AGLI Recortes de Prensa   Martes 3 Julio 2018

¡Colócanos a todos!
Cristina Losada  Libertad Digital 3 Julio 2018

El aspirante Margallo citó el otro día a Romanones a cuenta de la votación en las primarias del PP, no fuera a ser que se emplearan las prácticas en las que tan hábil se mostró el conde en su época. Pero hay más motivos por los que merece citarse hoy al notable político de la Restauración. En sus memorias, comenta aquello célebre que publicó un periódico madrileño cuando dejó de ser alcalde de la capital: "Mañana saldrá para Guadalajara un tren especial conduciendo a los empleados hoy cesantes a este Ayuntamiento y que por él fueron nombrados". Apostilla el conde: "El autor de este suelto quiso, sin duda, molestarme; fue, por el contrario, un reclamo formidable, cuyas provechosas consecuencias duraron largo tiempo". Y tanto.

Tan largo tiempo que, más de un siglo después, el tráfico de cesantes y recién nombrados a la hora de un cambio de Gobierno es espectacular. De entrada, por la cantidad de puestos cuyo nombramiento depende del Gobierno. El Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) cifra el número de altos cargos en liza en más de cuatrocientos, el de sus asesores en más de quinientos y el de los funcionarios de libre designación en casi cinco mil. Este movimiento de cargos parecerá perfectamente normal, y lo es. Lo es en la medida en que por normal se entienda lo habitual. Es habitual que los ocupantes de todos esos puestos cambien cuando cambia el Gobierno. Lo hizo el PP y lo hace el PSOE. Da igual de qué año y partido estemos hablando. Es la práctica establecida, el modus operandi y, cómo no, el modus vivendi.

Hay democracias de Europa Occidental donde lo normal es otra cosa. No ha sido fácil conseguirlo, porque colocar a los nuestros tira mucho en cualquier parte. Pero hay países donde un cambio de Gobierno supone sólo un cambio de ministros y, en ocasiones, de sus asesores. Ocurre en Noruega, Irlanda, Suecia o Dinamarca, entre otros. Los nórdicos, tan ensalzados por los políticos españoles, no son el modelo que seguimos en este vital asunto. En nuestro país, además del cambio de ministros y sus asesores, cambian muchos directivos de primer nivel y parte de los directivos de segundo. Compartimos suerte con Italia. Nos podemos consolar viendo que en otras democracias próximas los trenes de cesados y nombrados van más llenos que los nuestros, como en Portugal y Grecia, pero no nos consolemos mucho.

No nos consolemos mucho, porque perdemos las ventajas de despolitizar la Administración y asegurar la neutralidad de la función pública. Cuanto menor es la intervención de los partidos políticos en ella, más se reduce la corrupción y más mejora la calidad del Gobierno. Hace nada, aún bajo los efectos de la crisis y del estallido de la corrupción, esos criterios contaban con alguna aceptación por parte de las élites políticas. Pero ese afán, que dio en llamarse regeneracionista, ha durado lo justo. Exactamente hasta el instante de ponerlo en práctica. A la primera de cambio, el PSOE ha hecho lo mismo que hacía el PP. Y, claro, cómo no iba a hacerlo, si el PP lo hizo. El bucle.

A lo espectacular del tráfico de cargos se ha sumado esta vez el espectáculo: la disputa por la presidencia de RTVE. Pedro le cedió a Pablo el control de ese puesto, un control por el que suspira Pablo desde que le quiso formar Gobierno a Pedro hace dos años. Pablo propuso nombres de su cuerda, porque está convencido de que tener la tele es tener el poder y no le basta con las teles privadas que le hacen la ola. Además, acabar con "la casta" requiere ir formando una castita propia. Pero la castita es como es. Una de las elegidas retransmitió la pelotera por Twitter al modo de un rifirrafe de tertulia. Tanto ella como el otro candidato de Pablo borraron toda una vida tuitera para llegar con un historial en blanco a la alta magistratura televisiva. Algunos consideraron que también estaban en blanco en experiencia. Los propuestos no gustaron, uno renunció cuando ya no iba a ser y se han tenido que meter nuevos nombres en el bombo. El culebrón continúa.

El gran atractivo del poder no es el poder, sino el poder colocar, que es sinónimo de controlar. Se hablará con desprecio de la Restauración, pero al menos los políticos de aquel régimen no ocultaban lo que hacían. Era público y notorio. Ahora, en cambio, el comercio de favores, la colocación de los propios y el control se cubren con bonitos mantos retóricos. Así ha pasado con la batallita por RTVE, que se libra bajo el lema de despolitizar la televisión pública y de hacerla independiente. ¡Independiente! Pues vaya con los despolitizadores. Si la despolitizan un poco más, escriben el capítulo más politizado de la historia de la gestión de RTVE. Como dijo en otra ocasión memorable Romanones: "¡Joder, qué tropa!".

Un memorandum desde Hungría
Macron cesa a un embajador por compartir opinión con cada vez más europeos
Hermann Tertsch ABC 3 Julio 2018

El embajador francés en Hungría, Eric Fournier, ha sido relevado de su cargo. Por decir la verdad. No es la primera vez, por supuesto, que un embajador es destituido por decir verdades inconvenientes. Es frecuente en la historia de la diplomacia. Pero este caso refleja bien el estado actual de las cosas en Europa, definido por la obsesión de algunos por ignorar verdades inconvenientes y taparlas con mucha ideología, con mucha corrección política y la descalificación absoluta de las opiniones discrepantes. Resulta que el embajador francés decidió que no era honrado seguir callado ante tantas mentiras como las que oía, veía y leía en los medios franceses sobre Hungría. Y Fournier decidió escribir un memorándum a Emmanuel Macron, en el que recomendaba al presidente de la República que no se creyera nada de lo que le cuentan sobre Hungría.

Le informaba que no es cierto que Viktor Orban sea un ultraderechista ni populista, sino un gobernante democrático de derechas que respeta las leyes y a sus votantes más que muchos de sus colegas occidentales. Que la política de defensa de sus fronteras y de la soberanía que practica Hungría debería ser un ejemplo para todos porque garantiza que la inmigración que se produzca sea la legal y deseada. Y que las acusaciones de antisemitismo que hacen los medios de Europa Occidental y EE.UU. para descalificar a Orban son falsedades para desviar la atención de la escalada del antisemitismo en Francia y Alemania debido a la política de inmigración practicada allí. Mentiras desenmascaradas por la seguridad en la que viven los judíos en Hungría, en contraste con las amenazas que sufren en Francia o Alemania bajo el antisemitismo de la inmigración musulmana.

El viernes le preguntaron al presidente Macron qué le parecía el memorándum del embajador. Macron contestó que esas opiniones eran radicalmente opuestas a la posición oficial de Francia y que de haberlas hechas en público, el embajador habría sido relevado. Lo cierto es que para entonces la filtración ya había provocado su relevo. Macron no se lleva bien con Orban y no solo por diferencias ideológicas. Orban habla de Macron como «ese chico nuevo que comenzó de forma poco prometedora». Con frases así no se hace uno amigo de alguien con la autoestima del presidente francés. Orban insiste en que «es una cuestión de democracia escuchar la voluntad nacional». Y acusa a gobernantes europeos de actúar como déspotas ilustrados «que desprecian a unos votantes que quieren que no vengan más inmigrantes y que se expulse a los que están ilegalmente».

Por todo ello, Orban es el monstruo para el oficialismo bienpensante. Pero son cada vez más los que quieren como él soluciones de firmeza para acabar con la inmigración ilegal. Porque el respaldo que obtiene Orban en Hungría y su creciente popularidad en otros países pone en dramática evidencia el fracaso de Angela Merkel y sus amigos que ahora se enfrentan al efecto de sus pasadas decisiones catastróficas. No son los cuatro de Visegrado quienes han declarado la guerra a la verdad. Son los grandes países fundadores de la UE y la Comisión y su aparato. Con desprecio a sentimientos y temores de sus poblaciones. Cuando estas expresan su opinión sobre la inmigración, el colapso de los servicios públicos, sobre los crímenes que se ocultan porque los cometen inmigrantes o sobre tantas otras realidades que se ocultan, les llaman a fascistas o nazis. Por eso muchos callan. Pero protestan con el voto. Por eso, la guerra contra la realidad que revela el memorándum y el cese de Fournier se ha convertido ya en una amenaza para la propia existente de la Unión.

Eutanasia para la televisión pública
Santiago Navajas  Libertad Digital 3 Julio 2018

" Vemos a una niñita preciosa, cogida de la mano de su madre, que se acerca al Führer con un ramo de flores. Saludos desde Núremberg de parte de la juventud más tierna" (locutor de la televisión alemana durante el Congreso de Núremberg).

No hay mayor demostración de la deriva cancerígena del Estado del Bienestar hacia el Bienestar del Estado que la existencia de televisiones públicas financiadas con cargo al contribuyente. La cuestión es simple: ¿si no hay un periódico público, por qué debe haber una radiotelevisión del Estado? Un periódico público se consideraría peor que absurdo, un síntoma de Estado totalitario. El franquismo tenía su prensa del Movimiento y una televisión que era un nodo permanente. Desde el inicio de los medios de comunicación, la iniciativa privada fue la que fomentó una industria diversificada y plural en un mercado que, a través de la competencia de ideas políticas y proyectos empresariales, garantizaba la objetividad y la neutralidad. Desde entonces la humanidad se ha dividido en dos: los que son adictos a un solo periódico y atienden únicamente a las noticias y opiniones que confirman sus sesgos y los que, por el contrario, gustan de leer varios medios para tener una panorámica mucho más plural y contradictoria. De la contradicción –en sentido retórico, no lógico– surge la verdad. La salud e incluso la supervivencia de una democracia dependen de que los de la segunda categoría sean más numerosos que los de la primera.

Sin embargo, los inicios de la televisión fueron diferentes. Debido a las grandes inversiones necesarias para su puesta en marcha, fue el Estado el que se echó sobre los hombros la tarea de desarrollar un invento capaz de rivalizar con la imprenta en capacidad de formación. Tanto en sentido positivo, educación y entretenimiento, como negativo, adoctrinamiento y alienación. A Adolf Hitler cabe colocarle en el pedestal del revolucionario tecnológico que se percató, junto a su ministro de Propaganda Goebbels, del potencial de la televisión como herramienta para estructurar y vertebrar una sociedad bajo un relato hegemónico. Las Olimpiadas de 1936 le sirvieron de espaldarazo definitivo para conseguir que todo el mundo se pusiera delante de la pantalla. Una vez colocados en posición de fascinación por las imágenes en movimiento, los nazis aprovechaban para impartir clases de gimnasia, siempre fueron muy dados al corpore sano, aunque su mente era más bien infame. No es de extrañar que, al fallecer Paul G. Nipkow, uno de los inventores de la televisión, el Führer ordenara tributarle un funeral de Estado.

Desde entonces, apenas ningún Gobierno se ha resistido a los cantos de sirena de una televisión del pueblo con la que explicar la verdad de sus grandes políticas, incomprendidas por los periódicos privados. La última –pero no será la final– de estas maquinaciones ha sido el intento del PSOE y de Podemos de poner al frente de RTVE a tres periodistas de partido caracterizados por militar en la extrema izquierda y el activismo político. Uno de ellos, Ana Pardo de Vera, advirtió de que, de haber sido elegida, habría prohibido las retransmisiones de las corridas de toros, en cuanto que animalista radical. Y es que no hay forma de que alguien distinga lo que debe ser un servicio público de un medio privado.

