AGLI Recortes de Prensa   Sábado 4 Agosto 2018

'Winter is coming'
Juan Carlos Bermejo. vozpopuli  4 Agosto 2018

Tras el dantesco espectáculo vivido con la moción de censura de Sánchez, que le permitió ser el nuevo inquilino de La Moncloa con el beneplácito del Partido Popular aturdido entre un mar de intoxicaciones etílicas protagonizadas por su dimitido presidente, y ante la impotencia de Ciudadanos al constatar que la estrategia había sido equivocada, la actividad parlamentaria ha sufrido un hastío significativo.

Desde entonces, en el Congreso de los Diputados, la sede de la Soberanía Nacional, los temas más importantes parecen ser el avión de Sánchez, el máster de Casado, los huesos de Franco o el impacto de la migración, como ahora lo llaman los horteras, como si las personas fueran aves.

Un ejemplo del mayor de los ridículos que supone nuestra actual composición parlamentaria, fue la irresponsabilidad del Gobierno de la Nación, encabezado por Sánchez, que se presentó en el hemiciclo con una propuesta de aumento de gasto y de déficit sin haber negociado ni estudiado nada previamente con los grupos parlamentarios, y para colmo, las medidas que pretendía realizar Sánchez vulneraban flagrantemente tanto la Constitución como la Ley de Estabilidad Presupuestaria sin que ninguno de los “ministros galácticos” se percatara de ello.

Las propuestas, afortunadamente, fueron rechazadas, pero sorprendentemente no se rechazaron porque vulneraran la Ley o porque no fueran necesarias, sino porque a Podemos le pareció insuficiente el aumento propuesto, mientras un Partido Popular descabezado y un Ciudadanos aturdido, en lugar de tratar de dirigir al Gobierno a optimizar el gasto público mediante la negociación de enmiendas y así terminar para siempre con los despilfarros, para de ese modo derivar los fondos a dónde realmente se necesitan sin tener que subir impuestos o aumentar la deuda y el déficit, prefirieron poner la proa y bloquear cualquier medida sensata de objetivo presupuestario.

Los diputados y senadores españoles viven totalmente ajenos a la realidad del país. En lugar de hacer política para garantizar un futuro con trabajos dignos a los jóvenes, que las pensiones sean sostenibles o que realmente España se comporte como una democracia real, se dedican a asuntos superfluos, pasan el tiempo en comisiones parlamentarias que no se traducen en ninguna medida, afloran sin pudor y a conciencia asuntos turbios irrelevantes que provocan abiertamente una confrontación entre los ciudadanos y aburren a la gente lanzándose dardos unos a otros mientras el país se desangra económicamente y socialmente. Eso sí, sin que ellos rebajen ni un solo milímetro su estatus jurídico privilegiado.

Resulta bastante apropiado en este momento comparar a los políticos españoles con los personajes de la famosa serie de televisión 'Juego de Tronos'.

Los aficionados a esta serie están acostumbrados a ver cómo las diferentes familias (Stark, Lannister, Targaryen o Baratheon) se pasan el día peleando y conspirando, normalmente por intereses personales o asuntos menores que nada tienen que ver con las necesidades de los ciudadanos, para saciar su egoísmo y ansia de poder, en lugar de unirse para derrotar al peligro más importante que les afecta a todos ellos, que no es otro que el Ejército de Muertos, que amenaza con traspasar el Muro, y para ello confían en que la sufrida y desatendida Guardia de la Noche ataje cualquier amenaza que se presente sin armas para ello. ¿A qué les suena esto? ¿Verdad que ya lo vivimos en el año 2007?

Lo más lamentable es que nuestros políticos, ante unos síntomas ya más que evidentes de un grave deterioro económico y de sus terribles consecuencias, en lugar de reunirse y trabajar conjuntamente en desarrollar medidas de contención y de protección a los ciudadanos, volverán a repetir el mismo error del año 2007 que terminó por llevarse por delante a centenares de miles de familias y empresas.

En primer lugar, el dato de crecimiento del PIB del segundo trimestre de 2018 ha sido del 0,6%, lo que significa que la economía se ha desacelerado del 3% al 2,4%. Las razones principales son el descenso del consumo privado que ha pasado de crecer al 0,7 % al 0,2% por el aumento de la inflación (en especial por la subida del precio del petróleo) que ha reducido la renta disponible de las familias, la cual se verá aún más agravada si Sánchez saca adelante la subida de impuestos que pretende. Además, se han hundido las cifras de exportaciones y turismo, cuyo crecimiento está siendo el más bajo de los últimos diez años.

Otros datos preocupantes son que el empleo en el mes de julio ha sufrido un batacazo importante y la Seguridad Social ha perdido en el mes cerca de 200.000 afiliados respecto a junio.

También ha aumentado el crédito del hogar en el mes de junio en más de 9.000 millones de euros, lo que indica que los ciudadanos no son conscientes de lo que se les viene encima, mientras paralelamente, en el mes de junio, las declaraciones de concursos de acreedores en empresas han aumentado un 25%, cifra insólita bastante significativa y que rompe todas las tendencias de supuesta recuperación.

Sánchez ya ha tenido que emitir 7.500 millones de deuda para las pensiones, y alguna unidad operativa estratégica se ha quedado paralizada sin fondos mientras los delincuentes campan a sus anchas"

La recaudación está teniendo serios problemas. Tanto la producida por la Agencia Tributaria como la de la Seguridad Social están creciendo por debajo de lo que lo hace el aumento del gasto asociado, especialmente por el incremento de la estructura del Estado efectuada por Sánchez, para la que no existe tesorería para sufragarla.

De hecho, Sánchez ya ha tenido que emitir 7.500 millones de euros de deuda para pagar las pensiones, y alguna unidad operativa estratégica, como la UCO, se ha quedado paralizada sin fondos mientras los delincuentes campan a sus anchas.

Por cierto, que la reacción del galáctico “Marlaska” ha sido destituir al jefe de la unidad por falta de confianza, el coronel Sánchez Corbí, persona que liberó a Ortega Lara, resolvió el asesinato de Diana Quer, empapeló a los corruptos de Púnica o los Eres de Andalucía, entre otra muchas acciones, sólo porque presuntamente denunció a la opinión pública el colapso de la Unidad, al igual que han hecho recientemente los Estadísticos Superiores del Estado (AESE) sobre la lamentable situación de abandono y manipulación del INE.

Pero esto, apreciados lectores, no es todo, ya que a partir de ahora la contracción se agudizará y se acelerará, el petróleo llegará pronto a 90 dólares reduciendo aún más el poder de compra a las familias, la inflación subirá por encima de 2,5% y el gasto público entrará en una espiral electoralista incontrolada con el consiguiente aumento del déficit y de la deuda pública, ya impagable.

Pero el tema más grave llegará a principios del próximo año cuando el Banco Central Europeo deje de comprar deuda y tengamos que obtener en los mercados 240.000 millones de euros anuales para refinanciar vencimientos y emitir nueva deuda nueva con tipos de interés disparados.

El aplazamiento primero y la suspensión de pagos después, será inevitable, llevándose de nuevo a centenares de miles de víctimas por delante. Además, siendo nuestra economía seis veces mayor que la griega, el posible rescate superará ampliamente las posibilidades de la Eurozona, por lo que quedaremos a expensas del “Ejército de Muertos” con los Stark, Lannister, Targaryen y Baratheon culpándose los unos a los otros, pero con sus respectivos patrimonios puestos a salvo y a buen recaudo a costa de los ciudadanos.

En mayo de 2018, los profesores y economistas Roberto Centeno, Juan Laborda, Juan Carlos Barba y servidor hemos puesto en aviso mediante un informe detallado a los responsables de la Comisión Europea y del Eurogrupo de los graves desequilibrios de la economía española y los riesgos que ello conlleva. El propio presidente del Eurogrupo, Mario Centeno, nos respondió por carta agradeciendo este hecho y acusando recibo.

Señoras y señores; 'Winter is Coming'. Nuestros parlamentarios se pierden en nimiedades, y salvo que una “Daenerys Targaryen” emerja con sus dragones y cambie el escenario político de arriba abajo, los ciudadanos españoles serán arrasados nuevamente.

En mi opinión el personaje puede ser real, y en muchos lugares de España ya es un clamor. Se llama Inés Arrimadas. Valentía y capacidad no le faltan, además hace falta voluntad, característica principal de Daenerys.

PD: Hoy les dedico el tema “Game of Thrones” versionado por la guitarrista Noelle dos Anjos.

Sánchez, fuera de la realidad
 La Razon 4 Agosto 2018

Que el político por antonomasia del «no es no» tilde de «extremista» y «radical» al líder de la oposición sólo puede atribuirse al tacticismo electoral, que admite todos los cinismos, o a una fuga de la realidad, lo que sería más preocupante, si cabe, por tratarse del actual presidente del Gobierno. En efecto, y más allá de la normal discrepancia entre quienes representan opciones ideológicas diferentes, ninguno de los planteamientos del presidente popular, Pablo Casado, admite tales epítetos, mucho menos, cuando el que los adjudica se escuda en supuestas políticas de Estado que, por el contrario, no son más que decisiones gubernamentales, controvertidas, y, a nuestro juicio, bastante equivocadas.

Que sepamos, el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha recibido el apoyo explícito del líder de la oposición en las dos cuestiones fundamentales de esta hora española: la defensa de la unidad de la Nación, amenazada en Cataluña, y el respaldo a la figura del jefe del Estado, puesta en cuestión por la extrema izquierda de Podemos y por los separatistas catalanes. Que Pablo Casado no esté de acuerdo, y lo exprese, con el proyecto de imposición fiscal del Gobierno, con ceder privilegios a los nacionalistas catalanes, con la evidente torpeza con que se ha abordado la política migratoria, con el retroceso estratégico que supone volver a la barra libre de la deuda o con la agitación necrófila y sectaria del cadáver de Franco no le convierte en radical o extremista, si no en representante de lo que piensan, con toda seguridad, la mayoría de los ciudadanos.

Más aún, cuando hemos asistido a una comparecencia pública –la primera rueda de Prensa abierta que concede Pedro Sánchez desde que llegó a La Moncloa– con intervenciones que rayaban en el surrealismo. Así, que el político que más se ha opuesto a la reforma laboral de Mariano Rajoy y ha acuñado términos como «trabajo basura» para desvirtuar los avances en la lucha contra el desempleo; que el mismo dirigente que se negó en redondo, sin opción, a negociar los presupuestos generales del Estados y votó en contra del techo de gasto, se apropie, sin mover un músculo, de la buena marcha de la economía, del descenso de la prima de riesgo, del aumento del turismo o, incluso, de las mejores condiciones otorgadas a las pensiones de viudedad y del acuerdo contra la violencia de género, como hizo ayer, describe una manera muy personal de entender la política.

La realidad, sin embargo, es tozuda y suele ser refractaria a los voluntarismos. De momento, el hecho es que Pedro Sánchez no sólo está gobernando con los Presupuestos que elaboró el PP y que aprobó el Congreso, sino que han sido sus propios aliados en la moción de censura los que le han tumbado el techo de gasto para el próximo ejercicio o le emplazan a una imposible negociación sobre el derecho de autodeterminación de Cataluña.

Por lo tanto, es legítimo describir como meramente voluntarista tanto su insistencia en agotar la legislatura como su rechazo a mantener abierta la vía judicial contra el separatismo catalán o sus propuestas de gasto público. No parece, pues, que el actual presidente del Gobierno pueda garantizar la estabilidad política más allá de lo que convenga a sus aliados de ocasión, a menos que –en un giro que sus expresiones de ayer plantean muy azaroso– busque, ahí sí, un acuerdo de Estado con el Partido Popular, al menos, para afrontar el delicado escenario económico que se avecina. Por primera vez en los últimos cuatro años, el crecimiento del PIB ha sido inferior al 3 por ciento, los intereses de la deuda española a medio plazo se han incrementado un 9 por ciento y la creación de empleo se desacelera. Síntomas que aconsejarían una política menos expansiva del gasto público y mayor competitividad del tejido empresarial.

Pablo ‘mangosta’ Casado
Jimmy Giménez-Arnau okdiario 4 Agosto 2018

El problema más grave con el que se topa este joven palentino es la política española, en manos de un aficionado que, con tal de seguir siendo presidente del Gobierno, sería capaz de extraditar a sus países de origen a los migrantes que ahora acoge. Aguantar el rollo de un narcisista que no para de mentir cada vez que grazna, aunque sea en Moncloa, su estanque dorado, ya tiene su mérito. Aún así, como era previsible, tras el inútil coloquio de líderes, el de Castilla y León dio la cara y atendió a la prensa, mientras el de Tetuán se esfumó entre bambalinas palaciegas cual ladino que es. Actitudes claras y grises, estilos diferentes.

En mi zoo político ya retraté al cebú Rajoy, al lince Rivera, al cisne Sánchez, a la hiena Iglesias e incluso a Torra, el tejón, pero, por ser sincero, siempre eche en falta un animal con apariencia humana tan arriesgado y valiente como la mangosta Casado, a quien incluyo en la clasificación científica de esta infame Animalia. La mangosta es un carnívoro único y maravilloso que destaca por su ágil bravura y que no duda un solo instante en dar un paso al frente cuando toca defender su territorio, enfrentándose a cuantos traidores pretenden invadirlo. Su pequeño tamaño no lo echa para atrás pues tiene más huevos que los que desova una tortuga en las arenas del trópico.

