AGLI Recortes de Prensa   Viernes 3 Agosto 2018

Sobre el déficit público
David Muñoz Lagarejos. La Razon 3 Agosto 2018

La semana pasada se votaba en el Congreso de los Diputados la senda de déficit público, presentada por la Ministra de Hacienda, la cual consistía en relajar el objetivo de déficit en los próximos ejercicios. Así, dicho objetivo pasaba a ser medio punto superior para 2019 (del -1.3% al -1.8%), seis décimas superior para 2020 (del -0.5% al -1.1%) y medio punto superior para 2021 (de un superávit de 0.1% a un déficit esperado de -0.4%), donde las CCAA y la Seguridad Social son las administraciones más beneficiadas de este aumento. En general, una relajación del déficit que persigue mantener el camino de la irresponsabilidad fiscal y hacer que la estabilidad presupuestaria tarde un poco más en llegar.

El Congreso rechazó esta senda del objetivo de déficit y ahora el Gobierno tiene un mes para presentar otra propuesta, que puede ser la misma que presentó hace unos días. El Grupo Socialista está solo en el Congreso. Por un lado, PP y C's se niegan a un aumento del objetivo de déficit (y aumento del techo de gasto). Por otro lado, los más estatistas del Congreso quieren más déficit. El PSOE se encuentra ante un dilema: abogar por el sentido de Estado, cumplir con Bruselas y tomar el objetivo de déficit anterior de Montoro o radicalizarse (más) y consentir a Podemos en la lucha electoral y seguir siendo ese partido anti-PP que gaste y nos endeude más. Cualquiera de los dos caminos puede penalizarle electoralmente. Si toman el primer camino, los votantes más a la izquierda irán a Podemos, si toman el segundo camino (no saldría adelante en las Cortes con mucha seguridad por el veto del PP en el Senado, donde tiene mayoría absoluta) la economía se resentiría mucho más y eso puede penalizar mucho por el centro y la izquierda moderada.

Se han dado prisa los socialistas en manipular a la opinión pública. Insisten en que rechazar el objetivo de déficit planteado por el gobierno de Pedro Sánchez es “decir no al fin de la austeridad” y “seguir apoyando los recortes”. Dejó bien claro el austriaco Friedrich Hayek que si los socialistas entendieran de economía, no serían socialistas. En esta ocasión también se cumple la afirmación del Premio Nobel de Economía.

Y es que lo que el actual Gobierno pretende es incumplir todavía más con el déficit público. Rechazar la relajación del objetivo de déficit no es apoyar los recortes, que éstos no son malos per se, sino rechazar las subidas impositivas que frenen el crecimiento económico y el aumento del gasto en favores políticos (la investidura de Sánchez no sale gratis). Los socialistas creen que el déficit público es bueno para la economía, pero no tienen en cuenta que aumentar éste significa aumentar la deuda pública, que se encuentra en máximos históricos, y todo ello pese al crecimiento económico de estos años. Ya en la etapa de Zapatero tuvimos que hacer frente a los mayores déficits de nuestra historia. Sánchez parece empeñarse en superarle: el dogmatismo contra el PP y C’s y la ignorancia sobre el déficit público dan buena fe sobre ello. Los socialistas, siempre a favor de aumentar el déficit y la deuda, es decir, a favor de detraer más recursos de individuos, empresas, etc. para pagar sus desmanes presupuestarios. Porque debe recordarlo, siempre paga usted.

Sánchez o el retorno de la tribu de los kikuyos
El autor denuncia la política "tribal" de los partidos tradicionales consistente en, cada vez que hay un relevo en el Gobierno, repartir cargos entre los suyos con desprecio de la gestión.
Luis Garicano El Espanol 3 Agosto 2018

Kenia abrió una era de esperanza cuando eligió a un nuevo presidente en 2002, Mwai Kibaki, tras 24 años de autoritarismo corrupto. Pocas cosas ilusionaron más a la población y a los funcionarios del Estado que el nombramiento de un brillante e intrépido periodista, John Githongo, como zar anticorrupción.

Githongo entendió desde el principio que para que su cruzada contra la corrupción fuera creíble, era crucial la imparcialidad. No podía ir sólo contra kaljins, la tribu del presidente que había expoliado al país durante un cuarto de siglo, Daniel arap Moi. Tenía que investigar los crímenes de todos, incluidos sus propios kikuyos, la tribu dominante y de la que procedía el nuevo presidente Kibaki.

Al principio, el presidente le apoyó en sus investigaciones. Pero todo cambió cuando empezó a investigar una empresa fantasma, Anglo Leasing, que recibía todos los contratos del Estado (el 16% de todos los gastos del Gobierno). Resultó que Anglo Leasing no era más que una cuenta corriente y una dirección en Liverpool que servía para expoliar el dinero del Estado en favor de los amigos del nuevo presidente.

La respuesta del nuevo supuesto Gobierno reformista fue, desgraciadamente, la clásica: ”¡Ahora nos toca a nosotros comer!”. (También es el título del excelente libro que cuenta esta historia). Los líderes de la tribu dominante, los kikuyos -“la mafia del Monte Kenya” en el poder tras 25 años fuera-, veían el momento como la oportunidad de resarcirse.