Si un día pudo tener sentido que hubiese una iniciativa estatal de televisión, dado su coste y la imposibilidad de la iniciativa privada de llegar a todos los lugares, hace mucho que dejó de tenerlo gracias a la pujanza tecnológica y la economía de mercado, que permitieron, en primer lugar, la emergencia de las televisiones privadas, primero generalistas y gratuitas, más tarde de ofertas específicas y de un pago reducido. Por si fuese poco, Youtube se ha convertido en un gran repositorio de todo tipo de material audiovisual. Y en última instancia la posibilidad de emitir vídeos en directo a través de Twitter, Instagram o Facebook ha roto la última barrera que impedía, por ejemplo, ver a José Tomás torear en directo, ya que cualquiera puede convertirse hoy en día en un canal de televisión individual (eso y no otra cosa son los célebres youtubers).

Sin embargo, las inercias mentales y las tradiciones culturales van muy por detrás del ritmo de destrucción creadora que caracteriza al capitalismo, salvo en los círculos liberales. Por esto tanto los conservadores como los socialistas pretenden seguir con sus resabios de propaganda y adoctrinamiento a través de las distintas televisiones públicas que asolan nuestra sensibilidad cultural, nuestra dignidad política y nuestra capacidad económica. El primer óptimo sería cerrar dichos pozos de manipulación, esos agujeros negros del Erario. Pero sería combatir molinos de viento, dada la cantidad de intereses creados e ideologías espurias al servicio del mantenimiento de las televisiones gubernativas. Por lo que un segundo óptimo sería comprometerse con su existencia pero con una finalidad circunscrita a la formación (clases de idiomas), la cultura (conciertos de música clásica, jazz o alternativa, teatro, documentales) y el entretenimiento (como modelo paradigmático, Saber y ganar), junto a un presupuesto financiado a partes iguales por contribuciones voluntarias de los ciudadanos comprometidos con la cultura pública y el Estado. Es decir, que en el caso de que no hubiese ningún donación por parte de la ciudadanía, porque no se mostrase interesada en un servicio público que no es de primera necesidad y se encuentra suficientemente cubierto por las iniciativas privadas, tampoco el Estado sufragaría nada.

Ahora que el Gobierno socialista ha anunciado una regulación de la eutanasia, a lo primero que habría que aplicársela es a la televisión pública.

Eterno Franco, ¡desdichados de nosotros!
Pedro Fernández Barbadillo  Libertad Digital 3 Julio 2018

Muchos derechistas y hasta obispos esperan que con la exhumación de Franco concluya la necrofilia de la izquierda pero el ajuste de cuentas proseguirá.

Cuando murió el emperador Francisco José I en 1916, en mi añorada Austria-Hungría la mayoría de los ciudadanos sólo había conocido un monarca, ya que éste vivió una larga vida de 86 años y empezó a reinar en 1848.

Me temo que algo parecido me va a pasar a mí. Nací con Francisco Franco en la jefatura del Estado, asistí a su enterramiento y, como todos los españoles, sobre todo los de izquierdas, sigo viviendo a su sombra, como si el tiempo no hubiera transcurrido.

A pesar de lo que nos intentan inculcar desde el siglo XIX los borbónicos, los republicanos, los liberales, los masones, los separatistas, los izquierdistas y los regeneracionistas, la historia de España no es una colección de deformidades ni termina mal, como dijo el gran imbécil de Gil de Biedma.

España, una historia normal
Desde el final del Antiguo Régimen, es una historia muy parecida a la del resto de Europa y sólo se distingue por su menor mortandad y violencia. En poco más de 70 años (1789-1871), Francia conoció tres repúblicas, dos imperios, la caída y la restauración de los Borbones, la monarquía de los Orleans, dos invasiones extranjeras, la matanza de la Comuna, varios genocidios perpetrados por los jacobinos, abundantes revoluciones...

Alemania, que de haber tenido paciencia a principios del siglo XX se habría convertido en unas pocas décadas en la potencia hegemónica en Europa sin disparar un tiro, fue derrotada en dos guerras mundiales, estuvo a punto de desaparecer, provocó un odio a lo germano que todavía pervive y perdió 200.000 kilómetros cuadrados de territorio.

España no ha sido diferente. Sus períodos de tiempo son algo diferentes de los del resto de Europa, pero sólo porque ha estado al margen (en ocasiones por fortuna), de muchos acontecimientos y corrientes de pensamiento: industrialización, crisis del liberalismo, izquierda terrorista, fascismo, guerras mundiales, desarrollismo, Estado del bienestar, partitocracia, adhesión al proyecto europeísta, invierno demográfico…

Con la intención de acabar con la anormalidad española, he escrito un libro titulado Eternamente Franco, que ofrece algo tan subversivo en esta época de sentimientos y emociones como son documentos, datos y testimonios no manipulados por la ‘memoria histórica’ o el paso del tiempo.

Por ejemplo, al franquismo se le reprocha que mantuviera el racionamiento cuando, según sus enemigos, "en Francia, al día siguiente de que terminara la guerra ya había de todo". Lo cierto es que la cartilla de racionamiento la introdujo en España la izquierda (1937) y se retiró (1952) más tarde que en Alemania Occidental (1950), Italia y Francia (1949); pero antes que en Alemania Oriental (1958), Finlandia (1955) y Reino Unido (1954).

Uno de los datos para mí más sorprende es que una dictadura con un aparato represivo más estúpido que racional (¿por qué se obligaba a tribunales militares a dictar penas de muerte que luego, después de una campaña de protestas en el extranjero, Franco indultaba como gesto de clemencia?) tuviera en 1974, último año completo del régimen, menos de 15.000 presos, cuando en la democrática Francia en 1975 los internos superaron los 26.000.

Entre 1964 y 1977, el Tribunal de Orden Público dictó menos de 4.000 sentencias condenatorias. Al que le cayó una, poca gracia le haría, pero como escribió Gustavo Bueno en una cita que recojo:

"los efectos de la dictadura, terribles para quien tuvo que sufrir el fusilamiento, la cárcel o el exilio, o para sus parientes, no afectaron a la gran masa de la población, sino a una parte porcentualmente muy pequeña, y esto sin contar sólo a los vencedores (la mayor parte de los «vencidos» se adaptaron o se transformaron en fervientes falangistas, franquistas, o incluso en frailes y monjas)"

El democristiano José Manuel Otero Novas, ministro de UCD, me dijo en una entrevista que él sí estuvo procesado por el TOP, a diferencia de Felipe González, que no lo estuvo.

Salvación de judíos incluso después de la guerra
Otro asunto en que los documentos no se aceptan es la relación del régimen franquista con los judíos. Para negar la intervención de Franco en la salvación de miles de judíos se sostiene que los diplomáticos españoles (todos ellos franquistas, por cierto) realizaron su labor heroica realizada en contra de las instrucciones dadas por Madrid. ¡Menuda dictadura que permite que esos funcionarios saboteen su política exterior… y luego les premia (Sanz Briz fue el primer embajador de España en China, nombrado en 1973)!

La historiografía española apenas ha tratado la colaboración del franquismo con Israel para evacuar cientos de judíos, casi todos pobres, de Marruecos después de la independencia (1956) y de Egipto después de la guerra de los Seis Días (1967).

Como planteo, ¿por qué el franquismo iba a proteger a judíos a petición del Gobierno de Israel cuando ya había levantado uno de sus pilares fundamentales en política exterior, la ‘tradicional amistad hispano-árabe’, de la que habló Franco hasta poco antes de su muerte y que ya tenía en la cabeza antes del final de la guerra? ¿No se trata de una continuidad con la política de los años 40?

Ahora la matraca sobre Franco gira en torno a su exhumación anunciada por el Gobierno de Sánchez. Se escucha en las Cortes y las tertulias la explicación oficial: el militar gallego era tan malvado que planeó el Valle de los Caídos como su mausoleo. Es imposible mostrar la copia de la orden del rey Juan Carlos en que el 22 de noviembre de 1975 entregaba el cuerpo de quien le eligió como su sucesor. Parecería que Franco llegó por su propio pie a su tumba, como un vampiro herido.

El enterramiento de Franco fue propuesto por los servicios de información del régimen, el SECED, que se volcó en refundar el PSOE para sustituir al PCE como partido principal de la izquierda española. La Operación Lucero la aprobaron el presidente del Gobierno, Carlos Arias, y el príncipe de España, Juan Carlos de Borbón. La intención de Franco, hombre previsor como comprobó el general Walters cuando le visitó por encargo del presidente Nixon para preguntarle qué iba a ocurrir en España después de su muerte, consistía en ser enterrado en un panteón familiar que él y su esposa habían comprado en el cementerio del Pardo.

¡Qué paradojas! En 1975, el Gobierno franquista expropió el cuerpo de Franco para enterrarlo donde creía más conveniente y cuatro décadas después un Gobierno socialista lo sigue usando como propiedad pública. Por cierto, ¿no se van a pedir responsabilidades a quien firmó su traslado al Valle?

Aunque muchos derechistas y hasta obispos esperan que con la exhumación de Franco concluya la necrofilia de la izquierda, ‘esto’, el ajuste de cuentas hecho por los nietos de los vencidos en la guerra, proseguirá. Prepárense para la próxima campaña: los ‘niños robados’. No existió una trama montada por el Estado para despojar a los ‘rojos’ de sus hijos, tal como reconocieron la Fiscalía General del Estado (cuyas conclusiones cito) y una comisión del Parlamento vasco, pero la ‘verdad oficial’ se impondrá vía decreto y vía subvención.

Eterno Franco, insoportable izquierda y mezquina derecha.
(Eternamente Franco se presentará a las 19:30 horas del jueves 5 de julio en la librería Neblí de Madrid, en la calle de Serrano, nº 80)

¿Están al acecho los amos del mundo?
Ernesto Ladrón de Guevara latribunadelpaisvasco 3 Julio 2018

Varios medios de comunicación han publicado que Georges Soros y Sánchez, el ilegítimo presidente de España que no ha sido elegido por los españoles ni tan siquiera para ser diputado en la Cámara de la Soberanía nacional, han tenido un encuentro en Moncloa.

Entre otros de los medios está éste en el que escribo, La Tribuna del País Vasco. Conozco a Raúl González Zorrilla, su director, y me consta el rigor periodístico y la más entera independencia respecto a cualquier poder en el ejercicio de su labor en la elaboración de noticias. Pero, además, también han publicado la información otros medios, por lo que habrá que suponer que la noticia está contrastada y no es un simple bulo. La pregunta es por qué otros de los importantes vehículos de la formación de la opinión pública omiten este tipo de informaciones. Y la respuesta se la pueden suponer ustedes. No voy a entrar en ello.

Soros, para decirlo de forma muy concreta y esquemática es un multimillonario ligado a poderes ocultos, que financia a grupos de extrema izquierda en el mundo para generar un modelo de pensamiento político, y que desarrolla actividades de desestabilización de países, sobre todo para modificar las estructuras culturales, antropológicas y de la cosmovisión tradicional de las sociedades occidentales, con el supuesto ánimo de controlar el mundo en lo que se ha venido en llamar Nuevo Orden Mundial. Yo no voy a desarrollar esta explicación sobre lo que es el personaje pues para ello cualquier interesado tiene suficiente información en Google.

