AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 1 Agosto 2018

No es hora de cambiar el rumbo económico
EDITORIAL ABC 1 Agosto 2018

El Ejecutivo socialista tiene ya suficientes datos para saber qué no debe hacer. Bastaría con haber aprendido de la desastrosa experiencia del anterior gabinete del PSOE, cuya obsesión con el gasto público llevó a nuestro país al desastre. Se lo acaban de decir los principales bancos del país al alertar contra la idea de subir los impuestos para aumentar el gasto. Se le ha avisado desde estas páginas en varias ocasiones y con la firma de reputados economistas. Y se lo acaba de reafirmar la realidad de los datos, con la constatación de que el crecimiento, aunque robusto y sólido, ha empezado a ralentizarse por varios factores, entre los que figura una incertidumbre que ha hecho descender el consumo interno. Se acumulan las señales que aconsejan no variar el rumbo que había tomado la economía española en su salida de la crisis, mantener la prudencia en el gasto público y seguir con las reformas para modernizar la estructura productiva, en lugar de obsesionarse con hacer las pensiones aún más insostenibles.

Tres o cuatro décimas de crecimiento menos parecen poca cosa, más aún cuando se comparan con las modestísimas cifras de otras economías europeas. Sin embargo, lo juicioso sería, precisamente, tener en cuenta que en esas economías están nuestros principales clientes y que una interpretación triunfalista de los datos puede tener consecuencias catastróficas. El Gobierno debe recordar que hemos salido de la crisis con un lastre de deuda formidable, lo que nos hace muy vulnerables en caso de que se produjesen nuevas turbulencias. La pataleta por la derrota en el Congreso de su propuesta de techo de gasto -por lo que se ve, a Sánchez solo le gustan las votaciones que gana, como la de la moción de censura- podría ser en el fondo un buen punto de arranque.

Grande-Marlaska y el nuevo terrorismo
Ramón Pérez-Maura ABC 1 Agosto 2018

No existe peor gobierno que el que se empeña en negar la evidencia. Y este Gobierno de Pedro Sánchez insiste en desmentir que sus políticas hayan provocado un efecto llamada de miles de inmigrantes ilegales. Y, lo que es peor: acusa al Gobierno de Rajoy de falta de previsión. Bueno, hay que reconocer que en eso sí son coherentes. Porque si no hubiera habido efecto llamada se podría hablar de falta de previsión ante la avalancha de inmigrantes que estamos teniendo. Pero la realidad es que la invitación del Gobierno del Partido Socialista a que vengan a España los que no son admitidos en otros países, su anuncio de que los españoles pagamos con nuestros impuestos la sanidad a cualquier persona, no importa de dónde venga, y el aviso a los cuatro vientos de que se va a facilitar el acceso a España quitando las concertinas de la frontera tiene un efecto llamada. Sí o sí.

Añadamos a ello que los que han asaltado la frontera de Ceuta y han agredido a los agentes de la Guardia Civil allí presentes no han sido detenidos ni consta que se les haya denunciado en ningún juzgado. Antes al contrario, se fueron de ese asalto con agresión a instalarse en los centros de estancia temporal. A diferencia de lo que ocurre en la mayor parte del mundo, en España, los que violan la frontera van corriendo a los centros de acogida que proporcionan las mismas autoridades cuyas lindes acaban de ser asaltadas. Y lo que es peor, sabemos que hay agentes de la Benemérita que han sufrido en Ceuta un ataque con cal viva, un óxido cálcico que deshace químicamente músculos, nervios y tendones, además de consumir la piel. Agredir a los agentes de la autoridad con eso tiene un nombre bien conocido en España: terrorismo. Pero el ministro Grande-Marlaska -quién lo ha visto y quién lo ve- no sólo no está interesado en perseguir este tipo de terrorismo, es que lo alienta dando facilidades para que los agresores puedan cruzar la frontera sin mayor problema y agredir a los custodios de la Marca Hispánica. ¿Puede haber un ministro del Interior que ayude a los que agreden a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado? En este momento lo tenemos. Y veremos si no acaba teniendo una relación con Policía y Guardia Civil similar a la que mantiene el concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid, Javier Barbero, con la Policía Municipal de la capital de España: el enfrentamiento constante.

Frente a la política de puertas abiertas del Gobierno Sánchez, Partido Popular y Ciudadanos han reaccionado pidiendo el control fronterizo, lo que para algunos equivale a agitar el discurso antiinmigración. La realidad es que, por más que lo nieguen, esa inmigración incontrolada ha creado graves problemas en Europa. Y por no hacer nada contra ella desde los partidos de centro-derecha y de izquierda de otros países se han creado las condiciones para que aparezcan partidos de ultraderecha y xenófobos. Ese es sin duda el deseo de la izquierda española, que quiere ver a la derecha todavía más fracturada de lo que ha llegado a estar en estos años. Y eso es algo que no puede permitir el nuevo presidente del PP. Europa tiene un grave problema con la inmigración incontrolada y Pablo Casado ha optado por enfrentar el problema. Más nos vale que las propuestas de solución lleguen desde un partido con profundas raíces en el centro político. Hacer cumplir la ley de este estado democrático jamás puede ser un signo de xenofobia. Lo que sí sería una muestra de racismo es que según quién agreda a la Policía se le procese o no. Porque en un Estado de Derecho todos somos iguales ante la ley. Y hay algo que va muy mal cuando es necesario recordar obviedades como esta.

ZPedro
Fran Carrillo okdiario 1 Agosto 2018

Zapatero fue un presidente por accidente. Ganó aquellas primarias entre las bambalinas de la traición de los barones a Bono y ocupó Moncloa tras el peor atentado terrorista de la historia de España. Sin esos dos golpes de suerte, hoy sería una anécdota parlamentaria. Su paso por la presidencia nos dejó al gobernante más nefasto que hemos tenido en democracia, un compendio de efectismo permanente y ocurrencias de talante descompuesto. Apenas unas medidas sociales que, con la conveniente propaganda, nos obligó a asumir que estábamos ante un líder planetario sin parangón. Desde que dejó de repartir prebendas en el BOE, Zapatero ha demostrado sus capacidades por el mundo, asesorando a líderes “democráticos” como Maduro o Evo Morales. Para eso ha quedado y en eso se ha convertido, como aquel jarrón chino de González que nadie quiere pero que debes exponer por decencia patriótica.

A Moncloa ha llegado, de nuevo, una mala copia de Zapatero. Su versión caricaturizada, grotesca. Y otra vez a destiempo, como un capricho puñetero de la historia, que se ceba con España para demostrar a Bismarck que tenía razón cuando nos dibujó como el país más fuerte del mundo, a prueba de autodestrucciones. ¿Qué nación admite en el plazo de 14 años dos presidentes que no creen en ella y que prefieren el pacto con sus enemigos antes que con sus naturales aliados? ¿Qué nación soportaría en tan escaso periodo de tiempo dos enjuagues ilegítimos de consecución del poder? Sólo España, que en su infinita paciencia sistémica, admite que un tipo que ha sacado los peores resultados parlamentarios de la historia de su formación, acabe dando un golpe de censura para ocupar un lugar que no le favorece, puesto que no le pertenece. Su política de Acuarius demuestra que el PSOE no tiene un plan para España. Este es un gobierno fake impuesto por los enemigos de la nación, un presidente fake que hace demagogia con la inmigración y sube los impuestos sin control a los ciudadanos que dice gobernar para pagar las deudas de sus venenosos socios. Y un gabinete fake que prefiere la venta mediática antes que el trabajo constante para solucionar la coyuntura peligrosa en la que estamos.

El inquilino ilegítimo actual de Moncloa ha instalado la política actual en una constante tentación demagógica basada en un falso efectismo, que busca réditos cortos a cambio de larga estabilidad. Pero España no es un campo de pruebas de marketing norteamericano, ni un show fotográfico de personalismos soberbios. Tampoco el late night que la demagogia social populista desea. Es una nación en problemas. Por el norte, con los separatistas, por el sur, por esa oleada de inmigración que amenaza el control de nuestras fronteras externas. En ambos casos, Sánchez, de vacaciones. A quienes amenazan la libertad y la convivencia de todos los españoles les tiende la mano —su reunión con el otro presidente fake, Torra, pasará a los anales como el mayor esperpento político y periodístico desde la explicación de Zapatero a Chirac sobre los bonsáis de González—. Y a quienes garantizan nuestra seguridad en las calles —Policía y Guardia Civil— les da la espalda.