Al llegar al poder, los partidos se preguntan: 'a qué amiguete le doy esto para que enchufe a los nuestros'

El primer presidente, Kenyatta, fue un kikuyo, y bajo su mandato se habían hecho ricos los miembros de esta etnia. Tras su muerte, los anti kikuyos se unieron, nombraron a Daniel arap Moi y robaron a manos llenas. Ahora -razonaban los kikuyos- era su turno de hacer lo que siempre se había hecho: usar el poder para forrarse.

Desgraciadamente la historia termina mal. El escándalo de corrupción que se produjo solo llevó al exilio y la persecución de Githongo. Cinco años después, el nuevo y limpio presidente que había sido elegido en 2002 en medio de la esperanza, robó las elecciones de 2007.

Salvando las distancias, nuestros partidos políticos tradicionales (PP, PNV, CiU, PSOE) y hasta el supuestamente nuevo Podemos (vean Consejo de RTVE) tienen la misma concepción tribal del poder. Cuando llegan, no piensan en “¿qué hago con una cadena hotelera propiedad del Estado para que funcione mejor, sirva mejor al turismo de España y cree empleo más seguro?”. Piensan “a qué amiguete le doy esta cadena para que enchufe a los del partido y tenerlos contentos”. Es la lógica de los kikuyos: si gobierno, me toca a mí comer; y los que se quejan, es porque ya les gustaría hacer lo mismo.

Piénsenlo. ¿Cuál es la lógica para Sánchez de dar trabajos a su despedido jefe de gabinete (Correos, 50.000 trabajadores, 190.000 euros) o al anterior, derrotado, jefe de Organización (Paradores, 4.000 trabajadores, 180.000 euros)? Son personas que deben favores. Son personas que darán favores. Los de la tribu socialista, ahora en el poder, podrán llamar a su ex jefe, el ex secretario de Organización o el ex jefe de gabinete, y pedir trabajos, contratos, ayudas, a quienes controlan enormes y discrecionales presupuestos. Sánchez además, manda un muy tribal mensaje: no te rebeles contra mí, y al final yo me ocuparé de ti.

El resultado: Paradores, y Correos, gestionadas como fuente de trabajo para su tribu, pronto tendrán mayores pérdidas, mayores problemas para mantener el empleo, mayores problemas para competir con el Meliá, NH o con DHL. A los ciudadanos se nos exigirá que cubramos las pérdidas con unos lloriqueos sobre la importancia de lo público, tras haber despreciado olímpicamente lo público apropiándose de ello.

Por eso, para mí no hay reacción más deprimente a la campaña que ha iniciado Ciudadanos para exigir cuentas por los dedazos de Sánchez que la que más he recibido de la izquierda: ¡no os quejéis, el PP hacía lo mismo! Es el ¡ahora nos toca a nosotros!Mi respuesta es: ¡pues claro que hacían lo mismo! ¡Ese es el problema! Ese es el problema de nuestro bipartidismo, que ve el Estado como un botín a repartir.

Un Estado moderno no es un Estado en el que nos turnamos en el saqueo. Un Estado moderno es un Estado donde los ciudadanos exigimos la mayor imparcialidad en la gestión de nuestras cosas.

Se quedaron de piedra cuando, en solitario, denunciamos la componenda del Cupo vasco. Se vuelven a quedar ahora de piedra cuando en vez de “hoy por mí y mañana por ti”, denunciamos en solitario la apropiación del Estado para beneficio personal. Con Ciudadanos, se han acabado los turnos de partidos, se ha acabado el “ahora nos toca a nosotros”. Nuestra misión en política es crear un Estado neutral, y acabar con el Estado tribal del bipartidismo. Mientras estemos aquí, estas cosas no seguirán impunes.

*** Luis Garicano es responsable de Economía y de Empleo de Ciudadanos.

Así las gasta la izquierda
Fernando Sánchez Dragó El Mundo  3 Agosto 2018

Sí, ésa que tanto presume de pluralismo, tolerancia y libertad de expresión.

Mi blog es hoy una correa de transmisión entre mi viejo amigo, a mucha honra, Jorge Verstrynge, y los lectores, si los hay, de Dragolandia. En este territorio libre y exento de jurisdicción, sin más fronteras ni leyes que las derivadas de mi albedrío, el buen gusto y la buena educación, siempre se concede derecho de asilo a quien, solicitado o no, lo necesita.

Anoche me llamó Jorge, visiblemente divertido y algo soliviantado, por no decir indignado, para informarme de que en diario.es, cabecera digital aquejada de crónica cojera del pie izquierdo, le habían encargado una serie de artículos y de que, una vez enviado el primero, había recibido la sorprendente (o no) noticia de que la censura ideológica se había abatido sobre él y de que no lo publicarían porque los lectores habituales del periódico no soportarían (sic) su contenido.

Esto es exactamente lo que Jorge me dijo, a lo que yo, de bote pronto, le ofrecí la posibilidad de colgar ese artículo en mi blog. Accedió, le pedí que me lo enviara y aquí lo tienen. Sobra añadir que suscribo plenamente lo que en él se dice, pero que si no fuera así y disintiera yo de la opinión que su autor expresa, también lo publicaría.

Et voilà, mon cher George...

HIPOCRITAS SON....
1. Los franceses, que, habiéndose comprometido a acoger 30.000 migrantes procedentes de Italia y Grecia, cerraron sus puertos ante los barcos cargados de personas y a la deriva...

