AGLI Recortes de Prensa   Lunes 17 Septiembre 2018

Acorralado
Javier Chicote ABC 17 Septiembre 2018

El presidente del Gobierno negó ayer la mayor sobre las irregularidades de su tesis en una entrevista en La Sexta: «Ni hubo plagio, ni me hicieron la tesis, ni hubo trato de favor por parte del tribunal», aseveró, aunque no entró en detalle sobre las informaciones desveladas por ABC. No dijo la verdad cuando aseguró que su tesis «era pública desde el primer minuto». Tras su lectura, en noviembre de 2012, solo se podía consultar con autorización expresa del autor. No fue hasta 2015 que comenzó a permitir a algunos periodistas que la vieran en formato papel en la biblioteca de la Universidad Camilo José Cela. Cada vez que algún representante de la prensa la pedía en formato digital, para poder investigarla más allá de una lectura superficial en la biblioteca, se negaba. Anoche intentó justificar que su tesis era pública porque escribió un «libro generalista» basado en ella y «algunos artículos y entrevistas», dijo, pero lo realmente importante era la tesis, ya que ni los artículos ni el libro conceden un título habilitante ni están tan reglados como un doctorado.

En cuanto al tribunal, que, como reveló ABC carecía de la experiencia y conocimientos necesarios para juzgar una tesis sobre diplomacia económica, sostuvo que no había incompatibilidad ninguna por el hecho de haber escrito un artículo previo (en realidad fueron dos) con un miembro de ese tribunal. Se le olvidó decir que esos dos artículos fueron volcados en la tesis -sin cita ni referencia alguna- y el miembro del tribunal y, por lo tanto, coautor de una parte de la tesis, Juan Padilla, le dio el cum laude. Muy imparcial no parece.

Tampoco quiso ser del todo claro cuando fue preguntado por si emprenderá acciones legales contra ABC y otros medios. Dijo que no se querellará, pero a continuación matizó que sí valora poner una demanda (civil, la querella es penal) como «ciudadano», porque ha habido «un ataque personal». Como si la tesis del «ciudadano» Sánchez importara algo al conjunto de los españoles.

El caso tesis
Juan Fernández-Miranda ABC 17 Septiembre 2018

Ni la más burda propaganda gubernamental es capaz de tapar la realidad, tozuda y escandalosa, que rodea ya la tesis del doctor Sánchez. Ni las advertencias que llegan por burofax, ni las declaraciones de la portavoz del Gobierno dando el tema por zanjado, ni las hordas de tuiteros -y algún que otro entusiasta colega- deseando despertar de su peor pesadilla: que nada de esto es verdad; que el doctorando Sánchez realizó una procelosa investigación; que sus conclusiones son brillantes; que en su tesis todo está correctamente citado; que el tribunal era magnífico; que ninguno de los profesores había colaborado previamente con él; que entre ellos hay profesores titulares, catedráticos y varios expertos en la materia; que los plazos universitarios se respetaron escrupulosamente, como su ingente burocracia; que en sus páginas no hay cifras erróneas ni párrafos copiados a otros autores o a sí mismo sin advertencia previa; que después de publicada la tesis no se volvió a publicar una parte de ella en un artículo de una revista del Ministerio de Industria que exige originalidad...

Pero ahora que todos en España somos especialistas en citar -ahora que los doctores nos saludan, que diría Sabina-, precisamente ahora, el caso Sánchez trasciende de las páginas de su tesis. El caso se bifurca ahora en dos direcciones: el Parlamento y la Universidad. La Camilo José Cela deberá salir de su escondrijo y ofrecer explicaciones más allá de su escueto comunicado de la semana pasada. Hay muchas cuestiones que aclarar y los trámites deberían estar perfectamente documentados. ¿O es que acaso no lo están?

Y en la sede de la soberanía nacional Ciudadanos y el PP no van a dejar escapar la oportunidad de situar al presidente del Gobierno ante sus propias contradicciones: ¿por qué se ocultó la tesis durante tanto tiempo? ¿Por qué Sánchez se puso tan nervioso cuando se le preguntó por ella en la sesión de control del pasado miércoles? ¿Será capaz de burlar al Parlamento y no acudir a dar explicaciones sobre una publicación de la que dice estar seguro? ¿Será capaz de tal cosa el presidente de un Gobierno que se bautiza a sí mismo como ejemplar y transparente -otra forma de hacer política-? El caso tesis acaba de empezar.

Agua fría
Ignacio Camacho ABC 17 Septiembre 2018

Cuando reclamas, lector, elecciones inmediatas «para echar a Sánchez», tendrías que ir pensando en cómo encajarás la posibilidad (seria) de que sea él quien las gane. Hoy por hoy es el pronóstico más probable; ya sé que no crees en las encuestas, quizá con razón, pero es difícil que todas puedan equivocarse. Y en cualquier caso sus muestras de votantes son más científicas, más rigurosas y más variadas que tu grupo de amigos o tus contactos de las redes sociales. La sociedad de la comunicación crea espejismos de realidad aumentada que nos arrastran a menudo a conclusiones falaces; los algoritmos de Facebook, los trending topics de Twitter o los grupos de Whatsapp nos hacen creer que todo el mundo piensa como nosotros cuando en verdad lo que hacen es agrupar y retroalimentar montones de opiniones semejantes.

Recuerda que, cuando gobernaba Rajoy, los que querían votar eran los electores de izquierda. Pensaban que la corrupción acabaría con él y se desesperaban cuando, hasta por dos veces consecutivas, mal que bien, volvió a dejar a sus rivales en la cuneta. El poder siempre da una prima de ventaja al que lo ostenta; por eso Sánchez decidió asaltarlo y ser él quien aprovechase esa posición de preferencia. Ahora es su gente la que está contenta y muchos simpatizantes de Podemos, incluso parte de los nacionalistas, piensan darle su voto, el voto útil, para impedir que regrese la derecha. Es cierto que se ha desgastado muy rápido, que se le ha visto el cartón de la incoherencia y que su famoso Gabinete bonito está ofreciendo una cara muy fea, pero aún sigue delante en los sondeos, en todos, y más vale que te vayas haciendo a la idea. Amén de que la oposición está todavía lejos de haber dado con la tecla y lo estará mientras PP y Cs se empeñen en hacer la guerra cada uno por su cuenta.

Las elecciones son, sin duda, un imperativo moral y político. Moral porque el presidente asumió ante el Congreso ese compromiso, aunque respecto a los plazos fuese deliberadamente evasivo. Político porque es evidente que este Gobierno no puede con su propio desafío, que el poder le va grande, que no hay día en que no tropiece consigo mismo, que se le ha disipado incluso el efecto de sus gestos propagandísticos y que está atrapado en el bucle delirante del nacionalismo. Pero ni los comicios son una panacea ni en ningún sitio está escrito que las urnas, inevitables más pronto que tarde, vayan a cambiar este panorama por otro distinto. Más bien al contrario, para ser objetivos, los indicios sugieren pocos argumentos de optimismo.

Esta legislatura está agotada; lo estaba ya al final del marianato y por ende la moción de censura ha dejado un ambiente irrespirable, viciado. No hay más salida que permitir que hablen de nuevo los ciudadanos. Pero conviene que te prepares para un sobresalto. Que no olvides que cuando anhelas que llueva puedes acabar empapado.

«¡Váyase, señor Sánchez!»
Isabel San Sebastián ABC 17 Septiembre 2018

El título de esta columna va entrecomillado, como es de rigor hacer, si quien escribe tiene dignidad, cuando se utilizan las palabras de otra persona. Omitir este signo de puntuación equivale a robar el trabajo ajeno, apropiarse de las ideas de otro y usurpar su talento o incluso su mediocridad, como ocurre en el caso de la ya célebre tesis doctoral del presidente. Malo es plagiar algo brillante con el fin de aparentar conocimientos e ingenio de los que uno carece. Pero fusilar un bodrio, hacer corta-pega de informes oficiales infumables, paridos en algún oscuro despacho a sabiendas de que nadie los leerá… eso rayaría lo grotesco si el engaño no entrañara consecuencias deplorables.

La exhaustiva tarea de investigación llevada a cabo por mi compañero Javier Chicote en estas páginas demuestra fehacientemente que Pedro Sánchez firmó en su día una tesis doctoral que no reunía los requisitos mínimos para ser aceptada en una universidad merecedora de ese nombre ni mucho menos alcanzar la calificación de cum laude. Digo bien «firmó», con toda la intención, dado que la autoría de la misma es objeto de dudas fundadas. Una tesis evaluada por un tribunal ilegal, de acuerdo con las normas imperantes en la Camilo José Cela, toda vez que dos de sus integrantes habían colaborado con el doctorando en la redacción de publicaciones previas, circunstancia expresamente prohibida. Una tesis repleta de coincidencias no ya sospechosas, sino ilícitas, tal como demostró Chicote invirtiendo horas y horas en subrayarlas. Una tesis tan indefendible, tan vergonzante, que ha permanecido oculta desde 2012, inaccesible a cualquier ojo crítico. Una tesis que devalúa por sí sola no solo el prestigio de los profesores que la dieron por buena y del centro académico que la sancionó, sino la calidad y credibilidad de sus títulos, amén del esfuerzo, probablemente ingente, de cuantos alumnos y doctorandos se queman las pestañas en esas aulas sin el espaldarazo de un claustro deseoso de ayudar a un chico guapo al que se auguraba un gran futuro en el PSOE.

Sánchez fue beneficiario de un enchufe en toda regla y ahora se ha destapado el pastel. El suyo no es un caso único, desde luego, aunque reviste una extraordinaria gravedad. Primero, por el daño que causa a la Universidad española, dentro y fuera de nuestras fronteras, dada la repercusión que ha tenido la noticia al afectar nada menos que al presidente del Gobierno. Segundo, porque lo sitúa ante el espejo de su incoherencia hipócrita, incompatible con el honor y con el alto cargo que ocupa. Él, que impartía lecciones de ética desde la tribuna del Congreso; él, que se aupó al poder con el respaldo de separatistas, populistas de extrema izquierda y portavoces de terroristas, invocando la necesidad de regenerar nuestra democracia, tenía este cadáver pudriéndose en el armario y, lejos de asumir su responsabilidad, amenaza abiertamente a periodistas, medios de comunicación y rivales políticos para tratar de amedrentarlos y así librarse del trance. Dime de qué presumes…

La frase que da título a esta columna fue repetida incansablemente por José María Aznar, a la sazón líder del PP, durante la legislatura que arrancó en 1993 y concluyó anticipadamente en el 96. Entonces la conminación no se dirigía al señor Sánchez, sino a Felipe González, jefe del Ejecutivo acosado por incontables escándalos. González no se marchó. Lo echaron los ciudadanos mediante su voto en las urnas, como harían con este «doctor» si convocara elecciones. Él lo sabe y se atrinchera. Lo suyo es la puerta de atrás. La triquiñuela. El tongo.

