AGLI Recortes de Prensa   Viernes 7  Septiembre 2018

¿Cómo se pagarán los mundos de Yupi que planean Sánchez e Iglesias?
OKDIARIO  7 Septiembre 2018

La reunión en Moncloa entre Pedro Sánchez y el ‘presidente’ Iglesias ha sido muy fructífera, a tenor de la rueda de prensa posterior del líder de Podemos. El número 1 de la formación morada ha planteado al presidente del Gobierno todos los puntos que considera necesarios para alcanzar un acuerdo en materia de Presupuestos, un paso crucial para finalizar la legislatura. Lo único que no ha explicado el dueño del casoplón en Galapagar es de dónde va a salir el dinero para pagar la fiesta de gasto que vienen pergeñando junto a su socio de Gobierno.

Reducción del IVA a los productos de primera necesidad; bajada de la luz; revalorización de las pensiones con el IPC; reducción de la cuota a los trabajadores autónomos –que pagarían en función de su facturación–; situar el salario mínimo interprofesional, por ley, en 1.000 euros; revertir los recortes educativos; crear un parque de viviendas sociales…. y así un largo etcétera de ideas más propias de los mundos de Yupi que de una potencia europea como es España.

El mensaje de Iglesias, justo a tiempo para abrir los telediarios, no podía ser más populista e irreal. El líder morado –que ya sabe lo que es endeudarse con una hipoteca de más de 540.000 euros– se ha olvidado de explicar a los españoles quién va a pagar la fiesta con la que amenazan los dos líderes de la izquierda. ¿Con el impuesto a la banca? ¿Con los sablazos a las rentas altas y a los ahorradores?

Por mucho que suban el IRPF 4 puntos a los salarios por encima de 140.000 €, por más que impongan una subida de 12 puntos porcentuales a las rentas del capital y por más impuestos verdes o al diésel que se saque de la chistera Sánchez y su equipo de asesores, la única vía que le queda para no incurrir en un déficit y un endeudamiento desproporcionado – a ver con qué cara se presenta Calviño en Bruselas a defender estas cuentas– es que la fiesta la paguemos todos. Eso sí, no antes de ver cómo los grandes capitales huyen despavoridos de España, las empresas nacionales empiezan a perder competitividad y la economía española se adentra en una peligrosa espiral que sólo puede terminar en una nueva crisis.

¿Subir impuestos para solucionar el déficit? (II)
José María Gay de Liébana okdiario  7 Septiembre 2018

Entre 2011 y 2018, los impuestos —que son a cargo nuestro y cuyo dinero sale directamente de nuestros bolsillos— han aumentado en 60.000 millones de euros. En cambio, no se puede decir lo mismo de los salarios, de nuestro nivel de vida y de nuestro poder adquisitivo. El Estado va succionando recursos del sector privado para mantener su costosa parafernalia a costa de ir empobreciendo al pueblo llano, que somos nosotros.

Si al menos todo ese esfuerzo que hemos hecho hubiera servido para paliar la hemorragia del déficit, podríamos hasta cierto punto congratularnos, pero la cruel realidad financiera nos dice que bajo la égida de quien fuera ministro al frente de nuestra Hacienda Pública, entre 2012 y 2018, el déficit acumulado en el transcurso de estos años supera los 413.000 millones de euros. ¡Austeridad, le llaman a eso! Otrosí, para animar esta complicada vuelta a la realidad cotidiana tras el período vacacional e ir aterrizando en el mundo real, subrayemos que la deuda total del Estado —los pasivos en circulación de las Administraciones Públicas— desde el 31 de diciembre de 2011 al 31 de marzo de 2018 se ha incrementado por encima de los 678.000 millones de euros.

Concretando un poco más, digamos que a 31 de diciembre de 2011 la deuda bruta del Reino de España suponía 957.600 millones de euros y cuando Mariano Rajoy abandona el palacio de La Moncloa suma 1.635.904 millones de euros. ¿Alguien en su sano juicio y mínimamente ilustrado en asuntos contables puede afirmar que subiendo los impuestos se ataja esa hemorragia deficitaria, ese virus del imparable gasto público y la implacable epidemia de la deuda pública?

Podemos —de podar— el gasto público, prescindamos de tanto dispendio superfluo y del todo innecesario, desalojemos a tanto parásito que chupa del dinero público y en poco tiempo España endereza su senda. De lo contrario, nos dirigimos hacia un precipicio de sovietización económica en el que todos trabajaremos para sostener al todopoderoso Papá Estado para lucro de unos cuantos que manejan el país a su libre antojo. Cuando en un país los tipos de gravamen pisan la línea del 50% sobre la renta o incluso lo superan, eso no es tributar sino confiscar.

De derrota en derrota hasta la derrota final
Gonzalo Duñaiturria okdiario 7 Septiembre 2018

Estupor que no asombro causaron las palabras del ínclito Presidente del Gobierno, Sr. Sánchez, al afirmar que se está buscando una solución política que conduzca a una votación sobre el autogobierno, recalcando que se trataría de “un referéndum por el autogobierno, no sobre la independencia” ya que, “está en juego la convivencia en Cataluña”.

Mientras la minoría soberanista lo tiene claro, Sánchez demuestra lo contrario. Cuando la amenaza se responda con buenismo, el insulto con blandenguería y la bravata con amilanamiento, España padecerá una grave enfermedad. Disponiendo de competencias no previstas en la Constitución gracias a los acuerdos políticos con los sucesivos gobiernos, creando con la “caja común” de toda España un ciclópeo ente de empresas públicas, consorcios y fundaciones, ¿no son ya suficientes los insultos y desplantes hacia el resto de España de una minoría sediciosa con ademanes de delincuente de arrabal?

Sánchez desconoce términos esenciales de la Política exigibles al jefe de un ejecutivo, como “nación”, “estado” o “soberanía”, por lo que no es digno de ocupar la magistratura que por accidente y conveniencias consiguió, e ignora que ni él ni Torra pueden decidir, por bastardos intereses, el destino político del todo o de una parte del territorio español. Su actitud obedece a la necesidad de sobrevivir en el poder, causando a España un grave daño porque se asume el artero discurso que alimenta al soberanismo. Los separatistas lo tienen claro. Su chulería se alimenta de la debilidad del Estado, del miedo a sajar un problema que ya dura demasiado. Todos los gobiernos han sucumbido interesadamente a “sus encantos” pero el gobierno de Sánchez se lleva la palma. Las concesiones constantes a una corrupta clase política a cambio de migajas para gobernar siguen siendo el primordial factor que otorga una adulterada preminencia al secesionismo para minar el sacrificado bienestar del resto de los españoles. Y la masa, aborregada e ignorante, interpreta dicha endeblez como fragilidad y falta de razón, pavoneándose con sensación de victoria, de euforia y ardor, vigorizando sus falsas historias y fortificando sus mitos. Porque el Estado permanece inerme, cobarde y ausente pues el gobierno de Sánchez hace dejación de sus deberes. Por ello debe responder, por desertar de su obligación de ser garante del destino de España. Porque su única aportación es planificar una “agenda de normalidad”. ¿Existe esta cuando se agrede a ciudadanos por sentirse españoles?, ¿cuándo el presidente de una comunidad amenaza con abrir las cárceles?, ¿cuándo en un pueblo se despierta a sus ciudadanos con altavoces adoctrinando a modo coreano?, ¿cuándo el Gobierno estudia retirar recursos ante el Constitucional para asentar su diálogo con “los rufianes”?, ¿cuándo se habla de España y Cataluña como naciones diferentes y en plano de igualdad?

