AGLI Recortes de Prensa   Jueves 5 Julio 2018

¿Acaso quieren sacarnos del euro?
OKDIARIO 5 Julio 2018

El PSOE se abona al ámbito de las ocurrencias. De otra forma no se puede definir la idea de reclamarle a Bruselas el control sobre el déficit público. Un hecho que, de consumarse, nos llevaría de inmediato fuera del euro y, por supuesto, sería nuestra ruina en términos sociales y económicos. Apuntan los socialistas que esta medida estaría pensada para garantizar los servicios esenciales a los ciudadanos. No obstante, llegados al punto de consumación de semejante dislate, no habría servicios esenciales que garantizar. Cabe esperar, sin embargo, que esto sea tan solo parte del fuego fatuo que en forma de propaganda comunicativa están lanzando los socialistas desde que llegaron al poder.

Un mero guiño a la izquierda podemizada más que una aspiración que pretendan hacer realidad. Cualquier otra cosa, desde luego, acabaría con la prosperidad económica que nos ha hecho crecer a más del 3% durante tres años consecutivos y que nos ha situado a la cabeza de las economías más fuertes de la Unión Europea. Para acometer este imposible, el PSOE tendría que reformar la Constitución o saltársela a la torera. Fue precisamente José Luis Rodríguez Zapatero el que permitió la reforma del artículo 135 de la Carta Magna y entregó el control del déficit a Bruselas cuando su desastrosa gestión económica casi malogra el futuro a medio y largo plazo de España.

Si lo que pretenden Pedro Sánchez y su Gobierno es que volvamos a bordear el default, éste, sin duda, sería el camino correcto. Algo a lo que no se han atrevido los eurófobos de Italia. Ni siquiera en la Grecia de Alexis Tsipras, que sabía que la única manera de salir de la quiebra era seguir la senda de Europa y olvidarse de veleidades aislacionistas. España no puede volver de ninguna manera al año 2010. Aquel país presidido por Zapatero superó el 11,2% de déficit, congeló las pensiones y, de no haber sido por la labor posterior del Partido Popular, nos hubiera abocado al rescate. España debe aspirar a un futuro de crecimiento, no a un pasado de carestía y recortes. Afortunadamente, estará el sentido común y la experiencia de Nadia Calviño para poner mesura.

No es distensión, es un chantaje
EDITORIAL El Mundo 5 Julio 2018

En lo que respecta al desafío separatista, el Gobierno de Pedro Sánchez se parece cada vez menos a la oposición de Pedro Sánchez. No hace tanto que el hoy presidente se retrataba con Rajoy, ofreciendo la foto de la responsabilidad de Estado frente al plan segregador. Aquel Sánchez incluso reclamaba una actualización del delito de rebelión que reconociera que hoy es posible dar un golpe -y tipificarlo como tal- sin recurrir a la violencia de añejos espadones. Aquel Sánchez llamaba racista y supremacista al mismo Torra al que se dispone a recibir en Moncloa, y le comparaba con Le Pen con una precisión fundada en los propios escritos de Torra.

Pero este Pedro Sánchez aupado al poder con los votos -entre otros- de los separatistas es ya otro Pedro Sánchez. Importa poco que su mutación la haya producido la liquidez ideológica, la insinceridad de su compromiso con el 155 o el puro instinto de supervivencia que le obliga a depender, para agotar la legislatura -contra lo que prometió durante la moción-, del voto de quienes le hicieron presidente. Esa misma suma ayer permitió al grupo parlamentario socialista renovar a su gusto el Consejo de RTVE, después de coprotagonizar con Podemos varias jornadas de bochornoso enjuague para hacerse con su control. Los socios de censura del presidente ejercen a diario sobre él un chantaje indisimulado. Claro que un chantaje solo es eficaz si el chantajeado es lo suficientemente débil como para tener que aceptarlo o bien convocar elecciones. Pero cuando está en juego la integridad de la Nación y la supervivencia del orden constitucional, toda cesión traiciona la historia del PSOE, la postura previa de Sánchez y a los ciudadanos.

Los españoles no entienden que en el mismo día el ministro de Exteriores, Josep Borrell, explique que no solo no hay hipoteca alguna que pagar a los separatistas sino que ha propuesto la réplica de Pedro Morenés a las injurias de Torra como modelo para el resto de diplomáticos; y que luego la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, declare que Torra tiene derecho a hablar "de todo" con el presidente del Gobierno -incluyendo la autodeterminación- y que Cataluña "exige una respuesta específica", ajena a las normas que rigen para cualquier otra autonomía. Semejantes palabras en boca de una ministra de España conceden una victoria política a los independentistas: legitima su marco discursivo quien más celo debería poner en combatirlo. Torra avisa de que viene exclusivamente a pactar el referéndum de autodeterminación y a exigir el archivo de la causa por rebelión. Los políticos presos han sido acercados a un mismo módulo penitenciario en Cataluña, donde quedarán al cuidado de un conseller independentista. La distensión siempre llega del mismo lado, mientras el secesionismo, envalentonado, cruza líneas rojas y consolida posiciones aprovechando el terreno cedido por este Gobierno.

Un camino al abismo.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 5 Julio 2018

CÁRCELES DE LUJO EN CATALUÑA PARA LOS GOLPISTAS / MERITXELL BATET “ACEPTA” QUE EL REFERÉNDUM PACTADO FIGURE EN LA AGENDA DE LA REUNIÓN SÁNCHEZ – TORRA.

Este okupa de la Moncloa ha decidido superar a su admirado José Luís Rodríguez Zapatero en sectarismo y en gilipollez. Y a fe que lo va a conseguir en un tiempo récord. En primer lugar, asombra y preocupa extremadamente el silencio aplastante de una oposición que parece paralizada por los movimientos descarados de este Gobierno y de su Presidente en su usurpación del poder sin pasar por las urnas. Y en segundo lugar, asombra igualmente la osadía de este Presidente por accidente en cuantas actuaciones ha emprendido en ese camino de “normalización política” que se está transformando en revanchismo descarado y en cesiones inaceptables a los golpistas catalanes, tanto presos a esperas de ser juzgados, como los que gozan de libertad desde sus cargos al mando de la Generalidad en Cataluña. Unas concesiones que lo que normalizan es la traición a España y a los españoles.

La decisión más polémica ha sido forzar el traslado de los golpistas presos a cárceles dentro del territorio de Cataluña y, en concreto, a la prisión de Lledoners en San Juan de Vilatorrada (Barcelona) a unos escasos 60 km de la capital de la República virtual de Cataluña. En el caso de las golpistas presas su traslado será a la prisión de Puig de les Bases en Figueras (Gerona). Ambas prisiones son de nueva construcción (2014) y de nueva filosofía carcelaria en cuanto al tipo de construcción de módulos y equipamiento alejado de los antiguos centros de internamiento. Y es que las penas así son más llevaderas, no cabe duda, e infinitamente más humanas y consideradas con los derechos humanos de los reclusos que los que estos demostraron despreciando el derecho de los demás cuando cometieron sus fechorías. Una política no ya de reinserción sino de inmerecida pastelera benevolencia.

Y por supuesto, el trato que recibirán tan ilustres huéspedes, habida cuenta de que la responsabilidad recae totalmente en Instituciones Penitenciarias de Cataluña dependiente del Gobierno de la Generalidad, será exquisita y residirán en celdas individuales (como ahora disfrutaban ya) en módulos de respeto donde se evitará el contacto con otros presos preservando su seguridad y aislamiento. Y gozarán también de los excelentes servicios modernos de auténtico lujo que disponen ambas prisiones con piscina exterior y zonas deportivas dignas de Colegios Mayores Universitarios privados. Un entorno adecuado a quienes serán objeto de visitas continuadas de familiares, amigos y camaradas (ya que habrá “manga ancha” y se hará la “vista gorda”) y concentraciones de apoyo promovidas por las asociaciones golpistas ANC y OMNIUM a las que se sumarán, como en la ya convocada, desde le Presidente del Gobierno de la Generalidad (el legal, no el “legítimo” fugado) Joaquim Torra y toda la caterva de golpistas no imputados pero que lo fueron como votantes anónimos el día de la proclamación de la República.

Una puesta en escena que es obra exclusiva del impresentable okupa de la Moncloa Pedro Sánchez al no esperar a que la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo que juzgará a los acusados en firme una vez el juez Pablo Llarena, presumiblemente esta semana declare firme el Auto de Enjuiciamiento y haga una entrega formal del Sumario. ¡Todo llega, aunque a veces como los milagros, tarden un poco más! Y esta Instrucción, que parecía un culebrón interminable como el de Cristal o El secreto de Puente Viejo, también ha llegado a su final. De este sujeto es la plena responsabilidad de los futuros acontecimientos que se den cuando la Sala de lo Penal inicie el juicio y los acusados deban acudir a Madrid a declarar y hacer acto de presencia durante todas las sesiones, que se prevén numerosas y dilatadas en el tiempo, dada la complejidad y número de acusados disponibles y declarados en rebeldía.

La otra noticia que resulta inquietante es sin duda la próxima reunión concertada para el 9 de julio entre Pedro Sánchez y Joaquim Torra. Una reunión que entraría dentro de la normalidad de relaciones institucionales, pero que hace tiempo no ha sido así por culpa del desafío secesionista de los anteriores Presidentes y Gobiernos de la Generalidad al plantear, como ahora, un referéndum de independencia (eufemísticamente llamado de auto determinación) para que se manifieste el “pueblo de Cataluña”. Una petición que ha sido rechazada por no ser constitucional y que, sin embargo, se llevó a cabo en forma de “consulta” y referéndum desobedeciendo al Tribunal Constitucional y llegando a declarar de forma unilateral la República independiente usando como aval el resultado de una farsa de votación.

Y ha sido la nueva catalanista proindependentista Meritxell Batet la que dice haber aceptado incluir en la Agenda de la reunión el famoso tema del referéndum pactado, a sabiendas de que las posiciones de los golpistas siguen siendo las de obtener una concesión que nunca contaría con la aprobación del Parlamento de España al no tener la capacidad ni la legitimidad de mercadear con la Soberanía Nacional que reside en el conjunto del pueblo español. Algo que reiteradamente ha venido sentenciando el Tribunal Constitucional. Y como dije ayer, se puede hablar de todo, pero no pactar de todo aquello que no está en nuestras manos. Y ni éste ni ningún otro Gobierno de España tiene potestad para conceder algo que está fuera de su competencia. Y esta relativa a la Unidad de España es una de ellas.

Me parece una burla y una temeridad tanto el traslado de los golpistas presos dejando en manos de la Generalidad su custodia, así como el que figure como punto de agenda tratar sobre un posible referéndum soberanista pactado con el Estado, es decir con el Parlamento de España. Un punto que ya se sabe que es el apriorismo que siempre ha incluido la Generalidad y su Gobierno incluyéndolo como punto primero de su cada vez más larga lista de reclamaciones por supuestos agravios con otras comunidades autónomas y deudas históricas ficticias.

Pedro Sánchez ha iniciado un camino que ya dije que no podrá continuar sin encontrarse con una gran piedra que se lo impida. Y es que, al igual que los golpistas deberán responder ante un Tribunal de sus delitos, este Presidente y su Gobierno pueden verse igualmente en esa tesitura caso de persistir en su actitud de colaboradores necesarios para la destrucción de España. No lo van a conseguir.

¡Que pasen si pueden un buen día!

Pedro Sánchez cede gustoso al chantaje separatista
EDITORIAL  Libertad Digital 5 Julio 2018

El chantaje de los separatistas catalanes al Gobierno de Pedro Sánchez para que se sometiera a un "diálogo sin condiciones ni renuncias" con el presidente golpista de la Generalidad, so pena de tumbar la toma de RTVE por parte de PSOE, Podemos y PNV, surtió efecto de inmediato. El martes, la vicepresidenta, Carmen Calvo, proponía un "diálogo sin cortapisas" entre Sánchez y Joaquim Torra, y el miércoles se manifestó en el mismo sentido la ministra de Política Territorial, la catalanista Meritxell Batet; así que finalmente ERC y PDeCAT han dado su plácet a la ominosa renovación del Ente Público, que va a reportar pingües beneficios a personajes como Cristina Fallarás y Rosa María Artal, reinas del periodismo basura de extrema izquierda.