Sus tres destrozos
Luis Ventoso ABC 17 Septiembre 2018

El doctor Sánchez -suponemos que le halagará que empleemos un título tan cultivado- ha causado en solo cien días importantes destrozos a su país. Tres errores capitales, difíciles de perdonar, pues todos entran en la categoría de lo superfluo y atienden a una obsesión ególatra por hacerse con el poder a cualquier precio.

El primer destrozo es que ha roto el pacto no escrito que unía a PP, PSOE y Ciudadanos en defensa de la unidad de España y el orden constitucional. Para llegar al poder -y es importante repetirlo hasta el hartazgo-, Sánchez traicionó a las formaciones constitucionalistas y se alió con los partidos que trabajan en la destrucción de nuestra nación. Por duro que suene, cometió por tanto una felonía antipatriótica, y resulta desolador el silencio cobardón que impera en el PSOE ante semejante ataque a una piedra angular de nuestra democracia.

El segundo destrozo consiste en que cuarenta años después del pacto de concordia de la Transición pretende dinamitarlo, abriendo innecesariamente viejas afrentas guerracivilistas que se daban por perdonadas. Sánchez ha retomado el proyecto sectario de Zapatero de levantar un cordón sanitario que cerque las querencias liberal, centrista o de derechas como éticamente inadmisibles. Tal estrategia expele un aliento totalitario, pues convierte al adversario político en enemigo, negándole el pan y la sal. Sánchez está propiciando que los españoles vuelvan a odiarse por motivos ideológicos.

Pero siendo esos dos destrozos muy graves, es el tercero el más dañino, porque corrompe el oxígeno moral que vivifica toda sociedad sana. Y es que Sánchez asume la mentira como algo perfectamente aceptable en la vida pública, incluso en las más altas magistraturas, y miente sin empacho y por ahora sin consecuencias (hasta que permita hablar a las urnas). Rajoy tenía sus defectos. Se le subían los caracoles y tardó demasiado en limpiar su cocina. Pero cabe recordar algo en su honor: nunca mintió flagrantemente y además castigó la mentira ajena (véase el caso Soria). Por el contrario, Sánchez y el sanchecismo han convertido la mentira en una herramienta política más. El ministro Ábalos enfatizaba en enero que el PSOE jamás buscaría el poder con apoyo de los separatistas. Obviamente mintió. Sánchez llamaba Le Pen a Torra solo dos meses antes de convertirlo en su aliado parlamentario. Mentía. En su moción, Sánchez prometió elecciones y una TVE «plural e independiente». Mentía: se niega a convocar los comicios y ha sometido TVE a su dictado. Sánchez aseguró el miércoles en el Congreso que su tesis estaba colgada en internet, pero la subió dos días después. Ergo mintió con desfachatez en sede parlamentaria. Sánchez cometió engaño en sus estudios, haciéndose de manera vidriosa con un doctorado cum laude. Descubierto el engaño, acosa a los medios y amenaza a la oposición desde su escaño con un «os vais a enterar» (un matonismo tan inadmisible en un gobernante democrático que por sí solo debería conllevar su marcha).

España es hoy rehén de un gobernante de paupérrimo umbral moral, que da por válida la mentira.

Los “daños colaterales” de la tesis de Pedro Sánchez
Antonio Martín Beaumont esdiario 17 Septiembre 2018

La tormenta no ha terminado, y tiene unos orígenes anclados en el PSOE y unas consecuencias difíciles aún de determinar. Pero todo ha cambiado por una tesis que fue de todo menos inocente.

Ha sido una “semana horribilis”, en palabras de un fontanero de Presidencia del Gobierno obligado estos últimos días a trabajar a destajo: primero, como apagafuegos tras la dimisión de la ministra de Sanidad, Carmen Montón; y, sobre todo, ante las “embestidas” por la tesis doctoral de Pedro Sánchez.

Sin embargo, en La Moncloa se respira en estas últimas horas más tranquilidad. “Caso cerrado”, se ha escuchado por los pasillos. En los despachos del presidente del Gobierno y de su jefe de gabinete, Iván Redondo, dan la crisis por amortizada, una vez que (a regañadientes, eso sí), se hizo público el trabajo de doctorado.

Elevan el plagio de la tesis de Sánchez a 44 documentos y varias manos ayudando
Pese a que la tesis fue realizada en poco más de año y medio, algo inusual en este tipo de labores, y que alrededor de ella colaboraron técnicos y altos cargos de los departamentos económicos del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, fuentes conocedoras del caso en el PSOE reconocen que nadie contempla ningún “chivatazo” comprometedor: “Si fueron altos funcionarios de carrera del Ministerio de Industria los que echaron una mano y suministraron papeles para la tesis, ninguno va a poner en peligro sus destinos”.

Eso sí, son muchos los que no entienden el empecinamiento de Pedro Sánchez en mantener oculta su tesis. Sobre todo, cuando esa decisión ocultista es la que más ha alimentado los recelos.

Y es que la polémica no es nueva. En el entorno de Sánchez hay quien se dice capaz de hacer “una tesis sobre la tesis”. Circulaba por redacciones y daba vueltas por las siempre inquisitoriales redes sociales. Otra cosa es la sensación que recorre las sedes territoriales del PSOE, esas que frecuentan a diario los candidatos que se van a citar con las urnas en mayo marcados por estos convulsos primeros 100 días de Gobierno.

De hecho, cuentan algunos dirigentes que la “rocambolesca” salida de Carmen Montón como ministra y la imprevisión de La Moncloa para detectar el estallido de la polémica de la tesis, “un asunto viejo”, ha abierto una brecha seria entre el partido y el círculo de Sánchez, e incluso entre Redondo y el secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver.

El origen
Además, las revelaciones periodísticas sobre las presuntas anomalías en la tesis han ocasionado “daños colaterales”, sacando a la luz datos sobre los orígenes políticos del secretario general socialista hasta ahora inéditos para la mayoría.

Sánchez siempre se definió como un político crecido como militante de base y aupado por los afiliados frente al “aparato”. De hecho, lo poco que hasta ahora se sabía era que había escalado posiciones en el PSOE durante el zapaterismo gracias a la longa mano de José Blanco.

Estuvo entre los jóvenes “capitanes” a quienes el entonces vicesecretario general llevó a la intendencia de Ferraz “a hacer papeles para el jefe” y cumplir algún encargo de la Ejecutiva Federal. Y solía acudir para curtirse a tertulias televisivas en cadenas hostiles.

Mayor secretismo había sobre el hecho de que Sánchez se había deslumbrado con otro “escogido” grupo de economistas “empotrado” en la administración de Zapatero de la mano de dos “padrinos”, Pedro Solbes y Miguel Sebastián.

Sánchez se hunde en una calamitosa entrevista de Pastor llena de balbuceos
En realidad, el embrión de dirigentes que compartían generación y ambiciones con Sánchez fueron miembros de los Servicios de Estudios del Banco de España y del BBVA. De ahí que algunos les etiqueten ya como “lobby”.

Fue en ese momento cuando Sánchez comenzó a tratar al secretario de Estado de Economía, David Vegara; al jefe de gabinete de Miguel Sebastián y hombre clave tachado como “el negro” de la discutida tesis, Carlos Ocaña; a la secretaria de Economía de la Ejecutiva, Inmaculada Rodríguez-Piñeiro; o a otros referentes económicos del momento como Carlos Mulas y Javier Vallés o el fallecido David Taguas, ambos jefes de la Oficina Económica con Rodríguez Zapatero.

Los 'aristócratas'
Sánchez llegó a reservar a Vegara el cargo de subgobernador del Banco de España, aunque lo incierto de la legislatura y su bien remunerado puesto como consejero del Banco Sabadell frustraron su incorporación.

Quienes conocieron a este grupo de altos cargos dicen que, además de militancia, compartieron “amistad y conspiraciones”. Tal vez fue entre esos “aristócratas del zapaterismo” donde mejor pudo apreciar Sánchez que el área económica del Gobierno era un excelente trampolín, entonces con las miras más puestas en la política madrileña que en la nacional.

Para ello, con la aquiescencia de Blanco, debía labrarse un buen currículum, y el carácter docente de algunos de los citados le empujaban a obtener un doctorado “imprescindible”. No por casualidad, del amplio abanico de universidades madrileñas, Pedro Sánchez se fijó en la Camilo José Cela, una institución dentro del ámbito del PSOE en la que habían buscado acomodo destacados nombres del “felipismo”, como el ex secretario de Estado para el Deporte, Rafael Cortés Elvira, rector entre 2003 y 2012.

Y es ahí donde se produce el segundo foco más polémico de la tesis: los profesores que la tutelaron y el tribunal que la examinó. En algunos ámbitos ha sorprendido la contundencia con la que la directora de la tesis, Isabel Cepeda, ha justificado la máxima nota a Sánchez. “Por lo novedoso” del asunto tratado, ha dicho.

¿Casualidad?
Más suspicacias ha provocado otro nombre, el del profesor Juan Padilla, miembro del tribunal, que había colaborado con Sánchez en la redacción de algunos artículos sobre Diplomacia Económica, justo el tema de la tesis. ¿Casualidad?

Resulta legítimo preguntarse por qué el profesor no se abstuvo de formar parte del tribunal examinador si previamente había colaborado con el examinado y la tesis incorporaba referencias a esos trabajos firmados en común. La losa del doctorado sin duda promete ofrecer más y sustanciosos capítulos... para desazón de Sánchez y los suyos.

Junta de Andalucía, la casa de los fantasmas
Javier Caraballo elconfidencial 17 Septiembre 2018

Era la ‘Segunda Modernización’ lo que los gobernantes socialistas le prometieron a los andaluces, pero, pasados años, la realidad de la administración andaluza se parece más al ‘cuarto milenio’, fenómenos paranormales, misteriosos o inexplicables. Esto, por ejemplo: “Descubren fantasmas en edificios de la Junta de Andalucía”. Si ese titular aparece en un medio de comunicación en cualquier otro lugar del mundo, lo único que puede esperarse el lector es que se refiera a almas perdidas, que vagan de noche por los pasillos, muebles se mueven de sitio, psicofonías sobrecogedoras. En Andalucía, cuando aparece una noticia con ese titular no se refiere a ese tipo de fantasmas, sino a otro tipo: un fantasma en Andalucía es alguien o algo que no existe formalmente pero que se nutre de dinero público.

Los fantasmas de la Junta de Andalucía han nacido con la autonomía y, en estos cuarenta años de hegemonía socialista, han proliferado por todos los campos y sectores. Por eso es tan fácil ver titulares en la prensa andaluza que hablan de “fondos fantasma”, de “empleados fantasma”, de “altos cargos fantasmas”, de “empresas fantasmas” y hasta de “edificios fantasmas”. No debe haber otra administración pública en el mundo que haya generado una realidad paranormal que se parezca a la de la Junta de Andalucía.

