AGLI Recortes de Prensa   Martes 28 Agosto 2018

El presidente Sánchez de Kazajistán
Cristina Losada  Libertad Digital 28 Agosto 2018

Puigdemont acaba de sentar cátedra desde Waterloo a propósito de la posición del Gobierno de España sobre la demanda que ha interpuesto en Bélgica contra el juez Llarena. Para el prófugo sería "gravísimo" que el Estado español destinase dinero público a defender al juez del Tribunal Supremo que ha instruido el caso contra él y otros dirigentes separatistas por los hechos del 1 de octubre del año pasado. Su inquietud por el uso del dinero público del Estado cuyas leyes violó repetidamente para declarar la secesión de Cataluña rompe los moldes del cinismo político. No sólo está acusado Puigdemont de malversación de caudales públicos por la organización del ilegal referéndum: toda la escalada separatista que condujo al intento de golpe se engrasó con dinero público. Igual, por cierto, que el previo proceso de construcción nacional pujoliano. Sin olvidar, naturalmente, la cleptocracia del 3 por ciento que instauró su partido, el cual ha tenido que cambiar tanto de nombre, por esas cosas del robar, que ya no sabemos cómo se llama.

Hasta un cínico falsificador puede decir, no obstante, alguna verdad. Y este demagogo de tercera regional, que tiene como principal habilidad la de ser el primero en fugarse, ha dicho algo que no es un embuste. Dijo que, leída la última declaración del Gobierno sobre su demanda contra Llarena, no queda claro si defenderá o no al juez en los tribunales belgas. En efecto, si uno lee la nota gubernamental se queda con dudas. Dudas que se acrecientan después de oír a la ministra de Justicia diciendo que el Gobierno no ha cambiado de posición. La posición, que era contraria al criterio de la Abogacía del Estado y levantó protestas de jueces y fiscales, consistía en que el juez Llarena tenía que defenderse por su cuenta de "los actos privados que se le atribuyen".

Esos supuestos "actos privados" constituyen el pretexto de la demanda. Son declaraciones públicas del juez Llarena. En concreto, una que hizo después de una conferencia en Oviedo hace meses. Según los separatistas, y según publican muchos medios, Llarena dijo entonces que los encausados en prisión provisional "no son presos políticos". Como suele ocurrir, la declaración de Llarena no fue literalmente esa. Fue esta:

Un delito político son aquellos comportamientos que normalmente no estarían sancionados por el ordenamiento jurídico-penal y que, sin embargo, por una consideración política, son perseguidos. No es el caso que estamos llevando en el Supremo. Se trata de comportamientos que aparecen recogidos en nuestro Código Penal y que, con independencia de cuál haya podido ser la motivación que les haya llevado a las personas a cometerlos, si es que ha sido así, deben ser investigados.

Esas son las palabras de Llarena que los golpistas alegan como prueba de su "falta de imparcialidad" y vulneración de la presunción de inocencia. Y esas son las palabras de Llarena que desmienten la acusación separatista. Su denuncia sólo prueba que mienten, una vez más, sin límite. Como la ministra de Justicia habló de informaciones "interesadas o intoxicadas" sobre la posición del Gobierno, hay que hacerle notar que las intoxicaciones de las que debe ocuparse son las que vierten Puigdemont, Torra y compañía. Porque afectan al juez Llarena, a la Justicia española y a España: a todos, de forma inseparable. Incluso, aunque no lo haya pensado, le afectan a ella, como ministra.

¿Qué diablos es eso de que el juez tenga que defenderse por su cuenta porque se trata de "actos privados" suyos? ¿O es que no interponen esa demanda contra Llarena por su función de instructor en la causa por rebelión contra los dirigentes separatistas? Moncloa puede haber fantaseado con regalar a los independentistas un desaire al juez, pero no ha medido el coste que ello tiene para el propio Gobierno. Si el Estado se ausenta y deja que esa demanda sea asunto privado de Llarena, no hará más que dar crédito político a la colección de barbaridades sobre la democracia española que han reunido los abogados de los golpistas.

La demanda acusa a España de "violaciones sistemáticas" de los derechos fundamentales de los independentistas. Cita como fuente acreditada las denuncias de "oponentes políticos vascos", eufemismo para referirse a los terroristas de ETA, en cuya defensa está especializado al menos uno de los abogados belgas de Puigdemont y cía. Sostiene que el juez Llarena es representante de ese "sistema" violador de derechos y de las normas europeas. Y sitúa a España al lado mismo de Kazajistán "entre los Estados delincuentes que se niegan a someterse a los principios que rigen los derechos fundamentales universales".

Yo no sé si el Gobierno cree que ese global cuestionamiento de la democracia española no va con él. Hasta es posible que crea va por Rajoy y no por Sánchez. Bien. Si al presidente no le importa que le comparen con Nursultan Nazarbayev, que lleva en el poder desde 1991 –o desde 1980, contando su etapa como jefe comunista–, es cosa suya. Pero la mayoría de los españoles no van a estar de acuerdo con que mire para otro lado cuando se pone a España entre los Estados que más vulneran los derechos fundamentales. Y no por orgullo patrio, sino porque es lisa y llanamente mentira.

La profanación de nuestras vidas
Los huesos de Franco son la excusa para obligarnos a mentir ya siempre
Hermann Tertsch ABC 28 Agosto 2018

Dice Ciudadanos que ellos están de acuerdo con Pedro Sánchez en liquidar «el mausoleo del dictador». Y el Partido Popular, para no ser menos, proclama que tratará «con total indiferencia» la retirada de los restos del dictador. Los dos partidos de la llamada oposición al Frente Popular que gobierna bajo Sánchez anuncian por tanto, uno por disgusto con las formas, otro por indiferencia hacia la suerte del dictador, que se abstendrán en el Congreso en la votación del siniestro decreto ley para la profanación de una tumba. Los dos temen que votar en contra de esta obscena farsa política los convierta ante la opinión pública en algo parecido a defensores de Franco. Sin duda lo que quieren Sánchez y sus aliados comunistas, separatistas, golpistas y demás. Tiene razón el PP en que a los españoles los huesos de Franco les importan poco. Pero cuidado, porque tras los huesos de Franco hay cosas que a los españoles importan mucho. Y esas serán destruidas por la voladura con el detonante de esa profanación gratuita, innecesaria y despreciable. Terrible es que los dos partidos de la oposición estén tan sometidos al discurso del Frente Popular. Tienen tanto miedo a acusaciones torticeras de Sánchez -que les lloverán en todo caso-, que no se atreven a dar la batalla por la verdad histórica y defender la Transición y su piedra angular, la reconciliación nacional, que en su profunda virtud y generosidad bidireccional asumía que no fueron más criminales los Santiago Carrillo, la Pasionaria o Largo Caballero ni Azaña que los Franco, Queipo de Llano, Fernández Cuesta, Girón de Velasco, Muñoz Grandes y demás. Las partes se encontraron como contendientes, combatientes de dos bandos que cuarenta años después firmaban la paz para vivir juntos, para romper aquellos dos bandos y nunca más saldar cuentas.

Por falta de cultura, de información o de coraje, Cs y PP defienden ya la misma falsedad histórica que el historiador británico Anthony Beevor llama la perversión sin igual en España: ese patético pero dominante cuento del «érase una vez una democracia muy simpática y bonita que asaltó un general violador». Por eso la abstención en el Congreso es algo peor que un fallo de cálculo inducido por el miedo a ser llamado facha, esa eficaz mordaza institucionalizada por la izquierda. Es un terrible error de inmensas consecuencias. Porque no estamos ante una operación contra Franco, sino contra la Transición y la Monarquía. Tras romper el dique con los huesos de Franco, caerá la Cruz. Y crearán allí un gran parque temático soviético. Y no dejarán de desenterrar a españoles. Y habrán profanado todas nuestras vidas porque habremos de vivir negándolas desde la mentira para evitar la represalia. Con los mismos argumentos liquidarán la amnistía del 1977, no para los terroristas que salieron para seguir matando, para criminalizar todo lo que resista al rodillo frentepopulista. Con la aceptación de que la transición erró y Franco era el dictador despreciable y la República la guapa y bonita, Cs y PP quedan para siempre chantajeados. Con los argumentos utilizados siempre en su contra, serán esclavizados. Se embarcan así con el Frente Popular en una siniestra complicidad que los llevará por el lago de los horrores de la destrucción de la paz y la convivencia en España. Cuando salten de la barca, si se atreven algún día, se verá si tienen salvación y fuerzas para hacer frente a la tiranía de la mentira que ahora favorecen con su voto. O si son ya caricaturas ridículas de oposición comparsa como esos partidos en Venezuela que llevan tres lustros en la barca de la dictadura navegando por el infierno sin atreverse a decir no.

El presidente impostor
Fernando Hidalgo La voz 28 Agosto 2018

Pedro Sánchez está instalado en la Moncloa de forma legítima. No gracias a los votos de los españoles, o por lo menos no gracias a que lograra una mayoría de ellos en las últimas elecciones, pero ha alcanzado el poder dentro de las normas democráticas y de la legalidad vigente. Así hay que entenderlo porque esto no es muy discutible. Sí en cambio lo es absolutamente todo lo demás. Cuánto tiempo debería permanecer así al frente de una de las naciones más importantes del mundo (sí, España lo es, a pesar del discurso de algunos); cómo debe actuar durante este tiempo con solo 84 diputados; la actitud con los independentistas, la rotura del consenso con la oposición en asuntos de Estado...

Hasta ahora, en España ha gobernado siempre quien o bien ha ganado las elecciones con mayoría absoluta, o quien ha logrado una mayoría que ha permitido apoyos parlamentarios suficientes para configurar un Gobierno estable. Pero nunca nos hemos encontrado con un caso como el actual, en el que el poder que ahora mismo ostenta Pedro Sánchez no es el objetivo en sí mismo, sino una plataforma para conseguirlo de verdad más adelante.

Y aquí es donde nos encontramos con que Sánchez está haciendo un uso torticero de su cargo, hasta el punto de que, de alguna manera, los españoles somos rehenes de un Gobierno, no okupa como dicen algunos, sino de un Ejecutivo que actúa permanentemente como un impostor cuya única finalidad es que no le desenmascaren antes de tiempo. Y eso es lo que parece Sánchez, un presidente impostor, que actúa desde que se levanta hasta que se acuesta y que seguirá actuando hasta que su personaje se agote o hasta que considere que es el momento adecuado para convocar las elecciones en una situación ventajosa.

Pero por el camino nos va a dejar una situación en Cataluña peor de la que heredó, con un independentismo más crecido ante la complacencia del Gobierno, con el riesgo de reactivar un fascismo que hasta hace poco era irrelevante en España, y con una serie de medidas de dudoso poso democrático como el truco de magia auspiciado por Podemos que hará desaparecer el Senado como obstáculo para sacar adelante el techo de gasto.

La farsa se ha convertido en lo único importante para el presidente, quien se está construyendo una imagen de hombre de Estado pagada por todos los españoles. Fotos con la canciller alemana, avión va, helicóptero viene... y todo sin pisar los callos de quienes le han puesto ahí, independentistas catalanes, nacionalistas vascos y la izquierda antisistema. Llegados aquí cabe hacerse una pregunta: Si Sánchez es capaz de instrumentalizar el Gobierno de España con la finalidad de ganar las próximas elecciones, ¿qué nos garantiza que no lo volverá a hacer si más adelante encuentra eso que hasta ahora siempre se le ha negado, el respaldo en las urnas?

