AGLI Recortes de Prensa   Domingo 29  Julio 2018

Burbujas disipadas
Tenía razón la vieja guardia del socialismo: el acercamiento a los separatistas conduce al suicidio político
Ignacio Camacho ABC 29 Julio 2018

AL Gobierno de Sánchez, que tanto prometía y anunciaba, se le está parando el motor a los dos meses de su llegada. No tira, no funciona, no anda porque, además de audacia, para gobernar se necesita una mínima estabilidad parlamentaria. El presidente parece disfrutar del poder, cuyos resortes explota con tanta soltura como arrogancia, pero más allá de su personal ventura, la crudeza de la política ha comenzado a disipar las burbujas del «efecto champaña». Su debilidad es patente y ni la va a poder compensar a base de gestos y propaganda ni los decretos-leyes son una panacea sostenible desde una minoría tan acusada. Los socios radicales que le sirvieron para desalojar a Rajoy mediante una coalición improvisada carecen de fiabilidad para darle cohesión a una alianza. No es lo mismo armar un frente de rechazo que pactar un programa. Y esto último tampoco resulta viable con aliados de esa laya sin traicionar los principios del Estado igualitario proclamados por la socialdemocracia.

La contradicción que bloquea a Sánchez se deriva de que todos los partidos que apoyaron su moción de censura son, salvo el suyo, adversarios de la Constitución como modelo de convivencia. El más moderado es el PNV, lo que da para hacerse una idea. Podemos aspira a una refundación del sistema desde la extrema izquierda y el resto son los herederos de ETA y una docena y media de nacionalistas catalanes instalados en el delirio de la independencia. Con esa gente no se puede ir muy lejos sin abandonar la tradición que el PSOE representa. Visto lo visto, quizá ni siquiera es posible pactar un presupuesto que cumpla las prescripciones de la Unión Europea.

Los socialistas acabarían entendiéndose con Podemos tarde o temprano, como han hecho en autonomías y municipios. Pero no tienen modo de apaciguar a unos separatistas incapaces de salir de la estrategia del golpismo. Puigdemont los tiene abducidos, secuestrados con su liderazgo de mando a distancia, y ha dado al traste con cualquier fantasía de armisticio. Cuando ganó las primarias, Sánchez se sintió libre para saltarse los límites que hace dos años le impuso su partido, pero la realidad ha acabado por demostrar que aquellas prohibiciones no constituían un capricho. La denostada vieja guardia tenía razón: cualquier acercamiento a los secesionistas conduce a una especie de suicidio político.

En estas circunstancias, o el presidente se somete después del verano a una cuestión de confianza o se verá abocado a convocar elecciones anticipadas. Pero que nadie se haga ilusiones porque las puede ganar y por ende sin la suficiente ventaja, lo que situaría de nuevo al nacionalismo en la indeseable posición de bisagra. Es el problema endémico de un sistema electoral que, con bipartidismo o sin él, otorga la capacidad de decidir sobre la gobernación de España a unos partidos cuya prioridad esencial consiste en liquidarla.

Nubes en el cielo de España
Eduardo Arroyo: Gaceta.es 29 Julio 2018

Las nubes oscurecen el cielo de este verano soleado. No tendría demasiado importancia, si no fuera…

El asalto a la valla de Ceuta por una turba de “subsaharianos” hay que cargarlo en la nómina de Pedro Sánchez, desde luego. Hace unas semanas nos preguntábamos en esta misma columna qué estaba haciendo Pedro Sánchez. Decíamos que asumiendo los presupuestos del PP “por el bien de España”, intentando desbordar a la izquierda por la izquierda e inactivando al C’s con una gestión hábil del asunto catalán, Pedro Sánchez aspiraba a erigirse en fuerza política hegemónica en España durante varios años. Este plan podía salir pero tiene un serio inconveniente que juega en contra: la realidad.

El hecho es que hay fuerzas que Pedro Sánchez no controla: primero la inmigración puede poner contra las cuerdas a cualquier gobierno. En Ceuta se ha planteado una invasión en toda regla y un atentado contra la seguridad nacional. Cuando se ataca con radiales y con cal viva a un cuerpo militar como la Guardia Civil, es muy difícil vender –aunque se tenga la hipocresía y el cinismo de Manuela Carmena- que son unos pobres desgraciados, muertos de hambre y asediados con por la guerras. No: se trata de una fuerza invasora que quiere, sencillamente, quedarse con lo que es nuestro; es decir, con nuestros recursos y con nuestra tierra. Y ello se pongan como se pongan ONGs cómplices del tráfico de personas u organizaciones médicas con dudosísimos tintes políticos, como Médicos Sin Fronteras. ¿Esta Sánchez de parte de los “subsaharianos” de la radial o de los guardias civiles que nos defienden a todos?

Segundo, Pedro Sánchez no controla el instinto cainita de la izquierda. Este siempre ha existido. Ya hemos recordado en esta misma columna el aniversario –que transcurrió sin pena ni gloria- de los “sucesos de 1937”. La guerra civil de la izquierda dentro de la guerra civil de 1936 ocasionó 500 muertos en dos o tres días y una situación rocambolesca dentro de la II República en armas. El hecho es que los recordados de la “memoria histórica” se mataban entre ellos y hoy, en 2018, solo les ha unido echar a Rajoy y no, desde luego, el bien del país. ¿Es consciente Sánchez de ello?

Tercero, es imposible incluso a medio plazo apoyarse para sacar adelante un país en aquellos que quieren ver saltar ese mismo país por los aires. Somos la única nación del mundo cuya estabilidad política depende de un prófugo de la justicia. Esto, que sucedía en las películas de James Bond o de Phantomas, es una realidad en la España moderna.

Por último, en situaciones de gravedad es necesario rodearse de los mejores. Pedro Sánchez no ha reparado por un momento en la estupidez estructural y congénita de varios de sus ministros. Carmen Calvo es un patético ejemplo de ello. Josep Borrell es el lumbreras del grupo pero no entiende que debería dimitir para salvar la dignidad, si no quiere verse cómplice del caos general que va a llevarnos irremediablemente a elecciones generales, cuando la situación general se haga insostenible.

Yendo a lo concreto, 602 inmigrantes que asaltan por la fuerza una frontera del país, protegida por Guardias Civiles maniatados para su labor por una docena de ONGs junto con la caballería mediática de la progresía, no es lo mismo que recibir con incienso a un barco repleto de inmigrantes. Pedro Sánchez va a verse en la tesitura de defender lo indefendible y no tener más remedio que hacer lo que no quiere hacer, por la sencilla razón de que ningún país que se precie puede dejar que su frontera deje de existir.

Y en esto llega Pablo Casado, para satisfacción de todos los que están a al derecha del PP y, con más o menos razón, contemplan el deterioro progresivo del país. Estos mismos piensan que lo que el PP significa es una cuestión de que el líder sea este u otro, sin reparar en que el PP es una pieza estructural del mismo sistema que nos ha llevado a esta situación. Sin duda, si el líder sale “díscolo” se cambiará el líder y no el partido. Como en el resto de los países occidentales, toca que haya un partido capaz de reconducir a los díscolos de derecha hacia una “centralidad” en la que todo pueda seguir su curso sin detenerse. Es muy posible que Casado aniquile toda esperanza de voto a la derecha del PP pero lo que está también muy claro es que su triunfo no va a cambiar nada esencial por mucho que le pidan –esos que no aprenden nunca- que “derogue la ley del aborto”.

En este contexto las nubes oscurecen el cielo de este verano soleado. No tendría demasiado importancia si no fuera por que se trata del cielo de España, ese que nos cobija a todos.

El Gobierno corto
Alejo Vidal-Quadras www.vozpopuli.com 29 Julio 2018

En los regímenes parlamentarios muy atomizados, como los de la Restauración en España, los de la Primera República italiana o los de la Cuarta República en Francia, los gobiernos se sucedían con frecuencia a un ritmo vertiginoso, con gabinetes que duraban a veces unos pocos meses o incluso semanas. Cuando un Ejecutivo conseguía pervivir un tiempo superior a un año se consideraba muy estable. Antonio Maura presidió entre 1907 y 1909 el llamado “Gobierno largo”, así denominado porque estuvo en el poder casi tres años, acontecimiento que fue visto como una auténtica hazaña en la época. Nuestro sistema político, alumbrado en la Transición, se ha caracterizado por gabinetes que han durado legislaturas completas o en ocasiones ligeramente acortadas, de tal manera que, aunque se produjesen remodelaciones parciales en la composición del Consejo de Ministros, sólo hemos tenido siete presidentes del Gobierno entre 1978 y el momento actual, es decir, siete presidentes en cuarenta años.

Esta característica del régimen del 78 se truncó en 2015 con el fracaso de Rajoy y Sánchez para ser investidos, el largo interregno subsiguiente y el nombramiento con fórceps del líder del PP en 2016, seguido de su súbita y sorpresiva caída el pasado 1 de Junio. Esta situación ha estado directamente relacionada con la notable pérdida de escaños de las dos primeras fuerzas y la aparición de nuevos actores políticos, Ciudadanos y Podemos, que han complicado considerablemente la articulación de mayorías. No cabe duda de que semejante alteración de lo que venía siendo un turnismo tranquilo entre PSOE y PP es un síntoma del agotamiento de la Constitución vigente, amenazada por la combinación de una corrupción casi sistémica a nivel municipal y autonómico, una estructura territorial inmanejable y financieramente insostenible y los feroces ataques del populismo de extrema izquierda y del separatismo golpista.

Tras la euforia provocada en la heterogénea constelación de siglas que propiciaron la moción de censura contra el Gallego Impasible por el éxito de su traicionera maniobra, la realidad ha hecho su aparición poniendo en evidencia la práctica inviabilidad del inexistente proyecto de Pedro Sánchez. Cualquier observador objetivo del presente escenario político español que no esté cegado por un voluntarismo irreflexivo o por un sectarismo incontrolable, advierte la imposibilidad del frenético propósito del flamante ocupante de La Moncloa de agotar la legislatura. Ya se han producido algunos avisos que preludian la devolución de la res al corral. El techo de gasto y la senda de reducción del déficit presentada por Sánchez a las Cortes, tras su aprobación renuente por Bruselas, no tiene visos de superar el veto que han anunciado PP y Ciudadanos y la abstención de los levantiscos socios del Gobierno. Es obvio que un Ejecutivo incapaz de ver aprobados sus presupuestos carece de viabilidad. El fracaso en el nombramiento de los miembros del Consejo de Administración de la Corporación de Radio y Televisión ha sido otra muestra elocuente de la impotencia del PSOE para llevar adelante una acción de gobierno mínimamente eficaz.

