AGLI Recortes de Prensa   Martes 7 Agosto 2018

Un desastre de Gobierno
J. S. Íscar okdiario 7 Agosto 2018

El Gobierno de Pedro Sánchez ya sabíamos que era frágil, pues sustenta su apoyo parlamentario en 84 diputados —más otro adicional si contamos el de Nueva Canaria con el que concurrió a las elecciones—. Con esa cifra, difícilmente se puede sacar adelante nada, pues es menos de la mitad de la mayoría absoluta de la Cámara Baja. No hay mayoría ni para sacar adelante los Presupuestos ni cualquier otra norma o iniciativa del Ejecutivo, salvo que consiga pergeñar los mismos pactos antinaturales que hicieron prosperar la moción de censura. Dicha moción no fue improvisada, sino que por lo que se vislumbra en la actuación del Gobierno, debía de llevar tiempo preparada, a la espera de una excusa que le permitiese salir a la luz.

Una vez surgida dicha oportunidad, se ejecutó, con un objetivo dividido en dos partes: la primera, llegar a la presidencia del Gobierno, tan deseada por Sánchez; la segunda, con el pegamento del poder y de los cargos repartidos, lograr que el PSOE pudiese ganar las elecciones o sumar con Podemos una cantidad de diputados que lograse reunir en torno a dicha a alianza unos colaboradores que, aunque fuese por omisión, impidiesen al centroderecha recuperar el poder. Y en eso está Sánchez, a costa de llevar al país hacia el hundimiento. Ya lo dijo Margarita Robles: “Venimos a completar la labor de Zapatero”. Si pensamos en qué hizo José Luis Rodríguez Zapatero, entra un escalofrío al escuchar dicha afirmación: gasto público desmedido para atender toda demanda, cese en la lucha contra el terrorismo e impulso de un Estatuto de Cataluña que sirvió de germen del intento de golpe de Estado perpetrado en octubre del pasado año.

Ahora mismo, Sánchez, que tiene unos cuantos problemas encima de la mesa, actúa con irresponsabilidad y grandes dosis de buenismo y populismo. Está más cerca de las reivindicaciones de muchos taxistas que chantajean, amenazan y, en algunos casos, agreden —aunque no creo que sean todos los que operen así— y está dispuesto a ceder, envuelto en la demagogia, para poner cortapisas a la libre competencia. Debería preguntarse que si los usuarios eligen los VTC será por algo. Por otra parte, no deja de emitir señales que suponen un efecto llamada en la inmigración, la cual debe estar regulada, porque, de lo contrario, se transformará en un caos que no se podrá gestionar. No vale con pedir ahora ayuda a la UE, tras provocar él mismo dicho efecto llamada; lo que tiene que hacer es actuar con prudencia y haciendo cumplir la ley, protegiendo, además, a nuestros policías y guardias civiles de la frontera.

Y en el tema catalán, causa bochorno ver cómo se pliega a las reuniones y órdenes del día que los separatistas desean. En definitiva, tenemos un Gobierno que es un desastre y que nos lleva al abismo al estar preocupado en gobernar para tratar de mantenerse tras las elecciones y afianzar su llegada al Gobierno por la puerta de atrás. Pretendían acabar con la senda de estabilidad —aunque pierden la votación, para ello, en el Congreso—, aumentando el gasto y queriendo subir impuestos, ceden ante los separatistas y defienden una errónea política de papeles para todos, al tiempo que se abrazan a los postulados de defensa de ciertos monopolios. Un desastre que pide a gritos la convocatoria de elecciones inmediata.

Mientras Sánchez ha enchufado ya a 500 amigos, sólo cuenta el máster de Casado
ESdiario 7 Agosto 2018

La doble vara de medir es insoportable en España: la prospección con lupa de unos dirigentes, siempre del mismo partido, contrasta con la indiferencia ante los demostrados manejos de otros.

Desde que Pedro Sánchez llegara a La Moncloa, sustentado en los votos de los partidos independentistas, a pesar de su doble fracaso reciente en las urnas y anunciando una convocatoria electoral inmediata que luego olvidó; ha colocado en distintas empresas y organismos públicos a 500 personas cuyo principal mérito era su cercanía al presidente y su militancia oficial en el PSOE.

Hay casos escandalosos que resumen a buena parte de los demás, como la designación del senador Óscar López en Paradores Nacionales o de Juan Manuel Serrano, su antiguo jefe de Gabinete, para Correos: ambos carecen de los conocimientos exigibles para tales puestos, como tantos otros que han logrado ese premio por razones ajenas a su valía.

Que sólo se hable de un máster de Casado de hace años mientras Sánchez convierte el amiguismo en política pública es un escándalo

Sánchez, en fin, ha desmontado la Administración y utilizado el BOE para colonizar el Estado con amigos leales, sin ni siquiera disponer primero del plácet de las urnas y sin valorar, obviamente, la valía de los inquilinos previos de esos destinos: simplemente les ha quitado para poner a unos amigos, es un bochornoso caso de nepotismo apenas salvado por honrosas excepciones.

¿Y la ejemplaridad?
Si algo así sería un escándalo en cualquier circunstancia, mucho más lo es cuando la epidemia de amiguismo está provocada por un presidente que ha llegado a La Moncloa por la puerta de atrás y que, para no adulterar los principios más esenciales de la democracia participativa, debería extremar el celo y funcionar con un criterio claro de interinidad. Especialmente cuando se esgrimió, como única causa para imponer una moción de censura en malas compañías, la necesidad de ejemplaridad ante la sociedad española.