La situación no se resuelve con ofertas lastimeras, sino con el respeto a la ley y a España. No se despacha con pactos paliativos, sino con mano dura para llegar a implantar una verdadera libertad, justicia y convivencia. Si, mano dura contra los sediciosos y sus colaboradores, abortando su financiación, retomando los medios públicos de comunicación y rescatando la educación para el Estado, como principal nido de propaganda anti española. Es necesario, pues legal es, acabar con las organizaciones separatistas que fomentan el enfrentamiento entre españoles. Falta sentido de estado, patriotismo vertebrador y valentía política.

En medio de esta comedia bufa, personaje siniestro y lúgubre Guardiola, comparando los lazos amarillos de rencor y enfrentamiento con los lazos contra el cáncer, rebosantes de esperanza e ilusión. Insufrible paciencia sr. Guardiola. Como dijo Voltaire, filósofo francés: “La idiotez es una enfermedad extraordinaria pues no es el enfermo el que sufre por ella, sino los demás”.

El socialismo «buenista»
Miquel Porta Perales ABC 7 Septiembre 2018

Nada de lo que sucede en el PSOE debe extrañarnos. Ese presuntuoso imperialismo del bien llamado «buenismo» que convierte el sentimiento en estrategia, apuesta por la tolerancia extrema, entiende el diálogo como terapia. Del rojo al rosa. Derechos a granel. Un populismo sonriente y gaseoso, una pasión del ánimo, una concepción grosera de la permisibilidad. Una izquierda que reeduca en los valores de la corrección política progresista. La política como spot para alcanzar y conservar el poder. La improvisación y la ocurrencia. El desconocimiento. La impostura y la frivolidad. Bandazos a la carta. La imagen. Gobierno bonito. Gobierno anuncio. Escasas convicciones. Dinámica frentista. La desvertebración de la nación vía agregado plurinacional.

Un socialismo «buenista» que coquetea con la utopía de la armonía perdida, con la subcultura New Age que cree en la capacidad de convicción e irradiación de la Nueva Era, con el síndrome de 1968 que espera la expansión del campo de lo posible, con una sociedad en que se imponga el deseo o la ilusión, con una humanidad comunitarista que implemente la colaboración mutualista, con una concepción del mundo que percibe el liberalismo como manifestación del «malismo». Un socialismo «buenista» que se autoerige en el sujeto ético por excelencia.

Ya en 2001 (Ciudadanía, Libertad y Socialismo así como Un partido para la España del siglo XXI) se aprecia el hilo «buenista»: «idea moral», «enriquecer el interior de la democracia», «democracia progresista y solidaria», «libertad real», «pasión cívica», «nuevo estilo de hacer política», «los poderes», «realización personal». Esa amalgama «buenista» que amasa y funde el discurso flácido y emocional, el afán utópico, la ingenuidad, la superioridad moral, el sentimiento, el optimismo antropológico, la autoayuda, el antiliberalismo, el populismo. Y la sonrisa.

El hilo «buenista» del PSOE continúa con la Ponencia de la Conferencia Política (2013), que contiene una Documentación Complementaria que se presenta ante ustedes con el eslogan «Ganarse el futuro». Una «reflexión serena y abierta» que denota la atmósfera flácida y gaseosa del «buenismo» tardozapaterista: «la utopía permite avanzar», la «legitimidad en origen» frente a la «legitimidad de todos los días» que se obtiene gracias a la «participación permanente» y «la consulta» que buscan «mucha más democracia y mucha mejor representación». A ello, hay que añadir una descalificación de las políticas neoliberales y una apuesta por el Estado pastor que nos conducirá a un modelo de convivencia justo en que las personas podrán desarrollar su «proyecto vital y de ciudadanía».

El rechazo de la meritocracia educativa y los «criterios de competitividad» que «no responde en nada a mejorar la capacidad de la educación, sino a la deliberada voluntad de crear las condiciones para su degradación y posterior privatización». Más: «la evaluación no es un mecanismo de selección». Adiós a la cultura del esfuerzo. Y hay que «recuperar la asignatura de Educación para la Ciudadanía». Sí: «se estudiará el mundo desde los valores de las mujeres». La dictablanda feminista.

Una concepción de la igualdad entre sexos que aboga por la discriminación positiva. O eso o la quiebra del bienestar y el desarrollo: «Aplazar el impulso en este terreno [la discriminación positiva] equivale a retroceder, porque no pueden aplazarse los objetivos para un igualdad real y efectiva, sin arriesgarse a retrocesos que nos costarán décadas volver a recuperar y que ponen en peligro el bienestar social y el desarrollo democrático y económico de las próximas generaciones». La filosofía «femino-buenista» del miedo.

La discriminación positiva o el grado omega del optimismo «buenista» que -suma y sigue- cree que las iniciativas empresariales, la representación, la cultura científica o el liderazgo surgen por decreto: «Promover programas específicos de apoyo especializado para la creación y consolidación de iniciativas empresariales de mujeres. Introducir en nuestra legislación la obligatoriedad de las cuotas de representación de las mujeres en los consejos de administración de las empresas y también en los comités de empresa… reformar las instituciones científicas, cambiar las empresas, y en definitiva cambiar la cultura y las prácticas de la ciencia, la investigación y la innovación. Y también tener más mujeres en puestos de liderazgo para impulsar el cambio cultural e institucional y atraer y ayudar a otras mujeres. De igual forma, políticas como la cultural deben garantizar la igualdad de género en todos los ámbitos culturales y reconocer el liderazgo de las mujeres en la creación artística». El populismo feminista contra el mercado, la metodología científica y la meritocracia femenina.

El hilo «buenista» llega a la Organización Territorial del Estado. En 2013 (Hacia una estructura federal del Estado y Un nuevo pacto territorial: la España de todos), el PSOE advierte que se debe «perfeccionar el modelo» para hacer frente a las «pulsiones neocentralistas» y la «ruptura nacionalista». La propuesta: «el modelo federal, cooperativo y pluralista». Veamos. ¿Se pueden equiparar la «pulsión neocentralista» y la «ruptura nacionalista»? ¿Auspiciar las «diversas aspiraciones nacionales que conviven en España»? ¿Reivindicar los «derechos históricos del Estatuto de Cataluña»? ¿Hay que «incluir competencias derivadas de las singularidades propias de las nacionalidades históricas»? ¿Reforzar el poder autonómico de las comunidades con lengua propia «en las políticas de ordenación, defensa y promoción de su lengua propia»? ¿Y el castellano? ¿Los «diferentes procesos en todos y cada uno de los órdenes jurisdiccionales, deben culminar en los Tribunales Superiores de Justicia de cada Comunidad Autónoma y no en el Tribunal Supremo»? ¿Se imaginan dónde y cómo estaríamos hoy?

La memoria histórica, claro está. ¿Reforma integral de la Ley de Memoria Histórica de 2007? ¿Comisión de la Verdad? ¿Ahora? ¿Qué verdad? ¿Qué criterio? ¿Qué objetivo? ¿Rehenes de la memoria subjetiva? ¿Retrocainismo? ¿Antifranquismo diferido? ¿Arañar votos a Podemos? ¿Maniobra de distracción o cortina de humo? ¿Todos los demás son franquistas menos nosotros? ¿Pasar a la historia por una anécdota? David Rieff: «La salvaguarda de la memoria histórica ha devenido una obligación moral de nuestra época. Pero, a veces los recuerdos cometen grandes injusticias con el presente». Y Jorge Luis Borges: «El olvido es la única venganza y el único perdón».

¿Quién dice que Pedro Sánchez no tiene programa? El «buenismo» socialista, o el bonapartismo «buenista», es su programa. Una propuesta involutiva que cuestiona el derecho a la libre educación, que feminiza por decreto todo lo que está a su alcance, que impulsa la depuración selectiva de la historia, que olvida lo prosaico. One World One Family. Más gasto. Más impuestos. Más cargos públicos.

