AGLI Recortes de Prensa   Martes 31 Julio 2018

Pedro Sánchez y la dictadura del miedo en Cataluña
EDITORIAL  Libertad Digital 31 Julio 2018

El presidente del Gobierno debe poner en práctica una política de tolerancia cero con el separatismo golpista que utiliza tácticas propias de una organización terrorista. Todo lo demás será ya cobardía intolerable o complicidad infame.

El escrache que sufrió el magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena este fin de semana en un restaurante del Ampurdán a mano de una banda de supremacistas fue un acto repugnante y de una gravedad extraordinaria, que se suma a otros hechos execrables de que ha sido víctima el juez por su defensa de legalidad y del Estado de Derecho. Llarena, su esposa y los amigos con los que acababa de cenar fueron acosados y acorralados por los indeseables, que no dejaban de bramar consignas separatistas y llegaron a golpear el vehículo al que se subió el prohombre para abandonar el lugar.

El chivato que reveló el paradero de Llarena fue el golpista prófugoCarles Puigdemont, que se valió para ello de su cuenta en la red social Twitter, donde, cobarde como es, hizo gustoso de caja de resonancia de una vomitiva cuenta anónima. Como no podía ser menos, el racista Quim Torra se sumó a la cacería dando voz a la mentira goebbelsiana de que quienes cenaron con Llarena eran agentes del CNI.

El acoso criminal y criminógeno al juez Llarena no es un hecho aislado, sino que responde a la aberrante estrategia de exacerbación de la tensión en Cataluña que anda perpetrando la canalla separatista con indignante impunidad. El objetivo es claro: instaurar en el Principado una dictadura del miedo como la que permitió a ETA enseñorearse del País Vasco durante tanto tiempo. Para que el disidente se marche o se someta.

La banda terrorista ETA, que ha vertido tanta sangre en Cataluña, es, en efecto, un referente para el separatismo catalán. Como lo son los regímenes comunistas que han devastado Cuba y Venezuela y que para imponer el terror en sus sociedades se valen de lumpen revolucionario como el aglutinado en torno a los siniestros comités de defensa de la revolución castristas o las bandas de malandros chavistas.

Ante este estado de cosas, ¿qué hace el Gobierno de la Nación? En vez de cumplir con su deber y perseguir de manera implacable a los liberticidas que no dejan de demostrar su odio mafioso a Cataluña, se desvive por apaciguar a los máximos responsables del envenenamiento de la convivencia en el Principado, incursos por lo demás en un golpe de Estado anticatalán a fuer de antiespañol.

Lavacerebros
OKDIARIO 31 Julio 2018

Comunistas bolivarianos e independentistas catalanes comparten en nuestro país la obsesión por adoctrinar a los niños. La última prueba la tenemos en la universidad anticapitalista de Podemos. El sector más radical del partido que dirige Pablo Iglesias ha organizado unos cursos de verano basados en la propaganda más perniciosa con el objetivo de lavar los cerebros de los más pequeños y así tratar de conquistar las mentes en formación de unos ciudadanos que aún no tienen configurada la personalidad ni la capacidad crítica. Algo que también han practicado sin pudor los separatistas en Cataluña tanto en los colegios públicos como en ámbitos deportivos y religiosos.

Sin que sea una novedad, los populistas emparentan así con algunos de los peores regímenes totalitarios. Desde la Venezuela de su padrino y patrocinador Nicolás Maduro, pasando por la Cuba castrista o la Corea del Norte de Kim Jong-un, Iglesias y los suyos tratan de llegar a las personas con mensajes prefijados y sectarios, sea cual sea la edad. Si algo ha caracterizado a Podemos desde su fundación ha sido el pensamiento único supeditado a las directrices del secretario general. De hecho, todo el que lo ha puesto en jaque ha acabado desplazado de los puestos de responsabilidad o, directamente, fuera de la formación. Los morados tratan constantemente de proyectar esta tendencia hacia la ciudadanía.

El medio es la propaganda y, ante su cotización menguante en todas las encuestas, intentan asentar sus postulados con cursos como los que tendrán lugar desde próximo 21 de agosto al 26 del mismo mes en La Granja (Segovia). Allí habrá actividades tan rancias como el “taller de pancarta” o el “cuentacuentos feminista”. Por si fuera poco, los menores que asistan participarán en una “marcha” de sesgado carácter político. Podemos demuestra que su plan de instaurar el populismo en España no distingue entre adultos y niños. A los primeros pretende controlarlos mediante el manejo de RTVE; a los segundos, con unos cursos que convertirán Segovia, al menos por unos días, en un remedo de La Habana, Caracas o Pionyang.

Nuevo partido o mentiras y más de lo mismo
Antonio García Fuente Periodista Digital 31 Julio 2018

Con el mayor escepticismo he seguido la marcha “de retorno”, del denominado “PP” o Partido Popular, a la palestra, puesto que es política lo que aquí en España el sistema establecido así lo entiende o denomina; pero la verdad es que ya todos los políticos que han llegado a gobernar; los he visto y veo, como uno solo, y que nos los presentan como oponentes, pero en realidad ha sido una connivencia, puesto que ambos (PP y PSOE) han ido “al alimón y hoy por ti y mañana por mí”). Así pues, aquí han gobernado “las fuerzas que sean y que están en la sombra”; pero cuyo resultado es la ruina actual y la que siguen queriendo mostrarnos como un avance social y económico, del que cada vez estamos más lejanos como lo demuestra el empobrecimiento de la mayoría de españoles, que cargados en exceso de impuestos, ya no pueden “levantar cabeza”. La verdadera política es la que enriquece al pueblo y no sólo en dinero.

Así “las cosas”, llega el gran fracaso del “huido Mariano Rajoy, o último primer ministro”, el que con su cobardía congénita, no ha sabido resolver los grandes problemas de España y ha permitido su último desastre, cual es, el que llegue al Gobierno el actual Pedro Sánchez (que lo único que ha buscado siempre es ese puesto para vivir principescamente de por vida), lo que pudo evitar simplemente disolviendo gobierno y Parlamento y convocando nuevas elecciones, pero por lo que sea (“que él sabrá”), tuvo miedo y no lo hizo; lo que ha permitido, “las compras y ventas que compradores y vendedores políticos han hecho y que nos van a costar a los españoles lo que ni sabemos, pero que seguro será un mayor aumento de la ruina que ya tenemos encima”. Y la que tenemos simplemente por cuanto hemos sido mangoneados por simples y vulgares mercenarios de panza y bolsillo; es por lo que España fue robada siempre y lo sigue siendo hasta este momento.
Por todo ello, “esa ópera bufa” de ninguna importancia para el común de los españoles, le han dado “tanto bombo y platillo”, para que olvidemos que el PP ha sido un partido fracasado y envuelto en múltiples corrupciones, que no supieron o quisieron cortar cuando fue tiempo; “y de esas cenizas” quieren ahora hacernos ver, que va a salir “una nueva ave fénix que resuelva los infinitos problemas que tenemos los españoles con la España actual”.

¿Y quién es ese nuevo ave fénix? Pues para mí es “otro como el que hoy pone su culo en la poltrona de la Moncloa”; un simple aprendiz de política, que entró en ella de “chico para todo”; y que escalando como “un mono en la selva de la política”; ha llegado a lo que tantos y tantos inútiles, hemos pagado y seguimos pagando en España, pero que de administrar bienes ajenos, no tienen ni puta idea; por tanto y como milagros no existen en este perro mundo, ya veremos los resultados, que casi seguro van a ser algo parecido a lo que se dice de… “más de lo mismo”.
El Partido Popular, “como en general está todo en España”; son fracciones o facciones, grupos que cada cual va a ver “que mejor tajada agarra”; y siempre pensando en su panza y su bolsillo y no en el bien nacional o local que en realidad es lo que queremos y deseamos, los que sabemos lo que debe ser una verdadera y auténtica política y no esta esquilmación que nos han puesto y que ya es crónica.

De ahí que hoy recuerde lo que hace dos milenios y medios ya aseveraba el sabio Confucio… “Que nadie que no sepa cuidar de su casa o hacienda, entre en política y menos a gobernar hombres”; por cierto y sorprendente; hoy en la capitalista China (“que se sigue presentando internacionalmente como, República Popular y comunista”) se ha impuesto oficialmente, el que en sus centros de enseñanza, sean enseñados todos los pensamientos o enseñanzas del sabio Confucio; como valores a estudiar de nuevo; y si de verdad los enseñan, supongo que ese enorme país recibirá cambios que ni sabemos, pero me temo que no, pues ya digo… “al final panza y bolsillo”, “sean chinos o tegucigalpenses, puesto que las vísceras son iguales para ese animal que nos denominan como sapiens-sapiens”.

Cierro mi comentario de hoy con la reciente sentencia del Papa Francisco, que como siempre ocurre “lo oyen como se oye llover”… “A la gente la empobrecen para que luego voten a quienes les hundieron en la pobreza” (Afirmación del Papa Francisco en Julio del 2018)… “Amén”.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y
http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes

El colapso
Cuando las autoridades violan las leyes, la sociedad considera rota toda regla
Hermann Tertsch ABC 31 Julio 2018

Los taxistas consideran que ellos y nadie más que ellos deben decidir cuánta competencia tienen en el sector del transporte en alquiler de coche con conductor. Como son muchos y se les tiene miedo, los políticos les dieron la razón en un principio. Y ahora nadie tiene coraje para decirles que lo que pretenden no puede ser. Ellos han decidido que ahora todo es posible. Y quieren aprovechar el momento actual en España, que ha extendido la convicción generalizada de que vivimos un momento extraordinario en el que las leyes, la razón, las formas y modos, las costumbres y el sentido común han quedado eclipsados o suspendidos por el tumulto político. Es general la impresión de que todo es posible porque ya no hay frenos, ni límites ni anclajes, ni reglas ni hay leyes que lo impidan. Solo hay que plantearlo con la suficiente osadía, la correspondiente voluntad de transgresión y la necesaria falta de escrúpulos y violencia.