Y sin embargo, sólo se habla del máster de Pablo Casado, que será juzgado en el Tribunal Supremo si el Congreso concede el suplicatorio para que esa instancia judicial prosiga con una controvertida causa iniciada en un juzgado de instrucción corriente.

La lista de los amigos de Pedro Sánchez enchufados que escandaliza a media España

La falta de proporción entre la indiferencia que provocan las insólitas decisiones de Sánchez en el presente y la severidad con que se trata el pasado muy remoto del presidente del PP es evidente, y ahonda en la sensación de que en España se ha impuesto una férrea y asfixiante doble vara de medir que no enjuicia los hechos por su gravedad, sino por el color político de su protagonista.

Exigirle explicaciones a Casado es más que razonable, pero necesita de una premisa básica que se incumple clamorosamente: hacerlo también con cualquiera y, especialmente, con quien gobierna y va impartiendo lecciones diarias de regeneración y ejemplo personal. No hacerlo evidencia que el objetivo no es tanto salir de dudas con respecto al expediente académico del líder del PP cuanto evitar que su partido siga siendo la primer opción política para los españoles. Y eso es inadmisible.

Diplomáticos estallan contra los enchufes de Sánchez en las "embajadas vip"
Javier Ruiz de Vergara esdiario 7 Agosto 2018

Los "dedazos" de miembros de la Ejecutiva Federal del PSOE premiados con algunas de las embajadas más atractivas en la carrera diplomática indignan a los embajadores de oposición.

Hay un sector en la carrera diplomática que lleva varios años reclamando "respeto" para los embajadores de carrera. En especial el colectivo de los más jóvenes, conocedores de la dificultad de cursar unas más que exigentes oposiciones y a los retos que afrontan para lograr destinos atractivos a lo largo de su carrera.

Y ya durante la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, en este sector que pasillea a la espera de destino por el Palacio de Santa Cruz, sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, muchos pusieron el grito en el cielo con el nombramiento de cargos políticos para embajadas.

Fue el caso del socialista y exalcalde de Barcelona, Joan Clos; al que Zapatero envió a Turquía. O el exalcalde de La Coruña, Francisco Vázquez, aterrizado en la legación de la Santa Sede. O el caso más reciente del exministro de Defensa, Pedro Morenés, premiado con la codiciada embajada en Washington.

Muchos de los diplomáticos que habían alzado su voz contra estas prácticas, estan acumulando en las últimas horas nuevas dosis de enfado con los dos últimos enchufes de dirigentes del PSOE con embajadas a su medida.

Andres Perelló, el responsable de Memoria Histórica de la Ejecutiva del PSOE, último agraciado con la "lotería" de La Moncloa.

Fue este pasado viernes cuando el Consejo de Ministros anunció el nombramiento de Andrés Perelló como nuevo embajador de España ante la UNESCO. Perelló es el miembro de la Ejecutiva Federal de Sánchez responsable de la Memoria Histórica. Y quién ha preparado la nueva ley que el Gobierno quiere aprobar en el Congreso y también el ideólogo de la exhumación de los restos de Franco.

Pero no es Perelló el único premiado en las últimas horas. El alcalde de Lérida, Ángel Ron, ha sido nombrado embajador en Andorra. Una bicoca a la medida del dirigente del PSC.

Estos dos nombramientos políticos se suman al del secretario de Economía de la Ejecutiva, Manuel Escudero, aupado por Sánchez a la embajada de España ante la OCDE. Una de las más deseadas en la carrera diplomática pero que no exige el plácet del país que acoge, ya que son instituciones. Este destino en concreto, que ocupó el exministro José Ignacio Wert, tiene un sueldo de 200.000 euros y una espectacular residencia en París.

"Esto es una vergüenza, no se nos respeta", se lamentan las fuentes diplomáticas consultadas por ESdiario. Acostumbradas estas mismas fuentes a ver que, sea quien sea el inquilino de La Moncloa, no se premia el mérito y la capacidad en el reparto de los destinos en el Exterior.

CARTA AL MINISTRO DEL INTERIOR
¿De qué va esto, señor Marlaska?
Samuel Vazquez /CdV elsemanaldigital 7 Agosto 2018

La avalancha migratoria provocada por una campaña de autobombo tiene efectos devastadores para España pero, también, en África. Un experto lo explica con una carta dirigida a Marlaska.

¿De qué va esta historia Sr. Ministro Marlaska?
A usted se le presuponen unas cualidades para estar al frente de un ministerio tan importante como Interior. Cuando el Presidente le llamó porque quería una foto progre con el Aquarius, fue usted quién le debió advertir de las consecuencias.

Ya sé que había que distraer la atención de manera urgente porque había llegado al poder, no elegido por el pueblo, sino en un cambalache con independentistas, nacionalistas de derechas, comunistas y todos los –istas que uno se pueda imaginar. Cuando la ambición de poder es desmesurada, sirve cualquier rebaño, pero todo tiene un precio.

Ustedes saben que una foto con inmigrantes da votos, y al fin y al cabo es para eso para lo que los quieren; pero también saben que un Aquarius diario en nuestras costas tiene un efecto contrario, quita votos.

Entonces, después del reportaje a todo color en Valencia, con la correspondiente panzada de superioridad moral habitual en la izquierda, ordenó usted a toda su maquinaria mediática que mirara para otro lado, a pesar de que al día siguiente llegó otro Aquarius, y al siguiente, y al siguiente…

¿No se ha preguntado usted por qué cuando un español viaja a África es obligatorio ponerse una serie de vacunas?

Y de repente ya no es sólo un barco diario, ahora son avalanchas por tierra y mar, día y noche, y ya no puede usted evitar los focos. Italia dijo no, harta, sola, después de haber recibido a miles de ellos, y entonces nuestro presidente vio la oportunidad de apuntarse un tanto, y dijo sí.

