso la utilización de distintos instrumentos, ahora es la ANC, OMNIUM o AMI, antes fueron Terra Lliure, La Crida, MDT, Psan…, ahí los tienen subvencionados siempre por el poder erigido gracias a una gran parte de la cobarde burguesía catalana, que utiliza magistralmente a sus vasallos. Fíjense incluso en algunos perfiles de los personajes que son punta de lanza ridícula de la defensa de la identidad catalana y sus históricas raíces, ya utilicen explosivos o impresoras.

No, el nacionalismo nunca ha sido moderado, ha utilizado el poder para legislar en una única dirección. Es curioso que los catalanes que hemos denunciado todo ello se nos trate de extremistas, cosa que me trae al pairo, pero la realidad es así. Una política de terror aparentemente legal, donde todo está controlado y la persecución al disidente acaba en su muerte civil, indefenso ante tal apisonadora de medios, recursos, activismo y violencia. Auspiciado, acariciado y mimado por los dos grandes partidos el PP y el PSOE, que no han tenido reparos en que el Estado se fuera silente de Cataluña.

El llamado movimiento soberanista nunca ha sido dialogante, pacífico y mucho menos democrático, como argumentan algunos a sabiendas de su falsedad y otros inconscientes de su error. Ha utilizado sibilina y tenebrosamente el poder, en lo que es la mayor deslealtad vista en democracia de unos representantes del estado. La violencia, con el silencio abochornante de la buena gente que mira hacia otro lado cuando se violenta una y otra vez la libertad, los CDR no son nuevos. La torticera y desvergonzada utilización de la que para muchos es nuestra lengua materna, el catalán, como herramienta y hecho diferencial que sostenga el alma independentista. La maquinación histórica fabulando leyendas inexistentes. La búsqueda de un enemigo, España y los españoles como frontispicio obligado del nacionalismo. La corrupción amparada y encubierta bajo la bandera. Si a ello le sumamos una nefasta gestión por parte del gobierno de España, que consiguió seguir el guión que los sediciosos deseaban para el 1 de octubre, con la complicidad de parte de la izquierda, tienen ahí el cóctel perfecto.

Nadie tiene derecho a prostituir la catalanidad, ni la hispanidad como se está haciendo, de ahí la reacción espontánea de miles de catalanes que salieron a la calle en defensa España, que no de la Constitución, esa es la herramienta, no el fin, no nos confundamos y sino lean el artículo 1, “España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho…”. España como realidad histórica, voluntad de vida en común, previa a la norma, que deberemos cambiar, desde el respeto a la misma, pero en una sociedad donde las comunicaciones se hacen con certificado digital, qué sentido tienen las autonomías hoy, más allá que separar un proyecto sugestivo como es España. Es necesaria una actitud seria, rigorista, beligerantemente moderada por el cumplimento de la ley, en cohesión y lealtad al Rey. No sirven en este momento medias tintas, sino la firmeza en los principios. Debemos recuperar la concordia, aunque se haya perdido mucho tiempo, esa es una buena causa para las generaciones venideras, pero jugando sin complejos.

El delegado de Gobierno en el País Vasco defendió en 2012 que los etarras saliesen antes de prisión
Luz Sela okdiario 26 Junio 2018

El delegado de Gobierno en el País Vasco, Jesús Loza, es un firme defensor de la reinserción de los presos y apoyó, en 2012-en su etapa como Comisionado de Convivencia del Gobierno de Patxi López-una “segunda oportunidad” para los etarras, con medidas como agilizar las progresiones de grado para que pudiesen acceder a la libertad condicional o aumentar los permisos.

Loza defendía una política penitenciaria más ágil para los presos que hubiesen mostrado señales de arrepentimiento, en el sentido de facilitar la obstención de permisos y la progresión de grado para la libertad condicional. El nuevo delegado apostó este lunes por el acercamiento “progresivo e individualizado” de los presos de ETA a cárceles próximas a sus lugares de origen y una “reformulación” de la política penitenciaria en apoyo a las “políticas de convivencia”.

Encuentros con presos
Loza ha apoyado durante su trayectoria la ‘vía Nanclares’, un procedimiento impulsado durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero para facilitar la reinserción de presos de ETA arrepentidos, en el que se incluían encuentros entre presos de la organización terrorista y sus víctimas.

Durante su mandato en el País Vasco, Loza mantuvo distintos encuentros en las cárceles con interlocutores del colectivo de presos para trasladar la necesidad de una política penitenciaria más flexible, una vez constatada la desaparición de ETA.

