AGLI Recortes de Prensa   Viernes 29 Junio 2018

El botín africano de Sánchez
José García Domínguez  Libertad Digital  29 Junio 2018

La toma caciquil de la Administración por parte de los partidos políticos es un pesado lastre que impide la plena homologación europea de España.

La presidencia de Adif para una chica de la parte de Becerreá que es hermana de otra chica también de Becerreá que iba a ir para lo de la televisión pero que ahora habrá que meterla con calzador en otra cosa porque parece que la vetan unos que quieren colocar a un tercero de su propia cuerda en Prado del Rey. La presidencia de Renfe, para Pancho Táboas, el amigo de juventud de Iceta que se licenció en Historia en la Autónoma de Barcelona para llegar bien preparado al mundo de la gestión de infraestructuras estatales mastodónticas cuando fuera mayor. La nómina de la Delegación del Gobierno en la Zona Franca del Puerto de Barcelona para Pere Navarro, de profesión sus labores, que estaba ocioso en su casa desde que el ya mentado Iceta lo desalojó de la primera secretaría del PSC. La Dirección General de Tráfico para otro Pere Navarro, también del PSC, uno que siempre se postula para eso del tráfico y las multas cada vez que el PSOE amarra la Moncloa. Y así tres mil o cuatro mil cargos y carguitos más, la inmensa mayoría de ellos caracterizados por la dimensión exclusivamente técnica, especializada y gerencial que demanda su recto desempeño. El puro y duro reparto de un botín de guerra entre los cuates del partido de turno, antes el PP y ahora el PSOE, que, por lo demás, todo el mundo aquí, empezando por la prensa, considera práctica normal y razonable pese a tratarse España de un país no africano a primera vista.

Porque aquí el problema no es que vaya a volver el Frente Popular. El problema de verdad, el real, es que lo que ha vuelto es el siglo XIX de Galdós, don Benito el Garbancero y aquellas historias suyas de los cesantes que se iban a vivir debajo de un puente cada vez que cambiaba el Gobierno en Madrid. No es un asunto menor, baladí o un lamento propio de moralistas puritanos que añoren el espíritu añejo del regeneracionismo. Bien al contrario, es un pesado lastre que impide la plena homologación europea de España. Un lastre clientelar, arcaizante y generador de mil ineficiencias crónicas y estructurales en el sector público que España comparte con los otros dos garbanzos negros de la Unión Europea: Grecia e Italia. Los otros dos países de la Unión donde los defraudadores fiscales alcanzan casi la consideración de héroes populares, mientras el reparto a calzón quitado de los empleos estatales entre entre los miembros del partido ganador de las elecciones se considera poco menos que una obligación ética por parte del presidente de turno. Hay muchas cosas que los europeos no tenemos que copiar de Estados Unidos, la primera gran democracia de la Historia, porque en nuestros países funcionan mucho mejor, pero convendría que aprendiésemos de la biografía tan tormentosa de sus instituciones de gobierno.

Norteamérica, precisamente por haber sido la primera democracia plena que hubo en el mundo, fue el país donde se inventó el clientelismo político a gran escala. Demócratas y republicanos, a imagen y semejanza de lo que ahora hacen en España PP y PSOE, se repartieron durante más de un siglo el pastel de los empleos estatales cada vez que llegaban al poder. En 1849, el presidente Zachary Taylor reemplazó al 30% de todos los funcionarios en su primer año de mandato; el demócrata James Buchanan sustituyó a un porcentaje similar de funcionarios en 1857, a pesar de haber llegado a la Casa Blanca sustituyendo a otro presidente que procedía de su propio partido, Franklin Pierce. Y así todos. Los partidos nombraban y cesaban hasta a los carteros que repartían el correo. Durante gran parte del siglo XIX, pues, Estados Unidos no fue muy distinto en el modo de dirigir sus asuntos públicos de como son hoy, en pleno XXI, Guatemala, Nicaragua, Argentina, Grecia o la España de Pedro Sánchez. Pero si ahora lidera el mundo, en particular la economía, es porque llegó un instante en el que su propia sociedad fue capaz de organizarse para acabar con aquel estado de cosas, forzando la creación de una Administración Pública moderna, profesional, estable, independiente y ajena a las disciplinas partidarias. O los imitamos primero en eso o nunca los podremos imitar en nada.

Hay que dinamitar RTVE
Libertad Digital  29 Junio 2018

La dura pugna que han mantenido PSOE y Podemos en los últimos días para repartirse los altos cargos de RTVE evidencia, una vez más, que la única función de las televisiones públicas consiste en servir fielmente a los intereses particulares de los partidos políticos que ostentan el poder.

Tras el intento del PSOE por aupar a la presidencia del grupo a Arsenio Escolar y la propuesta de Ana Pardo de Vera por parte de Podemos, periodistas en los que la supuesta neutralidad política brilla por su ausencia, otro de los candidatos que ha sonado es Andrés Gil, responsable de la sección de Política de eldiario.es y mano derecha del máximo responsable de este medio, Ignacio Escolar.

Sin embargo, con independencia de quién sea finalmente el elegido, la hipocresía y el cinismo que están demostrando Pedro Sánchez y Pablo Iglesias a la hora de nombrar a la nueva dirección del ente público no conoce límites. Durante los años de gobierno del PP, la izquierda ha lanzado duras críticas contra la politización de RTVE y la inaceptable injerencia informativa que, desde el poder, hacían los populares, exigiendo, por ello, la restitución inmediata de la supuesta neutralidad e independencia de la que había sido desprovista. Pero, una vez alcanzado el poder, Sánchez apenas ha tardado unos días en negociar en los despachos el diseño e imposición de la nueva cúpula de este organismo con sus aliados independentistas y de extrema izquierda.

Ni rastro, por tanto, de intento de despolitización, sino todo lo contrario. Sánchez apuesta por el dedazo y por intensificar la burda e inaceptable manipulación política que siempre ha ejercido el poder a través de las televisiones y radios públicas que mantiene bajo su control. Esta forma de actuar evidencia el lamentable sectarismo que se ejerce en los medios públicos con el dinero de todos los contribuyentes.

Televisiones cuyo principal objetivo no es informar ni, mucho menos, servir al interés general, sino funcionar como altavoz y herramienta de propaganda electoralista al gobierno de turno, ofreciendo el enfoque que más le conviene, al tiempo que esconden e ignoran todo aquello que pueda molestar o perjudicar a sus verdaderos dueños, que no son los contribuyentes, sino los políticos.

Si a esta vergonzosa utilización de los recursos públicos se suma, además, la ruina económica de RTVE, el cuadro no puede ser más desolador e indignante. Con un presupuesto próximo a los 1.000 millones de euros al año, un déficit estructural y una plantilla de trabajadores que supera al de todas las televisiones privadas, su mantenimiento constituye una auténtica ruina, además de una innecesaria y prescindible carga para el bolsillo de los españoles.

En definitiva, las televisiones públicas son, todas sin excepción, sinónimo de sectarismo político, manipulación informativa, enchufismo, redes clientelares y despilfarro presupuestario. La única solución aceptable y eficaz para evitar que la clase política cuente con medios de comunicación a su servicio pagados con el dinero de los contribuyentes no consiste en absurdas comisiones de control, inútiles mecanismos de transparencia o complejos sistemas de elección, sino en el simple cierre y liquidación de dichos entes. Hay que dinamitar RTVE y el resto de televisiones autonómicas, cuya única función ha sido y siempre será el servilismo partidista.

JAVIER ESPARZA
‘Lo que hay que reconstruir no es un partido, sino la derecha social’
La Gaceta   29 Junio 2018

El periodista y escritor reivindica a “toda esa gente que en España, desde hace años, carece de partido propio por la traición del PP de Rajoy y el asedio brutal de la mayoría mediática”.

El periodista José Javier Esparza ha abordado la crisis del centro derecha español en una conferencia impartida en el Club de Amigos de Intereconomía, donde ha manifestado que esta deriva “no es sólo producto del interés o de la duplicidad de un sanedrín asentado en las cúpulas de Génova y La Moncloa, sino que obedece a causas objetivas que precisan una respuesta”.

Para el también escritor, una de esas causas es, “sin duda”, la completa victoria de la izquierda “en el terreno de las ideas, de la legitimidad social, por la deserción de la derecha en este campo”. “Si alguien desea invertir las cosas -añade-, tendrá que empezar necesariamente por reconquistar el campo de la opinión”.

Pero, además, afirma Esparza que “habría que preguntarse si el modelo político que la derecha social ha venido defendiendo como propio es verdaderamente el que le corresponde”.

Y expone dos ejemplos. Por un lado, señala, “es muy difícil defender la libertad personal y, al mismo tiempo, acatar un orden económico global que menoscaba las libertades concretas del individuo y consagra el poder de las grandes corporaciones y de los magos del dinero”.

Por otro, cree complicado “defender la soberanía nacional española y, a la vez, aceptar la subordinación plena de nuestra economía a la euroburocracia de Bruselas o, en el terreno de la Defensa, la sumisión de nuestro interés nacional a los intereses transnacionales de la OTAN y los Estados Unidos”.

También valora como difícil “reivindicar un concepto tradicional del bien común y la justicia social y, al mismo tiempo, suscribir un modelo social individualista hasta el egoísmo; vincularse a un concepto cristiano del orden social cuando la propia Iglesia parece inclinada a desertar de sus posiciones; y abanderar la identidad nacional y, al mismo tiempo, reverenciar el mundo sin nombre de la cultura global de masas”.

Todas estas contradicciones, que han estallado con claridad en los últimos años, obliga -relata- a eso que aún se llama “derecha” a revisarse y reinventarse. “Es preciso definir con claridad qué se quiere defender y concebir un modelo social consecuente. Lo importante son las ideas y los principios, no las etiquetas ni los logotipos”, ha reivindicado el periodista.

Esparza se muestra convencido de que “lo que hay que reconstruir no es un partido, sino la derecha social, la derecha de principios, es decir, toda esa gente que sigue creyendo en la unidad nacional de España, en las libertades personales, en la economía libre y los impuestos bajos, en el sentido cristiano del orden social y de la justicia, en la familia natural, en el derecho a la vida, en la vigencia de la cultura propia frente al desbarajuste de la mundialización; toda esa gente que en España, desde hace años, carece de partido propio por la traición del PP de Rajoy y el asedio brutal de la mayoría mediática”.

Hacia el sexto frente
Nota del Editor 29 Junio 2018

Ante el quinto frente que la izquierda abrió para cambiar el final del fin de la guerra civil que provocó, cuando ya España no estaba controlada por Franco, e ilusos pensábamos que la "democracia" significaba una persona igual a un voto y todos los votos iguales, vemos que algunos quieren preparar ya el sexto frente. Parece loable, pero no podemos seguir así. Hay que conseguir barrer del mapa a todos los miserables que abrieron el quinto frente para que a nadie más se le ocurra abrir otro frente. Hay que conseguir que por lo menos todos los votos tenga el mismo valor, a pesar de que el sistema, si se deja en manos de desaprensivos es súmamente perverso puesto que queda en sus manos el poder de comprarlos o manipularlos con los recursos de los que somos despojados mediante un sistema impositivo que nunca se preocupa por la eficiencia en favor de España y solo en beneficio de quienes nos pastorean.

Sobre la exhumación de Franco y la Iglesia católica
Eduardo Arroyo  29 Junio 2018

La exhumación de los restos Francisco Franco del Valle de los Caídos no debe suponer una sorpresa por lo que a la izquierda española se refiere. Al fin y al cabo los derrotados jamás superaron algunas cosas que intentan disimular a toda costa: primero, que antes de 1936 querían la Guerra Civil y hoy abogan por el enfrentamiento civil. Entonces estaban convencidos de que media España sobraba para la “revolución”.

Segundo, que la relación de aquellas fuerzas políticas con la democracia liberal en la que hoy estamos sumergidos -con todas sus consecuencias- es cero, nada: eran fuerzas marxistas revolucionarias que querían hacer de España un país como la Albania de Hoxa o como la Polonia de Gomulka. Otra cosa solo cabe en la sesera de Zapatero o de alguien que, como él, no distingue la verdad de la mentira, bien por corrupción bien por estupidez. Unas pocas lecturas de “El socialista”, “Claridad” o “Solidaridad obrera”, por ejemplo, le devuelven a uno la razón.

En tercer lugar, que los derrotados eran un conglomerado de fuerzas enfrentadas, todos autoproclamados “representantes del proletariado”, que se odiaban cordialmente y que solo la disciplina comunista (en parte) y el denominado “antifascismo” logró hasta cierto punto coordinar. Recuérdese los hechos de mayo de 1937, por ejemplo, que solo en esta columna han sido rememorados.