No en mi nombre
Enrique Navarro  Libertad Digital 28 Agosto 2018

Pedro Sánchez | Moncloa
Estimado presidente:

La vida política es tan inestable que voy a admitir que todos aquellos principios morales por los que te ibas a regir cuando llegaras al gobierno, hayan caído en el olvido. Esa tremenda pobreza infantil que requería de una acción urgente murió el día que tomaste el avión de todos los españoles para irte de marcha, el primer gran secreto oficial de la era Sánchez; pero te lo perdono. Incluso puedo asumir que pretendas gobernar a golpe de decreto, para evitar todo control de oportunidad o de legalidad con el fin de sacar adelante tu programa; ese que todos los días adaptas a tu conveniencia; hurtando que mis representantes políticos puedan ejercer el más sagrado de los derechos, controlar al poder; precisamente para lo que nació la democracia.

Ya leí que pretendes hacer lo mismo que Zapatero con el techo de gasto y hurtar al Senado, esa cámara que sólo es importante cuando la controlas, de ejercer sus competencias constitucionales tan solo porque no te salen las cuentas. Pero fíjate, lo asumo. No pudiste ganar unas elecciones, ni siquiera llegaste a la mayoría en tu partido, tienes que gobernar con los delfines de Maduro y con los que quieren atacar a España y con las cuentas tan terribles que te dejó Rajoy; no fuiste capaz de presentar un programa de gobierno, pero no sacar unos presupuestos te dejaría a los pies de los caballos; ni en tu partido te van a dejar que sigas en esas condiciones. Así que para evitar semejante bochorno estás dispuesto a una trampilla legal para simplemente poder seguir un año más. Pero bueno, todo sea porque tengas un estatus que apenas imaginaste hace diez años cuando nadie te conocía en tu grupo parlamentario, presidente de tu partido por los pelos; del gobierno por la puerta de atrás y consorte con suerte.

También entiendo que dentro de las prioridades que te marca tu jefe de gabinete, el que llenó carteles en contra de los inmigrantes en Badalona y a favor del ahora xenófobo Albiol, y que dirigió la estrategia de defensa cuando el presidente Monago se iba a ver a su novia a Canarias con el dinero de todos los españoles, lo que sin duda no te es tan ajeno, asumas acciones que la militancia nunca imaginó que realizarías.

Sabiendo que Quim Torra estuvo apoyándote en Ferraz cuando la mayor parte de tu comité ejecutivo te abandonó; ¡mira que ellos que te conocen te veían venir!, pues que te creas que vas a conseguir algo diferente de los nacionalistas, que sólo quieren acabar con esta gran nación y que tú seas el colaborador necesario de semejante despropósito... Tú sabes que de los secesionistas, que tienen a nuestros presos en cárceles como si fueran el Chapo Guzmán o Pablo Escobar, digiriendo desde la celda sus intereses en el exterior, no vas a conseguir nada; y que al final, o aplicarás el artículo 155, el de verdad, cuando Iván te diga que con una demostración de fuerza te ganas las elecciones en el resto de España, o te mandarán a casa los que sabían de tus pactos secretos con los independentistas.

Bueno, son pequeños detalles que se justifican por compartir un día de campo con Merkel o por hacerte unas fotos con el Padre Ángel recibiendo a los inmigrantes que sirven a tus intereses, aquéllas que te permiten llamar fascista y xenófobo a Rivera, Salvani o Casado. Africanos, refugiados, venid con pancartas y en barco, pidiendo el premio Nobel de la Paz por Sánchez y tendréis la nacionalidad de inmediato, otorgada por la constitucionalista que olvidó la materia en la que se doctoró; todo por la foto, pero nada de tirar cal viva y caquitas a los guardias que os devolvemos a la policía marroquí que os tratará a cuerpo de rey.

Y, finalmente, exhumar los restos de Franco pues también lo entiendo; tus huestes necesitan de gestos que compensen tus tropelías, y sabes que esto cuesta muy poco para tanto beneficio; pero que sinceramente no te va a proporcionar ningún voto más de los que tienes; ni siquiera los de Podemos te van a votar, ya que nada les placería más que enterrar a su líder en un mausoleo como el de Franco, como están sus grandes referentes: Lenin, Chávez, Fidel, Ho Chi Minh. E incluso podría comprender que sacaras a todos los Borbones del Monasterio del Escorial que también es propiedad de los que somos republicanos, abarrotado de dictadores, y que condenemos públicamente a Espartero, Serrano, Narváez, Godoy, Lerma, y tanto criminal facha que ha dirigido nuestra vida política. Hasta haciendo un esfuerzo, estoy dispuesto a que se sigan ensalzando figuras que también tienen crímenes a sus espaldas porque los hicieron en nombre de la legalidad, por la independencia de sus regiones o por seguir los dictados de Moscú en los años de la Guerra Fría.

Pero sólo te pido una cosa, no saques a Franco en mi nombre. No utilices lo que es un acto de reparación histórica con el que una parte de la población no está de acuerdo, aunque lo de despreciar minorías no es nuevo en este país. Si no, que se lo digan a la señora brutalmente atacada por energúmenos por retirar un lazo amarillo simplemente para obtener un rédito político. No te creas que a mí, nieto de un socialista muerto en la cárcel franquista por haber sido un funcionario fiel servidor del gobierno, me haces ningún favor o reparación sacando a Franco. Mi preocupación, y esperaba que también la tuya, son mis hijos, ¿Qué será de su futuro?; ¿En qué país vivirán?; ¿Con qué derechos? ¿Disfrutarán del medio ambiente? ¿Vivirán en democracia en la Unión Europea?; ¿Les golpearán cuando discrepen? ¿Podrán pagar la deuda que les vamos a dejar para que nuestra generación haya vivido a cuerpo de rey? ¿Los jueces que deberán hacer cumplir la ley serán independientes y serán amparados por el gobierno aun cuando vaya contra sus intereses?

Nadie me va a devolver el pasado; ni mi abuela, que viuda tuvo que sacar ocho hijos adelante siendo menospreciada por el bando ganador, tendrá reparación alguna. Franco murió y si lo quieres enterrar en Melilla o en Barcelona pues allá tú; pero no ignores a los que piensan diferente, especialmente a los que están en las antípodas; y no abras heridas que yo ya cicatricé. Ya sé que a ti el futuro ya no te preocupa, ya lo dejaste resuelto; pero no cometas la ignominia de justificar tus acciones en nombre de los que desgraciadamente perdimos una guerra hace ochenta años; no ha sido la única; a fin de cuentas los desheredados en toda nuestra historia sólo hemos ganado dos batallas; una en 1931 que Franco y nosotros mismos nos hurtamos en el escenario de los grandes movimientos totalitarios; y otra en 1977 con la transición española, nuestra gran victoria; que no seas tú quien nos la hurtes. Atentamente.

El programa de Vox (I) / Grecia y España
Pío Moa  Libertad Digital 28 Agosto 2018

Puesto que los partidos actualmente representados en las Cortes parecen competir entre ellos para arruinar la democracia y a la propia España, conviene prestar atención al único partido que ahora mismo parece despegar como una alternativa, es decir, Vox.

Lo que define a un partido es en primer lugar su programa, que marca lo que piensa hacer en política. Y en segundo lugar su capacidad de liderazgo. Como este último es algo imprevisible o incontrolable, debemos centrarnos ante todo en el programa, que está a la vista.

El programa de VOX toca diez puntos clave: unidad de España, despilfarro, educación y sanidad, impuestos, empresariado, familia, vida y valores, corrupción, fundamentalismo islámico, inmigración e identidad, y, finalmente, política internacional.

Creo que, en conjunto, el programa adolece de cierto provincianismo común a todos los partidos, porque la política exterior es fundamental, y más en tiempos de la llamada globalización, cuando España está integrada en la UE y en la OTAN, y tiene problemas e intereses especiales en relación con Hispanoamérica, Usa, Europa y norte de África, siendo de esta última de donde pueden proceder las amenazas potenciales. En otras palabras: la solución de los problemas particulares está muy relacionada con la imbricación internacional de todos ellos.

Por ello, la expresión del programa en este punto es puramente retórica: El peso que nuestra población, economía e historia merecen, tomando el control de nuestra soberanía en aquello que nos afecta directamente. Todo el mundo podría estar de acuerdo, lo que revela que son frases vacías. Peor aún: sugieren que dependeríamos en todo caso de potencias exteriores salvo en lo que “nos afecta directamente”. Una de las asignaturas pendientes de la política española, y la más decisiva, consiste en un análisis en profundidad de lo que pasa en el mundo y de la posición de España al respecto. Sin ese análisis, todo lo demás es palabrería: significa la disolución progresiva del país en los intereses y concepciones del mundo que sí se han preocupado de elaborar otros.

En estos artículos no trataré de llenar esa enorme laguna, que requiere tiempo y estudios de varias personas, baste señalarla de momento, antes de pasar a examinar los demás aspectos del programa.
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Un poema del poeta griego Seferis lamenta el peso de la Grecia clásica, mantener el cual deja sin fuerzas al griego moderno, incapaz de ponerse a su altura. Hace años mencioné en el blog a García Terrés, helenista mejicano, que en su diario Reloj de Atenas comenta lo difícil de perdonar la vulgaridad de la Grecia actual teniendo presentes las glorias antiguas.

Creo que algo así ocurre con España. Entre finales del siglo XV y mediados del XVII, España desplegó una gran cultura original, aparte de descubrir el mundo como conjunto y ponerlo en relación y de realizar hazañas políticas y militares asombrosas. Todo ello ha sufrido la propaganda brutal de la leyenda negra, y sin duda es preciso acabar con ella en lo posible. Pero más allá de esa denigración sistemática , el contraste entre aquella época y la posterior, y la actual, es tan fuerte que recuerda al problema de los griegos de hoy. Se plantea la cuestión de si la España actual podría volver a significar algo realmente importante en el mundo, y de qué manera podría ser; o está condenada a la mediocridad y el resentimiento, quizá a la disgregación, como parece indicar su anemia cultural, intelectual y moral. Lo cual no puede resolverse con retórica.
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Anda! @PioMoa1 ha reeditado en versión electrónica “El erótico crimen del Ateneo de Madrid”, la novela de humor que publicó hace años casi en la clandestinidad. Como soy de los pocos en este mundo que la ha leído, puedo confirmar que es magnífica” (Luis del Pino)

El erótico crimen del Ateneo: La novela negra como la vida misma que arrasa en el mundo de [Moa, Pío, Moh, Ul-Sih]Adiós a un tiempo: Recuerdos sueltos, relatos de viajes y poemas

https://www.amazon.es/El-er%C3%B3tico-crimen-del-Ateneo-ebook/dp/B07GD83ZN8/ref=sr_1_1?s=books&ie=UTF8&qid=1534250734&sr=1-1&keywords=er%C3%B3tico+crimen+del+ateneo …
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*Realmente el vascuence nunca produjo una cultura de mayor interés que el folklórico. Gracias al español es otra cosa: Pío Baroja, Unamuno, Maeztu, Zubiri, y tantos más. Y estos bárbaros quieren sustituirlos por el orate Arana y su cohorte de idiotas.

*Casualmente los liberales, como los socialistas, no hicieron oposición a Franco. Parece que aquí los únicos que defendían “la libertad” eran los comunistas y los de la ETA. El mundo al revés.

*#LecciónDeHistoria: El Frente Popular fue una alianza de separatistas, totalitarios y golpistas, salida de una elecciones fraudulentas. Su guerracivilismo hizo que se asesinaran abundantemente entre ellos mismos. Franco libró a España de aquella peste.