A favor de las mafias
Esta decisión supuso un cambio de planes en todas las rutas del mediterráneo, porque las mafias de seres humanos no hacen negocio con países que dicen no, hacen negocio con países que dicen sí. Y ahora nos damos de bruces con la maldita realidad, esa políticamente incorrecta, esa a la que le da igual que la llamen facha.

Y usted se da cuenta de que dejarlos entrar no beneficia a nadie, ni a ellos ni a nosotros. Y de que tomar la enésima decisión progre-guay de quitar concertinas para contentar a sus bases de manera unilateral, sirve para enfadar al Rey de Marruecos, y éste decide poner el semáforo en verde a los miles que esperan en su país para entrar aquí.

Pero lo que es más grave, estamos robándole a África a los miles de jóvenes en edad de luchar que podrían levantar aquel continente, los más fuertes, dejando allí abandonados a su suerte a niños, mujeres y ancianos.

¡Qué gran plan!
Ellos creen que llegan al paraíso, y en apenas unos días cuando vean las letrinas de su nuevo campo de concentración sabrán que están en el infierno.

¿Y las vacunas?
Y ahora los problemas se nos amontonan Sr. Ministro. Usted que los ha ido a ver sabe de qué le hablo. Son todos varones jóvenes y fuertes, la mano de obra que necesita África. Muchos son musulmanes, algunos serán radicales y ya sabemos lo que eso significa.

El plazo que se les puede retener legalmente no llega para identificar a casi ninguno, las mafias ya les han aleccionado para que no porten documentos y no colaboren con la policía para que así no puedan ser deportados. Ni se sabe de qué país son, ni te lo van a decir.

¿Y el control sanitario Sr. Ministro? ¿Ha informado usted a la población de las posibles consecuencias? ¿No se ha preguntado usted por qué cuando un español viaja a África es obligatorio ponerse una serie de vacunas?

Ha empezado usted mal Sr. Ministro, como todos, rodeándose de quien no debe, mal asesorado. Entiendo que hoy en día los votos se ganan en la tele, con las fotos guays, pero un estadista debe calibrar las consecuencias de esas fotos.

¿Porque de qué se trata Sr. Ministro? ¿De “welcome refugees”? ¿Entonces para qué tenemos vallas y policías?, ¿Usted da la bienvenida así en su casa? Si se trata de solidaridad, de humanidad y ustedes creen que esas premisas se consiguen trayéndolos, quite la valla y quite a la policía. Deje un camino expedito.

¿O es que el cartel no es más que otra foto para engañar a la gente?, ¿o es que en realidad usted sabe que no gana nadie, ni África ni Europa, con estas políticas de solidarios de Twitter y Facebook, de tertulianos con moralinas engañabobos?

Bienvenidos todos Sr. Ministro, siempre que sea de manera ordenada y que vengan a respetar nuestra cultura, lo que somos, lo que tanto nos costó construir, lo que se ha convertido en el único modelo exitoso de sociedad en todo el planeta tierra: el occidente capitalista y cristiano… por eso todos huyen hacia él.

Sin control no hay nada
Los españoles que durante el negro período de la dictadura franquista tuvieron que huir por hambre o persecución, lo hicieron con una maleta y a través de las estaciones de trenes y aviones, cargados de sueños pero asumiendo que les iba a tocar, al menos durante unos años, matarse a trabajar y respetar las normas del lugar al que llegaban.

Sr. Ministro, en el contexto actual, un país sin control de fronteras férreo no es un país, es una invitación al suicidio colectivo.

De la obscenidad en la Junta de Andalucía
A la luz del gasto de dinero público sin ningún tipo de control (incluso en casas de putas) desde no sabemos cuándo, se entiende mejor el exabrupto
Javier Caraballo El Confidencial 7 Agosto 2018

Tendrán que disculpar el exabrupto, pero no hay mejor manera de explicarlo: en una casa de putas, gastaban dinero público en putas. Lo primero se refiere a la Junta de Andalucía como Administración, ahora que se dan cuenta los andaluces de que el empleo del dinero público carecía de controles o, por lo menos, que durante muchos años había quien podía gastar dinero público sin ningún tipo de control. En el diccionario de la Real Academia, eso tiene una denominación, “casa de putas: lugar de gran desorden”. Lo segundo, lo de gastarse dinero público en putas, es literal, nada metafórico, hubo quien se gastaba dinero de los fondos de Empleo para irse de fiesta a casas de lenocinio. ¿Se le podría llamar una ‘red card’ o acaso una ‘tarjeta pink’?

Da igual, la Junta de Andalucía, que al principio lo negaba, como todo escándalo que le afecta, ya ha reconocido que se utilizó una tarjeta de fondos públicos para esos menesteres y la única duda en este momento es cuánto dinero se ha gastado. Tampoco se sabe a ciencia cierta si esta práctica era generalizada entre algunos departamentos de la Junta de Andalucía, porque a estas alturas de la corrupción moral y política que se ha descubierto en la cosa andaluza no es posible cerrar una cifra y, muchos menos, descartar nuevas revelaciones.