“Son personas que cometieron crímenes execrables, que han tenido un recorrido, una reflexión y reconocen que se han equivocado. Han pedido perdón a las víctimas, quieren reinsertarse en la sociedad y trabajar activamente para conseguir una convivencia plena en paz y en libertad. Tan importante es el reconocimiento del daño y el arrepentimiento como la voluntad de colaborar en una convivencia futura”, confirmó, en una entrevista, tras reunirse con presos de la cárcel de Zaballa. Entonces, consideró necesario hacer “una labor de pedagogía” para explicar a los ciudadanos que “cuando en un preso hay una voluntad clara de reinserción tiene lógica que esté cerca de su entorno habitual”.

Loza defendía en su etapa como Comisionado ser más “valiente” en las medidas por la reinserción de los presos de ETA que mostrasen señales de querer reinsertarse.

“Presos por convivencia”
Loza, que llevaba cinco años distanciado de la política desde su reincorporación al Hospital de Txagorritxu, en Vitoria, centro del que fue gerente entre 1984 y 1987, reanudará una carrera política que comenzó como concejal en el Ayuntamiento de Vitoria en 1983, donde estuvo hasta 1987, año en el que fue elegido diputado de Bienestar Social en la Diputación foral de Álava, un cargo en el que permaneció hasta 1997. Ese año pasó a dirigir ese mismo área en el Gobierno vasco hasta 1998 como viceconsejero de Asuntos Sociales.

Fue el candidato a la Alcaldía de Vitoria en las elecciones de 1999 y en 2001 fue elegido parlamentario vasco por Alava, escaño en el que se mantuvo durante once años, hasta que en marzo de 2012 dejó el Parlamento Vasco al ser nombrado por el lehendakari socialista, Patxi López, Comisionado para la Convivencia, con el encargo de ejecutar y coordinar su política en materia de convivencia tras el cese de la actividad terrorista de ETA.

En una tribuna, en 2013, en El País, Loza defendió la propuesta de “presos por convivencia”. “Habría que combinar así la definitiva desaparición de ETA con la puesta en marcha de un camino, de un itinerario de reinserción de sus presos y huidos que facilitara la convivencia”, consideró.

El Gobierno valenciano contra el español
La dictadura lingüística de Oltra y Puig relega el español en primaria a deportes y religión
María Jamardo okdiario 26 Junio 2018

Los Proyectos Lingüísticos de Centros de la Comunidad Valenciana arrojan un panorama desolador. Durante la etapa educativa obligatoria, los alumnos de infantil y primaria verán relegado el español como lengua vehicular a las asignaturas de educación física y religión y valores.

El Proyecto lingüístico de centro -definido en el artículo 13 de la Ley 4/2018, de 21 de febrero, por la que se regula y promueve el plurilingüismo en el sistema educativo valenciano- es el “instrumento mediante el cual cada centro educativo articula y concreta la aplicación del Programa de educación plurilingüe e intercultural de acuerdo con las características del centro educativo y del alumnado”.

Los centros educativos valencianos tienen la obligación de elaborar dicho proyecto para un período de 4 cursos, momento en que cada deberán evaluar el mismo y aplicar, en su caso, las modificaciones oportunas.

Pese a que el TSJ de la Comunidad Valenciana anuló parcialmente el decreto de plurilingüismo por discriminar al castellano frente al valenciano en las aulas y reconoció el derecho de los padres a una enseñanza sostenida con fondos públicos en la que se utilizase como vehicular cada una de las lenguas cooficiales, la realidad es que “sus efectos se prolongaban en el tiempo por haberlo asumido el Decreto ley 3/2017, de 1 de septiembre, del Consell por el que se adoptan medidas urgentes para la aplicación, durante el curso 2017/2018 de los proyectos lingüísticos de centro (PLC)” y por la Ley valenciana 4/2018 (disposición transitoria segunda) aprobada en febrero”. Y por ello acordaba plantear, el pasado mes de marzo, recurso de inconstitucionalidad al respecto.

La realidad es que en la mayoría de los centros educativos valencianos y durante los próximos cursos 2018-2019 y 2019-2020 se continuará aplicando un modelo curricular que relega el español como lengua vehicular a las materias con menor relevancia académica: educación física y religión y valores.

La Consejería de Educación permite que se prolongue una situación de hecho que vulnera la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Valencia que ha reconocido expresamente el derecho de los padres a la libre elección de la lengua sin que pueda éste “ser sustituido ni por la Administración ni por el Consejo Escolar ni por las Asociaciones de Padres” indicando que “la mejor forma de ajustar la demanda de los padres y la oferta de la Administración es dejarles que opten primero y organizar los PLC en función de su elección”.