Pedro Sánchez representa un cargo que acabará siendo una carga para España. Ni estaba preparado para serlo ni es capaz de gobernar sin dejar de imponer su corta visión y peligrosa ideología. Un gobierno que impone el colectivismo a la libertad individual, que pacta con las minorías totalitarias que alteran la convivencia de los ciudadanos y que hace demagogia constante con la crisis de las pateras es un Gobierno abocado a la derrota final y total. En esa huida hacia adelante, entre conciertos y chiringuitos, quiere superar su mejor versión de sí mismo, es decir, replicar a Zapatero, pero sin la pompa del talante. ZPedro es la replicada broma del destino, donde ya conocíamos que detrás de cada sonrisa se esconde siempre una asumida falta de talento.

El estadista Pedro.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 1 Agosto 2018

AHORA QUE ESTÁ EN EL PODER PEDRO SÁNCHEZ PIDE PACTOS DE ESTADO.

No le resulta cómodo a Pedro Sánchez sentir en propias carnes el constante azote de las críticas y los reveses de unos socios cuyos apoyos bastardos no dudó en aceptar a cambio de concesiones nada transparentes. Los palos le llueven a él y a su Gobierno por todos los frentes y estos dos meses de okupación del poder están resultando un calvario que ponen en cuestión esa aspiración de prolongar la agonía otros dos años para estirar al máximo la legislatura. Porque lo que se evidencia es que, tras el vuelco forzado del Ejecutivo, sustentados en unos pactos mercenarios con los enemigos declarados de España, el nuevo Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez no dispone del apoyo parlamentario necesario y solo le queda la salida de gobernar vía Decreto Ley. Algo que fue su crítica constante al PP y al Gobierno de Rajoy, y eso que el PP cuenta con 53 escaños más que el PSOE en el Congreso y mayoría absoluta en el Senado.

Una posición de debilidad de Pedro Sánchez que ahora ofrece, a los que no duda en calificar de “extrema derecha” y comparar a Pablo Casado como “el Le Pen español”, pactos de Estado sobre temas esenciales para sacarlos de “la gresca política cotidiana”. Entre ellos considera así el de la inmigración ilegal y la crisis en Cataluña. A estos, añadiría además otros como el de política europea, violencia de género e infraestructuras. Como se puede comprobar, son esos precisamente los asuntos que Pedro Sánchez y su Gobierno han usado de modo obsceno como mercancías de pago de los apoyos bastardos de los enemigos de España, nacionalistas e independentistas vascos, y de los golpistas catalanes. Y ahora que se ven acorralados ante las exigencias del pago de esos avales, es cuando buscan la complicidad de la oposición constitucional que ha quedado delimitada al PP y CIUDADANOS.

Es ahora cuando no tienen ningún pudor en exigir a los demás una lealtad que ellos nunca han querido mantener salvo cuando se vieron forzados a ello en la aplicación del artículo 155 y de las medidas de intervención en Cataluña tras el golpe de Estado. Unas medidas a las que opusieron una sectaria resistencia, obligando a que fuesen tan leves y fugaces que resultaron ineficaces y han propiciado la vuelta al poder de los mismos golpistas. E igual podemos decir cuando se trató de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, que claramente debían ceñirse lo más posible a las exigencias de la UE en cuanto a control del déficit. Su negativa radical para aceptarlos, en la ya conocida actitud del “no es no” popularizada por Pedro Sánchez, se ha transformado, tras el revés del rechazo de sus socios a los que hace días presentaron unos nuevos presupuestos con una arrogante desobediencia a las exigencias de la UE, en un incremento del gasto y el déficit y en amenazar con aplicar los PGE del PP, como si estos fuesen “el coco”. Una mentira que obvia que existen partidas como la que afecta a El País Vasco, que fue asimilada por Pedro Sánchez como forma de atraerse el voto de los nacionalistas e independentistas vascos.

Pero es que, además, no parece nada ético pedir sentido de Estado por un lado, mientras por el otro lado insultas gravemente a quien se lo pides. Porque es una absoluta felonía acusar a Pablo Casado de extrema derecha como ha hecho Isabel Celáa, Ministra de pésima educación, sectaria y tan torpe que ha sufrido en un breve plazo de tiempo la descalificación de su Ejecutivo por sus manifestaciones. O la misma idea lanzada por una no menos sectaria como la Ministra de Presidencia, Carmen Calvo, la de “el dinero público no es de nadie”, acusándole de ser el Le Pen español y alejado de las posiciones de los principales dirigentes de la UE, Merkel, Macron, Costa y “Sánchez”, equiparando a este perdedor de elecciones y okupa pertinaz tras un asalto al poder sorpresivo y sin pasar por las urnas, como si fuese un “gran estadista” de la talla de esos que menciona. Un radical de izquierda que no duda en pactar con terroristas y golpistas que quieren la destrucción de España, y un PSOE que ya no opta por la social democracia y sí por el populismo y la demagogia propia de partidos del corte extremista como PODEMOS, o Syriza,.

Una comparación que me recuerda a aquella patochada de la célebre Leyre Pajin y su visión “planetaria” para describir el fugaz encuentro entre el entonces Presidente de los USA, Obama, y el nefasto sectario de Zapatero. Y es que Pedro Sánchez es la prueba evidente de que se cumple aquello de “otros vendrán que bueno le harán”. El alumno ha superado al maestro en sectarismo y en absoluta falta de escrúpulos a la hora de buscar alianzas lesivas para España uniéndose a sus enemigos. Pero mientras que a Zapatero se le puede achacar irresponsabilidad y falta de visión o perspicacia en asuntos de Estado, como las famosas fotos y visitas a Marruecos con mapas de este país incluyendo el Sahara y las Canarias, a Pedro Sánchez se le puede acusar de haber intentado y finalmente conseguido pactar con los enemigos internos de España para conseguir ser investido Presidente del Gobierno, su máxima ambición personal.

Hoy se está celebrando el primer encuentro entre el Gobierno de España y el de la comunidad autónoma de Cataluña, que por deferencia se le denomina Generalidad y que ha dado lugar a tantos equívocos de su verdadero alcance y cometido. Este encuentro se celebra tras más de siete años de distanciamiento institucional con la ausencia reiterada unilateral por parte de los diferentes Presidentes y de los responsables de las comisiones encargadas de participar en las reuniones previas entre administraciones para acordar temas como el de financiación e inversiones, así como el básico del control del techo de gasto, es decir del déficit. Una ausencia que solo pretendía obtener posiciones de ventaja respecto al resto de autonomías, y que estaban refrendadas en su Estatuto de Autonomía, que el Tribunal Constitucional rectificó por excederse en competencias y atribuciones. Un Estatuto que provocó la reacción de otras autonomías para equipararse a lo obtenido por Cataluña, en aquello que se llamó “cláusula Camps” y que fue incorporada en los Estatutos de esas autonomías como garantía de no quedar descolgadas y tratadas de forma discriminatoria por el Gobierno de España.

Así que cuando conozcamos los resultados de esa reunión, que los golpistas llaman “bilateral” en un intento de vender un trato “inter pares” (entre iguales), que no es real y solo fruto de su esquizofrénica obsesión por la independencia, sabremos qué está dispuesto a ofrecer Sánchez para convencer a Pablo Casado, justo al día siguiente, de tener “sentido de Estado” y pactar no hacer oposición sobre esos temas. Un cheque en blanco que no creo que nadie sensato pueda firmar y menos ante un tramposo que ya intentó engañar a los suyos en aquel Congreso en el que fue fulminantemente obligado a dimitir. Un trilero que solo intenta aferrarse al poder sabiéndose usurpador de algo que no merece por no haberlo conseguido en las urnas. Un sectario que ha hecho bandera del frentismo más casposo en una burda imitación de aquellos antisistema, al menos el democrático, como los de PODEMOS, que no dudan en defender otras opciones totalitarias como los regímenes de Cuba, Venezuela e Irán, a los que asesoran y promueven en medios de comunicación.

Nadie puede esperar que otros a los que insulta y desprecia de forma tan notoria y pública, le concedan aquello que él les ha negado reiteradamente con su clásico “No, es NO”. Cada uno recoge aquello que sembró.

¡¡ELECCIONES GENERALES YA!!

¡Que pasen si pueden un buen día! Y soporten con estoicismo la ola de calor de auténtica “canícula” que es lo que toca en este tórrido inicio de agosto, aunque algunos quieran hacer su agosto o mejor decir, agostar a España con sus ocurrencias y concesiones.