Si ya de por sí es execrable el afán de los Gobiernos por controlar los medios de comunicación, qué decir del precio que en esta ocasión ha pagado Pedro Sánchez a los golpistas. Y es que, al afirmar que está dispuesto a hablar de todo y "sin cortapisas" con quien, como el supremacista Torra, proclama públicamente su intención de subvertir la legalidad desde las propias instituciones, Sánchez comete la indignante irresponsabilidad de dar esperanzas a los separatistas respecto de algo que el Gobierno de la Nación no puede otorgarles sin vulnerar el orden constitucional: un referéndum pactado de autodeterminación.

Ciertamente, y tal como ha sentenciado el Tribunal Constitucional en más de una docena de resoluciones, un referéndum pactado no sería posible sin una "reforma agravada" de la Ley Fundamental, es decir, de las que requieren la disolución de las Cortes y la celebración de un referéndum vinculante en toda España.

El proceso sedicioso que se registra en Cataluña no se detendrá ni cediendo ante los golpistas ni tratando de engañarles. Esto último no haría sino cebar la rebelión y provocar más victimismo entre los liberticidas, a los que el Gobierno vuelve arropar con el manto de la legalidad constitucional, contra la que no dejan de atentar.

La vía del apaciguamiento y el diálogo con los golpistas lo único que consigue es fortalecerlos y hacerlos más voraces. Así, sólo un día después de que el Gobierno accediera al traslado de los golpistas presos a cárceles catalanas, el supremacista Torra ya andaba exigiendo "la libertad de todos los presos y la anulación de sus causas".

No menos disparatado sería que Sánchez diera esperanzas a los golpistas también en el ámbito penal. Aun cuando sea cierto que con Mariano Rajoy, y tras la comprensible dimisión del fiscal general del Estado Eduardo Torres Dulce, el Ministerio Público se dedicó a retirar todos cargos contra los golpistas Artur Mas, Joana Ortega e Irene Rigau que pudieran llevarlos a la cárcel, ahora sería absolutamente impracticable y estéril esa maniobra prevaricadora a favor de Puigdemont y compañía, dado que ya está personada la acusación popular, que ejerce el partido Vox. Eso, por no hablar de la declaración unilateral de independencia que perpetró Puigdemont y de los episodios de violencia que protagonizaron los liberticidas el pasado otoño, que han provocado acusaciones mucho más graves que las que se dieron durante la primera fase del golpe, liderado entonces por Mas. Con todo, no deja de ser preocupante el bochornoso y persistente silencio del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ante la delirante demanda separatista de dotar a los Mozos de Escuadra de armas largas.

Está visto, sin embargo, que a Sánchez no le importa dar alas y esperanzas a los separatistas, siempre y cuando estos le ayuden a hacerse con el control de RTVE y del CIS, donde ha tenido la desvergüenza de colocar a un miembro de la Ejecutiva del PSOE, José Félix Tezanos, que, con aún más desvergüenza, ha advertido de que no dejará de formar parte de la dirigencia socialista.

Y venían a despolitizar las instituciones y a regenerar la democracia...

Gobierno y medios encanallados
Agapito Maestre  Libertad Digital 5 Julio 2018

Los medios de comunicación están encanallados, o sea, viven en un estado de absoluta anormalidad. Si fueran creadores de genuina opinión, tendrían que haber puesto el grito en el cielo por el procedimiento impuesto por el Gobierno para elegir a los consejeros de RTVE. Si la calidad democrática de un Gobierno se mide por el respeto a las leyes que emanan del Poder legislativo, es claro que el Gobierno de Sánchez acaba de saltarse toda la normativa legal que el Congreso de los Diputados venía elaborando en los últimos años para elegir de modo transparente los directivos y presidente del ente RTVE.

La calidad de una democracia se mide por el respeto a las leyes de su Gobierno y por la legitimidad que conquista cada día con sus tareas gubernamentales. ¿Cumple las leyes este Gobierno? Obviamente, no; no hay día en que no se sitúe al borde del abismo de la ilegalidad, o peor, interpreta la ley, por ejemplo, la ley de leyes, la Constitución, siempre a su favor. ¿Tiene legitimidad democrática este Gobierno? Alguna le daba la moción de censura contra Rajoy, pero ya ha quedado disuelta en un cúmulo de propaganda ridícula para hacerse con el control de los medios de comunicación del Estado. La manera zafia de asaltar el poder de RTVE por parte de los socialistas refleja su falta de respeto por la ley y el desprecio que tienen por la búsqueda de legitimidad democrática.

Cualquier relato sobre el procedimiento llevado a cabo por los socialistas de Sánchez para tomar el poder de RTVE, incluso el más proclive a las tesis del Gobierno, tendrá que reconocer que no sólo es un asalto del Gobierno para tomar el control absoluto de los medios de comunicación del Estado, sino que también es una manera de mostrar al respetable público, llamado pueblo, populacho o morralla, que gobernará este país a través de decretazos o reglas que siempre estén al filo de la ley.

Sánchez llegó al poder de modo extraño y, por supuesto, discutible en una democracia desarrollada. Sí, sí, ya va siendo hora de poner en cuestión la legitimidad de este Gobierno, apoyado por 84 diputados socialistas y por partidos políticos que no creen en la democracia parlamentaria del 78, o sea que están ahí para reventarla desde dentro ¿Qué legitimidad puede tener un Gobierno que se apoya en partidos que quieren destruir el régimen democrático? Ninguna. Sánchez ha dilapidado ya la poca legitimidad de origen que le daba la moción de censura. Y además carece de legitimidad de ejercicio, porque aún no ha presentado un programa de gobierno en el Parlamento español, no ha concedido una rueda de prensa con preguntas y respuestas a los medios de comunicación y, sobre todo, está concediendo a los golpistas todo lo que le piden, por ejemplo, negociar un referéndum para romper la unidad de España. Y así suma y sigue…

La legitimidad de este Gobierno está puesta en cuestión desde el mismo momento en que no lucha por tener legitimidad. Creen que todo está resuelto por repetir que llegaron de modo legal y legítimo al poder. Mentira. La legitimidad se conquista día a día. Por desgracia, Sánchez cuenta con unos aliados importantes para mantenerse en el poder, a saber, casi todos los medios de comunicación. ¿Cuántos medios de comunicación han puesto en cuestión la patraña del decreto-ley para asaltar el Consejo de RTVE? Pocos y muy débiles. Sobre esos pocos medios se mantiene la democracia del 78. El resto es encanallamiento, o sea, hacer como que vivimos en la normalidad, cuando el Estado de Derecho está roto.

Acostumbrados a vivir en la anormalidad, los medios de comunicación han vuelto a callar, o peor, a mentir sobre el procedimiento absolutamente ilegítimo que el Gobierno de Sánchez ha perpetrado contra la democracia española. La democracia no existe sin medios de comunicación creadores o educadores de opinión. De verdad. Los medios de comunicación en España son antes siervos de opinión que creadores de verdad.

El enemigo de España no puede forrarse con cargo a nuestros impuestos
OKDIARIO 5 Julio 2018

La “nueva” RTVE que quieren construir Podemos y PSOE nacerá muerta si Jaume Roures se convierte en uno de sus principales beneficiarios. Un enemigo de España como él no puede forrarse con cargo a nuestros impuestos. Tener al multimillonario trostkista manejando los contenidos externalizados sería como poner a un lobo a cuidar de las gallinas. Por mucho que la formación de Pablo Iglesias se afane en devolverle favores del pasado y del presente —Público es la gacetilla morada por excelencia— Roures no tiene espacio en el Ente público. Ni directa ni indirectamente. A lo largo de su trayectoria ha demostrado un odio cerval al mismo país en el que se ha hecho millonario. Un trauma que ni Sigmund Freud podría desentrañar con facilidad. Su hoja de agravios contra nuestro país —que no el suyo, ya que su filoindependentismo se lo impide— es tan larga como el número de sociedades relacionadas con sus intereses que han sido radicadas en territorios offshore.

Roures movió los hilos del triunvirato que tenía como objetivo socavar la unidad de España y que durante una época reunión bajo su estricta supervisión a los podemitas Pablo Iglesias y Xavier Domènech y al golpista Oriol Junqueras. Figuras todas ellas que, de manera directa o indirecta, han propiciado con sus comportamientos y manifestaciones que el radicalismo tome asiento con fuerza y que el desafío al Estado de Derecho en Cataluña siga vigente. No obstante, no se ha quedado ahí, también llamó “prevaricadores” a magistrados de tanto prestigio como Pablo Llarena (Tribunal Supremo), Carmen Lamela (Audiencia Nacional) o Juan Antonio Ramírez (Juzgado 13 de Barcelona). Por tanto, Roures, carente de más principios que la atracción irrefrenable por el dinero, no puede ni por actitud ni por aptitud participar del banquete público que supone Radio Televisión Española.

El hecho de que Podemos se afane tanto en su figura, ya sea de manera directa o a través de sus periodistas de cámara como Ana Pardo de Vera, define al propio partido que dirige Iglesias. Una formación siempre dispuesta a entenderse con los que quieren socavar los principios elementales de nuestra democracia. El PSOE no puede permitir que Podemos se salga con la suya. Ceder con Roures sería la muerte definitiva del Gobierno de Sánchez tras las prebendas concedidas a independentistas vascos y catalanes. El Ejecutivo no sólo tendría en contra la minoría parlamentaria y la torpeza de sus acciones, sino que además contaría con la propaganda podemita en contra y amplificada desde Televisión Española. Un auténtico Caballo de Troya que trataría de borrarlos del mapa político.

RTVE: el segundo asalto del independentismo tras conquistar igual La Moncloa
ESdiario 5 Julio 2018

La cúpula de RTVE le debe el puesto a ERC. Se corona así un nuevo asalto a las instituciones de quienes, sin los votos de los españoles, se juntan para ocupar todos los espacios posibles.

Con el mismo esquema que en la moción de censura, el PSOE, Podemos y los partidos independentistas han tomado el control absoluto de RTVE, sorteando en este caso además una ley muy clara aprobada ya que fijaba el mecanismo de elección de los directivos de ente público, mediante un concurso abierto que redujera al máximo la arbitrariedad y las injerencias políticas.

De esta manera, la Corporación estará dirigida en exclusiva por consejeros nombrados por una amalgama de partidos con intereses bien distintos que sólo coinciden en una cosa: juntarse para asumir cuotas de poder en todos aquellos espacios en los que la aritmética lo permita.

Pero es un escándalo que tomar al asalto así RTVE, en nombre de una supuesta pluralidad y para imponer una presunta independencia que, en realidad, están ahora más amenazadas que nunca: sólo hay que recordar cómo el diputado Pablo Iglesias se encargó personalmente de seleccionar al presidente del ente, en una maniobra impúdica pero clarificadora de las verdaderas intenciones de su partido.

No se puede defender ni la independencia ni la pluralidad si a la vez se justifica el asalto de Podemos con la última palabra del separatismo

Que aquello lo frenaran los empleados de RTVE fue una buena noticia que cabe agradecerles; pero que hayan aceptado el decreto ley, en lugar de insistir en la aplicación urgente de la ley, evidencia que a ellos también los movía más desalojar a la anterior cúpula del ente que garantizar una nueva desprovista de peajes políticos: si hubiesen insistido ahora en denunciar el grosero asalto a la Corporación y en exigir el concurso público, seguramente ni el PSOE ni Podemos se hubiesen atrevido a imponer un Consejo de Administración más ideológico que nunca ni a entregar a ERC la última decisión sobre la presidencia.

Hacen bien el PP y Ciudadanos en no participar en el enjuague y en ceñirse a la ley para recordar que el procedimiento de elección de los directivos de RTVE ya existe y no es, desde luego, situar al frente a quien quieran Sánchez e Iglesias, pactándolo con Urkullu y Junqueras a cambio de concesiones que aún se desconocen.