Esto antes se llamaba un periodo prerrevolucionario. Lo es. En esta situación el jefe del Gobierno se va tres semanas de vacaciones cuando apenas lleva ocho en el cargo. Se nota que ha estado en su vida más tiempo en el paro que con empleo el señor Pedro Sánchez. Si no, sabría que esas vacaciones, en sus circunstancias, son una falta de respeto. Más o menos como irse de parranda playera en avión de las Fuerzas Armadas el mismo día en que el jefe de la UCO de la Guardia Civil firma la paralización de todas las operaciones por falta de fondos. Lo cierto es que se ha instalado en España un ambiente de perfecta anomalía desde que Mariano Rajoy entregó -sepa Judas por qué- el poder a un siniestro Frente Popular en vez de forzar elecciones. Desde entonces todo es posible. Y las leyes ya apenas sirven como referencia de lo que se está violando. Unos 700 jóvenes africanos pueden atacar a la Guardia Civil, herir a 22 agentes, violar la frontera española «con la ayuda de Alá» y después ser agasajados por Televisión Española. Y por unos ministros pendientes del estado de los agresores y absolutamente indiferentes ante la suerte de unos agentes agredidos a los que nadie del Gobierno fue a visitar. También Sánchez dijo que los asaltantes merecían un respeto. Se le olvidó decir si la Guardia Civil también.

Lo dicho, todos saben lo que hay, un inmenso agujero de poder, y quieren aprovecharlo para lo suyo. Los golpistas catalanes saben lo débil e incapaz que es el Gobierno de Pedro y sus ninfas, ese extraño contubernio de zafiedad personal, resentimiento social, incompetencia y empacho ideológico paleomarxista. Por eso advierte Puigdemont a Sánchez que prepare las trampas inconstitucionales para un referéndum que es traición o sepa que su tiempo se acaba. Por eso el PNV consigue un cheque en blanco con la retirada del recurso de inconstitucionalidad para su fantasmal ley de acoso a la Policía y Guardia Civil. Por eso los repartidores de prensa llevan quince días de violentísima huelga. Por eso el portavoz de los taxistas en Barcelona amenaza con maneras de chantajista para exigir que Gobierno y sociedad se humillen y cumplan todos sus deseos. O asuman que se hará todo el daño posible al mayor número posible de ciudadanos. Cuando el Gobierno está aliado a prófugos y delincuentes golpistas, los ayuntamientos llaman a violar las leyes por sistema y las televisiones justifican los delito, unos terroristas apoyados por un socio del Gobierno pueden perseguir a cara descubierta en un restaurante a un juez del Supremo para agredirle. Y no pasa nada. Hasta que pase de todo.

Manifiesto de 177 militares retirados por «el soldado de España»
A. Bartolomé. La Razon 31 Julio 2018

Un grupo de 177 militares españoles ya retirados ha hecho pública una declaración «de respeto y desagravio» en la que defienden la figura de Francisco Franco como «soldado de España» y su legado.

Estos militares «de todas las graduaciones en situación de retiro y por tanto con pleno derecho de libertad de expresión» –la Ley no se lo permitiría de continuar en servicio activo–, han decidido dar un paso al frente ante los «permanentes ataques a la persona del general Franco» por parte de «la izquierda política y todos sus medios afines», que «han desatado una campaña sin medida y difícilmente comprensible, salvo por su empeño visceral de revancha para borrar medio siglo de nuestra Historia», reza el texto, «mediante el intento final de hacer desaparecer definitivamente al principal artífice de que esa Historia no desapareciera».

Los generales, jefes y oficiales –aunque figura también un sargento primero– dicen expresarse «amparados» en las Reales Ordenanzas para las Fuerzas Armadas, como «herederos y depositarios de la tradición militar española», que les insta a homenajear «a los héroes que la forjaron» como «deber de gratitud».

Los 29 generales, 1 amirante, 105 coroneles, 15 tenientes coroneles, 12 comandantes, 2 capitanes, 11 capitanes de navío, 1 capitán de fragata y un sargento primero se apoyan en la hoja de servicios de Franco como eje de la defensa de su legado. Por ello recomiendan a los «empeñados en descalificar de forma absoluta y sin paliativos la conducta de un militar ejemplar» su «lectura sosegada y objetiva» para comprobar «cómo siempre solicitó los puestos de mayor riesgo y fatiga, disciplinado, subordinado y siempre preocupado por los soldados a sus órdenes». Recuerdan en su declaración que, a la llegada de la II República, «independientemente de cómo se proclamara, fue leal, cerró por mandato la Academia General Militar» que estaba a su cargo «y a las órdenes del Gobierno de la República dirigió la acción militar que sofocó la sublevación de Asturias en 1934».

Posteriormente, aseguran, Franco «asumió la responsabilidad que le entregaron sus compañeros de armas para ejercer el mando único de la España agredida y asediada por el comunismo internacional aceptado y adoptado por el Frente Popular».

Estos militares ya retirados del servicio consideran que «de los años posteriores a la contienda se cuentan ahora sucesos que sacuden la sensibilidad de los más fuertes» al «criminalizar cualquier actitud por justa que fuera». Es por ello que insisten en defender «la imagen militar del general Franco, claramente definida en su hoja de servicios», y lamentan las «acusaciones» actuales «con el único fin de que las nuevas y futuras generaciones ignoren y si es posible desprecien un periodo importante de su propia Historia, tratando de justificar con ello un falso progreso que oculta la realidad del actual desmoronamiento territorial de la nación y la manifiesta desigualdad de los españoles».

Por todo ello, los firmantes del manifiesto solicitan «a los directores y actores de esta campaña infame retomar la verdad histórica» y «terminar con su perversa pretensión de exhumar los restos de Franco y la posterior transformación o destrucción del símbolo de la reconciliación que le alberga junto a tantos combatientes de la Guerra Civil», en referencia al Valle de los Caídos, del que se ha hablado convertir en un «centro para la Memoria».

Los militares escriben además como «desagravio al daño causado» a Franco e invitan a adherirse a otros compañeros si así lo desean.

Cómo la Restauración de hundió a sí misma / Un tiempo pasado y aún actual
Pío Moa Gaceta.es 31 Julio 2018

Una hora con la Historia: El Cid, ¿héroe o mercenario? https://www.youtube.com/watch?v=v465-dv-HTI
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De la intentona revolucionaria de 1917 salieron conmocionados y divididos los enemigos de la Restauración. Cambó y Lerroux, que se habían creído al borde de la victoria, volvieron rápidamente a una política de orden, hasta el punto de que Cambó sería ministro de Fomento al año siguiente. El hecho de que los republicanos, con más votos y seguidores que los socialistas, apenas se movieran en la huelga revolucionaria, causó una gran decepción en el PSOE, cuyos militantes se consideraron vendidos, y parte de los dirigentes resolvió no mover más un dedo por una alternativa y unos políticos al fin y al cabo burgueses, tan explotadores como los demás. El PSOE había creído utilizar a aquellos burgueses, empujándolos a que tomaran el poder para condicionarlos desde fuera, y se encontraban con que los utilizados habían sido ellos: “seducidos y abandonados”, podría decirse. Prieto era el principal animador de la colaboración que había permitido al PSOE acceder a las Cortes, pero Besteiro, Largo Caballero y otros adoptaron una desconfianza rayana en hostilidad a los republicanos.

Sin embargo, su derrota fue todo menos decisiva. Los jefes socialistas podían haber sido condenados incluso a muerte. Lo fueron a cadena perpetua cuatro de ellos, Besteiro, Largo, Saborit y Anguiano, pero tras unos meses y el habitual indulto estaban de nuevo libres, y varios de ellos en las Cortes. Había obrado el milagro una intensa campaña de agitación en la calle, auspiciada por una Alianza de Izquierdas, que los presentaba como héroes del progreso y la libertad, injustamente reprimidos. En las elecciones de febrero de 1918 , apenas siete meses después de los sucesos, salieron diputados los cuatro, además de Pablo Iglesias y Prieto que ya lo eran. Apenas les aplicaron la amnistía, en mayo, ya exigían cuentas en las Cortes, con inaudita, por la represión del movimiento revolucionario. Un indignado Dato les replicaba: “Los autores de un movimiento revolucionario que tenía por fin derribar al régimen, los que se lanzaron o lanzaron a los demás por caminos de perturbación, considerando que la amnistía no es el perdón sino una apoteosis del delincuente, vienen aquí a acusar a aquellos gobernantes que en los días negros y amarguísimo del mes de agosto, tuvieron que defender el orden social. Vosotros, deteniendo proyectos de ley que a esas clases trabajadoras se refieren habéis pasado sesiones y sesiones hablando ¿de qué? ¿De aquello que puede unirnos para una colaboración común tan indispensable en los momentos por que la Nación está atravesando? No; para sembrar aquí rencores, para establecer antagonismos, para continuar aquí la obra revolucionaria de que estáis encargados”.

En la derrota del movimiento revolucionario había sido decisiva la hábil táctica de Dato, que había neutralizado con flexibilidad a los militares, disuelto y dejado en ridículo la Asamblea de Diputados y reprimido con firmeza y escasa dureza el movimiento revolucionario. Sin embargo, pese a tan excepcional servicio, más apreciable entre unos gobernantes y políticos cuya más destacada cualidad era la maniobra intrigante y una mediocridad extrema, el régimen se infligió una derrota a sí mismo echando a Dato del poder en noviembre del 17, apenas tres meses después del levantamiento. Cambó se atribuye el dudoso mérito por haberle creado un ambiente hostil hasta hacer que “el rey Alfonso XIII lo expulsara del poder”. A ello contribuyó una fuerte campaña de agitación callejera de las izquierdas. Según Romanones, el rey lo relevó por presión de las juntas militares, cuyo ejemplo de insubordinación se extendió a otros organismos del estado, amenazado así de colapso.

Cabe hacer aquí varias observaciones generales: a) Se trató de un movimiento que buscaba la destrucción del régimen con el muy probable fin de meter a España en la guerra europea como satélite de Francia e Inglaterra; b) El ataque fue derrotado gracias a la decisión y destreza de Dato; c) El éxito de Dato fue convertido por el propio régimen en derrota al ceder a las presiones de sus enemigos; d) El régimen demostró así que se encontraba en la agonía por falta políticos de calidad, de ideas y de respaldo intelectual; e) A su vez, el fracaso revolucionario de sus enemigos demostró su debilidad, pero también su capacidad de hacer la vida muy difícil a cualquier gobierno, aprovechando las debilidades de este; f) Este mismo esquema o patrón de desarrollo político iba a aplicarse posteriormente hasta conducir a la guerra civil, implícita en las mismas concepciones marxistas del PSOE.