Unos de los últimos fantasmas que han aparecido en la Junta de Andalucía, los encontró la Cámara de Cuentas cuando se puso fiscalizar la gestión del año 2016. La fiscalización de toda cuenta pública es a los fantasmas administrativos lo que el exorcismo a los fantasmas reales; acaba con ellos. Pues bien, en este caso lo que descubrió la Cámara de Cuentas es que el Gobierno andaluz, después de que estallaran los escándalos de los ERE y los cursos de Formación, decidió paralizar los fondos que se destinaban en los presupuestos a ese tipo de programas. En ese año de 2016 (Susana Díaz ya llevaba tres años en la Presidencia andaluza), los presupuestos de la Junta de Andalucía consignaron 935 millones de euros para ayudar a los emprendedores pero dejó sin invertir casi el 70 por ciento de esa cantidad. Es decir, los fondos existían, estaban en el presupuesto, pero decenas o cientos de emprendedores o de empresas no pudieron acceder a ellos porque no se concedían. Fondos fantasma, por tanto: existen los fondos pero no se ejecutan supuestamente por miedo a que, dentro del descontrol administrativo, acabasen en los tribunales, como ocurrió con los ERE.

Lo excepcional, en cualquier caso, es que los fondos fantasma también generan intermediarios fantasma, ese es el gran descubrimiento de la Cámara de Cuentas: aunque el dinero no llegó a los emprendedores y empresas que se te tendrían que haber beneficiado de ellos, existe un pago a intermediarios por valor de cinco millones de euros. ¿Cómo va a haber intermediarios ni no había nada que intermediar? Ese es el fenómeno de política paranormal. Tampoco es nuevo: cuando lo de los ERE, llegó a salir un titular de prensa que daba cuenta de una ‘empresa fantasma’, que no tenía actividad, y que había recibido hasta nueve expedientes de regulación de empleo. ¡Nueve!

Todo esto ocurre, como se puede imaginar, cuando una administración pública crece, como la andaluza, de forma exponencial y descontrolada durante decenios hasta alcanzar el estatus de ingobernable, magma inabarcable. Tanto es así que la misma Cámara de Cuentas se mostró impotente hace un par de años para determinar cuánta gente trabajaba en la Junta de Andalucía. Es literal, decía así: “No resulta posible conocer ni cuantificar los efectivos reales de la Junta de Andalucía al final de cada ejercicio a partir de la información contenida en las memorias de cumplimiento de los programas presupuestarios ni en la memoria, ambos estados incluidos en la Cuenta General rendida cada año”. ¿Cuántos funcionarios dependen de la Junta de Andalucía, incluyendo Sanidad y Educación? ¿250.000? ¿270.000? ¿Más o menos? Por ahí debe andar la cifra, pero nadie puede precisarla. Según los cálculos que ha hecho el Partido Popular, en uno de los últimos ejercicios fiscalizados había 13.000 empleados de los que figuraban en el Capítulo de Personal de los Presupuestos autonómicos; “13.000 empleados fantasma”, dijeron en una rueda de prensa y todo el mundo aceptó el término como si fuera algo normal, corriente y comprensible.

Pueden encontrarse infraestructuras fantasma, edificios fantasma, maestros fantasma, hospitales fantasma y trenes fantasma, pero los fantasmas más célebres son aquellos cargos públicos que se designan, que reciben su mensualidad y nunca se pasan por el despacho. Por ejemplo, un día aparece en el orden del dia del Consejo de Gobierno que se ha nombrado un nuevo director para un servicio concreto, dentro de Salud o de Educación, que, al cabo de los meses, se descubre que en realidad ya no existía. Pasó no hace demasiado con los directores de unos Laboratorios de Salud Pública que ya estaban desmantelados.

El sindicato de funcionarios CSIF explicó entonces, tras la denuncia, que se trata “de un proceder frecuente de la administración autonómica, que utiliza estos puestos que solo existen 'en los papeles' para 'compensar' a determinados funcionarios que consiguen, de esta forma, consolidar una categoría superior u otro tipo de derechos vinculados al destino, creando una 'red de destinos virtuales' sin correlación real con los trabajos realizados”.

Fantasmas, fantasmas, fantasmas… Lo mejor de todo, en cualquier caso, es que lo que sí es verdad es que en las instituciones andaluzas existen fantasmas reales, de los de verdad, que han sido suplantado por estos otros fantasmas administrativos. En el Parlamento andaluz, por ejemplo, como saben todos los cronistas parlamentarios de Andalucía, es famoso el fantasma de Sor Úrsula, una monja del siglo XVII que sigue recorriendo los pasillos de este edificio majestuoso que fue el Hospital de las Cinco Llagas. Y en Granada, hasta Iker Jiménez se ha mostrado sorprendido por la existencia del fantasma del Padre Benito en un antiguo edificio de la Diputación. De hecho, del Padre Benito hay una psicofonía famosa en la que se le oye decir: “¡Os arrepentiréis!”. ¿Mira que si el fantasma, ofendido, se refiere a los otros fantasmas?

Las normas obligan a la UCJC a retirar el doctorado a Sánchez al haber quedado acreditado el plagio
C. Cuesta, M. Cerdán, S. Sanz y M. A. Ruiz Coll okdiario 17 Septiembre 2018

Las normas internas de la Universidad Camilo José Cela de Madrid (UCJC) prevén retirar al presidente Pedro Sánchez el doctorado que obtuvo al presentar su tesis titulada “Innovaciones de la diplomacia económica española: análisis del sector público (2000-2012)”, una vez quede acreditado que cometió plagio.

Todos los alumnos que realizan el doctorado en la UCJC están obligados a firmar una “Guía de buenas prácticas de estudios de doctorado de la Universidad Camilo José Cela”, mediante la cual adquieren distintos compromisos de actuación ética en su labor de investigación.

En el apartado referido a los “derechos de autor”, esta guía de obligado señala que los doctorandos deben respetar “tanto la autoría de todos los implicados en la obtención del dato o información, así como evitar el plagio de todo tipo“.

A continuación especifica lo siguiente: “En caso de que se demostrara, tras el correspondiente expediente informativo, plagio en una tesis doctoral o en las publicaciones de ellas derivadas, se procedería a establecer las sanciones correspondientes, pudiendo llegar éstas a anular el título de Doctor e inhabilitar al director para la dirección de [futuras] tesis doctorales”.

Por tanto, estas medidas sancionadoras también afectarían a la directora de la tesis doctoral de Pedro Sánchez, la profesora Isabel Cepeda, que pocos meses antes también había dirigido las tesis de dos de los miembros del tribunal que calificaron el trabajo del presidente del Gobierno. Ya es insólito que formaran parte del tribunal dos personas que acababan de obtener el doctorado, cuando la normativa exige que acrediten una sólida experiencia de investigación.

Pedro Sánchez ha incurrido en casi todas las modalidades de plagio en su tesis doctoral. La más grave es el autoplagio, que en este caso también afecta a uno de los miembros del tribunal. Como ha informado OKDIARIO, Sánchez incluyó en su tesis, casi íntegramente y sin citar, dos artículos que había publicado pocos meses antes junto a un miembro del tribunal, el profesor Juan Padilla.

Por tanto, Padilla debería haberse inhibido de participar en un tribunal que juzgaba un trabajo en el que él mismo había participado. Este es un motivo suficiente para anular la calificación del tribunal, y por tanto el doctorado obtenido por Pedro Sánchez.

La Universidad Camilo José Cela (UCJC), cuyo actual rector es Samuel Martín-Barbero ha intentado minimizar este hecho afirmando que el profesor Juan Padilla se limitó a “revisar las cifras” incluidas en los dos artículos que firmó junto a Pedro Sánchez, luego incorporados a la tesis doctoral.

Esta afirmación es ridícula, pues desde el momento en que Juan Padilla estampó su firma en ambos artículos asumía íntegramente su autoría. Desde la primera a la última palabra. Pedro Sánchez vulneró además las normas académicas pues incorporó a la tesis el contenido casi íntegro de ambos artículos, sin citar su procedencia.

Lo mismo hizo con otros contenidos ajenos, como varios informes elaborados por el Ministerio de Interior. En ocasiones los citó con una nota a pie de página, y a continuación reprodujo palabra por palabra, sin entrecomillar, hasta siete párrafos de un mismo informe, lo que equivale a atribuirse falsamente su autoría. También en este caso, se trata de un uso fraudulento de las citas que todas las autoridades académicas (salvo las de la universidad privada Camilo José Cela) consideran una forma de plagio.

Cuando Pedro Sánchez eligió esta universidad privada para realizar su doctorado, el rector era Rafael Cortés Elvira, que fue alto cargo de los gobiernos de Felipe González: primero como director general de Deportes del Ministerio de Educación y Ciencia (entre 1987 y 1993) y luego como secretario de Estado para el Deporte (entre 1993 y 1996).

Los gobiernos de Rajoy y Sánchez han ocultado un informe sobre el separatismo en los libros de texto de Cataluña
El estudio fue entregado hace siete meses al exministro Méndez de Vigo. En mayo mintió, diciendo que estaba siendo ampliado.
Libertad Digital 17 Septiembre 2018

La Alta Inspección de Educación ha constatado que hay libros de texto en Cataluña que "incitan al separatismo". Según informa El Mundo, este estudio fue entregado hace siete meses al exministro Íñigo Méndez de Vigo, pero ni éste ni su sucesora, Isabel Celaá, se han aventurado a hacerlo público ni han tomado medidas.

El diario de Unidad Editorial cuenta que el trabajo alerta de que en Cataluña existen manuales escolares que "contravienen los derechos, libertades y deberes fundamentales recogidos en la Constitución Española y en las leyes orgánicas educativas", que "incitan al separatismo" y que "ignoran la presencia de Cataluña dentro de España", a la vez que, en la ESO, "utilizan todos los elementos del discurso soberanista" para "retorcer la historia" de "manera aleccionadora".

El informe, de 245 páginas y con 11 anexos, es el primero de estas características que se hace por parte de una Administración central tras muchos años de denuncias respecto a la falta de imparcialidad y adoctrinamiento. En respuesta a estas demandas, el Ministerio dio orden el año pasado a la Alta Inspección para poner en marcha un proyecto que hubiera permitido actuar contra las ediciones que no cumplen con lo exigido en la normativa básica.

El informe fue entregado en plena aplicación del artículo 155, con Méndez de Vigo como ministro y, a la vez, consejero educativo de Cataluña. El 29 de mayo, el exministro del PP aseguró, en la Comisión de Educación del Congreso, que el trabajo estaba "tardando más" porque lo estaban ampliando. En realidad, había sido entregado en febrero.

Por su parte, Isabel Celaá dice que desde julio no ha encontrado el informe y que su predecesor no le informó de la existencia del mismo.