*El antifranquismo es el factor que une en un haz a ETA, separatistas vascos y catalanes, PP, PSOE, Podemos y C´s. ¿No es este dato suficiente para entender de qué miseria se trata?

*El franquismo fue absolutamente necesario para impedir la disgregación de España y una tiranía totalitaria, y para impulsar un país próspero y libre de los odios que destruyeron la república. Condenar el franquismo es condenar la democracia

*Tiene que ser una tremenda humillación para el ejército estar a las órdenes de la Robles, una tiorra que presentaba el proyecto de ley para liquidar las libertades políticas más elementales so capa de “apología del franquismo”.

*Una policía que se hace representante de un partido o corriente de opinión como la ideología LGTBI no es una policía democrática, sino totalitaria.

*Siempre se olvida un dato muy significativo: “El País” y su empresa se ligaron desde muy pronto al negocio de la prostitución y la pornografía. Este o es un dato irrelevante ni mucho menos.

*¿De qué es dialecto el vascuence? Es una lengua preindoeuropea, antiquísima. Merece atención y respeto, salvo que se la utilice contra el español común, lengua mayoritaria de los vascos, la lengua que nos une y nos hace fuertes a los españoles.

*Las “víctimas del franquismo” eran en su mayoría asesinos y torturadores que “no pensaban igual que Franco”: pensaban destruir la unidad de España e instalar regímenes totalitarios.

¿Deriva del buque o buque a la deriva?
Antonio Pérez Henares diariosigloxxi 28 Agosto 2018

MADRID, 27 (OTR/PRESS) El que manda en el Gobierno después de Sánchez, aunque Carmen Calvo se crea que es ella, es Iván Redondo. Ella se limita a decir lo que le dicen que diga, bastante mal por cierto, dada su persecución pertinaz contra la lengua castellana, y eso que el vocablo es femenino, que si es "lenguo" y machista, lo fusila. Carmen Calvo y la ristra de ministros spot que se diseñaron para abrir plaza no se han enterado todavía que solo son parte del atrezzo para que Sánchez gane de una vez, que hasta ahora siempre las perdido y cada vez por más, las elecciones y así no le llamen el "okupa" de la Moncloa.

Ese es el objetivo primordial, el verdadero "único camino" y son las encuestas y barruntos de Redondo lo que marcan la deriva del buque sanchista que por momentos parece buque a la deriva. Por eso y a tenor de como sopla el aire es como se pega el rabotazo ahora en una dirección y a la mañana siguiente exactamente a la contraria.

Lo de traerse el Aquarius fue una gigantesca operación publicitaria. Muy lucida pero de luces muy cortas y nada lúcida. El tropel de pateras, de las que no se habla, fue la respuesta inmediata a la llamada. Se sumó con entusiasmo Marlaska que quería quitar concertinas y agasajar a quienes la violaban y agredían a quienes las defendían. Sonaba aquello a una canción muy antigua, y muy mala, de cuando empezó el turismo y se decían que había que hacer un puente hasta Mallorca. O hasta Cádiz ya puestos.

Pero las gentes, aunque el control mediático sea, con las purgas y destierros de RTVE, autoproclamadas como "regeneración y pluralismo", casi total con el añadido de los "medios adictos", casi todos, lo oculta todo lo que puede, empezaron a removerse y ponerse cada vez más ariscas y en contra. Lo de que nos invadan a palos y una vez colados ya estén a gastos pagados tiene mala venta por mucho que se grite racista y xenófobo al que ose poner un pero a la doctrina de la bondad universal. Vamos que el personal no tragaba. Y eso no se le pasó a Redondo. Conclusión. De la noche a la mañana se puso sin contemplaciones a los últimos asaltantes de patitas al otro lado de la frontera. Se echó mano de Corcuera, suya era la ley, y se hizo lo que si lo llega a hacer otro gobierno estamos ya denunciados, no solo en todas las tertulias, sino en todos los tribunales mundiales y celestiales como violadores sempiternos de todos los derechos humanos mundiales como según su doctrina ha sido como poco desde la época de los moros y ya no les digo de las Américas. Pero como ha sido Sánchez y la triple alianza con Podemos y Separatistas, y aunque quien ha puesto la medida como ejemplo ha sido el partido filonazi alemán, ese sí que lo es, aquí no ha pasado nada. Bueno ha pasado mucho pero como que no se note. Ahora es al revés y sal Carmen y lo cuentas. Y acusa de paso a la oposición de ultraderecha por habernos criticado.

Claro que esto de Ceuta no es para todo. Por ejemplo ¿Por qué no se hace lo propio con los asaltantes anteriores, o los de las pateras y con los que se recogen a la vista de las costas libias y transportan las miles de millas que sea preciso y se les devuelve de inmediato al territorio del que partieron?

La cosa pinta mal y no tiene pinta sino de empeorar, pero otro asunto ha sido todavía mas penoso. Lo que han hecho con la Justicia española, personificaba en el juez Llarena, es de una gravedad inmensa y de una irresponsabilidad de efectos incalculables a todos los niveles, y desde luego en primer lugar lo de el propio ser y estar de España como nación y como democracia. Al Gobierno se le notó la querencia y los siniestros pactos con los separatistas catalanes, pues otra explicación no existe. Que no es de extrañar, Iceta que es ahora quien marca la doctrina de apaciguamiento y sumisión, está siempre mas cerca de los lazos amarillos que de quienes los quitan, Podemos ya te digo y los separatistas son quienes los ponen.

Así que cuando se acusa a quien para ellos es mucho más "malo", al igual que Cs y PP que son ultras redivivos, al juez Llarena y con él a nuestro Tribunal Supremo y a todo nuestro ordenamiento jurídico y lo que se afirma es que España no es un Estado Democrático. Pues parece haber con ellos, con los agresores, (pasa ya hasta cuando apalizan a mujeres y ancianos), porque la ha habido siempre, más empatía emocional, que con quienes lo defienden. Y el Gobierno de España en esa complicidad "afectiva" hizo algo peor que lavarse las manos, al menos Pilatos no traicionaba a Roma y Sánchez sí estaba traicionando a España y al Estado que ahora gobierna. Dejar vendido y a su suerte a Llarena.

El clamor, una vez más atenuado por el Agitprop comunicacional imperante, fue profundo y serio. El propio Tribunal Supremo y todas las organizaciones de fiscales y todas las de jueces, excepto la de "Jueces (Cervantes me prohíbe decir juezas y nuezas) por la Democracia" de sesgo ideológico cada vez más escorado, se echaron encima ante lo que era dejar al juez y a la justicia española en la indefensión más flagrante ante el acoso de quienes quieren violar, y violan, la Constitución y la Ley y encima acusan a España de ser ella quien lo hace. De hecho aunque la citada organización judicial, claramente minoritaria en el sector, y que además se quedó sola, le daba árnica a "su" Gobierno en el comunicado venía a compartir los postulados de todos los otros, que no son sino lo de la razón, el sentido de Estado, el común y el deber tanto del poder judicial como del ejecutivo de defender a la Nación.

Y ante ello, a Redondo se le volvieron a encender las luces de alarma, "por ahí sí que no ganamos presidente". Frenazo y marcha atrás. Del "Ahí te quedas saco paja", a ahora te vamos a defender. Así que ale: ¡Carmen sal y lo cascas!.

Porque esto Iván sí lo tiene todavía más claro. Se veía ya tanto el plumero, que se está viendo cada vez más obscenamente, que no colaba. E Iván sabe que lo que va a decidir todo es Cataluña y que la estrategia es muy complicada de trazar y de explicar y que solo en el golpe final del Dia D y la Hora H es cuando rendirá sus frutos. Que en realidad el plumero oculta otra voluntad y otra chicha. Pero en eso no debiera estar nada confiado Iván Redondo. Eso es lo que él cree, que al final se estará donde se debe y los españoles lo reconocerán en las urnas. Pero cada día es una pluma, cada día es más el mismo plumero, cada día es más verdad lo de la entrega a la extrema izquierda y a aceptar los desafueros y las amenazas separatistas. A ver si te van a engañar a ti Iván Redondo, porque no olvides que al fin y al cabo "tú no eres de los nuestros" y Carmen Calvo si es de los "suyos". Y te lo pueden decir cualquier día.

Los lobbies de Soros están detrás de la política migratoria de Sánchez
Jorge Mestre okdiario 28 Agosto 2018

El pasado 27 de junio el millonario especulador, George Soros, mantuvo un encuentro con el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, en La Moncloa como adelantó OKDIARIO. Uno de los asuntos que estuvo sobre la mesa era el acuerdo que estaba por venir los días siguientes en Bruselas sobre el desafío migratorio y del que el gobierno Sánchez presumió de haber sido uno de sus promotores. Soros y su red de lobbies con apariencia de ONGs son una parte importante de la cuestión migratoria en Europa. Aunque lo envuelven siempre con la necesidad de la defensa de los derechos humanos, el financiero de origen húngaro usa la cuestión migratoria para influir en las decisiones de los estados europeos y en todo aquello que se cuece en Bruselas. La llegada de inmigrantes es un tema que sensibiliza y polariza a las sociedades afectadas. Al mismo tiempo, la inmigración está presente en el debate político y provoca que ciertos partidos políticos e incluso gobernantes puedan ser tachados de xenófobos por las posiciones adoptadas.

Soros y su red de lobbies viven precisamente de repartir credenciales de buenos y malos gobernantes, xenófobos y demócratas. Casos tan dispares los encontramos en Hungría y Austria. El presidente húngaro, Viktor Orbán, se le ha tachado de todo a diferencia de su colega austríaco, Sebastian Kurz, que aplica las mismas recetas sobre inmigración que el primero. La diferencia entre ambos es que mientras el primero se ha enfrentado desde hace años a los intentos de manipulación política por parte de Soros en Hungría, el segundo siempre ha formado parte del European Council of Foreign Relations, un club creado y financiado por Soros para elaborar informes, organizar conferencias, criticar a sus enemigos y tratar de influir. Toda la cuestión de la inmigración es usada por Soros para alimentar la división en las sociedades europeas, intentar debilitar gobiernos e influir en ellos en su propio beneficio. Para ello aplica el principio del “divide y vencerás”.

Eso sí, el financiero especulador nunca se ha sometido al escrutinio de unas elecciones para jugar a hacer política. Prefiere apoyar candidatos electorales y recoger después favores si resultan ganadores. La última innovación de Soros y su red de lobbies es el llamado “Plan Sánchez” para la Unión Europea sobre inmigración. El European Stability Initiative (ESI), lobby de George Soros con sede en Berlín, ha sido el encargado de hacer campaña en favor de este “Plan Sánchez” por toda Europa para resolver la crisis migratoria. El lobista de este centro, Gerald Knaus, fue acusado por sus actividades de lobbismo e influir sobre el gobierno alemán en 2015 cuando cientos de miles de personas pusieron rumbo a Europa desde Turquía. El llamado “Plan Sánchez”, que Knaus y el lobby que dirige pretenden imponer, es la creación de centros cerrados de desembarco en España donde acoger a los inmigrantes hasta determinar cómo y cuántos se podrían distribuir entre los estados miembros de la UE.