Hay en todo ello un aspecto ideológico-psicológico, según el cual diversas fuerzas, y particularmente el PSOE, se atribuían el derecho de aniquilar violentamente al régimen liberal, y negaban a este todo derecho a defenderse, considerando tal defensa una especie de acto criminal.

La guerra civil y los problemas de la democracia en España (Nuevo Ensayo)
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El título Adiós a un tiempo tiene una sugerencia un poco lúgubre, como si ud diera su vida por concluida.
No, no es así, nadie sabe cuándo le va a tocar. Es porque, aparte de la edad, tengo la impresión de que se han acabado muchas cosas no solo para mí. Tengo 70 años, de los cuales veintiocho en el franquismo, es decir, la infancia y juventud, y el resto en el actual régimen, que ha evolucionado muy mal, de modo que actualmente vacilo en llamarlo democracia, aunque mantenga algunos rasgos democráticos. Esos años dan una perspectiva que no tienen las personas criadas en el régimen actual. Es decir, la dan si uno se molesta en analizar la experiencia, de otro modo, no.

Pero su libro no es de análisis
Por supuesto, es otra cosa. Acaso un acercamiento a la época a través de sucesos personales. Cada persona tiene una biografía particular y única, y al mismo tiempo parecida a la de tantos otros, muy condicionada por las circunstancias históricas y sociales del entorno. Por eso puede ser interesante lo que cuente de sí mismo y de la época y ambiente que le correspondió. Mucha gente que no vivió el franquismo lo entiende como un período lóbrego y tenebroso, imagen perfectamente ajena a la realidad. Es una visión fabricada por la propaganda contraria, que fue esencialmente comunista. De modo que mucha gente mira esa época con las lentes de la propaganda comunista, que para mayor falsedad se disfraza de demócrata. Pero lo curioso es cómo gente que sí vivió aquello ha terminado “recordando” cosas inexistentes. Por ejemplo, la cantidad de tipos que decían haber corrido delante de los grises en la universidad, cuando realmente éramos muy pocos… Pero eso resulta una anécdota cómica al lado de otros “recuerdos”, que ahora subvenciona el gobierno, para más inri.

Tampoco es un libro político, o la política asoma muy poco en el libro
Sí, los recuerdos de infancia y juventud no tienen nada que ver con la política. Y los extractos de mis memorias comunistas tampoco son propiamente políticas, más bien exponen los costumbrismos y reacciones personales en la lucha antifranquista, la vida clandestina y demás. Son recuerdos de ambiente, digamos.

Se dice que la vida viene muy condicionada por las lecturas, sobre todo en la adolescencia y juventud.
Y en la infancia. Desde luego es así, por lo menos para los que han leído mucho por su cuenta. Yo leía bastante literatura italiana, Salgari cuando era niño, después a Papini, Guareschi y otros. Alguna rusa, especialmente Dostoievski. Useña, muy poca, Mark Twain… venezolana de Rómulo Gallegos, argentina de autores que no recuerdo ahora, junto con el Martín Fierro… El Zorba de Kazantzakis… En cambio poca francesa y española, ahora solo me vienen a la memoria Los cipreses creen en Dios, Jardiel Poncela… Uno se pone a hacer memoria y no para. Pero sobre todo inglesa: los “guillermos” de Richmal Crompton, Wodehouse, Maugham, Greene, Stevenson, policíacas de Agatha Christie y de Edgard Wallace, ya no me acuerdo de tantas… A través de ellas llegué a sentir gran admiración por Inglaterra. Se decía lo mucho que leían los ingleses, las tiradas de la prensa, por ejemplo… Cuando fui allí comprobé que la prensa de gran tirada era pura porquería sensacionalista… Pero bueno… Como puede verse, tiraba sobre todo a obras de aventuras o de humor. Sin embargo tres me impresionaron especialmente: Crimen y castigo, de Dostoievski, sobre todo la primera parte, me dio una extraña sensación de haber vivido yo mismo el crimen de Raskólnikof; Inglaterra me hizo así, de Greene, una imagen tan deprimente de frustración e inutilidad; El cero y el infinito, de Koestler me acercó al ideal comunista, como más tarde La noche quedó atrás, de Jan Valtin, pese a ser obras netamente anticomunistas. Hasta los quince años leí mucha novela, después cada vez menos y me he pasado bastantes sin leer ninguna.

¿Eran lecturas frecuentes entre los adolescentes de entonces?
No, no lo eran, la mayoría leía poco, en España siempre ha habido poca afición a leer a cualquier edad. Los estudiantes de colegios institutos preferían el cine, al que yo iba poco (mis padres decían que ya tendría tiempo cuando fuera mayor), y las charlas nunca giraban sobre temas literarios o de pensamiento: fútbol, chicas, canciones… la música anglosajona fue poniéndose de moda y desplazando a la francesa e italiana… A mí me interesaban poco esas discusiones, porque además se repetían mucho. Yo leía en la biblioteca municipal, y mi padre traía libros prestados del Mercantil, una sociedad recreativa de Vigo, una verdadera institución de la ciudad, que creo que quebró hace pocos años. ¿Ve usted? Un cambio significativo: adiós a un tiempo.

Resulta chocante que unas obras anticomunistas le inclinaran al comunismo. ¿Por qué?
¿Por qué? Cualquiera sabe. Una paradoja. Lo he pensado a veces. Creo que porque mostraban un ideal sospechosamente falso, pero que empujaba a una vida de acción y de riesgo en contraste con la anodina vida burguesa de adquirir una profesión, fuera buena o mediocre, estabilizarse, casarse, tener familia y morir de infarto o de cáncer. El propio sacrificio y riesgo de aquella vida me hacían pensar que el ideal no podía ser tan malo como lo presentaban. Ya dije que empecé a acercarme al comunismo después de una experiencia de fábrica en Inglaterra y otras similares.

¿Pretende usted ponerse como ejemplo a otras personas?
Nunca se me ocurriría, pero uno debe preguntarse a qué viene todo esto. A todo el mundo le encanta contar su vida, o lo que cree que ha sido su vida, aunque solo sea al círculo de amigos o familiares. Hay ahí algo de vanidad pueril, sobre todo porque casi siempre se olvidan los aspectos desagradables y se pinta la vida propia con bellos colores, para impresionar al prójimo, que casi nunca se impresiona porque cree su propia vida más interesante. Claro, hay quienes se recrean en sus experiencias más humillantes o sórdidas, pero siempre cabe la sospecha de que lo hacen precisamente para llamar la atención como seres excepcionales. En fin, es un impulso casi universal. Yo he procurado limitar esa vanidad en lo que he podido y no mentir a sabiendas, pero también percibo que el “conócete a ti mismo” es imposible. Nunca sabemos bien lo que somos. Basta comparar la imagen que nos hacemos de nosotros con las que se hacen los demás, y nunca estaremos bien seguros de cuál se acerca más a la realidad. Parece como si lo que hemos vivido tuviera otras claves e incluso otro relato que el que percibimos de nosotros mismos, que sería solo parcial. Siempre me llamó la atención cómo un poco de vino, sin llegar a embriagarse, puede hacer ver los propios actos con una luz distinta, más viva y brillante que la habitual, que suele ser un tanto pesada. Creo que lo digo en el libro, en relación con el recuerdo de Mick, un excelente amigo inglés que murió alcoholizado. Yo me he emborrachado muy pocas veces, y en todas me dejó tan mal sabor físico y mental que la mera idea me repugna.

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El dinosaurio devora a Sánchez
Carlos Dávila okdiario 31 Julio 2018

Un socialista de postín al que Pedro Sánchez dejo en junio en pelotas, fuera del reparto de cargos y bagatelas, suele decir —me cuenta un colega amigo— que “sí, que muy bien las gafas de sol en el Falcon, las contorsiones escuchando a Los asesinos (The Killers) en Benicasim, y ese Gobierno pasado de bonito que, de pronto, se ha esfumado, pero que, cuando llegue septiembre, aparecerá el dinosaurio”. Para este hombre el dinosaurio es la voracidad del chantaje independentista, la presión leninista de Podemos, y en resumen la más dura realidad; o sea, que gobernar con 84 escaños es tan imposible como someter a la Isla Barataria de Sancho Panza.

A Sánchez le ha salido encima otro pupilo del dinosaurio que le quiere comer la merienda: Pablo Casado. Cuando éste se presentó inopinadamente a las Primarias del PP le pregunté: “De verdad vas en serio?”. Pues tanto lo iba que ganó. Parecía sólo un chico ambiciosillo con ganas de meneo burgués, pero no: va en serio y quiere ser presidente del Gobierno de España. La encuesta de este periódico lo predice. De manera que este Sánchez aprisionado en las feroces garras de los separatistas, los etarras, los soviéticos y demás ralea, y sobre todo abducido por las solemnes memeces de su gurú Iván Redondo, cuando llegue septiembre se topará con el muro de su irresponsabilidad, engordada además por su bobísima política inmigratoria ya convertida en un enorme problema nacional.

Ya solo le quedan los huesecillos de Franco para presentarse como el revanchista que, por fin, ha logrado que los republicanos —él les llama rojos— ganen la guerra del 36. Pero, ¿y una vez que el enjuto cadáver del general sea depositado en una fosa lo más común posible, que nueva ingeniosidad de izquierdas se le ocurrirá a nuestro personaje? Yo les cuento. Una vez le oí decir con gran énfasis algo que me dejó patidifuso: “Yo, que estudié en el Ramiro y que jugué al basket aprendí allí a odiar, a odiar al Real Madrid; iba en nuestro ADN”. Así es éste presidente insólito al que persigue ya el dinosaurio que en septiembre le comerá las canillas.

Como es un osado sin precedentes —eso hay que reconocérselo– reaccionará como los boxeadores al borde del KO, atacando el hígado del contrario con izquierdazos en forma de impuestos a todo lo que se mueva, leña a la Religión que eso viste mucho en la tropa podemita, y muchos gestitos televisados tipo “me voy con mi señora de conciertos y romería”. Es un aviso: Casado debe saber lo que le espera enfrente. Ya no vale acudir a él con un lirio en la mano cantando “con flores a María que madre nuestra es”, él te espera risueño en La Moncloa con una navaja albaceteña entre los dientes. Como el indio Jerónimo. Odia, sobre todo al que le puede ganar.