Títulos automáticos de inglés y valenciano
Además, el nuevo Decreto que está perfilando la Consejería de Educación valenciana permitirá obtener títulos oficiales automáticos en inglés (B1) y valenciano (C1) a los alumnos de la comunidad autónoma a través de todos sus centros, que serán los que emitirán los certificados correspondientes.

De esta forma, y por primera vez, los alumnos valencianos recibirían dichas acreditaciones en base a las horas lectivas recibidas durante su etapa escolar, sin necesidad de pasar por pruebas de nivel o cursos específicos de escuelas de idiomas.

La propuesta en la que trabaja el equipo de Vicent Marzá establece el número de horas lectivas que deben cumplir los estudiantes para determinar el mínimo exigible necesario para la obtención de los títulos: al menos 1.300 horas vehiculadas en inglés para la obtención del A1 tras la ESO y 2.600 vehiculadas en valenciano equivalentes al B2. En ambos casos se computarán las horas acumuladas desde primaria y será requisito indispensable haber aprobado la asignatura correspondiente en todos y cada uno de los cursos.

Albert Boadella: "El Parlamento Europeo facilita las cosas al nacionalismo y eso me atemoriza"
El dramaturgo ha comentado en esRadio el veto del Parlamento Europeo a su actuación y la exposición sobre el constitucionalismo.
esRadio  Libertad Digital 26 Junio 2018

Albert Boadella ha comentado en el programa de esRadio Es la Tarde de Dieter el veto del Parlamento Europeo a la exposición fotográfica sobre el constitucionalismo y una actuación suya que iba a tener lugar el próximo 10 de julio en Bruselas.

Para el dramaturgo este veto revela "la actuación del Parlamento Europeo contra el nacionalismo". Cree que "en conjunto el Parlamento Europeo no ha sido consciente del peligro de lo que pasaba en Cataluña para Europa y mira para otro lado". El presidente de Tabarnia ha destacado que "es la brecha que puede acabar con la UE".

Boadella ha asegurado que esta actitud del Parlamento Europeo "facilita las cosas al nacionalismo y eso me atemoriza". Porque el nacionalismo "no ha sido vencido, todo lo contrario. Con este nuevo Gobierno se ha encontrado con un salvoconducto para seguir adelante con sus planes".

El silencio de los medios
También ha comentado cómo en la mayoría de los medios se ha silenciado este veto a la exposición constitucionalista. Cree Boadella que "en el fondo es coherente con lo que acostumbra a suceder" porque "buscan noticias con su lado más populista y las que tienen a las masas detrás. Las noticias más profundas no llegan".

Albert Boadella piensa que esto es porque "somos los fachas, según las miradas de la izquierda oficial y petulante. Los que estamos a favor de la víctimas de ETA y de la unidad de España, en contra del separatismo… Esto, desgraciadamente, está muy mal visto. Ahora venden otras cosas".

Adoctrinamiento en Cataluña
Fnac y Amazon venden un libro infantil que anima a “no dar ni un paso atrás” en la independencia
Gonzaga Durán okdiario 26 Junio 2018

La empresas de Fnac y Amazon venden un libro infantil en el que se cuentan falacias sobre lo que ocurrió durante el referéndum ilegal del 1-O y anima a “no dar ni un paso atrás” en la independencia de Cataluña. “El 1 de octubre hubo más de mil heridos por culpa de la Policía española” y “el Gobierno español no ha aceptado el resultado y ha empezado a perseguir a los organizadores”, son algunos relatos que se cuentan en el libro para tratar de manipular a los niños pequeños.

‘L’1 d’Octubre explicat a la menuda’ (El 1 de octubre explicado a los niños) es el nombre de esta publicación distribuida por la editorial Ediciones Sidillà, con sede en el municipio de Besalú (Gerona). Adrià Pujol Cruells y Marta R. Gustems son sus autores. Pujol se encarga de los textos, mientras que las ilustraciones corren a cargo de Gustems.

“El 1 de octubre hubo más de mil heridos por culpa de la Policía española. Abuelos y abuelas que votarían que sí o que votarían que no, simpatizantes de partidos políticos diferentes, gente de todo tipo terminaron en el hospital“, señala el libro en la página 18. En la siguiente se afirma que “la violencia de la policía hacía muchos años que no se veía en Cataluña. Ventanas rotas, puertas reventada, gente apaleada…”. Estas palabras están ilustradas por una mujer en el suelo siendo arrastrada por efectivos de la Policía Nacional.