En África negra y en casi toda la India se festeja la lucha entre este herpéstido y cualquier serpiente venenosa, lucha en la que el buen mamífero placentario no suele salir herido. Por eso apodo, a Pablo Casado, mangosta, porque sobrevivió al caos que dejó tras sí el cebú Rajoy para librarnos de ofidios y otros depredadores letales que abundan en nuestro convulso zoo. Como la mangosta consiga entenderse con el lince, otro astuto y bravo animal político, al cisne le van a quedar menos plumas que hay en la Gran Reserva Sioux después de haber sido desmantelada.

Así que el cisne y sus bobos colegas del CIS pueden seguir aireando cuantas destartaladas encuestas les antoje, pues nadie con dos dedos de frente se cree que un ganso a la deriva va a obtener la mayoría en las urnas, de convocar elecciones. ¿Es suficiente con decir: la eterna presidencia soñada por el desplumado, ni siquiera equivale a un mal sueño salido de sus trivialidades? ¡Ojo con la mangosta, que cree en lo que dice y lo tiene muy claro! ¡Más claro que el agua! En cambio, tú, cisne vanidoso, sólo crees las idioteces que inventan tus colegas del CIS, que rima con…

Moldeando la opinión pública
Alguien como el doctor Sánchez representa las aspiraciones del españolito medio
Juan Manuel de Prada ABC 4 Agosto 2018

Dictaminaba Borges que las democracias son un curioso abuso de la estadística; si hubiese podido extender, más específicamente, su diagnóstico a la democracia española la habría definido como un prolijo abuso de las encuestas del CIS.

El llamado Centro de Investigaciones Sociológicas se ha erigido en el tabarrón máximo de nuestra democracia, actuando al modo de un oráculo sobre las preferencias políticas de las masas cretinizadas, como una mezcla de consultorio zodiacal y ranking de audiencias televisivas. Sus periódicos barómetros (¿y por qué no denominarlos «termómetros», o «sismógrafos»?) se han convertido en el catecismo botarate de nuestros políticos, que adaptan su conducta y su ideología y hasta su manicura a las directrices veleidosas de este oráculo tornadizo. Lo más irrisorio del asunto es que los barómetros de marras aspiran, con sus índices y porcentajes amañados, a ser una herramienta capaz de influir sobre nuestras decisiones futuras. Del mismo modo que las predicciones borrascosas del hombre del tiempo nos disuaden de salir de casa, o los shares raquíticos pueden condenar a un programa televisivo a su extinción, se supone que las estimaciones del CIS deben influir sobre nuestra «intención de voto», si es que el voto es un acto premeditado y no una mera compulsión o acto pauloviano.

La más reciente encuesta del CIS otorga una intención de voto fastuosa al doctor Pedro Sánchez y a sus huestes. Camilo José Cela, que miraba la política española con una suerte de cinismo cachondo, me repetía a menudo que el español es por naturaleza cateto y arrimadizo al poder, con vocación de gozquecillo lamerón; y este barómetro del CIS no hace sino reflejar esta penosa vocación del pueblo español, que aclamaba enardecido a Alfonso XIII y quince días celebraba exaltado su marcha al exilio, que lloriqueaba huérfano ante el cadáver de Franco y quince días después escupía ante su tumba gargajos irreprochablemente democráticos. Tampoco se pueden despreciar, al explicar el fervorín que ha provocado la llegada del doctor Pedro Sánchez al poder (tan ardoroso como pasajero), dos efectos sobradamente estudiados por la psicología de masas: el «efecto Dunning-Kruger», según el cual las personas más inconscientes e inanes despiertan siempre mayor confianza entre las masas cretinizadas, que las percibe como personas resueltas; y la «ley de la trivialidad de Parkinson», según la cual el político inane agrada más a las masas, porque plantea soluciones triviales y demagógicas a los problemas más peliagudos. Aparte del servilismo gubernamental propio del español y de estos efectos estudiados por la psicología de masas no debemos olvidar tampoco que alguien como el doctor Sánchez, con su currículum de tócame Roque y su propensión a viajar gratis por todo el morro, representa las aspiraciones del españolito medio, tan gorrón como pretencioso. Viendo a un tipo como el doctor Sánchez, el español exclama, imitando a Baudelaire: «Mon sembable, mon frère!».

Causa, en cualquier caso, bochorno intelectual asistir a los rifirrafes interpretativos entre facciones políticas a propósito de los barómetros del CIS. Son siempre los mismos, aunque se intercambien los papeles de quienes hinchan pecho o escupen espumarajos. Las encuestas del CIS no son, a la postre, otra cosa sino turbios guisos -con su aliño de manipulaciones- de un negociado dedicado al agitprop y puesto siempre al servicio del gobierno de turno, para moldear en su beneficio la llamada «opinión pública». Pues, como bien sabía Rousseau (y sobre esta convicción se funda su contrato social), nada hay más fácilmente manipulable que la opinión pública.

Desconfianza mutua.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 4 Agosto 2018

CRISTINA NARBONA MARCA LA AGENDA DE PABLO CASADO Y QUIERE CREER EN SU LEALTAD. PABLO CASADO QUIERE FIARSE DE PEDRO SÁNCHEZ, PERO ESTARÁ VIGILANTE. (Y ES QUE NO ES DE FÍAR)

Al menos la primera reunión entre el Presidente del Gobierno promocionado y el jefe de la oposición duró algo más que para tomar un cafelito. Todos recordaremos la primera visita de Sánchez a la Moncloa para visitar a Mariano Rajoy, batió el récord de la brevedad. Tanto que no dio tiempo ni siquiera a pedirle a Sánchez esa lealtad y sentido de Estado, en quien no dudó en buscar insistentemente el apoyo de los enemigos de España hasta que ha conseguido desbancar (quitar del banco del Gobierno en el Congreso de los Diputados)) a su enemigo, que no oponente político para ponerse él, El caso es que la reunión duró unas más que protocolarias tres horas. Y eso es mucho tiempo como para solo hablar del tiempo, de la familia y de las futuras vacaciones de verano. Una reunión que pretendía tomar el pulso a Pablo casado, cuyo rápido y sorprendente ascenso en el PP y, sobre todo, su discurso nítido sin complejos, ha sido visto como un peligro eminente tras años de ausencia de una derecha distinguible y no camaleónica que disputaba al PSOE incluso en ese indefinible centro.

El caso es que de la reunión, como siempre, solo ha trascendido lo que los protagonistas han querido que se sepa de lo tratado y no del clima, ni del contenido real ante formas tan opuestas de posicionarse precisamente en asuntos de Estado esenciales como es el desafío secesionista de los golpistas dirigentes catalanes, o el tema de la inmigración ilegal y la defensa de nuestras fronteras, que son las de la UE en el espacio Schengen de libre circulación de bienes y personas. Y lo que ha trascendido solo se puede resumir en una palabra “desconfianza”. Y quizás en el caso de Pedro Sánchez habría que añadirle la de “pánico”. Tal es así que tras la reunión no quiso dar su impresión de esta y dejó que fuera Cristina Narbona, en la sede central del PSOE en la calle Ferraz, la que le sustituyera. Y para más INRI hoy ha querido aprovechar el atril de la Presidencia para insultar a su visitante y llamarle “extremista” y “radical”. Una bajeza propia de quien siente sobre el cogote esa sensación de peligro inminente que produce escalofríos y pone los pelos de punta.

Sea como sea, Cristina Narbona no perdió ni un segundo en querer marcarle a Pablo Casado cual debería ser su actitud en la oposición y que “entienda su papel”. Para ello le conminó a “una oposición leal y responsable en las cuestiones más delicadas de la gobernabilidad”. Y le reprocha la actitud del PP: “Hay que pedirle que si está comprometido con la regeneración de su partido mire hacia delante y no hacía detrás, porque su partido no ha hecho una oposición responsable ni leal en cuestiones como la lucha antiterrorista”. A continuación, no duda en afearle su discurso de advertencias a Pedro Sánchez y su Ejecutivo sobre esos temas “de Estado” y que “comprenda que su arranque en su liderazgo ha sido completamente equivocado”. Unas declaraciones que junto a las de hoy de Pedro Sánchez, denotan el pánico que ha provocado en esta izquierda radical que representan el PSOE de Pedro Sánchez y PODEMOS ante la aparición de un liderazgo en una derecha que no se acompleja de serlo y desnuda la demagogia y populismo de los mensajes de esa izquierda acostumbrada a enarbolar la bandera de la superioridad moral y derechos sociales.

La comparecencia de Pedro Sánchez de hace unas horas no ha podido ser más sectaria, auto complaciente y digna de un individuo cuyo objetivo es mantenerse en el poder aupado por unas encuestas cocinadas hasta la náusea para evitar convocar elecciones por no estar legitimado por las urnas para acometer los cambios que quiere poner en marcha. Se enroca en su poltrona y se desdice de su anterior discurso cuando estaba en la oposición, sin aceptar para sí el mismo rasero que exigía a Rajoy. Entre las perlas que ha ido soltando desde ese atril privilegiado para dar cuenta de sus primeros dos meses de asalto y okupación de la Moncloa, destaco las siguientes declaraciones:

- “La moción de censura y el cambio de Gobierno han supuesto una nueva era en la democracia española”. (Desde luego, es la primera vez que se constituye un Gobierno salido de una moción de censura apoyada por aquellos que quieren destruir España. Y es la primera vez que se quiere gobernar en franca minoría e implantar un programa de Gobierno no avalado por las urnas en unas elecciones generales.

- “Hoy los ciudadanos se reconocen en su Gobierno, y eso es muy importante. Caminamos todos en la misma dirección compartiendo objetivos”. Por supuesto que unas encuestas no son aval para justificar esas declaraciones y solo valen los resultados obtenidos en unas elecciones generales, cosa a la que se opone de modo visceral y antidemocrático.

- Se intenta poner “plumas ajenas” esperando que se creen 450.000 nuevos empleos en este año, cosa que no corresponde precisamente a su apoyo a la política laboral lanzada por el PP y el Gobierno de Mariano Rajoy que ha conseguido que se alcancen y superen los 19 millones de puestos de trabajo.

- Respecto al desafío secesionista de los golpistas catalanes se refirió a la oferta de Pablo Casado: “Agradezco el apoyo, pero pido altura y que hagan una oposición de Estado. Que el PP sea leal como fue el PSOE al Gobierno de España de entonces” y anunciar una estrategia incomprensible donde solo habrá política ¿? :” vamos a aplicar la legalidad, pero el Ejecutivo no quiere abrir ninguna vía judicial más. Hay que solucionarlo desde la política”. Entonces ¿Cómo se va a parar las desobediencias y desplantes del Parlamento autonómico de Cataluña dominado por los mismos golpistas que ahora están presos o huidos de la Justicia? ¿No piensa poner ningún recurso al Tribunal Constitucional?

Una comparecencia propagandística e innecesaria ya que ni siquiera ha llegado a cumplir los famosos “100 días” de gracia que se suelen conceder a quien asume el poder. En este caso a quien intenta desesperadamente mantenerlo a toda costa imponiendo una minoría parlamentaria y la vía del Decreto Ley ara satisfacer las exigencias de aquellos que le están pasando factura por su apoyo en el asalto al poder. Y mucho menos s, como es previsible, pierde esos apoyos forzado por una actitud decidida de esta nueva oposición que representa Pablo casado, enemigo número uno de esta izquierda revanchista, extremista y radical que representa el PP y su aliado ocasional PODEMOS.

Ha sido una auténtica vergüenza no comparecer ayer tras la reunión con el jefe de la oposición, que no olvidemos representa nada menos que a 137 escaños en el Congreso frente a los 84 de este PSOE de Pedro Sánchez, y hacerlo hoy para insultarle sin poder defenderse, despedirse antes de su periodo vacacional y avisar de sus intenciones a la vuelta, posponiendo decisiones como la famosa exhumación delos restos del dictador Francisco Franco del Valle de los Caídos, o la ignominiosa destitución del responsable máximo de la UCO y poner a alguien más bizcochable y de nula experiencia en la investigación. O esas reuniones con los golpistas de la Generalidad con una agenda donde se trata de todo incluso de lo que no admite ninguna discusión como es la Unidad de España, aunque se incluyan propuestas tan deshonestas como la de incluir una disposición adicional que facilite la desigualdad entre españoles.

Una comparecencia digna del personaje populista y demagógico que además se cree su papel de ser todo un estadista y no deja de ser un ex “culiparlante” y un vergonzosamente cesado Secretario General de su propio partido, ambicioso, soberbio y egoísta que siempre ha buscado el objetivo de auparse al poder y no soltarlo sin importarle ni el cómo ni el con quien lo consiguiese. Una auténtica desgracia a la que nos tiene acostumbrados un PSOE que ha terminado por escorarse a la ultraizquierda. Alguien, en suma, que no inspira ninguna confianza y no es nada de fiar.