Una mercadotecnia -teoría, práctica, táctica, estrategia y marketing- cuyo objeto es el poder. Y para ello, todo vale: acentuar el perfil movimientista y populista del PSOE, modernizar la imagen -perrita, gafas de sol y viajes- del líder, instalar una pantalla publicitaria en La Moncloa. Mucho Twitter y poco discurso. Angelismo. Frentismo. Contemporizar con quien convenga. Avivar el conflicto con la derecha liberal y rebajar la tensión con el secesionismo. Capitalizar lo que han hecho otros. O no hacer nada aparentando que sí se hace. O dejar las cosas a medias. Sin complejos. Todo por el poder. España bien vale unos gestos. Y después de Franco, ¿qué?

MIQUEL PORTA PERALES ES ARTICULISTA Y ESCRITOR

Ministro del Interior alemán
Horst Seehofe: “La inmigración es la madre de todos los problemas políticos de Alemania”
 latribunadelpaisvasco 7 Septiembre 2018

El ministro alemán del Interior, el socialcristiano bávaro Horst Seehofer, califica la cuestión de la migración como “madre de todos los problemas políticos en Alemania”, en una entrevista que publica el diario “Rheinische Post”.

Seehofer señala que por primera vez existe con Alternativa para Alemania (AfD) un partido que se sitúa a la derecha del bloque conservador de la canciller alemana, Angela Merkel, y que podría establecerse a medio plazo.

A ello se suma un país dividido y una falta de apoyo en la sociedad de los partidos populares, agregó Seehofer, quien afirmó que la política migratoria tiene gran parte de culpa en esta situación.

“La cuestión migratoria es la madre de todos los problemas políticos en este país. Lo llevo diciendo desde hace tres años”, explica, y agrega que “muchas personas relacionan ahora sus preocupaciones sociales con la cuestión migratoria”.

Advirtió que de no lograrse un cambio de rumbo en esta materia continuará la pérdida de confianza.

“No queremos a AfD ni a La Izquierda en ningún gobierno”
“Ya ahora en Sajonia casi no hay una opción de gobierno sin AfD o La Izquierda. Esa no es una situación aceptable. No queremos a estas fuerzas en ningún gobierno”, dijo.

Seehofer se refirió a las manifestaciones celebradas en la ciudad de Chemnitz, en ese mismo estado federado en el este de Alemania, tras la muerte a cuchilladas de un hombre de 35 años, presuntamente a manos de solicitantes de asilo.

“Si no fuera ministro, como ciudadano yo también habría salido a la calle, naturalmente no con los radicales”, dijo Seehofer.

Tolerancia cero con la violencia
Según Seehofer, hay que hacer una clara separación de lo ocurrido en Chemnitz, en primer lugar, “un brutal asesinato” que le ha conmocionado, señaló, y que hay que condenar.

En segundo lugar, este asesinato ha causado revuelo e indignación en la población, algo que dijo comprender.

En tercer lugar, dijo que debe practicarse “la tolerancia cero con las fuerzas que aprovechan estos acontecimientos para llamar a la violencia o incluso hacer uso de ella, también hacia la policía”. “Eso es inaceptable y no hay matiz posible”, afirmó.

Al mismo tiempo, Seehofer rechazó hablar de un problema generalizado con la derecha identitaria en el este de Alemania y advirtió en contra de “poner en la picota a regiones enteras”, al tiempo que señaló que cualquier violación de la ley será perseguida y sancionada.

Agregó que el Estado de derecho “debe proceder contra la extrema derecha sin concesiones, porque esta gente no se puede apaciguar con discusiones”.

Al mismo tiempo, aceptó la idea de que una política migratoria común en la coalición de gobierno, en Alemania y en Europa sería una receta contra el extremismo.

“Eso es cierto, eso es lo que defiendo. Pero la mayoría en Europa quiere orden, control y limitación. En Italia, Austria, Suecia y seguro que pronto también en España”, dijo.

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Los "acuerdos" de Sánchez e Iglesias: entre el sectarismo, el error y el fraude

ESdiario  7 Septiembre 2018

Un presidente sin votos y un 'vicepresidente' sin cargo proyectan un pacto que no se creen, ayuda al independentismo, ataca a la economía y promueve el revanchismo.

Aunque la hegemónica propaganda al servicio de un Gobierno sin el plácet de las urnas sea abrumadora, potenciada además por una RTVE volcada en el empeño, la reunión en Moncloa de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias arrojó un saldo inquietante en términos económicos, políticos e institucionales que agrava la ya de por sí inquietante situación de España.

Empezando por un clamoroso silencio sobre el asunto central que dos dirigentes políticos solventes debieran haber abordado en su encuentro y explicado a continuación a la opinión pública: Cataluña.

Ni una palabra dijeron al respecto de cómo abordar un conflicto que lo condiciona todo, a pocas horas del aquelarre que será la Diada del 11 de septiembre y apenas dos días después de que el líder formal del independentismo, Quim Torra, redoblara públicamente su desafío.

El nacionalpopulismo, la pinza que acosa a España
¿No hablaron de ello o hablaron y prefirieron no decir nada al respecto? Cualquiera de las dos opciones es lamentable, especialmente por proceder de sendos líderes que, lejos de posicionarse con la Constitución y enfrentarse política e intelectualmente al nacionalismo excluyente catalán, lo han alimentado y blanqueado pactando con él para llegar a La Moncloa o avalando, de manera indirecta o frontal, el inexistente derecho a celebrar un referéndum.

Que después de pactar y blanquear al separatismo no mencionen nada de Cataluña es inadmisible e inquietante

Es un fraude político, de primera magnitud, orillar el problema que más decisivamente afecta a la estabilidad de España, como lo es también anunciar -lo hizo Iglesias sin que nadie le desmintiera- una suerte de cogobierno de PSOE y Podemos desde el Parlamento.

Que el líder de Podemos se sienta y actúe como una especie de vicepresidente sin cartera pero con toda la influencia en el Consejo de Ministros es, de nuevo, la enésima alteración sanchista de la liturgia democrática que ya se ha visto con el asalto a RTVE, el bloqueo del Senado o la propia moción de censura, tan legal aritméticamente como inmoral conceptualmente al saltarse las urnas, pactar con los partidos que el propio presidente consideraba crucial aislar y negarse a continuación a convocar Elecciones.

Es evidente que la falta de legitimidad en origen de Sánchez y su pírrica realidad parlamentaria, con apenas 84 diputados y a más de cincuenta escaños del PP, le obligan a aceptarlo todo de sus socios coyunturales, que brindaron ese apoyo pensando exclusivamente en sus intereses, a menudo opuestos a los de España.

Doble dependencia
Que el PSOE dependa a la vez de su principal enemigo político, representante además de un populismo letal allá donde se ha impuesto; y del mayor agente desestabilizador de la España constitucional; lo dice todo de la escala de valores y principios de Sánchez y describe a la perfección la capacidad real de su Gobierno, un monigote al servicio de las peores causas.

Tampoco mejora la impresión el catálogo de medidas concretas, de carácter económico, anunciadas ayer: un demagógico canto al aumento del gasto público que, en un país lastrado por una deuda del 100% del PIB y necesitado con urgencia de una reducción del derroche de su mastodóntica y clientelar Administración Pública, sólo puede atenderse con otra subida de impuestos.

Es un fraude político gobernar con cualquiera, a cualquier precio, despreciando los votos y negándose a acudir a las urnas

Más allá de frases hechas sobre la apuesta por "recuperar derechos" o "revertir recortes" que acompaña las alocuciones habituales de Sánchez e Iglesias; su política económica consiste en decir mucho y no hacer nada o, cuando sí lo hacen, elegir el camino contrario a la creación de empleo y de riqueza al optar por subidas fiscales y más déficit.