Cualquier persona sensata puede comprender algo que la levedad mental del usuario del Falcon presidencial parece no asimilar y es que una coalición “contra”, sin ningún elemento ni plan común, está condenada a una rápida descomposición. La satisfacción de echar del poder al odiado PP dura lo que dura y después hay que entrar en la gestión de lo tangible y lo cotidiano. Los fuegos de artificio de un antifranquismo trasnochado, de los fervores feministas y del halago a los pensionistas y a los sindicatos, dan para unos cuantos titulares, pero los problemas de verdad están ahí y no admiten bobadas demagógicas ni demoras tácticas.

Todo apunta a que Sánchez tiene los días contados y que a más tardar en otoño los españoles seremos convocados a las urnas. En esta coyuntura, resulta esencial que los dos jóvenes líderes del centro-derecha defiendan sus respectivos territorios electorales sin olvidar que representan espacios ideológica, económica, social y sentimentalmente solapados, de tal forma que una coalición post-electoral que les proporcione la mayoría absoluta pueda ser fácilmente montada. Desde esta perspectiva, una operación tan sencilla como la confección de listas conjuntas en las provincias de menos de seis escaños garantizaría la victoria. Son cuestiones como ésta las que permitirán comprobar si Rivera y Casado aportan una verdadera superación de la partitocracia podrida a la que tan justamente critican y se atienen con sano patriotismo al interés general.

El hoy levitante Sánchez pronto será un mal recuerdo y España podrá afrontar con seriedad y coraje los venenosos desafíos que la acechan y que pugnan por liquidarla como Nación, el secesionismo racista y el colectivismo liberticida. Y es que cuando uno se junta con lo peor es imposible que consiga nada bueno.

Si se rompe España se rompe Europa
Alberto J. Gil Ibáñez. vozpopuli  29 Julio 2018

Llueve sobre mojado. No es la primera vez que un conflicto interno español se convierte en campo de pruebas para algo a mayor escala que vendrá después. El marco geoestratégico que surgió tras la II Guerra Mundial estaba claro: dos grandes potencias (USA y la URSS) se repartieron el mundo en áreas de influencia, jugando Europa y China la función de apoyos secundarios. En 1989 el muro de Berlín cae, el mundo cambia, la URSS y el Pacto de Varsovia se disuelven. Por un momento parecía que Europa, ya en fase de unión a través de las Comunidades Europeas-UE, podría volver a jugar un papel más relevante en el mundo. Transcurren los años y el escenario no es el esperado. China se reinventa y pasa a ocupar el papel de la antigua URSS (si bien entrando en el juego capitalista con todas sus consecuencias); Rusia, tras algunos titubeos, vuelve a escena recuperando su antiguo papel de imperio zarista; y USA aguanta el golpe y resiste como el máximo (¿único?) representante de Occidente. Los tres, aunque muestren en público algunas discrepancias, se reúnen, comparten proyectos y, sobre todo, “se respetan y se temen”. ¿Cuál es el papel que le reservan a Europa? Tal vez la de un pastel, con la única duda de quién se quedará con la mejor parte.

¿Qué ha hecho la UE desde la caída del muro? Primero intentó atraer a los países del telón de acero y los restos de la antigua URSS, ofreciéndoles acuerdos de asociación y luego ser nuevos miembros. Esto parecía lógico y justo; además acabaría haciendo a la UE más fuerte, pero sin embargo la ampliación no ha funcionado como se esperaba. El tamaño importa pero quien mucho abarca poco aprieta, sobre todo cuando no se tiene claro lo esencial. En el exterior la UE ha tratado influir en el mundo con acuerdos comerciales y de cooperación, donde ha sido generosa, dando mucho más de lo que ha recibido, pues no le ha servido ni para expandir sus valores por el mundo, ni para ganar influencia real. No hay más que mirar a África: todas las numerosas inversiones, cooperación militar y ayudas no han logrado parar la emigración, mientras China, con una política calculada y egoísta, se está convirtiendo en la potencia más relevante para el continente africano sin recibir un solo emigrante. Es decir: nosotros ponemos el dinero, ofrecemos nuestro Estado de bienestar a emigrantes y refugiados, pero el poder e influencia se lo lleva otro.

Pero lo más relevante de esta situación es que Europa (como España) ha dejado de saber quién es. Se habla de valores europeos, pero ¿cuáles son estos?: ¿La democracia?; ¿la carta de derechos fundamentales de la UE? El fracaso reciente de la euroorden ha puesto de manifiesto que ni algunos jueces, ni algunos ministros, ni muchos periodistas creen en la UE. Por lo pronto, tienen dudas de que los países que la componen compartamos los mismos valores (aunque lleven en ella más de 30 años). Esta recriminación se lleva a cabo por cierto desde unos países con un pasado reciente nada glamuroso ni en Europa (nazismo) ni fuera (Congo belga), pese a lo cual se permiten dar lecciones de democracia a otros. Compran con facilidad el discurso que venden ciertas minorías supuestamente perseguidas (los separatistas) al tiempo que ignoran los derechos realmente pisoteados de las minorías que viven en esos territorios, por cometer el terrible pecado de pretender seguir siendo españoles, como lo vienen siendo desde hace siglos. ¿Quién pierde con este tipo de decisiones, además del sentido común? ¿Solo España? ¿O Europa entera? ¿A quién beneficia que se permita que los jueces de un país certifiquen la superioridad moral (y de calidad democrática) de unos países sobre otros?

Una cadena se suele romper por el eslabón más débil, y estos momentos ese eslabón es España. ¿Por qué? Porque es el único país con peso económico y político potencialmente relevante para que su caída afecte al todo (Europa), donde sus partidos políticos no comparten sin fisuras un proyecto común de país, ese núcleo esencial e inviolable que suele quedar fuera del juego de debate político y que normalmente aparece protegido y reconocido en la Constitución (basta mirar a Francia, Italia o Alemania). Algún ingenuo podría pensar que si España se rompe (y además por más de una parte), esta ruptura solo afectaría a la propia España y sus consecuencias negativas la pagarían en exclusiva los españoles (por cierto también los que pretenden dejar de serlo), pero esto dista de ser cierto. No solo por el efecto “replicante” para otras regiones europeas con similares o mayores excusas para propiciar nuevas rupturas, sino porque la “caída” política de uno de los Estados “grandes” de la UE afectaría a la estabilidad de la zona euro. Ya se ha advertido que detrás de los movimientos políticos y económicos de apoyo al separatismo catalán por parte de diversos países y fondos de inversión se encuentra el objetivo de debilitar a la UE (e.g. para que retire ciertas sanciones) y a su moneda para obtener ganancias económicas.

Cabe imaginar a los líderes de las tres grandes (USA, China y Rusia) esperando cómodamente sentados en un sillón a repartirse los despojos de una Europa otra vez rota, confusa y desunida. Pero el separatismo es un virus del que ellos tampoco están vacunados. Precisamente por ser grandes, son gigantes con multitud de regiones de barro, susceptibles de responder al efecto llamada de la nueva independencia, en concreto, como siempre, en las regiones más ricas. Si un país mediano en el concierto internacional puede romperse fácilmente (España tiene el tamaño de Texas), cuánto más ellos. Tal vez haya llegado el momento de proclamar que los actuales 194 países son más que suficientes para organizar el mundo y reconocer peculiaridades. Es cierto que muchas fronteras han sido artificialmente creadas, fruto del capricho de potencias extranjeras (no así el caso de España donde la tozudez geográfica la conforman los Pirineos y el mar), pero ha pasado el suficiente tiempo para darlas por consolidadas. En todos los países existen minorías lingüísticas (en la India más de 200), religiosas o incluso étnicas, pero la solución no puede ser la creación de nuevos mini-Estados, mucho más si se defiende como virtud la multiculturalidad. Existen en el mundo más de 3.500 lenguas reconocidas. En este contexto, ¿favorecería la paz y la estabilidad del planeta el principio “una lengua-un país”?

Europa está a tiempo de despertar de su letargo sino quiere que le ocurra como en el siglo pasado, donde incluso intelectuales de la talla de Max Weber, autor de pronósticos sociológicos sorprendentes, tuvieron que esperar al terror de 1948 (cuando ya era demasiado tarde) para llegar a percatarse de que en realidad la guerra civil española había sido el preludio forzoso de una guerra civil europea que acabaría convirtiéndose en guerra civil mundial. Esperemos que nos demos cuenta del engaño que vivimos antes de que resulte demasiado tarde. Aunque como decía Mark Twain: “Es más fácil engañar a la gente que convencerlos de que han sido engañados”.

La Operación Soraya "mollar chafá"
Federico Jiménez Losantos  Libertad Digital 29 Julio 2018

En sólo ocho días, la política nacional ha dado tal vuelta de campana que hemos llegado al concepto clave del periodismo futbolero: el giro de 360º. El domingo pasado, aún no nos habíamos repuesto del alegrón del sábado, que ungió a Pablo Casado como sucesor y verdugo al frente del PP de Mariano Rajoy, al que el viernes había dedicado cataratas de almíbar. En ellas resbaló su ya de por sí resbalosa condición, hasta cuajar la faena más indigna que cabe recordar de cualquier torero caído del cartel. Nadie le empujó, pero fueron tantos los palmoteos sobre su giba algo nivosa que, al dejarse llevar por su íntimo resentimiento, ni supo agradecer ni devolver un gesto de afecto. Era difícil salir mal de tan rendido agasajo. Rajoy lo logró.

Ocho días y ocho retos por delante
Tan requetemal se fue Rajoy y tan requetebién llegó Casado que nos parece que lleva ocho años al frente del partido que fundó Aznar en 1990 -gran gesto el suyo, recibirlo en la Moncloa, y luego Hernández Mancha, levantando acta solemne de toda la mezquindad anterior- pero lo cierto es que Casado sólo lleva ocho días, si contamos el de hoy, matutinamente aún intonso y vesperalmente inédito, en la Presidencia del partido, que no es, ni muchísimo menos, el Poder. La Presidencia es sólo el primer peldaño para alcanzarlo.