Arrimadas y Llarena, siempre provocando
Pablo Planas  Libertad Digital 31 Julio 2018

El fascismo campa a sus anchas en Cataluña, sin duda.

Puigdemont y su encargado Torra están muy preocupados por el aumento galopante de las agresiones fascistas en Cataluña y tienen razón. Es intolerable que fascistas de la peor calaña rodeen y llamen "puta" a Inés Arrimadas con total impunidad. Hay barra libre para escupir por la calle a la dirigente de Ciudadanos, la candidata más votada en las pasadas elecciones del 21-D. Pero Puigdemont y Torra no se refieren a eso cuando censuran el fascismo desatado. Para ellos, lo de Arrimadas es cosa de que la tipa va por ahí provocando y lo que tendría que hacer es marcharse a Andalucía.

El fascismo campa a sus anchas, sin duda. Hay carteles en los que sale un dibujo de Arrimadas desnuda en una escena en la que es rechazada por varios hombres que deben de ser de la manada separatista. Nadie ha condenado eso y mucho menos Torra y Puigdemont. Tampoco ha encontrado ninguna solidaridad de género Arrimadas entre las compañeras políticas independentistas.

Más fascismo. Pablo Llarena, el juez del Supremo que ha instruido el caso del golpe de Estado separatista, tiene que salir a la carrera de un restaurante de la Costa Brava porque ha sido localizado por el Comité de Defensa de la República (CDR) de Palafrugell. Un grupo de energúmenos fascistas desocupados se precipitó hacia el lugar para saludar al juez y sus acompañantes.

Puigdemont mismo se hizo eco en Twitter de la foto distribuida por la cuenta Anonymous Catalonia con el siguiente mensaje:

Ahora mismo, el juez del Supremo Pablo Llarena y el exministro del Interior del Gobierno español Jorge Fernández Díaz cenando juntos en Palafrugell en el asador Can Cou-Cou.

El grupo de Llarena salía ya del restaurante cuando se encontró con una incipiente concentración de miembros del CDR en el aparcamiento que le recibió a los gritos de "hijo de puta", "fascista" y "las calles serán siempre nuestras". El juez y su señora, así como sus acompañantes, se metieron a toda prisa en sus vehículos y escaparon por los pelos. Por cierto, es mentira que Llarena estuviera con Jorge Fernández. Era su hermano, Alberto Fernández, concejal del PP en Barcelona. Tanto da, ahora la especie a difundir es que el resto de comensales eran agentes del CNI y entre todos estaban tramando alguna barbaridad contra el pueblo catalán a escasos kilómetros, además, de donde se había celebrado un concierto para pedir la libertad de los Jordis. Tremendo. Otra provocación.

Lo que entienden Torra y Puigdemont por fascismo no es que se agreda a dos mujeres por llevar camisetas de la selección española o que se acose a las familias que piden una hora más de español para sus hijos en el colegio. Tampoco les parece fascismo que se señale el comercio de los padres de Albert Rivera o que se llene de excrementos las sedes de Ciudadanos y PP, ya no tanto las del PSC, puesto que tras la escena de Torra y su lazo amarillo con Pedro en la fuente de Machado hay una tregua tácita del separatismo con los socialistas.

Mucho menos consideran fascismo amenazar a concejales constitucionalistas de pueblo, colgar muñecos en el puente de una autopista con los logos de los partidos contrarios, mandar sobres con balas a los opositores, marcar con pintadas los domicilios de jueces y fiscales o distribuir datos privados en las redes sociales de la secretaria del juzgado que tuvo que escapar por la azotea de la Consejería de Economía el pasado 20-S.

Nada de eso es fascismo, sino muestras de civismo y pacifismo que no requieren la más mínima condena o reconvención. Fascismo es, según Torra y Puigdemont, no bajar la cabeza ante la estelada, no llevar el lazo amarillo, no cantar Els Segadors y no dejarse amedrentar por la secta.

Sánchez y el empeño de ser el nuevo Rajoy
Miguel Alba. vozpopuli  31 Julio 2018

La legislatura nació marcada por una rutina de nubarrones políticos en el día a día. Porque el ascenso y coronación de Pedro Sánchez fue engañoso. Se engendró en el odio a Mariano Rajoy. Todos a una. Y el Congreso ejerció de Fuenteovejuna ante un presidente que calmó su despido con una tarde de empacho de whisky. El Congreso votó contra Rajoy, no a favor de Sánchez. La ilusión por expulsar al registrador de la propiedad de la bancada azul empañó esta realidad durante los primeros días de la era Sánchez. Horas de vino y rosas. La izquierda y los nacionalistas estaban ilusionados y proyectaban en el nuevo inquilino de Moncloa lo que deseaban ver en él. Cada uno pedía su pan y circo. Podemos, miles de millones de gasto público para una gran agenda social imposible de sostener. Y los nacionalistas, más pasta (PNV) y espíritu (PDeCat y ERC). La legislatura nació tan frágil, tan dependiente de apoyos volubles que Sánchez tuvo que ejercer de director de marketing en su primera entrevista con aquel primer lema que no fue más que el arranque de la campaña electoral. “Tengo disposición de agotar la legislatura hasta 2020”, Sánchez dixit. Y la frase logró el efecto contrario. No consiguió, para nada, evitar la presión de una fecha electoral convertida en espada de Damocles durante un mandato en el que las consignas son no cometer errores y acelerar el cambio político. Sin embargo, el nuevo tablero de juego que aparece en el día a día va camino de situar al presidente ante un fracaso sonado en el Parlamento. Fracaso que sólo tiene una salida: la convocatoria de elecciones para el último trimestre de este año.

Aunque Sánchez dice seguir determinado a “mantener el rumbo” y en el Gobierno niegan que haya clima de apretar el “botón electoral”, este martes pidió responsabilidad a esos socios que intentan vender más caros sus apoyos. Lo hizo después de que este medio publicase que el presidente & Cía. barajan ya un adelanto electoral para este mismo año. Incluso se puso fecha en la charla con Susana Díaz. El 28-O, fecha simbólica para los socialistas, día en el que se cumplirán 36 años de la histórica victoria de Felipe González (202 diputados) en las elecciones de 1982, coincidiendo con unos hipotéticos comicios en Andalucía. Puntadas sobran para un adelanto electoral. El fracaso de la renovación del Consejo de RTVE por falta de mayoría parlamentaria, la victoria del sector radical en el PDeCat, pero el santo grial para la supervivencia de Sánchez estaba en el resultado de las votaciones de la senda de déficit. El Congreso rechazó de pleno el techo de gasto que proponía el Gobierno, un sopapo en toda regla a las aspiraciones de este Gobierno para alargar la legislatura.

A la acción, reacción. Moncloa aprovechó la rueda de prensa del Consejo de Ministros para lanzar varios spots necesarios para su parroquia (“una oferta de empleo público como nunca se había realizado”, la ministra portavoz Isabel Celáa dixit) y un anuncio en plan barricada. Un no nos moverán de la Moncloa. La vía sería mediante un eventual cambio en la Ley de Estabilidad Presupuestaria para quitar al Senado la posibilidad de veto, como va a ocurrir ahora con un PP que dispone de mayoría absoluta. Una trampa parlamentaria, técnicamente complicada y no exenta de un amplio debate jurídico, para conseguir el verdadero objetivo de Sánchez. Lograr tiempo para su campaña de marketing que le construya en mártir del resto del Parlamento. “Yo quiero hacer esto…”; “a mí me gustaría aprobar este ley…”; “este gobierno quería reformar… pero no me dejan”. Se trata de emitir un larguísimo spot político salpicado de aviones, gafas de sol y posados robados, con la letanía de promesas de gasto social y el boxeo con el fantasma del dictador. Había que construir al líder e identificar un proyecto, carencias que arrastraba el PSOE anterior a la moción de censura.

No echaron cuentas de la seguridad, confianza y garantía que debe dar un Ejecutivo, sino del efecto propagandístico. Por eso no presentó un programa de gobierno hasta 45 días después de la moción, y ni siquiera es posible su cumplimiento. Todos son palabras. Parole, parole, parole. Se anuncia una cascada de impuestos sin alma ni detalles. Se demoniza al diésel, una campaña grave, sin que forme parte de una estrategia global alrededor de una política energética… Hay una especie de olvido, en cierto modo sugestionado e intencionado, de quién es Sánchez. En las primarias de 2014 contra Eduardo Madina se presentó como un socioliberal, economista que venía de Bruselas, que hablaba de bajar el IRPF y de bajar cuotas de autónomos. Luego, tras el golpe de Ferraz del aparato y el susanismo, se creó una figura antiestablishment. Criticó a la prensa por manipuladora, habló de conspiraciones, señaló a periodistas. Al vencer frente al aparato, dio un giro socialdemócrata moderno, que planteado bien podía ser interesante: habló de poscapitalismo, de renta básica, de robotización. Defendió una alianza entre la socialdemocracia clásica y nuevas ideas ante la globalización y la revolución tecnológica. Esto lo olvidó muy pronto. Sánchez no tiene ideas, solo posicionamientos.

En Moncloa son conscientes de que dentro de un año no habrá grandes avances y cada anuncio hecho le pasará factura. Por eso no queda más horizonte que el adelanto electoral. Cuanto antes mejor.

El proyecto sanchista a nivel territorial también está por definir. Tendrá que ver más con anuncios de futuro, con carácter de precampaña de las autonómicas, que con compromisos firmes. Sólo hay una persona claramente “de partido” en el gobierno de Sánchez: el secretario de organización, José Luis Ábalos, en el Ministerio de Fomento. Se paseará durante el próximo año, si es que le da tiempo a llegar como ministro, por ciudades y comunidades autónomas prometiendo infraestructuras mientras cierra listas electorales y da soporte a candidatos afines.