El burdo intento del nacionalpopulismo de reabrir heridas pasadas y destruir la Transición
Finalmente, la manera conjunta de reinventar la Transición y reflexionar sobre el corolario razonable a aquella emocionante ceremonia de reconciliación que fue; o sus advertencias a la Iglesia y su estabilidad financiera; añaden el punto de revanchismo sectario que completa un paisaje desasosegante y reclama a voces una convocatoria electoral.

No se puede aceptar, sin que al menos lo decidan los ciudadanos; un Gobierno dirigido por un presidente sin votos y apoyado por un vicepresidente sin cargo cuya agenda oscila entre la entrega al independentismo, la gestión económica populista y la venganza ideológica.

La lealtad de los sorayos
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS El Mundo  7 Septiembre 2018

En las postrimerías del rajoyato, sobre todo su presunta sucesora, que lo esgrimió en el último y grotesco discurso del abanico locomía, en el PP cundió la costumbre de proclamar «la lealtad», obviamente a Rajoy, como la mayor virtud política. Un partido capaz de traicionar a sus electores día sí y día también, y que por ello había perdido ya casi la mitad, se ufanaba de la devotio ibérica a un caudillo que no era más que repartidor de sueldos.

Soraya, perita en apuñalar a los suyos, dijo en el discurso del abanico locomía: «¡Yo sí soy leal!» (no como Casado) y prometió que, en virtud de su acrisolada lealtad, si perdía, estaría «desde el minuto uno» a sus órdenes. Ja. A la vista está la lealtad de Arenas Movedizas, de la susodicha o de Ana Pastor, que, compinchada con Falconetti, ha ofrecido las Cortes -como si fuera el comedor de su casa- al catanazi Torra, para que escupiera a la cara a los representantes de la soberanía nacional.

Imagino que la recepción sería nocturna, iría precedida por la ritual procesión de antorchas, como la de Tarrasa tras el redoble del Tambor del Ruc. Los grupos parlamentarios del diálogo con los golpistas quemarían mil ejemplares del Contra Catalunya que ahora reedita Arcadi Espada, para que el rucio que dice que hablamos la lengua de las bestias salvajes se sintiera como en casa. Complacidos, los catanazis votarían los presupuestos de Pablenin, Falconetti seguiría volando y el PP seguiría camino de la fosa.

Casado, que se ha pasado de prudente al tratar a las momias del rajoyismo y le han pagado con puñaladas de este jaez, tuvo que cargarse ayer el plan de la pastorcilla de Falconetti, sometiendo a Torra a votación y esputo si va a las Cortes. Cambiar las tuberías sin cortar el agua, como hizo Suárez y pretende él en este PP, sólo fue posible porque Suárez tenía al Ejército detrás y a TVE por delante. Él, Rivera y Abascal tienen enfrente a casi todos los medios audiovisuales y detrás, con cuchillos cachicuernos, a los arenosos de papel. Echar a Arriola es, sin duda, la mejor noticia para la derecha en muchos años, pero lo difícil es acabar con el arriolismo, con esa sumisión perruna a la izquierda a cambio del reparto del pastel. Hay que ser leal a los españoles, no a los figurones de plantilla.

No se puede hacer una tortilla sin romper los etc.

La tragedia de un Gobierno secuestrado
Roberto L. Blanco Valdés La voz 7 Septiembre 2018

Los inadmisibles ultimátums del separatismo catalán contrastan hasta lo insólito con la vergonzante respuesta frente a ellos de un Gobierno trágicamente obligado a no molestar a quienes al mismo tiempo que los mayores enemigos de la España constitucional son una pieza esencial de la inestable mayoría socialista. Y es que sin el obsceno apoyo de esta nueva carlistada ni Sánchez sería presidente ni tendría ninguna posibilidad de agotar la legislatura.

Es ese terrible secuestro de la autonomía del Gobierno por parte del golpismo separatista, que sigue en abierta rebeldía, el que explica que un discurso tan amenazador y sedicioso como el pronunciado por el presidente de la Generalitat hace tres días en el Teatro Nacional (¡faltaría más!) de Cataluña, haya llevado al Gobierno a hacer malabarismos para no importunar al mismo Torra que hacía una llamada en toda regla al levantamiento popular contra dos de las reglas básicas del Estado de derecho: el respeto a la ley y a las sentencias judiciales.

Entre esos malabarismos increíbles por cobardes (recordemos la frase de Goethe: «El cobarde solo responde cuando está a salvo»), destacan los de la ministra portavoz frente a las bravuconadas de Torra («Libertad o libertad») sobre las sentencias que afecten a los procesados por presunta rebeldía. ¿Qué replica mereció tal bravata por parte de la ministra que habla en nombre del Gobierno? Pues la siguiente: que «casi ninguna persona que está sometida a los tribunales tiene mucha determinación para aceptar las sentencias», aunque «finalmente las sentencias de los jueces hay que aceptarlas». Tranquiliza, sin duda, que la ministra tenga al menos claro que las decisiones de los jueces deben acatarse, pero Celaá tendría que explicarnos en dónde viven según ella las personas poco dispuestas a aceptarlas. No en España, desde luego, donde cualquier procesado sabe de antemano que tendrá que apechugar con su sentencia por la sencillísima razón de que en nuestro país el Estado de derecho funciona sin ningún tipo de excepción: desde el cuñado del Rey al último ratero. En su afán por no ofender a sus socios de Gobierno (pues eso son, aunque resulte esperpéntico, los golpistas catalanes), la ministra portavoz olvida, además, algo esencial: que quien exige que no se aplique la ley y proclama que no aceptará lo que los jueces decidan al darle cumplimiento no es un cualquiera, sino el presidente de la Generalitat, primera autoridad regional y representante ordinario del Estado en Cataluña. Pero todo eso es, al parecer, irrelevante. Empeñado en un diálogo con los rebeldes que había fracasado antes de empezar, Sánchez hace oídos sordos a la nueva intifada que se prepara en Cataluña, preocupado solo por el hecho de que aquella pueda frustrar su plan de culminar la legislatura.

Todo lo demás está subordinado a ese objetivo. Pavoroso, pero cierto.

Cataluña, hacia un abismo económico
Editorial ABC 7 Septiembre 2018

Hacienda advierte a Cataluña: "El único foro donde se discutirá la reforma del modelo de financiación autonómica será el Consejo de Política Fiscal y Financiera"

Una encuesta sobre el clima empresarial en Cataluña realizada por la Cámara de Comercio de España a más de 1.200 empresarios, 826 de ellos de esa autonomía, arroja conclusiones más que preocupantes sobre los perjuicios que el separatismo está causando al tejido económico. El 73 por ciento de los indicadores clave se comportan en Cataluña peor que en el resto de España, y casi ocho de cada diez empresarios creen que la situación financiera seguirá igual o empeorará el próximo año si persiste el desafío independentista. Solo para uno de cada diez empresarios el futuro pasa por la ruptura con España, y ya hay serios indicios de un daño de lucro cesante en parte de la economía catalana, aunque afortunadamente el panorama aún no sea catastrófico. Sin embargo, no se puede obviar el dato de que 4.500 grandes empresas antes radicadas en Cataluña han trasladado sus sedes a otros lugares, y que todavía uno de cada diez empresarios sopesa hacerlo en el futuro si se proclamase la independencia. Los datos del sondeo reflejan un estado de ánimo casi desolador, porque la desconfianza crece por la falta de normalidad institucional y la fractura social que se está produciendo. El riesgo de ahuyentar a los inversores que en el futuro puedan interesarse en Cataluña no es retórico, y la ausencia de certidumbre sobre lo que vaya a ocurrir no hace sino retrasar cualquier opción de recuperación. Los pésimos datos que empieza a ofrecer el turismo como motor de la actividad económica de Cataluña son una prueba irrefutable.