Como con la moción de censura, se inventa una emergencia democrática para maquillar un asalto que no está respaldado en las urnas

Tampoco lo es repetir ese mismo esquema, pero con el plácet de los sindicatos del ente público, a quienes sin duda hay que escuchar porque representan a los trabajadores, pero a los que no hay que obedecer tampoco como si su criterio fuera el único posible.

Caen en manos de Iglesias 1.000 millones de RTVE sin control para repartir entre amigos

RTVE era y es mejorable, pero la imagen que los inductores de este asalto han querido dar de ella como órgano propagandista y manipulador es simplemente falsa y repite el falaz argumento justificatorio de la moción de censura: presentar siempre todo como una emergencia democrática inaplazable para, a continuación, entrar derribando leyes, costumbres o votos con alianzas controvertidas entre socios a menudo enfrentados y sin los mismos objetivos.

Lo cierto es que, sin pasar por unas Elecciones, España está gobernada por un presidente con 84 diputados que logró el puesto con el apoyo de partidos que no creen en el país que Sánchez gobierna. Y lo cierto es que, por primera vez en la historia, RTVE va tener una cúpula monocolor viable gracias a un partido separatista. Y por mucho eufemismo que utilicen para camuflar ambas certezas, son simplemente incontestables.

‘El pacto con el diablo’
Alejo Vidal-Quadras Gaceta.es 5 Julio 2018

Los seres humanos somos contingentes y perecederos, pero deseamos ardientemente el conocimiento absoluto y la eternidad. Somos imperfectos, pero amamos la perfección y cuando la pasión nos domina y el objeto de nuestra ansia se muestra huidizo a veces se nos nubla el entendimiento y estaríamos dispuestos a cualquier cosa para obtener sus favores. Todos somos Faustos en potencia, abiertos a la posibilidad de sellar un pacto con el diablo para colmar nuestra codicia, nuestra concupiscencia, nuestra vanidad y, sobre todo y por encima de todo, nuestro apetito incontenible de poder.

Sin duda este es el arrebato más irresistible, la capacidad de decidir sobre el destino de los demás, verles doblar la cerviz, sentir la caricia húmeda de la adulación permanente, ser escuchados como si fuésemos un oráculo infalible, mandar a diestro y siniestro, nombrar a amigos y correligionarios para jugosas sinecuras y disfrutar de su servil gratitud, contemplar la marcialidad de las tropas que nos rinden honores, volar en el avión presidencial, alternar con los grandes de la tierra, gozar sin medida de la plenitud de nuestro ego por fin saciado, no hay mayor placer. Es un éxtasis tanto más pleno y dilatado cuanto mayor es la mediocridad del que lo disfruta, una satisfacción proporcional a la distancia entre la importancia del cargo y los méritos del que lo ostenta. Por eso sería casi conmovedor, si no fuera totalmente repulsivo, observar a Pedro Sánchez en continuo estado de levitación desde que la combinación de una moción de censura súbita y artera y la cobardía indolente del censurado le catapultaron de la noche a la mañana a la cabecera del Consejo de Ministros. Si alguien llegó a creer que el nuevo inquilino de La Moncloa iba a convocar rápidamente elecciones para escuchar democráticamente al pueblo, es que no conoce cómo funciona nuestra especie. Hará lo posible y lo imposible por prolongar un año más, un mes más, un día más, una hora, un minuto aún, la sensación inigualable de empuñar el cetro, vestir la púrpura y llenar páginas del BOE según su capricho y su voluntad. Ha habido en el mundo primeros mandatarios que han asesinado a mansalva, cambiado fraudulentamente constituciones, arruinado países, traicionado a sus mejores y más leales amigos o declarado guerras arrasadoras para seguir aposentados en la poltrona y ser poseídos por la exaltación de pronunciar discursos encendidos ante multitudes enfervorizadas. Comparado con la larga lista de tiranos sanguinarios, caudillos devastadores, psicópatas asesinos y saqueadores insaciables que han ascendido a la más alta magistratura de sus naciones, que Pedro Sánchez acceda a negociar con golpistas, que otorgue beneficios penitenciarios a terroristas y que engorde aún más el déficit y la deuda, tampoco es para tanto. De hecho, frente a monstruos que con tal de conseguir y conservar el gobierno dejaron tras de sí montones de ruinas humeantes y decenas de millones de cadáveres, es un modesto aprendiz. Al lado de Gengis Khan, Ricardo III, Napoleón o Mao-Tse-Tung, nuestro actual Presidente es un pequeño sátrapa insignificante, un párvulo travieso.

Puestas así las cosas en perspectiva, es consolador saber que en el caso que nos ocupa el contrato rubricado con Satanás no tiene escapatoria. Es posible que el joven Sánchez dure hasta 2020 entregando sucesivos jirones de España y del orden jurídico vigente a aquellos que pugnan por destruirlos, pero al final de esta infame escapada le aguardan el oprobio y la derrota. Serán de tal magnitud las vilezas que deberá cometer, de tal gravedad las indignidades a las que se someterá y tan despreciables las acciones que emprenderá para prolongar su turbia dicha, que en las elecciones generales dentro de dos años será barrido en las urnas. Tras su breve sueño realizado, sólo le quedará el remordimiento por las tremendas bajezas en las que habrá incurrido y el desprecio inmisericorde de la mayoría de sus conciudadanos.

Es notable la ceguera que le impide advertir que si en vez de pagar el ominoso precio que le exigen implacables los que le alzaron al solio actuara como un verdadero estadista y siguiera las sabias enseñanzas del maestro florentino, se perpetuaría en el cargo en olor de popularidad. Lejos de ceder a las pretensiones de separatistas y chavistas, podría apoyarse en un PP desarbolado y un Ciudadanos siempre responsable para poner en su sitio a los secesionistas catalanes, implantar las reformas estructurales todavía pendientes que aseguren la calidad de nuestro sistema institucional y dinamicen nuestra economía, y afianzar nuestro papel en Europa. Los que ahora percibe como sus adversarios son en realidad sus mejores aliados para cumplir con su deber. Ni el ganador o ganadora de las primarias del PP ni Albert Rivera le negarían su concurso para llevar adelante las políticas que España necesita. Naturalmente, semejante muestra de liderazgo, de genio estratégico y de firmeza de convicciones requeriría que Sánchez no fuese Sánchez, sino de Gaulle.

De la misma forma que Rajoy no supo aprovechar la oportunidad que le dieron los españoles en 2011 de pasar a la Historia como una figura admirable por su coraje, su ambición y su inteligencia en lugar de penar tristemente su caída en un oscuro registro de la propiedad en Santa Pola mientras le cubre rápidamente el olvido, tampoco su sucesor se da cuenta de la irrepetible ocasión que el azar le ha proporcionado para asombrar a sus compatriotas con su sentido del Estado y su patriotismo valiente. Y es que el que negocia con Lucifer para conseguir la felicidad, está abocado sin remedio, tras una dicha efímera, a la desgracia y a la condenación.

Vender España para gobernarla
Isabel San Sebastián ABC 5 Julio 2018

La gran paradoja de nuestro sistema de representación parlamentaria es que otorga un poder decisorio determinante a grupos cuya razón de ser es precisamente destruirlo. Dicho de otro modo, aboca a los aspirantes a gobernar España a vender su ser y su esencia en el empeño de auparse hasta el timón de mando. Y como los dos grandes partidos llamados a vertebrar la nación no han sabido o no han querido corregir esta anomalía letal, el país se encamina hacia el abismo, empujado por separatistas expertos en extorsionar a líderes cuya ambición pesa en la balanza del quehacer infinitamente más que el patriotismo.

El caso de Pedro Sánchez es paradigmático, aunque dista de ser único. Hace lustros que PSOE y PP se turnan en La Moncloa a costa de ceder cuotas de nuestra soberanía a nacionalistas insaciables, que antes de cobrar el último pago de su constante chantaje ya están exigiendo una cantidad mayor. Nada les basta. Ningún tributo o humillación satisface su voracidad, causa y a la vez efecto de su existencia en el escenario político. De ahí que resulte tan infame como pueril arrastrar la dignidad nacional ante ellos. Cualquier cesión, por ignominiosa que resulte, únicamente conseguirá ganar algo de tiempo. Unos segundos en el reloj de la historia, que se traducirán más pronto que tarde en una pérdida irrecuperable de cohesión territorial, riqueza colectiva e igualdad entre los españoles, inversamente proporcional a la chulería creciente de esos caudillos locales.

El presidente menos votado de la democracia ya ha empezado a saldar cuentas con quienes le permitieron cumplir su sueño de garantizarse una pensión vitalicia. Los presuntos golpistas presos han sido acercados a casa, donde han sido recibidos por los suyos, responsables de gestionar las cárceles, con los honores reservados a los héroes. Igual que los terroristas de ETA, a quienes se dedican danzas rituales de respeto, como si en lugar de pegar tiros por la espalda o detonar coches bomba a distancia hubiesen hecho algo que requiriese algún coraje. Nada nuevo bajo el sol. Tanto en Cataluña como en el País Vasco los sacudidores de árboles y los recogedores de nueces llevan décadas repartiéndose los papeles, con el propósito común de dinamitar la unidad de la nación española. Lo grave, lo imperdonable, es que se lo consienta quien juró cumplir y hacer cumplir la Constitución como requisito indispensable para acceder a su cargo.

Sánchez no se molesta ni en salvar las formas. Está dispuesto a recibir al independentista Quim Torra con una agenda abierta a escuchar cualquier propuesta, incluida la de cometer un delito de sedición con la celebración de un referéndum inconstitucional. Según Meritxell Batet, permitirá que a través de su persona se pisotee nuestra honra, con tal de obtener el nihil obstat de los diputados independentistas a su candidato a dirigir RTVE. Eso sí; todo en nombre del «diálogo» y el «progresismo». ¡Si no fuese para llorar, sería de carcajada!

Hace un par de semanas, Ciudadanos presentó en el Congreso una proposición destinada a cambiar la ley electoral de manera que sea imprescindible alcanzar un mínimo del tres por ciento de los votos a escala nacional para alcanzar representación en dicha cámara. Se quedaron solos. Los secesionistas, como es lógico, votaron en contra. De aprobarse esa modificación, perderían el poder arbitral que detentan. Lo que ya no es tan comprensible es que se opusieran igualmente a la reforma socialistas y populares, supuestamente defensores de la Carta Magna. Salvo que, como parece, antes de entregar una baza semejante a los de Rivera prefieran seguir vendiendo España por parcelas.

No es la nación, es la tele
Gabriel Albiac ABC 5 Julio 2018

Nada importa más al político hoy que los televisores. Es la gran mutación del último medio siglo. Vuelca el concepto de «representación»: aquel que nació en 1789 como fundamento de las sociedades democráticas y es hoy arqueología.

Aquella «representación» funcionaba como una traslación ascendente que, desde los ciudadanos, delegaba su criterio y sus preferencias en los portavoces que habrían de ejercer la administración del Estado. Mediado el siglo XX, la relación pasó a invertirse. Y en esa inversión, se incorporó a las democracias el hallazgo más eficaz de los totalitarismos de entreguerras. Que enunciaba algo tan letal como sencillo: en las sociedades contemporáneas, los deseos y preferencias de la mayoría pueden ser modelados a la medida. Con lo que la subjetividad ciudadana resulta ser una mercancía específica, tan manufacturable como cualquier otra. Las máquinas sobre las cuales se articulaba esa fábrica de consenso eran aún limitadas: radio y cine fueron los germinales instrumentos de un poder que iba a centrarse, en los años veinte y treinta, en identificar a los dominados con el deseo de los dominadores.

Se pergeñó entonces un reparto de funciones entre ambos primeros medios de masas. La radio quedaba para la información: su inmediatez en la transmisión de contenidos y la familiaridad de su presencia doméstica la dotaban de una verosimilitud y, en el límite, de una simpatía blindadas. Al cine competía la gestión complementaria del espectáculo: la exterioridad misma de la sala de proyección era propicia para las identificaciones colectivas, de las que Eisenstein y Riefenstahl harían uso virtuoso. Realidad y entretenimiento se articulaban en el gran proyecto totalitario: convertir a cada ciudadano en minúsculo espejo del Estado. Aunque la bifurcación misma de los espacios de información y diversión agrietaba algo el modelo.