El actual panorama de invasión migratoria de Europa tiene bastante relación con la estrategia desestabilizadora de Soros, que produce un descalabro en las macroeconomías de los países occidentales europeos y un hundimiento en las condiciones de trabajo de los trabajadores al caer el precio de la fuerza productiva. Esta afirmación puede ser discutida, pero las realidades son contundentes para cualquiera que quiera comprobarlas por el simple análisis de los hechos.

Pero lo más significativo en la modificación cognitiva programada y dirigida desde los grandes medios de comunicación, controlados directa o indirectamente por personajes como este, y especialmente por él mismo.

Estoy leyendo un libro magnifico que me ha prestado un amigo. “Los amos del mundo están al acecho” de Cristina Martín Jiménez, en el que desmenuza las andanzas de los poderes ocultos que controlan gobiernos, especialmente Bilderberg. No es la única autora que escribe sobre esto, pero de entre los libros que he leído sí es uno de los más documentados.

En las páginas 92 y 93 se detiene a comentar la actividad manipuladora global de una institución que se gestiona desde Londres, el Instituto Tavistock, desde donde se han investigado los mecanismos de control mental de los individuos y sociedades, tras la Primera Guerra Mundial.

Dice así: “El fin siempre es el mismo; el control. Se afanaron en hallar las claves de desintegración o descomposición social para modificar las percepciones individuales que alteran las creencias o valores previos. Los científicos de Tavistock descubrieron que un individuo que pierde su raíz es más fácilmente sugestionable, por ello había que destruir el núcleo familiar y los principios religiosos, sexuales y de toda índole inculcados desde la niñez por la cultura tradicional.

La interacción de los mass media, las directrices de los métodos educativos, la creación de las distintas modalidades de ocio, la manipulación de la opinión pública y la inducción a la narco-contracultura juvenil juegan un papel primordial en el proceso de lavado de cerebro que facilita el control conductual. Creemos, por ejemplo, que nuestra opinión acerca de determinados asuntos está creada desde la libertad, pero para que fuera así, sería necesario poseer toda la información del hecho concreto que queremos juzgar. La prensa es propiedad de las multinacionales que operan en Bilderberg, por lo que es imposible contar con todos los datos, así que nuestra opinión estará siempre condicionada por versiones maniqueas incompletas dirigidas por el poder.”

Raúl González Zorrilla, impartió una conferencia en Pamplona en la que estuve. Disertó ampliamente sobre la comunicación periodística en el mundo de hoy y el peso de la desinformación en los grandes grupos de la mal llamada información; así como de la formación de la opinión pública manipulada. Fue una muy interesante conferencia de quien vive el periodismo como algo esencial para lograr una sociedad democrática de verdad, pues para que exista democracia primero tiene que haber ciudadanos capaces de discernir entre lo verdadero y lo falso y, sobre todo, bien educados.

La otra pata fundamental en los sistemas democráticos con sociedades no alienadas ni manipuladas es la educación. Resulta sobradamente sospechoso que aunque en España todos los indicios revelados por los informes de evaluación internacional dan como resultado unos egresos educativos nefastos que nos colocan a la cola de los países de la OCDE, nadie ha abordado ni tan siquiera tomado con una mínima seriedad la reforma educativa, mientras que se permite con toda la impunidad el adoctrinamiento descarado en las aulas, la inserción de ideologías tendenciosas como la de género, la destrucción de los valores tradicionales impregnados por una trayectoria cultural milenaria en España, y la subversión de los modelos que posibilitaban la estructuración de las sociedades a partir de la familia, con el resultado de un descenso brutal de la natalidad y paralelamente el fenómeno migratorio inducido y alimentado. Es una cuestión que está tan a la vista que no hace falta incidir mucho en ello pues sería minusvalorar la inteligencia de nuestros lectores.

Tras estas livianas pinceladas sobre un tema tan complejo que requeriría un reportaje extenso, la pregunta es qué hacía el presidente de todos los españoles, al que no han votado los españoles con Soros, de qué hablaron y las conclusiones y consecuencias derivadas de ese encuentro.

La respuesta, a lo mejor, está en el puro análisis de lo que está ocurriendo a día de hoy:

Pacto con los nacionalistas para el desmembramiento de España.
Acercamiento de presos de ETA con asesinatos múltiples, y borrón y cuenta nueva.

No abordar el problema educativo.
Control de los medios de comunicación.

Persecución al disidente respecto al tema lingüístico y a la ideología de género que falsamente defiende a las mujeres escondiendo otros propósitos.
Disolución de la familia.

Destrucción de la cultura de la concordia, removiendo cadáveres de sus tumbas.
Desinformación, adoctrinamiento y configuración de formas de percepción de deforman las realidades, la historia, y crean moldes de pensamiento que programan nuestras mentes para desarrollar formas de control social.

¿Será esto verdad o es una mera especulación?

Totalitarismo balear
Luis del Val diariosigloxxi 3 Julio 2018

MADRID, 2 (OTR/PRESS) Un régimen totalitario no se instala de la noche a la mañana, sino que va introduciéndose poco a poco, con propuestas de apariencia racional, dando dividiendo a la sociedad en guardianes de las esencias -los que mandan- y presuntamente beneficiarios de esas esencias -los que obedecen-. Todo aspirante a tirano comienza poco a poco y, cuando alcanza su objetivo, es muy difícil desmontar su tinglado totalitario, porque gran parte de los esclavizados están de acuerdo con su condición, debido a que han crecido con el lavado cerebral correspondiente.

El totalitarismo balear ha llegado a imponer un solo idioma para la atención sanitaria. Todavía no se ha demostrado que un oncogén reaccione de manera distinta según el idioma que hablen médico y paciente, pero debe tener estudios que todavía no han visto la luz, en los que seguramente se demostrará que el cáncer se cura si el oncogén oye hablar en catalán.

El penúltimo abuso, que promete ser un hito mundial, es que el recreo escolar va a estar controlado colegialmente. ¡El recreo! ¿Jugar? Sí, pero con reglas que acrediten el espíritu de progreso de los totalitarios, juegos debidamente dirigidos, no sea que los niños no quieran jugar con las niñas. O al revés. A ver si la espontaneidad, la libertad en el desarrollo social se van a llevar a cabo sin la supervisión de los comisarios políticos, que indicarán qué juego es bueno, cuál es execrable, a la vez que se retratan las tendencias de los alumnos en ese espacio en el que ellos se creen libres, pero que estará debidamente controlado, para que no existan desvíos perjudiciales que alejen a los educandos del pensamiento único y nacionalista.

El totalitarismo balear avanza de manera inexorable. Y, como todos los totalitarismos, sean de derechas o de izquierdas, saben que el fin justifica los medios. Puede que a la decadente sociedad burguesa le repugne que los recreos de las escuelas se llenen de comisarios políticos, pero ellos lo hacen por su bien, por su bien totalitario. La próxima vuelta de tuerca puede ser el acicate y el estímulo a la aparición del niño delator. Eso pondrá a Baleares en vanguardia del totalitarismo coetáneo.

Escohotado llama a la rebelión
José Bastida  Libertad Digital 3 Julio 2018

Dos grandes ilustres intelectuales y hombres de acción han pasado por la II Escuela de Verano de Ciudadanos, Antonio Escohotado y Fernando Savater. No podía haber mejor cartel en España que estos dos polígrafos y eruditos de temple renacentista y cervantino. Con su testimonio, forjado en el tiempo, la reflexión y la calle, el encuentro ciudadano tuvo una brillantez inusitada a la que también contribuyeron los restantes ponentes.

Economía abierta, manifiesto y refundación del europeísmo con alianzas supranacionales, igualdad y reformismo fueron los ejes de una de las mesas en las que Inés Arrimadas, siempre clara y concisa, arremetió contra el inmovilismo y la decadencia de los antiguos partidos PP y PSOE que sólo quieren mantenerse a costa del apoyo de los "peligrosos nacionalismos, cediéndoles poder y contra los principios de igualdad". "Nunca buscan lo bueno para España", sentenció Arrimadas.

Y en eso llegó Escohotado y llamó a la rebelión contra "ese señor inexistente y especular llamado Sánchez y que está raptado por Iglesias". Por eso, asevera el ensayista, "hay que desenterrar el hacha de la discordia y hacer algo ya: movilizar a la calle" porque estos traen el "pan y la fe y al final nos quedamos sin pan y con mucha fe" como siempre pasa en el comunismo y, además, "ahora nos han quitado la posibilidad de votar".

El autor de Los enemigos del comercio denunció la gran mentira que supone atribuir al liberalismo la desconsideración con los pobres cuando es al revés, el sistema de libertades sociales y económicas saca de la pobreza a la humanidad mientras que la izquierda marxista la sume en la hambruna y el crimen. Y apuntó que habría que hacer exámenes a los profesores para demostrar su incompetencia porque "la enseñanza es lo peor". A este respecto, Juan Carlos Girauta, portavoz de Ciudadanos, confirmó que "la educación es lo primero que hay que cambiar, es preciso la revolución educativa". El auditorio rompió en aplausos porque ese es el gran desafío de España. (Girauta, en distancias cortas gana muchísimo, es un gran analista y deja siempre frases lapidarias como "la libertad, una vez la pruebas, ya no puedes olvidarte de ella").

El portavoz también denunció que "se valoran más las buenas intenciones [en relación al discurso supremacista de la izquierda] que la presentación de una buena hoja de servicios", e insistió en la pedagogía del odio que practica el nacionalismo en Cataluña (y en más comunidades) llegando a "cosificar a más de la mitad de la población".

Después de atinadas intervenciones sobre la corrupción ("colaboracionismo entre la política y la función pública"), llegó el diálogo entre Fernando Savater y Albert Rivera. El líder de Ciudadanos (también gana muchísimo en las distancias cortas y evita cualquier atisbo de culto al líder, confirmado por un auditorio que demostró una madurez inusitada en estos eventos) habló claramente de un proyecto alternativo al populismo y al nacionalismo al abogar por un "patriotismo cívico" (una idea-fuerza extraordinaria) que "nació en 1812 y hay que reconstruir". "Ese es el lugar común donde hay que ejercer los derechos cada día", sentenció Rivera, quien insistió en la barrera electoral del 3% y en la supervisión de los poderes del Estado para garantizar una educación libre. "Quiero ser presidente para que el ciudadano se sienta libre en cualquier rincón de España", afirmó con serenidad y advirtió también de que "había que tomarse muy en serio el nacionalismo para poder desmontarlo".

Savater, con su impecable magisterio reivindicó la "ciudadanía europea" y denunció la "vergüenza civil" a que se somete a los ciudadanos en el País Vasco por parte del nacionalismo y el enfermizo bipartidismo que condena a España a ser rehén de la casta separatista. Sobre la educación, el filósofo apostó por el bilingüismo con opción a lengua vehicular y criticó el trilingüismo como "forma de esconderse para no dar español". Este último punto pudo inquietar a Rivera porque su partido apoya esa extraña solución que esconde cierta cobardía e inmadurez en su proyecto educativo. El autor de Ética para Amador dejó muy claro una dramática evidencia: "El sistema educativo está tomado en cada región por la facción más fanática del nacionalismo".