En esa definición territorial de Sánchez, también tuvo sus momentos nacionalistas, con esta impresionante bandera de España tras uno de sus mítines. Y al surgir la crisis catalana quiso vender una imagen de constitucionalismo e incluso dureza. Sánchez apoyó el artículo 155 y no defendió a los “presos políticos” como sí hizo Podemos. Para el independentismo catalán, Sánchez era desde el principio uno de los “carceleros”. Incluso ERC le pidió que fuera a hablar con Junqueras a Estremera para negociar la moción. Aunque desde la perspectiva independentista el mandato de Sánchez es una oportunidad. El independentismo creció con Rajoy y Aznar, pero se afianzó tras la decepción de Zapatero y la implosión del PSC tras renegar de su discurso federal. Si Sánchez no puede avanzar o si, al poco, llegara un gobierno de Ciudadanos, constataría la idea que ha sido la gasolina del procès independentista: “España es irreformable”. Más gasolina y nuevo auge independentista. Sánchez lo sabe y también que parte de su reelección se la juega, al igual que Zapatero en 2008, en recibir un voto masivo en Catalunya y Euskadi. No es improbable (se jugará una decena de escaños con En Comú Podem y Podemos Euskadi) si es capaz de cuadrar el círculo en el profundo sur de España.

Tres socios de la moción quieren urnas: Podemos para frenar la sangría de votos hacia los socialistas, y ERC y el PDeCAT, ahora de Puigdemont, porque eso alimenta su proyecto en Cataluña, sobre todo cuando el Gobierno de España es tan débil y manejable. Es más, Ciudadanos, con un Rivera desaparecido, necesita una convocatoria electoral para reconstruir su propuesta. A Casado tampoco le viene mal porque aprovecharía la ilusión generada entre su gente por la elección y le serviría para deshacer el grupo parlamentario, hoy 'sorayista'.

Los anuncios pueden ejercer de buen marketing, pero en Moncloa son conscientes de que dentro de un año no habrá grandes avances y cada anuncio hecho le pasará factura. Por eso no queda más horizonte que el adelanto electoral. Cuanto antes mejor. Sánchez debe legitimarse en las urnas.

@miguelalbacar

Alemania, la euroorden y Puigdemont
ENRIQUE GIMBERNAT El Mundo 31 Julio 2018

Contra el auto del Oberlandesgericht (Tribunal Superior de Justicia (en lo que sigue: OLG) del Land Schleswig-Holstein (en lo que sigue: SH), de 12-7-2018, por el que se acuerda la entrega a España del ex president de la Generalitat Carles Puigdemont por un delito de malversación, pero no por uno de rebelión, tal como solicitaba también la Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE), o euroorden, dictada por el Tribunal Supremo español (TS), hay que decir: en primer lugar, que está en abierta contradicción con el contenido del auto precedente del mismo OLG SH de 5-4-2018 (auto que ya comenté en un artículo publicado en EL MUNDO el 16-4 del presenta año); y, en segundo lugar, que el OLG SH, para llegar a la conclusión de que los hechos cometidos por Puigdemont no constituirían delito alguno en Alemania, y sin practicar diligencia alguna, modifica tales hechos tal como figuran -después de meses de investigación y de práctica de numerosas diligencias- en el auto de procesamiento del TS, inventándose otros que no tienen nada que ver con la realidad de lo acontecido en Cataluña en los últimos meses de 2017.

Pero antes de proseguir, dos observaciones. En primer lugar, sobre el alcance y el significado del auto de procesamiento dictado por el magistrado Pablo Llarena el 21-3-2018 y que, traducido al alemán, ha sido entregado al OLG SH, el cual hace continua referencia al mismo en su auto de 12-7-2018. Los hechos atribuidos a los investigados -entre ellos: a Puigdemont- que en dicho auto de procesamiento se describen son indiciarios y provisionales, como indiciaria y provisional es también la calificación de tales hechos como rebelión -los hechos y su calificación no se establecerán definitivamente hasta que, después de celebrarse el juicio oral, se dicte una sentencia firme por el TS-, si bien, tanto la Fiscalía General del Estado como el TS, siempre han mantenido que, alternativamente, también podrían ser constitutivos, en lugar de rebelión, de un delito de sedición (calificación esta última que es la que a mí me parece que debe prevalecer, según un artículo que publiqué en EL MUNDO de 12-12-2017).

La segunda observación es sobre el caso Schubart, objeto de la sentencia del Bundesgerichtshof (Tribunal Supremo Federal de Alemania, en lo que sigue: BGH) de 23-11-1983, porque a esa sentencia se refiere el OLG SH tanto en su auto del 5-4 como en el de 12-7-2018 para fundamentar por qué no se entrega a Puigdemont a España por un delito de rebelión -para que sea admisible la entrega, los hechos que se atribuyen a Puigdemont tienen que ser constitutivos de delito tanto en España como en Alemania: principio de la doble incriminación-, ya que, según el auto del OLG SH de 5 de abril, el comportamiento de Schubart "no sólo es comparable, sino en algunos detalles incluso idéntico" al de Puigdemont (Fundamento Jurídico [FJ] II 2 a) del referido auto]. Sobre los detalles de por qué el auto del OLG SH de 5-4-2018, apoyándose en una consideración marginal -obiter dicta- de la sentencia del BGH de 23-11-1983, estima -en contra del criterio de la Fiscalía General (FG) de SH- que la conducta de Puigdemont no habría constituido, en Alemania, un delito de "alta traición contra el Estado Federal", castigado en el § 81 del Código Penal alemán (CPA), con pena de hasta prisión perpetua [revisable a los 15 años] ("[a]l que con violencia o amenaza de violencia tratare de menoscabar la integridad de la RFA o de modificar el orden constitucional basado en la Ley Fundamental [de Bonn]"), me remito a lo que expuse en mi artículo publicado en EL MUNDO el 16-4-2018.

Sin embargo, y como ya denuncié en mi artículo de 16-4, este primer auto del OLG SH de 5-4 oculta que la sentencia del BGH de 23-11-1983 declara que la conducta de Schubart -"idéntica", según el OLG SH, a la de Puigdemont- sí que es punible en Alemania como un delito de Landfriedensbruch ("ruptura de la paz pública") del § 185 CPA, que castiga "[a]l que, como autor o partícipe, tome parte en acciones violentas contra personas o cosas que se cometan por las fuerzas concertadas de una multitud, poniendo en peligro la paz pública, o influya sobre la multitud para promover su disposición a tales acciones".

El primer auto del OLG SH, de 5-4-2018, sólo se ocupó de si los hechos atribuidos a Puigdemont habrían integrado un delito de "alta traición contra el Estado Federal", negando su equivalencia con la "rebelión" del CPE, desconociendo, con ello, que, según el Derecho europeo, para que se cumpla el requisito de la doble incriminación basta y sobra con que la conducta del reclamado constituya cualquier delito en el Estado de ejecución (en este caso: en la RFA), por lo que, en ese primer auto, el OLG SH debería haber examinado, no sólo si la conducta de Puigdemont era subsumible en el tipo de la alta traición, sino también en algún otro tipo del CPA, especialmente, en el del § 185 de "ruptura de la paz pública", ya que en la sentencia del BGH del caso Schubart -y aunque el primer auto del OLG SH de 5-4-2018, en su sesgada cita de la sentencia del BGH, no menciona esa parte de la misma- se afirma y se fundamenta por qué Schubart habría incurrido, no obstante, en el referido delito del § 185 CPA.

Que, según el Derecho europeo, el principio de doble incriminación se cumple aun en el caso de que los títulos de imputación no sean equivalentes entre los que rigen para el Estado de emisión (España) y el de ejecución, en este caso: entre la "rebelión" española y la "alta traición contra el Estado Federal" alemana, está fuera de discusión, como ya puse de manifiesto en mi artículo del pasado 16 de abril. Así se deduce, inequívocamente, tanto del art. 2.4 de la Decisión Marco europea 2002/584/JAI, de la euroorden (concurre la doble incriminación si los hechos son "constitutivos de delito respecto del Derecho del Estado miembro de ejecución, con independencia de los elementos constitutivos o la calificación del mismo"), como de la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que, en su sentencia de 11-1-2017 (caso Grundza), ha establecido que concurre la doble incriminación cuando "los hechos a los que se refiere la antedicha sentencia también son constitutivos de infracción de acuerdo con el ordenamiento jurídico eslovaco, sean cuales fueran sus elementos constitutivos o su calificación en el Estado de emisión".

Quien finalmente ha sacado de esta ignorancia al OLG SH sobre lo que se entiende en el Derecho europeo por doble incriminación ha sido la FG de SH, que, en su escrito de 1 de junio dirigido al OLG SH, le hace saber a éste que la jurisprudencia de los Tribunales Superiores de Justicia alemanes han establecido que, con tal de que los hechos que se imputan al reclamado en la euroorden constituyan un delito, bien en el CPA bien en las leyes penales especiales alemanas, se habrá cumplido la doble incriminación. Por ello, como la FG SH afirma que Puigdemont, según el Derecho alemán, habría cometido, al menos, una "ruptura especialmente agravada de la paz pública" del § 125a CPA (sancionada con una pena de hasta 10 años de prisión), aunque se entendiera -como lo había entendido el OLG SH en su auto de 5-4-2018- que Puigdemont no hubiera incurrido en un delito de "alta traición", en cualquier caso su conducta habría constituido, en Alemania, una ruptura de la paz pública agravada, por lo que, siempre según la FG SH, procedería su entrega a España -también por rebelión-, dado que su conducta habría sido asimismo punible en Alemania.

Este escrito de la FG SH de 1-6-2018 colocó al OLG SH en una situación de muy difícil salida. En primer lugar, porque, como según el Derecho europeo de la OEDE, y también de la jurisprudencia alemana (la FG SH cita, en este sentido, dos resoluciones de Tribunales Superiores de Justicia alemanes de Jena y de Stuttgart), basta, para que concurra la doble incriminación, que los hechos atribuidos al reclamado constituyan un delito cualquiera según la ley penal alemana, con ello se pone de manifiesto que el primer auto del OLG SH de 5-4-2018, en su Fundamentación para denegar la entrega de Puigdemont por rebelión, se había ido por los cerros de Úbeda, en cuanto que el OLG SH tendría que haber examinado no sólo si los hechos que la OEDE imputaba a Puigdemont habrían constituido o no en Alemania un delito de "alta traición", sino también -lo que el OLG SH no examinó- si eran punibles de acuerdo con el de "ruptura de la paz pública". Y, en segundo lugar, porque si, por una parte, y tal como afirmaba el auto del OLG SH de 5-4-2018, el comportamiento de Puigdemont era "no sólo comparable, sino en algunos detalles incluso idéntico" al de Schubart, y, por otra, y según la sentencia del BGH de 13-11-1983, Schubart habría cometido un delito de "ruptura de la paz pública", entonces parecía inevitable que ahora el OLG SH, poniéndose en contradicción con lo establecido en aquel su primer auto, tendría que acordar la entrega de Puigdemont, también por "rebelión", por concurrir la doble incriminación según los Derechos penales español y alemán.