Esa bifurcación fue corregida en los años cincuenta en las sociedades democráticas. A partir de entonces, el televisor iba a proporcionar una masiva máquina de imágenes, por completo integrada en la cotidianidad doméstica y, en el límite, activa las 24 horas del día, 7 días a la semana, 365 días al año. La penetración del Estado en lo íntimo pasaba a ser perfecta. Y la distinción entre lo público y lo privado -ese fundamento de la libertad en las sociedades burguesas- quedó extinta. El televisor es el instrumento mediante el cual el poder fabrica las imaginaciones privadas, a través de las cuales el ciudadano acepta sus servidumbres como libertades. En él, la diversión es información. Y a la inversa.

El juego de Sánchez con los independentistas catalanes es una lección de modernidad política aplastante: la nación no es nada, el televisor es todo. Nada hay de irracional en eso. Tal vez sí, de canalla. Pero, ¿quién ha dicho que lo canalla y lo eficaz se excluyan en la lucha por el poder? La nación puede fragmentarse, e incluso destruirse, sin que aquel que ostenta el mando se vea perjudicado en lo único que le importa: su dominio. En el límite, Sánchez sabe que no es contradictoria la hipótesis de habitar una Moncloa en cordiales relaciones con el presidente de la recién nacida República Catalana. Nada hay de contradictorio. Siempre que el poder de los televisores trueque un oxímoron en un pleonasmo. Sencillísimo.

Eso está en juego: qué sistema de alianzas se requiere para que el control de TVE sea monopolio de Sánchez, y el de TV3 (pronto TVC) monopolio de Torra. Lo demás, todo lo demás, es retórica.

Losantos mete el miedo en el cuerpo a Sánchez con un aviso que aterra al PSOE
ESdiario 5 Julio 2018

El periodista se emplea a fondo para destapar las "mentiras" del presidente del Gobierno y el ministro de Interior en un tema tan trascendental para todos los españoles que puede ser crucial

No poca polémica ha generado la decisión del Gobierno socialista de acercar a los políticos catalanes presos a cárceles más "cercanas" pero Federico Jiménez Losantos no se iba a quedar callado y en su columna de La Razón destapa las mentiras de Pedro Sánchez al declarar "sustanciada la instrucción del caso" porque "poco después de decirlo conocíamos más pasos de Llarena sobre la imputación de malversación de fondos".

El periodista recalca que es "un proceso que el juez ha explicado minuciosamente y en correctísimo español en el auto de procesamiento de Puigdemont y que sólo deja una salida al Ejecutivo: perseguir el Golpe, que continúa, o sumarse a él, que es lo que ha hecho".

Pero según Losantos, "hace más: Carmen Calvo respondió a la demanda de ERC de un "referéndum pactado" con el Gobierno, o sea, ilegal, y prometió "un diálogo sin cortapisas", que así llamará ella a la Constitución: "La Cortapisa". Vamos, que "como el Gobierno no tiene facultades para promover ese referéndum contra la Constitución, entendemos que está dispuesto a cargársela".

No en vano, recuerda, "eso votó, rompiendo la disciplina parlamentaria del PSOE, la ministra Batet, ahora encargada de masajear diaria y obscenamente a los golpistas, que para una nacionalista como ella son "todos los catalanes". Vamos, que echa de Cataluña, política y realmente, a la mitad que es y se siente catalana y española".

No son los únicos miembros del Gobierno socialista que salen escaldados, también el ministro de Interior, "Nanomarlaska, antaño Grande, dice que a los presos terroristas y golpistas se les da "un trato individual". Falso. Lo prueba que los visitara Iglesias (felicidades) y los traslade en bloque, no de uno en uno, a lo que Sánchez llama "zona de arraigo".

En su opinión, ese "arraigo" es la base social del Golpe, "al que el Gobierno suma apoyo logístico, y es más grave que la moción dizque por corrupción: borra la legitimidad de origen por la ilegitimidad de ejercicio. Por una moción entró Sánchez, por otra moción puede salir".

DNS: Documento Nacional Sanitario
Manuel Molares do Val Periodista Digital 5 Julio 2018

Hace pocos días PSOE, Podemos, los independentistas y los nacionalistas moderados rechazaron en el Parlamento la propuesta de Ciudadanos de unificar las tarjetas sanitarias de las Comunidades Autónomas (CC.AA) y crear una nacional al alegar que supone "recentralizar España".

Maravillosa recentralización: quienes viajan por CC.AA. diferentes a la suya comparten la preocupación de no saber cómo serán tratados ellos o los suyos si sufren algún percance de salud.

Las tarjetas sanitarias de las CC.AA. son diferentes, no hay acceso fácil a las historias clínicas y los enfermos crónicos tienen dificultades para conseguir sus medicamentos una vez agotados los que llevan desde su domicilio.

El rechazo a la tarjeta única defendida por Ciudadanos y apoyada por el PP se debe a que la actual izquierda pasó del internacionalismo al aislacionismo localista y los nacionalistas, radicales y moderados, parecer preferir que la pérdida de vidas en nombre de la patria a perder ellos el poder y muchos empleos del parásito cacicazgo regional.

Los españoles poseen un Documento Nacional de Identidad, DNI, que los identifica en todo el país y que permite viajar por la UE pero carecen de uno que les iguale en hospitales, farmacias y ambulancias, sí, ambulancias.

Si existiera ese, llamémosle, Documento Nacional Sanitario, DNS, se evitarían posibles complicaciones de salud de quienes viajan y se sortearían situaciones innecesariamente graves o incluso mortales porque los médicos tendrían información en red de cada paciente como si lo hubieran atendido toda su vida.

Debería hacernos reflexionar este colmo de la endogamia tribal-regional, a muchos de cuyos dirigentes no les importa ya la vida ni el bienestar del pueblo.

Tampoco a los del PP porque debe recordarse que cuando tenían mayoría absoluta tampoco hicieron nada de lo que ahora defienden uniéndose a Ciudadanos.

La medida forma parte del programa del Ejecutivo socialista para el "reconocimiento de la pluralidad lingüística" de España...
El premio que dará Pedro Sánchez a los inmigrantes que hablen catalán sin morderse la lengua
... se les dará prioridad a la hora de regularizarlos
Periodista Digital 5 Julio 2018

De traca. Y lo peor es que no hay quien los pare. Pedro Sánchez se lo comunicará personalmente a su gran amigo Quim Torra en breve: los inmigrantes que vivan en Cataluña lo tendrán a huevo a la hora de regularizarse, eso sí, si demuestran que saben hablar catalán de corrido. De momento, no se habla de que porten además lazos amarillos en el pelo, aunque todo se andará... (El vídeo con la excusa de una edil podemita para no acoger inmigrantes en su casa que hunde al PSO).

El Gobierno socialista no tiene pelos en la lengua: plantea que el conocimiento del catalán será un "mérito" en el proceso de regularización por arraigo de los inmigrantes en esa comunidad, en una medida que forma parte del programa del Ejecutivo socialista para el "reconocimiento de la pluralidad lingüística" de España.

Además, el Gobierno determina que las Administraciones deben impulsar las medidas necesarias "para fomentar el aprendizaje del castellano y de las lenguas cooficiales en la Comunidad Autónoma de su residencia"  la obligación de informarles "sobre el valor que se concederá al estudio y al conocimiento de las lenguas en el caso de solicitar" esa regularización.

Consejo de Lenguas Españolas
La propuesta-que se plasmó en 2017 en una proposición de ley en el Congreso-establece también la creación de un ‘Consejo de las Lenguas Españolas', adscrito al ministerio de la Presidencia o al de Política Territorial, y encargado del "análisis, impulso y coordinación entre el Gobierno y las Comunidades Autónomas en relación con el uso de las lenguas cooficiales", según da cuenta 'OkDiario'.

Este organismo estará representado por dos vicepresidencias, siendo una de ellas para Ignacio Sánchez Amor-secretario de Estado de Política Territorial-y la otra, rotativa, por un miembro de cada uno de los gobiernos autonómicos.

Asimismo, se prevé la creación de una ‘Oficina para las Lenguas Españolas', principalmente dedicada a labores de asesoramiento del Consejo, elaboración de estudios y encuestas sobre las lenguas españolas o a la supervisión del cumplimiento de su uso por parte de la Administración General del Estado y los organismos públicos.

El plan establece también como prioridad la promoción de las lenguas en el exterior, en lo que el Instituto Cervantes jugará un papel clave. Además, "el Estado, en cualquiera de los ámbitos específicos en los que promociona la marca España en el exterior deberá incorporar la información relativa a su realidad plurilingüe como uno de los valores y características significativas del país".

En otro punto se obliga a la traducción de oficio de todos los convenios y tratados internacionales y a la firma de acuerdos internacionales para crear "marcos de cooperación" para "la protección, reconocimiento e impulso de las lenguas compartidas con regiones de otros Estados".

Lanzan una convocatoria en redes sociales para “defender” el Valle de los Caídos el 15 de julio

okdiario  5 Julio 2018

La Fundación Francisco Franco no es la única asociación dispuesta a tratar de impedir que el Gobierno socialista saque los restos del dictador del Valle de los Caídos. Movimiento por España está promoviendo para el 15 de julio una jornada de oración en el Valle con el fin de protestar contra la exhumación de los restos de Franco.

Al ser un lugar de culto que incluso cuenta con una basílica, en el Valle de los Caídos se puede asistir a Misa y al rezo del Santo Rosario cada domingo del año. Este 15 de julio, mes en que el Gobierno de Pedro Sánchez pretende desenterrar a Franco, los ciudadanos que así lo deseen están llamados a permanecer también durante el resto del día para el rezo de Salmos y otras oraciones.

Además, se pide portar banderas de España a todos aquellos que quieran acudir: “Los peregrinos a este lugar santo que representa la reconciliación y reconstrucción de España al amparo del Altísimo deberán llevar por estandarte la bandera nacional en el coche y un cartel en el cristal trasero con el lema de El Valle no se toca”, dicen en el comunicado que han hecho público.

Misa y oración
El programa para la oración también está detallado en el documento: “Los actos religiosos darán comienzo a las 11 de la mañana con la Misa conventual en la Basílica, en la que se prevé una asistencia masiva. Después de la Misa continuaremos en oración todo el día con el rezo de Salmos, Rosario y la Coronilla de la Divina Misericordia, así como con las oraciones propias del Valle. Hemos pedido a los monjes que expongan el Santísimo para la Adoración y la oración”.

Movimiento por España se está movilizando en los últimos días tras el anuncio de la decisión del nuevo Gobierno de España. Además de haber colocado en múltiples calles de Madrid pegatinas con el lema “El Valle no se toca”, la líder de la asociación, Pilar Gutiérrez, afirmó recientemente en una entrevista que “Los CDRs se van a quedar chicos ante los Comités de Defensa del Valle”.

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Pirulí que te vi
Sánchez y sus socios toman el control de RTVE
Álvaro Martínez ABC 5 Julio 2018

El llamado «Gobierno bonito» dibujó ayer en el Congreso la «España diversa» que dice perseguir Sánchez. Fue a cuenta de la toma de control de la televisión pública por el nuevo rodillo parlamentario que el Ejecutivo de los 84 escaños ha formado con populistas, nacionalistas aprovechateguis, separatistas pro-golpe en Cataluña y proetarras. Plural no parece muy plural, pues no cuenta con la fuerza más votada en España en las tres últimas elecciones ni con la que hace poco despuntaba en las encuestas. Pero a la España de Sánchez, tan «luminosa», tan «transparente», tan de «gafas de sol en el Mystére», tan «decente» de una vez por todas, no hay quien la tosa en diversidad. Veamos.