2. Los que ocultan la verdad ("ongs", tertulianos, "periodistas"...) que saben, pero no lo cuentan, que subirse a una barcaza le cuesta a cada migrante un mínimo de 3.000€. Ese dinero al sur del Sáhara, es una cantidad más que suficiente para montar una empresa o hacerse con una explotación agraria o ganadera...teniendo en cuenta que aquí no vienen cabreros, sino gente emprendedora, valiente, y con formación profesional como mínimo. Se trata de una gran sangría injusta para el país emisor.

3. Los que miran para otro lado, cuando saben que las personas dedicadas a la nueva trata de negros son las mismas que controlan el tráfico de armas hacia el sur y hacia el norte.

4. Los que ocultan que estamos ante unos traficantes que "trabajan con todas las garantías". Sólo beneficios: una vez subidos a las barcazas y llevados a cierta distancia de la costa, a los migrantes se les abandona, y se les confía a las fuerzas de la marina europea, llamadas al rescate, vía llamada de móvil (muy barato); si llegan a tiempo, bien y si no... Desembarcados en las costas europeas, si no se les da asilo, tampoco (o muy difícilmente) se les puede echar.

5. Y ahora Alemania ofrece (porque Grecia e Italia ya no pueden más) erigirnos en nuevos campos de concentración a cambio de plata (cuando la magnitud del nuevo fenómeno migratorio para los europea, es ya una cuestión de identidad, mucho más que de dinero). Y por cierto, a Marruecos, Argelia, Túnez y Libia habría que darles medios suficientes, para que controlen sus costas y las nuestras.

6. Nuestra responsabilidad como blancos descendientes de negreros (cuando eran los propios negros los que vendían negros a los árabes con fines de esclavitud): ¡nula! Ninguna responsabilidad. Nuestros antepasados hicieron la revolución francesa, ahora les toca a los "subsaharianos" (que vocablo más púdico); no debería ser tan difícil, en un continente (el africano) ahora mismo en la cresta del crecimiento económico.

7. Afirmar que acoger a estos a estas personas masivamente no creará efecto llamada es, sencillamente, insultar la inteligencia humana.
Fdo. Jorge Vestrynge.

(Addendum: me dice también Verstrynge que el multimillonario Soros -horresco referens- ayuda con subvenciones, donaciones, becas y cosas así al diario de marras. Le pregunto si ha verificado esa información y me dice que es el propio diario quien lo reconoce. Todo cuadra. A Soros, Sumo Hacedor de la decadencia del mundo occidental y de la Europa buenista, entreguista y oligárquica, le interesa, como a todos los de su casta y los de su cuerda, la importación masiva de mano de obra barata).

Convenio con Marruecos
El Gobierno fomentará la enseñanza de árabe y cultura marroquí en los colegios

Luz Sela okdiario 3 Agosto 2018

La enseñanza de árabe tendrá un estatus privilegiado en la enseñanza española, tras la entrada en vigor del ‘Convenio de Asociación Estratégica en materia de Desarrollo y Cooperación Cultural, Educativa y Deportiva‘ entre España y Marruecos, que recoge el Boletín Oficial del Estado (BOE) de este pasado miércoles.

El convenio fue suscrito en 2012 por el entonces ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, aunque hasta ahora su aplicación era provisional, en espera “del cumplimiento de las formalidades requeridas en las respectivas legislaciones”. A partir de ya, el Convenio adquiere todos los efectos, por lo que su aplicación práctica se intensifica.

El texto recoge un amplio protocolo para el desarrollo de las relaciones diplomáticas entre ambos países, con vistas a “reforzar” sus “profundos vínculos históricos y culturales” mediante “el conocimiento, la comprensión y el entendimiento entre ambos pueblos por medio de la difusión de sus respectivas lenguas y patrimonio culturales”.

En este contexto, se insta a “reforzar la cooperación en el ámbito de la enseñanza primaria, secundaria y de formación profesional”, para lo que se fomentará el intercambio de visitas de los responsables educativos de cada país, en vistas a “facilitar el conocimiento de sus respectivos sistemas educativos y la transferencia de experiencias exitosas”.

“Difusión de la lengua, historia y civilización”
Así, entre las medidas propuestas, el Gobierno español se compromete a fomentar “la enseñanza y la difusión de la lengua, la historia y la civilización” de Marruecos-y a la inversa-“en sus programas educativos oficiales, con el fin de reforzar la presencia de su lengua en los estudios escolares, la preparación de docentes, y la elaboración de material didáctico”.

El Gobierno marroquí tendrá capacidad de tutela sobre los contenidos que se imparten, como se determina a continuación: “Las partes intercambiarán información y conocimientos sobre los manuales utilizados en la materia”.

Por su parte, el Gobierno de Marruecos ofrecerá la lengua española “como asignatura optativa para los alumnos de los centros de enseñanza primaria y secundaria en las regiones de Marruecos en que más se practica”, además de fomentar una “extensión progresiva” a todo el sistema educativo del país.

España se compromete a facilitar la enseñanza de árabe a alumnos marroquíes escolarizados en centros de primaria, “así como a los alumnos españoles interesados”, a habilitar las aulas necesarias para que se imparta y a autorizar la “supervisión por parte de Marruecos de los profesores”.