El jurista Francisco Sosa dio una lección magistral sobre los desafíos europeos y recomendó la lectura de Tocqueville y Montesquieu, referentes de la democracia liberal evitados en las universidades por el monopolio izquierdista del saber.

Hubo mucho más contenido en una radiante Escuela de Verano que demostró que Ciudadanos tiene grandes cuadros y un acertado estilo de afrontar el futuro que ya es presente, aunque bloqueado ahora por el gobierno reaccionario y frívolo de ZPedro Sánchez.

Rivera lo tiene muy claro al apostar por el talento y evitar la mediocridad. Todo un desafío para una organización que está destinada a cambiar España. Un reto titánico.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Demagogos y miserables.

Vicente A. C. M. Periodista Digital 3 Julio 2018

EL CONGRESO RECHAZA LA PROPOSICIÓN NO DE LEY DE CIUDADANOS SOBRE LA TARJETA SANITARIA ÚNICA EN ESPAÑA.

Si me preguntan sobre mi opinión, les diré que soy un férreo defensor de mantener las competencias esenciales como la Educación, la Seguridad Pública y la Sanidad centralizadas, es decir en manos del Gobierno de España y no en las de las diecisiete autonomías o taifas en las que se ha dividido nuestro país. Y la razón es simple, porque esas tres áreas fundamentales de los ciudadanos han sido usadas como instrumentos para la diferenciación, el adoctrinamiento y como fuente de poder político. Un sistema que solo colman las expectativas para una casta política que ve en esas autonomías su oportunidad para montarse el “chiringuito” y mangonear a su antojo a las sociedades que administran. Una situación que agrava la desigualdad y evidencia el fraude de lo que la Constitución proclama sobre la igualdad de derechos y obligaciones de todos los españoles sin distinción de su lugar de nacimiento o residencia. Porque existen graves diferencias, y entre ellas destaca la de ser considerado un ”desplazado” dentro del territorio de tu propio país si a uno se le ocurre algo tan nuestro como lo irnos de vacaciones a otra comunidad diferente a la de nuestra residencia habitual.

El área de la Educación es el caso más sangrante en aquellas comunidades autónomas en las que se está llevando a cabo un adoctrinamiento nacionalista excluyente con el aislamiento de todo lo que sea y signifique ser o sentirse español. Se usa el idioma, que reconoce la Constitución como un patrimonio cultural de España, como un instrumento de diferenciación y de exclusividad, pero condenando al idioma común y oficial en España al nivel de lengua foránea y ajena incumpliendo el mandato de la misma Constitución española. El caso de Baleares y la obligación de tener un conocimiento alto del catalán para acceder a un puesto en la Sanidad pública como especialista médico, es el paradigma de la gilipollez y la prevaricación institucionalizada por un Parlamento autonómico plagado de miserables secesionistas. Una vergonzosa vulneración de la ley que igualmente lleva años produciéndose en autonomías como El País Vasco, Galicia o Cataluña.

En cuanto al área de la Seguridad Pública, la regresión peligrosa se ha evidenciado con la creación de las llamadas Fuerzas de Seguridad autonómicas. Entre ellas cabe destacar a la Ertzaintza en El País Vasco, la policía Foral en Navarra, la policía Canaria o los Mozos de Escuadra en Cataluña. Siendo esto últimos los implicados de forma delictiva en los graves acontecimientos previos al golpe de Estado dado por el Gobierno de la Generalidad y el Parlamento de Cataluña el pasado año. Una división que ha confirmado la falta real de colaboración y confianza en unas fuerzas altamente politizadas y que ponen en cuestión la lealtad debida y su sumisión al mando único, convirtiéndose de facto en fuerzas armadas al servicio de los partidos nacionalistas independentistas.

Pero más grave es aún si cabe lo que sucede en el área de la Sanidad pública. Lejos están los tiempos en que todo se centralizaba en una única Seguridad Social que inicialmente se configuró a base de las cotizaciones personales de los trabajadores por cuenta ajena y que terminó por absorber a otros colectivos sociales que disponían de otros sistemas de atención primaria y asistencia médica en forma de Mutualidades. Una de las características de ese sistema de previsión social sanitaria era la famosa “cartilla” de la Seguridad Social donde los dos primeros números asignados indicaban la provincia del afiliado, que identificaba al titular de los derechos y a la parte de su familia acogida, normalmente esposa e hijos menores de 21 años (considerada como mayoría de edad). Pero con la Constitución y la fiebre de la descentralización, vinieron las transferencias de competencias, entre las que de forma unánime todas las autonomías constituidas exigieron el área de la Sanidad. Ello resultó en la creación de 17 sistemas diferenciados y 17 Tarjetas Sanitarias.

La propuesta de CIUDADANOS consistía en reunificar nuevamente en una sola tarjeta sanitaria para toda España. Una medida de pura lógica que el resto de partidos políticos ha considerado un ataque a su chiringuito particular y han decidido votar en contra traicionando a todos los españoles que, una vez más, vemos con indignación cómo se imponen los bastardos intereses partidistas sobe los intereses generales de todos. Y este es el PSOE que no ha dudado en universalizar la atención sanitaria haciendo concesiones con un fuerte impacto económico a un sistema sanitario deficitario por el abuso de incorporaciones de no cotizantes en igualdad de derechos con los que sí cotizábamos. Todo el mundo por cuestiones humanitarias tiene derecho a una asistencia sanitaria digna, pero no al gratis total como han implantado estos falsarios progresistas con los impuestos de todos los españoles, haciendo “concesiones graciosas” (por gratuitas, porque gracia no tienen ninguna) a estos miles de inmigrantes ilegales que solo tienen que acreditar haber residido los últimos 90 días en España para acceder con todos los derechos al Sanidad pública.

Y es que se es muy generoso con el dinero de los demás, aunque sigan diciendo que el dinero público no es de nadie, y cuando uno se ha guardado muy bien de blindarse oportunamente y garantizarse un buen retiro, pensión y asistencia sanitaria privada como complemento de lujo a la Sanidad Pública que es en la que todos terminan por acudir si su seguro no cubre todos los gastos de intervención y farmacia.

Es una auténtica vergüenza y una desfachatez este nuevo episodio que ha protagonizado el Congreso de los Diputados rechazando una propuesta que no admite ni matizaciones ni descaradas demagogias como la de calificarla de “regresión” y que atenta al sistema autonómico de descentralización autonómico. ¡Hay que tener la cara muy dura y total falta de escrúpulos para soltar semejante mentira!

¡Que pasen si pueden un buen día! Aunque lo dudo mientras siga gobernando este PSOE okupa con Pedro Sánchez y Pablete Capillas en la sombra con el apoyo de los enemigos de España.

El PSOE y los presos de ETA
Cayetano González  Libertad Digital 3 Julio 2018

¿Quién se puede extrañar de que una de las primeras medidas del Gobierno de Sánchez vaya a ser acercar a los presos de ETA a cárceles ubicadas en el País Vasco, incluso excarcelar a algunos de ellos? Ya no es que esta sea una de las contrapartidas que el nuevo presidente del Gobierno tenga que pagar al PNV por su apoyo en la moción de censura. Es que un simple repaso de la estrategia seguida por el PSOE en la lucha contra ETA, sobre todo desde la llegada de Zapatero al poder (2004), lleva de forma irremediable a comprender que ahora adopte esa medida.

Un partido que estando en el Gobierno, etapa de Zapatero, negoció políticamente con ETA en numerosas reuniones, celebradas tanto en Loyola como en Oslo; un partido y un Gobierno que cedieron al chantaje del sanguinario asesino Iñaki de Juana Chaos; un partido –Patxi López, Rodolfo Ares– que se reunió en un céntrico hotel de San Sebastián con los cabecillas del brazo político de ETA cuando Batasuna estaba ilegalizada; un partido y un Gobierno que, siguiendo el guion de la banda terrorista, internacionalizaron el conflicto llevándolo al Parlamento Europeo o permitiendo la vergonzosa conferencia de Ayete; un partido y un Gobierno que forzaron, a través del Tribunal Constitucional, la vuelta a la legalidad de Batasuna, contraviniendo la decisión del Supremo… Con todos estos antecedentes, ¿por qué no va el PSOE a acercar y excarcelar a los presos de ETA, una vez que tiene el argumento de que la banda terrorista ya no mata? Está en la lógica de los hechos que lo haga, y el actual líder de ese partido y presidente del Gobierno ha anunciado que lo hará, acompañado de un lacónico "Yo no me escondo".

Lo grave de esta decisión es que será percibida por las víctimas del terrorismo y por la sociedad española como lo que en realidad es: una cesión al mundo de ETA. Aquellas bonitas palabras de que a la banda terrorista no había que premiarla por dejar de asesinar se las lleva el viento. Estamos ante una nueva ofensa a quienes han sufrido directamente el terrorismo y a toda una sociedad que durante unos años, sobre todo a raíz del asesinato de Miguel Ángel Blanco (1997), supo reaccionar, salir a la calle y estar siempre y de forma incondicional al lado de las víctimas.

Pero los tiempos cambian y, en la actualidad, la capacidad de reacción de la sociedad ante hechos de este tipo no es la misma. A este clima de falta de reacción social contribuyó en los últimos años el Gobierno de Rajoy. Su falta de política antiterrorista propia fue clamorosa; sus maniobras para dividir a los colectivos de víctimas del terrorismo, algo vergonzoso; la suelta de Bolinaga, el capítulo más negro de un partido que tiene tantas víctimas en sus propias filas.

Por eso, en un momento en que el PP se juega su futuro, el gesto de Pablo Casado de empezar su campaña electoral en Ermua ante el monolito de Miguel Ángel Blanco fue un motivo de esperanza para pensar que todavía queda gente en ese partido que tiene el sentido de la dignidad y del respeto que las víctimas merecen.

Me gustaría equivocarme, pero pienso que, cuando el Gobierno de Sánchez lleve a cabo esos acercamientos y excarcelaciones de presos de ETA, las muestras de desacuerdo serán escasas. Se argumentará que hay que mirar al futuro, incluso algunos se atreverán a pedir a las víctimas o a quienes muestren su oposición que no alimenten el rencor y que apuesten por la reconciliación. Pero uno siempre podrá agarrarse a la extraordinaria exhortación de mi querido y admirado Gabriel Moris, que perdió a un hijo en el 11-M: "No olvidar lo inolvidable".

La enorme deuda de Europa con la España de Franco
Pío Moa Gaceta.es 3 Julio 2018

*********************
La Reconquista Y Españaeuropa: introduccion a su historia-pio moa-9788490608449
******************

Los méritos de Franco en relación con España son de tal calibre que por eso mismo podemos calibrar la abyección de sus enemigos. Pero el provincianismo del análisis y la historiografía aquí corriente impide ver otro aspecto: su proyección europea.

1. Al vencer al Frente Popular, Franco evitó que Europa se viera entre dos regímenes soviéticos, por el este y el oeste. Aunque no pudo evitar la guerra mundial, al menos consiguió darle un tinte algo diferente. Tal como esta ocurrió, al final más de medio continente quedó bajo el imperio soviético.