Neutralizado el CIS por quien nutre doctrinalmente al PSOE en Ferraz desde hace tres décadas, la toma del Pirulí por tan variopinto y excluyente grupo hace pronosticar unos telediarios «exquisitamente neutrales». Algunos de los nuevos consejeros del ente público han dejado frases tan provechosas para recuperar «la independencia» y la «decencia informativa» del ente público como:

-«Siempre me he preguntado al ver a ese periodista si sigue con aquella puta jovencita por la que me quitaron un puesto en TVE».

-«Lo peor es que conozco gente, una vieja que me asqueó ayer, que cree lo que dice el PP y los defiende hasta la muerte».

-«Pasma ver cuántos fascistas hay por donde se vaya. Gente maja también, pero fachas un montón. Y con qué tranquilidad se muestran».

O esa otra neoconsejera que a principios de año se preguntaba «por qué hay tanta gente que sigue votando al PP», concluyendo finalmente que «los ladrones se apoyan. No vaya a ser que a ellos también los juzgue, ¿verdad Mariano?».

La Jefatura del Estado no sale mejor parada del análisis de esta misma consejera:

-«De esto tienen la culpa Juan Carlos y Felipe. Cómo van a retirar el ducado de Franco si ellos son franquistas».

Estas son algunas de las manos (¿también «determinantes»?) en las que el «Gobierno bonito» y sus simpatiquísimos socios han puesto el nuevo rumbo de la televisión pública. ¿Neutralidad? Sí sí, Pirulí que te vi. Vistas y leídas las perlas antes mencionadas, y otro carro de ellas que los elegidos para TVE han dejado escritas, a lo mejor al final de la legislatura hasta TV3 nos parece la BBC.

Logreros
DAVID GISTAU El Mundo 5 Julio 2018

El golpe tuvo dos consecuencias beneficiosas que casi arreglaron algunas distorsiones debidas al complejo de culpa posfranquista que España arrastra desde la Transición. Por una parte, el independentismo, retiradas las credenciales progresistas, por fin fue expuesto como lo que es: un engendro supremacista, una regresión decimonónica, carlista, que en Europa sólo encuentra la complicidad de las pandillas ultras, desde Flandes a la Padania. Por otra parte, y aunque fuera rebajando el significado demasiado bravo de la palabra España con el adjetivo constitucional, la socialdemocracia por fin comprendió que la bandera nacional está más relacionada con la igualdad y la libertad que la estelada y encontró un acomodo en el que podía defender España sin sentirse por ello facha, o rancia, o anacrónica. Se habría dicho que los independentistas terminarían la Transición y dejarían una nación cohesionada después de descubrirse mejor y más representativa de Europa que en la leyenda negra del eterno franquismo. De repente, en las calles y en los balcones, apareció una sociedad civil como antes sólo fue vista protestando contra el terrorismo o contra otro golpe, éste más pintoresco y mostachudo, el de Tejero.

Esto ya se lo ha cargado Sánchez. Por sus maniobras, por sus acuerdos fáusticos y por una frase inmortal, pronunciada en la sede parlamentaria, por la que toda la culpa fue transferida a la maldad natural de la derecha que, una vez extirpada, no podría sabotear el entendimiento, en el mejor de los mundos posibles, de tantas personas de bien como hay a un lado y al otro del río Ebro. A los contendientes socialdemócratas que se enfrentaron al nacionalismo, uno de los cuales sirve ahora como ministro, corresponde decidir si en verdad, como insinúa Sánchez, su lucha ha quedado deslegitimada porque no fueron sino tontos útiles manipulados por la actual mutación franquista. Al gran periódico orgánico de la socialdemocracia corresponde decidir cuándo tenía razón, cuando ejerció de ganso capitolino contra el nacionalismo o ahora que corrige todas sus contradicciones, incluida la de la guerra a muerte contra Sánchez. Pero hay una parte de la sociedad civil que sigue creyendo que obró bien, que sigue viendo en el nacionalismo el gran enemigo histórico de todo cuanto Europa debe aspirar a ser, y que seguirá movilizada, aunque sea enviada otra vez al otro lado de un cordón sanitario para que no entorpezca los acuerdos con todas las tribus de extramuros de los logreros de Sánchez.

¿Presos?
Pablo Planas  Libertad Digital 5 Julio 2018

Consumado el traslado de los presos golpistas a las cárceles dirigidas por sus subordinados, nadie discute que les esperan toda clase de privilegios en circunstancias especialmente adaptadas a su condición de héroes de la república catalana. No es previsible que ningún penado vaya a enseñar los genitales a ninguno de los considerados "líderes independentistas", como le pasó a Jordi Sànchez en Soto del Real. Y si lo hace, que se vaya preparando.

En las prisiones catalanas todo es diferente. Otra cosa. Son de "inspiración nórdica", asegura La Vanguardia. Al tratarse los golpistas de presos preventivos, la Generalidad no tiene mano (legal) para soltarlos los fines de semana o dejar que sólo vayan a dormir a la cárcel, pero sí puede abrirla del todo en materia de comunicaciones, visitas, horarios, actividades y todo aquello que pueda contribuir a paliar los efectos de la restricción de movimientos.

Esta Operación Retorno patrocinada por el Gobierno Sánchez para desescalar el panorama ha provocado una notable euforia en el campo golpista. Más que desescalar, lo que está provocando el acercamiento es la reactivación de las bases separatistas, que de momento han convertido los accesos a las prisiones en vías amarillas con lazos de plástico en los quitamiedos y pintadas en el asfalto. O sea, la guarrada cotidiana con la que el separatismo demuestra que las calles son suyas y nada más que suyas, de los naziamarillos.

Los más hiperventilados abogan por acampar delante de las cárceles hasta conseguir la liberación de los "presos políticos", por montar otro 20 de septiembre en la Consejería de Economía, cuando una turba convocada por los Jordis amenazó con linchar a una comitiva judicial mientras el jefe de los Mozos de Escuadra se negaba a prestar ayuda a los asediados. Pasa que, como las cárceles sí que son suyas, ERC no se va a montar un pollo a sí misma ni permitirá que se la líen el grupo de Junts per Puigdemont, la ANC o los CDR. Manifestaciones puntuales, vale, pero un Maidan ante la cárcel, eso no.

Todo esto de que Junqueras vaya a ser un preso en una cárcel dependiente del Departamento de Justicia de la Generalidad, que está en manos de la consejera de su partido Ester Capella, suena a uno de esos engendros televisivos en el que el dueño de una empresa se hace pasar por becario para ver quién de sus empleados es un hijoputa y quién un chivato felpudo. ¿Qué clase de beneficio penitenciario podría negar Capella a su amado líder? ¿Qué antojo no podrá ser satisfecho? ¿Qué sugerencia del presidiario sería desatendida? Marchando una de alubias con butifarra y unos caracoles a la llauna. Ponme con Torra y que venga Torrent. O al revés.

Claro que las cárceles son cárceles, por mucho que estén en Cataluña, y para que los nuevos huéspedes se sientan cómodos ha habido que montar unas movidas de la leche en perjuicio de los condenados residentes, sometidos a nuevas reglas para garantizar el confort de sus compañeros. El principio igualitario de la república, a tomar por retambufa. ¿Que no es para tanto? ¿Que todo lo contrario? Entonces están jodidos los inquilinos del resto de las prisiones de la Dinamarca del Mediterráneo por no estar en las cárceles elegidas por los golpistas. Sea como fuere, no tiene ningún sentido, pero es sólo el principio. En pocas semanas estarán en la calle los nueve presos. El juicio tal vez se celebre. Será un trámite, algo parecido a aquello de Mas en el Tribunal Superior catalán. Un par de años sin poder presentarse a las elecciones. Más o menos, 9-N y 1-O fueron lo mismo.

Diálogo con una mitad de Cataluña
Cristina Losada  Libertad Digital 5 Julio 2018

A los catalanes no supremacistas y que no quieren romper España no los ha llamado a dialogar Sánchez. Mucho me temo que tampoco los va a representar.

"Hablando se entiende la gente". La frase que pronunció el rey Juan Carlos cuando recibió en la Zarzuela, en diciembre de 2003, al presidente del Parlamento catalán, Ernest Benach, de Esquerra Republicana, es el emblema de la política del nuevo Gobierno hacia el separatismo catalán. Cree el Gabinete socialista que el diálogo abre círculos virtuosos de entendimiento y cree o finge creer que, al menos, aplacará a los dirigentes independentistas. Con esa mano de santo instalada en la Moncloa se prepara la primera cumbre que tendrán el presidente Sánchez y el "Le Pen español", que fue como el líder socialista apodó a Quim Torra.

Todo es optimismo en los aledaños gubernamentales porque deben de creer que en efecto "hablando se entiende la gente", que el hecho de hablar ya conduce a acercar posiciones, a limar asperezas o a tener mejor rollo con alguien. Creerán, en cualquier caso, que no hablando no hay quien se entienda. Es llamativo que se atribuyan esas virtudes al hecho de hablar cuando la experiencia corriente, la que puede tener cualquiera en distintas facetas de su vida, arroja tantas veces el resultado contrario. Hablar puede provocar malentendidos y disputas. Hablando puede empezar una amistad y hablando se puede acabar con ella. Hablar no garantiza nada.

Ya se ha acordado que el diálogo será sin cortapisas. Van a hablar de todo, hasta del tiempo. Torra podrá decir lo que quiera. Mira qué bien. Hay que ver lo dialogantes que somos. Pero lo que significa ese "diálogo sin cortapisas" es, para empezar, el voto de ERC a la nueva dirección de RTVE, que así está el nivel del intercambio de cromos. Para el Gobierno es tan importante poner a los suyos –y a los de Podemos– en la cúpula de la tele pública que para conseguirlo ha amoldado la entrevista con Torra a las exigencias separatistas. Es decir, a las exigencias de los que dieron un golpe de Estado y no han abandonado ni la intención ni el lenguaje golpistas.

Hay preguntas a las que el fervor dialogante de Sánchez tendría que responder. Preguntas sobre la oportunidad de dialogar con golpistas, más cuando no han bajado del monte. Preguntas sobre la conveniencia de dialogar con quien ha expuesto repetidamente ideas supremacistas y racistas. Preguntas sobre la calidad democrática de un diálogo con aquellos que han demostrado sin ambages su voluntad de pasar por encima de la mitad de la población catalana que no quiere separarse de España. ¿A qué rincón de la inexistencia destina Sánchez a esos ciudadanos de Cataluña que no están de acuerdo con el separatismo? Pues sí, en ese rincón oscuro los coloca nada menos que el presidente del Gobierno cuando decide que su interlocutor sobre el problema catalán es exclusivamente el racista Torra y todo lo que representa.

A la mitad de Cataluña, la que rompió el silencio después del golpe de octubre, la que mostró su hartazgo ante la imposición separatista, su egoísmo, su narcisismo, su obsesión identitaria y su desprecio clasista y supremacista, a esa mitad le está diciendo Sánchez que vuelva a callarse y que regrese al estado de inexistencia política en la que quería tenerla el nacionalismo. Una vez más, un Gobierno de España dará carta de naturaleza a la gran mentira política del nacionalismo, la de que es el único representante de Cataluña, la de que es Cataluña. Lo hará Sánchez al hablar del problema catalán sólo con el presidente de los separatistas, con el que de forma explícita es presidente de parte. Cierto, es el presidente investido por la mayoría de la Cámara, es el presidente de la Generalidad, y como tal tiene que recibirlo. Pero negociar, que es de lo que están hablando cuando hablan de diálogo, negociar sólo con él, eso no lo tiene que hacer. Ni está obligado a hacerlo ni lo debe hacer.

¿Diálogo sin cortapisas? La cortapisa de este diálogo del Gobierno, su limitación más absurda y dañina, es que excluye a los catalanes que no son golpistas ni antidemócratas ni supremacistas ni antiespañoles. No los ha llamado a dialogar Sánchez. Mucho me temo que tampoco los va a representar.

España los prefiere independentistas
Pedro de Hoyos Periodista Digital 5 Julio 2018

Nunca a ningún partido le sirvió de nada ceder a los chantajes del nacionalismo catalán. Ni a Felipe González ni al Aznar que hablaba catalán cuando interesó. Ni al Zapatero que prometió respetar el Estatut como saliera del Parlament. Ni a Rajoy ni a Saenz de Santamaría y sus buenas relaciones con Junqueras.