Pablo casado es el enemigo que batir y se usarán todos los medios de desprestigio y acoso mediático y personal, incluida una jueza puntillosa en exceso que quiere ignorar declaraciones exculpatorias en una clara actitud sectaria de quien no pretende hacer justicia sino cobrarse una pieza que resulta incómoda para aquellos con los que coincide en ideología.

Habrá que ver hasta dónde están dispuestos a llegar para conseguirlo.
¡Que pasen si pueden un buen día!

El CIS de Tezanos, la voz de su amo
EDITORIAL  Libertad Digital 4 Agosto 2018

En pocas ocasiones un barómetro del CIS ha resultado tan oportuno para el partido en el Gobierno como el publicado este jueves, sólo un día antes de que Pedro Sánchez dé, por fin, su primera rueda de prensa en solitario como presidente, pues le vaticina un triunfo estupefaciente en las próximas elecciones generales, esas que Sánchez se niega a convocar en clamoroso incumplimiento de la palabra dada cuando perpetró su moción de censura de la mano de lo peor del arco parlamentario.

Lo cierto es que la fecha del trabajo de campo le venía que ni pintada al PSOE: sólo había pasado un mes de su toma del poder, y en el PP aún no se había instalado en la Presidencia Pablo Casado tras propinar un correctivo extraordinario a la fracasada Soraya Sáenz de Santamaría.

Aun así, el, por así decir, controvertido resultado ha sorprendido a todo el mundo, menos al cocinero Tezanos, que ha decidido que los socialistas subirían ocho puntos y que todos los demás grandes partidos perderían posiciones. Los cambios son mucho más radicales de lo que suelen dibujar los estudios del CIS, y al PSOE se le concede mucha más fuerza que en las últimas encuestas publicadas por otras empresas, mientras que sus rivales lucen mucho más débiles.

Cocinas aparte, es obvio que el estudio está desfasado: la llegada de Casado a la Presidencia del PP ha vuelto a alterar el escenario político de forma significativa, y una encuesta que no recoja esta variable es sencillamente inútil para lo que se supone que ha de servir: tomar el pulso a la sociedad en un momento determinado.

Llama la atención que la poderosa maquinaria estatal sea mucho más lenta que las empresas demoscópicas privadas, a pesar de contar con unos medios muy superiores: mientras éstas son capaces de procesar y analizar sus datos en unos pocos días, el paquidérmico CIS necesita casi un mes, lo que hace que sus barómetros nazcan con frecuencia ya caducados.

Sea como fuere, la morosidad no es, por desgracia, el principal problema del CIS. El principal problema del CIS es su politización, que todos los políticos denuncian cuando no lo tienen en sus manos pero que no hacen más que explotarla en cuanto se les presenta la ocasión.

Si esto siempre ha sido cierto, en el muy poco tiempo que lleva en el poder Sánchez lo es de una manera especialmente obscena, dado que el individuo al que ha colocado al frente del organismo, más que público, gubernamental es José Félix Tezanos, salido directamente de la Ejecutiva Federal del PSOE. La militancia de Tezanos contamina todo lo que haga en clave política un CIS permanentemente bajo sospecha. De hecho, lo estaría incluso si las cifras de sus estudios no fuesen tan, digamos, abracadabrantes como las dadas a conocer este jueves, que curiosamente han inflado los resultados del PSOE tal y como los ha venido inflando Tezanos en los últimos años.

Qué bochorno. Y, para mayor escarnio, la factura la paga el ciudadano al que se pretende pastorear y manipular con la mayor desvergüenza.

La hora definitiva de Europa
Jesús Laínz  Libertad Digital 4 Agosto 2018

Se acerca a grandes zancadas el momento en que el Viejo Continente tendrá que decidir si quiere seguir existiendo o si se deja morir.

Con aceleración creciente, los habitantes de nuestro planeta asistimos a un proceso nuevo en la historia, aparentemente imparable, bautizado con el confuso nombre de globalización. Dicho proceso, consistente en la progresiva conversión del orbe entero en un mercado único regulado por entidades supranacionales, implica la eliminación gradual de las soberanías nacionales mediante la fusión de los Estados en estructuras superiores y la simultánea eliminación de los sujetos nacionales mediante el traslado masivo de poblaciones. De este modo, al fin de los Estados le acompañará el fin de las naciones.

Muchas personas e instituciones –y no precisamente las menos influyentes, como Soros, la ONU y la UE– consideran que las diferencias entre los pueblos son obstáculos para el progreso y la paz, por lo que sería deseable que todos los hombres vivieran del mismo modo, tuvieran las mismas opiniones, se rigieran por las mismas normas y estuvieran sujetos a la autoridad del mismo Gobierno global.

Pero quizá habría que considerar la posibilidad de que el paso de una apisonadora uniformizadora mundial condujera a un desolador empobrecimiento contrario a la realidad de la humanidad. Nada hay que indique la necesidad de la supresión de toda diferencia nacional. Son indemostrables las ventajas que tal unificación comportaría, y quizá fuese demasiado grande el riesgo de destrucción de un sinfín de cosas valiosas nacidas de la misma naturaleza del ser humano.

Además, a ello hay que añadir las poderosas herramientas de control que la técnica actual pone en manos de los gobernantes –y más que seguirá poniendo–, lo que abre a los pocos empeñados en defender la libertad y dignidad del hombre perspectivas no precisamente tranquilizadoras. Ya lo dijo hace siglo y medio Ernest Renan:

La existencia de las naciones es buena, incluso necesaria. Su existencia es la garantía de la libertad que se perdería si el mundo no tuviera más que una ley y un amo.

Éste es el gran reto con el que habrá de enfrentarse el mundo del siglo XXI, reto ante el que palidecen todos los demás, por grandes que puedan parecer a los miopes que nos gobiernan y los ciegos que les siguen. Y muy especialmente deberá enfrentarse a ello Europa, la porción más afectada del planeta.

Europa es un continente de marcadas características y de esencial papel en el devenir de la humanidad. La pervivencia de todo ello está hoy en peligro debido al autoodio de unos europeos avergonzados de serlo, su escasa natalidad y la creciente inmigración extraeuropea. Los violentos sucesos en la frontera de Ceuta vuelven a demostrar que las leyes de la geopolítica hacen de Europa el receptor necesario del exceso demográfico y la ineficacia política africana, explosivo cóctel que no parará de enviar inagotables riadas de inmigrantes ilegales a un continente que, antes o después, tendrá que imponer sus límites o naufragar en el caos. La población actual de la UE es de 500 millones y la de África, de 1.225. Según las proyecciones demográficas de la ONU, la población europea irá disminuyendo notablemente en las próximas décadas debido a los pocos nacimientos y los muchos abortos. Por el contrario, la población africana se duplicará en los próximos treinta años, a una media de 40 millones anuales. Si ya hoy la llegada de unos pocos miles provoca los problemas que estamos viendo, imaginemos la avalancha que se precipitará sobre Europa en unos años en los que África avanzará rápidamente hacia los 2.400 millones. A lo que hay que añadir –no lo olvidemos– una Asia en perpetua ebullición. Creer que acoger a los que llegan en pateras resuelve los problemas de África es lo mismo que intentar vaciar el Océano con un cubo y una pala.

Para justificar el fenómeno y acallar las pocas voces que se atreven a oponerse suele emplearse el argumento económico: el mantenimiento del sistema necesita que mucha gente de países con bajos ingresos y rápido crecimiento poblacional se mude a países con altos ingresos y una población estable o decreciente. Pero el problema es que los pueblos no viven para la economía, sino al revés. La economía no es un ente autónomo legitimado para imponer su voluntad pese a quien pese y cueste lo que cueste. Esto no parecen entenderlo quienes se muestran decididos a incrementar eternamente la producción aunque tengan que destruir el último árbol del último bosque, explotar a millones de personas por sueldos misérrimos o deportar países enteros a otros continentes. Muchos incautos adoran la inmigración porque así lo ordena el evangelio progre y porque no se han parado a reflexionar un minuto sobre la evidencia de que promover la inmigración no resuelve las causas que la provocan. Aceptar la inmigración como si se tratase de un fenómeno atmosférico, en vez de intentar eliminar sus causas, implica condenar a muchos millones de personas a seguir sufriendo los mismos problemas.

Números aparte, lo más grave es el choque cultural, religioso y jurídico que sufren tanto las poblaciones trasladadas como las receptoras, con el efecto a largo plazo de la desaparición de formas de organización social varias veces milenarias. Porque la globalización conlleva el riesgo de un aniquilamiento cultural que pocos se atreven a mencionar. Giovanni Sartori se preguntó a principios de este siglo "hasta qué punto la sociedad pluralista puede acoger sin desintegrarse a extranjeros que la rechazan". Y, como conclusión de su ensayo sobre el futuro multiétnico al que parece abocada Europa, advirtió: "En Europa, si la identidad de los huéspedes permanece intacta, entonces la identidad a salvar será, o llegará a ser, la de los anfitriones".

Finalmente, ¿hay alguien capaz de negar que este proceso provoca frecuentes conflictos violentos, desde asaltos de fronteras, delincuencia rampante, dramas domésticos, disturbios callejeros y barrios al margen de la ley hasta atentados terroristas? Los vemos todos los días en todos los países de Europa, desde Ceuta y Lampedusa hasta París y Estocolmo. Durante décadas, la opinión universal ha sostenido, sin posibilidad de contradicción, que todos los países, incluidos los del llamado Tercer Mundo una vez descolonizados y dueños de sus destinos, irían progresando paulatinamente hasta equipararse a esas islas de orden y bienestar llamadas Europa y sus prolongaciones de ultramar, principalmente Norteamérica, Australia, Japón y, parcial y relativamente, algunas zonas de Iberoamérica. Pero la experiencia ha demostrado y sigue demostrando que el proceso está siendo exactamente el opuesto: esas islas de orden y bienestar avanzan sin cesar hacia su equiparación con el caos tercermundista. ¿Quién iba a decir a los franceses, los alemanes, los británicos y los españoles de hace sólo una generación que la paz, la tranquilidad, el respeto a la ley, el civismo y la seguridad iban ser cosas de un pasado perdido para siempre?

Se acerca a grandes zancadas el momento en el que Europa tendrá que decidir si quiere seguir existiendo o si se deja morir.
www.jesuslainz.es

La excelencia de España
Manuel Molares do Val Periodista Digital 4 Agosto 2018

La frase atribuida al Canciller de Hierro, Otto von Bismarck, en la que se declaraba “firmemente convencido de que España es el país más fuerte del mundo al llevar siglos queriendo destruirse a sí misma sin conseguirlo” podría contener una gran verdad.

Pronunciada a mediados del siglo XIX, España pasó desde entonces por monarquías, repúblicas, guerras carlistas, pérdida de las últimas provincias ultramarinas, guerras africanas, guerra civil, una dictadura casi cuarentona y una democracia ya cuarentona, que sufre ahora un golpe de Estado separatista.

España sigue. Con gobernantes catalanes pagados por los españoles a los que desprecian y que peregrinan por el mundo pidiendo que expulsen al país de las organizaciones internacionales.

Sin embargo, España tiene muy buena imagen, como acaba de reiterar el Real Instituto Elcano, quizás al haber tenido poco eco el informe reciente del Country RepTrak, del Reputation Institute: lo bueno de España lo callamos los españoles.

Aplicando a los países las técnicas de investigación que señalan la imagen de las empresas en los mercados, el Reputation Institute estudia la notoriedad de los 55 países con mayor PIB del mundo: resulta que España aparece con la decimotercera mejor imagen, por delante de Gran Bretaña, Alemania, Francia e Italia.

Si para las empresas privadas esta calificación influye en su crecimiento, inversión y atractivo, la miso ocurre con los países.

Las campañas del separatismo catalán no han tenido efectividad internacional ni han dañado la economía del conjunto –aunque sí a la catalana—, ni a su imagen general, ni a la cultural, ni a sus valores, el principal la lengua, ni a la política exterior, en la que el país está mejorando su influencia.

Una buena imagen que, masoquistas, nos gusta proclamar que es mala.

La izquierda calla, Bergoglio también
Gonzalo Duñaiturria okdiario 4 Agosto 2018

El proceso revolucionario sandinista de los 70 fue una mascarada de revolución para implantar la dictadura comunista. No se consiguió entonces, pero se pretende ahora. Más de 320 muertos desde abril, más de 1.300 heridos y más de 500 detenidos. Trágico balance de la brutal represión que Daniel Ortega lleva a cabo contra un pueblo que sale a la calle en defensa de sus derechos. La historia es siempre historia, y tal situación ya se produjo con la revolución castrista en Cuba y décadas después, la bolivariana en Venezuela. Y muchos otros ejemplos de falsos “procesos revolucionarios” que no son más que terribles dictaduras comunistas contempladas en muchos casos desde un miope y ridículo velo romántico. No debería sorprender el comportamiento de la izquierda y su visión acólita hacia las dictaduras de corte marxista. Mientras los gobiernos autoritarios de derecha eran perseguidos hasta la extenuación, con apoyo de una derecha liberal acomplejada, las tiranías comunistas siempre gozaron de la simpatía, el respeto y hasta el apoyo de quienes reparten carnets de demócrata.