España facilitará la enseñanza de árabe a alumnos marroquíes “así como a los alumnos españoles interesados”

En otro punto, se recoge la capacidad de Marruecos de establecer centros propios en España “en los cuales se impartirá la enseñanza conforme a su sistema educativo”.

“Mismas condiciones”
“Se permitirá acceder a sus institutos, centros de enseñanza primaria, secundaria y universitaria y de formación profesional, a los hijos de los nacionales de la otra parte residentes en su territorio, en las mismas condiciones que sus propios nacionales”, añade el convenio.

Entre las medidas expuestas, se determina también que los estudiantes marroquíes podrán acceder a las universidades españolas, y a la inversa, “en las condiciones legales más favorables en vigor”.

Además, las autoridades marroquíes tendrán capacidad para gestionar e inspeccionar los centros escolares que el Gobierno de Marruecos establezca en territorio español.

“La evaluación pedagógica, de la que se harán cargo conjuntamente los inspectores de ambas partes, se centrará en la enseñanza de la lengua y civilización y en el personal encargado de dicha enseñanza puesto a su disposición por la otra parte”, se añade.

La cooperación afecta también a la enseñanza superior. Así, se insta a poner en marcha cátedras y lectorados de lengua y cultura del otro país, “encomendando en la medida de lo posible dicha enseñanza a profesores españoles en Marruecos y a profesores marroquíes en España”. También se incentiva la concesión de becas y los intercambios de profesores y alumnos entre ambos países.

En el ámbito cultural, se fomentarán las medidas dirigidas a “salvaguardar la diversidad cultural”, entre otros, mediante la promoción de creadores de cada país, la participación en festivales y otro tipo de encuentros artísticos, la cooperación cinematográfica o “el apoyo a cadenas de radiotelevisión como vías de transmisión de los contenidos culturales”.

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Mimbres trenzados por siglos
La agonía de la convivencia en Cataluña traerá a un rearme general español
Hermann Tertsch ABC 3 Agosto 2018

¡Qué gran escenificación de justicia poética es, en esta espiral de agresión que finalmente se ha disparado en Cataluña y se adivina ya en otras regiones de España, que los Comités de Defensa de la República (CDR), esas bandas del terror, acosaran ayer a sus mayores de Esquerra Republicana (ERC) ante su sede en pleno centro de Barcelona. Una escena de la revolución cultural china en la que los jóvenes incorruptibles exigen radicalidad total o máximo castigo para los líderes del partido -aquí del separatismo- sospechosos de voluntad de compromiso. Los Tardá y Rufián y todos los que viven desde hace tantísimos años del presupuesto español se hacen los ofendidos y señalan a sus encarcelados como prueba de su pureza, de no ser unos traidores. Cuando Tardá tenía poca tripa y Rufián, un desconocido en un trabajo muy vulgar, los de ERC eran los radicales. Los de Convergencia eran los nacionalistas duros y Unió los blandos. La CUP eran un grupito lumpen de nulas expectativas, de gente bruta y escasa higiene corporal. Sin futuro en la Cataluña del «seny», decían. De seny nada. «Rauxa» a raudales y salvo milagro, pronto se enterrará a los primeros muertos del enfrentamiento civil catalán ya en marcha. Cuando los gobernantes desprecian la ley, los gobernados comprueban quién es el más fuerte.

Así se ha movido, más bien podrido, la escena política catalana. Cataluña y el País Vasco han sido la vanguardia en el deterioro general de la cultura democrática, de la tolerancia, del aprecio al sentido común y la racionalidad, del respeto al prójimo. Hasta de la vestimenta, puro signo de respeto. Pero ante todo fueron las primeras regiones donde antes se impuso la mentira oficial y la verdad fue perseguida. Trágicamente, toda España ha seguido la misma tendencia.

Esta descomposición afecta a todos los españoles. Y el origen de la misma como su posible enmienda está en la actitud ante la ley. Se comenzó a tolerar el desprecio a la ley muy pronto en la democracia española. Hoy hay generaciones que ni entienden la necesidad del acatamiento ni la fuerza coactiva como parte consustancial de la ley misma. Ellos exigen más transgresión. Como los CDR que acosan la sede de ERC y la cubren de acusaciones de traición. Como escolares chinos que humillaban con capirotes a sus profesores antes de ahorcarlos. Hay, sin embargo, indicios de que esta delirante deriva ha llegado ya, como la revolución cultural china en su día, al punto de máximo alejamiento posible de la razón. Aunque los gobernantes y todos los rehenes de esta socialdemocracia global, políticos y periodistas de diestra o siniestra, separatistas y demás, sigan sometidos a su discurso, los españoles dan claras muestras de hartazgo. La destrucción de la convivencia en Cataluña intensifica la demanda de firmeza en defensa del bien común y el retorno de la razón. Muchos creen que los españoles no tienen la presencia de ánimo y la capacidad de reacción para exigir ese fin de la tiranía ideológica. Porque muchos identifican esta tiranía «buenista, relativista y transgresora» con la democracia. Y consiguientemente equiparan racionalidad e imperio de la ley con la dictadura. Pero el asalto cainita destructivo a la nación española de estos años habrá de dirimirse pronto. Hay muchos motivos para pensar que, pese a vaivenes y capítulos aciagos como los que vivimos hoy con un inaudito pacto del gobierno con los enemigos del Estado, estas fuerzas que buscan su futuro y poder en la destrucción de España van a perder esta guerra. Y prevalecerán los mimbres trenzados por los siglos en la realidad de la razón que es España. Una vez más.