De todo aquello queda, en primer lugar, el odio de clase, dado que la disciplina comunista hoy por hoy sería impensable en una sociedad burguesa hasta los tuétanos (no me imagino a Juan Modesto o a Manuel Tagüeña coordinando los fastos del “orgullo gay” con la niñata Mestre). Al odio “de clase” de entonces se unió desde 1939 la frustración del derrotado, un odio que no se para ni en los muertos. De ahí que un mediocre, un listillo como Pedro Sánchez, cuyo poder nace de la audacia del ladrón, se empeñe en ganar ahora la guerra civil sobre un Franco que lleva cuarenta años muerto. En palabras de cierto capitoste socialista, la pervivencia del Valle de Los Caídos resulta intolerable porque representa un régimen que “la historia ya ha condenado”. Naturalmente no dijo que era “su” historia: precisamente la que oculta los tres asuntos que decíamos más arriba.

Esto no implica, a priori, que uno deba posicionarse a favor o en contra de Franco pero si que el debate histórico puede darse racionalmente y, siempre, en pos de la verdad. Nada de esto sucede hoy, en una España donde se elevan memoriales a tipos que eran asesinos en serie y donde se pretende “reformar” la “Ley de Memoria Histórica” para que todo aquél que se salga del guión dé con sus huesos en la cárcel.

Todo esto era, repito, esperable por venir de quién viene: de un “Frente Popular” en versión 2.0, al que solo le mueve su odio a España y a los vencedores de ayer. De los viejos actores, solo la CNT, víctima de su anarquismo -uno de los ideales más estúpidos salidos de cabeza humana- ha conseguido desintegrarse a golpe de individualismo, en el curso de los años, para pasar de una organización de masas (aún lo era a finales de los 70) hasta una organización residual. Por lo demás, este nuevo“Frente Popular” cuenta con todos los viejos conocidos de los años 30.

Lo que no era del todo esperable era la actitud de la Iglesia. Despachar el asunto de la exhumación diciendo que es un mero “asunto político” o “familiar” es una majadería de tal calibre que hace pensar que les mueve el miedo a causa de algún pacto inconfesable. Y es que la Iglesia ha perdido el norte hace algún tiempo. Antes de mi expulsión de esdiario.com, escribí un artículo en el que se resumía lo que la Iglesia debía a los vencedores de 1939 bajo el título: “La iglesia católica: 80 años después”. En resumen, ahí decíamos que la Iglesia católica fue salvada por Franco en 1939 del exterminio físico y que treinta años después la Iglesia, la de Roma también, se reconcilió… con sus verdugos.

Por eso hoy es muy difícil no morirse de risa cuando escuchamos sobre los “cinco puntos” innegociables para los católicos; todos ellos relacionados con cuestiones gravísimas pero que no están presentes en la vida de la mayoría de los creyentes. La risa se produce porque es obvio que no hay cinco puntos innegociables solamente sino muchos más (a mi se me ocurren docenas) igualmente graves. Solo el empobrecimiento paulatino de la Iglesia y su conversión en una especie de ONG sentimentaloide ha podido conducir al olvido de, por ejemplo, la lealtad, una cuestión que interpela a la totalidad de los seres humanos en algún momento de su vida y que rebela bien a las claras el estado de salud moral de la persona. Según este criterio, el espaldarazo de la Iglesia al revanchismo de un gobierno comido por el rencor y el odio no va a traer nada bueno. Si piensan los obispos que su traición va a granjearles nuevos amigos están muy equivocados. No aprenden. Al final serán tratados de “fachas” y demás y encima pasarán por la vergüenza de haber negado reposo a alguien del que podrán decirse muchas cosas pero, desde luego, una bien cierta es que jamás desfalleció en la defensa de la fe católica, incluso en los momentos más difíciles. Una oposición, aunque fuera testimonial, hubiera mostrado algo de salud ética en la Iglesia de hoy. Por lo demás, nunca fue más cierto eso de que “por sus hechos les conoceréis”.

El opio del pueblo
Jesús Laínz  Libertad Digital 29 Junio 2018

España es el único país europeo con un golpe de Estado encima de la mesa. Y con insistentes anuncios sobre su reactivación en cuanto llegue el otoño y las muy simbólicas fechas del 11 de septiembre y el 1 de octubre. Y por si eso fuera poco, disfrutamos de un Gobierno todavía más cómplice de los golpistas separatistas que el anterior, por imposible que parezca.

Junto al problema interior, el exterior. Pues España es, junto con Italia, la primera línea ante el desbordamiento africano que, más pronto que tarde, acabará sumiendo a Europa en su caos final. Y ante tan grave circunstancia, el Gobierno español está presidido por quien demuestra diariamente vencer en mentecatez al mismísimo ZP.

Por otro lado, la corrupción está tan extendida que hasta ha conseguido tumbar un Gobierno deleznable por mil motivos más. Y ya ha empezado a asomar las orejas por detrás del flamante Gobierno socialista.

Pero hablemos hoy de otros asuntos, que no sólo de butifarras y chorizos vive el hombre. Pues son muchos los asuntos de los que España puede presumir.

Por ejemplo, somos campeones europeos en paro y a la vez en inmigración, lo que no es fácil de comprender. Y en accidentes de trabajo. Y en horas trabajadas a pesar de la baja productividad. En todo el mundo no hay otro país cuya población envejezca con tanta rapidez dada la escasa natalidad y la enorme cantidad de abortos. También podemos presumir de estar a la cabeza de Europa en déficit comercial, en economía sumergida, en conflictividad laboral, en días de trabajo perdidos, en funcionarios por metro cuadrado, en descargas ilegales por internet, en emisión de ruidos, en teléfonos móviles per cápita, en exceso de universidades y escasez de alumnos, en número de aeropuertos y ferrocarriles infrautilizados o sin estrenar, en cantidad de coches oficiales, en longitud de las listas de espera hospitalarias, en cantidad de bares per cápita (más que en toda Europa junta; en concreto, un bar por cada 357 habitantes), en dinero dedicado a fichajes de futbolistas y en cantidad de SMS enviados a Mandela para felicitarle por su cumpleaños.

Somos el país de la UE con mayor número de trabajadores temporales, con menor porcentaje de población dispuesta a crear su propia empresa, con mayor número de universitarios aspirantes a funcionarios, con mayor cantidad de comunistas en el Parlamento y con menor porcentaje de productos de alta tecnología en las exportaciones. Estamos a la cola de Europa en inversión en investigación y desarrollo así como en número de empresas innovadoras. Somos el país de Europa que menos dinero destina a ayudar a la familia y de los que menos invierten en prevención sanitaria. Estamos a la cola europea en salarios a la vez que hemos entrado en el selecto club de los diez países con mayor número de millonarios.

España es el país europeo que más millones de euros gasta en inmersiones lingüísticas en lenguas regionales, en traducción simultánea en el Senado, en embajadas regionales en el extranjero y en sueldos de los miles de políticos, asesores y enchufados de los diecisiete gobiernitos y parlamentitos autonómicos.

El nuestro es, también, el país de toda la UE en el que más abogados tocan a cada pleito, cuyos titulados universitarios cobran un sueldo más bajo y que más licenciados emplea en trabajos no cualificados.

Por otro lado, somos el segundo país del mundo en visitas a páginas de pornografía infantil, así como los campeones de Europa en incremento de abortos, en tasa de divorcios, en atropellos de peatones y ciclistas, en abandono de animales domésticos y en uso de los servicios de prostitutas. Somos líderes de la UE en consumo per cápita de cannabis, cocaína, alcohol y tabaco, en número de niños fumadores pasivos y en índice de diabetes.

Ninguna universidad de este viejo, sabio, culto y civilizado país está entre las ciento sesenta mejores del mundo. Gracias a la educación igualitaria y al aprobado general, España es el país de Europa donde más ha descendido el nivel de comprensión lectora de sus estudiantes, universitarios incluidos, a pesar de lo cual algunos políticos de tozudez digna de mejor causa siguen repitiendo el mantra de que ésta es la generación mejor preparada de la historia de España. Somos los antepenúltimos europeos en conocimiento de la lengua inglesa. La mitad de los españoles confiesan no haber leído un libro jamás (si eso es lo confesado, imaginemos la verdad). Estamos a la cola europea en lectura de periódicos y la prensa más leída es la deportiva.

España es el país europeo con mayor riesgo de desertización, lo que no impide que se trate también del país con más campos de golf por kilómetro cuadrado. Somos el segundo país europeo con mayor número de televisores de alta definición mientras disfrutamos de los más altos niveles de fracaso escolar. La tasa de abandono escolar tras la etapa obligatoria dobla la de la UE pero somos el país del mundo que mayor espacio dedica al fútbol en la programación televisiva. También somos los europeos que gozamos de mayor número de publicaciones y programas televisivos dedicados al cotilleo, así como los líderes en operaciones de cirugía estética y de aumento de volumen mamario. Pero como no somos avariciosos y comprendemos que no en todo podemos ser los primeros, ocupamos el último puesto en reciclaje de residuos y en número de patentes.

–Calle, calle, no sea usted aguafiestas… ¡Gooooooooooooooooooooooooooooool!

La ideología LGTBI, obra de perturbados/ “Memoria histórica” contra libertad
Pío Moa Gaceta.es 29 Junio 2018

Es precisa una campaña en las redes con el lema “Yo defiendo a Franco”, porque

-Venció a un frente de totalitarios, racistas separatistas y golpistas
-Libró a España de la guerra mundial
-No tuvo oposición democrática, sino comunista y terrorista
–Dejó un país próspero y reconciliado, apto para una democracia no convulsa, que está siendo arruinada por el antifranquismo

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Uno de los fenómenos más llamativos de la actualidad es la imposición de la ideología LGTBI en la Europa occidental. Se hace con los marchamos de “libertad, igualdad, felicidad, amor, derechos” y todos los lemas palabreros que se les ocurren. Los cuatro partidos zapateristas, los separatistas y la ETA, son LGTBI, y los gobiernos de Europa occidental hacen de esa ideología su señal de identidad más definitoria (es una de las razones por las que odian a Rusia). Todos rivalizan en entusiasmo por el “orgullo gay” y similares.

Replicando a la Cospedal, en tuíter, que venía con un gran corazón LGTBI y el lema “love is love”: *1. En español se dice amor. 2. La ideología LGTBI está especialmente cargada de odio hacia la sexualidad y el matrimonio normales, hacia el cristianismo y la maternidad. 3. Es una ideología totalitaria, que pretende proscribir y perseguir a quienes no sigan sus aberraciones.

En réplica a “Ciudadanos”: *Farsantes: la ideología LGTBI es una aberración demencial, cargada de odio contra la sexualidad, la maternidad y el matrimonio normales: http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/soy-homofobo-naturalmente-asesinatos-en-masa-6642/ …

*No hay nada tan cargado de odio a la sexualidad y al matrimonio normales como la ideología LGTBI. Ni nada tan intolerante: pretenden imponerse por ley y perseguir a los discrepantes. Lo están consiguiendo. Me permito recomendar esta sesión de “Una hora con la Historia” sobre los ideólogos LGTBI, auténticos perturbados. https://www.youtube.com/watch?v=Ar1x4EUezgw&t=2218s

Hace años sostuve una polémica respecto del homosexismo con el pobre César Vidal, que había pasado de una “homofobia” casi feroz a una actitud muy “comprensiva”. Uno de los artículos: https://mirdig.wordpress.com/2011/07/02/segunda-respuesta-a-cesar-vidal-por-pio-moa/
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Un periodista danés me pasó un cuestionario sobre el Valle de los Caídos y demás, que pensaba utilizar para un reportaje. No sé en qué habrá quedado. Las preguntas y respuestas fueron las siguientes:

Usted ha calificado la Ley de memoria histórica como ”totalitaria”. Qué ha querido decir con esa afirmación – y podría dar algún ejemplo de cómo se ha manifestado en la práctica?
Es totalitaria porque intenta imponer desde el poder una versión de la historia, como en Corea del Norte o en Cuba.

Usted ha dicho que la ley borra ”de la conciencia colectiva la memoria de la historia real.” En qué manera diría que es falsa la que se cuenta? Y a quién se le debería escuchar para conocer la verdadera?
Es falsa de raíz porque presenta como demócrata a un Frente Popular compuesto de partidos totalitarios o golpistas, y de racistas separatistas, salidos de unas elecciones fraudulentas. Es además inmoral: presenta como víctimas a los torturadores y asesinos de la chekas, abandonados por sus jefes y juzgados y fusilados (unos 12.000) por los vencedores El franquismo no derrotó a una democracia ni tuvo oposición democrática, sino comunista y terrorista. Puede consultar dos libros míos: “Los mitos de la guerra civil” y “Los mitos del franquismo”.