Nauseabundo vasallaje, mirada melindrosa que refleja el indisimulado reconocimiento y admiración hacia sus “progenitores ideológicos”. Osan dar lecciones de progreso mientras cuestionan las convicciones de los demás, pero reverencian las dictaduras comunistas y median y esconden, eluden y ocultan, en casos justifican, los crímenes del tirano. Infame esa secular doble vara de medir. Relativismo que hoy, mientras Nicaragua sangra, plasman en la elección de sus héroes y ejemplos. Actos y lenguaje, donde lo peligroso de estos progres es ese lenguaje con el que disfrazan sus verdaderos empeños. Verbo amenazante que no desconcertante, por histórico y repetitivo. Como mancha de aceite ha invadido occidente y de forma imperceptible envilece a los llamados hacedores de opinión y a las multitudes que en Europa no lo sufren pues viven hipócritamente en una sociedad de libertad y opulencia. Infecta y envidiable actitud la que posee esta izquierda maestra en amañar la palabra y empobrecer el pensamiento. Mamando de la misma fuente ideológica, aniquila y dilapida la esencia del individuo, mecaniza su alma y mutila su futuro.

Cuanto mal y que responsabilidad la del marxismo cultural con su arma de corrección política convertida en la sempiterna dictadura del pensamiento único. Ocultan su fracaso ideológico y gran parte de los cimientos sobre los que se sustenta este se encuentran hoy reducidos a escombros sin tapar la doblez y lisonja de quienes haciendo guiños a las dictaduras comunistas jamás se les ocurriría vivir en ninguna de ellas. Una actitud histórica que a nadie debe extrañar. Pero si extraña el silencio de Bergoglio, ese sigilo en manifestar su protesta por lo que ocurre en Nicaragua. O no, como cuando afirmó en una entrevista en el diario italiano La Repubblica que “son los comunistas los que piensan como los cristianos”. Sorprende esa tibieza cuando la iglesia está cada vez más perseguida por Ortega y sus partidarios, cuando es la última institución independiente en la que confía el pueblo.

Gran diferencia con Juan Pablo II, que a lomos de honestidad moral derrumbó los dos principios del socialismo real, el de la internacionalización de la clase obrera y la negación del individuo como tal. El actual morador del Vaticano se supone que está labrando nuevos caminos en la “Iglesia del siglo XXI”, pero desde postulados arriesgados, contrarios al dogma tradicional de la iglesia católica, sin duda desconcertantes y aupado en un peligroso precipicio por quienes no paran ingenuamente de aplaudir. Riesgos de la apariencia y el espectáculo donde está en juego la vida y libertad de millones de individuos. Ya lo dijo Giacomo Leopardi, poeta italiano: “Confía en los que se esfuerzan por ser amados; duda de los que solo procuran parecer amables”.

Barcelona se degrada mientras Colau engorda
Liberal Enfurruñada okdiario 4 Agosto 2018

Cuesta trabajo reconocer a Ada Colau en aquella superheroína ‘V de vivienda’ que en 2007 boicoteaba los actos de sus ahora socios de ICV. La que hoy ocupa el sillón consistorial y las portadas de Vanity Fair es una mujer radicalmente diferente, quizá menos por el paso de los años que por el peso de los euros. Y es que mucho deben pesar los 100.000 € al año que se embolsa ella más los que le paga a su pareja, al que, a dedo, contrató como asesor. Y mientras la hucha de Colau engorda, Barcelona se degrada a la vista de todos, incluida la prensa internacional. Barcelona había sido siempre una gran capital de la cultura, del comercio y del turismo a la altura de las más importantes ciudades europeas, pero se ha convertido ya en una ciudad sucia, violenta, desagradable y conflictiva. Una ciudad en la que los manteros actúan a sus anchas mientras los comerciantes y los turistas son maltratados.

A Barcelona le va muy mal con Colau, pero a Colau le va muy bien con Barcelona, sólo hay que verla, tan lozana y tan hermosa ella. La brutal agresión de un grupo de manteros a un turista estadounidense en la plaza de Cataluña no es más que un pequeño ejemplo de en lo que Colau ha convertido a la ciudad. Por las calles del centro y por los túneles del metro de Barcelona una madre empujando el carrito de su bebé no puede pasear, porque los vendedores ilegales se han adueñado de los espacios públicos. La Guardia Urbana de Colau no sólo no les impide ocupar las aceras para su mafioso negocio, sino que a lo que se dedica es a impedir que el comercio tradicional, el que paga impuestos y cumple las leyes, les pueda hacer la competencia, multándoles por sacar tres macetas a la acera, como hicieron con aquella pobre florista.

Mientras Colau callaba tras la agresión al turista, los comerciantes de Barcelona, preocupados por la nefasta imagen de su ciudad, intentaron localizar al agredido para pedirle disculpas y se pusieron en contacto con el consulado de Estados Unidos en Barcelona para manifestarle su condena a la brutal agresión, que es lo que debería haber hecho Colau. Pero Colau no quiere turistas que dejen sus divisas en Barcelona. Ni tampoco le gustan mucho los comerciantes legales. Colau se entretiene echando gasolina al conflicto del taxi que paraliza su ciudad en plena campaña turística, porque la violencia desatada por los taxistas en Barcelona también parece agradarle.

Es lo que suele pasar cuando se vota con las tripas en vez de con el cerebro o el corazón. No hacía falta ser adivinos para, echándole un vistazo al curriculum vitae con el que se presentó a las elecciones, prever lo que esta señora iba a hacer con su ciudad. Sin estudios y sin experiencia ninguna, Colau había dedicado su vida a destruir. Y destruyendo, destruyendo llegó a representante de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca sin haber firmado una en su vida. Catapultada por el trampolín de los indignados por la crisis llegó al cargo de alcaldesa donde, como el escorpión de la fábula, sólo puede hacer lo que está en su naturaleza. Ella sigue siendo la misma antisistema que ha sido toda la vida, sólo que con la cartera bien gorda.

Un Gobierno con los pies de barro
MARISA CRUZ El Mundo 4 Agosto 2018

La obstinación pertenence a las opiniones, la tenacidad a la conducta. Pedro Sánchez vive en la intersección de los conjuntos. Obstinado y tenaz se dispone a combatir hechos que se dan por consumados. Su proyecto y su Gobierno se adornan de adjetivos: europeísta, feminista, ecologista, solidario, liberal, progresista, cualificado y, además, el más "representativo" porque "los ciudadanos se reconocen en él", dice el presidente, pese a que la mecedora del CIS chirría cuando pone de manifiesto que la inmensa mayoría no ha oído hablar nunca -con la honrosa excepción de Josep Borrell y Pedro Duque- de sus rutilantes ministros.

El empeño y la decisión de Sánchez para remar contracorriente es encomiable si no fuera porque amenaza galerna. Las condiciones ambientales y el alboroto de las sirenas lo anticipan. Y el Gobierno, lo admita o no el presidente, con sólo 84 diputados tiene los pies de barro.

Para mantener el rumbo hasta el final de la legislatura, para llevar a cabo los planes y cumplir las promesas con las que pretende rescatar a España "del letargo y la parálisis" y construir un Estado del bienestar digno de envidia, Sánchez necesita una herramienta vulgar: dinero.

Dinero para pagar compromisos, apoyos, proyectos, ofertas. El presidente necesita un Presupuesto a la medida de su plan. Y no lo tiene. He ahí el talón de Aquiles del Gobierno.

Hoy le acompaña la brisa de popa heredada de la primavera económica del PP. Ayer la repudiaba, ahora la ensalza: el ritmo de crecimiento hincha la vela, el empleo antes precario y miserable responde a la brújula y la prima de riesgo dormita cómoda en la calmachicha. Hasta la subida de las pensiones -incluida en las cuentas del Estado pactadas entre el PP, Cs y PNV y rechazadas por el PSOE- son ahora dignas de lucir en la pechera del nuevo Gobierno.

El no es no de antaño es ahora un sí alborozado. Canta la cigarra los regalos del estío dando la espalda al otoño por llegar. Las señales que lo anticipan son rotundas.

El presidente, tenaz, promete presentar al inicio de septiembre la misma senda de déficit y deuda que ya le tumbó el Congreso. La senda que necesita para construir unos Presupuestos a la medida de sus promesas. Se la volverán a tumbar. En esta ocasión será el Senado.

Podría entrar en un bucle perfecto repitiendo propuesta cada 30 días. Así lo admite la ley de Estabilidad Presupuestaria -que, muy a su pesar, es orgánica y no puede modificarse por decreto-, pero es poco probable. Y a partir de ahí, dos opciones: acomodarse al marco de deuda y déficit previsto por el PP reacomodando como pueda las cifras, o admitir sin más la prórroga de los Presupuestos de Montoro.

Hay un tercer camino que ayer los periodistas señalaron insistentemente y que Sánchez descartó de plano como manda el abc de la obviedad política: convocar elecciones anticipadas.

El presidente inesperado no quiere ni oír hablar de ello. O eso aparenta, pese a que él urgió a su predecesor a someterse a una moción de confianza si no era capaz de aprobar sus cuentas.

Hasta Quim Torra se lo sopló desde la lejanía: "Los gobiernos acostumbran a dimitir si sus Presupuestos no son aprobados; esto es un mandato democrático de autoexigencia". Torra lo dijo refiriéndose a su propia dificultad para sacar adelante las cuentas catalanas, pero la máxima es generalizable teniendo en cuenta que la dimisión de un Ejecutivo implica llamar a las urnas.

Pedro Sánchez puede jugar con esa baza. Está en su mano y, además, el CIS de Tezanos se lo facilita. ¿O acaso no se fía de las encuestas y prefiere resistir incluso más allá de lo razonable?

Comisión de Expertos para el Valle de los Caídos
Un informe del PSOE advierte de que la exhumación de Franco “radicalizará” a la sociedad
Luz Sela okdiario 4 Agosto 2018

El informe de la Comisión de Expertos para el Valle de los Caídos, encargado en su día por el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, para analizar la viabilidad de una resignificación del lugar así como la exhumación de las fosas, avisa de que sacar a Franco y a Primo de Rivera puede “radicalizar” a la opinión pública, y desaconseja hacerlo sin “consenso”. Y mucho más cuando la Iglesia no lo autorice.

Así consta en el apartado de votos particulares emitidos por tres de los autores del informe: Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón- uno de los padres de la Constitución-Pedro González-Trevijano- juez del Tribunal Constitucional-y el jurista Feliciano Barrios Pintado.

En el texto, estos expertos se muestran contundentes al considerar que “la exhumación y el traslado de los restos de un jefe de Estado, por incompatibilidad con su régimen político, resultaría hoy impropia en nuestro contexto europeo y occidental presente, donde no se ha dado nada semejante”.

“La hipotética incompatibilidad de tal sepultura con las de los restos cadavéricos que yacen en los osarios es solucionable separando, al menos conceptualmente, los osarios del interior de la Basílica, dando así cumplimiento a la ley de 2007 que distingue el lugar del culto, la Basílica y el cementerio público”, se señala.

Los expertos avisan de que la intervención en la Basílica “es difícil porque exige una negociación con la autoridad eclesiástica y la autorización de la misma, dada la condición de lugar sagrado de la Basílica y la inviolabilidad que a la misma garantiza el Acuerdo de 1979 entre el Estado y la Sana Sede”.

Precisamente, como informó OKDIARIO, la Iglesia no está dispuesta a facilitar el traslado de los restos del dictador sin el consentimiento de la familia, un nuevo revés para el Ejecutivo.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró este viernes que “la democracia llegará al Valle de los Caídos”, pero evitó poner fecha a la exhumación, como sí hizo semanas atrás cuando la fijó en “antes de agosto”.

Ahora, superados esos plazos, el Gobierno socialista se ve en serios aprietos, sobre todo por las trabas jurídicas y el rechazo de la familia Franco, para encontrar una fórmula que permita aplicar lo prometido.

“Lo importante es que se haga con todas las garantías. La decisión política está tomada y este Gobierno va cumplir con el mandato del Congreso de los Diputados”, aseveró Sánchez, que concluyó que “si hemos esperado 40 años, no pasa nada por esperar unas semanas, unos días”.

El informe de los expertos, en sus conclusiones particulares, es taxativo al afirmar que “no es fácil la determinación” de la autoridad eclesiástica. “La del Abad del Valle está trabada por el compromiso adquirido el 23 de noviembre de 1975 en el acto del enterramiento del anterior Jefe del Estado, según consta en el Acta levantada por el Notario Mayor del Reino. Además, el último superior jerárquico del Abad es el Sumo Pontífice, cuyo hipotético recurso supondría una negociación de carácter internacional”.

“La exhumación es inoportuna”
“La exhumación y correspondiente traslado es, al menos hoy, inoportuna y contribuiría a dividir y radicalizar la opinión pública, más allá del consenso parlamentario difícil en sí mismo”, opinaban estos autores, que añadían que “una parte no pequeña de los españoles considerarían que la exhumación supone una descalificación de un largo periodo de la historia de España y a otra parte resultaría muy ingrato el traslado de los restos del general Franco con la dignidad que corresponde a un Jefe del Estado”. “Y todo ello en una circunstancia en que la opinión está y estará más dividida y radicalizada por las graves circunstancias económicas, sociales y políticas presentes”.