“El Govern ha acabado en el exilio”
En páginas siguiente, también se arremete contra el Gobierno español, al que se le acusa de “perseguir a los organizadores” del referéndum ilegal. “El Gobierno español no ha aceptado el resultado y ha empezado a perseguir a los organizadores. Parte del gobierno catalán ha acabado en el exilio y muchos implicados en el referéndum están denunciados”, se afirma en la página 22. La imagen que ilustra este alegato es una persona detenida y escoltada por policías.

El está dirigido a niños menores de seis años. Prueba de ello es que los menores son también protagonistas del libro, y aparecen ilustrados hombros de sus padres portando ‘esteladas’ en un ambiente festivo. “Se quería saber si la mayoría deseaba que Cataluña fuera un país independiente, o si, por el contrario, prefería que Cataluña forma parte de otro país, España”, se dice en otro momento.

La ha sido promocionada en varios medios catalanes afines al separatismo. Las tiendas de Fnac lo venden a través de su página web. La multinacional de Amazon lo incluye en su opción de Prime para que llegue antes el pedido.

Promoción del libro con la ANC
Sus autores, Adrià Pujol Cruells y Marta R. Gustems, acudieron el pasado 16 de junio a un acto de la entidad separatista ANC, cuya finalidad era apoyar a los golpistas encarcelados. El evento tuvo lugar en la localidad de Pla de l’Estany (Gerona), donde ambos hicieron promoción de ‘El 1 de octubre explicado a los niños’.

El idioma, «el ojo oculto del espíritu»
Cinco universitarios de Bangladés llegan a Galicia para aprender español al amparo de la cátedra Inditex
MARCOS MÍGUEZ La voz 26 Junio 2018

Lo mejor de la globalización apareció ayer en una sala de juntas de la Universidade da Coruña de la mano de cinco estudiantes de Bangladés que en las próximas semanas cursarán estudios de español en Santiago y en su primer acto en Galicia, vestidos con sus tradicionales saris y panjabis, ofrecieron una nueva medida de los 9.000 kilómetros que separan ambos países con un discurso entusiasmado sobre la liga de fútbol, el pulpo, la versión original de García Márquez; el flamenco, «con perdón», se disculpó Maleeha Hafiz; una serie de televisión celebérrima allí, La casa de papel -«aquí pasó sin pena ni gloria», advirtió el rector Abalde-, y las inquietudes personales que los movieron a embarcarse en este viaje al centro del español.

La oportunidad nació de la cátedra Inditex de Lengua y Cultura Españolas que el grupo textil y las universidades de A Coruña, Santiago y Daca, la capital bangladesí, emprendieron en el 2010, tres años antes de la muerte de 1.100 personas en el derrumbe de un edificio ocupado por fábricas de confección que salpicó a decenas de marcas europeas, algunas de Inditex, para las que fabricaban los trabajadores fallecidos.

«La UDC luchará siempre por una sociedad más justa y más igualitaria en la que el respeto al otro sea el núcleo central», expresó el rector, que dio la bienvenida a los cinco estudiantes y felicitó a la compañía de Arteixo por su apuesta «clara y decidida por la educación pública». Para Inditex, la iniciativa se enmarca en su política de responsabilidad social corporativa, «que intentamos priorizar en aquellas áreas geográficas donde la compañía tiene intereses y forma parte de ese compromiso con la comunidad», detalló un portavoz del grupo.

En ocho años, más de 2.600 estudiantes de la Universidad de Daca han asistido a los cursos de la cátedra y otras 8.000 personas han pasado por las exposiciones, conciertos, montajes teatrales y seminarios programados al amparo de esta asociación «inédita y desafiante. Esta eficiente generosidad es algo que las universidades agradecemos y admiramos de Inditex», respondió la profesora María José Martínez, directora de la cátedra.

Más de 2.600 universitarios de Daca asistieron a cursos de español desde el 2010 Los alumnos asiáticos, cada uno desde su especialidad (Ingeniería genética, Administración pública, Ciencias medioambientales, Filología inglesa y Lingüística) coincidieron en un hallazgo común, una ventana abierta. «No soy el mismo que hace cinco años. Mi manera de ver el mundo ha cambiado y me ha convertido en una persona más tolerante hacia otra cultura, otro país y otra religión. Aprender una lengua extranjera abre los ojos ocultos de tu espíritu de un modo subconsciente», contó Wasfi Jabber. Todos aludieron a la riqueza de un encuentro entre dos culturas extremas. La gaita de Daniel Bellón y el acordeón de Diego Maceiras.

 

 

 


 


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