El último que ha aportado algunas cifras sobre el escándalo ha sido el consejero de Empleo del Gobierno andaluz, un señor que se llama Javier Carnero, en una comparecencia parlamentaria 'in extremis' antes de las vacaciones, por el acoso al que lo somete la oposición. De sus explicaciones, lo que se dedujo es que además de los 14.737 euros del prostíbulo, también se utilizaron las tarjetas para gastos por importe de 23.000 euros en conceptos desconocidos —aquí puede volar la imaginación a tenor de quién utilizaba esas tarjetas—. Suma y sigue, por tanto: 4.000 euros en restaurantes, 15.000 euros en prostitutas y 23.000 en quién sabe qué. En lo único que tiene razón el Partido Socialista que gobierna Andalucía es en el intento de minimizar lo sucedido, como si se tratase de un pequeño desliz en comparación con el montante global empleado por la Fundación Fondo Andaluz de Formación y Empleo (Faffe), que es donde se usaban las ‘tarjetas bitch’.

En eso tiene razón, solo que el cálculo no solo no tranquiliza sino que aterroriza aún más. Es decir, si el director de esa fundación, el que se gastaba el dinero en sus juergas, era el encargado de gestionar 300 millones de euros, la sola idea de pensar cómo se habrá empleado el resto de la pasta provoca pánico. Lo más normal que se ha dicho de esa fundación es que el PSOE la había convertido en una enorme agencia de colocación de políticos socialistas, familiares y amigos. ¿Lo más normal? Lo más normal, sí: así funcionan las cosas. El mismo director que utilizaba la tarjeta para irse de putas tenía colocada en la fundación a su mujer y a su cuñado. Se trata solo de multiplicar por varios cientos.

Antes se decía una cosa en la que conviene detenerse: ¿durante cuánto tiempo se ha gastado dinero público sin control en la Junta de Andalucía? En el caso de la Faffe (es mejor poner las siglas porque hieren menos que si se repite otra vez que era el dinero destinado a formar parados en la región con más paro de Europa), han sido ocho años de despilfarro, pero, como en el caso de los ERE o de otros escándalos paralelos de la Junta de Andalucía, todos ellos están referidos a lo ocurrido en este siglo, más o menos desde el año 2000. Más allá, los tribunales ni siquiera investigan porque lo que hubiera podido ocurrir está ya más que prescrito. La cuestión es que la Junta de Andalucía está gobernada por el PSOE desde 1982, es decir, desde el principio, con lo que nada puede despejar la sospecha de que lo ocurrido en la década ominosa de los ERE no hubiera ocurrido antes.

Más aún, los responsables políticos de ese tiempo de caos en la gestión pública han estado al frente del Gobierno andaluz desde los años noventa, como son los casos de Manuel Chaves, presidente andaluz desde 1990 a 2009, y de José Antonio Griñán, que aunque estuvo menos tiempo en la presidencia lleva en distintos cargos públicos de la Junta andaluza desde 1982, salvo los años que estuvo de ministro de Felipe González. Existirá responsabilidad penal o no, porque eso ya lo determinarán en su día los tribunales de Justicia, pero lo que no merece discusión es que el diseño de la Administración andaluza es el que ellos propiciaron.

El señor Cornejo, el que es consejero de Empleo, tiene dicho también que, a pesar de todo lo que él mismo ha acabado reconociendo, en esa fundación existía un control absoluto de lo que se hacía. Y esto es lo más desconcertante o, mejor, lo que puede explicarnos el concepto de control del gasto público que tenían Chaves y Griñán. “Las cuentas de la Faffe fueron auditadas, ya que tenía todos los controles vigentes durante sus ocho años de funcionamiento”, sostiene tajante. En algunos manuales teóricos sobre el concepto mismo del gasto público se explica que el control “se puede definir como el proceso y efecto de supervisión de la actividad financiera de la Hacienda pública para que se desarrolle de conformidad con los principios constitucionales y legales de un Estado democrático”. Luego se añade: “Utilizar fondos públicos y ejercer la actividad económico-financiera sin la debida fiscalización, inspección e intervención, equivale a ejercer el poder sin responsabilidad, lo que constituye un contrasentido en un Estado de derecho”. Control del gasto público también es una garantía de transparencia y efectividad: “Es algo tan elemental como que el ciudadano tiene que saber que el esfuerzo que se le exige en aras de un objetivo colectivo es generalmente compartido con criterios de equidad, y que no es el único en hacerlo”. A la luz de lo ocurrido en la Junta de Andalucía desde no sabemos cuándo, se entenderá ahora mejor el exabrupto del principio. Tiempos de obscenidad…

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Santi Potros, Torra y el fascismo
José García Domínguez  Libertad Digital 7 Agosto 2018

Un nacionalista vasco, Santiago Potros, que ha cometido decenas de atentados contra seres humanos, y un nacionalista catalán, Joaquim Torra, implicado en otros tantos contra la decencia, tratan estos días de amparar su común espíritu neanderthal bajo el respetable manto retórico del antifascismo militante. Así, tanto Potros como Torra andan a estas horas empeñados en retrasar cien años el reloj de la Historia, hasta principios de la década de los veinte del siglo pasado, a fin de recrear para su público común la fantasía retrospectiva que ambos comparten. Más allá de su condición primera de matarife compulsivo, es Potros un pobre imbécil que también ha arruinado su propia vida, la única que jamás tendrá, en nombre de una lerda construcción mítica llamada Euskadi. Torra, el carcelero inminente de Junqueras, tuvo al menos la lucidez de transmutar en catorce pagas más dietas, gastos de representación y coche oficial su pareja tara moral. Por lo demás, dos almas gemelas y dos antifascistas sin mácula.