Los expertos aconsejan analizar el “impacto” que la exhumación tendrá en la sociedad y contar con las autoridades eclesiásticas
Los expertos aconsejaban que en el caso de que el Gobierno de turno estimase “oportuno” el traslado de los restos “con la dignidad que requiere la inhumación de un Jefe de Estado” debería tenerse en cuenta “el impacto que ello pudiera tener en la opinión pública, para evitar la radicalización de la misma, contar con el más amplio consenso parlamentario y llevar a buen término la negociación con las autoridades eclesiásticas competentes”.

La Iglesia ha decidido, sin embargo, que no colaborará en tanto la familia se oponga. Y se trata de una decisión que viene desde el Vaticano.

La Fundación Francisco Franco, además, se querellará contra Sánchez por profanación si incumple la ley. Señalan que el Gobierno “debe respetar los trámites legales blindados por Ley Orgánica. Si hace uso de un decreto, la forma jurídica será inferior y, por lo tanto, no se tratará de una exhumación sino de una profanación”.

Con la mano abierta
Un coronel de la Guardia Civil en excedencia critica las razones para destituir al jefe de la UCO
Joaquín Collado ABC 4 Agosto 2018

Cesar a alguien puede pretender un nuevo impulso para el funcionamiento de una organización, acometer la asignación de nuevos proyectos para el cesado, o corregir una falta de actitud o aptitud del destituido para el puesto que ocupa.

Quien ostenta la potestad de ordenar un cese actúa, presumiblemente, para conseguir un beneficio para la organización. Su decisión, aún en el uso de sus potestades, debe estar argumentada, bien fundamentada y fuera de toda arbitrariedad. Cesar sin motivos suficientes es darle una bofetada profesional a alguien sin merecerla, cesar al coronel jefe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) careciendo de motivos es soltar una bofetada con la mano abierta, que suena más.

¿Cuáles son las razones para ordenar el cese del coronel Sánchez Corbí? ¿Son los resultados que está obteniendo la Unidad que dirige? ¿Ha incurrido en alguna infracción disciplinaria? ¿Cuáles son los verdaderos motivos? Quien dispone el cese debe exponer los motivos, su decisión no puede ser arbitraria, y dar al cesado la oportunidad de conocerlas e incluso rebatirlas.

Amor a la responsabilidad, ocupar los puestos de mayor riesgo y fatiga, no excusarse con males imaginarios o supuestos, no contentarse con hacer lo preciso de su deber … son expresiones conocidas en el mundo de la milicia que el coronel Sánchez Corbí aplica día a día en su función policial como guardia civil. Esto le hace gozar del respeto y de la plena confianza de sus subordinados, de sus compañeros y de sus jefes, que le envidiamos y le valoramos por su carisma, por su esfuerzo, por su profesionalidad, por su ejemplo, en definitiva, por su liderazgo. Pero en el Ministerio del Interior no se confía en él.

El coronel, asumiendo su responsabilidad y ejerciendo sus obligaciones, comunicó internamente y por los medios oficiales a sus subordinados que no había posibilidad de sufragar los costes que generan las actividades de investigación que van a cargo de los gastos reservados y, por tanto, para evitar consecuencias negativas, se abstuvieran temporalmente de llevarlas a cabo. Nunca ordenó cesar en ninguna investigación.

Una orden responsable y legítima de un coronel, que nunca debió haberse filtrado, podría haber sido ser el detonante de la pérdida de confianza. Curiosa conclusión, si así fuera, cuando parece más lógico desconfiar de quienes no han hecho su trabajo de apoyo para quienes cada día, cada noche, se esfuerzan en perseguir a presuntos delincuentes.

La disciplina se impone a los errores de los jefes, y la obediencia a quien ejerce legalmente la autoridad. No debe ser de otro modo. Pero admirar y seguir, seguimos a los líderes, seguimos al coronel Manuel Sánchez Corbí.

ESPAÑA TRAS UNA DÉCADA DE CRISIS (I)
El desencanto del 15-M: de asaltar los cielos al acomodo
OLGA R. SANMARTÍN. El Mundo 4 Agosto 2018

Durante la primera semana de vida del 15-M, en la Puerta del Sol alguien colgó una pancarta premonitoria que proclamaba: «La revolución será feminista o no será». Tal era el celo con el que al principio los indignados defendían la transversalidad del movimiento y tantas eran las ganas de huir de consignas partidistas que el cartel fue recibido con abucheos y hubo que retirarlo. Ese feminismo que entonces se esquivaba porque se percibía como una reivindicación trasnochada y sectorial es visto ahora como el heredero genuino del espíritu del «sí se puede», después del desengaño que ha provocado Podemos en una parte de los inscritos, quincemayoístas y pensadores que dieron impulso intelectual a esta fuerza política.

No hay mayor símbolo de la crisis, que este mes cumple una década, que esos indignados en acampada, el germen de un nuevo proyecto político ahora agrietado. «Podemos fue una traición fecunda y necesaria al 15-M, pero hoy tiene todas las torpezas e incoherencias de un viejo partido tradicional de izquierdas, al estilo del PCE», expresa el escritor y filósofo Santiago Alba, que dejó de apoyar a Pablo Iglesias ante Vistalegre II. «Podemos se ha convencionalizado, se ha dejado llevar y ha sido acomodaticio. Hay una masa enorme de gente que está desencantada, aunque posiblemente lo voten como se votaba al PSOE, con la nariz tapada», opina Isidro López, diputado en la Asamblea de Madrid por la formación morada, de la corriente anticapitalista. «Los partidos dejan de ilusionar cuando se meten en la dinámica de las instituciones, con sus mismas luchas internas», dice Pablo Gallego, uno de los fundadores de Democracia Real Ya, la organización que impulsó las acampadas de 2011.

Han pasado siete años desde que 30.000 personas tomaran Sol en respuesta a una crisis económica que hirió de muerte a la clase media, derivó en una profunda desconfianza hacia las instituciones y asestó un duro golpe al bipartidismo. Las cosas han cambiado mucho desde entonces. No sólo por la forma tan distinta en cómo se entiende ahora el feminismo. Sino también porque quién iba a decirnos que Pedro Sánchez sería presidente, o que habría primarias en el PP, o que Podemos sólo obtendría el 15,6% de estimación de voto en el último CIS -por detrás de PSOE, PP y Ciudadanos- después de haber rozado los cielos antes de la debacle del 26-J.

Tampoco parece haberle ido mejor al 15-M, al menos en lo formal: el movimiento ha ido diluyéndose y aquellas primeras manifestaciones masivas de aniversario han perdido seguidores, hasta el punto de que este año no se ha convocado ninguna. Sus promotores acabaron peleados. Ya nadie aplaude moviendo las manos silenciosamente. Y el testigo de las caceroladas y los escraches lo ha cogido el independentismo catalán, el gran modelo populista que ha crecido en España -la réplica al Brexit o a los partidos xenófobos europeos- al calor de la crisis y de la sentimentalización de la política.

«Independentismo y populismo son movimientos que conocen muy bien las técnicas para tomar el poder, pero que, una vez que lo toman, no tienen muy claro qué hacer con él», escribe el filósofo José Luis Pardo en Estudios del malestar (Anagrama).

De partido antipartido a partido-empresa
Podemos es un partido populista, en la acepción de su gurú Ernesto Laclau de impugnar el orden establecido por parte del pueblo; es decir, de «los de abajo que luchan contra los de arriba». Y es, quizá, en ese ascender hacia arriba donde reside la derrota de su revolución. El partido antipartido se convirtió en un partido-empresa. Las tiendas de campaña de Sol se transformaron en un sueño aspiracional de la «casta» con forma de hipoteca en la sierra de Madrid, «ese chalé que representa desde los años 80 la metáfora del rápido ascenso social» de la burguesía, según Isidro López, y, sobre todo, «una decisión privada y personal que nunca debió convertirse en un plebiscito peronista que se cargara sobre los inscritos», apunta Santiago Alba.

Los vicios de Podemos se resumen en que, además de no haber asaltado los cielos, se ha mimetizado con las instituciones, ha renunciado a sus principios -el proceso constituyente, el cuestionamiento del régimen del 78, la renta básica- y concentra buena parte de la capacidad de decisión en unos pocos. Se ha visto en el último mes, cuando la ausencia de Iglesias y Montero por el nacimiento prematuro de sus mellizos ha dejado descabezada la formación.

¿Qué ha ocurrido? ¿Por qué se ha desinflado el fervor del indignacionismo? ¿Por qué aquellos que gritaban «no nos representan» vuelven a sentir que «no nos representan»?

«El 15-M fue explosivo, pero fugaz», responde César Rendueles, profesor de Sociología en la Universidad Complutense de Madrid. «Se movió por estallidos, pero tuvo dificultades para consolidarse y convertirse en un movimiento capaz de iniciar procesos de transformación social duraderos. Podemos es igual: se ha generado a través de la movilización, hace de los mítines prácticamente manifestaciones y, cuando decae, se convierte en un partido casi sin organicidad. Se recurre a lo que se puede: medios de comunicación, democracia de audiencias... ¿Cómo se transforman estas emociones en una forma articulada en la vida pública sin sindicatos o asociaciones? ¿A qué recurrimos si no es a las redes sociales? Es complicado».

Rendueles, uno de los fundadores del colectivo Ladinamo y militante en la izquierda desde adolescente, vivió el 15-M con «muchísima ilusión», llegó a Podemos con «fascinación» y ahora siente cierto desencanto por el «personalismo» o «hiperliderazgo» que ejerce la dirección del partido, «incompatible con una cultura democrática más profunda», en su opinión, aunque «tampoco está clara cuál es la alternativa». «Soy crítico, pero no tengo nada que ofrecer a corto plazo», reconoce.

«Hubo un momento, tras el 26-J, en que todo se empezó a quebrar. Los puñales volaban, vi amistades de años que se rompían... se convirtió en un partido más del régimen», cuenta el músico Nacho Vegas. «Creo que ahí fue cuando me desencanté. Recuerdo que dos días antes del 26-J estaba tocando en el Matadero y era ilusionante. Creíamos que íbamos a pasar al PSOE. Luego, el bajón. Y desde entonces empezaron a echarse la culpa unos a otros y a sacar los trapos sucios. Las luchas intestinas lo estropearon».

Luis Alegre, ex secretario general de Podemos en Madrid, trata de quitarle hierro al asunto. «El nivel de ilusión, novedad y frescura con el que arrancó tenía fecha de caducidad, pero Podemos no se desploma, se mantiene como un actor central. Ya hemos asumido que en el mapa político hay cuatro actores. Puede parecer que no han cambiado las cosas, pero no es verdad. El 15-M nos deja una nueva sintaxis, otra atmósfera en la que los partidos intentan tener más cautela y un nuevo sentido común de regeneración, participación y democracia».

El 15-M dejó huella. Entre otras cosas, forzó a los políticos a atender el clamor ciudadano. Pero cada vez hay más voces que piensan que su calco político, Podemos, debe evolucionar. ¿Hacia qué? Vegas cree que hay que «apostar por un municipalismo que de verdad baje a la arena; mirar lo que ha pasado el 8-M y tomar nota de dónde está la fuerza transformadora, que no se encuentra en el Congreso, sino en la calle».

«O Podemos se convierte en un nicho acantonado tipo IU o se prepara el camino hacia otra cosa en expansión. Pero algo hay que hacer», apunta Isidro López. Pablo Gallego, que dejó el activismo en 2015 «porque el partido era: 'O estás con las mayorías o no eres nadie'», está convencido de que «la evolución del 15-M no es Podemos, sino el feminismo y las protestas de los jubilados», sobre todo en un horizonte que no parece libre de futuras crisis.

El malestar persiste en un contexto volátil e inestable en el que las novedades se suceden a tal velocidad que cuesta asimilarlas. Los nuevos partidos se parecen cada vez más a los viejos, mientras PP y PSOE intentan plegarse a la voz de la calle al tiempo que regresan a sus esencias para recuperar el protagonismo perdido. Santiago Alba advierte que «el voto se ha desideologizado» porque los de 40 años para abajo «no tienen memoria ni vínculos con el pasado» y votan en función de cómo les ha ido. Por eso, si el descontento no se canaliza bien, los antiguos indignados se convertirán en emuladores de quienes en EEUU y Francia apuestan por Trump o por Le Pen. «Ese sector de la población que siguió el 15-M y que ahora está desencantado con Podemos puede acabar respaldando a tentaciones dextropopulistas, esas fuerzas identitarias contra las que precisamente nos vacunó el 15-M».

Diputados de la 'nueva política'
Las elecciones de 2015 trajeron un Congreso inédito: dos partidos nuevos ocuparon 109 de los 350 escaños. Un tercio de los votantes había elegido partidos que se presentaban por primera vez a unas generales. Los nuevos partidos demostraron después que habían venido para quedarse. En las elecciones de junio de 2016, Podemos y Ciudadanos volvieron a conseguir un tercio de los votos. El barómetro del CIS del pasado abril llegó a colocarlos por encima del 40% de los votos. Y ahora, tras la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno, las encuestas aún los colocan en torno al 37%.