El hecho que en España haya más de 100.000 cadaveres en fosas comunes (y posiblemente más sin identificar) – cómo debería ser abordado? Considera que es positivo que se continúe con la exhumación de las fosas comúnes y la identificación de los cadaveres?
No hay tal “hecho”. Es propaganda subvencionada y sin base. No hay problema en que exhumen cadáveres (llevan 20 años en ello, e inventan lo “cien mil” para seguir indefinidamente). El problema es que lo usan para falsificar la historia y recuperar los odios que esperan les rindan beneficios políticos. Un ejemplo del asunto: http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/la-tecnica-del-odio-1451/

El Valle de los Caídos – qué significado tiene para Usted? Debería permanecer allí la tumba de Franco – y los cádaveres de los miles de enterrados?
El Valle de los Caídos conmemoró la victoria sobre el comunismo y los separatismos. Después tomó el carácter de reconciliación, incluyendo restos de muertos en los dos bandos. Franco debe seguir allí, él fue el artífice de aquella victoria y de la paz más larga vivida por España en varios siglos, que aún dura. Es el mejor monumento del siglo XX en todo el mundo, a mi juicio. El intento de destruirlo o cambiarlo revela una mentalidad criminal.

Necesita España simbolos o monumentos que conmemoren Franco o el franquismo – o vivirían mejor en un museo?
Los monumentos que conmemoran la victoria sobre el comunismo y sus asimilados, y sobre los racismos separatistas, deben seguir bien visibles.

En su opinión, cómo es el legado de Franco y el franquismo en la España de hoy – y cómo debería ser?
Legado de Franco: una España próspera y reconciliada, preparada para una democracia no convulsa, que no repitiera la república. Un legado que aún dura y que intentan destruir los antifranquistas con su odio y falsificación. La ley de memoria histórica los retrata como los totalitarios del Frente Popular.
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–¿Quién es ese Franco del que tanto se habla?
–Uno que salvó a la Iglesia del exterminio, señor obispo
–Pero habrá sido hace mucho tiempo, ¿no?
–Bastante. Ahora quieren profanar su tumba…
–Bueno, bueno, no nos metamos en políticas, no nos metamos en políticas.

El diálogo y la presunta izquierda
Manuel Peña Díaz Cronica Global 29 Junio 2018

Ha sido tan extraordinario el poder político, económico, educativo y mediático de los nacionalismos en nuestro país que, en los últimos cuarenta años, han contagiado sobremanera a la presunta izquierda. No es necesario repasar los innumerables despropósitos que esa acomplejada izquierda española ha cometido a favor de las exigencias nacionalistas. Urge un estudio riguroso y extenso sobre el histórico encantamiento de esa supuesta progresía respecto a los preceptos nacionalistas.

Se podría recuperar aquel premonitorio ensayo de Horacio Vázquez Rial titulado La izquierda reaccionaria (2003), y en concreto su tesis sobre el progresismo romanticoide, suma de pereza mental y retórica vacía. Desde ese punto de vista quizás se pueda entender por qué, después de los imposiciones antidemocráticas perpetradas los días 6 y 7 de septiembre de 2017 en el Parlamento catalán, los políticos que dicen ser de izquierdas siguen hablando de la voluntad de Cataluña, de derecho a decidir, de injusticia o de presos políticos.

El teólogo suizo Christian J. Jäggi definió la nación como "un grupo de hombres que se han unido merced a un error común en lo concerniente a su origen y una inclinación gregaria contra sus vecinos". Si alguien compartiera esta proposición, le resultaría extraño que los representantes de esos vecinos se erigieran en intermediarios equidistantes y manifestasen comprender las tesis del grupo de hombres y mujeres que menosprecian ciegamente a los que no piensan como ellos. Sería tan raro como que alguien que dijese ser de izquierdas se solidarizase con los líderes encarcelados de ese movimiento excluyente y falsario, reaccionario e identitario. Y, a pesar de todo, sucede.

Un ejercicio de higiene democrática y de memoria histórica sería que la presunta izquierda de este país pidiera disculpas por haber sido cómplice de los nacionalismos, de haberlos aupados y sostenido en el poder y de haber abandonado a aquellos ciudadanos que durante años y años han criticado o se han resistido a los métodos totalitarios de ese movimiento. A la derecha no es necesario pedirle nada, puesto que nunca ha escondido que defiende los intereses económicos y clientelares de los más poderosos o avispados de nuestra sociedad, corruptos y nacionalistas incluidos.

¿Cómo es posible que la presunta izquierda critique, no sin razón, al nacionalismo español y no haga lo propio con el vasco o con el catalán? ¿Cómo es posible que imponga y exponga como incuestionable el principio del territorio sobre el de la igualdad de los ciudadanos sean de donde sean? ¿Cómo es posible que esté en contra de una tarjeta sanitaria o de un sistema educativo igual para todos? ¿Qué quieren decir cuando hablan de dialogar con Cataluña (sic)? Si se puede hablar con un territorio es que algo falla en la mente de quien pronuncia ese disparatado aserto. No es tiempo para metáforas sino para derechos de las personas. Si en democracia el objetivo de la ley es preservar y prolongar la libertad, ¿qué y cómo se puede negociar con quienes vulneran la ley si no es la exigencia de su cumplimiento?

A la presunta izquierda habrá que recordarle aquella reflexión de Ayn Rand de que no hay nada que prive a un hombre de su libertad, salvo otros hombres. Haría bien la izquierda en dialogar con los nacionalistas pero para no ser cómplices de ellos, en tanto que son libertadores de territorios y liberticidas de ciudadanos.

PIDE UNIDAD
Valls atiza al separatismo: ‘El nacionalismo es la guerra’
La Gaceta  29 Junio 2018

El exministro de Francia Manuel Valls ha pedido a los grandes partidos que se unan contra el auge de los movimientos populistas porque con ellos “no hay alianza posible” pero además ha dicho que “el nacionalismo es la guerra” y las visiones separatistas rompen la democracia, “en peligro de muerte”.

Valls, que ha sido invitado por el expresidente José María Aznar a pronunciar el discurso de clausura del programa de máster del Instituto Atlántico de Gobierno (IADG), organización que preside, ha puesto el acento en las próximas elecciones europeas y ha instado a acuerdos ante la posibilidad de que los populistas se conviertan en 2019 “en la segunda fuerza en el Parlamento Europeo”.

El exministro, que no ha desvelado a preguntas de los periodistas si finalmente aceptará ir como candidato de Ciudadanos a la alcaldía de Barcelona, también ha reivindicado “políticas fuertes” en emigración pero con un mensaje claro a los dirigentes europeos: “no se pueden abrir fronteras sin cerrar fronteras, hay que protegerse del terrorismo y la emigración”.

Valls ha reconocido que lo que hoy se conoce como crisis migratoria “no es nada con lo que vamos a conocer dentro de unos años” y ha considerado que para “reorganizar esa emigración” habrá que mirar a África, porque no hacerlo será negar el futuro de Europa.

El exministro ha considerado que el “gran reto” de los próximos años es el puente que hay que construir con África. “Hoy la Unión Europea representa 510 millones de personas, y África, 1.300 millones. En 2050, Europa tendrá 430 millones y África 2.500 y dos tercios tendrán menos de 30 años”, ha precisado.

Pero esos países, que tienen muchos nacimientos, también conocen terrorismo y mal gobierno, por lo que, ha advertido, su gente va a emigrar masivamente a Europa y aquí tendrá que haber “políticas fuertes en emigración”. Y ha pedido que en el continente europeo se actúe con “trabajo y democracia”.

El también exministro francés del Interior apenas ha hecho alusiones a España y Cataluña, si bien se ha referido brevemente a las “amenazas internas” del separatismo catalán que ponen al país en un riesgo “sin precedentes”. “En Europa, ya somos muchos estados, si los vamos partiendo no quedará nada”, ha advertido.

Valls ha reconocido la dificultad de gobernar en el seno de la Unión Europea, de “imponer” políticas en unos Estados cuando “algunos no quieren avanzar”, si bien ha considerado que recurrir el referéndum “no es fácil”. “Ya conocemos la experiencia”, ha dicho.

En su conferencia, el exministro ha admitido que la democracia es “el peor de los sistemas pero el único que tenemos” y ha insistido en “nuevas alianzas” ante el choque populista, porque el separatismo en Europa “no tiene futuro”.

Y se ha dirigido a los “grandes partidos de izquierda y derecha” que, si renuncian a este relato, contribuirán al triunfo de los populismos.

En definitiva, Valls ha pedido “valor y visión de futuro” a los dirigentes españoles y europeos para afrontar múltiples retos en la construcción europea.

Y ha asegurado que “la política en general y la democracia en particular no pueden afrontar el futuro sólo con programas económicos. Necesitamos una visión que tiene que basarse en valores”.

De hecho su conferencia titulada “La importancia de los valores en la política’, ha cerrado una semana de debates con los que el IADG ha clausurado el programa de Liderazgo, Gobierno y Gestión Pública. El conferenciante invitado el año pasado por Aznar para clausurar el programa de máster fue el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera.

CUMBRE MIGRATORIA
Orbán: ‘La UE debe escuchar a la ciudadanía y detener la inmigración’
La Gaceta  29 Junio 2018

El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, dijo en Bruselas que los líderes de la Unión europea (UE) deben escuchar a sus ciudadanos y detener la inmigración.

“La democracia europea se ha quebrado, lo que es una consecuencia de que los líderes europeos no hacen lo que piden los ciudadanos, que quieren que no se deje entrar a más inmigrantes y devolver a los que ya están aquí”, afirmó Orbán ante medios húngaros al llegar a la cumbre de los jefes de Estado y Gobierno de la UE en Bruselas.

Según el primer ministro, los ciudadanos europeos quieren también “una fuerte defensa de las fronteras” y agregó que “la propuesta que está sobre la mesa (en la reunión de hoy) contiene elementos que apuntan a la dirección correcta, como la de instalar centros de acogida fuera de la UE”.

“Por ello, existe la posibilidad de que arranquemos en la dirección de la reconstrucción de la democracia europea”, opinó Orbán, que considera que, al no escuchar los políticos a la ciudadanía, se ha debilitado la democracia del continente.

“Nosotros pertenecemos a los demócratas”, recalcó el primer ministro, conocido por oponerse a la inmigración y el sistema de reubicación de refugiados entre los países comunitarios.

Macron, Merkel y Sánchez, grandes perdores de la cumbre
Inmigración ilegal: Los países del Grupo de Visegrado imponen su criterio en la UE frente al desconcierto socialdemócrata de Merkel y Macron
www.latribunadelpaisvasco.com 29 Junio 2018

Estrepitoso fracaso del emporio socialdemócrata europeo, encabezado por Angela Merkel y Enmanuel Macron, en su empeño de imponer en la UE el reemplazo de la población europea con inmigrantes llegados de Oriente Medio y África. El único objetivo alcanzado por los líderes de la gran Europa socialdemócrata a los que se había sumado el presidente español Pedro Sánchez ha sido una vacua declaración conjunta en la que se señala el interés de los países firmantes para poner en marcha “la creación voluntaria de campos de refugiados”. Absolutamente nada, pues esta medida ya podía ser ejercida con anterioridad por cualquier Gobierno comunitario sin pedir permiso para ello.

Los grandes triunfadores de la reunión han sido, sin duda, los países conocidos como el Grupo de Visegrado (Polonia, Hungría, Eslovaquia y Chequia) que, apoyados por Austria e Italia, se han negado con rotundidad a admitir más inmigrantes en Europa y, sobre todo, a tener que aceptar la llegada de éstos por “obligación de cuotas”. El primer ministro checo, Andrej Babiš, ha sido muy claro a este respecto: “Considero que se trata de un gran éxito. Las cuotas fueron tema de debate durante cuatro años, pero ahora todos se alejan de ese asunto. El Grupo de Visegrado se mantuvo firme, compacto, y logramos nuestro cometido”.

El acuerdo alcanzado por los líderes europeos delinea de manera muy clara el procedimiento a seguir. La Unión Europea promoverá la creación voluntaria en su territorio de “centros controlados” para seleccionar a los solicitantes de asilo. Los inmigrantes económicos serán separados y devueltos a sus países de origen.

Las personas que demuestren que necesitan protección internacional serán reubicadas en los estados miembros que de manera voluntaria les quieran recibir. Con esta medida se pone fin a la política de cuotas obligatorias y de reubicación, tan rechazada y criticada por los países del Grupo de Visegrado.

En el texto de la cumbre se incluye también la posibilidad de crear plataformas de desembarco de inmigrantes en la orilla sur del Mediterráneo. La medida busca evitar que los inmigrantes lleguen a tocar puerto europeo y sean retenidos y devueltos a su país de origen. Para esto la Unión Europea quiere cooperar con Turquía, al tiempo que dispondrá de 500 millones de euros para los países que quieran ayudar con las plataformas de desembarque.

Los líderes europeos se comprometieron también a respetar el Derecho Internacional y a perseguir a los traficantes de personas, al tiempo que subrayaron que están obligados a proteger a sus ciudadanos. Es por ello que aumentarán el control de las fronteras externas para luchar contra la inmigración ilegal.