Como el auto del OLG SH de 12-7-2018 acuerda la no entrega de Puigdemont por rebelión, por ello tiene que desdecirse de lo afirmado en su primer auto de 5-4-2018, para, alterando los hechos atribuidos a Puigdemont en la euroorden, llegar ahora a la conclusión de que aquella "equivalencia" entre los comportamientos de Schubart y Puigdemont no era tal, sino que sucedía todo lo contrario: que la conducta de Schubart no tenía nada que ver con la atribuida a Puigdemont.

Pero para saber qué es lo que había hecho Schubart y cómo se fundamenta por qué cometió una "ruptura de la paz pública", nada mejor que acudir a la sentencia del BGH de 23-11-1983.

Alexander Schubart, como uno de los portavoces de la asociación "pro referéndum" creada para exigir al Gobierno de Hesse, por razones ecológicas, una consulta popular sobre la construcción de una nueva pista de aterrizaje en el aeropuerto de Frankfurt a. M. (la 18 este), primero ante una asamblea y luego por medio de la televisión, convocó una manifestación en dicho aeropuerto para el 15-11-1981, manifestación a la que acudieron decenas de miles de personas, produciéndose enfrentamientos violentos entre los manifestantes y la policía. Según esa sentencia, el Tribunal Supremo alemán estima que Schubart, con sus dos llamamientos para que se bloqueasen los accesos de entrada y salida al aeropuerto de Frankfurt a. M., "habría contado [dolo eventual] con que se cometerían actos violentos por parte de los participantes" [FJ III 1 a) de la sentencia del BGH]. Para que se pueda ser calificado de autor de una ruptura de la paz pública "no es necesario estar presente en el bloqueo [Schubart no lo estuvo], sino que basta con que las acciones violentas y amenazas ... se cometan bajo su dominio del hecho, es decir, que se le pueda imputar como hecho propio según los principios generales" [FJ III 3 a)], lo que concurría en Schubart, ya que, "sobre la base de su puesto preeminente en la iniciativa cívica y en la asociación "pro referéndum", gozaba de una autoridad determinante sobre un gran número de los enemigos de la pista de aterrizaje que tomaron parte en el bloqueo" [FJ III 1 b)]. Según el BGH, el hecho de que Schubart "verbalmente haya llamado a la no-violencia" es irrelevante, ya que "ha tenido el co-dominio del hecho de las medidas [violentas] que deberían asegurar el bloqueo [del aeropuerto] contra los intentos de la policía de evitarlo", y ya que "aceptó [dolo eventual] que la multitud que siguió su llamamiento defendiera las barricadas levantadas contra la acción de las fuerzas del orden para derribarlas y acudiera a la violencia activa contra los agentes de la policía que querían mantener despejados los accesos al aeropuerto" [FJ III 1 b), de la sentencia del BGH]. Por lo demás, el BGH afirma [FJ III 4 b)] que "[e]l acusado conocía que el bloqueo del aeropuerto no era un medio jurídicamente admisible de su oposición política. Por ello, tampoco se plantea la cuestión de un error de prohibición".

Si se examinan los hechos indiciariamente atribuidos a Puigdemont en el auto de procesamiento del juez Llarena -hechos cuya realidad no puede poner en cuestión ningún español medianamente informado-, la conducta de Puigdemont no es que fuera "idéntica" a la de Schubart y por la que éste tuvo que responder por una ruptura de la paz pública: es que, con la calificación de "idéntica", el OLG SH, en su auto de 5-4-2018, se quedó pero que muy corto, ya que el comportamiento de Puigdemont presenta muchos otros aspectos adicionales a los que concurren en el de Schubart, lo que lleva a la inevitable conclusión de que si éste, según el BGH, había cometido una ruptura de la paz pública, con mucho mayor motivo esa misma calificación era la que correspondería a aquél de acuerdo con el Derecho alemán. Y es que Puigdemont no se limitó sólo a hacer numerosos llamamientos -Schubart sólo hizo dos- para que los catalanes acudieran a votar en un referéndum ilegal en el que participaron, no decenas de miles de personas -como en el caso del aeropuerto de Frankfurt a. M.-, sino millones de catalanes: es que, además, fue Puigdemont quien firmó los dos Decretos de la Generalitat (139 y 140/2017) de, respectivamente, convocatoria del Referéndum de Autodeterminación de Cataluña, y de normas complementarias para la celebración del referéndum de autodeterminación, ambos suspendidos por sendas providencias del TC de 7-9-2017, en las que se apercibía directamente a Puigdemont de su deber de impedir o paralizar cualquier iniciativa que suponga ignorar o eludir las suspensiones acordadas, bajo apercibimiento "de las eventuales responsabilidades, incluida la penal, en las que pudiera[n] incurrir en caso de no atender este requerimiento".

Además de ello, Puigdemont y su Gobierno fueron los que, empleando ingentes cantidades de dinero público, facilitaron los locales en los que se instalaron los colegios electorales, así como las papeletas y las urnas en las que se depositaron, y también toda la costosa infraestructura necesaria para que la consulta popular pudiera llevarse a cabo; y como no es posible referir, por razones de espacio, todas las acciones llevadas a cabo por Puigdemont y su Govern para hacer posible la consulta popular, baste con añadir que el Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información, adscrito al departamento de Presidencia de la Generalitat, se utilizó, entre otras muchas tareas para promover el referéndum, también para captar hasta 47.498 voluntarios para poder constituir las 2.706 mesas de votación. Que el referéndum iba a provocar episodios de violencia como efectivamente se produjeron, era algo con lo que Puigdemont no sólo contaba (dolo eventual), sino que sabía (dolo directo) que irremediablemente iba a acontecer, ya que fue advertido expresamente de ello por los máximos responsables de los Mossos d'Esquadra en una reunión, celebrada el 28-9-2017, en la que estuvieron presentes, además de Puigdemont, también Oriol Junqueras y Joaquim Forn, señalando aquellos máximos responsables que, si se querían impedir los enfrentamientos violentos, había que suspender el referéndum del 1-O. Esa inevitable violencia era, además, absolutamente predecible porque, mientras que Puigdemont y su Govern seguían alentando a los catalanes a votar en un referéndum organizado en su integridad por los políticos independentistas, a partir de los primeros días de septiembre el Gobierno central envió a Cataluña más de 10.000 efectivos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil con la expresa finalidad de impedir la celebración del referéndum ilegal, una finalidad respaldada no sólo por el TC, sino también por la magistrada instructora del TSJ de Cataluña, quien, por auto de 27-9-2017, ordenó a los Mossos d'Esquadra, Policía Nacional y Guardia Civil impedir la celebración de la consulta.

Prescindiendo de si el 1-O hubo o no excesos por parte de la Policía Nacional y de la Guardia Civil -lo que está siendo investigado por diversos Juzgados de Cataluña, sin que hasta ahora se haya producido condena alguna, sino, por el contrario, siete sobreseimientos y una absolución, por entenderse que los agentes querellados habían actuado "necesaria y proporcionalmente" en el cumplimiento de las órdenes judiciales-, lo que aquí hay que destacar es que, a pesar de que estaban cumpliendo órdenes judiciales, los miembros de esas Fuerzas de Seguridad nacionales fueron repelidos violentamente (resultaron heridos 58 de ellos), mediante murallas humanas, que se habían formado siguiendo los llamamientos de los "brazos civiles" del Govern, Assemblea Nacional de Catalunya (ANC) y Òmnium Cultural, las cuales, primero, intentaron impedirles -a veces con éxito- incautarse de las urnas y de las papeletas que se encontraban en los locales de votación, teniendo que enfrentarse, después, a otras murallas humanas que trataron de evitar que dichas urnas y papeletas fueran sacadas de los colegios electorales. Y todo ello, ante la pasividad de los mossos que "evit[aron] intervenir incluso en los casos en los que los miembros de la Guardia Civil eran agredidos, llegando incluso en algunos casos a increpar e incluso enfrentarse a algunos de los agentes" (auto del Juzgado Central de Instrucción núm. 3, de 2-11-2017) -ya el consejero de Interior Forn había declarado el 9 de septiembre: "Los mossos cumplirán la ley y permitirán votar el 1-O"-.

Para negar que, en Alemania, la conducta de Puigdemont integraría una "ruptura de la paz pública", en su auto de 12-7-2018 el OLG SH [FJ IV 1 c) bb)] hace una descripción de los hechos por los que se solicita la entrega de Puigdemont en los que cualquier parecido con los que realmente le atribuye el TS es pura coincidencia. Según el OLG SH, Puigdemont sólo perseguía que "el mayor número de votantes participara en un referéndum", pero ello, "desde el punto de vista del iniciador de un referéndum no significa la inevitabilidad de escenarios de violencia", ya que Puigdemont "también pudo suponer que el Gobierno central se habría limitado a declarar la antijuridicidad y nulidad del referéndum". Además, en Puigdemont no concurría "la necesaria posibilidad de controlar el acontecimiento que es precisa para la punibilidad del organizador", es decir: "el necesario dominio del hecho". O sea: que se iban a producir enfrentamientos violentos entre los agentes del orden y los votantes que se resistirían a que aquéllos trataran de evitar el referéndum era, para Puigdemont, según el OLG SH, "imprevisible". Sobre la base de esta descripción de la inocente e ingenua conducta de Puigdemont, el OLG SH afirma que aquél, en Alemania, no habría cometido una "ruptura de la paz pública", niega, por ello, la concurrencia de la doble incriminación y rechaza su entrega a España por un delito de rebelión.