De nada ha valido callar ante el adoctrinamiento en las aulas durante decenios, ante la presión a los comercios que solo rotulaban en castellano. Porque los nacionalistas siguen en su posición, inquebrantables, impasibles, sin ceder un ápice.

De nada ha valido callar ante los desprecios del catalanismo a los extremeños, murcianos, andaluces. O castellanos, ...vistos como la encarnación del demonio. De nada sirvió callar ante las ofensas de TV3. Porque los nacionalistas siguen en su posición, inquebrantables, impasibles, sin ceder un ápice.

De nada vale callar ante la sociedad dividida, los amigos enfrentados, las familias rotas, las corales, las peñas, los excursionistas... De nada ha valido cerrar los ojos ante la realidad del nacionalismo. Porque los nacionalistas siguen en su posición, inquebrantables, impasibles, sin ceder un ápice.

De nada ha servido que Cataluña se haya llenado de fábricas para vaciar de gente Castilla. De nada ha servido colmar de infraestructuras de las que los demás carecemos. De nada ha servido arruinar al interior de España, esquilmar a los más pobres para enriquecer a los más ricos. Porque los nacionalistas siguen en su posición, inquebrantables, impasibles, sin ceder un ápice.

Pero los gobiernos, del PP al PSOE, han preferido siempre mimar a la mitad nacionalista que a los no nacionalistas. Ha preferido abandonar a los suyos para primar a los nacionalistas. Vuelve a pasar hoy.

Vuelve a pasar con el traslado de los prisioneros del golpe de Estado, vuelve a pasar con las cesiones de siempre, cediendo en los derechos de los no nacionalistas. Y los nacionalistas siguen en su posición, inquebrantables, impasibles, sin ceder un ápice.

El nacionalismo es paciente, sabe que tarde o temprano habrá un gobierno débil al que chantajear. Sigue en el desprecio, en la supremacía, en la superioridad ética. Incluso étnica. Entonces, ¿por qué España prefiere a los catalanes independentistas?

¿Cómo se gana al independentismo?
Diferentes analistas, con la participación de 'Crónica Global', explican en la UIMP las características del movimiento independentista
Redacción Crónica Global  5 Julio 2018

Ganar, ganar y ganar, decía el exseleccionador de España, Luis Aragonés. Si en la recta final, en un partido de fútbol que va empatado, uno de los dos equipos cree que tiene grandes opciones para alcanzar la victoria, si ve debilidad en el contrario, irá a ganar con todos los delanteros en el área rival. Sin más complejidades, Adolf Tobeña, catedrático de psiquiatría en la UAB, entiende que eso ha ocurrido en Cataluña con el procés soberanista. La posibilidad de ganar, de “tocar con los dedos”, como el propio movimiento soberanista admitía en el momento culminante, en el otoño de 2017, ha llevado a cientos de miles de catalanes a los brazos del independentismo. ¿Pero qué pasa si la victoria se vislumbra en el otro campo?

Eso se dirimió este miércoles en Santander, con un debate entre diferentes analistas, en el marco del seminario Anatomía del Procés, organizado por la Fundación Joan Boscà, en la UIMP. En la conversación participó el director adjunto de Crónica Global Manel Manchón, junto al periodista de El Mundo, Rafael Latorre, el propio Tobeña y con la conducción del profesor de Ciencia Política de la Universidad de Málaga, Manuel Arias Maldonado.

Cambio de mayoría
Como pregunta de fondo, de toda la discusión, y de buena parte del seminario en la UIMP, se formuló el cómo, la vía para poder ganar al independentismo, o la utilización de fórmulas que permitan alguna solución. Tobeña insistió. Autor del libro La pasión secesionista, Tobeña consideró que el movimiento independentista creyó que podía ganar, en un momento de debilidad del Estado, y que puso la quinta marcha para aprovechar la ocasión, sin tener mucho en cuenta si acertaba o no, si tenía o no la mayoría social necesaria.

Por la misma razón, y utilizando los datos de diversos trabajos académicos y de las encuestas, con el análisis de las identidades, Tobeña considera que “hay unas 150.000 personas, castellanohablantes en su mayoría, que apostaron por el movimiento porque pensaron en el futuro, en que podía ser bueno para su futuro y el de sus hijos. Pero si ven que ya no ganan, que puede haber otro proyecto, o que así no se puede seguir, girarán hacia otra dirección sin ningún problema, --y el independentismo quedará lejos de la mayoría social--, incluso algunos que ahora se consideran convencidos. Por eso, yo no veo que pueda existir un problema de frustración. Los supuestos frustrados se adaptarán a otra situación”.

Ganar en las urnas
Esa es una apuesta, una posible línea de trabajo. La otra es la que apuntó Manel Manchón, al señalar que al independentismo “se le gana o no en las urnas”, y que para ello habrá que plantear proyectos distintos o estrategias electorales diferentes. “Lo que hemos visto es que, hasta ahora, aunque el independentismo no haya tenido mayorías suficientes para sus objetivos, las fuerzas independentistas ganan en las urnas. Cualquier otra cosa no podrá revertir la situación, sin descuidar proyectos a largo plazo, que exigen esfuerzos, recursos y estrategia para ofrecer algo distinto al nacionalismo, y que debe pasar, eso sin duda, por combatir a los clérigos del procés, a los que viven de la construcción del relato nacional que sirve al independentismo".

Latorre, autor de reportajes sobre cómo ha ido evolucionando la sociedad catalana, mantuvo que el problema central es la “impermeabilidad” de buena parte del independentismo, que no reacciona o no quiere reaccionar. “Lo que he visto es que muchas personas se encierran en sí mismas, que se refugian en lo que creen, vaya o no en consonancia con la realidad, y a pesar de lo que digan sus referentes políticos”, en referencia a declaraciones como las de la exconsejera Clara Ponsatí.

Contra los 'merengues'
Y ahí de nuevo surge la incógnita. ¿Por qué sucede eso? El psiquiatra entró, de nuevo, en el debate. “Porque todo está en función de la victoria, porque delante está el Real Madrid, porque se ha planteado como un partido contra los merengues y se ve la posibilidad de ganar, y ante eso se sacrifican cosas y la autocrítica se deja para otra ocasión”. ¿Seguro?

Los asistentes al debate preguntaron sobre la lengua, como señal de identidad, sobre cómo los expertos ayudaron al movimiento independentista, cuando, desde el punto de vista estrictamente “técnico”, como apuntó la jurista Elisa de la Nuez, no se sostenía. Y sobre las subvenciones que reciben muchos medios independentistas, por parte de la Generalitat.

¿Y el Estado?
En ese momento se planteó una discusión intensa, relacionada, de nuevo, sobre cómo puede jugar cada equipo. “Si ellos lo han hecho, si han ayudado a expertos, si han buscado la complicidad de todas las celebridades en distintos campos, ¿por qué el Estado no ha hecho lo mismo?”, preguntó Tobeña. Latorre rechazó que el Estado pudiera hacer tal cosa, con recursos públicos, mientras que Manchón, de acuerdo con Latorre, sí apuntó que el Estado ha podido hacer más, con atención a los discursos en los medios, y, principalmente, “con más información sobre cómo funciona la sociedad catalana, con muchas personas relacionadas con distintas asociaciones, con complicidades y códigos propios, capaces de esconder urnas en sus casas”.

Los factores son diversos. Para ganar al independentismo hace falta proyecto, estrategia, oferta propia y ganas, ganas de victoria, de tener a la mayor parte de la sociedad catalana detrás. ¿Quién recoge el guante? En el ámbito del análisis, de los expertos, en el mundo académico, hay algunas respuestas, como se mostró en el marco de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, en un día de verano nublado en el norte de España.

La vuelta de la tortilla
Marcello Republica 5 Julio 2018

Hoy algo de infantil y tardo revanchista en el arranque de la Presidencia del Gobierno de Pedro Sánchez. Primero fue la distribución de sus fotos con gafas de sol en el helicóptero y avión oficial de la Presidencia como diciendo a su familia (y a Susana Díaz, también) ‘Mamá, mira donde estoy, ahora voy a París a comer con Macron, besos Pedro’.

Luego la cosa fue subiendo de tono y Sánchez anunció la salida inmediata del cadáver de Franco de la Basílica del Valle de los Caídos y el inicio de los trámites para quitar a la nieta del dictador, la famosa Carmencita, el título de Duquesa de Franco (que el BOE acaba de publicar) mientras se estudiaba la manera de anular las medallas del policía torturador Willy El Niño.

Casi se apunta Sánchez el ingreso en la cárcel de Ávila del cuñado del rey Felipe VI, el ex duque de Palma, Iñaki Urdangarin. Y por supuesto nada le importó al Presidente, que es de izquierdas y republicano, el desprecio al monarca en Tarragona y Gerona del presidente de la Generalitat Quim Torra a pesar de que el Rey es el Jefe del Estado español.

Al que Torra despreció en Cataluña ante las narices de Sánchez lo que no impide que nuestro Presidente, plurinacional, reciba al tal Torra con todos los honores en Moncloa para hablar, ¡faltaría más! de un nuevo referéndum de autodeterminación en Cataluña, a pesar de que ello es inconstitucional.

Y para celebrar ese ‘histórico’ encuentro entre el Presidente del Gobierno de España y el pro golpista Torra -que dice actuar en el nombre del verdadero presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont- ambos políticos decidieron proceder a un previo intercambio de regalos.

Lo que estaba previsto en los acuerdos secretos de la moción de censura contra Rajoy y según los cuales Sánchez trasladaría a Cataluña a los presos preventivos del golpe de Estado catalán (lo que hecho está), y al País Vasco a los presos de ETA (lo que está en marcha).

Mientras, el PDeCAT, ERC y PNV votaban a favor, con las todas bendiciones de Podemos, del nuevo Consejo de RTVE integrado por consejeros de la izquierda y del nacionalismo soberanista. Los que representan a la flamante y nueva mayoría del Gobierno revolucionario (como el de López Obrador en México) de Pedro Sánchez.

Y todo ello para que no quede duda del vuelco de la tortilla española que Sánchez está proclamando 80 años después del fin de la Guerra Civil. La que por fin se superó con la Constitución de 1978 pactada por los grandes políticos de la Transición (Suárez, González, Carrillo, Fraga, Arzallus y Pujol) en pos de la Reconciliación Nacional. Lo que Sánchez ha decidido borrar por su cuenta, y tras la senda del inefable ZP, reescribiendo la Historia de España en un trocito de papel.

Y para que ningún cabo de su revolucionario proceder quede suelto y al grito de ‘OTAN no y Bases fuera’, Sánchez le ha anunciado por escrito al presidente USA Donald Trump, en respuesta a una misiva del mandatario americano, que España no aportará más dinero a la Alianza Atlántica como lo había prometido el Gobierno de Rajoy.

Finalmente, Sánchez en aras de la solidaridad internacional anunció a los cuatro vientos que España sería desde ahora tierra de acogida y prometida para todos los desamparados que naveguen por el mar Mediterráneo en buques de ONGS o en pateras marroquíes, como se está demostrando.

Y no sabemos si el próximo 18 de julio, o unos días después para no alterar el Congreso del PP, puede que Sánchez emita un bando en el que se diga: ‘En el día de hoy cautivo y desarmado el Ejército Nacional, han alcanzado las tropas Rojas todos sus objetivos militares. La guerra ha terminado’.

Y acto seguido el presidente Sánchez, con gafas de sol, su familia en pleno y la perrita Turca, embarcarán en el helicóptero Puma de La Moncloa rumbo al palacete del Coto Doñana donde se irán de vacaciones y a descansar en su ‘III Mes triunfal’.