El segundo es eliminar a la que hasta ahora ha mandado en lugar de Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría, Baby Macbeth o Bolita de Azufre. El tercero, metabolizar poco a poco a los sorayos cuya traición debe ahora aceptar. El cuarto, sobrevivir sin desdoro a las elecciones andaluzas, a las arenas movedizas del Satán de Olvera y a la celeste aparición de Nuestra Señora de Arrimadas al pastorcillo Marín. El quinto, conseguir recuperar algo del terreno perdido en Cataluña a través de Alejandro Fernández. El sexto, ganarle a Rivera la primogenitura del centroderecha. El séptimo y penúltimo, ganar las elecciones. Y el octavo y último, llegar a la Moncloa.

Cada uno de estos ocho retos tiene una característica diabólica: es necesario superarlo, pero no suficiente, porque después habrá que afrontar el otro. Y el otro. Y el otro. Y así, todos, más los que vayan saliendo sobre la marcha o para impedirla si la cosa va bien, y no serán pocos ni fáciles. Lo peor, la arena en el engranaje, el azúcar en el radiador del Joven Arenas, prototipo del agradaor de frente y puñal de espaldas, democristiano en el peor sentido del término, toraco que con los años y regordío de garbanzos, no ha perdido fuerza para coser a cornadas al diestro más precavido. No es que Arenas sea malo, no, es que se quedó con el monopolio de la maldad el séptimo día, cuando Jehová creyó su obra terminada y se puso a descansar. Pero algunas de sus criaturas, como explica Adam Smith, aprovecharon la divina siesta para repartirse el mercado y jugar con ventaja sobre las demás.

Los misiles de Teodoro García
La primera tarea es expulsar a Bolita de Azufre lo más lejos posible, y ahí es donde tiene un papel fundamental Teodoro García, el Número Dos del casadismo, campeón del mundo en lanzamiento de huesos de aceituna, en la modalidad "mollar chafá", que es la propia de Cieza: ¡19 metros! Si Teodoro, o sea, Casado, logra lanzar a la bolita sulfúrica a una distancia política semejante, el futuro será venturoso. Si no consigue mantenerla lejos, la tendrá siempre encima, como esos mansos pegajosos cuyo mayor peligro es que no hay forma de darles distancia y torearlos como es debido.

El untuoso ungüento sorayesco es de la marca "Integración". ¿Y qué significa? Pues amenazar con boicotear la próxima campaña electoral, que es ni más ni menos que la de Andalucía. De ahí el gesto, feísimo de cara a la galería, de "integrar" en la nueva dirección con carguillos menudos a la más requintada escoria del PP, guardia pretoriana del derrotado sorayismo. Ver, aunque sea en un rincón, al joven Arenas, Montoro y Fernández Díaz en el Presidium del PP de Casado produce náuseas. Es un emético ético. Pero todas esas mofetas del marianismo abandonan a Soraya, la dejan sola, como un hueso de aceituna "mollar chafá", esputado a diecinueve metros.

La pésima imagen de la "integración"
El gran problema para Casado es que, teniendo que hacer lo que está haciendo para poder ir a las elecciones sin el peligro cierto de salir muerto, verlo presidir el partido de Arenas, Montoro y Fernández Díaz es letal para la imagen de renovación que sin duda representa, pero que, además, debe trasmitir. La supervivencia técnica al frente del PP se convierte así en un problema político de primera magnitud para su liderazgo, que hará feliz a dos partidos que andaban muy perdidos: Ciudadanos y Vox. Al menos, por una temporada. Esta es la paradoja de la "integración": que "desintegra" la imagen de Casado. Sin ella, es imposible funcionar. Con ella, dificilísimo.

Hay, sin embargo, una gran diferencia entre lo que digan los rivales -porque Ciudadanos y Vox, ojo a Vox, no son enemigos, solamente rivales- y lo que piensen los votantes aún presentes, ya pasados y ahora dudosos del PP. En las primeras encuestas, como la de Demoscopia de hoy, queda claro el suelo electoral del PP, que aprovecha Casado, y la frontera infranqueable entre la Izquierda del PSOE y Podemos -con Sánchez gana el primero pero defendiendo el programa del segundo- y la Derecha del PP y Ciudadanos, donde Rivera pierde la cabeza con respecto a Casado porque el PSOE se ha reforzado en la Moncloa, pero sigue fuerte mientras se define el nuevo PP. Yo creo que si había siete millones, o al menos seis, esperando que el PP diera señales de vida, pueden seguir esperando un poco más. Lo malo para Casado es que las encuestas no esperan, y en ellas el lastre de la integración se notará negativamente. Veremos si los resultados andaluces, que pueden ser catalanes e incluso generales cuando le apetezca al Führer Cocomocho, compensan en unos meses el impulso fatalmente perdido en unas semanas.

Pero se trata de un impulso de imagen, hacia fuera. Hacia dentro, es decir, hacia el electorado natural del PP, el impulso de Casado está siendo tan previsible como eficaz. Ha puesto el acento en lo fundamental, que es la cuestión nacional, y hoy se planta en la frontera, para apoyar a la Guardia Civil, adorada en la Derecha, y también para defendernos de los ilegales, entre los que destacan el Gobierno del Aquarius, las ONG cercanas a las mafias y la sanidad gratis para simpapeles de Montón, que tras hundir la Sanidad valenciana está dispuesta a hundir nuestras fronteras. Ese efecto llamada es devastador. Y su crítica favorecerá al PP, a pesar del lamentable Bonilla.

Vida, Familia, Religión y Libertad
El verano es un tiempo adecuado para repasar las bases ideológicas del nuevo PP, en el que uno de los puntos de fricción, que puede ser de debilidad o de fortaleza, es el de la vida, o sea, el aborto y la eutanasia. Ayer publicó Cayetana Álvarez de Toledo un artículo original e inteligente para abordar el carácter necesariamente personal sobre la valoración moral de los dos modelos legales de aborto -el de supuestos de González y el de plazos de ZP- y en el que proponía algo que hasta ahora no se ha planteado la Derecha: conceder libertad de voto al diputado en asuntos de conciencia.

La táctica de UCD y de los catorce años del PP de Aznar, que han llevado a la caricatura los catorce siguientes de Rajoy, ha sido siempre la de poner peros a los proyectos de la izquierda y luego no tocarlos al llegar al Poder. Nunca el maricomplejinismo se ha visto tan claro. Lo que nunca ha hecho la Derecha es lo único que puede hacer si busca un ámbito de unión entre liberales, conservadores e izquierda nacional, a la que espantará cualquier ribete que suene a confesional. Hace años publiqué en LD varios artículos en los que planteaba desde otro punto de vista algo parecido a lo que plantea Cayetana: no puede haber acuerdo de principio sobre el aborto; pero tampoco puede hacerse política exclusivamente sobre algo que divide a la opinión pública por creencias, generaciones y sensibilidades. Lo que se ha visto es que la derecha sociológica no se moviliza sobre los asuntos de conciencia como lo hace, por ejemplo, contra el Impuesto de Sucesiones, uno de los caballos de batalla de Casado, que siendo un problema de raíz moral permite una materialización política al margen de ideas y religión.

Pastores que avergüenzan a sus ovejas
Un problema añadido para los católicos españoles, que puede ser una bendición para los políticos católicos, es la cobarde y miserable postura de la Conferencia Episcopal, que ha reeditado su traición a las víctimas de la ETA respaldando el separatismo racista catalán y la exhumación de Franco. Si la defensa genérica de la vida y la familia va acompañada de un sofión al obisperío catanazi, resultará claro que una cosa es el alma y otra el almario, y que la conciencia individual y la obediencia a la jerarquía católica se han vuelto desde hace tiempo, intransitables para los católicos que defienden la libertad, la de conciencia que atropella la Izquierda y la de fidelidad a una historia que desprecia la Iglesia de Francisco y los obispos Osoro y Omella.

En fin, quede esto como nota al vuelo de lo mucho que debe valorar y repensar el nuevo PP. Pero conste que a muchos de los que defendemos la familia y la vida, aunque no en términos idénticos a los creyentes -que tampoco tienen un único criterio- nos gusta oírselo decir a Casado. Y por una razón esencial: lo que la Izquierda pone en peligro es nuestra libertad, que empieza por la de conciencia. Ese es el ámbito natural de encuentro de diversas sensibilidades que pueden y deben encontrarse explícita y no sólo implícitamente, como hasta ahora, en el centroderecha que sueña Casado.

Mientras tanto, adelante con el Proyecto Soraya "mollar chafá". Diecinueve metros parecen pocos, pero no están nada mal para empezar

¡Váyase Sr. Sánchez!
Vicente A. C. M. Periodista Digital 29 Julio 2018

PEDRO SÁNCHEZ DISPUESTO A TODO PARA APROBAR SU INCREMENTO DEL TECHO DE GASTO Y EL EXPOLIO A LOS ESPAÑOLES EN IMPUESTOS.

Algunos hablan de “tics” totalitarios y antidemocráticos. Pero una cosa es amenazar con hacer algo y otra muy distinta hacerlo y exponerse a una revuelta parlamentaria y denuncias ente instancias judiciales nacionales y hasta del exterior. El asunto es preocupante y denota que Pedro Sánchez no sabe encajar las derrotas y se comporta como un adolescente mal criado que se pone como un basilisco por no conseguir su capricho. Porque no otra cosa es querer hacer de mecenas y benefactor en temas sociales a costa del dinero de los demás y de incrementar la deuda nacional. EL caso es que esta semana el varapalo ha sido el rechazo en el Congreso de los Diputados del proyecto de Ley de los nuevos presupuestos que contemplan un relevante aumento del techo de gasto del 4,4%, lo que se redunda en un aumento del déficit que la UE ha aceptado a regañadientes, ya que supera en casi 0,5 puntos el que había contemplado el PP superior ya al comprometido.

Cuentas aparte, el rebote morrocotudo que se ha pillado este soberbio, ambicioso y orgulloso personaje le ha llevado a declarar que sigue dispuesto a aprobar estos presupuestos y el plan de estabilidad presupuestaria, dándose un mes para “convencer” a los grupos parlamentarios y que opten por aprobarlos. En caso de no conseguirlo, bien sea por no obtener la mayoría necesaria o porque el Senado con mayoría del PP lo rechace, la experta constitucionalista Carmen Calvo, ve posibilidades para imponerlo vía Decreto Ley. Y aquí es donde entraríamos en un territorio peligroso donde una minoría que ostenta el poder intenta mantenerse en él de forma totalmente totalitaria y haciendo un uso abusivo de la facultad de legislar por medio del Decreto Ley sin contar con el aval del Parlamento.