Pedro Sánchez o la virtud de la vagancia
Pablo Molina  Libertad Digital 1 Agosto 2018

Hasta hace bien poco, España era un lugar devastado por las políticas neoliberales de Rajoy donde cada mañana los empresarios abofeteaban con manos regordetas llenas de anillos a sus obreros, los jubilados salían a las calles a reclamar una pensión digna para salir de la miseria y millones de niños estaban padecían una severa desnutrición. La situación destepaís no distaba demasiado de la de cualquier república africana en tiempo de hambruna, pero fue llegar Pedro Sánchez al poder el pasado 2 de junio y quedar todo solucionado de un plumazo. De Somalia pasamos a ser la Noruega del Sur sin solución de continuidad.

Los votantes de extrema izquierda (o sea, socialistas y podemitas, porque la socialdemocracia moderada aquí desapareció con ZP, sin que nadie en el PSOE la eche de menos) sufren los mismos problemas cuando gobiernan los suyos, agravados por la incapacidad proteica de los socialistas, pero eso parece traerles sin cuidado. Sus organizaciones afines se repliegan en cuanto hay un socialista en la Moncloa, a la espera de que vuelva la derechona, y no recuperan su celo reivindicativo hasta que Ferreras no toca el cornetín en La Sexta.

La cosa podría ser peor si Sánchez fuera un tipo industrioso con cierto sentido de la responsabilidad, pero para nuestra fortuna el tipo es políticamente un piernas, un nota incompetente con menos ganas de trabajar que un liberado sindical en agosto, lo que nos permite vivir con la esperanza de que sus disparates no van a tener consecuencias de carácter letal.

En estos momentos, el Gobierno regional de Cataluña en pleno amenaza con convocar otro referéndum ilegal, los apoyos al PSOE en el Congreso se esfuman casi tan rápido como las subvenciones de la Junta de Andalucía, los taxistas siguen de huelga y Franco en su tumba. Pero nada de eso hace mella en el celo estajanovista de Sánchez, que se ha largado de vacaciones con la familia para relajarse en la playa o mejorar su dancing en cualquier festival.

Si trabajara sería mucho peor, pero este Sánchez, socialista al fin y al cabo, nos ha salido indolente, un perfecto haragán. Al ritmo que va no le dará tiempo a hacer el daño que cabía prever al comienzo de su mandato. Más aún si, como parece, la legislatura se va a hacer puñetas a toda velocidad.

Sanidad universal… ¡en bici!
OKDIARIO 1 Agosto 2018

La idea que el Gobierno del Partido Socialista tiene de “sanidad universal” comienza a hacer aguas por Valencia. Resulta un esperpento, amén de un grave perjuicio para los ciudadanos, que los médicos de dicha comunidad autónoma tengan que acudir en bicicleta a las urgencias domiciliarias debido a los recortes de Ximo Puig. Una realidad que define bien la estrategia efectista que está utilizando en su desempeño el Ejecutivo de Pedro Sánchez y que queda en entredicho ante la realidad del día a día. Prometer lo que no se puede cumplir es igual que mentir. La prueba la tenemos en este particular.

Mientras los socialistas proclaman desde Madrid una “sanidad universal por una cuestión de decencia política”, dicha “decencia” se esfuma cuando en una de las comunidades autónomas que gobiernan aplican unos recortes que ascienden a 25 millones de euros y que, entre otras cosas, supone la suspensión del traslado del personal médico y de enfermería a los puntos que exigen una atención continuada. Con este panorama, y mientras insisten en la propaganda universal, obligan a los profesionales sanitarios a utilizar medios de transporte alternativos como bicicletas, coches eléctricos, taxis o sus propios vehículos. Una realidad que recuerda más a una república bananera que a un país de referencia como España.

Para ofrecer una sanidad de calidad resulta fundamental cuidar de sus profesionales y dotarlos de los medios necesarios para desarrollar su trabajo de un modo óptimo. Resulta poco menos que kafkiano el hecho de que el PSOE hable de “sanidad universal” cuando ni siquiera tiene dinero para sufragar el gasto en ambulancias. ¿Qué tipo atención se le da a los enfermos? ¿Qué pasa en casos graves con los evidentes retrasos? Lamentablemente, los socialistas parecen empeñados en poner en solfa nuestra viabilidad sanitaria. Además de la vacua propaganda y de la falta de medios, otra región de gobierno del PSOE como Baleares premia el conocimiento del catalán antes que la excelencia en el currículo. Con semejante panorama, no es de extrañar que la inquietud se apodere de los ciudadanos.

Ley de Memoria Histórica
Varapalo judicial a Carmena: el general Millán Astray y la División Azul seguirán teniendo calle

María Jamardo okdiario 1 Agosto 2018

Manuela Carmena deberá restaurar el nombre de 8 calles, plazas y travesías de Madrid que cambió amparándose en la aplicación de la Ley de la Memoria Histórica.

El juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 23 de Madrid obliga al Ayuntamiento a restaurar el nombre de las calles General Millán Astray, Hermanos García Noblejas, General Asensio Cabanillas, Caídos de la División Azul, Cirilo Martín Martín, “El Algabeño”, Comandante Zorita y Paseo del Doctro Vallejo-Nájera en la sentencia que estima parcialmente el recurso interpuesto por la Fundación Franciso Franco contra el acuerdo adoptado por la Junta de Gobierno de la capital, el pasado 4 de mayo de 2017.

La Sentencia falla en contra del acto administrativo aprobado para modificar el nombre de dichas vías públicas, al entender que la decisión institucional “no ha justificado suficientemente el cumplimiento de los requisitos del artículo 15 de la Ley de Memoria Histórica”.

El tribunal se ratifica en los pronunciamientos previos emitidos por los juzgados de lo contencioso-administrativo nº 5, 7, 8, 14 y 24 de Madrid sobre la misma cuestión. Todos ellos inciden, de forma recurrente, en la falta de motivación del Comisionado de la Memoria Histórica para justificar el cambio de nombre de las calles motivo de reclamación.

Pese a que el Gobierno de Manuela Carmena se mostraba muy satisfecho el pasado mes de abril, tras obtener la revocación de las medidas cautelares decretadas por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 23 de Madrid -en auto del 24 de octubre de 2017- sobre el cambio de nomenclatura de un total de 52 calles con denominación franquista que el Ayuntamiento ya había iniciado, la justicia ahora decide sobre el fondo del asunto en sentido contrario para 8 de ellas.

La sección segunda del Tribunal de lo Contencioso-Administrativo de Madrid consideró que no había “lugar a la suspensión de la ejecutividad del acto administrativo impugnado” pero la sentencia pendiente sobre el pleito que el consistorio de la capital mantenía con la Fundación Francisco Franco, anula ahora el acuerdo plenario del pasado 4 de mayo dando la razón a la asociación y alterando los cambios ya materializados por la regidora.

El proceso se inició en su día con la sustitución de las placas dedicadas a los generales Millán Astray, en el distrito de Latina, y García de la Herranz, en Carabanchel, por las de la Maestra Justa Freire y la de la Cooperación, respectivamente.

La alcaldesa de Madrid aseguraba entonces que se cambiarían los nombres de todas las vías públicas incluidas en el plan del consistorio y llevó a cabo su promesa, que ahora se ve obligada a rectificar.

La batalla por la tumba de Franco /Influencia de la literatura
Pío Moa Gaceta.es 1 Agosto 2018

Una hora con la Historia se despide hasta septiembre: El Cid, ¿héroe o mercenario? https://www.youtube.com/watch?v=v465-dv-HTI
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Legalmente, la profanación de la tumba de Franco es prácticamente imposible, pero la legalidad nunca arredró a los socialistas, y menos a gente como el descerebrado hispanófobo, que actualmente gobierna a base de chanchullos. Así que pueden ocurrir dos cosas: que el gobierno renuncie de hecho y deje que el asunto se vaya pudriendo; o que actúe “por la brava”, con nocturnidad y alevosía, como hizo la pandilla del Zapatero con la estatua ecuestre de Franco en el homenaje al héroe de Paracuellos.

Para esto último tiene una triple ventaja: la monarquía y la Iglesia, empezando por el papa, que en España lo deben todo a Franco, fingen no enterarse del significado del tremendo ultraje; y con los demócratas pasa lo mismo. La gigantesca confusión creada en estos años hace que muchísima gente crea que la democracia es lo contrario del franquismo, cuando nace de este y no de una oposición siempre liberticida y falsaria. Esta mezcla de cobardía moral y de confusionismo interesado favorece la canallada. Esta, en cambio, encuentra un doble obstáculo: la ley, por una parte, y por otra la creciente resistencia que encuentra entre sectores significativos de la población. Están despertando más indignación de la que esperaban, y es preciso que la resistencia se vuelva más resuelta y masiva. Es imperativo ganar la batalla. Y si llegaran a culminar la fechoría, ello debe ser el principio y no el final de un acoso legal, político y en la calle que termine llevando ante los jueces a sus autores.