En este escenario, es valiente que la Cámara de Comercio reivindique la aplicación del artículo 155 de la Constitución como un instrumento útil para recuperar la estabilidad perdida si persiste, como se infiere del extremista discurso de Joaquim Torra, la hoja de ruta hacia una república catalana. A Torra debería bastarle la preocupación expresada por el 60 por ciento de los empresarios catalanes, convencidos de que un retorno a la situación anterior al 1-O mejoraría las maltrechas cuentas de muchos de sus negocios e inversiones. La Generalitat podrá guardar todos estos datos en un cajón, ignorarlos y desmentirlos, para justificar su delirio separatista. Pero volverá a equivocarse, como siempre. El retorno de la sede de Aguas de Barcelona a Cataluña sería una buena noticia si supusiese el primer indicio de que el separatismo rectifica. Pero lo cierto es que de momento ninguna otra empresa de las miles que han huido de la inseguridad jurídica causada por la Generalitat ha expresado su intención de regresar. Sencillamente, no se dan las condiciones para ello porque el dinero entiende de riesgos y certezas, y no de emociones impostadas, promesas incumplibles o manipulaciones de la realidad. Torra está ciego y conduce a Cataluña hacia un despeñadero económico que además arrastra al resto de España.

Se equivoca Marlaska al confiar en los Mossos

EDITORIAL El Mundo  7 Septiembre 2018

El Gobierno ha vuelto a ceder ante los independentistas. Al término de la reunión de la Junta de Seguridad de Cataluña, a la que tanto Torra como su conseller de Interior, Miquel Buch, acudieron con un lazo amarillo en la solapa, el ministro del Interior solo pudo presentar un vago compromiso con la Generalitat para garantizar la neutralidad en el espacio público. Es más, Fernando Grande-Marlaska dijo confiar en los Mossos d'Esquadra para mantener la seguridad en las calles, ignorando que desde hace semanas la policía autonómica está identificando a los ciudadanos que retiran la simbología separatista colocada impunemente en calles, plazas y edificios públicos. El propio Buch ha llegado a afirmar de forma cínica que en Cataluña no existía ningún problema de convivencia hasta que Ciudadanos llamó a retirar los lazos amarillos, que constituyen un insulto a la democracia española y un desafío al Supremo.

Se equivoca otra vez el Gobierno al no secundar al Defensor del Pueblo ni exigir el cumplimiento de la sentencia del TSJC que insta a retirar esos símbolos ideológicos de las calles. Yerra al confiar en quien se ha conducido en ocasiones como policía política. Ceder ante un Govern rebelde no hace sino dar legitimidad a sus pretensiones golpistas.

Normalizar la apología del delito
Antonio Robles  Libertad Digital 7 Septiembre 2018

Me reprochaba un buen amigo el titular del artículo del pasado jueves, "Normalizar el mal", por utilizar un valor moral para rechazar acciones políticas.

Venía a cuento el alegato porque el mayor daño que está infligiendo el nacionalismo a la democracia, y el fundamento en que basa su capacidad para embaucar a buena parte de esos dos millones de buenos catalanes, es el de haber logrado legitimar su impostura ante la ley a través de la normalización de la apología del delito. Y el Gobierno se lo está consintiendo al desentenderse de las amenazas al Estado de Derecho realizadas por los nacionalistas. La última, la del broncas Quim Torra en el aquelarre del Teatro Nacional suplantando al Parlamento y despreciando la separación de poderes: "No aceptaré ninguna sentencia que no sea la libre absolución de los procesados". Dos días antes había amenazado con "abrir las cárceles" a los golpistas si la sentencia no era absolutoria. Mussolini no lo habría dicho mejor.

Quienes no se quieren hacer cargo del marrón, como quienes dependen de él para seguir en el Gobierno, minimizan, ridiculizan la bravuconada alegando que sólo es palabrería sin efecto jurídico alguno. ¡Qué equivocados están! Todo lo que son se lo deben al arte de excitar los instintos más insolidarios y crear las condiciones mentales para legitimarlos sin temor alguno al Estado. Se han hecho fuertes al convertir a la masa sugestionada en irresponsable. Su gran mérito y perversión ha sido lograr la "desconexión mental" con España, tal como pedía en 2016 en una conferencia el actual presidente de la Generalidad, Quim Torra.

Perder el respeto a la ley, convertir el insulto en orgullo, reconciliar la prevaricación y la corrupción con la justificación de los fines, lograr, en suma, normalizar la apología del delito, constituye la intendencia mental necesaria para descargar de culpa a la tropa. Y estamos en guerra, aunque nuestro gobierno no se haya enterado.

Decir es ya hacer, señor Sánchez. La apología del terrorismo alcanzó categoría jurídica en la lucha contra ETA porque la exaltación y enaltecimiento del crimen y las amenazas de ETA no podían ser disculpadas en nombre de la libertad de expresión. La sublevación contra la ley y contra las sentencias de los tribunales, la suplantación de la soberanía nacional, la declaración de independencia unilateral y la amenaza de imponer la república catalana por parte de responsables políticos catalanes que han jurado o prometido la Constitución son potencialmente más peligrosas y pueden desatar males mayores que los que ETA provocó en el País Vasco. ¿No son apología del golpismo las amenazas y acciones del presidente de la Generalidad contra el Estado de Derecho y la soberanía nacional?

Piense, Sr. Sánchez, que si un día ese botarate suelta a los políticos golpistas, tuvo en su mano evitarlo.

PD. En España, los medios sirven a quienes la niegan. Mientras hacen una cobertura completa de la manifestación separatista de la Diada, ni nombran la manifestación por la unidad de España del día 9 para pedir "Elecciones ya" bajo el eslogan de "Nada de pactos con terroristas ni separatistas"; tampoco hablan de la del 16 para exigir "Libre elección de lengua". Todas ellas en Barcelona.

Decir es ya hacer
SANTIAGO TRANCÓN PÉREZ El Mundo 7 Septiembre 2018

"Con frases no se ataca al Estado", sentenció recientemente Carmen Calvo para exculpar la amenazante propuesta de Quim Torra: "No nos tenemos que defender de nada, hemos de atacar al Estado español". Nos aclara la vicepresidenta que "la política no se hace con frases, sino con hechos". Precisa que "cualquier medida constitucional requiere hechos jurídicos", o sea, que, mientras no haya "hechos jurídicos probados", Quim Torra y, por tanto, cualquier ciudadano, puede decir lo que quiera, donde quiera y como le dé la gana. Echemos abajo la mitad del Código Penal y, de paso, la Ley de Memoria Histórica y la de Igualdad de Género. Si con frases no se puede "atacar" a nada ni a nadie, ¿a qué vienen todas esas leyes que pretenden condenar hasta un piropo?

Ha vuelto Quim Torra a profundizar en su lenguaje de agitación e incitación a la rebelión el otro día, insistiendo en que reactivará el golpe, que el pueblo abrirá las cárceles (¿otra Bastilla?), que encabezará una marcha mussoliniana para colapsar Barcelona (su Gobierno "coordinará a la sociedad civil, las cárceles y el exilio"), que no aceptará ninguna condena a los presos y exiliados... Y vuelve Calvo a la carga: "Si Torra pasa a los hechos, el Gobierno tiene experiencia en este asunto" (¿el 155?), al tiempo que se alegra de que el president «haya iniciado una agenda de normalidad», y subraya que Pedro Sánchez quiere "llegar hasta el final" (?).

Cabalgar estas contradicciones es, por lo visto, normal y legítimo. Suscita inquietud comprobar que la vicepresidente siga al pie de la letra la doctrina de Rajoy y el PP de "no intervención" en el caso de los constantes insultos y amenazas del independentismo catalán. Toda esta doctrina de la inhibición, de ser cierta acabaría invalidando, de hecho, el propio Estado de derecho. Cuánto se echa de menos que juristas y abogados del Estado levanten la voz para desenmascarar la falacia jurídica que esgrime con tanta insolencia la vicepresidente.