Francia ya dijo no a esta iniciativa dentro de su país, aunque defiende que España los cree. Merkel también defiende que España disponga de esta clase de centros de acogida. El primero de estos centros en España ya se creó a principios de este mes cerca de la localidad gaditana de San Roque, pero la intención es que pueda haber incluso más, como ya ocurriera en Grecia con la crisis migratoria de 2015. La Unión Europea debe encontrar soluciones al desafío migratorio de forma conjunta pero resulta inaceptable que sean los lobbies u otros grupos de presión, disfrazados de ONGs o de think-tanks, que responden a los intereses personales de su fuente de financiación, los que traten de llevar adelante sus medidas en este tema u otros. Y que la ciudadanía desconozca cuál es la moneda de cambio. Es precisamente la actividad de esta clase de organizaciones de Soros la que resta credibilidad a una democracia liberal y agranda el distanciamiento entre la ciudadanía y determinados políticos.

Inmigración ilegal
Los expertos de Interior de la UE alertan a España de que se puede convertir en la gran puerta de la inmigración
Carlos Cuesta okdiario 28 Agosto 2018

Los nacionales de Marruecos, Guinea y Mali representaron el mayor número de llegadas en España este año
El número de inmigrantes ilegales que llegaron a España se cuadruplicó con respecto a hace un año

España se puede convertir en la gran puerta de entrada de la inmigración ilegal en Europa. Esa es la advertencia que los expertos en materia de Interior y políticas migratorias han lanzado desde Bruselas.

El Gobierno asegura que el entendimiento con Europa es perfecto en materia migratoria. Pero lo cierto es que las advertencias extraoficiales han llegado a toda velocidad: no sólo los datos de los últimos siete meses demuestran que España se ha disparado la llegada de inmigrantes ilegales, sino que, además, los grupos de expertos en materia de Interior han trasladado ya de forma discreta la advertencia más seria que se podía enviar: o cambian las cosas o España se puede convertir en un gran problema nacional y continental, porque puede ser la gran puerta de entrada de inmigrantes procedentes de África y con componente islamista radical.

La ruta Rusa ha quedado controlada tras los acuerdos con Turquía. La ruta italiana se ha mitigado como captadora de la inmigración que transita por Libia, especialmente por el cerrojazo impuesto por el ministro del Interior, Mateo Salvini, a la llegada de inmigrantes. Pero el gran problema es lo que se denomina como la vía del Mediterráneo Occidental. Una vía donde la gran protagonista es España.

Las mafias ya miran hacia España
Y así se ha explicado ya a los equipos ministeriales de Interior que forman parte de los grupos de trabajo en la UE. Porque transformar la tendencia es complicado. Y el mayor control de la inmigración de cualquiera del resto de países europeos ha provocado ya que las mafias y grupos organizados miren hacia España como puerta de entrada a Europa. Los datos de Frontex avalan ya esta tendencia de traslado de la puerta de entrada de la inmigración hacia España.

Así, en los primeros siete meses de 2018, el número de cruces fronterizos irregulares en la UE a través de las cuatro principales rutas migratorias ha disminuido en suma un 43% desde hace un año. Un dato que ha provocado que el cruce de inmigrantes ilegales haya caído en 73.500 personas, principalmente, debido a la menor presión migratoria en la ruta del Mediterráneo central.

En julio, de hecho, se detectaron unos 14.900 cruces irregulares en las principales rutas migratorias hacia la UE, un 18% menos que en el mismo mes del año pasado.

Pero ¿qué ha pasado en la ruta migratoria del Mediterráneo occidental? Pues justo lo contrario: representó más de la mitad de todas las detecciones de cruces ilegales de fronteras en la UE. El número de inmigrantes que llegaron a España se cuadruplicó con respecto a hace un año llegando a casi 8.800 personas en julio.

En los primeros siete meses de 2018, además, hubo alrededor de 23.100 entradas fronterizas irregulares en la ruta del Mediterráneo occidental, más del doble que hace un año.

Los nacionales de Marruecos, Guinea y Mali representaron el mayor número de llegadas en España este año. Los inmigrantes de los países subsaharianos representaron más de las tres cuartas partes de todas las detecciones en esta ruta.?Frente a ello, el número de inmigrantes irregulares que tomaron la ruta del Mediterráneo oriental fue de aproximadamente 4.000 persona en julio, un 17% menos que en el mes anterior.

En resumen, que el problema en el control de la entrada ilegal lo tiene en primer lugar España, que está absorbiendo como un embudo lo que se deriva desde el resto de rutas. Un situación en la que lo último indicado es un efecto llamada como el provocado por el PSOE.

Las miserias de Colau
OKDIARIO 28 Agosto 2018

La podemita Ada Colau es un freno para el constitucionalismo en Barcelona. La alcaldesa de la ciudad parece empeñada en dificultar las expresiones e iniciativas de españolidad —en su momento trató de criminalizar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado por su ímprobo trabajo durante el referéndum ilegal del 1-O—. Bajo su mandato, cualquier intento de respuesta cívica y pacífica ante la sinrazón golpista es sinónimo de dificultad extrema. Siempre cómplice de los que tratan de maniatar a la sociedad catalana, ahora intenta vetar la manifestación por España que tendrá lugar el próximo 9 de septiembre. Entre las muchas miserias gestoras que la caracterizan en forma de hipocresía y fatuidad, destaca el hecho de que no gobierne para todos sus convecinos, sino sólo para sus votantes o para los que considera que pueden llegar a serlos.

Dicho comportamiento es un claro síntoma de mala política y peor regidora. Más, si cabe, en la segunda urbe más importante de España, localización de una parte fundamental de las inversiones nacionales e internacionales que se desarrollan en nuestro país. Lamentablemente, nada de esto parece importarle. Ante iniciativas ciudadanas que buscan defender la legalidad vigente, Ada Colau exige requisitos y plazos imposibles para tratar de condicionar al máximo la celebración de marchas como la que tendrá lugar en la Avenida María Cristina. Una concentración cuyo máximo pecado es defender la indispensable unidad de España, amén de exigirle al presidente Sánchez que no acepte a independentistas y terroristas como puntos de apoyo a su exiguo Gobierno.

Proclamas que firmaría cualquier ciudadano comprometido con su país y con la seguridad jurídica del mismo y que, sin embargo, Ada Colau trata de rechazar mediante exigencias imposibles como licencias con dos meses de antelación —faltan sólo 15 días para que el evento tenga lugar— o una tasa de casi 4.000 euros por ocupar espacios públicos que no son “tradicionales”. Y eso que el evento cuenta con el apoyo de instituciones tan importantes y respetadas como la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas (ESADE), Empresarios de Cataluña o las principales asociaciones cívicas de la región. Excusas y más excusas que sólo pretenden dificultar una iniciativa que debería contar la colaboración decidida de cualquier alcalde comprometido con España y con su legalidad. Por desgracia, Ada Colau dista mucho de ese perfil.

¿España hacia la desaparición por la vía de la sustitución étnica?
http://www.yolanda.info lagaceta.eu 28 Agosto 2018

Las cifras históricas muestran que si una sociedad quiere vivir más de 25 años necesita una tasa de fertilidad superior a 2,1 hijos por familia, ninguna cultura ha podido revertir el proceso de desaparición por debajo del 1,9 y por debajo de una tasa de fecundidad inferior a 1,3 es imposible “absolutamente” la reversión. Ésta última cultura está condenada a la extinción.

Actualmente, en Francia la tasa de fertilidad alcanza el 1,8 hijos por familia, seguida de Reino Unido, con 1,6 hijos por familia, y de 1,3 en Alemania, Italia y Grecia, y del 1,1 en España.

La media de la UE registra una tasa de fertilidad media de 1,3 hijos por familia, es decir, no puede revertirse y está condenada a desaparecer. Este fenómeno se acelerará en las próximas décadas a través de la inmigración islámica.

Y es que, las cifras de fertilidad en familias musulmanas solo en Francia alcanza los 8,1 hijos, y el 30% de los jóvenes menores de 20 años son musulmanes. En 30 años, Francia podría ser una nación musulmana. En Holanda, el 50% de los recién nacidos son musulmanes, mientras que en solo 15 años la mitad de la población holandesa podría ser musulmana. En Bélgica, el 50% de los recién nacidos son de familias musulmanas. De los cerca de 310 millones de habitantes en Europa, en las próximas décadas el 33% será musulmán, unos 100 millones.

La población islámica en la UE está creciendo más de un 1% por década, mientras que los musulmanes son los más jóvenes de Europa, con una edad media de 31 años, frente a los 40 de los europeos.

En el caso de España, el número de musulmanes censados supera ya los dos millones de personas, la mitad de ellos en Cataluña. Cerca de 800.000 ostentan ya pasaporte español. Todos los hijos de marroquíes nacidos en España pasan automáticamente a ser españoles porque su país de origen no les reconoce la nacionalidad.

De entre toda la población de inmigrantes, los musulmanes y chinos son quienes tienen más hijos, con Marruecos, Nigeria y Argelia, todos ellos rondan el 20%.

En paralelo, los españoles registran más muertes que nacimientos, al tiempo que habría que sumar los miles de abortos realizados en los últimos años por la imposición de la ideología de género, doctrinas feministas y la propia desintegración de la familia. La ideología de género facilita la conquista de España por el Islam.

Con estas cifras y datos, la cultura española está condenada a su extinción y la tendencia muestra que será conquistada por los musulmanes sin realizar un solo levantamiento de armas. El recambio demográfico es irreversible, como sucede también en Holanda. Francia aún tendría alguna esperanza para cambiar la situación.

Esta izquierda española rencorosa y revanchista
Manuel Villegas diariosigloxxi 28 Agosto 2018

Sí, sí. Digo rencorosa y revanchista con todas sus letras porque eso es lo que la caracteriza y la guía en su propósito de destruir a España.

Los españoles representados por los distintos partidos políticos, incluídos el PSOE, del momento, y los comunistas, a la muerte de Franco, decidieron pasar página de la Guerra civil, sus consecuencias, y el mal que pudisese haber causado, puesto que si había que pedir cuentas a lo ocurrido desde al año 1936, también tandrían que rendirlas los republicanos de 1934 a 1936, sin contar los años anteriores pues durante ese tiempo se preparó el caldo de cultivo que fue el detonante que hizo que se produjese el levantamiento de los que no querían que España fuese un país comunista.

Con esta buena voluntad y disposición, quisieron que España comenzase una nueva andadura en la que los rencores y las venganzas, dejados atrás, no nos impiesen a los españoles comenzar una nueva era de paz y sana convivencia. Con el sostén de estos cimientos se fundamentó la Constitución española de 1978 por la que nos reginos y gobernamos.

Bien, pues todo eso se fue al garete, quedó en papel mojado y en agua de borrajas, cuando el mal habido Rodríguez Zapatero, tuvo la malhadada idea de concebir y poner en vigor la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura. Este es el título de la Ley. No me he inventado nada.

Que también los asesinados por los batallones revolucionarios y por los desalmados que mataban a alguien por el mero hecho de ir a Misa, rezar el rosario o tener una medalla, tuvieron su consideración, no hay duda de ello, como tan poco la hay sobre que esta ley ha vuelto a resucitar las pasiones más bajas, sin necesidad de ello.

Destapó la caja de los truenos, despertó fantasmas del pasado cuando no se demandaba, y nos encontramos de nuevo con las dos Españas enfrentadas, pues no ha sido otro el resultado de esta funesta ley.

Este, en mala hora, Rodríguez Zapatero, de un tajo cercenó y eliminó, sin necesidad de ello, el acuerdo al que, con tanto tacto y buena voluntad se había llegado para dotarnos de una Constitución, por la cual habríamos de gobernarnos en adelante.

Bueno, no ha sido sólo Zapatero el que ha vuelto a enfrentarnos, sino que, con su llegada al poder Pedro Sánchez, como los españoles no tenemos problemas: no hay paro, la Sanidad pública marcha como la seda, nuestros mayores no tienen carencias algunas, no hay exclusión social, y el umbral de la pobreza es insignificante, por sólo enumerar, alguno de los que podrían aquejarnos, tiene que emplear su tiempo y nuestro dinero en un asunto que es inaplazable, por cuya solución clamamos todos los españoles.