Por lo tanto, la batalla por la tumba de Franco tiene una importancia política y cultural de primer orden. Políticamente, se trata de impedir el desmán o de hacerlo pagar muy caro, y de paso hacer que los políticos y partidos se retraten. Culturalmente, se trata de clarificar la historia –particularmente la del PSOE– combatiendo activamente el “Himalaya de falsedades” de que ya hablaba Besteiro. Por mi parte he hecho cuanto me ha sido posible, pero la gente debe comprender que si no se divulga ese esfuerzo y la oposición a los planes del gobierno no se dota de un discurso más amplio, todo quedará a un nivel superficial y muy poco se adelantará. incluso si se hiciera retroceder al gobierno.

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P ¿En qué sentido considera ud que le ha influido toda esa literatura que leyó en su infancia y adolescencia?
–Que me ha influido es una evidencia, como influye a todo el mundo. Otra cosa es especificar en qué sentido y de qué modo. Hay influencias que hasta se pueden cuantificar, y otras que no. ¿De qué modo influye la religión? Viene a ser algo semejante. Hasta los quince años estudié en los maristas con una especie de beca. Entonces suspendí dos asignaturas, perdí aquella ayuda y fui al Instituto Santa Irene, donde avancé mucho: suspendí cuatro o cinco al final del curso. Simplemente no me interesaba aquello, ni tampoco la religión, al menos de manera consciente. Pero sin duda me influía, seguramente más en unas etapas de la vida que en otras. De todas formas siempre tuve bastante alergia a los ritos y ceremonias, religiosas o no. Recuerdo que a Mick, de quien hablé, marxista de origen católico inglés, le habían atraído mucho las liturgias de la Iglesia. A mí no. Nunca las entendí ni me identifiqué con ellas, tampoco con las marxistas cuando adopté esas ideas. Pero me hace gracia pensar que tal vez el vodka salvó a Europa…

P. Lo diremos de otro modo: usted ha señalado algunas obras literarias cuya influencia especial reconoce.
–Sí, estoy divagando un poco. Las tres que he señalado. Y en sexto de bachillerato, fue el descubrimiento de la Ilíada y la Odisea. En Adiós a un tiempo cuento aquellas mañanas que nos pasábamos traduciendo trozos de la Ilíada Arturo y yo en el café Derby. Arturo provenía de una familia poco culta, propietaria de un bar en el barrio marinero de Vigo, pero se interesaba por los idiomas y hablaba inglés bastante bien, igual que un hermano mayor suyo, y tenía algunas maneras propias del lumpen, pero no le faltaba sensibilidad. Ya se iba alcoholizando, por otra parte. ¿Cómo influyen? Creo que en nuestra psique hay como cuerdas que vibran según ciertas influencias exteriores, al modo de la música. La literatura expone algo así como modelos de vida que nos seducen o no, depende de la personalidad profunda de cada cual, funciona en unos y en otros no. Por ejemplo: en primaria, tendría yo siete u ocho años, teníamos unos libros de lecturas de Edelvives, y en uno que había dejado de editarse venían unos trozos de mitología griega sacados de alguna obra de Fernán Caballero. Me impresionaron muchísimo, en particular el relato de Teseo, con quien de algún modo oscuro me sentí identificado. Me impresionaron más que los relatos de la Historia Sagrada, que también me gustaban, pero con menos efecto. Bien, pues hace unos años encontré el texto en una feria del libro de ocasión, y la verdad que la presentación por Fernán Caballero me pareció pobrísima, incluso siendo para niños. Y sin embargo tuvo aquel efecto en una mente infantil.

Por cierto que aquellos libros de lecturas estaban muy bien enfocados, aunque no tan bien realizados. Sus textos solían ser pesados, poco sugestivos…
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*El conocimiento de la Reconquista es una verdadera asignatura pendiente para la gran mayoría de los españoles. Lo cual se debe a una política intencionada de los actuales partidos admiradores de Al Ándalus y promotores de una invasiva inmigración islámica.

*Desde hace años, numerosos políticos e intelectuales vienen ensalzando Al Ándalus y denigrando a España. En una época de inmigración invasiva islámica en nuestro país adquiere mayor importancia entender qué fue la Reconquista

*Para los musulmanes, España fue Al Ándalus y debe volver a serlo. Los gobiernos PP y PSOE parecen compartir esa opinión. Por eso la Reconquista es un asunto tan actual, y por eso acabo de publicar “La Reconquista y España”.

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*Ángel Viñas es un pobre botarate al que unos medios de manipulación de masas prestan mucha atención. Tengo algunos análisis sobre sus “teorías”, que pueden ver tecleando su nombre y el mío.

*Viñas es una gran admirador de Negrín, que entre otras cosas fue el mayor ladrón del siglo XX en España. Y quiere convencernos de que Franco fue tan socialista como Negrín.

*Los planes de ilegalizar la Fundación Franco o de sacar los restos de este del Valle califican automáticamente como delincuentes a sus promotores, los cuales deben terminar entre rejas, por mucho poder que tengan.

*La situación española recuerda la película de Ornella Muti: “Dios, mío ¿cómo he caído tan bajo?”

*En “La Razón” mencionan a Franco como “el dictador”, como si los de la Razón o los antifranquistas en general hubieran sido alguna vez demócratas, en vez de beneficiarios o más bien parásitos de una democracia que Franco hizo posible.

*El PP de Casado es el mismo de Rajoy. Como veía que iba perdiendo votos y que se resquebrajaba el muro de silencio que ha construido en torno a VOX, se hace el patriota. Espero que pocos se dejen embaucar.

*Margaret Thatcher era alcohólica y ultranacionalista inglesa, y en Gibraltar dijo aquella frase inmortal, por un incidente en la bahía: “¡Bombardeemos Madrid!”. Debía de estar recordando las Malvinas. Para el PP es una heroína.

*Los del PP nunca dejaron de ser una banda de señoritos golfos y engañabobos. Son demasiados años de ejercicio y la costumbre es inerradicable.

*Aparte de estar vetado en las tertulias TV, hace tiempo que decidí no asistir a ellas, y menos de gentuza como la sexta, por el asco que me dan. La difusión de mis escritos depende, por tanto, de mis lectores, y es preciso que quienes los difundan sean más y más empeñados.

*El muro de silencio sobre mis obras no se ha agrietado, como esperaba: se ha reforzado, con colaboración de la derecha. Por eso insisto a mis lectores en que comenten y difundan. No hay otra salida, y esta puede ser muy eficaz, si la gente rechaza el muro

*Obsérvese que los gobiernos LGTBI de la UE, como el español, promueven una inmigración masiva y un no menos masivo abortismo. No puede ser casual.

*El español es el idioma que nos une y nos hace fuertes. Los ataques a él son pura delincuencia

EL GOBIERNO NIEGA LA EVIDENCIA
22.082 inmigrantes atendidos a pie de playa… pero no hay efecto llamada
Agencias Gaceta.es 1 Agosto 2018

El Ejecutivo, que sigue negando el efecto llamada, ha anunciado un plan de choque para reforzar la atención en la llegada de inmigrantes con una dotación de 30 millones de euros.

El número de inmigrantes atendidos a pie de playa por España desde el inicio del año hasta el pasado 26 de julio asciende a 22.082 personas, según los datos del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

El Gobierno, que ha ofrecido estos números y su comparación con las cifras de años anteriores en un intento de rechazar la acusación realizada por el líder del PP, Pablo Casado, de que la gestión del “Aquarius” haya provocado un efecto llamada, se empeña en decir que las medidas urgentes tomadas por el Ejecutivo de Sánchez se deben a la “imprevisión” del Ejecutivo de Mariano Rajoy.

Según las cifras de las que dispone el Ministerio, si durante 2018 se ha atendido de momento a pie de playa a 22.082 personas, en todo 2017 se atendió 24.375, un 132 por ciento más que las 10.490 personas de 2016.

En cuanto a los migrantes acogidos por la red de atención humanitaria, desde el inicio del año ascienden a 13.384, mientras que en todo 2017 fueron 16.211 (un 70 por ciento más que en 2016, cuando el número fue de 9.562).

De esas 16.211 personas de 2017, 10.952 fueron derivadas desde instalaciones policiales (comisaría o centro de internamiento de extranjeros) tras su llegada en patera, y 5.259 desde los centros de estancia temporal de inmigrantes de Ceuta y Melilla.