Porque no: es absolutamente falso e insostenible que con palabras no se pueda atacar. Sí, se puede atacar, ofender, insultar, amenazar, injuriar, intimidar, dominar, humillar... Una frase no es nunca sólo una frase. Toda frase es la expresión de una intención, un propósito, y se pronuncia para influir en el otro. Toda frase, no sólo dice algo, sino que realiza algo, produce algo, hace algo. La lingüística ha explicado ya hace tiempo que decir es siempre hacer. Que no existe un decir que no sea, a la vez, un hacer. Por eso define el lenguaje como "actos del habla".

Es un disparate jurídico anular la relevancia penal del decir reduciéndolo a un acto meramente subjetivo que se agota en la conciencia del hablante, un pensamiento interno que no tiene proyección alguna fuera de su cerebro. Porque hablar no es sólo pensar, sino expresar públicamente lo que se piensa, que a su vez es, para el receptor, expresión de lo que se siente, lo que quiere y lo que se persigue. Y más cuando se hace públicamente, ante cientos de personas, en un lugar y un contexto determinado que sirve para interpretar y valorar lo dicho, contexto en el que el acto de hablar realiza los efectos buscados, con el añadido de que hoy, mediante los medios, se puede ampliar ese contexto y sus efectos a millones de personas, y más si el hablante lo hace desde una posición de poder y representación simbólica excepcional, como es el caso de Torra y la vicepresidente.

Nadie habla por hablar, o sea, sin intención ni propósito alguno: lo hace siempre para algo, aunque sólo sea para divertirse. Separar las palabras de los hechos es imposible. Esto no significa que las palabras realicen siempre lo que dicen. Eso depende de lo que se diga. Si yo insulto a alguien estoy realizando lo que digo, pero si grito ¡fuego! no quiere decir que yo esté provocando un incendio. Naturalmente, de las palabras a los hechos hay un trecho. Habría que añadir que casi siempre ese trecho es muy estrecho, y más cuando se trata de arengar, de animar a alguien o a una masa a que haga algo, como es "atacar al Estado español", el gran enemigo, esa bestia con forma humana de la que ya no hemos de defendernos, sino pasar a la siguiente fase: atacar.

En contra de lo que dice Carmen Calvo, la política se hace, sobre todo, con palabras, con frases, precisamente para evitar los hechos consumados, para impedirlos. Por eso no hemos de dejar pasar nunca palabras ni frases ofensivas y amenazantes, que incitan al odio, al ataque, a la subversión del orden democrático. Nunca las palabras son inocentes, producen efectos, o sea, hechos. Para evitar los hechos irreversibles hay que impedir el discurso que los hace posibles. Porque las palabras llevan a cabo una realización anticipada de los hechos. No se puede decir cualquier cosa sin que eso carezca de consecuencias sociales, políticas o jurídicas; sin que eso suscite, al menos, una crítica abierta, una denuncia y un rechazo público y oficial, como debiera haber ocurrido en el caso de los discursos reincidentes y pendencieros de Torra.

Dejar decir es dejar hacer. El decir es un arma política de primer orden, un arma de propaganda imprescindible para despertar emociones, manipular sentimientos, inducir a la acción. Que Rajoy calificara la declaración unilateral de independencia del Parlamento catalán sólo como "cacicada" nos revela el grado de enajenación de la realidad que estaba padeciendo. Pedro Sánchez parece seguir la misma senda. De ahí a la sentencia de los jueces alemanes sobre la extradición del prófugo Puigdemont no hay ni medio paso: "La sala no aprecia que estas acciones individuales fueran capaces de poner seriamente en peligro el orden constitucional del Estado español". Aquí ya hemos pasado de las frases a los hechos para relativizar los propios hechos. Los hechos, para constituir delito, han de ser plenamente consumados y producir un efecto catastrófico. Si no, nada; lo mismo que las frases no son más que frases, los hechos no son más que hechos sin importancia hasta que sus consecuencias no sean irreparables.

Parece increíble que a estas alturas, después de la experiencia del nazismo, por poner el ejemplo más trágico, no sepamos que las palabras son hechos, y que los hechos de incitación verbal son actos tan peligrosos como las balas o las bombas, porque llevan a ellas, porque crean las condiciones mentales, colectivas y psicológicas necesarias para que los actos finales tengan lugar. De una fase de preparación mental y psicológica se pasa a otra de agitación, visibilización y exhibición de fuerza (en la que ya estamos); por último, se produce el asalto a los resortes últimos del poder (el que quede por conquistar, claro).

Santiago Trancón Pérez es profesor, filólogo y escritor.

Soros y Noruega dieron 500.000 € a las ONGs de Colau y Bondía para fomentar el secesionismo
Manuel Cerdán okdiario 7 Septiembre 2018

El gurú de la especulación, George Soros, y el estado de Noruega financiaron a las organizaciones de Ada Colau y de David Bondía con más de medio millón de euros para desarrollar los programas de “ciudadanía activa” pero que, finalmente, sirvió para engrasar el activismo secesionista en Cataluña.

Open Society Foundation (OSF), la organización de Soros, destinó importantes cantidades de dinero a los grupos que formaban el Observatori DESC de Cataluña, del que Ada Colau era una de sus dirigentes más activas, hasta que optó por la política y consiguió la alcaldía de Barcelona, en 2015.

Fuentes próximas a la alcaldesa han asegurado a OKDIARIO que Colau, que adquirió gran notoriedad por sus participaciones televisivas en la lucha contra los desahucios, nunca habría podido conseguir la Alcaldía de Barcelona sin la ayuda de la organización del millonario Soros.

Los “papeles de Soros” en poder de OKDIARIO ponen de relieve que el gurú de la especulación financiera destinó, antes de 2014, fondos de su organización al entramado organizativo de Colau y de su socio David Bondía, el actual presidente del Instituto de Derechos Humanos de Cataluña y un reconocido independentista.

Colau y Bondía lograron, así mismo, una buena tajada de una importante partida millonaria –4,5 millones de euros– aportada por el reino de Noruega para organizaciones sociales españolas. Los dos activistas catalanes consiguieron una cantidad superior al medio millón de euros –el 12% del proyecto–, que se repartieron el movimiento de Bondía Defender a quien defiende (en los documentos oficiales: Defend the defenders, en inglés), con 127.000 euros, y la plataforma de entidades económicas, sociales y culturales que conforman o están ligadas al Observatori DESC del que Colau era su coordinadora, que obtuvo 384.000 euros.

Observatori DESC y la familia política de Colau
Bondía, profesor de Derecho Internacional Público de la Universidad de Barcelona, es la pieza más importante de Colau en todo el entramado de organizaciones sociales –la mayoría de corte independentista– conectadas con el ayuntamiento de Barcelona. Tal es la importancia de Bondía en el activismo catalán que la alcaldesa lo postuló en 2016 para ocupar la candidatura de Sindic de Barcelona, un cargo equivalente al Defensor del Pueblo.

Por el Observatori DESC, una de las organizaciones de Cataluña más beneficiada por Soros y OSF, también pasó la familia política de la alcaldesa, entre quienes destacaban el primer teniente alcalde de Barcelona Gerardo Pisarello y su esposa Vanessa Valiño, que llegó a ser directora de DESC, Jaume Asens y su socia Anaïs Franquesa y el marido de Colau, Adrià Alemany. Todos ellos en la actualidad trabajan o colaboran con el Ayuntamiento de Barcelona.

En la operación de la entrega del dinero de Noruega a los grupos pro independentistas catalanes el especulador Soros no se mantenía al margen. La organización que gestionaba los fondos noruegos –Norwegian Helsinki Committee– estaba así mismo financiada por OSF del multimillonario húngaro-norteamericano.