¿Cuál es este dilema que tanto nos agobia y tiene desazonado al que nos gobierna?

Nada más y nada menos que los restos mortales de Franco. Algo hay que hacer con ellos. No pueden permanecer en el Valle de los Caídos. Los españoles no podemos soportar tamaño agravio. ¡Hasta ahí podríamos llegar!.

Como la cosa es tan urgente y no se puede aplazar más ha tenido que recurrir al Decreto Ley para solucionarla.

Y así nos encontramos, de golpe y porrazo con que todas nuestras angustias se van al garete. Lo que nos preocupaba y asfixiaba, por fin, va a desaparecer.

Con los restos de Franco allá, supongo, donde sus familiares decidan, ya los españoles podremos dormir tranquilos y a pierna suelta sin agobios que nos atosiguen.

Ya se acabó el malestar que se cernía sobre nosotros ya podremos vivir en paz, no hay nada que nos perturbe.

Dictadura Lingüística Valencia
Los profesores interinos que no acrediten el valenciano perderán sus plazas en 2021
María Jamardo okdiario 28 Agosto 2018

Continúa la ofensiva lingüística de Puig y Oltra contra los docentes valencianos
El gobierno autonómico de Puig y Oltra aprueba normativa lingüística en materia educativa para garantizar la inmersión de los escolares

El Gobierno de Mónica Oltra y Ximo Puig continúa la ofensiva lingüística dirigida a los docentes que imparten clases en centros escolares valencianos. Los profesores interinos que no acrediten estar en posesión del requisito lingüístico de valenciano, antes del curso escolar 2021-2022, quedarán excluidos de la bolsa de contratación pública.

Así lo recoge la moratoria de 4 años prevista para los integrantes de las bolsas de trabajo afectadas por la Orden 90/2013, de 6 de noviembre, de la Consejería de Educación, Investigación, Cultura y Deporte. Y que afecta a la catalogación con requisito lingüístico de valenciano de los puestos de trabajo del personal docente de los centros de enseñanza no universitaria no incorporados hasta la fecha.

En la orden 35/2018 de la propia Consejería, actualizada el pasado 22 de agosto, se amplía la materia a determinados puestos de trabajo que imparten las enseñanzas de régimen especial y otras disciplinas asimilables.

Aunque durante dicho período los docentes afectados por la falta de la titulación correspondiente podrán continuar accediendo a puestos adscritos al régimen de interinidad, se les aplicará una limitación expresa y no podrán solicitar traslados geográficos ni beneficiarse de movilidad en el marco de los centros públicos, excepto que el destino se encuentre en localidades de predominio lingüístico castellano.

Los propios interesados manifiestan a OKDIARIO que en el ámbito público se han reducido a más de la mitad en los últimos años, tras la llegada del bipartito al equipo de gobierno de la comunidad autónoma, los destinos disponibles en territoriales mayoritariamente hispanohablantes porque la promoción institucional prima el uso educativo del valenciano a todos los niveles, por lo que aunque la norma expresamente no prevé una reducción de derechos, ésta se estaría produciendo en la práctica.

Los docentes denuncian, además, a OKDIARIO la complejidad normativa y la constante producción legislativa en materia lingüística, lo que complica su actividad y discrimina en el acceso a las plazas públicas de enseñanza a aquellos docentes que no dispongan de la acreditación lingüística aunque sus trayectorias y formación específica sean mejores que los de sus compañeros valenciano parlantes.

El Gobierno abandona a las víctimas del terrorismo
Javier Igartua Ybarra okdiario 28 Agosto 2018

La memoria de las víctimas de los atentados de Cambrils y Barcelona fue pisoteada por los políticos, unos cobardes y otros interesados. Convirtieron un acto de homenaje en un acto político. Empezó todo con una imagen que nadie quito de su Majestad el Rey dada la vuelta y con un mensaje claro: que se largara de Cataluña. Ahí estaba el pánfilo de Pedro Sánchez, aquel que es presidente del Gobierno gracias, entré otros, a los golpistas catalanes, callado por si acaso lo echan del Gobierno dejándolo de apoyar. Un Pedro Sánchez que en su tuit de homenaje a las víctimas prescinde del escudo de España y del logo de Presidencia del Gobierno de España, no vaya a ser que los enfade.

He de recordar a Sánchez que su Majestad el Rey representa a los 47 millones de españoles. Sin embargo, usted, señor presidente, ha permitido impasible que nos ofendan a todos. Ya está bien. Los españoles estamos cansados de políticos cobardes que permiten que se ultrajen nuestros símbolos sin que se les mueva ni una pestaña. Por si fuera poco, desde ciertos medios de comunicación se quiere hacer ver que los actos de homenaje se han celebrado con normalidad. Empieza a dar vergüenza que determinados medios digan eso para así ayudar a un Gobierno débil.

Para finalizar, diré que siempre pasa lo mismo. Esto es como la película ‘Atrapado en el tiempo’: las víctimas y sus familiares, los que realmente han perdido un familiar, sienten la soledad y son ofendidos por aquellos que les deberían defender y cuidar. La misma historia que algunos hemos sufrido con ETA. De hecho, este Gobierno prefiere que estén contentos los terroristas a que las víctimas tengamos justicia. Un país donde los terroristas salen a la calle y las víctimas lloramos a nuestros familiares asesinados en sus tumbas.

Un país que por culpa de este Gobierno ha perdido la dignidad. Un país que por mucho que me duela decirlo está de capa caída. Esperemos que esto cambie, la única esperanza es que lleguen pronto unas elecciones y el OKUPA de La Moncloa sea derrotado e invitado a irse. Será entonces, y con el PP y Pablo Casado de presidente, cuando España vuelva a ponerse el antídoto de la recuperación no sólo económica sino de la dignidad como país. Memoria, dignidad, verdad y justicia. Siempre con las víctimas.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Una ambigüedad que da alas al independentismo

EDITORIAL El Mundo 28 Agosto 2018

En apenas cinco días, el Gobierno ha pasado de negarse a dar amparo al juez Llarena ante el ataque judicial del golpista Puigdemont y los cuatros ex consellers fugados a tener que rectificar y declarar que lo defenderá "hasta sus últimas consecuencias". Hay que felicitarse de que el Gobierno haya desautorizado a la controvertida Dolores Delgado y a la vicepresidenta Carmen Calvo, aunque lo haya hecho solo ante la clamorosa oposición de la opinión pública y la contundente respuesta de la Abogacía del Estado y la mayor parte de asociaciones de jueces y fiscales, incluida la Unión Progresista de Fiscales, a la que pertenece la propia ministra de Justicia. Pero habría que preguntarse qué llevó al Gobierno de Sánchez a adoptar una actitud pasiva que no solo legitimaba la acción desde el exterior de los separatistas, sino que asumía el golpe a la soberanía nacional y el ataque a la independencia del Poder Judicial español que supone la actuación de la justicia belga.

Porque, en contra de lo que defendieron Delgado y Calvo en un primer momento, no estamos ante "expresiones o manifestaciones privadas realizadas por el juez ante las que el Gobierno no puede actuar". Estamos ante el intento de un juez extranjero de desautorizar por antidemocrática la acción de un magistrado del Tribunal Supremo español y al cuestionamiento de nuestro país como Estado de derecho. No hay que olvidar que la sentencia sólo recoge las declaraciones de Llarena, en las que los golpistas ven «ensañamiento», en la última parte de la denuncia. Además, ahora sabemos que esas palabras han sido falsificadas en la traducción al francés para reforzar sus argumentos. El texto, en cualquier caso, es un ataque frontal a España que, según se puede leer, estaría "al lado de Kazajstán entre los Estados delincuentes que se niegan a someterse a los principios que rigen los derechos fundamentales universales".

Solo la hipoteca que Sánchez tiene con quienes le han ayudado a llegar a La Moncloa puede explicar una reacción que cuanto menos debe ser calificada de desleal. Resulta desconcertante que un político que apoyó la aplicación del artículo 155 intente ponerse de perfil ante el ataque que supone la denuncia contra Llarena. Si ya resulta cuestionable que el Gobierno pretenda blanquear a través del diálogo y determinadas concesiones políticas a un Govern que ha reiterado sus intenciones golpistas, mucho peor es dar alas al frente exterior formado por los independentistas para legitimar su causa ilegal y atacar la integridad de España. La ambigüedad de la respuesta del Gobierno va a ser utilizada, como es lógico, por los abogados de Puigdemont y los cuatro ex consellers como argumentos en su favor, ya que cualquier debilidad del Estado supone para el separatismo una victoria que sumar.

Sánchez es un sujeto peligroso

Carlos Dávila okdiario 28 Agosto 2018

Así de claro: lo que está haciendo Sánchez es comprobar hasta qué punto resiste esta sociedad. De la que él procede, a la que ha engañado, a la que quiere revocar. Hablo de la que la repudia, no la de sus cómplices estalinistas, caribeños, etarras, separatistas y también de los bochornosos nacionalistas vascos, éstos que se están riendo las tripas como el infamante Esteban mientras España adelgaza España y ellos están dispuestos a comerse hasta sus despojos. Sánchez le está metiendo los dedos en la boca a un país atónito y pusilánime, mientras los analistas, los juristas, los historiadores, los sociólogos, los periodistas incluso, esa elite intelectual que vive eternamente atemorizada por el Gobierno de la dádiva y en el enchufe, cavilamos sesudas reflexiones sobre cómo este espadachín, remedo del peor Esquilache, día a día está brutalizando nuevas cornadas a nuestro cuerpo de rana.

En su vacuidad manifiesta, con su venganza —¿de dónde le viene al tío tanto rencor?— no pretende como Alfonso Guerra —nadie le desprecia tanto como él— “cambiar España para que no la reconozca ni la madre que le parió”; quiere acabar con ella, con su pluralidad, con su historia, con su cultura, con su convivencia. La fortuna es que es muy poco pollo para tanto arroz. Pero lo intenta; es que juega además con el apesebramiento de lo que él denomina “las derechas”, ese atolón inmenso de gente silente, abotargada, a quienes los suyos —¡ay, aquel Montoro que le sisó los bolsillos hasta dejarla con chulería de arrebatacapas en cueros¡— no solo no las defendieron sino que las acosaron hasta dejarlas en lindas pelotas.

En ese juego de filibustero de la democracia está acompañado Sánchez de la ralea citada y de individuos que, como Redondo, ese gurucillo reducido y verborreico, se jactan universalmente de haber hecho presidente a un tramposo. ¿En qué centro va a explicar democracia el escondido gurucillo? ¿Dónde se atreverá a sostener que el decretazo, su arma letal, es el gran invento de la democracia? ¿Quizá en una cuadra electoral de Maduro? ¿Quizá en la narcofacultad de Podemos?

Lo dicho: o la derecha, el centro —o como la quieran llamar sus medrosos representantes— se despereza o este sujeto peligroso clausurará —está en ello— España. Eso sí, entre grandes risas y alboroto, de Echenique, Torra, Puigdemont, Rufián y el pavoroso Aitor Esteban… pero, ¿de dónde vienes tú, hombre? Lo último que se dispone a ejecutar es una causa general contra los que no son de su estirpe. Que se enteren las instituciones, incluso las que en su clásica prudencia secular, siguen pensando que si ellas supervivieron en Polonia contra los comunistas y los nazis, no hay razón para que no lo hagan en España. Ponerse de rodillas ante sujetos de este jaez solo garantiza ésto: que la patada te la den en la boca; los testículos, por ahora, se libran.