Salvador Espriu, el poeta de cabecera del separatismo catalán y hermano amadísimo del camarada José Espriu, quien fuera jefe de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S. en la plaza de Barcelona cuando la dictadura de Franco, solía repetir que su misión en la vida había sido recuperar los significados de las palabras ("Però hem viscut per salvar-vos els mots / per retornar-vos el nom de cada cosa"). Aunque está ya más que claro que fracasó en aquel empeño suyo. He ahí, sin ir más lejos, la errática perversión que en nuestro tiempo presente viene sufriendo el significado original de la voz "fascismo" o "feixisme", que tanto monta. Ese término, vocablo que sirvió en su momento para retratar a ciertas corrientes políticas que aspiraban a fusionar la vida pública y la privada en un todo sometido a la dirección estatal, se ha terminado transformando, es sabido, en un vulgar insulto recurrente. Aquí, cada vez que se quiere descalificar a alguien ante la opinión se le tacha de fascista. Es casi una rutina. En eso, en un improperio, ha quedado el fascismo entre nuestros contemporáneos. Y de ahí el absurdo tanto lógico como político de que a los constitucionalistas de Cataluña les haya dado ahora por colgarle esa etiqueta tan sobada, la de fascista, al actual presidente de la Generalitat.

Llamar a Torra fascista es improcedente por la sencilla razón de que el racista, clasista y supremacista Torra nada tiene que ver con el fascismo y sí todo, en cambio, con el catalanismo político. Al punto de que lo en verdad repulsivo y asqueroso de la obra intelectual y política de la máxima autoridad del Estado en Cataluña no es su improbable fascismo sino, bien al contrario, esa muy real obediencia suya a la hipócrita tradición moral del nacionalismo catalán. Torra es vomitivo por su catalanismo sincero, no por ninguna otra hipotética adscripción doctrinal. No, ni Torra ni ese carnicero vasco, Potros, tienen nada de fascistas. Nada en absoluto. ¿O acaso alguien ha visto a Puigdemont o a Josu Ternera saludando a la romana a su tropa? Por eso procedería, y cuanto antes, empezar a gritarles a la cara, y con desprecio infinito, lo que en puridad son a fin de airear su gemela calaña. Porque no hay que llamarles fascistas, hay que llamarles nacionalistas. Pequeños y miserables nacionalistas periféricos hispanos. Solo eso.

Infame mercadeo
OKDIARIO 7 Agosto 2018

La falta de escrúpulos del independentismo no tiene límites. Las concesiones de Pedro Sánchez no han hecho más que fortalecerlos en su radicalidad. Igual que sucediera el año pasado con Carles Puigdemont al frente, volverán a utilizar el homenaje a las víctimas de los atentados de Barcelona y Cambrils para hacer política y convertir la marcha en un acto a favor de otro referéndum ilegal. No habrá respeto, por tanto, por parte de los políticos separatistas a los 16 muertos y más de 100 heridos, sino un abyecto mercadeo mediante el que reivindicar más acciones en contra de la legalidad española sin tener en cuenta las consecuencias del atroz ataque yihadista.

Una vez más, no hacen falta palabras, ya que sus hechos los definen sin necesidad de epítetos. Los herederos de Puigdemont, capitaneados por el xenófobo Quim Torra, tratarán, además, de acosar al Rey a través de las acciones veleidosas de los CDR, la kale borroka catalana. Ante eso, la unidad de los partidos constitucionalistas se hace imprescindible. Unidad, porque de otra forma ganan los enemigos de España por partida doble. Por un lado, los que pretenden romperla desde la Generalitat; por el otro, esa amenaza que no está apagada, ni mucho menos, y que se llama terrorismo yihadista. Por tanto, el PSOE debe rectificar su paso. Es indispensable que Pedro Sánchez ponga coto de una vez por todas al chantaje que sus socios de moción le hacen constantemente desde el otro lado del Ebro.

El presidente del Gobierno debe aprovechar la mano tendida del líder de la oposición, Pablo Casado, quien le ha propuesto pactos en todas las comunidades autónomas donde gobierna el PSOE a cambio de cortar de raíz el chantaje de Torra y sus acólitos. Además de los partidos políticos, el próximo 17 de agosto los constitucionalistas que habitan en Cataluña deben dar una respuesta al acoso independentista. Al igual que ocurriera el pasado fin de semana en Baleares a la entrada del Palacio de la Almudaina, los ciudadanos que creen en la unidad de España han de apoyar a Felipe VI ante los intentos de escraches. Ante la falta de escrúpulos de los separatistas: presencia, civismo y ejemplaridad. No hay otro camino.

Sí, Godwin
ARCADI ESPADA El Mundo 7 Agosto 2018

El Valido ha escrito en El Periódico de Catalunya un artículo que debe leerse. No comparto el interés que despertó la exhumación de sus antiguos comentarios sobre los españoles y otras bestezuelas. El Valido era entonces un agente de seguros que se daba al porno nacionalista los domingos por la tarde. Es humanísimo. Pero este artículo, escrito en el pleno uso de sus facultades institucionales, debe subrayarse, fijarse y no olvidarse. La razón principal es que es el artículo de un nazi. Yo soy refractario a la célebre ley de Godwin, que indica la caducidad de la razón cuando usa analogías con el nazismo. A mí la del nazismo me parece regida por las mismas exigencias de cualquier otra analogía. Entre otras razones porque la inmensa mayoría de analogías con el nazismo no incluyen a Auschwitz. Si uno dice que la política lingüística de los nacionalistas catalanes es la de los nazis no está diciendo que los nacionalistas catalanes estén preparando los hornos crematorios. Esta misma evidencia le permite al Valido hablar de fascistas refiriéndose al antinacionalismo catalán. Yo, por ejemplo a mano, soy uno de esos fascistas: un partidario de la unidad de España que no obligará al Valido a hablar en cristiano amenazándole con un chute de aceite de ricino.