Fractura en el bloque constitucional
Manuel Marín ABC 3 Agosto 2018

La conclusión más preocupante de la primera reunión mantenida ayer por Pedro Sánchez y Pablo Casado es la seria fractura surgida en el bloque de partidos constitucionalistas tras la moción de censura. Con la «operación diálogo» puesta en marcha por Sánchez, se está produciendo el definitivo alejamiento de cualquier posibilidad de reinstaurar el artículo 155 de la Constitución, incluso mientras persiste la amenaza sistemática de la declaración unilateral de independencia. Ayer, mientras Sánchez y Casado se reunían, la Generalitat volvió a invocar la desobediencia como declaración de intenciones para otoño.

Todo en Cataluña parece abocado a un caos político sustentado en la permisividad del Gobierno central, que impulsa una negociación utópica en la que la Generalitat apela a la ilegalidad y la unilateralidad, y Sánchez a la legalidad constitucional… sin contar con el criterio de los otros partidos constitucionalistas. Sánchez apela al diálogo frente a la «judicialización» del proceso separatista, e invoca soluciones «intermedias» basadas en la cesión y los gestos políticos –aunque la comisión bilateral no tenga visos de resolver nada-, orientadas a una suprafinanciación de Cataluña frente al resto de autonomías, y rayanas en la perversión de la legalidad cuando se ofrece a la Generalitat la rehabilitación de todos los preceptos del Estatuto que el TC derogó por inconstitucionales.

Por el contrario, Casado maneja un discurso carente de complacencias y de negociaciones estéticas con quien nada quiere negociar, salvo la vulneración de la legalidad. Casado es proclive a una renovada aplicación del artículo 155 de la Constitución –también Ciudadanos pese a que fue el partido más reticente-, con la novedad de que la intervención fáctica de la autonomía se llevaría a cabo con más restricciones jurídicas y duración.

Cataluña no es solo el conflicto político más inquietante que afronta España. El triunfo moral del que se jacta el independentismo consiste en haber fracturado al bloque constitucional porque es evidente que la idea de España que tienen PP y PSOE no es la misma y sus soluciones, muy divergentes. Cataluña, concebida como coartada electoral, y no como cuestión de Estado común, es la peor noticia posible.

Casado marca las líneas rojas
La tolerancia de Sánchez con el separatismo catalán impide alcanzar pactos de Estado en asuntos capitales para el futuro de España
ABC 3 Agosto 2018

La primera reunión mantenida ayer por Pedro Sánchez y Pablo Casado en La Moncloa puso de manifiesto la radical discrepancia entre ambos a la hora de abordar cuestiones de Estado de la gravedad de la crisis migratoria o el desafío separatista de Cataluña. Lo idóneo sería que los líderes de los dos partidos mayoritarios tuviesen un mismo punto de vista en asuntos capitales, pero la permisividad del presidente del Gobierno con las ínfulas independentistas de Joaquim Torra y Carles Puigdemont lo impide. Ayer, la Generalitat volvió a reivindicar la unilateralidad, la desobediencia y otra consulta ilegal si el Gobierno no se aviene a autorizar un referéndum contra la unidad de España, lo cual sería una absoluta irresponsabilidad con la que el PSOE no debería ni siquiera especular, como está haciendo. El planteamiento de Casado es nítido, y no tiene reparo alguno en volver a aplicar el artículo 155 de la Constitución, incluso con mecanismos más duros de los que ya se aplicaron el pasado otoño. Sin embargo, de Sánchez solo se conocen ofertas de diálogo que no son sino cesiones encubiertas, o la recuperación de artículos y disposiciones del Estatuto de Cataluña que fueron derogados en 2010 por el TC, dada su manifiesta ilegalidad. Desde esta perspectiva, la ruptura provocada por Sánchez en el bloque constitucional es evidente, colocando al Gobierno de España en una situación de inferioridad respecto al chantaje de los separatistas. El error de Sánchez, antaño instigador del 155 para Cataluña, es más que preocupante porque su actitud solo está envalentonando al secesionismo.

Algo similar ocurre con la inmigración ilegal y masiva. Más allá de los discursos políticamente correctos, Sánchez ha considerado la inmigración como una herramienta de buenismo electoral, de modo que mientras mantiene un mensaje público de «puertas abiertas» y solidaridad, por otro sigue reafirmándose en las expulsiones en caliente de inmigrantes y en las concertinas para las vallas fronterizas de Ceuta y Melilla, mientras nuestras Fuerzas de Seguridad y rescate siguen desbordadas, y muchos ayuntamientos receptores de esa inmigración ilegal, colapsados. Sánchez parece más ocupado en ensalzar su figura manipulando el CIS a capricho que en responder a los conflictos con las políticas de Estado que ofrece el PP.