Fondos para denunciar la represión en España
No hay que olvidar que Noruega, durante el proceso golpista de Carles Puigdemont, siempre mostró su interés en intermediar entre el ex presidente catalán y el Gobierno de Rajoy, como también lo intentaron otros países bálticos como Suecia o Finlandia.

Lo más vergonzoso de la subvención a la ONG de Bondía es cómo la presenta el organismo noruego en su publicación oficial. Sobre todo, cuando reconoce el destino que se le va a dar a todo ese dinero: “Esta red de observadores se ha articulado en un Observatorio Nacional para analizar el control social y la represión en el estado español”.

Y lo llamativo del caso es que a la presentación del programa de ayudas a ONG’s españolas, celebrado en Madrid, acudieron la secretaria de Estado del Ministerio de Asuntos Exteriores de Noruega, Gry Larsen, y la representante del Comité de Helsinki ligado a Soros, Lillian Solheim.

Por parte española, acudieron representantes del Ministerio de Hacienda y del Ministerio de Sanidad e Igualdad, que no se enteraron de lo que allí se cocía.

Bondía, el escudero de Puigdemont
Bondía, además del dinero del petróleo noruego, percibió en 2016 de la organización de Soros, Open Society Foundation, otros 52.988 dólares para sus actividades independentistas. Con parte de ese dinero pudo financiar el acto de presentación de Carles Puigdemont en Ginebra, en marzo pasado, cuando el ex presidente se desplazó desde Bruselas a la ciudad helvética.

En aquella conferencia, Bondía y el prófugo Puigdemont denunciaron la regresión de los derechos humanos en España y el ejercicio de la violencia en la jornada del 1-O. Los convocantes aprovechaban del acto para internacionalizar lo que ellos denominan “conflicto catalán”, algo que desde hace años entra dentro de la estrategia de Soros.

Bondía había interpuesto antes una demanda contra España ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos para impedir la aplicación del artículo 155 aprobado por el Consejo de Ministros. Alegaba que suponía “un daño irreparable para millones de personas votantes y una grave erosión a los fundamentos del Estado de derecho”, pero no tuvo ningún éxito en sus pretensiones.

Dictadura lingüística en Navarra
Los diputados del PP exigen a la presidenta del parlamento navarro que les hable en español
Nacho Doral okdiario  7 Septiembre 2018

Denuncia que "entorpece el trabajo parlamentario" y es una "falta de respeto"

El PP de Navarra ha pedido a la Mesa del Parlamento autonómico que, a partir de este momento, tanto su presidenta como sus miembros se dirijan en español y no en euskera a los diputados de su grupo. Y que, por tanto, sus comunicaciones, tanto orales como escritas, sean en la lengua oficial de la comunidad de Navarra (el euskera sólo lo es en la zona vascoparlante, una de las tres zonas lingüísticas en que divide la Ley Foral a Navarra).

La solicitud ha sido registrada por el grupo popular en el parlamento navarro, con su presidenta a la cabeza. Para Ana Beltrán, y bajo pretexto de nuevo Plan para la Mejora de la Gestión Lingüística del Parlamento puesto en marcha por el cuatripartito que preside la nacionalista Uxue Barcos (PNV-Geroa Bai), la presidenta Ainhoa Aznárez está haciendo un uso incorrecto del euskera en los plenos.

“Llevamos una legislatura en la que, por la decisión de la presidenta, nos hemos encontrado con que se entorpece mucho nuestro trabajo, además de ser una falta de respeto hacia los parlamentarios castellanoparlantes”, ha denunciado Beltrán. Una condición que, recuerda, es mayoritaria en el parlamento, en la sociedad navarra y que además viene avalada por ser la única lengua oficial en todo el territorio de la comunidad. Los populares subrayan además el hecho de que la sede parlamentaria esté en Pamplona y recuerdan:”Que en la zona mixta, donde se ubica el Parlamento, el euskera no es oficial”.

Podemos y EH Bildu en euskera
Pese a ello, y desde la llegada del cuatripartito de Geroa Bai, EH Bildu-Podemos e IU, la presidenta o miembros de la Mesa del parlamento se dirigen a menudo en euskera a los diputados. La presidenta Aznárez (Podemos) hace en los plenos el enunciado de una iniciativa parlamentaria en castellano y otra en euskera. Aunque la que sea en euskera corresponda al PP, confirman fuentes parlamentarias. Unos mínimos que ni siquiera respetan los nacionalistas vascos. La bildutarra Maiorga Ramírez excluye el castellano y siempre interviene en euskera, en especial en la lectura de los resultados de las votaciones.

Desde el PP se quiere dejar claro que no tienen “ningún problema en que los parlamentarios escojan el idioma en el que quieren intervenir, cada uno es libre de hacerlo en la lengua que prefiera, y para eso tenemos los servicios de traducción del Parlamento, pero cuando las comunicaciones son hacia los parlamentarios del PPN, que no tienen conocimientos de euskera, nos parece imprescindible que sean en castellano”, señalan.

Por eso, exigen a la presidenta de la cámara que cuando las comunicaciones sean hacia todo el pleno, como votaciones o como los enunciados de los temas a tratar, se haga en castellano o al menos, en los dos idiomas. “Y que así todos los parlamentarios sepamos de manera inmediata qué está diciendo la presidenta como otros miembros de la Mesa”, concluyen.

Independentismo en Cataluña
El nuevo ‘Piolín’ donde Sánchez hacina a los policías desplegados en Cataluña

María Jamardo okdiario 7 Septiembre 2018

En el cuartel de Bruc se han habilitado catres supletorios y literas adicionales en los pasillos
En habitaciones para ocho personas se instalarán diez agentes

Las unidades de UIP (antidisturbios) desplazadas por Interior a Cataluña como refuerzo a los efectivos destinados en Cataluña para cubrir los eventuales altercados de orden público que puedan producirse durante la celebración de la Diada denuncian que han vuelto a ser instalados en condiciones de hacinamiento y de higiene lamentables.

Los primeros grupos desplazados y llegados este jueves a Barcelona (unidades procedentes de Zaragoza y La Coruña) se han encontrado que el alojamiento seleccionado para su estancia durante las próximas semanas – el Cuartel de Bruc, en la Avenida de la Diagonal- ofrece condiciones inadecuadas para el descanso y la pernocta de los agentes, repitiéndose el escenario ya denunciado el año pasado por estas fechas con motivo de la operación Copérnico, que confinó a los policías en el barco ‘Piolín’.

Los efectivos de antidisturbios comparten habitaciones con literas, de dimensiones reducidas para la estatura y complexión de los agentes, en pabellones de hasta 40 personas o espacios reducidos donde se acumulan 10 literas en cubículos previstos para un máximo de 8 personas. Además, según ha podido saber OKDIARIO, los baños y aseos son escasos, viejos y de uso común para hasta 5 agentes.

Las imágenes a las que ha tenido acceso OKDIARIO muestran que la falta de espacio ha hecho necesario habilitar catres supletorios y literas adicionales en zonas comunes y de paso, como los pasillos, sin espacio para que los agentes puedan disponer de huecos razonables para la instalación de sus equipajes y enseres personales.

Los policías con los que ha podido hablar OKDIARIO y que ya se encuentran recién llegados a Cataluña denuncian que, una vez más, las condiciones de alojamiento de un cuerpo de élite que se despliega para prestar un trabajo que requiere un descanso y dieta adecuados, hayan sido relegadas una vez más por el Ministerio del Interior a un plano secundario, abandonando a su suerte a “quienes siempre están para la defensa de los valores y los principios constitucionales”.