Y todo pasa por el enroque de Pedro Sánchez y el PSOE y su empecinamiento en aferrarse al poder que obtuvieron de forma tan sorpresiva y atípica al prosperar su moción de censura, que terminó con la presidencia de Mariano Rajoy y el Gobierno del PP, dando paso a una etapa inédita que se está demostrando absolutamente irracional y antidemocrática. Porque una moción de censura no puede ser nunca una vía válida que suplante la voluntad popular que se debe expresar de forma libre y democrática en unas elecciones generales. Porque lo que hace el PSOE y el Gobierno de Sánchez es convertirse en suplantador, en okupa ilegítimo que se dedica a imponer su programa de Gobierno sin tener ninguna legitimidad para ello, evidenciado además en las últimas elecciones generales al contar con solo 84 escaños de los 350 del Congreso y tener al Senado dominado por la mayoría absoluta del PP.

Querer gobernar vía Decreto Ley es dar un paso en una dirección directa al conflicto institucional que rompería el débil consenso ya existente en asuntos de Estado. Aunque ese paso hacia la ruptura ya lo ha dado Pedro Sánchez y el PSOE al aceptar y pactar concesiones a los apoyos bastardos de mercenarios nacionalistas y separatistas vascos, el de los golpistas secesionistas catalanes y el del antisistema bolchevique totalitario PODEMOS y su aliado IU. Este Gobierno está andando por la cuerda floja en un precipicio y sin cuerda de seguridad y en su afán por agotar una legislatura que no le pertenece, puede acabar despeñado. Porque la única salida digna y democrática es la de devolver la voz a los españoles, a los que supuestamente se les ha librado de un Gobierno y un parido devaluados por los casos reiterados de corrupción, que no por su gestión que ha sido razonablemente exitosa con la recuperación de la economía global y del empleo, con todos los matices y críticas de precariedad y empobrecimiento real de las capas bajas y medias de la sociedad. Eso sí con un incremento de impuestos desbocado y un aumento brutal de la deuda nacional, que este Gobierno de Pedro Sánchez y el PSOE intentan incluso superar bajo pretexto de mantener el “Estado del bienestar”.

No parece lógico que en estas condiciones de precariedad de gobierno manifiesta, la solución que se baraje sea la imponer por Decreto Ley lo que la democracia parlamentaria te niega, y además hacerlo desde la total falta de legitimidad que se da en esta situación inédita de cambio de Gobierno instantáneo por una moción de censura sin haber pasado por el aval de unas elecciones generales. Esta legislatura debió terminar en el mismo momento en que se produjo el cese forzado del Gobierno del PP y se sustituyó por el del PSOE de Pedro Sánchez.

Y por si hubiera alguna duda de la grave inconveniencia de haber pactado con los enemigos de España, basta escuchar las declaraciones del prófugo Carles Puigdemont que junto a Elsa Artadi y el infame Presidente títere xenófobo radical antiespañol Joaquim Torra, ha lanzado una amenaza desde su refugio en Bélgica. Este fugitivo de la justicia procesado por delitos de rebelión , malversación de fondos públicos y desobediencia, se atreve a exigir a Pedro Sánchez que “cumpla con lo que dijo que haría” y de no hacerlo dejará de mantener con sus votos a su Gobierno. Y por si hubiera dudas añade que “no vamos a renunciar a la soberanía, es una cuestión casi de dignidad, jamás”. Todo ello desde la sede de la “delegación de la Generalidad de Cataluña en Bruselas” junto al resto de prófugos y procesados por el Tribunal Supremo.

Un acto más que con total impunidad se consiente desde un Ejecutivo dispuesto a transigir con la labor de desprestigio que este tipo de delegaciones, para los golpistas “embajadas” han vuelto a estar activas y operativas en cuanto los golpistas han recuperado el poder en la Generalidad. Y es que si en esto tampoco el PSOE está dispuesto a combatirlo obligando a la Generalidad a cerrar estas sedes, no podemos esperar salvo que pase de los gestos a los hechos como exige Puigdemont y culmine la traición a España y a los españoles aceptando negociar lo que no puede ni debe, aunque solo sea por no tener ninguna legitimidad para ello. E

Este chantaje de un delincuente es inadmisible y debe ser respondido con determinación y firmeza y anunciando que no se va a consentir este tipo de actos ni actuaciones en sedes dependientes de la Generalidad, bajo amenaza de aplicar nuevamente el artículo 155 de la Constitución y devolver la legalidad a quien sigue en clara rebeldía.

¡¡¡ELECCIONES GENERALES YA!!!
¡Que pasen si pueden un buen día!

El asalto
Carlos Esteban Gaceta.es  29 Julio 2018

Ayer entraron en nuestro país a la fuerza unos seiscientos africanos que usaron, para forzar su ingreso, desde radiales a heces y cal viva, dejando heridos a varios agentes de las fuerzas de seguridad españolas.

Uno puede pensar lo que le dé la real gana de las fronteras y de la inmigración masiva. Los socialistas siguen con su insensata búsqueda de la utopía pese a haber fracasado dramáticamente en todas partes en las que se ha intentando, así que, por qué no habrían de darle a los suyo los liberales convencidos de que no debería haber fronteras y que cualquiera debería poder vivir en cualquier parte.

Pero hay un dato objetivo y terrible en todo esto, y es la violencia y es la ley.
Seiscientas personas han entrado en España contra la ley. Seiscientas personas han invadido España por la fuerza, hiriendo a efectivos policiales españoles. Eso solía ser grave.

Porque si esta ley puede ser vulnerada impunemente, cualquiera puede serlo. Si un país no defiende sus fronteras, no es un país. Y si el Gobierno -cualquier gobierno- escoge caprichosamente qué delitos se castigan y cuáles no, no es un gobierno, es una tiranía, y de la peor clase.

El caso es especialmente dramático porque responde con la exactitud de un reloj suizo a lo que el más idiota podía haber predicho, y no solo porque los incentivos funcionan y la ley de la causalidad no se ha abolido aún, sino porque tenemos ya abundantes ejemplos delante de nuestras narices. Lo que viene es Grecia, es Italia.

El asalto es una noticia lo bastante alarmante como para que abra nuestras cabeceras con una excepción, de la que nos ocuparemos al final. También es una noticia que va lo bastante a contrapelo de lo que llevan años tratando de vendernos como para que alguna retuerza cómicamente el lenguaje para darla.

Como El País: ‘Un salto masivo en Ceuta ahonda la crisis asistencial’. No, no es una de mis frecuentes erratas: pone ‘salto’, no ‘asalto’, como si estuviera describiendo una proeza olímpica.

Es decir, 600 africanos armados con cicallas y cal viva protagonizan un asalto organizado contra nuestras fronteras y el problema es la consecuencia que esto tiene para “lo asistencial”. No querríamos en absoluto que el redactor responsable de ese titular tuviera que probar en sus propias manos el efecto de la cal viva, pero sospechamos que eso le haría cambiar, al menos internamente, sus prioridades informativas.

Tampoco acierta ABC, vaya por Dios, en dar la noticia como lo que es, aunque la foto con la que abre, un primer plano de varios de los asaltantes, es asaz descriptiva. ‘Máxima tensión en las fronteras tras el giro en la política migratoria’. Un juego divertido podría ser aplicar este modo de titular con eufemismos ridículos a hechos históricos, no sé: ‘Máximo calor en Hiroshima tras el giro en la política de uso armamentístico’.

El Mundo da la foto y el mejor titular o, al menos, el más concreto: ‘Asalto a la valla con cal viva’. Lo acompaña, además, con este otro asunto relacionado y aún más alarmante: ‘Alarma por los más de 50.000 subsaharianos que esperan en Marruecos’.

Pero no es su primer tema, sino este otro: ‘Casado impone a sus fieles y no admitirá “corrientes internas”. Bien por Casado; es, como dijimos, lo único sensato que podía hacer para sobrevivir. Pero me deja algo perplejo que un asunto tan menor, en comparación, se anteponga al ataque organizado de ayer.

Pero La Razón les supera a todos. En el universo que dibuja la porta de hoy de La Razón, ayer nuestro país no sufrió un exitoso asalto desde el exterior, ni resultaron heridos varios agentes en el proceso; o si sucedió, no importa, porque su chico está ya en Génova y no hay nada más importante. Lo saca paseando sonriente -no conocemos otra modalidad, disculpen el pleonasmo- en Barcelona en un posado a mayor gloria de su imagen. Sospecho que hemos de verle en esa portada, como poco, tantas veces como vimos a Rajoy, mimado con idéntica veneración. No sé si conocen la serie de relatos infantiles que tiene por protagonista a Teo, pero algo así va a ser La Razón, cambiando Teo por Casado.

El titular es un entrecomillado, por supuesto, ipsa verba del líder: “Echo en falta a Soraya pero no temo zancadillas internas”. La fe es libre, todavía, y yo estoy íntimamente convencido de que echa en falta a Soraya tanto como pueda echar en falta la tuberculosis y que claro que teme las zancadillas internas, o sería idiota. En cualquier caso, pensar que esa declaración vacía, de ocasión, pueda ser la gran noticia de ayer es la prueba de qué poco le importan a La Razón que sus lectores se enteren de lo que pasa.

La Unión Europea, ante el fantasma de la disolución
Aunque la crisis del euro y las llegadas masivas de inmigrantes remiten, el pesimismo reina en la UE. Fuentes comunitarias confiesan que el proyecto se encuentra en su momento más crítico
Mirentxu Arroqui. Bruselas. La Razon 29 Julio 2018

Los peores momentos de la doble depresión económica que ha sacudido a la UE la última década han quedado atrás; el número de llegadas de migrantes ha caído de manera drástica en el último año, los Veintisiete parecen unidos sin fisuras en las negociaciones del Brexit y los populismos han sido derrotados en Francia y Holanda. Pese a estos signos positivos, el proyecto de integración europeo se despide de este curso político sumido en una sensación de melancolía, cuando no de alerta. «Estamos atravesando un momento peor que el de la crisis del euro», reconoce un alto diplomático fuera de micrófono. «La crisis migratoria puede disolver la UE», aseguró el ministro de Asuntos Exteriores Josep Borrell, en una reciente entrevista. ¿Por qué tanto pesimismo?