No obstante, Casado debió incidir en la falta de palabra de Sánchez cuando sostuvo que presentaba la moción de censura a Rajoy para convocar unas elecciones generales que ahora rehúye. La convocatoria electoral debería ser inmediata porque España tiene un presidente y un Gobierno que nadie ha votado en las urnas, por muy legítimo que sea. Ni es mayoritario ni gobierna con solvencia. Casado no puede dejar de denunciarlo. No basta, como hizo ayer, con señalar la paradoja de un Ejecutivo sostenido por 84 escaños y una oposición, la del PP, que tiene 134.

El mundo al revés: los golpistas ponen las multas
OKDIARIO 3 Agosto 2018

Pésima noticia para la supervivencia de la democracia en Cataluña. El Ejecutivo del xenófobo Quim Torra pretende multar con 600.000 euros a los constitucionalistas que quiten los lazos amarillos de las calles. Por desgracia, los catalanes viven en un constante dislate pseudodictatorial desde el referéndum ilegal del pasado 1 de octubre. La comunidad autónoma se ha convertido en el mundo al revés: ahora resulta que son los golpistas los que multan y los defensores del Estado de Derecho los que deben esconderse. Con semejante panorama, y con el Gobierno de Pedro Sánchez dispuesto a concederles lo que pidan, el Estado de Derecho y la seguridad jurídica son ahora mismo dos quimeras en una región dominada por las veleidades separatistas.

Los lazos amarillos, amén de defender, loar y enaltecer a delincuentes como Carles Puigdemont, sirven para simbolizar el ataque constante a la norma principal que rige nuestro país: la Constitución. A partir de ahora, los españoles que defienden con valor la legalidad vigente en Cataluña estarán aún más perseguidos. No sólo tendrán que tener cuidado con la violencia desmedida de esa kale borroka de nuevo cuño que son los CDR —acosan al juez Pablo Llarena y campan al grito de “¡sin desobediencia no hay independencia!”—, además deberán extremar las precauciones para que el régimen represor de Torra no los castigue con multas que oscilan entre los 30.000 y los 600.000 euros. La iniciativa en sí misma impone el pensamiento único independentista. Las cifras son la demostración del puño de hierro con el que el heredero de Puigdemont y sus acólitos tratan de someter cualquier conato de defensa de España.

Ante este panorama, no es de extrañar que el presidente del Partido Popular, Pablo Casado, haya pedido “fortaleza” a Pedro Sánchez frente al independentismo, así como la recuperación del artículo 155. El presidente socialista tiene que actuar, ya que las medidas que trata de imponer Quim Torra son un ataque a la dignidad de nuestro país. Sánchez no puede ni debe quedarse de brazos cruzados y seguir concediendo prebendas a los independentistas catalanes mientras la mayoría constitucionalista en la región ve pisoteados sus derechos. Estamos en un momento clave de nuestra historia. El principal partido de la oposición está a la altura de las circunstancias, es momento de comprobar si lo está también el Gobierno.

EL CÉLEBRE DISCURSO DE AZAÑA
80 años clamando por la paz, la piedad y el perdón
Pedro Pérez Hinojos. ESdiario 3 Agosto 2018

Se cumplen ocho décadas del histórico discurso de Manuel Azaña, presidente de la Segunda República, que pasa por ser la gran apelación a la concordia y la reconciliación entre los españoles.

Paz, piedad y perdón. Con esas palabras, el 18 de julio de 1938, al cumplirse dos años del golpe de Estado fascista, su fracaso y el consiguiente estallido de la Guerra Civil, el presidente de la Segunda República Española, Manuel Azaña, concluyó el emotivo discurso que pronunció en el Ayuntamiento de Barcelona. Su propósito era lograr la mediación internacional y no prolongar la contienda. A la desesperada. No lo consiguió. Pero dejó para los restos uno de los textos cívicos más impactantes y desgarradores de nuestra historia.

Una apelación a la libertad, la concordia y la reconciliación que debería figurar en mármol para la clase política y gobernante de nuestro país -esta última entregada en los últimos días a desmontar el mausoleo del Valle de los Caídos, como piedra angular del pasado franquista- y ser de obligada lectura en los centros educativos de nuestro país.

Pensador lúcido, literato avezado y político aferrado a la negociación y al respeto a la ley, Azaña fue jefe del Estado en el peor tiempo posible para la democracia en Europa. La tenaza que formaban el fascismo de Hitler y Mussolini y el comunismo de Stalin tenía a Europa de rodillas. Y una república tan bisoña como la española se convirtió en el escenario cruento donde se dirimió la primera gran batalla entre las frágiles libertades, representadas por las históricas democracias de Inglaterra y Francia forzadas por su debilidad a una neutralidad interesada; y la pujanza de los totalitarismos, que tomaron partido en mayor ventaja con los golpistas, a los que facilitaron su formidable maquinaria bélica, a la postre crucial para desnivelar la balanza..

Azaña advierte al comienzo de su discurso de que trata de usar "un punto de vista atemporal", lo que hacía presagiar que la lucidez de sus palabras podría ser aplicable a cualquier momento, al de este mismo momento, sin ir más lejos.

Yo afirmo que ningún credo político, venga de donde viniere, aunque hubiese sido revelado en una zarza ardiente, tiene derecho, para conquistar el poder, a someter a su país"

El presidente republicano creía en una nación indivisible, en un porvenir de unidad; a pesar de todos los pesares: "Todos los españoles tenemos el mismo destino. Un destino común, en la próspera y en la adversa fortuna. Nadie puede echarse a un lado y retirar la puesta. No es que sea ilícito hacerlo: es que además, no se puede".