Con todos mis respetos para el OLG SH, se da de bruces con la realidad mantener que Puigdemont pudo suponer que el Gobierno central no trataría de impedir el referéndum y que se limitaría a declarar, una vez celebrado éste, que la consulta popular era nula. Ello está en abierta contradicción con el envío de más de 10.000 efectivos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil a Cataluña que tuvieron que ser alojados -más bien, hacinados- en barcos y en otras estancias provisionales habilitadas deprisa y corriendo. ¿Cómo se puede decir, en serio, que esos efectivos se encontraban en Cataluña para disfrutar únicamente del hacinamiento mismo, que permanecerían inactivos el 1-O, y que después regresarían a sus lugares de origen para contar a sus familiares y amigos lo mucho que habían disfrutado de su estancia en esa Comunidad Autónoma? Y ¿cómo se pretende hacer creer que esos efectivos iban a desobedecer las órdenes judiciales de un TC que había advertido personalmente a Puigdemont de la responsabilidad penal en la que podría incurrir si no paraba el referéndum, y de un TSJ de Cataluña que había ordenado a todas esas fuerzas del orden público que impidieran la consulta popular? De donde se sigue: en contra de lo que afirma el OLG SH, no es que para Puigdemont fuera "imprevisible" que se producirían enfrentamientos violentos entre las fuerzas de orden público y los miembros o simpatizantes de ANC y de Òmnium que iban a ofrecer resistencia a la acción de aquéllas: es que Puigdemont "sabía" que eso iba a acontecer necesariamente si se celebraba el referéndum. Y que Puigdemont tenía el "dominio del hecho" sobre que se produjeran o no esos enfrentamientos violentos está por encima de cualquier discusión posible, porque bastaba con que hubiera llevado a cabo, entre otras, una sola cosa de las que expongo a continuación para que los violentos altercados acontecidos no hubieran tenido lugar: no convocando el referéndum, suspendiéndolo después de haberlo convocado, no habilitando locales para la votación, no proporcionando urnas o no suministrando papeletas.

Un tribunal belga inadmitió la OEDE española que reclamaba a Comín, Puig y Serret, fundamentándolo en que no existía una orden previa de detención nacional para poder hacer efectiva la euroorden. Alegado este motivo por Puigdemont ante el OLG SH, éste, en su auto de 12-7-2018 -y en lo que es lo único positivo de esa resolución judicial alemana-, y en contra del criterio del tribunal belga, desestima la solicitud de Puigdemont, por considerar que sí que concurría previamente la orden española de detención; pero luego, al entrar el OLG SH en el fondo, primero desconoce lo que significa el principio de doble incriminación en el Derecho europeo y, cuando la FG SH le saca de ese error, atribuye a Puigdemont unos hechos que no tienen nada que ver con los que le ha transmitido el TS, que ha hecho bien en retirar todas las euroórdenes cursadas contra los golpistas catalanes, aunque ello nos haya privado de satisfacer nuestra curiosidad por saber cuáles serían las nuevas ocurrencias de los tribunales suizo y escocés para denegar las entregas solicitadas.

Enrique Gimbernat, catedrático de Derecho penal de la UCM y miembro del Consejo Editorial de EL MUNDO, es Doctor en Derecho por la Universidad de Hamburgo (1963) y Doctor honoris causa por la Universidad de Múnich (1999). Sus últimos libros son El comportamiento alternativo conforme a Derecho (BdF, 2017) y El Derecho penal en el mundo; en el primero se contiene también una Autosemblanza del autor y, en el segundo, muchos de los artículos que ha publicado en este periódico en los últimos años.

Fitch señala la falta de voluntad política para reducir el déficit como una amenaza para España
María Vega okdiario 31 Julio 2018

El mensaje que el Gobierno está trasladando a las instituciones internacionales y los mercados sobre la necesidad de aumentar el objetivo de déficit de 2019 para poder llevar a cabo su agenda de reformas sociales empieza a ser motivo de preocupación en los informes económicos sobre España.

La agencia de calificación crediticia Fitch señala directamente a esta bandera del Gobierno de Sánchez para subrayar las principales debilidades de la recuperación española. En un informe difundido este lunes, Fitch señala que “el largo stock de deuda pública y externa, la debilidad del ajuste fiscal estructural, el riesgo político y la incertidumbre sobre Cataluña”, como elementos que amenazan a España, junto con el “todavía alto desempleo”.

Fitch subraya la debilidad de un Gobierno socialista que solo tiene 84 de los 350 escaños del Congreso, lo que limita su capacidad de acometer reformas. En ese sentido, afirma que no está claro si Pedro Sánchez podrá agotar su legislatura que termina en julio de 2020.

Señalando estos mismos argumentos, el semanario The Economist pedía en su último número al presidente del Gobierno español que adelantara elecciones para dar la oportunidad a que un Gobierno fuerte retome la senda reformista que se abandonó cuando Mariano Rajoy perdió su mayoría absoluta en 2015.

Pese a la situación política, la agencia de rating destaca el buen momento que atraviesa la economía española con un crecimiento del empleo, una mejora de las condiciones de acceso al crédito de empresas y ciudadanos y una recuperación del sector inmobiliario.

Sin embargo, esa bonanza no llega a los datos de deuda pública. La deuda del Estado permanece en niveles elevados, puesto que cerró 2017 en un volumen que equivale al 98,3% del PIB. Un dato sobre el que llama la atención en el informe al recordar que duplica la deuda de otros países con un rating similar (A-, que en su argot significa notable).

Además, el empeño de la Generalitat de mantener su pulso al Estado preocupa a los analistas por el peso que Cataluña representa del PIB español (cerca de un quinto), aunque, de momento, se descarta que se logre el objetivo de los separatistas de conseguir la independencia.

Víctimas del terrorismo
La carta del hijo de un policía asesinado por ETA a Casado: evite el rifirrafe político
José Miguel Cedillo, hijo de un policía nacional asesinado por ETA en 1982, pide al nuevo líder del PP, Pablo Casado, que apoye que se reconozca a los huérfanos como víctimas de la banda terrorista y que evite que sus reivindicaciones caigan de nuevo "en la trinchera del rifirrafe político"
Estrella Digital 31 Julio 2018

"No te pido que te pongas al lado del ministro Marlaska. Te pido que te estés al lado de las víctimas, de los huérfanos de ETA que ya no aguantamos más", manifiesta Cedillo en una carta abierta remitida a los medios de comunicación.

Cedillo escribió otra carta al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tres días después de su toma de posesión y éste le llamó en su primer lunes en el despacho.

Ahora se dirige a Casado para felicitarle por su nombramiento como presidente del PP y pedirle que "el reconocimiento como víctimas de pleno derecho" a quienes quedaron huérfanos por los asesinatos de ETA forme parte de su "contrato con España".

"Es urgente que la sensibilidad con las víctimas que en estos días te he escuchado sean algo más que un gesto. Es urgente que el PP que ha tenido estas semanas el mensaje vivo de las víctimas de ETA ahora no lo olvide".

El padre de Cedillo fue asesinado a tiros en Rentería cuando él tenía tres años y Casado uno, le recuerda al líder popular.

Falta de ayuda y reconocimiento a los huérfanos

"Fuimos los niños a los que los terroristas arrebataron a nuestros padres y que hoy como adultos tenemos fobias, inseguridades, ansiedades, enfermedades y lastres", relata Cedillo en su escrito.

Convencido de que hay otros temas en los que demostrar que PP y PSOE son partidos diferentes, pide a Casado que haga todo lo posible para que los huérfanos no caigan "en el sumidero del enfrentamiento partidista" y que si Marlaska apuesta por el reconocimiento de los huérfanos como víctimas contribuya con sus propuestas a mejorar y acelerar esa iniciativa; "que lo lideréis sumando", añade.

"Será un triunfo de todos los que sufrimos y el mejor reconocimiento a la memoria de todos los que, como mi padre, dejaron su vida por España", asegura Cedillo, quien se pone a disposición de Casado para "ayudar a que este nuevo tiempo político sea en el que por fin se cierre la herida fresca del terrorismo desde la unidad".

Ya en 2016, Cedillo denunció ante el Ministerio de Interior su situación y que el atentado contra su padre siguiera "sin juicio y sin sentencia" y fue recibido por el entonces titular del departamento, Jorge Fernández Díaz, quien se comprometió a implicarse "personalmente" en su caso.

Su padre, Antonio Cedillo Toscano, murió el 14 de septiembre de 1982 ametrallado por un comando etarra en la zona de las cuevas de Andarbaso, en la carretera de Rentería (Guipúzcoa), en un atentado en el que también murieron los policías nacionales Jesús Ordóñez Pérez, Alfonso López Fernández y Juan Seronero Sacristán.

Lee la carta completa de José Miguel Cedillo a Pablo Casado:
CARTA ABIERTA DE HUÉRFANO DE ETA SEVILLANO A PABLO CASADO

LOS HUÉRFANOS DE ETA TE PEDIMOS QUE EL RECONOCIMIENTO COMO VÍCTIMAS FORME PARTE DE TU ‘CONTRATO CON ESPAÑA’

Estimado Pablo, te felicito por tu elección como presidente del PP. Te deseo aciertos para que tus propuestas ayuden a construir una España mejor. Empieza un nuevo tiempo político en España y los huérfanos de ETA que necesitamos del reconocimiento del Estado, creemos y queremos que éste sea el definitivo intento que nos sitúe al nivel de atención, dignidad, justicia y reparación que nos falta, como es mi caso, desde que hace 36 años, cuando yo tenía 3 y tú 1, los terroristas asesinaron a tiros en Rentería a mi padre, el Policía Nacional Antonio Cedillo Toscano. Esto sí que es pagar un precio político.

Ahora que estás en la máxima responsabilidad de tu partido y como líder nacional te pido también la máxima sensibilidad con la reparación y el reconocimiento que nos garantice poder desarrollar dignamente nuestro proyecto de vida. Como huérfano de ETA con secuelas acreditadas te pido que el reconocimiento como víctimas de pleno derecho forme parte de tu ‘contrato con España’.