El primer ministro húngaro Viktor Orbán, consciente de su victoria, ha sido muy rotundo tras el final de la cumbre: “La democracia europea ha fallado porque los líderes europeos no están haciendo lo que la gente espera que hagan. La gente quiere dos cosas: una de ellas es la protección de sus fronteras de una forma robusta, para evitar la entrada de más inmigrantes. La otra cosa que quieren es que transportemos a los inmigrantes que ya están aquí a sus lugares de origen”.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Franco y ETA
Javier Somalo  Libertad Digital  29 Junio 2018

En pleno año 2018, cuarenta después de la proclamación de la Constitución Española que marcó el cambio magistral de una dictadura a una democracia, vivimos un golpe de Estado y el secuestro de un presidente del Gobierno. Separatistas y extrema izquierda marcan el paso de la involución encaminada a demoler la Transición y, con ella, la democracia que les estorba.

Hemos visto al presidente Top Gun a bordo del Falcon, estirando cuádriceps con la mirada perdida en los montes que circundan Madrid o marcando escalinata con su perrita Turca en los jardines de Palacio. Hemos contemplado sus manos abarcando el vacío, señalando la nada y enfatizando la ausencia. Y como nada de lo visto oculta lo importante, detrás del cartón sigue asomando estrepitosamente el primer presidente del Gobierno llegado al poder sin votación popular y sin apoyo propio suficiente para gobernar, si es que tuviera pensado hacerlo.

A falta de folios en el BOE, el presidente regala gestos con sus manos de prestidigitador: olvidemos a ETA y, en consecuencia, que los etarras vayan saliendo de la cárcel. Por el contrario, que nadie olvide a Franco, que vuelva a primera línea –muerto, por favor– y sirva de argumentación política, no contra la dictadura sino contra la Transición. Exhumar al dictador y enterrar la sangre de ETA. Pico y pala para que PNV y Podemos estén contentos. Y, como máxima perversión, que quede a mano la deducción de que, en realidad, el origen de ETA era el antifranquismo… aunque en los años de plomo el dictador fuera una momia y aunque en los años de Franco el PSOE fuera un conejo en su madriguera que terminara suplicando a Suárez que no ilegalizara al PCE por si le quitaba votos.

Con algo más de cautela pero igual determinación, el gesto hacia los golpistas de Cataluña pasará también por las cárceles y por la "vuelta a la normalidad" –totalitaria– que tanto solicitan. Lo dejó bien claro cuando aludió al Estatuto que se llevó al Constitucional para sacarlo perfumado pero igual de inconstitucional y hasta afeó al PP –o tempora, o mores– que centrara su oposición en aquel compendio de privilegios. Sánchez ya ha ejercido pues de guardián de la promesa de José Luis Rodríguez Zapatero: asumir en toda España lo que saliera de los cuarteles separatistas.

Nada hace pensar que si este PSOE estuviera en el poder cumpliendo con la opinión popular y con margen suficiente de gobierno fuera a hacer cosa muy distinta. De hecho, el primer manotazo a la reconciliación de los españoles –que era una realidad– lo dio a conciencia Zapatero con la Ley de Memoria Histórica que el PP, en su afán por no parecer facha, mimó y conservó hasta el día del desahucio pese a haber disfrutado de mayoría absoluta. Un Sánchez libre de ataduras avanzaría por esa misma cuneta hacia modificación de la Historia, no cabe duda, pero lo de ahora es de Frente Popular y dos años bastan y sobran para provocar daños irreversibles en la convivencia.

El oportunismo clásico del PSOE y el secuestro de Sánchez ya arrojan las primeras consecuencias que trataron de maquillarse con la feria de vanidades ministerial: Pablo Iglesias es uno de los rostros más conocidos del Gobierno. No en vano, presumió de que su visita a los golpistas en prisión provisional fue en calidad de "autoridad" y que, en todo momento, informaba al presidente de sus gestiones. El comunista de finca actuó en comisión de servicio para el Gobierno. También aparece como la pieza fundamental para controlar la "despolitización" de RTVE, o sea, para quedársela y hacer realidad su sueño bolivariano: asaltar cuanto antes los medios de comunicación públicos y luego ir cerrando los privados. En todo caso, si hay discusión sobre su proceder será con el PNV y con ERC, las otras patas del poder que llevaron al maniquí del PSOE a La Moncloa.

No sería de extrañar que Iglesias ya tenga preparados los fastos de julio con Lluis Llach, Paco Ibáñez y las momias de Quilapayún animando banderas tricolor en la gran fiesta de la exhumación. Progreso en estado puro. Quizá lo que quiera Podemos sea explorar algunos fundamentos de su ideología y, como bromeó Raúl Vilas en una reunión de redacción, ande buscando la falange auténtica, la ósea. Habrá que decirles que está en la tumba vecina.

Tampoco deberá sorprendernos si la ceremonia guerracivilista es retransmitida por la nueva TVE con los helicópteros que no se usaron para mostrar la Barcelona resistente al golpismo, los que filmaron las calles de toda España contra ETA y acorralando al PNV de Estella... Mucho se acerca Iglesias a Sánchez. El problema de combinar el marketing con la inepcia política y en compañía de los peores enemigos de nuestra democracia es que un día estás arriba y otro abajo. Hoy en la cresta y mañana en el Valle.

Creo que la mayoría de españoles de bien, que son la mayoría como se vio en Madrid y Barcelona, prefieren olvidar –que no perdonar o justificar– a Franco, mantener viva la memoria de las víctimas de ETA y a los etarras y golpistas en la cárcel. Pero nadie les ha preguntado todavía tras la despedida escocesa de Mariano Rajoy.

Hoy, cuarenta y tres años después de aquel "hecho biológico inevitable" de 1975, la extrema izquierda y los separatistas acompañan a un PSOE sin poder, sin votos y sin diputados, a levantarse contra el osario Franco, perdonar a ETA y ocultar un golpe de Estado. Año 2018.

Javier Somalo, director del Grupo Libertad Digital.

España y la poltrona

Luis Ventoso ABC  29 Junio 2018

Los señuelos con que nos distrae Sánchez, como la folclorada revanchista de sacar a Franco de una tumba donde llevaba olvidado 42 años, hacen que se camufle el relato lineal de lo que está sucediendo, muy grave para España, sobre todo si este presidente no elegido por los ciudadanos continúa ocupando el poder. En octubre de 2017, Rajoy logró parar un golpe de Estado para desgajar a Cataluña de España. Era un ataque bien organizado, preparado desde el poder catalán por aquellos que constitucionalmente eran los máximos representantes del Estado en Cataluña. Rajoy actuó demasiado tarde, pues sobraban motivos para haber aplicado el 155 ya en septiembre. ¿Qué lo frenó? Además de su prudencia natural, las reticencias iniciales de Ciudadanos, y sobre todo del PSOE, partido que desde Zapatero ha caído en el filonacionalismo. Rajoy esperó a Sánchez; incluso aceptó su 155 liviano.

Tras el fracaso del PSC en las autonómicas catalanas y el triunfo de Ciudadanos, el partido de Rivera se disparó en las encuestas merced a su nítido españolismo. Sánchez, tocado en los sondeos, se da cuenta entonces de que no le queda otra que sumarse a la ola en favor de la unidad de España. Así que gira e imposta ser el hombre de Estado que sustentará al PP frente a los nacionalistas. Con una ingenuidad de pipiolo, impropia de su veteranía, Rajoy cree haber hallado en Sánchez un leal apoyo, y además calcula que aliándose con él podrá hacerle el vacío a Ciudadanos, que le quita el sueño electoralmente.

El 15 de mayo, Sánchez visita a Rajoy en la Moncloa en medio de una notoria cordialidad y complicidad. PP y PSOE emiten un comunicado conjunto recalcando su alianza contra los separatistas. Sánchez declara que rechaza «por completo» el «ideario xenófobo de Torra» y promete mantenerse vigilante y fiel a la legalidad constitucional. Solo diez días después, con una espectacular estocada maquiavélica urdida bajo cuerda con los nacionalistas, Sánchez traiciona a Rajoy y le presenta una moción sustentada por los comunistas de Podemos y los partidos de Torra y Junqueras, amén de por Bildu y PNV. A partir de ahí, Sánchez necesita empezar a hacer gestos hacia sus socios separatistas que lo sostienen en la Moncloa. Con una indignidad lacerante, culpa del golpe catalán a Rajoy y toma las siguientes decisiones: devuelve a Torra la capacidad de gasto y tolera que sus primeras medidas sean reforzar TV3 y reabrir las «embajadas»; anuncia una reunión sin condiciones previas con aquel al que días antes llamaba «xenófobo»; decide acercar a Cataluña a los presos golpistas, sin haber recibido nada a cambio; lanza globos sonda para una reforma constitucional que debilite al Estado y, de manera cruel con las víctimas, premia con ventajas penitenciarias a asesinos etarras, algunos tan salvajes como el de Hipercor. Por último, calla ante los crudos desprecios de Torra a la Corona.

Pero ha calculado mal. Nada contentará a sus socios, salvo la independencia. Ha llegado al poder a lomos de un dragón y no pasarán seis meses sin que su fuego lo chamusque.

Las facturitas de Sánchez y Marlaska
Carlos Herrera ABC  29 Junio 2018

¿Dónde deben estar los presos? ¿Cerca de donde cometieron el delito? ¿Cerca de los jueces que les investigan? ¿Cerca de donde vive su familia? ¿Cerca del despacho de su abogado? ¿Allá donde haya sitio? Difícil ecuación la de resolver aspectos revueltos entre lo mundano, lo personal, lo judicial y lo operativo. Muy difícil. A los presos de la ETA se les dispersó para que no formaran bloques graníticos en las cárceles en las que hubieran querido estar: imaginen que se hubiese elegido una prisión como Martutene en San Sebastián como el lugar donde recluirlos a todos; una suerte de Spandau para delitos específicos. Martutene o cualquier otra habría sido un indudable símbolo al que peregrinar, amén de una forma de los duros de controlar a los presos más dubitativos. La eficacia de la lucha contra la ETA ha consistido en diversos pilares, siendo uno de ellos, fundamental, dispersar a estos cabrones por todas las cárceles del país. Si tienen que hacer turismo sus familiares es, en cualquier caso, menos deprimente que el turismo que han de hacer a los cementerios las familias de los asesinados. Dicho lo cual.

A Sánchez le van a pasar facturas. Y va a pagarlas le gusten más o le gusten menos. Ha anunciado sin demasiado rubor que va a proceder a un par de acercamientos: presos del procés y presos de ETA. Por partes: los presos preventivos del golpe de Estado propiciado en Cataluña por toda la bosta independentista son, exactamente, presos en espera de juicio, y en nada perjudica al proceso judicial que vivan cerca de sus familias y sus abogados. Sólo existe un pequeño problema: si se trasladan a cárceles catalanas deberá de tenerse en cuenta que la Generalidad tiene competencias carcelarias y que ello puede suponer algunos beneficios penitenciarios que choquen con la intención del instructor. Insisto, no es grave que Junqueras esté en Can Brians, pero deberá observarse con lupa si eso supone algún provecho extra al que no tendría derecho si siguiera en Estremera.

Pero luego está la ETA, que es otra cosa muy distinta. Absolutamente distinta. Que el nuevo ministro del Interior diga que se van a estudiar acercamientos individualizados de asesinos en virtud de no sé qué criterios invita a pensar que las facturas de Sánchez empiezan a ser cobradas. ¿Qué razón hay para acercar al País Vasco a un criminal execrable como el asesino de Miguel Ángel Blanco? ¿Un simple acuerdo político? Que García Gaztelu, vuelva a su casa -como hizo estando su padre dificultado para viajar virtud a un inexplicable permiso del juez penitenciario de la Audiencia Nacional- es un seco golpe en la espalda de las víctimas semejante al que hizo el PP cuando liberó al canalla de Bolinaga para que se dedicara un par de años a inaugurar Herriko tabernas. Ahora lo va a hacer Sánchez atendiendo a sus acuerdos con el PNV y los herederos de ETA en el Congreso: dice Marlaska que tipos como Santi Potros o Txapote pueden situarse cerca de su familia en virtud de acuerdos políticos, pero habría que preguntarle: ¿y los presos que nos son de ETA pero que sí son vascos? ¿El vasco que estafó a una familia de Albacete o el vasco que atracó un supermercado en Córdoba tienen derecho al traslado? ¿O solo hay que preocuparse de los asesinos de la ETA que durante decenios han masacrado a la sociedad española? ¿Por qué tanto interés humano en desvivirse por el bienestar de los asesinos etarras y tan poco interés en preocuparse por otros vascos encarcelados lejos de su tierra por delitos infinitamente menos graves? Que el miserable PNV quiera atender a sus sobrinos descarriados puede entenderse si se sabe con que clase de gente se juega: que lo haga el Gobierno de España es, sencillamente, vomitivo.