Cuanto más abierto es un país europeo a la inmigración masiva musulmana, más peligroso es para las mujeres.
YOLANDA COUCEIRO MORÍN lagaceta.eu 17 Septiembre 2018

http://www.yolanda.info

Suecia tiene una de las tasas más altas de ataques sexuales en Europa. Con 120.79 agresiones sexuales violentas por cada 100.000 personas y 56 violaciones por cada 100.000 habitantes, este país de gobierno socialista tiene la segunda tasa más alta de violencia sexual en Europa.

¿Qué hace a Suecia tan excepcionalmente peligrosa para las mujeres? Su feminismo militante está incrustado en su cultura política y su sistema educativo. En Suecia, país que se jacta de una "política exterior feminista", el 61% de los suecos afirmaba en una encuesta sentirse feminista. Los suecos son los más propensos a creer que es bueno que los hombres lloren. Solo el 11% cree que las mujeres deben cuidar el hogar y solo el 10% cree que el hombre debe mantener a la familia con su trabajo.

Desde el Partido Socialista incluso se exigió que los hombres orinasen sentados.

Y luego están los checos: solo el 13% se identifican como feministas y el 77% piensa que el lugar de una mujer está en el hogar, sin embargo, la tasa de agresión sexual es de 7,79 por 100.000 habitantes, una pequeña fracción de la Suecia feminista.

Si los problemas reales fueran el feminismo y la masculinidad tóxica, si se necesitase un adoctrinamiento educativo suficiente sobre los males de la masculinidad para "enseñar a los hombres a no violar", las mujeres deberían estar más seguras en Suecia.

Entonces, ¿qué ha salido mal?

Vamos a la vecina Finlandia.
Finlandia tiene un tercio de la tasa de violación de Suecia y una cuarta parte de sus índices de agresión sexual. Sus números son aún mucho más altos que la mayoría de Europa, pero no están cerca de los de Suecia.

¿Qué podría explicar la diferencia?
Finlandia también es bastante feminista, pero la proporción musulmana de su población es solo un tercio de la de Suecia. Finlandia tiene un tercio de la proporción de población musulmana de Suecia y un tercio de su tasa de violación.

Suecia tiene la segunda tasa de inmigración musulmana más alta de Europa y la segunda tasa de agresión sexual más alta de Europa. Sería de tontos creer que esto es solo una coincidencia.

Veamos Irlanda y el Reino Unido. El Reino Unido supera incluso a Suecia en las estadísticas de violaciones y asalto sexual en Europa. Con 130.96 por 100,000 habitantes agresiones sexuales y 50.68 por 100,000 por violaciones, el Reino Unido es el lugar más peligroso para las mujeres en Europa. Un análisis afirma que 1 de cada 5 mujeres será agredida sexualmente y que el 3.1% de las mujeres fueron agredidas en el último año.

Pero entonces, ¿por qué los números en Irlanda, un país tan cercano, parecen tan sorprendentemente diferentes? Al igual que Finlandia, las cifras de Irlanda son altas, pero no tan altas como las del Reino Unido.

Las tasas de agresión sexual y violación en el Reino Unido son aproximadamente cuatro veces más altas que las de Irlanda. Los porcentajes de población musulmana -6.3% contra 1.4%- son una proporción casi perfecta en relación a las violaciones.

Londres, con su gran diversidad , tiene la tasa de violación más alta del Reino Unido.

Finlandia fue hace tiempo parte de Suecia. Irlanda fue parte del Reino Unido. A diferencia de la comparación entre países lejanos, donde las diferencias pueden ser explicadas por una gran variedad de factores, Finlandia e Irlanda sirven como una especie de grupo de control que mide el impacto de la inmigración en Europa.

Bélgica, que alberga las capitales de la Unión Europea y del terrorismo islámico, ocupa el tercer lugar. Con 65.92 agresiones sexuales y 25.50 violaciones por cada 100,000, las mujeres no están seguras en la capital de la UE. Mientras tanto, Hungría, el país que ocupa todos los titulares por sus enfrentamientos con la UE por la admisión de inmigrantes musulmanes, tiene una tasa de agresión sexual del 2,45 y una tasa de violación de 3,82.

Bélgica tiene la tercera tasa más alta de población musulmana y la tercera tasa de violencia sexual.

Bruselas tiene mil programas y regulaciones que empujan al feminismo. Hungría tiene un muro. La lección de Suecia y Bruselas es que si quieres detener las violaciones, el feminismo profesional no funciona, los muros sí lo hacen.

Serbia tiene una de las tasas de agresión sexual más bajas de Europa, un 0,86. Y Francia tiene uno de los más altos, un 8,8. Los países de Europa del Este, generalmente no conocidos por su feminismo militante, tienen tasas muy bajas, mientras que los países de Europa Occidental más "progresistas" sufren tasas muy altas.

Los Países Bajos tienen la cuarta tasa más alta de agresión sexual en Europa y la cuarta tasa más alta de población musulmana no autóctona. Alemania tiene la sexta tasa de asalto más alta y la sexta tasa de población musulmana más alta.

Hay países europeos con bajas tasas de población musulmana, pero altas tasas de agresión sexual. Portugal, Finlandia y Letonia por ejemplo. Pero no hay un país europeo que tenga una gran población de inmigrantes musulmanes y una baja tasa de violencia sexual. Todos los países con tasas altas de inmigrantes musulmanes están en números rojos.

Las diferencias a veces son sorprendentes cuando se miden vecinos culturalmente diferentes.

Alemania está al lado de Polonia. Las agresiones sexuales en Alemania llegan a 33.55 mientras en Polonia solo llegan al 1.40. Los musulmanes representan el 6.1% de Alemania y menos del 0.1% de Polonia.

Las estadísticas sugieren que el factor clave no es necesariamente una gran población musulmana, sino una gran población de inmigrantes musulmanes. Bulgaria tiene una población musulmana considerable que ha estado viviendo allí durante mucho tiempo. Y sus tasas de violencia sexual son bastante bajas.

Los países europeos con poblaciones musulmanas antiguas no parecen tener grandes índices de agresión sexual. Son los países que han admitido a un gran número de inmigrantes musulmanes los que están sufriendo el problema.

Las doctrinas islámicas y las costumbres culturales árabes que permiten, explícita o implícitamente, el asalto sexual de mujeres no musulmanas que no están vestidas adecuadamente o que caminan sin la compañía de un pariente varón, son peligrosísimas. Los violadores musulmanes en Europa y Australia han citado sus creencias y su cultura en su defensa.

Suecia tiene la segunda tasa más alta de población musulmana no autóctona en Europa y la segunda tasa más alta de agresión sexual en Europa. Bélgica tiene la tercera tasa más alta de población musulmana y la tercera tasa de violencia sexual más alta. Los Países Bajos tienen la cuarta tasa más alta de agresión sexual en Europa y la cuarta tasa más alta de población musulmana. Alemania tiene la sexta tasa de asalto sexual más alta y la sexta tasa de población musulmana más alta. ¿Son todos estos números simplemente una coincidencia aleatoria?

Las políticas de gobiernos feministas no detienen la violencia sexual. No cuando los mismos gobiernos feministas abren las fronteras a la inmigración masiva desde países donde las mujeres no tienen derechos legales o culturales.

Cuanto más abierto es un país europeo a la inmigración masiva musulmana, más peligroso es para las mujeres.

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Javier Ortega: "Defendemos la eliminación de las CCAA porque son las 3-D: Despilfarro, División y Disolución de España"

El secretario general de VOX ha pedido el cierre de TV3 y denunciado que se ha entregado Valencia y Baleares al pancatalanismo.
esRadio Libertad Digital 17 Septiembre 2018

El abogado y Secretario General de Vox, Javier Ortega Smith, ha estado en Es la Mañana de Federico para invitar a todo el mundo a asistir al gran acto que su partido prepara en Vistalegre donde lanzarán "un gritó unánime de la España viva, para decir basta ya de esta tomadura de pelo y de esta traición a España". De hecho ha invitado a entrar en www.españaviva.es para localizar el autobús que sale desde cada provincia. Según Ortega, "donde los podemitas fracasaron en su Vistalegre 2 vamos a llenar con más de 10.000 banderas de España".

Encuestas favorables para VOX
La última encuesta publicada sitúa a VOX por encima del 3% y, por tanto, le otorga representación en el Congreso de los Diputados. Ortega ha dicho que todo ello sería pese "a una ley electoral injusta porque la misma encuesta otorga al partido golpista PDeCat 6 diputados con un 1,3% mientras VOX se quedaría en entre 2 y 4 diputados con un 3%".

No obstante, Javier Ortega se ha mostrado optimista y ha asegurado que "con toda la humildad del mundo estoy convencido de que VOX va a tener grupo parlamentario". Ha puesto como prueba el crecimiento de afiliados de VOX, "este domingo hemos sobrepasado la barrera de los 10.000 afiliados". La clave del crecimiento lo ha situado Ortega en que "somos millones de españoles los que no aceptamos este sistema de CCAA que nos enfrenta y divide y no aceptamos la traición y la cobardía de los que han puesto a España al borde del precipicio poniéndole a los golpistas todos los medios para ello".

Ha reconocido que "la mayoría de los nuevos votantes proceden del PP" y se deciden por VOX porque "sin estar en las instituciones hemos parado el golpe de Estado y sentado en el banquillo a los golpistas".

Eliminación de las CCAA
De hecho, VOX es el único partido que defiende abiertamente la supresión de las CCAA, "tras un paso previo de la devolución de las competencias de Educación, Justicia e Interior". Ortega se ha defendido de los que les achacan ser centralistas. "Defendemos que España necesita un único parlamento, un único gobierno y un único poder judicial" pero al mismo tiempo apuestan por "distribuir el poder acercándose al ciudadano fomentando la administración local".

Aunque algunos partidos se han pronunciado sobre la posibilidad de prohibir los partidos que luchan por destruir España, VOX es el partido que más claro se ha pronunciado al respecto. "Es absurdo que en la sede de la soberanía nacional se sienten partidos separatistas o proetarras" y por ello "pedimos una reforma del Código Penal y de la Ley de Partidos para que cualquier partido que lleve en su ADN la destrucción de España no se pueda presentar a las elecciones".

A los que dicen que esto no sería democrático ha puesto como ejemplo las leyes de Portugal y Alemania que precisamente evitan la existencia de este tipo de partidos separatistas. Asimismo ha pedido "cerrar TV3 y todas las TV y radios puestas al servicio del golpismo".

En resumen, ha pedido la supresión de las CCAA porque asegura que son las 3-D: Despilfarro, División y Disolución de España. Además ha acusado a algunas administraciones autonómicas de entregar "Valencia y Baleares al pancatalanismo" con "la ayuda del PP".