Cuatro barras de hierro
ARCADI ESPADA El Mundo 5 Julio 2018

Tiene razón el Valido. El traslado de los presos políticos a Cataluña supone una contradicción. Una contradicción mayúscula. El Valido tiene colgada en la fachada de la Generalidad un cartel que reivindica la libertad de los presos. Pero ahora tendrá que gestionar su encarcelamiento. La primera obligación del preso es escaparse y la del carcelero evitarlo. El Valido, en su indescriptible naturaleza, es preso y carcelero. Toda la ridícula fraseología que ha empleado desde que accedió al cargo le llevaría a un acto naturalísimo de gobierno: facilitar la huida al extranjero (qué peso lamentable ha vuelto a adquirir esa palabra en torno a las consecuencias penales del Proceso) de los que en ningún caso considera que hayan de estar en la cárcel. Sería un acto de soberanía incalculable.

Evidentemente la decisión de que los ex miembros del Gobierno catalán y asociados vayan a la cárcel la ha tomado un juez y sería una vulneración monstruosa de la división de poderes que el ejecutivo organizase su escapatoria de la Justicia. Pero esa hipótesis devuelve como un espejo insoportable la vulneración monstruosa de la legalidad que ha practicado el gobierno desde que Artur Mas (el Evadido, nómbrese así para escándalo de la justicia y de la política españolas) puso en marcha el Proceso. No una sino muchas veces la Generalidad desobedeció el mandato de los jueces y el espíritu de las leyes y saboteó desde dentro el Estado de Derecho de la manera que tan violentamente describe ahora este caso del preso y carcelero al tiempo. Pudo hacerlo, porque el Estado, a lo largo de cuatro décadas, fue trasladándole legalidad y legitimidad del mismo modo que ahora le traslada presos. Y es que el sentido alegórico del traslado penitenciario también alude a la actitud, de ahora y de casi siempre, del gobierno estatal.

En cualquier caso el Valido, que vive en esa república catalana donde ondea la bandera española que no se ha atrevido a arriar, tiene una nueva oportunidad de rebasar la citada fraseología con la que acostumbra a quedarse. Porque, ciertamente, que su autoproclamada república independiente, y toda la catástrofe generada, culminen en la irrevocable obligación ¡autonómica! de vigilar que no se le escapen de la cárcel los héroes del Proceso es magro y humillante resultado. A mi modo de ver las cosas el Valido no debería desaprovechar la ocasión que se le presenta de ingresar él mismo en la cárcel. Por respeto a sí mismo y a la épica y porque, desengañémonos, lo fundamental es que ya se trata de cárceles con pan tumaca.

Plan para fomentar las lenguas cooficiales
Sánchez quiere imponer la inmersión lingüística en toda la Administración
Luz Sela okdiario 5 Julio 2018

El Gobierno de Pedro Sánchez quiere fomentar el uso de las lenguas cooficiales del Estado en la Administración pública, y para ello, facilitará que cualquiera pueda dirigirse a un funcionario, en todos los puntos de España, en la lengua que considere. Eso obligará a las distintas oficinas de atención pública y a los servicios de la Administración a disponer de servicios permanentes de traducción en catalán, euskera y gallego para todos sus procedimientos.

La propuesta figura en la proposición de ley impulsada por el PSOE en el Congreso, el año pasado, y que ahora tendría el apoyo asegurado para salir adelante, gracias al voto de los partidos independentistas. El Ejecutivo modificará la actual ley que regula el Derecho de Petición del ciudadano a la Administración, en concreto el artículo 5, para añadir un punto con el siguiente redactado: “Los peticionarios con residencia habitual en una comunidad autónoma que haya establecido la cooficialidad lingüística tendrán derecho a formular sus peticiones a los órganos de la Administración General del Estado o a los organismos públicos vinculados o dependientes de ella con sede fuera del ámbito de la Comunidad Autónoma en cualquiera de las lenguas oficiales, aunque el procedimiento se tramitará en castellano”.

El Gobierno propone modificar la ley de Derecho de Petición del ciudadano a la Administración pública
Actualmente, ese artículo sólo determina que “en el ámbito territorial de las Comunidades Autónomas cuyos Estatutos establezcan la cooficialidad lingüística, los peticionarios tendrán derecho a formular sus peticiones a la Administración General del Estado o a los organismos públicos vinculados o dependientes de ella en cualquiera de las lenguas oficiales y a obtener respuesta en la lengua de su elección”. Nada se indica, sin embargo, del derecho a pedir la información en otra lengua distinta al español, fuera de la comunidad autónoma que sí tenga reconocida la cooficialidad.

Más catalán, gallego y euskera en TVE
El plan consagra la libertad de elección de la lengua en distintos aspectos-como la tramitación del DNI o pasaportes y otros trámites burocráticos-además de la imposición clara del conocimiento de la “diversidad lingüística” en la enseñanza o, incluso, en la programación de RTVE.

La iniciativa del PSOE busca regular el uso de las lenguas en la enseñanza, la Administración, la empresa o en RTVE
En este sentido, la intención es “impulsar la presencia de las lenguas españolas que, junto con el castellano, tengan carácter de oficiales, en la producción de contenidos de los medios de comunicación social dependientes del Estado”, como son TVE y RNE.

Las películas extranjeras, por ejemplo, tendrán que ser dobladas a todas las lenguas cooficiales. Además, el Gobierno “adoptará las medidas necesarias para que progresivamente la programación de los medios de comunicación social de titularidad estatal, contenga una presencia significativa de las obras de los autores y creadores que se expresan en las lenguas españolas cooficiales”. Para ello, se potenciará “especialmente” la emisión, en radio y televisión y “en horarios de audiencia significativa” el cine, teatro y música en dichas lenguas.

También en la empresa privada
El plan afecta incluso a la empresa privada. Así, en este ámbito, el Gobierno, en colaboración con las comunidades autónomas, “impulsará como uno de los valores de la Responsabilidad Social Corporativa de las grandes empresas españolas el conocimiento y el uso de las lenguas cooficiales en el entorno empresarial”.

Entre las acciones de impulso se promoverá que estas empresas estén en disposición de ofrecer su información oral, escrita o electrónica en las lenguas oficiales de las Comunidades Autónomas en que se ubiquen sus sedes.

El Ejecutivo establecerá un “indicador de usos lingüísticos” como valor para determinar la calidad de los bienes y servicios ofrecidos.
Uno de los puntos más polémicos, como ya informó OKDIARIO, es que el conocimiento de las lenguas cooficiales será un “mérito” en el proceso de regularización por arraigo de los inmigrantes en esa comunidad. Estas serán algunas de las propuestas que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, trasladará a Quim Torra durante su encuentro, el próximo lunes.

Custodios de lazo amarillo
Teresa Giménez Barbat okdiario 5 Julio 2018

Desde que fue proclamado presidente con el apoyo del frente antiespañol, la labor de Pedro Sánchez se ha cifrado en el postureo instagramático por todos conocido, el de las gafas de sol en el avión y la (auto)determinación de sus manos, y el pago de los primeros plazos de la deuda contraída con podemitas e independentistas. Así, el enaltecimiento del sectarismo en que está consistiendo la renovación de los consejeros de TVE, ese ominoso menudeo que involucra a la más selecta chusma de Twitter, ha alternado con el obstinado empeño en mirar para otro lado en el caso catalán. A nuestro Kennedy de pacotilla no se le ha oído una sola palabra de apoyo al embajador Morenés luego de que éste pusiera en su justo lugar al fantoche que tenemos por president durante el acto del Smithsonian, ni se le ha conocido un mohín por la reapertura de unas embajadas cuya función primordial ha sido y es poner bajo sospecha a España, ni ha pestañeado ante el nombramiento de Meritxell Serret, huida de la justicia española, como delegada de la Generalitat en Bruselas —yo misma la he visto departir con otros nacionalistas en el Parlamento Europeo, y con una ufanía que ya querría yo para quienes representan, o dicen representar, nuestros intereses—.

Mas lo que hasta ahora venía siendo omisión ha pasado a ser acción. No en vano, la más reciente concesión a quienes aspiran a quebrar de una vez y para siempre el orden constitucional, es el acercamiento de seis presos del 1-O a Cataluña, una medida cuya sola semántica, calcada de la fraseología etarra, constituye una afrenta. Con todo, lo sustancial es que en adelante Junqueras y compañía, en tanto que reclusos de cárceles catalanas, estarán bajo la custodia de la Dirección General de Servicios Penitenciarios de la Generalitat, es decir, de la misma estructura de poder que anima y financia la campaña por su libertad. En otra de las paradojas del procesismo, en efecto, el cuerpo de funcionarios que gestionará la estancia en prisión de quienes han sido encausados por rebelión, y las entidades que se manifiesten extramuros por su libertad, convirtiendo los centros en focos permanentes de agitación, se hallan bajo la misma tutela administrativa.

Y nadie encarna mejor semejante contrariedad que el director general de Servicios Penitenciarios, Amand Calderó i Monfort, nombrado por el ex consejero de Justicia Carles Mundó, y que luce habitualmente un lazo amarillo en la solapa. En tales circunstancias, ¿alguien en su sano juicio cree que los golpistas no obtendrán prebenda alguna? (Además, obviamente, de la que ya supone el traslado.) ¿Alguien cree, en fin, que un Govern que ha hecho bandera del incumplimiento de la ley no va a premiar a quienes la han infringido con un régimen de privilegio?

Por de pronto, y en merecida respuesta a la confianza de Sánchez en que su política apacigüe al nacionalismo, el xenófobo —de guardia— Torra ya ha declarado que considera una perversión que Cataluña deba hacer de guardián de sus presos políticos, refrendando así un artículo en idéntico sentido de uno de los principales talibanes del régimen, Vicent Partal, entre cuyas perlas, recordemos, figura la acusación al PSC de partido fascista —literalmente— y la insinuación de que el Gobierno español estaba detrás del atentado islamista del 17-A. En resumidas cuentas, la gracia —en la doble acepción— de Sánchez no servirá para nada que no sea envalentonar a los sediciosos y reafirmarlos en sus convicciones

Es un cachondeo que Prisiones dependa de la Generalitat
OKDIARIO 5 Julio 2018

Cataluña no debe ni puede gestionar la competencia de Prisiones con los políticos independentistas a los mandos de la Generalitat. Resulta una broma pesada que, con un contexto de constante chantaje y amenaza por parte de los radicales como el que padece España, el Estado permita esta concesión. Especialmente, cuando el Gobierno de Pedro Sánchez está fortaleciendo con su irresponsabilidad gestora las veleidades de los que quieren romper nuestro país. Nunca antes en la historia de la nación un golpe de Estado había salido tan barato a sus instigadores. Amén de ser trasladados de Madrid a Barcelona por obra y gracia del Ejecutivo socialista, también podrán vivir en las cárceles catalanas con privilegios impensables para cualquier otro reo, ya que podrán efectuar más llamadas y recibirán más visitas que el resto de reclusos.

¿Qué se puede esperar de un dirigente como Quim Torra? A día de hoy, el presidente no ceja en su petición de libertad para los golpistas. Por lo tanto, de estar presos, la respuesta es clara: pretende que vivan como virreyes del presidio en un módulo propio, al más puro estilo Iñaki Urdangarin. Esta prebenda, como otras tantas que está concediendo e incentivando Pedro Sánchez, debería desaparecer hasta que la seguridad jurídica y el constitucionalismo estén asentados de pleno derecho en Cataluña y articulen, como por otra parte sería lo lógico, sus instituciones. Hasta entonces, tener cedida esta competencia es igual que fortalecer al independentismo militante. No puede ser de otra manera, además, cuando el director de Prisiones de Cataluña, Amand Calderó, participó en la preparación del referéndum ilegal del 1-O y criticó el discurso de Felipe VI sobre la peligrosa situación que vivía la comunidad autónoma.

A lo largo de este miércoles, la prisión catalana de Lledoners —destino de los primeros golpistas trasladados— se ha convertido en una especie de agencia de mudanzas. Algunos presos del módulo 2 —considerado el más tranquilo, ya que alberga a condenados por delitos menores— están siendo trasladados a otras zonas de la cárcel para hacer sitio a los golpistas y que así puedan vivir con las máximas comodidades. Una situación kafkiana que ha provocado el lógico malestar en otros reclusos de la cárcel barcelonesa. Es normal, nadie debería tener privilegios que no se haya ganado con su conducta. Esta situación es un insulto al resto de reos y provoca inestabilidad interna en un sitio con una atmósfera tan sensible como es la cárcel. Prisiones no puede estar en manos de los radicales.