Ninguno de los cuatro grandes partidos tiene garantizada la supervivencia a largo plazo, pero los recién llegados cuentan con una ventaja: Podemos y Ciudadanos son los preferidos de los jóvenes. Según la encuesta postelectoral del CIS de 2016, el 47% de los votantes menores de 34 años se decantó por una de esas dos formaciones, mientras que sólo un 30% eligió a PP o PSOE.

Los nuevos superaron al bipartidismo también en la franjas de edad de entre 35 y 45 años. PP y PSOE sólo se impusieron con rotundidad en el grupo de mayores de 65 (62% de los votos, casi cinco veces más que Ciudadanos y Podemos, que se quedaron en el 12%). La consolidación de la nueva política ha levantado un muro entre el voto de jóvenes y mayores. Saber la edad de una persona informa sobre los partidos a los que es probable que vote, aunque no siempre fue así.

Una de las características del bipartidismo en España es que las diferencias de voto por edades eran pequeñas. En las elecciones de 2008, de hecho, prácticamente fueron inexistentes. En 2011, las distancias comenzaron a aumentar. El PP logró un 47% entre los mayores de 65, pero sólo un 37% entre los menores de 24 años. Un 12% de los jóvenes votó por Izquierda Unida y otro 6% por UPyD, partidos que apenas sumaron el 4% de los votos entre los más mayores. El voto joven estaba cambiando. Habían pasado seis meses desde el 15-M, la crisis económica empezaba a ser política y las urnas asistían al auge de las fuerzas alternativas al bipartidismo. |

Preocupación por el estado mental de Pedro Sánchez
Pedro el deseado dejó estupefacto a todo el mundo con una rueda de prensa surrealista. Cunde la preocupación.
Pilar Díez  Libertad Digital 4 Agosto 2018

El Mundo destaca que "El Rey irá al 17-A y Sánchez espera que Torra le respete". Chungo, esperar que Torra respete al Rey es vivir en un mundo de fantasía o de enajenación mental preocupante. Francisco Rosell alucina con la comparecencia del habitante de Moncloa. Se quedó flipado con que Sánchez "se mostrara ufano por la buena marcha de la economía" cuando "son todo parámetros que todavía deben computarse en el haber de la gestión del Partido Popular". "Sánchez parece sentirse tan cómodo con el legado en esta materia de su principal rival político, hasta el punto de hacerlo suyo". De hecho era como si estuviera hablando Rajoy en el cuerpo de Sánchez. Terrorífico.

El País dice que "Sánchez rechaza abrir "ninguna" vía judicial más con Cataluña". ¿Con Cataluña? Los asuntos judiciales son con los golpistas, no con Cataluña. Este periódico está hecho una pena. La información no dice ni palabra del balance económico y debe ver tan mal a su presidente que ni se atreve a editorializar. Lo mismo le están dando vueltas a ver cómo consiguen que Sánchez no parezca un zumbado y lo dejan para mañana.

ABC se explaya. "Sánchez convierte el Consejo de Ministros en un acto de propaganda". "En su primer rueda de prensa en dos meses proyecta imágenes triunfalistas de sí mismo y afirma que su llegada supone 'un cambio de época'". Con todo, lo que más preocupa a Bieto Rubido es que "Sánchez dijo ayer representar el deseo político de la mayoría de los españoles, y eso es sencillamente mentira". Bieito, calma, tiene síntomas de pérdida de memoria. Parece que se le ha olvidado que nadie le ha votado y está en Moncloa con 84 diputados y por el apoyo de separatistas y podemitas, no con el voto de los españoles. "Sánchez incorporó a su rueda de prensa la proyección de una serie de fotos de su álbum presidencial. Nunca se había visto algo así: el Consejo de Ministros convertido en un acto de propaganda partidaria". "Para ese gobierno que los españoles no ha elegid no existen límites en la propaganda". Tal vez se creyó que era un documental sobre sí mismo y no una rueda de prensa. Preocupante, muy preocupante. ¿Hay equipo de psicólogos en Moncloa?

La Razón titula "Sánchez resistirá sin presupuestos". O eso cree, porque dice Marhuenda que está "fuera de la realidad". "Que el político por autonomasia del no es no tilde de "extremista" y "radical" al líder de la oposición sólo puede atribuirse al tacticismo electoral, que admite todos los cinismos, o a una fuga de la realidad, lo que sería más preocupante, si cabe, por tratarse del actual presidente del Gobierno". La rueda de prensa tuvo "intervenciones que rayaban en el surrealismo". A José María Marco lo que más le inquietó "fue su declaración de felicidad. Hay que subrayarlo, porque es algo raro por parte de un político, más aún de un presidente de Gobierno". Sobre todo con los problemas que tiene encima, entre Cataluña, inmigrantes, taxistas, sus socios... sólo por mencionar algunos. Sí que es raro. Para llamar urgentemente a un psicólogo fue la cara que puso cuando un periodista que quiso ser original le hizo una pregunta "personal" sobre cuál había sido su peor momento desde que se hizo con La Moncloa. Sánchez le miró sonriente, estupefacto, encogiéndose de hombros, como diciendo 'pero qué me pregunta usted, si tengo el BOE -llegó a decir que hay que ver la de cosas que se pueden hacer desde el gobierno- , tengo un avión a la puerta de casa que me lleva donde quiero, puedo hacer lo que me dé la gana. ¿Mal momento? Soy feliz, tío, qué preguntas me haces.

La Vanguardia sube la apuesta de El País y dice que "Sánchez rechaza más frentes judiciales contra Catalunya". ¿Contra Cataluña? Que se sepa no hay ningún frente judicial contra Cataluña, sino contra los golpistas. Godó es el único que no cree que Sánchez está como una chota. Se congratula de que "el presidente del gobierno crea que se trata de una crisis política que se debe abordar desde la política". "La visión de Sánchez es realista. Sabe que la solución del problema catalán requerirá mucho tiempo". ¿Y eso es realista? Hasta el propio Enric Juliana ha dicho que no tiene solución. Claro, que qué se le puede pedir al periódico responsable de que Cataluña esté en guerra civil. El sentido de culpa por lo que han hecho les debe estar pasando factura.

SUS ACCIONES, EN VÍDEO
‘Ni un paso atrás’. Los hombres de blanco retiran la propaganda separatista
La Gaceta  4 Agosto 2018

Los Grupos de Brigadas de Limpieza representan, dicen, el despertar de la sociedad. ‘Ni un paso atrás’, dicen, dispuestos a retirar la ‘basura separatista’ de las calles que, recuerdan, ‘son de todos’.

Se declaran hartos; hartos de décadas de desesperanza, insolidaridad y soflamas separatistas. Los cientos de miles, millones, de catalanes que se sienten españoles salen a las calles desde hace meses con un único propósito. Hacerse oír, demostrar que las calles no son del separatismo catalán. Las calles son de todos, dicen, y por eso se han organizado.

Los Grupos de Brigadas de Limpieza (CBL) que operan en Cataluña compilan en este vídeo su labor retirando la propaganda separatista de las calles. “Porque los espacios comunes deben permanecer neutrales en aras de la convivencia”, explican.

Esta es la realidad de Cataluña. La realidad que los separatistas y el Gobierno central se niegan a aceptar:

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Soluciones
MANUEL ARIAS MALDONADO El Mundo 4 Agosto 2018

ES DE suponer que los prometedores resultados del PSOE en las últimas encuestas avalan de manera automática todas las iniciativas del nuevo Gobierno. Tiene su lógica: la única medida del éxito político es la conquista y conservación del poder. ¡La posteridad, para los archiveros! Hay razones, pues, para seguir como hasta ahora. Eso incluye a Cataluña, donde la reunión de la Comisión Bilateral entre el Gobierno central y el autonómico constituye la mejor expresión del famoso "enfoque político" prometido por Sánchez cuando lideraba la oposición.

Ocurre que la estrategia diseñada por el Gobierno es tan sencilla que casi resulta difícil verle el mérito; hasta que recordamos que la aparente sencillez es a menudo la marca del genio. Eso que la ministra Batet ha llamado "un proyecto para Cataluña" no consiste sino en sentarse a estudiar con buenos ojos la mayor parte de las reivindicaciones del independentismo, salvo aquellas que rebasen el marco constitucional o queden fuera del alcance del poder ejecutivo. Se habla así de transferencias competenciales, inversiones públicas y deuda, mientras se retiran recursos de inconstitucionalidad interpuestos contra leyes de la Generalitat. ¿Hacer política era esto? Produce vértigo aplicar esta lógica retrospectivamente: ¡cuántos disgustos nos habríamos ahorrado si se hubiera tomado este camino desde el principio! Por ejemplo, dando a Artur Mas el pacto fiscal que exigía cuando España coqueteaba con la bancarrota.

El cálculo del Gobierno es que mediante esta maniobra de seducción podrá desactivarse al independentismo más coyuntural, reduciéndose a porcentajes manejables el número total de secesionistas. Esto convertiría el procés en algo que se hizo contra el PP y no contra España. Es verdad que con ello se avala una vez más el marco explicativo nacionalista, conforme al cual el golpe de septiembre/octubre fue consecuencia inevitable de una recentralización opresiva. O que se sigue hablando de "Cataluña" para designar a una parte minoritaria de los catalanes, devueltos así a su estado primario de invisibilidad política. Se renuncia, en definitiva, a dar la batalla ideológica contra el nacionalismo. Pero no se puede tener todo.

Serán los votantes quienes juzguen si con el nacionalismo se puede seguir haciendo lo que se ha hecho siempre, conllevarlo mediante concesiones, o si el procés ha dejado una huella más honda de lo que parece en nuestra conciencia pública. De momento, nos conformamos con las encuestas.

Aplastante respuesta del constitucionalismo

OKDIARIO 4 Agosto 2018

Algunas acciones se convierten en símbolos. La respuesta ciudadana de este viernes en la entrada del Palacio de la Almudaina supone una aplastante victoria del constitucionalismo. La presencia de más de 800 personas con banderas de España ante la amenaza de un escrache que pesaba sobre Felipe VI es sólo un gesto, cierto, pero un gesto que ha de ser emulado por esa inmensa mayoría de ciudadanos que en España creen en el jefe del Estado, en la Carta Magna y, por extensión, en la seguridad jurídica que ambas figuras representan. Esta respuesta de los mallorquines deja también retratados al presidente del Parlament balear, Baltasar Picornell, al del Consell de Mallorca, Miquel Ensenyat, y al alcalde de Palma, Antoni Noguera.

Los tres mandatarios radicales habían tratado de convertir la tradicional recepción de la Almudaina en una oportunidad propicia para despreciar al Rey. Al final, el tiro propagandístico les ha salido por la culata ante la reacción de los constitucionalistas baleares. Con sus comportamientos, espoleaban las veleidades de los CDR que querían escrachear a Felipe VI. Una irresponsabilidad que al final les ha hecho quedar en ridículo gracias al éxito de la convocatoria organizada por Sociedad Cívica Balear. Una iniciativa que ha de ser emulada en el resto de España, especialmente en Cataluña, donde ante las amenazas de Quim Torra, la mayoría constitucionalista tiene que hacer de la paz y el civismo una constante herramienta de presencia.

El Rey acudirá a Barcelona por el aniversario de los atentados yihadistas. Ante las amenazas que está recibiendo por adelantado, ante el acoso de los CDR contra el juez Pablo Llarena, ante los asaltos de estos radicales a sedes de partidos políticos, la única respuesta es un gran apoyo al Monarca en las calles. Una manera de demostrar que el chantaje separatista, igual que ha pasado este viernes en Palma de Mallorca, no podrá con el ánimo de los españoles. Sin embargo, todas estas iniciativas han de contar con el apoyo del Gobierno socialista a nivel institucional. De nada servirá que los ciudadanos se signifiquen si después Pedro Sánchez sigue concediendo a los herederos de los golpistas todo lo que pidan.

Un autógrafo, señoría
Los CDR deberían perseguir a su señoría, pero para pedirle autógrafos
Salvador Sostres ABC 4 Agosto 2018

El juez Pablo Llarena está siendo acosado y perseguido en sus vacaciones en Cataluña por los que luego tienen el arrojo de acusar a los demás de fascistas. El independentismo está tan persuadido de encarnar la pureza de la democracia y la única verdad posible que es incapaz de darse cuenta del ridículo que está haciendo y que su vivir instalado en el vergonzoso populismo de la izquierda más estúpida es lo que le está inexorablemente conduciendo de derrota en derrota hasta la cárcel y el destierro.