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, no es capaz de sacar adelante su reforma de la zona euro, la canciller alemana Ángela Merkel se encuentra en un momento de máxima debilidad atrapada en una difícil coalición, Bruselas se muestra impotente a la hora atemperar las derivas autoritarias de Polonia y Hungría, la presidencia rotatoria de la UE la ocupa el Ejecutivo austriaco, que gobierna gracias a una alianza con la extrema derecha y en Italia un Ejecutivo populista ha incendiado el debate migratorio. El propio presidente permanente del Consejo, Donald Tusk, ha reconocido que los «chicos duros» pueden acabar ganando la batalla y el modelo iliberal propugnado por el primer ministro húngaro, Viktor Orban, tiene visos de convertirse en una alternativa mientras crece su influencia dentro del Partido Popular Europeo. «Las fuerzas socialistas europeas se han visto castigadas por la gestión de la crisis y ahora los partidos conservadores están viviendo lo mismo por los flujos migratorios. Los dos aspectos tienen que ver con la globalización», resumen fuentes diplomáticas. A ambos lados del espectro político surgen alternativas percibidas como letales por las instituciones europeas. Las próximas elecciones europeas del mes de mayo serán la prueba de fuego.

Los enemigos no sólo están dentro, la UE empieza también a sentirse sola. Pese a la tregua en la guerra comercial firmada con Donald Trump tras la visita del presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker, la última gira europea del mandatario estadounidense ha dejado en las cancillerías europeas una acusada sensación de orfandad ante un mundo en el que encontrar alianzas fiables y duraderas parece cada vez más difícil, cuando no prácticamente imposible.

La UE empieza a percibirse a sí misma como una reserva o una especie en vía de extinción ante un mundo en el que los regímenes autoritarios ganan terreno, y lo que es todavía más preocupante, también dentro de las propias fronteras europeas. Según señaló ya en 2016 el Libro Blanco sobre el futuro de la UE, «la posición de Europa se está debilitando a medida que crecen otras partes del mundo. En 1900, Europa representaba alrededor del 25% de la población mundial. En 2060, representará menos del 5%». A esto se une el envejecimiento de la población. En 2030, la edad media de la población europea será de 45 años, en Estados Unidos esta cifra será de 40, 35 en Asia y Oceanía, 34 en Latinoamérica y el Caribe y tan sólo 21 en África.

Ante esta catarata de datos incontrovertibles, la UE empieza a cuestionarse su capacidad de mantener su modelo de estado de bienestar y también su influencia para imponer sus normas en un tablero internacional cada vez más incierto en todos los ámbitos: desde las reglas del libre comercio a la Defensa. Las capitales europeas se debaten entre la necesidad de independizarse de la sombra del Tío Sam y estrechar lazos con potencias como China y Japón mientras no quiere renunciar al buen entendimiento con su habitual aliado desde la II Guerra Mundial. «Estados Unidos es nuestro amigo y el cambio de Administración no cambia las relaciones de amistad con los países y la gente», aseguró la alta representante Federica Mogherini hace dos semanas, en un deseo de que la que presidencia de Trump sea tan sólo un mal sueño destinado a terminar tarde o temprano y que la UE resurja algún de sus cenizas.

De Cataluña a Ceuta: Vox pide un muro de hormigón y sus afiliaciones se disparan
El secretario general de la formación, Javier Ortega Smith, pasa de ser el impulsor jurídico de la causa contra el desafío independentista catalán al abanderado de la lucha radical contra la inmigración
Roberto R. Ballesteros El Confidencial 29 Julio 2018

Los más de 600 inmigrantes que saltaron el pasado jueves la valla de Ceuta que separa España de Marruecos provocaron heridas de diversa consideración a más de una veintena de guardias civiles que trataron de evitar sin éxito el asalto masivo. Todos ellos volvieron el viernes a trabajar para no dejar tirados a los pocos compañeros que tienen para apaciguar un virtual próximo ataque, según explican fuentes de la corporación, que aseguran también que el episodio del jueves enervó a la mayor parte de los agentes, que se encuentran ahora "decaídos", sienten impotencia y tienen rabia por lo vivido. Sin embargo, no son estos funcionarios los únicos que experimentan esa sensación.

El asalto y sus consecuencias sobre los guardias civiles han provocado una reacción popular entre los vecinos de la población que ha tratado de encauzar el partido político Vox, que ha hecho de la lucha radical contra la inmigración una de sus principales banderas. El secretario general de esta formación, Javier Ortega Smith, se trasladó de hecho de inmediato hasta la ciudad autónoma para aprovechar electoralmente el tirón de la situación. Y lo consiguió, qué duda cabe. Vox logró más de un centenar de afiliados en pocas horas y roza ya los 9.000 adeptos en todo el territorio nacional.

En su visita, Ortega Smith improvisó un mitin ante decenas de vecinos que aplaudían cada una de sus intervenciones y que acabó con un "viva Ceuta, viva la Policía Nacional, viva la Guardia Civil y viva España" que los asistentes vocearon con energía. Antes, el número dos de la formación afirmó que "la valla es ineficaz". "Necesitamos que se construya un muro lo suficientemente alto para que la frontera no pueda ser saltada; necesitamos cambiar la ley para que quien entre ilegalmente en España salga por donde ha entrado", resumió el responsable de Vox, que en declaraciones a El Confidencial va incluso más allá.

Los inmigrantes, asegura, "utilizan técnicas militares y portan escudos, máscaras antigás, botellas de ácido, garfios, radiales y móviles de última generación". "Se mueven perfectamente coordinados, se embadurnan el cuerpo con grasa para que no les queme el ácido; hay 50.000 en la zona colindante con Ceuta y Melilla esperando el momento para saltar y, según informes de los servicios de Información de las fuerzas de seguridad, un millón avanza hacia Europa", asegura Ortega Smith, quien no duda en sentenciar que todo esto ocurre "con la connivencia del Gobierno de Marruecos".

Un muro resbaladizo
El número dos de Santiago Abascal, presidente del partido, asegura, por otra parte, que los agentes que la Comandancia de la Guardia Civil tiene para frenar estos asaltos "están completamente desasistidos". "Debería haber al menos 250 funcionarios para controlar esto; pero es que además a los pocos que hay ni siquiera les dejan utilizar el material antidisturbios, por lo que su capacidad de respuesta se reduce considerablemente", insiste Ortega Smith, que detalla que el muro del que habla debería medir al menos 10 o 12 metros para poder servir de algo, tendría que ser "resbaladizo" y contar con medios de vigilancia adecuados.

Las filas del partido se mostraban preocupadas por la llegada de Pablo Casado al despacho presidencial de Génova 13, ya que lo veían como un líder que podía recuperar a los votantes del PP que se marcharon a Vox. Ahora, sin embargo, creen que pueden volver a dar la batalla, sobre todo en el campo de la inmigración, que les está dando simpatizantes de todo tipo. Hasta algún independentista preocupado por cómo ha cambiado la procedencia de los vecinos de su barrio en los últimos años, confiesa uno de los dirigentes de Vox.

Ortega Smith ha liderado la pelea en los tribunales contra los políticos y líderes catalanes que desafiaron al estado con su proceso secesionista y es conocido en los medios sobre todo por sus apariciones ante el Tribunal Supremo en el marco de esta causa, que mantiene en prisión a varios exconsejeros y al expresidente autonómico Carles Puigdemont en una situación de destierro en la práctica después de que el juez Pablo Llarena retirara la orden de detención contra él porque el tribunal alemán que le custodiaba no había accedido a enviarle a España por el delito de rebelión.

Esta visibilidad que ha dado el procedimiento judicial a Vox, sin embargo, no ha repercutido tanto en afiliaciones como el asunto de la inmigración, cuyo alcance no solo se mide en número de asociados. En las redes sociales, los mensajes relacionados con este asunto son los que experimentan más resonancia. El partido encabeza, tras Podemos, los mensajes que cuentan con más Me gusta en Facebook y más retuits en Twitter, como destacan desde el propio partido, que no duda en lanzar frases llamativas tanto a través de estos soportes digitales como en sus mítines.

En el evento mencionado de Ceuta que Ortega Smith protagonizó, este criticó duramente la posición del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en relación con la embarcación Aquarius nada más llegar a la Moncloa. "La solidaridad es incompatible con la ingenuidad y la seguridad de nuestras fronteras con la demagogia de quienes aceptan barcos como el Aquarius que no son otra cosa que pateras de las organizaciones del tráfico de personas", subrayó el dirigente en alusión a la decisión de Sánchez de aceptar a los inmigrantes que en él viajaban tras la negativa de Italia de acogerlos.

"Veintipocos agentes se han enfrentado heroicamente a una masa de más de 700 energúmenos que venían a agredirles a ellos y a la soberanía nacional (...); en las próximas elecciones recordemos a esos políticos que por cobardía, por traición o por buenismo han abandonado al pueblo español en sus fronteras, el pueblo ceutí se lo recordará; o tenemos políticos valientes que den la cara en defensa del interés general de España y del particular de los españoles o habrá que cambiar a esos políticos por españoles valientes", sentenció el dirigente de Vox para concluir el acto en el que aseguró que los ceutíes estaban siendo "el parapeto de una auténtica invasión hacia España y hacia Europa".

TRAS EL ASALTO A CEUTA
Un Guardia Civil hunde con una brutal carta a Pedro Sánchez el 'okupa' y a Podemos
Salomon Lush Periodista Digital 29 Julio 2018

Corre como la pólvora en las redes sociales una carta de un agente de la Guardia Civil, destinado en Ceuta, que repasa las últimas horas en la ciudad autónoma después del asalto de centenares de inmigrantes a la

El escrito, que se está haciendo viral y al que ha tenido acceso Periodista Digital, comienza diciendo que

En el día de hoy se ha producido una agresión a miembros de la Guardia Civil de Ceuta, por consecuencia de sus políticas progresistas y populistas. Hoy no hemos visto la banda de música, para recibir a los 600 africanos que han invadido territorio español.

En ningún país serio, su presidente facilitaría la invasión por la fuerza, como sucede en España. Debo felicitarle a usted y a sus socios podemitas, por su buenismo y por su progresismo...