Hablemos en español
José García Domínguez Libertad Digital 17 Septiembre 2018

La cuestión, la gran cuestión, fue, es y será siempre la lengua. Por eso la última edición dominical del llamado telenoticias de TV3, el parte oficial del régimen, comenzó con unas declaraciones exclusivas y en directo desde la Plaza de San Jaime del antiguo presidiario y terrorista aún sin arrepentir Frederic Bentanachs, viejo pistolero de Terra Lliure que recibió formación para su oficio en el País Vasco a manos de un reputado matarife de ETA militar, Domingo Iturbe Abasolo, alias Txomin, quien fuera su instructor personal. Bentanachs, un notorio desequilibrado con el que gusta enseñarse en público Torra siempre que la ocasión lo propicie, compareció en el informativo con el afán de explicar a la audiencia que estaba allí, en la plaza, para impedir, huelga decir que por la fuerza, que una manifestación legal de ciudadanos partidarios de que el idioma castellano deje de estar proscrito dentro de las escuelas de la demarcación pudiesen consumar el trayecto que habían previsto para su marcha.

Objetivo que, para gran contento de los periodistas de la cadena pública que le entrevistaron, el terrorista manifestó que se había cumplido. Algo a lo que no fue ajeno el apoyo que le prestaron los Mozos de Escuadra, encargados horas antes por órdenes de sus mandos de desviar la manifestación a través de un trayecto alternativo con el único fin de dar satisfacción al deseo del reventador. Porque la gran cuestión, y los catalanistas lo saben mejor que nadie, fue, es y será siempre la lengua. Los separatistas, decía, lo saben. Los constitucionalistas, en cambio, no tanto. O no todos. La cuestión de la lengua fue la gran cuestión a lo largo de los primeros ochenta años del siglo XIX, cuando las clases dirigentes catalanas, tras abrazar el emergente nacionalismo español expandido durante y tras la guerra napoleónica, se deshicieron sin prisas pero sin pausas del idioma catalán para pasarse en masa el castellano. Y la cuestión de la lengua sigue siendo la gran cuestión desde que, tras la pérdida de las últimas colonias del Imperio en el 98, las mismas clases dirigentes locales viraron hacia un proyecto de construcción nacional alternativo al español en el que el afán por la expulsión del foro público del idioma común devendría la obsesión crónica que aún les dura hoy.

Por eso es tan de lamentar que aquella displicente desidia por la causa de la lengua que prodigaron en su día los charnegos oficiales del antifranquismo, y estoy pensando en Vázquez Montalbán y en Paco Candel –el uno muy inteligente, el otro muy levantino–, haya pervivido hasta nuestro tiempo presente. Continuidad de un cierto desentendimiento cansino y distante ante una cuestión capital en la que alguna responsabilidad tienen los intelectuales y publicistas disidentes del entorno de Maragall que crearon Ciutadans, el partido que después heredaría Rivera. En ese círculo, a ratos demasiado exquisito, el proceder intransigente con la cuestión del idioma de personas como Paco Caja o Antonio Robles ha sido contemplado demasiadas veces con un paternalismo impropio y no exento de algún indiferente desapego. Pero resulta que es imposible, por entero imposible, atacar con eficacia la almendra doctrinal del nacionalismo catalán orillando la cuestión del idioma. Y es que no se trata de hablar en castellano de vez en cuando en el Parlament –o en TV3– como si se estuviera recreando una jocosa gamberrada infantil para escandalizar a los mayores. Se trata de tomar conciencia plena, y de una vez por todas, de que aquí, en Cataluña, la causa del castellano es la causa de España. Así de simple.

La semana patética
Luis Herrero Libertad Digital 17 Septiembre 2018

Después de aguantar toda una semana de golpes, Sánchez queda completamente noqueado por las sospechas de plagio y negritud de su tesis.

Ha bastado una pedrada en el estanque para desencadenar una tormenta. Nada hacía presagiar que la sesión de control al Gobierno del pasado miércoles fuera a tener un efecto desencadenante tan llamativo. Hasta ese momento, aunque cada vez más magullado por los golpes, Sánchez aun renqueaba por el centro del cuadrilátero.

Margarita Robles, envuelta en la bandera del pacifismo, le había abierto una ceja al anunciar por su cuenta y riesgo el bloqueo de la venta de bombas a Arabia Saudí. Como represalia, la diplomacia saudita amenazó con anular la adquisición ya comprometida de las corbetas que se estaban armando en los astilleros de Cádiz. Los trabajadores se pusieron en pie de guerra y Susana Díaz, en vísperas electorales, amenazó con armar la de San Quintín si no se desautorizaba a la ministra de Defensa.

Casi al mismo tiempo, la ministra de Justicia, obligada a rectificar el abandono a su suerte del juez Llarena, había golpeado el hígado presidencial durante una comparecencia parlamentaria surrealista en la que se desmintió a sí misma, ignorando la nota de prensa que ella misma puso en circulación, para no tener que reconocer que en Moncloa le habían enmendado la plana. Mejor mentirosa que desairada.

Dos días después, el golpe más duro. Directo al mentón. La ministra de Sanidad, cazada en un caso calcado al de Cristina Cifuentes, tenía que largarse del Gobierno por la puerta vergonzante -la de la destitución disfrazada de inmolación voluntaria- después de haber balbucido explicaciones inconsistentes y mentiras podridas para ocultar su conducta académica indecorosa. Se aferró al cargo hasta el último minuto, con la ayuda teledirigida de José Luis Ábalos y Adriana Lastra, las voces de su amo, pero la evidencia del plagio, exhibida por La Sexta cuando ya parecía que amainaba la tormenta, acabó por derribarla como a un fardo.

A pesar de tanta contusión, tambaleante pero todavía en pie, Pedro Sánchez sujetaba las riendas del combate gracias a los balones de oxígeno de sus socios de investidura. Carles Puigdemont y Pablo Iglesias siguen interesados en alargar la legislatura todo lo posible. El primero aun aspira a doblar el brazo del Gobierno en el pulso del referéndum y el segundo necesita que el PSOE se cueza en su propia salsa, alargando su desgaste todo lo posible, para revertir el trasvase de votos que ha mandado el sueño del sorpasso a la vitrina de las quimeras.

En la Diada, de acuerdo al plan, el independentismo amagó pero no dio. Sigue a la espera de que las conversaciones secretas fructifiquen. El papelón de Grande Marlaska, prometiendo en falso que iba a garantizar la neutralidad de unos edificios públicos que siguen emperifollados con lazos amarillos días después de su solemne compromiso, y más tarde la bajada de pantalones de Borrell -el guardián de la ortodoxia jacobina- definiendo a Cataluña como nación y mostrándose partidario de la puesta en libertad de los rebeldes encarcelados, indican que la esperanza separatista no es infundada.

Podemos, entretanto, optó por refugiarse en un ominoso silencio para no vigorizar la tunda de golpes que estaban desfigurando el rostro de Sánchez. Que los podemitas no quisieran entrar a degüello después de la pasmosa disertación de la portavoz Isabel Celaá sobre las bombas inteligentes que discriminan la nacionalidad de sus víctimas antes de segarles la vida para no equivocarse de objetivo demuestra que prefieren hacer de aguadores del púgil en apuros que de puntilleros. No quieren un K.O. rápido. Necesitan que acabe hecho un ecce homo para ir vampirizando poco a poco su aureola electoral.

Así estaban las cosas cuando, el miércoles por la mañana, Albert Rivera olió la sangre y cargó contra el presidente sacando a relucir inesperadamente las sospechas de plagio y negritud de su tesis doctoral. Bastó esa maniobra para que, en un pispás, pasaran dos cosas que cambiaron drásticamente el curso del combate. Sánchez se encogió sobre sí mismo, como si el guantazo le hubiera dejado sin respiración, y comenzó a dar manotazos al aire. De repente estaba agazapado en el rincón del cuadrilátero, con los brazos sobre la cara, como si toda la debilidad acumulada le hubiera aflorado de golpe.

La otra cosa que pasó es que Pablo Casado, que se las prometía muy felices en su debut como mandamás de los suyos en el coso parlamentario, se volvió invisible. En la pelea de los chanchullos académicos que han llevado insignias inmerecidas a la pechera de los políticos, el nuevo jefe del PP se mueve con un brazo atado a la espalda. Durante seis horas mantuvo a su partido al margen de la ofensiva que no solo estaba sirviendo para poner de manifiesto la pavorosa labilidad del sanchismo, sino para investir al verdadero líder de la oposición. Rivera, sorprendentemente, ganó esa partida por incomparecencia de su rival.

Así las cosas, la gran pelea parece cosa de dos. Si Casado no espabila a tiempo, está muerto.

Un 155 para reconducir Cataluña
 larazon 17 Septiembre 2018

El artículo 155 entró en vigor el pasado 27 octubre y se levantó 218 días después, el 2 de junio, cuando el nuevo presidente de la Generalitat, Joaquim Torra, tomó posesión del cargo, tal y como estaba previsto. Fue lo acordado en aquel momento por el Gobierno presidido por Mariano Rajoy. Durante aquellos días, Cataluña vivió una situación inédita que siempre fue anunciada por el nacionalismo catalán poco menos que como un apocalipsis. No fue así. Era de tal nivel el incumplimiento de las leyes y la Constitución y la senda antidemocrática emprendida por los dirigentes independentistas que retomar el orden constitucional y el respeto a la legalidad supuso un verdadero bálsamo que recondujo una situación que iba directamente al enfrentamiento civil.

Por otra parte, se ocupó de la nada desdeñable gestión de asuntos diarios que el Govern había abandonado: 2.000 plazas para docentes se abrieron a concurso, una prestación de 564 euros que recibirán las familias más pobres de Cataluña, o los 2.750 millones de euros destinados a pagar a proveedores. En primer lugar, el 155 no supone la merma de ningún derecho, ni la derogación del Estatuto, sino que sea directamente el Gobierno de España quien se haga cargo de la Generalitat intervenida y de otros órganos.

Su aplicación frenó una deriva antidemocrática de preocupante sesgo autoritario. Sin embargo, una vez levantada la intervención de la autonomía, el independentismo ha vuelto a utilizar las instituciones catalanas con el mismo objetivo de desestabilizar al Estado, sólo que con la precaución de no saltarse las leyes cuyo incumplimiento le acarrearía la inhabilitación para cargo público u otras condenas mayores.

Pablo Casado ha propuesto que el 155 vuelva a entrar en vigor dada la persistencia en la declaración unilateral de independencia y el llamamiento al enfrentamiento en el que persiste Torra (¿cómo entender su «encender pacíficamente» Cataluña?). Su propuesta incluye, además del cese del presidente de la Generalitat, su gobierno y la intervención de toda la administración catalana –incluido los Mossos d’Esquadra–, la gestión de la Educación y TV3. En ese último caso, se trata de una herramienta que se ha utilizado al servicio del nacionalismo con un mensaje que en nada ha ayudado a la convivencia. Esa es una lección aprendida del primer 155: el independentismo ha roto cualquier vínculo de lealtad con el Estado.