Si los independentistas prefirieran la inteligencia a la adhesión inquebrantable se habrían dado cuenta de que el juez Llarena no es un enemigo sino uno de sus principales aliados. Su instrucción ha sido de largo la mejor hoja de ruta que el catalanismo político hasta hoy ha tenido y muestra el claro camino a los patriotas que quieran volver a intentarlo. En ella, los mentirosos han quedado debidamente retratados: seguramente como nunca antes. Llarena ha desenmascarado a los que con tanto cinismo y con tan poca vergüenza creyeron que podían ir de farol con sus votantes y con el Estado. Y lo que la masa enardecida no tuvo el valor de castigar -continuó votando mayoritariamente en diciembre a los partidos que les timaron- lo ha penalizado el juez Llarena persiguiendo a los mayores farsantes que ha dado la democracia. A los que por lo menos han tenido la decencia de dar la cara por lo que hicieron, los ha acusado de rebelión y los ha encerrado preventivamente; y a los cobardes no les ha dejado otra que fugarse y les ha puesto ante la evidencia de su mentira: Puigdemont prometió que si podía ser presidente, volvería, y que ya éramos república. Nunca regresó, y no sólo ha vuelto a propiciar un «govern» perfectamente autonómico sino que ha contribuido, como siempre los nacionalismos, a la investidura en el Congreso del candidato de uno de los dos grandes partidos nacionales.

Gracias al juez Llarena, y a las investigaciones que ha ordenado, el fraude de los líderes del «procés» es un hecho indiscutible y han recibido el castigo que merecían por chulear al Estado y por trolear a los suyos. Los CDR deberían perseguir a su señoría pero para pedirle autógrafos y pagarle las cuentas de los bares y restaurantes donde lograran encontrarle, porque nadie como él está empujando al independentismo a hacerse mayor de una vez por todas y asumir el precio de sus quimeras, que es como consiguen lo que se proponen los hombres verdaderamente libres.

Mientras, la paulatina batasunización de Cataluña va cubriendo de desolación y de mediocridad nuestra vida pública. Alborotos callejeros, totalitarismo populista y la corrupción política y moral de tantos consellers y altos cargos de la Generalitat que prometen «hacer efectiva la república» cuando su principal empeño es no saltarse ni un milímetro la Ley, para continuar cobrando su cuantiosa nómina y poder vivir en paz en la bellísima libertad que les proporciona España y sus pletóricas autonomías.

Torra convierte la Generalidad en una agencia de recolocación de procesados
Cuatro exconsejeros, dos de ellos fugados, y una exdiputada de la mesa, colocados en la administración autonómica.
Pablo Planas (Barcelona)  Libertad Digital 4 Agosto 2018

El separatismo no repara en medios públicos para recompensar a sus "caídos", de modo que los ayuntamientos, diputaciones bajo su mando y la Generalidad se han convertido en agencias de empleo para procesados, fugados y hasta para "arrepentidos". El presidente Torra se sube el sueldo hasta los 146.000 euros, 240 altos cargos también cobran más que el presidente del Gobierno y no hay problema alguno en sacar nuevos puestos de la chistera para proporcionar estabilidad económica a los huidos de la justicia o a procesados en libertad.

La primera beneficiaria de la operación recolocados fue la exconsejera de Agricultura, Meritxell Serret (ERC), nombrada delegada ("embajadora") de la Generalidad ante la Unión Europea. Otro fugado, Lluís Puig (PDeCAT), efímero consejero de Cultura, también ha sido premiado por renunciar al acta con un cargo de nueva creación, una especie de dirección general para internacionalizar la cultura catalana. Puig tiene estudios de música y danzas tradicionales y es un reputado experto en sardanas y otras muestras del folclore autóctono. Cobrará 85.000 euros al año, igual que Serret.

Carles Mundó, exconsejero de Justicia en el gabinete de Puigdemont, se retiró de la política en sede judicial y ante el magistrado Pablo Llarena. Renunció al acta de diputado, fue puesto en libertad, participó en un par de mítines de ERC durante la campaña del 21-D y mantiene un discreto segundo plano a la espera de juicio. Entre tanto, la Generalidad le ha nombrado miembro del consejo asesor jurídico de la Generalidad, cuyos miembros cobran por consulta. En el mismo consejo ha sido colocado Francesc Homs, quien fuera portavoz del ejecutivo de Mas, inhabilitado por la organización del 9-N. Homs también factura trabajos de consultoría a la Diputación de Barcelona.

El caso Barrufet
La última recolocada es Ramona Barrufet, convergente que formó parte de la Mesa del "Parlament" presidida por Carme Forcadell. Barrufet también prometió en sede judicial que abandonaba la política y renunciaba a la independencia. El independentismo la tachó de "arrepentida". El pasado mayo Llarena se avino a que declarara por videoconferencia al alegar problemas de salud. Acaba de ser nombrada asesora para asuntos de Lérida y el Valle de Arán del consejero de "Territorio y Sostenibilidad", Damià Calvet. Cobrará lo que un funcionario de categoría A con un complemento específico de 31.398,48 euros anuales.

El consejero Calvet no tiene reparos en acoger en su departamento a gente con problemas con la justicia. Así, nombró como director de su gabinete a Xavier Reinaldos, condenado por administración fraudulenta de una cooperativa. Aceptó una condena de seis meses de cárcel, seis de inhabilitación y el pago de 150.000 euros. La cooperativa quebró. A pesar de todo, Reinaldos, jefe del partido en Tarrasa, mantuvo la confianza primero de Mas, luego de Puigdemont y ahora del consejero Calvet y el "president" Torra.

Torra premia a 10 implicados en el 1-O con salarios de hasta 110.000 euros anuales
CAROL ÁLVAREZ. El Mundo 4 Agosto 2018

El Govern del president de la Generalitat, Quim Torra, ya hizo bandera de la restitución de los cargos afectados por el artículo155 desde su misma constitución. Tras intentar de entrada el nombramiento efectivo de los consellers huidos de la Justicia española, Torra acabó renunciando a esos nombres aunque asumió que en el Ejecutivo ocupen silla dos consellers investigados por su actuación en torno al 1 de octubre, Miquel Buch en el Departament d'Interior y Jordi Puigneró en Políticas Digitales y Administración Pública. Ambos tendrán un sueldo anula superior a los 110.000 euros.

Posteriormente, ha ido ejecutando los nombramientos ideados para reubicar en la Administración catalana a aquellos cargos salpicados judicialmente por el choque con el Estado.

Esta semana, han sido Lluís Puig y Ramona Barrufet quienes han conseguido cobijo en la estructura del Govern. Puig, instalado en Bruselas desde que abandonara el país cuando iba a ser procesado por desobediencia y malversación, fue conseller de Cultura en el Govern de Puigdemont por el PDeCAT, y tras fracasar el intento de Torra de rehabilitarle en el puesto, este jueves fue nombrado director del Programa para el Desarrollo de Proyectos Culturales de Ámbito Internacional. Recibirá 85.000 euros al año.

La ex consellera de Agricultura por ERC, Meritxell Serret, también afincada en Bruselas, ha sido nombrada delegada de la Generalitat en Bélgica. También cobrará más de 80.000 euros.

Ramona Barrufet formó parte de la mesa del Parlament que presidía Carme Forcadell, presa en la cárcel de Mas d'Enric por rebelión, y está pendiente de juicio por el TS por desobediencia. Ayer, la ex diputada de CDC fue nombrada asesora del conseller de Territori, Damià Calvet, para el ámbito territorial de Lleida, Pirineos y Aran. Su sueldo con complementos rebasa los 100.000 euros anuales.

La ex dirigente de ERC y ex vicepresidenta de la mesa del Parlament Anna Simó, también procesada por desobediencia, es desde junio presidenta del ente público Consell Escolar de Catalunya.

También estos días encontraron acomodo en la Generalitat otros dos ex altos cargos caídos durante el procés independentista. Francesc Homs, ex conseller y ex portavoz del Govern de Artur Mas, ha obtenido un lugar en la Comissió Jurídica Assessora del Govern. Condenado por el Tribunal Supremo en relación a su participación en el 9-N, abandonó la primera línea política para dedicarse a la abogacía hasta que ha obtenido este nuevo cargo. Está pendiente de juicio ante el Tribunal de Cuentas por su posible responsabilidad contable en la organización de la consulta del 9-N junto a Artur Mas, Joana Ortega e Irene Rigau. El otro ex alto cargo es Carles Mundó, ex conseller de Justícia por ERC bajo el gobierno de Puigdemont, que espera juicio en el TS por malversación y desobediencia y pasó un mes en prisión preventiva. Mundó se estrenará con Homs en su nuevo destino. Su sueldos no son públicos.

Días atrás, fueron los fieles que acompañaban a Carles Puigdemont cuando fue detenido en Alemania el 25 de marzo pasado los que fueron recompensados por su compromiso con el procés. Uno de los mossos que viajaba con él y hacía funciones de guardaespaldas del president. Lluís Escolà, fue expedientado por su actuación, que llevaba a cabo en días libres, y ahora ha obtenido el cargo de asesor «en materia de sistemas de seguridad» y pasa a formar parte del personal eventual del propio conseller. Ganará 76.000 euros.

Por su parte, Josep Lluís Alay, historiador y amigo personal de Puigdemont, ha sido nombrado Coordinador de Polítiques Internacionals de Presidència. Ganará 76.000 euros. Escolà y Alay están imputados por la Audiencia Nacional por encubrimiento.

El Gobierno retira del TC el recurso contra la Ley vasca de Víctimas de Abusos Policiales
Rajoy la recurrió porque reconoce supuestas víctimas policiales pese a que no haya sentencias condenatorias.
Libertad Digital  Libertad Digital 4 Agosto 2018

Polémico movimiento del Gobierno de Pedro Sánchez. El Consejo de Ministros ha acordado este viernes la retirada del recurso contra la Ley de Víctimas de Abusos Policiales del Gobierno vasco, que el Gobierno de Rajoy había interpuesto ante el Tribunal Constitucional porque la misma reconocía la existencia de supuestas víctimas de abusos policiales sin necesidad de que haya habido sentencias condenatorias para las Fuerzas de Seguridad.

La decisión se ha tomado después de que los negociadores de Pedro Sánchez hayan pactado con los de Iñigo Urkullu, lehendakari vasco, unas modificaciones sobre los preceptos en los que había dudas de su constitucionalidad. Estas modificaciones no se han hecho públicas, por lo que todavía se desconoce si realmente el texto final cumple con las condiciones necesarias para que ya no se dude de su inconstitucionalidad.

Esta ley regional vasca, que intenta reparar económicamente con hasta 300.000 euros a aquellas personas que consideran que sufrieron una "vulneración de derechos humanos en el contexto de la violencia de motivación política en la Comunidad Autónoma del País Vasco entre 1978 y 1999", fue aprobada en julio de 2016 en el Parlamento vasco con los votos a favor del PNV y PSE-EE, la abstención de EH Bildu y el rechazo del PP y UPyD.

Las administraciones central y vasca alcanzaron un pacto la pasada semana en la comisión técnica bilateral de cooperación por el que se promovían ciertas reformas, con el objetivo de que la norma tenga una finalidad reparadora para las víctimas de abusos policiales, sin que la comisión de valoración constituida para ello pueda investigar los casos y sustituir, de esta forma, la actuación de los órganos jurisdiccionales.

Precisamente, el Ejecutivo de Rajoy centró su recurso, sobre todo, en el hecho de que esta comisión pretendía sustituir a los tribunales de Justicia, algo que, con este acuerdo, se habría pretendido evitar. Precisamente, el Constitucional ha anulado los artículos esenciales de la ley navarra de abusos policiales, al entender que invaden competencias exclusivas del Poder Judicial, ya que tenía como objetivo indagar y esclarecer los casos.

Críticas a la decisión
La decisión del gabinete de Pedro Sánchez de retirar el recurso contra la Ley vasca de abusos policiales se ha producido entre llamamientos del Partido Popular y de Ciudadanos a mantener la impugnación en el Tribunal Constitucional. Los populares aseguraron que los nacionalistas "intentaban sortear el control de legalidad y atribuirse funciones que corresponden al poder judicial".

Además, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha admitido a trámite el recurso presentado por el Sindicato Unificado de Policía (SUP) contra la creación de la comisión de valoración que contempla la Ley vasca.

Poco después de conocerse la decisión del Consejo de Ministros, la presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Marimar Blanco, ha manifestado su "total rechazo" a la retirada del recurso de inconstitucionalidad" porque no se ha producido "ninguna modificación que así lo justifique". "La ley vasca invade competencias exclusivas del Estado y ampara la vulneración de derechos fundamentales de los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad", ha dicho.

El efecto de las purgas
Eduardo Goligorsky  Libertad Digital 4 Agosto 2018

Pedro Sánchez y sus cortesanos capitulan hasta el extremo de permitir que los okupantes de las cuatro provincias catalanas secuestradas funcionen como un Estado paralelo.

Todos sabemos cuál es el efecto de las purgas laxantes. El de las purgas políticas es igualmente drástico. Estas actúan en los movimientos totalitarios expulsando los elementos díscolos que ponen obstáculos en el camino de los megalómanos obsesionados por monopolizar el poder absoluto. El campeón de estos autócratas fue Iósif Stalin, que exterminó sistemáticamente a los antiguos camaradas de la revolución bolchevique que podían hacerle sombra. Piolet en el cráneo a Trotski, por su maximalismo, y pelotón de fusilamiento a Zinóviev y Kámenev, por su moderación. Hitler, Mussolini, Franco, Castro, Perón, Mao y Tito practicaron sus propias depuraciones.