Debería el General de Zona de la Guardia Civil, ordenar que todos los "invasores", que han humillado y maltratado a los guardias civiles del GRS, sean introducidos en furgones y llevados a la casa que pagamos todos los españoles y que hace poco reformo tú mujer... Quizás pensando en la llegada de nuevos invitados...

Y sigue su repaso:
"Los jardines de palacio son amplios y puede montar unas carpas para alojar a estos "honrados" y perseguidos ciudadanos. A alguno de ellos y esto se lo dejo a su elección, se los podría llevar en el Falcón, para que conozcan la cultura de España... Evite a The Killers...quizás no sea de su agrado y se sientan molestos...

Para no agobiarle, con tantos africanos, podría repartirlos con su socio Pablo. En su finca, quizás unas decenas de ellos se pueden alojar.

Qué derechos puede tener un invasor inmigrante, que entra en un país, atacando a las fuerzas del orden público, arrojándoles heces a la cara y cal viva...

22 Guardias Civiles heridos, por estos "honorables ciudadanos extranjeros"... Así se ganan los derechos de la sanidad Universal, que propugna usted?...

Se dan puntos exclusivos por ser más agresivos y por arrojar mierda y cal viva a los miembros de la Benemérita?

La próxima vez...se pone delante y la recibe usted, sus ministros, sus socios y los periodistas que les apoyan...pero sin escoltas...".

Y machaca políticamente a Sánchez:
Usted cree que 600 extranjeros cruzarían la frontera de Estados Unidos por la fuerza?...".

"En un país serio, existiría un presidente serio. Usted no lo es, ni lo será, la hemeroteca le pone en su sitio y sus ocurrencias lo pierden...

Llegó mintiendo y seguirá mintiendo a los españoles, pero no arreglará el problema que usted ha provocado con la inmigración... La foto...ha podido con usted.

El efecto llamada ya está aquí y ahora nos lo comeremos los españoles. Siga usted, perdiendo su tiempo tratando de desenterrar a Franco. Mientras ciudadanos de otros países invaden nuestro país por la fuerza.

Si tuviese un poco de dignidad, (cosa que reclama a otros) ...hoy mismo daría la orden a su ministro del ínterior, para que impidiese por la fuerza la entrada de ciudadanos ilegalmente.

Y concluye con alabanzas a la Policía y Guardia Civil:

La Guardia Civil no fue creada para ser humillada por extranjeros. Si hoy mismo hubiese ocurrido lo contrario...los podemitas/socialistas hubiesen salido en procesión, hablando de la brutalidad de la Guardia Civil.

Si quiere seguir como hasta ahora...Elimine del uniforme de los guardias, sus armas. Que lleven una flor, una mantita de la Cruz Roja, un bocadillo de chorizo, unas sandalias y la tarjeta de la sanidad Universal, para entregar in situ... Ese debería ser el kit del Guardia Civil en la frontera...

Felicitaciones a los compañeros de la Guardia Civil. Lástima que tengamos un "Comandante en Jefe" ,que no está a la altura de las circunstancias. Deje señor okupa, de planificar viajes a festivales de música y tomé las riendas de esta situación".

ANTE LA AVALANCHA MIGRATORIA
VOX visita Ceuta y Algeciras para apoyar a la Guardia Civil en las fronteras
La Gaceta  29 Julio 2018

El Secretario General de VOX, Javier Ortega Smith, ha recorrido este fin de semana dos de los ‘puntos calientes’ de la llegada de inmigrantes a España.

Javier Ortega, secretario general de VOX, viajó el pasado viernes a Ceuta después de que más de 600 inmigrantes ilegales asaltaran la valla e hirieran a los agentes de la Guardia Civil que custodian allí las fronteras nacionales.

Acompañado del Equipo de VOX en Ceuta, Javier Ortega visitó la zona para conocer in situ la grave situación que se está viviendo en la ciudad autónoma, la seguridad de la frontera y el despliegue de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

Un total de 602 inmigrantes entraron de manera violenta en España, empleando cal viva, palos, cizallas, objetos cortantes, esprays como lanzallamas e incluso cócteles molotov, y causaron heridas de diversa consideración a 22 agentes de la Guardia Civil.

Ha sido la mayor entrada desde Marruecos desde el 28 de mayo de 2014, cuando 500 inmigrantes lograron acceder a Melilla tras saltar la valla fronteriza con el vecino país, en un intento protagonizado por unos 1.000 inmigrantes. Los subsaharianos, según explicaban fuentes policiales, emplearon una violencia extrema contra los agentes para lograr su objetivo de alcanzar territorio español.

Un total de 22 guardias civiles resultaron heridos, y cinco de ellos tuvieron que ser trasladados al Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Ceuta con quemaduras químicas, ojos inflamados, contusiones y trastornos respiratorios.
Algeciras

Poco después de la visita a Ceuta, el dirigente de la formación que preside Santiago Abascal viajaba hasta Algeciras, otra de las zonas calientes en lo que a llegada de inmigrantes se refiere.

No en vano, la Zona Franca de Cádiz ha habilitado este sábado una nave en Los Barrios para albergar a los 422 inmigrantes de origen magrebí y subsahariano que aguardaban su traslado en la estación marítima de Tarifa.

Según han informado fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Cádiz, en estas instalaciones improvisadas, a las que anoche fueron trasladados en autobús, los inmigrantes serán custodiados por agentes de la Guardia Civil hasta que sean derivados a dependencias de la Policía Nacional. La medida se adoptó con carácter de urgencia a pesar de que se tramitara el traslado a Extremadura de los inmigrantes albergados en los centros de Cruz Roja en Jerez y Cádiz, al objeto de habilitar espacios para las masivas llegadas de pateras de las últimas horas.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Desenterrando a Franco; tratando de enterrar a Felipe VI

Jesús Cacho. vozpopuli  29 Julio 2018

Una mañana del año 1979, el vicepresidente del Gobierno y ministro de Economía, Fernando Abril Martorell, citó en su despacho a Roberto Centeno, a la sazón consejero delegado del monopolio público CAMPSA. La llamada “segunda crisis del petróleo”, provocada por la revolución iraní y la guerra Irán-Irak, había puesto a España al borde del desabastecimiento de crudo, por lo que era urgente localizar los aprovisionamientos necesarios para resolver el problema. A través del entonces embajador español en Kuwait, Fernando Schwartz, Centeno viajó a Oriente Medio regresando con varios cargamentos de petróleo bajo el brazo. Al volver a su despacho, se topó con varias llamadas urgentes de Francisco Fernández Ordóñez, su responsable jerárquico como Ministro de Hacienda. “Fui al caserón de Alcalá convencido de que me llamaba para felicitarme y darme un buen bonus”. Se equivocaba. Al verle entrar, Pacordóñez levantó los brazos muy escandalizado:

-¿Pero qué has hecho, Roberto, que has hecho…? ¡Me has buscado la ruina! ¿Cómo se te ocurre ir a Kuwait a comprar petróleo?
-Hombre, Paco, ¿y adónde quieres que vaya, a comprárselo a los Ayatolás? –protestó un Centeno que no entendía qué estaba pasando.

-Pues no sabes la que has liado. Ha estado aquí Manolo Prado y no veas la que me ha montado; me ha dicho que en Oriente Medio solo opera él.
-Sí, pero este golfo nos carga una comisión de 5 dólares barril…

-¿Y eso a ti qué cojones te importa? ¿Acaso la pagas tú?
-Pues, hombre, sí, como consumidor claro que la pago yo, y creo que tú y yo estamos aquí para defender a los consumidores, no para enriquecer a un especulador. No tenemos por qué pagar comisión alguna.

-Eso no es así porque los precios al público no varían, tú sabes igual que yo que el coste lo absorbe la Renta de Petróleos.
-Eso es verdad, Paco, pero al final lo pagan los contribuyentes.

-Bueno, en todo caso ese es mi problema, no el tuyo, así que ni se te ocurra volver a Kuwait.
-Pero a ver, Paco, dime una cosa ¿quién narices es el tal Prado y Colón de Carvajal para abroncar al ministro de Hacienda?

-¿Tú no sabes a quién representa Prado?
-Pues no, ni idea.
-La verdad, querido Roberto, es que eres un pardillo, pero te lo reitero: ni se te ocurra volver a Kuwait a comprar petróleo.

Nada más abandonar Hacienda, Centeno fue directo a contar lo ocurrido al vicepresidente del Gobierno. Abril Martorell se mondaba de risa.

-¡Qué razón tiene Paco; tú sabrás mucho de petróleo pero en política eres un auténtico pardillo!
-Pero fuiste tú quien me envió a resolver un problema muy grave para este país, y tú eres el vicepresidente… ¿Qué es lo que tengo que hacer, entonces?
-Tu jefe es Paco, no yo, Roberto, así que haz lo que te dice tu jefe y no vuelvas por Oriente Medio –le ordenó sin dejar de reírse.

La compra de crudo era cosa de Manolo Prado y Colón de Carvajal, el “intendente” real, y las comisiones del petróleo eran cosa de Juan Carlos I, su amo y señor, y eran muy importantes, porque en un superpetrolero podían caber hasta 1,5 millones de barriles, y para atender el suministro español eran necesarios muchos cargamentos anuales. Una situación que llevó un día a Felipe González a exclamar, mientras hacía antesala en La Zarzuela en compañía de Sabino Fernández Campo: “Y dile a Manolo Prado que se conforme con el 2%, porque eso de cobrar el 20% de una vergüenza…”. Sometido a la tutela de Franco, el entonces príncipe pasó unos años muy duros lejos de su familia y de su padre, cuyos consejos le hubieran sido de gran ayuda. Años de penuria económica que están en la raíz de la obsesión del personaje con el dinero. Como Scarlett O´hara en “Lo que el viento se llevó”, Juan Carlos I también puso a Dios por testigo de que jamás volvería a pasar hambre. En “El negocio de la libertad”, 1998, Editorial Foca, se relata el crédito de 100 millones de dólares (unos 10.000 millones de pesetas de la época) que, a pagar en 10 años y sin intereses, le concedió Arabia Saudí. “Parecía claro que la familia real saudí estaba haciendo al Rey de España un regalo no inferior al principal de dicho crédito, puesto que, con los tipos de interés vigentes, bastaba colocar ese dinero en un banco para doblar, como poco, esa cifra al cabo de los años pactados”. O los 100 millones de dólares, siempre la misma cifra, que Prado reconoció en sede judicial haber recibido del grupo KIO, vía Javier de la Rosa, para atender “el pago de favores políticos realizados en pro de la liberación del emirato” tras la invasión de Kuwait por las tropas de Sadam Hussein.