Y hay otras lecciones a tener en cuenta: de haberse aplicado con más tiempo, es decir, sin esperar a la declaración unilateral del 27 de octubre, se hubiese tenido el control de la policía autonómica, que hubiera actuado en estricto cumplimento de la legalidad en la jornada del referéndum del 1-0 y se hubiese evitado que los medios comunicación públicos actuasen como un aparato propagandístico llamando a una votación abiertamente ilegal.

La aplicación del 155 debe entenderse como herramienta constitucional para frenar procesos de abierta ilegalidad antes de cometerse, a sabiendas de que la Generalitat persiste en el delito. Hasta muchos independentistas se lamentan de que de haberse puesto en marcha antes, no habría habido aquellas vergonzosas sesiones de los día 6 y 7 de septiembre, no hubiese habido declaración de independencia y hoy no habría dirigentes procesados por rebelión y sedición. No debería echarse en saco roto la propuesta de Casado, planteada desde la mayoría de la que dispone el PP en el Senado para autorizar al Gobierno a utilizarla, que podría nombrar un Ejecutivo en Cataluña en funciones, de amplia representación, capaz de participar en una reforma territorial realista y dentro de la Constitución.

Esto no ha acabado, Pedro!
Vicente A. C. M. Periodista Digital 17 Septiembre 2018

PEDRO SÁNCHEZ MANDA UN BUROFAX Y DA POR CERRADO EL AFFAIRE DE SU TESIS DOCTORAL.

Si hoy leemos el editorial de OkDiario de Eduardo Inda veremos que no escatima en definir las principales características del primer presidente del Gobierno que lo es sin haber pasado por las urnas. Las definiciones las concreta en: mentiroso, chulo, jeta, plagiario, mediocre y censor. En cada una se dedica a argumentar el porqué le atribuye semejantes “virtudes” que el personaje ha evidenciado en esta “semana horribilis” que termina hoy y que Pedro Sánchez quiere dar carpetazo definitivo al escándalo que afecta al cómo consiguió su doctorado y las irregularidades que afectan a sus Tesis doctoral. Un asunto que, tras acusaciones y denuncias de plagio, terminó con las amenazas en sede parlamentaria dirigida a CIUDADANOS y ese chulesco “os vais a enterar”, hasta el burofax a los medios de comunicación que han denunciado las irregularidades pidiendo rectificación de las acusaciones vertidas, en un intento de amedrentar al trabajo profesional de denuncia que los medios de comunicación deben de ejercer sobre los dirigentes políticos.

No cabe duda de que en este caso perfectamente comparable al de la dimitida Ministra de Sanidad por su affaire de Máster con supuesto plagio, ha recibido un trato de descarado proteccionismo por parte del Ejecutivo y del partido. Su defensa numantina del affaire a pesar de las evidencias publicadas muestra un cierre de filas en el que un asunto meramente personal se toma como un ataque al Gobierno. Algo que el líder de CIUDADANOS ha negado diciendo que en ningún momento se persigue la dimisión, sino que dé explicaciones en sede parlamentaria. Y es que la hemeroteca es para su desgracia la voz de la conciencia que saca a relucir la hipocresía y el cinismo más rastrero. Y no hay que remontarse muy atrás ahí tenemos el pasado junio al mismo Pedro Sánchez convertido en pulcro censor diciendo en la sesión de la moción de censura que: “En Alemania dimiten por plagiar tesis”. Claro y es que aquí, en el yo me lo guiso y yo me lo como, se han dedicado a aplicar programas (al parecer alguno sin licencia) que detectan plagios de documentos y han concluido que no ha existido tal al no superar los baremos establecidos.

Y es que el cinismo es convertirse en juez y parte, algo que también señala a uno de los componentes del Tribunal examinador de la Tesis. Yo no sé si ese baremo que se usa del 13% del texto plagiado es normal y se considera habitual en este tipo de trabajos, lo cual no deja en muy buen lugar la concesión de esa titulación del doctorado que conlleva un prestigio incuestionable y el reconocimiento de un trabajo de investigación en un tema determinado en el que el doctorando intenta dar un particular enfoque innovador y original. Claro que en España, hace tiempo que su Universidad carece del prestigio de otros tiempos, y sufre de una politización salvaje dominada por la extrema izquierda que evidentemente se retroalimenta y protege a sus integrantes conformados en auténticos clanes de poder en Facultades. Y qué podemos esperar de una clase política acostumbrada a engordar sus currículos para colmar su vanidad y hacer ver a los demás que son merecedores de haber llegado a donde están por su valía personal. ¿Se acuerdan de aquello del “¡Tú sí que vales!"

Pedro Sánchez ya decidió hace tiempo no cumplir con su anuncio de que convocaría elecciones tan pronto como fuera posible, imponiendo unas condiciones que lo que buscaban en realidad era mantenerse en el poder e imponer su programa de Gobierno, o mejor decir el programa que le imponga PODEMOS y sus socios golpistas y nacionalistas. Su estrategia pasaba por aplicar su hoja de ruta basada en : moción de censura, estabilidad y elecciones. Y por ahora se ha quedado estancado en buscar esa estabilidad, que desde luego está lejos de conseguirse. Al contrario, Cataluña sigue siendo el mayor foco de inestabilidad política y social en España, con un Gobierno de la Generalidad presidio por un xenófobo radical, Joaquim Torra, telemandado y fiel lacayo del fugitivo golpista Carles Puigdemont, un Parlament cuyo Presidente, Roger Torrent, es la viva imagen del sectarismo independentista y que parece dispuesto a desobedecer al Tribunal Supremo sin aceptar las suspensiones delos Diputados enjuiciados por rebelión y otros delitos; y por último por la inestabilidad provocada por el propio Pedro Sánchez al proponer uno Presupuestos Generales del Estado expansivos en gasto e impuestos.

Así pues, bajo la excusa de lograr esa estabilidad, su meta es agotar la legislatura y pasar al punto 3 de su hoja de ruta lo más tarde posible del año 2020. Esa estrategia no se va permitir que se vea afectada por un asunto como este de la Tesis doctoral y la convicción de que esa titulación del doctorado es completamente inmerecida y éticamente censurable querer mantenerla.

Está visto el que, a este sujeto, que promete superar en sectarismo y en las consecuencias perniciosas de su política de cesiones a los enemigos de España, no habrá nada que le haga abandonar su hoja de ruta ahora que ha visto cumplido su deseo de verse como estadista, algo que desde su mediocridad manifiesta nunca pudo soñar por mucho que interiormente lo ambicionase. Por tanto, solo hay una manera de obligarle a cumplir y que convoque elecciones generales, y es mediante una labor de oposición frontal y beligerante usando cuantas alternativas nos permita el Estado de Derecho. Una actitud de legítima defensa ante este miserable intento de perpetuarse en el poder y además aplicar un programa de Gobierno sectario que nos llevara a la ruina de España y al empobrecimiento de los españoles.

Mientras es nuestro deber denunciarlo y exigir que los españoles recuperemos nuestra soberanía en unas elecciones generales que se nos están hurtando.

¡¡¡GOBIERNO OKUPA DIMISIÓN!!! ¡¡ELECCIONES GENERLES YA!!

¡Que pasen si pueden y su conciencia se lo permite un buen día!

Nos vamos enterando
FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS Libertad Digital 17 Septiembre 2018

La única verdad de cuanto dijo ante el micrófono mudo el presidente del Gobierno cuando Rivera -educadamente y replicando a la petición de explicaciones sobre su veto a la Ley de Transparencia Universitaria, que Sánchez ninguneó- le dijo que, para evitar el Caso del Presidente, mostrase su tesis doctoral, fue el "¡Os vais a enterar!" que espetó al grupo de Cs. Desde entonces, nos vamos enterando. De la naturaleza nigeriana de la tesis y del carácter incontrolado y peligrosísimo del Dr. Sánchez cum fraude.

Sánchez mintió el miércoles cuando dijo que su tesis era accesible en Teseo. Y mintió a sabiendas porque el acceso lo había vetado él, pese a haber publicado el grueso de la tesis con Ocaña, su Negro Plagión. Pero nos hemos enterado de que no diferencia entre mentira y verdad, que es sólo lo que convenga a su ambición de Poder. De conseguirlo sin ser votado y de conservarlo como sea y cuanto pueda, sin vacilar en traicionar a España. Y con él su Gobierno, su partido y el gigantesco tinglado mediático a sus pies. Mientras Moncloa publicaba cartas de las hijas de Sánchez con corazoncitos, sus cuates del Prusés orquestaban una campaña de venganza contra Rivera, falsificando descaradamente su currículo. Él se enteró. Los demás, también. A España la preside un político indeseable.

El jueves, Carmen Calvo, tras insultar a la oposición y a los medios que mostraban los plagios e irregularidades del Tribunal, repitió que la tesis era accesible. Era tan falso que el viernes el Gobierno presumió de que ya se podía consultar y tras pasar dos filtros antiplagio: uno que vio el 1% y otro, el 13%, ¡47 páginas! Como si el negrero no conociera lo elaborado en la plantación y, tras lo de Montón, quisiera comprobarlo. Celaá añadió que la tesis era "totalmente original". ¡Salvo 47 páginas! Casi todas, según los medios que las han analizado y a los que Sánchez envió una exigencia de rectificación so pena de ir a los Tribunales. ¡Hágalo! ¡Ponga a su Tribunal bajo juramento!

EL MUNDO, ABC y OK Diario, tras ratificarse editorialmente en lo publicado, podrían llevar ante los jueces al que los injuria. ¡El que llamó indecente a Rajoy y recordó que en Alemania un ministro dimitió por plagiar su tesis! ¡Qué jeta! Lo peor de un déspota mentiroso es que precisa una dictadura para hacerlo con impunidad.

Es inadmisible la ocultación de las denuncias de adoctrinamiento
EDITORIAL El Mundo 17 Septiembre 2018

Algunos libros de texto de la ESO, Primaria y Bachillerato utilizados en los centros educativos de Cataluña "contravienen los derechos, libertades y deberes fundamentales recogidos en la Constitución Española y en las leyes orgánicas educativas". Varios de ellos, "de manera aleccionadora", hacen uso de "los elementos del discurso nacionalista soberanista" e "incitan al separatismo". En otros, finalmente, "se adoctrina convenientemente y se invita al alumno adolescente a tomar partido constante, aunque siempre queda claro quiénes son los buenos", se da "carta de naturaleza a la existencia de Cataluña como país independiente de España" y se presenta "una visión sesgada de la realidad histórica".