REUNIONES CON SOROS E IGLESIAS
Sánchez prioriza en su agenda las cesiones a ETA y al separatismo catalán
Agustín Benito Gaceta.es  29 Junio 2018

El presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, que ya se ha reunido en secreto con el magnate George Soros y el líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha aparcado la negociación de la financiación autonómica, “traicionando” a los propios ‘barones’ socialistas.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha priorizado en el Palacio de La Moncloa la mal llamada cuestión catalana antes que, por ejemplo, la negociación de la financiación autonómica, “traicionando” a los propios ‘barones’ socialistas. Y lo ha hecho no para recordar al presidente hispanófobo de la Generalitat, Quim Torra, y a sus consejeros el necesario sometimiento a la ley sino para todo lo contrario.

En menos de un mes, ha levantado el control de los gastos de la Generalitat, ha permitido que vuelva a impulsar las ’embajadas‘, ha hablado, en palabras de la ministra Meritxell Batet de la necesidad de una reforma de la Constitución que reconozca las distintas “identidades” territoriales que, a su juicio, coexisten en España y se ha mostrado a favor de acercar a los golpistas presos a Cataluña. Y todo pese a las amenazas de Torra, que ha manifestado que su gobierno quiere “hacer efectiva” la república que “ganaron” en el referéndum del 1-O y que declararon “políticamente” en el Parlament el 27 de octubre.

Sánchez ya se ha reunido en secreto con el magnate de origen húngaro George Soros, el mesías del globalismo que financia las campañas en favor de la inmigración, el aborto y la eutanasia en todo el mundo, y también el separatismo catalán.

Tal y como demostró el senador del PP Pedro Agramunt ante la Comisión de Reglamento de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE), el entramado de fundaciones de Soros aportó 24.990 euros en 2015 y otros 52.968 euros en 2016 a las cuentas del Instituto de los Derechos Humanos de Cataluña, cuyo presidente, David Bondia, organizó un evento de apoyo al separatismo en la sede de la ONU en Ginebra con la presencia del expresidente prófugo de la Justicia Carles Puigdemont el pasado mes de marzo. También dio 2,8 millones de euros a Independent Diplomat Inc, un lobby internacional al que Artur Mas contrató para conseguir apoyos internacionales al procés.

Esta no es la única reunión a espaldas de la opinión pública del líder del autodenominado “gobierno de la transparencia”, ya que hace dos semanas tuvo un encuentro con el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, en la que trataron sobre la posibilidad de “sacar adelante iniciativas legislativas conjuntas en las Cortes” y hablaron de Cataluña y de la situación de los golpistas presos, algunos de los cuales el secretario general de Podemos ha visitado ya en las cárceles.

El plan de Sánchez es “no confrontar con la Generalitat”, un hecho que demostró el pasado miércoles en el Congreso de los Diputados al ofrecer a ERC un “diálogo abierto, sincero y directo”, y desear que la reunión prevista con el presidente Quim Torra marque una inflexión en la crisis territorial. “Ojalá a partir del 9 de julio -fecha de la reunión- podamos emprender un camino que restañe muchas de las heridas que en los últimos seis años la falta de criterio y estrategia del anterior Gobierno ha causado la fractura social que hay en Cataluña”, dijo.

También ha priorizado tener contento al PNV, cuyos votos fueron imprescindibles para que saliera adelante la moción de censura a Mariano Rajoy. En una reunión con el lehendakari, Íñigo Urkullu, ambos acordaron crear dos comisiones bilaterales, una para acercar presos etarras a cárceles vascas, ya que según el líder socialista “ETA ha desaparecido y su responsabilidad es revisar la política penitenciaria y adecuarla a la nueva realidad” y otra para el traspaso de las 37 competencias pendientes en el Estatuto de Gernika.

Precisamente este jueves el Parlamento Vasco ha instado al Ejecutivo a que antes de 6 meses presente un calendario de trabajo para materializar dichas transferencias, otorgando un “lugar destacado” a los centros penitenciarios y a la gestión del régimen económico de la Seguridad Social, y ha pedido a las instituciones competentes que modifiquen la política penitenciaria para evitar las medidas de excepcionalidad y el cumplimiento de las penas lejos del entorno familiar de los presos de ETA, y que para ello se tengan en cuenta la “individualización” de las medidas, la “humanidad con los presos gravemente enfermos y el reconocimiento del daño causado”.

La decisión del acercamiento de presos cuenta con la oposición de los colectivos de Víctimas, que consideran que “la primera preocupación” de Sánchez deberían ser ellas, sobre cuando existen familias que aún no han tenido el derecho a que se les haga justicia porque sus casos -más de 350- están pendientes de resolver.

Sánchez, la nueva mayoría y la voladura de los consensos
Desde la coalición del PSOE con Podemos y los nacionalistas se están tomando decisiones sobre cuestiones de Estado, mientras se excluye de ellas a las dos principales fuerzas de la oposición
Ignacio Varela El Confidencial 29 Junio 2018

Pedro Sánchez llegó al poder gracias a una agregación de votos que se presentó como circunstancial y exenta de compromisos políticos. Pero ahora se muestra dispuesto a sostenerse sobre esa mayoría tanto tiempo como pueda.

Desde la coalición del PSOE con Podemos y los nacionalistas se están tomando decisiones sobre cuestiones de Estado, mientras se excluye de ellas a las dos principales fuerzas de la oposición -es decir, a todo el espacio político del centroderecha-. Este es ya, claramente, un eje estratégico del Gobierno de Sánchez; y su expresión más visible es el nombramiento tácito de Pablo Iglesias como vicepresidente oficioso y embajador plenipotenciario ante la corte de Torra.

La política penitenciaria siempre formó parte del consenso en la lucha contra el terrorismo etarra. Si este Gobierno cree que tras la disolución de ETA ya no está vigente el acuerdo antiterrorista en lo que se refiere a la banda y a sus presos, debería hacerlo explícito. Solo así se justifica que el acercamiento nazca de una negociación con Podemos y el PNV que suplanta a la consulta con los firmantes del pacto. En este caso, como en otros, la forma de decidir es más trascendente que la decisión misma -incluso si esta parece razonable-.

Rajoy deja mejor herencia a Sánchez que al PP
Ignacio Varela El Confidencial 29 Junio 2018

El expresidente entrega a quien le suceda al frente del PP un vehículo con el motor gripado, el carburador obstruido y las bujías fundidas

Respecto a Cataluña, el plan revisionista de Sánchez se basa en simular un automatismo entre el hecho de que el Gobierno de Torra sea legal y su inexistente sometimiento a la legalidad constitucional. La normalidad formal como pretexto para desatender la persistente anormalidad de la situación real.

Sin embargo, el Gobierno de la Generalitat no oculta el propósito de reproducir el desafío. La crisis de Estado no puede darse por superada, y sigue siendo imprescindible una estrategia concertada frente al desacato institucional. En consecuencia, hay que mantener vivo y operativo el pacto de defensa de la Constitución basado en el entendimiento entre el PSOE, el PP y Ciudadanos.

La extrema debilidad del nuevo Gobierno haría aún más necesario, si cabe, apuntalar ese pacto. Pero Sánchez repudió esa concertación desde el día en que se instaló en el poder, para volar sin ataduras con sus nuevos compañeros de viaje. Reclama lealtad, pero no la practica.

Otro ejemplo es el asunto de los dirigentes del 'procés' actualmente en prisión. Su situación se ha convertido en el nuevo mantra movilizador del independentismo. Su estrategia electoral no pivotará sobre la conquista inmediata de la independencia, sino sobre la agitación del sentimiento antirrepresivo. Para mantener la llama necesitan que los presos sigan presos, cuanto más tiempo mejor. Pero también arrancar concesiones al Gobierno que puedan presentar como conquistas. Por ejemplo, que se los entreguen.

Es fácil compartir el principio general de que es preferible que los presos estén cerca de sus familias, salvo que las circunstancias exijan lo contrario. Ahí está el truco: en usar un principio difícilmente discutible como burladero encubridor de las circunstancias excepcionales que lo condicionan.

Los independentistas exigen el cese de Morenés tras el incidente con Quim Torra
En este caso, esas circunstancias son que la Generalitat tiene la competencia exclusiva de gestionar todas las prisiones de Cataluña. Trasladar allí a los dirigentes secesionistas es mucho más que una decisión administrativa: supone que su custodia deja de depender del Gobierno para pasar a depender de Torra.

¿De verdad este 'president' se ha ganado la confianza del Estado hasta el punto de encomendarle la vigilancia de sus compinches de insurrección y creer que no usará su presencia en las cárceles catalanas como un catalizador de la agitación política? Esa creencia resulta tan ingenua –o tan voluntarista- como la de Rajoy cuando se autoconvenció, contra todas las evidencias, de que los Mossos de Trapero frenarían el referéndum del 1 de octubre.

Suponiendo que, aun así, convenga efectuar el traslado, ¿realmente era necesario entregar esa pieza antes incluso de haber celebrado la primera entrevista con Torra, sin haberse iniciado el diálogo y sin recibir a cambio alguna garantía?

Trasladar allí a los dirigentes secesionistas supone que su custodia deja de depender del Gobierno para pasar a depender de Torra

Y sobre todo, ¿es prudente tomar esa decisión sin siquiera recabar la opinión de las fuerzas con las que se ha compartido la defensa de la Constitución frente al golpe secesionista?

A mi juicio, la respuesta a las tres preguntas es negativa. Esta decisión no se explica en clave de fortalecer al Estado, ni siquiera en la de reducir la tensión o facilitar el diálogo. La única clave es la necesidad urgente de apelmazar a la mayoría que hizo nacer a este gobierno, de la que se espera que lo sostenga al menos hasta las elecciones. Si ello exige disolver de hecho el frente constitucional, qué le vamos a hacer: no se puede tener todo.

Otro ejemplo es la inaudita respuesta de Pedro Sánchez a una pregunta parlamentaria –tan insultante como todas las suyas- del diputado Rufián: “Ojalá, a partir del 9 de julio, podamos restañar las heridas que durante los últimos seis años, como consecuencia de la falta de criterio y de estrategia del anterior gobierno, han causado la fractura social que existe en Cataluña”.

Rufián llama a Morenés ''señor de la guerra''
Hay mucho que criticar de la actuación de Rajoy ante el conflicto catalán. Pero endosarle la responsabilidad de la fractura social de Cataluña, y hacerlo para endulzar los oídos de los auténticos promotores de esa fractura, es algo mucho peor que una falsedad. Y aventar las expectativas sobre el efecto milagrero de la entrevista del 9 de julio supone ir vendido a ella, porque el interlocutor sabe que no puedes exponerte a un fracaso, y obtendrá ventaja de ello.

Más ejemplos. Si Torra insulta y boicotea repetidamente al Jefe del Estado que lo ha nombrado, se espera del presidente del Gobierno que reaccione de alguna manera que no sea mirar al tendido. Si el embajador de España en Washington defiende en voz alta a la democracia española frente a quien la denigra, se espera de su Gobierno un respaldo más enérgico que el escapista “no lo he oído” con el que respondió Sánchez. Es probable que se estuviera pensando relevar a ese embajador político del anterior gobierno. Si se hace ahora, Torra mostraría su cabeza como un trofeo de caza. Sin duda, lo tuvo en cuenta cuando lo eligió para su provocación.

Sí, estar a la altura del cargo dificulta algunas cosas. Pero si para Enrique IV de Francia París bien valió una misa, para Pedro de España no debería merecer la pena hacer volar los consensos básicos por que no se rompa la 'mayoría Frankenstein'. Que, además, se romperá en todo caso.

Dicen que llueve
Eduardo Goligorsky  Libertad Digital 29 Junio 2018

Les están meando encima y ellos dicen que llueve. Son los capitostes del nuevo Gobierno zapateril de España, empeñados en hacer creer que la humillación cotidiana a que los someten los matones de la repúblika mostrenca no es tal sino un fenómeno meteorológico fortuito. En realidad, los sediciosos dirigen sus micciones enfermizas contra la institución monárquica, pero esta se encuentra tan por encima de la chusma amotinada que los únicos que terminan empapados son los buscavidas de la Moncloa. Una patulea de advenedizos que no se atreve a denunciar la verdadera naturaleza del ultraje del que son víctimas por su condición imprevista de gobernantes, cuando el verdadero objetivo de la escalada subversiva, a la que acaba de sumarse ostentosamente la manada chavista de Pablo Iglesias (LV, 26/6), es la Corona.

Cabecillas desmadrados
La pasividad con que Pedro Sánchez y su corte acogen las insolencias de los cabecillas desmadrados del alzamiento está más próxima a la complicidad que a la desidia. Al fin y al cabo quienes los interpelan y los invitan a capitular son gente que vive fuera de la ley, con la que no existen afinidades políticas ni culturales para parlamentar. El desahuciado y condenado Artur Mas, el procesado y prófugo Carles Puigdemont y el racista empedernido Quim Torra, se han colocado por su propia iniciativa al margen de nuestra comunidad nacional.