2. Al mantener a España al margen de la guerra mundial, Franco no solo libró a España de las brutalidades (bombardeos, deportaciones, etc.) de aquel conflicto, sino que aseguró que una porción significativa del continente se viera libre de las atrocidades cometidas por todos los bandos en lucha.

3. La neutralidad de España favoreció indirectamente la victoria de los Aliados, y de manera muy importante en 1940 y 41, incluso en el 42. No por preferencia de Franco, que nada les debía y soportaba la invasión de Gibraltar, sino por el valor geoestratégico de la península. Los Aliados anglosajones debieran estar muy agradecidos a Franco, pero le pagaron haciendo compañía a los soviéticos y a muchas dictaduras para tratar de crear en España una Gran Hambruna.

4. Al derrotar al maquis, Franco volvió a evitar un régimen soviético en España, mucho más peligroso que durante la guerra civil, al estar media Europa hambrienta y en ruinas. Este es otro logro de gran alcance, no solamente español.

5. Franco percibió pronto, contra el infundado optimismo inglés, que la alianza entre anglosajones y Stalin no podía continuar. Resistió a todas las presiones y chantajes y aseguró que España fuese un punto esencial contra el expansionismo soviético. De ello se beneficiaron muy especialmente aquellos regímenes europeos que, al revés que España, no debieron sus libertades y reconstrucción a sí mismos, sino al ejército y las finanzas useñas.

6. Debido a la amenaza soviética, Franco renunció a la neutralidad tradicional. Con ello rindió un servicio invalorable no solo a España sino a Europa occidental y a Usa: era el único país, junto con Inglaterra, que podía servir de base para una contraofensiva y mucho más seguro que Francia o Italia, que poseían poderosos países comunistas, auténticas quintas columnas soviéticas en caso de guerra.

7. España tuvo que reconstruirse con sus propias fuerzas, al revés que el resto de Europa occidental, y ello benefició indirectamente a Europa, sobre todo cuando el “milagro español” alcanzó espectaculares tasas de desarrollo.

8. Así como en la guerra mundial España fue un trozo importante de Europa libre de atrocidades, fue también el único país del continente que se vio libre posteriormente de la tutela useña o de la satelización soviética. En otras palabras, salvó, España salvó el honor y la dignidad de Europa, la que quedaba.

*******************
Los mitos del franquismo (Historia) de [Moa, Pío]
*********************

*Democracia en la UE: “El embajador de Francia en Hungría osa decir la verdad, que Orban es un líder democrático no un populista, que el antisemitismo está en Francia y Alemania, no en Hungría, y que los medios europeos mienten contra Orban y Hungría. Macron lo acaba de cesar” (Hermann Tertsch)

*A menos que quiera suicidarse –y no faltan indicios de ello– la Iglesia tiene el deber incondicional de oponerse a la profanación de la tumba de quien la salvó del exterminio en España. Lo mismo cabe decir de la monarquía, debida precisamente a Franco

*Campaña: Son necesarios miles de retuits: RT Es precisa una gran campaña “#YoDefiendoaFranco” porque -venció a comunistas, separatistas y golpistas -Nos evitó la guerra mundial -Su oposición no fue democrática. Fue comunista y terrorista -Dejó un país próspero y reconciliado

*Cuando oyes a los 800.000 militantes del PP te das cuenta de la cantidad de cretinos dispuestos a dejarse engañar por proseparatistas y proetarras como la Soraya.

*Para oponerse al auge de la mangancia y a la venezolanización de España, el paso primero y fundamental es hundir al PP. su mayor auxiliar.

*Sin la labor de España frente a turcos y protestantes, y extendiendo el catolicismo, hoy la Iglesia sería insignificante. Y ahí está Pancho I de la Pampa en plan indigenista y antiespañol

*España hizo muchísimo más por la Iglesia que la Iglesia por España. Fue tras la independencia cuando se generalizó el español en América, por la necesidad de modernizar los países. Las órdenes religiosas en América y Filipinas, apenas empleaban el español.

*La ideología LGTBI, toda amor, está especialmente cargada de odio hacia la sexualidad y el matrimonio normales, hacia el cristianismo y la maternidad. . Es una ideología totalitaria, que pretende proscribir y perseguir a quienes no sigan sus aberraciones.

*La Iglesia y la monarquía tienen el deber incondicional de oponerse a la profanación de la tumba de Franco. Deben darse cuenta de que el coste de la pasividad será un descrédito moral y político tremendo, que les pasará una factura impagable.

*La pelea por los puestos en el PP tiene la virtud de exponer la absoluta vaciedad moral, política e intelectual de sus líderes. Esperemos que sus votantes estén un poco menos vacíos.

*Aznar derrotó a la ETA con el estado de derecho. ZP y Rajoy rescataron a la ETA, premiaron sus crímenes y destrozaron el estado de derecho, por tanto la democracia. Vivimos en un país en que la verdad más evidente se oculta por todos los medios.

* “El Pais” está muy orgulloso de la ideología LGTBI. Como del negocio de la prostitución, en el que participó como pionero en la prensa.

*A algunos homosexuales no les gusta el esperpento del orgullo, desde luego.

*Ha sido VOX, y no el PP, el que ha conseguido que la ley se aplique, al menos parcialmente, en Cataluña. La parte del PP ha sido establecer una especie de golpe de estado permanente. Ahora va a ser peor si cabe

Una regalía penitenciaria

EDITORIAL El Mundo 3 Julio 2018

Con su decisión de consumar el acercamiento de los políticos catalanes presos, el Gobierno cedió ayer a una de las principales exigencias del independentismo, que lleva meses reclamando el traslado de los cabecillas del procés a cárceles de Cataluña. Sánchez abona así una de las hipotecas con las que llegó a La Moncloa. Y lo hace en vísperas de su reunión con Quim Torra, al que no ha dejado de enviar guiños desde que fue elegido presidente. Sánchez continúa empeñado en cerrar los ojos: ni se inmutó ante la reapertura de embajadas, ni protestó ante el nombramiento de la huida Serret como delegada del Govern en Bruselas, ni tampoco respaldó al embajador en EEUU tras la espantada del president en un acto institucional en el que se permitió la patética jactancia de humillar a la democracia española. El corolario -por ahora- a esta estéril política de distensión es acceder al acercamiento de seis presos por el proceso independentista, incluidos Junqueras y Forcadell.

Es un error mayúsculo trasladar a prisiones catalanas a los responsables de la intentona golpista. Primero, porque supone un gesto de debilidad evidente por parte del nuevo Gobierno. Segundo, porque la política penitenciaria es algo demasiado serio como para dejarla al albur de la ambición y los enjuagues partidistas de Sánchez. Y tercero porque, aunque el juez no tiene que tomar ya ninguna decisión sobre diligencias procedimentales, la realidad es que los líderes del proceso soberanista que ahora recalarán en cárceles de Cataluña pasarán a estar bajo custodia de la Generalitat, que dispone de las competencias en esta materia. Resulta muy preocupante que el Gobierno se avenga a conceder una regalía de este calibre al separatismo en un momento en el que ni los presos han renunciado a la unilateralidad ni Torra ha ofrecido la más mínima señal que permita otear el regreso a la normalidad dentro del marco autonómico y constitucional. El independentismo se avino a formar gobierno para evitar la repetición de elecciones, y solo la acción de los tribunales impidió la investidura de candidatos con cargas penales. Que ahora se acerque a los políticos pocesados no hará más que dar alas a la causa secesionista y, además, pondrá en manos de Torra la custodia penitenciaria de presos que siguen siendo correligionarios políticos.

Además de elegir prisión, los presos podrían disfrutar de condiciones privilegiadas. Aunque la consellera de Justicia, Ester Capella (ERC), ha prometido que no habrá trato de favor, resulta difícil de creer que aquellas autoridades que aún siguen considerando "presos políticos" a quienes perpetraron el golpe de octubre, ahora traten a éstos como al resto de reos. Lo que ocurra a partir de ahora será responsabilidad de la Generalitat. Pero también de Sánchez, por transigir con quienes siguen lejos de asumir la responsabilidad y la lealtad institucional debidas.

Sánchez: “¡Presoak kalera!”
Carlos Dávila okdiario 3 Julio 2018

Presos a la calle. La mosca ya no está detrás de la oreja; está a punto de trepanarnos el tímpano. Sánchez va sometiéndose a todos los chantajes de sus socios de la censura. Valle de los Caídos y Franco; la fiscal general que investigará la actuación de Policía y Guardia Civil durante la subversión separatista de octubre; el abordaje impúdico de las encuestas del CIS; la bochornosa ocupación política de RTVE; la religión expulsada de los colegios; y ahora los presos a las puertas de casa. Lo previsto. Queda esto, insultante, agresivo, indecente: la salida de los asesinos de ETA. El plan es diabólico: traslado de los presos al País Vasco como providencia inicial e inmediatamente las prisiones a la buchaca del Gobierno de Vitoria.

Urkullu y los suyos, agobiados por la cercanía de los etarras de Bildu, cumplirán con la faena, de forma que las Juntas de clasificación de las cárceles permitirán generosos permisos a los homicidas y a sus cuádrigas de cómplices, a esos sujetos que el PNV denomina “internos sin sangre”. “¡Presoak kalera!”, la exigencia por la que tanto ha matado ETA ya está conseguida. Sin perdón a las víctimas, sin reparación, sin confesión por las miles y miles de fechorías aún incógnitas. Todos a la calle y Sánchez en La Moncloa correteando con su perrita. Encima le dan el trabajo hecho. El PNV ha depositado en el bienhacer del exconcejal de Herri Batasuna, Jonan Fernández, la organización de las excursiones liberadoras.

Los pueblos del Goyerri y hasta los de esa Navarra a punto de ser colonizada por los felones de Uxue Barros y su parentela política, recibirán a los sanguinarios con aurreskus multitudinarios mientras el Gobierno de la nación habla, sin piedad para las víctimas, de una nueva política porque “hay que tener en cuenta —literal— que ETA ha dejado de matar”. Nadie se engañe: el acercamiento no es más que una etapa intermedia; la salida a mogollón de los pistoleros es la estación término de lo que ya está diseñado. Un día de estos se sabrá que el criminal Santi Potros —cojones en euskera— será de los primeros en beneficiarse del miserable entreguismo de Sánchez y de su ministro Grande-Marlaska, antaño, cuando no estaba seducido por el poder político, un bastión enorme en la lucha contra el terrorismo.

Sí, Potros, Santiago Arróspide Sarasola, el instigador del tremebundo y letal Comando Madrid y el promotor del atentado de Hipercor, ya ha cumplido 70 años y el pobrecito por tanto se merece entrar en ese zurrón de presos “mayores” que el Gobierno de la Nación, contra el parecer de todas las víctimas, se propone redimir. Una “amnistía encubierta” la denomina un antiguo y muy importante jefe de la Seguridad del Estado. Y lo dicho: Sánchez en La Moncloa pagando cheque a cheque sus chantajes de la censura, disimulando con estupideces como la exhumación de los huesos de Franco, con un improvisado “Welcome Refugees”, y una eutanasia que pone los pelos de punta a los millares de médicos del país, su rendición ante la ultraizquierda soviética y el separatismo dinamitero. “¡Presoak kalera!”. ¿Quién dijo que ETA había sido derrotada? Un bochorno nacional.