Hasta ahora, en 2018 ha habido 10.564 salidas desde comisarías, 1.245 desde los centros de internamiento y 2.025 desde los denominados CETI de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

El Gobierno recuerda que para afrontar la especial situación que se está viviendo en las últimas semanas y con la previsión de que se mantenga a lo largo del año, se ha aprobado un plan de emergencia para mejorar la dotación de los programas de atención en costa y acogida humanitaria.

En ese contexto, se prevé la apertura de nuevos centros de acogida de emergencia y derivación que faciliten la identificación de los inmigrantes durante los primeros días.
30 millones para acogida a inmigrantes

El Gobierno ha convocado el próximo jueves la Comisión Delegada para Asuntos Migratorios, que preside la vicepresidenta, Carmen Calvo, y que está integrada por los ministerios de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social; Interior; AsuntosExteriores, Unión Europea y Cooperación; Fomento e Igualdad.

Según han confirmado hoy a Efe fuentes del Ejecutivo, tras la reunión de esa comisión, el 6 de agosto se celebrará la Comisión Sectorial de Migraciones con las comunidades autónomas.

La Comisión Delegada para Asuntos Migratorios, recientemente creada por el Gobierno de Pedro Sánchez, está presidida por Carmen Calvo e integrada por la ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio; la secretaria de Estado Consuelo Rumí; y representantes de Interior, Asuntos Exteriores y Fomento.

El Ejecutivo ha anunciado un plan de choque para reforzar la atención en la llegada de inmigrantes con una dotación de 30 millones de euros, una partida que se destinará de aquí a final de año para reforzar los dispositivos migratorios en la frontera sur.

Entre los objetivos del plan de emergencia está la asistencia en la llegada de inmigrantes a pie de playa, la atención humanitaria y los centros de derivación. Tras la reunión del Consejo de Ministros del pasado viernes, la ministra Valerio explicó que la intención de su departamento, así como el de Interior y Fomento, es “reforzar todos los dispositivos que están operando en la costa” y destacó que desde el Gobierno están “ocupados en buscar una solución” a la presión migratoria.

En este punto, recordó que el Ejecutivo va a poner en marcha un nuevo centro de acogida en Chiclana (Cádiz), que comenzará a funcionar esta semana, para “ir despejando poco a poco los polideportivos como el de Jerez”.

La responsable de migraciones también subrayó que la cuestión migratoria es “un asunto que convoca a toda la Unión Europea” y ha solicitado a Bruselas “más recursos y más ayudas” para contener la presión en la frontera sur de España.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
La falacia de la lengua propia

Ernesto Ladrón de Guevara latribunadelpaisvasco 1 Agosto 2018

Una de las excusas más prodigadas por los nacionalistas, aunque se vistan de izquierdas, para imponer la lengua de su territorio, es llamarla “propia”, como si la propiedad de las lenguas la ejercieran las hectáreas y no fuera de las personas.

Cada uno de los ciudadanos tiene como lengua matriz la llamada lengua materna que es la propia de esas personas. Luego, o paralelamente, puede ir adquiriendo nuevas lenguas que se incorporan al bagaje de lenguas propias de ese individuo. Pero siempre hay una lengua que es más propia que las otras, aquella que ha recibido en el seno de la familia y que forma parte del legado cultural de su entorno próximo. Una persona puede ser el más catalán del mundo y tener como lengua propia otra distinta de la lengua oficial de su comunidad autónoma, y por eso no ser menos catalán que sus convecinos. Lo mismo un vasco, o gallego, o valenciano o balear. Por eso que la lengua propia es una falacia mitológica más de los secesionismos, que esgrimen como excusa para la diferenciación y para trazar fronteras artificiales.

La lengua propia de las comunidades lingüísticas es aquella que se habla en las relaciones cotidianas, que no tiene por qué coincidir necesariamente con la oficial de esa comunidad. Es el caso del País Vasco, cuya lengua de comunicación habitual más generalizada con diferencia sobre la oficial de esa comunidad es la española o castellano.

¿Y cómo se sabe eso? Pues una forma de indagarlo es la estadística de las relaciones administrativas de los ciudadanos con las instituciones. En su día, a demanda de un grupo parlamentario, se trasladaron por el Gobierno Vasco a la Cámara Vasca los datos de solicitudes y documentos emitidos por los ciudadanos en relación a las administraciones públicas, por ejemplo para el pago de impuestos. En ningún caso llegaba al dígito porcentual el número de actos administrativos emitidos en “batua”, es decir en la lengua de laboratorio del País Vasco. Después de aquella información no se ha vuelto a saber nada, lo que quiere decir que guardan celosamente la realidad de esa estadística, que es reveladora.

Recientemente un diario del País Vasco informó sobre el número de personas que realizaron el examen teórico para la obtención del carné de conducir. De las aproximadamente 22.000 personas que concurrieron, solamente el 2%, es decir unas 450 personas, lo realizaron en vascuence. Por provincias, en Guipúzcoa, de 6.157 examinandos solamente 243 lo hicieron en euskera, un 4 %; en Vizcaya, de 11.129 lo hicieron 124, lo que es el 0,9 %; y en Álava, de 4.080 cumplimentaron el examen en euskera solamente 60, lo que representa el 0,68 %.

Hay que tener en cuenta que de forma abrumadoramente mayoritaria las personas que sacan el carné de conducir son jóvenes, lo que significa que han cursado sus estudios en modelos de inmersión, lo que hace más relevante el dato de la ausencia de uso social y de la artificialidad de argumento de la demanda social del euskera. Lo que prueba que este idioma se estudia por obligación no por devoción.

Curiosamente, y para ver la evidencia de esta constatación, por parte de diferentes ayuntamientos, se ha estado subvencionando a quienes intentaran sacarse el carné de conducir en euskera, con una cuantía que podía llegar a los 400 euros. Lo que revela la preocupación de los nacionalistas porque la población da a la espalda a las imposiciones totalitarias. Lo cual da un reflejo de esta barbaridad que estamos pagando de nuestros bolsillos todos los ciudadanos españoles, pues con el dinero del Cupo vasco se financian estos lujos asiáticos para crear barreras de comunicación, chiringuitos y dificultades de muchos jóvenes para acceder a puestos de trabajo en las administraciones públicas. Y no digamos barreras artificiales para la movilidad de personas y trabajadores entre los diferentes territorios del Estado español.

Esa es la realidad. Con la anuencia del Partido Socialista Socialista, Podemos, PP, Ciudadanos y demás caterva nacionalista nos venden la impresión de que hay un patrimonio cultural perfectamente arraigado en la población y que sirve de requisito indispensable para acceder a puestos de trabajo o para lograr subvenciones, bienes culturales, y demás efectos logrados con el esfuerzo de los impuestos de todos los ciudadanos, de los que una parte no insignificante siempre se ve excluida. Y no es verdad. Nos cuentan cuentos. Nos dicen que el rey va vestido y va desnudo. Esa es la verdad. Y es de justicia defender la verdad, no los camelos al uso.

Bailando con lobos
Pablo Sebastián Republica 1 Agosto 2018

El daño que ha hecho a España y a Cataluña Zapatero con su Estatuto inconstitucional y su afirmación de que la nación española es discutida y discutible ha sido inmenso.

Si añadimos sus indultos a banqueros en la plena crisis económica que él negó y rematamos su trayectoria subrayando su apoyo a la dictadura y a la represión de Maduro en Venezuela veremos, con esto y otras muchas cosas más, que el personaje ha sido una catástrofe para España.

A este desastre de la política se le ocurrió crear una comisión negociadora con Cataluña bajo el pomposo título de ‘Estado y Generalitat’ cuando él nunca ha tenido responsabilidad directa del Estado sino del Gobierno. Pues bien, ahora se ha reunido dicha asombrosa comisión de Estado-Generalitat como otra concesión del presidente Sánchez a su ‘aliado’ Torra.

Sánchez sigue ganando tiempo desesperadamente y se pasa el día y las noches ‘bailando con lobos’ del separatismo catalán, a sabiendas las dos partes de que no legarán a nada concreto en el ámbito del soberanismo.

Pero mientras tanto el Gobierno de Sánchez y su ministra Meritxell Batet (que tiene histórico apellido y que acabará en el bando secesionista) le han ofrecido a los enviados de Torra eso que tanto les gusta a los catalanes como son el dinero y las infraestructuras.

Y como Torra está encantado de ser president pilla todo lo que le ofrecen y gana algo de tiempo no vaya a ser que un día de estos regrese el 155 y se acabe el recreo. O las vacaciones de estos golpistas, los lobeznos, de baja intensidad que todavía no han echado ni enseñado los dientes.