Franco ha muerto… ¿Ahora lo resucitan?
Enrique de Santiago okdiario 5 Julio 2018

Llevo arrancando columnas de opinión desde hace 18 años y, hasta hace un cuarto de hora, cuando llegaba julio se hablaba de la serpiente estival para referirnos tanto a la información como a la opinión de estos meses de vacación, relax y descanso, de forma que siempre hice una referencia al lucimiento de las moyas o la desnudez de la que hacemos gala, tanto física como intelectualmente, en este período de calor. Pero ya no, no es así, ahora lo hacemos de un Gobierno que no se encuentra en minoría, sino en práctica y evidente situación de dependencia de una multitud esquizofrénica que le obliga a trepar paredes y escalar muros de papel y, sólo en ese sentido, se entiende la estupidez de hacer bandera de la exhumación de un cadáver.

No sólo me parece una soberana imbecilidad el intentar extraer los restos de quien falleció, por el transcurso natural del tiempo, hace ya demasiados años. Es absurdo mover los despojos cuando, los padres de quienes hoy alardean de esa acción, en su día, con él vivo, corrían a lamerle el culo y agradecer su mirada como si con ella obtuvieran el orgasmo mental del que no disfrutaban en su privacidad. Pero, además, es contrario a sus propios intereses, pues gozarán y disfrutarán de la necrófila acción, de alguien a quien, ya es mayoría en nuestro país, ni siquiera conocieron y del que, si preguntas a los jóvenes, ni siquiera saben dónde está enterrado, hasta que la coleta-borroca ha hecho referencia a ello.

Hoy se hará bandera del muerto por la carcunda izquierdosa extremista antidemócrata para expedir título de progresía, se mojarán de gozo con una imagen de necrofilia indecente, impropia de quien tiene un mínimo de respeto a la muerte y, en esa falta de inteligencia, crearán un mártir de quien ya estaba olvidado y una cripta de devoción y seguimiento de su nuevo enterramiento para quienes resucitarán el pasado, como si sólo de gloria se tratase, intentando ocultar sus negras líneas de escritura, con lo que, en lugar de cerrar heridas, cubrir zanjas o restañar padecimientos pasados ya conseguidos, lo que hacemos, de verdad, es resucitar el pasado, cambiar los rumbos y las rutas que seguimos, unas, por más que no guste, para ser loadas, como otras, desgraciadamente, debidamente olvidadas. ¿Quid prodest?

Decía Gabriel García Márquez que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido, y en lugar de olvidar aquello que tanto daño nos hizo, para recordar lo que entre todos conseguimos, nos empeñamos en resucitar al muerto en su faceta más negra, para engañar a los jóvenes negando todo lo construido. En lugar de resucitar al muerto, refortalezcamos el sistema de pensiones, la seguridad social, las pagas extras, las ayudas a las familias numerosas, las viviendas de protección oficial, bajemos los impuestos —con él no existían—, hagamos crecer la economía y hagamos una España fuerte, pues con él todo eso se consiguió a costa de la libertad y la democracia. Seamos capaces de enterrarlo y olvidarlo definitivamente para demostrar que, con aquella libertad que nos robó, se pueden hacer las cosas mejor que con él y esa será la forma de superar divisiones, de cerrar heridas, de enterrar muertos y de olvidar el dolor padecido para sólo recordar lo que nunca debemos de repetir, en lugar de crear víctimas y dar vida a quien está muerto. Asumamos su brutalidad y la cobardía de los que estaban en frente y demostremos ser mejores que unos y otros, construyendo vida y no resucitando muertos.

Así es la nueva ley electoral europea que amenaza a los nacionalistas
Redacción www.lavozlibre.com 5 Julio 2018

La Eurocámara aprueba una reforma de la ley electoral que amenaza con excluir a algunos partidos minoritarios españoles y alemanes, con las fuerzas nacionalistas entre las potenciales perjudicadas.

El Parlamento Europeo acaba de aprobar cambios en la ley electoral europea que entrarán en vigor a partir de las elecciones de 2024. Su principal novedad es que se fija un umbral mínimo de votos de entre el 2% y el 5% para obtener representación en la institución comunitaria.

La Eurocámara dio luz verde a la reforma con 397 votos a favor, 207 en contra y 62 abstenciones. El objetivo de las nuevas reglas es impulsar la participación en los comicios europeos y reforzar el carácter europeo del procedimiento, señala la institución en un comunicado.

El umbral mínimo de votos afectará a España y Alemania, los únicos países con más de 35 eurodiputados cuyas normativas no incluyen actualmente un porcentaje mínimo de apoyo por parte de los electores para obtener representación en la Eurocámara. No obstante, cada país podrá establecer su umbral dentro de la horquilla aprobada de entre el 2% y el 5%.

Este nuevo requisito podría dejar fuera del Parlamento Europeo a fuerzas políticas españolas que actualmente cuentan con representación en la Cámara Europea. Por ejemplo, la coalición Primavera Europea -encabezada por Equo y Compromís– obtuvo en 2014 un 1,91% de los votos en España, mientras que Los Pueblos Deciden –Bildu y BNG– registraron un 2,07% de los votos, Ciudadanos un 3,16% y ERC un 4,02%. PNV y PDeCAT superaron por la mínima la barrera del 5% al concurrir coaligados en Coalición por Europa junto a los nacionalistas canarios y los galleguistas de CxG.

La ponente de la reforma, la polaca Danuta Hübner, del grupo de los populares europeos, ha defendido que ese umbral es “importante para disminuir las desigualdades entre ciudadanos europeos” porque ahora no hay un criterio único para todos los estados.

Sin embargo, los partidos nacionalistas de España están totalmente en contra de la reforma. Consideran que es una maniobra pensada por los partidos grandes para dejar fuera o dificultar la representación de los partidos pequeños y la ven “antidemocrática”.

Será el Gobierno central el que tenga que decdir el umbra mínimo y el PSOE se inclina por no elevarlo más del 2%. En cualquier caso, parece que la reforma se hará en la próxima legislatura, al no tratarse de un procedimiento de urgencia, por lo que se desconoce si será el Ejecutivo socialista de Pedro Sánchez el que tenga en sus manos fijar ese porcentaje.

ALEMANIA
Alemania ha sido el país el que más ha presionado para establecer ese umbral mínimo de votos con el fin de frenar a formaciones euroescépticas como Alternativa para Alemania (AfD), si bien el partido xenófobo supera ya ampliamente la barrera del 5% en las encuestas.

Berlín aspiraba a implementarlo para los comicios del próximo año, aunque no está claro que pueda llevarlo a cabo porque los partidos detractores quieren llevar la medida al Tribunal Constitucional de Karlsruhe.

OTROS CAMBIOS
Además del umbral mínimo, las nuevas normas introducen disposiciones para evitar que un mismo ciudadano pueda votar dos veces mediante la imposición de penas “efectivas y realmente disuasorias”.

Del mismo modo, anima a los estados miembro a tomar medidas para que le nombre y el logo de los partidos políticos europeos aparezca en las papeletas nacionales y para facilitar el voto anticipado por correo, tanto electrónico como telemático.

Se alentará además a los Estados miembros a que tomen medidas para permitir que sus ciudadanos que residan fuera de la UE puedan votar en las elecciones europeas, tal y como ocurre en otras citas electorales.

ETA TIROTEÓ A SU MARIDO
La mujer de una víctima de ETA: ‘El acercamiento es una aberración’
La Gaceta  5 Julio 2018

“No hay justicia, hemos sido demasiado sumisos”, afirma Dori Arrabali antes de reclamar a Sánchez “que se lo piense antes de llegar a acuerdos con el PNV”.

“Los etarras tienen muchos privilegios por matar y las víctimas, ninguno. A nosotros nos rompieron la vida”. Con estas palabras ha denunciado Dori Arrabali, esposa del guardia civil Antonio Aguado, que resultó gravemente herido en 1984 por miembros de la banda terrorista de ultraizquierda ETA, la intención del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de acercar a los etarras a cárceles vascas.

Recuerda además que los terroristas a los que quieren premiar con el acercamiento, los más sanguinarios, “siguen con la misma idea y los mismos objetivos, aunque hayan dejado de matar. Que nadie se engañe, sólo hay que mirar al “‘carnicero de Mondragón’, que está disfrutando de la libertad y de beneficios de arrepentirse”.

El ‘carnicero de Mondragón’, Josu Zabarte, fue condenado a 615 años de prisión por 20 atentados y 17 asesinatos. Sin embargo, salió de la cárcel dos años antes de lo previsto, en 2013, después de que Estrasburgo anulara la doctrina Parot. “Si me lo encuentro no sé lo que haría”, señala Arrabali en La Razón, a la vez que añade: “se me remueve todo cuando le veo su risa”.

Para las víctimas, dice, el acercamiento de presos “es una aberración y una ofensa”. “No hay justicia, hemos sido demasiado sumisos”, afirma antes de reclamar a Sánchez “que se lo piense antes de llegar a acuerdos con el PNV”.

Recuerda el tiroteo que sufrió su marido y relata que “aquello nos cambió a todos”. “Nos tuvimos que ir a vivir a casa de mis padres a Málaga, tenía dos niñas pequeñas. Jubilaron a mi marido a los 33 años, con todo lo que eso conlleva. La vida de mi marido fue un calvario”, ha denunciado.

Ya fracasaron en 2016
Los independentistas gallegos lanzan una campaña contra Ikea por rotular en español
Nacho Doral okdiario 5 Julio 2018

Nace ‘Vía Galega’, una copia de la ANC que quiere clonar en Galicia el proceso separatista catalán

Los independentistas gallegos lanzan una nueva campaña para coacccionar a las empresas que no comulgan con la dictadura lingüística. En este caso, exigen a la multinacional sueca Ikea que rotule y atienda en gallego. Aseguran que discrimina esta lengua porque la compañía de muebles y decoración no ofrece servicios en esta lengua, lo que sí hace en español , inglés, catalán o euskera en su web corporativa.

La iniciativa parte de Carlos Vieito, un activista en las redes que asegura que Galicia es una nación, que exige que la Xunta imite a los ‘gobiernos de Cataluña y Euskadi’ y que promueve que se use el gallego no sólo en Twitter o Facebook sino en la vida privada. Con este objetivo, ha creado una etiqueta #IKEAenGalego en Twitter, para que a partir del jueves sea un tema de tendencia.

Esta no es la primera vez que el independentismo intenta presionar a Ikea para que incluya el gallego en sus servicios de atención pública, así como en su sitio web. En 2016 ya pusieron en marcha una campaña similar promovida por el profesor y nacionalista Xosé Baamonde, quien en artículos y conferencias denuncia “la discriminación lingüística que vive Galicia desde la represión franquista“.

Otro de los intentos lo han llevado a cabo en la popular plataforma de recogida de firmas change.org con el lema “Queremos que Ikea ofrezca su sitio web en gallego, como lo hace en español, catalán y euskera”. El escaso éxito obtenido no desanima sin embargo al independentismo, que ahora vuelve a poner en su punto de mira al gigante sueco.

Fijación con Ikea
La denominada “Mesa por la Normalización Lingüística’, organismo que persigue el español activó en 2017 otra campaña con el mismo objetivo. Se quejaron de que Ikea no usaba el catellano ni en sus carteles y rótulos como en sus teléfonos de atención al cliente. La compañía sueca respondió a la exigencia de los independentistas dejando claro que no había demanda suficiente.

La fijación de este organismo de dictadura lingüística con Ikea se repite cada año. En el presente ejercicio, un estudio titulado ‘La línea del gallego’ (una herramienta con la que trasladan supuestas opiniones negativas sobre la falta de respeto a “los derechos lingüísticos de los gallegos” ha situado a Ikea, Google y Movistar como las que registran la mayor cantidad de ‘denuncias’ por lo que califican de “exclusión generalizada de la lengua gallega”
 


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