Pedro Sánchez deja a los presos catalanes en manos de un independentista radical
Miguel Blasco esdiario 3 Julio 2018

El director de Prisiones de la Generalitat, Amand Calderó, ha participado en concentraciones en favor de la excarcelación de los líderes del 1-O. Los sindicatos exigen su dimisión.

En las próximas horas, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, va a dejar a seis de los líderes del procés encarcelados, con Oriol Junqueras a la cabeza, en manos de la Generalitat. En concreto en las de Amand Calderó, director general de Servicios Penitenciarios, el número tres de la consejería de Justicia que dirige la exdiputada de ERC en el Congreso Ester Capella.

Tras las intensas gestiones agilizadas por el Gobierno de Pedro Sánchez a lo largo de este fin de semana, Junqueras, Raúl Romeva, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart ingresarán en la cárcel de Lledoners (Barcelona), mientras Carme Forcadell y Dolors Bassa lo harán en la de Puig de les Basses (Gerona).

Sánchez abre la vía para indultar a los presos del procés tras la sentencia y consumar la traición
Cabe recordar que Cataluña es la única comunidad autónoma que tiene transferidas las competencias en materia penitenciaria. En ella hay un total de 15 prisiones, que acogen a cerca de 9.000 reclusos y que son custodiadas por cerca 5.000 funcionarios.

En las últimas horas, tras conocerse el acercamiento de los cabecillas del 1-O, los sindicatos de prisiones y algunos partidos políticos, en concreto Ciudadanos, han puesto la voz de alarma por el perfil y la trayectoria reciente de Calderó, el hombre que decidirá sobre la estancia y el futuro en prisión de Junqueras y compañía.

El responsable de prisiones de la Generalitat, vinculado a ERC, es un independentista sin complejos. De hecho, a pesar de su cargo, Calderó participó en noviembre en un acto en defensa de la puesta en libertad de los "presos políticos".

Por ello, los sindicatos exigieron su dimisión. Además, en su cuenta oficial de la Consejería de Justicia no oculta sus simpatías por los encarcelados y luce lazo amarillo. Este mismo domingo, retuiteó un tuit de Carmen Forcadell, en el que la expresidenta del Parlament aseguraba que llevaba cien días "retenida" por las autoridades españolas.

Tampoco ha tenido reparos Calderó en usar su cuenta oficial para atacar a dirigentes del PP o para apoyar mensajes en favor de la libertad de los reclusos a los que ahora va a tener que custodiar, teóricamente sin trato de favor alguno.

"Las palabras de la señora Cospedal demuestran su nula convicción democrática", llegó a escribir el responsable de las prisiones en Cataluña.

En manos de Calderó, que curiosamente no fue relevado por el Gobierno durante la aplicación del artículo 155, está la aplicación a Junqueras y el resto de presos de algunos privilegios. Entre ellos, podrá concederles un mejor régimen de visitas o permitirles estar juntos mientras mantengan la condición de presos preventivos. Solamente una vez condenados y tras un periodo de cumplimiento mínimo establecido por ley, podrían beneficiarse de permisos penitenciarios y del tercer grado.

Calderó ya se vio salpicado por una polémica similar, en este caso con los exdirigentes de Convergencia y responsables del desfalco del Palau, Félix Millet y Jordi Montull. Durante su estancia en la prisión de Brians 1 y según denunciaron los propios funcionarios, los dos reos fueron tratados con "sospechosa delicadeza".

A este posible trato de favor se ha referido este mismo lunes el portavoz de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, que ha reconocido su preocupación por la actuación de la Consejería catalana de Justicia.

El dirigente naranja ha admitido que le gustaría pensar que este tipo de decisiones se toman de acuerdo con los criterios técnicos de Instituciones Penitenciarias, pero ha apuntado que a las "hipotecas políticas" de Pedro Sánchez se suma la sospecha de cómo actuará la Generalitat de Cataluña, encargada a partir de ahora de la supervisión de estos presos, en manos de Amand Calderó. Sus antecedentes, desde luego, invitan a desconfiar.

El acercamiento de presos a Cataluña, otra factura que Sánchez paga a Puigdemont
ESdiario 3 Julio 2018

En un contexto normalizado, acercar o liberar a los políticos presos hasta el juicio tendría sentido. Pero nada es normal y todo parece fruto de los peajes que ahora ha de pagar Sánchez.

En un contexto de normalidad institucional, política y legal; el acercamiento de los políticos catalanes presos por encabezar un Golpe al Estado de Derecho sería muy lógico. Y aún más; su puesta en libertad, a la espera de los juicios pendientes por sus conductas, no sería nada descabellado y contribuiría incluso a empezar a cerrar las profundas heridas que ellos han causado con su absurdo desafío a la Constitución.

El problema es que ese contexto no existe. Ni el procés ha parado, sino todo lo contrario, ni se puede llamar 'normal' a un Gobierno que no ha salido de las urnas encabezado por un dirigente que hace apenas un mes reclamaba un endurecimiento del artículo 155 y del delito de rebelión y ahora, al coger la presidencia gracias al apoyo del independentismo, ha enterrado su discurso para atender los peajes de quienes le obsequiaron con el cargo.
Pedro Sánchez traga y deja a los presos catalanes en manos de un independentista radical

No parece muy difícil adivinar una relación de causa y efecto, pues, entre los escaños cedidos a Sánchez por el Pdecat o ERC para su investidura y las decisiones adoptadas por Moncloa desde entonces con el nacionalismo en su conjunto: acercar presos a Euskadi y Cataluña y sugerir que a la primera comunidad podría transferírsele de algún modo la gestión de la Seguridad Social y a la segunda, nada menos, de la Justicia.

Desprecios, no 'talante'
O, como escandaloso ejemplo de ese viraje, el silencio gubernamental ante el boicot de las mismísima Generalitat al Rey -Jefe del Estado y no sólo monarca- y las diatribas chantajistas que los dos partidos soberanistas implicados en la moción de censura no han dejado de lanzarle a La Moncloa desde el cambio de inquilino.

Alimentar el victimismo del independentismo, que sigue presentando como "presos políticos" a los irresponsables cargos públicos que, pese a existir por mor de la Constitución, decidieron asaltarla; es una estrategia suicida que lejos de debilitarle le refuerza: hacer legítimo lo ilegal y olvidarse del añadido supremacista que el propio Sánchez reseñaba para definir a Quim Torra no va a calmarle. Al contrario, le servirá para aumentar su base social, que es la manera elegida ahora para lograr la independencia sin sortear, hasta el momento, las líneas rojas penales.
ERC amenaza con otra declaración de independencia si Sánchez no aprueba un referéndum

No hay talante ni diálogo algunos entre el nacionalismo y el Ejecutivo, sino una imposición retórica y política del primero sobre el segundo con la certeza de que en sus manos está la estabilidad del Gobierno de un país en el que no cree: simplemente, le guste o no escucharlo al actual presidente, para el soberanismo sus aspiraciones e imposiciones son más factibles con Pedro Sánchez en Moncloa.

El nacionalismo ni hay retrocedido ni renunciado a nada y ve más fácil lograr su objetivo con un presidente que le debe el cargo

Y si bien es un exceso afirmar que eso le convierte en un obediente rehén del movimiento xenófobo más activo de Europa; no lo es temer que su debilidad hace más vulnerable a España: regala el relato a quienes se han saltado la ley y pisoteado la convivencia, y no hay nada peor si la intención siguiera siendo desarmarlo.

Cadena de cesiones
Las concesiones que Sánchez ha hecho o vaya hacer a sus socios de investidura tienen unos límites, regulados por la Carta Magna y el Código Penal, pero la mera discusión sobre la viabilidad de celebrar un referéndum 'legal', los desprecios a la Casa Real, la reapertura de embajadas catalanas en el extranjero para promocionar la secesión, el acercamiento de presos o la entrega a ERC de la decisión final sobre la presidencia de RTVE son indicios de un problema mayúsculo y fácil de resumir: el nacionalismo no se siente derrotado, aunque lo fue incluso en las urnas, sino animado a seguir en la creencia de que su máximo muro de contención, el poder Ejecutivo, está de algún modo a sus órdenes.

Trata como mártires a unos golpistas
OKDIARIO 3 Julio 2018

Nunca un Gobierno de España había hecho tanto por dar oxígeno al independentismo. Menos después del golpe de Estado que han tratado de dar los separatistas y en el que siguen perseverando cada día con más fuerza tras la llegada de Pedro Sánchez y el PSOE al Ejecutivo. El acercamiento de Junqueras, Romeva, Cuixart, Sánchez, Bassa y Forcadell provocará que los mismos golpistas que trataron de subvertir la legalidad vigente en España vuelvan a Cataluña convertidos en mártires. Un nuevo pago a los separatistas, que espoleará sus ánimos, días antes de que Pedro Sánchez se reúna con el xenófobo Quim Torra en La Moncloa. Con este panorama, el actual presidente del Gobierno certifica cada día con más persistencia que la moción de censura va a salirle muy cara a España.

En el País Vasco, los presos etarras ya van camino de sus centros penitenciarios. En Cataluña, los promotores del referéndum ilegal del 1 de octubre —prohibido por el Tribunal Constitucional— seguirán el mismo periplo que los radicales vascos. Así las cosas, ¿hasta dónde piensa llegar el Partido Socialista para permanecer en el Gobierno? ¿Cuál es el precio que tendrán que pagar los españoles? Por ahora, la población permanece atónita ante la irresponsable generosidad de Sánchez con quienes tratan de romper el país. Por mucho que cuente con sólo 84 diputados, la dignidad y el respeto deberían impedirle conceder deseo tras deseo a los que han despreciado hasta el paroxismo todo lo que representa la palabra “España”.

Una de las personas que más ha hecho por el constitucionalismo en Cataluña, Inés Arrimadas, ha advertido con acierto sobre la nefasta decisión del Gobierno: “Increíble que el control penitenciario de encausados por rebelión se deje en manos de quienes siguen amenazando con saltarse la ley y dar otro golpe”. Eso es lo que está propiciando Sánchez. Quim Torra tiene mucho que agradecerle. Los españoles, mucho de lo que preocuparse. El precio de la factura no deja de subir y no parece que el líder socialista esté dispuesto a plantarse ante semejante abuso.

Bochornoso sectarismo en RTVE
 La Razon  3 Julio 2018

Con independencia de las trayectorias profesionales de quienes, a la postre, sean designados para formar parte del Consejo de RTVE, lo cierto es que quedarán señalados por la marca del partidismo. Si sólo desde la ingenuidad podía creerse que un Gobierno socialista condicionado por su alianza con la extrema izquierda iba a llevar a cabo un proceso regenerador de la radio y la televisión pública, apolítico y plural, la avidez exhibida sin pudor alguno por el líder de Podemos, Pablo Iglesias, a la hora de ocupar los medios de comunicación del Estado con periodistas de su conveniencia ha dejado claramente expuesto ante la opinión pública lo que entiende la izquierda española por independencia profesionalidad y neutralidad.