Fuimos los niños a los que los terroristas arrebataron a nuestros padres y que hoy como adultos tenemos fobias, inseguridades, ansiedades, enfermedades y lastres que nos han impedido desarrollarnos en facetas tan importantes como la construcción de un proyecto de vida autónomo e independiente. Si nuestro día a día es una cuesta arriba para todo lo cotidiano, imagínate para formarnos profesionalmente, para hacer una entrevista de trabajo o para conseguir la confianza de un contrato y poder mantenerlo cuando llegan los días grises. Hay mucho trabajo por hacer en este sentido. Mucho. Mucho más allá de los homenajes y las frases hechas. La Oficina de Atención a Víctimas del Ministerio del Interior debe mejorar muchísimo.

Pero sobre todo, hay que corregir la interpretación cicatera y errónea de la Ley de Solidaridad que nos deja fuera al negarnos la condición de víctimas de pleno derecho a personas que no estuvimos presentes en los atentados pero que tenemos secuelas acreditadas como consecuencia de éste. En mi caso, el reguero de consultas frecuentes a psiquiatras, psicólogos y médicos se hizo fijo a partir de los 5 años, cuando tú tenías 3.

Es urgente que la sensibilidad con las víctimas que en estos días te he escuchado sean algo más que un gesto. Es urgente que el PP que ha tenido estas semanas el mensaje vivo de las víctimas de ETA ahora no lo olvide. Es urgente que el presidente del PP que es de mi generación se ocupe y preocupe de gente como yo que necesitamos al Estado independientemente de quien gobierne. Es una causa justa que no va contra nadie.
Contribuir a que el relato del fin de ETA en España se cierre en firme exige ayudar a que huérfanos con secuelas tengamos el reconocimiento que nos permita vivir en paz.

Entiendo las diferencias que políticamente pueda tener tu partido con el actual gobierno. Por eso no te pido que te pongas al lado del ministro Marlaska si crees que no lo tienes que hacer. Te pido que te estés al lado de las víctimas, de los huérfanos de ETA que ya no aguantamos más y que no soportaríamos que nuestras reivindicaciones cayeran en la trinchera del rifirrafe político de nuevo. Por favor, haz todo lo que esté en tu mano para evitar que caigamos en el sumidero del enfrentamiento partidista. Habrá otros temas en los que demostrar que sois partidos que piensan diferente. Si Marlaska ha dicho ya en el Congreso cuál es su voluntad y el camino para el reconocimiento como víctimas de pleno derecho de los huérfanos, te pido que contribuyáis con vuestras propuestas a mejorarlo y a acelerarlo, que lo lideréis sumando. Será un triunfo de todos los que sufrimos y el mejor reconocimiento a la memoria de todos los que, como mi padre, dejaron su vida por España.

Con este cabo suelto de España atado y libre de polémica, cauterizado por el sentido común de los partidos, será el momento de hablar y opinar sobre todo lo demás. Y te lo dice un huérfano de ETA que ha visto cómo su madre tuvo que subsistir con una mísera pensión durante décadas, que atendió como mejor pudo desde el teléfono de nuestra casa durante más de 20 años a víctimas como ella porque no había ningún tipo de cobertura, que hemos tenido que ver cómo el asesinato de mi padre quedaba impune porque se dejó prescribir en un cajón …

Tengo 39 años. Soy padre de dos hijos. Cada día pongo lo mejor de mí, a veces sin saber de dónde sacar la fuerza, para dejarles una España mejor que en la que yo he crecido. Libre de odio, sin rencor, en paz. Seguro que como haces tú con los tuyos. Me hice psicólogo para entenderme mejor y poder ayudar a gente que sufre como yo. ETA me ha acompañado sin elegirlo toda mi vida. Me pongo a tu disposición para ayudar a que este nuevo tiempo político sea en el que por fin se cierre la herida fresca del terrorismo desde la unidad.

Un saludo.

Desafío separatista
¿Cataluña 'ens roba'? 240 altos cargos del Govern Torra cobran más que Pedro Sánchez
Un informe desvela que a pesar de la "asfixia financiera" que denuncia la Generalitat, un alto cargo de la administración autonómica cobra de media un 42,3% más que un alto cargo del Estado
Jorge Sáinz VZ 31 Julio 2018

El nuevo Gobierno catalán que preside Quim Torra dispone de 413 personas de confianza, altos cargos y directivos en la administración autonómica. Hasta 240 de ellos, incluido el propio Torra, cobran más que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, según un informe elaborado por la plataforma Convivencia Cívica Catalana.

El estudio, que ya realizó en 2016 con el Ejecutivo de Carles Puigdemont, cuestiona que exista una "asfixia financiera" de España a Cataluña, como suele denunciar la Generalitat, y sitúa la administración política catalana como una de las mejor pagadas de Europa. Por ejemplo, Torra está ganando un 5,2% más que su predecesor: 146.926 euros al año por los 139.586 de Puigdemont en 2017. La cifra es un 81% más del sueldo que gana Sánchez en la Moncloa.

Un alto cargo de la administración autonómica cobra de media un 42,3% más que un alto cargo del Estado central. Convivencia Cívica pide a Torra una adelgazamiento de las estructuras administrativas y de sueldos que beneficie directamente a los ciudadanos. "Creemos difícil de justificar ante los ciudadanos en un momento de recortes y ajustes en los servicios públicos esenciales las elevadas retribuciones que perciben los altos cargos y directivos de la administración catalana", dice el informe. "Y, más aún, la anomalía de cobrar sustancialmente más que sus homólogos del Estado, cuyo ámbito de responsabilidad es notoriamente más amplio".

Más altos cargos que con Puigdemont
El Govern de Torra, sustentado por un acuerdo entre JxCat y ERC, cuenta con 413 altos cargos y directivos. El departamento con un mayor número de cargos de alta responsabilidad es el de Presidencia, con 70, seguido por el de Salud (51) y el de Territorio y Sostenibilidad (45). La cifra de altos cargos es casi un 10% superior a los 376 de la era Puigdemont.

Según Convivencia Cívica, las retribuciones de los altos cargos del Govern Torra superan en todos los escalones a sus homólogos en la administración central. Pero además, 240 de los 413 cargos analizados cobran más que el presidente del Gobierno.

Además de Torra, ese grupo de políticos que ganan más que Sánchez lo integra el resto de consejeros, secretarios y directores generales del Govern. Otros casos son los responsables de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales, el presidente de Infraestructuras de la Generalitat o el gerente del Puerto de Mataró, entre otros.

Sin paridad
Esta radiografía, realizada con datos recogidos de la web de Transparencia de la Generalitat, revela también una notable desigualdad de género. Casi dos de cada tres altos cargos -el 63%- son hombres y el 37% mujeres. Son porcentajes similares a los de al anterior Govern.

Por otra parte, sólo uno de cada siete altos cargos (14%) seleccionados por Torra es castellanohablante. Por el contrario, los catalanohablantes copan el 86%. El análisis denuncia "una divergencia lingüística" entre representantes y representados, porque, dice Convivencia Cívica, el 55% de la población catalana se declara castellanoparlante. "La divergencia resulta llamativa en una democracia", asegura.

La medida "no es fruto de una decisión discrecional"
Suspensión de cargo público de Puigdemont y cinco diputados catalanes
La Sala de Apelaciones del Tribunal Supremo ha confirmado la suspensión de cargo público de los cinco diputados catalanes que están en prisión preventiva, así como del expresident Carles Puigdemont, todo ellos procesados por rebelión en la causa abierta por el "procés"
Estrella Digital 31 Julio 2018

En un auto, la Sala desestima los recursos de apelación formulados por los cinco procesados encarcelados y señala que la medida "no es fruto de una decisión discrecional" del instructor, Pablo Llarena, sino que está prevista en el artículo 384 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (Lecrim).

Y aún en el caso de que se necesitase "alguna justificación que excluya cualquier apariencia de absoluta desproporción", la gravedad de los hechos que se imputan a los procesados es "de tal evidencia que autoriza una motivación implícita que resultaría perceptible por cualquiera".

Dicho artículo de la Lecrim prevé que una vez el procesamiento sea firme y se decrete la prisión provisional por un delito relacionado "con bandas armadas o individuos terroristas o rebeldes", el procesado que ostente un cargo público quedará "automáticamente suspendido" en su ejercicio mientras dure la situación de prisión.

La suspensión decretada por Llarena y ahora confirmada por la Sala afecta a los cinco diputados autonómicos en prisión (Oriol Junqueras, Jordi Turull, Josep Rull, Raül Romeva y Jordi Sànchez), al igual que a Puigdemont, pero no al exconseller fugado en Bélgica, Antoni Comín, que tiene pendiente recurrir en reforma y en apelación el auto de procesamiento.

Todos menos Puigdemont recurrieron el auto de suspensión y argumentaron que la mención a "individuos rebeldes" que hace la ley no se les puede aplicar al no haber actuado en el marco de bandas armadas o actividades terroristas.

Sin embargo, la Sala establece que dicho artículo no se refiere únicamente a los delitos de rebelión cometidos por bandas armadas y recuerda que los hechos son de tal gravedad que "pretendían, con el auxilio de previsibles actos de violencia, alterar los límites territoriales no solo de España, sino de la Unión Europea".

Es por ello que rechaza que la reacción del Estado haya sido desproporcionada aunque reconoce que "en especial" a algunos procesados se les imputan "delitos de una especial gravedad" (13 de ellos están procesados por rebelión).

Pero recuerda que los principios democráticos fueron "seriamente atacados cuando, desde posiciones de ejercicio del poder político autonómico" se intentó derogar en Cataluña tanto el Estatuto de Autonomía como la Constitución con el objetivo de declarar unilateralmente la independencia.

Todo ello, prosigue el auto, "incitado o aceptando, al menos, la provocación de episodios de violencia o de tumultos".

La Sala reconoce la importancia de los derechos suspendidos pero considera la medida "proporcionada a unos hechos que, aunque provisionalmente, han sido calificados como constitutivos de delitos que (...) atacan a la misma esencia del Estado democrático".

Cuando Llarena ordenó la suspensión, se dirigió al Parlament para recordarle que no existía impedimento para que los procesados pudieran ser sustituidos temporalmente por otros parlamentarios de sus grupos, de forma que se respetara el derecho a la representación política, una afirmación que los procesados interpretaron como una intromisión en las actuaciones y vida pública de la cámara catalana

Y ahora la Sala avala la tesis del juez y considera "injustificados" los reproches de los procesados ya que el planteamiento del instructor "está muy alejado de cualquier pretensión de indicar al Parlamento cuál debe ser su actuación".
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