"Yo afirmo que ningún credo político, venga de donde viniere, aunque hubiese sido revelado en una zarza ardiente, tiene derecho, para conquistar el poder, a someter a su país". El estadista mostraba de esta manera su voluntad irrenunciable por la reconciliación y por la fuerza democrática de la ley y el parlamentarismo.

Obra de la "colmena española"
"La reconstrucción de España será una tarea aplastante, gigantesca -continúa explicando Azaña- que no se podrá fiar al genio personal de nadie, ni siquiera de un corto número de personas o de técnicos; tendrá que ser obra de la colmena española en su conjunto, cuando reine la paz, una paz que no podrá ser más que una paz española y una paz nacional, una paz de hombres libres, una paz para hombres libres".

El escritor y político nacido en la ciudad madrileña de Alcalá de Henares en 1880 y fallecido en el exilio, en la localidad francesa de Montauban en 1940, veía en la patria "una libertad, fundiendo en ella, no solo los elementos materiales de territorio, de energía física o de riqueza, sino todo el patrimonio moral acumulado por los españoles en veinte siglos y que constituye el título grandioso de nuestra civilización en el mundo".

Porque los enfrentamientos y conflictos entre españoles, entonces con la Guerra Civil, después con el terrorismo etarra y a día de hoy con el secesionismo catalán, hacen que sea "difícil vivir en una sociedad sin disfraz, y cada cual tendrá delante ese espejo mágico, donde siempre que se mire, uno encontrará lo que ha sido, lo que ha hecho y lo que ha dicho durante la guerra. Y nadie lo podrá olvidar, como no se pueden olvidar los rasgos de una persona".

La celebración sesgada de la II República
Y para los restos queda la predicción para un mañana que nunca deja de ser presente en nuestro país, lo que colma de vigencia al sobrecogedor y vibrante clamor de Azaña: "Cuando la antorcha pase a otras manos, a otros hombres, a otras generaciones, que les hierva la sangre iracunda y otra vez el genio español vuelva a enfurecerse con la intolerancia y con el odio y con el apetito de destrucción, que piensen en los muertos y escuchen su lección: la de esos hombres que han caído magníficamente por un ideal grandioso y que ahora, abrigados en la tierra materna, ya no tienen odio, ya no tienen rencor, y nos envían, con los destellos de su luz, tranquila y remota como la de una estrella, el mensaje de la patria eterna que dice a todos sus hijos: Paz, piedad, perdón".

Mentiras y acercamiento de etarras
AMAYA FERNÁNDEZ El Mundo 3 Agosto 2018

Los presos de ETA han vuelto a colarse en la agenda política vasca y nacional después de que el lehendakari Iñigo Urkullu, sustentado en Euskadi por los socialistas vascos, decidiese que debían ser uno de los ejes centrales de su política y por ello también parte del contenido de su primera reunión con el presidente Pedro Sánchez, cuyas deudas con el nacionalismo son ya una realidad. Las facturas afloran en la medida en que desde Moncloa se envuelve en papel de regalo un acercamiento de presos que, lejos de solucionar un problema que tiene que ver con la reinserción de criminales, con la impunidad terrorista y con el relato público, supondrá, de facto, una concesión al nacionalismo y a quienes siguen orgullosos de haber tratado de subvertir nuestro orden constitucional a golpe de bombas y balazos contra nucas desnudas.

El final de la dispersión se anunció y se anuncia mientras la ciudadanía asiste a salidas de prisión como la del dirigente de ETA Santiago Arrospide Sarasola, alias Santi Potros, autor de más de una treintena de asesinatos, protagonista de las pesadillas de las víctimas de Hipercor o de República Dominicana y un ejemplo más de la no colaboración con las autoridades en el esclarecimiento de más de 300 asesinatos irresueltos. Es en este punto donde el debate sobre el final de la dispersión debe tomar forma, sobre todo tras la oportunidad que se abre tras el anuncio de disolución de una organización cuya disciplina en las cárceles será cada vez más difícil de sostener.

El acercamiento de reclusos terroristas se puede llevar a cabo a través de dos vías. La primera, después de que los presos de ETA repudien el terrorismo de manera individualizada y clara e inicien de forma real el camino de la reinserción, lo que necesariamente conlleva -si hay repudio claro y voluntad real de reinserción- la necesidad de colaborar con las autoridades en el esclarecimiento de asesinatos no resueltos. Ésta es la vía que debemos defender todos los demócratas y es la que defiende el PP vasco.

Hay, no obstante, una segunda vía, la que aboga por llevar a cabo el final de la dispersión cambiando las reglas del juego hasta ahora defendidas no por gobiernos de uno u otro color, sino por el Estado en aras de derrotar al terrorismo en España. Y cambiar las reglas del juego supondría llevar a cabo el acercamiento a cambio de nada. Significaría acercar a presos orgullosos de serlo que, precisamente por ello, al salir de prisión serían recibidos con banda y con música en sus pueblos. Conllevaría que, dado que no iniciarían el camino de la reinserción, jamás colaborarán en el esclarecimiento de asesinatos. "Delación" llaman aún estos reclusos a la colaboración.