Que entre los nombres propuestos para formar parte del Consejo figuren Rosa María Artal, que fue candidata de Podemos por Zaragoza, o Cristina Fallarás, que considera, textualmente, que la socialdemocracia es «una repugnancia» y que los populares son la ultraderecha, dice mucho del tipo de dirección que espera a los trabajadores del ente.

Sabíamos, porque era notorio, que Podemos consideraba innegociable para dar su apoyo a la moción de censura de Pedro Sánchez obtener el control de RTVE y de la agencia EFE, dado que, en palabras de Pablo Iglesias, los medios de comunicación son las vías de adoctrinamiento del siglo XXI e, incluso, sustituyen a los partidos políticos en la conformación ideológica y política de la sociedad. Pero lo que no podíamos esperar es la torpeza de los dirigentes podemitas, que no sólo han quemado inútilmente nombres de periodistas a quienes nadie había consultado, sino que han dejado en evidencia, prácticamente en ridículo, al propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en cuyo nombre hacían las ofertas y prometían cargos.

Cuando menos, el espectáculo de la renovación de RTVE nos ahorrará la cantinela «regeneracionista» del PSOE y sus afectados discursos sobre la independencia de los medios públicos. La cuestión, sin embargo, va mucho más allá del descaro y de las prisas por hacerse con el control de RTVE de Sánchez y su socio Iglesias. En efecto, la votación de ayer en el Congreso –la propuesta del PSOE y Podemos se quedó, incluso, lejos de la mayoría absoluta, que le será imprescindible en la votación de mañana– demostró la debilidad del Gobierno de España ante las formaciones nacionalistas de la Cámara, en especial de ERC, cuyo portavoz parlamentario, Joan Tardá, condicionó su apoyo en la designación de los consejeros al establecimiento de unas negociaciones entre la Generalitat de Cataluña y el Estado que no excluyeran la convocatoria de un referéndum de autodeterminación.

Al parecer, el traslado a cárceles catalanas de los presos separatistas procesados por rebelión no parece suficiente a los republicanos. Podría Sánchez, así se lo ha ofrecido el portavoz parlamentario del PP, Rafael Hernando, negociar con los populares la composición del Consejo de RTVE, más aún si, como afirma el PSOE, se trata de una renovación provisional, a la espera de que habilite el nuevo procedimiento concursal aprobado por el Parlamento. Entre otras cuestiones, daría voz a la mayoría de los votantes y, al menos en este asunto, se libraría de presiones independentistas. Pero no parece probable. El hecho es que ERC y el PDeCAT pueden condicionar la propuesta de renovación del PSOE y de Podemos, situación que, en el actual estado del conflicto institucional en Cataluña no augura nada bueno.

HABLA DE REFORMA CONSTITUCIONAL
El Gobierno se destapa: diálogo “sin cortapisas” con Cataluña
La Gaceta 3 Julio 2018

“En algún momento” España tendrá que encarar la reforma de la Constitución “con el debate social y político correspondiente, pero también sin ningún tipo de temor”, dice el Gobierno.

La vicepresidenta y ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad, Carmen Calvo, ha dicho este martes que el Gobierno está dispuesto a establecer un diálogo “abierto”, “franco”, “democrático” y “sin cortapisas” con el Govern de Cataluña, al que ha reclamado que el “respeto sea compartido”.

Calvo, que continúa así la línea iniciada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de renegar del 155 aplicado con su apoyo y dar palmadas en la espalda a los políticos golpistas, ha señalado que el “cumplimiento de la legalidad” no solo tiene que estar presente en la reunión que mantendrán el próximo lunes, día 9, en Moncloa el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el de la Generalitat, Quim Torra, sino que es una “obligación de ida y vuelta constante” en la relación con Cataluña.

La vicepresidenta, que se ha referido a este asunto en una comparecencia en el Congreso en la que ha explicado las líneas generales de su departamento, ha afirmado que la intención del Ejecutivo es mantener un “diálogo franco y respetuoso con todos” los gobiernos autonómicos, no solo con el catalán, si bien ha subrayado que no va a eludir su responsabilidad con la crisis territorial de Cataluña.

Convencida de que “en algún momento” España tendrá que encarar la reforma de la Constitución “con el debate social y político correspondiente, pero también sin ningún tipo de temor”, ha sostenido que las constituciones son “mapas que tienen que coincidir con el territorio” y que “no pueden estar desajustados”.

Fianzas pagadas
También este martes las entidades independentistas ANC y Òmnium Cultural pagarán la fianza de 2,1 millones de euros que el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena ha impuesto a los 14 exmiembros del Govern procesados, en concepto de responsabilidad civil.

A través de Twitter, Òmnium ha comunicado que harán efectivo el pago de la fianza, con la que evitan embargos a los procesados y que “se agrave el sufrimiento de los presos y de los exiliados”, destaca la entidad.

ANC y Òmnium han culminado este pasado fin de semana el proceso para reunir los 2,1 millones necesarios a través de la denominada “Caja de Solidaridad”, una cuenta bancaria en la que los ciudadanos podían hacer aportaciones para sufragar fianzas de soberanistas procesados.

Llarena, juez instructor de la causa sobre el “procés”, impuso a los 14 miembros del Govern destituido, incluido el expresident Carles Puigdemont, una fianza total de 2,1 millones de euros, cuando les procesó, en concepto de responsabilidad civil.

Aznar: el ‘golpe de Estado’ en Cataluña no se ha resuelto y el traslado de presos ‘es un error grande’
AGENCIAS Republica 3 Julio 2018

El expresidente del Gobierno José María Aznar ha afirmado que el "golpe de Estado sin resolver" que se produjo en Cataluña es la "principal amenaza que tiene España" y ha añadido que la gestión del Ejecutivo de Mariano Rajoy en Cataluña ha tenido "consecuencias devastadoras". A su juicio, el traslado de los presos independentistas a cárceles catalanas es un "error grande". Aznar ha hecho estas consideraciones en una entrevista en Onda Cero en la que se ha hablado sobre todo del proceso de primarias que vive actualmente el PP.

El expresidente ha evitado apoyar en público a ninguno de los seis candidatos que compiten por presidir el partido. Especialmente, ha eludido cualquier comentario que pueda interpretarse como un respaldo a Pablo Casado del estilo del que hizo hace años en un mitin en Castilla y León, cuando le señaló como la persona que le gustaría que le sucediese. Esta vez, quizá para no perjudicarle en la campaña, se ha limitado a recordar que el trato que ha tenido con el vicesecretario ‘popular’ se ha producido después de que él dejara el Ejecutivo, mientras que “las dos” (Santamaría y Cospedal) estuvieron en el Gobierno”. “El único que no estuvo es Casado”, ha añadido.

La reflexión de Aznar ha sido la respuesta a María Dolores de Cospedal quien el lunes, en otra entrevista en la Cadena SER, sugirió que el expresidente está detrás de la candidatura de Casado. Aunque no se ha referido expresamente a ninguno de los candidatos, el antiguo líder del PP sí ha hecho una serie de consideraciones que pueden considerarse dirigidas a la exvicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría. En concreto, lo ha hecho al hablar de Cataluña cuando ha calificado de “error muy grave no haber intervenido para desarticular el golpe” del independentismo. “El golpe no se ha desarticulado, hubo una intervención de la autonomía pero para convocar elecciones en un mes que las vuelven a ganar los golpistas”, ha dicho.

A su juicio, que el movimiento separatista siga vivo como consecuencia de la gestión del Gobierno de Rajoy “tendrá consecuencias devastadoras”. Aznar ha recordado que en 2015 ya advirtió al PP de las nuevas circunstancias sobre Cataluña. De hecho ha comentado que en 14 años ha intervenido en dos reuniones del partido, la última hace tres años cuando los ‘populares’ ya se habían desplomado en la comunidad. “No se me hizo caso y la consecuencia es que el PP es partido sin grupo parlamentario (en el Parlament catalán). Una paliza formidable”, ha expresado, ante lo cual se ha preguntado “dónde están los responsables de eso”, en referencia a los protagonistas de la ‘operación diálogo’, es decir, a Rajoy y Santamaría.

Se ha opuesto tajantemente tanto al acercamiento de los presos soberanistas. “Y ahora, ha señalado, el Ejecutivo socialista ha decidido que esos “golpistas” sean trasladados a prisiones de Cataluña que están dirigidas “administrativamente por los golpistas”. “A mí eso me parece un error muy grande, pero sobre todo desde el punto de vista de España, del Estado y de las posibilidades de la nación española”, ha afirmado. También ha criticado el acercamiento de los presos etarras: “Justamente porque se ha disuelto ETA a los presos hay que pedirles que se arrepientan, no dar concesiones, porque esto desarma a la nación española”.

Aznar ha señalado que él no ha cambiado de posición y ha agregado que el “problema de la cercanía o lejanía de los candidatos es una cuestión relativa a los candidatos”. “Sigo estando donde siempre”, ha afirmado, para subrayar que es el Partido Popular el que ha modificado sus posiciones y provocado “desconcierto”, algo que ha abogado por “corregir”. Al ser preguntado si cree que el PP está en peligro de extinción, ha dicho que “depende”, ya que, según ha subrayado, si el partido “no es refundado dejará de ser una opción de Gobierno y la reestructuración de centro-derecha se hará sobre otras bases distintas”, donde ha situado a Ciudadanos, que ya tiene “una parte de los activos” del PP.

El expresidente ha reiterado que no iba a hablar de los aspirantes a presidir el PP sino de la necesidad de que el partido “vuelva a ser una fuerza útil y de gobierno en España”. Eso sí, ha reconocido que está escuchando algunas cosas en esta campaña interna que le resultan “sorprendentes”. Y se ha mostrado muy crítico con el “ejercicio de desmemoria” de quienes “se han dedicado a enterrar una parte importante bastante buena de la historia del PP y de España”. Ha asegurado que conserva el carnet de militante del PP, si bien no sabe si está al corriente del pago de la cuota como tal, de manera que no se inscribió para participar en el proceso y “no voy a participar” en él porque “estoy al margen del proceso”.

El exlíder del PP se desvincula de la corrupción que arranca en su etapa
Aznar, por otra parte, ha hablado de la corrupción que salpica a su partido como si el fenómeno no tuviera que ver con su presidencia en absoluto. “He procurado en toda mi vida política combatir la corrupción con toda contundencia”, ha señalado, para admitir que es posible que se hayan cometido “errores” y “fallado algunos controles”. Eso sí, ha recalcado que no se puede generalizar la corrupción en el PP sino que hay que “acotar las responsabilidades”, que son “individualizadas”. De hecho, ha dicho que la sentencia de la Audiencia Nacional sobre Gürtel -que condenaba al PP como partícipe a título lucrativo en los manejos de la trama- se refiere a los ayuntamientos de Pozuelo y Majadahonda. “Esa sentencia es opinable, como todas las sentencias”, ha subrayado sumándose a los argumentos que ha utilizado el propio partido para comentarla. Preguntado por el sistema de corrupción generalizada al que se apunta en ese fallo judicial, ha dicho que eso habría que “demostrarlo” y ha negado que hubiera una ‘caja b’ en el PP. “En mi época el PP se financiaba con todos los medios legales que tenía a su disposición”, ha manifestado.