Después del olímpico desprecio de Torra al Jefe del Estado, el Rey Felipe VI, en Tarragona y en Gerona, resulta indecente que ahora se reúna con la Generalitat una comisión que lleva en su título la palabra ‘Estado’. Pero eso a Sánchez le da igual, pero entonces que no pretenda alcanzar pactos de Estado con el PP de Casado o con Cs de Rivera porque está claro que no se puede estar en misa y repicar.

Estafa social
RAÚL CONDE El Mundo  1 Agosto 2018

El proceso soberanista no ha tenido un impacto negativo sobre el PIB. No lo dice la Generalitat, sino la Autoridad Fiscal (AIReF), que admite que la economía "se comportó mejor de lo esperado". Habría que revisar, pues, el catastrofismo que tantos políticos y periodistas de fino olfato exhibieron en octubre para incendiar la hoguera. Pero esto es España. Nadie responde de sus actos. Las dos orillas se zampan una recua de mentiras a condición de que no genere un efecto disruptivo en sus prejuicios. Así mantienen la ficción. Unos, creyendo que el inmovilismo soluciona el problema. Otros, atizando la quimera rupturista. Y que siga la noria.

"Hasta el 1-O había un plan y fuimos trampeando. El problema es que nadie contaba con que la cosa saldría más o menos bien", le confesó un ex alto cargo del Govern al periodista Oriol March en Los entresijos del procés (Los libros de la Catarata). Si existía tal plan, desde luego, pasaba por horadar los servicios públicos. La aventura procesista ha sido ruinosa para la sociedad catalana. No tanto por el daño al crecimiento, sino por la laminación de las políticas sociales. El independentismo siempre ha usado el expolio fiscal como subterfugio de la infrafinanciación crónica de los servicios esenciales, aunque lo cierto es que tanto el Ejecutivo de Mas como el de Puigdemont aplicaron tijeretazos sin piedad. El resultado es que, desde 2009, Cataluña es la comunidad autónoma que más ha recortado su gasto en educación, sanidad y servicios sociales: casi un 20% (4.134 millones de euros), según la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales. En paralelo, Puigdemont camufló el dinero invertido en el 1-O y, tal como ha revelado EL MUNDO, inyectó 1,8 millones a cabeceras afines en 2017. La senda soberanista sirvió de subterfugio a la derecha catalana para aplicar su proyecto ideológico. Mas dejó de cubrir bajas, cerró plantas hospitalarias enteras, implantó el euro por receta y muñió un plan para triturar el Instituto Catalán de la Salud -gestor del 80% de la atención primaria- para imponer una privatización parcial. La sanidad catalana perdió 2.400 profesionales y 1.100 camas hospitalarias.

¿Preocupa todo esto a Torra? No. O no lo que debería.Por eso antepone la república y la autodeterminación a los problemas reales en la agenda de la resucitada comisión bilateral. La inmundicia del 3% y la liquidación del Estado del bienestar son el subtexto de la farsa interpretada por el independentismo. El resultado es que la mitad de los catalanes muestra más preocupación por las sentencias que obligan a retirar la estelada de las plazas públicas que por el colapso en las urgencias o las listas de espera. Ésta, y no la alarma macroeconómica, es la verdadera factura del procés. Una estafa deletérea.

REUNIÓN DE LA COMISIÓN BILATERAL
El Ejecutivo de Sánchez, de ‘tú a tú’ con el separatismo catalán
La Gaceta  1 Agosto 2018

Poco después de los graves insultos a España vertidos desde Bélgica y con el derecho de autodeterminación en la mesa de los separatistas, el Ejecutivo de Sánchez resucita la Comisión Bilateral con el golpismo.

La Generalitat de Cataluña y el Gobierno del Estado reactivan este miércoles la Comisión Bilateral, que no se reúne desde 2011, con una sesión de trabajo en cuyo orden del día figuran, a petición del ejecutivo catalán, temas como el referéndum o los presos soberanistas, además de cuestiones económicas y sectoriales.

La reunión, que comienza a las 16.30 horas en el Palau de la Generalitat, contará con la presencia de la ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet, que presidirá la delegación del Gobierno central y de los secretarios de Estado de Política Territorial, Ignacio Sánchez Amor; de Hacienda, Inés María Bardón; de Infraestructuras, Pedro Saura, y de Relaciones con las Cortes, José Antonio Montilla, así como la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera. Por parte de la Generalitat, estarán presentes el conseller de Acción Exterior, Relaciones Institucionales y Transparencia, Ernest Maragall, que encabezará la delegación catalana.

Junto a Maragall se sentarán el vicepresidente del Govern y conseller de Economía y Hacienda, Pere Aragonès; la consellera de la Presidencia, Elsa Artadi, además de la secretaria general de Acción Exterior, Relaciones Institucionales y Transparencia, Mercè Salvat, el delegado del Govern en Madrid, Ferran Mascarell; el director del Gabinete Jurídico de la Generalitat, Francesc Esteve, y el director general de Relaciones Institucionales, Aleix Villatoro.

La ‘reciprocidad’ de Sánchez
Será la primera reunión de este órgano -creado a partir del Estatut aprobado en 2006- desde la celebrada en julio de 2011, aún en la etapa de gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

La reunión se centrará en la recuperación de las relaciones entre ambos gobiernos, con el objetivo de avanzar en el diálogo institucional, pese a las discrepancias en relación con el proceso soberanista en Cataluña. Al Ejecutivo de Sánchez parecen no importarle los desplantes del separatismo catalán -incluido el presidente autonómico Quim Torra- ni los insultos a la justicia española. Los ministros de Sánchez, en cambio, observan en los últimos gestos hostiles del separatismo “reciprocidad en el diálogo”.

Así, mientras el Gobierno de Pedro Sánchez quiere que la reunión sirva para avanzar en “los acuerdos necesarios para hacer efectivas las políticas públicas de Estado y Generalitat y asegurar la prestación de los servicios a los ciudadanos”, según ha señalado en un comunicado, el ejecutivo que preside Quim Torra reclama “pasos adelante” para alcanzar una “solución política” sobre Cataluña. No en vano, la propia Artadi hablaba este martes de su única y verdadera reivindicación, que estará hoy sobre la mesa: el derecho a la autodeterminación.

En el orden del día, que consta de 13 puntos, figuran algunas “consideraciones” que ambos ejecutivos tienen interés en poner encima de la mesa, aunque las posiciones de partida de cada uno ya hacen augurar que no habrá acuerdo y de hecho no serán objeto de negociación.

Mientras el Gobierno central quiere plantear la participación de la Generalitat en los órganos multilaterales de cooperación y coordinación, el Govern tiene intención de exponer su postura sobre el referéndum de autodeterminación y la situación de los presos.

Artadi reclamó al Gobierno de Sánchez que dé “pasos adelante” en cuestiones como el referéndum y los presos, para lo que le concedió “cierto margen” desde ahora hasta la próxima reunión en otoño, pero no “tiempo infinito”.

Moncloa ofrecerá al Govern un referéndum para un nuevo Estatut
La Comisión Bilateral Estado-Generalitat se reúne tras siete años
Toni Bolaño. Barcelona. La Razon 1 Agosto 2018

Hoy a las 16:30 horas en el Palau de la Generalitat ha comenzado la reunión de la Comisión Bilateral Estado-Generalitat, presidida por Meritxell Batet, ministra de Administraciones Públicas y Función Pública, que lleva en el dique seco desde 2011. La ministra está acompañada por los subsecretarios de Administraciones Públicas, José Ignacio Sánchez; Infraestructuras, Pedro Saura; Relaciones con las Cortes, José Antonio Montilla, y Hacienda, Inés María Bordón, además de la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera. La delegación de la Generalitat esta encabezada por el conseller de Exteriores, Ernest Maragall, y de ella también forman parte la consellera de Presidencia, Elsa Artadi, el vicepresidente y conseller de Economía, Pere Aragonés, y el delegado de la Generalitat en Madrid, Ferran Mascarell.

Según las fuentes consultadas por LA RAZÓN, en este primer encuentro se hablará mucho, pero sin demasiadas concreciones. La Generalitat quiere hablar de derechos y libertades y decisiones sobre el futuro político de los catalanes, y el Gobierno mantendrá su posición dentro de la ley y la votación de un nuevo Estatuto. Por su parte, el Estado quiere que la Generalitat participe en los órganos multilaterales y recabará información sobre la acción exterior de la Generalitat. La ministra Batet ha encargado informes al Consejo de Estado sobre las leyes que están paralizadas en el Tribunal Constitucional después de ser recurridas por el gobierno de Mariano Rajoy.