Trampa sádica
La fórmula magistral que se está aplicando en Cataluña para fundar un simulacro de repúblika también está compuesta de dosis masivas de purgas. Unas licuaron a partidos políticos que se definían a sí mismos como la viga de sostén o la casa grande del pueblo, y que fueron cambiando de fisonomía y de componentes hasta compactarse en un movimiento de vocación visiblemente totalitaria y sometido al ordeno y mando inapelable de un caudillo emboscado fuera de la ley.

Producto de estas purgas de partidos licuados, la Crida Nacional per la Repùblica las aplica a su vez a quienes, creyéndose dueños de sus actos, se apartan de la disciplina impuesta por el líder supremo. Es lo que le sucedió a Marta Pascal, la Zinóviev del PDeCAT, quien pagó su desobediencia al capo di tutti capi, Carles Puigdemont, con la condena fulminante al ostracismo.

Más sutil, pero también más sádica, fue la trampa tendida al competidor Oriol Junqueras, cuando el jerarca huyó empujado por su cobardía innata, pero le ocultó el plan a su compinche de sedición y lo dejó atrás convertido en carne de penitenciaría.

Producto obsceno
El producto obsceno de tantas purgas es un simulacro de repúblika bicéfala, sometida a los caprichos de un pastelero loco (Joan Coscubiela dixit) que salta de un zulo palaciego a otro, y a las regurgitaciones racistas de su testaferro instalado en un despacho para subalternos de la Generalitat. Con el agravante de que los trepadores que irrumpieron en la Moncloa sin fuerza propia, se someten servilmente a los chantajes de sus patrocinadores, que son nada menos que los enemigos tribales de la España democrática amancebados con los portadores del virus chavista. Patético.

Pedro Sánchez y sus cortesanos capitulan hasta el extremo de permitir que los okupantes de las cuatro provincias catalanas secuestradas funcionen como un Estado paralelo, con autoridad suficiente para negociar de tú a tú con el Gobierno de España en una comisión bilateral. Negociación que se desarrolla de espaldas a, y en perjuicio de, la inmensa mayoría de los catalanes, ninguneados por la pandilla republikana. El documento que aportó la Generalitat para preparar el encuentro, de poco más de un folio, "apenas entrará a detallar reclamaciones que no fueran [sic] el referéndum de independencia y la existencia de presos y exiliados" (LV, 24/7).

Cataluña como Polonia
Es triste, en este contexto, que se hagan realidad las bromas chabacanas que equiparaban a Cataluña con Polonia. "Ya no hay justicia en Polonia", proclama un titular (LV, 30/7) para informar, a continuación:
Forzando una ley por la que el Gobierno se arroga el control del Tribunal Supremo. El golpe de gracia lo asestó el presidente Andrej Duda firmando sin escrúpulos la ley correspondiente, improvisada en 48 horas e impuesta al Parlamento por la mayoría nacionalista sin debate.

Esto ya lo hemos vivido en Cataluña, como lo destaca el catedrático Antón Costas ("La otra fecha para recordar", LV, 25/7):
Ese día [el 7 de septiembre] la mayoría parlamentaria independentista rompió todas las reglas democráticas –tanto las constitucionales como las del Estatut, del Parlament y de sus órganos constitutivos– y dieron un golpe parlamentario con la llamada ley de desconexión.(…) Su contenido coincide con lo que convencionalmente llamamos populismo político autoritario: poner todas las instituciones políticas independientes (como el poder judicial) y las instituciones públicas (como la policía o los medios de comunicación) bajo la dependencia única del poder político.

En Cataluña, como en Polonia, estas transgresiones a la ley encierran la misma amenaza, que el profesor Costas diagnostica así:
La Crida de Puigdemont se encamina hacia el caudillismo autoritario. Busca sustituir la democracia de los partidos por una democracia orgánica apoyada en movimientos populares. No sé si el objetivo es dividir a la sociedad en dos mitades irreconciliables y meternos en la política de trincheras, pero ese será el resultado probable.

Vocación fratricida
El implacable suministrador de purgas no deja ningún margen de duda acerca de su vocación fratricida. Si cometió la vileza de abandonar solapadamente a su compinche Oriol Junqueras para librarse de su rivalidad potencial, ¿qué no será capaz de hacer con los que considera sus inferiores o sus enemigos?

Incluso a quienes sentimos desprecio por el genuflexo que trafica parcelas de España a cambio de una poltrona en la Moncloa, nos producen vergüenza ajena los malos tratos que le propinan el caudillo y su testaferro. "El periodo de gracia se acaba", le espeta el capo di tutti capi desde su adulterada Casa de la Repúblika, injertada en Waterloo y ornamentada con el escudo mal habido de la Generalitat. Y añade, para humillarlo hasta las heces, con la grosería típica de un matón arrabalero que practicó en su infancia el bullying escolar (LV, 29/7): "Aproveche el verano para hacer los deberes que tiene pendientes, que en el retorno político nos enseñe los deberes que ha hecho". Y el histrión aludido se evade simulando, como siempre, que llueve cuando le orinan encima.
Conato de invasión

Ensoberbecido por la obsecuencia del pelele local, el retoño de Führer cree que puede llevarse por delante el mundo entero. Esto lo movió a fanfarronear con la promesa insolente de celebrar el 4 de septiembre una de sus chirigotas en territorio francés, que él transmutó en catalán, imitando el Anschluss que la Alemania nazi aplicó para fagocitar Austria. Dudo de que la Gendarmerie francesa tolere ese esperpéntico conato de invasión.

También durante la ocupación nazi de Francia los nacionalistas occitanos ensayaron, con el visto bueno de los alemanes, esa política de anexiones étnico-lingüísticas que ahora recuperan Puigdemont, la CUP y otros desquiciados irredentistas, pero al finalizar la guerra unos anexionistas fueron fusilados por colaboracionistas y otros se refugiaron en la España de Franco. (V. mi artículo "Los esqueletos totalitarios en el desván", Libertad Digital, 17/1/2014).

La sociedad catalana vive hoy agobiada por la estulticia de los personajes fóbicos que se valieron de las purgas para colocarse al frente de las instituciones. Ha llegado la hora de que un Gobierno libre de compromisos espurios, asociado a la mayoría sensata, solidaria y emprendedora de la oprimida sociedad catalana, administre a los okupantes contumaces de estas cuatro provincias españolas otra purga, la del artículo 155 de la Constitución, para devolverlos al vertedero de guerracivilistas retrógrados del que nunca deberían haberlos exhumado.

PAÍS VASCO
El CES alerta del freno de los perfiles lingüísticos en la carrera profesional de los funcionarios
MAXI VEGA El Mundo 4 Agosto 2018

El Consejo Económico y Social (CES) del País Vasco ha vuelto a alertar y mostrar sus "cautelas" por el freno que puede suponer para el desarrollo profesional de los funcionarios de la exigencia de determinados perfiles lingüísticos. También ha mostrado su "preocupación" por los elevados niveles de temporalidad en la administración en el dictamen sobre el Anteproyecto de Ley de Empleo Público del Gobierno vasco.

Sobre los perfiles lingüísticos y planes de normalización del uso del euskera en los procesos selectivos y de provisión de plazas, el dictamen del CES avisa sobre las consecuencias en la carrera profesional de las personas que, por razones ajenas a su voluntad, no acrediten el perfil lingüístico establecido para su puesto de trabajo, así como la consideración de la edad como motivo objetivamente apreciable de exención en el cumplimiento de la preceptividad del perfil lingüístico asignado. "El objetivo es no bloquear las posibilidades de promoción interna a través de la movilidad y la participación en concursos de traslados", señala el informe.

Al organismo consultivo también "le sorprende" que el anteproyecto haya suprimido una disposición adicional dedicada a Planes de Igualdad y considera "imprescindible recuperarla para formalizar así el compromiso con líneas de intervención y directrices concretas que orienten la actividad de las administraciones públicas en materia de igualdad entre mujeres y hombres".

En líneas generales, el CES considera "adecuada" la tramitación del Anteproyecto, calificado como "extenso y complejo", y que pretende ordenar, definir el régimen jurídico y regular los instrumentos de gestión del empleo público vasco. Esta ley sustituirá a la anterior, con casi 30 años de antigüedad aunque se han ido introduciendo diversas modificaciones. Por ello el CES entiende "muy necesaria la elaboración de un nuevo proyecto legislativo de empleo público".

Entre las observaciones que plantea el CES figura la denuncia de sobre la alta temporalidad que registra la administración pública que califica como "una anomalía difícilmente justificable".

El CES mantiene que la Mesa Marco de Negociación de las Administraciones Públicas "debería constituirse de manera efectiva", sin ser planteada como una posibilidad, como recoge el anteproyecto. En este sentido, el Consejo estima que "los órganos de negociación colectiva permitirían avanzar hacia una homogeneización de las condiciones de trabajo del personal de las diferentes administraciones públicas y superar las diferencias comparativas existentes hoy en día".

El organismo rechaza la posibilidad de crear un órgano de mediación y arbitraje para la solución extrajudicial de conflictos colectivos y en lugar propone aprovechar los servicios que ofrece el Consejo de Relaciones Laborales (Servicio Preco), "sin necesidad de crear órgano adicional alguno y haciendo así un uso más eficiente de los recursos existentes".

El dictamen también recomienda reservar los puestos de trabajo de naturaleza directiva profesional a personal de la propia administración, estableciendo como excepción la contratación de personal ajeno. En este apartado, el CES valora positivamente que el anteproyecto actual establezca un periodo no inferior a cinco años para desempeñar el puesto directivo profesional, de modo que éste quede desvinculado de las designaciones políticas de cada legislatura, tal y como había recomendado el Consejo.

El aval de Moncloa a la ley vasca de Abusos Policiales indigna a las víctimas
FERNANDO LÁZARO El Mundo 4 Agosto 2018

El Consejo de Ministros aprobó ayer la retirada del recurso ante el Tribunal Constitucional contra la ley vasca de Abusos Policiales que aprobó el PNV. Tras esta iniciativa, una comisión controlada por los nacionalistas vascos será la que decida cuándo hubo torturas por parte de la Policía, la Guardia Civil y la Ertzaintza y quién las cometió al margen de lo que dictaminen los tribunales. Las víctimas de ETA que, junto a las asociaciones policiales habían pedido al Ejecutivo socialista que no retirara el recurso, han reaccionado con rabia.

El presidente de Dignidad y Justicia, Daniel Portero, señaló ayer que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, está pagando un precio a los nacionalistas vascos a cambio de su apoyo a la moción de censura contra Mariano Rajoy.

Portero recordó que su asociación se ha personado ante el Constitucional con el fin de evitar que no haya voces que defiendan la inconstitucionalidad de esta norma. "Trataremos por todos nuestros medios de impedir este nuevo ultraje a las víctimas", añadió.

Asimismo, apuntó que el recurso que presentó el Gobierno fue firmado por un abogado del Estado. Y que ahora, otro abogado del Estado tendrá que firmar un informe totalmente contrario.

"El Constitucional, además, tiene que dar voz a la Fiscalía. Por eso nosotros nos personamos, para evitar que no haya voces que defiendan que esta ley es inconstitucional y sólo busca reescribir la historia por parte de los radicales vascos".

El presidente de Dignidad y Justicia es tajante: "Sólo el título de la ley es una afronta. Se habla de un 'contexto de violencia política'. Aprobar esta normativa sería dar luz verde a la creación de un tribunal paralelo, un tribunal elegido por afines a los postulados de los herederos de ETA, que tendría potestad para decir qué policías, guardias civiles o ertzainas torturaron a tal o cual etarra que denunció torturas".

Para Portero, con esta ley se facilitará lo que han denominado como "la teoría del conflicto". "Justificará los asesinatos de ETA porque había un conflicto político y existía una violencia previa, ese es el relato que tratarán de imponer si esta norma sale adelante y la comisión es avalada".

"Equipararán a víctimas del terrorismo con los etarras, y justificarán un relato de conflicto. El PNV está en ello, es el partido más traidor del Estado de derecho. Sería el imperio de la mentira. Equiparar a víctimas con etarras no puede estar en el orden del día y por eso creo que el Tribunal Constitucional no amparará esta maniobra y nos permitirá personarnos", zanjó.

Por su parte, desde las filas de Covite, asociación presidida por Consuelo Ordóñez, se entiende que la retirada del recurso "implica dejar en manos del Gobierno vasco una cuestión jurídica que corresponde al Tribunal Constitucional". Alegan que la ley vasca de Abusos Policiales fue recurrida porque parte de su articulado contraviene gravemente la Carta Magna, por lo que el Tribunal Constitucional debe pronunciarse al respecto.

Covite denuncia que la intención del Gobierno vasco con la retirada del recurso de inconstitucionalidad contra la ley vasca de Víctimas de Abusos Policiales es que el Estado de Derecho "no controle su potestad normativa que, en este caso, es decidir quién es víctima de abusos policiales y quién no lo es; constituir un tribunal administrativo fuera de la ley para dar un reconocimiento oficial a supuestas víctimas de abusos policiales".

Así, se dará la cobertura legal necesaria "para perpetuar una falsa teoría de un conflicto entre dos partes en torno a lo que ha sucedido en el País Vasco en los últimos 50 años".


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