Pinceladas del escándalo de corrupción real
Son apenas pinceladas del gran escándalo de corrupción en que acabó convertido el reinado de Juan Carlos I. Todo el mundo lo sabía. Desde luego, quienes tenían que saberlo. Todos los presidentes de la democracia. Todos consintieron. Las primeras denuncias deberían haber servido para rectificar conductas (“Menudas dos hostias le daba yo al Jesús Cacho ese si se me pusiera delante”, en “Adiós, Princesa”, David Rocasolano, Ediciones Akal, 2013). En absoluto. “En el fondo hasta les vino bien tu libro, porque siguieron haciendo lo mismo aunque cambiando las formas y los protagonistas”, asegura una fuente de Zarzuela. Lo comprobó el propio Centeno años después, cuando, como asesor de la petrolera Lukoil, el gigante ruso quiso adquirir el 20% de Repsol en manos de Sacyr. Año 2008. “Después de varias reuniones en Moscú, el asunto quedó decidido. Volví a Madrid, pasaron unos cuantos días y, como no obtenía respuesta, decidí llamarles. Me contestaron que la operación seguía adelante, pero que iban a prescindir de mis servicios porque el tema lo llevaba otra persona. ¿Quién era esa persona? Corinna zu Sayn-Wittgenstein. Juan Carlos I había llamado a Putin y le había dicho que ella era la intermediaria perfecta. Tiempo después, mis amigos de Lukoil me dijeron que la señora entraba en el despacho de Putin en el Kremlin sin pedir audiencia”.

En la madrugada del 14 de abril de 2012, Juan Carlos era operado en el Hospital USP San José de una fractura de su cadera derecha, consecuencia de la caída sufrida en la famosa cacería de elefantes de Botsuana. Juan Español, que se había acostado creyendo que su Jefe del Estado era un tipo honesto y virtuoso, se despertó aquella mañana para enterarse de que en realidad se trataba de un villano putañero que durante años había tenido alojada a la última de sus queridas, una falsa princesa alemana, en el propio recinto de la Zarzuela, a escasos metros de la legítima, la reina Sofía de Grecia. Cuatro días después, un Juan Carlos castigado por la edad y los excesos admitía la mayor de sus derrotas ante las cámaras de tve en los pasillos del hospital: “Lo siento mucho, me he equivocado. No volverá a ocurrir”. Pedía perdón por su escandalosa vida sexual, por esa familia abandonada y esos hijos mal casados dejados al albur de destino. No pidió perdón por las comisiones, el ansia de dinero, los negocios de intermediación que, junto a la más reciente de sus partners, la comisionista Corinna, su verdadera ocupación, le había llevado a cobrar una comisión millonaria por la construcción del AVE Medina-La Meca por parte de una UTE de empresas españolas, entre ella la OHL de Juan Miguel Villar-Mir, otro de los financiadores reales.

Todo Madrid, el Madrid de los ricos, estaba al tanto de la presencia de Corinna en La Angorrilla (El Pardo), las fiestas, las monterías, el helicóptero real… Todos sabían también, o lo sospechaban, cuál era la verdadera ocupación de la doña, desde luego no el amor. De que lo sepan todos los españoles se ha encargado un ex comisario de policía llamado José Manuel Villarejo Pérez, Pepe Villarejo, rey de las cloacas policiales, gracias al cual hace pocos días dos diarios digitales publicaron el contenido de unas grabaciones por él efectuadas, mayo de 2015, a Corinna en su apartamento de Londres, puro Belgravia, en presencia de Juan Villalonga (el hombre al que fácilmente podría destruir Fernando Abril-Martorell, actual capo de Indra y ex director financiero de Telefónica durante su presidencia). Ha tenido que ser un comisario encarcelado por graves delitos de corrupción quien sacara a relucir la corrupción real. Cuña de la misma madera. El gran edificio de la corrupción institucional al descubierto, en todo el esplendor de su desastrada miseria.

Hacía al menos dos años que en el Madrid periodístico se venía especulando con la existencia de esas cintas, y la determinación del citado de usarlas cual bala de plata para intentar ser exculpado, pedir lo imposible, del sumario abierto en el Juzgado Central de Instrucción nº 6, juez Diego de Egea, un jurista de acreditada independencia que difícilmente se dejará amilanar por el bronco ex comisario. Villarejo -en prisión preventiva desde noviembre, acusado de delitos de organización criminal, cohecho y blanqueo de capitales- pretende, ni más ni menos, que una especie de inhibición de la justicia en su caso, en realidad viene a reclamar el mismo grado de inviolabilidad que acompañó al Jefe del Estado en su condición de tal. Esa es la monstruosidad del envite. “Es el mejor policía de España”, dijo de él el patético Jorge Fernández Díaz, ex ministro del Interior de Rajoy.

Una compleja red de intereses
Aparentemente desarticulada la red de corrupción policial, la sociedad española no ha reflexionado sobre el riesgo que para la calidad de nuestra democracia supone la existencia de esas redes policiales capaces de operar en la sombra al margen de la ley y de cualquier control parlamentario; reflexionar sobre el cáncer que para las libertades individuales y colectivas suponen esos comisarios que han venido campando a sus anchas antes de colocarse (premio que Interior les suele otorgar cuando se jubilan) al frente de la Seguridad de las grandes empresas del Ibex. La de Villarejo era una compleja red de intereses que contaba con jueces amigos –esa corrupción judicial que existe en todos los países menos, oh casualidad, en el nuestro-, con otros comisarios y policías al servicio del capo, con un número de abogados en nómina dispuestos a poner querellas a diestro y siniestro, y con una serie de conocidos periodistas “de investigación” encargados de publicar el material que servía al grupo para mantener vivo el negocio de la extorsión. El resultado de semejante horror es el espectáculo al que asistimos estos días: un país a merced de las revelaciones de una lobista a un sujeto capaz de hacer tambalear las estructuras del Estado, dispuesto en su arrogancia de disparar por elevación contra el propio Felipe VI.

Y bien, ya está claro. Ya no se pueden seguir ocultando por más tiempo los desmanes del Emérito con el maldito parné. Juan Carlos ha acumulado una gran fortuna puesta a buen recaudo presumiblemente en Suiza (ojo con la cuenta “Soleado” manejada por Arturo Fasana, cerebro de la red Gürtel y asesor financiero también de Jordi Pujol, razón por la cual la familia del molt honorable sigue tranquilamente en su casa) y hurtada a la acción del fisco. Las acusaciones de la bella corrupia contra el Emérito están publicadas y huelga repetirlas. Y bien, ¿qué hacemos con el ciudadano Juan Carlos Alfonso Víctor María de Borbón y Borbón? ¿Debería, llegado el caso, sentarse en el banquillo para responder de sus ilícitos, si los hubiere, como ocurrió con su yerno Urdangarin? ¿Debería saldar sus cuentas con esa Hacienda que “somos todos”? Es evidente que si estuviéramos hablando de Pepe Pérez no albergaríamos duda de que, en circunstancias similares, el señor Pérez sería sometido a exhaustiva investigación por la Agencia Tributaria y, en su caso, por los tribunales. “La Justicia es igual para todos”, dijo el Monarca en clamorosa navideña ocasión. Sea. Hagámoslo realidad por muchos que sean los riesgos, por mucho que nos avergüence la situación. Es un problema de salud democrática. La prueba del nueve de la calidad de nuestro sistema democrático. Porque una democracia se hace fuerte cuando es capaz de solventar, conforme a Ley, situaciones tan embarazosas como la que nos ocupa.

El riesgo de lo dicho se llama Felipe VI, el hombre convertido en ancla, dique de contención, pared maestra que hoy sostiene la frágil arquitectura institucional. Porque está claro que el objetivo último del populismo neocomunista y del separatismo no es Juan Carlos I. El rey emérito es ya una figura amortizada. La verdadera caza mayor se llama Felipe VI, se llama institución monárquica. Se trata de acabar con el nuevo Rey en tanto en cuanto último –y quizá ahora mismo único, tras el desastre moral e institucional en que ha desembocado el Gobierno Rajoy- baluarte contra la ruptura de la unidad de España y el mantenimiento de la libertad y la igualdad entre españoles. ¿Será suficiente el corta fuegos que el general Sanz Roldán, director del CNI (durante décadas una simple guardia personal del Monarca encargada de opacar sus malas prácticas: los jenízaros de Juan Carlos I) zangolotino tendió levantar este miércoles con su intervención ante la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso?

¿Tiene Villarejo soporte documental de lo que dice?
La entrada en liza de la Audiencia Nacional cambia notablemente la situación. Tras la difusión de las grabaciones efectuadas por el policía en Londres, el juez De Gea ha decidido abrir una pieza separada en la “operación Tándem”, denominada Carol (“¡Oh Carol! / Loco estoy por ti / más si me dejas / Que será de mí”) que, al margen del ex comisario, terminará afectando a peces tan gordos como el propio Emérito. El juez deberá dilucidar primero si las grabaciones son auténticas –todo lo que dice Corinna en ellas parece perfectamente “guionizado”-, para entrar después a valorar si lo que se dice es veraz y, de ser así, si constituye delito y si está o no prescrito (hasta su abdicación en junio de 2014, el monarca gozaba de inviolabilidad). De momento, el magistrado se vio el jueves las caras con un Villarejo que, arrogante como de costumbre, llegó dispuesto a vender la mercancía que expende desde hace tiempo: que su visita a Corinna Larsen en Londres fue una “misión de Estado”, versión radicalmente desmentida por Sanz Roldán en el Congreso.

Todo, o mucho, dependerá de la munición de que dispongan la doña y el sujeto para seguir disparando. El estado de ánimo de la alemana parece haber cambiado mucho respecto al que lucía cuando recibió al ex comisario y al zangolotino Villalonga en su guarida londinense. Consecuencia de la ruptura, y tras pretender quedarse con la pasta ingresada en sus cuentas (“santa Rita, Rita”), producto de los trabajos de intermediación de la pareja, la señora terminó aceptando un “acuerdo entre partes” que ha cerrado la brecha abierta entre los antiguos amantes, de modo que es poco probable que a día de hoy quiera meterse en libros de caballerías, ello sin olvidar que resultaría muy difícil demostrar que el dinero suizo es de Juan Carlos o del primo de Juan Carlos. Al final del camino, estaríamos ante el dilema de elegir entre la palabra de una pilingui y la de un golfo. En lo que a Villarejo respecta, la duda reside en saber si va de farol o tiene soporte documental de lo que dice vía cuentas bancarias u otros documentos que la doña pudiera haberle facilitado en su día, “en cuyo caso el Estado estaría en la peor de las manos”.