Como el año pasado
Los agentes destacados en Barcelona temen que en las próximas semanas sean protagonistas de una reedición del abandono logístico y alimentario que ya sufrieron el año pasado con motivo de su presencia en Cataluña para garantizar la seguridad y cumplimiento de las sentencias judiciales que ordenaban su intervención para impedir la celebración del referéndum ilegal del 1-O.

En aquella ocasión permanecieron hasta más de tres meses desplazados en condiciones inhóspitas, instalados en localizaciones donde no se reunían unas mínimas condiciones de habitabilidad para una situación prolongada y con menús que no eran adecuados ni en cantidad, ni en calidad ni en variedad, como ellos mismos denunciaron con numerosas pruebas gráficas.

Arranca el curso escolar con 10.839 libros de texto diferentes
OLGA R. SANMARTÍN. El Mundo Madrid 7 Septiembre 2018

La disparidad de los sistemas educativos de las CCAA causa la multiplicación de manuales

Cuentan los editores que Andalucía pidió hace unos años que los alicatados de la Alhambra aparecieran como ejemplo para los problemas de Geometría y hubo que elaborar libros de texto especiales de Matemáticas para los niños de esta región. Desde entonces cada Gobierno autonómico se ha empeñado en reflejar las peculiaridades de su territorio en los manuales escolares. Nadie ha querido quedarse atrás. La disparidad de currículos autonómicos ha provocado un boom de ediciones. Este curso se estrena con 10.839 libros de texto diferentes para los alumnos, otros 1.834 para los profesores, 5.720 cuadernos de trabajo y 14.371 materiales complementarios.

En total, el catálogo que ofrece la Asociación Nacional de Editores de Libros de Texto (Anele) para 2018/2019 comprende 32.764 títulos, desde Infantil hasta Bachillerato y Formación Profesional. Sólo en papel. Hay, por otro lado, 15.377 libros de texto en soporte digital. En ambos formatos existen ediciones en castellano, catalán, gallego, valenciano, euskera e inglés, una lengua cada vez más presente debido al auge de la enseñanza bilingüe.

Hay una brecha también en exigencia, resultados, precios, gasto o calendario

Anele asegura que la treintena de editoriales a las que representa produce prácticamente 17 ediciones específicas para cada materia y para cada curso, tantas como comunidades autónomas hay. En cada una de ellas hay una parte común, pero las variaciones regionales en los contenidos «son del orden del 30%». Sucede, además, otra cosa: la materia que los alumnos de una región aprenden, por ejemplo, en 2º de Primaria, es trabajada en 3º de Primaria en otra comunidad. Si el niño se muda de ciudad de un curso para otro, comienzan los problemas porque habrá temas que dará dos veces o que se saltará.

«No es razonable que un libro de Matemáticas sirva para una comunidad autónoma y no para otra», expresaba ayer con desesperación Antonio María Ávila, director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España, que reprochaba a los gestores educativos autonómicos su «falta de visión general».

A su lado, José Moyano, presidente de Anele, sostenía que la Lomce, paradójicamente, ha contribuido a que se dispare el número de manuales en el catálogo porque ha dado más posibilidades a las autonomías de ampliar sus propios contenidos curriculares y ha permitido la creación de todo tipo de asignaturas de libre configuración autonómica. Han surgido los libros de Cultura Digital, Educación para la Ciudadanía, Cultura Asturiana, Tecnología, Programación y Robótica... «En la Comunidad de Madrid han pedido que Matemáticas e Historia tengan más carga lectiva, así que sus textos en teoría ya no valen en otras regiones».

«No defendemos la recentralización, sólo pedimos un poco de coherencia», reclamaba Moyano, denunciando que estas diferencias regionales en los libros, sumadas a las «notables disparidades» de los sistemas de ayudas a las familias para la compra de materiales, están provocando «confusión», «dispersión» y «desigualdad». «Hay 17 currículos, 17 sistemas de financiación y 17 normativas distintas. Las actuales políticas de las comunidades autónomas son un factor de disgregación, y no de integración, de los ciudadanos».

La «disparidad» educativa no se circunscribe sólo a los manuales escolares. Hay diferencias territoriales según los resultados, la exigencia, los precios de los comedores, el gasto educativo o el calendario. Ocho millones de alumnos españoles de enseñanzas no universitarias están llamados estos días a volver a las aulas en un curso marcado, a la vez, por la incertidumbre de si seguirá la Lomce y la ausencia de un pacto de Estado (ayer se cumplían seis meses desde que el PSOE rompió la negociación) que dé más estabilidad y cohesión al sistema.

CALENDARIO.
Raquel Álvarez es una madre de Santander que quiso organizar un viaje en familia la pasada Semana Santa y no pudo hacerlo porque cada uno de sus tres hijos tenía vacaciones en distintos días. Las del chico que estudia en la Universidad Politécnica de Madrid no coincidían con las del que va a la Universidad de Cantabria. Y la niña, que está en la ESO, no tenía vacaciones porque en Cantabria los escolares hacen descansos cada dos meses y en esa semana no tocaban. «Luego estaban los días que me daban a mí en el trabajo... No hubo forma de ponernos de acuerdo y no nos fuimos de viaje», cuenta en conversación telefónica. Este curso volverá a haber protestas en Cantabria por su particular Calendario de las Cinco Vacaciones, que funciona con éxito en Francia pero aquí es muy difícil de cuadrar con la situación real de las familias. Padres, profesores y alumnos denuncian el «furor autonómico de buscar siempre lo distinto». En la vuelta al cole hay diferencias en Infantil y Primaria de hasta ocho días; en la ESO y Bachillerato, de 13 días, y en FP, de 20 días. Las clases comienzan hoy en Madrid, País Vasco y Cantabria. Casi todas las demás regiones lo hacen a lo largo de la semana que viene. En Murcia y Navarra cada municipio entra un día distinto. El calendario se vuelve aún más caótico por el adelanto a junio de los exámenes de septiembre, que ha provocado todo tipo de quejas en Madrid, La Rioja o Navarra.

SELECTIVIDAD.
El consejero educativo de Castilla y León, Fernando Rey, denunció esta semana «discriminación» entre el alumnado que accede a la universidad en función de la región en la que estudia. Asegura que la Selectividad es más fácil en comunidades como Canarias y más dura en regiones como la suya, lo que impide que sus estudiantes, que sacan peores notas, puedan entrar, por ejemplo, en Medicina. Las estadísticas muestran que hay regiones cuyos alumnos de 15 años lo hacen de forma ramplona en PISA, luego obtienen notas espectaculares en la Selectividad y vuelven a bajar en todos los indicadores durante la carrera.

OPOSICIONES.
Los resultados de las oposiciones a profesor, que ayer difundió CCOO, muestran regiones en las que se han producido altas cifras de suspensos, bien porque los aspirantes no estudiaron, bien porque la corrección fue más exigente. Por ejemplo, en el País Vasco se ha quedado el 26% de las plazas sin cubrir porque la mayoría fueron eliminados en la primera prueba. Porcentajes muy elevados se han registrado también en Navarra (24%) o Madrid (20%). En la Comunidad Valenciana, por el contrario, apenas han quedado vacantes.

SERVICIOS.
La Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (Ceapa) denunció ayer la variación «sustancial» por comunidades del precio del comedor escolar. El más barato es el asturiano (un máximo de 3,50 euros) y el más caro, el de Navarra (10,89 euros). Recuerda que «en otros países europeos el Estado cubre una parte del importe, de modo que resulta un precio asequible para las familias sin necesidad de becas». Los editores añaden que el sistema de ayudas para la adquisición de libros de texto por comunidades autónomas es «desigual» y «arbitrario». La brecha se repite en la inversión: lo que el País Vasco dedica a cada alumno (cerca de 9.000 euros) duplica el gasto que hace Madrid, aunque no se traduce en mejores resultados.


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