La cosa está mejor que nunca
ARCADI ESPADA El Mundo 28 Agosto 2018

Estos días me preguntan mucho:
- ¿No cree que la situación se está complicando?

Hombre, hombre, complicando. Todo lo contrario. La situación está mejorando a ojos vistas. Complicada estaba la madrugada del 21 de mayo de 1981 cuando Pere Bascompte Carbonell ató a un árbol a Federico Jiménez Losantos, le pegó un tiro en la rodilla y se largó dejando que fluyera la sangre. La situación ha mejorado mucho. En aquel entonces Bascompte era miembro fundador de una organización terrorista y hoy es militante de Esquerra Republicana de Catalunya, un partido español legal y parlamentario. Entonces el odio nacionalista desovaba a tiros: hoy apenas alcanza para tuits a la manera de Quim Monzó. La propia situación de Monzó ha mejorado. Hace años había la incómoda obligación, más o menos generalizada (Pericay&Toutain al margen), de considerarlo un gran escritor. Hoy es reconocido, por fin, como el tuitero que siempre fue.

Sin embargo, la principal mejora es otra. Cuando le pegaron el tiro a FJL habría alguno, aunque no lo recuerdo, que diría condenamos la violencia venga de donde venga. Pero lo que sí sé de cierto es que nadie salió a la calle en Cataluña ni en el resto de España para protestar contra aquel crimen. La pierna de FJL curó más o menos plenamente y el único que acabó saliendo a la calle fue él. Camino para siempre de Madrid. Era realmente complicado, aquel tiempo. Ni una manifestación, ni concentraciones alrededor del árbol del tiroteado, ni una protesta pública. Un silencio muy cómplice y complicado.

El silencio ha durado cuatro décadas. Mueve a la condescendencia irónica, en la más calmada de las reacciones, que a uno le pregunten si la situación se está complicando, y que lo hagan no a partir de las innumerables y sostenidas ofensas ejercidas por el nacionalismo sobre la convivencia civil, sino cuando las ofensas reciben por primera vez una respuesta más o menos colectiva. Una respuesta, por cierto, en lo que atañe a los lazos amarillos, de civilizada mesura, aunque algunos maestrillos equidistantes pidan las sales cuando los demócratas catalanes quitan los lazos o los pervierten sin remedio convirtiéndolos en una bandera española. En efecto, los lazos deben quitarse. Cuando alguien escribe en un muro una ofensa, tipo Puta Espanya, la réplica correcta no es escribir debajo que España es un gran país. La réplica es pasar un trapo. La higiene mínima que el nacionalismo merece desde hace décadas.

El inicio del curso político.
Vicente A. C. M Periodista Digital 28 Agosto 2018

CARLES PUIGDEMONT VA A POR TODAS Y PREPARA SU PARTICULAR REVOLUCIÓN DONDE LA VIOLENCIA NO SE DESCARTA Y DONDE LOS CDR TIENEN UN PAPEL PRINCIPAL.

Mientras Pedro Sánchez se ha visto obligado a rectificar la posición escandalosa de su Ministra de Justicia, Delgado, respecto a no querer aceptar la defensa del juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena denunciado ante un juzgado de lo civil en Bélgica por los golpistas fugitivos y encausados. Mientras Pedro Sánchez ha iniciado hoy su particular gira por Sudamérica en plan estadista de la “madre patria” que da relevancia a sus relaciones con los países “hermanos” tras haber celebrado en el entorno rural de Quintos de Mora una reunión informal de Gabinete para fortalecer la relación de su Ejecutivo en unas jornadas políticas donde se han definido las líneas maestras del “nuevo curso político”, que para él es el primero de los dos o tres que pretende estirar antes de someterse a la voluntad de los españoles en unas elecciones generales. Mientras pasa todo eso, los golpistas que siguen al mando de la comunidad autónoma de Cataluña están terminando de establecer la nueva hoja de ruta separatista que comienza en apenas una semana, y que seguirá hasta el 27 de octubre, fecha de ingrato recuerdo cuando se produjo la declaración unilateral de independencia de Cataluña en forma de República.

Hoy precisamente el Presidente del Gobierno de la Generalidad, el xenófobo radical independentista Joaquim Torra, se ha desplazado a Waterloo (Bélgica) lugar oficial de ese "espacio libre de la República de Cataluña" para mantener la enésima entrevista de trabajo con su jefe de filas y recibir instrucciones sobre esa nueva hoja de ruta de la que deberá dar cumplido detalle el próximo 4 de septiembre en el Palau de la Generalidad abriendo ese curso político, que esta vez tiene el carácter de implantación de la República. Y en esta reunión no cabe duda de que Carles Puigdemont va a conceder un papel relevante a los famosos “Comités de Defensa de la República”, los CDR cuya misión se parece bastante a la de los grupos paramilitares de las Sturmabteilungen (secciones de asalto), las violentas S.A., que los nazis de Adolf Hitler supieron utilizar como fuerzas de choque en las calles como eficaces fuerzas de coacción y terror. Y curiosamente, el himno de estas fuerzas de asalto germanas no se diferencia demasiado del himno que se acaba de conocer de los CDR, que habla sin tapujos de violencia. Lo irónico es que la música se una adaptación de una pieza “¿oyes al pueblo cantar?” del musical de los Miserables.

La letra no tiene desperdicio y ha sido distribuida para que pueda usarse por las redes sociales indepes y con la pretensión de sustituir nada menos que al himno independentista por excelencia del “Els Segaors”. Les reproduzco aquí la letra traducida del catalán del himno que hoy ha publicado el Diario Digital de La Razón:

“Todo el pueblo cantará / la melodía de los indignados, / es Cataluña quien se rebela / y lucha por la libertad.
Que los latidos de nuestros corazones / resuenen fuertes como mil tambores
y que un nuevo día comience ahora / cuando salga el sol.
Lucharás a mi lado / Seremos más fuertes si estamos unidos;
más allá de la mentira / y la violencia está la paz; / sonríe, levántate / y lucha por la libertad!

Todo el pueblo cantará / la melodía de los indignados, / es Cataluña quien se rebela / y lucha por la libertad.
Si unimos nuestras fuerzas / el enemigo no pasará; / el juego sucio y sus abusos / no nos podrán nunca acallar; / codo a codo rompemos / las cadenas de la represión.
Todo el pueblo cantará / la melodía de los indignados, / es Cataluña quien se rebela / y lucha por la libertad.”

Y es que esa hoja de ruta de acciones para la implantación efectiva de la República requiere de una perfecta sintonía entre la labor del nuevo Gobierno de la Generalidad, las asociaciones civiles afines como ANC y OMNIUM, y el papel decisivo de agitación popular de los CDR convertidos en fuerzas de choque. Unas actuaciones cuyo comienzo es precisamente el día 4 de septiembre con el anuncio de la hoja de ruta por el obediente, sumiso y lacayo Joaquim Torra con la solemnidad e histrionismo que acostumbra este mediocre editor de libros y pésimo escritor como “chico de los recados” de Carles Puigdemont. Tras lo anterior se proseguirá con las fechas previas y el mismo 11 de septiembre, el de la Diada, transformada en día de la exaltación independentista. Una fiesta a la que ya hay inscritos unas 50.000 personas según los organizadores y en las que habrá toda la parafernalia de “merchandising” habitual que de paso llevará las cajas de solidaridad. Una especie de maratón que discurrirá por la Diagonal de Barcelona, pero que tendrá su reproducción en todo el espacio no libre de la República, incluso con apariciones por video conferencia de los fugados y del líder supremo Carles Puigdemont.

Es justo a partir de ese día, el 11 de septiembre, cuando Carles Puigdemont quiere anunciar la formalización su nuevo invento al que llaman “Crida Nacional”(movimiento nacional). En ese ambiente de exaltación hay previsto una posterior movida protagonizada por los CDR con la pretensión de ocupar edificios públicos, Ayuntamientos e Instituciones con la pretensión de que se reproduzcan los apoyos populares, tractoradas incluidas, de defensa de los colegios electorales del 1 de octubre en ese referéndum ilegal e inconstitucional que los golpistas toman como referencia de la voluntad de pueblo de Cataluña.

Y mientras tanto, Pedro Sánchez y sus secuaces preparando la mesa de dialogo del día 9 de septiembre, que a poco que se descuide será la mesa de capitulación que le presentará Joaquim Torra en aquello de “esto es lo que hay” cuando le pase la hoja de ruta y la reedición de este nuevo golpe de Estado anunciado y cantado.

Y la pregunta es si Pedro Sánchez hará lo que el deber le impone y se levantará de la mesa para acto seguido consensuar una nueva intervención de la Generalidad y Parlamento autonómico vía 155, o se mantendrá sentado dispuesto a pactar la forma más digna (que no existe en este caso de absoluta indignidad) de facilitar un referéndum sobre la autodeterminación, además de dar carpetazo vía Fiscalía al enjuiciamiento de los encausados y las garantías del regreso sin problemas de los fugitivos (para ellos héroes exiliados) para asumir el liderazgo de la nueva República.

La verdad es que viendo cómo se desenvuelve Pedro Sánchez con su socio principal, Pablo Iglesias y PODEMOS, me temo lo peor y que opte por permanecer sentado. ¿Ustedes qué opinan de este inconmensurable líder del no menos irreconocible PSOE?

¡¡¡GOBIERNO OKUPA DIMISION!!! ¡¡ELECCIONES GENERALES YA!!

¡que pasen si pueden y su conciencia se lo permite un buen día!

Llarena, el Gobierno y el cabreo en Waterloo
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 28 Agosto 2018

¿Qué tiene de privada la declaración del magistrado instructor de la causa del proceso soberanista según la cual los encarcelados preventivamente son políticos presos y no presos políticos? Nada. Se trata de una apreciación pública, extraprocesal e íntimamente conectada con el procedimiento penal que Pablo Llarena ha instruido. Una demanda civil contra él basada en esas declaraciones porque implicarían parcialidad en el instructor —interpuesta, además, ante un juez belga— promovida por Puigdemont y otros huidos de la Justicia española es lo que el diario 'El País' denominaba ayer en su editorial una “argucia política”, es decir, una cortina de humo que solo busca presentar al Estado español, a través del magistrado de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, como un “Estado delincuente” (sic de la demanda).

El Gobierno inicia la defensa de Llarena en Bélgica después de haberse negado a asumir la misma

El asunto es en todas sus facetas tan evidente que cuesta entender por qué el Gobierno, a través de una comparecencia inconsistente de la vicepresidenta, Carmen Calvo, el pasado viernes, calificó estas declaraciones de Llarena como “privadas” y, en consecuencia, negó al magistrado asistencia letrada ante el juzgado belga que le ha citado el próximo día 4 de septiembre. Siguiendo el hilo de la argumentación de Calvo, el Ejecutivo solo intervendría si en el procedimiento en Bélgica se pone en cuestión la inviolabilidad de la función jurisdiccional del Estado español. La pregunta es inmediata: ¿pretende el expresidente de la Generalitat otra cosa diferente que la de presentar en su acción legal al Estado español como jurisdiccionalmente inválido, sectario y, consecuentemente, 'delincuente'?