Tras el anuncio del nuevo Ejecutivo central de poner fin a la dispersión, han comenzado a surgir argumentos que tratan de justificar una decisión que poco tiene que ver con el cumplimiento de la legalidad y que mucho podría relacionarse con concesiones pactadas en reuniones a puerta cerrada en vísperas de mociones de censura de muy dudosa coherencia política. Se trata de falsas verdades que son ya un peligro en virtud de su capacidad de permear en el Gobierno de Pedro Sánchez. Se exponen a continuación.

"ETA ya no existe, por lo que la dispersión ya no tiene sentido". Quienes consideramos que la desaparición de ETA conllevaría el final de la dispersión siempre creímos que el anuncio de disolución daría vía libre a los reclusos para que estos repudiasen a la banda, iniciasen el camino de la reinserción y colaborasen con las autoridades en el esclarecimiento de asesinatos sin que la organización siguiera prohibiéndoselo a través de su estructura en las cárceles, a saber, el EPPK. El anuncio de disolución de la banda de momento no ha supuesto que los presos de ETA hayan iniciado el camino de la reinserción. Tras el último comunicado de la organización, ¿ha dejado el EPPK de controlar a los reclusos de ETA para que éstos no repudien el terrorismo, no inicien el camino de la reinserción y no colaboren con las autoridades en el esclarecimiento de asesinatos?

No lo parece. De hecho, hace escasas semanas el EPPK comenzó a marcar condiciones al Gobierno central ante lo que consideran un inminente traslado de etarras a las cárceles vascas y navarras. Por boca de sus responsables José Antonio Olarra Guridi y Ainhoa Mujika Goñi -orgullosos autores del atentado con coche bomba en Vallecas en el que mataron a seis personas e hirieron a 44-, el colectivo considera "humillante" que se les pida que renieguen de su pasado criminal y exigen participar en el diseño del proceso de acercamiento. Subrayan, eso sí, su disposición a reconocer el daño causado, fórmula utilizada desde hace años por ETA y por la izquierda abertzale que tiene más que ver con reconocer que las bombas sonaban que con asumir la injusticia del daño causado por el terrorismo.

"La dispersión vulnera los derechos de los presos". Recientemente, coincidí en un programa de televisión con Joseba Azkarraga, ex consejero del lehendakari Juan José Ibarretxe y hoy portavoz de Sare, red de apoyo a presos de ETA. Me expuso que la dispersión vulnera los derechos de los presos. Le expuse que eso no es lo que dice el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH). Me replicó que el TEDH había dictado una sentencia en 2016 contra la dispersión de un preso en Ucrania. Le respondí que era curioso que me hablase de Ucrania y de 2016 y no de España y de 2017, cuando el TEDH rechazó tres demandas de presos de ETA y avaló la dispersión de presos de la banda exponiendo que no hay ningún tipo de "injerencia en el derecho al respeto de su vida familiar" y que España no vulneraba los derechos de los presos porque estos no cumpliesen pena en cárceles próximas a sus familias.

"Acercar a los presos de ETA a Euskadi favorecerá su reinserción". Me pregunto cómo un preso de ETA puede reinsertarse en sociedad en un entorno, Euskadi, en el que se jalea y se homenajea continuamente a terroristas salidos de prisión. Sólo a los reos que no se han reinsertado y que siguen orgullosos de la sangre que derramaron. Para los que reniegan de su pasado criminal, no hay música. Un dato interesante del Observatorio de la Radicalización de COVITE: los homenajes a etarras en las calles del País Vasco celebrados en los primeros seis meses de 2018 superan en un 19% a los que se llevaron a cabo en todo 2017.

No deja de ser llamativo que el Gobierno del PSOE justifique su hoja de ruta haciendo mención a los procesos de reinserción de miembros de ETA y que, al mismo tiempo, la delegación del Gobierno en Euskadi tenga que sumarse a la labor de denuncia del PP vasco ante los continuos homenajes a terroristas recién salidos de prisión. Si el entorno es importante para la reinserción, Euskadi, hoy, no es un oasis alejado del enaltecimiento de terrorismo.

"Acercar a los presos de ETA no es una concesión, sino cumplir la legalidad". Iñigo Urkullu aprovechó su comparecencia tras su primera reunión con Pedro Sánchez para abogar por el cumplimiento de la legalidad penitenciaria. El lehendakari debería saber que la reinserción, como marcan las leyes penitenciarias para las progresiones de grado, debe implicar necesariamente la voluntad de colaborar con las autoridades en el esclarecimiento de asesinatos no resueltos. En este punto, preocupa la vara de medir del PNV en la medida en que presenta como referentes a ex miembros de ETA como Carmen Guisasola, integrada en la vía Nanclares, condenada por encubrimiento y reacia a colaborar en numerosos asesinatos no resueltos. Ella sigue sin hablar.

"Acercar a los presos de ETA favorecerá la convivencia". La convivencia en Euskadi debe sustentarse sobre la base de la verdad y de la Justicia. Premiar a reclusos de ETA orgullosos de serlo sin que antes hayan mostrado de forma clara su repudio al terrorismo y su compromiso con el camino de la reinserción no sólo supone abogar por una sociedad vasca en la que la prioridad es el interés del asesino, no de la víctima. Supone hablar del acercamiento de presos a través de falsas verdades.

Amaya Fernández es secretaria general del Partido Popular del País Vasco.
 


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