Éste se vislumbra como el acuerdo estrella que se traducirá en reuniones bilaterales para analizar ley a ley su desbloqueo. También el Gobierno quiere poner en marcha los grupos de trabajo para que se aborden cuestiones sobre traspasos de funciones y servicios pendientes, relaciones Estado y la Generalitat, conflictividad competencial y cuestiones económicas y fiscales. La Comisión Bilateral tiene cinco subcomisiones: Seguimiento normativo y prevención y solución de conflictos, donde se tratarán las impugnaciones al Constitucional; Colaboración y cooperación, que aborda las transferencias; Infraestructuras y Equipamientos, que tiene una gran importancia porque es la que define las prioridades en esta materia; Asuntos Europeos y Acción Exterior e Inmigración.

La cita ha despertado mucho interés porque Puigdemont quiere resultados en septiembre u octubre, refiriéndose a la concreción de un referéndum de autodeterminación –cuestión que apoyó ERC por boca de su presidente en el Congreso, Joan Tardà–. Sin embargo, el Gobierno mantiene abiertas las puertas a la negociación, pero fijando las líneas rojas. Desde el Ejecutivo se defiende que los catalanes puedan votar, pero no la independencia, sino un nuevo Estatuto.

Ante la distancia de posiciones, Maragall y Batet han trabajado en estos días para alcanzar un acuerdo de mínimos que se concretaría en desbloquear las leyes recurridas en el Constitucional y poner en marcha los diferentes grupos de trabajo. Se espera que estos grupos puedan desencallar cuestiones que llevan años en la cuneta. En estos días, ambas partes han mantenido mucha prudencia y un mensaje unívoco: «La reunión de la Bilateral no es el final de nada, simplemente un principio» de recuperación de contactos y relaciones que estaban totalmente rotos. Tanto Batet como Maragall se han esforzado en poner el acento en lo que une más que en lo que desune, limitando la presencia de la desunión a una declaración de la Generalitat en la reunión sobre presos y autodeterminación, aunque sin más pretensiones.

Esta Bilateral también abordará la puesta en marcha de la Comisión Mixta de Asuntos Económicos y Fiscales, la de Inversiones Estatales en Infraestructuras y de Transferencias.

En materia económica los contactos ya se han producido tras la visita de Pere Aragonés, vicepresidente del Gobierno, a la vicepresidenta, Carmen Calvo, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero y la de Economía, Nadia Calviño, a la que acudió con un paquete de medidas que ascendían a algo más de 6000 millones de euros en concepto de pagos atrasados y pendientes.
Las claves

► El orden del día de la reunión incluye 13 puntos, uno de ellos para abordar el derecho a la autodeterminación y la situación de los dirigentes independentistas presos.

► La portavoz del Govern, Elsa Artadi, presiona y pide que si el Gobierno quiere someter a votación la propuesta para Cataluña, también se vote la independencia.

Infame acusación de xenofobia
 La Razon 1 Agosto 2018

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibirá mañana en La Moncloa al nuevo líder del PP, Pablo Casado. Es un encuentro que se enmarca dentro de la normalidad institucional, o así debería ser, por lo que es conveniente no confundir las normas básicas de cordialidad y protocolo con las de un entendimiento leal sobre temas de Estado. Hasta ahora, Sánchez ha prescindido de los partidos de la oposición para asuntos de tanta importancia como la crisis del independentismo catalán, ni aunque sea por el hecho de que con ellos –PP y C’s– selló un acuerdo para la aplicación del artículo 155, que no deja de ser una de las medidas políticas más importantes aplicadas en nuestra democracia. Puede que la manera abrupta de llegar al Gobierno –de un día para otro, después de haber alcanzado acuerdos de Estado con Rajoy–, y ante la oportunidad de recibir los votos de los partidos secesionistas, le haya obligado a escenificar que representa «otra etapa», incluso en temas en los que no tiene la menor capacidad parlamentaria para aplicar nuevas políticas, ni, por supuesto, llegar a acuerdos con la Generalitat que alteren el orden constitucional.

El PSOE lleva varios días jugando con una idea muy arriesgada: calificar al líder de PP, y por extensión a todo el partido, de xenófobo. Es una acusación, gruesa, falsa y malintencionada, que no se corresponde con la realidad y que debe ser rebatida por el bien de nuestra vida política. Ni en las políticas concretas llevadas a cabo por el Gobierno de Mariano Rajoy se planteó un cierre de fronteras, ni los inmigrantes fueran rechazados antes de llegar a territorio español y, una vez aquí, fueron tratados bajo todas las normas humanitarias. Ni el Gobierno ni el PP han desarrollado un discurso contrario a la llegada de inmigrantes, ni en ningún caso es equiparable a lo que ahora están planteado en Europa los partidos de extrema derecha. El PSOE lo sabe y así manipula los hechos, e insiste bajo una estrategia frentista –muy en la línea del populismo de Podemos– en marcar un terreno político en el que definir el papel de la izquierda a falta de políticas económicas y sociales concretas. Ayer, la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, insistió en la misma idea intoxicadora, aunque esa vez ha incluido también a Cs y a Albert Rivera, alineándolos con la extrema derecha xenófoba europea.

Convendría que el Gobierno atendiese a los asuntos que tiene encima de la mesa –entre ellos, el de la inmigración– y deje de realizar acusaciones con brocha gorda. Los temas importantes, los que pueden afectar a la cohesión social, deben estar protegidos por pactos entre todos los grandes partidos, porque jugar con ideas como las expresadas ayer por Calvo es contraproducente, incluso para la propia política migratoria. Es ella y nadie más quien está introduciendo la idea de xenofobia para abordar un problema tan importante. No deja de ser irónico que Sánchez definiera a Joaquim Torra como «el Le Pen de la política española», autor de declaraciones «racistas y xenófobas, excluyentes y antieuropeas», y semanas más tarde acabe reuniéndose con él para hablar de un referéndum de autodeterminación en Cataluña. Hoy se volverá a reproducir el mismo encuentro, aunque con formato diferente.

El juego de la «bilateralidad», de «Estado a Estado» puede alimentar la realidad secesionista y prolongar esa fantasía hasta enlazar con la Diada del 11 de septiembre y las movilizaciones para conmemorar el 1-O y el golpe anticonstitucional, pero Sánchez debería antes de embarcarse en esta aventura haber, si no consultado, por lo menos informado a los partidos constitucionalistas. Sin su apoyo, el recorrido de la «receta» de La Moncloa para Cataluña no tendrá mucho recorrido.

¿Policía política?
Javier Barraycoa Gaceta.es 1 Agosto 2018

El nuevo gobierno español inició su andadura con 85 diputados, plegado a los hispanófobos y con un Pedro Sánchez pletórico malgastando caudales públicos volando de juerga en juerga llamadas ahora acciones culturales. Da igual, es tonto y no tiene remedio. Es tan autocomplaciente que se ha convencido que hacer concesiones a los separatistas iba a introducir un disenso en Cataluña, que entrarían en la vía autonomista como quien va a Carrefour y, a malas, siempre tendría a Borrell para que, ladrando, llevara las ovejas al redil. Cuba se perdió porque cada gobierno central era más inútil que el anterior, y en esas estamos.

Han tenido que hacerle un microescrache al juez Llarena, en un restaurante de Palafrugell, para que alguien abriera al menos un ojo. Borrell, el tonto más listo del Ejecutivo de Sánchez, declaró al día siguiente: “en Cataluña se está tensionando el ambiente, y un día me puede ocurrir a mí”. Lo dicho, es el tonto más listo que tiene el gabinete. Y menos mal que ha abierto el ojo clínico y no el otro. En fin, para los que quieran ver las cosas como son ahí va nuestra versión. En Cataluña se está cociendo un ambiente pre “guerracivilista” desde hace tiempo, por mucho que lo negaran reiteradamente los optimistas, los tolerantes y los patriotas constitucionalistas. Incluso algún aturdido mental unionista ha solicitado públicamente tender puentes a la ANC y a Ómnium cultural. ¿Estamos locos?

En los dos últimos meses, la policía regional -léase Mossos- ha detectado casi 300 incidentes -entre ciudadanos- por cuestiones políticas y más de un centenar de agresiones de mayor o menor gravedad. Se están produciendo diariamente agresiones en bares de diversas localidades, atentados contra casas particulares, conflictos contantes cada vez más violentos entre quienes ponen y quitan lazos y cruces amarillas, y viceversa. Leyendo alguno de esos digitales separatistas (elnacional.cat) que este año ha recibido casi un millón de euros en publicidad institucional, protestan por qué los Mossos no hacen nada contra las agresiones “fascistas”. Ya llevan varios artículos con la murga. Personalmente, nos gustaría que explicaran si lo de “fascistas” se refieren a los separatistas, o a la gente normal cansada de la invasión zombie-amarilla.