La indignada reacción de las asociaciones de jueces, magistrados y fiscales, también de los que se reconocen progresistas, y de la oposición, el PP y Ciudadanos, además de una alarma evidente en la mayoría de los medios de comunicación, hicieron que el domingo el Gobierno, en una alambicada nota de prensa, rectificase, y que ayer la ministra de justicia, Dolores Delgado, de forma una tanto nerviosa y descoyuntada, declarase en RNE que el Ejecutivo sí iba a asistir a Llarena, al tiempo que negaba que esa decisión rectificase la que comunicó Carmen Calvo tras el Consejo de Ministros del viernes. Pero sí, ha sido una rectificación. Los medios fueron unánimes, empezando por este diario, que adelantó que la decisión inicial del Ministerio de Justicia infringía los términos del acuerdo de 2010 de este departamento con el Consejo General del Poder Judicial y contravenía el criterio de la Abogacía del Estado.

Veamos titulares. En 'El País' y a tres columnas en portada: “Jueces y fiscales fuerzan a la Moncloa a salir en defensa del juez Llarena”; en 'La Vanguardia' y a cuatro columnas en su primera página: “El Gobierno ya busca abogado para Llarena en Bruselas”; en la portada de 'ABC': “La rebelión de jueces y fiscales obliga a Sánchez a corregir a la ministra Delgado”; 'El Periódico', a toda página: “Sánchez asume ahora la defensa de Llarena”. Otros medios ('La Razón' o 'El Mundo') no abrían sus ediciones con este tema, pero sus titulares se orientaban en la misma dirección.

¿Por qué el Gobierno ha cometido este error? Cabrían dos interpretaciones. La técnica y la política. La política resulta la más verosímil: como quiera que el Gobierno ha impuesto una línea de “respuesta política” a los independentistas para “desinflamar el conflicto”, no era conveniente alinearse con el instructor (“el carcelero”, en la jerga separatista) dejando que el asunto discurriese con la mayor discreción posible. Esta versión cuadra con los esfuerzos voluntaristas de Pedro Sánchez, que ya encargó también a Carmen Calvo que respondiese a Torra cuando este dijo —el mismo 17-A ante la cárcel de Lledoners— que iban a “atacar” al Estado. La vicepresidenta tildó de “inaceptable” la expresión, pero añadió que era jurídicamente inocua y pidió lealtad… a la oposición.

El mejor de los deseos al Gobierno en su política de manejo de la crisis catalana. Pero la exigencia, también, del mayor de los realismos. Las palabras, los gestos y las demandas forman parte de una política secesionista cada vez más bronquista y agresiva, y el apaciguamiento gubernamental está comenzando a dar muestras de agotamiento. Y sobre todo empieza a colmar la paciencia social. La virulencia con la que Podemos, ERC y los exconvergentes han reaccionado y el cabreo del expresidente de la Generalitat y su 'custodio' desde Waterloo ante la rectificación gubernamental en este caso permiten suponer que esperaban cobrarse el trofeo del magistrado con la admisión de una demanda en el juzgado belga que rompía el espinazo de la soberanía jurisdiccional española y dejaba al instructor a los pies de los caballos. Solo por esa expresiva reacción, el Gobierno ya tiene la garantía de que su rectificación ha sido un acierto.

El 155 es imprescindible e inevitable
OKDIARIO 28 Agosto 2018

Si el separatismo da otro golpe de Estado y proclama la falsa república catalana coincidiendo con la sentencia del juicio por el 1-O, la aplicación del artículo 155 de la Constitución española ha de ser inmediata. Pedro Sánchez no debería dudar, ya que además apoyó a Mariano Rajoy cuando éste lo aplicó. El sentido de Estado debe estar siempre por encima de los intereses particulares de cualquier gobernante. Hasta ahora, la connivencia de Sánchez con el presidente regional Quim Torra y sus acólitos sólo ha servido para fortalecer y radicalizar aún más las proclamas y postulados de los golpistas. Hasta el punto de que, como les cuenta OKDIARIO, se han conjurado de nuevo para consumar otro ataque contra la legalidad vigente.

Un desafío inaceptable contra el Gobierno de España. La respuesta, por tanto, debería darse sin miramientos. Especialmente porque, además, los sediciosos caerían en reiteración delictiva. El contexto político, social y económico es muy complicado en Cataluña, hasta el punto de que dicha norma sería necesaria en estos mismos momentos: agresiones a ciudadanos constitucionalistas, acoso a magistrados, persecución de los Mossos a periodistas, control de TV3, opacidad en el uso del dinero público proveniente de los impuestos de todos los españoles… una cascada de acontecimientos que tienen como objetivo mantener una tensión abyecta e irresponsable que culminaría con la proclamación de la fatua república catalana. Con la comunidad autónoma al borde del colapso, y bajo el grave riesgo del enfrentamiento civil, el PSOE debe seguir la senda constitucionalista que marcan Partido Popular y Ciudadanos.

Ambas formaciones apuestan por un 155 sin complejos para controlar las finanzas, el comportamiento de los Mossos, la actividad de los medios de comunicación públicos —regados por Torra sin ningún tipo de control— así como la actividad exterior de las mal llamadas embajadas. En realidad, meros centros de propaganda contra España fuera de nuestro país. Sánchez debe aceptar de una vez por todas que su operación diálogo, lejos de suponer un avance, sólo ha fortalecido las veleidades golpistas. De ahí que deba cambiar la estrategia por mucho que su débil Ejecutivo se sostenga con el apoyo de los separatistas. Si no reacciona ahora —y no reaccionara entonces— estaría traicionando a España. La proclamación de una república ilegal hace que el 155 sea imprescindible e inevitable.

Un Gobierno en perpetua rectificación
 La Razon 28 Agosto 2018

Con pocas las medidas que ha tomado el Gobierno de Pedro Sánchez que no deban a continuación rectificar, corregir o aclarar. Salvando las de carácter netamente ideológico-simbólicas, como la exhumación de los restos de Francisco Franco, el resto están sometidas al fluctuante mundo táctico de un Ejecutivo minoritario que necesita que sus decisiones no alteren su acuerdos con Podemos e independentistas. Si la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, dijo el pasado viernes tras el Consejo de Ministros que al juez Pablo Llarena quien lo debía defender era el poder del que depende, es decir, el Consejo del Poder Judicial, desentendiéndose así del ataque del que era víctima desde la Generalitat y todos los sectores políticos nacionalistas al ser el instructor del proceso contra los dirigentes que declararon unilateralmente la independencia de Cataluña, ahora rectifica. Esto ha sido así, hasta que jueces y fiscales han forzado a La Moncloa a rectificar.

Abandonar al juez que lleva el sumario más importante que hay ahora abierto en la magistratura ante la demanda civil interpuesta por Puigdemont, quien utiliza el argumento de que «España está al lado de Kazajistán entre los Estados delincuentes», dejaba al Gobierno en una posición similar a la mantenida por los independentistas. Sin duda, abrir un fisura entre la Abogacía del Estado y el Gobierno no es lo mejor para el envite que el independentismo prepara este otoño en Cataluña. Es incomprensible que este flanco, tan fundamental en estos momentos, se haya debilitado.

El Gobierno se sustenta fundamentalmente en creer que sólo el mensaje construirá el programa político. Atender generosamente a emigrantes del «Aquarius» ni resolvía el problema, como pareció anunciarse, ni siquiera definía la política migratoria que iba a emprender el Gobierno. No sólo no es así, sino que, semanas después, devolvió a Marruecos 116 emigrantes que habían cruzado la valla de Ceuta. La política de los hechos reales tiene menos brillo, pero a la larga es más eficaz y, sobre todo, resuelve los problemas y no los encapsula en una disputa ideológica definida especialmente por el frentismo estéril al que quieren constreñir a toda la sociedad española.

Pero quizá sea la de querer alterar su poca capacidad legislativa dada su escuálida representación –86 diputados y el apoyo de los socios de la moción censura– lo más alarmante de este Gobierno. Para asegurarse poder acabar la legislatura, y así no convocar las elecciones que prometió, no tiene más opción que aprobar los Presupuestos Generales del Estado en las condiciones exigidas por Podemos: modificar la Ley de Estabilidad Presupuestaria para arrebatar al Senado la capacidad de vetar el techo de gasto. Dado que el PP cuenta con mayoría absoluta en la Cámara Alta y podía votar en contra y bloquear la senda de déficit, no hay más atajo que cambiar la norma. Un fraude de ley en toda regla, que, sin embargo, ni siquiera ha podido aprobar bajo los plazos que establece la Ley de Estabilidad Presupuestaria, que se cumplían ayer.

Hizo todo lo posible –convocar en agosto telemáticamente un Consejo de Política Fiscal, incluso el último Consejo de Ministros aprobó un nuevo déficit–, pero la realidad se impone. Sin techo de gasto aprobado no puede comenzar la tramitación y aprobación de unos Presupuestos Generales del Estado para 2019, lo que supone una parásilisis en muchas partidas. Ayer, Pedro Sánchez emprendió un viaje oficial a Latinoamérica y confía en ayudar en el proceso de paz en Colombia. Loable intención que choca con la agudización en la calle del «proceso» independentista en Cataluña y su política de apaciguamiento.

Cuando la violencia es provocada por la ley
Miquel Giménez. vozpopuli  28 Agosto 2018

El fugado Carles Puigdemont lo ha dejado claro desde Escocia, tierra de fantasmas y destilados: “La mayoría de conflictos violentos tienen como causa responsable no admitir el derecho a la autodeterminación”, añadiendo que tengan cuidado aquellos que flirtean con la violencia.

Legalidad y democracia son elementos provocadores
A raíz del puñetazo en la nariz a la señora que retiraba lazos amarillos la vileza moral del separatismo ha caído aún mucho más bajo, y mira que era difícil. Los negacionistas lazis han vertido toneladas de fake news, de injurias, de epítetos groseros y burlas histéricas desde sus cuentas en Twitter, sus pagodas mediáticas o sus satrapías políticas. Pero la realidad es cabrona, muy cabrona, y, finalmente, incluso los Mossos han tenido que intervenir en el asunto. Ya lo ven. Hay violencia y la policía autonómica se ocupa, algo que sería normal en cualquier otro lugar del mundo.

Puigdemont puede graznar hasta la afonía sus consignas negacionistas, pero aquí hay violencia, y la que habrá si Dios y el Estado no lo remedian. Violencia física, quiero decir. El “susto físico” al que ha aludido en alguna ocasión Pío Moa y al que sectores de la política española son adictos secularmente. Es lo mínimo que puede sucederle a una sociedad paralizada por el cloroformo que sus dirigentes políticos le suministran a diario. En Cataluña hay gente que está dispuesta a creerse a pies juntillas cosas que son impensables en sociedades mínimamente alfabetizadas. De ahí que los hiperventilados anden proclamando a los cuatro vientos que apoyar al juez Llarena demuestra que no hay intención de pacto o que sean quienes defienden la constitución quienes flirtean con la violencia. Y eso lo dicen quienes han babeado junto a Arnaldo Otegui, calificándolo como hombre de paz, los mismos que no se han sonrojado al chapotear en el fango de la ignominia al asegurar que, si bien ETA puso la bomba de Hipercor, la culpa fue de la policía que no avisó a tiempo. Son els bons nois de casa bona quienes insisten en hacerse pasar por demócratas, cuando son ellos quienes cierran a cal y canto el parlamento, los que consideran que poner lazos en edificios públicos es ejercer la libertad de expresión, pero quitarlos es fascismo, los que ahora vienen a señalar a partidos constitucionalistas como de extrema derecha, ese nuevo fascismo al que hay que pararle los pies en Cataluña, como decía ayer un zangolotino poligonero de chulesco decir y nulo saber.