Las demoledoras conclusiones, que evidencian los alarmantes niveles de adoctrinamiento y sectarismo a los que ha llegado la Educación en Cataluña, pueden leerse en el informe que la Alta Inspección del Estado entregó en febrero al entonces ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, y que tanto él, como la actual titular de la cartera y portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, han ignorado. Resulta del todo inadmisible que gobiernos liderados por los dos principales partidos nacionales hayan abdicado de sus responsabilidades y hecho oídos sordos al primer documento oficial, al que ha tenido acceso EL MUNDO, que demuestra que los abusos doctrinales y la flagrante falta de imparcialidad tantas veces denunciados por las familias y las asociaciones de padres no tenían nada de inventadas ni de exageradas.

Tras más de siete meses de que la Alta Inspección del Estado depositara sus conclusiones en el ministerio, no se ha tomado ninguna medida en relación a unos libros de texto que, ya no cabe duda, no han sido concebidos para instruir a los alumnos sino para ideologizarlos. Es decir, que forman parte del frente nacionalista que actúa en la aulas para imponer su proyecto de ruptura constitucional y que, además de la manipulación de los contenidos y el falseamiento de la Historia, se lleva a cabo mediante la inmersión lingüística.

Por eso no es de extrañar que ayer los Mossos d'Escuadra actuaran de nuevo como una policía política al servicio del independentismo, forzando a la asociación Hablamos Español a modificar el itinerario de una manifestación autorizada por la presencia intimidatoria de los Comités de Defensa de la República. En lugar de disolver a los agresivos CDR que se habían dado cita para boicotear un acto cuyo lema era Contra la imposición lingüística y el adoctrinamiento: Libertad, los Mossos se pusieron del lado de los violentos obligando a los organizadores a desmontar el escenario que habían instalado para leer un manifiesto en defensa de una escuela catalana inclusiva.

Pero con ser previsible la actitud del Gobierno socialista, que empeñado en las componendas con el Govern rebelde de Torra ha dejado claro que la cuestión de los manuales de texto «no es la prioridad», no se entiende la falta de reacción que caracterizó al Ejecutivo de Rajoy, ya que el informe fue finalizado en plena aplicación del artículo 155. Entonces, Méndez de Vigo, que había encargado la investigación, ostentaba las competencias de Educación en Cataluña y podía haber tomado alguna resolución o haber pedido ayuda a la Justicia. No solo no lo hizo, sino que ignorando las conclusiones, permitió que el independentismo siguiera actuando impunemente en la escuela.

La ocultación del informe supone, además, un desprecio al trabajo de la Alta Inspección del Estado, un organismo sin apenas recursos ni competencias que podría, como ha pedido reiteradamente Ciudadanos, ser un instrumento eficaz para impedir que los alumnos catalanes sean víctimas del adoctrinamiento nacionalista.

Hablar de una tesis no enturbia la democracia; plagiar sí, presidente
ESdiario 17 Septiembre 2018

Sánchez lleva 48 horas haciéndose el ofendido, cuando lo que ofende es cómo llegó a doctor y cómo alcanzó el poder. Las explicaciones que él pide se las debe, en realidad, a los ciudadanos.

Pedro Sánchez lleva desde el viernes haciéndose el ofendido por las noticias que demuestran la existencia de copias y plagios en la tesis doctoral que aprobó, en 2012, con la calificación de cum laude. Y remató esa injustificable actitud, complementada con el anuncio reiterado de acciones legales contra medios de comunicación, asegurando en una entrevista de Ana Pastor en La Sexta que discutir sobre su trabajo doctoral "enturbia la democracia".

Para el presidente, todo lo que le molesta, afecta o perjudica a él es por definición negativo para el sistema democrático y, sensu contrario, todo lo que le beneficia y ayuda, tremendamente positivo. Vale para su controvertida tesis como sirvió para justificar su acceso a La Moncloa o el asalto por decreto a RVE o el bloqueo del Senado a efectos de aprobación del techo de gasto.

Quienes han de ofenderse son los españoles, pues, que tienen un presidente al que no eligieron, con unas compañías políticas que rechazan

Por alguna extraña razón, en todo caso falsa y peligrosa, Sánchez se comporta y piensa como si el estado natural de las cosas, presidido por el equilibrio y la justicia, fuera aquel que mejor se acopla a sus intereses, y no el que definen las normas, usos y costumbres del juego democrático.

Sin las urnas
Alguien que considera perfectamente válido gobernar sin haber pasado por las urnas, negándose a consultarlas y gracias a partidos como Bildu o PdeCat; carece de la autoridad que, en democracia y como premisa elemental, sólo conceden los votos de los ciudadanos: en España, por dos veces en seis meses, le concedieron a él los peores resultados históricos del PSOE.

Sorprende que con ese bagaje tan cuestionable, se atreva además a discutir la necesidad de hacer prospecciones sobre su ejemplaridad, la única bandera verosímil que ondeó para hacerse con un poder negado por las urnas y mediante unos pactos tan sonrojantes. Y si escama en general, también lo hace para el caso particular de su tesina.
Sánchez, atrapado por los hechos y sus mensajes previos sobre regeneración

Se ofenda lo que se ofenda Sánchez, está ya demostrado que incluye una prolija producción ajena y que fue examinada por un tribunal del que formaba parte un amigo con el que escribió varios artículos, incluidos a más inri en su trabajo. Que sea un 13% o un 30%, como sostienen distintas fuentes, es menos importante a efectos éticos y políticos aunque tenga relevancia académica, pues la dignidad de la presidencia no depende de la cuantían del abuso, sino de su naturaleza.

Si se demuestra todo...
Quienes han de ofenderse son los españoles, pues, que tienen un presidente al que no eligieron, con unas compañías políticas que rechazan, sin fecha conocida para legitimar o desechar al Gobierno resultante y con la sospecha, más que justificada, de que el supuesto campeón de la transparencia tuvo una ayuda decisiva para doctorarse en una universidad privada dirigida por un compañero de partido.

Si finalmente todo esto se demuestra cierto, a Sánchez no le llegarán con disolver las Cámaras y convocar Elecciones. Tendrá que dimitir primero, con todo el oprobio político que su actitud se merecería en ese caso.

Estrategia híbrida y conflicto civil
José Rosiñol elconfidencial 17 Septiembre 2018

El 'procés' como tal está muerto. Fue un intento pueril de intentar doblegar a un Estado democrático y maduro. Lo que pretendían que fuese el capítulo final de un largo programa de ingeniería social puesto en marcha por Jordi Pujol, afortunadamente recibió la respuesta del Estado de derecho, las instituciones, la sociedad catalana y el conjunto de la sociedad española, que supo responder a un desafío decimonónico que escondía muchas veces la ambición y la avaricia sin fin de una casta nacionalista a la que el 'tres per cent' se le quedaba corto.

De dicho fracaso, de la constatación de que existe una mayoría social catalana no independentista —tal y como han demostrado reiteradamente las urnas y como quedó plasmado en las dos grandes manifestaciones que convocó Societat Civil Catalana el 8 y 29 de octubre del año pasado—, se ha derivado una metamorfosis en la estrategia del separatismo. Parece claro que a los líderes independentistas no les importa la armonía social o la prosperidad de la Cataluña que tanto dicen amar, y han entrado en una espiral de autoengaño en la que no quieren ver más allá de los límites de su burbuja mágica independentista.

Ante la falta de empatía y de reconocimiento de la pluralidad de la sociedad catalana por parte de la dirección separatista, ante el intento de imponer una espiral de silencio a la mayoría sociológica no rupturista, ante esta absoluta espiral de irresponsabilidad, podemos aventurar una hipótesis para analizar el nuevo escenario: los estrategas separatistas podrían estarse inspirando en esa nueva forma de estrategia inaugurada por Rusia en el conflicto ucraniano que se denomina 'guerra híbrida'.

En un artículo de Celia Ballesteros sobre "La guerra híbrida del siglo XXI" se recogía una interesante reflexión de Félix Arteaga, investigador en el Real Instituto Elcano. En una estrategia híbrida, “no hay fronteras entre lo legal y lo ilegal, entre la violencia y la no violencia. No hay una distinción real entre guerra y paz”. Esta estrategia es perfectamente compatible con el hecho de que ningún líder independentista quiera traspasar la línea roja de la ley y que ninguno de ellos quiera afrontar la responsabilidad legal ante su reintento de desafiar al Estado de derecho.

En Societat Civil Catalana venimos sufriendo 'escraches' desde este verano de la mano de esas organizaciones llamadas CDR (comités de defensa de la república), de clara inspiración castrista. Ayer domingo se visualizó un paso más en la aplicación de esta 'estrategia híbrida'. La organización Hablamos Español se vio obligada a variar su recorrido porque dichos CDR ocuparon el paso de la manifestación de Hablamos Español. Actuaron con extrema agresividad, cobertura de medios y órdenes políticas para que los Mossos permitieran la ocupación previa de la plaza de Sant Jaume por parte de unos CDR trufados de personajes violentos y algún exterrorista.

Evidentemente, las diferencias entre los escenarios son sustantivas. En Cataluña no vivimos un conflicto armado, pero sí presenciamos una peligrosa tendencia hacia un conflicto civil de calado incierto. A pesar de las diferencias, es posible establecer algunos paralelismos entre el 'neoprocés' y la lógica de fondo que caracteriza una guerra híbrida. Esta se identifica, en primer lugar, por unir fuerzas regulares e irregulares, así como por una fuerte desinformación. Sabemos que una de las herramientas favoritas del nacionalismo es la desinformación, la manipulación y la propaganda mediática. Los CDR juegan, por su parte, el papel de esas 'fuerzas irregulares' que dejan incólumes —desde el punto de vista jurídico y en cierto modo político— a los responsables políticos separatistas.

Tal como explicaba Peter Pindjác en la revista de la OTAN, “los conflictos híbridos conllevan actuaciones a diferentes niveles para lograr la desestabilización de un Estado funcional y provocar la polarización de su sociedad”. Tanto las acciones como el lenguaje bélico y divisivo del señor Torra responden a este esquema de desestabilización y polarización de la sociedad. Lamentablemente, la polarización y la tensión son usadas como herramientas políticas, lo que es abiertamente irresponsable y antidemocrático.

En el artículo antes mencionado, Peter Pindjác exponía que, “a diferencia de lo que ocurre en la guerra convencional, el centro de gravedad de la guerra híbrida es un sector determinado de la población”. Para lograr el objetivo de desestabilización, se recurre si hace falta a “operaciones subversivas”. Me parece que el centro de gravedad hacia el que pretenden bascular los estrategas independentistas somos los catalanes que solo trabajamos para la convivencia y la normalización social y política en Cataluña.

Ante la gravedad de esta situación, Societat Civil Catalana seguirá trabajando por crear escenarios de convivencia, de concordia y de armonía. Ahora bien, debe quedar claro que también desplegaremos una serie de medidas (que presentaremos en breve) para evitar esta deriva interesada hacia la anomia. Trabajaremos en todos los ámbitos para proteger los derechos, las libertades y la integridad de todos los catalanes, incluyendo las movilizaciones, acciones judiciales y medidas políticas que sean oportunas y necesarias, todo ello sin entrar en la lógica de la polarización, sin caer en la trampa de la acción-reacción, actuando inteligentemente y estratégicamente para superar la lógica de la confrontación que están desplegando el Sr. Torra y los suyos.