El artículo citado no es episódicamente ni marginalmente nazi. Lo es estructuralmente. Como recordarán mis lectores, el Mein Kampf parte de la acusación falsa de que los judíos habían traicionado a la nación alemana en la Primera Guerra. Hitler creía que todos los crímenes judíos eran ciertos y que no se denunciaban lo suficiente. Por su parte el Valido describe una Cataluña amenazada por el fascismo. El grado de vileza se advierte a simple vista: la inmensa mayoría de ataques e intimidaciones los protagonizan desde hace años los compañeros políticos del Valido. E incluso sus propios hijos. Si las reacciones de nosotros, los fascistas, han aumentado, ha sido a consecuencia de la intolerable colonización previa del espacio público. Esas ridículas y ofensivas cruces amarillas, por ejemplo, que cualquier demócrata tiene el deber, también estético, de quitar de su camino. Pero lo sustancial del artículo no es la descripción, sino la llamada. La descripción es falsa, pero la llamada es real: el Valido llama a la acción y exige a su policía acciones preventivas, precoces, contra el fascismo; y a su pueblo, denuncias.

El momento en que coinciden en un mismo afán pasional policía y escuadrones es un grave momento civil. Este es, exactamente, el momento de Cataluña. De ahí que esta columna, dedicada a glosar la indigencia fáctica, moral y política del artículo del Valido, concluya también con una llamada. Aunque yo no me dirijo a los nazis, sino a los demócratas. En especial, a los idiotas.

¿Barra libre para los aquelarres etarras?
OKDIARIO 7 Agosto 2018

El inicio del mes de agosto está siendo especialmente duro para las víctimas del terrorismo. Hace poco más de 24 horas, ha salido de la cárcel uno de los asesinos más abyectos de ETA: Santi Potros. En su infame currículo, 40 asesinatos por los que sólo ha cumplido 31 años de condena. No obstante, no es el único agravio a la memoria de los asesinados y al honor de sus familiares. Desgraciadamente, el Gobierno no rectifica y sigue pagando el apoyo de nacionalistas y proetarras vascos a la moción de censura que permitió a Pedro Sánchez desalojar a Mariano Rajoy y llegar así hasta la Presidencia del Ejecutivo. La última cesión del PSOE consiste en no sancionar por ley los homenajes a los etarras.

De esta manera, Potros u otros sicarios podrán volver a sus pueblos y ser recibidos como héroes por los radicales sin mayores problemas legales. Un mensaje peligroso para los reductos de ETA que aún quedan activos. Esta realidad insulta la memoria de los casi 900 asesinados por los etarras. Los 16.000 heridos y más de 42.000 personas que vieron sus vidas truncadas por lo ocurrido a sus familiares tendrán que revivir de nuevo el horror que provoca la impunidad de la que gozan los verdugos. Es una pena que Pedro Sánchez esté tan obsesionado con sacar del Valle de los Caídos al dictador Francisco Franco por “respeto a las víctimas” y que, sin embargo, permita campar a sus anchas a los mayores asesinos de los últimos 50 años en España.

El PSOE no sólo accede al acercamiento de los etarras al País Vasco y se opone a la prisión permanente revisable que en el futuro podría evitar salidas de prisión de criminales como Santi Potros, sino que además, ahora, vuelve a dar la espalda a las víctimas del terrorismo a pesar de que desde asociaciones como COVITE advierten del aumento de actos de homenaje que bordean el enaltecimiento del terrorismo. Algo que, no lo olvidemos, está tipificado en el artículo 578 del Código Penal con penas de uno a dos años. El respeto a las víctimas debe ser innegociable por mucho que Pedro Sánchez pretenda seguir ocupando La Moncloa con una ecuación que cada día se antoja más difícil si es que España quiere seguir siendo España.

La historia abominable (e incógnita) de Santi Potros
Carlos Dávila okdiario 7 Agosto 2018

Gracias a la miserable actuación de Luis López Guerra en el Tribunal de Estrasburgo, desde este domingo el mayor criminal de ETA, Santi Potros, está en libertad. Guerra, un protegido infame de Zapatero, avaló en aquel Tribunal un cambio en la llamada doctrina Parot, un modificación antiespañola que ha permitido invariablemente acortar las penas de muchos presos terroristas, entre ellos Potros —“cojones” en vasco— e Idoya López Riaño. Eran penas que en principio sobrepasaban ampliamente los 30 años de cárcel.

La relación entre Potros y el mencionado Parot es tan curiosa como vieja. En los tiempos en que los sucesivos comandos Madrid y Barcelona, tan atrozmente sanguinarios ambos, caían más pronto que tarde, Potros, jefe de los facciosos y aún más, preboste de los “liberados” o sea asesinos fichados policialmente, ideó —el tipejo no es largo de luces pero siempre fue un lince en esto de matar— un modelo especial que el mismo llamó “comando itinerante”. Dicho y hecho, se puso en contacto con delincuentes franceses y argelinos y formó un grupo al mando precisamente de Henry Parot. Aquellas bestias consiguieron grandes éxitos: en poco tiempo asesinaron a 82 personas en nombre de un pueblo vasco del que en realidad no sabían absolutamente nada.

La historia es que Parot y sus secuaces despistaron bastante a nuestra Seguridad. Nuestros expertos atribuían sus atentados a los “comandos” conocidos: “Madrid”, “Barcelona”, “Donostia”, “Navarra”, “Araba”… pero no; no eran ellos. Eran los mercenarios de Parot que actuaban mientras sus compinches etarras andaban plácidamente descansando entre chiquito y chiquito y viajes al sur de Francia. Pero un día la suerte de Parot mudó; un mafioso marsellés se confesó ante el CNI de entonces, el CESID, y cantó información completa de los “itinerantes”. A cambio pidió ayuda para montar un chiringuito en la costa alicantina. El hombre de pronto se había vuelto decente.