Los tres, y sus acólitos, han renunciado a su condición de españoles para convertirse en fundadores de una repúblika virtual, que nadie reconoce en el mundo civilizado. Serían, desde el punto de vista legal, apátridas, si no fuera porque siguen utilizando la documentación española que les corresponde por el territorio donde nacieron y del que ahora reniegan. Esa documentación les permite viajar por los cuatro puntos cardinales difamando a España, su verdadera patria. Torra y sus mercenarios acaban de batir el récord de gamberrismo en Washington frente a la entereza del embajador Morenés, mientras Josep Borrell hace mutis por la alfombra roja (LV, 28/6).

Ni siquiera el veterano componedor Fernando Ónega puede reprimir su asombro ante la desfachatez de Torra ("Romper con la Corona", LV, 23/6):
El representante del Estado en Catalunya rompe con el jefe del mismo Estado. Nunca se había llegado a esa situación.

Invasores extranjeros
Los okupantes de cuatro provincias del territorio de España se transforman en invasores extranjerosal renegar de su nacionalidad, al ponerse de espaldas a las leyes y al desconocer a las autoridades legítimas del Reino. Incluso se jactan en el Congreso de haber dado un golpe que les allana el camino hacia la secesión mediante componendas con un Gobierno entreguista (LV, 21/6):

El portavoz de ERC, Joan Tardà, se mostró esperanzado con el cambio de Ejecutivo. "Es posible que estemos ante una gran oportunidad", confió. Pero insistió en que "España no tiene derecho a retener a Catalunya en contra de la mayoría de los ciudadanos (sic), porque si no estaríamos hablando del derecho de conquista.

Lo dicho: un pionero de la conquista de cuatro provincias de España contra la voluntad de la mayoría de sus ciudadanos, vacía su vejiga sobre el Ejecutivo que le despierta esperanzas por su benevolencia con los okupantes.

Y repiten que llueve, los vejados. Lo corrobora Lola García en un artículo acompañado por una foto que muestra a Pedro Sánchez, en postura beatífica, en el palco de los Juegos Mediterráneos de Tarragona, junto al hierático Torra que, condecorado con el lazo amarillo, acaba de participar en una chirigota con los neandertales de la ANC para confirmar la ruptura con la Corona y, por lo tanto, con España ("No hay plan Torra a la vista", LV, 24/6):
Pero el Gobierno de Sánchez ha reaccionado con mucha cautela y grandes dosis de flema. Es una prueba de que el socialista no desea que las expectativas se frustren demasiado pronto por más escenificación y aspavientos que protagonice el president.

Respuestas trapaceras
Si quedara alguna duda, la despejan las respuestas trapaceras con que el claudicante Sánchez escurrió el bulto en la entrevista con El País (24/6). La pregunta no pudo ser más explícita:

¿Cómo va a reaccionar el Gobierno ante la decisión de la Generalitat de Cataluña de romper relaciones con la Casa del Rey?

El ungido por el bloque antiespañol aprovechó la oportunidad para diferenciarse del Gobierno constitucionalista con el que había fingido ser solidario en la defensa de la unidad de España y, de paso, eludió todo compromiso con la legitimidad monárquica. Su respuesta consistió en postrarse, servil, a los pies del okupante que no cesa de regarlo con su incontinencia urinaria:

Los tiempos en que el Gobierno agravaba los problemas con Cataluña acabaron. Tenemos que ir paso a paso, reconstruir la confianza, la lealtad quebrada durante estos años de conflicto entre la Generalitat y el Gobierno de España. Esa es la voluntad que yo voy a manifestar al presidente Torra cuando me reúna con él el próximo 9 de julio. Hay muchísimas cosas que se pueden hacer.

Muchísimas cosas. Lo aclaró la todopoderosa Elsa Artadi en Catalunya Ràdio (20/6):
El president Torra no puede reunirse con Pedro Sánchez para hablar solo de Rodalies. Ha de ir a hablar de la situación, a decirle que hay dos millones de catalanes que desean dejar de ser españoles, que tienen derecho a la autodeterminación.

La argumentación de Artadi está emparentada con la de los inhumanos supremacistas arios, duramente castigados por el Tribunal de Nuremberg que juzgó a los criminales de guerra nazis. Se desprende del razonamiento de Artadi que sus dos millones de correligionarios pertenecen a una raza superior con derecho a imponer su voluntad de desarraigo a los otros 3.550.000 ciudadanos de raza inferior que completan el censo electoral. Más claro, imposible.
Subastador de plurinaciones

"¡Cómo llueve!", rezongará el pelele Sánchez cuando le vuelquen encima este cubo de coacciones fétidas. Ya ha empezado a marchar paso a paso. Se ha cancelado el control sobre las finanzas de la Generalitat con el consiguiente despegue de la malversación, se anuncia la reapertura de los centros de propaganda antiespañola en el exterior, la cultura está en manos de una hispanófoba de la logia Koiné. Si aún no se recomponen los mandos de los Mossos y algunas redes burocráticas es porque las aves carroñeras sectarias todavía se están disputando los despojos más rentables. Los transgresores presos y huidos aguardan la hora de apoderarse nuevamente de las calles para reincidir en el delito.

Es revelador que ni entre las ofertas del entreguista Sánchez ni entre las reivindicaciones de los pedigüeños que quieren dejar de ser españoles (¡y europeos!), figure la preocupación porque "La caída de la inversión extranjera en Catalunya se acentúa en el 2018 - La comunidad recibe el 5,8 % de la captada por España, tras Madrid y el País Vasco". Ni por la fuga de 4.550 empresas a lugares seguros. La verdad del relato es que al subastador de plurinaciones y a los salvapatrias dinamiteros de sociedades les importan un rábano el bienestar y la prosperidad de Cataluña y sus ciudadanos.

Desamparo conmovedor
Y la prueba de que el desamparo de los catalanes fieles a sus deberes cívicos es de tanta magnitud que conmueve incluso a quienes habitualmente evitan los excesos de sentimentalismo, la encontramos en el artículo arriba citado de Fernando Ónega:
Solo les falta [a los independentistas] un detalle: que haya algún tipo de acuerdo con Pedro Sánchez en la reunión del próximo día 9 y así presentar a la Corona como la auténtica enemiga del pueblo catalán.
(…)
El independentismo tiene la fortuna histórica de tener enfrente a un Estado romo, poco creativo y que produce en muchos catalanes que quieren seguir en España una intensa amargura: la Generalitat no los representa y la ausencia del Estado les produce una intensa sensación de soledad.

Hoy el Estado no está ausente sino muy presente comocómplice de la Generalitat que no nos representa. Aunque los gobernantes embaucadores digan que llueve, la realidad hará que el torrente de aguas servidas a las que están aclimatados, con sus detritos de vías unilaterales y guiñoles del 1-O, los lleve al sumidero a ellos y a los renegados que los entronizaron en la Moncloa, y entonces el reino de España volverá a vivir en paz, con las cuatro provincias catalanas rescatadas de la caverna étnica medieval y devueltas a la Europa civilizada del siglo XXI.

Política de gestos
Mikel Buesa  Libertad Digital  29 Junio 2018

Mientras el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibía en su despacho al lehendakari Urkullu, su nuevo delegado en el País Vasco, Jesús Loza, tomaba posesión del cargo y pronunciaba un discurso conciliador con el nacionalismo. Puede parecer normal, pues si hubiera lealtad entre todas las partes, lo razonable es que las relaciones entre las instituciones, aunque tengan roces, sean más bien pacíficas. Pero esta condición, cuando se habla de los jeltzales, adquiere muchos matices, pues éstos sólo son leales a lo que su partido entiende en cada momento que son los intereses de la patria vasca; lo demás es accesorio, circunstancial y ajeno a la palabra de vasco. Y puede ser traicionado sin escrúpulos, como se demostró recientemente con la caída de Rajoy desde el pedestal de la Moncloa hasta la oficina del Registro de la Propiedad de Santa Pola. Al presidente del PNV, Andoni Ortúzar, le dolió esto y le dio pena, según declaró en la ETB, pero fue inmisericorde en su decisión, pues el partido de los defensores del JEL —de Dios y la Ley vieja— está por encima de los sentimientos personales. Y el partido ha olisqueado las oportunidades que le ofrece la enorme debilidad política de los socialistas al instalarse en el poder con un grupo parlamentario tan exiguo que va a necesitar renovar la coalición anti-Rajoy cada vez que necesite aprobar algo en el Congreso de los Diputados.

Por eso, Sánchez se deshace en gestos multidireccionales con los que mantener, si no contenta, al menos expectante, a la variada parroquia de los que le auparon a la más alta magistratura del gobierno. Primero fue la exhibición de solidaridad con los inmigrantes en Valencia —mientras, por cierto, un grupo muy superior en número era rescatado de las aguas del Estrecho y del Mar de Alborán, con unos medios mucho más limitados que los empleados en la capital levantina—; luego estuvieron los cabildeos europeos acerca de lo mismo —con el efecto indirecto de negar la pleitesía al rey de Marruecos—; tras ello vino el anuncio de la ley de eutanasia; y por fin llegan las suaves palabras a los nacionalistas.

Éstas, en la versión de Jesús Loza, tienen que ver sobre todo con el asunto de los presos de ETA. Para Loza —al que todavía recuerdo en el trágico momento en el que me pidió permiso para acompañar el cadáver de mi hermano Fernando hasta el horno en el que sería incinerado tras su asesinato— ese asunto hay que abordarlo "reformulando la política penitenciaria", pues la que viene aplicándose hasta ahora —con el acuerdo, hay que señalarlo, de todas las asociaciones de víctimas de ETA— "no tiene sentido mantenerla … una vez vencido el terrorismo y desaparecida la banda". Ya se ve que Loza —que tal vez por su formación médica no se mezcla en política con los asuntos de la naturaleza— no cree que esa última haya experimentado una metamorfosis y su espíritu, con sus socios dentro, haya tomado forma material en el partido de sus epígonos; o sea, en Sortu. Aunque, si esto es así, no se entiende muy bien que les haya tenido que recordar a los de este partido que "es poco creíble que lo que se considera ilegítimo de cara al futuro —o sea, la herencia de ETA— haya sido legítimo en el pasado"; y que les haya conminado a "desandar caminos —con referencia a la violencia terrorista— para que otros puedan construir puentes, (pues) no se puede pretender que las víctimas tiendan puentes sin que los victimarios desanden caminos". Loza es persona de espíritu bonancible a la que le cuestan las palabras duras; pero son las palabras duras, claras y directas, sin eufemismos pacificadores, las que algún día tendrá que emplear si no quiere que sus interlocutores nacionalistas se le suban a las barbas y le tomen por el pito del sereno.

Pero el maestro de las palabras suaves ha sido Sánchez. En su reunión con Urkullu no ha cedido en nada, pero ha acordado dejar para un grupo de trabajo el estudio de las famosas 37 competencias pendientes de cesión al Gobierno Vasco con la perspectiva de que casi todas se resuelvan pronto. El lehendakari lo ha dejado claro: sólo el tema de las prisiones y el de la Seguridad Social van para un plazo dilatado; las otras son cosa de pocos meses, incluido lo de los etarras presos. Pero no se trata sólo de eso, pues lo relevante para los nacionalistas no es el huevo sino el fuero, y el fuero en este caso es la relación bilateral gobierno a gobierno —el "nexo permanente" al que se ha referido Urkullu— que deja fuera al órgano legislativo; a las Cortes, para entendernos. Por eso, él y Sánchez han hablado de buscar una "convención constitucional" novedosa que recupere el "espíritu originario" de la Carta Magna —en alusión al pactismo— para lograr un "constitucionalismo útil al servicio de la resolución de los problemas y no de enconarlos".

Es asombroso que el PNV apele ahora al pacto constitucional, pues como ha destacado el profesor José M. Portillo en su reciente libro Entre tiros e historia, el 21 de julio de 1978, tras una última fase de negociaciones en el Salón de Ministros del Congreso, el PNV, por boca de Xabier Arzalluz, se negaba a aceptar el texto de la Constitución, después, por cierto, de haber colado la disposición adicional primera —la de los derechos históricos en los que ahora quieren apoyarse los nacionalistas— y el artículo 152.2 con el que se abría la puerta al completo vaciamiento competencial del Estado en favor de la comunidad autónoma vasca. Portillo aclara que lo que entonces pretendieron y no consiguieron los nacionalistas, no era "conformar un cuerpo separado del Estado, sino precisamente lo contrario"; querían "permanecer como cuerpo del Estado, pero constitucionalmente independiente del mismo". Y siguen en lo mismo, aunque su alambicado lenguaje lo haga difícil de comprender. Me temo que las entendederas de Sánchez no están para esas florituras y que cualquier día, entre sonrisas, meta la pata en un lodazal del que sea muy difícil salir. Ya le ocurrió a Rodríguez Zapatero con lo de Cataluña; y eso que había sido profesor de Derecho Constitucional.