*José Rosiñol es fundador y presidente de Societat Civil Catalana.

Fuga de jueces y magistrados en Cataluña: "Nos estamos quedando solos"
En menos de un año, 42 jueces y magistrados han abandonado la región debido a la hostilidad independentista.
Beatriz García Libertad Digital 17 Septiembre 2018

El desafío separatista en Cataluña sigue causando estragos en la región. Tras la celebración del referéndum ilegal del 1 de octubre, las víctimas inmediatas fueron las empresas y los bancos que, desbordados por un clima de extrema incertidumbre, protagonizaron un traslado masivo de sus sedes a otras partes de España.

Las empresas catalanas del Ibex, las cotizadas, las no cotizadas… haciendo balance, la fuga de empresas de la región que ahora preside Quim Torra ya supera las 4.500 en menos de un año. Aunque la factura es alta, los cambios de domicilio social no dejan de ser simbólicos mientras que no se produzca un movimiento de los empleados de las compañías.

Pero cuando el temor por continuar la carrera laboral en Cataluña ya se contagia a los trabajadores, la cosa se vuelve mucho más grave. Y si el personal en cuestión trabaja para el Estado, el éxodo ya ha comenzado.

La situación que están viviendo los jueces y fiscales que ejercen su labor en la región está llegando a al límite. Manifestaciones eternas a las puertas de los juzgados, actos vandálicos contra los edificios judiciales, e incluso, ataques personales se han convertido en el día a día de estos representantes de la Justicia. Por eso, cada vez son más los profesionales que deciden hacer las maletas para trasladarse a otro destino donde poder trabajar sin la hostilidad independentista.

Se marchan 42 jueces y magistrados
En el caso de jueces y magistrados los datos han hecho saltar todas las alarmas. Desde septiembre de 2017 hasta el pasado mes de junio, última fecha disponible, la friolera de 42 de ellos ha abandonado la región voluntariamente, según informa la Asociación Profesional de la Magistratura (APM) de Cataluña. "Las cifras son sangrantes, esto nunca había pasado antes", denuncia Patricia Brotons, miembro de la directiva de la APM de Cataluña. "Es muy triste que nos estemos quedando sin gente, que nos estemos quedando solos", se lamenta.

"No es nada agradable llegar al trabajo y ver que te han roto las ventanas, tener que sortear a grupos de manifestantes para entrar e incluso, encontrártelos dentro de la Ciudad de la Justicia", relata Brotons. En esta región la imagen de los jueces está tan denostada que la mayoría evita revelar a qué se dedica. Suelen acudir medio en broma a la regla de los 3 segundos que ocurre "cuando le dices a alguien que eres juez en Cataluña y tarda 3 segundos en volver a hablarte".

Los jueces pueden cambiar de destino en el momento que salgan a concurso otras plazas dentro del territorio nacional, por ejemplo, por jubilaciones o por juzgados de nueva creación. En el desglose de las dos categorías, llama la atención la cantidad de magistrados que han decidido marcharse, ya que son profesionales con mayor arraigo en la región. Los magistrados "suelen tener más de 45 años, una vida hecha en Cataluña, una familia asentada y, a pesar de todo, están decidiendo irse. Es dantesco", señala Brotons.

Así, en los concursos publicados entre abril y junio se marcharon de Cataluña 6 magistrados, 8 jueces y solo llegó un magistrado. Entre enero y marzo, se fueron 9 magistrados, 8 jueces y sólo llegaron otro magistrado y otro juez. Y ya de septiembre a diciembre de 2017, se fueron 7 magistrados y 4 jueces a cambio de un magistrado que entró.

Tienen que acudir a los jueces sustitutos
Como en Cataluña "hay muy poca tradición de opositar" a la Judicatura, "la mayoría de jueces no son de aquí", explica la experta, lo que está propiciando aún más la fuga. Ante la falta de jueces que están dispuestos a cubrir las plazas vacantes, "se está acudiendo a los jueces sustitutos", que son abogados de cierto prestigio, pero que no han aprobado la oposición "ni tienen el rodaje suficiente", señala. Además, en este sentido, el punto que más recelo le causa a Brotons es que "el Poder Judicial tiene que ser apolítico y quizá ellos esto no lo tienen tan interiorizado". Estas declaraciones ponen sobre la mesa la idea de que al Gobierno separatista incluso le pueda estar beneficiando esta nueva situación.

Desde que el Gobierno catalán sacara las urnas a la calle, "ya no es cómodo" trabajar en Cataluña", cuenta Brotons. "Si a la profesión de juez, que ya genera de por sí unos altos niveles de ansiedad, le añades esta presión, no es de extrañar que se nos vaya la gente". A cierre de 2017, había 810 jueces y magistrados en Cataluña

Figuras con nombres y apellidos, como la de Pablo Llarena, el instructor del procés, han sufrido en sus propias carnes la persecución de los independentistas. En las protestas habituales, la quema de la foto de Llarena es tan recurrente como la del Rey, aunque lo más preocupante son las amenazas que están sufriendo por parte de los más radicales tanto él como su familia. "Han cruzado una línea que nunca se debería de haber cruzado. Llanera no está haciendo nada fuera de la ley, habría que considerarle una eminencia, y le han perdido el respeto a él y a todo el Poder Judicial", asegura la experta.

Para Patricia, la imagen de La Justicia está siendo maltratada a todos los niveles de la sociedad en Cataluña. "Si un médico te diagnostica un cáncer, nadie le pregunta dónde lo ha estudiado o si tiene un máster. Aquí se cuestiona todo y además, se indaga en la vida personal de ese juez", asegura.

Los fiscales, "abandonados por el Estado"
La persecución que están sufriendo los jueces en Cataluña es muy similar a la de los fiscales, aunque estos tienen más complicado marcharse. "Salen muy pocas plazas cada trimestre en España y no tenemos la misma movilidad que los jueces. Si los concursos fueran más amplios, sería diferente", explica la presidenta de Asociación de Fiscales, Cristina Dexeus.

"Desde el 6 de septiembre, hemos pasado muchos días amargos y todos en algún momento hemos pensado en marcharnos, hasta los que llevan 30 y 40 años viviendo en Cataluña", reconoce Dexeus. "Ves como viven los colegas de Málaga o Galicia y te preguntas ¿qué hago aquí", asegura.

"La presión y la incertidumbre de no saber qué va a pasar y hasta dónde van a llegar", es lo que hace desfallecer a los fiscales. "Han rodeado la Ciudad de la Justicia, han pintado nuestros edificios y , aunque resistimos, sentimos cierto abandono por parte del Estado", cuenta Dexeus.

Tanto Patricia Brotons como Cristina Dexeus coinciden en que trabajar en Cataluña debería proporcionar a jueces y fiscales un plus para hacer más atractivo el destino. Ambas ponen como ejemplo al complemento de peligrosidad que reciben sus colegas en el País Vasco a pesar del fin de los atentados terroristas de ETA.

Un colegio de Reus «sugiere» a los padres ir a las tutorías con traductor de catalán... y rectifica
La escuela se disculpa con aquellos que se hayan sentido ofendidos y asegura que era un llamamiento a los padres de origen magrebí
No obstante, rectificará la circular para especificar que va dirigido a aquellos que no hablan «catalán o castellano»
Maribel Casado. Madrid. larazon 17 Septiembre 2018

No hay nada como comenzar el curso, los nervios, los reencuentros, los atascos, las reuniones escolares, las tutorías... Ese difícil momento en el que más de un padre necesitaría un traductor para entender a los profes de sus hijos. Pues bien, una escuela de Reus ha recogido el guante, a su manera, y así se lo ha comunicado a los progenitores. A partir de ahora, con intérprete al colegio.

En una nota, el centro Marià Fortuny ha dejado claro a los padres que si no sabes catalán lo llevas claro. O lo que es lo mismo, si vas a una tutoría y «no hablas o entiendes el catalán debes acudir a la entrevista acompañado de una persona que pueda traducir. Si no conoces a ninguna persona que pueda hacerte de traductor, debes informar al tutor o tutora».

Circular colegio de Reus
Y aquí surgían varias preguntas. La primera era de cajón, si no sé catalán ¿cómo me entero de lo que pone en la circular en catalán?... ¿Usando el google translator? Esta solución tiene sus peligros, pero menos es nada. Recordemos que hablamos de niños de Infantil, si dejamos en sus manos la mediación con el profesor se lía gorda.

La nota tampoco dejaba claro si la «sugerencia» sólo iba dirigida a inmigrantes que han llegado de otros países, lo cual tendría hasta cierto punto su lógica, o también incluía a los españoles que no saben ni entienden catalán. Y es precisamente este último punto el que generó la polémica.

Desde la Plataforma oficial de Tabarnia pidieron explicaciones directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que últimamente parece algo liado también con sus estudios. .

La denuncia empezó a circular y son muchos los que se han hecho eco de ella, desde el presidente de Ciudadanos Albert Rivera hasta Sociedad Civil Catalana, pasando por el diputado de Ciudadanos, Toni Cantó, que no daban crédito a que un colegio financiado con dinero público hiciera llegar a los padres semejante imposición.

Una aclaración por parte del colegio parecía lo más sencillo para zanjar la polémica. Pues dicho y hecho. A través de un comunicado, la dirección de la escuela ha querido dejar claro que «no es verdad que no se atienda a las familias en castellano». Tanto es así, que inciden en que el 90% de las tutorías se realizan en castellano porque la mayoría de padres son de origen magrebí y que esta cifra sube porque las familias «castellano parlantes» también lo prefieren así.

La nota, con su versión en catalán y castellano, deja entrever la preocupación del centro por el aluvión de críticas acusándoles de discriminación lingüística. Tanto es así que incluso le han pedido al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que eche un vistazo al comunicado. Y es que sobra decir que los de la formación naranja han sido los más vehementes en sus críticas.

El colegio se disculpa y rectifica
Desde el centro achacan a un error de redacción la polémica generada. Matizan que cuando aconsejan a los padres que no hablen o entiendan el catalán asistir a las reuniones con traductor se refieren a aquellos padres de origen magrebí que «no hablan ni catalán ni castellano». La decisión de añadir esa sugerencia se tomó hace tres años ante el elevado número de padres que acudían a las tutorías sin hablar ninguno de los dos idiomas oficiales, explica la dirección centro, que entiende que tal y como está redactado ahora pueda dar lugar a equívocos. Por ello «piden disculpas a quien haya podido ofender la frase».

Así, a partir de ahora quedará redactado de la siguiente manera: «Si no entiende o habla el catalán o el castellano, es necesario que se lo notifique al tutor o tutora».
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