Para el que no esté metido en estos fregados, relataremos cómo está la cosa. Salvo honradísimas excepciones, la mayoría de Mossos o policía local, actúan así ante los grupos de limpieza ciudadana (los GDR, los buenos para entendernos). Cuando los detectan por la noche, los detienen e identifican. En muchos casos, aprovechando el desconocimiento legal de los que retiran lazos y esteladas, les confiscan los móviles. Igualmente, uno de los instrumentos básicos para arrancar esteladas y carteles a favor de presos golpistas, son perchas que hay que fabricar manualmente con un gancho metálico al final. Los Mossos interpretan que es un arma blanca y también pasa a ser parte de su botín ilegal. Como para quitar lazos hacen falta cutters, también son tomados como armas blancas y sustraídos a sus dueños. Las cruces amarillas que han sido retiradas por los GDR, pasan a dependencias policiales y de ahí misteriosamente a grupos de separatistas que las venden como trofeos recuperados (la pasta es la pasta). Hace dos días, en Berga, un batallón de Mossos acorraló a un ciudadano que estaba retirando cruces amarillas de una rotonda. Tras un registro exhaustivo de su coche, le multaron … por tener una rueda desgastada. Todas estas requisas, multas, abogados, gasolina para recorrer miles de kilómetros, son costeados por los ciudadanos.

Otro incidente de hace pocos días se ha producido en Manresa. Unos se empeñaron en poner una estelada en un mástil y otros en quitarla. Estos últimos antes de intentar impedirlo, avisaron a la guardia urbana de la ilegalidad de colocar una estelada en la vía pública. La conversación ha quedado grabada y corre por las redes. El policía urbano se cachondea y comunica al ciudadano denunciante que no se preocupe … “que ahora mismo aviso al Ejército”. Ante esta falta grave de responsabilidad policial, la cosa acabó a tortas, claro. Y Borrell, como hemos dicho, descubriendo la sopa de ajo: Cataluña se está tensionando.

La explicación de esta situación es múltiple, pero en todo caso se puede reducir a una y muy sencilla. Cuando el Estado pierde la legitimidad porque sus cuerpos policiales se transforman en “policías políticas”, entonces la violencia se traslada a la ciudadanía. Si no se puede esperar un cuerpo policial para todos y objetivo conforme a ley, entonces se dejará de recurrir a él y la violencia política se incrementará. Más datos para la reflexión. La prensa separatista ya pide a berridos una fiscalía “antifascista” (claro que si lo logran igual acaban con la CUP). Mandos de los Mossos han llamado a declarar (o sea a intentar acoquinar) a Ángel Gómez, presidente de Mossos por la Constitución. O el mismísimo Conseller d´interior, Miquel Buch (un talibán), ha ordenado a sus Mossos que en las manifestaciones de los Antisistemas, no se cubran el rostro para no dar la sensación de ser agresivos.

La policía ha de ser profesional, y si se convierte en política, acabará dejando de ser policía para convertirse en un grupo de mercenarios. Y finalmente ni eso, porque su función represora ya la acometerán los de la CUP. A eso los expertos lo llaman Revolución.

Subvenciones
Torra premia a UGT y CCOO con 2,6 millones a dedo por su apoyo al ‘procés’
Luz Sela okdiario 1 Agosto 2018

La Generalitat ha aprobado recientemente dos subvenciones dirigidas a los principales sindicatos, UGT y CC.OO, sin concurso y por importes de 1.247.333,87 euros y 1.340.495,74 euros, respectivamente.

Se trata de dos subvenciones excluidas de concurrencia pública “en concepto de participación institucional de los agentes sociales” para este año, y que figuran entre los últimos acuerdos firmados por el gobierno catalán.

En el caso de UGT, la solicitud corresponde a una ayuda para el proyecto “Sistema de apoyo a la participación institucional de UGT de Cataluña”, un “proyecto que apoyar los ejes necesarios para el desarrollo y el funcionamiento de la participación de la organización en el marco catalán de relaciones laborales y diálogo social”, se explica en el texto del acuerdo, a propuesta del conseller de Trabajo, Chakir El Homrani.

“La UGT tiene consideración de ser la más representativa en el territorio de Cataluña y asume tareas de relevancia y participación institucional”, se añade, señalando además que “ha quedado demostrada la imposibilidad de promover concurrencia pública por las especificidades de las acciones a subvencionar”.

En el caso de CCOO, el objeto subvencionado es prácticamente idéntico, el proyecto “Participación institucional y extensión de la tutela de los derechos a la información, formación, asesoramiento y negociación colectiva a los trabajadores y trabajadoras de Cataluña”.

Ambos sindicatos han recibido en los últimos años, los del procés, un reguero de dinero público procedente de la Generalitat, con vistas precisamente a ganarse su apoyo a la causa independentista y agitar la calle en favor de esas consignas. Desde 2012, la cuantía de las ayudas por los gobiernos de Artur Mas y Carles Puigdemont, ascendió a más de 15 millones de euros. La mayoría, justificados en el mismo fin de la “participación institucional” en tanto “agentes sociales que tienen asignada la responsabilidad de participar en las cuestiones públicas del país”, de acuerdo a la Constitución, el Estatuto de Autonomía de Cataluña y la Ley de Libertad Sindical. El mayor aporte fue recibido por CCOO en 2016 y ascendió a 2.067.355 euros.

Los sindicatos han mostrado un apego absoluto a las reclamaciones del gobierno independentista, alineándose con la celebración del referéndum ilegal y en contra de la causa judicial contra sus dirigentes.

Una de las principales polémicas, en pleno órdago separatista, fue su apoyo a la contra la “represión” de los docentes acusados de señalar a los alumnos hijos de guardias civiles en distintos centros escolares. Los sindicatos anunciaron su participación en la autodenominada ‘Mesa de Emergencia Docente’ que fue constituida, según los impulsores, para unir a los profesionales de la educación frente a la “represión mediática, judicial y policial” a docentes y centros educativos durante la aplicación del artículo 155.

Asimismo, las centrales sindicales participaron en la manifestación impulsada, el pasado abril, por la plataforma independentista ‘Espacio Democracia y Convivencia’, inpulsada por las entidades soberanistas ANC y Òmnium.

Los sindicatos, en una reunión con el presidente del Parlament, Roger Torrent, trasladaron además su intención de construir un espacio de diálogo para buscar soluciones a la crisis catalana.

Galicia
Treinta violentos organizan un escrache contra los críticos de la ‘dictadura lingüística’ en Galicia
Raquel Tejero okdiario 1 Agosto 2018

El radicalismo provocado por la dictadura lingüística ha ocasionado un nuevo episodio de violencia. Esta vez, en Pontevedra (Galicia), donde unas treinta personas organizaron un escrache contra una plataforma que recogía firmas defendiendo la libertad de elección de lengua.

Insultos y coacciones acompañaron a la asociación durante toda la jornada. Había gente que incluso “tomaba fotos de las personas que firmaban para así atemorizarlos”, confirmaron desde la organización.

En uno de los vídeos, a los que ha tenido acceso OKDIARIO, se insta incluso a la violencia: “Que se vayan al País Vasco a que les rompan la cara”.

En los días anteriores a la convocatoria, los organizadores ya habían recibido todo tipo de amenazas, por lo que las autoridades estaban avisadas del posible enfrentamiento. Entre los violentos se encontraba, según los asistentes, un concejal de BNG (Bloque Nacionalista Gallego). La Guardia Civil tuvo que intervenir finalmente para calmar a los asistentes, entre gritos y empujones.

En esta ocasión, el escrache se enmascaró bajo la apariencia de reivindicación toponímica, porque Hablamos Español, que así se llama la plataforma hizo su convocatoria para la recogida de firmas en Sangenjo usando el topónimo correcto en español, es decir, aquel recomendado por la RAE, “del mismo modo que si el cartel hubiera estado redactado en gallego, el topónimo utilizado habría sido Sanxenxo”, afirman.

Denuncia ante Fiscalía
La asociación Hablamos Español ha presentado una denuncia ante la Fiscalía y ante la Subdelegación del Gobierno de Pontevedra, por posibles delitos contra el ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades públicas.

De esta manera intentan evitar que no se repita lo sucedido y que puedan continuar con su labor por todo el territorio español, recogiendo firmas para impedir que los niños y jóvenes dejen de estudiar en español.
 


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