La certeza de que Sánchez cede ante el independentismo por darle la presidencia
ESdiario  29 Junio 2018

El presidente no defiende a los Reyes ni mantiene un discurso constitucional; se limita a atender lo mejor que puede las exigencias de sus socios de investidura.

El Gobierno de Sánchez tiene ultimado el traslado de buena parte de los presos preventivos del procés a cárceles catalanas, en un probable paso previo a su excarcelación parcial, mediante permisos temporales, hasta la celebración de sus juicios. Y no se descarta que, cuando éstos culminen con las más que posibles condenas que merecen sus actos delictivos, se active la concesión de indultos.

Lo pidio públicamente hace ya meses el secretario general del PSC, Miquel Iceta, y todos los pasos dados desde la llegada a La Moncloa apuntan en esa dirección tan inquietante, no tanto por los hechos en sí como por lo que representan: la asunción del discurso y la agenda soberanistas, que transforman un Golpe de Estado en un acto de libertad y a presuntos delincuentes desde cargos públicos en presos políticos reprimidos.

Rufián tiende la primera emboscada a Sánchez y le amenaza en público: "Esto es una advertencia"

En una democracia sólida, tan inquietante es que alguien pague un precio personal por sus ideas como que éstas, sean cuales sean, se conviertan en una excusa para saltarse todas las leyes y pisotear la Constitución, que es la primera de ellas.

Y España lo es, incluso con concesiones que en otros país de honda tradición libertaria, como Alemania o Francia, son impensables: aquí se puede ser independentista, pero no se puede serlo saltándose las normas que regulan la convivencia, fijan el procedimiento y establecen unas reglas del juego imprescindibles para evitar el caos.

Las deudas de Sánchez, no de España
Todo eso se ha saltado el nacionalismo, pero las deudas personales de Sánchez parecen olvidarlo de repente: si hace apenas un mes el entonces secretario general del PSOE defendía el endurecimiento del delito de rebelión en el Código Penal o la renovación de un 155 más enérgico y comparaba acertadamente a Quim Torra con Le Pen; ahora mira para otro lado ante cada desprecio e intenta aproximarse lo más rápido y cerca posible a las posiciones que satisfagan a sus acreedores políticos.

Lo único que ha cambiado en ese tiempo es su estatus personal, y por tanto es inevitable pensar que el presidente se está pagando con los intereses colectivos de España un cargo que debiera haber logrado en las urnas: alcanzarlo tomando prestado el apoyo de partidos a los que el PSOE contribuyó a aislar, con razón, tiene una contrapartida inasumible que sin embargo el Ejecutivo está asumiendo.

El presidente está alimentando al soberanismo porque no le queda más remedio: llegó a Moncloa con su apoyo

Porque junto a las cesiones, preparatorias tal vez de algo mayor cuando las circunstancias se adapten, estamos viviendo una cadena de silencios inadmisibles de La Moncloa ante los desprecios de un soberanismo que no ha renunciado a sus fines, ni lo hará, aunque haya modificado sus medios para evitarse consecuencias penales que ya sufren algunos de sus líderes.

El boicot a los Reyes, el desplante al embajador de España en Washington, el nombramiento de una fugada como 'embajadora' en Bruselas, la reapertura de las delegaciones propagandísticas en toda Europa, las advertencias de Rufián en el Congreso o el mantenimiento del discurso rupturista son hechos objetivos ante los que Sánchez calla o responde apelando a un talante inane y a un diálogo impreciso que en ningún caso están a la altura del responsable de un Ejecutivo ni modifican las intenciones del nacionalismo.

El precio de la moción: El gesto de Sánchez a Torra confirma lo que temían PP y Cs
Lo cierto es que los abusos, desprecios y objetivos del nacionalismo siguen plenamente vigentes; y lo cierto también es que el Gobierno no actúa ante ellos y, cuando lo hace, es para reforzarlos simbólica, legal y políticamente; sin pedir nada a cambio, sin observarse arrepentimiento alguno en quienes vieron en la moción de censura una posibilidad, simplemente, de convertir a La Moncloa en un rehén de sus propias expectativas.

Reforzar en vez de contener
Acerque o no a los presos y termine o no indultándolos -dos opciones controvertidas pero viables en un contexto de asunción constitucional por parte del separatismo-, lo más grave de la actitud de Sánchez es que esta reforzando el mayor desafío que sufre España en años para ganarse unos meses de presidencia y prepararse las próximas Elecciones Generales. Y eso es, sencillamente, inaceptable.

Todo irá bien
El pollo del destierro
Salvador Sostres ABC  29 Junio 2018

Puigdemont empieza a probar el pollo amargo del destierro. Del «pollo de cojones» que dijo que tenía el Gobierno, cuando en diciembre su candidatura superó a Esquerra Republicana, ha pasado a tomar conciencia de que los suyos le han traicionado.

El expresident considera que ERC y el PDECat sólo se han preocupado de los políticos presos en sus negociaciones con los socialistas, y que han dejado de lado a los que huyeron, lo que es tan cierto como que a Puigdemont no le importó, en su fuga y su posterior propaganda, condenar a la prisión preventiva a los que, a diferencia de él, asumieron su responsabilidad y se sometieron a la acción de la Justicia. En este mismo sentido, el fugado de Berlín ha dictado una fatwa contra quien este sábado acuda a la boda de su exconsejero Santi Vila, por considerarlo un «traidor unionista». Desde Junts per Catalunya, siguiendo las instrucciones del desterrado, se ha advertido que «quien se deje ver en la ceremonia tendrá que atenerse a las consecuencias».

Puigdemont se ve languidecer en el olvido de sus supuestos soldados, que ha preferido el sueldo mensual a cualquier heroicidad que pudiera meterle en alguna dificultad legal. Pero no sólo Esquerra y el PDECat le están abandonando: también los más suyos, que han pasado del «Puigdemont o elecciones» al «qué hay de lo mío», protagonizando las más surrealistas escenas de viejas que se tiran del moño en el palacio de la Generalitat. Sólo Quim Torra permanece en el intento de que la llama del exalcalde de Gerona no se extinga, pero a Torra también se le da por amortizado y los irredentos preparan el asalto de Elsa Artadi al poder.

El actual president, emulando a Jordi Pujol, dice hoy una cosa y mañana porque cree que está en una negociación y trata de intimidar al adversario, cuando a Jordi Pujol no le llega a la suela del zapato, ni está en una negociación sino en una rendición que los socialistas tratan de edulcorar para hacerse los dialogantes, y el adversario no es España, sino ellos mismos en sus peleas cainitas, en su fin de recorrido, y en su derrotado estar muy por debajo, política y profesionalmente, del objetivo independentista que se propusieron.

Como advirtió el notario Alfons López Tena el mismo día 2 de octubre, el catalanismo político ha acabado en una batasunización de baja intensidad, negociando el acercamiento de los presos y regañando por los lacitos amarillos, diversos peldaños por debajo de esa kale borroka que incendiaba autobuses o cajeros automáticos.

La «dejación» de los Mossos: no cerraron ni un colegio el 1-O
La Audiencia ratifica el procesamiento de Trapero y de la ex cúpula policial por sedición.
Ricardo Coarasa. Madrid. La Razon  29 Junio 2018

La actuación de los Mossos d´Esquadra durante la jornada del referéndum ilegal del 1-O se caracterizó por una «total pasividad» y una «dejación» que se plasma en un dato: mientras en la mañana de ese día la Policía y la Guardia Civil lograron cerrar más de 200 centros de votación, los agentes autonómicos «no cerraron ninguno» y los que finalmente clausuraron «lo fueron tras el escrutinio». Y eso pese a que algunos interrumpían su actividad a mediodía «y en ese período pudo requisarse el material o impedir la reapertura». La Audiencia Nacional llama la atención sobre ese hecho en la resolución en la que confirma el procesamiento del ex mayor de los Mossos, Josep Lluis Trapero, por organización criminal y dos delitos de sedición. Al igual que hace con los procesamientos del que fuera número dos de la Conselleria de Interior César Puig, del ex director de la Policía autonómica Pere Soler y de la ex intendente Teresa Laplana (todos ellos por un único delito de sedición y por organización criminal sólo en el caso de los dos primeros).

Por mandato del Tribunal Superior de Cataluña, recuerda la sección segunda de lo Penal del citado tribunal, «incumbía» a los Mossos desmontar los centros antes del inicio de la votación. Lejos de eso, «incumplieron» la orden «simulando» un dispositivo «engañoso, meramente formal» (sus responsables aseguraron que habían cerraron un centenar de colegios) dirigido no solo a permitir el referéndum ilegal sino, también, a «socavar» la actuación de la Policía y Guardia Civil.

La cúpula de los Mossos decidió desplegar a 7.000 agentes, «cuando en jornadas electorales se ha llegado a 12.000». Su distribución por los 2.259 centros fue, además, «ineficaz», al asignar sólo dos agentes en grandes centros.

Trapero –concluye la Audiencia rechazando los recursos de apelación interpuestos por los procesados– actuó de «correa de transmisión» entre sus superiores y subordinados, incumpliendo las resoluciones judiciales. Las «excusas» que planteó el ex mayor de los Mossos para justificar su actuación, dice la Sala, no mellan las «numerosas comprobaciones y actos de investigación policial» que le señalan.

Respecto al resto de procesados la Audiencia subraya que la actuación de los responsables de la Consejería de Interior (Forn y Puig), en «connivencia» con los mandos de los Mossos (Trapero y Soler) fue «decisiva» para «fuera de la legalidad, impedir el cumplimiento de las resoluciones judiciales».

Respecto a los incidentes registrados durante el registro de la Conselleria de Economía el 20 de septiembre del pasado año, los magistrados resaltan que la Guardia Civil pidió auxilio a los Mossos al menos siete veces en 15 horas (desde las 9:15 a medianoche), sin que se tradujera «en la adopción de medida alguna» hasta que la secretaria judicial pudo salir del edificio, a las 23:45, por la azotea del inmueble colindante. Las «tibias» medidas de seguridad adoptadas, continúa la Sala, solo «enmascaraban una absoluta condescendencia con los hechos». Pese a conocer que la sede contaba «con la sola protección de dos mossos», se «consintió» el asedio «sin medida eficaz alguna».

Capirotes blancos
Un embajador haciendo su trabajo ha bastado para colocar al último ariete de la causa «indepe» en su sitio, al otro lado de donde se trata de razonar y se dice la verdad
Álvaro Martínez ABC  29 Junio 2018

Tan grotesca está resultando la gira americana de Quim Torra que ha terminado por aprovechar un festival de coros y danzas organizado en Washington para montar un sainete separatista, que en realidad es a lo que iba el presidente de la Generalitat, conjugando sus reivindicaciones con el tradicional gimoteo cagalástimas con el que suele terminar sus discursos en el extranjero la banda del lazo amarillo. No esperaba Torra que en el acto donde él debía explayarse soltando la soporífera letanía de la causa «indepe» apareciese por allí el embajador de España en Estados Unidos, Pedro Morenés, para sacar a la luz las mentiras manoseadas por los separatistas sobre la existencia de «presos políticos» en nuestro país y el resto de la quincalla argumental que maneja la facción separatista para justificar la secesión. Bien, muy bien por Morenés, cuya actitud debiera ser norma general de todo el servicio exterior de España.

A los del coro y las danzas catalanas les sentó fatal escuchar las verdades del barquero que, en defensa del honor y la imagen de España, comenzó a cantar el embajador. Tan sulfurado se puso Torra que, mientras sus acólitos cantaban «Els Segadors» o vociferaban contra Morenés, el presidente de la Generalitat abandonó la sala para montar una «performance» paralela al otro lado de la puerta.

Este es el mismo Torra con el que quiere dialogar Sánchez, el mismísimo que sale corriendo, morado de ira, cuando alguien osa llevarle la contraria y denunciar paparruchas altisonantes tan chistosas, como esa de que «Cataluña pronto se unirá a las naciones independientes del mundo». Naturalmente, su agenda de entrevistas allí se circunscribió a los lobbys locales pro-sececión, como el autodenominado «Catalonian America Council», pagado con dinero de todos los catalanes. Un par de selfies por el Mall de Washington y de vuelta a casa...

Un embajador haciendo su trabajo ha bastado para colocar al último ariete de la causa «indepe» en su sitio, al otro lado de donde se trata de razonar y se dice la verdad. Tan esperpéntica fue la gira de Torra -«un supremacista, racista y xenófobo», según Sánchez- que solo faltó que aparecieran por allí unos tipos con capirotes blancos y antorchas al grito de auxilio de «uno de los nuestros».