Ante la corrupción, Aznar ha asegurado que comprende que produzca “desazón” porque es un fenómeno “intolerable e inaceptable”. Es más, ha reconocido que la corrupción ha provocado que muchos votantes del PP “se puedan sentir apenados, tristes o defraudados” pero ha dicho que más que la corrupción, ha sido la actuación en Cataluña tras el “golpe de Estado” de los independentistas lo que ha provocado esa fuga de votantes.

En cualquier caso, el expresidente cree que la moción de censura que ha expulsado al PP del Gobierno de la nación se llevaba negociando desde “hacía mucho tiempo” y que la sentencia del caso Gürtel solo fue un “pretexto”. En este contexto ha enmarcado las decisiones sobre el traslado de presos independendistas a Cataluña o de presos de ETA al País Vasco.

Ante la polémica por RTVE, el expresidente del Gobierno ha calificado de “penoso” lo que está pasando en el ente público y cómo se lo “reparten los partidos” que han apoyado a Sánchez para que prospere la moción de censura. A su juicio, este “espectáculo” produce “tristeza”. Eso sí, Aznar ha admitido que el ente público tampoco era símbolo de neutralidad durante su etapa en el Gobierno. De hecho, ha dicho no recordar que en su día él pusiese al frente del ente público a un diputado -Fernando López Amor- ni que hubiese “alentado” la creación de un grupo de comunicación, en alusión a Telefónica.

Renovarse o desaparecer
JAIME IGNACIO DEL BURGO El Mundo 3 Julio 2018

Después de haber sido senador primero y diputado después hasta completar 27 años de escaño en las Cortes Generales, y de haber tenido el honor de ser el primer presidente democrático de la Diputación Foral o Gobierno de Navarra, en el año 2008 puse punto final a mis actividades políticas. Hace cuatro meses quité la placa de mi despacho de abogado tras más de 40 años de ejercicio. A lo que no renuncio, mientras tenga salud e inteligencia, es a mi condición de escritor. He publicado 37 libros sobre temas jurídico-forales, constitucionales, históricos y políticos. He defendido hasta la extenuación el derecho de Navarra a su propia identidad, frente a las pretensiones anexionistas del nacionalismo vasco. Me he enfrentado, sin más armas que la pluma y la palabra, al terrorismo de ETA. El 22 de diciembre de 1977, el presidente Suárez me llamó y me anunció que desde el día siguiente me pondrían escolta policial. Suelo decir que desde entonces he vivido en régimen de libertad vigilada, aunque gracias a mis ángeles custodios (Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Foral) he podido hasta ahora salir indemne de la furia abertzale.

Viví con intensidad tanto el nacimiento de la UCD como su defunción tras el batacazo electoral de octubre de 1982. Recuerdo que calculábamos una pérdida de unos 100 escaños, pero confiábamos en mantener un grupo de 70 u 80 diputados. La realidad fue que sólo obtuvimos 12 diputados. En tales condiciones, no hubo otra opción que la disolución. ¡Cómo resuena el eco de la UCD moribunda en las paredes de Génova 13!

Tras la muerte súbita de la UCD me sumé al democristiano Partido Demócrata Popular (PDP). No quise seguir los pasos hacia el PSOE del sector socialdemócrata centrista, liderado por Francisco Fernández Ordóñez, en el que yo había militado desde antes de la muerte de Franco. En 1989, el PDP se disolvió para contribuir a la refundación del PP como único partido representativo del centroderecha español. A principios de 1990, Aznar me nombró miembro del comité ejecutivo nacional del PP. En él permanecí hasta marzo de 2008.

En el Grupo Popular, entre otros muchos asuntos (fui presidente de la Comisión Constitucional), me ocupé de la corrupción. Fui portavoz en la comisión Filesa, que puso de manifiesto el maridaje entre la gran banca y el PSOE para eludir la ley de financiación de 1987 con cantidades multimillonarias (15 millones de euros). La comisión derivó en la creación de otra nueva para estudiar la financiación de los partidos políticos. Recuerdo que en la primera comparecencia de los tesoreros de los partidos en 1995, nos pusimos de acuerdo Álvaro Lapuerta (que en paz descanse) y yo para proponer la supresión de las donaciones anónimas, por entender que arrojaban sombras de duda sobre la licitud de tales aportaciones. Nuestra propuesta sería rechazada por CiU y el PNV hasta que al fin, en el 2007, se aprobó la prohibición del anonimato de las donaciones. A lo largo de todo este tiempo, desde la tribuna de oradores proclamé con orgullo la limpieza de la financiación del PP, la insignificancia de las donaciones anónimas en su presupuesto (menos del 2%), su saneamiento financiero ya que vivía de las subvenciones públicas calculadas en función de los votos obtenidos y, por tanto, de la mayor o menor satisfacción de los electores con nuestra gestión. Por eso, cuando llegaron las primeras noticias del caso Gürtel pensé que se trataba de una campaña de difamación. Hemos conocido conductas personales claramente reprochables así como intentos de parapetarse detrás del partido en justificación de lo injustificable. Pero no es ocioso recordar que si desde 1987 hasta 2007 las donaciones anónimas eran absolutamente legales, lo que implicaba la recepción de dinero en metálico, no había ninguna necesidad de llevar una cuenta B para camuflar tales entregas que la propia ley permitía blanquear sin ningún problema y quedaban a la libre disposición del partido. De todo esto, la sentencia del magistrado progresista no dice ni una sola palabra.

Pido perdón por la extensión de estos antecedentes, pero me ha parecido conveniente refrescar la memoria de algunos y sobre todo de ilustrar a las nuevas generaciones sobre quién es el personaje que va a tener la osadía de decantarse por uno de los candidatos en las primeras elecciones primarias del partido.

Siempre entendí que guardar silencio en los órganos del partido era una actitud contraria a la lealtad debida al partido y a sus militantes. Recuerdo que en la Transición los debates internos eran extraordinariamente vivos. También los hubo en los primeros años de la refundación del PP, pero fueron apagándose con el tiempo. Y ahora da la impresión de que la lealtad a la ideología del partido y a los programas electorales ha quedado oscurecida por la lealtad incondicional al líder.

El alejamiento del día a día de la política tiene la ventaja de que las cosas se ven con mayor objetividad y, además, se conoce mejor lo que piensa la gente. A finales de 2014 me pareció que debía trasladar lo que pensaba a Mariano Rajoy. El 27 de diciembre le dirigí una carta en la que venía a decirle que por muchos logros que el Gobierno tuviera en materia económica, la corrupción nos iba a arrastrar si no conseguíamos desengancharnos de ella. Le instaba al nombramiento de sendas comisiones gestoras en Madrid y Valencia. También le expresaba la necesidad de que la secretaría general la ocupara una persona con dedicación exclusiva. Le proponía que inmediatamente después de las elecciones municipales y autonómicas de 2015 convocara un congreso extraordinario para una segunda refundación del PP, con el fin de renovar de arriba abajo los órganos de dirección y elegir democráticamente al candidato a la presidencia del Gobierno. En ese momento, el partido estaría en las mejores condiciones para decidir cuál sería la persona más idónea para la presidencia del Gobierno. No tuve respuesta. En vista de ello, extraje las ideas fundamentales y publiqué un artículo en EL MUNDO titulado El PP, por la senda de UCD (5 de junio de 2015).

Volví a la carga epistolar el 16 de febrero de 2016. Le recordaba al presidente mi carta anterior. Reproduzco un párrafo especialmente duro, pero del que no quito ni una coma: "En tales condiciones, el PP necesita una renovación de arriba abajo o, mejor aún, una nueva refundación. La gaviota chapotea en el charco de la corrupción y es incapaz de remontar el vuelo. Por eso, la única opción es, a mi juicio y al de mucha gente de buena voluntad, que antes hoy que mañana des un paso atrás y confíes esa titánica tarea a una persona o a un equipo de personas que reúnan las condiciones necesarias de integridad y prestigio para conducir el proceso. Y en cualquier caso, además de renunciar a presidir el Gobierno permitiendo un nuevo candidato del partido -elegido, no designado, en la Junta Directiva Nacional- debieras anunciar que, en el supuesto de que haya nuevas elecciones, no volverás a repetir como candidato". Tampoco tuve respuesta. En vista de ello vertí el contenido de mi carta en un nuevo artículo: Hacer mudanza, o perecer. (EL MUNDO, 10 de marzo de 2016).

Sería estúpido por mi parte invocar a estas alturas el "ya lo dije yo...". Agua pasada no mueve molino. Por otra parte, justo es reconocer que, aunque tardía, la retirada de Mariano Rajoy de la política ha sido ejemplar. Se ha ido del todo, ha renunciado al aforamiento y no va a vivir del erario público. Antes de irse convocó un congreso extraordinario para elegir su sucesor sin el dedazo presidencial. El partido está en condiciones de elegir libremente a su futuro líder.

Dicho esto, pienso que las cosas que le dije al entonces presidente Rajoy siguen plenamente vigentes. Por eso me irrita que cuando el Titanic popular se hunde -al parecer sin remedio- en el único sitio donde no se han enterado ha sido en el puente de mando, donde los oficiales -en este caso del sexo femenino- se pelean por sustituir al capitán en vez de solicitar voluntariamente su relevo a la vista de su manifiesta incapacidad para salvar el barco. Para colmo de males, el último gran jarro de agua fría ha sido conocer la falsedad de las cifras de afiliados reales al partido, de modo que aquella gran legión de militantes se ha quedado tan escuálida que produce sonrojo salvo en quienes debieran asumir la responsabilidad política de semejante desaguisado.

Conozco a las dos candidatas a presidir el partido, prácticamente desde el inicio de su actividad política. Valoro su carrera profesional. Si estuviéramos ante un tribunal de oposiciones a cátedra, seguramente la que fue número dos en el Gobierno se impondría en la trinca a quien ejercía el poder real en el partido, que no ha sido precisamente un dechado de organización y buen gobierno.

Pero las candidatas no han de someterse a ese trámite casi diabólico de las oposiciones en la Universidad, sino al juicio de los electores ante los que no pueden presentarse como paradigmas de la renovación. ¿Acaso no desempeñaron durante muchos años la jefatura del estado mayor del presidente, una en el Gobierno y otra en el partido? Si la moción de censura obligó a Mariano Rajoy, de golpe y porrazo, a asumir sus responsabilidades políticas en el partido, ¿cómo pueden creer sus más directas colaboradoras que están limpias de polvo y paja en una situación tan agónica?

Dicho lo anterior, el lector ya habrá adivinado por quién me decanto en las primarias. Dios me libre de ser dogmático. Pero pienso que en la hora presente la alternativa es renovarse o desaparecer. Para dirigir la renovación total del partido se necesita una persona bien preparada, con ideas claras para luchar por una sociedad libre y socialmente justa, capaz de arrastrar a la juventud, sin lastres del pasado y sin guardar ningún cadáver económico en el armario, dispuesto a reforzar el papel vertebrador de España que hasta ahora ha desempeñado el PP. En suma, una persona que reúna las condiciones necesarias para recuperar la confianza del electorado. Pienso que Pablo Casado es el indicado para esta tarea titánica. Si, por desgracia, fracasa en su empeño o no está a la altura de las circunstancias habrá que ir pensando en el epitafio del Partido Popular.

Jaime Ignacio del Burgo es jurista y escritor.
 


 


Recortes de Prensa   Página Inicial