Hombre, no deja de ser curioso que quienes apenas son capaces de parar siquiera un taxi anden tan envalentonados. Pero, cuidado, que la tesis tiene enjundia. Se ha pervertido de tal modo la política que los valores están invertidos, diríamos más, retorcidos hasta el punto de no ser reconocibles. Si alguna conquista gestó la revolución francesa, el enciclopedismo, los movimientos obreros y las luchas sindicales fue el crear un marco legal que superase al feudalismo secular, al gobierno autócrata de aristócratas, terratenientes y cardenales. El estado moderno – y el servicio militar, el ejército de leva, dicho sea de pasada – son logros de una visión en la que las personas adquieren la condición de ciudadanos para dejar atrás la de súbditos. Eso confluye en el Estado moderno, en la división de poderes, en la aceptación de mayorías y minorías.

Los separatistas pretenden hacernos creer que todo eso es lo que ellos defienden frente a una España carpetovetónica, enamorada de Fernando VII, del turnismo de Cánovas y Sagasta. Pero son ellos quienes no toleran parlamentos en lo que se les discuta, ni las leyes que no les acomodan, inventándose referéndums ilegales sin más control que el suyo propio y derivando de ellos un “mandato”. Así las cosas, no es extraño que a Puigdemont, amigo de los partidos nazis de Europa, Ciudadanos o el PP le parezcan de extrema derecha o que los violentos somos quienes nos oponemos a que los suyos anden por ahí rompiendo tabiques nasales con total impunidad. Es el mundo manipulado a su antojo y conveniencia. Pero no el real.

Siempre les quedará Franco
En el simpático pueblo de Innerleithen y en el no menos simpático Fórum International Beyond Borders, el expresident ha sacado también a relucir el cadáver de Franco. Nunca movimiento político alguno ha sabido sacar tanto partido de un dictador que, recordémoslo todos, murió tranquilamente en la cama. No hablaré de la familia de Puigdemont y de su relación con la dictadura, simplemente me limitaré a señalar una vez más que Franco contó con la ayuda de la burguesía catalana, de los líderes de la Lliga Regionalista de Francesc Cambó y que en estas tierras se le recibió siempre en loor de multitudes, como no puede ser de otra manera en un régimen dictatorial que duró cuatro décadas y atravesó muchas etapas, porque hablar de un solo franquismo es simplificar estúpidamente la reciente historia de nuestro país.

Pero Franco les renta mucho a todos quienes, en lugar de hacer la revolución que quizás les comportaría perder sus oropeles y sus haberes, se dedican a combatir a un cadáver. Pírrica victoria, si es que podemos considerarla como tal. Puigdemont afirmaba con la solemnidad de aquel rey de la antigüedad que no era ni asno ni sabio que cuando falleció el Generalísimo el contaba con la provecta edad de trece años y, debido a eso, sabía perfectamente lo que significaba vivir en una dictadura. Sería risible si no fuese por la burla que supone hacia los que sí combatieron a la dictadura. A estos separatistas les importa un pito todo esto, claro, simplemente se sirven de estas metáforas para darse una aureola de partisanos, de antifascistas, de guerrilleros, un timbre de honor que jamás podrán alcanzar porque, de entrada, son unos cobardes y, en segundo lugar, porque son unos autócratas redomados.

Nadie ha sabido decírselo a la cara a lo largo de estos años y debido a ello se han creído sus embustes. Tienen la suerte de que Cataluña es un país muy dado a debatir acerca de las tres vías del misticismo, porque aquí no ha habido política y todo se lo ha comido esa retórica metafórica a la que hacia alusión. Eso de que el catalán es un ser práctico es más que discutible. Nos gusta pontificar acerca de aquello que sabemos que no tendremos jamás, criticar al que se va del café para alabarlo cuando nos lo encontramos por la calle, en fin, ser lo que corresponde a la peor tradición de la cultura mediterránea, tan rica en ejemplos de sayones, turiferarios y sicofantas. Somos, en fin, lo que calificó Pla como un país de encargados y poco más. Valls ya se lo espetó a los empresarios que lo habían invitado a cenar, afeándoles su falta de músculo, su condición de Tartufos, de comisionistas, de medianías, en suma.

El país real, en expresión feliz de Charles Maurras, les es totalmente ajeno a todas estas personas. Viven instalados en su mundo, una Arcadia en la que llevar un lazo amarillo equivale a luchar contra los nazis y las tropas de la república de Saló, como hizo Sandro Pertini. Les encanta ser los buenos de la película, los héroes, los salvadores. Pero cuando les dices que son justamente lo contrario, los villanos, los violentos, los que tienen a un presidente que apoya a los CDR y se jacta de que sus hijos formen parte de ellos, se indignan y te llaman fascista.

Creer que la violencia viene dada por la ley que emana de un estado de derecho, democrático y homologable al resto de países de Europa es la mejor evidencia de su maldad. Y de su estupidez.

La brutalidad de los lazos amarillos; la indiferencia de Sánchez para replicarlo
ESdiario 28 Agosto 2018

El lazo amarillo simboliza el objetivo totalitario del soberanismo contra el ciudadano que no piensa igual. Y la inacción del Gobierno, las deudas de Sánchez con Torra.

Existe una diferencia fundamental entre instalar lazos amarillos y quitarlos: lo primero invade el espacio público compartido, con la tutela cuando no el impulso de las propias instituciones catalanas; mientras que lo segundo es una simple respuesta cívica, individual y sin amparo, de ciudadanos anónimos que aspiran a restituir ese espacio común.

Más allá de cuestiones jurídicas y policiales, la guerra de los lazos simboliza como pocas cosas el carácter totalitario del soberanismo, su infumable sentimiento de propiedad de Cataluña y el desnortamiento de sus dirigentes institucionales: su manera de que sólo haya independentistas es, nada menos, echar de un modo u otro a quienes no lo sean.
Un separatista apalea a una mujer por quitar lazos y le rompe la nariz

La salvaje agresión a una mujer o la identificación del periodista Arcadi Espada, en un caso por retirar lazos y en el otro por repintarlos con los colores de España, culminan el contraste entre la impunidad desvergonzada de unos y la indefensión de otros.

Y sucede, de manera nada casual, mientras el presidente de la Generalitat clama en público por la separación y anuncia que no retrocederán "ni un milímetro".

¿Y el Gobierno?
Todo ello dibuja un escenario trágico para las libertades individuales, el Estado de Derecho y la simple convivencia del que sólo parece no darse cuenta el Gobierno, con su presidente a la cabeza: que Sánchez y sus ministros hablen de "normalidad" con Cataluña atiende en exclusiva a su necesidad de que así lo parezca para camuflar su indigno pacto con los nacionalistas, que le llevó al PSOE a La Moncloa.

El único que no quiere enterarse del acoso institucional en Cataluña es Sánchez. Por interés personal

La indiferencia inicial hacia el juez Llarena, instructor desde el Supremo de la causa principal contra el procés y diana de los ataques personales incitados por Puigdemont y sus secuaces; corona la indiferencia de Sánchez con unas gotas de indignidad que además le serán inútiles: el soberanismo no retrocederá, pero su Gobierno le ha blanqueado durante semanas pretendiendo esparcir la idea ante la opinión pública de que, con el nuevo presidente, todo había mejorado.

El ataque total, organizado y subvencionado del nacionalismo a todo aquel que no comparta su delirio no tiene parangón en Europa. Pero tampoco lo tiene la inane respuesta del Ejecutivo, instalado en la pasividad y dependiente de todos esos partidos para sacar adelante cualquier iniciativa que, en un contexto democrático elemental, prosperan cuando se tienen mayorías derivadas de las urnas y no de los despachos.

Amenazados
Las libertades civiles llevan mucho tiempo amenazadas en Cataluña por un nacionalismo salvaje y casi etnicista, pero lo verdaderamente preocupante es que no se sepa dar la respuesta que tal estrategia exige. Ganar tiempo y mirar para otro lado, como hace Sánchez, no está a la altura de las necesidades de España. Y tampoco de la defensa que, cada día, merecen pero no reciben miles de catalanes asfixiados por el supremacismo.

La guerra de los lazos
Ramón De España Cronica Global 28 Agosto 2018

Dicen los nacionalistas que en Cataluña no hay fractura social, pero eso no incluye, al parecer, la fractura de tabiques nasales. Lo pudo comprobar hace unos días en Barcelona una mujer que arrancaba lazos amarillos y recibió un sopapo monumental de un energúmeno que, tras aparcar momentáneamente a la ancianita cuya silla de ruedas empujaba, se encaró con la “provocadora”, esposa además de un militante de Ciutadans, y le aplicó el correctivo. Según él, no había motivo político alguno, sino una lógica preocupación por la limpieza de las aceras barcelonesas. La respuesta de los medios del régimen ante esta agresión ha sido la esperada: minimizar la situación, convertirla en un incidente (la bofetada recibida por Jordi Borràs, sin embargo, fue una agresión en toda regla) e incluso tomársela a chufla, a través de los graciosillos oficiales? del procesismo ilustrado.

Paralelamente, el amigo Arcadi Espada --emulando a Bertie Wooster, el personaje de Wodehouse, y a sus compinches del Club de los Zánganos-- se hacía detener por los Mossos d'Esquadra por tunear a la española un enorme lazo amarillo situado en una rotonda de L'Ametlla de Mar. Compadezco a los miembros de la Genestapo que tuvieron que bregar con Arcadi, pues lo imagino perfectamente riéndose en sus narices mientras se echa el tupé hacia atrás y pone esas caras de asombro ante la estupidez humana que tan bien le salen por televisión. La detención (o retención) de Arcadi es la muestra palpable de que, para los mandos de los Mossos, colgar lazos amarillos es guay y fomenta la cohesión social, mientras que descolgarlos (o tunearlos) es un ataque a la convivencia intolerable.

Lo ha dicho el exconseller Cleries --esa lumbrera a la que tuve el placer de conocer en los Escolapios--, no es lo mismo colgar lazos que arrancarlos. Tiene razón, pero tampoco es lo mismo cagarse en la calle que recoger excrementos ajenos y tirarlos a la basura. De hecho, puede que ese sea el siguiente paso de los indepes: descargar el zurullo en la vía pública, pintarlo de amarillo y quejarse si alguien lo recoge y lo arroja a la papelera más cercana. En la misma línea de pensamiento (sic) que el señor Cleries, mi viejo amigo de la universidad Jordi Barbeta reproducía hace unos días en El Nacional una poética reflexión sacada de internet que empezaba diciendo que no es lo mismo plantar flores que pisotearlas. Ve al oculista, querido Barbie, porque confundir un plástico asqueroso con una flor es grave.

Según los procesistas, lo que tiene que hacer el malvado unionista es dejar los lazos donde están y, en todo caso, añadir los suyos. O sea, que nos caguemos todos por la calle y que nadie recoja nuestras deposiciones. ¡Brillante propuesta! Yo creo que, si el servicio de recogida de basuras hiciese bien su trabajo y retirara el plástico amarillo junto al resto de la porquería que generamos los barceloneses, no habría espontáneos arrancalazos, hartos de la ley del embudo que rige en Cataluña y a la que se pliega Ada Colau: ¿cómo va a recoger los lazos de marras si tiene uno enorme colgado de la fachada del ayuntamiento? Asimismo, algún mando de la policía autonómica debería plantarse ante las instrucciones del facha que le guarda la silla a Puchi, si es que quiere salvar algo de la poca respetabilidad que le queda al cuerpo. No hay que olvidar a dónde condujo a Trapero la fidelidad perruna al hombre de la fregona en la cabeza. Y esto no es una amenaza, sino tan solo una advertencia.


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