El CESID colaboró con la Guardia Civil —esta vez sí— y los criminales fueron detenidos en Sevilla tras un pelea cuerpo a cuerpo en la que un agente estuvo a punto de liquidar de antemano a uno de los mercenarios; simplemente cayó encima y casi le asfixia. “Potros” se quedó de esta manera sin “itinerantes”, pero siguió impávido a lo suyo: ordenando más y más asesinatos a sus animales de compañía en la banda. El domingo salió sin ofrecer, más bien lo contrario, el menor síntoma de arrepentimiento, sin pedir perdón a sus víctimas y, erre que erre, pertinaz en proclamar el terrorismo como la más eficaz arma de lucha política. Así las cosas, habrá que suponer, aunque sin mucha certeza, que el dúo Sánchez-Marlaska, tan bondadoso ya con los presos de ETA, le tenga el ojo echado a este canalla. Es un cafre. Y está en la calle porque el Estado español es bobo y a veces ensalza a impostores y arteros como Luis López Guerra.

Mala puta
Cristina Losada  Libertad Digital 7 Agosto 2018

El vocabulario del separatismo catalán no se enriquece. Se repite. Y hay que dar cuenta, o intentarlo al menos, de ciertas repeticiones. Una de ellas, especialmente despreciable, es la que se manifiesta en los insultos a diputadas de Ciudadanos. Los ha sufrido su dirigente en Cataluña, Inés Arrimadas, tanto en la calle, proferido por grupos de fanáticos, como en las redes sociales, sea por los anónimos de turno, sea por personajes de algún renombre. De hecho, fue el cómico de TV3, Toni Albà, si la hemeroteca y la memoria no nos fallan, quien inauguró con una rima soez lo de llamar "mala puta" a la líder del partido más votado en las últimas elecciones catalanas. Ahora acaban de insultar de ese modo a la diputada autonómica del mismo partido y senadora Lorena Roldán. De ese modo y de otros: la amenazaban con "dos hostias" y con rociarla de estiércol. El mensaje, escrito por un ginecólogo del Hospital Quirón de Barcelona, Guillem Cabero Riera, acababa con uno de los insultos que con mayor frecuencia tienen que soportar las políticas constitucionalistas: "cerda".

Es claro que los actos de intimidación separatistas han afectado a Ciudadanos, al PP, al PSC y a entidades de la sociedad civil. También lo es que los tres partidos han sufrido ataques contra sus sedes en muchas ocasiones y en distintos lugares y que no pocos de sus políticos reciben insultos y amenazas, sean hombres o mujeres. Pero las injurias que reciben las mujeres, y en concreto, las políticas de Ciudadanos, son específicas y están relacionadas con el hecho de que son mujeres. No les llaman simplemente -¡simplemente!- "fascistas" o "colonas", aunque también. No les dedican únicamente otros clásicos del habitual repertorio de groserías levemente barnizadas de insulto político que manejan la militancia separatista y sus bien pagadas estrellitas televisivas y tuiteras. A las políticas contrarias al separatismo, aparte de todo eso, las llaman cerdas y malas putas. Repetidamente. Y no hay que recurrir a Freud para ver en este fenómeno algo significativo.

Se ha discutido si insultos como los que han tenido que escuchar y leer Arrimadas y Roldán son machismo o no son machismo. Se ha alegado en contra de que lo sea que las insultan no por ser mujeres, sino por su oposición al independentismo. Pero no son opciones excluyentes. Las insultan porque se oponen al separatismo y las insultan como las insultan porque son mujeres. Más aún, las insultan porque son mujeres que en Cataluña se salen de la norma y la horma nacionalistas, y esa norma y esa horma han tenido, en el nacionalismo catalán histórico, un molde específico para las mujeres. No podía ser de otra manera cuando entre los caracteres profundos del nacionalismo y del catalanismo, desde su surgimiento, se encuentran la preocupación por la demografía y la alarma por la baja natalidad de los "catalanes auténticos", inquietud relacionada con la paranoia de extinción que sigue latiendo en el imaginario nacionalista. En ese cuadro delirante la mujer tenía un papel que cumplir.

En los términos de Estat Català, el partido del que formaron parte tipos como los hermanos Badia o Daniel Cardona, todos ellos admirados por Quim Torra, la mujer catalana tenía "un deber patriótico". Un artículo publicado en la revista del partido en 1923 lo explicaba así: "Es preciso que la mujer catalana se imponga como primer deber patriótico el no tener amor por ningún enemigo natural de su patria. Para una mujer catalana sólo un patriota catalán como marido. Es preciso infiltrar (sic) a la mujer catalana una máxima repulsión por toda unión que además de entregar al enemigo tierra y bienes catalanes, venga a impurificar la raza catalana".

El propio Cardona, uno de los héroes de Torra, denunciaba vehementemente -con una browning, para ser precisos- la atracción que ejercían ciertas mujeres foráneas sobre los jóvenes catalanes, que siguiendo aquellos cantos de sirena, dejaban de ser patriotas. Y años antes, el médico Puig i Sais, que firmaría el "Manifiesto para la preservación de la raza catalana" en 1934, había advertido de las nefastas consecuencias que tenían para las mujeres las prácticas sexuales que evitaran el embarazo. Todo por la misma obsesión: el descenso de la natalidad, la "invasión" de españoles de otros lugares, y la necesidad, por tanto, de "aumentar el número de catalanes de pura raza".