COMO HACEN DESDE 1999
Proetarras acosarán a la Guardia Civil en Oñate ante la inacción del Gobierno
La Gaceta 29 Junio 2018

Las asociaciones de la Benemérita mantienen una posición unánime: “la Guardia Civil va a seguir en el País Vasco, mal que les pese”.

Este sábado 30 de junio está convocado en la localidad guipuzcoana de Oñate el Fan Hemendik Egun (Día del fuera de aquí), en el que las formaciones batasunas -con el permiso de la Consejería de Interior del Gobierno vasco que preside el peneuvista Íñigo Urkullu– convocan a los ciudadanos a acosar a los guardias civiles que prestan su servicio en la Casa Cuartel del municipio para pedir así la “expulsión” de las Fuerzas de Seguridad del País Vasco y de Navarra. Nuevamente, y así lo hacen desde 1999, los partidarios del independentismo vasco apoyados por Bildu -la marca política de la banda terrorista de ultraizquierda ETA- volverán a insultar a los agentes y sus familias y realizarán un “escrache” a las puertas del cuartel.

La concentración ha sido permitida por el Gobierno autonómico a pesar de que en los últimos años se vivieron agresiones a los agentes y a sus familias. Ni siquiera se ha concedido un perímetro de seguridad de las instalaciones, con lo que el peligro de agresión es mayor.

Los agentes del Instituto Armado -Cuerpo en el que más víctimas ha provocado ETA: 230– han derramado su sangre y las lágrimas de sus seres queridos en la lucha contra el terrorismo etarra y son, junto con la Policía Nacional y el Ejército, los causantes principales de que la banda terrorista haya dejado de aniquilar seres inocentes.

Ahora, sin embargo, son víctimas del hostigamiento público e impune de la izquierda abertzale ante la inacción de las instituciones. Todos esos hombres y mujeres guardias civiles han dedicado su vida y las de sus familias a conseguir la paz que los verdaderos enemigos de la patria vasca llevan décadas tratando de romper. Sin éxito, eso sí, porque las asociaciones de la Benemérita mantienen una posición unánime: “la Guardia Civil va a seguir en el País Vasco, mal que les pese”.
Covite reprocha al Gobierno vasco que ignore el odio contra la Guardia Civil mientras trabaja para favorecer a los presos de ETA

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) denuncia que, un año más, el Gobierno vasco permita el escrache a la casa cuartel de la Guardia Civil de Oñate.

La asociación presidida por Consuelo Ordóñez acusa al Ejecutivo regional de haber puesto el foco del debate público durante las últimas semanas en los presos y en las expectativas puestas en los pasos a su favor que pueda dar el Gobierno de Pedro Sánchez, ignorando “el discurso de odio que se propaga en el País Vasco contra la Guardia Civil, uno de los colectivos más castigados por ETA y que más ha trabajado por el fin del terrorismo”. “El Gobierno vasco se jacta de avanzar en una supuesta convivencia al tiempo que permite la celebración de actos que fomentan la radicalización”, han denunciado desde Covite.

Las víctimas alertan de la necesidad de que la Consejería de Seguridad del Ejecutivo vasco impida este tipo de actos porque en la casa cuartel de la Guardia Civil de Oñate no sólo residen los agentes, sino también sus familias, incluidos niños, por lo que es responsabilidad de dicha Consejería impedir este tipo de actos para proteger la seguridad y la intimidad de estas familias.

Asimismo, el colectivo reclama al nuevo delegado del Gobierno, Jesús Loza, que se pronuncie en torno al acto de acoso contra la Guardia Civil en Oñate. “Si el delegado quiere mostrar su compromiso con las víctimas del terrorismo, tiene la obligación de condenar este tipo de actos y de trabajar, dentro de sus competencias, para que no se produzcan”.

Covite recuerda que el “Día del Fuera de Aquí” se encuadra en la campaña ‘Alde Hemendik’ (Fuera de Aquí) que ETA encargó la izquierda abertzale para aumentar el acoso contra las Fuerzas de Seguridad y sus familias y lograr su salida del País Vasco y de Navarra.

‘Estamos en la época del buenismo’
“Los guardias civiles no hemos hecho ningún daño al País Vasco, el daño lo han hecho los terroristas y sus defensores”. Así se ha manifestado la Asociación Española de Guardias Civiles (AEGC), que denuncia que “la izquierda abertzale persiste en su confusión: mientras todos nos solidarizamos con las víctimas del terrorismo, ellos continúan fomentando odio y violencia”.

Los agentes han advertido que “la Guardia Civil de Oñate va a ser acosada ante la inacción del Gobierno”, a la vez que lamentan estar “abandonados”. “El ‘Fan Hemendik Egun’ es una vez al año, pero el sufrimiento es diario y los guardias civiles lo tienen asumido, pero sus familias no”, han relatado.

Para AEGC “estamos en la época del buenismo: aquí que haya libertad de expresión, pero las hostias para la Guardia Civil”. La asociación defiende la libertad de expresión, pero lanza una pregunta a las autoridades: “¿Qué pasa con el honor de los guardias civiles y sus familias?”. “No pueden hacer vida en el pueblo porque no los atienden en ningún establecimiento, los niños no tienen amigos en el colegio…”, ha relatado con indignación.

Recuerdan además a los proetarras que, “por mucho que se empeñen en manipular la historia, han sido ellos y los miembros de ETA los que durante años han torturado al pueblo vasco con el sonido de sus bombas y de sus balas”.

‘Es un acto de acoso y derribo, ya está bien de bobadas’
“Se trata de una situación de hostigamiento, es muy triste”. Así ha calificado el presidente de la Asociación Independiente de la Guardia Civil (ASIGC-Profesional), José Antonio Méndez, al escrache que cada año se repite contra el Cuartel de la Guardia Civil de Oñate. En declaraciones a La Gaceta, Méndez ha lamentado que las instituciones no salgan en defensa de los agentes y de sus familias y ha insistido en que “esto es una muestra del abandono al que nos tienen sometidos hace muchos años”.

No obstante ha querido mandar un mensaje tranquilizador y ha recordado que “el tipo de gente que realiza estos ataques representa a una minoría”. “Cuando nos relacionamos con los ciudadanos de a pie vemos que un porcentaje altísimo no comulga con la ideología de la izquierda abertzale”, ha reiterado. Año tras año los agentes de Oñate sufren un acoso y un rechazo que el Estado nunca ha condenado formalmente. “Es un acto de acoso y derribo, ya está bien de bobadas”, ha dicho Méndez, que ha aprovechado para pedir “que quien tiene que prohibirlo, lo prohíba”.

Ante estos ataques las asociaciones no pueden hacer más que “mostrar todo el apoyo a los compañeros que los sufren” y, eso sí, pedir “a las personas que representan a la Guardia Civil que den la cara y digan ¡basta!”. Méndez, tras más de 30 años sirviendo al Cuerpo, asegura no entender la situación que la Benemérita está atravesando y no se siente sorprendido con la actitud del Gobierno vasco, que quiere promover la convivencia en la región pero no alza la voz contra estas campañas que promueven el odio. “El Gobierno vasco acoge a terroristas como Otegi, no me sorprende ni lo más mínimo su inacción”, ha afirmado tras denunciar que “están promoviendo la convivencia, sí, pero con los terroristas que salen de la cárcel”.

‘No vamos a dar ni un sólo paso atrás’
Una vez más, los amigos de los terroristas pretenden amedrentar y hostigar a los guardias civiles que viven y trabajan en Oñate -también a sus parejas y a sus hijos-, pero el presidente de la Asociación Pro Guardia Civil (APROGC), Fernando Ramírez, advierte que “los agentes no van a dar ni un sólo paso atrás”. Los precedentes, denuncia, “deberían ser suficientes para prohibir e impedir esta manifestación”, porque “no será pacífica y en ella se lanzarán insultos”.

A quienes organizan y participan en estos actos, Ramírez les lanza un mensaje claro: “ya hemos sufrido mucho en las tierras del País Vasco, mucho en Oñate, y al final hemos resistido”. “Si vencimos y derrotamos a los que nos acosaron con las armas, no vamos a acobardarnos ahora por unos gritos o unos insultos”, ha añadido. Por otra parte, al Gobierno vasco, como responsable de la seguridad, le exige “que garantice la de los guardias civiles, sus mujeres y, sobre todo, sus hijos”. APROGC lamenta que las instituciones enarbolan la bandera de la protección de la infancia y, sin embargo, “en estos casos nos parece que todo quedará impune”. Finalmente agradece al Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) “su defensa constante y decidida de los guardias civiles”.

‘Pase lo que pase vamos a seguir sirviendo a España’
“Desgraciadamente, los guardias civiles estamos demasiado acostumbrados a vivir en un territorio hostil como ha sido el País Vasco”. Así se ha pronunciado el secretario general de Unión de Guardias Civiles (UNIONGC), Ramón Rodríguez, que ha asegurado que “no nos afectará continuar en esa situación, porque pase lo que pase vamos a seguir sirviendo al Estado español”.

Rodríguez, consciente de las limitaciones de una asociación profesional a la hora de expresar abiertamente el sentir del Cuerpo, no ha dudado en calificar de “vergonzosa” la postura del Gobierno vasco: “por un lado pretende fomentar la convivencia y por otro permite los ataques de la izquierda abertzale”, ha lamentado. Y ha lanzado un aviso: “la Guardia Civil va a seguir en el País Vasco mal que les pese mientras tengamos un Estado democrático que, por otro lado, habría que explicarles lo que eso significa”.

“Si estas personas se consideran personas civilizadas es que tenemos un problema”, dice. Y el problema, continúa, “a lo mejor está en la educación que se les da, porque la educación sectaria no nos llevará a nada bueno”. Finalmente lamenta que, aunque “el escenario que se vive en el País Vasco no es igual al de hace unos años, no es muy distinto” y aboga por incrementar la presencia de la Benemérita en la región.

EMITIDO EN LA 2
’11-D. Una mañana de invierno’ recuerda la masacre de ETA en Zaragoza
La Gaceta  29 Junio 2018

Víctimas de la banda terrorista de ultraizquierda aseguran que es el film que “deberían ver todos los que quieren dar beneficios a los etarras”.

La 2 de Televisión Española emitió este miércoles “11-D. Una mañana de invierno”, un largometraje de ficción que recrea el atentado terrorista de la banda terrorista de ultraizquierda ETA contra la Casa Cuartel en Zaragoza en el que fueron asesinadas 11 personas.

La docuficción, dirigida por Roberto Roldán, ya triunfó en Aragón TV, donde se emitió por primera vez el mismo día que se cumplían 30 años de la matanza, y reconstruye en un formato de ficción las 24 horas anteriores y posteriores a este atentado poniendo el foco de atención en las historias personales de las víctimas y de los familiares.

El del 11 de diciembre de 1987 fue uno de los atentados más crueles de la banda. Un coche bomba cargado con doscientos cincuenta kilos de amonal estalló y acabó con la vida de los menores Silvia Pino Fernández, de siete años; de Silvia Ballarín Gay, de seis; de Rocío Capilla Franco, de 14; de Esther Barrera Alcaraz y de su hermana gemela Miriam Barrera Alcaraz, ambas de tres añitos; y de Pedro Ángel Alcaraz Martos, de 17. En el atentado murieron además María Dolores Franco Muñoz, de 36; María del Carmen Fernández Muñoz, de 38; José Ballarín Cazaña, de 32; Emilio Capilla Franco, de 39; y José Julián Pino Arriero, de 39.

El relato del horror comenzó a las 6.00 horas de la madrugada cuando tres miembros del denominado Comando Argala de ETA colocaron junto a la puerta de la Casa Cuartel un coche-bomba cargado con 250 kilos de amonal. Seguidamente los terroristas accionaron el dispositivo y abandonaron el lugar en un segundo vehículo que se encontraba en las inmediaciones con el motor en marcha y que fue conducido por un cuarto miembro del comando. La explosión, que acabó con la vida de once personas y dejó más de 80 heridos, la mayoría mujeres y niños, abrió un boquete de más de diez metros y afectó a tres plantas de la Casa Cuartel, donde vivían más de 180 personas, unas 40 familias.

‘Justicia sin concesiones’
Tras la emisión, fueron muchos los que a través de las redes sociales pidieron al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que prepara el acercamiento de presos etarras al País Vasco, que no sea “dañino” con las víctimas y recuperaron el lema “En mi nombre, NO”, utilizado contra la negociación del Ejecutivo liderado por José Luis Rodríguez Zapatero con ETA.

La AVT, que en palabras de su presidenta de honor, Ángeles Pedraza tildó de “indecente” que el Ejecutivo esté dispuesto a comenzar el acercamiento, aseguró que “debería verla todo el mundo para saber cómo son los terroristas a los que quieren dar beneficios” y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, exigió una “justicia sin concesiones”.


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