Y en medio del mayor vacío de poder, en el momento de mayor debilidad institucional registrado en este país desde la muerte de Franco, habrá que valorar la firmeza constitucional de un Pedro Sánchez que hasta ahora se ha mantenido de perfil (mientras se habla mal de la Corona, no se habla de mi Gobierno), un tipo con pocos escrúpulos a la hora de pactar lo que sea menester con tal de consolidarse en el poder, aunque, en honor a la verdad, hay que decir que el jueves se mostró rotundo al afirmar que “no vamos a aceptar ningún chantaje al Estado”. Con los separatistas decididos a arremeter contra el Rey, habrá que ver su determinación en defensa de la institución monárquica ante las arremetidas de unos socios que le han llevado a la Moncloa y que diariamente le sostienen en el Poder. La situación de este país es ahora mismo tan crítica que algunos parecen empeñados en desenterrar a Franco al tiempo que tratan de enterrar a Felipe VI.

Puigdemont empuja a elecciones
 La Razon 29 Julio 2018

El desparpajo con el que Carles Puigdemont, el principal responsable del fracasado golpe anticonstitucional en Cataluña, ha retratado la situación de debilidad parlamentaria del actual Gobierno socialista aconsejaría a su presidente, Pedro Sánchez, la preparación en el menor tiempo posible de una convocatoria electoral adelantada, a menos que pretenda mantenerse en La Moncloa con el recurso problemático a los decretos-ley, actitud de elusión parlamentaria que denota voluntarismo y que, a la larga, siempre tropieza en la piedra de los Presupuestos Generales del Estado.

Si alguien pensaba que el separatismo catalán iba a moderar su posición, la defenestración de Marta Pascal, ex secretaria general del PDeCAT, y las maniobras del ex presidente fugado de la Generalitat para hacerse con el control de todo el movimiento soberanista, incluido ERC, le habrán devuelto a la realidad. Es más, el tono sobrado con el que el actual presidente del Gobierno autónomo catalán, Joaquim Torra, y el propio Puigdemont se han dirigido a Pedro Sánchez para ponerle los «deberes» para septiembre, augura un nuevo período de confrontación de los nacionalistas con las instituciones del Estado, que tendrá su punto álgido, precisamente, en otoño.

Torra fue, además, muy específico con respecto a lo que esperan del diálogo abierto con el nuevo Gobierno socialista, al señalar que esta legislatura «va de derecho a la autodeterminación, de presos políticos y exiliados», exactamente las tres condiciones que el Ejecutivo de Pedro Sánchez ni puede conceder ni, con toda seguridad, está dispuesto a transigir. Pero un problema añadido es que acabe de calar en la opinión pública, y en ello están trabajando los nacionalistas, la idea de que Sánchez pueda darles contrapartidas a cambio de su apoyo parlamentario, decisivo con sus 16 escaños, lo que perjudicaría la propia posición electoral del PSOE. De hecho, en la encuesta de «NC Report», que hoy publica LA RAZÓN, ya se detecta esa tendencia, donde un 52,2 por ciento de los ciudadanos consultados cree que Sánchez ha dado contrapartidas a los independentistas por su apoyo en la moción de censura que le aupó a La Moncloa.

Por otra parte, la debilidad de un Ejecutivo apenas sostenido por sus 84 escaños, más los 5 del PNV, que el viernes quedó patente en la votación en el Congreso que rechazó la propuesta gubernamental del techo de gasto, no sólo redunda en la inestabilidad política de la Nación, sino que propicia el desgaste de quien, sometido a exigencias imposibles, acaba por no contentar a nadie. A menos que se produzca, lo que no es descartable a tenor de lo visto en Andalucía, la implosión de Podemos, no parecer que la extrema izquierda, como los nacionalistas, vayan a facilitar a Pedro Sánchez un éxito de gestión para que lo explote en las próximas elecciones generales. No sabemos, aunque podamos intuirlas, las razones que llevaron al presidente a renunciar a su primera intención declarada de convocar a las urnas en el menor tiempo posible, pero el «efecto del Gobierno bonito», reflejado casi de inmediato en las encuestas, se está diluyendo a medida que la realidad de su gestión se impone. Desde el espectáculo de la renovación del Consejo RTVE, mal rematada con el nombramiento de un administrador único provisional, al fracaso de la aprobación de la senda de gasto, pasando por la crisis de la avalancha migratoria en las costas de España, el Ejecutivo sólo parece tener un argumento, el de echarle las culpas de todo a un Partido Popular, que, si estaba ausente, ahora ha vuelto con fuerza tras la elección de Pablo Casado como presidente y que no piensa dar tregua desde la oposición. Ya hay una mayoría de españoles, el 39,7 por ciento, que opina que debe haber adelanto electoral. Seguirá subiendo.

El botín de guerra catalanista
EDITORIAL El Mundo 29 Julio 2018

No quedan ya ingenuos que ignoren que la huida hacia adelante que llevó al nacionalismo catalán moderado a convertirse de un día para otro en independentista fue un burdo intento de abrazar la impunidad. Mientras se denunciaba la matraca del expolio "de España", las redes clientelares del nacionalismo convertían Cataluña en su botín de guerra. Y cuando la gangrena de la corrupción empezó a supurar, la antigua Convergència se lanzó al vacío. En vano, porque el Estado de derecho es más fuerte de lo que imaginaban. La imputación del juez de la Audiencia Nacional que investiga el 'caso del 3%' al PDeCAT por tráfico de influencias, cohecho y blanqueo confirma que no hay escapatoria.

El magistrado tacha al PDeCAT de ser un "mero continuador" de CDC y explica que sus fundaciones actuaron como sociedades interpuestas en un entramado de cobro de comisiones ilegales a cambio de adjudicaciones. Un modus operandis que financió al nacionalismo durante 11 años. Por más que Puigdemont y sus adláteres se envuelvan en la bandera del martirologio, de lo que huyen es de la corrupción que les salpica. En Moncloa hay un Gobierno débil, lo que permite al fugado amenazar a Sánchez con que "se acaba su periodo de gracia". Pero la acción de la Justicia es imparable y trampantojos como el cambio de siglas no evitará que paguen quienes han metido la mano tantos años.

El Tribunal Constitucional tumba la ley de abusos policiales de Navarra
MAXI VEGA. Vitoria. RAFAEL J. ÁLVAREZ. FERNANDO LÁZARO. Madrid.  El Mundo  29 Julio 2018

ECA: El Gobierno de Rajoy recurre la Ley de Abusos Policiales vasca en plena resaca del acuerdo presupuestario

El Tribunal Constitucional ha anulado la ley navarra de reconocimiento de víctimas de abusos policiales y grupos de extrema derecha, aprobada por el cuatripartito de Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezquerra más el apoyo del PSN y que estaba suspendida cautelarmente por el veto del Gobierno del PP.

La sentencia estima el recurso de la Abogacía del Estado en Navarra y sostiene el riesgo de «conculcar derechos fundamentales de todos cuantos pudieran verse sometidos o expuestos al escrutinio de la comisión», un órgano político, no judicial.

El varapalo de los jueces es un zarandeo constitucional al Gobierno, al que pone en un aprieto político. Tras reunirse con el lehendakari, Íñigo Urkullu, el pasado lunes, el Ejecutivo de Pedro Sánchez se comprometió a retirar el recurso que había presentado el de Mariano Rajoy contra la ley vasca de abusos policiales, una norma similar a la navarra que ahora tumba el Constitucional.

La retirada del recurso se interpreta como uno de los precios que el actual Gobierno debe pagar al PNV, uno de los socios parlamentarios que le permitieron ganar la moción de censura contra Rajoy.

El Gobierno de Sánchez tenía previsto haber acordado la retirada del recurso en el Consejo de Ministros del viernes pasado, pero no lo hizo.

El hecho de que el TC haya declarado no ajustada a derecho la norma navarra pone en una difícil tesitura al Gobierno: si retira el recurso daría por buena una ley vasca que, a la vista de lo ocurrido con la navarra, sería declarada inconstitucional.

La ley navarra foral de reconocimiento y reparación de las víctimas por actos de motivación política provocados por grupos de extrema derecha o funcionarios públicos prevé determinar actuaciones delictivas provocadas por agentes policiales o parapoliciales desde 1950 hasta hoy. Pero el texto desconoce que la única instancia que tiene potestad para ello es la Justicia. Como en la ley vasca, esa misión se deja en manos de una comisión que nombraría el propio Gobierno navarro.

Por su parte, los técnicos jurídicos de Urkullu y de Sánchez llegaron el lunes a un acuerdo para que el Gobierno vasco introdujera modificaciones, sobre todo en lo relacionado con las funciones de la comisión de valoración que prevé la ley de abusos policiales, aprobada en 2016.

Ese órgano será el encargado de decidir si se ha producido, por ejemplo, un caso de malos tratos o torturas por parte de la Ertzaintza, la Policía Nacional o la Guardia Civil aunque no haya una sentencia judicial, y que daría derecho a la supuesta víctima a solicitar ser resarcido por la administración pública.

Los cambios fueron calificados como «retoques» por el portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, quien dijo que no alteraban las funciones de esa comisión de valoración. Estará integrada por expertos seleccionados por el Gobierno vasco, entre ellos el conocido forense Francisco Etxeberria, autor de un informe que cuantificó en 4.113 los casos de torturas que se produjeron en Euskadi entre los años 1960 y 2014.

La negociación entre los gobiernos de Madrid y Vitoria para retirar el recurso ha despertado el enfado de la mayoría de los sindicatos policiales y de las asociaciones de víctimas del terrorismo. Incluso Dignidad y Justicia ha solicitado personarse en la causa abierta en el Constitucional precisamente para intentar frenar la retirada del recurso.

El principal argumento contra esa comisión de valoración es que vulnera el artículo 117 de la Constitución al atribuirse las funciones de investigación y resolución sobre presuntos delitos cometidos contra los denunciantes vulnerándose el derecho al honor y al de presunción de inocencia de los funcionarios policiales.
 


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