No tengo las pruebas de que esa visión de las mujeres como esenciales para "conservar la raza", como traidoras si no lo hacen y como peligrosas si son "de fuera", se haya transmitido de generación en generación nacionalista, al igual que otras visiones del nacionalismo catalán histórico. Esto es, no tengo más prueba que la recurrencia de los insultos a las mujeres catalanas que lideran la oposición al separatismo. Es una recurrencia tan sospechosa, son unos insultos tan característicos, que podemos apuntar la hipotésis de que no sólo traslucen el machismo habitual, el que se daría en cualquier parte. Hay algo más. Hay un machismo propio del nacionalismo catalán y propiamente deleznable.

EL NUEVO GOBIERNO
Sánchez dispara el coste salarial de sus ministros un 30% y un 25% el de los asesores
DANIEL VIAÑA El Mundo 7 Agosto 2018

Pedro Sánchez cumple hoy 66 días como presidente del Gobierno, un tiempo en el que, además de anotarse medidas pactadas por el anterior Ejecutivo como la subida de las pensiones y las prestaciones por viudedad, al dirigente socialista le ha dado tiempo a agradecer los servicios prestados y tomar decisiones que incrementan el gasto. Y no se trata de políticas sociales de o medidas que beneficiarán a los ciudadanos, sino de decisiones que, directamente, disparan el coste de su presidencia.

Más ministerios
Una de las primeras medidas que anunció tras llegar a La Moncloa fue incrementar el número de ministerios: de los 13 que tenía Mariano Rajoy, a los 17 actuales. Entre los nuevos departamentos están los de Cultura y Deporte, que antes formaban uno solo junto a Educación, el de Ciencia Innovación y Universidades, el de Transición Ecológica y el de Política Territorial y Función Pública. En total, cuatro carteras más con las que el Gobierno recupera un tamaño similar al que tenía antes de la crisis y, en concreto, durante los mandatos de José Luis Rodríguez Zapatero.

A ello, además, hay que añadir que los Presupuestos Generales del Estado (PGE) contemplan un incremento salarial del 1,5% para los empleados públicos, que también se aplicará a los integrantes del Gobierno y que provocará que el coste salarial del gabinete crezca en torno a un 30%.

Gasto en asesores
De forma paralela al incremento en el número de ministerios, las decisiones del presidente Pedro Sánchez provocan un repunte en el gasto en asesores, coches oficiales y gabinetes. En concreto, y según han denunciado en más de una ocasión el Partido Popular y Ciudadanos, el desembolso por estos conceptos se disparará cerca de un 25%. Esta cantidad, al igual que el mayor desembolso derivado del aumento de carteras, saldrá directamente de los Presupuestos Generales, esto es, de los recursos que el Estado obtiene, entre otras cosas, de los impuestos que cobra a ciudadanos y empresas
.
El mayor aparato de altos cargos
Estos aumentos de ministros, asesores y direcciones generales desemboca, tal y como publicó este periódico hace ya unas semanas, en el mayor aparato de altos cargos de la historia de Moncloa. La muestra de lo abultado de la estructura que gira en torno a Pedro Sánchez es que en algunos edificios públicos se están habilitando nuevas zonas para dar acogida a todo el personal. En este contexto, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, afirmó a los pocos días de tomar posesión de su nuevo cargo que el incremento en el número de ministerios no incrementaría el gasto.

Montero habló de «vasos comunicantes» y «pequeños ajustes», pero no especificó de dónde saldrán los recursos necesarios, y ni mucho menos explicó cómo se afrontará el repunte en el gasto en asesores o de qué modo se gestionará el aumento del aparato de altos cargos.

Uso de recursos públicos
Más allá de las decisiones de Gobierno, una situación que ha generado una gran polémica y, por supuesto, ha significado el uso de fondos públicos es el desplazamiento que el presidente del Gobierno realizó en el avión presidencial para asistir al Festival Internacional de Benicàssim (FIB). Sánchez trató de disfrazar su asistencia al concierto de The Killers como sendos encuentros con la alcaldesa de Castellón, Amparo Marco, y el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig. Pero lo cierto es que apenas necesitó una hora para llevar a cabo estas dos reuniones, y sobre las 22:30 de la noche del viernes 20 de julio se encontraba ya en el recinto del FIB.

Desde el Gobierno no se ha ofrecido ninguna cifra oficial de cuál fue el gasto que esta actividad privada tuvo para las arcas públicas, pero el coste estimado de cada hora de vuelo del Falcon 900B -el modelo en el que se desplazó el presidente- es de unos 5.600 euros incluyendo el combustible, el salario del personal y el mantenimiento.
Colocar a la Ejecutiva Federal

A pesar de sus reiteradas promesas de cambio y renovación, lo cierto es que la forma en la que Sánchez ha gestionado la presidencia de las empresas públicas es la misma que las de sus predecesores: colocar a dedo a sus colaboradores más estrechos, y renunciar a la despolitización de los puestos técnicos.

Buena muestra de ello es que el presidente del Gobierno ha buscado un puesto a casi el 50% de los miembros de la Ejecutiva Federal del PSOE, tanto en las empresas públicas como en diferentes organismos. Los sueldos en estos puestos pueden llegar a sobrepasar el medio millón de euros, que es lo que percibirá Jordi Sevilla como presidente de Red Eléctrica. Sin embargo, lo más habitual es que oscilen entre los 100.000 y 200.000 euros brutos al año. Sobre esta última cifra estará, por ejemplo, José Vicente Berlanga, un funcionario de carrera licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación que dirigirá Enusa, la empresa nacional de uranio.

 


Recortes de Prensa   Página Inicial